0% encontró este documento útil (0 votos)
14 vistas1 página

Texto

El Estado franquista en España, instaurado tras la Guerra Civil en 1939, fue una dictadura autoritaria que duró hasta 1975, caracterizada por la represión política y la falta de democracia. A pesar de un aislamiento internacional inicial tras la Segunda Guerra Mundial, España experimentó un cambio económico significativo en la década de 1950 con el Plan de Estabilización, que llevó a un crecimiento industrial y social. La oposición al régimen creció en las décadas de 1960 y 1970, culminando en la muerte de Franco y el surgimiento de diversas alternativas para el futuro político del país en 1975.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
14 vistas1 página

Texto

El Estado franquista en España, instaurado tras la Guerra Civil en 1939, fue una dictadura autoritaria que duró hasta 1975, caracterizada por la represión política y la falta de democracia. A pesar de un aislamiento internacional inicial tras la Segunda Guerra Mundial, España experimentó un cambio económico significativo en la década de 1950 con el Plan de Estabilización, que llevó a un crecimiento industrial y social. La oposición al régimen creció en las décadas de 1960 y 1970, culminando en la muerte de Franco y el surgimiento de diversas alternativas para el futuro político del país en 1975.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

El Estado franquista se instauró en España tras la victoria de Franco en la Guerra Civil en 1939, estableciendo una dictadura que duró

casi 40 años hasta su muerte en 1975. El régimen se basó en ideologías como el nacionalcatolicismo, que unió la patria y la religión,
otorgando a la Iglesia un rol central en la sociedad. El franquismo contó con el apoyo del ejército, la Iglesia Católica, la Falange, la
burguesía y los terratenientes, quienes favorecían la estabilidad tras las reformas sociales de la II República.
El régimen, autoritario, militarista y centralista, se caracterizó por la represión política, la censura y la propaganda. Franco concentró
todo el poder y no respondía ante ninguna institución, lo que permitió la eliminación de la democracia parlamentaria. Durante el
franquismo, no hubo una Constitución, sino Leyes Fundamentales que garantizaban el funcionamiento del régimen, y las Cortes, sin
representación democrática real, eran controladas por Franco.
El sistema de partido único, encabezado por la Falange, y la falta de elecciones libres definieron la estructura política. Los derechos de
la población estaban muy restringidos, y los trabajadores debían afiliarse al sindicato vertical, que controlaba las relaciones laborales.
Franco concentró todos los poderes en su persona, adoptando el título de "caudillo" y asegurando la continuidad del régimen
mediante la designación de Juan Carlos de Borbón como sucesor en 1947. Además, la administración era altamente centralizada, con
gobernadores civiles y capitanes generales encargados de implementar las políticas franquistas en todo el país.

La resolución 39 de la ONU, adoptada el 12 de diciembre de 1946, fue un texto político que rechazó la admisión de España en la ONU
y condenó el régimen franquista como fascista. Este documento marcó el inicio del aislamiento internacional de España tras la
Segunda Guerra Mundial. La resolución criticó la relación de Franco con las potencias del Eje y su apoyo durante la guerra,
destacando que el gobierno franquista no representaba a la ciudadanía española. Además, recomendaba la retirada de embajadores
y la exclusión de España de organismos internacionales hasta que se instaurara una democracia.
Tras la guerra, España quedó aislada, ya que las potencias vencedoras consideraban al franquismo un vestigio del fascismo. Esto
resultó en el cierre de fronteras, la exclusión del Plan Marshall y el aislamiento diplomático. El régimen franquista adoptó un modelo
económico autárquico, con estrictos racionamientos y un mercado negro.
Sin embargo, en la década de 1950, el contexto de la Guerra Fría cambió la situación de España. La necesidad de posicionarse
estratégicamente frente al bloque comunista permitió que España saliera del aislamiento. Se firmaron acuerdos con Francia,
Inglaterra, y Estados Unidos, destacando el Tratado de 1953, que otorgó a EE.UU. bases militares en España a cambio de ayuda
económica y armamento. A pesar de su aislamiento, España fue admitida en la ONU en 1955 y en otras instituciones económicas en
los años posteriores.
El año 1959 marcó un cambio significativo, con la implementación del Plan de Estabilización económica y el "milagro económico
español", impulsado por los tecnócratas del Opus Dei, y con la visita del presidente estadounidense Eisenhower, lo que consolidó la
salida de España del ostracismo internacional.

A finales de los años 50, España experimentó un cambio significativo con la implementación del Plan de Estabilización de 1959, que
sustituyó la política autárquica por una más liberal y aperturista. Este cambio fue impulsado por el fracaso de las políticas previas,
que llevaron a una crisis económica. Bajo la dirección de tecnócratas vinculados al Opus Dei, el plan incluyó medidas como la
reducción del gasto público y la liberalización del comercio, lo que, aunque causó efectos sociales inmediatos, logró frenar la inflación
y atraer capital extranjero.
En los años siguientes, los Planes de Desarrollo (1964-1975) intentaron solucionar deficiencias industriales y crear polos de desarrollo
regional. Aunque la planificación fue en gran parte un fracaso, se consiguieron logros en infraestructura e industrialización. España
vivió un notable crecimiento económico, con un auge en la industria y el turismo, y un éxodo rural hacia las ciudades.
El crecimiento económico favoreció la creación de una clase media urbana, aunque también generó desequilibrios regionales y un
crecimiento urbano desordenado. La sociedad experimentó cambios demográficos, con un baby boom y una emigración masiva. A
pesar del control ideológico del régimen, hubo transformaciones sociales hacia una mayor laicización y europeización.
Este cambio social fue acompañado por un resurgimiento de la oposición antifranquista, con movimientos obreros y estudiantiles, y
un distanciamiento de algunos sectores de la Iglesia. En respuesta, el régimen creó el Tribunal de Orden Público en 1963 para
reprimir la disidencia.

El texto Disidencia y subversión a finales del franquismo, escrito por el historiador Ysás Pere en 2004, analiza el crecimiento de la
oposición al régimen franquista durante las décadas de 1960 y 1970. Aunque el régimen parecía sólido, la oposición interna de
obreros, estudiantes, intelectuales y sectores de la Iglesia ya estaba minando su estabilidad. Pere sostiene que la dictadura
franquista, a pesar de los esfuerzos del régimen para controlarla, era frágil y su descomposición se aceleró tras la muerte de Franco.
En 1973, la crisis económica derivada del aumento del precio del petróleo y la crisis interna del régimen, agravada por el asesinato de
Luis Carrero Blanco por ETA, mostró la división entre los sectores aperturistas y los más conservadores, conocidos como el "búnker".
La pérdida de territorios en África, como Guinea Ecuatorial y el Sáhara Occidental, también reflejó el debilitamiento del régimen.
La muerte de Franco en noviembre de 1975 cerró una etapa, y surgieron tres alternativas para el futuro de España: los continuistas
("búnker"), que defendían la continuación de la dictadura; los reformistas, que querían una transición a una democracia a través de
una reforma interna del régimen, apoyados por figuras como el rey Juan Carlos I y Adolfo Suárez; y los rupturistas, que abogaban por
un cambio radical hacia la democracia mediante elecciones libres y un gobierno provisional.

También podría gustarte