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Gestion Educativa Dimenciones

La gestión educativa implica cuidar los intereses de la comunidad escolar, considerando a alumnos, padres y la sociedad en general como destinatarios de su acción. Se reconoce la importancia de una gestión integral que articule las dimensiones pedagógicas, organizativas, administrativas y comunitarias para mejorar la calidad educativa. Además, se enfatiza la necesidad de liderazgo y la profesionalización de los actores educativos para implementar cambios significativos en el sistema.

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Gestion Educativa Dimenciones

La gestión educativa implica cuidar los intereses de la comunidad escolar, considerando a alumnos, padres y la sociedad en general como destinatarios de su acción. Se reconoce la importancia de una gestión integral que articule las dimensiones pedagógicas, organizativas, administrativas y comunitarias para mejorar la calidad educativa. Además, se enfatiza la necesidad de liderazgo y la profesionalización de los actores educativos para implementar cambios significativos en el sistema.

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GESTIÓN EDUCATIVA

VISIÓN QUE ORIENTA LA GESTIÓN EDUCATIVA PARA LA MEJORA DE LA CALIDAD DE LA


EDUCACIÓN
1. Definición
Gestión significa, en su sentido etimológico, cuidar los intereses ajenos con el mandato de su
dueño. El término se remonta al derecho romano e indica que para que haya gestión es necesario
que el gestor actúe por cuenta de otro con intención de hacerlo y no creyendo hacerlo en su propio
nombre.
En el caso de la escuela y en el marco de esta definición, es conveniente preguntarnos: ¿de dónde
proviene su mandato? Del Ministerio, de los padres o de la sociedad civil en su conjunto? Por otra
parte, ¿qué “asuntos” gestiona: la administración, la tarea de los docentes, los aprendizajes de los
alumnos?
Frente a estos planteos es importante aclarar que durante mucho tiempo se sostuvo que el
“mandatario” de la escuela era el Estado, el Ministerio o el director. Actualmente, en cambio, se
reconoce que las instituciones educativas deben responder con su propuesta formativa a los
verdaderos destinatarios de su acción, o sea, a los alumnos, padres, egresados, organizaciones del
medio y de la sociedad en general, ocupándose no sólo de los aspectos administrativos, sino
también de las dimensiones pedagógicas que operan como condición para el logro de las metas de
aprendizaje.
En consecuencia, el director o el equipo de conducción deberán incorporar y articular tareas y
decisiones que respoden a los diferentes aspectos de la institución, a fin de lograr una gestión
integral y no parcial de la misma. Trabajar de este modo significa que el equipo de conducción
asume la visión de la gestión escolar considerando sus necesidades y condicionamientos, operando
en y desde la escuela para el cambio cualitativo. Ello requiere actuar junto a los equipos docentes,
en un trabajo colaborativo y organizado que sitúa la gestión y sus protagonistas en condición de
liderazgo.
Para encarar estas funciones es preciso adquirir nuevas competencias profesionales. Analizaremos
a continuación los componentes que se encuentran implícitos en la tarea de gestión.
La Gestión Educativa se reconoce por ciertas características que se aplican a todos los niveles del
sistema educativo. Estas características son:
Definición explícita de las tareas y responsabilidades que le cabe a cada nivel del sistema educativo
(central, intermedio y escolar)
· Un grado de equilibrio deseable entre estos niveles de modo que se faciliten participación y
autonomía, cooperación horizontal, liderazgo y responsabilidad.
· Profesionalización de la acción de la escuela y de los otros niveles del sistema educativo
fortaleciendo:
 La capacidad política y técnica para la implementación del cambio.
 La introducción de nuevas prácticas de planificación y de gestión.
 El establecimiento de criterios y pautas nacionales, provinciales e institucionales para el
relevamiento de la información y la evaluación de los procesos y resultados educativos.
 El diseño de nuevos modelos de seguimiento de las actividades locales e institucionales con
el empleo de los recursos provenientes de las nuevas tecnologías de la información y la
comunicación.
 La creación de nuevas condiciones para ofrecer más y mejores aprendizajes.

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 El desarrollo de políticas y acciones enfocadas a disminuir las desigualdades.
 La generación de una política de fomento de innovaciones educacionales.
En el ámbito de la escuela, la Gestión Educativa es una concepción global que permite y posibilita:
a. Captar la realidad institucional de forma global y en el marco de su propio contexto, de manera
democrática y participativa pues comprende al conjunto de los integrantes de la comunidad
educativa.
b. Establecer un plan de acción (PEI) compuesto por acciones sistemáticas, coordinadas e
integradas lo que facilita ver en un todo las dimensiones pedagógica, administrativa, organizativa y
comunitaria, sin perder de vista que la dimensión pedagógica (PCI) es el marco de referencia de las
demás dimensiones.
c. Reconocer que la misión educativa de la escuela está focalizada en sus destinatarios y en el logro
de más y mejores aprendizajes para ellos.
d. Alcanzar como finalidad el logro de la calidad de la educación con equidad.
e. Analizar las prácticas y generar cambios en la cultura institucional.

2. DIMENSIONES DE LA GESTIÓN EDUCATIVA


La Gestión Educativa reconoce cuatro dimensiones básicas para su realización:
a. Dimensión Pedagógica
b. Dimensión Organizativa
c. Dimensión Administrativa
d. Dimensión Comunitaria

a. Dimensión Pedagógica /curricular


Es el componente más relevante ya que es el que le da sentido y encuadre a la función de la
escuela. Hace referencia al conjunto de propuestas y prácticas de enseñanza y de aprendizaje
esenciales para alcanzar los objetivos que la institución pretende alcanzar y que exige la sociedad.
La propuestas se explicitan y formalizan a través de proyectos producidos desde los diferentes
actores de la institución (proyecto curricular institucional y de aula). En ellos se establecen y
definen los contenidos de enseñanza, su organización y secuenciación, los recursos y estrategias,
los criterios y formas de evaluación.
Gestionar esta dimensión o dicho de otro modo, llevar adelante la gestión pedagógico-curricular
implica entonces enfatizar la función que debe cumplir la escuela, es decir, la transmisión de
saberes y conocimientos a todos los alumnos, de la mejor manera posible, adecuando las
propuestas a sus intereses y necesidades, y garantizando calidad y equidad en los aprendizajes.
Resulta necesario reflexionar acerca de cómo se gestiona esta dimensión en cada realidad escolar,
es decir, qué propuestas de enseñanza y qué prácticas se promueven mientras, al mismo tiempo, se
atienden las necesidades y se busca mejorar las condiciones del aprendizaje.
En términos generales se recomienda que los proyectos de enseñanza se orienten al desarrollo de
aprendizajes significativos y relevantes que faciliten no tan sólo el ingreso del alumno a la escuela
sino también su permanencia, progreso y egreso de la misma en tiempo oportuno.
Los procesos de formación continua, cuando se orientan a replantear estas cuestiones básicas de la
misión docente, posibilitan profesionalizar su función y abordar enfoques superadores de la tarea
pedagógica.

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En síntesis, la dimensión pedagógico-curricular alude a la función principal de las escuelas, es decir,
la enseñanza, así como también a las actividades de formación docente continua que desarrollan
los directores y docentes, como instancias que retroalimentan la práctica educativa.
Con esta breve delimitación conceptual ya podemos tener una clara idea del modo cómo se ocupa
la GE de la dimensión pedagógico-curricular. Ahora procuraremos presentar una idea más clara de
sus dos elementos esenciales:
1. El Proyecto Curricular Institucional: requiere instalar procesos de elaboración, aplicación y
seguimiento de cada uno de sus elementos.
Dichos elementos son:
a. Los objetivos para cada ciclo y /o año.
b. Los contenidos de enseñanza: son el resultado de un proceso de selección en el que se establece
qué conocimientos, dentro del universo de saberes (culturales, disciplinares, del arte, del deporte,
etc) son relevantes y prioritarios, en articulación con el contexto de la escuela.
c. La propuesta pedagógica en la que es posible identificar diversificación de las estrategias de
enseñanza en relación a las diferentes disciplinas y/o áreas (espacios curriculares) lo que favorece
un acceso a los aprendizajes significativos, por múltiples vías y adecuadas a diferentes posibilidades
individuales.
d. Los recursos didácticos al servicio del aprendizaje y la enseñanza.
e. El programa de evaluación formativa que asegura el monitoreo respecto del modo como los
estudiantes van aprendiendo y logrando los aprendizajes considerados básicos y relevantes.
f. El modo como se atienden las Necesidades Educativas Especiales junto a la explicitación de las
pautas que rigen en la escuela para atender la retención de la matrícula y el logro de una mayor
calidad educativa.
El segundo elemento de la dimensión pedagógico-curricular es:
2. La capacitación o formación continua de los docentes, la que supone acrecentar las
competencias profesionales de directivos y docentes a partir de la reflexión sobre la práctica
cotidiana y del aporte de saberes externos, en un clima de respeto y colaboración. La formación
continua supone entonces:
 Conformar Equipos de Gestión y Equipos de trabajo colaborativo, centrados en la reflexión
acerca del saber y la práctica pedagógica.
 Desarrollar diferentes actividades de capacitación, actualización y perfeccionamiento en
servicio.
Las instituciones que brindan formación docente y capacitación debieran vincularse para construir
de manera conjunta proyectos de formación continua, adecuados a las necesidades y prioridades
de los directores y docentes, en economía de esfuerzos y empleo de recursos.

b. Dimensión Organizativa /operativa


Constituye el soporte de la organización de la escuela ya que articula el funcionamiento de las
personas y de los equipos de trabajo.
¿Cuál es la clase de organización que favorece el logro de la calidad educativa? Sin duda, aquella
que facilita:
· La circulación y la apropiación de conocimientos.
· La transmisión de valores y la construcción de actitudes y comportamientos favorables a una
convivencia democrática y participativa.
· El trabajo en equipo.

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· El desarrollo de proyectos específicos y la elaboración de respuestas creativas.
El trabajo por proyectos específicos tiene una larga tradición en la historia de la pedagogía. El
proyecto, como modo particular de organizar la vida de la escuela, tiene el sentido de promover
que los docentes aborden los problemas a través de formas de trabajo cooperativas, basadas en el
tratamiento de la información, en el establecimiento de relaciones entre los hechos, conceptos y
procedimientos.
Como los proyectos deben comenzar por el enunciado de temas o problemas concretos, ello ayuda
a que se aborden preguntas genuinas, surgidas de aspectos de la realidad que, a la vez, desafían a
los docentes en su capacidad para responder con propuestas de factible aplicación. En este sentido,
el proyecto proporciona el marco que convoca a la interrogación en equipo ofreciendo la
oportunidad de dotar de un significado común y compartido a los acontecimientos de la realidad
circundante.
Identificar y seleccionar un problema, organizar el trabajo, distribuir el tiempo y las tareas a
realizar, buscar, seleccionar y tratar la información, distinguir lo esencial de lo anecdótico, adquirir
las habilidades para usar medios y recursos diferentes, llegar a conclusiones, plantear nuevas
preguntas, constituyen un modo de gestionar los asuntos organizativos de la escuela.
Son parte de esta dimensión organizativa:
 La administración del tiempo y el espacio institucional.
 La resignificación y contextualización de las competencias educativas prioritarias que se
establecen desde las políticas educativas y su incorporación en el proyecto institucional de
la escuela.
 La definición de las condiciones que la escuela brinda al alumno para el ingreso, evolución y
egreso de la misma y la asunción de un compromiso colectivo referido a dicha definición.
 El mejor aprovechamiento y coordinación de los recursos y del potencial humano.
 La construcción de un ambiente de trabajo democrático, cooperativo y participativo que
facilita la comunicación y el logro de un clima de convivencia necesario para el
establecimiento de rumbos compartidos y sólidamente establecidos.

c. Dimensión Administrativa / financiera


La dimensión administrativa hace referencia a la previsión, distribución y articulación de los
recursos; a la coordinación y articulación de las personas que integran la institución; y al diseño de
mecanismos de control del cumplimiento de las normas establecidas desde los diferentes niveles de
gobierno del sistema y de las que se acuerdan en la institución. Ciertamente, es un modo de
imaginar y/o representarse el futuro de manera que sea factible anticipar metas, acciones y
recursos.
El aprovechamiento pedagógico de los recursos y la infraestructura, la generación de nuevas
propuestas de enseñanza, la elaboración de estrategias encaminadas a la recuperación de matrícula
y la retención, requieren un dinamismo para cuyo logro se hace impostergable ampliar los
márgenes institucionales de decisión y acción.
Por ello, para desenvolver plenamente la GE es muy importante que el componente administrativo
se halle integrado al conjunto global de todos los aspectos de la escuela.
Sin embargo, este tipo de administración no puede decretarse ni transferirse. Debe construirse en
cada escuela a partir de su problemática y la disponibilidad de los recursos existentes. ¿Cómo llevar
adelante esta clase de gestión escolar? Veamos a continuación algunas sugerencias.
 Apuntalando el fortalecimiento institucional, esto es, construyendo su autonomía.

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 Entendiendo que la dimensión administrativa y financiera precisa una conducción orientada
a la problemática central de la escuela y a sus destinatarios.
 Reconociendo los límites y alcances de los modos tradicionales y ya conocidos de hacer y
resolver la administración de la escuela.
 Comprendiendo que la escuela puede gestionar y administrar sus recursos y construir
modos de organización singulares y adecuados a los mismos.
 Construyendo una nueva cultura común para resolver los asuntos de gestión escolar.
 Desarrollando equipos docentes con alto compromiso en el trabajo colaborativo.
 Profesionalizando los equipos de conducción educativa.
d. Dimensión Comunitaria/ productiva
Este aspecto refiere específicamente a la vinculación de las escuelas con otras asociaciones,
instituciones, empresas, y otras organizaciones de la comunidad, con el objeto de articular tareas,
actividades y actores y construir proyectos conjuntos.
Para ello es necesario que la escuela y su gente traspase los muros de la institución y abra sus
puertas a la comunidad, con la intención de cooperar, participar y aprovechar lo que las diferentes
instituciones de la zona ofrecen.
Las relaciones que las escuelas establezcan con la comunidad podrían promover la constitución de
redes integradas por personas y organizaciones que demuestren intereses y necesidades comunes.
Pero no es fácil establecer esta trama relacional pues exige conocer el territorio que circunda la
escuela, participar en los eventos y proyectos que se imparten en la sociedad local, generar
espacios de involucramiento progresivo e inclusivo. En otras palabras, se trata de que la escuela
pueda abrazar el medio local, valiéndose tanto de sus propias posibilidades y necesidades tanto
como de las del entorno
Significa mantener una actitud de disponibilidad de modo que sea factible captar oportunidades y
beneficios que deben ser razonablemente evaluados respecto de los riesgos y amenazas que
representa todo nuevo hecho o relación. Implica, en síntesis, ser en y para la comunidad.
¿Cómo hacerlo? A continuación proponemos algunos ejemplos.
 Incorporar y recuperar los saberes de las familias de la comunidad educativa y de la cultura
local del entorno.
 Organizar y participar en charlas y /o eventos sobre educación sanitaria, seguridad vial,
cuidado del medio ambiente integrando a padres, instituciones intermedias y autoridades
locales.
 Prever en el año, por ciclos y/o cursos o disciplinas, por lo menos una actividad de impacto
social que involucre a la escuela en la comunidad (intervención en la resolución de
problemas ambientales, sanitarios, productivos, etc., realización de acciones solidarias,
entre otras, etc.)
 Diseñar y gestionar proyectos de pasantías para alumnos y docentes.
 Reorganizar y/u organizar las Asociaciones Cooperadoras y/o Fundaciones, etc. para
potenciar el desarrollo institucional
 Generar espacios de comunicación con los miembros de las asociaciones de apoyo
integrándolas al Plan Educativo institucional.
 Establecer redes que permitan interacciones constantes, flujos de información,
complementaciòn de esfuerzos y apoyos recíprocos con las organizaciones de la comunidad.

3- COMPONENTES DE LA GESTIÓN EDUCATIVA

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Para desarrollar la nueva concepción de GE es preciso reconocer cuáles son las capacidades que
precisan los actores en los niveles central (Ministerio), intermedio (Supervisores) y locales (Directivo
Escolar) y los equipos docentes. En este orden de ideas, pareciera que recurrir al enfoque de
competencias nos facilitará la comprensión de esta nueva profesionalidad.
El concepto de competencia alude a las representaciones, los conocimientos, las capacidades y los
comportamientos apropiados para resolver los problemas de un ámbito profesional definido en un
contexto dado. Así, asumimos que es competente aquella persona que puede realizar una actividad
profesional identificable, resolver dificultades, atender a las necesidades de sus destinatarios,
dependientes o colegas y desarrollar soluciones o respuestas en el momento oportuno.
Entonces: ¿cuáles son las capacidades, comportamientos, conocimientos que deberían desarrollar
los diferentes actores que integran el sistema educativo?
Se reconocen tres:
· Liderazgo
· Pensamiento reflexivo
· Aprendizaje institucional

1. Liderazgo
Una persona que ejerce liderazgo se caracteriza por ser emprendedora, activa y dinámica,
esencialmente, por estar al servicio de los demás y dispuesta a resolver situaciones problemáticas o
conflictivas.
Sin embargo, no debiera entenderse que esta es una cualidad tan sólo individual porque también
puede hallarse en grupos integrados bajo una finalidad común. De hecho, se conoce que las
escuelas logran más y mejores metas educativas cuando han logrado establecer un equipo
colaborativo para liderar el cambio. Por ello hablamos de liderazgo directivo o conducción liderada
por el equipo docente, porque entendemos que en esta dirección pueden encaminarse las acciones
de la gestión educativa que busca la calidad de la escuela.
Para ejercer liderazgo es necesario:
a. Identificarse con el mandato social de la escuela, lo que se traduce en un obrar concreto e
identificable por los siguientes rasgos:
· Compromiso con su tarea de liderazgo y promoción social.
· Responsabilidad y eficacia respecto de la educabilidad de los alumnos, que son los auténticos
mandatarios de la labor directiva.
· Definición y desarrollo de proyectos elaborados por quienes ocupan cargos de conducción o
coordinación.
b. En el caso de los equipos de conducción, a ellos les es propio abarcar todas las funciones
inherentes a su rol. En concordancia con las dimensiones de la gestión, los directores no sólo
deberían realizar tareas vinculadas a lo administrativo sino que es fundamental que se involucren
en la dimensión pedagógica. Por lo tanto, también deberán llevar a cabo actividades de apoyo al
trabajo de aula, coordinar las actividades académicas y organizar el trabajo en equipo.
Pero en esta visión ampliada, a la conducción educativa le corresponde adquirir capacidades como
las siguientes:
· Visión, esa porción de la vida institucional que hace posible identificar la escuela como propia
porque define lo que se quiere que sea su escuela, y se comparte y acuerda con los demás
miembros.

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· Liderazgo pedagógico, que se manifiesta en conocer y saber los procesos que se desenvuelven en
el aula y en la posibilidad de asistir a los maestros en la capacitación en servicio. En efecto, una de
las tareas primordiales del equipo directivo se refiere al seguimiento, planificación y apoyo a la
labor docente. La gestión pedagógica del equipo directivo, pareciera ser una de las características
fundamentales de una gestión escolar exitosa. En los casos que los directores asumen el rol de
orientadores, posibilita que los docentes compartan sus inquietudes con el director y soliciten su
ayuda. De este modo, el director es percibido como un referente significativo que brinda apoyo
para cumplir sus funciones y, en ningún caso como un inspector/evaluador de su trabajo.
· Equilibrio en las tareas cotidianas, entre las que refieren a la administración y las netamente
pedagógicas.
· Gestión pedagógica, que implica ejercerla en forma permanente y no tan sólo a los efectos de
supervisar o controlar el desempeño de los docentes.
· Responsabilidad sobre los asuntos globales de la escuela, donde la evaluación constituye el
reaseguro del sostenimiento de la calidad.
· Relación con la comunidad. Al respecto, debe considerarse, que, en las escuelas que trabajan
bien, el rol de atención a la comunidad es ejercido por los directivos, sin que ello implique
negligencia o desatención a la función pedagógica.
c. Elaborar compromisos para el logro de la educación y la equidad social.
La escuela, como institución, necesita que los responsables o los que colaboran con su gestión
produzcan o retomen iniciativas y acciones que le devuelvan el sentido a las prácticas educativas en
torno a una escolaridad exitosa.7
d. Alcanzar una gestión autónoma para la escuela.
Es evidente que uno de los principales responsables de la autonomía en las escuelas es el equipo de
conducción. Los espacios de autonomía que existen en las escuelas que trabajan bien generalmente
han sido construidos por el director y a su vez son posibles gracias a la legitimidad que le otorga la
existencia del Plan Educativo Institucional. Así es como se ha ido creando un clima favorable a la
gestión escolar mediante la metodología de proyectos específicos a cargo del equipo docente. Esta
modalidad de gestión de escuelas abre un espacio fuertemente orientado hacia una mayor
responsabilidad sobre la acción escolar.
Formar al director para que asuma con todo el rigor y con responsabilidad la conducción de un plan
institucional colectivo constituye una alternativa concreta para promover una gestión autónoma, en
la que el "deber ser” institucional se convierta en objetivos, acciones y resultados concretos a ser
evaluados y monitoreados.
e. Concebir la escuela como una organización que debe gestionar recursos de manera efectiva
El apoyo al trabajo docente supone que el director contribuya con materiales didácticos o cualquier
otro recurso para la motivación de los alumnos o para la experimentación en el aula o fuera de ella.
El director tiene la responsabilidad de gestionar y administrar los recursos en tiempo y forma para
apoyar el trabajo pedagógico de los docentes.

2. Pensamiento reflexivo
Requiere el desarrollo de otras capacidades como son: la abstracción, el pensamiento sistémico e
integral y la experimentación.
· La capacidad de abstracción facilitará al director y/o docente extraer los datos de la realidad para
reconstruirlos en un campo conceptual que posibilite procesos de descripción, análisis, síntesis y
explicación. Todo lo que acontece en la escuela debe ser reconocido como algo más que “esto que

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me está pasando a mí ahora”. Sólo de este modo es posible identificar variables e intervenciones
oportunas basadas en el conocimiento acumulado y en opiniones informadas y de especialistas.
Este “despegue” de la situación cotidiana también es requisito para facilitar la reflexión sobre el
propio hacer, en docentes y en directivos.
· El pensamiento sistémico e integral: es una consecuencia de la abstracción ya que no sería posible
identificar y comprender el funcionamiento de la escuela y sus dinámicas a partir de componentes
aislados.
Ya que la escuela es una unidad dinámica y una organización compleja, en la que: conviven
personas con diferentes niveles de pertenencia e intereses, se despliegan prácticas diversas; se
conforman culturas, tradiciones, visiones; se desatan conflictos, se ejercen diferentes roles, etc. Por
tal razón es fundamental que los directivos desarrollen un pensamiento que vincule, integre,
articule y establezca conexiones entre todos estos componentes.
Esta capacidad posibilita construir una visión global e integrada de la institución, fundamental para
las diferentes alternativas de intervención y para ajustar mejor las decisiones.
· La capacidad de experimentación se halla vinculada principalmente a dos procesos que también
reconocen una base reflexiva: en primer término, es preciso ser capaz de proyectar visiones hacia el
futuro y, en consecuencia, elaborar hipótesis o conjeturas acerca de posibles situaciones
problemáticas; en segundo término, también es importante realizar un proceso de cognición de
dichas hipótesis desde el marco explicativo que provee la literatura especializada. Se asocia, como
condición de esta capacidad, la necesaria documentación de la experiencia de modo que sea
posible ejercer y ejercitar la transferencia de los resultados obtenidos.

3. Aprendizaje Institucional
Podríamos definir el aprendizaje institucional como la capacidad que tienen los miembros de una
institución para aprender de manera colectiva, para convertir las experiencias en objeto de análisis
institucional, para transformar en tema de debate los avances y obstáculos de la práctica
pedagógica y sus resultados. En otras palabras, el aprendizaje institucional nos dice que la escuela
puede aprender de sí misma y puede, en consecuencia, mejorar y crecer como comunidad
educativa.
El aprendizaje institucional es una condición para la instalación de cambios en las escuelas e incide
en la constitución de equipos de docentes. Asimismo, el funcionamiento real de estos equipos
también condicionará el desarrollo de prácticas institucionales de crecimiento y transformación.
Esta idea se sustenta en que los cambios institucionales necesitan de la intervención y participación
de toda la comunidad y del trabajo en equipo. Para ello se requiere superar la visión de que la
gestión y la enseñanza es un asunto de cada director y de cada docente por separado y asumir, por
el contrario, que la gestión educativa es un compromiso de todos.
Por otro lado, el aprendizaje institucional reivindica el lugar del aprendizaje en todos los miembros
de la escuela, porque también los que conducen y enseñan necesitan aprender y seguir creciendo.
De esta manera podríamos vincular esta capacidad con la profesionalización del rol directivo y del
rol docente.
Creemos necesario detenernos un poco en la cuestión de los equipos docentes, en cuyo centro se
busca desarrollar capacidad para solicitar ayuda y dar confianza y respaldo a la iniciativa individual.
En efecto, partiendo del principio que la gestión no es un hacer personal sino una misión colectiva,
es fundamental que uno de los aspectos a trabajar desde el aprendizaje institucional sea el
desarrollo de competencias vinculadas al trabajo en equipo, el que se caracteriza por una actitud

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pro-activa hacia la comunicación, abierta a la complementariedad, la búsqueda y aceptación de la
crítica proveniente de los colegas.
Por lo dicho anteriormente es importante que desde la gestión se promuevan e incentiven
actividades en las que se desarrollen procesos de aprendizaje institucional y de trabajo conjunto.
Estas actividades podrían ser:
- Participación real en la construcción de los proyectos de la escuela.
- Análisis colectivo de los factores que inciden en el desarrollo de los procesos de aprendizaje en la
escuela y diseño de estrategias de intervención adecuadas al contexto y a la población atendida.
- Participación real en la identificación y definición de las prioridades pedagógicas, que fortalezca la
función de la escuela y los aprendizajes, especialmente si atienden poblaciones con bajos
rendimientos escolares.
- Uso y circulación de los diferentes recursos disponibles (libros, materiales didácticos, etc.) y la
elaboración de propuestas para su utilización en la enseñanza y para la reflexión individual y grupal
de los docentes y directores.
- Encuentros regulares de docentes (por área, temática, proyecto específico, etc.) para la discusión
e intercambio de enfoques, experiencias, resultados, etc. y para articular las acciones.
- Elaboración y desarrollo de propuestas de perfeccionamiento y capacitación tanto para los
docentes como para los equipos de conducción a fin de:
-reflexionar sobre las prácticas de enseñanza e institucionales
-confrontar las prácticas con las construcciones teóricas
-generar propuestas y proyectos innovadores
-planificar en conjunto.

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