Nombres: Mauris B Matos, Bélgica Feliz
Introducción
En el ámbito jurídico, la figura de la ausencia y su tratamiento en el Código
Civil es de suma importancia, especialmente en lo que respecta a los
efectos de la presunción de ausencia y la muerte presumida. La ausencia
de una persona puede generar una serie de complicaciones legales, que
van desde la gestión de sus bienes hasta los derechos de sus herederos.
Este texto aborda distintos aspectos relacionados con los ausentes, los
efectos legales de su ausencia y la interpretación de las leyes civiles,
enfocándose en las donaciones, las sucesiones y otros derechos
subordinados a la prueba de la existencia o muerte del ausente.
La no presencia.84
El alejamiento.
1. Los no presentes.
La no presencia física, corporal, bloquea de manera
irremediable un acto jurídico. Por ejemplo, la no presencia de uno de los
futuros esposos en la celebración del matrimonio.
Pero, en principio, la voluntad es eficaz a distancia-
se manifestará en el lugar requerido ya sea mediante un
representante, un mensajero, per nuntium, es decir, por
carta, mensaje electrónico, teléfono, WhatsApp , que son
modos de formación de los contratos entre no presentes
[Link] callados o silentes.
La existencia y el domicilio o la residencia de este
tipo de personas no son desconocidos, pero oponen un
silencio terco, obstinado a toda convocatoria, llamado o
notificación.
Ese silencio tozudo paraliza ciertas operaciones jurídicas, como, por
ejemplo, las liquidaciones sucesora les, porque a falta de una presunción
consagrada en la ley, no se puede interpretar su inercia o negligencia,
como una renuncia a la sucesión.
Debe subrayarse, sin embargo, que en el desarrollo
del proceso civil, la no respuesta de una parte cuya comparecencia fue
ordenada, puede equivaler a un principio de prueba por escrito de
conformidad con las disposiciones finales del articulo 72 de la ley número
834-78, relativas a la comparecencia personal de las partes.
[Link] inencontrables.
Son las personas que parten, se marchan, cogen las
de Villadiego, sin dejar dirección, ni teléfono, nada. Des-
aparecen -no en el sentido técnico- sin que haya peligro
de muerte. Ese comportamiento puede ser producto de
un ilícito penal; o ser el fruto del abandono voluntario que
hace uno de los esposos del hogar, y que puede originar
una acción de divorcio (articulo 2, literal g, de la ley sobre
Divorcio núm. 1306-bis-37 de 21 de mayo de 1937), en
una palabra, deserta para liberarse de sus obligaciones
familiares.
[Link] alejadas en virtud de fuerza mayor.
Finalmente, están las personas alejadas en virtud
de una fuerza mayor, sin posibilidades de comunicación
jurídica, debido a circunstancias excepcionales (secuestro, por ejemplo).
La muerte presumida.
La ausencia
En el sentido jurídico de la palabra, es el estado
de una persona física que ha dejado de aparecer en su
domicilio o en su residencia y de la cual no se tienen
noticias desde un tiempo más o menos prolongado, de
suerte que su existencia es incierta (artículos 115 y 135
del Código Civil).
I. Periodo de la presunción de ausencia
está mal escogida. Ciertamente, la ausencia propiamente
dicha que da lugar a medidas de conjunto solo comien-
za con la declaración de ausencia, pero desde que hav
incertidumbre sobre la existencia de una persona hav
ausencia y no solo presunción de ausencia.
II. Duración del período de presunción de
ausencia
La llamada presunción de ausencia es un estado de hecho que comienza
con la incertidumbre sobre la suerte venga la declaración judicial.
exista un acto judicial que la compruebe. El día en que
domicilio, o en su defecto, al de la residencia. La sentencia que interviene
toma como punto de La expresión utilizada para designar este periodo
ALEXIS READ
ya no
Capítulo 5 La muerte presumida. La ausencia
III. Efectos de la presunción de ausencia.
Desde el período de la presunción de ausencia -su
poniendo la prueba de la existencia del ausente-
pueden ser ejercidos los derechos del ausente, pero no
hay todavía apertura de los derechos subordinados a la
prueba de la muerte del ausente.
El Código Civil contempla únicamente las medidas
provisionales que conciernen a la administración de los
bienes del ausente.
1. Caducidad de los derechos que suponen la
prueba de la vida del ausente.
Los artículos 135 y 136 del Código Civil se ocupan
de los derechos abiertos a favor del ausente desde su
ausencia.
Por demás, el artículo 136 del Código Civil solo se
limita a aplicar a las sucesiones el principio que plantea
el articulo 135, que copiado dice así:
El que reclame un derecho perteneciente a un
individuo cuya existencia se desconozca, debe
previamente probar que aquel en cuya representación solicita, existía al
nacer la acción o derecho reclamado; hasta que esta prueba no se
verifique, no se admitirá la demanda.
2. Prueba a la que están sujetos quienes preten-
den ejercer los derechos del ausente.
El artículo 135 del Código Civil admite implícitamente que los
causahabientes de aquel cuya existencia no es reconocida, pueden ejercer
los derechos que le tocan a este último desde su desaparición o de las
últimas noticias
3. Derechos a los que se vincula la exclusión del
ausente.
Los artículos 135 y 136 del Código Civil se aplican
sin distinción a todos los derechos abiertos en favor del
ausente desde su desaparición o de sus últimas noticias,
cuando su existencia al momento de la apertura del de-
recho no ha sido reconocida.
Son los derechos que la ley califica de derechos
eventuales, derechos que solo pueden serle atribuidos al
ausente en tanto que exista al momento de su apertura.
Así, el ausente no puede recoger la sucesión abierta des-
pués de su desaparición: para suceder, debe necesaria-
mente existir al momento en que se abre.
Los artículos 135 y 136 del Código Civil son aplica-
bles a las sucesiones testamentarias y a las ab intestat103.
Si se ha hecho a un ausente, ese legado no podrá ser
recogido por él, porque no está probado que existia, ya
sea al momento del fallecimiento del testador, si el legado
es puro y simple (artículo 1039 del Código Civil).
4. ¿Quiénes recogen los derechos de los que está
excluido el ausente?
Si se trata de derechos vitalicios susceptibles de pertenecer solo al
ausente (una renta vitalicia, un derecho de usufructo), esos derechos
deben ser al menos provisionalmente considerados como extinguidos o
como que nunca nacieron.
En cuanto a los otros derechos, son devueltos exclusivamente a aquellos
con los cuales el ausente haya tenido el derecho de concurrir o a aquellos
que lo hubiese muerto.
La sucesión recae sea en sus En los términos del artículo 136 del Código
cuando se abre una sucesión a la que es llamado un
individuo cuya existencia es incierta, todo pasa como si
coherederos de grado más próximo o del orden subsecuente, o en
aquellos que por el efecto de la representación, entran en su lugar y
en sus derechos.
Si un ausente dejó al momento de su desaparición.
padre, hijos y hermanas, y el padre fallece, la hermana
presente no puede excluir de la sucesión a los hijos del
ausente, alegando que no prueban, ni la existencia ni la
muerte de este último al momento de la muerte de su
abuelo: en este caso, los hijos representan a su padre
ausente y concurren con su tía114.
5. Renuncia al derecho de excluir al ausente.
Las disposiciones de los artículos 135 y 136 del
Código Civil que excluyen al ausente en provecho de
sus coherederos o de aquellos que son llamados en su
defecto, constituyen un derecho en favor de estos últi-
mos: en consecuencia, pueden renunciar a ejercerlos
reconociendo, o al menos, no contestando la existencia
del ausente115.
El ausente cuya existencia no es contestada recibe
el bien del cual podría ser privado, y, en este caso, debe
comisionarse a un notario encargado de representarle en
el inventario de la partición.
Esos bienes serán administrados conforme con los
artículos 412 y siguientes del Código Civil, y, como no
pueden ser comprendidos en el envio provisional, esta
administración se continuará, aunque la ausencia se
prolongue e intervenga una sentencia declarativa de au-
sencia, a menos que los interesados que reconocieron
la existencia del ausente no se retracten y no invoquen
contra él la exclusión pronunciada por los artículos 135
y 136 del Código Civil. Ese derecho no podría contestár-
sele, incluso en interés del ausente, que de otra manera
se vería siempre excluido116.
El derecho de retractarse para los interesados que
no contestaron la existencia del ausente no es dificil:
si la retractación interviene después de la declaratoria de ausencia,y el
retorno del ausente es improbable,
y los motivos que pudieran determinar a los interesados a no usar de su
derecho de exclusión
dejan de existir.
La retractación puede incluso producirse durante
el período de presunción de ausencia; pero los tribunales
tendrán que apreciar los motivos y podrán admitirla o
rechazarla según las circunstancias.
6. Extensión del derecho de los herederos.
La devolución exclusiva que es hecha por los artículos 135 y 136 del
Código Civil a aquellos que serían llamados concurrentemente con el
ausente o en su defecto,
les asiste en su propio nombre y por su cuenta personal;
no pueden reputarse representantes del ausente118.
De esa diferencia esencial entre su situación y la de
los enviados provisionales que solo detentan los bienes a
nombre del ausente, resulta que no tienen que obtener
una sentencia que sirva de título a su posesión.
7. Acciones que competen al ausente o a
causahabientes.
La devolución que se opera en provecho de los
herederos presentes, segun los articulos 135 y 136 del
Codigo Civil, no es irrevocable: la ley reserva al ausente
si reaparece, o a sus causahabientes si establecen su
existencia al momento de la apertura de la sucesión las
acciones de petición de herencia y de otros
derechos que le pertenecen (articulo 137
del Código Civil).
Los términos de la ley son generales y comprenden,
además de las sucesiones, todos los derechos eventuales
que le corresponden al ausente desde su desaparición:
legados, rentas vitalicias, donación con cláusulas de re-
torno, etc.
Es en ese sentido es que se entiende la expresión
otros derechos. Pero las acciones en petición de herencia y
otros derechos reservados por el articulo 137 del Código
Civil solo pueden ser ejercidas si el ausente reaparece, o
si su existencia es probada por sus causahabientes antes de consumarse
la prescripción.
8. Derecho a los frutos.
En los términos del articulo 138 del Código Civil,
Mientras el ausente no se presente o las accio-
nes no se ejerciten por su parte, los que hayan
recogido la sucesión harán suyos los frutos
percibidos de buena fe.
En consecuencia, la acción en petición de herencia
y otros derechos solo es acordada al ausente de retorno,
contra quienes han recogido la sucesión en su defecto,
bajo reserva de los frutos por ellos percibidos de buena fe;
sin diferenciar entre los frutos que han sido consumidos
y aquellos que todavía existen al momento en que se presenta el ausente.
Desde que los frutos han sido percibidos pertenecen al poseedor de buena
fe.
dos funciones: la lealtad exigida en los actos jurídicos, principalmente en el
derecho de los contratos en los que la confianza debe reinar. Por otra
parte, es la creencia errónea y excusable, protegida como tal con la
equivalencia de un derecho. Varios criterios derivan la doctrina
jurisprudencial de la noción de buena fe:
La buena fe es la regla y la mala fe la excepción (SCJ Tercera Sala,
sent.núm. 18, de 20 de febrero de 2013, B.J. 1227).
La buena fe se presume siempre hasta prueba en contrario (artículos 1116
y 2268 del Código Civil) b.
1. Consideraciones de la jurisprudencia sobre la
sucesión de un ausente.
Se ha decidido:
a. que el trato hecho sobre la sucesión de una per-
sona ausente desde hace más de treinta años,
y de quien no se tienen noticias no se reputa
un trato o pacto sobre sucesión futura, aunque
nunca se haya declarado la ausencia.
La mujer y la hija de un presumido ausente que
vendieron -la primera como viuda y la segunda
en calidad de heredera- la parte que le correspondía a él en varias
localidades, si atacan el acto de venta, una por falta de autorización y la
otra, por contener estipulaciones sobre una
sucesión todavía no abierta, están obligadas a probar la existencia del
ausente en la época del acto atacado.
2. Otros derechos subordinados a la prueba de la
existencia del ausente.
La enumeración que precede no indica que sean las
aplicaciones más frecuentes del principio de que los dere-
chos que suponen la prueba de la existencia del ausente
ya no pueden ser ejercidos. Todos los derechos afectados
de una condición de sobrevivencia del ausente, de una
persona muerta durante la ausencia, son paralizados
desde el período de presunción de ausencia136
Solo se exceptúan los derechos de los mandatarios
del ausente. De los artículos 120 y 121 del Código Civil
resulta que esos mandatarios, hasta la declaración de
ausencia, podrán continuar representando a su mandante sin tener que
probar que todavía existe137.
3. Suspensión de la apertura de los derechos su-
poniendo la prueba de la muerte.
La muerte del ausente al no ser probada, (lo mismo
que su vida), imposibilita el ejercicio de un derecho que
exige esta prueba.
A. Donaciones.
La donación hecha por una persona cuyo hijo único
está ausente al momento de la donación ¿es susceptible
de ser revocada al momento de la donación, sea que re-
aparezca el ausente o que le nazca otro hijo al donante?
Lo que se decide es que, al no establecerse la muer-
te del hijo del ausente, el donante se considera que ha
tenido un hijo, y en consecuencia la donación hecha por
él no es susceptible de ser revocada de pleno derecho,
sea por el retorno del ausente, sea porque ha nacido otro
hijo del donante (artículo 960 del Código Civil).
En tal caso, el artículo 960 del Código Civil sería
aplicable en cualquier época en que fuere hecha la donación a partir de la
desaparición o de las últimas noticias.
Pero la revocación solo se realizará cuando haya llegado
el período del envío definitivo: la presunción de muerte
puede ser opuesta aún a los terceros.
B. Institución contractual
Por otra aplicación del principio de que el ausente
no se reputa ni vivo ni muerto y respecto de la sustitución contractual, la
condición, puesta a esta institución
El derecho nacido de la donación, que desde la
muerte del donador tiene el carácter de un derecho puro
y simple, está afectado de caducidad por falta de hacer
la prueba inmediata de la existencia de la condición a la
cual estaba sujeta139.
C. Sociedad.
Si luego de su desaparición, el ausente formaba
parte de una sociedad, la disposición del artículo 1865.3
del Código Civil, según la cual la sociedad termina por la
muerte de uno de los socios, recibe aplicación: la disolución no puede
derivar sino de la prueba de la muerte, y
el ausente no es reputado ni vivo ni muerto.
Sin embargo, los interesados pueden en ese caso,
provocar la disolución de la sociedad, invocando o el artículo 1869 del
Código Civil, si se trata de una sociedad
cuya duración es ilimitada o el artículo 1871, del mismo
Código, si es una sociedad a término.
D. Fecha cierta.
Ni la muerte ni la existencia del ausente puede presumirse. La ausencia no
puede ser asimilada al deceso; de ahí se concluye que un acto no puede
adquirir fecha cierta y ser opuesto a los terceros por la ausencia de uno de
los firmantes.
Las donacionesdesde el punto de vista de Alexis read y perez mendez
Artagnan Pérez Méndez, jurista dominicano, destacó en sus estudios
sobre el Derecho Civil aspectos importantes sobre las donaciones entre
vivos. En el contexto de las donaciones, una de las ideas que propone es
la importancia de que estas cumplan con una solemnidad específica y una
forma legítima para ser consideradas válidas.
En el Derecho Civil dominicano, las donaciones entre vivos son actos en
los que una persona transfiere gratuitamente a otra la propiedad de un
bien. Sin embargo, para que sean plenamente válidas y surjan efectos
legales, deben cumplir con ciertas formalidades. Pérez Méndez enfatiza
que, si estas formalidades o solemnidades no se cumplen, la donación
podría ser declarada nula o inválida.
Las formalidades de las donaciones pueden incluir:
El consentimiento de ambas partes (donante y donatario).
La entrega de un documento por escrito, especialmente para donaciones
de bienes inmuebles o bienes de un valor significativo, a menudo mediante
escritura pública.
El respeto de los derechos de los herederos forzosos (para no afectar la
legítima en casos de herencia), en conformidad con las leyes de
sucesiones dominicanas.
Pérez Méndez aborda la importancia de que estos actos no solo reflejen la
voluntad de donar, sino que cumplan con todos los requisitos formales
para evitar conflictos legales en el futuro, resaltando la solemnidad como
un pilar para la seguridad jurídica en los actos de donación.
Alexis Read Ortiz, destacado jurista dominicano, ha realizado aportes
importantes en temas de Derecho Civil, incluyendo el tema de las
donaciones. Sus estudios y opiniones se centran en la naturaleza jurídica
de las donaciones, los efectos que generan y las formalidades requeridas
para que sean válidas y eficaces.
Read Ortiz enfatiza que las donaciones son contratos especiales dentro
del Derecho Civil, en los cuales una persona (el donante) transfiere
gratuitamente un bien a otra persona (el donatario), quien lo acepta. En
sus análisis, señala que este tipo de actos jurídicos debe cumplir con
ciertos requisitos específicos para ser válidos, de manera que reflejen
adecuadamente la voluntad de ambas partes y se ajusten a las normativas
vigentes.
Algunas de las ideas principales de Alexis Read sobre las donaciones
incluyen:
Necesidad de forma solemne: Para que una donación sea válida, en
particular las que implican bienes inmuebles o de valor elevado, se
requiere una escritura pública. Esta formalidad busca proteger a ambas
partes y garantizar la autenticidad de la intención de donar.
Protección de herederos forzosos: Read Ortiz enfatiza la importancia de
respetar los derechos de los herederos forzosos (como hijos o cónyuges),
ya que la ley establece límites sobre el monto que un donante puede
transferir sin afectar la herencia de estos herederos. Las donaciones que
vulneren estos derechos pueden ser cuestionadas legalmente.
Irrevocabilidad de las donaciones: Una vez efectuada la donación y
cumplidas las formalidades, las donaciones suelen ser irrevocables, salvo
en casos excepcionales, como la ingratitud del donatario o incumplimiento
de alguna condición impuesta por el donante.
Objetivo social de la donación: Read también aborda el papel social de
las donaciones, especialmente aquellas destinadas a fines benéficos o de
apoyo familiar. Subraya que el Derecho debe facilitar estas transferencias
en un marco que, a la vez, proteja la voluntad del donante y los derechos
de los posibles herederos.
En resumen, Alexis Read sostiene que las donaciones deben ser
reguladas de manera que se equilibre la autonomía del donante con la
protección de los derechos de los herederos y la claridad en el
cumplimiento de las formalidades. Esto garantiza que las donaciones sean
actos seguros, transparentes y legítimos
Opinión personal de Bélgica
La importancia de la certeza jurídica en la ausencia: Creo que el marco
legal sobre la ausencia es fundamental, ya que establece un proceso claro
para manejar la incertidumbre sobre la existencia de una persona. Sin
embargo, en la práctica, es necesario que los procedimientos para declarar
la ausencia y la muerte presumida sean más ágiles y accesibles, para
evitar que los derechos de los herederos o causahabientes se vean
suspendidos por períodos largos de tiempo sin justificación clara.
Opinión personal de Brigny
El papel de las donaciones en el Derecho Civil: En mi opinión, las
donaciones deben ser vistas no solo como un acto de generosidad, sino
también como un acto jurídico que implica una gran responsabilidad. Las
formalidades y requisitos establecidos por los juristas como Pérez Méndez
y Read Ortiz aseguran que estas transacciones sean legítimas y respeten
los derechos de todos los involucrados, incluidos los herederos forzosos.
Sin embargo, creo que sería útil revisar las excepciones a la
irrevocabilidad de las donaciones para hacerlas más flexibles y adaptadas
a situaciones imprevistas, como cambios sustanciales en la relación entre
el donante y el donatario.
Conclusión
El tratamiento legal de la ausencia y la muerte presumida es fundamental
para mantener el equilibrio entre los derechos de los ausentes y la
protección de los intereses de los involucrados en su ausencia. Las
donaciones, sucesiones y otros derechos vinculados a la existencia de una
persona deben regirse por principios claros que garanticen la seguridad
jurídica y la equidad entre las partes. Las opiniones de juristas como Alexis
Read y Pérez Méndez sobre la validez y los efectos de las donaciones
resaltan la necesidad de cumplir con las formalidades establecidas en el
Derecho Civil, con el fin de evitar conflictos legales y garantizar la
protección de los derechos tanto de los donantes como de los herederos.
En última instancia, la presunción de ausencia y la resolución de los
derechos del ausente son aspectos complejos que requieren un
tratamiento cuidadoso y adaptado a las circunstancias de cada caso.