Dimension Espiritual en El Ser Humano
Dimension Espiritual en El Ser Humano
Palabras clave
Revista Universidad Católica de Oriente Vol • 32 N.º 47 • Enero - Julio 2021 /111
Abstract
Key words
Empathy, Religion, Palliative care at the end of life, Holistic nursing, Spirituality.
112/ Revista Universidad Católica de Oriente Vol • 32 N.º 47 • Enero - Julio 2021
Introducción
Este artículo de reflexión da prioridad a la di- sarrollarse a través de sus capacidades más eleva-
mensión espiritual en el Ser humano con base, das y sentimientos espirituales como el amor, la
por un lado, en una profunda convicción propia alegría, la pena, la contrición, la compasión, los
de su importancia en cada persona para corro- cuales requieren la aprehensión de su inteligen-
borar que la espiritualidad no es solo creencia cia, su libertad y su voluntad; sentimientos ge-
religiosa sino algo más que ocupa lo trascen- nuinos que Von Hildebrand (2009) denomina
dente de la cotidianidad. Por el otro lado, expo- «experiencias intencionales» (p. 11). Además, el
ner las concepciones de diferentes autores que significado de persona para Juan Manuel Burgos
han reflexionado y trabajado dicha dimensión. Velasco (2008) es:
Igualmente, hay una descripción al final de al-
Un ser digno en sí mismo, pero necesita en-
gunas categorías trabajadas en una investigación
tregarse a los demás para lograr su perfección,
cualitativa de corte fenomenológico sobre la es dinámico y activo, capaz de transformar el
percepción de las necesidades espirituales en los mundo y de alcanzar la verdad, es espiritual y
familiares de pacientes institucionalizados por corporal, poseedor de una libertad que le per-
enfermedad crónica irreversible o en fase final mite autodeterminarse y decidir en parte, no
de la vida. El propósito del artículo es exponer solo su futuro sino su modo de ser, está enraiza-
algunas características sobre Espiritualidad, que do en el mundo de la afectividad y es portador
exprese todo aquello que se produce en el inte- y está destinado a un fin trascendente (p. 37).
rior de la persona en crisis, que la transforma y
Igualmente, la estructura de la persona abarca
le da sentido a su vida, a su enfermedad, a sus
todas sus dimensiones por ser la suma de ellas,
sufrimientos y al final de su vida.
va más allá y permanece en el tiempo, porque
Desarrollo sus acciones son manifestaciones de su ser úni-
co e intransferible que recibe influencias de su
El ser humano es considerado una persona ín- contexto cultural, su entorno más inmediato,
tegra en sus dimensiones biológica, psicoemo- sus conocimientos, aprendizajes y sus relaciones
cional, sociocultural, familiar, ecológica y espi- interpersonales principalmente (Mollinedo de
ritual, las cuales le dan una visión de hombre Boy, 2011, p. 114).
holístico, único, irrepetible y no fragmentado.
Es así como cada persona tiene una vida propia, Pedro Laín Entralgo (1984) manifiesta que la
personal e intransferible que debería poder de- función radical del espíritu se divide en dos as-
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pectos: el primero visto como la idea de sí mis- su quehacer, sentir, hacer y compartir. La espi-
mo, la libertad y la vocación, que concretan el ritualidad, pues, es una aspiración y una actitud
quehacer de la vida de cada persona. El otro as- profundamente arraigada en el ser humano, y
pecto, las creencias, la esperanza y los amores, profundamente íntima: pertenece al dominio
que determinan la realización máxima de cada interior, a la conciencia o percepción de uno
ser, lo que lo hace una persona irrepetible, única, mismo en el universo y su relación con los de-
y un ser satisfecho consigo mismo. Como expre- más, así como a su desarrollo en el camino de la
sa el Dr. Carvajal, médico pionero de la medici- existencia (Gomis Clara, 2011). La espirituali-
na bioenergética en Hispanoamérica y creador dad tiene un componente religioso, una creen-
de la sintergética: «Integrar nuestro yo espiritual cia religiosa puesta en un ser Superior pero no
en nuestra vida cotidiana forma parte del reto de lo es todo, la dimensión espiritual en la persona
vivirnos plenamente y de gozar de una auténtica la lleva a ir más allá, a pensar en su existencia,
salud» (Carvajal Posada, 2017, 17 de febrero). en el significado de su vida, a darle sentido a
Se puede apreciar, con las anteriores referencias, su ser, a trascender; porque se realiza preguntas
que el Ser humano tiene además del cuerpo fí- relacionadas con su identidad, el amor, la espe-
sico una mente y un espíritu que conforman el ranza, el sufrimiento, la enfermedad, la muer-
todo como una unidad, su Ser y su espíritu po- te, la culpabilidad, el perdón, la autonomía y la
see un valor intrínseco y trascendente que lo lle- responsabilidad, es decir, todo lo que concierne
van a formar su ser cabal pero que para lograr su a su existencia. Una frase del Dalái Lama sobre
perfección debe interrelacionarse con los demás, espiritualidad expresa que todo aquello que se
actuar en convivencia por ser social para darse produce en el interior de la persona es una trans-
a los demás. En adición, es una persona posee- formación y el propósito de su vida es ser feliz.
dora de libertad que le permite autodeterminar- Desde el momento en que se nace, cada ser hu-
se, tomar decisiones y tener arraigo al afecto, al mano busca la felicidad y trata de evitar el sufri-
amor y demás sentimientos y emociones. Solo el miento (Dalái Lama, 2001). En la espiritualidad
hombre como persona puede trascender en su cristiana se habla de una vida espiritual refirién-
existencia, descubriendo así su sentido de vida dose a la intimidad del ser, lo más personal que
para establecer un quehacer, un sentir, un tener florece y se acrecienta en la relación íntima que
y en qué desempeñarse día a día, configurando Dios busca establecer con cada persona para, fi-
así sus valores y su proyecto de vida, para buscar nalmente, llegar al culmen en la contemplación
ese anhelo que lo lleve a disfrutar de su condi- de su propio testimonio de dar la vida por los
ción plena de ser humano. demás, en el amor. Igualmente, la dimensión es-
piritual tiene en cuenta las creencias propias, la
Consecuentemente, se podría expresar que la es-
conducta, las emociones y sentimientos, las rela-
piritualidad viene dada por la existencia del ser,
ciones interpersonales, las prácticas religiosas, es
su trascendencia y el sentido que le otorgue a
el cómo encuentra la razón de su ser, el sentido y
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orientación a su vida. Viktor Frankl expresa que y es por ello que se hace más inminente prestar
la persona que tiene un porqué vivir, encuentra el atención al aspecto espiritual sin descuidar las
cómo hacer esa vivencia (Frankl, 1993). Es darle demás dimensiones; entre estas se encuentra la
un sentido a su vida, buscar el afecto manifesta- dimensión metafísica del ser humano, que ante
do en todas las formas de amor, paternal, filial, las crisis se activa inconscientemente, y es cuan-
fraterno, y se muestra en el entusiasmo, la tris- do surgen los interrogantes sobre el sentido de
teza, la gratitud y otros valores que implican al los acontecimientos relacionados con la existen-
corazón como centro de la afectividad, en donde cia. Lo que ocurre durante una enfermedad cró-
el entendimiento, la voluntad y el mismo cora- nica irreversible puede ser un buen ejemplo de
zón son centros fundamentales del hombre, que lo que se viene diciendo, pues, aunque el tiempo
ofrecen respuestas afectivas de un alto nivel es- de la enfermedad está colmado de aspectos liga-
piritual (Von Hildebrand, 2009, pp. 80-89). La dos al cuerpo como las sensaciones de dolor, las
trascendencia es espiritualidad en la interioridad incomodidades o la sintomatología, usualmente
del ser humano, es exclusiva e inherente de cada los enfermos crónicos realizan búsquedas perso-
persona, tan solo le pertenece a ella y es la que la nales que les permitan trascender su situación,
constituye como un ser humano y diferencia del explorando conexiones con su entorno o con
reino animal y, a su vez, es una trascendencia de ellos mismos.
la persona en acción, hay una búsqueda por el
El presbítero Jesús Conde Herranz (2004, p.
sentido en la vida para lograr coraje y confianza,
344), al referirse a la fase terminal de un enfermo
al perdonar, amar, orar y ver más allá del sufri-
en cuidados paliativos, en un análisis escueto del
miento. La espiritualidad, comenta en su tesis
ser espiritual, expresa que todo enfermo en estas
doctoral Vilalta i Vilalta (2010, p. 15), es la que
circunstancias y hasta los mismos cuidadores,
da sentido y profundidad a la existencia humana
familiares en algún momento, se interrogarán
integrada a sus aspectos biológicos, psicológicos
sobre: ¿qué se puede saber acerca de sí mismo?;
y sociológicos para que, a partir de esa espiri-
¿qué le cabe esperar?; ¿qué se debe hacer?; ¿quién
tualidad, cada persona se la apropie y surja la
es en sí mismo? Y otra serie de interrogantes de
opción para dar sentido a la vida de acuerdo con
sí mismo, los demás, la naturaleza y el Ser su-
sus creencias y personalidad.
perior o Dios. Por lo general, estos enfermos en
Ahora bien, el aspecto espiritual de la vida hu- fase terminal perciben y manifiestan una idea de
mana hace parte de su integridad y cuando sí mismos a partir de su pasado y buscan infor-
aflora el sufrimiento, la enfermedad o las crisis, mación de todo tipo para hacerse a la idea de lo
situaciones frecuentes durante la vida de una que son en el presente, así como también se pre-
persona, se manifiesta un reflejo agudo de la guntan en qué y en quiénes se van a convertir.
personalidad que lo revela en su autenticidad, Se juzgarán y valorarán a sí mismos partiendo
despojándolo de todas sus máscaras vivenciales, de la percepción adquirida en ese momento de
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crisis al final de sus vidas. Igualmente, intentan proyectos. Dentro de la filosofía de los cuidados
medir y apreciar con cuidado, el mayor o menor paliativos existe la consciencia para detectar las
margen de libertad disponible, para atenerse a necesidades espirituales, y José Carlos Bermejo
las posibilidades con las que pueden contar, con Higuera (2009) se expresa acerca de las nece-
el fin de seguir su realización de vida. Procuran sidades del enfermo al final de la vida, al con-
indagar sobre lo que puede continuar sintiendo siderar que, por un lado, están las necesidades
cada uno, para seguir su vida por sí mismos o con específicamente religiosas relacionadas con la fe
ayuda y dependencia de otros y todas las demás y creencias de acuerdo con el estado confesional
realidades dadas en su entorno inmediato. Cada de cada grupo familiar y, por el otro lado, es-
enfermo revisa las creencias religiosas o confesio- tán las necesidades espirituales que reflejan un
nales que han orientado su vida, los arreglos que modo de considerar a la persona y un punto de
pudiesen hacer en ellas para conferirles mayor partida para comprenderla; se da una visión in-
o menor incertidumbre o certeza, en función tegral donde se preste atención al cuerpo, a la
de la influencia ejercida en el momento y con- dimensión intelectual, la emotiva, la relacional o
texto actual. Su comportamiento en el sentir y social y la espiritual. La relación con la persona
actuar, de un modo u otro, va a depender de lo enferma que sufre, que está vulnerable y reduci-
que predomine en su espíritu, como sentimien- da, con frecuencia la lleva a pensar en el final de
tos de esperanza, desesperación o desesperanza. la vida, a cuestionarse por ese sufrimiento, ese
Es así, confirma Conde Herranz (2004), que en dolor, y sin querer, entra en el escenario Dios o
el proceso de enfermedad en fase terminal, con el Ser superior, a quién se le interpela y quizás se
expresiones tácitas o explícitas de los enfermos, le culpe por la situación.
aflora una variedad de signos y síntomas que se
Dentro de los planes y cuidados en enfermería
deben percibir como sintomáticas de unas ca-
dirigidos a los pacientes que ameritan atención
rencias a las que hay que dar respuesta, y que
paliativa y sus familias, la Asociación Española
dichas necesidades, más que orgánicas, son de
de Enfermería en Cuidados Paliativos (2014),
tipo psicoemocional y espiritual principalmente.
busca que la dimensión espiritual sea especial-
En la realidad de los cuidados paliativos, se debe mente tenida en cuenta, persiga una realización,
integrar al cuidado la indagación, la detección y un fundamento y sentido para ir tras la trascen-
el análisis de las necesidades espirituales, ya que, dencia espiritual, porque si no se lograra alcan-
como expresa Colombero (1998, p. 122), el en- zar, habría un riesgo de deterioro de la capacidad
fermo establece una relación con su enfermedad, para experimentar e integrar el significado y pro-
sospecha de su gravedad, aun antes de quien lo pósito de la vida, mediante la conexión con ese
cura, y elabora una reacción de defensa en don- Yo interior, con otras personas y con otros aspec-
de se involucra todo su ser, su identidad, el pa- tos de su vida cotidiana, llevando a la persona
pel social y económico, el mundo afectivo, sus enferma a un riesgo de sufrimiento espiritual. El
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sufrimiento espiritual es una experiencia subje- apoyo espiritual, brindar esperanza, facilitar el
tiva de angustia y estrés desencadenada por una proceso del perdón; también se encuentran los
crisis existencial difícil de describir, y relacio- NOC (clasificación de resultados esperados por
nada con sensaciones o vivencias negativas que enfermería): cómo proporcionar bienestar es-
generan malestar más o menos intenso a nivel piritual, esperanza, resolución de la aflicción o
integral del ser humano. una muerte digna. Estas actividades facilitadas
por enfermería dependen del actuar del pacien-
La espiritualidad en los cuidados de enfermería
te y de su familia, se trabajan en conjunto. La
se tiene en cuenta dentro de los diagnósticos de
espiritualidad, en el ámbito de la enfermería, se
enfermería, los cuales se incorporaron a la clasi-
define como el impulso o energía interior del ser
ficación dada por la NANDA (North American
humano que se revela en la búsqueda de tras-
Nursing Diagnosis Association) a partir de la
cendencia y de sentido a través de sus relaciones
década de los años 70-80, con el fin de cons-
consigno mismo, con los demás, con el cosmos y
truir un lenguaje común para la profesión. La
con lo inefable que, para muchos, corresponde a
NANDA se hace internacional más adelante y
un ser superior. Dentro de la clasificación de los
define en sus reuniones bianuales los diagnósti-
diagnósticos de enfermería (DdE) y su relación
cos en los que enfermería puede actuar de forma
con la espiritualidad (NANDA I Internacional,
independiente sin la orden médica. Dichos diag-
2007-2008), se encuentran:
nósticos tienen un riguroso proceso de consenso
y comprobación en la práctica a través de evi- El sufrimiento espiritual (angustia o estrés
dencias, investigaciones, revisión y difusión. Así espiritual).
por ejemplo, la inclusión de los diagnósticos de Riesgo de sufrimiento espiritual que sig-
enfermería relacionados con lo espiritual (Pin- nifica el riesgo de sufrir una alteración de
zón de Salazar, 2009), se basa en el juicio clínico la sensación de conexión armoniosa con la
sobre la respuesta del paciente y su familia a los vida y con el universo en la que pueden mo-
problemas de salud integral reales o potenciales; dificarse las dimensiones que trascienden al
a principios vitales o principios que subyacen en yo y le confiere poder; disposición para me-
el pensamiento o en la conducta sobre los actos, jorar el bienestar espiritual, o la capacidad
costumbres o instituciones como valores o po- para experimentar e integrar el significado y
seedores de un valor intrínseco, a los que se con- propósito de la vida, mediante la conexión
sideran los valores, las creencias o la congruencia con el yo, los otros, el arte, la música, la li-
entre ellos, que proporcionan la base para la se- teratura, la naturaleza, o un poder superior
lección de las intervenciones de enfermería, las al propio yo.
cuales también están normatizadas en los NIC Ansiedad ante la muerte, aprensión, preocu-
o clasificación de intervenciones de enfermería, pación o miedo relacionado con la muerte o
para alcanzar unos resultados esperados, como con la agonía.
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Desesperanza, estado subjetivo en que la del mundo y, por consiguiente, de la búsqueda
persona percibe pocas o ninguna alternativa de sentido o espiritualidad. Algunos de estos
o elección personal y es incapaz de movilizar diagnósticos son: aislamiento social; baja auto-
su energía en su propio provecho. estima crónica, situacional y su riesgo; deterioro
Duelo anticipado o respuesta y conductas de la interacción social; conflicto del rol paren-
intelectuales y emocionales mediante las tal, deterioro, riesgo y disposición para mejorar
cuales las personas, familias y comunidades el rol parental; interrupción de los procesos fa-
intentan superar el proceso de modificación miliares y su disposición para mejorarlos; riesgo
del autoconcepto provocado por la percep- de suicidio; riesgo de deterioro de la vinculación
ción de la pérdida potencial. entre padres, el lactante y el niño; riesgo de vio-
Duelo disfuncional, fracaso o prolongación lencia autodirigida y dirigida a otros; conflicto
en el uso de respuestas intelectuales y emo- de decisiones, y desempeño inefectivo del rol.
cionales mediante las cuales las personas, Por lo tanto, enfermería con conocimiento y
familias y comunidades intentan superar el destreza en el cuidado de la persona enferma,
proceso de modificación del autoconcepto verifica con el enfermo y su familia (en cuidados
provocado por la percepción de la pérdida. paliativos, la familia interviene para que en con-
Impotencia, percepción de que las propias junto se trabaje y se busque la mejor calidad de
acciones no variarán significativamente el vida en el enfermo y por ende en el grupo fami-
resultado; percepción de falta de control so- liar), sus características definitorias, sus factores
bre la situación actual o un acontecimiento relacionados en conexión con el grupo familiar,
inmediato. para incluir el diagnóstico de enfermería y bus-
Riesgo de importancia, riesgo de percibir carle acciones y resultados esperados. Estas ne-
una falta de control sobre la situación o cesidades relacionadas con lo espiritual pueden
sobre la propia capacidad para influir en el también presentarse independiente de la natu-
resultado de forma significativa. raleza del problema de salud por el que atraviesa
Disposición para mejorar el afrontamiento, un ser humano, porque la persona es, en esen-
patrón de esfuerzos cognitivos y conductua- cia, un ser carencial que tiene necesidades, bási-
les para manejar las demandas que resulta camente de orden natural y de orden artificial.
suficiente para el bienestar y que puede ser Las necesidades espirituales son inherentes al ser
reforzado. humano, emergen del interior de la persona y se
manifiestan de manera transversal en cada cul-
Además de los diagnósticos de enfermería ante-
tura. Sin embargo, el encuentro con la propia
riores, según el cuidado espiritual en enfermería,
vulnerabilidad, con el sufrimiento, la enferme-
Lina Pinzón de Salazar (2009, p. 64) expresa que
dad, agudiza estas necesidades espirituales y son
hay otros diagnósticos enfermeros que compro-
vividas por cada persona en forma diferente; así
meten las relaciones de sí mismo, de los otros,
por ejemplo, hay quienes encuentran esa vulne-
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rabilidad como motivo de santificarse, de recibir como persona hasta el final de la vida; de volver a
la enfermedad como un regalo y la ofrece a un leer su vida (narrar la propia vida, descubriendo
Ser superior, o la persona que se resiente y se lo que ha valido la pena y lo que no ha sido sig-
irrita, vive contrariada y no encuentra sosiego, el nificativo); de encontrar sentido a la existencia
que es indiferente a la situación o el sujeto que y el devenir, la búsqueda de sentido (encontrar
llega a una aceptación con resignación por ser su sentido al sufrimiento, la vida, la enfermedad,
cruz y le tocó llevarla. la muerte); de liberarse de la culpabilidad, de
perdonarse a sí mismo (alcanzar la paz interior);
Así es que hay personas que conservan la espe-
de reconciliación, de sentirse perdonado (perdo-
ranza de un mundo mejor y miran hacia adelan-
nar y ser perdonado); de establecer su vida más
te; la superación de las dificultades es intentar
allá de sí mismo (trascender y proyectarse más
convivir con las limitaciones impuestas por el
allá); de continuidad, de un más allá (perdurar
dolor, por el sufrimiento o quizás una muerte
o dejar una huella, conexión con el tiempo); de
cercana. De acuerdo con José Carlos Bermejo
auténtica esperanza, no de ilusiones falsas (tener
Higuera (2009, p. 41-42), en el enfermo ya en
esperanza de algo o de alguien); de despedirse;
fase terminal, entra en juego la esperanza del su-
de expresar sentimientos y vivencias religiosos
frimiento, la superación o la liberación al inter-
(fortalecer la relación personal con Dios o un Ser
pelarse ¿hasta cuándo?; realizar pactos o fantasear
superior y de prepararse para un encuentro en el
para evitar el desenlace fatal manifiesta un signo
cielo); de conocer la verdad; de libertad y de libe-
de vida y esperanza al esperar un cambio, un
rarse; de amar y ser amado (dar y recibir amor);
bienestar y es ahí donde cabe la importancia de
de asistencia integral desde la Pastoral de Salud
la detección de esas necesidades que reflejan una
(orientador espiritual y/o religioso).
forma de considerar la persona y un punto de
partida para comprender al ser humano desde su Hablar y permitir las expresiones sobre la muerte,
visión holística al prestar atención al cuerpo, sus como necesidad apremiante, es lo más frecuen-
emociones, su intelectualidad, sus interrelacio- te para el paciente crónico irreversible en etapa
nes y la dimensión espiritual y religiosa. Una vez
vista la importancia de detectar las necesidades
espirituales, se actúa para mejorar en la toma de Acompanyament espiritual en l’última etapa de la vida. Barcelo-
decisiones del cuidado integral. Las necesidades na: Societat Catalano-Balear de Cures Palliatives; 2002. Payàs, A.
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avanzada o con poco tiempo de vida y para sus comunica sus sufrimientos, y es ahí donde se
familiares, lo cual presupone conocer la verdad debe estar abierto al diálogo y facilitar el drenaje
sobre la enfermedad, evolución y pronóstico. emocional. La finalidad de comunicar el pronós-
Una reacción más apropiada ante la muerte es la tico de la enfermedad deber ser siempre mejorar
que se vive por etapas, es decir que tanto el enfer- el grado de bienestar, calidad de vida y tranqui-
mo como su familia vayan tomando consciencia lidad tanto del paciente como de su familia. La
de lo sucedido, liberando los estados de ánimo decisión debe tomarse conjuntamente e intentar
poco productivos y programando un tiempo llegar a un acuerdo entre todos (paciente, fami-
apropiado para irse despidiendo y aceptando el liares y profesionales paliativistas). El método y
final de sus vidas. Además se presentan las etapas la forma de hablar con la familia y el paciente
psicológicas que propone Elisabeth Kübler-Ross son trascendentales, y para esto se debe tener
(2000), por las que atraviesa el paciente cuando amabilidad, tacto y humanidad. Sin embargo, el
es consciente de su muerte y así mismo la actua- ritmo de la información reveladora, tranquiliza-
ción de la familia, que manifiesta la negación, el dora, paulatina o dosificada y esperanzadora es
enojo, la pena, la histeria, el miedo, las quejas, la marcado por el paciente voluntaria y espontá-
culpa y la depresión, para que finalmente se bus- neamente, para darle la posibilidad de tener un
que llegar a una aceptación de la realidad de una control al respecto, respeto por su autonomía y
forma comprensiva, y el proceso de muerte sea libertad, mientras ello sea posible. El duelo an-
digno y sereno. Esta aceptación se podría tradu- ticipatorio ayuda a los enfermos y sus familiares
cir como si fuera una rendición al dejarse soltar o a percibir la necesidad de tomar consciencia de
dejar de luchar, sin embargo, esta es una entrega lo que está sucediendo, en la situación de salud
al espacio interior del enfermo, a su consciencia, actual, a liberar los propios estados de ánimo,
para ir más allá de sí o trascender y encontrar un sus emociones y sentimientos. Llega un punto
espacio de serenidad y bienestar. en que el enfermo se dirige a las etapas finales de
las establecidas por Elisabeth Kübler-Ross, a la
El enfermo en fase terminal y su familia tienen
aceptación de un final cercano e inevitable, pero
derecho a estar informados y a saber la verdad si
sin perder la esperanza de una buena muerte y
lo solicitan. Esta información y diálogo es per-
de alcanzar una nueva vida, según las creencias
sonalizado de acuerdo con lo expresado por los
que se profesen. En estos momentos es muy
sentimientos y emociones del paciente y su fa-
importante, dentro de la unidad de cuidados
milia. Hay que tener compasión, que es una em-
paliativos, la escucha con el tiempo necesario;
patía llevada a la acción, y un acompañamiento
el diálogo abierto con actitud empática; buscar
espiritual donde se escuche y se brinde la mayor
el sentido de los acontecimientos y trascender
confianza posible, para acompañar en el manejo
para comprender así las pérdidas y que el pacien-
de aquellos momentos difíciles, de incertidum-
te pueda hacer las paces consigo mismo, con su
bre e interrogantes y, centrarse en la persona que
vida pasada, elaborar el duelo de las separaciones
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y trabajar en las necesidades espirituales para al- facilita el espacio para que la persona enferma se
canzar la serenidad y la paz interior. encuentre con su propia interioridad para tras-
cender, ir más allá y obtener una muerte en paz
En consecuencia, el cuidado integral y el acom-
y digna sin sufrimientos.
pañamiento de la persona con enfermedad en
estado final están arraigados en la espiritualidad, Astudillo y Mendinueta (2003) sostienen que los
al cuidar con compasión, que es sentir al otro tal cuidados paliativos se orientan principalmente a
cual se expresa para llevarlo a una acción que lo aliviar los problemas físicos y psicosociales del
transforme, la esperanza, aunque muchos de los enfermo y su familia en fase terminal, pero tam-
pacientes manifiestan que la han perdido, y lo bién, y no deja de ser importante, el dar soporte
que sucede es que no la han entendido, la espe- a las necesidades espirituales como interrogantes
ranza humana es la esperanza para los creyentes de su existencia. Enfermería como el equipo pa-
en un vida eterna y es necesario impulsarla por liativista están en la capacidad de ofrecer compa-
su importancia terapéutica, porque permite mi- ñía, escuchar con atención, brindar un contacto
rar el más allá de los deseos inmediatos, permite físico y ser sensible a los problemas que presen-
una visión trascendente, espiritual y, el recono- tan el paciente y su familia, tratar de responder
cimiento de que, aunque la vida de una perso- preguntas sobre la enfermedad y romper la cons-
na pueda estar limitada o ya no sea productiva piración de silencio, que se da con una buena
socialmente, se le demuestra que el ejemplo que intención para no aumentar el sufrimiento, en
ejerce en su familia, lo que ha realizado y el lega- especial de niños o mayores de edad, pero que a
do que les deja, es mucho más productivo en los la larga no es conveniente porque hay que hablar
momentos actuales. Con el cuidado espiritual se siempre con la verdad para lograr la preparación
busca que el enfermo y su familia encuentren se- de una muerte digna y en paz. Igualmente, el
renidad, paz, consuelo, conexión consigo mismo interés por conocer la historia de la enfermedad,
y propósito de trascender, a pesar de la enferme- procurar el mayor bienestar posible, la alimen-
dad en fase terminal, el dolor, la incertidumbre y tación, el alivio del sufrimiento, ayudar a man-
el mismo sufrimiento que padece por su incapa- tener la autoestima, colaborar con la familia, el
cidad. El acompañamiento espiritual dentro de cuidado al perder la consciencia, la asimilación
los cuidados integrales y basados en la conexión de la muerte y sus duelos, porque la proximidad
espiritual propia del cuidador y del enfermo, de la muerte provoca un proceso de interioriza-
proporciona y promueve la sanación. Se brin- ción y reencuentro del paciente consigo mismo.
da una relación de ayuda y ese acompañamien-
La Sociedad Española de Cuidados Paliativos
to con personal entrenado, con experiencia,
(SECPAL) a través del Grupo de Espiritualidad
porque su vocación los lleva a adquirir valores
(GES), desarrolla una atención integral al trabajar
y actitudes de empatía que, conectados con su
la atención del sufrimiento, las necesidades y los
propia espiritualidad, consolidan su compasión,
recursos espirituales de sus pacientes y familiares.
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Desde 2004 formó el equipo multiprofesional, la salud. Como segundo aspecto, acoge la muerte
teniendo en cuenta la perspectiva antropológi- con su proceso de morir y las estrategias de afron-
ca integral, humanista y transconfesional en sus tamiento, sentido, dignidad, asesoría espiritual,
participantes, y con la misión de «promover entre entre otros. En tercer lugar, las herramientas de
pacientes, familiares y profesionales, la oportuni- diagnóstico y atención espiritual, actitudes tera-
dad de transformar el proceso de morir en una péuticas y espirituales para el acompañamiento,
experiencia compartida de crecimiento personal perspectiva de la intervención desde la mirada de
y de toma de conciencia de los recursos y nece- equipo, análisis de la persona del profesional y de
sidades espirituales» (Benito Eric, 2016, p. 374). su espiritualidad, en línea de autocuidado, como
Además, se ha definido espiritualidad como: herramienta clave expuesta a la fatiga y a la satis-
facción de la compasión, estrategias formativas ya
La naturaleza esencial de donde surge un an-
experimentadas, la experiencia de la meditación
helo inagotable de plenitud, que se concreta
y de la oración, la práctica del mindfulness y su
en la búsqueda de sentido, la conexión y la
evidencia empírica. Finalmente, la espiritualidad
trascendencia. Es un universal humano que
en CP termina con la descripción y propuesta del
caracteriza a todas las personas y que puede
experimentarse y/o expresarse, o no, a través Modelo del Grupo de Espiritualidad SECPAL el
de la religión (Benito, 2016, p. 374). cual es a través de cuestionarios elaborados, para
explorar la red de relaciones significativas en cada
Igualmente, el proceso de morir supone para la vida espiritual, que la persona ha construido con-
mayoría un asalto a la integridad que se ha cons- sigo mismo (intrapersonal), con los demás (inter-
truido y se cree ser. Es también una oportunidad personal) y con lo trascendente (transpersonal)
para abrirse a niveles superiores de conciencia y para reconocer los recursos y necesidades espiri-
descubrir la naturaleza esencial de aquello que sos- tuales del paciente y ayudarle a situarse en su pro-
tiene y trasciende. El cuidado de las personas en pia existencia. (Benito Enric, 2014).
esta etapa exige de los profesionales de cuidados
Es interesante reconocer las respuestas espiri-
paliativos una aproximación que integre la propia
tuales de los familiares más allegados al enfer-
dimensión espiritual, así como actitudes, mode-
mo crónico irreversible o en su fase al final de la
los y herramientas que permitan acompañar este
vida. Este reconocimiento se llevó a cabo a través
proceso. La propuesta de evaluación y acompa-
de entrevistas a los familiares de pacientes hospi-
ñamiento espiritual del Grupo de Espiritualidad
talizados en Plenilunio, donde se hizo la investi-
(GES) en cuidados paliativos, realiza inicialmente
gación,23 se entrevistaron y se obtuvieron resul-
una aproximación conceptual y primero vincula
las categorías de la persona como ser digno y en
interrelación al sufrimiento inherente a la condi-
ción humana por su vulnerabilidad, la plenitud en 23 Plenilunio: Institución de Cuidados Especiales y Asistencia
Paliativa S. A. S. de Medellín. A través de un equipo multidiscipli-
la intersección entre las tradiciones de sabiduría y nario, brinda asistencia integral personalizada
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tados interesantes. El título de la investigación: reconocimiento de lo que se es, se hace, se dice y
«Percepción de las principales necesidades espi- se piensa; y que la religión es una demostración
rituales de la familia en el proceso del enfermo de creencias, ritos o símbolos, resulta significati-
crónico irreversible en etapa avanzada cuidado vo constatar que los catorce familiares allegados
en su casa», cuyo objetivo general fue conside- que participaron en la investigación asumen de
rar las principales necesidades espirituales de las forma similar la espiritualidad, al manifestar que
familias, suscitadas por las respuestas relevantes es interioridad, sentimiento, no es religión, es
en el proceso de fase terminal de su familiar en- algo inherente al hombre, es conexión con Dios,
fermo, con el fin de elaborar elementos de apoyo consagración, estudio de la Palabra de Dios, es el
en el acompañamiento espiritual familiar.34 centro del ser, es vivir la cotidianidad con tran-
quilidad, paz, sosiego; es ayudar a los demás, es
A continuación, se expondrán algunas catego-
la creencia que cada uno tiene.. Cuando se rela-
rías relevantes de la espiritualidad, de acuerdo
ciona con la religión, se refiere a que son leyes,
con el objetivo específico: categoría 1: relación
parámetros, es espiritualidad más que religión,
espiritualidad vs. religión; categoría 2: enten-
similitud, todo relacionado con Dios. Las con-
dimiento de los conceptos espiritual, espiritua-
vicciones y prácticas religiosas específicas deben
lidad y trascendencia; y categoría 3: necesidades
diferenciarse de la idea de una capacidad univer-
espirituales en el cuidado integral específico.
sal para experiencias espirituales y religiosas. La
También se describen los resultados de análisis,
religión puede considerarse como un conjunto
interpretación y discusión, de acuerdo con las
específico de convicciones y prácticas relaciona-
manifestaciones obtenidas por los familiares, tal
das con un credo o denominación reconocida.
cual fueron expresadas e interpretadas.
La espiritualidad se determina generalmente
Categoría 1: relación espiritualidad vs. religión. como abarcadora de aspectos experimentales,
bien relacionados con la participación en prác-
Objetivo específico: Reconocer las creencias relacio-
ticas religiosas, bien con el reconocimiento de
nadas con la espiritualidad y/o recursos espirituales.
una sensación general de paz y unión. Para el
Análisis e interpretación: Si se tiene en cuenta tratamiento del cáncer, por ejemplo, ofrece
que la espiritualidad es un sentido de vida, un una información actualizada sobre los aspectos
religiosos y espirituales y no posee pautas espe-
cíficas para la toma de decisiones en su cuida-
do. (Instituto Nacional para el Cáncer, 2012).
34 Investigación cualitativa no publicada y realizada por Olga
Helena Hernández Vásquez, Clara Puerta Gutiérrez y María Tere- Espiritualidad y religión son términos afines y
sa Uribe Escalante, de corte fenomenológico y con entrevistas complementarios; la espiritualidad pertenece a
«cara a cara» a 14 familiares, durante el primer semestre de 2013.
Algunos resultados de sus necesidades espirituales fueron expues- un aspecto universal del ser humano que se desa-
tos mediante un póster, en el VII Congreso Latinoamericano de rrolla y evoluciona en lo íntimo del vivir de cada
Cuidados Paliativos en Medellín (Antioquia), Hotel Interconti-
nental del 12 al 15 de marzo de 2014 uno y afecta a su modo de ser en el mundo. El
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concepto de espiritualidad es uno de los que más concepciones con una aureola de efectividad
ha evolucionado a lo largo de la historia (Gomis tal que los estados anímicos y motivacio-
y Benito, 2008). La espiritualidad pertenece a nes parezcan de un realismo único (Álvarez,
cualquier persona que se cuestione el mero he- 2009, p. 89).
cho de existir. Se establece como un componen-
Filológicamente, la religión es la fidelidad a los
te humano universal que tiene que ver con el
deberes que la persona religiosa contrae con la
cuestionamiento existencial del hombre, con la
divinidad y, por ende, está más relacionada con
capacidad humana de vincularse con valores,
la justicia (Ferrater Mora, 1964). Por lo tanto,
que llevan al hombre a la búsqueda de sentido y
hay una relación entre el individuo y Dios, y se
abre la posibilidad auto trascendente. Otros as-
caracteriza por creer, por reverenciar y compla-
pectos incluyen sensación de paz, fe y conexión
cer a Dios. Se dice que la fe religiosa colma las
o unión a otros o a Dios. La OMS afirma que lo
necesidades religiosas a través de las creencias,
espiritual se refiere a aquellos aspectos de la vida
los textos, ritos o normas; esto hace que se ten-
humana que tienen que ver con experiencias que
gan menos preocupaciones espirituales.
trascienden los fenómenos sensoriales y es un
componente integrado a lo físico, psicológico y Categoría 2: entendimiento de lo espiritual, espiri-
social; se asocia comúnmente con la necesidad tualidad, trascendencia.
de perdón, de reconciliación y de afirmación de
Objetivo específico: comprender las diferencias
valores (Mejía Bernad, 2008). La SECPAL (Soc.
conceptuales entre espiritual, espiritualidad y
Española de Cuidados Paliativos) entiende por
trascendencia.
espiritualidad, la aspiración profunda e íntima
del ser humano, el anhelo de una visión de vida Análisis e interpretación: en la comprensión de
y la realidad que integre, conecte, trascienda y palabras como espiritual, espiritualidad y tras-
de sentido a la existencia. Lo espiritual también cendencia se observa un desconocimiento, una
puede estar asociado al desarrollo de cualidades y confusión; en general se trata de expresiones
valores que fomenten el amor y la paz (Barbero, relacionadas con la religiosidad y la creencia en
2011). Para este estudio se acoge la definición de Dios, en un Ser superior o con la ayuda a otros.
la SECPAL. El antropólogo Clifford Geertz (ci- En este sentido, algunos familiares expresan, sin
tado en Álvarez, 2009) propone una definición diferenciar que lo espiritual es interioridad, in-
alternativa para el concepto de religión: terioridad profunda, que al vivir lo espiritual se
trasciende, que son términos semejantes y se re-
La religión es un sistema de símbolos que fieren a creencia o fe. También se dio que un fa-
obra para establecer vigorosos, penetrantes y miliar expresó «no olvidar la procedencia, el que-
duraderos estados anímicos y motivaciones en hacer y el destino final», convencido quizás de la
los hombres, formulando concepciones de un
importancia de esos términos. Los conceptos de
orden general de existencia y revistiendo estas
espiritual, espiritualidad y trascendencia son sig-
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nificativos y se relacionan con los aspectos del ser espiritual se refiere a aquellos aspectos de
humano, necesitan ser interiorizados por las per- la vida humana que tienen que ver con ex-
sonas, quienes se transforman verdaderamente, periencias que trascienden los fenómenos
cualquiera que sea su creencia religiosa. La Es- sensoriales. No es lo mismo que «religioso»,
piritualidad, como aspiración profunda e íntima aunque para muchas personas la dimensión
espiritual de sus vidas incluye un componente
del ser humano, se busca en el interior para darle
religioso. El aspecto espiritual de la vida hu-
un sentido a la existencia, la cual integra, conecta
mana puede ser visto como un componente
y trasciende con el fin de alcanzar la plenitud, la
integrado junto con los componentes físicos,
bondad, la justicia, la belleza, la paz, al traspasar psicológicos y sociales. (pp. 50-51)
los sentidos, lo individual y así poder buscar el
amor y a Dios (Sociedad Española de Cuidados
Para Saunders (1988) lo espiritual es el campo
Paliativos, s. f.). En la espiritualidad hay una di-
del pensamiento que concierne a los valores
mensión de trascendencia, de salida, de apertura
morales, alcanzar lo que se considere verdade-
a otro nivel de conciencia no racional, es algo
ro. La SECPAL define espiritualidad como la
intuitivo que se abre a un más allá, por ejemplo,
aspiración profunda e íntima del ser humano,
del asilamiento y las fronteras que encierran el
el anhelo de una visión de la vida y la realidad
yo, en un movimiento de perdón, generosidad,
que integre, conecte, trascienda y de sentido a la
entrega; de desprendimiento y amor. Más allá de
existencia. Tanto el sentido, la conexión como la
sí mismo hacia el otro, familia, amigos, comu-
trascendencia, hablan de tres dimensiones vin-
nidad. Más allá de todo límite, espacio, tiempo,
culares (intrapersonal, interpersonal y transper-
esfuerzos, preocupaciones en un movimiento de
sonal, respectivamente), que remiten de manera
liberación y esperanza, de eternidad, confianza y
directa a la realidad espiritual del ser humano. Lo
gratitud. Más allá de un yo hacia Dios, aún por
espiritual puede estar asociado al desarrollo de
conocer o reencontrar (Gomis Clara, 2011).
unas cualidades y valores que fomenten el amor
Discusión: en el ámbito de la enfermería, son mu- y la paz (Barbero, 2011). Se puede concluir que
chas las teorías que contemplan la salud desde un la espiritualidad es un movimiento de búsqueda
aspecto más amplio e integral, ya que la interac- personal en tres direcciones: primera, hacia el in-
ción de los sistemas hace ver a la persona como terior de uno mismo en búsqueda de sentido, es
un todo por la suma de sus partes, y la dimensión el mundo interior o conciencia que se encamina
espiritual la incorporan tanto a la salud como al a lo profundo e íntimo del ser humano; segunda,
cuidado. Además, la dimensión espiritual tiene hacia el entorno en búsqueda de conexión para
en cuenta las creencias, la conducta, las emocio- la interconexión con los demás seres y así poder
nes y sentimientos, las relaciones interpersonales participar de ese entorno, y tercera, hacia el más
y las prácticas religiosas. La Organización Mun- allá en búsqueda de trascendencia para alcanzar
dial de la Salud (OMS, 1990) dice que lo nuevas perspectivas en la existencia humana. La
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trascendencia es la capacidad de expandir el ser, dolor inmenso» (1988, pp. 29-32). Con la expe-
traspasando la percepción de los sentidos y te- riencia se aprende el valor de la impotencia y se
niendo una perspectiva más profunda y amplia descubre el secreto de no tenerle miedo, de re-
del yo y las circunstancias que nos rodean, como conocerla y de no huir de ella (Saunders, 1988).
la enfermedad, el sufrimiento e incluso la muer- Los enfermos en fase terminal saben que el per-
te. Es una forma de reencontrar la conexión pro- sonal de salud no es Dios, no piden un especial
funda con la propia naturaleza esencial que se conocimiento o el don de la palabra, lo único
produce cuando se deja de ser individual, y tiene que solicitan es que le aliviemos su dolor, que
una consciencia de unidad con una realidad que no se le abandone en esa etapa del trayecto, que
le supera (el universo, la humanidad, la justicia, se les escuche y se les responda a sus inquietudes
Dios) (Gomis, 2011). si es que en ese momento se logra hacerlo. (Me-
jía Bernad, 2008). Al observar en los familiares
Categoría 3: necesidades espirituales en el cuidado
allegados sus respuestas, se destaca la necesidad
integral.
de acompañamiento, la carencia de compañía
Objetivo específico: Evidenciar las necesidades es- espiritual, la aflicción, la comprensión, el acom-
pirituales de la familia en el proceso de cuidado pañamiento por parte de un sacerdote según su
integral del enfermo crónico irreversible en etapa creencia religiosa, la necesidad de conocimiento,
avanzada. de información para hacer algo útil, apoyo para
disminuir la angustia, afrontamiento, ayuda es-
Análisis e interpretación: cuando se abordan
piritual, información sobre cómo dar cuentas a
cuestiones espirituales, la persona expresa deseos
Dios. Lo que indica que hay una gran necesi-
de comunicar y de que se la comprenda porque
dad de intervención competente para disminuir
frente a la gravedad de la enfermedad hay sole-
el sufrimiento y que se le reconozca al enfermo
dad y en especial frustración, puesto que no se le
como persona. Sin embargo, los familiares alle-
da la oportunidad de expresar sus sentimientos.
gados han destacado como necesidades, las des-
Cicely Saunders comenta que una vez le pregun-
critas dentro de la entrevista realizada al indagar-
tó a un hombre, que sabía que se iba a morir,
les sobre lo que ellos consideran cuáles pueden
sobre qué era lo que más necesitaba de las perso-
ser sus necesidades espirituales. Cabe destacar en
nas que lo atendían, respondió: «Que alguien se
un entrevistado, el acompañamiento sacerdotal,
comporte como si intentara comprenderme […]
la tranquilidad espiritual, la familia unida, dan-
pero lo espiritual con seguridad abarca mucho
do a entender que es muy enfático en su res-
más que eso. Es todo el campo del pensamiento
puesta. Otro familiar, por ejemplo, pregunta si
que concierne a los valores morales a lo largo de
las necesidades espirituales son obras de caridad,
toda la vida». Algunas pequeñas acciones ayu-
mostrando con ello su desconocimiento. Otras
dan a hacer mejor la vida de los otros, porque «la
respuestas demuestran poca comprensión de lo
impotencia de no poder hacer algo provoca un
que son necesidades, otros, que se requiere pa-
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ciencia, humanismo, empatía, solidaridad, que cuáles son las estrategias de afrontamiento de la
hay vacíos existenciales, cosas pendientes para familia y el impacto que ha producido en la vida
suplir, sentirse útil y no estar solo. Otros respon- familiar. Como ya he mencionado anteriormen-
den, no sabe y se confunde con religiosidad, ser te, la enfermedad terminal introduce un cambio
compañía para su hermana enferma, la unión, en la vida familiar, en el sistema familiar, que
hacer obras de caridad, no tener rabias, tener in- puede reforzar o debilitar la unión de esta, por
formación, no renegar, enfrentar la vida cotidia- lo que ha de prepararse y reorganizarse ante la
na de cada persona. nueva situación (González, 1989).
Discusión categoría 3: La propuesta de necesi- Bloch identificó varios factores que influencia-
dades espirituales (ya citadas) y presentes en el ban a los familiares como cuidadores y que ha-
trabajo, responde a la revisión de la literatura, cían referencia a su capacidad para ser flexibles,
al uso y a la convergencia que diferentes auto- para intercambiar roles; procesar situaciones
res han hecho sobre las mismas. Sin embargo, dolorosas; comunicarse abierta y francamente
dentro del equipo paliativista, la enfermería es con los profesionales; observar el estado físico
la profesión que garantiza el cuidado a los pa- de los demás miembros; tolerar las discapacida-
cientes en fase terminal y con dolor terminal, des y adaptarse a las pérdidas (Los Arcos, 2003).
un dolor total como lo manifiesta Cicely Saun- Finalmente, lo que importa no son tanto las
ders, quien, además, desarrolló el concepto de respuestas a las inquietudes sino una compañía,
necesidad espiritual que concierne a los valores el estar conectado con el otro y hacerle sentir
morales a lo largo de toda la vida y que, en el que está con ese otro, que le importa, que aún
momento de estar en fase final de la vida, consi- cuenta porque lo que más duele es el abando-
dera como verdadero y valioso alcanzar el bien- no; se trata de acompañar, de amor y de com-
estar espiritual con una sensación de paz interior promiso, de no ver solo una situación difícil, se
(Pérez-García, 2016). El impacto que tiene la trata de un respeto por el proceso que se vive
familia con una enfermedad crónica es descrito y de observar unos principios antes de abordar
como una acomodación a las necesidades de la las necesidades espirituales. Respetar los puntos
enfermedad y las rutinas se reestructuran. Si la de vista del familiar y dejar que dirija sus ideas
enfermedad se alarga en el tiempo, puede darse de la conversación; colaborar y conectarse cui-
un desequilibrio en la distribución de los recur- dadosamente para conocer sus inquietudes (em-
sos, se invaden las rutinas familiares y se dejan patía), sin que ello amerite discusiones de otra
de hacer cosas que se realizaban. Además, se dis- índole o rituales religiosos específicos; mantener
torsiona la identidad familiar porque la enfer- la propia integridad en relación con creencias y
medad será el principal organizador de la vida prácticas religiosas individuales; identificar me-
en familia. Es necesario también hacen hincapié tas comunes en el cuidado; detectar y potenciar
en la necesidad de expresar los sentimientos, ver los recursos que dispone para hacer frente a esa
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amenaza o sufrimiento y animarle para que los oración gratificante para obtener paz profunda
utilice; movilizar otros apoyos como, por ejem- y alegría serena. De ahí que la espiritualidad
plo, un capellán o un pastor, o el contacto con del profesional de salud en contacto con el en-
miembros de su grupo religioso. Por lo tanto, fermo irreversible crónico o en fase terminal,
los principales ingredientes para un acompaña- debe proveerse de las herramientas adecuadas
miento espiritual son la presencia, reflejada en y valores como persona en contacto con el que
la compañía: el respeto al dar autonomía; la es- sufre, cultivando su propia dimensión espiritual
cucha con el reconocimiento de lo que expresa y promoviendo su hospitalidad, solidaridad,
y dice; la confianza con la empatía. Del estudio compañía, empatía y compasión. Un encuentro
de las necesidades espirituales, cabe resaltar los entre el que sufre y el que acompaña desde una
datos más significativos: simetría moral sirve para desbloquear su mundo
interior y poder brindar elementos que ayuden
Necesidad de ser reconocidos/as como personas:
a conseguir la paz interior, la esperanza de una
afecto, amar y ser amado; relaciones interper-
muerte digna y recuperar la identidad personal
sonales; autoestima y reconocimiento; cuidar a
del enfermo.
los demás. Necesidad de encontrar sentido a sus
vidas: búsqueda de sentido; jerarquía de valores; Para los profesionales de la salud, el establecer
esperanza en la vida. Necesidades estéticas: ex- una comunicación abierta con los enfermos
presiones estéticas como la música, la naturale- crónicos irreversibles o en fase terminal es una
za, las imágenes. Necesidades religiosas: la reli- tarea difícil de la cotidianidad. El proceso de la
giosidad, expresión de espiritualidad; esperanza enfermedad produce alteraciones emocionales,
en Dios y expresiones de religiosidad como la psicológicas y espirituales que conducen a evitar
oración, los sacramentos, el silencio. Necesidad todo acercamiento verbal o diálogo relacionado.
ante la proximidad de la muerte: afrontamiento Hay que vencer el temor y tener una adecua-
de la muerte; relectura de la vida; reconciliación; da comunicación con el enfermo acerca de las
esperanza en el más allá; acompañar la muerte posibles preguntas que expresen o que hay que
(Jofre AR, De Deu, EUI Sant Joan y, 2011). inducir, relacionadas con su tiempo de vida, la
aproximación a la muerte, la forma de morir y/o
el porqué de muchos interrogantes. Se tiene que
Conclusiones vencer el temor, la ansiedad y buscar una empa-
La espiritualidad como sentido de vida y tras- tía compasiva para abordar el tema en un mo-
cendencia, permite la apertura con las demás mento oportuno y brindar dedicación para dar
personas ya que una vida espiritual sana lleva oportunidad al enfermo que se exprese y des-
a obtener amistades profundas, auténticas que ahogue sus angustias. La comunicación es una
facilitan la empatía hacia otros y la compasión herramienta terapéutica esencial para el enfermo
consigo mismo, hay reflexión, meditación y que da acceso a la autonomía, al consentimiento
128/ Revista Universidad Católica de Oriente Vol • 32 N.º 47 • Enero - Julio 2021
y asentimiento informado, a la confianza en sí Busca en especial que el otro sea sincero, hon-
mismo y al mismo equipo de salud, en la seguri- rado, cálido y humilde, quiere que se ajuste su
dad del proceso; se detecta así la necesidad de in- competencia en el cuidado con la compasión,
formación que requiere el enfermo y su familia, sin sentir lástima.
lo que ayuda para que su cuidado sea más eficaz
Si el enfermo durante el transcurso de su vida
y disminuyan sus alteraciones cotidianas.
se ha cuestionado acerca de su existencia, del
Los enfermos en fase terminal quisieran, por aspecto religioso o de sus relaciones humanas
encima de todo, que lo que les está ocurriendo e interrelaciones no resueltas, en el proceso de
resultara ser un mal sueño, desearían ser rescata- su enfermedad se agudizan estos asuntos, por lo
dos de esa situación, pero como saben que eso que puede ser común que quiera manifestar sus
es imposible, necesitan a alguien, y quién me- angustias en su fase final de vida. La idiosincra-
jor que un familiar allegado, que sienta afecto sia espiritual de cada persona se forja durante su
y que esté dispuesto para aliviar el dolor, que le ciclo vital, por lo que no es de extrañarse que sus
consuele, le tome de la mano para afrontar a su sentimientos, creencias o temores predominen
lado lo desconocido; alguien capaz de compar- y tenga esperanza, desesperanza, desesperación,
tir su sufrimiento y su confusión, de estar allí angustia o paz interior. Se dice que cómo se vive,
así desee partir. El enfermo anhela conservar su se muere, y tiene mucho que ver con el estilo de
dignidad como individuo y mantener algún tipo vida saludable tanto mental como emocional y
de control sobre su vida (autonomía y libertad). espiritual que lleve una persona.
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