UNIDA 1 (TEXTO 3)
EL LENGUAJE Y EL DERECHO
Por David Arias Pavón
Nada surge de la nada. Todo tiene una razón de ser, todo tiene un causal.
Así mismo el Lenguaje tiene su razón de ser y su surgimiento tiene una
explicación lógica y obvia, éste se ha ido desarrollando a lo largo de la vida del
ser humano y lo ha adaptado a todo ámbito en el que se desenvuelve creando
distintos tipos de lenguajes y diferentes formas de aplicarlos. Un ámbito en el
que se hace uso del Lenguaje, que es nuestro menester en el presente trabajo,
es el Derecho. ¿En el Derecho se usa un Lenguaje? ¿o es acaso que el mismo
Derecho es un Lenguaje? Nuestra labor será analizar cómo se conjuga el
Lenguaje con el Derecho.
El surgimiento del Lenguaje tiene una explicación lógica y obvia, puesto que se
reúnen todos los requerimientos para que éste pueda existir, pero ¿cuáles son
dichos requisitos?
Para hablar del Lenguaje es necesario hablar de dos cosas: de la vida en
sociedad, en conjunto y el desarrollo de la vida misma, es decir, la evolución.
Éstos dos elementos crean en el ser vivo la necesidad de comunicarse, luego
entonces, esta necesidad se ve satisfecha desarrollando la habilidad de
transmitir información, empezando con un lenguaje sencillo hasta desarrollar
tantos como diferentes y complejos lenguajes existen en la actualidad.
El sentido de la palabra “Lenguaje” se tergiversa, puesto que uno puede pensar
que al referirse a ésta, hablamos de lo verbal y escrito cuando hay diversas
formas de lenguaje. Incluso el lenguaje no es propio del ser humano, cada
especie animal tiene su propia forma de comunicarse con el uso de gestos,
sonidos, movimientos, olores e incluso colores como en el caso de los
calamares.
En el caso del hombre, dice Aristóteles: “La razón por la cual el hombre es,
más que la abeja o cualquier animal gregario, un animal social es evidente: la
naturaleza, como solemos decir, no hace nada en vano, y el hombre es el único
animal que tiene palabra. (…) la palabra es para manifestar lo conveniente y lo
dañoso, lo justo y lo injusto y es exclusivo del hombre, frente a los demás
animales, el tener, él sólo, el sentido del bien y del mal, de lo justo y de lo
injusto, etc., y la comunidad de éstas cosas es lo que constituye la casa y la
ciudad.”[1]
En todo Estado hay Derecho y es imposible su existencia sin la preexistencia
del lenguaje, con el cual las normas puedan ser expresadas y dadas a
entender a los gobernados.
El Derecho se vale del Lenguaje para poder ser entendido. “Si algo importante
y destacado existe en las normas jurídicas, esto es seguramente el lenguaje
con el que se expresan, porque su apreciación y significado traen consigo
relevantes consecuencias para normar la conducta social en cierto sentido
valioso.”[2]
Las ciencias crean una serie de conceptos, siendo éstos una “representación
mental de un objeto, hecho, realidad, cualidad o situación”[3], creando un
lenguaje técnico especializado propio de la disciplina. En el caso del Derecho,
éste crea su propio lenguaje especial en el cual tiene sus propios conceptos
(que serán explicados más adelante), con los cuales crea, formula, describe y
explica el derecho. Por lo tanto se puede diferenciar en dos tipos:
Lenguaje legislativo: Es el propio del Derecho, es creada mediante un proceso
por los legisladores y se encuentra en la ley misma.
Lenguaje explicativo: Es el usado por los juristas, jueces, abogados y
científicos del derecho para hacer referencia a la terminología jurídica.[4]
Hay varias cosas que aclarar hasta este punto. Algo que debe de entenderse
es que el lenguaje legislativo usa la función prescriptiva o conativa del lenguaje,
pues la ley te obliga, te permite, o te prohíbe; es un mandato al cual se debe
obedecer y está expreso desde los códigos hasta los signos inequívocos como
son las luces del semáforo. Con estas leyes el Derecho puede ser expresado
para que los gobernados puedan actuar conforme a él.
En el caso del Lenguaje explicativo hace uso de la función descriptiva del
lenguaje que su objeto es, como su nombre lo dice, el explicar y dar a entender
el Derecho creado por el órgano facultado para crearlo.
Se pueden sacar algunas conclusiones en cuanto a este punto:
El Derecho es creado por el legislador y aplicado por la autoridad jurídica.
Derecho hecho de enunciados prescriptivos que regulan la conducta humana.
Las normas jurídicas son enunciados normativos que pueden ser válidos o
inválidos.
La Ciencia del derecho está hecha por enunciados descriptivos o explicativos
los cuales no son norma, no obligan ni facultan a nadie.
Hacen uso de esquemas normativos que pueden ser verdaderos o falsos.
Nos ayuda a comprender el derecho.
“El lenguaje jurídico tiene mucho de magia, (…) éste lenguaje resulta mágico
porque la expresión de ciertas palabras hace que se produzcan determinados
efectos y relaciones (…) todo ello porque seguramente existe una norma
jurídica que prevé determinados casos y autoriza como legítimas”[5] La norma
por tener el carácter general y abstracto necesita ser interpretada pero no por
un individuo común sino por la autoridad facultada para hacerlo; y al
interpretarla se hace uso de las dos funciones del lenguaje, porque mientras se
está describiendo o explicando la norma, también se le está dando el carácter
de válida, luego entonces, la jurisprudencia también es prescriptiva.
Anteriormente se habló sobre los conceptos propios de Derecho, éstos de
forma doctrinaria reciben el nombre de Conceptos Jurídicos fundamentales que
son el aparato conceptual descriptor del derecho.
“Los Conceptos Jurídicos Fundamentales se aparecen como los elementos que
se encuentran en la estructura formal de las proposiciones normativas y que
por tal razón resultan generales para la expresión científica del derecho.
Para comprender su función hay que precisar que no son los únicos elementos
que el científico del derecho utiliza para explicar, comprender, relacionar y
criticar al fenómeno jurídico, sino que existen otros, los cuales no caracterizan
al objeto de conocimiento de la ciencia jurídica, pues el derecho considerado
como norma y visto históricamente no ha necesitado de ellos ya que son
eventuales”[6]
Estos conceptos son los que constituyen principalmente el derecho y son la
base para poder crear y entender al derecho, autores como García Máynez,
Hans Kelsen, Oscar Correas y Alf Ross han designado cuáles son los
conceptos jurídicos fundamentales y estos en forma general pueden ser:
Sanción Jurídica
Ilícito Jurídico
Precepto Normativo Jurídico
Imputación Normativa Jurídica
Obligación Jurídica
Responsabilidad Jurídica
Derecho Subjetivo Jurídico
Persona Jurídica
Validez Normativa Jurídica
Eficacia Normativa Jurídica
Estos conceptos no son los únicos propios del Derecho, sino que hay muchos
más que varían según la rama del derecho y que sin ellos no se podría hablar
de la verdadera esencia de ésta Ciencia puesto que constituyen el Lenguaje
mismo del Derecho. Para poder hablar de Derecho se debe de tener
conocimiento de estos conceptos pues son la estructura interna y por ende se
comprenderá el Lenguaje Jurídico