El siglo XIX.
El Romanticismo
I
1.1 ¿Cómo estudiar este tema?
1.2 Introducción. La literatura romántica: el nuevo
modo de escribir
1.3 El Romanticismo inglés. Líneas generales
1.4 La poesía romántica inglesa (1ª Generación):
Coleridge y Wordsworth
1.5 La poesía romántica inglesa (2ª Generación):
Byron, Shelley, Keats
1.6 La prosa romántica inglesa: Walter Scott y Mary
Shelley
1.7 El ensayo romántico inglés: Thomas de Quincey
1.1. ¿Cómo estudiar este tema?
En este tema analizaremos las características fundamentales del
Romanticismo inglés, así como sus autores más representativos.
1.2. Introducción. La literatura romántica:
el nuevo modo de escribir
El Romanticismo es un movimiento estético que supuso un cambio radical
en la concepción del arte y la literatura que se había dado hasta el
momento. El Romanticismo propone un giro de la posición del escritor,
que comienza a preocuparse más por su experiencia subjetiva de la
realidad que por la realidad misma.
Los nuevos criterios de Belleza y Verdad se basan fundamentalmente en
los sentimientos. La obra de arte se llena de libertad: se suprimen los
límites formales y métricos precedentes y se crean nuevas formas que se
adaptan a las necesidades de cada autor. La literatura se desprende de la
idea clásica de que la obra artística debía estar construida a partir modelos
formales previos.
Uno de los géneros más favorecidos del Romanticismo será el poético
porque permite al autor expresar más libremente sus percepciones de la
realidad.
Se pueden distinguir dos fases en la evolución del Romanticismo artístico.
Fase sentimental, que se centra en la interioridad emotiva de cada
autor.
Fase búsqueda del Yo individual, que se concentra en la reflexión del
autor sobre su realidad social y su condición de artista.
Estas dos maneras de percepción de la realidad tienen su repercusión
posterior en el siglo XX. La literatura contemporánea supera estas
contradicciones y ensalza la obra de arte en sí misma por encima del
creador mismo y de su circunstancia.
Con el Romanticismo madura una nueva forma de leer: el escritor es aquel
que nos relata una experiencia subjetiva para que podamos ahondar en
nuestra experiencia propia.
1.3. El Romanticismo inglés. Líneas
generales
Inglaterra es uno de los países donde el Romanticismo literario dio más
frutos, sin necesidad de romper absolutamente con todas las formas
artísticas anteriores. El Romanticismo inglés supuso, fundamentalmente,
una oposición al Clasicismo del siglo XVIII.
Los primeros grandes poetas románticos ingleses fueron William
Wordsworth y Samuel Taylor Coleridge, quienes no poseen el carácter
rebelde que va a caracterizar a los autores románticos posteriores. El
tópico de del poeta romántico como individuo en contra de las normas
morales y sociales aparecerá a partir de los trabajos de Percy Bysshe
Shelley y Lord Byron.
La gran diferencia del Romanticismo inglés frente al Romanticismo
alemán reside en el interés de los autores románticos ingleses por la
Naturaleza, que aparece retratada en perfecta síntesis con el estado
anímico del autor.
La poesía romántica inglesa sigue manteniendo estructuras y recursos
formales ya conocidos; no niega su tradición. Su originalidad está en el
sentido general de la expresión.
Características de la poesía romántica inglesa
Naturalidad y sencillez en la expresión
Equilibrado sentido de la moralidad
1.4. La poesía romántica inglesa (1ª
Generación): Coleridge y Wordsworth
Esta primera generación de poetas románticos ingleses recibe el nombre
de lakistas, porque sus componentes residieron una temporada en la
región de los lagos del noroeste de Inglaterra.
Samuel Taylor Coleridge (1772-1834)
El mérito fundamental de la figura y obra de Coleridge reside en que su
poesía le sirvió para desarrollar teóricamente su propio pensamiento.
Coleridge sigue manteniendo así el estilo didáctico presente en la mayor
parte de los autores ilustrados ingleses del siglo XVIII.
Una de las reflexiones más interesantes de la obra de Coleridge es su
análisis de la Psique, en la cual el autor distingue entre imaginación y
fantasía:
Imaginación: Es el poder de percepción de la realidad misma. Es la
facultad propiamente poética.
o Imaginación primaria. El mundo se percibe como repetición del
acto creativo divino.
o Imaginación secundaria. La percepción del mundo se reelabora,
se idealiza y unifica para hacerla arte.
Fantasía. Se refiere a la memoria libre e imprevisible que existe en el
fondo de la mente, de la cual brotan imágenes e ideas en la más plena
libertad.
De entre todas las obras de Coleridge hay que destacar sobre todo el
volumen de poesías Baladas Líricas (1798) que el poeta publicó
conjuntamente con su amigo William Wordsworth a quien había conocido
varios años antes. De este trabajo nacieron casi todos los poemas
importantes de Coleridge, especialmente su famosa Rima del anciano
marinero (Rime of the ancient mariner) que marca el comienzo del
movimiento romántico inglés.
Esta rima es una imitación de las antiguas baladas inglesas, aunque
impregnada de simbolismo, y posee una longitud considerable. El
argumento se centra fundamentalmente en el relato de cómo un viejo
marinero detuvo a uno que iba a una boda para contarle sus desdichas a
bordo de una nave. La crítica señala cómo esta obra anticipa ya la
atmósfera de la obra de Edgar Allan Poe: La narración de Arthur Gordon
Pym (The Narrative of Arthur Gordon Pym of Nantucket, 1838).
Otro de los poemas más conocidos de Coleridge, y que le hizo alcanzar la
fama, es Kubla Khan, que había comenzado a escribir en 1798 y que
publicó, finalmente, en 1816. Al parecer, fue compuesto por Coleridge bajo
los efectos del opio que tomaba a causa de una enfermedad. El valor de
este poema reside en que anuncia gran parte de la literatura onírica,
surrealista y de indagación de la conciencia de años posteriores.
De entre la escasa producción poética de Coleridge cabe destacar algunos
poemas y colecciones de poemas que no poseían esa intención teórica
de otras de sus composiciones:
Oda El Ruiseñor (The Nightingale), poema conversacional (1798).
Desánimo: una oda (Dejection: an Ode, 1802). Poema de tono
plenamente romántico, realiza un profundo análisis de los sentimientos.
El poema, Los dolores del sueño (The pains of Sleep, 1803).
En 1816 publica versos reunidos en torno a Christabel, composición
poética extensa de tintes medievalistas y, en 1817, la colección de poemas
Hojas sibilinas (Sibylline Leaves).
Además de su obra poética, hay que reseñar su Biographia Literaria, que
el autor publicó en 1817, así como sus diversos artículos periodísticos y
ensayísticos. Biographia Literaria es una autobiografía de Coleridge en
cuanto escritor: el autor mira su vida personal como camino de
producción literaria.
William Wordsworth (1772-1850)
William Wordsworth es considerado el mayor poeta inglés posterior al
siglo XVII. Sus trabajos poéticos encontraron un impulso definitivo a
partir de la publicación de las Baladas líricas (1798) que compuso junto a
Samuel Taylor Coleridge. En la parte que le correspondía de esa obra,
Wordsworth demostró una gran capacidad poética. En ediciones
posteriores de la obra, el también añadió un Prefacio (Preface) que reúne
gran parte de la teoría romántica inglesa.
Anteriores a sus poemas de las Baladas líricas son las colecciones Esbozos
descriptivos y Un paseo por la tarde (Descriptive Sketches, An Evening
Walk) que el poeta había publicado en 1793.
Wordsworth buscó, preferentemente, temas rústicos para su poesía,
porque entendía que era allí donde podían encontrarse las pasiones del
hombre en su estado naciente. El poeta da mucha importancia a la
Naturaleza; este es uno de los valores principales de su obra poética.
La poesía es fuente de verdad y bondad porque muestra la profunda
armonía de los diversos aspectos de la persona humana y de la realidad
natural.
La producción poética de Wordsworth es muy amplia, por lo que tan solo
señalaremos algunas de sus colecciones de poemas:
Poemas de Lucy (Lucy Poems, 1799).
Poems in Two Volumes (1807) que contienen la famosa oda
Anticipaciones de la inmortalidad en los recuerdos de la primera
infancia (Intimations of immortality from recollections of early
childhood).
En 1814 publicó The Excursion (La excursión), segunda de las tres
partes de la obra The Recluse. Nunca llegó a terminar la primera y la
tercera. También debe destacarse su obra autobiográfica El preludio
(The Prelude, 1798-1805) publicada en 1850, meses después de la
muerte del poeta.
Algunos poetas menores del Romanticismo inglés son: Robert Southey
(1774-1843) y el gaditano José María Blanco White (1775-1851), autor,
en su obra en inglés, de un famoso soneto a la primera noche de Adán en el
mundo.
1.5. La poesía romántica inglesa (2ª
Generación): Byron, Shelley, Keats
George Gordon Byron (1788-1824)
La fama del poeta inglés conocido como Lord Byron se debe más a su
figura que a sus versos. El escritor encarnó la estampa del poeta en
rebeldía ante la sociedad; su vida estuvo llena de escándalos, fue
desterrado voluntariamente y combatió contra los turcos por la libertad de
los griegos.
La literatura de Lord Byron se caracteriza por un gusto preferente por la
sátira en la cual alcanza una gran agilidad expresiva.
La presentación en el mundo literario de Lord Byron ocurrió en 1807 con
Horas de ocio (Hours of idleness), que no tuvo buena acogida por parte
de la crítica. Byron escribió entonces una larga sátira en defensa propia
que tituló Bardos ingleses y recensionadores escoceses (English
bards and Scotch reviewrs, 1809) que acrecentó su estatura como
escritor.
Además de estas obras podemos destacar el famoso y largo poema
Peregrinación de Childe Harold (Childe Harold´s Pilgrimage, 1812-
1818), donde relata su viaje por Europa, enalteciendo la libertad y
atacando, a veces, a los ídolos nacionales.
Mayor interés tiene otra línea literaria cultivada también por Byron que se
centra en la elaboración de leyendas en verso, en las que se desarrollan
estampas medievales con la intención de simbolizar el temperamento
romántico: la exaltación de la libertad y del individuo. Algunos textos
representativos de esta tendencia son:
Giaour y La esposa de Abydos (The bride of Abydos, 1813), de tipo
sentimental.
El corsario (The Corsair, 1814).
Lara (1814).
Byron creó una figura arquetípica de la literatura, el llamado héroe de
Bryon, que combina la pasión del culto romántico al artista con el egoísmo
literario del que solo se fija en sí mismo. El héroe de Byron es un rebelde y
un marginado que únicamente se preocupa por la satisfacción de sus
necesidades egoístas.
El ideal byroniano va adoptando otras encarnaciones como la de El
prisionero de Chillon (The Prisoner of Chillon, 1819) sobre la figura
de Bonnivard, quien se encuentra encerrado en un calabozo ginebrino por
defender la libertad o Mazeppa, sobre la figura de un jinete atado, por
castigo, a su caballo, lo que le llevará a una nueva libertad y gloria.
Sin embargo, de entre todas las obras de Byron, quizá sea su poesía
incompleta Don Juan (1819-1824) la que aporte mayor novedad. El
poema trata de la libertina vida afectiva del joven don Juan; el protagonista
del poema se convierte en un punto de referencia para el espíritu
romántico.
Por último, conviene señalar el poema Caín (1821) en el que aparecen
ocho personajes que dialogan entre sí: Adán, Caín y Abel; Eva, Adah y
Zillah; el Ángel del Señor y Lucifer. El elemento bíblico le sirve a Byron
para retratar el sentir romántico. Caín es la figura que encarna el mal y
el diabolismo; la predilección de Dios por Abel se convierte en una
justificación de la rebelión romántica contra la injusticia divina.
Percy Bysshe Shelley (1792-1822)
Frente a la personalidad y obra de Lord Byron, Shelley representa una
poesía más pura y ambiciosa, pero con menos contacto con la realidad.
De personalidad enfermiza, estudió en Eton y Oxford, donde se dedicó a la
ciencia y se hizo ateo. La publicación del panfleto De la necesidad del
ateísmo (1811) provocó su expulsión de la universidad.
La poesía de Shelley se centra en el culto a la Belleza, al Amor y la
Naturaleza, aunque algunas de sus obras también tienen un trasfondo
político y social. El autor cultivó las formas métricas tradicionales, así
como imágenes y metáforas dotadas de una gran sensibilidad.
Shelley fue un lírico excepcional; escribió poesía y teatro. Algunos de sus
poemas más importantes son: Reina Mab (Queen Mab, 1813); Alastor o el
espíritu de la soledad (Alastor, or the spirit of solitude, 1816); La revuelta
del Islam (The Revolt of Islam, 1818); Epipsychidion y Adonais (ambos de
1821).
En Adonais, elegía a la muerte de Keats (1821), el poeta se enfrenta a
la muerte y niega la inmortalidad del espíritu humano.
De 1819 y 1820 datan dos intentos teatrales de Shelley: Los Cenci (The
Cenci) y Prometeo desencadenado (Prometheus unbound). En este
último, Shelley adapta el mito clásico para representar la rebelión del
hombre contra el Cielo.
John Keats (1795-1821)
John Keats es el más auténtico de los autores románticos ingleses. De
origen humilde, fue practicante de medicina y murió muy joven a causa de
la tuberculosis.
Para Keats la característica peculiar del poeta no es estar dotado de un
mensaje filosófico y moral sino tener aptitudes para olvidarse de sí
mismo y sumergirse en la cosas. El poeta debe sobreponerse a sus
intereses individuales para ser vehículo de la expresión lírica de la
realidad a través del poema.
Según el autor, el poeta no puede construir su obra como “expresión
del yo” (como proponía el primer Romanticismo) puesto que no lo tiene ni
lo conoce. Keats es consciente de que en su obra creativa lo que queda del
autor es una máscara de su yo. El ideal de la Poesía debe ser la Belleza
en sí misma, puesto que es lo único que permanece siempre frente a los
cambios que se suceden en el “yo” autor.
Entre las obras de Keats destacan, sobre todo, sus poemas largos Edymion
(1818), Lamia, Isabella y La víspera de Santa Inés (Lamia, Isabella,
The eve of Saint Agnes, 1820) y el incompleto Hyperion (1818-1819).
Pero sus mayores logros poéticos se encuentran en sus poemas cortos,
especialmente sus sonetos.
1.6. La prosa romántica inglesa: Walter
Scott y Mary Shelley
La prosa inglesa de la época del Romanticismo tiene escaso carácter
romántico a excepción de la obra narrativa de Walter Scott (1771-
1832). El autor comenzó su obra creativa como poeta, aunque desarrolló
todo su potencial creativo en la prosa y, concretamente, en la novela.
Walter Scott es el creador de la novela histórica, género que se
proyectará después por toda Europa.
Su primera novela, Waverley, se publica en 1814. A esta le siguieron una
serie de novelas basadas en la vida y en la historia escocesa e inglesa.
Algunas de ellas son: ElAnticuario (The Antiquary, 1816), The Bride of
Lammermoor (La novia de Lammermoor, 1819), Rob Roy (1818), El pirata
(The pirate, 1822), etc.
La novela más conocida de Walter Scott es Ivanhoe (1819), que narra los
amores de un caballero de la corte de Ricardo I Corazón de León y una
descendiente de Alfredo el Grande.
El autor no se preocupa demasiado por la exactitud histórica de sus
novelas, ni de su valor psicológico. El problema de la estabilidad de las
relaciones entre Inglaterra y Escocia va a ser un tema constantemente
presente en su obra.
Las obras de Walter Scott fueron traducidas rápidamente a todas las
lenguas de Europa.
Mary Shelley (1797-1851)
Mary Shelley fue la segunda mujer del célebre poeta Percy Bhysse Shelley.
Influida por las novelas de terror alemanas es recordada, sobre todo, por
su novela Frankenstein, o el moderno Prometeo (Frankenstein, or
the modern Prometheus, 1818), hoy conocida mundialmente por su
divulgación cinematográfica.
Según la autora, la idea central de la novela se le ocurrió durante una
noche de insomnio. La narración es una obra de terror con una vertiente
filosófica.
Frankenstein es una muestra de la llamada novela gótica inglesa,
caracterizada por la presencia de paisajes sombríos, bosques tenebrosos,
ruinas medievales y castillos con sótanos, criptas y pasadizos.
1.7. El ensayo romántico inglés: Thomas de
Quincey
El ensayo literario es un género que había sido iniciado en Inglaterra
por Bacon a principios del siglo XVII y había empezado a llevarse al
periódico a comienzos del siglo XVIII. En el siglo XIX este género sufre un
gran florecimiento, favorecido por el ambiente de la época.
Thomas de Quincey (1785-1859) va a ser uno de sus más importantes
representantes. Es un autor extraño, el más introspectivo de los
ensayistas ingleses, con una gran capacidad para expresar los
sentimientos humanos.
Uno de sus ensayos más celebrados es El asesinato considerado como
una de las Bellas Artes (Murder Considered as one of the Fine Arts,
1827) que quedó clasificado como una “flor del mal”. Charles Baudelaire
difundirá la primera versión adaptada de esta obra.
Test
1. ¿Cuál es la principal característica del movimiento literario romántico?
A. La representación objetiva de la realidad.
B. La indagación en la experiencia subjetiva del autor.
C. La exploración de los sentimientos.
D. B y C son correctas.
2. ¿Cuál es la principal característica del movimiento literario romántico
inglés?
A. La sencillez expresiva y la naturalidad.
B. El rebuscamiento expresivo, el refinamiento, la artificiosidad.
C. La incorporación del tema de la Naturaleza en las obras literarias.
D. A y C son correctas.
3. ¿En qué obra participaron juntos los poetas Samuel Taylor Coleridge y
William Wordsworth?
A. Baladas Líricas (1798).
B. Frankenstein o el moderno Prometeo (1818).
C. Oda El Ruiseñor (The Nightingale), poema conversacional (1798).
D. Ninguna opción es correcta.
4. ¿Con qué nombre se conoce a la primera generación de poetas
románticos ingleses?
A. Generación perdida.
B. Lakistas.
C. Naturalistas.
D. Sentimentales.
5. ¿Cuál, de entre todas las opciones que se te proponen, te parece la más
acertada para definir al héroe de Byron?
A. Personaje violento y agresivo.
B. C y D son correctas.
C. Personaje mujeriego y rebelde.
D. Prototipo de personaje rebelde y marginado que solo se preocupa
por la satisfacción de sus necesidades egoístas y que fue modelo
para otros autores románticos.
6. ¿Cuál es la principal aportación de la obra de John Keats a la literatura
romántica?
A. El autor es una máscara de su yo. El ideal de la Poesía debe ser la
Belleza en sí misma.
B. El autor es incapaz de alcanzar la Belleza y la Bondad a través de
la Poesía.
C. La Poesía debe de utilizar a la Naturaleza como referente de la
verdadera Belleza.
7. Walter Scott es….
A. El prosista inglés más conocido del siglo XIX.
B. El creador de la novela histórica.
C. El autor menos representativo del Romanticismo inglés.
8. ¿Cuáles son las características principales de la llamada novela gótica
inglesa?
A. Presencia de paisajes sombríos, bosques tenebrosos, ruinas
medievales.
B. Interés por la arquitectura gótica.
C. Descripción de personajes marginados por la sociedad.
E. Sobriedad expresiva, lenguaje directo.
9. ¿Cuál es la obra más representativa del ensayista inglés Thomas de
Quincey?
A. The Bride of Lammermoor (La novia de Lammermoor, 1818).
B. Prometeo desencadenado (Prometheus unbound, 1820).
C. El asesinato considerado como una de las Bellas Artes (Murder
Considered as one of the Fine Arts, 1827).
10. ¿Cuáles son los autores principales de la segunda generación de poetas
románticos ingleses?
A. Coleridge y Wordsworth.
B. Keats, Byron, Coleridge.
C. Keats, Byron, Shelley.
El Siglo XIX. El
Romanticismo II
2.1 ¿Cómo estudiar este tema?
2.2 El Romanticismo alemán: líneas generales y
sentido filosófico
2.3 Poetas románticos alemanes: Hölderlin y Novalis
2.4 El Romanticismo francés: líneas generales
2.5 Los introductores: Madame Staël, Chateaubriand,
etc.
2.6 Los poetas: Lamartine, Vigny, Musset y Victor
Hugo
2.7 La crítica: Sainte-Beuve
2.1. ¿Cómo estudiar este tema?
En este tema analizaremos las características fundamentales del
Romanticismo alemán y francés, así como sus autores más representativos.
2.2. El Romanticismo alemán: líneas
generales y sentido filosófico
La literatura romántica alemana tiene su más importante desarrollo
durante los primeros treinta años del siglo XIX, aunque su proyección
e influencia se extienden más allá de esa fecha. Uno de los principales
precedentes del Romanticismo alemán fue Johann Wolfgang von Goethe
(1789-1832); también fueron importantes otros autores pertenecientes al
Sturm und Drang.
El Romanticismo alemán se distingue por la profundidad con que se
plantean sus principios estéticos: tiene más valor a nivel filosófico que
a nivel creativo.
Dos de los filósofos más influyentes de la época romántica son Johann
Gottlieb Fichte (1762-1814) y George Wilhelm Friedrich Hegel (1770-
1831) quienes propugnaron un pensamiento idealista extremo:
“A diferencia de la Ilustración, los jóvenes románticos no trataban de
desarrollar una teoría de la razón universalmente imperante que
tuviese pretensión de objetividad supraindividual, sino que el yo
cognoscente había de ser la última instancia de la interpretación del
mundo”
El Romanticismo alemán apuesta radicalmente por la libertad, cuestión
que tiene efectos concretos en la creación literaria.
La mayor parte de las producciones románticas alemanas ofrecen un
aspecto paradójico: de una parte los autores adoptan un estilo muy libre
y espontáneo, de otra, sienten una cierta tendencia hacia al orden, a
las formas rígidas de la tradición dieciochesca.
En lo que respecta a los motivos preferidos por los autores románticos
alemanes, destaca el tema del viaje en el tiempo. Muchas obras literarias
se ambientan en la Edad Media o en el Renacimiento, también en Grecia o
lejanos países de Oriente. Los autores románticos alemanes también
sienten cierta atracción, a nivel estético, por la religiosidad
cristiana, aunque sin auténtica fe.
2.3. Poetas románticos alemanes: Hölderlin
y Novalis
Aunque la nómina de autores románticos alemanes es muy amplia
(Heinrich Heine, Theodor Storm, Clemens Brentano, etc.) vamos a
destacar sobre todo a dos autores: Friedrich Hölderlin (1770-1843) y
Novalis (1772-1801).
Friedrich Hölderlin (1770-1843)
Friedich Hölderlin es uno de los más importantes representantes de la
literatura romántica alemana. Estudió teología en la Universidad de
Tübingen donde compartió habitación con Hegel. Padecía esquizofrenia,
enfermedad que se convirtió en irreversible a partir de 1802.
No conoció el éxito en vida pero, actualmente, es uno de los poetas
alemanes más valorados.
Se le suele calificar de poeta metafísico por la importante presencia
filosófica que hay en su poesía. Sin embargo, la crítica moderna se refiere a
Hölderlin como poeta patético, es decir, poeta dramático, melancólico,
trágico. Sus textos están llenos de frases interrogativas y exclamativas que
no obtienen respuesta.
El gran tema de su obra es la evasión del mundo hacia otro mundo
ideal, que muchas veces se identifica en su poesía con la Grecia clásica.
Hölderlin cultivó cierto sentido mítico de la naturaleza y recurrió a
imágenes cristianas que aparecen en su obra. Su poesía tiene un tono
pesimista creciente.
El poeta se preocupaba por la belleza formal del verso, cuestión que, de
alguna manera, le acercaba al Clasicismo. La poesía de Hölderlin suele
ser clara y diáfana, carente de excesiva simbología. Entre sus obras
principales destacan:
Himnos juveniles: Diótima y El adolescente a los cuerdos
aconsejadores (Der Jünglig an die kugen Ratgeber).
Obra madura:
o Odas: Desciende, hermoso sol… (Ge hunter, schöne Sonne);
Heidelberg; El Neckar, etc.
o Obras sin forma definida: Canto del destino de Hyperion (Hyperions
Schicksalslied); Cuando yo era niño (Da ich ein Knbe war), etc.
o Elegías: Quejas de Menón por Diótima (Menons Klage um Diotima) o
El archipiélago (Der Achipielagus).
La elegía El archipiélago (Der Archipelagus) es considerado su mejor
poema. El poeta evoca la Grecia clásica, símbolo del mundo ideal y de la
perfección lírica.
Además, Hölderlin es autor de una novela: Hiperión o el ermitaño de
Grecia (Hyperion, oder der Eremit in Griechenland, 1797-1799) y de
un drama en fragmentos: La muerte de Empédocles (1798).
Friedrich Hardenberg “Novalis” (1772-1801)
El poeta Friedrich Hardenberg es otra de las figuras fundamentales del
Romanticismo alemán. Solía firmar sus obras como Novalis. Estudió
Derecho en Jena, donde asistió a cursos de historia de Schiller y conoció a
Fichte. Colaboró en algunos proyectos con los hermanos Friedrich y
August Wilhelm von Schlegel, como la revista Atheneum, una de las
primeras manifestaciones del Romanticismo alemán.
Sus primeras actividades literarias fueron de tipo filosófico, llegando a
publicar colecciones de aforismos en revistas. Posteriormente se
dedicará a la composición lírica.
Uno de sus textos poéticos más famosos es Himnos a la noche (Hymnen
an die Nacht, 1800). En esta colección de poemas, Novalis, enaltece a la
noche, a la que identifica con la muerte, como descubridora del verdadero
sentido del mundo. El poeta compuso estos poemas a raíz de la muerte
de su amada Sophie von Kühn.
Otra obra maestra de Novalis es su novela incompleta Enrique de
Ofterdingen (Heinrich von Ofterdingen, 1802). En esta obra aparece
una expresión que le haría célebre: “flor azul”, que simboliza la clave de
la felicidad y el testimonio de una realidad supraceleste tras de la cual va el
poeta romántico.
Otra breve novela a destacar es Los discípulos en Sais (Die Lehrlinge
zu Sais) (1798).
2.4. El Romanticismo francés: líneas
generales
El Romanticismo arraiga en Francia de forma más tardía que en otros
países europeos.
Los rasgos fundamentales del Romanticismo francés son:
Exaltación de los sentimientos
Ruptura con las formas clásicas
Apertura hacia horizontes de literatura exótica y antigua
Los autores románticos franceses prefieren escenarios medievalistas de
tipo español, así como ambientes orientales. Se percibe, también, una
especial predilección por las atmósferas recreadas en las obras de William
Shakespeare.
En el aspecto formal, se advierten pocas renovaciones, aunque puede
notarse una mayor elasticidad en el verso. Quizás sea el teatro el género
en el que se producen más innovaciones. Se prescinde de la regla de las
tres unidades.
2.5. Los introductores: Madame Staël,
Chateaubriand, etc.
Los dos grandes introductores de la literatura romántica en Francia son
Madame Staël (1766-1817) y François René de Chateaubriand (1768-
1848).
Madame Staël es autora del ensayo Sobre Alemania (De l´Allemagne,
1810) con el que favoreció la entrada del Romanticismo en Francia.
Chateaubriand, por su parte, es conocido por sus Memorias de
ultratumba (1848), de carácter autobiográfico. Otra de las obras
fundamentales de Chateaubriand es El Genio del Cristianismo (1802)
que, en su primera edición, incluía los relatos Atala y René. Es una obra
apologética, donde se defiende al Cristianismo como profundizador del
sentimiento humano.
Aparte de estos autores también se puede citar a los pensadores Joseph de
Maistre (1753-1821), Paul-Louis Courier (1772-1825) y Félicité de
Lamennais (1782-1854).
2.6. Los poetas: Lamartine, Vigny, Musset y
Victor Hugo
Las figuras esenciales del Romanticismo francés son los poetas. A
principios del siglo XIX la situación de la poesía francesa es
desoladora; cuando empiezan a aparecer los primeros versos de los
autores románticos el éxito es rotundo.
La nueva poesía romántica respeta la tradición aprendida del siglo
anterior pero expone una nueva sentimentalidad en la que el tema
amoroso se hace especialmente evidente. Los motivos y las imágenes
que se utilizan pueden pertenecer a cualquier ciudadano común pero
no pierden solemnidad.
Alphonse de Lamartine (1790-1869)
Uno de los principales poetas románticos que se pueden destacar es
Alphonse de Lamartine, autor de las Meditaciones poéticas
(Méditations poétiques, 1820), que vuelve a publicar en 1828 con el
título Nuevas meditaciones (Nouvelles méditations).
Otra de las obras interesantes de Lamartine es Armonías poéticas y
religiosas (Harmonies poétiques et religieuses, 1830) que adquiere
un tono más filosófico. Su mejor poema se publica en 1836 bajo el título
Jocelyn. Este tiene carácter religioso y sentimental y relatala historia
de un seminarista que abandona su vocación por amor, para volver luego a
ella.
El ideal de la poesía de Lamartine fue la poesía como “razón cantada”.
Alfred de Vigny (1797-1863)
Alfred de Vigny es un autor muy diferente a Lamartine. El poeta no suele
mostrar sus sentimientos en su obra. Además, canta a Dios, a la
Belleza y al amor al prójimo, pero sin fe o convencimiento alguno.
Sus circunstancias biográficas propiciaron una actitud de desengaño que
motivaron la aparición de obras de tipo narrativo como Servidumbre y
grandes de la vida militar (Servitude et grandeur militaires, 1835). Para
esa fecha, en 1826, el poeta ya había escrito una novela titulada Cinco de
marzo (Cinq-Mars) que anticipaba las producciones de Victor Hugo.
Vigny también escribió obras de teatro como su tragedia Chatterton,
estrenada en 1835. Después de esta fecha, el autor compone versos.
Con Vigny, el poeta comienza a ser consciente de su posición profesional
de poeta.
Alfred de Musset (1810-1857)
Alfred de Musset es considerado un autor plenamente romántico, no solo
por su interés por el mundo sentimental y del corazón, propio del periodo,
sino por su reputación de autor “dandi”.
Las poesías más importantes de Musset se reúnen en dos tomos:
Primeras poesías (Premières poésies, hasta 1835) y Nuevas poesías
(Nouvelles poésies, 1835-1852). Las principales composiciones del autor se
encuentran en el segundo volumen; son conocidas, especialmente las
elegías las cuatro “Noches”, que el autor dedica a su amor truncado con
“George Sand”.
En la actualidad, la poesía de Musset está eclipsada por su obra
teatral.
Victor Hugo (1802-1885)
Fue un escritor incansable y ha sido considerado la figura principal del
Romanticismo francés. En 1822 se casó con Adèle Fouchet, con quien
tuvo cinco hijos. Es conocida, además, la relación que mantuvo con
Juliette Drouet, para quien escribió muchos poemas.
Uno de los acontecimientos de la biografía de Victor Hugo que hay que
señalar es la muerte de su hija Léopoldine en 1843 y la de su yerno, que
se ahogaron a causa de un naufragio y que inspiró algunas de sus obras.
Victor Hugo participó activamente en la vida política. El autor tuvo que
exiliarse a raíz del golpe de Estado que condujo al poder a Napoleón III.
La obra de Victor Hugo comprende sobre todo poesía, dramas y novelas,
además de textos de carácter literario, político o filosófico, así como un
voluminoso epistolario.
Obra poética:
Como poeta, Victor Hugo representa un Romanticismo de mediana
profundidad: se centra, sobre todo, en la renovación de los aspectos
técnicos. Su producción se puede dividir en dos grandes periodos.
Periodo anterior a 1848: de signo plenamente romántico.
Libros de poesía: Orientales (1829); Las hojas de otoño (Les feuilles d
´automne, 1831); Los cantos del crepúsculo (Les chants du crépuscule,
1835); Las voces interiores (Les voix intérieures, 1837); Los rayos y las
sombras (Les rayons et les ombres, 1840).
Periodo posterior a 1848, donde trata cuestiones de tipo metafísico.
Libros de poesía: Las contemplaciones (Les contemplations, 1856),
en ellas el poeta expresa el dolor causado por el destierro y por la
muerte de su hija; La leyenda de los siglos (La légende des siècles,
1859-1883). Aquí está lo mejor de Victor Hugo.
Obra novelística:
La obra novelística de Victor Hugo no tiene tanta importancia como la
poética, pero tiene un valor innegable.
Su primera gran obra como narrador romántico es Nuestra Señora de
París (Notre Dame de Paris, 1831) que cuenta con una enorme
popularidad. En 1862, Victor Hugo publica Los Miserables, obra en diez
tomos que desarrolla un enorme enredo de tono romántico, centrado en
un mundo de revoluciones y barricadas.
La obra novelística de Victor Hugo goza hoy de popularidad gracias a las
versiones cinematográficas que se han hecho de algunos de sus títulos.
Obra teatral:
La obra teatral de Victor Hugo es aún menos importante. Destacan las
obras:
Cromwell (1827), que contiene un prefacio a modo de manifiesto del
nuevo movimiento romántico, aunque poco adecuada para su
representación efectiva.
Hernani (1829), conocida por su calidad de “españolada”.
Sus dos obras principales son, sin embargo, Ruy Blas (1838) y Los
burgraves (1843).
Uno de los valores fundamentales de Victor Hugo es el uso que hizo de la
imaginación en sus obras: aquello que no conocía perfectamente, lo
imaginaba. Su lenguaje es claro y evidente, pero está dotado de cierto
halo de misterio.
2.7. La crítica: Sainte-Beuve
Charles A. de Sainte-Beuve (1804-1869) es uno de los críticos más
importantes del Romanticismo francés. Fue también autor de poesía y
novela. Entre sus obras críticas se pueden destacar su Port-Royal (1837-
1859).
Sainte-Beuve no veía diferencia entre el hombre y el autor y
consideraba importante conocer datos de la biografía del autor para
poder valorar su obra literaria.
Marcel Proust, en Contra Sainte-Beuve escrito entre 1908 y 1910, le
reprochará este método detectivesco de estudio de lo literario.
Test
1. ¿Cuál de todos estos motivos temáticos es el preferido por los autores
románticos alemanes?
A. El mundo natural.
B. El tema amoroso.
C. El viaje en el tiempo, el mundo griego y medieval.
D. La muerte.
2. ¿Qué evoca el mundo de la Grecia clásica y su cultura en la obra de
Hölderlin?
A. El mundo ideal y de la perfección lírica.
B. La vida de infancia y la inocencia.
C. La sencillez formal y técnica.
D. A y C son correctas.
3. ¿Cuál es el título del mejor poema de Hölderlin, según la crítica actual?
A. Baladas Líricas.
B. El archipiélago.
C. Himnos de la noche.
D. Ninguna opción es correcta.
4. ¿A quién están dedicados los poemas que componen Himnos a la noche
(Hymnen an die Nacht, 1800) de Novalis?
A. No están dedicados a nadie.
B. A su amada fallecida Sophie von Kühn.
C. A la muerte.
D. A su madre.
5. ¿Cuáles son los rasgos más característicos del Romanticismo francés?
A. Exaltación de los sentimientos.
B. Ruptura con las formas clásicas.
C. Interés por la literatura exótica y antigua.
D. Todas las respuestas son correctas.
6. ¿Quiénes son los poetas románticos franceses más importantes?
A. Lamartine, Vigny, Musset y Victor Hugo.
B. Hölderlin, Novalis.
C. William Blake.
7. La obra novelística de Victor Hugo es conocida actualmente debido a…
A. Sus adaptaciones musicales.
B. Sus adaptaciones cinematográficas.
C. Ninguna respuesta es correcta.
8. ¿Cuál de todas estas es una idea básica de la concepción de la crítica
literaria de Sainte-Beuve?
A. Es importante conocer la biografía del autor para poder valorar
críticamente su obra literaria.
B. No es importante conocer la biografía del autor para poder
valorar críticamente su obra literaria.
C. Ninguna respuesta es correcta.
9. La obra literaria del autor romántico francés Victor Hugo…
A. Se centra sobre todo en aspectos técnicos.
B. Es de una gran profundidad filosófica.
C. No tuvo gran repercusión entre sus coetáneos.
10. Alfred de Musset es considerado un autor plenamente romántico
debido a…
A. Su gusto por la Naturaleza y ambientes exóticos.
B. Su interés por la literatura medieval.
C. Su reputación de poeta dandi y su interés por el mundo
sentimental.
El Siglo XIX. El
Romanticismo III
3.1 ¿Cómo estudiar este tema?
3.2 El Romanticismo italiano: líneas generales
3.3 Giacomo Leopardi (1798-1837)
3.4 Maduración de la literatura norteamericana: la
época romántica
3.5 Edgar Allan Poe (1809-1849)
3.1. ¿Cómo estudiar este tema?
En este tema analizaremos las características fundamentales del
Romanticismo italiano y norteamericano. Además, estudiaremos más
en profundidad la obra de Giacomo Leopardi y Edgar Allan Poe.
3.2. El Romanticismo italiano: líneas
generales
Las renovaciones artísticas que trajo consigo el Romanticismo no lograron
permear profundamente en la literatura italiana del siglo XIX. Italia vive
entonces un proceso de reunificación política, que culmina en 1870, el
cual causa cierto enfriamiento expresivo en sus literatos. La literatura
italiana del siglo XIX mantiene los cánones y motivos neoclásicos del
siglo XVIII.
El romanticismo italiano, en su significado “tan poco romántico”,
comienza con Ugo Foscolo (1778-1827) de quien puede destacarse la
novela Últimas cartas de Jacopo Ortis (Ultime lettere di Jacopo Ortis, 1799)
que tiene mucho influjo del Werther de Goethe y el poema Los sepulcros
(Dei sepolcri, 1806) que mantiene cierto tono latinizante propio del
Neoclasicismo.
La obra capital de Foscolo es Las Gracias (Le Grazie, 1812), aunque es
un poema desmembrado e incompleto.
La modernización de la literatura italiana viene, sin embargo, de la
mano de Alessandro Manzoni (1785-1873), autor, entre otras obras de
una oda a la muerte de Napoleón titulada El 5 de Mayo (Il Cinque Maggio),
donde el autor considera el carácter providencial de la aparición de
Napoleón en la historia.
Manzoni también fue autor de dos dramas: El Conde de Carmagnola (Il
Conte di Carmagnola, 1820) y Adelchi (1822), de ambiente histórico.
Sin embargo, la obra más conocida del autor es su novela Los novios (Il
Promesi Sposi) editada por primera vez en 1827 y cuya versión
definitiva no aparece hasta 1842. Los novios, es una novela fundamental
para la nación italiana; es libro de texto en todas las aulas y punto de
referencia supremo en el orden de la prosa.
La novela está ambientada en el siglo XVII en Lombardía y cuenta la
historia de Renzo y Lucía, quienes se ven separados por una serie de
conspiraciones en su contra y de cómo se reúnen al final. La crítica subraya
la admirable descripción de una epidemia de peste que aparece en la
novela.
La novela ha quedado envejecida, fundamentalmente, por la
ceremoniosidad de su expresión y cierto encorsetamiento de sus
personajes.
3.3. Giacomo Leopardi (1798-1837)
Giacomo Leopardi es una figura de importancia universal. Nació en
Recanati y su familia pertenecía a la nobleza arruinada. Fue un gran
devorador de libros, superdotado y solitario. Durante toda su vida
estuvo marcado por su mala salud: jorobado de nacimiento, en 1819 quedó
prácticamente ciego.
Su obra poética es escasa pero constituye una de las cumbres de la
lírica europea de su siglo. Su obra en prosa, también tiene un
importante valor.
Las primeras obras de Leopardi son producto de pura erudición clásica
y de traducciones filológicas. A partir de 1816, el poeta sufre una
transformación literaria que le hace pasar de la erudición al sentimiento
de belleza. A partir de 1819, sus preocupaciones se vuelven más
filosóficas.
La crítica señala, además, al autor como el escéptico radical. Leopardi
expresa en su obra literaria sus dudas sobre la existencia de Dios y la
inmortalidad humana, vacío que llena de manera incompleta su gran
sentido moral y su capacidad literaria. Leopardi es un punto extremo en
el agnosticismo, tomado con mucha seriedad.
El Pensamiento de Leopardi
Los críticos e investigadores han discutido mucho sobre problemas previos
al estudio del pensamiento de Leopardi:
Las relaciones de su pesimismo con su particular circunstancia
biográfica y condiciones de salud.
Las relaciones que se establecen en su obra artística entre poesía y
filosofía.
Motivos fundamentales de su pensamiento filosófico
El tema de las ilusiones y del dolor
El tema del espacio y el tiempo
El tema de la felicidad o del placer
El tema de la muerte
El tema de la felicidad o del placer:
Leopardi tiene una visión negativa sobre la felicidad, piensa que la
felicidad es algo necesario pero inalcanzable. Su visión sobre el tema pasa
por dos fases:
En un primer momento, la infelicidad es resultado de un proceso de
desnaturalización del género humano (a medida que el hombre
adquiere racionalidad es consciente de la vacuidad de su vida).
En un segundo momento (1823-1824), la infelicidad es la condición
esencial del ser y el destino natural del hombre.
Para Leopardi, el infinito deseado no existe, el placer solo puede ser
momentáneo.
Esta concepción de la felicidad generará en Leopardi distintas actitudes
en su poesía: unas veces da lugar a una actitud de antagonismo contra la
sociedad y de compasión por el dolor ajeno; en otras, acentúa la actitud de
“mirar a la verdad cara a cara”, de aceptar la propia situación de
infelicidad con estoicismo.
El tema de la muerte:
Aparece unido al tema de la felicidad. Leopardi considera a la muerte como
la espera suprema.
El tema de las ilusiones y del dolor:
Leopardi niega la existencia del placer presente, rechaza las falsas
ilusiones.
El tema del espacio y del tiempo:
Para Leopardi, el hombre ansía espacios y tiempos infinitos que son
imposibles.
La poética de Leopardi
La obra de Leopardi se caracteriza por su gran perfección formal
heredera del Neoclasicismo, así como por sus grandes dotes de
sensibilidad e imaginación.
Leopardi mantiene algunos aspectos formales propios del XVIII pero su
sentir va más allá de la agitación romántica.
Las obras
Obra juvenil. Se trata sobre todo de traducciones, ensayos,
vulgarizaciones etc. Tienen escaso valor artístico.
Escritos sobre el Romanticismo. Leopardi escribió diversos ensayos
sobre el Romanticismo como resultado de distintas polémicas en relación
con el clasicismo. Leopardi defiende el clasicismo pero asume algunas
características del Romanticismo.
Zibaldone de pensamientos (Zibaldone di pensieri, 1817-1832). Obra
en prosa de mayor carácter filosófico que reúne diferentes reflexiones de
tipo nihilista. Fue publicada póstumo en 1898.
El Epistolario. Recoge las cartas escritas entre 1814 y 1837 donde
Leopardi revela su mundo interior.
Los Canti. En esta obra se recogen los textos líricos más importantes y
significativos de la obra de Leopardi. La primera edición completa fue
publicada en 1831, la edición definitiva es de 1845 y la realizó su amigo
Antonio Ranieri.
El tema fundamental de su poesía es el aislamiento, tanto personal
como del género humano.
Bloques temáticos de su obra lírica
Idilios (1819-1921)
Canciones (1818-1822)
Grandes idilios (1824-1830)
Últimos cantos (1832-1837)
Opúsculos morales (Le Operette Morali, 1823-1828): diálogo en el que
expone sus ideas sobre la desesperación.
3.4. Maduración de la literatura
norteamericana: la época romántica
La literatura norteamericana del siglo XIX no sigue de manera muy precisa
los cánones del Romanticismo europeo. La originalidad de la literatura
norteamericana de este siglo proviene de sus raíces históricas como
nación. La mayoría de los autores norteamericanos del siglo XIX tienen
rasgos románticos, pero son rasgos secundarios.
Entre los autores principales del periodo podemos destacar a Washington
Irving (1783-1878), especialmente famoso en España por sus Cuentos de
la Alhambra (The Alhambra Tales, 1832). Washington Irving fue el primer
escritor norteamericano que tuvo fama en Europa.
Una de las obras más importantes del autor es el Libro de esbozos de
Geoffrey Crayon (The Sketch Book of Geoffrey Crayon, 1820). Se trata de
una leyenda germánica trasladada casi literalmente.
Otro autor que podemos señalar es James Fenimore Cooper (1789-
1851), autor de la novela El último mohicano (1826), así como al poeta
William Cullen Bryant (1794-1878) famoso, especialmente, por su
poema Thanatopsis.
Finalmente, hay que citar al gran patriarca literario de Norteamérica,
desde el tiempo de Edgar Allan Poe hasta Walt Whitman, Ralph Waldo
Emerson (1803-1882).
De Emerson se suele tener la visión de una especie de semipoeta-
semipensador. Propulsó el trascendentalismo, movimiento filosófico,
político y literario, donde confluían todos los credos occidentales. Su
obra literaria se caracteriza por el cultivo de la sinceridad y de la
introspección.
Gran parte de la producción poética de Emerson adolece de escasa
virtud lírica.
3.5. Edgar Allan Poe (1809-1849)
La figura de Edgar Allan Poe ha alcanzado mayor fama en Europa que
en su propia patria, gracias a las traducciones que hicieron de sus obras
Stéphane Mallarmé y Charles Baudelaire. Los poetas franceses
consideraban a Poe como el autor que venció al Romanticismo; Antonio
Machado le consideró el padre de la poesía moderna.
Edgar Allan Poe supera la supuesta sinceridad de la poesía
introspectiva, los mensajes metafísicos y las tendencias místicas del
Romanticismo para centrarse en el funcionamiento intrínseco de la
poesía. La obra literaria de Poe preludia las teorías del “l'art pour l'art”.
Edgar Allan Poe es autor de obras poéticas, ensayísticas e, incluso,
dramáticas, pero es conocido, fundamentalmente, por sus novelas y sus
cuentos.
De entre su obra poética podemos destacar el poema El cuervo (The
Raven), incluido en su compendio de poesía El cuervo y otros poemas
(The Raven and Other Poems, 1845). Edgar Allan Poe explicó la forma de
composición de este poema en su ensayo La filosofía de la composición
(The philosophy of composition, 1846). El autor parte del ideal de Belleza y
construye el poema en el tono propio de su expresión: la melancolía.
Otro de los más importantes ensayos de Edgar Allan Poe es El principio
poético (The poetic principle, 1849 [1850]) donde definió la poesía como
“la creación rítmica de la belleza”.
La fama de hoy en día de Edgar Allan Poe se debe, como ya hemos
indicado, a sus cuentos y novelas. En ellos se combinan el intelectualismo y
el horror.
De entre sus cuentos destacaremos Manuscrito hallado en una botella
(MSS found in a bottle, 1833); Los crímenes de la rue Morgue (The
murders in the rue Morgue, 1841), precursor del género policíaco; El
corazón delator (The tell-tare heart, 1842), en el cual un criminal termina
confesando su delito por la obsesión de los latidos de su corazón y El tonel
de amontillado (The cask of amontillado, 1846).
De entre sus novelas se puede destacar La narración de Arthur Gordon
Pym (The narrative of Arthur Gordon Pym, 1837).
Edgar Allan Poe falleció muy joven, después de una laboriosa vida como
periodista.
Test
1. La modernización de la literatura romántica italiana viene de la mano
de:
A. Alessandro Manzoni.
B. Italo Calvino.
C. Ugo Foscolo.
D. Edgar Allan Poe.
2. ¿Cuál es la obra más conocida de Alessandro Manzoni?
A. Los novios.
B. Las Gracias.
C. El cuervo.
D. A y C son correctas.
3. ¿Cómo interpreta la muerte Giacomo Leopardi?
A. Como un paso a un nuevo mundo.
B. Como la espera suprema.
C. Como el inicio de una nueva etapa.
D. Ninguna opción es correcta.
4. ¿Cómo calificarías la obra de Giacomo Leopardi?
A. Optimista.
B. Pesimista.
C. Escéptica.
D. Trágica.
5. ¿En qué consiste el trascendentalismo de Emerson?
A. Es una ideología política.
B. Es un principio estético.
C. Es una religión.
D. Es un movimiento filosófico, político y literario.
6. ¿Dónde reside la originalidad de la literatura romántica norteamericana?
A. En su temática.
B. En sus raíces históricas como nación.
C. En sus novedades técnicas.
7. ¿Cuál de entre las obras de James Fenimore Cooper es la más conocida
por su adaptación al cine?
A. El último mohicano.
B. El archipiélago.
C. Los crímenes de la calle Morgue.
8. Antonio Machado consideraba a Poe:
A. El más importante autor romántico norteamericano.
B. El mejor autor de género policíaco.
C. El padre de la poesía moderna.
9. ¿Por qué se dice que Edgar Allan Poe “superó” el Romanticismo?
A. Porque se centró en el funcionamiento intrínseco de la poesía.
B. Por los motivos temáticos que empleó en su obra literaria.
C. Ninguna respuesta es correcta.
10. ¿Cuál de entre las obras de Edgar Allan Poe preludia el género
policíaco?
A. La Narración de Arthur Gordon Pym.
B. Los crímenes de la calle Morgue.
C. El corazón delator.
El siglo XIX. El Romanticismo
IV
4.1 ¿Cómo estudiar este tema?
4.2 El Romanticismo español: líneas generales y
primeros autores románticos
4.3 Autores fundamentales del Romanticismo
español: José Espronceda, José Zorrilla y Enrique
Gil y Carrasco
4.1. ¿Cómo estudiar este tema?
En este tema analizaremos las características principales del
Romanticismo español, así como sus autores fundamentales.
4.2. El Romanticismo español: líneas
generales y primeros autores románticos
En España, el Romanticismo llega de forma tardía y en una versión más
bien superficial. Sin embargo, es un periodo literario fecundo porque
conlleva la renovación de la literatura del momento y abre las puertas al
uso de la imaginación en la obra literaria.
Algunos pensadores del periodo como Agustín Durán (1793-1862) y
Antonio Alcalá Galiano (1789-1865), vieron la importancia de este
nuevo movimiento artístico y definen en sus obras su sentido histórico, así
como su nacimiento y difusión por Europa.
A Agustín Durán se le debe la aportación de materiales para que el
medievalismo romántico español contara con el conocimiento directo de
las grandes obras épicas y líricas escritas en castellano. Su gran edición
del Romancero general fue un texto fundamental.
El Romanticismo no triunfa en el teatro español de manera reconocida
hasta 1834, con la aparición de La Conjuración de Venecia, de
Francisco Martínez de la Rosa (1787-1862) y Macías, de Mariano
José de Larra. La obra de Martínez de la Rosa acabó con la “regla de las
tres unidades” y da paso a un teatro lúgubre, excitador de emociones
fuertes.
La primera figura plenamente romántica en España es Ángel de
Saavedra, Duque de Rivas (1791-1865), autor de entre otras obras del
poema épico El moro expósito (1834) que ejemplifica una nueva posición
literaria.
Pero la creación fundamental del Duque de Rivas tiene lugar en el teatro.
Tras escribir su comedia Tanto vales cuanto tienes (1827), donde aún
perviven motivos del siglo XVIII, el autor consigue un gran éxito gracias a
Don Álvaro o la fuerza del sino (1835). Esta obra definirá de forma
decisiva la escena romántica española.
Don Álvaro o la fuerza del sino es una obra que mezcla verso y prosa,
aunque suele predominar el verso. En su afán por liberarse de las
influencias del Neoclasicismo, la obra encuentra inspiración, tanto a nivel
formal como temático, en el teatro del Siglo de Oro: la acción está
ambientada, generalmente, en atmósferas de capa y espada.
La obra tiene un argumento muy adecuado al sentir de la época; el
protagonista es perseguido por su mala suerte: Don Álvaro desea
casarse con su amada Leonor, pero el padre de la joven se opone. En una
visita furtiva a su amada es sorprendido por el padre a quien mata
accidentalmente. Los jóvenes se separan, pero los hermanos de Leonor
persiguen a don Álvaro para vengar a su padre. En la última escena don
Álvaro hiere de muerte al último hermano de Leonor quien, lleno de ira,
termina matando a su hermana que acude a socorrerlo. Don Álvaro se
suicida protagonizando una escena que sentó precedente en la Literatura
romántica española del momento.
Otra de las obras del Duque de Rivas donde queda clara la influencia del
teatro del Siglo de Oro en su creación literaria es El desengaño en un
sueño (1842). En este mismo sentido, destacan también sus
composiciones líricas, como sus leyendas, La azucena milagrosa; El
aniversario y Maldonado y, sobre todo, sus romances.
La figura del Romanticismo español que ha obtenido mayor reconocimiento
en España es, sin embargo, Mariano José de Larra (1809-1837) quien
usó los pseudónimos “Fígaro” y “El pobrecito Hablador”. El autor es
conocido sobre todo por su amplia labor periodística y de crítica
literaria. Hay quien ha encontrado en él a un precursor del sentir
patriótico de la Generación del 98.
Mariano José de Larra (1809-1837)
Biografía del autor:
Mariano José de Larra nació en Madrid en plena guerra de la
Independencia. Su padre era un médico afrancesado que se vio
obligado a exiliarse en 1819; por este motivo, la primera formación de
Larra fue francesa.
Larra regresa a España a la edad de nueve años. Con apenas 19 años de
edad crea la revista El duende satírico del día (febrero-diciembre de 1928),
que redactó él íntegramente. El autor prolongó la experiencia de esta
revista con El pobrecito hablador (agosto de 1832-marzo de 1833).
Larra se convierte pronto en un periodista de renombre y colabora en
diversos diarios. En 1834 publica su única novela El doncel de Don
Enrique el Doliente y el drama Macías. En 1835 publica una Colección
de artículos dramáticos, literarios, políticos y de costumbres (1835)
donde reúne parte de su producción periodística.
Su muerte le convirtió en un auténtico mito: Larra se suicidó el 13 de
febrero de 1837. Las generaciones de autores españoles posteriores han
reconocido su obra y magisterio. Sus artículos conservan la frescura de los
años en que se escribieron.
Actividad literaria:
Larra fue, fundamentalmente, periodista, aunque también escribió poesía.
En sus trabajos denuncia el fariseísmo de determinados ambientes de
la sociedad española, cuestión que se agudiza con el fallecimiento de
Fernando VII en 1833, el cual abría las puertas a la renovación del país.
El espíritu de Larra se puede resumir en la palabra libertad. Según el
autor, un gran medio para alcanzar este fin es la educación.
Estilo:
El propósito esencial de Larra no es describir la realidad cotidiana; en
sus artículos, la anécdota es utilizada solo como punto de partida
para realizar distintas reflexiones morales y políticas.
Larra fue maestro en el uso de la sátira y la ironía, por lo que fue muy
valorado por el público de su época. Detrás de sus textos puede verse,
asimismo, a un verdadero orador en acción.
4.3. Autores fundamentales del
Romanticismo español: José Espronceda,
José Zorrilla y Enrique Gil y Carrasco
José de Espronceda (1808-1842)
La imagen arquetípica de autor romántico está encarnada en España por
José de Espronceda. En su poesía se perciben ecos de Byron, como en La
Canción del Pirata (1835) o en el Canto del Cosaco (1838). Sin embargo,
sus obras principales son dos poemas de larga extensión: El estudiante
de Salamanca (1835- 1840) y El Diablo mundo (1839-1842).
Biografía del autor:
José de Espronceda nació, como Larra, en plena guerra de la
Independencia. En 1821 ingresó en el Colegio de San Mateo que había
fundado Alberto Lista; allí recibió una educación moderna.
A finales de 1822, el autor funda con algunos camaradas la Sociedad
Numantina para combatir a Fernando VII, lo que le valió el exilio. En la
época que pasa fuera de España vive diversas peripecias. En este tiempo
Espronceda comienza, también, su turbulenta relación con Teresa
Mancha; Teresa fallece en 1839.
José de Espronceda regresó a Madrid en 1833 y funda con Bernardino
Núñez de Arenas, Ventura de la Vega y Antonio Ros de Olano el periódico
El Siglo (21 de enero-7 de marzo de 1834) que fue prohibido por la
censura.
Su fama como escritor se confirma con la publicación en El Artista de su
Canción del pirata (1835). A partir de esa fecha Espronceda compone
poesías de contenido social, así como de gran contenido lírico-
melancólico. En 1840 pone a la venta su volumen Poesías cuya segunda
parte recoge el poema El estudiante de Salamanca.
Espronceda participa activamente de la vida política y literaria; fue
colaborador en diversas revistas y periódicos de la época. En 1838, se
presenta sin éxito a las elecciones de diputados a Cortes en Badajoz.
Fue asiduo a las sesiones del Parlamento y pronunció diversos discursos.
En 1842 fue elegido diputado a Cortes por Almería. Desde entonces fue
uno de los tres diputados republicanos de las Cortes.
José de Espronceda falleció el 23 de mayo de 1842 después de una
dolorosa agonía.
Obra literaria:
La obra de José de Espronceda se puede dividir en diferentes etapas:
Obra de juventud, anterior a 1827. El autor continúa con la tradición
clásica más ortodoxa.
Obra de madurez, posterior a 1835, que abre su Canción del pirata
(1835). El vocabulario es sencillo y la expresión convencional.
Espronceda se acerca a la poesía del gusto de Shelley, Byron o Victor
Hugo y crea al verdadero héroe romántico español.
Otra obra a destacar de este periodo es el Canto del Cosaco (1838)
donde el autor critica distintos aspectos de la sociedad del momento.
Los dos grandes poemas de José de Espronceda son:
El Estudiante de Salamanca (1835-1840), que empieza como un
cuento de terror y termina en una parábola.
o Argumento: el estudiante Félix de Montemar, un “don Juan”, jugador
y espadachín, seduce y abandona después a Elvira, que muere de
desesperación. El protagonista mata también al hermano de Elvira y
sigue a una mujer velada que resulta ser el esqueleto de Elvira que le
arrastra al Infierno. Félix de Montemar se niega a arrepentirse
convirtiéndose así en el símbolo del hombre rebelde.
o Temas y recursos: Espronceda utiliza el tema “donjuanesco” al
estilo de Byron. El protagonista es elevado a una categoría de símbolo
de la actitud libertina. El poema recoge aspectos y temas típicos del
Romanticismo: variedad métrica y elementos de carácter lúgubre,
entre otros.
El Diablo Mundo (1839-1842), que recuerda alegóricamente al Fausto
de Goethe. Este poema se fue publicando por entregas. Uno de los
pliegos de este poema recoge el célebre Canto a Teresa. El poema fue
interrumpido por la muerte del poeta.
José Zorrilla (1817-1893)
José Zorrilla es uno de los más importantes representantes de la lírica
romántica española. Fue un autor dotado de una gran fluidez en la
versificación y en la imaginación. Suele componer estampas y leyendas
de tipo tradicional, inspiradas en la Reconquista o en la época
imperial española.
La poesía de Zorrilla se bifurca en dos direcciones:
La lírica
La narrativa (leyendas)
El autor obtuvo su verdadera popularidad en la escena, especialmente
gracias a su famoso Don Juan Tenorio (1844).
Biografía del autor:
José Zorrilla nació en Valladolid, hijo único de un alto funcionario de
Fernando VII. No terminó sus estudios de Derecho y se consagró por
entero a las letras. Se dio a conocer a través de una lectura de un
poema de circunstancias ante la tumba de Larra en febrero de 1837.
Pronto se convierte en el escritor más célebre de España, aunque debe
exiliarse entre 1852 y 1866 debido a un matrimonio desgraciado. Viaja a
Francia, Cuba y México. A su regreso no es más que una sombra de lo
que fue. Falleció en Madrid casi en la miseria.
Obra teatral:
En 1836 compuso un pequeño drama titulado Vivir loco y morir más, que
nunca fue representado. Su primer drama representado se titula Juan
Dandolo (1839), pero resultó un fracaso.
Su primer éxito fue la primera parte del drama El zapatero y el rey
(1840); la segunda parte apareció en 1842. Es un drama de carácter
absolutista pero de gran fuerza dramática.
Otros dramas son: Sancho García (1842); El eco del torrente (1842); El
caballo del rey Don Sancho (1843); El puñal godo (1843); La copa de marfil
(1844) y Traidor, inconfeso y mártir (1849).
La obra teatral más célebre es, sin duda alguna, Don Juan Tenorio
(1844). Este drama renueva el tema de don Juan. El protagonista es un
libertino, aunque quizá no tan claro como en la obra de Byron, que se
enamora de una joven novicia. Don Juan es salvado de su destino final
en el Infierno por su amada fallecida. La obra incluye, pues, un nuevo
sentido católico del tema donde siempre es posible el arrepentimiento
y la salvación.
Enrique Gil y Carrasco (1815-1846)
Es también conocido por su obra lírica aunque la fama se la ha otorgado
su obra narrativa, especialmente su obra El señor de Bembibre (1843).
La obra continúa el estilo inaugurado por Walter Scott y utiliza un
lenguaje moderado y no excesivamente retórico.
Otros autores que completan el panorama de la literatura romántica
española del momento
Juan Eugenio Hartzenbusch (1806-1880) famoso por su obra teatral
Los amantes de Teruel (1837).
Manuel Bretón de los Herreros (1796-1873) conocido por sus obras
teatrales de intención cómica: Muérete y verás; Marcela o cuál de los
tres, etc.
Ramón Mesonero Romanos (1803-1882), conocido con el
pseudónimo de El Curioso Parlante que fue autor de diversas
colecciones de artículos sobre Madrid.
Test
1. El movimiento romántico llega a España:
A. De manera tardía y en su versión más superficial.
B. Muy pronto.
C. Debido a sus relaciones con Francia.
D. Ninguna respuesta es correcta.
2. ¿Cuándo puede considerarse que triunfa el Romanticismo en el teatro
español?
A. Con la aparición de La Conjuración de Venecia, de Francisco
Martínez de la Rosa.
B. Con la aparición de Don Juan Tenorio, de José Zorrilla.
C. Con la publicación de los primeros dramas de José de Espronceda.
D. A y B son correctas.
3. ¿Cuál es la obra más representativa de Ángel de Saavedra, Duque de
Rivas?
A. El señor de Bembibre.
B. Don Juan Tenorio.
C. El Doncel de don Enrique el Doliente.
D. Ninguna opción es correcta.
4. El teatro romántico español encuentra inspiración en…
A. El Mundo Oriental.
B. En la Edad Media.
C. En la Antigüedad Clásica.
D. En el Siglo de Oro.
5. ¿Cuál es la faceta más conocida de Larra?
A. Su labor periodística.
B. Su obra lírica.
C. Su obra narrativa.
D. Su interés por los clásicos.
6. El protagonista de El Estudiante de Salamanca, de Espronceda:
A. Se convierte en un símbolo de la actitud libertina.
B. Supone una idealización del héroe romántico.
C. Es salvado del Infierno por su amada despechada.
7. ¿Cuál es la obra más conocida de José Zorrilla?
A. Don Juan Tenorio
B. Su obra narrativa.
C. Ninguna en particular.
8. La obra narrativa de Enrique Gil y Carrasco continúa el estilo de…
A. La narrativa neoclásica.
B. La obra de Larra.
C. La narrativa de Walter Scott.
9. La novedad de la versión del don Juan de Zorrilla es…
A. El arrepentimiento y redención del personaje principal.
B. Su escaso éxito entre el público de la época.
C. Su rebelión contra la divinidad.
10. La consagración de José Zorrilla como poeta se produce…
A. Tras su primer éxito teatral.
B. Con la publicación de su primera novela.
C. Con la lectura de un poema ante la tumba de Larra.
El Siglo XIX. Realismo y
Naturalismo I
5.1 ¿Cómo estudiar este tema?
5.2 La novela “naturalista” del siglo XIX: Caracteres
5.3 La novela “naturalista” francesa: Stendhal,
Balzac, Flaubert y Zola
5.4 La novela victoriana inglesa: Dickens, las
hermanas Brönte y otros narradores ingleses
5.5 La narrativa posromántica rusa: Dostoievski,
Tolstói, Chéjov
5.1. ¿Cómo estudiar este tema?
En este tema analizaremos las características fundamentales del Realismo
y Naturalismo francés, inglés y ruso, así como sus autores principales.
5.2. La novela “naturalista” del siglo XIX:
Caracteres
El término novela “naturalista” se refiere a la novela tal como se
presenta después del Romanticismo hasta, aproximadamente, el final
del siglo XIX. Las características de esta nueva novela se extienden desde
Rusia hasta América.
El mérito principal de la “novela naturalista” es su capacidad para retratar
detalladamente, y al mismo tiempo, el ambiente en que transcurre
la historia y a los personajes que participan en la misma.
La novela “naturalista” supera el sentido narrativo de acumulación de
episodios propio del siglo XVIII y presta atención a la descripción del
individuo en sociedad.
Los personajes mantienen una completa unidad de sentido: hay
cohesión clara entre su carácter y su conducta. El contrapeso entre
libertad y unidad de conducta queda enmarcado en el equilibrio entre
individualidad y sociedad. Los personajes se revelan narrativamente en
su interacción con otros.
Dos de las grandes líneas de fuerza que aparecen en esta novela son el
dinero y el poder que harán moverse a los personajes en uno u otro
sentido. La novela “naturalista” trata de representar la vida tal y como
es; es frecuente encontrar en ella un tono enérgico y pesimista. Los
personajes luchan contra la sociedad que se nos presenta sucia, fugitiva
y aburrida.
Líneas de fuerza que aparecen en esta novela
Dinero
Poder
La novela “naturalista” está dotada, asimismo, de cierto sentido ético:
capta el sentido moral de las vidas por detrás de las apariencias
sociales.
Tradicionalmente, los manuales de Literatura han hecho una distinción
entre Literatura realista y Literatura naturalista al abordar el tema de
la novela en la segunda mitad del siglo XIX. El Naturalismo es entendido
como una evolución del Realismo que surge a partir de la obra de Émile
Zola. Asimismo, en opinión de los críticos, el Naturalismo crea personajes
que se sienten atrapados por el medio en que viven, por su propia
naturaleza o por su constitución genética, fruto de su proximidad a las
teorías de Comte, Taine y Darwin. En opinión de estos críticos, la novela
naturalista va más allá de la novela realista: el autor no sólo imita la
realidad sino que recoge los aspectos más miserables y brutales de la
misma para denunciarlos.
5.3. La novela “naturalista” francesa:
Stendhal, Balzac, Flaubert y Zola
La novela francesa de la segunda mitad del siglo XIX puede quedar dividida
en tres etapas fundamentales.
Primer Realismo, también llamado Realismo romántico, representado
por Stendhal y Balzac.
Segundo Realismo, también llamado Realismo objetivo, representado
por Flaubert.
Tercer Realismo, también llamado Realismo experimental o
Naturalismo, representado por Zola.
Henri-Marie Beyle, “Stendhal” (1783-1842)
Henri-Marie Beyle, conocido por su pseudónimo “Stendhal”, nació en el
seno de una familia burguesa en Grenoble. El autor participó de algunas
campañas de Napoleón, cuya figura le sirvió de inspiración para muchas
de sus obras literarias. Sus obras están dotadas de gran energía.
Uno de los principios estéticos más claros en la obra de Stendhal es su
constante búsqueda por presentar la realidad de manera sobria y
sin adornos; el autor utiliza un lenguaje sencillo y simple.
Sus primeras narraciones son de poco valor, como también sus libros sobre
música y arte. La gran aportación de Stendhal a la Literatura de la segunda
mitad del siglo XIX llega con sus obras El rojo y el negro (Le rouge et le
noir, 1831) y La Cartuja de Parma (La Chartreuse de Parme, 1839).
Trama argumental de El rojo y el negro (1831). El texto se basa en
noticias que aparecen en la prensa donde se cuenta el asesinato de dos
muchachas jóvenes a manos de sus amantes. El protagonista es Julien
Sorel, de clase baja, quien pretende ascender en la esfera social. Sorel
se enamora de Madame de Rênal pero el asunto resulta escandaloso y
tiene que marcharse. El protagonista logra, entonces, entrar en
contacto una familia aristocrática e, incluso, está a punto de casarse.
Sin embargo, su primera seducida se interpone en sus planes y
denuncia a Sorel; este, a su vez, trata de asesinarla. Julien Sorel es
encarcelado y condenado a muerte.
Trama argumental de La Cartuja de Parma (1839). Es una obra de
mayor complicación y menor unidad. El protagonista se llama Fabrizio
del Dongo, personaje seductor, inteligente y valeroso que se beneficia
de la ayuda de mujeres influyentes.
Es difícil valorar a Stendhal en su conjunto, pero es uno de los novelistas
más reconocidos del siglo XIX.
Honoré de Balzac (1799-1850)
Balzac fue un autor muy prolífico, muchas de sus novelas quedaron
incluidas en un volumen que el mismo tituló La comedia humana (Comédie
Humaine, 1842)
También escribió un gran número de narraciones medias y breves,
clasificadas en los siguientes ciclos: Scènes de la vie privée (Escenas de la
vida privada), Scènes de la vie provinciale (Escenas de la vida provinciana),
Scènes de la vie parisienne (Escenas de la vida parisiense), Scènes de la
vie politique (Escenas de la vida política), Scènes de la vie militaire
(Escenas de la vida militar), Scènes de la vie de champagne (Escenas de la
vida de campo) y Études philosophiques (Estudios filosóficos).
Balzac creó en sus novelas un resumen de las tipologías de individuos
de su época; los personajes encarnan distintos elementos de carácter
como la avaricia, la ingenuidad o el deseo. El autor también incluyó
personajes que se repiten de manera sistemática de una novela a
otra.
La técnica de Balzac queda fijada definitivamente en su obra Eugenia
Grandet (Eugénie Grandet, 1833) que narra la historia de un avaro que
hace creer a los miembros de su entorno que es rico para poder casar a su
hija y de la relación posterior de esta con su primo.
Otra obra fundamental de Balzac es Papá Goriot (Le père Goriot, 1834),
donde aparecen personajes que ya habían protagonizado otras novelas de
Balzac.
Balzac realizó una severa crítica de la sociedad de su tiempo a través
de sus novelas.
Gustave Flaubert (1821-1880)
La novelística de Flaubert introduce un cambio sutil pero profundo en
la narrativa francesa de la segunda mitad del siglo XIX. Los temas son
parecidos a los que había utilizado Balzac, pero la posición de Flaubert
es fría y sus críticas se refieren más a la individualidad que a la
estructura social.
Flaubert parece interesarse más por los aspectos formales de su novela,
manteniendo una actitud neutral frente a los motivos humanos que
impulsan a sus personajes a adoptar determinados comportamientos. Sin
embargo, esta aparente huida a la torre de marfil refleja ya una actitud
de protesta contra la sociedad burguesa de la época.
La obra más conocida de Gustave Flaubert es Madame Bovary (1856), la
cual ocasionó un gran escándalo y le comportó un proceso por moralidad,
aunque fue absuelto.
A primera vista, la novela no es más que “un cuadro de costumbres”, sin
embargo, se trata de una sátira contra los sueños románticos. La
protagonista, Emma Bovary, es una mujer de provincias que se siente
incomprendida por su marido debido, en parte, a sus lecturas (hay quien ve
en esto cierto paralelismo con El Quijote español). La protagonista cae en
distintos amoríos, que ella se esfuerza en poetizar, pero que, finalmente,
son la causa de su suicidio.
Flaubert no profundiza demasiado en la interioridad de los
personajes que aparecen en esta novela. La historia de Emma parece
interesarle como caso, pero no por cuestiones de tipo emotivo.
En 1862 publica Salammbô, que se ambienta en la Guerra de Cartago
(siglo III a. C.) y en 1869 aparece La educación sentimental (L
´éducation sentimentale). Además, el autor publica en 1874 La tentación
de San Antonio (La tentation de Saint Antoine), más sujeta al mundo de la
fantasía.
Flaubert fue un corrector incansable de su obra, lo que le ayudó a
conseguir un estilo puro y fácil.
Émile Zola (1840-1902)
Émile Zola quiso ser el científico de la narrativa; la crítica lo considera el
padre del Naturalismo y del experimentalismo en la novela. El autor
se interesó por la medicina experimental de Claude Bernard.
Su obra fundamental es Los Rougon-Macquart, historia natural y
social de una familia bajo el Segundo Imperio (1893), escrita en
varios volúmenes, en la que analiza los efectos de las pasiones humanas
sobre los medios y las circunstancias. La decimotercera novela incluida en
esta serie se titula Germinal y se ambienta en la situación laboral de las
minas de carbón de su tiempo.
Es conocida la participación de Zola en el caso Dreyfus, un oficial judío
acusado de traición a quien Zola defendió en su artículo “Yo acuso” (1898).
El autor se preocupó por la situación de las clases sociales más
desfavorecidas.
5.4. La novela victoriana inglesa: Dickens,
las hermanas Brönte y otros narradores
ingleses
La narrativa victoriana inglesa coincide en el tiempo con la primera
industrialización de Inglaterra. Durante estos años, se produce una
gran emigración del campo a la ciudad en todo el país y crece el número
de trabajadores que son sometidos a la explotación. Estas situaciones
sociales darían lugar a los manifiestos de Marx y Engels e inspirarán a
muchos de los novelistas de su tiempo.
Charles Dickens (1812-1870)
Charles Dickens nació en el seno de una familia modesta y tuvo una
infancia difícil; en su juventud trabajó como periodista de tribunales. En
1836 publica su primer libro de estampas de costumbres titulado Esbozos
por “Boz” (Sketches by “Boz”).
Un año más tarde publicó Documentos póstumos del Club Pickwick
(Posthumus papers of the P. C.). Dickens fue invitado a escribir esta obra
como una narración humorística que acompañara a dibujos de deportistas
fracasados. A las pocas entregas, Dickens cambió el sentido inicial del
proyecto que se convierte en una parodia de la novela inglesa del siglo
XVIII. Hay quien ha querido ver un paralelo de esta obra con El Quijote
español. La obra no tiene la carga moral que tienen sus cuentos y novelas
posteriores.
Algunas de las obras más importantes de Dickens:
Oliver Twist narra la historia de un niño que pasa una serie de penurias
hasta que se ve realizado como persona. Esta novela presenta un buen
panorama de la sociedad inglesa en que vive Dickens, retratando el mundo
de la pobreza, la prostitución, etc. La ciudad de Londres simboliza la
pérdida de la alegría, del bienestar y de la felicidad.
David Copperfield es una obra en buena medida autobiográfica, que
retrata el proceso de ascensión de un joven que mantiene a su tía
trabajando y estudiando y que termina haciéndose escritor.
Grandes esperanzas es tal vez la más “literaria” de sus creaciones, que
vuelve a relatar el proceso ascensional en la escala social de otro joven.
A parte de estas obras, hay otros muchos textos de Dickens que se
podrían destacar: Nicholas Nickleby (1839); Martin Chuzzlewit (1844);
Canción de Navidad (A Christmas Carol, 1843); Tiempos duros (Hard
Times, 1854), etc.
Casi toda la obra de Dickens se escribió por entregas mensuales,
durante dos años, en su mayor parte, o semanales, durante un año, en
otros casos.
Las hermanas Brönte: Charlotte (1816-1855), Emily
(1818-1848) y Anne (1820-1849)
Las hermanas Brönte se educaron en la soledad campesina junto a su
padre, donde se forjaron un pequeño universo de imaginación y
literatura. Su obra literaria comenzó con la poesía, aunque no fue el
género en el que más destacaron.
Sus novelas están muy cercanas al Romanticismo, sobre todo en su
descripción de las pasiones humanas. Las historias que narran tienen un
fondo misterioso y terrorífico; los ambientes en que transcurren son
fantásticos, aunque se describen con la minuciosidad propia de la
novela “naturalista”.
La novela más importante de Emily Brönte es Cumbres borrascosas
(Wuthering heights, 1847). El tono de esta novela no es el típico de los
autores realistas del XIX; está dotada de una gran intensidad lírica.
Las obras más importantes de Charlotte Brönte son Jane Eyre (1847),
Shirley (1849) y Villette (1853). Jane Eyre, es una obra apasionante
donde la autora demuestra una gran habilidad en la presentación narrativa.
El núcleo de la historia contiene, sin embargo, cierto sentimentalismo
que le hace perder intensidad.
Las novelas de Emily y Charlotte Brönte se caracterizan por su dureza,
tanto en el estilo como en sus personajes.
Anne Brönte, por su parte, fue la menos genial de las tres hermanas a ojos
de determinados críticos, aunque gozó de mayor equilibrio en sus
textos.
Otros narradores ingleses
Robert Louis Stevenson (1850-1894), a quien no solemos asociar
con la narrativa naturalista. Entre sus obras cabe destacar La isla del
tesoro (Treasure island, 1883) y El extraño caso de Dr. Jekyll y Mr.
Hyde (1886). Stevenson reivindicó la novela clásica de aventuras; sus
obras tiene una alta calidad artística.
Charles L. Dogson “Lewis Carroll” (1832-1898), de quien podemos
destacar las obras Aventuras de Alicia en el país de las maravillas
(Alice’s adventures in Wonderland, 1865) o A través del espejo
(Through the Looking-Glass, 1872).
5.5. La narrativa posromántica rusa:
Dostoievski, Tolstói, Chéjov
Los esquemas conceptuales de la narrativa de la segunda mitad del siglo
XIX quedan trascendidos por los narradores rusos de este periodo. Estos
escritores no son solo narradores de costumbres, sino que dotan a su
obra literaria de un sentido poético profundo, que indaga de manera
insuperable en la emoción humana.
Fiódor Mijáilovich Dostoievski (1821-1881)
Dostoievski es uno de los autores más importantes de la segunda
mitad del siglo XIX. Fue condenado a muerte por su vinculación con
grupos socialistas, pena que se le conmutó por un exilio en Siberia
durante cuatro años. Esta experiencia vital marcaría su estilo novelístico
para siempre.
La lectura de Dostoievski no es fácil ni cómoda; sus personajes son muy
complejos. Su obra narrativa se puede dividir en diferentes periodos:
Primera etapa: hasta su destierro a Siberia en 1849. Estilo romántico y
sentimental. Destacan sus obras: Pobre gente (Biédnie liudi, 1846) y
Noches blancas (Biélie nochi, 1849).
o Estas obras revelan a un escritor sencillo, volcado en la expresión de
la emoción.
o No hay grandes preocupaciones trascendentales.
Segunda etapa: desde que el autor regresa a su ambiente, 1859. Tono
más ambicioso y hondo.
Destacan las obras: Apuntes de la casa muerta (Zapiski iz miórtvogo
doma, 1861-1862), donde vierte las imágenes de su cautiverio;
Humillados y ofendidos (Unizhiennie i oskorbliennie, 1861) y Apuntes
del subsuelo (Zapiski iz podpolia, 1864), en forma de monólogo; se
centra en un sombrío personaje de filosofía negativa.
Tercera etapa: desde la publicación de Crimen y castigo (Prestuplenie
i nakazanie, 1865-1866).
Esta novela marca el inicio de una nueva etapa en la narrativa del autor.
El texto se centra en las nociones de culpa y castigo y demuestra que la
violencia, incluso si procede del deseo de hacer el bien, es
intrínsecamente inhumana.
Junto a esta novela destacan otras como: El jugador (Igrok, 1866);
Crimen y castigo (1866-1867); El idiota (Idiot, 1868-1869) y Los
hermanos Karamázov (1879-1880).
Dostoievski es una figura de difícil clasificación. Su obra ejerció un
influjo importante en muchos escritores posteriores.
Liev Nikoláievich Tolstói (1828-1910)
Tolstói es un autor realista y objetivo que cree en la bondad natural de
hombre. Esta filosofía humanitaria le llevó en un momento determinado
a intentar renunciar a todas sus propiedades (incluidos los derechos de
autor) para repartirlas entre los más necesitados.
Entre sus primeras obras se pueden destacar: Infancia, adolescencia y
juventud (Dietstvo, otróchestvo i yúnost, 1852), donde el autor sorprende
por la nitidez de su memoria; La tempestad de nieve (Metiel, 1856); Los
dos húsares (Dva gusara, 1856) o La felicidad conyugal (Semiéinoie
schastie, 1859).
Entre sus novelas principales se encuentran:
Guerra y Paz es una obra maestra; la crítica solo le reprocha las
intercalaciones de reflexiones filosóficas en la historia y el final con
resolución y matrimonio para todos los personajes.
Anna Karenina es, quizá, la obra más conocida de Tolstói. Esta puede
parecer una simple historia sentimental con final trágico, pero la realidad
es que el autor la utiliza para criticar la hipocresía de la sociedad
aristocrática de su tiempo.
La muerte de Iván Illich también critica el modo de vida de la sociedad
burocrática de su tiempo, así como se reflexiona de manera directa y clara
sobre el tema de la muerte.
Tras estos títulos, Tolstói se aproxima a su crisis. Su obra, La sonata a
Kreutzer (1889), es ya un reniego del arte por su posible uso inmoral y
la novela Resurrección (Voskeresienie, 1899) muestra la desintegración del
escritor que se debate entre su vocación moral y su virtuosismo de
narrador.
Anton Chéjov (1860-1904)
Hacia los años 1880-1890 hay una crisis en el “realismo” que da a lugar
en la literatura rusa al simbolismo y al desarrollo de teoría de l’art pour
l’art, pero también a una depuración del realismo. En medio de este
proceso hay que reseñar a uno de los hombres esenciales de la literatura
rusa: Anton Chéjov (1860-1904), autor de una extensa obra narrativa y
teatral.
Chéjov fue aficionado a la literatura desde muy joven; empieza su carrera
literaria publicando breves cuentos humorísticos en distintas revistas. Su
obra persigue la objetividad antirromántica evitando el
sentimentalismo.
El autor va adquiriendo conciencia poco a poco del valor de su tarea. En lo
que se refiere a su obra narrativa, Chéjov es conocido,
fundamentalmente, por sus relatos cortos. Entre sus mayores logros están:
La sala nº 6; Mi mujer; El profesor de literatura; Tres años; La casa con
mirador; Mi vida (relato de un provinciano); En la hondonada; El arzobispo
y La novia. A partir de Chéjov, el cuento puede ser una instantánea sin
trama argumental, apenas una situación que evoluciona un poco.
De su obra teatral, muy celebrada hoy en día, podemos destacar: La
gaviota (Chaika, 1896); Tío Vania (Diadia V., 1899); Las tres hermanas (Tri
sestrí, 1901) y El jardín de los cerezos (Vishniovi sad, 1904). En ellas el
autor hace uso de la llamada acción indirecta, que consiste en darle más
importancia a lo que ocurre fuera de la escena que a lo que pasa en ella
para potenciar la imaginación del espectador.
Test
1. Los autores realistas presentan una sociedad…
A. Inmoral.
B. Estricta, inamovible.
C. Alegre, despreocupada.
D. Sucia, fugitiva, aburrida.
2. La novela naturalista presenta la vida…
A. Tal y como es.
B. Idealizada.
C. Con una visión pesimista.
D. Desde una perspectiva muy personal.
3. ¿Para qué le sirvió la figura de Napoleón a Stendhal?
A. Como inspiración para muchos personajes de su obra escrita.
B. Como modelo de conducta.
C. Como fuente de inspiración para sus ideas sobre la novela.
D. A y D son correctas.
4. La publicación de la novela Madame Bovary conllevó….
A. El procesamiento del autor.
B. La muerte del autor.
C. La aparición de numerosas copias de la obra.
D. La adaptación de la novela al teatro.
5. La obra de Madame Bovary es, sobre todo…
A. Una novela de enredo.
B. Una crítica contra los sueños románticos.
C. La primera novela feminista del periodo.
D. Una fuente de inspiración para autores posteriores.
6. Uno de los artículos más famosos de Zola es:
A. “Yo acuso”.
B. Zola no escribió artículos.
C. Los de contenido literario.
7. Gran parte de la obra de Dickens…
A. Es autobiográfica.
B. Toma como modelo la novela realista rusa.
C. Se inspira en los clásicos.
8. Robert Louis Stevenson reivindicó…
A. La novela negra.
B. La novela clásica de aventuras.
C. La novela policiaca.
9. Anton Chéjov es conocido, fundamentalmente…
A. Por sus relatos cortos.
B. Por su obra poética.
C. Por la excentricidad de su vida.
10. La novela más importante de Dostoievski es…
A. La muerte de Iván Ilich.
B. Anna Karenina.
C. Crimen y castigo.
El Siglo XIX. Realismo y
Naturalismo II
6.1 ¿Cómo estudiar este tema?
6.2 La narrativa norteamericana del siglo XIX:
Melville y Mark Twain
6.3 La novela “naturalista” hispánica: líneas
generales y primeras figuras
6.4 Benito Pérez Galdós
6.5 Leopoldo Alas “Clarín”
6.6 Otros novelistas españoles
6.1. ¿Cómo estudiar este tema?
En este tema analizaremos las características fundamentales del Realismo
y Naturalismo norteamericano y español, así como sus autores principales.
6.2. La narrativa norteamericana del siglo
XIX: Melville y Mark Twain
La literatura norteamericana de la segunda mitad del siglo XIX no puede
considerarse plenamente posromántica y “naturalista” porque aún
perviven en ella muchos elementos simbólicos y espiritualistas. El
realismo, propiamente dicho, aparece en Norteamérica a finales de
siglo XIX, con ligeras adaptaciones de tipo formal.
Herman Melville (1819-1891)
De personalidad enigmática, sus obras demuestran una honda inquietud
moral. Entre sus novelas destacan aquellas que tratan sobre “las islas
afortunadas” del Pacífico y la vida feliz entre los indígenas. Algunos
ejemplos sobre esto podrían ser: Typee (1846); Omoo (1847) y Mardi
(1849). La temática de estos libros parece derivar de lo real hacia
cierto trascendentalismo. Otra novela a destacar es Chaqueta blanca
(White Jacket, 1850), donde se puede rastrear cierto simbolismo
religioso.
La obra principal de Melville es Moby Dick (1851), célebre historia sobre
la persecución de una ballena blanca que se va trasmutando en la novela
en un monstruo simbólico. La obra se desarrolla dentro de un ballenero,
con lo que, en ocasiones, ha sido calificada de universo cerrado. Está
escrita en primera persona, pero en ella se multiplican los retratos y
análisis psicológicos y sociales del resto de personajes.
Moby Dick es una novela compleja y tiene un claro sentido metafórico
de tipo filosófico y religioso: el mar es símbolo del peligro y la ballena la
encarnación del pecado. El capitán Ahab, que es quien persigue al animal,
es un personaje réprobo que intenta luchar inútilmente contra el mal.
Moby Dick se plantea además como el símbolo del Ideal inalcanzable.
Samuel Langhorne Clemens “Mark Twain” (1835-1910)
Además de humorista, Mark Twain trabajó como periodista y
conferenciante. Estuvo muy en contacto con la región y las gentes
cercanas al río Mississippi, que inspiraron algunas de sus obras. Viajó
por Europa, donde trabajó como corresponsal de prensa. Esta estancia le
sirvió de inspiración para su obra Inocentes en el extranjero (Innocents
abroad, 1869).
Entre sus obras más importantes figuran Vida en el Mississippi (Life on the
Mississippi, 1883) y su pareja de narraciones de protagonista infantil: Las
aventuras de Tom Sawyer (The adventures of Tom Sawyer, 1876) y
Huckleberry Finn (1885). La narración de la novela Huckleberry Finn
está hecha en primera persona, con las faltas de ortografía y giros propios
del protagonista.
Mark Twain escribió otros textos de contenido más grave, donde denuncia
los excesos de la civilización, el imperialismo y la esclavitud: La edad
dorada (The Gilded Age, 1873) y El hombre que corrompió a Hadleyburg
(The man that corrupted Hadleyburg, 1900).
Otras obras a destacar: Un yanqui en la corte del rey Arturo (A
Connecticut Yankee in King Arthur´s Court, 1889); Recuerdos personales
de Juana de Arco (Personal Recollections of Joan of Arc, 1896).
Mark Twain no fue nunca consciente de la importancia de su obra literaria;
Ernest Hemingway reconoció que su novela Huckleberry Finn (1885) es
el libro de donde bebe toda la literatura americana moderna.
6.3. La novela “naturalista” hispánica:
líneas generales y primeras figuras
Los novelistas “naturalistas” españoles se encuentran con las dificultades
que habían dejado los autores románticos, sobre todo en lo que se
refiere al uso lenguaje. La prosa española adolecía de una verdadera
modernización; en ella se perciben todavía ecos cervantinos. La llegada
de las corrientes narrativas de la segunda mitad del siglo XIX va a
favorecer la aparición de una prosa más flexible y directa, que se libra
de la grandilocuencia romántica.
Entre los principales introductores de esta nueva narrativa están:
Cecilia Böhl de Faber “Fernán Caballero” (1796-1877), autora de
novelas sentimentales y de ambiente rural donde aún perviven muchos
elementos románticos. Destaca La gaviota (1849).
Pedro Antonio de Alarcón (1833-1891). Entre sus obras podemos
resaltar El escándalo (1875) y El niño de la bola (1880). Su trabajo más
reseñable es El sombrero de tres picos (1874) transfigurada
musicalmente por Falla. Es un escritor prerrealista; emplea un lenguaje
que peca de excesiva verbosidad.
Juan Valera (1824-1905), utiliza un tono academicista que a veces no
es congruente con los acontecimientos que se cuentan en la historia.
Entre sus obras principales destacan Pepita Jiménez (1874), historia
de un seminarista que cuelga los hábitos por una joven viuda y Juanita
la Larga (1895). También fue autor de diversos artículos de crítica
literaria.
José María Pereda (1833-1906), destacan sus obras Sotileza (1885);
La puchera (1889) y, sobre todo, Peñas arriba (1895). En sus novelas se
percibe una valorización excesiva de la vida del campo.
6.4. Benito Pérez Galdós
Benito Pérez Galdós (1843-1920) es el más importante narrador español
de la segunda mitad del siglo XIX. Su obra tuvo mucha influencia del
autor francés Balzac.
Vida y personalidad
Benito Pérez Galdós nació en Las Palmas de Gran Canaria aunque,
terminado el bachillerato, se trasladó a Madrid, donde permanecería toda
su vida. Abandonó sus estudios de Derecho para dedicarse al periodismo y
a la literatura. Desempeñó una activa vida política, primero como
diputado liberal y, más tarde, en el partido republicano. Presidió, junto a
Pablo Iglesias, el comité de la conjunción republicano-socialista. En los
últimos años de su vida quedó prácticamente ciego.
A lo largo de su existencia sufrió una dura persecución por parte de los
sectores más conservadores y ultracatólicos. Tuvo un carácter retraído
y tímido, de una apariencia apocada.
Rasgos generales de su obra
Galdós resumió los rasgos generales de su narrativa en su discurso de
ingreso en la Real Academia Española, La sociedad presente como
materia novelable (1897). Su novela trata de retratar el conjunto de
sociedad, tanto a los individuos que la conforman como su
comportamiento colectivo.
La gran protagonista de las novelas de Galdós es la clase media
madrileña. El autor se muestra partidario de la burguesía liberal de ideas
avanzadas y se enfrenta a las posturas demasiado conservadoras. Galdós es
considerado un maestro en la técnica del diálogo, aunque también son
interesantes sus monólogos donde se indaga en la interioridad de los
personajes. Es frecuente que algunos de sus personajes reaparezcan
en varias de sus novelas.
Sus obras están dotadas de humor que, a veces, deriva hacia la ironía y la
caricatura. Uno de los grandes logros de su narrativa es haber sabido
introducir en sus novelas la lengua coloquial, dotando a su estilo de una
gran naturalidad.
Obra literaria
Galdós fue un autor muy prolífico: escribió treinta y una novelas (algunas
de ellas de dos o más tomos), además de los cuarenta y seis relatos de sus
famosos Episodios Nacionales; veinticuatro obras dramáticas y gran
cantidad de artículos y crónicas periodísticas.
Los Episodios Nacionales:
La obra está organizada en cinco series de diez relatos cada una; la última
serie quedó sin terminar. Galdós reúne en esta obra los acontecimientos
más importantes de siglo XIX: el texto comienza con la derrota de
Trafalgar (1805) y termina con la Restauración borbónica (1874).
Los Episodios Nacionales están a medio camino entre la novela y la
historia: los personajes ficticios alternan con los personajes reales. El
autor inventa, además, a un protagonista para dar más unidad a la acción.
Novelas de la primera época:
Son novelas que giran en torno a la intransigencia religiosa y que tienen
como tema fundamental el enfrentamiento ideológico entre reaccionarios y
progresistas. Galdós trata de demostrar como la intolerancia destruye al
ser humano.
En esta línea podrían destacarse las obras: Doña Perfecta (1876); Gloria
(1977) y La familia de León Roch (1878). Al margen de este tema, destaca
también el relato Marianela (1878).
Novelas contemporáneas:
Dentro de este grupo están las novelas que Galdós escribió en la plenitud
de su carrera; estas ofrecen una rica panorámica de la clase media
madrileña del momento. Las más relevantes son: La Desheredada
(1881); Tormento (1884); Lo prohibido (1884-1885) y Fortunata y
Jacinta (1886-1887).
Junto a estas, destacan otras novelas posteriores que indagan en la
intimidad de los personajes como Miau (1888); Realidad (1889); el
ciclo de Torquemada (1889-1895); Ángel Guerra (1890-1891) y
Tristana (1892).
Galdós tiene también una etapa de tipo espiritualista en la cual podemos
destacar las novelas: Nazarín (1895) y Misericordia (1897).
La Desheredada. Constituye la primera aproximación de Galdós al
Naturalismo. La protagonista es víctima de un delirio que le hace
creerse hija ilegítima de la Marquesa de Aransis. Como basa su vida en
su presunta nobleza, de la que, en su opinión, fue despojada
injustamente, gasta más de lo que le permite su situación real y acaba
prostituyéndose. La novela incide en la descripción de los aspectos
más desagradables de la realidad: descripción de un manicomio y del
dolor y miseria de la protagonista.
Fortunata y Jacinta. Es considerada la mejor novela de Galdós. El
argumento se centra en las relaciones amorosas de Juanito Santa Cruz
con su esposa Jacinta y una mujer del pueblo, Fortunata. La
caracterización psicológica de las tres figuras centrales es magistral; en
torno a ellos gira una gran galería de tipos humanos propia de las
novelas galdosianas.
El teatro. La narrativa breve
Galdós aspiró a acercar la escena y la realidad, llevar a las tablas los
conflictos de la vida contemporánea. Entre sus obras teatrales más
importantes podemos destacar Electra, estrenada en 1901 y que dio lugar
a un gran escándalo y Casandra o El abuelo, estrenada en 1904.
El autor también cultivó el campo de la narrativa breve, aunque esta queda
muy por debajo del valor de su obra novelística.
6.5. Leopoldo Alas “Clarín”
Leopoldo Alas “Clarín” (1852-1901) es el segundo autor más importante del
periodo. En su tiempo fue mucho más célebre por sus críticas y por sus
polémicas ideológico-políticas que por su obra novelística.
Vida y personalidad
Nació en Zamora, aunque muy pronto su familia se traslada a Oviedo.
Estudió Derecho, fue un periodista de prestigio y catedrático de
Universidad. De carácter retraído, en el ejercicio de su actividad
periodística se mostraba tajante en sus juicios. Fue liberal y republicano,
en su obra se percibe una actitud anticlerical.
Obra literaria
La Regenta:
Publicada en dos tomos entre 1884 y 1885, es considerada una de las obras
fundamentales de la literatura española.
La ciudad en la que se desarrolla la acción recibe el nombre de Vetusta,
aunque la crítica coincidió en identificar bajo ese nombre a la ciudad de
Oviedo, lo que conllevó un gran escándalo. Presiden la acción tres
personajes principales: Ana Ozores, don Fermín de Pas y Álvaro Mesía. El
autor describe sus perfiles psicológicos con mucho detalle.
El argumento de la novela se centra en la vida de Ana, sensible, romántica,
sensual, casada con don Víctor Quintanar, ya entrado en años, que la trata
con un afecto paternal. Ana se siente insatisfecha, pero acepta la
convivencia con un marido viejo e impotente como un sacrificio lleno de
grandeza. Sin embargo, comienza a sentirse atraída por el galanteo de don
Álvaro Mesía que la asedia sin descanso. Ana busca el apoyo de la religión
para defender su castidad, pero despierta el deseo en su padre espiritual,
don Fermín, quien se siente atado a una vida sacerdotal que nunca ha
sentido verdaderamente. La caída de la Regenta en brazos de don Álvaro
Mesía ocasiona la muerte del marido de esta y desata los celos del
sacerdote. Mesía huye a Madrid y la protagonista se queda sola en la
ciudad, atormentada por los remordimientos.
En esta novela, Clarín describe una ciudad, Vetusta, donde reinan la
ociosidad, la mezquindad y la intolerancia; todos los estamentos sociales
quedan bien retratados. El autor dirige duros ataques contra el clero.
La crítica se plantea hasta qué punto esta novela representa el triunfo del
determinismo naturalista, puesto que en toda la obra se percibe una
presión sutil del ambiente que parece empujar a los personajes a realizar
determinados actos.
Otras obras
Además de La Regenta, Clarín escribió otras novelas que conviene
destacar: Su único hijo (1891) y Cuesta abajo (1890-1891). El autor
también escribió cuentos como: ¡Adiós, Cordera!; Pipá; Avecilla; Dos
sabios; Zurita, etc.
Clarín también alcanzó una gran fama en el campo del periodismo:
colaboró en periódicos como Madrid cómico; La España moderna; El
Imparcial; Revista de España, etc. Muchos de ellos se agruparon después
en forma de libro.
6.6. Otros novelistas españoles
Emilia Pardo Bazán (1851-1921), miembro de una familia aristocrática,
es difusora e impulsora de las tesis naturalistas en literatura (La
cuestión palpitante, 1882-1883) y decidida feminista que luchó por la
igualdad de los sexos. Se le negó el acceso a la Academia por ser mujer,
pero alcanzó la cátedra de literaturas neolatinas en la Universidad Central.
En sus obras se percibe un profundo análisis de la sociedad española,
especialmente del ámbito gallego. Entre sus trabajos más importantes
podemos destacar Los pazos de Ulloa (1886) y La madre naturaleza
(1887).
Test
1. ¿La narrativa norteamericana del XIX puede considerarse plenamente
“naturalista”?
A. Sí.
B. No, porque en ella perviven aún elementos simbólicos y
espiritualistas.
C. Sí y, además, fue un ejemplo para otros autores literarios
europeos.
D. Todas las respuestas son incorrectas.
2. En todas las obras de Herman Melville se percibe:
A. Una honda preocupación por el tema moral.
B. Una gran preocupación por los aspectos formales del texto.
C. Una clara visión pesimista de la realidad.
D. Una concepción alegórica de la realidad.
3. La obra fundamental de Herman Melville es…
A. Moby Dick.
B. Las aventuras de Tom Sawyer.
C. La Regenta.
D. A y D son correctas.
4. Las obras de Benito Pérez Galdós se caracterizan porque describen…
A. Los aspectos más desagradables de la sociedad.
B. La clase media madrileña.
C. A las clases pudientes.
D. Ninguna respuesta es correcta.
5. Las novelas de la primera época de Benito Pérez Galdós giran en torno
a:
A. El mundo sentimental de los personajes.
B. Preocupaciones personales del autor.
C. La intransigencia religiosa y la intolerancia.
D. La realidad española del siglo XIX.
6. La novela Fortunata y Jacinta…
A. Es considerada la mejor obra de Benito Pérez Galdós.
B. No tiene un argumento demasiado complejo.
C. Mantiene elementos románticos.
7. El teatro de Benito Pérez Galdós…
A. Trata de acercar escena y realidad.
B. Trata de contentar al público.
C. Sigue la regla de las tres unidades.
8. La novela La Regenta…
A. Dirige duros ataques contra el clero.
B. No tuvo éxito en su tiempo.
C. Ambas respuestas son incorrectas.
9. La novela La Regenta implicó…
A. El triunfo del determinismo naturalista en la literatura española.
B. La introducción del Realismo en España.
C. Ninguna respuesta es correcta.
10. Emilia Pardo Bazán fue impulsor de…
A. La novela realista.
B. La novela romántica.
C. De las tesis naturalistas.
Finales del siglo XIX.
Posromanticismo y
Modernismo
7.1 ¿Cómo estudiar este tema?
7.2 La poesía norteamericana del siglo XIX, después
de Emerson: Walt Whitman y Emily Dickinson
7.3 La poesía hispánica de la época posromántica:
Gustavo Adolfo Bécquer
7.4 Vísperas del “Modernismo” en la poesía
hispanoamericana
7.5 Poesía gallega: Rosalía de Castro
7.1. ¿Cómo estudiar este tema?
En este tema estudiaremos a los principales poetas posrománticos
norteamericanos y españoles, así como a los primeros autores modernistas
hispanoamericanos.
7.2. La poesía norteamericana del siglo
XIX, después de Emerson: Walt Whitman y
Emily Dickinson
En los temas El Siglo XIX. El Romanticismo (III) y El Siglo XIX. Realismo y
Naturalismo (II) hemos tratado el florecimiento de la narrativa
norteamericana a lo largo del siglo XIX. En este tema hablaremos sobre los
poetas norteamericanos de este periodo que, tras el magisterio de
Emerson, marcan el paso de la literatura norteamericana del siglo
XIX al siglo XX.
Walt Whitman (1819-1892)
Es considerado por muchos el gran poeta nacional norteamericano.
Nació en Long Island, cerca de Nueva York, descendiente de varias
generaciones americanas de antepasados ingleses y holandeses.
Perteneció a una familia modesta.
Whitman trabajó en diversos oficios: impresor, periodista, maestro y, años
más tarde, comenzó a escribir literatura. La primera edición de su gran
obra, Hojas de hierba, vio la luz en 1855. Constaba de un prefacio y doce
poemas. Walt Whitman se dedicó a corregir y aumentar esta obra a lo largo
de su vida. Uno de los poemas principales de este libro es Canto a mí
mismo.
La segunda edición de Hojas de hierba es de 1856. La tercera edición
(1860) aumentó considerablemente el número de poemas incluidos. En
esta edición el poeta añadió las secuencias Hijos de Adán y Calamus,
donde afronta los temas de la amistad y la sexualidad.
La experiencia de la Guerra Civil (1861-1865) es clave para la obra de
Whitman. En la cuarta edición de Hojas de hierba (1867) el poeta
incorporó los poemas de la guerra civil que ya había publicado antes en
Redobles de tambor y su Continuación. En la edición también se
incluyen los famosos poemas de Whitman ¡Oh, capitán! ¡Mi capitán! y
Cuando las lilas florecían en la puerta del patio, ambos dedicados a
Abraham Lincoln. El poeta llegó a editar hasta cinco ediciones más de su
obra Hojas de hierba.
Tras la guerra, Whitman se dedicó a la prosa y publicó: Vistas
democráticas (Democratic Vistas, 1871); Notas de la guerra (Memoranda
During the War, 1873) y Días ejemplares (Specimen Days, 1882).
En su obra poética demuestra una actitud comprometida
políticamente: el autor se declara antiesclavista, a favor de la
libertad de todos los americanos. Whitman se ve influenciado por el
trascendentalismo de Emerson, aunque lo supera y centra su poesía en
la contemplación de la naturaleza, donde encuentra el camino para el
crecimiento espiritual. Se aparta, también, de los trascendentalistas en el
uso del lenguaje: prefiere la mezcla de registros y de niveles lingüísticos,
desde lo culto a lo coloquial.
Emily Dickinson (1830-1886)
Dickinson fue una mujer y una poetisa complicada, sobre ella pesan
muchas leyendas y mitos, especialmente a propósito de su biografía. Las
críticas feministas más recientes señalan que su aislamiento relativo no
fue sino una estrategia autoimpuesta para tener espacio y tiempo
para dedicarse a la escritura. A pesar de su negativa a participar de la
vida social de su ciudad natal, Dickinson estuvo al día de los principales
temas intelectuales y sociales de su tiempo.
La autora escribió sobre diferentes temas, entre los cuales pueden
señalarse la muerte, el amor y Dios. Dickinson rechazó la teología
basada en los conceptos absolutos de salvación y condenación, vicio
y virtud; la autora cuestionó en su obra todos esos valores.
Luchó férreamente a lo largo de su vida por su independencia
intelectual. La autora tuvo que enfrentarse a su padre, hombre severo y
emocionalmente inaccesible, para continuar con sus estudios académicos.
Dickinson consiguió, finalmente, el reconocimiento familiar de su genio
creativo.
Paralelamente a su cuestionamiento religioso, la autora manifestará a lo
largo de su vida el interés por lograr la autonomía psicológica. Dickinson
rechazó las dependencias emocionales de las mujeres del siglo XIX
respecto al sexo masculino. Asimismo, luchó por conseguir el
reconocimiento social como artista.
Emily Dickinson escribió casi dos mil poemas y un gran número de cartas.
Su poesía constituye un proceso de auto-descubrimiento; la autora
describió en su obra sus estados emocionales discontinuos.
Durante la vida de Dickinson, se publicaron muy pocos poemas suyos.
Cinco aparecieron en un periódico local, Springfield Republican, y solo uno
de sus poemas fue presentado ante un público mayor. Su poesía es
innovadora y poco convencional; puede considerarse como un precedente
claro de la nueva poesía moderna.
7.3. La poesía hispánica de la época
posromántica: Gustavo Adolfo Bécquer
Como vimos en el tema El siglo XIX. El Romanticismo (IV), la poesía
romántica española, a excepción de la obra de un número escaso de
autores, no pasó de un nivel mediocre; solo en medio de la época del
“realismo” se produce la aparición de un auténtico poeta lírico que
trasciende las dificultades expresivas de la literatura del momento. Este
poeta es Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870).
Bécquer es considerado un romántico retardado (depurado) y el
iniciador de una gran floración de poetas que quedará consolidada con
la generación del 98. El autor apenas publicó poesías durante su vida,
aunque algunas de ellas aparecían en la prensa y las revistas de su tiempo.
Transmite en su obra un hondo sentido popular, tradicional: su poesía
se inserta con naturalidad en el contexto de su tiempo, entra dentro de lo
previsible y esperado por el público. Sin embargo, Bécquer no es un poeta
folclórico, sino que incorpora la lírica tradicional para conseguir
resultados completamente nuevos.
El autor no innova demasiado en lo que se refiere a los temas
tratados en su poesía, pero consigue transmitirnos una voz nueva y
propia. Explora su mundo interior de una forma muy personal y purifica
la lengua poética, incorporando a la tradición lírica española la nueva
musicalidad de la poesía moderna.
Vida y personalidad
Gustavo Adolfo Bécquer nació en Sevilla; su verdadero nombre era Gustavo
Adolfo Bécquer Domínguez Bastida. Su vida estuvo marcada por diversas
desdichas familiares; no tuvo éxito en sus relaciones amorosas.
Poseyó un carácter melancólico y extremadamente idealista. En su
obra se trasluce el fervor religioso y el gusto por el misterio.
Obra literaria
Bécquer reunió algunas de sus poesías en un manuscrito al que tituló
Libro de los gorriones. Una vez fallecido el poeta, sus amigos lo
publicaron junto con el resto de su obra bajo el título Rimas (1871).
Según esta edición se puede establecer una evolución temática en su
poesía.
Evolución temática en su poesía:
De la rima 1 a la 11 , el poeta reflexiona sobre lo que es la poesía.
De la rima número 12 a la 21, el poeta habla de los encantos de la mujer
y del amor.
En las últimas rimas, el autor se vuelve más preciso. El amor ha perdido
su idealidad y el poeta acentúa su tono desgarrado
Bécquer es conocido por su obra lírica pero también por su obra narrativa,
especialmente por sus Leyendas. En ellas, el autor rinde culto a la pasión
romántica por el misterio y la Edad Media.
Estilo literario
El autor se caracteriza por haber cultivado un estilo sencillo y natural;
Bécquer pone la expresión al servicio del sentimiento. En el aspecto
formal, el poeta muestra una clara predilección por la asonancia.
El poeta da también un paso importante en la creación de la prosa
poética, especialmente en sus Leyendas. La adjetivación es más rica que
en Rimas y abundan los recursos estilísticos.
Cartas desde mi celda (1864)
En esta obra se reúnen las cartas que el autor escribió durante su estancia
en el monasterio de Veruela (Zaragoza). Junto a estas, habría que destacar
sus Cartas literarias a una mujer (1860), donde expone sus ideas
estéticas.
Junto con Bécquer, habría que destacar un grupo de autores que
anuncian el modernismo literario hispánico que imperará con
Salvador Rueda y, sobre todo, con Rubén Darío. Estos son: Manuel Reina
(1856-1906); Rosalía de Castro (1837-1885) y Carolina Coronado
(1823-1911).
7.4. Vísperas del “Modernismo” en la
poesía hispanoamericana
En la poesía hispanoamericana de finales del siglo XIX se advierte una
presencia de influencias entrecruzadas que proviene fundamentalmente
de Francia, y que dan lugar a una nueva lírica, formalmente renovadora,
que tendrá su mayor representante en Rubén Darío. Esta nueva tendencia
ha recibido tradicionalmente el nombre de Modernismo, aunque la
crítica actual ha sometido a distintos debates el uso de tal término.
En el periodo de preparación al “Modernismo” sobresalen, sobre todo,
cuatro poetas: José Martí, Manuel Gutiérrez Nájera, Julián del Casal y
José Asunción Silva, a los que anteceden otros de los que no hablaremos
aquí.
José Martí (1853-1895), héroe de la independencia cubana, buscó la
depuración del lenguaje poético tal como lo había hecho Bécquer. Entre
sus obras podemos destacar Ismaelillo (1882) y Versos sencillos
(1891). La raíz más auténtica de la grandeza de Martí se encuentra en su
obra en prosa, especialmente en sus cartas y en su Diario. No es fácil medir
la importancia del aporte de José Martí al florecimiento de la Literatura
hispanoamericana en el siglo XX.
Manuel Gutiérrez Nájera (1859-1895) utilizó el pseudónimo de “El
Duque Job”; en sus obras sigue manteniendo cierto filosofismo pesimista y
sentimental.
Julián del Casal (1863-1893), entre sus obras principales se pueden
destacar Hojas al viento (1890) y Bustos y rimas, de edición póstuma.
José Asunción Silva (1865-1896), fue un poeta sutil que debe su fama a
sus Nocturnos eróticos. Silva es capaz encontrar el valor elegíaco de los
objetos que describe, así como de descubrir el misterio en la realidad
cotidiana.
7.5. Poesía gallega: Rosalía de Castro
Una de las características del Romanticismo fue la exaltación de lo popular,
lo que provocó el florecimiento de literaturas de ámbito regional. La figura
de Rosalía de Castro (1837-1885) va a cobrar, en este sentido, un
protagonismo fundamental, especialmente en el ámbito gallego.
Estilo
La poesía de Rosalía de Castro es un medio de comunicación directo de
una experiencia personal, es decir, no envuelta en el tono declamatorio y
superficial del Romanticismo. La autora vuelca en su obra lírica vivencias
personales que, en muchas ocasiones, tienen un carácter doloroso. Sus
escritos revelan, además, cierto interés por la poesía popular, que la
autora imita en muchas ocasiones.
La obra de Rosalía de Castro tiende a exaltar las bellezas de su tierra y
a exponer sus problemas. Los recursos están siempre supeditados a la
expresión de los sentimientos. Suele utilizar la comparación y prefiere la
rima asonante, así como formas métricas populares.
Obra literaria
La primera obra importante de Rosalía de Castro es Cantares Gallegos
(1863), escrita en su lengua nativa. Además de esta, se pueden destacar
sus obras: Follas Novas (1880), donde la autora expresa de manera
desgarradora el dolor de los emigrantes y sus familias y En las orillas del
Sar (1884), escrita en castellano.
Test
1. Walt Whitman es conocido como…
A. El gran novelista norteamericano.
B. El gran poeta nacional americano.
C. El autor de la más importante novela sobre detectives del ámbito
norteamericano.
D. A y C son correctas.
2. La obra de Walt Whitman Hojas de hierba resultó controvertida por…
A. La voluptuosidad de algunos de sus poemas.
B. Las críticas al clero que el poeta introdujo en su obra.
C. Su defensa del esclavismo.
D. Su oposición al esclavismo.
3. Uno de los poemas principales de Walt Whitman es:
A. Canto a mí mismo.
B. El archipiélago.
C. Hojas de hierba.
D. A y D son correctas.
4. La obra de Walt Whitman recibe influencias de…
A. Autores europeos contemporáneos.
B. Edgar Allan Poe.
C. Ralph Waldo Emerson.
D. Ninguna respuesta es correcta.
5. Existen muchas leyendas y mitos sobre Emily Dickinson a causa de…
A. Su obra literaria.
B. El pesimismo presente en su obra literaria.
C. Su reclusión voluntaria en su casa familiar.
D. Sus relaciones afectivas.
6. Los poemas de Emily Dickinson…
A. Apenas se conocieron mientras ella estaba viva.
B. No tiene ningún valor literario.
C. Son excesivamente tradicionales.
7. Gustavo Adolfo Bécquer puede ser considerado…
A. El padre del intimismo español.
B. Uno de los primeros románticos españoles.
C. Un poeta excesivamente popular.
8. La obra de Gustavo Adolfo Bécquer consiguió…
A. Purificar la lengua poética española.
B. Recuperar la tradición española del Siglo de Oro.
C. Representar de modo preciso el sentir de la época en que vivió.
9. Rosalía de Castro utiliza su obra poética para…
A. Criticar determinados aspectos de la sociedad de su tiempo.
B. Dolerse de la situación española del momento.
C. Cantar las bellezas de su tierra gallega.
10. El máximo representante del Modernismo hispanoamericano es…
A. Rubén Darío.
B. José Asunción Silva.
C. Julián del Casal.
Finales del siglo XIX. La
poesía francesa, desde el
“Parnasse” a Mallarmé
8.1 ¿Cómo estudiar este tema?
8.2 Los parnasianos y Baudelaire
8.3 Paul Verlaine (1844-1896)
8.4 Jean-Arthur Rimbaud (1854-1891)
8.5 Stéphane Mallarmé (1842-1898)
8.6 Otros poetas de la época
8.1. ¿Cómo estudiar este tema?
En este tema estudiaremos a los principales poetas franceses de fin de
siglo, así como su repercusión en otros literatos del momento.
8.2. Los parnasianos y Baudelaire
Bajo la denominación de Modernismo se incluyen distintas tendencias
artísticas de finales del siglo XIX y principios del siglo XX que fueron
floreciendo, primero en Francia y luego con distinta intensidad en otros
países, hasta llegar a la Vanguardia.
Tendencias artísticas
Parnasianismo
Decadentismo
Simbolismo
Parnasianismo
Esta tendencia recibe el nombre de la revista donde se manifestó, Le
Parnasse contemporain (1866), y fue animada por Théophile Gautier, entre
otros autores. El Parnasianismo se caracteriza por su preocupación por
la perfección formal del verso y su gusto por los ambientes exóticos,
orientales o relacionados con el pasado remoto. Este movimiento
impulsó la teoría de l’art pour l’art.
Entre los principales autores parnasianos encontramos a:
Leconte de Lisle (1818-1894), de quien nos admiran sus
descripciones de animales exóticos o estampas de la Naturaleza.
Théodore de Banville (1811-1872).
Decadentismo
Esta tendencia mantiene la admiración por los lugares y tiempos remotos
del Parnasianismo pero descubre, además, la “belleza por lo prohibido”. El
término “Decadentismo” tiene un sentido despectivo e irónico que
manifiesta la actitud de rebeldía de muchos de los que lo cultivaron;
algunos de estos autores adquirieron el nombre de “poetas malditos”.
Un elemento frecuente en la literatura decadentista es la figura del
“dandi” que hace referencia a un hombre refinado en aspecto, modales,
vestimenta y lenguaje, cuya actitud ante la vida se caracteriza por el
pesimismo, la desgana y el aburrimiento. Uno de sus máximos
representantes es Óscar Wilde. La postura del dandi es también una
muestra de la postura del hombre moderno ante la dicotomía ser-
apariencia.
Charles Baudelaire (1821-1867):
Fue uno de los poetas más importantes del periodo. Durante su vida fue un
autor incomprendido porque rompió con todos los convencionalismos de la
época. Su aportación fundamental a la literatura de su tiempo fue su obra
Las flores del mal (Les fleurs du mal, 1857) por la que fue procesado
por inmoralidad. Las flores del mal supone una celebración del mal y un
acercamiento al satanismo, así como una bofetada a la sociedad francesa
del momento.
Baudelaire supera el culto al “yo” romántico y el descuido formal de
tendencias literarias anteriores. El autor se convierte en un paciente
depurador del verso y en un importante cultivador de la llamada “prosa
poética”.
Propone una nueva imaginación al servicio de su sentir en la que tiene
mucha importancia el uso de la sinestesia o tránsito de unas sensaciones a
otras. El poeta emplea imágenes con un valor más profundo que la
metáfora; uno de los conceptos centrales de su poesía es el de
correspondencia, o concepción del mundo como una dualidad de fuerzas
espirituales y materiales.
Da un nuevo valor simbólico a la imagen, aunque no la sublima; con él
comienza la nueva concepción de la poesía moderna. Es difícil buscar en
Baudelaire antecedentes de la poesía surrealista porque sus imágenes y
visiones tienen siempre una clara conexión lógica.
El sentido general de la poesía de Baudelaire se percibe mejor en sus
prosas. En sus obras hay muchos poemas en prosa que también aparecen
versificados.
Entre los poemas más importantes de Baudelaire se puede destacar L
´albatros, donde el autor analiza la situación del artista en la sociedad del
momento y Correspondances. Entre sus obras principales están, además,
los volúmenes: Les Paradis Artificiels (Paraísos artificiales, 1860) y
Pequeños poemas en prosa o Le Spleen de París (Petits poèmes en
prose o Le Spleen de Paris, 1862 –publicado en 1869–).
El pensamiento de Baudelaire se encuentra desarrollado en sus trabajos
Curiosités esthétiques (1868) y L´art romantique (1869), entre otras
publicaciones.
Simbolismo
La modernidad de esta tendencia consiste en la búsqueda de nuevas
formas de conocimiento a través de la intuición. Impulsan el uso del
símbolo como técnica para aludir a realidades complejas. Uno de los
recursos más empleados es la sinestesia.
Entre sus autores principales están, además de Baudelaire, Verlaine,
Rimbaud y Mallarmé.
8.3. Paul Verlaine (1844-1896)
De entre sus datos biográficos hay que destacar la intensa relación
amorosa que vivió con el joven poeta Arthur Rimbaud, relación que le
haría pasar un tiempo en la cárcel.
La obra de Verlaine es amplia y variada; el poeta emplea una lírica fluida
que aprovecha los recursos propios del lenguaje coloquial. Verlaine
muestra una clara preocupación por la perfección formal del verso y dota a
sus poemas de una nueva musicalidad. El autor introduce en el verso
clásico francés importantes renovaciones métricas e inventa nuevos
metros.
Dos de los grandes continuadores del magisterio de Verlaine serán Rubén
Darío y Manuel Machado. Entre sus libros principales podemos destacar:
Poèmes saturniens (1866) y Jadis et Naguère (1884).
8.4. Jean-Arthur Rimbaud (1854-1891)
Vivió una vida turbulenta, especialmente por su relación amorosa con su
mentor Paul Verlaine, de la que se vio influida su poesía. Después de una
juventud dedicada al arte, Verlaine dejó de escribir poesía y pasó los
últimos años de su vida errando por el mundo.
Pueden distinguirse tres momentos o etapas en la evolución literaria
de Rimbaud.
Primer momento. El estilo de Rimabud manifiesta un espíritu sereno,
levemente irónico.
Segundo momento, donde su poesía se vuelve rebelde y blasfema, a la
vez que gana en originalidad.
Un tercer momento, en el que se percibe a un Rimbaud que parece
escribir desde la vivencia de una pesadilla ultrarreal.
Estos tres momentos no deben entenderse con un proceso
cronológico, sino que suelen aparecer juntos, con menor o mayor
intensidad, en la obra del autor.
Rimbaud lleva al extremo lo que Baudelaire había descubierto como
horizonte: en su obra se encuentra la preocupación simbolista por el
ocultismo y la intuición. El poeta indaga en el inconsciente humano, lo que
ha hecho que se le considere un precedente de la poesía surrealista
posterior. Su estilo destaca por su fuerza y su originalidad.
Una de las obras más importantes del autor es su poema El barco ebrio
(Bateau ivre, 1871) al que hay que añadir sus poemas en prosa Una
temporada en el infierno (Une saison en enfer, 1873) y Las
ilumninaciones (Les illuminations, 1874-1876, publicado en 1886).
8.5. Stéphane Mallarmé (1842-1898)
Stéphane Mallarmé fue uno de los poetas franceses que más influyó en la
literatura europea de principios del siglo XX. El autor sigue la estela de
Baudelaire y cultiva el principio finisecular de l’art pour l’art. El autor
trabaja en una continua purificación de su lenguaje poético.
El estilo de Mallarmé se caracteriza por el gusto por la experimentación
formal y la riqueza del vocabulario. Entre sus obras principales podemos
destacar: Herodías (1864); La siesta de un fauno (1865) y
Divagaciones (1897).
La poesía de Mallarmé es una constante búsqueda de la Belleza pura, en
protesta por la existencia fáctica del hombre.
8.6. Otros poetas de la época
Aparte de los “cuatro autores grandes” se pueden destacar algunos otros
nombres de la poesía finisecular francesa que han ejercido cierta
influencia en autores posteriores:
Tristan Corbière (1845-1875), quien ejerció una gran influencia sobre el
poeta en lengua inglesa T. S. Eliot. En su libro Amores amarillos (Amours
jaunes, 1873), manifestó el estilo personalísimo de su poesía. En sus textos
aparecen fragmentos de conversaciones en bruto, discusiones callejeras,
etc. así como distintos elementos de tipo coloquial.
Jules Laforgue (1860-1887), de quien podemos destacar sus libros
Quejas (Complaintes, 1885); Imitación de Nuestra Señora la Luna
(Imitation de Notre Dame la Lune, 1886) y su libro póstumo Derniers vers
(1890).
Isidore Ducasse, “Conde Lautréamont” (1846-1870), quien fue autor
de Cantos de Maldoror (Chants de Maldoror, póstumo), una serie de prosas
poéticas al estilo de Rimbaud que se han considerado precedente básico
del Surrealismo.
Albert Samain (1858-1904), fino poeta lírico que recorre la mayor parte
de las tendencias estéticas de finales de siglo: simbolismo, parnasianismo,
etc. Continuador de Verlaine y Baudelaire.
Émile Verhaeren (1855-1916), que pasó de una poesía lírica de tipo
intimista a una poesía de carácter social.
Jean Moréas (1856-1910), pseudónimo de su verdadero nombre Janis
Papadiamantopoulos. Su obra, como la de Henri de Régnier, es muestra del
ocaso del Parnasianismo.
Test
1. Una de las características principales del movimiento parnasiano es…
A. Su preocupación por el uso de los tiempos verbales.
B. Su cuidado exquisito del tema del poema.
C. La elección de las figuras que parecen en el poema.
D. Su preocupación por los aspectos formales del verso.
2. Los autores parnasianos prefieren…
A. Ambientes exóticos o relacionados con el pasado remoto.
B. La utilización de formas métricas tradicionales.
C. La referencia a cuestiones de tipo metafísico.
D. Ninguna respuesta es correcta.
3. Los principales representantes del Parnasianismo son:
A. Leconte de Lisle y Théodore Banville.
B. Charles Baudelaire y Leconte de Lisle.
C. Paul Verlaine y Arthur Rimbaud.
D. A y C son correctas.
4. La obra fundamental de Charle Baudelaire es…
A. Las flores del mal.
B. El archipiélago.
C. Madame Bovary.
D. Moby Dick.
5. Uno de los conceptos más importantes desarrollados en la obra de
Baudelaire es…
A. El concepto de tiempo.
B. La memoria afectiva.
C. El concepto de correspondencia.
D. Ninguna respuesta es correcta.
6. Los principales autores simbolistas son:
A. Mallarmé, Rimbaud y Verlaine.
B. Rimbaud y Mallarmé.
C. Verlaine y Baudelaire.
7. Uno de los grandes descubrimientos de la literatura decadentista es…
A. La belleza de lo prohibido.
B. El concepto de símbolo.
C. Nuevas formas métricas.
8. ¿Qué representa la figura del dandi?
A. Un modelo a seguir.
B. El prototipo del héroe decadente.
C. Un reflejo de la sociedad del momento.
9. Algunos de los poetas decadentes recibieron el nombre de:
A. Decadentistas.
B. Poetas malditos.
C. Generación perdida.
10. El Simbolismo es una corriente que…
A. Emplea el símbolo para aludir a realidades complejas.
B. Tiene poca repercusión en Europa.
C. Anticipa el Romanticismo.
El Siglo XX. Literatura
hispánica contemporánea (I).
Modernismo y “Generación
del 98”
9.1 ¿Cómo estudiar este tema?
9.2 La “Generación española del 98”. Miguel de
Unamuno
9.3 Rubén Darío (1867-1916)
9.4 Antonio Machado (1875-1939)
9.5 Manuel Machado y Ramón María del Valle-Inclán
9.6 José Martínez Ruiz “Azorín” (1874-1967)
9.7 Pío Baroja (1872-1956). Otras figuras del “98”
9.1. ¿Cómo estudiar este tema?
En este tema estudiaremos a los principales autores españoles de
principios del siglo XX. Además, indagaremos en los conceptos Modernismo
y en la “Generación del 98”.
9.2. La “Generación española del 98”.
Miguel de Unamuno
Al terminar el siglo XIX, aparece en la literatura española una importante
generación de escritores que fue designada con el título de “Generación del
98”. Este título se relaciona con la fecha de 1898, la cual marca el final
del proceso de decadencia política de España en el mundo.
Las principales figuras de esta generación son: Miguel de Unamuno, los
hermanos Antonio y Manuel Machado, José Martínez Ruiz “Azorín”,
Pío Baroja, Ramón María del Valle-Inclán y Ramiro de Maeztu. A
estos hay que añadir, además, la figura del hispanoamericano Rubén
Darío.
A lo largo de los años, la crítica literaria ha discutido la idoneidad del
uso del término “Generación del 98” para referirse a estos autores.
Los estudios más actuales suelen utilizar, en su lugar, el término
Modernismo, tratando de incluir a esta generación de escritores en el
conjunto de las renovaciones artísticas y literarias europeas de fin de siglo.
Características generales
Los escritores de la “Generación del 98” comparten una innegable
preocupación patriótica; muchos de ellos mantienen, además,
características propias del siglo XIX, especialmente Unamuno y
Antonio Machado, pero, a la vez, son profundamente innovadores.
Los escritores del “98” comparten, también, una cierta actitud
poética: los autores parecen dar testimonio de experiencias vivas, no
interpretadas, ni mucho menos agotadas en objetivaciones de carácter
novelístico.
Muchos de los miembros de esta Generación procedían de regiones
periféricas pero se reunieron en Castilla. El paisaje castellano se
convierte para ellos en un símbolo espiritual de una actitud estética, de
aguda conciencia de la situación empobrecida de España en aquel
momento.
Miguel de Unamuno (1864-1936)
Es autor de una obra muy vasta; sus ensayos y libros de reflexión han sido
estudiados y valorados extensamente por la crítica. En este apartado nos
vamos a centrar en considerar su obra creativa –poesía y narraciones-
Unamuno fue un escritor religioso, de una religiosidad personal y
heterodoxa, que le acercó a la postura católica en algunas ocasiones y a la
postura protestante en otras. Entre sus lecturas principales puede citarse a
Kierkegaard, cuyas obras influyeron mucho en su pensamiento y creación
literaria. El autor puede ser considerado como un existencialista precoz.
Una de las cuestiones más importantes que se plantea Unamuno en su obra
es el deseo que tiene el hombre de ser inmortal. Dios debería ser el
garantizador de esa inmortalidad, pero Unamuno no tiene una fe
segura. Una de las obras que mejor manifiesta este cuestionamiento es su
novela San Manuel Bueno, mártir (1933).
Para el autor, la fe parte de un sentimiento personal de exigencia de
inmortalidad, con lo que es casi una creación humana.
La obra poética de Unamuno se distribuye en varios libros: Poesías
(1907); Rosario de sonetos líricos (1912); El Cristo de Velázquez (1920);
Rimas de dentro (1923); Teresa (1924); De Fuerteventura a París (1925) y
Romancero del destierro (1927). Unamuno continuó componiendo poesías
hasta su muerte; sus últimas obras líricas fueron publicadas póstumamente
bajo el título Cancionero.
Su obra narrativa es muy extensa y tiene características propias: el autor
renuncia a todo lo externo (descripción del ambiente, enredo
argumental, etc.) y se concentra en el diálogo entre los personajes para
manifestar su problemática interna. Unamuno llamó a su novela,
nivola, para eludir las responsabilidades del género.
Algunos de los títulos más representativos del autor son: Niebla (1915);
Abel Sánchez (1917) y La tía Tula (1921).
En Niebla Unamuno establece un paralelismo entre Dios y el autor creador
que maneja a su antojo la vida de sus criaturas/personajes. En Abel
Sánchez, rinde homenaje al Caín de Byron. En la novela La Tía Tula,
reflexiona sobre el tema de la maternidad.
Unamuno también cultivó el género dramático, aunque el teatro no se
adaptó demasiado bien a sus necesidades expresivas. Sus piezas más
conocidas son, entre otras, Fedra (1910); Sombras del sueño (1926); El
otro (1926) y El hermano Juan (1929).
Sin embargo, la parte más famosa de la producción de Unamuno es el
ensayo. En ellos expresó sus inquietudes religiosas y personales, pero
también políticas y sociales. Entre sus libros de viajes cabe destacar
Andanzas y visiones españolas (1922) y Por tierras de Portugal y España
(1911). En cuanto a sus libros centrales para la exposición de ideas
destacan: Del sentimiento trágico de la vida (1913) y Vida de Don
Quijote y Sancho (1905).
9.3. Rubén Darío (1867-1916)
De origen nicaragüense, Rubén Darío aportó un amplio
enriquecimiento de la expresión poética en lengua española. Su
estancia en París fue fundamental para el desarrollo de su obra poética.
Estableció lazos estrechos con los escritores españoles del momento,
ejemplo que seguirían otros autores hispanoamericanos como César Vallejo
o Pablo Neruda.
Rubén Darío introduce en la lengua española un clima de mayor
decorativismo que tiene su repercusión más clara en la obra de Salvador
Rueda y de Valle-Inclán. El autor debe lo peculiar de su formación poética a
Victor Hugo, a Leconte de Lisle, a Gautier, al parnasianismo y a Verlaine.
Darío también siente cierta fraternidad con Walt Whitman.
Los principales volúmenes de producción lírica de Rubén Darío son:
Prosas profanas (1896); Cantos de vida y esperanza (1905); El canto
errante (1907) y Poema del otoño (1910), aunque su obra más
conocida es, sin duda, su primer libro, Azul (1888).
Las obras de Rubén Darío muestran un alto grado de experimentación
técnica. Los escenarios suelen estar poblados de cisnes, parques,
estatuas griegas y ambientes dieciochescos. Sus poemas tienen,
además, una amplia variedad de tonos los cuales reflejan la personalidad
de su autor.
9.4. Antonio Machado (1875-1939)
La obra de Antonio Machado es una de las muestras más importantes de la
poesía española de principios de siglo XX. En sus textos se percibe una
evolución de sentido trascendente, religioso, de una gran
profundidad.
Se pueden distinguir tres etapas fundamentales en la obra de Antonio
Machado:
La primera, que se concreta en el libro Soledades, galerías y otros
poemas (1907). En este primer libro el autor parte de la rima
becqueriana y de la copla andaluza. El poeta indaga en lo profundo
de su interioridad donde encuentra visiones ideales, esperanzas y
sueños. El poeta muestra, asimismo, un intenso hambre de
inmortalidad.
La segunda, que daría lugar al libro Campos de Castilla (1912, 2º
ed., 1917). Compone una poesía teñida de un gran lirismo.
Machado atenúa el subjetivismo y da mayor protagonismo a la
realidad exterior. El ambiente literario español de tipo
posjuanramoniano y neogongorista de los años veinte le resulta ajeno.
La tercera, situada en torno al libro en prosa Juan de Mairena (1936).
En el tránsito de estas dos últimas etapas estaría el libro Nuevas
canciones (1917-1930), de estructura muy diversa, así como los llamados
Cancioneros apócrifos, atribuidos a sus personajes imaginarios Abel
Martín y Juan de Mairena.
La poesía de Antonio Machado se caracteriza por su intento de salir de la
subjetividad para conquistar “lo otro”. En su obra poética parece que
el autor camina hacia una fe humana que resulta finalmente un fracaso.
9.5. Manuel Machado y Ramón María del
Valle-Inclán
Manuel Machado (1874-1946)
Sin alcanzar la repercusión que tuvo la obra de su hermano Antonio, la de
Manuel Machado tiene también una gran importancia en el panorama de la
Literatura española de la primera mitad del siglo XX.
Ramón del Valle-Inclán (1869-1936)
Su figura ha quedado muy singularizada dentro del panorama de la
Literatura española de la primera mitad del siglo XX. Valle-Inclán
empezó por hacer “obra de arte” su propia figura personal: llevaba una
larga barba blanca, abundante melena, gafas y capa, y un tono bohemio
generalizado.
Valle-Inclán cultivó todos los géneros literarios: poesía, narrativa y teatro.
Obra narrativa:
Sus narraciones responden a tipos muy diversos. En primer lugar tenemos
que señalar las cuatro Sonatas (de primavera, de verano, de otoño y
de invierno, 1902-1905) donde el autor muestra influencias de las teorías
estéticas de Rubén Darío. El protagonista de estas obras es un nuevo Don
Juan, llamado aquí el Marqués de Bradomín, que conecta, en muchos
aspectos, con el prototipo de héroe decadente.
Además, el autor escribió otras obras narrativas de gran importancia como
son: la trilogía La guerra carlista (Los cruzados de la causa, 1908; El
resplandor de la hoguera, 1909; Gerifaltes de antaño, 1909); la trilogía El
ruedo ibérico (La corte de los milagros, 1927; Viva mi dueño, 1927; Baza
de espadas, póstuma), feroz ataque contra la gente que ostentaba cargos
políticos durante la época isabelina y Tirano banderas (1926), uno de los
primeros ejemplos de la llamada “novela de dictador”.
Obra teatral:
En el género teatral destacan sus obras: Divinas palabras (1920); Farsa
y licencia de la reina castiza (1922); Luces de bohemia (1924); Los
cuernos de don Friolera (1921) y la trilogía Comedias bárbaras (Águila de
blasón, 1907; Romance de lobos, 1908 y Cara de Plata, 1923).
Entre sus libros de poemas podemos destacar La pipa de kif (1919).
Una de las aportaciones más importantes de Valle-Inclán a la Literatura
española del siglo XX es la estética del esperpento. Esta técnica consiste,
fundamentalmente, en la deformación sistemática de la realidad, tanto en
lo que se refiere a la caracterización de los personajes como del espacio en
que transcurre la escena del texto.
9.6. José Martínez Ruiz “Azorín” (1874-
1967)
La obra de Azorín se caracteriza por su expresión sencilla y directa; el
autor se esforzó por lograr una gran sobriedad y funcionalidad estilística.
Gracias a esta sencillez funcional, Azorín ha sido capaz de expresar
grandes y pequeñas angustias de manera templada y en un tono
escueto.
El escritor es autor de volúmenes importantes como La voluntad (1902) y
Antonio Azorín (1903), mezcla de autobiografía, observación y
meditación acerca de la realidad que le rodeaba. También son importantes
otros títulos como Las confesiones de un pequeño filósofo (1904); La ruta
de don Quijote (1905), etc. Asimismo son reseñables sus artículos
periodísticos, especialmente sus artículos de crítica literaria.
Otro de los recursos más empleados por el Azorín es el de la ironía: su
prosa parece un poco rezagada de la realidad, lo que le aproxima a la
tradición de la narrativa inglesa.
9.7. Pío Baroja (1872-1956). Otras figuras
del “98”
Baroja es, como Azorín, uno de los más importantes renovadores de la
prosa de la primera mitad del siglo XX. El autor era de origen vasco y
licenciado en Medicina.
De carácter retraído y tímido, Baroja es autor de una amplia producción
literaria, donde muestra una actitud pesimista y agnóstica.
Muchas de las narraciones barojianas se sitúan en los suburbios
madrileños. El autor es capaz de llevarnos admirablemente a la
atmósfera de las ciudades que aparecen en sus obras literarias.
Entre sus obras narrativas más importantes podemos destacar: Camino de
perfección (1902) y El árbol de la ciencia (1911). Entre sus novelas de
aventuras se pueden señalar: Zalacaín el aventurero (1909) y Las
inquietudes de Shanti Andía (1911). Su obra Memorias de un hombre de
acción (1913-1935) se ha asemejado a los Episodios Nacionales de
Galdós.
Además de los autores “capitales” de la Generación del “98” podemos
destacar a otras figuras.
Ángel Ganivet (1862-1898), precursor de la “Generación del 98” y autor
de Ideárium español (1898) y de Cartas finlandesas (1896).
Ramiro de Maeztu (1876-1936), gran ensayista. Entre sus obras
podemos destacar Don Quijote, Don Juan y la Celestina (1926) y La crisis
del humanismo (1919). Este ensayo marca su aproximación a lo católico y
lo nacional. También destaca su ensayo Defensa de la hispanidad (1934).
Eduardo Marquina (1879-1946), autor lírico y teatral.
Jacinto Benavente (1866-1954), quien continúa con el teatro realista del
siglo XIX. Tuvo un gran éxito en su momento, aunque luego ha pasado
desapercibido. Entre sus obras más importantes están: La malquerida
(1913) y La noche del sábado (1903).
Hermanos Serafín y Joaquín Álvarez Quintero (1871-1938 y 1873-
1944) y Carlos Arniches (1866-1943), autores de sainetes y teatro de
tipo popular.
Test
1. El título de “Generación del 98” surge…
A. Con motivo de una publicación en prensa.
B. Debido al número de autores incluidos en esta Generación.
C. Por azar.
D. Con motivo de la fecha que marca el final del proceso de
decadencia política de España.
2. La crítica actual prefiere incluir a la “Generación del 98” bajo el título de
Modernismo.
A. Para incluir a la “Generación del 98” dentro de las renovaciones
artísticas europeas de fin de siglo.
B. Porque ha generado mucho debate entre los investigadores.
C. Porque es un término más amplio.
D. A y B son correctas.
3. Miguel de Unamuno es considerado:
A. El autor más importante de la “Generación del 98”.
B. El precursor del “98”.
C. Un existencialista precoz.
D. Ninguna respuesta es correcta.
4. Rubén Darío aportó a la Literatura española:
A. Un gran enriquecimiento de la expresión poética.
B. Mayor colorismo a la poesía.
C. Nuevos temas y escenarios en los que inspirarse.
D. Ninguna respuesta es correcta.
5. Una de las obras más conocidas de Rubén Darío es…
A. Azul.
B. Zalacaín el aventurero.
C. Campos de Castilla.
D. La busca.
6. La obra de Manuel Machado…
A. No alcanzó tanta fama como la de su hermano.
B. No ha tenido interés para la crítica.
C. Manuel Machado no fue literato.
7. La primera etapa de la evolución estética de Antonio Machado:
A. Coincide con su obra Soledades, galerías y otros poemas.
B. Está más volcada hacia la realidad exterior.
C. El poeta desarrolla nuevas formas métricas
8. Ángel Ganivet fue autor de:
A. Ideárium español.
B. El árbol de la ciencia.
C. La malquerida.
9. Pío Baroja mantiene en sus obras…
A. Una actitud optimista.
B. Una actitud pesimista.
C. Un interés constante por el pasado.
10. Las obras de Pío Baroja se caracterizan…
A. Por la buena descripción de la atmósfera de las ciudades.
B. Por su interés por las clases bajas.
C. Por su crítica social.