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El documento presenta una clase sobre la historia de América Latina y su relación con Estados Unidos, destacando la importancia de entender el contexto histórico para analizar eventos actuales. Se discuten conceptos clave como la Doctrina Monroe y el Destino Manifiesto, que han influido en la política exterior estadounidense hacia la región. Además, se aborda el impacto del populismo y las relaciones interamericanas a lo largo del tiempo, enfatizando la naturaleza asimétrica de estas interacciones.
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El documento presenta una clase sobre la historia de América Latina y su relación con Estados Unidos, destacando la importancia de entender el contexto histórico para analizar eventos actuales. Se discuten conceptos clave como la Doctrina Monroe y el Destino Manifiesto, que han influido en la política exterior estadounidense hacia la región. Además, se aborda el impacto del populismo y las relaciones interamericanas a lo largo del tiempo, enfatizando la naturaleza asimétrica de estas interacciones.
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Introducción

Hola, chicos, ¿cómo andan? Bueno hoy me tienen de nuevo dando clases. La realidad es
que yo doy algunas clases en la materia de Historia con Pedro, pero también doy más
clases en la materia de Política Exterior del Uruguay, del quinto semestre, así que es
probable que me vean de nuevo a menos que me despidan.

Algo que yo siempre hago al comenzar una clase, una vez que estamos más adentrados en
el curso es hacer un repaso, ubicarnos en tiempo y espacio, para entender de donde
venimos y hacia donde vamos. Esto me sirve a mi como profesora, para no repetirme con
el otro profesor, y a ustedes para tomarse un tiempo para organizar su cabeza. Además
creo que estos repasos son especialmente importante en materias con una fuerte carga
histórica, porque en Historia todo está relacionado, nunca hay un acontecimiento aislado.
Nunca tenemos por ejemplo, una guerra que se desata de un día al otro, como si nada, por
mera caasualidad. En Historia, siempre van a haber un montón de factores, que se van
acumulando poco a poco a través del tiempo, hasta que de repente explota el conflicto.
Historia es como un cuento, tenemos que saber y entender que es lo que pasó antes para
saber que pasó después.

Entonces, ya saben ustedes que la materia se divide en dos partes básicamente. La primera
de ellas, es un seguimiento histórico de lo que acontece a nivel regional desde finales del
siglo XIX hasta entrado el siglo XXI.

Empezamos viendo conmigo el concepto de América Latina, analizandolo, discutiendolo y


problematizandolo. Y luego empezaron con la famosa secuencia de Pedro. Estuvieron
viendo desde que los países latinoamericanos logran sus independencias de las potencias
europeas y se consolidan como estados, luego vieron el modelo agroexportador, como
base de sus economías, en el que los países de la región se dedicaban a producir y exportar
materia prima e importaban bienes manufacturados. Con la crisis de 1929, se abandona
ese modelo por la ISI, la Industrialización por Sustitución de Importaciones, que buscaba
impulsar el desarrollo industrial nacional para reducir la dependencia de los mercados
internacionales. Tengo entendido que eso fue todo lo que vieron hasta ahora. Ahora le
seguría analizar el fenómeno político del populismo, un tema muy popular todos los años.
Para luego pasar a ver las relaciones interamericanas, entre Estados Unidos y América
Latina, y terminar esta primera parte con los procesos de transición a la democracia, el
consenso de Washington y el neopopulismo (Menem en Argentina, Collor de Mello en
Brasil Fujimori en Perú, la marea rosa que llega en primera década de los 2000 tiene a
Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, los Kirchner en Argentina, Rafael Correa en
Ecuador).

La segunda parte del curso, se base en el estudio de casos, de Argentina, Brasil, México y, si
nos da el tiempo, Chile. Donde la idea es abordar la historia de cada uno de estos países,
cubriendo el mismo período desde fines del siglo XIXI hasta entrado el siglo XX, pero
pudiendo ver y conectar como lo que describimos en la primera parte, esos fenómenos
regionales, se aplican a cada uno de estos países. Por ejemplo, nosotros vemos el
populismo como fenómeno regional, viendo cómo y cuando nacio, qué es lo que hace a un
líder populista, sus características, sus medidas, y luego vemos como el populismo en
Argentina será representado por la figura de Perón, o en México por la figura de Cárdenas,
Brasil por la figura de Vargas. Ustedes tienen la tarea de entender como Vargas es
considerado un populista teniendo en cuenta la información general que ya tienen del
fenómeno.

Pero dado que el tema del populismo este es un tema que todos los años da Pedro, que
sabe mucho sobre este tema, incluso ha escrito libros al respecto, como esta semana no
podía estar presente, decidimos saltearnos este tema, que lo va a dar la semana que viene
y adelantar el siguiente tema que es justamente las relaciones ente América Latina y
Estados Unidos a través de los años. Esto no cambia mucho porque es como un capítulo
aparte, porque vemos las relaciones entre Estados Unidos y América Latina desde el siglo
XIX hasta fines del siglo XX, no afecta el orden de la secuencia que venían viendo con
Pedro.

Relaciones entre Estados Unidos y América Latina

¿Cómo describirían la relación de Estados Unidos y América Latina, no solamente pero


históricamente?

La relación entre Estados Unidos y América Latina han sido profundamente desiguales y
asimétricas. En el siglo XIX, Estados Unidos emergió como una de las principales potencias
económicas, comerciales y militares del mundo y especialmente de la región, lo que le
permitió establecer una relación de influencia dominante sobre los países de América
Latina. En lugar de basarse una relación de de cooperación, de ayuda mutua, la relación va
a estar determinada en base a los intereses y prioridades estratégicas de Estados Unidos.
Las decisiones y políticas que Washington adoptó hacia América Latina responden a sus
propios intereses de seguridad, económicos y geopolíticos, sin necesariamente tener en
cuenta las necesidades y aspiraciones de los países latinoamericanos, va a ser una relación
unilateral.

Otra característica es que esta relación, como todo relación tan larga, es no ha estado
exenta de problemas y conflictos. Hemos visto como Estados Unidos ha intervenido
directamente, militarmente en nuestros países, como fue el caso de Guatemala en 1954, o
a través de políticas de control económico y político, han generado resentimiento y
desconfianza en muchos países de la región, y que se mantiene hasta el día de hoy.

A pesar de los problemas, desafíos y tensiones, no podemos hablar de la historia de


América Latina sin mencionar a Estados Unidos. Su influencia ha sido tan grande, que
muchas decisiones dentro de los países latinoamericanos, en lo económico, social o
político, han dependido de lo que hacía Estados Unidos.

En nuestra primera parte de la clase, analizaremos cómo se fue configurando esta relación
entre Estados Unidos y América Latina, desde que los países latinoamericanos alcanzaron
sus independencias a comienzos del siglo XIX hasta el inicio de la Guerra Fría. Durante este
periodo, Estados Unidos adoptó diversas políticas y estrategias para relacionarse con
América Latina.

En la segunda parte, estudiaremos lo que sucedió durante la Guerra Fría, una de las etapas
más complejas y conflictivas de la historia de las relaciones interamericanas. La Guerra
Fría trajo consigo una serie de nuevas dinámicas y tensiones, no solo entre las
superpotencias de Estados Unidos y la Unión Soviética, sino también dentro de América
Latina, que se convirtió en un campo de batalla ideológico. En esta etapa, la política
expterior estadounidense se baso en dos objetivos; luchar contra el comunismo y evitar la
expansión soviética. Ambos se verán reflejados en la relación con los países de América
Latina, a través de las intervenciones directas en los países de la región, el apoyo
económico, política y militar que le ofrece a gobiernos de derecha o dictaduras, y como
llega a derrocar gobiernos que consideraba amenazantes, buscando evitar la influencia
sociétiva y del comunismo en la región.

1.La Doctrina Monroe


Nos remontamos de nuevo a comienzos del siglo XIX en un contexto en el cual algunos
pocos estados en el continente americano habían logrado su independencia, como por
ejemplo Haití en 1804, Argentina en 1816 o Paraguay en 1811, y muchos otros se
encontraban en pleno proceso para independizarse de los reinos de España y de Portugal,
como por ejemplo Uruguay que lo logra en 1828. Estados Unidos era una de esas pocas
naciones en el continente que había logrado independizarse oficialmente del Imperio
Británico en 1783 con la firma del Tratado de París, donde se pone fin a la Guerra de
Independencia y Gran Bretaña lo reconoce formalmente como nación independiente. Si
bien se considera como fecha de independencia el 4 de julio de 1776 con la firma de la
Declaratoria de la Independencia en Filadelfia.

Es en este contexto que surge la Doctrina Monroe, una política adoptada por Estados
Unidos que definió su forma de relacionarse con el resto del mundo en esa época, y que se
convertiría en el pilar fundacional de la política exterior de Estados Unidos con relación a
América Latina desde esa época hasta incluso nuestros días.

La doctrina Monroe fue entonces una política asumida en 1823 por los Estados Unidos,
ideada por John Quincy Adams, secretario de estado, y presentada por el presidente de ese
momento, James Monroe en su discurso anual al Congreso de la nación. El espíritu de esta
doctrina se resume en la frase “América para los americanos”, en tanto se oponía al
colonialismo europeo y rechazaba cualquier injerencia extranjera en el continente.

La doctrina Monroe marcaba entonces tres puntos fundamentales:


 El primero sería que Estados Unidos no intervendría en los asuntos internos o las
guerras entre las potencias Europeas, no iba a intervenir de lo que pasara en
Europa.
 El segundo punto establecía que Estados Unidos no intervendría en los asuntos de
ninguna colonia o dependencia de las potencias europeas, en otras palabras, no
ayudaría en ninguno de los procesos de independencia que estaban sucediendo.
 El tercer punto marcaba que en el caso de las naciones que hubieran logrado su
independencia, cualquier intento de las potencias europeas de intervenir en sus
asuntos o en su destino sería visto como un acto de agresión hacia los Estados
Unidos.

La doctrina fue inicialmente concebida como un instrumento defensivo de la naciente


potencia, en respuesta a la amenaza que suponía en ese momento la restauración
monárquica en Europa. Fue el período en Europa después de las guerras napoleónicas en
el que las potencias europeas se reunieron en el Congreso de Viena (1814-1815) para
restaurar el orden político previo a las guerras napoleónicas. Esto significaba que querían
devolver a los monarcas que habían sido derrocados, restablecer las fronteras de sus
territorios y fortalecer el sistema monárquico en Europa. Este proceso se conoce como la
Restauración. Sin embargo, muchos de estos países, que acababan de ganar su
independencia, temían que las monarquías europeas trataran de recuperar el control
sobre sus antiguas colonias. La Doctrina Monroe fue la respuesta de Estados Unidos a esta
amenaza, protegiendo así tanto su propio territorio como a los países latinoamericanos
recién independizados.

¿Cómo fue recibida esta proclamación de Estados Unidos? Las consecuencias inmediatas
del pronunciamiento de Monroe fueron escasas, en tanto, Estados Unidos no era la
potencia que hoy conocemos, sino una nación incipiente, que había logrado su
independencia tan sólo 40 años atrás. Tengamos en cuenta que la doctrina Monroe fue
emitida en un momento en que los Estados Unidos carecía del poder militar y
económico para sustentarla. En Europa no tuvo demasiada repercusión, como lo
demuestran las invasiones europeas que contaron con la neutralidad norteamericana, por
ejemplo el caso de Las Islas Malvinas que fueron ocupadas por Gran Bretaña en 1833,
expulsando a los habitantes argentinos.

Sin embargo, a largo plazo la doctrina sí que tendría consecuencias, a medida que era
empleada para justificar las numerosas intervenciones del gobierno de los EE.UU
en América Latina. La doctrina siguió siendo invocada hasta nuestros días, como muestra
este discurso de Donald Trump ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en 2018,
en el cual dice:

It has been the formal policy of our country since President Monroe that we reject the
interference of foreign nations in this hemisphere and in our own affairs. The United States
has recently strengthened our laws to better screen foreign investments in our country for
national security threats, and we welcome cooperation with countries in this region and
around the world that wish to do the same. You need to do it for your own protection.

En este caso, nos damos cuenta que no se refiere a los países europeos sino que esta
dirigido a China y su injerencia en América Latina.

2. El destino manifiesto
El Destino Manifiesto es una filosofía nacional que explica la manera en que Estados
Unidos entendía su lugar en el mundo y se relacionaba con otros pueblos. A lo largo de la
historia estadounidense, desde que eran trece colonias hasta nuestros días, el Destino
Manifiesto sostenía la convicción nacional de que Dios había elegido a los Estados Unidos
para ser una potencia política y económica, una nación superior a todas las otras. El
gobierno de los Estados Unidos, la Constitución, las instituciones del país y el propio
pueblo, poseen virtudes que los hacen únicos y especiales. Como consecuencia, los
estadounidenses tenían el derecho y el deber de propagar su forma de gobierno y su visión
del mundo, su destino era expandirse desde el Océano Atlántico al Océano Pacífico. De esta
forma, en base a esta filosofía, es que se justificaba y se veía con buenos ojos la expansión
territorial que se llevó a cabo estos años.

La frase “Destino Manifiesto” apareció por primera vez en un artículo que escribió el
periodista John L. O ‘Sullivan, en 1845, en la revista Democratic Review de Nueva York. En
su artículo, O ‘Sullivan explicaba las razones de la necesaria expansión territorial de los
Estados Unidos y apoyaba la anexión de Texas. Decía: “el cumplimiento de nuestro destino
manifiesto es extendernos por todo el continente que nos ha sido asignado por la Providencia
para el desarrollo del gran experimento de libertad y autogobierno. Es un derecho como el
que tiene un árbol de obtener el aire y la tierra necesarios para el desarrollo pleno de sus
capacidades y el crecimiento que tiene como destino”.

Esto era Estados Unidos en un principio. (MAPA) La compra de Luisiana a Francia en 1802
y la compra de Florida a España en 1819 marcaron los orígenes del expansionismo
estadounidense. Luego le siguió la guerra con México entre 1846 y 1848 causada por la
Anexión de Texas a Estados Unidos en 1845. La guerra finaliza en 1848 con la firma del
Tratado de Guadalupe Hidalgo. La guerra concluyó con la victoria estadounidense, la
renuncia del reclamo mexicano sobre Texas y la cesión mexicana de más de la mitad de su
territorio incluyendo California, Nuevo México, y la mayor parte de Arizona, Nevada, Utah,
así como partes de Wyoming y Colorado, a cambio de una indemnización única de 15
millones de dólares estadounidenses a México. Luego se compró el territorio de La Mesilla
a México en 1853, que es el territorio de Arizona y Nueva México. Y después el tratado con
Gran Bretaña para establecer los límites, se divide entre Oregon y British Columbia en
Canadá.
Si miramos más allá de la historia y observamos la actualidad en Estados Unidos,
especialmente durante la administración de Donald Trump, podemos notar un regreso a
las mismas ideas de la Doctrina Monroe y el Destino Manifiesto. Estas nociones han sido
utilizadas como justificación para reforzar la influencia estadounidense en la región e,
incluso, para plantear la posibilidad de anexar territorios.

 La idea de que quiere que Canadá se convierta en el estado número 51, alegando
que funcionaría mucho mejor como un estado, con Trudeau con su gobernador,
diciendo que los propios canadienses están a favor de esa idea, alegando que
Estados Unidos está subsidiando a Canadá en un monto de 200 mil millones de
dólares, que en realidad lo que significa es que Estados Unidos tiene un déficit en
la balanza comercial con Canadá (le exporta mucho petróleo crudo) y además se
incluyen en gastos de defensa de los que Canadá se beneficia, pero no es que le
otorga asistencia financiera directa por esa suma de dinero.

"Canada only works as a state," Trump said Thursday. "We don’t need anything they have. As
a state, it would be one of the great states anywhere. This would be the most incredible
country, visually. If you look at a map, they drew an artificial line right through it, between
Canada and the U.S. Just a straight, artificial line. Somebody did it a long time ago, many
many decades ago. Makes no sense. It’s so perfect as a great and cherished state."

"But why should we subsidize another country for $200 billion?" Trump continued, adding,
"And again, we don’t need their lumber, we don’t need their energy. We have more than they
do. We don’t need anything. We don’t need their cars. I’d much rather make the cars here.
And there’s not a thing that we need. Now, there will be a little disruption, but it won’t be
very long. But they need us. We really don’t need them. And we have to do this. I’m sorry."

 Por otro lado, en el caso de Groenlandia, un territorio autónomo que pertenece a


Dinamarca, Trump ya en su primer mandato había mencionado su interés de
comprar Groenlandia, y ahora este interés se ha exacerbado, llegando a decir que
está dispuesto a utilizar las armas para obtener el control del territorio. Las
razones son más que nada por cuestiones de seguridad y para obtener recursos
minerales. Por ejemplo, para detectar e interceptar misiles antes de que sea
demasiado tarde. Vale mencionar que Estados Unidos tiene una base militar en
Groenlandia, la base de Pituffik, establecida a partir del Tratado de Defensa
firmado en 1851. Este tratado firmado en el contexto de la Guerra Fría le permitía
a Estados Unidos establecer y administrar bases militares en Groenlandia, sin
intervención de otros, siempre y cuando respetara la soberanía danesa del país.

"We need Greenland for national security and international security," "So we'll, I think, we'll go
as far as we have to go," he continued. "We need Greenland. And the world needs us to have
Greenland, including Denmark. Denmark has to have us have Greenland. And, you know, we'll
see what happens. But if we don't have Greenland, we can't have great international security."

Trump added, "I view it from a security standpoint, we have to be there."

 También esta el caso del Canal de Panamá sobre el cual Trump se ha expresado,
llegando a decir que quiere reclamar el control del mismo. El alega que se lo
necesita por temas de seguridad económica, que se le cobran tarifas injustas y
desmedidas a los buques estadounidenses y tambien alega que está siendo
operado por China. Lo que es cierto es que China es el segundo mayor usuario del
Canal, después de Estados Unidos, y también que dos de los cinco puertos
adyacente al canal han sido operados por una filial de una empresa de Hong Kong.
En los últimos días se esta gestando un acuerdo para vender estos puertos a una
empresa estadounidense llamada BlackRock. El acuerdo está bajo revisión por
parte del gobierno chino.

“We have been treated very badly from this foolish gift that should have never been made,
and Panama’s promise to us has been broken. The purpose of our deal and the spirit of our
treaty has been totally violated. American ships are being severely overcharged and not
treated fairly in any way way, shape, or form, and that includes the United States Navy. And
above all, China is operating the Panama Canal, and we didn’t give it to China; we gave it to
Panama. And we’re taking it back.”

3. Corolario Roosevelt
Entre 1890 y 1930 nos encontramos en una nueva fase del expansionismo americano, no
tanto de expansión sino más bien de intervención directa e indirecta, y enfocada en la
región del Caribe, considerada como una zona estratégica para la seguridad y el comercio
de Estados Unidos. Lo que surge en esta época es el Corolario Roosevelt, una política
nombrada así por Teddy Roosevelt, presidente de Estados Unidos entre 1901 y 1909. El
Corolario Roosevelt, que era una reinterpretación de la Doctrina Monroe, en la cual al
contenido antieuropeo de la doctrina se añadió el derecho de intervención unilateral de
Estados Unidos en los países de la región para poner orden en sus vidas internas y evitar
así posibles intervenciones de poderes europeos. También se le conoce como el Big Stick
por una frase que se encontró en unas cartas de Teddy Roosevelt, que decía “habla
suavemente y lleva un gran garrote, así llegarás lejos", aludiendo a la idea de que tenían
que pedirles amablemente a los países del Caribe que pusieran orden y sino lo hacían, lo
harían ellos a través de la fuerza. Era una amenaza.

¿Cómo surge esta política? ¿Cómo se justifica? Estados Unidos veía que la inestabilidad,
mala administración e incapacidad para cumplir con sus compromisos internacionales que
caracterizaba a los países caribeños, dándole el justificativo perfecto a Estados Unidos
para intervenir en sus asuntos internos para lograr el orden y la paz en el continente.

La intervención europea en América Latina resurgió con el bloqueo naval a Venezuela


entre finales de 1902 y comienzos de 1903. Las marinas de guerra del Imperio Británico, el
Imperio Alemán y el Reino de Italia sitiaron sus costas y puertos para exigir el pago
inmediato de las deudas que el gobierno venezolano había contraído con compañías de sus
respectivos países. Estados Unidos, temiendo que esta intervención amenazara su
influencia en la región, actuó como mediador del conflicto, firmando el Protocolo de
Washington, a través del cual Venezuela se comprometía a pagar en determinados plazos,
usando el 30% de sus ingresos de aduana.

Así se inició la escalada de intervenciones estadounidenses en el subcontinente. Dos


ejemplos del expansionismo americano durante el gobierno de Roosevelt fueron:

Guerra Hispanoamericana: La guerra hispano-estadounidense fue un conflicto bélico


que enfrentó a España y a los Estados Unidos en 1898, resultado de la intervención
estadounidense en la guerra de Independencia cubana. Cuba que venía luchando contra
España para lograr su independencia desde 1895. El conflicto duró pocos meses y terminó
con la derrota de España, que perdió sus últimas colonias en América. Estados Unidos se
establece como potencia militar y económica en la región. Cuba obtuvo su independencia,
aunque quedó bajo la influencia de EE.UU., mientras que Puerto Rico, Filipinas (es la única
que logra la independencia desde 1946) y Guam pasaron a ser dependencias
estadounidenses.

La Enmienda Platt aprobada en 1901garantizaba la retirada de tropas de Estados Unidos


de Cuba bajo varias condiciones. De los artículos más importantes del acuerdo es el
número 3 que establece que Estados Unidos tenía el derecho a intervenir para conservar
la paz dentro de la isla y un gobierno estable.

Y a su vez, establecía en el artículo 7, que Cuba debía venderle todas las tierras necesarias
al gobierno de Estados Unidos para establecer bases militares, con el objetivo de proteger
al pueblo cubano. Esto fue lo que permitió la construcción de la base naval de
Guantánamo, que sigue en manos de EE. UU hasta la actualidad.

Art.3: III.- Que el Gobierno de Cuba consiente que los Estados Unidos puedan ejercitar el
derecho de intervenir para la conservación de la Independencia cubana, el mantenimiento de
un Gobierno adecuado para la protección de vidas, propiedad y libertad individual y para
cumplir las obligaciones que con respecto a Cuba han sido impuestas a los Estados Unidos
por el tratado de París y que deben ahora ser asumidas y cumplidas por el Gobierno de Cuba.

Art.7: Que para poner en condiciones a los Estados Unidos de mantener la Independencia de
Cuba y proteger al pueblo de la misma, así como para su propia defensa, el Gobierno de Cuba
venderá o arrendará a los Estados Unidos las tierras necesarias para carboneras o
estaciones navales en ciertos puntos determinados que se convendrán con el Presidente de
los Estados Unidos.

Canal de Panamá: Había un gran interés en construir un canal en Panamá para conectar
el Océano Pacífico con el Océano Atlántico, ya que esto facilitaría enormemente el
comercio y el transporte marítimo. En ese momento, Panamá era parte de Colombia, que
anteriormente había sido la Gran Colombia, proyecto de Simóon Bolívar, que incluía a
Venezuela y Ecuador tras independizarse de España.

En 1903, Colombia y Estados Unidos firmaron el Tratado Herrán-Hay, que le otorgaba a


Estados Unidos una concesión de 100 años para construir y controlar el canal, a cambio de
pagos, después de que la empresa francesa, encargada inicialmente de la obra, quebrara.
Esta era la misma compañía que había construido el Canal de Suez en Egipto. Sin embargo,
el Congreso colombiano rechazó el tratado, argumentando que era una humillación, que
violaba la soberanía nacional, que la compensación económica no era suficiente y que era
un intento de Estados Unidos de colonizar Panamá.

Este rechazo intensificó el sentimiento separatista en Panamá, donde muchos habitantes


ya se sentían abandonados por el gobierno central y veían la construcción del canal como
una oportunidad económica clave. Ante esta situación, Estados Unidos apoyó el
movimiento separatista de Panamá y en noviembre de 1903, Panamá se declara
independiente y, poco después, firmó con Estados Unidos el Tratado Hay-Bunau Varilla.
Este acuerdo permitió la construcción del canal y otorgó a Estados Unidos el control total
de una franja de 16 km de ancho en la que se construiría la vía interoceánica, conocida
como la Zona del Canal de Panamá. Además, el tratado garantizaba la protección
estadounidense sobre el nuevo país, eso incluía, como en Cuba, intervenir par asegurar su
independencia.

4. Diplomacia del dólar


Como dije anteriormente, en esta época no solo hubo intervenciones directas en la región,
sino que también indirectas, y la diplomacia del dólar es un ejemplo de éstas. Fue creada
por William Taft, presidente de Estados Unidos entre 1909 y 1913, una política que se
resumen la frase “sustituir balas por dólares”.
La diplomacia del dólar buscaba los mismos objetivos que el corolario Roosevelt,
consolidar la posición de potencia de Estados Unidos en el continente, proteger su
influencia en la región, evitar la injerencia extranjera y asegurar la paz, el orden y la
seguridad. Pero para lograr esos objetivos, en vez de recurrir al poder militar se iba a
recurrir al poder económico.

Estos países de la región iban a recibir ayuda financiera de Estados Unidos para que
pudieran pagar sus deudas y a cambio, sus economías iban a quedar atadas a Estados
Unidos. En la práctica, los bancos de Estados Unidos iban a ayudar a estos países a que
pagaran sus deudas con las potencias europeas, de forma tal que se evitaba que los países
europeos intervinieran en el continente americano. Y además, en estos contratos se
negociaba que ahora le debían plata a Estados Unidos, y otras condiciones que los hacían
muy dependientes de Estados Unidos. Como por ejemplo permitirles controlar sus
aduanas (principal fuente de ingresos), o participar de proyectos de infraestructura, como
construcción de ferrocarriles o puertos, o darles beneficios especiales (pagar menos
impuestos) a las empresas estadounidenses en esos territorios, como la United Fruit
Company. De esta forma, Washington aseguraba su dominio económico y político en la
región sin recurrir directamente a la fuerza militar.

5. Diplomacia Moral
El próximo presidente de Estados Unidos sería Woodrow Wilson, que gobernó entre 1914
y 1921, fue presidente durante la Primera Guerra Mundial, tuvo la idea de la Sociedad de
Naciones, y se caracteriza por su espíritu idealista que trató de reflejar en su política
exterior respecto a América Latina. Siguiendo con las ideas del Destino Manifiesto, Wilson
creía que la democracia era la forma de gobierno por excelencia, y Estados Unidos era el
ejemplo de la democracia más fuerte y perfecta en el mundo, y por ende tenía la
responsabilidad de propagar los ideales democráticos en América, y de ayudar a los
pueblos oprimidos a alcanzar su libertad y la autodeterminación (lograran elegir
libremente).

En la prática, si bien, la teoría suena muy linda, en la práctica implicó un crecimiento de las
intervenciones militares de Estados Unidos en la zona de la Cuenca del Caribe, pero la
diferencia era que en este caso, se justificaban bajo el pretexto de la promoción de la
democracia. En palabras de Wilson, era importante que se les enseñaran a los países
latinoamericanos a elegir buenos gobernadores, que suponemos que significaba que
fueran líderes alineados a las políticas de Estados Unidos.

De esta forma terminamos de ver este período intervencionista de Estados Unidos en


América Latina. Se estima que entre 1898 y 1934, hubieron más de 30 intervenciones de
Estados Unidos en 9 países diferentes:
 Cuba: 1898-1902; 1909; 1911-1912; 1917-1922.
 Panamá: 1903 y 1904; 1916 a 1921 supervisaron las elecciones y en 1925 nueva
intervención.
 República Dominicana: 1903, 1904 y 1905, controló los ingresos aduaneros hasta
1941.
 Haití: de 1914 a 1934 fue protectorado financiero de los Estados Unidos.
 Nicaragua: 1909, de 1912 hasta 1925; de 1927 hasta 1933.
 Honduras: en 1903, 1907, 1911 y 1912, 1920 y en los años 1924 y 1925.
 México: en 1914 durante la revolución bombardearon y ocuparon Veracruz.

6. Política del Buen Vecino


“En el ámbito de la política internacional, consagraría este país a la política del buen
vecino; del vecino que se respeta a sí mismo con resolución porque, al hacerlo, respeta
los derechos del resto; del vecino que respeta sus compromisos y la inviolabilidad de
sus acuerdos con una comunidad de vecinos mundial de la que forma parte”
“Las Repúblicas Americanas al sur de nosotros siempre han estado dispuestas a
cooperar con los Estados Unidos sobre la base de la igualdad y el respeto mutuo, pero
antes de que inauguráramos la política del buen vecino, existía un cierto
resentimiento y temor, porque ciertas administraciones en Washington habían
menospreciado su orgullo nacional y sus derechos soberanos.

Esta declaración representa mi propósito; pero representa más que un propósito, ya


que representa una práctica. Todo el mundo sabe ahora que Estados Unidos no
alberga ambiciones predatorias. Somos fuertes; pero las naciones menos poderosas
saben que no necesitan temer nuestra fuerza. No buscamos conquistar; defendemos la
paz”

Cuando Franklin D. Roosevelt (1933-1945) llegó a la presidencia de Estados Unidos en


1933, criticó fuertemente las intervenciones en los períodos de décadas anteriores en los
Estados Unidos, en su discurso inaugural repite como promesa a los Estados
latinoamericanos el renunciar a la política intervencionista para remplazarlo con una
nueva política: El Buen Vecino. Se buscaba lograr mejorar las relaciones con América
Latina, que se construya un vínculo basado en la igualdad, en el respeto mutuo y en la
ayuda recíproca.

En la práctica, sus ideas no se hicieron esperar en materializarse. Decidió rápidamente que


regresaran todas las tropas estadounidenses que aún quedaban en los países de la Cuenca
del Caribe, y en 1934 decide también anular la Enmienda Platt. Por otra parte, Roosevelt
creía mucho en la importancia de promover el comercio internacional, que sería
beneficioso tanto para Estados Unidos como Latinoamérica. Entre 1934 y 1942, Estados
Unidos firmó quince de estos acuerdos con naciones latinoamericanas, los cuales
fortalecieron las relaciones con América Latina, una región duramente castigada por la
crisis.

En 1933, las exportaciones estadounidenses hacia América Latina totalizaron $363


millones, en 1939 habían ascendido a $548 millones. Las importaciones latinoamericanas
también se beneficiaron, en 1933 eran de $316 millones de dólares y alcanzaron los $493
millones en 1939.

Esto creó un ambiente no del 100% de aceptación, pero si bajó los ánimos negativos entre
los Estados del caribe, en los cuales se venía creando un profundo resentimiento hacia las
estrategias estadounidenses en lo que respectaba a sus políticas internas. Finalmente,
cuando estalló la Segunda Guerra Mundial y Estados Unidos entra en la contienda, la
política del buen vecino rinde sus frutos cuando los países del hemisferio occidental se
mantienen neutrales o apoyan de diversos modos a EE. UU. La mayoría de los países
latinoamericanos cooperaron enviando recursos y apoyo a los militares estadounidenses.
Solo Brasil y México aportaron militarmente. Los brasileños organizaron la Fuerza
Expedicionaria Brasileña, que participó activamente en el frente europeo, especialmente
en Italia;mientras que la aportación mexicana estuvo orientada al apoyo aéreo.
Guerra Fría
Contexto
En la etapa de la posguerra, encontramos a un Estados Unidos que emerge como una
superpotencia, era ahora una potencia dominante en todo el mundo, tanto por las
dimensiones de su economía, como de su poderío militar. El escenario de posguerra
encuentra a una Europa destruida por la guerra, donde surge como otra superpotencia
mundial, la Unión Soviética., dando lugar a un nuevo mundo bipolar,
marcado por la rivalidad entre dos bloques ideológicos opuestos. Este período es conocido
como la Guerra Fría. Son cuatro las características de este conflicto:
 Conflicto que enfrenta no solamente a dos países, sino que, a dos ideologías y dos
formas de gobierno: por un lado, estaban Estados Unidos y sus socios en Europa
Occidental, sociedades capitalistas con gobiernos democráticos; por el otro
estaban la Unión Soviética y sus estados satélites, sociedades comunistas con
regímenes totalitarios.
 Fue una competencia que abarcó diversas dimensiones, política, económica,
cultural, armamentista, espacial. Se competía por ejemplo por quien conquistaba el
espacio primero, la URSS fue el primer país en enviar un satélite artificial, el
Sputnik, en 1957. Mientras que Estados Unidos fue el primer país con el primer
hombre en llegar a la Luna, con Neil Armstrong en 1969.
 No hay un enfrentamiento bélico directo entre las dos potencias, sino que la guerra
se lleva a cabo en el tercer mundo, a través de otros conflictos en los cuales cada
una de las partes era apoyada por uno de los bloques, como el caso de Vietnam
(1955-1975), donde el gobierno de Vietnam del Sur era apoyado por Estados
Unidos y la guerrilla comunista, el VietCong apoyado por la URSS.
 Juego de suma cero, la ganancia de uno implica la pérdida de otro. Si un país cae
bajo el comunismo, eso implica una pérdida de influencia para Estados Unidos.
Esto llevaba a Estados Unidos a idear la teoría del domino: si un país cae, todos sus
vecinos se encuentran en peligro.

El primer presidente de este período es Harry Truman (1945-1953), quien definió con
claridad las características de este conflicto en el discurso que pronunció ante el Congreso
en marzo de 1947: “En el momento actual de la historia del mundo casi todas las naciones
deben escoger entre modos de vida alternativos. Un modo de vida se basa en la voluntad de
la mayoría, y se distingue por instituciones libres, gobierno representativo, elecciones libres,
garantías a la libertad individual, libertad de expresión, libertad religiosa y libertad de la
opresión política. El segundo modo de vida se basa en la voluntad de una minoría que se ha
impuesto por la fuerza sobre la mayoría. Se apoya en el terror y la opresión, en una prensa y
una radio controladas, en elecciones arregladas, y en la supresión de las libertades
individuales”
Esta interpretación plantea esa oposición entre sistemas de valores, modelos económicos
y formas de gobierno diferentes y mutuamente excluyentes, en la cual Estados Unidos
representaba al Mundo Libre. Frente a esta situación, la principal preocupación de Estados
Unidos fue no sólo mantener su posición hegemónica en el mundo, pero frenar el avance
del comunismo en el mundo. Esta es la llamada Doctrina Truman, una política de
contención en que se establecía que Estados Unidos debía apoyar militar y
económicamente a los países que lo necesitaran para evitar la expansión del comunismo:
"Creo que debe ser la política de los Estados Unidos apoyar a los pueblos libres que se
resisten a los intentos de subyugación por parte de minorías armadas o por presiones
externas". Comprometió a los Estados Unidos a ayudar a los "pueblos libres" en luchas
contra enemigos externos (URSS) o internos (movimientos revolucionarios con ideas
comunistas). De esta forma, durante los próximos cuarenta años, el principal objetivo de
Washington sería detener la expansión del comunismo.

América Latina
Por un lado, el orden internacional que se formó al término de la Segunda Guerra Mundial,
donde Estados Unidos se posicionaba como una potencia hegemónica en el mundo no
significo un cambio para América Latina, porque Estados Unidos ya ostentaba ese título en
la región desde la Guerra con España en 1898. Sin embargo, lo que si cambio fue que
América Latina, especialmente durante los primeros años, dejó de ser una prioridad para
Estados Unidos, porque estaban decididos a contener la amenaza comunista. En la
práctica, con respecto a América Latina esto significo que Estados Unidos buscaría crear
una alianza hemisférica, un sistema interamericano de cooperación entre los países de
toda América.

En la Conferencia Interamericana para el Mantenimiento de la Paz y la Seguridad del


Continente celebrada en Río de Janeiro en 1947, se firmo del Tratado Interamericano de
Asistencia Recíproca, mejor conocido como el Tratado de Río, en el cual los países
americanos establecieron un compromiso de defensa mutua. Un ataque a cualquier país
del hemisferio occidental sería considerado un ataque contra todos. Según el artículo 3.1
“en caso de un ataque armado por cualquier Estado contra un País Americano, será
considerado como un ataque contra todos los Países Americanos, y en consecuencia, cada
una de las Partes Contratantes se compromete a ayudar a hacer frente al ataque en
ejercicio del derecho inmanente de legítima defensa individual o colectiva que reconoce el
Artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas”.

Durante la IX Conferencia Panamericana celebrada en Bogotá en 1948, se acabó de dar


forma a la alianza hemisférica con la creación de la Organización de Estados Americanos
(OEA), para incluir no sólo la ayuda militar sino también promover la cooperación y la
integración de los países del continente en todas las áreas, tanto en temas de seguridad,
como de desarrollo económico, de defensa de los derechos humanos, cuidado del medio
ambiente, etc. A través de la OEA se creaba un foro de diálogo para resolver en conjunto
los problemas que afectaban a la región y para resolver de forma pacífica los conflictos
entre los estados miembro.

Los países latinoamericanos esperaban una respuesta de Washington favorable a sus


expectativas de asistencia económica, un programa de ayuda similar al Plan Marshall, que
se había creado para la reconstrucción europea. Preocupados por la situación en Europa el
gobierno estadounidense dejó de darle prioridad a América Latina, donde se sentía más
seguro de la amenaza comunista. En otras palabras, como consecuencia de la Guerra Fría,
América Latina se convirtió en una región periférica para los policy makers
estadounidenses. De ahí que se desoyeran los pedidos de ayuda y no se desarrollara el
equivalente de un Plan Marshall para la región. La ayuda estadounidense que recibieron
los países latinoamericanos tras la guerra fue muy reducida. Entre 1945 y 1952, las 20
naciones latinoamericanas recibieron en total menos ayuda que Bélgica y Luxemburgo.

Esta situación cambió radicalmente con la Revolución Cubana, que marco un punto de
inflexión en la política exterior de Estados Unidos respecto a América Latina durante la
época de la Guerra Fría. La Revolución Cubana fue un movimiento político y social,
liderado por Fidel Castro que terminó derrocando al dictador Fulgencio Batista en 1959.
Esta revolución fue la consecuencia de muchos factores. En primer lugar, fue la
consecuencia de una larga historia de opresión y dependencia de la isla.

Por otra parte, había factores internos, existía mucho descontento dentro de Cuba como
consecuencia del gobierno de Fulgencio Batista. Había asumido el poder en 1952 a través
de un golpe de estado, y establece un régimen autoritario, caracterizado por la censura, la
falta de libertades, la represión política, la corrupción y el favoritismo a los intereses de las
elites y de las empresas estadounidenses. A su vez, existía mucha desigualdad económica
entre una minoría de terratenientes, y empresarios estadounidenses que gozaban de
prosperidad económica, y el resto de la población cubana que vivía en la pobreza.

Una vez ganada la Revolución, Fidel Castro asume el liderazgo de la isla. En un principio, si
bien se sabía que Fidel Castro se inspiraba en las ideas del marxismo-leninismo, no había
declarado una alineación con la URSS. Lo que sí es que llevó adelante ciertas medidas
como la nacionalización de empresas (muchas de Estados Unidos), una importante
reforma agraria para redistribuir las tierras (afecto a la industria de la azúcar concentrada
mayoritariamente por empresas de Estados Unidos), llevo adelantes planes sociales de
educación y salud (aumentó la alfabetización y la atención médica gratuita) y una reforma
urbana para bajar el precio de alquileres y construir viviendas más asequibles en las
ciudades cubanas.

Estas medidas empezaron a distanciar a Cuba de Estados Unidos, pero el rompimiento de


relaciones se da de forma definitiva luego del episodio de la invasión de la Bahía de
Cochinos, en 1961, en el cual exiliados cubanos apoyados por Estados Unidos, que habían
recibido un entrenamiento militar por la CIA intentan recuperar el control de la isla, pero
son derrotados rápidamente por las fuerzas revolucionarias. Con este suceso se termina
de asentar la Revolución y el liderazgo de Fidel Castro, se rompen las relaciones con
Estados Unidos y Fidel Castro comunica la alineación de Cuba con el bloque soviético.

¿Qué significó la Revolución Cubana?


 Cuba se convierte en la mayor derrota de Estados Unidos, y en un enemigo directo
ubicado a tan sólo kilómetros de su territorio, lo que representaba un importante
peligro para Estados Unidos, como quedó evidenciado con la Crisis de los misiles
cubanos.
 Se convirtió en un modelo de desarrollo económico alternativo, con el apoyo
soviético, los cubanos adoptaron la economía planificada como el vehículo hacia el
desarrollo.
 El carisma y el mensaje que transmitía Fidel Castro y Che Guevara, tambien
impactó a diversos sectores de la sociedad latinoamericana, especialmente, a una
generación de jóvenes.
 La Revolución validó la violencia como un medio para lograr cambios sociales,
económicos y políticos, y ayudó en la radicalización de sectores de la izquierda
latinoamericana, que hasta ese momento eran muy incipientes.

Como consecuencia de la Revolución Cubana, Latinoamérica se convirtió en protagonista


de la guerra fría. En la década de 1960, el objetivo de los estadounidenses fue evitar la
expansión hemisférica del virus cubano a toda costa. Los estadounidenses procedieron a
aislar a Cuba expulsándole de la OEA y decretando un bloqueo económico contra la isla.

Por otra parte, el gobierno estadounidense respondiendo a los pedidos de los países
latinoamericanos de finales de la década del 40, creó un programa de ayuda económica
conocido como la Alianza para el Progreso (AP). Propuesta por el presidente John F.
Kennedy en 1961, la AP buscaba acabar con las condiciones socioeconómicas que
propiciaban las revoluciones en América Latina: atraso, pobreza, desigualdad, etc. Lo que
esta Alianza buscaba era promocionar la industrializacion, programas de vivienda, la
reforma agraria, promover la alfabetización, mejorar los servicios de salud, diversificar el
comercio, para así satisfacer las necesidades de la población, para que estuvieran
conformes y evitar de esta forma una revolución, como en el caso de Cuba. La AP conllevó
un aumento significativo en la ayuda económica estadounidense para América Latina.
Entre 1962 y 1967, la región recibió $1.4 millones anuales en ayuda económica.

Esta propuesta terminó fracasando porque:


 En muchos casos, la ayuda estadounidense no fomentó la autosuficiencia, sino que
reforzó la dependencia de los países latinoamericanos con respecto a Estados
Unidos.
 Durante los años de ejecución del programa, América Latina atravesó un período
de mucha inestabilidad política, incluyendo golpes de Estado, dictaduras militares
y conflictos internos, lo que dificultó la implementación efectiva de las reformas.
 Gran parte de los fondos destinados a los programas de desarrollo fueron
desviados o mal gestionados por gobiernos locales, lo que impidió que los
beneficios llegaran a la población y erosionó la credibilidad de la iniciativa.
 En varios sectores de la sociedad latinoamericana, la Alianza fue vista como un
intento de Estados Unidos de imponer su influencia en la región bajo el pretexto
del desarrollo, lo que generó escepticismo y resistencia.

Por otra parte, durante todo este período de Guerra Fría, Estados Unidos también busco
contener la expansión del comunismo en Latinoamérica recurriendo a diferentes métodos
que en muchos casos implicaban el apoyo a las fuerzas militares de los diferentes países
latinoamericanos, e incluso apoyó a regímenes dictatoriales. No es que Estados Unidos
apoyara a las dictaduras a favor de las democracias, sino que veía en estos regímenes
autoritarios una forma de gobierno más predecible y más eficiente. De ellos podía esperar
la represión de los comunistas, el control del movimiento obrero y la interrupción de
relaciones con la Unión Soviética. La democracia era menos importante que la seguridad
en este período de la historia de Estados Unidos.

Estas ideas se enmarcan en la llamada “doctrina de seguridad nacional” que se aplicó en


los países de América Latina durante la década del 60, 70 y 80 para frenar el avance del
comunismo en la región. Esta doctrina sostenía que para lograr este objetivo se debía
delegar el control político a los militares, que debían enfrentar al enemigo externo, siendo
éste la URSS, y especialmente al enemigo interno, siendo estos los movimientos, personas,
organizaciones que representaran las ideas comunistas. La Doctrina de Seguridad
Nacional planteaba una concepción militar del Estado y del funcionamiento de la sociedad,
que sirvió para legitimar el nuevo militarismo, esta ola de dictauras que surgió en los años
sesenta en América Latina.

Nos detendremos a ver más en detalle las acciones más controversiales que llevó adelante
Estados Unidos durante época, que reflejan, a su vez, la aplicación de la doctrina de
seguridad nacional en América Latina.
1. Lo primero que proporcionó Estados Unidos fue entrenamiento a los militares y
oficiales de estos países para luchar contra los movimientos insurgentes. Esto sucedía en
la llamada “Escuela de las Américas” fundada en 1946 en Panamá con el objetivo de
brindar instrucción especializada en contrainsurgencia a los soldados latinoamericanos.
Sin embargo, lo que se hacia en esta escuela era adoctrinar a los militares para que
aniquilarán a todos movimiento que manifestara ideas comunistas, y se les enseñaba
técnicas de tortura, de espionaje, de asesinato. Allí se graduaron más de 60.000 militares
de hasta 23 países de Latinoamérica, incluyendo figuras conocidas por ser responsables de
golpes de estado en suspaíses, por llevar adelante las dictaduras. Más represivas y por
cometer constantes crímenes de lesa humanidad o violación de derechos humanos. Por
ejemplo:

 Manuel Contreras, cabeza de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), máximo


organismo de represión del gobierno de Augusto Pinochet en Chile y condenado
por múltiples causas de violaciones a los derechos humanos en Chile.
 Elías Wessin y Wessin, militar dominicano, líder del golpe de estado que derrocó al
presidente democrático Juan Bosch en 1963.
 Vladimiro Montesinos: militar y. mano derecha de Alberto Fujimori en Perú, con
lazos con el narcotráfico y acusado de vender armas al grupo rebelde de Colombia;
las FARC;
 Leopoldo Fortunato Galtieri: militar argentino, miembro de laJunta Militar de
Argentina y presidente de facto de la nación entre 1981 y 1982, precursos de la
Guerra de las Malvina y encargada de la tortura de miles de argentinos que
terminaron asesinados o desaparecidos.

En 1984 la Escuela de las Américas fue traslada al Estado de Georgia en los Estados Unidos
a petición del presidente panameño Jorge Illueca quien describió a la Escuela de las
Américas como “la base más grande para la desestabilización en América Latina”. En el
mismo año, uno de los principales diarios panameños la apodó “La Escuela de Asesinos.
Hoy sigue funcionando, bajo el nombre de el Instituto de Cooperación para la Seguridad
del Hemisferio Occidental (WHINSEC)

“El instituto les proporciona a las naciones del hemisferio occidental la oportunidad de
mejorar el profesionalismo del personal de sus fuerzas armadas, policía uniformada y de
seguridad civil, y proporcionarles las herramientas para utilizar métodos multinacionales e
interinstitucionales para contrarrestar con éxito los desafíos de seguridad a los que enfrenta
la región”

2. Plan Cóndor: La Operación Cóndor fue un plan de cooperación represiva entre las
dictaduras militares de América del Sur durante las décadas de 1970 y 1980, diseñado
para perseguir, capturar y eliminar opositores políticos. Este operativo clandestino fue
promovido bajo la doctrina de la seguridad nacional que consideraba a los opositores
políticos (izquierdistas, sindicalistas, estudiantes, periodistas y militantes) como enemigos
internos que debían ser erradicados para "proteger" al Estado, y el combate al comunismo.

La Operación Cóndor surgió formalmente en noviembre de 1975 en Santiago de Chile,


durante una reunión entre representantes de las dictaduras de Argentina, Chile, Uruguay,
Paraguay, Bolivia y Brasil. Su propósito era coordinar acciones de inteligencia, compartir
información y facilitar la detención y eliminación de disidentes políticos más allá de las
fronteras nacionales.
Si bien la Operación Cóndor fue impulsada por las dictaduras sudamericanas, existen
pruebas de que Estados Unidos apoyó el plan a través de la CIA y el Departamento de
Estado. Durante el gobierno de Richard Nixon y Henry Kissinger (su secretario de Estado),
EE.UU. respaldó a los regímenes militares bajo la justificación de la lucha contra el
comunismo en la Guerra Fría. Documentos desclasificados han revelado que Washington
estaba al tanto de las operaciones de Cóndor y, en algunos casos, brindó asistencia técnica
y logística.

Las dictaduras utilizaban diversas tácticas represivas en el marco de la Operación Cóndor:

 Intercambio de información: Las agencias de inteligencia de cada país compartían


datos sobre exiliados y opositores políticos.
 Persecución y secuestro: Militantes que huían de un país eran rastreados y
secuestrados en otras naciones con el apoyo de los servicios de inteligencia locales.
 Desapariciones forzadas: Se detenía ilegalmente a disidentes, quienes eran
llevados a centros clandestinos de detención y en muchos casos ejecutados sin
dejar rastro.
 Tortura y asesinatos: Se aplicaban métodos de tortura extrema para obtener
información y sembrar el terror.
 Vuelos de la muerte: En Argentina y Chile, muchos detenidos fueron arrojados al
mar o ríos desde aviones para hacer desaparecer sus cuerpos.

La Operación Cóndor dejó un saldo de decenas de miles de desaparecidos, asesinados y


torturados en América Latina. Su legado sigue siendo un tema de memoria histórica y
derechos humanos en la región. A pesar de los juicios y condenas, muchas familias aún
buscan justicia y el paradero de sus seres queridos desaparecidos.

3. Intervenciones militares: En las garras de la ideología de la Guerra Fría, Estados


Unidos también intervino contra gobiernos democráticos. El patrón comenzó en 1954 en
Guatemala. En el año 1950, Jacobo Arbenz es elegido por el 65% de los votos como el
nuevo presidente de Guatemala, lo que el buscaba era convertir al país en un estado
capitalista moderno. Y para ello se concentró en la reforma agraria y en proyectos de
infraestructura, dos medidas que despertaron el descontento de la United Fruit Company,
una empresa estadounidense que comercializaba frutas, bananas específicamente, en
Guatemala era dueña de grandes extensiones de tierra (40%), había construido una línea
ferroviaria que ahora controlaba, tenía el control del puerto, no pagaba impuestos y
pagaba tasas de importación muy reducidas, por ende controlaba básicamente todo el
comercio. Frente a esta situación Arbenz se propuso construir un segundo puerto y otras
rutas para poder comerciar libremente. Por otra parte, con la reforma agraria, la compañía
perdía más de 300,000 acres de tierra, la cual el 85% estaba sin cultivar, a cambio de 1
millón de dólares, pero la empresa reclamaba 16millones. Es en este contexto que el
presidente Eisenhower decide actuar en contra de Arbenz, a quien veía como el líder de
una posible revuelta comunista en Guatemala.

La CIA, con el apoyo del dictador Somoza en Nicaragua, organizó una fuerza de 170
hombres para entrar en Guatemala y derrocar a Arbenz. Este plan fue exitoso y Castillo, un
coronel retirado y líder de la invasión queda como presidente. En parte, como resultado de
la acción de Estados Unidos, Guatemala cayó en una guerra civil de décadas que se
caracterizó por una brutal represión autoritaria.

Jimmy Carter
Presidente de Estados Unidos entre 1977 y 1981. En su discurso ante los graduados de la
Universidad de Notre Dame en mayo de 1977, Carter dejó claro cuáles serían las
prioridades de su política exterior, la defensa de los derechos humanos. El recién
inaugurado presidente condenó la idea de que Estados Unidos debía apoyar regímenes
represivos como parte de la estrategia para frenar el comunismo porque iba en contra de
los valores de la nación estadounidense. Carter convirtió la defensa de los derechos
humanos en la piedra angular de su política exterior. Bajo su gobierno, los países eran
medidos en términos de su respeto a los derechos civiles, no en términos de su posición
geográfica o apoyo contra el comunismo. Esta política complicó las relaciones con
importantes aliados latinoamericanos como Nicaragua, Argentina, Paraguay, Chile y Brasil,
claros violadores de los derechos humanos.

El mayor éxito de Carter en América Latina fue el Tratado Carter-Torrijos, firmado en


1977 entre Estados Unidos y Panamá con el objetivo de establecer un marco para la
transferencia gradual del control del Canal de Panamá de los Estados Unidos a Panamá.
Resolver el tema del Canal era visto como una muestra de las intenciones de su
administración hacia América Latina. Es en 1999 cuando Panamá finalmente asume el
control.

Ronald Reagan
Gobernó entre 1981 y 1989. Reagan desarrolló una política exterior muy agresiva,
caracterizada por un feroz anticomunismo. Los Estados Unidos tenían que liderar la lucha
en contra del comunismo y frenar su expansión, especialmente, en América Latina.

El anticomunismo de Reagan le llevó a oponerse a cualquier tipo de revolución social en


América Latina. Dentro de este contexto, Nicaragua representó una de sus principales
preocupaciones. La revolución sandinista, que en 1979 derrocó a la dictadura de Anastasio
Somoza, instauró un gobierno alineado con la izquierda, lo que generó alarma en
Washington. Reagan consideraba a los sandinistas como un peligro para la estabilidad
regional y temía que su ejemplo inspirara otras insurgencias en Centroamérica.

Convencido de que debía contener la influencia sandinista, Reagan convirtió la lucha


contra el gobierno de Nicaragua en una prioridad de su administración. La CIA fue la
encargada de diseñar y ejecutar una estrategia de desestabilización, que incluyó el apoyo a
fuerzas paramilitares opositoras. En 1981, el presidente autorizó la asignación de $19
millones de dólares para entrenar y armar a un grupo de guerrilleros de derecha
conocidos como los Contras. Estas fuerzas, compuestas en su mayoría por exmiembros de
la Guardia Nacional somocista y otros opositores a los sandinistas, llevaron a cabo una
guerra de desgaste contra el gobierno revolucionario.

La intervención estadounidense en Nicaragua desató una controversia internacional y


generó tensiones dentro de Estados Unidos. Cuando el Congreso intentó frenar el
financiamiento a los Contras con la Enmienda Boland (1982-1984), la administración
Reagan recurrió a métodos clandestinos para continuar el apoyo. Esto llevó al escándalo
del Irán-Contra, en el que se reveló que funcionarios estadounidenses habían vendido
armas ilegalmente a Irán y desviado los fondos obtenidos para financiar a los Contras.
Recordemos que Irán estaba en guerra con Irak (1980-1988) y buscaba
desesperadamente armamento. Sin embargo, EE.UU. tenía una política oficial de no
negociar con Irán, ya que el régimen islámico había tomado rehenes estadounidenses en
1979 durante la Revolución Iraní.

A pesar del escándalo, la guerra encubierta continuó debilitando al gobierno sandinista.


Tomó más de una década, pero al final la estrategia norteamericana tuvo éxito. En 1990, la
candidata conservadora Violeta Chamorro ganó las elecciones presidenciales
nicaragüenses, lo que marcó el principio del fin de la revolución sandinista.
George Bush
Gobernó entre 1989 y 1993. Bush era un político con una amplia experiencia en asuntos
internacionales, pues, entre otras cosas, había sido vicepresidente bajo Reagan, director de
la CIA y embajador de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas. A Bush le tocó ser
testigo del fin de la guerra fría. La caída del muro de Berlín en noviembre de 1989 marcó el
inicio de una nueva etapa en la historia. El desvanecimiento de la «amenaza soviética»
permitió a Bush dar una orientación pragmática a la política exterior estadounidense,
dejando atrás el determinismo ideológico que caracterizó el periodo de Reagan. América
Latina jugó un papel importante en este proceso. Durante la gestión de Bush se sentaron
las bases para una relación hemisférica coherente con el nuevo orden mundial, más
abierta y basada en la promoción de reglas democráticas, el impulso de reformas
económicas de corte liberal, con la defensa del libre mercado y comercio como centro.
Estas reformas buscaban reducir el estatismo y el proteccionismo, y fomentar las
inversiones privadas, obviamente, de capital estadounidense.

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