¿Quién fue John Rowe?
hn Howland Rowe (1918-2004) fue un profesor emérito de antropología en la Universidad de
Berkeley, California, que se distinguió por utilizar un enfoque interdisciplinario en sus
investigaciones empíricas de los Andes peruanos y en su desarrollo de nueva teoría arqueológica.
Combinó conocimientos en arqueología, historia, etnografía, arte y lingüística.
Durante más de seis décadas, John Rowe dedicó su vida a investigaciones arqueológicas e históricas
en el territorio peruano. Sus indagaciones lo convirtieron en una autoridad en la materia. Gracias a
ellas, las siguientes generaciones tuvieron la posibilidad de una mejor comprensión del Perú
prehispánico y colonial.
En el proceso, John Rowe entrenó a varias generaciones de estudiantes, tanto en Berkeley como en
el Cuzco. De igual manera, influenció a muchos otros y los atrajo hacia las pesquisas sobre el
pasado inca.
De igual manera, le reconocen el impacto imborrable que sus investigaciones tuvieron en los
estudios andinos.
Biografía de John Rowe
Primeros años
John Rowe nació el 10 de junio de 1918 en Sorrento, Maine, EE.UU. Su padre fue Louis Earle
Rowe, quien se desempeñaba como director de la Escuela de Diseño de Rhode Island. Su madre,
Margaret Talbot Jackson, era directora asistente del Instituto de Artes de Mineápolis. Más tarde fue
curadora en la Galería de Arte de la Universidad de Yale.
A muy temprana edad, John decidió convertirse en arqueólogo. La formación académica de sus
padres tuvo gran influencia en esta decisión.
Su padre había querido dedicarse a la arqueología desde sus tiempos de estudiante en la
Universidad de Brown. Persiguiendo ese sueño, participó en las excavaciones de 1911 en Egipto
dirigidas por el Museo de Bellas Artes de Boston. Sin embargo, debido a las pobres perspectivas de
trabajo en arqueología, decidió dedicarse a otro oficio.
En lo que respecta a su madre, siempre se desempeñó en el área artística. Así, pues, el niño John no
tenía forma de no ser atrapado por las actividades profesionales y académicas de sus progenitores.
La arqueología se convirtió en una parte muy importante de su desarrollo infantil.
Juventud y vida universitaria
Cuando Rowe tenía diez años, sus padres viajaron a Egipto. Lo dejaron en Roma al cuidado de una
niñera francesa, junto a su hermano y su hermana. Durante ese tiempo estudió en una escuela para
niños estadounidenses. Asimismo, en esta estadía desarrolló un interés por la arqueología visitando
y estudiando las ruinas clásicas de la capital italiana.
A los 13 años, entró en contacto por primera vez con la arqueología peruana al leer un libro que
encontró en una biblioteca local. Al año siguiente, se dedicó a leer todo lo que pudo encontrar sobre
Perú y su arqueología.
Estando en la escuela secundaria, Rowe pudo examinar la colección de antiguos objetos peruanos
en el museo RISD (Rhode Island School of Design).
De igual manera, asistió a numerosos cursos sobre historia del arte. Estas experiencias fueron
suficientes para que se convenciese de especializarse en arqueología peruana.
Con eso en mente, se matriculó en la Universidad de Brown y se dedicó a estudiar arqueología
clásica y, al mismo tiempo, literatura española durante el período 1935-1939. Posteriormente,
estudió antropología en la Universidad de Harvard, de 1939 a 1941.
Vida profesional
Tras graduarse con honores, John Rowe ingresó en el Departamento de Antropología de la
Universidad de Harvard.
Mientras estuvo allí, fundó el grupo estudiantil Club de Excavadores. Con ellos llevó a cabo
investigaciones en Massachusetts, Florida y Maine. Esto fue un esfuerzo para mejorar sus
habilidades en la ciencia de la arqueología de campo.
En 1941 participó en una expedición organizada por la Universidad de Harvard hacia el sur de Perú.
En el marco de esta expedición, llevó a cabo exploraciones en Puno junto con destacados
investigadores de la universidad. De 1946 a 1948 trabajó en Colombia para el Instituto Smithsonian
(Smithsonian Institute).
Después, en 1948, comenzó a enseñar en la Universidad de California. Esta institución sería su base
durante el resto de su carrera profesional. Al momento de su ingreso, fue nombrado Profesor
Asistente de Antropología. También fue designado como Curador Asistente de Arqueología
Sudamericana en el Museo de Antropología de la Universidad.
Desde la llegada de Rowe a Berkeley en 1948 y su retiro en 1988, a los 70 años, dividió sus
esfuerzos entre las investigaciones y la enseñanza.
En la universidad, entrenó y asesoró a una gran cantidad de estudiantes. Asimismo, fue el asesor de
más de dos docenas de doctorados, la mayoría de ellos dedicados a la arqueología andina.
Vida personal
Tras recibir su maestría en antropología de la Universidad de Harvard, en 1941, contrajo
matrimonio por primera vez. Su esposa, Barbara Burnett, era una estudiante de música conocida
desde Maine.
Al declararse la Segunda Guerra Mundial, Rowe fue destacado por el ejército para servir en Europa
como sargento en los ingenieros de combate de EE.UU. Participó en la batalla de las Ardenas en
Bélgica. Asimismo, estuvo involucrado en la destrucción y construcción de puentes y caminos
durante la invasión aliada de Alemania.
En 1947, tras retirarse del ejército, viajó a Harvard para completar su PhD. en Historia y
Antropología de América Latina. Mientras estaba allí, nació la primera de sus dos hijas, Ann.
Entonces, aceptó un cargo para trabajar haciendo arqueología en la región de Popayán en Colombia.
Allí vivió un tiempo junto con su familia.
Reconocimientos
John Rowe fue ampliamente honrado durante toda su vida profesional. Entre otros, le confirieron el
premio Robertson de la Asociación Histórica Estadounidense (1957), Oficial de la Orden “El Sol
del Perú” (1968) y la Gran Cruz de la Orden “Al Mérito por Servicios Distinguidos” (Perú, 1981).
Asimismo, recibió los siguientes reconocimientos como miembro de las siguientes instituciones:
• Sociedad de Anticuarios de Londres
• Academia Nacional de la Historia (Lima)
• Deutsches Archaeologisches Institut
• Société des Américanistes de Paris
También fue nombrado Profesor Honorario del Departamento Académico de Humanidades de la
Pontificia Universidad Católica del Perú (Lima) en 1996.
Últimos años
John Rowe se retiró en 1988, pero continuó su investigación hasta unos pocos años antes de su
muerte. Falleció por complicaciones derivadas del mal de Parkinson, el 1 de mayo de 2004 en
Berkeley.
Para el momento de su fallecimiento, estaba casado en segundas nupcias con Patricia Lyon, una
arqueóloga e investigadora de la etnología amazónica.
A su muerte, le sobrevivieron sus dos hijas de su primer matrimonio, Ann Pollard Rowe y Lucy
Burnett Rowe. También le sobrevivieron una hermana, Edith Talbot Rowe, y su esposa, Patricia
Lyon.
Descubrimientos y teorías
En 1941, Rowe participó en una expedición organizada por la Universidad de Harvard al sur de
Perú. Allí llevó a cabo exploraciones en la región del Puno y el Cuzco, y descubrió una cerámica
característica perteneciente al período horizonte temprano. Este hallazgo brindó la primera visión
del pasado de Cuzco antes de la aparición de los incas.
Al año siguiente regresó al Perú, donde pasó los siguientes dos años (1942-43). En ese viaje
completó una investigación doctoral en la capital del Tahuantinsuyu. Como fruto de esta
investigación, Rowe pudo identificar el estilo de cerámica Killke como antecesora de la cerámica
inca en la región del lugar del hallazgo.
Rowe fue un erudito consumado que dedicó su vida al estudio de civilizaciones antiguas, en
especial a la de la antigüedad andina. Asimismo, fue el principal erudito inca del siglo XX.
Entre otros, estableció las bases del esquema cronológico horizonte/período que aún predomina en
los estudios de la prehistoria andina. También publicó extensamente sobre etnología sudamericana,
lingüística, la historia de la antropología y la historia de la tecnología.
Rowe dedicó gran parte de su atención a la cultura chavín. A través de un examen cuidadoso de la
arquitectura en Chavín de Huantar, propuso una secuencia de construcción que se utilizó para
sustentar una larga cronología estilística de los tallados y diseños de piedra.
Jhon H. Rowe, propuso una » Columna cronológica» la cual estaba constituida en la «Secuencia
maestra» que el y sus discípulos emplearon en el Valle de Ica (ubicado en la parte sur de Perú).
Su columna cronológica estaba basada en los cambios de estilos cerámicos. Anteriormente Kroeber
por los años de 1942, divulgaba los conceptos de Horizonte estilístico o estilo de Horizonte su
concepción intuitiva estaba cimentada en observaciones hechas en colecciones museológicas de
acorde al lugar y tipo de manera que diferenció los estilos alfareros entre ellos el Pretiahuanaco,
Tiahuanaco, Postiahuanaco, Preinca e Inca no como estilos, sino como períodos temporales
permitiéndose usar los términos; Temprano, Medio, Tardío.
Horizonte, se comprendía a un conjunto de elementos estilísticos que se dispersaron unitariamente
en una extensa área, estos estilos horizontales adquieren validez desde el momento que sirvieron
para fijar una posición cronológica, aunque no era un concepto novedoso Uhle, lo introdujo por
1902, al tratar los estilos Tiahuanaco e Inca.
Tello, sólo lo usó al definir el estilo Chavín y Muelle lo había redefinido en más de una ocasión
(1952-1958).
En 1962, Jhon H. Rowe, precisó y definió el esquema en término de cronología por tanto los
Períodos y Horizontes en este sistema significan sólo épocas de «tiempo relativo» o mejor dicho
acontecimientos que son contemporáneos antes o después en relación del uno al otro, sin indicación
de su duración en años o de las fechas absolutas de nuestro calendario (Menzel 1968).
La sucesión cronológica de estilos y culturas sirve para comparar cuestiones de contemporaneidad;
la designación «Período Intermedio» (Temprano y Tardío), se refiere a que estos se encuentran en el
Horizonte Temprano y Medio, y Medio y Tardío respectivamente.
En los Períodos Intermedios e Inicial, se encuentran más diversificaciones regionales que durante
los horizontes.