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Tipos de signos de puntuación y su uso

El documento explica los diferentes signos de puntuación en español, incluyendo el punto, la coma, el punto y coma, los dos puntos, los puntos suspensivos, las comillas, los paréntesis, los signos de exclamación e interrogación, y el guión y la raya. Cada signo se describe con su función específica y ejemplos de uso. Se enfatiza la importancia de estos signos para la claridad y estructura del texto.

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  • puntuación y formalidad,
  • raya,
  • puntuación y cohesión,
  • puntos suspensivos,
  • estructura del texto,
  • coma,
  • comunicación escrita,
  • punto y coma,
  • puntuación y oralidad
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Tipos de signos de puntuación y su uso

El documento explica los diferentes signos de puntuación en español, incluyendo el punto, la coma, el punto y coma, los dos puntos, los puntos suspensivos, las comillas, los paréntesis, los signos de exclamación e interrogación, y el guión y la raya. Cada signo se describe con su función específica y ejemplos de uso. Se enfatiza la importancia de estos signos para la claridad y estructura del texto.

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  • coma,
  • comunicación escrita,
  • punto y coma,
  • puntuación y oralidad

El punto

El punto es un signo fundamental a la hora de escribir, ya que sirve para


introducir una pausa más o menos larga, dependiendo del caso. Suele
colocarse al final de los enunciados (oraciones, frases), inmediatamente
después del último caracter escrito, sin espacios de por medio. Existen
tres tipos distintos de punto, que son:

 Punto y seguido. Empleado para separar las frases y


oraciones de un mismo párrafo, después de introducirlo es
necesario dar un espacio y comenzar con una mayúscula. Suele
comprenderse como una pausa mediana. Por ejemplo:

“Mi padre viajó a Groenlandia. No hay nada allí”.

 Punto y aparte. Empleado para finalizar un párrafo, de modo


que tras introducirlo es necesario empezar con mayúsculas y
en una línea distinta, conforme a las normas de sangrado del
texto que se estén usando. Por ejemplo:
“…y esos fueron nuestros últimos días en Groenlandia.

Al día siguiente, amanecimos en París. El clima era oscuro y soplaba una


brisa húmeda…”

 Punto final. Empleado para marcar el final absoluto de un


texto. Lógicamente, después de él no viene nada.

Además de estos casos, es común emplear el punto luego de


una abreviatura, pero en estos casos se continúa escribiendo
normalmente tras el espacio, sin echar mano a mayúsculas ni
interrumpir la línea.
La coma
La coma puede separar partes de la oración, siempre que no sean sujeto y predicado.
La coma es probablemente el signo de puntuación más difícil de utilizar,
pues en gran medida depende del estilo de escritura, pero en general se
entiende como una pausa muy breve.

Al igual que el punto, se introduce sin dejar espacios de separación


respecto al texto previo, pero dejando un espacio luego respecto
de la palabra siguiente, y en general se usa para dar respiro en medio
de cláusulas muy largas, siempre y cuando no separen
innecesariamente al sujeto de la oración del verbo principal de la misma.

Por lo demás, la coma se utiliza para:

 Separar los términos de una enumeración, excepto


aquellos precedidos por conjunciones (y, e, o, u). Por ejemplo:
“Compré tomates, cebollas, papas y lechuga.
 Introducir cláusulas o incisos en medio de una oración,
empleando siempre una coma inicial y otra final para marcar el
inciso. Por ejemplo: “Simón Bolívar, Libertador de América del
Sur, nació en Caracas en 1783”.
 Separar ciertas locuciones conjuntivas o adverbiales,
tales como “en efecto”, “sin embargo”, “en fin”, etc., del texto
que viene a continuación. Por ejemplo: “Por
consiguiente, nuestras esperanzas se vieron defraudadas”.
 Separar el vocativo del resto de la oración, en frases como
“Hola, Manuel” o “Llámame después, amigo mío”.

Punto y coma
El punto y coma es un signo poco frecuente, que sirve para juntar dos
oraciones en una sola frase, introduciendo una pausa intermedia. Es
útil en casos en que no se desea repetir el sujeto oracional, por ejemplo:

“Los muchachos llegaron tarde” + “A los muchachos no les dieron torta”


= “Los muchachos llegaron tarde; no les dieron torta”.

En estos casos, el punto y coma puede también ser reemplazado por


una conjunción (“y”) o por conectores como “porque” o “por eso”.

Por otro lado, el punto y coma puede utilizarse para separar los
términos de una enumeración, cuando estos incluyen elementos
separados por comas. Por ejemplo: “Extraño viajar en tren, en barco o
avión; ir a dar a otros países; conocer gente nueva…”.

Los dos puntos


Este signo de puntuación introduce una pausa mayor que la de la coma,
pero menor a la del punto, y se utiliza para detener el flujo del texto y el
discurso, y llamar la atención del lector o el interlocutor respecto
de algo que viene a continuación, y que siempre estará en relación
estrecha con lo que se venía diciendo. Es muy común su empleo para
introducir citas textuales.

Por ejemplo: “Nos robaron todo: los zapatos, el dinero, las llaves”.
Los puntos suspensivos
Compuestos siempre por tres y sólo tres puntos seguidos y sin
espacios entre ellos (…), este signo introduce una pausa larga que
tiene el fin de crear suspenso, duda, intriga o señalar que hay parte del
texto que se encuentra omitido.

Se utilizan al final de una frase, en reemplazo de aquello que no se dijo,


marcando el momento en que el silencio se produjo. Además,
encerrados entre paréntesis “(…)” señalan una omisión intencional en
medio de una cita textual.

Por ejemplo: “La verdad es que… no sé qué decir” o “Si tú lo dices…”.

Las comillas
Las comillas siempre vienen en pares y se utilizan para destacar alguna
palabra o frase del resto del texto, indicando que se trata de algo
tomado de otra fuente (como en las citas textuales), o que es un uso
familiar, vulgar, popular o fuera de lo ordinario, e incluso en ocasiones
que se trata de un giro irónico del autor.

Comúnmente se emplean las comillas inglesas (“ ”), pero también


existen las angulares (« »), y en ocasiones se las puede combinar, por
ejemplo, cuando existe una cita dentro de una cita. Otra posibilidad,
cuando se usan las comillas inglesas, es distinguir entre las simples (‘ ’)
y las dobles (“ ”) para marcar los niveles de la cita.

Algunos ejemplos a continuación:

 En mi casa me dicen “Chucho”, pero me llamo Jesús.


 El vocero expresó que no se harán responsables “de lo que
suceda mañana”.
 Tal y como lo afirma en su libro Juan Gutiérrez: “para ser sabios
debemos seguir la máxima de Voltaire de ‘cultivar nuestro
jardín’ de manera constante”.

Los paréntesis y corchetes


Estos signos de puntuación también vienen siempre en pares, y sirven
para crear incisos o cláusulas dentro del texto, separando lo que
se encuentra entre ellos del resto para que sea leído aparte, a menudo
como una aclaratoria, una acotación o un dato opcional, es decir, que
bien puede leerse o bien puede omitirse.

Al igual que con las comillas, suelen alternarse el uso de paréntesis «( )»


y corchetes «[ ]» cuando existen aclaratorias dentro de las aclaratorias,
cosa común en muchas citas textuales. Asimismo, los corchetes suelen
usarse para indicar el añadido de un texto, generalmente para facilitar
la lectura, dentro de una cita textual.

Algunos ejemplos son:

 Ayer compramos dos juegos (de mesa, no de video) para


entretener a los niños.
 Mario Levrero (Montevideo, 1940-2004) fue un escritor
importante para su época.
 La nueva especie descubierta (cuyo nombre científico fue dado
por el Dr. Goliatnizk [véase la Fig. 1] y obedece a razones
misteriosas) se encuentra en posesión de los científicos
adecuados.

Los signos de exclamación e interrogación

Los signos de interrogación


señalan el inicio y final de una pregunta.
Estos signos de puntuación tienen el propósito de marcar la
entonación del texto, para que podamos distinguir entre una pregunta
o una exclamación, como un grito.

Son particularmente útiles a la hora de reproducir la oralidad, como en


los diálogos, y siempre vienen en pares: el signo de apertura y el
signo de cierre. Esto último es obligatorio en el español, a diferencia
de otras lenguas que emplean únicamente el de cierre, ya que
la sintaxis de la lengua no siempre permite percibir fácilmente en donde
inicia la entonación deseada.

Así, los signos de interrogación sirven para hacer explícitas las


preguntas, como en: “¿Adónde fuiste ayer?” o “¿Con qué salsa quieres
tu pasta?”; mientras que los signos de exclamación se utilizan para
introducir interjecciones, gritos, frases imperativas o cualquier tipo de
exclamación enfática o dicha en un tono de voz elevado. Por ejemplo:
“¡Qué mala suerte!”, “¡Deténgase o disparo!” o “¡Dios mío!”.

Más en: Oraciones interrogativas, Oraciones exclamativas

El guión y la raya
Estos signos de puntuación se distinguen entre sí en su longitud, ya que
ambos consisten en una línea a media altura del texto escrito. La línea
corta (-) es el guión, utilizado para separar las palabras cuando
se acaba el espacio en una línea, o para separar ciertos términos
especializados o combinados, como “artístico-literario” o “físico-
químico”, por ejemplo.

En cambio, la línea larga o raya (—) sirve para intercalar incisos,


en lugar de las comas o los paréntesis, o bien para introducir diálogos en
una narración. Por ejemplo:

 —¿Quién está allí? —dijo Pedro.


 Lo importante en una entrevista —es decir, lo más importante—
no es la apariencia, sino lo dicho.

Fuente: [Link]

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