0% encontró este documento útil (0 votos)
96 vistas26 páginas

Mama Te Ama

Cargado por

adalizc12
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
96 vistas26 páginas

Mama Te Ama

Cargado por

adalizc12
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Mamá te ama ~WangXian~

Posted originally on the Archive of Our Own at [Link]

Rating: Explicit
Archive Warnings: Creator Chose Not To Use Archive Warnings, Graphic Depictions Of
Violence
Category: M/M
Fandoms: 魔道祖师 - 墨香铜臭 | Módào Zǔshī - Mòxiāng Tóngxiù, 陈情令 | The
Untamed (TV)
Relationship: Lan Zhan | Lan Wangji/Wei Ying | Wei Wuxian
Characters: Lan Zhan | Lan Wangji, Wei Ying | Wei Wuxian
Additional Tags: Character Death, Dark Lan Zhan | Lan Wangji, Dark Wei Ying | Wei
Wuxian, Mother Complex, Parent/Child Incest, Top Lan Zhan | Lan
Wangji/Bottom Wei Ying | Wei Wuxian, Dead Dove: Do Not Eat, Don't
Like Don't Read, Anal Sex, Gay Porn Hard, Jealous Lan Zhan | Lan
Wangji, Alpha/Omega, Omega Verse, Modern Era
Language: Español
Stats: Published: 2022-08-02 Words: 7,330 Chapters: 2/2
Mamá te ama ~WangXian~
by Lasreglasdelclanlan

Summary

¿Y si el padre de Lan Wangji es un abusivo con su esposo Wei Wuxian?

¿Y si después de ver a su madre omega ser golpeado por su esposo por años, Lan Zhan creara
una dependencia emocional por su progenitor, poco sana?

Algo como... ¿Un complejo de Edipo?

O... donde Lan Wangji se deshace de su padre desde pequeño para quedarse con su hermosa
mamá omega, Wei Wuxian. Él si sabrá adorarlo y amarlo, no como el inútil de su padre. Y si
alguien intenta separarlos Lan Wangji no tendrá problemas en demostrarles que Wei Ying es
solo suyo, incluso si su misma madre cree que puede huir de él.

✓ WangXian
✓ Complejo de Edipo (o Lan Wangji enamorado de su madre BIOLÓGICA omega Wei
Wuxian) incesto madre/hijo.
✓ Wei Wuxian mamá, si no te gusta no leas.
✓Torceduras, celos, amor, pasión, complejo de Edipo, mamá Wei Ying, omegaverse, Lan
Zhan es hijo biológico de Wei Ying, dark Lan Zhan, mención de asesinato, universo
moderno.
✓ OCC Wei Ying (creo que es obvio porque) y Lan Zhan (¿Supongo?)
✓ LEE ETIQUETAS.
✓ Lo digo de nuevo, Incesto madre Wei Ying/ hijo Lan Zhan.

Notes

✓ Complejo de Edipo (o Lan Wangji enamorado de su madre BIOLÓGICA omega Wei


Wuxian) incesto madre/hijo.

✓ Wei Wuxian mamá, si no te gusta no leas.

✓ Contenido Yaoi, BL, Danmei, gay +18 explícito, torceduras, fetiches, celos, amor, pasión,
complejo de Edipo, mamá Wei Ying, omegaverse, Lan Zhan es hijo biológico de Wei Ying,
dark Lan Zhan, mención de asesinato, universo moderno.

✓ OCC Wei Ying (creo que es obvio porque XD) y Lan Zhan (¿Supongo?)

✓ LEE ETIQUETAS.
✓ Si no me gusta, no leo.

✓ Lo digo de nuevo, Incesto madre Wei Ying/ hijo Lan Zhan. Si no es lo tuyo, regresa.

See the end of the work for more notes


Chapter 1

Lo único que Lan Wangji recuerda de su padre, es verlo golpear la mejilla de su madre.

Es oírlo gritarle, y si su madre respondía, un golpe es lo que seguiría.

Es verlo irse temprano de casa y regresar a tiempo para la cena “en familia” que su madre
debía tener a tiempo o sería castigado.

Lo único que recuerda de su padre es que lo odia.

Odia parecerse tanto físicamente, odia cuando la gente los ve y sienten la tonta necesidad de
decirles cuan identicos son, desde los extraños e intensos ojos dorados hasta la piel de jade
lisa y el cabello azabache.

Odia verlo golpear a Wei Wuxian, su madre, su Wei Ying, deciéndole lo poco deseable que
es, lo diferente que es a Lan y el porque ahora que ya le ha dado a su heredero varón, no lo
tocaría nunca más.

La osadía...

A los 11 años descubrió que sus padres se habían casado en un arreglo económico entre
familias. Los Jiang estaban ansiosos por deshacerse del omega y los Lan necesitaban un
heredero varón que la difunta prometida del gran Qing Heng-Jun, no había podido dar al
haber fallecido en un accidente aéreo.

Sin deseos de volver a relacionarse románticamente con alguien más que su “alma gemela”,
su horrible padre había aceptado casarse por conveniencia y embarazar al omega Wei. Para
salvar la reputación de la familia Lan y Jiang, su padre jamás tomó amantes, el hipócrita
decía que era poco Lan y poco digno —pero no tenía problemas para golpear a un omega que
además era el progenitor de su único hijo—.

Pensó que su madre pediría el divorcio o exigiría el respeto que se merecía, sin embargo,
jamás pasó y la gota que derramara el vaso pronto llegó.

Frente a las escaleras del segundo nivel, a un lado del barandal de cristal de su mansión, el
Señor Lan gritaba e insultaba a su esposo por no estar listo para su estúpida cena de negocios
—que al parecer su madre había olvidado— listo con el puño alzado, esperando que Wuxian
respondiera para volver a golpearlo, creando un moretón aún peor al que ya tenía en su tierna
mejilla.

Poco le importaba al Lan mayor que su hijo de 15 años estaba a un lado de ellos, viendo y
escuchando todo. Harto, en un arranque de enojo y celos, Lan Wangji corrió hacia el cuerpo
de su padre y lo empujó hacia el barandal, rompiendo el vidrio y haciéndolo caerse hacia el
primer nivel.

Sin vida.
Un charco de sangre rodeando rápidamente la cabeza, los ojos abiertos en sorpresa.

Ignorando a su madre que gritaba sorprendido, sonrió al fin, sintiéndose en paz al ver a ese
horrible hombre fuera de sus vidas. Al fin serían solo el uno del otro. Solo su madre y él.

No más estorbos.

Su madre bajo corriendo las escaleras, se arrodilló junto al cadáver y lloro desesperado al no
saber que hacer, recapacitando, corrió al teléfono y llamo a una ambulancia.

Negándose a ver a su inocente —o eso creía él— hijo sonreír malévolo desde las escaleras.
Poco o nada de culpa en su mirada, una loca satisfacción tomando lugar.

Cuando llegó la ambulancia, seguido de la policía para tomar nota, su amada madre declaró
que había sido un accidente, había caído en su prisa por atraparlo, el golpe en su mejilla
respaldando su testimonio.

Con el dinero de la familia Lan, no queriendo que la reputación del patriarca Lan se
manchara, lo llamaron accidente y cerraron la investigación. El hijo y la madre se quedaron
solos al fin. El cadáver había sido llevado a la funeraria para ser preparado.

Lan Wangji estaba tan complacido.

Una vez solos los dos, Wei Wuxian se enfrentó a su hijo al fin.

-¿Por qué lo has hecho?

-¿Por qué? -preguntó confundido-

-Era tu padre -lloró, más que el dolor de la perdido, por ver las manos de su bebé manchadas
de sangre, ahora- has matado a tu padre

-No madre, fue un accidente¿Recuerdas? Intento golpearte y cayó -contestó, recordándole su


falsa declaración-

-¡No lo entiendes! ¡Has matado a una persona! -gritó desesperado, tomándolo por los
hombros y sacudiéndolo levemente- ¡Mataste a tu padre!

-¿Qué querías? ¿Que no hiciera nada y todo siguiera tal como estaba? ¿Tanto te gusta ser
tratado mal? -gruñó tomando las delgadas muñecas entre sus manos- te libré de ese monstruo

-¿Y eso en qué te convierte a ti? Eso es lo que me duele

-Eso no importa

-...

Tomando las manos delgadas entre las suyas, besó los nudillos con adoración y declaró, serio
e intenso.
-Ahora solo somos tu y yo ¿No estás feliz?

Llorando, se permitió el alivio inundar su corazón. Asintió levemente y abrazó a su hijo. No


importa que haya hecho. Para él siempre será su bebé, su pequeño hijo y lo protegerá de todo,
aunque la vida de alguien haya sido perdida.

Totalmente inconsciente de los enfermos sentimientos de su hijo, no notó la oscura sonrisa en


los labios del Lan.

.
.
.
.
.

Al paso de los años, siguieron con su vida, siendo sólo ellos dos, Wei Ying siendo feliz solo
con su hijo, la mordida en su cuello importando poco, ya que al haber sido el lazo forzado y
sin amor, poco había importado que su esposo muriera. Tampoco deseaba rehacer su vida, su
hijo ya consumía todo su tiempo y apenas salía de casa.

Por otro lado, Lan Wangji estaba feliz de al fin tener a su Wei Ying solo para sí mismo. Su
plan se estaba completando poco a poco. Al paso de los años había estado secretando sus
hormonas alfa —se había presentado como tal a los 10— para acostumbrar y someter al
omega interior de su mamá para hacerle entender que ya tenía un alfa.

Ahora solo faltaba convencer a la parte racional de su madre.

Y Wuxian era tan ignorante de estos hechos, el creía que solo era su hijo buscando
inconsciente consuelo en él.

Pobre criatura inocente...

Cuando Wangji cumplió 18 años de edad hizo su primer movimiento real. Lo habría hecho
mucho antes, vamos que su primera erección la tuvo a los 10 años, cuando se presentó como
alfa y su celo lo pasó pensando en oler y marcar a su madre, supo desde entonces que los
sentimientos que tenia por el omega no eran normales.

Sin embargo, tampoco se arrepentía ni asqueaba de ellos. Supo entonces que se pertenecerían
entre sí y él si sabría tratar a su madre como realmente se merecía, no como el idiota de su
padre lo hacía.

Como sea, Wei Ying estaba terminando de servir su desayuno cuando sintió unos fuertes
brazos rodear su cintura y un firme cuerpo pegarse a su espalda. Asustado trató de darse la
vuelta, más la fuerza con la que era sostenido no se lo permitió.

Una cálida respiración acaricio su cuello, sobre sus glándulas aromáticas, con aroma floral y
canela. Deseando morder y marcar el blanco cuello —con una cicatriz casi desvanecida— y
dejar su propio reclamo.
Reconociendo el olor de su adorado hijo, se obligó a tranquilizarse e ignoro a su tonto omega
interno falto de un alfa, que no reconocía al Lan como su hijo sino como un posible
pretendiente con su celo a la vuelta de la esquina.

-¿Lan Zhan? -preguntó confundido- ¿Estás bien? ¿Estás en pre-calor, querido?

-No -murmuró rozando, apenas, sus labios sobre la suave piel- ¿No puedo olerte, acaso? ¿No
solías dejarme hacerlo antes?

-Eras un niño en ese entonces amor -respondió riendo nervioso, notando el enorme bulto duro
que se presionaba contra su trasero, ¿Qué demonios le pasa a su cuerpo que de pronto se
siente tan... Afiebrado?- ¿Seguro que estás bien? ¿Quieres que vaya a la farmacia por
medicamentos?

-Mm... -tarareó pensativo- no, estoy bien Wei Ying

Se alejó, sabiendo que por hoy, había presionado suficiente a su omega, se colocó su mochila
sobre su hombro y beso rápidamente la sonrojada mejilla de Wuxian, para después caminar a
la salida.

-¿No desayunarás?

-No, tengo que llegar más temprano hoy

-Bien, ten cuidado -se despidió acercándose para acomodar el cuello de la camisa, para
después besar la mejilla de su hijo- te amo

-Y yo a ti -respondió, diciéndolo de una manera totalmente diferente a la de su progenitor,


pero más sincera e intensa-

Sin más, salió de la casa camino a su instituto.

Durante días, semanas y meses, estuvo teniendo este tipo de contactos con su Wei Ying para
acostumbrarlo a su presencia, y más adelante, hacerlo dependiente. Así no tendría otra opción
más que aceptar sus términos.

Y funcionó.

Los besos se fueron acercando más a la comisura de sus labios, las manos pasaron de
abrazarlo por la espalda baja a la cintura y cuando estaba de un humor más atrevido, a la
curva de su firme trasero —su padre estaba idiota por no encontrar deseable a su esposo, pero
por él, mejor que no fuera así—.

Se encontró entrando a la habitación de su madre para dormir juntos con la excusa de


“recordar viejos tiempos” antes de que su padre le prohibiera ver a Wuxian de noche,
diciendo que las reglas dictaban que la habitación matrimonial era privada por la noche.

Abrazado como pulpo con su madre, impregnando su aroma en su cuerpo y disfrutando de


tener su nariz enterrada en el sensible cuello ajeno.
Al paso de los meses, se fueron acercando más y más, sus celos eran mas duros al tener un
omega viviendo con él, omega que deseaba mas que a nada, pero mantenía un férreo control
sobre sus instintos, ya llegará el momento. Por otro lado, los calores de su madre se volvían
más fuertes y dolorosos, sin saberlo, su omega interno ya buscaba a su alfa, ese que con tanto
esmero le cuidaba y quería. Su hijo.

Hasta que llegó el día que el primer pico se dio, ese simple beso casto que no sorprendió a
nadie cuando se despidieron. Wei Wuxian siguió en lo suyo mientras el Lan salía de la casa
satisfecho con haber rozado sus labios al fin.

Siguió repitiéndose, los besos alargandose más, sin hacer más que rozar los labios por más
tiempo. Aveces moviéndolo unos contra los otros con ternura. Los toques se volvieron más
atrevidos. El Lan rozando la cintura, cadera o los muslos de su madre, aveces mientras
comían, tomaba su mano libre y no la soltaba hasta que se levantaban de la mesa.

Y sin que Wei Ying se diera cuenta, un día se encontró apoyado contra el mostrador de la
cocina, su boca siendo devorada por su hijo con rudeza y deseo. La lengua hundiéndose tanto
como se podía y las manos apretando su cintura y su mejilla, evitando que girara el rostro.

Sabía que estaba mal, este alfa era su hijo. Pero había estado tan solo y carente de afecto toda
su vida, incluso estando casado cuando su noche de bodas fue dolorosa y solo por concepción
más que por deseo, simplemente lo deseaba a pesar de estar prohibido. Su corazón, su cuerpo
y su cabeza al fin estaban de acuerdo con algo.

Cuando la sorpresa de ser besado por el niño que nació de sus entrañas, hasta marcarlo le
pasó, levantó sus brazos y rodeó el cuello contrario, devolviendo el beso con avaricia.
Abriendo la boca para dejarse chupar la lengua y saboreando la saliva que se mezclaba en sus
bocas.

Gimiendo agudamente, sintió su mancha salir de su agujero y su pene erguirse. Sus


feromonas se alzaron excitadas alentando al alfa que ya se mecía contra su vientre.

Tal vez... Tal vez al ser alfa-omega sus instintos olvidaron el lazo sanguíneo que los unía,
cuando su alfa quisiera hacer su vida con alguien más, lo dejaría partir, estaba seguro,
mientras tanto, disfrutaría de consolarse mutuamente... ¿No había nada de malo en una madre
cuidando de su hijo, verdad? Aún cuando la ayuda que necesitaba era de índole sexual.

Se besaron hasta que sus labios se sintieron tiernos e hinchados, su cintura se sentía dolorida,
seguramente llena de moretones y marcas de dedos por la fuerza con la que Wangji le
sujetaba.

Se separaron unos centímetros, solo para jadear sobre los labios del otro, sus alimentos
húmedos y cálidos. Bajando una mano del cuello al fuerte pectoral de su hijo. Lo observó por
debajo de las pestañas y se mordió el labio inferior (ahora rojo e inflamado) con nerviosismo
no sabiendo que hacer con la humedad que escurría por sus muslos.

-Te deseo -murmuró el Lan, con la mirada depredadora oscurecida-

-¿Si? -jadeó- ¿Te pone querer follarte a tu mamá, amor?


Con un gruñido, Wangji bajó sus manos al gordo trasero de su amor, apretando tan fuerte las
mejillas que hizo al omega pararse de puntitas.

-No... -mintió, en parte- me pone follarte a ti -mordió el labio inferior que había sido liberado
de los dientes ajenos, chupandolo con un ruido húmedo- te voy a joder -gruñó- tanto que me
sentirás muchos días después, te voy a llenar de mi semen hasta que huelas a mi

-Oh... -gimió apretando su entrada, nunca se había sentido tan excitado- ¿Vas a marcarme?
¿Me tomarás como tuyo, bebé?

-Mn... -acercó sus labios de nuevo- ya eres mío -y lo volvió a besar, girando su cabeza para
profundizar más el beso, con una mano en la parte posterior de la cabeza, le impidió alejarse,
besándolo hasta el cansancio-

A pesar de la sucia charla, no fue esa vez que se unieron en cuerpo, sino unos días después
cuando el celo del omega estalló después de tanta provocación, su cuerpo simplemente cedió
a sus deseos que esa parte cuerda y racional de su cabeza retenía.

Desnudo, con las piernas abiertas de par en par, sobre la cama de su habitación, gemía y
lloraba cada vez que la lengua de su hijo entraba y lamía su interior. Jamás había sido comido
y se sentía en el paraíso —o tal vez infierno—.

Ruidos húmedos y chasquidos llenaban la habitación junto al sorber que hacian los labios de
Lan cuando succionaba su borde hinchado. Su pequeña polla omega ya había sido vaciada y
su descarga bebida; ahora yacía inerte sobre su estómago mientras su interior era provocado
hasta el hartazgo.

Levantando y abriendo más las piernas ajenas, WangJi devoraba a su madre feliz, saciándose
del dulce sabor de su mancha. Cardenales formándose donde sus dedos presionaban y
sostenían, los gemidos agudos y recios del omega lo incitaban a no detenerse nunca, el propio
sabor del escurridizo lo volvía loco pues nunca había probado un omega antes.

Pegó sus labios a la entrada y saco su lengua, sacudió su cabeza como un animal urgido
lamiendo y mordiendo haciendo sollozar más a su Wei Ying, que desesperado arqueaba la
espalda en un vano intento por alejarse.

Cuando llegó su orgasmo, todos sus jugos fueron tragados por WangJi, quién los retuvo en su
boca un momento, saboreando, para después tragarlo gustoso y seguir lamiendo el agujero de
su omega, en busca de más.

Su polla pulso dolorida por falta de atención, deseando enterrarse en el cálido interior. Se
levantó y disfruto de ver a su omega totalmente deshecho en la cama, jadeando con las
mejillas y el cuello sonrojado.

Lamió sus labios sintiendo el dulce sabor del placer de Wuxian y se acostó a un lado de él, lo
giró de costado y levantó una pierna para abrirle las nalgas dejando a la vista el, ahora rojo,
agujero que apretaba y aflojaba en la nada.
Besando debajo de su oído y su perleado hombro, guío su polla a la entrada abierta y entró de
golpe. Wei Ying gritó una grosería sus manos hicieron puños en las sábanas debajo de ellos.

Abrumado por la estrechez del omega, se detuvo unos segundos, sintiendo esas paredes
tensarse y aflojarse a su alrededor, acostumbrándose a la intrusión.

Cuando Wuxian empezó a sacudir sus caderas, buscando más, salió lentamente hasta que solo
la punta de su monstruosa polla estaba dentro y entró de golpe, las pieles chocando y el
omega gimiendo entre quejidos.

Pronto encontraron un ritmo que les gustó a ambos, aún cuando el omega tenía las mejillas
húmedas.

El lubricante natural bajaba a borbotones cada vez que salía de su interior y humedecía las
sábanas y sus muslos, creando sonidos húmedos y chasqueantes.

Apresurando sus embestidas, dejó caer la torneada pierna al colchón y se encimó sobre el
cuerpo más pequeño, para poder embestir con más fuerza y rapidez. Apoyando una mano en
el colchón y la otra sobre la almohada a un lado de la cabeza de Wei Ying, jadeó disfrutando
del apretado calor húmedo que lo encerraba.

Siguieron haciendo el amor, ronda tras ronda pues el celo del omega estaba desatado al ser el
primero en ser complacido sin fines de procreación. Estando frente a frente, en su quinta
ronda, el omega apretaba la almohada entre sus pequeños puños mientras sus piernas
rodeaban y apretaban la cintura del alfa que seguía entrando y saliendo de él, con las frentes
pegadas y los labios jadeando sobre los contrarios compartiendo besos de vez en cuando,
besos llenos de saliva y mordidas; Wangji gruñó volviéndose a correr en el interior de su
madre mientras él se arqueaba gritando por el alfa que lo llenaba.

.
.
.
.
.

Siguieron teniendo sexo en sus celos, tanto del alfa como del omega, incluso fuera de ellos,
es más, en casa solían comportarse como una pareja de casados, importándoles poco que
fueran madre e hijo. El omega hacia la comida del alfa y este lo consentía y mimaba tanto
como podía.

Pasaron los años y el alfa se graduó de la universidad, empezó a trabajar en la empresa que su
padre le había heredado.

Gracias padre, pensó.

Sin embargo, no todo podía ir siempre tan bien ¿Verdad?

A pesar que el omega no salía mucho de casa más que para hacer compras o dar caminatas
relajantes, los celos del alfa se mantenían bajo control (la mayoría de las veces, si alguien
desaparecía de pronto, nadie tenía que sospechar de él) y su atención se mantenía fijada al
cien solamente en su omega, no le interesaba nadie más y dudaba que algún día eso cambiara.
Es más, ya tenía todo planeado para pedirle matrimonio a su Wei Ying.

Sin embargo, todo se fue a la mierda cuando una empleada de su empresa, su estúpida
secretaria que se creía la gran cosa por ser rubia y delgada, no paraba de intentar coquetear y
llamar su atención con burdos intentos de seducción. ¿O a eso le llamaba así? Su omega era
mil veces más sensual. Con una sonrisa y ya lo tenía a toda asta.

Sin importar cuantas veces la rechazara, ella simplemente parecía no entender e insistía
rayando en el acoso.

Más todo se fue al desagüe cuando tuvo el atrevimiento de ir a la mansión Lan.


Lastimosamente cuando llegó, no estaba el alfa que tanto deseaba ver, sino solo su madre. La
matriarca Lan, el omega Wei WuXian. Quién después de quedar viudo se había hecho cargo
de las empresas Lan, tanto como podía —ya que estaba graduado con honores en auditoría y
perito contador en administración de empresas, antes de que los Jiang decidieran echarlo—.

-Buenos días -saludó el amable omega, con una bella sonrisa en el rostro que incluso la
omega había quedado prendida-

-Ah... Buenos días -saludó nerviosa, estaba tratando con la madre de su amor platónico- ¿Está
Lan Wangji?

-¿A-Zhan? No, lo siento -se disculpó, reconociendo a la secretaria de presidencia que había
recién ingresado cuando el dejó las empresas en manos de su hijo- está teniendo un almuerzo
con su tío

-Oh... Bueno ¿Podría dejarle un mensaje?

-Claro -sonrió-

-Dígale que pasé a verlo, que tengo algo importante que decirle, soy Meng Li Zhao -se
presentó, queriendo golpearse por tardar en dar su nombre- ¿Podría decirle que teníamos una
cita ayer, en el restaurante Bichen?

-¿Q-qué? -preguntó confundido- ¿Es-estás saliendo con mi hijo? -trató de ignorar el dolor en
su pecho-

-Lo hago -mintió, tal vez su madre podría convencer a Lan Wangji de dar el paso con ella-
entonces ¿Le dirá?

-Si... Lo haré

-Gracias

Y sin más, se alejo de la propiedad.

Dejando al omega pensativo y con el corazón roto. ¿Su A-Zhan ya estaba haciendo su vida?
Suspirando, recordó la promesa que había hecho al inicio de su... Acuerdo. En cuanto el alfa
deseara terminar su... Relación, aceptaría por la felicidad de su hijo. No esperaba que para
entonces doliera tanto al amarlo más que como un hijo.

El resto de la tarde paso casi volando, apenas y sintió el tiempo por pensar en como sacar el
tema a colación sin que su hijo enloqueciera. Cada vez que mencionaba terminar su relación,
el alfa enloquecería y lo follaría hasta la inconsciencia.

-Estoy en casa, amor -escuchó que se anunció-

-Bienvenido -saludó desde lu lugar, notando como el Lan espero su recibimiento habitual
(que era besarlo con lengua y dejarse arrimar por la dura polla de su bebé, que parecía
despertar en cuanto lo olía) antes de congelarse al verlo serio y enseguida dejar sus cosas en
el suelo votadas y caminar a prisa hacia él-

Incándose frente a su omega, WangJi tomó sus manos entre las suyas más grandes.

-¿Pasó algo, amor?

-Hoy vino alguien a verte -dijo, hablando lentamente, tratando de ordenar sus ideas y sus
sentimientos dolidos-

-¿Aquí? -se enfureció al imaginar a alguien viendo a su omega tan como estaba vestido, con
pantalones cortos de cintura alta y una playera de cuello en v que dejaba a la vista esas
exquisitas clavículas y su núbil cuello, junto a un vistazo de su vientre- ¿Quién? ¿Por qué?

-Tu novia

-¿Qué?

-Se... -se detuvo para recordar el nombre, que entre tanto pensamiento oscuro, había
olvidado- Meng Li Zhao

-¿Quié... -entonces recordó quién era-

Esa desvergonzada, había tenido la osadía...

Se encargará de ella personalmente.

-No es mi novia bebé -intentó besar sus labios, más el omega giró el rostro evitandolo-

-Dijo que ayer tuvieron una cita, no llegaste, quiere volver a verte y decirte algo -informó
antes de levantarse del sofá y caminar unos pasos para alejarse-

-No ha habido una cita -respondió odiando que el omega lo rechazara-

-...

-Ni nada parecido, no somos nada, no hubo jamás nada


-¿Por qué me explicas, querido? -giró a verlo, sonriendo falsamente- eres lo suficientemente
grande para saber que hacer, sea cual sea tu decisión, te apoyaré, es mi deber como madre
¿No? -intentó bromear-

-¿Qué? -preguntó sin entender-

-¿Hm?

-¿Por qué querría a otra omega, cuándo te tengo a ti conmigo?

Frunciendo el ceño, Wei Ying analizó lo que Lan Zhan estaba diciendo. Su alfa se había
aplacado a su omega, rechazando a otros. Entonces lo entendió.

Si se alejaba, su alfa aceptaría la cercanía con otra posible pareja, una real, que pueda tomarse
de la mano en público y sin ser condenados por la sociedad.

Tenía que irse.

-No te preocupes por eso -habló, evitando decir lo que sus pensamientos habían acordado-
¿Quieres comer ya?

.
.
.
.
.

La conversación quedó pendiente, cortada de una vez. Wangji se sentía intranquilo, más no
sabía porque, su omega se estaba comportando como siempre, incluso le dejó hacerle el
amor, está vez más suave y lento.

Como si fuera una despedida...

Se quedó dormido abrazado a la espalda suave y perfumada con sus olores mezclados.
Ignorante de las lágrimas que Wei Wuxian derramaba en silencio.

A la mañana siguiente, después de despedirse e irse a trabajar, el omega corrió a empacar sus
cosas, escribió una nota y salió de la mansión.

Echó un último vistazo y se marchó sin dudarlo. Era por el bien de su hijo. Tenía que dejarlo
libre. Él solo era el omega al que se había anclado ante la soledad y la condición de ser solo
ellos dos siempre. Solo sería una carga a futuro. Su amor era prohibido. Si iba a amar a su
hijo, que lo hiciera como madre y nada más.

Ni siquiera con la muerte de su esposo había sufrido tanto.

Fue a la cabaña a las afueras de la ciudad, en medio de un bosque privado y cercado. Una
herencia de su difunto marido —que en realidad iba a ser destinada a la casa de vacaciones de
la prometida anterior de Qing Heng-Jun antes de su muerte, estaba al nombre del título de
señora Lan, no del nombre de alguien— que le había sido dada.
Estuvo ahí, aproximadamente dos días, antes de que su hijo regresará a su vida.

.
.
.
.
.

Wangji regresó de casa después de haber amenazado y despedido a la inútil de la secretaria


Meng. Satisfecho con su trabajo esperaba su recibimiento diario —que había sido
interrumpido ayer— sin embargo, nunca llegó.

Confundido y con una mala sensación apretándose en el pecho, caminó a la cocina, la


habitación, los baños, el jardín incluso, pero su omega no estaba.

Estúpidamente creyó que si no lo encontraba buscando lo haría gritando, la desesperación y


el miedo corriendo por su cuerpo y cegando su mente.

-¡Wei Ying! -le llamó, pues rara vez lo llamaba madre o mamá, había dejado de hacerlo desde
que se deshizo de su padre- ¡Amor!

De pronto un sentimiento de pánico estalló en su cabeza ante la idea de que el omega se


hubiera marchado por el incidente de ayer. Corrió a la habitación que compartían y revisó los
cajones y muebles, y confirmó su peor pesadilla.

Lo había dejado. Entonces notó que en la cama, había una nota blanca que había pasado
desapercibida por confundirse con el color de las sábanas blancas también.

Cuando la leyó, las lágrimas simplemente se desbordaron.

Se fue. Su omega lo dejó. Su Wei Ying, su amada madre.

Sollozó como nunca lo había hecho, las manos en puños arrugando la carta, se dejó caer al
suelo y limpió con furia su rostro. Entonces la sensación de tristeza y angustia cambió por
enojo y una rabia enloquecida que nubló su juicio.

-¿Crees que puedes deshacerte de mi, madre? -murmuró viendo la carta húmeda por las
lágrimas que habían caído-

Sonriendo de lado, con malicia, pensó.

-Parece que aún no entiendes que me perteneces quieras o no -gruñó- ¡No maté a mi propio
padre para que solo te vayas de mi lado! -rugió furioso-

Poniéndose de pie, caminó al baño para tomar una ducha, tenía que ir por el culpable de todo.
Esa perra se las pagaría.

.
.
.
.
.

Wei Wuxian estaba aspirando su alfombra en la sala, tarareando una canción, tratando de no
pensar en si su hijo estaría bien.

Cuando la puerta fue golpeada varias veces, casi con rudeza.

Confundido, caminó y la abrió levemente para revelar un par de ojos dorados, enloquecidos.

-¿Lan Zhan? -preguntó confundido-

-Madre -saludó sarcástico-

-¿Q-qué haces aquí?

-¿No puedo visitarte acaso? -cuestionó molesto- te he traído un presente

Y entonces lo notó, abriendo más la puerta vió a la mujer que lo había ido a ver hace unos
días, arrodillada en el suelo, llorando con las manos sujetando el puño que sostenía su cabello
rudamente.

-¡Wangji! -gritó en shock- ¡La estás lastimando!

Asustado viendo a los ojos castaños que ahora lo veían aterrados suplicando ayuda, dirigió su
vista a la de su hijo.

-Lo hago -dijo él, tranquilo- así como me lastimó tu estúpida decisión al dejarme, así como te
lastimó ella al mentir

-¿De qué estás hablando? -jadeó cuando Wangji sacudió la cabeza de la chica con fuerza,
haciéndola llorar más-

-Anda, dile en que mentiste

-Wangji, por amor a Dios, dejala ir...

-¡Silencio! -le gritó, callándolo de golpe, pues nunca le había gritado-

Lanzando a la omega hacia adentro de la casa, la mujer golpeó su frente contra el suelo con la
fuerza con la que fue arrojada.

-Oh Dios -sollozó, intentó acercarse para ayudarla, más el fuerte agarre de su hijo sobre su
brazo lo detuvo- ¡Me estás lastimando!

-¿Así? Espero que duela -gruñó contra su rostro- así como dolió que me abandonaras, cuando
yo fui el único que te libro del monstruo de mi padre

Los ojos de la chica se abrieron en shock, pues la historia de la muerte de Qing Heng-Jun era
conocida, y a pesar de ser encubierta por los Lan, las teorías nunca faltaban. Más porque el
omega en ese entonces apenas había sido visto fuera de casa, cuando después de su muerte
fue más observado en las calles o en salidas con su hijo.

-Y tú, zorra, no olvides que te he dado una orden -se acercó a la mujer que con debilidad
intento alejarse, mientras el omega era arrastrado por la fuerza del agarre- ¡Di la verdad! -
rugió molesto-

-¡Mentí! -lloró creyendo que así se salvaría- ¡Lo siento tanto! ¡Mentí! ¡Nunca hubo una cita y
tampoco estábamos saliendo! ¡Solo aproveché la oportunidad! ¡Perdón!

-¿Qué? -susurró confundido-

-¿Has oído? -sangoloteó su brazo- tu decisión ha sido estúpida y sin razón, has preferido
creer en una extraña que en mi

-Lo siento tanto -lloró asustado, su hijo nunca lo había tratado tan mal- creí que estaba
haciendo lo correcto, te negabas a salir con otras personas por mi... A ese paso jamás ibas a
hacer tu vida con un omega adecuado

-¿Adecuado? ¡Cállate! -le ordenó a la mujer que lloraba por piedad, que obedeció de
inmediato- ¿Que demonios quieres decir con adecuado? ¿Hacer lo correcto?

-¡Soy tu madre! ¡No puedo ser tu omega! -lloró, ignorando como la mujer abría los ojos con
horror- en algún momento me ibas a dejar por otro omega, uno con el que si pudieras
establecerse sin miedo al que dirán

-¿Qué idioteces estás diciendo?

-No son...

Girandolo, lo tomó por los dos brazos para conectar sus miradas.

-Cuando digo que eres mío, es porque es así, eres mi omega, me perteneces -gruñó apretando
su agarre, haciendo encogerse a Wei Wuxian- no voy a establecerme con un omega
“adecuado” ni voy a dejarte, tu a mi tampoco ciertamente

-P-pero...

-Escucha bien, madre -escupió la última palabra- eres mío, no maté a mi padre por nada, él te
tenía y se atrevía a despreciarte, tome lo que me corresponde

-¡Lan Zhan!

-¡Cállate! ¡Grabátelo en la cabeza, Wei Ying! Nací de tu jodido agujero, por lo tanto, es mío,
yo lo cojo, yo lo cuido, me pertenece -acercó su rostro al contrario, su respiración saliendo en
tirones calientes- ni tu ni nadie va a cambiar eso

-¡Son unos enfermos! ¡¿Te cojes a tu madre?! -gritó la mujer enojada- ¡¿Por eso me rechazas,
maldito loco?!
Girando a verla, Wei Ying se sonrojo y avergonzó, sabiendo que la chica sabía todo, ahora.
Mientras tanto, el Lan estaba tranquilo y serio.

-¡Es tu hijo! ¡Loco de mierda! ¡Matar a tu esposo para follar con tu hijo! ¡Dan asco! ¡Son...!

El sonido de un arma descargando un disparo silencio los gritos y empezó los sollozos
asustados, tanto del omega como de la mujer, que aterrada y horrorizada, veía su pierna
herida desangrarse.

-¡Oh Dios! -lloró al ver lo que hijo había hecho, sin pestañear si quiera- basta, Lan Zhan,
dejala ir, necesita un hospital -rogó-

-Piedad... -sollozó la omega-

-Sabe demasiado amor -rodeó la cintura de su amado, atrayéndolo a su cuerpo, evitando que
ayudará a la mujer- de aquí no puede salir

-P-pero...

-Piedad ¡Ayuda! -lloró- no diré nada, lo juro, me iré, no volveré a molestarlos jamás, piedad...
-suplicó-

-Hm... -fingió pensarlo- no

Y sin más, descargo el arma varias veces en la cabeza de la mujer. Wei Wuxian gritó aterrado,
su garganta desgarrándose por el llanto.

-No... -lloró- no, no -trató de soltarse del agarre del Lan- ¿Por qué...? Suéltame... ¡Suéltame!

-Basta -gruñó reforzando el agarre en la cintura del omega, dejando caer el arma al suelo-
deja de luchar

-La mataste ¡La mataste!

-Fue su culpa -declaro pegando sus cuerpos con las manos sujetadas fuertemente- no debió
entrometerse

-Es mi culpa -lloró-

-No lo es -acarició una mejilla húmeda- aunque tú decisión ha sido absurda, sirvió de lección
¿No, mi amor?

-No te crié bien, no deberías haber atentando contra tu padre, no contra esta mujer... Tú...

-Es parte de mi, corazón, es el amor Lan -beso los labios castamente, saboreando las lágrimas
que los manchaban- ¿No lo sabías? ¿Cuán profundamente aman los Lan?

-Basta...

-Te amo
-Basta -enpujó el pecho ajeno, sin fuerzas, débilmente-

-Te adoro

-Por favor...

-Te deseo

-Eres un monstruo como tu padre... -se rindió en empujar, dejándose abrazar por los fuertes
brazos de su hijo-

-No -murmuró contra su hombro- soy mejor

Entonces, tomó los labios ajenos entre los suyos con rudeza, forzando su lengua a entrar en la
boca del omega y lamer profundo. Importando poco el cadáver a un lado de ellos, Lan
Wangji mordió y chupó la lengua ajena, haciendo gemir al omega, lo levantó de la cintura y
lo cargo como koala, las largas piernas de Wuxian rodearon su cadera y lo llevó a la
habitación que el omega ocupaba.

Lo dejó caer en la cama y entre besos y mordidas arrancó toda su ropa y se desnudó él mismo
también, sin comprobar si estaba lo suficientemente húmedo, tomó algo de la mancha que
Wei Ying decretaba y acarició su venosa erección un par de veces antes de entrar de golpe
hasta el fondo.

Wei Ying gritó y dejó caer su cabeza contra el colchón. Volviendo a salir dejando solo la
punta dentro, golpeó sus caderas contra las firmes nalgas, golpeando fuertemente sus bolas
contra la entrada estirada y enrojecida.

Las pieles tronaban al chocar por la fuerza con la que penetraba, la cama de madera golpeaba
la pared con cada empujón y el cuerpo núbil de su amor rebotaba con cada embestida.

Gruñendo, forzó su cadera a ir más duro, sus manos apretando los muslos y las nalgas gordas
dejando moretones y cardenales que asustarían a cualquiera. Bajó su cabeza al pecho ajeno y
chupó los pezones como lo hacía cuando era un niño, mordió y estiró tanto como pudo,
enrojeciendo e hinchando el botón.

-Duele... -sollozó- mi amor... No tan... ¡Ah! ¡Ah!

-Eres mío

-¡A-Zhan!

-Me perteneces

-¡Si!

-Dilo -ordenó con una embestida especialmente ruda- di a quien perteneces omega

-¡A ti alfa! ¡A mi bebé! ¡Mi A-Zhan!


Gruñendo excitado, siguió golpeando duro y rápido, la entrada del omega se sentía
especialmente sensible y al rojo vivo. Su punto dulce siendo abusado sin parar lo tenía
rodando los ojos hacia atrás y babeando, mientas chorros de semen brotaban sin parar de su
polla y de escurridizo de su chocho.

-Vas a ser mi esposo

-¡Ah! ¡Dios! ¡Si, si!

-Vas a ser mi omega ¿Te gusta eso, madre?

-¡Si amor! ¡Lo que quieras! -lloró-

Sin pedir permiso o dar señales de lo que haría a continuación, bajó su rostro al de su omega
y mordió su glándula aromática, justo sobre la anterior de su padre, que estaba por
desvanecerse, dejando una nueva, sangrante e hinchada.

El vínculo pronto se afianzó y la sangre fue lamida por el alfa que estaba entrando en calor.
De inmediato dejó descubierto su cuello y su Wei Ying regresó la mordida terminando de
formar su unión. De inmediato, ambos se corrieron, su interior siendo manchado por el
caliente semen de su hijo.

Para cuando llegó la noche, el omega estaba dormido de lado, acurrucado en forma fetal. Su
cuerpo lleno de marcas moradas y rojas, mordidas en ambos lados de su cuello con algo de
sangre aún y sus manos y muslos con cardenales en forma de manos.

Sentado a un lado de la cama, viendo su obra maestra, el Lan sonrió y tomó su teléfono, tomó
algunas fotos y después llamo a su abogado, necesitaba arreglar algunos asuntos.

.
.
.
.
.

Arregló todo lo necesario para poder casarse con su madre, borrando su nombre como su
progenitor y dejándolo como su prometido-futuro esposo.

Arregló lo necesario para poder trabajar desde casa, en la cabaña a fueras de la ciudad,
estando feliz de que el omega solo se haya aislado, ahora realmente serían solo ellos dos. No
quería dejar solo a Wei Ying y que este decidiera dejarlo otra vez. No más.

Arregló lo necesario para deshacerse del cuerpo de la omega molesta y encubrió su


lamentable muerte.

Para asegurar que sería solo ellos dos siempre, hizo que el omega firmara el acta de
matrimonio y después lo llevó a un centro de salud omega para esterilizarlo.

No quería terceros que le robaran la atención de su madre y menos cuando sabía que el bebé
probablemente naciera con algún... Defecto.
El omega estuvo de acuerdo. No quería traer a alguien así a este mundo.

Ya casados, aislados de todos y viviendo felices sin interrupciones en su día a día, Wangji al
fin pudo decir que tenía todo lo que soñó desde pequeño, junto a su omega 18 años mayor.

Mientras tanto, despertándose por la mañana, con su alfa pegado a su espalda como pulpo —
no importaba que calor hiciera, Wei Wuxian se trataría de alejar de su esposo pero éste le
seguiría siempre abrazándolo o pegándolo a su cuerpo— sonreiría feliz, no tenía más que
hacer. No arriesgaría la vida de otra persona y tampoco sacrificados más sus sentires.

-Buenos días, mi amor

-Buenos días, alfa~

-¿Te he dicho que te amo?

-Hm -rió alegre- mamá te ama, también

-Bien -beso su mejilla varias veces, desde atrás- debe seguir así siempre
Extra
Chapter Summary

Tío Lan Qiren se entera de todo.

Chapter Notes
See the end of the chapter for notes

Lan Qiren se había sorprendido cuando se enteró de la muerte de su hermano mayor, sin
embargo, ver el rostro golpeado de su cuñado le había dado una leve sospecha de lo que
pasaba.

El consejo Lan lo convenció de encubrir la reputación de su hermano. E ignorar la realidad


del omega.

Su hermano era... Despreciable aparentemente. Qiren se lo esperaba después de la muerte de


su anterior prometida, cuando se volvió más frío y desalmado.

Sin embargo, jamás pasó por su mente lo que realmente había tras de escena.

Qiren se sorprendió cuando su sobrino decidió mudarse a las afueras de la ciudad con su
madre, el que hayan estado viviendo juntos todos estos años no le había dado ninguna señal
de alerta, creyendo que solo eran madre e hijo dándose apoyo.

Pero ver los grandes retiros de la inmensa fortuna Lan que Wangji había hecho lo hicieron
sospechar. ¿Por qué su sobrino necesitaría servicios de limpieza?

Indagó más y más, siguió a Wei Wuxian y a Lan Wangji, entonces empezó a notarlo.

Esos dos no se comportaban como madre e hijo.

Parecían más un a pareja de recién casados, todo el tiempo melosos, dijo el detective.

Y cuando descubrió que Wangji había alterado su acta de nacimiento y que se había casado
repentinamente, entendió todo.

Se habían casado. Estaban en una relación incestuosa.

Horrorizado, creyó que el omega estaba perturbando la mente de su sobrino. Llegó de


improvisto a la cabaña a las afueras de la ciudad esperando ver al omega sonreír en venganza
o algo perverso.
No esperaba ver a un omega asustado de verlo, a su sobrino disgustado con su visita y
claramente celoso de cada acción que realizara cerca del de ojos grises.

¿Qué demonios...?

-Creo que se acabó el vino, A-Zhan ¿No irías por más a la ciudad?

-Tío no bebe licor -refutó, negándose a dejar solo a su omega-

Qiren entendió que el omega quería alejar al alfa y decirle algo, así que le dió el beneficio de
la duda y habló.

-De hecho, me gustaría probarlo esta vez

Su sobrino lo vio con los ojos entrecerrados, augurando dolor si hacia algo contra el omega.
Giró a ver a su madre y una silenciosa conversación ocurrió entre ambos.

Al final, el alfa asintió y salió de la cabaña, a los segundos escucharon el auto arrancar y
partir.

Con un suspiro, aliviado, el omega se relajó.

-¿Qué está pasando aquí, Wuxian? Será mejor que tengas una buena explicación y no sea lo
que estoy pensando o...

-Lamento decepcionarte entonces, es justo lo que estás pensando

-¿Qué?

-Crees que él y yo estamos en una relación... No familiar ¿No? Es así

-Te atreves... -gruñó horrorizado- has corrompido a tu hijo

-Tal vez, sin embargo, nunca fue mi intención al inicio...

-¿De qué demonios hablas?

-Yo...

Entonces procedió a contarle todo, y fue especialmente claro en la facilidad con la que su hijo
mataba familiares sin remordimientos.

-A su propio padre -lloró- no derramó una sola lágrima ese día, ni siquiera quiso que
asistiremos al funeral

-...

-Y esa pobre mujer... Tan asustada y... Mi hijo... Asustada de mi bebé...

Sin palabras que pronunciar, Qiren estaba en shock al saberlo todo. Nunca fue el omega,
siempre fue el alfa el que corrompió la inocente relación maternal que tenían.
Y ahora, incluso cuando el omega había instado marcharse, la vida de más personas se había
cobrado. Ahora parecía tan asustado de irse.

-Te ayudaré, te sacaré del país sin que él lo sepa

-Me encontrará -se limpio las mejillas y la nariz con un pañuelo- no importa a donde vaya,
siempre sabrá dónde buscarme

-No puede...

-Qiren -lo llamó, completamente serio- él sabe todo de mi

-...

-Una vez, hace unas semanas -habló- estábamos cenando, en silencio los dos, el acababa de
regresar a mi y yo estaba planeando como alejarlo y... Acabar esto

Su mirada estaba sobre sus manos en su regazo, que jugueteaba con el anillo de la matriarca
Lan, que hacia par con el anillo del patriarca Lan que (aunque una vez lo llego su padre)
ahora lo usaba el mismo Wangji.

-Sin decirle absolutamente nada, de alguna manera el supo en que pensaba, solo dijo “no
puedes huir de mi, no puedes dejarme”

-¿Qué...?

-Sin decirle nada -rió sorprendido entre lágrimas- él simplemente lo supo y... Temo que haga
algo estúpido de nuevo si lo dejo, además, no puedo hacerlo más

-¿Por qué no?

Y bajando levemente el cuello alto de su camisa, dejó ver las marcas que lucían en sus
glándulas aromáticas y cuello.

Moradas y rojas, unas más frescas que otras. Estaba reclamado. Muy obviamente.

-Ya veo...

-Las renueva todos los días...

-Lo lamento tanto -se disculpó el beta- por toparte con una familia tan podrida como los Lan

-No te preocupes, mejor yo que otro inocente omega, además, realmente no estoy tan forzado
como aparenta

-¿No lo estás? -cuestionó molesto, creyendo al omega en negación-

-No, yo lo amo -conectó sus miradas, justo a tiempo cuando el alfa regresó con una botella de
vino perfectamente empacada en la mano y un rostro serio e indiferente- y él me ama a mi -
finalizó con una sonrisa tranquila-
Parándose detrás del omega que estaba sentado en el sofá, Wangji posó una mano sobre el
delgado hombro de Wei Ying y habló, viendo fijamente a su tío.

-Espero sepas actuar correctamente, tío, la discreción será aceptada

-¿Tengo otra opción acaso? -declaró tajante-

-No, es una advertencia, entre mi esposo y yo no hay... Secretos ni obstáculos

-Supongo que no...

-Mn

-Entonces, me retiro -se despidió, poniéndose de pie, viendo al omega que aún sonriendo, lo
veía con nerviosismo- tal vez venga a visitarlos pronto

-Eso no será necesario -habló rápidamente, no dejando que el omega contestara- sin embargo,
apreciamos su preocupación

-Seguro

Y con una última mirada a Wuxian, salió de la vivienda hacia su auto, ya adentro espero unos
segundos para ver si notaba algo raro, pero nada pasó. Arrancó su auto y salió rumbo a la
carretera.

Dentro de la casa, el alfa se arrodilló frente al omega en el sofá y tomó sus manos entre las
suyas, besando devotamente los nudillos.

-Wei Ying, no sé que planeas al decirle al tío, pero espero no hayas puesto en peligro su vida

-Habría estado en peligro si no le aclaraba las cosas ¿No? No creo que quisieras que se
hubiera entrometido

-Mm... -tarareó olfateando las elegantes manos, más pequeñas que las suyas- omega
inteligente

-Alfa tonto -bromeó golpeando la nariz con un dedo- ¿Has traído el vino? Realmente se
acabó y deseo un poco

-Mn, te lo serviré

Y levantándose camino a la cocina, siendo seguido por la tierna mirada del oji-gris.

Chapter End Notes

Gracias por leer, espero hayas disfrutado.


End Notes

Si leíste hasta aquí, espero hayas disfrutado.

Please drop by the Archive and comment to let the creator know if you enjoyed their work!

También podría gustarte