Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
///Plata, 5 de julio de 2024.
Y VISTOS:
Para exponer los fundamentos del fallo dictado el pasado 26 de marzo del
año 2024, en la causa nº FLP 737/2013/TO1 caratulada ‚Minicucci, Federico y otros
s/ Apremios ilegales a detenidos (artículo 144 bis inc. 3), vejaciones o apremios
ilegales (artículo 144 bis inc. 2), supresión del estado civil de un menor (artículo
139 inc. 2) -según texto original del C.P. Ley 11.179-‛, y sus acumuladas, a saber nº
FLP 91003399/2012/TO1 ‚Smart, Jaime Lamont y otros s/ inf. artículo 144 bis inc. -
último párrafo- según ley 14.616, privación ilegal de la libertad agravada (artículo
142 inc. 1), privación ilegal de la libertad agravada artículo 142 inc. 5, inf. artículo
144 ter 1° párrafo -según ley 14.616, inf. artículo 144 ter 2° párrafo -según ley
14.616- y sustracción de menores de 10 años (artículo 146) -texto original del C.P.
ley 11.179-‛; nº FLP 737/2013/TO2 ‚Candioti, Alberto Julio s/ Apremios ilegales a
detenidos (artículo 144 bis inc. 3), vejación o apremios ilegales (artículo 144 bis
inc. 2), supresión del estado civil de un menor (artículo 139 inc. 2) -según texto
original del C.P. ley 11.179- y homicidio agravado por el concurso de dos o más
personas‛; nº FLP 737/2013/TO3 ‚Castillo, Horacio y Otros s/ Apremios ilegales a
detenidos (artículo 144 bis inc. 3), vejación o apremios ilegales (artículo 144 bis
inc. 2), supresión del estado civil de un menor (artículo 139 inc. 2) -según texto
original del C.P. ley 11.179- y homicidio agravado por el concurso de dos o más
personas‛; nº FLP 605/2010/TO1 ‚Smart, Jaime Lamont y Otros s/ Privación ilegal
de la libertad (artículo 144 bis inc. 1) e imposición de tortura (artículo 144 ter. inc.
1)‛; nº FLP 605/2010/TO2 ‚Von Kyaw, Ricardo Luis y Otros s/ Privación ilegal de
la libertad (artículo 144 bis inc. 1) e imposición de tortura (artículo 144 ter. Inc.
1)‛; nº FLP 605/2010/TO3 ‚Candioti, Alberto Julio s/ Privación ilegal de la libertad
(artículo 144 bis inc. 1) e imposición de tortura (artículo 144 ter. inc. 1)‛; nº FLP
605/2010/TO4 ‚Fontana, Carlos Gustavo y otros s/ Privación ilegal de la libertad
(artículo 144 bis inc. 1) e imposición de tortura (artículo 144 ter. inc. 1)‛; nº FLP
34000189/2009/TO1 ‚Ferreyro, Miguel Ángel y Otros s/ Privación ilegal de la
libertad agravada (artículo 142 inc. 1), imposición de tortura agravada (artículo
144 ter. inc. 2) y privación ilegal de la libertad personal‛; nº FLP
34000189/2009/TO2 ‚Ferreyro, Miguel Ángel y Otros s/ Privación ilegal de la
1
libertad agravada (artículo 142 inc. 1), imposición de tortura agravada (artículo
144 ter. inc. 2) y privación ilegal de la libertad personal‛; y FLP 373/2011/TO3
‚Candioti, Alberto Julio s/ Privación ilegal de la libertad (artículo 144 bis inc. 1) e
imposición de tortura (artículo 144 ter. inc. 1)‛, de este Tribunal Oral en lo Crimi-
nal Federal Nº 1 de esta ciudad, seguida contra JAIME LAMONT SMART,
argentino, nacido el 3 de octubre de 1935 en San Isidro, provincia de Buenos Aires,
hijo de Jaime y de Blanca Klappenbach, titular del Documento Nacional de
Identidad nº 4.158.885, casado, abogado, ex Ministro de Gobierno de la provincia
de Buenos Aires, domiciliado en la calle Libertad nº 1.643, Piso 2, departamento 4,
de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; FEDERICO ANTONIO MINICUCCI,
argentino, nacido el día 29 de marzo de 1932 en la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires, hijo de Hiram y de Carlota Esther Lancellie, de ocupación militar retirado,
titular del Documento Nacional de Identidad nº 4.815.520, domiciliado en la calle
Dr. Luis Sáenz Peña nº 874, de la localidad de Acassuso, provincia de Buenos
Aires; ALBERTO JULIO CANDIOTI, argentino, nacido el 16 de enero de 1945 en
la ciudad de Santa Fe, provincia de Santa Fe, hijo de Alberto Rafael Candioti y de
Olga Guadalupe Mijno, titular del Documento Nacional de Identidad nº 6.254.687,
casado, militar retirado y abogado, domiciliado en la calle Italia nº 2.329 entre Juan
B. Justo y Ayacucho, del partido de Vicente López, provincia de Buenos Aires;
GUILLERMO ALBERTO DOMÍNGUEZ MATHEU, argentino, nacido el día 26
de julio de 1942 en la ciudad de Córdoba, provincia de Córdoba, hijo de Miguel
Ángel y de Rosa Silvia Matheu, de ocupación militar retirado, titular del
Documento Nacional de Identidad nº 7.968.337, domiciliado en la calle Migueletes
nº 1100, piso 1, depto. A, B.° de Belgrano, de la Ciudad Autónoma de Buenos
Aires; JORGE HÉCTOR DI PASQUALE, argentino, nacido el 19 de junio de 1947
en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hijo de Francisco Nicolás y de María
Teresa Cosentino, titular del Documento Nacional de Identidad nº 7.603.678,
casado, militar retirado, domiciliado en calle Zapata nº 127, 1° C, de la Ciudad
Autónoma de Buenos Aires; ROBERTO ARMANDO BALMACEDA, argentino,
nacido el 20 de agosto de 1947 en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hijo de
Leandro y de Ana Tonolli, titular del Documento Nacional de Identidad nº
7.604.777, casado, militar retirado, domiciliado en la calle Suipacha Nº 1.331, casa
52, B.° Maquinista Savio de la localidad de Ingeniero Maschwitz, provincia de
Buenos Aires; CARLOS MARÍA ROMERO PAVÓN, argentino, nacido el 20 de
junio de 1944 en Goya, provincia de Corrientes, hijo de Ramón Eladio y de Dolores
Pavón, titular del Documento Nacional de Identidad nº 5.761.288, casado, militar
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FLP 737/2013/TO1
retirado, domiciliado en calle General Hornos Nº 548, piso 6to. Depto.‖ “F”‖ de‖ la‖
Ciudad Autónoma de Buenos Aires; CARLOS GUSTAVO FONTANA, argentino,
nacido el 17 de marzo de 1942 en la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires,
hijo de Gustavo y de Carmen María Taranto, de ocupación militar retirado, titular
del Documento Nacional de Identidad nº 4.394.102, domiciliado en la calle O´Brien
nº 988, en la localidad de Hurlingham, provincia de Buenos Aires; JUAN MIGUEL
WOLK, argentino, nacido el 22 de junio de 1933 en la localidad de Merlo, provincia
de Buenos Aires, hijo de Demetrio y de Marta Esquivel, de ocupación inspector
mayor retirado de la Policía de la provincia de Buenos Aires, titular del
Documento Nacional de Identidad nº 4.723.031, domiciliado en la calle Benedetto
Crocce nº 3.045, depto. 1, Mar del Plata, provincia de Buenos Aires; ENRIQUE
AUGUSTO BARRE, argentino, nacido en la ciudad Guaminí, provincia de Buenos
Aires, el día 11 de febrero de 1939, hijo de Augusto Armando y de Emma
Marcelina Guillot, con Documento Nacional de Identidad nº 5.176.246, de
profesión y/o actividad ex numerario de Policía de la provincia de Buenos Aires en
retiro activo, domiciliado en la calle 77 (ex Río Bamba) nº 3.331/33 de San Andrés,
Partido de General San Martín, provincia de Buenos Aires; JORGE ANTONIO
BERGÉS: argentino, nacido el 27 de agosto de 1942 en Avellaneda, provincia de
Buenos Aires, hijo de Alfonso Joaquín Bergés y de Olga Da Riva; titular del
Documento Nacional de Identidad nº 7.726.674; médico jubilado por incapacidad
total y comisario retirado de la Policía de la provincia de Buenos Aires, de estado
civil casado, con domicilio en la calle Madres de Plaza de Mayo nº 1.441 del partido
de Quilmes, provincia de Buenos Aires; y LUIS HORACIO CASTILLO, argentino,
nacido el 2 de agosto de 1941 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hijo de
Roberto Bartolomé y María Ester Mairotte, policía retirado de la provincia de
Buenos Aires, jubilado, titular del Documento Nacional de Identidad nº 6.389.772,
domiciliado en la calle Polonia nº 29 de la localidad de Wilde, partido de
Avellaneda, provincia de Buenos Aires.
En representación del Ministerio Público Fiscal, lo hicieron el Sr. Fiscal
General Dr. Gonzalo Miranda y la Auxiliar Fiscal Ana Oberlin; por las querellas
constituidas: 1) por Carlos Alberto Zaidman como representante de la‖“Asociación‖
Ex‖Detenidos‖Desaparecidos”,‖María‖Isabel‖Chorobik‖de‖Mariani‖como‖presidenta‖
3
de‖ la‖ “Fundación‖ Anahí‖ por‖ la‖ Justicia,‖ la‖ Identidad‖ y‖ los‖ Derechos‖ Humanos”,‖
“Comité‖ de‖ Acción‖ Jurídica”,‖ “Movimiento‖ Ecuménico‖ por‖ los‖ Derechos‖
Humanos”,‖ “Federación‖ Universitaria‖ de‖ La‖ Plata”,‖ Clara‖ Petrakos,‖ Santiago‖
Agustín Laborde, Teresa Laborde, Martina Laborde, Alejandrina Barry, Francisco
Simón, María Teresa Garín, Adriana Chamorro, Eduardo Corro, Rebeca Krasner,
María Marta Coley, Soledad Dossetti, Rosaria Isabella Valenzi, Elsa Pavón, Luis
Velasco Blake, Ana Julia Boneto, Walter Docters, Graciela Sobrino Berardi, María
de los Ángeles Michelena Bastarrica, Nora Úngaro, Marta Úngaro, José Moreno
Delgado, Antonio Moreno Delgado, Lidia Papaleo, Norma Esther Leanza y Beatriz
Bermúdez Calvar, las Dras. María Luz Santos Morón, Carolina Vílchez y Pía
Garralda,‖ y‖ el‖ Dr.‖ Nicol{s‖ Tassara;‖ 2)‖ por‖ la‖ “Liga‖ Argentina‖ por‖ los‖ Derechos‖
Humanos”,‖ “Unión‖ por‖ los‖ Derechos‖ Humanos‖ de‖ La‖ Plata”,‖ Diana‖ Guastavino,‖
Gustavo Atilio Calotti, Emilce Moler, María Cristina Gioglio, Jorge Gambero,
Beatriz Serebrinsky, Alcides Antonio Chiesa, Patricia Liliana Pozzo, Dalmiro
Ismael‖Su{rez,‖familia‖D’Alessio,‖y‖Sara‖Agüero,‖la‖Dra.‖Guadalupe Godoy y el Dr.
Pablo Llonto; 3) por la querella unificada‖ de‖ la‖ “Asociación‖ Abuelas‖ de‖ Plaza‖ de‖
Mayo”,‖ Carlos‖ D’Elía,‖ María‖ Graciela‖ Borelli‖ Cattaneo,‖ María‖ Victoria‖ Moyano‖
Artigas, Pablo Alejandro Díaz, María Lavalle y María José Lavalle Lemos, la Dra.
Collen Wendy Torre y el Dr. Emanuel Lovelli; 4) por la querella unificada de la
“Asamblea‖Permanente‖por‖los‖Derechos‖Humanos”,‖“Universidad‖Nacional‖de‖La‖
Plata”‖y‖“Central‖de‖Trabajadores‖Argentinos”,‖las‖Dras.‖Josefina‖Rodrigo‖y‖Alicia‖
Estela‖ Peralta;‖ 5)‖ por‖ la‖ querella‖ de‖ la‖ “Secretaría‖ de‖ Derechos‖ Humanos de la
Nación”,‖los‖Dres.‖Adolfo‖Pedro‖Griffo‖y‖Facundo‖Nicol{s‖Dadic;‖6)‖por‖la‖querella‖
de‖la‖“Subsecretaría‖de‖Derechos‖Humanos‖ de‖la‖Provincia‖de‖Buenos‖Aires”,‖las‖
Dras. Verónica Bogliano y Luisina Gallo; 7) por la querella unificada de Alejandro
Rómulo Iaccarino, Carlos Alberto Iaccarino, Celia Alicia Galeano, Laura Donato,
Natalia Hodl, Nancy Risso, Claudia Congett y otros, las Dras. Myriam Espinosa y
Ana María Arce y el Dr. Claudio Gustavo Yacoy; 8) por la querella de Valeria del
Mar Ramírez, el Dr. Germán Camps; y 9) por la querella unificada de Norberto
Liwski, por su propio derecho y en representación del Comité para la Defensa de
la Salud, la Ética y los Derechos Humanos, Marcela Inés Fernández, María Amalia
Marrón, Adriana Martín, María Dolores Serbia, Rodolfo Atilio Barberán, Aníbal
Ces, José Gabriel Fernández, Jorge Heuman, Alberto Oscar Manfredi, Eduardo
Luis Nieves, Sigfried Watzlawik y Hermann Von Schmeling, la Dra. Delfina Noemí
Patiño y el Dr. Alberto Palacio.
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FLP 737/2013/TO1
En la defensa de Jaime Lamont Smart, Guillermo Alberto Domínguez
Matheu, Roberto Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di Pasquale, Julio Alberto
Candioti, Carlos María Romero Pavón, Carlos Gustavo Fontana, Juan Miguel
Wolk, Jorge Antonio Bergés y Luis Horacio Castillo, intervinieron el señor defensor
oficial Gastón Ezequiel Barreiro y el defensor público coadyuvante Pablo Martín
Beltracchi. En representación de Federico Antonio Minicucci los defensores
particulares Carmen María Ibáñez y Gerardo Ibáñez; y por Enrique Augusto Barre
los defensores particulares, Dra. María Agustina Bolis y Dr. Augusto Nicolás
Garrido. De todo lo cual,
RESULTA:
Los representantes de la Unidad Fiscal Federal creada por Resolución PGN
nro. 46/02 para intervenir en causas por violaciones a los derechos humanos
cometidas durante la etapa de terrorismo de Estado en la jurisdicción, en los
requerimientos de elevación a juicio presentados de la causa Nº FLP 737/2013/TO1
(fs. 7094/7159 y 9803/9806) y de sus acumuladas, FLP 91003399/2012/TO1, Nº FLP
737/2013/TO2, FLP 737/2013/TO3, FLP 605/2010/TO1, FLP 605/2010/TO2; FLP
605/2010/TO3 FLP 605/2010/TO4 nº FLP 34000189/2009/TO1; nº FLP
34000189/2009/TO2, y FLP 373/2011/TO3 le atribuyeron a los imputados los hechos
que tuvieron como víctimas a las personas que a continuación se detallan, a saber:
María Esther Alonso (caso nº 1), Dalmiro Ismael Suárez (caso nº 2), Nelfa Rufina
Suárez (caso nº 3), Víctor Manuel Taboada (caso nº 4), Juan Alejandro Barry (caso
nº 5), Susana Beatriz Mata (caso nº 6), Lucía Deón (caso nº 7), Carlos Payaslian
(caso nº 8), Jorge Antonio Saravia Acuña (caso nº 9), Silvia Nieves Negro (caso nº
10), Nélida Ramos (caso nº 11), Laura Franchi Sorsi (caso nº 12), Mercedes Elena
Le Bozec (caso nº 13), Juan José Stirnemann (caso nº 14), Héctor Domingo Bonet
Oller (caso nº 15), Osvaldo Alberto Mantiñan (caso nº 16), Miguel Ángel
Hernández (caso nº 17), Mirta Isabel Salamanca (caso nº 18), Raúl Osvaldo Llarull
(caso nº 19), Rita Liliana Aguelt (caso nº 20), Nilda Mabel Bega Acevey (caso nº 21),
Graciela Santucho (caso nº 22), Luis Ruiz (caso nº 23), Serla Wasserman (caso nº
24), Germán Gargano (caso nº 25), Eduardo Horacio Piva (caso nº 26), Graciela
Susana Di Lauro (caso nº 27), Herminio Martínez Borbolla (caso nº 28), Roque
5
Joaquín Srur (caso nº 29), Oscar Ricardo Geraci (caso nº 30), Carlos Alberto Geraci
(caso nº 31), Graciela Susana Tigani (caso nº 32), Rafael Runco (caso nº 33), Isabel
Ibarra (caso nº 34), María Leonor Ibarra (caso nº 35), Norma Dolores Castillo (caso
nº 36), Raúl Daniel Arburúa (caso nº 37), Jesús Cuña Álvarez (caso nº 38),
Margarita García Bonilla (caso nº 39), Silvia Adriana Lemmi (caso nº 40), María
José Sánchez Flores (caso nº 41), Ariel Rivadeneira (caso nº 42), Jorge Oscar
Cardoso Markman (caso nº 43), Jorge Adalberto Nadal (caso nº 44), Pedro Andrés
Caporale (caso nº 45), Eduardo Rubén Castellanos (caso nº 46), Héctor Oscar
Pellejero (caso nº 47), Alejandro Eduardo Reinhold (caso nº 48), Aurelio Pighin
(caso nº 49), Emilio Marchione (caso nº 50), Virgilio César Medina (caso nº 51),
Juan Antonio Neme (caso nº 52), Julio Armesto (caso nº 53), Luis María Armesto
(caso nº 54), José María Iglesias (caso nº 55), Osvaldo Tomás Ariosti (caso nº 56),
Guillermo José Luis Cometti (caso nº 57), Lidia Esther Biscarte (caso nº 58),
Francisco José Bugatto (caso nº 59), Luis Mario Fachino Delgui (caso nº 60), Susana
Celina Marquéz (caso nº 61), Blanca Nelly Leonor Buda Hoffman (caso nº 62), José
Alberto Bugatto (caso nº 63), Juan Carlos Deghi (caso nº 64), Carlos Osvaldo Souto
(caso nº 65), Juan José Berninsone (caso nº 66), Héctor Omar Ferraro (caso nº 67),
Rogelio Miguel Juárez (caso nº 68), Raúl Alberto Marciano (caso nº 69), Eva Raquel
Orifici (caso nº 70), Jesús María Bonet (caso nº 71), María Teresa Di Martino (caso
nº 72), Daniel Lagarone (caso nº 73), Luis Alberto Messa (caso nº 74), Marcelino
Elías López (caso nº 75), Valerio Salvador Ubiedo (caso nº 76), Silvano José García
(caso nº 77), Catalina Marta Velazco (caso nº 78), Hugo Luis Morini (caso nº 79),
Héctor Eduardo Parra Pizarro (caso nº 80), Juan Evaristo Puthod (caso nº 81),
María del Carmen Cántaro (caso nº 82), Ricardo Arias Annichini (caso nº 83),
Héctor Jorge Honorio Navarro (caso nº 84), Adriana Patricia Sotelo (caso nº 85),
Andrés González (caso nº 86), Celina González (caso nº 87), Héctor Tomás
Campdepadrós (caso nº 88), Jorge Varela (caso nº 89), Nicolás Adán Barrionuevo
(caso nº 90), Mariano Arasenpchk (caso nº 91), Raúl Horacio Codesal (caso nº 92),
Marcos Alegría (caso nº 93), Argentino Quintín Cabral (caso nº 94), Francisco
Domingo Orellana (caso nº 95), Salvador Armando Cerrone (caso nº 96), José
Oscar Cerro (caso nº 97), Gladis Rosa Baccili (caso nº 98), Juan Domingo López
Pérez (caso nº 99), Sergio Mario Ibáñez (caso nº 100), Gregorio Nachman (caso nº
101), Gladis Noemí García Niemann (caso nº 102), María Clara Ciocchini (caso nº
103), María Claudia Falcone (caso nº 104), Horacio Ángel Úngaro (caso nº 105),
Daniel Alberto Racero (caso nº 106), Francisco Bartolomé López Muntaner (caso nº
107), Claudio De Acha (caso nº 108), Atilio Gustavo Calotti (caso nº 109), Víctor
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FLP 737/2013/TO1
Alfredo Treviño (caso nº 110), Pablo Alejandro Díaz (caso nº 111), Emilce Graciela
Moler (caso nº 112), Patricia Susana Miranda (caso nº 113), Ángela López Martín
(caso nº 114), Osvaldo Enrique Busetto (caso nº 115), Graciela Gladis Pujol (caso nº
116), José María Novielo (caso nº 117), Víctor Alberto Carminati (caso nº 118),
Alicia Beatriz Carminati (caso nº 119), Carlos Augusto Cortés (caso nº 120), Diana
Griselda Guerrero (caso nº 121), Conrado Guillermo Ceretti (caso nº 122), Liliana
Isabel Acuña (caso nº 123), Julio Washington Cabrera (caso nº 124), Alfredo José
Cajide García (caso nº 125), Ernesto Enrique Canga Barragán (caso nº 126), Norma
Beatriz Del Missier (caso nº 127), Néstor Eduardo Silva (caso nº 128), Edgardo
Miguel Ángel Andreu (caso nº 129), Clara Kierszenowicz (caso nº 130), Eduardo
Juan Daniel Porta (caso nº 131), Rubén Horacio Ares (caso nº 132), Rubén Omar
Bricio (caso nº 133), Miguel Ángel Calvo (caso nº 134), Gabriela Carriquiriborde
(caso nº 135), Hijo de Repeteur Carriquiriborde (caso nº 136), Jorge Oscar Ogando
(caso nº 137), Emilio Horacio Ogando (caso nº 138), Stella Maris Montesano
Sánchez (caso nº 139), Diego Martín Ogando (caso nº 140), Julio Gerardo Poce
(caso nº 141), Graciela Eugenia Pernas (caso nº 142), Cristina Silvia Navajas (caso
nº 143), Manuela Elmina del Rosario Santucho (caso nº 144), Daniel Santucho
Navajas (caso nº 145), Alicia Raquel D’ Ambra (caso nº 146), Valeria del Mar
Ramírez (caso nº 147), Julieta Alejandra González (caso nº 148), Miguel Ángel
Gómez (caso nº 149), Judith Lagarde (caso nº 150), Analía Velázquez (caso nº 151),
Paola Leonor Alagastino (caso nº 152), Carla Fabiana Gutiérrez (caso nº 153),
Marcela Daniela Viegas Pedro (caso nº 154), Liliana Irma Ross (caso nº 155), Juan
Carlos Abachian (caso nº 156), Nélida Ester Lastreto (caso nº 157), Carlos Omar
Pita (caso nº 158), Mario Miguel Mercader (caso nº 159), Anahí Silvia Fernández
(caso nº 160), José Roberto Bonetto (caso nº 161), Ana María Mobili (caso nº 162),
María Inés Menescardi (caso nº 163), Miguel Roberto Odorisio (caso nº 164),
Nélida Dimovich (caso nº 165), María Adelia Garín (caso nº 166), Susana Paulina
Hauché (caso nº 167), Patricia Huchansky (caso nº 168), Carlos Francisco Simón
(caso nº 169), Graciela Beatriz Sagués (caso nº 170), Graciela Silvia Muñoz (caso nº
171), Juan Carlos Bobadilla (caso nº 172), María Adela Troncoso (caso nº 173),
María Eloísa Castellini (caso nº 174), Victoria Petrakos Castellini (caso nº 175),
Adriana Lelia Calvo (caso nº 176), Teresa Mariana Laborde Calvo (caso nº 177),
7
María Magdalena Mainer (caso nº 178), Juan Graiver (caso nº 179), Isidoro Miguel
Graiver (caso nº 180), Lidia Elba Papaleo (caso nº 181), Silvia Cristina Fanjul (caso
nº 182), Lidia Catalina Gesualdi (caso nº 183), Flora Dybner (caso nº 184), Dante
Marra (caso nº 185), Julio Daich (caso nº 186), Alfredo Fargat (caso nº 187),
Francisco Gatti (caso nº 188), Miguel Balverde (caso nº 189), Juan Domeneghini
(caso nº 190), Daniel Cohen (caso nº 191), Ernesto María De Estrada (caso nº 192),
Francisco Fernández Bernárdez (caso nº 193), Ricardo Jorge Bertoldi (caso nº 194),
Gustavo Caraballo (caso nº 195), Jorge Raúl Rodríguez (caso nº 196), Martín
Antonio Aberg Cobo (caso nº 197), Rafael Ianover (caso nº 198), Ignacio Jorge
Mazzola (caso nº 199), Adolfo Núñez (caso nº 200), Juan Palli Díaz (caso nº 201),
Ana María Caracoche (caso nº 202), Cristina Lucía Marrocco (caso nº 203),
Georgina Victoria Martínez (caso nº 204), Blanca Noemí Rossini (caso nº 205), Luis
Velasco Blake (caso nº 206), Gustavo Malbrán (caso nº 207), Marcelino Alberto
Pérez Roig (caso nº 208), Gustavo Emir Pérez Monçalves (caso nº 209), Lidia Delia
Fernández Plaul (caso nº 210), Cayetano Alberto Castrogiovanni (caso nº 211),
Luján Acosta Nieves (caso nº 212), Roberto Eduardo Aued (caso nº 213), Graciela
Medici (caso nº 214), Santiago Enrique Cañas (caso nº 215), Liliana Élida Galetti
(caso nº 216), María Virginia Aurora Allende (caso nº 217), Rafael Andrés Perrota
(caso nº 218), Gustavo Antonio Lavalle (caso nº 219), Mónica María Lemos (caso nº
220), María José Lavalle Lemos (caso nº 221), Liliana Mabel Zambano (caso nº 222),
Laura Inés Futulis (caso nº 223), Miguel Eduardo Rodríguez (caso nº 224), María
del Carmen Percivati Franco (caso nº 225), Daniel Aldo Manzotti (caso nº 226),
María de las Mercedes Funes (caso nº 227), Gabriel María Estévez (caso nº 228),
Amelia Isabel Gutiérrez de Ledesma (caso nº 229), Juan Carlos Ledesma (caso nº
230), José Moreno Delgado (caso nº 231), Antonio Domingo Moreno Delgado
(caso nº 232), José Eduardo Moreno (caso nº 233), María Elena Ianotti (caso nº 234),
Enrique Martínez (caso nº 235), Alfredo Narciso Agüero (caso nº 236), Jorge
Catanese (caso nº 237), Raúl Fait (caso nº 238), Enrique Roberto Iglesias (caso nº
239), Flora Gurevich (caso nº 240), Benjamín Froim Taub (caso nº 241), Luis
Guillermo Taub (caso nº 242), Eduardo Raúl Kimlat (caso nº 243), Israel Raúl
Kimlat (caso nº 244), Rodolfo Antonio Deza (caso nº 245), Valentín Surpín (caso nº
246), Jorge Alberto Janson (caso nº 247), Manuel Mollón (caso nº 248), Carlos
Gustavo Bratvogel (caso nº 249), Mario Justino Llanos (caso nº 250), María Teresa
Votrico (caso nº 251), Omar Eduardo Girou (caso nº 252), José Alberto Choren
(caso nº 253), María Magdalena Juan (caso nº 254), Héctor Oscar Callejas (caso nº
255), Juan Ricardo Elizondo (caso nº 256), Luis Alberto Colombi (caso nº 257),
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FLP 737/2013/TO1
Oscar Alberto Corradini (caso nº 258), José Varela (caso nº 259), Alfredo Fernando
Bosco Muñoz (caso nº 260), Ileana Sara María García Ramos (caso nº 261),
Edmundo Sabino Dossetti Techeira (caso nº 262), Elena Paulina Lerena Costa
(caso nº 263), Alberto Corchs Laviña (caso nº 264), Guillermo Manuel Sobrino
Berardi (caso nº 265), Julio César D´Elía Pallares (caso nº 266), Yolanda Iris Casco
Ghelpi (caso nº 267), Carlos Rodolfo D´Elia Casco (caso nº 268), Raúl Edgardo
Borelli Cattáneo (caso nº 269), Graciela Noemí Basualdo (caso nº 270), Gustavo
Alejandro Goycoechea Camacho (caso nº 271), Elsa Haydeé Fernández (caso nº
272) Aída Celia Sanz Fernández (caso nº 273), Eduardo Gallo Castro (caso nº 274),
María de las Mercedes Gallo Sanz (caso nº 275), María Antonia Castro Huerga
(caso nº 276), Mario José Martínez Suárez (caso nº 277), María Asunción Artigas
Nilo de Moyano (caso nº 278), Alfredo Moyano Santander (caso nº 279), María
Victoria Moyano Artigas (caso nº 280), Miguel Ángel Río Casas (caso nº 281),
Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura (caso nº 282), Carolina Barrientos (caso nº
283), Washington Rubén Rodríguez Martínez (caso nº 284), Juan Alberto Berdún
Cardozo (caso nº 285), Marta Beatriz Severo Barreto (caso nº 286), Jorge Hugo
Martínez Horminoguez (caso nº 287), Carlos Baldomero Severo Barreto (caso nº
288), Ary Héctor Severo Barreto (caso nº 289), Beatriz Alicia Anglet (caso nº 290),
Rosa Álvarez (caso nº 291), Beatriz Liliana Bermúdez Calvar (caso nº 292), Oscar
Luis Viegas (caso nº 293), María Teresa Serantes Lede (caso nº 294), Zafiro Alberto
Illarzen Frugoni (caso nº 295), María Erlinda Vázquez Santos (caso nº 296), Beatriz
Fernández (caso nº 297), Alicia Montenegro (caso nº 298), Nelson Julián Mezquida
(caso nº 299), Yvonne Cappi Olivera (caso nº 300), Mario Mosteiro (caso nº 301),
Graciela María Gribo (caso nº 302), Claudia Inés Khon (caso nº 303), Saúl Jaime
Szajnbaum (caso nº 304), Héctor Ricardo Iramain (caso nº 305), Eduardo Otilio
Corro (caso nº 306), Adriana Chamorro (caso nº 307), Rafael Chamorro (caso nº
308), Juan Rodolfo Rodríguez (caso nº 309), Mónica Sofía Grinspon (caso nº 310),
Claudio Ernesto Logares (caso nº 311), Adelina Felisa Lucero (caso nº 312), Juan
Carlos Uñates (caso nº 313), María Irma Castro (caso nº 314), César Nicolás Maza
(caso nº 315), Hilda Martínez (caso nº 316), Rosa Castagnola (caso nº 317), José
Lencina (caso nº 318), Cástulo Bogado (caso nº 319), María Luisa Godoy (caso nº
320), Hugo Rubén Perié Esquivel (caso nº 321), María Leonor González Martínez
9
(caso nº 322), Urbano Ciavaglia Salas (caso nº 323), Armando Leonardo Dionisi
(caso nº 324), Juan Carlos Duca (caso nº 325), Horacio Fagioli (caso nº 326),
Graciela Beatriz Gómez (caso nº 327), María del Carmen Alburúa (caso nº 328),
Marcelo Damián Santoro (caso nº 329), Néstor Alberto Rojas (caso nº 330),
Francisco Virgilio Gutiérrez (caso nº 331), Horacio Luis Rapaport (caso nº 332),
Fabio Acuña (caso nº 333), Filemón Acuña (caso nº 334), María Rosa Ortiz (caso nº
335), Leonardo Blanco (caso nº 336), Néstor Eduardo Blanco (caso nº 337), Ramón
Escale Tobeña (caso nº 338), Gustavo Marcelo Bockenheim (caso nº 339), Julio
César Mogordoy (caso nº 340), Washington Mogordoy (caso nº 341), Charo Noemí
Moreno (caso nº 342), Blanca Frida Becher (caso nº 343), Norberto Rey (caso nº
344), Griselda Valentina Zárate (caso nº 345), Ofelia Maximina Ruiz Paz (caso nº
346), Esteban Abdón (caso nº 347), María Ofelia Santucho (caso nº 348), María
Susana Santucho (caso nº 349), María Silvia Santucho (caso nº 350), María Emilia
Santucho (caso nº 351), Ana Cristina Santucho (caso nº 352), Marcela Eva
Santucho (caso nº 353), Gabriela Inés Santucho (caso nº 354), Mario Antonio
Santucho (caso nº 355), Hilda Magdalena García (caso nº 356), Pedro Luis Nadal
García (caso nº 357), Cirila Benítez (caso nº 358), Eduardo Rubén Andrade (caso nº
359), Carlos Federico Brandli (caso nº 360), Sonia Estela Iwaniszyn (caso nº 361),
Horacio Ramiro Vivas (caso nº 362), Mabel Amelia García (caso nº 363), Patricia
Liliana Pozzo (caso nº 364), Alfredo Oscar Fernández (caso nº 365); Juan Carlos
Stremi (caso nº 366), Mario Ernesto Colonna (caso nº 367), Pablo Genazzi (caso nº
368), Víctor Orlando Taverna (caso nº 369), Gladys Elvira Beluardi (caso nº 370),
Oscar Daniel Bustos (caso nº 371), Cristina Elvira Kafka (caso nº 372), Rosa
Cristina Rodríguez (caso nº 373), Norma Justa Rivera (caso nº 374), Juan Carlos
Tonil (caso nº 375), Rosa Elena Vallejos (caso nº 376), Néstor Busso (caso nº 377),
José Abel Fuks Cucshnir (caso nº 378), Graciela Torrano (caso nº 379), Alejandro
Enrique De Sío (caso nº 380), Juan José Giampa (caso nº 381), Ana Rosa Rodríguez
(caso nº 382), Marta Josefa Enrique (caso nº 383), Miguel Ramón Galván
Insaurralde (caso nº 384), Walter Roberto Docters (caso nº 385), Juan Rummi (caso
nº 386), Haydee Fuentes Ilda (caso nº 387), Santiago Servín (caso nº 388), Atilio
Portillo Servín (caso nº 389), Nora Alicia Úngaro (caso nº 390), Ana Teresa Diego
(caso nº 391), María Eliana Acosta Velasco (caso nº 392), Rodolfo Horacio Monzón
(caso nº 393), Guillermo Allamprese (caso nº 394), Juan Carlos Fund (caso nº 395),
Manuel Coley Robles (caso nº 396), Alicia Lisso (caso nº 397), Osvaldo Luis Abollo
(caso nº 398), María Kubik Marcoff (caso nº 399), María Cristina Lefteroff (caso nº
400), Norma Robert (caso nº 401), Silvia Mabel Isabella Valenzi (caso nº 402), Rosa
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TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi(caso nº 403), Hugo Salvador
Rosello (caso nº 404), Susana Capobianco (caso nº 405), Rodolfo Federico Simón
(caso nº 406), José Luis D´Alessio (caso nº 407), Alfredo Raúl D´Alessio (caso nº
408), Jorge Luis Campana (caso nº 409), Mery Alba Quisdert (caso nº 410), Nélida
Azucena Sosa (caso nº 411), Alfredo Waldo Forti Sosa (caso nº 412), Mario Manuel
Forti Sosa (caso nº 413), Renato Forti Sosa (caso nº 414), Néstor Forti Sosa (caso nº
415), Guillermo José Forti Sosa (caso nº 416), Enrique Horacio Taramasco (caso nº
417), Andrés Raszkewicz (418), Fernando García (caso nº 419), Omar Gedalio
Suárez (caso nº 420), Carlos Eduardo Garack (caso nº 421), Beatriz Alicia Lenain
(caso nº 422), Julio Daniel Chachagua (caso nº 423), Pedro Alberto Ortiz (caso nº
424), Miguel Ángel Hait (caso nº 425), Rebeca Krasner (caso nº 426), Luis Alberto
Santilli (caso nº 427), Carlos Guillermo Robles (caso nº 428), Martina Concepción
Espinoza (caso nº 429), Doménico Favazza (caso nº 430), Felipe Antonio Favazza
(caso nº 431), Luis Horacio Fernández (caso nº 432), Alberto Felipe Maly (caso nº
433) Eduardo Rosen (caso nº 434), Enzo Fiore (caso nº 435), Santos Boria (caso nº
436), Jorge Guidi (caso nº 437), José Guillermo Suárez (caso nº 438), Edgardo
Norberto Giquiardo (caso nº 439), Humberto Omar Sartirana (caso nº 440), Alberto
Ostiano Romero Meza (caso nº 441), Ramón Raúl Romero (caso nº 442), Helena
Beatriz Abran (caso nº 443), Américo Gines Agüero (caso nº 444), Eva de Jesús
Gómez (caso nº 445), Jorge Alberto Allega (caso nº 446), Ricardo Antonio Ruiz
(caso nº 447), Herna Silva (caso nº 448), Juan José Rúa (caso nº 449), Silvia Streger
(caso nº 450), Rodolfo Ernesto Torres (caso nº 451), Alcides Antonio Chiesa (caso
nº 452), Norma Leanza (caso nº 453), Abel Luis Vigo Comas (caso nº 454), José
María Della Flora (caso nº 455), Alberto Osvaldo Derman (caso nº 456), María Rosa
Pargas (caso nº 457), Omar Rodolfo Farías (caso nº 458), Galdys Noemí Musante
(caso nº 459), Fernando Rubén Schell (caso nº 460) Pablo Dikij Bodgan (caso nº
461), Norma Ada Núñez (caso nº 462), María Isabel Reinoso (caso nº 463), Alfredo
Emilio Patiño (caso nº 464), Amelia Sánchez (caso nº 465), Roberto Laporta (caso nº
466), Miguel Ángel Laporta (caso nº 467), María Rosa Laporta (caso nº 468),
Leonilda Alegre (caso nº 469), Juan Chiala (caso nº 470), Juan de Dios Echeverría
(caso nº 471), Alberto Cruz Lucero (caso nº 472), Juan Roberto Serrabón (caso nº
473), Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal (caso nº 474), Mirta Teresa Gerelli
11
(caso nº 475), Ramona Agustina Ávalos (caso nº 476), Rolando Martín Acuña (caso
nº 477), Roberto José Figueredo (caso nº 478), Lindolfo Ceolín (caso nº 479), María
Cristina Gioglio (caso nº 480), Roberto Fidel Yantorno (caso nº 481), Víctor Jorge
Illodo (caso nº 482), Elda Esther Viviani (caso nº 483), Zulema Leira (caso nº 484),
Raúl Alfredo Bonafini (caso nº 485), Arcángel Nicolás Herrera (caso nº 486), Oscar
Julián Herrera (caso nº 487), Roberto Villanueva (caso nº 488), Juan Carlos
Guarino (caso nº 489), María Elena Varela (caso nº 490), José Rubén Slavkin (caso
nº 491), Juan Carlos Maidana (caso nº 492), Oscar Manuel Duarte (caso nº 493),
María Cristina Bustamante (caso nº 494), Lorenzo Federico Cáceres González (caso
nº 495), Olga Beatriz Miranda (caso nº 496), Juan José Cerrudo (caso nº 497),
Alfredo Alinso Martínez Gálvez (caso nº 498), Diego Barreda (caso nº 499),
Rodolfo Francisco Nanni (caso nº 500), Rodolfo Julio Tiscornia (caso nº 501), Julio
César López Del Pino (caso nº 502), Osvaldo Acosta (caso nº 503), Horacio
Guillermo Cid de la Paz (caso nº 504), Oscar Alfredo González (caso nº 505), Ángel
Laurenzano (caso nº 506), Daniel Merialdo (caso nº 507), Roberto Oscar Ramírez
(caso nº 508), Mario Villani (caso nº 509), Néstor Zurita (caso nº 510), Mercedes
Alvariño Blanco, (caso nº 511), Miguel Ángel Soria (caso nº 512), Liliana Corina
Joly (caso nº 513), Alberto Eduardo Cora (caso nº 514), Gladys Yolanda Rodríguez
(caso nº 515), Gustavo Javier Fernández (caso nº 516), Carlos Alberto Fernández
(caso nº 517), Miguel Ángel Prince (caso nº 518), Silvia Fernanda Gallar (caso nº
519), Noemí Irma Tardivo (caso nº 520), Víctor Vicente Marcasciano (caso nº 521),
Carlos Felipe Ochoa (caso nº 522), Hebe Araceli Susana Mascia (caso nº 523),
Edmundo Daniel Szapiro (caso nº 524), Haydée Alicia Lampugnani (caso nº 525),
Graciela Irene Jurado (caso nº 526), Emma Nilda Eloy (caso nº 527), Horacio René
Matoso (caso nº 528), Jorge Enrique Mendoza Calderón (caso nº 529), Enrique
Rodolfo Barry (caso nº 530), Mario Enrique Salerno (caso nº 531), Inés María
Pedemonte (caso nº 532), Pablo Bernardo Szir (caso nº 533), Claudia Dafne Gorban
(caso nº 534), Silvia Beatriz Gorban (caso nº 535), Enrique Osvaldo Lapertosa (caso
nº 536), Pablo Daniel Musso (caso nº 537), José Antonio Cáceres (caso nº 538),
Gustavo Horacio Lafleur (caso nº 539), José Reinaldo Rizzo (caso nº 540), Ricardo
Chidíchimo (caso nº 541), Jorge Luis Congett (caso nº 542), Santo Eulogio
Rodríguez (caso nº 543), Blanca Ortiz de Murúa (caso nº 544), Luis Adolfo
Jaramillo (caso nº 545), Héctor Alberto Pérez (caso nº 546), Gerardo Manuel
Carrizo (caso nº 547), Oscar Arturo Udabe (caso nº 548), Javier Alberto López (caso
nº 549), Alfredo Rafael Ramos Battaglia (caso nº 550), Oscar Ernesto Solís (caso nº
551), Alberto Mario Solís (caso nº 552), Diana Beatriz Wlichky (caso nº 553),
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TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Adolfo Manuel Paz (caso nº 554), Raúl Félix Vassena (caso nº 555), Esteban Alfredo
Reimer (caso nº 556), Víctor Hugo Ventura (caso nº 557), Daniel Omar Mojica
(caso nº 558), Hernán Quiroz (caso nº 559), Raúl Esteban Santos (caso nº 560), Vera
Edilberto Chamorro (caso nº 561), Carlos Enrique Höld (caso nº 562), Héctor
Daniel Klosowski (caso nº 563), Norma Mabel Sandoval (caso nº 564), Cecilia
Rotemberg Wolf (caso nº 565), Donatella Rude Calebotta (caso nº 566), Silvia De
Raffaelli (caso nº 567), Elena Rinaldi (caso nº 568), Juan Domingo Díaz (caso nº
569), Juan Antonio Díaz (caso nº 570), Heber Eduardo O´Neil Velázquez (caso nº
571), Juan Enrique Velázquez Rosano (caso nº 572), Elba Lucía Gándara
Castromán (caso nº 573), Oscar Dedionigi (caso nº 574), Raquel Margot De la Rosa
(caso nº 575), Daniel Esquivel Antero (caso nº 576), Gabriel Alberto García (caso nº
577), Oscar Isidro Borzi (caso nº 578), Alejandro Rómulo Iaccarino (caso nº 579),
Carlos Alberto Iaccarino (caso nº 580); Rodolfo José Iaccarino (caso nº 581), Luis
Alberto Ortiz (caso nº 582), Adriana Cristina Martín (caso nº 583), Ricardo Hernán
Cabello (caso nº 584), Sigfried Watzlawik Padilla (caso nº 585), José Sánchez
“Negro‖Black”‖(caso‖nº‖586),‖Jorge‖Farsa (caso nº 587), Eduardo Luis Nieves (caso
nº 588), Nora Feliz (caso nº 589), Jorge Garra (caso nº 590), Modesta Rosa Electra
Bianchi (caso nº 591), Olga Vicenta Araujo (caso nº 592), Estanislao Araujo (caso nº
593), María Amalia Marrón (caso nº 594), Alberto Oscar Manfredi (caso nº 595),
Raúl Eduardo Petruch (caso nº 596), Elisa Haydee Moreno (caso nº 597), Ismael
Zarza (caso nº 598), Rodolfo Atilio Barberán (caso nº 599), Jorge Eduardo Heuman
(caso nº 600), Carlos Prieto (caso nº 601), Nora Liberman (caso nº 602), Luis
Tarquini (caso nº 603), Norma Hilda Ereñú (caso nº 604), Norberto Ignacio Liwski
(caso nº 605), Francisco Manuel García Fernández (caso nº 606), Lina Mercedes
Araujo (caso nº 607), Abel De León (caso nº 608), Aureliano Araujo (caso nº 609), y
Miguel Isaac Berenstein (caso nº 610).
Asimismo, de acuerdo con las constancias colectadas en la instrucción, en lo
pertinente y correspondiente a cada uno de los tramos acumulados, le atribuyeron
a los imputados los siguientes hechos:
a) a Jaime Lamont Smart en su carácter Ministro de Gobierno de la provincia de
Buenos Aires, haber formado parte de un aparato organizado de poder que:
13
- en causa nº FLP 737/2013/TO1, privó ilegalmente de la libertad y aplicó
tormentos a Héctor Ricardo Arias Annichini, María del Carmen Cántaro de Pastor,
Nélida Ester Lastreto, Jorge Honorio Navarro, Carlos Omar Pita y Valeria del Mar
Ramírez; posibilitó el abuso sexual (violación) de Nélida Ester Lastreto y Valeria
del Mar Ramírez; también resulta responsable de la muerte de José Roberto
Bonetto, Ernesto Enrique Canga Barragán, Mario Miguel Mercader y Liliana Irma
Ross, quienes permanecieron detenidos ilegalmente en el centro clandestino de
detención que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente
de la Policía de la provincia de Buenos Aires, durante el período de revista del
imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido partícipe
necesario, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del
C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal
de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones,
agravada por haberse cometido con violencias o amenazas reiterada en seis (6)
oportunidades, y por haber durado más de un mes -agravante que se aplica hasta
el momento en un (1) caso, sin perjuicio de lo que surja en el debate oral-, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del
mismo cuerpo normativo; aplicación de tormentos por parte de un funcionario
público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido
político en los términos del artículo 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según
ley 14.616 -vigente al momento de los hechos- en perjuicio de todas las víctimas;
homicidio calificado por haberse cometido con alevosía y con el concurso
premeditado de dos o más personas, en perjuicio de José Roberto Bonetto; Ernesto
Enrique Canga Barragán; Mario Miguel Mercader y Liliana Irma Ross (artículo 80
incs. 2, y 6 C.P. según Ley 21.338, ratificada por la 23.077); abuso sexual con acceso
carnal haciendo uso de fuerza e intimidación agravado por resultar un grave
daño en la salud de la víctima y por cometerse con el concurso de dos o más
personas, conforme lo dispuesto en los artículos 119 y 122 del Código Penal (según
ley 11.221); todos ellos en concurso real, calificándose asimismo como delitos
contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de
Lesa Humanidad de manera concurrente o alternativamente (artículo 118 C.N.;
artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -
Decreto Ley 6286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante
prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc.
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TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
5° del artículos 142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo
del C.P., según Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-, 119,
122, 80 incs. 2, y 6 C.P. según Ley 21.338, ratificada por la 23.077 y 55 del C.P.).
- en causa nº FLP 91003399/2012/TO1, privó ilegalmente de la libertad y
aplicó tormentos a Martín Antonio Aberg Cobo, Nieves Luján Acosta, Liliana
Mabel Acuña, Alfredo Narciso Agüero, Marcos Alegría, María Virginia Allende,
Edgardo Miguel Ángel Andreu, Mariano Aransenpchk, María Asunción Artigas
Nilo de Moyano, Rubén Horacio Ares, Osvaldo Tomás Ariosti, Luis María
Armesto, Julio Armesto, Roberto Eduardo Aued, Gladis Rosa Bacilli, Miguel
Balverde, Diego Barreda, Carolina Barrientos de Carneiro, Nicolás Adán
Barrionuevo, Graciela Noemí Basualdo de Goycoechea, Juan José Berninsone,
Ricardo Jorge Bertoldi, Lidia Esther Biscarte, Juan Carlos Bobadilla, Juan Bonet,
José Roberto Bonetto, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Alfredo Fernando Bosco
Muñoz, Rubén Omar Bricio, Blanca Nelly Buda, José Alberto Bugatto, Francisco
José Bugatto, Osvaldo Enrique Busetto, Argentino Quintín Cabral, Julio Cabrera,
Alfredo José Cajide García, Adriana Calvo, Miguel Ángel Calvo, Héctor Oscar
Callejas, Héctor Tomás Campdepadrós, Ernesto Enrique Canga Barragán, Santiago
Enrique Cañas, Gustavo Caraballo, Ana María Caracoche, Juan Félix Cardozo,
Alicia Beatriz Carminati, Víctor Alberto Carminati, Juvelino Andrés Carneiro Da
Fontoura Gularte, Gabriela Carriquiriborde, Yolanda Iris Casco de Ghelpi,
Eduardo Rubén Castellanos, María Eloísa Castellini, María Antonia Castro de
Martínez, Cayetano Alberto Castrogiovanni, Jorge Catanese, Conrado Guillermo
Ceretti, José Oscar Cerro, Salvador Armando Cerrone, María Clara Ciocchini, Raúl
Horacio Codesal, Daniel Cohen, Luis Alberto Colombi, Guillermo José Luis
Cometti, Alberto Corchs Laviña, Oscar Alberto Corradini, Eduardo Otilio Corro,
Carlos Augusto Cortés, Adriana Chamorro, Rafael Chamorro, Alberto José Choren,
Alicia‖Raquel‖D‖Ambra,‖Julio‖Daich,‖Claudio‖De‖Acha,‖Ernesto‖María‖De‖Estrada,‖
Juan‖Carlos‖Deghi,‖Norma‖Beatriz‖Del‖Missier,‖Julio‖César‖D‖Elia‖Pallares,‖Rodolfo‖
Antonio Deza, María Teresa Di Martino, Pablo Alejandro Díaz, Nélida Dimovich
de Leguizamón, Walter Roberto Docters, Juan Domeneghini, Edmundo Sabino
Dossetti Techeira, Flora Dybner de Ravel, Juan Ricardo Elizondo, Raúl Fait Arcore,
María Claudia Falcone, Silvia Cristina Fanjul, Alfredo Fargat, Felipe Antonio
15
Favazza, Domingo Favazza, Francisco Fernández Bernárdez, Fernández de
Mercader, Elsa Haydeé Fernández de Sanz, Héctor Omar Ferraro, Laura Inés
Futulis de Rodríguez, Liliana Élida Galetti, Eduardo Gallo Castro, Ileana Sara
María García Ramos de Dossetti, Gladis Noemí García Niemann, Francisco Gatti,
María Adelia Garín Penedo, Lidia Catalina Gesualdi de Angarola, Omar Eduardo
Girou, Andrés González, Rodolfo González, Gustavo Alejandro Goycoechea
Camacho, Juan Graiver, Isidoro Miguel Graiver, Graciela María Gribo, Mónica
Sofía Grinspon de Logares, Diana Griselda Guerrero de Ceretti, Flora Gurevich de
Taub, Amelia Isabel Gutiérrez de Ledesma, Susana Paulina Hauché, Patricia
Huchansky de Simón, María Elena Ianotti de Gambero, Rafael Ianover, Sergio
Mario Ibáñez, Enrique Roberto Iglesias, José María Iglesias Fernández, Héctor
Ricardo Iramain, Silvia Mabel Isabella Valenzi, Jorge Alberto Janson, María
Magdalena Juan de Troncelliti, Rogelio Miguel Juárez, Clara Kierszenowicz,
Eduardo Raúl Kimlat, Israel Raúl Kimlat, Claudia Kohn, Daniel Lagarone, María
Rosa Laporta, Gustavo Lavalle, Juan Carlos Ledesma, Mónica María Lemos de
Lavalle, Elena Lerena Costa de Corchs, Claudio Ernesto Logares, Ángela López
Martín, Marcelino Elías López, Francisco López de Muntaner, Juan Domingo
López Pérez, Mario Justino Llanos, María Magdalena Mainer, Rodolfo Guillermo
Malbrán, Raúl Alberto Marciano, Susana Celina Marqués de Tapi, Dante Marra,
Lucía Cristina Marrocco, José Mario Martínez Suárez, Enrique Martínez, Georgina
Martínez, Ignacio Jorge Mazzola, Graciela Médicis de Aued, Inés Menescardi de
Odorisio, Mario Miguel Mercader, Luis Alberto Messa, Ana María Mobili de
Bonetto, Manuel Mollón, Stella Maris Montesano Sánchez, Antonio Domingo
Moreno Delgado, José Moreno Delgado, José Eduardo Moreno, Hugo Luis Morini,
Alfredo Moyano, Silvia Muñoz, Gregorio Nachman, Rodolfo Francisco Nanni,
Cristina Silvia Navajas, Juan Neme, José María Novielo, Adolfo Núñez, Roberto
Miguel Odorisio, Jorge Oscar Ogando, Emilio Horacio Ogando, Francisco
Domingo Orellana, Eva Raquel Orifici de Marciano, Juan Palli y Díaz, Lidia Elba
Papaleo de Graiver, Héctor Eduardo Parra Pizarro, María del Carmen Percivati
Franco, Gustavo Emir Pérez Monçalves, Marcelino Alberto Pérez Roig, Héctor
Pérez, Graciela Eugenia Pernas de Poce, Rafael Andrés Perrota, Julio Gerardo Poce,
Graciela Gladis Pujol, Eduardo Porta, Juan Evaristo Puthod, Daniel Alberto
Racero, Miguel Ángel Río Casas, Carlos Rodríguez, Jorge Raúl Rodríguez, Blanca
Noemí Rossini, Graciela Beatriz Sagués de Perdighe, Manuela Elmina del Rosario
Santucho, Aída Celia Sanz Fernández, Néstor Eduardo Silva, Carlos Francisco
Simón, Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Adriana Patricia Sotelo, Valentín
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TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Surpín, Saúl Jaime Szajnbaum, Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo Taub,
Rodolfo Tiscornia, Víctor Alfredo Treviño, María Adela Troncoso de Bobadilla,
Valerio Salvador Ubiedo, Horacio Ángel Úngaro, Jorge Varela, Luis Velasco,
Catalina Marta Velazco de Morini, María Teresa Votrico, Liliana Zambano, Juan
Carlos Abachián, Carlos Bratvogel, Victoria Castellini (hija de María Eloísa‖
Castellini),‖XX‖Repeteur‖Carriquiriborde‖(hijo‖de‖Gabriela‖Carriquiriborde),‖Carlos‖
D‖Elia‖Casco‖(hijo‖de‖Yolanda‖Iris‖Casco‖Ghelpi),‖Carmen‖Gallo‖Sanz‖(hija‖de‖Aída‖
Celia Sanz Fernández), Teresa Mariana Laborde Calvo (hija de Adriana Calvo),
María José Lavalle Lemos (hija de Mónica María Lemos de Lavalle) María Victoria
Moyano Artigas (hija de María Asunción Artigas Nilo) Martín Ogando Montesano,
(hijo de Stella Maris Montesano Sánchez), Liliana Irma Ross, Silvano José García,
Emilio Marchione, Oscar Pellejero, Héctor Aurelio Pighin y Alejandro Eduardo
Reinhold, quienes permanecieron detenidos ilegalmente en el centro clandestino
de detención que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Banfield,
dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, durante el período de
revista del imputado. Asimismo, sustrajo, retuvo y ocultó‖a‖Victoria‖Castellini‖(hija‖
de‖ María‖ Eloísa‖ Castellini),‖ XX‖ Repeteur‖ Carriquiriborde‖ (hijo‖ de‖ Gabriela‖
Carriquiriborde),‖Carlos‖D‖Elia‖Casco‖(hijo‖de‖Yolanda‖Iris‖Casco Ghelpi); Carmen
Gallo Sanz (hija de Aída Celia Sanz Fernández), María José Lavalle Lemos (hija de
Mónica María Lemos de Lavalle), María Victoria Moyano Artigas (hija de María
Asunción Artigas Nilo) y Martín Ogando Montesano (hijo de Stella Maris
Montesano Sánchez); los niños y niñas menores de diez años, quienes
permanecieron detenidos y detenidas ilegalmente en el centro clandestino de
detención que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente
de la Policía de la provincia de Buenos‖Aires,‖conocido‖como‖“Pozo‖de‖Banfield”
durante el período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido partícipe
necesario, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del
C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal
de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones,
agravada por haberse cometido con violencias o amenazas y por haber durado
más de un mes, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la
17
agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los
incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -agravante que se aplica
por el momento a cuarenta y nueve (49) de los casos imputados, sin perjuicio de lo
que surja durante el debate-; y aplicación de tormentos por parte de un
funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un
perseguido político en los términos del artículo 144 ter primer y segundo párrafo
C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de los hechos-; ambos en concurso real
(artículo 55 CP), reiterado en doscientas treinta y dos (232) oportunidades, los que
concursan materialmente entre sí. Respecto de los sucesos que tuvieron como
víctimas a personas menores, calificaron tales hechos como constitutivos de los
delitos de sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años, de
acuerdo con las prescripciones del art 146 del C.P., en siete (7) oportunidades.
- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó
tormentos a Paola Leonor Alagastino, Gabriel María Estéves, Lidia Delia
Fernández Plaul, María de las Mercedes Funes, Miguel Ángel Gómez, Julieta
Alejandra González, Celina González, Carla Fabiana Gutiérrez, Judith Lagarde,
Daniel Aldo Manzotti, Pedro Alberto Ortiz, Miguel Eduardo Rodríguez, Alberto
Ostiano Romero Meza, Humberto Omar Sartirana, Carlos Osvaldo Souto, José
Varela, Analía Velásquez y Marcela Daniela Viegas Pedro; posibilitó la violación
que sufrieran Paola Leonor Alagastino, Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra
González, Carla Fabiana Gutiérrez, Judith Lagarde, Analía Velásquez y Marcela
Daniela Viegas Pedro; redujo a la servidumbre a Miguel Ángel Gómez, Julieta
Alejandra González, Judith Lagarde; posibilitó el homicidio calificado que
sufriera Carlos Osvaldo Souto. Respecto de Fernández Plaul, Meza, Manziotti,
Rodríguez, Funes y Estévez le atribuye de responsabilidad de Minicucci en la
desaparición forzada de las víctimas, y de manera alternativa, en su homicidio
agravado. Todas ellas, distintas víctimas que permanecieron detenidas ilegalmente
en el centro clandestino de detención, tortura y extermino que funcionó en la
Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente de la Policía de la provincia
de Buenos‖ Aires,‖ conocido‖ como‖ el‖ “Pozo‖ de‖ Banfield”,‖ durante‖ el‖ período‖ de‖
revista del nombrado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido partícipe
necesario, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del
C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal
de la libertad y la práctica de actos de tortura, violencia sexual de distintas
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
víctimas, reducción a la servidumbre, desaparición forzada de personas, y de
manera alternativa, en su homicidio agravado.
- en causa nº FLP 605/2010/TO1, privó ilegalmente de la libertad y
consecuentemente aplicó tormentos a Helena Beatriz Abran de Romero, Osvaldo
Acosta, María Eliana Acosta Velasco de Badell, Rolando Acuña, Américo Gines
Agüero, Jorge Alberto Allega, Beatriz Alicia Anglet de Severo, Hugo Arana, Rubén
Horacio Ares, Artigas María Asunción Nilo de Moyano, Ramona Agustina Ávalo,
Diego Barreda, Beatriz Lilian Bermúdez Calvar de Viegas, Raúl Bonafini, Santos
Boria, Osvaldo Enrique Busetto, Néstor Busso, María Cristina Bustamante, Luis
Lorenzo Cáceres, Gustavo Calotti, Mirta Camps, Ivonne Cappi Olivera de
Mezquida, Juan Cardozo, Juvelino Andrés Carneiro da Fontoura Gularte, María
Antonia Castro de Martínez, Lindolfo Ceolín, Juan José Cerrudo, Horacio
Guillermo Cid de la Paz, Manuel Coley Robles, Mario Ernesto Colonna, Alberto
Corchs Laviña, Alcides Antonio Chiesa, Juan Chiala, Mary De Irizarre, José María
Della Flora, Alberto Osvaldo Derman, Lucía Deón, Rodolfo Antonio Deza, Pablo
Díaz, Ana Teresa Diego, Pablo Dikij, Walter Roberto Docters, Juan de Dios
Echeverría, Nilda Eloy, Marta Enríquez, Martina Concepción Espinoza de Robles,
Omar Rodolfo Farías, Doménico Favazza, Felipe Antonio Favazza, Alfredo Oscar
Fernández, Carlos Alberto Fernández, Gustavo Javier Fernández, Luis Fernández,
Roberto Figueredo, Enzo Fiore, Guillermo José Forti Sosa, Mario Manuel Forti
Sosa, Néstor Forti Sosa, Renato Forti Sosa, Hilda Fuentes, Alfredo Waldo Forti
Sosa, Juan Carlos Fund, Eduardo Gallo Castro, Miguel Ramón Galván, Fernando
García, Pablo Genazzi, Eduardo Rosen, Mirta Teresa Gerelli, José Giampa, María
Cristina Gioglio, Eva del Jesús Gómez de Agüero, Oscar Alfredo González, Juan
Carlos Guarino, Jorge Guidi, Miguel Ángel Hait, Arcángel Nicolás Herrera, Oscar
Herrera, Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, Víctor Jorge Illodo, Alberto Irizarre, Silvia
Isabella Valenzi, Cristina Elvira Kafka, Eduardo Kimlat, Israel Kimlat, María Kubik
Marcoff de Lefteroff, Guillermo La Rosa, Miguel Ángel Laporta, María Rosa
Laporta, Roberto Antonio Laporta, Ángel Laurenzano, Julio César López del Pino
González, Norma Leanza de Chiesa, María Cristina Lefteroff, Zulema Leira,
Ángela López Martín, Alicia Lisso, Alberto Cruz Lucero, Ricardo Raúl Maidana,
Alberto Felipe Maly, Jorge Hugo Martínez Horminoguez, Mario Martínez Suárez,
19
Daniel Merialdo, Hebe Araceli Mascia de Szapiro, Nelson Mezquida, Patricia
Miranda, Olga Beatriz Miranda de Cerrudo, Emilce Moler, Stella Maris Montesano
de Ogando, Alfredo Moyano, Gladys Noemí Musante de Farías, Rodolfo Francisco
Nanni, José María Novielo, Norma Ada Núñez, Alfredo Emilio Patiño, Patricia
Pozzo, Graciela Gladis Pujol, Roberto Oscar Ramírez, María Isabel Reinoso, Miguel
Ángel Río Casas, Norma Justa Rivera, Norma Robert de Andrews, Carlos Esteban
Rodríguez, Carlos Guillermo Robles, Rosa Cristina Rodríguez, Washington
Rodríguez, Ana Rosa Rodríguez de Giampa, Ramón Raúl Romero, Juan José Rúa,
Ricardo Ruiz, Juan Carlos Rummi, Amalia Sánchez de Laporta, Aída Celia Sanz
Fernández, Luis Alberto Santilli, Rubén Fernando Schell, María Teresa Serantes
Lede de Illarzen, Juan Roberto Serrabón, Santiago Servín, Marta Beatriz Severo,
Carlos Baldomero Severo Barreto, Ari Héctor Severo Barreto, Hernán Silva de Rúa,
José Rubén Slavkin, Nélida Azucena Sosa de Forti, Guillermo Manuel Sobrino
Berardi, Juan Carlos Stremi, Silvia Streger, Rebeca Krasner, Ana Strimberg,
Valentín Surpin, Edmundo Daniel Szapiro, Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo
Taub, Rodolfo Julio Tiscornia, Juan Carlos Tonil, Rodolfo Ernesto Torres, Víctor
Alfredo Treviño, Nora Alicia Úngaro, Rosa Elena Vallejos de Benvenuto, María
Elena Varela de Guarino, Erlinda María Vázquez Santos, Oscar Luis Viegas, Mario
Villani, Horacio Ramiro Vivas, Elda Esther Viviani, Roberto Fidel Yantorno y
Néstor Zurita, quienes permanecieron detenidos ilegalmente en el centro
clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en la Brigada de
Investigaciones de Quilmes, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos
Aires, durante el período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido partícipe
necesario, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del
C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal
de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones,
agravada por haberse cometido con violencias o amenazas reiterado en ciento
sesenta y siete (167) oportunidades, y por haber durado más de un mes -
agravante que se aplica hasta el momento a setenta y siete (77) de los casos, sin
perjuicio de lo que surja en el debate oral-, en los términos del artículo 144 bis inc.
1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en
cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; y
aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que
guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según ley 14.616 -vigente al
Poder Judicial de la Nación
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momento de los hechos- en perjuicio de la totalidad de las víctimas; y en el caso de
Guillermo José Forti Sosa la calificación alternativa que propusieron es la del delito
de sustracción, retención y ocultamiento; todos ellos en concurso real y calificados
como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de
Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera concurrente o alternativamente
como delitos de lesa humanidad (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de la
Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley
6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el
último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo
142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según
Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-; artículo 146 y 55 del
C.P.).
- en causa nº FLP 605/2010/TO2, privó ilegalmente de la libertad y
consecuentemente aplicó tormentos a Jorge Campana, Mery Alba Quisdert,‖
Alfredo‖ Ra l‖ D Alessio,‖ José‖ Luis‖ D’Alessio,‖ Andrés‖ Raszkewicz,‖ Manuel‖ Oscar‖
Duarte,‖ Mirta‖ Giardino‖ y‖ Yolanda‖ Iris‖ Casco‖ D‖Elía,‖ quienes‖ permanecieron‖
detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención que funcionó en la
Brigada de Investigaciones de Quilmes, dependiente de la Policía de la provincia
de Buenos Aires, durante el período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido partícipe
necesario, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del
C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal
de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones,
agravada por haberse cometido con violencias o amenazas reiterado en ocho (8)
oportunidades, y por haber durado más de un mes -agravante que se aplica en un
(1) caso sin perjuicio de lo que surja en el debate oral-, en los términos del artículo
144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo; y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los
presos que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los
términos del artículo 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según ley 14.616 -
vigente al momento de los hechos- en perjuicio de la totalidad de las víctimas;
21
todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes,
en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera
concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo 118 de la
C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de la Convención para la Prevención y Sanción del
Delito de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P.,
con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a
los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y
segundo párrafo del C.P., según Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de
los hechos-; artículo 55 del C.P.).
- en causa nº FLP 605/2010/TO4, privó ilegalmente de la libertad y aplicó
tormentos a Guillermo Allamprese, Carolina Barrientos, Alejandro Enrique De Sío,
José Abel Fuks Cucshnir, Carlos Eduardo Garack, Beatriz Alicia Lenain, Elena
Paulina Lerena Costa, César Nicolás Maza, Pedro Alberto Ortiz, Rosa María
Pargas, Alberto Ostiano Romero Meza, Hugo Salvador Roselló, Rodolfo Federico
Simón, Omar Gedalio Suárez, Enrique Horacio Taramasco, Graciela Torrano, y
Abel Luis Vigo Comas. En el caso de estas víctimas, al encontrarse desaparecidas,
se agrega la participación del imputado en la desaparición forzada o, de manera
alternativa, en el homicidio agravado. Privó ilegalmente de la libertad y aplicó
tormentos a Osvaldo Luís Abollo, Leonilda Alegre, Roberto Villanueva, Rosa
Álvarez, Gladys Elvira Beluardi, Carlos Federico Brandli, Oscar Daniel Bustos,
Susana Capobianco, Julio Daniel Chachagua, Beatriz Fernández, Edgardo Norberto
Giquiardo, Sonia Estela Iwaniszyn, Alfredo Alinso Martínez Gálvez, Alicia
Montenegro, Rodolfo Horacio Monzón, Mario Mosteiro, María Rosa Ortiz, Atilio
Portillo Servín, Humberto Omar Sartirana, Víctor Orlando Taverna y Juan Carlos
Uñates; y también privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y sustrajo
del poder de sus padres a la menor Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel
Isabella Valenzi y Carlos Alberto López Mateos, como así también retuvo y ocultó
a la nombrada; privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y resulta
responsable de homicidio agravado‖ de‖ María‖ Eliana‖ Acosta‖ Velasco‖ y‖ Heber‖
Eduardo‖O‖‖Neil‖Vel{squez;‖privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y
se encuentra demostrado que el imputado, desde su rol funcional, posibilitó el
abuso sexual (violación) de Mabel Amelia García. Todo ello durante el período en
el que los y las nombradas estuvieron ilegalmente alojados en el centro clandestino
de detención, tortura y exterminio que funcionó en la Brigada de Investigaciones
de Quilmes, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, mientras
ocupó el cargo de Ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1
Determinaron que la participación del imputado ha sido partícipe
necesario, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del
C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal
de la libertad y la práctica de actos de tortura, violencia sexual de distintas
víctimas, y homicidio calificado de las personas ilegalmente detenidas.
- en causa nº FLP 34000189/2009/TO1, privó ilegalmente de la libertad y
consecuentemente aplicó tormentos a Carlos Gustavo Bratvogel, Oscar Isidro
Borzi, Héctor Oscar Callejas, Alberto José Choren, Rodolfo Antonio Deza, Juan
Antonio Díaz, Juan Domingo Díaz, Gabriel Alberto García, Omar Eduardo Girou,
Flora Gurevich de Taub, Carlos Enrique Hold, Eduardo Kimlat, Mario Justino
Llanos, Adolfo Manuel Paz, Valentín Surpín, Benjamín Froim Taub, Luís
Guillermo Taub, Ricardo Vasena, María Teresa Votrico, Esteban Alfredo Reimer,
Luís Adolfo Jaramillo, Víctor Hugo Ventura, Enrique Rodolfo Barry, Yoly Corín,
Ricardo Chidichimo, Carlos Fernández, Gustavo Fernández, Claudia Gorban
Dafne, Silvia Beatriz Gorban, Graciela Irene Jurado, Haydeé Lampugnani, Osvaldo
Enrique Lapertosa, Jorge Mendoza Calderón, Pablo Daniel Musso, Carlos Felipe
Ochoa, Inés María Pedemonte, Miguel Ángel Prince, Rubén Ramos, José Reinaldo
Rizzo, Mario Enrique Salerno, Alberto Mario Solis, Miguel Ángel Soria, Diana
Beatriz Martínez de Wlichky, Gustavo Horacio Lafleur Picarel, Esteban Raúl
Santos, Gerardo‖ Manuel‖ Carrizo;‖ Héctor‖ Alberto‖ Pérez,‖ “Chiche”,‖ Claudio,‖
Hermano‖ de‖ Corín‖ Yoly,‖ Shapiro,‖ “el‖ abuelo”‖ o‖ “el‖ colorado”,‖ Blanca,‖ Carlos‖
Alberto Iaccarino, Alejandro Rómulo Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino, Emma
Nilda Eloy Horacio René Matoso, Nicolás Adán Barrionuevo, Raúl Horacio
Codesal, Luís Alberto Ortiz, Juan de Troncelliti, María Magdalena; resulta
responsable de la muerte de Luis Adolfo Jaramillo, quienes permanecieron
detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención que funcionó en la
Brigada de Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda, dependiente de la
Policía de la provincia de Buenos Aires, durante el período de revista del
imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido partícipe
necesario, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del
C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de homicidio
23
calificado por haberse cometido con alevosía y con el concurso premeditado de
dos o más personas en el caso Luis Adolfo Jaramillo; en los términos del artículo
80 incisos 2 y 6, privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario
público en abuso de sus funciones, agravada por haberse cometido con
violencias o amenazas reiterado en sesenta y dos (62) oportunidades, y por haber
durado más de un mes -agravante que se aplica hasta el momento veinticuatro (24)
de los casos, sin perjuicio de lo que surja en el debate oral-, en los términos del
artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de
dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo
cuerpo normativo; y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público
a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los
términos del artículo 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según ley 14.616 -
vigente al momento de los hechos- en perjuicio de la totalidad de las víctimas;
todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes,
en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera
alternativa (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de la Convención para la
Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1956-; artículo 45;
144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo; 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según Ley 14.616 y Ley
20.642 -vigentes al momento de los hechos-; y 55 del C.P.).
- y en causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegalmente de la libertad y
aplicó tormentos a Oscar Arturo Udabe, Javier Alberto López, Elba Lucía Gándara
Castromán, Antero Daniel Esquivel, Silvia Fernanda Gallar, Héctor Daniel
Klosowski, Elena Rinaldi y Angela Donatella Rude Callebota. Respecto de las
mencionadas víctimas el Ministerio Público Fiscal mantuvo la atribución de
responsabilidad de Smart en la desaparición forzada, y de manera alternativa, en
su homicidio agravado. Privó ilegalmente de la libertad y aplicó tormentos a
Nilda Emma Eloy, Claudia Dafne Gorban, Luis Alberto Ortiz, Raúl Esteban Santos,
Juan Enrique Velázquez Rosano, Oscar Dedionigi, Raquel Margot de la Rosa,
Alberto Eduardo Cora, Gladys Yolanda Rodríguez, Norma Sandoval, Hernán
Quiroz y Daniel Omar Mojica durante el tiempo que permanecieron detenidos y
detenidas ilegalmente en el centro clandestino de detención de tortura y
exterminio que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Lanús con asiento en
Avellaneda, dependiente de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Privó
ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y posibilitó el homicidio agravado
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FLP 737/2013/TO1
de Cecilia Rotemberg, Edilberto Chamorro, Silvia De Raffaelli, Irma Noemí
Tardivo‖ y‖ Heber‖ Eduardo‖ O‖Neill.‖ Resulta‖ responsable‖ del‖ abuso sexual
(violación) de Nilda Eloy y el abuso sexual simple (abuso deshonesto) de Claudia
Dafne Gorban, Luis Alberto Ortiz, Norma Mabel Sandoval y Elba Lucia Gándara
Castromán. Todo ello, durante el tiempo en el que estuvieron detenidos y
detenidas ilegalmente en el centro clandestino de detención que funcionó en la
Brigada‖ de‖ Lan s,‖ conocido‖ como‖ “El‖ Infierno”,‖ período‖ que‖ coincide‖ con‖ el‖
período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido partícipe
necesario, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del
C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos privación ilegal de
la libertad y la práctica de actos de tortura y violencia sexual de distintas
víctimas, desaparición forzada, y de manera alternativa, en su homicidio
agravado de las personas ilegalmente detenidas.
b) a Federico Antonio Minicucci, en su carácter de Teniente Coronel, Jefe del
Regimiento de Infantería Mecanizada nro. 3 La Tablada -asiento del Área 112-,
haber formado parte de aparato de poder organizado que:
- en causa nº FLP 737/2013/TO1, privó ilegalmente de la libertad y aplicó
tormentos a Juan Domingo López Pérez, Francisco Bartolomé López Muntaner,
Virgilio César Medina, Sergio Mario Ibáñez, Emilio Marchione, Oscar Pellejero,
Héctor Aurelio Pighin, Alejandro Eduardo Reinhold, Susana Celina Marquéz de
Tapiz, Julio Armesto, Luis María Armesto, Juan Neme o Mene, Jorge Varela,
Silvano José García, Héctor Eduardo Parra Pizarro, Juan Evaristo Puthod, Valerio
Salvador Ubiedo, Catalina Marta Velazco de Morini, Marcelino Elías López, Luis
Alberto Messa, Hugo Luis Morini, Osvaldo Tomás Ariosti, Lidia Esther Biscarte,
Juan José Berninsone, Blanca Nelly Leonor Buda, José Alberto Bugatto, Francisco
José Bugatto, Juan o Jesús María Bonet o Bonnet, María Teresa Di Martino, Juan
Carlos Deghi, Juan Domeneghini o Domeneghini, Héctor Omar Ferraro; Daniel
Lagarone o Lagarone, Rogelio Miguel Juárez, Raúl Alberto Marciano, Eva Raquel
Orifici de Marciano, Héctor Ricardo Arias Annichini, Jorge Honorio Navarro,
María del Carmen Cántaro de Pastor, José María Iglesias, Héctor Tomás
25
Campdepadrós, Marcos Alegría, Argentino Quintín Cabral, Gladis Rosa Baccili,
Francisco Domingo Orellana, Eduardo Rubén Castellanos, Raúl Horacio Codesal,
Andrés González, Adriana Patricia Sotelo, Nicolás Adán Barrionuevo, Salvador
Armando Cerrone, Gregorio Nachman, Gladis Noemí García Niemann, Mariano
Arasenpchupt o Arasenpchk, Navajas Cristina Silvia, Liliana Mabel Acuña,
Conrado Guillermo Ceretti, Carlos Augusto Cortés, Osvaldo Enrique Busetto,
María Clara Ciocchini, Claudio De Acha, Pablo Alejandro Díaz; María Claudia
Falcone, Daniel Alberto Racero, Alicia Beatriz Carminati, Víctor Alberto Carminati,
Walter Roberto Docters, Néstor Eduardo Silva, Ángela López Martín, Alfredo José
Cajide García, Ernesto Enrique Canga Barragán, Norma Beatriz Del Missier, Carlos
Bratvogel, Rubén Omar Bricio, Julio Gerardo Poce, Eduardo Porta, José María
Novielo, Julio Cabrera, Clara Kierszenowicz, Diana Griselda Guerrero de Ceretti,
Emilio Horacio Ogando, Gabriela Carriquiriborde, Edgardo Miguel Ángel Andreu,
Graciela Gladis Pujol, Stella Maris Montesano Sánchez, Jorge Oscar Ogando,
Rubén Horacio Ares, Víctor Alfredo Treviño, Graciela Eugenia Pernas, XX
Repeteur Carriquiriborde (hijo de Gabriela Carriquiriborde), Martín Ogando
Montesano (hijo de Stella Maris Montesano Sánchez), Juan Carlos Abachián,
Liliana Irma Ross; Valeria del Mar Ramírez, Horacio Ángel Úngaro, Miguel Ángel
Río Casas, Manuela Elmina del Rosario Santucho, Miguel Ángel Calvo, Lidia
Catalina Gesualdi de Angarola, Juan Graiver, Silvia Anahí Fernández de Mercader,
Carlos Francisco Simón, Nélida Dimovich de Leguizamón, Graciela Beatriz Sagués
de Perdighe, María Adela Troncoso de Bobadilla, María Inés Menescardi de
Odorisio, Mario Miguel Mercader, Ana María Mobili de Bonetto, Juan Carlos
Bobadilla, José Roberto Bonetto, María Adelia Garín Penedo; Susana Paulina
Hauché, Patricia Huchansky de Simón, Roberto Miguel Odorisio, Silvia Mabel
Isabella‖ Valenzi,‖ Dante‖ Marra,‖ María‖ Eloísa‖ Castellini,‖ Alicia‖ Raquel‖ D’Ambra,‖
Jorge Raúl Rodríguez, Flora Dybner de Ravel, Silvia Cristina Fanjul, Isidoro Miguel
Graiver, Gustavo Carballo, Francisco Fernández Bernárdez, Juan Palli y Díaz, Lidia
Elba Papaleo de Graiver, Ricardo Jorge Bertoldi, Martín Antonio Aberg Cobo,
Victoria Castellini (hija de María Eloísa Castellini); Rafael Ianover, Julio Daich,
Ernesto María De Estrada, Alfredo Fargat, Daniel Cohen o Kohen, Luis Alberto
Colombi, Guillermo José Luis Cometti, Miguel Balverde, Francisco Gatti, Nélida
Ester Lastreto, Carlos Omar Pita, Ignacio Jorge Mazzola, María Magdalena Mainer,
Adolfo Núñez, Adriana Lelia Calvo, Ana María Caracoche, Teresa Mariana
Laborde Calvo (hija de Adriana Calvo); Cristina Lucía Marrocco, José Oscar Cerro,
Luis Velasco, Georgina Martínez, Rodolfo Guillermo Malbrán, Gustavo Emir Pérez
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1
Monçalves, Marcelino Alberto Pérez Roig; Blanca Noemí Rosini, Gustavo Antonio
Lavalle, Mónica María Lemos de Lavalle, Cayetano Alberto Castrogiovanni, María
Lavalle Lemos (hija de Mónica María Lemos de Lavalle), María Virginia Aurora
Allende, Roberto Eduardo Aued, Santiago Enrique Cañas, Graciela Medici de
Aued, Nieves Luján Acosta, Rafael Andrés Perrota, Liliana Mabel Zambano, Jorge
Alberto Janson, Oscar Alberto Corradini, Juan Ricardo Elizondo, Manuel Mollón,
Héctor Oscar Calleja o Callejas, Laura Inés Futulis de Rodríguez, María del
Carmen Percivati Franco, Enrique Martínez, Rodolfo Antonio Deza, Flora
Gurevich de Taub, Omar Eduardo Girou, Benjamín Froim Taub, María Magdalena
Juan de Troncelliti, José Eduardo Moreno, Jorge Catanese, Raúl Fait Arcore, Silvia
Graciela Muñoz, José Moreno Delgado, Alfredo Narciso Agüero, Antonio
Domingo Moreno Delgado, Enrique Roberto Iglesias, María Elena Ianotti de
Gambero, Amelia Isabel Gutiérrez de Ledesma, Eduardo Raúl Kimlat, Israel Raúl
Kimlat, Valentín Surpín, Mario Justino Llanos, María Teresa Votrico, Luis
Guillermo Taub, Alberto José Choren, Liliana Élida Galetti, Graciela Noemí
Basualdo de Goycoechea, Ileana Sara María García Ramos de Dossetti,. También
Minicucci, posibilitó el abuso sexual (violación) de Nélida Ester Lastreto y Valeria
del Mar Ramírez, durante el tiempo en el que estuvieron detenidas ilegalmente en
el Pozo de Banfield, período que coincide con el período de revista del imputado.
También resulta responsable la muerte de Bonetto, José Roberto; Canga Barragán,
Ernesto Enrique; Mercader, Mario Miguel y Ross, Liliana Irma. A su vez, sustrajo
del poder de sus padres a los menores XX Repeteur Carriquiriborde (hijo de
Gabriela Carriquiriborde), Martín Ogando Montesano (hijo de Stella Maris
Montesano Sánchez), Victoria Castellini (hija de María Eloísa Castellini), Teresa
Mariana Laborde Calvo (hija de Adriana Calvo) y María Lavalle Lemos (hija de
Mónica María Lemos de Lavalle), como asimismo es responsable de la retención,
ocultamiento y alteración del estado civil de los mismos, distintas víctimas que
permanecieron detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención que
funcionó en la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente de la Policía de
la‖ provincia‖ de‖ Buenos‖ Aires,‖ conocido‖ como‖ “el‖ Pozo‖ de‖ Banfield”,‖ durante‖ el‖
período de revista del imputado.
27
Determinaron que la participación del imputado ha sido autor mediato a
través de la utilización de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.)
como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la libertad cometida por
un funcionario público en abuso de sus funciones, agravada por haberse
cometido con violencias o amenazas reiterada en doscientas cuatro (204)
oportunidades, y por haber durado más de un mes -agravante que se aplica hasta
el momento a 24 (veinticuatro) de los casos, sin perjuicio de lo que surja en el
debate oral- en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante
prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5°
del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; aplicación de tormentos por parte
de un funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima
un perseguido político en los términos del artículo 144 ter primer y segundo
párrafo C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de los hechos- en perjuicio de
todas las víctimas; homicidio calificado por haberse cometido con alevosía y con
el concurso premeditado de dos o más personas, en perjuicio de Bonetto, José
Roberto; Canga Barragán, Ernesto Enrique; Mercader, Mario Miguel y Ross, Liliana
Irma. (artículo 80 incs. 2, y 6 del C.P. según Ley 21.338, ratificada por la 23.077);
abuso sexual con acceso carnal haciendo uso de fuerza e intimidación agravado
por resultar un grave daño en la salud de la víctima y por cometerse con el
concurso de dos o más personas, conforme lo dispuesto en los artículos 119 y 122
del Código Penal (según ley 11.221); sustracción, retención y ocultamiento de un
menor de 10 años, en concurso ideal con el delito de hacer incierto el estado civil
de un menor de diez años por medio de ocultación, de conformidad con los arts.
146, 139 inc. 2º, y 54 del C.P.); todos los delitos concurren materialmente,
calificándose asimismo como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular
como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa Humanidad de manera concurrente o
alternativamente (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 de la Convención para la
Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1956-; artículo 45;
144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo; 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según Ley 14.616 y Ley 20.642 -
vigentes al momento de los hechos-, 119, 122, 146, 139 inc. 2º, y 55 del C.P.).
- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó
tormentos a Nilda Mabel Bega Acevey, Gabriel María Estévez, Lidia Delia
Fernández Plaul, María de las Mercedes Funes, Celina González, Carla Fabiana
Gutiérrez, Daniel Aldo Manzotti, Pedro Alberto Ortiz, Miguel Eduardo Rodríguez,
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1
Alberto Ostiano Romero Meza, Humberto Omar Sartirana, Carlos Osvaldo Souto y
José Varela. También deberá responder por la violación que sufriera Carla Fabiana
Gutiérrez; por el homicidio calificado que sufriera Carlos Osvaldo Souto.
Respecto de Fernández Plaul, Meza, Manziotti, Rodríguez, Funes y Estévez le
atribuye de responsabilidad de Minicucci en la desaparición forzada de las
víctimas, y de manera alternativa, en su homicidio agravado. Todas ellas, resultan
ser víctimas que permanecieron detenidas ilegalmente en el centro clandestino de
detención, tortura y exterminio que funcionó en la Brigada de Investigaciones de
Banfield, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, conocido como
el‖“Pozo‖de‖Banfield”,‖durante‖el‖período‖de‖revista‖del‖nombrado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido autor mediato
formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.), y
calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la
libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas; violación, homicidio
calificado, y desaparición forzada de personas, y de manera alternativa, en su
homicidio agravado.
- y causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegalmente de la libertad,
aplicó tormentos a Oscar Arturo Udabe, Javier Alberto López, Blanca Ortiz de
Murua, Elba Lucía Gándara Castromán Antero Daniel Esquivel, Silvia Fernanda
Gallar, Héctor Daniel Klosowski, Elena Rinaldi, Ángela Donatella Rude Calebotta,
Pablo‖ Bernardo‖ “el‖ Colorado”‖ Szir,‖ Jorge‖ Luis‖ Congett‖ "el‖ Abuelo",‖ Oscar‖ Isidro‖
Borzi, Carlos Enrique Hodl, Esteban Alfredo Reimer, Enrique Rodolfo Barry,
Víctor Hugo Ventura, Ricardo Chidichimo, Graciela Irene Jurado, Jorge Mendoza
Calderón, Pablo Daniel Musso, Gustavo Horacio Lafleur Picarel, Carlos Felipe
Ochoa, María Inés Pedemonte, Diana Beatriz Martínez de Wlichky, Mario Enrique
Salerno, Héctor Alberto Pérez, Edmundo Daniel Szapiro, Santo Eulogio Rodríguez
y Carlos Alberto Fernández. Respecto de estas víctimas, mantenemos la atribución
de responsabilidad de Minicucci en la desaparición forzada, y de manera
alternativa, en su homicidio agravado. Como así también privó ilegalmente de la
libertad y aplicó tormentos a Juan Enrique Velázquez Rosano, Oscar Dedionigi,
Raquel Margot de la Rosa, Alberto Eduardo Cora, Gladys Yolanda Rodríguez,
Norma Sandoval, Hernán Quiroz, Daniel Omar Mojica, Mercedes Alvariño Blanco,
29
Julio Cesar Mogordoy, Washington Mogordoy, Blanca Becher, Norberto Rey, Juan
Antonio Diaz, Juan Domingo Diaz, Gabriel Alberto García, Adolfo Manuel Paz,
Raúl Félix Vassena, Liliana Corina Joly, Claudia Dafne Gorban, Silvia Beatriz
Gorban, Haydeé Lampugnani, Enrique Osvaldo Lapertosa, Miguel Ángel Prince,
Rubén Ramos, Alberto Mario Solís, Oscar Ernesto Solis, Gerardo Manuel Carrizo,
Víctor Vicente Marcasciano, Carlos Alberto Iaccarino, Alejandro Rómulo Iaccarino,
Rodolfo José Iaccarino, Horacio René Matoso, Emma Nilda Eloy, María Teresa
Votrico, Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo Taub, Valentín Surpin, Mario
Justino Llanos, Eduardo Raúl Kimlat, María Magdalena Juan de Troncellitti, Flora
Gurevich de Taub, Omar Eduardo Girou, Rodolfo Antonio Deza, Raúl Horacio
Codesal, Alberto José Choren, Héctor Oscar Callejas, Carlos Bratvogel, Gustavo
Javier Fernández, Nicolás Adán Barrionuevo, Raúl Esteban Santos, Griselda
Vamentina Zarate y Charo Noemí Moreno. En igual sentido, se acreditó que
Minicucci es responsable de la privación ilegal de la libertad, los tormentos y el
homicidio agravado de Cecilia Rotemberg, José Antonio Cáceres, Luis Adolfo
Jaramillo, Miguel Ángel Soria, José Reinaldo Rizzo, Edilberto Chamorro, Silvia De
Raffaelli, Irma Noemi Tardivo y Heber Eduardo O´Neill. Asimismo, posibilitó el
abuso sexual (violación) de Nilda Eloy y el abuso sexual simple (abuso
deshonesto) de Claudia Dafne Gorban, Elba Gándara de Castromán y Norma
Mabel Sandoval. Todo ello, durante el tiempo que permanecieron detenidas y
detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio
que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda,
dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, período que coincide
con el período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido autor mediato,
formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.), y
calificaron los hechos como constitutivos de los delitos privación ilegal de la
libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas, abuso sexual (violación),
abuso simple (abuso deshonesto), desaparición forzada de personas, y de manera
alternativa, en su homicidio agravado.
c) a Alberto Julio Candioti: en su carácter de jefe de la Sección Comando y
Servicios, Auxiliar Oficial en la Sección Reunión Interior y luego dentro de la Plana
Mayor como Oficial de Personal, Inteligencia, Operaciones, y Logística, con el
grado de Teniente Primero y luego Capitán, en el Destacamento de Inteligencia
101, haber formado parte de un aparato organizado de poder que:
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FLP 737/2013/TO1
- en causa nº FLP 737/2013/TO2, privó ilegalmente de la libertad en treinta
y nueve (39) oportunidades, y por haber durado más de un mes -agravante que se
aplica hasta el momento a treinta y tres (33) de los casos, sin perjuicio de lo que
surja en el debate oral-; aplicó tormentos en perjuicio de todas las víctimas;
sustrajo, retuvo y ocultó un menor de 10 años, en el caso María Victoria Moyano
Artigas. Todas víctimas que permanecieron detenidas ilegalmente en el centro
clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en la Brigada de
Investigaciones de Banfield, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos
Aires,‖ conocido‖ como‖ “el‖ Pozo‖ de‖ Banfield”,‖ durante‖ el‖ período‖ de‖ revista‖ del‖
imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido autor mediato,
formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.), y
calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la
libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones,
agravada por haberse cometido con violencias o amenazas reiterada en treinta y
nueve (39) oportunidades, y por haber durado más de un mes -agravante que se
aplica hasta el momento a treinta y tres (33) de los casos, sin perjuicio de lo que
surja en el debate oral-, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la
agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los
incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; aplicación de tormentos
por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la
víctima un perseguido político en los términos del artículo 144 ter primer y
segundo párrafo C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de los hechos- en
perjuicio de todas las víctimas; sustracción, retención y ocultamiento de un menor
de 10 años, en el caso María Victoria Moyano Artigas de conformidad con el
artículo 146 del C.P., todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra
el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de Genocidio o delitos de Lesa
humanidad de manera alternativa (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e
de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto
Ley 6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el
último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo
142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según
31
Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-; artículos 146 y 55 del
C.P.).
- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad, aplicó
tormentos, y posibilitó el abuso sexual (violación) de Marcela Daniela Viegas
Pedro y Analía Mártires Velázquez durante el tiempo que permanecieron
detenidas ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio
que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente de la
Policía de la provincia de Buenos Aires, período que coincide con el período de
revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido autor mediato,
formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.), y
calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la
libertad y la práctica de actos de tortura y violencia sexual de distintas víctimas,
homicidios de las personas ilegalmente detenidas.
- en causa nº FLP 605/2010/TO3, privó ilegalmente de la libertad en ochenta
y un (81) oportunidades, y por haber durado más de un mes -agravante que se
aplica hasta el momento a cincuenta y nueve (59) de los casos, sin perjuicio de lo
que surja en el debate oral- y aplicó tormentos en perjuicio de todas las víctimas,
quienes permanecieron detenidos ilegalmente en el centro clandestino de
detención que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Quilmes, dependiente
de la Policía de la provincia de Buenos Aires,‖ conocido‖ como‖ “el‖ Pozo‖ de‖
Quilmes”,‖durante‖el‖período‖de‖revista‖del‖imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor mediato,
formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.), y
calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la
libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones,
agravada por haberse cometido con violencias o amenazas reiterada en ochenta y
un (81) oportunidades, y por haber durado más de un mes -agravante que se
aplica hasta el momento a cincuenta y nueve (59) de los casos, sin perjuicio de lo
que surja en el debate oral- en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con
la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los
incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; y aplicación de
tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada
por ser la víctima un perseguido político en los términos del artículo 144 ter
primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de los
hechos- en perjuicio de todas las víctimas; todos ellos en concurso real y calificados
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FLP 737/2013/TO1
como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de
Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera concurrente o alternativamente
como delitos de lesa humanidad (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de
la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley
6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el
último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° del artículo 142 del
mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según Ley
14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-; artículo 55 del C.P.).
- en causa nº FLP 605/2010/TO4, privó ilegalmente de la libertad, aplicó
tormentos a Carolina Barrientos, Elena Paulina Lerena Costa, Miguel Ángel Río
Casas y Abel Luis Vigo Comas. En el caso de esta víctima, al encontrarse
desaparecida, se agrega la participación de este imputado en su desaparición
forzada o, de manera alternativa, en su homicidio agravado. Como así también
privó ilegalmente de la libertad y aplicó tormentos a Osvaldo Acosta, Rosa
Álvarez, Beatriz Fernández, Ángel Laurenzano, Alfredo Alinso Martínez Gálvez,
Alicia Montenegro y Mario Mosteiro. Todo ello, durante el tiempo que
permanecieron detenidas y detenidos ilegalmente en el centro clandestino de
detención tortura y exterminio que funcionó en la Brigada de Investigaciones de
Quilmes, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, coincidente y
concordante con el período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido autor mediato,
formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.), y
calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la
libertad, la práctica de actos de tortura de las personas ilegalmente detenidas,
desaparición forzada o, de manera alternativa, en su homicidio agravado.
- en causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegalmente de la libertad y
aplicó tormentos a Carlos Alberto Iaccarino; Alejandro Rómulo Iaccarino; Rodolfo
José Iaccarino y Luis Alberto Ortiz, durante el tiempo que permanecieron
detenidos y detenidas ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura y
exterminio‖ conocido‖ como‖ “el‖ Infierno”,‖ que‖ funcionó‖ en‖ la‖ Brigada‖ de‖
Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda, dependiente de la Policía de
Buenos Aires durante el período de revista del imputado. Asimismo, posibilitó el
33
abuso sexual simple (abuso deshonesto) de Luis Alberto Ortiz durante el tiempo
en‖el‖que‖estuvo‖detenido‖ilegalmente‖en‖“el‖Infierno”,‖período‖que‖coincide‖con‖el‖
período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido autor mediato,
formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.), y
calificaron los hechos como constitutivos del delito de privación ilegal de la
libertad y la práctica de actos de tortura y violencia sexual de distintas víctimas
de las personas ilegalmente detenidas.
- y en causa nº FLP 373/2011/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó
actos de tortura de distintas víctimas, reiterada en cuarenta (40) oportunidades.
Todo ello, durante el tiempo que permanecieron detenidas y detenidos ilegalmente
en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en la
Brigada de Investigaciones de San Justo, dependiente de la Policía de la provincia
de Buenos Aires, período que coincide con el período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido autor mediato,
formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.), y
calificaron los hechos como constitutivos del delito de privación ilegal de la
libertad y la práctica de actos de tortura de distintas víctimas.
d) a Guillermo Alberto Domínguez Matheu, en su carácter de Capitán como Jefe
de Actividades Psicológicas del Destacamento de Inteligencia 101 de La Plata,
formó parte del aparato de poder organizado que:
- en causa nº FLP 737/2013/TO1, privó ilegalmente de la libertad y aplicó
tormentos a Juan Alejandro Barry, Lucía Deón, María Esther Alonso, Dalmiro
Ismael Suárez, Víctor Manuel Taboada, Nelfa Rufina Suárez de Taboada, Nélida
Ramos de Manachian, Silvia Nieves Negro, Laura Franchi Sorsi de Stirnemann,
Susana Beatriz Mata de Barry, Osvaldo Alberto Mantiñan, Graciela Susana Di
Lauro, Germán Gargano, Eduardo Horacio Piva, Juan Domingo López Pérez,
Francisco Bartolomé López Muntaner, Virgilio César Medina, Sergio Mario Ibáñez,
Emilio Marchione, Oscar Pellejero, Héctor Aurelio Pighin, Alejandro Eduardo
Reinhold, Susana Celina Marquéz de Tapiz, Julio Armesto, Luis María Armesto,
Juan Neme o Mene, Jorge Varela, Silvano José García, Héctor Eduardo Parra
Pizarro, Juan Evaristo Puthod, Valerio Salvador Ubiedo, Catalina Marta Velazco de
Morini, Marcelino Elías López, Luis Alberto Messa, Hugo Luis Morini, Osvaldo
Tomás Ariosti, Lidia Esther Biscarte, Juan José Berninsone, Blanca Nelly Leonor
Buda, José Alberto Bugatto, Francisco José Bugatto, Juan o Jesús María Bonet o
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FLP 737/2013/TO1
Bonnet, María Teresa Di Martino, Juan Carlos Deghi, Juan Domeneghini o
Domeneghini, Héctor Omar Ferraro, Daniel Lagarone o Lagaronne, Rogelio Miguel
Juárez, Raúl Alberto Marciano, Eva Raquel Orifici de Marciano, Héctor Ricardo
Arias Annichini, Jorge Honorio Navarro, María del Carmen Cántaro de Pastor,
José María Iglesias, Héctor Tomás Campdepadrós, Marcos Alegría, Argentino
Quintín Cabral, Gladis Rosa Baccili, Francisco Domingo Orellana, Eduardo Rubén
Castellanos, Raúl Horacio Codesal, Andrés González, Adriana Patricia Sotelo,
Nicolás Adán Barrionuevo, Salvador Armando Cerrone, Gregorio Nachman,
Gladis Noemí García Niemann, Mariano Arasenpchupt o Arasenpchk, Cristina
Silvia Navajas, Liliana Mabel Acuña, Conrado Guillermo Ceretti, Carlos Augusto
Cortés, Osvaldo Enrique Busetto, María Clara Ciocchini, Claudio De Acha, Pablo
Alejandro Díaz, María Claudia Falcone, Daniel Alberto Racero, Alicia Beatriz
Carminati, Víctor Alberto Carminati, Walter Roberto Docters, Néstor Eduardo
Silva, Ángela López Martín, Alfredo José Cajide García, Ernesto Enrique Canga
Barragán, Norma Beatriz Del Missier, Carlos Bratvogel, Rubén Omar Bricio, Julio
Gerardo Poce, Eduardo Porta, José María Novielo, Julio Cabrera, Clara
Kierszenowicz, Diana Griselda Guerrero de Ceretti, Emilio Horacio Ogando,
Gabriela Carriquiriborde, Edgardo Miguel Ángel Andreu, Graciela Gladis Pujol,
Stella Maris Montesano Sánchez, Jorge Oscar Ogando, Rubén Horacio Ares, Víctor
Alfredo Treviño, Graciela Eugenia Pernas, XX Repeteur Carriquiriborde (hijo de
Gabriela Carriquiriborde), Martín Ogando Montesano (hijo de Stella Maris
Montesano Sánchez), Juan Carlos Abachián, Liliana Irma Ross y Valeria del Mar
Ramírez. Asimismo, posibilitó el abuso sexual (violación) de Valeria del Mar
Ramírez. También es responsable de la muerte de Canga Barragán, Ernesto
Enrique y Ross, Liliana Irma. A su vez, sustrajo del poder de sus padres a los
menores XX Repeteur Carriquiriborde (hijo de Gabriela Carriquiriborde) y Martín
Ogando Montesano, (hijo de Stella Maris Montesano Sánchez), como asimismo es
responsable de la retención, ocultamiento y alteración del estado civil de los
mismos. Todo ello, durante el tiempo en el que estuvieron detenidas ilegalmente
las víctimas en la Brigada de Investigaciones de Banfield, período que coincide con
el período de revista del imputado.
35
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo
45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos del delito de privación
ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus
funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas reiterada en
ciento nueve (109) oportunidades, y por haber durado más de un mes -agravante
que se aplica hasta el momento a dieciocho (18) de los casos, sin perjuicio de lo que
surja en el debate oral- en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la
agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los
incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; aplicación de tormentos
por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la
víctima un perseguido político en los términos del artículo 144 ter primer y
segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de los hechos- en
perjuicio de todas las víctimas; homicidio calificado por haberse cometido con
alevosía y con el concurso premeditado de dos o más personas, en perjuicio de
Canga Barragán, Ernesto Enrique y Ross, Liliana Irma. (artículo 80 incs. 2, y 6 del
C.P. según Ley 21.338, ratificada por la 23.077); abuso sexual con acceso carnal
haciendo uso de fuerza e intimidación agravado por resultar un grave daño en la
salud de la víctima y por cometerse con el concurso de dos o más personas,
conforme lo dispuesto en los artículos 119 y 122 del Código Penal (según ley
11.221); sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años, en
concurso ideal con el delito de hacer incierto el estado civil de un menor de diez
años por medio de ocultación, de conformidad con los artículos 146, 139 inc. 2°, y
54 del C.P.); todos los delitos concurren materialmente, calificándose asimismo
como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de
Genocidio y delitos de Lesa Humanidad de manera concurrente o
alternativamente (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 de la Convención para la
Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1956-; artículos
45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo; artículo 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según Ley 14.616 y
Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-, 119, 122, 80 incs. 2, y 6 C.P. según
Ley 21.338, ratificada por la 23.077; 146, 139 inc. 2°, y 55 del C.P.).
- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó
tormentos a Rita Liliana Aguelt, Raúl Daniel Arburúa, Nilda Mabel Bega Acevey,
Héctor Domingo Bonet Oller, Andrés Pedro Caporale, Jorge Oscar Cardozo
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FLP 737/2013/TO1
Markman, Norma Dolores Castillo, Jesús Cuña Álvarez, Margarita García Bonilla
de Souza, Carlos Alberto Geraci, Oscar Ricardo Geraci, Celina González, Miguel
Ángel Hernández, Isabel Ibarra de Haley, María Leonor Ibarra, Mercedes Elena Le
Bozec, Silvia Adriana Lemmi, Raúl Osvaldo Llarull, Herminio Martínez Borbolla,
Jorge Adalberto Nadal, Carlos Pashaskián, Ariel Lucas Rivadeneira, Luis Ruiz,
Rafael Runco Galván, Mirta Isabel Salamanca, María José Sánchez Flores, Graciela
Santucho, Jorge Antonio Saravia Acuña, Carlos Osvaldo Souto, Roque Joaquín
Srur, Juan José Stirnemann, Graciela Susana Tigani y Serla Wasserman; también
posibilitó el abuso sexual que sufriera Mercedes Elena Le Bozec y el homicidio
calificado que sufrieran Carlos Osvaldo Souto y Víctor Taboada. Todo ello, en
oportunidad en que las distintas víctimas permanecieron detenidas ilegalmente en
el centro clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en la Brigada
de Investigaciones de Banfield, dependiente de la Policía de provincia de Buenos
Aires, durante el período de revista del nombrado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo
45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación
ilegal de la libertad y aplicación de tormentos, reiterada en 37 oportunidades,
abuso sexual que sufriera Mercedes Elena Le Bozec y el homicidio calificado que
sufrieran Carlos Osvaldo Souto y Víctor Taboada.
- en causa nº FLP 605/2010/TO4, privó ilegalmente de la libertad, aplicó
tormentos a Guillermo Allamprese, Osvaldo Enrique Busetto, Manuel Coley
Robles, Alejandro Enrique De Sío, Carlos Alberto Fernández, Juan Carlos Fund,
José Abel Fuks Cucshnir, Ángela López Martín, Hilda Magdalena García, José
Giampa, Hebe Araceli Mascia, Graciela Gladis Pujol, Ana Rosa Rodríguez, Rosa
Cristina Rodríguez, Santiago Servín, Edmundo Daniel Szapiro, Graciela Torrano,
Víctor Alfredo Treviño y Silvia Mabel Isabella Valenzi. En el caso de estas víctimas,
al encontrarse desaparecidas, se agrega la participación de este imputado en la
desaparición forzada o, de manera alternativa, en el homicidio agravado. Como
así también privó ilegalmente de la libertad y aplicó tormentos a Esteban Nicolás
Abdón, Osvaldo Luis Abollo, Alfredo Oscar Fernández, Favio Acuña, Filemón
Acuña, Martín Rolando Acuña, María del Carmen Alburúa, Leonilda Alegre, Rosa
37
Álvarez, Eduardo Rubén Andrade, Rubén Horacio Ares, Blanca Frida Becher,
Gladys Elvira Beluardi, Cirila Benítez, Leonardo Blanco, Néstor Eduardo Blanco,
Gustavo Marcelo Bockenheim, Cástulo Bogado, Carlos Federico Brandli, Néstor
Busso, Oscar Daniel Bustos, Atilio Gustavo Calotti, Rosa Castagnola, María Irma
Castro, Urbano Ciavaglia Salas, Mario Ernesto Colonna, Pablo Díaz, Armando
Leonardo Dionisi, Walter Roberto Docters, Juan Carlos Duca, Nilda Eloy, Marta
Josefa Enrique, Horacio Fagioli, Gustavo Javier Fernández, Ilda Haydee Fuentes,
Pablo Genazzi, María Luisa Godoy, Graciela Beatriz Gómez, María Leonor
González Martínez, Francisco Virgilio Gutiérrez, Sonia Estela Iwaniszyn, Cristina
Elvira Kafka, María Rosa Laporta, Miguel Ángel Laporta, Roberto Antonio
Laporta, Griselda Valentina Zárate, José Lencina, Adelina Felisa Lucero, Hilda
Martínez, Patricia Miranda, Julio César Mogordoy, Washington Mogordoy, Emilce
Moler, Rodolfo Horacio Monzón, Noemí Moreno, José María Novielo, María Rosa
Ortiz, Hugo Rubén Perié Esquivel, Atilio Portillo Servín, Patricia Liliana Pozzo,
Norberto Rey, Norma Justa Rivera, Néstor Alberto Rojas, Ofelia Maximina Ruiz
Paz, Juan Carlos Rummi, Amalia Sánchez, Marcelo Damián Santoro, Ana Cristina
Santucho, Gabriela Inés Santucho, Marcela Eva Santucho, María Emilia Santucho,
María Ofelia Santucho, María Silvia Santucho, María Susana Santucho, Mario
Antonio Santucho, Juan Carlos Stremi, Víctor Orlando Taverna, Raúl Escaleto
Tobeñas, Juan Carlos Tonil, Nora Alicia Úngaro, Rosa Elena Vallejos, Horacio
Ramiro Vivas y Griselda Valentina Zárate. A ello se suma, que privó de
ilegalmente, aplicó tormentos y sustrajo del poder de sus padres a los menores
Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi y Carlos Alberto López
Mateos, y Pedro Luis Nadal García, hijo de Hilda Magdalena García y Jorge
Adalberto Nadal, como asimismo es responsable de la retención y ocultamiento
de los nombrados. También privó ilegalmente, aplicó tormentos y posibilitó el
homicidio agravado de María Eliana Acosta Velasco, Ana Teresa Diego, Horacio
Luis Rapaport y Miguel Ramón Galván Insaurralde. Asimismo, posibilitó el abuso
sexual (violación) de Mabel Amelia García. Todo ellas víctimas que permanecieron
detenidas y detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura y
exterminio‖ conocido‖ como‖ “Pozo‖ de‖ Quilmes”,‖ que‖ funcionó‖ en‖ la‖ Brigada‖ de‖
Investigaciones de Quilmes, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos
Aires, durante el tiempo de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo
45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
ilegal de la libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas, desaparición
forzada de personas o, de manera alternativa, homicidio agravado, y sustracción,
retención y ocultamiento de menor de 10 años.
- y en causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegalmente de la libertad,
aplicó tormentos a Oscar Arturo Udabe, Javier Alberto López, Silvia Fernanda
Gallar, Enrique Rodolfo Barry, Ricardo Chidichimo, Graciela Irene Jurado, Jorge
Mendoza Calderón, Carlos Felipe Ochoa, María Inés Pedemonte, Blanca Ortiz de
Murua, "el Abuelo" Jorge Luis Congett, Pablo Bernardo "Colorado" Szir, Gustavo
Horacio Lafleur Picarel, Héctor Alberto Pérez, Santo Eulogio Rodríguez, Edmundo
Daniel Szapiro, Miguel Ángel Soria, Mario Enrique Salerno y Carlos Alberto
Fernández. Respecto de este grupo de víctimas, al encontrarse desaparecidas, se
agrega la participación de este imputado en la desaparición forzada o, de manera
alternativa, en el homicidio agravado; así también privó ilegalmente de la
libertad y aplicó tormentos a Alberto Eduardo Cora, Gladys Yolanda Rodríguez,
Mercedes Alvariño Blanco, Julio Cesar Mogordoy, Washington Mogordoy, Blanca
Becher, Norberto Rey, Liliana Corina Joly, Haydeé Lampugnani, Enrique Osvaldo
Lapertosa, Miguel Ángel Prince, Rubén Ramos, Alberto Mario Solis, Oscar Ernesto
Solis, Gerardo Manuel Carrizo, Víctor Vicente Marcasciano, Horacio René Matoso,
Gustavo Javier Fernández, Emma Nilda Eloy, Raúl Horacio Codesal, Griselda
Valentina Zárate, Charo Noemí Moreno y Nicolás Adán Barrionuevo durante el
tiempo que permanecieron detenidos y detenidas ilegalmente en el centro
clandestino de detención. Se suma que es responsable de la privación ilegal de la
libertad, los tormentos y el homicidio agravado de José Antonio Cáceres
“Chiche”,‖ Luis‖Adolfo‖Jaramillo,‖ Irma‖Noemí Tardivo y José Reinaldo Rizzo. Por
último, posibilitó el abuso sexual (violación) de Nilda Eloy. Todo ello, durante el
tiempo en el que las víctimas estuvieron detenidas ilegalmente en el la Brigada de
Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda, dependiente de la Policía de
la provincia de Buenos Aires; lugar donde funcionó el centro clandestino de
detención en el período que coincide con el período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo
45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación
39
ilegal de la libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas en veintitrés
(23) oportunidades, desaparición forzada de personas o, de manera alternativa,
homicidio agravado, reiterada en diecinueve (19) oportunidades, abuso sexual
(violación) que sufriera Nilda Eloy y el homicidio calificado que sufrieran José
Antonio‖ C{ceres‖ “Chiche”,‖ Luis‖ Adolfo Jaramillo, Irma Noemí Tardivo y José
Reinaldo Rizzo.
e) a Jorge Héctor Di Pasquale: en su carácter de Jefe de la Sección de Operaciones
Especiales del Destacamento de Inteligencia 101 de La Plata, formó parte del
aparato de poder organizado que:
- en causa nº FLP Nº 737/2013/TO1, privó ilegalmente de la libertad y
aplicó tormentos a Rodolfo Antonio Deza, Flora Gurevich de Taub, Luis Guillermo
Taub, Liliana Élida Galetti, Graciela Noemí Basualdo de Goycoechea, Ileana Sara
María García Ramos de Dossetti, Felipe Antonio Favazza, Domingo Favazza,
Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Yolanda
Iris Casco Ghelpi, María Antonia Castro de Martínez, José Mario Martínez Suárez,
Elena Lerena Costa de Corchs, Juan Carlos Ledesma, Eduardo Gallo Castro, Elsa
Haydeé Fernández de Sanz, Carmen Gallo Sanz (hija de Aída Celia Sanz
Fernández), Aída Celia Sanz Fernández, Alfredo Moyano, María Asunción Artigas
Nilo, Juan Félix Cardozo, Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho, Raúl Edgardo
Borelli Catt{neo,‖ Alfredo‖ Fernando‖ Bosco‖ Mu oz,‖ Julio‖ César‖ D’Elía‖ Pallares,‖
Carlos‖D‖Elia‖Casco,‖Alberto;‖Gonz{lez‖Rodolfo‖Corchs‖Lavi a,‖Rafael‖Chamorro,‖
Héctor Ricardo Iramain, Graciela María Gribo, Claudia Kohn, Saúl Jaime
Szajnbaum, Adriana Chamorro, Eduardo Otilio Corro, Carolina Barrientos de
Carneiro, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura Guiarte, María Rosa Laporta,
Mónica Sofía Grinspon de Logares, Claudio Ernesto Logares, Diego Barreda,
Rodolfo Francisco Nanni, Rodolfo Tiscornia, Verónica Leticia Moyano Artigas (hija
de María Asunción Artigas Nilo) y Carlos Rodríguez. A su vez, es responsable de
la sustracción del poder de sus padres a los menores‖Carmen‖Gallo‖Sanz,‖(hija‖de‖
Aída‖ Celia‖ Sanz‖ Fern{ndez);‖ Carlos‖ D‖Elia‖ Casco‖ (hijo‖ de‖ Yolanda‖ Iris‖ Casco‖
Ghelpi) y María Victoria Moyano Artigas (hija de María Asunción Artigas Nilo),
como de la retención, ocultamiento y alteración del estado civil de los
nombrados. Todo ello, durante el tiempo en el que las víctimas estuvieron
detenidas ilegalmente en el la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente
de la Policía de la provincia de Buenos Aires, período que coincide con el período
de revista del imputado.
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder
(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de
sus funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas
reiterada en cuarenta y seis (46) oportunidades, y por haber durado más de un
mes -agravante que se aplica hasta el momento a veintidós (22) de los casos, sin
perjuicio de lo que surja en el debate oral-, en los términos del artículo 144 bis inc.
1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en
cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo;
aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que
guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al
momento de los hechos- en perjuicio de todas las víctimas; sustracción, retención y
ocultamiento de un menor de 10 años, en concurso ideal con el delito de hacer
incierto el estado civil de un menor de diez años por medio de ocultación, de
conformidad con los artículos 146, 139 inc. 2o, y 54 del C.P.).; todos los delitos
concurren materialmente, calificándose asimismo como delitos contra el Derecho
de Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa Humanidad
de manera concurrente o alternativamente (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 de la
Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley
6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el
último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo
142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según
Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-, 146, 139 inc. 2°, y 55
del C.P.).
- en causa nº FLP 737/2013/TO3: privó ilegalmente de la libertad, aplicó
tormentos y posibilitó el abuso sexual (violación) de Analía Velásquez y Marcela
Daniela Viegas Pedro; todo ello, durante el tiempo en el que las víctimas
estuvieron detenidas ilegalmente en el la Brigada de Investigaciones de Banfield,
dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, período que coincide
con el período de revista del imputado.
41
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional -a través de la utilización de un aparato organizado de poder-
(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
privación ilegal de la libertad, aplicación de tormentos y abuso sexual
(violación) reiterado en dos (2) oportunidades.
- en causa nº FLP 605/2010/TO1, privó ilegalmente de la libertad y aplicó
tormentos a Aída Celia Sanz Fernández, Eduardo Gallo Castro, Juan Carlos
Guarino, Manuel Oscar Duarte, María Cristina Bustamante, Luis Lorenzo Cáceres,
Olga Beatriz Miranda de Cerrudo, Juan‖José‖Cerrudo,‖Juan‖Cardozo,‖Yolanda‖Iris‖
Casco‖ Ghelpi‖ d‖Elía,‖ Alfredo‖ Moyano,‖ Washington‖ Rodríguez,‖ Juvelino‖ Andrés‖
Carneiro da Fontoura Gularte, Alberto Corchs Laviña, Mario Martínez Suárez,
Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Erlinda María Vázquez Santos, Oscar Luis
Viegas, Mary De Irizarre, Alberto Irizarre, Beatriz Alicia Anglet de Severo, Beatriz
Lilian Bermúdez Calvar de Viegas, Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, Jorge Hugo
Martínez Horminoguez, María Teresa Serantes Lede de Illarzen, Marta Beatriz
Severo, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto, Ivonne
Cappi Olivera de Mezquida, Nelson Mezquida, Rodolfo Francisco Nanni, Diego
Barreda, Rodolfo Julio Tiscornia, Julio César López del Pino, Roberto Fidel
Yantorno, Miguel Ángel Río Casas, Oscar Alfredo González, Horacio Guillermo
Cid de la Paz, Roberto Oscar Ramírez, Néstor Zurita, Mario Villani, Daniel
Merialdo, Ángel Laurenzano, Oscar Acosta, Lucía Deón, Zulema Leira, Ricardo
Raúl Maidana, Juan Roberto Serrabón, María Asunción Artigas Nilo de Moyano,
María Antonia Castro de Martínez, Norma Leanza de Chiesa, María Elena Varela
de Guarino, Rubén Fernando Schell, Hugo Arana, Mirta Giardino, Gladys Noemí
Musante de Farías, Omar Rodolfo Farías, Alfredo Emilio Patiño, Jorge Guidi, Jorge
Alberto Allega, Herna Silva de Rúa, Mirta Camps, Norma Ada Núñez, Carlos
Esteban Rodríguez, Ricardo Ruiz, Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, Mirta
Teresa Gerelli, Ramona Agustina Ávalos, Pablo Dikij, José Rubén Slavkin, Alcides
Antonio Chiesa, Alberto Osvaldo Derman, Alberto Felipe Maly, Juan José Rúa,
Santos Boria, María Isabel Reinoso, Carlos Guillermo Robles, José María Della
Flora, Martina Concepción Espinoza de Robles, Ana Strimberg, Enzo Fiore, Ángel
Laporta, María Rosa Laporta y Roberto Antonio Laporta, quienes permanecieron
detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención que funcionó en la
Brigada de Investigaciones de Quilmes, dependiente de la Policía de la provincia
de Buenos Aires, durante el período de revista del imputado.
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder
(artículo 45 del C.P.) y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de
sus funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas
reiterado en ochenta y cinco (85) oportunidades y por haber durado más de un
mes -agravante que se aplica hasta el momento a cincuenta y cinco (55) de los
casos, sin perjuicio de lo que surja en el debate oral- en los términos del artículo
144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo; y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los
presos que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los
términos del artículo 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616,
vigente al momento de los hechos, en perjuicio de la totalidad de las víctimas;
todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes,
en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera
concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo 118 de la
C.N.; artículo 2 inc. a, b, c de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito
de Genocidio, Decreto Ley 6.286/1956; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la
agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc.
1° y al inc. 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y
segundo párrafo del C.P., según Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de
los hechos-; y 55 del C.P.).
- en causa nº FLP 605/2010/TO4, privó ilegalmente de la libertad, aplicó
tormentos a Carolina Barrientos, Elena Paulina Lerena Costa, Rosa María Pargas y
Abel Luis Vigo Comas. En el caso de estas víctimas, al encontrarse desaparecidas,
posibilitó la desaparición forzada o, de manera alternativa, su homicidio
agravado. Como así también privó ilegalmente de la libertad y aplicó tormentos a
Rosa Álvarez, Beatriz Fernández, Alfredo Alinso Martínez Gálvez, Alicia
Montenegro y Mario Mosteiro. Todas ellas, víctimas que permanecieron detenidas
y detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio
que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Quilmes, dependiente de la
43
Policía de la provincia de Buenos Aires, durante el período de revista del
imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo
45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación
ilegal de la libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas, desaparición
forzada de personas o, de manera alternativa, homicidio agravado.
- en causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegalmente de la libertad y
aplicó tormentos a Carlos Alberto Iaccarino; Alejandro Rómulo Iaccarino; Rodolfo
José Iaccarino y Luis Alberto Ortiz. A su vez, posibilitó el abuso sexual simple
(abuso deshonesto) de Luis Alberto Ortiz. Todo ello, durante el tiempo que
permanecieron detenidos y detenidas ilegalmente en el centro clandestino de
detención, tortura y exterminio que funcionó en la Brigada de Investigaciones de
Lanús con asiento en avellaneda, dependiente de la Policía de la provincia de
Buenos Aires, momento coincidente y concordante con el período de revista del
imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo
45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación
ilegal de la libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas en cuatro (4)
oportunidades, abuso sexual simple (abuso deshonesto) que sufriera Luis Alberto
Ortiz.
f) a Roberto Armando Balmaceda: en su carácter de Teniente Primero de la
Central de la Reunión y luego con el grado de Capitán como Jefe de
Contrainteligencia y del Grupo de Actividades Especiales del Destacamento de
Inteligencia 101 de La Plata, formó parte del aparato de poder organizado que:
- en causa nº FLP 737/2013/TO1, privó ilegalmente de la libertad y aplicó
tormentos a Rodolfo Antonio Deza, Flora Gurevich de Taub, Luis Guillermo Taub,
Liliana Élida Galetti, Graciela Noemí Basualdo de Goycoechea, Ileana Sara María
García Ramos de Dossetti, Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Guillermo Manuel
Sobrino Berardi, Yolanda Iris Casco Ghelpi, María Antonia Castro de Martínez,
José Mario Martínez Suárez, Elena Lerena Costa de Corchs, Juan Carlos Ledesma,
Eduardo Gallo Castro, Elsa Haydeé Fernández de Sanz, Carmen Gallo Sanz (hija
de Aída Celia Sanz Fernández), Aída Celia‖ Sanz‖ Fern{ndez,‖ Alfredo‖ Moyano,‖
María‖Asunción‖Artigas‖Nilo,‖Juan‖Félix‖Cardozo,‖Gustavo‖Alejandro‖Goycoechea‖
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FLP 737/2013/TO1
Camacho,‖ Ra l‖ Edgardo‖ Borelli‖ Catt{neo,‖ Alfredo‖ Fernando‖ Bosco‖ Mu oz,‖ Julio‖
César‖ D’Elía‖ Pallares,‖ Carlos‖ D‖Elia‖ Casco,‖ Alberto‖ Corchs‖ Lavi a, Rodolfo
González, Rafael Chamorro, Héctor Ricardo Iramain, Graciela María Gribo,
Claudia Kohn, Saúl Jaime Szajnbaum, Adriana Chamorro, Eduardo Otilio Corro,
Carolina Barrientos de Carneiro, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura Guiarte,
María Rosa Laporta, Mónica Sofía Grinspon de Logares, Claudio Ernesto Logares,
Diego Barreda, Rodolfo Francisco Nanni, Rodolfo Tiscornia, María Victoria
Moyano Artigas (hija de María Asunción Artigas Nilo) y Carlos Rodríguez. A su
vez, sustrajo del poder de sus padres a los menores Gallo‖Sanz,‖Carmen‖(hija‖de‖
Aída‖ Celia‖ Sanz‖ Fern{ndez);‖ D‖Elia‖ Casco,‖ Carlos‖ (hijo‖ de‖ Yolanda‖ Iris‖ Casco‖
Ghelpi) y Moyano Artigas, María Victoria (hija de María Asunción Artigas Nilo),
como asimismo es responsable de la retención, ocultamiento y alteración del
estado civil de los nombrados. Todo ello, durante el tiempo que permanecieron
detenidos y detenidas ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura y
exterminio que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente
de la Policía de la provincia de Buenos Aires, período concordante y coincidente
con el período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder
(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de
sus funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas
reiterada en cuarenta y tres (43) oportunidades, y por haber durado más de un
mes -agravante que se aplica hasta el momento a veintidós (22) de los casos, sin
perjuicio de lo que surja en el debate oral-, en los términos del artículo 144 bis inc.
1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en
cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo;
aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que
guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al
momento de los hechos- en perjuicio de todas las víctimas; sustracción, retención y
ocultamiento de un menor de 10 años, en concurso ideal con el delito de hacer
45
incierto el estado civil de un menor de diez años por medio de ocultación, de
conformidad con los artículos 146, 139 inc. 2°, y 54 del C.P.); todos los delitos
concurren materialmente, calificándose asimismo como delitos contra el Derecho
de Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa Humanidad
de manera concurrente o alternativamente (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 de la
Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley
6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el
último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo
142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según
Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-, 146, 139 inc. 2°, y 55
del C.P.).
- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad, aplicó
tormentos y posibilitó la violación que sufrieran a Analía Velásquez y Marcela
Daniela Viegas Pedro. Todo ello, durante el tiempo que permanecieron detenidos y
detenidas ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio
que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente de la
Policía de la provincia de Buenos Aires, período coincidente y concordante con el
período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder
(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
privación ilegal de la libertad y la práctica de actos de tortura y violencia sexual
de distintas víctimas.
- en causa nº FLP 605/2010/TO1, privó ilegalmente de la libertad y
consecuentemente aplicó tormentos‖a‖Aída‖Celia‖Sanz‖Fern{ndez,‖Eduardo‖Gallo‖
Castro,‖ Juan‖ Carlos‖ Guarino,‖ Manuel‖ Oscar‖ Duarte,‖ María‖ Cristina‖ Bustamante,‖
Luis‖Lorenzo‖C{ceres,‖Olga‖Beatriz‖Miranda‖de‖Cerrudo,‖Juan‖José‖Cerrudo,‖Juan‖
Cardozo,‖ Yolanda‖ Iris‖ Casco‖ Ghelpi‖ D‖Elía,‖ Alfredo‖ Moyano, Washington
Rodríguez, Juvelino Andrés Carnerio da Fontoura Gularte, Alberto Corchs Laviña,
Mario Martínez Suárez, Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Erlinda María
Vázquez Santos, Oscar Luis Viegas, Mary De Irizarre, Alberto Irizarre, Beatriz
Alicia Anglet de Severo, Beatriz Lilian Bermúdez Calvar de Viegas, Zafiro Alberto
Illarzen Frugoni, Jorge Hugo Martínez Horminoguez, María Teresa Serantes Lede
de Illarzen, Marta Beatriz Severo, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor
Severo Barreto, Ivonne Cappi Olivera de Mezquida, Nelson Mezquida, Rodolfo
Francisco Nanni, Diego Barreda, Rodolfo Julio Tiscornia, Julio César López del
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Pino; Roberto Fidel Yantorno, Miguel Ángel Río Casas, Oscar Alfredo González,
Horacio Guillermo Cid de la Paz, Roberto Oscar Ramírez, Ramírez, Néstor
Ramírez, Mario Villani, Daniel Merialdo, Ángel Laurenzano, Oscar Acosta y Lucía
Deón, quienes permanecieron detenidos ilegalmente en el Centro clandestino de
detención que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Quilmes, dependiente
de la Policía de la provincia de Buenos Aires, durante el período de revista del
imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder
(artículo 45 del C.P.) y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de
sus funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas en
cuarenta y cinco (45) oportunidades, y por haber durado más de un mes -
agravante que se aplica hasta el momento a quince (15) de los casos, sin perjuicio
de lo que surja en el debate oral- en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P.,
con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a
los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; y aplicación de
tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada
por ser la víctima un perseguido político en los términos del artículo 144 ter
primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de los
hechos- en perjuicio de todas las víctimas; todos ellos en concurso real y calificados
como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de
Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera concurrente o alternativamente
como delitos de lesa humanidad (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 inc. a, b, c de la
Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley
6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el
último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo
142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según
Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-; y 55 del C.P.).
- en causa nº FLP 605/2010/TO4, privó ilegalmente de la libertad, aplicó
tormentos a Carolina Barrientos, María Antonia Castro Huerga, José María Della
Flora, Pablo Dikij, Martina Concepción Espinoza, Mirta Teresa Gerelli, Jorge Guidi,
47
Paulina Lerena Costa, Gladis Noemí Musante, Norma Ada Núñez, Rosa María
Pargas, Alfredo Emilio Patiño, María Isabel Reinoso, Carlos Guillermo Robles,
Carlos Esteban Rodríguez, Ricardo Ruiz, Juan Roberto Serrabón, José Rubén
Slavkin, Silvia Streger, Ana Strimberg, Rodolfo Ernesto Torres y Abel Luis Vigo
Comas. En el caso de estas víctimas, al encontrarse desaparecidas, se agrega la
participación de este imputado en la desaparición forzada o, de manera
alternativa, el homicidio agravado. Como así también privó ilegalmente de la
libertad y aplicó tormentos a Ramona Agustina Ávalos, Ricardo Raúl Maidana,
Jorge Alberto Allega, Rosa Álvarez, Santos Boria, Alcides Antonio Chiesa, Alberto
Osvaldo Derman, Beatriz Fernández, María Rosa Laporta, Miguel Ángel Laporta,
Roberto Antonio Laporta, Norma Ester Leanza, Zulema Leira, Elena Paulina
Lerena Costa, Alberto Felipe Maly, Alfredo Alinso Martínez Gálvez, Alicia
Montenegro, Mario Mosteiro, Juan José Rúa, Rubén Fernando Schell, Hernán Silva
y María Elena Varela. También privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos
y posibilitó el homicidio agravado de Omar Rodolfo Farías. Todo ello, durante el
tiempo que permanecieron detenidas y detenidos ilegalmente en el centro
clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en el la Brigada de
Investigaciones de Quilmes, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos
Aires, tiempo concordante y coincidente con el período de revista de imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder
(artículo 45 del C.P.) y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
privación ilegal de la libertad, la práctica de actos de tortura y violencia sexual
de distintas víctimas, homicidios de las personas ilegalmente detenidas.
- y en causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegal de la libertad y aplicó
tormentos a Carlos Alberto Iaccarino, Alejandro Rómulo Iaccarino, Rodolfo José
Iaccarino y Luis Alberto Ortiz; y de igual manera posibilitó el abuso sexual
simple (abuso deshonesto) de Luis Alberto Ortiz durante el tiempo en el que
estuvo detenido ilegalmente en la Brigada de Investigaciones de Lanús con asiento
en Avellaneda, tiempo que coincide con el período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder
(artículo 45 del C.P.) y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas en
cuatro (4) oportunidades, abuso sexual simple (abuso deshonesto) que sufriera
Luis Alberto Ortiz.
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FLP 737/2013/TO1
g) a Carlos María Romero Pavón: en su carácter de Capitán de Infantería que se
desempeñó en la Central de Reunión y luego fue Jefe de la Sección Reunión
Interior del Destacamento de Inteligencia 101 de La Plata, haber formado parte del
aparato de poder organizado que:
- en causa nº FLP 737/2013/TO1, privó ilegalmente de la libertad y aplicó
tormentos a Valeria del Mar Ramírez, Nélida Ester Lastreto, Carlos Omar Pita,
Ana María Caracoche, Cristina Lucía Marrocco, José Oscar Cerro, Luis Velasco,
Georgina Martínez, Rodolfo Guillermo Malbrán, Gustavo Emir Pérez Monçalves,
Marcelino Alberto Pérez Roig, Blanca Noemí Rossini, Gustavo Antonio Lavalle,
Mónica María Lemos de Lavalle, Cayetano Alberto Castrogiovanni, María Lavalle
Lemos (hija de Mónica María Lemos de Lavalle), María Virginia Aurora Allende,
Roberto Eduardo Aued, Santiago Enrique Cañas, Graciela Medici de Aued, Nieves
Luján Acosta, Rafael Andrés Perrota, Liliana Mabel Zambano, Jorge Alberto
Janson, Oscar Alberto Corradini, Juan Ricardo Elizondo, Manuel Mollón, Héctor
Oscar Calleja o Callejas, Laura Inés Futulis de Rodríguez, María del Carmen
Percivati Franco, Enrique Martínez, Rodolfo Antonio Deza, Flora Gurevich de
Taub, Omar Eduardo Girou, Benjamín Froim Taub, María Magdalena Juan de
Troncelliti, José Eduardo Moreno, Jorge Catanese, Raúl Fait Arcore, Silvia Graciela
Muñoz, José Moreno Delgado, Alfredo Narciso Agüero, Antonio Domingo Moreno
Delgado, Enrique Roberto Iglesias, María Elena Ianotti de Gambero, Amelia Isabel
Gutiérrez de Ledesma, Eduardo Raúl Kimlat, Israel Raúl Kimlat, Valentín Surpín,
Mario Justino Llanos, María Teresa Votrico, Luis Guillermo Taub, Alberto José
Choren, Liliana Élida Galetti, Graciela Noemí Basualdo de Goycoechea, Ileana Sara
María García Ramos de Dossetti, Felipe Antonio Favazza, Domingo Favazza,
Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Yolanda
Iris Casco Ghelpi, María Antonia Castro de Martínez, José Mario Martínez Suárez,
Elena Lerena Costa de Corchs, Juan Carlos Ledesma, Eduardo Gallo Castro, Elsa
Haydeé Fernández de Sanz, Carmen Gallo Sanz (hija de Aída Celia Sanz
Fernández), Aída Celia Sanz Fernández, Alfredo Moyano, María Asunción Artigas
Nilo, Juan Félix Cardozo, Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho, Raúl Edgardo
Borelli‖ Catt{neo,‖ Alfredo‖ Fernando‖ Bosco‖ Mu oz,‖ Julio‖ César‖ D’Elía‖ Pallares,‖
49
Carlos‖D‖Elia‖Casco,‖Alberto‖Corchs‖Lavi a,‖Rodolfo‖Gonz{lez,‖Rafael‖Chamorro,‖
Héctor Ricardo Iramain, Graciela María Gribo, Claudia Kohn, Saúl Jaime
Szajnbaum, Adriana Chamorro, Eduardo Otilio Corro, Carolina Barrientos de
Carneiro, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura Guiarte, María Rosa Laporta,
Mónica Sofía Grinspon de Logares, Claudio Ernesto Logares, Diego Barreda,
Rodolfo Francisco Nanni, Rodolfo Tiscornia, Verónica Leticia Moyano Artigas (hija
de María Asunción Artigas Nilo) y Carlos Rodríguez. Asimismo, posibilitó el
abuso sexual (violación) de Nélida Ester Lastreto y Valeria del Mar Ramírez. A su
vez, está acreditado que sustrajo del poder de sus padres a los menores María
Lavalle Lemos (hija de Mónica María Lemos de Lavalle), Carmen Gallo‖Sanz‖(hija‖
de‖ Aída‖ Celia‖ Sanz‖ Fern{ndez),‖ Carlos‖ D‖Elia‖ Casco‖ (hijo‖ de‖ Yolanda‖ Iris‖ Casco‖
Ghelpi) y María Victoria Moyano Artigas (hija de María Asunción Artigas Nilo)
como a su vez es responsable de la retención, ocultamiento y alteración del
estado civil de los mencionados. Todo ello, durante el tiempo en el que estuvieron
detenidas‖ilegalmente‖en‖el‖centro‖clandestino‖de‖detención‖conocido‖como‖“Pozo‖
de‖ Banfield”,‖ que‖ funcionó‖ en‖ la‖ Brigada‖ de‖ Investigaciones‖ de‖ Banfield,‖
dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, lapso temporal que
coincide con el período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder
(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de
sus funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas
reiterada en noventa y siete (97) oportunidades, y por haber durado más de un
mes -agravante que se aplica hasta el momento a veintinueve (29) de los casos, sin
perjuicio de lo que surja en el debate oral-, en los términos del artículo 144 bis inc.
1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en
cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo;
aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que
guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al
momento de los hechos- en perjuicio de todas las víctimas; abuso sexual con
acceso carnal haciendo uso de fuerza e intimidación agravado por resultar un
grave daño en la salud de la víctima y por cometerse con el concurso de dos o
más personas, conforme lo dispuesto en los artículos 119 y 122 del Código Penal
(según ley 11.221); sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años,
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
en concurso ideal con el delito de hacer incierto el estado civil de un menor de
diez años por medio de ocultación, de conformidad con los arts. 146, 139 inc. 2°, y
54 del C.P.); todos los delitos concurren materialmente, calificándose asimismo
como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de
Genocidio y delitos de Lesa Humanidad de manera concurrente o
alternativamente (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 de la Convención para la
Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1956-; artículo 45;
144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo; 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según Ley 14.616 y Ley 20.642 -
vigentes al momento de los hechos-, 119, 122, 146, 139 inc. 2°, y 55 del C.P.).
- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó
de tormentos a Paola Leonor Alagastino, Gabriel María Estévez, Lidia Delia
Fernández Plaul, María de las Mercedes Funes, Miguel Ángel Gómez, Julieta
Alejandra González, Carla Fabiana Gutiérrez, Judith Lagarde, Daniel Aldo
Manzotti, Pedro Alberto Ortiz, Miguel Eduardo Rodríguez, Alberto Ostiano
Romero Meza, Humberto Omar Sartirana, José Varela, Analía Velásquez y Marcela
Daniela Viegas Pedro; posibilitó la violación que sufrieran Paola Leonor
Alagastino, Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, Carla Fabiana
Gutiérrez, Judith Lagarde, Analía Velásquez y Marcela Daniela Viegas Pedro;
redujo a la servidumbre a Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, y
Judith Lagarde; respecto de Fernández Plaul, Meza, Manziotti, Rodríguez, Funes y
Estévez; mantuvieron la atribución de responsabilidad de Romero Pavón en que
posibilitó la desaparición forzada de las víctimas, y de manera alternativa, en su
homicidio agravado. Todo ello, durante el tiempo que permanecieron detenidos y
detenidas ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio
que funcionó la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente de la Policía
de‖la‖provincia‖de‖Buenos‖Aires,‖conocido‖como‖el‖“Pozo‖de‖Banfield”,‖coincidente‖
con el período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder
51
(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
desaparición forzada de personas o, de manera alternativa, homicidio agravado.
- en causa nº FLP 605/2010/TO1, privó ilegalmente de la libertad y
consecuentemente aplicó tormentos a Miguel Ángel Hait, Miguel Ángel Laporta,
María Rosa Laporta, Roberto Antonio Laporta, Valentín Surpín, Benjamín Froim
Taub, Luis Guillermo Taub, Eduardo Kimlat, Israel Kimlat, Ana Strimberg,
Rodolfo Antonio Deza, Enzo Fiore, María Isabel Reinoso, Carlos Guillermo Robles,
José María Della Flora, Martina Concepción Espinoza de Robles, Guillermo La
Rosa, Felipe Antonio Favazza, Doménico Favazza, Luis Fernández, Alberto Felipe
Maly, Juan José Rúa, Santos Boria, Eduardo Rosen, Helena Beatriz Abran de
Romero, Américo Gines Agüero, Ramón Raúl Romero, Eva del Jesús Gómez de
Agüero, Jorge Guidi, Jorge Alberto Allega, Hernán Silva de Rúa, Mirta Camps,
Norma Ada Núñez, Carlos Esteban Rodríguez, Ricardo Ruiz, Silvia Streger,
Rodolfo Ernesto Torres, Mirta Teresa Gerelli, Ramona Agustina Ávalos, Pablo
Dikij, José Rubén Slavkin, Alcides Antonio Chiesa, Alberto Osvaldo Derman,
María Asunción Artigas Nilo de Moyano, María Antonia Castro de Martínez,
Norma Leanza de Chiesa, María Elena Varela de Guarino, Rubén Fernando Schell,
Hugo Arana, Mirta Giardino, Gladys Noemí Musante de Farías, Omar Rodolfo
Farías, Alfredo Emilio Patiño, Juan Chiala, Juan de Dios Echeverría, Alberto Cruz
Lucero, Juan Roberto Serrabón, Raúl Bonafini, Lindolfo Ceolín, Rolando Acuña,
Roberto José Figueredo, María Cristina Gioglio, Arcángel Nicolás Herrera, Oscar
Herrera, Zulema Leira, Ricardo Raúl Maidana, Elda Esther Viviani, Víctor Jorge
Illodo, Aída Celia Sanz Fernández, Eduardo Gallo Castro, Juan Carlos Guarino,
Manuel Oscar Duarte, María Cristina Bustamante,‖ Luis‖ Lorenzo‖ C{ceres,‖ Olga‖
Beatriz‖Miranda‖de‖Cerrudo,‖Juan‖José‖Cerrudo,‖Juan‖Cardozo,‖Yolanda‖Iris‖Casco‖
Ghelpi‖d‖Elía,‖Alfredo‖Moyano,‖Washington‖Rodríguez,‖Juvelino‖Andrés‖Carneiro‖
da Fontoura Gularte, Alberto Corchs Laviña, Mario Martínez Suárez, Guillermo
Manuel Sobrino Berardi, Erlinda María Vázquez Santos, Oscar Luis Viegas, Mary
De Irizarre, Alberto Irizarre, Beatriz Alicia Anglet de Severo, Beatriz Lilian
Bermúdez Calvar de Viegas, Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, Jorge Hugo Martínez
Horminoguez, María Teresa Serantes Lede de Illarzen, Marta Beatriz Severo,
Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto, Ivonne Cappi
Olivera de Mezquida, Nelson Mezquida, Rodolfo Francisco Nanni, Diego Barreda,
Rodolfo Julio Tiscornia, Julio César López del Pino, Roberto Fidel Yantorno,
Miguel Ángel Río Casas, Oscar Alfredo González, Horacio Guillermo Cid de la
Paz, Roberto Oscar Ramírez, Néstor Zurita, Mario Villani, Daniel Merialdo, Ángel
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FLP 737/2013/TO1
Laurenzano, Oscar Acosta y Lucía Deón, quienes permanecieron detenidos
ilegalmente en el centro clandestino de detención que funcionó en la Brigada de
Investigaciones de Quilmes, durante el período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder
(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de
sus funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas
reiterado en ciento trece (113) oportunidades, y por haber durado más de un mes -
agravante que se aplica hasta el momento a sesenta (60) de los casos, sin perjuicio
de lo que surja en el debate oral-, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del
C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto
remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; aplicación
de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde,
agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del artículo
144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de
los hechos- en perjuicio de la totalidad de las víctimas; y en el caso de Guillermo
José Forti Sosa la calificaron de manera alternativa como constitutivo del delito de
sustracción, retención y ocultamiento; todos ellos en concurso real y calificados
como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de
Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera concurrente o alternativamente
como delitos de lesa humanidad (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de
la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley
6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el
último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo
142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según
Ley 14.616 y Ley 20.642 –vigentes al momento de los hechos-; artículo 146 y 55 del
C.P.).
- en causa nº FLP 605/2010/TO4, privó ilegalmente de la libertad, aplicó
tormentos a Carolina Barrientos, Carlos Eduardo Garack, Beatriz Alicia Lenain,
Elena Paulina Lerena Costa, César Nicolás Maza, Pedro Alberto Ortiz, Rosa María
Pargas, Alberto Ostiano Romero Meza, Hugo Salvador Roselló, Rodolfo Simón,
53
Omar Gedalio Suárez, Enrique Horacio Taramasco y Abel Luis Vigo Comas. En el
caso de estas víctimas, al encontrarse desaparecidas, se agrega la participación de
este imputado en la desaparición forzada o, de manera alternativa, en su
homicidio agravado. Como así también privó ilegalmente de la libertad y aplicó
tormentos a Osvaldo Luís Abollo, Rosa Álvarez, Roberto Villanueva, Susana
Capobianco, Julio Daniel Chachagua, Beatriz Fernández, Edgardo Norberto
Giquiardo, Rebeca Krasner, Elena Paulina Lerena Costa, Alfredo Alinso Martínez
Gálvez, Fernando García, Alicia Montenegro, Mario Mosteiro, Luis Alberto Santilli,
Humberto Omar Sartirana y Juan Carlos Uñates. Asimismo, está acreditado que
privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y sustrajo del poder de sus
padres a la menor Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi y
Carlos Alberto López Mateos, como así también de la retención y ocultamiento de
la nombrada. A ello se suma que se encuentra demostrado que es responsable de la
privación ilegal de la libertad, los tormentos y el homicidio agravado‖ de‖ Heber‖
Eduardo‖ O‖Neil‖ Vel{squez.‖ Todo‖ ello,‖ durante‖ el‖ tiempo‖ que‖ permanecieron
detenidos y detenidas ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura y
exterminio que funcionó en la Brigada de investigaciones de Quilmes, dependiente
de la Policía de la provincia de Buenos Aires, tiempo concordante y coincidente
con el período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder
(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas,
desaparición forzada de personas o, de manera alternativa, homicidio agravado,
sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, y el homicidio
agravado de‖Heber‖Eduardo‖O‖Neil‖Vel{squez.
- en causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegalmente de la libertad y
aplicó tormentos a Carlos Alberto Iaccarino, Alejandro Rómulo Iaccarino, Rodolfo
José Iaccarino y Luis Alberto Ortiz, durante el tiempo que permanecieron
detenidos y detenidas ilegalmente en el centro clandestino de detención. A su vez
posibilitó el abuso sexual simple (abuso deshonesto) de Luis Alberto Ortiz. Todo
ello, durante el tiempo en el que estuvieron detenidos ilegalmente en la Brigada de
Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda, dependiente de la Policía de
la provincia de Buenos Aires, período que coincide con el período de revista del
imputado.
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TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder
(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas en
cuatro (4) oportunidades, abuso sexual simple (abuso deshonesto) que sufriera
Luis Alberto Ortiz.
h) a Carlos Gustavo Fontana: en su carácter de Capitán del Destacamento de
Inteligencia 101 de La Plata, haber formado parte del aparato de poder organizado
que:
- en causa nº FLP Nº FLP 737/2013/TO1, privó ilegalmente de la libertad y
aplicó tormentos a Juan Domingo López Pérez, Francisco Bartolomé López
Muntaner, Virgilio César Medina, Sergio Mario Ibáñez, Emilio Marchione, Oscar
Pellejero, Héctor Aurelio Pighin, Alejandro Eduardo Reinhold, Susana Celina
Marquéz de Tapiz, Julio Armesto, Luis María Armesto, Juan Neme o Mene, Jorge
Varela, Silvano José García, Héctor Eduardo Parra Pizarro, Juan Evaristo Puthod,
Valerio Salvador; Ubiedo, Catalina Marta Velazco de Morini, Marcelino Elías
López, Luis Alberto Messa, Hugo Luis Morini, Osvaldo Tomás Ariosti, Lidia
Esther Biscarte, Juan José Berninsone, Blanca Nelly Leonor Buda, José Alberto
Bugatto, Francisco José Bugatto, Juan o Jesús María Bonet o Bonnet, María Teresa
Di Martino, Juan Carlos Deghi, Juan Domeneguini o Domeneghini, Héctor Omar
Ferraro, Daniel Lagarone o Lagaronne, Rogelio Miguel Juárez, Raúl Alberto
Marciano, Eva Raquel Orifici de Marciano, Héctor Ricardo Arias Annichini, Jorge
Honorio Navarro, María del Carmen Cántaro de Pastor, José María Iglesias, Héctor
Tomás Campdepadrós, Marcos Alegría, Gladis Rosa Baccili, Francisco Domingo
Orellana, Eduardo Rubén Castellanos, Raúl Horacio Codesal, Andrés González,
Adriana Patricia Sotelo, Nicolás Adán Barrionuevo, Salvador Armando Cerrone,
Gregorio Nachman, Gladis Noemí García Niemann, Mariano Arasenpchupt o
Arasenpchk, Cristina Silvia Navajas, Liliana Mabel Acuña, Conrado Guillermo
Ceretti, Carlos Augusto Cortés y Osvaldo Enrique Busetto. Además, participó de
la sustracción, retención y ocultamiento de los menores de diez años, XX
Repeteur Carriquiriborde (hijo de Gabriela Carriquiriborde) y Martín Ogando
55
Montesano (hijo de Stella Maris Montesano Sánchez). Todas víctimas que
permanecieron detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención que
funcionó en la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente de la Policía de
la‖ provincia‖ de‖ Buenos‖ Aires,‖ conocido‖ como‖ “el‖ Pozo‖ de‖ Banfield”,‖ durante‖ el‖
período de revista del nombrado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido ha sido coautor por
dominio funcional, a través de la utilización de un aparato organizado de poder
(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de
sus funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas
reiterada en cincuenta y nueve (59) oportunidades, y por haber durado más de un
mes -agravante que se aplica hasta el momento a tres (3) de los casos, sin perjuicio
de lo que surja en el debate oral- en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P.,
con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a
los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; aplicación de
tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada
por ser la víctima un perseguido político en los términos del artículo 144 ter
primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de los
hechos- en perjuicio de todas las víctimas; sustracción, retención y ocultamiento
de un menor de 10 años, en concurso ideal con el delito de hacer incierto el estado
civil de un menor de diez años por medio de ocultación, de conformidad con los
artículos 146, 139 inc. 2°, y 54 del C.P.); todos los delitos concurren materialmente,
calificándose asimismo como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular
como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa Humanidad de manera concurrente o
alternativamente (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 de la Convención para la
Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1956-; artículo 45;
144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo; 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según Ley 14.616 y Ley
20.642 -vigentes al momento de los hechos-, 146, 139 inc. 2°, y 55 del C.P.).
- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó
tormentos a Celina González y Carlos Osvaldo Souto; y posibilitó el homicidio
calificado que sufriera Carlos Osvaldo Souto; todo ello durante el tiempo que
permanecieron detenidas ilegalmente dichas víctimas en el centro clandestino de
detención, tortura y exterminio que funcionó en la Brigada de Investigaciones de
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TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Banfield, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, que resulta
concordante al período de revista del imputado en dicho lugar.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional, a través de la utilización de un aparato organizado de poder
(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
privación ilegal de la libertad, aplicación de tormentos y homicidio calificado.
- en causa nº FLP 605/2010/TO4, privó ilegalmente de la libertad, aplicó
tormentos a Osvaldo Enrique Busetto, Manuel Coley Robles, Alejandro Enrique De
Sío, Carlos Alberto Fernández, José Abel Fuks Cucshnir, Juan Carlos Fund, Ángela
López Martín, Hilda Magdalena García, José Giampa, Hebe Araceli Mascia,
Graciela Gladis Pujol, Ana Rosa Rodríguez, Rosa Cristina Rodríguez, Santiago
Servín, Edmundo Daniel Szapiro, Graciela Torrano y Víctor Alfredo Treviño. En el
caso de estas víctimas, al encontrarse desaparecidas, se agrega la participación de
este imputado en la desaparición forzada o, de manera alternativa, en el
homicidio agravado. Como así también privó ilegalmente de la libertad y aplicó
tormentos a Esteban Nicolás Abdón, Alfredo Oscar Fernández, Osvaldo Luis
Abollo, Martín Rolando Acuña, Leonilda Alegre, Rosa Álvarez, Eduardo Rubén
Andrade, Rubén Horacio Ares, Blanca Frida Becher, Gladys Elvira Beluardi, Cirila
Benítez, Carlos Federico Brandli, Néstor Busso, Oscar Daniel Bustos, Atilio
Gustavo Calotti, Mario Ernesto Colonna, Walter Roberto Docters, Nilda Eloy,
Marta Josefa Enrique, Gustavo Javier Fernández, Ilda Haydee Fuentes, Pablo
Genazzi, Sonia Estela Iwaniszyn, Cristina Elvira Kafka, María Rosa Laporta,
Miguel Ángel Laporta, Roberto Antonio Laporta, Patricia Miranda, Julio César
Mogordoy, Washington Mogordoy, Emilce Moler, Rodolfo Horacio Monzón,
Noemí Moreno, María Rosa Ortiz, Atilio Portillo Servín, Patricia Liliana Pozzo,
Norberto Rey, Norma Justa Rivera, Ofelia Maximina Ruiz Paz, Juan Carlos
Rummi, Amalia Sánchez, Ana Cristina Santucho, Gabriela Inés Santucho, Marcela
Eva Santucho, María Emilia Santucho, María Ofelia Santucho, María Silvia
Santucho, María Susana Santucho, Mario Antonio Santucho, Juan Carlos Stremi,
Víctor Orlando Taverna, Juan Carlos Tonil, Nora Alicia Úngaro, Rosa Elena
Vallejos, Griselda Valentina Zárate y Horacio Ramiro Vivas. A su vez, privó
ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y sustrajo del poder de sus padres al
57
menor Pedro Luis Nadal García, hijo de Hilda Magdalena García y Jorge
Adalberto Nadal, como asimismo retuvo y ocultó al nombrado. También se
encuentra demostrado que privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y
posibilitó el homicidio agravado de María Eliana Acosta Velasco, Ana Teresa
Diego y Miguel Ramón Galván Insaurralde. También, se encuentra demostrado
que el imputado, privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y posibilitó
el abuso sexual (violación) de Mabel Amelia García. Todo ello, durante el tiempo
que permanecieron detenidos y detenidas ilegalmente en el CCDTYE que funcionó
en la Brigada de Investigaciones de Quilmes, dependiente de la Policía de la
provincia de Buenos Aires, coincidente y concordante con el período de revista del
imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional -a través de la utilización de un aparato organizado de poder
(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas,
desaparición forzada de personas o, de manera alternativa, homicidio agravado,
sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, homicidio agravado
de María Eliana Acosta Velasco, Ana Teresa Diego y Miguel Ramón Galván
Insaurralde, y abuso sexual (violación) de Mabel Amelia García.
- y en causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegalmente de la libertad,
aplicó tormentos a Oscar Arturo Udabe, Javier Alberto López, Silvia Fernanda
Gallar, Enrique Rodolfo Barry, Ricardo Chidichimo, Graciela Irene Jurado, Jorge
Mendoza Calderón, Carlos Felipe Ochoa, María Inés Pedemonte, Mario Enrique
Salerno, Blanca Ortiz de Murua, "el Abuelo" Jorge Luis Congett, Pablo Bernardo
"Colorado" Szir, Gustavo Horacio Lafleur Picarel, Héctor Alberto Pérez, Edmundo
Daniel Szapiro, Elba Gándara de Castromán, Santo Eulogio Rodríguez y Carlos
Alberto Fernández. En el caso de estas víctimas, al encontrarse desaparecidas, se
agrega la participación de este imputado en la desaparición forzada o, de manera
alternativa, en su homicidio agravado. También privó ilegalmente de la libertad
y aplicó tormentos a Alberto Eduardo Cora, Gladys Yolanda Rodríguez, Julio
Cesar Mogordoy, Washington Mogordoy, Blanca Frida Becher, Norberto Rey,
Liliana Corina Joly, Claudia Dafne Gorban, Haydeé Lampugnani, Enrique Osvaldo
Lapertosa, Miguel Ángel Prince, Rubén Ramos, Alberto Mario Solis, Oscar Ernesto
Solis, Gerardo Manuel Carrizo, Víctor Vicente Marcasciano, Horacio René Matoso,
Gustavo Javier Fernández, Emma Nilda Eloy, Raúl Horacio Codesal, Nicolás Adán
Barrionuevo, Norma Mabel Sandoval, Luis Alberto Ortiz, Charo Noemí Moreno y
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FLP 737/2013/TO1
Griselda Valentina Zarate. Además, privó ilegalmente de la libertad, aplicó
tormentos y posibilitó el homicidio agravado de Luis Adolfo Jaramillo, José
Reinaldo Rizzo,‖ Miguel‖ [ngel‖ Soria,‖ José‖ Antonio‖ C{ceres‖ o‖ “Chiche”‖ e‖ Irma‖
Noemí Tardivo. En igual sentido, posibilitó el abuso sexual (violación) de Nilda
Eloy y el abuso sexual simple (abuso deshonesto) de Claudia Dafne Gorban, Elba
Gándara de Castromán, Luis Alberto Ortiz y Norma Mabel Sandoval. Todo ello,
durante el tiempo que permanecieron detenidos y detenidas ilegalmente en el
centro clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en la Brigada
de Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda, dependiente de la Policía
de la provincia de Buenos Aires, período concordante y coincidente con el período
de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo
45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación
ilegal de la libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas, desaparición
forzada de personas o, de manera alternativa, homicidio agravado; de igual modo
calificaron los hechos que tuvieron como víctima a Luis Adolfo Jaramillo, José
Reinaldo‖ Rizzo,‖ Miguel‖ [ngel‖ Soria,‖ José‖ Antonio‖ C{ceres‖ o‖ “Chiche”‖ e‖ Irma‖
Noemí Tardivo como homicidio agravado, y abuso sexual (violación) que sufriera
Nilda Eloy y el abuso sexual simple (abuso deshonesto) de Claudia Dafne
Gorban, Elba Gándara de Castromán, Luis Alberto Ortiz y Norma Mabel Sandoval.
i) a Jorge Antonio Bergés: en su carácter de médico de la Policía de la Provincia de
Buenos Aires, haber formado parte del aparato de poder organizado que:
- en causa nº FLP Nº FLP 737/2013/TO1, privó ilegalmente de la libertad y
aplicó tormentos a Héctor Ricardo Arias Annichini, María del Carmen Cántaro de
Pastor, Nélida Ester Lastreto, Jorge Honorio Navarro, Carlos Omar Pita y Valeria
del Mar Ramírez. Asimismo, se encuentra demostrado que posibilitó el abuso
sexual (violación) de Nélida Ester Lastreto y Valeria del Mar Ramírez. También
está demostrado que es responsable de la muerte de Bonetto, José Roberto; Canga
Barragán, Ernesto Enrique; Mercader, Mario Miguel y Ross, Liliana Irma. Todo
ello, durante el tiempo en el que estuvieron las víctimas detenidas ilegalmente en
59
la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente de la Policía de la provincia
de Buenos Aires, tiempo que coincide con el período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor material
formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.),
calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la
libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones,
agravada por haberse cometido con violencias o amenazas reiterada en seis (6)
oportunidades, y por haber durado más de un mes -agravante que se aplica hasta
el momento a dos (2) de los casos, sin perjuicio de lo que surja en el debate oral- en
los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el
último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142
del mismo cuerpo normativo; aplicación de tormentos por parte de un
funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un
perseguido político en los términos del artículo 144 ter primer y segundo párrafo
del C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de los hechos- en perjuicio de todas
las víctimas; homicidio calificado por haberse cometido con alevosía y con el
concurso premeditado de dos o más personas, en perjuicio de Bonetto, José
Roberto; Canga Barragán, Ernesto Enrique; Mercader, Mario Miguel y Ross, Liliana
Irma. (artículo 80 incs. 2, y 6 C.P. según Ley 21.338, ratificada por la 23.077), abuso
sexual con acceso carnal haciendo uso de fuerza e intimidación agravado por
resultar un grave daño en la salud de la víctima y por cometerse con el concurso
de dos o más personas, conforme lo dispuesto en los artículos 119 y 122 del
Código Penal (según ley 11.221); todos los delitos concurren materialmente,
calificándose asimismo como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular
como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa Humanidad de manera concurrente o
alternativamente (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 de la Convención para la
Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1956-; artículo 45;
144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo; 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según Ley 14.616 y Ley 20.642 -
vigentes al momento de los hechos-, 119, 122, 80 incs. 2, y 6 del C.P. según Ley
21.338, ratificada por la 23.077 y 55 del C.P.).
- en causa nº FLP 91003399/2012/TO1, privó ilegalmente de la libertad, y
consecuentemente aplicó tormentos a Juan Carlos Abachián, Nieves Luján Acosta,
Liliana Mabel Acuña, Marcos Alegría, María Virginia Allende, Edgardo Miguel
Ángel Andreu, Mariano Aransenchuk, Rubén Horacio Ares, Osvaldo Tomás
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1
Ariosti, Luís María Armesto, Julio Armesto, Roberto Eduardo Aued, Miguel
Balverde, Nicolás Adán Barrionuevo, Graciela Noemí Basualdo de Goycoechea,
Juan José Berninsone, Ricardo Jorge Bertoldi, Lidia Esther Biscarte, Juan Carlos
Bobadilla, Juan Bonet, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Rubén Omar Bricio, Blanca
Nelly Buda, José Alberto Bugatto, Francisco José Bugatto, Argentino Quintín
Cabral, Julio Cabrera, Alfredo José Cajide García, Miguel Ángel Calvo, Héctor
Tomás Campdepadros, Ernesto Enrique Canga Barragán, Ana María Caracoche,
Juan Félix Cardozo, Alicia Beatriz Carminati, Víctor Alberto Carminati, Eduardo
Rubén Castellanos, Cayetano Alberto Castrogiovanni, Conrado Guillermo Ceretti,
José Oscar Cerro, Salvador Armando Cerrone, Raúl Horacio Codesal, Daniel
Cohen, Luis Alberto Colombi, Guillermo José Luis Cometti, Oscar Alberto
Corradini, Carlos Augusto Cortés, Rafael Chamorro, Alberto José Choren, Juan
Carlos‖ Deghi,‖ Norma‖ Beatriz‖ Del‖ Missier,‖ Carlos‖ D‖Elía‖ Casco,‖ Rodolfo‖ Antonio‖
Deza, María Teresa Di Martino, Nélida Dimovich de Leguizamón, Juan
Domeneghini, Juan Ricardo Elizondo, Raúl Fait Arcore, Alfredo Fargat, Francisco
Fernández Bernárdez, Héctor Omar Ferraro, Laura Inés Futulis de Rodríguez,
Liliana Élida Galetti, Eduardo Gallo Castro, Gladis Noemí García Niemann,
Silvano José García, Francisco Gatti, Andrés González, Rodolfo González, Gustavo
Alejandro Goycoechea Camacho, Diana Griselda Guerrero de Ceretti, Amelia
Isabel Gutiérrez de Ledesma, Susana Paulina Hauché, Patricia Huchansky de
Simón, Sergio Mario Ibáñez, Enrique Roberto Iglesias, José María Iglesias
Fernández, Héctor Ricardo Iramain, Jorge Alberto Janson, Rogelio Miguel Juárez,
Clara Kierszenowicz, Eduardo Raúl Kimlat, Israel Raúl Kimlat, Claudia Kohn,
Daniel Lagarone, Gustavo Lavalle, María Lavalle Lemos, Juan Carlos Ledesma,
Mónica María Lemos de Lavalle, Elena Lerena Costa de Corchs, Marcelino Elías
López, Juan Domingo López Pérez, Rodolfo Guillermo Malbrán, Raúl Alberto
Marciano, Emilio Marchione, Susana Celina Marquéz de Tapi, Enrique Martínez,
Georgina Martínez, Graciela Médicis de Aued, Virgilio César Medina, Luís Alberto
Messa, Manuel Mollón, Estela Maris Montesano Sánchez, Hugo Luís Morini, María
Victoria Moyano Artigas, Gregorio Nachman, Juan Neme, Jorge Oscar Ogando,
Martín Ogando Montesano, Francisco Domingo Orellana, Eva Raquel Orifici de
Marciano, Juan Palli y Díaz, Héctor Eduardo Parra Pizarro, Oscar Pellejero, María
61
del Carmen Percivati Franco, Gustavo Emir Pérez Monçalves, Héctor Pérez,
Graciela Eugenia Pernas de Poce, Héctor Aurelio Pighin, Eduardo Porta, Juan
Evaristo Puthod, Alejandro Eduardo Reinhold, XX Repeteur Carriquiriborde,
Carlos Rodríguez, Blanca Noemí Rossini, Liliana Irma Ross, Néstor Eduardo Silva,
Adriana Patricia Sotelo, Valentín Surpín, Saúl Jaime Szajnbaum, María Adela
Troncoso de Bobadilla, Valerio Salvador Ubiedo, Jorge Varela, Luís Velasco,
Catalina Marta Velazco de Morini. A su vez, sustrajo, retuvo y ocultó a XX
Repeteur‖ Carriquiriborde‖ (hijo‖ de‖ Gabriela‖ Carriquiriborde);‖ Carlos‖ D Elía‖ Casco‖
(hijo de Yolanda Iris Casco Ghelpi), María Lavalle Lemos (hija de Mónica María
Lemos de Lavalle), María Victoria Moyano Artigas, (hija de María Asunción
Artigas Nilo) y Martín Ogando Montesano (hijo de Stella Maris Montesano
Sánchez). Todos ellos, victimas que permanecieron detenidos ilegalmente en el
centro clandestino de detención que funcionó en la Brigada de Investigaciones de
Banfield, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, tiempo que
coincide con el período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor material, y
calificaron los hechos enrostrados como constitutivos de los delitos de privación
ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus
funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas y por haber
durado más de un mes, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la
agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los
incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -cabe aclarar que la
agravante es aplicable, por el momento, a veinte (20) de los casos imputados, sin
perjuicio de lo que surja durante el debate-; y aplicación de tormentos por parte
de un funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima
un perseguido político en los términos del artículo 144 ter primer y segundo
párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de los hechos-; ambos en
concurso real (artículo 55 CP), reiterado en ciento treinta y cuatro (134)
oportunidades, los que concursan materialmente entre sí. Además, calificaron los
hechos, de los cuales el procesado ha sido coautor material, como constitutivos de
los delitos de sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años, de
acuerdo con las prescripciones del art 146 del C.P., en cinco (5) oportunidades.
Cabe aclarar que la figura postulada no ha sufrido variantes en su tipicidad, sin
embargo al momento de la sentencia deberá tenerse en cuenta el agravamiento de
la escala penal establecido por la ley 24.410 de enero de 1.995.
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó
tormentos a Rita Liliana Aguelt, Paola Leonor Alagastino, Raúl Daniel Arburúa,
Nilda Mabel Bega Acevey, Héctor Domingo Bonet Oller, Andrés Pedro Caporale,
Jorge Oscar Cardozo Markman, Norma Dolores Castillo, Jesús Cuña Álvarez,
Gabriel María Estévez, Lidia Delia Fernández Plaul, María de las Mercedes Funes,
Margarita García Bonilla de Souza, Carlos Alberto Geraci, Oscar Ricardo Geraci,
Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, Celina González, Carla Fabiana
Gutiérrez, Miguel Ángel Hernández, Isabel Ibarra de Haley, María Leonor Ibarra,
Judith Lagarde, Silvia Adriana Lemmi, Raúl Osvaldo Llarull, Daniel Aldo
Manzotti, Herminio Martínez Borbolla, Jorge Adalberto Nadal, Pedro Alberto
Ortiz, Carlos Pashaskian, Ariel Lucas Rivadeneira, Miguel Eduardo Rodríguez,
Alberto Ostiano Romero Meza, Luis Ruiz, Rafael Runco Galván, Mirta Isabel
Salamanca, María José Sánchez Flores, Graciela Santucho, Jorge Antonio Saravia
Acuña, Humberto Omar Sartirana, Carlos Osvaldo Souto, Roque Joaquín Srur,
Graciela Susana Tigani, José Varela, Analía Velásquez, Marcela Daniela Viegas
Pedro y Serla Wasserman; posibilitó la violación que sufrieran Paola Leonor
Alagastino, Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, Carla Fabiana
Gutiérrez, Judith Lagarde, Analía Velásquez y Marcela Daniela Viegas Pedro;
posibilitó reducción a la servidumbre que sufrieran Miguel Ángel Gómez, Julieta
Alejandra González, Judith Lagarde; posibilitó el homicidio calificado que
sufrieran Carlos Osvaldo Souto y Víctor Taboada. Respecto de Fernández Plaul,
Meza, Manziotti, Rodríguez, Funes y Estévez atribuyeron la responsabilidad de
Bergés en la desaparición forzada de las víctimas, y de manera alternativa, en su
homicidio agravado. Todo ello, en oportunidad que las víctimas estuvieron en el
Centro clandestino de detención que funcionó en la Brigada de Investigaciones de
Banfield, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, coincidente
con el período que el imputado prestó funciones allí según su situación de revista.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional, a través de la utilización de un aparato organizado de poder
(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
privación ilegal de la libertad, aplicación de tormentos, reducción a la
servidumbre, homicidio calificado y abuso sexual agravado.
63
- en causa nº FLP 605/2010/TO1, privó ilegalmente de la libertad y
consecuentemente aplicó tormentos a Stella Maris Montesano de Ogando, Horacio
Ramiro Vivas, Luis Alberto Santilli, Rebeca Krasner, Cristina Elvira Kafka, Juan
Carlos Tonil, Patricia Pozzo, Norma Justa Rivera, Rosa Cristina Rodríguez, Juan
Carlos Stremi, Rosa Elena Vallejos de Benvenuto, Mario Ernesto Colonna, Pablo
Genazzi, Hebe Araceli Mascia de Szapiro, Edmundo Daniel Szapiro, Gustavo
Javier Fernández, Carlos Alberto Fernández, Néstor Busso, Alfredo Oscar
Fernández, Hilda Fuentes, Ana Rosa Rodríguez de Giampa, José Giampa, Patricia
Miranda, Santiago Servín, Emilce Moler, Juan Carlos Fund, Miguel Ramón Galván,
Gustavo Calotti, Marta Enríquez, Víctor Alfredo Treviño, Nora Alicia Úngaro,
Amelia Erlinda Acosta Velasco de Badell, Osvaldo Enrique Busetto, Ana Teresa
Diego, Walter Roberto Docters, Nilda Eloy, Ángela López Martín, Juan Carlos
Rummi, Rubén Horacio Ares, Manuel Coley Robles, José María Novielo, Norma
Robert de Andrews, María Kubik Marcoff de Lefteroff, María Cristina Lefteroff,
Alicia Lisso de Balbuena, Graciela Gladis Pujol, Nélida Azucena Sosa de Forti,
Alfredo Waldo Forti Sosa, Mario Manuel Forti Sosa, Renato Forti Sosa, Néstor Forti
Sosa, Guillermo José Forti Sosa, Fernando García, Miguel Ángel Hait, Miguel
Ángel Laporta, María Rosa Laporta, Roberto Antonio Laporta, Amalia Sánchez de
Laporta, Valentín Surpin, Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo Taub, Eduardo
Kimlat, Israel Kimlat, Ana Strimberg, Rodolfo Antonio Deza, Enzo Fiore, María
Isabel Reinoso, Carlos Guillermo Robles, José María Della Flora, Martina
Concepción Espinoza de Robles, Guillermo La Rosa, Felipe Antonio Favazza,
Doménico Favazza, Luis Fernández, Juan José Rúa, Santos Boria, Eduardo Rosen,
Helena Beatriz Abran de Romero, Américo Gines Agüero, Ramón Raúl Romero,
Eva del Jesús Gómez de Agüero, Jorge Guidi, Jorge Alberto Allega, Hernán Silva
de Rúa, Mirta Camps, Norma Ada Núñez, Carlos Esteban Rodríguez, Ricardo
Ruiz, Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, Mirta Teresa Gerelli, Ramona
Agustina Ávalos, Pablo Dikij, José Rubén Slavkin, Alcides Antonio Chiesa, Alberto
Osvaldo Derman, María Asunción Artigas Nilo de Moyano, María Antonia Castro
de Martínez, Norma Leanza de Chiesa, María Elena Varela de Guarino, Rubén
Fernando Schell, Hugo Arana, Mirta Giardino, Gladys Noemí Musante de Farías,
Omar Rodolfo Farías, Alfredo Emilio Patiño, Juan Chiala, Juan de Dios Echeverría,
Alberto Cruz Lucero, Juan Roberto Serrabón, Raúl Bonafini, Lindolfo Ceolín,
Rolando Acuña, Roberto José Figueredo, María Cristina Gioglio, Arcángel Nicolás
Herrera, Oscar Herrera, Zulema Leira, Ricardo Raúl Maidana, Elda Esther Viviani,
Víctor Jorge Illodo, Eduardo Gallo Castro, Juan Carlos Guarino, Manuel Oscar
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Duarte, María‖ Cristina‖ Bustamante,‖ Luis‖ Lorenzo‖ C{ceres,‖ Olga‖ Beatriz‖ Miranda‖
de‖ Cerrudo,‖ Juan‖ José‖ Cerrudo,‖ Juan‖ Cardozo,‖ Yolanda‖ Iris‖ Casco‖ Ghelpi‖ d‖Elía,‖
Alfredo Moyano, Washington Rodríguez, Juvelino Andrés Carneiro da Fontoura
Gularte, Alberto Corchs Laviña, Mario Martínez Suárez, Guillermo Manuel
Sobrino Berardi, Erlinda María Vázquez Santos, Oscar Luis Viegas, Mary De
Irizarre, Alberto Irizarre, Beatriz Alicia Anglet de Severo, Beatriz Liliana Bermúdez
Calvar de Viegas, Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, Jorge Hugo Martínez
Horminoguez, María Teresa Serantes Lede de Illarzen, Marta Beatriz Severo,
Carlos Baldomero Severo Barreto, Ari Héctor Severo Barreto, Ivonne Cappi Olivera
de Mezquida, Nelson Mezquida, Rodolfo Francisco Nanni, Diego Barreda, Rodolfo
Julio Tiscornia, Julio César López del Pino, Roberto Fidel Yantorno, Miguel Ángel
Río Casas, Oscar Alfredo González, Horacio Guillermo Cid de la Paz, Roberto
Oscar Ramírez, Néstor Zurita, Mario Villani, Daniel Merialdo, Ángel Laurenzano,
Oscar Acosta y Lucía Deón, quienes permanecieron detenidos y detenidas
ilegalmente en el centro clandestino de detención que funcionó en la Brigada de
Investigaciones de Quilmes, durante el período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional (artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos endilgados como
constitutivos de los delitos de privación ilegal de la libertad cometida por un
funcionario público en abuso de sus funciones, agravada por haberse cometido
con violencias o amenazas reiterado en ciento sesenta y cinco (165) oportunidades,
y por haber durado más de un mes -agravante que se aplica hasta el momento a
setenta y dos (72) de los casos, sin perjuicio de lo que surja en el debate oral- en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del
mismo cuerpo normativo; y aplicación de tormentos por parte de un funcionario
público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido
político en los términos del artículo 144 ter primer y segundo párrafo del C.P.,
según ley 14.616 -vigente al momento de los hechos- en perjuicio de la totalidad de
las víctimas; y el delito de sustracción, retención y ocultamiento; todos ellos en
concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular
como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera concurrente o
65
alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo 118 de la C.N.; artículo
2 inc. a, b, c de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio
-Decreto Ley 6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante
prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc.
5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo
del C.P., según Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-; 55 del
C.P.).
- en causa nº FLP 605/2010/TO2, privó ilegalmente de la libertad y
consecuentemente aplicó tormentos‖ a‖ Jorge‖ Luis‖ Campana,‖ Mery‖ Alba‖ Quisdert,‖
Alfredo‖ Ra l‖ D‖Alessio,‖ José‖ Luis‖ D‖Alessio‖ y‖ Andrés‖ Raszkewicz,‖ quienes‖
permanecieron detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención que
funcionó en la Brigada de Investigaciones de Quilmes, durante el período de
revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional (artículo 45 del C.P.), calificaron los hechos como constitutivos
de los delitos de privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario
público en abuso de sus funciones, agravada por haberse cometido con
violencias o amenazas reiterado en cinco (5) oportunidades, en los términos del
artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de
dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo; y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los
presos que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los
términos del artículo 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -
vigente al momento de los hechos- en perjuicio de la totalidad de las víctimas;
todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes,
en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera
concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo 118 de la
C.N.; artículo 2 inc. a, b, c de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito
de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la
agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc.
1° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo
del C.P., según Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-, 55 del
C.P.).
- y en causa nº FLP 605/2010/TO4, privó ilegalmente de la libertad, aplicó
tormentos a Guillermo Allamprese, Carolina Barrientos, Alejandro Enrique De Sío,
José Abel Fuks Cucshnir, Carlos Eduardo Garack, Hilda Magdalena García, Beatriz
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Alicia Lenain, Elena Paulina Lerena Costa, César Nicolás Maza, Pedro Alberto
Ortiz, Rosa María Pargas, Alberto Ostiano Romero Meza, Hugo Salvador Roselló,
Rodolfo Simón, Omar Gedalio Suárez, Enrique Horacio Taramasco, Graciela
Torrano y Abel Luis Vigo Comas. En el caso de estas víctimas, al encontrarse
desaparecidas, se agrega la participación de este imputado en la desaparición
forzada o, de manera alternativa, en el homicidio agravado. Como así también
privó ilegalmente de la libertad y aplicó tormentos a Esteban Nicolás Abdón,
Osvaldo Luís Abollo, María del Carmen Alburúa, Leonilda Alegre, Rosa Álvarez,
Eduardo Rubén Andrade, Blanca Frida Becher, Gladys Elvira Beluardi, Cirila
Benítez, Cástulo Bogado, Carlos Federico Brandli, Oscar Daniel Bustos, Susana
Capobianco, Julio Daniel Chachagua, Urbano Ciavaglia Salas, Armando Leonardo
Dionisi, Juan Carlos Duca, Horacio Fagioli, Beatriz Fernández, Edgardo Norberto
Giquiardo, María Luisa Godoy, Graciela Beatriz Gómez, María Leonor González
Martínez, Francisco Virgilio Gutiérrez, Sonia Estela Iwaniszyn, Griselda Valentina
Zárate, Alfredo Alinso Martínez Gálvez, Julio César Mogordoy, Washington
Mogordoy, Alicia Montenegro, Rodolfo Horacio Monzón, Charo Noemí Moreno,
Mario Mosteiro, María Rosa Ortiz, Hugo Rubén Perié Esquivel, Atilio Portillo
Servín, Norberto Rey, Néstor Alberto Rojas, Ofelia Maximina Ruiz Paz, Marcelo
Damián Santoro, Ana Cristina Santucho, Gabriela Inés Santucho, Marcela Eva
Santucho, María Emilia Santucho, María Ofelia Santucho, María Silvia Santucho,
María Susana Santucho, Mario Antonio Santucho, Humberto Omar Sartirana,
Víctor Orlando Taverna, Juan Carlos Uñates y Roberto Villanueva. Asimismo, está
acreditado que privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y es responsable
del hecho de haber sustraído del poder de sus padres a la menor Rosa Isabella
Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi y Carlos Alberto López Mateos, como
así también de la retención y ocultamiento de la nombrada. A ello se suma que se
encuentra demostrado que privó ilegalmente de la libertad, aplicó los tormentos
y el homicidio agravado de María Eliana Acosta Velasco, Horacio Luis Rapaport‖y‖
Heber‖ Eduardo‖ O‖Neil‖ Vel{squez;‖ también,‖ se‖ encuentra‖ demostrado‖ que‖ el‖
imputado, privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y en calidad de
autor material abusó sexualmente (violación) de Mabel Amelia García. Todo ello,
durante el tiempo que permanecieron detenidos y detenidas ilegalmente en el la
67
Brigada de Investigaciones de Quilmes, lugar que funcionó el centro clandestino
de‖ detención‖ tortura‖ y‖ exterminio‖ conocido‖ como‖ “Pozo‖ de‖ Quilmes”,‖ período‖
concordante con el período de revista del imputado en dicho lugar.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional, a través de la utilización de un aparato organizado de poder
(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
privación ilegal de la libertad, aplicación de tormentos, desaparición forzada o
de manera alternativa, homicidio calificado, y abuso sexual agravado.
j) a Juan Miguel Wolk: en un primer momento en su carácter de jefe de la División
Delitos contra la Propiedad y de la División Delitos contra las Personas, y luego
como‖ Director‖ en‖ la‖ Dirección‖ de‖ Investigaciones‖ “Zona‖ Metropolitana”,‖ haber‖
formado parte del aparato de poder organizado que,
- en causa nº FLP 91003399/2012/TO1, privó ilegalmente de la libertad y
aplicó tormentos a María Esther Alonso, Juan Alejandro Barry, Lucía Deón,
Graciela Susana Di Lauro, Laura Franchi Sorsi de Stirnemann, Germán Gargano,
Osvaldo Alberto Mantiñan, Susana Beatriz Mata de Barry, Silvia Nieves Negro,
Eduardo Horacio Piva, Nélida Ramos de Manachian, Dalmiro Ismael Suárez, Nelfa
Rufina Suárez de Taboada, Víctor Manuel Taboada, Martín Antonio Aberg Cobo,
Nieves Luján Acosta, Liliana Mabel Acuña, Alfredo Narciso Agüero, Marcos
Alegría, María Virginia Allende, Edgardo Miguel Ángel Andreu, Mariano
Aransenchuk, María Asunción Artigas Nilo de Moyano, Rubén Horacio Ares,
Osvaldo Tomás Ariosti, Luis María Armesto, Julio Armesto, Roberto Eduardo
Aued, Gladis Rosa Baccili, Miguel Balverde, Diego Barreda, Carolina Barrientos de
Carneiro, Nicolás Adán Barrionuevo, Graciela Noemí Basualdo de Goycoechea,
Juan José Berninsone, Ricardo Jorge Bertoldi, Lidia Esther Biscarte, Juan Carlos
Bobadilla, Juan Bonet, José Roberto Bonetto, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo,
Alfredo Fernando Bosco Muñoz, Blanca Nelly Buda, José Alberto Bugatto,
Francisco José Bugatto, Argentino Quintín Cabral, Julio Cabrera, Alfredo José
Cajide García, Adriana Calvo, Miguel Ángel Calvo, Héctor Oscar Callejas, Héctor
Tomás Campdepadros, Ernesto Enrique Canga Barragán, Santiago Enrique Cañas,
Gustavo Caraballo, Ana María Caracoche, Juan Félix Cardozo, Juvelino Andrés
Carneiro Da Fontoura Gularte, Gabriela Carriquiriborde, Yolanda Iris Casco de
Ghelpi, Eduardo Rubén Castellanos, María Eloísa Castellini, María Antonia Castro
de Martínez, Castrogiovanni, Alberto Cayetano, Jorge Catanese, Conrado
Guillermo Ceretti, José Oscar Cerro, Salvador Armando Cerrone, María Clara
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Ciocchini, Raúl Horacio Codesal, Daniel Cohen, Luis Alberto Colombi, Guillermo
José Luis Cometti, Alberto Corchs Lavi a,‖Oscar‖Alberto‖Corradini,‖Eduardo‖Otilio‖
Corro,‖Carlos‖Augusto‖Cortés,‖Adriana‖Chamorro,‖Rafael‖Chamorro,‖Alberto‖José‖
Choren,‖Alicia‖Raquel‖D‖Ambra,‖Julio‖Daich,‖Claudio‖De‖Acha,‖Ernesto‖María‖De‖
Estrada, Juan Carlos Deghi, Norma Beatriz Del Missier,‖Julio‖César‖D‖Elia‖Pallares,‖
Rodolfo Antonio Deza, María Teresa Di Martino, Nélida Dimovich de
Leguizamón, Juan Domeneghini, Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Flora Dybner
de Ravel, Juan Ricardo Elizondo, Raúl Fait Arcore, María Claudia Falcone, Silvia
Cristina Fanjul, Alfredo Fargat, Felipe Antonio Favazza, Domingo Favazza,
Francisco Fernández Bernárdez, Silvia Anahí Fernández de Mercader, Elsa Haydeé
Fernández de Sanz, Héctor Omar Ferraro, Laura Inés Futulis de Rodríguez, Liliana
Élida Galetti, Eduardo Gallo Castro, Ileana Sara María García Ramos de Dossetti,
Gladis Noemí García Niemann, Francisco Gatti, María Adelia Garín Penedo, Lidia
Catalina Gesualdi de Angarola, Omar Eduardo Girou, Andrés González, Rodolfo
González, Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho, Juan Graiver, Isidoro Miguel
Graiver, Graciela María Gribo, Mónica Sofía Grinspon de Logares, Flora Gurevich
de Taub, Amelia Isabel Gutiérrez de Ledesma, Susana Paulina Hauché, Patricia
Huchansky de Simón, María Elena Ianotti de Gambero, Rafael Ianover, Sergio
Mario Ibáñez, Enrique Roberto Iglesias, José María Iglesias Fernández, Héctor
Ricardo Iramain, Silvia Mabel Isabella Valenzi, Jorge Alberto Janson, María
Magdalena Juan de Troncelliti, Rogelio Miguel Juárez, Clara Kierszenowicz,
Eduardo Raúl Kimlat, Israel Raúl Kimlat, Claudia Kohn, Daniel Lagarone, María
Rosa Laporta, Gustavo Lavalle, Juan Carlos Ledesma, Mónica María Lemos de
Lavalle, Elena Lerena Costa de Corchs, Claudio Ernesto Logares, Marcelino Elías
López, Francisco López de Muntaner, Juan Domingo López Pérez, Mario Justino
Llanos, María Magdalena Mainer, Rodolfo Guillermo Malbrán, Raúl Alberto
Marciano, Susana Celina Marqués de Tapi, Dante Marra, Lucía Cristina Marrocco,
José Mario Martínez Suárez, Enrique Martínez, Georgina Martínez, Ignacio Jorge
Mazzola, Graciela Médicis de Aued, Virgilio César Medina, Inés Menescardi de
Odorisio, Mario Miguel Mercader, Luis Alberto Messa, Ana María Mobili de
Bonetto, Manuel Mollón, Stella Maris Montesano Sánchez, Antonio Domingo
Moreno Delgado, José Moreno Delgado, José Eduardo Moreno, Hugo Luis Morini,
69
Alfredo Moyano, Silvia Muñoz, Gregorio Nachman, Rodolfo Francisco Nanni,
Cristina Silvia Navajas, Juan Neme, Adolfo Núñez, Roberto Miguel Odorisio, Jorge
Oscar Ogando, Emilio Horacio Ogando, Francisco Domingo Orellana, Eva Raquel
Orifici de Marciano, Juan Palli y Díaz, Lidia Elba Papaleo de Graiver, Héctor
Eduardo Parra Pizarro, María del Carmen Percivati Franco, Gustavo Emir Pérez
Monçalves, Marcelino Alberto Pérez Roig, Héctor Pérez, Graciela Eugenia Pernas
de Poce, Rafael Andrés Perrota, Julio Gerardo Poce, Eduardo Porta, Juan Evaristo
Puthod, Daniel Alberto Racero, Miguel Ángel Río Casas, Carlos Rodríguez, Jorge
Raúl Rodríguez, Blanca Noemí Rossini, Graciela Beatriz Sagués de Perdighe,
Manuela Elmina del Rosario Santucho, Aída Celia Sanz Fernández, Néstor
Eduardo Silva, Carlos Francisco Simón, Guillermo Manuel Sobrino Berardi,
Adriana Patricia Sotelo, Valentín Surpín, Saúl Jaime Szajnbaum, Benjamín Froim
Taub, Luis Guillermo Taub, Rodolfo Tiscornia, Víctor Alfredo Treviño, María
Adela Troncoso de Bobadilla, Valerio Salvador Ubiedo, Horacio Ángel Úngaro,
Jorge Varela, Luis Velasco, Catalina Marta Velazco de Morini, María Teresa
Votrico, Liliana Zambano, Juan Carlos Abachián, Carlos Bratvogel, Victoria
Castellini‖(hija‖de‖María‖Eloísa‖Castellini),‖Carlos‖D‖Elia‖Casco‖(hijo‖de‖Yolanda‖Iris‖
Casco Ghelpi), Carmen Gallo Sanz (hija de Aída Celia Sanz Fernández), Teresa
Mariana Laborde Calvo (hija de Adriana Calvo), María José Lavalle Lemos (hija de
Mónica María Lemos de Lavalle), María Victoria Moyano Artigas (hija de María
Asunción Artigas Nilo), Liliana Irma Ross, Silvano José García, Emilio Marchione,
Oscar Pellejero, Héctor Aurelio Pighin y Alejandro Eduardo Reinhold; quienes
permanecieron detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención
conocido como Pozo de Banfield, durante al menos una parte del período de
revista del imputado. A su vez, sustrajo, retuvo y ocultó a los menores de diez
años, Victoria Castellini (hija de María Eloísa Castellini),‖Carlos‖D‖Elia‖Casco‖(hijo‖
de Yolanda Iris Casco Ghelpi) Carmen Gallo Sanz (hija de Aída Celia Sanz
Fernández), María José Lavalle Lemos (hija de Mónica María Lemos de Lavalle) y
María Victoria Moyano Artigas (hija de María Asunción Artigas Nilo); quienes
permanecieron detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención que
funcionó en la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente de la Policía de
la‖ provincia‖ de‖ Buenos‖ Aires,‖ conocido‖ como‖ “Pozo‖ de‖ Banfield”,‖ durante‖ el‖
período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor material
(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
sus funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas y por
haber durado más de un mes -agravante que se aplica hasta el momento a
cincuenta y uno (51) de los casos, sin perjuicio de lo que surja en el debate oral-, en
los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el
último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142
del mismo cuerpo normativo; y aplicación de tormentos por parte de un
funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un
perseguido político en los términos del artículo 144 ter segundo párrafo del C.P.,
según ley 14.616 -vigente al momento de los hechos-; ambos en concurso real
(artículo 55 del C.P.), reiterado en doscientas treinta y cinco (235) oportunidades,
los que concursan materialmente entre sí. A su vez, calificaron los hechos que
tuvieron como víctimas menores de diez (10) años de edad, como constitutivos de
los delitos de sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años, de
acuerdo con las prescripciones del artículo 146 del C.P., en cinco (5) oportunidades.
- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó
tormentos a Rita Liliana Aguelt, Paola Leonor Alagastino, Raúl Daniel Arburúa,
Héctor Ricardo Arias Annichini, Nilda Mabel Bega Acevey, Héctor Domingo Bonet
Oller, María del Carmen Cántaro de Pastor, Andrés Pedro Caporale, Jorge Oscar
Cardozo Markman, Norma Dolores Castillo, Jesús Cuña Álvarez, Gabriel María
Estévez, Lidia Delia Fernández Plaul, María de las Mercedes Funes, Margarita
García Bonilla de Souza, Carlos Alberto Geraci, Oscar Ricardo Geraci, Miguel
Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, Celina González, Carla Fabiana
Gutiérrez, Miguel Ángel Hernández, Isabel Ibarra de Haley, María Leonor Ibarra,
Judith Lagarde, Nélida Ester Lastreto, Mercedes Elena Le Bozec, Silvia Adriana
Lemmi, Raúl Osvaldo Llarull, Daniel Aldo Manzotti, Herminio Martínez Borbolla,
Jorge Adalberto Nadal, Jorge Honorio Navarro, Pedro Alberto Ortiz, Carlos
Pashaskian, Carlos Omar Pita, Valeria del Mar Ramírez, Ariel Lucas Rivadeneira,
Miguel Eduardo Rodríguez, Alberto Ostiano Romero Meza, Luis Ruiz, Rafael
Runco Galván, Mirta Isabel Salamanca, María José Sánchez Flores, Graciela
Santucho, Jorge Antonio Saravia Acuña, Humberto Omar Sartirana, Carlos
Osvaldo Souto, Roque Joaquín Srur, Juan José Stirnemann, Graciela Susana Tigani,
José Varela, Analía Velásquez, Marcela Daniela Viegas Pedro y Serla Wasserman.
71
Asimismo, posibilitó la violación de Paola Leonor Alagastino, Miguel Ángel
Gómez, Julieta Alejandra González, Carla Fabiana Gutiérrez, Judith Lagarde,
Nélida Ester Lastreto, Valeria del Mar Ramírez, Analía Velásquez y Marcela
Daniela Viegas Pedro; también el abuso sexual que sufriera Mercedes Elena Le
Bozec, como la reducción a la servidumbre que sufrieran Miguel Ángel Gómez,
Julieta Alejandra González, Judith Lagarde; y el homicidio calificado que
sufrieran José Roberto Bonetto, Ernesto Enrique Canga Barragán, Mario Miguel
Mercader, Liliana Irma Ross, Carlos Osvaldo Souto y Víctor Taboada. Respecto de
Fernández Plaul, Meza, Manziotti, Rodríguez, Funes y Estévez, mantuvieron la
atribución de responsabilidad en la desaparición forzada de las víctimas, y de
manera alternativa, en su homicidio agravado. Todas víctimas que permanecieron
detenidas ilegalmente en la Brigada de Investigaciones de Banfield, donde
funcionó el centro clandestino de detención, tortura y exterminio conocido como el
“Pozo‖de‖Banfield”‖durante‖el‖período‖de‖revista‖del‖nombrado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor material
(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de la
privación ilegal de la libertad, práctica de actos de tortura y violencia sexual de
distintas víctimas, homicidios de las personas ilegalmente detenidas.
- en causa nº FLP 34000189/2009/TO1, privó ilegalmente de la libertad y
consecuentemente aplicó tormentos Carlos Gustavo Bratvogel, Oscar isidro Borzi,
Héctor Oscar Callejas, Alberto José Choren, Rodolfo Antonio Deza, Juan Antonio
Díaz, Juan Domingo Díaz, Gabriel Alberto García, Omar Eduardo Girou, Flora
Gurevich de Taub, Carlos Enrique Hold, Eduardo Kimlat, Mario Justino Llanos,
Adolfo Manuel Paz, Valentín Surpín, Benjamín Froim Taub, Luís Guillermo Taub,
Ricardo Vasena, María Teresa Votrico, Esteban Alfredo Reimer, Luís Adolfo
Jaramillo, Víctor Hugo Ventura, Carlos Alberto Iaccarino, Alejandro Rómulo
Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino, Emma Nilda Eloy, Horacio René Matoso, Ricardo
Chidichimo, Luís Alberto Ortiz y María Magdalena Juan de Troncelliti. A su vez,
dio muerte a Luis Adolfo Jaramillo. Todo ello, durante el tiempo que
permanecieron detenidos y detenidas ilegalmente en el la Brigada de
Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda, dependiente de la Policía de
la provincia de Buenos Aires, lugar que funcionó el centro clandestino de
detención‖tortura‖y‖exterminio‖conocido‖como‖“El‖Infierno”,‖período‖concordante‖
con el período de revista del imputado en dicho lugar.
Determinaron que la participación del imputados ha sido coautor material
(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
homicidio cometido con alevosía y con el concurso premeditado de dos o más
personas en el caso Luis Adolfo Jaramillo, en los términos del artículo 80 incisos 2
y 6 del Código Penal; privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario
público en abuso de sus funciones, agravada por haberse cometido con
violencias o amenazas reiterado en treinta (30) casos y por haber durado más de
un mes -agravante que se aplica hasta el momento en quince (15) de los casos, sin
perjuicio de lo que surja en el debate oral- en los términos del artículo 144 bis inc.
1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en
cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; y
aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que
guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al
momento de los hechos-; ambos en concurso real (artículo 55 del C.P.), todos ellos
en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes, en
particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera
alternativa (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 inc. a, b, c de la Convención para la
Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, Decreto Ley 6.286/1956; artículo 45;
144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo; 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según Ley 14.616 y Ley
20.642 -vigentes al momento de los hechos-; y 55 del C.P.).
- en causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegalmente de la libertad,
aplicó tormentos a Oscar Arturo Udabe, Javier Alberto López, Elba Lucía Gándara
Castromán, Antero Daniel Esquivel, Héctor Daniel Klosowski, Elena Rinaldi y
Ángela Donatella Rude Calebotta. Respecto de estas víctimas, mantuvieron la
atribución de responsabilidad de Wolk en la desaparición forzada, y de manera
alternativa, en su homicidio agravado. Como así también privó ilegalmente de la
libertad y aplicó tormentos a Juan Enrique Velázquez Rosano, Oscar Dedionigi,
Raquel Margot de la Rosa, Norma Mabel Sandoval, Hernán Quiroz, Daniel Omar
Mojica, Raúl Esteban Santos, Claudia Dafne Gorban y Elba Gándara Castromán.
Además, se encuentra demostrado que es responsable de la privación ilegal de la
libertad, los tormentos y el homicidio agravado‖de‖Cecilia‖Rotemberg,‖Edilberto‖
73
Chamorro,‖ Silvia‖ De‖ Raffaelli,‖ Heber‖ Eduardo‖ O‖Neill.‖ Por‖ ltimo,‖ posibilitó el
abuso sexual (violación) de Nilda Eloy y el abuso sexual simple (abuso
deshonesto) de Claudia Dafne Gorban, Elba Gándara Castromán, Norma Mabel
Sandoval y Luis Alberto Ortiz. Todo ello, durante el tiempo que permanecieron
detenidos y detenidas ilegalmente en la Brigada de Investigaciones de Lanús con
asiento en Avellaneda, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires,
tiempo coincidente y concordante con el período de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputados ha sido autor mediato por
el dominio de un aparato organizado de poder, y calificaron los hechos como
constitutivos de los delitos de privación ilegal de la libertad y aplicación de
tormentos de distintas víctimas, desaparición forzada de personas o, de manera
alternativa, homicidio agravado; de igual modo calificaron los hechos que
tuvieron como víctima a‖ Cecilia‖ Rotemberg,‖ Edilberto‖ Chamorro,‖ Silvia‖ De‖
Raffaelli,‖Heber‖Eduardo‖O‖Neill‖como‖privación ilegal de la libertad, aplicación
de tormentos y homicidio agravado, y abuso sexual (violación) que sufriera Nilda
Eloy y el abuso sexual simple (abuso deshonesto) de Claudia Dafne Gorban, Elba
Gándara Castromán, Norma Mabel Sandoval y Luis Alberto Ortiz.
k) a Enrique Augusto Barre: en su carácter de Comisario de Seguridad de la
Policía de la provincia de Buenos Aires, cumplió funciones como 2do. Jefe de la
División "Delitos contra la Propiedad", haber formado parte del aparato de poder
organizado que:
- en causa Nº FLP 737/2013/TO1, privó ilegalmente de la libertad y aplicó
tormentos a Marcos Alegría, Osvaldo Tomás Ariosti, Julio Armesto, Luís María
Armesto, Gladis Rosa Baccili, Juan José Berninsone, Lidia Esther Biscarte, Juan o
Jesús María Bonet o Bonnet, Blanca Nelly Leonor Buda, José Alberto Bugatto,
Francisco José Bugatto, Argentino Quintín Cabral, Héctor Tomás Campdepadrós,
Eduardo Rubén Castellanos, Salvador Armando Cerrone, Raúl Horacio Codesal,
Juan Carlos Deghi, Graciela Susana Di Lauro, María Teresa Di Martino, Juan
Domeneguini o Domeneghini, Luís Mario Fachino Delgui, Héctor Omar Ferraro,
Germán Gargajo, José María Iglesias, Rogelio Miguel Juárez, Daniel Lagarone o
Lagaronne, Juan Domingo López Pérez, Marcelino Elías López, Raúl Alberto
Marciano, Virgilio César Medina, Luís Alberto Messa, Hugo Luís Moroni, Juan
Neme o Mene, Francisco Domingo Orellana, Eva Raquel Orifici de Marciano,
Héctor Eduardo Parra Pizarro, Eduardo Horacio Piva, Juan Evaristo Puthod,
Valerio Salvador Ubiedo, Jorge Varela, Catalina Marta; Marchione o Marchioni,
Oscar Pellejero, Héctor Aurelio Pighin, Alejandro Eduardo Reinhold, Héctor
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TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Ricardo Arias Annichini, Jorge Honorio Navarro y María del Carmen Cántaro de
Pastor. Todas ellas, distintas víctimas que permanecieron detenidos ilegalmente en
el centro clandestino de detención que funcionó en la Brigada de Investigaciones
de Banfield, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, conocido
como‖“el‖Pozo‖de‖Banfield”,‖durante‖el‖período‖de‖revista‖del‖nombrado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor material
formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.), y
calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la
libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones,
agravada por haberse cometido con violencias o amenazas reiterada en cuarenta
y ocho (48) oportunidades, y por haber durado más de un mes (agravante que se
aplica hasta el momento a cinco (5) de los casos, sin perjuicio de lo que surja en el
debate oral) en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante
prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5°
del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; aplicación de tormentos por parte
de un funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima
un perseguido político en los términos del artículo 144 ter primer y segundo
párrafo del C.P., según ley 14.616 – vigente al momento de los hechos- en perjuicio
de todas las víctimas; todos los delitos concurren materialmente, calificándose
asimismo como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de
Genocidio y delitos de Lesa Humanidad de manera concurrente o
alternativamente (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 de la Convención para la
Prevención y Sanción del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6.286/1956-; artículo
45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo; 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según Ley 14.616 y Ley 20.642 –
vigentes al momento de los hechos-, 119, 122, 80 incs. 2, y 6 C.P. según Ley 21.338,
ratificada por la 23.077 y 55 del C.P.).
- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó
tormentos a Rita Liliana Aguelt, Nilda Mabel Bega Acevey, Margarita García
Bonilla de Souza, Celina González, Isabel Ibarra de Haley, María Leonor Ibarra,
Mirta Isabel Salamanca, María José Sánchez Flores, Graciela Santucho, Carlos
75
Osvaldo Souto y Serla Wasserman; y en el homicidio calificado que sufriera
Carlos Osvaldo Souto. Todas ellas, distintas víctimas que permanecieron detenidas
ilegalmente en la Brigada de Investigaciones de Banfield, lugar donde funcionó el
centro‖ clandestino‖ de‖ detención,‖ tortura‖ y‖ exterminio,‖ conocido‖ como‖ “Pozo‖ de‖
Banfield”,‖durante‖el‖período‖de‖revista‖del‖nombrado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por
dominio funcional, a través de la utilización de un aparato organizado de poder
(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
privación ilegal de la libertad agravada y aplicación de tormentos a distintas
víctimas, y homicidio calificado que tuviera como víctima a Carlos Osvaldo Souto.
l) a Luis Horacio Castillo: en su carácter de agente de la Policía de la provincia de
Buenos Aires que revistó en la Brigada de Investigaciones de Lanús, con asiento en
Avellaneda, desde el 3 de septiembre de 1973 al 14 de febrero de 1979, con una
interrupción de casi 8 meses, entre el 10 de agosto de 1976 y el 7 de marzo de 1977,
período en el que fue designado para realizar sus tareas en la Brigada de
Investigaciones de Banfield, haber formado parte del aparato de poder organizado
que,
- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó
tormentos a Juan Carlos Abachián, Liliana Isabel Acuña, Edgardo Miguel Ángel
Andreu, Rubén Horacio Ares, Rubén Omar Bricio, Osvaldo Enrique Busetto, Julio
Cabrera, Alfredo José Cajide García, Miguel Ángel Calvo, Ernesto Enrique Canga
Barragán, Alicia Beatriz Carminati, Víctor Alberto Carminati, Gabriela
Carriquiriborde, Conrado Guillermo Ceretti, María Clara Ciocchini, Carlos
Augusto Cortés, Claudio De Acha, Norma Beatriz Del Missier, Pablo Alejandro
Díaz, Walter Roberto Docters, María Claudia Falcone, Diana Griselda Guerrero de
Ceretti, Clara Kierszenowicz, Carla Fabiana Gutiérrez, Francisco Bartolomé López
Muntaner, Ángela López Martín, Stella Maris Montesano Sánchez, Cristina Silvia
Navajas, José María Novielo, Jorge Oscar Ogando, Emilio Horacio Ogando, Diego
Martín Ogando, Graciela Eugenia Pernas, Julio Gerardo Poce, Eduardo Porta,
Graciela Gladis Pujol, Daniel Alberto Racero, Valeria del Mar Ramírez, hija/hijo
nacido de Repeteur Carriquiriborde, Liliana Irma Ross, Manuela Elmina del
Rosario Santucho, Néstor Eduardo Silva, Horacio Ángel Úngaro, Víctor Alfredo
Treviño. A su vez, posibilitó los homicidios calificados que sufrieran Ernesto
Enrique Canga Barragán e Liliana Irma Ross; el abuso sexual con acceso carnal
que sufrió Carla Fabiana Gutiérrez y en la retención, sustracción u ocultamiento
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TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
de un menor de 10 años que sufrieron Diego Martín Ogando e hija/hijo nacido de
Repeteur Carriquiriborde. Respecto de Abachián, Acuña, Andreu, Busetto,
Cabrera, Cajide García, Calvo, Carriquiriborde, Ceretti Conrado, Ciocchini, Cortés,
De Acha, Del Missier, Falcone, Guerrero de Ceretti, Kierszenowicz, López Martín,
Bartolomé López Muntaner, Montesano Sánchez, Navajas, Ogando, Ogando,
Pernas, Poce, Eduardo Porta, Pujol, Racero, Hija/hijo nacido de Repeteur
Carriquiriborde, Manuela Elmina del Rosario Santucho, Silva, Treviño, Úngaro,
mantuvieron la atribución de responsabilidad de Castillo en la desaparición
forzada de las víctimas enunciadas, y de manera alternativa, en su homicidio
agravado. Todas ellas, víctimas que permanecieron detenidas ilegalmente en el
centro clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en la Brigada
de‖ Investigaciones‖ de‖ Banfield,‖ conocido‖ como‖ el‖ “Pozo‖ de‖ Banfield”,‖ durante‖ el‖
período de revista del nombrado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor material y
calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la
libertad, tormentos, desaparición forzada de personas o, de manera alternativa,
homicidio agravado, el abuso sexual con acceso carnal que sufrió Carla Fabiana
Gutiérrez y en la retención, sustracción u ocultamiento de un menor de 10 años
que sufrieron Diego Martín Ogando e hija/hijo nacido de Repeteur
Carriquiriborde, y asimismo calificaron los hechos sufridos por Ernesto Enrique
Canga Barragán e Liliana Irma Ross como constitutivos del delito de homicidio
calificado.
- en causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegalmente de la libertad,
aplicó tormentos a Pablo Daniel Musso, Silvia Fernanda Gallar, Héctor Daniel
Klosowski y Oscar Isidro Borzi. En el caso de estas víctimas, mantuvieron la
atribución de responsabilidad de Castillo en la desaparición forzada, y de
manera alternativa, en su homicidio agravado. También privó ilegalmente de la
libertad y aplicó tormentos a Mercedes Alvariño Blanco, Julio Cesar Mogordoy,
Washington Mogordoy, Blanca Becher, Norberto Rey, Gabriel Alberto García,
Miguel Ángel Soria, Carlos Alberto Iaccarino, Alejandro Rómulo Iaccarino,
Rodolfo José Iaccarino, María Teresa Votrico, Benjamín Froim Taub, Luis
Guillermo Taub, Valentín Surpin, Mario Justino Llanos, Eduardo Raúl Kimlat,
77
María Magdalena Juan de Troncellitti, Flora Gurevich de Taub, Omar Eduardo
Girou, Rodolfo Antonio Deza, Raúl Horacio Codesal, Alberto José Choren, Héctor
Oscar Callejas, Carlos Bratvogel, Luis Alberto Ortiz, Nicolás Adán Barrionuevo,
Griselda Valentina Zarate, Claudia Dafne Gorban, Silvia Beatriz Gorban, Osvaldo
Enrique Lapertosa, Norma Mabel Sandoval, y Charo Noemí Moreno. En igual
sentido, privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y es responsable del
homicidio agravado de Edilberto Chamorro, Miguel Ángel Soria, Cecilia
Rotemberg e Irma Noemí Tardivo. Por último, Castillo desde su rol funcional,
posibilitó el abuso sexual simple (abuso deshonesto) de Luis Alberto Ortiz,
Claudia Dafne Gorban y Norma Mabel Sandoval. Todo ello durante el tiempo en el
que estuvieron detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura
y‖ exterminio‖ conocido‖ como‖ “El‖ Infierno”‖ que‖ funcionó‖ en‖ la‖ Brigada‖ de‖
Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda, y que coincide con el período
de revista del imputado.
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor material y
calificaron los hechos que tuvieron como víctimas a Pablo Daniel Musso, Silvia
Fernanda Gallar, Héctor Daniel Klosowski y Oscar Isidro Borzi, como constitutivos
de los delitos de privación ilegal de la libertad, aplicación de tormentos,
desaparición forzada, y de manera alternativa, en su homicidio agravado.
Respecto de los hechos que tuvieron como víctima a Mercedes Alvariño Blanco,
Julio Cesar Mogordoy, Washington Mogordoy, Blanca Becher, Norberto Rey,
Gabriel Alberto García, Miguel Ángel Soria, Carlos Alberto Iaccarino, Alejandro
Rómulo Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino, María Teresa Votrico, Benjamín Froim
Taub, Luis Guillermo Taub, Valentín Surpin, Mario Justino Llanos, Eduardo Raúl
Kimlat, María Magdalena Juan de Troncellitti, Flora Gurevich de Taub, Omar
Eduardo Girou, Rodolfo Antonio Deza, Raúl Horacio Codesal, Alberto José
Choren, Héctor Oscar Callejas, Carlos Bratvogel, Luis Alberto Ortiz, Nicolás Adán
Barrionuevo, Griselda Valentina Zarate, Claudia Dafne Gorban, Silvia Beatriz
Gorban, Osvaldo Enrique Lapertosa, Norma Mabel Sandoval, y Charo Noemí
Moreno, los calificaron como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la
libertad y aplicación de tormentos. En cuanto a los sucesos que resultaron
víctimas Edilberto Chamorro, Miguel Ángel Soria, Cecilia Rotemberg e Irma
Noemí Tardivo, los calificaron como constitutivos del delito de privación ilegal de
la libertad, aplicación de tormentos, y homicidio agravado. Por último, calificaron
como abuso sexual simple (abuso deshonesto) los hechos que resultaran víctimas
de Luis Alberto Ortiz, Claudia Dafne Gorban y Norma Mabel Sandoval.
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FLP 737/2013/TO1
Por su parte, a fs. 6.842/6.930 vta., y a fs. 6.701/6.789 de su acumulada
91003399/2012/TO1, Nilda Eloy, por la Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos,
Graciela Rosemblum por la Liga Argentina por los Derechos del Hombre
constituidas como querellantes, Elsa Pavón por sí y por la Asociación Anahí,
Luciano González Etkin por el Comité de Acción Jurídica, Arturo Blatezky por el
Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, Rosaria Isabella Valenzi, Ana
Julia Bonetto, Walter Docters, Clara María Elsa Petrakos, Teresa Laborde, Santiago
Laborde y Martina Laborde, María Teresa Garín, Zacarías Moutoukias, Francisco
Simón, María Victoria Moyana Artigas, Adriana Chamarra, Eduardo Otilio Corro,
Jorge Osvaldo Gambero, Alejandrina Barry, Juan Francisco Carneiro da Fontuora
Gularte, Miguel Cabezudo Pérez, José Adrián De Iriarte y Pablo Daniel De Iriarte;
todos ellos constituidos en calidad de querellante y representada en dichos actos
por la Dra. Guadalupe Godoy, requirieron primeramente se suspenda la vista del
artículo 346, atento a que sostuvieron desde la reapertura misma de las causas
seguidas contra los integrantes de la última dictadura cívico-militar, que las
investigaciones penales y los juicios a los genocidas deben ser efectuados en un
marco conjunto, dadas las evidentes características de masividad, planificación e
interrelación de los gravísimos crímenes que en ellas se debaten. Posteriormente
solicitaron que se cite a indagatoria a todos los procesados y a los imputados a
quienes aún no se ha resuelto su situación procesal. Subsidiariamente, a fin de
evitar riesgos procesales, mantuvieron la misma descripción de las conductas
atribuidas por el Ministerio Público Fiscal, y remarcaron que el encuadre dado a
los hechos imputados y por los cuales deben ser sancionados penalmente los
imputados Juan Miguel Wolk, Miguel Osvaldo Etchecolatz, Manuel Ibérico Saint
Jean, Jaime Lamont Smart, Raúl Carlos Rodríguez, Rodolfo Aníbal Campos e
Ignacio Oscar García, Jorge Antonio Bergés, resulta meramente provisorio ya que
el que resultará definitivo será aquel que otorgue el Tribunal de juicio. Finalmente
sostuvieron que se tenga presente la contestación de vista formulada en los
términos de los arts. 346 y 347 del Código Procesal Penal de la Nación, destacando
que todos los delitos enrostrados a todos aquellos por los que ya fueron
procesados, deben encuadrarse en los delitos configurados en los artículos 2 y 3 de
la Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio, expresando la
79
necesidad de su introducción en la etapa de instrucción, a los fines del respeto al
debido proceso y al principio de congruencia procesal.
A su vez, a fs. 11.451/11.562 del legajo nº FLP 737/2013/TO2 se encuentra
glosado el requerimiento de elevación a juicio de tal tramo, en el cual la Dra.
Carolina Vilches representa a dicha querella y expresó que la instrucción no está
concluida, por esta razón solicitó se suspenda la vista conferida, se cite a
indagatoria a los procesados y a los imputados que aún no se ha resulto su
situación procesal, se realicen medidas requeridas, y subsidiariamente, se tenga
presente la contestación de la vista conferida, con idéntico sentido de la
imputación, en tanto materialidad de los hechos y participación de los imputados,
propuestos por la unidad fiscal especializada, otorgándoles en la significación
jurídica el encuadre en los delitos configurados en los artículos 2 y 3 de la
Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio.
Del tramo correspondiente al legajo nº FLP 737/2013/TO3, a fs.16.758/16.851
(Sistema de Gestión Judicial Lex100), la Dra. Carolina Vilches y el Dr. Nicolás
Tassara, por la Asociación de Ex - Detenidos Desaparecidos, Elsa Pavón por la
Fundación Anahí y por derecho propio; Juan Carlos Capurro por el Comité de
Acción Jurídica (CAJ), Rosaria Isabella Valenzi, Ana Julia Bonetto, Walter Docters,
Clara María Elsa Petrakos, Teresa Laborde, Santiago Laborde y Martina Laborde,
Francisco Simón, Graciela Sobrino Berardi, Adriana Chamorro, Eduardo Otilio
Corro, Alejandrina Barry, FULP, MEDH; al contestar la vista conferida en los
términos del artículo 346 del C.P.P.N., expresaron que se reservaban el derecho de
ampliar por los hechos que surjan del debate y no hayan sido analizados en
instrucción, así como exigir en la etapa de instrucción que se impute a los
represores que se desempañaron en la Brigada de Investigaciones de Banfield,
porque los delitos que allí se cometieron no fueron ejecutados sin la acción de los
que allí se desempeñaban. Es por ello que, ratificando la convicción de que se trata
de una distinta calificación legal y no de un hecho delictivo nuevo, solicitaron que
con el objeto de evitar futuros obstáculos formales, se realicen las ampliaciones de
indagatorias requeridas en el presente, por los delitos de privación ilegal de la
libertad, torturas, homicidio, sustracción, retención y ocultación de menores,
delitos sexuales; todos ellos constitutivos del genocidio; y finalmente se eleven las
actuaciones al debate oral a la brevedad.
Asimismo, María Isabel Chorobik de Mariani, en carácter de Presidenta de
la "Fundación Anahí por la Justicia, la Identidad y los Derechos Humanos", con el
patrocinio letrado del Dr. Nicolás Tassara, en oportunidad de contestar la vista
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FLP 737/2013/TO1
conferida en autos, a fs. 11.566/11.618, sostuvo que se tenga por presentado en
tiempo y forma el presente requerimiento de· elevación a juicio, en los términos del
artículo 347 del C.P.P.N. Además, hizo reserva de ampliar la acusación conforme
surjan nuevos elementos durante el debate oral.
Por otra parte, a fs. 13.373/13.398, esta querella en el tramo correspondiente
al legajo nº FLP 737/2013/TO3, reiteró los términos de su presentación realizada en
la causa principal, precisando los hechos enrostrados, la calificación y la
responsabilidad que conforman la acusación del imputado Julio Alberto Candioti.
En lo que respecta a la causa acumulada nº FLP 605/2010/TO1, a fs.
8.231/8.335, la Dra. Pía Garralda, representante de la querella por la Asociación de
Ex Detenidos-Desaparecidos y María Victoria Moyano Artigas, Pablo Díaz, Walter
Docters, Rebeca Krasner, Rosaria Isabella Valenzi, Graciela Sobrino Berardi, Juan
Francisco Carneiro da Fontuora Gularte, Miguel Cabezudo Pérez; en dicho tramo,
sostuvo que la instrucción no estaba concluida y, por tal motivo, solicitó se
suspenda la vista conferida, se cite a indagatoria a los procesados y a los
imputados que aún no se ha resulto su situación procesal. Subsidiariamente
sostuvo se tenga presente la contestación de la vista conferida, y con el objeto de
evitar futuros obstáculos formales, se realicen las ampliaciones de indagatorias
requeridas por los delitos de privación ilegal de la libertad, torturas, homicidio,
sustracción, retención y ocultación de menores, todos ellos constitutivos del
genocidio perpetrado en Argentina.
En idéntico sentido, a fs. 9.966/10.012 del tramo de causa nº FLP
605/2010/TO2, las Dras. María Luz Santos Morón y Carolina Vílchez solicitaron que
se suspenda la vista del artículo 346; se cite previamente a indagatoria a todos los
ya procesados y a los imputados a quienes aún no se ha resuelto su situación
procesal; que todos los delitos por los que fueron procesados, y los que restan que
sean indagados, deben encuadrarse en los delitos configurados en los artículos 2 y
3 de la Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio, y el artículo 2 de la
Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas, expresando
la necesidad de su introducción en la etapa de instrucción, a los fines del respeto al
debido proceso y al principio de congruencia procesal; y, subsidiariamente,
contestaron la vista formulada en los mismos términos expresados en otros tramos,
81
esto es, coincidiendo con la materialidad de los hechos expresados por el
Ministerio Público Fiscal, y con el objeto de evitar futuros obstáculos formales,
solicitaron que se realicen las ampliaciones de indagatorias requeridas por los
delitos de privación ilegal de la libertad, torturas, homicidio, sustracción, retención
y ocultación de menores, delitos sexuales; todos ellos constitutivos del genocidio; y
finalmente se eleven las actuaciones al debate oral a la brevedad.
A fs. 11.100/11.132 del tramo correspondiente al legajo nº FLP 605/2010/TO3,
Margarita Fátima Cruz, por la Asociación de Ex - Detenidos Desaparecidos; María
Victoria Moyano Artigas, Pablo Díaz, Walter Docters, Rebeca Krasner, Rosaria
Isabella Valenzi, Graciela Sobrino Berardi, María Marta Coley, Nuria Elisa Zanetto,
con el patrocinio letrado de las Dras. Pía Garralda, María Luz Santos Morón y
Carolina Vílchez, en oportunidad de contestar la vista conferida, primeramente
informaron sobre el fallecimiento de la querellante Nilda Emma Eloy y, de
seguido, sostuvieron que la instrucción no se encontraba completa; por ello
solicitaron se suspenda la vista del artículo 346, citando previamente a indagatoria
a todos los ya procesados y a los imputados a quienes aún no se ha resuelto su
situación procesal. Subsidiariamente, contestaron y requirieron la elevación a juicio
del presente tramo, precisando que todos los delitos por los que ya fue procesado
Julio Candioti, deben encuadrarse en los delitos configurados en los artículos 2 y 3
de Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio, expresando la
necesidad de su introducción en la etapa de instrucción, a los fines del respeto al
debido proceso y al principio de congruencia procesal.
Por otra parte, en el tramo correspondiente a la causa nº FLP 605/2010/TO4,
a fs. 16236 / 16350 (Sistema de Gestión Judicial Lex100) la querella de la Asociación
de Ex - Detenidos Desaparecidos; Walter Docters, Rebeca Krasner, Rosaria Isabella
Valenzi, Graciela Sobrino Berardi, con el patrocinio letrado de los y las Dres. Pía
Garralda, María Luz Santos Morón, Carolina Vílchez, y Nicolás Tassara,
requirieron se tenga por contestada la vista formulada artículo 346, y se eleven las
actuaciones a juicio. Allí precisaron que en todos los casos, se les imputa a Jaime
Lamont Smart, Jorge Antonio Bergés, Julio Alberto Candioti, Roberto Armando
Balmaceda, Jorge Héctor Di Pasquale, Carlos María Romero Pavón, Carlos
Gustavo Fontana y Guillermo Alberto Domínguez Matheu, la comisión en calidad
de coautores de los delitos de privación ilegal de la libertad, torturas, abuso sexual,
homicidio agravado, todos en concurso real, previstos y reprimidos en los artículos
55, 144 bis, 144 tercero, 127 del C.P. (arts. 306, 312 y conc. del C.P.P.N.), los que a su
vez concurren con el artículo 2 de la Convención Interamericana sobre
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FLP 737/2013/TO1
Desaparición Forzada de Personas conformando parte del obrar genocida
descripto por el artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del
Genocidio, por los fundamentos expuestos. Y en los casos especificados, en calidad
de coautor, de los delitos de sustracción, retención y ocultamiento de un menor de
diez años previstos en los artículos 139 inc. 2, 146, 292 y 293 del C.P. los que a su
vez conforman parte del obrar genocida descripto por el artículo 2 de la
Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio, por los fundamentos
expuestos.
Asimismo, en el mismo tramo de aquella causa, la "Fundación Anahí por la
Justicia, la Identidad y los Derechos Humanos", a través de su apoderado, Dr.
Nicolás Tassara, en oportunidad de contestar la vista conferida, a fs. 16.352 / 16.486
(Sistema de Gestión Judicial Lex100), sostuvo que se tenga por presentado en
tiempo y forma su requerimiento de elevación a juicio, en los términos del artículo
346 del C.P.P.N. respecto de los imputados Smart, Bergés, Candioti, Balmaceda, Di
Pasquale, Romero Pavón, Fontana y Domínguez Matheu, en iguales términos a los
referenciados en el párrafo precedente.
Además, a fs. 7958/7999 del legajo nº FLP 605/2010/TO1, la querella
unificada de María Isabel Chorobik de Mariani, en carácter de Presidenta de la
"Fundación Anahí por la Justicia, la Identidad y los Derechos Humanos", con el
patrocinio letrado del Dr. Nicolás Tassara, quien en oportunidad de contestar la
vista conferida en autos, sostuvo que se tenga por presentado en tiempo y forma el
requerimiento de elevación a juicio, en los términos del artículo 347 del C.P.P.N.,
respecto de los imputados Jaime Lamont Smart, Miguel Osvaldo Etchecolatz,
Rodolfo Aníbal Campos, Jorge Antonio Bergés, Jorge Carlos Olivera Rovere,
Héctor Humberto Gamen, Emilio Alberto Herrero Anzorena, Anselmo Pedro
Palavezzati, Carlos María Romero Pavón, Ricardo Armando Fernández, Roberto
Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di Pasquale, Eduardo Samuel De Lío, Gustavo
Adolfo Cacivio, Antonio Herminio Simón y Miguel Ángel Amigo. Además, hizo
reserva de ampliar la acusación conforme surjan nuevos elementos durante el
debate oral.
A fs. 9664/9697 y fs. 9841/9856 del legajo nº FLP 605/2010/TO2, obran los
requerimientos‖ de‖ elevación‖ a‖ juicio‖ incoada‖ por‖ la‖ querella‖ de‖ la‖ “Fundación‖
83
Anahí‖por‖la‖Justicia,‖la‖Identidad‖y‖los‖Derechos‖Humanos”;‖y‖a‖fs.‖11.100/11.132‖
del legajo nº FLP 605/2010/TO3, la querella anteriormente mencionada requirió la
elevación a juicio de Ricardo Armando Fernández, Gustavo Adolfo Cacivio,
Anselmo Pedro Palavezzati, Emilio Alberto Herrero Anzorena, Héctor Humberto
Gamen, Rodolfo Aníbal Campos, Miguel Osvaldo Etchecolatz, Jorge Antonio
Bergés y Ricardo Luis Von Kyaw, Jaime Lamont Smart, Alberto Julio Candioti.
Allí, en oportunidad de contestar la vista conferida sostuvo que se tenga por
presentado en tiempo y forma el requerimiento de elevación a juicio, en los
términos del artículo 347 del C.P.P.N., e hizo reserva de poder ampliar la acusación
conforme surjan nuevos elementos durante el debate oral.
A su vez, la querella unificada de Margarita Cruz como presidenta y Nilda
Emma Eloy en representación de la Asociación Ex Detenidos - Desaparecidos, y
con el patrocinio letrado de las abogadas Carolina Vílchez, Pía Garralda, Luz
Santos Morón y Nicolás Tassara, a fs. 2109/2139 y a fs. 2.176/2.215 del legajo nº FLP
34000189/2009/TO1, primeramente consideró que la instrucción de la causa no se
encontraba completa por lo que entendieron que la misma no debía ser elevada a
juicio (artículo 347 inc. 1° del C.P.P.N).
Subsidiariamente, y para el hipotético caso de que se considere completa la
instrucción y se entienda que la causa debe ser elevada a juicio, requirieron la
elevación de las actuaciones a juicio oral y público (artículo 347 del C.P.P.N.),
respecto de todos los imputados coincidiendo con la atribución de responsabilidad
otorgado por el Ministerio Público Fiscal, la materialidad de los hechos
enrostrados, y respecto de la significación jurídica, remarcaron que se les imputaba
a los encartados la comisión del delito de privación ilegal de la libertad agravada
en concurso real con tormentos agravados, y homicidio calificado, en calidad de
coautores de los delitos de .privación ilegal de la libertad y torturas, todos en
concurso real previstos y reprimidos en los artículos 55, 80 inc. 6, 141, 142, 144 bis,
144 tercero del C.P., arts. 306, 312 y conc. del C.P.P.N., los que a su vez concurren
con el Delito Internacional de Genocidio, artículo II, inc. a, b, e y d de la
Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio. Además, subrayaron que
dicho pedido subsidiario se hacía a los efectos de evitar riesgos procesales para la
querella. En dicha pieza procesal, también agregaron que la instrucción tiene
estrecha relación con las causas 15.274 "Ferreyro, Miguel Ángel s/Privación Ilegal
de la Libertad y Tormentos" y n°19.053 "Ferreyro, Miguel Ángel s/Violación", que
se encuentran en el Tribunal Oral N°1 de La Plata, por contener la identidad de
objeto y de sujetos, tanto imputados como víctimas, por ello, al derivarse ambas
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FLP 737/2013/TO1
acciones de unos mismos hechos, estimaron procedente que tramiten de forma
conjunta, y por economía procesal, solicitaron se haga lugar a la unificación
requerida de las causas.
Por su parte, Carlos Zaidman por la Asociación de Ex – Detenidos
Desaparecidos con el patrocinio letrado de los Dras. Pía Garralda y María Luz
Santos Morón en oportunidad de contestar la vista conferida en los términos del
artículo 346 del C.P.P.N., a fs. 2176/2215 del legajo nº FLP 34000189/2009/TO1,
requirió la elevación de las presentes actuaciones a juicio oral y público (artículo
347 del C.P.P.N.), por los imputados Jaime Lamont, Smart, Juan Miguel Wolk,
Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Carlos Gustavo Fontana, Roberto
Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di Pasquale, Carlos María Romero Pavón, Julio
Alberto Candioti, Federico Minicucci y Horacio Luis Castillo coincidiendo con la
atribución de responsabilidad otorgado por el Ministerio Público Fiscal, calificando
los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la libertad,
aplicación de tormentos, delitos sexuales, homicidio calificado y desaparición
forzada de personas; los que a su vez concurren con el Delito Internacional de
Genocidio, artículo 2, incs. a, b, e y d de la Convención para la Prevención y
Sanción del Genocidio.
Además, en tal oportunidad la querella destacó, nuevamente y a pesar de su
insistencia en las diferentes instancias, la ausencia de la indagatoria e imputación
por el homicidio agravado de José Rizzo a los imputados Smart y Wolk. Expresó
que no entendieron por qué, nuevamente, no fueron indagados por tal delito.
Subrayó que los restos de José Rizzo fueron identificados en el año 2009 por el
Equipo Argentino de Antropología Forense y el requerimiento fiscal en el 2015 (sin
solicitar se indague a los imputados por el homicidio de Rizzo) y la consiguiente
elevación en el 2017.
Por último, a fs. 13.607/13.630 del legajo nº FLP 373/2011/TO3, la querella
unificada de María Isabel Chorobik de Mariani, en carácter de Presidenta de la
"Fundación Anahí por la Justicia, la Identidad y los Derechos Humanos", con el
patrocinio letrado del Dr. Nicolás Tassara, reiteró los términos de su presentación
realizada en la causa 373/2011/TO1, precisando los hechos enrostrados, la
calificación y responsabilidad que conforman la acusación del imputado Julio
85
Alberto Candioti. No obstante todo lo expuesto, efectuó reserva de poder ampliar
la acusación conforme surjan nuevos elementos durante el debate oral respecto de
los sucesos ocurridos en el centro clandestino de detención que funcionó en la
Brigada de Investigaciones de San Justo.
Por otra parte, a fs. 11.670/11.740 la querella constituida por Graciela
Rosemblum por la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, Cristina Gioglio
por la Unión por los Derechos Humanos La Plata, en tal oportunidad con el
patrocinio letrado de la Dra. Guadalupe Godoy, consideró que no se encuentra
agotada la instrucción de la causa nro. FLP 737/2013/TO1. Por tal razón,
primeramente solicitó se suspenda la sustanciación de los actos relativos a la
clausura de instrucción el sumario, y en consecuencia, se provea en forma urgente
los pedidos de indagatoria formulados por la Fiscalía y las querellas a lo largo de la
etapa de instrucción, y en especial, extremando las medidas que permitan una
pronta elevación a juicio de todos los responsables de los hechos sucedidos en el
Pozo de Banfield, por todos los delitos contra todas las víctimas que por allí
pasaron. Además solicitó que se requiera al Equipo Argentino de Antropología
Forense que informe sobre los datos que obren en su poder respecto de las víctimas
de la causa.
Subsidiariamente, se tenga presente la contestación de vista formulada, se
clausure la instrucción y se eleve la presente causa a juicio, toda vez que se
encontrarían satisfechas las exigencias prescriptas en los arts. 307 y 346 del Código
Procesal, como asimismo, se encuentra preservado el principio procesal de
congruencia, que debe existir entre el hecho materia de indagatoria, procesamiento
y acusación de todos los imputados.
A fs. 6.701/6.789 de la causa nro. FLP 91003399/2012/TO1, obra el
requerimiento de elevación a juicio de la querella de Nilda Eloy, por la Asociación
de Ex Detenidos-Desaparecidos, Graciela Rosemblum por la Liga Argentina por
los Derechos del Hombre en calidad de querellantes, Elsa Pavón por sí y por la
Asociación Anahí, Luciano González Etkin por el Comité de Acción Jurídica,
Arturo Blatezky por el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos,
Rosaria Isabella Valenzi, Ana Julia Bonetto, Walter Docters, Clara María Elsa
Petrakos, Teresa Laborde, Santiago Laborde y Martina Laborde, María Teresa
Garín, Zacarías Moutoukias, Francisco Simón, María Victoria Moyano Artigas,
Adriana Chamorro, Eduardo Otilio Corro, Jorge Osvaldo Gambero, Alejandrina
Barry, Juan Francisco Carneiro da Fontuora Guiarte, Miguel Cabezudo Pérez, José
Adrián De Iriarte y Pablo Daniel De Iriarte, con el patrocinio letrado de la Dra.
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FLP 737/2013/TO1
Guadalupe Ángela Godoy, quien en tal oportunidad expresó que la instrucción de
la causa no se encontraba completa por lo que entendió que la misma no debía ser
elevada a juicio (artículo 347 inc. 1 del C.P.P.N.). Subsidiariamente, a los efectos de
evitar riesgos procesales para dicha parte, requirió la elevación de las presentes
actuaciones a juicio oral y público (artículo 347 del C.P.P.N.), respecto de los
imputados, todos con relación a los hechos enrostrados.
Por su parte, a fs. 16.945/16.991 (Sistema de Gestión Judicial Lex100) de la
causa nro. 737/2013/TO3, la Dra. Guadalupe Godoy por las partes querellantes Liga
Argentina por los Derechos Humanos, Unión por los Derechos Humanos de La
Plata y los querellantes particulares que representa, contestó la vista conferida en
los términos del 346 del C.P.P.N., requiriendo la elevación a juicio de los
imputados Jaime Lamont Smart, Alberto Julio Candioti, Juan Miguel Wolk,
Roberto Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di Pasquale, Carlos María Romero
Pavón, Carlos Gustavo Fontana, Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Federico
Minicucci, Emilio Alberto Herrero Anzorena, Enrique Augusto Barre, Jorge
Antonio Bergés y Luis Horacio Castillo, con relación a los hechos ya descriptos por
el Ministerio Público Fiscal.
A su vez, a fs. 8.165/8.227 de la causa nro. FLP 605/2010/TO1, Graciela
Rosemblum por la Liga Argentina por los Derecho Humanos Cristina Gioglio por
sí y por la Unión por los Derechos Humanos de La Plata, y Diana Gustavino, en
dicho oportunidad, con el patrocinio letrado de la Dra. Guadalupe Godoy, solicitó
se suspenda la vista conferida, se cite a indagatoria a los procesados y a los
imputados que aún no se ha resuelto su situación procesal, y se solicite al Equipo
Argentino de Antropología Forense que informe los datos que obren en su poder
respecto de las víctimas de la causa. Subsidiariamente, sostuvo se tenga presente la
contestación de la vista conferida los términos del artículo 347 inc. 1° C.P.P.N.
respecto de los imputados Jaime Lamont Smart, Miguel Osvaldo Etchecolatz,
Rodolfo Aníbal Campos, Jorge Antonio Bergés, Jorge Carlos Olivera Rovere,
Héctor Humberto Gamen, Emilio Alberto Herrero Anzorena, Anselmo Pedro
Palavezzati, Carlos María Romero Pavón, Ricardo Armando Fernández, Roberto
Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di Pasquale, Eduardo Samuel De Lío, Gustavo
Adolfo Cacivio, Antonio Herminio Simón y Miguel Ángel Amigo.
87
Graciela Rosemblum por la Liga Argentina por los Derecho Cristina Gioglio
por sí y por la Unión por los Derechos Humanos La Plata Guastavino, todas en
calidad de querellantes, oportunamente con el patrocinio letrado de la Dra.
Guadalupe Godoy, a fs. 9770/9802 de la causa nro. FLP 605/2010/TO2, sostuvo en
idéntico sentido que el tramo 605/2010/TO1, que no se encontraba agotada la
instrucción de la causa. Sin embargo, a fin de evitar la pérdida de los derechos
como querellantes en la instancia siguiente del proceso, contestó la vista del
artículo 346 en forma subsidiaria, y en tal sentido formuló el requerimiento de
elevación a juicio respecto a los imputados Jaime Lamont Smart, Miguel Osvaldo
Etchecolatz, Rodolfo Aníbal Campos, Jorge Antonio Bergés, Héctor Humberto
Gamen, Emilio Alberto Herrero Anzorena, Anselmo Pedro Palavezzati, Ricardo
Armando Fernández, Gustavo Adolfo Cacivio, Ricardo Luis Von Kyaw.
Por otra parte, a fs. 8143/8149 y a fs. 8151/8153 de la causa nro. FLP
605/2010/TO1 la querella de Sara Agüero y María Simón, representados en dicho
acto por el Dr. Pablo Llonto, en oportunidad de contestar la vista conferida en
relación a los hechos que se le atribuyen responsabilidad penal a los imputados
Héctor Humberto Gamen, Ricardo Armando Fernández, Emilio Alberto Herrero
Anzorena, Anselmo Pedro Palavezzati, Carlos María Romero Pavón, Gustavo
Adolfo Cacivio Jorge Antonio Bergés Antonio, conforme lo previsto en los arts. 346
y 347 del C.P.P.N., manifestó primeramente su oposición a la clausura de la
instrucción y solicitó que se incluyan los casos que tuvieron como víctimas a
Rodolfo‖ Federico‖ “Rudy”‖ Simón,‖ y‖ Susana‖ “Lily”‖ Capobianco.‖ Asimismo,‖ hizo‖
reserva de ampliación de las indagatorias de los imputados en los términos del
artículo 381 del C.P.P.N., como así también de solicitar oportunamente instrucción
suplementaria. Finalmente y de manera subsidiaria, solicitó se declare la clausura
de la etapa sumarial y se proceda a su elevación para conocimiento del órgano
jurisdiccional correspondiente.
A su vez, en el tramo correspondiente a la causa nro. FLP 605/2010/TO2, a fs.
9.698/9.710 y a fs. 9.735/9.740, el Dr. Llonto, en representación de Sara Agüero,
Alfredo Raúl D'Alessio, Malena D´Alessio y otros, en oportunidad de contestar la
vista conferida, nuevamente solicitó la clausura parcial de la instrucción de la
causa, hizo reserva de ampliar la petición de las indagatorias en los términos del
artículo 381 del C.P.P.N., y si de la declaración de los mismos, cuando haya
comenzado el debate o de las pruebas que se rindan en dicho debate, surgieren
circunstancias agravantes o integrantes de un delito continuado, todo ello luego de
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FLP 737/2013/TO1
que el Fiscal decida ampliar el requerimiento, se le dé oportunidad a las partes de
ofrecer nuevas pruebas.
Por otra parte, a fs. 6.693/6.725 de la causa nro. FLP 737/2013TO1, la Dra.
Marta Vedio en representación de María y María José Lavalle Lemos, contestó en
legal tiempo y forma la vista ordenada en los términos del artículo 346 del
C.P.P.N., y consideró completa la instrucción, requirió la elevación de las presentes
actuaciones a juicio oral y público (artículo 347 del C.P.P.N.), respecto de los
imputados Juan Miguel Wolk, Miguel Osvaldo Etchecolatz, Manuel Ibérico Saint
Jean, Jaime Lamont Smart, Raúl Carlos Rodríguez, y Jorge Antonio Bergés.
En idéntico sentido, a fs. 6.552/6.5884 del tramo FLP 91003399/2012/TO1, la
Dra. Marta Vedio en representación de las querellantes María y María José Lavalle
Lemos, sostuvo que la instrucción se encontraba completa, y por tal razón, requirió
que se eleven las actuaciones a juicio oral y público (conf. artículo 347 C.P.P.N.),
respecto de Wolk, Etchecolatz, Saint Jean, Smart, Rodríguez y Bergés, por los
hechos allí descriptos.
A su vez, la Dra. María Florencia Blanco, apoderada de las querellas de
María y María José La valle Lemos, y Valeria del Mar Ramírez, a fs. 11.282/11.324
del tramo nro. FLP 737/2013/TO1, consideró que la instrucción se encontraba
completa, y por tal razón, requirió que se eleven las actuaciones a juicio oral y
público, respecto de Domínguez Matheu, Hidalgo Garzón, Romero Pavón, Herrero
Anzorena, Cacivio, Fernández, Palavezati, Torino, Bergés, Minicucci, Von Kyaw,
Etchecolatz y Smart.
Colleen Wendy Torre y Emanuel Lovelli, apoderados de la querella de la
Asociación Abuelas de Plaza de Mayo y patrocinantes de la querella de Carlos
D´Elía Casco, en causa nro. FLP 91003399/2012/TO1, a fs. 6.649/6.699 y 6.790 y ss.
respectivamente, sostuvieron que la instrucción se encontraba incompleta, que
faltaban diligencias probatorias, por lo cual solicitaron previo a elevar a juicio, se
practiquen medidas y, subsidiariamente, contestaron la vista conferida, solicitaron
que se ordene la clausura del sumario en relación con los imputados Wolk,
Etchecolatz, Saint Jean, Smart, Campos, Rodríguez, Bergés y García, y se eleve la
causa a juicio oral y público acusando a los imputados por los hechos descriptos
(confr. artículo 347, inc.2° del C.P.P.N.).
89
Por su parte, María Graciela Borelli Cattaneo con el patrocinio letrado de
Emanuel Lovelli, a fs. 6.842/6.891 de la causa nro. FLP 91003399/2012/TO1,
consideró que la instrucción de los hechos imputados a Wolk, Etchecolatz, Saint
Jean, Smart, Campos, Rodríguez, Bergés y García, se encontraba completa y que
esa imputación debía ser elevada a juicio.
A su vez, por la Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos, Graciela
Rosemblum por la Liga Argentina por los Derechos del Hombre en calidad de
querellantes, con el patrocinio letrado de la Dra. Guadalupe Godoy, a fs.
6.701/6.789 de la causa FLP 91003399/2012/TO1, en oportunidad de contestar la
vista conferida solicitó se suspenda la vista, se cite a declarar a todos los
procesados, y de aquellos que aún no se han convocado se resuelva su situación
procesal, se tome indagatoria y se lleven medidas probatorias para completar el
sumario. Subsidiariamente, manifestó que se tenga por contestada la vista en los
términos del artículo 347 del C.P.P.N..
A fs. 6.791/6.841, 6.932/7.033, 11.742/11.781, la querella de Carlos D´Elía
Casco con el patrocinio letrado de Emanuel Lovelli en el tramo correspondiente a
la causa nro. FLP 737/2013/TO1, manifestó la oposición parcial de la elevación a
juicio por faltas de diligencias y, subsidiariamente, sostuvo que se tenga por
contestada la vista conferida y se ordene la clausura de la instrucción y se eleve la
causa a juicio seguida contra Wolk, Etchecolatz, Saint Jean, Smart, Campos,
Rodríguez, Bergés y García.
A fs. 13.353/13.372 del legajo nro. FLP 737/2013/TO2, la querella de la
Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, representada en este acto por la Dra.
Colleen Wendy Torre entendió que la instrucción por los hechos imputados a
Alberto Julio Candioti se encontraba completa y que la imputación efectuada debía
ser elevada a juicio de conformidad a lo normado en el artículo 347, inc. 2° del
C.P.P.N., por los hechos que en cada caso se individualizó.
Por su parte en el legajo nro. FLP 737/2013/TO3, la querella de Pablo
Alejandro Díaz, por derecho propio, con el patrocinio letrado de Emanuel Lovelli y
Colleen Wendy Torre, sostuvo que la instrucción por los hechos imputados a
Minicucci, Domínguez, Matheu, Romero Pavón, Smart, Bergés, Wolk y Castillo se
encontraba completa y que esa imputación debía ser elevada a juicio de
conformidad a lo normado en el artículo 347, inc. 2° del C.P.P.N., por los hechos
que en cada caso se individualizó.
A fs. 8.337/8.368 de la causa nro. FLP 605/2010/TO1, por la querella de
Carlos D'Elía, quien unifica su representación junto a la de la querella de Abuelas
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FLP 737/2013/TO1
de Plaza de Mayo, interviniendo sus patrocinantes, el Dr. Lovelli y la Dra. Torre.
Sostuvieron primeramente que la instrucción se encontraba parcializada e
incompleta. Subsidiariamente, formularon el dictamen de la querella que
representaran en relación a la clausura de la instrucción respecto de los imputados
Bergés, Smart, Etchecolatz, Campos, Olivera Rovere, Gamen, Herrero Anzorena,
Palavezzatti, Romero Pavón, Fernández, Balmaceda, Di Pasquale, De Lío, y
Cacivio y solicitaron la elevación a juicio de las actuaciones por los casos allí
enunciados.
A su vez en el tramo correspondiente a la causa nro. FLP 605/2010/TO2, a fs.
9.712/9.734 la querella de Carlos D´Elía y Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, al
formular el dictamen en relación a la clausura de la instrucción respecto de los
imputados Etchecolatz, Campos, Von Kyaw y Smart, luego de considerar que la
instrucción se encontraba parcializada e incompleta, porque entre los imputados
no figuraban los autores directos de los hechos enunciados, solicitaron la elevación
a juicio de las actuaciones conforme lo normado en el artículo 347, inc. 2 del
C.P.P.N..
Por otra parte, la querella de María Victoria Moyano Artigas, Pablo Díaz,
Walter Docters, Rebeca Krasner, Rosaria Isabella Valenzi, Graciela Sobrino Berardi,
María Marta Coley, Nuria Elisa Zanetto, con el patrocinio letrado de las Dras. Pía
Garralda y María Luz Santos Morón, a fs. 11.153/11.197 de la causa acumulada nro.
FLP 605/2010/TO3, en oportunidad de contestar la vista conferida, primeramente
enunciaron como cuestión preliminar el fallecimiento de la Sra. Nilda Emma Eloy,
querellante y caso en las presentes actuaciones, y en razón de ello, que en su caso,
continuará la acción ejerciendo todos los derechos y facultades que establece la ley,
su hija Nuria Elisa Zanetto, DNI 31.491.632. A continuación, sostuvieron que la
instrucción de las actuaciones se encontraba incompleta, que su elevación a juicio
en estas condiciones se transformaba en un hecho de gravedad institucional
inusitada por lo que solicitaron que se continúe la instrucción a fin de elevarla a
juicio con la celeridad y la seriedad que la gravedad de los hechos aquí analizados
requerían, por tal razón entendieron que debía suspenderse la vista del artículo 346
del C.P.P.N., y en consecuencia no debía ser elevada.
91
De manera subsidiaria, solicitaron que se eleve la causa a juicio, y por la
estrecha conexidad objetiva y subjetiva con esas actuaciones ya que conforman un
mismo circuito represivo, solicitaron la unificación de la misma con las causas
donde‖ se‖ ventilan‖ los‖ hechos‖ ocurridos‖ en‖ el‖ “Pozo‖ de‖ Banfield”,‖ “Pozo‖ de‖
Quilmes”‖y‖“CCD‖San‖Justo”.
Por su parte, en la causa nro. FLP 605/2010/TO4, el 21 de marzo de 2023, la
querella de Pedro Nadal García, Laura Garack, ambos con el patrocinio letrado de
la Dra. Colleen Torre, también en su carácter de apoderada de la Asociación
Abuelas de Plaza de Mayo, formuló su dictamen en relación a la clausura de la
instrucción respecto de los imputados Smart, Herrero Anzorena, Romero Pavón
Balmaceda, Fontana, Domínguez Matheu, y Bergés, solicitó se tenga por
contestada la vista conferida y se eleven a juicio las actuaciones acusando a los
imputados por los hechos allí descriptos.
A su turno, en la causa principal Nro. FLP 737/2013/TO1 y en FLP
737/2013/TO3, como así también en el tramo correspondiente al legajo Nro. FLP
91003399/2012/TO1, la querella de la Asamblea Permanente por los Derechos
Humanos La Plata, representada por la Dra. Josefina Rodrigo y los Dres. Oscar
Rodríguez y Marcelo Ponce Núñez respectivamente, expresó que se tenga por
contestada la vista conferida, por requerida la elevación a juicio de las actuaciones
en los términos de los artículos 346 y 347 del Código Procesal Penal de la Nación,
se corra vista a la defensa de lo dictaminado y, oportunamente, se eleve a juicio.
En efecto, sucintamente refirió que, en razón del material probatorio
adunado en dicho legajos, los hechos por los que los imputados debían responder
penalmente constituyen delitos de lesa humanidad y encuadrase en los tipos
penales previstos por los artículos 54, artículo 144 bis del C.P. (privaciones ilegales
de la libertad agravadas), artículo 144 ter del C.P. (tormentos agravados), artículos
119 y 122 según ley 11.221 del C.P. (abusos sexuales), artículo 140 del C.P.
(reducción a la servidumbre) y artículo 142 ter del C.P. (desapariciones forzadas), y
en cuanto a la participación criminal atribuida, sostuvo que los imputados debían
responder en calidad de autores por infracción de los deberes especiales.
Además, en el marco de los tramos nro. FLP 605/2010/TO1, nro. FLP
605/2010/TO2 y nro. FLP 605/2010/TO3, constituida en calidad de querellante y
representada en dichos actos por el Dr. Oscar Alberto Rodríguez, en su
requerimiento de elevación a juicio, mantuvo la misma descripción y calificación
de la conducta atribuida por el Ministerio Público Fiscal, mas, se apartaron
particularmente de la participación sostenida, al considerar que la forma de
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FLP 737/2013/TO1
imputación adecuada correspondía a la de autores por infracción de deberes
especiales.
Por su parte, a fs. 11.619/11.669 vta. de la causa principal nro. FLP
737/2013/TO1 y a fs. 13.335/13.352 de su acumulada nro. 737/2013/TO2, la
Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, constituida en calidad de
querellante y representada en ese acto por los Dres. Adolfo Pedro Griffo, Facundo
Dadic y Pablo Enrique Barbuto, en sus requerimientos de elevación a juicio, solicitó
–en carácter de diligencias previas a la clausura (artículo 347, inc. 1 in fine del
C.P.P.N.)-, que se indague a todos los imputados por los homicidios de Silvia
Anahí Fernández de Mercader, José Roberto Bonetto, Carlos Francisco Simón,
María Adela Garín de Angeláis, María Magdalena Mainer, Ernesto Enrique Cagna
y Gladys Noemí García Niemann. Mantuvo la misma descripción de la conducta
atribuida sostenida por la fiscalía, pero, en cuanto a la autoría asignada a los
imputados, consideraron que todos los imputados debían responder en calidad de
coautores mediatos de los delitos reprochados.
A su vez, a fs. 6424/6535 del tramo FLP 91003399/2012/TO1, representados
en tal acto por los Dres. Inti Pérez Aznar y Nahuel Navarro, la querella sostuvo
que la instrucción se encontraba incompleta, por tal razón solicitó la ampliación de
indagatoria por los homicidios respecto de las víctimas de las que se tenga
información, sobre los imputados Juan Miguel Wolk, Miguel Osvaldo Etchecolatz,
Manuel Ibérico Saint Jean, Jaime Lamont Smart, Raúl Carlos Rodríguez, Rodolfo
Aníbal Campos por otros casos que no fueron, hasta allí procesados.
Subsidiariamente, a efectos de cumplir con la carga procesal – conf. artículo 346 del
ritual-, contestaron la vista conferida, solicitaron la clausura y elevación a juicio
respecto de todos los imputados.
Por otra parte, en el tramo FLP 737/2013/TO3, los Dres. Griffo y Dadic, en
oportunidad de contestar la vista conferida mantuvieron la misma descripción de
las conductas atribuidas por la acusación pública, y remarcaron el encuadre dado a
los hechos imputados y, en particular, subrayaron el resolutorio de fecha 12 de
abril de 2022, en cuanto refiere que el colectivo de las personas sexo-genéricamente
disidentes‖eran‖catalogables‖dentro‖del‖concepto‖de‖“subversivo”‖elaborado‖en‖el‖
marco del plan sistemático de represión ilegal y, por tanto, objeto de persecución
93
política. Por tal razón, solicitaron que se tenga por contestado en tiempo y forma, y
por formulado el requerimiento de elevación a juicio.
Asimismo, a fs. 8027/8070 de la causa nro. FLP 605/2010/TO1; a fs. 9741/9769
de su acumulada nro. FLP 605/2010/TO2, y a fs. 11.137/11.152 de la causa nro. FLP
605/2010/TO3, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, representada por
los Dres. Pablo Barbuto y Pedro Griffo, primeramente solicitó que como diligencias
necesarias previas a la clausura de la instrucción (artículo, 347 inciso 1 in fine del
C.P.P.N.), se cite a prestar declaración indagatoria a todos los imputados de· autos,
en orden a los homicidios calificados de aquellas víctimas cuyos restos hayan sido
identificados, y por las desapariciones forzadas de aquellas víctimas que continúan
desaparecidas, y subsidiariamente contestaron la vista conferida solicitando la
elevación a juicio, manteniendo idéntica descripción de las conductas atribuidas,
sostenida por la Fiscalía.
Respecto de la causa nro. FLP 605/2010/TO4, en una primera oportunidad la
querella contestó la vista conferida en los términos del artículo 346 del C.P.P.N.,
requiriendo la elevación a juicio de los imputados Jaime Lamont Smart, Jorge
Antonio Bergés, Alberto Julio Candioti, Roberto Armando Balmaceda, Jorge
Héctor Di Pasquale, Carlos María Romero Pavón, Carlos Gustavo Fontana y
Guillermo Alberto Domínguez Matheu, con relación a los hechos descriptos y
compartiendo la atribución de responsabilidad dada por la Fiscalía.
Seguidamente, presentó una aclaratoria respecto de algunos casos omitidos
en la primera presentación, en relación a las víctimas Julio Daniel Chachagua,
Beatriz Alicia Lenain, Carlos Eduardo Garack y Pedro Alberto Ortiz, que si bien las
mismas fueron incluidas en el requerimiento de elevación a juicio presentado en su
oportunidad, no le fueron imputadas a Jaime Lamont Smart.
Por otra parte, en causa nro. FLP 34000189/2009/TO1, a fs. 2090/2108, la
querella representada en este acto por los Dres. Adolfo Pedro Griffo, Facundo
Dadic y Pablo Enrique Barbuto, primeramente solicitó diligencias previas a la
clausura de la instrucción. En tal sentido requirió se cite a prestar declaración
indagatoria a todos los imputados de autos, en orden al delito de desaparición
forzada de personas respecto de Oscar Isidro Borzi, Carlos Enrique Hold, Ricardo
Vasena, Esteban Alfredo Reimer, Víctor Hugo Ventura, Enrique Rodolfo Barry,
Ricardo Chidichimo, Carlos Fernández, Graciela Inés Jurado, Jorge Mendoza
Calderón, Pablo Daniel Musso, Carlos Felipe Ochoa, Inés María Pedemonte, Mario
Enrique Salerno, Miguel Ángel Soria, Diana Beatriz Wlichky de Martínez, Gustavo
Horado Lafleur Picarel, Esteban Raúl Santos, Héctor Alberto Pérez. Asimismo,
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1
pidió que se cite a prestar declaración indagatoria a todos los imputados de autos
en orden al delito de homicidio calificado en perjuicio de José Reinaldo Rizzo
cuyos restos fueran identificados por el Equipo Argentino de Antropología
Forense, al igual que respecto de la víctima identificada como "Chiche".
Finalmente, solicitó se cite a prestar declaración indagatoria a los imputados Bruno
Trevisán, Rómulo Ferranti y Miguel Ángel Ferreyro en orden al delito de
homicidio calificado en perjuicio de Luis Adolfo Jaramillo, en razón de que sólo le
ha sido enrostrado a los imputados Smart, Etchecolatz, Campos y Wolk.
Seguidamente, contestó la vista conferida, y requirió la elevación a juicio
respecto de los imputados Jaime Lamont Smart, Miguel Osvaldo Etchecolatz,
Rodolfo Aníbal Campos, Juan Miguel Wolk, Bruno Trevisán, Rómulo Jorge
Ferranti, y Miguel Ángel Ferreyro, con relación a los hechos allí descriptos.
Por su parte, en lo que respecta a la querella constituida por la Secretaría de
Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, en principio es dable
subrayar que no se pronunciaron en los tramos correspondientes a las causas nros.
FLP 737/2013/TO1, FLP 605/2010/TO1, FLP 605/2010/TO2, en oportunidad de
habérsele conferido vista en los términos del artículo 346 C.P.P.N..
Sin embargo, en lo que respecta a la causa nro. FLP 737/2013/TO2, a fs.
13.401/13.438 y a fs. 11.209/11.258 del tramo nro. FLP 605/2010/TO3, la Dra. Yanina
Soledad Michelena, en su carácter de apoderada de la Secretaría de Derechos
Humanos de la provincia de Buenos Aires, en oportunidad de contestar la vista
conferida, requirió formalmente la elevación a juicio de la causa seguida a Alberto
Julio Candioti, por los hechos y respecto de las víctimas allí mencionadas, de
conformidad a lo normado en los artículos 347 y sgtes. del C.P.P.N.
Respecto del tramo correspondiente a la causa nro. FLP 737/2013/TO4, las
Dras. Verónica Bogliano y Luisina Gallo, luego de aclarar que esa querella no
formulaba requerimiento respecto de Emilio Alberto Herrero Anzorena y Miguel
Osvaldo Etchecolatz, quienes fueron indagados y procesados, porque durante el
trámite del recurso interpuesto contra el auto de procesamiento, los mencionados
fallecieron, circunstancia debidamente acreditada, requirieron formalmente la
elevación a juicio de la causa, por los hechos y respecto de las víctimas allí
descriptas, de conformidad a lo normado en los artículos 347 y sgtes. del C.P.P.N.
95
Por su parte, a fs. 2.379/2.441 de la causa nro. FLP 34000189/2009/TO1, el Dr.
Maximiliano Chichizola, representante de la querella en dicho acto, solicitó se
suspenda la clausura de la instrucción y se provean las diligencias requeridas en
las actuaciones a los fines de una correcta prosecución de la investigación.
Subsidiariamente, y para el caso de que no se hiciera lugar a la oposición
planteada, requirió se decrete la clausura de la instrucción, se la eleve a juicio oral
y público (artículo 347 C.P.P.N.) respecto de los imputados Jaime Lamont Smart,
Miguel Osvaldo Etchecolatz, Rodolfo Aníbal Campos, Juan Miguel Wolk, Bruno
Trevisán, Rómulo Jorge Ferranti y Miguel Ángel Ferreyro, por los hechos
enrostrados.
A su vez, la Dra. Luisina Gallo, en oportunidad de contestar la vista
conferida, en la causa nro. FLP 34000189/2009/TO2, con fecha 7 de noviembre de
2022, sostuvo inicialmente que esa querella no formulaba requerimiento respecto a
Emilio Alberto Herrero Anzorena y Miguel Osvaldo Etchecolatz, quienes fueron
indagados y procesados, porque durante el trámite del recurso fallecieron,
circunstancia debidamente acreditada. Luego, solicitó se tenga por contestada en
tiempo y forma la vista conferida en los términos del artículo 347 del C.P.P.N., se
decrete la clausura de la instrucción, y se eleven a juicio las actuaciones, a fin de
que en el debate oral y público se resuelva en definitiva la situación procesal de
Jaime Lamont Smart, Roberto Armando Balmaceda, Alberto Julio Candioti, Jorge
Héctor Di Pasquale, Carlos María Romero Pavón, Carlos Gustavo Fontana,
Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Juan Miguel Wolk, Horacio Luis Castillo y
Federico Minicucci.
Por último, la Dra. Luisina Gallo, en causa nro. FLP 605/2010/TO4, en
oportunidad de contestar la vista conferida, primeramente y con idéntico sentido a
lo expuesto en otros tramos, sostuvo que respecto de los imputados Emilio Alberto
Herrero Anzorena, Miguel Osvaldo Etchecolatz y Carlos del Señor Hidalgo
Garzón, quienes fueron indagados y procesados, no serían incluidos en el
requerimiento ya que durante el trámite del recurso fallecieron, circunstancia
debidamente acreditada. Seguidamente, solicitó que se decrete la clausura de la
instrucción y se eleven a juicio las actuaciones, a fin de que en el debate oral y
público se resuelva en definitiva la situación procesal de Jaime Lamont Smart,
Jorge Antonio Bergés, Roberto Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di Pasquale,
Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Carlos Gustavo Fontana, Carlos María
Romero Pavón, Julio Alberto Candioti, por los hechos allí enrostrados, y
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FLP 737/2013/TO1
compartiendo la significación jurídica y el grado de participación asignado por el
Ministerio Público Fiscal.
A su turno, a fs. 11.282/11.324 de la causa principal nro. FLP 737/2013/TO1,
Valeria del Mar Ramírez, María Lavalle y María José Lavalle Lemos, querella
unificada representadas en este acto por la Dra. María Florencia Blanco, en
oportunidad de contestar la vista conferida, sostuvieron que se tenga por evacuada
y por requerida la elevación a juicio de las actuaciones, se corra vista a la defensa
de las conclusiones del presente dictamen, y oportunamente se eleven al Tribunal
Oral en lo Criminal Federal de La Plata que corresponda.
En efecto, en cuanto a la significancia jurídica de los hechos enrostrados y la
participación criminal atribuida a los imputados Jaime Lamont Smart, Miguel
Osvaldo Etchecolatz, Ricardo Luis Von Kyaw, Federico Minicucci, Juan María
Torino, Jorge Antonio Bergés, Roberto Armando Balmaceda, Guillermo Alberto
Domínguez Matheu, Gustavo Adolfo Cacivio, Anselmo Palavezati, Ricardo
Armando Fernández, Carlos del Señor Hidalgo Garzón, Emilio Alberto Herrero
Anzorena, Carlos María Romero Pavón, compartieron el criterio sostenido por el
Ministerio Público Fiscal.
Por su parte, a fs. 2.227/2.272 del legajo nro. FLP 34000189/2009/TO1, Helena
Alapín, Alejandro Rómulo Iaccarino Carlos Alberto Iaccarino, Celia Alicia
Galeano, Natalia Hold, Laura Donato, Lautaro Martín Lafleur, Laura Clara Lafleur,
Nancy Carmen Rizzo y Claudia Conget, todos en su carácter de querellantes y por
derecho propio, cuyas constancias personales obran en autos, conjuntamente con
sus letrados patrocinantes, la Dra. Myriam Elizabeth Espinoza y el Dr. Sergio
Gandolfo, contestaron la vista conferida en los términos del artículo 346 del
C.P.P.N.
En tal oportunidad, en primer término adhirieron a las contestaciones
efectuadas por las otras querellas, en cuanto a que entendieron que la instrucción
se encontraba incompleta, que debían realizarse diligencias previas a fin de
regularizar el estadío procesal, e indagar a los imputados por hechos que aún no
les habían sido reprochados. Seguidamente manifestaron que para el hipotético
caso de que, pese a los argumentos vertidos, se entendiera que la causa debía ser
elevada a juicio, requirieron la elevación de las presentes actuaciones a juicio oral y
97
público (artículo 347 del C.P.P.N.), respecto de todos los imputados con relación a
los hechos. Así, remarcaron que dicho pedido subsidiario se hacía a los efectos de
evitar riesgos procesales para su parte.
Por otra parte, solicitaron la acumulación de la causa nro. 15.274 y nro.
19.053, ambas seguidas contra Miguel Ángel Ferreyro, por contener identidad de
sujetos-víctimas, y de objeto procesal.
A su vez, en legajo nro. FLP 34000189/2009/TO2, la querella de Ada Miozzi,
Ernesto Darío Borzi, Luis Alejandro Borzi, Juan Manuel Borzi, Patricia Carmen
Conget, Claudia Conget, Laura Teresa Donato, Alejandro Rómulo Iaccarino, Carlos
Alberto Iaccarino y Natalia Hold, representados es este acto por la Dra. Myriam
Elizabeth Espinoza y el Dr. Claudio Gustavo Yacoy, sostuvieron que de
conformidad a lo previsto por el artículo 346 del Código Procesal Penal de la
Nación, requiriendo, en aplicación de lo dispuesto por el artículo 347 de ese mismo
cuerpo legal, la elevación a juicio de estas actuaciones respecto de los imputados
Jaime Lamont Smart, Juan Miguel Wolk, Guillermo Alberto Domínguez Matheu,
Carlos Gustavo Fontana, Roberto Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di Pasquale,
Carlos María Romero Pavón, Julio Alberto Candioti, Federico Minicucci y Horacio
Luis Castillo.
Subsidiariamente, adhirieron a la presentación efectuada por el Ministerio
Público Fiscal respecto de la elevación a juicio de las presentes actuaciones respecto
los imputados ut supra mencionados conforme lo dispuesto por el artículo 346 y
cc. del Código Procesal Penal de la Nación y, para el hipotético caso de que pese a
los argumentos en contrario de esta parte querellante, se considere completa la
instrucción y se entienda que la causa debe ser elevada a juicio, requirieron la
elevación de las actuaciones a juicio oral y público (artículo 347 del C.P.P.N.),
respecto de todos los imputados con relación a los hechos enrostrados.
Finalmente adhirieron al planteo formulado por los Auxiliares Fiscales, con
relación a la aclaración formulada de que no incluían en el presente requerimiento
a Emilio Alberto Herrero Anzorena y Miguel Osvaldo Etchecolatz, quienes fueron
indagados y procesados, ya que fallecieron durante el trámite del recurso a quienes
se les declaró la extinción de la acción penal por su deceso.
Por la querella unificada de Comité para la Defensa de la Salud, la Ética y
los Derechos Humanos (CODESEDH), representado por su presidente Norberto
Liwski, por su propio derecho juntamente con Marcela Inés Fernández, María
Amalia Marrón, Adriana Martín, Elsa Pavón, María Dolores Serbia, Nancy Rizzo,
Rodolfo Atilio Barberán, Aníbal Ces, José Gabriel Fernández, Jorge Heuman,
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FLP 737/2013/TO1
Alberto Oscar Manfredi, Eduardo Luis Nieves, Sigfried Watzlawik y Hermann
Von Schmeling: con el patrocinio letrado de las Dras. Delfina Noemí Patiño,
Liliana Molinari y el Dr. Alberto Palacio; requirieron la elevación de juicio,
encontrándose tal pieza procesal agregada a fs. 13.531/13.590 de la causa
acumulada nro. FLP 373/2011/TO3.
Allí, esta querella conjunta mantuvo la misma descripción de las conductas
atribuidas, remarcó que el encuadre dado a los hechos imputados y por los cuales
debía ser sancionado penalmente el imputado, resultaba meramente provisorio ya
que el que resultaría definitivo sería aquel que otorgue el Tribunal de juicio. Ello
no obstante, luego de dejar a salvo la correcta descripción fáctica para despejar
cualquier planteo nulificante, de solicitar en particular que la significación jurídica
que le caben a los sucesos, como delito de genocidio, y que las variadas
calificaciones jurídicas que contempla el derecho interno, solo construyen la
descripción de los medios comisivos utilizado por Candioti para la configuración
definitiva de aquel delito más grave, el cual las incluye por especialidad, por
tratarse su disvalor, de uno de mayor afectación del bien jurídico tutelado.
Finalmente, esta querella solicitó se prosiga con la investigación en orden a los
hechos y los imputados que correspondan y que no forman parte de este
requerimiento.
Siendo el turno de las defensas, en primer término el Ministerio Público de
la Defensa representado en este acto por el defensor público oficial, Dr. Gastón
Ezequiel Barreiro, contestó la vista que se le confiriera en los términos del artículo
349 C.P.P.N., oponiéndose a la elevación a juicio de las actuaciones, e instando el
sobreseimiento de sus asistidos Antonio Herminio Simón, Guillermo Alberto
Domínguez Matheu, Carlos Gustavo Fontana, Jorge Héctor Di Pasquale, Carlos
María Romero Pavón, Roberto Armando Balmaceda, Emilio Alberto Herrero
Anzorena, Gustavo Adolfo Cacivio, Ricardo Armando Fernández, Anselmo Pedro
Palavezati, Miguel Ángel Amigo, Juan María Torino, Miguel Osvaldo Etchecolatz
y Jorge Antonio Bergés (ver fs. 11.973/12.004).
Al fundar su petición opuso, en primer término, excepción de falta de acción
en‖ favor‖ de‖ sus‖ asistidos,‖ se alando‖ que‖ existe‖ “cosa‖ juzgada”‖ respecto de los
imputados Simón, Di Pasquale, Romero Pavón, Balmaceda, Herrero Anzorena,
99
Cacivio, Fernández, Palavezati, Amigo, Etchecolatz y Bergés, dado que han sido
condenados en otros procesos en orden al delito de genocidio en los términos de
los artículos II y III de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de
Genocidio,‖por‖“...los‖hechos‖que‖habrían‖sucedido‖ mientras‖se‖desempe aron‖en‖
los cargos que ocupaban al momento de los mismos y que son objeto de esta
causa...”.‖
En tal sentido, sostuvo que‖la‖figura‖de‖genocidio‖“...abarca‖cada‖uno‖de‖los‖
sucesos‖pluriofensivos‖que‖lo‖constituyeron...”‖por‖lo‖que‖media‖una‖“...apariencia‖
concursal (...) ya que el tipo penal escogido involucra a todos aquellos episodios
que‖necesariamente‖lo‖integran...”.
Agregó‖a‖ello‖que‖“...una‖vez‖que‖se‖ha‖juzgado‖a‖una‖persona‖como‖autora‖
de este delito, la aparición de nuevos tramos que puedan, eventualmente, integrar
esa única tipicidad no puede tener virtualidad para volverla a someter a juicio
como si se tratara‖de‖una‖acción‖diferente...”‖
Finalmente, invocó la garantía del non bis in ídem, sosteniendo que se dan en
autos las tres identidades para que se torne operativa dicha garantía: de persona
(supuesto‖ autor‖ y‖ víctima‖ integrante‖ del‖ “grupo”),‖ de‖ objeto‖ (b squeda de su
destrucción o aniquilamiento) y causa (la que se vincula con hechos por los que ya
han‖sido‖condenados)”.
De igual forma, el representante de la Defensa Pública planteó la
prescripción de la acción penal correspondiente a los hechos que se imputaron a
todos sus asistidos, cuestión que fue tratada por el Tribunal de Alzada
oportunamente, que se pronunció por la imprescriptibilidad de la acción que
corresponde a los hechos que se investigan en autos.
Finalmente, el señor Defensor Público Oficial planteó la nulidad de los
requerimientos de elevación a juicio formulados por el Ministerio Público Fiscal y
por las partes querellantes, señalando que los mismos afectan el principio de
congruencia.
Seguidamente, la oposición formulada por el Dr. Edgard Emilio Schiavone
en representación de Ricardo Luis Von Kyaw, se opuso a la clausura de la
instrucción de la presente causa (ver fs. 12.044/12.072). Fundó dicha petición
dejando sentado que la imputación efectuada contra su defendido, Ricardo Luis
Von Kyaw, se basaba en atribuirle responsabilidad penal desde un criterio
estrictamente‖ “formal-objetivo”.‖ Adem{s,‖ entendió‖ que‖ los‖ requerimientos‖ de‖
elevación a juicio formulados en autos adolecen de defectos sustanciales que
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FLP 737/2013/TO1
generan la nulidad de los mismos, dado que carecen de precisión en la conducta
reprochada al nombrado.
Por otra parte, el Defensor de Von Kyaw planteó que la acción penal se
encuentra extinguida por prescripción, por amnistía -en entendimiento que la Ley
23.492 contiene todos los requisitos de una ley de amnistía dictada por un gobierno
democrático bajo el amparo de la Constitución Nacional (artículo 75, inc. 20)-, y
porque no puede ser proseguida por cuanto afecta la garantía de la duración
razonable del proceso legal -dado que los hechos bajo juzgamiento tuvieron
tiempo de ejecución hace más de treinta años-.
Por su parte, el Dr. Augusto Nicolás Garrido en representación del
imputado Enrique Augusto Barre contestó la vista que se le confiriera en los
términos del artículo 349 C.P.P.N., oponiéndose a la elevación a juicio de las
actuaciones, e instando el sobreseimiento de su asistido Enrique Augusto Barre (fs.
12.101/12.121, 12.122/12.125 y 12.126/12.166 vta.).
A su vez planteó la nulidad de la declaración indagatoria recepcionada al
imputado y de los requerimientos de elevación a juicio formulado por las partes
acusadoras por entender que dichas piezas procesales presentan diversas
deficiencias que acarrean su nulidad.
En relación a la oposición indicó que no se encontraba acreditada la
responsabilidad de su defendido en los hechos adjudicados, sostuvo que no existía
certeza sobre las fechas en que ocurrieron las privaciones de libertad imputadas y
remarcó que existían imprecisiones en el análisis de los casos.
En cuanto a la oposición formulada por el Dr. Raúl Alberto Brunotto, en
representación de Carlos del Señor Hidalgo Garzón, solicitó que se rechace el
pedido de elevación a juicio de su asistido y se dicte su sobreseimiento (ver fs.
12.184/12.184 vta.). Fundó dicha petición en que Hidalgo Garzón nunca fue visto ni
en el Batallón 101 ni perpetrando los delitos atribuidos, y que las únicas evidencias
que se invocan en su contra son integrar una lista de militares que prestaron
servicios en esa unidad militar y su legajo personal, del cual surge que resultaba
ser un agente de enlace.
Ahora bien, en la causa nro. FLP 91003399/2012/TO1, a fs. 7183/7209, la
defensa técnica de Ibérico Manuel Saint Jean, con la representación del Dr. Olmedo
101
Barrios se opuso a la elevación propuesta por entender que la instrucción no se
encontraba agotada ya que aún restaban varias medidas de prueba y actos
procesales sobre los imputados. A su vez, sostuvo que elevar las presentes
actuaciones en ese estado procesal, resultaría violatoria del debido proceso legal,
derecho de defensa en juicio y de varias garantías establecidas por la Nación
Argentina.
Asimismo, postuló la nulidad por falta de precisión en la conducta
reprochada de modo que impiden el debido ejercicio de la defensa en juicio. En
este sentido, entendió que los siete requerimientos de elevación a juicio que
presenta esta causa adolecen, para el caso de su defendido, de defectos sustanciales
que generan, respecto de la situación de éste, su nulidad, considerando que estos
defectos se extienden a los demás imputados.
Continuó expresando que, constituyendo el requerimiento del artículo 347
del C.P.P.N., el contenido y encuadre de lo que será debatido en la etapa del juicio,
la relación clara, precisa y circunstanciada que se exige, tiene como fundamento
describir con exactitud las conductas desplegadas que habrán de ser objeto de
debate, indicando lo que de ellas se tiene por probado.
La calificación legal a su vez, según lo exige la norma, debe estar
debidamente fundada. Una redacción del requerimiento que no fuera clara,
dejando en oscuridad aquello que se reprocha o lo que se tiene por probado, un
relato que carezca de la precisión necesaria para ser contestado sabiendo qué es lo
que se reprocha y se da por probado, o una redacción genérica y no
circunstanciada de las conductas, las maniobras reprochadas o las pruebas que
resultan conducentes para acreditarlas, generará necesariamente su nulidad.
Por lo demás, solicitó se declare la incompetencia de ese Juzgado para
entender en la causa y, en subsidio, solicitó la prescripción de la acción penal por
amnistía; prescripción y/o por insubsistencia de la misma a la luz del Pacto de San
José de Costa Rica.
A su turno, la señora Defensora Oficial, Dra. María I. Spinetta, a cargo de la
defensa técnica del imputado Raúl Carlos Rodríguez, formuló oposición a la
elevación a juicio, y en consecuencia solicitó el sobreseimiento del nombrado en los
términos de los artículos 349 inc. 2° y 336 inc. 4° del C.P.P.N., en el convencimiento
de que, tanto el agente fiscal como los querellantes, no han acreditado en modo
alguno la responsabilidad penal que se pretende endilgar al nombrado, en relación
a los hechos por los que fuera indagado y procesado.
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FLP 737/2013/TO1
Expresó que en todas las presentaciones solo se transcribieron los elementos
de cargo tenidos en cuenta en el Requerimiento de Instrucción, no efectuándose
análisis alguno de esta etapa procesal, como si no se hubiese desarrollado.
En dicho sentido, expresó que se transcriben así, de manera idéntica, los
fundamentos por los cuales se lo procesó, considerándose el tiempo en el que fue
Sub‖ inspector‖ y‖ Jefe‖ de‖ la‖ Plana‖ Mayor‖ de‖ la‖ Dirección‖ de‖ Seguridad‖ “Zona‖
Metropolitana”‖(11‖de‖enero‖de‖1977‖al‖28‖de‖febrero‖de‖1979),‖seg n‖constancias‖
del Legajo Personal nro. 4892 y la declaración de Eduardo Isidro Arana.
Sostuvo que por su cargo, Rodríguez disponía de los recursos e
instalaciones de la Policía de la provincia de Buenos Aires que estaban bajo su
control para llevar adelante los hechos ilícitos. Que su rol le permitió detentar el
dominio sobre los hechos que se le imputan.
A su vez expresó que no existe, en ninguno de los requerimientos, la
descripción circunstanciada de los hechos por los que se fundó la imputación de su
representado, afectándose así el derecho de defensa.
Indicó que se dan detalles generalizados de la dependencia policial, se
realiza una interpretación de los testimonios e informes para concluir de qué forma
se encontraban las personas detenidas, pero no se describió concretamente su
conducta.
Expresó que los elementos por los que se indagó, sustento de su auto de
procesamiento, fueron el único fundamento para requerir la elevación a juicio. Solo
se acreditó el hecho indiscutible de que fue Comisario de la Policía de la provincia
de Buenos Aires y que cumplió funciones en la dependencia policial investigadas,
empero esa sola circunstancias no resulta suficiente para atribuirle responsabilidad
penal.
La Defensora Oficial señaló, al respecto, que la circunstancia de que se
investigue en la presente causa la posible comisión de delitos de lesa humanidad
no habilita al Estado –en aplicación de su poder coercitivo– a apartarse de las
normas del debido proceso legal.
Por tales motivos, la Dra. Spinetta reiteró que, al referirse a la
responsabilidad penal de su representado, cada uno de los requerimientos de
elevación hizo mención en forma idéntica a su legajo Personal nº 4892, el informe
103
de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, el informe del Ministerio de
Seguridad de la provincia de Buenos Aires, los testimonios del ex Comisario
Mayor‖Eduardo‖Isidro‖Arana‖en‖los‖“Juicios‖por‖la‖Verdad”,‖los‖testimonios‖en‖la‖
causa 44/85 de los numerarios policiales Juan Miguel Wolf, Bruno Trevisán, Juan
Manuel González y Rubén Joaquín Sánchez. Sostuvo que de la pormenorizada
lectura de cada uno de los testimonios no surgen ni siquiera indicios de la
participación de Raúl Rodríguez en los hechos denunciados. Solo el informe de la
querella indica que prestó funciones en la Dirección de Seguridad Área
Metropolitana.
Señaló que la defensa no pretendía negar que el nombrado haya ocupado el
cargo pero resulta por demás forzado y arbitrario concluir que esa sola
circunstancia baste para acreditar conductas disvaliosas. Destacó que la aplicación
de teorías sin sustento fáctico vulnera la totalidad de las garantías de las que goza
cualquier habitante de la República sometido a un proceso penal.
Por lo demás, la señora Defensora Oficial, en lo relativo a la doctrina en la
que se fundó la responsabilidad del señor Rodríguez, sostuvo que teorías como la
del autor mediato en función del dominio de la acción mediante aparatos de poder
organizado, o de autor por dominio funcional del hecho, como así también las
inspiradas en la responsabilidad por el mando y la omisión, la conspiración, o bien,
la pertenencia a una organización criminal.
Finalmente, expresó que de la lectura de la causa no existen medios de
prueba, ni siquiera indicios de que Rodríguez haya sido autor material, participe
primario y/o secundario de los delitos de privación ilegal de la libertad, aplicación
de torturas, sustracción, retención y ocultamiento de menores de diez años, por lo
tanto se opuso a los requerimientos de elevación a juicio de las partes querellantes
y del Ministerio Público Fiscal, solicitando por tanto, se dicte el sobreseimiento de
Raúl Carlos Rodríguez de conformidad con lo previsto por los artículos 336 inc. 4°
y 349 inc. 2° del C.P.P.N.
Por su parte, en el tramo de la causa nro. FLP 737/2013/TO2, el Dr. Héctor
Guillermo Vidal en representación de Alberto Julio Candioti se opuso a la
elevación a juicio e instó el sobreseimiento de su asistido en los términos de los
artículos 334 y 336 del C.P.P.N. En tal sentido, solicitó primeramente la
acumulación de la causa con las causas FLP Nº 373/2011 y FLP 605/2010 por
considerar que el Ministerio Público Fiscal efectuó requerimientos de elevación a
juicio en relación a las tres causas en las que se encuentra imputado su defendido,
en violación a las reglas concursales de los artículos 54 y 55 del C.P., dando lugar a
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FLP 737/2013/TO1
una virtual e irreal imputación dividida en tres partes cuando, a su criterio, debiera
ser solo una.
Por otra parte, postuló la nulidad de la declaración indagatoria, en tanto no
habría expuesto de modo adecuado los hechos de la imputación, y por no
producirse prueba de descargo. Asimismo, cuestionó el dictamen fiscal por
considerar que se requirió la elevación a juicio sin existir prueba de los hechos y
por haberse producido en base a meras enunciaciones genéricas, abstractas y
dogmáticas.
Por otra parte, el letrado sostuvo que se lo imputaba a Candioti por
estructuras funcionales que no tenían relación con los hechos de la causa, en
cuanto a la determinación de una supuesta autoría o participación en los delitos
enunciados en la calificación legal, cuestionó la aplicación de la teoría de Roxin y
postuló la inocencia de su asistido, solicitando su sobreseimiento.
Ahora bien, en la causa nro. FLP 605/2010/TO1, la Defensoría Pública
Oficial,‖representada‖en‖tal‖instancia‖por‖la‖defensora‖p blica‖oficial‖“ad‖hoc”,‖Dra.‖
Yanina Franchiotti, en oportunidad de contestar la vista conferida sostuvo que, en
los términos del artículo 349 C.P.P.N., se oponía a la elevación a juicio de las
actuaciones, e instó el sobreseimiento de sus asistidos Rodolfo Aníbal Campos,
Miguel Osvaldo Etchecolatz, Jorge Antonio Bergés, Miguel Ángel Amigo, Jorge
Héctor Di Pasquale, Roberto Armando Balmaceda, Ricardo Armando Fernández,
Gustavo Adolfo Cacivio, Emilio Alberto Herrero Anzorena, Anselmo Palavezzati,
Carlos María Romero Pavón, Juan María Torino y Antonio Herminio Simón (fs.
9.046/9.070 y fs. 9.084/9.103).
La defensora planteó, en primer término, la prescripción de la acción penal
correspondiente a los hechos que se les imputara a sus asistidos.
Por otra parte, la Dra. Franchiotti expresó que se le atribuyó a sus asistidos
la responsabilidad penal sólo por el cargo que ocupaba cada uno de ellos, lo que
implica la aplicación de un criterio estrictamente formal objetivo.
Finalmente, planteó la nulidad de los requerimientos de elevación a juicio
formulados por el Ministerio Público Fiscal y por las partes querellantes, señalando
que los mismos afectan el principio de congruencia, en cuanto se han propiciado
105
calificaciones legales distintas a las que se venían sosteniendo durante todo el
proceso.
En cuanto al tramo correspondiente a la causa nro. FLP 605/2010/TO2, el
Defensor Público Oficial, Dr. Gastón Ezequiel Barreiro, contestó la vista que se le
confiriera en los términos del artículo 349 C.P.P.N., oponiéndose a la elevación a
juicio de las actuaciones, e instando el sobreseimiento de sus asistidos Rodolfo
Aníbal Campos, Miguel Osvaldo Etchecolatz, Jorge Antonio Bergés, Ricardo
Armando Fernández, Gustavo Adolfo Cacivio, Emilio Alberto Herrero Anzorena,
Ricardo Armando Fernández y Anselmo Palavezzati (fs. 10.278/10.297).
Al fundar su petición, el señor Defensor planteó, en primer término, la
prescripción de la acción penal correspondiente a los hechos que se imputan a sus
asistidos, señalando que los mismos afectan el principio de congruencia.
Además, la defensa pública planteó la nulidad de los requerimientos de
elevación a juicio formulados por el Ministerio Público Fiscal y por las partes
querellantes, señalando que tales piezas acusatorias afectan el principio de
congruencia. En esa inteligencia, sostuvo, por un lado, que se incluyen en algunos
de esos requerimientos calificaciones legales distintas respecto de aquellas en las
que se encuadró la conducta de sus asistidos en las resoluciones de mérito. En tal
sentido, indicó que, a las figuras básicas de privación ilegal de la libertad y de
tormentos, se suman agravantes, que respecto de algunos encausados se ha
incorporado la imputación en orden a la figura prevista por el artículo 146 del
código penal, y que se incluye, aunque de manera alternativa, el encuadre de los
hechos dentro de la figura de genocidio.
Finalmente, el señor Defensor Oficial sostuvo que el perjuicio que estas
modificaciones generan en los encausados consiste en que los mismos no pudieron
conocer la verdadera imputación que se les formuló en el momento oportuno, y
ello les quitó la posibilidad de defenderse.
A su turno, el Dr. Edgar Emilio Schiavone se opuso a la clausura de la
instrucción de la causa FLP 605/2010/TO2 (ver fs. 10.233/10.236). Fundó dicha
petición dejando sentado que la imputación efectuada contra su defendido,
Ricardo Luis Von Kyaw, se basaba en atribuirle responsabilidad penal desde un
criterio‖estrictamente‖“formal-objetivo”.
Además, entendió que los requerimientos de elevación a juicio formulados
en autos adolecen de defectos sustanciales que generan la nulidad de los mismos,
dado que carecen de precisión en la conducta reprochada al nombrado.
Poder Judicial de la Nación
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Por otra parte, el Defensor de Von Kyaw planteó que la acción penal se
encuentra extinguida por prescripción, por amnistía -en el entendimiento de que la
Ley 23.492 contiene todos los requisitos de una ley de amnistía dictada por un
gobierno democrático bajo el amparo de la Constitución Nacional (artículo 75 inc.
20)-, y porque no puede ser proseguida por cuanto afecta la garantía de la duración
razonable del proceso legal, dado que los hechos bajo juzgamiento tuvieron tiempo
de ejecución hace más de treinta años.
Respecto de la causa nro. FLP 605/2010/TO3, la defensa de Candioti se
opuso a la elevación a juicio e instó el sobreseimiento de su asistido en los términos
de los artículos 334 y 336 del C.P.P.N. En primer lugar, solicitó la acumulación de
la presente con las causas nro. FLP 373/2011 y FLP 737/2011 por considerar que el
Ministerio Público Fiscal efectuó requerimientos de elevación a juicio en relación a
las tres causas en las que se encuentra imputado su defendido, en violación a las
reglas concursales de los artículos 54 y 55 del C.P., dando lugar a una virtual e
irreal imputación dividida en tres partes cuando, a su criterio, debiera ser solo una.
Por otra parte, postuló la nulidad de la declaración indagatoria, en tanto no
habría expuesto de modo adecuado los hechos de la imputación, y por no
producirse prueba de descargo.
Asimismo, cuestionó el dictamen fiscal por considerar que se requirió la
elevación a juicio sin existir prueba de los hechos y por haberse producido en base
a meras enunciaciones genéricas, abstractas y dogmáticas.
Para culminar su oposición, el defensor Vidal sostuvo que se lo imputaba a
Candioti por estructuras funcionales que no tenían relación con los hechos de la
causa, en cuanto a la determinación de una supuesta autoría o participación en los
delitos enunciados en la calificación legal, cuestionó la aplicación de la teoría de
Roxin y postuló la inocencia de su asistido, solicitando su sobreseimiento.
De otra banda, en la causa nro. FLP 34000189/2009/TO1, la defensa de
Trevisán planteó que la acción penal se encuentra extinguida por prescripción y
por amnistía -según leyes 23.492 y 23.521-.
Por otra parte, cabe subrayar que la defensa pública de Juan Miguel Wolk,
Miguel Osvaldo Etchecolatz y Miguel Ángel Ferreyro, representado en esta
instancia por el Dr. Gastón Ezequiel Barreiro, en oportunidad de contestar la vista
107
conferida en la mentada causa FLP 34000189/2009/TO1, expresó que habiendo
tenido contactos con sus asistidos, de momento, no oponía excepciones, y solicitó
la pronta elevación a juicio de las actuaciones en relación a sus asistidos.
Finalmente, corresponde consignar que en los tramos correspondientes a los
legajos nros. FLP 737/2013/TO3, FLP 605/2010/TO4 y FLP 34000189/2009/TO2, el
defensor público, Dr. Gastón Ezequiel Barreiro a fs. 16.991, 16.700 y 20.583 -
respectivamente-, en representación de sus asistidos Jaime Lamont Smart, Roberto
Armando Balmaceda, Juan Miguel Wolk, Jorge Héctor Di Pasquale, Carlos María
Romero Pavón, Alberto Julio Candioti, Carlos Gustavo Fontana, Guillermo
Domínguez Matheu, Luis Horacio Castillo y Jorge Antonio Bergés, solicitó‖“que‖se‖
tenga presente que, sin otra expresión en esta oportunidad procesal, he informado
a mis defendidos del estado actual del trámite de la causa y de los alcances
previstos‖por‖el‖artículo‖351‖del‖mismo‖texto‖legal”.‖
Finalmente, atañe consignar aquí el auto de clausura de las actuaciones
principales nro. 737/2011/TO1, obrante a fs. 12.762/12.895, como asimismo los
correspondientes a todos los tramos que han conformado el objeto de la presente
causa.
Así, el señor Juez de Primera Instancia en su auto de clausura de la presente
encuesta, nro. 737/2011/TO1, dispuso en lo pertinente:
‚I. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio formulada por las
partes querellantes en autos, de conformidad con lo expuesto en el punto VI.1. de esta
resolución.
II. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y a los pedidos de
sobreseimiento formulados por la Defensoría Pública Oficial en autos, de conformidad con
lo expuesto en el punto VI.2. de esta resolución.
III. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y al pedido de
sobreseimiento formulado por el Dr. Edgard Emilio Schiavone, de conformidad con lo
expuesto en el punto VI.3. de esta resolución.
IV. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y a los pedidos de
sobreseimiento formulado por el Dr. Augusto Nicolás Garrido, de conformidad con lo
expuesto en el punto VI.4. de esta resolución.
V. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y a los pedidos de
sobreseimiento formulados por el Dr. Raúl Alberto Brunotto, de conformidad con lo
expuesto en el punto VI.5. de esta resolución.
VI. DECLARAR CLAUSURADA LA INSTRUCCIÓN y disponer su
ELEVACIÓN A JUICIO respecto de:
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FLP 737/2013/TO1
1. Federico Minicucci -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de homicidio
agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso premeditado de dos o
más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con
violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -según la
descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual con
acceso carnal y sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos
contra las víctimas mencionadas en el punto 1. del apartado III.2.A. de la presente
resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los
incs. 2, y 6, 119, 144 bis inc. 1°, con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.
2. Antonio Herminio Simón -cuyos datos personales completos obran al inicio de
esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de
privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto 8. del apartado III.2.C. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -
artículos 55, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero del Código Penal-.
3. Guillermo Alberto Domínguez Matheu -cuyos datos personales completos obran
al inicio de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los
delitos de homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso
premeditado de dos o más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido
cometida con violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -
según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual
con acceso carnal y sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos
contra las víctimas mencionadas en el punto 9. del apartado III.2.C. de la presente
resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los
incs. 2, y 6, 119, 144 bis inc. 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.
4. Carlos Gustavo Fontana -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación
109
ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, por haber durado más
de un mes en los casos correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado
II.2.B.-, aplicación de tormentos y sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10
años, cometidos contra las víctimas mencionadas en el punto 10. del apartado III.2.C. de la
presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 144 bis inciso 1° con la
agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y
5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.
5. Carlos del Señor Hidalgo Garzón -cuyos datos personales completos obran al
inicio de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos
de homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso
premeditado de dos o más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido
cometida con violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -
según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual
con acceso carnal y sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos
contra las víctimas mencionadas en el punto 11. del apartado III.2.C. de la presente
resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los
incs. 2, y 6, 119, 144 bis inc. 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.
6. Jorge Héctor Di Pasquale -cuyos datos personales completos obran al inicio de
esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de
privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, por haber
durado más de un mes en los casos correspondientes -según la descripción efectuada en el
apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos y sustracción, retención y ocultamiento de menor
de 10 años, cometidos contra las víctimas mencionadas en el punto 3. del apartado III.2.C.
de la presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 144 bis inc. 1° con la
agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y
5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.
7. Carlos María Romero Pavón -cuyos datos personales completos obran al inicio de
esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de
privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, por haber
durado más de un mes en los casos correspondientes -según la descripción efectuada en el
apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual con acceso carnal y sustracción,
retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos contra las víctimas mencionadas
en el punto 7. del apartado III.2.C. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -
artículos 55, 119, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.
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FLP 737/2013/TO1
8. Roberto Armando Balmaceda -cuyos datos personales completos obran al inicio de
esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de
privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, por haber
durado más de un mes en los casos correspondientes -según la descripción efectuada en el
apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos y sustracción, retención y ocultamiento de menor
de 10 años, cometidos contra las víctimas mencionadas en el punto 2. del apartado III.2.C.
de la presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 144 bis inciso 1° con la
agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y
5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.
9. Emilio Alberto Herrero Anzorena -cuyos datos personales completos obran al
inicio de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos
de privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, por haber
durado más de un mes en los casos correspondientes -según la descripción efectuada en el
apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual con acceso carnal y sustracción,
retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos contra las víctimas mencionadas
en el punto 5. del apartado III.2.C. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -
artículos 55, 119, 144 bis inc. 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.
10. Gustavo Adolfo Cacivio -cuyos datos personales completos obran al inicio de
esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de
homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso
premeditado de dos o más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido
cometida con violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -
según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual
con acceso carnal y sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos
contra las víctimas mencionadas en el punto 12. del apartado III.2.C. de la presente
resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los
incisos 2 y 6, 119, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.
11. Ricardo Armando Fernández -cuyos datos personales completos obran al inicio
de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de
homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso
111
premeditado de dos o más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido
cometida con violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -
según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual
con acceso carnal y sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos
contra las víctimas mencionadas en el punto 4. del apartado III.2.C. de la presente
resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los
incs. 2 y 6, 119, 144 bis inc. 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.
12. Anselmo Pedro Palavezati -cuyos datos personales completos obran al inicio de
esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de
homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso
premeditado de dos o más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido
cometida con violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -
según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual
con acceso carnal y sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos
contra las víctimas mencionadas en el punto 6. del apartado III.2.C. de la presente
resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los
incisos 2 y 6, 119, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, 144 tercero y 146 del código penal-.
13. Miguel Ángel Amigo -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos homicidio
agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso premeditado de dos o
más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con
violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -según la
descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, y sustracción,
retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos contra las víctimas mencionadas
en el punto 1. del apartado III.2.C. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -
artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los incisos 2 y 6, 144 bis inciso 1° con la
agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y
5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.
14. Ricardo Luis Von Kyaw -cuyos datos personales completos obran al inicio de
esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de
homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso
premeditado de dos o más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido
cometida con violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -
según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual
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con acceso carnal y sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos
contra las víctimas mencionadas en el punto 13. del apartado III.2.C. de la presente
resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los
incisos 2 y 6, 119, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.
15. Jaime Lamont Smart -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de homicidio
agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso premeditado de dos o
más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con
violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -según la
descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos y abuso sexual con
acceso carnal, cometidos contra las víctimas mencionadas en el apartado III.2.E. de la
presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes
previstas en los incisos 2 y 6, 119, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5°, y 144 tercero del Código
Penal-.
16. Juan María Torino -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de homicidio
agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso premeditado de dos o
más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con
violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -según la
descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual con
acceso carnal y sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos
contra las víctimas mencionadas en el apartado III.2.E. de la presente resolución, todos ellos
en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los incisos 2 y 6, 119, 144
bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto
remite a los incisos 1° y 5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.
17. Miguel Osvaldo Etchecolatz -cuyos datos personales completos obran al inicio
de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de
homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso
premeditado de dos o más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido
cometida con violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -
113
según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos y abuso
sexual con acceso carnal, cometidos contra las víctimas mencionadas en el punto 1. del
apartado III.2.D. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con
las agravantes previstas en los incisos 2 y 6, 119, 144 bis inciso 1° con la agravante
prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, y 144
tercero del Código Penal-.
18. Enrique Augusto Barre -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación
ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, por haber durado más
de un mes en los casos correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado
II.2.B.-, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el punto
2. del apartado III.2.D. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55,
144 bis inc. 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto
remite a los incs. 1° y 5°, y 144 tercero del Código Penal-.
19. Jorge Antonio Bergés -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor de los delitos de homicidio agravado
por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso premeditado de dos o más
personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, por
haber durado más de un mes en los casos correspondientes -según la descripción efectuada
en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos y abuso sexual con acceso carnal, cometidos
contra las víctimas mencionadas en el punto 3. del apartado III.2.D. de la presente
resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los
incisos 2 y 6, 119, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, y 144 tercero del Código Penal-.
VII. Decretar el SOBRESEIMIENTO de los imputados que a continuación se
mencionan, en relación a los casos que respectivamente se indicarán:
A. Federico Minicucci, por la privación ilegal de la libertad y aplicación de
tormentos que sufrieran Miguel Ángel Río Casas y Héctor Pérez, y por la sustracción,
retención y ocultamiento de Teresa Mariana Laborde Calvo, de conformidad con lo expuesto
punto 1. del apartado III.2.A. de la presente resolución.
B. Miguel Ángel Amigo, por la privación ilegal de la libertad y aplicación de
tormentos que sufrieran Liliana Élida Galetti, Juan Carlos Ledesma, Luis Guillermo Taub,
Benjamín Froim Taub y Héctor Pérez, de conformidad con lo expuesto en el punto 1. del
apartado III.2.C. de la presente resolución.
C. Ricardo Armando Fernández, por la privación ilegal de la libertad y aplicación de
tormentos que sufriera Héctor Pérez, y por la sustracción, retención y ocultamiento de
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Teresa Mariana Laborde Calvo, de conformidad con lo expuesto punto 4. del apartado
III.2.C. de la presente resolución.
D. Anselmo Pedro Palavezati, por la privación ilegal de la libertad y aplicación de
tormentos que sufriera Héctor Pérez, y por la sustracción, retención y ocultamiento de
Teresa Mariana Laborde Calvo, de conformidad con lo expuesto en el punto 6. del apartado
III.2.C. de la presente resolución.
E. Juan María Torino, por la privación ilegal de la libertad y aplicación de
tormentos que sufriera Héctor Pérez, y por la sustracción, retención y ocultamiento de
Teresa Mariana Laborde Calvo, de conformidad con lo expuesto en el apartado III.2.E. de la
presente resolución.
F. Carlos del Señor Hidalgo Garzón, por la sustracción, retención y ocultamiento de
Teresa Mariana Laborde Calvo, de conformidad con lo expuesto en el punto 11. del
apartado III.2.C. de la presente resolución.
G. Roberto Armando Balmaceda, por la privación ilegal de la libertad y aplicación de
tormentos que sufrieran Liliana Élida Galetti y Juan Carlos Ledesma, de conformidad con
lo expuesto en el punto 2. del apartado III.2.C. de la presente resolución.
H. Jorge Héctor Di Pasquale, por la privación ilegal de la libertad y aplicación de
tormentos que sufrieran Liliana Élida Galetti y Juan Carlos Ledesma, de conformidad con
lo expuesto en el punto 3. del apartado III.2.C. de la presente resolución.
I. Guillermo Alberto Domínguez Matheu, por la privación ilegal de la libertad y
aplicación de tormentos que sufriera Héctor Pérez, de conformidad con lo expuesto punto 9.
del apartado III.2.C. de la presente resolución.
J. Carlos Gustavo Fontana, por la privación ilegal de la libertad y aplicación de
tormentos que sufriera Héctor Pérez, de conformidad con lo expuesto punto 10. del
apartado III.2.C. de la presente resolución.
K. Gustavo Adolfo Cacivio, por la privación ilegal de la libertad y aplicación de
tormentos que sufriera Héctor Pérez, y por la sustracción, retención y ocultamiento de
Teresa Mariana Laborde Calvo, de conformidad con lo expuesto punto 12. del apartado
III.2.C. de la presente resolución.
L. Emilio Alberto Herrero Anzorena, por la privación ilegal de la libertad y
aplicación de tormentos que sufrieran Moyano, Alfredo; Artigas Nilo, María Asunción;
Cardozo, Juan Félix; Goycoechea Camacho, Gustavo Alejandro orelli Catt{neo, Ra l
115
Edgardo osco Mu oz, Alfredo ernando ’El a Pallares, Julio C sar Elia Casco,
Carlos (hijo de Yolanda Iris Casco Ghelpi); Corsch Laviña, Alberto; González, Rodolfo;
Chamorro, Rafael; Iramain, Héctor Ricardo; Gribo, Graciela María; Kohn, Claudia;
Szajnbaum, Saúl Jaime; Chamorro, Adriana; Corro, Eduardo Otilio; Barrientos de
Carneiro, Carolina; Carneiro Da Fontoura Guiarte, Juvelino Andrés; Laporta, María Rosa;
Grinspon de Logares, Mónica Sofía; Logares, Claudio Ernesto; Barreda, Diego; Nanni,
Rodolfo Francisco; Tiscornia, Rodolfo; Moyano Artigas, María Victoria (hija de María
Asunción Artigas Nilo) y Rodr guez, Carlos, y por la sustracción, retención y ocultamiento
de Elia Casco, Carlos hijo de Yolanda Iris Casco Ghelpi Moyano Artigas, Mar a
Victoria (hija de María Asunción Artigas Nilo), de conformidad con lo expuesto punto 5.
del apartado III.2.C. de la presente resolución.
VIII. Efectuar las notificaciones pertinentes, y formar el correspondiente incidente,
el cual deberá ser elevado con los incidentes, anexos y efectos al Tribunal correspondiente.
IX. DISPONER que, a partir de la efectiva elevación del incidente indicado, los
procesados mencionados en el punto III de esta parte dispositiva, queden anotados a
disposición del Tribunal interviniente.
X. Hacer saber de lo resuelto, al cumplir con la elevación dispuesta a la Sala I de la
Excma. Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, a la Sala I de la Cámara Federal de
Casación Penal, a las unidades carcelarias en las que se encuentran alojados los detenidos y
al Registro Nacional de Reincidencia.
XI. Reg strese, notif quese y c mplase.‛
Asimismo, a fs. 7283/7456 de las actuaciones acumuladas nro. FLP
91003399/2012/TO1, se encuentra incorporado el auto de clausura, que en lo
pertinente, el juez de primera instancia dispuso:
‚I NO HACER LUGAR a la oposición a la elevación a juicio formulada por los
querellantes Inti Nahuel Pérez Aznar (fs. 6457/6568); Emanuel Lovelli, Germán Kexel y
Colleen Wendy Torre, por la Asociación Abuelas Plaza de Mayo (fs. 6688/6731); Nilda
Eloy por la Asociación de Ex Desaparecidos – Detenidos, Graciela Rosemblum por la Liga
Argentina por los erechos del Hom re fs. 67 68 Carlos El a Casco con el
patrocinio del Dr. Lovelli (fs. 6822/6872); María Graciela Borelli Cattaneo (fs.
6874/6972).-
II) NO HACER LUGAR al planteo de nulidad de los requerimientos de elevación a
juicio, a la oposición a la elevación a juicio y excepciones planteadas a fs. 7183/7209 por el
Dr. Olmedo Barrios en defensa de Ibérico Manuel Saint Jean.-
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FLP 737/2013/TO1
III) NO HACER LUGAR al planteo de oposición a la elevación a juicio y
sobreseimiento respecto de Raúl Carlos Rodríguez interpuesto por su Defensora Oficial,
Dra. María Inés Espineta a fs. 7301/7307.-
IV) DECLARAR CLAUSURADA la instrucción en la presente causa N° 26,
caratulada ‘Averiguación esaparición orzada de Personas Pozo de anfield ’ y, en
consecuencia, disponer su elevación a juicio respecto de Raúl Carlos RODRÍGUEZ; Juan
Miguel WOLK; Miguel Osvaldo ETCHECOLATZ; Ibérico Manuel SAINT JEAN; Jaime
Lamont SMART; Rodolfo Aníbal Campos; Jorge Antonio BERGÉS, cuyos datos personales
obran al inicio de esta resolución.-
V) DECLARAR LA PRESCRIPCION de la acción penal en autos, respecto de
Ignacio Oscar García, en virtud del fallecimiento del mismo (Cfr. II - IMPUTADOS – pto.
7) y, en consecuencia, SOBRESEER al nombrado (Artículo 59 inc. 1° del Código Penal y
artículo 336 inc. 1° del C.P.P.N.)-), cuyos demás datos personales obran en autos.-
VI) PROCÉDASE a la formación de una causa por separado conforme lo dispuesto
oportunamente en el último párrafo de fs. 5704 del cuerpo 29 a fin de resolver la situación
procesal de los restantes imputados existentes en estas actuaciones.-
VII) ELEVAR la presente causa con sus incidentes, anexos y demás efectos al
Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de La Plata, mediante nota que a esos efectos
extenderá el Actuario y disponer que los procesados, queden anotados a disposición de ese
órgano judicial.-
VI) Regístrese, notifíquese y cúmplase.
De seguido, el juez instructor dispuso una aclaratoria FLP
91003399/2012/TO1 en el marco de la presente encuesta, en la cual resolvió:
1.- Declarar clausurada de instrucción de la presente causa no 26, caratulada
"Averiguación Desaparición Forzada de Personas (Pozo de Banfield)", disponiendo su
inmediata elevación a juicio respecto de Jorge Antonio Bergés, cuyos demás datos
personales obran en autos, en relación a los casos que se han indicado en el apartado IV de
esta resolución.- V.- Remitir las partes de la causa que oportunamente habían sido
devueltas, al Tribunal Oral en lo Criminal Federal No 1 de esta ciudad.- Regístrese,
notifíquese y cúmplase.-‛
117
Asimismo, a fs. 9201/9305 de las actuaciones acumuladas nro. FLP
605/2010/TO1, se encuentra incorporado el auto de clausura, que en lo pertinente,
el juez de primera instancia dispuso:
‚I NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio formulada por las
partes querellantes en autos, de conformidad con lo expuesto en el punto VII. a) de esta
resolución.
II) NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y al pedido de
sobreseimiento formulado por la Defensoría Pública Oficial, de conformidad con lo expuesto
en el punto VII.b) de esta resolución.
III) DECLARAR CLAUSURADA LA INSTRUCCIÓN y disponer su elevación a
juicio respecto de:
A) Miguel Ángel Amigo -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación
ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto a) del apartado IV.b.1 de la presente resolución, todos ellos en concurso real -
artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo
de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del
mismo cuerpo normativo-.
B) Roberto Armando Balmaceda -cuyos datos personales completos obran al inicio
de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de
privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto b) del apartado IV.b.1 de la presente resolución, todos ellos en concurso real -
artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo
de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del
mismo cuerpo normativo-.
C) Jorge Antonio Bergés -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, part cipe necesario de los delitos de
privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto a) del apartado IV.b.3 de la presente resolución, todos ellos en concurso real -
artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo
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FLP 737/2013/TO1
de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del
mismo cuerpo normativo-.
D) Gustavo Adolfo Cacivio -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación
ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto c), último párrafo, del apartado IV.b.1 de la presente resolución, todos ellos en
concurso real -artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el
último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero
y 55 del mismo cuerpo normativo-.
E) Rodolfo Aníbal Campos -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación
ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto b) del apartado IV.b.3 de la presente resolución, todos ellos en concurso real -
artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo
de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del
mismo cuerpo normativo-.
F) Jorge Héctor Di Pasquale -cuyos datos personales completos obran al inicio de
esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de
privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto d), último párrafo, del apartado IV.b.1 de la presente resolución, todos ellos en
concurso real -artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el
último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero
y 55 del mismo cuerpo normativo-.
G) Eduardo Samuel De Lío -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación
ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
119
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto b del apartado IV.b.2 de la presente resolución, todos ellos en concurso real - artículos
144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del mismo cuerpo
normativo-.
H) Miguel Osvaldo Etchecolatz -cuyos datos personales completos obran al inicio de
esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de
privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto a) del apartado IV.b.2 de la presente resolución, todos ellos en concurso real -
artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo
de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5° artículos 144 tercero y 55 del mismo
cuerpo normativo-.
K) Emilio Alberto Herrero Anzorena -cuyos datos personales completos obran al
inicio de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos
de privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los
casos correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber
durado más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas
mencionadas en el punto f) del apartado IV.b.1 de la presente resolución, todos ellos en
concurso real -artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el
último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero
y 55 del mismo cuerpo normativo-.
L) Anselmo Pedro Palavezzati -cuyos datos personales completos obran al inicio de
esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de
privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto g del apartado IV.b.1 de la presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos
144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del mismo cuerpo
normativo-.
M) Carlos María Romero Pavón -cuyos datos personales completos obran al inicio
de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de
privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
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correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto h) del apartado IV.b.1 de la presente resolución, todos ellos en concurso real -
artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo
de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del
mismo cuerpo normativo-.
N) Jaime Lamont Smart -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación
ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto d) del apartado IV.b.3 de la presente resolución, todos ellos en concurso real -
artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo
de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del
mismo cuerpo normativo-
Ñ) Antonio Simón -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación
ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)-por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto i) del apartado IV.b.1 de la presente resolución, todos ellos en concurso real -
artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo
de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del
mismo cuerpo normativo-.
IV) Efectuar las notificaciones pertinentes, y una vez cumplidas las mismas, formar
el correspondiente incidente, el cual deberá ser elevado con los incidentes, anexos y efectos
que corresponda al Tribunal que resulte desinsaculado.
V) DISPONER que, a partir de la efectiva elevación del incidente indicado, los
procesados mencionados en el punto III de esta parte dispositiva, queden anotados a
disposición del Tribunal que resulte desinsaculado, dejando sentada la salvedad expuesta en
el último párrafo del apartado VIII de esta resolución.
121
VI) Hacer saber de lo resuelto a la Sala III de la Excma. Cámara Federal de
Apelaciones de La Plata, a la Sala I de la Cámara Nacional de Casación y a las Unidades
Carcelarias en las que se encuentran alojados los detenidos.
VII) Regístrese, notifíquese y cúmplase.-‛
En lo que respecta al tramo FLP 605/2010/TO2, a fs. 10.450/10.547 se
encuentra incorporado el auto de clausura, en el cual el juez de primera instancia
dispuso en lo pertinente:
‚I. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio formulada por las
partes querellantes en autos, de conformidad con lo expuesto en el punto VI.1. de esta
resolución.
II. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y al pedido de
sobreseimiento formulado por la Defensoría Pública Oficial, de conformidad con lo expuesto
en el punto VI.2. de esta resolución.
III. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y al pedido de
sobreseimiento formulado por el Dr. Edgardo Emilio Schiavone, de conformidad con lo
expuesto en el punto VI.3. de esta resolución.
IV. DECLARAR CLAUSURADA LA INSTRUCCIÓN y disponer su elevación a
juicio respecto de:
1. Ricardo Luis Von Kyaw -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación
ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos descriptos
en el apartado II.2.B., por haber durado más de un mes, y aplicación de tormentos,
cometidos contra las víctimas mencionadas en el punto 5. del apartado III.2.A. de la
presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos 144 bis inciso 1° del Código
Penal, con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a
los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del mismo cuerpo normativo-.
2. Jorge Antonio Bergés -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, part cipe necesario de los delitos de
privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto 3. del apartado III.2.B. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -
artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo
de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del
mismo cuerpo normativo-.
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FLP 737/2013/TO1
3. Gustavo Adolfo Cacivio -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación
ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto 1., último párrafo, del apartado III.2.A. de la presente resolución, todos ellos en
concurso real -artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el
último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero
y 55 del mismo cuerpo normativo-.
4. Rodolfo Aníbal Campos -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación
ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto 1. del apartado III.2.B. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -
artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo
de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del
mismo cuerpo normativo-.
5. Miguel Osvaldo Etchecolatz -cuyos datos personales completos obran al inicio de
esta resolución- quien es considerado, ‚prima facie‛, coautor mediato de los delitos de
privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto 2., último párrafo, del apartado III.2.B. de la presente resolución, todos ellos en
concurso real -artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el
último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero
y 55 del mismo cuerpo normativo-.
6. Ricardo Armando Fernández -cuyos datos personales completos obran al inicio de
esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de
privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
123
punto 2. del apartado III.2.A. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -
artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo
de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del
mismo cuerpo normativo-.
7. Emilio Alberto Herrero Anzorena -cuyos datos personales completos obran al
inicio de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos
de privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los
casos correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber
durado más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas
mencionadas en el punto 3. del apartado III.2.A. de la presente resolución, todos ellos en
concurso real -artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el
último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero
y 55 del mismo cuerpo normativo-.
8. Anselmo Pedro Palavezzati -cuyos datos personales completos obran al inicio de
esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de
privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto 4. del apartado III.A.4. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -
artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo
de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del
mismo cuerpo normativo-.
9. Jaime Lamont Smart -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación
ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
apartado III.2.C. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos 144 bis
inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo,
en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del mismo cuerpo
normativo-
V. Efectuar las notificaciones pertinentes, y formar el correspondiente incidente, el
cual deberá ser elevado con los incidentes, anexos y efectos que corresponda al Tribunal
desinsaculado.
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1
VI. DISPONER que, a partir de la efectiva elevación del incidente indicado, los
procesados mencionados en el punto IV. de esta parte dispositiva, queden anotados a
disposición del Tribunal Oral Nº 1 de esta ciudad.
VII. Hacer saber de lo resuelto a la Sala III de la Excma. Cámara Federal de
Apelaciones de La Plata, a la Sala I de la Cámara Nacional de Casación y a las Unidades
Carcelarias en las que se encuentran alojados los detenidos.
VIII. Regístrese, notifíquese y cúmplase.-‛
Así, en causa nro. FLP 34000189/2009/TO1, se encuentra incorporado el auto
de clausura mediante el cual, el juez de primera instancia dispuso:
‚I. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y al pedido de
sobreseimiento formulado por el Dr. Insanti, de conformidad con lo expuesto en el punto
VI.1. de esta resolución.
II. DECLARAR CLAUSURADA LA INSTRUCCIÓN y disponer su
ELEVACIÓN A JUICIO respecto de:
1. BRUNO TREVISAN -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación
ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto 3. del apartado III.2.C. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -
artículos 55, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículo 144 tercero del Código Penal-.
2. RÓMULO JORGE FERRANTI -cuyos datos personales completos obran al
inicio de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos
de privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los
casos correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber
durado más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas
mencionadas en el punto 4. del apartado III.2.C. de la presente resolución, todos ellos en
concurso real -artículos 55, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo
de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículo 144 tercero del Código
Penal-.
125
3. MIGUEL ÁNGEL FERREYRO -cuyos datos personales completos obran al
inicio de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor de los delitos de
privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado
más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el
punto 5. del apartado III.2.C. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -
artículos 55, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículo 144 tercero del Código Penal-.
4. JUAN MIGUEL WOLK -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta
resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de homicidio
agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso premeditado de dos o
más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con
violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -según la
descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, cometidos contra las
víctimas mencionadas en el punto 3. del apartado III.2.C. de la presente resolución, todos
ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los incisos 2 y 6, 144
bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto
remite a los incisos 1° y 5°, y 144 tercero del Código Penal-.
5. MIGUEL OSVALDO ETCHECOLATZ -cuyos datos personales completos
obran al inicio de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de
los delitos de homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el
concurso premeditado de dos o más personas, privación ilegal de la libertad agravada por
haber sido cometida con violencia, por haber durado más de un mes en los casos
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de
tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el punto 2. del apartado III.2.C.
de la presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes
previstas en los incisos 2 y 6, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, y 144 tercero del Código
Penal-.
6. JAIME LAMONT SMART -cuyos datos personales completos obran al inicio de
esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de
homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso
premeditado de dos o más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido
cometida con violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -
según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, cometidos
contra las víctimas mencionadas en el punto 1. del apartado III.2.C. de la presente
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resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los
incisos 2 y 6, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, y 144 tercero del Código Penal.
III. Efectuar las notificaciones pertinentes, formar el correspondiente incidente con
copias de la presente causa y elevar el mismo con los incidentes, anexos y efectos que
correspondan al Tribunal Oral en lo Criminal Federal de La Plata, que sea desinsaculado.
IV. DISPONER que, a partir de la efectiva elevación del incidente indicado, los
imputados mencionados en el punto II de esta parte dispositiva, queden anotados a
disposición del mencionado Tribunal.
V. Hacer saber de lo resuelto al cumplir con la elevación dispuesta a la Sala I de la
Excma. Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, a la Sala IV de la Cámara Federal de
Casación, a las unidades carcelarias en las que se encuentran alojados los detenidos, al
Registro Nacional de Reincidencia, a la Oficina de Delegados Judiciales de la Excma.
Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal y al Programa de
Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica de la Dirección Nacional de
Readaptación Social del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.
VI. Reg strese, notif quese y c mplase.‛
En causa nro. FLP 737/2013/TO2, el juez instructor dispuso en lo pertinente:
‚I. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio formulada por las
partes querellantes, de conformidad con lo expuesto en el punto VI.1. de esta resolución.
II. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y al pedido de
sobreseimiento formulado por el Dr. Hernán Guillermo Vidal de acuerdo con lo expuesto en
el punto VI.2. de esta resolución.
III. DECLARAR CLAUSURADA LA INSTRUCCIÓN y disponer su
ELEVACIÓN A JUICIO respecto de Alberto Julio Candioti -cuyos datos personales
completos obran al inicio de esta resolución- por considerarlo prima facie, coautor mediato
penalmente responsable de los delitos de privación ilegal de la libertad (por el periodo
durante el cual el imputado prestara tareas en Destacamento de Inteligencia 101 del
Ejército) y aplicación de tormentos que sufrieran las víctimas mencionadas en el apartado
II.2.B. de esta resolución, así como también la sustracción, retención y ocultamiento de
María Victoria Moyano Artigas, todos en concurso real, previstos y reprimidos en los
artículos 45, 55, 144 bis último párrafo -según ley 14.616- en función de los incisos 1° y 5°
127
del artículo 142 -según ley 20.642-, 144 ter -según ley 14.616- y 146 del Código Penal, 306
y 312 del C.P.P.N.
IV. Efectuar las notificaciones pertinentes, y formar el correspondiente incidente, el
cual deberá ser elevado junto con demás incidentes, anexos y efectos al Tribunal
correspondiente.
V. DISPONER que, a partir de la efectiva elevación del incidente indicado, el
imputado quede anotado a disposición del Tribunal interviniente.
VI. Hacer saber de lo resuelto al cumplir con la elevación dispuesta a: la Sala I de la
Excma. Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, a la Sala I de la Cámara Federal de
Casación Penal, y al Registro Nacional de Reincidencia.
VII. Regístrese, notifíquese y cúmplase.-‛
En lo que respecta al tramo FLP 605/2010/TO3, a fs. 11.517/11.578 se
encuentra incorporado el auto de clausura, en el cual el juez de primera instancia
dispuso en lo pertinente:
‚I. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio formulada por las
partes querellantes en autos, de conformidad con lo expuesto en el punto VI.1. de esta
resolución.
II. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y al pedido de
sobreseimiento formulado por el Dr. Hernán Guillermo Vidal de acuerdo con lo expuesto en
el punto VI.2. de esta resolución.
III. DECLARAR CLAUSURADA LA INSTRUCCIÓN y disponer su
ELEVACIÓN A JUICIO respecto de Alberto Julio Candioti -cuyos datos personales
completos obran al inicio de esta resolución- por considerarlo prima facie, coautor mediato
penalmente responsable de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada en
concurso real con aplicación de tormentos que sufrieron las víctimas mencionadas en el
punto II.2.B del presente auto, previstos y reprimidos por los artículos 45, 55, 144 bis in
fine –según ley 14.616- en función de los incisos 1° y 5° del artículo 142 –según ley
20.642- y 144 ter –según ley 14.616- del Código Penal y artículos 306 y 312 del Código
Procesal Penal de la Nación
IV. Efectuar las notificaciones pertinentes, y formar el correspondiente incidente, el
cual deberá ser elevado junto con demás incidentes, anexos y efectos al Tribunal
correspondiente.
V. DISPONER que, a partir de la efectiva elevación del incidente indicado, el
imputado quede anotado a disposición del Tribunal interviniente.
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FLP 737/2013/TO1
VI. Hacer saber de lo resuelto al cumplir con la elevación dispuesta a la Sala III de la
Excma. Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, a la Sala I de la Cámara Federal de
Casación Penal y al Registro Nacional de Reincidencia.
VII. Reg strese, notif quese y c mplase.‛
A su vez, en causa nro. FLP 373/2011/TO3, a fs. 13.927/13.982, se encuentra
incorporado el auto de clausura, en el cual el juez de primera instancia dispuso en
lo pertinente:
‚I. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y al pedido de
sobreseimiento formulado por el Dr. Hernán Guillermo Vidal, de conformidad con lo
expuesto en el punto VI .l. de esta resolución.
II. DECLARAR CLAUSURADA LA INSTRUCCIÓN, disponer su ELEVACIÓN
A JUICIO respecto de Alberto Julio Candioti -cuyos datos personales completos obran al
inicio de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos
de privación ilegal de la libertad agravado por haber sido cometida con violencia, por haber
durado más de un mes en los casos correspondientes -según la descripción efectuada en el
apartado II.2.B.- y aplicación de tormentos, cometidos contra las victimas mencionadas en
el punto l. del apartado III . 2 .C. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -
artículos 55, 144 bis inc. 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo,
en cuanto remite a los incs. 1° y 5 °, y 144 tercero del Código Penal-.
III. Efectuar las notificaciones pertinentes, y formar el correspondiente incidente con
copias de la presente causa -con los alcances indicados en el punto VI· de esta resolución-, y
elevar el mismo con los incidentes, anexos y efectos que corresponda al Tribunal Oral en lo
Criminal Federal Nº 1 de La Plata.
IV. DISPONER que, a partir de la efectiva elevación del incidente indicado, el
imputado mencionado en el punto II de esta parte dispositiva, quede anotado a disposición
del mencionado Tribunal.
V. Hacer saber de lo resuelto al cumplir con la elevación dispuesta a la Sala I de la
Excma. Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, a la Sala II de la Cámara Federal de
Casación Penal y al Registro Nacional de Reincidencia.
VIII. Reg strese, notif quese y of ciese.‛
129
Por otra parte, en el tramo correspondiente a la causa nro. FLP
737/2013/TO4, el 24 de noviembre de 2022, el juez de instrucción dispuso en lo
pertinente:
‚Por recibido, incorpórese el escrito remitido por la Defensa Oficial en
representación de Jaime Lamont Smart, Roberto Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di
Pasquale, Juan Miguel Wolk, Carlos María Romero Pavón, Alberto Julio Candioti, Carlos
Gustavo Fontana, Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Jorge Antonio Bergés y Luis
Horacio Castillo –fs. 16.991-, y téngase por contestado el traslado conferido oportunamente
en los términos del artículo 349 del C.P.P.N.. Atento a que en el escrito referido la Defensa
Oficial solicitó ‘se tenga presente que, sin otra expresión en esta oportunidad procesal, he
informado a mis defendidos del estado actual del trámite de la causa y de los alcances
previstos por el art culo 5 del mismo texto legal’ –fs. 16.991-, y habiendo requerido tanto
el Ministerio Público Fiscal –fs. 16.649/16.746- como las respectivas partes querellantes -fs.
16.758/16.851, 16.853/16.879, 16.882/16.896, 16.897/16.941, 16.945/16.991 y
16.992/17.082 - la elevación parcial del presente sumario, téngase por clausurada la
instrucción –artículo 353 del C.P.P.N.- y elévense a juicio las presentes actuaciones
respecto de Horacio Luis Castillo, Jaime Lamont Smart, Alberto Julio Candioti, Juan
Miguel Wolk, Roberto Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di Pasquale, Carlos María
Romero Pavón, Carlos Gustavo Fontana, Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Federico
Minicucci, Enrique Augusto Barre y Jorge Antonio Bergés, conforme a los hechos
oportunamente descritos y calificados en la resolución dictada el pasado 12 de abril del
corriente en el marco de las presentes actuaciones –fs. 16.215/16.355-, que fue confirmada
por la Alzada el pasado 28 de septiembre del corriente –fs. 16.992/17.023- en el marco del
incidente LP 7 7 0 98. Notif quese.‛
Además, el 24 de noviembre de 2022, en oportunidad de decretar la clausura
y elevación de la causa nro. FLP 34000189/2009/TO2, el magistrado instructor en lo
pertinente dispuso:
‚Por reci ido, incorpórese el escrito remitido por la efensa Oficial en
representación de Jaime Lamont Smart, Roberto Armando Balmaceda, Alberto Julio
Candioti, Juan Miguel Wolk, Carlos María Romero Pavón, Carlos Gustavo Fontana,
Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Jorge Héctor Di Pasquale y Luis Horacio Castillo –
Fs. 20.583-, y téngase por contestado el traslado conferido oportunamente en los términos
del artículo 349 del C.P.P.N.. Atento a que en el escrito referido la Defensa Oficial solicitó
‘se tenga presente que, sin otra expresión en esta oportunidad procesal, he informado a mis
defendidos del estado actual del trámite de la causa y de los alcances previstos por el
art culo 5 del mismo texto legal’ –Fs. 20.583- y habiendo requerido tanto el Ministerio
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FLP 737/2013/TO1
Público Fiscal –fs. 19951/20024- como las respectivas partes querellantes -fs. 20042/20050,
20051/20129, 20130/20171, 20172/20212, 20213/20289 y 20414/20537- la elevación
parcial del presente sumario, téngase por clausurada la instrucción –artículo 353 del
C.P.P.N. y elévense a juicio las presentes actuaciones respecto de Jaime Lamont Smart,
Roberto Armando Balmaceda, Alberto Julio Candioti, Juan Miguel Wolk, Carlos María
Romero Pavón, Carlos Gustavo Fontana, Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Jorge
Héctor Di Pasquale, Luis Horacio Castillo y Federico Minicucci, conforme a los hechos
oportunamente descritos y calificados en la resolución dictada el pasado 12 de abril del
corriente en el marco de las presentes actuaciones –fs. 19.491/19.611-, que fue confirmada
por la Alzada el pasado 28 de septiembre del corriente – fs. 1..195/1.222- en el marco del
incidente FLP 34000189/2009/48. Por otro lado, teniendo en cuenta lo indicado por la
Asociación Abuelas de Plaza de Mayo a fs. 20042/20050, hágase saber a las partes
intervinientes que un error material hizo que se consigne en la resolución de fs.
19.491/19.611 el caso de Diana Wlichky como si se tratara de Diana Martínez de Wlichy,
confundiendo su apellido con el de su compañero, Guillermo Alfredo Martínez, debiendo
quedar subsanado dicho error con esta aclaración (artículo 126 C.P.P.N.). Notif quese.‛
Finalmente, el juez instructor, el 5 de abril de 2023 en causa nro. FLP
605/2010/TO4, en lo pertinente dispuso:
‚Por reci ido, incorpórese el escrito remitido por la efensa Oficial en
representación de Jaime Lamont Smart, Roberto Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di
Pasquale, Carlos María Romero Pavón, Alberto Julio Candioti, Carlos Gustavo Fontana,
Guillermo Domínguez Matheu y Jorge Antonio Bergés -Fs. 16.700-, y téngase por
contestado el traslado conferido oportunamente en los términos del artículo 349 del
C.P.P.N.. Atento a que en el escrito referido la efensa Oficial solicitó ‘se tenga presente
que, sin otra expresión en esta oportunidad procesal, he informado a mis defendidos del
estado actual del trámite de la causa y de los alcances previstos por el artículo 351 del
mismo texto legal’ –Fs. 16.700- y habiendo requerido tanto el Ministerio Público Fiscal –fs.
16.124/16.234- como las respectivas partes querellantes -fs. 16.034/16.102, 16.106/16.123,
16.236/16.351, 16.352/16.486, 16.487/16.594, 16.595/16.662, 16.663/16.665,
16.666/16.673, y 16.674/16.698- la elevación parcial del presente sumario, téngase por
clausurada parcialmente la instrucción -artículo 353 del C.P.P.N.- y elévense a juicio las
presentes actuaciones respecto de Jaime Lamont Smart, Roberto Armando Balmaceda, Jorge
131
Héctor Di Pasquale, Carlos María Romero Pavón, Alberto Julio Candioti, Carlos Gustavo
Fontana, Guillermo Domínguez Matheu y Jorge Antonio Bergés, conforme a los hechos
oportunamente descritos y calificados en la resolución dictada el pasado 12 de abril de 2022
en el marco de las presentes actuaciones –fs. 15.402/15.566-, que fue confirmada por la
Alzada el pasado 14 de febrero del corriente –fs. 15.892/16.029- en el marco del incidente
FLP 605/2010/83. Notifíquese.‛
Alegatos.
Ya en el debate, y luego de culminada la recepción de la prueba testimonial
e incorporada la instrumental y documental, hicieron uso de la palabra en primer
término los representantes de la Fiscalía, Dr. Gonzalo Miranda y Dra. Ana Claudia
Oberlin, quienes en su alegato describieron los hechos acaecidos y refirieron que en
el juicio oral pudieron demostrar la existencia de seiscientos cinco víctimas de
algunos de los siguientes delitos, a saber: privación ilegal de la libertad, aplicación
de tormentos, abusos sexuales contra prisioneros, aborto forzado, reducción a la
servidumbre, desaparición forzada, homicidio calificado, sustracción, retención y
ocultamiento de un menor de diez años.
Señalaron que estos hechos se cometieron en la Brigada de Investigaciones
de Banfield; en la Brigada de Investigaciones de Quilmes, en la Brigada de
Investigaciones de Lanús, con asiento en Avellaneda, y en la Brigada de
Investigaciones de San Justo; todas ellas reparticiones pertenecientes a la Policía de
la provincia de Buenos Aires, y participaron fundamentalmente, integrantes de la
Inteligencia Militar, del Destacamento 101 del Ejército Argentino, donde esta
unidad militar proporcionó información para los secuestros, recibió información
obtenida de la tortura para producir nuevos secuestros y fue el canal técnico, con el
Batallón 601 dependiente de la Jefatura 2 de Inteligencia del Estado Mayor General
del Ejército, para decidir el destino de los prisioneros a otros centros, la muerte y la
libertad vigilada o la legalización de la persona desaparecida.
Sostuvieron que a lo largo de este proceso penal, treinta y nueve (39)
personas fueron imputadas como responsables penales de los delitos de lesa
humanidad cometidos en los centros clandestinos analizados en este debate. De
esos treinta y nueve (39) -todos varones-, sólo doce (12) llegaron a juicio oral.
Veintiséis (26) de los acusados fallecieron sin ser condenados en este juicio,
mientras que un imputado quedó fuera del juicio por incapacidad sobreviniente.
Del total de imputados fallecidos, diecisiete (17) no llegaron a instancias de juicio
oral debido a que fallecieron en el transcurso del trámite de la causa judicial, un (1)
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imputado falleció luego de haberse realizado la audiencia preliminar del juicio y
siete (7) fallecieron durante el debate.
Afirmaron que no solamente se acusó a este personal militar de inteligencia
sino también la acusación abarcó a policías de la provincia de Buenos Aires y un
jefe civil del gobierno de la provincia de Buenos Aires.
Señalaron que los militares contra los cuales formularon la acusación, fueron
todos jefes, a saber: Federico Antonio Minicucci, en su carácter de Teniente
Coronel, Jefe del Regimiento de Infantería Mecanizada nro. 3 La Tablada, asiento
del Área 112; Alberto Julio Candioti, en su carácter de jefe de la Sección Comando
y Servicios, Auxiliar Oficial en la Sección Reunión Interior y luego, dentro de la
Plana Mayor, como Oficial de Personal, Inteligencia, Operaciones, y Logística, con
el grado de Teniente Primero y luego Capitán, en el Destacamento de Inteligencia
101; Jorge Héctor Di Pasquale, en su carácter de Jefe de la Sección de Operaciones
Especiales del Destacamento de Inteligencia 101 de La Plata; Roberto Armando
Balmaceda, en su carácter de Teniente Primero de la Central de la Reunión y luego
con el grado de Capitán como Jefe de Contrainteligencia y del Grupo de
Actividades Especiales del Destacamento de Inteligencia 101 de La Plata; Carlos
María Romero Pavón, en su carácter de Capitán de Infantería que se desempeñó en
la Central de Reunión y luego fue Jefe de la Sección Reunión Interior del
Destacamento de Inteligencia 101 de La Plata; y Carlos Gustavo Fontana; en su
carácter de Capitán del Destacamento de Inteligencia 101 de La Plata, fue oficial
del enlace con el Batallón de Inteligencia 101 del Ejército Argentino.
Se acusó también a personal civil por su colaboración en la comisión de los
hechos de la causa, siendo esta persona Jaime Lamont Smart, jefe político de la
Policía de la provincia de Buenos Aires, por sus actuaciones como Ministro de
Gobierno, por las contribuciones que hicieron en infraestructura policial para que
los delitos, que conformaron la acusación, fueran posibles.
También, la acusación alcanzó al mando policial superior de las Brigadas de
Investigaciones de Banfield, Quilmes, San Justo y Lanús, durante el período de los
hechos, a cargo de Juan Miguel Wolk: en un primer momento en su carácter de jefe
de la División Delitos contra la Propiedad y de la División Delitos contra las
Personas, y luego‖ como‖ Director‖ en‖ la‖ Dirección‖ de‖ Investigaciones‖ “Zona‖
133
Metropolitana”;‖Enrique‖Augusto‖Barre:‖en‖su‖car{cter‖de‖Comisario‖Seguridad‖de‖
la Policía de la Provincia de Buenos Aires, cumplió funciones como 2do. Jefe de la
División "Delitos contra la Propiedad", junto con este personal señalado, agentes
policiales, la acusación comprendió también respecto de Jorge Antonio Bergés: en
su carácter de médico de la Policía de la provincia de Buenos Aires con actuación
en los delitos que se cometieron dentro de las Brigadas; Luis Horacio Castillo,
quien se desempeñó como agente de la Policía de la provincia de Buenos Aires y
cumplió funciones en la Brigada de Investigaciones de Banfield y en la Brigada de
Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda.
Seguidamente, después de haber examinado la situación de los imputados,
la fiscalía realizó un exhaustivo análisis sobre la composición del grupo de
víctimas, con diversas singularidades, tales como edades, géneros, ocupaciones,
entre otros; y los centros clandestinos que conformaron el circuito represivo objeto
de la presente causa.
Luego de analizar el plexo probatorio, el Ministerio Público Fiscal realizó la
acusación y petitorio final, destacando previamente que la significación jurídica
asignada a los hechos perpetrados por todos los acusados, debían ser calificados
como crímenes del Derecho de Gentes y, en particular, como Crimen de Genocidio
o delitos de lesa humanidad de manera concurrente y, para el caso de no compartir
esa tesitura el Tribunal, de manera alternativa.
En suma, concluyeron requiriendo al Tribunal que se condene a:
1. FEDERICO ANTONIO MINICUCCI, cuyos demás datos personales
obran en la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN
ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los
artículos 12, 29 inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del
Código Procesal Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:
1) privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en
abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o
amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante
prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del
artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un
funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un
perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos
del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio
de: Nilda Mabel Bega Acevey, Eduardo Rubén Castellanos, Oscar Pellejero,
Alejandro Eduardo Reinhold, Héctor Aurelio Pighin, Emilio Marchione, Virgilio
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César Medina, Juan Antonio Neme, Julio Armesto, Luis María Armesto, José María
Iglesias, Osvaldo Tomás Ariosti, Guillermo José Luis Cometti, Lidia Esther
Biscarte, Francisco José Bugatto, Susana Celina Marquéz, Blanca Nelly Leonor
Buda Hoffman, José Alberto Bugatto, Juan Carlos Deghi, Carlos Osvaldo Souto,
Juan José Berninsone, Héctor Omar Ferraro, Raúl Alberto Marciano, Eva Raquel
Orifici, Jesús María Bonet, María Teresa Di Martino, Daniel Antonio Lagarone,
Luis Alberto Messa, Marcelino Elías López, Valerio Salvador Ubiedo, Silvano José
García, Catalina Martha Velazco, Hugo Luis Morini, Héctor Eduardo Fernando
Parra Pizarro, Juan Evaristo Puthod, María del Carmen Cántaro, Héctor Ricardo
Arias Annichini, Jorge Honorio Navarro, Adriana Patricia Sotelo, Andrés
González, Celina González, Mariano Arasenpchk, Salvador Armando Cerrone,
José Oscar Cerro, Juan Domingo López Pérez, Sergio Mario Ibáñez, Gregorio
Nachman, Gladis Noemí García Niemann, Osvaldo Enrique Busetto, Liliana Isabel
Acuña, Julio Washington Cabrera, Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo
Silva, Rubén Omar Bricio, Miguel Ángel Calvo, Gabriela Carriquiriborde, Hijo de
Repetur Carriquiriborde, Emilio Horacio Ogando, Diego Martín Ogando
Montesano, Julio Gerardo Poce, Graciela Eugenia Pernas, Cristina Silvia Navajas,
Manuela Elmina del Rosario Santucho,‖ Alicia‖ Raquel‖ D’‖ Ambra,‖ Valeria‖ del‖ Mar‖
Ramírez, Carla Fabiana Gutiérrez, Liliana Irma Ross, Nélida Ester Lastreto, Mario
Miguel Mercader, Anahí Silvia Fernández, José Roberto Bonetto, Ana María
Mobili, María Inés Menescardi, Roberto Miguel Odorisio, Nélida Dimovich, María
Adelia Garín, Susana Paulina Hauché, Patricia Huchansky, Carlos Francisco
Simón, Graciela Beatriz Sagués, Silvia Graciela Muñoz, Juan Carlos Bobadilla,
María Adela Troncoso, María Eloísa Castellini, Victoria Petrakos Castellini,
Adriana Lelia Calvo, Teresa Mariana Laborde Calvo, María Magdalena Mainer,
Juan Graiver, Isidoro Miguel Graiver, Lidia Elba Papaleo, Silvia Cristina Fanjul,
Lidia Catalina Gesualdi, Flora Dybner, Dante Marra, Julio Daich, Alfredo Farjat,
Francisco Gatti, Miguel Balverde, Juan Domeneghini, Daniel Cohen, Ernesto María
De Estrada, Francisco Fernández Bernárdez, Ricardo Jorge Bertoldi, Gustavo
Caraballo, Jorge Raúl Rodríguez, Martín Antonio Aberg Cobo, Rafael Ianover,
Ignacio Jorge Mazzola, Adolfo Núñez, Juan Palli Díaz, Ana María Caracoche,
Cristina Lucía Marrocco, Georgina Victoria Martínez, Blanca Noemí Rossini, Luis
135
Velasco Blake, Gustavo Malbrán, Marcelino Alberto Pérez Roig, Gustavo Emir
Pérez Monçalves, Lidia Delia Fernández Plaul, Cayetano Alberto Castrogiovanni,
Roberto Eduardo Aued, María Graciela Medici, Liliana Élida Galletti, Mónica
María Lemos, María José Lavalle Lemos, María del Carmen Percivati Franco,
Daniel Aldo Manzotti, José Moreno Delgado, Antonio Domingo Moreno Delgado,
José Eduardo Moreno, María Elena Ianotti, Enrique Martínez, Alfredo Narciso
Agüero, Jorge Catanese, Raúl Fait, Enrique Roberto Iglesias, Jorge Alberto Janson,
Manuel Mollón, Carlos Gustavo Bratvogel, Juan Ricardo Elizondo, Luis Alberto
Colombi, Oscar Alberto Corradini, José Varela, Julio César Mogordoy, Washington
Mogordoy, Charo Noemí Moreno, Blanca Frida Becher, Norberto Rey, Griselda
Valentina Zárate, Alberto Ostiano Romero Meza, Mercedes Alvariño Blanco,
Liliana Corina Joly, Eduardo Cora, Gladys Yolanda Rodríguez, Gustavo Javier
Fernández, Carlos Alberto Fernández, Miguel Ángel Prince, Víctor Vicente
Marcasciano, Carlos Felipe Ochoa, Haydee Alicia Lampugnani, Graciela Irene
Jurado, Jorge Enrique Mendoza Calderón, Enrique Rodolfo Barry, Mario Enrique
Salerno, Claudia Dafne Gorban, Silvia Beatriz Gorban, Enrique Osvaldo Lapertosa,
Pablo Daniel Musso, José Antonio Cáceres, Gustavo Horacio Lafleur, Jorge Luis
Congett, Blanca Ortiz de Murúa, Héctor Alberto Pérez, Oscar Arturo Udabe, Javier
Alberto López, Alfredo Rafael Ramos Battaglia, Oscar Ernesto Solís, Alberto Mario
Solís, Diana Beatriz Wlichky, Adolfo Manuel Paz, Raúl Félix Vassena, Daniel Omar
Mojica, Hernán Quiroz, Raúl Esteban Santos, Héctor Daniel Klosowski, Elena
Rinaldi, Juan Domingo Díaz, Antonio Díaz, Juan Enrique Velázquez Rosano, Elba
Lucía Gándara Castromán, Oscar Dedionigi, Raquel Margot De la Rosa, Antero
Daniel Esquivel, Gabriel Alberto García, Luis Alberto Ortiz.
Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más
de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal
-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo -según ley 20.642- en los casos de Nicolás Adán Barrionuevo, Raúl
Horacio Codesal, Marcos Alegría, Argentino Quintín Cabral, Francisco Domingo
Orellana, Gladis Rosa Baccili, María Clara Ciocchini, María Claudia Falcone,
Horacio Ángel Úngaro, Daniel Alberto Racero, Francisco Bartolomé López
Muntaner, Claudio De Acha, Víctor Alfredo Treviño, Pablo Alejandro Díaz, Ángela
López Martín, Graciela Gladis Pujol, José María Novielo, Víctor Alberto Carminati,
Alicia Beatriz Carminati, Carlos Augusto Cortés, Diana Griselda Guerrero,
Conrado Guillermo Ceretti, Alfredo José Cajide García, Ernesto Enrique Canga
Barragán, Edgardo Miguel Ángel Andreu, Clara Kierszenowicz, Eduardo Juan
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FLP 737/2013/TO1
Daniel Porta, Rubén Horacio Ares, Jorge Oscar Ogando, Stella Maris Montesano
Sánchez, Juan Carlos Abachian, Carlos Omar Pita, Nieves Luján Acosta, Santiago
Enrique Cañas, María Virginia Aurora Allende Calace, Rafael Andrés Tomás
Perrota Pereyra, Gustavo Antonio Lavalle, Liliana Zambano, Laura Inés Futulis,
Miguel Eduardo Rodríguez, María de las Mercedes Funes, Gabriel María Estévez,
Amelia Isabel Gutiérrez, Flora Gurevich, Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo
Taub, Israel Raúl Kimlat, Eduardo Raúl Kimlat, Rodolfo Antonio Deza, Valentín
Surpín, Mario Justino Llanos, María Teresa Votrico, Omar Eduardo Girou, José
Alberto Choren, María Magdalena Juan, Héctor Oscar Callejas, Ileana Sara María
García Ramos, Graciela Noemí Basualdo, Walter Roberto Docters, Silvia Mabel
Isabella Valenzi, Pedro Alberto Ortiz, Humberto Omar Sartirana, Miguel Ángel
Soria, Silvia Fernanda Gallar, Noemí Irma Tardivo, Edmundo Daniel Szapiro,
Nilda Emma Eloy, Horacio René Matoso, Inés María Pedemonte, Pablo Bernardo
Szir, José Reinaldo Rizzo, Ricardo Chidichimo, Santo Eulogio Rodríguez, Luis
Adolfo Jaramillo, Gerardo Manuel Carrizo, Esteban Alfredo Reimer, Víctor Hugo
Ventura, Edilberto Chamorro Vera, Carlos Enrique Höld, Norma Mabel Sandoval,
Cecilia Rotemberg Wolf, Donatella Rude Calebotta, Silvia De Raffaelli, Heber
Eduardo O´Neil Velásquez, Oscar Isidro Borzi, Alejandro Rómulo Iaccarino, Carlos
Alberto Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino.
2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y
las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de María Teresa Di
Martino, María Claudia Falcone, Valeria del Mar Ramírez, Carla Fabiana
Gutiérrez, Nélida Ester Lastreto, Nilda Emma Eloy.
3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el
artículo 127 del Código Penal, (según Ley 11.179), en perjuicio de Nilda Mabel
Bega Acevey, María Clara Ciocchini, Claudia Dafne Gorban, Norma Mabel
Sandoval, Elba Lucía Gándara Castromán.
4) Aborto forzado, figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del
Código Penal - Ley 11.179-, en perjuicio de Nélida Ester Lastreto.
5) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el
artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: Hijo de Repetur
137
Carriquiriborde, Diego Martín Ogando Montesano, Daniel Santucho Navajas,
Victoria Petrakos Castellini, María José Lavalle Lemos.
Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños,
el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -
ley 26.679- en perjuicio de: Hijo de Repetur Carriquiriborde y de Victoria Petrakos
Castellini.
6) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso
premeditado de dos o más personas, artículo 80 incs. 2 y 6 del Código Penal –
según Ley 21.338-, en perjuicio de Carlos Osvaldo Souto, Gladis Noemí García
Niemann, Liliana Irma Ross, Anahí Silvia Fernández, José Roberto Bonetto, María
Adelia Garín, Carlos Francisco Simón, Graciela Beatriz Sagués, Miguel Ángel Soria,
Noemí Irma Tardivo, José Antonio Cáceres, José Reinaldo Rizzo, Luis Adolfo
Jaramillo, Héctor Alberto Pérez.
Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida
ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la
figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el
artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio de
Ernesto Enrique Canga Barragán, Mario Miguel Mercader, María Magdalena
Mainer, Edilberto Chamorro Vera, Cecilia Rotemberg Wolf, Silvia De Raffaelli,
Heber Eduardo O´Neil Velásquez.
7) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley
26.679- en perjuicio de: Lidia Delia Fernández Plaul, Miguel Eduardo Rodríguez,
Daniel Aldo Manzotti, María de las Mercedes Funes, Gabriel María Estévez,
Alberto Ostiano Romero Meza, Carlos Alberto Fernández, Silvia Fernanda Gallar,
Carlos Felipe Ochoa, Edmundo Daniel Szapiro, Graciela Irene Jurado, Jorge
Enrique Mendoza Calderón, Mario Enrique Salerno, Inés María Pedemonte, Pablo
Bernardo Szir, Pablo Daniel Musso, Gustavo Horacio Lafleur, Ricardo Chidichimo,
Jorge Luis Congett, Santo Eulogio Rodríguez, Blanca Ortiz de Murúa, Oscar Arturo
Udabe, Javier Alberto López, Diana Beatriz Wlichky, Esteban Alfredo Reimer,
Víctor Hugo Ventura, Carlos Enrique Höld, Héctor Daniel Klosowski, Donatella
Rude Calebotta, Elena Rinaldi, Elba Lucía Gándara Castromán, Antero Daniel
Esquivel, Oscar Isidro Borzi. María Teresa Di Martino, Silvano José García,
Catalina Martha Velazco, Hugo Luis Morini, Gregorio Nachman, María Clara
Ciocchini, María Claudia Falcone, Horacio Ángel Úngaro, Daniel Alberto Racero,
Francisco Bartolomé López Muntaner, Claudio De Acha, Víctor Alfredo Treviño,
Ángela López Martín, Graciela Gladis Pujol, Carlos Augusto Cortés, Diana
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FLP 737/2013/TO1
Griselda Guerrero, Conrado Guillermo Ceretti, Liliana Isabel Acuña, Julio
Washington Cabrera, Alfredo José Cajide García, Norma Beatriz Del Missier,
Néstor Eduardo Silva, Edgardo Miguel Ángel Andreu, Clara Kierszenowicz,
Miguel Ángel Calvo, Gabriela Carriquiriborde, Jorge Oscar Ogando, Emilio
Horacio Ogando, Stella Maris Montesano Sánchez, Julio Gerardo Poce, Graciela
Eugenia Pernas, Cristina Silvia Navajas, Manuela Elmina del Rosario Santucho,
Alicia‖ Raquel‖ D’‖ Ambra,‖ Juan‖ Carlos‖ Abachian,‖ Ana‖ María‖ Mobili,‖ María‖ Inés‖
Menescardi, Roberto Miguel Odorisio, Nélida Dimovich, Susana Paulina Hauché,
Patricia Huchansky, Silvia Graciela Muñoz, Juan Carlos Bobadilla, María Adela
Troncoso, María Eloísa Castellini, Cristina Lucía Marrocco, Marcelino Alberto
Pérez Roig, Gustavo Emir Pérez Monçalves, Roberto Eduardo Aued, María
Graciela Medici, Santiago Enrique Cañas, Liliana Élida Galletti, María Virginia
Aurora Allende Calace, Rafael Andrés Tomás Perrota Pereyra, Gustavo Antonio
Lavalle, Mónica María Lemos, Laura Inés Futulis, María del Carmen Percivati
Franco, Amelia Isabel Gutiérrez, María Elena Ianotti, Alfredo Narciso Agüero,
Jorge Catanese, Raúl Fait, Enrique Roberto Iglesias, Ileana Sara María García
Ramos, Graciela Noemí Basualdo, Silvia Mabel Isabella Valenzi, Pedro Alberto
Ortiz, Enrique Rodolfo Barry. Para el supuesto de no considerarlo así el Tribunal,
de manera alternativa, solicitaron se califiquen los hechos sufridos por estas
personas, como homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado sus
cuerpos.
Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de
Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de
manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo
118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción
del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).
Junto a ello solicitaron la absolución del acusado respecto de los hechos que
victimizaron a Rogelio Miguel Juárez, Héctor Tomás Campdepadrós, Jorge Varela.
2. GUILLERMO ALBERTO DOMÍNGUEZ MATHEU, cuyos demás datos
personales obran en la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA,
INHABILITACIÓN ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo
ello en función de los artículos 12, 29 inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos
139
399, 403 y 530 del Código Procesal Penal de la Nación, por hallarlo coautor
mediato de los delitos de:
1) privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en
abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o
amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante
prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del
artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un
funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un
perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos
del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio
de: María Esther Alonso, Víctor Manuel Taboada, Nelfa Rufina Suárez, Juan
Alejandro Barry, Susana Beatriz Mata, Silvia Nieves Negro, Nélida Ramos, Héctor
Domingo Bonet Oller, Osvaldo Alberto Mantiñan, Miguel Ángel Hernández, Raúl
Osvaldo Llarull, Nilda Mabel Bega Acevey, Luis Ruiz, Eduardo Horacio Piva,
Herminio Martínez Borbolla, Roque Joaquín Srur, Raúl Daniel Arburúa, Jesús
Cuña Álvarez, Carlos Alberto Geraci, Oscar Ricardo Geraci, Graciela Susana
Tigani, Ariel Rivadeneira, Jorge Oscar Cardoso, Jorge Adalberto Nadal, Rafael
Runco, Pedro Andrés Caporale, Eduardo Rubén Castellanos, Héctor Aurelio
Pighin, Alejandro Eduardo Reinhold, Emilio Marchione, Oscar Pellejero, Virgilio
César Medina, Carlos Osvaldo Souto, Juan José Berninsone, Susana Celina
Marquéz, Juan Antonio Neme, Luis María Armesto, Julio Armesto, Francisco José
Bugatto, Silvano José García, Osvaldo Tomás Ariosti, Lidia Esther Biscarte, Jesús
María Bonet, Blanca Nelly Leonor Buda Hoffman, José Alberto Bugatto, Juan
Carlos Deghi, María Teresa Di Martino, Héctor Omar Ferraro, José María Iglesias,
Daniel Antonio Lagarone, Marcelino Elías López, Raúl Alberto Marciano, Hugo
Luis Morini, Eva Raquel Orifici, Héctor Eduardo Fernando Parra Pizarro, Juan
Evaristo Puthod, Valerio Salvador Ubiedo, Catalina Martha Velazco, Luis Alberto
Messa, María del Carmen Cántaro, Jorge Honorio Navarro, Héctor Ricardo Arias
Annichini, Celina González, Andrés González, Adriana Patricia Sotelo, Salvador
Armando Cerrone, Mariano Arasenpchk, Juan Domingo López Pérez, Sergio
Mario Ibáñez, Gregorio Nachman, Gladis Noemí García Niemann, Atilio Gustavo
Calotti, Osvaldo Enrique Busetto, Liliana Isabel Acuña, Julio Washington Cabrera,
Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo Silva, Rubén Omar Bricio, Gabriela
Carriquiriborde, Hijo de Repetur Carriquiriborde, Diego Martín Ogando
Montesano, Emilio Horacio Ogando, Julio Gerardo Poce, Graciela Eugenia Pernas,
Cristina Silvia Navajas, Valeria del Mar Ramírez, Liliana Irma Ross, Juan
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Domeneghini, Washington Rubén Rodríguez Martínez, Rosa Álvarez, Adelina
Felisa Lucero, María Irma Castro, Hilda Martínez, Rosa Castagnola, José Lencina,
Cástulo Bogado, María Luisa Godoy, Hugo Rubén Perié Esquivel, Urbano
Ciavaglia Salas, María Leonor González Martínez, Juan Carlos Duca, Horacio
Fagioli, Graciela Beatriz Gómez, María del Carmen Alburúa, Marcelo Damián
Santoro, Néstor Alberto Rojas, Francisco Virgilio Gutiérrez, Horacio Luis
Rapaport, Fabio Acuña, Filemón Acuña, María Rosa Ortiz, Leonardo Blanco,
Néstor Eduardo Blanco, Ramón Escale Tobeña, Gustavo Marcelo Bockenheim,
Norberto Rey, Griselda Valentina Zárate, Julio César Mogordoy, Washington
Mogordoy, Charo Noemí Moreno, Blanca Frida Becher, Ofelia Maximina Ruiz Paz,
Esteban Abdón, María Ofelia Santucho, María Susana Santucho, María Silvia
Santucho, María Emilia Santucho, Ana Cristina Santucho, Marcela Eva Santucho,
Gabriela Inés Santucho, Mario Antonio Santucho, Hilda Magdalena García, Pedro
Luis Nadal García, Cirila Benítez, Eduardo Rubén Andrade, Sonia Estela
Iwaniszyn, Carlos Federico Brandli, Patricia Liliana Pozzo, Mario Ernesto Colonna,
Pablo Genazzi, Víctor Orlando Taverna, Gladys Elvira Beluardi, Oscar Daniel
Bustos, Cristina Elvira Kafka, Rosa Cristina Rodríguez, Norma Justa Rivera, Juan
Carlos Tonil, Rosa Elena Vallejos, Graciela Beatriz Torrano, José Abel Fuks
Cucshnir, Haydee Fuentes Ilda, Nora Alicia Úngaro, Guillermo Allamprese,
Rodolfo Horacio Monzón, Manuel Coley Robles, Isabella Valenzi Rosa, hija de
Silvia Mabel Isabella Valenzi, Amalia Sánchez, Rolando Martín Acuña, Juan José
Cerrudo, Mercedes Alvariño Blanco, Liliana Corina Joly, Eduardo Cora, Gladys
Yolanda Rodríguez, Miguel Ángel Prince, Víctor Vicente Marcasciano, Carlos
Felipe Ochoa, Hebe Araceli Susana Mascia, Graciela Irene Jurado, Haydee Alicia
Lampugnani, Enrique Rodolfo Barry, Jorge Enrique Mendoza Calderón, Mario
Enrique Salerno, Enrique Osvaldo Lapertosa, José Antonio Cáceres, Gustavo
Horacio Lafleur, Jorge Luis Congett, Blanca Ortiz de Murúa, Héctor Alberto Pérez,
Javier Alberto López, Oscar Arturo Udabe, Alfredo Rafael Ramos Battaglia,
Alberto Mario Solís, Oscar Ernesto Solís.
Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más
de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal
-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
141
normativo –según ley 20.642- en los casos de Dalmiro Ismael Suárez, Lucía Deón,
Carlos Payaslian, Jorge Antonio Saravia Acuña, Juan José Stirnemann, Mercedes
Elena Le Bozec, Laura Franchi Sorsi, Mirta Isabel Salamanca, Rita Liliana Aguelt,
Graciela Noemi Santucho, Serla Wasserman, Graciela Susana Di Lauro, Germán
Gargano, Norma Dolores Castillo, Margarita García Bonilla, Isabel Ibarra, María
Leonor Ibarra, Silvia Adriana Lemmi, María José Sánchez Flores, Marcos Alegría,
Raúl Horacio Codesal, Nicolás Adán Barrionuevo, Argentino Quintín Cabral,
Francisco Domingo Orellana, Gladis Rosa Baccili, María Claudia Falcone, María
Clara Ciocchini, Daniel Alberto Racero, Francisco Bartolomé López Muntaner,
Claudio De Acha, Víctor Alfredo Treviño, Pablo Alejandro Díaz, Emilce Graciela
Moler, Patricia Susana Miranda, Ángela López Martín, Graciela Gladis Pujol, José
María Novielo, Alicia Beatriz Carminati, Víctor Alberto Carminati, Carlos Augusto
Cortés, Conrado Guillermo Ceretti, Diana Griselda Guerrero, Alfredo José Cajide
García, Ernesto Enrique Canga Barragán, Edgardo Miguel Ángel Andreu, Clara
Kierszenowicz, Eduardo Juan Daniel Porta, Rubén Horacio Ares, Jorge Oscar
Ogando, Stella Maris Montesano Sánchez, Juan Carlos Abachian, Alberto Corchs
Laviña, Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Mario José Martínez Suárez, Juvelino
Andrés Carneiro Da Fontoura, Armando Leonardo Dionisi, Horacio Ramiro Vivas,
Mabel Amelia García, Alfredo Oscar Fernández, Juan Carlos Stremi, Néstor Busso,
Alejandro Enrique De Sío, Juan José Giampa, Ana Rosa Rodríguez, Marta Josefa
Enrique, Miguel Ramón Galván Insaurralde, Walter Roberto Docters, Juan Carlos
Rumi, Santiago Servín, María Eliana Acosta Velasco, Ana Teresa Diego, Juan
Carlos Fund, Osvaldo Luis Abollo, Silvia Mabel Isabella Valenzi, Norma Leanza,
Norma Ada Núñez, Miguel Ángel Laporta, Roberto Antonio Laporta, María Rosa
Laporta, Juan Carlos "Cacho" Maidana, Alfredo Alinso Martínez Gálvez, Miguel
Ángel Soria, Gustavo Javier Fernández, Carlos Alberto Fernández, Silvia Fernanda
Gallar, Noemí Irma Tardivo, Edmundo Daniel Szapiro, Nilda Emma Eloy, Horacio
René Matoso, Inés María Pedemonte, Pablo Bernardo Szir, José Reinaldo Rizzo,
Ricardo Chidichimo, Santo Eulogio Rodríguez, Luis Adolfo Jaramillo, Gerardo
Manuel Carrizo.
2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y
las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de María Teresa Di
Martino, María Claudia Falcone, Valeria del Mar Ramírez, María del Carmen
Alburúa, Mabel Amelia García, María Rosa Laporta, Nilda Emma Eloy.
3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto) figura penal prevista en el
artículo 127 del Código Penal, según Ley 11.179, en perjuicio de Mercedes Elena Le
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TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Bozec, Nilda Mabel Bega Acevey, María Clara Ciocchini, Nora Alicia Úngaro, Ana
Teresa Diego.
4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el
artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: Hijo de Repetur
Carriquiriborde, Diego Martín Ogando Montesano, Daniel Santucho Navajas,
Pedro Luis Nadal García, Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella
Valenzi.
Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños,
el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -
ley 26.679- en perjuicio de: Hijo de Repetur Carriquiriborde y de Rosa Isabella
Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi.
5) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso
premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según
Ley 21.338-, en perjuicio de Víctor Manuel Taboada, Carlos Osvaldo Souto, Gladis
Noemí García Niemann, Liliana Irma Ross, Horacio Luis Rapaport, Miguel Ramón
Galván Insaurralde, María Eliana Acosta Velasco, Manuel Coley Robles, Noemí
Irma Tardivo, José Antonio Cáceres, José Reinaldo Rizzo, Luis Adolfo Jaramillo,
Héctor Alberto Pérez.
Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida
ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la
figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el
artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio de
Ernesto Enrique Canga Barragán y Ana Teresa Diego.
6) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley
26.679- en perjuicio de: Víctor Alfredo Treviño, Ángela López Martín, Osvaldo
Enrique Busetto, Graciela Gladis Pujol, Hilda Magdalena García, Graciela Beatriz
Torrano, Alejandro Enrique De Sío, José Abel Fuks Cucshnir, Juan José Giampa,
Ana Rosa Rodríguez, Santiago Servín, Guillermo Allamprese, Juan Carlos Fund,
Silvia Mabel Isabella Valenzi, Miguel Ángel Soria, Carlos Alberto Fernández, Silvia
Fernanda Gallar, Carlos Felipe Ochoa, Hebe Araceli Susana Mascia, Edmundo
Daniel Szapiro, Graciela Irene Jurado, Enrique Rodolfo Barry, Jorge Enrique
Mendoza Calderón, Mario Enrique Salerno, Inés María Pedemonte, Pablo
143
Bernardo Szir, Gustavo Horacio Lafleur, Ricardo Chidichimo, Jorge Luis Congett,
Santo Eulogio Rodríguez, Blanca Ortiz de Murúa, Javier Alberto López, Oscar
Arturo Udabe, María Teresa Di Martino, Silvano José García, Catalina Martha
Velazco, Hugo Luis Morini, Gregorio Nachman, María Clara Ciocchini, María
Claudia Falcone, Daniel Alberto Racero, Francisco Bartolomé López Muntaner,
Claudio De Acha, Carlos Augusto Cortés, Diana Griselda Guerrero, Conrado
Guillermo Ceretti, Liliana Isabel Acuña, Julio Washington Cabrera, Alfredo José
Cajide García, Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo Silva, Edgardo Miguel
Ángel Andreu, Clara Kierszenowicz, Gabriela Carriquiriborde, Jorge Oscar
Ogando, Emilio Horacio Ogando, Stella Maris Montesano Sánchez, Julio Gerardo
Poce, Graciela Eugenia Pernas, Cristina Silvia Navajas, Juan Carlos Abachian,
Alberto Corchs Laviña, Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Juvelino Andrés
Carneiro Da Fontoura, Norma Ada Núñez, Roberto Antonio Laporta, Juan José
Cerrudo. Para el supuesto de no considerarlo así, de manera alternativa solicitaron
se califiquen los hechos sufridos por estas personas, como homicidio calificado, a
pesar de no haberse encontrado sus cuerpos.
Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de
Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de
manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo
118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción
del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-)
Junto con ello solicitaron la absolución del acusado respecto de los hechos
que victimizaron a Rogelio Miguel Juárez, Héctor Tomás Campdepadrós, Jorge
Varela, Atilio Portillo Servín, Leonilda Alegre.
3. CARLOS GUSTAVO FONTANA, cuyos demás datos personales obran en
la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y
PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29
inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal
Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:
1) Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en
abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o
amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante
prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del
artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un
funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un
perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio
de: Eduardo Rubén Castellanos, Oscar Pellejero, Alejandro Eduardo Reinhold,
Héctor Aurelio Pighin, Emilio Marchione, Virgilio César Medina, Juan Antonio
Neme, Julio Armesto, Luis María Armesto, José María Iglesias, Osvaldo Tomás
Ariosti, Lidia Esther Biscarte, Francisco José Bugatto, Susana Celina Marquéz,
Blanca Nelly Leonor Buda Hoffman, José Alberto Bugatto, Juan Carlos Deghi,
Carlos Osvaldo Souto, Juan José Berninsone, Héctor Omar Ferraro, Raúl Alberto
Marciano, Eva Raquel Orifici, Jesús María Bonet, María Teresa Di Martino, Daniel
Antonio Lagarone, Luis Alberto Messa, Marcelino Elías López, Valerio Salvador
Ubiedo, Silvano José García, Catalina Martha Velazco, Hugo Luis Morini, Héctor
Eduardo Fernando Parra Pizarro, Juan Evaristo Puthod, María del Carmen
Cántaro, Héctor Ricardo Arias Annichini, Jorge Honorio Navarro, Adriana Patricia
Sotelo, Andrés González, Celina González, Mariano Arasenpchk, Salvador
Armando Cerrone, Juan Domingo López Pérez, Sergio Mario Ibáñez, Gregorio
Nachman, Gladis Noemí García Niemann, Atilio Gustavo Calotti, Osvaldo Enrique
Busetto, Liliana Isabel Acuña, Hijo de Repetur Carriquiriborde, Diego Martín
Ogando Montesano, Cristina Silvia Navajas, Juan Domeneghini, Rosa Álvarez,
María Rosa Ortiz, Julio César Mogordoy, Washington Mogordoy, Charo Noemí
Moreno, Blanca Frida Becher, Norberto Rey, Griselda Valentina Zárate, Ofelia
Maximina Ruiz Paz, Esteban Abdón, María Ofelia Santucho, María Susana
Santucho, María Silvia Santucho, María Emilia Santucho, Ana Cristina Santucho,
Marcela Eva Santucho, Gabriela Inés Santucho, Mario Antonio Santucho, Hilda
Magdalena García, Pedro Luis Nadal García, Cirila Benítez, Eduardo Rubén
Andrade, Carlos Federico Brandli, Sonia Estela Iwaniszyn, Patricia Liliana Pozzo,
Mario Ernesto Colonna, Pablo Genazzi, Víctor Orlando Taverna, Gladys Elvira
Beluardi, Oscar Daniel Bustos, Cristina Elvira Kafka, Rosa Cristina Rodríguez,
Norma Justa Rivera, Juan Carlos Tonil, Rosa Elena Vallejos, José Abel Fuks
Cucshnir, Graciela Beatriz Torrano, Haydee Fuentes Ilda, Nora Alicia Úngaro,
Rodolfo Horacio Monzón, Manuel Coley Robles, Amalia Sánchez, Rolando Martín
Acuña, Liliana Corina Joly, Eduardo Cora, Gladys Yolanda Rodríguez, Miguel
Ángel Prince, Víctor Vicente Marcasciano, Carlos Felipe Ochoa, Hebe Araceli
Susana Mascia, Haydee Alicia Lampugnani, Graciela Irene Jurado, Jorge Enrique
145
Mendoza Calderón, Enrique Rodolfo Barry, Mario Enrique Salerno, Claudia Dafne
Gorban, Enrique Osvaldo Lapertosa, José Antonio Cáceres, Gustavo Horacio
Lafleur, Jorge Luis Congett, Blanca Ortiz de Murúa, Héctor Alberto Pérez, Oscar
Arturo Udabe, Javier Alberto López, Alfredo Rafael Ramos Battaglia, Oscar
Ernesto Solís, Alberto Mario Solís.
Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más
de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal
-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo –según ley 20.642- en los casos de Nicolás Adán Barrionuevo, Raúl
Horacio Codesal, Marcos Alegría, Francisco Domingo Orellana, Gladis Rosa
Baccili, Francisco Bartolomé López Muntaner, Víctor Alfredo Treviño, Emilce
Graciela Moler, Patricia Susana Miranda, Ángela López Martín, Graciela Gladis
Pujol, Carlos Augusto Cortés, Conrado Guillermo Ceretti, Rubén Horacio Ares,
Horacio Ramiro Vivas, Mabel Amelia García, Alfredo Oscar Fernández, Juan
Carlos Stremi, Néstor Busso, Alejandro Enrique De Sío, Juan José Giampa, Ana
Rosa Rodríguez, Marta Josefa Enrique, Miguel Ramón Galván Insaurralde, Walter
Roberto Docters, Juan Carlos Rumi, Santiago Servín, Ana Teresa Diego, María
Eliana Acosta Velasco, Juan Carlos Fund, Osvaldo Luis Abollo, Roberto Antonio
Laporta, Miguel Ángel Laporta, María Rosa Laporta, Gustavo Javier Fernández,
Carlos Alberto Fernández, Silvia Fernanda Gallar, Noemí Irma Tardivo, Edmundo
Daniel Szapiro, Nilda Emma Eloy, Horacio René Matoso, Inés María Pedemonte,
Pablo Bernardo Szir, José Reinaldo Rizzo, Ricardo Chidichimo, Santo Eulogio
Rodríguez, Luis Adolfo Jaramillo, Gerardo Manuel Carrizo, Norma Mabel
Sandoval.
2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y
las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de María Teresa Di
Martino, Mabel Amelia García, María Rosa Laporta, Nilda Emma Eloy.
3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto figura penal prevista en el
artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de Nora Alicia
Úngaro, Ana Teresa Diego, Claudia Dafne Gorban, Norma Mabel Sandoval.
4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el
artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: Hijo de Repetur
Carriquiriborde, Diego Martín Ogando Montesano, Daniel Santucho Navajas,
Pedro Luis Nadal García.
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños,
el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -
ley 26.679- en perjuicio de Hijo de Repetur Carriquiriborde.
5) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso
premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según
Ley 21.338-, en perjuicio de Carlos Osvaldo Souto, Gladis Noemí García Niemann,
Miguel Ramón Galván Insaurralde, María Eliana Acosta Velasco, Manuel Coley
Robles, Miguel Ángel Soria, Noemí Irma Tardivo, José Antonio Cáceres, José
Reinaldo Rizzo, Luis Adolfo Jaramillo, Héctor Alberto Pérez.
Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida
ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la
figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el
artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio de Ana
Teresa Diego.
6) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley
26.679- en perjuicio de: Víctor Alfredo Treviño, Ángela López Martín, Osvaldo
Enrique Busetto, Graciela Gladis Pujol, Hilda Magdalena García, José Abel Fuks
Cucshnir, Graciela Beatriz Torrano, Alejandro Enrique De Sío, Juan José Giampa,
Ana Rosa Rodríguez, Santiago Servín, Juan Carlos Fund, Carlos Alberto
Fernández, Silvia Fernanda Gallar, Carlos Felipe Ochoa, Hebe Araceli Susana
Mascia, Edmundo Daniel Szapiro, Graciela Irene Jurado, Jorge Enrique Mendoza
Calderón, Enrique Rodolfo Barry, Mario Enrique Salerno, Inés María Pedemonte,
Pablo Bernardo Szir, Gustavo Horacio Lafleur, Ricardo Chidichimo, Jorge Luis
Congett, Santo Eulogio Rodríguez, Blanca Ortiz de Murúa, Oscar Arturo Udabe,
Javier Alberto López María Teresa Di Martino, Silvano José García, Catalina
Martha Velazco, Hugo Luis Morini, Gregorio Nachman, Francisco Bartolomé
López Muntaner, Carlos Augusto Cortés, Conrado Guillermo Ceretti, Liliana Isabel
Acuña, Stella Maris Montesano Sánchez, Cristina Silvia Navajas, Guillermo
Manuel Sobrino Berardi, Jorge Hugo Martínez Horminoguez, Roberto Antonio
Laporta. Para el supuesto de no considerarlo así, de manera alternativa solicitaron
se califiquen los hechos sufridos por estas personas, como homicidio calificado, a
pesar de no haberse encontrado sus cuerpos.
147
Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de
Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de
manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo
118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción
del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).
Junto con ello solicitaron la absolución del acusado respecto de los hechos
que victimizaron a Rogelio Miguel Juárez, Héctor Tomás Campdepadrós, Jorge
Varela, Atilio Portillo Servín, Leonilda Alegre.
4. CARLOS MARÍA ROMERO PAVÓN, cuyos demás datos personales
obran en la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN
ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los
artículos 12, 29 inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del
Código Procesal Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:
1) Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en
abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o
amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante
prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del
artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un
funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un
perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos
del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio
de: José Oscar Cerro, Valeria del Mar Ramírez, Julieta Alejandra González, Miguel
Ángel Gómez, Judith Lagarde, Analía Velázquez, Carla Fabiana Gutiérrez, Marcela
Daniela Viegas, Nélida Ester Lastreto, Ana María Caracoche, Cristina Lucía
Marrocco, Georgina Victoria Martínez, Blanca Noemí Rossini, Luis Velasco Blake,
Gustavo Malbrán, Marcelino Alberto Pérez Roig, Gustavo Emir Pérez Monçalves,
Lidia Delia Fernández Plaul, Cayetano Alberto Castrogiovanni, Roberto Eduardo
Aued, María Graciela Medici, Liliana Élida Galletti, Mónica María Lemos, María
José Lavalle Lemos, María del Carmen Percivati Franco, Daniel Aldo Manzotti,
José Moreno Delgado, Antonio Domingo Moreno Delgado, José Eduardo Moreno,
María Elena Ianotti, Enrique Martínez, Alfredo Narciso Agüero, Jorge Catanese,
Raúl Fait, Enrique Roberto Iglesias, Jorge Alberto Janson, Manuel Mollón, Mario
Justino Llanos, María Teresa Votrico, María Magdalena Juan, Juan Ricardo
Elizondo, Oscar Alberto Corradini, José Varela, Alfredo Fernando Bosco Muñoz,
Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Elena Paulina Lerena Costa, Carlos D´Elia
Casco, Eduardo Gallo Castro, María de las Mercedes Gallo Sanz, María Victoria
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Moyano Artigas, Miguel Ángel Río Casas, Washington Rubén Rodríguez Martínez,
Beatriz Alicia Anglet, Rosa Álvarez, Beatriz Lilian Bermúdez Calvar, Oscar Luis
Viegas, María Teresa Serantes Lede, María Erlinda Vázquez Santos, Beatriz
Fernández, Alicia Montenegro, Nelson Julián Mezquida, Yvonne Cappi Olivera,
Mario Mosteiro, Mónica Sofía Grinspon, Claudio Ernesto Logares, Juan Carlos
Uñates, Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi, Hugo Salvador
Rosello, Susana Capobianco, Rodolfo Federico Simón, Enrique Horacio Taramasco,
Fernando García, Omar Gedalio Suárez, Carlos Eduardo Garack, Beatriz Alicia
Lenain, Julio Daniel Chachagua, Miguel Ángel Hait, Rebeca Krasner, Luis Alberto
Santilli, Eduardo Rosen, Edgardo Norberto Giquiardo, Alberto Ostiano Romero
Meza, Ramón Raúl Romero, Elena Beatriz Abran, Américo Gines Agüero, Eva de
Jesús Gómez, Amalia Sánchez, María Rosa Laporta, Juan Chiala, Juan de Dios
Echeverría, Alberto Cruz Lucero, Rolando Martín Acuña, Roberto José Figueredo,
Lindolfo Ceolín, María Cristina Gioglio, Víctor Jorge Illodo, Elda Esther Viviani,
Zulema Leira, Raúl Alfredo Bonafini, Arcángel Nicolás Herrera, Oscar Julián
Herrera, Roberto Villanueva, Oscar Manuel Duarte, María Cristina Bustamante,
Lorenzo Federico Cáceres González, Olga Beatriz Miranda, Juan José Cerrudo,
Heber Eduardo O´Neil Velásquez, Luis Alberto Ortiz.
Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más
de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal
-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo –según ley 20.642- en los casos de Lucía Deón, Paola Leonor Alagastino,
Carlos Omar Pita, Nieves Luján Acosta, Santiago Enrique Cañas, María Virginia
Aurora Allende Calace, Rafael Andrés Tomás Perrota Pereyra, Gustavo Antonio
Lavalle, Liliana Zambano, Laura Inés Futulis, Miguel Eduardo Rodríguez, María
de las Mercedes Funes, Gabriel María Estévez, Amelia Isabel Gutiérrez, Juan
Carlos Ledesma, Flora Gurevich, Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo Taub,
Israel Raúl Kimlat, Eduardo Raúl Kimlat, Rodolfo Antonio Deza, Valentín Surpín,
Omar Eduardo Girou, José Alberto Choren, Ileana Sara María García Ramos,
Alberto‖ Corchs‖ Lavi a,‖ Guillermo‖ Manuel‖ Sobrino‖ Berardi,‖ Julio‖ Cesar‖ D’Elía‖
Pallares, Yolanda Iris Casco Ghelpi, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela
Noemí Basualdo, Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé
149
Fernández, Aída Celia Sanz Fernández, María Antonia Castro Huerga, Mario José
Martínez Suárez, María Asunción Artigas Nilo de Moyano, Alfredo Moyano
Santander, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura, Carolina Barrientos, Juan
Alberto Berdún Cardozo, Marta Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo Martínez
Horminoguez, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto,
Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, María Graciela Gribo, Claudia Inés Khon, Saúl
Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain, Eduardo Otilio Corro, Adriana
Chamorro, Rafael Chamorro, Juan Rodolfo Rodríguez (González Rodolfo), César
Nicolás Maza, Juan Carlos Fund, Osvaldo Luis Abollo, Pedro Alberto Ortiz, Carlos
Guillermo Robles, Martina Concepción Espinoza, Doménico Favazza, Felipe
Antonio Favazza, Luis Horacio Fernández, Alberto Felipe Maly, Vicente Fiore,
Santos Boria, Jorge Guidi, José Guillermo Suárez (La Rosa Guillermo), Humberto
Omar Sartirana, Jorge Alberto Allega, Ricardo Antonio Ruiz, Herna Silva, Juan
José Rúa, Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, Alcides Antonio Chiesa, Norma
Leanza, Abel Luis Vigo Comas, José María Della Flora, Alberto Osvaldo Derman,
María Rosa Pargas, Omar Rodolfo Farías, Galdys Noemí Musante, Rubén
Fernando Schell, Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María Isabel Reinoso,
Alfredo Emilio Patiño, Roberto Antonio Laporta, Miguel Ángel Laporta, Juan
Roberto Serrabón, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta Teresa Gerelli,
Ramona Agustina Ávalos, Roberto Fidel Yantorno, Juan Carlos Guarino, María
Elena Varela, José Rubén Slavkin, Juan Carlos "Cacho" Maidana, Alfredo Alinso
Martínez Gálvez, Diego Barreda, Rodolfo Francisco Nanni, Rodolfo Julio Tiscornia,
Julio César López Del Pino, Osvaldo Acosta, Horacio Guillermo Cid de la Paz,
Oscar Alfredo González, Ángel Laurenzano, Daniel Merialdo, Roberto Oscar
Ramírez, Mario Villani, Néstor Zurita, Alejandro Rómulo Iaccarino, Carlos Alberto
Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino.
2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y
las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de Valeria del Mar
Ramírez, Julieta Alejandra González, Miguel Ángel Gómez, Judith Lagarde, Analía
Velázquez, Paola Leonor Alagastino, Carla Fabiana Gutiérrez, Marcela Daniela
Viegas, Nélida Ester Lastreto, María Teresa Serantes Lede, María Rosa Laporta.
3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el
artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de María Asunción
Artigas Nilo de Moyano, Susana Capobianco, Luis Alberto Ortiz.
4) Aborto forzado, figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del
Código Penal - Ley 11.179-, en perjuicio de Nélida Ester Lastreto.
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5) Reducción a la servidumbre previsto en el artículo 140 del Código Penal –
según Ley 11.179- en perjuicio de Julieta Alejandra González, Miguel Ángel
Gómez, Judith Lagarde.
6) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el
artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: María José Lavalle
Lemos, Carlos D´Elia Casco, María de las Mercedes Gallo Sanz, María Victoria
Moyano Artigas, Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi.
Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños,
el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -
ley 26.679- en perjuicio de Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella
Valenzi.
7) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso
premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según
Ley 21.338-, en perjuicio de Mario José Martínez Suárez, Eduardo Rosen.
Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida
ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la
figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el
artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio de
María Magdalena Mainer y Heber Eduardo O´Neil Velásquez.
8) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley
26.679- en perjuicio de: Lidia Delia Fernández Plaul, Miguel Eduardo Rodríguez,
Daniel Aldo Manzotti, María de las Mercedes Funes, Gabriel María Estévez, Elena
Paulina Lerena Costa, Carolina Barrientos, César Nicolás Maza, Rodolfo Federico
Simón, Enrique Horacio Taramasco, Omar Gedalio Suárez, Carlos Eduardo
Garack, Beatriz Alicia Lenain, Pedro Alberto Ortiz, Alberto Ostiano Romero Meza,
Abel Luis Vigo Comas, María Rosa Pargas, Cristina Lucía Marrocco, Marcelino
Alberto Pérez Roig, Gustavo Emir Pérez Monçalves, Roberto Eduardo Aued, María
Graciela Medici, Santiago Enrique Cañas, Liliana Élida Galletti, María Virginia
Aurora Allende Calace, Rafael Andrés Tomás Perrota Pereyra, Gustavo Antonio
Lavalle, Mónica María Lemos, Laura Inés Futulis, María del Carmen Percivati
Franco, Amelia Isabel Gutiérrez, Juan Carlos Ledesma, María Elena Ianotti,
Alfredo Narciso Agüero, Jorge Catanese, Raúl Fait, Enrique Roberto Iglesias,
151
Alfredo Fernando Bosco Muñoz, Ileana Sara María García Ramos, Edmundo
Sabino Dossetti Techeira, Alberto Corchs Laviña, Guillermo Manuel Sobrino
Berardi, Julio Cesar D´Elia Pallares, Yolanda Iris Casco Ghelpi, Raúl Edgardo
Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo, Gustavo Alejandro Goycoechea
Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída Celia Sanz Fernández, Eduardo Gallo
Castro, María Antonia Castro Huerga, María Asunción Artigas Nilo de Moyano,
Alfredo Moyano Santander, Miguel Ángel Río Casas, Juvelino Andrés Carneiro Da
Fontoura, Marta Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo Martínez Horminoguez,
Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto, Beatriz Alicia
Anglet, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain, Mónica Sofía Grinspon,
Claudio Ernesto Logares, Luis Alberto Santilli, Carlos Guillermo Robles, Martina
Concepción Espinoza, Vicente Fiore, Jorge Guidi, José Guillermo Suárez (La Rosa
Guillermo), Américo Gines Agüero, Eva de Jesús Gómez, Ricardo Antonio Ruiz,
Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, José María Della Flora, Galdys Noemí
Musante, Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María Isabel Reinoso, Alfredo
Emilio Patiño, Roberto Antonio Laporta, Juan Roberto Serrabón, Carlos Esteban
Rodríguez Mendizábal, Mirta Teresa Gerelli, Roberto Fidel Yantorno, Raúl Alfredo
Bonafini, José Rubén Slavkin, Juan José Cerrudo. Para el supuesto de no
considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos
por estas personas, como homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado
sus cuerpos.
Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de
Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de
manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo
118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción
del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).
Finalmente solicitaron la absolución del acusado respecto de los hechos que
victimizaron a Héctor Oscar Callejas, Silvia Graciela Muñoz y Norberto Rey.
5. JORGE HÉCTOR DI PASQUALE, cuyos demás datos personales obran en
la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y
PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29
inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal
Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:
1) privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en
abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o
amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante
Poder Judicial de la Nación
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prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del
artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un
funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un
perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos
del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio
de: Analía Velázquez, Marcela Daniela Viegas, Alfredo Fernando Bosco Muñoz,
Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Elena Paulina Lerena Costa, Carlos D´Elia
Casco, Eduardo Gallo Castro, María de las Mercedes Gallo Sanz, María Victoria
Moyano Artigas, Miguel Ángel Río Casas, Washington Rubén Rodríguez Martínez,
Beatriz Alicia Anglet, Rosa Álvarez, Beatriz Lilian Bermúdez Calvar, Oscar Luis
Viegas, María Teresa Serantes Lede, María Erlinda Vázquez Santos, Beatriz
Fernández, Alicia Montenegro, Nelson Julián Mezquida, Yvonne Cappi Olivera,
Mario Mosteiro, Mónica Sofía Grinspon, Claudio Ernesto Logares, María Rosa
Laporta, Zulema Leira, Oscar Manuel Duarte, María Cristina Bustamante, Lorenzo
Federico Cáceres González, Olga Beatriz Miranda, Juan José Cerrudo, Luis Alberto
Ortiz.
Asimismo, la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más
de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal
-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo –según ley 20.642- en los casos de: Flora Gurevich, Luis Guillermo
Taub, Rodolfo Antonio Deza, Ileana Sara María García Ramos, Alberto Corchs
Lavi a,‖ Guillermo‖ Manuel‖ Sobrino‖ Berardi,‖ Julio‖ Cesar‖ D’Elía‖ Pallares,‖ Yolanda‖
Iris Casco Ghelpi, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo,
Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída Celia
Sanz Fernández, María Antonia Castro Huerga, Mario José Martínez Suárez, María
Asunción Artigas Nilo de Moyano, Alfredo Moyano Santander, Juvelino Andrés
Carneiro Da Fontoura, Carolina Barrientos, Juan Alberto Berdún Cardozo, Marta
Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo Martínez Horminoguez, Carlos Baldomero
Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto, Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, María
Graciela Gribo, Claudia Inés Khon, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain,
Eduardo Otilio Corro, Adriana Chamorro, Rafael Chamorro, Juan Rodolfo
Rodríguez (González Rodolfo), Carlos Guillermo Robles, Martina Concepción
153
Espinoza, Doménico Favazza, Felipe Antonio Favazza, Alberto Felipe Maly,
Vicente Fiore, Santos Boria, Jorge Guidi, Jorge Alberto Allega, Ricardo Antonio
Ruiz, Herna Silva, Juan José Rúa, Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, Alcides
Antonio Chiesa, Norma Leanza, Abel Luis Vigo Comas, José María Della Flora,
Alberto Osvaldo Derman, María Rosa Pargas, Omar Rodolfo Farías, Galdys Noemí
Musante, Rubén Fernando Schell, Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María
Isabel Reinoso, Alfredo Emilio Patiño, Roberto Antonio Laporta, Miguel Ángel
Laporta, Juan Roberto Serrabón, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta
Teresa Gerelli, Ramona Agustina Ávalos, Roberto Fidel Yantorno, Juan Carlos
Guarino, María Elena Varela, José Rubén Slavkin, Juan Carlos "Cacho" Maidana,
Alfredo Alinso Martínez Gálvez, Diego Barreda, Rodolfo Francisco Nanni, Rodolfo
Julio Tiscornia, Julio César López Del Pino, Osvaldo Acosta, Horacio Guillermo
Cid de la Paz, Oscar Alfredo González, Ángel Laurenzano, Daniel Merialdo,
Roberto Oscar Ramírez, Mario Villani, Néstor Zurita, Alejandro Rómulo Iaccarino,
Carlos Alberto Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino.
2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y
las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de Analía Velázquez,
Marcela Daniela Viegas, María Teresa Serantes Lede, María Rosa Laporta.
3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el
artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de María Asunción
Artigas Nilo de Moyano, Luis Alberto Ortiz.
4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el
artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: María de las
Mercedes Gallo Sanz, Carlos D´Elia Casco, María Victoria Moyano Artigas.
5) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso
premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según
Ley 21.338-, en perjuicio de Mario José Martínez Suárez.
6) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley
26.679- en perjuicio de: Elena Paulina Lerena Costa, Carolina Barrientos, Abel Luis
Vigo Comas, María Rosa Pargas, Alfredo Fernando Bosco Muñoz, Ileana Sara
María García Ramos, Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Alberto Corchs Laviña,
Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Julio Cesar D´Elia Pallares, Yolanda Iris Casco
Ghelpi, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo, Gustavo
Alejandro Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída Celia Sanz
Fernández, Eduardo Gallo Castro, María Antonia Castro Huerga, María Asunción
Artigas Nilo de Moyano, Alfredo Moyano Santander, Miguel Ángel Río Casas,
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1
Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura, Marta Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo
Martínez Horminoguez, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo
Barreto, Beatriz Alicia Anglet, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain,
Mónica Sofía Grinspon, Claudio Ernesto Logares, Carlos Guillermo Robles,
Martina Concepción Espinoza, Vicente Fiore, Jorge Guidi, Ricardo Antonio Ruiz,
Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, José María Della Flora, Galdys Noemí
Musante, Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María Isabel Reinoso, Alfredo
Emilio Patiño, Roberto Antonio Laporta, Juan Roberto Serrabón, Carlos Esteban
Rodríguez Mendizábal, Mirta Teresa Gerelli, Roberto Fidel Yantorno, José Rubén
Slavkin, Juan José Cerrudo. Para el supuesto de no considerarlo así, de manera
alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos por estas personas, como
homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado sus cuerpos.
Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de
Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de
manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo
118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción
del Delito de Genocidio -Decreto Ley 6286/1956-).
Finalmente, junto con ello y como lo manifestaron al momento de abordar la
materialidad, solicitaron la absolución del acusado respecto de los hechos que
victimizaron a Norberto Rey.
6. ROBERTO ARMANDO BALMACEDA, cuyos demás datos personales
obran en la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN
ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los
artículos 12, 29 inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del
Código Procesal Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:
1) privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en
abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o
amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante
prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del
artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un
funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un
perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos
155
del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio
de: Analía Velázquez, Marcela Daniela Viegas, Alfredo Fernando Bosco Muñoz,
Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Elena Paulina Lerena Costa, Julio César D´Elia
Pallares, Carlos D´Elia Casco, Eduardo Gallo Castro, María de las Mercedes Gallo
Sanz, María Victoria Moyano Artigas, Miguel Ángel Río Casas, Carolina
Barrientos, Washington Rubén Rodríguez Martínez, Beatriz Alicia Anglet, Rosa
Álvarez, Beatriz Lilian Bermúdez Calvar, Oscar Luis Viegas, María Teresa Serantes
Lede, María Erlinda Vázquez Santos, Beatriz Fernández, Alicia Montenegro,
Nelson Julián Mezquida, Yvonne Cappi Olivera, Mario Mosteiro, Mónica Sofía
Grinspon, Claudio Ernesto Logares, María Rosa Laporta, Zulema Leira, Oscar
Manuel Duarte, María Cristina Bustamante, Lorenzo Federico Cáceres González,
Olga Beatriz Miranda, Juan José Cerrudo, Luis Alberto Ortiz.
Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más
de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal
-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo –según ley 20.642- en los casos de Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo
Taub, Rodolfo Antonio Deza, Ileana Sara María García Ramos, Alberto Corchs
Laviña, Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Yolanda Iris Casco Ghelpi, Raúl
Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo, Gustavo Alejandro
Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída Celia Sanz Fernández, María
Antonia Castro Huerga, Mario José Martínez Suárez, María Asunción Artigas Nilo
de Moyano, Alfredo Moyano Santander, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura,
Juan Alberto Berdún Cardozo, Marta Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo Martínez
Horminoguez, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto,
Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, María Graciela Gribo, Claudia Inés Khon, Saúl
Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain, Eduardo Otilio Corro, Adriana
Chamorro, Rafael Chamorro, Juan Rodolfo Rodríguez (González Rodolfo), Carlos
Guillermo Robles, Martina Concepción Espinoza, Alberto Felipe Maly, Santos
Boria, Jorge Guidi, Jorge Alberto Allega, Ricardo Antonio Ruiz, Herna Silva, Juan
José Rúa, Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, Alcides Antonio Chiesa, Norma
Leanza, Abel Luis Vigo Comas, José María Della Flora, Alberto Osvaldo Derman,
María Rosa Pargas, Omar Rodolfo Farías, Galdys Noemí Musante, Rubén
Fernando Schell, Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María Isabel Reinoso,
Alfredo Emilio Patiño, Roberto Antonio Laporta, Miguel Ángel Laporta, Juan
Roberto Serrabón, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta Teresa Gerelli,
Ramona Agustina Ávalos, Roberto Fidel Yantorno, Juan Carlos Guarino, María
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Elena Varela, José Rubén Slavkin, Juan Carlos "Cacho" Maidana, Alfredo Alinso
Martínez Gálvez, Diego Barreda, Rodolfo Francisco Nanni, Rodolfo Julio Tiscornia,
Julio César López Del Pino, Osvaldo Acosta, Horacio Guillermo Cid de la Paz,
Oscar Alfredo González, Ángel Laurenzano, Daniel Merialdo, Roberto Oscar
Ramírez, Mario Villani, Néstor Zurita, Alejandro Rómulo Iaccarino, Carlos Alberto
Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino.
2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y
las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de Analía Velázquez,
Marcela Daniela Viegas, María Teresa Serantes Lede, María Rosa Laporta.
3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el
artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de María Asunción
Artigas Nilo de Moyano, Luis Alberto Ortiz.
4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el
artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: Carlos D´Elia
Casco, María de las Mercedes Gallo Sanz, María Victoria Moyano Artigas.
5) homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso
premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según
Ley 21.338-, en perjuicio de Mario José Martínez Suárez, Omar Rodolfo Farías.
6) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley
26.679- en perjuicio de: Elena Paulina Lerena Costa, María Antonia Castro Huerga,
Carolina Barrientos, Carlos Guillermo Robles, Martina Concepción Espinoza, Jorge
Guidi, Ricardo Antonio Ruiz, Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, Abel Luis
Vigo Comas, José María Della Flora, María Rosa Pargas, Galdys Noemí Musante,
Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María Isabel Reinoso, Alfredo Emilio
Patiño, Juan Roberto Serrabón, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta
Teresa Gerelli, José Rubén Slavkin, Alfredo Fernando Bosco Muñoz, Ileana Sara
María García Ramos, Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Alberto Corchs Laviña,
Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Julio Cesar D´Elia Pallares. Yolanda Iris Casco
Ghelpi, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo, Gustavo
Alejandro Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída Celia Sanz
Fernández, Eduardo Gallo Castro, María Asunción Artigas Nilo de Moyano,
Alfredo Moyano Santander, Miguel Ángel Río Casas, Juvelino Andrés Carneiro Da
157
Fontoura, Marta Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo Martínez Horminoguez,
Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto, Beatriz Alicia
Anglet, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain, Mónica Sofía Grinspon,
Claudio Ernesto Logares, Roberto Antonio Laporta, Roberto Fidel Yantorno, Juan
José Cerrudo. Para el supuesto de no considerarlo así, de manera alternativa
solicitaron se califiquen los hechos sufridos por estas personas, como homicidio
calificado, a pesar de no haberse encontrado sus cuerpos.
Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de
Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de
manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo
118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción
del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).
Junto con ello, solicitaron la absolución del acusado respecto de los hechos
que victimizaron a Norberto Rey.
7. ALBERTO JULIO CANDIOTI, cuyos demás datos personales obran en la
causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y
PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29
inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal
Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:
1) Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en
abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o
amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante
prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del
artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un
funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un
perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos
del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio
de: Analía Velázquez, Marcela Daniela Viegas, Cayetano Alberto Castrogiovanni,
Eduardo Gallo Castro, María Victoria Moyano Artigas, Miguel Ángel Río Casas,
Washington Rubén Rodríguez Martínez, Beatriz Alicia Anglet, Rosa Álvarez,
Beatriz Lilian Bermúdez Calvar, Oscar Luis Viegas, María Teresa Serantes Lede,
Beatriz Fernández, Alicia Montenegro, Mario Mosteiro, María Rosa Laporta, Oscar
Manuel Duarte, María Cristina Bustamante, Lorenzo Federico Cáceres González,
Olga Beatriz Miranda, Juan José Cerrudo, Luis Alberto Ortiz, Jorge Farsa, Eduardo
Luis Nieves, Nora Feliz, Jorge Garra, Modesta Rosa Electra Bianchi, Olga Vicenta
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Araujo, Estanislao Araujo, Alberto Oscar Manfredi, Rodolfo Atilio Barberá, Carlos
Prieto, Nora Liberman, Luis Tarquini, Hilda Norma Ereñú, Lina Mercedes Araujo.
Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más
de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal
-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo –según ley 20.642- en los casos de Lucía Deón, Daniel Cohen, Flora
Gurevich, Luis Guillermo Taub, Rodolfo Antonio Deza, Alfredo Fernando Bosco
Muñoz, Ileana Sara María García Ramos, Edmundo Sabino Dossetti Techeira,
Elena Paulina Lerena Costa, Alberto Corchs Laviña, Guillermo Manuel Sobrino
Berardi, Yolanda Iris Casco Ghelpi, Julio César D´Elia Pallares Raúl Edgardo
Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo, Gustavo Alejandro Goycoechea
Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída Celia Sanz Fernández, María Antonia
Castro Huerga, Mario José Martínez Suárez, María Asunción Artigas Nilo de
Moyano, Alfredo Moyano Santander, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura,
Carolina Barrientos, Juan Alberto Berdún Cardozo, Marta Beatriz Severo Barreto,
Jorge Hugo Martínez Horminoguez, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor
Severo Barreto, Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, María Erlinda Vázquez Santos,
Nelson Julián Mezquida, Yvonne Cappi Olivera, María Graciela Gribo, Claudia
Inés Khon, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain, Eduardo Otilio Corro,
Adriana Chamorro, Rafael Chamorro, Juan Rodolfo Rodríguez (González
Rodolfo), Mónica Sofía Grinspon, Claudio Ernesto Logares, Carlos Guillermo
Robles, Martina Concepción Espinoza, Alberto Felipe Maly, Santos Boria, Jorge
Guidi, Jorge Alberto Allega, Ricardo Antonio Ruiz, Herna Silva, Juan José Rúa,
Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, Alcides Antonio Chiesa, Norma Leanza,
Abel Luis Vigo Comas, José María Della Flora, Alberto Osvaldo Derman, María
Rosa Pargas, Omar Rodolfo Farías, Galdys Noemí Musante, Rubén Fernando
Schell, Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María Isabel Reinoso, Alfredo
Emilio Patiño, Roberto Antonio Laporta, Miguel Ángel Laporta, Juan Roberto
Serrabón, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta Teresa Gerelli, Ramona
Agustina Ávalos, Roberto Fidel Yantorno, Zulema Leira, Juan Carlos Guarino,
María Elena Varela, José Rubén Slavkin, Juan Carlos "Cacho" Maidana, Alfredo
Alinso Martínez Gálvez, Diego Barreda, Rodolfo Francisco Nanni, Rodolfo Julio
159
Tiscornia, Julio César López Del Pino, Osvaldo Acosta, Horacio Guillermo Cid de
la Paz, Oscar Alfredo González, Ángel Laurenzano, Daniel Merialdo, Roberto
Oscar Ramírez, Mario Villani, Néstor Zurita, Alejandro Rómulo Iaccarino, Carlos
Alberto Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino, Adriana Cristina Martín, Ricardo Hernán
Cabello,‖ Sigfried‖ Watzlawik‖ Padilla,‖ José‖ S{nchez‖ “Negro‖ Black”,‖ María‖ Amalia‖
Marrón, Raúl Eduardo Petruch, Elisa Haydeé Moreno, Ismael Zarza, Jorge
Eduardo Heuman, Norberto Ignacio Liwski, Francisco Manuel García Fernández,
Abel De León, Aureliano Araujo, Miguel Isaac Berenstein.
2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y
las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de Analía Velázquez,
Marcela Daniela Viegas, María Rosa Laporta, María Teresa Serantes Lede.
3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el
artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de María Asunción
Artigas Nilo de Moyano, Adriana Chamorro, Luis Alberto Ortiz, Olga Vicenta
Araujo, Jorge Eduardo Heuman, Norberto Ignacio Liwski, Abel De León.
4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el
artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: María Victoria
Moyano Artigas.
5) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley
26.679- en perjuicio de: Elena Paulina Lerena Costa, Carolina Barrientos, Miguel
Ángel Río Casas, Abel Luis Vigo Comas Alfredo Fernando Bosco Muñoz, Ileana
Sara María García Ramos, Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Alberto Corchs
Laviña, Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Julio Cesar D´Elia Pallares, Yolanda
Iris Casco Ghelpi, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo,
Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída Celia
Sanz Fernández, Eduardo Gallo Castro, María Antonia Castro Huerga, María
Asunción Artigas Nilo de Moyano, Alfredo Moyano Santander, Miguel Ángel Río
Casas, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura, Marta Beatriz Severo Barreto, Jorge
Hugo Martínez Horminoguez, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor
Severo Barreto, Beatriz Alicia Anglet, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo
Iramain, Mónica Sofía Grinspon, Claudio Ernesto Logares, Carlos Guillermo
Robles, Martina Concepción Espinoza, Jorge Guidi, Ricardo Antonio Ruiz, Silvia
Streger, Rodolfo Ernesto Torres, José María Della Flora, María Rosa Pargas, Galdys
Noemí Musante, Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María Isabel Reinoso,
Alfredo Emilio Patiño, Roberto Antonio Laporta, Juan Roberto Serrabón, Carlos
Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta Teresa Gerelli, Roberto Fidel Yantorno, José
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Rubén Slavkin, Juan José Cerrudo. Para el supuesto de no considerarlo así, de
manera alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos por estas personas,
como homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado sus cuerpos.
Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de
Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de
manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo
118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción
del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956).
8. JAIME LAMONT SMART, cuyos demás datos personales obran en la
causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y
PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29
inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal
Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:
1) Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en
abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o
amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante
prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del
artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un
funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un
perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos
del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio
de: Eduardo Rubén Castellanos, Oscar Pellejero, Alejandro Eduardo Reinhold,
Héctor Aurelio Pighin, Emilio Marchione, Juan Antonio Neme, Julio Armesto, Luis
María Armesto, José María Iglesias, Osvaldo Tomás Ariosti, Guillermo José Luis
Cometti, Lidia Esther Biscarte, Francisco José Bugatto, Susana Celina Marquéz,
Blanca Nelly Leonor Buda Hoffman, José Alberto Bugatto, Juan Carlos Deghi,
Carlos Osvaldo Souto, Juan José Berninsone, Héctor Omar Ferraro, Raúl Alberto
Marciano, Eva Raquel Orifici, Jesús María Bonet, María Teresa Di Martino, Daniel
Antonio Lagarone, Luis Alberto Messa, Marcelino Elías López, Valerio Salvador
Ubiedo, Silvano José García, Catalina Martha Velazco, Hugo Luis Morini, Héctor
Eduardo Fernando Parra Pizarro, Juan Evaristo Puthod, María del Carmen
Cántaro, Héctor Ricardo Arias Annichini, Jorge Honorio Navarro, Adriana Patricia
161
Sotelo, Andrés González, Celina González, Mariano Arasenpchk, Salvador
Armando Cerrone, José Oscar Cerro, Juan Domingo López Pérez, Sergio Mario
Ibáñez, Gregorio Nachman, Gladis Noemí García Niemann, Atilio Gustavo Calotti,
Osvaldo Enrique Busetto, Graciela Gladis Pujol, Liliana Isabel Acuña, Julio
Washington Cabrera, Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo Silva, Rubén
Omar Bricio, Miguel Ángel Calvo, Gabriela Carriquiriborde, Hijo de Repetur
Carriquiriborde, Emilio Horacio Ogando, Diego Martín Ogando Montesano, Julio
Gerardo Poce, Graciela Eugenia Pernas, Cristina Silvia Navajas, Manuela Elmina
del‖ Rosario‖ Santucho,‖ Alicia‖ Raquel‖ D’‖ Ambra,‖ Valeria‖ del‖ Mar‖ Ramírez, Julieta
Alejandra González, Miguel Ángel Gómez, Judith Lagarde, Analía Velázquez,
Carla Fabiana Gutiérrez, Marcela Daniela Viegas, Liliana Irma Ross, Mario Miguel
Mercader, Anahí Silvia Fernández, José Roberto Bonetto, Ana María Mobili, María
Inés Menescardi, Roberto Miguel Odorisio, Nélida Dimovich, María Adelia Garín,
Susana Paulina Hauché, Patricia Huchansky, Carlos Francisco Simón, Graciela
Beatriz Sagués, Silvia Graciela Muñoz, Juan Carlos Bobadilla, María Adela
Troncoso, María Eloísa Castellini, Victoria Petrakos Castellini, Adriana Lelia Calvo,
Teresa Mariana Laborde Calvo, María Magdalena Mainer, Juan Graiver, Isidoro
Miguel Graiver, Lidia Elba Papaleo, Silvia Cristina Fanjul, Lidia Catalina Gesualdi,
Flora Dybner, Dante Marra, Julio Daich, Alfredo Farjat, Francisco Gatti, Miguel
Balverde, Juan Domeneghini, Daniel Cohen, Ernesto María De Estrada, Francisco
Fernández Bernárdez, Ricardo Jorge Bertoldi, Gustavo Caraballo, Jorge Raúl
Rodríguez, Martín Antonio Aberg Cobo, Rafael Ianover, Ignacio Jorge Mazzola,
Adolfo Núñez, Juan Palli Díaz, Ana María Caracoche, Cristina Lucía Marrocco,
Georgina Victoria Martínez, Blanca Noemí Rossini, Luis Velasco Blake, Gustavo
Malbrán, Marcelino Alberto Pérez Roig, Gustavo Emir Pérez Monçalves, Lidia
Delia Fernández Plaul, Cayetano Alberto Castrogiovanni, Roberto Eduardo Aued,
María Graciela Medici, Liliana Élida Galletti, Mónica María Lemos, María José
Lavalle Lemos, Miguel Eduardo Rodríguez, María del Carmen Percivati Franco,
Daniel Aldo Manzotti, José Moreno Delgado, Antonio Domingo Moreno Delgado,
José Eduardo Moreno, María Elena Ianotti, Enrique Martínez, Alfredo Narciso
Agüero, Jorge Catanese, Raúl Fait, Enrique Roberto Iglesias, Jorge Alberto Janson,
Manuel Mollón, Carlos Gustavo Bratvogel, Juan Ricardo Elizondo, Luis Alberto
Colombi, Oscar Alberto Corradini, José Varela, Alfredo Fernando Bosco Muñoz,
Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Elena Paulina Lerena Costa, Carlos D´Elia
Casco, Eduardo Gallo Castro, María de las Mercedes Gallo Sanz, María Victoria
Moyano Artigas, Miguel Ángel Río Casas, Washington Rubén Rodríguez Martínez,
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Beatriz Alicia Anglet, Rosa Álvarez, Beatriz Lilian Bermúdez Calvar, Oscar Luis
Viegas, María Teresa Serantes Lede, María Erlinda Vázquez Santos, Beatriz
Fernández, Alicia Montenegro, Nelson Julián Mezquida, Yvonne Cappi Olivera,
Mario Mosteiro, Mónica Sofía Grinspon, Claudio Ernesto Logares, Juan Carlos
Uñates, María Rosa Ortiz, Carlos Federico Brandli, Sonia Estela Iwaniszyn, Patricia
Liliana Pozzo, Mario Ernesto Colonna, Pablo Genazzi, Víctor Orlando Taverna,
Gladys Elvira Beluardi Oscar Daniel Bustos, Cristina Elvira Kafka, Rosa Cristina
Rodríguez, Norma Justa Rivera, Juan Carlos Tonil, Rosa Elena Vallejos, José Abel
Fuks Cucshnir, Graciela Beatriz Torrano, Haydee Fuentes Ilda, Nora Alicia
Úngaro, Rodolfo Horacio Monzón, Guillermo Allamprese, Manuel Coley Robles,
Alicia Lisso, María Kubik Marcoff, María Cristina Lefteroff, Norma Robert, Silvia
Mabel Isabella Valenzi, Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi,
Hugo Salvador Rosello, Susana Capobianco, Rodolfo Federico Simón, José Luis
D´Alessio, Alfredo D´Alessio, Jorge Luis Campana, Mery Epifanía Alba Quisdert,
Nélida Azucena Sosa, Alfredo Waldo Forti Sosa, Mario Manuel Forti Sosa, Renato
Forti Sosa, Néstor Forti Sosa, Guillermo Forti Sosa, Enrique Horacio Taramasco,
Andrés Raszkewicz, Fernando García, Omar Gedalio Suárez, Carlos Eduardo
Garack, Beatriz Alicia Lenain, Julio Daniel Chachagua, Miguel Ángel Hait, Rebeca
Krasner, Luis Alberto Santilli, Eduardo Rosen, Edgardo Norberto Giquiardo,
Ramón Raúl Romero, Elena Beatriz Abran, Américo Gines Agüero, Eva de Jesús
Gómez, Amalia Sánchez, Juan Chiala, Juan de Dios Echeverría, Alberto Cruz
Lucero, Rolando Martín Acuña, Roberto José Figueredo, Lindolfo Ceolín, María
Cristina Gioglio, Víctor Jorge Illodo, Elda Esther Viviani, Zulema Leira, Raúl
Alfredo Bonafini, Arcángel Nicolás Herrera, Oscar Julián Herrera, Roberto
Villanueva, María Cristina Bustamante, Lorenzo Federico Cáceres González, Olga
Beatriz Miranda, Juan José Cerrudo, Liliana Corina Joly, Eduardo Cora, Gladys
Yolanda Rodríguez, Miguel Ángel Prince, Víctor Vicente Marcasciano, Carlos
Felipe Ochoa, Hebe Araceli Susana Mascia, Haydee Alicia Lampugnani, Graciela
Irene Jurado, Jorge Enrique Mendoza Calderón, Enrique Rodolfo Barry, Mario
Enrique Salerno, Claudia Dafne Gorban, Silvia Beatriz Gorban, Enrique Osvaldo
Lapertosa, Pablo Daniel Musso, José Antonio Cáceres, Gustavo Horacio Lafleur,
Blanca Ortiz de Murúa, Héctor Alberto Pérez, Oscar Arturo Udabe, Javier Alberto
163
López, Alfredo Rafael Ramos Battaglia, Oscar Ernesto Solís, Alberto Mario Solís,
Diana Beatriz Wlichky, Daniel Omar Mojica, Hernán Quiroz, Raúl Esteban Santos,
Héctor Daniel Klosowski, Elena Rinaldi, Juan Domingo Díaz, Juan Antonio Díaz,
Juan Enrique Velázquez Rosano, Elba Lucía Gándara Castromán, Oscar Dedionigi,
Raquel Margot De la Rosa, Antero Daniel Esquivel, Gabriel Alberto García, Oscar
Isidro Borzi, Luis Alberto Ortiz.
Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más
de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal
-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo –según ley 20.642-en los casos de Lucía Deón, Nicolás Adán
Barrionuevo, Raúl Horacio Codesal, Marcos Alegría, Argentino Quintín Cabral,
Francisco Domingo Orellana, Gladis Rosa Baccili, María Clara Ciocchini, María
Claudia Falcone, Horacio Ángel Úngaro, Daniel Alberto Racero, Francisco
Bartolomé López Muntaner, Claudio De Acha, Víctor Alfredo Treviño, Pablo
Alejandro Díaz, Emilce Graciela Moler, Patricia Susana Miranda, Ángela López
Martín, Graciela Gladis Pujol, José María Novielo, Víctor Alberto Carminati, Alicia
Beatriz Carminati, Carlos Augusto Cortés, Diana Griselda Guerrero, Conrado
Guillermo Ceretti, Alfredo José Cajide García, Edgardo Miguel Ángel Andreu,
Clara Kierszenowicz, Eduardo Juan Daniel Porta, Rubén Horacio Ares, Jorge Oscar
Ogando, Stella Maris Montesano Sánchez, Paola Leonor Alagastino, Juan Carlos
Abachian, Nélida Ester Lastreto, Carlos Omar Pita, Nieves Luján Acosta, Santiago
Enrique Cañas, María Virginia Aurora Allende Calace, Rafael Andrés Tomás
Perrota Pereyra, Gustavo Antonio Lavalle, Liliana Zambano, Laura Inés Futulis,
María de las Mercedes Funes, Gabriel María Estévez, Amelia Isabel Gutiérrez, Juan
Carlos Ledesma, Flora Gurevich, Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo Taub,
Israel Raúl Kimlat, Eduardo Raúl Kimlat, Rodolfo Antonio Deza, Valentín Surpín,
Mario Justino Llanos, María Teresa Votrico, Omar Eduardo Girou, José Alberto
Choren, María Magdalena Juan, Héctor Oscar Callejas, Ileana Sara María García
Ramos, Alberto Corchs Laviña, Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Julio César
D´Elia Pallares, Yolanda Iris Casco Ghelpi, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela
Noemí Basualdo, Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé
Fernández, Aída Celia Sanz Fernández, María Antonia Castro Huerga, Mario José
Martínez Suárez, María Asunción Artigas Nilo de Moyano, Alfredo Moyano
Santander, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura, Carolina Barrientos, Juan
Alberto Berdún Cardozo, Marta Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo Martínez
Horminoguez, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto,
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, María Graciela Gribo, Claudia Inés Khon, Saúl
Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain, Eduardo Otilio Corro, Adriana
Chamorro, Rafael Chamorro, Juan Rodolfo Rodríguez (González Rodolfo), César
Nicolás Maza, Horacio Ramiro Vivas, Mabel Amelia García, Alfredo Oscar
Fernández, Juan Carlos Stremi, Néstor Busso, Alejandro Enrique De Sío, Juan José
Giampa, Ana Rosa Rodríguez, Marta Josefa Enrique, Miguel Ramón Galván
Insaurralde, Walter Roberto Docters, Juan Carlos Rumi, Santiago Servín, Ana
Teresa Diego, María Eliana Acosta Velasco, Juan Carlos Fund, Osvaldo Luis
Abollo, Silvia Mabel Isabella Valenzi, Pedro Alberto Ortiz, Carlos Guillermo
Robles, Martina Concepción Espinoza, Doménico Favazza, Felipe Antonio
Favazza, Luis Horacio Fernández, Alberto Felipe Maly, Vicente Fiore, Santos Boria,
Jorge Guidi, José Guillermo Suárez (La Rosa Guillermo), Humberto Omar
Sartirana, Alberto Ostiano Romero Meza, Jorge Alberto Allega, Herna Silva, Juan
José Rúa, Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, Alcides Antonio Chiesa, Norma
Leanza, Abel Luis Vigo Comas, José María Della Flora, Alberto Osvaldo Derman,
María Rosa Pargas, Omar Rodolfo Farías, Galdys Noemí Musante, Rubén
Fernando Schell, Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María Isabel Reinoso,
Alfredo Emilio Patiño, Roberto Antonio Laporta, Miguel Ángel Laporta, María
Rosa Laporta, Juan Roberto Serrabón, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta
Teresa Gerelli, Ramona Agustina Ávalos, Roberto Fidel Yantorno, Juan Carlos
Guarino, María Elena Varela, José Rubén Slavkin, Juan Carlos "Cacho" Maidana,
Oscar Manuel Duarte, Alfredo Alinso Martínez Gálvez, Diego Barreda, Rodolfo
Francisco Nanni, Rodolfo Julio Tiscornia, Julio César López Del Pino, Osvaldo
Acosta, Horacio Guillermo Cid de la Paz, Oscar Alfredo González, Ángel
Laurenzano, Daniel Merialdo, Roberto Oscar Ramírez, Mario Villani, Néstor
Zurita, Miguel Ángel Soria, Gustavo Javier Fernández, Carlos Alberto Fernández,
Silvia Fernanda Gallar, Noemí Irma Tardivo, Edmundo Daniel Szapiro, Nilda
Emma Eloy, Horacio René Matoso, Inés María Pedemonte, Pablo Bernardo Szir,
José Reinaldo Rizzo, Ricardo Chidichimo, Luis Adolfo Jaramillo, Gerardo Manuel
Carrizo, Adolfo Manuel Paz, Raúl Félix Vassena, Esteban Alfredo Reimer, Víctor
Hugo Ventura, Edilberto Chamorro Vera, Carlos Enrique Höld, Norma Mabel
Sandoval, Cecilia Rotemberg Wolf, Donatella Rude Calebotta, Silvia De Raffaelli,
165
Heber Eduardo O´Neil Velásquez, Alejandro Rómulo Iaccarino, Carlos Alberto
Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino.
2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y
las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de María Teresa Di
Martino, María Claudia Falcone, Valeria del Mar Ramírez, Julieta Alejandra
González, Miguel Ángel Gómez, Judith Lagarde, Analía Velázquez, Paola Leonor
Alagastino, Carla Fabiana Gutiérrez, Marcela Daniela Viegas, Nélida Ester
Lastreto, María Teresa Serantes Lede, Mabel Amelia García, María Cristina
Lefteroff, María Rosa Laporta, Nilda Emma Eloy.
3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el
artículo 127 del Código Penal, según Ley 11.179, en perjuicio de María Clara
Ciocchini, María Asunción Artigas Nilo de Moyano, Nora Alicia Úngaro, Ana
Teresa Diego, Susana Capobianco, Claudia Dafne Gorban, Norma Mabel Sandoval,
Elba Lucía Gándara Castromán, Luis Alberto Ortiz.
4) Aborto forzado, figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del
Código Penal - Ley 11.179-, en perjuicio de Nélida Ester Lastreto.
5) Reducción a la servidumbre previsto en el artículo 140 del Código Penal –
según Ley 11.179- en perjuicio de Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra
González, Judith Lagarde.
6) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el
artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: Daniel Santucho
Navajas, Victoria Petrakos Castellini, Hijo de Repetur Carriquiriborde, Diego
Martín Ogando Montesano, María de las Mercedes Gallo Sanz, Carlos D´Elia
Casco, Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi, Teresa Mariana
Laborde Calvo, María José Lavalle Lemos, María Victoria Moyano Artigas.
Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños,
el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -
ley 26.679- en perjuicio de: Victoria Petrakos Castellini, Hijo de Repetur
Carriquiriborde y Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi.
7) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso
premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según
Ley 21.338-, en perjuicio de Carlos Osvaldo Souto, Gladis Noemí García Niemann,
Ernesto Enrique Canga Barragán, Liliana Irma Ross, Anahí Silvia Fernández, José
Roberto Bonetto, María Adelia Garín, Carlos Francisco Simón, Graciela Beatriz
Sagués, Mario José Martínez Suárez, María Eliana Acosta Velasco, Manuel Coley
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Robles, Eduardo Rosen, Noemí Irma Tardivo, Luis Adolfo Jaramillo, Héctor
Alberto Pérez.
Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida
ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la
figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el
artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio de
Ernesto Enrique Canga Barragán, Mario Miguel Mercader, María Magdalena
Mainer, Ana Teresa Diego, Alicia Lisso, Edilberto Chamorro Vera, Cecilia
Rotemberg Wolf, Silvia De Raffaelli, Heber Eduardo O´Neil Velásquez.
8) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley
26.679- en perjuicio de: Lidia Delia Fernández Plaul, Miguel Eduardo Rodríguez,
Daniel Aldo Manzotti, María de las Mercedes Funes, Gabriel María Estévez, Elena
Paulina Lerena Costa, Carolina Barrientos, César Nicolás Maza, José Abel Fuks
Cucshnir, Graciela Beatriz Torrano, Alejandro Enrique De Sío, Guillermo
Allamprese, Rodolfo Federico Simón, Enrique Horacio Taramasco, Omar Gedalio
Suárez, Carlos Eduardo Garack, Beatriz Alicia Lenain, Pedro Alberto Ortiz, Alberto
Ostiano Romero Meza, Abel Luis Vigo Comas, María Rosa Pargas, Silvia Fernanda
Gallar, Oscar Arturo Udabe, Javier Alberto López, Héctor Daniel Klosowski,
Donatella Rude Calebotta, Elena Rinaldi, Elba Lucía Gándara Castromán, Antero
Daniel Esquivel, María Teresa Di Martino, Silvano José García, Catalina Martha
Velazco, Hugo Luis Morini, Gregorio Nachman, María Clara Ciocchini, María
Claudia Falcone, Horacio Ángel Úngaro, Daniel Alberto Racero, Francisco
Bartolomé López Muntaner, Claudio De Acha, Víctor Alfredo Treviño, Ángela
López Martín, Graciela Gladis Pujol, Carlos Augusto Cortés, Diana Griselda
Guerrero, Conrado Guillermo Ceretti, Liliana Isabel Acuña, Julio Washington
Cabrera, Alfredo José Cajide García, Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo
Silva, Edgardo Miguel Ángel Andreu, Clara Kierszenowicz, Miguel Ángel Calvo,
Gabriela Carriquiriborde, Jorge Oscar Ogando, Emilio Horacio Ogando, Stella
Maris Montesano Sánchez, Julio Gerardo Poce, Graciela Eugenia Pernas, Cristina
Silvia‖ Navajas,‖ Manuela‖ Elmina‖ del‖ Rosario‖ Santucho,‖ Alicia‖ Raquel‖ D’‖ Ambra,‖
Juan Carlos Abachian, Ana María Mobili, María Inés Menescardi, Roberto Miguel
Odorisio, Nélida Dimovich, Susana Paulina Hauché, Patricia Huchansky, Silvia
167
Graciela Muñoz, Juan Carlos Bobadilla, María Adela Troncoso, María Eloísa
Castellini, Cristina Lucía Marrocco, Marcelino Alberto Pérez Roig, Gustavo Emir
Pérez Monçalves, Roberto Eduardo Aued, María Graciela Medici, Santiago Enrique
Cañas, Liliana Élida Galletti, María Virginia Aurora Allende Calace, Rafael Andrés
Tomás Perrota Pereyra, Gustavo Antonio Lavalle, Mónica María Lemos, Laura Inés
Futulis, María del Carmen Percivati Franco, Amelia Isabel Gutiérrez, Juan Carlos
Ledesma, María Elena Ianotti, Alfredo Narciso Agüero, Jorge Catanese, Raúl Fait,
Enrique Roberto Iglesias, Alfredo Fernando Bosco Muñoz, Ileana Sara María
García Ramos, Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Alberto Corchs Laviña,
Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Julio César D´Elia Pallares, Yolanda Iris Casco
Ghelpi, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo, Gustavo
Alejandro Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída Celia Sanz
Fernández, Eduardo Gallo Castro, María Antonia Castro Huerga, María Asunción
Artigas Nilo de Moyano, Alfredo Moyano Santander, Miguel Ángel Río Casas,
Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura, Marta Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo
Martínez Horminoguez, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo
Barreto, Beatriz Alicia Anglet, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain,
Mónica Sofía Grinspon, Claudio Ernesto Logares, Juan José Giampa, Ana Rosa
Rodríguez, Santiago Servín, Juan Carlos Fund, Norma Robert, Silvia Mabel Isabella
Valenzi, José Luis D´Alessio, Nélida Azucena Sosa, Luis Alberto Santilli, Carlos
Guillermo Robles, Martina Concepción Espinoza, Vicente Fiore, Jorge Guidi, José
Guillermo Suárez (La Rosa Guillermo), Américo Gines Agüero, Eva de Jesús
Gómez, Ricardo Antonio Ruiz, Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, José María
Della Flora, Galdys Noemí Musante, Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez,
María Isabel Reinoso, Alfredo Emilio Patiño, Roberto Antonio Laporta, Juan
Roberto Serrabón, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta Teresa Gerelli,
Roberto Fidel Yantorno, Raúl Alfredo Bonafini, José Rubén Slavkin, Juan José
Cerrudo, Carlos Alberto Fernández, Carlos Felipe Ochoa, Hebe Araceli Susana
Mascia, Edmundo Daniel Szapiro, Graciela Irene Jurado, Jorge Enrique Mendoza
Calderón, Enrique Rodolfo Barry, Mario Enrique Salerno, Inés María Pedemonte,
Pablo Bernardo Szir, Pablo Daniel Musso, Gustavo Horacio Lafleur, Ricardo
Chidichimo, Blanca Ortiz de Murúa, Diana Beatriz Wlichky, Raúl Félix Vassena,
Esteban Alfredo Reimer, Víctor Hugo Ventura, Carlos Enrique Höld, Oscar Isidro
Borzi.. Para el supuesto de no considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se
califiquen los hechos sufridos por estas personas, como homicidio calificado, a
pesar de no haberse encontrado sus cuerpos.
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de
Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de
manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo
118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción
del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).
Por último, solicitaron la absolución del acusado respecto de los hechos que
victimizaron a Rogelio Miguel Juárez, Héctor Tomás Campdepadrós, Jorge Varela,
Atilio Portillo Servín, Leonilda Alegre y Norberto Rey.
9. JUAN MIGUEL WOLK, cuyos demás datos personales obran en la causa,
a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y PERPETUA,
accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29 inciso 3, 45 y
55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal Penal de la
Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:
1) Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en
abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o
amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante
prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del
artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un
funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un
perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos
del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio
de: María Esther Alonso, Nelfa Rufina Suárez, Víctor Manuel Taboada, Juan
Alejandro Barry, Susana Beatriz Mata, Silvia Nieves Negro, Nélida Ramos, Héctor
Domingo Bonet Oller, Osvaldo Alberto Mantiñan, Miguel Ángel Hernández, Raúl
Osvaldo Llarull, Nilda Mabel Bega Acevey, Luis Ruiz, Eduardo Horacio Piva,
Herminio Martínez Borbolla, Roque Joaquín Srur, Oscar Ricardo Geraci, Carlos
Alberto Geraci, Graciela Susana Tigani, Rafael Runco, Raúl Daniel Arburúa, Jesús
Cuña Álvarez, Ariel Rivadeneira, Jorge Oscar Cardoso, Jorge Adalberto Nadal,
Pedro Andrés Caporale, Eduardo Rubén Castellanos, Oscar Pellejero, Alejandro
Eduardo Reinhold, Héctor Aurelio Pighin, Emilio Marchione, Virgilio César
Medina, Juan Antonio Neme, Julio Armesto, Luis María Armesto, José María
Iglesias, Osvaldo Tomás Ariosti, Guillermo José Luis Cometti, Lidia Esther
169
Biscarte, Francisco José Bugatto, Susana Celina Marquéz, Blanca Nelly Leonor
Buda Hoffman, José Alberto Bugatto, Juan Carlos Deghi, Carlos Osvaldo Souto,
Juan José Berninsone, Héctor Omar Ferraro, Raúl Alberto Marciano, Eva Raquel
Orifici, Jesús María Bonet, María Teresa Di Martino, Daniel Antonio Lagarone,
Luis Alberto Messa, Marcelino Elías López, Valerio Salvador Ubiedo, Silvano José
García, Catalina Martha Velazco, Hugo Luis Morini, Héctor Eduardo Fernando
Parra Pizarro, Juan Evaristo Puthod, María del Carmen Cántaro, Héctor Ricardo
Arias Annichini, Jorge Honorio Navarro, Adriana Patricia Sotelo, Andrés
González, Celina González, Mariano Arasenpchk, Salvador Armando Cerrone,
José Oscar Cerro, Juan Domingo López Pérez, Sergio Mario Ibáñez, Gregorio
Nachman, Gladis Noemí García Niemann, Víctor Alfredo Treviño, Liliana Isabel
Acuña, Julio Washington Cabrera, Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo
Silva, Miguel Ángel Calvo, Gabriela Carriquiriborde, Emilio Horacio Ogando, Julio
Gerardo Poce, Graciela Eugenia Pernas, Cristina Silvia Navajas, Manuela Elmina
del‖ Rosario‖ Santucho,‖ Alicia‖ Raquel‖ D’‖ Ambra,‖ Valeria‖ del‖ Mar‖ Ramírez, Julieta
Alejandra González, Miguel Ángel Gómez, Judith Lagarde, Analía Velázquez,
Carla Fabiana Gutiérrez, Marcela Daniela Viegas, Liliana Irma Ross, Nélida Ester
Lastreto, Mario Miguel Mercader, Anahí Silvia Fernández, José Roberto Bonetto,
Ana María Mobili, María Inés Menescardi, Roberto Miguel Odorisio, Nélida
Dimovich, María Adelia Garín, Susana Paulina Hauché, Patricia Huchansky,
Carlos Francisco Simón, Graciela Beatriz Sagués, Silvia Graciela Muñoz, Juan
Carlos Bobadilla, María Adela Troncoso, María Eloísa Castellini, Victoria Petrakos
Castellini, Adriana Lelia Calvo, Teresa Mariana Laborde Calvo, María Magdalena
Mainer, Juan Graiver, Isidoro Miguel Graiver, Lidia Elba Papaleo, Silvia Cristina
Fanjul, Lidia Catalina Gesualdi, Flora Dybner, Dante Marra, Julio Daich, Alfredo
Farjat, Francisco Gatti, Miguel Balverde, Juan Domeneghini, Daniel Cohen, Ernesto
María De Estrada, Francisco Fernández Bernárdez, Ricardo Jorge Bertoldi, Gustavo
Caraballo, Jorge Raúl Rodríguez, Martín Antonio Aberg Cobo, Rafael Ianover,
Ignacio Jorge Mazzola, Adolfo Núñez, Juan Palli Díaz, Ana María Caracoche,
Cristina Lucía Marrocco, Georgina Victoria Martínez, Blanca Noemí Rossini, Luis
Velasco Blake, Gustavo Malbrán, Marcelino Alberto Pérez Roig, Gustavo Emir
Pérez Monçalves, Lidia Delia Fernández Plaul, Cayetano Alberto Castrogiovanni,
Roberto Eduardo Aued, María Graciela Medici, Liliana Élida Galletti, Mónica
María Lemos, María José Lavalle Lemos, María del Carmen Percivati Franco,
Daniel Aldo Manzotti, María de las Mercedes Funes, José Moreno Delgado,
Antonio Domingo Moreno Delgado, José Eduardo Moreno, María Elena Ianotti,
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Enrique Martínez, Alfredo Narciso Agüero, Jorge Catanese, Raúl Fait, Enrique
Roberto Iglesias, Jorge Alberto Janson, Manuel Mollón, Carlos Gustavo Bratvogel,
Juan Ricardo Elizondo, Luis Alberto Colombi, Oscar Alberto Corradini, José
Varela, Alfredo Fernando Bosco Muñoz, Edmundo Sabino Dossetti Techeira,
Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Elena Paulina Lerena Costa, Carlos D´Elia
Casco, María de las Mercedes Gallo Sanz, María Victoria Moyano Artigas, Carolina
Barrientos, Mónica Sofía Grinspon, Claudio Ernesto Logares, Alberto Ostiano
Romero Meza, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Claudia Dafne Gorban,
Silvia Beatriz Gorban, Blanca Ortiz de Murúa, Héctor Alberto Pérez, Oscar Arturo
Udabe, Javier Alberto López, Alfredo Rafael Ramos Battaglia, Oscar Ernesto Solís,
Alberto Mario Solís, Diana Beatriz Wlichky, Daniel Omar Mojica, Hernán Quiroz,
Raúl Esteban Santos, Héctor Daniel Klosowski, Elena Rinaldi, Juan Domingo Diaz,
Antonio Diaz Juan, Juan Enrique Velázquez Rosano, Elba Lucía Gándara
Castromán, Oscar Dedionigi, Raquel Margot De la Rosa, Antero Daniel Esquivel,
Gabriel Alberto García, Oscar Isidro Borzi, Luis Alberto Ortiz.
Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más
de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal
-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo –según ley 20.642- en los casos de Dalmiro Ismael Suárez, Lucía Deón,
Carlos Payaslian, Jorge Antonio Saravia Acuña, Laura Franchi Sorsi, Mercedes
Elena Le Bozec, Juan José Stirnemann, Mirta Isabel Salamanca, Rita Liliana Aguelt,
Graciela Noemi Santucho, Serla Wasserman, Germán Gargano, Graciela Susana Di
Lauro, Isabel Ibarra, María Leonor Ibarra, Norma Dolores Castillo, Margarita
García Bonilla, Silvia Adriana Lemmi, María José Sánchez Flores, Nicolás Adán
Barrionuevo, Raúl Horacio Codesal, Marcos Alegría, Argentino Quintín Cabral,
Francisco Domingo Orellana, Gladis Rosa Baccili, María Clara Ciocchini, María
Claudia Falcone, Horacio Ángel Úngaro, Daniel Alberto Racero, Francisco
Bartolomé López Muntaner, Claudio De Acha, Carlos Augusto Cortés, Conrado
Guillermo Ceretti, Alfredo José Cajide García, Ernesto Enrique Canga Barragán,
Edgardo Miguel Ángel Andreu, Clara Kierszenowicz, Eduardo Juan Daniel Porta,
Rubén Horacio Ares, Jorge Oscar Ogando, Stella Maris Montesano Sánchez, Paola
Leonor Alagastino, Juan Carlos Abachian, Carlos Omar Pita, Nieves Luján Acosta,
171
Santiago Enrique Cañas, María Virginia Aurora Allende Calace, Rafael Andrés
Tomás Perrota Pereyra, Gustavo Antonio Lavalle, Liliana Zambano, Laura Inés
Futulis, Miguel Eduardo Rodríguez, Gabriel María Estévez, Amelia Isabel
Gutiérrez, Juan Carlos Ledesma, Flora Gurevich, Benjamín Froim Taub, Luis
Guillermo Taub, Israel Raúl Kimlat, Eduardo Raúl Kimlat, Rodolfo Antonio Deza,
Valentín Surpín, Mario Justino Llanos, María Teresa Votrico, Omar Eduardo
Girou, José Alberto Choren, María Magdalena Juan, Héctor Oscar Callejas, Ileana
Sara María García Ramos, Alberto Corchs Laviña, Guillermo Manuel Sobrino
Berardi, Yolanda Iris Casco Ghelpi, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela Noemí
Basualdo, Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída
Celia Sanz Fernández, María Antonia Castro Huerga, Mario José Martínez Suárez,
María Asunción Artigas Nilo de Moyano, Alfredo Moyano Santander, Juvelino
Andrés Carneiro Da Fontoura, María Graciela Gribo, Claudia Inés Khon, Saúl
Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain, Eduardo Otilio Corro, Adriana
Chamorro, Rafael Chamorro, Juan Rodolfo Rodríguez (González Rodolfo), Silvia
Mabel Isabella Valenzi, Pedro Alberto Ortiz, Doménico Favazza, Felipe Antonio
Favazza, Humberto Omar Sartirana, Omar Rodolfo Farías, Galdys Noemí
Musante, Mirta Teresa Gerelli, Diego Barreda, Rodolfo Francisco Nanni, Rodolfo
Julio Tiscornia, Nilda Emma Eloy, Horacio René Matoso, Ricardo Chidichimo, Luis
Adolfo Jaramillo, Gerardo Manuel Carrizo, Adolfo Manuel Paz, Raúl Félix
Vassena, Esteban Alfredo Reimer, Víctor Hugo Ventura, Edilberto Chamorro Vera,
Höld Carlos Enrique, Norma Mabel Sandoval, Wolf Cecilia Rotemberg, Donatella
Rude Calebotta, Silvia De Raffaelli, Heber Eduardo O´Neil Velásquez, Alejandro
Rómulo Iaccarino, Carlos Alberto Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino.
2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y
las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de María Teresa Di
Martino, María Claudia Falcone, Valeria del Mar Ramírez, Julieta Alejandra
González, Miguel Ángel Gómez, Judith Lagarde, Analía Velázquez, Paola Leonor
Alagastino, Carla Fabiana Gutiérrez, Marcela Daniela Viegas, Nélida Ester
Lastreto, Nilda Emma Eloy.
3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el
artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de Mercedes Elena Le
Bozec, Nilda Mabel Bega Acevey, María Clara Ciocchini, María Asunción Artigas
Nilo de Moyano, Claudia Dafne Gorban, Norma Mabel Sandoval, Elba Lucía
Gándara Castromán, Luis Alberto Ortiz.
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1
4) Aborto forzado, figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del
Código Penal - Ley 11.179-, en perjuicio de Nélida Ester Lastreto.
5) Reducción a la servidumbre previsto en el artículo 140 del Código Penal –
según Ley 11.179- en perjuicio de Julieta Alejandra González, Miguel Ángel
Gómez, Judith Lagarde.
6) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el
artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: Daniel Santucho
Navajas, Victoria Petrakos Castellini, María José Lavalle Lemos, Carlos D´Elia
Casco, María de las Mercedes Gallo Sanz, María Victoria Moyano Artigas.
Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños,
el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -
ley 26.679- en perjuicio de Victoria Petrakos Castellini.
7) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso
premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según
Ley 21.338-, en perjuicio de Víctor Manuel Taboada, Carlos Osvaldo Souto, Gladis
Noemí García Niemann, Liliana Irma Ross, Anahí Silvia Fernández, José Roberto
Bonetto, María Adelia Garín, Carlos Francisco Simón, Graciela Beatriz Sagués, Luis
Adolfo Jaramillo, Héctor Alberto Pérez.
Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida
ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la
figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el
artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio de
Ernesto Enrique Canga Barragán, Mario Miguel Mercader, María Magdalena
Mainer, Edilberto Chamorro Vera, Cecilia Rotemberg Wolf, Silvia De Raffaelli,
Heber Eduardo O´Neil Velásquez.
8) Desaparición forzada prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley
26.679- en perjuicio de: Lidia Delia Fernández Plaul, Miguel Eduardo Rodríguez,
Daniel Aldo Manzotti, María de las Mercedes Funes, Gabriel María Estévez,
Alberto Ostiano Romero Meza, Oscar Arturo Udabe, Javier Alberto López, Héctor
Daniel Klosowski, Donatella Rude Calebotta, Elena Rinaldi, Elba Lucía Gándara
Castromán, Antero Daniel Esquivel, María Teresa Di Martino, Silvano José García,
Catalina Martha Velazco, Hugo Luis Morini, Gregorio Nachman, María Clara
173
Ciocchini, María Claudia Falcone, Horacio Ángel Úngaro, Daniel Alberto Racero,
Francisco Bartolomé López Muntaner, Claudio De Acha, Víctor Alfredo Treviño,
Carlos Augusto Cortés, Conrado Guillermo Ceretti, Liliana Isabel Acuña, Julio
Washington Cabrera, Alfredo José Cajide García, Norma Beatriz Del Missier,
Néstor Eduardo Silva, Edgardo Miguel Ángel Andreu, Clara Kierszenowicz,
Miguel Ángel Calvo, Gabriela Carriquiriborde, Jorge Oscar Ogando, Emilio
Horacio Ogando, Stella Maris Montesano Sánchez, Julio Gerardo Poce, Graciela
Eugenia Pernas, Cristina Silvia Navajas, Manuela Elmina del Rosario Santucho,
Alicia‖ Raquel‖ D’‖ Ambra,‖ Juan‖ Carlos‖ Abachian,‖ Ana‖ María‖ Mobili,‖ María‖ Inés‖
Menescardi, Roberto Miguel Odorisio, Nélida Dimovich, Susana Paulina Hauché,
Patricia Huchansky, Silvia Graciela Muñoz, Juan Carlos Bobadilla, María Adela
Troncoso, María Eloísa Castellini, Cristina Lucía Marrocco, Marcelino Alberto
Pérez Roig, Gustavo Emir Pérez Monçalves, Roberto Eduardo Aued, María
Graciela Medici, Santiago Enrique Cañas, Liliana Élida Galletti, María Virginia
Aurora Allende Calace, Rafael Andrés Tomás Perrota Pereyra, Gustavo Antonio
Lavalle, Mónica María Lemos, Laura Inés Futulis, María del Carmen Percivati
Franco, Amelia Isabel Gutiérrez, Juan Carlos Ledesma, María Elena Ianotti,
Alfredo Narciso Agüero, Jorge Catanese, Raúl Fait, Enrique Roberto Iglesias,
Alfredo Fernando Bosco Muñoz, Ileana Sara María García Ramos, Edmundo
Sabino Dossetti Techeira, Elena Paulina Lerena Costa, Alberto Corchs Laviña,
Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Julio Cesar D´Elía Pallares, Yolanda Iris Casco
Ghelpi, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo, Gustavo
Alejandro Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída Celia Sanz
Fernández, María Antonia Castro Huerga, María Asunción Artigas Nilo de
Moyano, Alfredo Moyano Santander, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura,
Carolina Barrientos, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain, Mónica Sofía
Grinspon, Claudio Ernesto Logares, Silvia Mabel Isabella Valenzi, Pedro Alberto
Ortiz, Gladys Noemí Musante, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta
Teresa Gerelli, Ricardo Chidichimo, Blanca Ortiz de Murúa, Diana Beatriz
Wlichky, Raúl Félix Vassena, Esteban Alfredo Reimer, Víctor Hugo Ventura, Oscar
Isidro Borzi. Para el supuesto de no considerarlo así, de manera alternativa
solicitaron se califiquen los hechos sufridos por estas personas, como homicidio
calificado, a pesar de no haberse encontrado sus cuerpos.
Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de
Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de
manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo
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FLP 737/2013/TO1
118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción
del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).
Finalmente, como lo manifestaran al abordar los hechos de este juicio,
solicitaron la absolución del acusado respecto de los hechos que victimizaron a
Rogelio Juárez, Héctor Tomás Campdepadrós, Jorge Varela, Eduardo Gallo Castro,
Miguel Ángel Río Casas, Juan Alberto Berdún Cardozo, María Rosa Laporta.
10. ENRIQUE AUGUSTO BARRE, cuyos demás datos personales obran en
la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y
PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29
inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal
Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:
1) Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en
abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o
amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante
prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del
artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un
funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un
perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos
del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio
de: Mirta Isabel Salamanca, Rita Liliana Aguelt, Nilda Mabel Bega Acevey,
Graciela Noemi Santucho, Serla Wasserman, Graciela Susana Di Lauro, Germán
Gargano, Eduardo Horacio Piva, Margarita García Bonilla, Isabel Ibarra, María
Leonor Ibarra, María José Sánchez Flores, Juan Domingo López Pérez, Héctor
Aurelio Pighin, Alejandro Eduardo Reinhold, Emilio Marchione, Oscar Pellejero,
Virgilio César Medina, Carlos Osvaldo Souto, Juan José Berninsone, Jorge Honorio
Navarro, Juan Antonio Neme, Luis María Armesto, Julio Armesto, Francisco José
Bugatto, Luis Mario Fachino Delgui, Celina González, Héctor Ricardo Arias
Annichini, Osvaldo Tomás Ariosti, Lidia Esther Biscarte, Jesús María Bonet, Blanca
Nelly Leonor Buda Hoffman, José Alberto Bugatto, María del Carmen Cántaro,
Juan Carlos Deghi, María Teresa Di Martino, Héctor Omar Ferraro, José María
Iglesias, Daniel Antonio Lagarone, Marcelino Elías López, Raúl Alberto Marciano,
Hugo Luis Morini, Eva Raquel Orifici, Héctor Eduardo Fernando Parra Pizarro,
175
Juan Evaristo Puthod, Valerio Salvador Ubiedo, Catalina Martha Velazco, Luis
Alberto Messa, Eduardo Rubén Castellanos, Salvador Armando Cerrone, Juan
Domeneghini, Enrique Roberto Iglesias.
Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más
de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal-
ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo –según ley 20.642- en los casos de Marcos Alegría, Argentino Quintín
Cabral, Gladis Rosa Baccili, Francisco Domingo Orellana, Raúl Horacio Codesal.
2) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el
artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de Nilda Mabel Bega
Acevey.
3) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso
premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según
Ley 21.338-, en perjuicio de Carlos Osvaldo Souto.
4) Desaparición forzada prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley
26.679- en perjuicio de: Luis Mario Fachino Delgui, María Teresa Di Martino,
Catalina Martha Velazco, Hugo Luis Morini, Enrique Roberto Iglesias.
Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de
Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de
manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo
118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción
del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).
Junto a ello, solicitaron la absolución del acusado respecto de los hechos que
victimizaron a Héctor Tomás Campdepadrós, Jorge Varela y Rogelio Miguel
Juárez.
11. JORGE ANTONIO BERGÉS, cuyos demás datos personales obran en la
causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y
PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29
inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal
Penal de la Nación, por hallarlo coautor directo de los delitos de:
1) Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en
abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o
amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante
prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del
artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un
funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1
perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos
del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio
de: Víctor Manuel Taboada, Héctor Domingo Bonet Oller, Miguel Ángel
Hernández, Raúl Osvaldo Llarull, Nilda Mabel Bega Acevey, Luis Ruiz, Herminio
Martínez Borbolla, Roque Joaquín Srur, Oscar Ricardo Geraci, Carlos Alberto
Geraci, Graciela Susana Tigani, Rafael Runco, Raúl Daniel Arburúa, Jesús Cuña
Álvarez, Ariel Rivadeneira, Jorge Oscar Cardoso, Jorge Adalberto Nadal, Pedro
Andrés Caporale, Eduardo Rubén Castellanos, Oscar Pellejero, Alejandro Eduardo
Reinhold, Héctor Aurelio Pighin, Emilio Marchione, Virgilio César Medina, Juan
Antonio Neme, Julio Armesto, Luis María Armesto, José María Iglesias, Osvaldo
Tomás Ariosti, Guillermo José Luis Cometti, Lidia Esther Biscarte, Francisco José
Bugatto, Susana Celina Marquéz, Blanca Nelly Leonor Buda Hoffman, José Alberto
Bugatto, Juan Carlos Deghi, Carlos Osvaldo Souto, Juan José Berninsone, Héctor
Omar Ferraro, Raúl Alberto Marciano, Eva Raquel Orifici, Jesús María Bonet,
María Teresa Di Martino, Daniel Antonio Lagarone, Luis Alberto Messa, Marcelino
Elías López, Valerio Salvador Ubiedo, Silvano José García, Catalina Martha
Velazco, Hugo Luis Morini, Héctor Eduardo Fernando Parra Pizarro, Juan Evaristo
Puthod, María del Carmen Cántaro, Héctor Ricardo Arias Annichini, Jorge
Honorio Navarro, Adriana Patricia Sotelo, Andrés González, Celina González,
Mariano Arasenpchk, Salvador Armando Cerrone, José Oscar Cerro, Juan
Domingo López Pérez, Sergio Mario Ibáñez, Gregorio Nachman, Gladis Noemí
García Niemann, Atilio Gustavo Calotti, Osvaldo Enrique Busetto, Graciela Gladis
Pujol, Liliana Isabel Acuña, Julio Washington Cabrera, Ernesto Enrique Canga
Barragán, Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo Silva, Rubén Omar Bricio,
Miguel Ángel Calvo, Hijo de Repetur Carriquiriborde, Emilio Horacio Ogando,
Diego Martín Ogando Montesano, Julio Gerardo Poce, Graciela Eugenia Pernas,
Valeria del Mar Ramírez, Julieta Alejandra González, Miguel Ángel Gómez, Judith
Lagarde, Analía Velázquez, Carla Fabiana Gutiérrez, Marcela Daniela Viegas,
Nélida Ester Lastreto, Anahí Silvia Fernández, José Roberto Bonetto, Nélida
Dimovich, María Adelia Garín, Susana Paulina Hauché, Patricia Huchansky,
Carlos Francisco Simón, Graciela Beatriz Sagués, Juan Carlos Bobadilla, María
Adela Troncoso, Alfredo Farjat, Francisco Gatti, Miguel Balverde, Juan
177
Domeneghini, Daniel Cohen, Francisco Fernández Bernárdez, Ricardo Jorge
Bertoldi, Juan Palli Díaz, Ana María Caracoche, Georgina Victoria Martínez, Blanca
Noemí Rossini, Luis Velasco Blake, Gustavo Malbrán, Gustavo Emir Pérez
Monçalves, Lidia Delia Fernández Plaul, Cayetano Alberto Castrogiovanni,
Roberto Eduardo Aued, María Graciela Medici, Liliana Élida Galletti, Mónica
María Lemos, María José Lavalle Lemos, María del Carmen Percivati Franco,
Daniel Aldo Manzotti, Enrique Martínez, Raúl Fait, Enrique Roberto Iglesias, Jorge
Alberto Janson, Manuel Mollón, José Alberto Choren, Juan Ricardo Elizondo, Luis
Alberto Colombi, Oscar Alberto Corradini, José Varela, Alfredo Fernando Bosco
Muñoz, Elena Paulina Lerena Costa, Carlos D´Elía Casco, Eduardo Gallo Castro,
María Victoria Moyano Artigas, Miguel Ángel Río Casas, Washington Rubén
Rodríguez Martínez, Beatriz Alicia Anglet, Rosa Álvarez, Beatriz Lilian Bermúdez
Calvar, Oscar Luis Viegas, María Teresa Serantes Lede, María Erlinda Vázquez
Santos, Beatriz Fernández, Alicia Montenegro, Nelson Julián Mezquida, Yvonne
Cappi Olivera, Mario Mosteiro, Juan Carlos Uñates, Cástulo Bogado, María Luisa
Godoy, Hugo Rubén Perié Esquivel, María Leonor González Martínez, Urbano
Ciavaglia Salas, Juan Carlos Duca, Horacio Fagioli, Graciela Beatriz Gómez, María
del Carmen Alburúa, Marcelo Damián Santoro, Néstor Alberto Rojas, Francisco
Virgilio Gutiérrez, Horacio Luis Rapaport, Fabio Acuña, Filemón Acuña, María
Rosa Ortiz, Julio César Mogordoy, Washington Mogordoy, Charo Noemí Moreno,
Blanca Frida Becher, Griselda Valentina Zárate, Ofelia Maximina Ruiz Paz, Esteban
Abdón, María Ofelia Santucho, María Susana Santucho, María Silvia Santucho,
María Emilia Santucho, Ana Cristina Santucho, Marcela Eva Santucho, Gabriela
Inés Santucho, Mario Antonio Santucho, Hilda Magdalena García, Cirila Benítez,
Eduardo Rubén Andrade, Carlos Federico Brandli, Sonia Estela Iwaniszyn, Patricia
Liliana Pozzo, Mario Ernesto Colonna, Pablo Genazzi, Víctor Orlando Taverna,
Gladys Elvira Beluardi, Oscar Daniel Bustos, Cristina Elvira Kafka, Rosa Cristina
Rodríguez, Norma Justa Rivera, Juan Carlos Tonil, Rosa Elena Vallejos, José Abel
Fuks Cucshnir, Graciela Beatriz Torrano, Haydee Fuentes Ilda, Nora Alicia
Úngaro, Rodolfo Horacio Monzón, Guillermo Allamprese, Manuel Coley Robles,
Alicia Lisso, María Kubik Marcoff, María Cristina Lefteroff, Norma Robert, Rosa
Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi, Hugo Salvador Rosello,
Susana Capobianco, Rodolfo Federico Simón, José Luis D´Alessio, Alfredo
D´Alessio, Jorge Luis Campana, Mery Epifanía Alba Quisdert, Nélida Azucena
Sosa, Alfredo Waldo Forti Sosa, Mario Manuel Forti Sosa, Renato Forti Sosa,
Néstor Forti Sosa, Guillermo Forti Sosa, Enrique Horacio Taramasco, Andrés
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FLP 737/2013/TO1
Raszkewicz, Fernando García, Omar Gedalio Suárez, Carlos Eduardo Garack,
Beatriz Alicia Lenain, Julio Daniel Chachagua, Miguel Ángel Hait, Rebeca Krasner,
Luis Alberto Santilli, Eduardo Rosen, Edgardo Norberto Giquiardo, Ramón Raúl
Romero, Elena Beatriz Abran, Américo Gines Agüero, Eva de Jesús Gómez, Amalia
Sánchez, Juan Chiala, Juan de Dios Echeverría, Alberto Cruz Lucero, Rolando
Martín Acuña, Roberto José Figueredo, Lindolfo Ceolín, María Cristina Gioglio,
Víctor Jorge Illodo, Elda Esther Viviani, Zulema Leira, Raúl Alfredo Bonafini,
Arcángel Nicolás Herrera, Oscar Julián Herrera, Roberto Villanueva, Oscar Manuel
Duarte, María Cristina Bustamante, Lorenzo Federico Cáceres González, Olga
Beatriz Miranda, Juan José Cerrudo, Gustavo Javier Fernández, Carlos Alberto
Fernández, Hebe Araceli Susana Mascia, Edmundo Daniel Szapiro, Nilda Emma
Eloy, Heber Eduardo O´Neil Velásquez.
Asimismo, la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más
de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal
-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo –según ley 20.642- en los casos de: Lucía Deón, Carlos Payaslian, Jorge
Antonio Saravia Acuña, Mirta Isabel Salamanca, Rita Liliana Aguelt, Graciela
Noemi Santucho, Serla Wasserman, Isabel Ibarra, María Leonor Ibarra, Norma
Dolores Castillo, Margarita García Bonilla, Silvia Adriana Lemmi, María José
Sánchez Flores, Nicolás Adán Barrionuevo, Raúl Horacio Codesal, Marcos Alegría,
Argentino Quintín Cabral, Francisco Domingo Orellana, María Clara Ciocchini,
María Claudia Falcone, Víctor Alfredo Treviño, Emilce Graciela Moler, Patricia
Susana Miranda, Ángela López Martín, José María Novielo, Víctor Alberto
Carminati, Alicia Beatriz Carminati, Carlos Augusto Cortés, Diana Griselda
Guerrero, Conrado Guillermo Ceretti, Alfredo José Cajide García, Edgardo Miguel
Ángel Andreu, Clara Kierszenowicz, Eduardo Juan Daniel Porta, Rubén Horacio
Ares, Rubén Horacio Ares, Jorge Oscar Ogando, Stella Maris Montesano Sánchez,
Stella Maris Montesano Sánchez, Paola Leonor Alagastino, Juan Carlos Abachian,
Carlos Omar Pita, Nieves Luján Acosta, María Virginia Aurora Allende Calace,
Gustavo Antonio Lavalle, Laura Inés Futulis, Miguel Eduardo Rodríguez, María de
las Mercedes Funes, Gabriel María Estévez, Amelia Isabel Gutiérrez, Juan Carlos
Ledesma, Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo Taub, Israel Raúl Kimlat, Eduardo
179
Raúl Kimlat, Rodolfo Antonio Deza, Valentín Surpín, Alberto Corchs Laviña,
Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Yolanda Iris Casco Ghelpi, Raúl Edgardo
Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo, Gustavo Alejandro Goycoechea
Camacho, Elsa Haydeé Fernández, María Antonia Castro Huerga, Mario José
Martínez Suárez, María Asunción Artigas Nilo de Moyano, Alfredo Moyano
Santander, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura, Carolina Barrientos, Juan
Alberto Berdún Cardozo, Marta Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo Martínez
Horminoguez, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto,
Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, Claudia Inés Khon, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor
Ricardo Iramain, Rafael Chamorro, Juan Rodolfo Rodríguez (González Rodolfo),
César Nicolás Maza, Armando Leonardo Dionisi, Horacio Ramiro Vivas, Mabel
Amelia García, Alfredo Oscar Fernández, Juan Carlos Stremi, Néstor Busso,
Alejandro Enrique De Sío, Juan José Giampa, Ana Rosa Rodríguez, Marta Josefa
Enrique, Miguel Ramón Galván Insaurralde, Walter Roberto Docters, Juan Carlos
Rumi, Santiago Servín, Ana Teresa Diego, María Eliana Acosta Velasco, Juan
Carlos Fund, Osvaldo Luis Abollo, Pedro Alberto Ortiz, Carlos Guillermo Robles,
Martina Concepción Espinoza, Doménico Favazza, Felipe Antonio Favazza, Luis
Horacio Fernández, Vicente Fiore, Santos Boria, Jorge Guidi, José Guillermo Suárez
(La Rosa Guillermo), Humberto Omar Sartirana, Humberto Omar Sartirana,
Alberto Ostiano Romero Meza, Jorge Alberto Allega, Ricardo Antonio Ruiz, Herna
Silva, Juan José Rúa, Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, Alcides Antonio
Chiesa, Norma Leanza, Abel Luis Vigo Comas, José María Della Flora, Alberto
Osvaldo Derman, María Rosa Pargas, Omar Rodolfo Farías, Omar Rodolfo Farías,
Galdys Noemí Musante, Galdys Noemí Musante, Rubén Fernando Schell, Pablo
Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María Isabel Reinoso, Alfredo Emilio Patiño,
Roberto Antonio Laporta, Miguel Ángel Laporta, María Rosa Laporta, Juan
Roberto Serrabón, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Carlos Esteban
Rodríguez Mendizábal, Mirta Teresa Gerelli, Mirta Teresa Gerelli, Ramona
Agustina Ávalos, Roberto Fidel Yantorno, Juan Carlos Guarino, María Elena
Varela, José Rubén Slavkin, Juan Carlos "Cacho" Maidana, Alfredo Alinso Martínez
Gálvez, Diego Barreda, Rodolfo Francisco Nanni, Rodolfo Julio Tiscornia, Julio
César López Del Pino, Osvaldo Acosta, Horacio Guillermo Cid de la Paz, Oscar
Alfredo González, Ángel Laurenzano, Daniel Merialdo, Roberto Oscar Ramírez,
Mario Villani, Néstor Zurita.
2) abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las
agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de María Teresa Di
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1
Martino, María Claudia Falcone, Valeria del Mar Ramírez, Julieta Alejandra
González, Miguel Ángel Gómez, Judith Lagarde, Analía Velázquez, Paola Leonor
Alagastino, Carla Fabiana Gutiérrez, Marcela Daniela Viegas, Nélida Ester
Lastreto, María Teresa Serantes Lede, Mabel Amelia García, María Cristina
Lefteroff, María Rosa Laporta.
3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el
artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de Nilda Mabel Bega
Acevey, María Clara Ciocchini, María Asunción Artigas Nilo de Moyano, Nora
Alicia Úngaro, Ana Teresa Diego, Susana Capobianco.
4) Aborto forzado, figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del
Código Penal - Ley 11.179-, en perjuicio de Nélida Ester Lastreto.
5) Reducción a la servidumbre previsto en el artículo 140 del Código Penal –
según Ley 11.179- en perjuicio de Julieta Alejandra González, Miguel Ángel
Gómez, Judith Lagarde.
6) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el
artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: Hijo de Repetur
Carriquiriborde, Diego Martín Ogando Montesano, Daniel Santucho Navajas,
María José Lavalle Lemos, Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella
Valenzi,‖Carlos‖D’Elia‖Casco‖y‖María‖Victoria‖Moyano‖Artigas.
Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños,
el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -
ley 26.679- en perjuicio de: Hijo de Repetur Carriquiriborde y Rosa Isabella
Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi.
7) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso
premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según
Ley 21.338- en perjuicio de: Víctor Manuel Taboada, Carlos Osvaldo Souto, Gladis
Noemí García Niemann, Liliana Irma Ross, Anahí Silvia Fernández, José Roberto
Bonetto, María Adelia Garín, Carlos Francisco Simón, Graciela Beatriz Sagués,
Mario José Martínez Suárez, Horacio Luis Rapaport, María Eliana Acosta Velasco,
Manuel Coley Robles, Eduardo Rosen.
Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida
ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la
181
figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el
artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio de
María Magdalena Mainer, Mario Miguel Mercader, Ernesto Enrique Canga
Barragán, Ana Teresa Diego, Alicia Lisso, Heber Eduardo O´Neil Velásquez.
8) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley
26.679- en perjuicio de: Lidia Delia Fernández Plaul, Miguel Eduardo Rodríguez,
Daniel Aldo Manzotti, María de las Mercedes Funes, Gabriel María Estévez, Elena
Paulina Lerena Costa, Carolina Barrientos, César Nicolás Maza, Hilda Magdalena
García, José Abel Fuks Cucshnir, Graciela Beatriz Torrano, Alejandro Enrique De
Sío, Guillermo Allamprese, Rodolfo Federico Simón, Enrique Horacio Taramasco,
Omar Gedalio Suárez, Carlos Eduardo Garack, Beatriz Alicia Lenain, Pedro
Alberto Ortiz, Alberto Ostiano Romero Meza, Abel Luis Vigo Comas, María Rosa
Pargas, María Teresa Di Martino, Silvano José García, Catalina Martha Velazco,
Hugo Luis Morini, Gregorio Nachman, María Clara Ciocchini, María Claudia
Falcone, Víctor Alfredo Treviño, Carlos Augusto Cortés, Conrado Guillermo
Ceretti, Liliana Isabel Acuña, Julio Washington Cabrera, Alfredo José Cajide
García, Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo Silva, Edgardo Miguel Ángel
Andreu, Clara Kierszenowicz, Miguel Ángel Calvo, Jorge Oscar Ogando, Emilio
Horacio Ogando, Stella Maris Montesano Sánchez, Julio Gerardo Poce, Graciela
Eugenia Pernas, Juan Carlos Abachian, Nélida Dimovich, Susana Paulina Hauché,
Patricia Huchansky, Juan Carlos Bobadilla, María Adela Troncoso, Gustavo Emir
Pérez Monçalves, Roberto Eduardo Aued, María Graciela Medici, Liliana Élida
Galletti, María Virginia Aurora Allende Calace, Gustavo Antonio Lavalle, Mónica
María Lemos, Laura Inés Futulis, María del Carmen Percivati Franco, Amelia
Isabel Gutiérrez, Juan Carlos Ledesma, Raúl Fait, Enrique Roberto Iglesias, Alfredo
Fernando Bosco Muñoz, Alberto Corchs Laviña, Guillermo Manuel Sobrino
Berardi, Julio Cesar D´Elia Pallares, Yolanda Iris Casco Ghelpi, Raúl Edgardo
Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo, Gustavo Alejandro Goycoechea
Camacho, Elsa Haydeé Fernández, María Antonia Castro Huerga, María Asunción
Artigas Nilo de Moyano, Alfredo Moyano Santander, Juvelino Andrés Carneiro Da
Fontoura, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain, Gladys Noemí Musante,
Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta Teresa Gerelli. Para el supuesto de no
considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos
por estas personas, como homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado
sus cuerpos.
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de
Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de
manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo
118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción
del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).
Concluyeron, tal como lo adelantaran en oportunidad de desarrollar la
materialidad de los hechos, solicitando la absolución del acusado respecto de los
hechos que victimizaron a Rogelio Juárez, Héctor Tomás Campdepadrós, Jorge
Varela, Atilio Servín Portillo, Leonilda Alegre y Norberto Rey.
12. HORACIO LUIS CASTILLO, cuyos demás datos personales obran en la
causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y
PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29
inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal
Penal de la Nación, por hallarlo coautor directo de los delitos de:
1) Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en
abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o
amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante
prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del
artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un
funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un
perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos
del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio
de: Raúl Horacio Codesal, Osvaldo Enrique Busetto, José María Novielo, Víctor
Alberto Carminati, Alicia Beatriz Carminati, Liliana Isabel Acuña, Julio
Washington Cabrera, Alfredo José Cajide García, Ernesto Enrique Canga Barragán,
Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo Silva, Edgardo Miguel Ángel Andreu,
Rubén Horacio Ares, Rubén Omar Bricio, Miguel Ángel Calvo, Gabriela
Carriquiriborde, Hijo de Repetur Carriquiriborde, Emilio Horacio Ogando, Diego
Martín Ogando Montesano, Julio Gerardo Poce, Graciela Eugenia Pernas, Valeria
del Mar Ramírez, Carla Fabiana Gutiérrez, Liliana Irma Ross, Juan Carlos
Abachian, Flora Gurevich, Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo Taub, Eduardo
Raúl Kimlat, Rodolfo Antonio Deza, Valentín Surpín, Carlos Gustavo Bratvogel,
183
Mario Justino Llanos, María Teresa Votrico, Omar Eduardo Girou, José Alberto
Choren, María Magdalena Juan, Héctor Oscar Callejas, María Leonor González
Martínez, Urbano Ciavaglia Salas, Armando Leonardo Dionisi, Juan Carlos Duca,
Horacio Fagioli, Graciela Beatriz Gómez, Marcelo Damián Santoro, Julio César
Mogordoy, Washington Mogordoy, Charo Noemí Moreno, Blanca Frida Becher,
Norberto Rey, Griselda Valentina Zárate, Walter Roberto Docters, Mercedes
Alvariño Blanco, Claudia Dafne Gorban, Silvia Beatriz Gorban, Enrique Osvaldo
Lapertosa, Pablo Daniel Musso, Héctor Daniel Klosowski, Gabriel Alberto García,
Oscar Isidro Borzi, Luis Alberto Ortiz.
Asimismo, la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más
de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal
-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo –según ley 20.642- en los casos de: Nicolás Adán Barrionuevo, María
Clara Ciocchini, María Claudia Falcone, Horacio Ángel Úngaro, Daniel Alberto
Racero, Francisco Bartolomé López Muntaner, Claudio De Acha, Víctor Alfredo
Treviño, Pablo Alejandro Díaz, Ángela López Martín, Graciela Gladis Pujol, Carlos
Augusto Cortés, Diana Griselda Guerrero, Conrado Guillermo Ceretti, Clara
Kierszenowicz, Eduardo Juan Daniel Porta, Jorge Oscar Ogando, Stella Maris
Montesano Sánchez, Cristina Silvia Navajas, Manuela Elmina del Rosario
Santucho, María del Carmen Alburúa, Miguel Ángel Soria, Silvia Fernanda Gallar,
Noemí Irma Tardivo, Edilberto Chamorro Vera, Norma Mabel Sandoval, Cecilia
Rotemberg Wolf, Alejandro Rómulo Iaccarino, Carlos Alberto Iaccarino, Rodolfo
José Iaccarino.
2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y
las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de María Claudia
Falcone, María del Carmen Alburúa, Carla Fabiana Gutiérrez.
3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el
artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de María Clara
Ciocchini, Claudia Dafne Gorban, Norma Mabel Sandoval, Luis Alberto Ortiz.
4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el
artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: Daniel Santucho
Navajas, Hijo de Repetur Carriquiriborde, Diego Martín Ogando Montesano.
Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños,
el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -
ley 26.679- en perjuicio de Hijo de Repetur Carriquiriborde.
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FLP 737/2013/TO1
5) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso
premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal -según
Ley 21.338-, en perjuicio de Liliana Irma Ross, Noemí Irma Tardivo, Miguel Ángel
Soria.
Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida
ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la
figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el
artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio
Ernesto Enrique Canga Barragán, Cecilia Rotemberg Wolf, Edilberto Chamorro
Vera.
6) Desaparición forzada prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley
26.679- en perjuicio de: Liliana Isabel Acuña, Cristina Silvia Navajas, Conrado
Guillermo Ceretti, Carlos Augusto Cortés, María Claudia Falcone, Claudio De
Acha, Francisco Bartolomé López Muntaner, Daniel Alberto Racero, Horacio Ángel
Úngaro, Alfredo José Cajide García, Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo
Silva, Edgardo Miguel Ángel Andreu, Gabriela Carriquiriborde, Diana Griselda
Guerrero, Clara Kierszenowicz, Julio Gerardo Poce, Emilio Horacio Ogando, Jorge
Oscar Ogando, Julio Washington Cabrera, Graciela Eugenia Pernas, Miguel Ángel
Calvo, Juan Carlos Abachian, María Clara Ciocchini, Manuela Elmina del Rosario
Santucho, Osvaldo Enrique Busetto, Ángela López Martín, Graciela Gladis Pujol,
Stella Maris Montesano Sánchez, Víctor Alfredo Treviño, Silvia Fernanda Gallar,
Pablo Daniel Musso, Héctor Daniel Klosowski, Oscar Isidro Borzi y María Clara
Ciocchini. Para el supuesto de no considerarlo así, de manera alternativa
solicitaron se califiquen los hechos sufridos por estas personas, como homicidio
calificado, a pesar de no haberse encontrado sus cuerpos.
Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de
Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de
manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo
118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción
del Delito de Genocidio -Decreto Ley 6286/1956-).
Finalmente como medidas reparatorias, la fiscalía solicitó se declare el daño
al proyecto de vida de las personas victimizadas e inste al gobierno de la provincia
185
de Buenos Aires, Nacional y/o organismos, entes o autoridades pertinentes, para
que materialicen las medidas de reparación respectivas, ya sea la reincorporación,
con los ascensos que correspondan desde el último cargo registrado al momento de
su desaparición forzada; como asimismo los beneficios jubilatorios que puedan
implementarse y activarse en las distintas instancias; se dé amplia publicidad a la
sentencia en portales y sitios de difusión pública de la región, y se invite a áreas de
derechos humanos de la provincia de Buenos Aires y los municipios en donde se
encontraban emplazados los centros clandestinos objeto de este juicio, para que
difundan lo resuelto en sus cuentas de redes sociales X (ex Twitter), Instagram y
Facebook y cualquier otra de alcance masivo; se haga entrega de una copia
certificada del o de los expedientes de habeas corpus que fueron hallados en el
marco del trabajo de relevamiento de archivos del Poder Judicial de la provincia de
Buenos Aires; se ordene la publicación de la parte dispositiva de la Sentencia en el
Boletín Oficial de la Nación; se comunique la presente sentencia a la Dirección de
Derechos Humanos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio
Internacional y Culto a fines de que haga saber lo resuelto en este debate a los
organismos análogos de Uruguay, Chile, Paraguay, Bolivia, Perú, Polonia, Italia y
España, en tanto varias de las personas victimizadas son ciudadanas de esos
países, como se indicara en cada caso y se sugiera que la Dirección de DDHH
estudie la posibilidad de realizar conjuntamente con los Estados mencionados,
acciones coordinadas de reparación a las personas victimizadas en esos países; al
haberse producido en este debate prueba vinculada con el Operativo Cóndor,
requirieron, también, que se remita copia de la sentencia al Instituto de Políticas
Públicas en Derechos Humanos del MERCOSUR para que por su intermedio se
ponga en conocimiento a la Reunión de Altas Autoridades en Derechos Humanos
y Cancillerías de MERCOSUR (RAADH); teniendo en cuenta que los hechos objeto
de debate tuvieron como epicentro centros clandestinos emplazados en la zona sur
y oeste del conurbano bonaerense; solicitaron, además, se remita copia de la
sentencia a las Universidades Nacionales de La Plata (UNLP), de Lanús (UNLa),
de Quilmes (UNQ), de Lomas de Zamora (UNLZ), de Avellaneda (UNDAV) de La
Matanza (UNLaM) y Arturo Jaureche (UNAJ) de Florencio Varela, para que den
amplia publicidad a la sentencia y realicen las actividades educativas que estimen
corresponder.
De seguido, las partes querellantes, en lo referente a la materialidad de los
sucesos aquí investigados, adhirieron, en un todo, a lo expresado por la Fiscalía
General.
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FLP 737/2013/TO1
Así, llegado su turno, la Dra. Josefina Rodrigo manifestó que presentó su
alegato en los términos del artículo 393 del C.P.P.N. representando a la querella de
la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Plata; la Universidad
Nacional de La Plata; la Central de Trabajadores Argentinos. Sostuvo que en honor
a la brevedad y porque ha sido muy bien señalado por la Fiscalía, adhería en gran
parte a su alegato en lo referido a la materialidad ilícita y la responsabilidad de los
imputados, a la caracterización de las personas victimizadas, a las condiciones
inhumanas de cautiverio, a la descripción de cada uno de los centros clandestinos
de detención, tortura y exterminio; a las formas de tortura, las violencias por
medios sexuales, a la magnitud del daño causado en relación a los distintos grupos
de personas victimizadas, entre los que se destacan las violencias de las mujeres
trans como uno de los tópicos que señala las continuidades de la persecución del
“enemigo”:‖ violencias‖ hacia‖ las‖ mujeres,‖ el‖ disciplinamiento‖ de‖ los‖ cuerpos‖
feminizados como instrumento para los fines del plan criminal.
La Dra. Rodrigo, realizó una descripción del bloque normativo funcional
por el cual corresponde atribuirle responsabilidad a los imputados por los sucesos
reprochados en la presente causa, y de seguido, efectuó el petitorio final de dicha
querella, solicitando al Tribunal:
-condene a Federico Minicucci como autor de los delitos de infracción de
deber de por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un funcionario
público agravada por haber mediado violencia o amenazas y aplicación de
tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada
por ser la víctima un perseguido político (artículo 144 bis inc. 1° CP, agravante
prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° del
artículo 142 Ley 20642 y artículo 144 ter segundo párrafo C.P., según ley 14.616) en
el‖CCDTyE‖conocido‖ como‖“Pozo‖de‖Banfield”‖en‖perjuicio de López Pérez, Juan
Domingo; López Muntaner, Francisco Bartolomé; Medina, Virgilio César; Ibáñez,
Sergio Mario; Marchione, Emilio; Pellejero, Oscar; Pighin, Héctor Aurelio;
Reinhold, Alejandro Eduardo; Marquez de Tapiz, Susana Celina; Armesto, Julio;
Armesto, Luis María; Neme o Mene, Juan; Varela, Jorge; Pérez, Héctor; García,
Silvano José; Parra Pizarro, Héctor Eduardo; Puthod, Juan Evaristo; Ubiedo,
Valerio Salvador; Velazco de Morini, Catalina Marta; López, Marcelino Elías;
187
Messa, Luis Alberto; Morini, Hugo Luis; Ariosti, Osvaldo Tomás; Biscarte, Lidia
Esther; Berninsone, Juan José; Buda, Blanca Nelly Leonor; Bugatto, José Alberto;
Bugatto, Francisco José; Bonet o Bonnet, Juan o Jesús María; Di Martino, María
Teresa; Deghi, Juan Carlos; Domeneghini o Domeneghini, Juan; Ferraro, Héctor
Omar; Lagarone o Lagarone, Daniel; Juárez Rogelio Miguel; Marciano, Raúl
Alberto; Orifici de Marciano, Eva Raquel; Arias Annichini, Héctor Ricardo;
Navarro, Jorge Honorio; Cántaro de Pastor, María del Carmen; Iglesias, José María;
Campdepadrós, Héctor Tomás; Alegría, Marcos; Cabral, Argentino Quintín;
Baccili, Gladis Rosa; Orellana, Francisco Domingo; Castellanos, Eduardo Rubén;
Codesal, Raúl Horacio; González, Andrés; Sotelo, Adriana Patricia; Barrionuevo,
Nicolás Adán; Cerrone, Salvador Armando; Nachman, Gregorio; García Niemann,
Gladis Noemí; Arasenpchupt o Arasenpchk, Mariano; Navajas, Cristina Silvia;
Acuña, Liliana Mabel; Ceretti, Conrado Guillermo; Cortés, Carlos Augusto;
Busetto, Osvaldo Enrique; Ciocchini, María Clara; De Acha, Claudio; Díaz, Pablo
Alejandro; Falcone, María Claudia; Racero, Daniel Alberto; Carminati, Alicia
Beatriz; Carminati, Víctor Alberto; Docters, Walter Roberto; Silva, Néstor Eduardo;
López Martín, Ángela; Cajide García, Alfredo José; Canga Barragán, Ernesto
Enrique; Del Missier, Norma Beatriz; Bratvogel, Carlos; Bricio, Rubén Omar; Poce,
Julio Gerardo; Porta, Eduardo; Novielo, José María; Cabrera, Julio; Kierszenowicz,
Clara; Guerrero de Ceretti, Diana Griselda; Ogando, Emilio Horacio;
Carriquiriborde, Gabriela; Andreu, Edgardo Miguel Ángel; Pujol, Graciela Gladis;
Montesano Sánchez, Stella Maris; Ogando, Jorge Oscar; Ares, Rubén Horacio;
Treviño, Víctor Alfredo; Pernas, Graciela Eugenia; Repeteur Carriquiriborde, XX
(hijo de Gabriela Carriquiriborde); Ogando Montesano, Martín (hijo de Stella Maris
Montesano Sánchez); Abachián, Juan Carlos; Ross, Liliana Irma; Ramírez, Valeria
del Mar; Úngaro, Horacio Ángel; Río Casas, Miguel Ángel; Santucho, Manuela
Elmina del Rosario; Calvo, Miguel Ángel; Gesualdi de Angarola, Lidia Catalina;
Graiver, Juan; Fernández de Mercader, Silvia Anahí; Simón, Carlos Francisco;
Dimovich de Leguizamón, Nélida; Sagués de Perdighe, Graciela Beatriz; Troncoso
de Bobadilla, María Adela; Menescardi de Odorisio, María Inés; Mercader, Mario
Miguel; Mobili de Bonetto, Ana María; Bobadilla, Juan Carlos; Bonetto, José
Roberto; Garín Penedo, María Adelia; Hauché, Susana Paulina; Huchansky de
Simón, Patricia; Odorisio, Roberto Miguel; Isabella Valenzi, Silvia Mabel; Marra,
Dante; Castellini,‖ María‖ Eloísa;‖ D’Ambra,‖ Alicia‖ Raquel;‖ Rodríguez,‖ Jorge‖ Ra l;‖
Dybner de Ravel, Flora; Fanjul, Silvia Cristina; Graiver, Isidoro Miguel; Caraballo,
Gustavo; Fernández Bernárdez, Francisco; Palli y Díaz, Juan; Papaleo de Graiver,
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FLP 737/2013/TO1
Lidia Elba; Bertoldi, Ricardo Jorge; Aberg Cobo, Martín Antonio; Castellini,
Victoria (hija de María Eloísa Castellini); Ianover, Rafael; Daich, Julio; De Estrada,
Ernesto María; Fargat, Alfredo; Cohen o Kohen, Daniel; Colombi, Luis Alberto;
Cometti, Guillermo José Luis; Balverde, Miguel; Gatti, Francisco; Lastreto, Nélida
Ester; Pita, Carlos Omar; Mazzola, Ignacio Jorge; Mainer, María Magdalena;
Núñez, Adolfo; Calvo, Adriana Lelia; Caracoche, Ana María; Laborde Calvo,
Teresa Mariana (hija de Adriana Calvo); Marrocco, Cristina Lucía; Cerro, José
Oscar; Velasco, Luis; Martínez, Georgina; Malbrán, Rodolfo Guillermo; Pérez
Monçalves, Gustavo Emir; Pérez Roig, Marcelino Alberto; Rosini, Blanca Noemí;
Lavalle, Gustavo Antonio; Lemos de Lavalle, Mónica María; Castrogiovanni,
Cayetano Alberto; Lavalle Lemos, María (hija de Mónica María Lemos de Lavalle);
Allende, María Virginia Aurora; Aued, Roberto Eduardo; Cañas, Santiago Enrique;
Medici de Aued, Graciela; Acosta, Nieves Luján; Perrota, Rafael Andrés; Zambano,
Liliana Mabel; Janson, Jorge Alberto; Corradini, Oscar Alberto; Elizondo, Juan
Ricardo; Mollón, Manuel; Calleja o Callejas, Héctor Oscar; Futulis de Rodríguez,
Laura Inés; Percivati Franco, María del Carmen; Martínez, Enrique; Deza, Rodolfo
Antonio; Gurevich de Taub, Flora; Girou, Omar Eduardo; Taub, Benjamín Froim;
Juan de Troncelliti, María Magdalena; Moreno, José Eduardo; Catanese, Jorge; Fait
Arcore, Raúl; Muñoz, Silvia Graciela; Moreno Delgado, José; Agüero, Alfredo
Narciso; Moreno Delgado, Antonio Domingo; Iglesias, Enrique Roberto; Ianotti de
Gambero, María Elena; Gutiérrez de Ledesma, Amelia Isabel; Kimlat, Eduardo
Raúl; Kimlat, Israel Raúl; Surpín, Valentín; Llanos, Mario Justino; Votrico, María
Teresa; Taub, Luis Guillermo; Choren, Alberto José; Galetti, Liliana Élida; Basualdo
de Goycoechea, Graciela Noemí; García Ramos de Dossetti, Ileana Sara María;
Nilda Mabel Bega Acevey, Gabriel María Estévez, Lidia Delia Fernández Plaul,
María de las Mercedes Funes, Celina González, Carla Fabiana Gutiérrez, Daniel
Aldo Manzotti, Pedro Alberto Ortiz, Miguel Eduardo Rodríguez, Alberto Ostiano
Romero Meza, Humberto Omar Sartirana, Carlos Osvaldo Souto y José Varela; el
abuso sexual con acceso carnal (violación) de Carla Fabiana Gutiérrez; María
Teresa Di Martino; María Claudia Falcone; Valeria del Mar Ramírez y Lastreto,
Nélida Ester (artículo 119 y agravantes del artículo 122 ley 11221); el abuso sexual
simple de Nilda Mabel Bega Acevey; María Clara Ciocchini (arts. 127 y 122 Ley
189
23.077); las desapariciones forzadas de Fernández Plaul Lidia Delia, Alberto
Ostiano Romero Meza, Daniel Aldo Manziotti, Miguel Eduardo Rodríguez, María
de las Mercedes Funes y Gabriel María Estévez; Juan Carlos Abachian; María
Virginia Aurora Allende Calace; Miguel Ángel Andreu; Roberto Eduardo Aued;
Graciela Noemí Basualdo; María Teresa Di Martino; Gregorio Nachman; Conrado
Guillermo Ceretti; Carlos Augusto Cortés; María Clara Ciocchini, María Claudia
Falcone, Horacio Ángel Úngaro, Daniel Alberto Racero, Francisco Bartolomé López
Muntaner, Claudio De Acha, Víctor Alfredo Treviño, Ángela López Martín; Néstor
Eduardo Silva; Alfredo José Cajide García; Norma Beatriz Del Missier; Silvano José
García; Catalina Martha Velazco; Hugo Luis Morini; Julio Gerardo Poce; Julio
Washington Cabrera; Clara Kierszenowicz; Diana Griselda Guerrero; Emilio
Horacio Ogando; Graciela Gladis Pujol; Jorge Oscar Ogando; Graciela Eugenia
Pernas; Manuela Elmina del Rosario Santucho; Nélida Dimovich; María Adela
Troncoso; María Inés Menescardi; Ana María Mobili; Juan Carlos Bobadilla; Susana
Paulina‖ Hauché;‖ Patricia‖ Huchansky;‖ Roberto‖ Miguel‖ Odorisio;‖ Alicia‖ Raquel‖ D’‖
Ambra; Cristina Lucía Marrocco; Gustavo Emir Pérez Monçalves; Marcelino
Alberto Pérez Roig; Gustavo Antonio Lavalle, Laura Inés Futulis; María Graciela
Medici, Santiago Enrique Cañas; Rafael Andrés Tomás Perrota Pereyra; María del
Carmen Percivati Franco; Jorge Catanese; Raúl Fait; Silvia Graciela Muñoz; Alfredo
Narciso Agüero; María Elena Ianotti, Enrique Roberto Iglesias; Amelia Isabel
Gutiérrez; Liliana Élida Galletti; Ileana Sara María García Ramos; Hugo Luis
Morini y agravada en el caso de José Mario Martínez Suárez por resultar la muerte
y en los casos de Gabriela Carriquiriborde; Stella Maris Montesano Sánchez; María
Eloísa Castellini; Cristina Navajas; Silvia Mabel Isabella Valenzi; Mónica María
Lemos por resultar mujeres embarazadas y de los niños/as nacidos durante el
cautiverio de sus madres: Hijo de Repetur Carriquiriborde; Victoria Petrakos
Castellini (artículo 142 ter segundo párrafo Ley 26.679); los homicidios calificado
por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas de Bonetto, José
Roberto; Canga Barragán, Ernesto Enrique; Mercader, Mario Miguel; Ross, Liliana
Irma; Carlos Osvaldo Souto; Gladis Noemí García Niemann; Anahí Silvia
Fernández; María Adelia Garín; María Magdalena Mainer; Graciela Beatriz Sagués;
Carlos Francisco Simón (artículo 80 incs. 2 y 6 CP) y por el delito de sustracción,
retención y ocultamiento de un menor de 10 años en perjuicio de Ogando
Montesano, Diego Martín; Lavalle Lemos, María y Daniel Santucho; todos ellos en
concurso real (artículo 55 CP) y concurriendo idealmente con el delito
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internacional de Genocidio; a la pena de prisión perpetua, accesorias legales y
costas.
-condene a Carlos María Romero Pavón como autor de los delitos de
infracción de deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un
funcionario público agravada por haber mediado violencia o amenazas y
aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que
guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en el CCDTyE conocido
como‖ “Pozo‖ de‖ Quilmes”‖ en‖ perjuicio‖ de‖ Hait,‖ Miguel‖ [ngel;‖ Laporta,‖ Miguel‖
Ángel; Laporta, María Rosa; Laporta, Roberto Antonio; Surpin, Valentín; Taub,
Benjamín Froim; Taub, Luis Guillermo; Kimlat, Eduardo; Kimlat, Israel; Strimberg,
Ana; Deza, Rodolfo Antonio; Fiore, Enzo; Reinoso, María Isabel; Robles, Carlos
Guillermo; Della Flora, José María; Espinoza de Robles, Martina Concepción; La
Rosa, Guillermo; Favazza, Felipe Antonio; Favazza, Doménico; Fernández, Luis;
Maly, Alberto Felipe; Rúa, Juan José; Boria, Santos; Rosen, Eduardo; Abran de
Romero, Helena Beatriz; Agüero, Américo Gines; Romero, Ramón Raúl; Gómez de
Agüero, Eva del Jesús; Guidi, Jorge; Allega, Jorge Alberto; Silva de Rúa, Herna;
Camps, Mirta; Núñez, Norma Ada; Rodríguez, Carlos Esteban; Ruiz, Ricardo;
Streger, Silvia; Torres, Rodolfo Ernesto; Gerelli, Mirta Teresa; Ávalos, Ramona
Agustina; Dikij, Pablo; Slavkin, José Rubén; Chiesa, Alcides Antonio; Derman,
Alberto Osvaldo; Artigas Nilo de Moyano, María Asunción; Castro de Martínez,
María Antonia; Leanza de Chiesa, Norma; Varela de Guarino, María Elena; Schell,
Rubén Fernando; Arana, Hugo; Giardino, Mirta; Musante de Farías, Gladys
Noemí; Farías, Omar Rodolfo; Patiño, Alfredo Emilio; Chiala, Juan; Echeverría,
Juan de Dios; Lucero, Alberto Cruz; Serrabón, Juan Roberto; Bonafini, Raúl; Ceolín,
Lindolfo; Acuña, Rolando; Figueredo, Roberto José; Gioglio, María Cristina;
Herrera, Arcángel Nicolás; Herrera, Oscar; Leira, Zulema; Maidana, Ricardo Raúl;
Viviani, Elda Esther; Illodo, Víctor Jorge; Sanz Fernández, Aída Celia; Gallo Castro,
Eduardo; Gallo Castro, Eduardo; Guarino, Juan Carlos; Duarte, Manuel Oscar;
Bustamante, María Cristina; Cáceres, Luis Lorenzo; Miranda de Cerrudo, Olga
Beatriz;‖ Cerrudo,‖ Juan‖ José;‖ Cardozo,‖ Juan;‖ Casco‖ Ghelpi‖ D’Elía,‖ Yolanda‖ Iris;‖
Moyano, Alfredo; Rodríguez, Washington; Carneiro da Fontoura Gularte, Juvelino
Andrés; Corch Laviña, Alberto; Martínez Suárez, Mario; Sobrino Berardi,
191
Guillermo Manuel; Vázquez Santos, Erlinda María; Viegas, Oscar Luis; De Irizarre,
Mary; Irizarre, Alberto; Anglet de Severo, Beatriz Alicia; Bermúdez Calvar de
Viegas, Beatriz Lilian; Illarzen Frugoni, Zafiro Alberto; Martínez Horminoguez,
Jorge Hugo; Serantes Lede de Illarzen, María Teresa; Severo, Marta Beatriz; Severo
Barreto, Carlos Baldomero; Severo Barreto, Ari Héctor; Cappi Olivera de
Mezquida, Ivonne; Mezquida, Nelson; Nanni, Rodolfo Francisco; Barreda, Diego;
Tiscornia, Rodolfo Julio; López del Pino, Julio César; Yantorno, Roberto Fidel; Río
Casas, Miguel Ángel; González, Oscar Alfredo; Cid de la Paz, Horacio Guillermo;
Ramírez, Roberto Oscar; Zurita, Néstor; Villani, Mario; Merialdo, Daniel;
Laurenzano, Ángel; Acosta, Oscar; Deón, Lucía; Mirta Teresa Gerelli; las ocurridas
en el CCDTyE‖conocido‖como‖“Pozo‖de‖Banfield”‖en‖perjuicio‖de‖Ramírez,‖Valeria‖
del Mar; Lastreto, Nélida Ester; Pita, Carlos Omar; Caracoche, Ana María;
Marrocco, Cristina Lucía; Cerro, José Oscar; Velasco, Luis; Martínez, Georgina;
Malbrán, Rodolfo Guillermo; Pérez Monçalves, Gustavo Emir; Pérez Roig,
Marcelino Alberto; Rosini, Blanca Noemí; Lavalle, Gustavo Antonio; Lemos de
Lavalle, Mónica María; Castrogiovanni, Cayetano Alberto; Lavalle Lemos, María;
Allende, María Virginia Aurora; Aued, Roberto Eduardo; Cañas, Santiago Enrique;
Medici de Aued, Graciela; Acosta, Nieves Luján; Perrota, Rafael Andrés; Zambano,
Liliana Mabel; Janson, Jorge Alberto; Corradini, Oscar Alberto; Elizondo, Juan
Ricardo; Mollón, Manuel; Calleja o Callejas, Héctor Oscar; Futulis de Rodríguez,
Laura Inés; Percivati Franco, María del Carmen; Martínez, Enrique; Deza, Rodolfo
Antonio; Gurevich de Taub, Flora; Girou, Omar Eduardo; Taub, Benjamín Froim;
Juan de Troncellitti, María Magdalena; Moreno, José Eduardo; Catanese, Jorge; Fait
Arcore, Raúl; Muñoz, Silvia Graciela; Moreno Delgado, José; Agüero, Alfredo
Narciso; Moreno Delgado, Antonio Domingo; Iglesias, Enrique Roberto; Ianotti de
Gambero, María Elena; Gutiérrez de Ledesma, Amelia Isabel; Kimlat, Eduardo
Raúl; Kimlat, Israel Raúl; Surpín, Valentín; Llanos, Mario Justino; Votrico, María
Teresa; Taub, Luis Guillermo; Choren, Alberto José; Galetti, Liliana Élida; Basualdo
de Goycoechea, Graciela Noemí; García Ramos de Dossetti, Ileana Sara María;
Favazza, Felipe Antonio; Favazza, Domingo; Dossetti Techeira, Edmundo Sabino;
Sobrino Berardi, Guillermo Manuel; Casco Ghelpi, Yolanda Iris; Castro de
Martínez, María Antonia; Martínez Suárez, José Mario; Lerena Costa de Corchs,
Elena; Ledesma, Juan Carlos; Gallo Castro, Eduardo; Fernández de Sanz, Elsa
Haydeé; Gallo Sanz, Carmen (hija de Aída Celia Sanz Fernández); Sanz Fernández,
Aída Celia; Moyano, Alfredo; Artigas Nilo, María Asunción; Cardozo, Juan Félix;
Goycoechea Camacho, Gustavo Alejandro; Borelli Cattáneo, Raúl Edgardo; Bosco
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Muñoz, Alfredo Fernando;‖ D’Elía‖ Pallares,‖ Julio‖ César;‖ D´Elia‖ Casco,‖ Carlos;‖
Corchs Laviña, Alberto; González Rodolfo; Chamorro, Rafael; Iramain, Héctor
Ricardo; Gribo, Graciela María; Kohn, Claudia; Szajnbaum, Saúl Jaime; Chamorro,
Adriana; Corro, Eduardo Otilio; Barrientos de Carneiro, Carolina; Carneiro Da
Fontoura Guiarte, Juvelino Andrés; Laporta, María Rosa; Grinspon de Logares,
Mónica Sofía; Logares, Claudio Ernesto; Barreda, Diego; Nanni, Rodolfo Francisco;
Tiscornia, Rodolfo; Moyano Artigas, Verónica Leticia (hija de María Asunción
Artigas Nilo); Rodríguez, Carlos; Paola Leonor Alagastino, Gabriel María Estévez,
Lidia Delia Fernández Plaul, María de las Mercedes Funes, Miguel Ángel Gómez,
Julieta Alejandra González, Carla Fabiana Gutiérrez, Judith Lagarde, Daniel Aldo
Manzotti, Pedro Alberto Ortiz, Miguel Eduardo Rodríguez, Alberto Ostiano
Romero Meza, Humberto Omar Sartirana, José Varela, Analía Velásquez y Marcela
Daniela Viegas Pedro; la violación que sufrieran Paola Leonor Alagastino, Miguel
Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, Carla Fabiana Gutiérrez, Judith
Lagarde, Analía Velásquez y Marcela Daniela Viegas Pedro; Mirta Teresa Gerelli;
Gladys Noemí Musante; Omar Rodolfo Farías; la reducción a la servidumbre que
sufrieran Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, y Judith Lagarde
(artículo 140 CP ley 11179); el abuso sexual con acceso carnal (violación) durante el
período de cautiverio de Valeria del Mar Ramírez; y Lastreto, Nélida Ester; María
Teresa Serantes Lede; María Rosa Laporta; el abuso sexual simple (abuso
deshonesto) en perjuicio de María Asunción Artigas; las desapariciones forzadas
de Fernández Plaul Lidia Delia, Alberto Ostiano Romero Meza, Daniel Aldo
Manziotti, Miguel Eduardo Rodríguez, María de las Mercedes Funes y Gabriel
María Estévez; Cristina Lucía Marrocco; Marcelino Alberto Pérez Roig, Gustavo
Emir Pérez Monçalves; Gustavo Antonio Lavalle; María Virginia Aurora Allende
Calace; Roberto Eduardo Aued; Santiago Enrique Cañas; María Graciela Medici;
Rafael Andrés Tomás Perrota Pereyra; Laura Inés Futulis; María del Carmen
Percivati Franco; Jorge Catanese, Raúl Fait; Alfredo Narciso Agüero; Enrique
Roberto Iglesias; María Elena Ianotti; Amelia Isabel Gutiérrez; Liliana Élida
Galletti; Graciela Noemí Basualdo; Ileana Sara María García Ramos; Edmundo
Sabino Dossetti Techeira; Guillermo Manuel Sobrino Berardi; María Antonia
Castro Huerga; Elena Paulina Lerena Costa; Juan Carlos Ledesma; Eduardo Gallo
193
Castro; Elsa Haydeé Fernández; Aída Celia Sanz Fernández; Alfredo Moyano
Santander; Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho; Raúl Edgardo Borelli
Cattáneo; Alfredo Fernando Bosco Muñoz; Julio Cesar D´Elia Pallares; Héctor
Ricardo Iramain; Saúl Jaime Szajnbaum; Carolina Barrientos; Juvelino Andrés
Carneiro Da Fontoura; Mónica Sofía Grinspon; Claudio Ernesto Logares; Carlos
Esteban Rodríguez Mendizábal; Roberto Antonio Laporta; María Isabel Reinoso;
Carlos Guillermo Robles; José María Della Flora; Martina Concepción Espinoza;
José Guillermo Suárez; Américo Gines Agüero; Eva de Jesús Gómez; Jorge Guidi;
Norma Ada Núñez; Ricardo Antonio Ruiz; Silvia Streger; Rodolfo Ernesto Torres;
Mirta Teresa Gerelli; Pablo Dikij Bogdán; José Rubén Slavkin; Galdys Noemí
Musante; Alfredo Emilio Patiño; Juan Roberto Serrabón; Raúl Alfredo Bonafini;
Juan José Cerrudo; Beatriz Alicia Anglet; Marta Beatriz Severo Barreto; Carlos
Baldomero Severo Barreto; Ary Héctor Severo Barreto; Roberto Fidel Yantorno;
Miguel Ángel Río Casas; Alberto Corchs Laviña y agravada en el caso de José
Mario Martínez Suárez por resultar la muerte y en los casos de Mónica María
Lemos; Yolanda Iris Casco Ghelpi y María Asunción Artigas Nilo de Moyano por
resultar mujeres embarazadas y de los niños/as nacidos durante el cautiverio de
sus madres: Verónica Moyano Artigas; el homicidio agravado Eduardo Rosen y
por el delito de sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años en
perjuicio de Lavalle Lemos, María; Gallo Sanz, Carmen; D´Elia Casco, Carlos; todos
ellos en concurso real y concurriendo idealmente con el delito internacional de
Genocidio; a la pena de prisión perpetua, accesorias legales y costas.
-condene a Roberto Armando Balmaceda como autor de los delitos de
infracción de deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un
funcionario público agravada por haber mediado violencia o amenazas y
aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que
guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en el CCDTyE conocido
como‖“Pozo‖de‖Quilmes”‖en‖perjuicio‖de‖Sanz‖Fern{ndez,‖Aída‖Celia;‖Gallo‖Castro,
Eduardo; Guarino, Juan Carlos; Duarte, Manuel Oscar; Bustamante, María
Cristina; Cáceres, Luis Lorenzo; Miranda de Cerrudo, Olga Beatriz; Cerrudo, Juan
José;‖ Cardozo,‖ Juan;‖ Casco‖ Ghelpi‖ D’Elía,‖ Yolanda‖ Iris;‖ Moyano,‖ Alfredo;‖
Rodríguez, Washington; Carneiro da Fontoura Gularte, Juvelino Andrés; Corch
Laviña, Alberto; Martínez Suárez, Mario; Sobrino Berardi, Guillermo Manuel;
Vázquez Santos, Erlinda María; Viegas, Oscar Luis; De Irizarre, Mary; Irizarre,
Alberto; Anglet de Severo, Beatriz Alicia; Bermúdez Calvar de Viegas, Beatriz
Lilian; Illarzen Frugoni, Zafiro Alberto; Martínez Horminoguez, Jorge Hugo;
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FLP 737/2013/TO1
Serantes Lede de Illarzen, María Teresa; Severo, Marta Beatriz; Severo Barreto,
Carlos Baldomero; Severo Barreto, Ari Héctor; Cappi Olivera de Mezquida,
Ivonne; Mezquida, Nelson; Nanni, Rodolfo Francisco; Barreda, Diego; Tiscornia,
Rodolfo Julio; López del Pino, Julio César; Yantorno, Roberto Fidel; Río Casas,
Miguel Ángel; González, Oscar Alfredo; Cid de la Paz, Horacio Guillermo;
Ramírez, Roberto Oscar; Zurita, Néstor; Villani, Mario; Merialdo, Daniel;
Laurenzano, Ángel; Acosta, Oscar; Deón, Lucía; Mirta Teresa Gerelli; las ocurridas
en‖ el‖ CCDTyE‖ conocido‖ como‖ “Pozo‖ de‖ Banfield”‖ en‖ perjuicio‖ de‖ Deza,‖ Rodolfo‖
Antonio; Gurevich de Taub, Flora; Taub, Luis Guillermo; Galetti, Liliana Élida;
Basualdo de Goycoechea, Graciela Noemí; García Ramos de Dossetti, Ileana Sara
María; Dossetti Techeira, Edmundo Sabino; Sobrino Berardi, Guillermo Manuel;
Casco Ghelpi, Yolanda Iris; Castro de Martínez, María Antonia; Martínez Suárez,
José Mario; Lerena Costa de Corchs, Elena; Ledesma, Juan Carlos; Gallo Castro,
Eduardo; Fernández de Sanz, Elsa Haydeé; Gallo Sanz, Carmen (hija de Aída Celia
Sanz Fernández); Sanz Fernández, Aída Celia; Moyano, Alfredo; Artigas Nilo,
María Asunción; Cardozo, Juan Félix; Goycoechea Camacho, Gustavo Alejandro;
Borelli‖Catt{neo,‖Ra l‖Edgardo;‖Bosco‖Mu oz,‖Alfredo‖Fernando;‖D’Elía‖Pallares,‖
Julio César; D´Elia Casco, Carlos; Corchs Laviña, Alberto; González Rodolfo;
Chamorro, Rafael; Iramain, Héctor Ricardo; Gribo, Graciela María; Kohn, Claudia;
Szajnbaum, Saúl Jaime; Chamorro, Adriana; Corro, Eduardo Otilio; Barrientos de
Carneiro, Carolina; Carneiro Da Fontoura Guiarte, Juvelino Andrés; Laporta,
María Rosa; Grinspon de Logares, Mónica Sofía; Logares, Claudio Ernesto;
Barreda, Diego; Nanni, Rodolfo Francisco; Tiscornia, Rodolfo; Moyano Artigas,
Verónica Leticia (hija de María Asunción Artigas Nilo); Rodríguez, Carlos; Analía
Velásquez y Marcela Daniela Viegas Pedro; Mirta Teresa Gerelli; Gladys Noemí
Musante; Omar Rodolfo Farías; el abuso sexual con acceso carnal (violación) de
Analía Velásquez y Marcela Daniela Viegas Pedro; María Teresa Serantes Lede;
María Rosa Laporta; el abuso sexual simple (abuso deshonesto) en perjuicio de
María Asunción Artigas; las desapariciones forzadas de Eduardo Gallo Castro;
Juan José Cerrudo; Alfredo Moyano Santander; Juvelino Andrés Carneiro Da
Fontoura; Alberto Corchs Laviña; Guillermo Manuel Sobrino Berardi; Beatriz
Alicia Anglet; Jorge Hugo Martínez Horminoguez; Marta Beatriz Severo Barreto;
195
Carlos Baldomero Severo Barreto; Ary Héctor Severo Barreto; Roberto Fidel
Yantorno; Miguel Ángel Río Casas; Graciela Noemí Basualdo; Ileana Sara María
García Ramos; Edmundo Sabino Dossetti Techeira; María Antonia Castro Huerga;
Elena Paulina Lerena Costa; Elsa Haydeé Fernández; Alfredo Fernando Bosco
Muñoz; Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho; Raúl Edgardo Borelli Cattáneo;
Julio Cesar D´Elia Pallares; Héctor Ricardo Iramain; Saúl Jaime Szajnbaum;
Carolina Barrientos; Mónica Sofía Grinspon; Claudio Ernesto Logares; Carlos
Esteban Rodríguez Mendizábal; Mirta Teresa Gerelli; Gladys Noemí Musante;
Omar Rodolfo Farías y agravada en el caso de José Mario Martínez Suárez por
resultar la muerte y de Yolanda Iris Casco Ghelpi; Aída Celia Sanz Fernández;
María Asunción Artigas Nilo de Moyano; por ser mujeres embarazadas y de los
niños/as nacidos durante el cautiverio de sus madres: Verónica Moyano Artigas y
por el delito de sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años en
perjuicio de Gallo Sanz, Carmen; D´Elia Casco, Carlos; todos ellos en concurso real
y concurriendo idealmente con el delito internacional de Genocidio; a la pena de
prisión perpetua, accesorias legales y costas.
-condene a Guillermo Alberto Domínguez Matheu como autor de los
delitos de infracción de deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte
de un funcionario público agravada por haber mediado violencia o amenazas y
aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que
guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en el CCDTyE conocido
como‖ “Pozo‖ de‖ Banfield”‖ en‖ perjuicio‖ de‖ Barry,‖ Juan‖ Alejandro;‖ Deón,‖ Lucía;‖
Alonso, María Esther; Suárez, Dalmiro Ismael; Taboada, Víctor Manuel; Suárez de
Taboada, Nelfa Rufina; Ramos de Manachian, Nélida; Negro, Silvia Nieves;
Franchi Sorsi de Stirnemann, Laura; Mata de Barry, Susana Beatriz; Mantiñan,
Osvaldo Alberto; Di Lauro, Graciela Susana; Gargano, Germán; Piva, Eduardo
Horacio; López Pérez, Juan Domingo; López Muntaner, Francisco Bartolomé;
Medina, Virgilio César; Ibáñez, Sergio Mario; Marchione, Emilio; Pellejero, Oscar;
Pighin, Héctor Aurelio; Reinhold, Alejandro Eduardo; Marquez de Tapiz, Susana
Celina; Armesto, Julio; Armesto, Luis María; Neme o Mene, Juan; Varela, Jorge;
Pérez, Héctor; García, Silvano José; Parra Pizarro, Héctor Eduardo; Puthod, Juan
Evaristo; Ubiedo, Valerio Salvador; Velazco de Morini, Catalina Marta; López,
Marcelino Elías; Messa, Luis Alberto; Morini, Hugo Luis; Ariosti, Osvaldo Tomás;
Biscarte, Lidia Esther; Berninsone, Juan José; Buda, Blanca Nelly Leonor; Bugatto,
José Alberto; Bugatto, Francisco José; Bonet o Bonnet, Juan o Jesús María; Di
Martino, María Teresa; Deghi, Juan Carlos; Domeneguini o Domeneghini, Juan;
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1
Ferraro, Héctor Omar; Lagarone o Lagaronne, Daniel; Juárez Rogelio Miguel;
Marciano, Raúl Alberto; Orifici de Marciano, Eva Raquel; Arias Annichini, Héctor
Ricardo; Navarro, Jorge Honorio; Cántaro de Pastor, María del Carmen; Iglesias,
José María; Campdepadrós, Héctor Tomás; Alegría, Marcos; Cabral, Argentino
Quintín; Baccili, Gladis Rosa; Orellana, Francisco Domingo; Castellanos, Eduardo
Rubén; Codesal, Raúl Horacio; González, Andrés; Sotelo, Adriana Patricia;
Barrionuevo, Nicolás Adán; Cerrone, Salvador Armando; Nachman, Gregorio;
García Niemann, Gladis Noemí; Arasenpchupt o Arasenpchk, Mariano; Navajas,
Cristina Silvia; Acuña, Liliana Mabel; Ceretti, Conrado Guillermo; Cortés, Carlos
Augusto; Busetto, Osvaldo Enrique; Ciocchini, María Clara; De Acha, Claudio;
Díaz, Pablo Alejandro; Falcone, María Claudia; Racero, Daniel Alberto; Carminati,
Alicia Beatriz; Carminati, Víctor Alberto; Docters, Walter Roberto; Silva, Néstor
Eduardo; López Martín, Ángela; Cajide García, Alfredo José; Canga Barragán,
Ernesto Enrique; Del Missier, Norma Beatriz; Bratvogel, Carlos; Bricio, Rubén
Omar; Poce, Julio Gerardo; Porta, Eduardo; Novielo, José María; Cabrera, Julio;
Kierszenowicz, Clara; Guerrero de Ceretti, Diana Griselda; Ogando, Emilio
Horacio; Carriquiriborde, Gabriela; Andreu, Edgardo Miguel Ángel; Pujol,
Graciela Gladis; Montesano Sánchez, Stella Maris; Ogando, Jorge Oscar; Ares,
Rubén Horacio; Treviño, Víctor Alfredo; Pernas, Graciela Eugenia; Repeteur
Carriquiriborde, XX (hijo de Gabriela Carriquiriborde); Ogando Montesano,
Martín (hijo de Stella Maris Montesano Sánchez); Abachián, Juan Carlos; Ross,
Liliana Irma; Ramírez, Valeria del Mar; Rita Liliana Aguelt, Raúl Daniel Arburúa,
Nilda Mabel Bega Acevey, Héctor Domingo Bonet Oller, Andrés Pedro Caporale,
Jorge Oscar Cardozo Markman, Norma Dolores Castillo, Jesús Cuña Álvarez,
Margarita García Bonilla de Souza, Carlos Alberto Geraci, Oscar Ricardo Geraci,
Celina González, Miguel Ángel Hernández, Isabel Ibarra de Haley, María Leonor
Ibarra, Mercedes Elena Le Bozec, Silvia Adriana Lemmi, Raúl Osvaldo Llarull,
Herminio Martínez Borbolla, Jorge Adalberto Nadal, Carlos Pashaskian, Ariel
Lucas Rivadeneira, Luis Ruiz, Rafael Runco Galván, Mirta Isabel Salamanca, María
José Sánchez Flores, Graciela Santucho, Jorge Antonio Saravia Acuña, Carlos
Osvaldo Souto, Roque Joaquín Srur, Juan José Stirnemann, Graciela Susana Tigani
y Serla Wasserman; el abuso sexual con acceso carnal (violación) durante el
197
período de cautiverio de Valeria del Mar Ramírez; María Teresa Di Martino; María
Claudia Falcone; Abuso sexual simple (abuso deshonesto); Mercedes Elena Le
Bozec; Nilda Mabel Bega Acevey; María Clara Ciocchini y la desaparición forzada
de Francisco Bartolomé López Muntaner; Silvano José García; Catalina Martha
Velazco; Hugo Luis Morini; María Teresa Di Martino; Gregorio Nachman; Liliana
Isabel Acuña; Conrado Guillermo Ceretti; Carlos Augusto Cortés; Osvaldo Enrique
Busetto; María Clara Ciocchini; Claudio De Acha; María Claudia Falcone; Daniel
Alberto Racero; Néstor Eduardo Silva; Ángela López Martín; Alfredo José Cajide
García; Norma Beatriz Del Missier; Julio Gerardo Poce; Julio Washington Cabrera;
Clara Kierszenowicz; Diana Griselda Guerrero; Emilio Horacio Ogando; Edgardo
Miguel Ángel Andreu; Graciela Gladis Pujol; Jorge Oscar Ogando; Víctor Alfredo
Treviño; Graciela Eugenia Pernas; Juan Carlos Abachian y agravada en los casos de
Cristina Silvia Navajas; Gabriela Carriquiriborde; Stella Maris Montesano Sánchez
por ser mujeres embarazadas; y de los niños/as nacidos durante el cautiverio de
sus madres: Hijo de Repetur Carriquiriborde; los homicidios agravados de Canga
Barragán, Ernesto Enrique; Ross, Liliana Irma, Carlos Osvaldo Souto y Víctor
Taboada; Manuel Coley Robles; Gladis Noemí García Niemann y por el delito de
sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años en perjuicio de
Daniel Santucho; Diego Martín Ogando Montesano, Daniel Santucho Navajas;
todos ellos en concurso real y concurriendo idealmente con el delito internacional
de Genocidio; a la pena de prisión perpetua, accesorias legales y costas.
-condene a Carlos Gustavo Fontana como autor de los delitos de infracción
de deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un funcionario
público agravada por haber mediado violencia o amenazas y aplicación de
tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada
por‖ser‖la‖víctima‖un‖perseguido‖político‖en‖el‖CCDTyE‖conocido‖como‖“Pozo‖de‖
Banfield”‖en‖perjuicio‖de‖López‖Pérez,‖Juan‖Domingo;‖López‖Muntaner,‖Francisco‖
Bartolomé; Medina, Virgilio César; Ibáñez, Sergio Mario; Marchione, Emilio;
Pellejero, Oscar; Pighin, Héctor Aurelio; Reinhold, Alejandro Eduardo; Marquez de
Tapiz, Susana Celina; Armesto, Julio; Armesto, Luis María; Neme o Mene, Juan;
Varela, Jorge; Pérez, Héctor; García, Silvano José; Parra Pizarro, Héctor Eduardo;
Puthod, Juan Evaristo; Ubiedo, Valerio Salvador; Velazco de Morini, Catalina
Marta; López, Marcelino Elías; Messa, Luis Alberto; Morini, Hugo Luis; Ariosti,
Osvaldo Tomás; Biscarte, Lidia Esther; Berninsone, Juan José; Buda, Blanca Nelly
Leonor; Bugatto, José Alberto; Bugatto, Francisco José; Bonet o Bonnet, Juan o Jesús
María; Di Martino, María Teresa; Deghi, Juan Carlos; Domeneguini o
Poder Judicial de la Nación
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Domeneghini, Juan; Ferraro, Héctor Omar; Lagarone o Lagaronne, Daniel; Juárez
Rogelio Miguel; Marciano, Raúl Alberto; Orifici de Marciano, Eva Raquel; Arias
Annichini, Héctor Ricardo; Navarro, Jorge Honorio; Cántaro de Pastor, María del
Carmen; Iglesias, José María; Campdepadrós, Héctor Tomás; Alegría, Marcos;
Baccili, Gladis Rosa; Orellana, Francisco Domingo; Castellanos, Eduardo Rubén;
Codesal, Raúl Horacio; González, Andrés; Sotelo, Adriana Patricia; Barrionuevo,
Nicolás Adán; Cerrone, Salvador Armando; Nachman, Gregorio; García Niemann,
Gladis Noemí; Arasenpchupt o Arasenpchk, Mariano; Navajas, Cristina Silvia;
Acuña, Liliana Mabel; Ceretti, Conrado Guillermo; Cortés, Carlos Augusto;
Busetto, Osvaldo Enrique; Celina González y Carlos Osvaldo Souto; el abuso
sexual con acceso carnal (violación) durante el período de cautiverio María Teresa
Di Martino; las desapariciones forzadas agravadas de Francisco Bartolomé López
Muntaner; Silvano José García; Catalina Martha Velazco; Hugo Luis Morini; María
Teresa Di Martino; Gregorio Nachman; Liliana Isabel Acuña; Conrado Guillermo
Ceretti; Carlos Augusto Cortés; Osvaldo Enrique Busetto y de Cristina Silvia
Navajas por ser una mujer embarazada; los homicidios agravados de Carlos
Osvaldo Souto; Gladis Noemí García Niemann y por el delito de sustracción,
retención y ocultamiento de un menor de 10 años en perjuicio de Daniel Santucho;
todos ellos en concurso real y concurriendo idealmente con el delito internacional
de Genocidio; a la pena de prisión perpetua, accesorias legales y costas.
-condene a Julio Alberto Candioti como autor de los delitos de infracción de
deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un funcionario
público agravada por haber mediado violencia o amenazas y aplicación de
tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada
por ser la víctima un perseguido político‖en‖el‖CCDTyE‖conocido‖como‖“Pozo‖de‖
Banfield”‖respecto‖de‖Mirta‖Teresa‖Gerelli;‖Gladys‖Noemí‖Musante;‖Omar‖Rodolfo‖
Farías; Marcela Daniela Viegas Pedro y Analía Mártires Velázquez; el abuso sexual
con acceso carnal (violación) de Marcela Daniela Viegas Pedro y Analía Mártires
Velázquez; y las desapariciones forzadas de Mirta Teresa Gerelli; Gladys Noemí
Musante; Omar Rodolfo Farías; todos ellos en concurso real y concurriendo
idealmente con el delito internacional de Genocidio; a la pena de 25 años de
prisión, accesorias legales y costas.
199
-condene a Jorge Héctor Di Pasquale como autor de los delitos de infracción
de deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un funcionario
público agravada por haber mediado violencia o amenazas y aplicación de
tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada
por‖ser‖la‖víctima‖un‖perseguido‖político‖en‖el‖CCDTyE‖conocido‖como‖“Pozo‖de‖
Quilmes”‖ en‖ perjuicio‖ de‖ Sanz‖ Fern{ndez,‖ Aída‖ Celia;‖ Gallo‖ Castro,‖ Eduardo;‖
Guarino, Juan Carlos; Duarte, Manuel Oscar; Bustamante, María Cristina; Cáceres,
Luis Lorenzo; Miranda de Cerrudo, Olga Beatriz; Cerrudo, Juan José; Cardozo,
Juan;‖Casco‖Ghelpi‖D’Elía,‖Yolanda‖Iris;‖Moyano,‖Alfredo;‖Rodríguez,‖Washington;‖
Carneiro da Fontoura Gularte, Juvelino Andrés; Corch Laviña, Alberto; Martínez
Suárez, Mario; Sobrino Berardi, Guillermo Manuel; Vázquez Santos, Erlinda María;
Viegas, Oscar Luis; De Irizarre, Mary; Irizarre, Alberto; Anglet de Severo, Beatriz
Alicia; Bermúdez Calvar de Viegas, Beatriz Lilian; Illarzen Frugoni, Zafiro Alberto;
Martínez Horminoguez, Jorge Hugo; Serantes Lede de Illarzen, María Teresa;
Severo, Marta Beatriz; Severo Barreto, Carlos Baldomero; Severo Barreto, Ari
Héctor; Cappi Olivera de Mezquida, Ivonne; Mezquida, Nelson; Nanni, Rodolfo
Francisco; Barreda, Diego; Tiscornia, Rodolfo Julio; López del Pino, Julio César;
Yantorno, Roberto Fidel; Río Casas, Miguel Ángel; González, Oscar Alfredo; Cid
de la Paz, Horacio Guillermo; Ramírez, Roberto Oscar; Zurita, Néstor; Villani,
Mario; Merialdo, Daniel; Laurenzano, Ángel; Acosta, Oscar; Deón, Lucía; Leira,
Zulema; Maidana, Ricardo Raúl; Lucero, Alberto Cruz; Serrabón, Juan Roberto;
Artigas Nilo de Moyano, María Asunción; Castro de Martínez, María Antonia;
Leanza de Chiesa, Norma; Varela de Guarino, María Elena; Schell, Rubén
Fernando; Arana, Hugo; Giardino, Mirta; Musante de Farías, Gladys Noemí;
Farías, Omar Rodolfo; Patiño, Alfredo Emilio; Guidi, Jorge; Allega, Jorge Alberto;
Silva de Rúa, Herna; Camps, Mirta; Núñez, Norma Ada; Rodríguez, Carlos
Esteban; Ruiz, Ricardo; Streger, Silvia; Torres, Rodolfo Ernesto; Gerelli, Mirta
Teresa; Ávalos, Ramona Agustina; Dikij, Pablo; Slavkin, José Rubén; Chiesa,
Alcides Antonio; Derman, Alberto Osvaldo; Maly, Alberto Felipe; Rúa, Juan José;
Boria, Santos; Reinoso, María Isabel; Robles, Carlos Guillermo; Della Flora, José
María; Espinoza de Robles, Martina Concepción; Strimberg, Ana; Fiore, Enzo;
Laporta, Miguel Ángel; Laporta, María Rosa; Laporta, Roberto Antonio; de las
ocurridas en el CCDTyE‖conocido‖como‖“Pozo‖de‖Banfield”‖en‖perjuicio‖de‖Deza,‖
Rodolfo Antonio; Gurevich de Taub, Flora; Taub, Luis Guillermo; Galetti, Liliana
Élida; Basualdo de Goycoechea, Graciela Noemí; García Ramos de Dossetti, Ileana
Sara María; Favazza, Felipe Antonio; Favazza, Domingo; Dossetti Techeira,
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Edmundo Sabino; Sobrino Berardi, Guillermo Manuel; Casco Ghelpi, Yolanda Iris;
Castro de Martínez, María Antonia; Martínez Suárez, José Mario; Lerena Costa de
Corchs, Elena; Ledesma, Juan Carlos; Gallo Castro, Eduardo; Fernández de Sanz,
Elsa Haydeé; Gallo Sanz, Carmen (hija de Aída Celia Sanz Fernández); Sanz
Fernández, Aída Celia; Moyano, Alfredo; Artigas Nilo, María Asunción; Cardozo,
Juan Félix; Goycoechea Camacho, Gustavo Alejandro; Borelli Cattáneo, Raúl
Edgardo; Bosco‖ Mu oz,‖ Alfredo‖ Fernando;‖ D’Elía‖ Pallares,‖ Julio‖ César;‖ D´Elia‖
Casco, Carlos; Corchs Laviña, Alberto; González Rodolfo; Chamorro, Rafael;
Iramain, Héctor Ricardo; Gribo, Graciela María; Kohn, Claudia; Szajnbaum, Saúl
Jaime; Chamorro, Adriana; Corro, Eduardo Otilio; Barrientos de Carneiro,
Carolina; Carneiro Da Fontoura Guiarte, Juvelino Andrés; Laporta, María Rosa;
Grinspon de Logares, Mónica Sofía; Logares, Claudio Ernesto; Barreda, Diego;
Nanni, Rodolfo Francisco; Tiscornia, Rodolfo; Moyano Artigas, Verónica Leticia
(hija de María Asunción Artigas Nilo); Rodríguez, Carlos; Analía Velásquez y
Marcela Daniela Viegas Pedro; Mirta Teresa Gerelli; Gladys Noemí Musante; Omar
Rodolfo Farías; el abuso sexual con acceso carnal (violación) durante el período de
cautiverio de Analía Velásquez y Marcela Daniela Viegas Pedro; María Teresa
Serantes Lede; María Rosa Laporta; el abuso sexual simple (abuso deshonesto) de
María Asunción Artigas; las desapariciones forzadas de Eduardo Gallo Castro;
Juan José Cerrudo; Alfredo Moyano Santander; Juvelino Andrés Carneiro Da
Fontoura; Alberto Corchs Laviña; Guillermo Manuel Sobrino Berardi; Beatriz
Alicia Anglet; Jorge Hugo Martínez Horminoguez; Marta Beatriz Severo; Carlos
Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto; Roberto Fidel Yantorno;
Miguel Ángel Río Casas; Juan Roberto Serrabón; María Antonia Castro Huerga;
Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal; Mirta Teresa Gerelli; Galdys Noemí
Musante; Omar Rodolfo Farías; Alfredo Emilio Patiño; Jorge Guidi; Ricardo
Antonio Ruiz; Silvia Streger; Rodolfo Ernesto Torres; Pablo Dikij Bogdán; José
Rubén Slavkin; María Isabel Reinoso; Carlos Guillermo Robles; José María Della
Flora; Martina Concepción Espinoza; Vicente Fiore; María Rosa Laporta; Roberto
Antonio Laporta; Graciela Noemí Basualdo; Edmundo Sabino Dossetti Techeira;
Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho; Raúl Edgardo Borelli Cattáneo; Alfredo
Fernando Bosco Muñoz; Julio Cesar D´Elia Pallares; Héctor Ricardo Iramain; Saúl
201
Jaime Szajnbaum; Carolina Barrientos; Mónica Sofía Grinspon; Claudio Ernesto
Logares y agravada en el caso de José Mario Martínez Suárez por resultar la
muerte y de Aída Celia Sanz Fernández; Yolanda Iris Casco Ghelpi; María
Asunción Artigas Nilo de Moyano por ser mujeres embarazadas y de los niños/as
nacidos durante el cautiverio de sus madres: Moyano Artigas, Verónica Leticia y la
sustracción, retención y ocultamiento de los menores de diez años de Gallo Sanz,
María de las Mercedes; D´Elia Casco, Carlos; todos ellos en concurso real y
concurriendo idealmente con el delito internacional de Genocidio; a la pena de
prisión perpetua, accesorias legales y costas.
-condene a Jaime Lamont Smart como autor de los delitos de infracción de
deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un funcionario
público agravada por haber mediado violencia o amenazas y aplicación de
tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada
por‖ser‖la‖víctima‖un‖perseguido‖político‖en‖el‖CCDTyE‖denominado‖“El‖Infierno”‖
en perjuicio de Carlos Gustavo Bratvogel; Oscar Isidro Borzi; Héctor Oscar
Callejas; Alberto José Choren; Rodolfo Antonio Deza; Juan Antonio Díaz; Juan
Domingo Díaz; Gabriel Alberto García; Omar Eduardo Girou; Flora Gurevich de
Taub; Carlos Enrique Hold; Eduardo Kimlat; Mario Justino Llanos; Adolfo Manuel
Paz; Valentín Surpín; Benjamín Froim Taub; Luís Guillermo Taub; Ricardo Vasena;
María Teresa Votrico; Esteban Alfredo Reimer; Luís Adolfo Jaramillo; Víctor Hugo
Ventura; Enrique Rodolfo Barry; Yoly Corín; Ricardo Chidichimo; Carlos
Fernández; Gustavo Fernández; Claudia Gorban Dafne; Silvia Beatriz Gorban;
Graciela Irene Jurado; Haydeé Lampugnani; Osvaldo Enrique Lapertosa; Jorge
Mendoza Calderón; Pablo Daniel Musso; Carlos Felipe Ochoa; Inés María
Pedemonte; Miguel Ángel Prince; Rubén Ramos; José Reinaldo Rizzo; Mario
Enrique Salerno; Alberto Mario Solís; Miguel Ángel Soria; Diana Beatriz Martínez
de Wlichky; Gustavo Horacio Lafleur Picarel; Esteban Raúl Santos; Gerardo
Manuel Carrizo; Héctor Alberto Pérez; Chiche; Claudio; Hermano de Corín Yoly;
Shapiro; El abuelo o el colorado; Blanca; Carlos Alberto Iaccarino; Alejandro
Rómulo Iaccarino; Rodolfo José Iaccarino; Emma Nilda Eloy; Horacio René
Matoso; Nicolás Adán Barrionuevo; Raúl Horacio Codesal; Ortiz, Luís Alberto;
Juan de Troncelliti,‖ María‖ Magdalena;‖ en‖ el‖ CCDTyE‖ conocido‖ como‖ “Pozo‖ de‖
Quilmes”‖en‖perjuicio‖de‖Abran‖de‖Romero,‖Helena‖Beatriz;‖Acosta,‖Oscar;‖Acosta‖
Velasco de Badell, Amelia Erlinda; Acuña, Rolando; Agüero, Américo Gines;
Allega, Jorge Alberto; Anglet de Severo, Beatriz Alicia; Ares, Rubén Horacio;
Artigas Nilo de Moyano, María Asunción; Ávalos, Ramona Agustina; Barreda,
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1
Diego; Bermúdez Calvar de Viegas, Beatriz Lilian; Bonafini, Raúl; Boria, Santos;
Busetto, Osvaldo Enrique; Busso, Néstor; Bustamante, María Cristina; Cáceres,
Luis Lorenzo; Calotti, Gustavo; Camps, Mirta; Cappi Olivera de Mezquida, Ivonne;
Cardozo, Juan; Carneiro da Fontoura Gularte, Juvelino Andrés; Castro de
Martínez, María Antonia; Ceolín, Lindolfo; Cerrudo, Juan José; Cid de la Paz,
Horacio Guillermo; Coley Robles, Manuel; Colonna, Mario Ernesto; Corch Laviña,
Alberto; Chiesa, Alcides Antonio; Chiala, Juan; De Irizarre, Mary; Della Flora, José
María; Derman, Alberto Osvaldo; Deón, Lucía; Deza, Rodolfo Antonio; Díaz,
Pablo; Diego, Ana Teresa; Dikij, Pablo; Docters, Walter Roberto; Echeverría, Juan
de Dios; Eloy, Nilda; Enríquez, Marta; Espinoza de Robles, Martina Concepción;
Farías, Omar Rodolfo; Favazza, Doménico; Favazza, Felipe Antonio; Fernández,
Alfredo Oscar; Fernández, Carlos Alberto; Fernández, Gustavo Javier; Fernández,
Luis o Ruiz; Figueredo, Roberto; Fiore, Enzo; Forti Sosa, Guillermo José; Forti Sosa,
Mario Manuel; Forti Sosa, Néstor; Forti Sosa, Renato; Fuentes, Hilda; Forti Sosa,
Alfredo Waldo; Fund, Juan Carlos; Gallo Castro, Eduardo; Galván, Miguel Ramón;
García, Fernando; Genazzi, Pablo; Rosen, Eduardo; Gerelli, Mirta Teresa; Giampa,
José; Gioglio, María Cristina; Gómez de Agüero, Eva del Jesús; González, Oscar
Alfredo; Guarino, Juan Carlos; Guidi, Jorge; Hait, Miguel Ángel; Herrera, Arcángel
Nicolás; Herrera, Oscar; Illarzen Frugoni, Zafiro Alberto; Illodo, Víctor Jorge;
Irizarre, Alberto; Isabella Valenzi, Silvia; Kafka, Cristina Elvira; Kimlat, Eduardo;
Kimlat, Israel; Kubik Marcoff de Lefteroff, María; La Rosa, Guillermo; Laporta,
Miguel Ángel; Laporta, María Rosa; Laporta, Roberto Antonio; Laurenzano, Ángel;
López del Pino González, Julio César; Leanza de Chiesa, Norma; Lefteroff, María
Cristina; Leira, Zulema; López Martín, Ángela; Lisso, Alicia; Lucero, Alberto Cruz;
Maidana; Ricardo Raúl; Maly, Alberto Felipe; Martínez Horminoguez, Jorge Hugo;
Martínez Suárez, Mario; Merialdo, Daniel; Mascia de Szapiro, Hebe Araceli;
Mezquida, Nelson; Miranda, Patricia; Miranda de Cerrudo, Olga Beatriz; Moler,
Emilce; Montesano de Ogando, Stella Maris; Moyano, Alfredo; Musante de Farías,
Gladys Noemí; Nanni, Rodolfo Francisco; Novielo, José María; Núñez, Norma
Ada; Patiño, Alfredo Emilio; Pozzo, Patricia; Pujol, Graciela Gladis; Ramírez,
Roberto Oscar; Reinoso, María Isabel; Río Casas, Miguel Ángel; Rivera, Norma
Justa; Robert de Andrews, Norma; Rodríguez, Carlos Esteban; Robles, Carlos
203
Guillermo; Rodríguez, Rosa Cristina; Rodríguez, Washington; Rodríguez de
Giampa, Ana Rosa; Romero, Ramón Raúl; Rúa, Juan José; Ruiz, Ricardo; Rummi,
Juan Carlos; Sánchez de Laporta, Amalia; Sanz Fernández, Aída Celia; Santilli, Luis
Alberto; Schell, Rubén Fernando; Serantes Lede de Illarzen, María Teresa;
Serrabón, Juan Roberto; Servín, Santiago; Severo, Marta Beatriz; Severo Barreto,
Carlos Baldomero; Severo Barreto, Ari Héctor; Silva de Rúa, Herna; Slavkin, José
Rubén; Sosa de Forti, Nélida Azucena; Sobrino Berardi, Guillermo Manuel; Stremi,
Juan Carlos; Streger, Silvia Krasner, Rebeca; Strimberg, Ana; Surpin, Valentín;
Szapiro, Edmundo Daniel; Taub, Benjamín Froim; Taub, Luis Guillermo; Tiscornia,
Rodolfo Julio; Tonil, Juan Carlos; Torres, Rodolfo Ernesto; Treviño, Víctor Alfredo;
Úngaro, Nora Alicia; Vallejos de Benvenuto, Rosa Elena; Varela de Guarino, María
Elena; Vázquez Santos, Erlinda María; Viegas, Oscar Luis; Villani, Mario; Vivas,
Horacio Ramiro; Viviani, Elda Esther; Yantorno, Roberto Fidel; Zurita, Néstor;
Andrés Raszkewicz, Jorge Campana, Mery Alba Quisdert, Alfredo Raúl D´Alessio,
José Luis D´Alessio, Manuel Oscar Duarte, Yolanda Iris Casco Ghelpi D´Elía y
Mirta‖ Teresa‖ Gerelli;‖ en‖ el‖ CCDTyE‖ conocido‖ como‖ el‖ “Pozo‖ de‖ Banfield”‖ en‖
perjuicio de Aberg Cobo, Martín Antonio; Acosta, Nieves Luján; Acuña, Liliana
Mabel; Agüero, Alfredo Narciso; Alegría, Marcos; Allende, María Virginia;
Andreu, Edgardo Miguel Ángel; Aransenchuk, Mariano; Artigas Nilo de Moyano,
María Asunción; Ares, Rubén Horacio; Ariosti Osvaldo Tomás; Armesto, Luis
María; Armesto, Julio; Aued, Roberto Eduardo; Baccili, Gladis Rosa; Balverde,
Miguel; Barreda, Diego; Barrientos de Carneiro, Carolina; Barrionuevo, Nicolás
Adán; Basualdo de Goycoechea, Graciela Noemí; Berninsone, Juan José; Bertoldi,
Ricardo Jorge; Biscarte, Lidia Esther; Bobadilla, Juan Carlos; Bonet, Juan; Bonetto,
José Roberto; Borelli Cattáneo, Raúl Edgardo; Bosco Muñoz, Alfredo Fernando;
Bricio, Rubén Omar; Buda, Blanca Nelly; Bugatto, José Alberto; Bugatto, Francisco
José; Busetto, Osvaldo Enrique; Cabral, Argentino Quintín; Cabrera, Julio; Cajide
García, Alfredo José; Calvo, Adriana; Calvo, Miguel Ángel; Callejas, Héctor Oscar;
Campdepadros, Héctor Tomás; Canga Barragán, Ernesto Enrique; Cañas, Santiago
Enrique; Caraballo, Gustavo; Caracoche, Ana María; Cardozo, Juan; Carminati,
Alicia Beatriz; Carminati, Víctor Alberto; Carneiro Da Fontoura Gularte, Juvelino
Andrés; Carriquiriborde, Gabriela; Casco de Ghelpi, Yolanda Iris; Castellanos,
Eduardo Rubén; Castellini, María Eloísa; Castro de Martínez, María Antonia;
Castrogiovanni, Cayetano Alberto; Catanese, Jorge; Ceretti, Conrado Guillermo;
Cerro, José Oscar; Cerrone, Salvador Armando; Ciocchini, María Clara; Codesal,
Raúl Horacio; Cohen, Daniel; Colombi, Luis Alberto; Cometti, Guillermo José Luis;
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Corchs Laviña, Alberto; Corradini, Oscar Alberto; Corro, Eduardo Otilio; Cortés,
Carlos Augusto; Chamorro, Adriana; Chamorro, Rafael; Choren, Alberto José;
D´Ambra, Alicia Raquel; Daich, Julio; De Acha, Claudio; De Estrada, Ernesto
María; Deghi, Juan Carlos; Del Missier, Norma Beatriz; D´Elia Pallares, Julio César;
Deza, Rodolfo Antonio; Di Martino, María Teresa; Díaz, Pablo Alejandro;
Dimovich de Leguizamón, Nélida; Docters, Walter Roberto; Domeneguini, Juan;
Dossetti Techeira, Edmundo Sabino; Dybner de Ravel, Flora; Elizondo, Juan
Ricardo; Fait Arcore, Raúl; Falcone, María Claudia; Fanjul, Silvia Cristina; Fargat,
Alfredo; Favazza, Felipe Antonio; Favazza, Domingo; Fernández Bernárdez,
Francisco; Fernández de Mercader, Silvia Anahí; Fernández de Sanz, Elsa Haydeé;
Ferraro, Héctor Omar; Futulis de Rodríguez, Laura Inés; Galetti, Liliana Élida;
Gallo Castro, Eduardo; García Ramos de Dossetti, Ileana Sara María; García
Niemann, Gladis Noemí; Gatti, Francisco; Garín Penedo, María Adelia; Gesualdi
de Angarola, Lidia Catalina; Girou, Omar Eduardo; González, Andrés; González,
Rodolfo; Goycoechea Camacho, Gustavo Alejandro; Graiver, Juan; Graiver, Isidoro
Miguel; Gribo, Graciela María; Grinspon de Logares, Mónica Sofía; Guerrero de
Ceretti, Diana Griselda; Gurevich de Taub, Flora; Gutiérrez de Ledesma, Amelia
Isabel; Hauché, Susana Paulina; Huchansky de Simón, Patricia; Ianotti de
Gambero, María Elena; Ianover, Rafael; Ibáñez, Sergio Mario; Iglesias, Enrique
Roberto; Iglesias Fernández, José María; Iramain, Ricardo; Isabella Valenzi, Silvia
Mabel; Janson, Jorge Alberto; Juan de Troncellitti, María Magdalena; Juárez,
Rogelio Miguel; Kierszenowicz, Clara; Kimlat, Eduardo Raúl; Kimlat, Israel Raúl;
Kohn, Claudia; Lagarone, Daniel; Laporta, María Rosa; Lavalle, Gustavo; Ledesma,
Juan Carlos; Lemos de Lavalle, Mónica María; Lerena Costa de Corchs, Elena;
Logares, Claudio Ernesto; López Martín, Ángela; López, Marcelino Elías; López de
Muntaner, Francisco; López Pérez, Juan Domingo; Llanos, Mario Justino; Mainer,
María Magdalena; Malbrán, Rodolfo Guillermo; Marciano, Raúl Alberto; Marqués
de Tapi, Susana Celina; Marra, Dante; Marrocco, Lucía Cristina; Martínez Suárez,
José Mario; Martínez, Enrique; Martínez, Georgina; Mazzola, Ignacio Jorge;
Médicis de Aued, Graciela; Menescardi de Odorisio, Inés; Mercader, Mario Miguel;
Messa, Luis Alberto; Mobili de Bonetto, Ana María; Mollón, Manuel; Montesano
Sánchez, Stella Maris; Moreno Delgado, Antonio Domingo; Moreno Delgado, José;
205
Moreno, José Eduardo; Morini, Hugo Luis; Moyano, Alfredo; Muñoz, Silvia;
Nachman, Gregorio; Nanni, Rodolfo Francisco; Navajas, Cristina Silvia; Neme,
Juan; Novielo, José María; Núñez, Adolfo; Odorisio, Roberto Miguel; Ogando,
Jorge Oscar; Ogando, Emilio Horacio; Orellana, Francisco Domingo; Orifici de
Marciano, Eva Raquel; Palli y Díaz, Juan; Papaleo de Graiver, Lidia Elba; Parra
Pizarro, Héctor Eduardo; Percivati Franco, María del Carmen; Pérez Monçalves,
Gustavo Emir; Pérez Roig, Marcelino Alberto; Pérez, Héctor; Pernas de Poce,
Graciela Eugenia; Perrota, Rafael Andrés; Poce, Julio Gerardo; Pujol, Graciela
Gladis; Porta, Eduardo; Puthod, Juan Evaristo; Racero, Daniel Alberto; Río Casas,
Miguel Ángel; Rodríguez, Carlos; Rodríguez, Jorge Raúl; Rosini, Blanca Noemí;
Sagués de Perdighe, Graciela Beatriz; Santucho, Manuela Elmina del Rosario; Sanz
Fernández, Aída Celia; Silva, Néstor Eduardo; Simón, Carlos Francisco; Sobrino
Berardi, Guillermo Manuel; Sotelo, Adriana Patricia; Surpín, Valentín; Szajnbaum,
Saúl Jaime; Taub, Benjamín Froim; Taub, Luis Guillermo; Tiscornia, Rodolfo;
Treviño, Víctor Alfredo; Troncoso de Bobadilla, María Adela; Ubiedo, Valerio
Salvador; Úngaro, Horacio Ángel; Varela, Jorge; Velasco, Luis; Velazco de Morini,
Catalina Marta; Vótrico, María Teresa; Zambano, Liliana; Abachián, Juan Carlos;
Bratvogel, Carlos; Castellini, Victoria (hija de María Eloísa Castellini); Repeteur
Carriquiriborde (hijo de Gabriela Carriquiriborde); D´Elia Casco, Carlos (hijo de
Yolanda Iris Casco Ghelpi); Gallo Sanz, Carmen (hija de Aída Celia Sanz
Fernández); Laborde Calvo, Teresa Mariana (hija de Adriana Calvo); Lavalle
Lemos, María José (hija de Mónica María Lemos de Lavalle); Moyano Artigas,
Verónica Leticia (hija de María Asunción Artigas Nilo); Ogando Montesano,
Martín (hijo de Stella Maris Montesano Sánchez); Ross, Liliana Irma; Arias
Annichini, Héctor Ricardo; Cántaro de Pastor, María del Carmen; Lastreto, Nélida
Ester; Navarro, Jorge Honorio; Pita, Carlos Omar; Ramírez, Valeria del Mar; Paola
Leonor Alagastino, Gabriel María Estévez, Lidia Delia Fernández Plaul, María de
las Mercedes Funes, Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, Celina
González, Carla Fabiana Gutiérrez, Judith Lagarde, Daniel Aldo Manzotti, Pedro
Alberto Ortiz, Miguel Eduardo Rodríguez, Alberto Ostiano Romero Meza,
Humberto Omar Sartirana, Carlos Osvaldo Souto, José Varela, Analía Velásquez y
Marcela Daniela Viegas Pedro; Mirta Teresa Gerelli; Gladys Noemí Musante; Omar
Rodolfo Farías; la reducción a la servidumbre que sufrieran Miguel Ángel Gómez,
Julieta Alejandra González, Judith Lagarde; el abuso sexual con acceso carnal
(violación) durante el período de cautiverio de María Teresa Di Martino; Claudia
Falcone; Valeria del Mar Ramírez; Paola Leonor Alagastino, Miguel Ángel Gómez,
Poder Judicial de la Nación
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Julieta Alejandra González, Carla Fabiana Gutiérrez, Judith Lagarde, Analía
Velásquez y Marcela Daniela Viegas Pedro y Lastreto, Nélida Ester; María Teresa
Serantes Lede; María Rosa Laporta; Lefteroff, María Cristina; el abuso sexual
simple (abuso deshonesto) de María Clara Ciocchini; María Asunción Artigas;
Nora Úngaro; Ana Teresa Diego; las desapariciones forzadas de Oscar Isidro Borzi;
Esteban Alfredo Reimer; Víctor Hugo Ventura; Enrique Rodolfo Barry; Ricardo
Chidichimo; Graciela Irene Jurado; Jorge Enrique Mendoza Calderón; Pablo Daniel
Musso; Carlos Felipe Ochoa; Inés María Pedemonte; Mario Enrique Salerno; Diana
Beatriz Wlichky; Gustavo Horacio Lafleur; Américo Gines Agüero; Beatriz Alicia
Anglet; Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal; Raúl Alfredo Bonafini; Busetto,
Osvaldo Enrique; Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura; María Antonia Castro
Huerga; Juan José Cerrudo; Alberto Corchs Laviña; Martina Concepción Espinoza;
Farías, Omar Rodolfo; Juan Carlos Fund; Eduardo Gallo Castro; Mirta Teresa
Gerelli; Juan José Giampa; Eva de Jesús Gómez; Jorge Guidi; Silvia Mabel Isabella
Valenzi; José Guillermo Suárez; Laporta, María Rosa; Roberto Antonio Laporta;
Ángela López Martín; Jorge Hugo Martínez Horminoguez; Hebe Araceli Susana
Mascia; Alfredo Moyano Santander; Galdys Noemí Musante; Pablo Dikij Bogdán;
Edmundo Daniel Szapiro; Norma Ada Núñez; Alfredo Emilio Patiño; Graciela
Gladis Pujol; María Isabel Reinoso; Miguel Ángel Río Casas; Norma Robert; Carlos
Guillermo Robles; Ana Rosa Rodríguez; Ricardo Antonio Ruiz; Luis Alberto
Santilli; Juan Roberto Serrabón; Santiago Servín; Marta Beatriz Severo Barreto;
Carlos Baldomero Severo Barreto; Ary Héctor Severo Barreto; José Rubén Slavkin;
Nélida Azucena Sosa; Guillermo Manuel Sobrino Berardi; Silvia Streger; Rodolfo
Ernesto Torres; Víctor Alfredo Treviño; Roberto Fidel Yantorno; José Luis
D´Alessio; María Teresa Gerelli; Gustavo Antonio Lavalle; Liliana Isabel Acuña;
Alfredo Narciso Agüero; María Virginia Aurora Allende Calace; Edgardo Miguel
Ángel Andreu; Roberto Eduardo Aued; Carolina Barrientos; Graciela Noemí
Basualdo; Juan Carlos Bobadilla; Raúl Edgardo Borelli Cattáneo; Alfredo Fernando
Bosco Muñoz; Julio Washington Cabrera; Alfredo José Cajide García; Santiago
Enrique Cañas; Jorge Catanese; Conrado Guillermo Ceretti; María Clara Ciocchini;
Carlos‖Augusto‖Cortés;‖Alicia‖Raquel‖D’‖Ambra;‖Claudio‖De‖Acha;‖Norma‖Beatriz‖
Del Missier; Julio Cesar D´Elia Pallares; María Teresa Di Martino; Nélida
207
Dimovich; Edmundo Sabino Dossetti Techeira; Raúl Fait; María Claudia Falcone;
Elsa Haydeé Fernández; Laura Inés Futulis; Ileana Sara María García Ramos;
Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho; Mónica Sofía Grinspon; Amelia Isabel
Gutiérrez; Susana Paulina Hauché; Patricia Huchansky; María Elena Ianotti;
Enrique Roberto Iglesias; Héctor Ricardo Iramain; Clara Kierszenowicz; Juan
Carlos Ledesma; Elena Paulina Lerena Costa; Claudio Ernesto Logares; Francisco
Bartolomé López Muntaner; Cristina Lucía Marrocco; María Graciela Medici;
María Inés Menescardi; Ana María Mobili; Hugo Luis Morini; Silvia Graciela
Muñoz; Gregorio Nachman; Roberto Miguel Odorisio; Jorge Oscar Ogando; Emilio
Horacio Ogando; María del Carmen Percivati Franco; Gustavo Emir Pérez
Monçalves; Marcelino Alberto Pérez Roig; Liliana Élida Galletti; Graciela Eugenia
Pernas; Rafael Andrés Tomás Perrota Pereyra; Julio Gerardo Poce; Daniel Alberto
Racero; Manuela Elmina del Rosario Santucho; Néstor Eduardo Silva; Saúl Jaime
Szajnbaum; María Adela Troncoso; Horacio Ángel Úngaro; Juan Carlos Abachian;
Lidia Delia Fernández Plaul, Alberto Ostiano Romero Meza, Daniel Aldo
Manziotti, Miguel Eduardo Rodríguez, María de las Mercedes Funes y Gabriel
María Estévez y agravada en el caso de José Mario Martínez Suárez o por resultar
la muerte y de María Asunción Artigas Nilo; Stella Maris Montesano Sánchez;
Aída Celia Sanz Fernández; Yolanda Iris Casco Ghelpi; Mónica María Lemos;
Gabriela Carriquiriborde; María Eloísa Castellini; Moyano Artigas Verónica;
Cristina Silvia Navajas por ser mujeres embarazadas y de los niños/as nacidos
durante el cautiverio de sus madres: hijo de Repetur Carriquiriborde; Victoria
Castellini y los homicidios agravados de Bonetto, José Roberto; Canga Barragán,
Ernesto Enrique; Mercader, Mario Miguel; y Ross, Liliana Irma; Manuel Coley
Robles, Gladys Noemí García Niemann, Héctor Alberto Pérez, María Magdalena
Mainer, Graciela Beatriz Sagues, Carlos Francisco Simón, Eduardo Rosen, Alicia
Lisso; y por el delito de sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10
años en perjuicio de D´Elia Casco, Carlos; Gallo Sanz, Carmen; Lavalle Lemos,
María José; Ogando Montesano, Martín y Daniel Santucho; todos ellos en concurso
real y concurriendo idealmente con el delito internacional de Genocidio;
-condene a Juan Miguel Wolk a la pena de prisión perpetua, accesorias
legales y costas, como autor de los delitos de infracción de deber por privaciones
ilegales de la libertad por parte de un funcionario público agravada por haber
mediado violencia o amenazas y aplicación de tormentos por parte de un
funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un
perseguido‖ político‖ en‖ el‖ CCDTyE‖ denominado‖ “El‖ Infierno”‖ en‖ perjuicio‖ de‖
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1
Carlos Gustavo Bratvogel; Oscar Isidro Borzi; Héctor Oscar Callejas; Alberto José
Choren; Rodolfo Antonio Deza; Juan Antonio Díaz; Juan Domingo Díaz; Gabriel
Alberto García; Omar Eduardo Girou; Flora Gurevich de Taub; Carlos Enrique
Jold; Eduardo Kimlat; Mario Justino Llanos; Adolfo Manuel Paz; Valentín Surpín;
Benjamín Froim Taub; Luís Guillermo Taub; Ricardo Vasena; María Teresa Votrico;
Esteban Alfredo Reimer; Luís Adolfo Jaramillo; Víctor Hugo Ventura; Carlos
Alberto Iaccarino; Alejandro Rómulo Iaccarino; Rodolfo José Iaccarino; Emma
Nilda Eloy; Horacio René Matoso; Ricardo Chidichimo; Luís Alberto Ortiz; María
Magdalena‖ Juan‖ de‖ Tronceletti;‖ en‖ el‖ CCDTyE‖ conocido‖ como‖ el‖ “Pozo‖ de‖
Banfield”‖en‖perjuicio‖de‖Alonso,‖María‖Esther;‖Barry,‖Juan‖Alejandro;‖Deón,‖Lucía;‖
Di Lauro, Graciela Susana; Franchi Sorsi de Stirnemann, Laura; Gargano, Germán;
Mantiñan, Osvaldo Alberto; Mata de Barry, Susana Beatriz; Negro, Silvia Nieves;
Piva, Eduardo Horacio; Ramos de Manachian, Nélida; Suárez, Dalmiro Ismael;
Suárez de Taboada, Nelfa Rufina; Taboada, Víctor Manuel; Aberg Cobo, Martín
Antonio; Acosta, Nieves Luján; Acuña, Liliana Mabel; Agüero, Alfredo Narciso;
Alegría, Marcos; Allende, María Virginia; Andreu, Edgardo Miguel Ángel;
Aransenchuk, Mariano; Artigas Nilo de Moyano, María Asunción; Ares, Rubén
Horacio; Ariosti Osvaldo Tomás; Armesto, Luis María; Armesto, Julio; Aued,
Roberto Eduardo; Baccili, Gladis Rosa; Balverde, Miguel; Barreda, Diego;
Barrientos de Carneiro, Carolina; Barrionuevo, Nicolás Adán; Basualdo de
Goycoechea, Graciela Noemí; Berninsone, Juan José; Bertoldi, Ricardo Jorge;
Biscarte, Lidia Esther; Bobadilla, Juan Carlos; Bonet, Juan; Bonetto, José Roberto;
Borelli Cattáneo, Raúl Edgardo; Bosco Muñoz, Alfredo Fernando; Buda, Blanca
Nelly; Bugatto, José Alberto; Bugatto, Francisco José; Cabral, Argentino Quintín;
Cabrera, Julio; Cajide García, Alfredo José; Calvo, Adriana; Calvo, Miguel Ángel;
Callejas, Héctor Oscar; Campdepadros, Héctor Tomás; Canga Barragán, Ernesto
Enrique; Cañas, Santiago Enrique; Caraballo, Gustavo; Caracoche, Ana María;
Cardozo, Juan; Carneiro Da Fontoura Gularte, Juvelino Andrés; Carriquiriborde,
Gabriela; Casco de Ghelpi, Yolanda Iris; Castellanos, Eduardo Rubén; Castellini,
María Eloísa; Castro de Martínez, María Antonia; Castrogiovanni, Cayetano
Alberto; Catanese, Jorge; Ceretti, Conrado Guillermo; Cerro, José Oscar; Cerrone,
Salvador Armando; Ciocchini, María Clara; Codesal, Raúl Horacio; Cohen, Daniel;
209
Colombi, Luis Alberto; Cometti, Guillermo José Luis; Corchs Laviña, Alberto;
Corradini, Oscar Alberto; Corro, Eduardo Otilio; Cortés, Carlos Augusto;
Chamorro, Adriana; Chamorro, Rafael; Choren, Alberto José; D´Ambra, Alicia
Raquel; Daich, Julio; De Acha, Claudio; De Estrada, Ernesto María; Deghi, Juan
Carlos; Del Missier, Norma Beatriz; D´Elia Pallares, Julio César; Deza, Rodolfo
Antonio; Di Martino, María Teresa; Dimovich de Leguizamón, Nélida;
Domeneguini, Juan; Dossetti Techeira, Edmundo Sabino; Dybner de Ravel, Flora;
Elizondo, Juan Ricardo; Fait Arcore, Raúl; Falcone, María Claudia; Fanjul, Silvia
Cristina; Fargat, Alfredo; Favazza, Felipe Antonio; Favazza, Domingo; Fernández
Bernárdez, Francisco; Fernández de Mercader, Silvia Anahí; Fernández de Sanz,
Elsa Haydeé; Ferraro, Héctor Omar; Futulis de Rodríguez, Laura Inés; Galetti,
Liliana Élida; Gallo Castro, Eduardo; García Ramos de Dossetti, Ileana Sara María;
García Niemann, Gladis Noemí; Gatti, Francisco; Garín Penedo, María Adelia;
Gesualdi de Angarola, Lidia Catalina; Girou, Omar Eduardo; González, Andrés;
González, Rodolfo; Goycoechea Camacho, Gustavo Alejandro; Graiver, Juan;
Graiver, Isidoro Miguel; Gribo, Graciela María; Grinspon de Logares, Mónica
Sofía; Gurevich de Taub, Flora; Gutiérrez de Ledesma, Amelia Isabel; Hauché,
Susana Paulina; Huchansky de Simón, Patricia; Ianotti de Gambero, María Elena;
Ianover, Rafael Ibáñez, Sergio Mario; Iglesias, Enrique Roberto; Iglesias Fernández,
José María; Iramain, Ricardo; Isabella Valenzi, Silvia Mabel; Janson, Jorge Alberto;
Juan de Troncellitti, María Magdalena; Juárez, Rogelio Miguel; Kierszenowicz,
Clara; Kimlat, Eduardo Raúl; Kimlat, Israel Raúl; Kohn, Claudia; Lagarone, Daniel;
Laporta, María Rosa; Lavalle, Gustavo; Ledesma, Juan Carlos; Lemos de Lavalle,
Mónica María; Lerena Costa de Corchs, Elena; Logares, Claudio Ernesto; López,
Marcelino Elías; López de Muntaner, Francisco; López Pérez, Juan Domingo;
Llanos, Mario Justino; Mainer, María Magdalena; Malbrán, Rodolfo Guillermo;
Marciano, Raúl Alberto; Marqués de Tapi, Susana Celina; Marra, Dante; Marrocco,
Lucía Cristina; Martínez Suárez, José Mario; Martínez, Enrique; Martínez,
Georgina; Mazzola, Ignacio Jorge; Médicis de Aued, Graciela; Medina, Virgilio
César; Menescardi de Odorizio, Inés; Mercader, Mario Miguel; Messa, Luis
Alberto; Mobili de Bonetto, Ana María; Mollón, Manuel; Montesano Sánchez,
Stella Maris; Moreno Delgado, Antonio Domingo; Moreno Delgado, José; Moreno,
José Eduardo; Morini, Hugo Luis; Moyano, Alfredo; Muñoz, Silvia; Nachman,
Gregorio; Nanni, Rodolfo Francisco; Navajas, Cristina Silvia; Neme, Juan; Núñez,
Adolfo; Odorisio, Roberto Miguel; Ogando, Jorge Oscar; Ogando, Emilio Horacio;
Orellana, Francisco Domingo; Orifici de Marciano, Eva Raquel; Palli y Díaz, Juan;
Poder Judicial de la Nación
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Papaleo de Graiver, Lidia Elba; Parra Pizarro, Héctor Eduardo; Percivati Franco,
María del Carmen; Pérez Monçalves, Gustavo Emir; Pérez Roig, Marcelino Alberto;
Pérez, Héctor; Pernas de Poce, Graciela Eugenia; Perrota, Rafael Andrés; Poce,
Julio Gerardo; Porta, Eduardo; Puthod, Juan Evaristo; Racero, Daniel Alberto; Río
Casas, Miguel Ángel; Rodríguez, Carlos; Rodríguez, Jorge Raúl; Rosini, Blanca
Noemí; Sagués de Perdighe, Graciela Beatriz; Santucho, Manuela Elmina del
Rosario; Sanz Fernández, Aída Celia; Silva, Néstor Eduardo; Simón, Carlos
Francisco; Sobrino Berardi, Guillermo Manuel; Sotelo, Adriana Patricia; Surpín,
Valentín; Szajnbaum, Saúl Jaime; Taub, Benjamín Froim; Taub, Luis Guillermo;
Tiscornia, Rodolfo; Treviño, Víctor Alfredo; Troncoso de Bobadilla, María Adela;
Ubiedo, Valerio Salvador; Úngaro, Horacio Ángel; Varela, Jorge; Velasco, Luis;
Velazco de Morini, Catalina Marta; Vótrico, María Teresa; Zambano, Liliana;
Abachián, Juan Carlos; Bratvogel, Carlos; Castellini, Victoria (hija de María Eloísa
Castellini); D´Elia Casco, Carlos (hijo de Yolanda Iris Casco Ghelpi); Gallo Sanz,
Carmen (hija de Aída Celia Sanz Fernández); Laborde Calvo, Teresa Mariana (hija
de Adriana Calvo); Lavalle Lemos, María José (hija de Mónica María Lemos de
Lavalle); Moyano Artigas, Verónica Leticia (hija de María Asunción Artigas Nilo);
Rita Liliana Aguelt, Paola Leonor Alagastino, Raúl Daniel Arburúa, Héctor Ricardo
Arias Annichini, Nilda Mabel Bega Acevey, Héctor Domingo Bonet Oller, María
del Carmen Cántaro de Pastor, Andrés Pedro Caporale, Jorge Oscar Cardozo
Markman, Norma Dolores Castillo, Jesús Cuña Álvarez, Gabriel María Estévez,
Lidia Delia Fernández Plaul, María de las Mercedes Funes, Margarita García
Bonilla de Souza, Carlos Alberto Geraci, Oscar Ricardo Geraci, Miguel Ángel
Gómez, Julieta Alejandra González, Celina González, Carla Fabiana Gutiérrez,
Miguel Ángel Hernández, Isabel Ibarra de Haley, María Leonor Ibarra, Judith
Lagarde, Nélida Ester Lastreto, Mercedes Elena Le Bozec, Silvia Adriana Lemmi,
Raúl Osvaldo Llarull, Daniel Aldo Manzotti, Herminio Martínez Borbolla, Jorge
Adalberto Nadal, Jorge Honorio Navarro, Pedro Alberto Ortiz, Carlos Pashaskian,
Carlos Omar Pita, Valeria del Mar Ramírez, Ariel Lucas Rivadeneira, Miguel
Eduardo Rodríguez, Alberto Ostiano Romero Meza, Luis Ruiz, Rafael Runco
Galván, Mirta Isabel Salamanca, María José Sánchez Flores, Graciela Santucho,
Jorge Antonio Saravia Acuña, Humberto Omar Sartirana, Carlos Osvaldo Souto,
211
Roque Joaquín Srur, Juan José Stirnemann, Graciela Susana Tigani, José Varela,
Analía Velásquez, Marcela Daniela Viegas Pedro y Serla Wasserman; Mirta Teresa
Gerelli; Gladys Noemí Musante; Omar Rodolfo Farías; el abuso sexual con acceso
carnal (violación) durante el período de cautiverio de María Teresa Di Martino;
María Claudia Falcone; Valeria del Mar Ramírez; Julieta Alejandra González;
Miguel Ángel Gómez, Judith Lagarde, Analía Velásquez; Paola Leonor Alagastino,
Carla Fabiana Gutiérrez, Nélida Ester Lastreto, el abuso sexual simple (abuso
deshonesto) de Marcela Daniela Viegas Pedro; Mercedes Elena Le Bozec; María
Asunción Artigas; Nilda Mabel Bega Acevey; María Clara Ciocchini la reducción a
la servidumbre que sufrieran Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra González,
Judith Lagarde; las desapariciones forzadas de Oscar Isidro Borzi; Esteban Alfredo
Reimer; Víctor Hugo Ventura; Ricardo Chidichimo; Gustavo Antonio Lavalle;
Liliana Isabel Acuña; María Virginia Aurora Allende Calace; Alfredo Narciso
Agüero; Edgardo Miguel Ángel Andreu; Roberto Eduardo Aued; Carolina
Barrientos; Graciela Noemí Basualdo; Juan Carlos Bobadilla; Raúl Edgardo Borelli
Cattáneo; Alfredo Fernando Bosco Muñoz; Julio Washington Cabrera; Alfredo José
Cajide García; Santiago Enrique Cañas; Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura;
María Antonia Castro Huerga; Jorge Catanese; Conrado Guillermo Ceretti; María
Clara‖ Ciocchini;‖ Alberto‖ Corchs‖ Lavi a;‖ Carlos‖ Augusto‖ Cortés;‖ Alicia‖ Raquel‖ D’‖
Ambra; Claudio De Acha; Norma Beatriz Del Missier; Julio Cesar D´Elia Pallares;
María Teresa Di Martino; Nélida Dimovich; Edmundo Sabino Dossetti Techeira;
Raúl Fait; María Claudia Falcone; Elsa Haydeé Fernández; Laura Inés Futulis;
Liliana Élida Galletti; Ileana Sara María García Ramos; Gustavo Alejandro
Goycoechea Camacho; Mónica Sofía Grinspon; Amelia Isabel Gutiérrez; Susana
Paulina Hauché; Patricia Huchansky; María Elena Ianotti; Enrique Roberto
Iglesias; Héctor Ricardo Iramain; Silvia Mabel Isabella Valenzi; Clara
Kierszenowicz; Juan Carlos Ledesma; Elena Paulina Lerena Costa; Claudio Ernesto
Logares; Francisco Bartolomé López Muntane; Cristina Lucía Marrocco; María
Graciela Medici; María Inés Menescardi; Ana María Mobili; Hugo Luis Morini;
Alfredo Moyano Santander; Silvia Graciela Muñoz; Gregorio Nachman; Roberto
Miguel Odorisio; Jorge Oscar Ogando; Emilio Horacio Ogando; María del Carmen
Percivati Franco; Gustavo Emir Pérez Monçalves; Marcelino Alberto Pérez Roig;
Graciela Eugenia Pernas; Rafael Andrés Tomás Perrota Pereyra; Julio Gerardo
Poce; Daniel Alberto Racero; Manuela Elmina del Rosario Santucho; Néstor
Eduardo Silva; Guillermo Manuel Sobrino Berardi; Saúl Jaime Szajnbaum; Víctor
Alfredo Treviño; María Adela Troncoso; Horacio Ángel Úngaro; Catalina Martha
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FLP 737/2013/TO1
Velazco; Juan Carlos Abachian; Lidia Delia Fernández Plaul, Meza, Manziotti,
Rodríguez, Funes y Estévez y agravada por ser mujeres embarazadas Gabriela
Carriquiriborde; María Eloísa Castellini; Yolanda Iris Casco Ghelpi; Stella Maris
Montesano; Aída Celia Sanz Fernández; Mónica María Lemos de Lavalle; María
Asunción Artigas Nilo y Cristina Navajas y de los niños/as nacidos durante el
cautiverio de sus madres: Hijo de Carriquiriborde Repetur; Victoria Castellini;
Moyano Artigas, Verónica Leticia y los homicidios agravados de José Roberto
Bonetto, Ernesto Enrique Canga Barragán, Mario Miguel Mercader, Liliana Irma
Ross, Carlos Osvaldo Souto y Víctor Taboada; Gladis Noemí García Niemann;
Anahí Silvia Fernández; María Adelia Garín; María Magdalena Mainer; Graciela
Beatriz Sagués; Carlos Francisco Simón y por el delito de sustracción, retención y
ocultamiento de un menor de 10 años en perjuicio de D´Elia Casco, Carlos; Gallo
Sanz, Carmen; Lavalle Lemos, María José y Daniel Santucho; todos ellos en
concurso real y concurriendo idealmente con el delito internacional de Genocidio;
a la pena de prisión perpetua, accesorias legales y costas;
-condene a Enrique Augusto Barre como autor de los delitos de infracción
de deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un funcionario
público agravada por haber mediado violencia o amenazas y aplicación de
tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada
por‖ser‖la‖víctima‖un‖perseguido‖político‖en‖el‖CCDTyE‖conocido‖como‖“Pozo‖de‖
Banfield”‖ en‖ perjuicio‖ de‖ Alegría, Marcos; Arias Annichini, Héctor Ricardo;
Armesto, Julio; Armesto, Luís María; Baccili, Gladis Rosa; Berninsone, Juan José;
Biscarte, Lidia Esther; Buda, Blanca Nelly Leonor; Bugatto, Francisco José; Bugatto,
José Alberto; Cabral, Argentino Quintín; Campdepadrós, Héctor Tomás; Cántaro
de Pastor, María Del Carmen; Castellanos, Eduardo Rubén; Cerrone, Salvador
Armando; Codesal, Raúl Horacio; Deghi, Juan Carlos; Di Martino, María Teresa;
Fachino Delgui, Luís Mario; Ibáñez, Sergio Mario; Iglesias, José María; Lagarone o
Lagaronne, Daniel; López Pérez, Juan Domingo; Marciano, Raúl Alberto;
Marchione o Marchioni; Medina, Virgilio César; Messa, Luís Alberto; Morini,
Hugo Luís; Navarro, Jorge Honorio; Neme o Mene, Juan; Orellana, Francisco
Domingo; Orifici de Marciano, Eva Raquel; Pellejero, Oscar; Pérez, Héctor; Pighin,
Héctor Aurelio; Puthod, Juan Evaristo; Reinhold, Alejandro Eduardo; Varela,
213
Jorge; Velazco de Moroni, Catalina Mirta, Rita Liliana Aguelt, Nilda Mabel Bega
Acevey, Margarita García Bonilla de Souza, Celina González, Isabel Ibarra de
Haley, María Leonor Ibarra, Mirta Isabel Salamanca, María José Sánchez Flores,
Graciela Santucho, Carlos Osvaldo Souto y Serla Wasserman; el abuso sexual
simple (abuso deshonesto) durante el período de cautiverio de Nilda Mabel Bega
Acevey; las desapariciones forzadas de Luis Mario Fachino Delgui; María Teresa
Di Martino; Catalina Martha Velazco; Hugo Luis Morini; y el homicidio agravado
de Carlos Osvaldo Souto; todos ellos en concurso real y concurriendo idealmente
con el delito internacional de Genocidio; a la pena de prisión perpetua, accesorias
legales y costas;
-condene a Jorge Antonio Bergés como autor de los delitos de infracción de
deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un funcionario
público agravada por haber mediado violencia o amenazas y aplicación de
tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada
por‖ser‖la‖víctima‖un‖perseguido‖político‖en‖el‖CCDTyE‖conocido‖como‖“Pozo‖de‖
Quilmes”‖en‖perjuicio‖de‖Montesano de Ogando, Stella Maris; Andrade, Eduardo
Rubén; Vivas, Horacio Ramiro; Santilli, Luis Alberto; Krasner, Rebeca; Kafka,
Cristina Elvira; Tonil, Juan Carlos; Pozzo, Patricia; Rivera, Norma Justa; Rodríguez,
Rosa Cristina; Stremi, Juan Carlos; Vallejos de Benvenuto, Rosa Elena; Colonna,
Mario Ernesto; Genazzi, Pablo; Mascia de Szapiro, Hebe Araceli; Szapiro,
Edmundo Daniel; Fernández, Gustavo Javier; Fernández, Carlos Alberto; Busso,
Néstor; Fernández, Alfredo Oscar; Fuentes, Hilda; Rodríguez de Giampa, Ana
Rosa; Giampa, José; Miranda, Patricia; Servín, Santiago; Moler, Emilce; Fund, Juan
Carlos; Galván, Miguel Ramón; Calotti, Gustavo; Enríquez, Marta; Treviño, Víctor
Alfredo; Úngaro, Nora Alicia; Acosta Velasco de Badell, Amelia Erlinda; Busetto,
Osvaldo Enrique; Diego, Ana Teresa; Docters, Walter Roberto; Eloy, Nilda; López
Martín, Ángela; Rummi, Juan Carlos; Ares, Rubén Horacio; Coley Robles, Manuel;
Novielo, José María; Robert de Andrews, Norma; Kubik Marcoff de Lefteroff,
María; Lefteroff, María Cristina; Lisso de Balbuena, Alicia; Campana, Jorge;
Quisdert, Mery Alba; Pujol, Graciela Gladis; D´Alessio, Alfredo Raúl; D´Alessio,
José Luis; Sosa de Forti, Nélida Azucena; Forti Sosa, Alfredo Waldo; Forti Sosa,
Mario Manuel; Forti Sosa, Renato; Forti Sosa, Néstor; Forti Sosa, Guillermo José;
García, Fernando; Hait, Miguel Ángel; Laporta, Miguel Ángel; Laporta, María
Rosa; Laporta, Roberto Antonio; Sánchez de Laporta, Amalia; Surpin, Valentín;
Taub, Benjamín Froim; Taub, Luis Guillermo; Kimlat, Eduardo; Kimlat, Israel;
Strimberg, Ana; Deza, Rodolfo Antonio; Fiore, Enzo; Reinoso, María Isabel; Robles,
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
Carlos Guillermo; Della Flora, José María; Espinoza de Robles, Martina
Concepción; La Rosa, Guillermo; Favazza, Felipe Antonio; Favazza, Doménico;
Fernández, Luis; Rúa, Juan José; Boria, Santos; Rosen, Eduardo; Abran de Romero,
Helena Beatriz; Agüero, Américo Gines; Romero, Ramón Raúl; Gómez de Agüero,
Eva del Jesús; Guidi, Jorge; Allega, Jorge Alberto; Silva de Rúa, Herna; Camps,
Mirta; Núñez, Norma Ada; Rodríguez, Carlos Esteban; Ruiz, Ricardo; Streger,
Silvia; Torres, Rodolfo Ernesto; Gerelli, Mirta Teresa; Ávalos, Ramona Agustina;
Dikij, Pablo; Slavkin, José Rubén; Chiesa, Alcides Antonio; Derman, Alberto
Osvaldo; Artigas Nilo de Moyano, María Asunción; Castro de Martínez, María
Antonia; Leanza de Chiesa, Norma; Varela de Guarino, María Elena; Schell, Rubén
Fernando; Arana, Hugo; Giardino, Mirta; Musante de Farías, Gladys Noemí;
Farías, Omar Rodolfo; Patiño, Alfredo Emilio; Chiala, Juan; Echeverría, Juan de
Dios; Lucero, Alberto Cruz; Serrabón, Juan Roberto; Bonafini, Raúl; Ceolín,
Lindolfo; Acuña, Rolando; Figueredo, Roberto José; Gioglio, María Cristina;
Herrera, Arcángel Nicolás; Herrera, Oscar; Leira, Zulema; Maidana, Ricardo Raúl;
Viviani, Elda Esther; Illodo, Víctor Jorge; Gallo Castro, Eduardo; Guarino, Juan
Carlos; Duarte, Manuel Oscar; Bustamante, María Cristina; Cáceres, Luis Lorenzo;
Miranda de Cerrudo, Olga Beatriz; Cerrudo, Juan José; Cardozo, Juan; Casco
Ghelpi‖D’Elía,‖Yolanda‖Iris;‖Moyano,‖Alfredo; Rodríguez, Washington; Carneiro da
Fontoura Gularte, Juvelino Andrés; Corch Laviña, Alberto; Martínez Suárez,
Mario; Sobrino Berardi, Guillermo Manuel; Vázquez Santos, Erlinda María; Viegas,
Oscar Luis; De Irizarre, Mary; Irizarre, Alberto; Anglet de Severo, Beatriz Alicia;
Bermúdez Calvar de Viegas, Beatriz Lilian; Illarzen Frugoni, Zafiro Alberto;
Martínez Horminoguez, Jorge Hugo; Serantes Lede de Illarzen, María Teresa;
Severo, Marta Beatriz; Severo Barreto, Carlos Baldomero; Severo Barreto, Ari
Héctor; Cappi Olivera de Mezquida, Ivonne; Mezquida, Nelson; Nanni, Rodolfo
Francisco; Barreda, Diego; Tiscornia, Rodolfo Julio; López del Pino, Julio César;
Yantorno, Roberto Fidel; Río Casas, Miguel Ángel; González, Oscar Alfredo; Cid
de la Paz, Horacio Guillermo; Ramírez, Roberto Oscar; Zurita, Néstor; Villani,
Mario; Merialdo, Daniel; Laurenzano, Ángel; Acosta, Oscar; Deón, Lucía; Andrés
Raszkewicz, Jorge Campana, Mery Alba Quisdert, Alfredo Raúl D´Alessio y José
Luis D´Alessio; Mirta Teresa Gerelli; en el CCDTyE‖ conocido‖ como‖ el‖ “Pozo‖ de‖
215
Banfield”‖ en‖ perjuicio‖ de‖ Abachi{n,‖ Juan‖ Carlos;‖ Acosta,‖ Nieves‖ Luj{n;‖ Acu a,‖
Liliana Mabel; Alegría Marcos; Allende, María Virginia; Andreu, Edgardo Miguel;
Aransenchuk, Mariano; Ares, Rubén Horacio; Ariosti, Osvaldo Tomás; Armesto
Luis María, Armesto Julio; Aued, Roberto Eduardo; Balverde, Miguel;
Barrionuevo, Nicolás Adán; Basualdo de Goycoechea, Graciela Noemí; Berninsone,
Juan José; Bertoldi, Ricardo Jorge; Biscarte, Lidia Esther; Bobadilla, Juan Carlos;
Bonet, Juan; Borelli Cattáneo, Raúl Edgardo; Bricio, Rubén Omar; Buda, Blanca
Nelly; Bugatto José Alberto; Bugatto Francisco José; Cabral, Argentino Quintín;
Cabrera Julio; Cajide García, Alfredo José; Calvo, Adriana; Calvo, Miguel Ángel;
Campdepadros, Héctor Tomás; Canga Barragán, Ernesto Enrique; Caracoche, Ana
María; Cardozo, Juan Félix; Carminati, Alicia Beatriz; Carminati, Víctor Alberto;
Castellanos, Eduardo Rubén; Castrogiovanni, Cayetano Alberto; Ceretti, Conrado
Guillermo; Cerro, José Oscar; Cerrone, Salvador Armando; Codesal, Raúl Horacio;
Cohen, Daniel; Colombi, Luis Alberto; Cometti, Guillermo José Luis, Corradini,
Oscar Alberto; Cortés, Carlos Augusto; Chamorro, Rafael; Choren, Alberto José;
Deghi, Juan Carlos; Del Missier, Norma Beatriz, D´Elía Casco, Carlos; Deza,
Rodolfo Antonio; Di Martino María Teresa; Dimovich de Leguizamón, Nélida;
Domeneguini, Juan; Elizondo, Juan Ricardo; Fait Arcore, Raúl; Fargat, Alfredo;
Fernández Bernárdez, Francisco; Ferraro Héctor Omar; Futulis de Rodríguez,
Laura Inés; Galetti, Liliana Élida; Gallo Castro, Eduardo; García Niemann, Gladis
Noemí; García, Silvano José; Gatti, Francisco; González, Andrés; González,
Rodolfo; Goycoechea Camacho, Gustavo Alejandro; Guerrero de Ceretti, Diana
Griselda; Gutiérrez de Ledesma, Amelia Isabel; Hauché, Susana Paulina;
Huchansky de Simón, Patricia; Ibáñez, Sergio Mario; Iglesias, Enrique Roberto;
Iglesias Fernández José María; Iramain, Ricardo; Janson, Jorge Alberto; Juárez,
Rogelio Miguel; Kierszenowicz, Clara; Kimlat, Eduardo Raúl; Kimlat, Israel Raúl;
Kohn, Claudia; Lagarone, Daniel; Lavalle, Gustavo; Lavalle Lemos María;
Ledesma, Juan Carlos: Lemos de Lavalle, Mónica María; Lerena Costa de Corchs,
Elena; López Marcelino Elías; López Pérez Juan Domingo; Malbrán, Rodolfo
Guillermo; Marciano, Raúl Alberto; Marchione, Emilio; Marquez de Tapi, Susana
Celina; Martínez, Enrique; Martínez, Georgina; Médici de Aued, Graciela; Medina,
Virgilio César; Messa, Luis Alberto; Mollón, Manuel; Montesano Sánchez, Estela
Maris; Morini, Hugo Luis; Moyano Artigas Verónica Leticia; Nachman, Gregorio;
Neme, Juan; Ogando, Jorge Oscar; Ogando Montesano Martín; Orellana, Francisco
Domingo; Orifici de Marciano, Eva Raquel; Palli y Díaz, Juan; Parra Pizarro,
Héctor Eduardo; Pellejero, Oscar; Percivati Franco, María del Carmen; Pérez
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Monçalves, Gustavo Emir; Pérez, Héctor; Pernas de Poce, Graciela Eugenia; Pighin,
Héctor Aurelio; Porta, Eduardo; Puthod, Juan Evaristo; Reinhold, Alejandro
Eduardo; Repeteur Carriquiriborde; Rodríguez, Carlos; Rosini, Blanca Noemí;
Ross, Liliana Irma; Silva, Néstor Eduardo; Sotelo, Adriana Patricia; Surpín,
Valentín; Szajnbaum, Saúl Jaime; Troncoso de Bobadilla, María Adela; Ubiedo,
Valerio Salvador; Varela, Jorge; Velasco, Luis; Velasco de Morini, Catalina Marta;
Arias Annichini, Héctor Ricardo; Cántaro de Pastor, María del Carmen; Lastreto,
Nélida Ester; Navarro, Jorge Honorio; Pita, Carlos Omar; Ramírez, Valeria del Mar;
Rita Liliana Aguelt, Paola Leonor Alagastino, Raúl Daniel Arburúa, Nilda Mabel
Bega Acevey, Héctor Domingo Bonet Oller, Andrés Pedro Caporale, Jorge Oscar
Cardozo Markman, Norma Dolores Castillo, Jesús Cuña Álvarez, Gabriel María
Estévez, Lidia Delia Fernández Plaul, María de las Mercedes Funes, Margarita
García Bonilla de Souza, Carlos Alberto Geraci, Oscar Ricardo Geraci, Miguel
Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, Celina González, Carla Fabiana
Gutiérrez, Miguel Ángel Hernández, Isabel Ibarra de Haley, María Leonor Ibarra,
Judith Lagarde, Silvia Adriana Lemmi, Raúl Osvaldo Llarull, Daniel Aldo
Manzotti, Herminio Martínez Borbolla, Jorge Adalberto Nadal, Pedro Alberto
Ortiz, Carlos Pashaskian, Ariel Lucas Rivadeneira, Miguel Eduardo Rodríguez,
Alberto Ostiano Romero Meza, Luis Ruiz, Rafael Runco Galván, Mirta Isabel
Salamanca, María José Sánchez Flores, Graciela Santucho, Jorge Antonio Saravia
Acuña, Humberto Omar Sartirana, Carlos Osvaldo Souto, Roque Joaquín Srur,
Graciela Susana Tigani, José Varela, Analía Velásquez, Marcela Daniela Viegas
Pedro y Serla Wasserman; Gladys Noemí Musante; Omar Rodolfo Farías; el abuso
sexual con acceso carnal (violación) durante el período de cautiverio de María
Teresa Di Martino; María Claudia Falcone; Valeria del Mar Ramírez; Julieta
Alejandra González, Miguel Ángel Gómez, Judith Lagarde, Analía Velásquez;
Paola Leonor Alagastino, Carla Fabiana Gutiérrez, Marcela Daniela Viegas Pedro;
Lastreto, Nélida Ester; María Teresa Serantes Lede; María Rosa Laporta; María
Cristina Lefteroff; el abuso sexual simple (abuso deshonesto) de María Asunción
Artigas; Nilda Mabel Bega Acevey.; María Clara Ciocchini; Nora Úngaro; Ana
Teresa Diego; la reducción a la servidumbre que sufrieran Miguel Ángel Gómez,
Julieta Alejandra González, Judith Lagarde; las desapariciones forzadas de Víctor
217
Alfredo Treviño; Busetto Osvaldo Enrique; López Martín Ángela; Laporta María
Rosa; Laporta Roberto Antonio; Mirta Teresa Gerelli; María Antonia Castro
Huerga; Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal; Galdys Noemí Musante; Alfredo
Moyano Santander; Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura; Alberto Corchs
Laviña; Guillermo Manuel Sobrino Berardi; Juan Carlos Abachian; María Virginia
Aurora Allende Calace; Edgardo Miguel Ángel Andreu; Roberto Eduardo Aued;
Graciela Noemí Basualdo; Juan Carlos Bobadilla; Raúl Edgardo Borelli Cattáneo;
Julio Washington Cabrera; Alfredo José Cajide García; Conrado Guillermo Ceretti;
Carlos Augusto Cortés; Norma Beatriz Del Missier; María Teresa Di Martino;
Nélida Dimovich; Raúl Fait; Laura Inés Futulis; Liliana Élida Galletti; Silvano José
García; Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho; Amelia Isabel Gutiérrez; Susana
Paulina Hauché; Patricia Huchansky; Enrique Roberto Iglesias; Héctor Ricardo
Iramain; Clara Kierszenowicz; Gustavo Antonio Lavalle; Juan Carlos Ledesma;
Elena Paulina Lerena Costa; Liliana Isabel Acuña; María Graciela Medici; Gregorio
Nachman; Jorge Oscar Ogando; María del Carmen Percivati Franco; Gustavo Emir
Pérez Monçalves; Graciela Eugenia Pernas; Néstor Eduardo Silva; Saúl Jaime
Szajnbaum; María Adela Troncoso; Catalina Martha Velazco; Pedro Alberto Ortiz;
Lidia Delia Fernández Plaul, Alberto Ostiano Romero Meza, Daniel Aldo
Manziotti, Miguel Eduardo Rodríguez, María de las Mercedes Funes y Gabriel
María Estévez y agravada en el caso de José Mario Martínez Suárez por resultar la
muerte y en los casos de Stella Maris Montesano Sánchez; María Asunción Artigas
Nilo de Moyano; Yolanda Iris Casco Ghelpi; Mónica María Lemos por ser mujeres
embarazadas; los homicidios agravados de Bonetto, José Roberto; Canga Barragán,
Ernesto Enrique; Mercader, Mario Miguel; y Ross, Liliana Irma; Carlos Osvaldo
Souto y Víctor Taboada; Manuel Coley Robles; Gladis Noemí García Niemann;
Eduardo Rosen y Alicia Lisso y por el delito de sustracción, retención y
ocultamiento de un menor de 10 años en perjuicio de D´Elia Casco, Carlos; Lavalle
Lemos, María José; Ogando Montesano, Diego Martín y Daniel Santucho; todos
ellos en concurso real y concurriendo idealmente con el delito internacional de
Genocidio; a la pena de prisión perpetua, accesorias legales y costas;
-condene a Horacio Luis Castillo como autor de los delitos de infracción de
deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un funcionario
público agravada por haber mediado violencia o amenazas y aplicación de
tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada
por ser la víctima‖un‖perseguido‖político‖en‖el‖CCDTyE‖conocido‖como‖“Pozo‖de‖
Banfield”‖ en‖ perjuicio‖ de‖ Juan‖ Carlos‖ Abachi{n;‖ Liliana‖ Isabel‖ Acu a;‖ Edgardo‖
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FLP 737/2013/TO1
Miguel Ángel Andreu; Rubén Horacio Ares; Rubén Omar Bricio; Osvaldo Enrique
Busetto; Julio Cabrera; Alfredo José Cajide García; Miguel Ángel Calvo; Ernesto
Enrique Canga Barragán; Alicia Beatriz Carminati; Víctor Alberto Carminati;
Gabriela Carriquiriborde; Conrado Guillermo Ceretti; María Clara Ciocchini;
Carlos Augusto Cortés; Claudio De Acha; Norma Beatriz Del Missier; Pablo
Alejandro Díaz; Walter Roberto Docters; María Claudia Falcone; Diana Griselda
Guerrero de Ceretti; Clara Kierszenowicz; Carla Fabiana Gutiérrez; Francisco
Bartolomé López Muntaner; Ángela López Martín; Stella Maris Montesano
Sánchez; Cristina Silvia Navajas; José María Novielo; Jorge Oscar Ogando; Emilio
Horacio Ogando; Diego Martín Ogando; Graciela Eugenia Pernas; Julio Gerardo
Poce; Eduardo Porta; Graciela Gladis Pujol; Daniel Alberto Racero; Valeria del Mar
Ramírez; hija/hijo nacido de Repeteur Carriquiriborde; Liliana Irma Ross; Manuela
Elmina del Rosario Santucho; Néstor Eduardo Silva; Horacio Ángel Úngaro; Víctor
Alfredo Treviño; María del Carmen Alburúa; María Leonor González Martínez;
Urbano Siavaglia; Graciela Gómez; Armando Dionisi; Juan Carlos Duka; Marcelo
Santoro; Horacio Fagioli; el abuso sexual con acceso carnal (violación) durante el
período de cautiverio de Carla Fabiana Gutiérrez; María del Carmen Alburúa;
María Claudia Falcone; el abuso sexual simple (abuso deshonesto) de María Clara
Ciocchini las desapariciones forzadas de Abachián, Juan Carlos; Acuña, Liliana
Isabel; Andreu, Edgardo Miguel Ángel; Busetto, Osvaldo Enrique; Cabrera, Julio;
Cajide García, Alfredo José; Ceretti Conrado, Ciocchini, María Clara; Cortés, Carlos
Augusto; De Acha, Claudio; Del Missier, Norma Beatriz; Falcone, Claudia;
Guerrero de Ceretti, Diana Griselda; Kierszenowicz, Clara; López Martín, Ángela;
Francisco Bartolomé López Muntaner, Graciela Pernas, Julio Poce, Ogando Jorge
Oscar; Emilio Horacio Ogando; Eduardo Porta, Graciela Gladis Pujol, Daniel
Racero, Manuela Elmina del Rosario Santucho, Silva, Néstor; Treviño, Víctor;
Úngaro, Horacio y agravada por ser una mujer embarazada Stella Maris
Montesano; Gabriela Carriquiriborde y Cristina Navajas; y de los niños/as nacidos
durante el cautiverio de sus madres: Hijo de Repetur Carriquiriborde; los
homicidios agravados de Ernesto Enrique Canga Barragán y Liliana Irma Ross; y la
retención, sustracción u ocultamiento de un menor de 10 años que sufrieron Diego
Martín Ogando; y Daniel y Santucho; todos ellos en concurso real y concurriendo
219
idealmente con el delito internacional de Genocidio; a la pena de prisión perpetua,
accesorias legales y costas.
Finalmente para terminar, la Dra. Rodrigo señaló la cantidad de imputados
en esta causa que están con arrestos domiciliarios, y sin conculcar el derecho
humano a la salud o a cualquier condición que exista, al haber gozado durante
tantos años de impunidad, señaló que el reclamo de justicia, a 48 años de ocurridos
los hechos, es la condena, y también es la condena en cárcel común y efectiva.
A continuación, el Dr. Germán Camps, representante de la querella de
Valeria Del Mar Ramírez, primeramente sostuvo que por cuestiones de economía
procesal remite a lo que ya ha manifestado con minuciosidad y perfección por la
Fiscalía y, también, por la Dra. Rodrigo respecto del contexto general de los
momentos en que se produjeron los hechos.
En su caso en particular, expresó que representaba a un grupo del colectivo
de mujeres trans cuyos padecimientos en el marco del terrorismo de Estado no
fueron escuchados, hasta el día de hoy, en la justicia argentina.
Luego, expresó sucintamente el acervo probatorio existente en la causa para
dar cuenta de los eventos padecidos por su asistida y su implicancia para el
colectivo trans.
En tal sentido, afirmó que el claro objetivo de esta dictadura era eliminar al
grupo de mujeres trans por encontrarse por fuera de los parámetros sociales que
ellos entendían como un estándar que debía tener la sociedad. El argumento
introducido por alguno de los encartados, en cuanto a que se trataba de casos
reprimidos por edictos o leyes contravencionales, carecen de sustento absoluto en
el marco del plan sistemático.
Finalmente, con respecto al petitorio requerido al Tribunal dijo que no
existía ningún atenuante que pudiera ser aplicado en este caso a los imputados
Minicucci, Bergés, Domínguez Matheu, Smart, Wolk y Castillo, que correspondía
por la magnitud de los hechos y el contexto en que se realizaron, tanto considerado
en el ámbito nacional e internacional, la magnitud de la pena de subir a su límite y
en virtud de ello, solicitó, considerando que no había elemento de prevención
especial porque no serían aplicables, pero sí elementos de prevención general
especial, al momento de determinar la pena en cuanto al afianzamiento del sistema
jurídico como un sistema necesario para resolver este tipo de conflictos, se condene
a los encartados como coautores mediatos por los hechos acontecidos sobre Valeria
del Mar Ramírez a la pena máxima contenida en el compendio punitivo,
considerando las circunstancias de hecho, las temporales y la posición de los
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imputados dentro de las estructuras de poder organizado, más las accesorias
legales y costas del proceso, considerando además que como los imputados se
encuentran en este momento cumpliendo con sentencias o condenas anteriores, se
unifiquen las mismas de conformidad a lo que establece el artículo 58 del C.P. todo
ello en virtud de lo establecido en los artículos 12, 45, 55 y subsiguientes del
Código Penal.
Al momento de realizar su alegato final, el Dr. Palacio y la Dra. Patiño, en
representación de la querella del CODESEDH, expresaron que iban centrarse en la
responsabilidad que le correspondía a Alberto Julio Candioti por los hechos
ocurridos en la Brigada de Investigaciones de San Justo, sin perjuicio de expresar la
adhesión a la totalidad del alegato que expresara la fiscalía y las querellas
preopinantes.
Así, enunciaron que las víctimas de la Brigada de San Justo son Ricardo
Hernán Cabello, Adriana Cristina Martín, Cayetano Alberto Castrogiovanni,
Claudia Inés Kohn, Juan Rodríguez, Saúl Jaime Szajnbaum, Sánchez, apodado
“Negro‖ Black”‖ (cuyo‖ nombre‖ de‖ pila‖ se‖ desconoce),‖ Sigfried‖ Watzlawik‖ Padilla,‖
María Graciela Gribo, Jorge Farsa, Eduardo Luis Nieves, Nora Feliz, Jorge Garra,
María Asunción Artigas Nilo, Eduardo Otilio Corro, Adriana Chamorro, Modesta
Rosa Electra Bianchi, Rafael Adolfo Chamorro, Ricardo Iramain, Nora Liberman,
Luis Tarquini, Olga Vicenta Araujo, Estanislao Araujo, Rodolfo Atilio Barberán,
María Amalia Marrón, Alberto Oscar Manfredi, Elisa Haydee Moreno, Raúl
Eduardo Petruch, Jorge Eduardo Heuman, Ismael Zarza, Hilda Norma Ereñú,
Norberto Ignacio Liwski, Francisco Manuel García Fernández, Aureliano Araujo,
Lina Mercedes Araujo, Abel De León, Carlos Prieto, Miguel Isaac Berenstein,
Mónica Sofía Grinspon, Claudio Ernesto Logares, todas ellas acreditadas en el
juicio cuya sentencia fuera dictada por este mismo Tribunal, en diciembre de 2020.
Afirmaron que, conforme lo establecía el reglamento militar RC 16-5, todos
los integrantes de la Plana Mayor tenían un amplio conocimiento y
responsabilidad en la dirección y ejecución de las operaciones propias del
Destacamento 101 de Inteligencia Militar, acorde al cargo jerárquico que ocupaban,
y la función que cumplían, vinculada a Personal, Inteligencia, Operaciones o
Logística, y en particular, señalaron la responsabilidad funcional por el cargo que
221
desempeñaba Alberto Julio Candioti como Oficial de Personal (S1), Oficial de
Inteligencia, (S2), Oficial de Operaciones (S3) y Oficial de Logística (S4).
De conformidad con las constancias colectadas en autos, adhirieron a la
significación jurídica de los hechos asignada por la Fiscalía, en particular
sostuvieron: 1. Privación ilegítima de la libertad agravada y la aplicación de
tormentos: artículos 144 bis, inc.1° y 2°, y 144 ter. inc.1° del C.P. texto según ley
14.616); 2. Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y
las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221); 3. Abuso sexual simple (abuso
deshonesto), figura penal prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley
11.1794.-; 4. Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el
artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal; 5. Desaparición forzada prevista
en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679.
Además, de manera alternativa, solicitaron se califiquen los hechos sufridos
por estas personas, como homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado
sus cuerpos.
En cuanto al pedido de pena para Candioti, también adhirieron a lo
solicitado por la Fiscalía, es decir, que se condene a Alberto Julio Candioti a la pena
de prisión perpetua, inhabilitación absoluta y perpetua, accesorias legales y costas,
por las calificaciones formuladas por la fiscalía y especialmente, por la
representación asumida por la querella, por su responsabilidad por los hechos de
lesa humidad y genocidio ocurridos en el centro clandestino Brigada de
Investigaciones de San Justo.
Finalmente, expresaron que correspondía la revisión de la prisión
domiciliaria dispuesta sobre Candioti y el cumplimiento de las penas en cárcel
común y efectiva.
Por su parte el Dr. Claudio Gustavo Yacoy y la Dra. Myriam Espinosa,
iniciaron su exposición, expresando que iban a desarrollar el alegato final de la
querella que representaban, conforme lo normado en el artículo 393 del C.P.P.N.
En primer término, plantearon la adhesión total al alegato realizado por la
Fiscalía, las querellas de la APDH, Valeria del Mar Ramírez y CODESEDH,
afirmando que se encontraban demostrados la responsabilidad de los imputados y
los delitos endilgados.
En segundo término, realizaron una descripción detallada del contexto
histórico, la aplicación del plan criminal en el que se desarrolló el plan sistemático,
individualizando a los imputados, su rol y responsabilidad.
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FLP 737/2013/TO1
Seguidamente, realizaron una descripción pormenorizada del Ex CCDTyE
“EL‖ INFIERNO”‖ y‖ “BANCO‖ DE‖ LONDRES”‖ (denominación‖ asignada‖ por‖ la‖
querella), lugar en el cual sucedieron los hechos en juicio, y que padecieron las
víctimas que pasaron por allí.
Luego realizaron un análisis minucioso y merituado del material probatorio
rendido en autos, que permitió acreditar los sucesos ocurridos en el centro
clandestino ubicado en Avellaneda, como así también, la responsabilidad que les
cabe por ello, a los imputados.
Para concluir, destacaron nuevamente la adhesión a la calificación de los
delitos descritos, la legislación mencionada y la condena solicitada por sus colegas
de la acusación y, en particular, solicitaron al Tribunal se condene a:
1.- FEDERICO ANTONIO MINICUCCI cuyos demás datos personales
obran en la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN
ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los
artículos 12, 29 inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del
Código Procesal Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:
Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus
funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley
20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos
que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político, en los términos del
artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
vigente al momento de los hechos-. Asimismo la privación ilegal de la libertad,
agravada por haber durado más de un mes, en los términos del último párrafo del
artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del
artículo 142 del mismo cuerpo normativo – según ley 20.642- en los casos
anteriormente descriptos por la Fiscalía; Abuso sexual con acceso carnal (violación)
previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221);
Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el artículo 127
del Código Penal, (según Ley 11.179); Aborto forzoso, figura penal prevista en el
artículo 85 inciso 1° del Código Penal -Ley 11.179-; Sustracción, retención y
223
ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del
Código Penal; y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y
niños, el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código
Penal -ley 26.679-; Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el
concurso premeditado de dos o más personas en dos oportunidades, artículo 80
inc. 2 y 6 del Código Penal –según Ley 21.338- y, en aquellos casos en los que la
identificación de la persona desaparecida ocurrió con posterioridad a la reforma
penal de 2011, solicitaron se lo condene por la figura de desaparición forzada
agravada por el resultado de muerte previsto en el artículo 142 ter, 2° párrafo, del
Código Penal -según ley 26.679-; Desaparición forzada previsto en el artículo 142
ter del Código Penal -ley 26.679- y, para el supuesto de no considerarlo así, de
manera alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos por estas personas,
como homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado sus cuerpos. Todos
ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes, en
particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera
concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo 118 C.N.;
artículo 2 inc. a, b, c, e de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de
Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).
2. GUILLERMO ALBERTO DOMÍNGUEZ MATHEU cuyos demás datos
personales obran en la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA,
INHABILITACIÓN ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo
ello en función de los artículos 12, 29 inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos
399, 403 y 530 del Código Procesal Penal de la Nación, por hallarlo coautor
mediato de los delitos de: 1) privación ilegal de la libertad cometida por un
funcionario público en abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con
violencias o amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la
agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso
1° del artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un
funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un
perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos
del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-. Asimismo
la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los
términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en
cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley
20.642-, 2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y
las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) 3) Abuso sexual simple (abuso
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
deshonesto) figura penal prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley
11.179. 4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el
artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal. Y, entre los casos de sustracción,
retención y ocultamiento de niñas y niños, el delito de desaparición forzada,
previsto en el artículo 142 ter del Código Penal - ley 26.679-, 5) Homicidio
calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos
o más personas en dos oportunidades, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal -
según Ley 21.338-, y en aquellos casos en los que la identificación de la persona
desaparecida ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se
condene por la figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte
previsto en el artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal -según ley 26.679-, 6)
Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-.
Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de
Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de
manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo
118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de la Convención para la Prevención y Sanción del
Delito de Genocidio -Decreto Ley 6286/1956-.
3. CARLOS GUSTAVO FONTANA cuyos demás datos personales obran en
la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y
PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29
inciso 3, 45 y 55 de Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal
Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de: 1) Privación
ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus
funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley
20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos
que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
vigente al momento de los hechos-, asimismo la privación ilegal de la libertad,
agravada por haber durado más de un mes en los términos del último párrafo del
artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del
225
artículo 142 del mismo cuerpo normativo – según ley 20.642- 2) Abuso sexual con
acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo
122 (conf. ley 11.221); 3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto figura penal
prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179. 4) Sustracción,
retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley
11.179- del Código Penal. Y, entre los casos de sustracción, retención y
ocultamiento de niñas y niños, el delito de desaparición forzada, previsto en el
artículo 142 ter del Código Penal - ley 26.679-. 5) Homicidio calificado por alevosía
y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos o más personas en dos
oportunidades, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según Ley 21.338-, y en
aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida ocurrió con
posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la figura de
desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el artículo
142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679-. 6) Desaparición forzada
prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-. Para el supuesto de no
considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos
por estas personas, como homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado
sus cuerpos. Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el
Derecho de Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa
humanidad de manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa
humanidad (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de la Convención para la
Prevención y Sanción del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).
4. CARLOS MARÍA ROMERO PAVÓN cuyos demás datos personales
obran en la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN
ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los
artículos 12, 29 inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del
Código Procesal Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:
1) Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de
sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley
20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos
que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
vigente al momento de los hechos-. Asimismo la privación ilegal de la libertad,
agravada por haber durado más de un mes en los términos del último párrafo del
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artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del
artículo 142 del mismo cuerpo normativo – según ley 20.642-, 2) Abuso sexual con
acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo
122 (conf. ley 11.221), 3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal
prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, 4) Aborto forzoso,
figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del Código Penal - Ley 11.179-. 5)
Reducción a la servidumbre previsto en el artículo 140 del Código Penal -según
Ley 11.179-. 6) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en
el artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal. Y, entre los casos de
sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños, el delito de desaparición
forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-. 7) Homicidio
calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos
o más personas en dos oportunidades, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal -
según Ley 21.338-. Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona
desaparecida ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se
condene por la figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte
previsto en el artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal -según ley 26.679-. 8)
Desaparición forzada prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-.
Para el supuesto de no considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se
califiquen los hechos sufridos por estas personas, como homicidio calificado, a
pesar de no haberse encontrado sus cuerpos. Todos ellos en concurso real y
calificados como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen
de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera concurrente o
alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc.
a, b, c, e de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -
Decreto Ley 6286/1956-).
5. JORGE HÉCTOR DI PASQUALE cuyos demás datos personales obran en
la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y
PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29
inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal
Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de: 1) privación
ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus
227
funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley
20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos
que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
vigente al momento de los hechos-. Asimismo, la privación ilegal de la libertad,
agravada por haber durado más de un mes en los términos del último párrafo del
artículo 144 bis del Código Penal -ley14.616- en cuanto remite al inciso 5° del
artículo 142 del mismo cuerpo normativo –según ley 20.642- en cuanto remite al
inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo. 2) Abuso sexual con acceso
carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo 122 (conf.
ley 11.221) 3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el
artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, 4) Sustracción, retención y
ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del
Código Penal. 5) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el
concurso premeditado de dos o más personas en dos oportunidades, artículo 80
inc. 2 y 6 del Código Penal –según Ley 21.338-. 6) Desaparición forzada previsto en
el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-. Para el supuesto de no
considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos
por estas personas, como homicidio calificado, a pesar de no haber encontrado sus
cuerpos. Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho
de Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad
de manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad
(artículo 118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de la Convención para la Prevención y
Sanción del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).
6. ROBERTO ARMANDO BALMACEDA cuyos demás datos personales
obran en la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN
ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los
artículos 12, 29 inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del
Código Procesal Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:
1) privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de
sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley
20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos
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que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
vigente al momento de los hechos-, asimismo la privación ilegal de la libertad,
agravada por haber durado más de un mes en los términos del último párrafo del
artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del
artículo 142 del mismo cuerpo normativo – según ley 20.642- 2) Abuso sexual con
acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo
122 (conf. ley 11.221), 3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal
prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179. 4) Sustracción,
retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley
11.179- del Código Penal. 5) homicidio calificado por alevosía y por haberse
cometido con el concurso premeditado de dos o más personas en dos
oportunidades, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según Ley 21.338-, 6)
Desaparición forzada prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-
Para el supuesto de no considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se
califiquen los hechos sufridos por estas personas, como homicidio calificado, a
pesar de no haberse encontrado sus cuerpos. Todos ellos en concurso real y
calificados como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen
de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera concurrente o
alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc.
a, b, c, e de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio –
Decreto Ley 6286/1956-).
7. ALBERTO JULIO CANDIOTI cuyos demás datos personales obran en la
causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y
PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29
inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal
Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de: 1) Privación
ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus
funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley
20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos
229
que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
vigente al momento de los hechos-. Asimismo la privación ilegal de la libertad,
agravada por haber durado más de un mes en los términos del último párrafo del
artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del
artículo 142 del mismo cuerpo normativo – según ley 20.642- 2) Abuso sexual con
acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo
122 (conf. ley 11.221) 3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal
prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, 4) Sustracción,
retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley
11.179- del Código Penal, 5) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del
Código Penal -ley 26.679-. Para el supuesto de no considerarlo así, de manera
alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos por estas personas, como
homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado sus cuerpos. Todos ellos en
concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular
como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera concurrente o
alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc.
a, b, c, e de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio –
Decreto Ley 6286/1956).
8. JAIME LAMONT SMART cuyos demás datos personales obran en la
causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y
PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29
inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal
Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de: 1) Privación
ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus
funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley
20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos
que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
vigente al momento de los hechos-. Asimismo la privación ilegal de la libertad,
agravada por haber durado más de un mes en los términos del último párrafo del
artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del
artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley 20.642-, 2) Abuso sexual con
acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo
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122 (conf. ley 11.221), 3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal
prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley 11.179, 4) Aborto forzoso,
figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del Código Penal - Ley 11.179-, 5)
Reducción a la servidumbre previsto en el artículo 140 del Código Penal – según
Ley 11.179, 6) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en
el art 146 -según ley 11.179- del Código Penal, Y, entre los casos de sustracción,
retención y ocultamiento de niñas y niños, el delito de desaparición forzada,
previsto en el artículo 142 ter del Código Penal - ley 26.679-. 7) Homicidio
calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos
o más personas en dos oportunidades, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –
según Ley 21.338-, Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona
desaparecida ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se
condene por la figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte
previsto en el artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679-, 8)
Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-.
Para el supuesto de no considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se
califiquen los hechos sufridos por estas personas como homicidio calificado, a
pesar de no haberse encontrado sus cuerpos. Todos ellos en concurso real y
calificados como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen
de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera concurrente o
alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc.
a, b, c, e de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio –
Decreto Ley 6286/1956-).
9. JUAN MIGUEL WOLK cuyos demás datos personales obran en la causa,
a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y PERPETUA,
accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29 inciso 3, 45 y
55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal Penal de la
Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de: 1) Privación ilegal de la
libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones, agravado
por haberse cometido con violencias o amenazas, en los términos del artículo 144
bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo,
en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de
231
tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada
por ser la víctima un perseguido político en los términos del artículo 144 ter –
primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento
de los hechos-. Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber
durado más de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del
Código Penal -ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo
cuerpo normativo – según ley 20.642-; 2) Abuso sexual con acceso carnal
(violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo 122 (conf. ley
11.221). 3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el
artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179. 4) Aborto forzoso, figura penal
prevista en el artículo 85 inciso 1° del Código Penal - Ley 11.179-. 5) Reducción a la
servidumbre previsto en el artículo 140 del Código Penal – según Ley 11.179-. 6)
Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146
-según ley 11.179- del Código Penal. Y, entre los casos de sustracción, retención y
ocultamiento de niñas y niños, el delito de desaparición forzada, previsto en el
artículo 142 ter del Código Penal - ley 26.679-. 7) Homicidio calificado por alevosía
y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos o más personas en dos
oportunidades, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según Ley 21.338-. Y en
aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida ocurrió con
posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la figura de
desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el artículo
142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679-. 8) Desaparición forzada
prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-. Para el supuesto de no
considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos
por estas personas, como homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado
sus cuerpos. Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el
Derecho de Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa
humanidad de manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa
humanidad (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de la Convención para la
Prevención y Sanción del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).
10. HORACIO LUIS CASTILLO cuyos demás datos personales obran en la
causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y
PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29
inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal
Penal de la Nación, por hallarlo coautor directo de los delitos de: 1) Privación ilegal
de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones,
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agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los términos del
artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de
dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y
aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que
guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
vigente al momento de los hechos-. Asimismo, la privación ilegal de la libertad,
agravada por haber durado más de un mes en los términos del último párrafo del
artículo 144 bis del Código Penal -ley14.616- en cuanto remite al inciso 5° del
artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley 20.642-. 2) Abuso sexual con
acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo
122 (conf. ley 11.221); 3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal
prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179. 4) Sustracción,
retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley
11.179- del Código Penal, Y, entre los casos de sustracción, retención y
ocultamiento de niñas y niños, el delito de desaparición forzada, previsto en el
artículo 142 ter del Código Penal - ley 26.679-. 5) Homicidio calificado por alevosía
y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos o más personas en dos
oportunidades, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según Ley 21.338-. Y en
aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida ocurrió con
posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la figura de
desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el artículo
142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679-. 6) Desaparición forzada
prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-. Para el supuesto de no
considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos
por estas personas, como homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado
sus cuerpos. Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el
Derecho de Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa
humanidad de manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa
humanidad (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de la Convención para la
Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley 6286/1956-).
233
Finalmente, la querella representada por la Dra. Miryam Espinoza y el Dr.
Gustavo Yacoy, concluyó su alegato solicitando la revocatoria del beneficio de la
prisión domiciliaria a la que se encuentran sujetos la mayoría de los imputados.
A continuación, la Dra. Colleen Wendy Torre en representación de la
querella de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo y los querellantes particulares
Carlos D´Elía, Victoria Moyano Artigas, Graciela Borelli, María y María José
Lavalle Lemos, Pedro Nadal García, Jorge Nadal, Laura Garack y Pablo Díaz,
realizó su alegato final.
En un principio manifestó que en honor a la brevedad realizaría algunas
remisiones al alegato presentado por el Ministerio Público Fiscal para evitar
reiteraciones innecesarias y también a los requerimientos de elevación a juicio
realizados oportunamente, conforme lo habilita la regla práctica número 6 de la
acordada 1/12 de la Cámara Nacional de Casación Penal.
De seguido, realizó un detallado análisis de la materialidad de los
acontecimientos padecidos por las mujeres embarazadas que representa, las cuales
pasaron por estos tres centros clandestinos; y los niños y niñas que nacieron allí.
Posteriormente describió cómo los responsables del terrorismo de estado
montaron las maternidades clandestinas en distintos centros clandestinos de
detención. Refirió que uno de los más grandes de la provincia de Buenos Aires fue
el que funcionó en el pozo de Banfield.
Explicó que los nacimientos se daban en estos centros, en lugares específicos
destinados para esa función y señaló que eso se pudo verse en la inspección ocular
que‖se‖hiciera‖en‖el‖“Pozo‖de‖Banfield”.‖Reiteró que el lugar estaba destinado para
los nacimientos, que pudo establecerse cómo las mujeres embarazadas eran
recluidas en un lugar o en celdas especiales, y de manera excepcional, al menos en
este juicio, escucharon un solo caso, el de Silvia Valenzi, que fue trasladada al
hospital de Quilmes para dar a luz, excepción a la regla de estos nacimientos en
centros clandestinos.
Luego, la Dra. Torre describió minuciosamente la materialidad de los
hechos que tuvieron como víctima a sus representados, detallando la
responsabilidad de los militares, funcionarios policiales y responsable civil, aquí
imputados.
Pasando estrictamente al petitorio, la Dra. Torre informó que mencionaría a
cada uno de los imputados, las víctimas por las cuales acusaría, y aclaró que
enunciaría en el primero de ellos, el articulado normativo, para luego remitir y no
repetir los artículos en cada uno de los casos.
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FLP 737/2013/TO1
Así, por todo lo anteriormente expuesto, solicitó se condene a:
-Jaime Lamont Smart, de las demás condiciones personales obrantes en
autos, como coautor de los delitos de privación ilegítima de la libertad cometida
por funcionario público en abuso de sus funciones doblemente agravada por
haberse cometido bajo violencias o amenazas y por haber durado más de un mes y
aplicación de tormentos agravado por ser la víctima un perseguido político en
perjuicio de Graciela Gladis Pujol, Liliana Isabel Acuña, Gabriela Carriquiriborde,
el hijo de Gabriela Carriquiriborde y Jorge Repetur, Diego Martín Montesano
Ogando, Cristina Silvia Navajas,‖Alicia‖Raquel‖D’Ambra,‖Liliana‖Irma‖Ross,‖María‖
Delia Garín, Silvia Graciela Muñoz, María Elena Castellini, Victoria Petrakos
Castellini, Cristina Lucía Marroco, María Graciela Medici, Mónica María Lemos,
Gustavo Lavalle, María José Lavalle Lemos, Carlos‖ D’Elía‖ Casco,‖ María‖ de‖ las‖
Mercedes Gallo, María Victoria Moyano Artigas, Mónica Sofía Grinspon, Silvia
Isabella Valenzi, Rosa Isabella Valenzi, Beatriz Alicia Lenín, Eva de Jesús Gómez y
Diana Beatriz y por la privación ilegal de la libertad agravada por haber durado
más de un mes en perjuicio de Pablo Alejandro Díaz, Graciela Gladis Pujol, Estela
Maris Montesano, María de las Mercedes Funes, Yolanda Casco Gelphi, Raúl
Edgardo Borelli, Celia Fernández, María Asunción Artigas Nilo de Moyano, María
Eliana Acosta Velasco y Mirta Teresa Gerelli. También solicitó se lo condene por el
abuso sexual simple en perjuicio de María Asunción Artigas Nilo, por la
sustracción y retención de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 conforme
ley 11.179 en perjuicio de‖María‖de‖las‖Mercedes‖Gallo,‖Carlos‖D’Elía‖Casco,‖María‖
José Lavalle Lemos y María Victoria Artigas; y la sustracción, retención y
ocultamiento de menor de 10 años, pero conforme la ley 24.410 de Diego Martín
Ogando y Daniel Santucho Navajas. Además, por la desaparición forzada de
Victoria Petrakos Castellini y el hijo de Gabriela Carriquiriborde y Jorge Repetur y
Rosa Isabella Valenzi; por el homicidio calificado por el concurso de dos o más
personas en perjuicio de Liliana Irma Ross y María Adelia Garín, todos ellos en
concurso real y calificados como delito contra el Derecho de Gentes, en particular
como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad conforme artículo 118 de
la Constitución Nacional, artículo 2 incisos a c e y d de la Convención para la
Prevención y Sanción del delito de Genocidio, artículos 12, 29 inciso 3, 45 y 55 del
235
Código Penal, artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal, artículo 144 bis inciso
primero del Código Penal con la agravante prevista en el último párrafo de dicho
artículo, en cuanto remite al inciso primero del artículo 142 del Código Penal ley
20.642, artículo 144 ter primer y segundo párrafos del Código Penal -según ley
14616-, artículo 144 bis del Código Penal ley 14.616, en cuanto remite al inciso
quinto del artículo 142 del mismo cuerpo normativo, según ley 20.642, artículo 142
ter del Código Penal ley 26.679 y artículo 146 conforme ley 11.179 y 24.410 y
artículos 80 incisos 2 y 6 del Código Penal según ley 21.338 y artículo 127 del
Código Penal según ley 11.179;
-Luis Horacio Castillo a la pena de prisión perpetua, inhabilitación absoluta
accesorias y costas, por considerarlo penalmente responsable como coautor de los
delitos de privación ilegal de la libertad cometida por funcionario público en abuso
de sus funciones agravada por cometerse con violencias o amenazas y tormentos
agravados por haber sido la víctima un perseguido político en perjuicio de Liliana
Isabel Acuña, Gabriela Carriquiriborde, el hijo de Gabriela Carriquiriborde y Jorge
Repetur, Diego Martín Ogando Montesano y Liliana Ross; y por el delito de
privación ilegal de la libertad agravada por haber durado más de un mes en
perjuicio de Pablo Alejandro Díaz, Graciela Gladis Pujol, Estela Maris Montesano
Sánchez y Cristina Silvia Navajas. Asimismo por el homicidio agravado por
haberse cometido con el concurso premeditado de dos o más personas en perjuicio
de Liliana Ross; la sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años
que sufrieron Daniel Santucho Navajas y Diego Martín Ogando, y la desaparición
forzada del hijo de Gabriela Carriquiriborde y Jorge Repetur. Todos ellos, en
concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular
como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad, remitiendo al articulado
mencionado en primer término;
-Jorge Antonio Bergés, de las demás condiciones personales obrantes en
autos, a la pena de prisión perpetua inhabilitación absoluta accesorias y costas por
considerarlo coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad cometida por
funcionario público en abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con
violencias o amenazas y aplicación de tormentos agravada por ser la víctima de un
perseguido político en perjuicio de Jorge Adalberto Nadal, Gladis Pujol, Liliana
Isabel Acuña, el hijo de Gabriela y Jorge Repetur, Diego Martín Ogando
Montesano, María Adelia Garín, María Graciela Medici, Mónica María Lemos,
María‖José‖Lavalle‖Lemos,‖Gustavo‖Lavalle,‖Carlos‖D’Elía,‖María‖Victoria‖Moyano‖
Artigas, Hilda Magdalena García, Rosa Isabella Valenzi, Beatriz Alicia Lenaín, Eva
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de Jesús Gómez de Agüero y Liliana Irma Ross, y por la privación ilegal de la
libertad agravada por haber durado más de un mes en perjuicio de Estela Maris
Montesano Ogando, María de las Mercedes Artigas Nilo, Mara Acosta Velasco y
Mirta Gerelli. Asimismo por el abuso sexual simple en perjuicio de María
Asunción Artigas Nilo de Moyano; la sustracción retención y ocultamiento de
menor de 10 años en perjuicio de los laos María Victoria Moyano Artigas y el
mismo delito del artículo 146 conforme ley 24.410 en perjuicio de Diego Martín
Ogando Montesano y Daniel Santucho Navajas; la desaparición forzada previsto
en el artículo 142 ter del Código Penal en perjuicio del hijo de Gabriela
Carriquiriborde y Jorge Repetur y Rosa Isabella Valenzi. Por el homicidio
calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos
o más personas en perjuicio de Liliana Ross y María Delia Garín; todos ellos en
concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes en particular
como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad;
-Juan Miguel Wolk, de las demás condiciones personales obrantes en autos,
a la pena de prisión perpetua, inhabilitación absoluta, accesorias y costas, por
considerarlo coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad cometida por
funcionario público con abuso de sus funciones agravado por haberse cometido
con violencias o amenazas y aplicación de tormentos agravados por ser la víctima
un perseguido político en perjuicio de Jorge Adalberto Nadal, Liliana Isabel
Acu a,‖Gabriela‖Carriquiriborde,‖Cristina‖Navajas,‖Alicia‖Beatriz‖D’Ambra,‖Liliana‖
Irma Ross, María Delia Garín, Silvia Graciela Muñoz, María Eloísa Castellini,
Victoria Petrakos Castellini, Cristina Lucía Marroco, María Graciela Medici,
Mónica María Lemos, María de las Mercedes Funes, Carlos de Casco María de las
Mercedes Gallo, María Victoria Moyano Artigas, Mónica Sofía Grinspon y Diana
Beatriz Wlichky; por la privación ilegal de la libertad agravada por haber durado
más de un mes en perjuicio Estela Maris Montesano Ogando, Yolanda Casco,
Edgardo Borelli Cattáneo Fernández, María Asunción Artigas; por el abuso sexual
simple en perjuicio de María Asunción Artigas Nilo de Moyano; por la sustracción
retención y ocultamiento de menor de 10 años artículo 146 conforme ley 11.179 en
perjuicio‖de‖María‖José‖Lavalle‖Lemos,‖Carlos‖D’Elía‖Casco,‖María‖de‖las‖Mercedes‖
Gallo Sanz y María Victoria Moyano Artigas; y la sustracción retención y
237
ocultamiento de menor de 10 años previsto en el artículo 146 conforme la ley
24.410 en perjuicio de Daniel Navajas. Asimismo se lo condene por la desaparición
forzada prevista en el artículo 142 del Código Penal en perjuicio de Victoria
Petrakos Castellini; por el homicidio calificado por‖D’Elía‖y‖por‖haberse‖cometido‖
con el concurso premeditado de dos o más personas en perjuicio de Liliana Irma
Ross y María Adelia Garín: todos ellos en concurso real y calificados como delitos
contra el Derecho de Gentes en particular como Crimen de Genocidio y delitos de
Lesa humanidad;
-Federico Minicucci, de las demás condiciones personales obrantes en autos,
a la pena de prisión perpetua inhabilitación absoluta accesorias legales y costas por
considerarlo coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad cometida por
funcionario público en abuso de sus funciones agravada por haberse cometido con
violencias y amenazas, aplicación de tormentos agravados por ser la víctima un
perseguido político en perjuicio Liliana Isabel Acuña, Gabriela Carriquiriborde, el
hijo de Gabriela Carriquiriborde y Jorge Repetur, Diego Martín Ogando
Montesano,‖ Alicia‖ D’Ambra,‖ Silvia‖ Graciela‖ Mu oz,‖ Victoria‖ Petrakos‖ Castellini,‖
Cristina Lucía Marroco, Graciela Medici, Mónica María Lemos de Lavalle, Gustavo
Lavalle y María José Lavalle Lemos y Diana Beatriz Wlichky; por la privación
ilegal de la libertad agravada por haber durado más de un mes en perjuicio de
Pablo Alejandro Díaz, Graciela Pujol, Stella Maris Montesano Sánchez, María
Velasco y Silvia Isabella Valenzi; por la sustracción retención y ocultamiento de
menor de 10 años previsto en el artículo 146 según ley 24.410, en perjuicio de Diego
Martín Ogando Montesano y Daniel Santucho Navajas; por la sustracción,
retención y ocultación de menor de 10 años previsto en el artículo 146 pero
conforme la ley 11.179 en perjuicio de María José Lavalle Lemos; por el delito
desaparición forzada en perjuicio del hijo de Gabriela Carriquiriborde y Jorge
Repetur, y de Victoria Petrakos Castellini; el homicidio calificado por haberse
cometido con el concurso premeditado de dos o más personas de Liliana Ross y
María del Garín; todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el
Derecho de Gentes en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa
humanidad;
-Roberto Armando Balmaceda, de las demás condiciones personales en
autos, a la pena de prisión perpetua, inhabilitación absoluta, accesorias legales y
costas, por considerarlo coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad
cometida por funcionario público agravado, por haberse cometido con violencias o
amenazas y aplicación de tormentos agravado por ser la víctima un perseguido
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político‖ en‖ perjuicio‖ de‖ Carlos‖ D’Elía‖ Casco,‖ María‖ de‖ las‖ Mercedes‖ Gallo‖ Sanz,‖
María Victoria Moyano Artigas, Mónica Sofía Grinspon, y la privación ilegal de la
libertad agravada por haber durado más de un mes en perjuicio de Yolanda Iris
Casco, Raúl Borelli Cataneo, Aida Celia Sanz y María Asunción Artigas Nilo y
Mirta Teresa Gerelli; por el abuso sexual simple en perjuicio de María Asunción
Artigas Nilo de Moyano; por la sustracción retención y ocultamiento de los
menores‖ de‖ 10‖ a os‖ en‖ perjuicio‖ de‖ María‖ de‖ las‖ Mercedes‖ Gallo,‖ Carlos‖ D’Elía‖
Casco y María Victoria Moyano Artigas; ello conforme el artículo 146 ley 11.179,
todos ellos en concurso real y calificado como delitos contra el Derecho de Gentes
en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad;
-Jorge Héctor Di Pasquale, de las demás condiciones personales obrantes en
autos, a la pena de prisión perpetua, inhabilitación absoluta, accesorias legales y
costas por considerarlo coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad
cometida por funcionario público en abuso de sus funciones, agravada por haberse
cometido con violencias o amenazas y aplicación de tormentos agravado, por ser la
víctima‖ un‖ perseguido‖ político,‖ en‖ perjuicio‖ de‖ Carlos‖ D’Elía‖ Casco,‖ María‖ de‖ las‖
Mercedes Gallo Sanz, María Victoria Moyano Artigas, Mónica Sofía Grinspon, y
por la privación ilegal de la libertad agravada por haber durado más de un mes, en
perjuicio de Yolanda Iris Casco, Raúl Edgardo Borelli, Aída Celia Sanz, María
Asunción Artigas Nilo y María y Mirta Teresa Gerelli; por el abuso sexual simple
en perjuicio de María Asunción Artigas Nilo de Moyano; por la sustracción
retención y ocultamiento de menor de 10 años en perjuicio de María de las
Mercedes‖ Gallo‖ Sanz,‖ Carlos‖ D’Elía‖ Casco‖ y‖ María‖ Victoria‖ Moyano‖ Artigas‖ ello‖
conforme la redacción de la ley 11.179 del artículo 146 todos ellos en concurso real
y calificados como delito contra el Derecho de Gentes en particular como Crimen
de Genocidio y delitos de Lesa humanidad.
-Guillermo Domínguez Matheu, de las demás condiciones personales
obrantes en autos, a la pena de prisión perpetua, inhabilitación absoluta, accesorias
y costas, por considerarlo coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad
cometida por funcionario público en abuso de sus funciones agravada por haberse
cometido con violencias y amenazas y aplicación de tormentos agravada por ser la
víctima un perseguido político en perjuicio de Jorge Adalberto Nadal, Liliana
239
Isabel Acuña, Gabriela Carriquiriborde, el hijo de Gabriela Carriquiriborde y Jorge
Repetur, Diego Martín Ogando Montesano, Cristina Silvia Navajas, Liliana Ross,
Hilda Magdalena García, Pedro Nadal García y Rosa Isabella Valenzi; y la
privación ilegal de la libertad agravadas por haber durado más de un mes de Pablo
Alejandro Díaz, Graciela Gladis Pujol, Stella Maris Montesano Sánchez, María
Velasco y Silvia Mabel Isabella Valenzi. Asimismo. Solicitó que se lo condene por
la sustracción retención y ocultamiento de menor de 10 años en perjuicio de Diego
Martín Ogando Montesano, Pedro Luis Nadal García y Daniel Santucho Navajas.
Por la desaparición forzada en perjuicio de Rosa Isabella Valenzi, el hijo de
Gabriela Carriquiriborde y Jorge Repetur; el homicidio calificado por haberse
cometido en concurso premeditado de dos o más personas en perjuicio de Liliana
Irma Ross. Todos ellos, en concurso real y calificado como delitos contra el
Derecho de Gentes. en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa
humanidad;
-Carlos María Romero Pavón, de las demás circunstancias personales
obrantes en autos, a la pena de prisión perpetua, inhabilitación absoluta, accesorias
legales y costas, por considerarlo coautor de los delitos de privación ilegal de la
libertad cometida por funcionario público en abuso de sus funciones, agravada por
haberse cometido con violencias o amenazas y aplicación de tormentos agravado,
por ser la víctima un perseguido político en perjuicio de Cristina Lucía Marroco,
Graciela Medici, Mónica María de Lemos, Gustavo Lavalle, María José Lavalle
Lemos,‖Carlos‖D’Elía,‖María‖de‖las‖Mercedes‖Gallo‖Sanz,‖Victoria‖Moyano‖Artigas,‖
Mónica Sofía Grinspon, Rosa Isabella Valenzi, Beatriz Alicia Lenaín y Eva de Jesús
Gómez y Silvia Graciela Muñoz; y por la privación ilegal de la libertad, agravada
por haber durado más de un mes en perjuicio de María de las Mercedes Funes,
Yolanda Iris Casco, Raúl Edgardo Borelli, Aída Sanz, María Asunción Artigas Nilo
y Mirta Teresa Gerelli; por el abuso sexual simple en perjuicio de María Asunción
Artigas Nilo de Moyano; la sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10
a os‖en‖perjuicio‖de‖María‖José‖Lavalle‖Lemos,‖Carlos‖D’Elía‖Casco,‖María‖de‖las‖
Mercedes Gallos Sanz y María Victoria Moyano Artigas, eso conforme la redacción
de la ley 11.179 del artículo 146 del Código Penal, la desaparición forzada de Rosa
Isabella Valenzi; todos ellos en concurso real y calificados como delito contra el
Derecho de Gentes en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa
humanidad;
-Carlos Gustavo Fontana, de las demás circunstancias personales obrantes
en autos, a la pena de prisión perpetua, inhabilitación absoluta, accesorias y costas
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como coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad cometida por
funcionario público en abuso de sus funciones, agravada por haberse cometido con
violencias y amenazas, y aplicación de tormentos agravado, por ser la víctima de
un perseguido político en perjuicio de Cristina Silvia Navajas, Liliana Isabel
Acuña, el hijo de Gabriela Carriquiriborde y Jorge Repetur, Diego Martín Ogando
Montesano, Hilda Magdalena García, Pedro Luis Nadal García, por la privación
ilegal de libertad agravada por haber durado más de un mes en perjuicio de
Graciela Gladis Pujol y María Eliana Acosta Velasco; por la sustracción retención y
ocultamiento de menor de 10 años en perjuicio de Diego Martín Ogando
Montesano, Pedro Luis García y Daniel Santucho Navaja, ello conforme la
redacción del artículo 146 según ley 24.410; por la desaparición forzada en
perjuicio del hijo de Gabriela Carriquiriborde y Jorge Repetur; y todos ellos en
concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes en particular
como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad.
Luego, al momento de alegar por la querella de la Subsecretaría de Derechos
Humanos de la provincia de Buenos Aires, las Dras. Verónica Bogliano y Luisina
Gallo formularon la acusación en esta causa seguida contra los imputados Federico
Minicucci, Carlos María Romero Pavón, Roberto Armando Balmaceda, Guillermo
Alberto Domínguez Matheu, Carlos Gustavo Fontana, Alberto Julio Candioti, Jorge
Héctor Di Pasquale, Jaime Lamont Smart, Juan Miguel Wolk, Enrique Augusto
Barre, Jorge Antonio Bergés y Luis Horacio Castillo, manifestando que lo
realizaban en cumplimiento de las obligaciones legales, constitucionales y
convencionales.
En cuanto al desarrollo, análisis y valoración de la prueba de cada uno de
los hechos que tuvieron por víctima a las personas que mantuvieron cautivas en
los centros clandestinos de detención tortura y exterminio objeto de autos,
adhirieron al minucioso trabajo hecho por la Fiscalía en oportunidad de brindar su
alegato. Esta remisión, en aras de la economía procesal, lo hicieron teniendo en
cuenta lo estipulado en la Acordada 1/12 de la Cámara Federal Casación Penal, por
ello solicitaron al Tribunal que así lo tenga presente y por aceptado.
Subrayaron que quedó comprobado en este juicio que dentro de cada tramo
del plan sistemático, de cada planificación de los operativos, de cada tortura, de
241
cada desaparición hubo distintas intervenciones y responsabilidades de los aquí
imputados.
En este sentido, se apartaron de lo peticionado por el Ministerio Público
Fiscal respecto de la participación criminal atribuida, y adhirieron a lo manifestado
por la Dra. Collen Torre de la querella de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo,
entendiendo que son coautores por dominio funcional del hecho, adhiriendo a lo
relatado por la querella mencionada. Consideraron en tal sentido, que todos son
responsables por el todo, la diferenciación sólo tiene un motivo estrictamente
jurídico.
Luego, abordaron la responsabilidad de los imputados de autos. En este
punto, atento al detallado desarrollo realizado el Ministerio Público Fiscal,
representado por la Dra. Ana Oberlin y el Dr. Gonzalo Miranda, se remitieron a
todo lo dicho en relación a ello.
Finalmente, para agilizar el pedido de condena de los imputados, hicieron
saber que culminado el alegato dejarían a disposición de las defensas en la
secretaría del tribunal el detalle de las víctimas por las cuales acusaron a cada uno
de ellos, haciendo un pedido general de condena por los delitos imputados y
probados en el debate.
Por todo lo expuesto expresamente al Tribunal, solicitaron se declare que los
hechos que conforman el caso son delitos de Lesa humanidad en contexto de
Genocidio; y que se condene a Federico Antonio Minicucci, Guillermo Alberto
Domínguez Matheu, Carlos Gustavo Fontana, Roberto Armando Balmaceda, Jorge
Héctor Di Pasquale, Carlos María Romero Pavón, Alberto Julio Candioti, Jaime
Lamont Smart, Juan Miguel Wolk, Enrique Augusto Barre, Jorge Antonio Bergés y
Luis Horacio Castillo, con las demás circunstancias personales obrantes en autos, a
la pena de prisión perpetua, inhabilitación absoluta y perpetua, con accesorias
legales y costas del proceso. Todo ello en función de los artículos 12, 29 inciso 3, 45
y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal Penal de la
Nación, por considerarlos a todos como coautores por dominio funcional del
hecho, de los delitos de: Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter 1°
párrafo del Código Penal -ley 26.679-, y respecto de aquellas cuyos restos fueron
identificados con posterioridad a la entrada en vigencia de la figura penal de
desaparición forzada con resultado muerte de conformidad con lo establecido en el
142 ter. 2do. párrafo, de la misma ley; de Privación Ilegal de la libertad agravada
por haberse cometido por un funcionario público, con violencias y amenazas y en
algunos casos por haber durado más de un mes, de conformidad con los artículos
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144 bis inc. 1 y último párrafo en función del artículo 142 incs 1 y 5 conf. ley 14.616
y 20.642; por el delito de Homicidio Agravado (a excepción de Di Pasquale y
Candioti), conforme artículo 80 incs. 2, 6 y 7 del C.P; por el delito de tormentos
agravados por haber sido infligidos por un funcionario público a una víctima que
se trataba de un perseguido político artículo 144 ter, primer párrafo conforme ley
14.616; por el Abuso sexual con acceso carnal y abuso sexual simple -abuso
deshonesto- Conforme artículo 119 y artículo 127 del C.P. y sus agravantes
previstas en el artículo 122, conforme ley 11.179, al delito de Sustracción, retención
y ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del
Código Penal, a excepción de los imputados Di Pasquale y Barre, y el delito de
Reducción a la servidumbre conforme artículo 140 -según ley 11.179- del Código
Penal con respecto a los imputados Romero Pavón, Smart y Bergés. Todos ellos en
concurso real (artículo 55 y 45 del Código Penal), y calificados como delitos contra
el Derecho de Gentes, en particular como delitos de Lesa humanidad (artículo 118
C.N.).
Además, y para el caso de que el Tribunal no hiciera lugar al pedido de
desaparición forzada, solicitaron se condene por el delito de Privación Ilegal de la
libertad agravada por haberse cometido por un funcionario público, con violencias
y amenazas y por haber durado más de un mes, de conformidad con los artículos
144 bis inc. 1 y último párrafo en función del artículo 142 inc. 1 y 5 conf. ley 14.616
y 20.642 y, en su caso, en concurso con el delito de homicidio calificado por
alevosía, en concurso premeditado de dos o más personas y para lograr la
impunidad para sí u otra persona conforme el artículo 80 inc. 2, 6 y 7 del C.P.
Adunado a ello, la querella solicitó se disponga la comunicación de la
sentencia condenatoria al Poder Ejecutivo Nacional a fin de que se dé inicio al
proceso de baja por exoneración de los condenados, y la suspensión del goce de
todo retiro, pensión o jubilación de la que puedan estar gozando los imputados,
conforme lo normado por el artículo 19 del CP.
Por último, solicitaron que se revoquen las prisiones domiciliarias otorgadas
a los imputados disponiendo sus inmediatos alojamientos en una Unidad del
Servicio Penitenciario Federal o, en su caso, si correspondiere, en el Hospital
dependiente del mismo Servicio Penitenciario Federal.
243
Finalmente, las Dras. Gallo y Bogliano hicieron las reservas de recurrir en
Casación y eventualmente del caso federal, ante la CSJN por la vía del artículo 14
de la ley 48.
Posteriormente, la Dra. Guadalupe Ángela Godoy, conjuntamente con el Dr.
Pablo Llonto, por la querella unificada de Liga Argentina por los Derechos del
Hombre, la Unión por los Derechos Humanos de La Plata, Gustavo Calotti, Emilce
Moler, Diana Guastavino, Dalmiro Suárez, Liliana Pozzo, María Isabel Simón
(Hermana‖ de‖ Rudy‖ Simón),‖ Malena‖ D’Alessio (hija de José Luis), Alfredo
(hermano de José Luis), y Sara Agüero (hermana de Américo Ginés Agüero),
realizaron el alegato final en esta causa de conformidad a lo establecido por el
artículo 393 y ccs. del C.P.P.N.; en la que se encuentran imputados Federico
Antonio Minicucci, Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Carlos Gustavo
Fontana, Carlos María Romero Pavón, Jorge Héctor Di Pasquale, Roberto Armando
Balmaceda, Jaime Lamont Smart, Juan Miguel Wolk, Enrique Augusto Barre, Jorge
Antonio Berges y Horacio Luis Castillo por los hechos de los que fueron víctimas
quienes transitaron por los centros clandestinos de detención y exterminio, que
funcionaron‖ en‖ las‖ brigadas‖ policiales‖ de‖ Banfield,‖ Quilmes‖ y‖ Lan s‖ durante‖ la‖
última dictadura genocida.
Destacaron que dicha parte querellante no acusó por los hechos sucedidos
en la Brigada de Investigaciones de San Justo que se incorporaron posteriormente,
por este motivo no se incluyen los casos y al imputado Candioti de ese lugar.
La Dra. Godoy sostuvo que, con la prueba producida en las audiencias, y la
que se tuvo por incorporada, se ha acreditado plenamente la materialidad de los
hechos y la autoría y responsabilidad de los imputados por la comisión de los
hechos sobre los casos que les fueron reprochados en el inicio del debate, y en las
posteriores ampliaciones y acumulaciones por la Fiscalía y las querellas y que,
particularmente, pudo probarse que estos hechos fueron parte del accionar
genocida del cual nuestra sociedad fue objeto durante la última dictadura.
En cuanto a la materialidad de los hechos y prueba producida en el juicio, la
Dra. Godoy sostuvo que se encuentran acreditados los hechos por los cuales los
imputados llegaron a esta instancia. Adhirió en su totalidad a la descripción de los
casos formulada por la Fiscalía, y solamente agregó consideraciones sobre algunos
de los elementos que, a su entender, permiten asignarle a los sucesos objetos de
este‖juicio,‖la‖calificación‖de‖genocidio.
Por su parte, el Dr. Llonto realizó una minuciosa descripción de los
elementos de prueba que dan cuenta de la materialidad de los hechos que tuvieron
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como víctimas‖ a‖ Rodolfo‖ “Rudy”‖ Simón,‖ José‖ Luis‖ “Bebe”‖ D´Alessio,‖ y‖ Américo‖
Ginés Agüero.
Finalmente, por lo expuesto realizaron el petitorio final al tribunal,
solicitando se condene a Federico Antonio Minicucci, Guillermo Alberto
Domínguez Matheu, Carlos Gustavo Fontana, Carlos María Romero Pavón, Jorge
Héctor Di Pasquale, Roberto Armando Balmaceda, Jaime Lamont Smart, Juan
Miguel Wolk, Enrique Augusto Barre, Jorge Antonio Bergés y Luis Horacio
Castillo, como coautores del crimen de Genocidio (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc.
a, b y c de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio –
Decreto Ley 6.286/1.956; artículo 45, 144 bis inc. 1, con la agravante prevista en el
último párrafo de dicho artículo en cuanto remite al inc. 1 y 5 del art 142; 144 ter
primer y segundo párrafo C.P), crimen que concurre materialmente con los delitos
del ordenamiento interno descriptos por el Ministerio Público Fiscal, a los cuales se
agregan los agravantes previstos en el 142 ter segundo párrafo en los casos que
corresponde, como coautores mediatos en los casos de Jaime Lamont Smart y
Federico Minicucci y coautores por dominio funcional del hecho los demás
restantes, en todos los hechos por los que peticionó la Fiscalía, exceptuando de esta
adhesión‖la‖calificación alternativa‖de‖homicidio‖calificado,‖para‖el‖caso‖en‖que‖el‖
Tribunal‖ no‖ haga‖ lugar‖ a‖ la‖ calificación‖ de‖ desaparición‖ forzada‖ en‖ los‖ supuestos‖
en los que no corresponde el resultado muerte.
Además, solicitaron se remitan los testimonios de este juicio a la instrucción
a‖ fin‖ de‖ conformar‖ una‖ causa‖ específica‖ que‖ investigue‖ la‖ responsabilidad‖
empresarial en los hechos de los que fueron víctimas los trabajadores de la
empresa Peugeot.
De igual manera, se remitan los testimonios y la prueba documental
producida en este juicio a la causa en la que se investigan los hechos sucedidos en
la planta de Saiar, y se haga lugar al pedido de la querella CODESEDH, en tanto
solicitó la desafectación de la Brigada de Investigaciones de San Justo, a fin de
construir en el lugar un sitio de memoria. Se comunique a los Colegios
Profesionales respectivos el pronunciamiento y los fundamentos del mismo, que
recaigan sobre Jaime Lamont Smart y Jorge Antonio Bergés.
245
Por último, solicitaron se revoquen las prisiones domiciliarias de las que
gozan los imputados y se haga efectiva la condena en cárcel común, y se los
condene a la pena de inhabilitación absoluta y perpetua, incluyendo la
comunicación a los organismos estatales diversos de la suspensión del goce de
pensiones y jubilaciones cuyo importe debe ser cobrado sólo por parientes con
derecho a pensión inc. 4 del art 19 del C.P.
Finalmente, se comunique la sentencia condenatoria al Ministerio de
Defensa y Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires para el
procedimiento de baja de la totalidad de los condenados y a la Agencia Nacional
de Materiales Controlados, ex Renar para el retiro de toda arma a los condenados.
A continuación, la querella de la Secretaría de Derechos Humanos de la
Nación, representada por los Dres. Pedro Griffo y Facundo Dadic, formularon su
alegato final en cumplimiento de obligaciones legales y constitucionales,
comprendidas en Tratados Internacionales de Derechos Humanos e incorporados a
nuestra Constitución Nacional.
Inicialmente el Dr. Facundo Dadic describió que dentro del universo de
víctimas que integran la causa, notaron que en una gran cantidad de casos se trató
de militantes políticos, ya sea que formaban parte de organizaciones populares de
amplio alcance, como así también de militantes barriales.
También destacó que las agresiones padecidas por las víctimas se
encontraban motivadas por odios raciales, religiosos o de identidad de género.
Asimismo, sostuvo que los relatos que narraron sobre los constantes ataques que
se produjeron hacia la clase obrera en general, y a la dirigencia sindical en
particular, dieron cuenta de las agresiones padecidas.
Seguidamente, el Dr. Griffo manifestó que desde esa querella iban a adherir
a lo expuesto por el Ministerio Público Fiscal, en lo que respecta al análisis de cada
uno de los casos, y únicamente destacaron los casos de las víctimas de las
“Maternidades‖ clandestinas”,‖ para‖ englobar‖ a‖ la‖ gran‖ cantidad‖ de‖ mujeres‖
embarazadas que pasaron por estos centros.
Por otra parte, se refirió extensamente sobre el rol que le cupo a estas
brigadas‖ dentro‖ del‖ llamado‖ “Plan‖ Cóndor”‖ el‖ suceso‖ de‖ “La‖ otra‖ noche‖ los‖
l{pices”‖ y‖ las‖ agrupaciones‖ gremiales‖ y‖ sindicales‖ que‖ fueron‖ víctimas,‖
destacándose sobre ellas los casos de los trabajadores de Saiar y Peugeot.
Posteriormente, la querella realizó un detallado análisis, desglose y
valoración de la reglamentación funcional a la cual se encontraban sujetos los
imputados como miembros de las fuerzas militares y policiales, como así también
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el marco normativo vinculado a las atribuciones y competencias del imputado
civil, Jaime Lamont Smart. Permitiendo así, dar cuenta de la atribución de
responsabilidad de todos los encausados.
Por último, los Dres. Dadic y Griffo, en oportunidad de realizar el petitorio
final, solicitaron:
1. Que se exhorte al Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos
Aires a cumplir con el procedimiento de baja por exoneración de las fuerzas,
retirándose en su caso las jubilaciones o pensiones de las que estén gozando los
imputados. En similar sentido, se exhorte al Poder Ejecutivo Nacional y al
Ministerio de Defensa de la Nación a fin de cumplir con el mismo procedimiento
respecto de los miembros del Ejército.
2. Adherir al pedido de la querella CODESEDH, respecto a que se desocupe
el edificio donde funcionara al momento de los hechos, la Brigada de
Investigaciones de San Justo
3. Se remitan legajos de las víctimas trabajadores de Peugeot a instrucción.
4. En cuanto a las condenas, liminarmente hicieron saber que no iban a
mencionar todo el articulado para cada imputado, solamente harían referencia a
las figuras típicas del derecho interno.
Así, manifestaron que los delitos por los que formulaban acusación
concurren materialmente entre sí, y los imputados deben ser condenados como
coautores del crimen de Genocidio (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c y e de la
Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio –Decreto Ley
6.286/1.956; artículo 45, artículo 46 artículo 80 inc. 2 y 6 Ley 21.338 ratificada por la
Ley 23.077; artículo 142 ter 2º párrafo ley vigente; artículo 146 según ley 11.179;
artículo 139 inc. 2; todos del Código Penal; arts. 493, 529 Código Procesal Penal de
la Nación).
En definitiva, solicitaron al Tribunal que se condene a:
-Jaime Lamont Smart y Federico Minicucci a la pena de prisión perpetua e
inhabilitación absoluta por el tiempo de la condena para ejercer cargos públicos,
accesorias legales y costas del proceso, como autor mediato de los delitos que
fueran referidos, los cuales serán acompañados por escrito conjuntamente con el
listado de víctimas por los cuales se los acusa, y;
247
-Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Carlos Fontana, Jorge Di Pasquale,
Carlos Romero Pavón, Roberto Balmaceda, Julio Candioti, Juan Miguel Wolk, Jorge
Antonio Bergés, Enrique Augusto Barre y Horacio Castillo a la pena de prisión
perpetua e inhabilitación absoluta por el tiempo de la condena para ejercer cargos
públicos, accesorias legales y costas del proceso, como coautores por dominio
funcional de los hechos que fueran descriptos.
A su turno, la Dras. Pía Garralda, Carolina Vílchez y Luz Santos Morón, y el
Dr. Nicolás Tassara, presentaron el alegato en nombre de la Asociación de Ex -
Detenidos Desaparecidos, el Comité de Acción Jurídica (CAJ), el Movimiento
Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH) y los querellantes particulares:
Elsa Pavón, Rosaria Isabella Valenzi, Clara Petrakos, Alejandrina Barry, Adriana
Chamorro, Graciela Sobrino, Soledad Dossetti, Martina Laborde, Santiago Laborde,
Teresa Laborde, Walter Docters, Ana Julia Bonetto, Francisco Simón, Marta
Úngaro, Nora Úngaro y Rebeca Krasner, junto a quienes, también, integran el
colectivo jurídico-político Justicia YA! La Plata, la Asociación de Profesionales en
Lucha (APEL); Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH), la
Colectiva Azucenas y Hermanos Zaragoza. Allí solicitaron que con relación a los
extremos requeridos por los tipos penales a aplicar adherían; en honor a la
brevedad, a los alegatos de la Fiscalía y las querellas.
Seguidamente la Dra. Garralda realizó un pormenorizado análisis del
conjunto de víctimas, para luego mencionar la adhesión de determinados tópicos
planteados por la Fiscalía.
En ese sentido, sostuvo en primer lugar, las probanzas contundentes
respecto de la participación de cada uno de los imputados en el plan genocida, que
de hecho ya fueron condenados en juicios anteriores por otros delitos, en los cuales
se demostró su participación como eslabón en la maquinaria del terrorismo de
estado.
En particular la querella adhirió al planteo descriptivo de la estructura y
funcionamiento‖ de‖ los‖ CCD‖ conocidos‖ como‖ “Pozo‖ de‖ Quilmes”,‖ “Pozo‖ de‖
Banfield”,‖ “Infierno”‖ y‖ “Brigada‖ de‖ Investigaciones‖ de‖ San‖ Justo”,‖ su‖ esquema‖
represivo, las fuerzas que operaron en él y a lo planteado respecto a las
condiciones de detención de las víctimas. Asimismo, adhirieron a la totalidad de la
materialidad planteada por toda la parte acusadora.
En cuanto a la responsabilidad de los imputados, y sin perjuicio a la
adhesión de lo desarrollado por la Fiscalía al respecto, entendieron que los hechos
que aquí sucedieron y los testimonios que narraron y reflejaron el horror vivido,
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demostraron una vez más, que lo que lo sucedido fue un genocidio y, por ello, los
aquí imputados debían ser condenados como coautores del Genocidio perpetrado.
A continuación el Dr. Tassara expresó que en razón de lo dispuesto por los
arts. 40 y 41 del Código Penal y 393 del Código Procesal Penal de la Nación
adherían a lo desarrollado por la Fiscalía con respecto a la extensión del daño y los
hechos de extrema gravedad que se ventilaron durante años de debates. Reafirmó
y solicitó que, conforme a la doctrina imperante en materia de delitos de lesa
humanidad, en todos los casos de privaciones ilegitimas de la libertad y
desaparición forzada, se aplique la figura de aplicación de tormentos como delito
considerando las circunstancias descriptas y probadas por las partes acusadoras en
sus alegatos.
Por último, adentrándose en el petitorio final, luego de aclarar que en honor
a la brevedad se referirían a la cantidad de víctimas remitiendo en cada caso a la
individualización realizada por la fiscalía al momento de las imputaciones y el
pedido de condena para cada imputado, solicitaron:
1. Se condene a FEDERICO ANTONIO MINICUCCI de las demás
condiciones personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de
genocidio según el artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del
Delito de Genocidio –Decreto Ley 6.286/1.956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN
NACIONAL, A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN
ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas.
Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) privación
ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus
funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley
20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos
que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter -primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: las 196 víctimas. La privación
ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los términos del
último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en cuanto remite al
249
inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley 20.642-, más los
agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la normativa
mencionada en el párrafo anterior en los casos de 89 víctimas. 2) Abuso sexual con
acceso carnal previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo 122 (conf. ley
11.221) en perjuicio de 6 víctimas. 3) Abuso sexual previsto en el artículo 127 del
Código Penal, (según Ley 11.179), en perjuicio de 5 víctimas. 4) Aborto forzado,
figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del Código Penal - Ley 11.179-, en
perjuicio de Nélida Ester Lastreto. 5) Sustracción, retención y ocultación de menor
de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en
perjuicio de 5 víctimas. Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento
de niñas y niños, el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter
del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de: Hijo de Repetur Carriquiriborde y de
Victoria Castellini Petrakos. 6) Homicidio calificado por alevosía y por haberse
cometido con el concurso premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6
del Código Penal –según Ley 21.338-, en perjuicio de 14 víctimas. Y en aquellos
casos en los que la identificación de la persona desaparecida ocurrió con
posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron que se condene por la figura
de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el
artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio de 7
víctimas. 7) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -
ley 26.679- en perjuicio de: 103 víctimas. Todos ellos en concurso real (artículo 55
CP).
2. Se condene a GUILLERMO ALBERTO DOMÍNGUEZ MATHEU de las
demás condiciones personales obrantes en autos, como coautor del delito
internacional de genocidio según artículo 2 de la Convención para la Prevención y
Sanción del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6.286/1.956- y artículo 118
CONSTITUCIÓN NACIONAL, A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e
INHABILITACIÓN ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas.
Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) privación
ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus
funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley
20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos
que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
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vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 183 víctimas. Asimismo, la
privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los
términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en
cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley
20.642-, más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la
normativa mencionada en el párrafo anterior en 105 casos. 2) Abuso sexual con
acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo
122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de 7 víctimas. 3) Abuso sexual simple, figura
penal prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de
5 víctimas. 4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en
el artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: 5 víctimas. Y,
entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños, el delito
de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley
26.679- en perjuicio de: Hijo de Repetur Carriquiriborde y de Rosa Isabella Valenzi,
hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi. 5) Homicidio calificado por alevosía y por
haberse cometido con el concurso premeditado de dos o más personas, artículo 80
inc. 2 y 6 del Código Penal -según Ley 21.338-, en perjuicio de 13 víctimas. Y en
aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida ocurrió con
posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron que se condene por la figura
de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el
artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal -según ley 26.679- en perjuicio de
Ernesto Enrique Canga Barragán y Ana Teresa Diego. 6) Desaparición forzada
prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de las 68
víctimas. Todos ellos en concurso real artículo 55 del C.P.
3. Se condene a CARLOS GUSTAVO FONTANA, de las demás condiciones
personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de genocidio
según artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de
Genocidio -Decreto Ley 6.286/1.956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN NACIONAL,
A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN ABSOLUTA y
PERPETUA, accesorias legales y costas.
Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) Privación
ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus
251
funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley
20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos
que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 118 víctimas. Asimismo, la
privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los
términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en
cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley
20.642-, más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la
normativa mencionada en el párrafo anterior en los casos de 50 víctimas. 2) Abuso
sexual con acceso carnal previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo
122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de 4 víctimas. 3) Abuso sexual simple (abuso
deshonesto) figura penal prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley
11.179, en perjuicio de 4 víctimas. 4) Sustracción, retención y ocultación de menor
de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en
perjuicio de: 4 víctimas. Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento
de niñas y niños, el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter
del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de Hijo de Repetur Carriquiriborde. 5)
Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso
premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal -según
Ley 21.338-, en perjuicio de 11 víctimas. Y en aquellos casos en los que la
identificación de la persona desaparecida ocurrió con posterioridad a la reforma
penal de 2011, solicitaron que se condene por la figura de desaparición forzada
agravada por el resultado de muerte previsto en el artículo 142 ter, 2° párrafo, del
Código Penal -según ley 26.679- en perjuicio de Ana Teresa Diego 6) Desaparición
forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de:
44 víctimas. Todos ellos en concurso real conforme artículo 55 del C.P.
4. Se condene a CARLOS MARÍA ROMERO PAVÓN, de las demás
condiciones personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de
genocidio según artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del
Delito de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1.956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN
NACIONAL, A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN
ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas.
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Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) Privación
ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus
funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley
20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos
que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de 111 víctimas. Asimismo, la
privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes, en los
términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en
cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley
20.642-, más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la
normativa mencionada en el párrafo anterior en los casos de 121 víctimas. 2)
Abuso sexual con acceso carnal en los términos del artículo 119, y las agravantes
del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de 11 víctimas. 3) Abuso sexual
simple, figura penal prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley 11.179,
en perjuicio de 3 víctimas. 4) Aborto forzado, figura penal prevista en el artículo 85
inciso 1° del Código Penal - Ley 11.179-, en perjuicio de Nélida Ester Lastreto. 5)
Trabajo esclavo en los términos previstos en el artículo 140 del Código Penal -
según Ley 11.179- en perjuicio de 3 víctimas. 6) Sustracción, retención y ocultación
de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del Código
Penal, en perjuicio de: María José Lavalle Lemos, Carlos D´Elia Casco, María de las
Mercedes Gallo Sanz, María Victoria Moyano Artigas, Rosa Isabella Valenzi, hija
de Silvia Mabel Isabella Valenzi. Y, entre los casos de sustracción, retención y
ocultamiento de niñas y niños, el delito de desaparición forzada, previsto en el
artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de Rosa Isabella Valenzi,
hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi. 7) Homicidio calificado por alevosía y por
haberse cometido con el concurso premeditado de dos o más personas, artículo 80
inc. 2 y 6 del Código Penal -según Ley 21.338-, en perjuicio de Mario José Martínez
Suárez, Eduardo Rosen. Y en aquellos casos en los que la identificación de la
persona desaparecida ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011,
253
solicitaron que se condene por la figura de desaparición forzada agravada por el
resultado de muerte previsto en el artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –
según ley 26.679- en perjuicio de María Magdalena Mainer (caso 178) y Heber
Eduardo O´Neil Velásquez (caso 571). 8) Desaparición forzada previsto en el
artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de: 91 víctimas. Todos
ellos en concurso real conforme artículo 55 CP.
5. Se condene a JORGE HÉCTOR DI PASQUALE, de las demás condiciones
personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de genocidio
según artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de
Genocidio -Decreto Ley 6286/1956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN NACIONAL,
A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN ABSOLUTA y
PERPETUA, accesorias legales y costas.
Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) privación
ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus
funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley
20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos
que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 35 víctimas. Asimismo, la
privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los
términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en
cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley
20.642-, más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la
normativa mencionada en el párrafo anterior, en los casos de: 121 víctimas 2)
Abuso sexual con acceso carnal previsto en el artículo 119, y las agravantes del
artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de 4 víctimas. 3) Abuso sexual simple,
artículo 127 del Código Penal, según Ley 11.179, en perjuicio de 2 víctimas. 4)
Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146
-según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: 3 víctimas. 5) Homicidio
calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos
o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según Ley 21.338-, en
perjuicio de Mario José Martínez Suárez (caso 277). 6) Desaparición forzada
previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de: 51
víctimas. Todos ellos en concurso real conforme el artículo 55 del C.P.
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6. Se condene a ROBERTO ARMANDO BALMACEDA, de las demás
condiciones personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de
genocidio según artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del
Delito de Genocidio -Decreto Ley 6286/1956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN
NACIONAL, A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN
ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas.
Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) privación
ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus
funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley
20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos
que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter -primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 32 víctimas referidas por la
fiscalía. Asimismo, la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado
más de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código
Penal -ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo
normativo -según ley 20.642-, más los agravantes y la aplicación de tormentos
agravada conforme la normativa mencionada en el párrafo anterior, en los casos de
80 víctimas. 2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo
119, y las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de Analía
Velázquez (caso 151), Marcela Daniela Viegas (caso 154), María Teresa Serantes
Lede (caso 294), María Rosa Laporta (caso 468). 3) Abuso sexual simple (abuso
deshonesto), figura penal prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley
11.179, en perjuicio de María Asunción Artigas Nilo de Moyano (caso 278), Luis
Alberto Ortiz (caso 582). 4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10
años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio
de: Carlos D´Elia Casco (caso 268), María de las Mercedes Gallo Sanz (caso 275),
María Victoria Moyano Artigas (caso 280). 5) homicidio calificado por alevosía y
por haberse cometido con el concurso premeditado de dos o más personas, artículo
80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según Ley 21.338-, en perjuicio de Mario José
255
Martínez Suárez (caso 277), Omar Rodolfo Farías (caso 458). 6) Desaparición
forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de:
51 víctimas referidas oportunamente por la fiscalía. Todos ellos en concurso real
conforme el artículo 55 del CP.
7. Se condene a ALBERTO JULIO CANDIOTI, de las demás condiciones
personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de genocidio
según el artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de
Genocidio -Decreto Ley 6.286/1.956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN NACIONAL,
A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN ABSOLUTA y
PERPETUA, accesorias legales y costas.
Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) Privación
ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus
funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley
20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos
que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 36 víctimas. Asimismo, la
privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los
términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en
cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley
20.642- más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la
normativa mencionada en el párrafo anterior, en los casos de 109 víctimas. 2)
Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las
agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de 4 víctimas 3) Abuso
sexual simple (abuso deshonesto) artículo 127 del Código Penal, según Ley 11.179,
en perjuicio de 7 víctimas. 4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10
años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio
de: María Victoria Moyano Artigas. 5) Desaparición forzada previsto en el artículo
142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de 56 víctimas. Todos ellos en
concurso real conforme el artículo 55 del C.P.
8. Se condene a JAIME LAMONT SMART, de las demás condiciones
personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de genocidio
según artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de
Genocidio –Decreto Ley 6.286/1.956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN NACIONAL,
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN ABSOLUTA y
PERPETUA, accesorias legales y costas.
Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) Privación
ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus
funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley
20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos
que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 288 víctimas. Asimismo, la
privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los
términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en
cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley
20.642- más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la
normativa mencionada en el párrafo anterior, en los casos de 63 víctimas. 2) Abuso
sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del
artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de 15 víctimas. 3) Abuso sexual simple
(abuso deshonesto) artículo 127 del Código Penal, según Ley 11.179, en perjuicio
de 9 víctimas. 4) Aborto forzado, figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del
Código Penal -Ley 11.179-, en perjuicio de Nélida Ester Lastreto. 5) Trabajo esclavo
previsto en el artículo 140 del Código Penal -según Ley 11.179- en perjuicio de
Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, Judith Lagarde. 6) Sustracción,
retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley
11.179- del Código Penal, en perjuicio de: 10 víctimas. Y, entre los casos de
sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños, solicitaron el delito de
desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-
en perjuicio de: Victoria Castellini Petrakos, Hijo de Repetur Carriquiriborde y
Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi. 7) Homicidio calificado
por alevosía y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos o más
personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal -según Ley 21.338-, en perjuicio de
16 víctimas. Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona
257
desaparecida ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron que
se condene por la figura de desaparición forzada agravada por el resultado de
muerte previsto en el artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal -según ley
26.679- en perjuicio de 10 víctimas. 8) Desaparición forzada previsto en el artículo
142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de: 74 víctimas. Todos ellos en
concurso real conforme artículo 55 CP.
9. Se condene a JUAN MIGUEL WOLK, de las demás condiciones
personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de genocidio
según artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de
Genocidio -Decreto Ley 6.286/1.956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN NACIONAL,
A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN ABSOLUTA y
PERPETUA, accesorias legales y costas.
Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) Privación
ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus
funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley
20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos
que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 211 víctimas. Asimismo, la
privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los
términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en
cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo –según ley
20.642- más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la
normativa mencionada en el párrafo anterior, en los casos de 128 víctimas. 2)
Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las
agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de 12 víctimas. 3) Abuso
sexual simple (abuso deshonesto) previsto en el artículo 127 del Código Penal,
según Ley 11.179, en perjuicio de 9 víctimas. 4) Aborto forzado, figura penal
prevista en el artículo 85 inciso 1° del Código Penal -Ley 11.179-, en perjuicio de
Nélida Ester Lastreto. 5) Trabajo esclavo previsto en el artículo 140 del Código
Penal -según Ley 11.179- en perjuicio de 3 víctimas. 6) Sustracción, retención y
ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del
Código Penal, en perjuicio de: 6 víctimas. Y, entre los casos de sustracción,
retención y ocultamiento de niñas y niños, el delito de desaparición forzada,
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previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de Victoria
Castellini Petrakos. 7) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido
con el concurso premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del
Código Penal -según Ley 21.338-, en perjuicio de 11 víctimas. Y en aquellos casos
en los que la identificación de la persona desaparecida ocurrió con posterioridad a
la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la figura de desaparición
forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el artículo 142 ter, 2°
párrafo, del Código Penal -según ley 26.679- en perjuicio de 7 víctimas. 8)
Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-
en perjuicio de: 109 víctimas. Todos ellos conforme el artículo 55 del C.P.
10. Se condene a ENRIQUE AUGUSTO BARRE, de las demás condiciones
personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de genocidio
según artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de
Genocidio –Decreto Ley 6286/1956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN NACIONAL,
A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN ABSOLUTA y
PERPETUA, accesorias legales y costas.
Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) Privación
ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus
funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley
20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos
que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter -primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 57 víctimas. Asimismo, la
privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los
términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal-ley 14.616- en
cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley
20.642- más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la
normativa mencionada en el párrafo anterior, en los casos de 5 víctimas. 2) Abuso
sexual simple (abuso deshonesto) previsto por el artículo 127 del Código Penal,
según Ley 11.179, en perjuicio de Nilda Mabel Bega Acevey (caso 21). 3) Homicidio
259
calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos
o más personas, conforme lo normado en el artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal
–según Ley 21.338-, en perjuicio de Carlos Osvaldo Souto (caso 65). 4) Desaparición
forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de
5 víctimas. Todos ellos en concurso real conforme el artículo 55 del CP.
11. Se condene a JORGE ANTONIO BERGÉS, de las demás condiciones
personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de
GENOCIDIO según artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del
Delito de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1.956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN
NACIONAL, A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN
ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas.
Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) Privación
ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus
funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley
20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos
que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 212 víctimas. Asimismo, la
privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los
términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en
cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley
20.642-, más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la
normativa mencionada en el párrafo anterior en los casos de: 65 víctimas. 2) abuso
sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del
artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de 15 víctimas. 3) Abuso sexual simple
(abuso deshonesto) artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de
6 víctimas. 4) Aborto forzado, figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del
Código Penal -Ley 11.179-, en perjuicio de Nélida Ester Lastreto. 5) Trabajo esclavo
previsto en el artículo 140 del Código Penal -según Ley 11.179- en perjuicio de
Julieta Alejandra González (caso 148), Miguel Ángel Gómez (caso 149), Judith
Lagarde (caso 150). 6) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años,
previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: 7
víctimas. Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y
niños, el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código
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Penal -ley 26.679- en perjuicio de: Hijo de Repetur Carriquiriborde y Rosa Isabella
Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi. 7) Homicidio calificado por alevosía
y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos o más personas,
artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal -según Ley 21.338- en perjuicio de: 14
víctimas. Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona
desaparecida ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron que
se condene por la figura de desaparición forzada agravada por el resultado de
muerte previsto en el artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal -según ley
26.679- en perjuicio de 6 víctimas. 8) Desaparición forzada previsto en el artículo
142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de: 84 víctimas. Todos ellos en
concurso real conforme el artículo 55 del C.P.
12. Se condene a HORACIO LUIS CASTILLO, de las demás condiciones
personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de genocidio
según artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de
Genocidio –Decreto Ley 6286/1956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN NACIONAL,
A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN ABSOLUTA y
PERPETUA, accesorias legales y costas.
Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) Privación
ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus
funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los
términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último
párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley
20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos
que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del
artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 63 víctimas. Asimismo, la
privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los
términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en
cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley
20.642- más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la
normativa mencionada en el párrafo anterior, en los casos de: 30 víctimas. 2)
Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las
261
agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de 3 víctimas. 3) Abuso
sexual simple (abuso deshonesto) artículo 127 del Código Penal, según Ley 11.179,
en perjuicio de 4 víctimas. 4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10
años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio
de: Daniel Santucho Navajas, Hijo de Repetur Carriquiriborde, Diego Martín
Ogando Montesano. Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de
niñas y niños, el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del
Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de Hijo de Repetur Carriquiriborde. 5)
Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso
premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal -según
Ley 21.338-, en perjuicio de Liliana Irma Ross, Noemí Irma Tardivo, Miguel Ángel
Soria. Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida
ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron que se condene
por la figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto
en el artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio
Ernesto Enrique Canga Barragán, Cecilia Rotemberg Wolf, Edilberto Chamorro
Vera. 6) Desaparición forzada prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley
26.679- en perjuicio de: 35 víctimas. Todos ellos en concurso real conforme el
artículo 55 del C.P.
Finalmente, la querella hizo una mención especial con relación al lugar de
cumplimiento de las penas.
En este sentido, solicitaron que las penas sean de cumplimiento efectivo en
cárcel común, que no correspondía ningún tipo de beneficio a aquellos que han
cometido crímenes contra la humanidad. Señalaron que la Corte Interamericana de
Derechos Humanos exige el efectivo castigo de los autores de esos hechos.
Manifestaron que los delitos cometidos durante el terrorismo de Estado,
fueron perpetrados por quienes, en el momento de los acontecimientos, eran
componentes de un aparato que, aún después de 1983, continuó realizando una
labor caracterizada por una constante obstrucción de la acción judicial que se
extiende hasta el presente con el ocultamiento de pruebas y retaceo de la verdad.
Por otro lado, destacaron, entre otras razones, que al analizar la peligrosidad de un
condenado, examen obligado en lo que respecta al artículo 33 de la ley 24.660, no
puede dejarse de lado el contexto en el que se solicita la medida. Considerando la
magnitud de las penas solicitadas, que se corresponden con la gravedad de los
hechos juzgados, y la posibilidad cierta de que se obstaculice el ejercicio del poder
sancionatorio estatal, solicitaron se imponga prisión efectiva en un establecimiento
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del Servicio Penitenciario Federal en el que puedan atenderse sus eventuales
problemas de salud.
Para culminar su alegato, los Dres. Garralda, Tassara, Vílchez y Santos
Morón realizaron el petitorio final, y en tal sentido solicitaron:
1. Que se ponga en conocimiento del Poder Ejecutivo Nacional y del
Provincial de las condenas a las que se arribe para que se dé cumplimiento al
procedimiento de baja por exoneración a través del Ministerio de Defensa de la
Nación y al Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires,
respectivamente.
2. Que se revoque la prisión domiciliaria de los imputados imponiendo la
prisión efectiva en un establecimiento del Servicio Penitenciario Federal.
3. Que se remita a instrucción, la declaración de Clara Petrakos para que se
investiguen los hechos ocurridos con el robo de menores.
4. Que se remitan a instrucción los testimonios que hacen mención a apodos,
descripciones de represores y ordenar que se investigue la plantilla de personal
asignado a cada una de las Brigadas de Investigaciones.
5. Que se obligue al Poder Ejecutivo Provincial a la inmediata desafectación
de la actual sede de la Brigada de Investigaciones de San Justo y se convierta a este
lugar en un Sitio de Memoria, preservando lo que aún queda en pie del edificio en
el que ocurrieron los trágicos hechos cometidos como parte del genocidio
dictatorial, con el fin de rescatar pruebas que aún pudieran estar, como así también
se convierta en recuerdo permanente de la vida y lucha de los y las compañeros y
compañeras que fueron obligados a pasar por allí.
6. Que se disponga inmediatamente las medidas necesarias para preservar
el Pozo de Banfield en particular su sótano que se encuentra permanentemente con
agua.
7. Que se inste a los Estados provincial y nacional a que adopten las
medidas conducentes a los fines de subsanar el perjuicio sufrido por agentes y
empleados de dichas administraciones víctimas del terrorismo de Estado y para
que regulen e implementen los mecanismos necesarios para que se les otorgue un
beneficio previsional que tenga como base la máxima jerarquía o categoría a la que
se vieron privados de acceder por los años de servicios no prestados por su
263
condición de víctimas, debiendo hacerse cargo el Estado de la integración de los
aportes no ingresados desde la interrupción arbitraria de su prestación de tareas.
Habiendo concluido los alegatos acusatorios, corresponde continuar con lo
hecho por las defensas, y en ese orden, en primer término se expidió por la defensa
del imputado Enrique Augusto Barre, el Dr. Augusto Garrido.
Inició su alegato expresando que en este debate se juzgó la presunta
responsabilidad de Enrique Barre en dos causas que tramitaron de modo
independiente y que se acumularon materialmente durante la sustanciación del
juicio. Una acusación formulada en el requerimiento de elevación a juicio de fecha
19 de octubre de 2022, cuya síntesis de fecha 13 de febrero 2023 se leyó en este
juicio, que se vincula con hechos que habrían tenido lugar en el año 1975; y una
segunda acusación, delimitada en el auto de elevación a juicio del 16 de enero del
año 2015, en la que se le atribuyen hechos que habrían ocurrido entre los meses de
abril y mayo del año 1976.
En primer lugar, el Dr. Garrido planteó la nulidad parcial de las
acusaciones, por diferentes motivos.
Así, entendió que la primera nulidad parcial de la acusación fue por hechos
por los que no medió elevación a juicio del proceso, en la medida que formuló
acusación respecto hechos por los cuales la Cámara Federal de Apelaciones de La
Plata había decretado el 16 de julio de 2015, la falta de mérito de Barre. Luego,
conforme las constancias de la causa, el auto de falta de mérito no fue dejado sin
efecto en ninguna instancia ulterior del proceso e inclusive subsiste hasta el día de
la fecha. Más aún, el juez de instrucción dictó auto fundado de elevación a juicio
con fecha 16 de enero de 2017 y no elevó a juicio los hechos ya que se decretó auto
de falta de mérito.
En definitiva, solicitó que respecto a los hechos vinculados a Héctor Omar
Ferraro, Marcelino Elías López, Susana Celina Marquéz de Tapiz, Valerio Salvador
Ubiedo y Osvaldo Tomás Ariosti se decrete la nulidad parcial de las acusaciones
finales, y en consecuencia, se disponga la absolución del señor Barre.
Por otra parte, con el mismo alcance, solicitó la nulidad de la acusación
respecto de los hechos que perjudicaron a Graciela Susana Di Lauro, Germán
Gargano, Eduardo Horacio Piva y Enrique Roberto Iglesias, en la medida que no se
elevó la causa a juicio por estos hechos en ninguno de los dos actos que habilitaron
la apertura del debate.
Agregó que, incluso, Enrique Iglesias según el auto de elevación a juicio
habría sido detenido el 9 de septiembre de 1977, porque ninguno de esos actos
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procesales, le atribuyen responsabilidad a Barre en hechos que perjudicaron a estas
personas, de modo que claramente la acusación es nula por la violación del
principio de congruencia. Por ello entendió que debía declararse la nulidad parcial
de las acusaciones, por el delito de desaparición forzada de personas u homicidio.
De seguido, la defensa particular sostuvo que Barre enfrenta dos
acusaciones formalmente válidas.
En la primera se le atribuye el delito de privación ilegítima de la libertad y
aplicación de tormentos en perjuicio de Rita Liliana Aguelt, Nilda Mabel Bega
Acevey, Margarita García Bonilla de Souza, Celina González, Isabel Ibarra de
Haley, María Leonor Ibarra, Mirta Isabel Salamanca, María José Sánchez Flores,
Graciela Santucho, Carlos Osvaldo Souto y Serla Wasserman y el homicidio
calificado que sufriera Carlos Osvaldo Souto.
Por su parte, de acuerdo a la resolución que habilitó la instancia de juicio, se
le atribuye también a Barre la privación ilegal de la libertad y aplicación de
tormentos en perjuicio de: Marcos Alegría, Julio Armesto, Luis Armesto, Gladys
Rosa Baccili, Juan José Berninsone, Lidia Esther Biscarte, Juan o Jesús María Bonet
o Bonnet, Blanca Nely Leonor Buda, José Alberto Bugatto, Francisco José Cabral
Argentino Quintín, Héctor Tomás Campdepadrós, Eduardo Rubén Castellanos,
Salvador Cerrone, Raúl Horacio Codesal, Juan Carlos Deghi, María Teresa Di
Martino, Luis Mario Fachino Delgui, José María Iglesias, Daniel Lagarone o
Lagaronne, Juan Domingo López Pérez, Raúl Alberto Marciano, Virgilio César
Medina, Luis Alberto Messa, Hugo Luis Moroni, Juan Neme o Mene, Francisco
Domingo Orellana, Eva Raquel Orifici de Marciano Héctor Eduardo Parra Pizarro,
Juan Evaristo Puthod, Jorge Varela, Catalina Marta Velazco de Moroni, Emilio
Marchione, Oscar Pellejero, Héctor Aurelio Pighin, Alejandro Eduardo Reinhold,
Héctor Ricardo Arias Annichini, Jorge Navarro y María del Carmen Cántaro de
Pastor. En definitiva, sostuvo que según ambas acusaciones, se atribuye la
comisión de delitos que habrían tenido lugar entre el 12 de mayo de 1975 y
mediados del año 1975 (acusación 1) y entre abril y julio de 1976 (acusación 2).
Luego, destacó la función de su pupilo, quien, conforme surge de la prueba
incorporada por lectura, en el año 1975, era un joven oficial de 35 años de edad,
que es mismo año cursó y aprobó el curso de sub comisario de investigaciones en
265
la escuela de policía de la provincia de Buenos Aires. En tal sentido refirió que se
solicitó como instrucción suplementaria a la escuela, que envíe las constancias del
curso, las que nunca fueron remitidas.
Asimismo, afirmó que en el debate se probó que durante la realización del
curso los alumnos quedaban relevados de la prestación de servicios en las
dependencias donde se encontraban formalmente asignados (en este caso la
División Delitos de la Propiedad), con dedicación exclusiva a sus estudios.
Además, remarcó que esto surge del testimonio de Ricardo Santos, quien
prestó declaración en el debate el 2 de mayo de 2023, y manifestó que el curso de la
policía se realizaba con desafectación de servicio y que mientras se hacía no se
cumplían funciones en el destino asignado, y aclaró que el curso se cumplía con
dedicación plena y que incluso estaba previsto que los alumnos se quedaran a
dormir en la escuela. Lo más relevante, que le da calidad a su testimonio, es que
añadió que en el año 1991 el testigo fue director de la escuela y que desde 1975 que
hizo el curso hasta que fue director en el año 1991, la escuela mantenía la misma
modalidad.
Por otra parte, destacó el testimonio prestado por Nicolás Alberto Ure,
quien también declaró en el debate el día 2 de mayo de 2023.
En esa oportunidad, el testigo expresó que realizó el curso en el año 1975,
explicando que durante su realización los alumnos quedaban desafectados del
servicio en sus respectivas dependencias.
De modo que, según su entender, Barre no tuvo absolutamente ninguna
responsabilidad en los hechos que tuvieron lugar en el primer semestre del año
1975, dado que como surge de la prueba testimonial y documental producida,
cursó los estudios para ascender a sub comisario en la escuela de policía y estuvo
desafectado del servicio que tenía asignado en la División Delitos contra la
Propiedad, con sede en Banfield. Insistió en que su pupilo no estaba físicamente en
Banfield.
Luego, analizó el período que inicia al finalizar el curso, en agosto de 1975, y
sostuvo que se encuentra acreditado que Barre prestó funciones en la denominada
“Unidad‖ de‖ Delitos‖ contra‖ la‖ Propiedad”,‖ cuya función era la prevención e
investigación de delitos contra la propiedad, fundamentalmente secuestros
extorsivos, grandes robos, estafas, etc.; y añadió que no trabajaba solo en Banfield.
Refirió que el único dato que lo vincula con este proceso es que la División
tenía asiento en el complejo policial de Banfield, junto con muchas otras. En lo
relevante, se acreditó que la función de Barre era la realización de tareas de campo
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e investigación en todo el territorio provincial, más allá de cumplir el rol
administrativo que conllevaba el cargo.
Señaló que ello se probó en el juicio a partir del testimonio de Mario Paolini
y Adrián Di Mauro, quienes declararon en la audiencia del 20 de diciembre de
2022, y dieron cuenta de su secuestro extorsivo, y la intervención de Barre en su
investigación durante semanas, incluyendo quedarse a dormir en sus domicilios,
en ciudades emplazadas en el interior provincial.
Seguidamente, el Dr. Garrido enfatizó que ni uno solo de los cientos de
testigos que declararon durante los casi tres años de debate identificó a Barre por
su apellido, por su nombre, señas físicas, o de cualquier otro modo, lo cual, a su
entender, acreditaba que no tomó participación en la privación de la libertad,
aplicación de tormentos, o cualquier otro acto en perjuicio de ninguna de las
víctimas en forma personal y por actos positivos.
De seguido, realizó una sucinta referencia personal de su defendido,
sostuvo que Barre fue un policía ejemplar, que hasta su injusta detención hace ocho
años tuvo una trayectoria intachable, a punto tal que durante la presidencia del Dr.
Néstor Kirchner fue designado en el Tribunal de Conducta de la policía de la
Provincia de Buenos Aires por sus antecedentes.
Destacó, en este orden, que Barre durante la dictadura recibió una carta
manuscrita que le envió el escritor Ernesto Sábato, reconociéndole su humanidad
en el trato a un detenido y agregó que el Dr. Sábato era una de las figuras más
importantes de la denominada CONADEP, y uno de los referentes en la lucha de
los derechos humanos durante la democracia en Argentina y el mundo. Sábato le
reconoció su trato humanitario a esta persona.
En concreto, el Dr. Garrido afirmó y reiteró que Barre no estaba todo el día
en Banfield, primero en 1975 estuvo desafectado del servicio por la realización del
curso, y luego cuando volvió al servicio viajaba constantemente por la provincia a
realizar investigaciones, permanecía allí por días o semanas mientras se extendían
los secuestros, estando al lado de las familias para recibir los llamados extorsivos, o
investigaba grandes robos y estafas, en algunos casos dos o tres días, en abril y
mayo de 1976.
267
Afirmó que su asistido no privó de la libertad a nadie, ni le aplicó
tormentos, por la sencilla razón que no estaba físicamente en el lugar. Inclusive, en
la semana santa del año 1976, donde ocurrieron la mayoría de los hechos
atribuidos, tal como se acreditó con las fotos incorporadas por lectura que
acompañó en su indagatoria, se tomó vacaciones con su esposa e hijas en la costa.
Indicó que así lo reconocieron ellas, que prestaron testimonio en la
audiencia del 6 de diciembre del año 2022, quienes también ratificaron que su
padre permanecía por semanas en el interior de la provincia y se comunicaban por
la noche por teléfono.
Entonces sostuvo a modo aclaratorio, que no solo Barre no realizó ningún
acto positivo sino que tampoco omitió realizar un acto para evitar el resultado,
porque sencillamente no estaba en el lugar y no conoció la situación típica
generadora del deber de actuar, si es que por su función le era exigible.
En definitiva, luego de realizar un detallado análisis sobre los sucesos
atribuidos a Enrique Barre, el defensor particular Augusto Garrido concluyó su
alegato afirmando que no existía ninguna prueba que acredite que Barre, en el
período de tiempo en que las víctimas estuvieron alojadas en Banfield, haya estado
físicamente en el lugar y, como se acreditó con prueba testimonial y documental,
primero en 1975 estuvo realizando el curso de policía y luego en abril y mayo de
1976 realizando tareas de campo e investigaciones en la calle en todo el territorio
de la provincia.
Entendió que su defendido no podía ser responsabilizado por omisión, ni
mucho menos por acción, teniendo en consideración que además ningún testigo se
refirió a él por su nombre, apellido, apodo, señas físicas, o algún otro indicio.
Además, dijo que si por vía de hipótesis se considerara que Barre conoció de
algún modo la situación de las víctimas, debía valorarse que las víctimas fueron
arrestadas a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, y Barre no estaba en
condiciones jurídicas ni reales de realizar un control de constitucionalidad de la
norma y ordenar la libertad de estas personas.
Enfatizó en que el poder judicial rechazó todos los recursos de habeas corpus
cuestionando la detención y validez de los decretos y Barre no era juez ni las
facultades que tenía le autorizaban declarar la inconstitucionalidad de una norma
de facto. No le era exigible tampoco, en términos de culpabilidad, realizar un acto
como por ejemplo ordenar de motus propio la libertad de las víctimas
incumpliendo decretos de un gobierno constitucional y luego la dictadura más
horrible de las que azotó Latinoamérica, porque indudablemente ello le hubiera
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acarreado consecuencias personales, para él y su familia, que no se le puede exigir
a nadie.
En consecuencia, a todo lo expresado, entendió que debía disponerse la
absolución de Enrique Augusto Barre y de manera subsidiaria, si el tribunal le
asignara alguna clase de participación, que se evalúe en los términos del artículo 46
del Código Penal, y se imponga una pena en el mínimo de la escala penal
resultante, dado que, a su entender, debía tenerse especialmente en consideración
la situación de Barre, que no cuenta con antecedentes penales, tiene familia estable,
esposa e hijas, sufre graves problemas de salud documentados en el legajo de
salud, y fundamentalmente que ha permanecido en prisión preventiva por espacio
de casi nueve años, un plazo indudablemente irrazonable. De modo que consideró
que debía valorarse el extenso e irrazonable plazo de la prisión preventiva como
un factor que atenúa cualquier sanción que pueda imponerse.
Finalmente, el Dr. Garrido concluyó su alegato solicitando que al momento
de dictar sentencia, se declare la nulidad parcial de las acusaciones en los términos
solicitados, se absuelva a Enrique Augusto Barre de los hechos por los que medió
acusación válida, y supletoriamente, en caso de condena, por el delito que fuera, se
fije la pena el mínimo de la escala penal que prevé el artículo 46 del Código Penal.
A su turno, el Dr. Gerardo Ibáñez y la Dra. Carmen María Ibáñez, letrados
defensores de Federico Antonio Minicucci, iniciaron su alegato final destacando
que no cuestionaban ninguno de los hechos que han sido objeto -específicamente-
del requerimiento, del planteo acusatorio de la Fiscalía, en cuanto a la relación de
los hechos. No hicieron ningún tipo de planteo. No pusieron en duda si los hechos
ocurrieron o no, como lo ha planteado la acusación pública. El Dr. Gerardo Ibáñez
expresó que su alegato no iba a navegar en esos temas, no iban a cuestionar, de
ninguna manera, cómo se cometieron esos hechos, cuáles son las circunstancias, ni
iban a poner en duda la condición de víctima que se han planteado los propios
declarantes, ni sus familiares.
Luego de realizar una somera exposición sobre el contexto donde se suscitó
la reapertura de los procesos de lesa humanidad en Argentina, el Dr. Gerardo
Ibáñez solicitó se declare extinguida la acción penal por prescripción, en favor de
su asistido Federico Minicucci.
269
Subsidiariamente, la Dra. Carmen Ibáñez, peticionó que se declare
extinguida la acción penal por la insubsistencia de la misma, habida cuenta que se
ha violado el plazo razonable de juzgamiento del señor Minicucci.
Para culminar, luego de haber desarrollado algunos aspectos de los planteos
defensistas, el Dr. Gerardo Ibáñez, sostuvo en tercer lugar, que correspondía
absolver a su asistido ante la duda, al no haberse comprobado su participación
criminal en ninguna de las modalidades de autoría, mediata, inmediata,
participación primaria o secundaria, en estos hechos, dejando por supuesto
planteadas las reservas de recurrir al remedio casacional y eventualmente al
remedio Federal.
Para finalizar la defensa de Minicucci sostuvo que no puede tener, bajo
ningún punto de vista acogida favorable, lo planteado por las partes acusadoras
particulares, en cuanto piden la revocatoria de las prisiones domiciliarias.
En este sentido, recordó que su asistido cumple prisión efectiva, porque la
prisión domiciliaria es prisión, se llama prisión domiciliaria a las personas que
están en el domicilio, quienes están presas.
Señaló que su asistido es un anciano frágil, situación que permite incluirlo
en el artículo 33 de la ley 24.660 y artículo 10 del Código Penal. Y reiteró que no
está en una cárcel, pero está preso, y esa prisión podrá ser un modo morigerado
por razones humanitarias y todas aquellas que contempla la ley de ejecución penal,
pero es prisión y es efectiva.
A continuación, la defensa pública representada por los doctores Gastón
Ezequiel Barreiro y Pablo Beltracchi, realizó el alegato final y presentación técnica,
respecto de los imputados Carlos Gustavo Fontana, Jorge Héctor Di Pasquale,
Carlos María Romero Pavón, Roberto Armando Balmaceda, Guillermo Alberto
Domínguez Matheu, Julio Alberto Candioti, Jorge Antonio Bergés, Juan Miguel
Wolk, Horacio Luis Castillo y Jaime Lamont Smart.
Sucintamente, y sin controvertir la existencia del hecho, como planteos
generales solicitaron, en primer lugar, la extinción de la acción penal por
prescripción; en segundo lugar, rechazaron jurídicamente que los presentes hechos
puedan ser encuadrados en la figura de genocidio y, por último realizaron algunas
consideraciones particulares sobre el mérito probatorio de otras piezas con las que
se pretende enderezar la imputación penal a sus representados.
En lo que respecta a la defensa técnica de Jorge Bergés en particular,
realizaron un planteo preliminar por entender que se encuentra afectado, en el
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caso, la garantía del ne bis in ídem, toda vez que su asistido ya habría sido juzgado
por alguno de los hechos del presente debate.
Asimismo, en cuanto a la defensa esgrimida respecto de Alberto Candioti,
afirmaron que el caso resulta ser un supuesto de falta de acción, que inhabilita el
tratamiento de aquellos delitos y casos que exceden el marco de la requisitoria que
oportunamente hiciera la justicia argentina al país vecino, en oportunidad de
tramitarse el proceso de extradición.
En ese contexto, objetaron la eficacia de algunas de las pruebas invocadas, a
fin de contextualizar las situaciones procesales de sus representados en orden a la
responsabilidad atribuida.
Analizaron las diferentes construcciones dogmáticas escogidas por los
acusadores para sostener la participación en los hechos que se juzgan, y desde esa
perspectiva jurídica, discreparon en que pueda ser aplicada en consonancia con los
principios que las garantías han impreso en el derecho penal liberal: culpabilidad,
legalidad e igualdad. En definitiva, la defensa pública solicitó la libre absolución
de todos sus asistidos.
Subsidiariamente, los Dres. Barreiro y Beltrachi peticionaron se decrete la
inconstitucionalidad de los artículos 12 y 19 inc. 4 del Código Penal, para el caso de
que alguno de sus representados resultara condenado.
Para concluir, y en idéntico sentido propiciado precedentemente, también
con carácter subsidiario y ante un eventual pronunciamiento condenatorio,
solicitaron se mantenga la modalidad con la cual se encuentran cumpliendo la
medida de coerción personal, esto es bajo el instituto de prisión domiciliaria, de
acuerdo con la interpretación literal y teleológica que corresponde dar a la norma
del‖artículo‖32‖inc.‖“d”‖de‖la‖ley‖24.660‖conforme‖el‖principio‖pro‖persona‖humana.
Dejaron expresa reserva de recurrir en casación y del caso federal conforme
artículo 14 de la ley 48.
Corridos los traslados de rigor, los acusadores rechazaron los planteos
efectuados por las defensas.
Por el Ministerio Público Fiscal, el Dr. Miranda inició su réplica sosteniendo
que, respecto del pedido de nulidad parcial de la acusación introducido por el
defensor Augusto Garrido, por la inclusión de los hechos que victimizaron a
271
Ferraro, Juárez, López, Márquez, Ubiedo, Ariosti, Di Lauro, Gargano, Piva y
Enrique Iglesias, atribuido a Barre efectivamente su inclusión fue errónea y se
debió a un error material de ese Ministerio Público producto de la complejidad,
volumen y particularidades de la causa.
Más allá de ello, entendió que la cuestión no hace a la validez de la
acusación y por lo tanto no debía receptarse como una nulidad, sino como un error
material que solicitaron se tenga por subsanado en este acto y por no formulada
acusación por esos casos.
En segundo lugar, respecto del pedido de la nulidad parcial por violación
del principio de congruencia en algunos casos calificados en el alegato de esa parte
como desaparición forzada, planteado por el defensor de Barre, y como aborto
forzado, planteado por el defensor oficial, al igual que en el punto anterior, el
Fiscal afirmó que este planteo de ninguna manera hace a la validez de la pieza
acusatoria y por lo tanto la nulidad debe ser rechazada.
Así, señaló que la plataforma fáctica de los casos se mantuvo incólume y fue
la misma en todos los actos procesales previos, a saber: indagatoria,
procesamiento, requerimiento de elevación a juicio y auto de elevación a juicio, en
consecuencia, el principio de congruencia no se conmueve por calificar esos hechos
de la forma que lo han propiciado. En efecto, tanto la doctrina (D´Albora, Almeyra,
Navarro-Daray) como la jurisprudencia son contestes en sostener que la indicación
del hecho resulta crucial a los fines de verificar el cumplimiento del principio
aludido, comprendido dentro de la garantía de defensa en juicio.
Señaló que, en definitiva, lo que requiere este principio es que la plataforma
fáctica descripta en la indagatoria se mantenga incólume hasta la sentencia,
independientemente de las calificaciones que del hecho se hubiesen realizado a lo
largo del proceso (artículo 401 del C.P.P.N.).
Por otra parte, respecto del planteo de extinción de la acción penal por
prescripción, el Dr. Miranda sostuvo que las defensas, oficial y particular, se
apoyaron esencialmente en una idea del principio de legalidad, que lleva a
sostener su posible violación, atacando distintas órbitas que involucran el progreso
de la acción penal llevada adelante por la acusación, entre ellas, la prescripción de
la acción penal.
Cuestionaron la legalidad en la perspectiva de la prohibición de
retroactividad de la ley penal. Para ello, realizaron su propia interpretación de
artículos del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos -artículo 15
segunda parte-, de la Convención contra la desaparición forzada -artículo 7- y la
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Convención sobre la imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y Lesa
Humanidad -artículo 1-; a la vez que, en su apoyo, la defensa pública, trajo al
análisis los votos disidentes en fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación
que establecen una doctrina judicial contraria a lo solicitado.
El Dr. Miranda entendió que cada uno de los planteos defensistas, ya han
encontrado el rechazo de la justicia de nuestro país, en una multiplicidad de
decisiones firmes y constantes, en línea con el sistema interamericano de derechos
humanos. Todo lo cual consolida una doctrina judicial obligatoria.
Así, a partir de una interpretación armónica de los arts. 18, 118 -ex. 102- y 75
inc. 22 de la Constitución Nacional, esa doctrina judicial obligatoria establece que
los hechos como los que constituyen el objeto de este juicio involucran
circunstancias graves con connotaciones que exceden de la lógica prevista por el
derecho común u ordinario regulado desde el propio estado.
Se trata de crímenes aberrantes cometidos por un aparato criminal que
funcionó bajo una política implementada por el propio Estado y sus agencias. En
tal orden, se sostiene que este tipo de hechos deben interpretarse bajo las reglas del
Derecho de Gentes, vigente en nuestro ordenamiento jurídico desde tiempos en los
que se proyectó y sancionó la propia Constitución en 1853.
De esta manera, el principio de legalidad no se encuentra violado por la
investigación y juzgamiento de estos casos toda vez que la prohibición en cuestión
-y sus consecuencias- se encontraban vigentes, formando parte de una prohibición
conocida y aceptada como tal.
En esa inteligencia citó distintos fallos de la Corte Suprema de Justicia de la
Nación, mantenidos a lo largo de los años en las distintas integraciones hasta la
actualidad,‖ a‖ saber,‖ “Schwammberger”,‖ “Priebke”,‖ “Arancibia‖ Clavel”,‖ “Simón”,‖
“Videla”,‖que‖siguen‖los‖lineamientos‖inspirados‖en‖el‖sistema‖interamericano‖por‖
la‖ Corte‖ Interamericana‖ de‖ Derechos‖ Humanos,‖ en‖ “Barrios‖ Altos”,‖ “Almonacid‖
Arellano,‖“La‖Cantuta”,‖entre‖muchos‖otros.‖
Refirió que, frente a todo lo expuesto, la defensa no trajo algún hecho nuevo
o cuestión novedosa que justifique siquiera considerar la posibilidad de modificar
o revisar la doctrina judicial obligatoria aludida, esto en el entendimiento que la
273
propia Corte hace de este tipo de doctrina. Es decir, bajo esta lógica,
correspondería su rechazo sin más.
Sin perjuicio de ello, y para garantizar el derecho de defensa, agregó algunas
argumentaciones muy sintéticas sobre el punto específico de réplica, sobre la
prescripción de la acción.
En este sentido, frente a los embates contra la imprescriptibilidad de la
acción penal, advirtió que no se trata de un concepto nuevo aplicado ex post facto o
de manera retroactiva, como se pretende, sino que, como dijo la jurisprudencia
citada, se trata de aspectos y principios ya vigentes al momento de los hechos
como norma de ius cogens, que han sido avalados en una práctica internacional de
acompañamiento, como asimismo reconocidos en convenciones y ratificaciones
expresas.
Indicó‖ que‖ en‖ el‖ fallo‖ “Priebke”,‖ el‖ voto‖ del‖ doctor‖ Bossert,‖ que‖ integra‖ la‖
mayoría, con relación a los alcances de la Convención de Imprescriptibilidad de
1968, advierte muy acertadamente cómo, en toda la construcción jurídica de dicha
Convención, el elemento tiempo para el juzgamiento nunca jugó como
condicionante ni tampoco fue valorado como algo a tener en cuenta.
En tal orden, sostuvo que la Corte Suprema considera que es precisamente
esto lo que sucedió en Argentina en relación al ius cogens, a través de una práctica
de voluntad concurrente desde los inicios, finalmente consolidada con la
ratificación de la Convención en ambas Cámaras -consid. 92-. El precedente
“Priebke”‖es‖luego‖seguido‖en‖“Arancibia‖Clavel”‖donde‖la‖Corte‖dijo que en rigor
no se trata propiamente de la vigencia retroactiva de la norma internacional
convencional, toda vez que su carácter de norma consuetudinaria de derecho
internacional anterior a la ratificación de la convención de 1968 era ius cogens, cuya
función‖primordial‖ es‖proteger‖a‖los‖estados‖de‖acuerdos‖concluidos‖en‖contra‖de‖
algunos valores e intereses generales de la comunidad internacional de Estados en
su conjunto, para asegurar el respeto de aquellas reglas generales de derecho cuya
inobservancia‖puede‖afectar‖la‖esencia‖misma‖del‖sistema‖legal’.‖
Desde esta perspectiva, así como es posible afirmar que la costumbre
internacional ya consideraba imprescriptibles los crímenes contra la humanidad
con anterioridad a la convención, también esta costumbre era materia común del
derecho internacional con anterioridad a la incorporación de la convención al
derecho interno -consid. 29-.
En suma, esta doctrina determina que, al momento de los hechos, el Estado
argentino ya había contribuido a la formación de la costumbre internacional a
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favor de la imprescriptibilidad de los crímenes contra la humanidad, siendo por
ende aplicable, sin violar el principio de legalidad, ni el de no retroactividad de la
ley penal.
En relación al planteo del plazo razonable, el Fiscal sostuvo que debe
tenerse‖presente‖lo‖dicho‖por‖la‖actual‖integración‖de‖la‖Corte‖en‖los‖autos‖“Videla,‖
Jorge‖ Rafael”,‖ sentencia‖ del‖ 10‖ de‖ abril‖ de‖ 2018,‖ donde‖ se‖ realiza‖ un‖ interesante‖
análisis de la prescripción y la razonabilidad del tiempo en el proceso.
Señaló que en ese fallo se sostiene que la prescripción y el plazo razonable
no solo atienden el derecho del imputado sino también el de las víctimas. Y en el
caso de aquellas que han padecido los crímenes más graves o atroces, con la
aquiescencia estatal, la prescripción queda desplazada por un permanente interés
en la investigación, sanción y reparación, con lo que el derecho a la prescripción al
que alude la Corte es más bien el derecho a su no aplicación como mecanismo de
orden interno que impida investigar y sancionar.
Expresamente dijo, ante este tipo de crímenes, resulta inexorable que
predomine el interés social por conocer la verdad y sancionar a sus responsables,
por sobre cualquier interés individual por liberarse de la persecución penal,
consid. 4°.
Por otra parte, en cuanto al planteo de inconstitucionalidad de los arts. 12 y
19 inc.4to. del código sustantivo, sostuvo que el planteo debe ser rechazado en
función de la misma jurisprudencia de nuestra Corte que ha establecido la
constitucionalidad de estas normas frente a planteos que versaban sobre cuestiones
análogas, con argumentos y razones que armonizan el sentido y alcances de esas
normas con los derechos fundamentales puestos en crisis. De igual manera al
planteo defensista tratado anteriormente, el Fiscal entendió que la defensa no ha
dado razones ni fundamentos para apartarse de esa doctrina que surge del
precedente‖ “Gonz{lez‖ Castillo”‖ del‖ 11‖ de‖ mayo‖ de‖ 2017,‖ y,‖ en‖ particular,‖ del‖
precedente‖ “Menéndez,‖ Luciano‖ Benjamín”‖ del‖ 23‖ de marzo de 2021, donde se
planteó una situación idéntica a la aquí planteada respecto de un condenado por
delitos de lesa humanidad.
Por todo lo expuesto, solicitó al tribunal que rechacen ambos planteos de
inconstitucionalidad, efectuados por la defensa.
275
Seguidamente el Fiscal replicó respecto de la excepción por falta de acción
por hechos que se le imputaron a Candioti luego de ser extraditado.
El Fiscal Miranda sostuvo que no es procedente el planteo defensista, toda
vez que no se afecta de manera alguna el principio de especialidad que sustenta
todo juzgamiento obtenido mediante extradición.
Por ende, no se puede perder de vista que la finalidad de la cláusula de
especialidad es impedir que la persona entregada sea juzgada por razones extrañas
a las invocadas oportunamente.
Para culminar su tratamiento, el Dr. Miranda agregó que la regla de
especialidad no sería aplicable a los hechos que fueron calificados como
desaparición forzada, ya que al ser un delito continuado se sigue cometiendo al
presente. Por lo tanto, el límite temporal que establece el artículo 11 del tratado de
extradición, no es aplicable a esta figura penal.
A su turno, la Dra. Guadalupe Godoy adhirió a lo planteado por la Fiscalía
en general y manifestó que el Dr. Llonto iba a hacer algunas consideraciones.
A continuación el Dr. Llonto replicó el planteo de la extinción de la acción
penal por prescripción realizado fundamentalmente por las defensas que ejercen
los Dres. Ibáñez, para señalar y observar las cuestiones que se encuentran erradas a
su entender.
En esa línea, afirmó que la sentencia de la causa 13 contempló el criterio y
sanción de los hechos allí ventilados, como delitos de lesa humanidad. Además,
subrayó que el Ministerio Público Fiscal de dicho proceso, encabezado por los
fiscales Strassera y Moreno Ocampo, plantearon que se trataba de un genocidio y
que además, se trataba de crímenes de lesa humanidad.
A continuación, el Dr. Yacoy hizo una adhesión general a lo manifestado
por el doctor Gonzalo Miranda en representación del Ministerio Público Fiscal, y
por lo expresado por el doctor Llonto.
Por su parte, la Dra. Collen Torre expresó, en el mismo sentido, la adhesión
a lo manifestado por el doctor Miranda en representación del Ministerio Público
Fiscal y los doctores Llonto y Godoy.
Luego, la Dra. Rodrigo se manifestó en el mismo sentido que lo expresado
por los colegas anteriormente.
A continuación el Dr. Griffo adhirió a las expresiones de los colegas, y en
idéntico sentido se expresó el Dr. German Camps por la querella de Ramírez.
Finalmente, el doctor Pereira, por la querella de la Subsecretaría de
Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires manifestó su adhesión a todo
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lo que han replicado sus colegas. Finalmente, es dable mencionar la adhesión
realizada por las querellas Asociación ex detenidos y del Codesedh.
Seguidamente, sin perjuicio de que se informara por presidencia que no se
advertían motivos de dúplica, el defensor particular Gerardo Ibáñez se expresó al
respecto de manera breve.
Sostuvo que no incurrió en una falsedad al haber hecho las afirmaciones en
cuanto a que la calificación de delitos de lesa humanidad e imprescriptibilidad, no
obraba en ningún pasaje de la sentencia de la causa 13. Afirmó que nunca dijo que
no se había hablado de genocidio, que no se había hablado sobre los tratados
internacionales. Concluyó expresando que se intentó desvirtuar sus dichos.
Por lo demás no desconoce la posición de la Fiscalía, no desconoce ni la
jurisprudencia, ni los fallos de vuestras excelencias en otros juicios de modo tal,
que respecto a lo que dijo el Ministerio Público es una posición contra la nuestra,
no hay nada que duplicar.
Seguidamente, la Dra. Bolis dijo que esa defensa no iba a realizar una
dúplica y se remitía íntegramente a los fundamentos expuestos por el doctor
Garrido en su alegato del 8 de marzo del presente año.
Sólo aclaró que cuando el doctor Garrido en su alegato se refirió a la
sentencia‖dictada‖en‖autos‖“Puente‖12”,‖de‖la‖que‖acompa ó‖copia,‖en‖realidad‖que‖
hizo referencia a la sentencia dictada en los autos de los hechos cometidos en el
centro‖clandestino‖de‖detención‖“Automotores‖Orletti”.
Por su parte, el doctor Barreiro manifestó simplemente una cuestión
referente al planteo de inconstitucionalidad del artículo 19 en su inciso cuarto al
cual se hiciera alusión y básicamente tiene que ver con aquellos agravios que dicen
que no fueron señalados por esta defensa.
Reiteró que claramente sí lo fueron señalados, no solamente como un
derecho en la inviolabilidad de la propiedad, a los cuales aludieron, sino también
el derecho a la vejez a un trato digno, cuestiones que están previstas expresamente
en el artículo 14 bis de nuestra Carta Magna y en el pacto internacional de derechos
civiles y políticos.
Agregó que esa cuestión afecta de manera directa a cada uno de sus
asistidos los cuales en su gran mayoría están en un régimen de detención
277
domiciliaria, sino también que en aquel caso de que no tuvieran un pariente y
demás cuestiones quedaría en un estado totalmente de indefensión, un trato cruel
y una condena que sería aberrante a los derechos pro homine.
Por lo cual insistió y remarcó que ese fue el planteo, ese fue el agravio
concreto, que pareciera, en todo caso, no quedar en claro y quería así hacerlo saber
al tribunal sin perjuicio de que remarcó esta cuestión y recordó las reservas
recursivas implantadas al respecto.
Finalmente, se hizo saber a los imputados el derecho a expresar unas
palabras finales, si era su deseo, de conformidad a lo normado por el artículo 393
del C.P.P.N.
El primero en expresarse fue Federico Minicucci, quien solo dijo que no
tenía nada que decir.
Luego, Guillermo Domínguez Matheu, en oportunidad de expresarse dijo
que a pesar de que el Tribunal ya tenía decidida la resolución de este juicio, quería
dejar testimonio de su absoluta inocencia en los hechos aquí ventilados, no solo
por lo sucedido en fechas anteriores y posteriores a su permanencia en el
Destacamento de Inteligencia 101, sino que los hechos aquí narrados por los
testigos habrían sucedido en instalaciones de la Policía de la provincia de Buenos
Aires, ya sea las brigadas de Banfield, Quilmes y Lanús.
Señaló que las distintas instancias judiciales centraron sus investigaciones
solamente en las autoridades policiales, y no en el personal subalterno que
prestaba servicio en las citadas brigadas policiales, quienes tenían la
responsabilidad primaria del alojamiento, la seguridad de los allí alojados, los que
podrían haber testimoniado qué personal de otras fuerzas y su identificación que
concurrían a esas dependencias.
En tal sentido, refirió que se habló de gente de prefectura, de la marina de
guerra, de la SIDE, de coordinación Federal, pero en ningún momento se dijo, ni se
involucró personal del Destacamento de Inteligencia 101 y menos aún de él.
Sostuvo que si se hubiera procedido debidamente, seguramente hubieran
testimoniado que ningún integrante de este destacamento de inteligencia habría
participado de los hechos narrados.
Apoyó su inocencia en que ningún momento se pudo determinar su
participación y solo se basa en el legajo personal donde figuran sus destinos
profesionales ganados por aptitudes morales, intelectuales y militares para orgullo
propio, de su familia y de la institución a la cual prestó servicio por más de 40
años.
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Agregó que se expuso su legajo personal ante el público en franca violación
del secreto militar, por ello solicitó se adopten las medidas legales
correspondientes por haberse incurrido en un delito en flagrancia.
Sostuvo que la acusación Fiscal formulada al suscrito solamente se basa en
su legajo personal afirmando hechos delictuales que no pudo probar y niegan y
tergiversan sus declaraciones a lo largo de este proceso afirmando hechos
inmorales, homicidios desapariciones, ajenos a su formación moral cristiana y
militar basadas en el Código de honor San Martiniano.
Asimismo afirmó que la acusación Fiscal describe maliciosamente la
actividad de la inteligencia como una especialidad de la conducción militar
tendiente a encubrir hechos delictuales que puedan producir las fuerzas.
Señaló que las imputaciones formuladas por la Fiscalía constituyen una
arbitrariedad de la liviandad y direccionamiento en que fueron realizadas, y a las
pruebas se remitió, las supuestas víctimas en sus declaraciones manifestaron
fechas, lugares, donde habrían sucedido los hechos, y en todos, y en otros casos,
manifestaron apellidos y alias de quienes los tenían a su cuidado, los que
indudablemente no fueron integrantes del Destacamento de Inteligencia 101, y
menos aún, él. Remarcó que, no obstante ello, la Fiscalía las ignoró maliciosamente,
lo que lo llevó a pensar que es una farsa o estafa judicial.
Para terminar, manifestó su apoyo a lo propuesto por la Fiscal Oberlin de
darle máxima publicidad al desarrollo de este juicio amén de los resarcimientos
que se solicitan, a lo cual, pidió que se agregue que se difunda por todos los
medios, incluso el boletín oficial, que la recusada fiscal, por pertenecer a una
organización colateral de Derechos Humanos, reivindica a los terroristas de los
años 70.
A su turno Barre, sostuvo, tal como lo dijo su abogado en el alegato, que en
el primer semestre del año 75 estuvo incorporado en la escuela superior de policía
en La Plata. Agregó que en abril y mayo del año 76, como eran sus tareas
habituales, estaba coordinando siempre las investigaciones de los hechos graves
secuestros extorsivos, asaltos, y en los secuestros extorsivos generalmente en la
casa del secuestrado para recibir los llamados telefónicos que exigían el pago del
rescate.
279
Además, agregó que en semana santa de ese año estuvo de vacaciones en la
costa con su familia.
Refirió además que no conocía la situación de detenciones de las víctimas, y
como explicó su abogado, estaban detenidos a disposición del poder ejecutivo por
lo tanto habiendo conocido la situación de detenciones, no podría realmente haber
hecho algo porque no podía dejar sin efecto el decreto del poder ejecutivo.
Recordó que esas detenciones eran producidas por personal o de las fuerzas
armadas o fuerzas conjuntas y una vez documentado los trasladaban a Banfield
para su alojamiento.
También resaltó, como acreditó su abogado, el reconocimiento del señor
Ernesto Sábato por un trato humanitario hacia un detenido, el ciudadano Braña,
por una extorsión invocando el grupo montonero, fue condenado. Agregó también
que cuando ocurrió el episodio, detuvo al personal de la Side que había
protagonizado un secuestro de Aníbal Zavalía, sufrió un atentado y amenazas con
su familia, y a consecuencia de ello fue sancionado con 10 días de arresto y
relevado de su función como jefe de San Martín.
Por todo ello, manifestó que no comulgó, ni participó en el plan sistemático
para la desaparición, ni exterminio de personas, como lo dijo la acusación, en
definitiva, sostuvo que no intervino, ni por acción, ni por omisión, en los hechos
que se le atribuyeron.
Culminó su alocución final expresando que se encuentra detenido hace más
de 9 años y pidió que se evalúe la prueba con objetividad y que así se advertirá que
no tuvo ninguna responsabilidad, en ningún hecho.
Por su parte Gustavo Fontana, sostuvo que sus palabras se motivan por el
injusto ataque a su persona, dado los distintos ilícitos que se le imputan en calidad
de coautor mediato.
En este sentido, dijo que solo estuvo en el Destacamento de Inteligencia 101
de La Plata en la mañana del 23 de diciembre de 1975, en ese lapso no pudo haber
cometido la cantidad de delitos que se le imputan.
Refirió que en 1975, cursaba en la escuela superior de guerra o se hallaba en
uso de licencia anual o especial o cursaba como alumno regular la escuela de
inteligencia. Y agregó que en octubre de 1976, o se encontraba en comisión en el
interior del país o ya era personal efectivo del Batallón de Inteligencia 601 de
Buenos Aires o le había salido el pase a otra unidad en el interior del país. Dijo que
las constancias de estos cursos de la escuela superior de guerra y de la escuela de
inteligencia los aportó oportunamente a sus defensores.
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Asimismo, sostuvo que de la producción en juicio no surge prueba
fehaciente de su participación en los ilícitos que le enrostraron, y que su no
participación en el Destacamento 101 de La Plata, y su pase en comisión al Batallón
601 de la ciudad de Buenos Aires, desde el día 24 de diciembre de 1975, se
encontraba registrado en el libro histórico del Batallón de Inteligencia 601,
correspondiente al año 1976.
Añadió que los informes de calificación del año 1976/77, donde figura como
tercera instancia de calificación el jefe de la compañía de seguridad, Teniente
coronel Luis Ángel Firpo y calificación que se repite en el informe de calificación
del año 1977/78, figurando como primera instancia el nombrado oficial jefe.
Además, dijo que se le imputaron distintos delitos como autor mediato y no
se citó, ni se precisó taxativamente, si lo hicieron con otros oficiales del
destacamento, el puesto interno que ocupó en el destacamento de inteligencia o la
fracción que estaba a su mando, dónde consta que impartió o recibió órdenes
ilegales de quién, y a quién.
Por último, expresó, previo a su reconocimiento al apoyo recibido en todo
momento por todos los integrantes de la defensoría pública oficial número 3 de La
Plata a cargo del Dr. Gastón Ezequiel Barreiro y el Dr. Beltrachi, que siempre
estuvo a derecho y que no ha tratado en modo alguno de entorpecer el accionar de
la justicia, ni eludir sus responsabilidades.
En su oportunidad, Horacio Castillo afirmó que nunca secuestró a nadie,
nunca torturó a nadie, ni violó, ni asesinó a nadie, ni colaboró de ninguna forma.
Señaló que estuvo destinado a comisarías, subcomisarias, destacamentos
siempre en las mismas funciones, oficial de servicio y sumariante.
En este sentido explicó que en la Brigada de Lanús con asiento en
Avellaneda le habían encomendado formar parte de la División Delitos
Económicos y lo hacía al mismo tiempo que instruía sumarios.
Añadió que, como oficial de servicio, sus obligaciones eran controlar el libro
de guardia que llevaba un sub oficial, el libro de sumarios y el libro de detenidos
que firmaba para constancia del control. El control de detenidos les correspondía
fundamentalmente, y aclaró que se refirió a los detenidos que estaban legalizados
y a disposición de autoridades competentes.
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Advirtió la enorme diferencia con respecto a la documentación exhibida por
la Fiscalía en la acusación al personal militar, documentación profusa y
pormenorizada, legajos, planillas, comunicados internos, traslados etcétera. Pero el
libro de guardia de detenidos y sumarios de Avellaneda no apareció nunca, lo que
aparecieron fueron datos sobre su persona, que solo podían encontrarse en esos
volúmenes. Su legajo fue apareciendo por partes y con contenidos que no se
correspondían, como premios por heridas en actos de servicio que no tuvo nunca,
o sumarios o sanciones inexistentes como las que se le adjudican, arresto por faltas
como instructor.
Agregó que la Fiscalía proporcionó una fotografía para probar que era
canoso, no nítida, lo que no es cierto, y que solo se ve de perfil. Por lo que refiere
que debieron entender que en un lado tenía cabello negro y del otro lado tenía
cabello blanco.
Expresó que se hicieron una errónea alusión e interpretación de que sus
calificaciones excelentes eran producto de su labor en la represión.
Afirmó que Trevisán lo llevó a Banfield por su interés en conformar en la
repartición, un grupo de trabajo de delitos económicos. Le asignó una oficina en
Banfield, que no ocupó, y lo liberó de la obligación de estar en Banfield para
dedicarse a tomar cursos e instruirse.
Refirió que envió copias de fotografías y diplomas de la Universidad de la
Policía Federal, que se le otorgó un premio en el Ministerio de Economía por su
labor en delitos económicos que ya se había consolidado con oficinas en Vicente
López.
Por último, manifestó que desde hace casi 50 años vive en su domicilio de la
calle Polonia, antes Navarro. Agregó que hace unos años fue intervenido de
urgencia en diez ocasiones en el hospital británico, que arrastra problemas
cardíacos desde hace 30 años y que se asentaron a medida que pasaban los años.
Culminó afirmando que es absolutamente inocente de los cargos que se le
han endilgado. Consideró que la ley no es un conjunto de normas sino un intento
de dotar de dignidad a la vida, y no solamente sufre de problemas coronarios, sino
también sufre de problemas pulmonares serios, de manera tal que a la noche
duerme con una mascarilla conectada a un aparato. Por todo ello pidió que se
tengan en cuenta sus palabras y su inocencia.
A su vez, Carlos María Romero Pavón dijo que con el uso de estas palabras,
puntualizará detalladamente las falsedades imputativas y sobre todo, las
instrumentales.
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FLP 737/2013/TO1
En esa idea, para demostrar la falsedad de las imputaciones fue necesario
acudir a la cúspide del derecho, de la justicia, el instrumento madre básico y
fundamental, la Constitución que regula, que determina, las garantías y derechos
fundamentales.
En ese sentido dijo que es doctrina aceptada que el principio de legalidad,
que abarca todos los presupuestos de la punibilidad dentro de los que se
encuentran las normas que hacen a la prescripción de la acción penal. Consideró
superior por supuesto y absolutamente puntual a este derecho de ius cogens.
Además, expresó que no trata de buscar ninguna excusa para salvar algún
punto. Enfatizó que no es cierto que pueda implicárselo, porque ya lo ha dejado
absolutamente claro en todas las declaraciones anteriores, con respecto a su
absoluta y total falta de responsabilidad, y en relación la utilización de la palabra y
del concepto legalidad.
Explicó que el sentido del comando, no cualquiera lo ejerce. El comando en
aquel tiempo, un oficial subalterno, él tenía subordinados pero sobre quienes no
ejercía el comando, y en este juicio no se ha hecho presente, ni se ha requerido la
presencia de ningún subordinado suyo.
Precisamente, para poder confirmar si es que ha impartido órdenes, que
realmente no estuvieran ajustados al concepto de la legalidad, quien ejerce el
comando es la autoridad y titular de las responsabilidades legales. La palabra
Comando no significa, no está sustantivada, en este caso es un adjetivo, no se
refiere a los comandos como los elementos de tropas que realizan operaciones
especiales, sino a la facultad que se le concede por investidura a quien tiene una
jerarquía militar para ejercer el mando.
Explicó que el Comando es la autoridad y responsabilidad legal con que se
inviste un militar para ejercer la conducción. Culminó expresando que queda claro
la fundamentación que esgrimió en este instante para demostrar no solo aquello
que ha manifestado en su declaración indagatoria, sino que fundamentalmente en
este instante apeló a lo que dice la Carta Magna de la República Argentina, lo que
significa, por sobre todas las cosas, la búsqueda de lo que será justicia.
A su turno, Jaime Lamont Smart, en oportunidad de expresar sus últimas
palabras dijo, en primer lugar, que en las cuatro o cinco causas anteriores, no se
283
plantearon los temas que se plantearon en esta causa. En esa línea, sostuvo que era
necesario hacer un juicio independiente de aquellas otras causas, porque lo que se
incorporó en esta era realmente fundamental.
Aclaró que en las causas anteriores, y esto no es por supuesto
responsabilidad del doctor Barreiro sino que es responsabilidad suya, que no lo
supo expresar debidamente en su momento, no se tuvo en cuenta lo que señaló
como pruebas negativas.
Recordó que se consideró y evaluó, en las dos causas donde se defendió
personalmente, que era suficiente con las pruebas positivas de descargo, y que
ellas fundamentalmente se referían a disposiciones legales dictadas antes y
después del proceso militar que excluían la responsabilidad del ministro de
gobierno.
Así agregó que está muy claro que el gobierno militar cuando dicta el
decreto ley o la ley 8.668, lo que está haciendo es excluyendo específicamente al
Ministerio de Gobierno del trato con la Policía de la provincia de Buenos Aires, y
eso es así porque como es sabido la policía de la provincia fue uno de los lugares
que ocupó el 24 de marzo de 1976 el ejército.
De este modo, se hizo cargo un equipo militar inicialmente y después lo
reemplaza un Coronel en actividad, el coronel Camps, después designado general
y posteriormente otro general en actividad.
Señaló ello, como lo que, en alguna medida, demostraba la ajeneidad del
ministro de gobierno en el manejo de la Policía de la provincia de Buenos Aires.
Agregó que en esta causa fundamentalmente, y cree que en la anterior también, se
planteó que no existía ningún documento firmado por Smart, pese a que estuvo
como se dice a cargo de la Policía de la provincia 3 años y 6 meses.
Agregó que no se puede entender cómo sería el manejo que se le atribuye en
el mantenimiento y sostenimiento de la Policía de la provincia de Buenos Aires, si
no se le pudo traer una sola firma, y esto de traer una sola firma lo remarcó porque
han tenido los acusadores sobrado tiempo para traerlas.
Recalcó que lo viene manifestando desde el primer proceso, que la policía
de la provincia de Buenos Aires quedó exclusivamente a cargo de su jefe que
reportaba al gobernador que era también un militar en actividad, el general Ibérico
Saint Jean, aunque ya en retiro pero la relación se daba entre ellos por algo se
modifica como lo ha señalado ese decreto ley 8.668 y para demostrar lo que se
pretendió hacer con ese decreto 8.668, después está la ley 9.551 que también ha
sido invocada, que vuelve a incorporar al ministro de gobierno como intermediario
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entre el poder ejecutivo y la policía cuando ya había finalizado la lucha contra la
subversión.
Afirmó que la inexistencia de pruebas documentales que debieron existir, si
es que el ministro de gobierno proveía los medios a la Policía de la provincia
Buenos Aires, es palmaria.
Se preguntó quién firmó las contrataciones directas que se deben haber
hecho. Quién firmó las licitaciones, quién aprobó las licitaciones. Esto da fe de sus
manifestaciones de que el jefe de policía se entendía directamente con el ministro
de economía y ahí está seguramente la explicación a la inexistencia de firmas
suyas.
Subrayó que era inconcebible pensar que la policía durante 3 años y 6 meses
no compró vestuario, no compró municiones, no compró alimentación, no compró
rodados, bueno todo lo que implica el sostenimiento de una fuerza de esta
naturaleza.
Resaltó que no hay prueba ninguna de que alguien hubiera hecho esto, lo
que implica, por otro lado, una omisión de quienes investigaron como lo reconoce
la doctora Berlingieri bien a fondo, todo lo relacionado con la policía de la
provincia entre los años 76 y 83 pero no surge en ningún momento que haya
intervenido en algo.
Señaló que esto es importante, porque es algo novedoso, lo dijo al comienzo,
la inexistencia de la intervención del ministro de gobierno en el mantenimiento
como dicen de la policía de la provincia de Buenos Aires, y señaló esto de
mantenimiento, porque también es necesario recordar que ya en el año 1975 la
policía de la provincia de Buenos Aires pasó a depender operacionalmente de las
fuerzas armadas.
Reiteró que no es posible pensar que se lo está haciendo responsable de la
asistencia a la policía de la provincia durante 3 años y medio, y no han podido
traer una sola firma. Así que pide a diferencia de las condenas anteriores, no
incorporen como prueba de descargo, esto que está diciendo.
Por otro lado, también señaló un comportamiento dual por parte de los
acusadores, y el comportamiento dual consiste en que cuando tienen que
demostrar y alegar sobre la responsabilidad de militares y policías, no tienen
285
ningún inconveniente en reconocer que la fuerza de Ejército tomó posesión de la
policía y a partir de ese momento intervino en todos los actos de la policía de la
provincia de Buenos Aires.
Ahora bien, en cuanto a por qué dice dual, es porque cuando Smart
argumenta que la policía no pasó a depender de la fuerza ejército entonces
livianamente todos los acusadores la niegan y niegan. Esto que es un hecho de que
la policía de la provincia quedó bajo el mando a de las fuerzas armadas en general,
pero en particular de la fuerza de Ejército. Agregó que ese es otro aspecto que le
gustaría que se tuviera en cuenta.
Asimismo, también le parecía importante resaltar, porque se ha hecho
mención en este juicio a su paso por la Cámara Federal en lo Penal de Nación.
Refirió, que ese tribunal lo crea el gobierno de Lanusse en el año 1971, ante
la presión que existía para poner bajo jurisdicción militar la creciente guerrilla que
ya sabemos que habían ocupado pueblos como la Calera y Garín. Y entonces el
gobierno de Lanusse con el apoyo del Ministro de Justicia el Dr. Perrio, crea la
Cámara Federal en lo Penal de la Nación que comienza su cometido en julio de
1971.
Así, infirió que podía decirse que lo que ocurrió en marzo de 1976, hubiera
ocurrido en aquella época de no haber logrado imponer el gobierno de Lanusse un
esquema como la Cámara Federal en lo Penal de la Nación. Agregó que también
era importante esto para algunos de los querellantes que se han referido a la
Cámara es que hubo antes de la Cámara, siete desaparecidos.
Concluyó respecto del mencionado episodio manifestando que mal que le
pese a muchos de los querellantes, no hubo desaparecidos y no hubo
desaparecidos porque la Cámara Federal intervino en todas las detenciones. Así
que los desaparecidos no existieron y quien puede dar fe es precisamente la Fiscal
Oberlin ya que a la fiscal le detuvieron a sus padres René y Ana, allá por el año
1972 y le dieron intervención al Dr. Munilla juez de la Cámara Federal en lo Penal,
quien instruyó.
Señaló que no es una ampliación indagatoria el decir que se ha probado en
esta causa, que no existe ni una sola firma de Smart atribuyendo actuación al
respecto referido a la policía de la provincia de Buenos Aires.
Finalmente, subrayó que la doctora Berlingieri y esto por supuesto lo
admiten todos fiscales y las anteriores sentencias, es muy concreta y clara cuando
dice‖“Smart‖no‖formaba‖parte‖de‖la‖comunidad‖informativa".
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La doctora Berlingieri afirma que no formó parte de la comunidad
informativa. Y se preguntó, a quién se le ocurre que un ministro de gobierno iba a
ser este superior de la policía y no solo no formaba parte de la comunidad
informativa, sino que ni recibía las comunes cotidianas que hacía la policía.
Culminó con sus palabras diciendo que no tuvo responsabilidad sobre la
Policía de la provincia de Buenos Aires, y eso está demostrado al máximo.
Aclaró que lo que señaló con la Cámara Federal es, porque no es una
ampliación indagatoria, lo que consideró que la Cámara Federal que por supuesto
fue mencionada el juicio, tiene que ser recordada como un tribunal de derecho que
postergó lo que sucedió a partir del mes de marzo del 76. Lo postergó entre el 71 y
76, por eso su referencia a los dos subversivos vinculados a la señora Fiscal porque
ellos salieron amnistiados el 25 de mayo, y si salieron amnistiados el 25 de mayo,
porque conservaron la vida y si conservaron la vida entre otras cosas, se lo debían
al Dr. Smart.
De seguido, Juan Wolk sostuvo que en la época de la subversión actuaba en
la policía de la provincia de Buenos Aires como comisario inspector. Explicó que
era el jefe de delitos contra la propiedad, solamente con un grupo de personas que
comandaba.
Expresó que le extrañaba de sobre manera que no solamente se le atribuía
ser jefe de delitos contra la propiedad sino jefe de delitos contra las personas.
Aclaró que en el delito contra la propiedad se actuaba en forma directa, en las
palabras, y personas secuestradas o las personas eran distorsionadas mediante
secuestro extorsivo.
Se preguntó por qué se le atribuye que era Jefe de delito contra las personas,
cuando eran dos personas distintas que comandaban los equipos. Dijo que no
recordaba sus nombres, pero sí el apellido del jefe de delito contra las personas,
quien era el comisario Barbieri, un hombre capaz, un hombre que actuaba
directamente a las órdenes del comisario General Etchecolatz, que era el director
general del instituto que él representaba. Sostuvo que esa es una de la inquietud
que le preocupa.
Agregó que en todos los hechos que se atribuye a delito contra la propiedad,
que actuaba en los delitos comunes y los secuestros extorsivos. Que no tenían
287
tiempo para otra cosa, por qué se atribuyen la actuación de ese organismo. Que no
supo en qué situación lo comandaba y lo manejaba personalmente el director
general de investigación.
Además, dijo que otra atribución más que escuchó en las responsabilidades
es haber actuado en ocasión del secuestro de varias estudiantes en la ciudad de La
Plata, y trasladados a la dirección, al edificio de Banfield.
Destacó que en esa época había sido trasladado a la dirección de seguridad,
y la dirección de seguridad le había encomendado una responsabilidad en la
unidad Regional de Tigre. Así que no estaba en el edificio. Esas fueron las dos
apreciaciones que tuvo para comentar y para pedir el favor de poder esclarecerla,
incluso esclarecérsela porque no supo a qué se atribuye la responsabilidad en esos
temas.
A su turno, Alberto Candioti señaló que sus últimas palabras consistirían en
tres temas. El primer tema fue agradecer al Ministerio Público de la Defensa, en las
personas de los Dres. Barreiro y Beltracchi, por su capacidad técnica jurídica y su
honestidad intelectual puesta de manifiesto en su defensa, enalteciendo el
funcionamiento de este organismo público judicial.
El segundo punto fue vinculado al instituto de la prueba, y en tal sentido
destacó a José Mosset Iturraspe y al profesor Creus, ambos juristas destacados,
para referirse a la prueba, la que debe ser clara y creíble.
Así, sostuvo que en lo que se desarrolló estos 41 meses, que es el tiempo que
duró este juicio, nunca fue mencionado por nadie ante la gran cantidad de testigos
que pasaron, ni en el lugar, ni por nadie que lo conociera, toda la prueba estuvo
fundada en libros, llámese reglamentos, y en su legajo personal.
Destacó que nueve querellas, de las nueve querellas, cuando se mencionaba
el pedido de condena para los inculpados, cinco de ellas coincidieron con el
Ministerio Público Fiscal pidiendo la sanción de prisión perpetua para él; una de
ellas pidió 25 años de prisión, y tres de ellas cuando hicieron el pedido a su
persona, no lo mencionaron, con lo cual, entendió, que evidentemente quedaba
claro que la prueba era bastante amañada, y no era fácil de demostrar lo que
decían a través de libros y por supuesto era poco creíble.
Pasando al tercer punto, vinculado a la ley 25.304, sostuvo que en las
réplicas que produjo el Ministerio Público Fiscal se atacó a esta ley, pero no se
atacó en el fondo, como es elemental, que no pudiera ser sino que se atacó en la
forma, diciendo que recién se manifestó al final de este juicio el tema de la
extradición y la ley de extradición.
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Agregó que debe tenerse muy en cuenta lo que es la ley 25.304 llamada
comúnmente de extradición, resumiendo y concluyendo a todo lo dicho, solicitó su
absolución.
Por su parte, Jorge Antonio Bergés dijo que la mayoría de los casos o la
totalidad de las imputaciones a su persona, ya han sido juzgadas en ese Tribunal 1,
y le agradeció a los defensores las atenciones que habían tenido.
Por otro lado, Roberto Armando Balmaceda sostuvo que su función en el
Destacamento 101 de Inteligencia de La Plata, nuca fue como jefe de la central de
reunión, puesto que nunca pudo haber ocupado tal cargo en virtud de su grado y
su nula experiencia en la zona, como lo manifestó el jefe de destacamento Coronel
Arias Duval en su momento cuando recibió la orden de crear una central de
reunión para la zona del regimiento de Infantería 7.
En cuanto a sus funciones, que nadie lo tuvo en cuenta, no era la de reunir
información sobre persona alguna, ni grupo de personas u organización, sino que
fue la de realizar el estudio de seguridad de la unidad, que como habrán visto en el
reglamento de contrainteligencia es sumamente detallada y compleja, además de
realizar la encriptación y descripción de los mensajes que llegaban y salían de la
unidad, como así también fiscalizar y asentar el control de todas las medidas de
contrainteligencia referidas a documentación personal e instalación.
Igualmente dar instrucciones al personal, también dar clases dos veces por
semana en la escuela de policía en forma gratuita, cosa delicada no solo por la
exposición, sino por la preparación y ejemplificación como lo comprenderán
quienes se desempeñaron como docentes.
Refirió que la Fiscalía y sus subsidiarios, narraron hechos aberrantes para
apelar e influenciar psicológicamente a los jueces. Se preguntó por qué nadie hace
referencia alguna al personal del Destacamento de Inteligencia en las causas San
Justo, Quilmes, Banfield, Lanús etcétera, eso afirma que es porque no hay
referencia alguna al destacamento de inteligencia 101 en las órdenes de
operaciones 404 y 405 del año 1976.
Sostuvo, cómo podía aportar datos de personas que no conoció, ni sabía de
su existencia, además se presentaron casos de extranjeros uruguayos, chilenos,
cuando el destacamento de inteligencia no tenía contactos, ni jurisdicción en el
289
marco externo y menos a nivel nacional, cómo iba a ordenar detenciones o
traslados de esa magnitud.
Dijo que esas detenciones, traslados, etcétera, referidas prueban aún más la
no participación por falta de jurisdicción del Destacamento de Inteligencia 101 en
esas localidades, y el real cumplimiento de las órdenes de operaciones 404 y 405.
Además carecía el destacamento de medios personales para aportar.
Afirmó que no hay claridad en los hechos imputados, ni su participación.
Cuestionó por qué no se aplican las garantías constitucionales de las que goza
cualquier ciudadano, por qué se olvida el código penal procesal si dicen conocerlo.
Agregó que la figura de genocidio, como fue explicada por la máxima
conducción de las organizaciones terroristas, fue para recaudar dinero, y el resto lo
hizo el aparato de propaganda.
Finalmente, dijo que no puede arrepentirse, ni decir dónde están los
desaparecidos por no haber participado en ninguno de los hechos aberrantes
narrados, ni saber de hechos cometidos por otros elementos.
Todos los imputados en los juicios de estos centros de detención fueron
como dice la orden de operaciones 404 y 405 personal del Batallón de inteligencia,
la policía federal, la policía de provincia de Buenos Aires y la SIDE; sobre los
cuales, por ser de mayor magnitud, y el destacamento de inteligencia no tenía
mando, ni comando, ya que estos exigían el marco, excedían el marco y la
capacidad del mismo, y por lo tanto de su persona y rol.
Para culminar, expresó que él no disponía de 50 millones de pesos
mensuales como la Secretaría de Derechos Humanos o 221 millones de pesos como
las Madres de Plaza de Mayo para campañas publicitarias que atraían el morbo de
la gente y pagaban manifestaciones o compraban testigos y además la voluntad de
los funcionarios en todos los estamentos del Estado.
Por último, a su turno, Jorge Di Pasquale sostuvo que sus palabras se
apoyan en vivencias y conocimientos que no tienen ninguno de los que lo acusan,
ni ninguno de los que lo juzgan, y esas vivencias son haber vivido en la época de
hechos, conocer en profundidad los reglamentos militares y el funcionamiento del
ejército, haber transitado hasta la fecha por nueve Tribunales Orales, en todos ellos
se lo condenó sin pruebas. Además, por tener algunos años más que todos y por
otra parte, haber tenido la oportunidad de ser oficial de inteligencia y
posteriormente, haberse diplomado como oficial de Estado Mayor del Ejército
Argentino.
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Precisó inicialmente que de acuerdo al artículo 18 de la Constitución
Nacional, los jueces que integran el Tribunal no son jueces naturales.
En este sentido, consideró que quienes integran este Tribunal en esta
oportunidad conforman una comisión especial de juzgamiento. Agregó que
tampoco se cumple con el artículo 16, respecto a la igualdad de todos los
ciudadanos ante la ley, ni el artículo 28. Y tampoco se cumple con el artículo 75
inciso 22, en donde se expresa que los tratados incorporados no derogan artículo
alguno de la primera parte de la Constitución Nacional, por lo tanto expresó que
este es un juicio anticonstitucional.
Consideró que este proceso, al igual que todos los referidos a supuestos
delitos de lesa humanidad, son simplemente juicios revolucionarios o también lo
podemos calificar como juicios políticos.
Destacó que lo que pasó y pasa es que la justicia se ha movido siempre de
acuerdo a lo señalado por las organizaciones de derechos humanos, y las
organizaciones de derechos humanos se caracterizaron, todas, por su afinidad
ideológica con los terroristas de los años 60, 70 y 80.
Afirmó que, una vez más se siguieron buscando artilugios para condenar
sin prueba, solo el haber sido destinado en proximidades donde supuestamente se
habría cometido un delito es más que suficiente para ser condenado, y condenado
severamente.
Agregó que se sabe además que sin plena prueba, no hay prueba, pero los
jueces, y esto lo dijo por experiencia, justificaron sus sentencias apoyándose en su
sana crítica racional y la gran pregunta es, qué es la sana crítica racional.
Resaltó que en este proceso, cuando se iniciaba cada una de las sesiones,
quien las presidía hablaba de debate, y se preguntó a qué debate se refería si
cuando se inició el juicio, puso de manifiesto que deseaba declarar, y pidió que le
hagan preguntas, y nadie le preguntó nada.
Para su criterio, ello significó que no tenían idea de la causa, que no tenían
conocimiento de quién era el imputado o que no les interesaba lo que podía
expresar, porque cuando fue consultado, dijo que contestaría todas las preguntas
de todos los actores, no opuso ninguna excepción; entonces, qué debate se iba a
iniciar si se perdió la oportunidad de confrontar, de preguntar y repreguntar.
291
Agregó que en la segunda declaración expuso casi dos horas, al finalizar
formuló una pregunta y un querellante que nada tenía que ver con la causa, pero
igual le contestó, y un juez le consultó sobre la orgánica del destacamento y el resto
se quedó mudo. Los fiscales no hicieron preguntas.
Además, en la tercera declaración tampoco hubo preguntas. Entonces, de
qué debate se estaba hablando, si no puso ninguna excepción para que le hagan
preguntas. Sostuvo que resulta evidente que los fiscales no supieron investigar, no
se animaron a interrogar, demostraron inseguridad o simplemente saben que van a
ser condenados y con eso se dan por satisfechos.
Por otra parte, sostuvo que los funcionarios judiciales no son creíbles y
señaló que casi el 90 % de la sociedad no cree en la justicia argentina, y menos aún
en la justicia federal.
Para terminar, luego de una serie de manifestaciones dedicadas a la
administración de justicia, sostuvo que a su respecto, podrá el Tribunal imponerle
la pena que se le ocurra, como lo han hecho en los distintos juicios que afrontó,
pero no podrán parar la verdad, su verdad, que aumenta cada vez más
rápidamente, su verdad tiene un ritmo exponencial, especialmente en la sana
juventud,‖y‖puntualizó‖diciendo‖que‖“este‖ser{‖su‖triunfo”,‖nada‖m{s.‖
Finalizando de esta manera todos los imputados, con la posibilidad y el
derecho de manifestar algunas palabras de conformidad a lo normado por el
artículo 393 del C.P.P.N.
Luego de ello, los Sres. Jueces pasaron a deliberar.
Y CONSIDERANDO:
Corresponde, a los fines de realizar una exposición ordenada de la
diversidad de tópicos que abarca el presente pronunciamiento, dejar explicitado
desde el inicio que en la deliberación llevada a cabo se arribó, en la mayoría de
aquellos, a una coincidencia en cuanto a las razones que permitieron resolver como
se lo hizo y fuera adelantado en ocasión de la lectura del veredicto, y escasas han
resultado las disidencias habidas.
En pos de aquél mandato impuesto de presentarlo de un modo conveniente,
estas divergencias jurídicas serán tratadas de manera individual en el momento
oportuno conforme el organigrama que se preestableció para desarrollar los
fundamentos, continuando tras ella con el análisis de manera conjunta, procurando
así cumplir el objetivo de fundamentación clara y precisa que el acto requiere.
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I. PLANTEOS DE LAS DEFENSAS.
Con el objeto de dar una respuesta clara, precisa y acabada a cada uno de los
planteos incoados por los letrados defensores, se advierte que resultando
coincidentes las razones que permitieron resolver como se lo hizo, y así fuera
adelantado en el veredicto, tales fundamentos serán tratados del modo que a
continuación se precisa.
A. RECHAZANDO EL PLANTEO DE EXTINCIÓN DE LA ACCIÓN
PENAL por prescripción, aplicación de la Ley 23.492, irretroactividad de la ley
penal, insubsistencia de la acción penal, y falta de acción, deducidos por los
Defensores Públicos Oficiales, Dres. Gastón Barreiro y Pablo Beltrachi, y los
defensores particulares Dra. Carmen María Ibáñez y Dr. Gerardo Ibáñez, en
representación de sus asistidos.
El Dr. Barreiro, en representación de Jaime Lamont Smart, Roberto
Armando Balmaceda, Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Carlos Gustavo
Fontana, Jorge Héctor Di Pasquale, Juan Miguel Wolk, Luis Horacio Castillo,
Alberto Julio Candioti, Carlos María Romero Pavón y Jorge Antonio Bergés,
comenzó su alegato planteando la prescripción, de conformidad con las
previsiones del artículo 62 del Código Penal, y la irretroactividad de la ley penal
sobre crímenes de lesa humanidad y desaparición forzada de personas, centrando
especial atención en cinco aspectos fundamentales.
El primero de ellos guarda relación con el primer párrafo del artículo 7° de
la Convención Americana sobre Desaparición Forzada de Personas, cuya entrada
en vigor, según su interpretación, se contrapone con el principio de legalidad
consagrado en el del artículo 18 de la Constitución Nacional, impidiendo así la
imprescriptibilidad de los delitos que se le atribuyen.
En esa línea argumentativa, entendió que el plazo para computar el período
de la prescripción será el del delito más grave contemplado en el código vigente; es
decir, que debería aplicarse el segundo párrafo del artículo 7°, lo que conlleva en
las presentes actuaciones, a la prescripción y extinción de la acción penal atribuida
a sus asistidos.
293
La segunda cuestión introducida versó sobre la Convención sobre la
Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y Crímenes de Lesa Humanidad.
En esa dirección, destacó que la normativa referida fue aprobada en noviembre del
año 1995 e incorporada a la Constitución en septiembre del año 2003, lo que
también generó conflicto, desacuerdo y colisión de intereses con la supremacía del
artículo 18 de la Constitución Nacional que impone dar prevalencia a ello frente a
la convención.
Remarcó que el principio de legalidad contemplado en el artículo 18 de la
Constitución Nacional y la aplicación del artículo 27 del mismo cuerpo legal
prescribe que el gobierno federal debe establecer relaciones de paz por medio de
los tratados.
De esa manera, concluyó que la Convención mencionada viola el principio
de legalidad y, por ende, se contrapone con los postulados del artículo 27 de la
Constitución Nacional. En tal sentido, se remitió al voto del juez Fayt,
considerando‖46,‖del‖fallo‖“Simón”‖de‖la‖CSJN.‖
El tercer pilar de la prescripción se relaciona con lo previsto por el artículo
15.2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Fundamentó su
postura en la aplicación de la convención en función del ius cogens. Para ello,
reseñó que el artículo 15 entiende que nadie puede ser condenado por actos u
omisiones que al momento de cometerse no sean delictivos, ni imponerse pena
más grave que la vigente al momento de ejecutarse el hecho.
A su vez, hizo mención de la aplicación de la ley penal más benigna, es decir
aquella vigente al momento de los hechos hoy juzgados y entendió que nada de
eso puede habilitar una condena por actos u omisiones que las personas hayan
cometido y que sean reconocidos por la convención internacional, más allá de los
dispuesto en el artículo 27 de la Constitución Nacional.
Puntualmente, se refirió a la reserva formulada por el Estado Argentino al
ratificar el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos mediante la ley
23.313 al consignar en su artículo 4° que la aplicación del artículo 15 estará sujeta al
principio consagrado en el artículo 18 de la Constitución Nacional.
Asimismo, en cuarto lugar, como fundamento de su pedido de prescripción,
el defensor aludió a la imposibilidad de aplicar normas de derecho
consuetudinario, pues ello, a su entender, resulta violatorio del principio nullum
crimen sine lege. Hizo mención de lo postulado por el Juez Nocetti de Achával del
TOC‖nº‖1‖de‖Mendoza,‖en‖el‖marco‖de‖la‖causa‖“Furio‖Etcheverri”‖quien‖entendió‖
que se afectaba ese principio y, por ende, se contraponía con los preceptos de la
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Constitución Nacional. Sostuvo que el principio de legalidad implica, por un lado,
la exclusión del derecho consuetudinario y, por el otro, su inclusión cuando es a
favor del imputado.
De seguido, hizo mención del voto del Juez Belluscio de la CSJN, en juicio
de extradición, en donde dispuso que el carácter aberrante de los delitos no puede
servir de excusa para el apartamiento del ordenamiento jurídico vigente.
El último de los aspectos para postular la extinción de la acción penal por
prescripción‖ se‖ vincula‖ con‖ la‖ interpretación‖ del‖ fallo‖ “Barrios‖ Altos”‖ de‖ la‖ Corte‖
Interamericana de Derechos Humanos. Entendió que intentar convalidar la
aplicación retroactiva de las pautas que consagran los TIDH no puede ser
sostenido mediante la interpretación de ese fallo.
Recordó que la Corte Interamericana de Derechos Humanos sostuvo que
eran inadmisibles las disposiciones de amnistía que impone establecer la sanción
de los más graves delitos contra los derechos humanos por contrariar el derecho
inderogable reconocido en el derecho internacional de los derechos humanos.
Sostuvo que eso resulta claro cuando se habla de una nueva ley que busca la
autoamnistía, impedir que se celebren los debates o lograr la impunidad, previo a
la investigación o sanción. Remarcó que no fue lo que sucedió aquí, ya que se han
celebrado juicios, entre otros los correspondientes a la causa 13 y la causa 44, en
esta jurisdicción.
Además, sostuvo que la prescripción no fue elaborada sino que gozaba de
aplicación con anterioridad de las leyes de obediencia debida y punto final.
Agregó que no existe argumento en contrario de aplicación de las normas
que hacen a la extinción penal en función de la prescripción. En consecuencia,
solicitó que se aplique la prescripción y la absolución de sus asistidos.
En otro punto, el defensor analizó el dolo específico de lesa humanidad, la
ausencia del mismo y por ende su prescripción.
Por último, en este sentido, indicó que la ley 23.492 resulta más beneficiosa
para sus asistidos, solución que permitiría desvincularlos total y definitivamente
del proceso. Refirió que, al sancionarse esa norma, se dispuso la extinción de la
acción penal respecto de los delitos del artículo 10 de la ley 23.049 y de todas
295
aquellas personas que no fueran llamadas a indagatoria en un plazo determinado
de 60 días a partir de su sanción.
Reiteró que dicha ley fue dictada el 26 de diciembre de 1986, durante el
gobierno democrático de Raúl Alfonsín, que no debía ser interpretada como una
herramienta de autoamnistía sino para establecer la autoría de personas que
participaron en delitos durante un período determinado. En ese entender,
consideró que se cumplió con creces la prescripción de la acción en función de la
aplicación de la ley 23.492.
Además hizo mención a lo aludido por las partes acusadoras en cuanto al
deber de juzgamiento en función de los compromisos asumidos por el Estado y su
posible responsabilidad en caso de incumplimiento.
Por ello citó el artículo 26 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los
Tratados que establece que todo tratado en vigor obliga a las partes. Esta norma
resulta armónica con el texto del artículo 75 inc. 22 de la Constitución Nacional en
tanto‖ dispone‖ que‖ los‖ instrumentos‖ internacionales‖ que‖ enumera‖ “en‖ las‖
condiciones de su vigencia tienen jerarquía constitucional, no derogan artículo
alguno de la primera parte de esta Constitución y deben entenderse
complementarios‖de‖los‖derechos‖y‖garantías‖por‖ella‖reconocidos“.
Razón por la cual entendió que una prescripción que ordena emprender una
construcción normativa que asegure el más amplio‖goce‖de‖derechos‖“...sería‖una‖
forma de reconocer el principio pro-homine, el cual manda ante el concurso
simultáneo de disposiciones internacionales de derechos humanos y disposiciones
de derecho doméstico, elegir y aplicar la disposición internacional o doméstica que
aplique‖menos‖restricciones‖al‖derecho‖de‖que‖se‖trate”.
El quinto planteo introducido por el defensor Barreiro consistió en la
excepción de la falta de acción por el delito de genocidio en razón de que sus
asistidos ya han sido juzgados. En tal sentido, refirió que conforme el criterio
utilizado en varias sentencias, concretamente en las denominadas causas
“Madrid”,‖ “Va ek”,‖ “La‖ Cacha”,‖ “Favero”,‖ entre‖ otras,‖ han‖ sido‖ condenados‖ por‖
complicidad en el genocidio.
En esa línea argumental, indicó que el genocidio abarca una sucesión
pluriofensiva de determinadas conductas, comportamientos u omisiones, que así
lo constituyen. Hay entonces, un concurso aparente de delitos.
Refirió que la nota complementaria de mayor lesividad en las diversas
modalidades del genocidio, es la intención de exterminio respecto de un grupo de
los detallados en la norma (Estatuto de Roma y ley 26.200).
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Por tal motivo, una vez que se ha juzgado a una persona como autora de
este‖delito,‖la‖aparición‖de‖nuevos‖“tramos”‖o‖“segmentos”‖no‖habilita‖a‖un‖nuevo‖
dictado de condenada ni sometimiento a un nuevo juicio.
Por tal razón, solicitó se haga lugar a la excepción aquí planteada.
Finalmente, sostuvo que para el caso de no receptarse los planteos
efectuados, dejaba expresa reserva de ocurrir ante la Cámara Federal de Casación
Penal mediante el recurso previsto en el artículo 456 del CPPN.
Por su parte, la defensa de Federico Minicucci, representada por los letrados
Gerardo Ibáñez y Carmen María Ibáñez, primeramente solicitó se declare
extinguida la acción penal por prescripción, en favor de su asistido.
Fundó su petición enunciando diversos instrumentos internacionales y
normativa‖ interna‖ a‖ este‖ respecto.‖ Así,‖ refirió‖ a‖ la‖ “Convención‖ sobre‖ la‖
imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los Crímenes de Lesa
Humanidad”‖ de‖ Naciones‖ Unidas‖ (26/11/1968);‖ la‖ Ley‖ 24.584‖ que‖ incorpora‖ la‖
convención‖ a‖ nuestro‖ ordenamiento‖ interno‖ (29/11/1985);‖ la‖ Ley‖ 23.492‖ “Punto‖
final”‖ sobre‖ el‖ régimen‖ de‖ caducidad‖ (24/12/1982);‖ la‖ Ley‖ 23.521‖ “Obediencia‖
debida”‖(8/6/1987);‖el‖Decreto‖579/2003;‖y‖las‖Leyes‖25.778‖y‖25.779‖(2/9/2003).‖
Subsidiariamente, la Dra. Carmen Ibáñez, peticionó que se declare
extinguida la acción penal por la insubsistencia de la misma, habida cuenta que se
ha violado el plazo razonable de juzgamiento de su asistido Minicucci, de
conformidad a lo normado por el Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos (artículos 9.3 y 14.3.c), y por la Convención Americana de Derechos
Humanos (artículos 8.1., 75 inc. 22 de la Constitución Nacional); teniendo presente
que han transcurrido más de 48 años desde la época que han sucedido los hechos
aquí juzgados.
Corridos los traslados de rigor, las partes acusadoras plantearon el rechazo
de las pretensiones defensistas, deducidas tanto por la defensa pública como por
los abogados particulares.
Inicialmente, respecto del planteo de extinción de la acción penal por
prescripción, el Dr. Miranda, por el Ministerio Público Fiscal, sostuvo que las
defensas, oficial y particular, se apoyaron esencialmente en una idea del principio
de legalidad, que lleva a sostener su posible violación, atacando distintas órbitas
297
que involucran el progreso de la acción penal llevada adelante por la acusación,
entre ellas, la prescripción de la acción penal.
Cuestionaron la legalidad en la perspectiva de la prohibición de
retroactividad de la ley penal. Para ello, realizaron su propia interpretación de
artículos del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos -artículo 15
segunda parte-, de la Convención contra la desaparición forzada -artículo 7°- y la
Convención sobre la imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y Lesa
Humanidad -artículo 1°-; a la vez que, en su apoyo, la defensa pública, trajo al
análisis los votos disidentes en fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación
que establecen una doctrina judicial contraria a lo solicitado.
El Dr. Miranda entendió que cada uno de los planteos defensistas, ya han
encontrado el rechazo de la justicia de nuestro país, en una multiplicidad de
decisiones firmes y constantes, en línea con el sistema interamericano de derechos
humanos. Todo lo cual consolida una doctrina judicial obligatoria.
Así, a partir de una interpretación armónica de los artículos 18, 118 -ex. 102-
y 75 inc. 22 de la Constitución Nacional, esa doctrina judicial obligatoria establece
lo siguiente: Que los hechos como los que constituyen el objeto de este juicio
involucran circunstancias graves con connotaciones que exceden de la lógica
prevista por el derecho común u ordinario regulado desde el propio Estado. Se
trata de crímenes aberrantes cometidos por un aparato criminal que funcionó bajo
una política implementada por el propio Estado y sus agencias. En tal orden, se
sostiene que este tipo de hechos deben interpretarse bajo las reglas del derecho de
gentes, vigente en nuestro ordenamiento jurídico desde tiempos en los que se
proyectó y se sancionó la propia Constitución en 1853.
De esta manera, el principio de legalidad no se encuentra violado por la
investigación y juzgamiento de estos casos toda vez que la prohibición en cuestión
-y sus consecuencias- se encontraban vigentes, formando parte de una prohibición
conocida y aceptada como tal. En esa inteligencia citó distintos fallos de la Corte
Suprema de Justicia de la Nación, mantenidos a lo largo de los años en las distintas
integraciones‖ hasta‖ la‖ actualidad,‖ a‖ saber,‖ “Schwammberger”,‖ “Priebke”,‖
“Arancibia‖Clavel”,‖“Simón”,‖“Videla”,‖que‖siguen‖los‖lineamientos‖inspirados‖en‖
el‖ sistema‖ interamericano‖ por‖ la‖ Corte‖ IDH,‖ en‖ “Barrios‖ Altos”,‖ “Almonacid‖
Arellano,‖“La‖Cantuta”,‖entre‖muchos‖otros.‖Frente‖a‖todo‖lo‖expuesto,‖sostuvo‖que‖
la defensa no trajo algún hecho nuevo o cuestión novedosa que justifique siquiera
considerar la posibilidad de modificar o revisar la doctrina judicial obligatoria
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aludida, esto en el entendimiento que la propia Corte hace de este tipo de doctrina.
Es decir, bajo esta lógica, correspondería su rechazo sin más.
Sin perjuicio de ello, y para garantizar el derecho de defensa, agregó algunas
argumentaciones sintéticas frente a los embates contra la imprescriptibilidad de la
acción penal. Advirtió que no se trata de un concepto nuevo aplicado ex post facto o
de manera retroactiva, como se pretende, sino que, como dijo la jurisprudencia
citada, se trata de aspectos y principios ya vigentes al momento de los hechos
como norma de ius cogens, que han sido avalados en una práctica internacional de
acompañamiento, como asimismo reconocidos en convenciones y ratificaciones
expresas.‖Indicó‖que‖en‖el‖fallo‖“Priebke”,‖el‖voto‖del‖doctor‖Bossert,‖que‖integra‖la‖
mayoría, con relación a los alcances de la Convención de Imprescriptibilidad de
1968, advierte muy acertadamente cómo, en toda la construcción jurídica de dicha
Convención, el elemento tiempo para el juzgamiento nunca jugó como
condicionante ni tampoco fue valorado como algo a tener en cuenta.
En tal orden, sostuvo que la Corte Suprema considera que es precisamente
esto lo que sucedió en Argentina en relación al ius cogens, a través de una práctica
de voluntad concurrente desde los inicios, finalmente consolidada con la
ratificación de la Convención en ambas Cámaras, consid. 92.
El‖ precedente‖ “Priebke”‖ es‖ luego‖ seguido‖ en‖ “Arancibia‖ Clavel”‖ donde‖ la‖
Corte dijo que, en rigor, no se trata propiamente de la vigencia retroactiva de la
norma internacional convencional, toda vez que su carácter de norma
consuetudinaria de derecho internacional anterior a la ratificación de la convención
de 1968 era ius cogens,‖ cuya‖ función‖ primordial‖ “es‖ proteger‖ a‖ los‖ estados‖ de‖
acuerdos concluidos en contra de algunos valores e intereses generales de la
comunidad internacional de Estados en su conjunto, para asegurar el respeto de
aquellas reglas generales de derecho cuya inobservancia puede afectar la esencia
misma del sistema legal”.‖
Agregó que desde esta perspectiva, así como es posible afirmar que la
costumbre internacional ya consideraba imprescriptibles los crímenes contra la
humanidad con anterioridad a la convención, también esta costumbre era materia
común del derecho internacional con anterioridad a la incorporación de la
convención al derecho interno -consid. 29-.
299
En suma, esta doctrina determina que, al momento de los hechos, el Estado
argentino ya había contribuido a la formación de la costumbre internacional a
favor de la imprescriptibilidad de los crímenes contra la humanidad, siendo por
ende aplicable, sin violar el principio de legalidad, ni el de no retroactividad de la
ley penal.
En relación al planteo del plazo razonable, el fiscal sostuvo que debía
tenerse presente‖lo‖dicho‖por‖la‖actual‖integración‖de‖la‖Corte‖en‖los‖autos‖“Videla,‖
Jorge‖Rafael”,‖sent.‖del‖10‖de‖abril‖de‖2018,‖donde‖se‖realiza‖un‖interesante‖an{lisis‖
de la prescripción y la razonabilidad del tiempo en el proceso. En ese fallo se
sostiene que la prescripción y el plazo razonable no solo atienden el derecho del
imputado sino también el de las víctimas. Y en el caso de aquellas que han
padecido los crímenes más graves o atroces, con la aquiescencia estatal, la
prescripción queda desplazada por un permanente interés en la investigación,
sanción y reparación, con lo que el derecho a la prescripción al que alude la Corte
es más bien el derecho a su no aplicación como mecanismo de orden interno que
impida investigar y sancionar. Expresamente dijo, ante este tipo de crímenes,
resulta inexorable que predomine el interés social por conocer la verdad y
sancionar a sus responsables, por sobre cualquier interés individual por liberarse
de la persecución penal, consid. 4°.
A su turno, la Dra. Guadalupe Godoy adhirió a lo planteado por la fiscalía,
y el Dr. Llonto señaló que el planteo de la extinción de la acción penal por
prescripción realizado por los Dres. Ibáñez, se encontraba errado. Afirmó que la
sentencia de la causa 13 contempló el criterio y sanción de los hechos allí
ventilados, como delitos de lesa humanidad. Además, subrayó que el Ministerio
Público Fiscal de dicho proceso, encabezado por los fiscales Strassera y Moreno
Ocampo, plantearon que se trataba de un genocidio y que además, se trataba de
crímenes de lesa humanidad.
A su vez, los Dres. Yacoy, Griffo, Camps, y las Dras. Torre y Rodrigo,
adhirieron a las expresiones de los colegas.
Así descripto el tema a decidir, adelantamos que no habrá de hacerse lugar a
los planteos formulados por las defensas, en estos puntos.
Liminarmente, debemos afirmar que le asiste razón a las partes acusadoras,
en cuanto a que la cuestión introducida por las defensas, ya fue zanjada por la
Corte Suprema de Justicia de la Nación en una multiplicidad de decisiones firmes,
en línea con el sistema interamericano de derechos humanos. En efecto, resultan
elocuentes y significativos los pronunciamientos dados por nuestro Máximo
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Tribunal‖en‖los‖fallos‖“Schwammberger”,‖“Priebke”,‖“Arancibia‖Clavel”,‖“Simón”‖
y‖“Videla”,‖que‖siguieron los lineamientos inspirados en el sistema interamericano
por‖ la‖ Corte‖ IDH,‖ en‖ causas‖ tales‖ como‖ “Barrios‖ Altos”,‖ “Almonacid‖ Arellano”‖y‖
“La‖Cantuta”,‖entre‖otros.
Ahora bien, los planteos efectuados por el Defensor Oficial, Dr. Barreiro,
deberán ser rechazados, en función de los siguientes fundamentos.
Puestos a resolver sobre el punto, conforme se mencionará en el
considerando relativo a la calificación jurídica al que nos remitimos en honor a la
brevedad, los hechos objeto de debate son considerados como delitos de lesa
humanidad y como consecuencia de ello, devienen imprescriptibles.
Así las cosas, adelantamos que no se hará lugar al pedido de extinción de la
acción penal por prescripción oportunamente fundada por la defensa técnica de
Domínguez Matheu, Candioti, Fontana, Balmaceda, Romero Pavón, Di Pasquale,
Bergés, Smart, Wolk y Castillo.
El punto de objeción se centró en la aplicación de una norma internacional
de ius cogens en razón del tiempo en que se sucedieron los hechos aquí juzgados,
en tanto ello supondría una contravención al principio de irretroactividad de la ley
penal y, consiguientemente, también, entonces, al de legalidad.
Entendemos que los delitos de lesa humanidad y su imprescriptibilidad
tenían plena vigencia al momento de su comisión; por lo tanto, no existe violación
al principio de irretroactividad de la ley penal, y por ende al de legalidad. El marco
legal existente, compuesto por las normas del Derecho Internacional -toda vez que
los actos ofenden al Derecho de Gentes-, fue acogido por nuestro país desde el
inicio de su formación, colaborando a la comunidad internacional a configurar esas
normas supranacionales e imperativas, conocidas como ius cogens.
La imprescriptibilidad surge históricamente como intento de evitar la
impunidad de los crímenes atroces cometidos durante la Segunda Guerra Mundial.
Hubo‖un‖vasto‖movimiento‖de‖opinión‖mundial‖que,‖a‖partir‖de‖la‖década‖del‖ 60‖
del siglo pasado, comenzó a bregar para que no se aplicaran los plazos de
prescripción común en tales supuestos.
Nació como norma de Derecho Consuetudinario Internacional -o como
Principio de Derecho Internacional generalmente reconocido- el que
301
posteriormente se cristalizó en la Convención sobre la Imprescriptibilidad de los
Crímenes de Guerra y de los Crímenes de Lesa Humanidad, aprobada por la
Asamblea General de las Naciones Unidas, el 26 de noviembre de 1968.
La‖ Convención‖ no‖ legisló‖ “ex‖ novo”,‖ sino‖ que‖ afirmó‖ una‖ regla‖ que‖ ya‖
estaba vigente en el Derecho de Gentes. Esto surge de su Preámbulo, cuando
expresa:‖ “<que‖ es‖ necesario‖ y‖ oportuno‖ afirmar‖ el‖ principio‖ de‖ la‖
imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de los crímenes de lesa humanidad
y‖asegurar‖su‖aplicación‖universal”.‖La‖mención‖“afirmar”‖denota‖la‖preexistencia‖
del principio.
Parte de la‖doctrina‖se ala‖que:‖“Se‖ha‖sostenido‖que‖la‖imprescriptibilidad‖
de los crímenes de guerra hace a la naturaleza misma de esos crímenes que de esta
forma se diferencian de los delitos comunes. En nuestro criterio, el reconocimiento
de esa imprescriptibilidad por parte de la Convención del 26 de noviembre de 1968
sobre la imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los Crímenes de Lesa
Humanidad -Resolución de la Asamblea General de la ONU No. 2.391 (XXIII)- no
hace más que reiterar el contenido de una norma consuetudinaria que recoge la
esencia básica de normas aceptadas y reconocidas ya desde 1907, como leyes y
costumbres de‖ la‖ guerra‖ terrestre.”‖ (Vinuesa,‖ Ra l‖ Emilio,‖ “La‖ formación‖ de‖ la‖
costumbre‖ en‖ el‖ Derecho‖ Internacional‖ Humanitario,”‖ Revista Internacional de la
Cruz Roja, 30 de julio de 1998).
Por su parte, el Relator Especial de la Comisión de Derecho Internacional de
las Naciones Unidas, Sr. Doudou Thiam, sostuvo que esa convención era de
“car{cter‖ simplemente‖ declarativo‖ *<‖ pues+‖ las‖ infracciones a que se refiere, al
constituir crímenes por su naturaleza, son imprescriptibles cualquiera que sea la
fecha‖ en‖ que‖ se‖ hayan‖ cometido”‖ (“Informe‖ sobre‖ el‖ proyecto‖ de‖ Código‖ de‖
crímenes‖ contra‖ la‖ paz‖ y‖ la‖ seguridad‖ de‖ la‖ humanidad”,‖ documento‖ de‖ las
Naciones Unidas A/CN.4/398, de 11- III- 86, párr. 172).
Ya‖ en‖ la‖ década‖ del‖ 70‖ del‖ siglo‖ pasado,‖ la‖ comunidad‖ internacional,‖ por‖
medio‖de‖las‖Naciones‖Unidas,‖dictó‖los‖“Principios‖de‖Cooperación‖Internacional‖
en la identificación, detención, extradición y castigo de los culpables de crímenes
de‖ guerra,‖ o‖ de‖ crímenes‖ de‖ lesa‖ humanidad”,‖ mediante‖ Resolución‖ nº‖ 3.074‖ -
(XXVIII) de la Asamblea General- de fecha 3 de diciembre de 1973. En ella se
establece‖ que:‖ “Los‖ crímenes‖ de‖ guerra‖ y‖ los‖ crímenes‖ de‖ lesa‖ humanidad,
dondequiera y cualquiera sea la fecha en que hayan sido cometidos, serán objeto
de una investigación, y las personas contra las que existen pruebas de su
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culpabilidad en la comisión de tales crímenes serán buscadas, detenidas,
enjuiciadas y, en caso‖de‖ser‖declaradas‖culpables,‖castigadas.”.‖
Si bien la cuestión ya fue resuelta por la Corte Suprema de Justicia de la
Nación en diversos pronunciamientos, atento a los distintos aspectos referenciados
en el alegato presentado por el Dr. Barreiro, consideramos importante efectuar
algunas precisiones.
En primer lugar, cabe recordar que el máximo Tribunal tuvo oportunidad
de expedirse sobre la imprescriptibilidad de los crímenes internacionales. En 1995,
al‖resolver‖el‖caso‖“Priebke”,‖la‖Corte‖sostuvo‖que no hay prescripción en casos de
crímenes de lesa humanidad y genocidio (fallos 318:2148, rto. el 2 de noviembre de
1995).
Esa‖ doctrina‖ fue‖ reiterada‖ en‖ el‖ caso‖ “Arancibia‖ Clavel”.‖ Allí,‖ la‖ Corte‖
Suprema de Justicia de la Nación postuló que la interpretación de la prescripción
en‖ el‖ derecho‖ internacional‖ debía‖ guiarse‖ por‖ el‖ precedente‖ “Priebke”.‖ En‖
consecuencia, al tratarse de crímenes de lesa humanidad, la Corte Suprema de
Justicia de la Nación verificó la existencia de una norma consuetudinaria de
derecho internacional relativa a la imprescriptibilidad de ese tipo de crímenes, e
incluso hizo referencia a la contribución que nuestro país había efectuado para
formar esa norma consuetudinaria (fallos 327:3312, rto. el 24 de agosto de 2004,
considerandos 25, 28, 31, 32, 33).
Posteriormente,‖ en‖ el‖ fallo‖ “Mazzeo”,‖ la‖ Corte‖ Suprema‖ de‖ Justicia‖ de‖ la‖
Nación‖ consideró‖ que‖ “...la‖ consagración‖ positiva‖ del‖ derecho‖ de‖ gentes‖ en‖ la‖
Constitución Nacional permite considerar que existe un sistema de protección de
derechos que resulta obligatorio independientemente del consentimiento expreso
de las naciones que las vincula y que es conocido actualmente dentro de este
proceso evolutivo como ius cogens. Se trata de la más alta fuente del derecho
internacional que se impone a los estados y que prohíbe la comisión de crímenes
contra la humanidad, incluso en épocas de guerra. No es susceptible de ser
derogada por tratados en contrario y debe ser aplicada por los tribunales internos
de los países independientemente de su eventual‖aceptación‖expresa”.‖
Luego‖ de‖ ello,‖ sostuvo‖ que‖ era‖ “...posible‖ se alar‖ que‖ existía,‖ a‖ la‖ fecha‖ de‖
comisión de los actos precisados, un orden normativo formado por tales
303
convenciones y por la práctica consuetudinaria internacional, que consideraba
inadmisible la comisión de delitos de lesa humanidad ejecutados por funcionarios
del Estado y que tales hechos debían ser castigados por un sistema represivo que
no necesariamente se adecuara a los principios tradicionales de los estados
nacionales para evitar‖la‖reiteración‖de‖tales‖aberrantes‖crímenes”‖(fallos‖330:3248,‖
considerandos 15 y 16).
Que, en tal orden de ideas, a partir de las características distintivas de los
crímenes internacionales -entre ellos, los crímenes de lesa humanidad- “...no‖
podemos considerar que la comunidad internacional pueda verse favorecida por
echar, luego de transcurrido un tiempo, un manto de olvido sobre acontecimientos
pasados. Debe desprenderse entonces de las especiales características del Derecho
Penal Internacional y de los crímenes internacionales que éste reconoce, que el
instituto de la prescripción no tiene que cumplir, en el campo internacional, el
mismo‖papel‖que‖en‖los‖derechos‖nacionales,‖si‖es‖que‖debe‖tener‖alguno”‖(Martín‖
Abreg ‖ y‖ Ariel‖ Dulitzky,‖ “Leyes‖ ex‖ post facto’‖ y‖ la‖ imprescriptibilidad‖ de‖ los‖
crímenes internacionales como normas de derecho internacional a ser aplicadas en
el‖derecho‖interno”,‖en‖Separata‖de‖Lecciones‖y‖Ensayos,‖N°‖60/61,‖1994,‖Facultad‖
de Derecho y Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, Abeledo-Perrot, pág.
136).
En definitiva, consideramos que en materia de imprescriptibilidad de la
acción‖ penal‖ para‖ este‖ tipo‖ de‖ hechos:‖ “...el‖ artículo‖ 118‖ establece‖ una‖ remisión‖
expresa al Derecho internacional en materia de delitos o crímenes contra el
Derecho de gentes. Por ende, en estos supuestos, el Derecho penal internacional
ingresa‖ a‖ nuestro‖ Derecho‖ interno‖ con‖ todas‖ sus‖ cualidades‖ y‖ consecuencias”‖
(Martín Abregú y Ariel Dulitzky, ob. cit., pág. 144).
Lo dicho hasta aquí guarda estrecha relación con la jurisprudencia de la
Corte Suprema de Justicia de la Nación vinculada con la materia bajo tratamiento.
Así las cosas, se desprende que la excepción a la regla de la prescripción de la
acción‖ penal‖ “...est{‖ configurada‖ para‖ aquellos‖ actos‖ que constituyen crímenes
contra la humanidad, ya que se tratan de supuestos que no han dejado de ser
vivenciados por la sociedad entera dada la magnitud y la significación que los
ata e”,‖ siendo‖ relevante‖ se alar‖ que:‖ “...al‖ momento‖ de‖ los‖ hechos,‖ el‖ Estado
Argentino ya había contribuido a la formación de la costumbre internacional a
favor‖ de‖ la‖ imprescriptibilidad‖ de‖ los‖ crímenes‖ contra‖ la‖ humanidad”‖ (C.S.J.N.,‖
Fallos‖328:2056,‖in‖re‖“Simón”).‖Incluso‖el‖juez‖de‖la‖Corte‖Suprema,‖Dr.‖Boggiano,‖
en su voto en la‖ citada‖ causa,‖ hizo‖ hincapié‖ en‖ se alar‖ que:‖ “...de‖ los‖ trabajos‖
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preparatorios de la Convención [sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de
guerra y de los crímenes de lesa humanidad] surge que se empleó el verbo
‘afirmar’ en lugar de ‘enunciar’ a fin de poner de manifiesto la posición según la
cual el principio de imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y lesa
humanidad ya existía en el derecho consuetudinario internacional por lo que la
Convención no podía enunciarlo sino afirmarlo‛ –énfasis agregado-.
Adicionalmente, la Corte Interamericana de Derechos Humanos y el
Tribunal Europeo de Derechos Humanos también trataron la imprescriptibilidad
de las graves violaciones a los derechos humanos en algunas de sus sentencias.
Por un lado, al referirse a los crímenes de lesa humanidad en el caso
“Almonacid‖ Arellano”,‖ la‖ C.I.D.H.‖ sostuvo‖ que‖ el‖ Tribunal‖ de‖ N remberg‖ había‖
reconocido‖“la‖existencia‖de‖una‖costumbre‖internacional,‖como‖una‖expresión‖del‖
derecho internacional, que proscribía esos crímenes”.‖ En‖ base‖ a‖ ello,‖ y‖ luego‖ de‖
citar‖ los‖ “Principios‖ de‖ Derecho‖ Internacional‖ reconocidos‖ por‖ el‖ Estatuto‖ del‖
Tribunal‖ de‖ N remberg”‖ adoptados‖ por‖ la‖ Asamblea‖ General‖ de‖ la‖ ONU‖ y‖ la‖
formulación de los principios de derecho internacional reconocidos por el Estatuto
y por las sentencias del Tribunal de Núremberg que efectuara la Comisión de
Derecho‖ Internacional‖ de‖ la‖ O.N.U.,‖ la‖ C.I.D.H.‖ encontró‖ “que‖ hay‖ amplia‖
evidencia‖ para‖ concluir‖ que‖ en‖ 1973‖ *<+,‖ la‖ comisión‖ de‖ crímenes‖ de‖ lesa‖
humanidad, incluido el asesinato ejecutado en un contexto de ataque generalizado
o sistemático contra sectores de la población civil, era violatoria de una norma
imperativa del derecho internacional. Dicha prohibición de cometer crímenes de
lesa humanidad es una norma de ius cogens, y la penalización de estos crímenes es
obligatoria‖conforme‖al‖derecho‖internacional‖general”‖(Caso‖“Almonacid‖Arellano‖
y‖otros‖vs.‖Chile”,‖cit.,‖par{grafos‖97‖a‖99;‖el‖resaltado‖es‖propio).
Asimismo,‖ en‖ el‖ caso‖ “Herzog”,‖ la‖ C.I.D.H.‖ postuló‖ que‖ “*t+eniendo en
cuenta la Resolución 2.338 (XXII) de la Asamblea General de Naciones Unidas, la
interpretación que se deriva del Preámbulo de la Convención de 1968 es que la
imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad surge de la falta de
limitación temporal en los instrumentos que se refieren a su enjuiciamiento, de tal
forma que dicha Convención solamente reafirma principios y normas de derecho
internacional‖preexistentes”.‖
305
Las consecuencias de dicha circunstancia, al decir de la C.I.D.H., son dos:
“a) por una parte, los Estados deben aplicar su contenido, aunque no la hayan
ratificado, y b) por otro lado, en cuanto a su ámbito temporal, debería aplicarse
incluso a los delitos cometidos con anterioridad a la entrada en vigor de aquella
Convención, ya que lo que se estaría aplicando no sería propiamente la norma
convencional, sino una norma consuetudinaria preexistente”‖ –el destacado nos
pertenece-.
En‖definitiva,‖la‖C.I.D.H.‖compartió‖“lo‖se alado‖en‖el‖estudio‖del‖Secretario‖
General de Naciones Unidas sobre la cuestión del castigo de los criminales de
guerra y los individuos culpables de los crímenes contra la humanidad y la
aplicación de la prescripción, en el sentido de que la imprescriptibilidad se deduce
de la gravedad de dichas conductas y que su diferencia con delitos de derecho
interno adviene de la necesidad de represión eficaz de los graves crímenes
conforme al derecho internacional, de la conciencia universal contra la impunidad
de tales crímenes, y porque su falta de sanción provoca reacciones violentas de
amplio‖ alcance”‖ (Caso‖ “Herzog‖ y‖ otros‖ vs.‖ Brasil”,‖ Excepciones‖ preliminares,‖
Fondo, Reparaciones y Costas, rto. el 15 de marzo de 2018, parágrafos 214 a 216).
Por su parte, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sostuvo que en
casos de crímenes de lesa humanidad no aplican plazos de prescripción,
indistintamente‖ de‖ la‖ fecha‖ en‖ que‖ se‖ hayan‖ cometido‖ los‖ hechos‖ (Caso‖ “Kolk‖ y‖
Kislyiy‖ vs.‖ Estonia”,‖ demandas‖ n°‖ 23.052/04‖ y‖ 24.018/04,‖ Decisión‖ sobre‖ la‖
Admisibilidad, rto. el 17 de enero de 2006, página 10).
Luego, en el año 2010, resolvió que desde 1944 en adelante el derecho
internacional nunca estableció plazos de prescripción para los crímenes de guerra.
Si bien el caso se refería a crímenes de guerra, lo cierto es que el Tribunal Europeo
llegó a esa conclusión a partir de lo estipulado en los Estatutos de los Tribunales de
Núremberg y Tokio, de la Ley n° 10 del Consejo de Control Aliado, de los
Principios de Núremberg y del preámbulo de la Convención de 1968, entre otros
(Caso‖“Kononov‖vs.‖Letonia”,‖demanda‖nº‖36.376/04,‖Sentencia,‖rto.‖el‖17‖de‖mayo‖
de 2010, parágrafos 231 y 232). Es decir, instrumentos que también se refieren a los
crímenes de lesa humanidad.
Finalmente,‖ corresponde‖ mencionar‖ el‖ caso‖ “Touvier”,‖ de‖ la‖ Comisión‖
Europea de Derechos Humanos, decidido en 1997. Según surge de los
antecedentes, en 1976 la Corte de Apelaciones de París le consultó al Ministerio de
Relaciones Exteriores de Francia su interpretación sobre ciertos tratados
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internacionales relativos a la prescripción de los crímenes de lesa humanidad y su
persecución retroactiva.
La respuesta de ese Ministerio, en 1979, fue que, de conformidad con la
Carta del Tribunal Militar Internacional de Núremberg, los crímenes de lesa
humanidad no prescribían y que su persecución podía ser retroactiva sin que ello
implique vulnerar el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos
Humanos y de las Libertades Fundamentales.
La Comisión Europea, finalmente, no consideró esa interpretación como
violatoria del Convenio Europeo (Caso‖ “Paul‖ Touvier‖ vs.‖ Francia”,‖ demanda‖ n°‖
29.420/95, Decisión sobre la Admisibilidad, rto. el 13 de enero de 1997). Incluso, ese
antecedente fue el que le permitió a la Corte de Casación de Francia, en 1984,
declarar imprescriptibles los crímenes de lesa humanidad imputados a Klaus
Barbie,‖ cometidos‖ durante‖ la‖ Segunda‖ Guerra‖ Mundial‖ (Leila‖ Sadat,‖ “The‖
Interpretation of the Nuremberg Principles by the French Court of Cassation: From
Touvier‖ to‖ Barbie‖ and‖ Back‖ Again”,‖ en‖ Columbia‖ Journal‖ of‖ Transnational‖ Law,
Vol. 32, 1994, página 335).
La reseña judicial efectuada demuestra que para la Corte Suprema de
Justicia de la Nación, para la Corte Interamericana de Derechos Humanos y para el
Tribunal Europeo de Derechos Humanos, la prescripción de los crímenes de lesa
humanidad se encontraba prohibida en el derecho internacional consuetudinario
desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y, particularmente, al momento de los
hechos aquí investigados.
Ahora bien, resulta menester traer a colación el pronunciamiento dictado
por la Sala IV del Superior, en fecha 25 de agosto de 2021 (Reg. n° 1.289/21), en el
marco de los autos n° 2.476 y su acumulada n° 2.774, que se encuentran
estrechamente vinculados a estos obrados.
En aquella oportunidad, el Sr. Juez de Cámara, Dr. Javier Carbajo sostuvo
“<que‖el‖contexto‖en‖que‖se‖enmarcan‖los‖hechos‖materia‖de‖juzgamiento‖permite‖
afirmar, sin duda alguna, que los sucesos ocurridos en autos constituyen delitos de
lesa humanidad. Ello es así por cuanto la metodología empleada, cotejada a la luz
de la que luego se desarrolló con la continuidad de la actividad represiva, revela
que‖esos‖eventos‖(<)‖es‖necesario‖remarcar‖-pese a la reiterada jurisprudencia que
307
los defensores técnicos de los imputados ya deben conocer- el criterio fijado por la
Corte‖Suprema‖de‖Justicia‖de‖la‖Nación‖en‖los‖casos‖“Simón”‖y‖“Arancibia‖Clavel”‖
(Fallos: 328:2056 y 327:3312, respectivamente) y por las disposiciones de la
Convención sobre Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los
Crímenes de Lesa Humanidad (aprobada por ley 25.778), que determina que los
hechos como los que aquí se le imputaron a los nombrados constituyen, sin
ambages, delitos de lesa humanidad y son de carácter imprescriptible (cfr. mis
votos‖in‖re‖FLP‖34000009/2005/TO1/35/CFC18,‖“Castillo, Carlos Ernesto y Pomares,
Juan‖ José‖ s/‖ recurso‖ de‖ casación”,‖ Reg.‖ 761/19,‖ del‖ 30/4/2019‖ y‖ CFP‖
17669/2003/TO1/CFC19,‖ “Graffigna,‖ Omar‖ Domingo‖ Rubens‖ y otros s/ recurso de
casación”,‖Reg.‖2078/19,‖del‖10/10/2019,‖de‖esta‖Sala,‖y‖sus‖citas)‖(<)‖la‖normativa
de implementación o adecuación del Estatuto de Roma al derecho interno, no
consiste en la incorporación de disposiciones contenidas en el propio Estatuto, sino
que se prevén medidas legislativas que aseguren, en lo que respecta al derecho
formal, que ninguna de las conductas que el Estado Argentino está obligado a
sancionar de acuerdo con el instrumento internacional aprobado, quede impune o
tenga una pena irrisoria o desproporcionada en el orden vernáculo. Lo precedente
me lleva a concluir que los argumentos expuestos por las recurrentes sólo traducen
su disenso con la doctrina esbozada y reafirmada por la Corte Suprema de Justicia
de la Nación en la materia, lo que de por sí impone el rechazo del planteo de
errónea caracterización de delitos de lesa humanidad y, en consecuencia, de la
prescripción‖de‖la‖acción‖penal.”‖
Sin perjuicio de ello, y a fin de dar una respuesta completa al planteo
efectuado por la defensa técnica de Domínguez Matheu, Balmaceda, Fontana,
Romero Pavón, Candioti, Di Pasquale, Smart, Bergés, Wolk y Castillo, a
continuación se hará referencia al cómo, cuándo y dónde se gestó esa costumbre
internacional, tal como fuera cuestionado tanto por el Dr. Barreiro como por el Dr.
Gerardo Ibáñez, en representación de Minicucci, al momento de alegar.
Previo a ello, y como punto de partida, es necesario recordar que la
costumbre es considerada una expresión auténtica de las necesidades y valores de
la comunidad en un momento determinado (Malcolm Shaw, International Law,
sexta edición, Cambridge: University Press, 2008, página 73). Recordemos que,
para la formación de una norma consuetudinaria se requieren dos elementos
distintos: la práctica de los Estados y la conciencia de estar actuando conforme a
derecho.
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La costumbre internacional entonces‖ “es‖ la‖ prueba‖ de‖ una‖ pr{ctica‖
generalmente aceptada como derecho; esto es, que en el caso de una costumbre
general no es necesario que sea aceptada por todos y cada uno de los sujetos de
derecho internacional, basta que sea aceptada por la comunidad internacional en
su‖ conjunto”‖ (Hortensia‖ Gutiérrez‖ Posse,‖ Guía‖ para‖ el‖ Conocimiento de los
Elementos de Derecho Internacional Público, Buenos Aires: La Ley, 2007, páginas
29 y 30).
La práctica de la costumbre se verifica mediante ciertos actos, internos o
internacionales, como la conclusión de tratados o el dictado de leyes. Por su parte,
la conciencia de obligatoriedad de esa práctica se puede verificar cuando sus
autores‖ est{n‖ “convencidos‖ de‖ la‖ obligatoriedad‖ jurídica‖ de‖ ejecutarla”.‖ Es‖ decir,‖
los Estados deben ajustarse a la regla general valorada positivamente por la
comunidad‖ y,‖ por‖ otro‖ lado,‖ debe‖ haber‖ una‖ “reacción‖ hostil”‖ para‖ con‖ aquellos‖
Estados que no han seguido dicha regla (Julio Barberis, Formación del derecho
internacional, Buenos Aires: Editorial Ábaco, 1994, páginas 84, 91 y 96).
A partir de ello, seguidamente se expondrán aquellas conductas
desplegadas por los Estados durante la década de 1960 que confirman, a nuestro
juicio, la existencia de una norma consuetudinaria que establece la
imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad.
Cuando la Comisión de Derechos Humanos de la O.N.U. presentó su
informe‖de‖1965,‖dedicó‖una‖parte‖del‖capítulo‖titulado‖“Cuestión‖del‖castigo‖de‖los‖
criminales de guerra y de las personas que hayan cometido crímenes de lesa
humanidad”,‖ a‖ la‖ imprescriptibilidad‖ de‖ ciertos‖ crímenes‖ internacionales.‖
Particularmente, la Comisión refirió que varios Estados habían hecho hincapié en
que ningún instrumento internacional mencionaba la posibilidad de que los
crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad prescriban.
Esta circunstancia fue interpretada por algunos Estados como muestra de la
ilegalidad, en el derecho internacional, de aplicar leyes de prescripción a esos
crímenes. Mencionaron que esa interpretación encontraba apoyo en varias
legislaciones nacionales, donde los crímenes de guerra y crímenes de lesa
humanidad quedaban excluidos de las normas sobre prescripción penal, y que los
Estados estaban obligados a conformar sus legislaciones a esa prohibición.
309
Incluso, algunos Estados postularon que la extensión o abolición, ex post
facto, de los plazos de prescripción para crímenes de guerra o crímenes de lesa
humanidad no iba en contra del artículo 11.2 de la Declaración Universal de
Derechos Humanos (ONU, Comisión de Derechos Humanos, Informe de su
vigésima primera sesión, 1965, Documento E/4.024, E/CN.4/891, párrafos 545 a
547).
Un año más tarde, en 1966, varios Estados le informaron al Secretario
General de la O.N.U. que, de acuerdo a sus legislaciones internas, los crímenes de
lesa humanidad no estaban sujetos a la prescripción: Austria, Bolivia, Bulgaria,
Checoslovaquia, China, Colombia, Dinamarca, Estados Unidos, Francia, Hungría,
India, Irlanda, Israel, Italia, Kenia, Nigeria, Polonia, Reino Unido, Singapur,
Ucrania, Uganda y Unión Soviética.
Esto no era algo novedoso, si se tiene en cuenta, según informó el Secretario
General de la O.N.U., que ni en el derecho romano ni en el derecho antiguo se
aplicaba‖la‖prescripción‖de‖la‖acción‖en‖casos‖de‖crímenes‖“atroces”.‖Las‖opiniones‖
de Beccaria, Bentham y Garófalo también fueron citadas en apoyo a ese
razonamiento‖ (ONU,‖ Consejo‖ Económico‖ y‖ Social,‖ “Cuestión‖ del‖ castigo‖ de‖ los‖
criminales de guerra y de las personas que hayan cometido crímenes de lesa
humanidad”,‖1966, Documento E/CN.4/906, párrafos 63, 103 y 104).
Por otra parte, el Secretario General de la O.N.U. mencionó algunas teorías
que‖ justifican‖ la‖ prescripción‖ de‖ la‖ acción‖ respecto‖ de‖ “crímenes‖ comunes”,‖ y‖
explicó por qué ninguna de ellas es aplicable en casos de crímenes internacionales.
También, se consideró que cuando los Estados establecen plazos de prescripción
para ciertos delitos, lo hacen de manera expresa en sus legislaciones. Por ende, la
ausencia de plazos de prescripción en los instrumentos internacionales elaborados
para ello, para que sean derogadas las leyes locales que permitían la prescripción
de esos crímenes; sosteniendo que el ideal de justicia que buscaba el derecho
internacional penal se había convertido en el objetivo de los sistemas nacionales de
derecho penal.
Esa conclusión se apoyaba en varios documentos, entre ellos la Declaración
de Saint James de 1942, la Declaración de Moscú de 1943 y el Acuerdo de Potsdam
de 1945. A ellos se suma la Ley N° 10 del Consejo de Control Aliado de 1945, la que
no establecía plazos de prescripción en casos de crímenes internacionales, lo cual
era interpretado como impedimento para que los acusados se pudieran beneficiar
de ello (Documento E/CN.4/906, cit., párrafos 120, 129 y 131).
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Esa circunstancia también fue interpretada como muestra de que la
imprescriptibilidad de esos crímenes regía ya en ese momento en el derecho
internacional. Todos estos acontecimientos deben entenderse como manifestación
de que los Estados nunca tuvieron intención de establecer plazos de prescripción
para crímenes internacionales en el contexto del incipiente campo del derecho
internacional penal (Documento E/CN.4/906, cit., párrafos 137, 138 y 140).
Además, debe considerarse que la falta de ratificación de un tratado
internacional no es indicio de que una norma consuetudinaria no exista. En
cambio, las medidas legislativas adoptadas por distintos Estados sobre un mismo
tema sí podrían demostrar la existencia de una costumbre internacional (Malcolm
Shaw, International Law, sexta edición, Cambridge: University Press, 2008, páginas
81 y 82; Ian Brownlie, Principles of Public International Law, séptima edición,
Oxford: University Press, 2008, página 6).
En este sentido, la Asamblea Permanente del Consejo de Europa adoptó la
Recomendación 415, en 1965, en la que advirtió que algunos Estados miembro
habían modificado, y otros estaban puestos a modificar, sus legislaciones locales a
fin‖de‖que‖las‖reglas‖sobre‖prescripción‖aplicables‖a‖los‖llamados‖“delitos‖comunes”‖
no se apliquen a los crímenes de lesa humanidad (Consejo de Europa, Asamblea
Permanente, Recomendación 415 -1965-, adoptada el 28 de enero de 1965, vigésimo
tercera reunión).
Otro aspecto a tener en cuenta sobre el tópico es que varios Estados
apoyaron la iniciativa presentada por el Secretario General de la O.N.U. de
redactar un tratado internacional que reconozca, por un lado, la
imprescriptibilidad de los crímenes internacionales, y que sirva, por otro lado, para
hacer explícita y efectiva su incorporación en las legislaciones internas de los
Estados.
En efecto, el Secretario General sostuvo que, si los Estados dejan impunes
crímenes internacionales por aplicación de sus derechos locales, estarían dejando
de cumplir una obligación internacional, es decir, la persecución y castigo de esos
crímenes internacionales (Documento E/CN.4/906, cit., párrafos 156, 161, 201 y
211).
311
Aunado a ello, la norma consuetudinaria que deben respetar los Estados -
esto es, la imprescriptibilidad de los crímenes internacionales- es distinta de la
obligación establecida en el artículo IV de la Convención –es decir, modificar la
legislación local-.
Si un Estado contaba en su legislación local con una norma que establecía un
plazo de prescripción respecto de los crímenes internacionales, el derecho
internacional consuetudinario le imposibilitaba aplicarla. Sin embargo, la
costumbre internacional no le exigía modificar o abolir esa norma, como sí lo hace
el tratado internacional. Una lectura de buena fe del artículo citado nos lleva a
interpretar que la obligación de modificar las legislaciones locales de aquellos
Estados que ratifiquen la Convención de 1968 tendrá como objetivo adecuarlas a
ese tratado internacional.
En definitiva, la conclusión a la que arribó el Secretario General de la O.N.U.
en 1965 despeja cualquier duda sobre la vigencia de la norma consuetudinaria
existente en el derecho internacional en aquel momento: los crímenes de guerra,
los crímenes contra la humanidad y los crímenes contra la paz son crímenes de
derecho internacional,‖distintos‖de‖los‖“delitos‖comunes”,‖por‖lo‖que‖resulta‖lógico‖
y, en conformidad con principios legales, que no estén sujetos a plazos de
prescripción, hasta tanto el derecho internacional disponga lo contrario.
A mayor abundamiento, el Secretario General de la O.N.U. sostuvo
expresamente que la imprescriptibilidad de los crímenes internacionales no
derivaba‖ solamente‖ de‖ la‖ intención‖ del‖ “legislador‖ internacional”‖ en‖ castigar‖
efectivamente esos crímenes, ni derivaba solamente de la consciencia universal
para que esos crímenes no queden impunes, ni derivaba solamente del derecho
positivo de los Estados que han dudado o rechazado en aplicar la prescripción en
esos casos; derivaba además y sobre todo de que ninguna de las razones que se
habían utilizado para‖ establecer‖ plazos‖ de‖ prescripción‖ en‖ casos‖ de‖ “delitos‖
comunes”‖ justificaba‖ la‖ prescripción‖ de‖ los‖ crímenes‖ internacionales‖ (Documento‖
E/CN.4/906, cit., párrafos 157 y 159).
Por su parte, la Comisión de Derechos Humanos de la O.N.U. elaboró, en
1966, un nuevo informe, donde volvió a debatir este tema. Resulta particularmente
relevante mencionar que aquellos Estados que consideraban que la
imprescriptibilidad de los crímenes internacionales era un principio que ya existía
en el derecho internacional, se oponían a la elaboración de una Convención como
la de 1968.
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La condición que solicitaron para apoyar esa Convención fue que afirmara o
reafirmara inequívocamente la existencia de la imprescriptibilidad de los crímenes
internacionales en el derecho internacional, es decir, que tuviera solamente un
carácter interpretativo o declarativo (ONU, Comisión de Derechos Humanos,
Informe de su vigésima segunda sesión, 1966, Documento E/4184, E/CN.4/916,
párrafos 241 y 251).
Finalmente, el Consejo Económico y Social de la O.N.U. adoptó la resolución
propuesta por la Comisión de Derechos Humanos en 1966 y consideró
expresamente‖que‖“ese‖estudio‖confirma‖una‖vez‖m{s‖la‖conveniencia‖de‖afirmar,‖
en derecho internacional, el principio de que no existe plazo de prescripción para
los‖ crímenes‖ de‖ guerra‖ y‖ los‖ crímenes‖ de‖ lesa‖ humanidad”‖ y‖ que‖ “las‖ Naciones‖
Unidas deben tomar todas las medidas posibles para afirmar y llevar a la práctica
dicho‖principio‖de‖derecho‖internacional‖y‖para‖asegurar‖su‖aplicación‖universal”.‖
A partir de esas consideraciones, la O.N.U. comenzó a trabajar de manera
concreta en la Convención de 1968 (ONU, Consejo Económico y Social, Resolución
1158 (XLI), 5 de agosto 1966).
En 1967 la Comisión de Derechos Humanos volvió a debatir la
imprescriptibilidad de los crímenes internacionales. Todos los representantes
estatales que hicieron uso de la palabra sostuvieron que la consciencia de la
humanidad reclamaba la persecución y castigo de los criminales de guerra y de
lesa humanidad, sin importar el momento en que hayan cometido esos crímenes
(ONU, Comisión de Derechos Humanos, Informe de su vigésima tercera sesión,
1967, Documento E/4322, E/CN.4/940, párrafo 140).
La‖propia‖Asamblea‖General‖de‖la‖O.N.U.‖reconoció,‖ese‖mismo‖a o,‖que‖“es‖
necesario y oportuno afirmar en derecho internacional, por medio de una
convención, el principio de la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de
los‖crímenes‖de‖lesa‖humanidad‖y‖asegurar‖su‖aplicación‖universal”‖y‖recomendó‖
que‖“no‖se‖adopten‖medidas‖legislativas‖o‖de‖otra índole que puedan menoscabar
los objetivos y propósitos de una convención sobre la imprescriptibilidad de los
crímenes de guerra y de los crímenes de lesa humanidad hasta su aprobación por
la‖ Asamblea‖ General”‖ (ONU,‖ Asamblea‖ General,‖ Resolución‖ 2338‖ (XXII), 18 de
diciembre de 1967).
313
Los antecedentes que se acaban de exponer, relativos a la Convención de
1968, y aquellos mencionados con anterioridad, confirman la vigencia de la
norma internacional que prohibía la prescripción de los crímenes de guerra y
crímenes de lesa humanidad ya al momento de los hechos imputados a Fontana,
Domínguez Matheu, Candioti, Romero Pavón, Di Pasquale, Balmaceda, Smart,
Wolk, Bergés, Castillo y Minicucci.
Adicionalmente, obsérvese que, como ha sido indicado anteriormente, al
momento de los hechos aquí investigados ninguno de los siguientes Estados había
ratificado la Convención de 1968 y, sin embargo, según le informaron al Secretario
General de la O.N.U. en 1966, ya contaban con legislación local que impedía la
prescripción de los crímenes de lesa humanidad: Austria, Bélgica, Bolivia, China,
Colombia, Dinamarca, Estados Unidos, Francia, Irlanda, Israel, Italia, Luxemburgo,
Países Bajos, Reino Unido, Singapur y Uganda.
Se trata de Estados de distintos continentes, que aplicaban distintos sistemas
legales, pero cuyas legislaciones coincidían en este mismo tema, aun sin haber
ratificado un tratado internacional que los obligara a ello.
En definitiva, son muchos los Estados -partes o no de la Convención de
1968- que consideraban, ya en 1966 y a través de su legislación nacional,
imprescriptibles los crímenes de lesa humanidad.
La jurisprudencia de la Comisión Europea de Derechos Humanos, del
Tribunal Europeo de Derechos Humanos y de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos, también citada, verifica la existencia de esa costumbre internacional. En
particular, la jurisprudencia de estos órganos internacionales demuestra que, si
algún Estado hubiese intentado establecer plazos de prescripción en casos de
crímenes de lesa humanidad, se habría considerado como una violación a esa
norma consuetudinaria, lo que refuerza la existencia de aquella (Corte
Internacional de Justicia, Caso de las Actividades Militares y Paramilitares en
Nicaragua y contra Nicaragua (Nicaragua vs. Estados Unidos), Sentencia del 27 de
junio de 1986, párrafo 186).
Finalmente, teniendo por acreditada la existencia de la norma
consuetudinaria que establecía la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa
humanidad, vigente ya al momento de los hechos investigados, nos referimos
sobre un último punto.
La Carta de la O.N.U. establece en su artículo 13.1.a que la Asamblea
General promoverá estudios y hará recomendaciones a fin de impulsar la
codificación del derecho internacional.
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En este sentido, cabe explicitar que la codificación de la costumbre
internacional‖consiste‖en‖“condensar‖en‖tratados‖internacionales‖el‖resultado‖de‖ese‖
proceso‖de‖formación‖de‖la‖costumbre”.‖Esa‖labor‖no‖es‖ni‖m{s‖ni‖menos‖que‖“una‖
recopilación sistematizada del derecho en vigor en un momento‖determinado”,‖es‖
decir,‖ “expresar‖ las‖ normas‖ de‖ costumbre‖ en‖ proposiciones‖ lingüísticas”.‖ Esa‖
sistematización facilita conocer la norma ya existente y aplicarla a casos concretos
(Julio Barberis, op. cit., páginas 113, 115 y 116).
Ello es para evitar diferencias prácticas en su interpretación y aplicación. De
allí que el séptimo párrafo del preámbulo de la Convención de 1968 reconozca
“que‖ es‖ necesario‖ y‖ oportuno‖ afirmar‖ en‖ derecho‖ internacional,‖ por‖ medio‖ de‖ la‖
presente Convención, el principio de la imprescriptibilidad de los crímenes de
guerra‖y‖de‖los‖crímenes‖de‖lesa‖humanidad‖y‖asegurar‖su‖aplicación‖universal”.‖
La doctrina ha considerado que cuando un conjunto de Estados expresa su
creencia de que una norma insertada en un tratado es meramente declaratoria del
derecho existente, el carácter consuetudinario de esa norma queda confirmado
(Oscar‖ Schachter,‖ “Entangled‖ treaty‖ and‖ custom”,‖ en‖ Yoram‖ Dinstein‖ (ed.),‖
International Law at a Time of Perplexity: Essays in Honour of Shabtai Rosenne,
Dordrecht: Martinus Nijhoff, 1989, páginas 721 y 730).
No obstante, hay que mencionar que cuando una norma consuetudinaria
pasa a estar codificada en un tratado internacional, ello no implica que esa
costumbre internacional deje de existir o no se pueda aplicar como tal (Corte
Internacional de Justicia, Caso de las Actividades Militares y Paramilitares en
Nicaragua y contra Nicaragua -Nicaragua vs. Estados Unidos-, Sentencia sobre
jurisdicción de la Corte y Admisibilidad de la Demanda, del 26 de noviembre de
1984, párrafo 73).
Por ese motivo, lo que se propone aplicar en esta causa es la norma
consuetudinaria vigente al momento de los hechos y hasta el día de hoy, que
prohíbe establecer plazos de prescripción para los crímenes de lesa humanidad,
ello en conformidad con los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación
(fallos‖327:3312,‖cit.,‖considerandos‖29‖y‖33;‖fallos‖328:2056,‖“Simón”,‖considerando‖
27 del voto del juez Zaffaroni).
315
Así, no se está efectuando una aplicación retroactiva de la Convención de
1968, ratificada por nuestro país en 1995, como lo cuestionaran las defensas en sus
alegatos.
Esta postura ya había sido sostenida por el profesor Zaffaroni incluso antes
de asumir como juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, cuando indicó
que “No‖ puede‖ sostenerse‖ razonablemente‖ que‖ sea‖ menester‖ garantizar‖ la‖
extinción de la acción penal por el paso del tiempo en crímenes de esta naturaleza,
en razón de una intolerable irracionalidad en caso contrario. No hay una
irracionalidad intolerable en el ejercicio de una acción penal contra un criminal de
lesa‖humanidad‖por‖mucho‖que‖hayan‖pasado‖los‖a os‖(<).‖La‖imprescriptibilidad‖
que hoy consagran las leyes y las costumbres internacionales y que otrora no
establecían pero que también deben considerarse imprescriptibles, es fruto de la
carencia de legitimidad del derecho penal para contener el poder punitivo en estos
casos. No hay argumento jurídico (ni ético) que le permita invocar la prescripción.
En los crímenes recientes, está consagrada en la ley internacional y en los más
lejanos‖en‖la‖costumbre‖internacional<”.‖(Eugenio‖Ra l‖Zaffaroni,‖“Notas‖sobre‖el‖
fundamento‖ de‖ la‖ imprescriptibilidad‖ de‖ los‖ crímenes‖ de‖ lesa‖ humanidad”,‖ en‖
Nueva Doctrina Penal 2000/B, Buenos Aires, Editores del Puerto, 2001, página 445).
La aplicación del derecho internacional en este caso deviene necesaria
porque, como fuera sostenido por la jurisprudencia en la causa conocida como
“Plan‖ Cóndor”‖ con‖ apoyo‖ en‖ doctrina:‖ “<una‖ respuesta‖ m{s‖ adecuada‖ a‖ la‖
especial naturaleza y gravedad de los crímenes internacionales es la que permite
resolver estos juicios aplicando sustancialmente el Derecho internacional y
recurriendo al Derecho interno sólo en los aspectos no legislados por la normativa
internacional. El principio de legalidad debe entonces aplicárselo de acuerdo a los
criterios del Derecho internacional y a los crímenes internacionales hay que
considerarlos imprescriptibles. Esto es la consecuencia lógica de la remisión al
Derecho de gentes que realiza el artículo 118 de la Constitución‖ Nacional‖ (<)‖
Sostener que nuestra Constitución recepciona al Derecho de gentes, como de hecho
lo hace, implica que al menos en materia de Derecho penal internacional o en la
protección de los derechos humanos, debido al lugar preeminente que ocupan en
el Derecho internacional, nuestro país se halla sometido a él. Por ende, toda
respuesta dada en esta materia, que esté en consonancia con el ordenamiento
jurídico internacional, no podrá ser considerada como contraria al orden público
interno.”‖ (causas nros. 1.504, 1.951, 2.054 y 1.976, todas ellas del registro del
Poder Judicial de la Nación
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Tribunal Oral en lo Criminal Federal n° 1 de la Capital Federal, rtas. el 9 de agosto
de 2016, páginas 638 y 639).
A lo dicho hasta aquí, debemos añadir un fallo de la Corte Suprema de
Justicia de la Nación que aún no hemos mencionado, sobre el tema analizado.
Al‖ respecto,‖ en‖ la‖ causa‖ “Videla,‖ Jorge‖ Rafael‖ y‖ otros‖ s/recurso‖
extraordinario”‖ (causa‖ CSJN‖ 375/2013‖ (49–V)/CS1, rta. el 10/04/2018), nuestro
M{ximo‖Tribunal‖sostuvo‖que‖“<‖en‖materia de prescripción, del mismo modo en
que la sanción penal puede interpretarse desde una lógica conmutativa o
retributiva (dirigida predominantemente a la relación víctima–victimario) y desde
una lógica disuasiva o preventiva (dirigida predominantemente a la sociedad), su
extinción por el transcurso del tiempo también puede ser interpretada bajo las
mismas‖perspectivas‖lógicas”.‖
“Desde‖ ese‖ enfoque,‖ la‖ prescripción‖ de‖ la‖ acción‖ penal‖ puede‖ entenderse‖
como una herramienta para evitar la indefinición sine die en el juzgamiento de un
hecho y liberar a su autor de una eventual condena, o bien puede concebirse como
un recurso ligado al interés de la sociedad por conocer la verdad de los hechos
delictivos‖y‖castigar‖a‖sus‖responsables”.‖
“Ahora‖bien,‖cuando‖delitos tales como el asesinato, la privación ilegal de la
libertad, la tortura y la desaparición forzada de personas, entre otros, son
cometidos como parte de un ataque generalizado o sistemático contra la población
civil en el marco de una política de Estado, configuran crímenes de lesa
humanidad (Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, artículo 7°; Estatuto
del Tribunal Militar Internacional de Núremberg, artículo 6.c.); y entonces, ante
este tipo de crímenes, resulta inexorable que predomine el interés social por
conocer la verdad y sancionar a sus responsables, por sobre cualquier interés
individual‖ por‖ liberarse‖ de‖ la‖ persecución‖ penal<” (considerando 4° del voto de
los ministros Ricardo Luis Lorenzetti, Elena I. Highton de Nolasco y Horacio
Rosatti).
Luego,‖ se‖ agregó‖ que‖ “para‖ ponderar‖ adecuadamente‖ el‖ interés‖ social‖ en‖
torno al juzgamiento y a la utilidad de la sanción de estos crímenes, siempre a la
luz de la objeción por prescripción, corresponde tener presente que, en nuestro
país, desde el retorno a la democracia en diciembre de 1983, se ha transitado por
317
un desfiladero, no exento de contradicciones, signado por diferentes hitos
pendulares entre los que resaltan, a título de ejemplo y sin pretensión de
exhaustividad, los siguientes: la investigación‖ de‖ la‖ CONADEP’‖ (Comisión‖
Nacional‖ sobre‖ la‖ Desaparición‖ de‖ Personas);‖ el‖ Juicio‖ a‖ los‖ Comandantes‖ de‖ las‖
Juntas‖ Militares’‖ (Fallos:‖ 309:5),‖ de‖ especial‖ trascendencia‖ por‖ ser‖ la‖ primera‖ vez‖
que el sistema judicial de un país en democracia juzgaba, observando el debido
proceso legal, a los responsables por los crímenes cometidos por el aparato estatal
durante la dictadura; la sanción de las leyes de Obediencia Debida (ley 23.521) y de
Punto Final (ley 23.492); las instrucciones del Presidente de la Nación al
Procurador General a fin de poner en marcha el límite fijado por la ley 23.492
(decreto nacional 92/87), y las consiguientes instrucciones a los fiscales federales
dispuestas en la resolución PGN 2/87; la firma de indultos por parte del Poder
Ejecutivo (decretos 1002/89, 2741/90, 2745/90 Y 2746/90) y su posterior declaración
de‖inconstitucionalidad‖por‖esta‖Corte‖en‖ Mazzeo’‖(Fallos:‖330:3248);‖la‖derogación‖
de aquellas leyes por la ley 24.952 (1998); su posterior declaración de nulidad
mediante ley 25.779 (2003) y la convalidación judicial de esta última por éste
Tribunal‖en‖la‖causa‖ Simón’‖(Fallos:‖328:2056)”.‖
“Estos‖ hitos‖ jurídicos‖ han‖ ido‖ edificando‖ una‖ suerte‖ de‖ Estatuto‖ para‖ el‖
juzgamiento‖y‖condena‖de‖los‖delitos‖de‖lesa‖humanidad’,‖que‖–conformado con el
tiempo y las enseñanzas de la historia– ha permitido dar idónea respuesta a una
legítima demanda de justicia, al asumir el desafío de juzgar hechos aberrantes y sin
precedentes‖en‖nuestro‖país,‖sin‖caer‖en‖la‖venganza”.‖“Una‖mirada‖retrospectiva
de la secuencia pendular previamente descripta, lleva a concluir que –aunque
existieron intentos por darle fin a la persecución penal– el interés social por la
investigación, el juzgamiento y –de corresponder– el castigo de aquellos crímenes
ha mantenido vigencia y vigor, contrarrestando las pretensiones que –
coyunturalmente– dificultaron‖ o‖ clausuraron‖ la‖ vía‖ judicial<”‖ (considerando‖ 6°‖
del‖voto‖en‖referencia).”.‖
Y, a fin de resolver la totalidad de los planteos efectuados por las defensas
sobre la prescripción de la acción penal respecto de los hechos objeto de pesquisa,
consideramos‖ necesario‖ referirnos‖ al‖ precedente‖ “Barrios‖ Altos”,‖ oportunidad‖ en‖
que‖ la‖ Comisión‖ Interamericana‖ de‖ Derechos‖ Humanos‖ afirmó‖ que:‖ “<son‖
inadmisibles las disposiciones de amnistía, las disposiciones de prescripción y el
establecimiento de excluyentes de responsabilidad que pretendan impedir la
investigación y sanción de los responsables de las violaciones graves de los
derechos humanos tales como la tortura, las ejecuciones sumarias, extralegales o
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arbitrarias y las desapariciones forzadas, todas ellas prohibidas por contravenir
derechos inderogables reconocidos por el Derecho Internacional de los Derechos
Humanos”.‖
Pero, además, debe señalarse que, tal como lo sostuvo la jueza Argibay en
su‖ voto‖ en‖ el‖ caso‖ “Simón”‖ (C.S.J.N.,‖ Fallos‖ 328:2056),‖ “...resultaba‖ correcta‖ la‖
jurisprudencia de esta Corte que no reconocía en el artículo 18 de la Constitución
Nacional un derecho a liberarse de la persecución penal por el transcurso del
tiempo. En el caso de crímenes contra la humanidad, cabe agregar que el Estado
argentino ha declinado la exclusividad del interés en la persecución penal para
constituirse en el representante del interés de la comunidad mundial, interés que
ésta misma ha‖declarado‖inextinguible”.
En‖ definitiva,‖ en‖ los‖ precedentes‖ de‖ nuestro‖ M{ximo‖ Tribunal‖ (“Priebke”,‖
“Arancibia‖ Clavel”,‖ “Simón”,‖ “Mazzeo”‖ y‖ “Derecho,‖ René”)‖ se‖ estableció‖ que‖ las‖
reglas de la prescripción de la acción penal previstas en el ordenamiento jurídico
interno, quedaban desplazadas por el derecho internacional consuetudinario y por
la‖ “Convención‖ sobre‖ Imprescriptibilidad‖ de‖ los‖ Crímenes‖ de‖ Guerra‖ y‖ de‖ los‖
Crímenes‖ de‖ Lesa‖ Humanidad”‖ (leyes‖ 24.584‖ y‖ 25.778),‖ sin‖ que‖ ello‖ importe‖ una‖
merma del principio de legalidad.
Dicho ello, corresponde recordar que los magistrados de las instancias
inferiores deben conformar sus decisiones a las sentencias de la Corte Suprema de
Justicia de la Nación, dictadas en causas similares (Fallos: 307:1094; 312:2007;
316:221; 318:2060; 319:699 y 321:2294, entre otros), principio que se sustenta tanto
en su carácter de intérprete supremo de la Constitución Nacional y de las leyes
dictadas en su consecuencia, como en razones de celeridad y economía procesal
que hacen conveniente evitar todo dispendio de actividad jurisdiccional (Fallos:
25:364; 212:51 y 160; 256:208; 303:1769; 311:1644 y 2004; 318:2103; 320:1660 y
321:3201).
Y‖ por‖ lo‖ dem{s,‖ enf{ticamente‖ establece‖ que:‖ “Carecen‖ de‖ fundamento‖ las‖
sentencias de los tribunales inferiores que se aparten de los precedentes de la Corte
sin aportar nuevos argumentos que justifiquen modificar la posición sentada por el
Tribunal, en su carácter de intérprete supremo de la Constitución Nacional y de las
leyes dictadas en su consecuencia, especialmente en supuestos en los que dicha
319
posición ha sido expresamente invocada por el apelante (doctrina de fallos
307:1094), toda vez que ello no importa la imposición de un puro y simple
acatamiento de la jurisprudencia de la Corte sino el reconocimiento de la autoridad
que la inviste, de donde deriva la necesidad de controvertir sus argumentos
cuando se aparten de dicha jurisprudencia al resolver las causas sometidas a su
juzgamiento‖ (doctrina‖ de‖ fallos‖ 312:2007)”‖ (del‖ dictamen‖ del‖ Procurador‖ General
de la Nación, al que se remitió la C.S.J.N.,‖en‖los‖autos‖“Cornejo,‖Alberto‖c/Estado‖
Nacional– Ministerio‖de‖Defensa”,‖c.‖2.583.‖XLI;‖RHE,‖18/12/2007).‖
En otras palabras, se impone a los jueces de los Tribunales inferiores el
deber de conformar sus decisiones a las conclusiones arribadas en las sentencias
del Alto Tribunal, a menos que sustenten sus discrepancias en razones no
examinadas o resueltas en ellas (C.S.J.N., Fallos 307:1094; 312:2007; 316:221;
318:2060; 319:699; 321:2294).
No obstante ello, cabe referir que en lo sustancial este Tribunal comparte la
doctrina que emana de los precedentes citados con antelación, a cuyas
consideraciones se hacen propias.
Del análisis efectuado, hemos de colegir que la imprescriptibilidad frente a
los crímenes de lesa humanidad, como los demás delitos tipificados en el derecho
penal internacional, deriva de la estricta aplicación de la legalidad internacional,
porque de lo contrario el Estado incurriría en responsabilidad ante la comunidad
de las naciones por el incumplimiento de los tratados.
Por ello viola nuestro derecho aplicar el instituto de la prescripción, la
exclusión de responsabilidades a los sujetos que, perpetrando graves violaciones a
los derechos humanos, puedan ser beneficiados con leyes de amnistías, indultos,
conmutación de pena, reducción de condenas y cómputos privilegiados, vulnerar
el derecho a la verdad, el derecho de las víctimas, significando un inadmisible
menosprecio a la dignidad humana, que repugnan a la conciencia de la
humanidad.
Entendemos oportuno recordar reconocida doctrina que, en esa línea,
ense a‖ que:‖ “<la‖ extrema‖ gravedad‖ de‖ ciertos‖ crímenes,‖ acompa ada‖ por‖ la‖
renuencia o la incapacidad de los sistemas penales nacionales para enjuiciarlos, son
el fundamento de la criminalización de los crímenes en contra de la humanidad
seg n‖ el‖ Derecho‖ Internacional<”‖ (Ambos,‖ Kai;‖ “Temas‖ de‖ Derecho penal
internacional‖y‖europeo”,‖Marcial‖Pons,‖Madrid,‖2006,‖p{g.‖181).‖
Asimismo, se ha afirmado que se trata de un mandato de justicia elemental,
siendo‖que‖“<la‖impunidad‖de‖las‖violaciones‖de‖los‖derechos‖humanos‖(culture‖
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of‖impunity)‖es‖una‖causa‖importante‖para‖su‖constante‖repetición<”‖(cfr.‖Werle,‖
Gerhard;‖ “Tratado‖ de‖ Derecho‖ Penal‖ Internacional”,‖ Tirant‖ lo‖ Blanch,‖ Valencia,‖
2005, pág. 84).
Por todo lo aquí argumentado, corresponde afirmar que la
imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de los delitos de lesa humanidad
no deriva de una categorización ad hoc y ex post facto y en suma, conllevan a
descartar tanto los planteos de prescripción como el de todas aquellas
consideraciones que se levantan en la afectación al principio de legalidad en
general, o articulaciones defensistas encaminadas a lograr la impunidad, reducción
de condenas o disminución de su cumplimiento.
Lo expuesto vale también para el planteo subsidiario efectuado por la Dra.
Carmen Ibáñez, acerca de haberse superado el tope que la razonabilidad impone a
la duración del proceso penal, conforme la garantía que establece el artículo 7.5 de
la Convención Americana de Derechos Humanos. Es dable referir que sin perjuicio
que la norma citada no fija un plazo de duración específico, como las demás
incorporadas al artículo 75 inc. 22 de la Constitución Nacional (artículo 9.3 del
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, artículo 25 segundo párrafo de
la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre), ni tampoco la
de derecho interno, dado el carácter de imprescriptibles de los delitos de lesa
humanidad por el cual se juzgara a los imputados, y conforme los argumentos
antes expuestos, no corresponde tampoco hacer lugar a los planteos formulados
por las defensas en ese aspecto.
En orden a las consideraciones que anteceden, queda claro entonces que la
naturaleza de los delitos imputados impide cancelar el ejercicio del poder punitivo
estatal sobre la base del transcurso del tiempo, por lo cual entendemos que deben
ser rechazados los planteos de las defensas.
Finalmente, cabe dar respuesta a la excepción de la falta de acción por el
delito de genocidio introducido por el Dr. Barreiro, en razón de entender que sus
asistidos ya han sido juzgados y condenados por complicidad en el genocidio en
las‖denominadas‖causas‖“Madrid”,‖“Va ek”,‖“La‖Cacha”,‖“Favero”,‖entre‖otras.
En esa línea argumental, como se adelantara, el defensor indicó que el
genocidio abarca una sucesión pluriofensiva de determinadas conductas,
321
comportamientos u omisiones, que así lo constituyen. Afirmó en esa línea que hay
entonces, un concurso aparente de delitos. Por ello, concluyó que una vez que se
ha juzgado a una persona como autora de este delito, la aparición de nuevos
“tramos”‖ o‖ “segmentos”‖ no‖ habilita‖ a‖ un‖ nuevo‖ dictado‖ de‖ condenada‖ ni‖
sometimiento a un nuevo juicio.
Ahora bien, sin perjuicio de no compartir las razones invocadas por la
defensa pública para sustentar la excepción de falta de acción y cosa juzgada
introducida en favor de sus asistidos, corresponde decir al respecto que, al versar
la defensa procesal sobre el encuadre jurídico de los hechos, vinculado al planteo
de genocidio, y, como se verá más adelante, tal significación no es compartida por
este Tribunal -por mayoría-, en consecuencia, torna abstracta la excepción
interpuesta.
Por todo ello, corresponde NO HACER LUGAR a los planteos de extinción
de la acción penal por prescripción, por aplicación de la Ley 23.492,
irretroactividad de la ley penal, insubsistencia de la acción penal, y falta de
acción, deducidos por los Defensores Públicos Oficiales, Dres. Gastón Barreiro y
Pablo Beltrachi, y los defensores particulares Dra. Carmen María Ibáñez y Dr.
Gerardo Ibáñez, (de conf. artículos 59, 62, 63, 67 -a contrario sensu- y concordantes
del Código Penal, artículo 18 de la Constitución Nacional; Convención sobre la
Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los Crímenes de Lesa
Humanidad, artículo 7.5 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, y
artículo 14.3.c del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos ─a contrario
sensu─).
B. RECHAZANDO EL PEDIDO DE NULIDAD PARCIAL por afectación
al principio de congruencia, formulado por el defensor particular Dr. Augusto
Garrido y la Defensa Oficial (artículo 167 inc. 1º C.P.P.N., artículos 18, 34 y 75
inc. 22 de la Constitución Nacional).
En su alegato, el Defensor Oficial, Dr. Barreiro, se refirió a la multiplicidad
de acusaciones que afrontan sus asistidos y planteó la nulidad de los alegatos por
indeterminación concreta de los hechos imputados a Domínguez Matheu,
Candioti, Fontana, Di Pasquale, Romero Pavón, Balmaceda, Bergés, Castillo, Wolk
y Smart.
En ese sentido, sostuvo que la autoría mediata a través de un aparato
organizado de poder, es no definir el hecho sino enunciar una categoría jurídica
que no puede tenerse por acreditada.
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Según manifestó la Defensa, entendió la acusación que han dominado
subjetivamente el aparato de poder y que por ende son autores mediatos, por lo
que debe, cuanto menos, probarse la existencia de ese poder de mando, no
solamente el rol, sino en el hecho concreto. Cómo se los vincula y no
especulaciones respecto de que pudieron haber estado, en función de la jerarquía
dentro de la institución policial, militar o en el Ejecutivo provincial para el caso de
Smart. Es decir, no se han informado siquiera de qué manera se entienden
configurados los requisitos constitutivos de ese postulado teórico.
Agregó que, respecto de las órdenes supuestamente impartidas por sus
asistidos, no se ha determinado ni la fungibilidad de los ejecutores, ni su elevada
predisposición al hecho. Solo se ha establecido un grupo; refiriendo que sus cargos
no eran discutidos. En relación a la posibilidad de infracción del deber de cuidado
en cuanto a los autores del hecho, no por el dominio o competencia de sus
organizaciones, sino por infracción a las mismas y se pretende una cuestión de
competencia institucional.
Señaló que no desconocía la importancia de esa categoría dogmática, pero
entendía que no resultaba aconsejable la aplicación de ese instituto. Desarrolló,
respecto de este punto, que ese postulado teórico no trasciende de la
exteriorización de la conducta del sujeto, sino de la infracción del deber especial
extrapenal que debería de tener.
Por lo tanto, resulta indiferente la acción típica que se realiza de modo
activo u omisivo, por una conducta de comisión u omisión. No interesa esta
cuestión, sino cuál debería ser ese deber extrapenal. Nuestro código claramente
establece cuáles son aquellos delitos de carácter comisivos, pero
fundamentalmente sanciona de manera expresa cuáles son los omisivos.
Entendió que así se violaría el principio de legalidad, cuando se habla de la
construcción dogmática en cuanto al principio de culpabilidad; no solamente de
legalidad. Esto en relación a la vigencia de aquellas normas. Entendió entonces,
que no puede irse por encima de estos principios.
De seguido realizó críticas al criterio de la empresa criminal conjunta,
tomando como parámetros la postura acogida en el Tribunal Penal Internacional
para la ex Yugoslavia. Explicó que, según ella, a los justiciables que participaron de
323
un plan criminal puede imputarse, tanto al coautor como a todos, los delitos que
deriven de esa aplicación del plan, pero no solamente los delitos integrales sino
también aquellos no integrales de ese plan; es decir todos aquellos que estén por
dentro o por fuera. Hacer una extensión, un reproche por encima de lo
supuestamente establecido previamente en ese grupo. Se afirma que la posibilidad
de la coautoría es una instancia tan previa a la ejecución del hecho que también
pueden ser puestos en comienzo de la ejecución antes de ella, en los actos
preparatorios, en la etapa preliminar; en la etapa primaria de ese planeamiento. Se
permite una imputación de los ilícitos aun cuando el presunto planificador no los
hubiese previsto y debió de haberlo tenido en cuenta.
Destacó dos características que no hacen aconsejable la aplicación de esta
categoría. En primer lugar, el coautor del delito, cualquiera que fuera, debe tener
como premisa elemental un dolo específico y aquí no lo está. La segunda tiene que
ver con que el sujeto no previó que esto sucediera, pero debió preverlo.
De este modo se colocaría en un escenario propio de la imprudencia frente a
hechos dolosos con un dolo especial de lesa humanidad.
Se refirió de seguido el defensor, al tipo penal de genocidio entendiendo que
no existía ningún tipo penal al momento de los hechos que hiciera referencia a
destruir un grupo nacional, étnico, racial o religioso.
No estaba incluido en ninguna redacción esa intención e incluso no está
previsto el tema de un grupo político.
Por último, manifestó que la jurisprudencia internacional se ha apartado
hace ya varios años de la utilización de este postulado y el propio Estatuto de
Roma impediría su utilización, pues a la hora de receptar las normas de autoría,
remite al concepto de dominio del hecho.
A continuación, aludió a la carencia de identificación de las acciones
concretas y de haber integrado un aparato de poder. Señaló en este punto que se
exige un requisito pre típico, es decir cuestiones por fuera del tipo penal. Saber que
formaban parte de este órgano que era destinado contra finalidad; ese aparato de
poder que no solo adolece de las exigencias de precisión en cuanto a la acusación,
sino también que no dan cuenta de ninguna conducta en particular.
De este modo, concluyó que a lo largo de los alegatos las partes acusadoras
han hablado mucho sobre la tipicidad, de las reglas de autoría, de participación en
la aplicación, etcétera, pero paradójicamente han omitido la referencia concreta en
esa conducta.
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Que se ha intentado crear esa conducta en orden a un proceso de valoración
mediante los supuestos elementos objetivos y típicos, pero concretamente su
vinculación, su formación, su sentimiento de pertenencia a ese aparato de poder,
con esa finalidad, ese dolo específico de lesa humanidad, no ha sido demostrado.
Afirmó que cualquiera de las posturas que se adopten exige que se
exteriorice esa intención, que se vuelque cuál es el motivo punitivo al respecto,
cuál es la posibilidad de sanción de esos pensamientos, de esas ideas, esas
características físicas más allá de los roles que pudieran tener cada uno. Al
respecto, indicó que si se apunta simplemente a su rol, en el Estado de Derecho en
el cual nos encontramos no puede ser exigido un derecho penal de autor sino
concretamente de los acontecimientos juzgados, la responsabilidad concreta al
respecto.
Por ello, entendió que todo lo expresado no ha sido demostrado y mucho
menos probado y que no puede ser tenido como argumento para dar lugar a las
pretensiones de las acusadoras.
Así, en definitiva, al momento de su alegato, el defensor apuntó contra la
multiplicidad de acusaciones de las cuales son objeto sus defendidos: una
acusación principal o una alternativa, concurrentes e independientes entre sí. Lo
que hace que no quede claro cuáles son en concreto. Si son por delitos de
tratamiento por el derecho punitivo vigente, si son por delitos de lesa humanidad,
si son por delitos de genocidio o por desaparición forzada de personas.
Afirmó, en definitiva, que la remisión a estas construcciones dogmáticas sin
mayores explicaciones ni sustento probatorio en lo que atañe a la particularidad de
los hechos, y puntualmente la atribución de responsabilidad concreta de cada de
uno de sus defendidos, conlleva a una clara vulneración del principio de
culpabilidad, el cual es complemento inescindible del principio de legalidad, y que
fuera aceptado definitivamente a resultas del pensamiento liberal del siglo XIX.
En otro orden, el Dr. Barreiro abordó la atribución de la figura de Aborto
forzado, efectuada por el Ministerio Público Fiscal en el marco del alegato final en
la audiencia llevada a cabo el 27 de febrero de 2024.
Allí, la acusadora pública decidió calificar uno de los hechos atribuidos a
sus defendidos en los términos del artículo 85, inc. 1 del Código Penal, conforme
325
su redacción según ley 11.179, que expresamente sancionaba, con pena de 3 a 10
a os,‖a‖quien‖“causare‖un‖aborto‖(<)‖si‖obrare‖sin‖consentimiento‖de‖la‖mujer”.
Señaló que la fiscalía se adelantó a este planteo y de hecho sostuvo que la
circunstancia de que no se haya‖“procesado”‖a‖los‖aquí‖imputados‖en‖orden‖a‖este‖
delito no constituiría un obstáculo para arribar a una sentencia condenatoria en
orden a esta figura penal ya que no se vería afectado el principio de congruencia.
Así, afirmó que en este caso, no hay dudas de que este hecho que ahora se
pretende introducir, no fue incluido por la parte acusadora en la primera etapa
acusatoria, y que, por ende, no se pudo desplegar ningún tipo de actividad
defensiva en ese sentido.
Resaltó que el derecho de defensa del imputado consiste en la facultad (y en
la posibilidad real) de resistir la imputación que el Estado formula en su contra, y
esto incluye sin lugar a dudas el pleno conocimiento de los hechos por los cuales
debe ejercer esa defensa. Y es por tal razón justamente que se suele requerir la
concurrencia de una imputación clara, precisa y circunstanciada sobre la comisión
de un hecho en concreto.
En función de todo lo dicho, y en lo que concierne a esta cuestión en
particular, solicitó la nulidad parcial del alegato formulado por la parte acusadora.
Por su parte, el Dr. Garrido, en oportunidad de realizar su alegato sostuvo
que, respecto los hechos precisados en el auto de elevación a juicio del 16 de enero
de 2017 y la acusación final, medió una alteración sustancial de la plataforma
fáctica, que excede la subsunción típica de los hechos, lo cual constituye la
inobservancia del principio constitucional de congruencia, como derivado del
derecho de defensa en juicio y el debido proceso adjetivo (artículo 18 de la
Constitución Nacional).
Concretamente, se refirió a la acusación efectuada por la fiscalía en el
requerimiento de elevación a juicio, respecto de la comisión de la conducta que se
encuadró en los delitos de privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos
en perjuicio de Luis Mario Fachino Delgui y María Teresa Di Martino, mientras
que en la acusación final, se subsumió el hecho enrostrado a su pupilo, en el delito
de desaparición forzada de personas, o sea, para la legislación vigente en 1976 y la
actualidad, un homicidio.
Expresó que, a su juicio, el cambio de calificación entre los delitos de
privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos a desaparición forzada,
que sería un homicidio, implica una modificación de la plataforma fáctica, en la
medida que no es lo mismo la conducta de quien priva a una persona de su
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libertad ambulatoria o le aplica un tormento, que producir su muerte y
desaparición.
Por ello, solicitó que se declarara la nulidad parcial de las acusaciones por el
delito de desaparición forzada de personas u homicidio de las víctimas Luis Mario
Fachino Delgui y María Teresa Di Martino, respecto de su asistido.
A su turno, al momento de efectuar las réplicas, el fiscal, entendió que este
planteo de ninguna manera hace a la validez de su pieza acusatoria y por lo tanto
la nulidad debía ser rechazada.
Sobre este planteo señaló, como lo hizo en el alegato final, que la plataforma
fáctica de los casos se mantuvo incólume y fue la misma en todos los actos
procesales previos (indagatoria, procesamiento, requerimiento de elevación a juicio
y auto de elevación a juicio). Por ende, el principio de congruencia no se conmueve
por calificar esos hechos de la forma que se propició.
El alcance del principio de congruencia fue abordado específicamente al
tratar la figura del aborto forzado. En efecto, tanto la doctrina (D´Albora, Almeyra,
Navarro-Daray) como la jurisprudencia son contestes en sostener que la indicación
del hecho resulta crucial a los fines de verificar el cumplimiento del principio
aludido, comprendido dentro de la garantía de defensa en juicio.
En definitiva, lo que requiere este principio es que la plataforma fáctica
descripta en la indagatoria se mantenga incólume hasta la sentencia,
independientemente de las calificaciones que del hecho se hubiesen realizado a lo
largo del proceso (artículo 401 del CPPN).
De utilidad para este punto y para el anterior, sostuvo que es la pacífica
jurisprudencia que señala que de conformidad a los principios que rigen la
actividad procesal defectuosa, es conveniente que la interpretación de las normas
sobre declaración de nulidad, se las realice restrictivamente o limitarlas en la
medida de lo posible, porque funciona como medida de ultima ratio. Cita de la
Cámara Federal de Casación Penal FBB 8604/2020/19/CFC2, caratulado:
“Querellante‖ Castro‖ Alaniz,‖ Cristina‖ Adriana‖ y‖ otros‖ s/recurso‖ de‖ casación”:‖ Al‖
respecto, la Excelentísima Corte Suprema de Justicia de la Nación ha establecido
que, en materia de nulidades, prima un criterio de interpretación restrictiva y sólo
cabe anular las actuaciones cuando un vicio afecte un derecho o interés legítimo y
327
cause un perjuicio irreparable, sin admitirlas cuando no existe una finalidad
práctica, que es razón ineludible de su procedencia. En efecto, la nulidad por vicios
formales carece de existencia autónoma dado el carácter accesorio e instrumental
del derecho procesal.
En esa directriz, el Tribunal sostuvo que la procedencia de aquellas exige,
como presupuesto esencial, que el acto impugnado tenga trascendencia sobre la
garantía de la defensa en juicio o se traduzca en la restricción de algún otro
derecho. De otro modo, la sanción de nulidad aparecería respondiendo a un
formalismo vacío -que va en desmedro de la idea de justicia- en que también está
interesado‖ el‖ orden‖ p blico”‖ (B.‖ 66‖ XXXIV,‖ “Bianchi,‖ Guillermo‖ Oscar‖ s/‖
defraudación”‖ en‖ idéntico‖ sentido‖ y‖ con‖ anterioridad,‖ se‖ pronunció‖ en‖ “Acosta,‖
Leonardo‖y‖otros‖s/‖robo‖calificado‖en‖grado‖de‖tentativa”,‖A.‖63‖XXXIV).‖Por‖todas‖
estas razones consideró que el planteo debía ser rechazado.
A su turno, las acusadoras particulares adhirieron a las consideraciones
formuladas por los representantes del Ministerio Público Fiscal.
Así las cosas, el planteo efectuado por el Dr. Barreiro y por el defensor
particular Augusto Garrido, deberá ser rechazado por las razones que
seguidamente se expondrán.
La correlación necesaria entre la intimación y la condena, así como entre los
sucesivos actos de las partes acusadoras a lo largo del proceso, se refieren siempre
a los hechos y no –al menos por vía de principio- a la calificación jurídica que ellos
puedan merecer.
En ese sentido, no es posible receptar favorablemente la argumentación de
las partes defensoras que pretenden demostrar la violación al principio de
congruencia sobre la base de una mera comparación de las calificaciones jurídicas
que fueron explicitadas por la acusación, en distintos estadíos del proceso.
Por el contrario, lo relevante en el punto materia de agravio es la identidad
fáctica de las imputaciones, respecto de las que se han desplegado las respectivas
estrategias de defensa y que son, en definitiva, las que se han mantenido
claramente inalteradas en los alegatos finales en relación con la acusación.
Cierto es que cada uno de los tipos penales a los que se refiere la defensa
tiene, en su descripción abstracta, elementos que son parcialmente disímiles. Pero,
frente al caso, ello no basta para considerar demostrada una violación a la
congruencia si no se explica de qué modo, en la aplicación de esas normas se
dieron por supuesto o se consideraron demostrados hechos o circunstancias
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fácticas que no se encontraban originariamente incluidas en las imputaciones que
fijaron el objeto del juicio.
Enseña el Profesor Maier que, también, podría estimarse que existe
vulneración del derecho de defensa cuando se produce, a lo largo del proceso, un
cambio brusco y significativo de la calificación legal de los hechos siempre que ello
sorprenda a la defensa y merme sus posibilidades reales de resistir la acusación.
Mas tal no ha sido la situación verificada en la especie, ni ha sido tampoco alegado
con argumentos razonables por parte de los agraviados.
Respecto de la alegada inconsistencia para utilizar categorías dogmáticas de
autoría, y significación jurídica en particular, corresponde remitir a la parte
pertinente de la presente sentencia adelantando, sucintamente, que de la propia
descripción de las conductas atribuidas en el marco de un plan sistemático en el
que los imputados en autos cumplieron un rol específico, que conocían cabalmente
y ejecutaban, se deriva con claridad dicho extremo. Por los fundamentos
expuestos, se rechazan las solicitudes de nulidad (artículos 166, 167 –a contrario
sensu- y concordantes del Código Procesal de la Nación).
C. RECHAZANDO, parcialmente, LA EXCEPCIÓN DE FALTA DE
ACCIÓN por la invocada afectación al principio ne bis in ídem, introducido por
el Defensor Público Oficial, Dr. Gastón Barreiro en favor de Jorge Antonio
Bergés.
Que, en ocasión de alegar, el Dr. Gastón Ezequiel Barreiro dedujo excepción
de cosa juzgada respecto de su asistido, por considerar que la sentencia dictada en
la causa N° 44/85 obturaba cualquier posibilidad de un nuevo juzgamiento
respecto del nombrado, sobre la base de su función desempeñada durante la
última dictadura cívico-militar, por entender que se encuentra afectada la garantía
del nen bis in ídem en relación a su mandante Jorge Antonio Bergés.
En ese sentido, consideró que esa multiplicidad de acusación alcanza a
Bergés, conforme a lo señalado por él mismo en oportunidad de prestar
declaración indagatoria, quien refirió que ha sido juzgado con anterioridad en
relación a varias personas de las que aparecen en el marco del presente juicio,
329
cercenando de este modo el principio que prohíbe la múltiple persecución penal, es
decir‖el‖“non is in dem‛.
Incluso, sostuvo la defensa técnica del enjuiciado Bergés, que los hechos
atribuidos en este proceso ya han formado parte de la pretensión imputativa
ventilada en la causa 44/85 en relación, entre otros hechos, al de Rosa Álvarez
Martínez, Carolina Barrientos, Lerena costa, Mario Monteiro, Eber O´Neil
Velázquez, Rosa Isabela Valenzi, también según fuera expresado por el justiciable
se lo juzgó por los casos de Blanca Frida Flecher, Julio César Mogordoy,
Washington Mogordoy, Noemí Moreno y Norberto Rey, entre otras personas a las
cuales hizo mención su asistido.
Remarcó que en el caso analizado, la violación a la prohibición de
persecución múltiple está dada por la violación del non bis in ídem por lo menos en
forma parcial y que esto hace a los hechos que se le imputan al nombrado Bergés.
En prueba de ello, arguyó que la citada garantía busca evitar el peligro de
que una persona sea sometida a un doble juzgamiento o bien a una doble
persecución penal. Por eso, en atención a las circunstancias descriptas consideró
que debía operar en autos esta garantía en favor del nombrado, para que proteja a
la persona a fin de que no sea sometida nuevamente por hechos de los cuales ya
fue juzgado, sin perjuicio de lo que se haya resuelto, ya sea su absolución, su
condena o cualquier otro tipo de resolución judicial que implique la identidad de
persona, de objeto y de los hechos que así hayan sido juzgados.
Destacó que el principio analizado goza de jerarquía constitucional, no
solamente en forma implícita en el artículo 18 de la Constitución Nacional, sino
también reforzado por el bloque de constitucionalidad incorporado en el artículo
75 inc. 22.
Concretamente, remarcó que se encuentra consagrado en el artículo 8.4 de la
Convención Americana sobre Derechos Humanos y en el artículo 14.7 del Pacto de
Derechos Civiles y Políticos que vienen a reforzar lo establecido en nuestra Carta
Magna.
En tal sentido, referenció que como forma de instrumentarlo de manera
legal, se impuso expresamente en el artículo 1 del Código Procesal Penal de la
Nación, aún vigente, donde se plasma que nadie podrá ser perseguido penalmente
más de una vez por el mismo hecho.
A su vez, indicó que antes de la reforma del año 1994 y de la vigencia de
estas disposiciones, el Máximo Tribunal de la República ya había establecido el
rango constitucional de la prohibición de la doble persecución penal.
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Refirió, que el criterio antes expuesto fue admitido por Corte Suprema de
Justicia de la Nación al sostener en fallos 308:84 y 314:77, que el derecho
constitucional que refiere a la prohibición de la doble persecución penal solo es
susceptible de tutela inmediata porque es la garantía que no vincula únicamente la
aplicación de una nueva sanción por un hecho anteriormente penado, sino también
la exposición al riesgo que ello ocurra nuevamente al sometimiento de un juicio.
Por su parte, sostuvo que la Cámara Nacional de Casación Penal estableció
el principio del non bis in ídem que impide la realización de cualquier acto en el
proceso que implique imputarle a una persona hechos que ya fueron objeto de una
investigación judicial y que culminaron con el dictado de una condena, una
absolución o un sobreseimiento definitivo.
En efecto, a excepción de los tormentos cometidos en perjuicio de María
Eloísa Castellini, Aída Celia Sanz Fernández, Pablo Alejandro Díaz, María Adelia
Garín, Silvia Cristina Fanjul, Dante Marra, Adolfo Núñez, Gustavo Caraballo,
Jorge Raúl Rodríguez, Lidia Catalina Gesualdi, Lidia Elba Papaleo, Flora Dybner,
Isidoro Miguel Graiver, Rafael Andrés Perrota, Silvia Anahí Fernández, Mario
Miguel Mercader, Mónica Sofía Grinspon, y Claudio Ernesto Logares, por los que
resultó absuelto Bergés en la causa 44/85, los restantes hechos que afectaron a los
nombrados que fueron ventilados en este debate no han formado parte de la
decisión de mérito materializada en dicha causa.
Ello descarta, de inicio, tanto la base argumental del planteo, como la
posibilidad de considerar conglobados en las condenas y absoluciones anteriores
los hechos independientes que forman parte del presente proceso. Como bien
puede colegirse de los argumentos de la Defensa Oficial, el acusado Bergés fue
juzgado por una pluralidad de delitos cometidos en el contexto de la última
dictadura cívico-militar, pero en concreto, hasta el presente no había sido sometido
a juicio, ni penado por los hechos delictivos que constituye el objeto procesal de
esta causa; con la salvedad ya apuntada.
Esta precisión resulta de suma relevancia porque, más allá de la calificación
que pueda merecer globalmente la pluralidad de delitos que se cometieron durante
la última dictadura cívico-militar, parece de toda evidencia que la atrocidad del
conjunto no puede ocultar las atrocidades individuales; siendo cada una de ellas lo
331
suficientemente graves y repudiables para fundar la necesidad de juicio y castigo
independiente. La unicidad de conducta derivada de una misma función por cuyo
desempeño se perpetraron los sucesos, no parece entonces compatible con
hipótesis delictivas que involucran la afectación a la vida, a la integridad física y a
la libertad, las cuales, por ser de las más graves en nuestro ordenamiento jurídico
interno, jamás podrían, en principio, quedar subsumidas valorativamente en un
reproche genérico o remisible al efectuado respecto de otros hechos
independientes en los que aquellas afectaciones se den por acalladas.
La garantía de prohibición de doble juzgamiento exige la triple identidad de
causa, sujeto y objeto, de modo que el instituto en cuestión no resulta de aplicación
al conjunto de casos de la presente causa por los que no había mediado
juzgamiento del imputado con anterioridad al presente proceso.
Incluso más, tal como de seguido habremos de explicar, ciertas conductas
que afectaron a María Eloísa Castellini, Aída Celia Sanz Fernández, Pablo
Alejandro Díaz, María Adelia Garin, Silvia Cristina Fanjul, Dante Marra, Adolfo
Núñez, Gustavo Caraballo, Jorge Raúl Rodríguez, Lidia Catalina Gesualdi, Lidia
Elba Papaleo, Flora Dybner, Isidoro Miguel Graiver, Rafael Andrés Perrota, Silvia
Anahí Fernández, Mario Miguel Mercader, Mónica Sofía Grinspon, y Claudio
Ernesto Logares, tampoco han sido materia de un pronunciamiento sobre el fondo
del asunto, en la causa N° 44/85.
Efectivamente, aunque María Eloísa Castellini, Aída Celia Sanz Fernández,
Pablo Alejandro Díaz, María Adelia Garin, Silvia Cristina Fanjul, Dante Marra,
Adolfo Núñez, Gustavo Caraballo, Jorge Raúl Rodríguez, Lidia Catalina Gesualdi,
Lidia Elba Papaleo, Flora Dybner, Isidoro Miguel Graiver, Rafael Andrés Perrota,
Silvia Anahí Fernández, Mario Miguel Mercader, Mónica Sofía Grinspon, y
Claudio Ernesto Logares integraron en verdad el objeto procesal de la aludida
“causa‖44”,‖lo‖cierto‖es‖que‖dicho‖pronunciamiento‖refirió‖a‖una‖doble‖imputación;‖
a saber: a) la aplicación de tormentos a su respecto y b) la relativa a las condiciones
de detención acreditadas a su respecto.
En relación con la aplicación de tortura, el órgano jurisdiccional sostuvo que
no se había probado la concreta utilización de algún mecanismo de tormento en
ninguno de los supuestos, lo que determinó la absolución del inculpado en
relación a dichas acusaciones. No obstante, aquel tribunal sí halló acreditado el
cautiverio, aun cuando se abstuvo de juzgarlo por considerar que las condiciones
de tal detención implicaban tipos penales (privación ilegítima de la libertad y
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apremios ilegales) cuyo monto máximo de pena llevaba a declarar la prescripción
de la acción penal; lo que así se dispuso.
Por consiguiente, la Cámara Federal de Apelaciones decidió absolver a
Bergés por los tormentos imputados respecto de las víctimas aludidas -sobre la
base de un déficit probatorio- y, al mismo tiempo, valoró la detención y sus
condiciones bajo hipótesis delictivas que impedían mantener viva la acción penal,
dado que por aquel entonces no se aplicaba la Convención sobre la
Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de Lesa Humanidad.
En este punto, queda claro que los magistrados encargados de pronunciarse
en la sentencia de la causa 44/85, han independizado la imputación por el delito de
tortura respecto de las víctimas aludidas, de la detención y condiciones de sus
cautiverios, pues, de considerarse el mismo suceso, carecería de asidero declarar la
prescripción de la acción penal derivada de un hecho por el que a la vez se
absolvió. Indudable ha de resultar que dichos magistrados conocían desde luego
aquella máxima procesal corriente en cuya virtud no se absuelve ni condena a los
imputados por calificaciones jurídicas, sino por hechos.
Sin embargo, nada impide juzgar en esta ocasión aquellas conductas de
Bergés que no han sido materia de un pronunciamiento sobre el fondo del asunto,
a raíz de una excepción que no resulta aplicable a los delitos de lesa humanidad, en
función de la citada doctrina que nuestro más alto tribunal ha fijado en el
precedente‖“Arancibia‖Clavel”‖(Fallos:‖327:3312),‖entre‖otros.‖
Como señala Maier, la cuestión relativa al principio que prohíbe la múltiple
persecución penal, se encuentra dominada por la posibilidad de una sentencia de
mérito,‖pues‖“cualquier‖otra‖decisión‖que,‖precisamente,‖aclare‖la‖imposibilidad‖de‖
dictar una sentencia de mérito sobre el comportamiento atribuido, permite una
persecución‖posterior‖por‖el‖mismo‖hecho‖y‖contra‖la‖misma‖persona”‖(Cfr.‖Maier,‖
Julio B.J., Derecho Procesal Penal, Tomo I. Fundamentos, Ed. del Puerto, Buenos
Aires, 2004, p. 627).
En efecto, en dicho precedente la Corte sostuvo que: comprendido entonces que
para la época en que fueron ejecutados los hechos investigados eran considerados crímenes
contra la humanidad por el derecho internacional de los derechos humanos vinculante para
el Estado argentino, de ello se deriva como lógica consecuencia la inexorabilidad de su
333
juzgamiento y su consiguiente imprescriptibilidad, como fuera expresado en el precedente
publicado en Fallos: 318: 2148. Que este criterio ha sido sostenido por la Corte
Interamericana de Derechos Humanos, al manifestar que "Esta Corte considera que son
inadmisibles las disposiciones de amnistía, las disposiciones de prescripción y el
establecimiento de excluyentes de responsabilidad que pretendan impedir la investigación y
sanción de los responsables de las violaciones graves de los derechos humanos tales como la
tortura, las ejecuciones sumarias, extralegales o arbitrarias y las desapariciones forzadas,
todas ellas prohibidas por contravenir derechos inderogables reconocidos por el Derecho
Internacional de los Derechos Humanos...las mencionadas leyes carecen de efectos jurídicos
y no pueden seguir representando un obstáculo para la investigación de los hechos que
constituyen este caso ni para la identificación y el castigo de los responsables, ni puedan
tener igual o similar impacto respecto de otros casos de violación de los derechos
consagrados en la Convención Americana acontecidos en el Perú..." (conf. CIDH, caso
"Barrios Altos", sentencia del 14 de marzo de 2001, serie C N° 75).
En virtud de ello y tomando en cuenta que el Estado argentino ha asumido frente
al orden jurídico interamericano no sólo un deber de respeto a los derechos humanos, sino
también un deber de garantía: "en principio, es imputable al Estado toda violación a los
derechos reconocidos por la Convención, cumplida por un acto del poder público o de
personas que actúan prevalidas de poderes que ostentan por su carácter oficial. No obstante,
no se agotan allí las situaciones en las cuales un Estado está obligado a prevenir, investigar
y sancionar las violaciones a los derechos humanos, ni los supuestos en que su
responsabilidad puede verse comprometida por efecto de una lesión a esos derechos. En
efecto, un hecho ilícito violatorio de los derechos humanos que inicialmente no resulte
imputable directamente a un Estado, por ejemplo, por ser obra de un particular o por no
haberse identificado al autor de la trasgresión, puede acarrear la responsabilidad
internacional del Estado, no por ese hecho en sí mismo, sino por falta de la debida diligencia
para prevenir la violación o para tratarla en los términos requeridos por la Convención"
(CIDH, caso "Velázquez Rodríguez", sentencia del 29 de julio de 1988, considerando 172,
serie C N°4).- A partir de dicho fallo quedó claramente establecido el deber del Estado de
estructurar el aparato gubernamental, en todas sus estructuras del ejercicio del poder
público, de tal manera que sus instituciones sean capaces de asegurar la vigencia de los
derechos humanos, lo cual incluye el deber de prevenir, investigar y sancionar toda
violación de los derechos reconocidos por la convención. Desde este punto de vista, la
aplicación de las disposiciones de derecho interno sobre prescripción constituye una
violación del deber del Estado de perseguir y sancionar, y consecuentemente, compromete
su responsabilidad internacional (conf. CIDH, caso "Barrios Altos", sentencia del 14 de
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marzo de 2001, considerando 41, serie C N° 75 [Fallo en extenso: elDial - AA7C4]; caso
"Trujillo Oroza vs. Bolivia" - Reparaciones, sentencia del 27 de febrero de 2002,
considerando 106, serie C N° 92; caso "Benavides Cevallos" - cumplimiento de sentencia,
resolución del 9 de septiembre de 2003, considerandos 6° y 7°).
Por ende, el obstáculo que había encontrado la Cámara Federal de
Apelaciones para juzgar las conductas de Bergés con relación a las privaciones
ilegítimas de la libertad y a los apremios ilegales debe ser removido,
reasumiéndose así el ejercicio de la jurisdicción sobre tales quehaceres, dado el
deber de sancionar los delitos de lesa humanidad asumido por el Estado argentino.
Sin embargo, ha de reconocerse un límite a tal reasunción de la jurisdicción
en la medida en que la decisión en favor de la prescripción emanada de la Cámara
Federal, supuso claramente la exclusión de la tipicidad de tormento pues, de lo
contrario, los hechos verificados con relación a las víctimas mencionadas, no
hubieran prescripto. Por consiguiente, al no haberse impugnado oportunamente
tal temperamento, la perspectiva en que se hubo fundado ha quedado firme, lo
cual cercena la posibilidad de que esta reactivación o reapertura vaya más allá del
criterio sostenido por los jueces que integraron la Cámara Federal.
En otras palabras, se reasume la función jurisdiccional para juzgar aquello
que fue dejado de lado por aplicarse un instituto que no regía para delitos de la
naturaleza de los aquí implicados (lesa humanidad); y sin perjuicio de la propia
perspectiva jurídico-penal que podamos anidar respecto de las condiciones de
cautiverio de las víctimas María Eloísa Castellini, Aída Celia Sanz Fernández,
Pablo Alejandro Díaz, María Adelia Garín, Silvia Cristina Fanjul, Dante Marra,
Adolfo Núñez, Gustavo Caraballo, Jorge Raúl Rodríguez, Lidia Catalina Gesualdi,
Lidia Elba Papaleo, Flora Dybner, Isidoro Miguel Graiver, Rafael Andrés Perrota,
Silvia Anahí Fernández, Mario Miguel Mercader, Mónica Sofía Grinspon, y
Claudio Ernesto Logares, lo cierto es que ─según lo entendemos─ la reasunción de
esta competencia debe reconocer el límite que impone una valoración jurídica
expresada al respecto por los jueces de la causa 44/85, que ha quedado firme y que
por tal razón sólo nos habilita para desplegar un ejercicio jurisdiccional en punto a
lo que se dio por constatado, tanto desde el plano fáctico como jurídico, pero que
escapó a la condena por imperio de un instituto no aplicable en la especie.
335
A partir de la inteligencia propuesta, la cosa juzgada no habrá de operar con
relación a la responsabilidad de Bergés por sus aportes a los hechos que han sido
verificados por la Cámara Federal de Apelaciones en la causa 44/85, aunque sí
impone un límite al prisma jurídico-penal con que debemos valorar los sucesos,
habida cuenta del recorte operado por una perspectiva axiológica que no ha sido
objetada en su ocasión ─en cuanto resolvió desestimar el tipo de tortura─ y que
por ello ha quedado firme.
Como podrá apreciarse, se trata de un parcial reconocimiento de la
excepción de cosa juzgada, pues ella opera únicamente respecto de los sucesos en
los que resultaron afectadas las víctimas en cuestión que, calificados como
tormentos por el tribunal mencionado, recibieron en lo atinente a Bergés, una
solución absolutoria.
También podría considerarse que tal acogimiento parcial de la pretensión
defensista, ocurre respecto de la subsunción jurídica del resto de los hechos
concernientes a las víctimas María Eloísa Castellini, Aída Celia Sanz Fernández,
Pablo Alejandro Díaz, María Adelia Garin, Silvia Cristina Fanjul, Dante Marra,
Adolfo Núñez, Gustavo Caraballo, Jorge Raúl Rodríguez, Lidia Catalina Gesualdi,
Lidia Elba Papaleo, Flora Dybner, Isidoro Miguel Graiver, Rafael Andrés Perrota,
Silvia Anahí Fernández, Mario Miguel Mercader, Mónica Sofía Grinspon, y
Claudio Ernesto Logares, habida cuenta de la existencia de una decisión firme
(causa 44/85) que circunscribió su consideración jurídica a los tipos penales que
propiciaron una declaración de prescripción que en la presente ha de ser removida
por imperio constitucional; posibilitando un ejercicio de la jurisdicción limitada a
una perspectiva jurídico-penal que, si bien no se comparte, es la única admisible
como consecuencia del mismo afán que ha motivado la remoción de aquel instituto
cancelatorio de la punibilidad: velar por la supremacía constitucional.
Que, por otra parte, bajo tal contexto, en nada cambia la situación el hecho
de que el encausado se encuentre ya condenado a la pena máxima por otros
delitos, ni que existan en la causa otros imputados, pues ambas circunstancias son
absolutamente irrelevantes a la luz de los principios que rigen el ne bis in ídem, ni
desplazan el deber del Estado de investigar y castigar cada uno de los delitos
cometidos en el marco de la última dictadura.
En sentido concordante, cabe recordar que la Corte Suprema de Justicia de
la‖Nación‖ha‖expresado‖en‖autos‖“Videla,‖Jorge‖Rafael‖s/‖incidente‖de‖excepción‖de‖
cosa‖juzgada‖y‖falta‖de‖jurisdicción”‖que‖“...debe‖tenerse‖en‖cuenta‖que‖el‖objeto es
idéntico cuando se refiere al mismo comportamiento, atribuido a la misma
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persona. Se trata de impedir que la imputación concreta, como atribución de un
comportamiento determinado históricamente, se repita, cualquiera sea el
significado jurídico que se la ha otorgado en una y otra ocasión, es decir, el nomen
iuris empleado para calificar la imputación o designar el hecho. Se mira al hecho
como acontecimiento real que sucede en un lugar y en un momento o periodo
determinado”‖(V.‖34.‖XXXVI,‖considerando 10).
En‖ la‖ misma‖ sentencia‖ se‖ agregó‖ luego‖ que‖ “<la‖ causa‖ 13/84‖ versó‖ ─en
cuanto al caso resulta relevante─ sobre la apropiación de otros menores allí
individualizados< No se juzgó en ella el comportamiento genérico del inculpado,
pues nunca constituye‖su‖vida‖entera‖el‖objeto‖procesal<‖ (p)or‖el‖contrario,‖cada‖
proceso se refiere sólo a un determinado acontecimiento de su vida: a un hecho
determinado ‖ (confr.‖ Beling,‖ op.‖ cit.,‖ p{g.‖ 84).‖ Es‖ así,‖ como‖ en‖ la‖ causa‖ 13‖ no‖ se‖
investigó si el imputado había cometido delitos en un determinado periodo de su
vida,‖ ni‖ siquiera‖ si‖ había‖ cometido‖ genéricamente ‖ el‖ delito‖ de‖ sustracción‖ de‖
menores, sino si determinados hechos podían serle imputados como delitos por él
cometidos -en lo que aquí interesa: la sustracción de varios menores
individualizados en forma concreta-. Y ello es así porque una imputación
respetuosa de las garantías del proceso no puede consistir en una abstracción, sino
que debe tratarse de una afirmación clara, precisa y circunstanciada de un hecho
concreto‖y‖singular‖de‖la‖vida‖de‖una‖persona,‖atribuido‖como‖existente”.‖
En el sub examine resultan de plena aplicación estas consideraciones. Nótese
que el planteo nuevamente traído por la defensa de Bergés, en última instancia
hace referencia a una imputación genérica basada en la función que desempeñaba
el inculpado y no a sucesos puntuales y concretos que son los que dieron base a la
acusación, a la prueba y a la defensa en este juicio.
Parece bien propicio parangonar la situación aquí suscitada con una
estructura típica que evoca una similar confluencia de figuras; nos referimos a la
asociación ilícita como hecho autónomamente penado y los delitos que se cometen
en cumplimiento del objetivo de aquélla. La doctrina exhibe cabal coincidencia en
que los delitos ejecutados por los componentes de la asociación deben ser juzgados
por las reglas comunes del concurso real. Por consiguiente, si uno de sus miembros
hubiese sido ya condenado por el delito de asociación ilícita y por algunos hechos
337
perpetrados bajo los designios de ésta, nada impide juzgarlo nuevamente si es que
aparecen otros hechos cometidos en el mismo marco asociativo, pues se trata de
sucesos autónomos que concurren materialmente, por lo que dicha autonomía o
independencia impide invocar afectación alguna al non bis in ídem.
Según el Profesor Julio Maier, en relación con la aplicabilidad de la garantía
en‖cuestión,‖debe‖destacarse‖que‖“...la‖ley‖argentina‖pretende‖proteger‖a‖cualquier‖
imputado (concebido como aquel indicado, con o sin fundamento, como autor de
un delito o partícipe en él, ante cualquier autoridad de la persecución penal, con
abstracción del grado alcanzado por el procedimiento) del riesgo de una nueva
persecución penal, simultánea o sucesiva, por la misma realidad histórica
atribuida, única interpretación compatible si se quiere garantizar, sin hipocresías,
un verdadero Estado de Derecho y si se quiere evitar sinrazones en la aplicación
pr{ctica‖del‖principio...”‖(ob. cit., págs. 601/602).
A su vez, el reconocido procesalista nacional resulta contundente al aseverar
que:‖ “El‖ concurso real o material de hechos punibles, que, a la letra, supone la
imputación de hechos independientes (CP, 55), significa, desde el punto de vista que
ahora observamos, la posibilidad de una persecución penal múltiple, esto es, la
clave para establecer que, si se presenta la necesidad comparativa entre dos
imputaciones cuyos objetos ─hechos punibles─ concurren materialmente, debe
desecharse la aplicación de la regla estudiada [ne bis in ídem], pues se trata,
precisamente, de hechos diversos, o, si se quiere, no se trata de un mismo hecho
(eadem res)”‖(ob. cit., pág. 613).
Pero en cualquier caso, tampoco se advierte agravio alguno para el
enjuiciado desde que la fragmentación del juzgamiento no trae aparejada la
multiplicación de la respuesta punitiva, sino que se trata de una segmentación que
obedece a razones ordenatorias vinculadas a la viabilidad de estos juicios, cuyos
eventuales pronunciamientos condenatorios, según hemos dicho, no cristalizan
una hipótesis de acumulación de penas sino de condenas que habrán de unificarse
mediante el procedimiento establecido en el artículo 58 del Código penal
sustantivo.
Ciertamente, ha de ser dicho dispositivo el que permite, en definitiva, el
ejercicio sintetizador del poder punitivo; habiendo sido tal la herramienta utilizada
por este mismo Tribunal para imponer a Jorge Antonio Bergés ─en otra causa─
una condena única, comprensiva de las distintas condenas que registraba.
Corresponde, en consecuencia, rechazar parcialmente la excepción de falta de
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acción respecto del imputado Jorge Antonio Bergés planteada por los señores
Defensores Oficiales
II. CONTEXTO HISTORICO. ASPECTOS GENERALES.
1. Contexto general en el que se insertan los hechos traídos a debate.
El análisis de los hechos traídos a consideración de este Tribunal requiere
para su correcta interpretación, en razón de su complejidad y del tiempo desde su
realización, una apretada contextualización histórica que les otorgue inteligibilidad
en el marco de los acontecimientos políticos y sociales que caracterizaron a la
segunda mitad del siglo XX.
Así, corresponde señalar en primer lugar que, conforme afirmara el
historiador inglés Eric Hobsbawm, la política internacional del siglo XX, con la sola
excepción del período transcurrido entre 1933 y 1945, puede ser comprendida
como una lucha secular estructurada a partir de una lógica de opuestos binarios
mutuamente excluyentes, entre lo que el autor denomina fuerzas del viejo orden
social y fuerzas de la revolución social, en el que el peligro real o potencial de la
victoria de las últimas estructuró las relaciones entre los estados y la vida al
interior de los mismos (Hobsbawm, Eric. Historia del Siglo XX, Critica, Barcelona,
1995, p. 14).
En ese contexto general, los hechos analizados se desarrollaron en un
período‖ histórico‖ particular,‖ conocido‖ como‖ “guerra‖ fría”,‖ en‖ el‖ que‖ las‖ dos‖
superpotencias emergentes de la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos de
América y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, se disputaron la
hegemonía mundial a lo largo de casi cincuenta años, dando lugar a una situación
de guerra larvada o confrontación permanente.
Producto de ello, las relaciones internacionales se caracterizaron por una
fuerte polarización, dando lugar en los países centrales a dos bloques de naciones:
el‖llamado‖“mundo‖libre”‖occidental‖m{s‖Japón,‖Australia‖y‖posteriormente‖Corea‖
del‖Sur‖y‖el‖“bloque‖socialista”,‖integrado‖inicialmente‖por‖Europa‖oriental,‖con‖los‖
agregados y deserciones de diversos estados socialistas surgidos en la periferia del
mundo. Adicionalmente, se verificó una fuerte y acelerada carrera armamentística
en ambos bloques, destinada a garantizar la disuasión del bando rival bajo la
339
amenaza de la destrucción mutua asegurada y la adopción de una retórica
apocalíptica civilizatoria e ideológica que tanto afectó las relaciones internacionales
como a la vida política al interior de los estados.
En segundo lugar, para contextualizar los hechos aquí juzgados, resulta
necesario señalar que a consecuencia de los sucesos que caracterizaron el período
histórico inmediatamente anterior a la guerra fría, que el ya citado historiador
inglés‖ Eric‖ Hobsbawm‖ refiere‖ como‖ “era‖ de‖ las‖ cat{strofes”‖ (Hobsbawm,‖ Eric.‖
Ibídem, 1995.), y aún en el clima genérico de confrontación inherente a la guerra
fría, la segunda mitad del siglo veinte se caracterizó también por la construcción de
una arquitectura diplomática y de un cuerpo normativo internacional tendientes a
prevenir una nueva confrontación armada mundial directa y a perseguir las
macrocriminalidad estatal llevada adelante por los regímenes nacionalistas que
integraron el bando perdedor de la Segunda Guerra Mundial, particularmente el
genocidio llevado adelante por el régimen nacionalsocialista alemán.
En ese marco, el reconocimiento de la existencia de normas
consuetudinarias internacionales que regulan la guerra y persiguen las prácticas de
extermino de la población civil, junto a una tendencia a su institucionalización
positiva, constituyen uno de los principales legados de la nueva arquitectura
internacional surgida de las conflagraciones mundiales, al generar el marco
jurídico aplicable a los casos traídos a debate.
Para‖ los‖ países‖ del‖ entonces‖ llamado‖ “tercer‖ mundo”‖ o‖ “en‖ vías‖ de‖
desarrollo”‖ y‖ particularmente‖ para‖ las‖ naciones‖ recientemente‖ independizadas‖ a‖
partir del proceso de descolonización que tuvo lugar durante los años cincuenta y
sesenta, el mundo bipolar de la guerra fría significó la oportunidad para
desarrollar cierta autonomía respecto de las antiguas metrópolis coloniales y, al
mismo tiempo, para explorar vías alternativas para al desarrollo capitalista clásico,
aun cuando muchos de esos jóvenes estados no se alinearan directamente con la
Unión Soviética (Hobsbawm, Eric. Ibídem, 1995.)
Al mismo tiempo, supuso el desplazamiento de los conflictos armados hacia
esta región ante la situación de paridad adquirida en los países centrales. En ese
plano, ya sea por los intereses que cada una de las superpotencias hizo jugar al
interior de las naciones del tercer mundo o por el efecto de la retórica apologética
antes señalada, los conflictos políticos domésticos de las naciones del tercer mundo
comenzaron a ser leídos en clave de la confrontación civilizatoria característica de
la guerra fría.
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Particularmente para las naciones de América Latina, independizadas un
siglo antes del período aquí reseñado y atravesadas por los problemas derivados
de la dependencia económica y la desigualdad social, el siglo XX en términos
generales y el período correspondiente a la guerra fría en particular, se caracterizó
por fuertes confrontaciones políticas al interior de los estados. Veintisiete países de
América Latina soportaron golpes de Estados a lo largo del siglo.
A comienzos del período, las oligarquías y las burguesías locales tendieron a
interpretar a los amplios movimientos popular-democráticos que en cada país
vehiculizaron por medios democráticos las demandas de los sectores populares, en
clave de guerra fría. Identificándolos como la antesala de la revolución socialista,
incluso en aquellos casos donde presentaban claras connotaciones nacionalistas y
anticomunistas.
Es que durante la primera mitad del siglo y hasta entrados los años sesenta,
se verificó la constitución de diversos movimientos nacional populares con
diferente inspiración ideológica que tendieron a dar lugar, allí donde alcanzaron
posiciones de gobierno, a democracias sociales de corte industrialista y/o
desarrollista.
Avanzado el siglo, bajo el amparo de la polarización propia de la época y a
consecuencia de la resistencia que los sectores conservadores de cada nación
plantearon ante los impulsos democratizantes promovidos, se produjo en el
continente una radicalización de los conflictos políticos nacionales y la emergencia
de distintas organizaciones que, con diferente metodología y carga ideológica,
ensayaron el camino de la revolución social.
Ese proceso se aceleró con el triunfo de la revolución cubana en el año 1959
y su posterior orientación socialista, lo que introdujo a la región de lleno en la
lógica de la guerra fría, agudizando los conflictos internos. Producto de ello se
verificó, en términos generales, una radicalización de las identidades políticas
obreras y populares, con una marcada influencia en los sectores medios urbanos
juveniles, y el surgimiento de diversas organizaciones de carácter revolucionario
en el continente, muchas de las cuales abrazaron el modelo cubano de lucha
armada, pero que también encontraron expresión por vía electoral, como ocurriera
en los casos dominicano de 1961 y chileno de 1970.
341
Las fuerzas armadas de la región, tradicionalmente proclives a la
intervención política doméstica, se reservaron la función de tutelaje de la vida
democrática, contralor de las instituciones republicanas y defensa de los valores
nacionales. En torno a la década de 1960 la política interna de los países de la
región comenzó a ser leída por quienes ocuparon sucesivamente el aparato estatal,
desde una lógica de guerra civilizatoria, en términos de defensa antes que de
seguridad, transformando al adversario político en enemigo interno para la
seguridad del Estado.
En Argentina, el proceso sucintamente aquí descripto se articuló con una
dinámica política que encuentra su génesis en la proscripción electoral del
peronismo, tras su derrocamiento en 1955.
La prohibición de la expresión política mayoritaria de la clase trabajadora,
formulada en clave nacional popular antes que en sentido revolucionario socialista
(Cfr. Doyon, Louise. Perón y los trabajadores. Los orígenes del sindicalismo peronista,
1943-1945, Buenos Aires, Siglo XXI, 2006), inicialmente se debió a las resistencias
que los sectores conservadores de la sociedad presentaron ante las políticas de
ampliación de la ciudadanía que afectaron sus intereses sectoriales. Sin embargo
fue progresivamente reinterpretada desde una lógica contrainsurgente a medida
que, como se verá a continuación, las fuerzas armadas profundizaron su
compromiso doctrinario y su alineamiento en el marco de la guerra fría.
La sociedad argentina se vio entonces atravesada por embates hegemónicos
originados en la imposibilidad de los sectores dominantes por imponer orden
social y político estable y sostenible en el tiempo en un contexto de democracia
restringida, y en una obstinada falta de resignación de los sectores populares para
aceptar el rol pasivo que le fue asignado en el sistema político resultante del golpe
de estado de 1955.
La falta de legitimidad de los gobiernos democráticos resultantes, la
transformación de las fuerzas armadas en garantes del nuevo sistema político y la
prohibición de la expresión del peronismo en tanto identidad política mayoritaria
de los trabajadores argentinos, dio por resultado un juego imposible que acentuó el
descrédito y la pérdida de legitimidad de la democracia, agudizando el
enfrentamiento social.
En ese contexto, el gobierno autoritario encabezado por el General Onganía,
imbuido de la doctrina de seguridad nacional y llevando adelante un plan de
estabilización económica liberal, pretendió refundar el sistema político argentino
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sobre la base de un profundo anticomunismo y una ideología de tipo
corporativista.
La obturación de los espacios de expresión política que ello implicó y el
fracaso de las políticas económicas de ajuste alentaron la gestación de movimientos
de oposición en el ámbito sindical, estudiantil, cultural y religioso que desembocan
en movilizaciones de protesta insurreccionales, como el Cordobazo en 1969 y el
Viborazo de 1971. Asimismo constituyeron el escenario para el surgimiento de los
primeros grupos armados en respuesta a una estructura de poder ilegítimo, en un
contexto de descrédito de la democracia como régimen de gobierno.
La agudización del conflicto social y los fracasos sucesivos para contenerlo y
encausarlo por vía democrática aceptando el retorno de Perón al país, dieron lugar
a‖ lo‖ que‖ algunos‖ cientistas‖ sociales‖ denominan‖ “consenso de terminación”:‖ un‖
diagnóstico sobre la inviabilidad de una solución política frente a la creciente
activación de los sectores populares y de la necesidad de una solución definitiva
mediante la supresión de una parte de la población argentina con el objeto de
restaurar el orden perdido (Cfr. O’Donnell,‖ Guillermo, ‚Modernización y Golpes
Militares. Teor a, Comparación y el Caso Argentino‛, Desarrollo Económico, Vol. XII
N° 47, 1972 y ‚El Estado urocr{tico Autoritario. 966- 97 ‛, Buenos Aires,
Prometeo, 2009 y Canelo, Paula ‚La pol tica secreta de la última dictadura argentina
(1976-1983)”,‖Buenos‖Aires,‖Edhasa,‖2006).
Se consolidó entonces una salida autoritaria de nuevo tipo, en la que el
peligro‖ de‖ la‖ revolución‖ social,‖ condensado‖ bajo‖ el‖ concepto‖ “subversión”,‖ y‖ la‖
defensa de los intereses de los sectores dominantes de la sociedad, eclipsó toda
prevención republicana, dando lugar al período histórico más oscuro de la historia
nacional, caracterizado por la implementación de un plan de exterminio llevado
adelante por las instituciones estatales sobre una parte significativa de la propia
población argentina y el intento de transformación de las relaciones sociales que
caracterizaron a la sociedad argentina hasta ese momento.
De‖esta‖forma,‖el‖sintagma‖“Proceso‖de‖Reorganización‖Nacional”‖tendió a
expresar la pretensión refundadora que caracterizó a la alianza tejida entre los
militares formados en la guerra fría y los sectores económicos hegemónicos que
buscaban reorganizar conservadoramente la sociedad con miras al sostenimiento
343
de sus privilegios, como la voluntad de exterminio de una parte de la nación
argentina,‖ precisamente‖ de‖ aquél‖ sector‖ catalogado‖ como‖ “subversivo”,‖ al‖ que‖ se‖
consideró entonces enemigo de la nación.
1.1. Doctrina de Lucha contra la subversión y construcción del enemigo
interno.
Tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial y los primeros años en
que la confrontación militar abierta entre los dos bloques europeos emergentes
parecía inminente e inevitable, una vez establecido un equilibrio de poder que
otorgó al sistema mundial previsibilidad, las potencias mundiales y sus aliados
comenzaron a tejer hipótesis de conflicto que dieran cuenta del nuevo orden
internacional.
Sobre la base de una hipótesis general por la cual se concebía a ambos
bandos trabados en una lucha de carácter civilizatorio que se extendía a todos los
ámbitos de la vida social y adquiría la forma de una guerra total (Cfr. Velázquez
Rivera,‖ Edgar.‖ “Historia‖ de‖ la‖ Doctrina‖ de‖ la‖ Seguridad‖ Nacional”.‖ Convergencia,
enero-abril, Año 9 Nro. 27. México, UNAM, 2002, pp. 11-39), los países
desarrollados dieron vida a las llamadas doctrinas de guerra nuclear a medida que
los diferentes estados comenzaron a desarrollar sus arsenales nucleares. En lo que
Alain‖ Rouquié‖ denominó‖ la‖ “división‖ interamericana‖ del‖ trabajo‖ militar”‖ (Cfr.‖
Rouquié, Alain. Poder militar y sociedad política en la Argentina, II. 1943-1973. Emecé,
Buenos Aires, 1982, p. 231), surgieron en occidente diferentes doctrinas de guerra
sobre la base de la hipótesis de la promoción por parte de la Unión Soviética de
procesos revolucionarios como táctica desestabilizante. Un supuesto que, como
señalara el historiador Eric Hobsbawm, en la práctica no se correspondió con la
política internacional llevada adelante por ese país (Cfr. Hobsbawm, Eric. Op. cit.,
1995, p 231-237).
El presupuesto central de este tipo de doctrinas señalaba que el enemigo
civilizatorio podría aprovecharse de las condiciones sociales de cada nación para
promover procesos revolucionarios al interior de cada estado, volcando
progresivamente las naciones al bando enemigo. De acuerdo a esta teoría, los
países‖ latinoamericanos‖ fueron‖ “<objeto de subversión interna en la medida en que
formaban parte del bloque político occidental; la subversión provenía, por lo tanto, del
enemigo, del comunismo; la seguridad nacional y la sociedad misma estaban en peligro y,
en esas condiciones, el hombre común (el pueblo en general) se encontraba inerme, era
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incapaz de enfrentar esa conspiración que le quer a arre atar ‚su ser nacional‛ (Velázquez
Rivera, Edgar. Op. Cit., p. 13).
La población pasó a ser entonces, tanto el teatro de operaciones como el
objetivo estratégico. Y la inteligencia uno de los aspectos centrales en la
preparación y el accionar militar. La detección del enemigo infiltrado entre la gente
común, la extracción de información de los prisioneros capturados para detectar
nuevos blancos y las acciones de propaganda con el fin de ganar el apoyo de la
población y la desmoralización del enemigo, adquirieron un lugar central en las
estrategias de lucha antisubversiva. Conforme señalara el citado autor Rivera
Velázquez, la guerra contrarrevolucionaria adquirió un sentido total y global,
indivisible y permanente. Sin actos neutros ni diferencia entre el estado de paz y el
estado de guerra.
La introducción de las fuerzas armadas argentinas en las doctrinas
antisubversivas elaboradoras durante la guerra fría se produjo tempranamente a
través de dos canales de formación.
De un lado, la instalación en la Escuela Superior de Guerra (ESG) del
Ejército Argentino de una misión militar francesa en el año 1957, destinada a
actualizar la doctrina del Ejército Argentino. Si bien los oficiales galos introdujeron
igualmente los desarrollos teóricos vinculados a la novedosa guerra nuclear, su
aporte central se dio en materia‖antisubversiva,‖transmitiendo‖la‖llamada‖“Teoría‖
de‖Guerra‖Revolucionaria”‖elaborada‖por‖ese‖país‖a‖partir‖de‖la‖experiencia‖de‖sus‖
fuerzas armadas en la guerra de Argelia. (Mazzei, Daniel. ‚La misión militar francesa
en la escuela superior de Guerra y los orígenes de la Guerra Sucia, 1957- 96 ‛. Revista de
Ciencias Sociales – UNQUI, N° 13, nov. 2002).
Su influencia quedó plasmada en los numerosos artículos publicados en la
Revista de la Escuela Superior de Guerra (ESG) vinculados a la guerra nuclear y a
la lucha antisubversiva, así como en la realización del Primer Curso
Interamericano de Guerra Revolucionaria en octubre de 1961 en Buenos Aires y en
la‖ publicación‖ en‖ 1962‖ del‖ libro‖ “Guerra‖ Revolucionaria‖ Comunista”‖ del‖ General‖
Osiris Villegas, quien se convertiría en protagonista de las políticas represivas
llevadas adelante durante la dictadura encabezada por el General Onganía desde
el Consejo Nacional de Seguridad. Libro que el Coronel francés Jean Nougués,
345
integrante de la misión francesa asentada en la ESG, caracterizara como la primera
sistematización doctrinaria de las ideas antisubversivas del Ejército Argentino
(Pontoriero,‖Esteban.‖“De‖la‖guerra‖(contrainsurgente):‖la‖formación‖de‖la‖doctrina‖
antisubversiva del Ejército argentino (1955-1976)”. En: Águila, Gabriel y otros.
Represión estatal y violencia paraestatal en la historia reciente argentina. La Plata, UNLP,
2016).
El máximo aporte de la doctrina francesa en las fuerzas armadas argentinas
resultaron, sin embargo, el diseño y posterior aplicación del Plan CONINTES, la
reestructuración de los emplazamientos militares en tiempo de paz con el objetivo
de ampliar el control territorial de la población y la adecuación de los reglamentos
y manuales de uso interno del Ejército Argentino.
La significación histórica del primero quedó plasmada en un artículo
aparecido en la Revista de la ESG firmado por el citado Coronel Nougués, quien
afirmó‖que‖“<casi‖todas‖las‖técnicas‖de‖la‖Guerra‖Revolucionaria,‖constructivas‖y‖
destructivas, fueron [allí] empleadas”‖ (Cfr.‖ Nougués,‖ Jean. “Radioscopia‖ de‖ la‖
subversión‖ en‖ la‖ Argentina”,‖ en: Revista de la Escuela Superior de Guerra, N° 344,
enero de 1962).
Por otro lado, tanto el historiador Mazzeo como la autora María Oliveira-
Cézar señalan la introducción de la técnica del quadrillage que el ejército francés
aplicara en Argelia, para la reorganización de sus unidades del Ejército Argentino
y la división del territorio en Zonas, Subzonas y Áreas (Mazzeo, Daniel. Op. Cit, p.
131; Oliveira-Cézar,‖ María.‖ “Del‖ modelo‖ contrarrevolucionario francés al modelo
aplicado‖ en‖ la‖ Argentina‖ del‖ Proceso”,‖ en:‖ América. Cahiers du CRICCAL, Nº 33,
2005 33, p. 121-129).
Un informe publicado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de
la Nación durante el año 2014 que se encuentra disponible para su consulta pública
(Cfr. https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/anm_-_plan_conintes.pdf )
efectúa un análisis de su raíz histórico normativa que resulta pertinente en este
punto, señalando que previo a la introducción de la doctrina francesa
contrarrevolucionaria, las fuerzas armadas concebían hipótesis de conmoción
interna del estado en relación a un estado de guerra con potencias extranjeras en
territorio propio.
Allí se indica que las primeras referencias documentales vinculadas a la
existencia de un plan de aplicación en casos de conmoción interna del estado se
encuentran‖ en‖ una‖ “Directiva‖ Particular‖ Conintes‖ Nº‖ 3‖ de‖ Funcionamiento‖ del‖
Estado‖Mayor‖General‖del‖Ejército”,‖dictada‖por‖el‖Comando‖en‖Jefe‖de‖esa‖fuerza‖
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en abril de 1954, en la que se hace mención a la existencia de directivas de similar
tenor fechadas en 1952. Igualmente se consigna que previo a ello existían
elementos normativos vinculados a la movilización civil y a la organización del
territorio nacional en tiempo de guerra o catástrofes, sin que ello implicase la
inclusión de hipótesis de conflicto interno.
También se indica allí que en ocasión del tratamiento parlamentario del
Decreto secreto 9.880/58 durante el año 1960, que establecía la posibilidad de
declarar‖ “zonas‖ de‖ guerra”‖ sometidas‖ a‖ jurisdicción‖ militar,‖ diferenci{ndolas‖ de‖
una‖ nica‖“zona‖interior”‖controlada‖por‖la‖autoridad‖civil,‖el‖Ministro‖de‖Defensa‖
del presidente Frondizi, Justo P. Villar, indicó que dicho instrumento legal ejercía
las funciones que acordaba la ley 13.234 de Defensa Nacional para casos de
conmoción interna del Estado y que existió una primera reglamentación de la
misma con un Plan Conintes en 1950.
El mismo documento señala que, hacia 1960, se dispone una reorganización
de la zonificación militar que da cuenta de la transformación en las hipótesis de
conflicto.‖La‖“Directiva‖del‖Comandante‖en‖Jefe‖del‖Ejército‖ C’‖–Conintes– Op.‖1”,‖
publicada en el Boletín Confidencial de la Secretaría de Guerra Nº 268 el 5 de
febrero de 1960, estableció el control de la población a través de la división
permanente del territorio nacional en cinco Zonas de Defensa numeradas del I al
V, correspondientes al despliegue territorial de los cuerpos de Ejército, junto a
Subzonas y áreas de defensa, conforme la lógica del quadrillage antes indicada.
Al mismo tiempo procedió a distribuir áreas de responsabilidad de cada
fuerza en materia de control operativo del aparato productivo a fin de garantizar la
provisión de servicios e industrias de interés estratégico.
En segundo lugar, las fuerzas armadas argentinas recibieron la influencia de
la Doctrina de Seguridad Nacional elaborada desde las fuerzas armadas
norteamericanas como complemento de la ya referida Doctrina de Seguridad
Hemisférica.
Como parte de su estrategia global en el marco de la guerra fría, los Estados
Unidos‖ lanzaron‖durante‖la‖segunda‖ mitad‖ de‖los‖a os‖ 50‖ y‖la‖década‖siguiente,‖
una serie de iniciativas, de las que la doctrina militar fue sólo una parte, destinadas
347
a profundizar su presencia e influencia en la región bajo el concepto de guerra total
al que se hiciera alusión precedentemente.
En el terreno económico y social lanzó durante el año 1961 la fallida Alianza
para el Progreso como mecanismo para fomentar el desarrollo de los países más
retrasados del continente, en el entendimiento de que las eventuales mejoras en la
calidad de vida de la población impedirían el avance de propuestas
revolucionarias.
Mediante la firma del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca
(TIAR) de 1947 y, posteriormente, la enunciación de la llamada Doctrina de
Seguridad Hemisférica, Estados Unidos asumió la defensa continental frente a
posibles ataques de potencias extranjeras y reservó para los ejércitos nacionales
latinoamericanos el control de las poblaciones de cada país con la finalidad de
perseguir a los movimientos políticos que pudieran resultar peligrosos para el
orden interno.
En ese plano, fomentó la reorganización de la arquitectura diplomática
regional, particularmente la Junta Interamericana de Defensa (JID) y de la
Organización de Estados Americanos (OEA), para adecuarlas a las nuevas amenazas
globales.
En el plano militar lanzó la Conferencia de Ejércitos Americanos (CEA) como
instancia de articulación y unificación doctrinaria a nivel de los Comandantes en
Jefe de las fuerzas armadas del continente, promovió la creación de una fuerza
militar multilateral para intervenir en los países miembros, un programa de
equipamiento de los ejércitos para adaptarlos a la lucha contrarrevolucionaria y un
ámbito de formación de los ejércitos de la región en las técnicas de lucha
contrainsurgentes.
Así,‖en‖1948‖la‖Ley‖165‖de‖los‖Estados‖Unidos,‖denominada‖de‖“Seguridad
Mutua”,‖ lanzó‖ los‖ “Programas‖ de‖ Ayuda‖ Militar”‖ (PAM),‖ consistentes‖ en‖ pactos‖
bilaterales entre ese país y las naciones latinoamericanas con la finalidad de
prestarse mutuamente armamento, habilitando a la nación prestataria la
posibilidad de instalar misiones militares de asesoramiento. Lo que en la práctica
resultó en una vía unidireccional de aprovisionamiento militar desde los Estados
Unidos hacia los países latinoamericanos (Cfr. Ballester, Horacio. La doctrina de
seguridad nacional. On line:
http://www.cemida.com.ar/conversiondocumentos/LADOCTRINADELASEGURI
DADNACIONAL.pdf).
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La relevancia de la CEA como elemento articulador doctrinario en las planas
mayores de las fuerzas armadas de la región, el rol jugado en esa instancia por el
Ejército Argentino y la influencia de la doctrina contrasubversiva norteamericana
en esta institución fueron puestas de manifiesto en la intervención del General
Juan Carlos Onganía en la 5ta. Conferencia de Comandantes en Jefes de Ejércitos
realizada en West Point el 10 de septiembre de 1964; ocasión en que proclamó la
supremacía del poder militar sobre el civil. Concretamente señaló que las fuerzas
armadas no debían obediencia a un gobierno elegido democráticamente que,
amparado‖ en‖ “ideologías‖ extra as”,‖ alterara‖ los‖ principios‖ republicanos‖ de‖
gobierno. En la misma intervención fijó entre las misiones del poder militar la
defensa de la civilización occidental y cristiana, abandonando o dejando en
segundo plano la defensa del Estado-Nación de ataques externos.
Dicho postulado fue completado con intervenciones públicas efectuadas en
forma contemporánea en las que se trazaron los lineamientos generales de la
doctrina militar. En noviembre del mismo año condenó la defensa de las fronteras
y declaró que el principal objetivo de las fuerzas armadas era la prevención de
subversión comunista y durante el año 1965 afirmó la existencia de fronteras
ideológicas al interior de los países (Cfr. Rouquié, Alain, ibíd., págs. 231 y 232).
Con posterioridad al golpe de estado de 1966, el gobierno dictatorial del
General Onganía y sus sucesores militares, dictó un corpus normativo inspirado en
la doctrina de seguridad nacional y la lucha contra la subversión, entre ellas las
leyes 16.970 de Defensa Nacional; 19.373 y 20.195, reglamentarias de la Secretaría
de Informaciones de Estado citadas por la doctora Josefina Rodrigo, querellante en
representación de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, en su
alegato acusatorio.
El dictador Videla expresó ante el diario La Prensa la continuidad de ese
pensamiento cuando el 8 de diciembre de 1977 declaró:
“La Argentina es un país occidental y cristiano, no porque esté así
escrito en el aeropuerto de Ezeiza, la Argentina es occidental y cristiana
porque viene de su historia. Es por defender esa condición como estilo de vida
que se planteó esta lucha contra quienes no aceptaron ese sistema de vida y
quisieron imponer otro distinto … en este tipo de lucha no solamente es
349
considerado como agresor el que agrede a través de la bomba, del disparo o del
secuestro, sino también de aquél que en el plano de las ideas quiera cambiar
nuestro sistema de vida a trav s de ideas que son justamente su versivas …)
El terrorista no sólo es considerado tal por matar con un arma o colocar una
bomba, sino también por activar a través de ideas contrarias a nuestra
civilización…”‖ (La‖ Prensa,‖ 8‖ de‖ diciembre‖ de‖ 1977,‖ extraído‖ de:‖
Avellaneda,‖ A.‖ “Censura,‖ autoritarismo‖ y‖ cultura: Argentina 1960-
1983”).
Una de las iniciativas más emblemáticas de los esfuerzos norteamericanos
en la lucha antisubversiva en América Latina constituye la fundación de la Escuela
de las Américas por iniciativa del Departamento de Estado. Con sedes en
Washington y en el Canal de Panamá, la primera destinada al adiestramiento de
oficiales con mando de tropa y la segunda a la difusión de técnicas antisubversivas
entre oficiales de menor rango y suboficiales.
Conforme fuera señalado por diversos investigadores, 2.808 efectivos de las
fuerzas armadas argentinas completaron su formación en alguna de las dos sedes
de la Escuela de las Américas entre los años 1950 y 1970, (Cfr. Rouquié, Alain. Poder
militar y sociedad política en la Argentina, II. 1943-1973. Emecé, Buenos Aires, 1982,
pág. 354).
Finalmente, en materia de esfuerzos tendientes a la coordinación de las
fuerzas armadas de la región en la lucha antisubversiva, pueden distinguirse dos
lineamientos. De un lado, aquél vinculado a la coordinación ante hipótesis de
intervención militar abierta y legal. Del otro, el desarrollo efectivo de una política
de coordinación de la represión ilegal llevada adelante por las dictaduras del cono
sur,‖conocida‖como‖“Plan‖Cóndor”.‖
En el primer aspecto deben comprenderse los diversos ejercicios militares
regionales realizados y la planificación de una fuerza militar conjunta para
intervenir en los países miembros en caso de conmoción interna. A partir de
medios públicos de la época puede establecerse que en el país se conformó una
fuerza militar especial destinada a intervenir en Cuba con posterioridad a 1961 que
luego,‖ bajo‖ la‖ denominación‖ “Brigada‖ Libres‖ del‖ Sur”‖ fue‖ reconfigurada‖ para‖
intervenir en Santo Domingo, República Dominicana, en 1965 (Cfr. Revista Primera
Plana, Nros. 4, 132 y 159 y Mazzei, Daniel. Los medios de comunicación y el golpismo.
La caída de Illia – 1966, Buenos Aires, Grupo Editorial Universitario, 1997).
De los ejercicios militares conjuntos desarrollados por iniciativa
norteamericana, además del‖ ejercicio‖ naval‖ “Operativo‖ Unitas”‖ que‖ iniciara‖ en‖
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1959 y cuya última edición conocida fue la del año 2021, se destaca la realización
de‖la‖“Operación‖Ayacucho”‖ de‖1965,‖en‖la‖ que‖cerca‖de‖10.000‖efectivos‖de‖ siete‖
países simularon una intervención militar en Perú para sofocar una revolución en
esa nación (Quirós, Mario. "Operación Ayacucho". La Argentina va a la guerra, Revista
Panorama, marzo 1965. Disponible en línea:
https://www.magicasruinas.com.ar/revistero/extranjero/operacion-ayacucho.htm).
El‖ “Plan‖ Cóndor”,‖ conforme‖ surge‖ de‖ la‖ sentencia‖ dictada‖ por‖ el‖ Tribunal‖
Oral en lo Criminal Federal N° 1 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en la
causa N° 1.504, caratulada‖“VIDELA,‖ Jorge‖Rafael‖y‖otros‖s/privación‖ ilegal‖ de‖la‖
libertad‖ personal”,‖ constituyó‖ una‖ coordinación‖ de‖ los‖ esfuerzos‖ represivos‖
llevados adelante por las dictaduras de Paraguay, Brasil, Bolivia, Uruguay, Chile y
Argentina con la finalidad de coordinar las operaciones, bien facilitando el
accionar de los efectivos fuera de sus fronteras nacionales o bien llevando adelante
operaciones en el propio país por pedido de fuerzas extranjeras, impedir el tránsito
de las personas de un país a otro y asfixiar a las organizaciones del enemigo.
La misma sentencia estableció entre los antecedentes para la constitución de
dicha operatoria, la influencia de las doctrinas antisubversivas francesa y
norteamericana, aquí reseñadas, a los que agregó para el caso argentino la
experiencia recogida a partir de la aplicación del Operativo Independencia durante
el año 1975 en Tucumán.
En efecto, las acciones militares llevadas adelante en la provincia de
Tucumán por disposición del Poder Ejecutivo Nacional a través del Decreto 261/75,
e implementadas a partir de diversas disposiciones y normativas emanadas desde
el Estado Mayor Conjunto y las Jefaturas del Ejército Argentino y del III Cuerpo de
Ejército, significó la puesta en práctica de la doctrina militar argentina elaborada
para situaciones de lucha antisubversiva. Combinando acciones militares,
policiales y de inteligencia, pero también comunicaciones y acciones psicológicas,
la provincia de Tucumán operó en la práctica como una muestra de lo que
posteriormente se desarrolló a nivel nacional.
Acciones que fueron calificadas como crímenes de lesa humanidad por la
Sala III de la Excma. Cámara Federal de Casación Penal a través del fallo dictado
en‖el‖marco‖del‖expediente‖FTU‖400795/2001/TO1/CFC37,‖caratulado‖“FIGUEROA,‖
351
Hugo‖y‖otros‖s/‖recurso‖de‖casación”;‖en‖un‖fallo‖que‖resulta‖relevante‖a‖los‖fines‖
de analizar los hechos traídos a debate ocurridos con anterioridad al golpe de
estado del 24 de marzo de 1976, toda vez que consideró ilegal la práctica represiva
llevada adelante en la provincia de Tucumán durante la administración
presidencial de María Estela Martínez de Perón, así como su continuación durante
la dictadura militar posterior.
Corresponde indicar que la historiadora Ana Jemio, en su ya citada obra
“Tras‖ las‖ huellas‖ del‖ terror”,‖ junto‖ con‖ analizar‖ la‖ estructuración‖ de‖ las‖ acciones‖
militares y de seguridad abiertas llevas adelante en esa provincia, ha dado cuenta
de la existencia de entre sesenta y setenta espacios de detención clandestina.
En el mismo trabajo ha señalado la implementación de acciones sociales y
psicológicas sobre el conjunto de la población de la provincia a fin de asegurar su
adhesión y evitar que se volcara del lado del enemigo.
Según la historiadora, la combinación de acciones estatales legales e ilegales
como resultado de la aplicación de la doctrina antisubversiva aquí descripta, dio
lugar‖a‖un‖“estado‖bifronte”‖que‖resultó‖característico‖de‖la‖etapa.‖
Vale decir, una formación estatal que combinó una institucionalidad
clandestina, por la cual se tramitó la mayor parte del esfuerzo represivo, y otra
institucionalidad abierta de carácter legal, disponible pero no utilizada como
reguladora del conflicto social.
1.2. Estado terrorista. Doctrina de paralelismo global.
La introducción de la lógica de la guerra fría antes descripta y la elaboración
de una doctrina de guerra antisubversiva a fin de dar respuesta a las nuevas
hipótesis de conflicto, se plasmó en la elaboración de un cuerpo de normas de
distinto tipo que tuvieron como resultado la modificación de las funciones y el
accionar del Estado en general y de las fuerzas armadas en particular.
Sin embargo, las leyes vigentes originadas durante el período anterior al
golpe de estado del 24 de marzo de 1976, las normas de similar tenor dictadas por
la dictadura que le sucedió, así como los planes, directivas y órdenes militares que
configuran el plexo normativo que estructuró el accionar represivo en el que se
inscriben los hechos aquí juzgados, deben ser ubicados en su justa medida.
Es que, indudablemente, muestran sólo una dimensión del aparato de
represión y utilizan, como no podía ser de otra manera, un lenguaje
pretendidamente técnico y propio del quehacer castrense. Presentan las
operaciones y estrategias impartidas como órdenes legales en sus fuentes y
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finalidades, conformando parte de un accionar legítimo y de excepción sustentado
en reglamentos militares acuñados incluso con varios años de anterioridad al golpe
de estado del 24 de marzo de 1976.
Adoptan un ropaje normativo y recurren a términos propios del bagaje
comunicacional de los operadores del sistema en que se gestó este aparato ilegal de
represión. Pero por debajo de lo escrito en estos planes y directivas, se pretendió
esconder el aparato que se organizó y su plan criminal.
Tal proceder ha quedado demostrado en las sentencias de las causas 13/84 y
44/86, así como en la correspondiente a la causa nro. FLP 91002955/2009 y sus
acumuladas, dictada por este Tribunal con otra composición, todas la cuales han
adquirido la firmeza necesaria en esta instancia, así como en otras sentencias
dictadas en el país con posterioridad a la declaración de inconstitucionalidad de las
leyes 23.492 y 23.521.
Afirmó la Excma. Cámara Federal al respecto que‖ “*l+a estructura legal y
operativa montada (<)‖ permite afirmar que el Gobierno Constitucional contaba, al
momento de su derrocamiento, con los medios necesarios para combatir el terrorismo<”,‖
destacando que durante el año 1975 las organizaciones armadas fueron derrotadas
en todas las acciones de envergadura emprendidas y que se cumplieron los
objetivos militares y de seguridad establecidos (CSJN, Fallos 309-I: 106).
Y destacó que “<el golpe de estado del 24 de marzo de 1976 no significó un
cambio sustancial de las disposiciones legales vigentes a esa fecha en punto a la lucha contra
la subversión. Los comandantes militares que asumieron el gobierno, decidieron mantener
el marco normativo en vigor, con las jurisdicciones y competencias territoriales que éste
acorda a a cada fuerza‛ (CSJN, Fallos 309-I, 1985, Capítulo XX).
No obstante lo cual, una vez usurpado el poder estatal se produjo un
aumento significativo de las desapariciones de personas producto de la
implementación‖de‖un‖“sistema operativo ordenado por los Comandantes en Jefe de las
tres fuerzas”‖(CSJN, Fallos 309-I, 1985, Cap. XX) por intermedio del cual el personal
subordinado detuvo a gran cantidad de personas, las alojó clandestinamente en
unidades militares o lugares bajo su control, las interrogó mediante torturas, las
mantuvo en condiciones inhumanas de cautiverio y, finalmente, procedió a
legalizar su detención, les otorgó su libertad o las eliminó físicamente.
353
Dijo al respecto, que tal ‚…manera de proceder, que supon a la secreta derogación
de las normas en vigor, respondió a planes aprobados y ordenados a sus respectivas fuerzas
por los comandantes militares<”.‖ Y‖ se aló‖ que‖ la‖ “<ilegitimidad de este sistema, su
apartamiento de las normas legales aún de excepción, surge no del apresamiento violento en
sí mismo, sino del ocultamiento de la detención, del destino de las personas apresadas, y de
su sometimiento a condiciones de cautiverio inadmisibles cualquiera fuera la razón que
pudiera alegarse para ello”‖(CSJN‖Fallos:‖309-I, 1985, Cap. XX).
De todo ello se colige la coexistencia o superposición de dos planos de
normatividad. De un lado un corpus normativo destinado a la persecución de las
actividades consideradas subversivas, constituido principalmente durante el
período democrático anterior, cuya utilización resultó exigua.
Del otro, un conjunto normativo secreto, conformado por reglamentos,
directivas y órdenes escritas y/u orales, elaborado principalmente por las fuerzas
armadas, inspirado en la doctrina de guerra antisubversiva e imbuido de un
espíritu de confrontación civilizatoria, que procuró exterminar a quienes las
fuerzas armadas reputaron como enemigos y se constituyó como el principal canal
de actuación.
Esta lógica dual o bifronte señalada tanto en las ya referidas sentencias de la
causa 13/84 y 44/86 dictadas por la CNACCFCF, como en aquellas dictadas por
este Tribunal en diversas sentencias, entre ellas la correspondiente a la causa FLP
91002955/09‖ (“Circuito‖ Camps”),‖ fue‖ tempranamente‖ descripta‖ por‖ los‖ abogados‖
Fermín‖Mignone‖y‖Augusto‖Conte‖Mc‖Donell‖en‖el‖célebre‖coloquio‖“La política de
desapariciones‖ forzadas‖ de‖ personas”‖ realizado‖ durante‖ el‖ a o‖ 1981‖ en‖ la‖ ciudad‖
de‖ París,‖ Francia,‖ quienes‖ denominaron‖ a‖ ese‖ fenómeno‖ como‖ “doctrina del
paralelismo global”‖ (Mignone,‖ Fermín‖ y‖ Conte‖ Mc‖ Donell,‖ Augusto,‖ Estrategia
represiva de la dictadura militar, Colihue, 2006).
En sus respectivos alegatos, la doctora Guadalupe Godoy y los doctores
Pedro Griffo y Facundo Dadic repusieron el pensamiento de los fundadores del
Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), quienes dieron cuenta de la
coexistencia de dos planos de normatividad, uno de carácter legal y conocido y el
otro ilegal y clandestino, cuyo efecto fue la constitución de dos esferas de actuación
estatal paralelas.
Contestes con lo que posteriormente expresara la Excma. Cámara de
Apelaciones de la capital en las sentencias de las causas 13 y 44, Mignone y Mc
Donell señalaron que, aunque el gobierno dictatorial disponía de las herramientas
legales para llevar adelante la persecución del accionar de las organizaciones
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armadas con efectividad, recurrió principalmente a un aparato clandestino
montado a efectos de llevar adelante la represión de manera oculta de la mirada
del conjunto de la sociedad y de la comunidad internacional.
Lo aquí señalado resulta coincidente, en lo sustancial, con los planteos
efectuados oportunamente por Eduardo Luis Duhalde (El Estado terrorista
argentino. Buenos Aires, Colihue, 2014) en torno a la transformación del aparato
estatal a partir de la implementación de la doctrina antisubversiva. Fenómeno que
propuso‖denominar‖“estado‖terrorista”‖para‖indicar‖que‖la‖degeneración‖del‖típico‖
estado militar latinoamericano dio lugar a una formulación institucional
caracterizada por el uso del terror como herramienta disciplinadora de la sociedad
a partir de la amenaza latente que representó para las personas la posibilidad de
ser catalogadas como subversivas y, por lo tanto, ser alcanzadas por el aparato
represivo clandestino.
Los efectos sociales de esa espada de Damocles pendiente sobre la totalidad de
la nación han sido profundamente problematizados en las ciencias sociales. Interesa
particularmente lo sostenido por Pilar Calveiro en cuanto a la función de los campos
de‖ concentración‖ en‖ la‖ difusión‖ del‖ terror:‖ “<en tanto realidad negada-sabida, en tanto
secreto a voces, son eficientes en la diseminación del terror (<) Aterroriza lo que se sabe a
medias, lo que entraña un secreto que no se puede develar (<) El campo de concentración, por
su cercan a f sica, por estar de hecho en medio de la sociedad, ‘del otro lado de la pared’, sólo
puede existir en medio de una sociedad que elige no ver, por su propia impotencia, una sociedad
‚desaparecida‛, tan anonadada como los secuestrados mismos…La par{lisis de la sociedad y la
existencia de los campos alimentan el dispositivo concentracionario, y son parte de l‛
(Calveiro, P. Poder y esaparición. Los campos de concentración en la Argentina‛, Colihue,
Buenos Aires, 1998, pág. 147).
Se encuentran agregados como prueba documental al debate de la presente
causa un conjunto de reglamentos, órdenes y directivas pertenecientes al Ejército
Argentino que resultan de utilidad para analizar los planos de actuación paralelos
aquí‖ referidos,‖ así‖ como‖ penetración‖ de‖ la‖ doctrina‖ de‖ “luchan‖ contra‖ la‖
subversión”‖(LCS)‖elaborada‖por‖las‖fuerzas armadas.
Dicho corpus, que por otra parte ha sido utilizado y analizado en numerosas
causas de similar tenor a la presente, lo que exime a este Tribunal de mayores
consideraciones respecto de su valoración, resulta doblemente significativo toda
355
vez que recayó sobre esa fuerza el principal esfuerzo en la LCS y particularmente
porque los hechos traídos a debate ocurrieron bajo su área de responsabilidad.
Junto a él, se considerarán diversas normas dictadas por el último gobierno
democrático inspiradas en la misma doctrina militar, que resultaban de aplicación
en materia de LCS con anterioridad al golpe de estado.
Ello en previsión de la valoración efectuada en la sentencia de la causa 13/84
respecto a su suficiencia para atender al fenómeno de guerrillero en curso en el
país. Pero igualmente para dar cuenta de la coexistencia, aún durante el período
democrático, de esa lógica bifronte antes señalada y el plan criminal puesto en
práctica en toda su plenitud luego del 24 de marzo de 1976, en cuyo contexto se
explican aquellos casos que en este decisorio se consideran probados ocurridos
entre los años 1974 y 1976, de los que constituyen sus prolegómenos.
Efectuado dicho análisis, a continuación se procederá a dar cuenta del accionar
clandestino desarrollado por el estado como parte de dicho plan criminal.
2. Aparato criminal y plan sistemático de represión
Como se verá a lo largo de este pronunciamiento y por las distintas razones
que, en cada caso, se señalarán, estamos en condiciones de adelantar, luego de
haber valorado la abundante prueba producida y rendida durante las numerosas
audiencias de debate celebradas y la incorporada por lectura, que las conductas
cuya comisión se atribuyeron a los aquí encausados son una indudable
manifestación del plan sistemático de represión ilegal desplegado por la última
dictadura militar.
Esta incontrastable conclusión se sustenta no sólo en el contenido de
importante prueba documental que se ha colectado, sino también en otros
elementos de convicción de distinta naturaleza, pero de fundamental gravitación
para este decisorio.
A lo largo del juicio, hemos escuchado los testimonios de las víctimas de los
hechos atribuidos a los encausados, y los producidos por sus parientes y allegados
quienes, en distintos contextos de su vida, pudieron observar, o de un modo u otro
tomaron conocimiento, de determinados sucesos pertinentes y conducentes para el
esclarecimiento del objeto procesal ventilado en autos.
Pero además se han colectado diversos elementos de prueba debidamente
incorporados al juicio sustanciado que resultan consistentes con distintos
pronunciamientos efectuados por tribunales de todo el país que contribuyen a dar
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cuenta de la naturaleza delictiva de los hechos traídos a debate, los cuales merecen
ser destacados.
Es evidente, tal como habrá de señalarse a lo largo de este pronunciamiento,
que las concretas conductas atribuidas a los encausados fueron perpetradas desde
un aparato organizado desde las más altas estructuras de poder del estado, para la
ejecución en todo el territorio nacional de un plan sistemático de represión que
afectó a innumerables víctimas.
Este aparato de represión y su plan criminal, montado con anterioridad a la
usurpación del estado por parte de las fuerzas armadas, operó, como se verá más
adelante, desde la más absoluta clandestinidad para procurar la impunidad para
sus integrantes, en cualquier nivel y hasta donde pudiese ser posible. Un accionar
secreto que operó como una amenaza latente para el conjunto de la población
destinado al disciplinamiento social.
No obstante lo cual, como igualmente se probará en este pronunciamiento,
se lo revistió de una pretendida legalidad a través de la sanción de distintas leyes,
decretos, reglamentos militares, órdenes y directivas escritas que construyeron una
institucionalidad‖ estatal‖ especializada‖ en‖ la‖ denominada‖ “lucha‖ contra‖ la‖
subversión”,‖ a‖ la‖ que‖ sin‖ embargo‖ no‖ se‖ recurrió‖ como‖ canal‖ principal‖ de‖
actuación.
2.1. Reglamentos del Ejército Argentino
Se destacan en este sentido los ya referidos RC-8-3 de Operaciones contra la
subversión urbana y RE-9-51 -Instrucción de Lucha contra Elementos Subversivos.
El primero de ellos dictado en 1968, el segundo en 1976. Ambos referidos tanto en
la sentencia de causa 13/84 como en la dictada en la causa nro. FLP 91002955/09.
Adicionalmente el historiador Esteban Pontoriero dio cuenta del primero en su
trabajo‖“La‖doctrina‖argentina‖de‖guerra‖interna‖en‖la‖era‖de‖la‖contrainsurgencia‖
global (1955-1983)”.‖ (ARK CAICYT:
http://id.caicyt.gov.ar/ark:/s23141174/1akprxkdf). Igualmente aquellos
incorporados al debate RC-3-1, de Organización y Funcionamiento de los Estados
Mayores, RC-16-1, de Inteligencia Táctica; el Reglamento de Servicio Interno RV
200-10 y el ROP 30-05 (Ex RC-15-8), correspondiente al Tratamiento de Prisioneros
de Guerra. Todos ellos aprobados y/o publicados entre los años 1966 y 1969,
357
contribuyendo a dar cuerpo a la doctrina militar de guerra contrarrevolucionaria
aprobada por el Estado a través de sus fuerzas armadas. A los que debe sumarse el
R-C-9-1, de Operaciones contra elementos subversivos, dictado en el transcurso del
año 1976
De este conjunto y a los fines del presente análisis, interesa destacar que el
reglamento RC-9-1 fue calificado en la sentencia de la causa nro. FLP
91002955/2009 como una verdadera doctrina de exterminio.
Allí se indicó como aspecto relevante, entre otros elementos, que el capítulo
IV‖ Sección‖ I,‖ titulada‖ “Características‖ de‖ la‖ conducción”,‖ explica‖ que‖ se‖ debe‖
“Aplicar el poder de combate actuando con la máxima violencia para aniquilar a los
delincuentes su versivos donde se encuentren…La acción militar es siempre violenta y
sangrienta, pero debe tener su justificación y el apoyo de operaciones psicológicas”.‖ “El
concepto rector será que el delincuente subversivo que empuña armas debe ser aniquilado,
dado que cuando las Fuerzas Armadas entran en operaciones contra estos delincuentes, no
debe interrumpir el combate ni aceptar rendiciones...”‖(artículo‖4.003,‖inc.‖I‖del‖manual).
Asimismo se destacó que en el artículo 4.007 correspondiente a la Sección II,
titulada‖ “Organización”,‖ se‖ dispone‖ “Cuando se poseen indicios o son detectados
intentos de recrudecimiento de la actividad subversiva, tanto en los ámbitos urbanos como
rurales, se debe atacar preventivamente en los lugares detectados, para anular el o los focos
en su germen (<) La iniciativa se materializará actuando aún sin órdenes del comando
superior, con el concepto de que un error en la elección de los medios o procedimiento de
combate será menos grave que la omisión o la inacción..”.
Finalmente,‖ en‖ el‖ artículo‖ 5.022,‖ inserto‖ en‖ la‖ Sección‖ IV‖ “Operaciones‖ de‖
seguridad”,‖se‖establece‖que‖uno‖de‖los‖objetivos‖ser{‖el‖de‖“<detectar y eliminar a
los elementos de la subversión clandestina, infiltrados en la población”‖para‖lo‖cual‖“<las
actividades de inteligencia adquirirán una importancia capital, pues son las que permitirán,
en gran medida, la individualización de los elementos subterráneos y auxiliares y su
eliminación como tales”‖(artículo‖5.024,‖tercer‖p{rrafo).
Igualmente resultan de interés aquellas disposiciones contenidas en el ya
referido Reglamento ROP-30-5, en cuanto permiten identificar la relevancia de las
tareas de inteligencia.
En esa línea, su artículo 4.010 estableció‖que‖“el interrogatorio de inteligencia
para seleccionar los prisioneros de guerra en la zona de combate será responsabilidad del
oficial de inteligencia G S ‛. En tanto que su artículo 4.012, especificó que
“personal de las unidades de inteligencia militar que operen en apoyo de las fuerzas, será
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responsable de conducir los interrogatorios de los prisioneros de guerra en la zona de
combate”.
En tanto, a lo largo del Reglamento de Organización y Funciones de los
Estados Mayores (RC 3-1) se estableció en diversas secciones la importancia de la
función de inteligencia entre las tareas de la conducción de las unidades militares.
Cabe señalar que ese documento fue destinado a la organización de los
órganos de conducción de los grandes agrupamientos de la fuerza ejército, desde
brigadas en adelante, incluyendo el comando de grupos de ejércitos y fuerzas
terrestres, aunque igualmente se indicó que con modificaciones puntuales su
contenido podía ser aplicado a unidades de menor jerarquía.
De su amplio contenido interesa, en punto al funcionamiento de las
unidades militares y en orden a definir las responsabilidades de conducción, que
su artículo 1.001, correspondiente al Capítulo I Sección I, establece que el
“comando”‖ es‖ “<la autoridad y responsabilidad legales con que se inviste a un militar
para ejercer el mando so re una organización militar…”‖e‖indica‖que‖por‖extensión‖se‖
denomina de esa manera al ejercicio de esa autoridad.
El mismo artículo define que la reglamentación pertinente regula esa
función por grado y cargo y que la función de comando resulta intransferible, por
lo que el comandante (jefe para los escalones unidad y menores) resulta el único
responsable de lo que haga o no haga su unidad.
No obstante ello, igualmente señala que el comandante será asistido por un
segundo comandante y por un estado mayor. Del mismo modo, establece que el
comando‖ se‖ ejerce‖ por‖ una‖ “cadena‖ de‖ comando”‖ determinada,‖ por‖ la‖ que‖ cada‖
comandante o jefe dependiente resulta responsable de lo que cada unidad a su
cargo resulte hacer.
Por su parte, el artículo 1.003 (sección II) define la conducción como la
aplicación del comando a la solución de un problema militar y señala que se trata
de una actividad libre y creadora que se apoya sobre bases científicas.
A través del inciso 2 del artículo 2.006 definió entre los componentes básicos
de un estado mayor a los jefes de personal (G-1), de inteligencia (G-2), operaciones
(G-3), logística (G-4) y asuntos civiles (G-5).
359
En esa línea, cabe destacar que para todos los casos de conformación de
estados mayores y planas mayores, así como en Jefaturas de unidades menores, la
actividad de inteligencia ocupa un lugar central ubicando en todos los casos un
responsable de dicha tarea entre las funciones esenciales de los órganos de
conducción.
Así, define para el caso de los estados mayores al jefe de inteligencia,
identificado como G-2,‖que‖“el Jefe de Inteligencia será el principal miembro del Estado
Mayor, que tendrá responsabilidad primaria sobre los aspectos relacionados con el
enemigo‛ (artículo 4.011).
La relevancia de las tareas de inteligencia ha sido puesta de manifiesto, en
general por los diversos reglamentos aquí considerados.
Particularmente el Reglamento RC-8-2‖ “Operaciones‖ contra‖ fuerzas‖
irregulares”‖establece‖que‖para poder destruir o neutralizar elementos subversivos,
la inteligencia y la actividad psicológica son fundamentales (conf. artículos 1.001,
1.004 y 1.005).
En el mismo sentido resulta significativo, el reglamento RC 16-1 en cuanto
indicó que a los fines de la individualización de las personas a detener, los
destacamentos de inteligencia contaban con Secciones de Reunión de Información,
siendo tal acción definida como la explotación sistemática de las fuentes de
información y la transmisión de la información así obtenida.
Asimismo, el Reglamento RC 16-5,‖ “La‖ Unidad‖ de‖ Inteligencia”,‖ definió‖
como funciones de estas Secciones reforzar y apoyar a otros elementos; obtener
información mediante el examen de documentos y el espionaje; ejecutar sabotajes y
actividades relativas al contraespionaje, contrasabotaje y contrasubversión; y estar
en actitud de actuar con su personal formando equipos, aisladamente o integrando
otros según necesidades.
Por otro lado, el Reglamento RC-16-1‖ estableció‖ que‖ “el capturado es una
fuente de información que de e ser aprovechada por el nivel de inteligencia‛ indicando en
su‖punto‖3‖que‖“ningún soldado debe hacer interrogatorios al detenido, ni tampoco nadie
que no esté autorizado”.‖En‖esa‖línea,‖el‖punto‖“5.a”‖resulta‖taxativo‖al‖se alar que el
interrogatorio‖de‖prisionero:‖“será realizado por personal técnico”.
Surge así que la labor de los oficiales de inteligencia no se agotaba en la
individualización de las personas a detener, ya que ese era apenas el primer paso
que posibilitaba las consecuentes privaciones de la libertad y los interrogatorios,
tareas de las que también participaban. La conducción de los interrogatorios a los
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prisioneros, de los que surgía información para efectuar nuevas detenciones, era
llevada adelante por personal de inteligencia.
En tanto herramienta fundamental e imprescindible para el exitoso
desarrollo de las operaciones militares, la tarea de inteligencia fue altamente
especializada y requirió de personal entrenado técnica y psicológicamente. Y por
ello, los encargados de estas tareas debían contar con Aptitud Especial de
Inteligencia (AEI).
Ligado a ello, las denominadas acciones psicológicas el Reglamento RC-5-1
denominado‖ “Operaciones‖ Psicológicas”,‖ introducido‖ al‖ debate‖ como‖ prueba‖
documental, resulta de particular‖ interés‖ a‖ fin‖ de‖ analizar‖ las‖ llamadas‖ “acciones‖
psicológicas”‖ a‖ las‖ que‖ el‖ ejército‖ otorgó‖ especial‖ centralidad‖ como‖ parte‖ de‖ las‖
acciones destinadas a afectar al enemigo y, al mismo tiempo, ganar la adhesión de
la población. Particularmente su artículo 2.004 en cuanto establece:
“El método de la acción compulsiva será toda acción que tienda a motivar
conductas y actitudes por apelaciones instintivas. Actuará sobre el instinto de
conservación y demás tendencias básicas del hombre (lo inconsciente)
La presión insta por acción compulsiva apelando casi siempre al factor miedo.
La presión psicológica engendra angustia; la angustia masiva y generalizada
podrá derivar en terror, y eso basta para tener al público a merced de cualquier
influencia posterior. La fuerza implicará la coacción y hasta la violencia
mental. Por lo general este método será impulsado, acompañado y secundado
por esfuerzos físicos o materiales de la misma tendencia. En él la fuerza y el
vigor reemplazará a los instrumentos de la razón. La técnica de los hechos
físicos y los medios ocultos de acción psicológica transitarán por este método
de la acción compulsiva.”
En las 170 páginas que componen el Reglamento RC-5-1 se encuentran
perfectamente delimitados, los destinatarios, las metas y el tipo de operaciones a
llevar a cabo.
Entre‖ los‖ blancos‖ prevé‖ que‖ las‖ operaciones‖ ser{n‖ dirigidas‖ a‖ “...elementos
irregulares enemigos, elementos clandestinos, civiles que simpaticen con el movimiento
subversivo, civiles que simpaticen con el gobierno legal, civiles no comprometidos, fuerzas
militares legales y nacionales que apoyen a las fuerzas irregulares”.‖
361
Entre‖sus‖técnicas,‖se‖indica‖que‖“Las fuerzas militares legales podrán contribuir
a aislar a las fuerzas irregulares enemigas, apelando a su función de protectores y
guardianes de la paz. Las demostraciones en masa, el contacto personal entre soldados y
pobladores civiles, la participación en deportes comunes y las reuniones de todo tipo
contribuirán a crear fe en el gobierno legal y evitar el apoyo a los elementos irregulares. La
tropa deberá estar perfectamente instruida a efectos de lograr un impacto sicológico positivo
en la población”.
La‖finalidad‖de‖las‖acciones‖implementadas‖fue‖la‖de‖“crear la imagen de que
el movimiento guerrillero ha penetrado en todos los niveles de la sociedad y del gobierno”.
En la última sección del Reglamento se describen los medios a utilizar,
dividiéndolos en naturales, técnicos y ocultos. Ejemplo de los dos primeros podían
ser‖el‖método‖“cara a cara, agentes visuales y orales, actos públicos, altavoces, la radio y la
televisión”,‖ y‖ entre‖ los‖ ocultos‖ “...compulsión física; torturas de tercer grado y
compulsión psíquica; como anónimos, amenazas, chantaje, seguimiento físico, persecución,
secuestros, calumnias, terrorismo, desmanes, sabotaje, toxicomanía, alcoholismo y drogas.
Lavado de cerebro”.
Respecto a la propaganda, el punto 2.010 la clasifica en propaganda blanca,
gris‖ y‖ negra‖ estableciendo:‖ “La propaganda blanca será ampliamente diseminada y
deberá ser conocida por su fuente. La propaganda gris no será identificada por su fuente,
dejándose esto librado a la imaginación del público al cual se dirige. La propaganda negra es
la que pretende aparecer como originada en una fuente que no es verdadera. Esta
clasificación no tendrá relación alguna con la validez de su contenido”.
En el apartado anterior, en el que se hizo referencia al contexto histórico
general y específicamente a la introducción en el país de las doctrinas de guerra
contrarrevolucionaria, se hizo mención a la introducción de modificaciones en la
concepción de la planificación militar vinculada a hipótesis de conmoción interna y
específicamente del Plan Conintes, a partir de la introducción de la doctrina de
guerra contrarrevolucionaria francesa, así como a su aplicación práctica durante el
gobierno de Arturo Frondizi.
La división territorial allí diagramada constituyó el antecedente inmediato
para la dispuesta mediante en el Plan de Capacidades del Ejército Argentino del
año 1972 (PCE-PC-MI/72), cuya existencia ha sido tenida por probada en las
sentencias de las causas 13/84 y 44/86 a pesar de no haberse encontrado copia de la
misma.
En lo central, corresponde indicar que, a diferencia de la zonificación
dispuesta en la Directiva del año 1960, en la que la Zona de Defensa 4 correspondía
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al área de Cuyo, en el Plan del año 1972 esa numeración designó aquella bajo
jurisdicción del Comando de Institutos Militares, antes inexistente como autoridad
militar, mientras que las provincias cuyanas fueron absorbidas por la Zona de
Defensa III, asumiendo así una correspondencia idéntica al área bajo jurisdicción
de los Cuerpos de Ejército.
Tal ordenamiento fue ratificado posteriormente mediante la Directiva 405/75
con la sola modificación de la ampliación de la Zona de Defensa IV, que amplió la
cantidad de municipios bonaerenses bajo su responsabilidad.
Resulta pertinente igualmente indicar que dichos antecedentes también
actuaron como fundamento para la elaboración del denominado Plan de
Capacidades Internas de la Armada o Plan de Conmoción Interna de la Armada
(PLACINTARA) 1/75, de carácter secreto, por intermedio del cual se dispuso la
organización de esa fuerza para el accionar antisubversivo, cuyo tratamiento y
análisis fuera realizado por este tribunal, con otra composición, en ocasión de
dictar sentencia en la causa FLP 17/2012/TO1, confirmada por la Alzada durante el
año 2022.
2.2. Normativa dictada con anterioridad al golpe de estado del 24 de marzo de
1976
Sin desconocer las acciones de orden clandestino implementadas por el
gobierno peronista, que deben ser comprendidas en el marco de la conformación
de aquella esfera de actuación ilegal descripta al momento de dar cuenta de la
teoría del paralelismo global, algunos de cuyos acontecimientos ocurridos en la
ciudad de La Plata llegaron a consideración de este tribunal, con otra composición,
en el marco de la causa FLP 34000009/2005/TO1, durante el gobierno constitucional
anterior al golpe de estado de 1976 se dictaron distintas normas destinadas a la
represión de la creciente violencia política y particularmente de las organizaciones
que en los distintos ámbitos de la sociedad expresaban las ideas de la revolución
social.
Conforme fuera establecido por la Cámara Nacional de Apelaciones de la
capital federal, durante‖la‖presidencia‖de‖María‖Estela‖Martínez,‖se‖dictaron‖“<las
leyes 21.259, sobre expulsión de extranjeros; 21.260, que autorizaba a dar de baja a
empleados públicos vinculados a actividades subversivas; 21.264, sobre represión de
363
sabotaje y establecimiento de jurisdicción militar para sus infractores; 21.268, sobre armas
y explosivos; 21.269, sobre prohibición de actividades de algunas agrupaciones políticas
marxistas; 21.275, sobre suspensión del derecho de salir del país; 21.313, sobre extensión de
la jurisdicción de los jueces nacionales a los establecimientos o lugares donde fueran
trasladados por razones de seguridad los procesados y los detenidos en virtud del estado de
sitio; 21.322, declarando ilegales y disueltas supuestas organizaciones subversivas; 21.325,
complementaria de la anterior; 21.338, que estableció modificaciones al Código Penal en
relación a delitos con características subversivas; 21.448, que prorrogó por 180 días la
suspensión del derecho de opción para salir del país dispuesta por ley 21.275; 21.449, que
reglamentó el derecho de opción; 21.450, que modificó la ley 20.840 de represión de
actividades subversivas agravando las penas fijadas; 21.460, que dispuso que algunas
prevenciones sumariales fueran efectuadas por las fuerzas armadas o de seguridad; 21.461,
que estableció el juzgamiento de delitos subversivos por Consejos de Guerra Estables;
21.568, que prorrogó por 150 días la suspensión del derecho de opción para salir del país;
21.596, que estableció que la defensa ante los Consejos de Guerra Especiales sería
desempeñada por oficiales en actividad; y 21.866, que sancionaba a quienes influyeran ante
terceros para la comisión de actividades subversivas”.‖
A más de ello, el 6 de noviembre de 1974 se dictó el estado de sitio en todo el
territorio nacional a través del Decreto 1.368/74, unos meses después de la
implementación‖de‖la‖denominada‖“Misión‖Ivanissevich”‖en‖el‖{mbito‖educativo,‖
en referencia al nombre del Ministro de esa cartera, destinada a la depuración de
las universidades y los ámbitos educativos.
En esa línea, el 5 de febrero de 1975, se promulgó el Decreto N° 261/75, ya
referido con anterioridad, a partir del cual se implementó el denominado
“Operativo‖Independencia”‖en‖la‖provincia‖de‖Tucum{n.‖
Concretamente, dispuso la ejecución de las operaciones militares necesarias
a‖ fin‖ de‖ “neutralizar‖ y/o‖ aniquilar”‖ el‖ accionar‖ de‖ elementos‖ subversivos‖ en‖ la‖
provincia de Tucumán. Asimismo, dispuso el control operacional de la Policía
Federal Argentina por parte del Comando General del Ejército; el requerimiento al
Poder Ejecutivo provincial de una medida de similares características respecto de
las fuerzas de seguridad provinciales; la colaboración de las restantes fuerzas
armadas y la intervención del Ministerio de Bienestar Social en operaciones
psicológicas en coordinación con el Ministerio de Defensa.
La continuidad de las acciones militares desplegadas en el ámbito de la
provincia de Tucumán y su extensión del teatro de operaciones a todo el territorio
nacional, en conjunto con la crisis político institucional en la que se vio sumido el
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gobierno nacional durante el transcurso del año 1975, dio lugar a la sanción de los
Decretos N° 2.770, 2.771 y 2.772, todos del 6 de octubre del año indicado, conocidos
como‖los‖“Decretos‖de‖exterminio”.
El Decreto 2.770 creó el Consejo de Seguridad Interna, integrado por el
Presidente de la Nación, los Ministros del Poder Ejecutivo y los Comandantes
Generales de las Fuerzas Armadas, a fin de asesorar al primero de ellos sobre las
medidas necesarias para la lucha contra la subversión y la planificación,
conducción y coordinación con las diferentes autoridades nacionales para su
ejecución.
El segundo de los decretos referidos facultó al Consejo de Defensa, a través
del Ministerio del Interior, a suscribir convenios con los gobiernos de las
provincias para colocar bajo su control operacional al personal y a los medios
policiales y penitenciarios provinciales que fuesen requeridos para su empleo
inmediato en la aludida.
Resulta pertinente señalar que de la implementación de esta medida, como
será indicado posteriormente, se establecieron los convenios pertinentes que
permitieron el involucramiento de la Policía de la Provincia de Buenos Aires en la
denominada‖ “lucha‖ contra‖ la‖ subversión”,‖ el‖ funcionamiento en instalaciones de
esa fuerza de los centros clandestinos de detención en el que se produjeron los
hechos aquí juzgados y la participación de los condenados.
Finalmente, el Decreto N° 2.772 extendió el accionar de las Fuerzas Armadas
a los fines de la lucha contra la subversión a todo el territorio del país.
Tales normas tuvieron correlatos a nivel de las fuerzas armadas en órdenes
y directivas tendientes a implementar las políticas dispuestas.
Así, el Decreto N° 261/75 se complementó con la directiva del Comandante
General del Ejército N° 333 de enero de 1975, por medio de la cual se fijó la
estrategia‖ a‖ seguir‖ contra‖ los‖ allí‖ denominados‖ “asentamientos‖ terroristas”‖ en‖
Tucumán, dividiendo la operación en dos partes. La primera buscó aislar al
oponente a través de la ocupación de puntos críticos y el control de la población y
de las rutas. La segunda consistió en su hostigamiento progresivo a fin de
debilitarlo y eventualmente atacarlo para aniquilarlo y restablecer el pleno control
de la zona.
365
El mencionado documento, cuenta con un Anexo N° 1, referido a las normas
de procedimiento legal, en el que se establecen reglas básicas para la detención de
personas. Allí se indica su derivación preferentemente a la autoridad policial en el
plazo más breve, su sometimiento a la justicia federal o su puesta a disposición del
Poder Ejecutivo Nacional. Asimismo, versa sobre la posibilidad de disponer
allanamientos, autorizándose en casos graves a prescindir de autorización judicial
escrita, habida cuenta el estado de sitio que por entonces imperaba.
Esa Directiva 333 fue complementada con la Orden de Personal N° 591/75
del 28 de febrero de 1975, por la cual se dispuso reforzar la V Brigada de Infantería
con asiento en Tucumán con personal subalterno del Tercer Cuerpo de Ejército, la
N° 593/75 y la Instrucción N° 334 del 18 de septiembre de 1975.
Por otro lado, los Decretos 2.770, 2.771 y 2.772 dieron lugar a la Directiva del
Consejo de Defensa N° 1/75 ,del 15 de octubre de 1975, con la finalidad de
instrumentar el empleo de las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Fuerzas Policiales y
otros organismos puestos a disposición de las primeras en materia de lucha
antisubversiva.
Disponiendo el pase a la ofensiva en la lucha antisubversiva, la Directiva
1/75 otorgó una amplia libertad de acción a las Fuerzas Armadas y de Seguridad
para intervenir en todas aquellas situaciones que se apreciara que tuvieran
“connotaciones‖ subversivas”‖ y‖ particularmente‖ al‖ Ejército‖ la‖ responsabilidad‖
primaria en la dirección de las operaciones y la conducción de la inteligencia de la
comunidad informativa para lograr una acción coordinada e integrada de todos los
medios a disposición.
En cuanto a la organización de la fuerza, identificó como los elementos
orgánicos para la lucha contra la subversión al Comando General del Ejército, las
Grandes Unidades de Batalla e Institutos Militares (GGUUB e IMM) y la
Gendarmería Nacional, mientras que entre los elementos bajo control operacional
individualizó a la Policía Federal Argentina, el Servicio Penitenciario Nacional y
las policías y servicios penitenciarios provinciales. Por último, incluyó bajo control
funcional a la Secretaria de Informaciones del Estado (SIDE) y la Secretaría de
Prensa de la Presidencia.
Surge asimismo del texto de la citada Directiva, la utilización como
elementos subordinados de la Policía Federal Argentina y el Servicio Penitenciario
Federal, bajo control operacional de las fuerzas de seguridad provinciales y,
finalmente, bajo control funcional a la Secretaría de Informaciones del Estado
(SIDE) y a la Secretaría de Prensa de la Presidencia.
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Subordinación, control funcional y operacional que operaron como el modo
de reclutar los servicios de esas fuerzas y sumarlos al plan y como factor del
indudable peso que el grado de responsabilidad primaria conferido al Ejército por
esa Directiva N° 1/75 en aras de conducir los esfuerzos de la comunidad
informativa o de inteligencia en las operaciones.
Resulta de particular interés, entre los diversos elementos que establece la
Directiva aquí analizada, la determinación de utilización de la estructura militar
territorial conforme el Plan de Capacidades (MI) 72 de las respectivas fuerzas, lo
que en esencia implicó la utilización de la zonificación militar antes referida, la que
será analizada en el apartado siguiente.
A fin de poner en ejecución las medidas y acciones previstas por el Consejo
de‖ Defensa‖ a‖ través‖ de‖ la‖ Directiva‖ “S”‖ 1/75,‖ el‖ Comandante‖ General‖ del‖ Ejército‖
dictó el 28 de octubre de 1975 la Directiva N° 404/75 (Lucha contra la subversión).
Allí identificó los mismos elementos orgánicos y fuerzas bajo control
operacional señalados en el caso de la Directiva 1/75, excluyendo a la Secretaría de
Prensa de la Presidencia entre los organismos estatales bajo control funcional.
Al fijar las misiones del Ejército en materia de LCS estableció que debía
“operar ofensivamente … contra la su versión en el {m ito de su jurisdicción y fuera de
ella en apoyo de las otras FFAA, para detectar y aniquilar las organizaciones subversivas a
fin de preservar el orden y la seguridad de los bienes, de las personas y del Estado”.‖
De esta forma, le otorgó para ello, con carácter de responsabilidad primaria,
dirigir‖“<.las operaciones contra la subversión en todo el ámbito nacional”‖y‖conducir‖el‖
“<esfuerzo de inteligencia de la comunidad informativa contra la subversión a fin de
lograr una acción coordinada e íntegra de todos los medios a disposición...”.
En‖el‖inciso‖1,‖del‖ac{pite‖“a”,‖titulado‖“Conceptos‖estratégicos”,‖del‖título‖5‖
(IDEAS RECTORAS) se indica que‖“*l+a actitud ofensiva a asumir por la Fuerza, más
los elementos puestos a disposición, debe materializarse a través de la ejecución de
operaciones que permitan ejercer una presión constante, en tiempo y espacio, sobre las
organizaciones subversivas. No se debe actuar por reacción sino asumir la iniciativa en la
acción, inicialmente con actividades de inteligencia, sin las cuales no se podrán ejecutar las
operaciones, y mediante operaciones sicológicas‛ (SIC).
367
Asimismo, fijó como objetivos de dicha ofensiva:‖ “a) Disminuir
significativamente el accionar subversivo para fines del año 1975 b) Transformar la
subversión en un problema de naturaleza policial para fines del año 1976 c) Aniquilar los
elementos residuales de las organizaciones subversivas a partir de 1977.”‖
Para‖ estos‖ logros‖ las‖ operaciones‖ se‖ realizarían‖ “En todo el ámbito de la
jurisdicción de la fuerza, en forma simultánea, con el objeto de lograr un efecto de
inesta ilidad permanente y el desgaste progresivo de las organizaciones su versivas‛ y con
un ‚…ritmo y amplitud que restrinja la li ertad de acción de las organizaciones
subversivas, impidiéndoles realizar acciones de emergencia”.
En lo que hace a los hechos aquí analizados, resulta de igual interés la
inclusión como zonas prioritarias en la‖“lucha‖contra‖la‖subversión”‖(LCS),‖de‖las‖
regiones de Capital Federal, el Gran Buenos Aires y La Plata.
Asimismo, aquellas disposiciones vinculadas al empleo de las fuerzas
policías provinciales bajo control operacional.
Se estableció, en este sentido, que el control operacional sería ejercido por el
Comandante de la Zona de Defensa respectiva sin perjuicio de eventuales
delegaciones a otras autoridades militares. Que la afectación a la LCS no debería
afectar el normal desenvolvimiento de las funciones policiales habituales y que las
misiones a ejecutar en materia de LCS serían determinadas por la autoridad militar
pertinente. No obstante ello, otorgó a las fuerzas policiales la capacidad de actuar
por propia iniciativa ante la detección de actividad subversiva.
Conforme se analizará en el apartado correspondiente, si bien el
funcionamiento de la Policía de la provincia de Buenos Aires respondió a esas
disposiciones, en virtud de los acuerdos establecidos y la organización de la
autoridad militar en el ámbito de la Zona de Defensa 1, presentó particularidades
que otorgaron a una parte de esa fuerza una autonomía relativa en materia
represiva.
De los diez anexos incluidos a la directiva analizada, resulta de interés
señalar que el primero de ellos correspondió a la Inteligencia, dando cuenta de la
importancia que tal tarea asumió para la determinación de las acciones a seguir.
Su anexo 2 constituye el orden de batalla para cada Zona de Defensa, en
donde se incluyen, junto a las unidades militares correspondientes, las fuerzas
provinciales y organismos gubernamentales bajo control operacional o funcional.
En lo que hace al Orden de Batalla de la Zona de Defensa 1, interesa
particularmente la inclusión del Destacamento de Inteligencia 101 a nivel de la
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Zona de Defensa, lo que como se verá oportunamente, requirió una adecuación
normativa y funcional.
El‖ Anexo‖ 6‖ incluyó‖ las‖ “bases‖ legales”‖ de‖ la‖ Directiva.‖ Así,‖ entre‖ las‖
múltiples normas citadas, resultan de particular interés por no haber sido citadas
en este aparatado hasta el momento el Decreto 2.584/69, que acordó facultades a
los Comandantes Generales del Ejército y de la Armada para ordenar el empleo de
la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval, la Ley 20.840 de represión de
actividades subversivas; los Decretos N° 2.717/75 que prorrogó el Estado de Sitio
declarado mediante el decreto 1.368/74; N° 1.860/75, que fijó el procedimiento a
seguir en caso de corresponder poner a disposición del poder judicial federal
personas detenidas a consecuencia de operaciones antisubversivas, junto con
aquellos que ilegalizaron al Ejército Revolucionario del Pueblo y a Montoneros
respectivamente (N° 1.454/73 y N° 2.452/75, de forma correspondiente).
Igualmente resulta pertinente el Anexo 8 en cuanto mantiene la vigencia del
Plan de Capacidades de la Fuerza Ejército (MI) 72 con ciertas modificaciones en
cuanto a las atribuciones del Comando de los Institutos Militares.
Como parte de los preparativos del golpe de estado del 24 de marzo de
1976, la Fuerza Ejército dictó‖en‖febrero‖de‖ese‖mismo‖a o‖el‖denominado‖“Plan‖del‖
Ejercito‖Contribuyente‖al‖Plan‖de‖Seguridad‖Nacional”.‖
Elaborado a los fines de asignar tareas y responsabilidades en orden a
ejecutar de la toma del poder del estado, dicho documento resulta igualmente
significativo en cuanto contiene elementos característicos de las prácticas
represivas aplicadas con posterioridad.
Importa destacar que al describir la situación en la que se enmarca dicho
plan, se indicó que ‚La JCG [por Junta de Comandantes Generales] ante el grave
deterioro que sufre la Nación ha resuelto adoptar las previsiones para el caso de tener que
destituir al Go ierno Nacional y constituir un Go ierno Militar‛ (Capítulo I, epígrafe 2
“Situación”).‖
Luego ordenó a las fuerzas armadas la ejecución‖ de‖ las‖ “operaciones
necesarias”‖a‖fin‖de‖asegurar‖conjuntamente‖“<la destitución del Gobierno en todo el
{m ito del pa s y facilitar la asunción del Go ierno Militar‛ autorizando para ello, a
renglón seguido, ‚…proceder a la detención del Poder Ejecutivo Nacional y las
369
autoridades nacionales, provinciales y municipales que sean necesarias, de personas del
ámbito político, económico y gremial que deban ser juzgadas”.
Junto a ello y haciendo alusión a la zonificación del territorio nacional ya
señalada, dispuso‖ el‖ “<.mantenimiento del orden y/o su restablecimiento en las
jurisdicciones que les compete según el Plan de Capacidades, con las modificaciones que se
introducen en el anexo 10 y las que eventualmente pudieren acordarse a partir de la
recepción del presente plan‛ (Cfr. Capítulo 1, Apartado b, Ítem 1).
A lo largo de los quince anexos que le acompañan, el plan aquí analizado
determinó con minuciosidad las acciones a desarrollar para la toma del poder.
Así, en lo que hace a lo que aquí resulta de interés, corresponde indicar que
su‖Anexo‖II,‖titulado‖“Inteligencia”,‖ensaya‖una‖amplia‖definición‖del‖concepto‖de‖
“oponente”‖ que permitió un uso indiscriminado, tan amplio, masivo, arbitrario e
ilegal como las practicas represivas mismas.
Dice‖el‖plan‖que:‖“Se consideran oponentes a todas las organizaciones o elementos
integrados en ellas existentes en el país o que pudieran surgir del proceso, que de cualquier
forma se opongan a la toma del poder y/o obstaculicen el normal desenvolvimiento del
Gobierno Militar a esta lecer‛. (Anexo 2, el Capítulo I, apartado a. bajo el título
Determinación del Oponente).
Posteriormente, diferenció entre oponente activo y potencial, en base al
grado de participación que por entonces –esto es febrero de 1976- exhibían esas
organizaciones o elementos integrados y a las posibilidades futuras de las
restantes.
Así, bajo la primera de esas categorías se incluyeron no solo a las
organizaciones político militares, como ERP y Montoneros, sino también a un
amplio listado de organizaciones políticas de izquierda, gremiales, estudiantiles y
hasta de cuño religioso. Indicando respecto de aquellas catalogadas como
“prioridad I”,‖ que debían ser objeto de especial interés de los “Equipos Especiales”
afectados a la ‚ etención de Personas‛.
Junto a lo antedicho, la existencia de listados previamente confeccionados a
nivel nacional y por jurisdicción de blancos seleccionados quedó plasmada en el
Anexo‖ 3‖ del‖ Plan‖ aquí‖ analizado,‖ en‖ donde‖ se‖ ordena‖ detener‖ a‖ “<todas aquellas
personas que la JCG establezca o apruebe para cada jurisdicción, que signifiquen un peligro
cierto para el desarrollo de las acciones militares o sobre las que existan evidencias de que
hubieran cometido delitos o acciones de gran notoriedad en contra de los intereses de la
Nación y que de an ser investigados‛ y ‚…de oponentes potenciales en la medida que estos
se manifiesten‛.
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Del‖ mismo‖ modo,‖ la‖ operatoria‖ de‖ “grupos especiales”‖ con‖ miras‖ a‖ cumplir‖
ese objetivo quedó enunciada al prescribir que cada Comando de Zona establecería
en su jurisdicción los “equipos especiales” necesarios.
Por otro lado, otorgó a los comandantes de cada jurisdicción militar la
facultad de fijar ‚lugares de alojamiento‛ de detenidos, incluyéndose la posibilidad
de detener personas en dependencias militares.
Se advierte así que, en el plan reseñado, se encontraban delineados los
trazos más básicos del aparato de represión ilegal diseñado en base a la doctrina
antisubversiva vigente, ensayado con anterioridad durante la persecución de las
fuerzas político militares ilegalizadas durante el gobierno y en el desarrollo del
Operativo Independencia, algunas de cuyas víctimas fueron incluidas en la
plataforma fáctica aquí analizada, puesto en práctica plenamente una vez
implementado el golpe de estado.
Tal modo de concebir a ‚oponentes‛ y ‚enemigos‛ permitió que se
interceptara y sometiera a dirigentes políticos, obreros y gremiales, trabajadores y
empleados, profesionales, estudiantes de diversos niveles, personalidades
destacadas de la cultura y, como se verá oportunamente, disidencias
sexogenéricas, a partir de una valoración de su peligrosidad para el logro de los
fines propuestos por las fuerzas armadas y, en consecuencia, inclusión dentro del
significante‖vacío‖de‖“subversión”.
Con un abanico tan amplio de posibilidades, el aparato de represión y sus
operadores podían -y efectivamente pudieron- encontrar a su ‚enemigo‛ en
cualquier lugar y detrás de cualquier apariencia o condición.
En definitiva, como ya se indicó, producido el golpe de estado el 24 de
marzo de 1976, el personal subordinado a la Junta Militar ‚…detuvo a gran cantidad
de personas, las alojó clandestinamente en unidades militares o en lugares bajo
dependencias de las fuerzas armadas, las interrogó con torturas, las mantuvo en cautiverio
sufriendo condiciones inhumanas de vida y alojamiento y, finalmente, o se las legalizó
poniéndolas a disposición de la justicia o del Poder Ejecutivo Nacional, se las puso en
li ertad, o ien se las eliminó f sicamente‛. (CSJN, Fallos 309-I, 1985, Cap. XX).
La realidad de lo acontecido y probado a lo largo del proceso de justicia
desarrollado en nuestro país y los hechos mismos aquí juzgados, permiten afirmar
371
entonces que detrás de este Plan de febrero de 1976 estaban sentadas las bases
mismas del aparato de represión ilegal y su plan criminal.
Entonces no se requiere demasiado esfuerzo para advertir que, por ejemplo,
los aludidos ‚Equipos Especiales‛ intentaban ocultar, con pretendida terminología
técnica operativa, a los Grupos de Tareas, y que debajo de la fachada de los
“denominados lugares de alojamiento [o reunión] de detenidos‛ se procuraron
enmascarar a los centros clandestinos de detención y tortura como los
involucrados en este juicio.
2.3. Normativa dictada con posterioridad al golpe de estado del 24 de marzo
de 1976.
El nuevo régimen recibió el nombre de Proceso de Reorganización Nacional
y dictó la ley 21.254 que reglamentó el funcionamiento de la Junta Militar.
Este régimen violento alucinó una guerra y enarboló la doctrina de la
seguridad nacional como bandera para asumir, como ningún otro, un sistema
penal subterráneo con campos de concentración y ejecuciones masivas, un sistema
penal paralelo que pretendía mostrar hacia fuera que Argentina era un Estado de
Derecho.
Así, se dictaron una serie de Actas y Estatutos Institucionales para
reglamentar el nuevo orden jurídico institucional del país.
A través del Acta para el Proceso de Reorganización Nacional del 24 de
marzo de 1976, los golpistas dispusieron “hacerse cargo del gobierno de la República”.‖
Para lo cual declararon caducos todos los mandatos constitucionales, removieron
la Corte Suprema de Justicia de la Nación y todos los tribunales superiores
provinciales, suspendieron todas las actividades políticas y gremiales y asumieron
el cargo de miembros de la Junta Militar, comprometiéndose a observar y hacer
observar‖ los‖ objetivos‖ b{sicos‖ y‖ estatutos‖ para‖ el‖ denominado‖ “Proceso‖ de‖
Reorganización‖Nacional”.
Una segunda acta estableció los propósitos y objetivos básicos del Proceso
de Reorganización Nacional. Entre los primeros fijó como meta a alcanzar la
“vigencia de la seguridad nacional, erradicando la subversión y las causas que favorecen su
existencia”‖y‖entre‖los‖segundos‖estableció:‖“Restituir los valores esenciales que sirven
de fundamento a la conducción integral del Estado, enfatizando el sentido de moralidad,
idoneidad y eficiencia, imprescindibles para reconstruir el contenido y la imagen de la
nación, erradicar la subversión y promover el desarrollo económico de la vida nacional<”.
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El‖ Estatuto‖ del‖ “Proceso‖ de‖ Reorganización‖ Nacional”‖ precisó‖ como‖ su‖
objeto el establecer las normas fundamentales a que se ajustaría el gobierno así
instaurado en cuanto a la estructura de los poderes del estado y su accionar
dirigido a alcanzar sus objetivos básicos.
Con la posterior sanción de la Ley 21.256 se reglamentó el funcionamiento
de la Junta Militar, el Poder Ejecutivo Nacional y la Comisión de asesoramiento
Legislativo (CAL).
Con posterioridad al golpe de estado del 24 de marzo de 1976, en su carácter
de Jefe del Estado Mayor General del Ejército, el general Roberto Viola dictó la
Orden Parcial 405/76, a través de la cual modificó parcialmente la Directiva 404/75
antes reseñada.
Tras efectuar un análisis de situación en el que destacó como elementos
novedosos la asunción del gobierno por parte de las FFAA y, como consecuencia
de ello, la aprobación de una estrategia nacional contrasubversiva conducida desde
el más alto nivel del Estado, consideró necesario y conveniente:‖ “a) centralizar la
conducción de las acciones de inteligencia y las operaciones de carácter inmediato en áreas
geográficas (urbanas o no) de caracter sticas similares‛.
En‖esa‖línea,‖estableció‖que‖“la centralización de la conducción y el incremento de
las actividades de inteligencia han de posibilitar: a) la coordinación, regulación e
integración de los esfuerzos, lo que asegura la idoneidad del medio seleccionado y una
mayor eficiencia en la acción; b) la restricción total de las acciones unilaterales‛.
La‖ misma‖ orden‖ especificó‖ que‖ “<el desarrollo de una persistente y eficiente
actividad de inteligencia…‛ debe‖ posibilitar‖ “<la detección y acción sobre blancos
renta les del oponente‛.
En lo que aquí interesa, encomendó al comando de la Zona I intensificar
gradual y aceleradamente el accionar contrasubversivo, con la finalidad de
completar el aniquilamiento del oponente en la zona donde mantiene su mayor
capacidad.‖ (Capítulo‖ 2,‖ “Misión”‖ p.‖ 2).‖ Valoró‖ para‖ ello‖ que‖ “<.la proporción
mayoritaria de la agresión subversiva se materializa sobre las grandes concentraciones
industriales del país delineándose claramente cuatro regiones de mayor actividad, que son
por orden de prioridad: CAPITAL FEDERAL y GRAN BUENOS AIRES, GRAN LA
PLATA, Región Ribereña del RIO PARANA (DESDE ZARATE hasta SAN LORENZO)
373
y CORDOBA”.‖Agregó‖que‖la‖subversión‖había‖centrado‖su‖accionar‖en‖la‖guerrilla‖
urbana y específicamente en la primera de las zonas delimitadas, caracterizadas
por su mayor densidad demográfica y mayor concentración obrera fabril, valorada
como‖ “<el medio prioritario para el accionar subversivo y su principal objetivo de
captación”‖(Cfr.:1.‖Situación,‖a.‖4,‖p.‖1).
En razón de ello introdujo modificaciones en la distribución territorial de las
Zonas de Defensa I y IV, segregando los municipios de 3 de Febrero, San Martín,
Vicente López, San Isidro, San Fernando, General Sarmiento, Tigre, Pilar,
Exaltación de la Cruz, Escobar, Zárate y Campana de la primera y transfiriéndolos
a la segunda.
Igualmente dispuso la asignación de un comando único a la zona
constituida por la Capital Federal, Moreno, Morón, Merlo, La Matanza, Esteban
Echeverría, Almirante Brown, Lomas de Zamora, Lanús, Avellaneda y Quilmes; y
la organización de una Central de Operaciones e Inteligencia (COI) para coordinar
las acciones de inteligencia y las operaciones de seguridad en dicha jurisdicción, la
que estaría integrada por personal especialista delegado de la SIDE, el Batallón de
Inteligencia 601, la Policía Federal y la Policía de la provincia de Buenos Aires.
Siguiendo esos lineamientos, el comandante del Primer Cuerpo, General
Carlos Guillermo Suárez Mason, emitió la Orden de Operaciones n° 9/77 en la que
estableció‖ la‖ necesidad‖ de‖ “incrementar las actividades de inteligencia, como recurso
destinado a aumentar los índices de presión sobre el accionar del oponente e impedir errores
que se reviertan desfavora lemente so re la fuerza‛. Esa orden, recayó sobre los órganos
represivos dependientes del Cuerpo I. Entre ellos el Destacamento de Inteligencia
101, como será analizado oportunamente, principal órgano de ejecución en esa
materia en esta zona del país.
No menos importantes a la hora de desarrollar y actualizar el accionar
represivo resultaron las Directivas N° 217/76, del 2 de abril de 1976, que especificó
los procedimientos a llevar a cabo con los detenidos subversivos; la Nº 504/77, de
“Continuación‖de‖la‖ofensiva‖contra‖la‖subversión”,‖elaborada‖por‖el‖Comandante‖
en Jefe del Ejército y la N° 604/79, con los lineamientos generales para la lucha
antisubversiva.
De ellas, interesa particularmente destacar que en la segunda de las citadas,
fechada en abril de 1977, al analizar la situación nacional, se consignó que la
“<asunción del Gobierno Nacional por parte de las FFAA el 22
Mar 76, permitió concebir una
ENC integral, coherente, cuya aplicación fuese conducida desde el más alto nivel del
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Estado. Esto significó un cambio substancial de las condiciones en que se llevaba a cabo la
LCS, haciendo posible aumentar considerablemente su eficacia, pero a un año de iniciado el
PRN aún no se han alcanzado plenamente los resultados esperados, habiéndose producido
desajustes o desequilibrios en la aplicación de las estrategias sectoriales que dieron como
resultado logros disimiles que conspiran contra la imagen general y la eficiencia del
conjunto”.
Así, surge con claridad la incorporación, con anterioridad a los hechos
traídos a examen de este Tribunal, de elementos doctrinarios que actuaron como
soporte teórico para la elaboración de un cuerpo normativo que regló el accionar
militar y, en virtud del control operacional dispuesto, de las fuerzas de seguridad,
conforme un plan de acción destinado a la represión de lo que la propia teoría
antisubversiva catalogó como enemigo. Esto es, vastos sectores de la población
argentina considerados peligrosos para la seguridad del Estado y el orden social,
en virtud de su práctica política y social, real o potencial.
Resulta posible afirmar entonces que la meta no fue disciplinar, neutralizar
o‖derrocar,‖sino‖“exterminar”‖al‖enemigo.‖
Consistente con ello, los sociólogos Daniel Feierstein y Guillermo Levy
se alaron‖que‖el‖“<aniquilamiento en la Argentina no es espontáneo, no es casual, no es
irracional: se trata de la destrucción sistem{tica de una ‚parte sustancial‛ del grupo
nacional argentino, destinado a transformarlo como tal, a redefinir su modo de ser, sus
relaciones sociales, su destino, su futuro”‖(Feierstein,‖D.‖y‖Levy,‖G.:‖Hasta que la muerte
nos separe. Prácticas sociales genocidas en América Latina, Editorial Al Margen, Bs. As.
2004, pág. 76); dando cuenta así de la intencionalidad final de las prácticas de
aniquilamiento ensayadas.
De igual modo, surge que tales teorías se configuraron a partir de un
deslizamiento de la noción de enemigo desde una fuerza nacional extranjera, hacia
la población civil que habitaba el territorio bajo jurisdicción del estado y por tanto
se encontraba sometida a su imperio.
Para las doctrinas militares reseñadas, la guerra revolucionaria disputó,
antes que territorios, el espíritu de las naciones. Transformaron así a la población
en el escenario de los pretendidos combates y, al mismo tiempo, en el territorio
375
donde el oponente se esconde. Y asignaron a las fuerzas armadas el rol de una
fuerza de ocupación
Autonomizadas del poder civil, fijada como principal hipótesis de conflicto
la llamada guerra revolucionaria o subversiva, definido su objetivo como la
defensa de ideales civilizatorios supranacionales y su rol institucional como
garantes de la seguridad interior devenida en seguridad nacional, las fuerzas
armadas argentinas construyeron un enemigo ubicado al interior de la propia
población a la que debían defender. Un enemigo de carácter interno al propio
estado, identificado doctrinariamente como subversivo, cuyos alcances fueron
definidos en función de los intereses y la voluntad del perpetrador.
Resulta significativa, en ese sentido, la definición del término subversión
obrante en el Reglamento RC-9-1‖de‖“Operaciones‖contra‖elementos‖subversivos”,‖
cuya entrada en vigencia ocurrió a fines del año 1976, incorporado como prueba al
presente‖ debate,‖ en‖ cuanto‖ se ala‖ que‖ debe‖ entenderse‖ por‖ dicho‖ término‖ “<la
acción clandestina o abierta, insidiosa o violenta que busca la alteración o la destrucción de
los principios morales y las estructuras que conforman la vida de un pueblo con la finalidad
de tomar el poder e imponer desde él una nueva forma basada en una escala de valores
diferentes”.‖
Del mismo modo, es pertinente la definición del enemigo contenida en el
artículo 1.001, inciso b.2, punto a), subpunto [4] del Reglamento‖ de‖ “Inteligencia‖
Táctica R-16-1, donde establece que desde el punto de vista de la conducción
militar el enemigo real es‖ “el adversario, concreto, definido, que posee capacidad para
oponerse al logro de los propios objetivos, mediante el empleo de sus fuerzas”,‖ mientras‖
que‖ el‖ enemigo‖ potencial‖ es‖ definido‖ como‖ “cada persona, grupo humano, nación o
bloque de naciones que, sin construir un enemigo real, eventualmente puede oponerse al
logro de los propios objetivos mediante el empleo de cualquier medio y/o procedimiento”.
Alicia Servetto, en una publicación del año 2004 en el N° 15 de la revista
Estudios perteneciente al Centro de Estudios Avanzados de la Universidad
Nacional‖de‖Córdoba,‖titulada‖“Córdoba‖en‖los‖prolegómenos‖de‖la‖dictadura.‖La‖
política del‖miedo‖en‖el‖gobierno‖de‖Lacabanne”,‖se ala‖que:‖“<la dictadura militar
en Argentina (1976-1983) se propuso recuperar la obediencia de aquellos que desconocían
la autoridad política de los gobernantes. La definición de los potenciales enemigos fue tan
amplia, que abarcó a las organizaciones guerrilleras, e incluyó a sindicalistas, dirigentes
gremiales de base –con actuación en las comisiones internas de fábricas-, militantes de
organizaciones políticas y sociales, políticos, sacerdotes, monjas, profesionales,
intelectuales, periodistas, estudiantes, parientes o amigos de las víctimas.”
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Se colige de ello que, para las fuerzas armadas, la subversión no se
circunscribió a una práctica política específica definida por el uso de la violencia
como herramienta sino que abarcó a una amplia gama de actividades que incluyó,
incluso, el pensamiento. Por ello, no puede y no debe reducirse el término al
accionar de los grupos guerrilleros u organizaciones político-militares.
El núcleo de sentido de la definición del concepto‖ “subversión”‖ contenida‖
en el manual citado se encuentra en el reproche a la voluntad de transformación de
una realidad social que, para el Ejército Argentino, es concebida como inalterable
expresión de valores morales esenciales. De igual modo resulta central la labilidad
del término, toda vez que su indefinición genérica ofrece a quienes se erigen en
defensores del status quo la capacidad de determinar las personas y las prácticas
sociales abarcadas.
Es en esa condición de indeterminación estructural donde anida la
arbitrariedad del poder que se puso de manifiesto a lo largo del proceso dictatorial.
En la persecución no solo de integrantes de las organizaciones político militares,
como se anunciaba formalmente en los discursos estatales y en la normativa
vigente, sino también de personas con distintas prácticas políticas y sociales
contrarias a los intereses dominantes, cuyo único rasgo común resultó ser su
señalización como peligrosas por parte del aparato ilegal de represión
implementado por el Estado desde la clandestinidad (Jemio, Ana. Tras las huellas
del terror. El Operativo Independencia y el comienzo del genocidio en Argentina. Buenos
Aires, Prometeo, 2021).
La operatividad del concepto no se limitó a ordenar el accionar de las
fuerzas armadas y de seguridad, sino que fue elemento central en la construcción
del discurso público de la dictadura, contribuyendo a la construcción del sentido
común de la época a través de su uso y difusión en los discursos y comunicaciones
oficiales y en los medios masivos de comunicación, con la finalidad de ganar la
adhesión de la población, generar consenso respecto de las acciones llevadas
adelante y lograr la desmovilización política y el disciplinamiento social.
Estas acciones constituyeron una verdadera política de estado, destinada a
la transformación de la sociedad argentina conforme los ideales reorganizadores
expresados por los golpistas en sus proclamas iniciáticas y sentados en el
377
“consenso‖ de‖ terminación”‖ del‖ que‖ se‖ diera‖ cuenta‖ previamente,‖ y‖ afianzada‖
mediante un mandato de silencio en el que los medios de difusión tuvieron un rol
fundamental:‖“Se impone como norma represiva oficial, constituyendo un fenómeno que
caracterizamos como de aut ntica renegación social … el denominador com n es el p{nico
y el silencio refuerza el pánico. Pasan cosas terroríficas mientras todo aparentemente sigue
igual”.‖(Kordon,‖D.‖y‖Edelmen,‖L.,‖Efectos psicológicos de la represión política, pág. 26).
Los ejemplos abundan y resultan ampliamente conocidos. A más de las
publicaciones y noticias vinculadas a medios especializados en el quehacer político
nacional, el discurso antisubversivo se desplegó en todos los medios de
comunicación con la finalidad antes aludida.
Así, resultan de particular interés aquellas publicaciones efectuadas en
medios de comunicación de interés general y/u orientadas a públicos focalizados,
como‖ la‖ nota‖ titulada‖ “Carta‖ abierta‖ a‖ los‖ padres‖ argentinos”‖ aparecida‖ en‖ la‖
revista Gente, el 16 de diciembre de 1976, donde se resalta la importancia de la
vigilancia e inspección por parte de los padres hacia los jóvenes para evitar
terminar‖ “en la morgue, reconociendo el cadáver de su hijo o de su hija. Cuando era
demasiado tarde para arrepentirse...”‖(Revista‖Gente‖16/12/76).‖
Describiendo los efectos nocivos del accionar subversivo se sostuvo:
“<menos rezos y m{s cuestiones sociales…la guerra se da instintivamente, en todos los
flancos claves de la sociedad. La familia, los medios de comunicación, la Iglesia. Más
pornografía, más relajo. Avanzó la sordidez porque era ‚inteligente‛, especialmente en
cines y libros. Y ese objetivo está claro; había que destruir nuestra moral, la familia,
nuestras tradiciones…Y son ustedes, las madres, con m{s fuerza y efectividad que nadie,
las que podrán desbaratar esa estrategia si dedican más tiempo que nunca al cuidado de sus
hijos...”‖(“Carta‖abierta‖a‖las‖madres”,‖revista‖Para‖Ti,‖5/7/76).‖Hicieron‖lo‖propio‖las‖
revistas‖“Somos”‖y‖“Siete‖Días”,‖todas‖de‖la‖editorial‖Atl{ntida.
La eliminación total de cualquier prensa crítica y la complicidad mediática
fueron evidentes. La propia ADEPA (Asociación de Editores de Periódicos
Argentina)‖ manifestó‖ el‖ 16‖ de‖ diciembre‖ de‖ 1979:‖ “Las fuerzas de seguridad deberán
intensificar sus esfuerzos para terminar con la lacra del terrorismo y la subversión. No
deben escatimarse esfuerzos para que estos enemigos del país no logren desprestigiar las
instituciones patrias.”
Por lo demás, los alcances del concepto subversión quedan expresados en
las siguientes declaraciones de funcionarios militares reproducidas en medios de
comunicación‖ escrita:‖ “La lucha se dará en todos los campos, además del estrictamente
militar. No se permitirá la acción disolvente y antinacional en la cultura, en los medios de
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comunicación, en la economía, en la política o en el gremialismo”‖(“La‖Prensa”‖8‖de‖julio‖
de‖ 1976,‖ Jorge‖ Rafael‖ Videla).‖ “Sería absurdo suponer que hemos ganado la guerra
contra la subversión porque hemos eliminado su peligro armado (...) Es en los ámbitos
religiosos, político, educativo, económico, cultural y laboral, donde actualmente apuntan los
elementos residuales de la subversión”‖(Su{rez‖Mason,‖Carlos,‖“La‖Prensa”‖7‖de‖julio‖
de‖ 1979).‖ “Si los militares permitíamos la proliferación de elementos disolventes –
psicoanalistas, psiquiatras, freudianos, etc., soliviantando las conciencias y poniendo en tela
de juicio las raíces nacionales y familiares, estábamos vencidos”‖ (“El‖ periodista‖ de‖
Buenos‖Aires”‖n mero‖73).
La penetración de la doctrina antisubversiva en el plano educativo tomó
forma a través de la denominada‖“Operación‖Claridad”‖a‖cargo‖del‖Ministerio‖de‖
Educación,‖cuyo‖exponente‖m{s‖significativo‖fue‖el‖manual‖instructivo‖“Subversión
en el ámbito educativo. Conozcamos a nuestro enemigo”,‖ por‖ intermedio‖ del‖ cual‖ se‖
marcaron las pautas en materia antisubversiva a tener en cuenta en el campo
educacional.
En esa línea, la Directiva del Comandante en Jefe del Ejército n° 504/77
declaró‖ que‖ el‖ {mbito‖ educativo‖ había‖ sido‖ “<objeto, por parte de la subversión de
una creciente infiltración y captación ideológica en todos los niveles de la enseñanza, con la
finalidad de formar futuras clases dirigentes de país y cuadros de sus organizaciones
políticas-militares”;‖ detallando‖ que‖ tal‖ accionar‖ se‖ materializaba‖ a‖ través‖ de:‖ “1)
Personal directivo, docentes y no docentes, ideológicamente captados, que a través de
decisiones, cátedras o charlas informales, difunden ideologías subversivas. 2)
Organizaciones estudiantiles de nivel secundario y universitario que realizan actividades
de captación e intimidación en estrecha vinculación con las OPM. 3) Empleo de bibliografía
y recursos didácticos que en forma objetiva y subjetiva sirven para difundir ideas extrañas a
nuestros principios de nacionalidad”.‖
La Directiva secreta N° 507/78 del Comandante en Jefe del Ejército, ahondó
en‖esa‖línea‖de‖acción‖al‖se alar‖que‖la‖“Operación‖Claridad”‖debía‖ser‖mantenida‖
y‖ solventada‖ debido‖ a‖ que‖ “el ámbito educacional continúa siendo objeto de una
creciente infiltración y captación ideológica marxista.”
La estrategia fue entonces desguazar la enseñanza y la cultura, tratando de
amordazar todo pensamiento crítico.
379
En‖ el‖ {mbito‖ universitario,‖ se‖ ahondaron‖ los‖ efectos‖ de‖ la‖ “Misión‖
Ivanisevich”‖ implementada‖ durante‖ el‖ gobierno‖ de‖ la‖ presidenta‖ María‖ Estela‖
Martínez de Perón durante el año 1974; una muestra adicional de la continuidad
opresiva entre uno y otro gobierno en materia represiva al amparo de la doctrina
de guerra antisubversiva.
La autonomía universitaria fue una quimera, descendiendo palpablemente
el número de ingresantes.
En esa línea, los planes de estudios sufrieron insólitas modificaciones, como
la‖eliminación‖en‖matem{ticas‖de‖la‖teoría‖de‖los‖conjuntos‖(por‖ser‖“colectivista”)‖
y la teoría de los vectores por encubrir ideas progresistas.
La‖ ley‖ 20.216‖ prohibió‖ la‖ “difusión de‖ ideas‖ extra as‖ al‖ ser‖ nacional”.‖ En‖
consecuencia‖ se‖ prohibieron‖ numerosas‖ obras,‖ como‖ “Los‖ cuentos‖ de‖ Prévert”,‖ la‖
Enciclopedia‖ Salvat‖ o‖ “Un‖ elefante‖ ocupa‖ mucho‖ espacio”‖ de‖ Elsa‖ Bornerman.‖
Asimismo,‖fue‖cerrada‖la‖editorial‖“Siglo‖XXI”‖cuyos‖libros‖resultaron ser de gran
influencia para el pensamiento latinoamericano, con obras de Eduardo Galeano y
Paulo Freire. También se cerró, entre otras editoriales, el Centro Editor de América
Latina y la mayor parte de sus libros en existencia fueron incinerados en forma
pública.
Una de las prácticas llevadas a cabo para este fin, fue la sistemática quema
de libros. Así ocurrió en diversas oportunidades en la provincia de Córdoba, en
donde‖el‖General‖Menéndez‖declarara‖que‖“<.de la misma manera que destruimos por
el fuego la documentación perniciosa que afecta al intelecto y nuestra manera de ser
cristiana, serán destruidos los enemigos del alma argentina”‖(“La‖Opinión”‖30‖de‖abril‖
de 1976). Igual suerte corrieron la biblioteca popular rosarina Constancio Vigil y la
del Centro Editor de América Latina (CEAL).
Este gran operativo represivo, comprometió además la libertad y la vida de
muchos estudiantes secundarios, jóvenes que desnudaron su inocencia frente a la
prevención de los torturadores. En esta misma causa, conforme se probará a la
hora de analizar la materialidad de los hechos traídos a debate, se constató el
secuestro y los tormentos a los que fueron sometidos numerosos jóvenes en edad
escolar,‖entre‖ellos‖aquellos‖conocidos‖como‖“los‖chicos‖de‖la‖noche‖de‖los‖l{pices”,‖
algunos de los cuales permanecen en condición de desaparecidos. Jóvenes
militantes de organizaciones políticas consideradas subversivas, que fueron
secuestrados como parte de un amplio operativo llevado adelante por las fuerzas
armadas y de seguridad en el ámbito secundario.
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A los que deben sumarse, aunque no forman parte del presente objeto
procesal pero de cuya existencia se conoce a través de diversos estudios históricos
y por efecto de las acciones de memoria pública emprendidas por la sociedad civil,
numerosos estudiantes secundarios en todo el territorio nacional.
La prensa también colaboró con este gran operativo. En un artículo
publicado en una revista de gran difusión en aquella época, se establecían pautas
para detectar lenguaje subversivo:‖“...Lo primero que se puede detectar es la utilización
de un determinado vocabulario, que aunque no parezca muy trascendente, tiene mucha
importancia para realizar el ‚tras ordo ideológico‛ que nos preocupa. As aparecer{n
frecuentemente los vocablos: diálogo, burguesía, América Latina, explotación, cambio de
estructuras, capitalismo, etc. Y en las cátedras religiosas abundarán los términos comunes:
preconciliar y posconciliar, ecumenismo, li eración, compromiso, etc. … Pero los padres
son un agente primordial para erradicar esta verdadera pesadilla. Deben vigilar, participar
y presentar las quejas que estimen convenientes”‖(Revista‖Para‖Ti,‖enero‖de‖1977).
Por otro lado, la implementación de la doctrina antisubversiva elaborada
por las fuerzas armadas argentinas tuvo una correspondencia o se plasmó en una
metodología represiva concreta. Su carácter y alcances atribuidos quedaron
expuestos en la segunda advertencia contenida en la introducción del citado
reglamento RC-9-1,‖ en‖ donde‖ se‖ indica‖ que‖ “<el accionar contrasubversivo es
integral; que requiere la participación de todos los campos del quehacer nacional para
procurar solución a las causas reales que alimentan o favorecen la subversión y que, por
desarrollarse en la población, cuyo favor hay que mantener y fortalecer, no puede fundarse
sólo en operaciones militares o de control”‖(negritas‖en‖el‖original).
Resultan pertinentes en este punto, las palabras del General Acdel Edgardo
Vilas,‖responsable‖del‖“Operativo‖Independencia”,‖quien‖se aló‖a‖la‖prensa:‖“Hubo
que olvidar por un instante –un instante que duró diez largos meses- las enseñanzas del
Colegio Militar y las leyes de la guerra convencional donde los formalismos (el honor y la
ética) son las partes sustanciales de la vida castrense, para consustanciarse con este nuevo
tipo de lucha…”‖(Revista‖“El‖periodista‖de‖Buenos‖Aires”,‖n°‖73)‖y‖aquél‖fragmento‖
del intento auto exculpatorio ensayado en el Documento Final de la Junta Militar
en‖el‖que‖se‖admitió‖que‖“<la cuota de pasión que el combate y la defensa de la propia
381
vida genera, pudieron traspasar, a veces, los límites del respeto a los derechos humanos
fundamentales”.
En línea con ello y a fin de destacar el alto componente moral y civilizatorio
otorgado a la lucha contrasubversiva, resulta pertinente señalar que el ya referido
Reglamento‖ de‖ “Instrucción‖ de‖ Lucha‖ Contra‖ Elementos‖ Subversivos”‖ RE-9-51,
se aló‖en‖su‖artículo‖1005‖que‖el‖“combate contra los elementos subversivos exige una
particular educación moral del combatiente, ya que no se trata de la lucha franca y abierta
que caracteriza a las operaciones convencionales<”‖
Ya no en el plano de la moral requerida a los efectivos militares, pero
igualmente importante en cuanto echa luz sobre los alcances de las acciones a
desarrollar, dicho reglamento dispuso en su artículo 1.003 que las operaciones de
contrasubversión deberían adquirir un carácter eminentemente ofensivo, debiendo
d{rsele‖especial‖importancia‖a‖los‖conceptos‖de‖“persecución‖y‖aniquilamiento”.
Igualmente resulta esclarecedor del tratamiento dispuesto para este tipo de
enemigo, lo dispuesto por el artículo 4.006 inciso 4 del ya citado reglamento RC-8-
3,‖ en‖ cuanto‖ estableció‖ que‖ el‖ “activista, el perturbador del orden etc. no será
considerado prisionero de guerra y, por tal motivo, no tendrá derecho al tratamiento
estipulado en las convenciones internacionales”,‖ agregando‖ que‖ “*e+l enemigo interno
que provoque el quebrantamiento del orden legal será considerado un delincuente
común<”.
2.4. Acreditación del accionar clandestino y la metodología represiva.
Como ha sido indicado al inicio de este apartado, lejos de recurrir a las
herramientas legales disponibles para la persecución de la delincuencia común o
incluso de aquellas formuladas especialmente para dar cuenta del fenómeno
guerrillero,‖ la‖ lucha‖ emprendida‖ contra‖ el‖ “enemigo‖ subversivo”‖ fue‖ llevada‖
adelante utilizando principalmente recursos estatales. Señala al respecto la
sentencia de causa 13/84: “Pese a contar las Fuerzas Armadas con facultades legales para
el dictado de bandos y la aplicación de la pena de muerte mediante juicio sumario militar en
la Argentina en todo el período de 1976 a 1983, no se dictó un solo bando ni se aplicó una
sola pena de muerte como consecuencia de una sentencia<”‖(CSJN,‖Fallos‖309-I).
De este modo, puede verificarse que la planificación del exterminio fue
organizada, sistemática y prolijamente estructurada. No fue un movimiento
indisciplinado, ni se trató de un grupo descontrolado. Existió pues lo que se
denomina un sistema penal subterráneo, caracterizado por una insólita crueldad y
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testigo de los más aberrantes crímenes. La existencia de este sistema, resultó ser un
elemento ineludible para la materialización de ese plan.
El propio General Santiago Omar Riveros, Comandante de Institutos
Militares afirmó:‖“Hicimos la guerra con la doctrina en la mano, con las órdenes escritas
de los comandos superiores”‖ (discurso‖ de‖ despedida‖ de‖ la‖ Junta‖ Interamericana‖ de‖
Defensa, en Washington DC, 12 de febrero de 1980).
José Luis Castillo Alva, citando a Sancinetti en‖la‖obra‖“Autoría‖mediata‖por‖
dominio‖ de‖ aparatos‖ organizados‖ de‖ poder”‖ (p{g.‖ 589)‖ sostiene:‖ “Todas las
operaciones contra la subversión y el terrorismo (<)‖ fueron ejecutadas conforme a los
planes aprobados y supervisados por los mandos superiores orgánicos de las fuerzas
armadas y por la junta militar a partir del momento de su constitución”.‖
Del‖mismo‖modo,‖en‖un‖artículo‖titulado‖“Una‖explicación‖criminológica‖del‖
genocidio:‖la‖estructura‖del‖crimen‖y‖el‖requisito‖de‖la‖intención‖de‖destruir”,‖Kai‖
Ambos y María Laura Böhm indican que los crímenes como los aquí juzgados no
pueden‖ ser‖ cometidos‖ “<sólo por un grupo de desquiciados, sino que para poder ser
llevado[s] a ca o se requiere de mentes maestras o ‚cere ros‛ y de un aparato organizativo”‖
(Dialnet, Revista Penal nº 26, 2010 ISSN 1138-9168, pág.67/78).
En‖la‖sentencia‖de‖la‖causa‖13/84‖se‖estableció‖que‖“<*e+ncontrándose probado
que los hechos fueron cometidos por miembros de las fuerzas armadas y de seguridad,
organizadas vertical y disciplinariamente, resulta descartable la hipótesis de que pudieron
haber ocurrido sin órdenes expresas de los superiores”‖ (CSJN,‖ Fallos‖ 309-I, 1985, Cap.
XX) y, respecto de la modalidad delictiva llevada adelante, estableció que los
comandantes de las fuerzas armadas ordenaron una manera de luchar contra la
subversión‖ y‖ que‖ la‖ misma‖ consistió‖ en:‖ “a) capturar a quienes pudieran resultar
sospechosos de tener vínculos con la subversión, de acuerdo con los informes de
inteligencia; b) conducirlos a lugares situados dentro de unidades militares o bajo su
dependencia; c) una vez allí, interrogarlos bajo tormentos, a fin de obtener los mayores
datos posibles acerca de otras personas involucradas; d) someterlos a condiciones de vida
inhumanas, con objeto de quebrar su resistencia moral; e) efectuar todo lo descripto
anteriormente en la clandestinidad más absoluta, para lo cual los secuestradores debían
ocultar su identidad y realizar los operativos preferentemente en horas de la noche, las
víctimas debían permanecer incomunicadas, con los ojos vendados y se debía negar a
383
cualquier autoridad, familiar o allegado, la existencia del secuestrado y la de sus eventuales
lugares de alojamiento; f) amplia libertad de los cuadros inferiores para determinar la suerte
del aprehendido, que podía luego ser liberado, puesto a disposición del Poder Ejecutivo
Nacional, sometido a proceso militar o civil, o ien eliminado f sicamente‛. (CSJN, Fallos
309-II, 1985, fs. 1585).
En modo análogo, la sentencia dictada en causa 44/85 consideró que se
“…otorgó a los cuadros inferiores una gran discrecionalidad para privar de la libertad a
quienes aparecieran, según información de inteligencia, como vinculados a la subversión; se
dispuso que se los interrogara bajo tormento y que se los sometiera a regímenes inhumanos
de vida, mientras se los mantenía clandestinamente en cautiverio. Se concedió, por fin, una
gran libertad para apreciar el destino final de cada víctima, es decir, el ingreso al sistema
legal (puesta a disposición del Poder Ejecutivo Nacional o de la Justicia Militar o Civil) la
libertad o, simplemente, la eliminación física”‖ (CNACCFCF,‖ Sentencia‖ causa‖ 44/85,‖
Cap. IX, fs. 8.397).
Ambos procesos, desarrollados en la etapa inmediatamente posterior al final
de la última dictadura militar, como parte de los esfuerzos llevados adelante por el
Estado Argentino para dar respuesta al reclamo de justicia y verdad de la sociedad
argentina y consolidar el proceso democrático en gestación, no solo constituyen
jurisprudencia consolidada en la materia. Igualmente han sido reconocidos como
estándar internacional de justicia transicional, por lo que su resultan antecedentes
insoslayables a la hora de analizar y contextualizar los hechos aquí investigados.
La Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal, al analizar la cuestión,
fue categórica en relación a la significación de tales sentencias y la verdad por ellas
consagrada:‖ “Constituye un hecho histórico incontrovertible conforme los fallos en las
causas 13 y 44 que el 24 de marzo de 1976, los militares argentinos destituyeron al
gobierno constitucional, período que se extendió hasta el 10 de diciembre de 1983, etapa que
se conoce como ‚Proceso de Reorganización Nacional‛, disponiendo la división del pa s en
seis zonas, con una estructura de mando jerarquizada que involucraba a todos los niveles de
las fuerzas armadas, de seguridad e inteligencia, donde ajo la directiva de ‚aniquilamiento
de la su versión‛ se persiguió a las personas y grupos que se opon an a dicho ‚proceso‛
perpetrándose graves violaciones a los derechos humanos.”‖(Fallo‖del‖14‖de‖octubre‖2020,‖
causa‖FLP‖91133453/2013/TO1/14/CFC7‖“Machuca,‖Ra l‖Rolando‖y‖otros‖s/recurso‖
de‖casación”).
Posteriores sentencias e investigaciones desarrolladas en el ámbito de las
ciencias sociales han permitido probar, como se ha sostenido en este decisorio y de
acuerdo a las consideraciones que se efectuarán a la hora de analizar la
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materialidad‖ilícita‖de‖los‖hechos‖traídos‖a‖debate,‖que‖esa‖“fecha‖cercana”‖referida‖
en la sentencia de causa 13 debe retrotraerse en el tiempo, cuanto menos hasta la
implantación del estado de sitio en todo el territorio nacional durante el gobierno
democrático anterior, toda vez que la doctrina de guerra contrasubversiva
adoptada por las fuerzas armadas y por entonces en plena vigencia, establecía
como principal canal de actuación la clandestinidad en el accionar, la
deshumanización de las personas sometidas a su imperio a fin de facilitar su
sometimiento a diversos tipos de vejaciones de orden físico y psicológico,
tendientes a obtener información útil para la continuidad de la maquinaria
represiva montada.
Así lo ha indicado con acierto el Ministerio Público Fiscal en su alegato, al
señalar como antecedentes de tal proceder la existencia de documentación
antisubversiva del ejército entre‖1969‖y‖1971,‖como‖la‖“Instrucción‖de‖luchas‖contra‖
las‖guerrillas”‖del‖a o‖1969‖y‖la‖Directiva‖2/71‖de‖la‖Junta‖de‖Comandantes‖en‖Jefe,‖
y el dictado de los Decretos N° 1.368/74 y N° 261/75 del Poder Ejecutivo Nacional;
lo que resulta conteste con el análisis desarrollado previamente en este decisorio.
Esto resulta relevante porque una parte de los hechos traídos a
consideración de este Tribunal y analizados al momento de examinar su
materialidad ilícita, ocurrieron con antelación al golpe de estado de 1976,
particularmente entre el 11 de noviembre de 1974 y mayo de 1975.
De acuerdo con ello y conforme fuera señalado por la doctora Godoy en su
alegato, esos hechos fueron llevados adelante al amparo de la normativa que
posteriormente sirviera de pretexto para la comisión de los delitos constitutivos del
plan represivo implementado a escala nacional a partir de la usurpación del poder
del estado el 24 de marzo de 1976 y, agrega este tribunal, de acuerdo a una
doctrina militar orientada a la represión y el exterminio de un sector de la
población cuyo señalamiento obedeció a su estigmatización en base a sus práctica
político sociales.
Así, conforme indicara la letrada, los hechos en cuestión presentan
“características propias del proceso histórico precedentemente descripto. El alojamiento en
el CCDT de Banfield, en los cuales las víctimas fueron sometidas a tormentos físicos y a
condiciones infrahumanas de vida, es el punto de intersección más gráfico de la relación de
385
identidad que se advierte entre el proceso [represivo] anterior y posterior al golpe. El
entramado de inteligencia fue el que mantuvo la unidad del dispositivo represivo, que se
erigió sobre el principio de planificación centralizada/ejecución descentralizada”.
Igualmente pertinente resulta la afirmación efectuada por esa querella en
orden‖ a‖ que‖ “*e+ntre estos sucesos y los cometidos con posterioridad al 24 de marzo de
1976 existe una relación tal, que puede hablarse de iguales hechos, en la medida de que
sobre los mismos versa una materialidad sustancialmente idéntica. Se trata de sucesos en
los que, en tanto concreciones de unos mismos designios, puede verse detrás de ellos, una
misma idea básica.”
Dicha identidad fue reconocida, incluso por las propias fuerzas armadas al
disponer‖la‖extinción‖de‖“<las acciones penales emergentes de los delitos cometidos con
motivación o finalidad terrorista o subversiva, desde el 25 de mayo de 1973 hasta el 17 de
junio de 1982”‖(las‖negritas‖nos‖pertenecen),‖ mediante‖la‖Ley‖22.924,‖com nmente‖
conocida como Ley de Autoamnistía.
Luego de analizar los numerosos testimonios de víctimas y familiares a lo
largo del debate oral y de valorar la prueba documental debidamente incorporada
al mismo y sin perjuicio del análisis de la materialidad ilícita de cada uno de los
casos traídos a consideración de este tribunal que se efectuará en el apartado
correspondiente, afirmamos que los hechos aquí probados se ajustan a la
metodología descripta en las sentencias referidas, así como en los distintos
pronunciamientos dictados por este Tribunal en otras oportunidades, entre ellos el
correspondiente a la sentencia de la causa N° FLP 91002955/2009, caratulada
“Almeida,‖Domingo‖y‖otros‖s/‖Inf.‖arts.‖80,‖139,‖142,‖144,‖146,‖45,‖54‖y‖55‖del‖C.P.”‖y‖
sus‖acumuladas,‖(conocida‖como‖“Circuito‖Camps”)‖la‖cual‖guarda‖relación‖con‖los‖
hechos investigados al involucrar algunos de los lugar de detención aquí
involucrados.
En orden a la condición clandestina del accionar represivo, surge de la
sentencia dictada en causa 13/84 que el sistema puesto en práctica fue
sustancialmente idéntico en todo el país, planificado y prolongado en el tiempo y
llevado adelante por miembros de las fuerzas armadas y de seguridad, en
cumplimiento de órdenes dispuestas por la superioridad, las que revistieron
carácter ilegal, haciendo uso del aparato estatal cooptado a partir del golpe de
estado del 24 de marzo de 1976 y gozando para ello de la impunidad que el mismo
les garantizaba.
Además, queda manifiesto que los cuadros medios e inferiores gozaron de
amplia discrecionalidad para privar de la libertad a las personas catalogadas como
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subversivas o que aparecían como vinculados a la subversión según la información
de inteligencia producida; interrogarlas bajo tormentos; someterlas a condiciones
inhumanas de vida mientras se las mantenía clandestinamente en cautiverio y,
finalmente, determinar el destino final de cada una de las personas puestas bajo su
imperio.
Señaló la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de
la Capital Federal al respecto que fruto de dicho accionar ilegal se produjo el
incremento‖de‖“<la detención de personas por grupos de individuos fuertemente armados
invocando casi siempre pertenecer a fuerzas de seguridad con la posterior desaparición de
aquellas<”‖(Fallos‖309-I: 116), destacando ciertas características comunes en dichos
procedimientos.
En‖primer‖lugar,‖que‖“los secuestradores eran integrantes de las fuerzas armadas,
policiales o de seguridad…”‖ (Fallos‖ 309-I: 118). En segundo término, que
regularmente intervinieron en un número considerable y fuertemente armados
(Fallos 309-I:‖ 123).‖ En‖ tercer‖ lugar,‖ que‖ dichas‖ “<operaciones ilegales contaban
frecuentemente con un aviso previo a la autoridad de la zona en la que se producían,
advirtiéndose incluso, en algunos casos, el apoyo de tales autoridades al accionar de esos
grupos armados.”‖(Fallos,‖309-I: 126). En cuarto lugar, que dichos secuestros ocurrían
mayormente en los domicilios de las víctimas durante la noche, al amparo de la
cual en numerosas ocasiones se producía el saqueo de sus bienes (Fallos 309-I: 133).
El último elemento común destacado por la Cámara de la Capital Federal en
relación a los procedimientos de secuestro, consistió en que las víctimas eran
introducidas en vehículos, impidiéndoles ver o comunicarse y adoptando medidas
para evitar que sean vistas por el público (Fallos 309-I: 147).
Sin la pretensión de agotar aquí la totalidad de lo expresado por las víctimas
que declararon ante este tribunal, para lo cual nos remitimos al análisis de la
materialidad ilícita, resulta posible afirmar que los extremos aquí reseñados
pueden verificarse, entre otros, en los casos de Fabio y Filemón Acuña, quienes al
momento de declarar refirieron que fueron secuestrados durante el mes de
noviembre de 1975 en el domicilio que el primero de ellos compartía con su pareja
María Rosa Ortiz en la localidad de Gutiérrez, Berazategui.
387
Según sus testimonios, en horas de la noche un grupo de personas armadas
que se identificaron como fuerzas de seguridad entraron violentamente a la casa y
que,‖a‖m{s‖de‖llev{rselos‖esposados‖y‖con‖los‖ojos‖vendados,‖se‖“robaron todo”.‖
La presencia de personas armadas, uniformadas y/o vestidas de civil pero
que se identificaron como integrantes de fuerzas de seguridad, armadas o
conjuntas ha quedado acreditada igualmente en los secuestros de Juan Alberto
Berdún Cardozo; María Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo Martínez
Horminoguez, Carlos Baldomiro Severo Barreto, Marta y Rosa Álvarez, Beatriz
Anglet y Ari Severo Barreto; Beatriz Lilian Bermúdez Calvar y Oscar Luis Viegas;
Norma Robert de Andrews; Fernando García; Doménico y Felipe Favazza; Alberto
Felipe‖Maly;‖Vicente‖“Enzo”‖Fiore;‖Edgardo‖Norberto‖Giquiardo;‖Humberto‖Omar‖
Sartinara y Alberto Ostiano Romero Meza; Ramón Raúl Romero y Beatriz Elena
Abran; Rubén Fernando Schell; Nélida Dimovich; Ernesto María de Estrada,
Francisco Fernández Bernárdez, Ricardo Jorge Bertoldi y Gustavo Caraballo; Jorge
Antonio‖“Yolanka”‖Catanese‖y‖Héctor‖Alberto‖Pérez,‖entre‖otros.‖
En otros casos se ha comprobado que el secuestro de las víctimas se produjo
en sus lugares de trabajo, como en los casos de Néstor Buzzo; Luis Adolfo
Jaramillo; Edmundo Daniel Szapiro; Pedro Alberto Ortiz; Francisco Virgilio
“barba”‖ Gutiérrez,‖ secuestrado‖ en‖ inmediaciones‖ de‖ la‖ f{brica‖ SAIAR‖ y‖ Nieves‖
Luján Acosta, o en la vía pública, como lo ocurrido en los casos de Walter Roberto
Docters junto a Norberto Semperi; Javier López y Horacio Rapaport.
El robo de bienes o pertenencias al momento de las detenciones de las
víctimas fue aludido por los ya referidos Fabio y Filemón Acuña en sus respectivas
declaraciones. En el mismo sentido se pronunció Alejandro Iaccarino, quien
manifestó que le sustrajeron toda la documentación vinculada con las actividades
económicas de la familia.
Cristina del Río, esposa de Ricardo Darío Chidichimo, manifestó ante este
tribunal que el grupo de personas que ingresó a su domicilio, al llevarse a su
esposo se robó absolutamente todo lo que tenían en la casa. Pero adicionalmente
señaló que en dicho operativo, realizado en horas de la noche y en el domicilio
particular, participaron entre ocho y diez personas fuertemente armadas que se
identificaron como policías, no obstante lo cual estaban vestidas de civil y sin
identificaciones. Los metieron en la casa, los separaron en distintos ambientes y los
tabicaron para privarlos de la visión. En esas circunstancias fueron interrogados,
golpeados y, en el caso de la testigo abusada sexualmente. Finalmente se llevaron a
su esposo, al que metieron en un automóvil.
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Las personas así privadas de su libertad fueron regularmente conducidas a
lugares‖situados‖dentro‖“<de unidades militares o policiales o que dependían de ellas<”‖
(Fallos, 309-I, Capítulo XII), dispuestos especialmente a tal efecto conforme, una
vez más, con los elementos doctrinarios pertinentes.
Así, por ejemplo, el reglamento ROP 30-5 (agregado como prueba documental
en el debate), titulado ‚Prisioneros de guerra‛, establecía en el artículo 4.018 Sección II:
‚Las divisiones de primera l nea esta lecer{n lugares de reunión en la zona de retaguardia de
cada una de las brigadas. Estos lugares de reunión en lo posible, se ubicarán en zonas
protegidas o cercadas que brinden un máximo de seguridad con un mínimo de vigilancia. En
ausencia de tales condiciones, los límites de los lugares de reunión deberán estar bien definidos
a efectos de posibilitar el control destinado a que los prisioneros de guerra se mantengan dentro
de ellos”.
En esos lugares especiales, que en la jerga militar fueron identificados como
Lugar de Reunión de Detenidos (LRD) y que con posterioridad al retorno de la
democracia fueron nominados como Centros Clandestinos de Detención, Tortura y
Exterminio (CCDTyE) las personas detenidas eran interrogadas, en casi la
totalidad de los casos bajo tormentos, a través de métodos de tortura similares e
imponiéndoseles‖ condiciones‖ inhumanas‖ de‖ vida‖ consistentes‖ en‖ “<el déficit casi
total de alimentación, el alojamiento en lugares insalubres, en los que no podían sustraerse
de percibir los lamentos o ruidos que se producían al torturarse a otros cautivos y el
permanente anuncio, a través de hechos y de palabras de que se encontraban absolutamente
desprotegidos y exclusivamente a merced de sus secuestradores.”‖(Fallos‖309-I: 204/205).
Con acierto ha dicho al respecto la Cámara Federal que para determinar las
razones que generaron la decisión de montar ese aparato o sistema operativo y
ejecutar‖el‖plan‖trazado‖“debe partirse de la completa prioridad que se asignó al objetivo
consistente en obtener la mayor información posible”.
En esa línea, resulta conveniente remarcar que la doctrina militar establecía que
‚…El capturado es una fuente de información que de e ser aprovechada por el nivel de
inteligencia‛ (Reglamento RC 16-1 ‚Inteligencia T{ctica‛
Esa necesidad de obtener información, “fue condición suficiente para que el uso
del tormento, el trato inhumano, la imposición de trabajos y el convencimiento creado a los
secuestrados de que nadie podría auxiliarlos, aparecieran como los medios más eficaces y
simples para lograr aquel propósito”.‖(Fallos, 309-I, Capítulo XX). Quienes resultaron
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privados de su libertad, intentaron ser convertidos en fuentes de prueba, mediante
la sistemática aplicación de aberrantes tormentos y la sumisión a condiciones
inhumanas de vida, con el fin de reunir información para practicar nuevos
secuestros, y obtener nuevos cautivos y objetos de prueba.
En este enfoque harto deshumanizante, las posibilidades de que un
prisionero pudiese morir a consecuencia de la tortura, no era un suceso irrelevante
para el aparato y sus operadores. La muerte suponía, en una lógica siniestra, la
pérdida‖ del‖ “objeto”‖ de‖ prueba,‖ circunstancia‖ que,‖ cabe‖ suponer,‖ no‖ podía‖ ser‖
indiferente para los resultados perseguidos.
A esta altura de los acontecimientos, son públicos y notorios, ciertos
testimonios de sobrevivientes de los centros clandestinos de detención de la
represión desplegada por la última dictadura militar, que han dado cuenta que, en
las sesiones de tortura, participaron, además de los interrogadores, personas
exhibiendo pretendidos conocimientos médicos o paramédicos, quienes se
dedicaban a controlar el estado físico de las víctimas con el objeto de posibilitar la
continuidad de los interrogatorios. Tal es el caso del aquí condenado Jorge Antonio
Bergés, cuya presencia ha sido indicada en diversos testimonios.
La práctica de torturas de diverso tipo ha sido referida por la totalidad de
las víctimas que prestaran declaración ante este tribunal. Su enumeración,
descripción y análisis en esta instancia resultaría tediosa, máxime cuando al
momento de dar cuenta de la materialidad ilícita de los hechos probados se dará
cuenta de tales sucesos, sección a la que nos remitimos en honor de la brevedad.
Resulta necesario señalar, no obstante ello, que la crueldad descripta por las
víctimas sobre sus cuerpos o sobre otras personas en su misma condición, las
múltiples y retorcidas formas en que los tormentos fueron aplicados; su repetición
a lo largo de los testimonios prestados por personas en distintos momentos
históricos y sin vínculos entre ellas, nuevamente expresada en ocasión de la
sustanciación del debate oral de la presente causa, despeja cualquier sospecha de
falsedad que pudiera ensayarse con miras exculpatorias.
Lo narrado ante este tribunal por las víctimas resulta inimaginable y solo
puede provenir de la más absoluta barbarie desplegada por quienes, amparados
por la impunidad que les deparó la estructura criminal montada al efecto,
fungieron como amos de la vida y la muerte en sitios que escaparon a cualquier
viso de humanidad, como lo fueron los centros clandestinos de detención que
operaron en las Brigadas de Investigaciones de Quilmes, Banfield, San Justo y
Lanús con asiento en Avellaneda.
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TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1
El testimonio que prestara de la señora Del Río y referido con anterioridad
dio cuenta de diversos elementos que una y otra vez fueron relatados por las
personas que prestaron testimonio ante este tribunal; cuya recurrencia debe
considerarse evidencia de las acciones permitidas dentro del plan criminal
desarrollado por las fuerzas armadas y no un mero exceso por parte de sus
ejecutores.
Nos referimos específicamente al sometimiento de las víctimas,
particularmente de las mujeres, a diversas prácticas de violencia sexual. Desde la
desnudez forzada hasta la violación, prácticas de las que se dará cuenta al
momento de tratar la materialidad de los hechos con mayor especificidad.
Nuevamente resulta necesario señalar que sin la pretensión de agotar todos
los casos comprendidos, la práctica de este tipo de abusos, sus alcances y efectos
sobre la subjetividad de las víctimas, puede señalarse que la señora Silvia Gorban
refirió en su declaración que fue obligada a cambiarse delante de sus captores.
Olga‖ Vicenta‖ Araujo‖ refirió‖ específicamente‖ a‖ este‖ tribunal:‖ “<que te
desnuden, te manoseen, te den picana en la vagina, en los pechos, yo lo considero violación,
eso ocurrió, en un momento pusieron cuchara dentro de la vagina y a la cuchara le daban
electricidad, más violación que eso y más doloroso, no sé<”.
En el mismo lineamiento, Adriana Cristina Martín, quien fuera secuestrada
cuando tenía 15 años de edad; Mabel Amelia García, quien se refirió
específicamente a abusos sexuales practicados por el condenado Bergés; Nélida
Ester Lastreto, en su testimonio prestado en instrucción e incorporado por lectura
al debate; Nora Alicia Úngaro; María Teresa Serantes Lede, quien indicó la
presencia‖en‖el‖“Pozo‖de‖Quilmes”‖de‖una‖mujer‖referida‖como‖“la‖Sargenta‖Peter”,‖
quien era la que pedía que se practiquen más y más vejaciones y Adriana
Chamorro, entre muchas otras, refirieron haber sido abusadas sexualmente
durante su permanencia en los centros clandestinos de detención sometidos
análisis en el presente.
La misma situación expresaron Valeria del Mar Ramírez, Carla Fabiana
Gutiérrez, Paola Leonor Alagastino, Analía Velázquez y Marcela Viegas Pedro,
quienes fueron secuestradas en razón de su identidad de género y su actividad
como trabajadoras sexuales, lo que les significó reiterados secuestros y su
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permanencia‖ en‖ el‖ “Pozo‖ de‖ Banfield”,‖ donde‖ fueron‖ sometidas‖ a‖ diversas
situaciones de abuso.
Igualmente se encuentra acreditado a lo largo de los testimonios prestados
por las víctimas, su sometimiento a condiciones inhumanas de cautiverio.
Numerosos han sido los testimonios que refirieron falta de alimentación.
Gustavo‖Calotti‖ha‖se alado,‖por‖caso,‖que‖durante‖su‖permanencia‖en‖el‖“Pozo‖de‖
Quilmes”‖ compartió‖ cautiverio‖ con‖ Juan‖ Carlos‖ Fund‖ y‖ que‖ ambos‖ estaban‖
debilitados por la falta y la calidad de los alimentos y que sus captores les tiraban
las sobras de la comida al piso y los hacían arrastrarse para comer. En el mismo
sentido, se expresó Ana María Ehgartner, quien refirió que en ese mismo centro
clandestino de detención permaneció atada a una pared a modo de tortura, sin
bebida ni comida durante días. Gerardo Manuel Carrizo refirió que durante su
permanencia‖en‖el‖“Pozo‖de‖Quilmes”‖la‖comida‖era‖tan‖escasa‖que‖perdió‖20‖kilos‖
en 36 días.
Respecto de la Brigada de Investigaciones de San Justo, Oscar Alberto
Manfredi refirió que prácticamente no comió porque aquello que le daban era
incomible; en tanto que Abel de León indicó que durante los primeros trece días de
su cautiverio recibió menos de medio vaso de agua por día y que solo le dieron de
comer en el catorceavo día de su permanencia en ese lugar.
En el mismo sentido, conforme surge de la sentencia de la causa Vesubio III,
incorporada al debate, surge que todas las víctimas provenientes de ese centro
clandestino‖ que‖ fueron‖ trasladadas‖ al‖ centro‖ clandestino‖ “El‖ Infierno”,‖ refirieron‖
que en este último lugar permanecían encerrados en los calabozos, torturados y
prácticamente sin comer.
De las múltiples declaraciones prestadas por Adriana Calvo en diversos
procesos penales que han sido incorporadas al debate en virtud de su
fallecimiento, surge que en la Brigada de Investigaciones de Banfield, lugar a
donde ingresó luego de dar a luz a su hija Teresa, el hambre era terrible y que
estando en una celda junto a otras detenidas embarazadas o que habían parido
recientemente, de las dos o tres veces que le dieron de comer, las demás mujeres
dejaron de alimentarse para que ella pudiera hacerlo porque el alimento de su hija
era la teta.
Respecto al régimen de comida en ese centro de detención también se refirió
la testigo Liliana Zambano, quien indicó que les daban de comer una vez al día,
aproximadamente al mediodía y que la comida consistía en un guiso,
generalmente en mal estado, y un pedazo de pan.
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FLP 737/2013/TO1
Los tormentos, el trato inhumano y los abusos requirieron de toda una serie
de recaudos para desvirtuar y ocultar hasta donde fuese posible, su flagrante
criminalidad.
Se encubrió la identidad de quienes se ubicaron en el plano más cercano a la
ejecución material de las prácticas de represión y sobre todo a la obtención de
información bajo tortura. Quienes integraban los grupos operativos, encargados de
practicar los secuestros y traslados al lugar de cautiverio, e incluso quienes
practicaban los interrogatorios bajo tormentos, ocultaban su real identidad y