2024
Trabajo Final (nombre de la
materia)
CARRERA
Docentes:
Estudiantes:
Trabajo Final Módulo N° 1.3 Diversidad y Educación Superior”
Introducción
El programa Nacional de Educación Sexual Integral aprobado por la Ley
26.150 en el art. 1 que todos los educandos tienen derecho a recibir educación
sexual integral en los establecimientos educativos públicos, de gestión estatal y
privada de las jurisdicciones nacional, provincial, de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires y municipal. A los efectos de esta ley, entiéndase como educación sexual
integral la que articula aspectos biológicos, psicológicos, sociales, afectivos y éticos;
es un eje transversal en el sistema educativo obligatorio y no obligatorio.
En este sentido, el escrito pretende mostrar el trabajo que realicé como
asesora pedagógica, en relación al programa mencionado, es decir, de qué
manera y/o con qué estrategias lo implementé en las instituciones
educativas en la cuales desempeño el rol mencionado. Asimismo, se
contextualiza el trabajo que ejecuté para llevar a cabo la propuesta del
programa mencionado en la actualidad, en cómo ha sido la intervención
pedagógica y acompañamiento a los docentes en los entornos virtuales que
a su vez han estado atravesados por la situación de pandemia por el COVID-
19.
Por otro lado, cabe mencionar que, para el análisis de la práctica del
asesoramiento pedagógico en la implementación de la ESI, se ha tenido en
cuenta los aportes teóricos y prácticos de diversos textos.
OBJETIVOS
● Analizar rasgos comunes y diferenciados acerca del rol como asesora
pedagógica.
● Reflexionar sobre la importancia de la educación sexual integral en el
nivel secundario.
● Orientar en el análisis crítico, la definición de criterios de evaluación y
el diseño de programas de evaluación.
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Un comentario en clase y la intervención pedagógica
Realizando una clase virtual sobre el programa de ESI, solicitada por
estudiantes de una institución educativa x, perteneciente al 3er año de nivel
secundario, una estudiante realiza el siguiente comentario: “Si me cuido…
¿qué van a pensar de mí?, respondió una joven”.
En esta afirmación se puede visualizar el prejuicio y la desigualdad de
género que aún existen en estos tiempos. Las adolescentes creen que llevar
preservativos las asimila a ser consideradas “fáciles”, comentó la docente a
la asesora.
Antes de adentrarnos de lleno en el caso en particular y en el rol del asesor
pedagógico, es importante resaltar que las clases virtuales implementadas
por el COVID 19, se vio en muchos conflicto desde la esfera educativa, entre
ellos el proceso de enseñanza- aprendizaje, ya que fue una transformación
en la manera de enseñar, de relacionarse con el otro, y como así también en
la manera de contener a los estudiantes a distancia, o proporcionarle una
clase virtual diferentes de tema que a ellos le interesen como el programa
ESI en este caso. Es aquí donde tanto los docentes como asesora
pedagógica pasamos a ocupar el papel protagónico en el sostenimiento
pedagógico y emocional de los estudiantes, donde no solo tuvimos que
contener sino también buscar nuevas estrategias de enseñanzas didácticas
con muchos desaciertos y aciertos.
Tomando los aportes de Brandoni (2017) quien denomina al clima escolar
como:
“el conjunto de características psicosociales de una escuela que le confiere
un estilo particular el cual condiciona los procesos educativos. Lo que define
a un clima escolar de una institución es la percepción que tienen los sujetos
acerca de las relaciones interpersonales que se establecen en el contexto
escolar y en el contexto o marco donde estas relaciones se dan”.
Este clima escolar virtual, podría llamarlo, y tomando la afirmación de los
dichos por parte de una estudiante, se puede visualizar el clima de
confianza que presentaba la clase, para que ella se pueda expresar y decir
lo que pensaba, siguiendo con lo destacado por Brandoni, en esta situación
aparece otro tipo de relación, a través de otro tipo de medio que claro está
no es la presencialidad, donde tuvimos que aprender y a relacionarse de
una manera diferente, es decir ya no un marco edilicio, las relaciones
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interpersonales se intensificaron, el contexto escolar se convirtió en la sala
de casa, habitaciones para muchos de ellos, su lugar de confidencialidad en
este caso.
Es aquí donde toma protagonismo mi rol como asesora, donde no solo
contuvo, acompañó al docente, sino que también tuvo que buscar nuevas
estrategias didácticas educativas, para que el clima escolar virtual no se
perdiera, donde el proceso de
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enseñanza- aprendizaje toma una nueva forma y a su vez los docentes
puedan contener a sus estudiantes. Al respecto en una conferencia
realizada en el módulo III por la Lic. Martínez (2021) aporta que los virtuales
de la enseñanza, definida por ella como modo de relaciones que todavía no
han tomado forma, pero que podemos crear, considerada una práctica
pedagógica creativa, donde el indagar entre docentes y estudiantes traza
nuevos territorios, una necesidad que se expresaba en las reuniones de
cuerpo presente en el edificio escuela.
Desde mi perspectiva es allí donde radica la clave de un asesor pedagógico,
no quedarse con la conectividad o falta de la misma, sino ir más allá, tener
una visión más amplia en la manera de enseñar, el buscar, indagar
situaciones particulares y accionar de una manera diferente, mirando a la
institución no en condiciones edilicias como lo menciona la licenciada, sino
mirar la institución como territorio, no es lo quieto, no es lo que permanece
estable y se retira la misma orden, el mismo tiempo, las relaciones de las
mismas conductas, sino que el territorio se dilata, sin definiciones, sin
límites.
Este aporte me parece de suma importancia, ya que hay un quiebre y una
transformación en las instituciones educativas, que involucran todos sus
actores, no solo en la forma de enseñar sino en las formas de aprender y
relacionarse. Asimismo, aparece aquí mi rol como mediador entre los
distintos actores de la institución educativa que como plantea Nicastro y
Andreozzi (2003) el asesor debe trabajar en reciprocidad;
“la mirada, la escucha y la palabra el asesor produce, y se produce con el
otro en una relación intersubjetiva. Aun cuando ver no ver, oír-no oír, decir-no
decir, aparezcan únicamente como metáforas sensoriales, aluden en realidad
a cuestiones que tienen que ver con la dimensión simbólica del vínculo entre
ambos”. (pág. 124).
En tal sentido, en la situación expresada se vislumbra una manera de
relacionarse y expresarse, donde la docente debe poner en juego diversos
recursos para poner a pensar a la estudiante sobre sus dichos, y como
asesora me involucro para poder cumplir con mi principal función en este
caso, brindar información y material de apoyo didáctico para que el docente
potencie sus prácticas, por ello, todas mis actividades están orientadas en la
formación continua de cada profesor, actualizando de esta manera los
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conocimientos y prácticas de enseñanza.
La función del asesor pedagógico con relación a la ESI
Una de las funciones específicas del asesor, es proporcionar a la docente
información sobre el programa ESI. Tomando conocimiento de la ley 26.150
(programa nacional de educación sexual integral) sancionada el 4 de
octubre de 2006 estableciendo que todos
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los educandos de los distintos niveles del sistema educativo, tienen derecho
a recibir educación sexual integral en los establecimientos educativos
públicos, de gestión estatal y privada de jurisdicción nacional, provincial y
local.
Por otro lado, otra de las funciones de el/la asesor/a pedagógico/a es la
intervención, en el caso comentado, se puede invitar a la docente con toda
la información que se le ha brindado, dar una nueva clase en la cual se
pueda resolver las dudas que presentaba la estudiante y no habían sido
resueltas. Para que el/la docente pueda desarrollar una clase en donde se
pueda abordar la ESI como corresponde, previamente recibirá por parte del
asesor/a propuestas de actividades específicas, se le facilitará manuales de
educación sexual del Nivel Secundario y diversos cuadernos de
explicaciones sobre anticonceptivos y relaciones sexuales brindado por el
Ministerio de Educación. Junto a ello también le podría brindar los marcos
normativos de los derechos y acceso de adolescentes al sistema de salud,
para que los/las jóvenes tomen conocimientos sobre sus derechos antes
ciertas situaciones.
De acuerdo a lo expresado, cuando el asesor/a trabaja en conjunto con los
docentes para la mejora de la práctica, se está hablando de un modelo de
asesoramiento en proceso en donde el asesor brinda “un conjunto de
actividades colaborativas con las cuales ayuda al profesorado a percibir,
comprender y actuar sobre un ámbito problemático que tiene lugar en su
entorno, para mejorar la situación tal y como ha sido definida por él mismo”.
(Schein 1988, citado por Imbernón).
En este sentido, es necesario mencionar la importancia del asesor
pedagógico dentro de una institución determinada, sabiendo que vivimos en
una sociedad en continuas transformaciones, se hace latente la necesidad
de definir el asesoramiento desde Nicastro (2003):
“como práctica localizada y transversal donde se fijan diversas condiciones
que se enmarcan en su intervención. Esa intervención entendida como una
práctica especializada en situación, esto supone ampliar la mirada, revisar las
prácticas institucionales, en busca de nuevas alternativas de acción y
solución. Por lo tanto, el asesoramiento se convierte en un “venir entre” que
queda ligado a la acción de un tercero que colabora y acompaña en la
producción de conocimientos y en el desarrollo de cambios personales,
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grupales u organizacionales, en contextos de incertidumbre e
imprevisibilidad”.
Al respecto, cabe mencionar que para el desarrollo del trabajo de
asesoramiento y la implementación de programas como en este caso la ESI,
se hace necesario que la asesora tenga en cuenta las características de la
institución educativa, puesto que tal
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como lo menciona Lidia Fernández (1994) una institución como es un objeto
cultural, que expresa cierta cuota de poder social, referido a las normas,
valores que adquieran fuerzas en la organización social de un grupo o a la
concreción de las normas, valores en establecimientos, la institución
expresa la posibilidad de lo grupal o lo colectivo para regular el
comportamiento individual.
La ESI (Educación Sexual Integral), como ya se sabe es un programa que se
encuentra vigente desde el año 2006, no obstante, uno de los desafíos del
asesor pedagógico es hacer que se implemente en las instituciones
educativas respetando la cultura de estas, pero a su vez buscando generar
un cambio de mirada de la misma, haciendo entender que además de un
derecho es una responsabilidad de los docentes hacer que se conozca. Es
por ello que una de las acciones efectivas que se tiene como asesores es
generar instancias de diálogo con los equipos docentes.
En tanto, para el desarrollo de las acciones y/o funciones que favorezcan la
implementación del programa en la escuela, como asesor se hace necesario
tener ciertas competencias, la cuales desde la perspectiva de Conde Flores
(2011) se menciona las siguientes:
Pleno conocimiento del sistema los asesores requieren un conocimiento
preciso de las escuelas, adquirido a través de la práctica. Este conocimiento
implica fundamentalmente la capacidad para describir e interpretar lo que
ocurre en las escuelas partiendo de la idea de que no todas las escuelas son
iguales, lo que supone considerar la diversidad y la heterogeneidad como
criterio. (pág. 19)
Favorecer el cambio en los colectivos escolares, El asesor requiere contribuir
a que las organizaciones escolares se conozcan, se comprendan y crezcan,
lo que implica propiciar procesos de autoconocimiento y autoevaluación,
comprender la complejidad del cambio e innovación, mostrar y promover una
actitud de disposición al cambio, valorar las aportaciones de todos los
miembros del colectivo considerando distintas perspectivas y evitar presionar
a los colectivos para que cambien. (pág. 20)
Investigación y diagnóstico Los asesores requieren contar con habilidades y
conocimientos para realizar, coordinar o promover procesos de investigación
de la práctica educativa con fines de diagnóstico, innovación, producción de
conocimiento y comprensión de la problemática educativa. (pág. 22)
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Si bien, las competencias que se nombran no son las únicas que debe tener
un asesor/a, son las que para la implementación del programa en una
escuela X se consideran
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relevantes. Entendiendo, además que una institución educativa como
establecimiento mantiene una organización preestablecida y dentro de ella
se encuentra una trama de relaciones múltiples, con sus propios ideales,
valores, normas, es decir se enmarca en un universo simbólico
determinado, con un capital cultural establecido. Es aquí donde aparece el
termino multiculturalismo, definido en la revista de:
“suele entenderse como el reconocimiento de la coexistencia de grupos culturales
diferentes, dentro de un mismo estado nacional. Así presentado no difiere
sustancialmente de lo que en antropología llamamos pluralismo cultural desde hace
décadas, y que se refiere a la pluralidad de culturas que conviven de hecho en el seno
de estados nacionales (pluralismo de hecho). Sin embargo, multiculturalismo tiene
otros significados diferentes a los del pluralismo cultural, más allá de la existencia de
hecho de múltiples culturas diferentes, en el que coinciden.”
Por tanto, es menester mencionar que cada institución educativa tiene su
propia cultura institucional, donde actúa de una forma determinada de
acuerdo a su población no solo estudiantil sino también de acuerdo al
personal docente y a todos lo que hacen a la misma, por tal adoptan una
práctica diferente al resto, coincidentes en otras y a su vez allí y dentro del
aula también podemos resaltar la diversidad de cultura en su interior en.
A partir de lo expuesto, se puede decir que el trabajo del asesor pedagógico
es complejo, puesto que, al ingresar a una institución determinada, donde
muchas veces deben romper patrones culturales o ideales ya establecidos
para instaurar nuevos, que favorezcan al estudiantado como primera
prioridad. Por otro lado, también se ha sumado a su trabajo la situación de
pandemia por el COVID-19, en donde muchas de las normas y valores de las
instituciones se vieron modificados hasta la actualidad, o agregados ya que
fue un cambio profundo para todos. Las instituciones educativas se vieron
afectadas, donde todo fue y aún es ensayo y error, pero con el trabajo en
conjunto y colaborativo se ha podido encontrar nuevas estrategias
didácticas que permiten seguir enseñando y aprendiendo. Por lo tanto, cabe
mencionar que el tiempo actual nos ha desafiado a aprender y desaprender
para lograr el sostenimiento de las instituciones.
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Conclusión
A lo largo del escrito se ha buscado mostrar la importancia del trabajo de la
asesoría pedagógica en las instituciones educativas para la implementación
de los programas, en el caso particular de este ensayo el “Programa
Nacional de Educación Sexual Integral”. Como se ha expuesto, el trabajo de
mi rol como sesora no es una tarea fácil que se pueda tomar a la ligera,
puesto que demanda la necesidad de una preparación constante que
permite que quienes cumplan este rol puedan acompañar a los docentes de
las escuelas en las que trabajan.
Por otro lado, a través de la propuesta de escribir sobre una situación en
particular, en este caso como las y los estudiantes viven hoy en día la
sexualidad y su cuidado y a su vez el rol del/la asesor/a pedagógico/a, he
podido reflexionar y analizar mi práctica cotidiana. Se puede decir entonces,
que más allá de que el programa ESI cuente con documentos orientativos y
marcos normativos regulatorios, el/la asesora tiene el desafío de poder
resignificar esos documentos transmitirlos a los docentes que llevan tal
conocimiento al aula, el trabajo de profundizar en la temática es constante.
Así también otro de los puntos tratados y que se considera importante es el
trabajo del asesor en el contexto actual, que ha llevado a repensar las
propuestas de enseñanza incorporando la formación en la virtualidad y la
bimodalidad. Este periodo en donde la escuela que se conocía ha cambiado
completamente, el rol del de los/las asesoras se han visto interpelados
puesto que, fueron quienes en muchos casos han aportado al sostenimiento
del proceso de enseñanza y aprendizaje.
En síntesis, el trabajo apunta a mostrar a través de un análisis teórico y
crítico la relevancia de mi rol como asesora pedagógica en el ámbito
educativo y como resuelve las temáticas que se le presentan día a día. Si
bien se ha tomado una situación en particular para hacer el análisis, es
importante mencionar que el rol del asesor, está presente en diferentes
áreas del sistema educativo en donde se desempeñan como constructores,
creadores de propuestas educativas tanto para el sistema educativo
obligatorio y no obligatorio, respetando la diversidad de la multiculturalidad
que se encuentran en su interior.
1
Referencias Bibliográfica
Barabas, Ana M. (2014). Multiculturalismo, pluralismo cultural y
interculturalidad en el contexto de América Latina: la presencia de los
pueblos originarios. Editorial Centro de Investigação em Ciências
Sociais.
Brandoni, F. (2017). Conflictos en la escuela: manual de negociación
y mediación para docentes. Sáenz Peña: Universidad Nacional de
Tres de Febrero.
Conde Flores, S. (2011). Las funciones de asesoría y
competencias profesionales de los asesores. Revista
Educarnos, 1-40.
Fernández, L. (1994). Instituciones educativas. Dinámicas institucionales
en situaciones críticas. Buenos Aires: Paidós.
Imbernon, F. (2007). Asesorar o Dirigir. El papel del asesor/a
colaborativo en una formación permanente centrada en el
profesorado y en el contexto. Revista Electrónica Iberoamericana sobre
calidad, eficacia y cambio en educación , 5(1), 1-8.
Martínez, M (16 de julio del 2021) De la Escuela Edificio a la Escuela
Territorio [conferencia] [Link]
v=jRp30AlokgE&t=1253s&ab_channel=Facult
addeHumanidadesyCienciasSocialesUNJU
Nicastro, S., & Andreozzi, M. (2003). Asesoramiento Pedagógico en
Acción: la novela del asesor . Buenos Aires: Paidós.