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Laspuertas Ripley

El texto describe las doce puertas de la alquimia, enfocándose en la importancia de tres Mercurios como claves para la práctica alquímica. Se detalla el proceso de calcinación y disolución, enfatizando la necesidad de trabajar con las proporciones correctas de los elementos y la naturaleza de la materia. Además, se menciona la transformación de los elementos a través de métodos específicos para alcanzar la Piedra Filosofal.

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Laspuertas Ripley

El texto describe las doce puertas de la alquimia, enfocándose en la importancia de tres Mercurios como claves para la práctica alquímica. Se detalla el proceso de calcinación y disolución, enfatizando la necesidad de trabajar con las proporciones correctas de los elementos y la naturaleza de la materia. Además, se menciona la transformación de los elementos a través de métodos específicos para alcanzar la Piedra Filosofal.

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LAS DOCE PUERTAS DE LA ALQUIMIA

2
Pero si me crees, yo te enseñaré cuál es este Mercurio, que te es tan oculto ytan necesario, no
te ocultaré nada de él, ni te engañaré en nada; pero se en-cuentra más próximo en algunas cosas que
en otras. Pon pues atención a loque yo te escribo pues si no llegas a su conocimiento, yo no seré
la causa,puesto que te enseñaré la verdad, que es: que hay tres Mercurios, que son lasllaves de esta
Ciencia, que el gran Raimundo Lulio llama sus Menstruos, sinlos cuales ciertamente nada se hace; de los
que dos son superficiales, y eltercero esencias de Sol y de Luna, y de los que yo de declararé inmediatamen-te
las propiedades. Pero este Mercurio que es lo esencial de los otros
metales,es el principal fundamento de nuestra Piedra.

Nuestros Menstruos no son enabsoluto visibles al Sol ni a la Luna, y no aparecen a la vista, sino en efecto.Esto
es la Piedra que nosotros entendemos, y que
comprenderán tambiénaquellos que conozcan bien nuestros Secretos.

Es una sustancia y un almalúcida y resplandeciente del Sol y de la Luna, y una sutil influencia por
la cualla Tierra recibe esplendor.

Pues ¿qué son el Oro y la Plata sino tierra res-plandeciente, pura, blanca y roja, la cual, si se le quita
el esplendor, será depoca estima? Llamamos a todo el compuesto nuestro Plomo. Estos son
ensuma todos nuestros Menstruos.

Con el primero calcinamos naturalmente los Cuerpos perfectos, a saber el Soly la Luna. Pero no entra ningún
cuerpo inmundo excepto uno que losFilósofos llaman comúnmente León Verde, el cual es el medio de unir
lastinturas con perfección, entre el Sol y la Luna, de lo que Geber da buentestimonio.Con el segundo, que es
húmedo vegetal, que revivifica lo que estaba antesmuerto, en los dos principios materiales y formales, se
deben disolver loscuerpos perfectos, de otro modo poco aprovecharán. Es por lo que esnecesario que
conozcas estos Menstruos, sin los cuales no puede hacerse niverdadera calcinación, ni natural disolución.

Con el tercero, que es una humedad muy permanente, incombustible yuntuosa en su naturaleza, el árbol de
Hermes es quemado en cenizas.
Esnuestro fuego natural muy cierto, nuestro Mercurio, nuestro Azufre, nuestraTintura monda, nuestra Alma,
nuestra Piedra elevada con el viento, y engen-drada en tierra. Imprime bien esto en tu memoria.

Osaré también decirte queesta Piedra es el vapor ponticial del metal; pero te conviene
ser hábil paraadquirirla, pues este Menstruo es invisible, aunque con la segunda Aguafilosófica, por
la separación de los Elementos, pueda aparecer a la vista enforma de Agua clara. De
este mismo Menstruo por una superabundante labor,se puede hacer el azufre
de Naturaleza, siempre que sea naturalmente acuado

y circulado en puro Espíritu. Entonces con él podrás disolver tu masa dediversas maneras, como yo te haré
entender por la práctica ahora mismo, y tedeclararé muchas cosas.

Por principal fundamento considera cuáles son estas Aguas mercuriales; pueses
necesario que tengas tu calcinación aumentando y no disminuyendo elhúmedo radical, hasta que tu masa por
frecuente sutilización fluya ligeramen-te, como cera sobre el metal. Entonces disuélvela con tu Menstruo
vegetable,hasta que extraigas de ella un aceite de color lúcido y entonces este Menstruoserá visible.
De nuestro sutil Plomo rojo, se extrae un aceite de color de Oro, oparecido a él, que Raimundo Lulio ya muy
viejo, dijo ser de más grande precioque el Oro mismo; del que hizo Oro potable, que
lo revivificó enteramente,como la experiencia puede hacerlo ver. Pues este aceite y este Mercuriovegetable se
pueden de tal modo circular juntos, y de tal manera exuberarpor el Arte, que se hace de ellos una Piedra
celeste de naturaleza tan ligeraque saliendo de allí la llamaremos nuestro basilisco, y el gran Elixir de vida,de
un precio inestimable; el cual como la vista del basilisco mata su objeto.Así, éste mata
al Mercurio crudo, cuando es echado sobre él. De tal modo queen seguida y como en un abrir y cerrar de
ojos, este Menstruo tiñe de tinturaestable y permanente todos lo cuerpos imperfectos, en verdadero Sol
o enverdadera Luna.Así debes gobernar tu masa, tanto blanca como roja.

El oro potable se hacetambién de esta manera, no de oro vulgar calcinado, sino de nuestra únicaTintura,
que no se pierde en absoluto, extraída de nuestra Masa con el Mens-truo circulado. Sin embargo la
calcinación natural, debe hacerse antes de quetu Oro se pueda disolver. Esto te es dicho antes que todo.

Te dividiré pueseste pequeño Tratado en doce capítulos y


en dos recapitulaciones, dejandotodas las repeticiones superfluas y aplicándome solamente en dar un verda-
dero conocimiento de la Teoría y de la Práctica, de tal modo que quien quisie-ra sacar luz de
mis escritos, pueda fácilmente conseguir su deseo.

El primer capítulo tratará de la Calcinación.

El segundo de la Disolución secre-ta.

El tercero de nuestra Elemental Separación.

El cuarto de la Conjunciónmatrimonial.

El quinto de la Putrefacción. El sexto de la Congelación albifica-tiva. El séptimo de la Cebación.

El noveno tratará de la Fermentación. Eldécimo de la Ceración y Exaltación.

El onceavo de nuestra maravillosa Multi-plicación y el doceavo de la Proyección.

Después de lo cual vendrán las dos recapitulaciones.

Rogando a Dios que leplazca concederme la gracia de que todos los que le son fieles y aman estaCiencia,
puedan comprender este Magisterio
DE LA CALCINACIÓN

Puerta Primera

Calcinación es purgación de nuestra Piedra, restaurándola por su propio calornatural, de modo que no pierda
nada de su humor radical. En primer lugarllevará a nuestra Piedra a la solidez natural. Os advierto que
sigáis a los Filó-sofos, y que no trabajéis como lo hacen ordinariamente los Sofistas, con azu-fre y con sales
preparadas de diversos modos.
Pues ni por corrosivos, ni porhacer fuego solo ni por vinagre, ni por Aguas ardientes, ni por el vapor delPlomo
no harás nunca nada. Y quienquiera que se ocupe en calcinarla así,debe resueltamente aceptar su mano de
esta Ciencia, hasta que entiendamejor nuestra Calcinación.

Puesto que por tales sofisticaciones frívolas, loscuerpos son destruidos, y se disminuye la humedad
de nuestra Piedra; puescuando los cuerpos son quemados en polvo seco como ceniza, o huesos que-
mados, no tomamos en cuenta tales cales. Sino que nosotros multiplicamos elhúmedo radical en nuestra
Calcinación, sin disminuir nada; y por este medionuestra Piedra es calcinada según la intención de
los Filósofos y la nuestra.

Ypara fundamento de nuestra Calcinación, debemos trabajar solamente génerocon género, pues género con
género es inclinación apetecible. Aquel que nosepa esto es ciego en esta Ciencia, y vagará incierto, como las
nubes de loscielos agitados por el viento, porque no habrás podido comprender nuestraspalabras.

Nosotros hacemos una cal untuosa, blanca y roja; pero previamente,une género con género, pues cada género
responde a su semilla. El hombreengendra al hombre, y la bestia otra bestia. Pon cuidado en una cosa,
siquieres obtener nuestro Secreto, que es que todo Espíritu se fija con la calde su género.Si retienes bien esta
lección, harás un gran provecho en nuestra Ciencia.

Yhace falta que nuestra Masa sea perfectamente fusible, después de que esextraída de nuestra Cal untuosa,
de otro modo no servirá para nada. Pero estono ocurre sino tras mucho tiempo, tal como los Profetas
lo escriben. Puesnosotros ponemos un año, teniendo en cuenta que en un tiempo menor nues-tra Cal
no puede ser capaz de fusión, con un color que no se vaya en absoluto.En cuanto a la perfección,
es necesario que pongas cuidado, pues muchos sehan equivocado aquí: es por lo que a fin de que no gastes tu
obra haz que loscuerpos sean sutilmente lavados antes de unirlos, con el Mercurio por igualproporción, a
saber una parte de Sol y dos de Luna, hasta que todo sea redu-cido como a papilla.

Entonces haz tu Mercurio del que unirás cuatro partes alSol y dos a la Luna, como corresponde. Así
empezarás tu obra en figura de
trinidad, es decir tres partes y otro tanto de Espíritu, y para la unidad
de lassustancia espiritual, una parte más de espíritu que de sustancia corporal.

Según comprobación de Raimundo Lulio, es la verdadera proporción, y lo queen otro tiempo me ha


sido mostrado por mi Doctor. Pero Roger Bacon tomatres partes de Espíritu por una parte de Cuerpo, por lo
cual he velado muchasnoches, antes de haberlo descubierto. Lo uno y lo otro es cierto, toma lo quequieras.

Si tu Agua es también igual en proporción a la Tierra, en un calormesurado, saldrá de ello un


nuevo germen, tanto blanco como rojo, en puraTintura; la cual durará al fuego perpetuamente, hasta que el
vivo revivifiqueal muerto. Haz pues Trinidad Unida, sin discusión ni división.

Y es muy cierta ymuy buena proporción, pues habrá menos de la parte espiritual, y más fácil-mente se hará
la disolución; mejor que si por una gran abundancia de Agua sete ahoga la Tierra, lo cual gasta toda
la obra. Para ello pon atención a la masi-lla de los alfareros, y no hagas jamás el vientre demasiado líquido.

Observacomo esta masilla, que es la pasta de la que hacen sus ollas, es templada, y lamanera de
que utilizan para calcinarla. Y ten siempre en la memoria quejamás la Tierra sea sofocada por el Agua. Seca tu
humedad por el calor muytemplado, ayuda tu disolución por la humedad de la Luna, y la congelacióncon el
Sol, y habrás terminado.
De este modo convertirás las cuatro naturale-zas en la quinta, que es perfecta y la más temperada
de todas. Pero es duroresistir descalzo al esperón de hierro o de acero como varios
hacen cuandoemprenden cosas tan grandes que no pueden comprender.

¿Qué es lo queellos piensan encontrar en la sangre, los huevos o el vitriolo?; si entendieranbien lo que es la
Filosofía, so serían tan ciegos como son, como para buscarOro o Plata de sus especies: pues como el fuego
es principio de hacer Fuego, así el Oro es el principio de hacer Oro. Si quieres pues hacer Oro o Plata
por laFilosofía, no tomes para ellos ni huevos ni sangre, sino Oro y Plata,
los cualeses preciso que calcines naturalmente y prudentemente, y entonces produci-rán
una nueva generación de su género; el cual aumentarán, como hacennaturalmente todas las cosas.

Y aunque fuera verdadero que hay algún provecho en trabajar sobre materiasque no son metálicas, en
las cuales se encuentran colores agradables, como enla sangre, huevos, orina, vino y
otros medios Minerales extraídos de
las minas,sería necesario que previamente los elementos fuesen putrificados, separa-dos, conjuntos
por matrimonio, con los elementos de los cuerpos perfectos, locual no se puede.

En primer lugar haz la rotación de tus Elementos, y convier-te antes que nada la Tierra en Agua;
y después harás de tu Agua aire, porlevigación, y tu Aire lo reducirás en Fuego, y entonces serás Maestro de
todonuestro Magisterio, tanto grande como pequeño, pues habrás ya girado larueda
de los Elementos alrededor, habiendo comprendido bien el sentido de

nuestros escritos.

Hecho esto, vuelve la rueda hacia atrás, y convierte tufuego en Aire, el Aire en Agua, y el Agua en Tierra, de
toro modo trabajarás envano.Pero de este modo conducirás nuestra Piedra
al temperamento, cuando decuatro naturalezas contrarias es compuesta una, después de que
ellas hayansido circuladas por cuatro veces, y así tu base o Masa será perfectamenteconsumida.

Es por lo que bajo la humedad de la Luna, y bajo el calor templadodel Sol, tus Elementos son
todos reducidos en cenizas; y entonces habrásobtenido todo el Magisterio. Da gracias a Dios de que tu obra
haya empezado,pues en esto tendrás el verdadero signo que te aparece en la negrura, que esllamada cabeza o
el pico del Cuervo. Otros la llaman ceniza del árbol deHermes, ya algunos la llaman sapo que se emborracha
de Tierra; por la cualel Espíritu está aprisionado, mortificado e infecto de veneno. Ciertamente haycasi
infinitos nombres, pues cada cosa que aparece a la vista toma un nombre,hasta que empieza a volverse blanca
y lúcida, y entonces tiene nombre másconvenientes. Así según las cosas blancas y rojas se le dan diferentes
nom-bres.

Has entrado ahora en la primera Puerta de la obra de los filósofos, en lacual habitan; avanza prudentemente
para poder entrar en las otras, y ven ala Segunda.
DE LA DISOLUCIÓN

Segunda Puerta

La Disolución hace aparecer lo que antes estaba escondido a la vista, y por lavirtud de nuestro primer
Menstruo, claro y lúcido, que ha atenuado ysutilizado las cosas, que estaban antes especificadas; en cuyo
Menstruonuestros cuerpos se disipan y son sutilizados de su seca y duracompactación, para ser llevados
naturalmente a su primera materia. Sonuno en género, pero no es lo mismo en número. Así pues, el Sol es
el padre yla Luna la madre, y Mercurio es el medio. Estos tres y no más son nuestraMagnesia, nuestro Adrop,
y no otros, y no hay aquí nada más que hermano yhermana, es decir agente y paciente, Azufre
y Mercurio, coesencial a nuestraintención.

Entre estos dos contrarios en cualidades es engendrado un medioadmirable, que es nuestro Mercurio y
Menstruo untuoso, nuestro Azufresecreto, el cual opera invisiblemente y quema los cuerpos con
mayorviolencia que el fuego, hasta que sean disueltos en Agua mineral: lo cualllamamos Noche, a causa de las
tinieblas del Septentrión.

Pero posiblemente no entiendas tú perfectamente aún como yo pienso elverdadero Secreto de la Disolución
de los Filósofos. Es por lo que te ruegoconcebir sabiamente mis palabras, pues yo te diré como es. Nuestra
Solución es causa de nuestra Congelación: pues la disolución de una partecorporal es causa de la congelación
de la otra parte, que es espiritual.Nosotros disolvemos en Agua que no moja las manos, pues cuando
la Tierraes enteramente reducida a cenizas, entonces el Agua es congelada; porque losElementos están de tal
modo encadenados que cuando el Cuerpo es alteradode su primera forma, inmediatamente se introduce en
él otra nueva, porqueen la naturaleza no hay nada más vacío de forma.

Te quiero aquí mostrar unSecreto, que es el fundamento de todos los Secretos, el cual si tu ignoras, noharás
sino perder el tiempo, tu trabajo y tus gastos, que es que cuanta máscantidad de Tierra y menos
de Agua tengas, tanto mejor y más pronto laSolución verás.Presta atención en como el hielo se resuelve en
agua, pues era agua previa-mente; por el mismo medio directamente nuestra Tierra es reducida en Agua,y
el agua es congelada por la Tierra, para siempre jamás, pues según los Filó-
sofos todo Cuerpo metálico ha sido en otro tiempo Agua mineral.

Es por loque con el Agua son todos reducidos a agua, en la cual naturalmente
haycualidades repugnantes con diversidad. Es necesario pues saber que sustan-cia se convierte en sustancia, y
una cualidad en la otra, hasta que la contrarie-dad sea reducida a la perfecta unidad. Pues la Escritura nos
testimonia quecuando la Tierra sea turbada, las montañas serán echadas a lo más profundodel mar. Así al fin
también nuestros Cuerpos serán convertidos en agua.

Pues nuestros cuerpos, que han tomado sus nombres de los planetas, no estánmal comparados a las

montañas; es por lo que a fin de que no vayas a sufrirperjuicio, echa nuestros Cuerpos a

lo más profundo del Mercurio, entoncesverás un bello espectáculo, pues todo se convertirá
en polvo impalpable.

Entonces los Cuerpos han perdido su primera forma, pero otra les esintroducida inmediatamente; puedes
pensar que no has perdido tu tiempo,como muchos, aunque Doctos, han hecho, en tanto que no penetran
elSecreto de nuestra Filosofía.

Diré solamente aún una palabra, es que cada cuerpo tiene tres dimensiones, asaber, la longitud, la anchura
y la profundidad, por las cuales continuamentenuestra rueda es girada. Sepas que
las entradas están en Occidente, siguién-dole otra
en Septentrión. Si eres Sabio allí nuestros Luminares perderánenteramente su claridad, pues deben
permanecer 90 noches sin claridad enlas tinieblas del purgatorio.
Toma inmediatamente tu curso hacia el Orientepasando previamente por diversos colores; y de este modo
el invierno y laPrimavera habrán pasado. Trata pues de subir hacia Oriente donde el Sol seeleva con una
clara Luz; lo cual se hará con gran deleite, pues allí tu obra seblanqueará en esplendor muy lúcido.

Enseguida de Oriente sube a Mediodía,

LAS DOCE PUERTAS DE LA ALQUIMIA

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allí donde reposa en su silla ígnea, pues allí es la cosecha; es decir el fin de laobra que se ha cumplido según tu
deseo; pues después del eclipse el Sol lucecon rojez en su hemisferio, triunfante en su gloria como Rey y
Emperador,sobre Mercurio y sobre los Metales.

Todo esto se debe hacer en un solo vaso de vidrio, de forma parecida a unhuevo, y bien cerrado con el sello de
Hermes.

Después has de saber la medi-da del fuego, ignorando la cual toda tu obra se pierde; es por lo que debeshacer
de modo que tu Vaso no esté nunca tan caliente que no puedas tenerlosobre la mano tanto tiempo
como quieras, y esto durante la Disolución. Yguárdate bien de no abrirlo jamás, ni moverlo desde
el principio hasta el fin. Ysi haces de otro modo, jamás tu obra se hará. Por ello guarda bien esta doctri-na.

Ahora vamos a la tercera Puerta, porque ésta está completa.


DE LA SEPARACIÓN

Tercera Puerta

La separación divide una cosa de la otra, lo sutil de lo grueso, lo espeso de lofino, pero mira de poner aparte
la Separación manual, pues es de locos hacerasí, puesto que fuera de nuestra Separación no hay ningún
provecho.Tampoco la naturaleza cesa jamás de hacer división de las cualidadeselementales, hasta el quinto
grado, y que sean todas transmutadas.

La Tierrapasa al Agua en un color negro y lívido, y el Agua después al Aire en verdade-ra blancura, y el Aire al
Fuego, y no hay más Elementos. De ellos nuestraPiedra es hecha por un arte deleitable de esta
Separación, tengo necesidad deescribir que se define así: Separación es una cuádruple dispersión de loscuatro
Elementos.

De esta Separación encuentro una figura parecida en elLibro de los Salmos de David: Dios ha extraído de
la Piedra un río de Aguaviva, y de una Piedra muy dura abundancia de aceite. Así harás con
nuestraPiedra preciosa, si eres Sabio. Pues encontrarás en ella aceite incombustible yAgua, y para esto no
hace falta soplar el carbón. Sino más bien por un calorlento, y nutrirla
primeramente por fuego húmedo, y después seco, extrayendola flema con paciencia, y después las
otras naturalezas sabiamente.Deseca la Tierra hasta que tenga sed calcinándola, de otro modo trabajarás
envano. Y entonces haz que beba de nuevo su humedad.

Así te será necesariohacer a menudo separación, dividiendo la materia en dos partes, de tal modoque
separarás lo sutil de lo grueso, hasta que la Tierra permanezca en elfondo de un color lívido. Esta Tierra es de
tal modo fija, que puede soportartoda la violencia del Fuego; la otra parte es volátil y espiritual, pero
todasestas cosas deben convertirse en una. Entonces destilarás el aceite y el Aguapor el Agua, pues por
la ayuda de ésta recibirás moción o movimiento; peroten buen cuidado de no gastar tu obra por no
haber cerrado bien tu vaso, es por lo que debes cerrarlo con el sello de Hermes, haciendo fundir lo alto
delvaso y obturándolo por si mismo.

El agua con la cual debes revivificar la Piedra debe ser destilada muchasveces, y por si solamente, antes de que
trabajes con ella. Podrás fácilmenteconocer a simple vista cuando está purgada de sus heces inmundas,
quealgunos piensan multiplicar con Saturno, y otras sustancias que nosotrosrechazamos.

Destílala pues hasta que esté limpia y desliada como Agua,como corresponde, y de color celeste claro y lúcido,
reteniendo su figura y suponderosidad. Con ésta Hermes ha humectado su árbol con su vaso, y hahecho crecer
en altura flores de diversos colores deliciosas de ver.

Esta Aguapuede ser comparada a la víbora venenosa, de la que se hace la triaca Medici-nal, pues es un veneno
de muy poderoso furor, y no se puede imaginar otromás dañino; es por lo que es a menudo buscado
por los boticarios, pero nadieserá infestado de este veneno después de que nuestra Medicina. Pues enton-ces
como poderosa y verdadera triaca, vale mucho para repeler los venenos, ypor obra muestra cosas
maravillosas, preservando a muchos de la Muerte a lavida, guárdate
de mezclarla con algunos corrosivos. Escoge la pura y fluyente,si quieres hacer con ella algo de provecho.

Es una cosa maravillosa de la Naturaleza, y sin la cual nada puede hacerse. Espor lo que Hermes la llama su
viento, a causa del vuelo fácil que toma del sol yde
la Luna, haciendo con ella inmediatamente nuestra Piedra volátil querevivifica al muerto y da la vida al Sol, y
a la Luna, al marido ya a la mujer. Loscuales si no estuvieran revivificados por el Arte, y su grasa no fuera
extraídacon el Agua, y asimismo lo sutil no fuera separado de lo espeso, jamás lleva-rías esta obra a efecto. Si
quieres pues sacar provecho real, haz salir los pája-ros de su nido, y después vuelve a ponerlos en reposo de
su nido.

El Agua conviene bien con el Agua, y suben juntas, y los Espíritus con losEspíritus, pues son del mismo género;
y cuando hayan subido, haz quedesciendan. Así dividirás lo que la Naturaleza había ligado y unido convir-
tiendo el Mercurio esencial en viento. sin cuya natural y sutil separación,jamás se cumplirá una perfecta
generación.

Ahora a fin de que por mi ayuda túabras y entres en esta Puerta, te quiero declarar el último Secreto.
Es necesa-rio que tu Agua sea siete veces sublimada, de otro modo no se hará disoluciónnatural, ni
verás ninguna putrefacción, parecida a la pez líquida; tampocoaparecerán los colores a falta de Fuego que
actúe en tu Vaso.

Hay cuatro tipos de Fuegos, que te hace falta conocer; a saber: natural,innatural, contranatural, y elemental,
que quema la madera, de los cualesusamos y no de otros
El Fuego contranatural debe extraer los Cuerpos, es nuestro Dragón quemadomás violentamente que el Fuego
del infierno.El Fuego de naturaleza es el tercer Menstruo, este Fuego está naturalmente entodas las cosas. El
fuego natural se llama ocasionado, como es el calor de lascenizas que sirve para putrificar.Sin estos tipos de
fuego no podrás conducir nada a la putrefacción, de talmodo que la materia se pueda separar, a fin de que a
la vez, todo esté propor-cionado a una nueva conjunción.
Es por lo que debes hacer el fuego dentro detu vaso, que queme los cuerpos más que el Fuego elemental;
si quieres sacarprovecho de nuestros Secretos. Entonces tus semillas se pudrirán y germina-rán con la ayuda
del Fuego ocasionado, a fin de que después naturalmentepueden ser separadas.

La puerta de separación así ganada, podrás procederdespués hacia la Puerta de la secreta Conjunción, la cual
guardarás bien den-tro del fuerte. Esta Puerta está cerrada con doble
cerradura, como entenderáspor lo que sigue.
DE LA CONJUNCIÓN

Cuarta Puerta

Después de la Separación, por la cual los Elementos de nuestra piedra sonseparados, sigue el tratado de
la secreta Conjunción, que une las naturalezasrepugnantes en perfecta Unidad, y las concuerda y ata entre
sí, de tal modoque uno no huye del otro cuando están oprimidos por el Fuego; tan estable yfirme en su
Conjunción. Es por lo que los filósofos la definen así: la Conjunciónno es otra cosa que una copulación
de las cualidades separadas, o bien unaperegrinación de los principios. Pero algunos mezclan los Cuerpos en el
Mer-curio vulgar, que se vende en las boticas, del cual es imposible separar losElementos, y así se desvían
y se equivocan. Pues hasta que el alma sea purga-da y separada de su pecado original con el Agua, y
puramente espiritualizada,no puedes empezar la verdadera Conjunción. Separa pues el alma del Cuerpo,y
entonces ella causará una conjunción perpetua de la parte corporal y de laespiritual.
Los Filósofos hacen mención de dos Conjunciones, una general que reincrudael Cuerpo con el Mercurio. Pero
dejemos ésta y pasemos a la segunda, en lacual las partes restantes son de tal modo ligadas y reducidas a
perfecta tem-peratura, que entre ellas después de esto no hay jamás repugnancia.

Es porlo que la Separación así hecha es causa de la verdadera Conjunción del Agua ydel Aire con la Tierra y el
Fuego. De tal modo que cada Elemento puede ser conducido al otro, u permanecer así para siempre según su
deseo. Haz comolos alfareros con la arcilla, y el zulaque, tempera lo espeso no muy líquido. Asíllegarás antes a
la Desecación.

Pero hay cuatro tipos de Conjunciones, la primera es doble, que consiste en elAgente y el Paciente, el Macho y
la Hembra, el Mercurio y el Azufre vivo, lamateria y la forma, lo desligado y lo espeso, unidos
juntos. Ciertamente estainstrucción puede ayudarte mucho a hacer bien nuestra Conjunción.La segunda
manera es llamada triple, porque es una conjunción hecha detres cosas, del Cuerpo, del Alma y del Espíritu,
hasta que sean unidos; cuyatrinidad debes conducir a la unidad, pues como el Alma es lazo del Espíritu,así
es necesario que el Cuerpo una el Alma a sí. No olvides pues lo que acabode decirte.La tercera conjunción que
es la última, es unir lo Elementos de modo
quepermanezcan juntos. Los filósofos la han llamado cuádruple, especialmenteGuido de Montanor, cuyo
nombre es célebre. Así, por la vía más cómoda,ahora falta unir los cuatro Elementos en debida
proporción, los cuales esta-ban antes separados uno del otro.

Como la Hembra tiene quince venas y elmacho solamente cinco, necesarias al acto de generación, así debes
entenderque en nuestra Conjunción, el Macho, que es nuestro Sol, tiene tres partes desu Agua, y la Hembra
nueve, que son tres con respecto a él. Entonces el seme-jante
se unirá a su semejante y permanecerán juntos para siempre.

Te digopues no hacer sino una gran Conjunción, pues raramente las libertinas traenHijos. Tampoco llegarás
a nuestra Piedra si no haces dormir la mujer sola enun lecho, de tal modo que cuando ha concebido
del Macho, su matriz debeestar entonces cerrada a cualquier otro.
Pues quienquiera que agregue crudosobre cocido, abre su vaso y deja enfriar su materia, tanto da que nutra el
es-perma concebido; por el contrario, gasta su obra y se equivoca. Es por lo quesi quieres que resulte bien,
cierra bien tu matriz, y nutre bien tu semilla de uncalor templado y continuo.

Y cuando tu vaso haya permanecido cinco meses,de tal modo que después de los eclipses la luz aparezca,
entonces aumentarásinmediatamente el calor y lo continuarás hasta que la Piedra reluzca de colorperlúcido;
y entonces podrás abrir tu vaso y nutrir al niño (el cual te ha
ahoranacido) de leche y alimento siempre más y más.

Pues ahora la humedad y la sequedad son de tal modo templadas, que laTierra ha recibido la impresión del
Agua, de modo que ellas no puedenjamás ser separadas, y el Agua ha dado ingreso a la Tierra, de tal modo
quegustosamente permanecen juntas, y el Agua ha adquirido la fuerza retentrizde la tierra por lo que las dos
no hacen más que uno y jamás se
encontrarían.

Así nuestra intención depende de dos cosas, a saber de


lahumedad y de la sequedad, que son dos contrarios.En la sequedad que lleva la humedad a fijación, y en
la humedad que da lique-facción a la Tierra, a fin de que los dos sean así templados haya una tempera-tura,
no tan espesa como es el Cuerpo, ni tan desliada como el Agua.

LaSolución y la Conjunción son los dos principios de esta Ciencia difícil, y


sonsus principales fundamentos. Hay sin embargo otros principios excelentes, loscuales te mostraré también
poco después, pero vengamos a la quinta Puerta.
DE LA PUTREFACCIÓN

Quinta Puerta

Sin la Putrefacción ni el Fermento ni la Semilla pueden multiplicarse; se haceúnicamente por una acción
continuada de Calor sobre el Cuerpo, no manual,sin embargo, así como el grano de trigo, el cual, según
el testimonio de Jesu-cristo mismo, no se puede multiplicar si después de ser echado en tierra nomuere, y no
se pudre. Del mismo modo también si nuestra Materia no sepudre, no se puede en ningún modo alterar, ni
sus Elementos pueden sepa-rarse, y consecuentemente su Conjunción no puede ser hecha. Es por lo que afin
de que no pierdas tu tiempo, entiende bien los principios de nuestra Putre-facción, antes de emprender esta
Obra.

La Putrefacción se puede así definir, a saber que es la mortificación de losCuerpos, y la división de tres cosas
en nuestro compuesto, conduciendo acorrupción los Cuerpos muertos, y después volviéndolos aptos a
lageneración. Pues todas las cosas son engendradas por la continua rotación omovimiento de los Cielos.

Y por tanto, mezclados los elementos o


igualadosprudentemente, teniéndolos en calor temperado y teniendo siempre cuidadode
que por demasiado calor no sean incinerados en un polvo seco rojo einútil; sino en polvo negro parecido
al pico del Cuervo, al baño caliente, o bienen nuestro estiércol, teniéndolos ante todo en calor húmedo, hasta
que hayanpasado 90 noches.

Inmediatamente después la negrura te enseñará que se apresuran y preparana la Putrefacción, y de allí en


adelante, después de diversos colores, se lleva-rán a perfecta blancura, y así tu semilla se multiplicará en su
naturaleza.
Hazque se abracen y se besen el uno al otro y como niños jueguen y se volteenarriba y abajo; y cuando
sus mortajas estén sucias es necesario entonces quela mujer tenga cuidado de lavarlas, la cual
a menudo por debilidad se desma-yará, y por fin morirá con todos sus hijos, e irá al purgatorio para
purgar elpecado original.

Cuando estén allí poco a poco aumentarán sus penas con calor, siempre más y más con un Fuego continuo,
el cual no debe jamás cesar.El horno para esto debe ser hecho propiamente, al cual los Sabios
llamanAthanor, que guarda un calor templado como es necesario, con el cual
laMateria necesariamente se putrifica.

De este principio, Guido, hombre sabio,dijo: que por Putrefacción el compuesto corporal muere, y según
Morien yotros, resucita por nueva generación un Cuerpo simple y Espiritual; y que si elcalor y la humedad no
están en movimiento continuo, el esperma no perma-necería en la matiz, y así no se haría ninguna generación.

Es por lo que al principio tomarás nuestras Piedras y las amortajarás cadauna en el sepulcro de la otra; y haz
un matrimonio entre ellas, a fin de queduerman juntas seis semanas; entonces dales con que nutrir sus
semillasconcebidas, no levantándose en absoluto, Secreto que siendo ignorado haceque muchos
se equivoquen. Esperad el tiempo de esta concepción con calorsuave, la negrura te dirá cuándo
se morirán,. pues en aquel tiempo se hincha-
rán juntas como pez líquida y hervirán, se sosegarán y pudrirán.Allí aparecerán colores resplandecientes pareci
dos al arco iris, que seránmaravillosos de ver. Y entonces el Agua empieza a desecarse. Pues estosCuerpos
húmedos, operando el calor templadamente, engendra la negruraantes que todas las cosas, la cual es el
signo de la verdadera Conjunción y dela segura Putrefacción. Acuérdate de esto pues entonces no
puedes dejar devenir a acabar la alteración. Y así conviene entrar por la Puerta de la
negrura,si quieres ganar la luz permanente, es decir la blancura.

Pues el Sol en sunacimiento es oscuro y pasa por las Aguas del Diluvio de Noé sobre la tierra,que duró 150
días antes de que todas las Aguas se hubieran retirado. Asínuestras Aguas, como los Sabios saben, pasarán
a fin de que tú puedas decircon David, los ríos se han vuelto secos. Saca tu provecho de esto.

Después deesto Noé plantó la viña que floreció y trajo racimos; y cuando tú hayas obteni-do esto no tienes
que temer, pues de este modo nuestra Piedra germinará yflorecerá. E inmediatamente después de
que hayan pasado 30 días, tendrásracimos tan rojos como el Rubí, que es nuestro Adrop, nuestro
Cinabrio, ynuestro Plomo rojo.

Como las Almas después de las penas pasajeras de esta vida, son llevadas alparaíso, donde hay siempre
una vida feliz; así será nuestra Piedra después dehaber sido purgada en el purgatorio, de su oscuridad, es
decir en la blancuramuy poderosa del Elixir.

A fin de que llegue más pronto a la Putrefacción, toma este ejemplo porconclusión, pues todos los secretos de
la Putrefacción están encerrados enél. La Encina que está continuamente bajo el Agua no se pudrirá tan

fácilmente (así como yo he comprobado) pues al cabo de cien años laencontrarás tan entera como antes. Pero
si la tienes alguna vez húmeda yalguna vez seca como se ve por experiencia en la construcción,
verás que alcabo del tiempo la encina se pudrirá.Así de acuerdo a nuestra intención, es necesario
que alguna vez nuestro árbolsea quemado del Sol, y al mismo tiempo o inmediatamente después sea refri-
gerado por el Agua. Y de este modo lo llevarás a la putrefacción; si está ahoraseco, ahora húmedo, ahora en
gran calor, y ahora frío, y muy pronto y muyfácilmente se pudrirá y llevará tu oro a putrefacción.Tratarás
pues el Cuerpo como yo te he dicho, pero putrificándolo con calorque no sea demasiado prematuro, a fin
de que no busques tu ganancia en lascenizas.

Es por lo que saca de la Tierra tu Agua, y haz que con ella tu Almasuba; y entonces échala hacia abajo
de nuevo a la Tierra, a fin de que pueda amenudo subir y descender. Pero protege tu Vaso del calor violento, y
el fríorepentino; y haz que el Fuego sea tan templado que tu materia no se vitrifiqueen absoluto por los
extremos.

Sé Sabio en escoger tu materia; no te inquietes yno tomes ninguna Sal, Azufre vulgar, ni medio minerales.
Pues como dicen losArtistas, nuestro Azufre y nuestro Mercurio es solamente de los Metales; loscuales
algunos llaman aceites, Aguas, Pájaros y Bestias, y con muchos otrosnombres, a fin de que
los literalistas no entiendan jamás nuestra Piedra.

Nuestra Piedra es llamada el alimento de este Mundo, la cual conducida porArte como Naturaleza lo requiere,
será muy rica, y su crecimiento semultiplicará en su especie, según tu deseo.

Muchos trabajan según su fanta-sía en diversos sujetos, en los cuales hay apariencia de bellas tinturas,
tantoblancas como rojas. Pero puestas al Fuego se evaporan; y tales rompedores dvidrio y de vasos, se hacen
morir todos los días por venenos, se gastan los ojospor el humo y sus largas veladas, sus vestidos son sucios
y usados, y huelen aazufre por todas partes; se ensucian las manos por sus frecuentes corrosivosque
manejan, tienen los ojos legañosos y toda la cara manchada.En una palabra, sufren muchos males, y gastan
inútilmente su dinero, o másbien el de otros.

Algunos trabajan en orina, y otros con hollín, y otros conhuevos, sangre, cáscara de huevo, y en estiércol, y
así consumen su tiempo envano, rompiendo muchos vasos de diferentes formas, y tanto hornos,
sales ypolvos, Aguas, Aceites y otras cosas que llaman materia primera; dividen yseparan sus Elementos, sin
poder comprender que todas las cosas no son sinouna, pues su separación no vale más que las otras cosas
antes dichas.Sin embargo tienen la temeridad de envanecerse de que han encontradomaestro Mercurio y
nuestro Azufre vivo, en lo cual se exceden mucho.
Hablan del hombre rojo y de la mujer blanca, y que es una cosa singular parael Elixir de
la Quintaesencia; como también del Elixir de la Vida sacado de lamiel, de los menstruos, de la celidonia, de

los que separan también los Ele-mentos, puesto que no entienden en absoluto lo que

es la Filosofía natural.

Pero vosotros tened cuidado de no serviros de cosas que sean de gran costo,guardaos de los grandes gastos, y
recordad que cada semejante produce susemejante, como Dios lo ha ordenado.

En pocas palabras conocerás si alguientiene conocimiento de nuestra Piedra, si dice que no hace sino
una cosa, unVaso y nada más. Sé hombre de bien y temeroso de Dios y sobre todo noreveles tu secreto
a nadie cuando lo sepas; más sé secreto y haz como si nosupieras nada.
DE LA CONGELACIÓN

Sexta Puerta fijación?


Congelación es un endurecimiento de cosas blandas en color blanco, y unaconfijación de los Espíritus que
eran volátiles. No te hace
falta pensar muchocomo congelarás, pues los Elementos son inmediatamente ligados entre sí,siempre y cuand
o la Putrefacción haya sido hecha naturalmente. La Congela-ción se hace de diversas maneras de los Espíritus
y de los Cuerpos disueltosen Agua lúcida, o de las Sales disueltas por dos o tres veces, y después conge-ladas
en una materia fluente,
de cuyas Congelaciones los locos se burlan,siendo diferentes de las suyas. Pues algunos disuelven separando
manual-mente los Elementos y congelándolos después en polvo seco. Pero tal conge-lación no está
en absoluto en nuestra intención, pues es del todo contraria anuestra obra; porque la nuestra no teme
en absoluto el Fuego, y permaneceuntuosa en él, es abundante y tintura, y estando congelada no se licúa en
elaire ni en el Agua. Pues si esto ocurriera nuestra Obra sería entonces destrui-da.

Por otra parte no se Congela nuestra Piedra en Piedra tan dura como elcristal o el vidrio, que no se funden
sino por la gran violencia del Fuego; sinocomo cera que se funde inmediatamente sin soplar.Es por lo
que debes tener cuidado de no ser engañado, pues tal congelaciónno concuerda en
absoluto con nuestra intención, porque no fluye en absoluto,y vuelve de nuevo a Agua como hacen
ordinariamente las Sales congeladas.Y tales congelaciones no convienen sino a los Sofistas.Pero debes saber
que tu Medicina no puede jamás fluir naturalmente, ni sercongelada, si primero no la has putrificado y
purificado, y que no fijes losElementos de nuestra Piedra hasta que sean congelados entre sí, y
fluyanfácilmente. Pues cuando la Naturaleza se ha vuelto blanca, entonces los
espíritus son congelados por los Cuerpos. Pero es necesario esperar muchotiempo, antes de que
una congelación aparezca parecida a las perlas. Alégratecuando veas una tal Congelación, pues después
de esto, se volverá como pastatan roja como la sangre. Siendo la cosa más rara y más rica del mundo.

Es porlo que habiendo mortificado lo grosero de la Tierra, conocerás entonces quela negrura se engendra de la
humedad o exudación y nadie puede negar esteprincipio, conocido el cual no debes dudar de la blancura. Y
se la congelas unavez en la blancura, tendrás entonces la Piedra más ricas de todas las Piedrasdel mundo.Y
como por la exudación o humedad que causa la negrura, lo seco
se putrifica,también la humedad o exudación congelada por lo seco engendra blancuraluciente por la noche,
y muy clara; y la sequedad mantiene la materia enblancura, así como en humedad la negrura se muestra
por diversos coloressiempre nuevos.

La causa de todo esto es el calor templado que mueve conti-nuamente a la materia, de modo que ella
es alterada sustancialmente tantopor fuera como por dentro; y no sofísticamente a la vista, como hacen
loslocos, sino que cada parte pueda soportar el Fuego, fluente, fija, estable yperfecta tintura. Y como
la primera digestión de las comidas causa la blancu-ra, a saber el quilo por sequedad en el estómago, y
la segunda que se hace enel hígado causa rojez perfecta, fija por el calor templado; del
mismo modonuestra Piedra por sequedad y por calor templado, es digerida y completadaal blanco y al rojo.

Pero te hace falta conocer otro Secreto, y es que como el Niño de los Filósofosnace en el Aire, no te preocupes
mucho por soplar los carbones, y no tomes loque te digo por juego ni burla; sino que debes creerme pues tu
Obra será todaperdida; a no ser que tu Tierra sea toda revivificada por Agua, no verás jamásnuestra verdadera
Congelación.

Un Alma estando entre el Cielo y la Tierra subida de la Tierra como el Aire conel Agua pura, causa la vida en
cada cosa
viviente, incubando incesantementesobre nuestra naturaleza cuádruple, se esfuerza en mejorarla con todo su
poder. Y este Aire es el Fuego de nuestra Filosofía, llamado nuestro aceite, ymísticamente nuestra Agua.

En este medio Aire, que nosotros llamamos aceiteo Agua, nuestro unguento, nuestro Espíritu, y nuestra
Piedra, en cuya únicacosa toda nuestra Ciencia está fundida, no sale jamás sola fuera ni
entra jamássola dentro, no por el Fuego mismo sino que el Agua la lleva primeramentefuera y después la
vuelve dentro, como el Agua no se separa jamás delAgua.

Así solamente el Agua puede mover a nuestra Agua, y este movimien-to causa tanto la muerte como
la vida; pues el agua se une naturalmente alAgua en ninguna contrariedad ni repugnancia, y esta Agua es
enteramente
ignorada por los locos, a que ella es sin duda de la naturaleza del Espíritucalcinado, y la que lleva fuera.

Y el Agua es el Sol de vida de todas las cosas que son subsistentes en estemundo, pues del Agua cada cosa
tiene su principio, como se nota en lasmujeres que antes de parir se liberan por las Aguas que dan, si todas
lascosas van bien, que se llaman Albron, las cuales fluyen previamente por símismas antes del parto, no sin
grandes dolores.

Y ciertamente es ésta la prin-cipal causa por la cual los Filósofos nos han recomendado ser pacientes hastaque
el agua fuera toda secada en polvo, nutriéndola en un calor continuo y noviolento; pues las cualidades de
cada elemento son contrarias, hasta quedespués de la negrura la unión se haga en la blancura congelada, por
siempre,sin división.

Toda esta conversión de una cosa en la otra, y de un estado en elotro, se hace por discreta y
natural operación de Naturaleza, como hace elEsperma del hombre en la matriz de la mujer. Pues el Esperma
y el calor sonel hermano y la hermana, que se convierten por ellos mismos y producen unhombre perfecto,
según las operaciones de la naturaleza a actuar o a sufrir.Así, nuestra Piedra en
su Vaso, nutriéndola por calor templado, se convierteen nuestra Piedra.El ejemplo del huevo que se convierte
en pollo por calor templado, es un símilbastante conveniente a nuestra Obra. Del mismo modo que el ejemplo
de lasplantas vegetales, que no crecen sino por humedad y calor. Los mineralesson nutridos por
la administración de humedad radical que es su comienzo,no ultrapasando su género. Así en
un solo Vaso cambiaremos de nuevo unacosa en otra, es decir en su madre que es el Agua cuando
son transformados:cuyo principio, siendo ignorado, trabajas en vano. Pero entonces todo esEsperma y no
hay otra cosa que género con género, dos en número macho yhembra, agente y paciente, en la matriz de la
Tierra muy preciosa; y estos soncambiados de cosa en cosa en un Vaso. Y así de estado en estado, hasta
que laNaturaleza los lleve a una sustancia regenerada. Así el Esperma en su género,es alterado, apto y capaz
en semejante género, de multiplicar su género.

Durante el tiempo de este progreso natural, y que el Esperma concebidocrece, la sustancia es nutrida de su
propio menstruo, el cual solamente porAgua ha sido llevado fuera de la Tierra, cuyo color aparecerá verde,
aprimera vista, y durante este tiempo el Sol, esconde su luz, tomando sucurso de noche por el Septentrión.

Te digo en Secreto que la sangre de esteMenstruo es la sangre de nuestro León Verde, y no del vitriolo (
La DamaVenus se cuidará de enseñaros la verdad de este Secreto, si tomáis cuidado de pedirle su consejo
desde el principio
) Este Secreto está ocultado por todos losFilósofos. Y esta sangre extraída fuera del León falta de calor, no ha
tenido
perfecta digestión.

Y esta sangre es llamada nuestro Secreto Menstruo,


delcual nuestro Esperma es nutrido templadamente, cuando es convertido enheces corporales, debidamente
blanco, y perfectamente seco, congelado yfijado en su propio cuerpo; entonces puede aparecer bien a la vista
(en color deleche). Y si esta sangre está dos veces cocida, esta Obra se llama la Diademamuy blanca.

Aprende también que nuestra agua ígnea siendo así acuada, es llamadanuestra Agua menstrual, en la cual
nuestra Tierra es disuelta y naturalmentecalcinada por Congelación; de tal modo que no pueden
jamás separarse. Sinembargo no debes cesar

de congelar más Agua, y hasta tres partes de dichaAgua acuada, con la cuarta parte de la Tierra congelada, y
no más.

A estasustancia así congelada pon la cuarta parte del Agua cristalina, y haz que seanesposados entre sí por
congelación, por medio del Metal, el cual como unaespada nuevamente bruñida, relucirá después de la
negrura, la cual se mos-trará primeramente. Entonces dale la cuarta parte de la nueva Agua.

Debeaún tener diversas imbibiciones; dale la segunda, y después la tercera, guar-dando siempre la
proporción, después dale la cuarta imbibición, la quinta y lasexta, y pon dos partes cada vez de estas tres, y la
séptima debe tener cincopartes.

Cuando hayas hecho siete veces imbibición, te es necesario girar de nuevo larueda y pudrir toda esta materia
si adición, esperando primeramente lanegrura si quieres hacer bien; entonces congélala toda en blancura y
habrásllevado tu base a su

fin. Y enseguida sube a la rojez por el Mediodía.

Así tuAgua es dividida en dos partes: con la primera los Cuerpos son putrificados, ycon la segunda has
hecho las imbibiciones, después de las cuales la materia sevuelve negra, y enseguida se vuelve blanca
sobre un fuego suave; y es esto esllamado por los Filósofos un Sol de esplendor celeste. Redúcela enseguida
arojez y habrás vencido la dificultad que se encontraba para penetrar en lasexta Puerta.
DE LA CEBACIÓN O ALIMENTO

Séptima Puerta

Cebación es la nutrición o alimentación de nuestra Materia seca, de leche,después de carne, dándole


moderadamente de cada una, hasta que seareducida al tercer orden.Pero no le des nunca tanto
que puedas sofocarla. Guárdala de hidropesía y deldiluvio de Noé, es por ello por lo que le darás la comida
poco a poco, y leabrevará mientras tenga necesidad de ello, para que los humores acuosos no
sobrepasen la sangre. Que la bebida sea también mesurada de tal modo quenunca extingas su apetito natural.

Pues si bebe mucho será necesario quevomite, o de otro modo estará mucho tiempo enferma. Así,
guarda su vientrede hidropesía y de flujo, si no la cosa no irá bien. Pero más bien déjala tenersed para beber
entre dos, y ten cuidado de no darle demasiado a la vez; puesen su juventud debe de estar a propósito a dieta.

Pero organízale la dietacomo Naturaleza lo requiere, es decir muy moderada, hasta que
tenga edad,guardándola del Agua y nutriéndola del Fuego húmedo; entonces crecerá yaumentará en coraje,
y te dará más provecho, pues volverá los cuerpos en-fermos sanos y lúcidos, limpiando su lepra por su virtud.
Es preciso que gires la rueda aproximadamente tres veces, guardando la reglade la tibieza y de la Cebación
y cuando ella sienta el Fuego, estará presta alicuarse como cera. Te he dicho la dieta más conveniente,
después de que losElementos son hechos equipolentes. He dicho también cómo reducirás tu Oroa la blancura,
de figura parecida a la flor de la espina blanca, llamada Magne-sia, nuestro Azufre blanco incombustible, el
cual no huirá jamás del Fuego. Asíhemos llegado a la salida del Sol.

DE LA SUBLIMACIÓNOctava Puerta

Para sublimar bien, no te equivocarás si puedes en primer lugar hacerlosCuerpos espirituales, y (como yo te he
mostrado) los Espíritus corpora-les.

Algunos subliman el Mercurio con el Vitriolo, la Sal común y otrosEspíritus, y también con limaduras de
hierro y de acero, cáscaras de huevoscalcinados, y cal viva.Y aunque a su manera subliman muy bien, sin
embargo su Sublimación noconcuerda en nada con la nuestra. Pero te mostraremos ahora la
verdaderaSublimación.

En nuestra Sublimación antes que nada, ten cuidado de no su-blimar fuertemente hasta el borde del vaso,
pues por violencia no le harásdescender en absoluto, sino que querrá adherirse y permanecer allí, tanto seune
por la refrigeración. Levántala pues con calor templado abajo, 40 díasenteros, hasta que sea negra y oscura.

Pues entonces el Agua empieza a salirfuera de sus propias venas, pues lo que es sutil quiere siempre subir
con elEspíritu. Es por lo que debes tener esto en tu memoria, y considera como losCuerpos son
aquí desvanecidos o eclipsados; y al mismo tiempo que se pu-dren subliman más y más, hasta que sean todos
elevados con el Agua.

Así cuando ellos han echado su veneno fuera, entonces la negrura se muestraen el Agua, y en cada una de sus
partes, y se vuelven espiritua
sublimándolos fácilmente a nuestro modo con el Agua, la cual los lleva conella. Pues es preciso que
así nuestro Niño nazca de nuevo en el Aire y por elAgua, como ya te he dicho.

Pero cuando estos dos, por Sublimación continua,son así elaborados por calor húmedo y templado a la vez,
de modo que todosea blanco y hecho Espiritual, entonces el cielo debe de ser retirado (porencima de la
Tierra) hasta que el Alma sea incorporada con el Cuerpo, a fin deque todo lo que antes era Cielo se vuelva
Tierra; lo cual se hará en siete Su-blimaciones.

Hacemos la Sublimación por tres causas; la primera para hacer el Cuerpoespiritual, la segunda a fin de que el
Espíritu pueda ser corporal y quepermanezca fijo con él, y de una misma sustancia, y la tercera es que
laSalinidad sulfurosa disminuye en él, puesto que es infructuosa.

Entoncescuando son depurados juntos, se sublimarán hacia arriba más blanco que lanieve, y su vista te será
muy agradable, pues entonces conocerás perfecta-
mente que el Espíritu por este medio estará morando abajo.

DE LA FERMENTACIÓNNovena Puerta

La fermentación se hace de dos maneras, por las cuales nuestra Medicinadebe de ser aumentada. Una de
las maneras es en Agua clara, disolviendo elSol y la Luna, y por su Medicina los hacen congelar. Pero cuando
estaCongelación es examinada por el Fuego no lo puede soportar, pues no sealteran completamente; también
en esto ésta Fermentación no es segúnnuestra intención.

Hay otros que hacen la Fermentación mucho más natu-ralmente de esta forma:Disuelven el Sol y la Luna
en Mercurio, hasta que se elevan a lo alto con losEspíritus, sublimándolos juntos dos o tres veces;
entonces de ellos hacen suFermentación. Es una vía, pero nosotros la rechazamos.

Hay otros más afor-tunados, porque escogen en parte la verdadera Fermentación, pues amalga-man
sus Cuerpos con el Mercurio, con caldo. Estos tienen algo de inteligenciade
nuestros Secretos, pero no verdadera, ni con perfecto complemento.

Pero yo te quiero enseñar este Secreto. Y es que como haces con tus Cuerposimperfectos, hagas lo mismo con
tus cuerpos perfectos en cada grado; es
decirque primeramente los pudras, destruyendo enteramente sus cualidades. Yeste modo es de nuestra
intención, es decir que los alteres antes de Fermen-tarlos.
A tu compuesto ponle la cuarta parte de Fermento (es decir por un peso deFermento tres de compuesto), y
de este Fermento que sea solamente de Sol yde Luna, y si eres buen maestro, haz que la Fermentación
se haga así.

Fija elAgua a la Tierra juntos, y cuando la Medicina fluya como la cera, entonceséchala sobre su amalgama.Y

cuando todo esté mezclado entre sí haz tu Fuego y tu Vaso, y que esté biencerrado y sellado; y así

continúa hasta que todo esté fijado y bien fermentadosegún tu deseo.Entonces harás la proyección a
tu gusto, pues esta Medicina será enteramenteperfecta. Así puedes fermentar tanto al blanco como al rojo.

Pues como laflor de trigo hecha masa requiere el fermento que llamamos levadura, a fin deque pueda tener
su gusto natural de pan para servir de alimento al hombre.Así fermentarás tu Medicina a fin de que pueda
tener el gusto del puro Fer-mento, par

a resistir perpetuamente todo examen, como Fermento que es deOro.

Has de saber también que hay tres tipos de Fermentaciones, dos son delos Cuerpos en Naturaleza pura,
los cuales son alterados como he dicho. Latercera muy secreta, a la que hacemos caso, es la primera Tierra
con su Aguaverde. Es por lo que, cuando el León tenga sed, dale de beber, tanto que sucuerpo reviente.

La verdadera Fermentación es pues, como te he dicho, una incorporación delAgua con el


Cuerpo, restaurándole el natural calor y olor, con gusto y color,por reintegración de la que los Cuerpos toman
impresión por los Espíritus, yque uno ayuda al otro a tener invasión. Pues como los Cuerpos en su compo-
sición natural, no pueden hacer ver al exterior los efectos de sus cualidades,hasta que se hayan vuelto
Espíritus, o sean Espirituales. Así los Espíritus nopueden permanecer firmemente con los Cuerpos, si no han
sido primeramen-te confijados proporcionalmente. Pues los Cuerpos enseñan a los Espíritus aresistir al Fuego
y permanecer en él, y los Espíritus a entrar en los cuerpos,según tu deseo.
Es por lo que te es necesario con Oro fermentar tu oro con su Agua propia,entiendo la Tierra purgada, que no
es otra cosa que elemento con Elemento,yendo el Espíritu de vida solamente entre dos; pues tal como se ve la
piedraimán atraer hacia sí al hierro, así nuestra Tierra por naturaleza atrae abajo así misma su Alma llevada
arriba con el viento.

Así con el viento lleva tu Alma fuera y vuélvela a traer dentro, mezcla Oro conOro, es decir
haz circular elemento con Elemento, hasta que todos puedan
soportar el Fuego; pues la Tierra es el Fermento del Agua sin contradicción, yel Agua lo es de la Tierra
del mismo modo.La Fermentación debe ser de esta manera.

La Tierra también es Oro y Agua,no la común, sino la nuestra elementada, y sin embargo hace falta que
el Solvaya allí a fin de que por nuestra Agua pueda ser alterado y preparado, ypueda
estar profundamente unido con otras naturaleza como yo te he di-cho.

Todo lo que he dicho del Oro, es necesario entenderlo también de laplata, y para ello es necesario que la
putrifiques y alteres antes de quefermentes tu Medicina para el blanco.

Acuérdate bien de todo lo que te hedicho; y renueva el Sol y la Luna a fin de que puedan tener quintaesencia
ynaturaleza, y entonces su tintura renovará siempre.

Hay aún otra vía excelente que tiene otra operación. Hacemos una Agua demuy buen olor con la cual
convertimos todo Cuerpo en aceite, la cual hacetambién la Medicina fluente.Llamamos a esta Agua
la quintaesencia, la cual cura en el hombre toda enfer-medad. Pero esto debe hacerse con nuestra
base preparada según mi doctri-na, la cual es nuestra cal. Pues cuando nuestros cuerpos son
así calcinados,esta Agua los disolverá inmediatamente en aceite. Es por lo que haz aceite deSol y de Luna,
el cual es un Fermento muy oloroso al olfato.

Te aseguro quejamás he encontrado hombre en Inglaterra que


me haya podido enseñar estamanera de fermentar, que yo te enseño en este capítulo.

DE LA EXALTACIÓN

Décima Puerta

La exaltación difiere poco de la Sublimación, y con referencia a esto uno seacuerda de lo que Nuestro
Señor Jesucristo dice en su Evangelio. Si soy exal-tado atraerá todas las cosas en pos de mí. Si exaltamos
nuestra Medicina deeste modo, será por este medio ennoblecida; lo cual debe hacerse
de dosmaneras, después de que las partes son desposadas, examinadas, crucificadasy amortajadas, tanto al
hombre como a la mujer, y después revivificadas porel Espíritu de vida.Entonces es necesario que
el Cuerpo sea exaltado arriba en el Cielo, para allíser glorificado con su Alma; pues hace falta que lleves el
Cuerpo a una talsutilidad, que suba con el Espíritu para ser eternizado en nubes de claridady asociado a los
Ángeles
Entonces atraerá todos los demás cuerpos, como verás a su propia digni-dad.

Es por lo que si quieres exaltar el Cuerpo auméntalo primeramente delEspíritu de vida, hasta que la Tierra está
bien sutilizada por la naturalrectificación de cada Elemento, exaltándolo arriba hasta el firmamento (esdecir
hasta lo alto del vaso, o recipiente en el cual está).Entonces será mucho más precioso que el Oro a causa de la
Quintaesencia dela cual depende.
Pues cuando el frío ha sobrepasado al calor el Aire se volve-rá entonces Agua, y así dos contrarios se
corresponden entre sí hasta que unose adapta al otro. Así el Agua será convertida por el Arte de
nuestraCirculación en Aire, cuando el calor tenga dominio sobre el frío.

Entonces del Fuego tendrás el Aire por Solución, Putrefacción y Sublimación,y si tienes Fuego de
la Tierra material, separando así los Elementos, procedeprincipalmente calcinando bien la Tierra, y
cuando cada uno de ellos es hechopuro, entonces son la Quinta Naturaleza. Haz pues que de este
modo seancirculados exaltando inmediatamente uno y otro; y en un solo Vaso sellado,haz
solamente todo esto, y no con las manos sino naturalmente.Entonces
convierte resueltamente primero tu Fuego en Agua, pues el Fuegoestá en el Aire, que existe en el Agua, y tal
conversión conviene a nuestropropósito. Entonces gira la rueda más, que el Aire sea convertido en
Tierra, locual podrá ocurrir fácilmente; pues el Aire está en el Agua estando en la Tie-rra;
Entonces, digo, convertirás en sus cualidades, el Agua en Fuego, pues elAgua está en la Tierra estando en el
fuego. Y ésta es la verdadera conversión.La rueda está ahora girada alrededor, convierte el Agua en la Tierra,
que esel primer nido de los otros Elementos; pues la tierra está en el Fuego quetoma reposo en el Aire.
Te hace falta empezar en Occidente esta circulación,después otra vez en el Mediodía, hasta que sean
exaltados, procediendo debi-damente como la figura te enseña.

Pues puedes ver claramente que no sepuede pasar de un extremo al otro sino por un medio, dado que son
contra-rios en cualidades, y la razón quiere que sean así; como el calor en frío convarios contrarios, sin
los medios (como es la humedad entre calor y frío) nopuede ser llevado a templanza.

Te he enseñado pues a hacer una perfecta rotación y circulación de todos losElementos. Y toma ejemplo en la
figura, de como debes hacer esta Exaltación,y la graduación de tu Medicina de los Elementos, hasta que la
hayas llevado aun país templado. Y entonces has conocido la décima Puerta.

DE LA MULTIPLICACIÓN

Onceava Puerta

La Multiplicación es una aumentación del perfecto Elixir, en virtud y cantidad,tanto al blanco como al rojo; y
es la cosa que hace aumentar la Medicina encada grado, en color, olor, cantidad y virtud.

La causa por la que puedes aumentar tu Medicina indefinidamente, es porquees un Fuego que cuando está
encendido no se extingue jamás, permaneciendocontigo como el Fuego en los hogares, (o como el almizcle en
los perfumes) yde tal Fuego una chispa puede reproducirlo indefinidamente. Así
ocurre connuestra Medicina, multiplicada en virtud.

Es rico de fuego el que tiene más omenos, por la razón de que puede multiplicarlo a su gusto. Así, es rico
aquelque tiene una parte de nuestra Medicina en reserva, y tal Medicina y Elixir
sepueden multiplicar infinitamente.La primera manera de multiplicar es que
disuelvas muchas veces nuestropolvo seco, y que también muchas veces lo Congeles. Y entonces harás
aumen-tación en virtud y bondad.

La segunda vía de multiplicar tanto en virtud como en cualidad, es por laFermentación reiterada, y
como también te he mostrado en el capítulo de laCebación, donde puedes conocer la manera de multiplicar tu
Medicinainfinitamente con Mercurio.
Pero si quieres disolver y fermentar a la vez, tuMedicina será mejor en bondad y en cantidad, y la
puedes aumentar y multi-plicar de tal modo, que crecerá en tu Vaso como un árbol, (que es propiamenteel
de Hermes), y un grano puede multiplicar mil si sabes sabiamente hacer laProyección.

Y como el Azafrán cuando está pulverizado, se es poco a pocotemplado con licor, y después unido
a mayores cantidades, que estando en sunaturaleza grosera.Así cuanto más nuestro Elixir
sea Multiplicado, más su Medicina se extenderá.Multiplícalo siempre dentro de
tu Vaso, más y más, nutriéndolo de Mercuriohasta el fin de tus días y serás siempre rico.

Pero sé hombre de bien teniendoy sirviendo a Dios, no lo ofendas y no peques sino lo menos posible.
Sobretodo acuérdate de los pobres y socórrelos, a fin de que Dios te haga miseri-cordia.
DE LA PROYECCIÓNDoceava Puerta

La Proyección es la que prueba si nuestra práctica es verdadera, dando aconocer si la tintura de nuestro Arte o
Secreto es permanente; lo sabrás sihechas un poco de tu Medicina sobre Mercurio vulgar; pues se le pegará
como la pez, y lo teñirá, y entrará en él por sí misma y resistirá todo Fuego.

Pero muchos por ignorancia gastan lo que han hecho, cuando hacen laProyección sobre un
metal impuro; pues a causa de la Corrupción su tinturase desvanece, Corrupción que no han quitado
de los Cuerpos, los cuales des-pués de la Proyección son quebradizos, azules y negros.

Y a fin de que tutintura pueda ser permanente sobre ellos, echa primeramente tu Medicinasobre
el Fermento, y entonces será quebradizo como cristal, y después
echaesta materia quebradiza sobre los Cuerpos modificados y verdaderamentepuros, y
verás que serán abundantemente coloreados, los cuales resistiránpara siempre todo examen.

Haz Proyección, tres, cuatro o cinco veces, hastaque tu Medicina empiece a disminuir, y entonces
es necesario parar.
Peroacuérdate de echar siempre el menos abundante sobre el más abundante,aumentando siempre el
número como hacen y dicen los Sabios. Pues si se uneel elixir con los Cuerpos impuros, es que no se sabe lo
que es la Proyección.

Si multiplicas primeramente por diez harás cien, y cien otra vez por diez,harás mil, y mil por diez harás diez
mil, después por diez de nuevo haráscien mil; y así siempre por diez irás hasta el infinito.

Sigues teniendo tu Vasoen el Fuego multiplicando más y más, pues los Sabios dicen que la reserva notrae
nunca perjuicio. Y aquí terminan nuestras doce Puertas, después de lascuales sigue una
breve Recapitulación de todos nuestros Secretos, si com-prendes la Teoría y la práctica, las figuras y los
colores. Entonces podrásdecirte Sabio.

RECAPITULACIÓN
Considera primeramente la latitud de la Piedra, y empieza del lado que senota hacia Occidente, donde
el Macho rojo y la Mujer blanca están, haz unaesposa con el Espíritu de vida para vivir un amor; la Tierra y
el Agua perfec-tamente proporcionados, es lo mejor, y una parte de Tierra por tres del Espí-ritu es también
una buena proporción, que son doce del Espíritu por cuatrode tierra.

Es necesario entonces que tomes tres partes de la mujer, por una parte delhombre, y cuanto menos haya del
Espíritu en este desposamiento oesponsales, antes harás la Calcinación.Entonces procede hacia
adelante por el Norte y oscuración del hombre rojo yde su mujer, llamada eclipsación; alterándolos y
disolviéndolos entre el in-vierno y la primavera, rodeando la Tierra oscura y sin claridad.

De allí sube al Oriente por diversos colores, allí estará la Luna llenaapareciendo en el día; entonces ella ha
pasado el purgatorio y su cuerpo estáen su fin, pues el Sol se eleva, apareciendo blanco y lúcido. Allí esta el
Verano
ANUNCIO
después del Invierno, y el día después de la noche. Entonces la Tierra y elAgua después de la negrura, son
convertidos en el Aire, y las nubes y lastinieblas han pasado, y todas las cosas están en candor perlúcido.

Y como elOeste fue el comienzo de esta práctica, y el Norte el medio perfecto de estaalteración, así el Este es
inmediatamente después el comienzo de la especula-tiva, pero en seguida hace la consumación de
su curso hacia el Mediodía. Yentonces los Elementos son por circulación convertidos allí en Fuego. Es porlo
que no dudes de llegar a tu deseo, pues giras alrededor la rueda de nuestraFilosofía.

Pero te hace falta girar dos veces de nuevo, en lo cual estáncomprendidos los Secretos de nuestra Filosofía,
declarados en los docecapítulos
precedentes.Si comprendes bien cómo debes calcinar, y disolverlos perfectamente, dividiry putrificar, sabrás i
nfaliblemente todos los Secretos de nuestra Astronomíainferior, con un perfecto conocimiento de
los polos que están en nuestro Cieloluciente, con colores que no han sido jamás visto.

Pálido y negro, y falsocitrino, imperfectos blanco y rojo, las plumas del pavo real de color alegre, elarco iris,
la pantera moteada, el león verde y el pico de cuervo. Todos loscolores aparecen antes de la
perfecta blancura, y aún muchos otros. Despuésde la cual aparece el gris y el falso citrino, y al fin aparecerá
la sangre rojainvariable. Y entonces tendrás tu Medicina al tercer orden, multiplicada en supropio género.

Has de saber también este Secreto infalible, que nuestro Hom-bre rojo no tiñe, ni su mujer, hasta que sean
teñidos. Es por lo que si quieresque, por este parecer, prevalezcan, esconde la altura de tus Cuerpos y mues-
tra su profundidad en cada uno d

e tus Cuerpos o Metales; destruye la pri-mera propiedad y repara inmediatamente en ellos las
segundas más excelen-tes, y que todo sea hecho en un solo Vaso, y por un régimen convierte
lascuatro naturalezas en una.

Es necesario dividir tu Elixir blanco en dos par-tes, que pondrás en dos Vasos, antes de que lo rubifique
o hagas rojo, si quie-res tener Elixir tanto del Sol como de Luna. Los multiplicarás con Mercurio,siempre
que tengas desde el principio una cucharada llena, en cuyo caso lopodrás multiplicar sea al blanco sea al
rojo, y aunque vivas mil años no tefaltará nunca.

Es por lo que debes recurrir a la rueda, y estudiar bien hasta que comprendascada capítulo. Disuelve
tu base como te ha dicho, y conviértela en perfectoaceite, con nuestra verdadera Agua
ardiente, por Circulación; que harás segúnnuestra intención. Estos aceites fijarán el
Mercurio crudo y transmutan losCuerpos imperfectos en Sol y en Luna perfectos por Proyección; a esta sus-
tancia de aceite fija y pura, Ramón Llull la llamaba su basilisco, de cuyasustancia de aceite fija y pura no hizo
jamás tan manifiesta declaración comoyo te he hecho.
Pide a Dios que te haga la gracia de llegar a ello.

ADVERTENCIA DE LOS ERRORES


De George Ripley

Después de todo lo que hasta ahora te he dicho de la Piedra, te quiero advertirpor un puro movimiento de
caridad cristiana, de las varias experiencias quehe hecho, y de las falsas materias sobre las que he trabajado.
Te dirá pues quehe hecho varias Sublimaciones de Espíritus, de Fermentos, Saldes, hierro,acero; pero he
perdido mi tiempo en ellas.He hecho Aguas corrosivas y Aguas ardientes, con las cuales obre
en diversasmaneras. He calcinado Huevos dos o tres veces, he hecho elevar el aceite decal para separar de él
los Elementos uno del otro; pero todos no valen na-da.

He trabajado en Azufre y en Vitriolo, que los locos llaman el León Verde,en oropimente,
in debili principio
, fue mi comienzo, en Sal de vidrio, Sal álcaliSal albrot, Sal gema muy clara, Sal de tártaro, Sal común, Sal
attincar, Salitre,sal de sodio. Pero he gastado mi estómago y mi dinero; guárdate de todasestas cosas y sobre
todo manténte lejos del olor de la Plata viva, no te mezclestampoco nada con el Mercurio precipitado, ni
con los Metales imperfectosrubificados.

He probado los huevos y la sangre, el Alma de Saturno, las marcasitas,escamas o limaduras de hierro que los
herreros hacen caer al batirlo, ellitargirio, el antimonio. Pero ninguno vale nada; sin embargo ha
extraído deellos hermosas tinturas rojas y blancas, que sin embargo eran falsas.

He hechoaceite de Luna con gran trabajo, calcinándola con Sal común preparada y porsí misma, con
violento calor, triturándola con Vinagre tanto que ya estabacansado, y también con Agua de
vida acuada con especias sobre mármol. Perono todo se perdió.

He hecho muchas amalgamas pensando fijarlas con provecho, y para ello hetomado Tártaro, Azufre, claras de
huevo, aceite de caracoles. Pero tambiéninútilmente.Las he hecho de aceite y leche, cuajo, vino, limón,
celidonia de Estrellas quecaen al suelo, espondinas y de muchas otras cosas. He perdido varias libras
deMercurio, y he hecho Piedras de Cristal. Pero todo no ha valido nada.Huye pues tales trabajos y
otros parecidos, pues no te puede venir de ello sinomal. Prueba tanto como quieras, y lo encontrarás así como
te lo digo; tu bolsavacía y tu salud disminuida por los malos olores y los perniciosos humos.
Ciertamente yo no he visto jamás Obra verdadera sino aquella de la que te hemostrado la verdad
en este tratado. Aplícate pues bien a hacerla, y ganarásOro, dinero y salud.

Acuérdate de que el hombre que en otro lado se ha llama-do el Macho, es la más perfecta criatura terrestre
que Dios haya creado; en elcual hay una neutralidad de los cuatro Elementos proporcionados por Natura-
leza, que no cuesta nada, la cual es llevada fuera de su mina por el Arte.Ciertamente nuestros Metales no son
otra cosa que las dos minas de nuestroSol y de nuestra Luna. Ramón Llull dice como sigue.

La claridad de la Luna ydel Sol tan lúcido, es estas dos minas ha descendido; aunque
la claridad estáescondido; aunque la claridad está escondida a la vista, y si es que por el Artetú la puedes hacer
aparecer claramente. Es por lo que putrifica está Piedraescondida esta única cosa, devuélvela a
su propio licor, hasta que se vuelvablanca, para fermentarla sabiamente.
Eso es todo

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