2 COSAS INMUTABLES – Cuando Dios bendice a todas las naciones
Hebreos 6.17-18
“Por lo cual, queriendo Dios mostrar más abundantemente a los herederos de la promesa
la inmutabilidad de su consejo, interpuso juramento; para que por dos cosas inmutables,
en las cuales es imposible que Dios mienta, tengamos un fortísimo consuelo los que hemos
acudido para asirnos de la esperanza puesta delante de nosotros.”
Inmutable significa, que “algo no cambia”, Dios es inmutable
Dios prometió
Dios juro. Bendecir a todas las naciones Se cumple en Cristo
A todos aquellos que han creído y arrepentido y han sido bautizados
Dios no puede mentir, en contraste con nosotros que constantemente fallamos a nuestras
promesas. Sin embargo Dios demanda de nosotros estar firmes a pesar de las
adversidades. El tener tribulación no debe impedir cumplir con nuestra convicciones, con
nuestra vocación, con nuestro llamamiento.
2 Corintios 1.20
“porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por medio de nosotros,
para la gloria de Dios.”
En el tenemos herencia
Efesios 1.3-6
“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda
bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo, según nos escogió en él antes de la
fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él, en amor
habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según
el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo
aceptos en el Amado,”
Efesios 1.7-10
“en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de
su gracia, que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia,
dándonos a conocer el misterio de su voluntad, según su beneplácito, el cual se había
propuesto en sí mismo, de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del
cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la
tierra.”
A través de Cristo es que llegamos a tener la bendición de la salvación.
En el tenemos herencia
Efesios 1.11-14
“En él asimismo tuvimos herencia, habiendo sido predestinados conforme al propósito del
que hace todas las cosas según el designio de su voluntad, a fin de que seamos para
alabanza de su gloria, nosotros los que primeramente esperábamos en Cristo. En él
también vosotros, habiendo oído la palabra de verdad, el evangelio de vuestra salvación, y
habiendo creído en él, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa, que es las arras
de nuestra herencia hasta la redención de la posesión adquirida, para alabanza de su
gloria.”
Dios nos da el sello del Espíritu Santo cuando le obedecemos en el evangelio
En el tenemos vida
1 corintios 15.22
En el tenemos reconciliación
Efesios 2.13-16
“Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos
cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno,
derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la
ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un
solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en
un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.”
2 Timoteo 2.10
“Por tanto, todo lo soporto por amor de los escogidos, para que ellos también obtengan la
salvación que es en Cristo Jesús con gloria eterna.”
En el escapamos de la condenación
Romanos 8.1
“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no
andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.”
En el tenemos regocijo en Cristo
Filipenses 4.4
“Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!”
En el tenemos plenitud
Colosenses 2.8-10
“Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las
tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.
Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros estáis
completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.”
La muerte es una ganancia
Apocalipsis 14.13
“Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los
muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque
sus obras con ellos siguen.”