TEMA EL COLOR COMO FENÓMENO FÍSICO Y VISUAL.
COLOR LUZ,
COLOR PIGMENTO.
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El universo está atravesado continuamente por una enorme cantidad de radiaciones de
una determinada longitud de onda: rayos gamma, rayos Roentgen (rayos X), ondas de
radio, radiación ultravioleta, etc. Estas radiaciones tienen longitudes de onda que van
desde una millonésima de milímetro a muchos kilómetros y en conjunto constituyen el
llamado espectro electromagnético.
Los rayos luminosos, aquellas radiaciones que están en condiciones de excitar el ojo
produciendo fenómenos visuales, representan una pequeñísima parte del espectro
electromagnético: la gama de longitudes de onda que van desde alrededor de 380
alrededor de 780 nanómetros. El resto de radiaciones electromagnéticas existen a nuestro
alrededor y provocan cambios fotoeléctricos y fotoquímicos en la materia, al igual que la
luz visible, sin que podamos percibirlas.
Cuando el ojo humano se expone a la acción de fuentes de luz, cómo el sol, qué emiten al
mismo tiempo radiaciones de todas las longitudes de onda del espectro visible, se
produce la visión de una luz llamada "blanca".
1. Cronología de la investigación sobre la luz
Hacia 1666, Newton demostró que la luz blanca no es el producto de una estimulación
simple, ya que una de luz solar puede ser descompuesta en sus componentes
elementales por medio de un prisma de cristal, aprovechando el hecho de que las
radiaciones de diferente longitud de onda se desvían de forma diferente cuando pasan de
un medio más denso a un medio menos denso y viceversa. Newton tenía una concepción
corpuscular de la luz, mientras que la de su contemporáneo Huygens era ondulatoria.
Posteriormente Maxwell en 1865 y Hertz veinte años después, demostraron el carácter
de onda electromagnética de la luz, mientras que Planck1 en 1900 con su teoría de los
cuantos retomaba la teoría corpuscular de Newton, para insistir en la existencia de unos
cuantos o fotones de luz.
Estas distintas concepciones de la naturaleza de las radiaciones visibles afiliadas y
concluidas con la teoría de Broglie2 (1924), qué otorga un doble carácter a la luz:
corpúsculo o fotón y propagación como onda electromagnética.
1 Max Planck (1858-1947) fue el padre de Física Cuántica. Se doctoró a los 21 años en Física en la universidad de
Munich con su tesis Sobre el segundo principio de la termodinámica y más tarde descubrió la Constante de Planck
que permite calcular la energía de un fotón, así como la ley de la radiación electromagnética emitida por un cuerpo
a cierta temperatura, denominada ley de Planck, que sentó una de las bases de la mecánica cuántica. Dichos logros
le ameritaron para ser galardonado con el Premio Nobel de Física en 1918.
2 Louis-Victor de Broglie (1892-1987), descubrió la naturaleza ondulatoria del electrón, conocida como hipótesis de
Broglie, logro por el que fue galardonado con el Premio Nobel de Física en 1929.
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2. Luz, propiedades y emisores.
No existen límites marcados en el espectro entre un color y otro sino que el paso es
continuo a través de distintos matices de color: así por ejemplo el paso del azul al verde lo
ocupa el color turquesa y distintas tonalidades de azul verdoso.
El espectro visible no tiene un valor absoluto sino que puede variar según cual sea el tipo
de fuente emisora de luz: un tubo fluorescente, la luz solar, una cerilla, etc. Según en qué
casos puede dominar más cierta longitud de onda sobre las demás, produciendo como
resultado que la luz blanca percibida resulte azulada o rojiza.
La energía luminosa que impresiona nuestra retina puede proceder de dos fuentes:
primarias y secundarias. Las primeras emiten radiaciones luminosas por sí mismas,
mientras que las segundas emiten más o menos modificada la luz que reciben de una
fuente primaria. los objetos y figuras que vemos a formarían parte de estas segundas
fuentes.
La energía luminosa que emiten estas fuentes secundarias depende tanto de la que le
llega cómo del poder de absorción o reflexión que posea.
La luz provoca reacciones físicas y químicas en la materia, la materia también actúa sobre
la luz produciendo en las radiaciones que tropiezan en ella cambios de dirección y
velocidad. Hay tres comportamientos provocados por la materia sobre la luz, que
determinan nuestra percepción de los colores. Se trata de los fenómenos de absorción,
reflexión y refracción.
2.1 Reflexión. Tipos de reflexión lúminica.
Los objetos sin luz propia son observados en función de esta característica: los rayos
luminosos que les llegan son reflejados en mayor o menor medida selectivamente, según
su longitud de onda, o uniformemente cuando se refleja todo el espectro luminoso. Según
el tipo o superficie en que se produce este fenómeno, la reflexión se denomina especular,
semiespecular o difusa.
1. Especular: corresponde a superficies perfectamente pulimentadas. No se obtiene
una imagen de la superficie del objeto sino de su entorno. Su reflexión es
acromática, refleja por igual todas las longitudes de onda del espectro.
2. Semiespecular: corresponde a la superficies lisas y mates. La radiación se refleja
en ángulos distintos pero en la misma dirección.
3. Difusa: superficies rugosas. Reflejan la luz en múltiples direcciones distintas. Es la
que proporciona el color de las cosas, al actuar selectivamente sobre unas
longitudes de onda concretas.
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2.2 Refracción.
Cada vez que la luz pasa de un medio (como el aire) a otro más denso se refracta
cambiando de dirección y disminuyendo su velocidad. Al volver de nuevo al aire el rayo de
luz refractado vuelve a recuperar su velocidad primitiva. La dirección del rayo refractado
dependerá de la diferencia de densidades entre los medios, del ángulo de incidencia y de
la longitud de onda del rayo incidente.
La relación entre la velocidad de la luz en el vacío y la adquirida al atravesar un material
se denomina índice de refracción.
La propagación de la luz no depende solo de la densidad del material, sino también de la
longitud de onda. Cuando la luz blanca pasa del aire a un medio transparente, las
distintas longitudes de onda que la componen sufren desviaciones de dirección distintas.
Las ondas largas (amarillo-rojo) se desvían menos mientras que las ondas cortas
(azul-verde) se refractan al máximo. Este fenómeno llamado dispersión es la causa del
color azulado del cielo: la luz solar en su desplazamiento por la atmósfera se encuentra
con partículas de polvo, humo, etc. y puesto que las longitudes de onda corta son hasta 4
veces más dispersadas que las largas el cielo adquiere esta dominante azulada que le
caracteriza.
2.3 Absorción.
La luz que llega a un objeto sin reflejarse ni refractarse, es absorbida y se transforma en
calor en el interior del objeto. A mayor oscuridad del objeto mayor el calor absorbido.
Según la capacidad de los objetos para transmitir las radiaciones o absorberlas, se puede
establecer la siguiente clasificación:
1. Transparentes: transmite los rayos luminosos incidentes según una estructura
regular. Si el cuerpo transmite todas las longitudes de onda por igual, se trata de un
cuerpo incoloro, pero si transmite algunas longitudes de onda y absorbe otras se trata de
un cuerpo transparente cromático. Estos cuerpos transmiten las longitudes de onda de
su propio color y absorben los colores complementarios.
2. Translúcidos: transmite los rayos incidentes desordenándolos y dirigiéndolos en
todas direcciones. También pueden ser cromáticos, si transmiten las longitudes de onda
de su propio color, o incoloros.
3. Opacos: no transmiten ninguna cantidad de la luz, es reflejada o absorbida. Este
tipo de cuerpos según la longitud de onda de las radiaciones que absorben y reflejan
son:
Blancos: cuando la absorción es nula y reflejan radiaciones del espectro visible.
Negros: cuando absorben todas las radiaciones sin transmitir ni reflejar ninguna.
Grises: reflejan y absorben parcialmente pero por igual todas las radiaciones del
espectro visible.
Coloreados: reflejan y absorben en distinto grado las radiaciones que inciden en
ellos en función de su longitud de onda; el color que aparece en su superficie
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corresponde a las radiaciones que son reflejadas siendo absorbidas todas las
demás.
2.4 Tipos de luz. Características diferenciales.
Uno de los factores físicos determinantes y variables de la sensación del color es la luz.
La luz solar varía mucho según las condiciones atmosféricas: estación, clima,
nebulosidad, condiciones del aire, y también varía en relación con la posición del Sol en
las varias horas del día y la consiguiente inclinación de los rayos solares.
1. Luz diurna de media intensidad: el color de los objetos variará según las
radiaciones espectrales incidentes y según la absorción selectiva que el objeto
realice y qué ondas refleje.
2. Mediodía: los rayos llegan a la superficie terrestre perpendiculares o casi. si no
existen nubes, vapores o humedad que actúen como filtro atenuando la claridad, la
intensidad lumínica será muy alta. los colores no se perciben con claridad a pleno
sol: disminuye en los receptores, estimulados al máximo, el poder de distinguir el
tono de los colores que parecen envueltos de un velo blanquecino.
3. Ocaso: al declinar el sol, sus rayos se hacen más oblicuos, las radiaciones de
onda corta (azules y violetas) debilitamiento en los estratos superiores de la
atmósfera y se extinguen rápidamente. en cambio las radiaciones de onda larga
(rojo y amarillos) tienen una mayor fuerza de penetración y al incidir sobre las
partículas del aire (vapor, polvo, humo...), reflejan y refractan en todas las
direcciones experimentando una gran difusión. Por esta razón el sol y las nubes se
presentan rojas y amarillas. los objetos azules y violetas aparecen más oscuros,
pues no reflejan las radiaciones rojas y amarillas. En las auroras el proceso es el
mismo que en el ocaso, pero los colores aparecen sucesivamente en orden
inverso: al no haber en el aire tanto polvillo como en la tarde, primero aparece en el
verde y el azul.
Dentro de la luz artificial encontramos:
1. Luz incandescente ( eléctrica, luz de vela, lámpara de gas): además de la luz
blanca emiten radiación infrarroja y en menor medida ultravioleta. Los colores se
ven más cálidos en general, y los colores fríos tienden al gris percibiéndose poco
saturados.
2. Luz de arco voltaico ( de neón, de mercurio...): originan luces de diversos colores.
Las de sodio que emite en una luz monocromática amarilla se utilizan para iluminar
carretera por ser visibles a gran distancia.
3. Luz fluorescente: adolece de rojo y amarillo, mostrándose predominantemente
azul. Aún así, existen tipos de lámparas fluorescentes que emiten una luz cuya
composición imita a la luz blanca día, determinando una reflexión bastante
completa del espectro.
Según el grado de irregularidad que presente la superficie se producirán mayor o menor
número de variaciones de intensidad en la luz incidente. Estas variaciones de intensidad
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lumínica dan lugar a variaciones en la reflexión de la luz y por tanto en la percepción del
color.
Todos los objetos reciben luz reflejada por otros objetos, influyendo de esta manera el
color de uno sobre otros en función de su disposición espacial. aunque los rayos
luminosos en el estímulo normal de los procesos visuales no siempre son necesarios para
que nosotros se determine la percepción de un color.
Se pueden ver colores sin que los ojos sean estimulados por la luz. su aparición puede
ser producida por una presión mecánica sobre los bulbos oculares, por una irritación
química o eléctrica del nervio óptico, a través de la acción de determinadas drogas, o
incluso con la estimulación directa de las áreas visuales del cerebro. estos hechos
demuestran que el color, no es el registro directo de una condición de la luz, sino que se
verifica solamente con la mediación de procesos fisiológicos que se producen en el
interior del organismo.
Los rayos luminosos procedentes de los objetos iluminados penetran por la pupila a
través de la córnea y se refractan sobre la retina al atravesar los medios transparentes
(humor acuoso, cristalino y humor vítreo), formando imágenes reales e invertidas.
En esta primera fase de la visión se repiten en nuestro ojo los mismos procesos de
transformación que la luz soporta en el exterior: procesos físicos de transmisión de la luz.
a partir de aquí los procesos que desencadena la luz sobre la retina son de tipo
fotoquímico.
La retina es la membrana que tapiza el interior de la cavidad ocular. a pesar de ser una
membrana muy fina se distinguen en ella hasta 10 capas, de las cuales las más
importantes son:
1. Células ganglionares: cuyas expansiones nerviosas forman por su reunión con
otras semejantes el nervio óptico.
2. Células bipolares: que comunican con los fotorreceptores (conos y bastones) y
con las células ganglionares.
3. Conos y bastones: denominados así por su forma. son los fotorreceptores
sensibles a la luz. la máxima concentración de conos se encuentra en la fóvea, una
pequeña depresión en la parte posterior de la retina. los bastones no existen en la
fóvea concentrándose a su alrededor. en la fóvea la agudeza visual es máxima,
decreciendo a medida que nos alejamos, de modo que las imágenes que se
forman en las zonas periféricas aparecen difusas.
Los conos están presentes en la retina proporción abrumadoramente menor que los
bastones. reaccionan a las grandes y medias cantidades de energía (luz diurna o visión
fotópica), mientras que los encargados de recibir las cantidades pequeñas de luz pon los
bastones ( luz nocturna o visión escotópica). Cuando la retina se adapta a la oscuridad, la
fotorrecepción cambia de los conos a los bastones.
La interpretación de la energía electromagnética luminosa en impulsos nerviosos se
realiza en los conos y bastones teniendo una base fotoquímica. Al incidir esta radiación
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sobre los pigmentos existentes en los fotorreceptores retinianos, la rodopsina en los
bastones y la yodopsina en los conos, estos se decoloran, dando lugar a los impulsos
nerviosos correspondientes.
Las fibras que parten de las células ganglionares forman al reunirse nervio óptico que
conduce los impulsos nerviosos producidos por las células sensoriales a los centros
visuales situados en los lóbulos occipitales del cerebro.
El proceso visual es conocido con precisión molecular solamente en los puntos relativos a
las reacciones que se producen desde que un fotón incide sobre un bastón hasta que el
impulso nervioso sale de la célula fotorreceptora. el procesado de estas señales en otras
células del tejido retinal sigue siendo tema de investigación. por ello el proceso de la
visión se intenta explicar mediante hipótesis basadas en la experiencia perceptual, como
la teoría tricromática o la de los antagonistas.
Entre las teorías sobre la visión del color se encuentra la teoría tricromática de Young y
Hemholtz. Deriva de las observaciones de Newton sobre la descomposición y
recombinación de la luz blanca y fue formulada por Young en 1801 y reafirmada y
desarrollada por Hemholtz en 1852. parte del hecho de que para obtener la luz blanca,
una vez dispersadas en las distintas radiaciones del espectro visible a través de un
prisma, no es necesario volver a mezclar con una lente todas las radiaciones, es
suficiente utilizar tres radiaciones sacadas de zonas del espectro suficientemente alejadas
entre sí. los mejores resultados y obtendrían con tres bandas de frecuencia
correspondiente a un determinado color rojo, aún verde, y aún azul ( ondas larga, media y
corta respectivamente). por otra parte, dosificando adecuadamente la intensidad de las
tres radiaciones, se podían obtener todos los otros colores del espectro visible.
La teoría tricromática lleva este hecho físico al plano fisiológico, postulando la existencia
en la retina de tres tipos diferentes de fotorreceptores cromáticos, sensibles
respectivamente al rojo, verde y azul. si estos receptores son estimulados
simultáneamente y en la proporción adecuada la sensación es de blanco, si son
estimulados en distinta proporción tiene lugar la percepción cromática.
La teoría cuadricromática o de los pares antagónicos fue propuesta por Hering en 1874,
perfeccionada por Müller y posteriormente desarrollada por Hurvich y por Jameson en
1957. según esta teoría la retina ópera con tres clases de sustancias fotosensibles a la luz
según los siguientes pares opuestos: azul-amarillo, rojo-verde y blanco-negro. la
existencia de tales sustancias no implica la de las tres clases de fotorreceptores diferentes
como en la teoría tricromática. Bajo la acción de la luz estas sustancias sufren unos
procesos fisicoquímicos de asimilación y de diferenciación antagónicos entre sí, lo que
explicaría la carencia de sensaciones intermedias entre pares opuestos (azules
amarillentos o verdes rojizos).
La mayor parte de las radiaciones estimula simultáneamente las tres sustancias visuales,
pero con una intensidad diferencial, y puede suceder que una misma radiación produzca
la diferenciación de una sustancia y la asimilación de otra. las radiaciones de todas las
longitudes de onda tienen una acción de diferenciación sobre la sustancia blanco o negra,
y por lo tanto a cada longitud de onda le corresponde, además de una determinada
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tonalidad cromática, una determinada graduación de blanco. entonces la visión del negro
estaría siempre originada por una regeneración de la sustancia correspondiente, en
ausencia de una estimulación externa en el área que interesa. cuando la ausencia de una
estimulación externa es generalizada por ejemplo con los ojos cerrados, el sistema visual
entero se encuentra en un estado de equilibrio y eso no da lugar a la visión del negro sino
del gris, qué es el resultado de una cierta actividad nerviosa autónoma de fondo del sector
óptico denominada gris cerebral.
Entre las anomalías visuales en la percepción del color están:
• Acromatopsia: se produce al no funcionar los conos. la visión se realiza por medio
de los bastones y por tanto no se percibe ningún color y la agudeza visual es mediocre.
por otra parte Oliver Sachs describe en su libro Antropólogo en Marte el caso de un
individuo que a pesar de tener sus conos en perfectas condiciones sufre de acromatopsia
tras verse atrofiada en un accidente la región cerebral responsable de la percepción del
color.
• Daltonismo: se produce cuando alguno de los tres pigmentos de los conos no
funciona. Puede ser de tres tipos según el pigmento que falte: protanopÍa al faltar el
pigmento rojo; deuteranopÍa al faltar el verde; o tritanopÍa cuando falta el azul.
• Tricromatopsia: se produce al funcionar los tres tipos de conos de forma diferente
a la de los sujetos normales. Para obtener el blanco a partir de tres luces monocromáticas
de rojo verde y azul necesitan distinta proporción que los sujetos sin esta condición.
En la observación de una radiación de cierta longitud de onda dominante, nuestro aparato
visual resulta adaptado a ellas y la fotorrecepción dura lo suficiente. este fenómeno es
debido a la despigmentacion de los conos sensibles a las ondas de luz foto recibida,
mediante la cual dichas células se hacen menos sensibles a la radiación. consecuencia
de esta adaptación es que los colores aparecen más pálidos que al comienzo de la
observación; esta adaptación afecta también además de a la saturación, al tono y claridad
del color.
La memoria que guardamos sobre el color de los objetos produce que, aunque varíe la
iluminación de estos y con ellos su aspecto, seamos capaces de identificarlos. A un papel
blanco lo seguimos considerando así, aunque parezca amarillento bajo una luz
incandescente.
Como hemos visto la percepción del color a nivel cerebral tiene su explicación mediante la
teoría de los pares antagónicos de Hering. según esto nuestro ojo tiende a ver
sucesivamente a un color su color complementario, explicándose de este modo el
fenómeno del contraste sucesivo. este fenómeno puede comprobarse si se mira
atentamente durante un minuto un color, por ejemplo el rojo, e inmediatamente después
se dirige la mirada hacia una superficie blanca; sobre esa superficie veremos una mancha
verde el color complementario del rojo. si en lugar de dirigir la mirada hacia una superficie
blanca lo hiciéramos sobre una superficie de color, el color percibido sería una mezcla del
color complementario del primero y del color de esa superficie.
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En la proyección del campo visual sobre la retina, la radiación que actúa como figura
ocupa un espacio más o menos central, mientras que la radiación que proviene de la
emisión, reflexión o transmisión de su entorno, se proyecta como una yuxtaposición
periférica o lateral de ella. el área retinoica estimulada vive las zonas inmediatamente
adyacentes provocando una impresión contraria. por ello, si la retina percibe una tonalidad
en un área concreta, en las zonas circundantes se verá la tonalidad complementaria. el
mayor contraste cromático se obtiene cuando dos colores complementarios son
adyacentes, ya que cada uno acentúa las características del otro a nivel perceptivo: el rojo
sobre el verde aparece más rojo, mientras que sobre otro rojo aparecerá menos intenso.
Habitualmente se han utilizado estas nomenclaturas de color luz y color pigmento para
designar el color desde dos ópticas diferentes. color luz se emplearía para hacer
referencia al componente físico del color es decir considerado como la captación de las
distintas longitudes de onda del espectro visible a las que corresponde un color
determinado. por su parte color pigmento designaría el color como sustancia material
empleada por el artista en sus obras.
El color es el resultado de un proceso visual y cerebral originado por la luz. por tanto
como afirma Sanz ,el color no es luz, ya que no podemos ver la energía electromagnética,
ni es pigmento, puesto que no vemos la materia sino que obtenemos una sensación
producto de las radiaciones no absorbidas por esta.
Partiendo tanto de la teoría tricromática de Hemholtz cómo de la de los antagonistas de
Hering, comprendemos cómo es posible que con la mezcla en proporción adecuada de
tres franjas del espectro visual se pueda reproducir todo el espectro visible. si todos los
colores existentes en la naturaleza son percibidos en función del análisis realizado con
tres sustancias existentes en tres fotoconversores retinianos, y no mediante la excitación
de un fotoconversor por cada longitud de onda, es suficiente con ofrecer a tales
fotoconversores el estímulo adecuado para que sinteticen una sensación similar a la que
se tendría si se presentará al ojo cada matiz.
Nuestra percepción recibe la misma sensación si el color amarillo que está captando es
producido mediante la adición de longitudes de ondas rojas y verdes (síntesis aditiva) o
mediante el procedimiento de eliminar de la luz blanca todas las radiaciones no amarillas
(síntesis sustractiva). se denominan metaméricos a los dos colores que se muestran
indistinguibles, aunque sean de composición espectral diversa.
Consideramos primarias las radiaciones espectrales roja, verde y azul ( concretamente
rojo-naranja, verde, y azul-violeta).
suponiendo estas tres radiaciones, el ojo tiene la sensación de luz blanca. es un proceso
aditivo ya que se añade luz a luz. mediante la síntesis aditiva se obtienen los siguientes
colores: rojo y verde daría lugar al amarillo; verde y azul darían lugar al cian; finalmente
azul y rojo darían lugar al magenta.
En la síntesis aditiva los pigmentos actúan como filtros. se consideran colores pigmento
primarios el magenta, amarillo y cian. son considerados primarios porque no pueden
obtenerse a través de mezcla alguna.
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Una superficie blanca, la percibimos de este modo porque refleja todas las longitudes de
onda del espectro. superponiendo consecutivamente sobre esa superficie blanca el color
magenta, el cian y el amarillo, se produce una absorción de todas las longitudes de onda,
y como consecuencia se percibe el color negro. mediante este proceso de sustracción se
pueden obtener todos los colores del espectro: magenta y amarillo resultan en naranja;
amarillo y cian en verde; por su parte el cian y el magenta daría lugar al violeta.
La forma más difundida para representar los colores ordenadamente y permitiendo
establecer relaciones sobre sus combinaciones es el llamado círculo cromático.
Para asignar una posición a cada color se subdivide el círculo en seis secciones iguales
en las que se sitúan alternativamente los colores primarios y secundarios. de este modo
entre el magenta y el amarillo se sitúa en naranja, entre el amarillo y el cian se encuentra
el verde y entre el cian y el magenta el violeta.
En función de esta colocación del círculo podemos establecer:
La mezcla de dos colores adyacentes primario y secundario da lugar a un color
denominado terciario. subsiguientes divisiones pueden dar lugar a un círculo más amplio
que también contenga colores cuaternarios. si la mezcla se realiza en proporciones
desiguales se obtienen graduaciones en las que prevalece el color que aparece en
cantidad mayor.
Los colores situados en posición opuesta en el círculo son complementarios. ello quiere
decir que su mezcla a partes iguales tiende a neutralizarse dando un color negro grisáceo.
de hecho se produce porque en todas las parejas de complementarios se contienen todos
los colores primarios, originando su mezcla una síntesis sustractiva total que da lugar al
negro o el gris, según la saturación. de este modo se comprueban las siguientes parejas
de complementarios: magenta-verde, cian-naranja, amarillo-violeta.
La disposición de los colores en este tipo de círculos cromáticos se ha venido realizando
desde el inicio del estudio de los colores. existen diversas composiciones, ya que no
todos los teóricos coinciden en el lugar que los colores deben ocupar, de lasque podemos
destacar las siguientes:
1. Círculo cromático de Newton: que recoge los siete colores que él consideraba
componían el espectro visible. el tamaño de la sección del círculo corresponde a la
extensión del respectivo color sobre el espectro. los colores son: rojo, naranja, amarillo,
verde, azul e índigo.
2. Círculo de Goethe: sitúa en el interior del círculo dos triángulos equiláteros
contrapuestos colocando sobre su vértice los tres colores primarios (púrpura, amarillo y
azul) y los tres secundarios (violeta, naranja y verde).
3. Círculo de Munsell: (cinco colores principales rojo, amarillo, verde, azul y púrpura)
y cinco secundarios (amarillo-rojo, verde-amarillo, azul-verde, púrpura-azul, y rojo-
púrpura).
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4. Círculo de Ittem: qué consta de 12 colores, un triángulo equilátero con los tres
primarios inscrito en un hexágono con los respectivos secundarios. el círculo en el que
se encuentra el hexágono está dividido en 12 colores.
5. Canon de la totalidad de Paul Klee: se trata de tres medias lunas coloreadas de
rojo, amarillo y azul organizadas en sentido rotatorios sobre un círculo.
Todas las experiencias cromáticas se caracterizan por tres diferentes aspectos
perceptivos del color: tonalidad, claridad y saturación.
Estas cualidades básicas de la sensación del color tienen sus respectivas
correspondencias en las cualidades físicas de las ondas electromagnéticas y su
percepción visual: a cada tonalidad corresponde una longitud de onda, la claridad
depende de la amplitud de la onda (la intensidad de la energía) y la saturación está
determinada por la composición espectral, es decir la mayor o menor pureza de la
radiación.
Tonalidad, macizo tinte lo que entendemos por color propiamente dicho. es la cualidad del
color que permite decir que un objeto es rojo, amarillo, etc. normalmente se considera
como carácter fijo de la superficie, pero su percepción puede variar por factores externos.
un ojo humano normal distingue alrededor de 250 tonalidades.
Claridad o luminosidad es la cantidad de luz que es percibida por el ojo al observar una
escena. la gama de claridades es muy amplia y corresponde a la escala de los grises
comprendida entre los dos extremos del negro y del blanco. un verde puede ser más o
menos claro permaneciendo siempre el mismo verde sin cambiar su tonalidad. está
condicionada por la intensidad del estímulo, por la estructura nerviosa de la retina y de la
capacidad de adaptación del ojo, entre otras circunstancias de carácter físico y visual.
Saturación se refiere a la pureza del color, a la plenitud con la cual una tonalidad está
presente en una impresión cromática. puede pasar de una intensidad mínima, en la cual
un determinado color es apenas perceptible como tal y apenas se distingue del gris, a una
intensidad máxima. en los colores materiales, la cualidad de saturación plena es bastante
utópica, ya que las radiaciones que llegan a nuestro ojo no corresponden a una única
longitud de onda sino a una mezcla de radiaciones.
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