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322 20240705 TOF 1 LP Fundamentos Causa Brigadas

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de La Plata dictó un fallo el 26 de marzo de 2024 en la causa FLP 737/2013/TO1, que involucra a varios acusados por apremios ilegales y otros delitos graves. Los acusados incluyen a figuras como Jaime Lamont Smart y Federico Antonio Minicucci, quienes enfrentan múltiples cargos relacionados con violaciones de derechos humanos. La audiencia contó con la participación de representantes del Ministerio Público Fiscal y diversas querellas en representación de víctimas y organizaciones de derechos humanos.

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322 20240705 TOF 1 LP Fundamentos Causa Brigadas

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de La Plata dictó un fallo el 26 de marzo de 2024 en la causa FLP 737/2013/TO1, que involucra a varios acusados por apremios ilegales y otros delitos graves. Los acusados incluyen a figuras como Jaime Lamont Smart y Federico Antonio Minicucci, quienes enfrentan múltiples cargos relacionados con violaciones de derechos humanos. La audiencia contó con la participación de representantes del Ministerio Público Fiscal y diversas querellas en representación de víctimas y organizaciones de derechos humanos.

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Poder Judicial de la Nación

TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1


FLP 737/2013/TO1

///Plata, 5 de julio de 2024.

Y VISTOS:

Para exponer los fundamentos del fallo dictado el pasado 26 de marzo del

año 2024, en la causa nº FLP 737/2013/TO1 caratulada ‚Minicucci, Federico y otros

s/ Apremios ilegales a detenidos (artículo 144 bis inc. 3), vejaciones o apremios

ilegales (artículo 144 bis inc. 2), supresión del estado civil de un menor (artículo

139 inc. 2) -según texto original del C.P. Ley 11.179-‛, y sus acumuladas, a saber nº

FLP 91003399/2012/TO1 ‚Smart, Jaime Lamont y otros s/ inf. artículo 144 bis inc. -

último párrafo- según ley 14.616, privación ilegal de la libertad agravada (artículo

142 inc. 1), privación ilegal de la libertad agravada artículo 142 inc. 5, inf. artículo

144 ter 1° párrafo -según ley 14.616, inf. artículo 144 ter 2° párrafo -según ley

14.616- y sustracción de menores de 10 años (artículo 146) -texto original del C.P.

ley 11.179-‛; nº FLP 737/2013/TO2 ‚Candioti, Alberto Julio s/ Apremios ilegales a

detenidos (artículo 144 bis inc. 3), vejación o apremios ilegales (artículo 144 bis

inc. 2), supresión del estado civil de un menor (artículo 139 inc. 2) -según texto

original del C.P. ley 11.179- y homicidio agravado por el concurso de dos o más

personas‛; nº FLP 737/2013/TO3 ‚Castillo, Horacio y Otros s/ Apremios ilegales a

detenidos (artículo 144 bis inc. 3), vejación o apremios ilegales (artículo 144 bis

inc. 2), supresión del estado civil de un menor (artículo 139 inc. 2) -según texto

original del C.P. ley 11.179- y homicidio agravado por el concurso de dos o más

personas‛; nº FLP 605/2010/TO1 ‚Smart, Jaime Lamont y Otros s/ Privación ilegal

de la libertad (artículo 144 bis inc. 1) e imposición de tortura (artículo 144 ter. inc.

1)‛; nº FLP 605/2010/TO2 ‚Von Kyaw, Ricardo Luis y Otros s/ Privación ilegal de

la libertad (artículo 144 bis inc. 1) e imposición de tortura (artículo 144 ter. Inc.

1)‛; nº FLP 605/2010/TO3 ‚Candioti, Alberto Julio s/ Privación ilegal de la libertad

(artículo 144 bis inc. 1) e imposición de tortura (artículo 144 ter. inc. 1)‛; nº FLP

605/2010/TO4 ‚Fontana, Carlos Gustavo y otros s/ Privación ilegal de la libertad

(artículo 144 bis inc. 1) e imposición de tortura (artículo 144 ter. inc. 1)‛; nº FLP

34000189/2009/TO1 ‚Ferreyro, Miguel Ángel y Otros s/ Privación ilegal de la

libertad agravada (artículo 142 inc. 1), imposición de tortura agravada (artículo

144 ter. inc. 2) y privación ilegal de la libertad personal‛; nº FLP

34000189/2009/TO2 ‚Ferreyro, Miguel Ángel y Otros s/ Privación ilegal de la

1
libertad agravada (artículo 142 inc. 1), imposición de tortura agravada (artículo

144 ter. inc. 2) y privación ilegal de la libertad personal‛; y FLP 373/2011/TO3

‚Candioti, Alberto Julio s/ Privación ilegal de la libertad (artículo 144 bis inc. 1) e

imposición de tortura (artículo 144 ter. inc. 1)‛, de este Tribunal Oral en lo Crimi-

nal Federal Nº 1 de esta ciudad, seguida contra JAIME LAMONT SMART,

argentino, nacido el 3 de octubre de 1935 en San Isidro, provincia de Buenos Aires,

hijo de Jaime y de Blanca Klappenbach, titular del Documento Nacional de

Identidad nº 4.158.885, casado, abogado, ex Ministro de Gobierno de la provincia

de Buenos Aires, domiciliado en la calle Libertad nº 1.643, Piso 2, departamento 4,

de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires; FEDERICO ANTONIO MINICUCCI,

argentino, nacido el día 29 de marzo de 1932 en la Ciudad Autónoma de Buenos

Aires, hijo de Hiram y de Carlota Esther Lancellie, de ocupación militar retirado,

titular del Documento Nacional de Identidad nº 4.815.520, domiciliado en la calle

Dr. Luis Sáenz Peña nº 874, de la localidad de Acassuso, provincia de Buenos

Aires; ALBERTO JULIO CANDIOTI, argentino, nacido el 16 de enero de 1945 en

la ciudad de Santa Fe, provincia de Santa Fe, hijo de Alberto Rafael Candioti y de

Olga Guadalupe Mijno, titular del Documento Nacional de Identidad nº 6.254.687,

casado, militar retirado y abogado, domiciliado en la calle Italia nº 2.329 entre Juan

B. Justo y Ayacucho, del partido de Vicente López, provincia de Buenos Aires;

GUILLERMO ALBERTO DOMÍNGUEZ MATHEU, argentino, nacido el día 26

de julio de 1942 en la ciudad de Córdoba, provincia de Córdoba, hijo de Miguel

Ángel y de Rosa Silvia Matheu, de ocupación militar retirado, titular del

Documento Nacional de Identidad nº 7.968.337, domiciliado en la calle Migueletes

nº 1100, piso 1, depto. A, B.° de Belgrano, de la Ciudad Autónoma de Buenos

Aires; JORGE HÉCTOR DI PASQUALE, argentino, nacido el 19 de junio de 1947

en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hijo de Francisco Nicolás y de María

Teresa Cosentino, titular del Documento Nacional de Identidad nº 7.603.678,

casado, militar retirado, domiciliado en calle Zapata nº 127, 1° C, de la Ciudad

Autónoma de Buenos Aires; ROBERTO ARMANDO BALMACEDA, argentino,

nacido el 20 de agosto de 1947 en Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hijo de

Leandro y de Ana Tonolli, titular del Documento Nacional de Identidad nº

7.604.777, casado, militar retirado, domiciliado en la calle Suipacha Nº 1.331, casa

52, B.° Maquinista Savio de la localidad de Ingeniero Maschwitz, provincia de

Buenos Aires; CARLOS MARÍA ROMERO PAVÓN, argentino, nacido el 20 de

junio de 1944 en Goya, provincia de Corrientes, hijo de Ramón Eladio y de Dolores

Pavón, titular del Documento Nacional de Identidad nº 5.761.288, casado, militar


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TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

retirado, domiciliado en calle General Hornos Nº 548, piso 6to. Depto.‖ “F”‖ de‖ la‖

Ciudad Autónoma de Buenos Aires; CARLOS GUSTAVO FONTANA, argentino,

nacido el 17 de marzo de 1942 en la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires,

hijo de Gustavo y de Carmen María Taranto, de ocupación militar retirado, titular

del Documento Nacional de Identidad nº 4.394.102, domiciliado en la calle O´Brien

nº 988, en la localidad de Hurlingham, provincia de Buenos Aires; JUAN MIGUEL

WOLK, argentino, nacido el 22 de junio de 1933 en la localidad de Merlo, provincia

de Buenos Aires, hijo de Demetrio y de Marta Esquivel, de ocupación inspector

mayor retirado de la Policía de la provincia de Buenos Aires, titular del

Documento Nacional de Identidad nº 4.723.031, domiciliado en la calle Benedetto

Crocce nº 3.045, depto. 1, Mar del Plata, provincia de Buenos Aires; ENRIQUE

AUGUSTO BARRE, argentino, nacido en la ciudad Guaminí, provincia de Buenos

Aires, el día 11 de febrero de 1939, hijo de Augusto Armando y de Emma

Marcelina Guillot, con Documento Nacional de Identidad nº 5.176.246, de

profesión y/o actividad ex numerario de Policía de la provincia de Buenos Aires en

retiro activo, domiciliado en la calle 77 (ex Río Bamba) nº 3.331/33 de San Andrés,

Partido de General San Martín, provincia de Buenos Aires; JORGE ANTONIO

BERGÉS: argentino, nacido el 27 de agosto de 1942 en Avellaneda, provincia de

Buenos Aires, hijo de Alfonso Joaquín Bergés y de Olga Da Riva; titular del

Documento Nacional de Identidad nº 7.726.674; médico jubilado por incapacidad

total y comisario retirado de la Policía de la provincia de Buenos Aires, de estado

civil casado, con domicilio en la calle Madres de Plaza de Mayo nº 1.441 del partido

de Quilmes, provincia de Buenos Aires; y LUIS HORACIO CASTILLO, argentino,

nacido el 2 de agosto de 1941 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, hijo de

Roberto Bartolomé y María Ester Mairotte, policía retirado de la provincia de

Buenos Aires, jubilado, titular del Documento Nacional de Identidad nº 6.389.772,

domiciliado en la calle Polonia nº 29 de la localidad de Wilde, partido de

Avellaneda, provincia de Buenos Aires.

En representación del Ministerio Público Fiscal, lo hicieron el Sr. Fiscal

General Dr. Gonzalo Miranda y la Auxiliar Fiscal Ana Oberlin; por las querellas

constituidas: 1) por Carlos Alberto Zaidman como representante de la‖“Asociación‖

Ex‖Detenidos‖Desaparecidos”,‖María‖Isabel‖Chorobik‖de‖Mariani‖como‖presidenta‖

3
de‖ la‖ “Fundación‖ Anahí‖ por‖ la‖ Justicia,‖ la‖ Identidad‖ y‖ los‖ Derechos‖ Humanos”,‖

“Comité‖ de‖ Acción‖ Jurídica”,‖ “Movimiento‖ Ecuménico‖ por‖ los‖ Derechos‖

Humanos”,‖ “Federación‖ Universitaria‖ de‖ La‖ Plata”,‖ Clara‖ Petrakos,‖ Santiago‖

Agustín Laborde, Teresa Laborde, Martina Laborde, Alejandrina Barry, Francisco

Simón, María Teresa Garín, Adriana Chamorro, Eduardo Corro, Rebeca Krasner,

María Marta Coley, Soledad Dossetti, Rosaria Isabella Valenzi, Elsa Pavón, Luis

Velasco Blake, Ana Julia Boneto, Walter Docters, Graciela Sobrino Berardi, María

de los Ángeles Michelena Bastarrica, Nora Úngaro, Marta Úngaro, José Moreno

Delgado, Antonio Moreno Delgado, Lidia Papaleo, Norma Esther Leanza y Beatriz

Bermúdez Calvar, las Dras. María Luz Santos Morón, Carolina Vílchez y Pía

Garralda,‖ y‖ el‖ Dr.‖ Nicol{s‖ Tassara;‖ 2)‖ por‖ la‖ “Liga‖ Argentina‖ por‖ los‖ Derechos‖

Humanos”,‖ “Unión‖ por‖ los‖ Derechos‖ Humanos‖ de‖ La‖ Plata”,‖ Diana‖ Guastavino,‖

Gustavo Atilio Calotti, Emilce Moler, María Cristina Gioglio, Jorge Gambero,

Beatriz Serebrinsky, Alcides Antonio Chiesa, Patricia Liliana Pozzo, Dalmiro

Ismael‖Su{rez,‖familia‖D’Alessio,‖y‖Sara‖Agüero,‖la‖Dra.‖Guadalupe Godoy y el Dr.

Pablo Llonto; 3) por la querella unificada‖ de‖ la‖ “Asociación‖ Abuelas‖ de‖ Plaza‖ de‖

Mayo”,‖ Carlos‖ D’Elía,‖ María‖ Graciela‖ Borelli‖ Cattaneo,‖ María‖ Victoria‖ Moyano‖

Artigas, Pablo Alejandro Díaz, María Lavalle y María José Lavalle Lemos, la Dra.

Collen Wendy Torre y el Dr. Emanuel Lovelli; 4) por la querella unificada de la

“Asamblea‖Permanente‖por‖los‖Derechos‖Humanos”,‖“Universidad‖Nacional‖de‖La‖

Plata”‖y‖“Central‖de‖Trabajadores‖Argentinos”,‖las‖Dras.‖Josefina‖Rodrigo‖y‖Alicia‖

Estela‖ Peralta;‖ 5)‖ por‖ la‖ querella‖ de‖ la‖ “Secretaría‖ de‖ Derechos‖ Humanos de la

Nación”,‖los‖Dres.‖Adolfo‖Pedro‖Griffo‖y‖Facundo‖Nicol{s‖Dadic;‖6)‖por‖la‖querella‖

de‖la‖“Subsecretaría‖de‖Derechos‖Humanos‖ de‖la‖Provincia‖de‖Buenos‖Aires”,‖las‖

Dras. Verónica Bogliano y Luisina Gallo; 7) por la querella unificada de Alejandro

Rómulo Iaccarino, Carlos Alberto Iaccarino, Celia Alicia Galeano, Laura Donato,

Natalia Hodl, Nancy Risso, Claudia Congett y otros, las Dras. Myriam Espinosa y

Ana María Arce y el Dr. Claudio Gustavo Yacoy; 8) por la querella de Valeria del

Mar Ramírez, el Dr. Germán Camps; y 9) por la querella unificada de Norberto

Liwski, por su propio derecho y en representación del Comité para la Defensa de

la Salud, la Ética y los Derechos Humanos, Marcela Inés Fernández, María Amalia

Marrón, Adriana Martín, María Dolores Serbia, Rodolfo Atilio Barberán, Aníbal

Ces, José Gabriel Fernández, Jorge Heuman, Alberto Oscar Manfredi, Eduardo

Luis Nieves, Sigfried Watzlawik y Hermann Von Schmeling, la Dra. Delfina Noemí

Patiño y el Dr. Alberto Palacio.


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TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

En la defensa de Jaime Lamont Smart, Guillermo Alberto Domínguez

Matheu, Roberto Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di Pasquale, Julio Alberto

Candioti, Carlos María Romero Pavón, Carlos Gustavo Fontana, Juan Miguel

Wolk, Jorge Antonio Bergés y Luis Horacio Castillo, intervinieron el señor defensor

oficial Gastón Ezequiel Barreiro y el defensor público coadyuvante Pablo Martín

Beltracchi. En representación de Federico Antonio Minicucci los defensores

particulares Carmen María Ibáñez y Gerardo Ibáñez; y por Enrique Augusto Barre

los defensores particulares, Dra. María Agustina Bolis y Dr. Augusto Nicolás

Garrido. De todo lo cual,

RESULTA:

Los representantes de la Unidad Fiscal Federal creada por Resolución PGN

nro. 46/02 para intervenir en causas por violaciones a los derechos humanos

cometidas durante la etapa de terrorismo de Estado en la jurisdicción, en los

requerimientos de elevación a juicio presentados de la causa Nº FLP 737/2013/TO1

(fs. 7094/7159 y 9803/9806) y de sus acumuladas, FLP 91003399/2012/TO1, Nº FLP

737/2013/TO2, FLP 737/2013/TO3, FLP 605/2010/TO1, FLP 605/2010/TO2; FLP

605/2010/TO3 FLP 605/2010/TO4 nº FLP 34000189/2009/TO1; nº FLP

34000189/2009/TO2, y FLP 373/2011/TO3 le atribuyeron a los imputados los hechos

que tuvieron como víctimas a las personas que a continuación se detallan, a saber:

María Esther Alonso (caso nº 1), Dalmiro Ismael Suárez (caso nº 2), Nelfa Rufina

Suárez (caso nº 3), Víctor Manuel Taboada (caso nº 4), Juan Alejandro Barry (caso

nº 5), Susana Beatriz Mata (caso nº 6), Lucía Deón (caso nº 7), Carlos Payaslian

(caso nº 8), Jorge Antonio Saravia Acuña (caso nº 9), Silvia Nieves Negro (caso nº

10), Nélida Ramos (caso nº 11), Laura Franchi Sorsi (caso nº 12), Mercedes Elena

Le Bozec (caso nº 13), Juan José Stirnemann (caso nº 14), Héctor Domingo Bonet

Oller (caso nº 15), Osvaldo Alberto Mantiñan (caso nº 16), Miguel Ángel

Hernández (caso nº 17), Mirta Isabel Salamanca (caso nº 18), Raúl Osvaldo Llarull

(caso nº 19), Rita Liliana Aguelt (caso nº 20), Nilda Mabel Bega Acevey (caso nº 21),

Graciela Santucho (caso nº 22), Luis Ruiz (caso nº 23), Serla Wasserman (caso nº

24), Germán Gargano (caso nº 25), Eduardo Horacio Piva (caso nº 26), Graciela

Susana Di Lauro (caso nº 27), Herminio Martínez Borbolla (caso nº 28), Roque

5
Joaquín Srur (caso nº 29), Oscar Ricardo Geraci (caso nº 30), Carlos Alberto Geraci

(caso nº 31), Graciela Susana Tigani (caso nº 32), Rafael Runco (caso nº 33), Isabel

Ibarra (caso nº 34), María Leonor Ibarra (caso nº 35), Norma Dolores Castillo (caso

nº 36), Raúl Daniel Arburúa (caso nº 37), Jesús Cuña Álvarez (caso nº 38),

Margarita García Bonilla (caso nº 39), Silvia Adriana Lemmi (caso nº 40), María

José Sánchez Flores (caso nº 41), Ariel Rivadeneira (caso nº 42), Jorge Oscar

Cardoso Markman (caso nº 43), Jorge Adalberto Nadal (caso nº 44), Pedro Andrés

Caporale (caso nº 45), Eduardo Rubén Castellanos (caso nº 46), Héctor Oscar

Pellejero (caso nº 47), Alejandro Eduardo Reinhold (caso nº 48), Aurelio Pighin

(caso nº 49), Emilio Marchione (caso nº 50), Virgilio César Medina (caso nº 51),

Juan Antonio Neme (caso nº 52), Julio Armesto (caso nº 53), Luis María Armesto

(caso nº 54), José María Iglesias (caso nº 55), Osvaldo Tomás Ariosti (caso nº 56),

Guillermo José Luis Cometti (caso nº 57), Lidia Esther Biscarte (caso nº 58),

Francisco José Bugatto (caso nº 59), Luis Mario Fachino Delgui (caso nº 60), Susana

Celina Marquéz (caso nº 61), Blanca Nelly Leonor Buda Hoffman (caso nº 62), José

Alberto Bugatto (caso nº 63), Juan Carlos Deghi (caso nº 64), Carlos Osvaldo Souto

(caso nº 65), Juan José Berninsone (caso nº 66), Héctor Omar Ferraro (caso nº 67),

Rogelio Miguel Juárez (caso nº 68), Raúl Alberto Marciano (caso nº 69), Eva Raquel

Orifici (caso nº 70), Jesús María Bonet (caso nº 71), María Teresa Di Martino (caso

nº 72), Daniel Lagarone (caso nº 73), Luis Alberto Messa (caso nº 74), Marcelino

Elías López (caso nº 75), Valerio Salvador Ubiedo (caso nº 76), Silvano José García

(caso nº 77), Catalina Marta Velazco (caso nº 78), Hugo Luis Morini (caso nº 79),

Héctor Eduardo Parra Pizarro (caso nº 80), Juan Evaristo Puthod (caso nº 81),

María del Carmen Cántaro (caso nº 82), Ricardo Arias Annichini (caso nº 83),

Héctor Jorge Honorio Navarro (caso nº 84), Adriana Patricia Sotelo (caso nº 85),

Andrés González (caso nº 86), Celina González (caso nº 87), Héctor Tomás

Campdepadrós (caso nº 88), Jorge Varela (caso nº 89), Nicolás Adán Barrionuevo

(caso nº 90), Mariano Arasenpchk (caso nº 91), Raúl Horacio Codesal (caso nº 92),

Marcos Alegría (caso nº 93), Argentino Quintín Cabral (caso nº 94), Francisco

Domingo Orellana (caso nº 95), Salvador Armando Cerrone (caso nº 96), José

Oscar Cerro (caso nº 97), Gladis Rosa Baccili (caso nº 98), Juan Domingo López

Pérez (caso nº 99), Sergio Mario Ibáñez (caso nº 100), Gregorio Nachman (caso nº

101), Gladis Noemí García Niemann (caso nº 102), María Clara Ciocchini (caso nº

103), María Claudia Falcone (caso nº 104), Horacio Ángel Úngaro (caso nº 105),

Daniel Alberto Racero (caso nº 106), Francisco Bartolomé López Muntaner (caso nº

107), Claudio De Acha (caso nº 108), Atilio Gustavo Calotti (caso nº 109), Víctor
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FLP 737/2013/TO1

Alfredo Treviño (caso nº 110), Pablo Alejandro Díaz (caso nº 111), Emilce Graciela

Moler (caso nº 112), Patricia Susana Miranda (caso nº 113), Ángela López Martín

(caso nº 114), Osvaldo Enrique Busetto (caso nº 115), Graciela Gladis Pujol (caso nº

116), José María Novielo (caso nº 117), Víctor Alberto Carminati (caso nº 118),

Alicia Beatriz Carminati (caso nº 119), Carlos Augusto Cortés (caso nº 120), Diana

Griselda Guerrero (caso nº 121), Conrado Guillermo Ceretti (caso nº 122), Liliana

Isabel Acuña (caso nº 123), Julio Washington Cabrera (caso nº 124), Alfredo José

Cajide García (caso nº 125), Ernesto Enrique Canga Barragán (caso nº 126), Norma

Beatriz Del Missier (caso nº 127), Néstor Eduardo Silva (caso nº 128), Edgardo

Miguel Ángel Andreu (caso nº 129), Clara Kierszenowicz (caso nº 130), Eduardo

Juan Daniel Porta (caso nº 131), Rubén Horacio Ares (caso nº 132), Rubén Omar

Bricio (caso nº 133), Miguel Ángel Calvo (caso nº 134), Gabriela Carriquiriborde

(caso nº 135), Hijo de Repeteur Carriquiriborde (caso nº 136), Jorge Oscar Ogando

(caso nº 137), Emilio Horacio Ogando (caso nº 138), Stella Maris Montesano

Sánchez (caso nº 139), Diego Martín Ogando (caso nº 140), Julio Gerardo Poce

(caso nº 141), Graciela Eugenia Pernas (caso nº 142), Cristina Silvia Navajas (caso

nº 143), Manuela Elmina del Rosario Santucho (caso nº 144), Daniel Santucho

Navajas (caso nº 145), Alicia Raquel D’ Ambra (caso nº 146), Valeria del Mar

Ramírez (caso nº 147), Julieta Alejandra González (caso nº 148), Miguel Ángel

Gómez (caso nº 149), Judith Lagarde (caso nº 150), Analía Velázquez (caso nº 151),

Paola Leonor Alagastino (caso nº 152), Carla Fabiana Gutiérrez (caso nº 153),

Marcela Daniela Viegas Pedro (caso nº 154), Liliana Irma Ross (caso nº 155), Juan

Carlos Abachian (caso nº 156), Nélida Ester Lastreto (caso nº 157), Carlos Omar

Pita (caso nº 158), Mario Miguel Mercader (caso nº 159), Anahí Silvia Fernández

(caso nº 160), José Roberto Bonetto (caso nº 161), Ana María Mobili (caso nº 162),

María Inés Menescardi (caso nº 163), Miguel Roberto Odorisio (caso nº 164),

Nélida Dimovich (caso nº 165), María Adelia Garín (caso nº 166), Susana Paulina

Hauché (caso nº 167), Patricia Huchansky (caso nº 168), Carlos Francisco Simón

(caso nº 169), Graciela Beatriz Sagués (caso nº 170), Graciela Silvia Muñoz (caso nº

171), Juan Carlos Bobadilla (caso nº 172), María Adela Troncoso (caso nº 173),

María Eloísa Castellini (caso nº 174), Victoria Petrakos Castellini (caso nº 175),

Adriana Lelia Calvo (caso nº 176), Teresa Mariana Laborde Calvo (caso nº 177),

7
María Magdalena Mainer (caso nº 178), Juan Graiver (caso nº 179), Isidoro Miguel

Graiver (caso nº 180), Lidia Elba Papaleo (caso nº 181), Silvia Cristina Fanjul (caso

nº 182), Lidia Catalina Gesualdi (caso nº 183), Flora Dybner (caso nº 184), Dante

Marra (caso nº 185), Julio Daich (caso nº 186), Alfredo Fargat (caso nº 187),

Francisco Gatti (caso nº 188), Miguel Balverde (caso nº 189), Juan Domeneghini

(caso nº 190), Daniel Cohen (caso nº 191), Ernesto María De Estrada (caso nº 192),

Francisco Fernández Bernárdez (caso nº 193), Ricardo Jorge Bertoldi (caso nº 194),

Gustavo Caraballo (caso nº 195), Jorge Raúl Rodríguez (caso nº 196), Martín

Antonio Aberg Cobo (caso nº 197), Rafael Ianover (caso nº 198), Ignacio Jorge

Mazzola (caso nº 199), Adolfo Núñez (caso nº 200), Juan Palli Díaz (caso nº 201),

Ana María Caracoche (caso nº 202), Cristina Lucía Marrocco (caso nº 203),

Georgina Victoria Martínez (caso nº 204), Blanca Noemí Rossini (caso nº 205), Luis

Velasco Blake (caso nº 206), Gustavo Malbrán (caso nº 207), Marcelino Alberto

Pérez Roig (caso nº 208), Gustavo Emir Pérez Monçalves (caso nº 209), Lidia Delia

Fernández Plaul (caso nº 210), Cayetano Alberto Castrogiovanni (caso nº 211),

Luján Acosta Nieves (caso nº 212), Roberto Eduardo Aued (caso nº 213), Graciela

Medici (caso nº 214), Santiago Enrique Cañas (caso nº 215), Liliana Élida Galetti

(caso nº 216), María Virginia Aurora Allende (caso nº 217), Rafael Andrés Perrota

(caso nº 218), Gustavo Antonio Lavalle (caso nº 219), Mónica María Lemos (caso nº

220), María José Lavalle Lemos (caso nº 221), Liliana Mabel Zambano (caso nº 222),

Laura Inés Futulis (caso nº 223), Miguel Eduardo Rodríguez (caso nº 224), María

del Carmen Percivati Franco (caso nº 225), Daniel Aldo Manzotti (caso nº 226),

María de las Mercedes Funes (caso nº 227), Gabriel María Estévez (caso nº 228),

Amelia Isabel Gutiérrez de Ledesma (caso nº 229), Juan Carlos Ledesma (caso nº

230), José Moreno Delgado (caso nº 231), Antonio Domingo Moreno Delgado

(caso nº 232), José Eduardo Moreno (caso nº 233), María Elena Ianotti (caso nº 234),

Enrique Martínez (caso nº 235), Alfredo Narciso Agüero (caso nº 236), Jorge

Catanese (caso nº 237), Raúl Fait (caso nº 238), Enrique Roberto Iglesias (caso nº

239), Flora Gurevich (caso nº 240), Benjamín Froim Taub (caso nº 241), Luis

Guillermo Taub (caso nº 242), Eduardo Raúl Kimlat (caso nº 243), Israel Raúl

Kimlat (caso nº 244), Rodolfo Antonio Deza (caso nº 245), Valentín Surpín (caso nº

246), Jorge Alberto Janson (caso nº 247), Manuel Mollón (caso nº 248), Carlos

Gustavo Bratvogel (caso nº 249), Mario Justino Llanos (caso nº 250), María Teresa

Votrico (caso nº 251), Omar Eduardo Girou (caso nº 252), José Alberto Choren

(caso nº 253), María Magdalena Juan (caso nº 254), Héctor Oscar Callejas (caso nº

255), Juan Ricardo Elizondo (caso nº 256), Luis Alberto Colombi (caso nº 257),
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Oscar Alberto Corradini (caso nº 258), José Varela (caso nº 259), Alfredo Fernando

Bosco Muñoz (caso nº 260), Ileana Sara María García Ramos (caso nº 261),

Edmundo Sabino Dossetti Techeira (caso nº 262), Elena Paulina Lerena Costa

(caso nº 263), Alberto Corchs Laviña (caso nº 264), Guillermo Manuel Sobrino

Berardi (caso nº 265), Julio César D´Elía Pallares (caso nº 266), Yolanda Iris Casco

Ghelpi (caso nº 267), Carlos Rodolfo D´Elia Casco (caso nº 268), Raúl Edgardo

Borelli Cattáneo (caso nº 269), Graciela Noemí Basualdo (caso nº 270), Gustavo

Alejandro Goycoechea Camacho (caso nº 271), Elsa Haydeé Fernández (caso nº

272) Aída Celia Sanz Fernández (caso nº 273), Eduardo Gallo Castro (caso nº 274),

María de las Mercedes Gallo Sanz (caso nº 275), María Antonia Castro Huerga

(caso nº 276), Mario José Martínez Suárez (caso nº 277), María Asunción Artigas

Nilo de Moyano (caso nº 278), Alfredo Moyano Santander (caso nº 279), María

Victoria Moyano Artigas (caso nº 280), Miguel Ángel Río Casas (caso nº 281),

Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura (caso nº 282), Carolina Barrientos (caso nº

283), Washington Rubén Rodríguez Martínez (caso nº 284), Juan Alberto Berdún

Cardozo (caso nº 285), Marta Beatriz Severo Barreto (caso nº 286), Jorge Hugo

Martínez Horminoguez (caso nº 287), Carlos Baldomero Severo Barreto (caso nº

288), Ary Héctor Severo Barreto (caso nº 289), Beatriz Alicia Anglet (caso nº 290),

Rosa Álvarez (caso nº 291), Beatriz Liliana Bermúdez Calvar (caso nº 292), Oscar

Luis Viegas (caso nº 293), María Teresa Serantes Lede (caso nº 294), Zafiro Alberto

Illarzen Frugoni (caso nº 295), María Erlinda Vázquez Santos (caso nº 296), Beatriz

Fernández (caso nº 297), Alicia Montenegro (caso nº 298), Nelson Julián Mezquida

(caso nº 299), Yvonne Cappi Olivera (caso nº 300), Mario Mosteiro (caso nº 301),

Graciela María Gribo (caso nº 302), Claudia Inés Khon (caso nº 303), Saúl Jaime

Szajnbaum (caso nº 304), Héctor Ricardo Iramain (caso nº 305), Eduardo Otilio

Corro (caso nº 306), Adriana Chamorro (caso nº 307), Rafael Chamorro (caso nº

308), Juan Rodolfo Rodríguez (caso nº 309), Mónica Sofía Grinspon (caso nº 310),

Claudio Ernesto Logares (caso nº 311), Adelina Felisa Lucero (caso nº 312), Juan

Carlos Uñates (caso nº 313), María Irma Castro (caso nº 314), César Nicolás Maza

(caso nº 315), Hilda Martínez (caso nº 316), Rosa Castagnola (caso nº 317), José

Lencina (caso nº 318), Cástulo Bogado (caso nº 319), María Luisa Godoy (caso nº

320), Hugo Rubén Perié Esquivel (caso nº 321), María Leonor González Martínez

9
(caso nº 322), Urbano Ciavaglia Salas (caso nº 323), Armando Leonardo Dionisi

(caso nº 324), Juan Carlos Duca (caso nº 325), Horacio Fagioli (caso nº 326),

Graciela Beatriz Gómez (caso nº 327), María del Carmen Alburúa (caso nº 328),

Marcelo Damián Santoro (caso nº 329), Néstor Alberto Rojas (caso nº 330),

Francisco Virgilio Gutiérrez (caso nº 331), Horacio Luis Rapaport (caso nº 332),

Fabio Acuña (caso nº 333), Filemón Acuña (caso nº 334), María Rosa Ortiz (caso nº

335), Leonardo Blanco (caso nº 336), Néstor Eduardo Blanco (caso nº 337), Ramón

Escale Tobeña (caso nº 338), Gustavo Marcelo Bockenheim (caso nº 339), Julio

César Mogordoy (caso nº 340), Washington Mogordoy (caso nº 341), Charo Noemí

Moreno (caso nº 342), Blanca Frida Becher (caso nº 343), Norberto Rey (caso nº

344), Griselda Valentina Zárate (caso nº 345), Ofelia Maximina Ruiz Paz (caso nº

346), Esteban Abdón (caso nº 347), María Ofelia Santucho (caso nº 348), María

Susana Santucho (caso nº 349), María Silvia Santucho (caso nº 350), María Emilia

Santucho (caso nº 351), Ana Cristina Santucho (caso nº 352), Marcela Eva

Santucho (caso nº 353), Gabriela Inés Santucho (caso nº 354), Mario Antonio

Santucho (caso nº 355), Hilda Magdalena García (caso nº 356), Pedro Luis Nadal

García (caso nº 357), Cirila Benítez (caso nº 358), Eduardo Rubén Andrade (caso nº

359), Carlos Federico Brandli (caso nº 360), Sonia Estela Iwaniszyn (caso nº 361),

Horacio Ramiro Vivas (caso nº 362), Mabel Amelia García (caso nº 363), Patricia

Liliana Pozzo (caso nº 364), Alfredo Oscar Fernández (caso nº 365); Juan Carlos

Stremi (caso nº 366), Mario Ernesto Colonna (caso nº 367), Pablo Genazzi (caso nº

368), Víctor Orlando Taverna (caso nº 369), Gladys Elvira Beluardi (caso nº 370),

Oscar Daniel Bustos (caso nº 371), Cristina Elvira Kafka (caso nº 372), Rosa

Cristina Rodríguez (caso nº 373), Norma Justa Rivera (caso nº 374), Juan Carlos

Tonil (caso nº 375), Rosa Elena Vallejos (caso nº 376), Néstor Busso (caso nº 377),

José Abel Fuks Cucshnir (caso nº 378), Graciela Torrano (caso nº 379), Alejandro

Enrique De Sío (caso nº 380), Juan José Giampa (caso nº 381), Ana Rosa Rodríguez

(caso nº 382), Marta Josefa Enrique (caso nº 383), Miguel Ramón Galván

Insaurralde (caso nº 384), Walter Roberto Docters (caso nº 385), Juan Rummi (caso

nº 386), Haydee Fuentes Ilda (caso nº 387), Santiago Servín (caso nº 388), Atilio

Portillo Servín (caso nº 389), Nora Alicia Úngaro (caso nº 390), Ana Teresa Diego

(caso nº 391), María Eliana Acosta Velasco (caso nº 392), Rodolfo Horacio Monzón

(caso nº 393), Guillermo Allamprese (caso nº 394), Juan Carlos Fund (caso nº 395),

Manuel Coley Robles (caso nº 396), Alicia Lisso (caso nº 397), Osvaldo Luis Abollo

(caso nº 398), María Kubik Marcoff (caso nº 399), María Cristina Lefteroff (caso nº

400), Norma Robert (caso nº 401), Silvia Mabel Isabella Valenzi (caso nº 402), Rosa
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Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi(caso nº 403), Hugo Salvador

Rosello (caso nº 404), Susana Capobianco (caso nº 405), Rodolfo Federico Simón

(caso nº 406), José Luis D´Alessio (caso nº 407), Alfredo Raúl D´Alessio (caso nº

408), Jorge Luis Campana (caso nº 409), Mery Alba Quisdert (caso nº 410), Nélida

Azucena Sosa (caso nº 411), Alfredo Waldo Forti Sosa (caso nº 412), Mario Manuel

Forti Sosa (caso nº 413), Renato Forti Sosa (caso nº 414), Néstor Forti Sosa (caso nº

415), Guillermo José Forti Sosa (caso nº 416), Enrique Horacio Taramasco (caso nº

417), Andrés Raszkewicz (418), Fernando García (caso nº 419), Omar Gedalio

Suárez (caso nº 420), Carlos Eduardo Garack (caso nº 421), Beatriz Alicia Lenain

(caso nº 422), Julio Daniel Chachagua (caso nº 423), Pedro Alberto Ortiz (caso nº

424), Miguel Ángel Hait (caso nº 425), Rebeca Krasner (caso nº 426), Luis Alberto

Santilli (caso nº 427), Carlos Guillermo Robles (caso nº 428), Martina Concepción

Espinoza (caso nº 429), Doménico Favazza (caso nº 430), Felipe Antonio Favazza

(caso nº 431), Luis Horacio Fernández (caso nº 432), Alberto Felipe Maly (caso nº

433) Eduardo Rosen (caso nº 434), Enzo Fiore (caso nº 435), Santos Boria (caso nº

436), Jorge Guidi (caso nº 437), José Guillermo Suárez (caso nº 438), Edgardo

Norberto Giquiardo (caso nº 439), Humberto Omar Sartirana (caso nº 440), Alberto

Ostiano Romero Meza (caso nº 441), Ramón Raúl Romero (caso nº 442), Helena

Beatriz Abran (caso nº 443), Américo Gines Agüero (caso nº 444), Eva de Jesús

Gómez (caso nº 445), Jorge Alberto Allega (caso nº 446), Ricardo Antonio Ruiz

(caso nº 447), Herna Silva (caso nº 448), Juan José Rúa (caso nº 449), Silvia Streger

(caso nº 450), Rodolfo Ernesto Torres (caso nº 451), Alcides Antonio Chiesa (caso

nº 452), Norma Leanza (caso nº 453), Abel Luis Vigo Comas (caso nº 454), José

María Della Flora (caso nº 455), Alberto Osvaldo Derman (caso nº 456), María Rosa

Pargas (caso nº 457), Omar Rodolfo Farías (caso nº 458), Galdys Noemí Musante

(caso nº 459), Fernando Rubén Schell (caso nº 460) Pablo Dikij Bodgan (caso nº

461), Norma Ada Núñez (caso nº 462), María Isabel Reinoso (caso nº 463), Alfredo

Emilio Patiño (caso nº 464), Amelia Sánchez (caso nº 465), Roberto Laporta (caso nº

466), Miguel Ángel Laporta (caso nº 467), María Rosa Laporta (caso nº 468),

Leonilda Alegre (caso nº 469), Juan Chiala (caso nº 470), Juan de Dios Echeverría

(caso nº 471), Alberto Cruz Lucero (caso nº 472), Juan Roberto Serrabón (caso nº

473), Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal (caso nº 474), Mirta Teresa Gerelli

11
(caso nº 475), Ramona Agustina Ávalos (caso nº 476), Rolando Martín Acuña (caso

nº 477), Roberto José Figueredo (caso nº 478), Lindolfo Ceolín (caso nº 479), María

Cristina Gioglio (caso nº 480), Roberto Fidel Yantorno (caso nº 481), Víctor Jorge

Illodo (caso nº 482), Elda Esther Viviani (caso nº 483), Zulema Leira (caso nº 484),

Raúl Alfredo Bonafini (caso nº 485), Arcángel Nicolás Herrera (caso nº 486), Oscar

Julián Herrera (caso nº 487), Roberto Villanueva (caso nº 488), Juan Carlos

Guarino (caso nº 489), María Elena Varela (caso nº 490), José Rubén Slavkin (caso

nº 491), Juan Carlos Maidana (caso nº 492), Oscar Manuel Duarte (caso nº 493),

María Cristina Bustamante (caso nº 494), Lorenzo Federico Cáceres González (caso

nº 495), Olga Beatriz Miranda (caso nº 496), Juan José Cerrudo (caso nº 497),

Alfredo Alinso Martínez Gálvez (caso nº 498), Diego Barreda (caso nº 499),

Rodolfo Francisco Nanni (caso nº 500), Rodolfo Julio Tiscornia (caso nº 501), Julio

César López Del Pino (caso nº 502), Osvaldo Acosta (caso nº 503), Horacio

Guillermo Cid de la Paz (caso nº 504), Oscar Alfredo González (caso nº 505), Ángel

Laurenzano (caso nº 506), Daniel Merialdo (caso nº 507), Roberto Oscar Ramírez

(caso nº 508), Mario Villani (caso nº 509), Néstor Zurita (caso nº 510), Mercedes

Alvariño Blanco, (caso nº 511), Miguel Ángel Soria (caso nº 512), Liliana Corina

Joly (caso nº 513), Alberto Eduardo Cora (caso nº 514), Gladys Yolanda Rodríguez

(caso nº 515), Gustavo Javier Fernández (caso nº 516), Carlos Alberto Fernández

(caso nº 517), Miguel Ángel Prince (caso nº 518), Silvia Fernanda Gallar (caso nº

519), Noemí Irma Tardivo (caso nº 520), Víctor Vicente Marcasciano (caso nº 521),

Carlos Felipe Ochoa (caso nº 522), Hebe Araceli Susana Mascia (caso nº 523),

Edmundo Daniel Szapiro (caso nº 524), Haydée Alicia Lampugnani (caso nº 525),

Graciela Irene Jurado (caso nº 526), Emma Nilda Eloy (caso nº 527), Horacio René

Matoso (caso nº 528), Jorge Enrique Mendoza Calderón (caso nº 529), Enrique

Rodolfo Barry (caso nº 530), Mario Enrique Salerno (caso nº 531), Inés María

Pedemonte (caso nº 532), Pablo Bernardo Szir (caso nº 533), Claudia Dafne Gorban

(caso nº 534), Silvia Beatriz Gorban (caso nº 535), Enrique Osvaldo Lapertosa (caso

nº 536), Pablo Daniel Musso (caso nº 537), José Antonio Cáceres (caso nº 538),

Gustavo Horacio Lafleur (caso nº 539), José Reinaldo Rizzo (caso nº 540), Ricardo

Chidíchimo (caso nº 541), Jorge Luis Congett (caso nº 542), Santo Eulogio

Rodríguez (caso nº 543), Blanca Ortiz de Murúa (caso nº 544), Luis Adolfo

Jaramillo (caso nº 545), Héctor Alberto Pérez (caso nº 546), Gerardo Manuel

Carrizo (caso nº 547), Oscar Arturo Udabe (caso nº 548), Javier Alberto López (caso

nº 549), Alfredo Rafael Ramos Battaglia (caso nº 550), Oscar Ernesto Solís (caso nº

551), Alberto Mario Solís (caso nº 552), Diana Beatriz Wlichky (caso nº 553),
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Adolfo Manuel Paz (caso nº 554), Raúl Félix Vassena (caso nº 555), Esteban Alfredo

Reimer (caso nº 556), Víctor Hugo Ventura (caso nº 557), Daniel Omar Mojica

(caso nº 558), Hernán Quiroz (caso nº 559), Raúl Esteban Santos (caso nº 560), Vera

Edilberto Chamorro (caso nº 561), Carlos Enrique Höld (caso nº 562), Héctor

Daniel Klosowski (caso nº 563), Norma Mabel Sandoval (caso nº 564), Cecilia

Rotemberg Wolf (caso nº 565), Donatella Rude Calebotta (caso nº 566), Silvia De

Raffaelli (caso nº 567), Elena Rinaldi (caso nº 568), Juan Domingo Díaz (caso nº

569), Juan Antonio Díaz (caso nº 570), Heber Eduardo O´Neil Velázquez (caso nº

571), Juan Enrique Velázquez Rosano (caso nº 572), Elba Lucía Gándara

Castromán (caso nº 573), Oscar Dedionigi (caso nº 574), Raquel Margot De la Rosa

(caso nº 575), Daniel Esquivel Antero (caso nº 576), Gabriel Alberto García (caso nº

577), Oscar Isidro Borzi (caso nº 578), Alejandro Rómulo Iaccarino (caso nº 579),

Carlos Alberto Iaccarino (caso nº 580); Rodolfo José Iaccarino (caso nº 581), Luis

Alberto Ortiz (caso nº 582), Adriana Cristina Martín (caso nº 583), Ricardo Hernán

Cabello (caso nº 584), Sigfried Watzlawik Padilla (caso nº 585), José Sánchez

“Negro‖Black”‖(caso‖nº‖586),‖Jorge‖Farsa (caso nº 587), Eduardo Luis Nieves (caso

nº 588), Nora Feliz (caso nº 589), Jorge Garra (caso nº 590), Modesta Rosa Electra

Bianchi (caso nº 591), Olga Vicenta Araujo (caso nº 592), Estanislao Araujo (caso nº

593), María Amalia Marrón (caso nº 594), Alberto Oscar Manfredi (caso nº 595),

Raúl Eduardo Petruch (caso nº 596), Elisa Haydee Moreno (caso nº 597), Ismael

Zarza (caso nº 598), Rodolfo Atilio Barberán (caso nº 599), Jorge Eduardo Heuman

(caso nº 600), Carlos Prieto (caso nº 601), Nora Liberman (caso nº 602), Luis

Tarquini (caso nº 603), Norma Hilda Ereñú (caso nº 604), Norberto Ignacio Liwski

(caso nº 605), Francisco Manuel García Fernández (caso nº 606), Lina Mercedes

Araujo (caso nº 607), Abel De León (caso nº 608), Aureliano Araujo (caso nº 609), y

Miguel Isaac Berenstein (caso nº 610).

Asimismo, de acuerdo con las constancias colectadas en la instrucción, en lo

pertinente y correspondiente a cada uno de los tramos acumulados, le atribuyeron

a los imputados los siguientes hechos:

a) a Jaime Lamont Smart en su carácter Ministro de Gobierno de la provincia de

Buenos Aires, haber formado parte de un aparato organizado de poder que:

13
- en causa nº FLP 737/2013/TO1, privó ilegalmente de la libertad y aplicó

tormentos a Héctor Ricardo Arias Annichini, María del Carmen Cántaro de Pastor,

Nélida Ester Lastreto, Jorge Honorio Navarro, Carlos Omar Pita y Valeria del Mar

Ramírez; posibilitó el abuso sexual (violación) de Nélida Ester Lastreto y Valeria

del Mar Ramírez; también resulta responsable de la muerte de José Roberto

Bonetto, Ernesto Enrique Canga Barragán, Mario Miguel Mercader y Liliana Irma

Ross, quienes permanecieron detenidos ilegalmente en el centro clandestino de

detención que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente

de la Policía de la provincia de Buenos Aires, durante el período de revista del

imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido partícipe

necesario, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del

C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal

de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones,

agravada por haberse cometido con violencias o amenazas reiterada en seis (6)

oportunidades, y por haber durado más de un mes -agravante que se aplica hasta

el momento en un (1) caso, sin perjuicio de lo que surja en el debate oral-, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del

mismo cuerpo normativo; aplicación de tormentos por parte de un funcionario

público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido

político en los términos del artículo 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según

ley 14.616 -vigente al momento de los hechos- en perjuicio de todas las víctimas;

homicidio calificado por haberse cometido con alevosía y con el concurso

premeditado de dos o más personas, en perjuicio de José Roberto Bonetto; Ernesto

Enrique Canga Barragán; Mario Miguel Mercader y Liliana Irma Ross (artículo 80

incs. 2, y 6 C.P. según Ley 21.338, ratificada por la 23.077); abuso sexual con acceso

carnal haciendo uso de fuerza e intimidación agravado por resultar un grave

daño en la salud de la víctima y por cometerse con el concurso de dos o más

personas, conforme lo dispuesto en los artículos 119 y 122 del Código Penal (según

ley 11.221); todos ellos en concurso real, calificándose asimismo como delitos

contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de

Lesa Humanidad de manera concurrente o alternativamente (artículo 118 C.N.;

artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -

Decreto Ley 6286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante

prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc.


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5° del artículos 142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo

del C.P., según Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-, 119,

122, 80 incs. 2, y 6 C.P. según Ley 21.338, ratificada por la 23.077 y 55 del C.P.).

- en causa nº FLP 91003399/2012/TO1, privó ilegalmente de la libertad y

aplicó tormentos a Martín Antonio Aberg Cobo, Nieves Luján Acosta, Liliana

Mabel Acuña, Alfredo Narciso Agüero, Marcos Alegría, María Virginia Allende,

Edgardo Miguel Ángel Andreu, Mariano Aransenpchk, María Asunción Artigas

Nilo de Moyano, Rubén Horacio Ares, Osvaldo Tomás Ariosti, Luis María

Armesto, Julio Armesto, Roberto Eduardo Aued, Gladis Rosa Bacilli, Miguel

Balverde, Diego Barreda, Carolina Barrientos de Carneiro, Nicolás Adán

Barrionuevo, Graciela Noemí Basualdo de Goycoechea, Juan José Berninsone,

Ricardo Jorge Bertoldi, Lidia Esther Biscarte, Juan Carlos Bobadilla, Juan Bonet,

José Roberto Bonetto, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Alfredo Fernando Bosco

Muñoz, Rubén Omar Bricio, Blanca Nelly Buda, José Alberto Bugatto, Francisco

José Bugatto, Osvaldo Enrique Busetto, Argentino Quintín Cabral, Julio Cabrera,

Alfredo José Cajide García, Adriana Calvo, Miguel Ángel Calvo, Héctor Oscar

Callejas, Héctor Tomás Campdepadrós, Ernesto Enrique Canga Barragán, Santiago

Enrique Cañas, Gustavo Caraballo, Ana María Caracoche, Juan Félix Cardozo,

Alicia Beatriz Carminati, Víctor Alberto Carminati, Juvelino Andrés Carneiro Da

Fontoura Gularte, Gabriela Carriquiriborde, Yolanda Iris Casco de Ghelpi,

Eduardo Rubén Castellanos, María Eloísa Castellini, María Antonia Castro de

Martínez, Cayetano Alberto Castrogiovanni, Jorge Catanese, Conrado Guillermo

Ceretti, José Oscar Cerro, Salvador Armando Cerrone, María Clara Ciocchini, Raúl

Horacio Codesal, Daniel Cohen, Luis Alberto Colombi, Guillermo José Luis

Cometti, Alberto Corchs Laviña, Oscar Alberto Corradini, Eduardo Otilio Corro,

Carlos Augusto Cortés, Adriana Chamorro, Rafael Chamorro, Alberto José Choren,

Alicia‖Raquel‖D‖Ambra,‖Julio‖Daich,‖Claudio‖De‖Acha,‖Ernesto‖María‖De‖Estrada,‖

Juan‖Carlos‖Deghi,‖Norma‖Beatriz‖Del‖Missier,‖Julio‖César‖D‖Elia‖Pallares,‖Rodolfo‖

Antonio Deza, María Teresa Di Martino, Pablo Alejandro Díaz, Nélida Dimovich

de Leguizamón, Walter Roberto Docters, Juan Domeneghini, Edmundo Sabino

Dossetti Techeira, Flora Dybner de Ravel, Juan Ricardo Elizondo, Raúl Fait Arcore,

María Claudia Falcone, Silvia Cristina Fanjul, Alfredo Fargat, Felipe Antonio

15
Favazza, Domingo Favazza, Francisco Fernández Bernárdez, Fernández de

Mercader, Elsa Haydeé Fernández de Sanz, Héctor Omar Ferraro, Laura Inés

Futulis de Rodríguez, Liliana Élida Galetti, Eduardo Gallo Castro, Ileana Sara

María García Ramos de Dossetti, Gladis Noemí García Niemann, Francisco Gatti,

María Adelia Garín Penedo, Lidia Catalina Gesualdi de Angarola, Omar Eduardo

Girou, Andrés González, Rodolfo González, Gustavo Alejandro Goycoechea

Camacho, Juan Graiver, Isidoro Miguel Graiver, Graciela María Gribo, Mónica

Sofía Grinspon de Logares, Diana Griselda Guerrero de Ceretti, Flora Gurevich de

Taub, Amelia Isabel Gutiérrez de Ledesma, Susana Paulina Hauché, Patricia

Huchansky de Simón, María Elena Ianotti de Gambero, Rafael Ianover, Sergio

Mario Ibáñez, Enrique Roberto Iglesias, José María Iglesias Fernández, Héctor

Ricardo Iramain, Silvia Mabel Isabella Valenzi, Jorge Alberto Janson, María

Magdalena Juan de Troncelliti, Rogelio Miguel Juárez, Clara Kierszenowicz,

Eduardo Raúl Kimlat, Israel Raúl Kimlat, Claudia Kohn, Daniel Lagarone, María

Rosa Laporta, Gustavo Lavalle, Juan Carlos Ledesma, Mónica María Lemos de

Lavalle, Elena Lerena Costa de Corchs, Claudio Ernesto Logares, Ángela López

Martín, Marcelino Elías López, Francisco López de Muntaner, Juan Domingo

López Pérez, Mario Justino Llanos, María Magdalena Mainer, Rodolfo Guillermo

Malbrán, Raúl Alberto Marciano, Susana Celina Marqués de Tapi, Dante Marra,

Lucía Cristina Marrocco, José Mario Martínez Suárez, Enrique Martínez, Georgina

Martínez, Ignacio Jorge Mazzola, Graciela Médicis de Aued, Inés Menescardi de

Odorisio, Mario Miguel Mercader, Luis Alberto Messa, Ana María Mobili de

Bonetto, Manuel Mollón, Stella Maris Montesano Sánchez, Antonio Domingo

Moreno Delgado, José Moreno Delgado, José Eduardo Moreno, Hugo Luis Morini,

Alfredo Moyano, Silvia Muñoz, Gregorio Nachman, Rodolfo Francisco Nanni,

Cristina Silvia Navajas, Juan Neme, José María Novielo, Adolfo Núñez, Roberto

Miguel Odorisio, Jorge Oscar Ogando, Emilio Horacio Ogando, Francisco

Domingo Orellana, Eva Raquel Orifici de Marciano, Juan Palli y Díaz, Lidia Elba

Papaleo de Graiver, Héctor Eduardo Parra Pizarro, María del Carmen Percivati

Franco, Gustavo Emir Pérez Monçalves, Marcelino Alberto Pérez Roig, Héctor

Pérez, Graciela Eugenia Pernas de Poce, Rafael Andrés Perrota, Julio Gerardo Poce,

Graciela Gladis Pujol, Eduardo Porta, Juan Evaristo Puthod, Daniel Alberto

Racero, Miguel Ángel Río Casas, Carlos Rodríguez, Jorge Raúl Rodríguez, Blanca

Noemí Rossini, Graciela Beatriz Sagués de Perdighe, Manuela Elmina del Rosario

Santucho, Aída Celia Sanz Fernández, Néstor Eduardo Silva, Carlos Francisco

Simón, Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Adriana Patricia Sotelo, Valentín


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FLP 737/2013/TO1

Surpín, Saúl Jaime Szajnbaum, Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo Taub,

Rodolfo Tiscornia, Víctor Alfredo Treviño, María Adela Troncoso de Bobadilla,

Valerio Salvador Ubiedo, Horacio Ángel Úngaro, Jorge Varela, Luis Velasco,

Catalina Marta Velazco de Morini, María Teresa Votrico, Liliana Zambano, Juan

Carlos Abachián, Carlos Bratvogel, Victoria Castellini (hija de María Eloísa‖

Castellini),‖XX‖Repeteur‖Carriquiriborde‖(hijo‖de‖Gabriela‖Carriquiriborde),‖Carlos‖

D‖Elia‖Casco‖(hijo‖de‖Yolanda‖Iris‖Casco‖Ghelpi),‖Carmen‖Gallo‖Sanz‖(hija‖de‖Aída‖

Celia Sanz Fernández), Teresa Mariana Laborde Calvo (hija de Adriana Calvo),

María José Lavalle Lemos (hija de Mónica María Lemos de Lavalle) María Victoria

Moyano Artigas (hija de María Asunción Artigas Nilo) Martín Ogando Montesano,

(hijo de Stella Maris Montesano Sánchez), Liliana Irma Ross, Silvano José García,

Emilio Marchione, Oscar Pellejero, Héctor Aurelio Pighin y Alejandro Eduardo

Reinhold, quienes permanecieron detenidos ilegalmente en el centro clandestino

de detención que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Banfield,

dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, durante el período de

revista del imputado. Asimismo, sustrajo, retuvo y ocultó‖a‖Victoria‖Castellini‖(hija‖

de‖ María‖ Eloísa‖ Castellini),‖ XX‖ Repeteur‖ Carriquiriborde‖ (hijo‖ de‖ Gabriela‖

Carriquiriborde),‖Carlos‖D‖Elia‖Casco‖(hijo‖de‖Yolanda‖Iris‖Casco Ghelpi); Carmen

Gallo Sanz (hija de Aída Celia Sanz Fernández), María José Lavalle Lemos (hija de

Mónica María Lemos de Lavalle), María Victoria Moyano Artigas (hija de María

Asunción Artigas Nilo) y Martín Ogando Montesano (hijo de Stella Maris

Montesano Sánchez); los niños y niñas menores de diez años, quienes

permanecieron detenidos y detenidas ilegalmente en el centro clandestino de

detención que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente

de la Policía de la provincia de Buenos‖Aires,‖conocido‖como‖“Pozo‖de‖Banfield”

durante el período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido partícipe

necesario, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del

C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal

de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones,

agravada por haberse cometido con violencias o amenazas y por haber durado

más de un mes, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la

17
agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los

incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -agravante que se aplica

por el momento a cuarenta y nueve (49) de los casos imputados, sin perjuicio de lo

que surja durante el debate-; y aplicación de tormentos por parte de un

funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un

perseguido político en los términos del artículo 144 ter primer y segundo párrafo

C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de los hechos-; ambos en concurso real

(artículo 55 CP), reiterado en doscientas treinta y dos (232) oportunidades, los que

concursan materialmente entre sí. Respecto de los sucesos que tuvieron como

víctimas a personas menores, calificaron tales hechos como constitutivos de los

delitos de sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años, de

acuerdo con las prescripciones del art 146 del C.P., en siete (7) oportunidades.

- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó

tormentos a Paola Leonor Alagastino, Gabriel María Estéves, Lidia Delia

Fernández Plaul, María de las Mercedes Funes, Miguel Ángel Gómez, Julieta

Alejandra González, Celina González, Carla Fabiana Gutiérrez, Judith Lagarde,

Daniel Aldo Manzotti, Pedro Alberto Ortiz, Miguel Eduardo Rodríguez, Alberto

Ostiano Romero Meza, Humberto Omar Sartirana, Carlos Osvaldo Souto, José

Varela, Analía Velásquez y Marcela Daniela Viegas Pedro; posibilitó la violación

que sufrieran Paola Leonor Alagastino, Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra

González, Carla Fabiana Gutiérrez, Judith Lagarde, Analía Velásquez y Marcela

Daniela Viegas Pedro; redujo a la servidumbre a Miguel Ángel Gómez, Julieta

Alejandra González, Judith Lagarde; posibilitó el homicidio calificado que

sufriera Carlos Osvaldo Souto. Respecto de Fernández Plaul, Meza, Manziotti,

Rodríguez, Funes y Estévez le atribuye de responsabilidad de Minicucci en la

desaparición forzada de las víctimas, y de manera alternativa, en su homicidio

agravado. Todas ellas, distintas víctimas que permanecieron detenidas ilegalmente

en el centro clandestino de detención, tortura y extermino que funcionó en la

Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente de la Policía de la provincia

de Buenos‖ Aires,‖ conocido‖ como‖ el‖ “Pozo‖ de‖ Banfield”,‖ durante‖ el‖ período‖ de‖

revista del nombrado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido partícipe

necesario, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del

C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal

de la libertad y la práctica de actos de tortura, violencia sexual de distintas


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víctimas, reducción a la servidumbre, desaparición forzada de personas, y de

manera alternativa, en su homicidio agravado.

- en causa nº FLP 605/2010/TO1, privó ilegalmente de la libertad y

consecuentemente aplicó tormentos a Helena Beatriz Abran de Romero, Osvaldo

Acosta, María Eliana Acosta Velasco de Badell, Rolando Acuña, Américo Gines

Agüero, Jorge Alberto Allega, Beatriz Alicia Anglet de Severo, Hugo Arana, Rubén

Horacio Ares, Artigas María Asunción Nilo de Moyano, Ramona Agustina Ávalo,

Diego Barreda, Beatriz Lilian Bermúdez Calvar de Viegas, Raúl Bonafini, Santos

Boria, Osvaldo Enrique Busetto, Néstor Busso, María Cristina Bustamante, Luis

Lorenzo Cáceres, Gustavo Calotti, Mirta Camps, Ivonne Cappi Olivera de

Mezquida, Juan Cardozo, Juvelino Andrés Carneiro da Fontoura Gularte, María

Antonia Castro de Martínez, Lindolfo Ceolín, Juan José Cerrudo, Horacio

Guillermo Cid de la Paz, Manuel Coley Robles, Mario Ernesto Colonna, Alberto

Corchs Laviña, Alcides Antonio Chiesa, Juan Chiala, Mary De Irizarre, José María

Della Flora, Alberto Osvaldo Derman, Lucía Deón, Rodolfo Antonio Deza, Pablo

Díaz, Ana Teresa Diego, Pablo Dikij, Walter Roberto Docters, Juan de Dios

Echeverría, Nilda Eloy, Marta Enríquez, Martina Concepción Espinoza de Robles,

Omar Rodolfo Farías, Doménico Favazza, Felipe Antonio Favazza, Alfredo Oscar

Fernández, Carlos Alberto Fernández, Gustavo Javier Fernández, Luis Fernández,

Roberto Figueredo, Enzo Fiore, Guillermo José Forti Sosa, Mario Manuel Forti

Sosa, Néstor Forti Sosa, Renato Forti Sosa, Hilda Fuentes, Alfredo Waldo Forti

Sosa, Juan Carlos Fund, Eduardo Gallo Castro, Miguel Ramón Galván, Fernando

García, Pablo Genazzi, Eduardo Rosen, Mirta Teresa Gerelli, José Giampa, María

Cristina Gioglio, Eva del Jesús Gómez de Agüero, Oscar Alfredo González, Juan

Carlos Guarino, Jorge Guidi, Miguel Ángel Hait, Arcángel Nicolás Herrera, Oscar

Herrera, Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, Víctor Jorge Illodo, Alberto Irizarre, Silvia

Isabella Valenzi, Cristina Elvira Kafka, Eduardo Kimlat, Israel Kimlat, María Kubik

Marcoff de Lefteroff, Guillermo La Rosa, Miguel Ángel Laporta, María Rosa

Laporta, Roberto Antonio Laporta, Ángel Laurenzano, Julio César López del Pino

González, Norma Leanza de Chiesa, María Cristina Lefteroff, Zulema Leira,

Ángela López Martín, Alicia Lisso, Alberto Cruz Lucero, Ricardo Raúl Maidana,

Alberto Felipe Maly, Jorge Hugo Martínez Horminoguez, Mario Martínez Suárez,

19
Daniel Merialdo, Hebe Araceli Mascia de Szapiro, Nelson Mezquida, Patricia

Miranda, Olga Beatriz Miranda de Cerrudo, Emilce Moler, Stella Maris Montesano

de Ogando, Alfredo Moyano, Gladys Noemí Musante de Farías, Rodolfo Francisco

Nanni, José María Novielo, Norma Ada Núñez, Alfredo Emilio Patiño, Patricia

Pozzo, Graciela Gladis Pujol, Roberto Oscar Ramírez, María Isabel Reinoso, Miguel

Ángel Río Casas, Norma Justa Rivera, Norma Robert de Andrews, Carlos Esteban

Rodríguez, Carlos Guillermo Robles, Rosa Cristina Rodríguez, Washington

Rodríguez, Ana Rosa Rodríguez de Giampa, Ramón Raúl Romero, Juan José Rúa,

Ricardo Ruiz, Juan Carlos Rummi, Amalia Sánchez de Laporta, Aída Celia Sanz

Fernández, Luis Alberto Santilli, Rubén Fernando Schell, María Teresa Serantes

Lede de Illarzen, Juan Roberto Serrabón, Santiago Servín, Marta Beatriz Severo,

Carlos Baldomero Severo Barreto, Ari Héctor Severo Barreto, Hernán Silva de Rúa,

José Rubén Slavkin, Nélida Azucena Sosa de Forti, Guillermo Manuel Sobrino

Berardi, Juan Carlos Stremi, Silvia Streger, Rebeca Krasner, Ana Strimberg,

Valentín Surpin, Edmundo Daniel Szapiro, Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo

Taub, Rodolfo Julio Tiscornia, Juan Carlos Tonil, Rodolfo Ernesto Torres, Víctor

Alfredo Treviño, Nora Alicia Úngaro, Rosa Elena Vallejos de Benvenuto, María

Elena Varela de Guarino, Erlinda María Vázquez Santos, Oscar Luis Viegas, Mario

Villani, Horacio Ramiro Vivas, Elda Esther Viviani, Roberto Fidel Yantorno y

Néstor Zurita, quienes permanecieron detenidos ilegalmente en el centro

clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en la Brigada de

Investigaciones de Quilmes, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos

Aires, durante el período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido partícipe

necesario, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del

C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal

de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones,

agravada por haberse cometido con violencias o amenazas reiterado en ciento

sesenta y siete (167) oportunidades, y por haber durado más de un mes -

agravante que se aplica hasta el momento a setenta y siete (77) de los casos, sin

perjuicio de lo que surja en el debate oral-, en los términos del artículo 144 bis inc.

1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en

cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; y

aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que

guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según ley 14.616 -vigente al
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momento de los hechos- en perjuicio de la totalidad de las víctimas; y en el caso de

Guillermo José Forti Sosa la calificación alternativa que propusieron es la del delito

de sustracción, retención y ocultamiento; todos ellos en concurso real y calificados

como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de

Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera concurrente o alternativamente

como delitos de lesa humanidad (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de la

Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley

6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el

último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo

142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según

Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-; artículo 146 y 55 del

C.P.).

- en causa nº FLP 605/2010/TO2, privó ilegalmente de la libertad y

consecuentemente aplicó tormentos a Jorge Campana, Mery Alba Quisdert,‖

Alfredo‖ Ra l‖ D Alessio,‖ José‖ Luis‖ D’Alessio,‖ Andrés‖ Raszkewicz,‖ Manuel‖ Oscar‖

Duarte,‖ Mirta‖ Giardino‖ y‖ Yolanda‖ Iris‖ Casco‖ D‖Elía,‖ quienes‖ permanecieron‖

detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención que funcionó en la

Brigada de Investigaciones de Quilmes, dependiente de la Policía de la provincia

de Buenos Aires, durante el período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido partícipe

necesario, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del

C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal

de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones,

agravada por haberse cometido con violencias o amenazas reiterado en ocho (8)

oportunidades, y por haber durado más de un mes -agravante que se aplica en un

(1) caso sin perjuicio de lo que surja en el debate oral-, en los términos del artículo

144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo; y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los

presos que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los

términos del artículo 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según ley 14.616 -

vigente al momento de los hechos- en perjuicio de la totalidad de las víctimas;

21
todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes,

en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera

concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo 118 de la

C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de la Convención para la Prevención y Sanción del

Delito de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P.,

con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a

los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y

segundo párrafo del C.P., según Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de

los hechos-; artículo 55 del C.P.).

- en causa nº FLP 605/2010/TO4, privó ilegalmente de la libertad y aplicó

tormentos a Guillermo Allamprese, Carolina Barrientos, Alejandro Enrique De Sío,

José Abel Fuks Cucshnir, Carlos Eduardo Garack, Beatriz Alicia Lenain, Elena

Paulina Lerena Costa, César Nicolás Maza, Pedro Alberto Ortiz, Rosa María

Pargas, Alberto Ostiano Romero Meza, Hugo Salvador Roselló, Rodolfo Federico

Simón, Omar Gedalio Suárez, Enrique Horacio Taramasco, Graciela Torrano, y

Abel Luis Vigo Comas. En el caso de estas víctimas, al encontrarse desaparecidas,

se agrega la participación del imputado en la desaparición forzada o, de manera

alternativa, en el homicidio agravado. Privó ilegalmente de la libertad y aplicó

tormentos a Osvaldo Luís Abollo, Leonilda Alegre, Roberto Villanueva, Rosa

Álvarez, Gladys Elvira Beluardi, Carlos Federico Brandli, Oscar Daniel Bustos,

Susana Capobianco, Julio Daniel Chachagua, Beatriz Fernández, Edgardo Norberto

Giquiardo, Sonia Estela Iwaniszyn, Alfredo Alinso Martínez Gálvez, Alicia

Montenegro, Rodolfo Horacio Monzón, Mario Mosteiro, María Rosa Ortiz, Atilio

Portillo Servín, Humberto Omar Sartirana, Víctor Orlando Taverna y Juan Carlos

Uñates; y también privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y sustrajo

del poder de sus padres a la menor Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel

Isabella Valenzi y Carlos Alberto López Mateos, como así también retuvo y ocultó

a la nombrada; privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y resulta

responsable de homicidio agravado‖ de‖ María‖ Eliana‖ Acosta‖ Velasco‖ y‖ Heber‖

Eduardo‖O‖‖Neil‖Vel{squez;‖privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y

se encuentra demostrado que el imputado, desde su rol funcional, posibilitó el

abuso sexual (violación) de Mabel Amelia García. Todo ello durante el período en

el que los y las nombradas estuvieron ilegalmente alojados en el centro clandestino

de detención, tortura y exterminio que funcionó en la Brigada de Investigaciones

de Quilmes, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, mientras

ocupó el cargo de Ministro de Gobierno de la Provincia de Buenos Aires.


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FLP 737/2013/TO1

Determinaron que la participación del imputado ha sido partícipe

necesario, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del

C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal

de la libertad y la práctica de actos de tortura, violencia sexual de distintas

víctimas, y homicidio calificado de las personas ilegalmente detenidas.

- en causa nº FLP 34000189/2009/TO1, privó ilegalmente de la libertad y

consecuentemente aplicó tormentos a Carlos Gustavo Bratvogel, Oscar Isidro

Borzi, Héctor Oscar Callejas, Alberto José Choren, Rodolfo Antonio Deza, Juan

Antonio Díaz, Juan Domingo Díaz, Gabriel Alberto García, Omar Eduardo Girou,

Flora Gurevich de Taub, Carlos Enrique Hold, Eduardo Kimlat, Mario Justino

Llanos, Adolfo Manuel Paz, Valentín Surpín, Benjamín Froim Taub, Luís

Guillermo Taub, Ricardo Vasena, María Teresa Votrico, Esteban Alfredo Reimer,

Luís Adolfo Jaramillo, Víctor Hugo Ventura, Enrique Rodolfo Barry, Yoly Corín,

Ricardo Chidichimo, Carlos Fernández, Gustavo Fernández, Claudia Gorban

Dafne, Silvia Beatriz Gorban, Graciela Irene Jurado, Haydeé Lampugnani, Osvaldo

Enrique Lapertosa, Jorge Mendoza Calderón, Pablo Daniel Musso, Carlos Felipe

Ochoa, Inés María Pedemonte, Miguel Ángel Prince, Rubén Ramos, José Reinaldo

Rizzo, Mario Enrique Salerno, Alberto Mario Solis, Miguel Ángel Soria, Diana

Beatriz Martínez de Wlichky, Gustavo Horacio Lafleur Picarel, Esteban Raúl

Santos, Gerardo‖ Manuel‖ Carrizo;‖ Héctor‖ Alberto‖ Pérez,‖ “Chiche”,‖ Claudio,‖

Hermano‖ de‖ Corín‖ Yoly,‖ Shapiro,‖ “el‖ abuelo”‖ o‖ “el‖ colorado”,‖ Blanca,‖ Carlos‖

Alberto Iaccarino, Alejandro Rómulo Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino, Emma

Nilda Eloy Horacio René Matoso, Nicolás Adán Barrionuevo, Raúl Horacio

Codesal, Luís Alberto Ortiz, Juan de Troncelliti, María Magdalena; resulta

responsable de la muerte de Luis Adolfo Jaramillo, quienes permanecieron

detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención que funcionó en la

Brigada de Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda, dependiente de la

Policía de la provincia de Buenos Aires, durante el período de revista del

imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido partícipe

necesario, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del

C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de homicidio

23
calificado por haberse cometido con alevosía y con el concurso premeditado de

dos o más personas en el caso Luis Adolfo Jaramillo; en los términos del artículo

80 incisos 2 y 6, privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario

público en abuso de sus funciones, agravada por haberse cometido con

violencias o amenazas reiterado en sesenta y dos (62) oportunidades, y por haber

durado más de un mes -agravante que se aplica hasta el momento veinticuatro (24)

de los casos, sin perjuicio de lo que surja en el debate oral-, en los términos del

artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de

dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo

cuerpo normativo; y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público

a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los

términos del artículo 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según ley 14.616 -

vigente al momento de los hechos- en perjuicio de la totalidad de las víctimas;

todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes,

en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera

alternativa (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de la Convención para la

Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1956-; artículo 45;

144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo; 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según Ley 14.616 y Ley

20.642 -vigentes al momento de los hechos-; y 55 del C.P.).

- y en causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegalmente de la libertad y

aplicó tormentos a Oscar Arturo Udabe, Javier Alberto López, Elba Lucía Gándara

Castromán, Antero Daniel Esquivel, Silvia Fernanda Gallar, Héctor Daniel

Klosowski, Elena Rinaldi y Angela Donatella Rude Callebota. Respecto de las

mencionadas víctimas el Ministerio Público Fiscal mantuvo la atribución de

responsabilidad de Smart en la desaparición forzada, y de manera alternativa, en

su homicidio agravado. Privó ilegalmente de la libertad y aplicó tormentos a

Nilda Emma Eloy, Claudia Dafne Gorban, Luis Alberto Ortiz, Raúl Esteban Santos,

Juan Enrique Velázquez Rosano, Oscar Dedionigi, Raquel Margot de la Rosa,

Alberto Eduardo Cora, Gladys Yolanda Rodríguez, Norma Sandoval, Hernán

Quiroz y Daniel Omar Mojica durante el tiempo que permanecieron detenidos y

detenidas ilegalmente en el centro clandestino de detención de tortura y

exterminio que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Lanús con asiento en

Avellaneda, dependiente de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Privó

ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y posibilitó el homicidio agravado


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de Cecilia Rotemberg, Edilberto Chamorro, Silvia De Raffaelli, Irma Noemí

Tardivo‖ y‖ Heber‖ Eduardo‖ O‖Neill.‖ Resulta‖ responsable‖ del‖ abuso sexual

(violación) de Nilda Eloy y el abuso sexual simple (abuso deshonesto) de Claudia

Dafne Gorban, Luis Alberto Ortiz, Norma Mabel Sandoval y Elba Lucia Gándara

Castromán. Todo ello, durante el tiempo en el que estuvieron detenidos y

detenidas ilegalmente en el centro clandestino de detención que funcionó en la

Brigada‖ de‖ Lan s,‖ conocido‖ como‖ “El‖ Infierno”,‖ período‖ que‖ coincide‖ con‖ el‖

período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido partícipe

necesario, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del

C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos privación ilegal de

la libertad y la práctica de actos de tortura y violencia sexual de distintas

víctimas, desaparición forzada, y de manera alternativa, en su homicidio

agravado de las personas ilegalmente detenidas.

b) a Federico Antonio Minicucci, en su carácter de Teniente Coronel, Jefe del

Regimiento de Infantería Mecanizada nro. 3 La Tablada -asiento del Área 112-,

haber formado parte de aparato de poder organizado que:

- en causa nº FLP 737/2013/TO1, privó ilegalmente de la libertad y aplicó

tormentos a Juan Domingo López Pérez, Francisco Bartolomé López Muntaner,

Virgilio César Medina, Sergio Mario Ibáñez, Emilio Marchione, Oscar Pellejero,

Héctor Aurelio Pighin, Alejandro Eduardo Reinhold, Susana Celina Marquéz de

Tapiz, Julio Armesto, Luis María Armesto, Juan Neme o Mene, Jorge Varela,

Silvano José García, Héctor Eduardo Parra Pizarro, Juan Evaristo Puthod, Valerio

Salvador Ubiedo, Catalina Marta Velazco de Morini, Marcelino Elías López, Luis

Alberto Messa, Hugo Luis Morini, Osvaldo Tomás Ariosti, Lidia Esther Biscarte,

Juan José Berninsone, Blanca Nelly Leonor Buda, José Alberto Bugatto, Francisco

José Bugatto, Juan o Jesús María Bonet o Bonnet, María Teresa Di Martino, Juan

Carlos Deghi, Juan Domeneghini o Domeneghini, Héctor Omar Ferraro; Daniel

Lagarone o Lagarone, Rogelio Miguel Juárez, Raúl Alberto Marciano, Eva Raquel

Orifici de Marciano, Héctor Ricardo Arias Annichini, Jorge Honorio Navarro,

María del Carmen Cántaro de Pastor, José María Iglesias, Héctor Tomás

25
Campdepadrós, Marcos Alegría, Argentino Quintín Cabral, Gladis Rosa Baccili,

Francisco Domingo Orellana, Eduardo Rubén Castellanos, Raúl Horacio Codesal,

Andrés González, Adriana Patricia Sotelo, Nicolás Adán Barrionuevo, Salvador

Armando Cerrone, Gregorio Nachman, Gladis Noemí García Niemann, Mariano

Arasenpchupt o Arasenpchk, Navajas Cristina Silvia, Liliana Mabel Acuña,

Conrado Guillermo Ceretti, Carlos Augusto Cortés, Osvaldo Enrique Busetto,

María Clara Ciocchini, Claudio De Acha, Pablo Alejandro Díaz; María Claudia

Falcone, Daniel Alberto Racero, Alicia Beatriz Carminati, Víctor Alberto Carminati,

Walter Roberto Docters, Néstor Eduardo Silva, Ángela López Martín, Alfredo José

Cajide García, Ernesto Enrique Canga Barragán, Norma Beatriz Del Missier, Carlos

Bratvogel, Rubén Omar Bricio, Julio Gerardo Poce, Eduardo Porta, José María

Novielo, Julio Cabrera, Clara Kierszenowicz, Diana Griselda Guerrero de Ceretti,

Emilio Horacio Ogando, Gabriela Carriquiriborde, Edgardo Miguel Ángel Andreu,

Graciela Gladis Pujol, Stella Maris Montesano Sánchez, Jorge Oscar Ogando,

Rubén Horacio Ares, Víctor Alfredo Treviño, Graciela Eugenia Pernas, XX

Repeteur Carriquiriborde (hijo de Gabriela Carriquiriborde), Martín Ogando

Montesano (hijo de Stella Maris Montesano Sánchez), Juan Carlos Abachián,

Liliana Irma Ross; Valeria del Mar Ramírez, Horacio Ángel Úngaro, Miguel Ángel

Río Casas, Manuela Elmina del Rosario Santucho, Miguel Ángel Calvo, Lidia

Catalina Gesualdi de Angarola, Juan Graiver, Silvia Anahí Fernández de Mercader,

Carlos Francisco Simón, Nélida Dimovich de Leguizamón, Graciela Beatriz Sagués

de Perdighe, María Adela Troncoso de Bobadilla, María Inés Menescardi de

Odorisio, Mario Miguel Mercader, Ana María Mobili de Bonetto, Juan Carlos

Bobadilla, José Roberto Bonetto, María Adelia Garín Penedo; Susana Paulina

Hauché, Patricia Huchansky de Simón, Roberto Miguel Odorisio, Silvia Mabel

Isabella‖ Valenzi,‖ Dante‖ Marra,‖ María‖ Eloísa‖ Castellini,‖ Alicia‖ Raquel‖ D’Ambra,‖

Jorge Raúl Rodríguez, Flora Dybner de Ravel, Silvia Cristina Fanjul, Isidoro Miguel

Graiver, Gustavo Carballo, Francisco Fernández Bernárdez, Juan Palli y Díaz, Lidia

Elba Papaleo de Graiver, Ricardo Jorge Bertoldi, Martín Antonio Aberg Cobo,

Victoria Castellini (hija de María Eloísa Castellini); Rafael Ianover, Julio Daich,

Ernesto María De Estrada, Alfredo Fargat, Daniel Cohen o Kohen, Luis Alberto

Colombi, Guillermo José Luis Cometti, Miguel Balverde, Francisco Gatti, Nélida

Ester Lastreto, Carlos Omar Pita, Ignacio Jorge Mazzola, María Magdalena Mainer,

Adolfo Núñez, Adriana Lelia Calvo, Ana María Caracoche, Teresa Mariana

Laborde Calvo (hija de Adriana Calvo); Cristina Lucía Marrocco, José Oscar Cerro,

Luis Velasco, Georgina Martínez, Rodolfo Guillermo Malbrán, Gustavo Emir Pérez
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Monçalves, Marcelino Alberto Pérez Roig; Blanca Noemí Rosini, Gustavo Antonio

Lavalle, Mónica María Lemos de Lavalle, Cayetano Alberto Castrogiovanni, María

Lavalle Lemos (hija de Mónica María Lemos de Lavalle), María Virginia Aurora

Allende, Roberto Eduardo Aued, Santiago Enrique Cañas, Graciela Medici de

Aued, Nieves Luján Acosta, Rafael Andrés Perrota, Liliana Mabel Zambano, Jorge

Alberto Janson, Oscar Alberto Corradini, Juan Ricardo Elizondo, Manuel Mollón,

Héctor Oscar Calleja o Callejas, Laura Inés Futulis de Rodríguez, María del

Carmen Percivati Franco, Enrique Martínez, Rodolfo Antonio Deza, Flora

Gurevich de Taub, Omar Eduardo Girou, Benjamín Froim Taub, María Magdalena

Juan de Troncelliti, José Eduardo Moreno, Jorge Catanese, Raúl Fait Arcore, Silvia

Graciela Muñoz, José Moreno Delgado, Alfredo Narciso Agüero, Antonio

Domingo Moreno Delgado, Enrique Roberto Iglesias, María Elena Ianotti de

Gambero, Amelia Isabel Gutiérrez de Ledesma, Eduardo Raúl Kimlat, Israel Raúl

Kimlat, Valentín Surpín, Mario Justino Llanos, María Teresa Votrico, Luis

Guillermo Taub, Alberto José Choren, Liliana Élida Galetti, Graciela Noemí

Basualdo de Goycoechea, Ileana Sara María García Ramos de Dossetti,. También

Minicucci, posibilitó el abuso sexual (violación) de Nélida Ester Lastreto y Valeria

del Mar Ramírez, durante el tiempo en el que estuvieron detenidas ilegalmente en

el Pozo de Banfield, período que coincide con el período de revista del imputado.

También resulta responsable la muerte de Bonetto, José Roberto; Canga Barragán,

Ernesto Enrique; Mercader, Mario Miguel y Ross, Liliana Irma. A su vez, sustrajo

del poder de sus padres a los menores XX Repeteur Carriquiriborde (hijo de

Gabriela Carriquiriborde), Martín Ogando Montesano (hijo de Stella Maris

Montesano Sánchez), Victoria Castellini (hija de María Eloísa Castellini), Teresa

Mariana Laborde Calvo (hija de Adriana Calvo) y María Lavalle Lemos (hija de

Mónica María Lemos de Lavalle), como asimismo es responsable de la retención,

ocultamiento y alteración del estado civil de los mismos, distintas víctimas que

permanecieron detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención que

funcionó en la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente de la Policía de

la‖ provincia‖ de‖ Buenos‖ Aires,‖ conocido‖ como‖ “el‖ Pozo‖ de‖ Banfield”,‖ durante‖ el‖

período de revista del imputado.

27
Determinaron que la participación del imputado ha sido autor mediato a

través de la utilización de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.)

como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la libertad cometida por

un funcionario público en abuso de sus funciones, agravada por haberse

cometido con violencias o amenazas reiterada en doscientas cuatro (204)

oportunidades, y por haber durado más de un mes -agravante que se aplica hasta

el momento a 24 (veinticuatro) de los casos, sin perjuicio de lo que surja en el

debate oral- en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante

prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5°

del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; aplicación de tormentos por parte

de un funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima

un perseguido político en los términos del artículo 144 ter primer y segundo

párrafo C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de los hechos- en perjuicio de

todas las víctimas; homicidio calificado por haberse cometido con alevosía y con

el concurso premeditado de dos o más personas, en perjuicio de Bonetto, José

Roberto; Canga Barragán, Ernesto Enrique; Mercader, Mario Miguel y Ross, Liliana

Irma. (artículo 80 incs. 2, y 6 del C.P. según Ley 21.338, ratificada por la 23.077);

abuso sexual con acceso carnal haciendo uso de fuerza e intimidación agravado

por resultar un grave daño en la salud de la víctima y por cometerse con el

concurso de dos o más personas, conforme lo dispuesto en los artículos 119 y 122

del Código Penal (según ley 11.221); sustracción, retención y ocultamiento de un

menor de 10 años, en concurso ideal con el delito de hacer incierto el estado civil

de un menor de diez años por medio de ocultación, de conformidad con los arts.

146, 139 inc. 2º, y 54 del C.P.); todos los delitos concurren materialmente,

calificándose asimismo como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular

como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa Humanidad de manera concurrente o

alternativamente (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 de la Convención para la

Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1956-; artículo 45;

144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo; 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según Ley 14.616 y Ley 20.642 -

vigentes al momento de los hechos-, 119, 122, 146, 139 inc. 2º, y 55 del C.P.).

- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó

tormentos a Nilda Mabel Bega Acevey, Gabriel María Estévez, Lidia Delia

Fernández Plaul, María de las Mercedes Funes, Celina González, Carla Fabiana

Gutiérrez, Daniel Aldo Manzotti, Pedro Alberto Ortiz, Miguel Eduardo Rodríguez,
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1

Alberto Ostiano Romero Meza, Humberto Omar Sartirana, Carlos Osvaldo Souto y

José Varela. También deberá responder por la violación que sufriera Carla Fabiana

Gutiérrez; por el homicidio calificado que sufriera Carlos Osvaldo Souto.

Respecto de Fernández Plaul, Meza, Manziotti, Rodríguez, Funes y Estévez le

atribuye de responsabilidad de Minicucci en la desaparición forzada de las

víctimas, y de manera alternativa, en su homicidio agravado. Todas ellas, resultan

ser víctimas que permanecieron detenidas ilegalmente en el centro clandestino de

detención, tortura y exterminio que funcionó en la Brigada de Investigaciones de

Banfield, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, conocido como

el‖“Pozo‖de‖Banfield”,‖durante‖el‖período‖de‖revista‖del‖nombrado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido autor mediato

formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.), y

calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la

libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas; violación, homicidio

calificado, y desaparición forzada de personas, y de manera alternativa, en su

homicidio agravado.

- y causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegalmente de la libertad,

aplicó tormentos a Oscar Arturo Udabe, Javier Alberto López, Blanca Ortiz de

Murua, Elba Lucía Gándara Castromán Antero Daniel Esquivel, Silvia Fernanda

Gallar, Héctor Daniel Klosowski, Elena Rinaldi, Ángela Donatella Rude Calebotta,

Pablo‖ Bernardo‖ “el‖ Colorado”‖ Szir,‖ Jorge‖ Luis‖ Congett‖ "el‖ Abuelo",‖ Oscar‖ Isidro‖

Borzi, Carlos Enrique Hodl, Esteban Alfredo Reimer, Enrique Rodolfo Barry,

Víctor Hugo Ventura, Ricardo Chidichimo, Graciela Irene Jurado, Jorge Mendoza

Calderón, Pablo Daniel Musso, Gustavo Horacio Lafleur Picarel, Carlos Felipe

Ochoa, María Inés Pedemonte, Diana Beatriz Martínez de Wlichky, Mario Enrique

Salerno, Héctor Alberto Pérez, Edmundo Daniel Szapiro, Santo Eulogio Rodríguez

y Carlos Alberto Fernández. Respecto de estas víctimas, mantenemos la atribución

de responsabilidad de Minicucci en la desaparición forzada, y de manera

alternativa, en su homicidio agravado. Como así también privó ilegalmente de la

libertad y aplicó tormentos a Juan Enrique Velázquez Rosano, Oscar Dedionigi,

Raquel Margot de la Rosa, Alberto Eduardo Cora, Gladys Yolanda Rodríguez,

Norma Sandoval, Hernán Quiroz, Daniel Omar Mojica, Mercedes Alvariño Blanco,

29
Julio Cesar Mogordoy, Washington Mogordoy, Blanca Becher, Norberto Rey, Juan

Antonio Diaz, Juan Domingo Diaz, Gabriel Alberto García, Adolfo Manuel Paz,

Raúl Félix Vassena, Liliana Corina Joly, Claudia Dafne Gorban, Silvia Beatriz

Gorban, Haydeé Lampugnani, Enrique Osvaldo Lapertosa, Miguel Ángel Prince,

Rubén Ramos, Alberto Mario Solís, Oscar Ernesto Solis, Gerardo Manuel Carrizo,

Víctor Vicente Marcasciano, Carlos Alberto Iaccarino, Alejandro Rómulo Iaccarino,

Rodolfo José Iaccarino, Horacio René Matoso, Emma Nilda Eloy, María Teresa

Votrico, Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo Taub, Valentín Surpin, Mario

Justino Llanos, Eduardo Raúl Kimlat, María Magdalena Juan de Troncellitti, Flora

Gurevich de Taub, Omar Eduardo Girou, Rodolfo Antonio Deza, Raúl Horacio

Codesal, Alberto José Choren, Héctor Oscar Callejas, Carlos Bratvogel, Gustavo

Javier Fernández, Nicolás Adán Barrionuevo, Raúl Esteban Santos, Griselda

Vamentina Zarate y Charo Noemí Moreno. En igual sentido, se acreditó que

Minicucci es responsable de la privación ilegal de la libertad, los tormentos y el

homicidio agravado de Cecilia Rotemberg, José Antonio Cáceres, Luis Adolfo

Jaramillo, Miguel Ángel Soria, José Reinaldo Rizzo, Edilberto Chamorro, Silvia De

Raffaelli, Irma Noemi Tardivo y Heber Eduardo O´Neill. Asimismo, posibilitó el

abuso sexual (violación) de Nilda Eloy y el abuso sexual simple (abuso

deshonesto) de Claudia Dafne Gorban, Elba Gándara de Castromán y Norma

Mabel Sandoval. Todo ello, durante el tiempo que permanecieron detenidas y

detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio

que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda,

dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, período que coincide

con el período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido autor mediato,

formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.), y

calificaron los hechos como constitutivos de los delitos privación ilegal de la

libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas, abuso sexual (violación),

abuso simple (abuso deshonesto), desaparición forzada de personas, y de manera

alternativa, en su homicidio agravado.

c) a Alberto Julio Candioti: en su carácter de jefe de la Sección Comando y

Servicios, Auxiliar Oficial en la Sección Reunión Interior y luego dentro de la Plana

Mayor como Oficial de Personal, Inteligencia, Operaciones, y Logística, con el

grado de Teniente Primero y luego Capitán, en el Destacamento de Inteligencia

101, haber formado parte de un aparato organizado de poder que:


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FLP 737/2013/TO1

- en causa nº FLP 737/2013/TO2, privó ilegalmente de la libertad en treinta

y nueve (39) oportunidades, y por haber durado más de un mes -agravante que se

aplica hasta el momento a treinta y tres (33) de los casos, sin perjuicio de lo que

surja en el debate oral-; aplicó tormentos en perjuicio de todas las víctimas;

sustrajo, retuvo y ocultó un menor de 10 años, en el caso María Victoria Moyano

Artigas. Todas víctimas que permanecieron detenidas ilegalmente en el centro

clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en la Brigada de

Investigaciones de Banfield, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos

Aires,‖ conocido‖ como‖ “el‖ Pozo‖ de‖ Banfield”,‖ durante‖ el‖ período‖ de‖ revista‖ del‖

imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido autor mediato,

formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.), y

calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la

libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones,

agravada por haberse cometido con violencias o amenazas reiterada en treinta y

nueve (39) oportunidades, y por haber durado más de un mes -agravante que se

aplica hasta el momento a treinta y tres (33) de los casos, sin perjuicio de lo que

surja en el debate oral-, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la

agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los

incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; aplicación de tormentos

por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la

víctima un perseguido político en los términos del artículo 144 ter primer y

segundo párrafo C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de los hechos- en

perjuicio de todas las víctimas; sustracción, retención y ocultamiento de un menor

de 10 años, en el caso María Victoria Moyano Artigas de conformidad con el

artículo 146 del C.P., todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra

el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de Genocidio o delitos de Lesa

humanidad de manera alternativa (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e

de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto

Ley 6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el

último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo

142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según

31
Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-; artículos 146 y 55 del

C.P.).

- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad, aplicó

tormentos, y posibilitó el abuso sexual (violación) de Marcela Daniela Viegas

Pedro y Analía Mártires Velázquez durante el tiempo que permanecieron

detenidas ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio

que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente de la

Policía de la provincia de Buenos Aires, período que coincide con el período de

revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido autor mediato,

formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.), y

calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la

libertad y la práctica de actos de tortura y violencia sexual de distintas víctimas,

homicidios de las personas ilegalmente detenidas.

- en causa nº FLP 605/2010/TO3, privó ilegalmente de la libertad en ochenta

y un (81) oportunidades, y por haber durado más de un mes -agravante que se

aplica hasta el momento a cincuenta y nueve (59) de los casos, sin perjuicio de lo

que surja en el debate oral- y aplicó tormentos en perjuicio de todas las víctimas,

quienes permanecieron detenidos ilegalmente en el centro clandestino de

detención que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Quilmes, dependiente

de la Policía de la provincia de Buenos Aires,‖ conocido‖ como‖ “el‖ Pozo‖ de‖

Quilmes”,‖durante‖el‖período‖de‖revista‖del‖imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor mediato,

formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.), y

calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la

libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones,

agravada por haberse cometido con violencias o amenazas reiterada en ochenta y

un (81) oportunidades, y por haber durado más de un mes -agravante que se

aplica hasta el momento a cincuenta y nueve (59) de los casos, sin perjuicio de lo

que surja en el debate oral- en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con

la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los

incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; y aplicación de

tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada

por ser la víctima un perseguido político en los términos del artículo 144 ter

primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de los

hechos- en perjuicio de todas las víctimas; todos ellos en concurso real y calificados
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FLP 737/2013/TO1

como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de

Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera concurrente o alternativamente

como delitos de lesa humanidad (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de

la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley

6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el

último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° del artículo 142 del

mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según Ley

14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-; artículo 55 del C.P.).

- en causa nº FLP 605/2010/TO4, privó ilegalmente de la libertad, aplicó

tormentos a Carolina Barrientos, Elena Paulina Lerena Costa, Miguel Ángel Río

Casas y Abel Luis Vigo Comas. En el caso de esta víctima, al encontrarse

desaparecida, se agrega la participación de este imputado en su desaparición

forzada o, de manera alternativa, en su homicidio agravado. Como así también

privó ilegalmente de la libertad y aplicó tormentos a Osvaldo Acosta, Rosa

Álvarez, Beatriz Fernández, Ángel Laurenzano, Alfredo Alinso Martínez Gálvez,

Alicia Montenegro y Mario Mosteiro. Todo ello, durante el tiempo que

permanecieron detenidas y detenidos ilegalmente en el centro clandestino de

detención tortura y exterminio que funcionó en la Brigada de Investigaciones de

Quilmes, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, coincidente y

concordante con el período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido autor mediato,

formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.), y

calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la

libertad, la práctica de actos de tortura de las personas ilegalmente detenidas,

desaparición forzada o, de manera alternativa, en su homicidio agravado.

- en causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegalmente de la libertad y

aplicó tormentos a Carlos Alberto Iaccarino; Alejandro Rómulo Iaccarino; Rodolfo

José Iaccarino y Luis Alberto Ortiz, durante el tiempo que permanecieron

detenidos y detenidas ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura y

exterminio‖ conocido‖ como‖ “el‖ Infierno”,‖ que‖ funcionó‖ en‖ la‖ Brigada‖ de‖

Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda, dependiente de la Policía de

Buenos Aires durante el período de revista del imputado. Asimismo, posibilitó el

33
abuso sexual simple (abuso deshonesto) de Luis Alberto Ortiz durante el tiempo

en‖el‖que‖estuvo‖detenido‖ilegalmente‖en‖“el‖Infierno”,‖período‖que‖coincide‖con‖el‖

período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido autor mediato,

formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.), y

calificaron los hechos como constitutivos del delito de privación ilegal de la

libertad y la práctica de actos de tortura y violencia sexual de distintas víctimas

de las personas ilegalmente detenidas.

- y en causa nº FLP 373/2011/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó

actos de tortura de distintas víctimas, reiterada en cuarenta (40) oportunidades.

Todo ello, durante el tiempo que permanecieron detenidas y detenidos ilegalmente

en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en la

Brigada de Investigaciones de San Justo, dependiente de la Policía de la provincia

de Buenos Aires, período que coincide con el período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido autor mediato,

formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.), y

calificaron los hechos como constitutivos del delito de privación ilegal de la

libertad y la práctica de actos de tortura de distintas víctimas.

d) a Guillermo Alberto Domínguez Matheu, en su carácter de Capitán como Jefe

de Actividades Psicológicas del Destacamento de Inteligencia 101 de La Plata,

formó parte del aparato de poder organizado que:

- en causa nº FLP 737/2013/TO1, privó ilegalmente de la libertad y aplicó

tormentos a Juan Alejandro Barry, Lucía Deón, María Esther Alonso, Dalmiro

Ismael Suárez, Víctor Manuel Taboada, Nelfa Rufina Suárez de Taboada, Nélida

Ramos de Manachian, Silvia Nieves Negro, Laura Franchi Sorsi de Stirnemann,

Susana Beatriz Mata de Barry, Osvaldo Alberto Mantiñan, Graciela Susana Di

Lauro, Germán Gargano, Eduardo Horacio Piva, Juan Domingo López Pérez,

Francisco Bartolomé López Muntaner, Virgilio César Medina, Sergio Mario Ibáñez,

Emilio Marchione, Oscar Pellejero, Héctor Aurelio Pighin, Alejandro Eduardo

Reinhold, Susana Celina Marquéz de Tapiz, Julio Armesto, Luis María Armesto,

Juan Neme o Mene, Jorge Varela, Silvano José García, Héctor Eduardo Parra

Pizarro, Juan Evaristo Puthod, Valerio Salvador Ubiedo, Catalina Marta Velazco de

Morini, Marcelino Elías López, Luis Alberto Messa, Hugo Luis Morini, Osvaldo

Tomás Ariosti, Lidia Esther Biscarte, Juan José Berninsone, Blanca Nelly Leonor

Buda, José Alberto Bugatto, Francisco José Bugatto, Juan o Jesús María Bonet o
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Bonnet, María Teresa Di Martino, Juan Carlos Deghi, Juan Domeneghini o

Domeneghini, Héctor Omar Ferraro, Daniel Lagarone o Lagaronne, Rogelio Miguel

Juárez, Raúl Alberto Marciano, Eva Raquel Orifici de Marciano, Héctor Ricardo

Arias Annichini, Jorge Honorio Navarro, María del Carmen Cántaro de Pastor,

José María Iglesias, Héctor Tomás Campdepadrós, Marcos Alegría, Argentino

Quintín Cabral, Gladis Rosa Baccili, Francisco Domingo Orellana, Eduardo Rubén

Castellanos, Raúl Horacio Codesal, Andrés González, Adriana Patricia Sotelo,

Nicolás Adán Barrionuevo, Salvador Armando Cerrone, Gregorio Nachman,

Gladis Noemí García Niemann, Mariano Arasenpchupt o Arasenpchk, Cristina

Silvia Navajas, Liliana Mabel Acuña, Conrado Guillermo Ceretti, Carlos Augusto

Cortés, Osvaldo Enrique Busetto, María Clara Ciocchini, Claudio De Acha, Pablo

Alejandro Díaz, María Claudia Falcone, Daniel Alberto Racero, Alicia Beatriz

Carminati, Víctor Alberto Carminati, Walter Roberto Docters, Néstor Eduardo

Silva, Ángela López Martín, Alfredo José Cajide García, Ernesto Enrique Canga

Barragán, Norma Beatriz Del Missier, Carlos Bratvogel, Rubén Omar Bricio, Julio

Gerardo Poce, Eduardo Porta, José María Novielo, Julio Cabrera, Clara

Kierszenowicz, Diana Griselda Guerrero de Ceretti, Emilio Horacio Ogando,

Gabriela Carriquiriborde, Edgardo Miguel Ángel Andreu, Graciela Gladis Pujol,

Stella Maris Montesano Sánchez, Jorge Oscar Ogando, Rubén Horacio Ares, Víctor

Alfredo Treviño, Graciela Eugenia Pernas, XX Repeteur Carriquiriborde (hijo de

Gabriela Carriquiriborde), Martín Ogando Montesano (hijo de Stella Maris

Montesano Sánchez), Juan Carlos Abachián, Liliana Irma Ross y Valeria del Mar

Ramírez. Asimismo, posibilitó el abuso sexual (violación) de Valeria del Mar

Ramírez. También es responsable de la muerte de Canga Barragán, Ernesto

Enrique y Ross, Liliana Irma. A su vez, sustrajo del poder de sus padres a los

menores XX Repeteur Carriquiriborde (hijo de Gabriela Carriquiriborde) y Martín

Ogando Montesano, (hijo de Stella Maris Montesano Sánchez), como asimismo es

responsable de la retención, ocultamiento y alteración del estado civil de los

mismos. Todo ello, durante el tiempo en el que estuvieron detenidas ilegalmente

las víctimas en la Brigada de Investigaciones de Banfield, período que coincide con

el período de revista del imputado.

35
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo

45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos del delito de privación

ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus

funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas reiterada en

ciento nueve (109) oportunidades, y por haber durado más de un mes -agravante

que se aplica hasta el momento a dieciocho (18) de los casos, sin perjuicio de lo que

surja en el debate oral- en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la

agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los

incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; aplicación de tormentos

por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la

víctima un perseguido político en los términos del artículo 144 ter primer y

segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de los hechos- en

perjuicio de todas las víctimas; homicidio calificado por haberse cometido con

alevosía y con el concurso premeditado de dos o más personas, en perjuicio de

Canga Barragán, Ernesto Enrique y Ross, Liliana Irma. (artículo 80 incs. 2, y 6 del

C.P. según Ley 21.338, ratificada por la 23.077); abuso sexual con acceso carnal

haciendo uso de fuerza e intimidación agravado por resultar un grave daño en la

salud de la víctima y por cometerse con el concurso de dos o más personas,

conforme lo dispuesto en los artículos 119 y 122 del Código Penal (según ley

11.221); sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años, en

concurso ideal con el delito de hacer incierto el estado civil de un menor de diez

años por medio de ocultación, de conformidad con los artículos 146, 139 inc. 2°, y

54 del C.P.); todos los delitos concurren materialmente, calificándose asimismo

como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de

Genocidio y delitos de Lesa Humanidad de manera concurrente o

alternativamente (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 de la Convención para la

Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1956-; artículos

45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo; artículo 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según Ley 14.616 y

Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-, 119, 122, 80 incs. 2, y 6 C.P. según

Ley 21.338, ratificada por la 23.077; 146, 139 inc. 2°, y 55 del C.P.).

- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó

tormentos a Rita Liliana Aguelt, Raúl Daniel Arburúa, Nilda Mabel Bega Acevey,

Héctor Domingo Bonet Oller, Andrés Pedro Caporale, Jorge Oscar Cardozo
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Markman, Norma Dolores Castillo, Jesús Cuña Álvarez, Margarita García Bonilla

de Souza, Carlos Alberto Geraci, Oscar Ricardo Geraci, Celina González, Miguel

Ángel Hernández, Isabel Ibarra de Haley, María Leonor Ibarra, Mercedes Elena Le

Bozec, Silvia Adriana Lemmi, Raúl Osvaldo Llarull, Herminio Martínez Borbolla,

Jorge Adalberto Nadal, Carlos Pashaskián, Ariel Lucas Rivadeneira, Luis Ruiz,

Rafael Runco Galván, Mirta Isabel Salamanca, María José Sánchez Flores, Graciela

Santucho, Jorge Antonio Saravia Acuña, Carlos Osvaldo Souto, Roque Joaquín

Srur, Juan José Stirnemann, Graciela Susana Tigani y Serla Wasserman; también

posibilitó el abuso sexual que sufriera Mercedes Elena Le Bozec y el homicidio

calificado que sufrieran Carlos Osvaldo Souto y Víctor Taboada. Todo ello, en

oportunidad en que las distintas víctimas permanecieron detenidas ilegalmente en

el centro clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en la Brigada

de Investigaciones de Banfield, dependiente de la Policía de provincia de Buenos

Aires, durante el período de revista del nombrado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo

45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación

ilegal de la libertad y aplicación de tormentos, reiterada en 37 oportunidades,

abuso sexual que sufriera Mercedes Elena Le Bozec y el homicidio calificado que

sufrieran Carlos Osvaldo Souto y Víctor Taboada.

- en causa nº FLP 605/2010/TO4, privó ilegalmente de la libertad, aplicó

tormentos a Guillermo Allamprese, Osvaldo Enrique Busetto, Manuel Coley

Robles, Alejandro Enrique De Sío, Carlos Alberto Fernández, Juan Carlos Fund,

José Abel Fuks Cucshnir, Ángela López Martín, Hilda Magdalena García, José

Giampa, Hebe Araceli Mascia, Graciela Gladis Pujol, Ana Rosa Rodríguez, Rosa

Cristina Rodríguez, Santiago Servín, Edmundo Daniel Szapiro, Graciela Torrano,

Víctor Alfredo Treviño y Silvia Mabel Isabella Valenzi. En el caso de estas víctimas,

al encontrarse desaparecidas, se agrega la participación de este imputado en la

desaparición forzada o, de manera alternativa, en el homicidio agravado. Como

así también privó ilegalmente de la libertad y aplicó tormentos a Esteban Nicolás

Abdón, Osvaldo Luis Abollo, Alfredo Oscar Fernández, Favio Acuña, Filemón

Acuña, Martín Rolando Acuña, María del Carmen Alburúa, Leonilda Alegre, Rosa

37
Álvarez, Eduardo Rubén Andrade, Rubén Horacio Ares, Blanca Frida Becher,

Gladys Elvira Beluardi, Cirila Benítez, Leonardo Blanco, Néstor Eduardo Blanco,

Gustavo Marcelo Bockenheim, Cástulo Bogado, Carlos Federico Brandli, Néstor

Busso, Oscar Daniel Bustos, Atilio Gustavo Calotti, Rosa Castagnola, María Irma

Castro, Urbano Ciavaglia Salas, Mario Ernesto Colonna, Pablo Díaz, Armando

Leonardo Dionisi, Walter Roberto Docters, Juan Carlos Duca, Nilda Eloy, Marta

Josefa Enrique, Horacio Fagioli, Gustavo Javier Fernández, Ilda Haydee Fuentes,

Pablo Genazzi, María Luisa Godoy, Graciela Beatriz Gómez, María Leonor

González Martínez, Francisco Virgilio Gutiérrez, Sonia Estela Iwaniszyn, Cristina

Elvira Kafka, María Rosa Laporta, Miguel Ángel Laporta, Roberto Antonio

Laporta, Griselda Valentina Zárate, José Lencina, Adelina Felisa Lucero, Hilda

Martínez, Patricia Miranda, Julio César Mogordoy, Washington Mogordoy, Emilce

Moler, Rodolfo Horacio Monzón, Noemí Moreno, José María Novielo, María Rosa

Ortiz, Hugo Rubén Perié Esquivel, Atilio Portillo Servín, Patricia Liliana Pozzo,

Norberto Rey, Norma Justa Rivera, Néstor Alberto Rojas, Ofelia Maximina Ruiz

Paz, Juan Carlos Rummi, Amalia Sánchez, Marcelo Damián Santoro, Ana Cristina

Santucho, Gabriela Inés Santucho, Marcela Eva Santucho, María Emilia Santucho,

María Ofelia Santucho, María Silvia Santucho, María Susana Santucho, Mario

Antonio Santucho, Juan Carlos Stremi, Víctor Orlando Taverna, Raúl Escaleto

Tobeñas, Juan Carlos Tonil, Nora Alicia Úngaro, Rosa Elena Vallejos, Horacio

Ramiro Vivas y Griselda Valentina Zárate. A ello se suma, que privó de

ilegalmente, aplicó tormentos y sustrajo del poder de sus padres a los menores

Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi y Carlos Alberto López

Mateos, y Pedro Luis Nadal García, hijo de Hilda Magdalena García y Jorge

Adalberto Nadal, como asimismo es responsable de la retención y ocultamiento

de los nombrados. También privó ilegalmente, aplicó tormentos y posibilitó el

homicidio agravado de María Eliana Acosta Velasco, Ana Teresa Diego, Horacio

Luis Rapaport y Miguel Ramón Galván Insaurralde. Asimismo, posibilitó el abuso

sexual (violación) de Mabel Amelia García. Todo ellas víctimas que permanecieron

detenidas y detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura y

exterminio‖ conocido‖ como‖ “Pozo‖ de‖ Quilmes”,‖ que‖ funcionó‖ en‖ la‖ Brigada‖ de‖

Investigaciones de Quilmes, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos

Aires, durante el tiempo de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo

45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

ilegal de la libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas, desaparición

forzada de personas o, de manera alternativa, homicidio agravado, y sustracción,

retención y ocultamiento de menor de 10 años.

- y en causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegalmente de la libertad,

aplicó tormentos a Oscar Arturo Udabe, Javier Alberto López, Silvia Fernanda

Gallar, Enrique Rodolfo Barry, Ricardo Chidichimo, Graciela Irene Jurado, Jorge

Mendoza Calderón, Carlos Felipe Ochoa, María Inés Pedemonte, Blanca Ortiz de

Murua, "el Abuelo" Jorge Luis Congett, Pablo Bernardo "Colorado" Szir, Gustavo

Horacio Lafleur Picarel, Héctor Alberto Pérez, Santo Eulogio Rodríguez, Edmundo

Daniel Szapiro, Miguel Ángel Soria, Mario Enrique Salerno y Carlos Alberto

Fernández. Respecto de este grupo de víctimas, al encontrarse desaparecidas, se

agrega la participación de este imputado en la desaparición forzada o, de manera

alternativa, en el homicidio agravado; así también privó ilegalmente de la

libertad y aplicó tormentos a Alberto Eduardo Cora, Gladys Yolanda Rodríguez,

Mercedes Alvariño Blanco, Julio Cesar Mogordoy, Washington Mogordoy, Blanca

Becher, Norberto Rey, Liliana Corina Joly, Haydeé Lampugnani, Enrique Osvaldo

Lapertosa, Miguel Ángel Prince, Rubén Ramos, Alberto Mario Solis, Oscar Ernesto

Solis, Gerardo Manuel Carrizo, Víctor Vicente Marcasciano, Horacio René Matoso,

Gustavo Javier Fernández, Emma Nilda Eloy, Raúl Horacio Codesal, Griselda

Valentina Zárate, Charo Noemí Moreno y Nicolás Adán Barrionuevo durante el

tiempo que permanecieron detenidos y detenidas ilegalmente en el centro

clandestino de detención. Se suma que es responsable de la privación ilegal de la

libertad, los tormentos y el homicidio agravado de José Antonio Cáceres

“Chiche”,‖ Luis‖Adolfo‖Jaramillo,‖ Irma‖Noemí Tardivo y José Reinaldo Rizzo. Por

último, posibilitó el abuso sexual (violación) de Nilda Eloy. Todo ello, durante el

tiempo en el que las víctimas estuvieron detenidas ilegalmente en el la Brigada de

Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda, dependiente de la Policía de

la provincia de Buenos Aires; lugar donde funcionó el centro clandestino de

detención en el período que coincide con el período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo

45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación

39
ilegal de la libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas en veintitrés

(23) oportunidades, desaparición forzada de personas o, de manera alternativa,

homicidio agravado, reiterada en diecinueve (19) oportunidades, abuso sexual

(violación) que sufriera Nilda Eloy y el homicidio calificado que sufrieran José

Antonio‖ C{ceres‖ “Chiche”,‖ Luis‖ Adolfo Jaramillo, Irma Noemí Tardivo y José

Reinaldo Rizzo.

e) a Jorge Héctor Di Pasquale: en su carácter de Jefe de la Sección de Operaciones

Especiales del Destacamento de Inteligencia 101 de La Plata, formó parte del

aparato de poder organizado que:

- en causa nº FLP Nº 737/2013/TO1, privó ilegalmente de la libertad y

aplicó tormentos a Rodolfo Antonio Deza, Flora Gurevich de Taub, Luis Guillermo

Taub, Liliana Élida Galetti, Graciela Noemí Basualdo de Goycoechea, Ileana Sara

María García Ramos de Dossetti, Felipe Antonio Favazza, Domingo Favazza,

Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Yolanda

Iris Casco Ghelpi, María Antonia Castro de Martínez, José Mario Martínez Suárez,

Elena Lerena Costa de Corchs, Juan Carlos Ledesma, Eduardo Gallo Castro, Elsa

Haydeé Fernández de Sanz, Carmen Gallo Sanz (hija de Aída Celia Sanz

Fernández), Aída Celia Sanz Fernández, Alfredo Moyano, María Asunción Artigas

Nilo, Juan Félix Cardozo, Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho, Raúl Edgardo

Borelli Catt{neo,‖ Alfredo‖ Fernando‖ Bosco‖ Mu oz,‖ Julio‖ César‖ D’Elía‖ Pallares,‖

Carlos‖D‖Elia‖Casco,‖Alberto;‖Gonz{lez‖Rodolfo‖Corchs‖Lavi a,‖Rafael‖Chamorro,‖

Héctor Ricardo Iramain, Graciela María Gribo, Claudia Kohn, Saúl Jaime

Szajnbaum, Adriana Chamorro, Eduardo Otilio Corro, Carolina Barrientos de

Carneiro, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura Guiarte, María Rosa Laporta,

Mónica Sofía Grinspon de Logares, Claudio Ernesto Logares, Diego Barreda,

Rodolfo Francisco Nanni, Rodolfo Tiscornia, Verónica Leticia Moyano Artigas (hija

de María Asunción Artigas Nilo) y Carlos Rodríguez. A su vez, es responsable de

la sustracción del poder de sus padres a los menores‖Carmen‖Gallo‖Sanz,‖(hija‖de‖

Aída‖ Celia‖ Sanz‖ Fern{ndez);‖ Carlos‖ D‖Elia‖ Casco‖ (hijo‖ de‖ Yolanda‖ Iris‖ Casco‖

Ghelpi) y María Victoria Moyano Artigas (hija de María Asunción Artigas Nilo),

como de la retención, ocultamiento y alteración del estado civil de los

nombrados. Todo ello, durante el tiempo en el que las víctimas estuvieron

detenidas ilegalmente en el la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente

de la Policía de la provincia de Buenos Aires, período que coincide con el período

de revista del imputado.


Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder

(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de

sus funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas

reiterada en cuarenta y seis (46) oportunidades, y por haber durado más de un

mes -agravante que se aplica hasta el momento a veintidós (22) de los casos, sin

perjuicio de lo que surja en el debate oral-, en los términos del artículo 144 bis inc.

1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en

cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo;

aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que

guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al

momento de los hechos- en perjuicio de todas las víctimas; sustracción, retención y

ocultamiento de un menor de 10 años, en concurso ideal con el delito de hacer

incierto el estado civil de un menor de diez años por medio de ocultación, de

conformidad con los artículos 146, 139 inc. 2o, y 54 del C.P.).; todos los delitos

concurren materialmente, calificándose asimismo como delitos contra el Derecho

de Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa Humanidad

de manera concurrente o alternativamente (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 de la

Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley

6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el

último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo

142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según

Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-, 146, 139 inc. 2°, y 55

del C.P.).

- en causa nº FLP 737/2013/TO3: privó ilegalmente de la libertad, aplicó

tormentos y posibilitó el abuso sexual (violación) de Analía Velásquez y Marcela

Daniela Viegas Pedro; todo ello, durante el tiempo en el que las víctimas

estuvieron detenidas ilegalmente en el la Brigada de Investigaciones de Banfield,

dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, período que coincide

con el período de revista del imputado.

41
Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional -a través de la utilización de un aparato organizado de poder-

(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

privación ilegal de la libertad, aplicación de tormentos y abuso sexual

(violación) reiterado en dos (2) oportunidades.

- en causa nº FLP 605/2010/TO1, privó ilegalmente de la libertad y aplicó

tormentos a Aída Celia Sanz Fernández, Eduardo Gallo Castro, Juan Carlos

Guarino, Manuel Oscar Duarte, María Cristina Bustamante, Luis Lorenzo Cáceres,

Olga Beatriz Miranda de Cerrudo, Juan‖José‖Cerrudo,‖Juan‖Cardozo,‖Yolanda‖Iris‖

Casco‖ Ghelpi‖ d‖Elía,‖ Alfredo‖ Moyano,‖ Washington‖ Rodríguez,‖ Juvelino‖ Andrés‖

Carneiro da Fontoura Gularte, Alberto Corchs Laviña, Mario Martínez Suárez,

Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Erlinda María Vázquez Santos, Oscar Luis

Viegas, Mary De Irizarre, Alberto Irizarre, Beatriz Alicia Anglet de Severo, Beatriz

Lilian Bermúdez Calvar de Viegas, Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, Jorge Hugo

Martínez Horminoguez, María Teresa Serantes Lede de Illarzen, Marta Beatriz

Severo, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto, Ivonne

Cappi Olivera de Mezquida, Nelson Mezquida, Rodolfo Francisco Nanni, Diego

Barreda, Rodolfo Julio Tiscornia, Julio César López del Pino, Roberto Fidel

Yantorno, Miguel Ángel Río Casas, Oscar Alfredo González, Horacio Guillermo

Cid de la Paz, Roberto Oscar Ramírez, Néstor Zurita, Mario Villani, Daniel

Merialdo, Ángel Laurenzano, Oscar Acosta, Lucía Deón, Zulema Leira, Ricardo

Raúl Maidana, Juan Roberto Serrabón, María Asunción Artigas Nilo de Moyano,

María Antonia Castro de Martínez, Norma Leanza de Chiesa, María Elena Varela

de Guarino, Rubén Fernando Schell, Hugo Arana, Mirta Giardino, Gladys Noemí

Musante de Farías, Omar Rodolfo Farías, Alfredo Emilio Patiño, Jorge Guidi, Jorge

Alberto Allega, Herna Silva de Rúa, Mirta Camps, Norma Ada Núñez, Carlos

Esteban Rodríguez, Ricardo Ruiz, Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, Mirta

Teresa Gerelli, Ramona Agustina Ávalos, Pablo Dikij, José Rubén Slavkin, Alcides

Antonio Chiesa, Alberto Osvaldo Derman, Alberto Felipe Maly, Juan José Rúa,

Santos Boria, María Isabel Reinoso, Carlos Guillermo Robles, José María Della

Flora, Martina Concepción Espinoza de Robles, Ana Strimberg, Enzo Fiore, Ángel

Laporta, María Rosa Laporta y Roberto Antonio Laporta, quienes permanecieron

detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención que funcionó en la

Brigada de Investigaciones de Quilmes, dependiente de la Policía de la provincia

de Buenos Aires, durante el período de revista del imputado.


Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder

(artículo 45 del C.P.) y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de

sus funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas

reiterado en ochenta y cinco (85) oportunidades y por haber durado más de un

mes -agravante que se aplica hasta el momento a cincuenta y cinco (55) de los

casos, sin perjuicio de lo que surja en el debate oral- en los términos del artículo

144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo; y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los

presos que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los

términos del artículo 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616,

vigente al momento de los hechos, en perjuicio de la totalidad de las víctimas;

todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes,

en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera

concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo 118 de la

C.N.; artículo 2 inc. a, b, c de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito

de Genocidio, Decreto Ley 6.286/1956; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la

agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc.

1° y al inc. 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y

segundo párrafo del C.P., según Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de

los hechos-; y 55 del C.P.).

- en causa nº FLP 605/2010/TO4, privó ilegalmente de la libertad, aplicó

tormentos a Carolina Barrientos, Elena Paulina Lerena Costa, Rosa María Pargas y

Abel Luis Vigo Comas. En el caso de estas víctimas, al encontrarse desaparecidas,

posibilitó la desaparición forzada o, de manera alternativa, su homicidio

agravado. Como así también privó ilegalmente de la libertad y aplicó tormentos a

Rosa Álvarez, Beatriz Fernández, Alfredo Alinso Martínez Gálvez, Alicia

Montenegro y Mario Mosteiro. Todas ellas, víctimas que permanecieron detenidas

y detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio

que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Quilmes, dependiente de la

43
Policía de la provincia de Buenos Aires, durante el período de revista del

imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo

45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación

ilegal de la libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas, desaparición

forzada de personas o, de manera alternativa, homicidio agravado.

- en causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegalmente de la libertad y

aplicó tormentos a Carlos Alberto Iaccarino; Alejandro Rómulo Iaccarino; Rodolfo

José Iaccarino y Luis Alberto Ortiz. A su vez, posibilitó el abuso sexual simple

(abuso deshonesto) de Luis Alberto Ortiz. Todo ello, durante el tiempo que

permanecieron detenidos y detenidas ilegalmente en el centro clandestino de

detención, tortura y exterminio que funcionó en la Brigada de Investigaciones de

Lanús con asiento en avellaneda, dependiente de la Policía de la provincia de

Buenos Aires, momento coincidente y concordante con el período de revista del

imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo

45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación

ilegal de la libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas en cuatro (4)

oportunidades, abuso sexual simple (abuso deshonesto) que sufriera Luis Alberto

Ortiz.

f) a Roberto Armando Balmaceda: en su carácter de Teniente Primero de la

Central de la Reunión y luego con el grado de Capitán como Jefe de

Contrainteligencia y del Grupo de Actividades Especiales del Destacamento de

Inteligencia 101 de La Plata, formó parte del aparato de poder organizado que:

- en causa nº FLP 737/2013/TO1, privó ilegalmente de la libertad y aplicó

tormentos a Rodolfo Antonio Deza, Flora Gurevich de Taub, Luis Guillermo Taub,

Liliana Élida Galetti, Graciela Noemí Basualdo de Goycoechea, Ileana Sara María

García Ramos de Dossetti, Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Guillermo Manuel

Sobrino Berardi, Yolanda Iris Casco Ghelpi, María Antonia Castro de Martínez,

José Mario Martínez Suárez, Elena Lerena Costa de Corchs, Juan Carlos Ledesma,

Eduardo Gallo Castro, Elsa Haydeé Fernández de Sanz, Carmen Gallo Sanz (hija

de Aída Celia Sanz Fernández), Aída Celia‖ Sanz‖ Fern{ndez,‖ Alfredo‖ Moyano,‖

María‖Asunción‖Artigas‖Nilo,‖Juan‖Félix‖Cardozo,‖Gustavo‖Alejandro‖Goycoechea‖
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FLP 737/2013/TO1

Camacho,‖ Ra l‖ Edgardo‖ Borelli‖ Catt{neo,‖ Alfredo‖ Fernando‖ Bosco‖ Mu oz,‖ Julio‖

César‖ D’Elía‖ Pallares,‖ Carlos‖ D‖Elia‖ Casco,‖ Alberto‖ Corchs‖ Lavi a, Rodolfo

González, Rafael Chamorro, Héctor Ricardo Iramain, Graciela María Gribo,

Claudia Kohn, Saúl Jaime Szajnbaum, Adriana Chamorro, Eduardo Otilio Corro,

Carolina Barrientos de Carneiro, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura Guiarte,

María Rosa Laporta, Mónica Sofía Grinspon de Logares, Claudio Ernesto Logares,

Diego Barreda, Rodolfo Francisco Nanni, Rodolfo Tiscornia, María Victoria

Moyano Artigas (hija de María Asunción Artigas Nilo) y Carlos Rodríguez. A su

vez, sustrajo del poder de sus padres a los menores Gallo‖Sanz,‖Carmen‖(hija‖de‖

Aída‖ Celia‖ Sanz‖ Fern{ndez);‖ D‖Elia‖ Casco,‖ Carlos‖ (hijo‖ de‖ Yolanda‖ Iris‖ Casco‖

Ghelpi) y Moyano Artigas, María Victoria (hija de María Asunción Artigas Nilo),

como asimismo es responsable de la retención, ocultamiento y alteración del

estado civil de los nombrados. Todo ello, durante el tiempo que permanecieron

detenidos y detenidas ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura y

exterminio que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente

de la Policía de la provincia de Buenos Aires, período concordante y coincidente

con el período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder

(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de

sus funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas

reiterada en cuarenta y tres (43) oportunidades, y por haber durado más de un

mes -agravante que se aplica hasta el momento a veintidós (22) de los casos, sin

perjuicio de lo que surja en el debate oral-, en los términos del artículo 144 bis inc.

1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en

cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo;

aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que

guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al

momento de los hechos- en perjuicio de todas las víctimas; sustracción, retención y

ocultamiento de un menor de 10 años, en concurso ideal con el delito de hacer

45
incierto el estado civil de un menor de diez años por medio de ocultación, de

conformidad con los artículos 146, 139 inc. 2°, y 54 del C.P.); todos los delitos

concurren materialmente, calificándose asimismo como delitos contra el Derecho

de Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa Humanidad

de manera concurrente o alternativamente (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 de la

Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley

6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el

último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo

142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según

Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-, 146, 139 inc. 2°, y 55

del C.P.).

- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad, aplicó

tormentos y posibilitó la violación que sufrieran a Analía Velásquez y Marcela

Daniela Viegas Pedro. Todo ello, durante el tiempo que permanecieron detenidos y

detenidas ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio

que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente de la

Policía de la provincia de Buenos Aires, período coincidente y concordante con el

período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder

(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

privación ilegal de la libertad y la práctica de actos de tortura y violencia sexual

de distintas víctimas.

- en causa nº FLP 605/2010/TO1, privó ilegalmente de la libertad y

consecuentemente aplicó tormentos‖a‖Aída‖Celia‖Sanz‖Fern{ndez,‖Eduardo‖Gallo‖

Castro,‖ Juan‖ Carlos‖ Guarino,‖ Manuel‖ Oscar‖ Duarte,‖ María‖ Cristina‖ Bustamante,‖

Luis‖Lorenzo‖C{ceres,‖Olga‖Beatriz‖Miranda‖de‖Cerrudo,‖Juan‖José‖Cerrudo,‖Juan‖

Cardozo,‖ Yolanda‖ Iris‖ Casco‖ Ghelpi‖ D‖Elía,‖ Alfredo‖ Moyano, Washington

Rodríguez, Juvelino Andrés Carnerio da Fontoura Gularte, Alberto Corchs Laviña,

Mario Martínez Suárez, Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Erlinda María

Vázquez Santos, Oscar Luis Viegas, Mary De Irizarre, Alberto Irizarre, Beatriz

Alicia Anglet de Severo, Beatriz Lilian Bermúdez Calvar de Viegas, Zafiro Alberto

Illarzen Frugoni, Jorge Hugo Martínez Horminoguez, María Teresa Serantes Lede

de Illarzen, Marta Beatriz Severo, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor

Severo Barreto, Ivonne Cappi Olivera de Mezquida, Nelson Mezquida, Rodolfo

Francisco Nanni, Diego Barreda, Rodolfo Julio Tiscornia, Julio César López del
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1

Pino; Roberto Fidel Yantorno, Miguel Ángel Río Casas, Oscar Alfredo González,

Horacio Guillermo Cid de la Paz, Roberto Oscar Ramírez, Ramírez, Néstor

Ramírez, Mario Villani, Daniel Merialdo, Ángel Laurenzano, Oscar Acosta y Lucía

Deón, quienes permanecieron detenidos ilegalmente en el Centro clandestino de

detención que funcionó en la Brigada de Investigaciones de Quilmes, dependiente

de la Policía de la provincia de Buenos Aires, durante el período de revista del

imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder

(artículo 45 del C.P.) y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de

sus funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas en

cuarenta y cinco (45) oportunidades, y por haber durado más de un mes -

agravante que se aplica hasta el momento a quince (15) de los casos, sin perjuicio

de lo que surja en el debate oral- en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P.,

con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a

los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; y aplicación de

tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada

por ser la víctima un perseguido político en los términos del artículo 144 ter

primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de los

hechos- en perjuicio de todas las víctimas; todos ellos en concurso real y calificados

como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de

Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera concurrente o alternativamente

como delitos de lesa humanidad (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 inc. a, b, c de la

Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley

6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el

último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo

142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según

Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-; y 55 del C.P.).

- en causa nº FLP 605/2010/TO4, privó ilegalmente de la libertad, aplicó

tormentos a Carolina Barrientos, María Antonia Castro Huerga, José María Della

Flora, Pablo Dikij, Martina Concepción Espinoza, Mirta Teresa Gerelli, Jorge Guidi,

47
Paulina Lerena Costa, Gladis Noemí Musante, Norma Ada Núñez, Rosa María

Pargas, Alfredo Emilio Patiño, María Isabel Reinoso, Carlos Guillermo Robles,

Carlos Esteban Rodríguez, Ricardo Ruiz, Juan Roberto Serrabón, José Rubén

Slavkin, Silvia Streger, Ana Strimberg, Rodolfo Ernesto Torres y Abel Luis Vigo

Comas. En el caso de estas víctimas, al encontrarse desaparecidas, se agrega la

participación de este imputado en la desaparición forzada o, de manera

alternativa, el homicidio agravado. Como así también privó ilegalmente de la

libertad y aplicó tormentos a Ramona Agustina Ávalos, Ricardo Raúl Maidana,

Jorge Alberto Allega, Rosa Álvarez, Santos Boria, Alcides Antonio Chiesa, Alberto

Osvaldo Derman, Beatriz Fernández, María Rosa Laporta, Miguel Ángel Laporta,

Roberto Antonio Laporta, Norma Ester Leanza, Zulema Leira, Elena Paulina

Lerena Costa, Alberto Felipe Maly, Alfredo Alinso Martínez Gálvez, Alicia

Montenegro, Mario Mosteiro, Juan José Rúa, Rubén Fernando Schell, Hernán Silva

y María Elena Varela. También privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos

y posibilitó el homicidio agravado de Omar Rodolfo Farías. Todo ello, durante el

tiempo que permanecieron detenidas y detenidos ilegalmente en el centro

clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en el la Brigada de

Investigaciones de Quilmes, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos

Aires, tiempo concordante y coincidente con el período de revista de imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder

(artículo 45 del C.P.) y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

privación ilegal de la libertad, la práctica de actos de tortura y violencia sexual

de distintas víctimas, homicidios de las personas ilegalmente detenidas.

- y en causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegal de la libertad y aplicó

tormentos a Carlos Alberto Iaccarino, Alejandro Rómulo Iaccarino, Rodolfo José

Iaccarino y Luis Alberto Ortiz; y de igual manera posibilitó el abuso sexual

simple (abuso deshonesto) de Luis Alberto Ortiz durante el tiempo en el que

estuvo detenido ilegalmente en la Brigada de Investigaciones de Lanús con asiento

en Avellaneda, tiempo que coincide con el período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder

(artículo 45 del C.P.) y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas en

cuatro (4) oportunidades, abuso sexual simple (abuso deshonesto) que sufriera

Luis Alberto Ortiz.


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g) a Carlos María Romero Pavón: en su carácter de Capitán de Infantería que se

desempeñó en la Central de Reunión y luego fue Jefe de la Sección Reunión

Interior del Destacamento de Inteligencia 101 de La Plata, haber formado parte del

aparato de poder organizado que:

- en causa nº FLP 737/2013/TO1, privó ilegalmente de la libertad y aplicó

tormentos a Valeria del Mar Ramírez, Nélida Ester Lastreto, Carlos Omar Pita,

Ana María Caracoche, Cristina Lucía Marrocco, José Oscar Cerro, Luis Velasco,

Georgina Martínez, Rodolfo Guillermo Malbrán, Gustavo Emir Pérez Monçalves,

Marcelino Alberto Pérez Roig, Blanca Noemí Rossini, Gustavo Antonio Lavalle,

Mónica María Lemos de Lavalle, Cayetano Alberto Castrogiovanni, María Lavalle

Lemos (hija de Mónica María Lemos de Lavalle), María Virginia Aurora Allende,

Roberto Eduardo Aued, Santiago Enrique Cañas, Graciela Medici de Aued, Nieves

Luján Acosta, Rafael Andrés Perrota, Liliana Mabel Zambano, Jorge Alberto

Janson, Oscar Alberto Corradini, Juan Ricardo Elizondo, Manuel Mollón, Héctor

Oscar Calleja o Callejas, Laura Inés Futulis de Rodríguez, María del Carmen

Percivati Franco, Enrique Martínez, Rodolfo Antonio Deza, Flora Gurevich de

Taub, Omar Eduardo Girou, Benjamín Froim Taub, María Magdalena Juan de

Troncelliti, José Eduardo Moreno, Jorge Catanese, Raúl Fait Arcore, Silvia Graciela

Muñoz, José Moreno Delgado, Alfredo Narciso Agüero, Antonio Domingo Moreno

Delgado, Enrique Roberto Iglesias, María Elena Ianotti de Gambero, Amelia Isabel

Gutiérrez de Ledesma, Eduardo Raúl Kimlat, Israel Raúl Kimlat, Valentín Surpín,

Mario Justino Llanos, María Teresa Votrico, Luis Guillermo Taub, Alberto José

Choren, Liliana Élida Galetti, Graciela Noemí Basualdo de Goycoechea, Ileana Sara

María García Ramos de Dossetti, Felipe Antonio Favazza, Domingo Favazza,

Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Yolanda

Iris Casco Ghelpi, María Antonia Castro de Martínez, José Mario Martínez Suárez,

Elena Lerena Costa de Corchs, Juan Carlos Ledesma, Eduardo Gallo Castro, Elsa

Haydeé Fernández de Sanz, Carmen Gallo Sanz (hija de Aída Celia Sanz

Fernández), Aída Celia Sanz Fernández, Alfredo Moyano, María Asunción Artigas

Nilo, Juan Félix Cardozo, Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho, Raúl Edgardo

Borelli‖ Catt{neo,‖ Alfredo‖ Fernando‖ Bosco‖ Mu oz,‖ Julio‖ César‖ D’Elía‖ Pallares,‖

49
Carlos‖D‖Elia‖Casco,‖Alberto‖Corchs‖Lavi a,‖Rodolfo‖Gonz{lez,‖Rafael‖Chamorro,‖

Héctor Ricardo Iramain, Graciela María Gribo, Claudia Kohn, Saúl Jaime

Szajnbaum, Adriana Chamorro, Eduardo Otilio Corro, Carolina Barrientos de

Carneiro, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura Guiarte, María Rosa Laporta,

Mónica Sofía Grinspon de Logares, Claudio Ernesto Logares, Diego Barreda,

Rodolfo Francisco Nanni, Rodolfo Tiscornia, Verónica Leticia Moyano Artigas (hija

de María Asunción Artigas Nilo) y Carlos Rodríguez. Asimismo, posibilitó el

abuso sexual (violación) de Nélida Ester Lastreto y Valeria del Mar Ramírez. A su

vez, está acreditado que sustrajo del poder de sus padres a los menores María

Lavalle Lemos (hija de Mónica María Lemos de Lavalle), Carmen Gallo‖Sanz‖(hija‖

de‖ Aída‖ Celia‖ Sanz‖ Fern{ndez),‖ Carlos‖ D‖Elia‖ Casco‖ (hijo‖ de‖ Yolanda‖ Iris‖ Casco‖

Ghelpi) y María Victoria Moyano Artigas (hija de María Asunción Artigas Nilo)

como a su vez es responsable de la retención, ocultamiento y alteración del

estado civil de los mencionados. Todo ello, durante el tiempo en el que estuvieron

detenidas‖ilegalmente‖en‖el‖centro‖clandestino‖de‖detención‖conocido‖como‖“Pozo‖

de‖ Banfield”,‖ que‖ funcionó‖ en‖ la‖ Brigada‖ de‖ Investigaciones‖ de‖ Banfield,‖

dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, lapso temporal que

coincide con el período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder

(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de

sus funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas

reiterada en noventa y siete (97) oportunidades, y por haber durado más de un

mes -agravante que se aplica hasta el momento a veintinueve (29) de los casos, sin

perjuicio de lo que surja en el debate oral-, en los términos del artículo 144 bis inc.

1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en

cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo;

aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que

guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al

momento de los hechos- en perjuicio de todas las víctimas; abuso sexual con

acceso carnal haciendo uso de fuerza e intimidación agravado por resultar un

grave daño en la salud de la víctima y por cometerse con el concurso de dos o

más personas, conforme lo dispuesto en los artículos 119 y 122 del Código Penal

(según ley 11.221); sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años,


Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

en concurso ideal con el delito de hacer incierto el estado civil de un menor de

diez años por medio de ocultación, de conformidad con los arts. 146, 139 inc. 2°, y

54 del C.P.); todos los delitos concurren materialmente, calificándose asimismo

como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de

Genocidio y delitos de Lesa Humanidad de manera concurrente o

alternativamente (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 de la Convención para la

Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1956-; artículo 45;

144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo; 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según Ley 14.616 y Ley 20.642 -

vigentes al momento de los hechos-, 119, 122, 146, 139 inc. 2°, y 55 del C.P.).

- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó

de tormentos a Paola Leonor Alagastino, Gabriel María Estévez, Lidia Delia

Fernández Plaul, María de las Mercedes Funes, Miguel Ángel Gómez, Julieta

Alejandra González, Carla Fabiana Gutiérrez, Judith Lagarde, Daniel Aldo

Manzotti, Pedro Alberto Ortiz, Miguel Eduardo Rodríguez, Alberto Ostiano

Romero Meza, Humberto Omar Sartirana, José Varela, Analía Velásquez y Marcela

Daniela Viegas Pedro; posibilitó la violación que sufrieran Paola Leonor

Alagastino, Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, Carla Fabiana

Gutiérrez, Judith Lagarde, Analía Velásquez y Marcela Daniela Viegas Pedro;

redujo a la servidumbre a Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, y

Judith Lagarde; respecto de Fernández Plaul, Meza, Manziotti, Rodríguez, Funes y

Estévez; mantuvieron la atribución de responsabilidad de Romero Pavón en que

posibilitó la desaparición forzada de las víctimas, y de manera alternativa, en su

homicidio agravado. Todo ello, durante el tiempo que permanecieron detenidos y

detenidas ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura y exterminio

que funcionó la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente de la Policía

de‖la‖provincia‖de‖Buenos‖Aires,‖conocido‖como‖el‖“Pozo‖de‖Banfield”,‖coincidente‖

con el período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder

51
(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

desaparición forzada de personas o, de manera alternativa, homicidio agravado.

- en causa nº FLP 605/2010/TO1, privó ilegalmente de la libertad y

consecuentemente aplicó tormentos a Miguel Ángel Hait, Miguel Ángel Laporta,

María Rosa Laporta, Roberto Antonio Laporta, Valentín Surpín, Benjamín Froim

Taub, Luis Guillermo Taub, Eduardo Kimlat, Israel Kimlat, Ana Strimberg,

Rodolfo Antonio Deza, Enzo Fiore, María Isabel Reinoso, Carlos Guillermo Robles,

José María Della Flora, Martina Concepción Espinoza de Robles, Guillermo La

Rosa, Felipe Antonio Favazza, Doménico Favazza, Luis Fernández, Alberto Felipe

Maly, Juan José Rúa, Santos Boria, Eduardo Rosen, Helena Beatriz Abran de

Romero, Américo Gines Agüero, Ramón Raúl Romero, Eva del Jesús Gómez de

Agüero, Jorge Guidi, Jorge Alberto Allega, Hernán Silva de Rúa, Mirta Camps,

Norma Ada Núñez, Carlos Esteban Rodríguez, Ricardo Ruiz, Silvia Streger,

Rodolfo Ernesto Torres, Mirta Teresa Gerelli, Ramona Agustina Ávalos, Pablo

Dikij, José Rubén Slavkin, Alcides Antonio Chiesa, Alberto Osvaldo Derman,

María Asunción Artigas Nilo de Moyano, María Antonia Castro de Martínez,

Norma Leanza de Chiesa, María Elena Varela de Guarino, Rubén Fernando Schell,

Hugo Arana, Mirta Giardino, Gladys Noemí Musante de Farías, Omar Rodolfo

Farías, Alfredo Emilio Patiño, Juan Chiala, Juan de Dios Echeverría, Alberto Cruz

Lucero, Juan Roberto Serrabón, Raúl Bonafini, Lindolfo Ceolín, Rolando Acuña,

Roberto José Figueredo, María Cristina Gioglio, Arcángel Nicolás Herrera, Oscar

Herrera, Zulema Leira, Ricardo Raúl Maidana, Elda Esther Viviani, Víctor Jorge

Illodo, Aída Celia Sanz Fernández, Eduardo Gallo Castro, Juan Carlos Guarino,

Manuel Oscar Duarte, María Cristina Bustamante,‖ Luis‖ Lorenzo‖ C{ceres,‖ Olga‖

Beatriz‖Miranda‖de‖Cerrudo,‖Juan‖José‖Cerrudo,‖Juan‖Cardozo,‖Yolanda‖Iris‖Casco‖

Ghelpi‖d‖Elía,‖Alfredo‖Moyano,‖Washington‖Rodríguez,‖Juvelino‖Andrés‖Carneiro‖

da Fontoura Gularte, Alberto Corchs Laviña, Mario Martínez Suárez, Guillermo

Manuel Sobrino Berardi, Erlinda María Vázquez Santos, Oscar Luis Viegas, Mary

De Irizarre, Alberto Irizarre, Beatriz Alicia Anglet de Severo, Beatriz Lilian

Bermúdez Calvar de Viegas, Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, Jorge Hugo Martínez

Horminoguez, María Teresa Serantes Lede de Illarzen, Marta Beatriz Severo,

Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto, Ivonne Cappi

Olivera de Mezquida, Nelson Mezquida, Rodolfo Francisco Nanni, Diego Barreda,

Rodolfo Julio Tiscornia, Julio César López del Pino, Roberto Fidel Yantorno,

Miguel Ángel Río Casas, Oscar Alfredo González, Horacio Guillermo Cid de la

Paz, Roberto Oscar Ramírez, Néstor Zurita, Mario Villani, Daniel Merialdo, Ángel
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Laurenzano, Oscar Acosta y Lucía Deón, quienes permanecieron detenidos

ilegalmente en el centro clandestino de detención que funcionó en la Brigada de

Investigaciones de Quilmes, durante el período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder

(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de

sus funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas

reiterado en ciento trece (113) oportunidades, y por haber durado más de un mes -

agravante que se aplica hasta el momento a sesenta (60) de los casos, sin perjuicio

de lo que surja en el debate oral-, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del

C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto

remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; aplicación

de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde,

agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del artículo

144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de

los hechos- en perjuicio de la totalidad de las víctimas; y en el caso de Guillermo

José Forti Sosa la calificaron de manera alternativa como constitutivo del delito de

sustracción, retención y ocultamiento; todos ellos en concurso real y calificados

como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de

Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera concurrente o alternativamente

como delitos de lesa humanidad (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de

la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley

6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el

último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo

142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según

Ley 14.616 y Ley 20.642 –vigentes al momento de los hechos-; artículo 146 y 55 del

C.P.).

- en causa nº FLP 605/2010/TO4, privó ilegalmente de la libertad, aplicó

tormentos a Carolina Barrientos, Carlos Eduardo Garack, Beatriz Alicia Lenain,

Elena Paulina Lerena Costa, César Nicolás Maza, Pedro Alberto Ortiz, Rosa María

Pargas, Alberto Ostiano Romero Meza, Hugo Salvador Roselló, Rodolfo Simón,

53
Omar Gedalio Suárez, Enrique Horacio Taramasco y Abel Luis Vigo Comas. En el

caso de estas víctimas, al encontrarse desaparecidas, se agrega la participación de

este imputado en la desaparición forzada o, de manera alternativa, en su

homicidio agravado. Como así también privó ilegalmente de la libertad y aplicó

tormentos a Osvaldo Luís Abollo, Rosa Álvarez, Roberto Villanueva, Susana

Capobianco, Julio Daniel Chachagua, Beatriz Fernández, Edgardo Norberto

Giquiardo, Rebeca Krasner, Elena Paulina Lerena Costa, Alfredo Alinso Martínez

Gálvez, Fernando García, Alicia Montenegro, Mario Mosteiro, Luis Alberto Santilli,

Humberto Omar Sartirana y Juan Carlos Uñates. Asimismo, está acreditado que

privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y sustrajo del poder de sus

padres a la menor Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi y

Carlos Alberto López Mateos, como así también de la retención y ocultamiento de

la nombrada. A ello se suma que se encuentra demostrado que es responsable de la

privación ilegal de la libertad, los tormentos y el homicidio agravado‖ de‖ Heber‖

Eduardo‖ O‖Neil‖ Vel{squez.‖ Todo‖ ello,‖ durante‖ el‖ tiempo‖ que‖ permanecieron

detenidos y detenidas ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura y

exterminio que funcionó en la Brigada de investigaciones de Quilmes, dependiente

de la Policía de la provincia de Buenos Aires, tiempo concordante y coincidente

con el período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder

(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas,

desaparición forzada de personas o, de manera alternativa, homicidio agravado,

sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, y el homicidio

agravado de‖Heber‖Eduardo‖O‖Neil‖Vel{squez.

- en causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegalmente de la libertad y

aplicó tormentos a Carlos Alberto Iaccarino, Alejandro Rómulo Iaccarino, Rodolfo

José Iaccarino y Luis Alberto Ortiz, durante el tiempo que permanecieron

detenidos y detenidas ilegalmente en el centro clandestino de detención. A su vez

posibilitó el abuso sexual simple (abuso deshonesto) de Luis Alberto Ortiz. Todo

ello, durante el tiempo en el que estuvieron detenidos ilegalmente en la Brigada de

Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda, dependiente de la Policía de

la provincia de Buenos Aires, período que coincide con el período de revista del

imputado.
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FLP 737/2013/TO1

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional a través de la utilización de un aparato organizado de poder

(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas en

cuatro (4) oportunidades, abuso sexual simple (abuso deshonesto) que sufriera

Luis Alberto Ortiz.

h) a Carlos Gustavo Fontana: en su carácter de Capitán del Destacamento de

Inteligencia 101 de La Plata, haber formado parte del aparato de poder organizado

que:

- en causa nº FLP Nº FLP 737/2013/TO1, privó ilegalmente de la libertad y

aplicó tormentos a Juan Domingo López Pérez, Francisco Bartolomé López

Muntaner, Virgilio César Medina, Sergio Mario Ibáñez, Emilio Marchione, Oscar

Pellejero, Héctor Aurelio Pighin, Alejandro Eduardo Reinhold, Susana Celina

Marquéz de Tapiz, Julio Armesto, Luis María Armesto, Juan Neme o Mene, Jorge

Varela, Silvano José García, Héctor Eduardo Parra Pizarro, Juan Evaristo Puthod,

Valerio Salvador; Ubiedo, Catalina Marta Velazco de Morini, Marcelino Elías

López, Luis Alberto Messa, Hugo Luis Morini, Osvaldo Tomás Ariosti, Lidia

Esther Biscarte, Juan José Berninsone, Blanca Nelly Leonor Buda, José Alberto

Bugatto, Francisco José Bugatto, Juan o Jesús María Bonet o Bonnet, María Teresa

Di Martino, Juan Carlos Deghi, Juan Domeneguini o Domeneghini, Héctor Omar

Ferraro, Daniel Lagarone o Lagaronne, Rogelio Miguel Juárez, Raúl Alberto

Marciano, Eva Raquel Orifici de Marciano, Héctor Ricardo Arias Annichini, Jorge

Honorio Navarro, María del Carmen Cántaro de Pastor, José María Iglesias, Héctor

Tomás Campdepadrós, Marcos Alegría, Gladis Rosa Baccili, Francisco Domingo

Orellana, Eduardo Rubén Castellanos, Raúl Horacio Codesal, Andrés González,

Adriana Patricia Sotelo, Nicolás Adán Barrionuevo, Salvador Armando Cerrone,

Gregorio Nachman, Gladis Noemí García Niemann, Mariano Arasenpchupt o

Arasenpchk, Cristina Silvia Navajas, Liliana Mabel Acuña, Conrado Guillermo

Ceretti, Carlos Augusto Cortés y Osvaldo Enrique Busetto. Además, participó de

la sustracción, retención y ocultamiento de los menores de diez años, XX

Repeteur Carriquiriborde (hijo de Gabriela Carriquiriborde) y Martín Ogando

55
Montesano (hijo de Stella Maris Montesano Sánchez). Todas víctimas que

permanecieron detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención que

funcionó en la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente de la Policía de

la‖ provincia‖ de‖ Buenos‖ Aires,‖ conocido‖ como‖ “el‖ Pozo‖ de‖ Banfield”,‖ durante‖ el‖

período de revista del nombrado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido ha sido coautor por

dominio funcional, a través de la utilización de un aparato organizado de poder

(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de

sus funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas

reiterada en cincuenta y nueve (59) oportunidades, y por haber durado más de un

mes -agravante que se aplica hasta el momento a tres (3) de los casos, sin perjuicio

de lo que surja en el debate oral- en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P.,

con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a

los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; aplicación de

tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada

por ser la víctima un perseguido político en los términos del artículo 144 ter

primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de los

hechos- en perjuicio de todas las víctimas; sustracción, retención y ocultamiento

de un menor de 10 años, en concurso ideal con el delito de hacer incierto el estado

civil de un menor de diez años por medio de ocultación, de conformidad con los

artículos 146, 139 inc. 2°, y 54 del C.P.); todos los delitos concurren materialmente,

calificándose asimismo como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular

como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa Humanidad de manera concurrente o

alternativamente (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 de la Convención para la

Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1956-; artículo 45;

144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo; 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según Ley 14.616 y Ley

20.642 -vigentes al momento de los hechos-, 146, 139 inc. 2°, y 55 del C.P.).

- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó

tormentos a Celina González y Carlos Osvaldo Souto; y posibilitó el homicidio

calificado que sufriera Carlos Osvaldo Souto; todo ello durante el tiempo que

permanecieron detenidas ilegalmente dichas víctimas en el centro clandestino de

detención, tortura y exterminio que funcionó en la Brigada de Investigaciones de


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FLP 737/2013/TO1

Banfield, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, que resulta

concordante al período de revista del imputado en dicho lugar.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional, a través de la utilización de un aparato organizado de poder

(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

privación ilegal de la libertad, aplicación de tormentos y homicidio calificado.

- en causa nº FLP 605/2010/TO4, privó ilegalmente de la libertad, aplicó

tormentos a Osvaldo Enrique Busetto, Manuel Coley Robles, Alejandro Enrique De

Sío, Carlos Alberto Fernández, José Abel Fuks Cucshnir, Juan Carlos Fund, Ángela

López Martín, Hilda Magdalena García, José Giampa, Hebe Araceli Mascia,

Graciela Gladis Pujol, Ana Rosa Rodríguez, Rosa Cristina Rodríguez, Santiago

Servín, Edmundo Daniel Szapiro, Graciela Torrano y Víctor Alfredo Treviño. En el

caso de estas víctimas, al encontrarse desaparecidas, se agrega la participación de

este imputado en la desaparición forzada o, de manera alternativa, en el

homicidio agravado. Como así también privó ilegalmente de la libertad y aplicó

tormentos a Esteban Nicolás Abdón, Alfredo Oscar Fernández, Osvaldo Luis

Abollo, Martín Rolando Acuña, Leonilda Alegre, Rosa Álvarez, Eduardo Rubén

Andrade, Rubén Horacio Ares, Blanca Frida Becher, Gladys Elvira Beluardi, Cirila

Benítez, Carlos Federico Brandli, Néstor Busso, Oscar Daniel Bustos, Atilio

Gustavo Calotti, Mario Ernesto Colonna, Walter Roberto Docters, Nilda Eloy,

Marta Josefa Enrique, Gustavo Javier Fernández, Ilda Haydee Fuentes, Pablo

Genazzi, Sonia Estela Iwaniszyn, Cristina Elvira Kafka, María Rosa Laporta,

Miguel Ángel Laporta, Roberto Antonio Laporta, Patricia Miranda, Julio César

Mogordoy, Washington Mogordoy, Emilce Moler, Rodolfo Horacio Monzón,

Noemí Moreno, María Rosa Ortiz, Atilio Portillo Servín, Patricia Liliana Pozzo,

Norberto Rey, Norma Justa Rivera, Ofelia Maximina Ruiz Paz, Juan Carlos

Rummi, Amalia Sánchez, Ana Cristina Santucho, Gabriela Inés Santucho, Marcela

Eva Santucho, María Emilia Santucho, María Ofelia Santucho, María Silvia

Santucho, María Susana Santucho, Mario Antonio Santucho, Juan Carlos Stremi,

Víctor Orlando Taverna, Juan Carlos Tonil, Nora Alicia Úngaro, Rosa Elena

Vallejos, Griselda Valentina Zárate y Horacio Ramiro Vivas. A su vez, privó

ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y sustrajo del poder de sus padres al

57
menor Pedro Luis Nadal García, hijo de Hilda Magdalena García y Jorge

Adalberto Nadal, como asimismo retuvo y ocultó al nombrado. También se

encuentra demostrado que privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y

posibilitó el homicidio agravado de María Eliana Acosta Velasco, Ana Teresa

Diego y Miguel Ramón Galván Insaurralde. También, se encuentra demostrado

que el imputado, privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y posibilitó

el abuso sexual (violación) de Mabel Amelia García. Todo ello, durante el tiempo

que permanecieron detenidos y detenidas ilegalmente en el CCDTYE que funcionó

en la Brigada de Investigaciones de Quilmes, dependiente de la Policía de la

provincia de Buenos Aires, coincidente y concordante con el período de revista del

imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional -a través de la utilización de un aparato organizado de poder

(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas,

desaparición forzada de personas o, de manera alternativa, homicidio agravado,

sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, homicidio agravado

de María Eliana Acosta Velasco, Ana Teresa Diego y Miguel Ramón Galván

Insaurralde, y abuso sexual (violación) de Mabel Amelia García.

- y en causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegalmente de la libertad,

aplicó tormentos a Oscar Arturo Udabe, Javier Alberto López, Silvia Fernanda

Gallar, Enrique Rodolfo Barry, Ricardo Chidichimo, Graciela Irene Jurado, Jorge

Mendoza Calderón, Carlos Felipe Ochoa, María Inés Pedemonte, Mario Enrique

Salerno, Blanca Ortiz de Murua, "el Abuelo" Jorge Luis Congett, Pablo Bernardo

"Colorado" Szir, Gustavo Horacio Lafleur Picarel, Héctor Alberto Pérez, Edmundo

Daniel Szapiro, Elba Gándara de Castromán, Santo Eulogio Rodríguez y Carlos

Alberto Fernández. En el caso de estas víctimas, al encontrarse desaparecidas, se

agrega la participación de este imputado en la desaparición forzada o, de manera

alternativa, en su homicidio agravado. También privó ilegalmente de la libertad

y aplicó tormentos a Alberto Eduardo Cora, Gladys Yolanda Rodríguez, Julio

Cesar Mogordoy, Washington Mogordoy, Blanca Frida Becher, Norberto Rey,

Liliana Corina Joly, Claudia Dafne Gorban, Haydeé Lampugnani, Enrique Osvaldo

Lapertosa, Miguel Ángel Prince, Rubén Ramos, Alberto Mario Solis, Oscar Ernesto

Solis, Gerardo Manuel Carrizo, Víctor Vicente Marcasciano, Horacio René Matoso,

Gustavo Javier Fernández, Emma Nilda Eloy, Raúl Horacio Codesal, Nicolás Adán

Barrionuevo, Norma Mabel Sandoval, Luis Alberto Ortiz, Charo Noemí Moreno y
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Griselda Valentina Zarate. Además, privó ilegalmente de la libertad, aplicó

tormentos y posibilitó el homicidio agravado de Luis Adolfo Jaramillo, José

Reinaldo Rizzo,‖ Miguel‖ [ngel‖ Soria,‖ José‖ Antonio‖ C{ceres‖ o‖ “Chiche”‖ e‖ Irma‖

Noemí Tardivo. En igual sentido, posibilitó el abuso sexual (violación) de Nilda

Eloy y el abuso sexual simple (abuso deshonesto) de Claudia Dafne Gorban, Elba

Gándara de Castromán, Luis Alberto Ortiz y Norma Mabel Sandoval. Todo ello,

durante el tiempo que permanecieron detenidos y detenidas ilegalmente en el

centro clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en la Brigada

de Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda, dependiente de la Policía

de la provincia de Buenos Aires, período concordante y coincidente con el período

de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional, formando parte de un aparato organizado de poder (artículo

45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación

ilegal de la libertad y aplicación de tormentos de distintas víctimas, desaparición

forzada de personas o, de manera alternativa, homicidio agravado; de igual modo

calificaron los hechos que tuvieron como víctima a Luis Adolfo Jaramillo, José

Reinaldo‖ Rizzo,‖ Miguel‖ [ngel‖ Soria,‖ José‖ Antonio‖ C{ceres‖ o‖ “Chiche”‖ e‖ Irma‖

Noemí Tardivo como homicidio agravado, y abuso sexual (violación) que sufriera

Nilda Eloy y el abuso sexual simple (abuso deshonesto) de Claudia Dafne

Gorban, Elba Gándara de Castromán, Luis Alberto Ortiz y Norma Mabel Sandoval.

i) a Jorge Antonio Bergés: en su carácter de médico de la Policía de la Provincia de

Buenos Aires, haber formado parte del aparato de poder organizado que:

- en causa nº FLP Nº FLP 737/2013/TO1, privó ilegalmente de la libertad y

aplicó tormentos a Héctor Ricardo Arias Annichini, María del Carmen Cántaro de

Pastor, Nélida Ester Lastreto, Jorge Honorio Navarro, Carlos Omar Pita y Valeria

del Mar Ramírez. Asimismo, se encuentra demostrado que posibilitó el abuso

sexual (violación) de Nélida Ester Lastreto y Valeria del Mar Ramírez. También

está demostrado que es responsable de la muerte de Bonetto, José Roberto; Canga

Barragán, Ernesto Enrique; Mercader, Mario Miguel y Ross, Liliana Irma. Todo

ello, durante el tiempo en el que estuvieron las víctimas detenidas ilegalmente en

59
la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente de la Policía de la provincia

de Buenos Aires, tiempo que coincide con el período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor material

formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.),

calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la

libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones,

agravada por haberse cometido con violencias o amenazas reiterada en seis (6)

oportunidades, y por haber durado más de un mes -agravante que se aplica hasta

el momento a dos (2) de los casos, sin perjuicio de lo que surja en el debate oral- en

los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el

último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142

del mismo cuerpo normativo; aplicación de tormentos por parte de un

funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un

perseguido político en los términos del artículo 144 ter primer y segundo párrafo

del C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de los hechos- en perjuicio de todas

las víctimas; homicidio calificado por haberse cometido con alevosía y con el

concurso premeditado de dos o más personas, en perjuicio de Bonetto, José

Roberto; Canga Barragán, Ernesto Enrique; Mercader, Mario Miguel y Ross, Liliana

Irma. (artículo 80 incs. 2, y 6 C.P. según Ley 21.338, ratificada por la 23.077), abuso

sexual con acceso carnal haciendo uso de fuerza e intimidación agravado por

resultar un grave daño en la salud de la víctima y por cometerse con el concurso

de dos o más personas, conforme lo dispuesto en los artículos 119 y 122 del

Código Penal (según ley 11.221); todos los delitos concurren materialmente,

calificándose asimismo como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular

como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa Humanidad de manera concurrente o

alternativamente (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 de la Convención para la

Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1956-; artículo 45;

144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo; 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según Ley 14.616 y Ley 20.642 -

vigentes al momento de los hechos-, 119, 122, 80 incs. 2, y 6 del C.P. según Ley

21.338, ratificada por la 23.077 y 55 del C.P.).

- en causa nº FLP 91003399/2012/TO1, privó ilegalmente de la libertad, y

consecuentemente aplicó tormentos a Juan Carlos Abachián, Nieves Luján Acosta,

Liliana Mabel Acuña, Marcos Alegría, María Virginia Allende, Edgardo Miguel

Ángel Andreu, Mariano Aransenchuk, Rubén Horacio Ares, Osvaldo Tomás


Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Ariosti, Luís María Armesto, Julio Armesto, Roberto Eduardo Aued, Miguel

Balverde, Nicolás Adán Barrionuevo, Graciela Noemí Basualdo de Goycoechea,

Juan José Berninsone, Ricardo Jorge Bertoldi, Lidia Esther Biscarte, Juan Carlos

Bobadilla, Juan Bonet, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Rubén Omar Bricio, Blanca

Nelly Buda, José Alberto Bugatto, Francisco José Bugatto, Argentino Quintín

Cabral, Julio Cabrera, Alfredo José Cajide García, Miguel Ángel Calvo, Héctor

Tomás Campdepadros, Ernesto Enrique Canga Barragán, Ana María Caracoche,

Juan Félix Cardozo, Alicia Beatriz Carminati, Víctor Alberto Carminati, Eduardo

Rubén Castellanos, Cayetano Alberto Castrogiovanni, Conrado Guillermo Ceretti,

José Oscar Cerro, Salvador Armando Cerrone, Raúl Horacio Codesal, Daniel

Cohen, Luis Alberto Colombi, Guillermo José Luis Cometti, Oscar Alberto

Corradini, Carlos Augusto Cortés, Rafael Chamorro, Alberto José Choren, Juan

Carlos‖ Deghi,‖ Norma‖ Beatriz‖ Del‖ Missier,‖ Carlos‖ D‖Elía‖ Casco,‖ Rodolfo‖ Antonio‖

Deza, María Teresa Di Martino, Nélida Dimovich de Leguizamón, Juan

Domeneghini, Juan Ricardo Elizondo, Raúl Fait Arcore, Alfredo Fargat, Francisco

Fernández Bernárdez, Héctor Omar Ferraro, Laura Inés Futulis de Rodríguez,

Liliana Élida Galetti, Eduardo Gallo Castro, Gladis Noemí García Niemann,

Silvano José García, Francisco Gatti, Andrés González, Rodolfo González, Gustavo

Alejandro Goycoechea Camacho, Diana Griselda Guerrero de Ceretti, Amelia

Isabel Gutiérrez de Ledesma, Susana Paulina Hauché, Patricia Huchansky de

Simón, Sergio Mario Ibáñez, Enrique Roberto Iglesias, José María Iglesias

Fernández, Héctor Ricardo Iramain, Jorge Alberto Janson, Rogelio Miguel Juárez,

Clara Kierszenowicz, Eduardo Raúl Kimlat, Israel Raúl Kimlat, Claudia Kohn,

Daniel Lagarone, Gustavo Lavalle, María Lavalle Lemos, Juan Carlos Ledesma,

Mónica María Lemos de Lavalle, Elena Lerena Costa de Corchs, Marcelino Elías

López, Juan Domingo López Pérez, Rodolfo Guillermo Malbrán, Raúl Alberto

Marciano, Emilio Marchione, Susana Celina Marquéz de Tapi, Enrique Martínez,

Georgina Martínez, Graciela Médicis de Aued, Virgilio César Medina, Luís Alberto

Messa, Manuel Mollón, Estela Maris Montesano Sánchez, Hugo Luís Morini, María

Victoria Moyano Artigas, Gregorio Nachman, Juan Neme, Jorge Oscar Ogando,

Martín Ogando Montesano, Francisco Domingo Orellana, Eva Raquel Orifici de

Marciano, Juan Palli y Díaz, Héctor Eduardo Parra Pizarro, Oscar Pellejero, María

61
del Carmen Percivati Franco, Gustavo Emir Pérez Monçalves, Héctor Pérez,

Graciela Eugenia Pernas de Poce, Héctor Aurelio Pighin, Eduardo Porta, Juan

Evaristo Puthod, Alejandro Eduardo Reinhold, XX Repeteur Carriquiriborde,

Carlos Rodríguez, Blanca Noemí Rossini, Liliana Irma Ross, Néstor Eduardo Silva,

Adriana Patricia Sotelo, Valentín Surpín, Saúl Jaime Szajnbaum, María Adela

Troncoso de Bobadilla, Valerio Salvador Ubiedo, Jorge Varela, Luís Velasco,

Catalina Marta Velazco de Morini. A su vez, sustrajo, retuvo y ocultó a XX

Repeteur‖ Carriquiriborde‖ (hijo‖ de‖ Gabriela‖ Carriquiriborde);‖ Carlos‖ D Elía‖ Casco‖

(hijo de Yolanda Iris Casco Ghelpi), María Lavalle Lemos (hija de Mónica María

Lemos de Lavalle), María Victoria Moyano Artigas, (hija de María Asunción

Artigas Nilo) y Martín Ogando Montesano (hijo de Stella Maris Montesano

Sánchez). Todos ellos, victimas que permanecieron detenidos ilegalmente en el

centro clandestino de detención que funcionó en la Brigada de Investigaciones de

Banfield, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, tiempo que

coincide con el período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor material, y

calificaron los hechos enrostrados como constitutivos de los delitos de privación

ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus

funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas y por haber

durado más de un mes, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la

agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los

incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -cabe aclarar que la

agravante es aplicable, por el momento, a veinte (20) de los casos imputados, sin

perjuicio de lo que surja durante el debate-; y aplicación de tormentos por parte

de un funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima

un perseguido político en los términos del artículo 144 ter primer y segundo

párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al momento de los hechos-; ambos en

concurso real (artículo 55 CP), reiterado en ciento treinta y cuatro (134)

oportunidades, los que concursan materialmente entre sí. Además, calificaron los

hechos, de los cuales el procesado ha sido coautor material, como constitutivos de

los delitos de sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años, de

acuerdo con las prescripciones del art 146 del C.P., en cinco (5) oportunidades.

Cabe aclarar que la figura postulada no ha sufrido variantes en su tipicidad, sin

embargo al momento de la sentencia deberá tenerse en cuenta el agravamiento de

la escala penal establecido por la ley 24.410 de enero de 1.995.


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FLP 737/2013/TO1

- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó

tormentos a Rita Liliana Aguelt, Paola Leonor Alagastino, Raúl Daniel Arburúa,

Nilda Mabel Bega Acevey, Héctor Domingo Bonet Oller, Andrés Pedro Caporale,

Jorge Oscar Cardozo Markman, Norma Dolores Castillo, Jesús Cuña Álvarez,

Gabriel María Estévez, Lidia Delia Fernández Plaul, María de las Mercedes Funes,

Margarita García Bonilla de Souza, Carlos Alberto Geraci, Oscar Ricardo Geraci,

Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, Celina González, Carla Fabiana

Gutiérrez, Miguel Ángel Hernández, Isabel Ibarra de Haley, María Leonor Ibarra,

Judith Lagarde, Silvia Adriana Lemmi, Raúl Osvaldo Llarull, Daniel Aldo

Manzotti, Herminio Martínez Borbolla, Jorge Adalberto Nadal, Pedro Alberto

Ortiz, Carlos Pashaskian, Ariel Lucas Rivadeneira, Miguel Eduardo Rodríguez,

Alberto Ostiano Romero Meza, Luis Ruiz, Rafael Runco Galván, Mirta Isabel

Salamanca, María José Sánchez Flores, Graciela Santucho, Jorge Antonio Saravia

Acuña, Humberto Omar Sartirana, Carlos Osvaldo Souto, Roque Joaquín Srur,

Graciela Susana Tigani, José Varela, Analía Velásquez, Marcela Daniela Viegas

Pedro y Serla Wasserman; posibilitó la violación que sufrieran Paola Leonor

Alagastino, Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, Carla Fabiana

Gutiérrez, Judith Lagarde, Analía Velásquez y Marcela Daniela Viegas Pedro;

posibilitó reducción a la servidumbre que sufrieran Miguel Ángel Gómez, Julieta

Alejandra González, Judith Lagarde; posibilitó el homicidio calificado que

sufrieran Carlos Osvaldo Souto y Víctor Taboada. Respecto de Fernández Plaul,

Meza, Manziotti, Rodríguez, Funes y Estévez atribuyeron la responsabilidad de

Bergés en la desaparición forzada de las víctimas, y de manera alternativa, en su

homicidio agravado. Todo ello, en oportunidad que las víctimas estuvieron en el

Centro clandestino de detención que funcionó en la Brigada de Investigaciones de

Banfield, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, coincidente

con el período que el imputado prestó funciones allí según su situación de revista.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional, a través de la utilización de un aparato organizado de poder

(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

privación ilegal de la libertad, aplicación de tormentos, reducción a la

servidumbre, homicidio calificado y abuso sexual agravado.

63
- en causa nº FLP 605/2010/TO1, privó ilegalmente de la libertad y

consecuentemente aplicó tormentos a Stella Maris Montesano de Ogando, Horacio

Ramiro Vivas, Luis Alberto Santilli, Rebeca Krasner, Cristina Elvira Kafka, Juan

Carlos Tonil, Patricia Pozzo, Norma Justa Rivera, Rosa Cristina Rodríguez, Juan

Carlos Stremi, Rosa Elena Vallejos de Benvenuto, Mario Ernesto Colonna, Pablo

Genazzi, Hebe Araceli Mascia de Szapiro, Edmundo Daniel Szapiro, Gustavo

Javier Fernández, Carlos Alberto Fernández, Néstor Busso, Alfredo Oscar

Fernández, Hilda Fuentes, Ana Rosa Rodríguez de Giampa, José Giampa, Patricia

Miranda, Santiago Servín, Emilce Moler, Juan Carlos Fund, Miguel Ramón Galván,

Gustavo Calotti, Marta Enríquez, Víctor Alfredo Treviño, Nora Alicia Úngaro,

Amelia Erlinda Acosta Velasco de Badell, Osvaldo Enrique Busetto, Ana Teresa

Diego, Walter Roberto Docters, Nilda Eloy, Ángela López Martín, Juan Carlos

Rummi, Rubén Horacio Ares, Manuel Coley Robles, José María Novielo, Norma

Robert de Andrews, María Kubik Marcoff de Lefteroff, María Cristina Lefteroff,

Alicia Lisso de Balbuena, Graciela Gladis Pujol, Nélida Azucena Sosa de Forti,

Alfredo Waldo Forti Sosa, Mario Manuel Forti Sosa, Renato Forti Sosa, Néstor Forti

Sosa, Guillermo José Forti Sosa, Fernando García, Miguel Ángel Hait, Miguel

Ángel Laporta, María Rosa Laporta, Roberto Antonio Laporta, Amalia Sánchez de

Laporta, Valentín Surpin, Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo Taub, Eduardo

Kimlat, Israel Kimlat, Ana Strimberg, Rodolfo Antonio Deza, Enzo Fiore, María

Isabel Reinoso, Carlos Guillermo Robles, José María Della Flora, Martina

Concepción Espinoza de Robles, Guillermo La Rosa, Felipe Antonio Favazza,

Doménico Favazza, Luis Fernández, Juan José Rúa, Santos Boria, Eduardo Rosen,

Helena Beatriz Abran de Romero, Américo Gines Agüero, Ramón Raúl Romero,

Eva del Jesús Gómez de Agüero, Jorge Guidi, Jorge Alberto Allega, Hernán Silva

de Rúa, Mirta Camps, Norma Ada Núñez, Carlos Esteban Rodríguez, Ricardo

Ruiz, Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, Mirta Teresa Gerelli, Ramona

Agustina Ávalos, Pablo Dikij, José Rubén Slavkin, Alcides Antonio Chiesa, Alberto

Osvaldo Derman, María Asunción Artigas Nilo de Moyano, María Antonia Castro

de Martínez, Norma Leanza de Chiesa, María Elena Varela de Guarino, Rubén

Fernando Schell, Hugo Arana, Mirta Giardino, Gladys Noemí Musante de Farías,

Omar Rodolfo Farías, Alfredo Emilio Patiño, Juan Chiala, Juan de Dios Echeverría,

Alberto Cruz Lucero, Juan Roberto Serrabón, Raúl Bonafini, Lindolfo Ceolín,

Rolando Acuña, Roberto José Figueredo, María Cristina Gioglio, Arcángel Nicolás

Herrera, Oscar Herrera, Zulema Leira, Ricardo Raúl Maidana, Elda Esther Viviani,

Víctor Jorge Illodo, Eduardo Gallo Castro, Juan Carlos Guarino, Manuel Oscar
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FLP 737/2013/TO1

Duarte, María‖ Cristina‖ Bustamante,‖ Luis‖ Lorenzo‖ C{ceres,‖ Olga‖ Beatriz‖ Miranda‖

de‖ Cerrudo,‖ Juan‖ José‖ Cerrudo,‖ Juan‖ Cardozo,‖ Yolanda‖ Iris‖ Casco‖ Ghelpi‖ d‖Elía,‖

Alfredo Moyano, Washington Rodríguez, Juvelino Andrés Carneiro da Fontoura

Gularte, Alberto Corchs Laviña, Mario Martínez Suárez, Guillermo Manuel

Sobrino Berardi, Erlinda María Vázquez Santos, Oscar Luis Viegas, Mary De

Irizarre, Alberto Irizarre, Beatriz Alicia Anglet de Severo, Beatriz Liliana Bermúdez

Calvar de Viegas, Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, Jorge Hugo Martínez

Horminoguez, María Teresa Serantes Lede de Illarzen, Marta Beatriz Severo,

Carlos Baldomero Severo Barreto, Ari Héctor Severo Barreto, Ivonne Cappi Olivera

de Mezquida, Nelson Mezquida, Rodolfo Francisco Nanni, Diego Barreda, Rodolfo

Julio Tiscornia, Julio César López del Pino, Roberto Fidel Yantorno, Miguel Ángel

Río Casas, Oscar Alfredo González, Horacio Guillermo Cid de la Paz, Roberto

Oscar Ramírez, Néstor Zurita, Mario Villani, Daniel Merialdo, Ángel Laurenzano,

Oscar Acosta y Lucía Deón, quienes permanecieron detenidos y detenidas

ilegalmente en el centro clandestino de detención que funcionó en la Brigada de

Investigaciones de Quilmes, durante el período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional (artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos endilgados como

constitutivos de los delitos de privación ilegal de la libertad cometida por un

funcionario público en abuso de sus funciones, agravada por haberse cometido

con violencias o amenazas reiterado en ciento sesenta y cinco (165) oportunidades,

y por haber durado más de un mes -agravante que se aplica hasta el momento a

setenta y dos (72) de los casos, sin perjuicio de lo que surja en el debate oral- en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del

mismo cuerpo normativo; y aplicación de tormentos por parte de un funcionario

público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido

político en los términos del artículo 144 ter primer y segundo párrafo del C.P.,

según ley 14.616 -vigente al momento de los hechos- en perjuicio de la totalidad de

las víctimas; y el delito de sustracción, retención y ocultamiento; todos ellos en

concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular

como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera concurrente o

65
alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo 118 de la C.N.; artículo

2 inc. a, b, c de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio

-Decreto Ley 6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante

prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc.

5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo

del C.P., según Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-; 55 del

C.P.).

- en causa nº FLP 605/2010/TO2, privó ilegalmente de la libertad y

consecuentemente aplicó tormentos‖ a‖ Jorge‖ Luis‖ Campana,‖ Mery‖ Alba‖ Quisdert,‖

Alfredo‖ Ra l‖ D‖Alessio,‖ José‖ Luis‖ D‖Alessio‖ y‖ Andrés‖ Raszkewicz,‖ quienes‖

permanecieron detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención que

funcionó en la Brigada de Investigaciones de Quilmes, durante el período de

revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional (artículo 45 del C.P.), calificaron los hechos como constitutivos

de los delitos de privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario

público en abuso de sus funciones, agravada por haberse cometido con

violencias o amenazas reiterado en cinco (5) oportunidades, en los términos del

artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de

dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo; y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los

presos que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los

términos del artículo 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -

vigente al momento de los hechos- en perjuicio de la totalidad de las víctimas;

todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes,

en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera

concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo 118 de la

C.N.; artículo 2 inc. a, b, c de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito

de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1956-; artículo 45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la

agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc.

1° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; 144 ter primer y segundo párrafo

del C.P., según Ley 14.616 y Ley 20.642 -vigentes al momento de los hechos-, 55 del

C.P.).

- y en causa nº FLP 605/2010/TO4, privó ilegalmente de la libertad, aplicó

tormentos a Guillermo Allamprese, Carolina Barrientos, Alejandro Enrique De Sío,

José Abel Fuks Cucshnir, Carlos Eduardo Garack, Hilda Magdalena García, Beatriz
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Alicia Lenain, Elena Paulina Lerena Costa, César Nicolás Maza, Pedro Alberto

Ortiz, Rosa María Pargas, Alberto Ostiano Romero Meza, Hugo Salvador Roselló,

Rodolfo Simón, Omar Gedalio Suárez, Enrique Horacio Taramasco, Graciela

Torrano y Abel Luis Vigo Comas. En el caso de estas víctimas, al encontrarse

desaparecidas, se agrega la participación de este imputado en la desaparición

forzada o, de manera alternativa, en el homicidio agravado. Como así también

privó ilegalmente de la libertad y aplicó tormentos a Esteban Nicolás Abdón,

Osvaldo Luís Abollo, María del Carmen Alburúa, Leonilda Alegre, Rosa Álvarez,

Eduardo Rubén Andrade, Blanca Frida Becher, Gladys Elvira Beluardi, Cirila

Benítez, Cástulo Bogado, Carlos Federico Brandli, Oscar Daniel Bustos, Susana

Capobianco, Julio Daniel Chachagua, Urbano Ciavaglia Salas, Armando Leonardo

Dionisi, Juan Carlos Duca, Horacio Fagioli, Beatriz Fernández, Edgardo Norberto

Giquiardo, María Luisa Godoy, Graciela Beatriz Gómez, María Leonor González

Martínez, Francisco Virgilio Gutiérrez, Sonia Estela Iwaniszyn, Griselda Valentina

Zárate, Alfredo Alinso Martínez Gálvez, Julio César Mogordoy, Washington

Mogordoy, Alicia Montenegro, Rodolfo Horacio Monzón, Charo Noemí Moreno,

Mario Mosteiro, María Rosa Ortiz, Hugo Rubén Perié Esquivel, Atilio Portillo

Servín, Norberto Rey, Néstor Alberto Rojas, Ofelia Maximina Ruiz Paz, Marcelo

Damián Santoro, Ana Cristina Santucho, Gabriela Inés Santucho, Marcela Eva

Santucho, María Emilia Santucho, María Ofelia Santucho, María Silvia Santucho,

María Susana Santucho, Mario Antonio Santucho, Humberto Omar Sartirana,

Víctor Orlando Taverna, Juan Carlos Uñates y Roberto Villanueva. Asimismo, está

acreditado que privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y es responsable

del hecho de haber sustraído del poder de sus padres a la menor Rosa Isabella

Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi y Carlos Alberto López Mateos, como

así también de la retención y ocultamiento de la nombrada. A ello se suma que se

encuentra demostrado que privó ilegalmente de la libertad, aplicó los tormentos

y el homicidio agravado de María Eliana Acosta Velasco, Horacio Luis Rapaport‖y‖

Heber‖ Eduardo‖ O‖Neil‖ Vel{squez;‖ también,‖ se‖ encuentra‖ demostrado‖ que‖ el‖

imputado, privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y en calidad de

autor material abusó sexualmente (violación) de Mabel Amelia García. Todo ello,

durante el tiempo que permanecieron detenidos y detenidas ilegalmente en el la

67
Brigada de Investigaciones de Quilmes, lugar que funcionó el centro clandestino

de‖ detención‖ tortura‖ y‖ exterminio‖ conocido‖ como‖ “Pozo‖ de‖ Quilmes”,‖ período‖

concordante con el período de revista del imputado en dicho lugar.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional, a través de la utilización de un aparato organizado de poder

(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

privación ilegal de la libertad, aplicación de tormentos, desaparición forzada o

de manera alternativa, homicidio calificado, y abuso sexual agravado.

j) a Juan Miguel Wolk: en un primer momento en su carácter de jefe de la División

Delitos contra la Propiedad y de la División Delitos contra las Personas, y luego

como‖ Director‖ en‖ la‖ Dirección‖ de‖ Investigaciones‖ “Zona‖ Metropolitana”,‖ haber‖

formado parte del aparato de poder organizado que,

- en causa nº FLP 91003399/2012/TO1, privó ilegalmente de la libertad y

aplicó tormentos a María Esther Alonso, Juan Alejandro Barry, Lucía Deón,

Graciela Susana Di Lauro, Laura Franchi Sorsi de Stirnemann, Germán Gargano,

Osvaldo Alberto Mantiñan, Susana Beatriz Mata de Barry, Silvia Nieves Negro,

Eduardo Horacio Piva, Nélida Ramos de Manachian, Dalmiro Ismael Suárez, Nelfa

Rufina Suárez de Taboada, Víctor Manuel Taboada, Martín Antonio Aberg Cobo,

Nieves Luján Acosta, Liliana Mabel Acuña, Alfredo Narciso Agüero, Marcos

Alegría, María Virginia Allende, Edgardo Miguel Ángel Andreu, Mariano

Aransenchuk, María Asunción Artigas Nilo de Moyano, Rubén Horacio Ares,

Osvaldo Tomás Ariosti, Luis María Armesto, Julio Armesto, Roberto Eduardo

Aued, Gladis Rosa Baccili, Miguel Balverde, Diego Barreda, Carolina Barrientos de

Carneiro, Nicolás Adán Barrionuevo, Graciela Noemí Basualdo de Goycoechea,

Juan José Berninsone, Ricardo Jorge Bertoldi, Lidia Esther Biscarte, Juan Carlos

Bobadilla, Juan Bonet, José Roberto Bonetto, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo,

Alfredo Fernando Bosco Muñoz, Blanca Nelly Buda, José Alberto Bugatto,

Francisco José Bugatto, Argentino Quintín Cabral, Julio Cabrera, Alfredo José

Cajide García, Adriana Calvo, Miguel Ángel Calvo, Héctor Oscar Callejas, Héctor

Tomás Campdepadros, Ernesto Enrique Canga Barragán, Santiago Enrique Cañas,

Gustavo Caraballo, Ana María Caracoche, Juan Félix Cardozo, Juvelino Andrés

Carneiro Da Fontoura Gularte, Gabriela Carriquiriborde, Yolanda Iris Casco de

Ghelpi, Eduardo Rubén Castellanos, María Eloísa Castellini, María Antonia Castro

de Martínez, Castrogiovanni, Alberto Cayetano, Jorge Catanese, Conrado

Guillermo Ceretti, José Oscar Cerro, Salvador Armando Cerrone, María Clara
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FLP 737/2013/TO1

Ciocchini, Raúl Horacio Codesal, Daniel Cohen, Luis Alberto Colombi, Guillermo

José Luis Cometti, Alberto Corchs Lavi a,‖Oscar‖Alberto‖Corradini,‖Eduardo‖Otilio‖

Corro,‖Carlos‖Augusto‖Cortés,‖Adriana‖Chamorro,‖Rafael‖Chamorro,‖Alberto‖José‖

Choren,‖Alicia‖Raquel‖D‖Ambra,‖Julio‖Daich,‖Claudio‖De‖Acha,‖Ernesto‖María‖De‖

Estrada, Juan Carlos Deghi, Norma Beatriz Del Missier,‖Julio‖César‖D‖Elia‖Pallares,‖

Rodolfo Antonio Deza, María Teresa Di Martino, Nélida Dimovich de

Leguizamón, Juan Domeneghini, Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Flora Dybner

de Ravel, Juan Ricardo Elizondo, Raúl Fait Arcore, María Claudia Falcone, Silvia

Cristina Fanjul, Alfredo Fargat, Felipe Antonio Favazza, Domingo Favazza,

Francisco Fernández Bernárdez, Silvia Anahí Fernández de Mercader, Elsa Haydeé

Fernández de Sanz, Héctor Omar Ferraro, Laura Inés Futulis de Rodríguez, Liliana

Élida Galetti, Eduardo Gallo Castro, Ileana Sara María García Ramos de Dossetti,

Gladis Noemí García Niemann, Francisco Gatti, María Adelia Garín Penedo, Lidia

Catalina Gesualdi de Angarola, Omar Eduardo Girou, Andrés González, Rodolfo

González, Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho, Juan Graiver, Isidoro Miguel

Graiver, Graciela María Gribo, Mónica Sofía Grinspon de Logares, Flora Gurevich

de Taub, Amelia Isabel Gutiérrez de Ledesma, Susana Paulina Hauché, Patricia

Huchansky de Simón, María Elena Ianotti de Gambero, Rafael Ianover, Sergio

Mario Ibáñez, Enrique Roberto Iglesias, José María Iglesias Fernández, Héctor

Ricardo Iramain, Silvia Mabel Isabella Valenzi, Jorge Alberto Janson, María

Magdalena Juan de Troncelliti, Rogelio Miguel Juárez, Clara Kierszenowicz,

Eduardo Raúl Kimlat, Israel Raúl Kimlat, Claudia Kohn, Daniel Lagarone, María

Rosa Laporta, Gustavo Lavalle, Juan Carlos Ledesma, Mónica María Lemos de

Lavalle, Elena Lerena Costa de Corchs, Claudio Ernesto Logares, Marcelino Elías

López, Francisco López de Muntaner, Juan Domingo López Pérez, Mario Justino

Llanos, María Magdalena Mainer, Rodolfo Guillermo Malbrán, Raúl Alberto

Marciano, Susana Celina Marqués de Tapi, Dante Marra, Lucía Cristina Marrocco,

José Mario Martínez Suárez, Enrique Martínez, Georgina Martínez, Ignacio Jorge

Mazzola, Graciela Médicis de Aued, Virgilio César Medina, Inés Menescardi de

Odorisio, Mario Miguel Mercader, Luis Alberto Messa, Ana María Mobili de

Bonetto, Manuel Mollón, Stella Maris Montesano Sánchez, Antonio Domingo

Moreno Delgado, José Moreno Delgado, José Eduardo Moreno, Hugo Luis Morini,

69
Alfredo Moyano, Silvia Muñoz, Gregorio Nachman, Rodolfo Francisco Nanni,

Cristina Silvia Navajas, Juan Neme, Adolfo Núñez, Roberto Miguel Odorisio, Jorge

Oscar Ogando, Emilio Horacio Ogando, Francisco Domingo Orellana, Eva Raquel

Orifici de Marciano, Juan Palli y Díaz, Lidia Elba Papaleo de Graiver, Héctor

Eduardo Parra Pizarro, María del Carmen Percivati Franco, Gustavo Emir Pérez

Monçalves, Marcelino Alberto Pérez Roig, Héctor Pérez, Graciela Eugenia Pernas

de Poce, Rafael Andrés Perrota, Julio Gerardo Poce, Eduardo Porta, Juan Evaristo

Puthod, Daniel Alberto Racero, Miguel Ángel Río Casas, Carlos Rodríguez, Jorge

Raúl Rodríguez, Blanca Noemí Rossini, Graciela Beatriz Sagués de Perdighe,

Manuela Elmina del Rosario Santucho, Aída Celia Sanz Fernández, Néstor

Eduardo Silva, Carlos Francisco Simón, Guillermo Manuel Sobrino Berardi,

Adriana Patricia Sotelo, Valentín Surpín, Saúl Jaime Szajnbaum, Benjamín Froim

Taub, Luis Guillermo Taub, Rodolfo Tiscornia, Víctor Alfredo Treviño, María

Adela Troncoso de Bobadilla, Valerio Salvador Ubiedo, Horacio Ángel Úngaro,

Jorge Varela, Luis Velasco, Catalina Marta Velazco de Morini, María Teresa

Votrico, Liliana Zambano, Juan Carlos Abachián, Carlos Bratvogel, Victoria

Castellini‖(hija‖de‖María‖Eloísa‖Castellini),‖Carlos‖D‖Elia‖Casco‖(hijo‖de‖Yolanda‖Iris‖

Casco Ghelpi), Carmen Gallo Sanz (hija de Aída Celia Sanz Fernández), Teresa

Mariana Laborde Calvo (hija de Adriana Calvo), María José Lavalle Lemos (hija de

Mónica María Lemos de Lavalle), María Victoria Moyano Artigas (hija de María

Asunción Artigas Nilo), Liliana Irma Ross, Silvano José García, Emilio Marchione,

Oscar Pellejero, Héctor Aurelio Pighin y Alejandro Eduardo Reinhold; quienes

permanecieron detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención

conocido como Pozo de Banfield, durante al menos una parte del período de

revista del imputado. A su vez, sustrajo, retuvo y ocultó a los menores de diez

años, Victoria Castellini (hija de María Eloísa Castellini),‖Carlos‖D‖Elia‖Casco‖(hijo‖

de Yolanda Iris Casco Ghelpi) Carmen Gallo Sanz (hija de Aída Celia Sanz

Fernández), María José Lavalle Lemos (hija de Mónica María Lemos de Lavalle) y

María Victoria Moyano Artigas (hija de María Asunción Artigas Nilo); quienes

permanecieron detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención que

funcionó en la Brigada de Investigaciones de Banfield, dependiente de la Policía de

la‖ provincia‖ de‖ Buenos‖ Aires,‖ conocido‖ como‖ “Pozo‖ de‖ Banfield”,‖ durante‖ el‖

período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor material

(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de


Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

sus funciones, agravada por haberse cometido con violencias o amenazas y por

haber durado más de un mes -agravante que se aplica hasta el momento a

cincuenta y uno (51) de los casos, sin perjuicio de lo que surja en el debate oral-, en

los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el

último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142

del mismo cuerpo normativo; y aplicación de tormentos por parte de un

funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un

perseguido político en los términos del artículo 144 ter segundo párrafo del C.P.,

según ley 14.616 -vigente al momento de los hechos-; ambos en concurso real

(artículo 55 del C.P.), reiterado en doscientas treinta y cinco (235) oportunidades,

los que concursan materialmente entre sí. A su vez, calificaron los hechos que

tuvieron como víctimas menores de diez (10) años de edad, como constitutivos de

los delitos de sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años, de

acuerdo con las prescripciones del artículo 146 del C.P., en cinco (5) oportunidades.

- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó

tormentos a Rita Liliana Aguelt, Paola Leonor Alagastino, Raúl Daniel Arburúa,

Héctor Ricardo Arias Annichini, Nilda Mabel Bega Acevey, Héctor Domingo Bonet

Oller, María del Carmen Cántaro de Pastor, Andrés Pedro Caporale, Jorge Oscar

Cardozo Markman, Norma Dolores Castillo, Jesús Cuña Álvarez, Gabriel María

Estévez, Lidia Delia Fernández Plaul, María de las Mercedes Funes, Margarita

García Bonilla de Souza, Carlos Alberto Geraci, Oscar Ricardo Geraci, Miguel

Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, Celina González, Carla Fabiana

Gutiérrez, Miguel Ángel Hernández, Isabel Ibarra de Haley, María Leonor Ibarra,

Judith Lagarde, Nélida Ester Lastreto, Mercedes Elena Le Bozec, Silvia Adriana

Lemmi, Raúl Osvaldo Llarull, Daniel Aldo Manzotti, Herminio Martínez Borbolla,

Jorge Adalberto Nadal, Jorge Honorio Navarro, Pedro Alberto Ortiz, Carlos

Pashaskian, Carlos Omar Pita, Valeria del Mar Ramírez, Ariel Lucas Rivadeneira,

Miguel Eduardo Rodríguez, Alberto Ostiano Romero Meza, Luis Ruiz, Rafael

Runco Galván, Mirta Isabel Salamanca, María José Sánchez Flores, Graciela

Santucho, Jorge Antonio Saravia Acuña, Humberto Omar Sartirana, Carlos

Osvaldo Souto, Roque Joaquín Srur, Juan José Stirnemann, Graciela Susana Tigani,

José Varela, Analía Velásquez, Marcela Daniela Viegas Pedro y Serla Wasserman.

71
Asimismo, posibilitó la violación de Paola Leonor Alagastino, Miguel Ángel

Gómez, Julieta Alejandra González, Carla Fabiana Gutiérrez, Judith Lagarde,

Nélida Ester Lastreto, Valeria del Mar Ramírez, Analía Velásquez y Marcela

Daniela Viegas Pedro; también el abuso sexual que sufriera Mercedes Elena Le

Bozec, como la reducción a la servidumbre que sufrieran Miguel Ángel Gómez,

Julieta Alejandra González, Judith Lagarde; y el homicidio calificado que

sufrieran José Roberto Bonetto, Ernesto Enrique Canga Barragán, Mario Miguel

Mercader, Liliana Irma Ross, Carlos Osvaldo Souto y Víctor Taboada. Respecto de

Fernández Plaul, Meza, Manziotti, Rodríguez, Funes y Estévez, mantuvieron la

atribución de responsabilidad en la desaparición forzada de las víctimas, y de

manera alternativa, en su homicidio agravado. Todas víctimas que permanecieron

detenidas ilegalmente en la Brigada de Investigaciones de Banfield, donde

funcionó el centro clandestino de detención, tortura y exterminio conocido como el

“Pozo‖de‖Banfield”‖durante‖el‖período‖de‖revista‖del‖nombrado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor material

(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de la

privación ilegal de la libertad, práctica de actos de tortura y violencia sexual de

distintas víctimas, homicidios de las personas ilegalmente detenidas.

- en causa nº FLP 34000189/2009/TO1, privó ilegalmente de la libertad y

consecuentemente aplicó tormentos Carlos Gustavo Bratvogel, Oscar isidro Borzi,

Héctor Oscar Callejas, Alberto José Choren, Rodolfo Antonio Deza, Juan Antonio

Díaz, Juan Domingo Díaz, Gabriel Alberto García, Omar Eduardo Girou, Flora

Gurevich de Taub, Carlos Enrique Hold, Eduardo Kimlat, Mario Justino Llanos,

Adolfo Manuel Paz, Valentín Surpín, Benjamín Froim Taub, Luís Guillermo Taub,

Ricardo Vasena, María Teresa Votrico, Esteban Alfredo Reimer, Luís Adolfo

Jaramillo, Víctor Hugo Ventura, Carlos Alberto Iaccarino, Alejandro Rómulo

Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino, Emma Nilda Eloy, Horacio René Matoso, Ricardo

Chidichimo, Luís Alberto Ortiz y María Magdalena Juan de Troncelliti. A su vez,

dio muerte a Luis Adolfo Jaramillo. Todo ello, durante el tiempo que

permanecieron detenidos y detenidas ilegalmente en el la Brigada de

Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda, dependiente de la Policía de

la provincia de Buenos Aires, lugar que funcionó el centro clandestino de

detención‖tortura‖y‖exterminio‖conocido‖como‖“El‖Infierno”,‖período‖concordante‖

con el período de revista del imputado en dicho lugar.

Determinaron que la participación del imputados ha sido coautor material

(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

homicidio cometido con alevosía y con el concurso premeditado de dos o más

personas en el caso Luis Adolfo Jaramillo, en los términos del artículo 80 incisos 2

y 6 del Código Penal; privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario

público en abuso de sus funciones, agravada por haberse cometido con

violencias o amenazas reiterado en treinta (30) casos y por haber durado más de

un mes -agravante que se aplica hasta el momento en quince (15) de los casos, sin

perjuicio de lo que surja en el debate oral- en los términos del artículo 144 bis inc.

1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en

cuanto remite a los incs. 1° y 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; y

aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que

guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según ley 14.616 -vigente al

momento de los hechos-; ambos en concurso real (artículo 55 del C.P.), todos ellos

en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes, en

particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera

alternativa (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 inc. a, b, c de la Convención para la

Prevención y Sanción del Delito de Genocidio, Decreto Ley 6.286/1956; artículo 45;

144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo; 144 ter primer y segundo párrafo del C.P., según Ley 14.616 y Ley

20.642 -vigentes al momento de los hechos-; y 55 del C.P.).

- en causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegalmente de la libertad,

aplicó tormentos a Oscar Arturo Udabe, Javier Alberto López, Elba Lucía Gándara

Castromán, Antero Daniel Esquivel, Héctor Daniel Klosowski, Elena Rinaldi y

Ángela Donatella Rude Calebotta. Respecto de estas víctimas, mantuvieron la

atribución de responsabilidad de Wolk en la desaparición forzada, y de manera

alternativa, en su homicidio agravado. Como así también privó ilegalmente de la

libertad y aplicó tormentos a Juan Enrique Velázquez Rosano, Oscar Dedionigi,

Raquel Margot de la Rosa, Norma Mabel Sandoval, Hernán Quiroz, Daniel Omar

Mojica, Raúl Esteban Santos, Claudia Dafne Gorban y Elba Gándara Castromán.

Además, se encuentra demostrado que es responsable de la privación ilegal de la

libertad, los tormentos y el homicidio agravado‖de‖Cecilia‖Rotemberg,‖Edilberto‖

73
Chamorro,‖ Silvia‖ De‖ Raffaelli,‖ Heber‖ Eduardo‖ O‖Neill.‖ Por‖ ltimo,‖ posibilitó el

abuso sexual (violación) de Nilda Eloy y el abuso sexual simple (abuso

deshonesto) de Claudia Dafne Gorban, Elba Gándara Castromán, Norma Mabel

Sandoval y Luis Alberto Ortiz. Todo ello, durante el tiempo que permanecieron

detenidos y detenidas ilegalmente en la Brigada de Investigaciones de Lanús con

asiento en Avellaneda, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires,

tiempo coincidente y concordante con el período de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputados ha sido autor mediato por

el dominio de un aparato organizado de poder, y calificaron los hechos como

constitutivos de los delitos de privación ilegal de la libertad y aplicación de

tormentos de distintas víctimas, desaparición forzada de personas o, de manera

alternativa, homicidio agravado; de igual modo calificaron los hechos que

tuvieron como víctima a‖ Cecilia‖ Rotemberg,‖ Edilberto‖ Chamorro,‖ Silvia‖ De‖

Raffaelli,‖Heber‖Eduardo‖O‖Neill‖como‖privación ilegal de la libertad, aplicación

de tormentos y homicidio agravado, y abuso sexual (violación) que sufriera Nilda

Eloy y el abuso sexual simple (abuso deshonesto) de Claudia Dafne Gorban, Elba

Gándara Castromán, Norma Mabel Sandoval y Luis Alberto Ortiz.

k) a Enrique Augusto Barre: en su carácter de Comisario de Seguridad de la

Policía de la provincia de Buenos Aires, cumplió funciones como 2do. Jefe de la

División "Delitos contra la Propiedad", haber formado parte del aparato de poder

organizado que:

- en causa Nº FLP 737/2013/TO1, privó ilegalmente de la libertad y aplicó

tormentos a Marcos Alegría, Osvaldo Tomás Ariosti, Julio Armesto, Luís María

Armesto, Gladis Rosa Baccili, Juan José Berninsone, Lidia Esther Biscarte, Juan o

Jesús María Bonet o Bonnet, Blanca Nelly Leonor Buda, José Alberto Bugatto,

Francisco José Bugatto, Argentino Quintín Cabral, Héctor Tomás Campdepadrós,

Eduardo Rubén Castellanos, Salvador Armando Cerrone, Raúl Horacio Codesal,

Juan Carlos Deghi, Graciela Susana Di Lauro, María Teresa Di Martino, Juan

Domeneguini o Domeneghini, Luís Mario Fachino Delgui, Héctor Omar Ferraro,

Germán Gargajo, José María Iglesias, Rogelio Miguel Juárez, Daniel Lagarone o

Lagaronne, Juan Domingo López Pérez, Marcelino Elías López, Raúl Alberto

Marciano, Virgilio César Medina, Luís Alberto Messa, Hugo Luís Moroni, Juan

Neme o Mene, Francisco Domingo Orellana, Eva Raquel Orifici de Marciano,

Héctor Eduardo Parra Pizarro, Eduardo Horacio Piva, Juan Evaristo Puthod,

Valerio Salvador Ubiedo, Jorge Varela, Catalina Marta; Marchione o Marchioni,

Oscar Pellejero, Héctor Aurelio Pighin, Alejandro Eduardo Reinhold, Héctor


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TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Ricardo Arias Annichini, Jorge Honorio Navarro y María del Carmen Cántaro de

Pastor. Todas ellas, distintas víctimas que permanecieron detenidos ilegalmente en

el centro clandestino de detención que funcionó en la Brigada de Investigaciones

de Banfield, dependiente de la Policía de la provincia de Buenos Aires, conocido

como‖“el‖Pozo‖de‖Banfield”,‖durante‖el‖período‖de‖revista‖del‖nombrado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor material

formando parte de un aparato organizado de poder (artículo 45 del C.P.), y

calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la

libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones,

agravada por haberse cometido con violencias o amenazas reiterada en cuarenta

y ocho (48) oportunidades, y por haber durado más de un mes (agravante que se

aplica hasta el momento a cinco (5) de los casos, sin perjuicio de lo que surja en el

debate oral) en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante

prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5°

del artículo 142 del mismo cuerpo normativo; aplicación de tormentos por parte

de un funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima

un perseguido político en los términos del artículo 144 ter primer y segundo

párrafo del C.P., según ley 14.616 – vigente al momento de los hechos- en perjuicio

de todas las víctimas; todos los delitos concurren materialmente, calificándose

asimismo como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen de

Genocidio y delitos de Lesa Humanidad de manera concurrente o

alternativamente (artículo 118 de la C.N.; artículo 2 de la Convención para la

Prevención y Sanción del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6.286/1956-; artículo

45; 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite al inc. 1° y al inc. 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo; 144 ter primer y segundo párrafo C.P., según Ley 14.616 y Ley 20.642 –

vigentes al momento de los hechos-, 119, 122, 80 incs. 2, y 6 C.P. según Ley 21.338,

ratificada por la 23.077 y 55 del C.P.).

- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó

tormentos a Rita Liliana Aguelt, Nilda Mabel Bega Acevey, Margarita García

Bonilla de Souza, Celina González, Isabel Ibarra de Haley, María Leonor Ibarra,

Mirta Isabel Salamanca, María José Sánchez Flores, Graciela Santucho, Carlos

75
Osvaldo Souto y Serla Wasserman; y en el homicidio calificado que sufriera

Carlos Osvaldo Souto. Todas ellas, distintas víctimas que permanecieron detenidas

ilegalmente en la Brigada de Investigaciones de Banfield, lugar donde funcionó el

centro‖ clandestino‖ de‖ detención,‖ tortura‖ y‖ exterminio,‖ conocido‖ como‖ “Pozo‖ de‖

Banfield”,‖durante‖el‖período‖de‖revista‖del‖nombrado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor por

dominio funcional, a través de la utilización de un aparato organizado de poder

(artículo 45 del C.P.), y calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de

privación ilegal de la libertad agravada y aplicación de tormentos a distintas

víctimas, y homicidio calificado que tuviera como víctima a Carlos Osvaldo Souto.

l) a Luis Horacio Castillo: en su carácter de agente de la Policía de la provincia de

Buenos Aires que revistó en la Brigada de Investigaciones de Lanús, con asiento en

Avellaneda, desde el 3 de septiembre de 1973 al 14 de febrero de 1979, con una

interrupción de casi 8 meses, entre el 10 de agosto de 1976 y el 7 de marzo de 1977,

período en el que fue designado para realizar sus tareas en la Brigada de

Investigaciones de Banfield, haber formado parte del aparato de poder organizado

que,

- en causa nº FLP 737/2013/TO3, privó ilegalmente de la libertad y aplicó

tormentos a Juan Carlos Abachián, Liliana Isabel Acuña, Edgardo Miguel Ángel

Andreu, Rubén Horacio Ares, Rubén Omar Bricio, Osvaldo Enrique Busetto, Julio

Cabrera, Alfredo José Cajide García, Miguel Ángel Calvo, Ernesto Enrique Canga

Barragán, Alicia Beatriz Carminati, Víctor Alberto Carminati, Gabriela

Carriquiriborde, Conrado Guillermo Ceretti, María Clara Ciocchini, Carlos

Augusto Cortés, Claudio De Acha, Norma Beatriz Del Missier, Pablo Alejandro

Díaz, Walter Roberto Docters, María Claudia Falcone, Diana Griselda Guerrero de

Ceretti, Clara Kierszenowicz, Carla Fabiana Gutiérrez, Francisco Bartolomé López

Muntaner, Ángela López Martín, Stella Maris Montesano Sánchez, Cristina Silvia

Navajas, José María Novielo, Jorge Oscar Ogando, Emilio Horacio Ogando, Diego

Martín Ogando, Graciela Eugenia Pernas, Julio Gerardo Poce, Eduardo Porta,

Graciela Gladis Pujol, Daniel Alberto Racero, Valeria del Mar Ramírez, hija/hijo

nacido de Repeteur Carriquiriborde, Liliana Irma Ross, Manuela Elmina del

Rosario Santucho, Néstor Eduardo Silva, Horacio Ángel Úngaro, Víctor Alfredo

Treviño. A su vez, posibilitó los homicidios calificados que sufrieran Ernesto

Enrique Canga Barragán e Liliana Irma Ross; el abuso sexual con acceso carnal

que sufrió Carla Fabiana Gutiérrez y en la retención, sustracción u ocultamiento


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TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

de un menor de 10 años que sufrieron Diego Martín Ogando e hija/hijo nacido de

Repeteur Carriquiriborde. Respecto de Abachián, Acuña, Andreu, Busetto,

Cabrera, Cajide García, Calvo, Carriquiriborde, Ceretti Conrado, Ciocchini, Cortés,

De Acha, Del Missier, Falcone, Guerrero de Ceretti, Kierszenowicz, López Martín,

Bartolomé López Muntaner, Montesano Sánchez, Navajas, Ogando, Ogando,

Pernas, Poce, Eduardo Porta, Pujol, Racero, Hija/hijo nacido de Repeteur

Carriquiriborde, Manuela Elmina del Rosario Santucho, Silva, Treviño, Úngaro,

mantuvieron la atribución de responsabilidad de Castillo en la desaparición

forzada de las víctimas enunciadas, y de manera alternativa, en su homicidio

agravado. Todas ellas, víctimas que permanecieron detenidas ilegalmente en el

centro clandestino de detención, tortura y exterminio que funcionó en la Brigada

de‖ Investigaciones‖ de‖ Banfield,‖ conocido‖ como‖ el‖ “Pozo‖ de‖ Banfield”,‖ durante‖ el‖

período de revista del nombrado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor material y

calificaron los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la

libertad, tormentos, desaparición forzada de personas o, de manera alternativa,

homicidio agravado, el abuso sexual con acceso carnal que sufrió Carla Fabiana

Gutiérrez y en la retención, sustracción u ocultamiento de un menor de 10 años

que sufrieron Diego Martín Ogando e hija/hijo nacido de Repeteur

Carriquiriborde, y asimismo calificaron los hechos sufridos por Ernesto Enrique

Canga Barragán e Liliana Irma Ross como constitutivos del delito de homicidio

calificado.

- en causa nº FLP 34000189/2009/TO2, privó ilegalmente de la libertad,

aplicó tormentos a Pablo Daniel Musso, Silvia Fernanda Gallar, Héctor Daniel

Klosowski y Oscar Isidro Borzi. En el caso de estas víctimas, mantuvieron la

atribución de responsabilidad de Castillo en la desaparición forzada, y de

manera alternativa, en su homicidio agravado. También privó ilegalmente de la

libertad y aplicó tormentos a Mercedes Alvariño Blanco, Julio Cesar Mogordoy,

Washington Mogordoy, Blanca Becher, Norberto Rey, Gabriel Alberto García,

Miguel Ángel Soria, Carlos Alberto Iaccarino, Alejandro Rómulo Iaccarino,

Rodolfo José Iaccarino, María Teresa Votrico, Benjamín Froim Taub, Luis

Guillermo Taub, Valentín Surpin, Mario Justino Llanos, Eduardo Raúl Kimlat,

77
María Magdalena Juan de Troncellitti, Flora Gurevich de Taub, Omar Eduardo

Girou, Rodolfo Antonio Deza, Raúl Horacio Codesal, Alberto José Choren, Héctor

Oscar Callejas, Carlos Bratvogel, Luis Alberto Ortiz, Nicolás Adán Barrionuevo,

Griselda Valentina Zarate, Claudia Dafne Gorban, Silvia Beatriz Gorban, Osvaldo

Enrique Lapertosa, Norma Mabel Sandoval, y Charo Noemí Moreno. En igual

sentido, privó ilegalmente de la libertad, aplicó tormentos y es responsable del

homicidio agravado de Edilberto Chamorro, Miguel Ángel Soria, Cecilia

Rotemberg e Irma Noemí Tardivo. Por último, Castillo desde su rol funcional,

posibilitó el abuso sexual simple (abuso deshonesto) de Luis Alberto Ortiz,

Claudia Dafne Gorban y Norma Mabel Sandoval. Todo ello durante el tiempo en el

que estuvieron detenidos ilegalmente en el centro clandestino de detención, tortura

y‖ exterminio‖ conocido‖ como‖ “El‖ Infierno”‖ que‖ funcionó‖ en‖ la‖ Brigada‖ de‖

Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda, y que coincide con el período

de revista del imputado.

Determinaron que la participación del imputado ha sido coautor material y

calificaron los hechos que tuvieron como víctimas a Pablo Daniel Musso, Silvia

Fernanda Gallar, Héctor Daniel Klosowski y Oscar Isidro Borzi, como constitutivos

de los delitos de privación ilegal de la libertad, aplicación de tormentos,

desaparición forzada, y de manera alternativa, en su homicidio agravado.

Respecto de los hechos que tuvieron como víctima a Mercedes Alvariño Blanco,

Julio Cesar Mogordoy, Washington Mogordoy, Blanca Becher, Norberto Rey,

Gabriel Alberto García, Miguel Ángel Soria, Carlos Alberto Iaccarino, Alejandro

Rómulo Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino, María Teresa Votrico, Benjamín Froim

Taub, Luis Guillermo Taub, Valentín Surpin, Mario Justino Llanos, Eduardo Raúl

Kimlat, María Magdalena Juan de Troncellitti, Flora Gurevich de Taub, Omar

Eduardo Girou, Rodolfo Antonio Deza, Raúl Horacio Codesal, Alberto José

Choren, Héctor Oscar Callejas, Carlos Bratvogel, Luis Alberto Ortiz, Nicolás Adán

Barrionuevo, Griselda Valentina Zarate, Claudia Dafne Gorban, Silvia Beatriz

Gorban, Osvaldo Enrique Lapertosa, Norma Mabel Sandoval, y Charo Noemí

Moreno, los calificaron como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la

libertad y aplicación de tormentos. En cuanto a los sucesos que resultaron

víctimas Edilberto Chamorro, Miguel Ángel Soria, Cecilia Rotemberg e Irma

Noemí Tardivo, los calificaron como constitutivos del delito de privación ilegal de

la libertad, aplicación de tormentos, y homicidio agravado. Por último, calificaron

como abuso sexual simple (abuso deshonesto) los hechos que resultaran víctimas

de Luis Alberto Ortiz, Claudia Dafne Gorban y Norma Mabel Sandoval.


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FLP 737/2013/TO1

Por su parte, a fs. 6.842/6.930 vta., y a fs. 6.701/6.789 de su acumulada

91003399/2012/TO1, Nilda Eloy, por la Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos,

Graciela Rosemblum por la Liga Argentina por los Derechos del Hombre

constituidas como querellantes, Elsa Pavón por sí y por la Asociación Anahí,

Luciano González Etkin por el Comité de Acción Jurídica, Arturo Blatezky por el

Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, Rosaria Isabella Valenzi, Ana

Julia Bonetto, Walter Docters, Clara María Elsa Petrakos, Teresa Laborde, Santiago

Laborde y Martina Laborde, María Teresa Garín, Zacarías Moutoukias, Francisco

Simón, María Victoria Moyana Artigas, Adriana Chamarra, Eduardo Otilio Corro,

Jorge Osvaldo Gambero, Alejandrina Barry, Juan Francisco Carneiro da Fontuora

Gularte, Miguel Cabezudo Pérez, José Adrián De Iriarte y Pablo Daniel De Iriarte;

todos ellos constituidos en calidad de querellante y representada en dichos actos

por la Dra. Guadalupe Godoy, requirieron primeramente se suspenda la vista del

artículo 346, atento a que sostuvieron desde la reapertura misma de las causas

seguidas contra los integrantes de la última dictadura cívico-militar, que las

investigaciones penales y los juicios a los genocidas deben ser efectuados en un

marco conjunto, dadas las evidentes características de masividad, planificación e

interrelación de los gravísimos crímenes que en ellas se debaten. Posteriormente

solicitaron que se cite a indagatoria a todos los procesados y a los imputados a

quienes aún no se ha resuelto su situación procesal. Subsidiariamente, a fin de

evitar riesgos procesales, mantuvieron la misma descripción de las conductas

atribuidas por el Ministerio Público Fiscal, y remarcaron que el encuadre dado a

los hechos imputados y por los cuales deben ser sancionados penalmente los

imputados Juan Miguel Wolk, Miguel Osvaldo Etchecolatz, Manuel Ibérico Saint

Jean, Jaime Lamont Smart, Raúl Carlos Rodríguez, Rodolfo Aníbal Campos e

Ignacio Oscar García, Jorge Antonio Bergés, resulta meramente provisorio ya que

el que resultará definitivo será aquel que otorgue el Tribunal de juicio. Finalmente

sostuvieron que se tenga presente la contestación de vista formulada en los

términos de los arts. 346 y 347 del Código Procesal Penal de la Nación, destacando

que todos los delitos enrostrados a todos aquellos por los que ya fueron

procesados, deben encuadrarse en los delitos configurados en los artículos 2 y 3 de

la Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio, expresando la

79
necesidad de su introducción en la etapa de instrucción, a los fines del respeto al

debido proceso y al principio de congruencia procesal.

A su vez, a fs. 11.451/11.562 del legajo nº FLP 737/2013/TO2 se encuentra

glosado el requerimiento de elevación a juicio de tal tramo, en el cual la Dra.

Carolina Vilches representa a dicha querella y expresó que la instrucción no está

concluida, por esta razón solicitó se suspenda la vista conferida, se cite a

indagatoria a los procesados y a los imputados que aún no se ha resulto su

situación procesal, se realicen medidas requeridas, y subsidiariamente, se tenga

presente la contestación de la vista conferida, con idéntico sentido de la

imputación, en tanto materialidad de los hechos y participación de los imputados,

propuestos por la unidad fiscal especializada, otorgándoles en la significación

jurídica el encuadre en los delitos configurados en los artículos 2 y 3 de la

Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio.

Del tramo correspondiente al legajo nº FLP 737/2013/TO3, a fs.16.758/16.851

(Sistema de Gestión Judicial Lex100), la Dra. Carolina Vilches y el Dr. Nicolás

Tassara, por la Asociación de Ex - Detenidos Desaparecidos, Elsa Pavón por la

Fundación Anahí y por derecho propio; Juan Carlos Capurro por el Comité de

Acción Jurídica (CAJ), Rosaria Isabella Valenzi, Ana Julia Bonetto, Walter Docters,

Clara María Elsa Petrakos, Teresa Laborde, Santiago Laborde y Martina Laborde,

Francisco Simón, Graciela Sobrino Berardi, Adriana Chamorro, Eduardo Otilio

Corro, Alejandrina Barry, FULP, MEDH; al contestar la vista conferida en los

términos del artículo 346 del C.P.P.N., expresaron que se reservaban el derecho de

ampliar por los hechos que surjan del debate y no hayan sido analizados en

instrucción, así como exigir en la etapa de instrucción que se impute a los

represores que se desempañaron en la Brigada de Investigaciones de Banfield,

porque los delitos que allí se cometieron no fueron ejecutados sin la acción de los

que allí se desempeñaban. Es por ello que, ratificando la convicción de que se trata

de una distinta calificación legal y no de un hecho delictivo nuevo, solicitaron que

con el objeto de evitar futuros obstáculos formales, se realicen las ampliaciones de

indagatorias requeridas en el presente, por los delitos de privación ilegal de la

libertad, torturas, homicidio, sustracción, retención y ocultación de menores,

delitos sexuales; todos ellos constitutivos del genocidio; y finalmente se eleven las

actuaciones al debate oral a la brevedad.

Asimismo, María Isabel Chorobik de Mariani, en carácter de Presidenta de

la "Fundación Anahí por la Justicia, la Identidad y los Derechos Humanos", con el

patrocinio letrado del Dr. Nicolás Tassara, en oportunidad de contestar la vista


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FLP 737/2013/TO1

conferida en autos, a fs. 11.566/11.618, sostuvo que se tenga por presentado en

tiempo y forma el presente requerimiento de· elevación a juicio, en los términos del

artículo 347 del C.P.P.N. Además, hizo reserva de ampliar la acusación conforme

surjan nuevos elementos durante el debate oral.

Por otra parte, a fs. 13.373/13.398, esta querella en el tramo correspondiente

al legajo nº FLP 737/2013/TO3, reiteró los términos de su presentación realizada en

la causa principal, precisando los hechos enrostrados, la calificación y la

responsabilidad que conforman la acusación del imputado Julio Alberto Candioti.

En lo que respecta a la causa acumulada nº FLP 605/2010/TO1, a fs.

8.231/8.335, la Dra. Pía Garralda, representante de la querella por la Asociación de

Ex Detenidos-Desaparecidos y María Victoria Moyano Artigas, Pablo Díaz, Walter

Docters, Rebeca Krasner, Rosaria Isabella Valenzi, Graciela Sobrino Berardi, Juan

Francisco Carneiro da Fontuora Gularte, Miguel Cabezudo Pérez; en dicho tramo,

sostuvo que la instrucción no estaba concluida y, por tal motivo, solicitó se

suspenda la vista conferida, se cite a indagatoria a los procesados y a los

imputados que aún no se ha resulto su situación procesal. Subsidiariamente

sostuvo se tenga presente la contestación de la vista conferida, y con el objeto de

evitar futuros obstáculos formales, se realicen las ampliaciones de indagatorias

requeridas por los delitos de privación ilegal de la libertad, torturas, homicidio,

sustracción, retención y ocultación de menores, todos ellos constitutivos del

genocidio perpetrado en Argentina.

En idéntico sentido, a fs. 9.966/10.012 del tramo de causa nº FLP

605/2010/TO2, las Dras. María Luz Santos Morón y Carolina Vílchez solicitaron que

se suspenda la vista del artículo 346; se cite previamente a indagatoria a todos los

ya procesados y a los imputados a quienes aún no se ha resuelto su situación

procesal; que todos los delitos por los que fueron procesados, y los que restan que

sean indagados, deben encuadrarse en los delitos configurados en los artículos 2 y

3 de la Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio, y el artículo 2 de la

Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas, expresando

la necesidad de su introducción en la etapa de instrucción, a los fines del respeto al

debido proceso y al principio de congruencia procesal; y, subsidiariamente,

contestaron la vista formulada en los mismos términos expresados en otros tramos,

81
esto es, coincidiendo con la materialidad de los hechos expresados por el

Ministerio Público Fiscal, y con el objeto de evitar futuros obstáculos formales,

solicitaron que se realicen las ampliaciones de indagatorias requeridas por los

delitos de privación ilegal de la libertad, torturas, homicidio, sustracción, retención

y ocultación de menores, delitos sexuales; todos ellos constitutivos del genocidio; y

finalmente se eleven las actuaciones al debate oral a la brevedad.

A fs. 11.100/11.132 del tramo correspondiente al legajo nº FLP 605/2010/TO3,

Margarita Fátima Cruz, por la Asociación de Ex - Detenidos Desaparecidos; María

Victoria Moyano Artigas, Pablo Díaz, Walter Docters, Rebeca Krasner, Rosaria

Isabella Valenzi, Graciela Sobrino Berardi, María Marta Coley, Nuria Elisa Zanetto,

con el patrocinio letrado de las Dras. Pía Garralda, María Luz Santos Morón y

Carolina Vílchez, en oportunidad de contestar la vista conferida, primeramente

informaron sobre el fallecimiento de la querellante Nilda Emma Eloy y, de

seguido, sostuvieron que la instrucción no se encontraba completa; por ello

solicitaron se suspenda la vista del artículo 346, citando previamente a indagatoria

a todos los ya procesados y a los imputados a quienes aún no se ha resuelto su

situación procesal. Subsidiariamente, contestaron y requirieron la elevación a juicio

del presente tramo, precisando que todos los delitos por los que ya fue procesado

Julio Candioti, deben encuadrarse en los delitos configurados en los artículos 2 y 3

de Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio, expresando la

necesidad de su introducción en la etapa de instrucción, a los fines del respeto al

debido proceso y al principio de congruencia procesal.

Por otra parte, en el tramo correspondiente a la causa nº FLP 605/2010/TO4,

a fs. 16236 / 16350 (Sistema de Gestión Judicial Lex100) la querella de la Asociación

de Ex - Detenidos Desaparecidos; Walter Docters, Rebeca Krasner, Rosaria Isabella

Valenzi, Graciela Sobrino Berardi, con el patrocinio letrado de los y las Dres. Pía

Garralda, María Luz Santos Morón, Carolina Vílchez, y Nicolás Tassara,

requirieron se tenga por contestada la vista formulada artículo 346, y se eleven las

actuaciones a juicio. Allí precisaron que en todos los casos, se les imputa a Jaime

Lamont Smart, Jorge Antonio Bergés, Julio Alberto Candioti, Roberto Armando

Balmaceda, Jorge Héctor Di Pasquale, Carlos María Romero Pavón, Carlos

Gustavo Fontana y Guillermo Alberto Domínguez Matheu, la comisión en calidad

de coautores de los delitos de privación ilegal de la libertad, torturas, abuso sexual,

homicidio agravado, todos en concurso real, previstos y reprimidos en los artículos

55, 144 bis, 144 tercero, 127 del C.P. (arts. 306, 312 y conc. del C.P.P.N.), los que a su

vez concurren con el artículo 2 de la Convención Interamericana sobre


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Desaparición Forzada de Personas conformando parte del obrar genocida

descripto por el artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del

Genocidio, por los fundamentos expuestos. Y en los casos especificados, en calidad

de coautor, de los delitos de sustracción, retención y ocultamiento de un menor de

diez años previstos en los artículos 139 inc. 2, 146, 292 y 293 del C.P. los que a su

vez conforman parte del obrar genocida descripto por el artículo 2 de la

Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio, por los fundamentos

expuestos.

Asimismo, en el mismo tramo de aquella causa, la "Fundación Anahí por la

Justicia, la Identidad y los Derechos Humanos", a través de su apoderado, Dr.

Nicolás Tassara, en oportunidad de contestar la vista conferida, a fs. 16.352 / 16.486

(Sistema de Gestión Judicial Lex100), sostuvo que se tenga por presentado en

tiempo y forma su requerimiento de elevación a juicio, en los términos del artículo

346 del C.P.P.N. respecto de los imputados Smart, Bergés, Candioti, Balmaceda, Di

Pasquale, Romero Pavón, Fontana y Domínguez Matheu, en iguales términos a los

referenciados en el párrafo precedente.

Además, a fs. 7958/7999 del legajo nº FLP 605/2010/TO1, la querella

unificada de María Isabel Chorobik de Mariani, en carácter de Presidenta de la

"Fundación Anahí por la Justicia, la Identidad y los Derechos Humanos", con el

patrocinio letrado del Dr. Nicolás Tassara, quien en oportunidad de contestar la

vista conferida en autos, sostuvo que se tenga por presentado en tiempo y forma el

requerimiento de elevación a juicio, en los términos del artículo 347 del C.P.P.N.,

respecto de los imputados Jaime Lamont Smart, Miguel Osvaldo Etchecolatz,

Rodolfo Aníbal Campos, Jorge Antonio Bergés, Jorge Carlos Olivera Rovere,

Héctor Humberto Gamen, Emilio Alberto Herrero Anzorena, Anselmo Pedro

Palavezzati, Carlos María Romero Pavón, Ricardo Armando Fernández, Roberto

Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di Pasquale, Eduardo Samuel De Lío, Gustavo

Adolfo Cacivio, Antonio Herminio Simón y Miguel Ángel Amigo. Además, hizo

reserva de ampliar la acusación conforme surjan nuevos elementos durante el

debate oral.

A fs. 9664/9697 y fs. 9841/9856 del legajo nº FLP 605/2010/TO2, obran los

requerimientos‖ de‖ elevación‖ a‖ juicio‖ incoada‖ por‖ la‖ querella‖ de‖ la‖ “Fundación‖

83
Anahí‖por‖la‖Justicia,‖la‖Identidad‖y‖los‖Derechos‖Humanos”;‖y‖a‖fs.‖11.100/11.132‖

del legajo nº FLP 605/2010/TO3, la querella anteriormente mencionada requirió la

elevación a juicio de Ricardo Armando Fernández, Gustavo Adolfo Cacivio,

Anselmo Pedro Palavezzati, Emilio Alberto Herrero Anzorena, Héctor Humberto

Gamen, Rodolfo Aníbal Campos, Miguel Osvaldo Etchecolatz, Jorge Antonio

Bergés y Ricardo Luis Von Kyaw, Jaime Lamont Smart, Alberto Julio Candioti.

Allí, en oportunidad de contestar la vista conferida sostuvo que se tenga por

presentado en tiempo y forma el requerimiento de elevación a juicio, en los

términos del artículo 347 del C.P.P.N., e hizo reserva de poder ampliar la acusación

conforme surjan nuevos elementos durante el debate oral.

A su vez, la querella unificada de Margarita Cruz como presidenta y Nilda

Emma Eloy en representación de la Asociación Ex Detenidos - Desaparecidos, y

con el patrocinio letrado de las abogadas Carolina Vílchez, Pía Garralda, Luz

Santos Morón y Nicolás Tassara, a fs. 2109/2139 y a fs. 2.176/2.215 del legajo nº FLP

34000189/2009/TO1, primeramente consideró que la instrucción de la causa no se

encontraba completa por lo que entendieron que la misma no debía ser elevada a

juicio (artículo 347 inc. 1° del C.P.P.N).

Subsidiariamente, y para el hipotético caso de que se considere completa la

instrucción y se entienda que la causa debe ser elevada a juicio, requirieron la

elevación de las actuaciones a juicio oral y público (artículo 347 del C.P.P.N.),

respecto de todos los imputados coincidiendo con la atribución de responsabilidad

otorgado por el Ministerio Público Fiscal, la materialidad de los hechos

enrostrados, y respecto de la significación jurídica, remarcaron que se les imputaba

a los encartados la comisión del delito de privación ilegal de la libertad agravada

en concurso real con tormentos agravados, y homicidio calificado, en calidad de

coautores de los delitos de .privación ilegal de la libertad y torturas, todos en

concurso real previstos y reprimidos en los artículos 55, 80 inc. 6, 141, 142, 144 bis,

144 tercero del C.P., arts. 306, 312 y conc. del C.P.P.N., los que a su vez concurren

con el Delito Internacional de Genocidio, artículo II, inc. a, b, e y d de la

Convención para la Prevención y Sanción del Genocidio. Además, subrayaron que

dicho pedido subsidiario se hacía a los efectos de evitar riesgos procesales para la

querella. En dicha pieza procesal, también agregaron que la instrucción tiene

estrecha relación con las causas 15.274 "Ferreyro, Miguel Ángel s/Privación Ilegal

de la Libertad y Tormentos" y n°19.053 "Ferreyro, Miguel Ángel s/Violación", que

se encuentran en el Tribunal Oral N°1 de La Plata, por contener la identidad de

objeto y de sujetos, tanto imputados como víctimas, por ello, al derivarse ambas
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FLP 737/2013/TO1

acciones de unos mismos hechos, estimaron procedente que tramiten de forma

conjunta, y por economía procesal, solicitaron se haga lugar a la unificación

requerida de las causas.

Por su parte, Carlos Zaidman por la Asociación de Ex – Detenidos

Desaparecidos con el patrocinio letrado de los Dras. Pía Garralda y María Luz

Santos Morón en oportunidad de contestar la vista conferida en los términos del

artículo 346 del C.P.P.N., a fs. 2176/2215 del legajo nº FLP 34000189/2009/TO1,

requirió la elevación de las presentes actuaciones a juicio oral y público (artículo

347 del C.P.P.N.), por los imputados Jaime Lamont, Smart, Juan Miguel Wolk,

Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Carlos Gustavo Fontana, Roberto

Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di Pasquale, Carlos María Romero Pavón, Julio

Alberto Candioti, Federico Minicucci y Horacio Luis Castillo coincidiendo con la

atribución de responsabilidad otorgado por el Ministerio Público Fiscal, calificando

los hechos como constitutivos de los delitos de privación ilegal de la libertad,

aplicación de tormentos, delitos sexuales, homicidio calificado y desaparición

forzada de personas; los que a su vez concurren con el Delito Internacional de

Genocidio, artículo 2, incs. a, b, e y d de la Convención para la Prevención y

Sanción del Genocidio.

Además, en tal oportunidad la querella destacó, nuevamente y a pesar de su

insistencia en las diferentes instancias, la ausencia de la indagatoria e imputación

por el homicidio agravado de José Rizzo a los imputados Smart y Wolk. Expresó

que no entendieron por qué, nuevamente, no fueron indagados por tal delito.

Subrayó que los restos de José Rizzo fueron identificados en el año 2009 por el

Equipo Argentino de Antropología Forense y el requerimiento fiscal en el 2015 (sin

solicitar se indague a los imputados por el homicidio de Rizzo) y la consiguiente

elevación en el 2017.

Por último, a fs. 13.607/13.630 del legajo nº FLP 373/2011/TO3, la querella

unificada de María Isabel Chorobik de Mariani, en carácter de Presidenta de la

"Fundación Anahí por la Justicia, la Identidad y los Derechos Humanos", con el

patrocinio letrado del Dr. Nicolás Tassara, reiteró los términos de su presentación

realizada en la causa 373/2011/TO1, precisando los hechos enrostrados, la

calificación y responsabilidad que conforman la acusación del imputado Julio

85
Alberto Candioti. No obstante todo lo expuesto, efectuó reserva de poder ampliar

la acusación conforme surjan nuevos elementos durante el debate oral respecto de

los sucesos ocurridos en el centro clandestino de detención que funcionó en la

Brigada de Investigaciones de San Justo.

Por otra parte, a fs. 11.670/11.740 la querella constituida por Graciela

Rosemblum por la Liga Argentina por los Derechos del Hombre, Cristina Gioglio

por la Unión por los Derechos Humanos La Plata, en tal oportunidad con el

patrocinio letrado de la Dra. Guadalupe Godoy, consideró que no se encuentra

agotada la instrucción de la causa nro. FLP 737/2013/TO1. Por tal razón,

primeramente solicitó se suspenda la sustanciación de los actos relativos a la

clausura de instrucción el sumario, y en consecuencia, se provea en forma urgente

los pedidos de indagatoria formulados por la Fiscalía y las querellas a lo largo de la

etapa de instrucción, y en especial, extremando las medidas que permitan una

pronta elevación a juicio de todos los responsables de los hechos sucedidos en el

Pozo de Banfield, por todos los delitos contra todas las víctimas que por allí

pasaron. Además solicitó que se requiera al Equipo Argentino de Antropología

Forense que informe sobre los datos que obren en su poder respecto de las víctimas

de la causa.

Subsidiariamente, se tenga presente la contestación de vista formulada, se

clausure la instrucción y se eleve la presente causa a juicio, toda vez que se

encontrarían satisfechas las exigencias prescriptas en los arts. 307 y 346 del Código

Procesal, como asimismo, se encuentra preservado el principio procesal de

congruencia, que debe existir entre el hecho materia de indagatoria, procesamiento

y acusación de todos los imputados.

A fs. 6.701/6.789 de la causa nro. FLP 91003399/2012/TO1, obra el

requerimiento de elevación a juicio de la querella de Nilda Eloy, por la Asociación

de Ex Detenidos-Desaparecidos, Graciela Rosemblum por la Liga Argentina por

los Derechos del Hombre en calidad de querellantes, Elsa Pavón por sí y por la

Asociación Anahí, Luciano González Etkin por el Comité de Acción Jurídica,

Arturo Blatezky por el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos,

Rosaria Isabella Valenzi, Ana Julia Bonetto, Walter Docters, Clara María Elsa

Petrakos, Teresa Laborde, Santiago Laborde y Martina Laborde, María Teresa

Garín, Zacarías Moutoukias, Francisco Simón, María Victoria Moyano Artigas,

Adriana Chamorro, Eduardo Otilio Corro, Jorge Osvaldo Gambero, Alejandrina

Barry, Juan Francisco Carneiro da Fontuora Guiarte, Miguel Cabezudo Pérez, José

Adrián De Iriarte y Pablo Daniel De Iriarte, con el patrocinio letrado de la Dra.


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FLP 737/2013/TO1

Guadalupe Ángela Godoy, quien en tal oportunidad expresó que la instrucción de

la causa no se encontraba completa por lo que entendió que la misma no debía ser

elevada a juicio (artículo 347 inc. 1 del C.P.P.N.). Subsidiariamente, a los efectos de

evitar riesgos procesales para dicha parte, requirió la elevación de las presentes

actuaciones a juicio oral y público (artículo 347 del C.P.P.N.), respecto de los

imputados, todos con relación a los hechos enrostrados.

Por su parte, a fs. 16.945/16.991 (Sistema de Gestión Judicial Lex100) de la

causa nro. 737/2013/TO3, la Dra. Guadalupe Godoy por las partes querellantes Liga

Argentina por los Derechos Humanos, Unión por los Derechos Humanos de La

Plata y los querellantes particulares que representa, contestó la vista conferida en

los términos del 346 del C.P.P.N., requiriendo la elevación a juicio de los

imputados Jaime Lamont Smart, Alberto Julio Candioti, Juan Miguel Wolk,

Roberto Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di Pasquale, Carlos María Romero

Pavón, Carlos Gustavo Fontana, Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Federico

Minicucci, Emilio Alberto Herrero Anzorena, Enrique Augusto Barre, Jorge

Antonio Bergés y Luis Horacio Castillo, con relación a los hechos ya descriptos por

el Ministerio Público Fiscal.

A su vez, a fs. 8.165/8.227 de la causa nro. FLP 605/2010/TO1, Graciela

Rosemblum por la Liga Argentina por los Derecho Humanos Cristina Gioglio por

sí y por la Unión por los Derechos Humanos de La Plata, y Diana Gustavino, en

dicho oportunidad, con el patrocinio letrado de la Dra. Guadalupe Godoy, solicitó

se suspenda la vista conferida, se cite a indagatoria a los procesados y a los

imputados que aún no se ha resuelto su situación procesal, y se solicite al Equipo

Argentino de Antropología Forense que informe los datos que obren en su poder

respecto de las víctimas de la causa. Subsidiariamente, sostuvo se tenga presente la

contestación de la vista conferida los términos del artículo 347 inc. 1° C.P.P.N.

respecto de los imputados Jaime Lamont Smart, Miguel Osvaldo Etchecolatz,

Rodolfo Aníbal Campos, Jorge Antonio Bergés, Jorge Carlos Olivera Rovere,

Héctor Humberto Gamen, Emilio Alberto Herrero Anzorena, Anselmo Pedro

Palavezzati, Carlos María Romero Pavón, Ricardo Armando Fernández, Roberto

Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di Pasquale, Eduardo Samuel De Lío, Gustavo

Adolfo Cacivio, Antonio Herminio Simón y Miguel Ángel Amigo.

87
Graciela Rosemblum por la Liga Argentina por los Derecho Cristina Gioglio

por sí y por la Unión por los Derechos Humanos La Plata Guastavino, todas en

calidad de querellantes, oportunamente con el patrocinio letrado de la Dra.

Guadalupe Godoy, a fs. 9770/9802 de la causa nro. FLP 605/2010/TO2, sostuvo en

idéntico sentido que el tramo 605/2010/TO1, que no se encontraba agotada la

instrucción de la causa. Sin embargo, a fin de evitar la pérdida de los derechos

como querellantes en la instancia siguiente del proceso, contestó la vista del

artículo 346 en forma subsidiaria, y en tal sentido formuló el requerimiento de

elevación a juicio respecto a los imputados Jaime Lamont Smart, Miguel Osvaldo

Etchecolatz, Rodolfo Aníbal Campos, Jorge Antonio Bergés, Héctor Humberto

Gamen, Emilio Alberto Herrero Anzorena, Anselmo Pedro Palavezzati, Ricardo

Armando Fernández, Gustavo Adolfo Cacivio, Ricardo Luis Von Kyaw.

Por otra parte, a fs. 8143/8149 y a fs. 8151/8153 de la causa nro. FLP

605/2010/TO1 la querella de Sara Agüero y María Simón, representados en dicho

acto por el Dr. Pablo Llonto, en oportunidad de contestar la vista conferida en

relación a los hechos que se le atribuyen responsabilidad penal a los imputados

Héctor Humberto Gamen, Ricardo Armando Fernández, Emilio Alberto Herrero

Anzorena, Anselmo Pedro Palavezzati, Carlos María Romero Pavón, Gustavo

Adolfo Cacivio Jorge Antonio Bergés Antonio, conforme lo previsto en los arts. 346

y 347 del C.P.P.N., manifestó primeramente su oposición a la clausura de la

instrucción y solicitó que se incluyan los casos que tuvieron como víctimas a

Rodolfo‖ Federico‖ “Rudy”‖ Simón,‖ y‖ Susana‖ “Lily”‖ Capobianco.‖ Asimismo,‖ hizo‖

reserva de ampliación de las indagatorias de los imputados en los términos del

artículo 381 del C.P.P.N., como así también de solicitar oportunamente instrucción

suplementaria. Finalmente y de manera subsidiaria, solicitó se declare la clausura

de la etapa sumarial y se proceda a su elevación para conocimiento del órgano

jurisdiccional correspondiente.

A su vez, en el tramo correspondiente a la causa nro. FLP 605/2010/TO2, a fs.

9.698/9.710 y a fs. 9.735/9.740, el Dr. Llonto, en representación de Sara Agüero,

Alfredo Raúl D'Alessio, Malena D´Alessio y otros, en oportunidad de contestar la

vista conferida, nuevamente solicitó la clausura parcial de la instrucción de la

causa, hizo reserva de ampliar la petición de las indagatorias en los términos del

artículo 381 del C.P.P.N., y si de la declaración de los mismos, cuando haya

comenzado el debate o de las pruebas que se rindan en dicho debate, surgieren

circunstancias agravantes o integrantes de un delito continuado, todo ello luego de


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que el Fiscal decida ampliar el requerimiento, se le dé oportunidad a las partes de

ofrecer nuevas pruebas.

Por otra parte, a fs. 6.693/6.725 de la causa nro. FLP 737/2013TO1, la Dra.

Marta Vedio en representación de María y María José Lavalle Lemos, contestó en

legal tiempo y forma la vista ordenada en los términos del artículo 346 del

C.P.P.N., y consideró completa la instrucción, requirió la elevación de las presentes

actuaciones a juicio oral y público (artículo 347 del C.P.P.N.), respecto de los

imputados Juan Miguel Wolk, Miguel Osvaldo Etchecolatz, Manuel Ibérico Saint

Jean, Jaime Lamont Smart, Raúl Carlos Rodríguez, y Jorge Antonio Bergés.

En idéntico sentido, a fs. 6.552/6.5884 del tramo FLP 91003399/2012/TO1, la

Dra. Marta Vedio en representación de las querellantes María y María José Lavalle

Lemos, sostuvo que la instrucción se encontraba completa, y por tal razón, requirió

que se eleven las actuaciones a juicio oral y público (conf. artículo 347 C.P.P.N.),

respecto de Wolk, Etchecolatz, Saint Jean, Smart, Rodríguez y Bergés, por los

hechos allí descriptos.

A su vez, la Dra. María Florencia Blanco, apoderada de las querellas de

María y María José La valle Lemos, y Valeria del Mar Ramírez, a fs. 11.282/11.324

del tramo nro. FLP 737/2013/TO1, consideró que la instrucción se encontraba

completa, y por tal razón, requirió que se eleven las actuaciones a juicio oral y

público, respecto de Domínguez Matheu, Hidalgo Garzón, Romero Pavón, Herrero

Anzorena, Cacivio, Fernández, Palavezati, Torino, Bergés, Minicucci, Von Kyaw,

Etchecolatz y Smart.

Colleen Wendy Torre y Emanuel Lovelli, apoderados de la querella de la

Asociación Abuelas de Plaza de Mayo y patrocinantes de la querella de Carlos

D´Elía Casco, en causa nro. FLP 91003399/2012/TO1, a fs. 6.649/6.699 y 6.790 y ss.

respectivamente, sostuvieron que la instrucción se encontraba incompleta, que

faltaban diligencias probatorias, por lo cual solicitaron previo a elevar a juicio, se

practiquen medidas y, subsidiariamente, contestaron la vista conferida, solicitaron

que se ordene la clausura del sumario en relación con los imputados Wolk,

Etchecolatz, Saint Jean, Smart, Campos, Rodríguez, Bergés y García, y se eleve la

causa a juicio oral y público acusando a los imputados por los hechos descriptos

(confr. artículo 347, inc.2° del C.P.P.N.).

89
Por su parte, María Graciela Borelli Cattaneo con el patrocinio letrado de

Emanuel Lovelli, a fs. 6.842/6.891 de la causa nro. FLP 91003399/2012/TO1,

consideró que la instrucción de los hechos imputados a Wolk, Etchecolatz, Saint

Jean, Smart, Campos, Rodríguez, Bergés y García, se encontraba completa y que

esa imputación debía ser elevada a juicio.

A su vez, por la Asociación de Ex Detenidos-Desaparecidos, Graciela

Rosemblum por la Liga Argentina por los Derechos del Hombre en calidad de

querellantes, con el patrocinio letrado de la Dra. Guadalupe Godoy, a fs.

6.701/6.789 de la causa FLP 91003399/2012/TO1, en oportunidad de contestar la

vista conferida solicitó se suspenda la vista, se cite a declarar a todos los

procesados, y de aquellos que aún no se han convocado se resuelva su situación

procesal, se tome indagatoria y se lleven medidas probatorias para completar el

sumario. Subsidiariamente, manifestó que se tenga por contestada la vista en los

términos del artículo 347 del C.P.P.N..

A fs. 6.791/6.841, 6.932/7.033, 11.742/11.781, la querella de Carlos D´Elía

Casco con el patrocinio letrado de Emanuel Lovelli en el tramo correspondiente a

la causa nro. FLP 737/2013/TO1, manifestó la oposición parcial de la elevación a

juicio por faltas de diligencias y, subsidiariamente, sostuvo que se tenga por

contestada la vista conferida y se ordene la clausura de la instrucción y se eleve la

causa a juicio seguida contra Wolk, Etchecolatz, Saint Jean, Smart, Campos,

Rodríguez, Bergés y García.

A fs. 13.353/13.372 del legajo nro. FLP 737/2013/TO2, la querella de la

Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, representada en este acto por la Dra.

Colleen Wendy Torre entendió que la instrucción por los hechos imputados a

Alberto Julio Candioti se encontraba completa y que la imputación efectuada debía

ser elevada a juicio de conformidad a lo normado en el artículo 347, inc. 2° del

C.P.P.N., por los hechos que en cada caso se individualizó.

Por su parte en el legajo nro. FLP 737/2013/TO3, la querella de Pablo

Alejandro Díaz, por derecho propio, con el patrocinio letrado de Emanuel Lovelli y

Colleen Wendy Torre, sostuvo que la instrucción por los hechos imputados a

Minicucci, Domínguez, Matheu, Romero Pavón, Smart, Bergés, Wolk y Castillo se

encontraba completa y que esa imputación debía ser elevada a juicio de

conformidad a lo normado en el artículo 347, inc. 2° del C.P.P.N., por los hechos

que en cada caso se individualizó.

A fs. 8.337/8.368 de la causa nro. FLP 605/2010/TO1, por la querella de

Carlos D'Elía, quien unifica su representación junto a la de la querella de Abuelas


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FLP 737/2013/TO1

de Plaza de Mayo, interviniendo sus patrocinantes, el Dr. Lovelli y la Dra. Torre.

Sostuvieron primeramente que la instrucción se encontraba parcializada e

incompleta. Subsidiariamente, formularon el dictamen de la querella que

representaran en relación a la clausura de la instrucción respecto de los imputados

Bergés, Smart, Etchecolatz, Campos, Olivera Rovere, Gamen, Herrero Anzorena,

Palavezzatti, Romero Pavón, Fernández, Balmaceda, Di Pasquale, De Lío, y

Cacivio y solicitaron la elevación a juicio de las actuaciones por los casos allí

enunciados.

A su vez en el tramo correspondiente a la causa nro. FLP 605/2010/TO2, a fs.

9.712/9.734 la querella de Carlos D´Elía y Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, al

formular el dictamen en relación a la clausura de la instrucción respecto de los

imputados Etchecolatz, Campos, Von Kyaw y Smart, luego de considerar que la

instrucción se encontraba parcializada e incompleta, porque entre los imputados

no figuraban los autores directos de los hechos enunciados, solicitaron la elevación

a juicio de las actuaciones conforme lo normado en el artículo 347, inc. 2 del

C.P.P.N..

Por otra parte, la querella de María Victoria Moyano Artigas, Pablo Díaz,

Walter Docters, Rebeca Krasner, Rosaria Isabella Valenzi, Graciela Sobrino Berardi,

María Marta Coley, Nuria Elisa Zanetto, con el patrocinio letrado de las Dras. Pía

Garralda y María Luz Santos Morón, a fs. 11.153/11.197 de la causa acumulada nro.

FLP 605/2010/TO3, en oportunidad de contestar la vista conferida, primeramente

enunciaron como cuestión preliminar el fallecimiento de la Sra. Nilda Emma Eloy,

querellante y caso en las presentes actuaciones, y en razón de ello, que en su caso,

continuará la acción ejerciendo todos los derechos y facultades que establece la ley,

su hija Nuria Elisa Zanetto, DNI 31.491.632. A continuación, sostuvieron que la

instrucción de las actuaciones se encontraba incompleta, que su elevación a juicio

en estas condiciones se transformaba en un hecho de gravedad institucional

inusitada por lo que solicitaron que se continúe la instrucción a fin de elevarla a

juicio con la celeridad y la seriedad que la gravedad de los hechos aquí analizados

requerían, por tal razón entendieron que debía suspenderse la vista del artículo 346

del C.P.P.N., y en consecuencia no debía ser elevada.

91
De manera subsidiaria, solicitaron que se eleve la causa a juicio, y por la

estrecha conexidad objetiva y subjetiva con esas actuaciones ya que conforman un

mismo circuito represivo, solicitaron la unificación de la misma con las causas

donde‖ se‖ ventilan‖ los‖ hechos‖ ocurridos‖ en‖ el‖ “Pozo‖ de‖ Banfield”,‖ “Pozo‖ de‖

Quilmes”‖y‖“CCD‖San‖Justo”.

Por su parte, en la causa nro. FLP 605/2010/TO4, el 21 de marzo de 2023, la

querella de Pedro Nadal García, Laura Garack, ambos con el patrocinio letrado de

la Dra. Colleen Torre, también en su carácter de apoderada de la Asociación

Abuelas de Plaza de Mayo, formuló su dictamen en relación a la clausura de la

instrucción respecto de los imputados Smart, Herrero Anzorena, Romero Pavón

Balmaceda, Fontana, Domínguez Matheu, y Bergés, solicitó se tenga por

contestada la vista conferida y se eleven a juicio las actuaciones acusando a los

imputados por los hechos allí descriptos.

A su turno, en la causa principal Nro. FLP 737/2013/TO1 y en FLP

737/2013/TO3, como así también en el tramo correspondiente al legajo Nro. FLP

91003399/2012/TO1, la querella de la Asamblea Permanente por los Derechos

Humanos La Plata, representada por la Dra. Josefina Rodrigo y los Dres. Oscar

Rodríguez y Marcelo Ponce Núñez respectivamente, expresó que se tenga por

contestada la vista conferida, por requerida la elevación a juicio de las actuaciones

en los términos de los artículos 346 y 347 del Código Procesal Penal de la Nación,

se corra vista a la defensa de lo dictaminado y, oportunamente, se eleve a juicio.

En efecto, sucintamente refirió que, en razón del material probatorio

adunado en dicho legajos, los hechos por los que los imputados debían responder

penalmente constituyen delitos de lesa humanidad y encuadrase en los tipos

penales previstos por los artículos 54, artículo 144 bis del C.P. (privaciones ilegales

de la libertad agravadas), artículo 144 ter del C.P. (tormentos agravados), artículos

119 y 122 según ley 11.221 del C.P. (abusos sexuales), artículo 140 del C.P.

(reducción a la servidumbre) y artículo 142 ter del C.P. (desapariciones forzadas), y

en cuanto a la participación criminal atribuida, sostuvo que los imputados debían

responder en calidad de autores por infracción de los deberes especiales.

Además, en el marco de los tramos nro. FLP 605/2010/TO1, nro. FLP

605/2010/TO2 y nro. FLP 605/2010/TO3, constituida en calidad de querellante y

representada en dichos actos por el Dr. Oscar Alberto Rodríguez, en su

requerimiento de elevación a juicio, mantuvo la misma descripción y calificación

de la conducta atribuida por el Ministerio Público Fiscal, mas, se apartaron

particularmente de la participación sostenida, al considerar que la forma de


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FLP 737/2013/TO1

imputación adecuada correspondía a la de autores por infracción de deberes

especiales.

Por su parte, a fs. 11.619/11.669 vta. de la causa principal nro. FLP

737/2013/TO1 y a fs. 13.335/13.352 de su acumulada nro. 737/2013/TO2, la

Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, constituida en calidad de

querellante y representada en ese acto por los Dres. Adolfo Pedro Griffo, Facundo

Dadic y Pablo Enrique Barbuto, en sus requerimientos de elevación a juicio, solicitó

–en carácter de diligencias previas a la clausura (artículo 347, inc. 1 in fine del

C.P.P.N.)-, que se indague a todos los imputados por los homicidios de Silvia

Anahí Fernández de Mercader, José Roberto Bonetto, Carlos Francisco Simón,

María Adela Garín de Angeláis, María Magdalena Mainer, Ernesto Enrique Cagna

y Gladys Noemí García Niemann. Mantuvo la misma descripción de la conducta

atribuida sostenida por la fiscalía, pero, en cuanto a la autoría asignada a los

imputados, consideraron que todos los imputados debían responder en calidad de

coautores mediatos de los delitos reprochados.

A su vez, a fs. 6424/6535 del tramo FLP 91003399/2012/TO1, representados

en tal acto por los Dres. Inti Pérez Aznar y Nahuel Navarro, la querella sostuvo

que la instrucción se encontraba incompleta, por tal razón solicitó la ampliación de

indagatoria por los homicidios respecto de las víctimas de las que se tenga

información, sobre los imputados Juan Miguel Wolk, Miguel Osvaldo Etchecolatz,

Manuel Ibérico Saint Jean, Jaime Lamont Smart, Raúl Carlos Rodríguez, Rodolfo

Aníbal Campos por otros casos que no fueron, hasta allí procesados.

Subsidiariamente, a efectos de cumplir con la carga procesal – conf. artículo 346 del

ritual-, contestaron la vista conferida, solicitaron la clausura y elevación a juicio

respecto de todos los imputados.

Por otra parte, en el tramo FLP 737/2013/TO3, los Dres. Griffo y Dadic, en

oportunidad de contestar la vista conferida mantuvieron la misma descripción de

las conductas atribuidas por la acusación pública, y remarcaron el encuadre dado a

los hechos imputados y, en particular, subrayaron el resolutorio de fecha 12 de

abril de 2022, en cuanto refiere que el colectivo de las personas sexo-genéricamente

disidentes‖eran‖catalogables‖dentro‖del‖concepto‖de‖“subversivo”‖elaborado‖en‖el‖

marco del plan sistemático de represión ilegal y, por tanto, objeto de persecución

93
política. Por tal razón, solicitaron que se tenga por contestado en tiempo y forma, y

por formulado el requerimiento de elevación a juicio.

Asimismo, a fs. 8027/8070 de la causa nro. FLP 605/2010/TO1; a fs. 9741/9769

de su acumulada nro. FLP 605/2010/TO2, y a fs. 11.137/11.152 de la causa nro. FLP

605/2010/TO3, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, representada por

los Dres. Pablo Barbuto y Pedro Griffo, primeramente solicitó que como diligencias

necesarias previas a la clausura de la instrucción (artículo, 347 inciso 1 in fine del

C.P.P.N.), se cite a prestar declaración indagatoria a todos los imputados de· autos,

en orden a los homicidios calificados de aquellas víctimas cuyos restos hayan sido

identificados, y por las desapariciones forzadas de aquellas víctimas que continúan

desaparecidas, y subsidiariamente contestaron la vista conferida solicitando la

elevación a juicio, manteniendo idéntica descripción de las conductas atribuidas,

sostenida por la Fiscalía.

Respecto de la causa nro. FLP 605/2010/TO4, en una primera oportunidad la

querella contestó la vista conferida en los términos del artículo 346 del C.P.P.N.,

requiriendo la elevación a juicio de los imputados Jaime Lamont Smart, Jorge

Antonio Bergés, Alberto Julio Candioti, Roberto Armando Balmaceda, Jorge

Héctor Di Pasquale, Carlos María Romero Pavón, Carlos Gustavo Fontana y

Guillermo Alberto Domínguez Matheu, con relación a los hechos descriptos y

compartiendo la atribución de responsabilidad dada por la Fiscalía.

Seguidamente, presentó una aclaratoria respecto de algunos casos omitidos

en la primera presentación, en relación a las víctimas Julio Daniel Chachagua,

Beatriz Alicia Lenain, Carlos Eduardo Garack y Pedro Alberto Ortiz, que si bien las

mismas fueron incluidas en el requerimiento de elevación a juicio presentado en su

oportunidad, no le fueron imputadas a Jaime Lamont Smart.

Por otra parte, en causa nro. FLP 34000189/2009/TO1, a fs. 2090/2108, la

querella representada en este acto por los Dres. Adolfo Pedro Griffo, Facundo

Dadic y Pablo Enrique Barbuto, primeramente solicitó diligencias previas a la

clausura de la instrucción. En tal sentido requirió se cite a prestar declaración

indagatoria a todos los imputados de autos, en orden al delito de desaparición

forzada de personas respecto de Oscar Isidro Borzi, Carlos Enrique Hold, Ricardo

Vasena, Esteban Alfredo Reimer, Víctor Hugo Ventura, Enrique Rodolfo Barry,

Ricardo Chidichimo, Carlos Fernández, Graciela Inés Jurado, Jorge Mendoza

Calderón, Pablo Daniel Musso, Carlos Felipe Ochoa, Inés María Pedemonte, Mario

Enrique Salerno, Miguel Ángel Soria, Diana Beatriz Wlichky de Martínez, Gustavo

Horado Lafleur Picarel, Esteban Raúl Santos, Héctor Alberto Pérez. Asimismo,
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FLP 737/2013/TO1

pidió que se cite a prestar declaración indagatoria a todos los imputados de autos

en orden al delito de homicidio calificado en perjuicio de José Reinaldo Rizzo

cuyos restos fueran identificados por el Equipo Argentino de Antropología

Forense, al igual que respecto de la víctima identificada como "Chiche".

Finalmente, solicitó se cite a prestar declaración indagatoria a los imputados Bruno

Trevisán, Rómulo Ferranti y Miguel Ángel Ferreyro en orden al delito de

homicidio calificado en perjuicio de Luis Adolfo Jaramillo, en razón de que sólo le

ha sido enrostrado a los imputados Smart, Etchecolatz, Campos y Wolk.

Seguidamente, contestó la vista conferida, y requirió la elevación a juicio

respecto de los imputados Jaime Lamont Smart, Miguel Osvaldo Etchecolatz,

Rodolfo Aníbal Campos, Juan Miguel Wolk, Bruno Trevisán, Rómulo Jorge

Ferranti, y Miguel Ángel Ferreyro, con relación a los hechos allí descriptos.

Por su parte, en lo que respecta a la querella constituida por la Secretaría de

Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, en principio es dable

subrayar que no se pronunciaron en los tramos correspondientes a las causas nros.

FLP 737/2013/TO1, FLP 605/2010/TO1, FLP 605/2010/TO2, en oportunidad de

habérsele conferido vista en los términos del artículo 346 C.P.P.N..

Sin embargo, en lo que respecta a la causa nro. FLP 737/2013/TO2, a fs.

13.401/13.438 y a fs. 11.209/11.258 del tramo nro. FLP 605/2010/TO3, la Dra. Yanina

Soledad Michelena, en su carácter de apoderada de la Secretaría de Derechos

Humanos de la provincia de Buenos Aires, en oportunidad de contestar la vista

conferida, requirió formalmente la elevación a juicio de la causa seguida a Alberto

Julio Candioti, por los hechos y respecto de las víctimas allí mencionadas, de

conformidad a lo normado en los artículos 347 y sgtes. del C.P.P.N.

Respecto del tramo correspondiente a la causa nro. FLP 737/2013/TO4, las

Dras. Verónica Bogliano y Luisina Gallo, luego de aclarar que esa querella no

formulaba requerimiento respecto de Emilio Alberto Herrero Anzorena y Miguel

Osvaldo Etchecolatz, quienes fueron indagados y procesados, porque durante el

trámite del recurso interpuesto contra el auto de procesamiento, los mencionados

fallecieron, circunstancia debidamente acreditada, requirieron formalmente la

elevación a juicio de la causa, por los hechos y respecto de las víctimas allí

descriptas, de conformidad a lo normado en los artículos 347 y sgtes. del C.P.P.N.

95
Por su parte, a fs. 2.379/2.441 de la causa nro. FLP 34000189/2009/TO1, el Dr.

Maximiliano Chichizola, representante de la querella en dicho acto, solicitó se

suspenda la clausura de la instrucción y se provean las diligencias requeridas en

las actuaciones a los fines de una correcta prosecución de la investigación.

Subsidiariamente, y para el caso de que no se hiciera lugar a la oposición

planteada, requirió se decrete la clausura de la instrucción, se la eleve a juicio oral

y público (artículo 347 C.P.P.N.) respecto de los imputados Jaime Lamont Smart,

Miguel Osvaldo Etchecolatz, Rodolfo Aníbal Campos, Juan Miguel Wolk, Bruno

Trevisán, Rómulo Jorge Ferranti y Miguel Ángel Ferreyro, por los hechos

enrostrados.

A su vez, la Dra. Luisina Gallo, en oportunidad de contestar la vista

conferida, en la causa nro. FLP 34000189/2009/TO2, con fecha 7 de noviembre de

2022, sostuvo inicialmente que esa querella no formulaba requerimiento respecto a

Emilio Alberto Herrero Anzorena y Miguel Osvaldo Etchecolatz, quienes fueron

indagados y procesados, porque durante el trámite del recurso fallecieron,

circunstancia debidamente acreditada. Luego, solicitó se tenga por contestada en

tiempo y forma la vista conferida en los términos del artículo 347 del C.P.P.N., se

decrete la clausura de la instrucción, y se eleven a juicio las actuaciones, a fin de

que en el debate oral y público se resuelva en definitiva la situación procesal de

Jaime Lamont Smart, Roberto Armando Balmaceda, Alberto Julio Candioti, Jorge

Héctor Di Pasquale, Carlos María Romero Pavón, Carlos Gustavo Fontana,

Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Juan Miguel Wolk, Horacio Luis Castillo y

Federico Minicucci.

Por último, la Dra. Luisina Gallo, en causa nro. FLP 605/2010/TO4, en

oportunidad de contestar la vista conferida, primeramente y con idéntico sentido a

lo expuesto en otros tramos, sostuvo que respecto de los imputados Emilio Alberto

Herrero Anzorena, Miguel Osvaldo Etchecolatz y Carlos del Señor Hidalgo

Garzón, quienes fueron indagados y procesados, no serían incluidos en el

requerimiento ya que durante el trámite del recurso fallecieron, circunstancia

debidamente acreditada. Seguidamente, solicitó que se decrete la clausura de la

instrucción y se eleven a juicio las actuaciones, a fin de que en el debate oral y

público se resuelva en definitiva la situación procesal de Jaime Lamont Smart,

Jorge Antonio Bergés, Roberto Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di Pasquale,

Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Carlos Gustavo Fontana, Carlos María

Romero Pavón, Julio Alberto Candioti, por los hechos allí enrostrados, y
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compartiendo la significación jurídica y el grado de participación asignado por el

Ministerio Público Fiscal.

A su turno, a fs. 11.282/11.324 de la causa principal nro. FLP 737/2013/TO1,

Valeria del Mar Ramírez, María Lavalle y María José Lavalle Lemos, querella

unificada representadas en este acto por la Dra. María Florencia Blanco, en

oportunidad de contestar la vista conferida, sostuvieron que se tenga por evacuada

y por requerida la elevación a juicio de las actuaciones, se corra vista a la defensa

de las conclusiones del presente dictamen, y oportunamente se eleven al Tribunal

Oral en lo Criminal Federal de La Plata que corresponda.

En efecto, en cuanto a la significancia jurídica de los hechos enrostrados y la

participación criminal atribuida a los imputados Jaime Lamont Smart, Miguel

Osvaldo Etchecolatz, Ricardo Luis Von Kyaw, Federico Minicucci, Juan María

Torino, Jorge Antonio Bergés, Roberto Armando Balmaceda, Guillermo Alberto

Domínguez Matheu, Gustavo Adolfo Cacivio, Anselmo Palavezati, Ricardo

Armando Fernández, Carlos del Señor Hidalgo Garzón, Emilio Alberto Herrero

Anzorena, Carlos María Romero Pavón, compartieron el criterio sostenido por el

Ministerio Público Fiscal.

Por su parte, a fs. 2.227/2.272 del legajo nro. FLP 34000189/2009/TO1, Helena

Alapín, Alejandro Rómulo Iaccarino Carlos Alberto Iaccarino, Celia Alicia

Galeano, Natalia Hold, Laura Donato, Lautaro Martín Lafleur, Laura Clara Lafleur,

Nancy Carmen Rizzo y Claudia Conget, todos en su carácter de querellantes y por

derecho propio, cuyas constancias personales obran en autos, conjuntamente con

sus letrados patrocinantes, la Dra. Myriam Elizabeth Espinoza y el Dr. Sergio

Gandolfo, contestaron la vista conferida en los términos del artículo 346 del

C.P.P.N.

En tal oportunidad, en primer término adhirieron a las contestaciones

efectuadas por las otras querellas, en cuanto a que entendieron que la instrucción

se encontraba incompleta, que debían realizarse diligencias previas a fin de

regularizar el estadío procesal, e indagar a los imputados por hechos que aún no

les habían sido reprochados. Seguidamente manifestaron que para el hipotético

caso de que, pese a los argumentos vertidos, se entendiera que la causa debía ser

elevada a juicio, requirieron la elevación de las presentes actuaciones a juicio oral y

97
público (artículo 347 del C.P.P.N.), respecto de todos los imputados con relación a

los hechos. Así, remarcaron que dicho pedido subsidiario se hacía a los efectos de

evitar riesgos procesales para su parte.

Por otra parte, solicitaron la acumulación de la causa nro. 15.274 y nro.

19.053, ambas seguidas contra Miguel Ángel Ferreyro, por contener identidad de

sujetos-víctimas, y de objeto procesal.

A su vez, en legajo nro. FLP 34000189/2009/TO2, la querella de Ada Miozzi,

Ernesto Darío Borzi, Luis Alejandro Borzi, Juan Manuel Borzi, Patricia Carmen

Conget, Claudia Conget, Laura Teresa Donato, Alejandro Rómulo Iaccarino, Carlos

Alberto Iaccarino y Natalia Hold, representados es este acto por la Dra. Myriam

Elizabeth Espinoza y el Dr. Claudio Gustavo Yacoy, sostuvieron que de

conformidad a lo previsto por el artículo 346 del Código Procesal Penal de la

Nación, requiriendo, en aplicación de lo dispuesto por el artículo 347 de ese mismo

cuerpo legal, la elevación a juicio de estas actuaciones respecto de los imputados

Jaime Lamont Smart, Juan Miguel Wolk, Guillermo Alberto Domínguez Matheu,

Carlos Gustavo Fontana, Roberto Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di Pasquale,

Carlos María Romero Pavón, Julio Alberto Candioti, Federico Minicucci y Horacio

Luis Castillo.

Subsidiariamente, adhirieron a la presentación efectuada por el Ministerio

Público Fiscal respecto de la elevación a juicio de las presentes actuaciones respecto

los imputados ut supra mencionados conforme lo dispuesto por el artículo 346 y

cc. del Código Procesal Penal de la Nación y, para el hipotético caso de que pese a

los argumentos en contrario de esta parte querellante, se considere completa la

instrucción y se entienda que la causa debe ser elevada a juicio, requirieron la

elevación de las actuaciones a juicio oral y público (artículo 347 del C.P.P.N.),

respecto de todos los imputados con relación a los hechos enrostrados.

Finalmente adhirieron al planteo formulado por los Auxiliares Fiscales, con

relación a la aclaración formulada de que no incluían en el presente requerimiento

a Emilio Alberto Herrero Anzorena y Miguel Osvaldo Etchecolatz, quienes fueron

indagados y procesados, ya que fallecieron durante el trámite del recurso a quienes

se les declaró la extinción de la acción penal por su deceso.

Por la querella unificada de Comité para la Defensa de la Salud, la Ética y

los Derechos Humanos (CODESEDH), representado por su presidente Norberto

Liwski, por su propio derecho juntamente con Marcela Inés Fernández, María

Amalia Marrón, Adriana Martín, Elsa Pavón, María Dolores Serbia, Nancy Rizzo,

Rodolfo Atilio Barberán, Aníbal Ces, José Gabriel Fernández, Jorge Heuman,
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Alberto Oscar Manfredi, Eduardo Luis Nieves, Sigfried Watzlawik y Hermann

Von Schmeling: con el patrocinio letrado de las Dras. Delfina Noemí Patiño,

Liliana Molinari y el Dr. Alberto Palacio; requirieron la elevación de juicio,

encontrándose tal pieza procesal agregada a fs. 13.531/13.590 de la causa

acumulada nro. FLP 373/2011/TO3.

Allí, esta querella conjunta mantuvo la misma descripción de las conductas

atribuidas, remarcó que el encuadre dado a los hechos imputados y por los cuales

debía ser sancionado penalmente el imputado, resultaba meramente provisorio ya

que el que resultaría definitivo sería aquel que otorgue el Tribunal de juicio. Ello

no obstante, luego de dejar a salvo la correcta descripción fáctica para despejar

cualquier planteo nulificante, de solicitar en particular que la significación jurídica

que le caben a los sucesos, como delito de genocidio, y que las variadas

calificaciones jurídicas que contempla el derecho interno, solo construyen la

descripción de los medios comisivos utilizado por Candioti para la configuración

definitiva de aquel delito más grave, el cual las incluye por especialidad, por

tratarse su disvalor, de uno de mayor afectación del bien jurídico tutelado.

Finalmente, esta querella solicitó se prosiga con la investigación en orden a los

hechos y los imputados que correspondan y que no forman parte de este

requerimiento.

Siendo el turno de las defensas, en primer término el Ministerio Público de

la Defensa representado en este acto por el defensor público oficial, Dr. Gastón

Ezequiel Barreiro, contestó la vista que se le confiriera en los términos del artículo

349 C.P.P.N., oponiéndose a la elevación a juicio de las actuaciones, e instando el

sobreseimiento de sus asistidos Antonio Herminio Simón, Guillermo Alberto

Domínguez Matheu, Carlos Gustavo Fontana, Jorge Héctor Di Pasquale, Carlos

María Romero Pavón, Roberto Armando Balmaceda, Emilio Alberto Herrero

Anzorena, Gustavo Adolfo Cacivio, Ricardo Armando Fernández, Anselmo Pedro

Palavezati, Miguel Ángel Amigo, Juan María Torino, Miguel Osvaldo Etchecolatz

y Jorge Antonio Bergés (ver fs. 11.973/12.004).

Al fundar su petición opuso, en primer término, excepción de falta de acción

en‖ favor‖ de‖ sus‖ asistidos,‖ se alando‖ que‖ existe‖ “cosa‖ juzgada”‖ respecto de los

imputados Simón, Di Pasquale, Romero Pavón, Balmaceda, Herrero Anzorena,

99
Cacivio, Fernández, Palavezati, Amigo, Etchecolatz y Bergés, dado que han sido

condenados en otros procesos en orden al delito de genocidio en los términos de

los artículos II y III de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de

Genocidio,‖por‖“...los‖hechos‖que‖habrían‖sucedido‖ mientras‖se‖desempe aron‖en‖

los cargos que ocupaban al momento de los mismos y que son objeto de esta

causa...”.‖

En tal sentido, sostuvo que‖la‖figura‖de‖genocidio‖“...abarca‖cada‖uno‖de‖los‖

sucesos‖pluriofensivos‖que‖lo‖constituyeron...”‖por‖lo‖que‖media‖una‖“...apariencia‖

concursal (...) ya que el tipo penal escogido involucra a todos aquellos episodios

que‖necesariamente‖lo‖integran...”.

Agregó‖a‖ello‖que‖“...una‖vez‖que‖se‖ha‖juzgado‖a‖una‖persona‖como‖autora‖

de este delito, la aparición de nuevos tramos que puedan, eventualmente, integrar

esa única tipicidad no puede tener virtualidad para volverla a someter a juicio

como si se tratara‖de‖una‖acción‖diferente...”‖

Finalmente, invocó la garantía del non bis in ídem, sosteniendo que se dan en

autos las tres identidades para que se torne operativa dicha garantía: de persona

(supuesto‖ autor‖ y‖ víctima‖ integrante‖ del‖ “grupo”),‖ de‖ objeto‖ (b squeda de su

destrucción o aniquilamiento) y causa (la que se vincula con hechos por los que ya

han‖sido‖condenados)”.

De igual forma, el representante de la Defensa Pública planteó la

prescripción de la acción penal correspondiente a los hechos que se imputaron a

todos sus asistidos, cuestión que fue tratada por el Tribunal de Alzada

oportunamente, que se pronunció por la imprescriptibilidad de la acción que

corresponde a los hechos que se investigan en autos.

Finalmente, el señor Defensor Público Oficial planteó la nulidad de los

requerimientos de elevación a juicio formulados por el Ministerio Público Fiscal y

por las partes querellantes, señalando que los mismos afectan el principio de

congruencia.

Seguidamente, la oposición formulada por el Dr. Edgard Emilio Schiavone

en representación de Ricardo Luis Von Kyaw, se opuso a la clausura de la

instrucción de la presente causa (ver fs. 12.044/12.072). Fundó dicha petición

dejando sentado que la imputación efectuada contra su defendido, Ricardo Luis

Von Kyaw, se basaba en atribuirle responsabilidad penal desde un criterio

estrictamente‖ “formal-objetivo”.‖ Adem{s,‖ entendió‖ que‖ los‖ requerimientos‖ de‖

elevación a juicio formulados en autos adolecen de defectos sustanciales que


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generan la nulidad de los mismos, dado que carecen de precisión en la conducta

reprochada al nombrado.

Por otra parte, el Defensor de Von Kyaw planteó que la acción penal se

encuentra extinguida por prescripción, por amnistía -en entendimiento que la Ley

23.492 contiene todos los requisitos de una ley de amnistía dictada por un gobierno

democrático bajo el amparo de la Constitución Nacional (artículo 75, inc. 20)-, y

porque no puede ser proseguida por cuanto afecta la garantía de la duración

razonable del proceso legal -dado que los hechos bajo juzgamiento tuvieron

tiempo de ejecución hace más de treinta años-.

Por su parte, el Dr. Augusto Nicolás Garrido en representación del

imputado Enrique Augusto Barre contestó la vista que se le confiriera en los

términos del artículo 349 C.P.P.N., oponiéndose a la elevación a juicio de las

actuaciones, e instando el sobreseimiento de su asistido Enrique Augusto Barre (fs.

12.101/12.121, 12.122/12.125 y 12.126/12.166 vta.).

A su vez planteó la nulidad de la declaración indagatoria recepcionada al

imputado y de los requerimientos de elevación a juicio formulado por las partes

acusadoras por entender que dichas piezas procesales presentan diversas

deficiencias que acarrean su nulidad.

En relación a la oposición indicó que no se encontraba acreditada la

responsabilidad de su defendido en los hechos adjudicados, sostuvo que no existía

certeza sobre las fechas en que ocurrieron las privaciones de libertad imputadas y

remarcó que existían imprecisiones en el análisis de los casos.

En cuanto a la oposición formulada por el Dr. Raúl Alberto Brunotto, en

representación de Carlos del Señor Hidalgo Garzón, solicitó que se rechace el

pedido de elevación a juicio de su asistido y se dicte su sobreseimiento (ver fs.

12.184/12.184 vta.). Fundó dicha petición en que Hidalgo Garzón nunca fue visto ni

en el Batallón 101 ni perpetrando los delitos atribuidos, y que las únicas evidencias

que se invocan en su contra son integrar una lista de militares que prestaron

servicios en esa unidad militar y su legajo personal, del cual surge que resultaba

ser un agente de enlace.

Ahora bien, en la causa nro. FLP 91003399/2012/TO1, a fs. 7183/7209, la

defensa técnica de Ibérico Manuel Saint Jean, con la representación del Dr. Olmedo

101
Barrios se opuso a la elevación propuesta por entender que la instrucción no se

encontraba agotada ya que aún restaban varias medidas de prueba y actos

procesales sobre los imputados. A su vez, sostuvo que elevar las presentes

actuaciones en ese estado procesal, resultaría violatoria del debido proceso legal,

derecho de defensa en juicio y de varias garantías establecidas por la Nación

Argentina.

Asimismo, postuló la nulidad por falta de precisión en la conducta

reprochada de modo que impiden el debido ejercicio de la defensa en juicio. En

este sentido, entendió que los siete requerimientos de elevación a juicio que

presenta esta causa adolecen, para el caso de su defendido, de defectos sustanciales

que generan, respecto de la situación de éste, su nulidad, considerando que estos

defectos se extienden a los demás imputados.

Continuó expresando que, constituyendo el requerimiento del artículo 347

del C.P.P.N., el contenido y encuadre de lo que será debatido en la etapa del juicio,

la relación clara, precisa y circunstanciada que se exige, tiene como fundamento

describir con exactitud las conductas desplegadas que habrán de ser objeto de

debate, indicando lo que de ellas se tiene por probado.

La calificación legal a su vez, según lo exige la norma, debe estar

debidamente fundada. Una redacción del requerimiento que no fuera clara,

dejando en oscuridad aquello que se reprocha o lo que se tiene por probado, un

relato que carezca de la precisión necesaria para ser contestado sabiendo qué es lo

que se reprocha y se da por probado, o una redacción genérica y no

circunstanciada de las conductas, las maniobras reprochadas o las pruebas que

resultan conducentes para acreditarlas, generará necesariamente su nulidad.

Por lo demás, solicitó se declare la incompetencia de ese Juzgado para

entender en la causa y, en subsidio, solicitó la prescripción de la acción penal por

amnistía; prescripción y/o por insubsistencia de la misma a la luz del Pacto de San

José de Costa Rica.

A su turno, la señora Defensora Oficial, Dra. María I. Spinetta, a cargo de la

defensa técnica del imputado Raúl Carlos Rodríguez, formuló oposición a la

elevación a juicio, y en consecuencia solicitó el sobreseimiento del nombrado en los

términos de los artículos 349 inc. 2° y 336 inc. 4° del C.P.P.N., en el convencimiento

de que, tanto el agente fiscal como los querellantes, no han acreditado en modo

alguno la responsabilidad penal que se pretende endilgar al nombrado, en relación

a los hechos por los que fuera indagado y procesado.


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Expresó que en todas las presentaciones solo se transcribieron los elementos

de cargo tenidos en cuenta en el Requerimiento de Instrucción, no efectuándose

análisis alguno de esta etapa procesal, como si no se hubiese desarrollado.

En dicho sentido, expresó que se transcriben así, de manera idéntica, los

fundamentos por los cuales se lo procesó, considerándose el tiempo en el que fue

Sub‖ inspector‖ y‖ Jefe‖ de‖ la‖ Plana‖ Mayor‖ de‖ la‖ Dirección‖ de‖ Seguridad‖ “Zona‖

Metropolitana”‖(11‖de‖enero‖de‖1977‖al‖28‖de‖febrero‖de‖1979),‖seg n‖constancias‖

del Legajo Personal nro. 4892 y la declaración de Eduardo Isidro Arana.

Sostuvo que por su cargo, Rodríguez disponía de los recursos e

instalaciones de la Policía de la provincia de Buenos Aires que estaban bajo su

control para llevar adelante los hechos ilícitos. Que su rol le permitió detentar el

dominio sobre los hechos que se le imputan.

A su vez expresó que no existe, en ninguno de los requerimientos, la

descripción circunstanciada de los hechos por los que se fundó la imputación de su

representado, afectándose así el derecho de defensa.

Indicó que se dan detalles generalizados de la dependencia policial, se

realiza una interpretación de los testimonios e informes para concluir de qué forma

se encontraban las personas detenidas, pero no se describió concretamente su

conducta.

Expresó que los elementos por los que se indagó, sustento de su auto de

procesamiento, fueron el único fundamento para requerir la elevación a juicio. Solo

se acreditó el hecho indiscutible de que fue Comisario de la Policía de la provincia

de Buenos Aires y que cumplió funciones en la dependencia policial investigadas,

empero esa sola circunstancias no resulta suficiente para atribuirle responsabilidad

penal.

La Defensora Oficial señaló, al respecto, que la circunstancia de que se

investigue en la presente causa la posible comisión de delitos de lesa humanidad

no habilita al Estado –en aplicación de su poder coercitivo– a apartarse de las

normas del debido proceso legal.

Por tales motivos, la Dra. Spinetta reiteró que, al referirse a la

responsabilidad penal de su representado, cada uno de los requerimientos de

elevación hizo mención en forma idéntica a su legajo Personal nº 4892, el informe

103
de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, el informe del Ministerio de

Seguridad de la provincia de Buenos Aires, los testimonios del ex Comisario

Mayor‖Eduardo‖Isidro‖Arana‖en‖los‖“Juicios‖por‖la‖Verdad”,‖los‖testimonios‖en‖la‖

causa 44/85 de los numerarios policiales Juan Miguel Wolf, Bruno Trevisán, Juan

Manuel González y Rubén Joaquín Sánchez. Sostuvo que de la pormenorizada

lectura de cada uno de los testimonios no surgen ni siquiera indicios de la

participación de Raúl Rodríguez en los hechos denunciados. Solo el informe de la

querella indica que prestó funciones en la Dirección de Seguridad Área

Metropolitana.

Señaló que la defensa no pretendía negar que el nombrado haya ocupado el

cargo pero resulta por demás forzado y arbitrario concluir que esa sola

circunstancia baste para acreditar conductas disvaliosas. Destacó que la aplicación

de teorías sin sustento fáctico vulnera la totalidad de las garantías de las que goza

cualquier habitante de la República sometido a un proceso penal.

Por lo demás, la señora Defensora Oficial, en lo relativo a la doctrina en la

que se fundó la responsabilidad del señor Rodríguez, sostuvo que teorías como la

del autor mediato en función del dominio de la acción mediante aparatos de poder

organizado, o de autor por dominio funcional del hecho, como así también las

inspiradas en la responsabilidad por el mando y la omisión, la conspiración, o bien,

la pertenencia a una organización criminal.

Finalmente, expresó que de la lectura de la causa no existen medios de

prueba, ni siquiera indicios de que Rodríguez haya sido autor material, participe

primario y/o secundario de los delitos de privación ilegal de la libertad, aplicación

de torturas, sustracción, retención y ocultamiento de menores de diez años, por lo

tanto se opuso a los requerimientos de elevación a juicio de las partes querellantes

y del Ministerio Público Fiscal, solicitando por tanto, se dicte el sobreseimiento de

Raúl Carlos Rodríguez de conformidad con lo previsto por los artículos 336 inc. 4°

y 349 inc. 2° del C.P.P.N.

Por su parte, en el tramo de la causa nro. FLP 737/2013/TO2, el Dr. Héctor

Guillermo Vidal en representación de Alberto Julio Candioti se opuso a la

elevación a juicio e instó el sobreseimiento de su asistido en los términos de los

artículos 334 y 336 del C.P.P.N. En tal sentido, solicitó primeramente la

acumulación de la causa con las causas FLP Nº 373/2011 y FLP 605/2010 por

considerar que el Ministerio Público Fiscal efectuó requerimientos de elevación a

juicio en relación a las tres causas en las que se encuentra imputado su defendido,

en violación a las reglas concursales de los artículos 54 y 55 del C.P., dando lugar a
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una virtual e irreal imputación dividida en tres partes cuando, a su criterio, debiera

ser solo una.

Por otra parte, postuló la nulidad de la declaración indagatoria, en tanto no

habría expuesto de modo adecuado los hechos de la imputación, y por no

producirse prueba de descargo. Asimismo, cuestionó el dictamen fiscal por

considerar que se requirió la elevación a juicio sin existir prueba de los hechos y

por haberse producido en base a meras enunciaciones genéricas, abstractas y

dogmáticas.

Por otra parte, el letrado sostuvo que se lo imputaba a Candioti por

estructuras funcionales que no tenían relación con los hechos de la causa, en

cuanto a la determinación de una supuesta autoría o participación en los delitos

enunciados en la calificación legal, cuestionó la aplicación de la teoría de Roxin y

postuló la inocencia de su asistido, solicitando su sobreseimiento.

Ahora bien, en la causa nro. FLP 605/2010/TO1, la Defensoría Pública

Oficial,‖representada‖en‖tal‖instancia‖por‖la‖defensora‖p blica‖oficial‖“ad‖hoc”,‖Dra.‖

Yanina Franchiotti, en oportunidad de contestar la vista conferida sostuvo que, en

los términos del artículo 349 C.P.P.N., se oponía a la elevación a juicio de las

actuaciones, e instó el sobreseimiento de sus asistidos Rodolfo Aníbal Campos,

Miguel Osvaldo Etchecolatz, Jorge Antonio Bergés, Miguel Ángel Amigo, Jorge

Héctor Di Pasquale, Roberto Armando Balmaceda, Ricardo Armando Fernández,

Gustavo Adolfo Cacivio, Emilio Alberto Herrero Anzorena, Anselmo Palavezzati,

Carlos María Romero Pavón, Juan María Torino y Antonio Herminio Simón (fs.

9.046/9.070 y fs. 9.084/9.103).

La defensora planteó, en primer término, la prescripción de la acción penal

correspondiente a los hechos que se les imputara a sus asistidos.

Por otra parte, la Dra. Franchiotti expresó que se le atribuyó a sus asistidos

la responsabilidad penal sólo por el cargo que ocupaba cada uno de ellos, lo que

implica la aplicación de un criterio estrictamente formal objetivo.

Finalmente, planteó la nulidad de los requerimientos de elevación a juicio

formulados por el Ministerio Público Fiscal y por las partes querellantes, señalando

que los mismos afectan el principio de congruencia, en cuanto se han propiciado

105
calificaciones legales distintas a las que se venían sosteniendo durante todo el

proceso.

En cuanto al tramo correspondiente a la causa nro. FLP 605/2010/TO2, el

Defensor Público Oficial, Dr. Gastón Ezequiel Barreiro, contestó la vista que se le

confiriera en los términos del artículo 349 C.P.P.N., oponiéndose a la elevación a

juicio de las actuaciones, e instando el sobreseimiento de sus asistidos Rodolfo

Aníbal Campos, Miguel Osvaldo Etchecolatz, Jorge Antonio Bergés, Ricardo

Armando Fernández, Gustavo Adolfo Cacivio, Emilio Alberto Herrero Anzorena,

Ricardo Armando Fernández y Anselmo Palavezzati (fs. 10.278/10.297).

Al fundar su petición, el señor Defensor planteó, en primer término, la

prescripción de la acción penal correspondiente a los hechos que se imputan a sus

asistidos, señalando que los mismos afectan el principio de congruencia.

Además, la defensa pública planteó la nulidad de los requerimientos de

elevación a juicio formulados por el Ministerio Público Fiscal y por las partes

querellantes, señalando que tales piezas acusatorias afectan el principio de

congruencia. En esa inteligencia, sostuvo, por un lado, que se incluyen en algunos

de esos requerimientos calificaciones legales distintas respecto de aquellas en las

que se encuadró la conducta de sus asistidos en las resoluciones de mérito. En tal

sentido, indicó que, a las figuras básicas de privación ilegal de la libertad y de

tormentos, se suman agravantes, que respecto de algunos encausados se ha

incorporado la imputación en orden a la figura prevista por el artículo 146 del

código penal, y que se incluye, aunque de manera alternativa, el encuadre de los

hechos dentro de la figura de genocidio.

Finalmente, el señor Defensor Oficial sostuvo que el perjuicio que estas

modificaciones generan en los encausados consiste en que los mismos no pudieron

conocer la verdadera imputación que se les formuló en el momento oportuno, y

ello les quitó la posibilidad de defenderse.

A su turno, el Dr. Edgar Emilio Schiavone se opuso a la clausura de la

instrucción de la causa FLP 605/2010/TO2 (ver fs. 10.233/10.236). Fundó dicha

petición dejando sentado que la imputación efectuada contra su defendido,

Ricardo Luis Von Kyaw, se basaba en atribuirle responsabilidad penal desde un

criterio‖estrictamente‖“formal-objetivo”.

Además, entendió que los requerimientos de elevación a juicio formulados

en autos adolecen de defectos sustanciales que generan la nulidad de los mismos,

dado que carecen de precisión en la conducta reprochada al nombrado.


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TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Por otra parte, el Defensor de Von Kyaw planteó que la acción penal se

encuentra extinguida por prescripción, por amnistía -en el entendimiento de que la

Ley 23.492 contiene todos los requisitos de una ley de amnistía dictada por un

gobierno democrático bajo el amparo de la Constitución Nacional (artículo 75 inc.

20)-, y porque no puede ser proseguida por cuanto afecta la garantía de la duración

razonable del proceso legal, dado que los hechos bajo juzgamiento tuvieron tiempo

de ejecución hace más de treinta años.

Respecto de la causa nro. FLP 605/2010/TO3, la defensa de Candioti se

opuso a la elevación a juicio e instó el sobreseimiento de su asistido en los términos

de los artículos 334 y 336 del C.P.P.N. En primer lugar, solicitó la acumulación de

la presente con las causas nro. FLP 373/2011 y FLP 737/2011 por considerar que el

Ministerio Público Fiscal efectuó requerimientos de elevación a juicio en relación a

las tres causas en las que se encuentra imputado su defendido, en violación a las

reglas concursales de los artículos 54 y 55 del C.P., dando lugar a una virtual e

irreal imputación dividida en tres partes cuando, a su criterio, debiera ser solo una.

Por otra parte, postuló la nulidad de la declaración indagatoria, en tanto no

habría expuesto de modo adecuado los hechos de la imputación, y por no

producirse prueba de descargo.

Asimismo, cuestionó el dictamen fiscal por considerar que se requirió la

elevación a juicio sin existir prueba de los hechos y por haberse producido en base

a meras enunciaciones genéricas, abstractas y dogmáticas.

Para culminar su oposición, el defensor Vidal sostuvo que se lo imputaba a

Candioti por estructuras funcionales que no tenían relación con los hechos de la

causa, en cuanto a la determinación de una supuesta autoría o participación en los

delitos enunciados en la calificación legal, cuestionó la aplicación de la teoría de

Roxin y postuló la inocencia de su asistido, solicitando su sobreseimiento.

De otra banda, en la causa nro. FLP 34000189/2009/TO1, la defensa de

Trevisán planteó que la acción penal se encuentra extinguida por prescripción y

por amnistía -según leyes 23.492 y 23.521-.

Por otra parte, cabe subrayar que la defensa pública de Juan Miguel Wolk,

Miguel Osvaldo Etchecolatz y Miguel Ángel Ferreyro, representado en esta

instancia por el Dr. Gastón Ezequiel Barreiro, en oportunidad de contestar la vista

107
conferida en la mentada causa FLP 34000189/2009/TO1, expresó que habiendo

tenido contactos con sus asistidos, de momento, no oponía excepciones, y solicitó

la pronta elevación a juicio de las actuaciones en relación a sus asistidos.

Finalmente, corresponde consignar que en los tramos correspondientes a los

legajos nros. FLP 737/2013/TO3, FLP 605/2010/TO4 y FLP 34000189/2009/TO2, el

defensor público, Dr. Gastón Ezequiel Barreiro a fs. 16.991, 16.700 y 20.583 -

respectivamente-, en representación de sus asistidos Jaime Lamont Smart, Roberto

Armando Balmaceda, Juan Miguel Wolk, Jorge Héctor Di Pasquale, Carlos María

Romero Pavón, Alberto Julio Candioti, Carlos Gustavo Fontana, Guillermo

Domínguez Matheu, Luis Horacio Castillo y Jorge Antonio Bergés, solicitó‖“que‖se‖

tenga presente que, sin otra expresión en esta oportunidad procesal, he informado

a mis defendidos del estado actual del trámite de la causa y de los alcances

previstos‖por‖el‖artículo‖351‖del‖mismo‖texto‖legal”.‖

Finalmente, atañe consignar aquí el auto de clausura de las actuaciones

principales nro. 737/2011/TO1, obrante a fs. 12.762/12.895, como asimismo los

correspondientes a todos los tramos que han conformado el objeto de la presente

causa.

Así, el señor Juez de Primera Instancia en su auto de clausura de la presente

encuesta, nro. 737/2011/TO1, dispuso en lo pertinente:

‚I. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio formulada por las

partes querellantes en autos, de conformidad con lo expuesto en el punto VI.1. de esta

resolución.

II. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y a los pedidos de

sobreseimiento formulados por la Defensoría Pública Oficial en autos, de conformidad con

lo expuesto en el punto VI.2. de esta resolución.

III. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y al pedido de

sobreseimiento formulado por el Dr. Edgard Emilio Schiavone, de conformidad con lo

expuesto en el punto VI.3. de esta resolución.

IV. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y a los pedidos de

sobreseimiento formulado por el Dr. Augusto Nicolás Garrido, de conformidad con lo

expuesto en el punto VI.4. de esta resolución.

V. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y a los pedidos de

sobreseimiento formulados por el Dr. Raúl Alberto Brunotto, de conformidad con lo

expuesto en el punto VI.5. de esta resolución.

VI. DECLARAR CLAUSURADA LA INSTRUCCIÓN y disponer su

ELEVACIÓN A JUICIO respecto de:


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FLP 737/2013/TO1

1. Federico Minicucci -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de homicidio

agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso premeditado de dos o

más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con

violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -según la

descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual con

acceso carnal y sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos

contra las víctimas mencionadas en el punto 1. del apartado III.2.A. de la presente

resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los

incs. 2, y 6, 119, 144 bis inc. 1°, con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.

2. Antonio Herminio Simón -cuyos datos personales completos obran al inicio de

esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de

privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto 8. del apartado III.2.C. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -

artículos 55, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero del Código Penal-.

3. Guillermo Alberto Domínguez Matheu -cuyos datos personales completos obran

al inicio de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los

delitos de homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso

premeditado de dos o más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido

cometida con violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -

según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual

con acceso carnal y sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos

contra las víctimas mencionadas en el punto 9. del apartado III.2.C. de la presente

resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los

incs. 2, y 6, 119, 144 bis inc. 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.

4. Carlos Gustavo Fontana -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación

109
ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, por haber durado más

de un mes en los casos correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado

II.2.B.-, aplicación de tormentos y sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10

años, cometidos contra las víctimas mencionadas en el punto 10. del apartado III.2.C. de la

presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 144 bis inciso 1° con la

agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y

5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.

5. Carlos del Señor Hidalgo Garzón -cuyos datos personales completos obran al

inicio de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos

de homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso

premeditado de dos o más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido

cometida con violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -

según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual

con acceso carnal y sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos

contra las víctimas mencionadas en el punto 11. del apartado III.2.C. de la presente

resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los

incs. 2, y 6, 119, 144 bis inc. 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.

6. Jorge Héctor Di Pasquale -cuyos datos personales completos obran al inicio de

esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de

privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, por haber

durado más de un mes en los casos correspondientes -según la descripción efectuada en el

apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos y sustracción, retención y ocultamiento de menor

de 10 años, cometidos contra las víctimas mencionadas en el punto 3. del apartado III.2.C.

de la presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 144 bis inc. 1° con la

agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y

5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.

7. Carlos María Romero Pavón -cuyos datos personales completos obran al inicio de

esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de

privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, por haber

durado más de un mes en los casos correspondientes -según la descripción efectuada en el

apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual con acceso carnal y sustracción,

retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos contra las víctimas mencionadas

en el punto 7. del apartado III.2.C. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -

artículos 55, 119, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.
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FLP 737/2013/TO1

8. Roberto Armando Balmaceda -cuyos datos personales completos obran al inicio de

esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de

privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, por haber

durado más de un mes en los casos correspondientes -según la descripción efectuada en el

apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos y sustracción, retención y ocultamiento de menor

de 10 años, cometidos contra las víctimas mencionadas en el punto 2. del apartado III.2.C.

de la presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 144 bis inciso 1° con la

agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y

5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.

9. Emilio Alberto Herrero Anzorena -cuyos datos personales completos obran al

inicio de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos

de privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, por haber

durado más de un mes en los casos correspondientes -según la descripción efectuada en el

apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual con acceso carnal y sustracción,

retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos contra las víctimas mencionadas

en el punto 5. del apartado III.2.C. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -

artículos 55, 119, 144 bis inc. 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.

10. Gustavo Adolfo Cacivio -cuyos datos personales completos obran al inicio de

esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de

homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso

premeditado de dos o más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido

cometida con violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -

según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual

con acceso carnal y sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos

contra las víctimas mencionadas en el punto 12. del apartado III.2.C. de la presente

resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los

incisos 2 y 6, 119, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.

11. Ricardo Armando Fernández -cuyos datos personales completos obran al inicio

de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de

homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso

111
premeditado de dos o más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido

cometida con violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -

según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual

con acceso carnal y sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos

contra las víctimas mencionadas en el punto 4. del apartado III.2.C. de la presente

resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los

incs. 2 y 6, 119, 144 bis inc. 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.

12. Anselmo Pedro Palavezati -cuyos datos personales completos obran al inicio de

esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de

homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso

premeditado de dos o más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido

cometida con violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -

según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual

con acceso carnal y sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos

contra las víctimas mencionadas en el punto 6. del apartado III.2.C. de la presente

resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los

incisos 2 y 6, 119, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, 144 tercero y 146 del código penal-.

13. Miguel Ángel Amigo -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos homicidio

agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso premeditado de dos o

más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con

violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -según la

descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, y sustracción,

retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos contra las víctimas mencionadas

en el punto 1. del apartado III.2.C. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -

artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los incisos 2 y 6, 144 bis inciso 1° con la

agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y

5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.

14. Ricardo Luis Von Kyaw -cuyos datos personales completos obran al inicio de

esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de

homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso

premeditado de dos o más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido

cometida con violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -

según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual


Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

con acceso carnal y sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos

contra las víctimas mencionadas en el punto 13. del apartado III.2.C. de la presente

resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los

incisos 2 y 6, 119, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.

15. Jaime Lamont Smart -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de homicidio

agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso premeditado de dos o

más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con

violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -según la

descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos y abuso sexual con

acceso carnal, cometidos contra las víctimas mencionadas en el apartado III.2.E. de la

presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes

previstas en los incisos 2 y 6, 119, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incs. 1° y 5°, y 144 tercero del Código

Penal-.

16. Juan María Torino -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de homicidio

agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso premeditado de dos o

más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con

violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -según la

descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, abuso sexual con

acceso carnal y sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10 años, cometidos

contra las víctimas mencionadas en el apartado III.2.E. de la presente resolución, todos ellos

en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los incisos 2 y 6, 119, 144

bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto

remite a los incisos 1° y 5°, 144 tercero y 146 del Código Penal-.

17. Miguel Osvaldo Etchecolatz -cuyos datos personales completos obran al inicio

de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de

homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso

premeditado de dos o más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido

cometida con violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -

113
según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos y abuso

sexual con acceso carnal, cometidos contra las víctimas mencionadas en el punto 1. del

apartado III.2.D. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con

las agravantes previstas en los incisos 2 y 6, 119, 144 bis inciso 1° con la agravante

prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, y 144

tercero del Código Penal-.

18. Enrique Augusto Barre -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación

ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, por haber durado más

de un mes en los casos correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado

II.2.B.-, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el punto

2. del apartado III.2.D. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55,

144 bis inc. 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto

remite a los incs. 1° y 5°, y 144 tercero del Código Penal-.

19. Jorge Antonio Bergés -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor de los delitos de homicidio agravado

por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso premeditado de dos o más

personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, por

haber durado más de un mes en los casos correspondientes -según la descripción efectuada

en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos y abuso sexual con acceso carnal, cometidos

contra las víctimas mencionadas en el punto 3. del apartado III.2.D. de la presente

resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los

incisos 2 y 6, 119, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, y 144 tercero del Código Penal-.

VII. Decretar el SOBRESEIMIENTO de los imputados que a continuación se

mencionan, en relación a los casos que respectivamente se indicarán:

A. Federico Minicucci, por la privación ilegal de la libertad y aplicación de

tormentos que sufrieran Miguel Ángel Río Casas y Héctor Pérez, y por la sustracción,

retención y ocultamiento de Teresa Mariana Laborde Calvo, de conformidad con lo expuesto

punto 1. del apartado III.2.A. de la presente resolución.

B. Miguel Ángel Amigo, por la privación ilegal de la libertad y aplicación de

tormentos que sufrieran Liliana Élida Galetti, Juan Carlos Ledesma, Luis Guillermo Taub,

Benjamín Froim Taub y Héctor Pérez, de conformidad con lo expuesto en el punto 1. del

apartado III.2.C. de la presente resolución.

C. Ricardo Armando Fernández, por la privación ilegal de la libertad y aplicación de

tormentos que sufriera Héctor Pérez, y por la sustracción, retención y ocultamiento de


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FLP 737/2013/TO1

Teresa Mariana Laborde Calvo, de conformidad con lo expuesto punto 4. del apartado

III.2.C. de la presente resolución.

D. Anselmo Pedro Palavezati, por la privación ilegal de la libertad y aplicación de

tormentos que sufriera Héctor Pérez, y por la sustracción, retención y ocultamiento de

Teresa Mariana Laborde Calvo, de conformidad con lo expuesto en el punto 6. del apartado

III.2.C. de la presente resolución.

E. Juan María Torino, por la privación ilegal de la libertad y aplicación de

tormentos que sufriera Héctor Pérez, y por la sustracción, retención y ocultamiento de

Teresa Mariana Laborde Calvo, de conformidad con lo expuesto en el apartado III.2.E. de la

presente resolución.

F. Carlos del Señor Hidalgo Garzón, por la sustracción, retención y ocultamiento de

Teresa Mariana Laborde Calvo, de conformidad con lo expuesto en el punto 11. del

apartado III.2.C. de la presente resolución.

G. Roberto Armando Balmaceda, por la privación ilegal de la libertad y aplicación de

tormentos que sufrieran Liliana Élida Galetti y Juan Carlos Ledesma, de conformidad con

lo expuesto en el punto 2. del apartado III.2.C. de la presente resolución.

H. Jorge Héctor Di Pasquale, por la privación ilegal de la libertad y aplicación de

tormentos que sufrieran Liliana Élida Galetti y Juan Carlos Ledesma, de conformidad con

lo expuesto en el punto 3. del apartado III.2.C. de la presente resolución.

I. Guillermo Alberto Domínguez Matheu, por la privación ilegal de la libertad y

aplicación de tormentos que sufriera Héctor Pérez, de conformidad con lo expuesto punto 9.

del apartado III.2.C. de la presente resolución.

J. Carlos Gustavo Fontana, por la privación ilegal de la libertad y aplicación de

tormentos que sufriera Héctor Pérez, de conformidad con lo expuesto punto 10. del

apartado III.2.C. de la presente resolución.

K. Gustavo Adolfo Cacivio, por la privación ilegal de la libertad y aplicación de

tormentos que sufriera Héctor Pérez, y por la sustracción, retención y ocultamiento de

Teresa Mariana Laborde Calvo, de conformidad con lo expuesto punto 12. del apartado

III.2.C. de la presente resolución.

L. Emilio Alberto Herrero Anzorena, por la privación ilegal de la libertad y

aplicación de tormentos que sufrieran Moyano, Alfredo; Artigas Nilo, María Asunción;

Cardozo, Juan Félix; Goycoechea Camacho, Gustavo Alejandro orelli Catt{neo, Ra l

115
Edgardo osco Mu oz, Alfredo ernando ’El a Pallares, Julio C sar Elia Casco,

Carlos (hijo de Yolanda Iris Casco Ghelpi); Corsch Laviña, Alberto; González, Rodolfo;

Chamorro, Rafael; Iramain, Héctor Ricardo; Gribo, Graciela María; Kohn, Claudia;

Szajnbaum, Saúl Jaime; Chamorro, Adriana; Corro, Eduardo Otilio; Barrientos de

Carneiro, Carolina; Carneiro Da Fontoura Guiarte, Juvelino Andrés; Laporta, María Rosa;

Grinspon de Logares, Mónica Sofía; Logares, Claudio Ernesto; Barreda, Diego; Nanni,

Rodolfo Francisco; Tiscornia, Rodolfo; Moyano Artigas, María Victoria (hija de María

Asunción Artigas Nilo) y Rodr guez, Carlos, y por la sustracción, retención y ocultamiento

de Elia Casco, Carlos hijo de Yolanda Iris Casco Ghelpi Moyano Artigas, Mar a

Victoria (hija de María Asunción Artigas Nilo), de conformidad con lo expuesto punto 5.

del apartado III.2.C. de la presente resolución.

VIII. Efectuar las notificaciones pertinentes, y formar el correspondiente incidente,

el cual deberá ser elevado con los incidentes, anexos y efectos al Tribunal correspondiente.

IX. DISPONER que, a partir de la efectiva elevación del incidente indicado, los

procesados mencionados en el punto III de esta parte dispositiva, queden anotados a

disposición del Tribunal interviniente.

X. Hacer saber de lo resuelto, al cumplir con la elevación dispuesta a la Sala I de la

Excma. Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, a la Sala I de la Cámara Federal de

Casación Penal, a las unidades carcelarias en las que se encuentran alojados los detenidos y

al Registro Nacional de Reincidencia.

XI. Reg strese, notif quese y c mplase.‛

Asimismo, a fs. 7283/7456 de las actuaciones acumuladas nro. FLP

91003399/2012/TO1, se encuentra incorporado el auto de clausura, que en lo

pertinente, el juez de primera instancia dispuso:

‚I NO HACER LUGAR a la oposición a la elevación a juicio formulada por los

querellantes Inti Nahuel Pérez Aznar (fs. 6457/6568); Emanuel Lovelli, Germán Kexel y

Colleen Wendy Torre, por la Asociación Abuelas Plaza de Mayo (fs. 6688/6731); Nilda

Eloy por la Asociación de Ex Desaparecidos – Detenidos, Graciela Rosemblum por la Liga

Argentina por los erechos del Hom re fs. 67 68 Carlos El a Casco con el

patrocinio del Dr. Lovelli (fs. 6822/6872); María Graciela Borelli Cattaneo (fs.

6874/6972).-

II) NO HACER LUGAR al planteo de nulidad de los requerimientos de elevación a

juicio, a la oposición a la elevación a juicio y excepciones planteadas a fs. 7183/7209 por el

Dr. Olmedo Barrios en defensa de Ibérico Manuel Saint Jean.-


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FLP 737/2013/TO1

III) NO HACER LUGAR al planteo de oposición a la elevación a juicio y

sobreseimiento respecto de Raúl Carlos Rodríguez interpuesto por su Defensora Oficial,

Dra. María Inés Espineta a fs. 7301/7307.-

IV) DECLARAR CLAUSURADA la instrucción en la presente causa N° 26,

caratulada ‘Averiguación esaparición orzada de Personas Pozo de anfield ’ y, en

consecuencia, disponer su elevación a juicio respecto de Raúl Carlos RODRÍGUEZ; Juan

Miguel WOLK; Miguel Osvaldo ETCHECOLATZ; Ibérico Manuel SAINT JEAN; Jaime

Lamont SMART; Rodolfo Aníbal Campos; Jorge Antonio BERGÉS, cuyos datos personales

obran al inicio de esta resolución.-

V) DECLARAR LA PRESCRIPCION de la acción penal en autos, respecto de

Ignacio Oscar García, en virtud del fallecimiento del mismo (Cfr. II - IMPUTADOS – pto.

7) y, en consecuencia, SOBRESEER al nombrado (Artículo 59 inc. 1° del Código Penal y

artículo 336 inc. 1° del C.P.P.N.)-), cuyos demás datos personales obran en autos.-

VI) PROCÉDASE a la formación de una causa por separado conforme lo dispuesto

oportunamente en el último párrafo de fs. 5704 del cuerpo 29 a fin de resolver la situación

procesal de los restantes imputados existentes en estas actuaciones.-

VII) ELEVAR la presente causa con sus incidentes, anexos y demás efectos al

Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de La Plata, mediante nota que a esos efectos

extenderá el Actuario y disponer que los procesados, queden anotados a disposición de ese

órgano judicial.-

VI) Regístrese, notifíquese y cúmplase.

De seguido, el juez instructor dispuso una aclaratoria FLP

91003399/2012/TO1 en el marco de la presente encuesta, en la cual resolvió:

1.- Declarar clausurada de instrucción de la presente causa no 26, caratulada

"Averiguación Desaparición Forzada de Personas (Pozo de Banfield)", disponiendo su

inmediata elevación a juicio respecto de Jorge Antonio Bergés, cuyos demás datos

personales obran en autos, en relación a los casos que se han indicado en el apartado IV de

esta resolución.- V.- Remitir las partes de la causa que oportunamente habían sido

devueltas, al Tribunal Oral en lo Criminal Federal No 1 de esta ciudad.- Regístrese,

notifíquese y cúmplase.-‛

117
Asimismo, a fs. 9201/9305 de las actuaciones acumuladas nro. FLP

605/2010/TO1, se encuentra incorporado el auto de clausura, que en lo pertinente,

el juez de primera instancia dispuso:

‚I NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio formulada por las

partes querellantes en autos, de conformidad con lo expuesto en el punto VII. a) de esta

resolución.

II) NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y al pedido de

sobreseimiento formulado por la Defensoría Pública Oficial, de conformidad con lo expuesto

en el punto VII.b) de esta resolución.

III) DECLARAR CLAUSURADA LA INSTRUCCIÓN y disponer su elevación a

juicio respecto de:

A) Miguel Ángel Amigo -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación

ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto a) del apartado IV.b.1 de la presente resolución, todos ellos en concurso real -

artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo

de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del

mismo cuerpo normativo-.

B) Roberto Armando Balmaceda -cuyos datos personales completos obran al inicio

de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de

privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto b) del apartado IV.b.1 de la presente resolución, todos ellos en concurso real -

artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo

de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del

mismo cuerpo normativo-.

C) Jorge Antonio Bergés -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, part cipe necesario de los delitos de

privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto a) del apartado IV.b.3 de la presente resolución, todos ellos en concurso real -

artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo
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FLP 737/2013/TO1

de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del

mismo cuerpo normativo-.

D) Gustavo Adolfo Cacivio -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación

ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto c), último párrafo, del apartado IV.b.1 de la presente resolución, todos ellos en

concurso real -artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el

último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero

y 55 del mismo cuerpo normativo-.

E) Rodolfo Aníbal Campos -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación

ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto b) del apartado IV.b.3 de la presente resolución, todos ellos en concurso real -

artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo

de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del

mismo cuerpo normativo-.

F) Jorge Héctor Di Pasquale -cuyos datos personales completos obran al inicio de

esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de

privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto d), último párrafo, del apartado IV.b.1 de la presente resolución, todos ellos en

concurso real -artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el

último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero

y 55 del mismo cuerpo normativo-.

G) Eduardo Samuel De Lío -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación

ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

119
correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto b del apartado IV.b.2 de la presente resolución, todos ellos en concurso real - artículos

144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del mismo cuerpo

normativo-.

H) Miguel Osvaldo Etchecolatz -cuyos datos personales completos obran al inicio de

esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de

privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto a) del apartado IV.b.2 de la presente resolución, todos ellos en concurso real -

artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo

de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5° artículos 144 tercero y 55 del mismo

cuerpo normativo-.

K) Emilio Alberto Herrero Anzorena -cuyos datos personales completos obran al

inicio de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos

de privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los

casos correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber

durado más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas

mencionadas en el punto f) del apartado IV.b.1 de la presente resolución, todos ellos en

concurso real -artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el

último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero

y 55 del mismo cuerpo normativo-.

L) Anselmo Pedro Palavezzati -cuyos datos personales completos obran al inicio de

esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de

privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto g del apartado IV.b.1 de la presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos

144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del mismo cuerpo

normativo-.

M) Carlos María Romero Pavón -cuyos datos personales completos obran al inicio

de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de

privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos
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FLP 737/2013/TO1

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto h) del apartado IV.b.1 de la presente resolución, todos ellos en concurso real -

artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo

de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del

mismo cuerpo normativo-.

N) Jaime Lamont Smart -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación

ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto d) del apartado IV.b.3 de la presente resolución, todos ellos en concurso real -

artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo

de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del

mismo cuerpo normativo-

Ñ) Antonio Simón -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación

ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.b.2)-por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto i) del apartado IV.b.1 de la presente resolución, todos ellos en concurso real -

artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo

de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del

mismo cuerpo normativo-.

IV) Efectuar las notificaciones pertinentes, y una vez cumplidas las mismas, formar

el correspondiente incidente, el cual deberá ser elevado con los incidentes, anexos y efectos

que corresponda al Tribunal que resulte desinsaculado.

V) DISPONER que, a partir de la efectiva elevación del incidente indicado, los

procesados mencionados en el punto III de esta parte dispositiva, queden anotados a

disposición del Tribunal que resulte desinsaculado, dejando sentada la salvedad expuesta en

el último párrafo del apartado VIII de esta resolución.

121
VI) Hacer saber de lo resuelto a la Sala III de la Excma. Cámara Federal de

Apelaciones de La Plata, a la Sala I de la Cámara Nacional de Casación y a las Unidades

Carcelarias en las que se encuentran alojados los detenidos.

VII) Regístrese, notifíquese y cúmplase.-‛

En lo que respecta al tramo FLP 605/2010/TO2, a fs. 10.450/10.547 se

encuentra incorporado el auto de clausura, en el cual el juez de primera instancia

dispuso en lo pertinente:

‚I. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio formulada por las

partes querellantes en autos, de conformidad con lo expuesto en el punto VI.1. de esta

resolución.

II. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y al pedido de

sobreseimiento formulado por la Defensoría Pública Oficial, de conformidad con lo expuesto

en el punto VI.2. de esta resolución.

III. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y al pedido de

sobreseimiento formulado por el Dr. Edgardo Emilio Schiavone, de conformidad con lo

expuesto en el punto VI.3. de esta resolución.

IV. DECLARAR CLAUSURADA LA INSTRUCCIÓN y disponer su elevación a

juicio respecto de:

1. Ricardo Luis Von Kyaw -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación

ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos descriptos

en el apartado II.2.B., por haber durado más de un mes, y aplicación de tormentos,

cometidos contra las víctimas mencionadas en el punto 5. del apartado III.2.A. de la

presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos 144 bis inciso 1° del Código

Penal, con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a

los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del mismo cuerpo normativo-.

2. Jorge Antonio Bergés -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, part cipe necesario de los delitos de

privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto 3. del apartado III.2.B. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -

artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo

de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del

mismo cuerpo normativo-.


Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

3. Gustavo Adolfo Cacivio -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación

ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto 1., último párrafo, del apartado III.2.A. de la presente resolución, todos ellos en

concurso real -artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el

último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero

y 55 del mismo cuerpo normativo-.

4. Rodolfo Aníbal Campos -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación

ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto 1. del apartado III.2.B. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -

artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo

de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del

mismo cuerpo normativo-.

5. Miguel Osvaldo Etchecolatz -cuyos datos personales completos obran al inicio de

esta resolución- quien es considerado, ‚prima facie‛, coautor mediato de los delitos de

privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto 2., último párrafo, del apartado III.2.B. de la presente resolución, todos ellos en

concurso real -artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el

último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero

y 55 del mismo cuerpo normativo-.

6. Ricardo Armando Fernández -cuyos datos personales completos obran al inicio de

esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de

privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

123
punto 2. del apartado III.2.A. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -

artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo

de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del

mismo cuerpo normativo-.

7. Emilio Alberto Herrero Anzorena -cuyos datos personales completos obran al

inicio de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos

de privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los

casos correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber

durado más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas

mencionadas en el punto 3. del apartado III.2.A. de la presente resolución, todos ellos en

concurso real -artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el

último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero

y 55 del mismo cuerpo normativo-.

8. Anselmo Pedro Palavezzati -cuyos datos personales completos obran al inicio de

esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de

privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto 4. del apartado III.A.4. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -

artículos 144 bis inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo

de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del

mismo cuerpo normativo-.

9. Jaime Lamont Smart -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación

ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

apartado III.2.C. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos 144 bis

inciso 1° del Código Penal, con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo,

en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículos 144 tercero y 55 del mismo cuerpo

normativo-

V. Efectuar las notificaciones pertinentes, y formar el correspondiente incidente, el

cual deberá ser elevado con los incidentes, anexos y efectos que corresponda al Tribunal

desinsaculado.
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

VI. DISPONER que, a partir de la efectiva elevación del incidente indicado, los

procesados mencionados en el punto IV. de esta parte dispositiva, queden anotados a

disposición del Tribunal Oral Nº 1 de esta ciudad.

VII. Hacer saber de lo resuelto a la Sala III de la Excma. Cámara Federal de

Apelaciones de La Plata, a la Sala I de la Cámara Nacional de Casación y a las Unidades

Carcelarias en las que se encuentran alojados los detenidos.

VIII. Regístrese, notifíquese y cúmplase.-‛

Así, en causa nro. FLP 34000189/2009/TO1, se encuentra incorporado el auto

de clausura mediante el cual, el juez de primera instancia dispuso:

‚I. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y al pedido de

sobreseimiento formulado por el Dr. Insanti, de conformidad con lo expuesto en el punto

VI.1. de esta resolución.

II. DECLARAR CLAUSURADA LA INSTRUCCIÓN y disponer su

ELEVACIÓN A JUICIO respecto de:

1. BRUNO TREVISAN -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de privación

ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto 3. del apartado III.2.C. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -

artículos 55, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículo 144 tercero del Código Penal-.

2. RÓMULO JORGE FERRANTI -cuyos datos personales completos obran al

inicio de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos

de privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los

casos correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber

durado más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas

mencionadas en el punto 4. del apartado III.2.C. de la presente resolución, todos ellos en

concurso real -artículos 55, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo

de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículo 144 tercero del Código

Penal-.

125
3. MIGUEL ÁNGEL FERREYRO -cuyos datos personales completos obran al

inicio de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor de los delitos de

privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con violencia, en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.- por haber durado

más de un mes, y aplicación de tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el

punto 5. del apartado III.2.C. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -

artículos 55, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, artículo 144 tercero del Código Penal-.

4. JUAN MIGUEL WOLK -cuyos datos personales completos obran al inicio de esta

resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de homicidio

agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso premeditado de dos o

más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido cometida con

violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -según la

descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, cometidos contra las

víctimas mencionadas en el punto 3. del apartado III.2.C. de la presente resolución, todos

ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los incisos 2 y 6, 144

bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto

remite a los incisos 1° y 5°, y 144 tercero del Código Penal-.

5. MIGUEL OSVALDO ETCHECOLATZ -cuyos datos personales completos

obran al inicio de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de

los delitos de homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el

concurso premeditado de dos o más personas, privación ilegal de la libertad agravada por

haber sido cometida con violencia, por haber durado más de un mes en los casos

correspondientes -según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de

tormentos, cometidos contra las víctimas mencionadas en el punto 2. del apartado III.2.C.

de la presente resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes

previstas en los incisos 2 y 6, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, y 144 tercero del Código

Penal-.

6. JAIME LAMONT SMART -cuyos datos personales completos obran al inicio de

esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos de

homicidio agravado por haber sido cometido con ensañamiento y con el concurso

premeditado de dos o más personas, privación ilegal de la libertad agravada por haber sido

cometida con violencia, por haber durado más de un mes en los casos correspondientes -

según la descripción efectuada en el apartado II.2.B.-, aplicación de tormentos, cometidos

contra las víctimas mencionadas en el punto 1. del apartado III.2.C. de la presente


Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

resolución, todos ellos en concurso real -artículos 55, 80 con las agravantes previstas en los

incisos 2 y 6, 144 bis inciso 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite a los incisos 1° y 5°, y 144 tercero del Código Penal.

III. Efectuar las notificaciones pertinentes, formar el correspondiente incidente con

copias de la presente causa y elevar el mismo con los incidentes, anexos y efectos que

correspondan al Tribunal Oral en lo Criminal Federal de La Plata, que sea desinsaculado.

IV. DISPONER que, a partir de la efectiva elevación del incidente indicado, los

imputados mencionados en el punto II de esta parte dispositiva, queden anotados a

disposición del mencionado Tribunal.

V. Hacer saber de lo resuelto al cumplir con la elevación dispuesta a la Sala I de la

Excma. Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, a la Sala IV de la Cámara Federal de

Casación, a las unidades carcelarias en las que se encuentran alojados los detenidos, al

Registro Nacional de Reincidencia, a la Oficina de Delegados Judiciales de la Excma.

Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal y al Programa de

Asistencia de Personas Bajo Vigilancia Electrónica de la Dirección Nacional de

Readaptación Social del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación.

VI. Reg strese, notif quese y c mplase.‛

En causa nro. FLP 737/2013/TO2, el juez instructor dispuso en lo pertinente:

‚I. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio formulada por las

partes querellantes, de conformidad con lo expuesto en el punto VI.1. de esta resolución.

II. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y al pedido de

sobreseimiento formulado por el Dr. Hernán Guillermo Vidal de acuerdo con lo expuesto en

el punto VI.2. de esta resolución.

III. DECLARAR CLAUSURADA LA INSTRUCCIÓN y disponer su

ELEVACIÓN A JUICIO respecto de Alberto Julio Candioti -cuyos datos personales

completos obran al inicio de esta resolución- por considerarlo prima facie, coautor mediato

penalmente responsable de los delitos de privación ilegal de la libertad (por el periodo

durante el cual el imputado prestara tareas en Destacamento de Inteligencia 101 del

Ejército) y aplicación de tormentos que sufrieran las víctimas mencionadas en el apartado

II.2.B. de esta resolución, así como también la sustracción, retención y ocultamiento de

María Victoria Moyano Artigas, todos en concurso real, previstos y reprimidos en los

artículos 45, 55, 144 bis último párrafo -según ley 14.616- en función de los incisos 1° y 5°

127
del artículo 142 -según ley 20.642-, 144 ter -según ley 14.616- y 146 del Código Penal, 306

y 312 del C.P.P.N.

IV. Efectuar las notificaciones pertinentes, y formar el correspondiente incidente, el

cual deberá ser elevado junto con demás incidentes, anexos y efectos al Tribunal

correspondiente.

V. DISPONER que, a partir de la efectiva elevación del incidente indicado, el

imputado quede anotado a disposición del Tribunal interviniente.

VI. Hacer saber de lo resuelto al cumplir con la elevación dispuesta a: la Sala I de la

Excma. Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, a la Sala I de la Cámara Federal de

Casación Penal, y al Registro Nacional de Reincidencia.

VII. Regístrese, notifíquese y cúmplase.-‛

En lo que respecta al tramo FLP 605/2010/TO3, a fs. 11.517/11.578 se

encuentra incorporado el auto de clausura, en el cual el juez de primera instancia

dispuso en lo pertinente:

‚I. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio formulada por las

partes querellantes en autos, de conformidad con lo expuesto en el punto VI.1. de esta

resolución.

II. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y al pedido de

sobreseimiento formulado por el Dr. Hernán Guillermo Vidal de acuerdo con lo expuesto en

el punto VI.2. de esta resolución.

III. DECLARAR CLAUSURADA LA INSTRUCCIÓN y disponer su

ELEVACIÓN A JUICIO respecto de Alberto Julio Candioti -cuyos datos personales

completos obran al inicio de esta resolución- por considerarlo prima facie, coautor mediato

penalmente responsable de los delitos de privación ilegal de la libertad agravada en

concurso real con aplicación de tormentos que sufrieron las víctimas mencionadas en el

punto II.2.B del presente auto, previstos y reprimidos por los artículos 45, 55, 144 bis in

fine –según ley 14.616- en función de los incisos 1° y 5° del artículo 142 –según ley

20.642- y 144 ter –según ley 14.616- del Código Penal y artículos 306 y 312 del Código

Procesal Penal de la Nación

IV. Efectuar las notificaciones pertinentes, y formar el correspondiente incidente, el

cual deberá ser elevado junto con demás incidentes, anexos y efectos al Tribunal

correspondiente.

V. DISPONER que, a partir de la efectiva elevación del incidente indicado, el

imputado quede anotado a disposición del Tribunal interviniente.


Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

VI. Hacer saber de lo resuelto al cumplir con la elevación dispuesta a la Sala III de la

Excma. Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, a la Sala I de la Cámara Federal de

Casación Penal y al Registro Nacional de Reincidencia.

VII. Reg strese, notif quese y c mplase.‛

A su vez, en causa nro. FLP 373/2011/TO3, a fs. 13.927/13.982, se encuentra

incorporado el auto de clausura, en el cual el juez de primera instancia dispuso en

lo pertinente:

‚I. NO HACER LUGAR a la oposición de elevación a juicio y al pedido de

sobreseimiento formulado por el Dr. Hernán Guillermo Vidal, de conformidad con lo

expuesto en el punto VI .l. de esta resolución.

II. DECLARAR CLAUSURADA LA INSTRUCCIÓN, disponer su ELEVACIÓN

A JUICIO respecto de Alberto Julio Candioti -cuyos datos personales completos obran al

inicio de esta resolución- quien es considerado, ‘prima facie’, coautor mediato de los delitos

de privación ilegal de la libertad agravado por haber sido cometida con violencia, por haber

durado más de un mes en los casos correspondientes -según la descripción efectuada en el

apartado II.2.B.- y aplicación de tormentos, cometidos contra las victimas mencionadas en

el punto l. del apartado III . 2 .C. de la presente resolución, todos ellos en concurso real -

artículos 55, 144 bis inc. 1° con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo,

en cuanto remite a los incs. 1° y 5 °, y 144 tercero del Código Penal-.

III. Efectuar las notificaciones pertinentes, y formar el correspondiente incidente con

copias de la presente causa -con los alcances indicados en el punto VI· de esta resolución-, y

elevar el mismo con los incidentes, anexos y efectos que corresponda al Tribunal Oral en lo

Criminal Federal Nº 1 de La Plata.

IV. DISPONER que, a partir de la efectiva elevación del incidente indicado, el

imputado mencionado en el punto II de esta parte dispositiva, quede anotado a disposición

del mencionado Tribunal.

V. Hacer saber de lo resuelto al cumplir con la elevación dispuesta a la Sala I de la

Excma. Cámara Federal de Apelaciones de La Plata, a la Sala II de la Cámara Federal de

Casación Penal y al Registro Nacional de Reincidencia.

VIII. Reg strese, notif quese y of ciese.‛

129
Por otra parte, en el tramo correspondiente a la causa nro. FLP

737/2013/TO4, el 24 de noviembre de 2022, el juez de instrucción dispuso en lo

pertinente:

‚Por recibido, incorpórese el escrito remitido por la Defensa Oficial en

representación de Jaime Lamont Smart, Roberto Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di

Pasquale, Juan Miguel Wolk, Carlos María Romero Pavón, Alberto Julio Candioti, Carlos

Gustavo Fontana, Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Jorge Antonio Bergés y Luis

Horacio Castillo –fs. 16.991-, y téngase por contestado el traslado conferido oportunamente

en los términos del artículo 349 del C.P.P.N.. Atento a que en el escrito referido la Defensa

Oficial solicitó ‘se tenga presente que, sin otra expresión en esta oportunidad procesal, he

informado a mis defendidos del estado actual del trámite de la causa y de los alcances

previstos por el art culo 5 del mismo texto legal’ –fs. 16.991-, y habiendo requerido tanto

el Ministerio Público Fiscal –fs. 16.649/16.746- como las respectivas partes querellantes -fs.

16.758/16.851, 16.853/16.879, 16.882/16.896, 16.897/16.941, 16.945/16.991 y

16.992/17.082 - la elevación parcial del presente sumario, téngase por clausurada la

instrucción –artículo 353 del C.P.P.N.- y elévense a juicio las presentes actuaciones

respecto de Horacio Luis Castillo, Jaime Lamont Smart, Alberto Julio Candioti, Juan

Miguel Wolk, Roberto Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di Pasquale, Carlos María

Romero Pavón, Carlos Gustavo Fontana, Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Federico

Minicucci, Enrique Augusto Barre y Jorge Antonio Bergés, conforme a los hechos

oportunamente descritos y calificados en la resolución dictada el pasado 12 de abril del

corriente en el marco de las presentes actuaciones –fs. 16.215/16.355-, que fue confirmada

por la Alzada el pasado 28 de septiembre del corriente –fs. 16.992/17.023- en el marco del

incidente LP 7 7 0 98. Notif quese.‛

Además, el 24 de noviembre de 2022, en oportunidad de decretar la clausura

y elevación de la causa nro. FLP 34000189/2009/TO2, el magistrado instructor en lo

pertinente dispuso:

‚Por reci ido, incorpórese el escrito remitido por la efensa Oficial en

representación de Jaime Lamont Smart, Roberto Armando Balmaceda, Alberto Julio

Candioti, Juan Miguel Wolk, Carlos María Romero Pavón, Carlos Gustavo Fontana,

Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Jorge Héctor Di Pasquale y Luis Horacio Castillo –

Fs. 20.583-, y téngase por contestado el traslado conferido oportunamente en los términos

del artículo 349 del C.P.P.N.. Atento a que en el escrito referido la Defensa Oficial solicitó

‘se tenga presente que, sin otra expresión en esta oportunidad procesal, he informado a mis

defendidos del estado actual del trámite de la causa y de los alcances previstos por el

art culo 5 del mismo texto legal’ –Fs. 20.583- y habiendo requerido tanto el Ministerio
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TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Público Fiscal –fs. 19951/20024- como las respectivas partes querellantes -fs. 20042/20050,

20051/20129, 20130/20171, 20172/20212, 20213/20289 y 20414/20537- la elevación

parcial del presente sumario, téngase por clausurada la instrucción –artículo 353 del

C.P.P.N. y elévense a juicio las presentes actuaciones respecto de Jaime Lamont Smart,

Roberto Armando Balmaceda, Alberto Julio Candioti, Juan Miguel Wolk, Carlos María

Romero Pavón, Carlos Gustavo Fontana, Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Jorge

Héctor Di Pasquale, Luis Horacio Castillo y Federico Minicucci, conforme a los hechos

oportunamente descritos y calificados en la resolución dictada el pasado 12 de abril del

corriente en el marco de las presentes actuaciones –fs. 19.491/19.611-, que fue confirmada

por la Alzada el pasado 28 de septiembre del corriente – fs. 1..195/1.222- en el marco del

incidente FLP 34000189/2009/48. Por otro lado, teniendo en cuenta lo indicado por la

Asociación Abuelas de Plaza de Mayo a fs. 20042/20050, hágase saber a las partes

intervinientes que un error material hizo que se consigne en la resolución de fs.

19.491/19.611 el caso de Diana Wlichky como si se tratara de Diana Martínez de Wlichy,

confundiendo su apellido con el de su compañero, Guillermo Alfredo Martínez, debiendo

quedar subsanado dicho error con esta aclaración (artículo 126 C.P.P.N.). Notif quese.‛

Finalmente, el juez instructor, el 5 de abril de 2023 en causa nro. FLP

605/2010/TO4, en lo pertinente dispuso:

‚Por reci ido, incorpórese el escrito remitido por la efensa Oficial en

representación de Jaime Lamont Smart, Roberto Armando Balmaceda, Jorge Héctor Di

Pasquale, Carlos María Romero Pavón, Alberto Julio Candioti, Carlos Gustavo Fontana,

Guillermo Domínguez Matheu y Jorge Antonio Bergés -Fs. 16.700-, y téngase por

contestado el traslado conferido oportunamente en los términos del artículo 349 del

C.P.P.N.. Atento a que en el escrito referido la efensa Oficial solicitó ‘se tenga presente

que, sin otra expresión en esta oportunidad procesal, he informado a mis defendidos del

estado actual del trámite de la causa y de los alcances previstos por el artículo 351 del

mismo texto legal’ –Fs. 16.700- y habiendo requerido tanto el Ministerio Público Fiscal –fs.

16.124/16.234- como las respectivas partes querellantes -fs. 16.034/16.102, 16.106/16.123,

16.236/16.351, 16.352/16.486, 16.487/16.594, 16.595/16.662, 16.663/16.665,

16.666/16.673, y 16.674/16.698- la elevación parcial del presente sumario, téngase por

clausurada parcialmente la instrucción -artículo 353 del C.P.P.N.- y elévense a juicio las

presentes actuaciones respecto de Jaime Lamont Smart, Roberto Armando Balmaceda, Jorge

131
Héctor Di Pasquale, Carlos María Romero Pavón, Alberto Julio Candioti, Carlos Gustavo

Fontana, Guillermo Domínguez Matheu y Jorge Antonio Bergés, conforme a los hechos

oportunamente descritos y calificados en la resolución dictada el pasado 12 de abril de 2022

en el marco de las presentes actuaciones –fs. 15.402/15.566-, que fue confirmada por la

Alzada el pasado 14 de febrero del corriente –fs. 15.892/16.029- en el marco del incidente

FLP 605/2010/83. Notifíquese.‛

Alegatos.

Ya en el debate, y luego de culminada la recepción de la prueba testimonial

e incorporada la instrumental y documental, hicieron uso de la palabra en primer

término los representantes de la Fiscalía, Dr. Gonzalo Miranda y Dra. Ana Claudia

Oberlin, quienes en su alegato describieron los hechos acaecidos y refirieron que en

el juicio oral pudieron demostrar la existencia de seiscientos cinco víctimas de

algunos de los siguientes delitos, a saber: privación ilegal de la libertad, aplicación

de tormentos, abusos sexuales contra prisioneros, aborto forzado, reducción a la

servidumbre, desaparición forzada, homicidio calificado, sustracción, retención y

ocultamiento de un menor de diez años.

Señalaron que estos hechos se cometieron en la Brigada de Investigaciones

de Banfield; en la Brigada de Investigaciones de Quilmes, en la Brigada de

Investigaciones de Lanús, con asiento en Avellaneda, y en la Brigada de

Investigaciones de San Justo; todas ellas reparticiones pertenecientes a la Policía de

la provincia de Buenos Aires, y participaron fundamentalmente, integrantes de la

Inteligencia Militar, del Destacamento 101 del Ejército Argentino, donde esta

unidad militar proporcionó información para los secuestros, recibió información

obtenida de la tortura para producir nuevos secuestros y fue el canal técnico, con el

Batallón 601 dependiente de la Jefatura 2 de Inteligencia del Estado Mayor General

del Ejército, para decidir el destino de los prisioneros a otros centros, la muerte y la

libertad vigilada o la legalización de la persona desaparecida.

Sostuvieron que a lo largo de este proceso penal, treinta y nueve (39)

personas fueron imputadas como responsables penales de los delitos de lesa

humanidad cometidos en los centros clandestinos analizados en este debate. De

esos treinta y nueve (39) -todos varones-, sólo doce (12) llegaron a juicio oral.

Veintiséis (26) de los acusados fallecieron sin ser condenados en este juicio,

mientras que un imputado quedó fuera del juicio por incapacidad sobreviniente.

Del total de imputados fallecidos, diecisiete (17) no llegaron a instancias de juicio

oral debido a que fallecieron en el transcurso del trámite de la causa judicial, un (1)
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TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

imputado falleció luego de haberse realizado la audiencia preliminar del juicio y

siete (7) fallecieron durante el debate.

Afirmaron que no solamente se acusó a este personal militar de inteligencia

sino también la acusación abarcó a policías de la provincia de Buenos Aires y un

jefe civil del gobierno de la provincia de Buenos Aires.

Señalaron que los militares contra los cuales formularon la acusación, fueron

todos jefes, a saber: Federico Antonio Minicucci, en su carácter de Teniente

Coronel, Jefe del Regimiento de Infantería Mecanizada nro. 3 La Tablada, asiento

del Área 112; Alberto Julio Candioti, en su carácter de jefe de la Sección Comando

y Servicios, Auxiliar Oficial en la Sección Reunión Interior y luego, dentro de la

Plana Mayor, como Oficial de Personal, Inteligencia, Operaciones, y Logística, con

el grado de Teniente Primero y luego Capitán, en el Destacamento de Inteligencia

101; Jorge Héctor Di Pasquale, en su carácter de Jefe de la Sección de Operaciones

Especiales del Destacamento de Inteligencia 101 de La Plata; Roberto Armando

Balmaceda, en su carácter de Teniente Primero de la Central de la Reunión y luego

con el grado de Capitán como Jefe de Contrainteligencia y del Grupo de

Actividades Especiales del Destacamento de Inteligencia 101 de La Plata; Carlos

María Romero Pavón, en su carácter de Capitán de Infantería que se desempeñó en

la Central de Reunión y luego fue Jefe de la Sección Reunión Interior del

Destacamento de Inteligencia 101 de La Plata; y Carlos Gustavo Fontana; en su

carácter de Capitán del Destacamento de Inteligencia 101 de La Plata, fue oficial

del enlace con el Batallón de Inteligencia 101 del Ejército Argentino.

Se acusó también a personal civil por su colaboración en la comisión de los

hechos de la causa, siendo esta persona Jaime Lamont Smart, jefe político de la

Policía de la provincia de Buenos Aires, por sus actuaciones como Ministro de

Gobierno, por las contribuciones que hicieron en infraestructura policial para que

los delitos, que conformaron la acusación, fueran posibles.

También, la acusación alcanzó al mando policial superior de las Brigadas de

Investigaciones de Banfield, Quilmes, San Justo y Lanús, durante el período de los

hechos, a cargo de Juan Miguel Wolk: en un primer momento en su carácter de jefe

de la División Delitos contra la Propiedad y de la División Delitos contra las

Personas, y luego‖ como‖ Director‖ en‖ la‖ Dirección‖ de‖ Investigaciones‖ “Zona‖

133
Metropolitana”;‖Enrique‖Augusto‖Barre:‖en‖su‖car{cter‖de‖Comisario‖Seguridad‖de‖

la Policía de la Provincia de Buenos Aires, cumplió funciones como 2do. Jefe de la

División "Delitos contra la Propiedad", junto con este personal señalado, agentes

policiales, la acusación comprendió también respecto de Jorge Antonio Bergés: en

su carácter de médico de la Policía de la provincia de Buenos Aires con actuación

en los delitos que se cometieron dentro de las Brigadas; Luis Horacio Castillo,

quien se desempeñó como agente de la Policía de la provincia de Buenos Aires y

cumplió funciones en la Brigada de Investigaciones de Banfield y en la Brigada de

Investigaciones de Lanús con asiento en Avellaneda.

Seguidamente, después de haber examinado la situación de los imputados,

la fiscalía realizó un exhaustivo análisis sobre la composición del grupo de

víctimas, con diversas singularidades, tales como edades, géneros, ocupaciones,

entre otros; y los centros clandestinos que conformaron el circuito represivo objeto

de la presente causa.

Luego de analizar el plexo probatorio, el Ministerio Público Fiscal realizó la

acusación y petitorio final, destacando previamente que la significación jurídica

asignada a los hechos perpetrados por todos los acusados, debían ser calificados

como crímenes del Derecho de Gentes y, en particular, como Crimen de Genocidio

o delitos de lesa humanidad de manera concurrente y, para el caso de no compartir

esa tesitura el Tribunal, de manera alternativa.

En suma, concluyeron requiriendo al Tribunal que se condene a:

1. FEDERICO ANTONIO MINICUCCI, cuyos demás datos personales

obran en la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN

ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los

artículos 12, 29 inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del

Código Procesal Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:

1) privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en

abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o

amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante

prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del

artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un

funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un

perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos

del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio

de: Nilda Mabel Bega Acevey, Eduardo Rubén Castellanos, Oscar Pellejero,

Alejandro Eduardo Reinhold, Héctor Aurelio Pighin, Emilio Marchione, Virgilio


Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1

César Medina, Juan Antonio Neme, Julio Armesto, Luis María Armesto, José María

Iglesias, Osvaldo Tomás Ariosti, Guillermo José Luis Cometti, Lidia Esther

Biscarte, Francisco José Bugatto, Susana Celina Marquéz, Blanca Nelly Leonor

Buda Hoffman, José Alberto Bugatto, Juan Carlos Deghi, Carlos Osvaldo Souto,

Juan José Berninsone, Héctor Omar Ferraro, Raúl Alberto Marciano, Eva Raquel

Orifici, Jesús María Bonet, María Teresa Di Martino, Daniel Antonio Lagarone,

Luis Alberto Messa, Marcelino Elías López, Valerio Salvador Ubiedo, Silvano José

García, Catalina Martha Velazco, Hugo Luis Morini, Héctor Eduardo Fernando

Parra Pizarro, Juan Evaristo Puthod, María del Carmen Cántaro, Héctor Ricardo

Arias Annichini, Jorge Honorio Navarro, Adriana Patricia Sotelo, Andrés

González, Celina González, Mariano Arasenpchk, Salvador Armando Cerrone,

José Oscar Cerro, Juan Domingo López Pérez, Sergio Mario Ibáñez, Gregorio

Nachman, Gladis Noemí García Niemann, Osvaldo Enrique Busetto, Liliana Isabel

Acuña, Julio Washington Cabrera, Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo

Silva, Rubén Omar Bricio, Miguel Ángel Calvo, Gabriela Carriquiriborde, Hijo de

Repetur Carriquiriborde, Emilio Horacio Ogando, Diego Martín Ogando

Montesano, Julio Gerardo Poce, Graciela Eugenia Pernas, Cristina Silvia Navajas,

Manuela Elmina del Rosario Santucho,‖ Alicia‖ Raquel‖ D’‖ Ambra,‖ Valeria‖ del‖ Mar‖

Ramírez, Carla Fabiana Gutiérrez, Liliana Irma Ross, Nélida Ester Lastreto, Mario

Miguel Mercader, Anahí Silvia Fernández, José Roberto Bonetto, Ana María

Mobili, María Inés Menescardi, Roberto Miguel Odorisio, Nélida Dimovich, María

Adelia Garín, Susana Paulina Hauché, Patricia Huchansky, Carlos Francisco

Simón, Graciela Beatriz Sagués, Silvia Graciela Muñoz, Juan Carlos Bobadilla,

María Adela Troncoso, María Eloísa Castellini, Victoria Petrakos Castellini,

Adriana Lelia Calvo, Teresa Mariana Laborde Calvo, María Magdalena Mainer,

Juan Graiver, Isidoro Miguel Graiver, Lidia Elba Papaleo, Silvia Cristina Fanjul,

Lidia Catalina Gesualdi, Flora Dybner, Dante Marra, Julio Daich, Alfredo Farjat,

Francisco Gatti, Miguel Balverde, Juan Domeneghini, Daniel Cohen, Ernesto María

De Estrada, Francisco Fernández Bernárdez, Ricardo Jorge Bertoldi, Gustavo

Caraballo, Jorge Raúl Rodríguez, Martín Antonio Aberg Cobo, Rafael Ianover,

Ignacio Jorge Mazzola, Adolfo Núñez, Juan Palli Díaz, Ana María Caracoche,

Cristina Lucía Marrocco, Georgina Victoria Martínez, Blanca Noemí Rossini, Luis

135
Velasco Blake, Gustavo Malbrán, Marcelino Alberto Pérez Roig, Gustavo Emir

Pérez Monçalves, Lidia Delia Fernández Plaul, Cayetano Alberto Castrogiovanni,

Roberto Eduardo Aued, María Graciela Medici, Liliana Élida Galletti, Mónica

María Lemos, María José Lavalle Lemos, María del Carmen Percivati Franco,

Daniel Aldo Manzotti, José Moreno Delgado, Antonio Domingo Moreno Delgado,

José Eduardo Moreno, María Elena Ianotti, Enrique Martínez, Alfredo Narciso

Agüero, Jorge Catanese, Raúl Fait, Enrique Roberto Iglesias, Jorge Alberto Janson,

Manuel Mollón, Carlos Gustavo Bratvogel, Juan Ricardo Elizondo, Luis Alberto

Colombi, Oscar Alberto Corradini, José Varela, Julio César Mogordoy, Washington

Mogordoy, Charo Noemí Moreno, Blanca Frida Becher, Norberto Rey, Griselda

Valentina Zárate, Alberto Ostiano Romero Meza, Mercedes Alvariño Blanco,

Liliana Corina Joly, Eduardo Cora, Gladys Yolanda Rodríguez, Gustavo Javier

Fernández, Carlos Alberto Fernández, Miguel Ángel Prince, Víctor Vicente

Marcasciano, Carlos Felipe Ochoa, Haydee Alicia Lampugnani, Graciela Irene

Jurado, Jorge Enrique Mendoza Calderón, Enrique Rodolfo Barry, Mario Enrique

Salerno, Claudia Dafne Gorban, Silvia Beatriz Gorban, Enrique Osvaldo Lapertosa,

Pablo Daniel Musso, José Antonio Cáceres, Gustavo Horacio Lafleur, Jorge Luis

Congett, Blanca Ortiz de Murúa, Héctor Alberto Pérez, Oscar Arturo Udabe, Javier

Alberto López, Alfredo Rafael Ramos Battaglia, Oscar Ernesto Solís, Alberto Mario

Solís, Diana Beatriz Wlichky, Adolfo Manuel Paz, Raúl Félix Vassena, Daniel Omar

Mojica, Hernán Quiroz, Raúl Esteban Santos, Héctor Daniel Klosowski, Elena

Rinaldi, Juan Domingo Díaz, Antonio Díaz, Juan Enrique Velázquez Rosano, Elba

Lucía Gándara Castromán, Oscar Dedionigi, Raquel Margot De la Rosa, Antero

Daniel Esquivel, Gabriel Alberto García, Luis Alberto Ortiz.

Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más

de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal

-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo -según ley 20.642- en los casos de Nicolás Adán Barrionuevo, Raúl

Horacio Codesal, Marcos Alegría, Argentino Quintín Cabral, Francisco Domingo

Orellana, Gladis Rosa Baccili, María Clara Ciocchini, María Claudia Falcone,

Horacio Ángel Úngaro, Daniel Alberto Racero, Francisco Bartolomé López

Muntaner, Claudio De Acha, Víctor Alfredo Treviño, Pablo Alejandro Díaz, Ángela

López Martín, Graciela Gladis Pujol, José María Novielo, Víctor Alberto Carminati,

Alicia Beatriz Carminati, Carlos Augusto Cortés, Diana Griselda Guerrero,

Conrado Guillermo Ceretti, Alfredo José Cajide García, Ernesto Enrique Canga

Barragán, Edgardo Miguel Ángel Andreu, Clara Kierszenowicz, Eduardo Juan


Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Daniel Porta, Rubén Horacio Ares, Jorge Oscar Ogando, Stella Maris Montesano

Sánchez, Juan Carlos Abachian, Carlos Omar Pita, Nieves Luján Acosta, Santiago

Enrique Cañas, María Virginia Aurora Allende Calace, Rafael Andrés Tomás

Perrota Pereyra, Gustavo Antonio Lavalle, Liliana Zambano, Laura Inés Futulis,

Miguel Eduardo Rodríguez, María de las Mercedes Funes, Gabriel María Estévez,

Amelia Isabel Gutiérrez, Flora Gurevich, Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo

Taub, Israel Raúl Kimlat, Eduardo Raúl Kimlat, Rodolfo Antonio Deza, Valentín

Surpín, Mario Justino Llanos, María Teresa Votrico, Omar Eduardo Girou, José

Alberto Choren, María Magdalena Juan, Héctor Oscar Callejas, Ileana Sara María

García Ramos, Graciela Noemí Basualdo, Walter Roberto Docters, Silvia Mabel

Isabella Valenzi, Pedro Alberto Ortiz, Humberto Omar Sartirana, Miguel Ángel

Soria, Silvia Fernanda Gallar, Noemí Irma Tardivo, Edmundo Daniel Szapiro,

Nilda Emma Eloy, Horacio René Matoso, Inés María Pedemonte, Pablo Bernardo

Szir, José Reinaldo Rizzo, Ricardo Chidichimo, Santo Eulogio Rodríguez, Luis

Adolfo Jaramillo, Gerardo Manuel Carrizo, Esteban Alfredo Reimer, Víctor Hugo

Ventura, Edilberto Chamorro Vera, Carlos Enrique Höld, Norma Mabel Sandoval,

Cecilia Rotemberg Wolf, Donatella Rude Calebotta, Silvia De Raffaelli, Heber

Eduardo O´Neil Velásquez, Oscar Isidro Borzi, Alejandro Rómulo Iaccarino, Carlos

Alberto Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino.

2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y

las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de María Teresa Di

Martino, María Claudia Falcone, Valeria del Mar Ramírez, Carla Fabiana

Gutiérrez, Nélida Ester Lastreto, Nilda Emma Eloy.

3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el

artículo 127 del Código Penal, (según Ley 11.179), en perjuicio de Nilda Mabel

Bega Acevey, María Clara Ciocchini, Claudia Dafne Gorban, Norma Mabel

Sandoval, Elba Lucía Gándara Castromán.

4) Aborto forzado, figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del

Código Penal - Ley 11.179-, en perjuicio de Nélida Ester Lastreto.

5) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el

artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: Hijo de Repetur

137
Carriquiriborde, Diego Martín Ogando Montesano, Daniel Santucho Navajas,

Victoria Petrakos Castellini, María José Lavalle Lemos.

Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños,

el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -

ley 26.679- en perjuicio de: Hijo de Repetur Carriquiriborde y de Victoria Petrakos

Castellini.

6) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso

premeditado de dos o más personas, artículo 80 incs. 2 y 6 del Código Penal –

según Ley 21.338-, en perjuicio de Carlos Osvaldo Souto, Gladis Noemí García

Niemann, Liliana Irma Ross, Anahí Silvia Fernández, José Roberto Bonetto, María

Adelia Garín, Carlos Francisco Simón, Graciela Beatriz Sagués, Miguel Ángel Soria,

Noemí Irma Tardivo, José Antonio Cáceres, José Reinaldo Rizzo, Luis Adolfo

Jaramillo, Héctor Alberto Pérez.

Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida

ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la

figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el

artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio de

Ernesto Enrique Canga Barragán, Mario Miguel Mercader, María Magdalena

Mainer, Edilberto Chamorro Vera, Cecilia Rotemberg Wolf, Silvia De Raffaelli,

Heber Eduardo O´Neil Velásquez.

7) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley

26.679- en perjuicio de: Lidia Delia Fernández Plaul, Miguel Eduardo Rodríguez,

Daniel Aldo Manzotti, María de las Mercedes Funes, Gabriel María Estévez,

Alberto Ostiano Romero Meza, Carlos Alberto Fernández, Silvia Fernanda Gallar,

Carlos Felipe Ochoa, Edmundo Daniel Szapiro, Graciela Irene Jurado, Jorge

Enrique Mendoza Calderón, Mario Enrique Salerno, Inés María Pedemonte, Pablo

Bernardo Szir, Pablo Daniel Musso, Gustavo Horacio Lafleur, Ricardo Chidichimo,

Jorge Luis Congett, Santo Eulogio Rodríguez, Blanca Ortiz de Murúa, Oscar Arturo

Udabe, Javier Alberto López, Diana Beatriz Wlichky, Esteban Alfredo Reimer,

Víctor Hugo Ventura, Carlos Enrique Höld, Héctor Daniel Klosowski, Donatella

Rude Calebotta, Elena Rinaldi, Elba Lucía Gándara Castromán, Antero Daniel

Esquivel, Oscar Isidro Borzi. María Teresa Di Martino, Silvano José García,

Catalina Martha Velazco, Hugo Luis Morini, Gregorio Nachman, María Clara

Ciocchini, María Claudia Falcone, Horacio Ángel Úngaro, Daniel Alberto Racero,

Francisco Bartolomé López Muntaner, Claudio De Acha, Víctor Alfredo Treviño,

Ángela López Martín, Graciela Gladis Pujol, Carlos Augusto Cortés, Diana
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Griselda Guerrero, Conrado Guillermo Ceretti, Liliana Isabel Acuña, Julio

Washington Cabrera, Alfredo José Cajide García, Norma Beatriz Del Missier,

Néstor Eduardo Silva, Edgardo Miguel Ángel Andreu, Clara Kierszenowicz,

Miguel Ángel Calvo, Gabriela Carriquiriborde, Jorge Oscar Ogando, Emilio

Horacio Ogando, Stella Maris Montesano Sánchez, Julio Gerardo Poce, Graciela

Eugenia Pernas, Cristina Silvia Navajas, Manuela Elmina del Rosario Santucho,

Alicia‖ Raquel‖ D’‖ Ambra,‖ Juan‖ Carlos‖ Abachian,‖ Ana‖ María‖ Mobili,‖ María‖ Inés‖

Menescardi, Roberto Miguel Odorisio, Nélida Dimovich, Susana Paulina Hauché,

Patricia Huchansky, Silvia Graciela Muñoz, Juan Carlos Bobadilla, María Adela

Troncoso, María Eloísa Castellini, Cristina Lucía Marrocco, Marcelino Alberto

Pérez Roig, Gustavo Emir Pérez Monçalves, Roberto Eduardo Aued, María

Graciela Medici, Santiago Enrique Cañas, Liliana Élida Galletti, María Virginia

Aurora Allende Calace, Rafael Andrés Tomás Perrota Pereyra, Gustavo Antonio

Lavalle, Mónica María Lemos, Laura Inés Futulis, María del Carmen Percivati

Franco, Amelia Isabel Gutiérrez, María Elena Ianotti, Alfredo Narciso Agüero,

Jorge Catanese, Raúl Fait, Enrique Roberto Iglesias, Ileana Sara María García

Ramos, Graciela Noemí Basualdo, Silvia Mabel Isabella Valenzi, Pedro Alberto

Ortiz, Enrique Rodolfo Barry. Para el supuesto de no considerarlo así el Tribunal,

de manera alternativa, solicitaron se califiquen los hechos sufridos por estas

personas, como homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado sus

cuerpos.

Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de

Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de

manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo

118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción

del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).

Junto a ello solicitaron la absolución del acusado respecto de los hechos que

victimizaron a Rogelio Miguel Juárez, Héctor Tomás Campdepadrós, Jorge Varela.

2. GUILLERMO ALBERTO DOMÍNGUEZ MATHEU, cuyos demás datos

personales obran en la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA,

INHABILITACIÓN ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo

ello en función de los artículos 12, 29 inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos

139
399, 403 y 530 del Código Procesal Penal de la Nación, por hallarlo coautor

mediato de los delitos de:

1) privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en

abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o

amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante

prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del

artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un

funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un

perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos

del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio

de: María Esther Alonso, Víctor Manuel Taboada, Nelfa Rufina Suárez, Juan

Alejandro Barry, Susana Beatriz Mata, Silvia Nieves Negro, Nélida Ramos, Héctor

Domingo Bonet Oller, Osvaldo Alberto Mantiñan, Miguel Ángel Hernández, Raúl

Osvaldo Llarull, Nilda Mabel Bega Acevey, Luis Ruiz, Eduardo Horacio Piva,

Herminio Martínez Borbolla, Roque Joaquín Srur, Raúl Daniel Arburúa, Jesús

Cuña Álvarez, Carlos Alberto Geraci, Oscar Ricardo Geraci, Graciela Susana

Tigani, Ariel Rivadeneira, Jorge Oscar Cardoso, Jorge Adalberto Nadal, Rafael

Runco, Pedro Andrés Caporale, Eduardo Rubén Castellanos, Héctor Aurelio

Pighin, Alejandro Eduardo Reinhold, Emilio Marchione, Oscar Pellejero, Virgilio

César Medina, Carlos Osvaldo Souto, Juan José Berninsone, Susana Celina

Marquéz, Juan Antonio Neme, Luis María Armesto, Julio Armesto, Francisco José

Bugatto, Silvano José García, Osvaldo Tomás Ariosti, Lidia Esther Biscarte, Jesús

María Bonet, Blanca Nelly Leonor Buda Hoffman, José Alberto Bugatto, Juan

Carlos Deghi, María Teresa Di Martino, Héctor Omar Ferraro, José María Iglesias,

Daniel Antonio Lagarone, Marcelino Elías López, Raúl Alberto Marciano, Hugo

Luis Morini, Eva Raquel Orifici, Héctor Eduardo Fernando Parra Pizarro, Juan

Evaristo Puthod, Valerio Salvador Ubiedo, Catalina Martha Velazco, Luis Alberto

Messa, María del Carmen Cántaro, Jorge Honorio Navarro, Héctor Ricardo Arias

Annichini, Celina González, Andrés González, Adriana Patricia Sotelo, Salvador

Armando Cerrone, Mariano Arasenpchk, Juan Domingo López Pérez, Sergio

Mario Ibáñez, Gregorio Nachman, Gladis Noemí García Niemann, Atilio Gustavo

Calotti, Osvaldo Enrique Busetto, Liliana Isabel Acuña, Julio Washington Cabrera,

Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo Silva, Rubén Omar Bricio, Gabriela

Carriquiriborde, Hijo de Repetur Carriquiriborde, Diego Martín Ogando

Montesano, Emilio Horacio Ogando, Julio Gerardo Poce, Graciela Eugenia Pernas,

Cristina Silvia Navajas, Valeria del Mar Ramírez, Liliana Irma Ross, Juan
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1

Domeneghini, Washington Rubén Rodríguez Martínez, Rosa Álvarez, Adelina

Felisa Lucero, María Irma Castro, Hilda Martínez, Rosa Castagnola, José Lencina,

Cástulo Bogado, María Luisa Godoy, Hugo Rubén Perié Esquivel, Urbano

Ciavaglia Salas, María Leonor González Martínez, Juan Carlos Duca, Horacio

Fagioli, Graciela Beatriz Gómez, María del Carmen Alburúa, Marcelo Damián

Santoro, Néstor Alberto Rojas, Francisco Virgilio Gutiérrez, Horacio Luis

Rapaport, Fabio Acuña, Filemón Acuña, María Rosa Ortiz, Leonardo Blanco,

Néstor Eduardo Blanco, Ramón Escale Tobeña, Gustavo Marcelo Bockenheim,

Norberto Rey, Griselda Valentina Zárate, Julio César Mogordoy, Washington

Mogordoy, Charo Noemí Moreno, Blanca Frida Becher, Ofelia Maximina Ruiz Paz,

Esteban Abdón, María Ofelia Santucho, María Susana Santucho, María Silvia

Santucho, María Emilia Santucho, Ana Cristina Santucho, Marcela Eva Santucho,

Gabriela Inés Santucho, Mario Antonio Santucho, Hilda Magdalena García, Pedro

Luis Nadal García, Cirila Benítez, Eduardo Rubén Andrade, Sonia Estela

Iwaniszyn, Carlos Federico Brandli, Patricia Liliana Pozzo, Mario Ernesto Colonna,

Pablo Genazzi, Víctor Orlando Taverna, Gladys Elvira Beluardi, Oscar Daniel

Bustos, Cristina Elvira Kafka, Rosa Cristina Rodríguez, Norma Justa Rivera, Juan

Carlos Tonil, Rosa Elena Vallejos, Graciela Beatriz Torrano, José Abel Fuks

Cucshnir, Haydee Fuentes Ilda, Nora Alicia Úngaro, Guillermo Allamprese,

Rodolfo Horacio Monzón, Manuel Coley Robles, Isabella Valenzi Rosa, hija de

Silvia Mabel Isabella Valenzi, Amalia Sánchez, Rolando Martín Acuña, Juan José

Cerrudo, Mercedes Alvariño Blanco, Liliana Corina Joly, Eduardo Cora, Gladys

Yolanda Rodríguez, Miguel Ángel Prince, Víctor Vicente Marcasciano, Carlos

Felipe Ochoa, Hebe Araceli Susana Mascia, Graciela Irene Jurado, Haydee Alicia

Lampugnani, Enrique Rodolfo Barry, Jorge Enrique Mendoza Calderón, Mario

Enrique Salerno, Enrique Osvaldo Lapertosa, José Antonio Cáceres, Gustavo

Horacio Lafleur, Jorge Luis Congett, Blanca Ortiz de Murúa, Héctor Alberto Pérez,

Javier Alberto López, Oscar Arturo Udabe, Alfredo Rafael Ramos Battaglia,

Alberto Mario Solís, Oscar Ernesto Solís.

Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más

de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal

-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

141
normativo –según ley 20.642- en los casos de Dalmiro Ismael Suárez, Lucía Deón,

Carlos Payaslian, Jorge Antonio Saravia Acuña, Juan José Stirnemann, Mercedes

Elena Le Bozec, Laura Franchi Sorsi, Mirta Isabel Salamanca, Rita Liliana Aguelt,

Graciela Noemi Santucho, Serla Wasserman, Graciela Susana Di Lauro, Germán

Gargano, Norma Dolores Castillo, Margarita García Bonilla, Isabel Ibarra, María

Leonor Ibarra, Silvia Adriana Lemmi, María José Sánchez Flores, Marcos Alegría,

Raúl Horacio Codesal, Nicolás Adán Barrionuevo, Argentino Quintín Cabral,

Francisco Domingo Orellana, Gladis Rosa Baccili, María Claudia Falcone, María

Clara Ciocchini, Daniel Alberto Racero, Francisco Bartolomé López Muntaner,

Claudio De Acha, Víctor Alfredo Treviño, Pablo Alejandro Díaz, Emilce Graciela

Moler, Patricia Susana Miranda, Ángela López Martín, Graciela Gladis Pujol, José

María Novielo, Alicia Beatriz Carminati, Víctor Alberto Carminati, Carlos Augusto

Cortés, Conrado Guillermo Ceretti, Diana Griselda Guerrero, Alfredo José Cajide

García, Ernesto Enrique Canga Barragán, Edgardo Miguel Ángel Andreu, Clara

Kierszenowicz, Eduardo Juan Daniel Porta, Rubén Horacio Ares, Jorge Oscar

Ogando, Stella Maris Montesano Sánchez, Juan Carlos Abachian, Alberto Corchs

Laviña, Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Mario José Martínez Suárez, Juvelino

Andrés Carneiro Da Fontoura, Armando Leonardo Dionisi, Horacio Ramiro Vivas,

Mabel Amelia García, Alfredo Oscar Fernández, Juan Carlos Stremi, Néstor Busso,

Alejandro Enrique De Sío, Juan José Giampa, Ana Rosa Rodríguez, Marta Josefa

Enrique, Miguel Ramón Galván Insaurralde, Walter Roberto Docters, Juan Carlos

Rumi, Santiago Servín, María Eliana Acosta Velasco, Ana Teresa Diego, Juan

Carlos Fund, Osvaldo Luis Abollo, Silvia Mabel Isabella Valenzi, Norma Leanza,

Norma Ada Núñez, Miguel Ángel Laporta, Roberto Antonio Laporta, María Rosa

Laporta, Juan Carlos "Cacho" Maidana, Alfredo Alinso Martínez Gálvez, Miguel

Ángel Soria, Gustavo Javier Fernández, Carlos Alberto Fernández, Silvia Fernanda

Gallar, Noemí Irma Tardivo, Edmundo Daniel Szapiro, Nilda Emma Eloy, Horacio

René Matoso, Inés María Pedemonte, Pablo Bernardo Szir, José Reinaldo Rizzo,

Ricardo Chidichimo, Santo Eulogio Rodríguez, Luis Adolfo Jaramillo, Gerardo

Manuel Carrizo.

2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y

las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de María Teresa Di

Martino, María Claudia Falcone, Valeria del Mar Ramírez, María del Carmen

Alburúa, Mabel Amelia García, María Rosa Laporta, Nilda Emma Eloy.

3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto) figura penal prevista en el

artículo 127 del Código Penal, según Ley 11.179, en perjuicio de Mercedes Elena Le
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FLP 737/2013/TO1

Bozec, Nilda Mabel Bega Acevey, María Clara Ciocchini, Nora Alicia Úngaro, Ana

Teresa Diego.

4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el

artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: Hijo de Repetur

Carriquiriborde, Diego Martín Ogando Montesano, Daniel Santucho Navajas,

Pedro Luis Nadal García, Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella

Valenzi.

Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños,

el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -

ley 26.679- en perjuicio de: Hijo de Repetur Carriquiriborde y de Rosa Isabella

Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi.

5) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso

premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según

Ley 21.338-, en perjuicio de Víctor Manuel Taboada, Carlos Osvaldo Souto, Gladis

Noemí García Niemann, Liliana Irma Ross, Horacio Luis Rapaport, Miguel Ramón

Galván Insaurralde, María Eliana Acosta Velasco, Manuel Coley Robles, Noemí

Irma Tardivo, José Antonio Cáceres, José Reinaldo Rizzo, Luis Adolfo Jaramillo,

Héctor Alberto Pérez.

Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida

ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la

figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el

artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio de

Ernesto Enrique Canga Barragán y Ana Teresa Diego.

6) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley

26.679- en perjuicio de: Víctor Alfredo Treviño, Ángela López Martín, Osvaldo

Enrique Busetto, Graciela Gladis Pujol, Hilda Magdalena García, Graciela Beatriz

Torrano, Alejandro Enrique De Sío, José Abel Fuks Cucshnir, Juan José Giampa,

Ana Rosa Rodríguez, Santiago Servín, Guillermo Allamprese, Juan Carlos Fund,

Silvia Mabel Isabella Valenzi, Miguel Ángel Soria, Carlos Alberto Fernández, Silvia

Fernanda Gallar, Carlos Felipe Ochoa, Hebe Araceli Susana Mascia, Edmundo

Daniel Szapiro, Graciela Irene Jurado, Enrique Rodolfo Barry, Jorge Enrique

Mendoza Calderón, Mario Enrique Salerno, Inés María Pedemonte, Pablo

143
Bernardo Szir, Gustavo Horacio Lafleur, Ricardo Chidichimo, Jorge Luis Congett,

Santo Eulogio Rodríguez, Blanca Ortiz de Murúa, Javier Alberto López, Oscar

Arturo Udabe, María Teresa Di Martino, Silvano José García, Catalina Martha

Velazco, Hugo Luis Morini, Gregorio Nachman, María Clara Ciocchini, María

Claudia Falcone, Daniel Alberto Racero, Francisco Bartolomé López Muntaner,

Claudio De Acha, Carlos Augusto Cortés, Diana Griselda Guerrero, Conrado

Guillermo Ceretti, Liliana Isabel Acuña, Julio Washington Cabrera, Alfredo José

Cajide García, Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo Silva, Edgardo Miguel

Ángel Andreu, Clara Kierszenowicz, Gabriela Carriquiriborde, Jorge Oscar

Ogando, Emilio Horacio Ogando, Stella Maris Montesano Sánchez, Julio Gerardo

Poce, Graciela Eugenia Pernas, Cristina Silvia Navajas, Juan Carlos Abachian,

Alberto Corchs Laviña, Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Juvelino Andrés

Carneiro Da Fontoura, Norma Ada Núñez, Roberto Antonio Laporta, Juan José

Cerrudo. Para el supuesto de no considerarlo así, de manera alternativa solicitaron

se califiquen los hechos sufridos por estas personas, como homicidio calificado, a

pesar de no haberse encontrado sus cuerpos.

Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de

Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de

manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo

118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción

del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-)

Junto con ello solicitaron la absolución del acusado respecto de los hechos

que victimizaron a Rogelio Miguel Juárez, Héctor Tomás Campdepadrós, Jorge

Varela, Atilio Portillo Servín, Leonilda Alegre.

3. CARLOS GUSTAVO FONTANA, cuyos demás datos personales obran en

la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y

PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29

inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal

Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:

1) Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en

abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o

amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante

prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del

artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un

funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un

perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio

de: Eduardo Rubén Castellanos, Oscar Pellejero, Alejandro Eduardo Reinhold,

Héctor Aurelio Pighin, Emilio Marchione, Virgilio César Medina, Juan Antonio

Neme, Julio Armesto, Luis María Armesto, José María Iglesias, Osvaldo Tomás

Ariosti, Lidia Esther Biscarte, Francisco José Bugatto, Susana Celina Marquéz,

Blanca Nelly Leonor Buda Hoffman, José Alberto Bugatto, Juan Carlos Deghi,

Carlos Osvaldo Souto, Juan José Berninsone, Héctor Omar Ferraro, Raúl Alberto

Marciano, Eva Raquel Orifici, Jesús María Bonet, María Teresa Di Martino, Daniel

Antonio Lagarone, Luis Alberto Messa, Marcelino Elías López, Valerio Salvador

Ubiedo, Silvano José García, Catalina Martha Velazco, Hugo Luis Morini, Héctor

Eduardo Fernando Parra Pizarro, Juan Evaristo Puthod, María del Carmen

Cántaro, Héctor Ricardo Arias Annichini, Jorge Honorio Navarro, Adriana Patricia

Sotelo, Andrés González, Celina González, Mariano Arasenpchk, Salvador

Armando Cerrone, Juan Domingo López Pérez, Sergio Mario Ibáñez, Gregorio

Nachman, Gladis Noemí García Niemann, Atilio Gustavo Calotti, Osvaldo Enrique

Busetto, Liliana Isabel Acuña, Hijo de Repetur Carriquiriborde, Diego Martín

Ogando Montesano, Cristina Silvia Navajas, Juan Domeneghini, Rosa Álvarez,

María Rosa Ortiz, Julio César Mogordoy, Washington Mogordoy, Charo Noemí

Moreno, Blanca Frida Becher, Norberto Rey, Griselda Valentina Zárate, Ofelia

Maximina Ruiz Paz, Esteban Abdón, María Ofelia Santucho, María Susana

Santucho, María Silvia Santucho, María Emilia Santucho, Ana Cristina Santucho,

Marcela Eva Santucho, Gabriela Inés Santucho, Mario Antonio Santucho, Hilda

Magdalena García, Pedro Luis Nadal García, Cirila Benítez, Eduardo Rubén

Andrade, Carlos Federico Brandli, Sonia Estela Iwaniszyn, Patricia Liliana Pozzo,

Mario Ernesto Colonna, Pablo Genazzi, Víctor Orlando Taverna, Gladys Elvira

Beluardi, Oscar Daniel Bustos, Cristina Elvira Kafka, Rosa Cristina Rodríguez,

Norma Justa Rivera, Juan Carlos Tonil, Rosa Elena Vallejos, José Abel Fuks

Cucshnir, Graciela Beatriz Torrano, Haydee Fuentes Ilda, Nora Alicia Úngaro,

Rodolfo Horacio Monzón, Manuel Coley Robles, Amalia Sánchez, Rolando Martín

Acuña, Liliana Corina Joly, Eduardo Cora, Gladys Yolanda Rodríguez, Miguel

Ángel Prince, Víctor Vicente Marcasciano, Carlos Felipe Ochoa, Hebe Araceli

Susana Mascia, Haydee Alicia Lampugnani, Graciela Irene Jurado, Jorge Enrique

145
Mendoza Calderón, Enrique Rodolfo Barry, Mario Enrique Salerno, Claudia Dafne

Gorban, Enrique Osvaldo Lapertosa, José Antonio Cáceres, Gustavo Horacio

Lafleur, Jorge Luis Congett, Blanca Ortiz de Murúa, Héctor Alberto Pérez, Oscar

Arturo Udabe, Javier Alberto López, Alfredo Rafael Ramos Battaglia, Oscar

Ernesto Solís, Alberto Mario Solís.

Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más

de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal

-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo –según ley 20.642- en los casos de Nicolás Adán Barrionuevo, Raúl

Horacio Codesal, Marcos Alegría, Francisco Domingo Orellana, Gladis Rosa

Baccili, Francisco Bartolomé López Muntaner, Víctor Alfredo Treviño, Emilce

Graciela Moler, Patricia Susana Miranda, Ángela López Martín, Graciela Gladis

Pujol, Carlos Augusto Cortés, Conrado Guillermo Ceretti, Rubén Horacio Ares,

Horacio Ramiro Vivas, Mabel Amelia García, Alfredo Oscar Fernández, Juan

Carlos Stremi, Néstor Busso, Alejandro Enrique De Sío, Juan José Giampa, Ana

Rosa Rodríguez, Marta Josefa Enrique, Miguel Ramón Galván Insaurralde, Walter

Roberto Docters, Juan Carlos Rumi, Santiago Servín, Ana Teresa Diego, María

Eliana Acosta Velasco, Juan Carlos Fund, Osvaldo Luis Abollo, Roberto Antonio

Laporta, Miguel Ángel Laporta, María Rosa Laporta, Gustavo Javier Fernández,

Carlos Alberto Fernández, Silvia Fernanda Gallar, Noemí Irma Tardivo, Edmundo

Daniel Szapiro, Nilda Emma Eloy, Horacio René Matoso, Inés María Pedemonte,

Pablo Bernardo Szir, José Reinaldo Rizzo, Ricardo Chidichimo, Santo Eulogio

Rodríguez, Luis Adolfo Jaramillo, Gerardo Manuel Carrizo, Norma Mabel

Sandoval.

2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y

las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de María Teresa Di

Martino, Mabel Amelia García, María Rosa Laporta, Nilda Emma Eloy.

3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto figura penal prevista en el

artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de Nora Alicia

Úngaro, Ana Teresa Diego, Claudia Dafne Gorban, Norma Mabel Sandoval.

4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el

artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: Hijo de Repetur

Carriquiriborde, Diego Martín Ogando Montesano, Daniel Santucho Navajas,

Pedro Luis Nadal García.


Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños,

el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -

ley 26.679- en perjuicio de Hijo de Repetur Carriquiriborde.

5) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso

premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según

Ley 21.338-, en perjuicio de Carlos Osvaldo Souto, Gladis Noemí García Niemann,

Miguel Ramón Galván Insaurralde, María Eliana Acosta Velasco, Manuel Coley

Robles, Miguel Ángel Soria, Noemí Irma Tardivo, José Antonio Cáceres, José

Reinaldo Rizzo, Luis Adolfo Jaramillo, Héctor Alberto Pérez.

Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida

ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la

figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el

artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio de Ana

Teresa Diego.

6) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley

26.679- en perjuicio de: Víctor Alfredo Treviño, Ángela López Martín, Osvaldo

Enrique Busetto, Graciela Gladis Pujol, Hilda Magdalena García, José Abel Fuks

Cucshnir, Graciela Beatriz Torrano, Alejandro Enrique De Sío, Juan José Giampa,

Ana Rosa Rodríguez, Santiago Servín, Juan Carlos Fund, Carlos Alberto

Fernández, Silvia Fernanda Gallar, Carlos Felipe Ochoa, Hebe Araceli Susana

Mascia, Edmundo Daniel Szapiro, Graciela Irene Jurado, Jorge Enrique Mendoza

Calderón, Enrique Rodolfo Barry, Mario Enrique Salerno, Inés María Pedemonte,

Pablo Bernardo Szir, Gustavo Horacio Lafleur, Ricardo Chidichimo, Jorge Luis

Congett, Santo Eulogio Rodríguez, Blanca Ortiz de Murúa, Oscar Arturo Udabe,

Javier Alberto López María Teresa Di Martino, Silvano José García, Catalina

Martha Velazco, Hugo Luis Morini, Gregorio Nachman, Francisco Bartolomé

López Muntaner, Carlos Augusto Cortés, Conrado Guillermo Ceretti, Liliana Isabel

Acuña, Stella Maris Montesano Sánchez, Cristina Silvia Navajas, Guillermo

Manuel Sobrino Berardi, Jorge Hugo Martínez Horminoguez, Roberto Antonio

Laporta. Para el supuesto de no considerarlo así, de manera alternativa solicitaron

se califiquen los hechos sufridos por estas personas, como homicidio calificado, a

pesar de no haberse encontrado sus cuerpos.

147
Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de

Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de

manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo

118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción

del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).

Junto con ello solicitaron la absolución del acusado respecto de los hechos

que victimizaron a Rogelio Miguel Juárez, Héctor Tomás Campdepadrós, Jorge

Varela, Atilio Portillo Servín, Leonilda Alegre.

4. CARLOS MARÍA ROMERO PAVÓN, cuyos demás datos personales

obran en la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN

ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los

artículos 12, 29 inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del

Código Procesal Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:

1) Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en

abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o

amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante

prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del

artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un

funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un

perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos

del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio

de: José Oscar Cerro, Valeria del Mar Ramírez, Julieta Alejandra González, Miguel

Ángel Gómez, Judith Lagarde, Analía Velázquez, Carla Fabiana Gutiérrez, Marcela

Daniela Viegas, Nélida Ester Lastreto, Ana María Caracoche, Cristina Lucía

Marrocco, Georgina Victoria Martínez, Blanca Noemí Rossini, Luis Velasco Blake,

Gustavo Malbrán, Marcelino Alberto Pérez Roig, Gustavo Emir Pérez Monçalves,

Lidia Delia Fernández Plaul, Cayetano Alberto Castrogiovanni, Roberto Eduardo

Aued, María Graciela Medici, Liliana Élida Galletti, Mónica María Lemos, María

José Lavalle Lemos, María del Carmen Percivati Franco, Daniel Aldo Manzotti,

José Moreno Delgado, Antonio Domingo Moreno Delgado, José Eduardo Moreno,

María Elena Ianotti, Enrique Martínez, Alfredo Narciso Agüero, Jorge Catanese,

Raúl Fait, Enrique Roberto Iglesias, Jorge Alberto Janson, Manuel Mollón, Mario

Justino Llanos, María Teresa Votrico, María Magdalena Juan, Juan Ricardo

Elizondo, Oscar Alberto Corradini, José Varela, Alfredo Fernando Bosco Muñoz,

Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Elena Paulina Lerena Costa, Carlos D´Elia

Casco, Eduardo Gallo Castro, María de las Mercedes Gallo Sanz, María Victoria
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Moyano Artigas, Miguel Ángel Río Casas, Washington Rubén Rodríguez Martínez,

Beatriz Alicia Anglet, Rosa Álvarez, Beatriz Lilian Bermúdez Calvar, Oscar Luis

Viegas, María Teresa Serantes Lede, María Erlinda Vázquez Santos, Beatriz

Fernández, Alicia Montenegro, Nelson Julián Mezquida, Yvonne Cappi Olivera,

Mario Mosteiro, Mónica Sofía Grinspon, Claudio Ernesto Logares, Juan Carlos

Uñates, Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi, Hugo Salvador

Rosello, Susana Capobianco, Rodolfo Federico Simón, Enrique Horacio Taramasco,

Fernando García, Omar Gedalio Suárez, Carlos Eduardo Garack, Beatriz Alicia

Lenain, Julio Daniel Chachagua, Miguel Ángel Hait, Rebeca Krasner, Luis Alberto

Santilli, Eduardo Rosen, Edgardo Norberto Giquiardo, Alberto Ostiano Romero

Meza, Ramón Raúl Romero, Elena Beatriz Abran, Américo Gines Agüero, Eva de

Jesús Gómez, Amalia Sánchez, María Rosa Laporta, Juan Chiala, Juan de Dios

Echeverría, Alberto Cruz Lucero, Rolando Martín Acuña, Roberto José Figueredo,

Lindolfo Ceolín, María Cristina Gioglio, Víctor Jorge Illodo, Elda Esther Viviani,

Zulema Leira, Raúl Alfredo Bonafini, Arcángel Nicolás Herrera, Oscar Julián

Herrera, Roberto Villanueva, Oscar Manuel Duarte, María Cristina Bustamante,

Lorenzo Federico Cáceres González, Olga Beatriz Miranda, Juan José Cerrudo,

Heber Eduardo O´Neil Velásquez, Luis Alberto Ortiz.

Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más

de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal

-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo –según ley 20.642- en los casos de Lucía Deón, Paola Leonor Alagastino,

Carlos Omar Pita, Nieves Luján Acosta, Santiago Enrique Cañas, María Virginia

Aurora Allende Calace, Rafael Andrés Tomás Perrota Pereyra, Gustavo Antonio

Lavalle, Liliana Zambano, Laura Inés Futulis, Miguel Eduardo Rodríguez, María

de las Mercedes Funes, Gabriel María Estévez, Amelia Isabel Gutiérrez, Juan

Carlos Ledesma, Flora Gurevich, Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo Taub,

Israel Raúl Kimlat, Eduardo Raúl Kimlat, Rodolfo Antonio Deza, Valentín Surpín,

Omar Eduardo Girou, José Alberto Choren, Ileana Sara María García Ramos,

Alberto‖ Corchs‖ Lavi a,‖ Guillermo‖ Manuel‖ Sobrino‖ Berardi,‖ Julio‖ Cesar‖ D’Elía‖

Pallares, Yolanda Iris Casco Ghelpi, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela

Noemí Basualdo, Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé

149
Fernández, Aída Celia Sanz Fernández, María Antonia Castro Huerga, Mario José

Martínez Suárez, María Asunción Artigas Nilo de Moyano, Alfredo Moyano

Santander, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura, Carolina Barrientos, Juan

Alberto Berdún Cardozo, Marta Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo Martínez

Horminoguez, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto,

Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, María Graciela Gribo, Claudia Inés Khon, Saúl

Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain, Eduardo Otilio Corro, Adriana

Chamorro, Rafael Chamorro, Juan Rodolfo Rodríguez (González Rodolfo), César

Nicolás Maza, Juan Carlos Fund, Osvaldo Luis Abollo, Pedro Alberto Ortiz, Carlos

Guillermo Robles, Martina Concepción Espinoza, Doménico Favazza, Felipe

Antonio Favazza, Luis Horacio Fernández, Alberto Felipe Maly, Vicente Fiore,

Santos Boria, Jorge Guidi, José Guillermo Suárez (La Rosa Guillermo), Humberto

Omar Sartirana, Jorge Alberto Allega, Ricardo Antonio Ruiz, Herna Silva, Juan

José Rúa, Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, Alcides Antonio Chiesa, Norma

Leanza, Abel Luis Vigo Comas, José María Della Flora, Alberto Osvaldo Derman,

María Rosa Pargas, Omar Rodolfo Farías, Galdys Noemí Musante, Rubén

Fernando Schell, Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María Isabel Reinoso,

Alfredo Emilio Patiño, Roberto Antonio Laporta, Miguel Ángel Laporta, Juan

Roberto Serrabón, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta Teresa Gerelli,

Ramona Agustina Ávalos, Roberto Fidel Yantorno, Juan Carlos Guarino, María

Elena Varela, José Rubén Slavkin, Juan Carlos "Cacho" Maidana, Alfredo Alinso

Martínez Gálvez, Diego Barreda, Rodolfo Francisco Nanni, Rodolfo Julio Tiscornia,

Julio César López Del Pino, Osvaldo Acosta, Horacio Guillermo Cid de la Paz,

Oscar Alfredo González, Ángel Laurenzano, Daniel Merialdo, Roberto Oscar

Ramírez, Mario Villani, Néstor Zurita, Alejandro Rómulo Iaccarino, Carlos Alberto

Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino.

2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y

las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de Valeria del Mar

Ramírez, Julieta Alejandra González, Miguel Ángel Gómez, Judith Lagarde, Analía

Velázquez, Paola Leonor Alagastino, Carla Fabiana Gutiérrez, Marcela Daniela

Viegas, Nélida Ester Lastreto, María Teresa Serantes Lede, María Rosa Laporta.

3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el

artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de María Asunción

Artigas Nilo de Moyano, Susana Capobianco, Luis Alberto Ortiz.

4) Aborto forzado, figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del

Código Penal - Ley 11.179-, en perjuicio de Nélida Ester Lastreto.


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FLP 737/2013/TO1

5) Reducción a la servidumbre previsto en el artículo 140 del Código Penal –

según Ley 11.179- en perjuicio de Julieta Alejandra González, Miguel Ángel

Gómez, Judith Lagarde.

6) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el

artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: María José Lavalle

Lemos, Carlos D´Elia Casco, María de las Mercedes Gallo Sanz, María Victoria

Moyano Artigas, Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi.

Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños,

el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -

ley 26.679- en perjuicio de Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella

Valenzi.

7) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso

premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según

Ley 21.338-, en perjuicio de Mario José Martínez Suárez, Eduardo Rosen.

Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida

ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la

figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el

artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio de

María Magdalena Mainer y Heber Eduardo O´Neil Velásquez.

8) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley

26.679- en perjuicio de: Lidia Delia Fernández Plaul, Miguel Eduardo Rodríguez,

Daniel Aldo Manzotti, María de las Mercedes Funes, Gabriel María Estévez, Elena

Paulina Lerena Costa, Carolina Barrientos, César Nicolás Maza, Rodolfo Federico

Simón, Enrique Horacio Taramasco, Omar Gedalio Suárez, Carlos Eduardo

Garack, Beatriz Alicia Lenain, Pedro Alberto Ortiz, Alberto Ostiano Romero Meza,

Abel Luis Vigo Comas, María Rosa Pargas, Cristina Lucía Marrocco, Marcelino

Alberto Pérez Roig, Gustavo Emir Pérez Monçalves, Roberto Eduardo Aued, María

Graciela Medici, Santiago Enrique Cañas, Liliana Élida Galletti, María Virginia

Aurora Allende Calace, Rafael Andrés Tomás Perrota Pereyra, Gustavo Antonio

Lavalle, Mónica María Lemos, Laura Inés Futulis, María del Carmen Percivati

Franco, Amelia Isabel Gutiérrez, Juan Carlos Ledesma, María Elena Ianotti,

Alfredo Narciso Agüero, Jorge Catanese, Raúl Fait, Enrique Roberto Iglesias,

151
Alfredo Fernando Bosco Muñoz, Ileana Sara María García Ramos, Edmundo

Sabino Dossetti Techeira, Alberto Corchs Laviña, Guillermo Manuel Sobrino

Berardi, Julio Cesar D´Elia Pallares, Yolanda Iris Casco Ghelpi, Raúl Edgardo

Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo, Gustavo Alejandro Goycoechea

Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída Celia Sanz Fernández, Eduardo Gallo

Castro, María Antonia Castro Huerga, María Asunción Artigas Nilo de Moyano,

Alfredo Moyano Santander, Miguel Ángel Río Casas, Juvelino Andrés Carneiro Da

Fontoura, Marta Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo Martínez Horminoguez,

Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto, Beatriz Alicia

Anglet, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain, Mónica Sofía Grinspon,

Claudio Ernesto Logares, Luis Alberto Santilli, Carlos Guillermo Robles, Martina

Concepción Espinoza, Vicente Fiore, Jorge Guidi, José Guillermo Suárez (La Rosa

Guillermo), Américo Gines Agüero, Eva de Jesús Gómez, Ricardo Antonio Ruiz,

Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, José María Della Flora, Galdys Noemí

Musante, Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María Isabel Reinoso, Alfredo

Emilio Patiño, Roberto Antonio Laporta, Juan Roberto Serrabón, Carlos Esteban

Rodríguez Mendizábal, Mirta Teresa Gerelli, Roberto Fidel Yantorno, Raúl Alfredo

Bonafini, José Rubén Slavkin, Juan José Cerrudo. Para el supuesto de no

considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos

por estas personas, como homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado

sus cuerpos.

Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de

Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de

manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo

118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción

del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).

Finalmente solicitaron la absolución del acusado respecto de los hechos que

victimizaron a Héctor Oscar Callejas, Silvia Graciela Muñoz y Norberto Rey.

5. JORGE HÉCTOR DI PASQUALE, cuyos demás datos personales obran en

la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y

PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29

inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal

Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:

1) privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en

abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o

amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1

prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del

artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un

funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un

perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos

del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio

de: Analía Velázquez, Marcela Daniela Viegas, Alfredo Fernando Bosco Muñoz,

Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Elena Paulina Lerena Costa, Carlos D´Elia

Casco, Eduardo Gallo Castro, María de las Mercedes Gallo Sanz, María Victoria

Moyano Artigas, Miguel Ángel Río Casas, Washington Rubén Rodríguez Martínez,

Beatriz Alicia Anglet, Rosa Álvarez, Beatriz Lilian Bermúdez Calvar, Oscar Luis

Viegas, María Teresa Serantes Lede, María Erlinda Vázquez Santos, Beatriz

Fernández, Alicia Montenegro, Nelson Julián Mezquida, Yvonne Cappi Olivera,

Mario Mosteiro, Mónica Sofía Grinspon, Claudio Ernesto Logares, María Rosa

Laporta, Zulema Leira, Oscar Manuel Duarte, María Cristina Bustamante, Lorenzo

Federico Cáceres González, Olga Beatriz Miranda, Juan José Cerrudo, Luis Alberto

Ortiz.

Asimismo, la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más

de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal

-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo –según ley 20.642- en los casos de: Flora Gurevich, Luis Guillermo

Taub, Rodolfo Antonio Deza, Ileana Sara María García Ramos, Alberto Corchs

Lavi a,‖ Guillermo‖ Manuel‖ Sobrino‖ Berardi,‖ Julio‖ Cesar‖ D’Elía‖ Pallares,‖ Yolanda‖

Iris Casco Ghelpi, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo,

Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída Celia

Sanz Fernández, María Antonia Castro Huerga, Mario José Martínez Suárez, María

Asunción Artigas Nilo de Moyano, Alfredo Moyano Santander, Juvelino Andrés

Carneiro Da Fontoura, Carolina Barrientos, Juan Alberto Berdún Cardozo, Marta

Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo Martínez Horminoguez, Carlos Baldomero

Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto, Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, María

Graciela Gribo, Claudia Inés Khon, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain,

Eduardo Otilio Corro, Adriana Chamorro, Rafael Chamorro, Juan Rodolfo

Rodríguez (González Rodolfo), Carlos Guillermo Robles, Martina Concepción

153
Espinoza, Doménico Favazza, Felipe Antonio Favazza, Alberto Felipe Maly,

Vicente Fiore, Santos Boria, Jorge Guidi, Jorge Alberto Allega, Ricardo Antonio

Ruiz, Herna Silva, Juan José Rúa, Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, Alcides

Antonio Chiesa, Norma Leanza, Abel Luis Vigo Comas, José María Della Flora,

Alberto Osvaldo Derman, María Rosa Pargas, Omar Rodolfo Farías, Galdys Noemí

Musante, Rubén Fernando Schell, Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María

Isabel Reinoso, Alfredo Emilio Patiño, Roberto Antonio Laporta, Miguel Ángel

Laporta, Juan Roberto Serrabón, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta

Teresa Gerelli, Ramona Agustina Ávalos, Roberto Fidel Yantorno, Juan Carlos

Guarino, María Elena Varela, José Rubén Slavkin, Juan Carlos "Cacho" Maidana,

Alfredo Alinso Martínez Gálvez, Diego Barreda, Rodolfo Francisco Nanni, Rodolfo

Julio Tiscornia, Julio César López Del Pino, Osvaldo Acosta, Horacio Guillermo

Cid de la Paz, Oscar Alfredo González, Ángel Laurenzano, Daniel Merialdo,

Roberto Oscar Ramírez, Mario Villani, Néstor Zurita, Alejandro Rómulo Iaccarino,

Carlos Alberto Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino.

2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y

las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de Analía Velázquez,

Marcela Daniela Viegas, María Teresa Serantes Lede, María Rosa Laporta.

3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el

artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de María Asunción

Artigas Nilo de Moyano, Luis Alberto Ortiz.

4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el

artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: María de las

Mercedes Gallo Sanz, Carlos D´Elia Casco, María Victoria Moyano Artigas.

5) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso

premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según

Ley 21.338-, en perjuicio de Mario José Martínez Suárez.

6) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley

26.679- en perjuicio de: Elena Paulina Lerena Costa, Carolina Barrientos, Abel Luis

Vigo Comas, María Rosa Pargas, Alfredo Fernando Bosco Muñoz, Ileana Sara

María García Ramos, Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Alberto Corchs Laviña,

Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Julio Cesar D´Elia Pallares, Yolanda Iris Casco

Ghelpi, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo, Gustavo

Alejandro Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída Celia Sanz

Fernández, Eduardo Gallo Castro, María Antonia Castro Huerga, María Asunción

Artigas Nilo de Moyano, Alfredo Moyano Santander, Miguel Ángel Río Casas,
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura, Marta Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo

Martínez Horminoguez, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo

Barreto, Beatriz Alicia Anglet, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain,

Mónica Sofía Grinspon, Claudio Ernesto Logares, Carlos Guillermo Robles,

Martina Concepción Espinoza, Vicente Fiore, Jorge Guidi, Ricardo Antonio Ruiz,

Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, José María Della Flora, Galdys Noemí

Musante, Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María Isabel Reinoso, Alfredo

Emilio Patiño, Roberto Antonio Laporta, Juan Roberto Serrabón, Carlos Esteban

Rodríguez Mendizábal, Mirta Teresa Gerelli, Roberto Fidel Yantorno, José Rubén

Slavkin, Juan José Cerrudo. Para el supuesto de no considerarlo así, de manera

alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos por estas personas, como

homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado sus cuerpos.

Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de

Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de

manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo

118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción

del Delito de Genocidio -Decreto Ley 6286/1956-).

Finalmente, junto con ello y como lo manifestaron al momento de abordar la

materialidad, solicitaron la absolución del acusado respecto de los hechos que

victimizaron a Norberto Rey.

6. ROBERTO ARMANDO BALMACEDA, cuyos demás datos personales

obran en la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN

ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los

artículos 12, 29 inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del

Código Procesal Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:

1) privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en

abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o

amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante

prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del

artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un

funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un

perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos

155
del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio

de: Analía Velázquez, Marcela Daniela Viegas, Alfredo Fernando Bosco Muñoz,

Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Elena Paulina Lerena Costa, Julio César D´Elia

Pallares, Carlos D´Elia Casco, Eduardo Gallo Castro, María de las Mercedes Gallo

Sanz, María Victoria Moyano Artigas, Miguel Ángel Río Casas, Carolina

Barrientos, Washington Rubén Rodríguez Martínez, Beatriz Alicia Anglet, Rosa

Álvarez, Beatriz Lilian Bermúdez Calvar, Oscar Luis Viegas, María Teresa Serantes

Lede, María Erlinda Vázquez Santos, Beatriz Fernández, Alicia Montenegro,

Nelson Julián Mezquida, Yvonne Cappi Olivera, Mario Mosteiro, Mónica Sofía

Grinspon, Claudio Ernesto Logares, María Rosa Laporta, Zulema Leira, Oscar

Manuel Duarte, María Cristina Bustamante, Lorenzo Federico Cáceres González,

Olga Beatriz Miranda, Juan José Cerrudo, Luis Alberto Ortiz.

Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más

de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal

-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo –según ley 20.642- en los casos de Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo

Taub, Rodolfo Antonio Deza, Ileana Sara María García Ramos, Alberto Corchs

Laviña, Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Yolanda Iris Casco Ghelpi, Raúl

Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo, Gustavo Alejandro

Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída Celia Sanz Fernández, María

Antonia Castro Huerga, Mario José Martínez Suárez, María Asunción Artigas Nilo

de Moyano, Alfredo Moyano Santander, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura,

Juan Alberto Berdún Cardozo, Marta Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo Martínez

Horminoguez, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto,

Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, María Graciela Gribo, Claudia Inés Khon, Saúl

Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain, Eduardo Otilio Corro, Adriana

Chamorro, Rafael Chamorro, Juan Rodolfo Rodríguez (González Rodolfo), Carlos

Guillermo Robles, Martina Concepción Espinoza, Alberto Felipe Maly, Santos

Boria, Jorge Guidi, Jorge Alberto Allega, Ricardo Antonio Ruiz, Herna Silva, Juan

José Rúa, Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, Alcides Antonio Chiesa, Norma

Leanza, Abel Luis Vigo Comas, José María Della Flora, Alberto Osvaldo Derman,

María Rosa Pargas, Omar Rodolfo Farías, Galdys Noemí Musante, Rubén

Fernando Schell, Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María Isabel Reinoso,

Alfredo Emilio Patiño, Roberto Antonio Laporta, Miguel Ángel Laporta, Juan

Roberto Serrabón, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta Teresa Gerelli,

Ramona Agustina Ávalos, Roberto Fidel Yantorno, Juan Carlos Guarino, María
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Elena Varela, José Rubén Slavkin, Juan Carlos "Cacho" Maidana, Alfredo Alinso

Martínez Gálvez, Diego Barreda, Rodolfo Francisco Nanni, Rodolfo Julio Tiscornia,

Julio César López Del Pino, Osvaldo Acosta, Horacio Guillermo Cid de la Paz,

Oscar Alfredo González, Ángel Laurenzano, Daniel Merialdo, Roberto Oscar

Ramírez, Mario Villani, Néstor Zurita, Alejandro Rómulo Iaccarino, Carlos Alberto

Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino.

2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y

las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de Analía Velázquez,

Marcela Daniela Viegas, María Teresa Serantes Lede, María Rosa Laporta.

3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el

artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de María Asunción

Artigas Nilo de Moyano, Luis Alberto Ortiz.

4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el

artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: Carlos D´Elia

Casco, María de las Mercedes Gallo Sanz, María Victoria Moyano Artigas.

5) homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso

premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según

Ley 21.338-, en perjuicio de Mario José Martínez Suárez, Omar Rodolfo Farías.

6) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley

26.679- en perjuicio de: Elena Paulina Lerena Costa, María Antonia Castro Huerga,

Carolina Barrientos, Carlos Guillermo Robles, Martina Concepción Espinoza, Jorge

Guidi, Ricardo Antonio Ruiz, Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, Abel Luis

Vigo Comas, José María Della Flora, María Rosa Pargas, Galdys Noemí Musante,

Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María Isabel Reinoso, Alfredo Emilio

Patiño, Juan Roberto Serrabón, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta

Teresa Gerelli, José Rubén Slavkin, Alfredo Fernando Bosco Muñoz, Ileana Sara

María García Ramos, Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Alberto Corchs Laviña,

Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Julio Cesar D´Elia Pallares. Yolanda Iris Casco

Ghelpi, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo, Gustavo

Alejandro Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída Celia Sanz

Fernández, Eduardo Gallo Castro, María Asunción Artigas Nilo de Moyano,

Alfredo Moyano Santander, Miguel Ángel Río Casas, Juvelino Andrés Carneiro Da

157
Fontoura, Marta Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo Martínez Horminoguez,

Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto, Beatriz Alicia

Anglet, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain, Mónica Sofía Grinspon,

Claudio Ernesto Logares, Roberto Antonio Laporta, Roberto Fidel Yantorno, Juan

José Cerrudo. Para el supuesto de no considerarlo así, de manera alternativa

solicitaron se califiquen los hechos sufridos por estas personas, como homicidio

calificado, a pesar de no haberse encontrado sus cuerpos.

Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de

Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de

manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo

118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción

del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).

Junto con ello, solicitaron la absolución del acusado respecto de los hechos

que victimizaron a Norberto Rey.

7. ALBERTO JULIO CANDIOTI, cuyos demás datos personales obran en la

causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y

PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29

inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal

Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:

1) Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en

abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o

amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante

prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del

artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un

funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un

perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos

del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio

de: Analía Velázquez, Marcela Daniela Viegas, Cayetano Alberto Castrogiovanni,

Eduardo Gallo Castro, María Victoria Moyano Artigas, Miguel Ángel Río Casas,

Washington Rubén Rodríguez Martínez, Beatriz Alicia Anglet, Rosa Álvarez,

Beatriz Lilian Bermúdez Calvar, Oscar Luis Viegas, María Teresa Serantes Lede,

Beatriz Fernández, Alicia Montenegro, Mario Mosteiro, María Rosa Laporta, Oscar

Manuel Duarte, María Cristina Bustamante, Lorenzo Federico Cáceres González,

Olga Beatriz Miranda, Juan José Cerrudo, Luis Alberto Ortiz, Jorge Farsa, Eduardo

Luis Nieves, Nora Feliz, Jorge Garra, Modesta Rosa Electra Bianchi, Olga Vicenta
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Araujo, Estanislao Araujo, Alberto Oscar Manfredi, Rodolfo Atilio Barberá, Carlos

Prieto, Nora Liberman, Luis Tarquini, Hilda Norma Ereñú, Lina Mercedes Araujo.

Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más

de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal

-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo –según ley 20.642- en los casos de Lucía Deón, Daniel Cohen, Flora

Gurevich, Luis Guillermo Taub, Rodolfo Antonio Deza, Alfredo Fernando Bosco

Muñoz, Ileana Sara María García Ramos, Edmundo Sabino Dossetti Techeira,

Elena Paulina Lerena Costa, Alberto Corchs Laviña, Guillermo Manuel Sobrino

Berardi, Yolanda Iris Casco Ghelpi, Julio César D´Elia Pallares Raúl Edgardo

Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo, Gustavo Alejandro Goycoechea

Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída Celia Sanz Fernández, María Antonia

Castro Huerga, Mario José Martínez Suárez, María Asunción Artigas Nilo de

Moyano, Alfredo Moyano Santander, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura,

Carolina Barrientos, Juan Alberto Berdún Cardozo, Marta Beatriz Severo Barreto,

Jorge Hugo Martínez Horminoguez, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor

Severo Barreto, Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, María Erlinda Vázquez Santos,

Nelson Julián Mezquida, Yvonne Cappi Olivera, María Graciela Gribo, Claudia

Inés Khon, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain, Eduardo Otilio Corro,

Adriana Chamorro, Rafael Chamorro, Juan Rodolfo Rodríguez (González

Rodolfo), Mónica Sofía Grinspon, Claudio Ernesto Logares, Carlos Guillermo

Robles, Martina Concepción Espinoza, Alberto Felipe Maly, Santos Boria, Jorge

Guidi, Jorge Alberto Allega, Ricardo Antonio Ruiz, Herna Silva, Juan José Rúa,

Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, Alcides Antonio Chiesa, Norma Leanza,

Abel Luis Vigo Comas, José María Della Flora, Alberto Osvaldo Derman, María

Rosa Pargas, Omar Rodolfo Farías, Galdys Noemí Musante, Rubén Fernando

Schell, Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María Isabel Reinoso, Alfredo

Emilio Patiño, Roberto Antonio Laporta, Miguel Ángel Laporta, Juan Roberto

Serrabón, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta Teresa Gerelli, Ramona

Agustina Ávalos, Roberto Fidel Yantorno, Zulema Leira, Juan Carlos Guarino,

María Elena Varela, José Rubén Slavkin, Juan Carlos "Cacho" Maidana, Alfredo

Alinso Martínez Gálvez, Diego Barreda, Rodolfo Francisco Nanni, Rodolfo Julio

159
Tiscornia, Julio César López Del Pino, Osvaldo Acosta, Horacio Guillermo Cid de

la Paz, Oscar Alfredo González, Ángel Laurenzano, Daniel Merialdo, Roberto

Oscar Ramírez, Mario Villani, Néstor Zurita, Alejandro Rómulo Iaccarino, Carlos

Alberto Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino, Adriana Cristina Martín, Ricardo Hernán

Cabello,‖ Sigfried‖ Watzlawik‖ Padilla,‖ José‖ S{nchez‖ “Negro‖ Black”,‖ María‖ Amalia‖

Marrón, Raúl Eduardo Petruch, Elisa Haydeé Moreno, Ismael Zarza, Jorge

Eduardo Heuman, Norberto Ignacio Liwski, Francisco Manuel García Fernández,

Abel De León, Aureliano Araujo, Miguel Isaac Berenstein.

2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y

las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de Analía Velázquez,

Marcela Daniela Viegas, María Rosa Laporta, María Teresa Serantes Lede.

3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el

artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de María Asunción

Artigas Nilo de Moyano, Adriana Chamorro, Luis Alberto Ortiz, Olga Vicenta

Araujo, Jorge Eduardo Heuman, Norberto Ignacio Liwski, Abel De León.

4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el

artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: María Victoria

Moyano Artigas.

5) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley

26.679- en perjuicio de: Elena Paulina Lerena Costa, Carolina Barrientos, Miguel

Ángel Río Casas, Abel Luis Vigo Comas Alfredo Fernando Bosco Muñoz, Ileana

Sara María García Ramos, Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Alberto Corchs

Laviña, Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Julio Cesar D´Elia Pallares, Yolanda

Iris Casco Ghelpi, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo,

Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída Celia

Sanz Fernández, Eduardo Gallo Castro, María Antonia Castro Huerga, María

Asunción Artigas Nilo de Moyano, Alfredo Moyano Santander, Miguel Ángel Río

Casas, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura, Marta Beatriz Severo Barreto, Jorge

Hugo Martínez Horminoguez, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor

Severo Barreto, Beatriz Alicia Anglet, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo

Iramain, Mónica Sofía Grinspon, Claudio Ernesto Logares, Carlos Guillermo

Robles, Martina Concepción Espinoza, Jorge Guidi, Ricardo Antonio Ruiz, Silvia

Streger, Rodolfo Ernesto Torres, José María Della Flora, María Rosa Pargas, Galdys

Noemí Musante, Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María Isabel Reinoso,

Alfredo Emilio Patiño, Roberto Antonio Laporta, Juan Roberto Serrabón, Carlos

Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta Teresa Gerelli, Roberto Fidel Yantorno, José
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Rubén Slavkin, Juan José Cerrudo. Para el supuesto de no considerarlo así, de

manera alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos por estas personas,

como homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado sus cuerpos.

Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de

Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de

manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo

118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción

del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956).

8. JAIME LAMONT SMART, cuyos demás datos personales obran en la

causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y

PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29

inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal

Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:

1) Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en

abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o

amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante

prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del

artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un

funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un

perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos

del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio

de: Eduardo Rubén Castellanos, Oscar Pellejero, Alejandro Eduardo Reinhold,

Héctor Aurelio Pighin, Emilio Marchione, Juan Antonio Neme, Julio Armesto, Luis

María Armesto, José María Iglesias, Osvaldo Tomás Ariosti, Guillermo José Luis

Cometti, Lidia Esther Biscarte, Francisco José Bugatto, Susana Celina Marquéz,

Blanca Nelly Leonor Buda Hoffman, José Alberto Bugatto, Juan Carlos Deghi,

Carlos Osvaldo Souto, Juan José Berninsone, Héctor Omar Ferraro, Raúl Alberto

Marciano, Eva Raquel Orifici, Jesús María Bonet, María Teresa Di Martino, Daniel

Antonio Lagarone, Luis Alberto Messa, Marcelino Elías López, Valerio Salvador

Ubiedo, Silvano José García, Catalina Martha Velazco, Hugo Luis Morini, Héctor

Eduardo Fernando Parra Pizarro, Juan Evaristo Puthod, María del Carmen

Cántaro, Héctor Ricardo Arias Annichini, Jorge Honorio Navarro, Adriana Patricia

161
Sotelo, Andrés González, Celina González, Mariano Arasenpchk, Salvador

Armando Cerrone, José Oscar Cerro, Juan Domingo López Pérez, Sergio Mario

Ibáñez, Gregorio Nachman, Gladis Noemí García Niemann, Atilio Gustavo Calotti,

Osvaldo Enrique Busetto, Graciela Gladis Pujol, Liliana Isabel Acuña, Julio

Washington Cabrera, Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo Silva, Rubén

Omar Bricio, Miguel Ángel Calvo, Gabriela Carriquiriborde, Hijo de Repetur

Carriquiriborde, Emilio Horacio Ogando, Diego Martín Ogando Montesano, Julio

Gerardo Poce, Graciela Eugenia Pernas, Cristina Silvia Navajas, Manuela Elmina

del‖ Rosario‖ Santucho,‖ Alicia‖ Raquel‖ D’‖ Ambra,‖ Valeria‖ del‖ Mar‖ Ramírez, Julieta

Alejandra González, Miguel Ángel Gómez, Judith Lagarde, Analía Velázquez,

Carla Fabiana Gutiérrez, Marcela Daniela Viegas, Liliana Irma Ross, Mario Miguel

Mercader, Anahí Silvia Fernández, José Roberto Bonetto, Ana María Mobili, María

Inés Menescardi, Roberto Miguel Odorisio, Nélida Dimovich, María Adelia Garín,

Susana Paulina Hauché, Patricia Huchansky, Carlos Francisco Simón, Graciela

Beatriz Sagués, Silvia Graciela Muñoz, Juan Carlos Bobadilla, María Adela

Troncoso, María Eloísa Castellini, Victoria Petrakos Castellini, Adriana Lelia Calvo,

Teresa Mariana Laborde Calvo, María Magdalena Mainer, Juan Graiver, Isidoro

Miguel Graiver, Lidia Elba Papaleo, Silvia Cristina Fanjul, Lidia Catalina Gesualdi,

Flora Dybner, Dante Marra, Julio Daich, Alfredo Farjat, Francisco Gatti, Miguel

Balverde, Juan Domeneghini, Daniel Cohen, Ernesto María De Estrada, Francisco

Fernández Bernárdez, Ricardo Jorge Bertoldi, Gustavo Caraballo, Jorge Raúl

Rodríguez, Martín Antonio Aberg Cobo, Rafael Ianover, Ignacio Jorge Mazzola,

Adolfo Núñez, Juan Palli Díaz, Ana María Caracoche, Cristina Lucía Marrocco,

Georgina Victoria Martínez, Blanca Noemí Rossini, Luis Velasco Blake, Gustavo

Malbrán, Marcelino Alberto Pérez Roig, Gustavo Emir Pérez Monçalves, Lidia

Delia Fernández Plaul, Cayetano Alberto Castrogiovanni, Roberto Eduardo Aued,

María Graciela Medici, Liliana Élida Galletti, Mónica María Lemos, María José

Lavalle Lemos, Miguel Eduardo Rodríguez, María del Carmen Percivati Franco,

Daniel Aldo Manzotti, José Moreno Delgado, Antonio Domingo Moreno Delgado,

José Eduardo Moreno, María Elena Ianotti, Enrique Martínez, Alfredo Narciso

Agüero, Jorge Catanese, Raúl Fait, Enrique Roberto Iglesias, Jorge Alberto Janson,

Manuel Mollón, Carlos Gustavo Bratvogel, Juan Ricardo Elizondo, Luis Alberto

Colombi, Oscar Alberto Corradini, José Varela, Alfredo Fernando Bosco Muñoz,

Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Elena Paulina Lerena Costa, Carlos D´Elia

Casco, Eduardo Gallo Castro, María de las Mercedes Gallo Sanz, María Victoria

Moyano Artigas, Miguel Ángel Río Casas, Washington Rubén Rodríguez Martínez,
Poder Judicial de la Nación
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Beatriz Alicia Anglet, Rosa Álvarez, Beatriz Lilian Bermúdez Calvar, Oscar Luis

Viegas, María Teresa Serantes Lede, María Erlinda Vázquez Santos, Beatriz

Fernández, Alicia Montenegro, Nelson Julián Mezquida, Yvonne Cappi Olivera,

Mario Mosteiro, Mónica Sofía Grinspon, Claudio Ernesto Logares, Juan Carlos

Uñates, María Rosa Ortiz, Carlos Federico Brandli, Sonia Estela Iwaniszyn, Patricia

Liliana Pozzo, Mario Ernesto Colonna, Pablo Genazzi, Víctor Orlando Taverna,

Gladys Elvira Beluardi Oscar Daniel Bustos, Cristina Elvira Kafka, Rosa Cristina

Rodríguez, Norma Justa Rivera, Juan Carlos Tonil, Rosa Elena Vallejos, José Abel

Fuks Cucshnir, Graciela Beatriz Torrano, Haydee Fuentes Ilda, Nora Alicia

Úngaro, Rodolfo Horacio Monzón, Guillermo Allamprese, Manuel Coley Robles,

Alicia Lisso, María Kubik Marcoff, María Cristina Lefteroff, Norma Robert, Silvia

Mabel Isabella Valenzi, Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi,

Hugo Salvador Rosello, Susana Capobianco, Rodolfo Federico Simón, José Luis

D´Alessio, Alfredo D´Alessio, Jorge Luis Campana, Mery Epifanía Alba Quisdert,

Nélida Azucena Sosa, Alfredo Waldo Forti Sosa, Mario Manuel Forti Sosa, Renato

Forti Sosa, Néstor Forti Sosa, Guillermo Forti Sosa, Enrique Horacio Taramasco,

Andrés Raszkewicz, Fernando García, Omar Gedalio Suárez, Carlos Eduardo

Garack, Beatriz Alicia Lenain, Julio Daniel Chachagua, Miguel Ángel Hait, Rebeca

Krasner, Luis Alberto Santilli, Eduardo Rosen, Edgardo Norberto Giquiardo,

Ramón Raúl Romero, Elena Beatriz Abran, Américo Gines Agüero, Eva de Jesús

Gómez, Amalia Sánchez, Juan Chiala, Juan de Dios Echeverría, Alberto Cruz

Lucero, Rolando Martín Acuña, Roberto José Figueredo, Lindolfo Ceolín, María

Cristina Gioglio, Víctor Jorge Illodo, Elda Esther Viviani, Zulema Leira, Raúl

Alfredo Bonafini, Arcángel Nicolás Herrera, Oscar Julián Herrera, Roberto

Villanueva, María Cristina Bustamante, Lorenzo Federico Cáceres González, Olga

Beatriz Miranda, Juan José Cerrudo, Liliana Corina Joly, Eduardo Cora, Gladys

Yolanda Rodríguez, Miguel Ángel Prince, Víctor Vicente Marcasciano, Carlos

Felipe Ochoa, Hebe Araceli Susana Mascia, Haydee Alicia Lampugnani, Graciela

Irene Jurado, Jorge Enrique Mendoza Calderón, Enrique Rodolfo Barry, Mario

Enrique Salerno, Claudia Dafne Gorban, Silvia Beatriz Gorban, Enrique Osvaldo

Lapertosa, Pablo Daniel Musso, José Antonio Cáceres, Gustavo Horacio Lafleur,

Blanca Ortiz de Murúa, Héctor Alberto Pérez, Oscar Arturo Udabe, Javier Alberto

163
López, Alfredo Rafael Ramos Battaglia, Oscar Ernesto Solís, Alberto Mario Solís,

Diana Beatriz Wlichky, Daniel Omar Mojica, Hernán Quiroz, Raúl Esteban Santos,

Héctor Daniel Klosowski, Elena Rinaldi, Juan Domingo Díaz, Juan Antonio Díaz,

Juan Enrique Velázquez Rosano, Elba Lucía Gándara Castromán, Oscar Dedionigi,

Raquel Margot De la Rosa, Antero Daniel Esquivel, Gabriel Alberto García, Oscar

Isidro Borzi, Luis Alberto Ortiz.

Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más

de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal

-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo –según ley 20.642-en los casos de Lucía Deón, Nicolás Adán

Barrionuevo, Raúl Horacio Codesal, Marcos Alegría, Argentino Quintín Cabral,

Francisco Domingo Orellana, Gladis Rosa Baccili, María Clara Ciocchini, María

Claudia Falcone, Horacio Ángel Úngaro, Daniel Alberto Racero, Francisco

Bartolomé López Muntaner, Claudio De Acha, Víctor Alfredo Treviño, Pablo

Alejandro Díaz, Emilce Graciela Moler, Patricia Susana Miranda, Ángela López

Martín, Graciela Gladis Pujol, José María Novielo, Víctor Alberto Carminati, Alicia

Beatriz Carminati, Carlos Augusto Cortés, Diana Griselda Guerrero, Conrado

Guillermo Ceretti, Alfredo José Cajide García, Edgardo Miguel Ángel Andreu,

Clara Kierszenowicz, Eduardo Juan Daniel Porta, Rubén Horacio Ares, Jorge Oscar

Ogando, Stella Maris Montesano Sánchez, Paola Leonor Alagastino, Juan Carlos

Abachian, Nélida Ester Lastreto, Carlos Omar Pita, Nieves Luján Acosta, Santiago

Enrique Cañas, María Virginia Aurora Allende Calace, Rafael Andrés Tomás

Perrota Pereyra, Gustavo Antonio Lavalle, Liliana Zambano, Laura Inés Futulis,

María de las Mercedes Funes, Gabriel María Estévez, Amelia Isabel Gutiérrez, Juan

Carlos Ledesma, Flora Gurevich, Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo Taub,

Israel Raúl Kimlat, Eduardo Raúl Kimlat, Rodolfo Antonio Deza, Valentín Surpín,

Mario Justino Llanos, María Teresa Votrico, Omar Eduardo Girou, José Alberto

Choren, María Magdalena Juan, Héctor Oscar Callejas, Ileana Sara María García

Ramos, Alberto Corchs Laviña, Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Julio César

D´Elia Pallares, Yolanda Iris Casco Ghelpi, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela

Noemí Basualdo, Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé

Fernández, Aída Celia Sanz Fernández, María Antonia Castro Huerga, Mario José

Martínez Suárez, María Asunción Artigas Nilo de Moyano, Alfredo Moyano

Santander, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura, Carolina Barrientos, Juan

Alberto Berdún Cardozo, Marta Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo Martínez

Horminoguez, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto,


Poder Judicial de la Nación
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Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, María Graciela Gribo, Claudia Inés Khon, Saúl

Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain, Eduardo Otilio Corro, Adriana

Chamorro, Rafael Chamorro, Juan Rodolfo Rodríguez (González Rodolfo), César

Nicolás Maza, Horacio Ramiro Vivas, Mabel Amelia García, Alfredo Oscar

Fernández, Juan Carlos Stremi, Néstor Busso, Alejandro Enrique De Sío, Juan José

Giampa, Ana Rosa Rodríguez, Marta Josefa Enrique, Miguel Ramón Galván

Insaurralde, Walter Roberto Docters, Juan Carlos Rumi, Santiago Servín, Ana

Teresa Diego, María Eliana Acosta Velasco, Juan Carlos Fund, Osvaldo Luis

Abollo, Silvia Mabel Isabella Valenzi, Pedro Alberto Ortiz, Carlos Guillermo

Robles, Martina Concepción Espinoza, Doménico Favazza, Felipe Antonio

Favazza, Luis Horacio Fernández, Alberto Felipe Maly, Vicente Fiore, Santos Boria,

Jorge Guidi, José Guillermo Suárez (La Rosa Guillermo), Humberto Omar

Sartirana, Alberto Ostiano Romero Meza, Jorge Alberto Allega, Herna Silva, Juan

José Rúa, Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, Alcides Antonio Chiesa, Norma

Leanza, Abel Luis Vigo Comas, José María Della Flora, Alberto Osvaldo Derman,

María Rosa Pargas, Omar Rodolfo Farías, Galdys Noemí Musante, Rubén

Fernando Schell, Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María Isabel Reinoso,

Alfredo Emilio Patiño, Roberto Antonio Laporta, Miguel Ángel Laporta, María

Rosa Laporta, Juan Roberto Serrabón, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta

Teresa Gerelli, Ramona Agustina Ávalos, Roberto Fidel Yantorno, Juan Carlos

Guarino, María Elena Varela, José Rubén Slavkin, Juan Carlos "Cacho" Maidana,

Oscar Manuel Duarte, Alfredo Alinso Martínez Gálvez, Diego Barreda, Rodolfo

Francisco Nanni, Rodolfo Julio Tiscornia, Julio César López Del Pino, Osvaldo

Acosta, Horacio Guillermo Cid de la Paz, Oscar Alfredo González, Ángel

Laurenzano, Daniel Merialdo, Roberto Oscar Ramírez, Mario Villani, Néstor

Zurita, Miguel Ángel Soria, Gustavo Javier Fernández, Carlos Alberto Fernández,

Silvia Fernanda Gallar, Noemí Irma Tardivo, Edmundo Daniel Szapiro, Nilda

Emma Eloy, Horacio René Matoso, Inés María Pedemonte, Pablo Bernardo Szir,

José Reinaldo Rizzo, Ricardo Chidichimo, Luis Adolfo Jaramillo, Gerardo Manuel

Carrizo, Adolfo Manuel Paz, Raúl Félix Vassena, Esteban Alfredo Reimer, Víctor

Hugo Ventura, Edilberto Chamorro Vera, Carlos Enrique Höld, Norma Mabel

Sandoval, Cecilia Rotemberg Wolf, Donatella Rude Calebotta, Silvia De Raffaelli,

165
Heber Eduardo O´Neil Velásquez, Alejandro Rómulo Iaccarino, Carlos Alberto

Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino.

2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y

las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de María Teresa Di

Martino, María Claudia Falcone, Valeria del Mar Ramírez, Julieta Alejandra

González, Miguel Ángel Gómez, Judith Lagarde, Analía Velázquez, Paola Leonor

Alagastino, Carla Fabiana Gutiérrez, Marcela Daniela Viegas, Nélida Ester

Lastreto, María Teresa Serantes Lede, Mabel Amelia García, María Cristina

Lefteroff, María Rosa Laporta, Nilda Emma Eloy.

3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el

artículo 127 del Código Penal, según Ley 11.179, en perjuicio de María Clara

Ciocchini, María Asunción Artigas Nilo de Moyano, Nora Alicia Úngaro, Ana

Teresa Diego, Susana Capobianco, Claudia Dafne Gorban, Norma Mabel Sandoval,

Elba Lucía Gándara Castromán, Luis Alberto Ortiz.

4) Aborto forzado, figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del

Código Penal - Ley 11.179-, en perjuicio de Nélida Ester Lastreto.

5) Reducción a la servidumbre previsto en el artículo 140 del Código Penal –

según Ley 11.179- en perjuicio de Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra

González, Judith Lagarde.

6) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el

artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: Daniel Santucho

Navajas, Victoria Petrakos Castellini, Hijo de Repetur Carriquiriborde, Diego

Martín Ogando Montesano, María de las Mercedes Gallo Sanz, Carlos D´Elia

Casco, Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi, Teresa Mariana

Laborde Calvo, María José Lavalle Lemos, María Victoria Moyano Artigas.

Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños,

el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -

ley 26.679- en perjuicio de: Victoria Petrakos Castellini, Hijo de Repetur

Carriquiriborde y Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi.

7) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso

premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según

Ley 21.338-, en perjuicio de Carlos Osvaldo Souto, Gladis Noemí García Niemann,

Ernesto Enrique Canga Barragán, Liliana Irma Ross, Anahí Silvia Fernández, José

Roberto Bonetto, María Adelia Garín, Carlos Francisco Simón, Graciela Beatriz

Sagués, Mario José Martínez Suárez, María Eliana Acosta Velasco, Manuel Coley
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Robles, Eduardo Rosen, Noemí Irma Tardivo, Luis Adolfo Jaramillo, Héctor

Alberto Pérez.

Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida

ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la

figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el

artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio de

Ernesto Enrique Canga Barragán, Mario Miguel Mercader, María Magdalena

Mainer, Ana Teresa Diego, Alicia Lisso, Edilberto Chamorro Vera, Cecilia

Rotemberg Wolf, Silvia De Raffaelli, Heber Eduardo O´Neil Velásquez.

8) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley

26.679- en perjuicio de: Lidia Delia Fernández Plaul, Miguel Eduardo Rodríguez,

Daniel Aldo Manzotti, María de las Mercedes Funes, Gabriel María Estévez, Elena

Paulina Lerena Costa, Carolina Barrientos, César Nicolás Maza, José Abel Fuks

Cucshnir, Graciela Beatriz Torrano, Alejandro Enrique De Sío, Guillermo

Allamprese, Rodolfo Federico Simón, Enrique Horacio Taramasco, Omar Gedalio

Suárez, Carlos Eduardo Garack, Beatriz Alicia Lenain, Pedro Alberto Ortiz, Alberto

Ostiano Romero Meza, Abel Luis Vigo Comas, María Rosa Pargas, Silvia Fernanda

Gallar, Oscar Arturo Udabe, Javier Alberto López, Héctor Daniel Klosowski,

Donatella Rude Calebotta, Elena Rinaldi, Elba Lucía Gándara Castromán, Antero

Daniel Esquivel, María Teresa Di Martino, Silvano José García, Catalina Martha

Velazco, Hugo Luis Morini, Gregorio Nachman, María Clara Ciocchini, María

Claudia Falcone, Horacio Ángel Úngaro, Daniel Alberto Racero, Francisco

Bartolomé López Muntaner, Claudio De Acha, Víctor Alfredo Treviño, Ángela

López Martín, Graciela Gladis Pujol, Carlos Augusto Cortés, Diana Griselda

Guerrero, Conrado Guillermo Ceretti, Liliana Isabel Acuña, Julio Washington

Cabrera, Alfredo José Cajide García, Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo

Silva, Edgardo Miguel Ángel Andreu, Clara Kierszenowicz, Miguel Ángel Calvo,

Gabriela Carriquiriborde, Jorge Oscar Ogando, Emilio Horacio Ogando, Stella

Maris Montesano Sánchez, Julio Gerardo Poce, Graciela Eugenia Pernas, Cristina

Silvia‖ Navajas,‖ Manuela‖ Elmina‖ del‖ Rosario‖ Santucho,‖ Alicia‖ Raquel‖ D’‖ Ambra,‖

Juan Carlos Abachian, Ana María Mobili, María Inés Menescardi, Roberto Miguel

Odorisio, Nélida Dimovich, Susana Paulina Hauché, Patricia Huchansky, Silvia

167
Graciela Muñoz, Juan Carlos Bobadilla, María Adela Troncoso, María Eloísa

Castellini, Cristina Lucía Marrocco, Marcelino Alberto Pérez Roig, Gustavo Emir

Pérez Monçalves, Roberto Eduardo Aued, María Graciela Medici, Santiago Enrique

Cañas, Liliana Élida Galletti, María Virginia Aurora Allende Calace, Rafael Andrés

Tomás Perrota Pereyra, Gustavo Antonio Lavalle, Mónica María Lemos, Laura Inés

Futulis, María del Carmen Percivati Franco, Amelia Isabel Gutiérrez, Juan Carlos

Ledesma, María Elena Ianotti, Alfredo Narciso Agüero, Jorge Catanese, Raúl Fait,

Enrique Roberto Iglesias, Alfredo Fernando Bosco Muñoz, Ileana Sara María

García Ramos, Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Alberto Corchs Laviña,

Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Julio César D´Elia Pallares, Yolanda Iris Casco

Ghelpi, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo, Gustavo

Alejandro Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída Celia Sanz

Fernández, Eduardo Gallo Castro, María Antonia Castro Huerga, María Asunción

Artigas Nilo de Moyano, Alfredo Moyano Santander, Miguel Ángel Río Casas,

Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura, Marta Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo

Martínez Horminoguez, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo

Barreto, Beatriz Alicia Anglet, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain,

Mónica Sofía Grinspon, Claudio Ernesto Logares, Juan José Giampa, Ana Rosa

Rodríguez, Santiago Servín, Juan Carlos Fund, Norma Robert, Silvia Mabel Isabella

Valenzi, José Luis D´Alessio, Nélida Azucena Sosa, Luis Alberto Santilli, Carlos

Guillermo Robles, Martina Concepción Espinoza, Vicente Fiore, Jorge Guidi, José

Guillermo Suárez (La Rosa Guillermo), Américo Gines Agüero, Eva de Jesús

Gómez, Ricardo Antonio Ruiz, Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, José María

Della Flora, Galdys Noemí Musante, Pablo Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez,

María Isabel Reinoso, Alfredo Emilio Patiño, Roberto Antonio Laporta, Juan

Roberto Serrabón, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta Teresa Gerelli,

Roberto Fidel Yantorno, Raúl Alfredo Bonafini, José Rubén Slavkin, Juan José

Cerrudo, Carlos Alberto Fernández, Carlos Felipe Ochoa, Hebe Araceli Susana

Mascia, Edmundo Daniel Szapiro, Graciela Irene Jurado, Jorge Enrique Mendoza

Calderón, Enrique Rodolfo Barry, Mario Enrique Salerno, Inés María Pedemonte,

Pablo Bernardo Szir, Pablo Daniel Musso, Gustavo Horacio Lafleur, Ricardo

Chidichimo, Blanca Ortiz de Murúa, Diana Beatriz Wlichky, Raúl Félix Vassena,

Esteban Alfredo Reimer, Víctor Hugo Ventura, Carlos Enrique Höld, Oscar Isidro

Borzi.. Para el supuesto de no considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se

califiquen los hechos sufridos por estas personas, como homicidio calificado, a

pesar de no haberse encontrado sus cuerpos.


Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de

Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de

manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo

118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción

del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).

Por último, solicitaron la absolución del acusado respecto de los hechos que

victimizaron a Rogelio Miguel Juárez, Héctor Tomás Campdepadrós, Jorge Varela,

Atilio Portillo Servín, Leonilda Alegre y Norberto Rey.

9. JUAN MIGUEL WOLK, cuyos demás datos personales obran en la causa,

a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y PERPETUA,

accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29 inciso 3, 45 y

55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal Penal de la

Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:

1) Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en

abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o

amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante

prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del

artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un

funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un

perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos

del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio

de: María Esther Alonso, Nelfa Rufina Suárez, Víctor Manuel Taboada, Juan

Alejandro Barry, Susana Beatriz Mata, Silvia Nieves Negro, Nélida Ramos, Héctor

Domingo Bonet Oller, Osvaldo Alberto Mantiñan, Miguel Ángel Hernández, Raúl

Osvaldo Llarull, Nilda Mabel Bega Acevey, Luis Ruiz, Eduardo Horacio Piva,

Herminio Martínez Borbolla, Roque Joaquín Srur, Oscar Ricardo Geraci, Carlos

Alberto Geraci, Graciela Susana Tigani, Rafael Runco, Raúl Daniel Arburúa, Jesús

Cuña Álvarez, Ariel Rivadeneira, Jorge Oscar Cardoso, Jorge Adalberto Nadal,

Pedro Andrés Caporale, Eduardo Rubén Castellanos, Oscar Pellejero, Alejandro

Eduardo Reinhold, Héctor Aurelio Pighin, Emilio Marchione, Virgilio César

Medina, Juan Antonio Neme, Julio Armesto, Luis María Armesto, José María

Iglesias, Osvaldo Tomás Ariosti, Guillermo José Luis Cometti, Lidia Esther

169
Biscarte, Francisco José Bugatto, Susana Celina Marquéz, Blanca Nelly Leonor

Buda Hoffman, José Alberto Bugatto, Juan Carlos Deghi, Carlos Osvaldo Souto,

Juan José Berninsone, Héctor Omar Ferraro, Raúl Alberto Marciano, Eva Raquel

Orifici, Jesús María Bonet, María Teresa Di Martino, Daniel Antonio Lagarone,

Luis Alberto Messa, Marcelino Elías López, Valerio Salvador Ubiedo, Silvano José

García, Catalina Martha Velazco, Hugo Luis Morini, Héctor Eduardo Fernando

Parra Pizarro, Juan Evaristo Puthod, María del Carmen Cántaro, Héctor Ricardo

Arias Annichini, Jorge Honorio Navarro, Adriana Patricia Sotelo, Andrés

González, Celina González, Mariano Arasenpchk, Salvador Armando Cerrone,

José Oscar Cerro, Juan Domingo López Pérez, Sergio Mario Ibáñez, Gregorio

Nachman, Gladis Noemí García Niemann, Víctor Alfredo Treviño, Liliana Isabel

Acuña, Julio Washington Cabrera, Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo

Silva, Miguel Ángel Calvo, Gabriela Carriquiriborde, Emilio Horacio Ogando, Julio

Gerardo Poce, Graciela Eugenia Pernas, Cristina Silvia Navajas, Manuela Elmina

del‖ Rosario‖ Santucho,‖ Alicia‖ Raquel‖ D’‖ Ambra,‖ Valeria‖ del‖ Mar‖ Ramírez, Julieta

Alejandra González, Miguel Ángel Gómez, Judith Lagarde, Analía Velázquez,

Carla Fabiana Gutiérrez, Marcela Daniela Viegas, Liliana Irma Ross, Nélida Ester

Lastreto, Mario Miguel Mercader, Anahí Silvia Fernández, José Roberto Bonetto,

Ana María Mobili, María Inés Menescardi, Roberto Miguel Odorisio, Nélida

Dimovich, María Adelia Garín, Susana Paulina Hauché, Patricia Huchansky,

Carlos Francisco Simón, Graciela Beatriz Sagués, Silvia Graciela Muñoz, Juan

Carlos Bobadilla, María Adela Troncoso, María Eloísa Castellini, Victoria Petrakos

Castellini, Adriana Lelia Calvo, Teresa Mariana Laborde Calvo, María Magdalena

Mainer, Juan Graiver, Isidoro Miguel Graiver, Lidia Elba Papaleo, Silvia Cristina

Fanjul, Lidia Catalina Gesualdi, Flora Dybner, Dante Marra, Julio Daich, Alfredo

Farjat, Francisco Gatti, Miguel Balverde, Juan Domeneghini, Daniel Cohen, Ernesto

María De Estrada, Francisco Fernández Bernárdez, Ricardo Jorge Bertoldi, Gustavo

Caraballo, Jorge Raúl Rodríguez, Martín Antonio Aberg Cobo, Rafael Ianover,

Ignacio Jorge Mazzola, Adolfo Núñez, Juan Palli Díaz, Ana María Caracoche,

Cristina Lucía Marrocco, Georgina Victoria Martínez, Blanca Noemí Rossini, Luis

Velasco Blake, Gustavo Malbrán, Marcelino Alberto Pérez Roig, Gustavo Emir

Pérez Monçalves, Lidia Delia Fernández Plaul, Cayetano Alberto Castrogiovanni,

Roberto Eduardo Aued, María Graciela Medici, Liliana Élida Galletti, Mónica

María Lemos, María José Lavalle Lemos, María del Carmen Percivati Franco,

Daniel Aldo Manzotti, María de las Mercedes Funes, José Moreno Delgado,

Antonio Domingo Moreno Delgado, José Eduardo Moreno, María Elena Ianotti,
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Enrique Martínez, Alfredo Narciso Agüero, Jorge Catanese, Raúl Fait, Enrique

Roberto Iglesias, Jorge Alberto Janson, Manuel Mollón, Carlos Gustavo Bratvogel,

Juan Ricardo Elizondo, Luis Alberto Colombi, Oscar Alberto Corradini, José

Varela, Alfredo Fernando Bosco Muñoz, Edmundo Sabino Dossetti Techeira,

Edmundo Sabino Dossetti Techeira, Elena Paulina Lerena Costa, Carlos D´Elia

Casco, María de las Mercedes Gallo Sanz, María Victoria Moyano Artigas, Carolina

Barrientos, Mónica Sofía Grinspon, Claudio Ernesto Logares, Alberto Ostiano

Romero Meza, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Claudia Dafne Gorban,

Silvia Beatriz Gorban, Blanca Ortiz de Murúa, Héctor Alberto Pérez, Oscar Arturo

Udabe, Javier Alberto López, Alfredo Rafael Ramos Battaglia, Oscar Ernesto Solís,

Alberto Mario Solís, Diana Beatriz Wlichky, Daniel Omar Mojica, Hernán Quiroz,

Raúl Esteban Santos, Héctor Daniel Klosowski, Elena Rinaldi, Juan Domingo Diaz,

Antonio Diaz Juan, Juan Enrique Velázquez Rosano, Elba Lucía Gándara

Castromán, Oscar Dedionigi, Raquel Margot De la Rosa, Antero Daniel Esquivel,

Gabriel Alberto García, Oscar Isidro Borzi, Luis Alberto Ortiz.

Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más

de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal

-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo –según ley 20.642- en los casos de Dalmiro Ismael Suárez, Lucía Deón,

Carlos Payaslian, Jorge Antonio Saravia Acuña, Laura Franchi Sorsi, Mercedes

Elena Le Bozec, Juan José Stirnemann, Mirta Isabel Salamanca, Rita Liliana Aguelt,

Graciela Noemi Santucho, Serla Wasserman, Germán Gargano, Graciela Susana Di

Lauro, Isabel Ibarra, María Leonor Ibarra, Norma Dolores Castillo, Margarita

García Bonilla, Silvia Adriana Lemmi, María José Sánchez Flores, Nicolás Adán

Barrionuevo, Raúl Horacio Codesal, Marcos Alegría, Argentino Quintín Cabral,

Francisco Domingo Orellana, Gladis Rosa Baccili, María Clara Ciocchini, María

Claudia Falcone, Horacio Ángel Úngaro, Daniel Alberto Racero, Francisco

Bartolomé López Muntaner, Claudio De Acha, Carlos Augusto Cortés, Conrado

Guillermo Ceretti, Alfredo José Cajide García, Ernesto Enrique Canga Barragán,

Edgardo Miguel Ángel Andreu, Clara Kierszenowicz, Eduardo Juan Daniel Porta,

Rubén Horacio Ares, Jorge Oscar Ogando, Stella Maris Montesano Sánchez, Paola

Leonor Alagastino, Juan Carlos Abachian, Carlos Omar Pita, Nieves Luján Acosta,

171
Santiago Enrique Cañas, María Virginia Aurora Allende Calace, Rafael Andrés

Tomás Perrota Pereyra, Gustavo Antonio Lavalle, Liliana Zambano, Laura Inés

Futulis, Miguel Eduardo Rodríguez, Gabriel María Estévez, Amelia Isabel

Gutiérrez, Juan Carlos Ledesma, Flora Gurevich, Benjamín Froim Taub, Luis

Guillermo Taub, Israel Raúl Kimlat, Eduardo Raúl Kimlat, Rodolfo Antonio Deza,

Valentín Surpín, Mario Justino Llanos, María Teresa Votrico, Omar Eduardo

Girou, José Alberto Choren, María Magdalena Juan, Héctor Oscar Callejas, Ileana

Sara María García Ramos, Alberto Corchs Laviña, Guillermo Manuel Sobrino

Berardi, Yolanda Iris Casco Ghelpi, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela Noemí

Basualdo, Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída

Celia Sanz Fernández, María Antonia Castro Huerga, Mario José Martínez Suárez,

María Asunción Artigas Nilo de Moyano, Alfredo Moyano Santander, Juvelino

Andrés Carneiro Da Fontoura, María Graciela Gribo, Claudia Inés Khon, Saúl

Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain, Eduardo Otilio Corro, Adriana

Chamorro, Rafael Chamorro, Juan Rodolfo Rodríguez (González Rodolfo), Silvia

Mabel Isabella Valenzi, Pedro Alberto Ortiz, Doménico Favazza, Felipe Antonio

Favazza, Humberto Omar Sartirana, Omar Rodolfo Farías, Galdys Noemí

Musante, Mirta Teresa Gerelli, Diego Barreda, Rodolfo Francisco Nanni, Rodolfo

Julio Tiscornia, Nilda Emma Eloy, Horacio René Matoso, Ricardo Chidichimo, Luis

Adolfo Jaramillo, Gerardo Manuel Carrizo, Adolfo Manuel Paz, Raúl Félix

Vassena, Esteban Alfredo Reimer, Víctor Hugo Ventura, Edilberto Chamorro Vera,

Höld Carlos Enrique, Norma Mabel Sandoval, Wolf Cecilia Rotemberg, Donatella

Rude Calebotta, Silvia De Raffaelli, Heber Eduardo O´Neil Velásquez, Alejandro

Rómulo Iaccarino, Carlos Alberto Iaccarino, Rodolfo José Iaccarino.

2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y

las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de María Teresa Di

Martino, María Claudia Falcone, Valeria del Mar Ramírez, Julieta Alejandra

González, Miguel Ángel Gómez, Judith Lagarde, Analía Velázquez, Paola Leonor

Alagastino, Carla Fabiana Gutiérrez, Marcela Daniela Viegas, Nélida Ester

Lastreto, Nilda Emma Eloy.

3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el

artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de Mercedes Elena Le

Bozec, Nilda Mabel Bega Acevey, María Clara Ciocchini, María Asunción Artigas

Nilo de Moyano, Claudia Dafne Gorban, Norma Mabel Sandoval, Elba Lucía

Gándara Castromán, Luis Alberto Ortiz.


Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

4) Aborto forzado, figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del

Código Penal - Ley 11.179-, en perjuicio de Nélida Ester Lastreto.

5) Reducción a la servidumbre previsto en el artículo 140 del Código Penal –

según Ley 11.179- en perjuicio de Julieta Alejandra González, Miguel Ángel

Gómez, Judith Lagarde.

6) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el

artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: Daniel Santucho

Navajas, Victoria Petrakos Castellini, María José Lavalle Lemos, Carlos D´Elia

Casco, María de las Mercedes Gallo Sanz, María Victoria Moyano Artigas.

Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños,

el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -

ley 26.679- en perjuicio de Victoria Petrakos Castellini.

7) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso

premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según

Ley 21.338-, en perjuicio de Víctor Manuel Taboada, Carlos Osvaldo Souto, Gladis

Noemí García Niemann, Liliana Irma Ross, Anahí Silvia Fernández, José Roberto

Bonetto, María Adelia Garín, Carlos Francisco Simón, Graciela Beatriz Sagués, Luis

Adolfo Jaramillo, Héctor Alberto Pérez.

Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida

ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la

figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el

artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio de

Ernesto Enrique Canga Barragán, Mario Miguel Mercader, María Magdalena

Mainer, Edilberto Chamorro Vera, Cecilia Rotemberg Wolf, Silvia De Raffaelli,

Heber Eduardo O´Neil Velásquez.

8) Desaparición forzada prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley

26.679- en perjuicio de: Lidia Delia Fernández Plaul, Miguel Eduardo Rodríguez,

Daniel Aldo Manzotti, María de las Mercedes Funes, Gabriel María Estévez,

Alberto Ostiano Romero Meza, Oscar Arturo Udabe, Javier Alberto López, Héctor

Daniel Klosowski, Donatella Rude Calebotta, Elena Rinaldi, Elba Lucía Gándara

Castromán, Antero Daniel Esquivel, María Teresa Di Martino, Silvano José García,

Catalina Martha Velazco, Hugo Luis Morini, Gregorio Nachman, María Clara

173
Ciocchini, María Claudia Falcone, Horacio Ángel Úngaro, Daniel Alberto Racero,

Francisco Bartolomé López Muntaner, Claudio De Acha, Víctor Alfredo Treviño,

Carlos Augusto Cortés, Conrado Guillermo Ceretti, Liliana Isabel Acuña, Julio

Washington Cabrera, Alfredo José Cajide García, Norma Beatriz Del Missier,

Néstor Eduardo Silva, Edgardo Miguel Ángel Andreu, Clara Kierszenowicz,

Miguel Ángel Calvo, Gabriela Carriquiriborde, Jorge Oscar Ogando, Emilio

Horacio Ogando, Stella Maris Montesano Sánchez, Julio Gerardo Poce, Graciela

Eugenia Pernas, Cristina Silvia Navajas, Manuela Elmina del Rosario Santucho,

Alicia‖ Raquel‖ D’‖ Ambra,‖ Juan‖ Carlos‖ Abachian,‖ Ana‖ María‖ Mobili,‖ María‖ Inés‖

Menescardi, Roberto Miguel Odorisio, Nélida Dimovich, Susana Paulina Hauché,

Patricia Huchansky, Silvia Graciela Muñoz, Juan Carlos Bobadilla, María Adela

Troncoso, María Eloísa Castellini, Cristina Lucía Marrocco, Marcelino Alberto

Pérez Roig, Gustavo Emir Pérez Monçalves, Roberto Eduardo Aued, María

Graciela Medici, Santiago Enrique Cañas, Liliana Élida Galletti, María Virginia

Aurora Allende Calace, Rafael Andrés Tomás Perrota Pereyra, Gustavo Antonio

Lavalle, Mónica María Lemos, Laura Inés Futulis, María del Carmen Percivati

Franco, Amelia Isabel Gutiérrez, Juan Carlos Ledesma, María Elena Ianotti,

Alfredo Narciso Agüero, Jorge Catanese, Raúl Fait, Enrique Roberto Iglesias,

Alfredo Fernando Bosco Muñoz, Ileana Sara María García Ramos, Edmundo

Sabino Dossetti Techeira, Elena Paulina Lerena Costa, Alberto Corchs Laviña,

Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Julio Cesar D´Elía Pallares, Yolanda Iris Casco

Ghelpi, Raúl Edgardo Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo, Gustavo

Alejandro Goycoechea Camacho, Elsa Haydeé Fernández, Aída Celia Sanz

Fernández, María Antonia Castro Huerga, María Asunción Artigas Nilo de

Moyano, Alfredo Moyano Santander, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura,

Carolina Barrientos, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain, Mónica Sofía

Grinspon, Claudio Ernesto Logares, Silvia Mabel Isabella Valenzi, Pedro Alberto

Ortiz, Gladys Noemí Musante, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta

Teresa Gerelli, Ricardo Chidichimo, Blanca Ortiz de Murúa, Diana Beatriz

Wlichky, Raúl Félix Vassena, Esteban Alfredo Reimer, Víctor Hugo Ventura, Oscar

Isidro Borzi. Para el supuesto de no considerarlo así, de manera alternativa

solicitaron se califiquen los hechos sufridos por estas personas, como homicidio

calificado, a pesar de no haberse encontrado sus cuerpos.

Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de

Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de

manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo


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FLP 737/2013/TO1

118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción

del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).

Finalmente, como lo manifestaran al abordar los hechos de este juicio,

solicitaron la absolución del acusado respecto de los hechos que victimizaron a

Rogelio Juárez, Héctor Tomás Campdepadrós, Jorge Varela, Eduardo Gallo Castro,

Miguel Ángel Río Casas, Juan Alberto Berdún Cardozo, María Rosa Laporta.

10. ENRIQUE AUGUSTO BARRE, cuyos demás datos personales obran en

la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y

PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29

inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal

Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:

1) Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en

abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o

amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante

prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del

artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un

funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un

perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos

del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio

de: Mirta Isabel Salamanca, Rita Liliana Aguelt, Nilda Mabel Bega Acevey,

Graciela Noemi Santucho, Serla Wasserman, Graciela Susana Di Lauro, Germán

Gargano, Eduardo Horacio Piva, Margarita García Bonilla, Isabel Ibarra, María

Leonor Ibarra, María José Sánchez Flores, Juan Domingo López Pérez, Héctor

Aurelio Pighin, Alejandro Eduardo Reinhold, Emilio Marchione, Oscar Pellejero,

Virgilio César Medina, Carlos Osvaldo Souto, Juan José Berninsone, Jorge Honorio

Navarro, Juan Antonio Neme, Luis María Armesto, Julio Armesto, Francisco José

Bugatto, Luis Mario Fachino Delgui, Celina González, Héctor Ricardo Arias

Annichini, Osvaldo Tomás Ariosti, Lidia Esther Biscarte, Jesús María Bonet, Blanca

Nelly Leonor Buda Hoffman, José Alberto Bugatto, María del Carmen Cántaro,

Juan Carlos Deghi, María Teresa Di Martino, Héctor Omar Ferraro, José María

Iglesias, Daniel Antonio Lagarone, Marcelino Elías López, Raúl Alberto Marciano,

Hugo Luis Morini, Eva Raquel Orifici, Héctor Eduardo Fernando Parra Pizarro,

175
Juan Evaristo Puthod, Valerio Salvador Ubiedo, Catalina Martha Velazco, Luis

Alberto Messa, Eduardo Rubén Castellanos, Salvador Armando Cerrone, Juan

Domeneghini, Enrique Roberto Iglesias.

Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más

de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal-

ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo –según ley 20.642- en los casos de Marcos Alegría, Argentino Quintín

Cabral, Gladis Rosa Baccili, Francisco Domingo Orellana, Raúl Horacio Codesal.

2) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el

artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de Nilda Mabel Bega

Acevey.

3) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso

premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según

Ley 21.338-, en perjuicio de Carlos Osvaldo Souto.

4) Desaparición forzada prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley

26.679- en perjuicio de: Luis Mario Fachino Delgui, María Teresa Di Martino,

Catalina Martha Velazco, Hugo Luis Morini, Enrique Roberto Iglesias.

Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de

Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de

manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo

118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción

del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).

Junto a ello, solicitaron la absolución del acusado respecto de los hechos que

victimizaron a Héctor Tomás Campdepadrós, Jorge Varela y Rogelio Miguel

Juárez.

11. JORGE ANTONIO BERGÉS, cuyos demás datos personales obran en la

causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y

PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29

inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal

Penal de la Nación, por hallarlo coautor directo de los delitos de:

1) Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en

abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o

amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante

prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del

artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un

funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1

perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos

del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio

de: Víctor Manuel Taboada, Héctor Domingo Bonet Oller, Miguel Ángel

Hernández, Raúl Osvaldo Llarull, Nilda Mabel Bega Acevey, Luis Ruiz, Herminio

Martínez Borbolla, Roque Joaquín Srur, Oscar Ricardo Geraci, Carlos Alberto

Geraci, Graciela Susana Tigani, Rafael Runco, Raúl Daniel Arburúa, Jesús Cuña

Álvarez, Ariel Rivadeneira, Jorge Oscar Cardoso, Jorge Adalberto Nadal, Pedro

Andrés Caporale, Eduardo Rubén Castellanos, Oscar Pellejero, Alejandro Eduardo

Reinhold, Héctor Aurelio Pighin, Emilio Marchione, Virgilio César Medina, Juan

Antonio Neme, Julio Armesto, Luis María Armesto, José María Iglesias, Osvaldo

Tomás Ariosti, Guillermo José Luis Cometti, Lidia Esther Biscarte, Francisco José

Bugatto, Susana Celina Marquéz, Blanca Nelly Leonor Buda Hoffman, José Alberto

Bugatto, Juan Carlos Deghi, Carlos Osvaldo Souto, Juan José Berninsone, Héctor

Omar Ferraro, Raúl Alberto Marciano, Eva Raquel Orifici, Jesús María Bonet,

María Teresa Di Martino, Daniel Antonio Lagarone, Luis Alberto Messa, Marcelino

Elías López, Valerio Salvador Ubiedo, Silvano José García, Catalina Martha

Velazco, Hugo Luis Morini, Héctor Eduardo Fernando Parra Pizarro, Juan Evaristo

Puthod, María del Carmen Cántaro, Héctor Ricardo Arias Annichini, Jorge

Honorio Navarro, Adriana Patricia Sotelo, Andrés González, Celina González,

Mariano Arasenpchk, Salvador Armando Cerrone, José Oscar Cerro, Juan

Domingo López Pérez, Sergio Mario Ibáñez, Gregorio Nachman, Gladis Noemí

García Niemann, Atilio Gustavo Calotti, Osvaldo Enrique Busetto, Graciela Gladis

Pujol, Liliana Isabel Acuña, Julio Washington Cabrera, Ernesto Enrique Canga

Barragán, Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo Silva, Rubén Omar Bricio,

Miguel Ángel Calvo, Hijo de Repetur Carriquiriborde, Emilio Horacio Ogando,

Diego Martín Ogando Montesano, Julio Gerardo Poce, Graciela Eugenia Pernas,

Valeria del Mar Ramírez, Julieta Alejandra González, Miguel Ángel Gómez, Judith

Lagarde, Analía Velázquez, Carla Fabiana Gutiérrez, Marcela Daniela Viegas,

Nélida Ester Lastreto, Anahí Silvia Fernández, José Roberto Bonetto, Nélida

Dimovich, María Adelia Garín, Susana Paulina Hauché, Patricia Huchansky,

Carlos Francisco Simón, Graciela Beatriz Sagués, Juan Carlos Bobadilla, María

Adela Troncoso, Alfredo Farjat, Francisco Gatti, Miguel Balverde, Juan

177
Domeneghini, Daniel Cohen, Francisco Fernández Bernárdez, Ricardo Jorge

Bertoldi, Juan Palli Díaz, Ana María Caracoche, Georgina Victoria Martínez, Blanca

Noemí Rossini, Luis Velasco Blake, Gustavo Malbrán, Gustavo Emir Pérez

Monçalves, Lidia Delia Fernández Plaul, Cayetano Alberto Castrogiovanni,

Roberto Eduardo Aued, María Graciela Medici, Liliana Élida Galletti, Mónica

María Lemos, María José Lavalle Lemos, María del Carmen Percivati Franco,

Daniel Aldo Manzotti, Enrique Martínez, Raúl Fait, Enrique Roberto Iglesias, Jorge

Alberto Janson, Manuel Mollón, José Alberto Choren, Juan Ricardo Elizondo, Luis

Alberto Colombi, Oscar Alberto Corradini, José Varela, Alfredo Fernando Bosco

Muñoz, Elena Paulina Lerena Costa, Carlos D´Elía Casco, Eduardo Gallo Castro,

María Victoria Moyano Artigas, Miguel Ángel Río Casas, Washington Rubén

Rodríguez Martínez, Beatriz Alicia Anglet, Rosa Álvarez, Beatriz Lilian Bermúdez

Calvar, Oscar Luis Viegas, María Teresa Serantes Lede, María Erlinda Vázquez

Santos, Beatriz Fernández, Alicia Montenegro, Nelson Julián Mezquida, Yvonne

Cappi Olivera, Mario Mosteiro, Juan Carlos Uñates, Cástulo Bogado, María Luisa

Godoy, Hugo Rubén Perié Esquivel, María Leonor González Martínez, Urbano

Ciavaglia Salas, Juan Carlos Duca, Horacio Fagioli, Graciela Beatriz Gómez, María

del Carmen Alburúa, Marcelo Damián Santoro, Néstor Alberto Rojas, Francisco

Virgilio Gutiérrez, Horacio Luis Rapaport, Fabio Acuña, Filemón Acuña, María

Rosa Ortiz, Julio César Mogordoy, Washington Mogordoy, Charo Noemí Moreno,

Blanca Frida Becher, Griselda Valentina Zárate, Ofelia Maximina Ruiz Paz, Esteban

Abdón, María Ofelia Santucho, María Susana Santucho, María Silvia Santucho,

María Emilia Santucho, Ana Cristina Santucho, Marcela Eva Santucho, Gabriela

Inés Santucho, Mario Antonio Santucho, Hilda Magdalena García, Cirila Benítez,

Eduardo Rubén Andrade, Carlos Federico Brandli, Sonia Estela Iwaniszyn, Patricia

Liliana Pozzo, Mario Ernesto Colonna, Pablo Genazzi, Víctor Orlando Taverna,

Gladys Elvira Beluardi, Oscar Daniel Bustos, Cristina Elvira Kafka, Rosa Cristina

Rodríguez, Norma Justa Rivera, Juan Carlos Tonil, Rosa Elena Vallejos, José Abel

Fuks Cucshnir, Graciela Beatriz Torrano, Haydee Fuentes Ilda, Nora Alicia

Úngaro, Rodolfo Horacio Monzón, Guillermo Allamprese, Manuel Coley Robles,

Alicia Lisso, María Kubik Marcoff, María Cristina Lefteroff, Norma Robert, Rosa

Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi, Hugo Salvador Rosello,

Susana Capobianco, Rodolfo Federico Simón, José Luis D´Alessio, Alfredo

D´Alessio, Jorge Luis Campana, Mery Epifanía Alba Quisdert, Nélida Azucena

Sosa, Alfredo Waldo Forti Sosa, Mario Manuel Forti Sosa, Renato Forti Sosa,

Néstor Forti Sosa, Guillermo Forti Sosa, Enrique Horacio Taramasco, Andrés
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FLP 737/2013/TO1

Raszkewicz, Fernando García, Omar Gedalio Suárez, Carlos Eduardo Garack,

Beatriz Alicia Lenain, Julio Daniel Chachagua, Miguel Ángel Hait, Rebeca Krasner,

Luis Alberto Santilli, Eduardo Rosen, Edgardo Norberto Giquiardo, Ramón Raúl

Romero, Elena Beatriz Abran, Américo Gines Agüero, Eva de Jesús Gómez, Amalia

Sánchez, Juan Chiala, Juan de Dios Echeverría, Alberto Cruz Lucero, Rolando

Martín Acuña, Roberto José Figueredo, Lindolfo Ceolín, María Cristina Gioglio,

Víctor Jorge Illodo, Elda Esther Viviani, Zulema Leira, Raúl Alfredo Bonafini,

Arcángel Nicolás Herrera, Oscar Julián Herrera, Roberto Villanueva, Oscar Manuel

Duarte, María Cristina Bustamante, Lorenzo Federico Cáceres González, Olga

Beatriz Miranda, Juan José Cerrudo, Gustavo Javier Fernández, Carlos Alberto

Fernández, Hebe Araceli Susana Mascia, Edmundo Daniel Szapiro, Nilda Emma

Eloy, Heber Eduardo O´Neil Velásquez.

Asimismo, la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más

de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal

-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo –según ley 20.642- en los casos de: Lucía Deón, Carlos Payaslian, Jorge

Antonio Saravia Acuña, Mirta Isabel Salamanca, Rita Liliana Aguelt, Graciela

Noemi Santucho, Serla Wasserman, Isabel Ibarra, María Leonor Ibarra, Norma

Dolores Castillo, Margarita García Bonilla, Silvia Adriana Lemmi, María José

Sánchez Flores, Nicolás Adán Barrionuevo, Raúl Horacio Codesal, Marcos Alegría,

Argentino Quintín Cabral, Francisco Domingo Orellana, María Clara Ciocchini,

María Claudia Falcone, Víctor Alfredo Treviño, Emilce Graciela Moler, Patricia

Susana Miranda, Ángela López Martín, José María Novielo, Víctor Alberto

Carminati, Alicia Beatriz Carminati, Carlos Augusto Cortés, Diana Griselda

Guerrero, Conrado Guillermo Ceretti, Alfredo José Cajide García, Edgardo Miguel

Ángel Andreu, Clara Kierszenowicz, Eduardo Juan Daniel Porta, Rubén Horacio

Ares, Rubén Horacio Ares, Jorge Oscar Ogando, Stella Maris Montesano Sánchez,

Stella Maris Montesano Sánchez, Paola Leonor Alagastino, Juan Carlos Abachian,

Carlos Omar Pita, Nieves Luján Acosta, María Virginia Aurora Allende Calace,

Gustavo Antonio Lavalle, Laura Inés Futulis, Miguel Eduardo Rodríguez, María de

las Mercedes Funes, Gabriel María Estévez, Amelia Isabel Gutiérrez, Juan Carlos

Ledesma, Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo Taub, Israel Raúl Kimlat, Eduardo

179
Raúl Kimlat, Rodolfo Antonio Deza, Valentín Surpín, Alberto Corchs Laviña,

Guillermo Manuel Sobrino Berardi, Yolanda Iris Casco Ghelpi, Raúl Edgardo

Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo, Gustavo Alejandro Goycoechea

Camacho, Elsa Haydeé Fernández, María Antonia Castro Huerga, Mario José

Martínez Suárez, María Asunción Artigas Nilo de Moyano, Alfredo Moyano

Santander, Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura, Carolina Barrientos, Juan

Alberto Berdún Cardozo, Marta Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo Martínez

Horminoguez, Carlos Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto,

Zafiro Alberto Illarzen Frugoni, Claudia Inés Khon, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor

Ricardo Iramain, Rafael Chamorro, Juan Rodolfo Rodríguez (González Rodolfo),

César Nicolás Maza, Armando Leonardo Dionisi, Horacio Ramiro Vivas, Mabel

Amelia García, Alfredo Oscar Fernández, Juan Carlos Stremi, Néstor Busso,

Alejandro Enrique De Sío, Juan José Giampa, Ana Rosa Rodríguez, Marta Josefa

Enrique, Miguel Ramón Galván Insaurralde, Walter Roberto Docters, Juan Carlos

Rumi, Santiago Servín, Ana Teresa Diego, María Eliana Acosta Velasco, Juan

Carlos Fund, Osvaldo Luis Abollo, Pedro Alberto Ortiz, Carlos Guillermo Robles,

Martina Concepción Espinoza, Doménico Favazza, Felipe Antonio Favazza, Luis

Horacio Fernández, Vicente Fiore, Santos Boria, Jorge Guidi, José Guillermo Suárez

(La Rosa Guillermo), Humberto Omar Sartirana, Humberto Omar Sartirana,

Alberto Ostiano Romero Meza, Jorge Alberto Allega, Ricardo Antonio Ruiz, Herna

Silva, Juan José Rúa, Silvia Streger, Rodolfo Ernesto Torres, Alcides Antonio

Chiesa, Norma Leanza, Abel Luis Vigo Comas, José María Della Flora, Alberto

Osvaldo Derman, María Rosa Pargas, Omar Rodolfo Farías, Omar Rodolfo Farías,

Galdys Noemí Musante, Galdys Noemí Musante, Rubén Fernando Schell, Pablo

Dykyj Bodgan, Norma Ada Núñez, María Isabel Reinoso, Alfredo Emilio Patiño,

Roberto Antonio Laporta, Miguel Ángel Laporta, María Rosa Laporta, Juan

Roberto Serrabón, Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Carlos Esteban

Rodríguez Mendizábal, Mirta Teresa Gerelli, Mirta Teresa Gerelli, Ramona

Agustina Ávalos, Roberto Fidel Yantorno, Juan Carlos Guarino, María Elena

Varela, José Rubén Slavkin, Juan Carlos "Cacho" Maidana, Alfredo Alinso Martínez

Gálvez, Diego Barreda, Rodolfo Francisco Nanni, Rodolfo Julio Tiscornia, Julio

César López Del Pino, Osvaldo Acosta, Horacio Guillermo Cid de la Paz, Oscar

Alfredo González, Ángel Laurenzano, Daniel Merialdo, Roberto Oscar Ramírez,

Mario Villani, Néstor Zurita.

2) abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las

agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de María Teresa Di
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Martino, María Claudia Falcone, Valeria del Mar Ramírez, Julieta Alejandra

González, Miguel Ángel Gómez, Judith Lagarde, Analía Velázquez, Paola Leonor

Alagastino, Carla Fabiana Gutiérrez, Marcela Daniela Viegas, Nélida Ester

Lastreto, María Teresa Serantes Lede, Mabel Amelia García, María Cristina

Lefteroff, María Rosa Laporta.

3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el

artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de Nilda Mabel Bega

Acevey, María Clara Ciocchini, María Asunción Artigas Nilo de Moyano, Nora

Alicia Úngaro, Ana Teresa Diego, Susana Capobianco.

4) Aborto forzado, figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del

Código Penal - Ley 11.179-, en perjuicio de Nélida Ester Lastreto.

5) Reducción a la servidumbre previsto en el artículo 140 del Código Penal –

según Ley 11.179- en perjuicio de Julieta Alejandra González, Miguel Ángel

Gómez, Judith Lagarde.

6) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el

artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: Hijo de Repetur

Carriquiriborde, Diego Martín Ogando Montesano, Daniel Santucho Navajas,

María José Lavalle Lemos, Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella

Valenzi,‖Carlos‖D’Elia‖Casco‖y‖María‖Victoria‖Moyano‖Artigas.

Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños,

el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -

ley 26.679- en perjuicio de: Hijo de Repetur Carriquiriborde y Rosa Isabella

Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi.

7) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso

premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según

Ley 21.338- en perjuicio de: Víctor Manuel Taboada, Carlos Osvaldo Souto, Gladis

Noemí García Niemann, Liliana Irma Ross, Anahí Silvia Fernández, José Roberto

Bonetto, María Adelia Garín, Carlos Francisco Simón, Graciela Beatriz Sagués,

Mario José Martínez Suárez, Horacio Luis Rapaport, María Eliana Acosta Velasco,

Manuel Coley Robles, Eduardo Rosen.

Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida

ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la

181
figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el

artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio de

María Magdalena Mainer, Mario Miguel Mercader, Ernesto Enrique Canga

Barragán, Ana Teresa Diego, Alicia Lisso, Heber Eduardo O´Neil Velásquez.

8) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley

26.679- en perjuicio de: Lidia Delia Fernández Plaul, Miguel Eduardo Rodríguez,

Daniel Aldo Manzotti, María de las Mercedes Funes, Gabriel María Estévez, Elena

Paulina Lerena Costa, Carolina Barrientos, César Nicolás Maza, Hilda Magdalena

García, José Abel Fuks Cucshnir, Graciela Beatriz Torrano, Alejandro Enrique De

Sío, Guillermo Allamprese, Rodolfo Federico Simón, Enrique Horacio Taramasco,

Omar Gedalio Suárez, Carlos Eduardo Garack, Beatriz Alicia Lenain, Pedro

Alberto Ortiz, Alberto Ostiano Romero Meza, Abel Luis Vigo Comas, María Rosa

Pargas, María Teresa Di Martino, Silvano José García, Catalina Martha Velazco,

Hugo Luis Morini, Gregorio Nachman, María Clara Ciocchini, María Claudia

Falcone, Víctor Alfredo Treviño, Carlos Augusto Cortés, Conrado Guillermo

Ceretti, Liliana Isabel Acuña, Julio Washington Cabrera, Alfredo José Cajide

García, Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo Silva, Edgardo Miguel Ángel

Andreu, Clara Kierszenowicz, Miguel Ángel Calvo, Jorge Oscar Ogando, Emilio

Horacio Ogando, Stella Maris Montesano Sánchez, Julio Gerardo Poce, Graciela

Eugenia Pernas, Juan Carlos Abachian, Nélida Dimovich, Susana Paulina Hauché,

Patricia Huchansky, Juan Carlos Bobadilla, María Adela Troncoso, Gustavo Emir

Pérez Monçalves, Roberto Eduardo Aued, María Graciela Medici, Liliana Élida

Galletti, María Virginia Aurora Allende Calace, Gustavo Antonio Lavalle, Mónica

María Lemos, Laura Inés Futulis, María del Carmen Percivati Franco, Amelia

Isabel Gutiérrez, Juan Carlos Ledesma, Raúl Fait, Enrique Roberto Iglesias, Alfredo

Fernando Bosco Muñoz, Alberto Corchs Laviña, Guillermo Manuel Sobrino

Berardi, Julio Cesar D´Elia Pallares, Yolanda Iris Casco Ghelpi, Raúl Edgardo

Borelli Cattáneo, Graciela Noemí Basualdo, Gustavo Alejandro Goycoechea

Camacho, Elsa Haydeé Fernández, María Antonia Castro Huerga, María Asunción

Artigas Nilo de Moyano, Alfredo Moyano Santander, Juvelino Andrés Carneiro Da

Fontoura, Saúl Jaime Szajnbaum, Héctor Ricardo Iramain, Gladys Noemí Musante,

Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal, Mirta Teresa Gerelli. Para el supuesto de no

considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos

por estas personas, como homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado

sus cuerpos.
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de

Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de

manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo

118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción

del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).

Concluyeron, tal como lo adelantaran en oportunidad de desarrollar la

materialidad de los hechos, solicitando la absolución del acusado respecto de los

hechos que victimizaron a Rogelio Juárez, Héctor Tomás Campdepadrós, Jorge

Varela, Atilio Servín Portillo, Leonilda Alegre y Norberto Rey.

12. HORACIO LUIS CASTILLO, cuyos demás datos personales obran en la

causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y

PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29

inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal

Penal de la Nación, por hallarlo coautor directo de los delitos de:

1) Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en

abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o

amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante

prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del

artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un

funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un

perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos

del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-, en perjuicio

de: Raúl Horacio Codesal, Osvaldo Enrique Busetto, José María Novielo, Víctor

Alberto Carminati, Alicia Beatriz Carminati, Liliana Isabel Acuña, Julio

Washington Cabrera, Alfredo José Cajide García, Ernesto Enrique Canga Barragán,

Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo Silva, Edgardo Miguel Ángel Andreu,

Rubén Horacio Ares, Rubén Omar Bricio, Miguel Ángel Calvo, Gabriela

Carriquiriborde, Hijo de Repetur Carriquiriborde, Emilio Horacio Ogando, Diego

Martín Ogando Montesano, Julio Gerardo Poce, Graciela Eugenia Pernas, Valeria

del Mar Ramírez, Carla Fabiana Gutiérrez, Liliana Irma Ross, Juan Carlos

Abachian, Flora Gurevich, Benjamín Froim Taub, Luis Guillermo Taub, Eduardo

Raúl Kimlat, Rodolfo Antonio Deza, Valentín Surpín, Carlos Gustavo Bratvogel,

183
Mario Justino Llanos, María Teresa Votrico, Omar Eduardo Girou, José Alberto

Choren, María Magdalena Juan, Héctor Oscar Callejas, María Leonor González

Martínez, Urbano Ciavaglia Salas, Armando Leonardo Dionisi, Juan Carlos Duca,

Horacio Fagioli, Graciela Beatriz Gómez, Marcelo Damián Santoro, Julio César

Mogordoy, Washington Mogordoy, Charo Noemí Moreno, Blanca Frida Becher,

Norberto Rey, Griselda Valentina Zárate, Walter Roberto Docters, Mercedes

Alvariño Blanco, Claudia Dafne Gorban, Silvia Beatriz Gorban, Enrique Osvaldo

Lapertosa, Pablo Daniel Musso, Héctor Daniel Klosowski, Gabriel Alberto García,

Oscar Isidro Borzi, Luis Alberto Ortiz.

Asimismo, la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más

de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal

-ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo –según ley 20.642- en los casos de: Nicolás Adán Barrionuevo, María

Clara Ciocchini, María Claudia Falcone, Horacio Ángel Úngaro, Daniel Alberto

Racero, Francisco Bartolomé López Muntaner, Claudio De Acha, Víctor Alfredo

Treviño, Pablo Alejandro Díaz, Ángela López Martín, Graciela Gladis Pujol, Carlos

Augusto Cortés, Diana Griselda Guerrero, Conrado Guillermo Ceretti, Clara

Kierszenowicz, Eduardo Juan Daniel Porta, Jorge Oscar Ogando, Stella Maris

Montesano Sánchez, Cristina Silvia Navajas, Manuela Elmina del Rosario

Santucho, María del Carmen Alburúa, Miguel Ángel Soria, Silvia Fernanda Gallar,

Noemí Irma Tardivo, Edilberto Chamorro Vera, Norma Mabel Sandoval, Cecilia

Rotemberg Wolf, Alejandro Rómulo Iaccarino, Carlos Alberto Iaccarino, Rodolfo

José Iaccarino.

2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y

las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de María Claudia

Falcone, María del Carmen Alburúa, Carla Fabiana Gutiérrez.

3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el

artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de María Clara

Ciocchini, Claudia Dafne Gorban, Norma Mabel Sandoval, Luis Alberto Ortiz.

4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el

artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: Daniel Santucho

Navajas, Hijo de Repetur Carriquiriborde, Diego Martín Ogando Montesano.

Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños,

el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -

ley 26.679- en perjuicio de Hijo de Repetur Carriquiriborde.


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5) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso

premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal -según

Ley 21.338-, en perjuicio de Liliana Irma Ross, Noemí Irma Tardivo, Miguel Ángel

Soria.

Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida

ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la

figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el

artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio

Ernesto Enrique Canga Barragán, Cecilia Rotemberg Wolf, Edilberto Chamorro

Vera.

6) Desaparición forzada prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley

26.679- en perjuicio de: Liliana Isabel Acuña, Cristina Silvia Navajas, Conrado

Guillermo Ceretti, Carlos Augusto Cortés, María Claudia Falcone, Claudio De

Acha, Francisco Bartolomé López Muntaner, Daniel Alberto Racero, Horacio Ángel

Úngaro, Alfredo José Cajide García, Norma Beatriz Del Missier, Néstor Eduardo

Silva, Edgardo Miguel Ángel Andreu, Gabriela Carriquiriborde, Diana Griselda

Guerrero, Clara Kierszenowicz, Julio Gerardo Poce, Emilio Horacio Ogando, Jorge

Oscar Ogando, Julio Washington Cabrera, Graciela Eugenia Pernas, Miguel Ángel

Calvo, Juan Carlos Abachian, María Clara Ciocchini, Manuela Elmina del Rosario

Santucho, Osvaldo Enrique Busetto, Ángela López Martín, Graciela Gladis Pujol,

Stella Maris Montesano Sánchez, Víctor Alfredo Treviño, Silvia Fernanda Gallar,

Pablo Daniel Musso, Héctor Daniel Klosowski, Oscar Isidro Borzi y María Clara

Ciocchini. Para el supuesto de no considerarlo así, de manera alternativa

solicitaron se califiquen los hechos sufridos por estas personas, como homicidio

calificado, a pesar de no haberse encontrado sus cuerpos.

Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de

Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de

manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo

118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e y d de la Convención para la Prevención y Sanción

del Delito de Genocidio -Decreto Ley 6286/1956-).

Finalmente como medidas reparatorias, la fiscalía solicitó se declare el daño

al proyecto de vida de las personas victimizadas e inste al gobierno de la provincia

185
de Buenos Aires, Nacional y/o organismos, entes o autoridades pertinentes, para

que materialicen las medidas de reparación respectivas, ya sea la reincorporación,

con los ascensos que correspondan desde el último cargo registrado al momento de

su desaparición forzada; como asimismo los beneficios jubilatorios que puedan

implementarse y activarse en las distintas instancias; se dé amplia publicidad a la

sentencia en portales y sitios de difusión pública de la región, y se invite a áreas de

derechos humanos de la provincia de Buenos Aires y los municipios en donde se

encontraban emplazados los centros clandestinos objeto de este juicio, para que

difundan lo resuelto en sus cuentas de redes sociales X (ex Twitter), Instagram y

Facebook y cualquier otra de alcance masivo; se haga entrega de una copia

certificada del o de los expedientes de habeas corpus que fueron hallados en el

marco del trabajo de relevamiento de archivos del Poder Judicial de la provincia de

Buenos Aires; se ordene la publicación de la parte dispositiva de la Sentencia en el

Boletín Oficial de la Nación; se comunique la presente sentencia a la Dirección de

Derechos Humanos del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio

Internacional y Culto a fines de que haga saber lo resuelto en este debate a los

organismos análogos de Uruguay, Chile, Paraguay, Bolivia, Perú, Polonia, Italia y

España, en tanto varias de las personas victimizadas son ciudadanas de esos

países, como se indicara en cada caso y se sugiera que la Dirección de DDHH

estudie la posibilidad de realizar conjuntamente con los Estados mencionados,

acciones coordinadas de reparación a las personas victimizadas en esos países; al

haberse producido en este debate prueba vinculada con el Operativo Cóndor,

requirieron, también, que se remita copia de la sentencia al Instituto de Políticas

Públicas en Derechos Humanos del MERCOSUR para que por su intermedio se

ponga en conocimiento a la Reunión de Altas Autoridades en Derechos Humanos

y Cancillerías de MERCOSUR (RAADH); teniendo en cuenta que los hechos objeto

de debate tuvieron como epicentro centros clandestinos emplazados en la zona sur

y oeste del conurbano bonaerense; solicitaron, además, se remita copia de la

sentencia a las Universidades Nacionales de La Plata (UNLP), de Lanús (UNLa),

de Quilmes (UNQ), de Lomas de Zamora (UNLZ), de Avellaneda (UNDAV) de La

Matanza (UNLaM) y Arturo Jaureche (UNAJ) de Florencio Varela, para que den

amplia publicidad a la sentencia y realicen las actividades educativas que estimen

corresponder.

De seguido, las partes querellantes, en lo referente a la materialidad de los

sucesos aquí investigados, adhirieron, en un todo, a lo expresado por la Fiscalía

General.
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Así, llegado su turno, la Dra. Josefina Rodrigo manifestó que presentó su

alegato en los términos del artículo 393 del C.P.P.N. representando a la querella de

la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Plata; la Universidad

Nacional de La Plata; la Central de Trabajadores Argentinos. Sostuvo que en honor

a la brevedad y porque ha sido muy bien señalado por la Fiscalía, adhería en gran

parte a su alegato en lo referido a la materialidad ilícita y la responsabilidad de los

imputados, a la caracterización de las personas victimizadas, a las condiciones

inhumanas de cautiverio, a la descripción de cada uno de los centros clandestinos

de detención, tortura y exterminio; a las formas de tortura, las violencias por

medios sexuales, a la magnitud del daño causado en relación a los distintos grupos

de personas victimizadas, entre los que se destacan las violencias de las mujeres

trans como uno de los tópicos que señala las continuidades de la persecución del

“enemigo”:‖ violencias‖ hacia‖ las‖ mujeres,‖ el‖ disciplinamiento‖ de‖ los‖ cuerpos‖

feminizados como instrumento para los fines del plan criminal.

La Dra. Rodrigo, realizó una descripción del bloque normativo funcional

por el cual corresponde atribuirle responsabilidad a los imputados por los sucesos

reprochados en la presente causa, y de seguido, efectuó el petitorio final de dicha

querella, solicitando al Tribunal:

-condene a Federico Minicucci como autor de los delitos de infracción de

deber de por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un funcionario

público agravada por haber mediado violencia o amenazas y aplicación de

tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada

por ser la víctima un perseguido político (artículo 144 bis inc. 1° CP, agravante

prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inc. 1° del

artículo 142 Ley 20642 y artículo 144 ter segundo párrafo C.P., según ley 14.616) en

el‖CCDTyE‖conocido‖ como‖“Pozo‖de‖Banfield”‖en‖perjuicio de López Pérez, Juan

Domingo; López Muntaner, Francisco Bartolomé; Medina, Virgilio César; Ibáñez,

Sergio Mario; Marchione, Emilio; Pellejero, Oscar; Pighin, Héctor Aurelio;

Reinhold, Alejandro Eduardo; Marquez de Tapiz, Susana Celina; Armesto, Julio;

Armesto, Luis María; Neme o Mene, Juan; Varela, Jorge; Pérez, Héctor; García,

Silvano José; Parra Pizarro, Héctor Eduardo; Puthod, Juan Evaristo; Ubiedo,

Valerio Salvador; Velazco de Morini, Catalina Marta; López, Marcelino Elías;

187
Messa, Luis Alberto; Morini, Hugo Luis; Ariosti, Osvaldo Tomás; Biscarte, Lidia

Esther; Berninsone, Juan José; Buda, Blanca Nelly Leonor; Bugatto, José Alberto;

Bugatto, Francisco José; Bonet o Bonnet, Juan o Jesús María; Di Martino, María

Teresa; Deghi, Juan Carlos; Domeneghini o Domeneghini, Juan; Ferraro, Héctor

Omar; Lagarone o Lagarone, Daniel; Juárez Rogelio Miguel; Marciano, Raúl

Alberto; Orifici de Marciano, Eva Raquel; Arias Annichini, Héctor Ricardo;

Navarro, Jorge Honorio; Cántaro de Pastor, María del Carmen; Iglesias, José María;

Campdepadrós, Héctor Tomás; Alegría, Marcos; Cabral, Argentino Quintín;

Baccili, Gladis Rosa; Orellana, Francisco Domingo; Castellanos, Eduardo Rubén;

Codesal, Raúl Horacio; González, Andrés; Sotelo, Adriana Patricia; Barrionuevo,

Nicolás Adán; Cerrone, Salvador Armando; Nachman, Gregorio; García Niemann,

Gladis Noemí; Arasenpchupt o Arasenpchk, Mariano; Navajas, Cristina Silvia;

Acuña, Liliana Mabel; Ceretti, Conrado Guillermo; Cortés, Carlos Augusto;

Busetto, Osvaldo Enrique; Ciocchini, María Clara; De Acha, Claudio; Díaz, Pablo

Alejandro; Falcone, María Claudia; Racero, Daniel Alberto; Carminati, Alicia

Beatriz; Carminati, Víctor Alberto; Docters, Walter Roberto; Silva, Néstor Eduardo;

López Martín, Ángela; Cajide García, Alfredo José; Canga Barragán, Ernesto

Enrique; Del Missier, Norma Beatriz; Bratvogel, Carlos; Bricio, Rubén Omar; Poce,

Julio Gerardo; Porta, Eduardo; Novielo, José María; Cabrera, Julio; Kierszenowicz,

Clara; Guerrero de Ceretti, Diana Griselda; Ogando, Emilio Horacio;

Carriquiriborde, Gabriela; Andreu, Edgardo Miguel Ángel; Pujol, Graciela Gladis;

Montesano Sánchez, Stella Maris; Ogando, Jorge Oscar; Ares, Rubén Horacio;

Treviño, Víctor Alfredo; Pernas, Graciela Eugenia; Repeteur Carriquiriborde, XX

(hijo de Gabriela Carriquiriborde); Ogando Montesano, Martín (hijo de Stella Maris

Montesano Sánchez); Abachián, Juan Carlos; Ross, Liliana Irma; Ramírez, Valeria

del Mar; Úngaro, Horacio Ángel; Río Casas, Miguel Ángel; Santucho, Manuela

Elmina del Rosario; Calvo, Miguel Ángel; Gesualdi de Angarola, Lidia Catalina;

Graiver, Juan; Fernández de Mercader, Silvia Anahí; Simón, Carlos Francisco;

Dimovich de Leguizamón, Nélida; Sagués de Perdighe, Graciela Beatriz; Troncoso

de Bobadilla, María Adela; Menescardi de Odorisio, María Inés; Mercader, Mario

Miguel; Mobili de Bonetto, Ana María; Bobadilla, Juan Carlos; Bonetto, José

Roberto; Garín Penedo, María Adelia; Hauché, Susana Paulina; Huchansky de

Simón, Patricia; Odorisio, Roberto Miguel; Isabella Valenzi, Silvia Mabel; Marra,

Dante; Castellini,‖ María‖ Eloísa;‖ D’Ambra,‖ Alicia‖ Raquel;‖ Rodríguez,‖ Jorge‖ Ra l;‖

Dybner de Ravel, Flora; Fanjul, Silvia Cristina; Graiver, Isidoro Miguel; Caraballo,

Gustavo; Fernández Bernárdez, Francisco; Palli y Díaz, Juan; Papaleo de Graiver,


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Lidia Elba; Bertoldi, Ricardo Jorge; Aberg Cobo, Martín Antonio; Castellini,

Victoria (hija de María Eloísa Castellini); Ianover, Rafael; Daich, Julio; De Estrada,

Ernesto María; Fargat, Alfredo; Cohen o Kohen, Daniel; Colombi, Luis Alberto;

Cometti, Guillermo José Luis; Balverde, Miguel; Gatti, Francisco; Lastreto, Nélida

Ester; Pita, Carlos Omar; Mazzola, Ignacio Jorge; Mainer, María Magdalena;

Núñez, Adolfo; Calvo, Adriana Lelia; Caracoche, Ana María; Laborde Calvo,

Teresa Mariana (hija de Adriana Calvo); Marrocco, Cristina Lucía; Cerro, José

Oscar; Velasco, Luis; Martínez, Georgina; Malbrán, Rodolfo Guillermo; Pérez

Monçalves, Gustavo Emir; Pérez Roig, Marcelino Alberto; Rosini, Blanca Noemí;

Lavalle, Gustavo Antonio; Lemos de Lavalle, Mónica María; Castrogiovanni,

Cayetano Alberto; Lavalle Lemos, María (hija de Mónica María Lemos de Lavalle);

Allende, María Virginia Aurora; Aued, Roberto Eduardo; Cañas, Santiago Enrique;

Medici de Aued, Graciela; Acosta, Nieves Luján; Perrota, Rafael Andrés; Zambano,

Liliana Mabel; Janson, Jorge Alberto; Corradini, Oscar Alberto; Elizondo, Juan

Ricardo; Mollón, Manuel; Calleja o Callejas, Héctor Oscar; Futulis de Rodríguez,

Laura Inés; Percivati Franco, María del Carmen; Martínez, Enrique; Deza, Rodolfo

Antonio; Gurevich de Taub, Flora; Girou, Omar Eduardo; Taub, Benjamín Froim;

Juan de Troncelliti, María Magdalena; Moreno, José Eduardo; Catanese, Jorge; Fait

Arcore, Raúl; Muñoz, Silvia Graciela; Moreno Delgado, José; Agüero, Alfredo

Narciso; Moreno Delgado, Antonio Domingo; Iglesias, Enrique Roberto; Ianotti de

Gambero, María Elena; Gutiérrez de Ledesma, Amelia Isabel; Kimlat, Eduardo

Raúl; Kimlat, Israel Raúl; Surpín, Valentín; Llanos, Mario Justino; Votrico, María

Teresa; Taub, Luis Guillermo; Choren, Alberto José; Galetti, Liliana Élida; Basualdo

de Goycoechea, Graciela Noemí; García Ramos de Dossetti, Ileana Sara María;

Nilda Mabel Bega Acevey, Gabriel María Estévez, Lidia Delia Fernández Plaul,

María de las Mercedes Funes, Celina González, Carla Fabiana Gutiérrez, Daniel

Aldo Manzotti, Pedro Alberto Ortiz, Miguel Eduardo Rodríguez, Alberto Ostiano

Romero Meza, Humberto Omar Sartirana, Carlos Osvaldo Souto y José Varela; el

abuso sexual con acceso carnal (violación) de Carla Fabiana Gutiérrez; María

Teresa Di Martino; María Claudia Falcone; Valeria del Mar Ramírez y Lastreto,

Nélida Ester (artículo 119 y agravantes del artículo 122 ley 11221); el abuso sexual

simple de Nilda Mabel Bega Acevey; María Clara Ciocchini (arts. 127 y 122 Ley

189
23.077); las desapariciones forzadas de Fernández Plaul Lidia Delia, Alberto

Ostiano Romero Meza, Daniel Aldo Manziotti, Miguel Eduardo Rodríguez, María

de las Mercedes Funes y Gabriel María Estévez; Juan Carlos Abachian; María

Virginia Aurora Allende Calace; Miguel Ángel Andreu; Roberto Eduardo Aued;

Graciela Noemí Basualdo; María Teresa Di Martino; Gregorio Nachman; Conrado

Guillermo Ceretti; Carlos Augusto Cortés; María Clara Ciocchini, María Claudia

Falcone, Horacio Ángel Úngaro, Daniel Alberto Racero, Francisco Bartolomé López

Muntaner, Claudio De Acha, Víctor Alfredo Treviño, Ángela López Martín; Néstor

Eduardo Silva; Alfredo José Cajide García; Norma Beatriz Del Missier; Silvano José

García; Catalina Martha Velazco; Hugo Luis Morini; Julio Gerardo Poce; Julio

Washington Cabrera; Clara Kierszenowicz; Diana Griselda Guerrero; Emilio

Horacio Ogando; Graciela Gladis Pujol; Jorge Oscar Ogando; Graciela Eugenia

Pernas; Manuela Elmina del Rosario Santucho; Nélida Dimovich; María Adela

Troncoso; María Inés Menescardi; Ana María Mobili; Juan Carlos Bobadilla; Susana

Paulina‖ Hauché;‖ Patricia‖ Huchansky;‖ Roberto‖ Miguel‖ Odorisio;‖ Alicia‖ Raquel‖ D’‖

Ambra; Cristina Lucía Marrocco; Gustavo Emir Pérez Monçalves; Marcelino

Alberto Pérez Roig; Gustavo Antonio Lavalle, Laura Inés Futulis; María Graciela

Medici, Santiago Enrique Cañas; Rafael Andrés Tomás Perrota Pereyra; María del

Carmen Percivati Franco; Jorge Catanese; Raúl Fait; Silvia Graciela Muñoz; Alfredo

Narciso Agüero; María Elena Ianotti, Enrique Roberto Iglesias; Amelia Isabel

Gutiérrez; Liliana Élida Galletti; Ileana Sara María García Ramos; Hugo Luis

Morini y agravada en el caso de José Mario Martínez Suárez por resultar la muerte

y en los casos de Gabriela Carriquiriborde; Stella Maris Montesano Sánchez; María

Eloísa Castellini; Cristina Navajas; Silvia Mabel Isabella Valenzi; Mónica María

Lemos por resultar mujeres embarazadas y de los niños/as nacidos durante el

cautiverio de sus madres: Hijo de Repetur Carriquiriborde; Victoria Petrakos

Castellini (artículo 142 ter segundo párrafo Ley 26.679); los homicidios calificado

por alevosía y por el concurso premeditado de dos o más personas de Bonetto, José

Roberto; Canga Barragán, Ernesto Enrique; Mercader, Mario Miguel; Ross, Liliana

Irma; Carlos Osvaldo Souto; Gladis Noemí García Niemann; Anahí Silvia

Fernández; María Adelia Garín; María Magdalena Mainer; Graciela Beatriz Sagués;

Carlos Francisco Simón (artículo 80 incs. 2 y 6 CP) y por el delito de sustracción,

retención y ocultamiento de un menor de 10 años en perjuicio de Ogando

Montesano, Diego Martín; Lavalle Lemos, María y Daniel Santucho; todos ellos en

concurso real (artículo 55 CP) y concurriendo idealmente con el delito


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internacional de Genocidio; a la pena de prisión perpetua, accesorias legales y

costas.

-condene a Carlos María Romero Pavón como autor de los delitos de

infracción de deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un

funcionario público agravada por haber mediado violencia o amenazas y

aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que

guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en el CCDTyE conocido

como‖ “Pozo‖ de‖ Quilmes”‖ en‖ perjuicio‖ de‖ Hait,‖ Miguel‖ [ngel;‖ Laporta,‖ Miguel‖

Ángel; Laporta, María Rosa; Laporta, Roberto Antonio; Surpin, Valentín; Taub,

Benjamín Froim; Taub, Luis Guillermo; Kimlat, Eduardo; Kimlat, Israel; Strimberg,

Ana; Deza, Rodolfo Antonio; Fiore, Enzo; Reinoso, María Isabel; Robles, Carlos

Guillermo; Della Flora, José María; Espinoza de Robles, Martina Concepción; La

Rosa, Guillermo; Favazza, Felipe Antonio; Favazza, Doménico; Fernández, Luis;

Maly, Alberto Felipe; Rúa, Juan José; Boria, Santos; Rosen, Eduardo; Abran de

Romero, Helena Beatriz; Agüero, Américo Gines; Romero, Ramón Raúl; Gómez de

Agüero, Eva del Jesús; Guidi, Jorge; Allega, Jorge Alberto; Silva de Rúa, Herna;

Camps, Mirta; Núñez, Norma Ada; Rodríguez, Carlos Esteban; Ruiz, Ricardo;

Streger, Silvia; Torres, Rodolfo Ernesto; Gerelli, Mirta Teresa; Ávalos, Ramona

Agustina; Dikij, Pablo; Slavkin, José Rubén; Chiesa, Alcides Antonio; Derman,

Alberto Osvaldo; Artigas Nilo de Moyano, María Asunción; Castro de Martínez,

María Antonia; Leanza de Chiesa, Norma; Varela de Guarino, María Elena; Schell,

Rubén Fernando; Arana, Hugo; Giardino, Mirta; Musante de Farías, Gladys

Noemí; Farías, Omar Rodolfo; Patiño, Alfredo Emilio; Chiala, Juan; Echeverría,

Juan de Dios; Lucero, Alberto Cruz; Serrabón, Juan Roberto; Bonafini, Raúl; Ceolín,

Lindolfo; Acuña, Rolando; Figueredo, Roberto José; Gioglio, María Cristina;

Herrera, Arcángel Nicolás; Herrera, Oscar; Leira, Zulema; Maidana, Ricardo Raúl;

Viviani, Elda Esther; Illodo, Víctor Jorge; Sanz Fernández, Aída Celia; Gallo Castro,

Eduardo; Gallo Castro, Eduardo; Guarino, Juan Carlos; Duarte, Manuel Oscar;

Bustamante, María Cristina; Cáceres, Luis Lorenzo; Miranda de Cerrudo, Olga

Beatriz;‖ Cerrudo,‖ Juan‖ José;‖ Cardozo,‖ Juan;‖ Casco‖ Ghelpi‖ D’Elía,‖ Yolanda‖ Iris;‖

Moyano, Alfredo; Rodríguez, Washington; Carneiro da Fontoura Gularte, Juvelino

Andrés; Corch Laviña, Alberto; Martínez Suárez, Mario; Sobrino Berardi,

191
Guillermo Manuel; Vázquez Santos, Erlinda María; Viegas, Oscar Luis; De Irizarre,

Mary; Irizarre, Alberto; Anglet de Severo, Beatriz Alicia; Bermúdez Calvar de

Viegas, Beatriz Lilian; Illarzen Frugoni, Zafiro Alberto; Martínez Horminoguez,

Jorge Hugo; Serantes Lede de Illarzen, María Teresa; Severo, Marta Beatriz; Severo

Barreto, Carlos Baldomero; Severo Barreto, Ari Héctor; Cappi Olivera de

Mezquida, Ivonne; Mezquida, Nelson; Nanni, Rodolfo Francisco; Barreda, Diego;

Tiscornia, Rodolfo Julio; López del Pino, Julio César; Yantorno, Roberto Fidel; Río

Casas, Miguel Ángel; González, Oscar Alfredo; Cid de la Paz, Horacio Guillermo;

Ramírez, Roberto Oscar; Zurita, Néstor; Villani, Mario; Merialdo, Daniel;

Laurenzano, Ángel; Acosta, Oscar; Deón, Lucía; Mirta Teresa Gerelli; las ocurridas

en el CCDTyE‖conocido‖como‖“Pozo‖de‖Banfield”‖en‖perjuicio‖de‖Ramírez,‖Valeria‖

del Mar; Lastreto, Nélida Ester; Pita, Carlos Omar; Caracoche, Ana María;

Marrocco, Cristina Lucía; Cerro, José Oscar; Velasco, Luis; Martínez, Georgina;

Malbrán, Rodolfo Guillermo; Pérez Monçalves, Gustavo Emir; Pérez Roig,

Marcelino Alberto; Rosini, Blanca Noemí; Lavalle, Gustavo Antonio; Lemos de

Lavalle, Mónica María; Castrogiovanni, Cayetano Alberto; Lavalle Lemos, María;

Allende, María Virginia Aurora; Aued, Roberto Eduardo; Cañas, Santiago Enrique;

Medici de Aued, Graciela; Acosta, Nieves Luján; Perrota, Rafael Andrés; Zambano,

Liliana Mabel; Janson, Jorge Alberto; Corradini, Oscar Alberto; Elizondo, Juan

Ricardo; Mollón, Manuel; Calleja o Callejas, Héctor Oscar; Futulis de Rodríguez,

Laura Inés; Percivati Franco, María del Carmen; Martínez, Enrique; Deza, Rodolfo

Antonio; Gurevich de Taub, Flora; Girou, Omar Eduardo; Taub, Benjamín Froim;

Juan de Troncellitti, María Magdalena; Moreno, José Eduardo; Catanese, Jorge; Fait

Arcore, Raúl; Muñoz, Silvia Graciela; Moreno Delgado, José; Agüero, Alfredo

Narciso; Moreno Delgado, Antonio Domingo; Iglesias, Enrique Roberto; Ianotti de

Gambero, María Elena; Gutiérrez de Ledesma, Amelia Isabel; Kimlat, Eduardo

Raúl; Kimlat, Israel Raúl; Surpín, Valentín; Llanos, Mario Justino; Votrico, María

Teresa; Taub, Luis Guillermo; Choren, Alberto José; Galetti, Liliana Élida; Basualdo

de Goycoechea, Graciela Noemí; García Ramos de Dossetti, Ileana Sara María;

Favazza, Felipe Antonio; Favazza, Domingo; Dossetti Techeira, Edmundo Sabino;

Sobrino Berardi, Guillermo Manuel; Casco Ghelpi, Yolanda Iris; Castro de

Martínez, María Antonia; Martínez Suárez, José Mario; Lerena Costa de Corchs,

Elena; Ledesma, Juan Carlos; Gallo Castro, Eduardo; Fernández de Sanz, Elsa

Haydeé; Gallo Sanz, Carmen (hija de Aída Celia Sanz Fernández); Sanz Fernández,

Aída Celia; Moyano, Alfredo; Artigas Nilo, María Asunción; Cardozo, Juan Félix;

Goycoechea Camacho, Gustavo Alejandro; Borelli Cattáneo, Raúl Edgardo; Bosco


Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Muñoz, Alfredo Fernando;‖ D’Elía‖ Pallares,‖ Julio‖ César;‖ D´Elia‖ Casco,‖ Carlos;‖

Corchs Laviña, Alberto; González Rodolfo; Chamorro, Rafael; Iramain, Héctor

Ricardo; Gribo, Graciela María; Kohn, Claudia; Szajnbaum, Saúl Jaime; Chamorro,

Adriana; Corro, Eduardo Otilio; Barrientos de Carneiro, Carolina; Carneiro Da

Fontoura Guiarte, Juvelino Andrés; Laporta, María Rosa; Grinspon de Logares,

Mónica Sofía; Logares, Claudio Ernesto; Barreda, Diego; Nanni, Rodolfo Francisco;

Tiscornia, Rodolfo; Moyano Artigas, Verónica Leticia (hija de María Asunción

Artigas Nilo); Rodríguez, Carlos; Paola Leonor Alagastino, Gabriel María Estévez,

Lidia Delia Fernández Plaul, María de las Mercedes Funes, Miguel Ángel Gómez,

Julieta Alejandra González, Carla Fabiana Gutiérrez, Judith Lagarde, Daniel Aldo

Manzotti, Pedro Alberto Ortiz, Miguel Eduardo Rodríguez, Alberto Ostiano

Romero Meza, Humberto Omar Sartirana, José Varela, Analía Velásquez y Marcela

Daniela Viegas Pedro; la violación que sufrieran Paola Leonor Alagastino, Miguel

Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, Carla Fabiana Gutiérrez, Judith

Lagarde, Analía Velásquez y Marcela Daniela Viegas Pedro; Mirta Teresa Gerelli;

Gladys Noemí Musante; Omar Rodolfo Farías; la reducción a la servidumbre que

sufrieran Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, y Judith Lagarde

(artículo 140 CP ley 11179); el abuso sexual con acceso carnal (violación) durante el

período de cautiverio de Valeria del Mar Ramírez; y Lastreto, Nélida Ester; María

Teresa Serantes Lede; María Rosa Laporta; el abuso sexual simple (abuso

deshonesto) en perjuicio de María Asunción Artigas; las desapariciones forzadas

de Fernández Plaul Lidia Delia, Alberto Ostiano Romero Meza, Daniel Aldo

Manziotti, Miguel Eduardo Rodríguez, María de las Mercedes Funes y Gabriel

María Estévez; Cristina Lucía Marrocco; Marcelino Alberto Pérez Roig, Gustavo

Emir Pérez Monçalves; Gustavo Antonio Lavalle; María Virginia Aurora Allende

Calace; Roberto Eduardo Aued; Santiago Enrique Cañas; María Graciela Medici;

Rafael Andrés Tomás Perrota Pereyra; Laura Inés Futulis; María del Carmen

Percivati Franco; Jorge Catanese, Raúl Fait; Alfredo Narciso Agüero; Enrique

Roberto Iglesias; María Elena Ianotti; Amelia Isabel Gutiérrez; Liliana Élida

Galletti; Graciela Noemí Basualdo; Ileana Sara María García Ramos; Edmundo

Sabino Dossetti Techeira; Guillermo Manuel Sobrino Berardi; María Antonia

Castro Huerga; Elena Paulina Lerena Costa; Juan Carlos Ledesma; Eduardo Gallo

193
Castro; Elsa Haydeé Fernández; Aída Celia Sanz Fernández; Alfredo Moyano

Santander; Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho; Raúl Edgardo Borelli

Cattáneo; Alfredo Fernando Bosco Muñoz; Julio Cesar D´Elia Pallares; Héctor

Ricardo Iramain; Saúl Jaime Szajnbaum; Carolina Barrientos; Juvelino Andrés

Carneiro Da Fontoura; Mónica Sofía Grinspon; Claudio Ernesto Logares; Carlos

Esteban Rodríguez Mendizábal; Roberto Antonio Laporta; María Isabel Reinoso;

Carlos Guillermo Robles; José María Della Flora; Martina Concepción Espinoza;

José Guillermo Suárez; Américo Gines Agüero; Eva de Jesús Gómez; Jorge Guidi;

Norma Ada Núñez; Ricardo Antonio Ruiz; Silvia Streger; Rodolfo Ernesto Torres;

Mirta Teresa Gerelli; Pablo Dikij Bogdán; José Rubén Slavkin; Galdys Noemí

Musante; Alfredo Emilio Patiño; Juan Roberto Serrabón; Raúl Alfredo Bonafini;

Juan José Cerrudo; Beatriz Alicia Anglet; Marta Beatriz Severo Barreto; Carlos

Baldomero Severo Barreto; Ary Héctor Severo Barreto; Roberto Fidel Yantorno;

Miguel Ángel Río Casas; Alberto Corchs Laviña y agravada en el caso de José

Mario Martínez Suárez por resultar la muerte y en los casos de Mónica María

Lemos; Yolanda Iris Casco Ghelpi y María Asunción Artigas Nilo de Moyano por

resultar mujeres embarazadas y de los niños/as nacidos durante el cautiverio de

sus madres: Verónica Moyano Artigas; el homicidio agravado Eduardo Rosen y

por el delito de sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años en

perjuicio de Lavalle Lemos, María; Gallo Sanz, Carmen; D´Elia Casco, Carlos; todos

ellos en concurso real y concurriendo idealmente con el delito internacional de

Genocidio; a la pena de prisión perpetua, accesorias legales y costas.

-condene a Roberto Armando Balmaceda como autor de los delitos de

infracción de deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un

funcionario público agravada por haber mediado violencia o amenazas y

aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que

guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en el CCDTyE conocido

como‖“Pozo‖de‖Quilmes”‖en‖perjuicio‖de‖Sanz‖Fern{ndez,‖Aída‖Celia;‖Gallo‖Castro,

Eduardo; Guarino, Juan Carlos; Duarte, Manuel Oscar; Bustamante, María

Cristina; Cáceres, Luis Lorenzo; Miranda de Cerrudo, Olga Beatriz; Cerrudo, Juan

José;‖ Cardozo,‖ Juan;‖ Casco‖ Ghelpi‖ D’Elía,‖ Yolanda‖ Iris;‖ Moyano,‖ Alfredo;‖

Rodríguez, Washington; Carneiro da Fontoura Gularte, Juvelino Andrés; Corch

Laviña, Alberto; Martínez Suárez, Mario; Sobrino Berardi, Guillermo Manuel;

Vázquez Santos, Erlinda María; Viegas, Oscar Luis; De Irizarre, Mary; Irizarre,

Alberto; Anglet de Severo, Beatriz Alicia; Bermúdez Calvar de Viegas, Beatriz

Lilian; Illarzen Frugoni, Zafiro Alberto; Martínez Horminoguez, Jorge Hugo;


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FLP 737/2013/TO1

Serantes Lede de Illarzen, María Teresa; Severo, Marta Beatriz; Severo Barreto,

Carlos Baldomero; Severo Barreto, Ari Héctor; Cappi Olivera de Mezquida,

Ivonne; Mezquida, Nelson; Nanni, Rodolfo Francisco; Barreda, Diego; Tiscornia,

Rodolfo Julio; López del Pino, Julio César; Yantorno, Roberto Fidel; Río Casas,

Miguel Ángel; González, Oscar Alfredo; Cid de la Paz, Horacio Guillermo;

Ramírez, Roberto Oscar; Zurita, Néstor; Villani, Mario; Merialdo, Daniel;

Laurenzano, Ángel; Acosta, Oscar; Deón, Lucía; Mirta Teresa Gerelli; las ocurridas

en‖ el‖ CCDTyE‖ conocido‖ como‖ “Pozo‖ de‖ Banfield”‖ en‖ perjuicio‖ de‖ Deza,‖ Rodolfo‖

Antonio; Gurevich de Taub, Flora; Taub, Luis Guillermo; Galetti, Liliana Élida;

Basualdo de Goycoechea, Graciela Noemí; García Ramos de Dossetti, Ileana Sara

María; Dossetti Techeira, Edmundo Sabino; Sobrino Berardi, Guillermo Manuel;

Casco Ghelpi, Yolanda Iris; Castro de Martínez, María Antonia; Martínez Suárez,

José Mario; Lerena Costa de Corchs, Elena; Ledesma, Juan Carlos; Gallo Castro,

Eduardo; Fernández de Sanz, Elsa Haydeé; Gallo Sanz, Carmen (hija de Aída Celia

Sanz Fernández); Sanz Fernández, Aída Celia; Moyano, Alfredo; Artigas Nilo,

María Asunción; Cardozo, Juan Félix; Goycoechea Camacho, Gustavo Alejandro;

Borelli‖Catt{neo,‖Ra l‖Edgardo;‖Bosco‖Mu oz,‖Alfredo‖Fernando;‖D’Elía‖Pallares,‖

Julio César; D´Elia Casco, Carlos; Corchs Laviña, Alberto; González Rodolfo;

Chamorro, Rafael; Iramain, Héctor Ricardo; Gribo, Graciela María; Kohn, Claudia;

Szajnbaum, Saúl Jaime; Chamorro, Adriana; Corro, Eduardo Otilio; Barrientos de

Carneiro, Carolina; Carneiro Da Fontoura Guiarte, Juvelino Andrés; Laporta,

María Rosa; Grinspon de Logares, Mónica Sofía; Logares, Claudio Ernesto;

Barreda, Diego; Nanni, Rodolfo Francisco; Tiscornia, Rodolfo; Moyano Artigas,

Verónica Leticia (hija de María Asunción Artigas Nilo); Rodríguez, Carlos; Analía

Velásquez y Marcela Daniela Viegas Pedro; Mirta Teresa Gerelli; Gladys Noemí

Musante; Omar Rodolfo Farías; el abuso sexual con acceso carnal (violación) de

Analía Velásquez y Marcela Daniela Viegas Pedro; María Teresa Serantes Lede;

María Rosa Laporta; el abuso sexual simple (abuso deshonesto) en perjuicio de

María Asunción Artigas; las desapariciones forzadas de Eduardo Gallo Castro;

Juan José Cerrudo; Alfredo Moyano Santander; Juvelino Andrés Carneiro Da

Fontoura; Alberto Corchs Laviña; Guillermo Manuel Sobrino Berardi; Beatriz

Alicia Anglet; Jorge Hugo Martínez Horminoguez; Marta Beatriz Severo Barreto;

195
Carlos Baldomero Severo Barreto; Ary Héctor Severo Barreto; Roberto Fidel

Yantorno; Miguel Ángel Río Casas; Graciela Noemí Basualdo; Ileana Sara María

García Ramos; Edmundo Sabino Dossetti Techeira; María Antonia Castro Huerga;

Elena Paulina Lerena Costa; Elsa Haydeé Fernández; Alfredo Fernando Bosco

Muñoz; Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho; Raúl Edgardo Borelli Cattáneo;

Julio Cesar D´Elia Pallares; Héctor Ricardo Iramain; Saúl Jaime Szajnbaum;

Carolina Barrientos; Mónica Sofía Grinspon; Claudio Ernesto Logares; Carlos

Esteban Rodríguez Mendizábal; Mirta Teresa Gerelli; Gladys Noemí Musante;

Omar Rodolfo Farías y agravada en el caso de José Mario Martínez Suárez por

resultar la muerte y de Yolanda Iris Casco Ghelpi; Aída Celia Sanz Fernández;

María Asunción Artigas Nilo de Moyano; por ser mujeres embarazadas y de los

niños/as nacidos durante el cautiverio de sus madres: Verónica Moyano Artigas y

por el delito de sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años en

perjuicio de Gallo Sanz, Carmen; D´Elia Casco, Carlos; todos ellos en concurso real

y concurriendo idealmente con el delito internacional de Genocidio; a la pena de

prisión perpetua, accesorias legales y costas.

-condene a Guillermo Alberto Domínguez Matheu como autor de los

delitos de infracción de deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte

de un funcionario público agravada por haber mediado violencia o amenazas y

aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que

guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en el CCDTyE conocido

como‖ “Pozo‖ de‖ Banfield”‖ en‖ perjuicio‖ de‖ Barry,‖ Juan‖ Alejandro;‖ Deón,‖ Lucía;‖

Alonso, María Esther; Suárez, Dalmiro Ismael; Taboada, Víctor Manuel; Suárez de

Taboada, Nelfa Rufina; Ramos de Manachian, Nélida; Negro, Silvia Nieves;

Franchi Sorsi de Stirnemann, Laura; Mata de Barry, Susana Beatriz; Mantiñan,

Osvaldo Alberto; Di Lauro, Graciela Susana; Gargano, Germán; Piva, Eduardo

Horacio; López Pérez, Juan Domingo; López Muntaner, Francisco Bartolomé;

Medina, Virgilio César; Ibáñez, Sergio Mario; Marchione, Emilio; Pellejero, Oscar;

Pighin, Héctor Aurelio; Reinhold, Alejandro Eduardo; Marquez de Tapiz, Susana

Celina; Armesto, Julio; Armesto, Luis María; Neme o Mene, Juan; Varela, Jorge;

Pérez, Héctor; García, Silvano José; Parra Pizarro, Héctor Eduardo; Puthod, Juan

Evaristo; Ubiedo, Valerio Salvador; Velazco de Morini, Catalina Marta; López,

Marcelino Elías; Messa, Luis Alberto; Morini, Hugo Luis; Ariosti, Osvaldo Tomás;

Biscarte, Lidia Esther; Berninsone, Juan José; Buda, Blanca Nelly Leonor; Bugatto,

José Alberto; Bugatto, Francisco José; Bonet o Bonnet, Juan o Jesús María; Di

Martino, María Teresa; Deghi, Juan Carlos; Domeneguini o Domeneghini, Juan;


Poder Judicial de la Nación
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Ferraro, Héctor Omar; Lagarone o Lagaronne, Daniel; Juárez Rogelio Miguel;

Marciano, Raúl Alberto; Orifici de Marciano, Eva Raquel; Arias Annichini, Héctor

Ricardo; Navarro, Jorge Honorio; Cántaro de Pastor, María del Carmen; Iglesias,

José María; Campdepadrós, Héctor Tomás; Alegría, Marcos; Cabral, Argentino

Quintín; Baccili, Gladis Rosa; Orellana, Francisco Domingo; Castellanos, Eduardo

Rubén; Codesal, Raúl Horacio; González, Andrés; Sotelo, Adriana Patricia;

Barrionuevo, Nicolás Adán; Cerrone, Salvador Armando; Nachman, Gregorio;

García Niemann, Gladis Noemí; Arasenpchupt o Arasenpchk, Mariano; Navajas,

Cristina Silvia; Acuña, Liliana Mabel; Ceretti, Conrado Guillermo; Cortés, Carlos

Augusto; Busetto, Osvaldo Enrique; Ciocchini, María Clara; De Acha, Claudio;

Díaz, Pablo Alejandro; Falcone, María Claudia; Racero, Daniel Alberto; Carminati,

Alicia Beatriz; Carminati, Víctor Alberto; Docters, Walter Roberto; Silva, Néstor

Eduardo; López Martín, Ángela; Cajide García, Alfredo José; Canga Barragán,

Ernesto Enrique; Del Missier, Norma Beatriz; Bratvogel, Carlos; Bricio, Rubén

Omar; Poce, Julio Gerardo; Porta, Eduardo; Novielo, José María; Cabrera, Julio;

Kierszenowicz, Clara; Guerrero de Ceretti, Diana Griselda; Ogando, Emilio

Horacio; Carriquiriborde, Gabriela; Andreu, Edgardo Miguel Ángel; Pujol,

Graciela Gladis; Montesano Sánchez, Stella Maris; Ogando, Jorge Oscar; Ares,

Rubén Horacio; Treviño, Víctor Alfredo; Pernas, Graciela Eugenia; Repeteur

Carriquiriborde, XX (hijo de Gabriela Carriquiriborde); Ogando Montesano,

Martín (hijo de Stella Maris Montesano Sánchez); Abachián, Juan Carlos; Ross,

Liliana Irma; Ramírez, Valeria del Mar; Rita Liliana Aguelt, Raúl Daniel Arburúa,

Nilda Mabel Bega Acevey, Héctor Domingo Bonet Oller, Andrés Pedro Caporale,

Jorge Oscar Cardozo Markman, Norma Dolores Castillo, Jesús Cuña Álvarez,

Margarita García Bonilla de Souza, Carlos Alberto Geraci, Oscar Ricardo Geraci,

Celina González, Miguel Ángel Hernández, Isabel Ibarra de Haley, María Leonor

Ibarra, Mercedes Elena Le Bozec, Silvia Adriana Lemmi, Raúl Osvaldo Llarull,

Herminio Martínez Borbolla, Jorge Adalberto Nadal, Carlos Pashaskian, Ariel

Lucas Rivadeneira, Luis Ruiz, Rafael Runco Galván, Mirta Isabel Salamanca, María

José Sánchez Flores, Graciela Santucho, Jorge Antonio Saravia Acuña, Carlos

Osvaldo Souto, Roque Joaquín Srur, Juan José Stirnemann, Graciela Susana Tigani

y Serla Wasserman; el abuso sexual con acceso carnal (violación) durante el

197
período de cautiverio de Valeria del Mar Ramírez; María Teresa Di Martino; María

Claudia Falcone; Abuso sexual simple (abuso deshonesto); Mercedes Elena Le

Bozec; Nilda Mabel Bega Acevey; María Clara Ciocchini y la desaparición forzada

de Francisco Bartolomé López Muntaner; Silvano José García; Catalina Martha

Velazco; Hugo Luis Morini; María Teresa Di Martino; Gregorio Nachman; Liliana

Isabel Acuña; Conrado Guillermo Ceretti; Carlos Augusto Cortés; Osvaldo Enrique

Busetto; María Clara Ciocchini; Claudio De Acha; María Claudia Falcone; Daniel

Alberto Racero; Néstor Eduardo Silva; Ángela López Martín; Alfredo José Cajide

García; Norma Beatriz Del Missier; Julio Gerardo Poce; Julio Washington Cabrera;

Clara Kierszenowicz; Diana Griselda Guerrero; Emilio Horacio Ogando; Edgardo

Miguel Ángel Andreu; Graciela Gladis Pujol; Jorge Oscar Ogando; Víctor Alfredo

Treviño; Graciela Eugenia Pernas; Juan Carlos Abachian y agravada en los casos de

Cristina Silvia Navajas; Gabriela Carriquiriborde; Stella Maris Montesano Sánchez

por ser mujeres embarazadas; y de los niños/as nacidos durante el cautiverio de

sus madres: Hijo de Repetur Carriquiriborde; los homicidios agravados de Canga

Barragán, Ernesto Enrique; Ross, Liliana Irma, Carlos Osvaldo Souto y Víctor

Taboada; Manuel Coley Robles; Gladis Noemí García Niemann y por el delito de

sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años en perjuicio de

Daniel Santucho; Diego Martín Ogando Montesano, Daniel Santucho Navajas;

todos ellos en concurso real y concurriendo idealmente con el delito internacional

de Genocidio; a la pena de prisión perpetua, accesorias legales y costas.

-condene a Carlos Gustavo Fontana como autor de los delitos de infracción

de deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un funcionario

público agravada por haber mediado violencia o amenazas y aplicación de

tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada

por‖ser‖la‖víctima‖un‖perseguido‖político‖en‖el‖CCDTyE‖conocido‖como‖“Pozo‖de‖

Banfield”‖en‖perjuicio‖de‖López‖Pérez,‖Juan‖Domingo;‖López‖Muntaner,‖Francisco‖

Bartolomé; Medina, Virgilio César; Ibáñez, Sergio Mario; Marchione, Emilio;

Pellejero, Oscar; Pighin, Héctor Aurelio; Reinhold, Alejandro Eduardo; Marquez de

Tapiz, Susana Celina; Armesto, Julio; Armesto, Luis María; Neme o Mene, Juan;

Varela, Jorge; Pérez, Héctor; García, Silvano José; Parra Pizarro, Héctor Eduardo;

Puthod, Juan Evaristo; Ubiedo, Valerio Salvador; Velazco de Morini, Catalina

Marta; López, Marcelino Elías; Messa, Luis Alberto; Morini, Hugo Luis; Ariosti,

Osvaldo Tomás; Biscarte, Lidia Esther; Berninsone, Juan José; Buda, Blanca Nelly

Leonor; Bugatto, José Alberto; Bugatto, Francisco José; Bonet o Bonnet, Juan o Jesús

María; Di Martino, María Teresa; Deghi, Juan Carlos; Domeneguini o


Poder Judicial de la Nación
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Domeneghini, Juan; Ferraro, Héctor Omar; Lagarone o Lagaronne, Daniel; Juárez

Rogelio Miguel; Marciano, Raúl Alberto; Orifici de Marciano, Eva Raquel; Arias

Annichini, Héctor Ricardo; Navarro, Jorge Honorio; Cántaro de Pastor, María del

Carmen; Iglesias, José María; Campdepadrós, Héctor Tomás; Alegría, Marcos;

Baccili, Gladis Rosa; Orellana, Francisco Domingo; Castellanos, Eduardo Rubén;

Codesal, Raúl Horacio; González, Andrés; Sotelo, Adriana Patricia; Barrionuevo,

Nicolás Adán; Cerrone, Salvador Armando; Nachman, Gregorio; García Niemann,

Gladis Noemí; Arasenpchupt o Arasenpchk, Mariano; Navajas, Cristina Silvia;

Acuña, Liliana Mabel; Ceretti, Conrado Guillermo; Cortés, Carlos Augusto;

Busetto, Osvaldo Enrique; Celina González y Carlos Osvaldo Souto; el abuso

sexual con acceso carnal (violación) durante el período de cautiverio María Teresa

Di Martino; las desapariciones forzadas agravadas de Francisco Bartolomé López

Muntaner; Silvano José García; Catalina Martha Velazco; Hugo Luis Morini; María

Teresa Di Martino; Gregorio Nachman; Liliana Isabel Acuña; Conrado Guillermo

Ceretti; Carlos Augusto Cortés; Osvaldo Enrique Busetto y de Cristina Silvia

Navajas por ser una mujer embarazada; los homicidios agravados de Carlos

Osvaldo Souto; Gladis Noemí García Niemann y por el delito de sustracción,

retención y ocultamiento de un menor de 10 años en perjuicio de Daniel Santucho;

todos ellos en concurso real y concurriendo idealmente con el delito internacional

de Genocidio; a la pena de prisión perpetua, accesorias legales y costas.

-condene a Julio Alberto Candioti como autor de los delitos de infracción de

deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un funcionario

público agravada por haber mediado violencia o amenazas y aplicación de

tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada

por ser la víctima un perseguido político‖en‖el‖CCDTyE‖conocido‖como‖“Pozo‖de‖

Banfield”‖respecto‖de‖Mirta‖Teresa‖Gerelli;‖Gladys‖Noemí‖Musante;‖Omar‖Rodolfo‖

Farías; Marcela Daniela Viegas Pedro y Analía Mártires Velázquez; el abuso sexual

con acceso carnal (violación) de Marcela Daniela Viegas Pedro y Analía Mártires

Velázquez; y las desapariciones forzadas de Mirta Teresa Gerelli; Gladys Noemí

Musante; Omar Rodolfo Farías; todos ellos en concurso real y concurriendo

idealmente con el delito internacional de Genocidio; a la pena de 25 años de

prisión, accesorias legales y costas.

199
-condene a Jorge Héctor Di Pasquale como autor de los delitos de infracción

de deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un funcionario

público agravada por haber mediado violencia o amenazas y aplicación de

tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada

por‖ser‖la‖víctima‖un‖perseguido‖político‖en‖el‖CCDTyE‖conocido‖como‖“Pozo‖de‖

Quilmes”‖ en‖ perjuicio‖ de‖ Sanz‖ Fern{ndez,‖ Aída‖ Celia;‖ Gallo‖ Castro,‖ Eduardo;‖

Guarino, Juan Carlos; Duarte, Manuel Oscar; Bustamante, María Cristina; Cáceres,

Luis Lorenzo; Miranda de Cerrudo, Olga Beatriz; Cerrudo, Juan José; Cardozo,

Juan;‖Casco‖Ghelpi‖D’Elía,‖Yolanda‖Iris;‖Moyano,‖Alfredo;‖Rodríguez,‖Washington;‖

Carneiro da Fontoura Gularte, Juvelino Andrés; Corch Laviña, Alberto; Martínez

Suárez, Mario; Sobrino Berardi, Guillermo Manuel; Vázquez Santos, Erlinda María;

Viegas, Oscar Luis; De Irizarre, Mary; Irizarre, Alberto; Anglet de Severo, Beatriz

Alicia; Bermúdez Calvar de Viegas, Beatriz Lilian; Illarzen Frugoni, Zafiro Alberto;

Martínez Horminoguez, Jorge Hugo; Serantes Lede de Illarzen, María Teresa;

Severo, Marta Beatriz; Severo Barreto, Carlos Baldomero; Severo Barreto, Ari

Héctor; Cappi Olivera de Mezquida, Ivonne; Mezquida, Nelson; Nanni, Rodolfo

Francisco; Barreda, Diego; Tiscornia, Rodolfo Julio; López del Pino, Julio César;

Yantorno, Roberto Fidel; Río Casas, Miguel Ángel; González, Oscar Alfredo; Cid

de la Paz, Horacio Guillermo; Ramírez, Roberto Oscar; Zurita, Néstor; Villani,

Mario; Merialdo, Daniel; Laurenzano, Ángel; Acosta, Oscar; Deón, Lucía; Leira,

Zulema; Maidana, Ricardo Raúl; Lucero, Alberto Cruz; Serrabón, Juan Roberto;

Artigas Nilo de Moyano, María Asunción; Castro de Martínez, María Antonia;

Leanza de Chiesa, Norma; Varela de Guarino, María Elena; Schell, Rubén

Fernando; Arana, Hugo; Giardino, Mirta; Musante de Farías, Gladys Noemí;

Farías, Omar Rodolfo; Patiño, Alfredo Emilio; Guidi, Jorge; Allega, Jorge Alberto;

Silva de Rúa, Herna; Camps, Mirta; Núñez, Norma Ada; Rodríguez, Carlos

Esteban; Ruiz, Ricardo; Streger, Silvia; Torres, Rodolfo Ernesto; Gerelli, Mirta

Teresa; Ávalos, Ramona Agustina; Dikij, Pablo; Slavkin, José Rubén; Chiesa,

Alcides Antonio; Derman, Alberto Osvaldo; Maly, Alberto Felipe; Rúa, Juan José;

Boria, Santos; Reinoso, María Isabel; Robles, Carlos Guillermo; Della Flora, José

María; Espinoza de Robles, Martina Concepción; Strimberg, Ana; Fiore, Enzo;

Laporta, Miguel Ángel; Laporta, María Rosa; Laporta, Roberto Antonio; de las

ocurridas en el CCDTyE‖conocido‖como‖“Pozo‖de‖Banfield”‖en‖perjuicio‖de‖Deza,‖

Rodolfo Antonio; Gurevich de Taub, Flora; Taub, Luis Guillermo; Galetti, Liliana

Élida; Basualdo de Goycoechea, Graciela Noemí; García Ramos de Dossetti, Ileana

Sara María; Favazza, Felipe Antonio; Favazza, Domingo; Dossetti Techeira,


Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Edmundo Sabino; Sobrino Berardi, Guillermo Manuel; Casco Ghelpi, Yolanda Iris;

Castro de Martínez, María Antonia; Martínez Suárez, José Mario; Lerena Costa de

Corchs, Elena; Ledesma, Juan Carlos; Gallo Castro, Eduardo; Fernández de Sanz,

Elsa Haydeé; Gallo Sanz, Carmen (hija de Aída Celia Sanz Fernández); Sanz

Fernández, Aída Celia; Moyano, Alfredo; Artigas Nilo, María Asunción; Cardozo,

Juan Félix; Goycoechea Camacho, Gustavo Alejandro; Borelli Cattáneo, Raúl

Edgardo; Bosco‖ Mu oz,‖ Alfredo‖ Fernando;‖ D’Elía‖ Pallares,‖ Julio‖ César;‖ D´Elia‖

Casco, Carlos; Corchs Laviña, Alberto; González Rodolfo; Chamorro, Rafael;

Iramain, Héctor Ricardo; Gribo, Graciela María; Kohn, Claudia; Szajnbaum, Saúl

Jaime; Chamorro, Adriana; Corro, Eduardo Otilio; Barrientos de Carneiro,

Carolina; Carneiro Da Fontoura Guiarte, Juvelino Andrés; Laporta, María Rosa;

Grinspon de Logares, Mónica Sofía; Logares, Claudio Ernesto; Barreda, Diego;

Nanni, Rodolfo Francisco; Tiscornia, Rodolfo; Moyano Artigas, Verónica Leticia

(hija de María Asunción Artigas Nilo); Rodríguez, Carlos; Analía Velásquez y

Marcela Daniela Viegas Pedro; Mirta Teresa Gerelli; Gladys Noemí Musante; Omar

Rodolfo Farías; el abuso sexual con acceso carnal (violación) durante el período de

cautiverio de Analía Velásquez y Marcela Daniela Viegas Pedro; María Teresa

Serantes Lede; María Rosa Laporta; el abuso sexual simple (abuso deshonesto) de

María Asunción Artigas; las desapariciones forzadas de Eduardo Gallo Castro;

Juan José Cerrudo; Alfredo Moyano Santander; Juvelino Andrés Carneiro Da

Fontoura; Alberto Corchs Laviña; Guillermo Manuel Sobrino Berardi; Beatriz

Alicia Anglet; Jorge Hugo Martínez Horminoguez; Marta Beatriz Severo; Carlos

Baldomero Severo Barreto, Ary Héctor Severo Barreto; Roberto Fidel Yantorno;

Miguel Ángel Río Casas; Juan Roberto Serrabón; María Antonia Castro Huerga;

Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal; Mirta Teresa Gerelli; Galdys Noemí

Musante; Omar Rodolfo Farías; Alfredo Emilio Patiño; Jorge Guidi; Ricardo

Antonio Ruiz; Silvia Streger; Rodolfo Ernesto Torres; Pablo Dikij Bogdán; José

Rubén Slavkin; María Isabel Reinoso; Carlos Guillermo Robles; José María Della

Flora; Martina Concepción Espinoza; Vicente Fiore; María Rosa Laporta; Roberto

Antonio Laporta; Graciela Noemí Basualdo; Edmundo Sabino Dossetti Techeira;

Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho; Raúl Edgardo Borelli Cattáneo; Alfredo

Fernando Bosco Muñoz; Julio Cesar D´Elia Pallares; Héctor Ricardo Iramain; Saúl

201
Jaime Szajnbaum; Carolina Barrientos; Mónica Sofía Grinspon; Claudio Ernesto

Logares y agravada en el caso de José Mario Martínez Suárez por resultar la

muerte y de Aída Celia Sanz Fernández; Yolanda Iris Casco Ghelpi; María

Asunción Artigas Nilo de Moyano por ser mujeres embarazadas y de los niños/as

nacidos durante el cautiverio de sus madres: Moyano Artigas, Verónica Leticia y la

sustracción, retención y ocultamiento de los menores de diez años de Gallo Sanz,

María de las Mercedes; D´Elia Casco, Carlos; todos ellos en concurso real y

concurriendo idealmente con el delito internacional de Genocidio; a la pena de

prisión perpetua, accesorias legales y costas.

-condene a Jaime Lamont Smart como autor de los delitos de infracción de

deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un funcionario

público agravada por haber mediado violencia o amenazas y aplicación de

tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada

por‖ser‖la‖víctima‖un‖perseguido‖político‖en‖el‖CCDTyE‖denominado‖“El‖Infierno”‖

en perjuicio de Carlos Gustavo Bratvogel; Oscar Isidro Borzi; Héctor Oscar

Callejas; Alberto José Choren; Rodolfo Antonio Deza; Juan Antonio Díaz; Juan

Domingo Díaz; Gabriel Alberto García; Omar Eduardo Girou; Flora Gurevich de

Taub; Carlos Enrique Hold; Eduardo Kimlat; Mario Justino Llanos; Adolfo Manuel

Paz; Valentín Surpín; Benjamín Froim Taub; Luís Guillermo Taub; Ricardo Vasena;

María Teresa Votrico; Esteban Alfredo Reimer; Luís Adolfo Jaramillo; Víctor Hugo

Ventura; Enrique Rodolfo Barry; Yoly Corín; Ricardo Chidichimo; Carlos

Fernández; Gustavo Fernández; Claudia Gorban Dafne; Silvia Beatriz Gorban;

Graciela Irene Jurado; Haydeé Lampugnani; Osvaldo Enrique Lapertosa; Jorge

Mendoza Calderón; Pablo Daniel Musso; Carlos Felipe Ochoa; Inés María

Pedemonte; Miguel Ángel Prince; Rubén Ramos; José Reinaldo Rizzo; Mario

Enrique Salerno; Alberto Mario Solís; Miguel Ángel Soria; Diana Beatriz Martínez

de Wlichky; Gustavo Horacio Lafleur Picarel; Esteban Raúl Santos; Gerardo

Manuel Carrizo; Héctor Alberto Pérez; Chiche; Claudio; Hermano de Corín Yoly;

Shapiro; El abuelo o el colorado; Blanca; Carlos Alberto Iaccarino; Alejandro

Rómulo Iaccarino; Rodolfo José Iaccarino; Emma Nilda Eloy; Horacio René

Matoso; Nicolás Adán Barrionuevo; Raúl Horacio Codesal; Ortiz, Luís Alberto;

Juan de Troncelliti,‖ María‖ Magdalena;‖ en‖ el‖ CCDTyE‖ conocido‖ como‖ “Pozo‖ de‖

Quilmes”‖en‖perjuicio‖de‖Abran‖de‖Romero,‖Helena‖Beatriz;‖Acosta,‖Oscar;‖Acosta‖

Velasco de Badell, Amelia Erlinda; Acuña, Rolando; Agüero, Américo Gines;

Allega, Jorge Alberto; Anglet de Severo, Beatriz Alicia; Ares, Rubén Horacio;

Artigas Nilo de Moyano, María Asunción; Ávalos, Ramona Agustina; Barreda,


Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Diego; Bermúdez Calvar de Viegas, Beatriz Lilian; Bonafini, Raúl; Boria, Santos;

Busetto, Osvaldo Enrique; Busso, Néstor; Bustamante, María Cristina; Cáceres,

Luis Lorenzo; Calotti, Gustavo; Camps, Mirta; Cappi Olivera de Mezquida, Ivonne;

Cardozo, Juan; Carneiro da Fontoura Gularte, Juvelino Andrés; Castro de

Martínez, María Antonia; Ceolín, Lindolfo; Cerrudo, Juan José; Cid de la Paz,

Horacio Guillermo; Coley Robles, Manuel; Colonna, Mario Ernesto; Corch Laviña,

Alberto; Chiesa, Alcides Antonio; Chiala, Juan; De Irizarre, Mary; Della Flora, José

María; Derman, Alberto Osvaldo; Deón, Lucía; Deza, Rodolfo Antonio; Díaz,

Pablo; Diego, Ana Teresa; Dikij, Pablo; Docters, Walter Roberto; Echeverría, Juan

de Dios; Eloy, Nilda; Enríquez, Marta; Espinoza de Robles, Martina Concepción;

Farías, Omar Rodolfo; Favazza, Doménico; Favazza, Felipe Antonio; Fernández,

Alfredo Oscar; Fernández, Carlos Alberto; Fernández, Gustavo Javier; Fernández,

Luis o Ruiz; Figueredo, Roberto; Fiore, Enzo; Forti Sosa, Guillermo José; Forti Sosa,

Mario Manuel; Forti Sosa, Néstor; Forti Sosa, Renato; Fuentes, Hilda; Forti Sosa,

Alfredo Waldo; Fund, Juan Carlos; Gallo Castro, Eduardo; Galván, Miguel Ramón;

García, Fernando; Genazzi, Pablo; Rosen, Eduardo; Gerelli, Mirta Teresa; Giampa,

José; Gioglio, María Cristina; Gómez de Agüero, Eva del Jesús; González, Oscar

Alfredo; Guarino, Juan Carlos; Guidi, Jorge; Hait, Miguel Ángel; Herrera, Arcángel

Nicolás; Herrera, Oscar; Illarzen Frugoni, Zafiro Alberto; Illodo, Víctor Jorge;

Irizarre, Alberto; Isabella Valenzi, Silvia; Kafka, Cristina Elvira; Kimlat, Eduardo;

Kimlat, Israel; Kubik Marcoff de Lefteroff, María; La Rosa, Guillermo; Laporta,

Miguel Ángel; Laporta, María Rosa; Laporta, Roberto Antonio; Laurenzano, Ángel;

López del Pino González, Julio César; Leanza de Chiesa, Norma; Lefteroff, María

Cristina; Leira, Zulema; López Martín, Ángela; Lisso, Alicia; Lucero, Alberto Cruz;

Maidana; Ricardo Raúl; Maly, Alberto Felipe; Martínez Horminoguez, Jorge Hugo;

Martínez Suárez, Mario; Merialdo, Daniel; Mascia de Szapiro, Hebe Araceli;

Mezquida, Nelson; Miranda, Patricia; Miranda de Cerrudo, Olga Beatriz; Moler,

Emilce; Montesano de Ogando, Stella Maris; Moyano, Alfredo; Musante de Farías,

Gladys Noemí; Nanni, Rodolfo Francisco; Novielo, José María; Núñez, Norma

Ada; Patiño, Alfredo Emilio; Pozzo, Patricia; Pujol, Graciela Gladis; Ramírez,

Roberto Oscar; Reinoso, María Isabel; Río Casas, Miguel Ángel; Rivera, Norma

Justa; Robert de Andrews, Norma; Rodríguez, Carlos Esteban; Robles, Carlos

203
Guillermo; Rodríguez, Rosa Cristina; Rodríguez, Washington; Rodríguez de

Giampa, Ana Rosa; Romero, Ramón Raúl; Rúa, Juan José; Ruiz, Ricardo; Rummi,

Juan Carlos; Sánchez de Laporta, Amalia; Sanz Fernández, Aída Celia; Santilli, Luis

Alberto; Schell, Rubén Fernando; Serantes Lede de Illarzen, María Teresa;

Serrabón, Juan Roberto; Servín, Santiago; Severo, Marta Beatriz; Severo Barreto,

Carlos Baldomero; Severo Barreto, Ari Héctor; Silva de Rúa, Herna; Slavkin, José

Rubén; Sosa de Forti, Nélida Azucena; Sobrino Berardi, Guillermo Manuel; Stremi,

Juan Carlos; Streger, Silvia Krasner, Rebeca; Strimberg, Ana; Surpin, Valentín;

Szapiro, Edmundo Daniel; Taub, Benjamín Froim; Taub, Luis Guillermo; Tiscornia,

Rodolfo Julio; Tonil, Juan Carlos; Torres, Rodolfo Ernesto; Treviño, Víctor Alfredo;

Úngaro, Nora Alicia; Vallejos de Benvenuto, Rosa Elena; Varela de Guarino, María

Elena; Vázquez Santos, Erlinda María; Viegas, Oscar Luis; Villani, Mario; Vivas,

Horacio Ramiro; Viviani, Elda Esther; Yantorno, Roberto Fidel; Zurita, Néstor;

Andrés Raszkewicz, Jorge Campana, Mery Alba Quisdert, Alfredo Raúl D´Alessio,

José Luis D´Alessio, Manuel Oscar Duarte, Yolanda Iris Casco Ghelpi D´Elía y

Mirta‖ Teresa‖ Gerelli;‖ en‖ el‖ CCDTyE‖ conocido‖ como‖ el‖ “Pozo‖ de‖ Banfield”‖ en‖

perjuicio de Aberg Cobo, Martín Antonio; Acosta, Nieves Luján; Acuña, Liliana

Mabel; Agüero, Alfredo Narciso; Alegría, Marcos; Allende, María Virginia;

Andreu, Edgardo Miguel Ángel; Aransenchuk, Mariano; Artigas Nilo de Moyano,

María Asunción; Ares, Rubén Horacio; Ariosti Osvaldo Tomás; Armesto, Luis

María; Armesto, Julio; Aued, Roberto Eduardo; Baccili, Gladis Rosa; Balverde,

Miguel; Barreda, Diego; Barrientos de Carneiro, Carolina; Barrionuevo, Nicolás

Adán; Basualdo de Goycoechea, Graciela Noemí; Berninsone, Juan José; Bertoldi,

Ricardo Jorge; Biscarte, Lidia Esther; Bobadilla, Juan Carlos; Bonet, Juan; Bonetto,

José Roberto; Borelli Cattáneo, Raúl Edgardo; Bosco Muñoz, Alfredo Fernando;

Bricio, Rubén Omar; Buda, Blanca Nelly; Bugatto, José Alberto; Bugatto, Francisco

José; Busetto, Osvaldo Enrique; Cabral, Argentino Quintín; Cabrera, Julio; Cajide

García, Alfredo José; Calvo, Adriana; Calvo, Miguel Ángel; Callejas, Héctor Oscar;

Campdepadros, Héctor Tomás; Canga Barragán, Ernesto Enrique; Cañas, Santiago

Enrique; Caraballo, Gustavo; Caracoche, Ana María; Cardozo, Juan; Carminati,

Alicia Beatriz; Carminati, Víctor Alberto; Carneiro Da Fontoura Gularte, Juvelino

Andrés; Carriquiriborde, Gabriela; Casco de Ghelpi, Yolanda Iris; Castellanos,

Eduardo Rubén; Castellini, María Eloísa; Castro de Martínez, María Antonia;

Castrogiovanni, Cayetano Alberto; Catanese, Jorge; Ceretti, Conrado Guillermo;

Cerro, José Oscar; Cerrone, Salvador Armando; Ciocchini, María Clara; Codesal,

Raúl Horacio; Cohen, Daniel; Colombi, Luis Alberto; Cometti, Guillermo José Luis;
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1

Corchs Laviña, Alberto; Corradini, Oscar Alberto; Corro, Eduardo Otilio; Cortés,

Carlos Augusto; Chamorro, Adriana; Chamorro, Rafael; Choren, Alberto José;

D´Ambra, Alicia Raquel; Daich, Julio; De Acha, Claudio; De Estrada, Ernesto

María; Deghi, Juan Carlos; Del Missier, Norma Beatriz; D´Elia Pallares, Julio César;

Deza, Rodolfo Antonio; Di Martino, María Teresa; Díaz, Pablo Alejandro;

Dimovich de Leguizamón, Nélida; Docters, Walter Roberto; Domeneguini, Juan;

Dossetti Techeira, Edmundo Sabino; Dybner de Ravel, Flora; Elizondo, Juan

Ricardo; Fait Arcore, Raúl; Falcone, María Claudia; Fanjul, Silvia Cristina; Fargat,

Alfredo; Favazza, Felipe Antonio; Favazza, Domingo; Fernández Bernárdez,

Francisco; Fernández de Mercader, Silvia Anahí; Fernández de Sanz, Elsa Haydeé;

Ferraro, Héctor Omar; Futulis de Rodríguez, Laura Inés; Galetti, Liliana Élida;

Gallo Castro, Eduardo; García Ramos de Dossetti, Ileana Sara María; García

Niemann, Gladis Noemí; Gatti, Francisco; Garín Penedo, María Adelia; Gesualdi

de Angarola, Lidia Catalina; Girou, Omar Eduardo; González, Andrés; González,

Rodolfo; Goycoechea Camacho, Gustavo Alejandro; Graiver, Juan; Graiver, Isidoro

Miguel; Gribo, Graciela María; Grinspon de Logares, Mónica Sofía; Guerrero de

Ceretti, Diana Griselda; Gurevich de Taub, Flora; Gutiérrez de Ledesma, Amelia

Isabel; Hauché, Susana Paulina; Huchansky de Simón, Patricia; Ianotti de

Gambero, María Elena; Ianover, Rafael; Ibáñez, Sergio Mario; Iglesias, Enrique

Roberto; Iglesias Fernández, José María; Iramain, Ricardo; Isabella Valenzi, Silvia

Mabel; Janson, Jorge Alberto; Juan de Troncellitti, María Magdalena; Juárez,

Rogelio Miguel; Kierszenowicz, Clara; Kimlat, Eduardo Raúl; Kimlat, Israel Raúl;

Kohn, Claudia; Lagarone, Daniel; Laporta, María Rosa; Lavalle, Gustavo; Ledesma,

Juan Carlos; Lemos de Lavalle, Mónica María; Lerena Costa de Corchs, Elena;

Logares, Claudio Ernesto; López Martín, Ángela; López, Marcelino Elías; López de

Muntaner, Francisco; López Pérez, Juan Domingo; Llanos, Mario Justino; Mainer,

María Magdalena; Malbrán, Rodolfo Guillermo; Marciano, Raúl Alberto; Marqués

de Tapi, Susana Celina; Marra, Dante; Marrocco, Lucía Cristina; Martínez Suárez,

José Mario; Martínez, Enrique; Martínez, Georgina; Mazzola, Ignacio Jorge;

Médicis de Aued, Graciela; Menescardi de Odorisio, Inés; Mercader, Mario Miguel;

Messa, Luis Alberto; Mobili de Bonetto, Ana María; Mollón, Manuel; Montesano

Sánchez, Stella Maris; Moreno Delgado, Antonio Domingo; Moreno Delgado, José;

205
Moreno, José Eduardo; Morini, Hugo Luis; Moyano, Alfredo; Muñoz, Silvia;

Nachman, Gregorio; Nanni, Rodolfo Francisco; Navajas, Cristina Silvia; Neme,

Juan; Novielo, José María; Núñez, Adolfo; Odorisio, Roberto Miguel; Ogando,

Jorge Oscar; Ogando, Emilio Horacio; Orellana, Francisco Domingo; Orifici de

Marciano, Eva Raquel; Palli y Díaz, Juan; Papaleo de Graiver, Lidia Elba; Parra

Pizarro, Héctor Eduardo; Percivati Franco, María del Carmen; Pérez Monçalves,

Gustavo Emir; Pérez Roig, Marcelino Alberto; Pérez, Héctor; Pernas de Poce,

Graciela Eugenia; Perrota, Rafael Andrés; Poce, Julio Gerardo; Pujol, Graciela

Gladis; Porta, Eduardo; Puthod, Juan Evaristo; Racero, Daniel Alberto; Río Casas,

Miguel Ángel; Rodríguez, Carlos; Rodríguez, Jorge Raúl; Rosini, Blanca Noemí;

Sagués de Perdighe, Graciela Beatriz; Santucho, Manuela Elmina del Rosario; Sanz

Fernández, Aída Celia; Silva, Néstor Eduardo; Simón, Carlos Francisco; Sobrino

Berardi, Guillermo Manuel; Sotelo, Adriana Patricia; Surpín, Valentín; Szajnbaum,

Saúl Jaime; Taub, Benjamín Froim; Taub, Luis Guillermo; Tiscornia, Rodolfo;

Treviño, Víctor Alfredo; Troncoso de Bobadilla, María Adela; Ubiedo, Valerio

Salvador; Úngaro, Horacio Ángel; Varela, Jorge; Velasco, Luis; Velazco de Morini,

Catalina Marta; Vótrico, María Teresa; Zambano, Liliana; Abachián, Juan Carlos;

Bratvogel, Carlos; Castellini, Victoria (hija de María Eloísa Castellini); Repeteur

Carriquiriborde (hijo de Gabriela Carriquiriborde); D´Elia Casco, Carlos (hijo de

Yolanda Iris Casco Ghelpi); Gallo Sanz, Carmen (hija de Aída Celia Sanz

Fernández); Laborde Calvo, Teresa Mariana (hija de Adriana Calvo); Lavalle

Lemos, María José (hija de Mónica María Lemos de Lavalle); Moyano Artigas,

Verónica Leticia (hija de María Asunción Artigas Nilo); Ogando Montesano,

Martín (hijo de Stella Maris Montesano Sánchez); Ross, Liliana Irma; Arias

Annichini, Héctor Ricardo; Cántaro de Pastor, María del Carmen; Lastreto, Nélida

Ester; Navarro, Jorge Honorio; Pita, Carlos Omar; Ramírez, Valeria del Mar; Paola

Leonor Alagastino, Gabriel María Estévez, Lidia Delia Fernández Plaul, María de

las Mercedes Funes, Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, Celina

González, Carla Fabiana Gutiérrez, Judith Lagarde, Daniel Aldo Manzotti, Pedro

Alberto Ortiz, Miguel Eduardo Rodríguez, Alberto Ostiano Romero Meza,

Humberto Omar Sartirana, Carlos Osvaldo Souto, José Varela, Analía Velásquez y

Marcela Daniela Viegas Pedro; Mirta Teresa Gerelli; Gladys Noemí Musante; Omar

Rodolfo Farías; la reducción a la servidumbre que sufrieran Miguel Ángel Gómez,

Julieta Alejandra González, Judith Lagarde; el abuso sexual con acceso carnal

(violación) durante el período de cautiverio de María Teresa Di Martino; Claudia

Falcone; Valeria del Mar Ramírez; Paola Leonor Alagastino, Miguel Ángel Gómez,
Poder Judicial de la Nación
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Julieta Alejandra González, Carla Fabiana Gutiérrez, Judith Lagarde, Analía

Velásquez y Marcela Daniela Viegas Pedro y Lastreto, Nélida Ester; María Teresa

Serantes Lede; María Rosa Laporta; Lefteroff, María Cristina; el abuso sexual

simple (abuso deshonesto) de María Clara Ciocchini; María Asunción Artigas;

Nora Úngaro; Ana Teresa Diego; las desapariciones forzadas de Oscar Isidro Borzi;

Esteban Alfredo Reimer; Víctor Hugo Ventura; Enrique Rodolfo Barry; Ricardo

Chidichimo; Graciela Irene Jurado; Jorge Enrique Mendoza Calderón; Pablo Daniel

Musso; Carlos Felipe Ochoa; Inés María Pedemonte; Mario Enrique Salerno; Diana

Beatriz Wlichky; Gustavo Horacio Lafleur; Américo Gines Agüero; Beatriz Alicia

Anglet; Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal; Raúl Alfredo Bonafini; Busetto,

Osvaldo Enrique; Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura; María Antonia Castro

Huerga; Juan José Cerrudo; Alberto Corchs Laviña; Martina Concepción Espinoza;

Farías, Omar Rodolfo; Juan Carlos Fund; Eduardo Gallo Castro; Mirta Teresa

Gerelli; Juan José Giampa; Eva de Jesús Gómez; Jorge Guidi; Silvia Mabel Isabella

Valenzi; José Guillermo Suárez; Laporta, María Rosa; Roberto Antonio Laporta;

Ángela López Martín; Jorge Hugo Martínez Horminoguez; Hebe Araceli Susana

Mascia; Alfredo Moyano Santander; Galdys Noemí Musante; Pablo Dikij Bogdán;

Edmundo Daniel Szapiro; Norma Ada Núñez; Alfredo Emilio Patiño; Graciela

Gladis Pujol; María Isabel Reinoso; Miguel Ángel Río Casas; Norma Robert; Carlos

Guillermo Robles; Ana Rosa Rodríguez; Ricardo Antonio Ruiz; Luis Alberto

Santilli; Juan Roberto Serrabón; Santiago Servín; Marta Beatriz Severo Barreto;

Carlos Baldomero Severo Barreto; Ary Héctor Severo Barreto; José Rubén Slavkin;

Nélida Azucena Sosa; Guillermo Manuel Sobrino Berardi; Silvia Streger; Rodolfo

Ernesto Torres; Víctor Alfredo Treviño; Roberto Fidel Yantorno; José Luis

D´Alessio; María Teresa Gerelli; Gustavo Antonio Lavalle; Liliana Isabel Acuña;

Alfredo Narciso Agüero; María Virginia Aurora Allende Calace; Edgardo Miguel

Ángel Andreu; Roberto Eduardo Aued; Carolina Barrientos; Graciela Noemí

Basualdo; Juan Carlos Bobadilla; Raúl Edgardo Borelli Cattáneo; Alfredo Fernando

Bosco Muñoz; Julio Washington Cabrera; Alfredo José Cajide García; Santiago

Enrique Cañas; Jorge Catanese; Conrado Guillermo Ceretti; María Clara Ciocchini;

Carlos‖Augusto‖Cortés;‖Alicia‖Raquel‖D’‖Ambra;‖Claudio‖De‖Acha;‖Norma‖Beatriz‖

Del Missier; Julio Cesar D´Elia Pallares; María Teresa Di Martino; Nélida

207
Dimovich; Edmundo Sabino Dossetti Techeira; Raúl Fait; María Claudia Falcone;

Elsa Haydeé Fernández; Laura Inés Futulis; Ileana Sara María García Ramos;

Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho; Mónica Sofía Grinspon; Amelia Isabel

Gutiérrez; Susana Paulina Hauché; Patricia Huchansky; María Elena Ianotti;

Enrique Roberto Iglesias; Héctor Ricardo Iramain; Clara Kierszenowicz; Juan

Carlos Ledesma; Elena Paulina Lerena Costa; Claudio Ernesto Logares; Francisco

Bartolomé López Muntaner; Cristina Lucía Marrocco; María Graciela Medici;

María Inés Menescardi; Ana María Mobili; Hugo Luis Morini; Silvia Graciela

Muñoz; Gregorio Nachman; Roberto Miguel Odorisio; Jorge Oscar Ogando; Emilio

Horacio Ogando; María del Carmen Percivati Franco; Gustavo Emir Pérez

Monçalves; Marcelino Alberto Pérez Roig; Liliana Élida Galletti; Graciela Eugenia

Pernas; Rafael Andrés Tomás Perrota Pereyra; Julio Gerardo Poce; Daniel Alberto

Racero; Manuela Elmina del Rosario Santucho; Néstor Eduardo Silva; Saúl Jaime

Szajnbaum; María Adela Troncoso; Horacio Ángel Úngaro; Juan Carlos Abachian;

Lidia Delia Fernández Plaul, Alberto Ostiano Romero Meza, Daniel Aldo

Manziotti, Miguel Eduardo Rodríguez, María de las Mercedes Funes y Gabriel

María Estévez y agravada en el caso de José Mario Martínez Suárez o por resultar

la muerte y de María Asunción Artigas Nilo; Stella Maris Montesano Sánchez;

Aída Celia Sanz Fernández; Yolanda Iris Casco Ghelpi; Mónica María Lemos;

Gabriela Carriquiriborde; María Eloísa Castellini; Moyano Artigas Verónica;

Cristina Silvia Navajas por ser mujeres embarazadas y de los niños/as nacidos

durante el cautiverio de sus madres: hijo de Repetur Carriquiriborde; Victoria

Castellini y los homicidios agravados de Bonetto, José Roberto; Canga Barragán,

Ernesto Enrique; Mercader, Mario Miguel; y Ross, Liliana Irma; Manuel Coley

Robles, Gladys Noemí García Niemann, Héctor Alberto Pérez, María Magdalena

Mainer, Graciela Beatriz Sagues, Carlos Francisco Simón, Eduardo Rosen, Alicia

Lisso; y por el delito de sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10

años en perjuicio de D´Elia Casco, Carlos; Gallo Sanz, Carmen; Lavalle Lemos,

María José; Ogando Montesano, Martín y Daniel Santucho; todos ellos en concurso

real y concurriendo idealmente con el delito internacional de Genocidio;

-condene a Juan Miguel Wolk a la pena de prisión perpetua, accesorias

legales y costas, como autor de los delitos de infracción de deber por privaciones

ilegales de la libertad por parte de un funcionario público agravada por haber

mediado violencia o amenazas y aplicación de tormentos por parte de un

funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un

perseguido‖ político‖ en‖ el‖ CCDTyE‖ denominado‖ “El‖ Infierno”‖ en‖ perjuicio‖ de‖
Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1

Carlos Gustavo Bratvogel; Oscar Isidro Borzi; Héctor Oscar Callejas; Alberto José

Choren; Rodolfo Antonio Deza; Juan Antonio Díaz; Juan Domingo Díaz; Gabriel

Alberto García; Omar Eduardo Girou; Flora Gurevich de Taub; Carlos Enrique

Jold; Eduardo Kimlat; Mario Justino Llanos; Adolfo Manuel Paz; Valentín Surpín;

Benjamín Froim Taub; Luís Guillermo Taub; Ricardo Vasena; María Teresa Votrico;

Esteban Alfredo Reimer; Luís Adolfo Jaramillo; Víctor Hugo Ventura; Carlos

Alberto Iaccarino; Alejandro Rómulo Iaccarino; Rodolfo José Iaccarino; Emma

Nilda Eloy; Horacio René Matoso; Ricardo Chidichimo; Luís Alberto Ortiz; María

Magdalena‖ Juan‖ de‖ Tronceletti;‖ en‖ el‖ CCDTyE‖ conocido‖ como‖ el‖ “Pozo‖ de‖

Banfield”‖en‖perjuicio‖de‖Alonso,‖María‖Esther;‖Barry,‖Juan‖Alejandro;‖Deón,‖Lucía;‖

Di Lauro, Graciela Susana; Franchi Sorsi de Stirnemann, Laura; Gargano, Germán;

Mantiñan, Osvaldo Alberto; Mata de Barry, Susana Beatriz; Negro, Silvia Nieves;

Piva, Eduardo Horacio; Ramos de Manachian, Nélida; Suárez, Dalmiro Ismael;

Suárez de Taboada, Nelfa Rufina; Taboada, Víctor Manuel; Aberg Cobo, Martín

Antonio; Acosta, Nieves Luján; Acuña, Liliana Mabel; Agüero, Alfredo Narciso;

Alegría, Marcos; Allende, María Virginia; Andreu, Edgardo Miguel Ángel;

Aransenchuk, Mariano; Artigas Nilo de Moyano, María Asunción; Ares, Rubén

Horacio; Ariosti Osvaldo Tomás; Armesto, Luis María; Armesto, Julio; Aued,

Roberto Eduardo; Baccili, Gladis Rosa; Balverde, Miguel; Barreda, Diego;

Barrientos de Carneiro, Carolina; Barrionuevo, Nicolás Adán; Basualdo de

Goycoechea, Graciela Noemí; Berninsone, Juan José; Bertoldi, Ricardo Jorge;

Biscarte, Lidia Esther; Bobadilla, Juan Carlos; Bonet, Juan; Bonetto, José Roberto;

Borelli Cattáneo, Raúl Edgardo; Bosco Muñoz, Alfredo Fernando; Buda, Blanca

Nelly; Bugatto, José Alberto; Bugatto, Francisco José; Cabral, Argentino Quintín;

Cabrera, Julio; Cajide García, Alfredo José; Calvo, Adriana; Calvo, Miguel Ángel;

Callejas, Héctor Oscar; Campdepadros, Héctor Tomás; Canga Barragán, Ernesto

Enrique; Cañas, Santiago Enrique; Caraballo, Gustavo; Caracoche, Ana María;

Cardozo, Juan; Carneiro Da Fontoura Gularte, Juvelino Andrés; Carriquiriborde,

Gabriela; Casco de Ghelpi, Yolanda Iris; Castellanos, Eduardo Rubén; Castellini,

María Eloísa; Castro de Martínez, María Antonia; Castrogiovanni, Cayetano

Alberto; Catanese, Jorge; Ceretti, Conrado Guillermo; Cerro, José Oscar; Cerrone,

Salvador Armando; Ciocchini, María Clara; Codesal, Raúl Horacio; Cohen, Daniel;

209
Colombi, Luis Alberto; Cometti, Guillermo José Luis; Corchs Laviña, Alberto;

Corradini, Oscar Alberto; Corro, Eduardo Otilio; Cortés, Carlos Augusto;

Chamorro, Adriana; Chamorro, Rafael; Choren, Alberto José; D´Ambra, Alicia

Raquel; Daich, Julio; De Acha, Claudio; De Estrada, Ernesto María; Deghi, Juan

Carlos; Del Missier, Norma Beatriz; D´Elia Pallares, Julio César; Deza, Rodolfo

Antonio; Di Martino, María Teresa; Dimovich de Leguizamón, Nélida;

Domeneguini, Juan; Dossetti Techeira, Edmundo Sabino; Dybner de Ravel, Flora;

Elizondo, Juan Ricardo; Fait Arcore, Raúl; Falcone, María Claudia; Fanjul, Silvia

Cristina; Fargat, Alfredo; Favazza, Felipe Antonio; Favazza, Domingo; Fernández

Bernárdez, Francisco; Fernández de Mercader, Silvia Anahí; Fernández de Sanz,

Elsa Haydeé; Ferraro, Héctor Omar; Futulis de Rodríguez, Laura Inés; Galetti,

Liliana Élida; Gallo Castro, Eduardo; García Ramos de Dossetti, Ileana Sara María;

García Niemann, Gladis Noemí; Gatti, Francisco; Garín Penedo, María Adelia;

Gesualdi de Angarola, Lidia Catalina; Girou, Omar Eduardo; González, Andrés;

González, Rodolfo; Goycoechea Camacho, Gustavo Alejandro; Graiver, Juan;

Graiver, Isidoro Miguel; Gribo, Graciela María; Grinspon de Logares, Mónica

Sofía; Gurevich de Taub, Flora; Gutiérrez de Ledesma, Amelia Isabel; Hauché,

Susana Paulina; Huchansky de Simón, Patricia; Ianotti de Gambero, María Elena;

Ianover, Rafael Ibáñez, Sergio Mario; Iglesias, Enrique Roberto; Iglesias Fernández,

José María; Iramain, Ricardo; Isabella Valenzi, Silvia Mabel; Janson, Jorge Alberto;

Juan de Troncellitti, María Magdalena; Juárez, Rogelio Miguel; Kierszenowicz,

Clara; Kimlat, Eduardo Raúl; Kimlat, Israel Raúl; Kohn, Claudia; Lagarone, Daniel;

Laporta, María Rosa; Lavalle, Gustavo; Ledesma, Juan Carlos; Lemos de Lavalle,

Mónica María; Lerena Costa de Corchs, Elena; Logares, Claudio Ernesto; López,

Marcelino Elías; López de Muntaner, Francisco; López Pérez, Juan Domingo;

Llanos, Mario Justino; Mainer, María Magdalena; Malbrán, Rodolfo Guillermo;

Marciano, Raúl Alberto; Marqués de Tapi, Susana Celina; Marra, Dante; Marrocco,

Lucía Cristina; Martínez Suárez, José Mario; Martínez, Enrique; Martínez,

Georgina; Mazzola, Ignacio Jorge; Médicis de Aued, Graciela; Medina, Virgilio

César; Menescardi de Odorizio, Inés; Mercader, Mario Miguel; Messa, Luis

Alberto; Mobili de Bonetto, Ana María; Mollón, Manuel; Montesano Sánchez,

Stella Maris; Moreno Delgado, Antonio Domingo; Moreno Delgado, José; Moreno,

José Eduardo; Morini, Hugo Luis; Moyano, Alfredo; Muñoz, Silvia; Nachman,

Gregorio; Nanni, Rodolfo Francisco; Navajas, Cristina Silvia; Neme, Juan; Núñez,

Adolfo; Odorisio, Roberto Miguel; Ogando, Jorge Oscar; Ogando, Emilio Horacio;

Orellana, Francisco Domingo; Orifici de Marciano, Eva Raquel; Palli y Díaz, Juan;
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Papaleo de Graiver, Lidia Elba; Parra Pizarro, Héctor Eduardo; Percivati Franco,

María del Carmen; Pérez Monçalves, Gustavo Emir; Pérez Roig, Marcelino Alberto;

Pérez, Héctor; Pernas de Poce, Graciela Eugenia; Perrota, Rafael Andrés; Poce,

Julio Gerardo; Porta, Eduardo; Puthod, Juan Evaristo; Racero, Daniel Alberto; Río

Casas, Miguel Ángel; Rodríguez, Carlos; Rodríguez, Jorge Raúl; Rosini, Blanca

Noemí; Sagués de Perdighe, Graciela Beatriz; Santucho, Manuela Elmina del

Rosario; Sanz Fernández, Aída Celia; Silva, Néstor Eduardo; Simón, Carlos

Francisco; Sobrino Berardi, Guillermo Manuel; Sotelo, Adriana Patricia; Surpín,

Valentín; Szajnbaum, Saúl Jaime; Taub, Benjamín Froim; Taub, Luis Guillermo;

Tiscornia, Rodolfo; Treviño, Víctor Alfredo; Troncoso de Bobadilla, María Adela;

Ubiedo, Valerio Salvador; Úngaro, Horacio Ángel; Varela, Jorge; Velasco, Luis;

Velazco de Morini, Catalina Marta; Vótrico, María Teresa; Zambano, Liliana;

Abachián, Juan Carlos; Bratvogel, Carlos; Castellini, Victoria (hija de María Eloísa

Castellini); D´Elia Casco, Carlos (hijo de Yolanda Iris Casco Ghelpi); Gallo Sanz,

Carmen (hija de Aída Celia Sanz Fernández); Laborde Calvo, Teresa Mariana (hija

de Adriana Calvo); Lavalle Lemos, María José (hija de Mónica María Lemos de

Lavalle); Moyano Artigas, Verónica Leticia (hija de María Asunción Artigas Nilo);

Rita Liliana Aguelt, Paola Leonor Alagastino, Raúl Daniel Arburúa, Héctor Ricardo

Arias Annichini, Nilda Mabel Bega Acevey, Héctor Domingo Bonet Oller, María

del Carmen Cántaro de Pastor, Andrés Pedro Caporale, Jorge Oscar Cardozo

Markman, Norma Dolores Castillo, Jesús Cuña Álvarez, Gabriel María Estévez,

Lidia Delia Fernández Plaul, María de las Mercedes Funes, Margarita García

Bonilla de Souza, Carlos Alberto Geraci, Oscar Ricardo Geraci, Miguel Ángel

Gómez, Julieta Alejandra González, Celina González, Carla Fabiana Gutiérrez,

Miguel Ángel Hernández, Isabel Ibarra de Haley, María Leonor Ibarra, Judith

Lagarde, Nélida Ester Lastreto, Mercedes Elena Le Bozec, Silvia Adriana Lemmi,

Raúl Osvaldo Llarull, Daniel Aldo Manzotti, Herminio Martínez Borbolla, Jorge

Adalberto Nadal, Jorge Honorio Navarro, Pedro Alberto Ortiz, Carlos Pashaskian,

Carlos Omar Pita, Valeria del Mar Ramírez, Ariel Lucas Rivadeneira, Miguel

Eduardo Rodríguez, Alberto Ostiano Romero Meza, Luis Ruiz, Rafael Runco

Galván, Mirta Isabel Salamanca, María José Sánchez Flores, Graciela Santucho,

Jorge Antonio Saravia Acuña, Humberto Omar Sartirana, Carlos Osvaldo Souto,

211
Roque Joaquín Srur, Juan José Stirnemann, Graciela Susana Tigani, José Varela,

Analía Velásquez, Marcela Daniela Viegas Pedro y Serla Wasserman; Mirta Teresa

Gerelli; Gladys Noemí Musante; Omar Rodolfo Farías; el abuso sexual con acceso

carnal (violación) durante el período de cautiverio de María Teresa Di Martino;

María Claudia Falcone; Valeria del Mar Ramírez; Julieta Alejandra González;

Miguel Ángel Gómez, Judith Lagarde, Analía Velásquez; Paola Leonor Alagastino,

Carla Fabiana Gutiérrez, Nélida Ester Lastreto, el abuso sexual simple (abuso

deshonesto) de Marcela Daniela Viegas Pedro; Mercedes Elena Le Bozec; María

Asunción Artigas; Nilda Mabel Bega Acevey; María Clara Ciocchini la reducción a

la servidumbre que sufrieran Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra González,

Judith Lagarde; las desapariciones forzadas de Oscar Isidro Borzi; Esteban Alfredo

Reimer; Víctor Hugo Ventura; Ricardo Chidichimo; Gustavo Antonio Lavalle;

Liliana Isabel Acuña; María Virginia Aurora Allende Calace; Alfredo Narciso

Agüero; Edgardo Miguel Ángel Andreu; Roberto Eduardo Aued; Carolina

Barrientos; Graciela Noemí Basualdo; Juan Carlos Bobadilla; Raúl Edgardo Borelli

Cattáneo; Alfredo Fernando Bosco Muñoz; Julio Washington Cabrera; Alfredo José

Cajide García; Santiago Enrique Cañas; Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura;

María Antonia Castro Huerga; Jorge Catanese; Conrado Guillermo Ceretti; María

Clara‖ Ciocchini;‖ Alberto‖ Corchs‖ Lavi a;‖ Carlos‖ Augusto‖ Cortés;‖ Alicia‖ Raquel‖ D’‖

Ambra; Claudio De Acha; Norma Beatriz Del Missier; Julio Cesar D´Elia Pallares;

María Teresa Di Martino; Nélida Dimovich; Edmundo Sabino Dossetti Techeira;

Raúl Fait; María Claudia Falcone; Elsa Haydeé Fernández; Laura Inés Futulis;

Liliana Élida Galletti; Ileana Sara María García Ramos; Gustavo Alejandro

Goycoechea Camacho; Mónica Sofía Grinspon; Amelia Isabel Gutiérrez; Susana

Paulina Hauché; Patricia Huchansky; María Elena Ianotti; Enrique Roberto

Iglesias; Héctor Ricardo Iramain; Silvia Mabel Isabella Valenzi; Clara

Kierszenowicz; Juan Carlos Ledesma; Elena Paulina Lerena Costa; Claudio Ernesto

Logares; Francisco Bartolomé López Muntane; Cristina Lucía Marrocco; María

Graciela Medici; María Inés Menescardi; Ana María Mobili; Hugo Luis Morini;

Alfredo Moyano Santander; Silvia Graciela Muñoz; Gregorio Nachman; Roberto

Miguel Odorisio; Jorge Oscar Ogando; Emilio Horacio Ogando; María del Carmen

Percivati Franco; Gustavo Emir Pérez Monçalves; Marcelino Alberto Pérez Roig;

Graciela Eugenia Pernas; Rafael Andrés Tomás Perrota Pereyra; Julio Gerardo

Poce; Daniel Alberto Racero; Manuela Elmina del Rosario Santucho; Néstor

Eduardo Silva; Guillermo Manuel Sobrino Berardi; Saúl Jaime Szajnbaum; Víctor

Alfredo Treviño; María Adela Troncoso; Horacio Ángel Úngaro; Catalina Martha
Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

Velazco; Juan Carlos Abachian; Lidia Delia Fernández Plaul, Meza, Manziotti,

Rodríguez, Funes y Estévez y agravada por ser mujeres embarazadas Gabriela

Carriquiriborde; María Eloísa Castellini; Yolanda Iris Casco Ghelpi; Stella Maris

Montesano; Aída Celia Sanz Fernández; Mónica María Lemos de Lavalle; María

Asunción Artigas Nilo y Cristina Navajas y de los niños/as nacidos durante el

cautiverio de sus madres: Hijo de Carriquiriborde Repetur; Victoria Castellini;

Moyano Artigas, Verónica Leticia y los homicidios agravados de José Roberto

Bonetto, Ernesto Enrique Canga Barragán, Mario Miguel Mercader, Liliana Irma

Ross, Carlos Osvaldo Souto y Víctor Taboada; Gladis Noemí García Niemann;

Anahí Silvia Fernández; María Adelia Garín; María Magdalena Mainer; Graciela

Beatriz Sagués; Carlos Francisco Simón y por el delito de sustracción, retención y

ocultamiento de un menor de 10 años en perjuicio de D´Elia Casco, Carlos; Gallo

Sanz, Carmen; Lavalle Lemos, María José y Daniel Santucho; todos ellos en

concurso real y concurriendo idealmente con el delito internacional de Genocidio;

a la pena de prisión perpetua, accesorias legales y costas;

-condene a Enrique Augusto Barre como autor de los delitos de infracción

de deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un funcionario

público agravada por haber mediado violencia o amenazas y aplicación de

tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada

por‖ser‖la‖víctima‖un‖perseguido‖político‖en‖el‖CCDTyE‖conocido‖como‖“Pozo‖de‖

Banfield”‖ en‖ perjuicio‖ de‖ Alegría, Marcos; Arias Annichini, Héctor Ricardo;

Armesto, Julio; Armesto, Luís María; Baccili, Gladis Rosa; Berninsone, Juan José;

Biscarte, Lidia Esther; Buda, Blanca Nelly Leonor; Bugatto, Francisco José; Bugatto,

José Alberto; Cabral, Argentino Quintín; Campdepadrós, Héctor Tomás; Cántaro

de Pastor, María Del Carmen; Castellanos, Eduardo Rubén; Cerrone, Salvador

Armando; Codesal, Raúl Horacio; Deghi, Juan Carlos; Di Martino, María Teresa;

Fachino Delgui, Luís Mario; Ibáñez, Sergio Mario; Iglesias, José María; Lagarone o

Lagaronne, Daniel; López Pérez, Juan Domingo; Marciano, Raúl Alberto;

Marchione o Marchioni; Medina, Virgilio César; Messa, Luís Alberto; Morini,

Hugo Luís; Navarro, Jorge Honorio; Neme o Mene, Juan; Orellana, Francisco

Domingo; Orifici de Marciano, Eva Raquel; Pellejero, Oscar; Pérez, Héctor; Pighin,

Héctor Aurelio; Puthod, Juan Evaristo; Reinhold, Alejandro Eduardo; Varela,

213
Jorge; Velazco de Moroni, Catalina Mirta, Rita Liliana Aguelt, Nilda Mabel Bega

Acevey, Margarita García Bonilla de Souza, Celina González, Isabel Ibarra de

Haley, María Leonor Ibarra, Mirta Isabel Salamanca, María José Sánchez Flores,

Graciela Santucho, Carlos Osvaldo Souto y Serla Wasserman; el abuso sexual

simple (abuso deshonesto) durante el período de cautiverio de Nilda Mabel Bega

Acevey; las desapariciones forzadas de Luis Mario Fachino Delgui; María Teresa

Di Martino; Catalina Martha Velazco; Hugo Luis Morini; y el homicidio agravado

de Carlos Osvaldo Souto; todos ellos en concurso real y concurriendo idealmente

con el delito internacional de Genocidio; a la pena de prisión perpetua, accesorias

legales y costas;

-condene a Jorge Antonio Bergés como autor de los delitos de infracción de

deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un funcionario

público agravada por haber mediado violencia o amenazas y aplicación de

tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada

por‖ser‖la‖víctima‖un‖perseguido‖político‖en‖el‖CCDTyE‖conocido‖como‖“Pozo‖de‖

Quilmes”‖en‖perjuicio‖de‖Montesano de Ogando, Stella Maris; Andrade, Eduardo

Rubén; Vivas, Horacio Ramiro; Santilli, Luis Alberto; Krasner, Rebeca; Kafka,

Cristina Elvira; Tonil, Juan Carlos; Pozzo, Patricia; Rivera, Norma Justa; Rodríguez,

Rosa Cristina; Stremi, Juan Carlos; Vallejos de Benvenuto, Rosa Elena; Colonna,

Mario Ernesto; Genazzi, Pablo; Mascia de Szapiro, Hebe Araceli; Szapiro,

Edmundo Daniel; Fernández, Gustavo Javier; Fernández, Carlos Alberto; Busso,

Néstor; Fernández, Alfredo Oscar; Fuentes, Hilda; Rodríguez de Giampa, Ana

Rosa; Giampa, José; Miranda, Patricia; Servín, Santiago; Moler, Emilce; Fund, Juan

Carlos; Galván, Miguel Ramón; Calotti, Gustavo; Enríquez, Marta; Treviño, Víctor

Alfredo; Úngaro, Nora Alicia; Acosta Velasco de Badell, Amelia Erlinda; Busetto,

Osvaldo Enrique; Diego, Ana Teresa; Docters, Walter Roberto; Eloy, Nilda; López

Martín, Ángela; Rummi, Juan Carlos; Ares, Rubén Horacio; Coley Robles, Manuel;

Novielo, José María; Robert de Andrews, Norma; Kubik Marcoff de Lefteroff,

María; Lefteroff, María Cristina; Lisso de Balbuena, Alicia; Campana, Jorge;

Quisdert, Mery Alba; Pujol, Graciela Gladis; D´Alessio, Alfredo Raúl; D´Alessio,

José Luis; Sosa de Forti, Nélida Azucena; Forti Sosa, Alfredo Waldo; Forti Sosa,

Mario Manuel; Forti Sosa, Renato; Forti Sosa, Néstor; Forti Sosa, Guillermo José;

García, Fernando; Hait, Miguel Ángel; Laporta, Miguel Ángel; Laporta, María

Rosa; Laporta, Roberto Antonio; Sánchez de Laporta, Amalia; Surpin, Valentín;

Taub, Benjamín Froim; Taub, Luis Guillermo; Kimlat, Eduardo; Kimlat, Israel;

Strimberg, Ana; Deza, Rodolfo Antonio; Fiore, Enzo; Reinoso, María Isabel; Robles,
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Carlos Guillermo; Della Flora, José María; Espinoza de Robles, Martina

Concepción; La Rosa, Guillermo; Favazza, Felipe Antonio; Favazza, Doménico;

Fernández, Luis; Rúa, Juan José; Boria, Santos; Rosen, Eduardo; Abran de Romero,

Helena Beatriz; Agüero, Américo Gines; Romero, Ramón Raúl; Gómez de Agüero,

Eva del Jesús; Guidi, Jorge; Allega, Jorge Alberto; Silva de Rúa, Herna; Camps,

Mirta; Núñez, Norma Ada; Rodríguez, Carlos Esteban; Ruiz, Ricardo; Streger,

Silvia; Torres, Rodolfo Ernesto; Gerelli, Mirta Teresa; Ávalos, Ramona Agustina;

Dikij, Pablo; Slavkin, José Rubén; Chiesa, Alcides Antonio; Derman, Alberto

Osvaldo; Artigas Nilo de Moyano, María Asunción; Castro de Martínez, María

Antonia; Leanza de Chiesa, Norma; Varela de Guarino, María Elena; Schell, Rubén

Fernando; Arana, Hugo; Giardino, Mirta; Musante de Farías, Gladys Noemí;

Farías, Omar Rodolfo; Patiño, Alfredo Emilio; Chiala, Juan; Echeverría, Juan de

Dios; Lucero, Alberto Cruz; Serrabón, Juan Roberto; Bonafini, Raúl; Ceolín,

Lindolfo; Acuña, Rolando; Figueredo, Roberto José; Gioglio, María Cristina;

Herrera, Arcángel Nicolás; Herrera, Oscar; Leira, Zulema; Maidana, Ricardo Raúl;

Viviani, Elda Esther; Illodo, Víctor Jorge; Gallo Castro, Eduardo; Guarino, Juan

Carlos; Duarte, Manuel Oscar; Bustamante, María Cristina; Cáceres, Luis Lorenzo;

Miranda de Cerrudo, Olga Beatriz; Cerrudo, Juan José; Cardozo, Juan; Casco

Ghelpi‖D’Elía,‖Yolanda‖Iris;‖Moyano,‖Alfredo; Rodríguez, Washington; Carneiro da

Fontoura Gularte, Juvelino Andrés; Corch Laviña, Alberto; Martínez Suárez,

Mario; Sobrino Berardi, Guillermo Manuel; Vázquez Santos, Erlinda María; Viegas,

Oscar Luis; De Irizarre, Mary; Irizarre, Alberto; Anglet de Severo, Beatriz Alicia;

Bermúdez Calvar de Viegas, Beatriz Lilian; Illarzen Frugoni, Zafiro Alberto;

Martínez Horminoguez, Jorge Hugo; Serantes Lede de Illarzen, María Teresa;

Severo, Marta Beatriz; Severo Barreto, Carlos Baldomero; Severo Barreto, Ari

Héctor; Cappi Olivera de Mezquida, Ivonne; Mezquida, Nelson; Nanni, Rodolfo

Francisco; Barreda, Diego; Tiscornia, Rodolfo Julio; López del Pino, Julio César;

Yantorno, Roberto Fidel; Río Casas, Miguel Ángel; González, Oscar Alfredo; Cid

de la Paz, Horacio Guillermo; Ramírez, Roberto Oscar; Zurita, Néstor; Villani,

Mario; Merialdo, Daniel; Laurenzano, Ángel; Acosta, Oscar; Deón, Lucía; Andrés

Raszkewicz, Jorge Campana, Mery Alba Quisdert, Alfredo Raúl D´Alessio y José

Luis D´Alessio; Mirta Teresa Gerelli; en el CCDTyE‖ conocido‖ como‖ el‖ “Pozo‖ de‖

215
Banfield”‖ en‖ perjuicio‖ de‖ Abachi{n,‖ Juan‖ Carlos;‖ Acosta,‖ Nieves‖ Luj{n;‖ Acu a,‖

Liliana Mabel; Alegría Marcos; Allende, María Virginia; Andreu, Edgardo Miguel;

Aransenchuk, Mariano; Ares, Rubén Horacio; Ariosti, Osvaldo Tomás; Armesto

Luis María, Armesto Julio; Aued, Roberto Eduardo; Balverde, Miguel;

Barrionuevo, Nicolás Adán; Basualdo de Goycoechea, Graciela Noemí; Berninsone,

Juan José; Bertoldi, Ricardo Jorge; Biscarte, Lidia Esther; Bobadilla, Juan Carlos;

Bonet, Juan; Borelli Cattáneo, Raúl Edgardo; Bricio, Rubén Omar; Buda, Blanca

Nelly; Bugatto José Alberto; Bugatto Francisco José; Cabral, Argentino Quintín;

Cabrera Julio; Cajide García, Alfredo José; Calvo, Adriana; Calvo, Miguel Ángel;

Campdepadros, Héctor Tomás; Canga Barragán, Ernesto Enrique; Caracoche, Ana

María; Cardozo, Juan Félix; Carminati, Alicia Beatriz; Carminati, Víctor Alberto;

Castellanos, Eduardo Rubén; Castrogiovanni, Cayetano Alberto; Ceretti, Conrado

Guillermo; Cerro, José Oscar; Cerrone, Salvador Armando; Codesal, Raúl Horacio;

Cohen, Daniel; Colombi, Luis Alberto; Cometti, Guillermo José Luis, Corradini,

Oscar Alberto; Cortés, Carlos Augusto; Chamorro, Rafael; Choren, Alberto José;

Deghi, Juan Carlos; Del Missier, Norma Beatriz, D´Elía Casco, Carlos; Deza,

Rodolfo Antonio; Di Martino María Teresa; Dimovich de Leguizamón, Nélida;

Domeneguini, Juan; Elizondo, Juan Ricardo; Fait Arcore, Raúl; Fargat, Alfredo;

Fernández Bernárdez, Francisco; Ferraro Héctor Omar; Futulis de Rodríguez,

Laura Inés; Galetti, Liliana Élida; Gallo Castro, Eduardo; García Niemann, Gladis

Noemí; García, Silvano José; Gatti, Francisco; González, Andrés; González,

Rodolfo; Goycoechea Camacho, Gustavo Alejandro; Guerrero de Ceretti, Diana

Griselda; Gutiérrez de Ledesma, Amelia Isabel; Hauché, Susana Paulina;

Huchansky de Simón, Patricia; Ibáñez, Sergio Mario; Iglesias, Enrique Roberto;

Iglesias Fernández José María; Iramain, Ricardo; Janson, Jorge Alberto; Juárez,

Rogelio Miguel; Kierszenowicz, Clara; Kimlat, Eduardo Raúl; Kimlat, Israel Raúl;

Kohn, Claudia; Lagarone, Daniel; Lavalle, Gustavo; Lavalle Lemos María;

Ledesma, Juan Carlos: Lemos de Lavalle, Mónica María; Lerena Costa de Corchs,

Elena; López Marcelino Elías; López Pérez Juan Domingo; Malbrán, Rodolfo

Guillermo; Marciano, Raúl Alberto; Marchione, Emilio; Marquez de Tapi, Susana

Celina; Martínez, Enrique; Martínez, Georgina; Médici de Aued, Graciela; Medina,

Virgilio César; Messa, Luis Alberto; Mollón, Manuel; Montesano Sánchez, Estela

Maris; Morini, Hugo Luis; Moyano Artigas Verónica Leticia; Nachman, Gregorio;

Neme, Juan; Ogando, Jorge Oscar; Ogando Montesano Martín; Orellana, Francisco

Domingo; Orifici de Marciano, Eva Raquel; Palli y Díaz, Juan; Parra Pizarro,

Héctor Eduardo; Pellejero, Oscar; Percivati Franco, María del Carmen; Pérez
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Monçalves, Gustavo Emir; Pérez, Héctor; Pernas de Poce, Graciela Eugenia; Pighin,

Héctor Aurelio; Porta, Eduardo; Puthod, Juan Evaristo; Reinhold, Alejandro

Eduardo; Repeteur Carriquiriborde; Rodríguez, Carlos; Rosini, Blanca Noemí;

Ross, Liliana Irma; Silva, Néstor Eduardo; Sotelo, Adriana Patricia; Surpín,

Valentín; Szajnbaum, Saúl Jaime; Troncoso de Bobadilla, María Adela; Ubiedo,

Valerio Salvador; Varela, Jorge; Velasco, Luis; Velasco de Morini, Catalina Marta;

Arias Annichini, Héctor Ricardo; Cántaro de Pastor, María del Carmen; Lastreto,

Nélida Ester; Navarro, Jorge Honorio; Pita, Carlos Omar; Ramírez, Valeria del Mar;

Rita Liliana Aguelt, Paola Leonor Alagastino, Raúl Daniel Arburúa, Nilda Mabel

Bega Acevey, Héctor Domingo Bonet Oller, Andrés Pedro Caporale, Jorge Oscar

Cardozo Markman, Norma Dolores Castillo, Jesús Cuña Álvarez, Gabriel María

Estévez, Lidia Delia Fernández Plaul, María de las Mercedes Funes, Margarita

García Bonilla de Souza, Carlos Alberto Geraci, Oscar Ricardo Geraci, Miguel

Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, Celina González, Carla Fabiana

Gutiérrez, Miguel Ángel Hernández, Isabel Ibarra de Haley, María Leonor Ibarra,

Judith Lagarde, Silvia Adriana Lemmi, Raúl Osvaldo Llarull, Daniel Aldo

Manzotti, Herminio Martínez Borbolla, Jorge Adalberto Nadal, Pedro Alberto

Ortiz, Carlos Pashaskian, Ariel Lucas Rivadeneira, Miguel Eduardo Rodríguez,

Alberto Ostiano Romero Meza, Luis Ruiz, Rafael Runco Galván, Mirta Isabel

Salamanca, María José Sánchez Flores, Graciela Santucho, Jorge Antonio Saravia

Acuña, Humberto Omar Sartirana, Carlos Osvaldo Souto, Roque Joaquín Srur,

Graciela Susana Tigani, José Varela, Analía Velásquez, Marcela Daniela Viegas

Pedro y Serla Wasserman; Gladys Noemí Musante; Omar Rodolfo Farías; el abuso

sexual con acceso carnal (violación) durante el período de cautiverio de María

Teresa Di Martino; María Claudia Falcone; Valeria del Mar Ramírez; Julieta

Alejandra González, Miguel Ángel Gómez, Judith Lagarde, Analía Velásquez;

Paola Leonor Alagastino, Carla Fabiana Gutiérrez, Marcela Daniela Viegas Pedro;

Lastreto, Nélida Ester; María Teresa Serantes Lede; María Rosa Laporta; María

Cristina Lefteroff; el abuso sexual simple (abuso deshonesto) de María Asunción

Artigas; Nilda Mabel Bega Acevey.; María Clara Ciocchini; Nora Úngaro; Ana

Teresa Diego; la reducción a la servidumbre que sufrieran Miguel Ángel Gómez,

Julieta Alejandra González, Judith Lagarde; las desapariciones forzadas de Víctor

217
Alfredo Treviño; Busetto Osvaldo Enrique; López Martín Ángela; Laporta María

Rosa; Laporta Roberto Antonio; Mirta Teresa Gerelli; María Antonia Castro

Huerga; Carlos Esteban Rodríguez Mendizábal; Galdys Noemí Musante; Alfredo

Moyano Santander; Juvelino Andrés Carneiro Da Fontoura; Alberto Corchs

Laviña; Guillermo Manuel Sobrino Berardi; Juan Carlos Abachian; María Virginia

Aurora Allende Calace; Edgardo Miguel Ángel Andreu; Roberto Eduardo Aued;

Graciela Noemí Basualdo; Juan Carlos Bobadilla; Raúl Edgardo Borelli Cattáneo;

Julio Washington Cabrera; Alfredo José Cajide García; Conrado Guillermo Ceretti;

Carlos Augusto Cortés; Norma Beatriz Del Missier; María Teresa Di Martino;

Nélida Dimovich; Raúl Fait; Laura Inés Futulis; Liliana Élida Galletti; Silvano José

García; Gustavo Alejandro Goycoechea Camacho; Amelia Isabel Gutiérrez; Susana

Paulina Hauché; Patricia Huchansky; Enrique Roberto Iglesias; Héctor Ricardo

Iramain; Clara Kierszenowicz; Gustavo Antonio Lavalle; Juan Carlos Ledesma;

Elena Paulina Lerena Costa; Liliana Isabel Acuña; María Graciela Medici; Gregorio

Nachman; Jorge Oscar Ogando; María del Carmen Percivati Franco; Gustavo Emir

Pérez Monçalves; Graciela Eugenia Pernas; Néstor Eduardo Silva; Saúl Jaime

Szajnbaum; María Adela Troncoso; Catalina Martha Velazco; Pedro Alberto Ortiz;

Lidia Delia Fernández Plaul, Alberto Ostiano Romero Meza, Daniel Aldo

Manziotti, Miguel Eduardo Rodríguez, María de las Mercedes Funes y Gabriel

María Estévez y agravada en el caso de José Mario Martínez Suárez por resultar la

muerte y en los casos de Stella Maris Montesano Sánchez; María Asunción Artigas

Nilo de Moyano; Yolanda Iris Casco Ghelpi; Mónica María Lemos por ser mujeres

embarazadas; los homicidios agravados de Bonetto, José Roberto; Canga Barragán,

Ernesto Enrique; Mercader, Mario Miguel; y Ross, Liliana Irma; Carlos Osvaldo

Souto y Víctor Taboada; Manuel Coley Robles; Gladis Noemí García Niemann;

Eduardo Rosen y Alicia Lisso y por el delito de sustracción, retención y

ocultamiento de un menor de 10 años en perjuicio de D´Elia Casco, Carlos; Lavalle

Lemos, María José; Ogando Montesano, Diego Martín y Daniel Santucho; todos

ellos en concurso real y concurriendo idealmente con el delito internacional de

Genocidio; a la pena de prisión perpetua, accesorias legales y costas;

-condene a Horacio Luis Castillo como autor de los delitos de infracción de

deber por las privaciones ilegales de la libertad por parte de un funcionario

público agravada por haber mediado violencia o amenazas y aplicación de

tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada

por ser la víctima‖un‖perseguido‖político‖en‖el‖CCDTyE‖conocido‖como‖“Pozo‖de‖

Banfield”‖ en‖ perjuicio‖ de‖ Juan‖ Carlos‖ Abachi{n;‖ Liliana‖ Isabel‖ Acu a;‖ Edgardo‖
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Miguel Ángel Andreu; Rubén Horacio Ares; Rubén Omar Bricio; Osvaldo Enrique

Busetto; Julio Cabrera; Alfredo José Cajide García; Miguel Ángel Calvo; Ernesto

Enrique Canga Barragán; Alicia Beatriz Carminati; Víctor Alberto Carminati;

Gabriela Carriquiriborde; Conrado Guillermo Ceretti; María Clara Ciocchini;

Carlos Augusto Cortés; Claudio De Acha; Norma Beatriz Del Missier; Pablo

Alejandro Díaz; Walter Roberto Docters; María Claudia Falcone; Diana Griselda

Guerrero de Ceretti; Clara Kierszenowicz; Carla Fabiana Gutiérrez; Francisco

Bartolomé López Muntaner; Ángela López Martín; Stella Maris Montesano

Sánchez; Cristina Silvia Navajas; José María Novielo; Jorge Oscar Ogando; Emilio

Horacio Ogando; Diego Martín Ogando; Graciela Eugenia Pernas; Julio Gerardo

Poce; Eduardo Porta; Graciela Gladis Pujol; Daniel Alberto Racero; Valeria del Mar

Ramírez; hija/hijo nacido de Repeteur Carriquiriborde; Liliana Irma Ross; Manuela

Elmina del Rosario Santucho; Néstor Eduardo Silva; Horacio Ángel Úngaro; Víctor

Alfredo Treviño; María del Carmen Alburúa; María Leonor González Martínez;

Urbano Siavaglia; Graciela Gómez; Armando Dionisi; Juan Carlos Duka; Marcelo

Santoro; Horacio Fagioli; el abuso sexual con acceso carnal (violación) durante el

período de cautiverio de Carla Fabiana Gutiérrez; María del Carmen Alburúa;

María Claudia Falcone; el abuso sexual simple (abuso deshonesto) de María Clara

Ciocchini las desapariciones forzadas de Abachián, Juan Carlos; Acuña, Liliana

Isabel; Andreu, Edgardo Miguel Ángel; Busetto, Osvaldo Enrique; Cabrera, Julio;

Cajide García, Alfredo José; Ceretti Conrado, Ciocchini, María Clara; Cortés, Carlos

Augusto; De Acha, Claudio; Del Missier, Norma Beatriz; Falcone, Claudia;

Guerrero de Ceretti, Diana Griselda; Kierszenowicz, Clara; López Martín, Ángela;

Francisco Bartolomé López Muntaner, Graciela Pernas, Julio Poce, Ogando Jorge

Oscar; Emilio Horacio Ogando; Eduardo Porta, Graciela Gladis Pujol, Daniel

Racero, Manuela Elmina del Rosario Santucho, Silva, Néstor; Treviño, Víctor;

Úngaro, Horacio y agravada por ser una mujer embarazada Stella Maris

Montesano; Gabriela Carriquiriborde y Cristina Navajas; y de los niños/as nacidos

durante el cautiverio de sus madres: Hijo de Repetur Carriquiriborde; los

homicidios agravados de Ernesto Enrique Canga Barragán y Liliana Irma Ross; y la

retención, sustracción u ocultamiento de un menor de 10 años que sufrieron Diego

Martín Ogando; y Daniel y Santucho; todos ellos en concurso real y concurriendo

219
idealmente con el delito internacional de Genocidio; a la pena de prisión perpetua,

accesorias legales y costas.

Finalmente para terminar, la Dra. Rodrigo señaló la cantidad de imputados

en esta causa que están con arrestos domiciliarios, y sin conculcar el derecho

humano a la salud o a cualquier condición que exista, al haber gozado durante

tantos años de impunidad, señaló que el reclamo de justicia, a 48 años de ocurridos

los hechos, es la condena, y también es la condena en cárcel común y efectiva.

A continuación, el Dr. Germán Camps, representante de la querella de

Valeria Del Mar Ramírez, primeramente sostuvo que por cuestiones de economía

procesal remite a lo que ya ha manifestado con minuciosidad y perfección por la

Fiscalía y, también, por la Dra. Rodrigo respecto del contexto general de los

momentos en que se produjeron los hechos.

En su caso en particular, expresó que representaba a un grupo del colectivo

de mujeres trans cuyos padecimientos en el marco del terrorismo de Estado no

fueron escuchados, hasta el día de hoy, en la justicia argentina.

Luego, expresó sucintamente el acervo probatorio existente en la causa para

dar cuenta de los eventos padecidos por su asistida y su implicancia para el

colectivo trans.

En tal sentido, afirmó que el claro objetivo de esta dictadura era eliminar al

grupo de mujeres trans por encontrarse por fuera de los parámetros sociales que

ellos entendían como un estándar que debía tener la sociedad. El argumento

introducido por alguno de los encartados, en cuanto a que se trataba de casos

reprimidos por edictos o leyes contravencionales, carecen de sustento absoluto en

el marco del plan sistemático.

Finalmente, con respecto al petitorio requerido al Tribunal dijo que no

existía ningún atenuante que pudiera ser aplicado en este caso a los imputados

Minicucci, Bergés, Domínguez Matheu, Smart, Wolk y Castillo, que correspondía

por la magnitud de los hechos y el contexto en que se realizaron, tanto considerado

en el ámbito nacional e internacional, la magnitud de la pena de subir a su límite y

en virtud de ello, solicitó, considerando que no había elemento de prevención

especial porque no serían aplicables, pero sí elementos de prevención general

especial, al momento de determinar la pena en cuanto al afianzamiento del sistema

jurídico como un sistema necesario para resolver este tipo de conflictos, se condene

a los encartados como coautores mediatos por los hechos acontecidos sobre Valeria

del Mar Ramírez a la pena máxima contenida en el compendio punitivo,

considerando las circunstancias de hecho, las temporales y la posición de los


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imputados dentro de las estructuras de poder organizado, más las accesorias

legales y costas del proceso, considerando además que como los imputados se

encuentran en este momento cumpliendo con sentencias o condenas anteriores, se

unifiquen las mismas de conformidad a lo que establece el artículo 58 del C.P. todo

ello en virtud de lo establecido en los artículos 12, 45, 55 y subsiguientes del

Código Penal.

Al momento de realizar su alegato final, el Dr. Palacio y la Dra. Patiño, en

representación de la querella del CODESEDH, expresaron que iban centrarse en la

responsabilidad que le correspondía a Alberto Julio Candioti por los hechos

ocurridos en la Brigada de Investigaciones de San Justo, sin perjuicio de expresar la

adhesión a la totalidad del alegato que expresara la fiscalía y las querellas

preopinantes.

Así, enunciaron que las víctimas de la Brigada de San Justo son Ricardo

Hernán Cabello, Adriana Cristina Martín, Cayetano Alberto Castrogiovanni,

Claudia Inés Kohn, Juan Rodríguez, Saúl Jaime Szajnbaum, Sánchez, apodado

“Negro‖ Black”‖ (cuyo‖ nombre‖ de‖ pila‖ se‖ desconoce),‖ Sigfried‖ Watzlawik‖ Padilla,‖

María Graciela Gribo, Jorge Farsa, Eduardo Luis Nieves, Nora Feliz, Jorge Garra,

María Asunción Artigas Nilo, Eduardo Otilio Corro, Adriana Chamorro, Modesta

Rosa Electra Bianchi, Rafael Adolfo Chamorro, Ricardo Iramain, Nora Liberman,

Luis Tarquini, Olga Vicenta Araujo, Estanislao Araujo, Rodolfo Atilio Barberán,

María Amalia Marrón, Alberto Oscar Manfredi, Elisa Haydee Moreno, Raúl

Eduardo Petruch, Jorge Eduardo Heuman, Ismael Zarza, Hilda Norma Ereñú,

Norberto Ignacio Liwski, Francisco Manuel García Fernández, Aureliano Araujo,

Lina Mercedes Araujo, Abel De León, Carlos Prieto, Miguel Isaac Berenstein,

Mónica Sofía Grinspon, Claudio Ernesto Logares, todas ellas acreditadas en el

juicio cuya sentencia fuera dictada por este mismo Tribunal, en diciembre de 2020.

Afirmaron que, conforme lo establecía el reglamento militar RC 16-5, todos

los integrantes de la Plana Mayor tenían un amplio conocimiento y

responsabilidad en la dirección y ejecución de las operaciones propias del

Destacamento 101 de Inteligencia Militar, acorde al cargo jerárquico que ocupaban,

y la función que cumplían, vinculada a Personal, Inteligencia, Operaciones o

Logística, y en particular, señalaron la responsabilidad funcional por el cargo que

221
desempeñaba Alberto Julio Candioti como Oficial de Personal (S1), Oficial de

Inteligencia, (S2), Oficial de Operaciones (S3) y Oficial de Logística (S4).

De conformidad con las constancias colectadas en autos, adhirieron a la

significación jurídica de los hechos asignada por la Fiscalía, en particular

sostuvieron: 1. Privación ilegítima de la libertad agravada y la aplicación de

tormentos: artículos 144 bis, inc.1° y 2°, y 144 ter. inc.1° del C.P. texto según ley

14.616); 2. Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y

las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221); 3. Abuso sexual simple (abuso

deshonesto), figura penal prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley

11.1794.-; 4. Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el

artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal; 5. Desaparición forzada prevista

en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679.

Además, de manera alternativa, solicitaron se califiquen los hechos sufridos

por estas personas, como homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado

sus cuerpos.

En cuanto al pedido de pena para Candioti, también adhirieron a lo

solicitado por la Fiscalía, es decir, que se condene a Alberto Julio Candioti a la pena

de prisión perpetua, inhabilitación absoluta y perpetua, accesorias legales y costas,

por las calificaciones formuladas por la fiscalía y especialmente, por la

representación asumida por la querella, por su responsabilidad por los hechos de

lesa humidad y genocidio ocurridos en el centro clandestino Brigada de

Investigaciones de San Justo.

Finalmente, expresaron que correspondía la revisión de la prisión

domiciliaria dispuesta sobre Candioti y el cumplimiento de las penas en cárcel

común y efectiva.

Por su parte el Dr. Claudio Gustavo Yacoy y la Dra. Myriam Espinosa,

iniciaron su exposición, expresando que iban a desarrollar el alegato final de la

querella que representaban, conforme lo normado en el artículo 393 del C.P.P.N.

En primer término, plantearon la adhesión total al alegato realizado por la

Fiscalía, las querellas de la APDH, Valeria del Mar Ramírez y CODESEDH,

afirmando que se encontraban demostrados la responsabilidad de los imputados y

los delitos endilgados.

En segundo término, realizaron una descripción detallada del contexto

histórico, la aplicación del plan criminal en el que se desarrolló el plan sistemático,

individualizando a los imputados, su rol y responsabilidad.


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Seguidamente, realizaron una descripción pormenorizada del Ex CCDTyE

“EL‖ INFIERNO”‖ y‖ “BANCO‖ DE‖ LONDRES”‖ (denominación‖ asignada‖ por‖ la‖

querella), lugar en el cual sucedieron los hechos en juicio, y que padecieron las

víctimas que pasaron por allí.

Luego realizaron un análisis minucioso y merituado del material probatorio

rendido en autos, que permitió acreditar los sucesos ocurridos en el centro

clandestino ubicado en Avellaneda, como así también, la responsabilidad que les

cabe por ello, a los imputados.

Para concluir, destacaron nuevamente la adhesión a la calificación de los

delitos descritos, la legislación mencionada y la condena solicitada por sus colegas

de la acusación y, en particular, solicitaron al Tribunal se condene a:

1.- FEDERICO ANTONIO MINICUCCI cuyos demás datos personales

obran en la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN

ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los

artículos 12, 29 inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del

Código Procesal Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:

Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus

funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley

20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos

que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político, en los términos del

artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616

vigente al momento de los hechos-. Asimismo la privación ilegal de la libertad,

agravada por haber durado más de un mes, en los términos del último párrafo del

artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del

artículo 142 del mismo cuerpo normativo – según ley 20.642- en los casos

anteriormente descriptos por la Fiscalía; Abuso sexual con acceso carnal (violación)

previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221);

Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el artículo 127

del Código Penal, (según Ley 11.179); Aborto forzoso, figura penal prevista en el

artículo 85 inciso 1° del Código Penal -Ley 11.179-; Sustracción, retención y

223
ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del

Código Penal; y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y

niños, el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código

Penal -ley 26.679-; Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el

concurso premeditado de dos o más personas en dos oportunidades, artículo 80

inc. 2 y 6 del Código Penal –según Ley 21.338- y, en aquellos casos en los que la

identificación de la persona desaparecida ocurrió con posterioridad a la reforma

penal de 2011, solicitaron se lo condene por la figura de desaparición forzada

agravada por el resultado de muerte previsto en el artículo 142 ter, 2° párrafo, del

Código Penal -según ley 26.679-; Desaparición forzada previsto en el artículo 142

ter del Código Penal -ley 26.679- y, para el supuesto de no considerarlo así, de

manera alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos por estas personas,

como homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado sus cuerpos. Todos

ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes, en

particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera

concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo 118 C.N.;

artículo 2 inc. a, b, c, e de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de

Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).

2. GUILLERMO ALBERTO DOMÍNGUEZ MATHEU cuyos demás datos

personales obran en la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA,

INHABILITACIÓN ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo

ello en función de los artículos 12, 29 inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos

399, 403 y 530 del Código Procesal Penal de la Nación, por hallarlo coautor

mediato de los delitos de: 1) privación ilegal de la libertad cometida por un

funcionario público en abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con

violencias o amenazas, en los términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la

agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso

1° del artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de tormentos por parte de un

funcionario público a los presos que guarde, agravada por ser la víctima un

perseguido político en los términos del artículo 144 ter –primer y segundo párrafos

del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento de los hechos-. Asimismo

la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los

términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en

cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley

20.642-, 2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y

las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) 3) Abuso sexual simple (abuso
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deshonesto) figura penal prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley

11.179. 4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el

artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal. Y, entre los casos de sustracción,

retención y ocultamiento de niñas y niños, el delito de desaparición forzada,

previsto en el artículo 142 ter del Código Penal - ley 26.679-, 5) Homicidio

calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos

o más personas en dos oportunidades, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal -

según Ley 21.338-, y en aquellos casos en los que la identificación de la persona

desaparecida ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se

condene por la figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte

previsto en el artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal -según ley 26.679-, 6)

Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-.

Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de

Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de

manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo

118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de la Convención para la Prevención y Sanción del

Delito de Genocidio -Decreto Ley 6286/1956-.

3. CARLOS GUSTAVO FONTANA cuyos demás datos personales obran en

la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y

PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29

inciso 3, 45 y 55 de Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal

Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de: 1) Privación

ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus

funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley

20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos

que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616

vigente al momento de los hechos-, asimismo la privación ilegal de la libertad,

agravada por haber durado más de un mes en los términos del último párrafo del

artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del

225
artículo 142 del mismo cuerpo normativo – según ley 20.642- 2) Abuso sexual con

acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo

122 (conf. ley 11.221); 3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto figura penal

prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179. 4) Sustracción,

retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley

11.179- del Código Penal. Y, entre los casos de sustracción, retención y

ocultamiento de niñas y niños, el delito de desaparición forzada, previsto en el

artículo 142 ter del Código Penal - ley 26.679-. 5) Homicidio calificado por alevosía

y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos o más personas en dos

oportunidades, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según Ley 21.338-, y en

aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida ocurrió con

posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la figura de

desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el artículo

142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679-. 6) Desaparición forzada

prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-. Para el supuesto de no

considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos

por estas personas, como homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado

sus cuerpos. Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el

Derecho de Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa

humanidad de manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa

humanidad (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de la Convención para la

Prevención y Sanción del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).

4. CARLOS MARÍA ROMERO PAVÓN cuyos demás datos personales

obran en la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN

ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los

artículos 12, 29 inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del

Código Procesal Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:

1) Privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de

sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley

20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos

que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616

vigente al momento de los hechos-. Asimismo la privación ilegal de la libertad,

agravada por haber durado más de un mes en los términos del último párrafo del
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FLP 737/2013/TO1

artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del

artículo 142 del mismo cuerpo normativo – según ley 20.642-, 2) Abuso sexual con

acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo

122 (conf. ley 11.221), 3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal

prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, 4) Aborto forzoso,

figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del Código Penal - Ley 11.179-. 5)

Reducción a la servidumbre previsto en el artículo 140 del Código Penal -según

Ley 11.179-. 6) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en

el artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal. Y, entre los casos de

sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños, el delito de desaparición

forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-. 7) Homicidio

calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos

o más personas en dos oportunidades, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal -

según Ley 21.338-. Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona

desaparecida ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se

condene por la figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte

previsto en el artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal -según ley 26.679-. 8)

Desaparición forzada prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-.

Para el supuesto de no considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se

califiquen los hechos sufridos por estas personas, como homicidio calificado, a

pesar de no haberse encontrado sus cuerpos. Todos ellos en concurso real y

calificados como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen

de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera concurrente o

alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc.

a, b, c, e de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -

Decreto Ley 6286/1956-).

5. JORGE HÉCTOR DI PASQUALE cuyos demás datos personales obran en

la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y

PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29

inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal

Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de: 1) privación

ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus

227
funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley

20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos

que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616

vigente al momento de los hechos-. Asimismo, la privación ilegal de la libertad,

agravada por haber durado más de un mes en los términos del último párrafo del

artículo 144 bis del Código Penal -ley14.616- en cuanto remite al inciso 5° del

artículo 142 del mismo cuerpo normativo –según ley 20.642- en cuanto remite al

inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo. 2) Abuso sexual con acceso

carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo 122 (conf.

ley 11.221) 3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el

artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, 4) Sustracción, retención y

ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del

Código Penal. 5) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el

concurso premeditado de dos o más personas en dos oportunidades, artículo 80

inc. 2 y 6 del Código Penal –según Ley 21.338-. 6) Desaparición forzada previsto en

el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-. Para el supuesto de no

considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos

por estas personas, como homicidio calificado, a pesar de no haber encontrado sus

cuerpos. Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el Derecho

de Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad

de manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa humanidad

(artículo 118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de la Convención para la Prevención y

Sanción del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).

6. ROBERTO ARMANDO BALMACEDA cuyos demás datos personales

obran en la causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN

ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los

artículos 12, 29 inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del

Código Procesal Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de:

1) privación ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de

sus funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley

20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos


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que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616

vigente al momento de los hechos-, asimismo la privación ilegal de la libertad,

agravada por haber durado más de un mes en los términos del último párrafo del

artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del

artículo 142 del mismo cuerpo normativo – según ley 20.642- 2) Abuso sexual con

acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo

122 (conf. ley 11.221), 3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal

prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179. 4) Sustracción,

retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley

11.179- del Código Penal. 5) homicidio calificado por alevosía y por haberse

cometido con el concurso premeditado de dos o más personas en dos

oportunidades, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según Ley 21.338-, 6)

Desaparición forzada prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-

Para el supuesto de no considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se

califiquen los hechos sufridos por estas personas, como homicidio calificado, a

pesar de no haberse encontrado sus cuerpos. Todos ellos en concurso real y

calificados como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen

de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera concurrente o

alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc.

a, b, c, e de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio –

Decreto Ley 6286/1956-).

7. ALBERTO JULIO CANDIOTI cuyos demás datos personales obran en la

causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y

PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29

inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal

Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de: 1) Privación

ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus

funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley

20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos

229
que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616

vigente al momento de los hechos-. Asimismo la privación ilegal de la libertad,

agravada por haber durado más de un mes en los términos del último párrafo del

artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del

artículo 142 del mismo cuerpo normativo – según ley 20.642- 2) Abuso sexual con

acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo

122 (conf. ley 11.221) 3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal

prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, 4) Sustracción,

retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley

11.179- del Código Penal, 5) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del

Código Penal -ley 26.679-. Para el supuesto de no considerarlo así, de manera

alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos por estas personas, como

homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado sus cuerpos. Todos ellos en

concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular

como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera concurrente o

alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc.

a, b, c, e de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio –

Decreto Ley 6286/1956).

8. JAIME LAMONT SMART cuyos demás datos personales obran en la

causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y

PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29

inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal

Penal de la Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de: 1) Privación

ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus

funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley

20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos

que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616

vigente al momento de los hechos-. Asimismo la privación ilegal de la libertad,

agravada por haber durado más de un mes en los términos del último párrafo del

artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del

artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley 20.642-, 2) Abuso sexual con

acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo
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122 (conf. ley 11.221), 3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal

prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley 11.179, 4) Aborto forzoso,

figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del Código Penal - Ley 11.179-, 5)

Reducción a la servidumbre previsto en el artículo 140 del Código Penal – según

Ley 11.179, 6) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en

el art 146 -según ley 11.179- del Código Penal, Y, entre los casos de sustracción,

retención y ocultamiento de niñas y niños, el delito de desaparición forzada,

previsto en el artículo 142 ter del Código Penal - ley 26.679-. 7) Homicidio

calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos

o más personas en dos oportunidades, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –

según Ley 21.338-, Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona

desaparecida ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se

condene por la figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte

previsto en el artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679-, 8)

Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-.

Para el supuesto de no considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se

califiquen los hechos sufridos por estas personas como homicidio calificado, a

pesar de no haberse encontrado sus cuerpos. Todos ellos en concurso real y

calificados como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular como Crimen

de Genocidio y delitos de Lesa humanidad de manera concurrente o

alternativamente como delitos de lesa humanidad (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc.

a, b, c, e de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio –

Decreto Ley 6286/1956-).

9. JUAN MIGUEL WOLK cuyos demás datos personales obran en la causa,

a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y PERPETUA,

accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29 inciso 3, 45 y

55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal Penal de la

Nación, por hallarlo coautor mediato de los delitos de: 1) Privación ilegal de la

libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones, agravado

por haberse cometido con violencias o amenazas, en los términos del artículo 144

bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de dicho artículo,

en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y aplicación de

231
tormentos por parte de un funcionario público a los presos que guarde, agravada

por ser la víctima un perseguido político en los términos del artículo 144 ter –

primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616 vigente al momento

de los hechos-. Asimismo la privación ilegal de la libertad, agravada por haber

durado más de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del

Código Penal -ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo

cuerpo normativo – según ley 20.642-; 2) Abuso sexual con acceso carnal

(violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo 122 (conf. ley

11.221). 3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal prevista en el

artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179. 4) Aborto forzoso, figura penal

prevista en el artículo 85 inciso 1° del Código Penal - Ley 11.179-. 5) Reducción a la

servidumbre previsto en el artículo 140 del Código Penal – según Ley 11.179-. 6)

Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146

-según ley 11.179- del Código Penal. Y, entre los casos de sustracción, retención y

ocultamiento de niñas y niños, el delito de desaparición forzada, previsto en el

artículo 142 ter del Código Penal - ley 26.679-. 7) Homicidio calificado por alevosía

y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos o más personas en dos

oportunidades, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según Ley 21.338-. Y en

aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida ocurrió con

posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la figura de

desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el artículo

142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679-. 8) Desaparición forzada

prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-. Para el supuesto de no

considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos

por estas personas, como homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado

sus cuerpos. Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el

Derecho de Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa

humanidad de manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa

humanidad (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de la Convención para la

Prevención y Sanción del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6286/1956-).

10. HORACIO LUIS CASTILLO cuyos demás datos personales obran en la

causa, a la pena de PRISIÓN PERPETUA, INHABILITACIÓN ABSOLUTA y

PERPETUA, accesorias legales y costas. Todo ello en función de los artículos 12, 29

inciso 3, 45 y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal

Penal de la Nación, por hallarlo coautor directo de los delitos de: 1) Privación ilegal

de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus funciones,


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agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los términos del

artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último párrafo de

dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley 20.642- y

aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos que

guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616

vigente al momento de los hechos-. Asimismo, la privación ilegal de la libertad,

agravada por haber durado más de un mes en los términos del último párrafo del

artículo 144 bis del Código Penal -ley14.616- en cuanto remite al inciso 5° del

artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley 20.642-. 2) Abuso sexual con

acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo

122 (conf. ley 11.221); 3) Abuso sexual simple (abuso deshonesto), figura penal

prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179. 4) Sustracción,

retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley

11.179- del Código Penal, Y, entre los casos de sustracción, retención y

ocultamiento de niñas y niños, el delito de desaparición forzada, previsto en el

artículo 142 ter del Código Penal - ley 26.679-. 5) Homicidio calificado por alevosía

y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos o más personas en dos

oportunidades, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según Ley 21.338-. Y en

aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida ocurrió con

posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la figura de

desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el artículo

142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679-. 6) Desaparición forzada

prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-. Para el supuesto de no

considerarlo así, de manera alternativa solicitaron se califiquen los hechos sufridos

por estas personas, como homicidio calificado, a pesar de no haberse encontrado

sus cuerpos. Todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el

Derecho de Gentes, en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa

humanidad de manera concurrente o alternativamente como delitos de lesa

humanidad (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c, e de la Convención para la

Prevención y Sanción del Delito de Genocidio -Decreto Ley 6286/1956-).

233
Finalmente, la querella representada por la Dra. Miryam Espinoza y el Dr.

Gustavo Yacoy, concluyó su alegato solicitando la revocatoria del beneficio de la

prisión domiciliaria a la que se encuentran sujetos la mayoría de los imputados.

A continuación, la Dra. Colleen Wendy Torre en representación de la

querella de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo y los querellantes particulares

Carlos D´Elía, Victoria Moyano Artigas, Graciela Borelli, María y María José

Lavalle Lemos, Pedro Nadal García, Jorge Nadal, Laura Garack y Pablo Díaz,

realizó su alegato final.

En un principio manifestó que en honor a la brevedad realizaría algunas

remisiones al alegato presentado por el Ministerio Público Fiscal para evitar

reiteraciones innecesarias y también a los requerimientos de elevación a juicio

realizados oportunamente, conforme lo habilita la regla práctica número 6 de la

acordada 1/12 de la Cámara Nacional de Casación Penal.

De seguido, realizó un detallado análisis de la materialidad de los

acontecimientos padecidos por las mujeres embarazadas que representa, las cuales

pasaron por estos tres centros clandestinos; y los niños y niñas que nacieron allí.

Posteriormente describió cómo los responsables del terrorismo de estado

montaron las maternidades clandestinas en distintos centros clandestinos de

detención. Refirió que uno de los más grandes de la provincia de Buenos Aires fue

el que funcionó en el pozo de Banfield.

Explicó que los nacimientos se daban en estos centros, en lugares específicos

destinados para esa función y señaló que eso se pudo verse en la inspección ocular

que‖se‖hiciera‖en‖el‖“Pozo‖de‖Banfield”.‖Reiteró que el lugar estaba destinado para

los nacimientos, que pudo establecerse cómo las mujeres embarazadas eran

recluidas en un lugar o en celdas especiales, y de manera excepcional, al menos en

este juicio, escucharon un solo caso, el de Silvia Valenzi, que fue trasladada al

hospital de Quilmes para dar a luz, excepción a la regla de estos nacimientos en

centros clandestinos.

Luego, la Dra. Torre describió minuciosamente la materialidad de los

hechos que tuvieron como víctima a sus representados, detallando la

responsabilidad de los militares, funcionarios policiales y responsable civil, aquí

imputados.

Pasando estrictamente al petitorio, la Dra. Torre informó que mencionaría a

cada uno de los imputados, las víctimas por las cuales acusaría, y aclaró que

enunciaría en el primero de ellos, el articulado normativo, para luego remitir y no

repetir los artículos en cada uno de los casos.


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Así, por todo lo anteriormente expuesto, solicitó se condene a:

-Jaime Lamont Smart, de las demás condiciones personales obrantes en

autos, como coautor de los delitos de privación ilegítima de la libertad cometida

por funcionario público en abuso de sus funciones doblemente agravada por

haberse cometido bajo violencias o amenazas y por haber durado más de un mes y

aplicación de tormentos agravado por ser la víctima un perseguido político en

perjuicio de Graciela Gladis Pujol, Liliana Isabel Acuña, Gabriela Carriquiriborde,

el hijo de Gabriela Carriquiriborde y Jorge Repetur, Diego Martín Montesano

Ogando, Cristina Silvia Navajas,‖Alicia‖Raquel‖D’Ambra,‖Liliana‖Irma‖Ross,‖María‖

Delia Garín, Silvia Graciela Muñoz, María Elena Castellini, Victoria Petrakos

Castellini, Cristina Lucía Marroco, María Graciela Medici, Mónica María Lemos,

Gustavo Lavalle, María José Lavalle Lemos, Carlos‖ D’Elía‖ Casco,‖ María‖ de‖ las‖

Mercedes Gallo, María Victoria Moyano Artigas, Mónica Sofía Grinspon, Silvia

Isabella Valenzi, Rosa Isabella Valenzi, Beatriz Alicia Lenín, Eva de Jesús Gómez y

Diana Beatriz y por la privación ilegal de la libertad agravada por haber durado

más de un mes en perjuicio de Pablo Alejandro Díaz, Graciela Gladis Pujol, Estela

Maris Montesano, María de las Mercedes Funes, Yolanda Casco Gelphi, Raúl

Edgardo Borelli, Celia Fernández, María Asunción Artigas Nilo de Moyano, María

Eliana Acosta Velasco y Mirta Teresa Gerelli. También solicitó se lo condene por el

abuso sexual simple en perjuicio de María Asunción Artigas Nilo, por la

sustracción y retención de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 conforme

ley 11.179 en perjuicio de‖María‖de‖las‖Mercedes‖Gallo,‖Carlos‖D’Elía‖Casco,‖María‖

José Lavalle Lemos y María Victoria Artigas; y la sustracción, retención y

ocultamiento de menor de 10 años, pero conforme la ley 24.410 de Diego Martín

Ogando y Daniel Santucho Navajas. Además, por la desaparición forzada de

Victoria Petrakos Castellini y el hijo de Gabriela Carriquiriborde y Jorge Repetur y

Rosa Isabella Valenzi; por el homicidio calificado por el concurso de dos o más

personas en perjuicio de Liliana Irma Ross y María Adelia Garín, todos ellos en

concurso real y calificados como delito contra el Derecho de Gentes, en particular

como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad conforme artículo 118 de

la Constitución Nacional, artículo 2 incisos a c e y d de la Convención para la

Prevención y Sanción del delito de Genocidio, artículos 12, 29 inciso 3, 45 y 55 del

235
Código Penal, artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal, artículo 144 bis inciso

primero del Código Penal con la agravante prevista en el último párrafo de dicho

artículo, en cuanto remite al inciso primero del artículo 142 del Código Penal ley

20.642, artículo 144 ter primer y segundo párrafos del Código Penal -según ley

14616-, artículo 144 bis del Código Penal ley 14.616, en cuanto remite al inciso

quinto del artículo 142 del mismo cuerpo normativo, según ley 20.642, artículo 142

ter del Código Penal ley 26.679 y artículo 146 conforme ley 11.179 y 24.410 y

artículos 80 incisos 2 y 6 del Código Penal según ley 21.338 y artículo 127 del

Código Penal según ley 11.179;

-Luis Horacio Castillo a la pena de prisión perpetua, inhabilitación absoluta

accesorias y costas, por considerarlo penalmente responsable como coautor de los

delitos de privación ilegal de la libertad cometida por funcionario público en abuso

de sus funciones agravada por cometerse con violencias o amenazas y tormentos

agravados por haber sido la víctima un perseguido político en perjuicio de Liliana

Isabel Acuña, Gabriela Carriquiriborde, el hijo de Gabriela Carriquiriborde y Jorge

Repetur, Diego Martín Ogando Montesano y Liliana Ross; y por el delito de

privación ilegal de la libertad agravada por haber durado más de un mes en

perjuicio de Pablo Alejandro Díaz, Graciela Gladis Pujol, Estela Maris Montesano

Sánchez y Cristina Silvia Navajas. Asimismo por el homicidio agravado por

haberse cometido con el concurso premeditado de dos o más personas en perjuicio

de Liliana Ross; la sustracción, retención y ocultamiento de un menor de 10 años

que sufrieron Daniel Santucho Navajas y Diego Martín Ogando, y la desaparición

forzada del hijo de Gabriela Carriquiriborde y Jorge Repetur. Todos ellos, en

concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes, en particular

como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad, remitiendo al articulado

mencionado en primer término;

-Jorge Antonio Bergés, de las demás condiciones personales obrantes en

autos, a la pena de prisión perpetua inhabilitación absoluta accesorias y costas por

considerarlo coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad cometida por

funcionario público en abuso de sus funciones, agravado por haberse cometido con

violencias o amenazas y aplicación de tormentos agravada por ser la víctima de un

perseguido político en perjuicio de Jorge Adalberto Nadal, Gladis Pujol, Liliana

Isabel Acuña, el hijo de Gabriela y Jorge Repetur, Diego Martín Ogando

Montesano, María Adelia Garín, María Graciela Medici, Mónica María Lemos,

María‖José‖Lavalle‖Lemos,‖Gustavo‖Lavalle,‖Carlos‖D’Elía,‖María‖Victoria‖Moyano‖

Artigas, Hilda Magdalena García, Rosa Isabella Valenzi, Beatriz Alicia Lenaín, Eva
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de Jesús Gómez de Agüero y Liliana Irma Ross, y por la privación ilegal de la

libertad agravada por haber durado más de un mes en perjuicio de Estela Maris

Montesano Ogando, María de las Mercedes Artigas Nilo, Mara Acosta Velasco y

Mirta Gerelli. Asimismo por el abuso sexual simple en perjuicio de María

Asunción Artigas Nilo de Moyano; la sustracción retención y ocultamiento de

menor de 10 años en perjuicio de los laos María Victoria Moyano Artigas y el

mismo delito del artículo 146 conforme ley 24.410 en perjuicio de Diego Martín

Ogando Montesano y Daniel Santucho Navajas; la desaparición forzada previsto

en el artículo 142 ter del Código Penal en perjuicio del hijo de Gabriela

Carriquiriborde y Jorge Repetur y Rosa Isabella Valenzi. Por el homicidio

calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos

o más personas en perjuicio de Liliana Ross y María Delia Garín; todos ellos en

concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes en particular

como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad;

-Juan Miguel Wolk, de las demás condiciones personales obrantes en autos,

a la pena de prisión perpetua, inhabilitación absoluta, accesorias y costas, por

considerarlo coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad cometida por

funcionario público con abuso de sus funciones agravado por haberse cometido

con violencias o amenazas y aplicación de tormentos agravados por ser la víctima

un perseguido político en perjuicio de Jorge Adalberto Nadal, Liliana Isabel

Acu a,‖Gabriela‖Carriquiriborde,‖Cristina‖Navajas,‖Alicia‖Beatriz‖D’Ambra,‖Liliana‖

Irma Ross, María Delia Garín, Silvia Graciela Muñoz, María Eloísa Castellini,

Victoria Petrakos Castellini, Cristina Lucía Marroco, María Graciela Medici,

Mónica María Lemos, María de las Mercedes Funes, Carlos de Casco María de las

Mercedes Gallo, María Victoria Moyano Artigas, Mónica Sofía Grinspon y Diana

Beatriz Wlichky; por la privación ilegal de la libertad agravada por haber durado

más de un mes en perjuicio Estela Maris Montesano Ogando, Yolanda Casco,

Edgardo Borelli Cattáneo Fernández, María Asunción Artigas; por el abuso sexual

simple en perjuicio de María Asunción Artigas Nilo de Moyano; por la sustracción

retención y ocultamiento de menor de 10 años artículo 146 conforme ley 11.179 en

perjuicio‖de‖María‖José‖Lavalle‖Lemos,‖Carlos‖D’Elía‖Casco,‖María‖de‖las‖Mercedes‖

Gallo Sanz y María Victoria Moyano Artigas; y la sustracción retención y

237
ocultamiento de menor de 10 años previsto en el artículo 146 conforme la ley

24.410 en perjuicio de Daniel Navajas. Asimismo se lo condene por la desaparición

forzada prevista en el artículo 142 del Código Penal en perjuicio de Victoria

Petrakos Castellini; por el homicidio calificado por‖D’Elía‖y‖por‖haberse‖cometido‖

con el concurso premeditado de dos o más personas en perjuicio de Liliana Irma

Ross y María Adelia Garín: todos ellos en concurso real y calificados como delitos

contra el Derecho de Gentes en particular como Crimen de Genocidio y delitos de

Lesa humanidad;

-Federico Minicucci, de las demás condiciones personales obrantes en autos,

a la pena de prisión perpetua inhabilitación absoluta accesorias legales y costas por

considerarlo coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad cometida por

funcionario público en abuso de sus funciones agravada por haberse cometido con

violencias y amenazas, aplicación de tormentos agravados por ser la víctima un

perseguido político en perjuicio Liliana Isabel Acuña, Gabriela Carriquiriborde, el

hijo de Gabriela Carriquiriborde y Jorge Repetur, Diego Martín Ogando

Montesano,‖ Alicia‖ D’Ambra,‖ Silvia‖ Graciela‖ Mu oz,‖ Victoria‖ Petrakos‖ Castellini,‖

Cristina Lucía Marroco, Graciela Medici, Mónica María Lemos de Lavalle, Gustavo

Lavalle y María José Lavalle Lemos y Diana Beatriz Wlichky; por la privación

ilegal de la libertad agravada por haber durado más de un mes en perjuicio de

Pablo Alejandro Díaz, Graciela Pujol, Stella Maris Montesano Sánchez, María

Velasco y Silvia Isabella Valenzi; por la sustracción retención y ocultamiento de

menor de 10 años previsto en el artículo 146 según ley 24.410, en perjuicio de Diego

Martín Ogando Montesano y Daniel Santucho Navajas; por la sustracción,

retención y ocultación de menor de 10 años previsto en el artículo 146 pero

conforme la ley 11.179 en perjuicio de María José Lavalle Lemos; por el delito

desaparición forzada en perjuicio del hijo de Gabriela Carriquiriborde y Jorge

Repetur, y de Victoria Petrakos Castellini; el homicidio calificado por haberse

cometido con el concurso premeditado de dos o más personas de Liliana Ross y

María del Garín; todos ellos en concurso real y calificados como delitos contra el

Derecho de Gentes en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa

humanidad;

-Roberto Armando Balmaceda, de las demás condiciones personales en

autos, a la pena de prisión perpetua, inhabilitación absoluta, accesorias legales y

costas, por considerarlo coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad

cometida por funcionario público agravado, por haberse cometido con violencias o

amenazas y aplicación de tormentos agravado por ser la víctima un perseguido


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político‖ en‖ perjuicio‖ de‖ Carlos‖ D’Elía‖ Casco,‖ María‖ de‖ las‖ Mercedes‖ Gallo‖ Sanz,‖

María Victoria Moyano Artigas, Mónica Sofía Grinspon, y la privación ilegal de la

libertad agravada por haber durado más de un mes en perjuicio de Yolanda Iris

Casco, Raúl Borelli Cataneo, Aida Celia Sanz y María Asunción Artigas Nilo y

Mirta Teresa Gerelli; por el abuso sexual simple en perjuicio de María Asunción

Artigas Nilo de Moyano; por la sustracción retención y ocultamiento de los

menores‖ de‖ 10‖ a os‖ en‖ perjuicio‖ de‖ María‖ de‖ las‖ Mercedes‖ Gallo,‖ Carlos‖ D’Elía‖

Casco y María Victoria Moyano Artigas; ello conforme el artículo 146 ley 11.179,

todos ellos en concurso real y calificado como delitos contra el Derecho de Gentes

en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad;

-Jorge Héctor Di Pasquale, de las demás condiciones personales obrantes en

autos, a la pena de prisión perpetua, inhabilitación absoluta, accesorias legales y

costas por considerarlo coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad

cometida por funcionario público en abuso de sus funciones, agravada por haberse

cometido con violencias o amenazas y aplicación de tormentos agravado, por ser la

víctima‖ un‖ perseguido‖ político,‖ en‖ perjuicio‖ de‖ Carlos‖ D’Elía‖ Casco,‖ María‖ de‖ las‖

Mercedes Gallo Sanz, María Victoria Moyano Artigas, Mónica Sofía Grinspon, y

por la privación ilegal de la libertad agravada por haber durado más de un mes, en

perjuicio de Yolanda Iris Casco, Raúl Edgardo Borelli, Aída Celia Sanz, María

Asunción Artigas Nilo y María y Mirta Teresa Gerelli; por el abuso sexual simple

en perjuicio de María Asunción Artigas Nilo de Moyano; por la sustracción

retención y ocultamiento de menor de 10 años en perjuicio de María de las

Mercedes‖ Gallo‖ Sanz,‖ Carlos‖ D’Elía‖ Casco‖ y‖ María‖ Victoria‖ Moyano‖ Artigas‖ ello‖

conforme la redacción de la ley 11.179 del artículo 146 todos ellos en concurso real

y calificados como delito contra el Derecho de Gentes en particular como Crimen

de Genocidio y delitos de Lesa humanidad.

-Guillermo Domínguez Matheu, de las demás condiciones personales

obrantes en autos, a la pena de prisión perpetua, inhabilitación absoluta, accesorias

y costas, por considerarlo coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad

cometida por funcionario público en abuso de sus funciones agravada por haberse

cometido con violencias y amenazas y aplicación de tormentos agravada por ser la

víctima un perseguido político en perjuicio de Jorge Adalberto Nadal, Liliana

239
Isabel Acuña, Gabriela Carriquiriborde, el hijo de Gabriela Carriquiriborde y Jorge

Repetur, Diego Martín Ogando Montesano, Cristina Silvia Navajas, Liliana Ross,

Hilda Magdalena García, Pedro Nadal García y Rosa Isabella Valenzi; y la

privación ilegal de la libertad agravadas por haber durado más de un mes de Pablo

Alejandro Díaz, Graciela Gladis Pujol, Stella Maris Montesano Sánchez, María

Velasco y Silvia Mabel Isabella Valenzi. Asimismo. Solicitó que se lo condene por

la sustracción retención y ocultamiento de menor de 10 años en perjuicio de Diego

Martín Ogando Montesano, Pedro Luis Nadal García y Daniel Santucho Navajas.

Por la desaparición forzada en perjuicio de Rosa Isabella Valenzi, el hijo de

Gabriela Carriquiriborde y Jorge Repetur; el homicidio calificado por haberse

cometido en concurso premeditado de dos o más personas en perjuicio de Liliana

Irma Ross. Todos ellos, en concurso real y calificado como delitos contra el

Derecho de Gentes. en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa

humanidad;

-Carlos María Romero Pavón, de las demás circunstancias personales

obrantes en autos, a la pena de prisión perpetua, inhabilitación absoluta, accesorias

legales y costas, por considerarlo coautor de los delitos de privación ilegal de la

libertad cometida por funcionario público en abuso de sus funciones, agravada por

haberse cometido con violencias o amenazas y aplicación de tormentos agravado,

por ser la víctima un perseguido político en perjuicio de Cristina Lucía Marroco,

Graciela Medici, Mónica María de Lemos, Gustavo Lavalle, María José Lavalle

Lemos,‖Carlos‖D’Elía,‖María‖de‖las‖Mercedes‖Gallo‖Sanz,‖Victoria‖Moyano‖Artigas,‖

Mónica Sofía Grinspon, Rosa Isabella Valenzi, Beatriz Alicia Lenaín y Eva de Jesús

Gómez y Silvia Graciela Muñoz; y por la privación ilegal de la libertad, agravada

por haber durado más de un mes en perjuicio de María de las Mercedes Funes,

Yolanda Iris Casco, Raúl Edgardo Borelli, Aída Sanz, María Asunción Artigas Nilo

y Mirta Teresa Gerelli; por el abuso sexual simple en perjuicio de María Asunción

Artigas Nilo de Moyano; la sustracción, retención y ocultamiento de menor de 10

a os‖en‖perjuicio‖de‖María‖José‖Lavalle‖Lemos,‖Carlos‖D’Elía‖Casco,‖María‖de‖las‖

Mercedes Gallos Sanz y María Victoria Moyano Artigas, eso conforme la redacción

de la ley 11.179 del artículo 146 del Código Penal, la desaparición forzada de Rosa

Isabella Valenzi; todos ellos en concurso real y calificados como delito contra el

Derecho de Gentes en particular como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa

humanidad;

-Carlos Gustavo Fontana, de las demás circunstancias personales obrantes

en autos, a la pena de prisión perpetua, inhabilitación absoluta, accesorias y costas


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como coautor de los delitos de privación ilegal de la libertad cometida por

funcionario público en abuso de sus funciones, agravada por haberse cometido con

violencias y amenazas, y aplicación de tormentos agravado, por ser la víctima de

un perseguido político en perjuicio de Cristina Silvia Navajas, Liliana Isabel

Acuña, el hijo de Gabriela Carriquiriborde y Jorge Repetur, Diego Martín Ogando

Montesano, Hilda Magdalena García, Pedro Luis Nadal García, por la privación

ilegal de libertad agravada por haber durado más de un mes en perjuicio de

Graciela Gladis Pujol y María Eliana Acosta Velasco; por la sustracción retención y

ocultamiento de menor de 10 años en perjuicio de Diego Martín Ogando

Montesano, Pedro Luis García y Daniel Santucho Navaja, ello conforme la

redacción del artículo 146 según ley 24.410; por la desaparición forzada en

perjuicio del hijo de Gabriela Carriquiriborde y Jorge Repetur; y todos ellos en

concurso real y calificados como delitos contra el Derecho de Gentes en particular

como Crimen de Genocidio y delitos de Lesa humanidad.

Luego, al momento de alegar por la querella de la Subsecretaría de Derechos

Humanos de la provincia de Buenos Aires, las Dras. Verónica Bogliano y Luisina

Gallo formularon la acusación en esta causa seguida contra los imputados Federico

Minicucci, Carlos María Romero Pavón, Roberto Armando Balmaceda, Guillermo

Alberto Domínguez Matheu, Carlos Gustavo Fontana, Alberto Julio Candioti, Jorge

Héctor Di Pasquale, Jaime Lamont Smart, Juan Miguel Wolk, Enrique Augusto

Barre, Jorge Antonio Bergés y Luis Horacio Castillo, manifestando que lo

realizaban en cumplimiento de las obligaciones legales, constitucionales y

convencionales.

En cuanto al desarrollo, análisis y valoración de la prueba de cada uno de

los hechos que tuvieron por víctima a las personas que mantuvieron cautivas en

los centros clandestinos de detención tortura y exterminio objeto de autos,

adhirieron al minucioso trabajo hecho por la Fiscalía en oportunidad de brindar su

alegato. Esta remisión, en aras de la economía procesal, lo hicieron teniendo en

cuenta lo estipulado en la Acordada 1/12 de la Cámara Federal Casación Penal, por

ello solicitaron al Tribunal que así lo tenga presente y por aceptado.

Subrayaron que quedó comprobado en este juicio que dentro de cada tramo

del plan sistemático, de cada planificación de los operativos, de cada tortura, de

241
cada desaparición hubo distintas intervenciones y responsabilidades de los aquí

imputados.

En este sentido, se apartaron de lo peticionado por el Ministerio Público

Fiscal respecto de la participación criminal atribuida, y adhirieron a lo manifestado

por la Dra. Collen Torre de la querella de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo,

entendiendo que son coautores por dominio funcional del hecho, adhiriendo a lo

relatado por la querella mencionada. Consideraron en tal sentido, que todos son

responsables por el todo, la diferenciación sólo tiene un motivo estrictamente

jurídico.

Luego, abordaron la responsabilidad de los imputados de autos. En este

punto, atento al detallado desarrollo realizado el Ministerio Público Fiscal,

representado por la Dra. Ana Oberlin y el Dr. Gonzalo Miranda, se remitieron a

todo lo dicho en relación a ello.

Finalmente, para agilizar el pedido de condena de los imputados, hicieron

saber que culminado el alegato dejarían a disposición de las defensas en la

secretaría del tribunal el detalle de las víctimas por las cuales acusaron a cada uno

de ellos, haciendo un pedido general de condena por los delitos imputados y

probados en el debate.

Por todo lo expuesto expresamente al Tribunal, solicitaron se declare que los

hechos que conforman el caso son delitos de Lesa humanidad en contexto de

Genocidio; y que se condene a Federico Antonio Minicucci, Guillermo Alberto

Domínguez Matheu, Carlos Gustavo Fontana, Roberto Armando Balmaceda, Jorge

Héctor Di Pasquale, Carlos María Romero Pavón, Alberto Julio Candioti, Jaime

Lamont Smart, Juan Miguel Wolk, Enrique Augusto Barre, Jorge Antonio Bergés y

Luis Horacio Castillo, con las demás circunstancias personales obrantes en autos, a

la pena de prisión perpetua, inhabilitación absoluta y perpetua, con accesorias

legales y costas del proceso. Todo ello en función de los artículos 12, 29 inciso 3, 45

y 55 del Código Penal y artículos 399, 403 y 530 del Código Procesal Penal de la

Nación, por considerarlos a todos como coautores por dominio funcional del

hecho, de los delitos de: Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter 1°

párrafo del Código Penal -ley 26.679-, y respecto de aquellas cuyos restos fueron

identificados con posterioridad a la entrada en vigencia de la figura penal de

desaparición forzada con resultado muerte de conformidad con lo establecido en el

142 ter. 2do. párrafo, de la misma ley; de Privación Ilegal de la libertad agravada

por haberse cometido por un funcionario público, con violencias y amenazas y en

algunos casos por haber durado más de un mes, de conformidad con los artículos
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144 bis inc. 1 y último párrafo en función del artículo 142 incs 1 y 5 conf. ley 14.616

y 20.642; por el delito de Homicidio Agravado (a excepción de Di Pasquale y

Candioti), conforme artículo 80 incs. 2, 6 y 7 del C.P; por el delito de tormentos

agravados por haber sido infligidos por un funcionario público a una víctima que

se trataba de un perseguido político artículo 144 ter, primer párrafo conforme ley

14.616; por el Abuso sexual con acceso carnal y abuso sexual simple -abuso

deshonesto- Conforme artículo 119 y artículo 127 del C.P. y sus agravantes

previstas en el artículo 122, conforme ley 11.179, al delito de Sustracción, retención

y ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del

Código Penal, a excepción de los imputados Di Pasquale y Barre, y el delito de

Reducción a la servidumbre conforme artículo 140 -según ley 11.179- del Código

Penal con respecto a los imputados Romero Pavón, Smart y Bergés. Todos ellos en

concurso real (artículo 55 y 45 del Código Penal), y calificados como delitos contra

el Derecho de Gentes, en particular como delitos de Lesa humanidad (artículo 118

C.N.).

Además, y para el caso de que el Tribunal no hiciera lugar al pedido de

desaparición forzada, solicitaron se condene por el delito de Privación Ilegal de la

libertad agravada por haberse cometido por un funcionario público, con violencias

y amenazas y por haber durado más de un mes, de conformidad con los artículos

144 bis inc. 1 y último párrafo en función del artículo 142 inc. 1 y 5 conf. ley 14.616

y 20.642 y, en su caso, en concurso con el delito de homicidio calificado por

alevosía, en concurso premeditado de dos o más personas y para lograr la

impunidad para sí u otra persona conforme el artículo 80 inc. 2, 6 y 7 del C.P.

Adunado a ello, la querella solicitó se disponga la comunicación de la

sentencia condenatoria al Poder Ejecutivo Nacional a fin de que se dé inicio al

proceso de baja por exoneración de los condenados, y la suspensión del goce de

todo retiro, pensión o jubilación de la que puedan estar gozando los imputados,

conforme lo normado por el artículo 19 del CP.

Por último, solicitaron que se revoquen las prisiones domiciliarias otorgadas

a los imputados disponiendo sus inmediatos alojamientos en una Unidad del

Servicio Penitenciario Federal o, en su caso, si correspondiere, en el Hospital

dependiente del mismo Servicio Penitenciario Federal.

243
Finalmente, las Dras. Gallo y Bogliano hicieron las reservas de recurrir en

Casación y eventualmente del caso federal, ante la CSJN por la vía del artículo 14

de la ley 48.

Posteriormente, la Dra. Guadalupe Ángela Godoy, conjuntamente con el Dr.

Pablo Llonto, por la querella unificada de Liga Argentina por los Derechos del

Hombre, la Unión por los Derechos Humanos de La Plata, Gustavo Calotti, Emilce

Moler, Diana Guastavino, Dalmiro Suárez, Liliana Pozzo, María Isabel Simón

(Hermana‖ de‖ Rudy‖ Simón),‖ Malena‖ D’Alessio (hija de José Luis), Alfredo

(hermano de José Luis), y Sara Agüero (hermana de Américo Ginés Agüero),

realizaron el alegato final en esta causa de conformidad a lo establecido por el

artículo 393 y ccs. del C.P.P.N.; en la que se encuentran imputados Federico

Antonio Minicucci, Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Carlos Gustavo

Fontana, Carlos María Romero Pavón, Jorge Héctor Di Pasquale, Roberto Armando

Balmaceda, Jaime Lamont Smart, Juan Miguel Wolk, Enrique Augusto Barre, Jorge

Antonio Berges y Horacio Luis Castillo por los hechos de los que fueron víctimas

quienes transitaron por los centros clandestinos de detención y exterminio, que

funcionaron‖ en‖ las‖ brigadas‖ policiales‖ de‖ Banfield,‖ Quilmes‖ y‖ Lan s‖ durante‖ la‖

última dictadura genocida.

Destacaron que dicha parte querellante no acusó por los hechos sucedidos

en la Brigada de Investigaciones de San Justo que se incorporaron posteriormente,

por este motivo no se incluyen los casos y al imputado Candioti de ese lugar.

La Dra. Godoy sostuvo que, con la prueba producida en las audiencias, y la

que se tuvo por incorporada, se ha acreditado plenamente la materialidad de los

hechos y la autoría y responsabilidad de los imputados por la comisión de los

hechos sobre los casos que les fueron reprochados en el inicio del debate, y en las

posteriores ampliaciones y acumulaciones por la Fiscalía y las querellas y que,

particularmente, pudo probarse que estos hechos fueron parte del accionar

genocida del cual nuestra sociedad fue objeto durante la última dictadura.

En cuanto a la materialidad de los hechos y prueba producida en el juicio, la

Dra. Godoy sostuvo que se encuentran acreditados los hechos por los cuales los

imputados llegaron a esta instancia. Adhirió en su totalidad a la descripción de los

casos formulada por la Fiscalía, y solamente agregó consideraciones sobre algunos

de los elementos que, a su entender, permiten asignarle a los sucesos objetos de

este‖juicio,‖la‖calificación‖de‖genocidio.

Por su parte, el Dr. Llonto realizó una minuciosa descripción de los

elementos de prueba que dan cuenta de la materialidad de los hechos que tuvieron
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como víctimas‖ a‖ Rodolfo‖ “Rudy”‖ Simón,‖ José‖ Luis‖ “Bebe”‖ D´Alessio,‖ y‖ Américo‖

Ginés Agüero.

Finalmente, por lo expuesto realizaron el petitorio final al tribunal,

solicitando se condene a Federico Antonio Minicucci, Guillermo Alberto

Domínguez Matheu, Carlos Gustavo Fontana, Carlos María Romero Pavón, Jorge

Héctor Di Pasquale, Roberto Armando Balmaceda, Jaime Lamont Smart, Juan

Miguel Wolk, Enrique Augusto Barre, Jorge Antonio Bergés y Luis Horacio

Castillo, como coautores del crimen de Genocidio (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc.

a, b y c de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio –

Decreto Ley 6.286/1.956; artículo 45, 144 bis inc. 1, con la agravante prevista en el

último párrafo de dicho artículo en cuanto remite al inc. 1 y 5 del art 142; 144 ter

primer y segundo párrafo C.P), crimen que concurre materialmente con los delitos

del ordenamiento interno descriptos por el Ministerio Público Fiscal, a los cuales se

agregan los agravantes previstos en el 142 ter segundo párrafo en los casos que

corresponde, como coautores mediatos en los casos de Jaime Lamont Smart y

Federico Minicucci y coautores por dominio funcional del hecho los demás

restantes, en todos los hechos por los que peticionó la Fiscalía, exceptuando de esta

adhesión‖la‖calificación alternativa‖de‖homicidio‖calificado,‖para‖el‖caso‖en‖que‖el‖

Tribunal‖ no‖ haga‖ lugar‖ a‖ la‖ calificación‖ de‖ desaparición‖ forzada‖ en‖ los‖ supuestos‖

en los que no corresponde el resultado muerte.

Además, solicitaron se remitan los testimonios de este juicio a la instrucción

a‖ fin‖ de‖ conformar‖ una‖ causa‖ específica‖ que‖ investigue‖ la‖ responsabilidad‖

empresarial en los hechos de los que fueron víctimas los trabajadores de la

empresa Peugeot.

De igual manera, se remitan los testimonios y la prueba documental

producida en este juicio a la causa en la que se investigan los hechos sucedidos en

la planta de Saiar, y se haga lugar al pedido de la querella CODESEDH, en tanto

solicitó la desafectación de la Brigada de Investigaciones de San Justo, a fin de

construir en el lugar un sitio de memoria. Se comunique a los Colegios

Profesionales respectivos el pronunciamiento y los fundamentos del mismo, que

recaigan sobre Jaime Lamont Smart y Jorge Antonio Bergés.

245
Por último, solicitaron se revoquen las prisiones domiciliarias de las que

gozan los imputados y se haga efectiva la condena en cárcel común, y se los

condene a la pena de inhabilitación absoluta y perpetua, incluyendo la

comunicación a los organismos estatales diversos de la suspensión del goce de

pensiones y jubilaciones cuyo importe debe ser cobrado sólo por parientes con

derecho a pensión inc. 4 del art 19 del C.P.

Finalmente, se comunique la sentencia condenatoria al Ministerio de

Defensa y Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires para el

procedimiento de baja de la totalidad de los condenados y a la Agencia Nacional

de Materiales Controlados, ex Renar para el retiro de toda arma a los condenados.

A continuación, la querella de la Secretaría de Derechos Humanos de la

Nación, representada por los Dres. Pedro Griffo y Facundo Dadic, formularon su

alegato final en cumplimiento de obligaciones legales y constitucionales,

comprendidas en Tratados Internacionales de Derechos Humanos e incorporados a

nuestra Constitución Nacional.

Inicialmente el Dr. Facundo Dadic describió que dentro del universo de

víctimas que integran la causa, notaron que en una gran cantidad de casos se trató

de militantes políticos, ya sea que formaban parte de organizaciones populares de

amplio alcance, como así también de militantes barriales.

También destacó que las agresiones padecidas por las víctimas se

encontraban motivadas por odios raciales, religiosos o de identidad de género.

Asimismo, sostuvo que los relatos que narraron sobre los constantes ataques que

se produjeron hacia la clase obrera en general, y a la dirigencia sindical en

particular, dieron cuenta de las agresiones padecidas.

Seguidamente, el Dr. Griffo manifestó que desde esa querella iban a adherir

a lo expuesto por el Ministerio Público Fiscal, en lo que respecta al análisis de cada

uno de los casos, y únicamente destacaron los casos de las víctimas de las

“Maternidades‖ clandestinas”,‖ para‖ englobar‖ a‖ la‖ gran‖ cantidad‖ de‖ mujeres‖

embarazadas que pasaron por estos centros.

Por otra parte, se refirió extensamente sobre el rol que le cupo a estas

brigadas‖ dentro‖ del‖ llamado‖ “Plan‖ Cóndor”‖ el‖ suceso‖ de‖ “La‖ otra‖ noche‖ los‖

l{pices”‖ y‖ las‖ agrupaciones‖ gremiales‖ y‖ sindicales‖ que‖ fueron‖ víctimas,‖

destacándose sobre ellas los casos de los trabajadores de Saiar y Peugeot.

Posteriormente, la querella realizó un detallado análisis, desglose y

valoración de la reglamentación funcional a la cual se encontraban sujetos los

imputados como miembros de las fuerzas militares y policiales, como así también
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el marco normativo vinculado a las atribuciones y competencias del imputado

civil, Jaime Lamont Smart. Permitiendo así, dar cuenta de la atribución de

responsabilidad de todos los encausados.

Por último, los Dres. Dadic y Griffo, en oportunidad de realizar el petitorio

final, solicitaron:

1. Que se exhorte al Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos

Aires a cumplir con el procedimiento de baja por exoneración de las fuerzas,

retirándose en su caso las jubilaciones o pensiones de las que estén gozando los

imputados. En similar sentido, se exhorte al Poder Ejecutivo Nacional y al

Ministerio de Defensa de la Nación a fin de cumplir con el mismo procedimiento

respecto de los miembros del Ejército.

2. Adherir al pedido de la querella CODESEDH, respecto a que se desocupe

el edificio donde funcionara al momento de los hechos, la Brigada de

Investigaciones de San Justo

3. Se remitan legajos de las víctimas trabajadores de Peugeot a instrucción.

4. En cuanto a las condenas, liminarmente hicieron saber que no iban a

mencionar todo el articulado para cada imputado, solamente harían referencia a

las figuras típicas del derecho interno.

Así, manifestaron que los delitos por los que formulaban acusación

concurren materialmente entre sí, y los imputados deben ser condenados como

coautores del crimen de Genocidio (artículo 118 C.N.; artículo 2 inc. a, b, c y e de la

Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio –Decreto Ley

6.286/1.956; artículo 45, artículo 46 artículo 80 inc. 2 y 6 Ley 21.338 ratificada por la

Ley 23.077; artículo 142 ter 2º párrafo ley vigente; artículo 146 según ley 11.179;

artículo 139 inc. 2; todos del Código Penal; arts. 493, 529 Código Procesal Penal de

la Nación).

En definitiva, solicitaron al Tribunal que se condene a:

-Jaime Lamont Smart y Federico Minicucci a la pena de prisión perpetua e

inhabilitación absoluta por el tiempo de la condena para ejercer cargos públicos,

accesorias legales y costas del proceso, como autor mediato de los delitos que

fueran referidos, los cuales serán acompañados por escrito conjuntamente con el

listado de víctimas por los cuales se los acusa, y;

247
-Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Carlos Fontana, Jorge Di Pasquale,

Carlos Romero Pavón, Roberto Balmaceda, Julio Candioti, Juan Miguel Wolk, Jorge

Antonio Bergés, Enrique Augusto Barre y Horacio Castillo a la pena de prisión

perpetua e inhabilitación absoluta por el tiempo de la condena para ejercer cargos

públicos, accesorias legales y costas del proceso, como coautores por dominio

funcional de los hechos que fueran descriptos.

A su turno, la Dras. Pía Garralda, Carolina Vílchez y Luz Santos Morón, y el

Dr. Nicolás Tassara, presentaron el alegato en nombre de la Asociación de Ex -

Detenidos Desaparecidos, el Comité de Acción Jurídica (CAJ), el Movimiento

Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH) y los querellantes particulares:

Elsa Pavón, Rosaria Isabella Valenzi, Clara Petrakos, Alejandrina Barry, Adriana

Chamorro, Graciela Sobrino, Soledad Dossetti, Martina Laborde, Santiago Laborde,

Teresa Laborde, Walter Docters, Ana Julia Bonetto, Francisco Simón, Marta

Úngaro, Nora Úngaro y Rebeca Krasner, junto a quienes, también, integran el

colectivo jurídico-político Justicia YA! La Plata, la Asociación de Profesionales en

Lucha (APEL); Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH), la

Colectiva Azucenas y Hermanos Zaragoza. Allí solicitaron que con relación a los

extremos requeridos por los tipos penales a aplicar adherían; en honor a la

brevedad, a los alegatos de la Fiscalía y las querellas.

Seguidamente la Dra. Garralda realizó un pormenorizado análisis del

conjunto de víctimas, para luego mencionar la adhesión de determinados tópicos

planteados por la Fiscalía.

En ese sentido, sostuvo en primer lugar, las probanzas contundentes

respecto de la participación de cada uno de los imputados en el plan genocida, que

de hecho ya fueron condenados en juicios anteriores por otros delitos, en los cuales

se demostró su participación como eslabón en la maquinaria del terrorismo de

estado.

En particular la querella adhirió al planteo descriptivo de la estructura y

funcionamiento‖ de‖ los‖ CCD‖ conocidos‖ como‖ “Pozo‖ de‖ Quilmes”,‖ “Pozo‖ de‖

Banfield”,‖ “Infierno”‖ y‖ “Brigada‖ de‖ Investigaciones‖ de‖ San‖ Justo”,‖ su‖ esquema‖

represivo, las fuerzas que operaron en él y a lo planteado respecto a las

condiciones de detención de las víctimas. Asimismo, adhirieron a la totalidad de la

materialidad planteada por toda la parte acusadora.

En cuanto a la responsabilidad de los imputados, y sin perjuicio a la

adhesión de lo desarrollado por la Fiscalía al respecto, entendieron que los hechos

que aquí sucedieron y los testimonios que narraron y reflejaron el horror vivido,
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demostraron una vez más, que lo que lo sucedido fue un genocidio y, por ello, los

aquí imputados debían ser condenados como coautores del Genocidio perpetrado.

A continuación el Dr. Tassara expresó que en razón de lo dispuesto por los

arts. 40 y 41 del Código Penal y 393 del Código Procesal Penal de la Nación

adherían a lo desarrollado por la Fiscalía con respecto a la extensión del daño y los

hechos de extrema gravedad que se ventilaron durante años de debates. Reafirmó

y solicitó que, conforme a la doctrina imperante en materia de delitos de lesa

humanidad, en todos los casos de privaciones ilegitimas de la libertad y

desaparición forzada, se aplique la figura de aplicación de tormentos como delito

considerando las circunstancias descriptas y probadas por las partes acusadoras en

sus alegatos.

Por último, adentrándose en el petitorio final, luego de aclarar que en honor

a la brevedad se referirían a la cantidad de víctimas remitiendo en cada caso a la

individualización realizada por la fiscalía al momento de las imputaciones y el

pedido de condena para cada imputado, solicitaron:

1. Se condene a FEDERICO ANTONIO MINICUCCI de las demás

condiciones personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de

genocidio según el artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del

Delito de Genocidio –Decreto Ley 6.286/1.956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN

NACIONAL, A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN

ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas.

Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) privación

ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus

funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley

20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos

que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter -primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616

vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: las 196 víctimas. La privación

ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los términos del

último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en cuanto remite al

249
inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley 20.642-, más los

agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la normativa

mencionada en el párrafo anterior en los casos de 89 víctimas. 2) Abuso sexual con

acceso carnal previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo 122 (conf. ley

11.221) en perjuicio de 6 víctimas. 3) Abuso sexual previsto en el artículo 127 del

Código Penal, (según Ley 11.179), en perjuicio de 5 víctimas. 4) Aborto forzado,

figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del Código Penal - Ley 11.179-, en

perjuicio de Nélida Ester Lastreto. 5) Sustracción, retención y ocultación de menor

de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en

perjuicio de 5 víctimas. Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento

de niñas y niños, el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter

del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de: Hijo de Repetur Carriquiriborde y de

Victoria Castellini Petrakos. 6) Homicidio calificado por alevosía y por haberse

cometido con el concurso premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6

del Código Penal –según Ley 21.338-, en perjuicio de 14 víctimas. Y en aquellos

casos en los que la identificación de la persona desaparecida ocurrió con

posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron que se condene por la figura

de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el

artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio de 7

víctimas. 7) Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -

ley 26.679- en perjuicio de: 103 víctimas. Todos ellos en concurso real (artículo 55

CP).

2. Se condene a GUILLERMO ALBERTO DOMÍNGUEZ MATHEU de las

demás condiciones personales obrantes en autos, como coautor del delito

internacional de genocidio según artículo 2 de la Convención para la Prevención y

Sanción del Delito de Genocidio –Decreto Ley 6.286/1.956- y artículo 118

CONSTITUCIÓN NACIONAL, A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e

INHABILITACIÓN ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas.

Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) privación

ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus

funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley

20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos

que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616
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FLP 737/2013/TO1

vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 183 víctimas. Asimismo, la

privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los

términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en

cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley

20.642-, más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la

normativa mencionada en el párrafo anterior en 105 casos. 2) Abuso sexual con

acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo

122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de 7 víctimas. 3) Abuso sexual simple, figura

penal prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de

5 víctimas. 4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en

el artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: 5 víctimas. Y,

entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños, el delito

de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley

26.679- en perjuicio de: Hijo de Repetur Carriquiriborde y de Rosa Isabella Valenzi,

hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi. 5) Homicidio calificado por alevosía y por

haberse cometido con el concurso premeditado de dos o más personas, artículo 80

inc. 2 y 6 del Código Penal -según Ley 21.338-, en perjuicio de 13 víctimas. Y en

aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida ocurrió con

posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron que se condene por la figura

de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el

artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal -según ley 26.679- en perjuicio de

Ernesto Enrique Canga Barragán y Ana Teresa Diego. 6) Desaparición forzada

prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de las 68

víctimas. Todos ellos en concurso real artículo 55 del C.P.

3. Se condene a CARLOS GUSTAVO FONTANA, de las demás condiciones

personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de genocidio

según artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de

Genocidio -Decreto Ley 6.286/1.956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN NACIONAL,

A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN ABSOLUTA y

PERPETUA, accesorias legales y costas.

Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) Privación

ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus

251
funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley

20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos

que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616

vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 118 víctimas. Asimismo, la

privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los

términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en

cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley

20.642-, más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la

normativa mencionada en el párrafo anterior en los casos de 50 víctimas. 2) Abuso

sexual con acceso carnal previsto en el artículo 119, y las agravantes del artículo

122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de 4 víctimas. 3) Abuso sexual simple (abuso

deshonesto) figura penal prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley

11.179, en perjuicio de 4 víctimas. 4) Sustracción, retención y ocultación de menor

de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en

perjuicio de: 4 víctimas. Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento

de niñas y niños, el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter

del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de Hijo de Repetur Carriquiriborde. 5)

Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso

premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal -según

Ley 21.338-, en perjuicio de 11 víctimas. Y en aquellos casos en los que la

identificación de la persona desaparecida ocurrió con posterioridad a la reforma

penal de 2011, solicitaron que se condene por la figura de desaparición forzada

agravada por el resultado de muerte previsto en el artículo 142 ter, 2° párrafo, del

Código Penal -según ley 26.679- en perjuicio de Ana Teresa Diego 6) Desaparición

forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de:

44 víctimas. Todos ellos en concurso real conforme artículo 55 del C.P.

4. Se condene a CARLOS MARÍA ROMERO PAVÓN, de las demás

condiciones personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de

genocidio según artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del

Delito de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1.956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN

NACIONAL, A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN

ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas.


Poder Judicial de la Nación
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FLP 737/2013/TO1

Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) Privación

ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus

funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley

20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos

que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616

vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de 111 víctimas. Asimismo, la

privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes, en los

términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en

cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley

20.642-, más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la

normativa mencionada en el párrafo anterior en los casos de 121 víctimas. 2)

Abuso sexual con acceso carnal en los términos del artículo 119, y las agravantes

del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de 11 víctimas. 3) Abuso sexual

simple, figura penal prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley 11.179,

en perjuicio de 3 víctimas. 4) Aborto forzado, figura penal prevista en el artículo 85

inciso 1° del Código Penal - Ley 11.179-, en perjuicio de Nélida Ester Lastreto. 5)

Trabajo esclavo en los términos previstos en el artículo 140 del Código Penal -

según Ley 11.179- en perjuicio de 3 víctimas. 6) Sustracción, retención y ocultación

de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del Código

Penal, en perjuicio de: María José Lavalle Lemos, Carlos D´Elia Casco, María de las

Mercedes Gallo Sanz, María Victoria Moyano Artigas, Rosa Isabella Valenzi, hija

de Silvia Mabel Isabella Valenzi. Y, entre los casos de sustracción, retención y

ocultamiento de niñas y niños, el delito de desaparición forzada, previsto en el

artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de Rosa Isabella Valenzi,

hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi. 7) Homicidio calificado por alevosía y por

haberse cometido con el concurso premeditado de dos o más personas, artículo 80

inc. 2 y 6 del Código Penal -según Ley 21.338-, en perjuicio de Mario José Martínez

Suárez, Eduardo Rosen. Y en aquellos casos en los que la identificación de la

persona desaparecida ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011,

253
solicitaron que se condene por la figura de desaparición forzada agravada por el

resultado de muerte previsto en el artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –

según ley 26.679- en perjuicio de María Magdalena Mainer (caso 178) y Heber

Eduardo O´Neil Velásquez (caso 571). 8) Desaparición forzada previsto en el

artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de: 91 víctimas. Todos

ellos en concurso real conforme artículo 55 CP.

5. Se condene a JORGE HÉCTOR DI PASQUALE, de las demás condiciones

personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de genocidio

según artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de

Genocidio -Decreto Ley 6286/1956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN NACIONAL,

A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN ABSOLUTA y

PERPETUA, accesorias legales y costas.

Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) privación

ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus

funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley

20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos

que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616

vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 35 víctimas. Asimismo, la

privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los

términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en

cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley

20.642-, más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la

normativa mencionada en el párrafo anterior, en los casos de: 121 víctimas 2)

Abuso sexual con acceso carnal previsto en el artículo 119, y las agravantes del

artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de 4 víctimas. 3) Abuso sexual simple,

artículo 127 del Código Penal, según Ley 11.179, en perjuicio de 2 víctimas. 4)

Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146

-según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: 3 víctimas. 5) Homicidio

calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos

o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según Ley 21.338-, en

perjuicio de Mario José Martínez Suárez (caso 277). 6) Desaparición forzada

previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de: 51

víctimas. Todos ellos en concurso real conforme el artículo 55 del C.P.


Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

6. Se condene a ROBERTO ARMANDO BALMACEDA, de las demás

condiciones personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de

genocidio según artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del

Delito de Genocidio -Decreto Ley 6286/1956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN

NACIONAL, A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN

ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas.

Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) privación

ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus

funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley

20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos

que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter -primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616

vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 32 víctimas referidas por la

fiscalía. Asimismo, la privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado

más de un mes en los términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código

Penal -ley 14.616- en cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo

normativo -según ley 20.642-, más los agravantes y la aplicación de tormentos

agravada conforme la normativa mencionada en el párrafo anterior, en los casos de

80 víctimas. 2) Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo

119, y las agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de Analía

Velázquez (caso 151), Marcela Daniela Viegas (caso 154), María Teresa Serantes

Lede (caso 294), María Rosa Laporta (caso 468). 3) Abuso sexual simple (abuso

deshonesto), figura penal prevista en el artículo 127 del Código Penal, según Ley

11.179, en perjuicio de María Asunción Artigas Nilo de Moyano (caso 278), Luis

Alberto Ortiz (caso 582). 4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10

años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio

de: Carlos D´Elia Casco (caso 268), María de las Mercedes Gallo Sanz (caso 275),

María Victoria Moyano Artigas (caso 280). 5) homicidio calificado por alevosía y

por haberse cometido con el concurso premeditado de dos o más personas, artículo

80 inc. 2 y 6 del Código Penal –según Ley 21.338-, en perjuicio de Mario José

255
Martínez Suárez (caso 277), Omar Rodolfo Farías (caso 458). 6) Desaparición

forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de:

51 víctimas referidas oportunamente por la fiscalía. Todos ellos en concurso real

conforme el artículo 55 del CP.

7. Se condene a ALBERTO JULIO CANDIOTI, de las demás condiciones

personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de genocidio

según el artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de

Genocidio -Decreto Ley 6.286/1.956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN NACIONAL,

A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN ABSOLUTA y

PERPETUA, accesorias legales y costas.

Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) Privación

ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus

funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley

20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos

que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616

vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 36 víctimas. Asimismo, la

privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los

términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en

cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley

20.642- más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la

normativa mencionada en el párrafo anterior, en los casos de 109 víctimas. 2)

Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las

agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de 4 víctimas 3) Abuso

sexual simple (abuso deshonesto) artículo 127 del Código Penal, según Ley 11.179,

en perjuicio de 7 víctimas. 4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10

años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio

de: María Victoria Moyano Artigas. 5) Desaparición forzada previsto en el artículo

142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de 56 víctimas. Todos ellos en

concurso real conforme el artículo 55 del C.P.

8. Se condene a JAIME LAMONT SMART, de las demás condiciones

personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de genocidio

según artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de

Genocidio –Decreto Ley 6.286/1.956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN NACIONAL,


Poder Judicial de la Nación
TRIBUNAL ORAL EN LO CRIMINAL FEDERAL DE LA PLATA NRO. 1
FLP 737/2013/TO1

A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN ABSOLUTA y

PERPETUA, accesorias legales y costas.

Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) Privación

ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus

funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley

20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos

que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616

vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 288 víctimas. Asimismo, la

privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los

términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en

cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley

20.642- más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la

normativa mencionada en el párrafo anterior, en los casos de 63 víctimas. 2) Abuso

sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del

artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de 15 víctimas. 3) Abuso sexual simple

(abuso deshonesto) artículo 127 del Código Penal, según Ley 11.179, en perjuicio

de 9 víctimas. 4) Aborto forzado, figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del

Código Penal -Ley 11.179-, en perjuicio de Nélida Ester Lastreto. 5) Trabajo esclavo

previsto en el artículo 140 del Código Penal -según Ley 11.179- en perjuicio de

Miguel Ángel Gómez, Julieta Alejandra González, Judith Lagarde. 6) Sustracción,

retención y ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley

11.179- del Código Penal, en perjuicio de: 10 víctimas. Y, entre los casos de

sustracción, retención y ocultamiento de niñas y niños, solicitaron el delito de

desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-

en perjuicio de: Victoria Castellini Petrakos, Hijo de Repetur Carriquiriborde y

Rosa Isabella Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi. 7) Homicidio calificado

por alevosía y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos o más

personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal -según Ley 21.338-, en perjuicio de

16 víctimas. Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona

257
desaparecida ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron que

se condene por la figura de desaparición forzada agravada por el resultado de

muerte previsto en el artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal -según ley

26.679- en perjuicio de 10 víctimas. 8) Desaparición forzada previsto en el artículo

142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de: 74 víctimas. Todos ellos en

concurso real conforme artículo 55 CP.

9. Se condene a JUAN MIGUEL WOLK, de las demás condiciones

personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de genocidio

según artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de

Genocidio -Decreto Ley 6.286/1.956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN NACIONAL,

A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN ABSOLUTA y

PERPETUA, accesorias legales y costas.

Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) Privación

ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus

funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley

20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos

que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616

vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 211 víctimas. Asimismo, la

privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los

términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en

cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo –según ley

20.642- más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la

normativa mencionada en el párrafo anterior, en los casos de 128 víctimas. 2)

Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las

agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de 12 víctimas. 3) Abuso

sexual simple (abuso deshonesto) previsto en el artículo 127 del Código Penal,

según Ley 11.179, en perjuicio de 9 víctimas. 4) Aborto forzado, figura penal

prevista en el artículo 85 inciso 1° del Código Penal -Ley 11.179-, en perjuicio de

Nélida Ester Lastreto. 5) Trabajo esclavo previsto en el artículo 140 del Código

Penal -según Ley 11.179- en perjuicio de 3 víctimas. 6) Sustracción, retención y

ocultación de menor de 10 años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del

Código Penal, en perjuicio de: 6 víctimas. Y, entre los casos de sustracción,

retención y ocultamiento de niñas y niños, el delito de desaparición forzada,


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FLP 737/2013/TO1

previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de Victoria

Castellini Petrakos. 7) Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido

con el concurso premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del

Código Penal -según Ley 21.338-, en perjuicio de 11 víctimas. Y en aquellos casos

en los que la identificación de la persona desaparecida ocurrió con posterioridad a

la reforma penal de 2011, solicitaron se condene por la figura de desaparición

forzada agravada por el resultado de muerte previsto en el artículo 142 ter, 2°

párrafo, del Código Penal -según ley 26.679- en perjuicio de 7 víctimas. 8)

Desaparición forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679-

en perjuicio de: 109 víctimas. Todos ellos conforme el artículo 55 del C.P.

10. Se condene a ENRIQUE AUGUSTO BARRE, de las demás condiciones

personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de genocidio

según artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de

Genocidio –Decreto Ley 6286/1956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN NACIONAL,

A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN ABSOLUTA y

PERPETUA, accesorias legales y costas.

Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) Privación

ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus

funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley

20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos

que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter -primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616

vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 57 víctimas. Asimismo, la

privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los

términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal-ley 14.616- en

cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley

20.642- más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la

normativa mencionada en el párrafo anterior, en los casos de 5 víctimas. 2) Abuso

sexual simple (abuso deshonesto) previsto por el artículo 127 del Código Penal,

según Ley 11.179, en perjuicio de Nilda Mabel Bega Acevey (caso 21). 3) Homicidio

259
calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos

o más personas, conforme lo normado en el artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal

–según Ley 21.338-, en perjuicio de Carlos Osvaldo Souto (caso 65). 4) Desaparición

forzada previsto en el artículo 142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de

5 víctimas. Todos ellos en concurso real conforme el artículo 55 del CP.

11. Se condene a JORGE ANTONIO BERGÉS, de las demás condiciones

personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de

GENOCIDIO según artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del

Delito de Genocidio -Decreto Ley 6.286/1.956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN

NACIONAL, A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN

ABSOLUTA y PERPETUA, accesorias legales y costas.

Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) Privación

ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus

funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley

20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos

que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616

vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 212 víctimas. Asimismo, la

privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los

términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en

cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley

20.642-, más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la

normativa mencionada en el párrafo anterior en los casos de: 65 víctimas. 2) abuso

sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las agravantes del

artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de 15 víctimas. 3) Abuso sexual simple

(abuso deshonesto) artículo 127 del Código Penal, según Ley 11179, en perjuicio de

6 víctimas. 4) Aborto forzado, figura penal prevista en el artículo 85 inciso 1° del

Código Penal -Ley 11.179-, en perjuicio de Nélida Ester Lastreto. 5) Trabajo esclavo

previsto en el artículo 140 del Código Penal -según Ley 11.179- en perjuicio de

Julieta Alejandra González (caso 148), Miguel Ángel Gómez (caso 149), Judith

Lagarde (caso 150). 6) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10 años,

previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio de: 7

víctimas. Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de niñas y

niños, el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del Código
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Penal -ley 26.679- en perjuicio de: Hijo de Repetur Carriquiriborde y Rosa Isabella

Valenzi, hija de Silvia Mabel Isabella Valenzi. 7) Homicidio calificado por alevosía

y por haberse cometido con el concurso premeditado de dos o más personas,

artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal -según Ley 21.338- en perjuicio de: 14

víctimas. Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona

desaparecida ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron que

se condene por la figura de desaparición forzada agravada por el resultado de

muerte previsto en el artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal -según ley

26.679- en perjuicio de 6 víctimas. 8) Desaparición forzada previsto en el artículo

142 ter del Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de: 84 víctimas. Todos ellos en

concurso real conforme el artículo 55 del C.P.

12. Se condene a HORACIO LUIS CASTILLO, de las demás condiciones

personales obrantes en autos, como coautor del delito internacional de genocidio

según artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de

Genocidio –Decreto Ley 6286/1956- y artículo 118 CONSTITUCIÓN NACIONAL,

A LA PENA de PRISIÓN PERPETUA e INHABILITACIÓN ABSOLUTA y

PERPETUA, accesorias legales y costas.

Conforme las figuras típicas del derecho penal interno, por: 1) Privación

ilegal de la libertad cometida por un funcionario público en abuso de sus

funciones, agravado por haberse cometido con violencias o amenazas, en los

términos del artículo 144 bis inc. 1° del C.P., con la agravante prevista en el último

párrafo de dicho artículo, en cuanto remite al inciso 1° del artículo 142 del C.P. -ley

20.642- y aplicación de tormentos por parte de un funcionario público a los presos

que guarde, agravada por ser la víctima un perseguido político en los términos del

artículo 144 ter –primer y segundo párrafos del Código Penal, según ley 14.616

vigente al momento de los hechos-, en perjuicio de: 63 víctimas. Asimismo, la

privación ilegal de la libertad, agravada por haber durado más de un mes en los

términos del último párrafo del artículo 144 bis del Código Penal -ley 14.616- en

cuanto remite al inciso 5° del artículo 142 del mismo cuerpo normativo -según ley

20.642- más los agravantes y la aplicación de tormentos agravada conforme la

normativa mencionada en el párrafo anterior, en los casos de: 30 víctimas. 2)

Abuso sexual con acceso carnal (violación) previsto en el artículo 119, y las

261
agravantes del artículo 122 (conf. ley 11.221) en perjuicio de 3 víctimas. 3) Abuso

sexual simple (abuso deshonesto) artículo 127 del Código Penal, según Ley 11.179,

en perjuicio de 4 víctimas. 4) Sustracción, retención y ocultación de menor de 10

años, previsto en el artículo 146 -según ley 11.179- del Código Penal, en perjuicio

de: Daniel Santucho Navajas, Hijo de Repetur Carriquiriborde, Diego Martín

Ogando Montesano. Y, entre los casos de sustracción, retención y ocultamiento de

niñas y niños, el delito de desaparición forzada, previsto en el artículo 142 ter del

Código Penal -ley 26.679- en perjuicio de Hijo de Repetur Carriquiriborde. 5)

Homicidio calificado por alevosía y por haberse cometido con el concurso

premeditado de dos o más personas, artículo 80 inc. 2 y 6 del Código Penal -según

Ley 21.338-, en perjuicio de Liliana Irma Ross, Noemí Irma Tardivo, Miguel Ángel

Soria. Y en aquellos casos en los que la identificación de la persona desaparecida

ocurrió con posterioridad a la reforma penal de 2011, solicitaron que se condene

por la figura de desaparición forzada agravada por el resultado de muerte previsto

en el artículo 142 ter, 2° párrafo, del Código Penal –según ley 26.679- en perjuicio

Ernesto Enrique Canga Barragán, Cecilia Rotemberg Wolf, Edilberto Chamorro

Vera. 6) Desaparición forzada prevista en el artículo 142 ter del Código Penal -ley

26.679- en perjuicio de: 35 víctimas. Todos ellos en concurso real conforme el

artículo 55 del C.P.

Finalmente, la querella hizo una mención especial con relación al lugar de

cumplimiento de las penas.

En este sentido, solicitaron que las penas sean de cumplimiento efectivo en

cárcel común, que no correspondía ningún tipo de beneficio a aquellos que han

cometido crímenes contra la humanidad. Señalaron que la Corte Interamericana de

Derechos Humanos exige el efectivo castigo de los autores de esos hechos.

Manifestaron que los delitos cometidos durante el terrorismo de Estado,

fueron perpetrados por quienes, en el momento de los acontecimientos, eran

componentes de un aparato que, aún después de 1983, continuó realizando una

labor caracterizada por una constante obstrucción de la acción judicial que se

extiende hasta el presente con el ocultamiento de pruebas y retaceo de la verdad.

Por otro lado, destacaron, entre otras razones, que al analizar la peligrosidad de un

condenado, examen obligado en lo que respecta al artículo 33 de la ley 24.660, no

puede dejarse de lado el contexto en el que se solicita la medida. Considerando la

magnitud de las penas solicitadas, que se corresponden con la gravedad de los

hechos juzgados, y la posibilidad cierta de que se obstaculice el ejercicio del poder

sancionatorio estatal, solicitaron se imponga prisión efectiva en un establecimiento


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FLP 737/2013/TO1

del Servicio Penitenciario Federal en el que puedan atenderse sus eventuales

problemas de salud.

Para culminar su alegato, los Dres. Garralda, Tassara, Vílchez y Santos

Morón realizaron el petitorio final, y en tal sentido solicitaron:

1. Que se ponga en conocimiento del Poder Ejecutivo Nacional y del

Provincial de las condenas a las que se arribe para que se dé cumplimiento al

procedimiento de baja por exoneración a través del Ministerio de Defensa de la

Nación y al Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires,

respectivamente.

2. Que se revoque la prisión domiciliaria de los imputados imponiendo la

prisión efectiva en un establecimiento del Servicio Penitenciario Federal.

3. Que se remita a instrucción, la declaración de Clara Petrakos para que se

investiguen los hechos ocurridos con el robo de menores.

4. Que se remitan a instrucción los testimonios que hacen mención a apodos,

descripciones de represores y ordenar que se investigue la plantilla de personal

asignado a cada una de las Brigadas de Investigaciones.

5. Que se obligue al Poder Ejecutivo Provincial a la inmediata desafectación

de la actual sede de la Brigada de Investigaciones de San Justo y se convierta a este

lugar en un Sitio de Memoria, preservando lo que aún queda en pie del edificio en

el que ocurrieron los trágicos hechos cometidos como parte del genocidio

dictatorial, con el fin de rescatar pruebas que aún pudieran estar, como así también

se convierta en recuerdo permanente de la vida y lucha de los y las compañeros y

compañeras que fueron obligados a pasar por allí.

6. Que se disponga inmediatamente las medidas necesarias para preservar

el Pozo de Banfield en particular su sótano que se encuentra permanentemente con

agua.

7. Que se inste a los Estados provincial y nacional a que adopten las

medidas conducentes a los fines de subsanar el perjuicio sufrido por agentes y

empleados de dichas administraciones víctimas del terrorismo de Estado y para

que regulen e implementen los mecanismos necesarios para que se les otorgue un

beneficio previsional que tenga como base la máxima jerarquía o categoría a la que

se vieron privados de acceder por los años de servicios no prestados por su

263
condición de víctimas, debiendo hacerse cargo el Estado de la integración de los

aportes no ingresados desde la interrupción arbitraria de su prestación de tareas.

Habiendo concluido los alegatos acusatorios, corresponde continuar con lo

hecho por las defensas, y en ese orden, en primer término se expidió por la defensa

del imputado Enrique Augusto Barre, el Dr. Augusto Garrido.

Inició su alegato expresando que en este debate se juzgó la presunta

responsabilidad de Enrique Barre en dos causas que tramitaron de modo

independiente y que se acumularon materialmente durante la sustanciación del

juicio. Una acusación formulada en el requerimiento de elevación a juicio de fecha

19 de octubre de 2022, cuya síntesis de fecha 13 de febrero 2023 se leyó en este

juicio, que se vincula con hechos que habrían tenido lugar en el año 1975; y una

segunda acusación, delimitada en el auto de elevación a juicio del 16 de enero del

año 2015, en la que se le atribuyen hechos que habrían ocurrido entre los meses de

abril y mayo del año 1976.

En primer lugar, el Dr. Garrido planteó la nulidad parcial de las

acusaciones, por diferentes motivos.

Así, entendió que la primera nulidad parcial de la acusación fue por hechos

por los que no medió elevación a juicio del proceso, en la medida que formuló

acusación respecto hechos por los cuales la Cámara Federal de Apelaciones de La

Plata había decretado el 16 de julio de 2015, la falta de mérito de Barre. Luego,

conforme las constancias de la causa, el auto de falta de mérito no fue dejado sin

efecto en ninguna instancia ulterior del proceso e inclusive subsiste hasta el día de

la fecha. Más aún, el juez de instrucción dictó auto fundado de elevación a juicio

con fecha 16 de enero de 2017 y no elevó a juicio los hechos ya que se decretó auto

de falta de mérito.

En definitiva, solicitó que respecto a los hechos vinculados a Héctor Omar

Ferraro, Marcelino Elías López, Susana Celina Marquéz de Tapiz, Valerio Salvador

Ubiedo y Osvaldo Tomás Ariosti se decrete la nulidad parcial de las acusaciones

finales, y en consecuencia, se disponga la absolución del señor Barre.

Por otra parte, con el mismo alcance, solicitó la nulidad de la acusación

respecto de los hechos que perjudicaron a Graciela Susana Di Lauro, Germán

Gargano, Eduardo Horacio Piva y Enrique Roberto Iglesias, en la medida que no se

elevó la causa a juicio por estos hechos en ninguno de los dos actos que habilitaron

la apertura del debate.

Agregó que, incluso, Enrique Iglesias según el auto de elevación a juicio

habría sido detenido el 9 de septiembre de 1977, porque ninguno de esos actos


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procesales, le atribuyen responsabilidad a Barre en hechos que perjudicaron a estas

personas, de modo que claramente la acusación es nula por la violación del

principio de congruencia. Por ello entendió que debía declararse la nulidad parcial

de las acusaciones, por el delito de desaparición forzada de personas u homicidio.

De seguido, la defensa particular sostuvo que Barre enfrenta dos

acusaciones formalmente válidas.

En la primera se le atribuye el delito de privación ilegítima de la libertad y

aplicación de tormentos en perjuicio de Rita Liliana Aguelt, Nilda Mabel Bega

Acevey, Margarita García Bonilla de Souza, Celina González, Isabel Ibarra de

Haley, María Leonor Ibarra, Mirta Isabel Salamanca, María José Sánchez Flores,

Graciela Santucho, Carlos Osvaldo Souto y Serla Wasserman y el homicidio

calificado que sufriera Carlos Osvaldo Souto.

Por su parte, de acuerdo a la resolución que habilitó la instancia de juicio, se

le atribuye también a Barre la privación ilegal de la libertad y aplicación de

tormentos en perjuicio de: Marcos Alegría, Julio Armesto, Luis Armesto, Gladys

Rosa Baccili, Juan José Berninsone, Lidia Esther Biscarte, Juan o Jesús María Bonet

o Bonnet, Blanca Nely Leonor Buda, José Alberto Bugatto, Francisco José Cabral

Argentino Quintín, Héctor Tomás Campdepadrós, Eduardo Rubén Castellanos,

Salvador Cerrone, Raúl Horacio Codesal, Juan Carlos Deghi, María Teresa Di

Martino, Luis Mario Fachino Delgui, José María Iglesias, Daniel Lagarone o

Lagaronne, Juan Domingo López Pérez, Raúl Alberto Marciano, Virgilio César

Medina, Luis Alberto Messa, Hugo Luis Moroni, Juan Neme o Mene, Francisco

Domingo Orellana, Eva Raquel Orifici de Marciano Héctor Eduardo Parra Pizarro,

Juan Evaristo Puthod, Jorge Varela, Catalina Marta Velazco de Moroni, Emilio

Marchione, Oscar Pellejero, Héctor Aurelio Pighin, Alejandro Eduardo Reinhold,

Héctor Ricardo Arias Annichini, Jorge Navarro y María del Carmen Cántaro de

Pastor. En definitiva, sostuvo que según ambas acusaciones, se atribuye la

comisión de delitos que habrían tenido lugar entre el 12 de mayo de 1975 y

mediados del año 1975 (acusación 1) y entre abril y julio de 1976 (acusación 2).

Luego, destacó la función de su pupilo, quien, conforme surge de la prueba

incorporada por lectura, en el año 1975, era un joven oficial de 35 años de edad,

que es mismo año cursó y aprobó el curso de sub comisario de investigaciones en

265
la escuela de policía de la provincia de Buenos Aires. En tal sentido refirió que se

solicitó como instrucción suplementaria a la escuela, que envíe las constancias del

curso, las que nunca fueron remitidas.

Asimismo, afirmó que en el debate se probó que durante la realización del

curso los alumnos quedaban relevados de la prestación de servicios en las

dependencias donde se encontraban formalmente asignados (en este caso la

División Delitos de la Propiedad), con dedicación exclusiva a sus estudios.

Además, remarcó que esto surge del testimonio de Ricardo Santos, quien

prestó declaración en el debate el 2 de mayo de 2023, y manifestó que el curso de la

policía se realizaba con desafectación de servicio y que mientras se hacía no se

cumplían funciones en el destino asignado, y aclaró que el curso se cumplía con

dedicación plena y que incluso estaba previsto que los alumnos se quedaran a

dormir en la escuela. Lo más relevante, que le da calidad a su testimonio, es que

añadió que en el año 1991 el testigo fue director de la escuela y que desde 1975 que

hizo el curso hasta que fue director en el año 1991, la escuela mantenía la misma

modalidad.

Por otra parte, destacó el testimonio prestado por Nicolás Alberto Ure,

quien también declaró en el debate el día 2 de mayo de 2023.

En esa oportunidad, el testigo expresó que realizó el curso en el año 1975,

explicando que durante su realización los alumnos quedaban desafectados del

servicio en sus respectivas dependencias.

De modo que, según su entender, Barre no tuvo absolutamente ninguna

responsabilidad en los hechos que tuvieron lugar en el primer semestre del año

1975, dado que como surge de la prueba testimonial y documental producida,

cursó los estudios para ascender a sub comisario en la escuela de policía y estuvo

desafectado del servicio que tenía asignado en la División Delitos contra la

Propiedad, con sede en Banfield. Insistió en que su pupilo no estaba físicamente en

Banfield.

Luego, analizó el período que inicia al finalizar el curso, en agosto de 1975, y

sostuvo que se encuentra acreditado que Barre prestó funciones en la denominada

“Unidad‖ de‖ Delitos‖ contra‖ la‖ Propiedad”,‖ cuya función era la prevención e

investigación de delitos contra la propiedad, fundamentalmente secuestros

extorsivos, grandes robos, estafas, etc.; y añadió que no trabajaba solo en Banfield.

Refirió que el único dato que lo vincula con este proceso es que la División

tenía asiento en el complejo policial de Banfield, junto con muchas otras. En lo

relevante, se acreditó que la función de Barre era la realización de tareas de campo


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FLP 737/2013/TO1

e investigación en todo el territorio provincial, más allá de cumplir el rol

administrativo que conllevaba el cargo.

Señaló que ello se probó en el juicio a partir del testimonio de Mario Paolini

y Adrián Di Mauro, quienes declararon en la audiencia del 20 de diciembre de

2022, y dieron cuenta de su secuestro extorsivo, y la intervención de Barre en su

investigación durante semanas, incluyendo quedarse a dormir en sus domicilios,

en ciudades emplazadas en el interior provincial.

Seguidamente, el Dr. Garrido enfatizó que ni uno solo de los cientos de

testigos que declararon durante los casi tres años de debate identificó a Barre por

su apellido, por su nombre, señas físicas, o de cualquier otro modo, lo cual, a su

entender, acreditaba que no tomó participación en la privación de la libertad,

aplicación de tormentos, o cualquier otro acto en perjuicio de ninguna de las

víctimas en forma personal y por actos positivos.

De seguido, realizó una sucinta referencia personal de su defendido,

sostuvo que Barre fue un policía ejemplar, que hasta su injusta detención hace ocho

años tuvo una trayectoria intachable, a punto tal que durante la presidencia del Dr.

Néstor Kirchner fue designado en el Tribunal de Conducta de la policía de la

Provincia de Buenos Aires por sus antecedentes.

Destacó, en este orden, que Barre durante la dictadura recibió una carta

manuscrita que le envió el escritor Ernesto Sábato, reconociéndole su humanidad

en el trato a un detenido y agregó que el Dr. Sábato era una de las figuras más

importantes de la denominada CONADEP, y uno de los referentes en la lucha de

los derechos humanos durante la democracia en Argentina y el mundo. Sábato le

reconoció su trato humanitario a esta persona.

En concreto, el Dr. Garrido afirmó y reiteró que Barre no estaba todo el día

en Banfield, primero en 1975 estuvo desafectado del servicio por la realización del

curso, y luego cuando volvió al servicio viajaba constantemente por la provincia a

realizar investigaciones, permanecía allí por días o semanas mientras se extendían

los secuestros, estando al lado de las familias para recibir los llamados extorsivos, o

investigaba grandes robos y estafas, en algunos casos dos o tres días, en abril y

mayo de 1976.

267
Afirmó que su asistido no privó de la libertad a nadie, ni le aplicó

tormentos, por la sencilla razón que no estaba físicamente en el lugar. Inclusive, en

la semana santa del año 1976, donde ocurrieron la mayoría de los hechos

atribuidos, tal como se acreditó con las fotos incorporadas por lectura que

acompañó en su indagatoria, se tomó vacaciones con su esposa e hijas en la costa.

Indicó que así lo reconocieron ellas, que prestaron testimonio en la

audiencia del 6 de diciembre del año 2022, quienes también ratificaron que su

padre permanecía por semanas en el interior de la provincia y se comunicaban por

la noche por teléfono.

Entonces sostuvo a modo aclaratorio, que no solo Barre no realizó ningún

acto positivo sino que tampoco omitió realizar un acto para evitar el resultado,

porque sencillamente no estaba en el lugar y no conoció la situación típica

generadora del deber de actuar, si es que por su función le era exigible.

En definitiva, luego de realizar un detallado análisis sobre los sucesos

atribuidos a Enrique Barre, el defensor particular Augusto Garrido concluyó su

alegato afirmando que no existía ninguna prueba que acredite que Barre, en el

período de tiempo en que las víctimas estuvieron alojadas en Banfield, haya estado

físicamente en el lugar y, como se acreditó con prueba testimonial y documental,

primero en 1975 estuvo realizando el curso de policía y luego en abril y mayo de

1976 realizando tareas de campo e investigaciones en la calle en todo el territorio

de la provincia.

Entendió que su defendido no podía ser responsabilizado por omisión, ni

mucho menos por acción, teniendo en consideración que además ningún testigo se

refirió a él por su nombre, apellido, apodo, señas físicas, o algún otro indicio.

Además, dijo que si por vía de hipótesis se considerara que Barre conoció de

algún modo la situación de las víctimas, debía valorarse que las víctimas fueron

arrestadas a disposición del Poder Ejecutivo Nacional, y Barre no estaba en

condiciones jurídicas ni reales de realizar un control de constitucionalidad de la

norma y ordenar la libertad de estas personas.

Enfatizó en que el poder judicial rechazó todos los recursos de habeas corpus

cuestionando la detención y validez de los decretos y Barre no era juez ni las

facultades que tenía le autorizaban declarar la inconstitucionalidad de una norma

de facto. No le era exigible tampoco, en términos de culpabilidad, realizar un acto

como por ejemplo ordenar de motus propio la libertad de las víctimas

incumpliendo decretos de un gobierno constitucional y luego la dictadura más

horrible de las que azotó Latinoamérica, porque indudablemente ello le hubiera


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acarreado consecuencias personales, para él y su familia, que no se le puede exigir

a nadie.

En consecuencia, a todo lo expresado, entendió que debía disponerse la

absolución de Enrique Augusto Barre y de manera subsidiaria, si el tribunal le

asignara alguna clase de participación, que se evalúe en los términos del artículo 46

del Código Penal, y se imponga una pena en el mínimo de la escala penal

resultante, dado que, a su entender, debía tenerse especialmente en consideración

la situación de Barre, que no cuenta con antecedentes penales, tiene familia estable,

esposa e hijas, sufre graves problemas de salud documentados en el legajo de

salud, y fundamentalmente que ha permanecido en prisión preventiva por espacio

de casi nueve años, un plazo indudablemente irrazonable. De modo que consideró

que debía valorarse el extenso e irrazonable plazo de la prisión preventiva como

un factor que atenúa cualquier sanción que pueda imponerse.

Finalmente, el Dr. Garrido concluyó su alegato solicitando que al momento

de dictar sentencia, se declare la nulidad parcial de las acusaciones en los términos

solicitados, se absuelva a Enrique Augusto Barre de los hechos por los que medió

acusación válida, y supletoriamente, en caso de condena, por el delito que fuera, se

fije la pena el mínimo de la escala penal que prevé el artículo 46 del Código Penal.

A su turno, el Dr. Gerardo Ibáñez y la Dra. Carmen María Ibáñez, letrados

defensores de Federico Antonio Minicucci, iniciaron su alegato final destacando

que no cuestionaban ninguno de los hechos que han sido objeto -específicamente-

del requerimiento, del planteo acusatorio de la Fiscalía, en cuanto a la relación de

los hechos. No hicieron ningún tipo de planteo. No pusieron en duda si los hechos

ocurrieron o no, como lo ha planteado la acusación pública. El Dr. Gerardo Ibáñez

expresó que su alegato no iba a navegar en esos temas, no iban a cuestionar, de

ninguna manera, cómo se cometieron esos hechos, cuáles son las circunstancias, ni

iban a poner en duda la condición de víctima que se han planteado los propios

declarantes, ni sus familiares.

Luego de realizar una somera exposición sobre el contexto donde se suscitó

la reapertura de los procesos de lesa humanidad en Argentina, el Dr. Gerardo

Ibáñez solicitó se declare extinguida la acción penal por prescripción, en favor de

su asistido Federico Minicucci.

269
Subsidiariamente, la Dra. Carmen Ibáñez, peticionó que se declare

extinguida la acción penal por la insubsistencia de la misma, habida cuenta que se

ha violado el plazo razonable de juzgamiento del señor Minicucci.

Para culminar, luego de haber desarrollado algunos aspectos de los planteos

defensistas, el Dr. Gerardo Ibáñez, sostuvo en tercer lugar, que correspondía

absolver a su asistido ante la duda, al no haberse comprobado su participación

criminal en ninguna de las modalidades de autoría, mediata, inmediata,

participación primaria o secundaria, en estos hechos, dejando por supuesto

planteadas las reservas de recurrir al remedio casacional y eventualmente al

remedio Federal.

Para finalizar la defensa de Minicucci sostuvo que no puede tener, bajo

ningún punto de vista acogida favorable, lo planteado por las partes acusadoras

particulares, en cuanto piden la revocatoria de las prisiones domiciliarias.

En este sentido, recordó que su asistido cumple prisión efectiva, porque la

prisión domiciliaria es prisión, se llama prisión domiciliaria a las personas que

están en el domicilio, quienes están presas.

Señaló que su asistido es un anciano frágil, situación que permite incluirlo

en el artículo 33 de la ley 24.660 y artículo 10 del Código Penal. Y reiteró que no

está en una cárcel, pero está preso, y esa prisión podrá ser un modo morigerado

por razones humanitarias y todas aquellas que contempla la ley de ejecución penal,

pero es prisión y es efectiva.

A continuación, la defensa pública representada por los doctores Gastón

Ezequiel Barreiro y Pablo Beltracchi, realizó el alegato final y presentación técnica,

respecto de los imputados Carlos Gustavo Fontana, Jorge Héctor Di Pasquale,

Carlos María Romero Pavón, Roberto Armando Balmaceda, Guillermo Alberto

Domínguez Matheu, Julio Alberto Candioti, Jorge Antonio Bergés, Juan Miguel

Wolk, Horacio Luis Castillo y Jaime Lamont Smart.

Sucintamente, y sin controvertir la existencia del hecho, como planteos

generales solicitaron, en primer lugar, la extinción de la acción penal por

prescripción; en segundo lugar, rechazaron jurídicamente que los presentes hechos

puedan ser encuadrados en la figura de genocidio y, por último realizaron algunas

consideraciones particulares sobre el mérito probatorio de otras piezas con las que

se pretende enderezar la imputación penal a sus representados.

En lo que respecta a la defensa técnica de Jorge Bergés en particular,

realizaron un planteo preliminar por entender que se encuentra afectado, en el


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caso, la garantía del ne bis in ídem, toda vez que su asistido ya habría sido juzgado

por alguno de los hechos del presente debate.

Asimismo, en cuanto a la defensa esgrimida respecto de Alberto Candioti,

afirmaron que el caso resulta ser un supuesto de falta de acción, que inhabilita el

tratamiento de aquellos delitos y casos que exceden el marco de la requisitoria que

oportunamente hiciera la justicia argentina al país vecino, en oportunidad de

tramitarse el proceso de extradición.

En ese contexto, objetaron la eficacia de algunas de las pruebas invocadas, a

fin de contextualizar las situaciones procesales de sus representados en orden a la

responsabilidad atribuida.

Analizaron las diferentes construcciones dogmáticas escogidas por los

acusadores para sostener la participación en los hechos que se juzgan, y desde esa

perspectiva jurídica, discreparon en que pueda ser aplicada en consonancia con los

principios que las garantías han impreso en el derecho penal liberal: culpabilidad,

legalidad e igualdad. En definitiva, la defensa pública solicitó la libre absolución

de todos sus asistidos.

Subsidiariamente, los Dres. Barreiro y Beltrachi peticionaron se decrete la

inconstitucionalidad de los artículos 12 y 19 inc. 4 del Código Penal, para el caso de

que alguno de sus representados resultara condenado.

Para concluir, y en idéntico sentido propiciado precedentemente, también

con carácter subsidiario y ante un eventual pronunciamiento condenatorio,

solicitaron se mantenga la modalidad con la cual se encuentran cumpliendo la

medida de coerción personal, esto es bajo el instituto de prisión domiciliaria, de

acuerdo con la interpretación literal y teleológica que corresponde dar a la norma

del‖artículo‖32‖inc.‖“d”‖de‖la‖ley‖24.660‖conforme‖el‖principio‖pro‖persona‖humana.

Dejaron expresa reserva de recurrir en casación y del caso federal conforme

artículo 14 de la ley 48.

Corridos los traslados de rigor, los acusadores rechazaron los planteos

efectuados por las defensas.

Por el Ministerio Público Fiscal, el Dr. Miranda inició su réplica sosteniendo

que, respecto del pedido de nulidad parcial de la acusación introducido por el

defensor Augusto Garrido, por la inclusión de los hechos que victimizaron a

271
Ferraro, Juárez, López, Márquez, Ubiedo, Ariosti, Di Lauro, Gargano, Piva y

Enrique Iglesias, atribuido a Barre efectivamente su inclusión fue errónea y se

debió a un error material de ese Ministerio Público producto de la complejidad,

volumen y particularidades de la causa.

Más allá de ello, entendió que la cuestión no hace a la validez de la

acusación y por lo tanto no debía receptarse como una nulidad, sino como un error

material que solicitaron se tenga por subsanado en este acto y por no formulada

acusación por esos casos.

En segundo lugar, respecto del pedido de la nulidad parcial por violación

del principio de congruencia en algunos casos calificados en el alegato de esa parte

como desaparición forzada, planteado por el defensor de Barre, y como aborto

forzado, planteado por el defensor oficial, al igual que en el punto anterior, el

Fiscal afirmó que este planteo de ninguna manera hace a la validez de la pieza

acusatoria y por lo tanto la nulidad debe ser rechazada.

Así, señaló que la plataforma fáctica de los casos se mantuvo incólume y fue

la misma en todos los actos procesales previos, a saber: indagatoria,

procesamiento, requerimiento de elevación a juicio y auto de elevación a juicio, en

consecuencia, el principio de congruencia no se conmueve por calificar esos hechos

de la forma que lo han propiciado. En efecto, tanto la doctrina (D´Albora, Almeyra,

Navarro-Daray) como la jurisprudencia son contestes en sostener que la indicación

del hecho resulta crucial a los fines de verificar el cumplimiento del principio

aludido, comprendido dentro de la garantía de defensa en juicio.

Señaló que, en definitiva, lo que requiere este principio es que la plataforma

fáctica descripta en la indagatoria se mantenga incólume hasta la sentencia,

independientemente de las calificaciones que del hecho se hubiesen realizado a lo

largo del proceso (artículo 401 del C.P.P.N.).

Por otra parte, respecto del planteo de extinción de la acción penal por

prescripción, el Dr. Miranda sostuvo que las defensas, oficial y particular, se

apoyaron esencialmente en una idea del principio de legalidad, que lleva a

sostener su posible violación, atacando distintas órbitas que involucran el progreso

de la acción penal llevada adelante por la acusación, entre ellas, la prescripción de

la acción penal.

Cuestionaron la legalidad en la perspectiva de la prohibición de

retroactividad de la ley penal. Para ello, realizaron su propia interpretación de

artículos del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos -artículo 15

segunda parte-, de la Convención contra la desaparición forzada -artículo 7- y la


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Convención sobre la imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y Lesa

Humanidad -artículo 1-; a la vez que, en su apoyo, la defensa pública, trajo al

análisis los votos disidentes en fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación

que establecen una doctrina judicial contraria a lo solicitado.

El Dr. Miranda entendió que cada uno de los planteos defensistas, ya han

encontrado el rechazo de la justicia de nuestro país, en una multiplicidad de

decisiones firmes y constantes, en línea con el sistema interamericano de derechos

humanos. Todo lo cual consolida una doctrina judicial obligatoria.

Así, a partir de una interpretación armónica de los arts. 18, 118 -ex. 102- y 75

inc. 22 de la Constitución Nacional, esa doctrina judicial obligatoria establece que

los hechos como los que constituyen el objeto de este juicio involucran

circunstancias graves con connotaciones que exceden de la lógica prevista por el

derecho común u ordinario regulado desde el propio estado.

Se trata de crímenes aberrantes cometidos por un aparato criminal que

funcionó bajo una política implementada por el propio Estado y sus agencias. En

tal orden, se sostiene que este tipo de hechos deben interpretarse bajo las reglas del

Derecho de Gentes, vigente en nuestro ordenamiento jurídico desde tiempos en los

que se proyectó y sancionó la propia Constitución en 1853.

De esta manera, el principio de legalidad no se encuentra violado por la

investigación y juzgamiento de estos casos toda vez que la prohibición en cuestión

-y sus consecuencias- se encontraban vigentes, formando parte de una prohibición

conocida y aceptada como tal.

En esa inteligencia citó distintos fallos de la Corte Suprema de Justicia de la

Nación, mantenidos a lo largo de los años en las distintas integraciones hasta la

actualidad,‖ a‖ saber,‖ “Schwammberger”,‖ “Priebke”,‖ “Arancibia‖ Clavel”,‖ “Simón”,‖

“Videla”,‖que‖siguen‖los‖lineamientos‖inspirados‖en‖el‖sistema‖interamericano‖por‖

la‖ Corte‖ Interamericana‖ de‖ Derechos‖ Humanos,‖ en‖ “Barrios‖ Altos”,‖ “Almonacid‖

Arellano,‖“La‖Cantuta”,‖entre‖muchos‖otros.‖

Refirió que, frente a todo lo expuesto, la defensa no trajo algún hecho nuevo

o cuestión novedosa que justifique siquiera considerar la posibilidad de modificar

o revisar la doctrina judicial obligatoria aludida, esto en el entendimiento que la

273
propia Corte hace de este tipo de doctrina. Es decir, bajo esta lógica,

correspondería su rechazo sin más.

Sin perjuicio de ello, y para garantizar el derecho de defensa, agregó algunas

argumentaciones muy sintéticas sobre el punto específico de réplica, sobre la

prescripción de la acción.

En este sentido, frente a los embates contra la imprescriptibilidad de la

acción penal, advirtió que no se trata de un concepto nuevo aplicado ex post facto o

de manera retroactiva, como se pretende, sino que, como dijo la jurisprudencia

citada, se trata de aspectos y principios ya vigentes al momento de los hechos

como norma de ius cogens, que han sido avalados en una práctica internacional de

acompañamiento, como asimismo reconocidos en convenciones y ratificaciones

expresas.

Indicó‖ que‖ en‖ el‖ fallo‖ “Priebke”,‖ el‖ voto‖ del‖ doctor‖ Bossert,‖ que‖ integra‖ la‖

mayoría, con relación a los alcances de la Convención de Imprescriptibilidad de

1968, advierte muy acertadamente cómo, en toda la construcción jurídica de dicha

Convención, el elemento tiempo para el juzgamiento nunca jugó como

condicionante ni tampoco fue valorado como algo a tener en cuenta.

En tal orden, sostuvo que la Corte Suprema considera que es precisamente

esto lo que sucedió en Argentina en relación al ius cogens, a través de una práctica

de voluntad concurrente desde los inicios, finalmente consolidada con la

ratificación de la Convención en ambas Cámaras -consid. 92-. El precedente

“Priebke”‖es‖luego‖seguido‖en‖“Arancibia‖Clavel”‖donde‖la‖Corte‖dijo que en rigor

no se trata propiamente de la vigencia retroactiva de la norma internacional

convencional, toda vez que su carácter de norma consuetudinaria de derecho

internacional anterior a la ratificación de la convención de 1968 era ius cogens, cuya

función‖primordial‖ es‖proteger‖a‖los‖estados‖de‖acuerdos‖concluidos‖en‖contra‖de‖

algunos valores e intereses generales de la comunidad internacional de Estados en

su conjunto, para asegurar el respeto de aquellas reglas generales de derecho cuya

inobservancia‖puede‖afectar‖la‖esencia‖misma‖del‖sistema‖legal’.‖

Desde esta perspectiva, así como es posible afirmar que la costumbre

internacional ya consideraba imprescriptibles los crímenes contra la humanidad

con anterioridad a la convención, también esta costumbre era materia común del

derecho internacional con anterioridad a la incorporación de la convención al

derecho interno -consid. 29-.

En suma, esta doctrina determina que, al momento de los hechos, el Estado

argentino ya había contribuido a la formación de la costumbre internacional a


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favor de la imprescriptibilidad de los crímenes contra la humanidad, siendo por

ende aplicable, sin violar el principio de legalidad, ni el de no retroactividad de la

ley penal.

En relación al planteo del plazo razonable, el Fiscal sostuvo que debe

tenerse‖presente‖lo‖dicho‖por‖la‖actual‖integración‖de‖la‖Corte‖en‖los‖autos‖“Videla,‖

Jorge‖ Rafael”,‖ sentencia‖ del‖ 10‖ de‖ abril‖ de‖ 2018,‖ donde‖ se‖ realiza‖ un‖ interesante‖

análisis de la prescripción y la razonabilidad del tiempo en el proceso.

Señaló que en ese fallo se sostiene que la prescripción y el plazo razonable

no solo atienden el derecho del imputado sino también el de las víctimas. Y en el

caso de aquellas que han padecido los crímenes más graves o atroces, con la

aquiescencia estatal, la prescripción queda desplazada por un permanente interés

en la investigación, sanción y reparación, con lo que el derecho a la prescripción al

que alude la Corte es más bien el derecho a su no aplicación como mecanismo de

orden interno que impida investigar y sancionar.

Expresamente dijo, ante este tipo de crímenes, resulta inexorable que

predomine el interés social por conocer la verdad y sancionar a sus responsables,

por sobre cualquier interés individual por liberarse de la persecución penal,

consid. 4°.

Por otra parte, en cuanto al planteo de inconstitucionalidad de los arts. 12 y

19 inc.4to. del código sustantivo, sostuvo que el planteo debe ser rechazado en

función de la misma jurisprudencia de nuestra Corte que ha establecido la

constitucionalidad de estas normas frente a planteos que versaban sobre cuestiones

análogas, con argumentos y razones que armonizan el sentido y alcances de esas

normas con los derechos fundamentales puestos en crisis. De igual manera al

planteo defensista tratado anteriormente, el Fiscal entendió que la defensa no ha

dado razones ni fundamentos para apartarse de esa doctrina que surge del

precedente‖ “Gonz{lez‖ Castillo”‖ del‖ 11‖ de‖ mayo‖ de‖ 2017,‖ y,‖ en‖ particular,‖ del‖

precedente‖ “Menéndez,‖ Luciano‖ Benjamín”‖ del‖ 23‖ de marzo de 2021, donde se

planteó una situación idéntica a la aquí planteada respecto de un condenado por

delitos de lesa humanidad.

Por todo lo expuesto, solicitó al tribunal que rechacen ambos planteos de

inconstitucionalidad, efectuados por la defensa.

275
Seguidamente el Fiscal replicó respecto de la excepción por falta de acción

por hechos que se le imputaron a Candioti luego de ser extraditado.

El Fiscal Miranda sostuvo que no es procedente el planteo defensista, toda

vez que no se afecta de manera alguna el principio de especialidad que sustenta

todo juzgamiento obtenido mediante extradición.

Por ende, no se puede perder de vista que la finalidad de la cláusula de

especialidad es impedir que la persona entregada sea juzgada por razones extrañas

a las invocadas oportunamente.

Para culminar su tratamiento, el Dr. Miranda agregó que la regla de

especialidad no sería aplicable a los hechos que fueron calificados como

desaparición forzada, ya que al ser un delito continuado se sigue cometiendo al

presente. Por lo tanto, el límite temporal que establece el artículo 11 del tratado de

extradición, no es aplicable a esta figura penal.

A su turno, la Dra. Guadalupe Godoy adhirió a lo planteado por la Fiscalía

en general y manifestó que el Dr. Llonto iba a hacer algunas consideraciones.

A continuación el Dr. Llonto replicó el planteo de la extinción de la acción

penal por prescripción realizado fundamentalmente por las defensas que ejercen

los Dres. Ibáñez, para señalar y observar las cuestiones que se encuentran erradas a

su entender.

En esa línea, afirmó que la sentencia de la causa 13 contempló el criterio y

sanción de los hechos allí ventilados, como delitos de lesa humanidad. Además,

subrayó que el Ministerio Público Fiscal de dicho proceso, encabezado por los

fiscales Strassera y Moreno Ocampo, plantearon que se trataba de un genocidio y

que además, se trataba de crímenes de lesa humanidad.

A continuación, el Dr. Yacoy hizo una adhesión general a lo manifestado

por el doctor Gonzalo Miranda en representación del Ministerio Público Fiscal, y

por lo expresado por el doctor Llonto.

Por su parte, la Dra. Collen Torre expresó, en el mismo sentido, la adhesión

a lo manifestado por el doctor Miranda en representación del Ministerio Público

Fiscal y los doctores Llonto y Godoy.

Luego, la Dra. Rodrigo se manifestó en el mismo sentido que lo expresado

por los colegas anteriormente.

A continuación el Dr. Griffo adhirió a las expresiones de los colegas, y en

idéntico sentido se expresó el Dr. German Camps por la querella de Ramírez.

Finalmente, el doctor Pereira, por la querella de la Subsecretaría de

Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires manifestó su adhesión a todo


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lo que han replicado sus colegas. Finalmente, es dable mencionar la adhesión

realizada por las querellas Asociación ex detenidos y del Codesedh.

Seguidamente, sin perjuicio de que se informara por presidencia que no se

advertían motivos de dúplica, el defensor particular Gerardo Ibáñez se expresó al

respecto de manera breve.

Sostuvo que no incurrió en una falsedad al haber hecho las afirmaciones en

cuanto a que la calificación de delitos de lesa humanidad e imprescriptibilidad, no

obraba en ningún pasaje de la sentencia de la causa 13. Afirmó que nunca dijo que

no se había hablado de genocidio, que no se había hablado sobre los tratados

internacionales. Concluyó expresando que se intentó desvirtuar sus dichos.

Por lo demás no desconoce la posición de la Fiscalía, no desconoce ni la

jurisprudencia, ni los fallos de vuestras excelencias en otros juicios de modo tal,

que respecto a lo que dijo el Ministerio Público es una posición contra la nuestra,

no hay nada que duplicar.

Seguidamente, la Dra. Bolis dijo que esa defensa no iba a realizar una

dúplica y se remitía íntegramente a los fundamentos expuestos por el doctor

Garrido en su alegato del 8 de marzo del presente año.

Sólo aclaró que cuando el doctor Garrido en su alegato se refirió a la

sentencia‖dictada‖en‖autos‖“Puente‖12”,‖de‖la‖que‖acompa ó‖copia,‖en‖realidad‖que‖

hizo referencia a la sentencia dictada en los autos de los hechos cometidos en el

centro‖clandestino‖de‖detención‖“Automotores‖Orletti”.

Por su parte, el doctor Barreiro manifestó simplemente una cuestión

referente al planteo de inconstitucionalidad del artículo 19 en su inciso cuarto al

cual se hiciera alusión y básicamente tiene que ver con aquellos agravios que dicen

que no fueron señalados por esta defensa.

Reiteró que claramente sí lo fueron señalados, no solamente como un

derecho en la inviolabilidad de la propiedad, a los cuales aludieron, sino también

el derecho a la vejez a un trato digno, cuestiones que están previstas expresamente

en el artículo 14 bis de nuestra Carta Magna y en el pacto internacional de derechos

civiles y políticos.

Agregó que esa cuestión afecta de manera directa a cada uno de sus

asistidos los cuales en su gran mayoría están en un régimen de detención

277
domiciliaria, sino también que en aquel caso de que no tuvieran un pariente y

demás cuestiones quedaría en un estado totalmente de indefensión, un trato cruel

y una condena que sería aberrante a los derechos pro homine.

Por lo cual insistió y remarcó que ese fue el planteo, ese fue el agravio

concreto, que pareciera, en todo caso, no quedar en claro y quería así hacerlo saber

al tribunal sin perjuicio de que remarcó esta cuestión y recordó las reservas

recursivas implantadas al respecto.

Finalmente, se hizo saber a los imputados el derecho a expresar unas

palabras finales, si era su deseo, de conformidad a lo normado por el artículo 393

del C.P.P.N.

El primero en expresarse fue Federico Minicucci, quien solo dijo que no

tenía nada que decir.

Luego, Guillermo Domínguez Matheu, en oportunidad de expresarse dijo

que a pesar de que el Tribunal ya tenía decidida la resolución de este juicio, quería

dejar testimonio de su absoluta inocencia en los hechos aquí ventilados, no solo

por lo sucedido en fechas anteriores y posteriores a su permanencia en el

Destacamento de Inteligencia 101, sino que los hechos aquí narrados por los

testigos habrían sucedido en instalaciones de la Policía de la provincia de Buenos

Aires, ya sea las brigadas de Banfield, Quilmes y Lanús.

Señaló que las distintas instancias judiciales centraron sus investigaciones

solamente en las autoridades policiales, y no en el personal subalterno que

prestaba servicio en las citadas brigadas policiales, quienes tenían la

responsabilidad primaria del alojamiento, la seguridad de los allí alojados, los que

podrían haber testimoniado qué personal de otras fuerzas y su identificación que

concurrían a esas dependencias.

En tal sentido, refirió que se habló de gente de prefectura, de la marina de

guerra, de la SIDE, de coordinación Federal, pero en ningún momento se dijo, ni se

involucró personal del Destacamento de Inteligencia 101 y menos aún de él.

Sostuvo que si se hubiera procedido debidamente, seguramente hubieran

testimoniado que ningún integrante de este destacamento de inteligencia habría

participado de los hechos narrados.

Apoyó su inocencia en que ningún momento se pudo determinar su

participación y solo se basa en el legajo personal donde figuran sus destinos

profesionales ganados por aptitudes morales, intelectuales y militares para orgullo

propio, de su familia y de la institución a la cual prestó servicio por más de 40

años.
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Agregó que se expuso su legajo personal ante el público en franca violación

del secreto militar, por ello solicitó se adopten las medidas legales

correspondientes por haberse incurrido en un delito en flagrancia.

Sostuvo que la acusación Fiscal formulada al suscrito solamente se basa en

su legajo personal afirmando hechos delictuales que no pudo probar y niegan y

tergiversan sus declaraciones a lo largo de este proceso afirmando hechos

inmorales, homicidios desapariciones, ajenos a su formación moral cristiana y

militar basadas en el Código de honor San Martiniano.

Asimismo afirmó que la acusación Fiscal describe maliciosamente la

actividad de la inteligencia como una especialidad de la conducción militar

tendiente a encubrir hechos delictuales que puedan producir las fuerzas.

Señaló que las imputaciones formuladas por la Fiscalía constituyen una

arbitrariedad de la liviandad y direccionamiento en que fueron realizadas, y a las

pruebas se remitió, las supuestas víctimas en sus declaraciones manifestaron

fechas, lugares, donde habrían sucedido los hechos, y en todos, y en otros casos,

manifestaron apellidos y alias de quienes los tenían a su cuidado, los que

indudablemente no fueron integrantes del Destacamento de Inteligencia 101, y

menos aún, él. Remarcó que, no obstante ello, la Fiscalía las ignoró maliciosamente,

lo que lo llevó a pensar que es una farsa o estafa judicial.

Para terminar, manifestó su apoyo a lo propuesto por la Fiscal Oberlin de

darle máxima publicidad al desarrollo de este juicio amén de los resarcimientos

que se solicitan, a lo cual, pidió que se agregue que se difunda por todos los

medios, incluso el boletín oficial, que la recusada fiscal, por pertenecer a una

organización colateral de Derechos Humanos, reivindica a los terroristas de los

años 70.

A su turno Barre, sostuvo, tal como lo dijo su abogado en el alegato, que en

el primer semestre del año 75 estuvo incorporado en la escuela superior de policía

en La Plata. Agregó que en abril y mayo del año 76, como eran sus tareas

habituales, estaba coordinando siempre las investigaciones de los hechos graves

secuestros extorsivos, asaltos, y en los secuestros extorsivos generalmente en la

casa del secuestrado para recibir los llamados telefónicos que exigían el pago del

rescate.

279
Además, agregó que en semana santa de ese año estuvo de vacaciones en la

costa con su familia.

Refirió además que no conocía la situación de detenciones de las víctimas, y

como explicó su abogado, estaban detenidos a disposición del poder ejecutivo por

lo tanto habiendo conocido la situación de detenciones, no podría realmente haber

hecho algo porque no podía dejar sin efecto el decreto del poder ejecutivo.

Recordó que esas detenciones eran producidas por personal o de las fuerzas

armadas o fuerzas conjuntas y una vez documentado los trasladaban a Banfield

para su alojamiento.

También resaltó, como acreditó su abogado, el reconocimiento del señor

Ernesto Sábato por un trato humanitario hacia un detenido, el ciudadano Braña,

por una extorsión invocando el grupo montonero, fue condenado. Agregó también

que cuando ocurrió el episodio, detuvo al personal de la Side que había

protagonizado un secuestro de Aníbal Zavalía, sufrió un atentado y amenazas con

su familia, y a consecuencia de ello fue sancionado con 10 días de arresto y

relevado de su función como jefe de San Martín.

Por todo ello, manifestó que no comulgó, ni participó en el plan sistemático

para la desaparición, ni exterminio de personas, como lo dijo la acusación, en

definitiva, sostuvo que no intervino, ni por acción, ni por omisión, en los hechos

que se le atribuyeron.

Culminó su alocución final expresando que se encuentra detenido hace más

de 9 años y pidió que se evalúe la prueba con objetividad y que así se advertirá que

no tuvo ninguna responsabilidad, en ningún hecho.

Por su parte Gustavo Fontana, sostuvo que sus palabras se motivan por el

injusto ataque a su persona, dado los distintos ilícitos que se le imputan en calidad

de coautor mediato.

En este sentido, dijo que solo estuvo en el Destacamento de Inteligencia 101

de La Plata en la mañana del 23 de diciembre de 1975, en ese lapso no pudo haber

cometido la cantidad de delitos que se le imputan.

Refirió que en 1975, cursaba en la escuela superior de guerra o se hallaba en

uso de licencia anual o especial o cursaba como alumno regular la escuela de

inteligencia. Y agregó que en octubre de 1976, o se encontraba en comisión en el

interior del país o ya era personal efectivo del Batallón de Inteligencia 601 de

Buenos Aires o le había salido el pase a otra unidad en el interior del país. Dijo que

las constancias de estos cursos de la escuela superior de guerra y de la escuela de

inteligencia los aportó oportunamente a sus defensores.


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Asimismo, sostuvo que de la producción en juicio no surge prueba

fehaciente de su participación en los ilícitos que le enrostraron, y que su no

participación en el Destacamento 101 de La Plata, y su pase en comisión al Batallón

601 de la ciudad de Buenos Aires, desde el día 24 de diciembre de 1975, se

encontraba registrado en el libro histórico del Batallón de Inteligencia 601,

correspondiente al año 1976.

Añadió que los informes de calificación del año 1976/77, donde figura como

tercera instancia de calificación el jefe de la compañía de seguridad, Teniente

coronel Luis Ángel Firpo y calificación que se repite en el informe de calificación

del año 1977/78, figurando como primera instancia el nombrado oficial jefe.

Además, dijo que se le imputaron distintos delitos como autor mediato y no

se citó, ni se precisó taxativamente, si lo hicieron con otros oficiales del

destacamento, el puesto interno que ocupó en el destacamento de inteligencia o la

fracción que estaba a su mando, dónde consta que impartió o recibió órdenes

ilegales de quién, y a quién.

Por último, expresó, previo a su reconocimiento al apoyo recibido en todo

momento por todos los integrantes de la defensoría pública oficial número 3 de La

Plata a cargo del Dr. Gastón Ezequiel Barreiro y el Dr. Beltrachi, que siempre

estuvo a derecho y que no ha tratado en modo alguno de entorpecer el accionar de

la justicia, ni eludir sus responsabilidades.

En su oportunidad, Horacio Castillo afirmó que nunca secuestró a nadie,

nunca torturó a nadie, ni violó, ni asesinó a nadie, ni colaboró de ninguna forma.

Señaló que estuvo destinado a comisarías, subcomisarias, destacamentos

siempre en las mismas funciones, oficial de servicio y sumariante.

En este sentido explicó que en la Brigada de Lanús con asiento en

Avellaneda le habían encomendado formar parte de la División Delitos

Económicos y lo hacía al mismo tiempo que instruía sumarios.

Añadió que, como oficial de servicio, sus obligaciones eran controlar el libro

de guardia que llevaba un sub oficial, el libro de sumarios y el libro de detenidos

que firmaba para constancia del control. El control de detenidos les correspondía

fundamentalmente, y aclaró que se refirió a los detenidos que estaban legalizados

y a disposición de autoridades competentes.

281
Advirtió la enorme diferencia con respecto a la documentación exhibida por

la Fiscalía en la acusación al personal militar, documentación profusa y

pormenorizada, legajos, planillas, comunicados internos, traslados etcétera. Pero el

libro de guardia de detenidos y sumarios de Avellaneda no apareció nunca, lo que

aparecieron fueron datos sobre su persona, que solo podían encontrarse en esos

volúmenes. Su legajo fue apareciendo por partes y con contenidos que no se

correspondían, como premios por heridas en actos de servicio que no tuvo nunca,

o sumarios o sanciones inexistentes como las que se le adjudican, arresto por faltas

como instructor.

Agregó que la Fiscalía proporcionó una fotografía para probar que era

canoso, no nítida, lo que no es cierto, y que solo se ve de perfil. Por lo que refiere

que debieron entender que en un lado tenía cabello negro y del otro lado tenía

cabello blanco.

Expresó que se hicieron una errónea alusión e interpretación de que sus

calificaciones excelentes eran producto de su labor en la represión.

Afirmó que Trevisán lo llevó a Banfield por su interés en conformar en la

repartición, un grupo de trabajo de delitos económicos. Le asignó una oficina en

Banfield, que no ocupó, y lo liberó de la obligación de estar en Banfield para

dedicarse a tomar cursos e instruirse.

Refirió que envió copias de fotografías y diplomas de la Universidad de la

Policía Federal, que se le otorgó un premio en el Ministerio de Economía por su

labor en delitos económicos que ya se había consolidado con oficinas en Vicente

López.

Por último, manifestó que desde hace casi 50 años vive en su domicilio de la

calle Polonia, antes Navarro. Agregó que hace unos años fue intervenido de

urgencia en diez ocasiones en el hospital británico, que arrastra problemas

cardíacos desde hace 30 años y que se asentaron a medida que pasaban los años.

Culminó afirmando que es absolutamente inocente de los cargos que se le

han endilgado. Consideró que la ley no es un conjunto de normas sino un intento

de dotar de dignidad a la vida, y no solamente sufre de problemas coronarios, sino

también sufre de problemas pulmonares serios, de manera tal que a la noche

duerme con una mascarilla conectada a un aparato. Por todo ello pidió que se

tengan en cuenta sus palabras y su inocencia.

A su vez, Carlos María Romero Pavón dijo que con el uso de estas palabras,

puntualizará detalladamente las falsedades imputativas y sobre todo, las

instrumentales.
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FLP 737/2013/TO1

En esa idea, para demostrar la falsedad de las imputaciones fue necesario

acudir a la cúspide del derecho, de la justicia, el instrumento madre básico y

fundamental, la Constitución que regula, que determina, las garantías y derechos

fundamentales.

En ese sentido dijo que es doctrina aceptada que el principio de legalidad,

que abarca todos los presupuestos de la punibilidad dentro de los que se

encuentran las normas que hacen a la prescripción de la acción penal. Consideró

superior por supuesto y absolutamente puntual a este derecho de ius cogens.

Además, expresó que no trata de buscar ninguna excusa para salvar algún

punto. Enfatizó que no es cierto que pueda implicárselo, porque ya lo ha dejado

absolutamente claro en todas las declaraciones anteriores, con respecto a su

absoluta y total falta de responsabilidad, y en relación la utilización de la palabra y

del concepto legalidad.

Explicó que el sentido del comando, no cualquiera lo ejerce. El comando en

aquel tiempo, un oficial subalterno, él tenía subordinados pero sobre quienes no

ejercía el comando, y en este juicio no se ha hecho presente, ni se ha requerido la

presencia de ningún subordinado suyo.

Precisamente, para poder confirmar si es que ha impartido órdenes, que

realmente no estuvieran ajustados al concepto de la legalidad, quien ejerce el

comando es la autoridad y titular de las responsabilidades legales. La palabra

Comando no significa, no está sustantivada, en este caso es un adjetivo, no se

refiere a los comandos como los elementos de tropas que realizan operaciones

especiales, sino a la facultad que se le concede por investidura a quien tiene una

jerarquía militar para ejercer el mando.

Explicó que el Comando es la autoridad y responsabilidad legal con que se

inviste un militar para ejercer la conducción. Culminó expresando que queda claro

la fundamentación que esgrimió en este instante para demostrar no solo aquello

que ha manifestado en su declaración indagatoria, sino que fundamentalmente en

este instante apeló a lo que dice la Carta Magna de la República Argentina, lo que

significa, por sobre todas las cosas, la búsqueda de lo que será justicia.

A su turno, Jaime Lamont Smart, en oportunidad de expresar sus últimas

palabras dijo, en primer lugar, que en las cuatro o cinco causas anteriores, no se

283
plantearon los temas que se plantearon en esta causa. En esa línea, sostuvo que era

necesario hacer un juicio independiente de aquellas otras causas, porque lo que se

incorporó en esta era realmente fundamental.

Aclaró que en las causas anteriores, y esto no es por supuesto

responsabilidad del doctor Barreiro sino que es responsabilidad suya, que no lo

supo expresar debidamente en su momento, no se tuvo en cuenta lo que señaló

como pruebas negativas.

Recordó que se consideró y evaluó, en las dos causas donde se defendió

personalmente, que era suficiente con las pruebas positivas de descargo, y que

ellas fundamentalmente se referían a disposiciones legales dictadas antes y

después del proceso militar que excluían la responsabilidad del ministro de

gobierno.

Así agregó que está muy claro que el gobierno militar cuando dicta el

decreto ley o la ley 8.668, lo que está haciendo es excluyendo específicamente al

Ministerio de Gobierno del trato con la Policía de la provincia de Buenos Aires, y

eso es así porque como es sabido la policía de la provincia fue uno de los lugares

que ocupó el 24 de marzo de 1976 el ejército.

De este modo, se hizo cargo un equipo militar inicialmente y después lo

reemplaza un Coronel en actividad, el coronel Camps, después designado general

y posteriormente otro general en actividad.

Señaló ello, como lo que, en alguna medida, demostraba la ajeneidad del

ministro de gobierno en el manejo de la Policía de la provincia de Buenos Aires.

Agregó que en esta causa fundamentalmente, y cree que en la anterior también, se

planteó que no existía ningún documento firmado por Smart, pese a que estuvo

como se dice a cargo de la Policía de la provincia 3 años y 6 meses.

Agregó que no se puede entender cómo sería el manejo que se le atribuye en

el mantenimiento y sostenimiento de la Policía de la provincia de Buenos Aires, si

no se le pudo traer una sola firma, y esto de traer una sola firma lo remarcó porque

han tenido los acusadores sobrado tiempo para traerlas.

Recalcó que lo viene manifestando desde el primer proceso, que la policía

de la provincia de Buenos Aires quedó exclusivamente a cargo de su jefe que

reportaba al gobernador que era también un militar en actividad, el general Ibérico

Saint Jean, aunque ya en retiro pero la relación se daba entre ellos por algo se

modifica como lo ha señalado ese decreto ley 8.668 y para demostrar lo que se

pretendió hacer con ese decreto 8.668, después está la ley 9.551 que también ha

sido invocada, que vuelve a incorporar al ministro de gobierno como intermediario


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FLP 737/2013/TO1

entre el poder ejecutivo y la policía cuando ya había finalizado la lucha contra la

subversión.

Afirmó que la inexistencia de pruebas documentales que debieron existir, si

es que el ministro de gobierno proveía los medios a la Policía de la provincia

Buenos Aires, es palmaria.

Se preguntó quién firmó las contrataciones directas que se deben haber

hecho. Quién firmó las licitaciones, quién aprobó las licitaciones. Esto da fe de sus

manifestaciones de que el jefe de policía se entendía directamente con el ministro

de economía y ahí está seguramente la explicación a la inexistencia de firmas

suyas.

Subrayó que era inconcebible pensar que la policía durante 3 años y 6 meses

no compró vestuario, no compró municiones, no compró alimentación, no compró

rodados, bueno todo lo que implica el sostenimiento de una fuerza de esta

naturaleza.

Resaltó que no hay prueba ninguna de que alguien hubiera hecho esto, lo

que implica, por otro lado, una omisión de quienes investigaron como lo reconoce

la doctora Berlingieri bien a fondo, todo lo relacionado con la policía de la

provincia entre los años 76 y 83 pero no surge en ningún momento que haya

intervenido en algo.

Señaló que esto es importante, porque es algo novedoso, lo dijo al comienzo,

la inexistencia de la intervención del ministro de gobierno en el mantenimiento

como dicen de la policía de la provincia de Buenos Aires, y señaló esto de

mantenimiento, porque también es necesario recordar que ya en el año 1975 la

policía de la provincia de Buenos Aires pasó a depender operacionalmente de las

fuerzas armadas.

Reiteró que no es posible pensar que se lo está haciendo responsable de la

asistencia a la policía de la provincia durante 3 años y medio, y no han podido

traer una sola firma. Así que pide a diferencia de las condenas anteriores, no

incorporen como prueba de descargo, esto que está diciendo.

Por otro lado, también señaló un comportamiento dual por parte de los

acusadores, y el comportamiento dual consiste en que cuando tienen que

demostrar y alegar sobre la responsabilidad de militares y policías, no tienen

285
ningún inconveniente en reconocer que la fuerza de Ejército tomó posesión de la

policía y a partir de ese momento intervino en todos los actos de la policía de la

provincia de Buenos Aires.

Ahora bien, en cuanto a por qué dice dual, es porque cuando Smart

argumenta que la policía no pasó a depender de la fuerza ejército entonces

livianamente todos los acusadores la niegan y niegan. Esto que es un hecho de que

la policía de la provincia quedó bajo el mando a de las fuerzas armadas en general,

pero en particular de la fuerza de Ejército. Agregó que ese es otro aspecto que le

gustaría que se tuviera en cuenta.

Asimismo, también le parecía importante resaltar, porque se ha hecho

mención en este juicio a su paso por la Cámara Federal en lo Penal de Nación.

Refirió, que ese tribunal lo crea el gobierno de Lanusse en el año 1971, ante

la presión que existía para poner bajo jurisdicción militar la creciente guerrilla que

ya sabemos que habían ocupado pueblos como la Calera y Garín. Y entonces el

gobierno de Lanusse con el apoyo del Ministro de Justicia el Dr. Perrio, crea la

Cámara Federal en lo Penal de la Nación que comienza su cometido en julio de

1971.

Así, infirió que podía decirse que lo que ocurrió en marzo de 1976, hubiera

ocurrido en aquella época de no haber logrado imponer el gobierno de Lanusse un

esquema como la Cámara Federal en lo Penal de la Nación. Agregó que también

era importante esto para algunos de los querellantes que se han referido a la

Cámara es que hubo antes de la Cámara, siete desaparecidos.

Concluyó respecto del mencionado episodio manifestando que mal que le

pese a muchos de los querellantes, no hubo desaparecidos y no hubo

desaparecidos porque la Cámara Federal intervino en todas las detenciones. Así

que los desaparecidos no existieron y quien puede dar fe es precisamente la Fiscal

Oberlin ya que a la fiscal le detuvieron a sus padres René y Ana, allá por el año

1972 y le dieron intervención al Dr. Munilla juez de la Cámara Federal en lo Penal,

quien instruyó.

Señaló que no es una ampliación indagatoria el decir que se ha probado en

esta causa, que no existe ni una sola firma de Smart atribuyendo actuación al

respecto referido a la policía de la provincia de Buenos Aires.

Finalmente, subrayó que la doctora Berlingieri y esto por supuesto lo

admiten todos fiscales y las anteriores sentencias, es muy concreta y clara cuando

dice‖“Smart‖no‖formaba‖parte‖de‖la‖comunidad‖informativa".
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La doctora Berlingieri afirma que no formó parte de la comunidad

informativa. Y se preguntó, a quién se le ocurre que un ministro de gobierno iba a

ser este superior de la policía y no solo no formaba parte de la comunidad

informativa, sino que ni recibía las comunes cotidianas que hacía la policía.

Culminó con sus palabras diciendo que no tuvo responsabilidad sobre la

Policía de la provincia de Buenos Aires, y eso está demostrado al máximo.

Aclaró que lo que señaló con la Cámara Federal es, porque no es una

ampliación indagatoria, lo que consideró que la Cámara Federal que por supuesto

fue mencionada el juicio, tiene que ser recordada como un tribunal de derecho que

postergó lo que sucedió a partir del mes de marzo del 76. Lo postergó entre el 71 y

76, por eso su referencia a los dos subversivos vinculados a la señora Fiscal porque

ellos salieron amnistiados el 25 de mayo, y si salieron amnistiados el 25 de mayo,

porque conservaron la vida y si conservaron la vida entre otras cosas, se lo debían

al Dr. Smart.

De seguido, Juan Wolk sostuvo que en la época de la subversión actuaba en

la policía de la provincia de Buenos Aires como comisario inspector. Explicó que

era el jefe de delitos contra la propiedad, solamente con un grupo de personas que

comandaba.

Expresó que le extrañaba de sobre manera que no solamente se le atribuía

ser jefe de delitos contra la propiedad sino jefe de delitos contra las personas.

Aclaró que en el delito contra la propiedad se actuaba en forma directa, en las

palabras, y personas secuestradas o las personas eran distorsionadas mediante

secuestro extorsivo.

Se preguntó por qué se le atribuye que era Jefe de delito contra las personas,

cuando eran dos personas distintas que comandaban los equipos. Dijo que no

recordaba sus nombres, pero sí el apellido del jefe de delito contra las personas,

quien era el comisario Barbieri, un hombre capaz, un hombre que actuaba

directamente a las órdenes del comisario General Etchecolatz, que era el director

general del instituto que él representaba. Sostuvo que esa es una de la inquietud

que le preocupa.

Agregó que en todos los hechos que se atribuye a delito contra la propiedad,

que actuaba en los delitos comunes y los secuestros extorsivos. Que no tenían

287
tiempo para otra cosa, por qué se atribuyen la actuación de ese organismo. Que no

supo en qué situación lo comandaba y lo manejaba personalmente el director

general de investigación.

Además, dijo que otra atribución más que escuchó en las responsabilidades

es haber actuado en ocasión del secuestro de varias estudiantes en la ciudad de La

Plata, y trasladados a la dirección, al edificio de Banfield.

Destacó que en esa época había sido trasladado a la dirección de seguridad,

y la dirección de seguridad le había encomendado una responsabilidad en la

unidad Regional de Tigre. Así que no estaba en el edificio. Esas fueron las dos

apreciaciones que tuvo para comentar y para pedir el favor de poder esclarecerla,

incluso esclarecérsela porque no supo a qué se atribuye la responsabilidad en esos

temas.

A su turno, Alberto Candioti señaló que sus últimas palabras consistirían en

tres temas. El primer tema fue agradecer al Ministerio Público de la Defensa, en las

personas de los Dres. Barreiro y Beltracchi, por su capacidad técnica jurídica y su

honestidad intelectual puesta de manifiesto en su defensa, enalteciendo el

funcionamiento de este organismo público judicial.

El segundo punto fue vinculado al instituto de la prueba, y en tal sentido

destacó a José Mosset Iturraspe y al profesor Creus, ambos juristas destacados,

para referirse a la prueba, la que debe ser clara y creíble.

Así, sostuvo que en lo que se desarrolló estos 41 meses, que es el tiempo que

duró este juicio, nunca fue mencionado por nadie ante la gran cantidad de testigos

que pasaron, ni en el lugar, ni por nadie que lo conociera, toda la prueba estuvo

fundada en libros, llámese reglamentos, y en su legajo personal.

Destacó que nueve querellas, de las nueve querellas, cuando se mencionaba

el pedido de condena para los inculpados, cinco de ellas coincidieron con el

Ministerio Público Fiscal pidiendo la sanción de prisión perpetua para él; una de

ellas pidió 25 años de prisión, y tres de ellas cuando hicieron el pedido a su

persona, no lo mencionaron, con lo cual, entendió, que evidentemente quedaba

claro que la prueba era bastante amañada, y no era fácil de demostrar lo que

decían a través de libros y por supuesto era poco creíble.

Pasando al tercer punto, vinculado a la ley 25.304, sostuvo que en las

réplicas que produjo el Ministerio Público Fiscal se atacó a esta ley, pero no se

atacó en el fondo, como es elemental, que no pudiera ser sino que se atacó en la

forma, diciendo que recién se manifestó al final de este juicio el tema de la

extradición y la ley de extradición.


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FLP 737/2013/TO1

Agregó que debe tenerse muy en cuenta lo que es la ley 25.304 llamada

comúnmente de extradición, resumiendo y concluyendo a todo lo dicho, solicitó su

absolución.

Por su parte, Jorge Antonio Bergés dijo que la mayoría de los casos o la

totalidad de las imputaciones a su persona, ya han sido juzgadas en ese Tribunal 1,

y le agradeció a los defensores las atenciones que habían tenido.

Por otro lado, Roberto Armando Balmaceda sostuvo que su función en el

Destacamento 101 de Inteligencia de La Plata, nuca fue como jefe de la central de

reunión, puesto que nunca pudo haber ocupado tal cargo en virtud de su grado y

su nula experiencia en la zona, como lo manifestó el jefe de destacamento Coronel

Arias Duval en su momento cuando recibió la orden de crear una central de

reunión para la zona del regimiento de Infantería 7.

En cuanto a sus funciones, que nadie lo tuvo en cuenta, no era la de reunir

información sobre persona alguna, ni grupo de personas u organización, sino que

fue la de realizar el estudio de seguridad de la unidad, que como habrán visto en el

reglamento de contrainteligencia es sumamente detallada y compleja, además de

realizar la encriptación y descripción de los mensajes que llegaban y salían de la

unidad, como así también fiscalizar y asentar el control de todas las medidas de

contrainteligencia referidas a documentación personal e instalación.

Igualmente dar instrucciones al personal, también dar clases dos veces por

semana en la escuela de policía en forma gratuita, cosa delicada no solo por la

exposición, sino por la preparación y ejemplificación como lo comprenderán

quienes se desempeñaron como docentes.

Refirió que la Fiscalía y sus subsidiarios, narraron hechos aberrantes para

apelar e influenciar psicológicamente a los jueces. Se preguntó por qué nadie hace

referencia alguna al personal del Destacamento de Inteligencia en las causas San

Justo, Quilmes, Banfield, Lanús etcétera, eso afirma que es porque no hay

referencia alguna al destacamento de inteligencia 101 en las órdenes de

operaciones 404 y 405 del año 1976.

Sostuvo, cómo podía aportar datos de personas que no conoció, ni sabía de

su existencia, además se presentaron casos de extranjeros uruguayos, chilenos,

cuando el destacamento de inteligencia no tenía contactos, ni jurisdicción en el

289
marco externo y menos a nivel nacional, cómo iba a ordenar detenciones o

traslados de esa magnitud.

Dijo que esas detenciones, traslados, etcétera, referidas prueban aún más la

no participación por falta de jurisdicción del Destacamento de Inteligencia 101 en

esas localidades, y el real cumplimiento de las órdenes de operaciones 404 y 405.

Además carecía el destacamento de medios personales para aportar.

Afirmó que no hay claridad en los hechos imputados, ni su participación.

Cuestionó por qué no se aplican las garantías constitucionales de las que goza

cualquier ciudadano, por qué se olvida el código penal procesal si dicen conocerlo.

Agregó que la figura de genocidio, como fue explicada por la máxima

conducción de las organizaciones terroristas, fue para recaudar dinero, y el resto lo

hizo el aparato de propaganda.

Finalmente, dijo que no puede arrepentirse, ni decir dónde están los

desaparecidos por no haber participado en ninguno de los hechos aberrantes

narrados, ni saber de hechos cometidos por otros elementos.

Todos los imputados en los juicios de estos centros de detención fueron

como dice la orden de operaciones 404 y 405 personal del Batallón de inteligencia,

la policía federal, la policía de provincia de Buenos Aires y la SIDE; sobre los

cuales, por ser de mayor magnitud, y el destacamento de inteligencia no tenía

mando, ni comando, ya que estos exigían el marco, excedían el marco y la

capacidad del mismo, y por lo tanto de su persona y rol.

Para culminar, expresó que él no disponía de 50 millones de pesos

mensuales como la Secretaría de Derechos Humanos o 221 millones de pesos como

las Madres de Plaza de Mayo para campañas publicitarias que atraían el morbo de

la gente y pagaban manifestaciones o compraban testigos y además la voluntad de

los funcionarios en todos los estamentos del Estado.

Por último, a su turno, Jorge Di Pasquale sostuvo que sus palabras se

apoyan en vivencias y conocimientos que no tienen ninguno de los que lo acusan,

ni ninguno de los que lo juzgan, y esas vivencias son haber vivido en la época de

hechos, conocer en profundidad los reglamentos militares y el funcionamiento del

ejército, haber transitado hasta la fecha por nueve Tribunales Orales, en todos ellos

se lo condenó sin pruebas. Además, por tener algunos años más que todos y por

otra parte, haber tenido la oportunidad de ser oficial de inteligencia y

posteriormente, haberse diplomado como oficial de Estado Mayor del Ejército

Argentino.
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FLP 737/2013/TO1

Precisó inicialmente que de acuerdo al artículo 18 de la Constitución

Nacional, los jueces que integran el Tribunal no son jueces naturales.

En este sentido, consideró que quienes integran este Tribunal en esta

oportunidad conforman una comisión especial de juzgamiento. Agregó que

tampoco se cumple con el artículo 16, respecto a la igualdad de todos los

ciudadanos ante la ley, ni el artículo 28. Y tampoco se cumple con el artículo 75

inciso 22, en donde se expresa que los tratados incorporados no derogan artículo

alguno de la primera parte de la Constitución Nacional, por lo tanto expresó que

este es un juicio anticonstitucional.

Consideró que este proceso, al igual que todos los referidos a supuestos

delitos de lesa humanidad, son simplemente juicios revolucionarios o también lo

podemos calificar como juicios políticos.

Destacó que lo que pasó y pasa es que la justicia se ha movido siempre de

acuerdo a lo señalado por las organizaciones de derechos humanos, y las

organizaciones de derechos humanos se caracterizaron, todas, por su afinidad

ideológica con los terroristas de los años 60, 70 y 80.

Afirmó que, una vez más se siguieron buscando artilugios para condenar

sin prueba, solo el haber sido destinado en proximidades donde supuestamente se

habría cometido un delito es más que suficiente para ser condenado, y condenado

severamente.

Agregó que se sabe además que sin plena prueba, no hay prueba, pero los

jueces, y esto lo dijo por experiencia, justificaron sus sentencias apoyándose en su

sana crítica racional y la gran pregunta es, qué es la sana crítica racional.

Resaltó que en este proceso, cuando se iniciaba cada una de las sesiones,

quien las presidía hablaba de debate, y se preguntó a qué debate se refería si

cuando se inició el juicio, puso de manifiesto que deseaba declarar, y pidió que le

hagan preguntas, y nadie le preguntó nada.

Para su criterio, ello significó que no tenían idea de la causa, que no tenían

conocimiento de quién era el imputado o que no les interesaba lo que podía

expresar, porque cuando fue consultado, dijo que contestaría todas las preguntas

de todos los actores, no opuso ninguna excepción; entonces, qué debate se iba a

iniciar si se perdió la oportunidad de confrontar, de preguntar y repreguntar.

291
Agregó que en la segunda declaración expuso casi dos horas, al finalizar

formuló una pregunta y un querellante que nada tenía que ver con la causa, pero

igual le contestó, y un juez le consultó sobre la orgánica del destacamento y el resto

se quedó mudo. Los fiscales no hicieron preguntas.

Además, en la tercera declaración tampoco hubo preguntas. Entonces, de

qué debate se estaba hablando, si no puso ninguna excepción para que le hagan

preguntas. Sostuvo que resulta evidente que los fiscales no supieron investigar, no

se animaron a interrogar, demostraron inseguridad o simplemente saben que van a

ser condenados y con eso se dan por satisfechos.

Por otra parte, sostuvo que los funcionarios judiciales no son creíbles y

señaló que casi el 90 % de la sociedad no cree en la justicia argentina, y menos aún

en la justicia federal.

Para terminar, luego de una serie de manifestaciones dedicadas a la

administración de justicia, sostuvo que a su respecto, podrá el Tribunal imponerle

la pena que se le ocurra, como lo han hecho en los distintos juicios que afrontó,

pero no podrán parar la verdad, su verdad, que aumenta cada vez más

rápidamente, su verdad tiene un ritmo exponencial, especialmente en la sana

juventud,‖y‖puntualizó‖diciendo‖que‖“este‖ser{‖su‖triunfo”,‖nada‖m{s.‖

Finalizando de esta manera todos los imputados, con la posibilidad y el

derecho de manifestar algunas palabras de conformidad a lo normado por el

artículo 393 del C.P.P.N.

Luego de ello, los Sres. Jueces pasaron a deliberar.

Y CONSIDERANDO:

Corresponde, a los fines de realizar una exposición ordenada de la

diversidad de tópicos que abarca el presente pronunciamiento, dejar explicitado

desde el inicio que en la deliberación llevada a cabo se arribó, en la mayoría de

aquellos, a una coincidencia en cuanto a las razones que permitieron resolver como

se lo hizo y fuera adelantado en ocasión de la lectura del veredicto, y escasas han

resultado las disidencias habidas.

En pos de aquél mandato impuesto de presentarlo de un modo conveniente,

estas divergencias jurídicas serán tratadas de manera individual en el momento

oportuno conforme el organigrama que se preestableció para desarrollar los

fundamentos, continuando tras ella con el análisis de manera conjunta, procurando

así cumplir el objetivo de fundamentación clara y precisa que el acto requiere.


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I. PLANTEOS DE LAS DEFENSAS.

Con el objeto de dar una respuesta clara, precisa y acabada a cada uno de los

planteos incoados por los letrados defensores, se advierte que resultando

coincidentes las razones que permitieron resolver como se lo hizo, y así fuera

adelantado en el veredicto, tales fundamentos serán tratados del modo que a

continuación se precisa.

A. RECHAZANDO EL PLANTEO DE EXTINCIÓN DE LA ACCIÓN

PENAL por prescripción, aplicación de la Ley 23.492, irretroactividad de la ley

penal, insubsistencia de la acción penal, y falta de acción, deducidos por los

Defensores Públicos Oficiales, Dres. Gastón Barreiro y Pablo Beltrachi, y los

defensores particulares Dra. Carmen María Ibáñez y Dr. Gerardo Ibáñez, en

representación de sus asistidos.

El Dr. Barreiro, en representación de Jaime Lamont Smart, Roberto

Armando Balmaceda, Guillermo Alberto Domínguez Matheu, Carlos Gustavo

Fontana, Jorge Héctor Di Pasquale, Juan Miguel Wolk, Luis Horacio Castillo,

Alberto Julio Candioti, Carlos María Romero Pavón y Jorge Antonio Bergés,

comenzó su alegato planteando la prescripción, de conformidad con las

previsiones del artículo 62 del Código Penal, y la irretroactividad de la ley penal

sobre crímenes de lesa humanidad y desaparición forzada de personas, centrando

especial atención en cinco aspectos fundamentales.

El primero de ellos guarda relación con el primer párrafo del artículo 7° de

la Convención Americana sobre Desaparición Forzada de Personas, cuya entrada

en vigor, según su interpretación, se contrapone con el principio de legalidad

consagrado en el del artículo 18 de la Constitución Nacional, impidiendo así la

imprescriptibilidad de los delitos que se le atribuyen.

En esa línea argumentativa, entendió que el plazo para computar el período

de la prescripción será el del delito más grave contemplado en el código vigente; es

decir, que debería aplicarse el segundo párrafo del artículo 7°, lo que conlleva en

las presentes actuaciones, a la prescripción y extinción de la acción penal atribuida

a sus asistidos.

293
La segunda cuestión introducida versó sobre la Convención sobre la

Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y Crímenes de Lesa Humanidad.

En esa dirección, destacó que la normativa referida fue aprobada en noviembre del

año 1995 e incorporada a la Constitución en septiembre del año 2003, lo que

también generó conflicto, desacuerdo y colisión de intereses con la supremacía del

artículo 18 de la Constitución Nacional que impone dar prevalencia a ello frente a

la convención.

Remarcó que el principio de legalidad contemplado en el artículo 18 de la

Constitución Nacional y la aplicación del artículo 27 del mismo cuerpo legal

prescribe que el gobierno federal debe establecer relaciones de paz por medio de

los tratados.

De esa manera, concluyó que la Convención mencionada viola el principio

de legalidad y, por ende, se contrapone con los postulados del artículo 27 de la

Constitución Nacional. En tal sentido, se remitió al voto del juez Fayt,

considerando‖46,‖del‖fallo‖“Simón”‖de‖la‖CSJN.‖

El tercer pilar de la prescripción se relaciona con lo previsto por el artículo

15.2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Fundamentó su

postura en la aplicación de la convención en función del ius cogens. Para ello,

reseñó que el artículo 15 entiende que nadie puede ser condenado por actos u

omisiones que al momento de cometerse no sean delictivos, ni imponerse pena

más grave que la vigente al momento de ejecutarse el hecho.

A su vez, hizo mención de la aplicación de la ley penal más benigna, es decir

aquella vigente al momento de los hechos hoy juzgados y entendió que nada de

eso puede habilitar una condena por actos u omisiones que las personas hayan

cometido y que sean reconocidos por la convención internacional, más allá de los

dispuesto en el artículo 27 de la Constitución Nacional.

Puntualmente, se refirió a la reserva formulada por el Estado Argentino al

ratificar el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos mediante la ley

23.313 al consignar en su artículo 4° que la aplicación del artículo 15 estará sujeta al

principio consagrado en el artículo 18 de la Constitución Nacional.

Asimismo, en cuarto lugar, como fundamento de su pedido de prescripción,

el defensor aludió a la imposibilidad de aplicar normas de derecho

consuetudinario, pues ello, a su entender, resulta violatorio del principio nullum

crimen sine lege. Hizo mención de lo postulado por el Juez Nocetti de Achával del

TOC‖nº‖1‖de‖Mendoza,‖en‖el‖marco‖de‖la‖causa‖“Furio‖Etcheverri”‖quien‖entendió‖

que se afectaba ese principio y, por ende, se contraponía con los preceptos de la
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Constitución Nacional. Sostuvo que el principio de legalidad implica, por un lado,

la exclusión del derecho consuetudinario y, por el otro, su inclusión cuando es a

favor del imputado.

De seguido, hizo mención del voto del Juez Belluscio de la CSJN, en juicio

de extradición, en donde dispuso que el carácter aberrante de los delitos no puede

servir de excusa para el apartamiento del ordenamiento jurídico vigente.

El último de los aspectos para postular la extinción de la acción penal por

prescripción‖ se‖ vincula‖ con‖ la‖ interpretación‖ del‖ fallo‖ “Barrios‖ Altos”‖ de‖ la‖ Corte‖

Interamericana de Derechos Humanos. Entendió que intentar convalidar la

aplicación retroactiva de las pautas que consagran los TIDH no puede ser

sostenido mediante la interpretación de ese fallo.

Recordó que la Corte Interamericana de Derechos Humanos sostuvo que

eran inadmisibles las disposiciones de amnistía que impone establecer la sanción

de los más graves delitos contra los derechos humanos por contrariar el derecho

inderogable reconocido en el derecho internacional de los derechos humanos.

Sostuvo que eso resulta claro cuando se habla de una nueva ley que busca la

autoamnistía, impedir que se celebren los debates o lograr la impunidad, previo a

la investigación o sanción. Remarcó que no fue lo que sucedió aquí, ya que se han

celebrado juicios, entre otros los correspondientes a la causa 13 y la causa 44, en

esta jurisdicción.

Además, sostuvo que la prescripción no fue elaborada sino que gozaba de

aplicación con anterioridad de las leyes de obediencia debida y punto final.

Agregó que no existe argumento en contrario de aplicación de las normas

que hacen a la extinción penal en función de la prescripción. En consecuencia,

solicitó que se aplique la prescripción y la absolución de sus asistidos.

En otro punto, el defensor analizó el dolo específico de lesa humanidad, la

ausencia del mismo y por ende su prescripción.

Por último, en este sentido, indicó que la ley 23.492 resulta más beneficiosa

para sus asistidos, solución que permitiría desvincularlos total y definitivamente

del proceso. Refirió que, al sancionarse esa norma, se dispuso la extinción de la

acción penal respecto de los delitos del artículo 10 de la ley 23.049 y de todas

295
aquellas personas que no fueran llamadas a indagatoria en un plazo determinado

de 60 días a partir de su sanción.

Reiteró que dicha ley fue dictada el 26 de diciembre de 1986, durante el

gobierno democrático de Raúl Alfonsín, que no debía ser interpretada como una

herramienta de autoamnistía sino para establecer la autoría de personas que

participaron en delitos durante un período determinado. En ese entender,

consideró que se cumplió con creces la prescripción de la acción en función de la

aplicación de la ley 23.492.

Además hizo mención a lo aludido por las partes acusadoras en cuanto al

deber de juzgamiento en función de los compromisos asumidos por el Estado y su

posible responsabilidad en caso de incumplimiento.

Por ello citó el artículo 26 de la Convención de Viena sobre el Derecho de los

Tratados que establece que todo tratado en vigor obliga a las partes. Esta norma

resulta armónica con el texto del artículo 75 inc. 22 de la Constitución Nacional en

tanto‖ dispone‖ que‖ los‖ instrumentos‖ internacionales‖ que‖ enumera‖ “en‖ las‖

condiciones de su vigencia tienen jerarquía constitucional, no derogan artículo

alguno de la primera parte de esta Constitución y deben entenderse

complementarios‖de‖los‖derechos‖y‖garantías‖por‖ella‖reconocidos“.

Razón por la cual entendió que una prescripción que ordena emprender una

construcción normativa que asegure el más amplio‖goce‖de‖derechos‖“...sería‖una‖

forma de reconocer el principio pro-homine, el cual manda ante el concurso

simultáneo de disposiciones internacionales de derechos humanos y disposiciones

de derecho doméstico, elegir y aplicar la disposición internacional o doméstica que

aplique‖menos‖restricciones‖al‖derecho‖de‖que‖se‖trate”.

El quinto planteo introducido por el defensor Barreiro consistió en la

excepción de la falta de acción por el delito de genocidio en razón de que sus

asistidos ya han sido juzgados. En tal sentido, refirió que conforme el criterio

utilizado en varias sentencias, concretamente en las denominadas causas

“Madrid”,‖ “Va ek”,‖ “La‖ Cacha”,‖ “Favero”,‖ entre‖ otras,‖ han‖ sido‖ condenados‖ por‖

complicidad en el genocidio.

En esa línea argumental, indicó que el genocidio abarca una sucesión

pluriofensiva de determinadas conductas, comportamientos u omisiones, que así

lo constituyen. Hay entonces, un concurso aparente de delitos.

Refirió que la nota complementaria de mayor lesividad en las diversas

modalidades del genocidio, es la intención de exterminio respecto de un grupo de

los detallados en la norma (Estatuto de Roma y ley 26.200).


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Por tal motivo, una vez que se ha juzgado a una persona como autora de

este‖delito,‖la‖aparición‖de‖nuevos‖“tramos”‖o‖“segmentos”‖no‖habilita‖a‖un‖nuevo‖

dictado de condenada ni sometimiento a un nuevo juicio.

Por tal razón, solicitó se haga lugar a la excepción aquí planteada.

Finalmente, sostuvo que para el caso de no receptarse los planteos

efectuados, dejaba expresa reserva de ocurrir ante la Cámara Federal de Casación

Penal mediante el recurso previsto en el artículo 456 del CPPN.

Por su parte, la defensa de Federico Minicucci, representada por los letrados

Gerardo Ibáñez y Carmen María Ibáñez, primeramente solicitó se declare

extinguida la acción penal por prescripción, en favor de su asistido.

Fundó su petición enunciando diversos instrumentos internacionales y

normativa‖ interna‖ a‖ este‖ respecto.‖ Así,‖ refirió‖ a‖ la‖ “Convención‖ sobre‖ la‖

imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los Crímenes de Lesa

Humanidad”‖ de‖ Naciones‖ Unidas‖ (26/11/1968);‖ la‖ Ley‖ 24.584‖ que‖ incorpora‖ la‖

convención‖ a‖ nuestro‖ ordenamiento‖ interno‖ (29/11/1985);‖ la‖ Ley‖ 23.492‖ “Punto‖

final”‖ sobre‖ el‖ régimen‖ de‖ caducidad‖ (24/12/1982);‖ la‖ Ley‖ 23.521‖ “Obediencia‖

debida”‖(8/6/1987);‖el‖Decreto‖579/2003;‖y‖las‖Leyes‖25.778‖y‖25.779‖(2/9/2003).‖

Subsidiariamente, la Dra. Carmen Ibáñez, peticionó que se declare

extinguida la acción penal por la insubsistencia de la misma, habida cuenta que se

ha violado el plazo razonable de juzgamiento de su asistido Minicucci, de

conformidad a lo normado por el Pacto Internacional de Derechos Civiles y

Políticos (artículos 9.3 y 14.3.c), y por la Convención Americana de Derechos

Humanos (artículos 8.1., 75 inc. 22 de la Constitución Nacional); teniendo presente

que han transcurrido más de 48 años desde la época que han sucedido los hechos

aquí juzgados.

Corridos los traslados de rigor, las partes acusadoras plantearon el rechazo

de las pretensiones defensistas, deducidas tanto por la defensa pública como por

los abogados particulares.

Inicialmente, respecto del planteo de extinción de la acción penal por

prescripción, el Dr. Miranda, por el Ministerio Público Fiscal, sostuvo que las

defensas, oficial y particular, se apoyaron esencialmente en una idea del principio

de legalidad, que lleva a sostener su posible violación, atacando distintas órbitas

297
que involucran el progreso de la acción penal llevada adelante por la acusación,

entre ellas, la prescripción de la acción penal.

Cuestionaron la legalidad en la perspectiva de la prohibición de

retroactividad de la ley penal. Para ello, realizaron su propia interpretación de

artículos del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos -artículo 15

segunda parte-, de la Convención contra la desaparición forzada -artículo 7°- y la

Convención sobre la imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y Lesa

Humanidad -artículo 1°-; a la vez que, en su apoyo, la defensa pública, trajo al

análisis los votos disidentes en fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación

que establecen una doctrina judicial contraria a lo solicitado.

El Dr. Miranda entendió que cada uno de los planteos defensistas, ya han

encontrado el rechazo de la justicia de nuestro país, en una multiplicidad de

decisiones firmes y constantes, en línea con el sistema interamericano de derechos

humanos. Todo lo cual consolida una doctrina judicial obligatoria.

Así, a partir de una interpretación armónica de los artículos 18, 118 -ex. 102-

y 75 inc. 22 de la Constitución Nacional, esa doctrina judicial obligatoria establece

lo siguiente: Que los hechos como los que constituyen el objeto de este juicio

involucran circunstancias graves con connotaciones que exceden de la lógica

prevista por el derecho común u ordinario regulado desde el propio Estado. Se

trata de crímenes aberrantes cometidos por un aparato criminal que funcionó bajo

una política implementada por el propio Estado y sus agencias. En tal orden, se

sostiene que este tipo de hechos deben interpretarse bajo las reglas del derecho de

gentes, vigente en nuestro ordenamiento jurídico desde tiempos en los que se

proyectó y se sancionó la propia Constitución en 1853.

De esta manera, el principio de legalidad no se encuentra violado por la

investigación y juzgamiento de estos casos toda vez que la prohibición en cuestión

-y sus consecuencias- se encontraban vigentes, formando parte de una prohibición

conocida y aceptada como tal. En esa inteligencia citó distintos fallos de la Corte

Suprema de Justicia de la Nación, mantenidos a lo largo de los años en las distintas

integraciones‖ hasta‖ la‖ actualidad,‖ a‖ saber,‖ “Schwammberger”,‖ “Priebke”,‖

“Arancibia‖Clavel”,‖“Simón”,‖“Videla”,‖que‖siguen‖los‖lineamientos‖inspirados‖en‖

el‖ sistema‖ interamericano‖ por‖ la‖ Corte‖ IDH,‖ en‖ “Barrios‖ Altos”,‖ “Almonacid‖

Arellano,‖“La‖Cantuta”,‖entre‖muchos‖otros.‖Frente‖a‖todo‖lo‖expuesto,‖sostuvo‖que‖

la defensa no trajo algún hecho nuevo o cuestión novedosa que justifique siquiera

considerar la posibilidad de modificar o revisar la doctrina judicial obligatoria


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aludida, esto en el entendimiento que la propia Corte hace de este tipo de doctrina.

Es decir, bajo esta lógica, correspondería su rechazo sin más.

Sin perjuicio de ello, y para garantizar el derecho de defensa, agregó algunas

argumentaciones sintéticas frente a los embates contra la imprescriptibilidad de la

acción penal. Advirtió que no se trata de un concepto nuevo aplicado ex post facto o

de manera retroactiva, como se pretende, sino que, como dijo la jurisprudencia

citada, se trata de aspectos y principios ya vigentes al momento de los hechos

como norma de ius cogens, que han sido avalados en una práctica internacional de

acompañamiento, como asimismo reconocidos en convenciones y ratificaciones

expresas.‖Indicó‖que‖en‖el‖fallo‖“Priebke”,‖el‖voto‖del‖doctor‖Bossert,‖que‖integra‖la‖

mayoría, con relación a los alcances de la Convención de Imprescriptibilidad de

1968, advierte muy acertadamente cómo, en toda la construcción jurídica de dicha

Convención, el elemento tiempo para el juzgamiento nunca jugó como

condicionante ni tampoco fue valorado como algo a tener en cuenta.

En tal orden, sostuvo que la Corte Suprema considera que es precisamente

esto lo que sucedió en Argentina en relación al ius cogens, a través de una práctica

de voluntad concurrente desde los inicios, finalmente consolidada con la

ratificación de la Convención en ambas Cámaras, consid. 92.

El‖ precedente‖ “Priebke”‖ es‖ luego‖ seguido‖ en‖ “Arancibia‖ Clavel”‖ donde‖ la‖

Corte dijo que, en rigor, no se trata propiamente de la vigencia retroactiva de la

norma internacional convencional, toda vez que su carácter de norma

consuetudinaria de derecho internacional anterior a la ratificación de la convención

de 1968 era ius cogens,‖ cuya‖ función‖ primordial‖ “es‖ proteger‖ a‖ los‖ estados‖ de‖

acuerdos concluidos en contra de algunos valores e intereses generales de la

comunidad internacional de Estados en su conjunto, para asegurar el respeto de

aquellas reglas generales de derecho cuya inobservancia puede afectar la esencia

misma del sistema legal”.‖

Agregó que desde esta perspectiva, así como es posible afirmar que la

costumbre internacional ya consideraba imprescriptibles los crímenes contra la

humanidad con anterioridad a la convención, también esta costumbre era materia

común del derecho internacional con anterioridad a la incorporación de la

convención al derecho interno -consid. 29-.

299
En suma, esta doctrina determina que, al momento de los hechos, el Estado

argentino ya había contribuido a la formación de la costumbre internacional a

favor de la imprescriptibilidad de los crímenes contra la humanidad, siendo por

ende aplicable, sin violar el principio de legalidad, ni el de no retroactividad de la

ley penal.

En relación al planteo del plazo razonable, el fiscal sostuvo que debía

tenerse presente‖lo‖dicho‖por‖la‖actual‖integración‖de‖la‖Corte‖en‖los‖autos‖“Videla,‖

Jorge‖Rafael”,‖sent.‖del‖10‖de‖abril‖de‖2018,‖donde‖se‖realiza‖un‖interesante‖an{lisis‖

de la prescripción y la razonabilidad del tiempo en el proceso. En ese fallo se

sostiene que la prescripción y el plazo razonable no solo atienden el derecho del

imputado sino también el de las víctimas. Y en el caso de aquellas que han

padecido los crímenes más graves o atroces, con la aquiescencia estatal, la

prescripción queda desplazada por un permanente interés en la investigación,

sanción y reparación, con lo que el derecho a la prescripción al que alude la Corte

es más bien el derecho a su no aplicación como mecanismo de orden interno que

impida investigar y sancionar. Expresamente dijo, ante este tipo de crímenes,

resulta inexorable que predomine el interés social por conocer la verdad y

sancionar a sus responsables, por sobre cualquier interés individual por liberarse

de la persecución penal, consid. 4°.

A su turno, la Dra. Guadalupe Godoy adhirió a lo planteado por la fiscalía,

y el Dr. Llonto señaló que el planteo de la extinción de la acción penal por

prescripción realizado por los Dres. Ibáñez, se encontraba errado. Afirmó que la

sentencia de la causa 13 contempló el criterio y sanción de los hechos allí

ventilados, como delitos de lesa humanidad. Además, subrayó que el Ministerio

Público Fiscal de dicho proceso, encabezado por los fiscales Strassera y Moreno

Ocampo, plantearon que se trataba de un genocidio y que además, se trataba de

crímenes de lesa humanidad.

A su vez, los Dres. Yacoy, Griffo, Camps, y las Dras. Torre y Rodrigo,

adhirieron a las expresiones de los colegas.

Así descripto el tema a decidir, adelantamos que no habrá de hacerse lugar a

los planteos formulados por las defensas, en estos puntos.

Liminarmente, debemos afirmar que le asiste razón a las partes acusadoras,

en cuanto a que la cuestión introducida por las defensas, ya fue zanjada por la

Corte Suprema de Justicia de la Nación en una multiplicidad de decisiones firmes,

en línea con el sistema interamericano de derechos humanos. En efecto, resultan

elocuentes y significativos los pronunciamientos dados por nuestro Máximo


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Tribunal‖en‖los‖fallos‖“Schwammberger”,‖“Priebke”,‖“Arancibia‖Clavel”,‖“Simón”‖

y‖“Videla”,‖que‖siguieron los lineamientos inspirados en el sistema interamericano

por‖ la‖ Corte‖ IDH,‖ en‖ causas‖ tales‖ como‖ “Barrios‖ Altos”,‖ “Almonacid‖ Arellano”‖y‖

“La‖Cantuta”,‖entre‖otros.

Ahora bien, los planteos efectuados por el Defensor Oficial, Dr. Barreiro,

deberán ser rechazados, en función de los siguientes fundamentos.

Puestos a resolver sobre el punto, conforme se mencionará en el

considerando relativo a la calificación jurídica al que nos remitimos en honor a la

brevedad, los hechos objeto de debate son considerados como delitos de lesa

humanidad y como consecuencia de ello, devienen imprescriptibles.

Así las cosas, adelantamos que no se hará lugar al pedido de extinción de la

acción penal por prescripción oportunamente fundada por la defensa técnica de

Domínguez Matheu, Candioti, Fontana, Balmaceda, Romero Pavón, Di Pasquale,

Bergés, Smart, Wolk y Castillo.

El punto de objeción se centró en la aplicación de una norma internacional

de ius cogens en razón del tiempo en que se sucedieron los hechos aquí juzgados,

en tanto ello supondría una contravención al principio de irretroactividad de la ley

penal y, consiguientemente, también, entonces, al de legalidad.

Entendemos que los delitos de lesa humanidad y su imprescriptibilidad

tenían plena vigencia al momento de su comisión; por lo tanto, no existe violación

al principio de irretroactividad de la ley penal, y por ende al de legalidad. El marco

legal existente, compuesto por las normas del Derecho Internacional -toda vez que

los actos ofenden al Derecho de Gentes-, fue acogido por nuestro país desde el

inicio de su formación, colaborando a la comunidad internacional a configurar esas

normas supranacionales e imperativas, conocidas como ius cogens.

La imprescriptibilidad surge históricamente como intento de evitar la

impunidad de los crímenes atroces cometidos durante la Segunda Guerra Mundial.

Hubo‖un‖vasto‖movimiento‖de‖opinión‖mundial‖que,‖a‖partir‖de‖la‖década‖del‖ 60‖

del siglo pasado, comenzó a bregar para que no se aplicaran los plazos de

prescripción común en tales supuestos.

Nació como norma de Derecho Consuetudinario Internacional -o como

Principio de Derecho Internacional generalmente reconocido- el que

301
posteriormente se cristalizó en la Convención sobre la Imprescriptibilidad de los

Crímenes de Guerra y de los Crímenes de Lesa Humanidad, aprobada por la

Asamblea General de las Naciones Unidas, el 26 de noviembre de 1968.

La‖ Convención‖ no‖ legisló‖ “ex‖ novo”,‖ sino‖ que‖ afirmó‖ una‖ regla‖ que‖ ya‖

estaba vigente en el Derecho de Gentes. Esto surge de su Preámbulo, cuando

expresa:‖ “<que‖ es‖ necesario‖ y‖ oportuno‖ afirmar‖ el‖ principio‖ de‖ la‖

imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de los crímenes de lesa humanidad

y‖asegurar‖su‖aplicación‖universal”.‖La‖mención‖“afirmar”‖denota‖la‖preexistencia‖

del principio.

Parte de la‖doctrina‖se ala‖que:‖“Se‖ha‖sostenido‖que‖la‖imprescriptibilidad‖

de los crímenes de guerra hace a la naturaleza misma de esos crímenes que de esta

forma se diferencian de los delitos comunes. En nuestro criterio, el reconocimiento

de esa imprescriptibilidad por parte de la Convención del 26 de noviembre de 1968

sobre la imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los Crímenes de Lesa

Humanidad -Resolución de la Asamblea General de la ONU No. 2.391 (XXIII)- no

hace más que reiterar el contenido de una norma consuetudinaria que recoge la

esencia básica de normas aceptadas y reconocidas ya desde 1907, como leyes y

costumbres de‖ la‖ guerra‖ terrestre.”‖ (Vinuesa,‖ Ra l‖ Emilio,‖ “La‖ formación‖ de‖ la‖

costumbre‖ en‖ el‖ Derecho‖ Internacional‖ Humanitario,”‖ Revista Internacional de la

Cruz Roja, 30 de julio de 1998).

Por su parte, el Relator Especial de la Comisión de Derecho Internacional de

las Naciones Unidas, Sr. Doudou Thiam, sostuvo que esa convención era de

“car{cter‖ simplemente‖ declarativo‖ *<‖ pues+‖ las‖ infracciones a que se refiere, al

constituir crímenes por su naturaleza, son imprescriptibles cualquiera que sea la

fecha‖ en‖ que‖ se‖ hayan‖ cometido”‖ (“Informe‖ sobre‖ el‖ proyecto‖ de‖ Código‖ de‖

crímenes‖ contra‖ la‖ paz‖ y‖ la‖ seguridad‖ de‖ la‖ humanidad”,‖ documento‖ de‖ las

Naciones Unidas A/CN.4/398, de 11- III- 86, párr. 172).

Ya‖ en‖ la‖ década‖ del‖ 70‖ del‖ siglo‖ pasado,‖ la‖ comunidad‖ internacional,‖ por‖

medio‖de‖las‖Naciones‖Unidas,‖dictó‖los‖“Principios‖de‖Cooperación‖Internacional‖

en la identificación, detención, extradición y castigo de los culpables de crímenes

de‖ guerra,‖ o‖ de‖ crímenes‖ de‖ lesa‖ humanidad”,‖ mediante‖ Resolución‖ nº‖ 3.074‖ -

(XXVIII) de la Asamblea General- de fecha 3 de diciembre de 1973. En ella se

establece‖ que:‖ “Los‖ crímenes‖ de‖ guerra‖ y‖ los‖ crímenes‖ de‖ lesa‖ humanidad,

dondequiera y cualquiera sea la fecha en que hayan sido cometidos, serán objeto

de una investigación, y las personas contra las que existen pruebas de su


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culpabilidad en la comisión de tales crímenes serán buscadas, detenidas,

enjuiciadas y, en caso‖de‖ser‖declaradas‖culpables,‖castigadas.”.‖

Si bien la cuestión ya fue resuelta por la Corte Suprema de Justicia de la

Nación en diversos pronunciamientos, atento a los distintos aspectos referenciados

en el alegato presentado por el Dr. Barreiro, consideramos importante efectuar

algunas precisiones.

En primer lugar, cabe recordar que el máximo Tribunal tuvo oportunidad

de expedirse sobre la imprescriptibilidad de los crímenes internacionales. En 1995,

al‖resolver‖el‖caso‖“Priebke”,‖la‖Corte‖sostuvo‖que no hay prescripción en casos de

crímenes de lesa humanidad y genocidio (fallos 318:2148, rto. el 2 de noviembre de

1995).

Esa‖ doctrina‖ fue‖ reiterada‖ en‖ el‖ caso‖ “Arancibia‖ Clavel”.‖ Allí,‖ la‖ Corte‖

Suprema de Justicia de la Nación postuló que la interpretación de la prescripción

en‖ el‖ derecho‖ internacional‖ debía‖ guiarse‖ por‖ el‖ precedente‖ “Priebke”.‖ En‖

consecuencia, al tratarse de crímenes de lesa humanidad, la Corte Suprema de

Justicia de la Nación verificó la existencia de una norma consuetudinaria de

derecho internacional relativa a la imprescriptibilidad de ese tipo de crímenes, e

incluso hizo referencia a la contribución que nuestro país había efectuado para

formar esa norma consuetudinaria (fallos 327:3312, rto. el 24 de agosto de 2004,

considerandos 25, 28, 31, 32, 33).

Posteriormente,‖ en‖ el‖ fallo‖ “Mazzeo”,‖ la‖ Corte‖ Suprema‖ de‖ Justicia‖ de‖ la‖

Nación‖ consideró‖ que‖ “...la‖ consagración‖ positiva‖ del‖ derecho‖ de‖ gentes‖ en‖ la‖

Constitución Nacional permite considerar que existe un sistema de protección de

derechos que resulta obligatorio independientemente del consentimiento expreso

de las naciones que las vincula y que es conocido actualmente dentro de este

proceso evolutivo como ius cogens. Se trata de la más alta fuente del derecho

internacional que se impone a los estados y que prohíbe la comisión de crímenes

contra la humanidad, incluso en épocas de guerra. No es susceptible de ser

derogada por tratados en contrario y debe ser aplicada por los tribunales internos

de los países independientemente de su eventual‖aceptación‖expresa”.‖

Luego‖ de‖ ello,‖ sostuvo‖ que‖ era‖ “...posible‖ se alar‖ que‖ existía,‖ a‖ la‖ fecha‖ de‖

comisión de los actos precisados, un orden normativo formado por tales

303
convenciones y por la práctica consuetudinaria internacional, que consideraba

inadmisible la comisión de delitos de lesa humanidad ejecutados por funcionarios

del Estado y que tales hechos debían ser castigados por un sistema represivo que

no necesariamente se adecuara a los principios tradicionales de los estados

nacionales para evitar‖la‖reiteración‖de‖tales‖aberrantes‖crímenes”‖(fallos‖330:3248,‖

considerandos 15 y 16).

Que, en tal orden de ideas, a partir de las características distintivas de los

crímenes internacionales -entre ellos, los crímenes de lesa humanidad- “...no‖

podemos considerar que la comunidad internacional pueda verse favorecida por

echar, luego de transcurrido un tiempo, un manto de olvido sobre acontecimientos

pasados. Debe desprenderse entonces de las especiales características del Derecho

Penal Internacional y de los crímenes internacionales que éste reconoce, que el

instituto de la prescripción no tiene que cumplir, en el campo internacional, el

mismo‖papel‖que‖en‖los‖derechos‖nacionales,‖si‖es‖que‖debe‖tener‖alguno”‖(Martín‖

Abreg ‖ y‖ Ariel‖ Dulitzky,‖ “Leyes‖ ex‖ post facto’‖ y‖ la‖ imprescriptibilidad‖ de‖ los‖

crímenes internacionales como normas de derecho internacional a ser aplicadas en

el‖derecho‖interno”,‖en‖Separata‖de‖Lecciones‖y‖Ensayos,‖N°‖60/61,‖1994,‖Facultad‖

de Derecho y Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, Abeledo-Perrot, pág.

136).

En definitiva, consideramos que en materia de imprescriptibilidad de la

acción‖ penal‖ para‖ este‖ tipo‖ de‖ hechos:‖ “...el‖ artículo‖ 118‖ establece‖ una‖ remisión‖

expresa al Derecho internacional en materia de delitos o crímenes contra el

Derecho de gentes. Por ende, en estos supuestos, el Derecho penal internacional

ingresa‖ a‖ nuestro‖ Derecho‖ interno‖ con‖ todas‖ sus‖ cualidades‖ y‖ consecuencias”‖

(Martín Abregú y Ariel Dulitzky, ob. cit., pág. 144).

Lo dicho hasta aquí guarda estrecha relación con la jurisprudencia de la

Corte Suprema de Justicia de la Nación vinculada con la materia bajo tratamiento.

Así las cosas, se desprende que la excepción a la regla de la prescripción de la

acción‖ penal‖ “...est{‖ configurada‖ para‖ aquellos‖ actos‖ que constituyen crímenes

contra la humanidad, ya que se tratan de supuestos que no han dejado de ser

vivenciados por la sociedad entera dada la magnitud y la significación que los

ata e”,‖ siendo‖ relevante‖ se alar‖ que:‖ “...al‖ momento‖ de‖ los‖ hechos,‖ el‖ Estado

Argentino ya había contribuido a la formación de la costumbre internacional a

favor‖ de‖ la‖ imprescriptibilidad‖ de‖ los‖ crímenes‖ contra‖ la‖ humanidad”‖ (C.S.J.N.,‖

Fallos‖328:2056,‖in‖re‖“Simón”).‖Incluso‖el‖juez‖de‖la‖Corte‖Suprema,‖Dr.‖Boggiano,‖

en su voto en la‖ citada‖ causa,‖ hizo‖ hincapié‖ en‖ se alar‖ que:‖ “...de‖ los‖ trabajos‖
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preparatorios de la Convención [sobre la imprescriptibilidad de los crímenes de

guerra y de los crímenes de lesa humanidad] surge que se empleó el verbo

‘afirmar’ en lugar de ‘enunciar’ a fin de poner de manifiesto la posición según la

cual el principio de imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y lesa

humanidad ya existía en el derecho consuetudinario internacional por lo que la

Convención no podía enunciarlo sino afirmarlo‛ –énfasis agregado-.

Adicionalmente, la Corte Interamericana de Derechos Humanos y el

Tribunal Europeo de Derechos Humanos también trataron la imprescriptibilidad

de las graves violaciones a los derechos humanos en algunas de sus sentencias.

Por un lado, al referirse a los crímenes de lesa humanidad en el caso

“Almonacid‖ Arellano”,‖ la‖ C.I.D.H.‖ sostuvo‖ que‖ el‖ Tribunal‖ de‖ N remberg‖ había‖

reconocido‖“la‖existencia‖de‖una‖costumbre‖internacional,‖como‖una‖expresión‖del‖

derecho internacional, que proscribía esos crímenes”.‖ En‖ base‖ a‖ ello,‖ y‖ luego‖ de‖

citar‖ los‖ “Principios‖ de‖ Derecho‖ Internacional‖ reconocidos‖ por‖ el‖ Estatuto‖ del‖

Tribunal‖ de‖ N remberg”‖ adoptados‖ por‖ la‖ Asamblea‖ General‖ de‖ la‖ ONU‖ y‖ la‖

formulación de los principios de derecho internacional reconocidos por el Estatuto

y por las sentencias del Tribunal de Núremberg que efectuara la Comisión de

Derecho‖ Internacional‖ de‖ la‖ O.N.U.,‖ la‖ C.I.D.H.‖ encontró‖ “que‖ hay‖ amplia‖

evidencia‖ para‖ concluir‖ que‖ en‖ 1973‖ *<+,‖ la‖ comisión‖ de‖ crímenes‖ de‖ lesa‖

humanidad, incluido el asesinato ejecutado en un contexto de ataque generalizado

o sistemático contra sectores de la población civil, era violatoria de una norma

imperativa del derecho internacional. Dicha prohibición de cometer crímenes de

lesa humanidad es una norma de ius cogens, y la penalización de estos crímenes es

obligatoria‖conforme‖al‖derecho‖internacional‖general”‖(Caso‖“Almonacid‖Arellano‖

y‖otros‖vs.‖Chile”,‖cit.,‖par{grafos‖97‖a‖99;‖el‖resaltado‖es‖propio).

Asimismo,‖ en‖ el‖ caso‖ “Herzog”,‖ la‖ C.I.D.H.‖ postuló‖ que‖ “*t+eniendo en

cuenta la Resolución 2.338 (XXII) de la Asamblea General de Naciones Unidas, la

interpretación que se deriva del Preámbulo de la Convención de 1968 es que la

imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad surge de la falta de

limitación temporal en los instrumentos que se refieren a su enjuiciamiento, de tal

forma que dicha Convención solamente reafirma principios y normas de derecho

internacional‖preexistentes”.‖

305
Las consecuencias de dicha circunstancia, al decir de la C.I.D.H., son dos:

“a) por una parte, los Estados deben aplicar su contenido, aunque no la hayan

ratificado, y b) por otro lado, en cuanto a su ámbito temporal, debería aplicarse

incluso a los delitos cometidos con anterioridad a la entrada en vigor de aquella

Convención, ya que lo que se estaría aplicando no sería propiamente la norma

convencional, sino una norma consuetudinaria preexistente”‖ –el destacado nos

pertenece-.

En‖definitiva,‖la‖C.I.D.H.‖compartió‖“lo‖se alado‖en‖el‖estudio‖del‖Secretario‖

General de Naciones Unidas sobre la cuestión del castigo de los criminales de

guerra y los individuos culpables de los crímenes contra la humanidad y la

aplicación de la prescripción, en el sentido de que la imprescriptibilidad se deduce

de la gravedad de dichas conductas y que su diferencia con delitos de derecho

interno adviene de la necesidad de represión eficaz de los graves crímenes

conforme al derecho internacional, de la conciencia universal contra la impunidad

de tales crímenes, y porque su falta de sanción provoca reacciones violentas de

amplio‖ alcance”‖ (Caso‖ “Herzog‖ y‖ otros‖ vs.‖ Brasil”,‖ Excepciones‖ preliminares,‖

Fondo, Reparaciones y Costas, rto. el 15 de marzo de 2018, parágrafos 214 a 216).

Por su parte, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos sostuvo que en

casos de crímenes de lesa humanidad no aplican plazos de prescripción,

indistintamente‖ de‖ la‖ fecha‖ en‖ que‖ se‖ hayan‖ cometido‖ los‖ hechos‖ (Caso‖ “Kolk‖ y‖

Kislyiy‖ vs.‖ Estonia”,‖ demandas‖ n°‖ 23.052/04‖ y‖ 24.018/04,‖ Decisión‖ sobre‖ la‖

Admisibilidad, rto. el 17 de enero de 2006, página 10).

Luego, en el año 2010, resolvió que desde 1944 en adelante el derecho

internacional nunca estableció plazos de prescripción para los crímenes de guerra.

Si bien el caso se refería a crímenes de guerra, lo cierto es que el Tribunal Europeo

llegó a esa conclusión a partir de lo estipulado en los Estatutos de los Tribunales de

Núremberg y Tokio, de la Ley n° 10 del Consejo de Control Aliado, de los

Principios de Núremberg y del preámbulo de la Convención de 1968, entre otros

(Caso‖“Kononov‖vs.‖Letonia”,‖demanda‖nº‖36.376/04,‖Sentencia,‖rto.‖el‖17‖de‖mayo‖

de 2010, parágrafos 231 y 232). Es decir, instrumentos que también se refieren a los

crímenes de lesa humanidad.

Finalmente,‖ corresponde‖ mencionar‖ el‖ caso‖ “Touvier”,‖ de‖ la‖ Comisión‖

Europea de Derechos Humanos, decidido en 1997. Según surge de los

antecedentes, en 1976 la Corte de Apelaciones de París le consultó al Ministerio de

Relaciones Exteriores de Francia su interpretación sobre ciertos tratados


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internacionales relativos a la prescripción de los crímenes de lesa humanidad y su

persecución retroactiva.

La respuesta de ese Ministerio, en 1979, fue que, de conformidad con la

Carta del Tribunal Militar Internacional de Núremberg, los crímenes de lesa

humanidad no prescribían y que su persecución podía ser retroactiva sin que ello

implique vulnerar el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos

Humanos y de las Libertades Fundamentales.

La Comisión Europea, finalmente, no consideró esa interpretación como

violatoria del Convenio Europeo (Caso‖ “Paul‖ Touvier‖ vs.‖ Francia”,‖ demanda‖ n°‖

29.420/95, Decisión sobre la Admisibilidad, rto. el 13 de enero de 1997). Incluso, ese

antecedente fue el que le permitió a la Corte de Casación de Francia, en 1984,

declarar imprescriptibles los crímenes de lesa humanidad imputados a Klaus

Barbie,‖ cometidos‖ durante‖ la‖ Segunda‖ Guerra‖ Mundial‖ (Leila‖ Sadat,‖ “The‖

Interpretation of the Nuremberg Principles by the French Court of Cassation: From

Touvier‖ to‖ Barbie‖ and‖ Back‖ Again”,‖ en‖ Columbia‖ Journal‖ of‖ Transnational‖ Law,

Vol. 32, 1994, página 335).

La reseña judicial efectuada demuestra que para la Corte Suprema de

Justicia de la Nación, para la Corte Interamericana de Derechos Humanos y para el

Tribunal Europeo de Derechos Humanos, la prescripción de los crímenes de lesa

humanidad se encontraba prohibida en el derecho internacional consuetudinario

desde el fin de la Segunda Guerra Mundial y, particularmente, al momento de los

hechos aquí investigados.

Ahora bien, resulta menester traer a colación el pronunciamiento dictado

por la Sala IV del Superior, en fecha 25 de agosto de 2021 (Reg. n° 1.289/21), en el

marco de los autos n° 2.476 y su acumulada n° 2.774, que se encuentran

estrechamente vinculados a estos obrados.

En aquella oportunidad, el Sr. Juez de Cámara, Dr. Javier Carbajo sostuvo

“<que‖el‖contexto‖en‖que‖se‖enmarcan‖los‖hechos‖materia‖de‖juzgamiento‖permite‖

afirmar, sin duda alguna, que los sucesos ocurridos en autos constituyen delitos de

lesa humanidad. Ello es así por cuanto la metodología empleada, cotejada a la luz

de la que luego se desarrolló con la continuidad de la actividad represiva, revela

que‖esos‖eventos‖(<)‖es‖necesario‖remarcar‖-pese a la reiterada jurisprudencia que

307
los defensores técnicos de los imputados ya deben conocer- el criterio fijado por la

Corte‖Suprema‖de‖Justicia‖de‖la‖Nación‖en‖los‖casos‖“Simón”‖y‖“Arancibia‖Clavel”‖

(Fallos: 328:2056 y 327:3312, respectivamente) y por las disposiciones de la

Convención sobre Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los

Crímenes de Lesa Humanidad (aprobada por ley 25.778), que determina que los

hechos como los que aquí se le imputaron a los nombrados constituyen, sin

ambages, delitos de lesa humanidad y son de carácter imprescriptible (cfr. mis

votos‖in‖re‖FLP‖34000009/2005/TO1/35/CFC18,‖“Castillo, Carlos Ernesto y Pomares,

Juan‖ José‖ s/‖ recurso‖ de‖ casación”,‖ Reg.‖ 761/19,‖ del‖ 30/4/2019‖ y‖ CFP‖

17669/2003/TO1/CFC19,‖ “Graffigna,‖ Omar‖ Domingo‖ Rubens‖ y otros s/ recurso de

casación”,‖Reg.‖2078/19,‖del‖10/10/2019,‖de‖esta‖Sala,‖y‖sus‖citas)‖(<)‖la‖normativa

de implementación o adecuación del Estatuto de Roma al derecho interno, no

consiste en la incorporación de disposiciones contenidas en el propio Estatuto, sino

que se prevén medidas legislativas que aseguren, en lo que respecta al derecho

formal, que ninguna de las conductas que el Estado Argentino está obligado a

sancionar de acuerdo con el instrumento internacional aprobado, quede impune o

tenga una pena irrisoria o desproporcionada en el orden vernáculo. Lo precedente

me lleva a concluir que los argumentos expuestos por las recurrentes sólo traducen

su disenso con la doctrina esbozada y reafirmada por la Corte Suprema de Justicia

de la Nación en la materia, lo que de por sí impone el rechazo del planteo de

errónea caracterización de delitos de lesa humanidad y, en consecuencia, de la

prescripción‖de‖la‖acción‖penal.”‖

Sin perjuicio de ello, y a fin de dar una respuesta completa al planteo

efectuado por la defensa técnica de Domínguez Matheu, Balmaceda, Fontana,

Romero Pavón, Candioti, Di Pasquale, Smart, Bergés, Wolk y Castillo, a

continuación se hará referencia al cómo, cuándo y dónde se gestó esa costumbre

internacional, tal como fuera cuestionado tanto por el Dr. Barreiro como por el Dr.

Gerardo Ibáñez, en representación de Minicucci, al momento de alegar.

Previo a ello, y como punto de partida, es necesario recordar que la

costumbre es considerada una expresión auténtica de las necesidades y valores de

la comunidad en un momento determinado (Malcolm Shaw, International Law,

sexta edición, Cambridge: University Press, 2008, página 73). Recordemos que,

para la formación de una norma consuetudinaria se requieren dos elementos

distintos: la práctica de los Estados y la conciencia de estar actuando conforme a

derecho.
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La costumbre internacional entonces‖ “es‖ la‖ prueba‖ de‖ una‖ pr{ctica‖

generalmente aceptada como derecho; esto es, que en el caso de una costumbre

general no es necesario que sea aceptada por todos y cada uno de los sujetos de

derecho internacional, basta que sea aceptada por la comunidad internacional en

su‖ conjunto”‖ (Hortensia‖ Gutiérrez‖ Posse,‖ Guía‖ para‖ el‖ Conocimiento de los

Elementos de Derecho Internacional Público, Buenos Aires: La Ley, 2007, páginas

29 y 30).

La práctica de la costumbre se verifica mediante ciertos actos, internos o

internacionales, como la conclusión de tratados o el dictado de leyes. Por su parte,

la conciencia de obligatoriedad de esa práctica se puede verificar cuando sus

autores‖ est{n‖ “convencidos‖ de‖ la‖ obligatoriedad‖ jurídica‖ de‖ ejecutarla”.‖ Es‖ decir,‖

los Estados deben ajustarse a la regla general valorada positivamente por la

comunidad‖ y,‖ por‖ otro‖ lado,‖ debe‖ haber‖ una‖ “reacción‖ hostil”‖ para‖ con‖ aquellos‖

Estados que no han seguido dicha regla (Julio Barberis, Formación del derecho

internacional, Buenos Aires: Editorial Ábaco, 1994, páginas 84, 91 y 96).

A partir de ello, seguidamente se expondrán aquellas conductas

desplegadas por los Estados durante la década de 1960 que confirman, a nuestro

juicio, la existencia de una norma consuetudinaria que establece la

imprescriptibilidad de los crímenes de lesa humanidad.

Cuando la Comisión de Derechos Humanos de la O.N.U. presentó su

informe‖de‖1965,‖dedicó‖una‖parte‖del‖capítulo‖titulado‖“Cuestión‖del‖castigo‖de‖los‖

criminales de guerra y de las personas que hayan cometido crímenes de lesa

humanidad”,‖ a‖ la‖ imprescriptibilidad‖ de‖ ciertos‖ crímenes‖ internacionales.‖

Particularmente, la Comisión refirió que varios Estados habían hecho hincapié en

que ningún instrumento internacional mencionaba la posibilidad de que los

crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad prescriban.

Esta circunstancia fue interpretada por algunos Estados como muestra de la

ilegalidad, en el derecho internacional, de aplicar leyes de prescripción a esos

crímenes. Mencionaron que esa interpretación encontraba apoyo en varias

legislaciones nacionales, donde los crímenes de guerra y crímenes de lesa

humanidad quedaban excluidos de las normas sobre prescripción penal, y que los

Estados estaban obligados a conformar sus legislaciones a esa prohibición.

309
Incluso, algunos Estados postularon que la extensión o abolición, ex post

facto, de los plazos de prescripción para crímenes de guerra o crímenes de lesa

humanidad no iba en contra del artículo 11.2 de la Declaración Universal de

Derechos Humanos (ONU, Comisión de Derechos Humanos, Informe de su

vigésima primera sesión, 1965, Documento E/4.024, E/CN.4/891, párrafos 545 a

547).

Un año más tarde, en 1966, varios Estados le informaron al Secretario

General de la O.N.U. que, de acuerdo a sus legislaciones internas, los crímenes de

lesa humanidad no estaban sujetos a la prescripción: Austria, Bolivia, Bulgaria,

Checoslovaquia, China, Colombia, Dinamarca, Estados Unidos, Francia, Hungría,

India, Irlanda, Israel, Italia, Kenia, Nigeria, Polonia, Reino Unido, Singapur,

Ucrania, Uganda y Unión Soviética.

Esto no era algo novedoso, si se tiene en cuenta, según informó el Secretario

General de la O.N.U., que ni en el derecho romano ni en el derecho antiguo se

aplicaba‖la‖prescripción‖de‖la‖acción‖en‖casos‖de‖crímenes‖“atroces”.‖Las‖opiniones‖

de Beccaria, Bentham y Garófalo también fueron citadas en apoyo a ese

razonamiento‖ (ONU,‖ Consejo‖ Económico‖ y‖ Social,‖ “Cuestión‖ del‖ castigo‖ de‖ los‖

criminales de guerra y de las personas que hayan cometido crímenes de lesa

humanidad”,‖1966, Documento E/CN.4/906, párrafos 63, 103 y 104).

Por otra parte, el Secretario General de la O.N.U. mencionó algunas teorías

que‖ justifican‖ la‖ prescripción‖ de‖ la‖ acción‖ respecto‖ de‖ “crímenes‖ comunes”,‖ y‖

explicó por qué ninguna de ellas es aplicable en casos de crímenes internacionales.

También, se consideró que cuando los Estados establecen plazos de prescripción

para ciertos delitos, lo hacen de manera expresa en sus legislaciones. Por ende, la

ausencia de plazos de prescripción en los instrumentos internacionales elaborados

para ello, para que sean derogadas las leyes locales que permitían la prescripción

de esos crímenes; sosteniendo que el ideal de justicia que buscaba el derecho

internacional penal se había convertido en el objetivo de los sistemas nacionales de

derecho penal.

Esa conclusión se apoyaba en varios documentos, entre ellos la Declaración

de Saint James de 1942, la Declaración de Moscú de 1943 y el Acuerdo de Potsdam

de 1945. A ellos se suma la Ley N° 10 del Consejo de Control Aliado de 1945, la que

no establecía plazos de prescripción en casos de crímenes internacionales, lo cual

era interpretado como impedimento para que los acusados se pudieran beneficiar

de ello (Documento E/CN.4/906, cit., párrafos 120, 129 y 131).


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Esa circunstancia también fue interpretada como muestra de que la

imprescriptibilidad de esos crímenes regía ya en ese momento en el derecho

internacional. Todos estos acontecimientos deben entenderse como manifestación

de que los Estados nunca tuvieron intención de establecer plazos de prescripción

para crímenes internacionales en el contexto del incipiente campo del derecho

internacional penal (Documento E/CN.4/906, cit., párrafos 137, 138 y 140).

Además, debe considerarse que la falta de ratificación de un tratado

internacional no es indicio de que una norma consuetudinaria no exista. En

cambio, las medidas legislativas adoptadas por distintos Estados sobre un mismo

tema sí podrían demostrar la existencia de una costumbre internacional (Malcolm

Shaw, International Law, sexta edición, Cambridge: University Press, 2008, páginas

81 y 82; Ian Brownlie, Principles of Public International Law, séptima edición,

Oxford: University Press, 2008, página 6).

En este sentido, la Asamblea Permanente del Consejo de Europa adoptó la

Recomendación 415, en 1965, en la que advirtió que algunos Estados miembro

habían modificado, y otros estaban puestos a modificar, sus legislaciones locales a

fin‖de‖que‖las‖reglas‖sobre‖prescripción‖aplicables‖a‖los‖llamados‖“delitos‖comunes”‖

no se apliquen a los crímenes de lesa humanidad (Consejo de Europa, Asamblea

Permanente, Recomendación 415 -1965-, adoptada el 28 de enero de 1965, vigésimo

tercera reunión).

Otro aspecto a tener en cuenta sobre el tópico es que varios Estados

apoyaron la iniciativa presentada por el Secretario General de la O.N.U. de

redactar un tratado internacional que reconozca, por un lado, la

imprescriptibilidad de los crímenes internacionales, y que sirva, por otro lado, para

hacer explícita y efectiva su incorporación en las legislaciones internas de los

Estados.

En efecto, el Secretario General sostuvo que, si los Estados dejan impunes

crímenes internacionales por aplicación de sus derechos locales, estarían dejando

de cumplir una obligación internacional, es decir, la persecución y castigo de esos

crímenes internacionales (Documento E/CN.4/906, cit., párrafos 156, 161, 201 y

211).

311
Aunado a ello, la norma consuetudinaria que deben respetar los Estados -

esto es, la imprescriptibilidad de los crímenes internacionales- es distinta de la

obligación establecida en el artículo IV de la Convención –es decir, modificar la

legislación local-.

Si un Estado contaba en su legislación local con una norma que establecía un

plazo de prescripción respecto de los crímenes internacionales, el derecho

internacional consuetudinario le imposibilitaba aplicarla. Sin embargo, la

costumbre internacional no le exigía modificar o abolir esa norma, como sí lo hace

el tratado internacional. Una lectura de buena fe del artículo citado nos lleva a

interpretar que la obligación de modificar las legislaciones locales de aquellos

Estados que ratifiquen la Convención de 1968 tendrá como objetivo adecuarlas a

ese tratado internacional.

En definitiva, la conclusión a la que arribó el Secretario General de la O.N.U.

en 1965 despeja cualquier duda sobre la vigencia de la norma consuetudinaria

existente en el derecho internacional en aquel momento: los crímenes de guerra,

los crímenes contra la humanidad y los crímenes contra la paz son crímenes de

derecho internacional,‖distintos‖de‖los‖“delitos‖comunes”,‖por‖lo‖que‖resulta‖lógico‖

y, en conformidad con principios legales, que no estén sujetos a plazos de

prescripción, hasta tanto el derecho internacional disponga lo contrario.

A mayor abundamiento, el Secretario General de la O.N.U. sostuvo

expresamente que la imprescriptibilidad de los crímenes internacionales no

derivaba‖ solamente‖ de‖ la‖ intención‖ del‖ “legislador‖ internacional”‖ en‖ castigar‖

efectivamente esos crímenes, ni derivaba solamente de la consciencia universal

para que esos crímenes no queden impunes, ni derivaba solamente del derecho

positivo de los Estados que han dudado o rechazado en aplicar la prescripción en

esos casos; derivaba además y sobre todo de que ninguna de las razones que se

habían utilizado para‖ establecer‖ plazos‖ de‖ prescripción‖ en‖ casos‖ de‖ “delitos‖

comunes”‖ justificaba‖ la‖ prescripción‖ de‖ los‖ crímenes‖ internacionales‖ (Documento‖

E/CN.4/906, cit., párrafos 157 y 159).

Por su parte, la Comisión de Derechos Humanos de la O.N.U. elaboró, en

1966, un nuevo informe, donde volvió a debatir este tema. Resulta particularmente

relevante mencionar que aquellos Estados que consideraban que la

imprescriptibilidad de los crímenes internacionales era un principio que ya existía

en el derecho internacional, se oponían a la elaboración de una Convención como

la de 1968.
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La condición que solicitaron para apoyar esa Convención fue que afirmara o

reafirmara inequívocamente la existencia de la imprescriptibilidad de los crímenes

internacionales en el derecho internacional, es decir, que tuviera solamente un

carácter interpretativo o declarativo (ONU, Comisión de Derechos Humanos,

Informe de su vigésima segunda sesión, 1966, Documento E/4184, E/CN.4/916,

párrafos 241 y 251).

Finalmente, el Consejo Económico y Social de la O.N.U. adoptó la resolución

propuesta por la Comisión de Derechos Humanos en 1966 y consideró

expresamente‖que‖“ese‖estudio‖confirma‖una‖vez‖m{s‖la‖conveniencia‖de‖afirmar,‖

en derecho internacional, el principio de que no existe plazo de prescripción para

los‖ crímenes‖ de‖ guerra‖ y‖ los‖ crímenes‖ de‖ lesa‖ humanidad”‖ y‖ que‖ “las‖ Naciones‖

Unidas deben tomar todas las medidas posibles para afirmar y llevar a la práctica

dicho‖principio‖de‖derecho‖internacional‖y‖para‖asegurar‖su‖aplicación‖universal”.‖

A partir de esas consideraciones, la O.N.U. comenzó a trabajar de manera

concreta en la Convención de 1968 (ONU, Consejo Económico y Social, Resolución

1158 (XLI), 5 de agosto 1966).

En 1967 la Comisión de Derechos Humanos volvió a debatir la

imprescriptibilidad de los crímenes internacionales. Todos los representantes

estatales que hicieron uso de la palabra sostuvieron que la consciencia de la

humanidad reclamaba la persecución y castigo de los criminales de guerra y de

lesa humanidad, sin importar el momento en que hayan cometido esos crímenes

(ONU, Comisión de Derechos Humanos, Informe de su vigésima tercera sesión,

1967, Documento E/4322, E/CN.4/940, párrafo 140).

La‖propia‖Asamblea‖General‖de‖la‖O.N.U.‖reconoció,‖ese‖mismo‖a o,‖que‖“es‖

necesario y oportuno afirmar en derecho internacional, por medio de una

convención, el principio de la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de

los‖crímenes‖de‖lesa‖humanidad‖y‖asegurar‖su‖aplicación‖universal”‖y‖recomendó‖

que‖“no‖se‖adopten‖medidas‖legislativas‖o‖de‖otra índole que puedan menoscabar

los objetivos y propósitos de una convención sobre la imprescriptibilidad de los

crímenes de guerra y de los crímenes de lesa humanidad hasta su aprobación por

la‖ Asamblea‖ General”‖ (ONU,‖ Asamblea‖ General,‖ Resolución‖ 2338‖ (XXII), 18 de

diciembre de 1967).

313
Los antecedentes que se acaban de exponer, relativos a la Convención de

1968, y aquellos mencionados con anterioridad, confirman la vigencia de la

norma internacional que prohibía la prescripción de los crímenes de guerra y

crímenes de lesa humanidad ya al momento de los hechos imputados a Fontana,

Domínguez Matheu, Candioti, Romero Pavón, Di Pasquale, Balmaceda, Smart,

Wolk, Bergés, Castillo y Minicucci.

Adicionalmente, obsérvese que, como ha sido indicado anteriormente, al

momento de los hechos aquí investigados ninguno de los siguientes Estados había

ratificado la Convención de 1968 y, sin embargo, según le informaron al Secretario

General de la O.N.U. en 1966, ya contaban con legislación local que impedía la

prescripción de los crímenes de lesa humanidad: Austria, Bélgica, Bolivia, China,

Colombia, Dinamarca, Estados Unidos, Francia, Irlanda, Israel, Italia, Luxemburgo,

Países Bajos, Reino Unido, Singapur y Uganda.

Se trata de Estados de distintos continentes, que aplicaban distintos sistemas

legales, pero cuyas legislaciones coincidían en este mismo tema, aun sin haber

ratificado un tratado internacional que los obligara a ello.

En definitiva, son muchos los Estados -partes o no de la Convención de

1968- que consideraban, ya en 1966 y a través de su legislación nacional,

imprescriptibles los crímenes de lesa humanidad.

La jurisprudencia de la Comisión Europea de Derechos Humanos, del

Tribunal Europeo de Derechos Humanos y de la Corte Interamericana de Derechos

Humanos, también citada, verifica la existencia de esa costumbre internacional. En

particular, la jurisprudencia de estos órganos internacionales demuestra que, si

algún Estado hubiese intentado establecer plazos de prescripción en casos de

crímenes de lesa humanidad, se habría considerado como una violación a esa

norma consuetudinaria, lo que refuerza la existencia de aquella (Corte

Internacional de Justicia, Caso de las Actividades Militares y Paramilitares en

Nicaragua y contra Nicaragua (Nicaragua vs. Estados Unidos), Sentencia del 27 de

junio de 1986, párrafo 186).

Finalmente, teniendo por acreditada la existencia de la norma

consuetudinaria que establecía la imprescriptibilidad de los crímenes de lesa

humanidad, vigente ya al momento de los hechos investigados, nos referimos

sobre un último punto.

La Carta de la O.N.U. establece en su artículo 13.1.a que la Asamblea

General promoverá estudios y hará recomendaciones a fin de impulsar la

codificación del derecho internacional.


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En este sentido, cabe explicitar que la codificación de la costumbre

internacional‖consiste‖en‖“condensar‖en‖tratados‖internacionales‖el‖resultado‖de‖ese‖

proceso‖de‖formación‖de‖la‖costumbre”.‖Esa‖labor‖no‖es‖ni‖m{s‖ni‖menos‖que‖“una‖

recopilación sistematizada del derecho en vigor en un momento‖determinado”,‖es‖

decir,‖ “expresar‖ las‖ normas‖ de‖ costumbre‖ en‖ proposiciones‖ lingüísticas”.‖ Esa‖

sistematización facilita conocer la norma ya existente y aplicarla a casos concretos

(Julio Barberis, op. cit., páginas 113, 115 y 116).

Ello es para evitar diferencias prácticas en su interpretación y aplicación. De

allí que el séptimo párrafo del preámbulo de la Convención de 1968 reconozca

“que‖ es‖ necesario‖ y‖ oportuno‖ afirmar‖ en‖ derecho‖ internacional,‖ por‖ medio‖ de‖ la‖

presente Convención, el principio de la imprescriptibilidad de los crímenes de

guerra‖y‖de‖los‖crímenes‖de‖lesa‖humanidad‖y‖asegurar‖su‖aplicación‖universal”.‖

La doctrina ha considerado que cuando un conjunto de Estados expresa su

creencia de que una norma insertada en un tratado es meramente declaratoria del

derecho existente, el carácter consuetudinario de esa norma queda confirmado

(Oscar‖ Schachter,‖ “Entangled‖ treaty‖ and‖ custom”,‖ en‖ Yoram‖ Dinstein‖ (ed.),‖

International Law at a Time of Perplexity: Essays in Honour of Shabtai Rosenne,

Dordrecht: Martinus Nijhoff, 1989, páginas 721 y 730).

No obstante, hay que mencionar que cuando una norma consuetudinaria

pasa a estar codificada en un tratado internacional, ello no implica que esa

costumbre internacional deje de existir o no se pueda aplicar como tal (Corte

Internacional de Justicia, Caso de las Actividades Militares y Paramilitares en

Nicaragua y contra Nicaragua -Nicaragua vs. Estados Unidos-, Sentencia sobre

jurisdicción de la Corte y Admisibilidad de la Demanda, del 26 de noviembre de

1984, párrafo 73).

Por ese motivo, lo que se propone aplicar en esta causa es la norma

consuetudinaria vigente al momento de los hechos y hasta el día de hoy, que

prohíbe establecer plazos de prescripción para los crímenes de lesa humanidad,

ello en conformidad con los fallos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación

(fallos‖327:3312,‖cit.,‖considerandos‖29‖y‖33;‖fallos‖328:2056,‖“Simón”,‖considerando‖

27 del voto del juez Zaffaroni).

315
Así, no se está efectuando una aplicación retroactiva de la Convención de

1968, ratificada por nuestro país en 1995, como lo cuestionaran las defensas en sus

alegatos.

Esta postura ya había sido sostenida por el profesor Zaffaroni incluso antes

de asumir como juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, cuando indicó

que “No‖ puede‖ sostenerse‖ razonablemente‖ que‖ sea‖ menester‖ garantizar‖ la‖

extinción de la acción penal por el paso del tiempo en crímenes de esta naturaleza,

en razón de una intolerable irracionalidad en caso contrario. No hay una

irracionalidad intolerable en el ejercicio de una acción penal contra un criminal de

lesa‖humanidad‖por‖mucho‖que‖hayan‖pasado‖los‖a os‖(<).‖La‖imprescriptibilidad‖

que hoy consagran las leyes y las costumbres internacionales y que otrora no

establecían pero que también deben considerarse imprescriptibles, es fruto de la

carencia de legitimidad del derecho penal para contener el poder punitivo en estos

casos. No hay argumento jurídico (ni ético) que le permita invocar la prescripción.

En los crímenes recientes, está consagrada en la ley internacional y en los más

lejanos‖en‖la‖costumbre‖internacional<”.‖(Eugenio‖Ra l‖Zaffaroni,‖“Notas‖sobre‖el‖

fundamento‖ de‖ la‖ imprescriptibilidad‖ de‖ los‖ crímenes‖ de‖ lesa‖ humanidad”,‖ en‖

Nueva Doctrina Penal 2000/B, Buenos Aires, Editores del Puerto, 2001, página 445).

La aplicación del derecho internacional en este caso deviene necesaria

porque, como fuera sostenido por la jurisprudencia en la causa conocida como

“Plan‖ Cóndor”‖ con‖ apoyo‖ en‖ doctrina:‖ “<una‖ respuesta‖ m{s‖ adecuada‖ a‖ la‖

especial naturaleza y gravedad de los crímenes internacionales es la que permite

resolver estos juicios aplicando sustancialmente el Derecho internacional y

recurriendo al Derecho interno sólo en los aspectos no legislados por la normativa

internacional. El principio de legalidad debe entonces aplicárselo de acuerdo a los

criterios del Derecho internacional y a los crímenes internacionales hay que

considerarlos imprescriptibles. Esto es la consecuencia lógica de la remisión al

Derecho de gentes que realiza el artículo 118 de la Constitución‖ Nacional‖ (<)‖

Sostener que nuestra Constitución recepciona al Derecho de gentes, como de hecho

lo hace, implica que al menos en materia de Derecho penal internacional o en la

protección de los derechos humanos, debido al lugar preeminente que ocupan en

el Derecho internacional, nuestro país se halla sometido a él. Por ende, toda

respuesta dada en esta materia, que esté en consonancia con el ordenamiento

jurídico internacional, no podrá ser considerada como contraria al orden público

interno.”‖ (causas nros. 1.504, 1.951, 2.054 y 1.976, todas ellas del registro del
Poder Judicial de la Nación
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Tribunal Oral en lo Criminal Federal n° 1 de la Capital Federal, rtas. el 9 de agosto

de 2016, páginas 638 y 639).

A lo dicho hasta aquí, debemos añadir un fallo de la Corte Suprema de

Justicia de la Nación que aún no hemos mencionado, sobre el tema analizado.

Al‖ respecto,‖ en‖ la‖ causa‖ “Videla,‖ Jorge‖ Rafael‖ y‖ otros‖ s/recurso‖

extraordinario”‖ (causa‖ CSJN‖ 375/2013‖ (49–V)/CS1, rta. el 10/04/2018), nuestro

M{ximo‖Tribunal‖sostuvo‖que‖“<‖en‖materia de prescripción, del mismo modo en

que la sanción penal puede interpretarse desde una lógica conmutativa o

retributiva (dirigida predominantemente a la relación víctima–victimario) y desde

una lógica disuasiva o preventiva (dirigida predominantemente a la sociedad), su

extinción por el transcurso del tiempo también puede ser interpretada bajo las

mismas‖perspectivas‖lógicas”.‖

“Desde‖ ese‖ enfoque,‖ la‖ prescripción‖ de‖ la‖ acción‖ penal‖ puede‖ entenderse‖

como una herramienta para evitar la indefinición sine die en el juzgamiento de un

hecho y liberar a su autor de una eventual condena, o bien puede concebirse como

un recurso ligado al interés de la sociedad por conocer la verdad de los hechos

delictivos‖y‖castigar‖a‖sus‖responsables”.‖

“Ahora‖bien,‖cuando‖delitos tales como el asesinato, la privación ilegal de la

libertad, la tortura y la desaparición forzada de personas, entre otros, son

cometidos como parte de un ataque generalizado o sistemático contra la población

civil en el marco de una política de Estado, configuran crímenes de lesa

humanidad (Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, artículo 7°; Estatuto

del Tribunal Militar Internacional de Núremberg, artículo 6.c.); y entonces, ante

este tipo de crímenes, resulta inexorable que predomine el interés social por

conocer la verdad y sancionar a sus responsables, por sobre cualquier interés

individual‖ por‖ liberarse‖ de‖ la‖ persecución‖ penal<” (considerando 4° del voto de

los ministros Ricardo Luis Lorenzetti, Elena I. Highton de Nolasco y Horacio

Rosatti).

Luego,‖ se‖ agregó‖ que‖ “para‖ ponderar‖ adecuadamente‖ el‖ interés‖ social‖ en‖

torno al juzgamiento y a la utilidad de la sanción de estos crímenes, siempre a la

luz de la objeción por prescripción, corresponde tener presente que, en nuestro

país, desde el retorno a la democracia en diciembre de 1983, se ha transitado por

317
un desfiladero, no exento de contradicciones, signado por diferentes hitos

pendulares entre los que resaltan, a título de ejemplo y sin pretensión de

exhaustividad, los siguientes: la investigación‖ de‖ la‖ CONADEP’‖ (Comisión‖

Nacional‖ sobre‖ la‖ Desaparición‖ de‖ Personas);‖ el‖ Juicio‖ a‖ los‖ Comandantes‖ de‖ las‖

Juntas‖ Militares’‖ (Fallos:‖ 309:5),‖ de‖ especial‖ trascendencia‖ por‖ ser‖ la‖ primera‖ vez‖

que el sistema judicial de un país en democracia juzgaba, observando el debido

proceso legal, a los responsables por los crímenes cometidos por el aparato estatal

durante la dictadura; la sanción de las leyes de Obediencia Debida (ley 23.521) y de

Punto Final (ley 23.492); las instrucciones del Presidente de la Nación al

Procurador General a fin de poner en marcha el límite fijado por la ley 23.492

(decreto nacional 92/87), y las consiguientes instrucciones a los fiscales federales

dispuestas en la resolución PGN 2/87; la firma de indultos por parte del Poder

Ejecutivo (decretos 1002/89, 2741/90, 2745/90 Y 2746/90) y su posterior declaración

de‖inconstitucionalidad‖por‖esta‖Corte‖en‖ Mazzeo’‖(Fallos:‖330:3248);‖la‖derogación‖

de aquellas leyes por la ley 24.952 (1998); su posterior declaración de nulidad

mediante ley 25.779 (2003) y la convalidación judicial de esta última por éste

Tribunal‖en‖la‖causa‖ Simón’‖(Fallos:‖328:2056)”.‖

“Estos‖ hitos‖ jurídicos‖ han‖ ido‖ edificando‖ una‖ suerte‖ de‖ Estatuto‖ para‖ el‖

juzgamiento‖y‖condena‖de‖los‖delitos‖de‖lesa‖humanidad’,‖que‖–conformado con el

tiempo y las enseñanzas de la historia– ha permitido dar idónea respuesta a una

legítima demanda de justicia, al asumir el desafío de juzgar hechos aberrantes y sin

precedentes‖en‖nuestro‖país,‖sin‖caer‖en‖la‖venganza”.‖“Una‖mirada‖retrospectiva

de la secuencia pendular previamente descripta, lleva a concluir que –aunque

existieron intentos por darle fin a la persecución penal– el interés social por la

investigación, el juzgamiento y –de corresponder– el castigo de aquellos crímenes

ha mantenido vigencia y vigor, contrarrestando las pretensiones que –

coyunturalmente– dificultaron‖ o‖ clausuraron‖ la‖ vía‖ judicial<”‖ (considerando‖ 6°‖

del‖voto‖en‖referencia).”.‖

Y, a fin de resolver la totalidad de los planteos efectuados por las defensas

sobre la prescripción de la acción penal respecto de los hechos objeto de pesquisa,

consideramos‖ necesario‖ referirnos‖ al‖ precedente‖ “Barrios‖ Altos”,‖ oportunidad‖ en‖

que‖ la‖ Comisión‖ Interamericana‖ de‖ Derechos‖ Humanos‖ afirmó‖ que:‖ “<son‖

inadmisibles las disposiciones de amnistía, las disposiciones de prescripción y el

establecimiento de excluyentes de responsabilidad que pretendan impedir la

investigación y sanción de los responsables de las violaciones graves de los

derechos humanos tales como la tortura, las ejecuciones sumarias, extralegales o


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arbitrarias y las desapariciones forzadas, todas ellas prohibidas por contravenir

derechos inderogables reconocidos por el Derecho Internacional de los Derechos

Humanos”.‖

Pero, además, debe señalarse que, tal como lo sostuvo la jueza Argibay en

su‖ voto‖ en‖ el‖ caso‖ “Simón”‖ (C.S.J.N.,‖ Fallos‖ 328:2056),‖ “...resultaba‖ correcta‖ la‖

jurisprudencia de esta Corte que no reconocía en el artículo 18 de la Constitución

Nacional un derecho a liberarse de la persecución penal por el transcurso del

tiempo. En el caso de crímenes contra la humanidad, cabe agregar que el Estado

argentino ha declinado la exclusividad del interés en la persecución penal para

constituirse en el representante del interés de la comunidad mundial, interés que

ésta misma ha‖declarado‖inextinguible”.

En‖ definitiva,‖ en‖ los‖ precedentes‖ de‖ nuestro‖ M{ximo‖ Tribunal‖ (“Priebke”,‖

“Arancibia‖ Clavel”,‖ “Simón”,‖ “Mazzeo”‖ y‖ “Derecho,‖ René”)‖ se‖ estableció‖ que‖ las‖

reglas de la prescripción de la acción penal previstas en el ordenamiento jurídico

interno, quedaban desplazadas por el derecho internacional consuetudinario y por

la‖ “Convención‖ sobre‖ Imprescriptibilidad‖ de‖ los‖ Crímenes‖ de‖ Guerra‖ y‖ de‖ los‖

Crímenes‖ de‖ Lesa‖ Humanidad”‖ (leyes‖ 24.584‖ y‖ 25.778),‖ sin‖ que‖ ello‖ importe‖ una‖

merma del principio de legalidad.

Dicho ello, corresponde recordar que los magistrados de las instancias

inferiores deben conformar sus decisiones a las sentencias de la Corte Suprema de

Justicia de la Nación, dictadas en causas similares (Fallos: 307:1094; 312:2007;

316:221; 318:2060; 319:699 y 321:2294, entre otros), principio que se sustenta tanto

en su carácter de intérprete supremo de la Constitución Nacional y de las leyes

dictadas en su consecuencia, como en razones de celeridad y economía procesal

que hacen conveniente evitar todo dispendio de actividad jurisdiccional (Fallos:

25:364; 212:51 y 160; 256:208; 303:1769; 311:1644 y 2004; 318:2103; 320:1660 y

321:3201).

Y‖ por‖ lo‖ dem{s,‖ enf{ticamente‖ establece‖ que:‖ “Carecen‖ de‖ fundamento‖ las‖

sentencias de los tribunales inferiores que se aparten de los precedentes de la Corte

sin aportar nuevos argumentos que justifiquen modificar la posición sentada por el

Tribunal, en su carácter de intérprete supremo de la Constitución Nacional y de las

leyes dictadas en su consecuencia, especialmente en supuestos en los que dicha

319
posición ha sido expresamente invocada por el apelante (doctrina de fallos

307:1094), toda vez que ello no importa la imposición de un puro y simple

acatamiento de la jurisprudencia de la Corte sino el reconocimiento de la autoridad

que la inviste, de donde deriva la necesidad de controvertir sus argumentos

cuando se aparten de dicha jurisprudencia al resolver las causas sometidas a su

juzgamiento‖ (doctrina‖ de‖ fallos‖ 312:2007)”‖ (del‖ dictamen‖ del‖ Procurador‖ General

de la Nación, al que se remitió la C.S.J.N.,‖en‖los‖autos‖“Cornejo,‖Alberto‖c/Estado‖

Nacional– Ministerio‖de‖Defensa”,‖c.‖2.583.‖XLI;‖RHE,‖18/12/2007).‖

En otras palabras, se impone a los jueces de los Tribunales inferiores el

deber de conformar sus decisiones a las conclusiones arribadas en las sentencias

del Alto Tribunal, a menos que sustenten sus discrepancias en razones no

examinadas o resueltas en ellas (C.S.J.N., Fallos 307:1094; 312:2007; 316:221;

318:2060; 319:699; 321:2294).

No obstante ello, cabe referir que en lo sustancial este Tribunal comparte la

doctrina que emana de los precedentes citados con antelación, a cuyas

consideraciones se hacen propias.

Del análisis efectuado, hemos de colegir que la imprescriptibilidad frente a

los crímenes de lesa humanidad, como los demás delitos tipificados en el derecho

penal internacional, deriva de la estricta aplicación de la legalidad internacional,

porque de lo contrario el Estado incurriría en responsabilidad ante la comunidad

de las naciones por el incumplimiento de los tratados.

Por ello viola nuestro derecho aplicar el instituto de la prescripción, la

exclusión de responsabilidades a los sujetos que, perpetrando graves violaciones a

los derechos humanos, puedan ser beneficiados con leyes de amnistías, indultos,

conmutación de pena, reducción de condenas y cómputos privilegiados, vulnerar

el derecho a la verdad, el derecho de las víctimas, significando un inadmisible

menosprecio a la dignidad humana, que repugnan a la conciencia de la

humanidad.

Entendemos oportuno recordar reconocida doctrina que, en esa línea,

ense a‖ que:‖ “<la‖ extrema‖ gravedad‖ de‖ ciertos‖ crímenes,‖ acompa ada‖ por‖ la‖

renuencia o la incapacidad de los sistemas penales nacionales para enjuiciarlos, son

el fundamento de la criminalización de los crímenes en contra de la humanidad

seg n‖ el‖ Derecho‖ Internacional<”‖ (Ambos,‖ Kai;‖ “Temas‖ de‖ Derecho penal

internacional‖y‖europeo”,‖Marcial‖Pons,‖Madrid,‖2006,‖p{g.‖181).‖

Asimismo, se ha afirmado que se trata de un mandato de justicia elemental,

siendo‖que‖“<la‖impunidad‖de‖las‖violaciones‖de‖los‖derechos‖humanos‖(culture‖
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of‖impunity)‖es‖una‖causa‖importante‖para‖su‖constante‖repetición<”‖(cfr.‖Werle,‖

Gerhard;‖ “Tratado‖ de‖ Derecho‖ Penal‖ Internacional”,‖ Tirant‖ lo‖ Blanch,‖ Valencia,‖

2005, pág. 84).

Por todo lo aquí argumentado, corresponde afirmar que la

imprescriptibilidad de los crímenes de guerra y de los delitos de lesa humanidad

no deriva de una categorización ad hoc y ex post facto y en suma, conllevan a

descartar tanto los planteos de prescripción como el de todas aquellas

consideraciones que se levantan en la afectación al principio de legalidad en

general, o articulaciones defensistas encaminadas a lograr la impunidad, reducción

de condenas o disminución de su cumplimiento.

Lo expuesto vale también para el planteo subsidiario efectuado por la Dra.

Carmen Ibáñez, acerca de haberse superado el tope que la razonabilidad impone a

la duración del proceso penal, conforme la garantía que establece el artículo 7.5 de

la Convención Americana de Derechos Humanos. Es dable referir que sin perjuicio

que la norma citada no fija un plazo de duración específico, como las demás

incorporadas al artículo 75 inc. 22 de la Constitución Nacional (artículo 9.3 del

Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, artículo 25 segundo párrafo de

la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre), ni tampoco la

de derecho interno, dado el carácter de imprescriptibles de los delitos de lesa

humanidad por el cual se juzgara a los imputados, y conforme los argumentos

antes expuestos, no corresponde tampoco hacer lugar a los planteos formulados

por las defensas en ese aspecto.

En orden a las consideraciones que anteceden, queda claro entonces que la

naturaleza de los delitos imputados impide cancelar el ejercicio del poder punitivo

estatal sobre la base del transcurso del tiempo, por lo cual entendemos que deben

ser rechazados los planteos de las defensas.

Finalmente, cabe dar respuesta a la excepción de la falta de acción por el

delito de genocidio introducido por el Dr. Barreiro, en razón de entender que sus

asistidos ya han sido juzgados y condenados por complicidad en el genocidio en

las‖denominadas‖causas‖“Madrid”,‖“Va ek”,‖“La‖Cacha”,‖“Favero”,‖entre‖otras.

En esa línea argumental, como se adelantara, el defensor indicó que el

genocidio abarca una sucesión pluriofensiva de determinadas conductas,

321
comportamientos u omisiones, que así lo constituyen. Afirmó en esa línea que hay

entonces, un concurso aparente de delitos. Por ello, concluyó que una vez que se

ha juzgado a una persona como autora de este delito, la aparición de nuevos

“tramos”‖ o‖ “segmentos”‖ no‖ habilita‖ a‖ un‖ nuevo‖ dictado‖ de‖ condenada‖ ni‖

sometimiento a un nuevo juicio.

Ahora bien, sin perjuicio de no compartir las razones invocadas por la

defensa pública para sustentar la excepción de falta de acción y cosa juzgada

introducida en favor de sus asistidos, corresponde decir al respecto que, al versar

la defensa procesal sobre el encuadre jurídico de los hechos, vinculado al planteo

de genocidio, y, como se verá más adelante, tal significación no es compartida por

este Tribunal -por mayoría-, en consecuencia, torna abstracta la excepción

interpuesta.

Por todo ello, corresponde NO HACER LUGAR a los planteos de extinción

de la acción penal por prescripción, por aplicación de la Ley 23.492,

irretroactividad de la ley penal, insubsistencia de la acción penal, y falta de

acción, deducidos por los Defensores Públicos Oficiales, Dres. Gastón Barreiro y

Pablo Beltrachi, y los defensores particulares Dra. Carmen María Ibáñez y Dr.

Gerardo Ibáñez, (de conf. artículos 59, 62, 63, 67 -a contrario sensu- y concordantes

del Código Penal, artículo 18 de la Constitución Nacional; Convención sobre la

Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de los Crímenes de Lesa

Humanidad, artículo 7.5 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, y

artículo 14.3.c del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos ─a contrario

sensu─).

B. RECHAZANDO EL PEDIDO DE NULIDAD PARCIAL por afectación

al principio de congruencia, formulado por el defensor particular Dr. Augusto

Garrido y la Defensa Oficial (artículo 167 inc. 1º C.P.P.N., artículos 18, 34 y 75

inc. 22 de la Constitución Nacional).

En su alegato, el Defensor Oficial, Dr. Barreiro, se refirió a la multiplicidad

de acusaciones que afrontan sus asistidos y planteó la nulidad de los alegatos por

indeterminación concreta de los hechos imputados a Domínguez Matheu,

Candioti, Fontana, Di Pasquale, Romero Pavón, Balmaceda, Bergés, Castillo, Wolk

y Smart.

En ese sentido, sostuvo que la autoría mediata a través de un aparato

organizado de poder, es no definir el hecho sino enunciar una categoría jurídica

que no puede tenerse por acreditada.


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Según manifestó la Defensa, entendió la acusación que han dominado

subjetivamente el aparato de poder y que por ende son autores mediatos, por lo

que debe, cuanto menos, probarse la existencia de ese poder de mando, no

solamente el rol, sino en el hecho concreto. Cómo se los vincula y no

especulaciones respecto de que pudieron haber estado, en función de la jerarquía

dentro de la institución policial, militar o en el Ejecutivo provincial para el caso de

Smart. Es decir, no se han informado siquiera de qué manera se entienden

configurados los requisitos constitutivos de ese postulado teórico.

Agregó que, respecto de las órdenes supuestamente impartidas por sus

asistidos, no se ha determinado ni la fungibilidad de los ejecutores, ni su elevada

predisposición al hecho. Solo se ha establecido un grupo; refiriendo que sus cargos

no eran discutidos. En relación a la posibilidad de infracción del deber de cuidado

en cuanto a los autores del hecho, no por el dominio o competencia de sus

organizaciones, sino por infracción a las mismas y se pretende una cuestión de

competencia institucional.

Señaló que no desconocía la importancia de esa categoría dogmática, pero

entendía que no resultaba aconsejable la aplicación de ese instituto. Desarrolló,

respecto de este punto, que ese postulado teórico no trasciende de la

exteriorización de la conducta del sujeto, sino de la infracción del deber especial

extrapenal que debería de tener.

Por lo tanto, resulta indiferente la acción típica que se realiza de modo

activo u omisivo, por una conducta de comisión u omisión. No interesa esta

cuestión, sino cuál debería ser ese deber extrapenal. Nuestro código claramente

establece cuáles son aquellos delitos de carácter comisivos, pero

fundamentalmente sanciona de manera expresa cuáles son los omisivos.

Entendió que así se violaría el principio de legalidad, cuando se habla de la

construcción dogmática en cuanto al principio de culpabilidad; no solamente de

legalidad. Esto en relación a la vigencia de aquellas normas. Entendió entonces,

que no puede irse por encima de estos principios.

De seguido realizó críticas al criterio de la empresa criminal conjunta,

tomando como parámetros la postura acogida en el Tribunal Penal Internacional

para la ex Yugoslavia. Explicó que, según ella, a los justiciables que participaron de

323
un plan criminal puede imputarse, tanto al coautor como a todos, los delitos que

deriven de esa aplicación del plan, pero no solamente los delitos integrales sino

también aquellos no integrales de ese plan; es decir todos aquellos que estén por

dentro o por fuera. Hacer una extensión, un reproche por encima de lo

supuestamente establecido previamente en ese grupo. Se afirma que la posibilidad

de la coautoría es una instancia tan previa a la ejecución del hecho que también

pueden ser puestos en comienzo de la ejecución antes de ella, en los actos

preparatorios, en la etapa preliminar; en la etapa primaria de ese planeamiento. Se

permite una imputación de los ilícitos aun cuando el presunto planificador no los

hubiese previsto y debió de haberlo tenido en cuenta.

Destacó dos características que no hacen aconsejable la aplicación de esta

categoría. En primer lugar, el coautor del delito, cualquiera que fuera, debe tener

como premisa elemental un dolo específico y aquí no lo está. La segunda tiene que

ver con que el sujeto no previó que esto sucediera, pero debió preverlo.

De este modo se colocaría en un escenario propio de la imprudencia frente a

hechos dolosos con un dolo especial de lesa humanidad.

Se refirió de seguido el defensor, al tipo penal de genocidio entendiendo que

no existía ningún tipo penal al momento de los hechos que hiciera referencia a

destruir un grupo nacional, étnico, racial o religioso.

No estaba incluido en ninguna redacción esa intención e incluso no está

previsto el tema de un grupo político.

Por último, manifestó que la jurisprudencia internacional se ha apartado

hace ya varios años de la utilización de este postulado y el propio Estatuto de

Roma impediría su utilización, pues a la hora de receptar las normas de autoría,

remite al concepto de dominio del hecho.

A continuación, aludió a la carencia de identificación de las acciones

concretas y de haber integrado un aparato de poder. Señaló en este punto que se

exige un requisito pre típico, es decir cuestiones por fuera del tipo penal. Saber que

formaban parte de este órgano que era destinado contra finalidad; ese aparato de

poder que no solo adolece de las exigencias de precisión en cuanto a la acusación,

sino también que no dan cuenta de ninguna conducta en particular.

De este modo, concluyó que a lo largo de los alegatos las partes acusadoras

han hablado mucho sobre la tipicidad, de las reglas de autoría, de participación en

la aplicación, etcétera, pero paradójicamente han omitido la referencia concreta en

esa conducta.
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Que se ha intentado crear esa conducta en orden a un proceso de valoración

mediante los supuestos elementos objetivos y típicos, pero concretamente su

vinculación, su formación, su sentimiento de pertenencia a ese aparato de poder,

con esa finalidad, ese dolo específico de lesa humanidad, no ha sido demostrado.

Afirmó que cualquiera de las posturas que se adopten exige que se

exteriorice esa intención, que se vuelque cuál es el motivo punitivo al respecto,

cuál es la posibilidad de sanción de esos pensamientos, de esas ideas, esas

características físicas más allá de los roles que pudieran tener cada uno. Al

respecto, indicó que si se apunta simplemente a su rol, en el Estado de Derecho en

el cual nos encontramos no puede ser exigido un derecho penal de autor sino

concretamente de los acontecimientos juzgados, la responsabilidad concreta al

respecto.

Por ello, entendió que todo lo expresado no ha sido demostrado y mucho

menos probado y que no puede ser tenido como argumento para dar lugar a las

pretensiones de las acusadoras.

Así, en definitiva, al momento de su alegato, el defensor apuntó contra la

multiplicidad de acusaciones de las cuales son objeto sus defendidos: una

acusación principal o una alternativa, concurrentes e independientes entre sí. Lo

que hace que no quede claro cuáles son en concreto. Si son por delitos de

tratamiento por el derecho punitivo vigente, si son por delitos de lesa humanidad,

si son por delitos de genocidio o por desaparición forzada de personas.

Afirmó, en definitiva, que la remisión a estas construcciones dogmáticas sin

mayores explicaciones ni sustento probatorio en lo que atañe a la particularidad de

los hechos, y puntualmente la atribución de responsabilidad concreta de cada de

uno de sus defendidos, conlleva a una clara vulneración del principio de

culpabilidad, el cual es complemento inescindible del principio de legalidad, y que

fuera aceptado definitivamente a resultas del pensamiento liberal del siglo XIX.

En otro orden, el Dr. Barreiro abordó la atribución de la figura de Aborto

forzado, efectuada por el Ministerio Público Fiscal en el marco del alegato final en

la audiencia llevada a cabo el 27 de febrero de 2024.

Allí, la acusadora pública decidió calificar uno de los hechos atribuidos a

sus defendidos en los términos del artículo 85, inc. 1 del Código Penal, conforme

325
su redacción según ley 11.179, que expresamente sancionaba, con pena de 3 a 10

a os,‖a‖quien‖“causare‖un‖aborto‖(<)‖si‖obrare‖sin‖consentimiento‖de‖la‖mujer”.

Señaló que la fiscalía se adelantó a este planteo y de hecho sostuvo que la

circunstancia de que no se haya‖“procesado”‖a‖los‖aquí‖imputados‖en‖orden‖a‖este‖

delito no constituiría un obstáculo para arribar a una sentencia condenatoria en

orden a esta figura penal ya que no se vería afectado el principio de congruencia.

Así, afirmó que en este caso, no hay dudas de que este hecho que ahora se

pretende introducir, no fue incluido por la parte acusadora en la primera etapa

acusatoria, y que, por ende, no se pudo desplegar ningún tipo de actividad

defensiva en ese sentido.

Resaltó que el derecho de defensa del imputado consiste en la facultad (y en

la posibilidad real) de resistir la imputación que el Estado formula en su contra, y

esto incluye sin lugar a dudas el pleno conocimiento de los hechos por los cuales

debe ejercer esa defensa. Y es por tal razón justamente que se suele requerir la

concurrencia de una imputación clara, precisa y circunstanciada sobre la comisión

de un hecho en concreto.

En función de todo lo dicho, y en lo que concierne a esta cuestión en

particular, solicitó la nulidad parcial del alegato formulado por la parte acusadora.

Por su parte, el Dr. Garrido, en oportunidad de realizar su alegato sostuvo

que, respecto los hechos precisados en el auto de elevación a juicio del 16 de enero

de 2017 y la acusación final, medió una alteración sustancial de la plataforma

fáctica, que excede la subsunción típica de los hechos, lo cual constituye la

inobservancia del principio constitucional de congruencia, como derivado del

derecho de defensa en juicio y el debido proceso adjetivo (artículo 18 de la

Constitución Nacional).

Concretamente, se refirió a la acusación efectuada por la fiscalía en el

requerimiento de elevación a juicio, respecto de la comisión de la conducta que se

encuadró en los delitos de privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos

en perjuicio de Luis Mario Fachino Delgui y María Teresa Di Martino, mientras

que en la acusación final, se subsumió el hecho enrostrado a su pupilo, en el delito

de desaparición forzada de personas, o sea, para la legislación vigente en 1976 y la

actualidad, un homicidio.

Expresó que, a su juicio, el cambio de calificación entre los delitos de

privación ilegal de la libertad y aplicación de tormentos a desaparición forzada,

que sería un homicidio, implica una modificación de la plataforma fáctica, en la

medida que no es lo mismo la conducta de quien priva a una persona de su


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libertad ambulatoria o le aplica un tormento, que producir su muerte y

desaparición.

Por ello, solicitó que se declarara la nulidad parcial de las acusaciones por el

delito de desaparición forzada de personas u homicidio de las víctimas Luis Mario

Fachino Delgui y María Teresa Di Martino, respecto de su asistido.

A su turno, al momento de efectuar las réplicas, el fiscal, entendió que este

planteo de ninguna manera hace a la validez de su pieza acusatoria y por lo tanto

la nulidad debía ser rechazada.

Sobre este planteo señaló, como lo hizo en el alegato final, que la plataforma

fáctica de los casos se mantuvo incólume y fue la misma en todos los actos

procesales previos (indagatoria, procesamiento, requerimiento de elevación a juicio

y auto de elevación a juicio). Por ende, el principio de congruencia no se conmueve

por calificar esos hechos de la forma que se propició.

El alcance del principio de congruencia fue abordado específicamente al

tratar la figura del aborto forzado. En efecto, tanto la doctrina (D´Albora, Almeyra,

Navarro-Daray) como la jurisprudencia son contestes en sostener que la indicación

del hecho resulta crucial a los fines de verificar el cumplimiento del principio

aludido, comprendido dentro de la garantía de defensa en juicio.

En definitiva, lo que requiere este principio es que la plataforma fáctica

descripta en la indagatoria se mantenga incólume hasta la sentencia,

independientemente de las calificaciones que del hecho se hubiesen realizado a lo

largo del proceso (artículo 401 del CPPN).

De utilidad para este punto y para el anterior, sostuvo que es la pacífica

jurisprudencia que señala que de conformidad a los principios que rigen la

actividad procesal defectuosa, es conveniente que la interpretación de las normas

sobre declaración de nulidad, se las realice restrictivamente o limitarlas en la

medida de lo posible, porque funciona como medida de ultima ratio. Cita de la

Cámara Federal de Casación Penal FBB 8604/2020/19/CFC2, caratulado:

“Querellante‖ Castro‖ Alaniz,‖ Cristina‖ Adriana‖ y‖ otros‖ s/recurso‖ de‖ casación”:‖ Al‖

respecto, la Excelentísima Corte Suprema de Justicia de la Nación ha establecido

que, en materia de nulidades, prima un criterio de interpretación restrictiva y sólo

cabe anular las actuaciones cuando un vicio afecte un derecho o interés legítimo y

327
cause un perjuicio irreparable, sin admitirlas cuando no existe una finalidad

práctica, que es razón ineludible de su procedencia. En efecto, la nulidad por vicios

formales carece de existencia autónoma dado el carácter accesorio e instrumental

del derecho procesal.

En esa directriz, el Tribunal sostuvo que la procedencia de aquellas exige,

como presupuesto esencial, que el acto impugnado tenga trascendencia sobre la

garantía de la defensa en juicio o se traduzca en la restricción de algún otro

derecho. De otro modo, la sanción de nulidad aparecería respondiendo a un

formalismo vacío -que va en desmedro de la idea de justicia- en que también está

interesado‖ el‖ orden‖ p blico”‖ (B.‖ 66‖ XXXIV,‖ “Bianchi,‖ Guillermo‖ Oscar‖ s/‖

defraudación”‖ en‖ idéntico‖ sentido‖ y‖ con‖ anterioridad,‖ se‖ pronunció‖ en‖ “Acosta,‖

Leonardo‖y‖otros‖s/‖robo‖calificado‖en‖grado‖de‖tentativa”,‖A.‖63‖XXXIV).‖Por‖todas‖

estas razones consideró que el planteo debía ser rechazado.

A su turno, las acusadoras particulares adhirieron a las consideraciones

formuladas por los representantes del Ministerio Público Fiscal.

Así las cosas, el planteo efectuado por el Dr. Barreiro y por el defensor

particular Augusto Garrido, deberá ser rechazado por las razones que

seguidamente se expondrán.

La correlación necesaria entre la intimación y la condena, así como entre los

sucesivos actos de las partes acusadoras a lo largo del proceso, se refieren siempre

a los hechos y no –al menos por vía de principio- a la calificación jurídica que ellos

puedan merecer.

En ese sentido, no es posible receptar favorablemente la argumentación de

las partes defensoras que pretenden demostrar la violación al principio de

congruencia sobre la base de una mera comparación de las calificaciones jurídicas

que fueron explicitadas por la acusación, en distintos estadíos del proceso.

Por el contrario, lo relevante en el punto materia de agravio es la identidad

fáctica de las imputaciones, respecto de las que se han desplegado las respectivas

estrategias de defensa y que son, en definitiva, las que se han mantenido

claramente inalteradas en los alegatos finales en relación con la acusación.

Cierto es que cada uno de los tipos penales a los que se refiere la defensa

tiene, en su descripción abstracta, elementos que son parcialmente disímiles. Pero,

frente al caso, ello no basta para considerar demostrada una violación a la

congruencia si no se explica de qué modo, en la aplicación de esas normas se

dieron por supuesto o se consideraron demostrados hechos o circunstancias


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fácticas que no se encontraban originariamente incluidas en las imputaciones que

fijaron el objeto del juicio.

Enseña el Profesor Maier que, también, podría estimarse que existe

vulneración del derecho de defensa cuando se produce, a lo largo del proceso, un

cambio brusco y significativo de la calificación legal de los hechos siempre que ello

sorprenda a la defensa y merme sus posibilidades reales de resistir la acusación.

Mas tal no ha sido la situación verificada en la especie, ni ha sido tampoco alegado

con argumentos razonables por parte de los agraviados.

Respecto de la alegada inconsistencia para utilizar categorías dogmáticas de

autoría, y significación jurídica en particular, corresponde remitir a la parte

pertinente de la presente sentencia adelantando, sucintamente, que de la propia

descripción de las conductas atribuidas en el marco de un plan sistemático en el

que los imputados en autos cumplieron un rol específico, que conocían cabalmente

y ejecutaban, se deriva con claridad dicho extremo. Por los fundamentos

expuestos, se rechazan las solicitudes de nulidad (artículos 166, 167 –a contrario

sensu- y concordantes del Código Procesal de la Nación).

C. RECHAZANDO, parcialmente, LA EXCEPCIÓN DE FALTA DE

ACCIÓN por la invocada afectación al principio ne bis in ídem, introducido por

el Defensor Público Oficial, Dr. Gastón Barreiro en favor de Jorge Antonio

Bergés.

Que, en ocasión de alegar, el Dr. Gastón Ezequiel Barreiro dedujo excepción

de cosa juzgada respecto de su asistido, por considerar que la sentencia dictada en

la causa N° 44/85 obturaba cualquier posibilidad de un nuevo juzgamiento

respecto del nombrado, sobre la base de su función desempeñada durante la

última dictadura cívico-militar, por entender que se encuentra afectada la garantía

del nen bis in ídem en relación a su mandante Jorge Antonio Bergés.

En ese sentido, consideró que esa multiplicidad de acusación alcanza a

Bergés, conforme a lo señalado por él mismo en oportunidad de prestar

declaración indagatoria, quien refirió que ha sido juzgado con anterioridad en

relación a varias personas de las que aparecen en el marco del presente juicio,

329
cercenando de este modo el principio que prohíbe la múltiple persecución penal, es

decir‖el‖“non is in dem‛.

Incluso, sostuvo la defensa técnica del enjuiciado Bergés, que los hechos

atribuidos en este proceso ya han formado parte de la pretensión imputativa

ventilada en la causa 44/85 en relación, entre otros hechos, al de Rosa Álvarez

Martínez, Carolina Barrientos, Lerena costa, Mario Monteiro, Eber O´Neil

Velázquez, Rosa Isabela Valenzi, también según fuera expresado por el justiciable

se lo juzgó por los casos de Blanca Frida Flecher, Julio César Mogordoy,

Washington Mogordoy, Noemí Moreno y Norberto Rey, entre otras personas a las

cuales hizo mención su asistido.

Remarcó que en el caso analizado, la violación a la prohibición de

persecución múltiple está dada por la violación del non bis in ídem por lo menos en

forma parcial y que esto hace a los hechos que se le imputan al nombrado Bergés.

En prueba de ello, arguyó que la citada garantía busca evitar el peligro de

que una persona sea sometida a un doble juzgamiento o bien a una doble

persecución penal. Por eso, en atención a las circunstancias descriptas consideró

que debía operar en autos esta garantía en favor del nombrado, para que proteja a

la persona a fin de que no sea sometida nuevamente por hechos de los cuales ya

fue juzgado, sin perjuicio de lo que se haya resuelto, ya sea su absolución, su

condena o cualquier otro tipo de resolución judicial que implique la identidad de

persona, de objeto y de los hechos que así hayan sido juzgados.

Destacó que el principio analizado goza de jerarquía constitucional, no

solamente en forma implícita en el artículo 18 de la Constitución Nacional, sino

también reforzado por el bloque de constitucionalidad incorporado en el artículo

75 inc. 22.

Concretamente, remarcó que se encuentra consagrado en el artículo 8.4 de la

Convención Americana sobre Derechos Humanos y en el artículo 14.7 del Pacto de

Derechos Civiles y Políticos que vienen a reforzar lo establecido en nuestra Carta

Magna.

En tal sentido, referenció que como forma de instrumentarlo de manera

legal, se impuso expresamente en el artículo 1 del Código Procesal Penal de la

Nación, aún vigente, donde se plasma que nadie podrá ser perseguido penalmente

más de una vez por el mismo hecho.

A su vez, indicó que antes de la reforma del año 1994 y de la vigencia de

estas disposiciones, el Máximo Tribunal de la República ya había establecido el

rango constitucional de la prohibición de la doble persecución penal.


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Refirió, que el criterio antes expuesto fue admitido por Corte Suprema de

Justicia de la Nación al sostener en fallos 308:84 y 314:77, que el derecho

constitucional que refiere a la prohibición de la doble persecución penal solo es

susceptible de tutela inmediata porque es la garantía que no vincula únicamente la

aplicación de una nueva sanción por un hecho anteriormente penado, sino también

la exposición al riesgo que ello ocurra nuevamente al sometimiento de un juicio.

Por su parte, sostuvo que la Cámara Nacional de Casación Penal estableció

el principio del non bis in ídem que impide la realización de cualquier acto en el

proceso que implique imputarle a una persona hechos que ya fueron objeto de una

investigación judicial y que culminaron con el dictado de una condena, una

absolución o un sobreseimiento definitivo.

En efecto, a excepción de los tormentos cometidos en perjuicio de María

Eloísa Castellini, Aída Celia Sanz Fernández, Pablo Alejandro Díaz, María Adelia

Garín, Silvia Cristina Fanjul, Dante Marra, Adolfo Núñez, Gustavo Caraballo,

Jorge Raúl Rodríguez, Lidia Catalina Gesualdi, Lidia Elba Papaleo, Flora Dybner,

Isidoro Miguel Graiver, Rafael Andrés Perrota, Silvia Anahí Fernández, Mario

Miguel Mercader, Mónica Sofía Grinspon, y Claudio Ernesto Logares, por los que

resultó absuelto Bergés en la causa 44/85, los restantes hechos que afectaron a los

nombrados que fueron ventilados en este debate no han formado parte de la

decisión de mérito materializada en dicha causa.

Ello descarta, de inicio, tanto la base argumental del planteo, como la

posibilidad de considerar conglobados en las condenas y absoluciones anteriores

los hechos independientes que forman parte del presente proceso. Como bien

puede colegirse de los argumentos de la Defensa Oficial, el acusado Bergés fue

juzgado por una pluralidad de delitos cometidos en el contexto de la última

dictadura cívico-militar, pero en concreto, hasta el presente no había sido sometido

a juicio, ni penado por los hechos delictivos que constituye el objeto procesal de

esta causa; con la salvedad ya apuntada.

Esta precisión resulta de suma relevancia porque, más allá de la calificación

que pueda merecer globalmente la pluralidad de delitos que se cometieron durante

la última dictadura cívico-militar, parece de toda evidencia que la atrocidad del

conjunto no puede ocultar las atrocidades individuales; siendo cada una de ellas lo

331
suficientemente graves y repudiables para fundar la necesidad de juicio y castigo

independiente. La unicidad de conducta derivada de una misma función por cuyo

desempeño se perpetraron los sucesos, no parece entonces compatible con

hipótesis delictivas que involucran la afectación a la vida, a la integridad física y a

la libertad, las cuales, por ser de las más graves en nuestro ordenamiento jurídico

interno, jamás podrían, en principio, quedar subsumidas valorativamente en un

reproche genérico o remisible al efectuado respecto de otros hechos

independientes en los que aquellas afectaciones se den por acalladas.

La garantía de prohibición de doble juzgamiento exige la triple identidad de

causa, sujeto y objeto, de modo que el instituto en cuestión no resulta de aplicación

al conjunto de casos de la presente causa por los que no había mediado

juzgamiento del imputado con anterioridad al presente proceso.

Incluso más, tal como de seguido habremos de explicar, ciertas conductas

que afectaron a María Eloísa Castellini, Aída Celia Sanz Fernández, Pablo

Alejandro Díaz, María Adelia Garin, Silvia Cristina Fanjul, Dante Marra, Adolfo

Núñez, Gustavo Caraballo, Jorge Raúl Rodríguez, Lidia Catalina Gesualdi, Lidia

Elba Papaleo, Flora Dybner, Isidoro Miguel Graiver, Rafael Andrés Perrota, Silvia

Anahí Fernández, Mario Miguel Mercader, Mónica Sofía Grinspon, y Claudio

Ernesto Logares, tampoco han sido materia de un pronunciamiento sobre el fondo

del asunto, en la causa N° 44/85.

Efectivamente, aunque María Eloísa Castellini, Aída Celia Sanz Fernández,

Pablo Alejandro Díaz, María Adelia Garin, Silvia Cristina Fanjul, Dante Marra,

Adolfo Núñez, Gustavo Caraballo, Jorge Raúl Rodríguez, Lidia Catalina Gesualdi,

Lidia Elba Papaleo, Flora Dybner, Isidoro Miguel Graiver, Rafael Andrés Perrota,

Silvia Anahí Fernández, Mario Miguel Mercader, Mónica Sofía Grinspon, y

Claudio Ernesto Logares integraron en verdad el objeto procesal de la aludida

“causa‖44”,‖lo‖cierto‖es‖que‖dicho‖pronunciamiento‖refirió‖a‖una‖doble‖imputación;‖

a saber: a) la aplicación de tormentos a su respecto y b) la relativa a las condiciones

de detención acreditadas a su respecto.

En relación con la aplicación de tortura, el órgano jurisdiccional sostuvo que

no se había probado la concreta utilización de algún mecanismo de tormento en

ninguno de los supuestos, lo que determinó la absolución del inculpado en

relación a dichas acusaciones. No obstante, aquel tribunal sí halló acreditado el

cautiverio, aun cuando se abstuvo de juzgarlo por considerar que las condiciones

de tal detención implicaban tipos penales (privación ilegítima de la libertad y


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apremios ilegales) cuyo monto máximo de pena llevaba a declarar la prescripción

de la acción penal; lo que así se dispuso.

Por consiguiente, la Cámara Federal de Apelaciones decidió absolver a

Bergés por los tormentos imputados respecto de las víctimas aludidas -sobre la

base de un déficit probatorio- y, al mismo tiempo, valoró la detención y sus

condiciones bajo hipótesis delictivas que impedían mantener viva la acción penal,

dado que por aquel entonces no se aplicaba la Convención sobre la

Imprescriptibilidad de los Crímenes de Guerra y de Lesa Humanidad.

En este punto, queda claro que los magistrados encargados de pronunciarse

en la sentencia de la causa 44/85, han independizado la imputación por el delito de

tortura respecto de las víctimas aludidas, de la detención y condiciones de sus

cautiverios, pues, de considerarse el mismo suceso, carecería de asidero declarar la

prescripción de la acción penal derivada de un hecho por el que a la vez se

absolvió. Indudable ha de resultar que dichos magistrados conocían desde luego

aquella máxima procesal corriente en cuya virtud no se absuelve ni condena a los

imputados por calificaciones jurídicas, sino por hechos.

Sin embargo, nada impide juzgar en esta ocasión aquellas conductas de

Bergés que no han sido materia de un pronunciamiento sobre el fondo del asunto,

a raíz de una excepción que no resulta aplicable a los delitos de lesa humanidad, en

función de la citada doctrina que nuestro más alto tribunal ha fijado en el

precedente‖“Arancibia‖Clavel”‖(Fallos:‖327:3312),‖entre‖otros.‖

Como señala Maier, la cuestión relativa al principio que prohíbe la múltiple

persecución penal, se encuentra dominada por la posibilidad de una sentencia de

mérito,‖pues‖“cualquier‖otra‖decisión‖que,‖precisamente,‖aclare‖la‖imposibilidad‖de‖

dictar una sentencia de mérito sobre el comportamiento atribuido, permite una

persecución‖posterior‖por‖el‖mismo‖hecho‖y‖contra‖la‖misma‖persona”‖(Cfr.‖Maier,‖

Julio B.J., Derecho Procesal Penal, Tomo I. Fundamentos, Ed. del Puerto, Buenos

Aires, 2004, p. 627).

En efecto, en dicho precedente la Corte sostuvo que: comprendido entonces que

para la época en que fueron ejecutados los hechos investigados eran considerados crímenes

contra la humanidad por el derecho internacional de los derechos humanos vinculante para

el Estado argentino, de ello se deriva como lógica consecuencia la inexorabilidad de su

333
juzgamiento y su consiguiente imprescriptibilidad, como fuera expresado en el precedente

publicado en Fallos: 318: 2148. Que este criterio ha sido sostenido por la Corte

Interamericana de Derechos Humanos, al manifestar que "Esta Corte considera que son

inadmisibles las disposiciones de amnistía, las disposiciones de prescripción y el

establecimiento de excluyentes de responsabilidad que pretendan impedir la investigación y

sanción de los responsables de las violaciones graves de los derechos humanos tales como la

tortura, las ejecuciones sumarias, extralegales o arbitrarias y las desapariciones forzadas,

todas ellas prohibidas por contravenir derechos inderogables reconocidos por el Derecho

Internacional de los Derechos Humanos...las mencionadas leyes carecen de efectos jurídicos

y no pueden seguir representando un obstáculo para la investigación de los hechos que

constituyen este caso ni para la identificación y el castigo de los responsables, ni puedan

tener igual o similar impacto respecto de otros casos de violación de los derechos

consagrados en la Convención Americana acontecidos en el Perú..." (conf. CIDH, caso

"Barrios Altos", sentencia del 14 de marzo de 2001, serie C N° 75).

En virtud de ello y tomando en cuenta que el Estado argentino ha asumido frente

al orden jurídico interamericano no sólo un deber de respeto a los derechos humanos, sino

también un deber de garantía: "en principio, es imputable al Estado toda violación a los

derechos reconocidos por la Convención, cumplida por un acto del poder público o de

personas que actúan prevalidas de poderes que ostentan por su carácter oficial. No obstante,

no se agotan allí las situaciones en las cuales un Estado está obligado a prevenir, investigar

y sancionar las violaciones a los derechos humanos, ni los supuestos en que su

responsabilidad puede verse comprometida por efecto de una lesión a esos derechos. En

efecto, un hecho ilícito violatorio de los derechos humanos que inicialmente no resulte

imputable directamente a un Estado, por ejemplo, por ser obra de un particular o por no

haberse identificado al autor de la trasgresión, puede acarrear la responsabilidad

internacional del Estado, no por ese hecho en sí mismo, sino por falta de la debida diligencia

para prevenir la violación o para tratarla en los términos requeridos por la Convención"

(CIDH, caso "Velázquez Rodríguez", sentencia del 29 de julio de 1988, considerando 172,

serie C N°4).- A partir de dicho fallo quedó claramente establecido el deber del Estado de

estructurar el aparato gubernamental, en todas sus estructuras del ejercicio del poder

público, de tal manera que sus instituciones sean capaces de asegurar la vigencia de los

derechos humanos, lo cual incluye el deber de prevenir, investigar y sancionar toda

violación de los derechos reconocidos por la convención. Desde este punto de vista, la

aplicación de las disposiciones de derecho interno sobre prescripción constituye una

violación del deber del Estado de perseguir y sancionar, y consecuentemente, compromete

su responsabilidad internacional (conf. CIDH, caso "Barrios Altos", sentencia del 14 de


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marzo de 2001, considerando 41, serie C N° 75 [Fallo en extenso: elDial - AA7C4]; caso

"Trujillo Oroza vs. Bolivia" - Reparaciones, sentencia del 27 de febrero de 2002,

considerando 106, serie C N° 92; caso "Benavides Cevallos" - cumplimiento de sentencia,

resolución del 9 de septiembre de 2003, considerandos 6° y 7°).

Por ende, el obstáculo que había encontrado la Cámara Federal de

Apelaciones para juzgar las conductas de Bergés con relación a las privaciones

ilegítimas de la libertad y a los apremios ilegales debe ser removido,

reasumiéndose así el ejercicio de la jurisdicción sobre tales quehaceres, dado el

deber de sancionar los delitos de lesa humanidad asumido por el Estado argentino.

Sin embargo, ha de reconocerse un límite a tal reasunción de la jurisdicción

en la medida en que la decisión en favor de la prescripción emanada de la Cámara

Federal, supuso claramente la exclusión de la tipicidad de tormento pues, de lo

contrario, los hechos verificados con relación a las víctimas mencionadas, no

hubieran prescripto. Por consiguiente, al no haberse impugnado oportunamente

tal temperamento, la perspectiva en que se hubo fundado ha quedado firme, lo

cual cercena la posibilidad de que esta reactivación o reapertura vaya más allá del

criterio sostenido por los jueces que integraron la Cámara Federal.

En otras palabras, se reasume la función jurisdiccional para juzgar aquello

que fue dejado de lado por aplicarse un instituto que no regía para delitos de la

naturaleza de los aquí implicados (lesa humanidad); y sin perjuicio de la propia

perspectiva jurídico-penal que podamos anidar respecto de las condiciones de

cautiverio de las víctimas María Eloísa Castellini, Aída Celia Sanz Fernández,

Pablo Alejandro Díaz, María Adelia Garín, Silvia Cristina Fanjul, Dante Marra,

Adolfo Núñez, Gustavo Caraballo, Jorge Raúl Rodríguez, Lidia Catalina Gesualdi,

Lidia Elba Papaleo, Flora Dybner, Isidoro Miguel Graiver, Rafael Andrés Perrota,

Silvia Anahí Fernández, Mario Miguel Mercader, Mónica Sofía Grinspon, y

Claudio Ernesto Logares, lo cierto es que ─según lo entendemos─ la reasunción de

esta competencia debe reconocer el límite que impone una valoración jurídica

expresada al respecto por los jueces de la causa 44/85, que ha quedado firme y que

por tal razón sólo nos habilita para desplegar un ejercicio jurisdiccional en punto a

lo que se dio por constatado, tanto desde el plano fáctico como jurídico, pero que

escapó a la condena por imperio de un instituto no aplicable en la especie.

335
A partir de la inteligencia propuesta, la cosa juzgada no habrá de operar con

relación a la responsabilidad de Bergés por sus aportes a los hechos que han sido

verificados por la Cámara Federal de Apelaciones en la causa 44/85, aunque sí

impone un límite al prisma jurídico-penal con que debemos valorar los sucesos,

habida cuenta del recorte operado por una perspectiva axiológica que no ha sido

objetada en su ocasión ─en cuanto resolvió desestimar el tipo de tortura─ y que

por ello ha quedado firme.

Como podrá apreciarse, se trata de un parcial reconocimiento de la

excepción de cosa juzgada, pues ella opera únicamente respecto de los sucesos en

los que resultaron afectadas las víctimas en cuestión que, calificados como

tormentos por el tribunal mencionado, recibieron en lo atinente a Bergés, una

solución absolutoria.

También podría considerarse que tal acogimiento parcial de la pretensión

defensista, ocurre respecto de la subsunción jurídica del resto de los hechos

concernientes a las víctimas María Eloísa Castellini, Aída Celia Sanz Fernández,

Pablo Alejandro Díaz, María Adelia Garin, Silvia Cristina Fanjul, Dante Marra,

Adolfo Núñez, Gustavo Caraballo, Jorge Raúl Rodríguez, Lidia Catalina Gesualdi,

Lidia Elba Papaleo, Flora Dybner, Isidoro Miguel Graiver, Rafael Andrés Perrota,

Silvia Anahí Fernández, Mario Miguel Mercader, Mónica Sofía Grinspon, y

Claudio Ernesto Logares, habida cuenta de la existencia de una decisión firme

(causa 44/85) que circunscribió su consideración jurídica a los tipos penales que

propiciaron una declaración de prescripción que en la presente ha de ser removida

por imperio constitucional; posibilitando un ejercicio de la jurisdicción limitada a

una perspectiva jurídico-penal que, si bien no se comparte, es la única admisible

como consecuencia del mismo afán que ha motivado la remoción de aquel instituto

cancelatorio de la punibilidad: velar por la supremacía constitucional.

Que, por otra parte, bajo tal contexto, en nada cambia la situación el hecho

de que el encausado se encuentre ya condenado a la pena máxima por otros

delitos, ni que existan en la causa otros imputados, pues ambas circunstancias son

absolutamente irrelevantes a la luz de los principios que rigen el ne bis in ídem, ni

desplazan el deber del Estado de investigar y castigar cada uno de los delitos

cometidos en el marco de la última dictadura.

En sentido concordante, cabe recordar que la Corte Suprema de Justicia de

la‖Nación‖ha‖expresado‖en‖autos‖“Videla,‖Jorge‖Rafael‖s/‖incidente‖de‖excepción‖de‖

cosa‖juzgada‖y‖falta‖de‖jurisdicción”‖que‖“...debe‖tenerse‖en‖cuenta‖que‖el‖objeto es

idéntico cuando se refiere al mismo comportamiento, atribuido a la misma


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persona. Se trata de impedir que la imputación concreta, como atribución de un

comportamiento determinado históricamente, se repita, cualquiera sea el

significado jurídico que se la ha otorgado en una y otra ocasión, es decir, el nomen

iuris empleado para calificar la imputación o designar el hecho. Se mira al hecho

como acontecimiento real que sucede en un lugar y en un momento o periodo

determinado”‖(V.‖34.‖XXXVI,‖considerando 10).

En‖ la‖ misma‖ sentencia‖ se‖ agregó‖ luego‖ que‖ “<la‖ causa‖ 13/84‖ versó‖ ─en

cuanto al caso resulta relevante─ sobre la apropiación de otros menores allí

individualizados< No se juzgó en ella el comportamiento genérico del inculpado,

pues nunca constituye‖su‖vida‖entera‖el‖objeto‖procesal<‖ (p)or‖el‖contrario,‖cada‖

proceso se refiere sólo a un determinado acontecimiento de su vida: a un hecho

determinado ‖ (confr.‖ Beling,‖ op.‖ cit.,‖ p{g.‖ 84).‖ Es‖ así,‖ como‖ en‖ la‖ causa‖ 13‖ no‖ se‖

investigó si el imputado había cometido delitos en un determinado periodo de su

vida,‖ ni‖ siquiera‖ si‖ había‖ cometido‖ genéricamente ‖ el‖ delito‖ de‖ sustracción‖ de‖

menores, sino si determinados hechos podían serle imputados como delitos por él

cometidos -en lo que aquí interesa: la sustracción de varios menores

individualizados en forma concreta-. Y ello es así porque una imputación

respetuosa de las garantías del proceso no puede consistir en una abstracción, sino

que debe tratarse de una afirmación clara, precisa y circunstanciada de un hecho

concreto‖y‖singular‖de‖la‖vida‖de‖una‖persona,‖atribuido‖como‖existente”.‖

En el sub examine resultan de plena aplicación estas consideraciones. Nótese

que el planteo nuevamente traído por la defensa de Bergés, en última instancia

hace referencia a una imputación genérica basada en la función que desempeñaba

el inculpado y no a sucesos puntuales y concretos que son los que dieron base a la

acusación, a la prueba y a la defensa en este juicio.

Parece bien propicio parangonar la situación aquí suscitada con una

estructura típica que evoca una similar confluencia de figuras; nos referimos a la

asociación ilícita como hecho autónomamente penado y los delitos que se cometen

en cumplimiento del objetivo de aquélla. La doctrina exhibe cabal coincidencia en

que los delitos ejecutados por los componentes de la asociación deben ser juzgados

por las reglas comunes del concurso real. Por consiguiente, si uno de sus miembros

hubiese sido ya condenado por el delito de asociación ilícita y por algunos hechos

337
perpetrados bajo los designios de ésta, nada impide juzgarlo nuevamente si es que

aparecen otros hechos cometidos en el mismo marco asociativo, pues se trata de

sucesos autónomos que concurren materialmente, por lo que dicha autonomía o

independencia impide invocar afectación alguna al non bis in ídem.

Según el Profesor Julio Maier, en relación con la aplicabilidad de la garantía

en‖cuestión,‖debe‖destacarse‖que‖“...la‖ley‖argentina‖pretende‖proteger‖a‖cualquier‖

imputado (concebido como aquel indicado, con o sin fundamento, como autor de

un delito o partícipe en él, ante cualquier autoridad de la persecución penal, con

abstracción del grado alcanzado por el procedimiento) del riesgo de una nueva

persecución penal, simultánea o sucesiva, por la misma realidad histórica

atribuida, única interpretación compatible si se quiere garantizar, sin hipocresías,

un verdadero Estado de Derecho y si se quiere evitar sinrazones en la aplicación

pr{ctica‖del‖principio...”‖(ob. cit., págs. 601/602).

A su vez, el reconocido procesalista nacional resulta contundente al aseverar

que:‖ “El‖ concurso real o material de hechos punibles, que, a la letra, supone la

imputación de hechos independientes (CP, 55), significa, desde el punto de vista que

ahora observamos, la posibilidad de una persecución penal múltiple, esto es, la

clave para establecer que, si se presenta la necesidad comparativa entre dos

imputaciones cuyos objetos ─hechos punibles─ concurren materialmente, debe

desecharse la aplicación de la regla estudiada [ne bis in ídem], pues se trata,

precisamente, de hechos diversos, o, si se quiere, no se trata de un mismo hecho

(eadem res)”‖(ob. cit., pág. 613).

Pero en cualquier caso, tampoco se advierte agravio alguno para el

enjuiciado desde que la fragmentación del juzgamiento no trae aparejada la

multiplicación de la respuesta punitiva, sino que se trata de una segmentación que

obedece a razones ordenatorias vinculadas a la viabilidad de estos juicios, cuyos

eventuales pronunciamientos condenatorios, según hemos dicho, no cristalizan

una hipótesis de acumulación de penas sino de condenas que habrán de unificarse

mediante el procedimiento establecido en el artículo 58 del Código penal

sustantivo.

Ciertamente, ha de ser dicho dispositivo el que permite, en definitiva, el

ejercicio sintetizador del poder punitivo; habiendo sido tal la herramienta utilizada

por este mismo Tribunal para imponer a Jorge Antonio Bergés ─en otra causa─

una condena única, comprensiva de las distintas condenas que registraba.

Corresponde, en consecuencia, rechazar parcialmente la excepción de falta de


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acción respecto del imputado Jorge Antonio Bergés planteada por los señores

Defensores Oficiales

II. CONTEXTO HISTORICO. ASPECTOS GENERALES.

1. Contexto general en el que se insertan los hechos traídos a debate.

El análisis de los hechos traídos a consideración de este Tribunal requiere

para su correcta interpretación, en razón de su complejidad y del tiempo desde su

realización, una apretada contextualización histórica que les otorgue inteligibilidad

en el marco de los acontecimientos políticos y sociales que caracterizaron a la

segunda mitad del siglo XX.

Así, corresponde señalar en primer lugar que, conforme afirmara el

historiador inglés Eric Hobsbawm, la política internacional del siglo XX, con la sola

excepción del período transcurrido entre 1933 y 1945, puede ser comprendida

como una lucha secular estructurada a partir de una lógica de opuestos binarios

mutuamente excluyentes, entre lo que el autor denomina fuerzas del viejo orden

social y fuerzas de la revolución social, en el que el peligro real o potencial de la

victoria de las últimas estructuró las relaciones entre los estados y la vida al

interior de los mismos (Hobsbawm, Eric. Historia del Siglo XX, Critica, Barcelona,

1995, p. 14).

En ese contexto general, los hechos analizados se desarrollaron en un

período‖ histórico‖ particular,‖ conocido‖ como‖ “guerra‖ fría”,‖ en‖ el‖ que‖ las‖ dos‖

superpotencias emergentes de la Segunda Guerra Mundial, los Estados Unidos de

América y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, se disputaron la

hegemonía mundial a lo largo de casi cincuenta años, dando lugar a una situación

de guerra larvada o confrontación permanente.

Producto de ello, las relaciones internacionales se caracterizaron por una

fuerte polarización, dando lugar en los países centrales a dos bloques de naciones:

el‖llamado‖“mundo‖libre”‖occidental‖m{s‖Japón,‖Australia‖y‖posteriormente‖Corea‖

del‖Sur‖y‖el‖“bloque‖socialista”,‖integrado‖inicialmente‖por‖Europa‖oriental,‖con‖los‖

agregados y deserciones de diversos estados socialistas surgidos en la periferia del

mundo. Adicionalmente, se verificó una fuerte y acelerada carrera armamentística

en ambos bloques, destinada a garantizar la disuasión del bando rival bajo la

339
amenaza de la destrucción mutua asegurada y la adopción de una retórica

apocalíptica civilizatoria e ideológica que tanto afectó las relaciones internacionales

como a la vida política al interior de los estados.

En segundo lugar, para contextualizar los hechos aquí juzgados, resulta

necesario señalar que a consecuencia de los sucesos que caracterizaron el período

histórico inmediatamente anterior a la guerra fría, que el ya citado historiador

inglés‖ Eric‖ Hobsbawm‖ refiere‖ como‖ “era‖ de‖ las‖ cat{strofes”‖ (Hobsbawm,‖ Eric.‖

Ibídem, 1995.), y aún en el clima genérico de confrontación inherente a la guerra

fría, la segunda mitad del siglo veinte se caracterizó también por la construcción de

una arquitectura diplomática y de un cuerpo normativo internacional tendientes a

prevenir una nueva confrontación armada mundial directa y a perseguir las

macrocriminalidad estatal llevada adelante por los regímenes nacionalistas que

integraron el bando perdedor de la Segunda Guerra Mundial, particularmente el

genocidio llevado adelante por el régimen nacionalsocialista alemán.

En ese marco, el reconocimiento de la existencia de normas

consuetudinarias internacionales que regulan la guerra y persiguen las prácticas de

extermino de la población civil, junto a una tendencia a su institucionalización

positiva, constituyen uno de los principales legados de la nueva arquitectura

internacional surgida de las conflagraciones mundiales, al generar el marco

jurídico aplicable a los casos traídos a debate.

Para‖ los‖ países‖ del‖ entonces‖ llamado‖ “tercer‖ mundo”‖ o‖ “en‖ vías‖ de‖

desarrollo”‖ y‖ particularmente‖ para‖ las‖ naciones‖ recientemente‖ independizadas‖ a‖

partir del proceso de descolonización que tuvo lugar durante los años cincuenta y

sesenta, el mundo bipolar de la guerra fría significó la oportunidad para

desarrollar cierta autonomía respecto de las antiguas metrópolis coloniales y, al

mismo tiempo, para explorar vías alternativas para al desarrollo capitalista clásico,

aun cuando muchos de esos jóvenes estados no se alinearan directamente con la

Unión Soviética (Hobsbawm, Eric. Ibídem, 1995.)

Al mismo tiempo, supuso el desplazamiento de los conflictos armados hacia

esta región ante la situación de paridad adquirida en los países centrales. En ese

plano, ya sea por los intereses que cada una de las superpotencias hizo jugar al

interior de las naciones del tercer mundo o por el efecto de la retórica apologética

antes señalada, los conflictos políticos domésticos de las naciones del tercer mundo

comenzaron a ser leídos en clave de la confrontación civilizatoria característica de

la guerra fría.
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Particularmente para las naciones de América Latina, independizadas un

siglo antes del período aquí reseñado y atravesadas por los problemas derivados

de la dependencia económica y la desigualdad social, el siglo XX en términos

generales y el período correspondiente a la guerra fría en particular, se caracterizó

por fuertes confrontaciones políticas al interior de los estados. Veintisiete países de

América Latina soportaron golpes de Estados a lo largo del siglo.

A comienzos del período, las oligarquías y las burguesías locales tendieron a

interpretar a los amplios movimientos popular-democráticos que en cada país

vehiculizaron por medios democráticos las demandas de los sectores populares, en

clave de guerra fría. Identificándolos como la antesala de la revolución socialista,

incluso en aquellos casos donde presentaban claras connotaciones nacionalistas y

anticomunistas.

Es que durante la primera mitad del siglo y hasta entrados los años sesenta,

se verificó la constitución de diversos movimientos nacional populares con

diferente inspiración ideológica que tendieron a dar lugar, allí donde alcanzaron

posiciones de gobierno, a democracias sociales de corte industrialista y/o

desarrollista.

Avanzado el siglo, bajo el amparo de la polarización propia de la época y a

consecuencia de la resistencia que los sectores conservadores de cada nación

plantearon ante los impulsos democratizantes promovidos, se produjo en el

continente una radicalización de los conflictos políticos nacionales y la emergencia

de distintas organizaciones que, con diferente metodología y carga ideológica,

ensayaron el camino de la revolución social.

Ese proceso se aceleró con el triunfo de la revolución cubana en el año 1959

y su posterior orientación socialista, lo que introdujo a la región de lleno en la

lógica de la guerra fría, agudizando los conflictos internos. Producto de ello se

verificó, en términos generales, una radicalización de las identidades políticas

obreras y populares, con una marcada influencia en los sectores medios urbanos

juveniles, y el surgimiento de diversas organizaciones de carácter revolucionario

en el continente, muchas de las cuales abrazaron el modelo cubano de lucha

armada, pero que también encontraron expresión por vía electoral, como ocurriera

en los casos dominicano de 1961 y chileno de 1970.

341
Las fuerzas armadas de la región, tradicionalmente proclives a la

intervención política doméstica, se reservaron la función de tutelaje de la vida

democrática, contralor de las instituciones republicanas y defensa de los valores

nacionales. En torno a la década de 1960 la política interna de los países de la

región comenzó a ser leída por quienes ocuparon sucesivamente el aparato estatal,

desde una lógica de guerra civilizatoria, en términos de defensa antes que de

seguridad, transformando al adversario político en enemigo interno para la

seguridad del Estado.

En Argentina, el proceso sucintamente aquí descripto se articuló con una

dinámica política que encuentra su génesis en la proscripción electoral del

peronismo, tras su derrocamiento en 1955.

La prohibición de la expresión política mayoritaria de la clase trabajadora,

formulada en clave nacional popular antes que en sentido revolucionario socialista

(Cfr. Doyon, Louise. Perón y los trabajadores. Los orígenes del sindicalismo peronista,

1943-1945, Buenos Aires, Siglo XXI, 2006), inicialmente se debió a las resistencias

que los sectores conservadores de la sociedad presentaron ante las políticas de

ampliación de la ciudadanía que afectaron sus intereses sectoriales. Sin embargo

fue progresivamente reinterpretada desde una lógica contrainsurgente a medida

que, como se verá a continuación, las fuerzas armadas profundizaron su

compromiso doctrinario y su alineamiento en el marco de la guerra fría.

La sociedad argentina se vio entonces atravesada por embates hegemónicos

originados en la imposibilidad de los sectores dominantes por imponer orden

social y político estable y sostenible en el tiempo en un contexto de democracia

restringida, y en una obstinada falta de resignación de los sectores populares para

aceptar el rol pasivo que le fue asignado en el sistema político resultante del golpe

de estado de 1955.

La falta de legitimidad de los gobiernos democráticos resultantes, la

transformación de las fuerzas armadas en garantes del nuevo sistema político y la

prohibición de la expresión del peronismo en tanto identidad política mayoritaria

de los trabajadores argentinos, dio por resultado un juego imposible que acentuó el

descrédito y la pérdida de legitimidad de la democracia, agudizando el

enfrentamiento social.

En ese contexto, el gobierno autoritario encabezado por el General Onganía,

imbuido de la doctrina de seguridad nacional y llevando adelante un plan de

estabilización económica liberal, pretendió refundar el sistema político argentino


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sobre la base de un profundo anticomunismo y una ideología de tipo

corporativista.

La obturación de los espacios de expresión política que ello implicó y el

fracaso de las políticas económicas de ajuste alentaron la gestación de movimientos

de oposición en el ámbito sindical, estudiantil, cultural y religioso que desembocan

en movilizaciones de protesta insurreccionales, como el Cordobazo en 1969 y el

Viborazo de 1971. Asimismo constituyeron el escenario para el surgimiento de los

primeros grupos armados en respuesta a una estructura de poder ilegítimo, en un

contexto de descrédito de la democracia como régimen de gobierno.

La agudización del conflicto social y los fracasos sucesivos para contenerlo y

encausarlo por vía democrática aceptando el retorno de Perón al país, dieron lugar

a‖ lo‖ que‖ algunos‖ cientistas‖ sociales‖ denominan‖ “consenso de terminación”:‖ un‖

diagnóstico sobre la inviabilidad de una solución política frente a la creciente

activación de los sectores populares y de la necesidad de una solución definitiva

mediante la supresión de una parte de la población argentina con el objeto de

restaurar el orden perdido (Cfr. O’Donnell,‖ Guillermo, ‚Modernización y Golpes

Militares. Teor a, Comparación y el Caso Argentino‛, Desarrollo Económico, Vol. XII

N° 47, 1972 y ‚El Estado urocr{tico Autoritario. 966- 97 ‛, Buenos Aires,

Prometeo, 2009 y Canelo, Paula ‚La pol tica secreta de la última dictadura argentina

(1976-1983)”,‖Buenos‖Aires,‖Edhasa,‖2006).

Se consolidó entonces una salida autoritaria de nuevo tipo, en la que el

peligro‖ de‖ la‖ revolución‖ social,‖ condensado‖ bajo‖ el‖ concepto‖ “subversión”,‖ y‖ la‖

defensa de los intereses de los sectores dominantes de la sociedad, eclipsó toda

prevención republicana, dando lugar al período histórico más oscuro de la historia

nacional, caracterizado por la implementación de un plan de exterminio llevado

adelante por las instituciones estatales sobre una parte significativa de la propia

población argentina y el intento de transformación de las relaciones sociales que

caracterizaron a la sociedad argentina hasta ese momento.

De‖esta‖forma,‖el‖sintagma‖“Proceso‖de‖Reorganización‖Nacional”‖tendió a

expresar la pretensión refundadora que caracterizó a la alianza tejida entre los

militares formados en la guerra fría y los sectores económicos hegemónicos que

buscaban reorganizar conservadoramente la sociedad con miras al sostenimiento

343
de sus privilegios, como la voluntad de exterminio de una parte de la nación

argentina,‖ precisamente‖ de‖ aquél‖ sector‖ catalogado‖ como‖ “subversivo”,‖ al‖ que‖ se‖

consideró entonces enemigo de la nación.

1.1. Doctrina de Lucha contra la subversión y construcción del enemigo

interno.

Tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial y los primeros años en

que la confrontación militar abierta entre los dos bloques europeos emergentes

parecía inminente e inevitable, una vez establecido un equilibrio de poder que

otorgó al sistema mundial previsibilidad, las potencias mundiales y sus aliados

comenzaron a tejer hipótesis de conflicto que dieran cuenta del nuevo orden

internacional.

Sobre la base de una hipótesis general por la cual se concebía a ambos

bandos trabados en una lucha de carácter civilizatorio que se extendía a todos los

ámbitos de la vida social y adquiría la forma de una guerra total (Cfr. Velázquez

Rivera,‖ Edgar.‖ “Historia‖ de‖ la‖ Doctrina‖ de‖ la‖ Seguridad‖ Nacional”.‖ Convergencia,

enero-abril, Año 9 Nro. 27. México, UNAM, 2002, pp. 11-39), los países

desarrollados dieron vida a las llamadas doctrinas de guerra nuclear a medida que

los diferentes estados comenzaron a desarrollar sus arsenales nucleares. En lo que

Alain‖ Rouquié‖ denominó‖ la‖ “división‖ interamericana‖ del‖ trabajo‖ militar”‖ (Cfr.‖

Rouquié, Alain. Poder militar y sociedad política en la Argentina, II. 1943-1973. Emecé,

Buenos Aires, 1982, p. 231), surgieron en occidente diferentes doctrinas de guerra

sobre la base de la hipótesis de la promoción por parte de la Unión Soviética de

procesos revolucionarios como táctica desestabilizante. Un supuesto que, como

señalara el historiador Eric Hobsbawm, en la práctica no se correspondió con la

política internacional llevada adelante por ese país (Cfr. Hobsbawm, Eric. Op. cit.,

1995, p 231-237).

El presupuesto central de este tipo de doctrinas señalaba que el enemigo

civilizatorio podría aprovecharse de las condiciones sociales de cada nación para

promover procesos revolucionarios al interior de cada estado, volcando

progresivamente las naciones al bando enemigo. De acuerdo a esta teoría, los

países‖ latinoamericanos‖ fueron‖ “<objeto de subversión interna en la medida en que

formaban parte del bloque político occidental; la subversión provenía, por lo tanto, del

enemigo, del comunismo; la seguridad nacional y la sociedad misma estaban en peligro y,

en esas condiciones, el hombre común (el pueblo en general) se encontraba inerme, era
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incapaz de enfrentar esa conspiración que le quer a arre atar ‚su ser nacional‛ (Velázquez

Rivera, Edgar. Op. Cit., p. 13).

La población pasó a ser entonces, tanto el teatro de operaciones como el

objetivo estratégico. Y la inteligencia uno de los aspectos centrales en la

preparación y el accionar militar. La detección del enemigo infiltrado entre la gente

común, la extracción de información de los prisioneros capturados para detectar

nuevos blancos y las acciones de propaganda con el fin de ganar el apoyo de la

población y la desmoralización del enemigo, adquirieron un lugar central en las

estrategias de lucha antisubversiva. Conforme señalara el citado autor Rivera

Velázquez, la guerra contrarrevolucionaria adquirió un sentido total y global,

indivisible y permanente. Sin actos neutros ni diferencia entre el estado de paz y el

estado de guerra.

La introducción de las fuerzas armadas argentinas en las doctrinas

antisubversivas elaboradoras durante la guerra fría se produjo tempranamente a

través de dos canales de formación.

De un lado, la instalación en la Escuela Superior de Guerra (ESG) del

Ejército Argentino de una misión militar francesa en el año 1957, destinada a

actualizar la doctrina del Ejército Argentino. Si bien los oficiales galos introdujeron

igualmente los desarrollos teóricos vinculados a la novedosa guerra nuclear, su

aporte central se dio en materia‖antisubversiva,‖transmitiendo‖la‖llamada‖“Teoría‖

de‖Guerra‖Revolucionaria”‖elaborada‖por‖ese‖país‖a‖partir‖de‖la‖experiencia‖de‖sus‖

fuerzas armadas en la guerra de Argelia. (Mazzei, Daniel. ‚La misión militar francesa

en la escuela superior de Guerra y los orígenes de la Guerra Sucia, 1957- 96 ‛. Revista de

Ciencias Sociales – UNQUI, N° 13, nov. 2002).

Su influencia quedó plasmada en los numerosos artículos publicados en la

Revista de la Escuela Superior de Guerra (ESG) vinculados a la guerra nuclear y a

la lucha antisubversiva, así como en la realización del Primer Curso

Interamericano de Guerra Revolucionaria en octubre de 1961 en Buenos Aires y en

la‖ publicación‖ en‖ 1962‖ del‖ libro‖ “Guerra‖ Revolucionaria‖ Comunista”‖ del‖ General‖

Osiris Villegas, quien se convertiría en protagonista de las políticas represivas

llevadas adelante durante la dictadura encabezada por el General Onganía desde

el Consejo Nacional de Seguridad. Libro que el Coronel francés Jean Nougués,

345
integrante de la misión francesa asentada en la ESG, caracterizara como la primera

sistematización doctrinaria de las ideas antisubversivas del Ejército Argentino

(Pontoriero,‖Esteban.‖“De‖la‖guerra‖(contrainsurgente):‖la‖formación‖de‖la‖doctrina‖

antisubversiva del Ejército argentino (1955-1976)”. En: Águila, Gabriel y otros.

Represión estatal y violencia paraestatal en la historia reciente argentina. La Plata, UNLP,

2016).

El máximo aporte de la doctrina francesa en las fuerzas armadas argentinas

resultaron, sin embargo, el diseño y posterior aplicación del Plan CONINTES, la

reestructuración de los emplazamientos militares en tiempo de paz con el objetivo

de ampliar el control territorial de la población y la adecuación de los reglamentos

y manuales de uso interno del Ejército Argentino.

La significación histórica del primero quedó plasmada en un artículo

aparecido en la Revista de la ESG firmado por el citado Coronel Nougués, quien

afirmó‖que‖“<casi‖todas‖las‖técnicas‖de‖la‖Guerra‖Revolucionaria,‖constructivas‖y‖

destructivas, fueron [allí] empleadas”‖ (Cfr.‖ Nougués,‖ Jean. “Radioscopia‖ de‖ la‖

subversión‖ en‖ la‖ Argentina”,‖ en: Revista de la Escuela Superior de Guerra, N° 344,

enero de 1962).

Por otro lado, tanto el historiador Mazzeo como la autora María Oliveira-

Cézar señalan la introducción de la técnica del quadrillage que el ejército francés

aplicara en Argelia, para la reorganización de sus unidades del Ejército Argentino

y la división del territorio en Zonas, Subzonas y Áreas (Mazzeo, Daniel. Op. Cit, p.

131; Oliveira-Cézar,‖ María.‖ “Del‖ modelo‖ contrarrevolucionario francés al modelo

aplicado‖ en‖ la‖ Argentina‖ del‖ Proceso”,‖ en:‖ América. Cahiers du CRICCAL, Nº 33,

2005 33, p. 121-129).

Un informe publicado por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de

la Nación durante el año 2014 que se encuentra disponible para su consulta pública

(Cfr. https://www.argentina.gob.ar/sites/default/files/anm_-_plan_conintes.pdf )

efectúa un análisis de su raíz histórico normativa que resulta pertinente en este

punto, señalando que previo a la introducción de la doctrina francesa

contrarrevolucionaria, las fuerzas armadas concebían hipótesis de conmoción

interna del estado en relación a un estado de guerra con potencias extranjeras en

territorio propio.

Allí se indica que las primeras referencias documentales vinculadas a la

existencia de un plan de aplicación en casos de conmoción interna del estado se

encuentran‖ en‖ una‖ “Directiva‖ Particular‖ Conintes‖ Nº‖ 3‖ de‖ Funcionamiento‖ del‖

Estado‖Mayor‖General‖del‖Ejército”,‖dictada‖por‖el‖Comando‖en‖Jefe‖de‖esa‖fuerza‖
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en abril de 1954, en la que se hace mención a la existencia de directivas de similar

tenor fechadas en 1952. Igualmente se consigna que previo a ello existían

elementos normativos vinculados a la movilización civil y a la organización del

territorio nacional en tiempo de guerra o catástrofes, sin que ello implicase la

inclusión de hipótesis de conflicto interno.

También se indica allí que en ocasión del tratamiento parlamentario del

Decreto secreto 9.880/58 durante el año 1960, que establecía la posibilidad de

declarar‖ “zonas‖ de‖ guerra”‖ sometidas‖ a‖ jurisdicción‖ militar,‖ diferenci{ndolas‖ de‖

una‖ nica‖“zona‖interior”‖controlada‖por‖la‖autoridad‖civil,‖el‖Ministro‖de‖Defensa‖

del presidente Frondizi, Justo P. Villar, indicó que dicho instrumento legal ejercía

las funciones que acordaba la ley 13.234 de Defensa Nacional para casos de

conmoción interna del Estado y que existió una primera reglamentación de la

misma con un Plan Conintes en 1950.

El mismo documento señala que, hacia 1960, se dispone una reorganización

de la zonificación militar que da cuenta de la transformación en las hipótesis de

conflicto.‖La‖“Directiva‖del‖Comandante‖en‖Jefe‖del‖Ejército‖ C’‖–Conintes– Op.‖1”,‖

publicada en el Boletín Confidencial de la Secretaría de Guerra Nº 268 el 5 de

febrero de 1960, estableció el control de la población a través de la división

permanente del territorio nacional en cinco Zonas de Defensa numeradas del I al

V, correspondientes al despliegue territorial de los cuerpos de Ejército, junto a

Subzonas y áreas de defensa, conforme la lógica del quadrillage antes indicada.

Al mismo tiempo procedió a distribuir áreas de responsabilidad de cada

fuerza en materia de control operativo del aparato productivo a fin de garantizar la

provisión de servicios e industrias de interés estratégico.

En segundo lugar, las fuerzas armadas argentinas recibieron la influencia de

la Doctrina de Seguridad Nacional elaborada desde las fuerzas armadas

norteamericanas como complemento de la ya referida Doctrina de Seguridad

Hemisférica.

Como parte de su estrategia global en el marco de la guerra fría, los Estados

Unidos‖ lanzaron‖durante‖la‖segunda‖ mitad‖ de‖los‖a os‖ 50‖ y‖la‖década‖siguiente,‖

una serie de iniciativas, de las que la doctrina militar fue sólo una parte, destinadas

347
a profundizar su presencia e influencia en la región bajo el concepto de guerra total

al que se hiciera alusión precedentemente.

En el terreno económico y social lanzó durante el año 1961 la fallida Alianza

para el Progreso como mecanismo para fomentar el desarrollo de los países más

retrasados del continente, en el entendimiento de que las eventuales mejoras en la

calidad de vida de la población impedirían el avance de propuestas

revolucionarias.

Mediante la firma del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca

(TIAR) de 1947 y, posteriormente, la enunciación de la llamada Doctrina de

Seguridad Hemisférica, Estados Unidos asumió la defensa continental frente a

posibles ataques de potencias extranjeras y reservó para los ejércitos nacionales

latinoamericanos el control de las poblaciones de cada país con la finalidad de

perseguir a los movimientos políticos que pudieran resultar peligrosos para el

orden interno.

En ese plano, fomentó la reorganización de la arquitectura diplomática

regional, particularmente la Junta Interamericana de Defensa (JID) y de la

Organización de Estados Americanos (OEA), para adecuarlas a las nuevas amenazas

globales.

En el plano militar lanzó la Conferencia de Ejércitos Americanos (CEA) como

instancia de articulación y unificación doctrinaria a nivel de los Comandantes en

Jefe de las fuerzas armadas del continente, promovió la creación de una fuerza

militar multilateral para intervenir en los países miembros, un programa de

equipamiento de los ejércitos para adaptarlos a la lucha contrarrevolucionaria y un

ámbito de formación de los ejércitos de la región en las técnicas de lucha

contrainsurgentes.

Así,‖en‖1948‖la‖Ley‖165‖de‖los‖Estados‖Unidos,‖denominada‖de‖“Seguridad

Mutua”,‖ lanzó‖ los‖ “Programas‖ de‖ Ayuda‖ Militar”‖ (PAM),‖ consistentes‖ en‖ pactos‖

bilaterales entre ese país y las naciones latinoamericanas con la finalidad de

prestarse mutuamente armamento, habilitando a la nación prestataria la

posibilidad de instalar misiones militares de asesoramiento. Lo que en la práctica

resultó en una vía unidireccional de aprovisionamiento militar desde los Estados

Unidos hacia los países latinoamericanos (Cfr. Ballester, Horacio. La doctrina de

seguridad nacional. On line:

http://www.cemida.com.ar/conversiondocumentos/LADOCTRINADELASEGURI

DADNACIONAL.pdf).
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La relevancia de la CEA como elemento articulador doctrinario en las planas

mayores de las fuerzas armadas de la región, el rol jugado en esa instancia por el

Ejército Argentino y la influencia de la doctrina contrasubversiva norteamericana

en esta institución fueron puestas de manifiesto en la intervención del General

Juan Carlos Onganía en la 5ta. Conferencia de Comandantes en Jefes de Ejércitos

realizada en West Point el 10 de septiembre de 1964; ocasión en que proclamó la

supremacía del poder militar sobre el civil. Concretamente señaló que las fuerzas

armadas no debían obediencia a un gobierno elegido democráticamente que,

amparado‖ en‖ “ideologías‖ extra as”,‖ alterara‖ los‖ principios‖ republicanos‖ de‖

gobierno. En la misma intervención fijó entre las misiones del poder militar la

defensa de la civilización occidental y cristiana, abandonando o dejando en

segundo plano la defensa del Estado-Nación de ataques externos.

Dicho postulado fue completado con intervenciones públicas efectuadas en

forma contemporánea en las que se trazaron los lineamientos generales de la

doctrina militar. En noviembre del mismo año condenó la defensa de las fronteras

y declaró que el principal objetivo de las fuerzas armadas era la prevención de

subversión comunista y durante el año 1965 afirmó la existencia de fronteras

ideológicas al interior de los países (Cfr. Rouquié, Alain, ibíd., págs. 231 y 232).

Con posterioridad al golpe de estado de 1966, el gobierno dictatorial del

General Onganía y sus sucesores militares, dictó un corpus normativo inspirado en

la doctrina de seguridad nacional y la lucha contra la subversión, entre ellas las

leyes 16.970 de Defensa Nacional; 19.373 y 20.195, reglamentarias de la Secretaría

de Informaciones de Estado citadas por la doctora Josefina Rodrigo, querellante en

representación de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, en su

alegato acusatorio.

El dictador Videla expresó ante el diario La Prensa la continuidad de ese

pensamiento cuando el 8 de diciembre de 1977 declaró:

“La Argentina es un país occidental y cristiano, no porque esté así

escrito en el aeropuerto de Ezeiza, la Argentina es occidental y cristiana

porque viene de su historia. Es por defender esa condición como estilo de vida

que se planteó esta lucha contra quienes no aceptaron ese sistema de vida y

quisieron imponer otro distinto … en este tipo de lucha no solamente es

349
considerado como agresor el que agrede a través de la bomba, del disparo o del

secuestro, sino también de aquél que en el plano de las ideas quiera cambiar

nuestro sistema de vida a trav s de ideas que son justamente su versivas …)

El terrorista no sólo es considerado tal por matar con un arma o colocar una

bomba, sino también por activar a través de ideas contrarias a nuestra

civilización…”‖ (La‖ Prensa,‖ 8‖ de‖ diciembre‖ de‖ 1977,‖ extraído‖ de:‖

Avellaneda,‖ A.‖ “Censura,‖ autoritarismo‖ y‖ cultura: Argentina 1960-

1983”).

Una de las iniciativas más emblemáticas de los esfuerzos norteamericanos

en la lucha antisubversiva en América Latina constituye la fundación de la Escuela

de las Américas por iniciativa del Departamento de Estado. Con sedes en

Washington y en el Canal de Panamá, la primera destinada al adiestramiento de

oficiales con mando de tropa y la segunda a la difusión de técnicas antisubversivas

entre oficiales de menor rango y suboficiales.

Conforme fuera señalado por diversos investigadores, 2.808 efectivos de las

fuerzas armadas argentinas completaron su formación en alguna de las dos sedes

de la Escuela de las Américas entre los años 1950 y 1970, (Cfr. Rouquié, Alain. Poder

militar y sociedad política en la Argentina, II. 1943-1973. Emecé, Buenos Aires, 1982,

pág. 354).

Finalmente, en materia de esfuerzos tendientes a la coordinación de las

fuerzas armadas de la región en la lucha antisubversiva, pueden distinguirse dos

lineamientos. De un lado, aquél vinculado a la coordinación ante hipótesis de

intervención militar abierta y legal. Del otro, el desarrollo efectivo de una política

de coordinación de la represión ilegal llevada adelante por las dictaduras del cono

sur,‖conocida‖como‖“Plan‖Cóndor”.‖

En el primer aspecto deben comprenderse los diversos ejercicios militares

regionales realizados y la planificación de una fuerza militar conjunta para

intervenir en los países miembros en caso de conmoción interna. A partir de

medios públicos de la época puede establecerse que en el país se conformó una

fuerza militar especial destinada a intervenir en Cuba con posterioridad a 1961 que

luego,‖ bajo‖ la‖ denominación‖ “Brigada‖ Libres‖ del‖ Sur”‖ fue‖ reconfigurada‖ para‖

intervenir en Santo Domingo, República Dominicana, en 1965 (Cfr. Revista Primera

Plana, Nros. 4, 132 y 159 y Mazzei, Daniel. Los medios de comunicación y el golpismo.

La caída de Illia – 1966, Buenos Aires, Grupo Editorial Universitario, 1997).

De los ejercicios militares conjuntos desarrollados por iniciativa

norteamericana, además del‖ ejercicio‖ naval‖ “Operativo‖ Unitas”‖ que‖ iniciara‖ en‖
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1959 y cuya última edición conocida fue la del año 2021, se destaca la realización

de‖la‖“Operación‖Ayacucho”‖ de‖1965,‖en‖la‖ que‖cerca‖de‖10.000‖efectivos‖de‖ siete‖

países simularon una intervención militar en Perú para sofocar una revolución en

esa nación (Quirós, Mario. "Operación Ayacucho". La Argentina va a la guerra, Revista

Panorama, marzo 1965. Disponible en línea:

https://www.magicasruinas.com.ar/revistero/extranjero/operacion-ayacucho.htm).

El‖ “Plan‖ Cóndor”,‖ conforme‖ surge‖ de‖ la‖ sentencia‖ dictada‖ por‖ el‖ Tribunal‖

Oral en lo Criminal Federal N° 1 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires en la

causa N° 1.504, caratulada‖“VIDELA,‖ Jorge‖Rafael‖y‖otros‖s/privación‖ ilegal‖ de‖la‖

libertad‖ personal”,‖ constituyó‖ una‖ coordinación‖ de‖ los‖ esfuerzos‖ represivos‖

llevados adelante por las dictaduras de Paraguay, Brasil, Bolivia, Uruguay, Chile y

Argentina con la finalidad de coordinar las operaciones, bien facilitando el

accionar de los efectivos fuera de sus fronteras nacionales o bien llevando adelante

operaciones en el propio país por pedido de fuerzas extranjeras, impedir el tránsito

de las personas de un país a otro y asfixiar a las organizaciones del enemigo.

La misma sentencia estableció entre los antecedentes para la constitución de

dicha operatoria, la influencia de las doctrinas antisubversivas francesa y

norteamericana, aquí reseñadas, a los que agregó para el caso argentino la

experiencia recogida a partir de la aplicación del Operativo Independencia durante

el año 1975 en Tucumán.

En efecto, las acciones militares llevadas adelante en la provincia de

Tucumán por disposición del Poder Ejecutivo Nacional a través del Decreto 261/75,

e implementadas a partir de diversas disposiciones y normativas emanadas desde

el Estado Mayor Conjunto y las Jefaturas del Ejército Argentino y del III Cuerpo de

Ejército, significó la puesta en práctica de la doctrina militar argentina elaborada

para situaciones de lucha antisubversiva. Combinando acciones militares,

policiales y de inteligencia, pero también comunicaciones y acciones psicológicas,

la provincia de Tucumán operó en la práctica como una muestra de lo que

posteriormente se desarrolló a nivel nacional.

Acciones que fueron calificadas como crímenes de lesa humanidad por la

Sala III de la Excma. Cámara Federal de Casación Penal a través del fallo dictado

en‖el‖marco‖del‖expediente‖FTU‖400795/2001/TO1/CFC37,‖caratulado‖“FIGUEROA,‖

351
Hugo‖y‖otros‖s/‖recurso‖de‖casación”;‖en‖un‖fallo‖que‖resulta‖relevante‖a‖los‖fines‖

de analizar los hechos traídos a debate ocurridos con anterioridad al golpe de

estado del 24 de marzo de 1976, toda vez que consideró ilegal la práctica represiva

llevada adelante en la provincia de Tucumán durante la administración

presidencial de María Estela Martínez de Perón, así como su continuación durante

la dictadura militar posterior.

Corresponde indicar que la historiadora Ana Jemio, en su ya citada obra

“Tras‖ las‖ huellas‖ del‖ terror”,‖ junto‖ con‖ analizar‖ la‖ estructuración‖ de‖ las‖ acciones‖

militares y de seguridad abiertas llevas adelante en esa provincia, ha dado cuenta

de la existencia de entre sesenta y setenta espacios de detención clandestina.

En el mismo trabajo ha señalado la implementación de acciones sociales y

psicológicas sobre el conjunto de la población de la provincia a fin de asegurar su

adhesión y evitar que se volcara del lado del enemigo.

Según la historiadora, la combinación de acciones estatales legales e ilegales

como resultado de la aplicación de la doctrina antisubversiva aquí descripta, dio

lugar‖a‖un‖“estado‖bifronte”‖que‖resultó‖característico‖de‖la‖etapa.‖

Vale decir, una formación estatal que combinó una institucionalidad

clandestina, por la cual se tramitó la mayor parte del esfuerzo represivo, y otra

institucionalidad abierta de carácter legal, disponible pero no utilizada como

reguladora del conflicto social.

1.2. Estado terrorista. Doctrina de paralelismo global.

La introducción de la lógica de la guerra fría antes descripta y la elaboración

de una doctrina de guerra antisubversiva a fin de dar respuesta a las nuevas

hipótesis de conflicto, se plasmó en la elaboración de un cuerpo de normas de

distinto tipo que tuvieron como resultado la modificación de las funciones y el

accionar del Estado en general y de las fuerzas armadas en particular.

Sin embargo, las leyes vigentes originadas durante el período anterior al

golpe de estado del 24 de marzo de 1976, las normas de similar tenor dictadas por

la dictadura que le sucedió, así como los planes, directivas y órdenes militares que

configuran el plexo normativo que estructuró el accionar represivo en el que se

inscriben los hechos aquí juzgados, deben ser ubicados en su justa medida.

Es que, indudablemente, muestran sólo una dimensión del aparato de

represión y utilizan, como no podía ser de otra manera, un lenguaje

pretendidamente técnico y propio del quehacer castrense. Presentan las

operaciones y estrategias impartidas como órdenes legales en sus fuentes y


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finalidades, conformando parte de un accionar legítimo y de excepción sustentado

en reglamentos militares acuñados incluso con varios años de anterioridad al golpe

de estado del 24 de marzo de 1976.

Adoptan un ropaje normativo y recurren a términos propios del bagaje

comunicacional de los operadores del sistema en que se gestó este aparato ilegal de

represión. Pero por debajo de lo escrito en estos planes y directivas, se pretendió

esconder el aparato que se organizó y su plan criminal.

Tal proceder ha quedado demostrado en las sentencias de las causas 13/84 y

44/86, así como en la correspondiente a la causa nro. FLP 91002955/2009 y sus

acumuladas, dictada por este Tribunal con otra composición, todas la cuales han

adquirido la firmeza necesaria en esta instancia, así como en otras sentencias

dictadas en el país con posterioridad a la declaración de inconstitucionalidad de las

leyes 23.492 y 23.521.

Afirmó la Excma. Cámara Federal al respecto que‖ “*l+a estructura legal y

operativa montada (<)‖ permite afirmar que el Gobierno Constitucional contaba, al

momento de su derrocamiento, con los medios necesarios para combatir el terrorismo<”,‖

destacando que durante el año 1975 las organizaciones armadas fueron derrotadas

en todas las acciones de envergadura emprendidas y que se cumplieron los

objetivos militares y de seguridad establecidos (CSJN, Fallos 309-I: 106).

Y destacó que “<el golpe de estado del 24 de marzo de 1976 no significó un

cambio sustancial de las disposiciones legales vigentes a esa fecha en punto a la lucha contra

la subversión. Los comandantes militares que asumieron el gobierno, decidieron mantener

el marco normativo en vigor, con las jurisdicciones y competencias territoriales que éste

acorda a a cada fuerza‛ (CSJN, Fallos 309-I, 1985, Capítulo XX).

No obstante lo cual, una vez usurpado el poder estatal se produjo un

aumento significativo de las desapariciones de personas producto de la

implementación‖de‖un‖“sistema operativo ordenado por los Comandantes en Jefe de las

tres fuerzas”‖(CSJN, Fallos 309-I, 1985, Cap. XX) por intermedio del cual el personal

subordinado detuvo a gran cantidad de personas, las alojó clandestinamente en

unidades militares o lugares bajo su control, las interrogó mediante torturas, las

mantuvo en condiciones inhumanas de cautiverio y, finalmente, procedió a

legalizar su detención, les otorgó su libertad o las eliminó físicamente.

353
Dijo al respecto, que tal ‚…manera de proceder, que supon a la secreta derogación

de las normas en vigor, respondió a planes aprobados y ordenados a sus respectivas fuerzas

por los comandantes militares<”.‖ Y‖ se aló‖ que‖ la‖ “<ilegitimidad de este sistema, su

apartamiento de las normas legales aún de excepción, surge no del apresamiento violento en

sí mismo, sino del ocultamiento de la detención, del destino de las personas apresadas, y de

su sometimiento a condiciones de cautiverio inadmisibles cualquiera fuera la razón que

pudiera alegarse para ello”‖(CSJN‖Fallos:‖309-I, 1985, Cap. XX).

De todo ello se colige la coexistencia o superposición de dos planos de

normatividad. De un lado un corpus normativo destinado a la persecución de las

actividades consideradas subversivas, constituido principalmente durante el

período democrático anterior, cuya utilización resultó exigua.

Del otro, un conjunto normativo secreto, conformado por reglamentos,

directivas y órdenes escritas y/u orales, elaborado principalmente por las fuerzas

armadas, inspirado en la doctrina de guerra antisubversiva e imbuido de un

espíritu de confrontación civilizatoria, que procuró exterminar a quienes las

fuerzas armadas reputaron como enemigos y se constituyó como el principal canal

de actuación.

Esta lógica dual o bifronte señalada tanto en las ya referidas sentencias de la

causa 13/84 y 44/86 dictadas por la CNACCFCF, como en aquellas dictadas por

este Tribunal en diversas sentencias, entre ellas la correspondiente a la causa FLP

91002955/09‖ (“Circuito‖ Camps”),‖ fue‖ tempranamente‖ descripta‖ por‖ los‖ abogados‖

Fermín‖Mignone‖y‖Augusto‖Conte‖Mc‖Donell‖en‖el‖célebre‖coloquio‖“La política de

desapariciones‖ forzadas‖ de‖ personas”‖ realizado‖ durante‖ el‖ a o‖ 1981‖ en‖ la‖ ciudad‖

de‖ París,‖ Francia,‖ quienes‖ denominaron‖ a‖ ese‖ fenómeno‖ como‖ “doctrina del

paralelismo global”‖ (Mignone,‖ Fermín‖ y‖ Conte‖ Mc‖ Donell,‖ Augusto,‖ Estrategia

represiva de la dictadura militar, Colihue, 2006).

En sus respectivos alegatos, la doctora Guadalupe Godoy y los doctores

Pedro Griffo y Facundo Dadic repusieron el pensamiento de los fundadores del

Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), quienes dieron cuenta de la

coexistencia de dos planos de normatividad, uno de carácter legal y conocido y el

otro ilegal y clandestino, cuyo efecto fue la constitución de dos esferas de actuación

estatal paralelas.

Contestes con lo que posteriormente expresara la Excma. Cámara de

Apelaciones de la capital en las sentencias de las causas 13 y 44, Mignone y Mc

Donell señalaron que, aunque el gobierno dictatorial disponía de las herramientas

legales para llevar adelante la persecución del accionar de las organizaciones


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armadas con efectividad, recurrió principalmente a un aparato clandestino

montado a efectos de llevar adelante la represión de manera oculta de la mirada

del conjunto de la sociedad y de la comunidad internacional.

Lo aquí señalado resulta coincidente, en lo sustancial, con los planteos

efectuados oportunamente por Eduardo Luis Duhalde (El Estado terrorista

argentino. Buenos Aires, Colihue, 2014) en torno a la transformación del aparato

estatal a partir de la implementación de la doctrina antisubversiva. Fenómeno que

propuso‖denominar‖“estado‖terrorista”‖para‖indicar‖que‖la‖degeneración‖del‖típico‖

estado militar latinoamericano dio lugar a una formulación institucional

caracterizada por el uso del terror como herramienta disciplinadora de la sociedad

a partir de la amenaza latente que representó para las personas la posibilidad de

ser catalogadas como subversivas y, por lo tanto, ser alcanzadas por el aparato

represivo clandestino.
Los efectos sociales de esa espada de Damocles pendiente sobre la totalidad de

la nación han sido profundamente problematizados en las ciencias sociales. Interesa

particularmente lo sostenido por Pilar Calveiro en cuanto a la función de los campos

de‖ concentración‖ en‖ la‖ difusión‖ del‖ terror:‖ “<en tanto realidad negada-sabida, en tanto

secreto a voces, son eficientes en la diseminación del terror (<) Aterroriza lo que se sabe a

medias, lo que entraña un secreto que no se puede develar (<) El campo de concentración, por

su cercan a f sica, por estar de hecho en medio de la sociedad, ‘del otro lado de la pared’, sólo

puede existir en medio de una sociedad que elige no ver, por su propia impotencia, una sociedad

‚desaparecida‛, tan anonadada como los secuestrados mismos…La par{lisis de la sociedad y la

existencia de los campos alimentan el dispositivo concentracionario, y son parte de l‛

(Calveiro, P. Poder y esaparición. Los campos de concentración en la Argentina‛, Colihue,

Buenos Aires, 1998, pág. 147).

Se encuentran agregados como prueba documental al debate de la presente

causa un conjunto de reglamentos, órdenes y directivas pertenecientes al Ejército

Argentino que resultan de utilidad para analizar los planos de actuación paralelos

aquí‖ referidos,‖ así‖ como‖ penetración‖ de‖ la‖ doctrina‖ de‖ “luchan‖ contra‖ la‖

subversión”‖(LCS)‖elaborada‖por‖las‖fuerzas armadas.

Dicho corpus, que por otra parte ha sido utilizado y analizado en numerosas

causas de similar tenor a la presente, lo que exime a este Tribunal de mayores

consideraciones respecto de su valoración, resulta doblemente significativo toda


355
vez que recayó sobre esa fuerza el principal esfuerzo en la LCS y particularmente

porque los hechos traídos a debate ocurrieron bajo su área de responsabilidad.

Junto a él, se considerarán diversas normas dictadas por el último gobierno

democrático inspiradas en la misma doctrina militar, que resultaban de aplicación

en materia de LCS con anterioridad al golpe de estado.

Ello en previsión de la valoración efectuada en la sentencia de la causa 13/84

respecto a su suficiencia para atender al fenómeno de guerrillero en curso en el

país. Pero igualmente para dar cuenta de la coexistencia, aún durante el período

democrático, de esa lógica bifronte antes señalada y el plan criminal puesto en

práctica en toda su plenitud luego del 24 de marzo de 1976, en cuyo contexto se

explican aquellos casos que en este decisorio se consideran probados ocurridos

entre los años 1974 y 1976, de los que constituyen sus prolegómenos.

Efectuado dicho análisis, a continuación se procederá a dar cuenta del accionar

clandestino desarrollado por el estado como parte de dicho plan criminal.

2. Aparato criminal y plan sistemático de represión

Como se verá a lo largo de este pronunciamiento y por las distintas razones

que, en cada caso, se señalarán, estamos en condiciones de adelantar, luego de

haber valorado la abundante prueba producida y rendida durante las numerosas

audiencias de debate celebradas y la incorporada por lectura, que las conductas

cuya comisión se atribuyeron a los aquí encausados son una indudable

manifestación del plan sistemático de represión ilegal desplegado por la última

dictadura militar.

Esta incontrastable conclusión se sustenta no sólo en el contenido de

importante prueba documental que se ha colectado, sino también en otros

elementos de convicción de distinta naturaleza, pero de fundamental gravitación

para este decisorio.

A lo largo del juicio, hemos escuchado los testimonios de las víctimas de los

hechos atribuidos a los encausados, y los producidos por sus parientes y allegados

quienes, en distintos contextos de su vida, pudieron observar, o de un modo u otro

tomaron conocimiento, de determinados sucesos pertinentes y conducentes para el

esclarecimiento del objeto procesal ventilado en autos.

Pero además se han colectado diversos elementos de prueba debidamente

incorporados al juicio sustanciado que resultan consistentes con distintos

pronunciamientos efectuados por tribunales de todo el país que contribuyen a dar


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cuenta de la naturaleza delictiva de los hechos traídos a debate, los cuales merecen

ser destacados.

Es evidente, tal como habrá de señalarse a lo largo de este pronunciamiento,

que las concretas conductas atribuidas a los encausados fueron perpetradas desde

un aparato organizado desde las más altas estructuras de poder del estado, para la

ejecución en todo el territorio nacional de un plan sistemático de represión que

afectó a innumerables víctimas.

Este aparato de represión y su plan criminal, montado con anterioridad a la

usurpación del estado por parte de las fuerzas armadas, operó, como se verá más

adelante, desde la más absoluta clandestinidad para procurar la impunidad para

sus integrantes, en cualquier nivel y hasta donde pudiese ser posible. Un accionar

secreto que operó como una amenaza latente para el conjunto de la población

destinado al disciplinamiento social.

No obstante lo cual, como igualmente se probará en este pronunciamiento,

se lo revistió de una pretendida legalidad a través de la sanción de distintas leyes,

decretos, reglamentos militares, órdenes y directivas escritas que construyeron una

institucionalidad‖ estatal‖ especializada‖ en‖ la‖ denominada‖ “lucha‖ contra‖ la‖

subversión”,‖ a‖ la‖ que‖ sin‖ embargo‖ no‖ se‖ recurrió‖ como‖ canal‖ principal‖ de‖

actuación.

2.1. Reglamentos del Ejército Argentino

Se destacan en este sentido los ya referidos RC-8-3 de Operaciones contra la

subversión urbana y RE-9-51 -Instrucción de Lucha contra Elementos Subversivos.

El primero de ellos dictado en 1968, el segundo en 1976. Ambos referidos tanto en

la sentencia de causa 13/84 como en la dictada en la causa nro. FLP 91002955/09.

Adicionalmente el historiador Esteban Pontoriero dio cuenta del primero en su

trabajo‖“La‖doctrina‖argentina‖de‖guerra‖interna‖en‖la‖era‖de‖la‖contrainsurgencia‖

global (1955-1983)”.‖ (ARK CAICYT:

http://id.caicyt.gov.ar/ark:/s23141174/1akprxkdf). Igualmente aquellos

incorporados al debate RC-3-1, de Organización y Funcionamiento de los Estados

Mayores, RC-16-1, de Inteligencia Táctica; el Reglamento de Servicio Interno RV

200-10 y el ROP 30-05 (Ex RC-15-8), correspondiente al Tratamiento de Prisioneros

de Guerra. Todos ellos aprobados y/o publicados entre los años 1966 y 1969,
357
contribuyendo a dar cuerpo a la doctrina militar de guerra contrarrevolucionaria

aprobada por el Estado a través de sus fuerzas armadas. A los que debe sumarse el

R-C-9-1, de Operaciones contra elementos subversivos, dictado en el transcurso del

año 1976

De este conjunto y a los fines del presente análisis, interesa destacar que el

reglamento RC-9-1 fue calificado en la sentencia de la causa nro. FLP

91002955/2009 como una verdadera doctrina de exterminio.

Allí se indicó como aspecto relevante, entre otros elementos, que el capítulo

IV‖ Sección‖ I,‖ titulada‖ “Características‖ de‖ la‖ conducción”,‖ explica‖ que‖ se‖ debe‖

“Aplicar el poder de combate actuando con la máxima violencia para aniquilar a los

delincuentes su versivos donde se encuentren…La acción militar es siempre violenta y

sangrienta, pero debe tener su justificación y el apoyo de operaciones psicológicas”.‖ “El

concepto rector será que el delincuente subversivo que empuña armas debe ser aniquilado,

dado que cuando las Fuerzas Armadas entran en operaciones contra estos delincuentes, no

debe interrumpir el combate ni aceptar rendiciones...”‖(artículo‖4.003,‖inc.‖I‖del‖manual).

Asimismo se destacó que en el artículo 4.007 correspondiente a la Sección II,

titulada‖ “Organización”,‖ se‖ dispone‖ “Cuando se poseen indicios o son detectados

intentos de recrudecimiento de la actividad subversiva, tanto en los ámbitos urbanos como

rurales, se debe atacar preventivamente en los lugares detectados, para anular el o los focos

en su germen (<) La iniciativa se materializará actuando aún sin órdenes del comando

superior, con el concepto de que un error en la elección de los medios o procedimiento de

combate será menos grave que la omisión o la inacción..”.

Finalmente,‖ en‖ el‖ artículo‖ 5.022,‖ inserto‖ en‖ la‖ Sección‖ IV‖ “Operaciones‖ de‖

seguridad”,‖se‖establece‖que‖uno‖de‖los‖objetivos‖ser{‖el‖de‖“<detectar y eliminar a

los elementos de la subversión clandestina, infiltrados en la población”‖para‖lo‖cual‖“<las

actividades de inteligencia adquirirán una importancia capital, pues son las que permitirán,

en gran medida, la individualización de los elementos subterráneos y auxiliares y su

eliminación como tales”‖(artículo‖5.024,‖tercer‖p{rrafo).

Igualmente resultan de interés aquellas disposiciones contenidas en el ya

referido Reglamento ROP-30-5, en cuanto permiten identificar la relevancia de las

tareas de inteligencia.

En esa línea, su artículo 4.010 estableció‖que‖“el interrogatorio de inteligencia

para seleccionar los prisioneros de guerra en la zona de combate será responsabilidad del

oficial de inteligencia G S ‛. En tanto que su artículo 4.012, especificó que

“personal de las unidades de inteligencia militar que operen en apoyo de las fuerzas, será
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responsable de conducir los interrogatorios de los prisioneros de guerra en la zona de

combate”.

En tanto, a lo largo del Reglamento de Organización y Funciones de los

Estados Mayores (RC 3-1) se estableció en diversas secciones la importancia de la

función de inteligencia entre las tareas de la conducción de las unidades militares.

Cabe señalar que ese documento fue destinado a la organización de los

órganos de conducción de los grandes agrupamientos de la fuerza ejército, desde

brigadas en adelante, incluyendo el comando de grupos de ejércitos y fuerzas

terrestres, aunque igualmente se indicó que con modificaciones puntuales su

contenido podía ser aplicado a unidades de menor jerarquía.

De su amplio contenido interesa, en punto al funcionamiento de las

unidades militares y en orden a definir las responsabilidades de conducción, que

su artículo 1.001, correspondiente al Capítulo I Sección I, establece que el

“comando”‖ es‖ “<la autoridad y responsabilidad legales con que se inviste a un militar

para ejercer el mando so re una organización militar…”‖e‖indica‖que‖por‖extensión‖se‖

denomina de esa manera al ejercicio de esa autoridad.

El mismo artículo define que la reglamentación pertinente regula esa

función por grado y cargo y que la función de comando resulta intransferible, por

lo que el comandante (jefe para los escalones unidad y menores) resulta el único

responsable de lo que haga o no haga su unidad.

No obstante ello, igualmente señala que el comandante será asistido por un

segundo comandante y por un estado mayor. Del mismo modo, establece que el

comando‖ se‖ ejerce‖ por‖ una‖ “cadena‖ de‖ comando”‖ determinada,‖ por‖ la‖ que‖ cada‖

comandante o jefe dependiente resulta responsable de lo que cada unidad a su

cargo resulte hacer.

Por su parte, el artículo 1.003 (sección II) define la conducción como la

aplicación del comando a la solución de un problema militar y señala que se trata

de una actividad libre y creadora que se apoya sobre bases científicas.

A través del inciso 2 del artículo 2.006 definió entre los componentes básicos

de un estado mayor a los jefes de personal (G-1), de inteligencia (G-2), operaciones

(G-3), logística (G-4) y asuntos civiles (G-5).

359
En esa línea, cabe destacar que para todos los casos de conformación de

estados mayores y planas mayores, así como en Jefaturas de unidades menores, la

actividad de inteligencia ocupa un lugar central ubicando en todos los casos un

responsable de dicha tarea entre las funciones esenciales de los órganos de

conducción.

Así, define para el caso de los estados mayores al jefe de inteligencia,

identificado como G-2,‖que‖“el Jefe de Inteligencia será el principal miembro del Estado

Mayor, que tendrá responsabilidad primaria sobre los aspectos relacionados con el

enemigo‛ (artículo 4.011).

La relevancia de las tareas de inteligencia ha sido puesta de manifiesto, en

general por los diversos reglamentos aquí considerados.

Particularmente el Reglamento RC-8-2‖ “Operaciones‖ contra‖ fuerzas‖

irregulares”‖establece‖que‖para poder destruir o neutralizar elementos subversivos,

la inteligencia y la actividad psicológica son fundamentales (conf. artículos 1.001,

1.004 y 1.005).

En el mismo sentido resulta significativo, el reglamento RC 16-1 en cuanto

indicó que a los fines de la individualización de las personas a detener, los

destacamentos de inteligencia contaban con Secciones de Reunión de Información,

siendo tal acción definida como la explotación sistemática de las fuentes de

información y la transmisión de la información así obtenida.

Asimismo, el Reglamento RC 16-5,‖ “La‖ Unidad‖ de‖ Inteligencia”,‖ definió‖

como funciones de estas Secciones reforzar y apoyar a otros elementos; obtener

información mediante el examen de documentos y el espionaje; ejecutar sabotajes y

actividades relativas al contraespionaje, contrasabotaje y contrasubversión; y estar

en actitud de actuar con su personal formando equipos, aisladamente o integrando

otros según necesidades.

Por otro lado, el Reglamento RC-16-1‖ estableció‖ que‖ “el capturado es una

fuente de información que de e ser aprovechada por el nivel de inteligencia‛ indicando en

su‖punto‖3‖que‖“ningún soldado debe hacer interrogatorios al detenido, ni tampoco nadie

que no esté autorizado”.‖En‖esa‖línea,‖el‖punto‖“5.a”‖resulta‖taxativo‖al‖se alar que el

interrogatorio‖de‖prisionero:‖“será realizado por personal técnico”.

Surge así que la labor de los oficiales de inteligencia no se agotaba en la

individualización de las personas a detener, ya que ese era apenas el primer paso

que posibilitaba las consecuentes privaciones de la libertad y los interrogatorios,

tareas de las que también participaban. La conducción de los interrogatorios a los


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prisioneros, de los que surgía información para efectuar nuevas detenciones, era

llevada adelante por personal de inteligencia.

En tanto herramienta fundamental e imprescindible para el exitoso

desarrollo de las operaciones militares, la tarea de inteligencia fue altamente

especializada y requirió de personal entrenado técnica y psicológicamente. Y por

ello, los encargados de estas tareas debían contar con Aptitud Especial de

Inteligencia (AEI).

Ligado a ello, las denominadas acciones psicológicas el Reglamento RC-5-1

denominado‖ “Operaciones‖ Psicológicas”,‖ introducido‖ al‖ debate‖ como‖ prueba‖

documental, resulta de particular‖ interés‖ a‖ fin‖ de‖ analizar‖ las‖ llamadas‖ “acciones‖

psicológicas”‖ a‖ las‖ que‖ el‖ ejército‖ otorgó‖ especial‖ centralidad‖ como‖ parte‖ de‖ las‖

acciones destinadas a afectar al enemigo y, al mismo tiempo, ganar la adhesión de

la población. Particularmente su artículo 2.004 en cuanto establece:

“El método de la acción compulsiva será toda acción que tienda a motivar

conductas y actitudes por apelaciones instintivas. Actuará sobre el instinto de

conservación y demás tendencias básicas del hombre (lo inconsciente)

La presión insta por acción compulsiva apelando casi siempre al factor miedo.

La presión psicológica engendra angustia; la angustia masiva y generalizada

podrá derivar en terror, y eso basta para tener al público a merced de cualquier

influencia posterior. La fuerza implicará la coacción y hasta la violencia

mental. Por lo general este método será impulsado, acompañado y secundado

por esfuerzos físicos o materiales de la misma tendencia. En él la fuerza y el

vigor reemplazará a los instrumentos de la razón. La técnica de los hechos

físicos y los medios ocultos de acción psicológica transitarán por este método

de la acción compulsiva.”

En las 170 páginas que componen el Reglamento RC-5-1 se encuentran

perfectamente delimitados, los destinatarios, las metas y el tipo de operaciones a

llevar a cabo.

Entre‖ los‖ blancos‖ prevé‖ que‖ las‖ operaciones‖ ser{n‖ dirigidas‖ a‖ “...elementos

irregulares enemigos, elementos clandestinos, civiles que simpaticen con el movimiento

subversivo, civiles que simpaticen con el gobierno legal, civiles no comprometidos, fuerzas

militares legales y nacionales que apoyen a las fuerzas irregulares”.‖

361
Entre‖sus‖técnicas,‖se‖indica‖que‖“Las fuerzas militares legales podrán contribuir

a aislar a las fuerzas irregulares enemigas, apelando a su función de protectores y

guardianes de la paz. Las demostraciones en masa, el contacto personal entre soldados y

pobladores civiles, la participación en deportes comunes y las reuniones de todo tipo

contribuirán a crear fe en el gobierno legal y evitar el apoyo a los elementos irregulares. La

tropa deberá estar perfectamente instruida a efectos de lograr un impacto sicológico positivo

en la población”.

La‖finalidad‖de‖las‖acciones‖implementadas‖fue‖la‖de‖“crear la imagen de que

el movimiento guerrillero ha penetrado en todos los niveles de la sociedad y del gobierno”.

En la última sección del Reglamento se describen los medios a utilizar,

dividiéndolos en naturales, técnicos y ocultos. Ejemplo de los dos primeros podían

ser‖el‖método‖“cara a cara, agentes visuales y orales, actos públicos, altavoces, la radio y la

televisión”,‖ y‖ entre‖ los‖ ocultos‖ “...compulsión física; torturas de tercer grado y

compulsión psíquica; como anónimos, amenazas, chantaje, seguimiento físico, persecución,

secuestros, calumnias, terrorismo, desmanes, sabotaje, toxicomanía, alcoholismo y drogas.

Lavado de cerebro”.

Respecto a la propaganda, el punto 2.010 la clasifica en propaganda blanca,

gris‖ y‖ negra‖ estableciendo:‖ “La propaganda blanca será ampliamente diseminada y

deberá ser conocida por su fuente. La propaganda gris no será identificada por su fuente,

dejándose esto librado a la imaginación del público al cual se dirige. La propaganda negra es

la que pretende aparecer como originada en una fuente que no es verdadera. Esta

clasificación no tendrá relación alguna con la validez de su contenido”.

En el apartado anterior, en el que se hizo referencia al contexto histórico

general y específicamente a la introducción en el país de las doctrinas de guerra

contrarrevolucionaria, se hizo mención a la introducción de modificaciones en la

concepción de la planificación militar vinculada a hipótesis de conmoción interna y

específicamente del Plan Conintes, a partir de la introducción de la doctrina de

guerra contrarrevolucionaria francesa, así como a su aplicación práctica durante el

gobierno de Arturo Frondizi.

La división territorial allí diagramada constituyó el antecedente inmediato

para la dispuesta mediante en el Plan de Capacidades del Ejército Argentino del

año 1972 (PCE-PC-MI/72), cuya existencia ha sido tenida por probada en las

sentencias de las causas 13/84 y 44/86 a pesar de no haberse encontrado copia de la

misma.

En lo central, corresponde indicar que, a diferencia de la zonificación

dispuesta en la Directiva del año 1960, en la que la Zona de Defensa 4 correspondía


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al área de Cuyo, en el Plan del año 1972 esa numeración designó aquella bajo

jurisdicción del Comando de Institutos Militares, antes inexistente como autoridad

militar, mientras que las provincias cuyanas fueron absorbidas por la Zona de

Defensa III, asumiendo así una correspondencia idéntica al área bajo jurisdicción

de los Cuerpos de Ejército.

Tal ordenamiento fue ratificado posteriormente mediante la Directiva 405/75

con la sola modificación de la ampliación de la Zona de Defensa IV, que amplió la

cantidad de municipios bonaerenses bajo su responsabilidad.

Resulta pertinente igualmente indicar que dichos antecedentes también

actuaron como fundamento para la elaboración del denominado Plan de

Capacidades Internas de la Armada o Plan de Conmoción Interna de la Armada

(PLACINTARA) 1/75, de carácter secreto, por intermedio del cual se dispuso la

organización de esa fuerza para el accionar antisubversivo, cuyo tratamiento y

análisis fuera realizado por este tribunal, con otra composición, en ocasión de

dictar sentencia en la causa FLP 17/2012/TO1, confirmada por la Alzada durante el

año 2022.

2.2. Normativa dictada con anterioridad al golpe de estado del 24 de marzo de

1976

Sin desconocer las acciones de orden clandestino implementadas por el

gobierno peronista, que deben ser comprendidas en el marco de la conformación

de aquella esfera de actuación ilegal descripta al momento de dar cuenta de la

teoría del paralelismo global, algunos de cuyos acontecimientos ocurridos en la

ciudad de La Plata llegaron a consideración de este tribunal, con otra composición,

en el marco de la causa FLP 34000009/2005/TO1, durante el gobierno constitucional

anterior al golpe de estado de 1976 se dictaron distintas normas destinadas a la

represión de la creciente violencia política y particularmente de las organizaciones

que en los distintos ámbitos de la sociedad expresaban las ideas de la revolución

social.

Conforme fuera establecido por la Cámara Nacional de Apelaciones de la

capital federal, durante‖la‖presidencia‖de‖María‖Estela‖Martínez,‖se‖dictaron‖“<las

leyes 21.259, sobre expulsión de extranjeros; 21.260, que autorizaba a dar de baja a

empleados públicos vinculados a actividades subversivas; 21.264, sobre represión de


363
sabotaje y establecimiento de jurisdicción militar para sus infractores; 21.268, sobre armas

y explosivos; 21.269, sobre prohibición de actividades de algunas agrupaciones políticas

marxistas; 21.275, sobre suspensión del derecho de salir del país; 21.313, sobre extensión de

la jurisdicción de los jueces nacionales a los establecimientos o lugares donde fueran

trasladados por razones de seguridad los procesados y los detenidos en virtud del estado de

sitio; 21.322, declarando ilegales y disueltas supuestas organizaciones subversivas; 21.325,

complementaria de la anterior; 21.338, que estableció modificaciones al Código Penal en

relación a delitos con características subversivas; 21.448, que prorrogó por 180 días la

suspensión del derecho de opción para salir del país dispuesta por ley 21.275; 21.449, que

reglamentó el derecho de opción; 21.450, que modificó la ley 20.840 de represión de

actividades subversivas agravando las penas fijadas; 21.460, que dispuso que algunas

prevenciones sumariales fueran efectuadas por las fuerzas armadas o de seguridad; 21.461,

que estableció el juzgamiento de delitos subversivos por Consejos de Guerra Estables;

21.568, que prorrogó por 150 días la suspensión del derecho de opción para salir del país;

21.596, que estableció que la defensa ante los Consejos de Guerra Especiales sería

desempeñada por oficiales en actividad; y 21.866, que sancionaba a quienes influyeran ante

terceros para la comisión de actividades subversivas”.‖

A más de ello, el 6 de noviembre de 1974 se dictó el estado de sitio en todo el

territorio nacional a través del Decreto 1.368/74, unos meses después de la

implementación‖de‖la‖denominada‖“Misión‖Ivanissevich”‖en‖el‖{mbito‖educativo,‖

en referencia al nombre del Ministro de esa cartera, destinada a la depuración de

las universidades y los ámbitos educativos.

En esa línea, el 5 de febrero de 1975, se promulgó el Decreto N° 261/75, ya

referido con anterioridad, a partir del cual se implementó el denominado

“Operativo‖Independencia”‖en‖la‖provincia‖de‖Tucum{n.‖

Concretamente, dispuso la ejecución de las operaciones militares necesarias

a‖ fin‖ de‖ “neutralizar‖ y/o‖ aniquilar”‖ el‖ accionar‖ de‖ elementos‖ subversivos‖ en‖ la‖

provincia de Tucumán. Asimismo, dispuso el control operacional de la Policía

Federal Argentina por parte del Comando General del Ejército; el requerimiento al

Poder Ejecutivo provincial de una medida de similares características respecto de

las fuerzas de seguridad provinciales; la colaboración de las restantes fuerzas

armadas y la intervención del Ministerio de Bienestar Social en operaciones

psicológicas en coordinación con el Ministerio de Defensa.

La continuidad de las acciones militares desplegadas en el ámbito de la

provincia de Tucumán y su extensión del teatro de operaciones a todo el territorio

nacional, en conjunto con la crisis político institucional en la que se vio sumido el


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gobierno nacional durante el transcurso del año 1975, dio lugar a la sanción de los

Decretos N° 2.770, 2.771 y 2.772, todos del 6 de octubre del año indicado, conocidos

como‖los‖“Decretos‖de‖exterminio”.

El Decreto 2.770 creó el Consejo de Seguridad Interna, integrado por el

Presidente de la Nación, los Ministros del Poder Ejecutivo y los Comandantes

Generales de las Fuerzas Armadas, a fin de asesorar al primero de ellos sobre las

medidas necesarias para la lucha contra la subversión y la planificación,

conducción y coordinación con las diferentes autoridades nacionales para su

ejecución.

El segundo de los decretos referidos facultó al Consejo de Defensa, a través

del Ministerio del Interior, a suscribir convenios con los gobiernos de las

provincias para colocar bajo su control operacional al personal y a los medios

policiales y penitenciarios provinciales que fuesen requeridos para su empleo

inmediato en la aludida.

Resulta pertinente señalar que de la implementación de esta medida, como

será indicado posteriormente, se establecieron los convenios pertinentes que

permitieron el involucramiento de la Policía de la Provincia de Buenos Aires en la

denominada‖ “lucha‖ contra‖ la‖ subversión”,‖ el‖ funcionamiento en instalaciones de

esa fuerza de los centros clandestinos de detención en el que se produjeron los

hechos aquí juzgados y la participación de los condenados.

Finalmente, el Decreto N° 2.772 extendió el accionar de las Fuerzas Armadas

a los fines de la lucha contra la subversión a todo el territorio del país.

Tales normas tuvieron correlatos a nivel de las fuerzas armadas en órdenes

y directivas tendientes a implementar las políticas dispuestas.

Así, el Decreto N° 261/75 se complementó con la directiva del Comandante

General del Ejército N° 333 de enero de 1975, por medio de la cual se fijó la

estrategia‖ a‖ seguir‖ contra‖ los‖ allí‖ denominados‖ “asentamientos‖ terroristas”‖ en‖

Tucumán, dividiendo la operación en dos partes. La primera buscó aislar al

oponente a través de la ocupación de puntos críticos y el control de la población y

de las rutas. La segunda consistió en su hostigamiento progresivo a fin de

debilitarlo y eventualmente atacarlo para aniquilarlo y restablecer el pleno control

de la zona.

365
El mencionado documento, cuenta con un Anexo N° 1, referido a las normas

de procedimiento legal, en el que se establecen reglas básicas para la detención de

personas. Allí se indica su derivación preferentemente a la autoridad policial en el

plazo más breve, su sometimiento a la justicia federal o su puesta a disposición del

Poder Ejecutivo Nacional. Asimismo, versa sobre la posibilidad de disponer

allanamientos, autorizándose en casos graves a prescindir de autorización judicial

escrita, habida cuenta el estado de sitio que por entonces imperaba.

Esa Directiva 333 fue complementada con la Orden de Personal N° 591/75

del 28 de febrero de 1975, por la cual se dispuso reforzar la V Brigada de Infantería

con asiento en Tucumán con personal subalterno del Tercer Cuerpo de Ejército, la

N° 593/75 y la Instrucción N° 334 del 18 de septiembre de 1975.

Por otro lado, los Decretos 2.770, 2.771 y 2.772 dieron lugar a la Directiva del

Consejo de Defensa N° 1/75 ,del 15 de octubre de 1975, con la finalidad de

instrumentar el empleo de las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Fuerzas Policiales y

otros organismos puestos a disposición de las primeras en materia de lucha

antisubversiva.

Disponiendo el pase a la ofensiva en la lucha antisubversiva, la Directiva

1/75 otorgó una amplia libertad de acción a las Fuerzas Armadas y de Seguridad

para intervenir en todas aquellas situaciones que se apreciara que tuvieran

“connotaciones‖ subversivas”‖ y‖ particularmente‖ al‖ Ejército‖ la‖ responsabilidad‖

primaria en la dirección de las operaciones y la conducción de la inteligencia de la

comunidad informativa para lograr una acción coordinada e integrada de todos los

medios a disposición.

En cuanto a la organización de la fuerza, identificó como los elementos

orgánicos para la lucha contra la subversión al Comando General del Ejército, las

Grandes Unidades de Batalla e Institutos Militares (GGUUB e IMM) y la

Gendarmería Nacional, mientras que entre los elementos bajo control operacional

individualizó a la Policía Federal Argentina, el Servicio Penitenciario Nacional y

las policías y servicios penitenciarios provinciales. Por último, incluyó bajo control

funcional a la Secretaria de Informaciones del Estado (SIDE) y la Secretaría de

Prensa de la Presidencia.

Surge asimismo del texto de la citada Directiva, la utilización como

elementos subordinados de la Policía Federal Argentina y el Servicio Penitenciario

Federal, bajo control operacional de las fuerzas de seguridad provinciales y,

finalmente, bajo control funcional a la Secretaría de Informaciones del Estado

(SIDE) y a la Secretaría de Prensa de la Presidencia.


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Subordinación, control funcional y operacional que operaron como el modo

de reclutar los servicios de esas fuerzas y sumarlos al plan y como factor del

indudable peso que el grado de responsabilidad primaria conferido al Ejército por

esa Directiva N° 1/75 en aras de conducir los esfuerzos de la comunidad

informativa o de inteligencia en las operaciones.

Resulta de particular interés, entre los diversos elementos que establece la

Directiva aquí analizada, la determinación de utilización de la estructura militar

territorial conforme el Plan de Capacidades (MI) 72 de las respectivas fuerzas, lo

que en esencia implicó la utilización de la zonificación militar antes referida, la que

será analizada en el apartado siguiente.

A fin de poner en ejecución las medidas y acciones previstas por el Consejo

de‖ Defensa‖ a‖ través‖ de‖ la‖ Directiva‖ “S”‖ 1/75,‖ el‖ Comandante‖ General‖ del‖ Ejército‖

dictó el 28 de octubre de 1975 la Directiva N° 404/75 (Lucha contra la subversión).

Allí identificó los mismos elementos orgánicos y fuerzas bajo control

operacional señalados en el caso de la Directiva 1/75, excluyendo a la Secretaría de

Prensa de la Presidencia entre los organismos estatales bajo control funcional.

Al fijar las misiones del Ejército en materia de LCS estableció que debía

“operar ofensivamente … contra la su versión en el {m ito de su jurisdicción y fuera de

ella en apoyo de las otras FFAA, para detectar y aniquilar las organizaciones subversivas a

fin de preservar el orden y la seguridad de los bienes, de las personas y del Estado”.‖

De esta forma, le otorgó para ello, con carácter de responsabilidad primaria,

dirigir‖“<.las operaciones contra la subversión en todo el ámbito nacional”‖y‖conducir‖el‖

“<esfuerzo de inteligencia de la comunidad informativa contra la subversión a fin de

lograr una acción coordinada e íntegra de todos los medios a disposición...”.

En‖el‖inciso‖1,‖del‖ac{pite‖“a”,‖titulado‖“Conceptos‖estratégicos”,‖del‖título‖5‖

(IDEAS RECTORAS) se indica que‖“*l+a actitud ofensiva a asumir por la Fuerza, más

los elementos puestos a disposición, debe materializarse a través de la ejecución de

operaciones que permitan ejercer una presión constante, en tiempo y espacio, sobre las

organizaciones subversivas. No se debe actuar por reacción sino asumir la iniciativa en la

acción, inicialmente con actividades de inteligencia, sin las cuales no se podrán ejecutar las

operaciones, y mediante operaciones sicológicas‛ (SIC).

367
Asimismo, fijó como objetivos de dicha ofensiva:‖ “a) Disminuir

significativamente el accionar subversivo para fines del año 1975 b) Transformar la

subversión en un problema de naturaleza policial para fines del año 1976 c) Aniquilar los

elementos residuales de las organizaciones subversivas a partir de 1977.”‖

Para‖ estos‖ logros‖ las‖ operaciones‖ se‖ realizarían‖ “En todo el ámbito de la

jurisdicción de la fuerza, en forma simultánea, con el objeto de lograr un efecto de

inesta ilidad permanente y el desgaste progresivo de las organizaciones su versivas‛ y con

un ‚…ritmo y amplitud que restrinja la li ertad de acción de las organizaciones

subversivas, impidiéndoles realizar acciones de emergencia”.

En lo que hace a los hechos aquí analizados, resulta de igual interés la

inclusión como zonas prioritarias en la‖“lucha‖contra‖la‖subversión”‖(LCS),‖de‖las‖

regiones de Capital Federal, el Gran Buenos Aires y La Plata.

Asimismo, aquellas disposiciones vinculadas al empleo de las fuerzas

policías provinciales bajo control operacional.

Se estableció, en este sentido, que el control operacional sería ejercido por el

Comandante de la Zona de Defensa respectiva sin perjuicio de eventuales

delegaciones a otras autoridades militares. Que la afectación a la LCS no debería

afectar el normal desenvolvimiento de las funciones policiales habituales y que las

misiones a ejecutar en materia de LCS serían determinadas por la autoridad militar

pertinente. No obstante ello, otorgó a las fuerzas policiales la capacidad de actuar

por propia iniciativa ante la detección de actividad subversiva.

Conforme se analizará en el apartado correspondiente, si bien el

funcionamiento de la Policía de la provincia de Buenos Aires respondió a esas

disposiciones, en virtud de los acuerdos establecidos y la organización de la

autoridad militar en el ámbito de la Zona de Defensa 1, presentó particularidades

que otorgaron a una parte de esa fuerza una autonomía relativa en materia

represiva.

De los diez anexos incluidos a la directiva analizada, resulta de interés

señalar que el primero de ellos correspondió a la Inteligencia, dando cuenta de la

importancia que tal tarea asumió para la determinación de las acciones a seguir.

Su anexo 2 constituye el orden de batalla para cada Zona de Defensa, en

donde se incluyen, junto a las unidades militares correspondientes, las fuerzas

provinciales y organismos gubernamentales bajo control operacional o funcional.

En lo que hace al Orden de Batalla de la Zona de Defensa 1, interesa

particularmente la inclusión del Destacamento de Inteligencia 101 a nivel de la


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Zona de Defensa, lo que como se verá oportunamente, requirió una adecuación

normativa y funcional.

El‖ Anexo‖ 6‖ incluyó‖ las‖ “bases‖ legales”‖ de‖ la‖ Directiva.‖ Así,‖ entre‖ las‖

múltiples normas citadas, resultan de particular interés por no haber sido citadas

en este aparatado hasta el momento el Decreto 2.584/69, que acordó facultades a

los Comandantes Generales del Ejército y de la Armada para ordenar el empleo de

la Gendarmería Nacional y la Prefectura Naval, la Ley 20.840 de represión de

actividades subversivas; los Decretos N° 2.717/75 que prorrogó el Estado de Sitio

declarado mediante el decreto 1.368/74; N° 1.860/75, que fijó el procedimiento a

seguir en caso de corresponder poner a disposición del poder judicial federal

personas detenidas a consecuencia de operaciones antisubversivas, junto con

aquellos que ilegalizaron al Ejército Revolucionario del Pueblo y a Montoneros

respectivamente (N° 1.454/73 y N° 2.452/75, de forma correspondiente).

Igualmente resulta pertinente el Anexo 8 en cuanto mantiene la vigencia del

Plan de Capacidades de la Fuerza Ejército (MI) 72 con ciertas modificaciones en

cuanto a las atribuciones del Comando de los Institutos Militares.

Como parte de los preparativos del golpe de estado del 24 de marzo de

1976, la Fuerza Ejército dictó‖en‖febrero‖de‖ese‖mismo‖a o‖el‖denominado‖“Plan‖del‖

Ejercito‖Contribuyente‖al‖Plan‖de‖Seguridad‖Nacional”.‖

Elaborado a los fines de asignar tareas y responsabilidades en orden a

ejecutar de la toma del poder del estado, dicho documento resulta igualmente

significativo en cuanto contiene elementos característicos de las prácticas

represivas aplicadas con posterioridad.

Importa destacar que al describir la situación en la que se enmarca dicho

plan, se indicó que ‚La JCG [por Junta de Comandantes Generales] ante el grave

deterioro que sufre la Nación ha resuelto adoptar las previsiones para el caso de tener que

destituir al Go ierno Nacional y constituir un Go ierno Militar‛ (Capítulo I, epígrafe 2

“Situación”).‖

Luego ordenó a las fuerzas armadas la ejecución‖ de‖ las‖ “operaciones

necesarias”‖a‖fin‖de‖asegurar‖conjuntamente‖“<la destitución del Gobierno en todo el

{m ito del pa s y facilitar la asunción del Go ierno Militar‛ autorizando para ello, a

renglón seguido, ‚…proceder a la detención del Poder Ejecutivo Nacional y las

369
autoridades nacionales, provinciales y municipales que sean necesarias, de personas del

ámbito político, económico y gremial que deban ser juzgadas”.

Junto a ello y haciendo alusión a la zonificación del territorio nacional ya

señalada, dispuso‖ el‖ “<.mantenimiento del orden y/o su restablecimiento en las

jurisdicciones que les compete según el Plan de Capacidades, con las modificaciones que se

introducen en el anexo 10 y las que eventualmente pudieren acordarse a partir de la

recepción del presente plan‛ (Cfr. Capítulo 1, Apartado b, Ítem 1).

A lo largo de los quince anexos que le acompañan, el plan aquí analizado

determinó con minuciosidad las acciones a desarrollar para la toma del poder.

Así, en lo que hace a lo que aquí resulta de interés, corresponde indicar que

su‖Anexo‖II,‖titulado‖“Inteligencia”,‖ensaya‖una‖amplia‖definición‖del‖concepto‖de‖

“oponente”‖ que permitió un uso indiscriminado, tan amplio, masivo, arbitrario e

ilegal como las practicas represivas mismas.

Dice‖el‖plan‖que:‖“Se consideran oponentes a todas las organizaciones o elementos

integrados en ellas existentes en el país o que pudieran surgir del proceso, que de cualquier

forma se opongan a la toma del poder y/o obstaculicen el normal desenvolvimiento del

Gobierno Militar a esta lecer‛. (Anexo 2, el Capítulo I, apartado a. bajo el título

Determinación del Oponente).

Posteriormente, diferenció entre oponente activo y potencial, en base al

grado de participación que por entonces –esto es febrero de 1976- exhibían esas

organizaciones o elementos integrados y a las posibilidades futuras de las

restantes.

Así, bajo la primera de esas categorías se incluyeron no solo a las

organizaciones político militares, como ERP y Montoneros, sino también a un

amplio listado de organizaciones políticas de izquierda, gremiales, estudiantiles y

hasta de cuño religioso. Indicando respecto de aquellas catalogadas como

“prioridad I”,‖ que debían ser objeto de especial interés de los “Equipos Especiales”

afectados a la ‚ etención de Personas‛.

Junto a lo antedicho, la existencia de listados previamente confeccionados a

nivel nacional y por jurisdicción de blancos seleccionados quedó plasmada en el

Anexo‖ 3‖ del‖ Plan‖ aquí‖ analizado,‖ en‖ donde‖ se‖ ordena‖ detener‖ a‖ “<todas aquellas

personas que la JCG establezca o apruebe para cada jurisdicción, que signifiquen un peligro

cierto para el desarrollo de las acciones militares o sobre las que existan evidencias de que

hubieran cometido delitos o acciones de gran notoriedad en contra de los intereses de la

Nación y que de an ser investigados‛ y ‚…de oponentes potenciales en la medida que estos

se manifiesten‛.
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Del‖ mismo‖ modo,‖ la‖ operatoria‖ de‖ “grupos especiales”‖ con‖ miras‖ a‖ cumplir‖

ese objetivo quedó enunciada al prescribir que cada Comando de Zona establecería

en su jurisdicción los “equipos especiales” necesarios.

Por otro lado, otorgó a los comandantes de cada jurisdicción militar la

facultad de fijar ‚lugares de alojamiento‛ de detenidos, incluyéndose la posibilidad

de detener personas en dependencias militares.

Se advierte así que, en el plan reseñado, se encontraban delineados los

trazos más básicos del aparato de represión ilegal diseñado en base a la doctrina

antisubversiva vigente, ensayado con anterioridad durante la persecución de las

fuerzas político militares ilegalizadas durante el gobierno y en el desarrollo del

Operativo Independencia, algunas de cuyas víctimas fueron incluidas en la

plataforma fáctica aquí analizada, puesto en práctica plenamente una vez

implementado el golpe de estado.

Tal modo de concebir a ‚oponentes‛ y ‚enemigos‛ permitió que se

interceptara y sometiera a dirigentes políticos, obreros y gremiales, trabajadores y

empleados, profesionales, estudiantes de diversos niveles, personalidades

destacadas de la cultura y, como se verá oportunamente, disidencias

sexogenéricas, a partir de una valoración de su peligrosidad para el logro de los

fines propuestos por las fuerzas armadas y, en consecuencia, inclusión dentro del

significante‖vacío‖de‖“subversión”.

Con un abanico tan amplio de posibilidades, el aparato de represión y sus

operadores podían -y efectivamente pudieron- encontrar a su ‚enemigo‛ en

cualquier lugar y detrás de cualquier apariencia o condición.

En definitiva, como ya se indicó, producido el golpe de estado el 24 de

marzo de 1976, el personal subordinado a la Junta Militar ‚…detuvo a gran cantidad

de personas, las alojó clandestinamente en unidades militares o en lugares bajo

dependencias de las fuerzas armadas, las interrogó con torturas, las mantuvo en cautiverio

sufriendo condiciones inhumanas de vida y alojamiento y, finalmente, o se las legalizó

poniéndolas a disposición de la justicia o del Poder Ejecutivo Nacional, se las puso en

li ertad, o ien se las eliminó f sicamente‛. (CSJN, Fallos 309-I, 1985, Cap. XX).

La realidad de lo acontecido y probado a lo largo del proceso de justicia

desarrollado en nuestro país y los hechos mismos aquí juzgados, permiten afirmar

371
entonces que detrás de este Plan de febrero de 1976 estaban sentadas las bases

mismas del aparato de represión ilegal y su plan criminal.

Entonces no se requiere demasiado esfuerzo para advertir que, por ejemplo,

los aludidos ‚Equipos Especiales‛ intentaban ocultar, con pretendida terminología

técnica operativa, a los Grupos de Tareas, y que debajo de la fachada de los

“denominados lugares de alojamiento [o reunión] de detenidos‛ se procuraron

enmascarar a los centros clandestinos de detención y tortura como los

involucrados en este juicio.

2.3. Normativa dictada con posterioridad al golpe de estado del 24 de marzo

de 1976.

El nuevo régimen recibió el nombre de Proceso de Reorganización Nacional

y dictó la ley 21.254 que reglamentó el funcionamiento de la Junta Militar.

Este régimen violento alucinó una guerra y enarboló la doctrina de la

seguridad nacional como bandera para asumir, como ningún otro, un sistema

penal subterráneo con campos de concentración y ejecuciones masivas, un sistema

penal paralelo que pretendía mostrar hacia fuera que Argentina era un Estado de

Derecho.

Así, se dictaron una serie de Actas y Estatutos Institucionales para

reglamentar el nuevo orden jurídico institucional del país.

A través del Acta para el Proceso de Reorganización Nacional del 24 de

marzo de 1976, los golpistas dispusieron “hacerse cargo del gobierno de la República”.‖

Para lo cual declararon caducos todos los mandatos constitucionales, removieron

la Corte Suprema de Justicia de la Nación y todos los tribunales superiores

provinciales, suspendieron todas las actividades políticas y gremiales y asumieron

el cargo de miembros de la Junta Militar, comprometiéndose a observar y hacer

observar‖ los‖ objetivos‖ b{sicos‖ y‖ estatutos‖ para‖ el‖ denominado‖ “Proceso‖ de‖

Reorganización‖Nacional”.

Una segunda acta estableció los propósitos y objetivos básicos del Proceso

de Reorganización Nacional. Entre los primeros fijó como meta a alcanzar la

“vigencia de la seguridad nacional, erradicando la subversión y las causas que favorecen su

existencia”‖y‖entre‖los‖segundos‖estableció:‖“Restituir los valores esenciales que sirven

de fundamento a la conducción integral del Estado, enfatizando el sentido de moralidad,

idoneidad y eficiencia, imprescindibles para reconstruir el contenido y la imagen de la

nación, erradicar la subversión y promover el desarrollo económico de la vida nacional<”.


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El‖ Estatuto‖ del‖ “Proceso‖ de‖ Reorganización‖ Nacional”‖ precisó‖ como‖ su‖

objeto el establecer las normas fundamentales a que se ajustaría el gobierno así

instaurado en cuanto a la estructura de los poderes del estado y su accionar

dirigido a alcanzar sus objetivos básicos.

Con la posterior sanción de la Ley 21.256 se reglamentó el funcionamiento

de la Junta Militar, el Poder Ejecutivo Nacional y la Comisión de asesoramiento

Legislativo (CAL).

Con posterioridad al golpe de estado del 24 de marzo de 1976, en su carácter

de Jefe del Estado Mayor General del Ejército, el general Roberto Viola dictó la

Orden Parcial 405/76, a través de la cual modificó parcialmente la Directiva 404/75

antes reseñada.

Tras efectuar un análisis de situación en el que destacó como elementos

novedosos la asunción del gobierno por parte de las FFAA y, como consecuencia

de ello, la aprobación de una estrategia nacional contrasubversiva conducida desde

el más alto nivel del Estado, consideró necesario y conveniente:‖ “a) centralizar la

conducción de las acciones de inteligencia y las operaciones de carácter inmediato en áreas

geográficas (urbanas o no) de caracter sticas similares‛.

En‖esa‖línea,‖estableció‖que‖“la centralización de la conducción y el incremento de

las actividades de inteligencia han de posibilitar: a) la coordinación, regulación e

integración de los esfuerzos, lo que asegura la idoneidad del medio seleccionado y una

mayor eficiencia en la acción; b) la restricción total de las acciones unilaterales‛.

La‖ misma‖ orden‖ especificó‖ que‖ “<el desarrollo de una persistente y eficiente

actividad de inteligencia…‛ debe‖ posibilitar‖ “<la detección y acción sobre blancos

renta les del oponente‛.

En lo que aquí interesa, encomendó al comando de la Zona I intensificar

gradual y aceleradamente el accionar contrasubversivo, con la finalidad de

completar el aniquilamiento del oponente en la zona donde mantiene su mayor

capacidad.‖ (Capítulo‖ 2,‖ “Misión”‖ p.‖ 2).‖ Valoró‖ para‖ ello‖ que‖ “<.la proporción

mayoritaria de la agresión subversiva se materializa sobre las grandes concentraciones

industriales del país delineándose claramente cuatro regiones de mayor actividad, que son

por orden de prioridad: CAPITAL FEDERAL y GRAN BUENOS AIRES, GRAN LA

PLATA, Región Ribereña del RIO PARANA (DESDE ZARATE hasta SAN LORENZO)

373
y CORDOBA”.‖Agregó‖que‖la‖subversión‖había‖centrado‖su‖accionar‖en‖la‖guerrilla‖

urbana y específicamente en la primera de las zonas delimitadas, caracterizadas

por su mayor densidad demográfica y mayor concentración obrera fabril, valorada

como‖ “<el medio prioritario para el accionar subversivo y su principal objetivo de

captación”‖(Cfr.:1.‖Situación,‖a.‖4,‖p.‖1).

En razón de ello introdujo modificaciones en la distribución territorial de las

Zonas de Defensa I y IV, segregando los municipios de 3 de Febrero, San Martín,

Vicente López, San Isidro, San Fernando, General Sarmiento, Tigre, Pilar,

Exaltación de la Cruz, Escobar, Zárate y Campana de la primera y transfiriéndolos

a la segunda.

Igualmente dispuso la asignación de un comando único a la zona

constituida por la Capital Federal, Moreno, Morón, Merlo, La Matanza, Esteban

Echeverría, Almirante Brown, Lomas de Zamora, Lanús, Avellaneda y Quilmes; y

la organización de una Central de Operaciones e Inteligencia (COI) para coordinar

las acciones de inteligencia y las operaciones de seguridad en dicha jurisdicción, la

que estaría integrada por personal especialista delegado de la SIDE, el Batallón de

Inteligencia 601, la Policía Federal y la Policía de la provincia de Buenos Aires.

Siguiendo esos lineamientos, el comandante del Primer Cuerpo, General

Carlos Guillermo Suárez Mason, emitió la Orden de Operaciones n° 9/77 en la que

estableció‖ la‖ necesidad‖ de‖ “incrementar las actividades de inteligencia, como recurso

destinado a aumentar los índices de presión sobre el accionar del oponente e impedir errores

que se reviertan desfavora lemente so re la fuerza‛. Esa orden, recayó sobre los órganos

represivos dependientes del Cuerpo I. Entre ellos el Destacamento de Inteligencia

101, como será analizado oportunamente, principal órgano de ejecución en esa

materia en esta zona del país.

No menos importantes a la hora de desarrollar y actualizar el accionar

represivo resultaron las Directivas N° 217/76, del 2 de abril de 1976, que especificó

los procedimientos a llevar a cabo con los detenidos subversivos; la Nº 504/77, de

“Continuación‖de‖la‖ofensiva‖contra‖la‖subversión”,‖elaborada‖por‖el‖Comandante‖

en Jefe del Ejército y la N° 604/79, con los lineamientos generales para la lucha

antisubversiva.

De ellas, interesa particularmente destacar que en la segunda de las citadas,

fechada en abril de 1977, al analizar la situación nacional, se consignó que la

“<asunción del Gobierno Nacional por parte de las FFAA el 22

Mar 76, permitió concebir una

ENC integral, coherente, cuya aplicación fuese conducida desde el más alto nivel del
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Estado. Esto significó un cambio substancial de las condiciones en que se llevaba a cabo la

LCS, haciendo posible aumentar considerablemente su eficacia, pero a un año de iniciado el

PRN aún no se han alcanzado plenamente los resultados esperados, habiéndose producido

desajustes o desequilibrios en la aplicación de las estrategias sectoriales que dieron como

resultado logros disimiles que conspiran contra la imagen general y la eficiencia del

conjunto”.

Así, surge con claridad la incorporación, con anterioridad a los hechos

traídos a examen de este Tribunal, de elementos doctrinarios que actuaron como

soporte teórico para la elaboración de un cuerpo normativo que regló el accionar

militar y, en virtud del control operacional dispuesto, de las fuerzas de seguridad,

conforme un plan de acción destinado a la represión de lo que la propia teoría

antisubversiva catalogó como enemigo. Esto es, vastos sectores de la población

argentina considerados peligrosos para la seguridad del Estado y el orden social,

en virtud de su práctica política y social, real o potencial.

Resulta posible afirmar entonces que la meta no fue disciplinar, neutralizar

o‖derrocar,‖sino‖“exterminar”‖al‖enemigo.‖

Consistente con ello, los sociólogos Daniel Feierstein y Guillermo Levy

se alaron‖que‖el‖“<aniquilamiento en la Argentina no es espontáneo, no es casual, no es

irracional: se trata de la destrucción sistem{tica de una ‚parte sustancial‛ del grupo

nacional argentino, destinado a transformarlo como tal, a redefinir su modo de ser, sus

relaciones sociales, su destino, su futuro”‖(Feierstein,‖D.‖y‖Levy,‖G.:‖Hasta que la muerte

nos separe. Prácticas sociales genocidas en América Latina, Editorial Al Margen, Bs. As.

2004, pág. 76); dando cuenta así de la intencionalidad final de las prácticas de

aniquilamiento ensayadas.

De igual modo, surge que tales teorías se configuraron a partir de un

deslizamiento de la noción de enemigo desde una fuerza nacional extranjera, hacia

la población civil que habitaba el territorio bajo jurisdicción del estado y por tanto

se encontraba sometida a su imperio.

Para las doctrinas militares reseñadas, la guerra revolucionaria disputó,

antes que territorios, el espíritu de las naciones. Transformaron así a la población

en el escenario de los pretendidos combates y, al mismo tiempo, en el territorio

375
donde el oponente se esconde. Y asignaron a las fuerzas armadas el rol de una

fuerza de ocupación

Autonomizadas del poder civil, fijada como principal hipótesis de conflicto

la llamada guerra revolucionaria o subversiva, definido su objetivo como la

defensa de ideales civilizatorios supranacionales y su rol institucional como

garantes de la seguridad interior devenida en seguridad nacional, las fuerzas

armadas argentinas construyeron un enemigo ubicado al interior de la propia

población a la que debían defender. Un enemigo de carácter interno al propio

estado, identificado doctrinariamente como subversivo, cuyos alcances fueron

definidos en función de los intereses y la voluntad del perpetrador.

Resulta significativa, en ese sentido, la definición del término subversión

obrante en el Reglamento RC-9-1‖de‖“Operaciones‖contra‖elementos‖subversivos”,‖

cuya entrada en vigencia ocurrió a fines del año 1976, incorporado como prueba al

presente‖ debate,‖ en‖ cuanto‖ se ala‖ que‖ debe‖ entenderse‖ por‖ dicho‖ término‖ “<la

acción clandestina o abierta, insidiosa o violenta que busca la alteración o la destrucción de

los principios morales y las estructuras que conforman la vida de un pueblo con la finalidad

de tomar el poder e imponer desde él una nueva forma basada en una escala de valores

diferentes”.‖

Del mismo modo, es pertinente la definición del enemigo contenida en el

artículo 1.001, inciso b.2, punto a), subpunto [4] del Reglamento‖ de‖ “Inteligencia‖

Táctica R-16-1, donde establece que desde el punto de vista de la conducción

militar el enemigo real es‖ “el adversario, concreto, definido, que posee capacidad para

oponerse al logro de los propios objetivos, mediante el empleo de sus fuerzas”,‖ mientras‖

que‖ el‖ enemigo‖ potencial‖ es‖ definido‖ como‖ “cada persona, grupo humano, nación o

bloque de naciones que, sin construir un enemigo real, eventualmente puede oponerse al

logro de los propios objetivos mediante el empleo de cualquier medio y/o procedimiento”.

Alicia Servetto, en una publicación del año 2004 en el N° 15 de la revista

Estudios perteneciente al Centro de Estudios Avanzados de la Universidad

Nacional‖de‖Córdoba,‖titulada‖“Córdoba‖en‖los‖prolegómenos‖de‖la‖dictadura.‖La‖

política del‖miedo‖en‖el‖gobierno‖de‖Lacabanne”,‖se ala‖que:‖“<la dictadura militar

en Argentina (1976-1983) se propuso recuperar la obediencia de aquellos que desconocían

la autoridad política de los gobernantes. La definición de los potenciales enemigos fue tan

amplia, que abarcó a las organizaciones guerrilleras, e incluyó a sindicalistas, dirigentes

gremiales de base –con actuación en las comisiones internas de fábricas-, militantes de

organizaciones políticas y sociales, políticos, sacerdotes, monjas, profesionales,

intelectuales, periodistas, estudiantes, parientes o amigos de las víctimas.”


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Se colige de ello que, para las fuerzas armadas, la subversión no se

circunscribió a una práctica política específica definida por el uso de la violencia

como herramienta sino que abarcó a una amplia gama de actividades que incluyó,

incluso, el pensamiento. Por ello, no puede y no debe reducirse el término al

accionar de los grupos guerrilleros u organizaciones político-militares.

El núcleo de sentido de la definición del concepto‖ “subversión”‖ contenida‖

en el manual citado se encuentra en el reproche a la voluntad de transformación de

una realidad social que, para el Ejército Argentino, es concebida como inalterable

expresión de valores morales esenciales. De igual modo resulta central la labilidad

del término, toda vez que su indefinición genérica ofrece a quienes se erigen en

defensores del status quo la capacidad de determinar las personas y las prácticas

sociales abarcadas.

Es en esa condición de indeterminación estructural donde anida la

arbitrariedad del poder que se puso de manifiesto a lo largo del proceso dictatorial.

En la persecución no solo de integrantes de las organizaciones político militares,

como se anunciaba formalmente en los discursos estatales y en la normativa

vigente, sino también de personas con distintas prácticas políticas y sociales

contrarias a los intereses dominantes, cuyo único rasgo común resultó ser su

señalización como peligrosas por parte del aparato ilegal de represión

implementado por el Estado desde la clandestinidad (Jemio, Ana. Tras las huellas

del terror. El Operativo Independencia y el comienzo del genocidio en Argentina. Buenos

Aires, Prometeo, 2021).

La operatividad del concepto no se limitó a ordenar el accionar de las

fuerzas armadas y de seguridad, sino que fue elemento central en la construcción

del discurso público de la dictadura, contribuyendo a la construcción del sentido

común de la época a través de su uso y difusión en los discursos y comunicaciones

oficiales y en los medios masivos de comunicación, con la finalidad de ganar la

adhesión de la población, generar consenso respecto de las acciones llevadas

adelante y lograr la desmovilización política y el disciplinamiento social.

Estas acciones constituyeron una verdadera política de estado, destinada a

la transformación de la sociedad argentina conforme los ideales reorganizadores

expresados por los golpistas en sus proclamas iniciáticas y sentados en el

377
“consenso‖ de‖ terminación”‖ del‖ que‖ se‖ diera‖ cuenta‖ previamente,‖ y‖ afianzada‖

mediante un mandato de silencio en el que los medios de difusión tuvieron un rol

fundamental:‖“Se impone como norma represiva oficial, constituyendo un fenómeno que

caracterizamos como de aut ntica renegación social … el denominador com n es el p{nico

y el silencio refuerza el pánico. Pasan cosas terroríficas mientras todo aparentemente sigue

igual”.‖(Kordon,‖D.‖y‖Edelmen,‖L.,‖Efectos psicológicos de la represión política, pág. 26).

Los ejemplos abundan y resultan ampliamente conocidos. A más de las

publicaciones y noticias vinculadas a medios especializados en el quehacer político

nacional, el discurso antisubversivo se desplegó en todos los medios de

comunicación con la finalidad antes aludida.

Así, resultan de particular interés aquellas publicaciones efectuadas en

medios de comunicación de interés general y/u orientadas a públicos focalizados,

como‖ la‖ nota‖ titulada‖ “Carta‖ abierta‖ a‖ los‖ padres‖ argentinos”‖ aparecida‖ en‖ la‖

revista Gente, el 16 de diciembre de 1976, donde se resalta la importancia de la

vigilancia e inspección por parte de los padres hacia los jóvenes para evitar

terminar‖ “en la morgue, reconociendo el cadáver de su hijo o de su hija. Cuando era

demasiado tarde para arrepentirse...”‖(Revista‖Gente‖16/12/76).‖

Describiendo los efectos nocivos del accionar subversivo se sostuvo:

“<menos rezos y m{s cuestiones sociales…la guerra se da instintivamente, en todos los

flancos claves de la sociedad. La familia, los medios de comunicación, la Iglesia. Más

pornografía, más relajo. Avanzó la sordidez porque era ‚inteligente‛, especialmente en

cines y libros. Y ese objetivo está claro; había que destruir nuestra moral, la familia,

nuestras tradiciones…Y son ustedes, las madres, con m{s fuerza y efectividad que nadie,

las que podrán desbaratar esa estrategia si dedican más tiempo que nunca al cuidado de sus

hijos...”‖(“Carta‖abierta‖a‖las‖madres”,‖revista‖Para‖Ti,‖5/7/76).‖Hicieron‖lo‖propio‖las‖

revistas‖“Somos”‖y‖“Siete‖Días”,‖todas‖de‖la‖editorial‖Atl{ntida.

La eliminación total de cualquier prensa crítica y la complicidad mediática

fueron evidentes. La propia ADEPA (Asociación de Editores de Periódicos

Argentina)‖ manifestó‖ el‖ 16‖ de‖ diciembre‖ de‖ 1979:‖ “Las fuerzas de seguridad deberán

intensificar sus esfuerzos para terminar con la lacra del terrorismo y la subversión. No

deben escatimarse esfuerzos para que estos enemigos del país no logren desprestigiar las

instituciones patrias.”

Por lo demás, los alcances del concepto subversión quedan expresados en

las siguientes declaraciones de funcionarios militares reproducidas en medios de

comunicación‖ escrita:‖ “La lucha se dará en todos los campos, además del estrictamente

militar. No se permitirá la acción disolvente y antinacional en la cultura, en los medios de


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comunicación, en la economía, en la política o en el gremialismo”‖(“La‖Prensa”‖8‖de‖julio‖

de‖ 1976,‖ Jorge‖ Rafael‖ Videla).‖ “Sería absurdo suponer que hemos ganado la guerra

contra la subversión porque hemos eliminado su peligro armado (...) Es en los ámbitos

religiosos, político, educativo, económico, cultural y laboral, donde actualmente apuntan los

elementos residuales de la subversión”‖(Su{rez‖Mason,‖Carlos,‖“La‖Prensa”‖7‖de‖julio‖

de‖ 1979).‖ “Si los militares permitíamos la proliferación de elementos disolventes –

psicoanalistas, psiquiatras, freudianos, etc., soliviantando las conciencias y poniendo en tela

de juicio las raíces nacionales y familiares, estábamos vencidos”‖ (“El‖ periodista‖ de‖

Buenos‖Aires”‖n mero‖73).

La penetración de la doctrina antisubversiva en el plano educativo tomó

forma a través de la denominada‖“Operación‖Claridad”‖a‖cargo‖del‖Ministerio‖de‖

Educación,‖cuyo‖exponente‖m{s‖significativo‖fue‖el‖manual‖instructivo‖“Subversión

en el ámbito educativo. Conozcamos a nuestro enemigo”,‖ por‖ intermedio‖ del‖ cual‖ se‖

marcaron las pautas en materia antisubversiva a tener en cuenta en el campo

educacional.

En esa línea, la Directiva del Comandante en Jefe del Ejército n° 504/77

declaró‖ que‖ el‖ {mbito‖ educativo‖ había‖ sido‖ “<objeto, por parte de la subversión de

una creciente infiltración y captación ideológica en todos los niveles de la enseñanza, con la

finalidad de formar futuras clases dirigentes de país y cuadros de sus organizaciones

políticas-militares”;‖ detallando‖ que‖ tal‖ accionar‖ se‖ materializaba‖ a‖ través‖ de:‖ “1)

Personal directivo, docentes y no docentes, ideológicamente captados, que a través de

decisiones, cátedras o charlas informales, difunden ideologías subversivas. 2)

Organizaciones estudiantiles de nivel secundario y universitario que realizan actividades

de captación e intimidación en estrecha vinculación con las OPM. 3) Empleo de bibliografía

y recursos didácticos que en forma objetiva y subjetiva sirven para difundir ideas extrañas a

nuestros principios de nacionalidad”.‖

La Directiva secreta N° 507/78 del Comandante en Jefe del Ejército, ahondó

en‖esa‖línea‖de‖acción‖al‖se alar‖que‖la‖“Operación‖Claridad”‖debía‖ser‖mantenida‖

y‖ solventada‖ debido‖ a‖ que‖ “el ámbito educacional continúa siendo objeto de una

creciente infiltración y captación ideológica marxista.”

La estrategia fue entonces desguazar la enseñanza y la cultura, tratando de

amordazar todo pensamiento crítico.

379
En‖ el‖ {mbito‖ universitario,‖ se‖ ahondaron‖ los‖ efectos‖ de‖ la‖ “Misión‖

Ivanisevich”‖ implementada‖ durante‖ el‖ gobierno‖ de‖ la‖ presidenta‖ María‖ Estela‖

Martínez de Perón durante el año 1974; una muestra adicional de la continuidad

opresiva entre uno y otro gobierno en materia represiva al amparo de la doctrina

de guerra antisubversiva.

La autonomía universitaria fue una quimera, descendiendo palpablemente

el número de ingresantes.

En esa línea, los planes de estudios sufrieron insólitas modificaciones, como

la‖eliminación‖en‖matem{ticas‖de‖la‖teoría‖de‖los‖conjuntos‖(por‖ser‖“colectivista”)‖

y la teoría de los vectores por encubrir ideas progresistas.

La‖ ley‖ 20.216‖ prohibió‖ la‖ “difusión de‖ ideas‖ extra as‖ al‖ ser‖ nacional”.‖ En‖

consecuencia‖ se‖ prohibieron‖ numerosas‖ obras,‖ como‖ “Los‖ cuentos‖ de‖ Prévert”,‖ la‖

Enciclopedia‖ Salvat‖ o‖ “Un‖ elefante‖ ocupa‖ mucho‖ espacio”‖ de‖ Elsa‖ Bornerman.‖

Asimismo,‖fue‖cerrada‖la‖editorial‖“Siglo‖XXI”‖cuyos‖libros‖resultaron ser de gran

influencia para el pensamiento latinoamericano, con obras de Eduardo Galeano y

Paulo Freire. También se cerró, entre otras editoriales, el Centro Editor de América

Latina y la mayor parte de sus libros en existencia fueron incinerados en forma

pública.

Una de las prácticas llevadas a cabo para este fin, fue la sistemática quema

de libros. Así ocurrió en diversas oportunidades en la provincia de Córdoba, en

donde‖el‖General‖Menéndez‖declarara‖que‖“<.de la misma manera que destruimos por

el fuego la documentación perniciosa que afecta al intelecto y nuestra manera de ser

cristiana, serán destruidos los enemigos del alma argentina”‖(“La‖Opinión”‖30‖de‖abril‖

de 1976). Igual suerte corrieron la biblioteca popular rosarina Constancio Vigil y la

del Centro Editor de América Latina (CEAL).

Este gran operativo represivo, comprometió además la libertad y la vida de

muchos estudiantes secundarios, jóvenes que desnudaron su inocencia frente a la

prevención de los torturadores. En esta misma causa, conforme se probará a la

hora de analizar la materialidad de los hechos traídos a debate, se constató el

secuestro y los tormentos a los que fueron sometidos numerosos jóvenes en edad

escolar,‖entre‖ellos‖aquellos‖conocidos‖como‖“los‖chicos‖de‖la‖noche‖de‖los‖l{pices”,‖

algunos de los cuales permanecen en condición de desaparecidos. Jóvenes

militantes de organizaciones políticas consideradas subversivas, que fueron

secuestrados como parte de un amplio operativo llevado adelante por las fuerzas

armadas y de seguridad en el ámbito secundario.


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A los que deben sumarse, aunque no forman parte del presente objeto

procesal pero de cuya existencia se conoce a través de diversos estudios históricos

y por efecto de las acciones de memoria pública emprendidas por la sociedad civil,

numerosos estudiantes secundarios en todo el territorio nacional.

La prensa también colaboró con este gran operativo. En un artículo

publicado en una revista de gran difusión en aquella época, se establecían pautas

para detectar lenguaje subversivo:‖“...Lo primero que se puede detectar es la utilización

de un determinado vocabulario, que aunque no parezca muy trascendente, tiene mucha

importancia para realizar el ‚tras ordo ideológico‛ que nos preocupa. As aparecer{n

frecuentemente los vocablos: diálogo, burguesía, América Latina, explotación, cambio de

estructuras, capitalismo, etc. Y en las cátedras religiosas abundarán los términos comunes:

preconciliar y posconciliar, ecumenismo, li eración, compromiso, etc. … Pero los padres

son un agente primordial para erradicar esta verdadera pesadilla. Deben vigilar, participar

y presentar las quejas que estimen convenientes”‖(Revista‖Para‖Ti,‖enero‖de‖1977).

Por otro lado, la implementación de la doctrina antisubversiva elaborada

por las fuerzas armadas argentinas tuvo una correspondencia o se plasmó en una

metodología represiva concreta. Su carácter y alcances atribuidos quedaron

expuestos en la segunda advertencia contenida en la introducción del citado

reglamento RC-9-1,‖ en‖ donde‖ se‖ indica‖ que‖ “<el accionar contrasubversivo es

integral; que requiere la participación de todos los campos del quehacer nacional para

procurar solución a las causas reales que alimentan o favorecen la subversión y que, por

desarrollarse en la población, cuyo favor hay que mantener y fortalecer, no puede fundarse

sólo en operaciones militares o de control”‖(negritas‖en‖el‖original).

Resultan pertinentes en este punto, las palabras del General Acdel Edgardo

Vilas,‖responsable‖del‖“Operativo‖Independencia”,‖quien‖se aló‖a‖la‖prensa:‖“Hubo

que olvidar por un instante –un instante que duró diez largos meses- las enseñanzas del

Colegio Militar y las leyes de la guerra convencional donde los formalismos (el honor y la

ética) son las partes sustanciales de la vida castrense, para consustanciarse con este nuevo

tipo de lucha…”‖(Revista‖“El‖periodista‖de‖Buenos‖Aires”,‖n°‖73)‖y‖aquél‖fragmento‖

del intento auto exculpatorio ensayado en el Documento Final de la Junta Militar

en‖el‖que‖se‖admitió‖que‖“<la cuota de pasión que el combate y la defensa de la propia

381
vida genera, pudieron traspasar, a veces, los límites del respeto a los derechos humanos

fundamentales”.

En línea con ello y a fin de destacar el alto componente moral y civilizatorio

otorgado a la lucha contrasubversiva, resulta pertinente señalar que el ya referido

Reglamento‖ de‖ “Instrucción‖ de‖ Lucha‖ Contra‖ Elementos‖ Subversivos”‖ RE-9-51,

se aló‖en‖su‖artículo‖1005‖que‖el‖“combate contra los elementos subversivos exige una

particular educación moral del combatiente, ya que no se trata de la lucha franca y abierta

que caracteriza a las operaciones convencionales<”‖

Ya no en el plano de la moral requerida a los efectivos militares, pero

igualmente importante en cuanto echa luz sobre los alcances de las acciones a

desarrollar, dicho reglamento dispuso en su artículo 1.003 que las operaciones de

contrasubversión deberían adquirir un carácter eminentemente ofensivo, debiendo

d{rsele‖especial‖importancia‖a‖los‖conceptos‖de‖“persecución‖y‖aniquilamiento”.

Igualmente resulta esclarecedor del tratamiento dispuesto para este tipo de

enemigo, lo dispuesto por el artículo 4.006 inciso 4 del ya citado reglamento RC-8-

3,‖ en‖ cuanto‖ estableció‖ que‖ el‖ “activista, el perturbador del orden etc. no será

considerado prisionero de guerra y, por tal motivo, no tendrá derecho al tratamiento

estipulado en las convenciones internacionales”,‖ agregando‖ que‖ “*e+l enemigo interno

que provoque el quebrantamiento del orden legal será considerado un delincuente

común<”.

2.4. Acreditación del accionar clandestino y la metodología represiva.

Como ha sido indicado al inicio de este apartado, lejos de recurrir a las

herramientas legales disponibles para la persecución de la delincuencia común o

incluso de aquellas formuladas especialmente para dar cuenta del fenómeno

guerrillero,‖ la‖ lucha‖ emprendida‖ contra‖ el‖ “enemigo‖ subversivo”‖ fue‖ llevada‖

adelante utilizando principalmente recursos estatales. Señala al respecto la

sentencia de causa 13/84: “Pese a contar las Fuerzas Armadas con facultades legales para

el dictado de bandos y la aplicación de la pena de muerte mediante juicio sumario militar en

la Argentina en todo el período de 1976 a 1983, no se dictó un solo bando ni se aplicó una

sola pena de muerte como consecuencia de una sentencia<”‖(CSJN,‖Fallos‖309-I).

De este modo, puede verificarse que la planificación del exterminio fue

organizada, sistemática y prolijamente estructurada. No fue un movimiento

indisciplinado, ni se trató de un grupo descontrolado. Existió pues lo que se

denomina un sistema penal subterráneo, caracterizado por una insólita crueldad y


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testigo de los más aberrantes crímenes. La existencia de este sistema, resultó ser un

elemento ineludible para la materialización de ese plan.

El propio General Santiago Omar Riveros, Comandante de Institutos

Militares afirmó:‖“Hicimos la guerra con la doctrina en la mano, con las órdenes escritas

de los comandos superiores”‖ (discurso‖ de‖ despedida‖ de‖ la‖ Junta‖ Interamericana‖ de‖

Defensa, en Washington DC, 12 de febrero de 1980).

José Luis Castillo Alva, citando a Sancinetti en‖la‖obra‖“Autoría‖mediata‖por‖

dominio‖ de‖ aparatos‖ organizados‖ de‖ poder”‖ (p{g.‖ 589)‖ sostiene:‖ “Todas las

operaciones contra la subversión y el terrorismo (<)‖ fueron ejecutadas conforme a los

planes aprobados y supervisados por los mandos superiores orgánicos de las fuerzas

armadas y por la junta militar a partir del momento de su constitución”.‖

Del‖mismo‖modo,‖en‖un‖artículo‖titulado‖“Una‖explicación‖criminológica‖del‖

genocidio:‖la‖estructura‖del‖crimen‖y‖el‖requisito‖de‖la‖intención‖de‖destruir”,‖Kai‖

Ambos y María Laura Böhm indican que los crímenes como los aquí juzgados no

pueden‖ ser‖ cometidos‖ “<sólo por un grupo de desquiciados, sino que para poder ser

llevado[s] a ca o se requiere de mentes maestras o ‚cere ros‛ y de un aparato organizativo”‖

(Dialnet, Revista Penal nº 26, 2010 ISSN 1138-9168, pág.67/78).

En‖la‖sentencia‖de‖la‖causa‖13/84‖se‖estableció‖que‖“<*e+ncontrándose probado

que los hechos fueron cometidos por miembros de las fuerzas armadas y de seguridad,

organizadas vertical y disciplinariamente, resulta descartable la hipótesis de que pudieron

haber ocurrido sin órdenes expresas de los superiores”‖ (CSJN,‖ Fallos‖ 309-I, 1985, Cap.

XX) y, respecto de la modalidad delictiva llevada adelante, estableció que los

comandantes de las fuerzas armadas ordenaron una manera de luchar contra la

subversión‖ y‖ que‖ la‖ misma‖ consistió‖ en:‖ “a) capturar a quienes pudieran resultar

sospechosos de tener vínculos con la subversión, de acuerdo con los informes de

inteligencia; b) conducirlos a lugares situados dentro de unidades militares o bajo su

dependencia; c) una vez allí, interrogarlos bajo tormentos, a fin de obtener los mayores

datos posibles acerca de otras personas involucradas; d) someterlos a condiciones de vida

inhumanas, con objeto de quebrar su resistencia moral; e) efectuar todo lo descripto

anteriormente en la clandestinidad más absoluta, para lo cual los secuestradores debían

ocultar su identidad y realizar los operativos preferentemente en horas de la noche, las

víctimas debían permanecer incomunicadas, con los ojos vendados y se debía negar a

383
cualquier autoridad, familiar o allegado, la existencia del secuestrado y la de sus eventuales

lugares de alojamiento; f) amplia libertad de los cuadros inferiores para determinar la suerte

del aprehendido, que podía luego ser liberado, puesto a disposición del Poder Ejecutivo

Nacional, sometido a proceso militar o civil, o ien eliminado f sicamente‛. (CSJN, Fallos

309-II, 1985, fs. 1585).

En modo análogo, la sentencia dictada en causa 44/85 consideró que se

“…otorgó a los cuadros inferiores una gran discrecionalidad para privar de la libertad a

quienes aparecieran, según información de inteligencia, como vinculados a la subversión; se

dispuso que se los interrogara bajo tormento y que se los sometiera a regímenes inhumanos

de vida, mientras se los mantenía clandestinamente en cautiverio. Se concedió, por fin, una

gran libertad para apreciar el destino final de cada víctima, es decir, el ingreso al sistema

legal (puesta a disposición del Poder Ejecutivo Nacional o de la Justicia Militar o Civil) la

libertad o, simplemente, la eliminación física”‖ (CNACCFCF,‖ Sentencia‖ causa‖ 44/85,‖

Cap. IX, fs. 8.397).

Ambos procesos, desarrollados en la etapa inmediatamente posterior al final

de la última dictadura militar, como parte de los esfuerzos llevados adelante por el

Estado Argentino para dar respuesta al reclamo de justicia y verdad de la sociedad

argentina y consolidar el proceso democrático en gestación, no solo constituyen

jurisprudencia consolidada en la materia. Igualmente han sido reconocidos como

estándar internacional de justicia transicional, por lo que su resultan antecedentes

insoslayables a la hora de analizar y contextualizar los hechos aquí investigados.

La Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal, al analizar la cuestión,

fue categórica en relación a la significación de tales sentencias y la verdad por ellas

consagrada:‖ “Constituye un hecho histórico incontrovertible conforme los fallos en las

causas 13 y 44 que el 24 de marzo de 1976, los militares argentinos destituyeron al

gobierno constitucional, período que se extendió hasta el 10 de diciembre de 1983, etapa que

se conoce como ‚Proceso de Reorganización Nacional‛, disponiendo la división del pa s en

seis zonas, con una estructura de mando jerarquizada que involucraba a todos los niveles de

las fuerzas armadas, de seguridad e inteligencia, donde ajo la directiva de ‚aniquilamiento

de la su versión‛ se persiguió a las personas y grupos que se opon an a dicho ‚proceso‛

perpetrándose graves violaciones a los derechos humanos.”‖(Fallo‖del‖14‖de‖octubre‖2020,‖

causa‖FLP‖91133453/2013/TO1/14/CFC7‖“Machuca,‖Ra l‖Rolando‖y‖otros‖s/recurso‖

de‖casación”).

Posteriores sentencias e investigaciones desarrolladas en el ámbito de las

ciencias sociales han permitido probar, como se ha sostenido en este decisorio y de

acuerdo a las consideraciones que se efectuarán a la hora de analizar la


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materialidad‖ilícita‖de‖los‖hechos‖traídos‖a‖debate,‖que‖esa‖“fecha‖cercana”‖referida‖

en la sentencia de causa 13 debe retrotraerse en el tiempo, cuanto menos hasta la

implantación del estado de sitio en todo el territorio nacional durante el gobierno

democrático anterior, toda vez que la doctrina de guerra contrasubversiva

adoptada por las fuerzas armadas y por entonces en plena vigencia, establecía

como principal canal de actuación la clandestinidad en el accionar, la

deshumanización de las personas sometidas a su imperio a fin de facilitar su

sometimiento a diversos tipos de vejaciones de orden físico y psicológico,

tendientes a obtener información útil para la continuidad de la maquinaria

represiva montada.

Así lo ha indicado con acierto el Ministerio Público Fiscal en su alegato, al

señalar como antecedentes de tal proceder la existencia de documentación

antisubversiva del ejército entre‖1969‖y‖1971,‖como‖la‖“Instrucción‖de‖luchas‖contra‖

las‖guerrillas”‖del‖a o‖1969‖y‖la‖Directiva‖2/71‖de‖la‖Junta‖de‖Comandantes‖en‖Jefe,‖

y el dictado de los Decretos N° 1.368/74 y N° 261/75 del Poder Ejecutivo Nacional;

lo que resulta conteste con el análisis desarrollado previamente en este decisorio.

Esto resulta relevante porque una parte de los hechos traídos a

consideración de este Tribunal y analizados al momento de examinar su

materialidad ilícita, ocurrieron con antelación al golpe de estado de 1976,

particularmente entre el 11 de noviembre de 1974 y mayo de 1975.

De acuerdo con ello y conforme fuera señalado por la doctora Godoy en su

alegato, esos hechos fueron llevados adelante al amparo de la normativa que

posteriormente sirviera de pretexto para la comisión de los delitos constitutivos del

plan represivo implementado a escala nacional a partir de la usurpación del poder

del estado el 24 de marzo de 1976 y, agrega este tribunal, de acuerdo a una

doctrina militar orientada a la represión y el exterminio de un sector de la

población cuyo señalamiento obedeció a su estigmatización en base a sus práctica

político sociales.

Así, conforme indicara la letrada, los hechos en cuestión presentan

“características propias del proceso histórico precedentemente descripto. El alojamiento en

el CCDT de Banfield, en los cuales las víctimas fueron sometidas a tormentos físicos y a

condiciones infrahumanas de vida, es el punto de intersección más gráfico de la relación de

385
identidad que se advierte entre el proceso [represivo] anterior y posterior al golpe. El

entramado de inteligencia fue el que mantuvo la unidad del dispositivo represivo, que se

erigió sobre el principio de planificación centralizada/ejecución descentralizada”.

Igualmente pertinente resulta la afirmación efectuada por esa querella en

orden‖ a‖ que‖ “*e+ntre estos sucesos y los cometidos con posterioridad al 24 de marzo de

1976 existe una relación tal, que puede hablarse de iguales hechos, en la medida de que

sobre los mismos versa una materialidad sustancialmente idéntica. Se trata de sucesos en

los que, en tanto concreciones de unos mismos designios, puede verse detrás de ellos, una

misma idea básica.”

Dicha identidad fue reconocida, incluso por las propias fuerzas armadas al

disponer‖la‖extinción‖de‖“<las acciones penales emergentes de los delitos cometidos con

motivación o finalidad terrorista o subversiva, desde el 25 de mayo de 1973 hasta el 17 de

junio de 1982”‖(las‖negritas‖nos‖pertenecen),‖ mediante‖la‖Ley‖22.924,‖com nmente‖

conocida como Ley de Autoamnistía.

Luego de analizar los numerosos testimonios de víctimas y familiares a lo

largo del debate oral y de valorar la prueba documental debidamente incorporada

al mismo y sin perjuicio del análisis de la materialidad ilícita de cada uno de los

casos traídos a consideración de este tribunal que se efectuará en el apartado

correspondiente, afirmamos que los hechos aquí probados se ajustan a la

metodología descripta en las sentencias referidas, así como en los distintos

pronunciamientos dictados por este Tribunal en otras oportunidades, entre ellos el

correspondiente a la sentencia de la causa N° FLP 91002955/2009, caratulada

“Almeida,‖Domingo‖y‖otros‖s/‖Inf.‖arts.‖80,‖139,‖142,‖144,‖146,‖45,‖54‖y‖55‖del‖C.P.”‖y‖

sus‖acumuladas,‖(conocida‖como‖“Circuito‖Camps”)‖la‖cual‖guarda‖relación‖con‖los‖

hechos investigados al involucrar algunos de los lugar de detención aquí

involucrados.

En orden a la condición clandestina del accionar represivo, surge de la

sentencia dictada en causa 13/84 que el sistema puesto en práctica fue

sustancialmente idéntico en todo el país, planificado y prolongado en el tiempo y

llevado adelante por miembros de las fuerzas armadas y de seguridad, en

cumplimiento de órdenes dispuestas por la superioridad, las que revistieron

carácter ilegal, haciendo uso del aparato estatal cooptado a partir del golpe de

estado del 24 de marzo de 1976 y gozando para ello de la impunidad que el mismo

les garantizaba.

Además, queda manifiesto que los cuadros medios e inferiores gozaron de

amplia discrecionalidad para privar de la libertad a las personas catalogadas como


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subversivas o que aparecían como vinculados a la subversión según la información

de inteligencia producida; interrogarlas bajo tormentos; someterlas a condiciones

inhumanas de vida mientras se las mantenía clandestinamente en cautiverio y,

finalmente, determinar el destino final de cada una de las personas puestas bajo su

imperio.

Señaló la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de

la Capital Federal al respecto que fruto de dicho accionar ilegal se produjo el

incremento‖de‖“<la detención de personas por grupos de individuos fuertemente armados

invocando casi siempre pertenecer a fuerzas de seguridad con la posterior desaparición de

aquellas<”‖(Fallos‖309-I: 116), destacando ciertas características comunes en dichos

procedimientos.

En‖primer‖lugar,‖que‖“los secuestradores eran integrantes de las fuerzas armadas,

policiales o de seguridad…”‖ (Fallos‖ 309-I: 118). En segundo término, que

regularmente intervinieron en un número considerable y fuertemente armados

(Fallos 309-I:‖ 123).‖ En‖ tercer‖ lugar,‖ que‖ dichas‖ “<operaciones ilegales contaban

frecuentemente con un aviso previo a la autoridad de la zona en la que se producían,

advirtiéndose incluso, en algunos casos, el apoyo de tales autoridades al accionar de esos

grupos armados.”‖(Fallos,‖309-I: 126). En cuarto lugar, que dichos secuestros ocurrían

mayormente en los domicilios de las víctimas durante la noche, al amparo de la

cual en numerosas ocasiones se producía el saqueo de sus bienes (Fallos 309-I: 133).

El último elemento común destacado por la Cámara de la Capital Federal en

relación a los procedimientos de secuestro, consistió en que las víctimas eran

introducidas en vehículos, impidiéndoles ver o comunicarse y adoptando medidas

para evitar que sean vistas por el público (Fallos 309-I: 147).

Sin la pretensión de agotar aquí la totalidad de lo expresado por las víctimas

que declararon ante este tribunal, para lo cual nos remitimos al análisis de la

materialidad ilícita, resulta posible afirmar que los extremos aquí reseñados

pueden verificarse, entre otros, en los casos de Fabio y Filemón Acuña, quienes al

momento de declarar refirieron que fueron secuestrados durante el mes de

noviembre de 1975 en el domicilio que el primero de ellos compartía con su pareja

María Rosa Ortiz en la localidad de Gutiérrez, Berazategui.

387
Según sus testimonios, en horas de la noche un grupo de personas armadas

que se identificaron como fuerzas de seguridad entraron violentamente a la casa y

que,‖a‖m{s‖de‖llev{rselos‖esposados‖y‖con‖los‖ojos‖vendados,‖se‖“robaron todo”.‖

La presencia de personas armadas, uniformadas y/o vestidas de civil pero

que se identificaron como integrantes de fuerzas de seguridad, armadas o

conjuntas ha quedado acreditada igualmente en los secuestros de Juan Alberto

Berdún Cardozo; María Beatriz Severo Barreto, Jorge Hugo Martínez

Horminoguez, Carlos Baldomiro Severo Barreto, Marta y Rosa Álvarez, Beatriz

Anglet y Ari Severo Barreto; Beatriz Lilian Bermúdez Calvar y Oscar Luis Viegas;

Norma Robert de Andrews; Fernando García; Doménico y Felipe Favazza; Alberto

Felipe‖Maly;‖Vicente‖“Enzo”‖Fiore;‖Edgardo‖Norberto‖Giquiardo;‖Humberto‖Omar‖

Sartinara y Alberto Ostiano Romero Meza; Ramón Raúl Romero y Beatriz Elena

Abran; Rubén Fernando Schell; Nélida Dimovich; Ernesto María de Estrada,

Francisco Fernández Bernárdez, Ricardo Jorge Bertoldi y Gustavo Caraballo; Jorge

Antonio‖“Yolanka”‖Catanese‖y‖Héctor‖Alberto‖Pérez,‖entre‖otros.‖

En otros casos se ha comprobado que el secuestro de las víctimas se produjo

en sus lugares de trabajo, como en los casos de Néstor Buzzo; Luis Adolfo

Jaramillo; Edmundo Daniel Szapiro; Pedro Alberto Ortiz; Francisco Virgilio

“barba”‖ Gutiérrez,‖ secuestrado‖ en‖ inmediaciones‖ de‖ la‖ f{brica‖ SAIAR‖ y‖ Nieves‖

Luján Acosta, o en la vía pública, como lo ocurrido en los casos de Walter Roberto

Docters junto a Norberto Semperi; Javier López y Horacio Rapaport.

El robo de bienes o pertenencias al momento de las detenciones de las

víctimas fue aludido por los ya referidos Fabio y Filemón Acuña en sus respectivas

declaraciones. En el mismo sentido se pronunció Alejandro Iaccarino, quien

manifestó que le sustrajeron toda la documentación vinculada con las actividades

económicas de la familia.

Cristina del Río, esposa de Ricardo Darío Chidichimo, manifestó ante este

tribunal que el grupo de personas que ingresó a su domicilio, al llevarse a su

esposo se robó absolutamente todo lo que tenían en la casa. Pero adicionalmente

señaló que en dicho operativo, realizado en horas de la noche y en el domicilio

particular, participaron entre ocho y diez personas fuertemente armadas que se

identificaron como policías, no obstante lo cual estaban vestidas de civil y sin

identificaciones. Los metieron en la casa, los separaron en distintos ambientes y los

tabicaron para privarlos de la visión. En esas circunstancias fueron interrogados,

golpeados y, en el caso de la testigo abusada sexualmente. Finalmente se llevaron a

su esposo, al que metieron en un automóvil.


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Las personas así privadas de su libertad fueron regularmente conducidas a

lugares‖situados‖dentro‖“<de unidades militares o policiales o que dependían de ellas<”‖

(Fallos, 309-I, Capítulo XII), dispuestos especialmente a tal efecto conforme, una

vez más, con los elementos doctrinarios pertinentes.

Así, por ejemplo, el reglamento ROP 30-5 (agregado como prueba documental
en el debate), titulado ‚Prisioneros de guerra‛, establecía en el artículo 4.018 Sección II:

‚Las divisiones de primera l nea esta lecer{n lugares de reunión en la zona de retaguardia de

cada una de las brigadas. Estos lugares de reunión en lo posible, se ubicarán en zonas

protegidas o cercadas que brinden un máximo de seguridad con un mínimo de vigilancia. En

ausencia de tales condiciones, los límites de los lugares de reunión deberán estar bien definidos

a efectos de posibilitar el control destinado a que los prisioneros de guerra se mantengan dentro

de ellos”.

En esos lugares especiales, que en la jerga militar fueron identificados como

Lugar de Reunión de Detenidos (LRD) y que con posterioridad al retorno de la

democracia fueron nominados como Centros Clandestinos de Detención, Tortura y

Exterminio (CCDTyE) las personas detenidas eran interrogadas, en casi la

totalidad de los casos bajo tormentos, a través de métodos de tortura similares e

imponiéndoseles‖ condiciones‖ inhumanas‖ de‖ vida‖ consistentes‖ en‖ “<el déficit casi

total de alimentación, el alojamiento en lugares insalubres, en los que no podían sustraerse

de percibir los lamentos o ruidos que se producían al torturarse a otros cautivos y el

permanente anuncio, a través de hechos y de palabras de que se encontraban absolutamente

desprotegidos y exclusivamente a merced de sus secuestradores.”‖(Fallos‖309-I: 204/205).

Con acierto ha dicho al respecto la Cámara Federal que para determinar las

razones que generaron la decisión de montar ese aparato o sistema operativo y

ejecutar‖el‖plan‖trazado‖“debe partirse de la completa prioridad que se asignó al objetivo

consistente en obtener la mayor información posible”.


En esa línea, resulta conveniente remarcar que la doctrina militar establecía que

‚…El capturado es una fuente de información que de e ser aprovechada por el nivel de

inteligencia‛ (Reglamento RC 16-1 ‚Inteligencia T{ctica‛

Esa necesidad de obtener información, “fue condición suficiente para que el uso

del tormento, el trato inhumano, la imposición de trabajos y el convencimiento creado a los

secuestrados de que nadie podría auxiliarlos, aparecieran como los medios más eficaces y

simples para lograr aquel propósito”.‖(Fallos, 309-I, Capítulo XX). Quienes resultaron
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privados de su libertad, intentaron ser convertidos en fuentes de prueba, mediante

la sistemática aplicación de aberrantes tormentos y la sumisión a condiciones

inhumanas de vida, con el fin de reunir información para practicar nuevos

secuestros, y obtener nuevos cautivos y objetos de prueba.

En este enfoque harto deshumanizante, las posibilidades de que un

prisionero pudiese morir a consecuencia de la tortura, no era un suceso irrelevante

para el aparato y sus operadores. La muerte suponía, en una lógica siniestra, la

pérdida‖ del‖ “objeto”‖ de‖ prueba,‖ circunstancia‖ que,‖ cabe‖ suponer,‖ no‖ podía‖ ser‖

indiferente para los resultados perseguidos.

A esta altura de los acontecimientos, son públicos y notorios, ciertos

testimonios de sobrevivientes de los centros clandestinos de detención de la

represión desplegada por la última dictadura militar, que han dado cuenta que, en

las sesiones de tortura, participaron, además de los interrogadores, personas

exhibiendo pretendidos conocimientos médicos o paramédicos, quienes se

dedicaban a controlar el estado físico de las víctimas con el objeto de posibilitar la

continuidad de los interrogatorios. Tal es el caso del aquí condenado Jorge Antonio

Bergés, cuya presencia ha sido indicada en diversos testimonios.

La práctica de torturas de diverso tipo ha sido referida por la totalidad de

las víctimas que prestaran declaración ante este tribunal. Su enumeración,

descripción y análisis en esta instancia resultaría tediosa, máxime cuando al

momento de dar cuenta de la materialidad ilícita de los hechos probados se dará

cuenta de tales sucesos, sección a la que nos remitimos en honor de la brevedad.

Resulta necesario señalar, no obstante ello, que la crueldad descripta por las

víctimas sobre sus cuerpos o sobre otras personas en su misma condición, las

múltiples y retorcidas formas en que los tormentos fueron aplicados; su repetición

a lo largo de los testimonios prestados por personas en distintos momentos

históricos y sin vínculos entre ellas, nuevamente expresada en ocasión de la

sustanciación del debate oral de la presente causa, despeja cualquier sospecha de

falsedad que pudiera ensayarse con miras exculpatorias.

Lo narrado ante este tribunal por las víctimas resulta inimaginable y solo

puede provenir de la más absoluta barbarie desplegada por quienes, amparados

por la impunidad que les deparó la estructura criminal montada al efecto,

fungieron como amos de la vida y la muerte en sitios que escaparon a cualquier

viso de humanidad, como lo fueron los centros clandestinos de detención que

operaron en las Brigadas de Investigaciones de Quilmes, Banfield, San Justo y

Lanús con asiento en Avellaneda.


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El testimonio que prestara de la señora Del Río y referido con anterioridad

dio cuenta de diversos elementos que una y otra vez fueron relatados por las

personas que prestaron testimonio ante este tribunal; cuya recurrencia debe

considerarse evidencia de las acciones permitidas dentro del plan criminal

desarrollado por las fuerzas armadas y no un mero exceso por parte de sus

ejecutores.

Nos referimos específicamente al sometimiento de las víctimas,

particularmente de las mujeres, a diversas prácticas de violencia sexual. Desde la

desnudez forzada hasta la violación, prácticas de las que se dará cuenta al

momento de tratar la materialidad de los hechos con mayor especificidad.

Nuevamente resulta necesario señalar que sin la pretensión de agotar todos

los casos comprendidos, la práctica de este tipo de abusos, sus alcances y efectos

sobre la subjetividad de las víctimas, puede señalarse que la señora Silvia Gorban

refirió en su declaración que fue obligada a cambiarse delante de sus captores.

Olga‖ Vicenta‖ Araujo‖ refirió‖ específicamente‖ a‖ este‖ tribunal:‖ “<que te

desnuden, te manoseen, te den picana en la vagina, en los pechos, yo lo considero violación,

eso ocurrió, en un momento pusieron cuchara dentro de la vagina y a la cuchara le daban

electricidad, más violación que eso y más doloroso, no sé<”.

En el mismo lineamiento, Adriana Cristina Martín, quien fuera secuestrada

cuando tenía 15 años de edad; Mabel Amelia García, quien se refirió

específicamente a abusos sexuales practicados por el condenado Bergés; Nélida

Ester Lastreto, en su testimonio prestado en instrucción e incorporado por lectura

al debate; Nora Alicia Úngaro; María Teresa Serantes Lede, quien indicó la

presencia‖en‖el‖“Pozo‖de‖Quilmes”‖de‖una‖mujer‖referida‖como‖“la‖Sargenta‖Peter”,‖

quien era la que pedía que se practiquen más y más vejaciones y Adriana

Chamorro, entre muchas otras, refirieron haber sido abusadas sexualmente

durante su permanencia en los centros clandestinos de detención sometidos

análisis en el presente.

La misma situación expresaron Valeria del Mar Ramírez, Carla Fabiana

Gutiérrez, Paola Leonor Alagastino, Analía Velázquez y Marcela Viegas Pedro,

quienes fueron secuestradas en razón de su identidad de género y su actividad

como trabajadoras sexuales, lo que les significó reiterados secuestros y su

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permanencia‖ en‖ el‖ “Pozo‖ de‖ Banfield”,‖ donde‖ fueron‖ sometidas‖ a‖ diversas

situaciones de abuso.

Igualmente se encuentra acreditado a lo largo de los testimonios prestados

por las víctimas, su sometimiento a condiciones inhumanas de cautiverio.

Numerosos han sido los testimonios que refirieron falta de alimentación.

Gustavo‖Calotti‖ha‖se alado,‖por‖caso,‖que‖durante‖su‖permanencia‖en‖el‖“Pozo‖de‖

Quilmes”‖ compartió‖ cautiverio‖ con‖ Juan‖ Carlos‖ Fund‖ y‖ que‖ ambos‖ estaban‖

debilitados por la falta y la calidad de los alimentos y que sus captores les tiraban

las sobras de la comida al piso y los hacían arrastrarse para comer. En el mismo

sentido, se expresó Ana María Ehgartner, quien refirió que en ese mismo centro

clandestino de detención permaneció atada a una pared a modo de tortura, sin

bebida ni comida durante días. Gerardo Manuel Carrizo refirió que durante su

permanencia‖en‖el‖“Pozo‖de‖Quilmes”‖la‖comida‖era‖tan‖escasa‖que‖perdió‖20‖kilos‖

en 36 días.

Respecto de la Brigada de Investigaciones de San Justo, Oscar Alberto

Manfredi refirió que prácticamente no comió porque aquello que le daban era

incomible; en tanto que Abel de León indicó que durante los primeros trece días de

su cautiverio recibió menos de medio vaso de agua por día y que solo le dieron de

comer en el catorceavo día de su permanencia en ese lugar.

En el mismo sentido, conforme surge de la sentencia de la causa Vesubio III,

incorporada al debate, surge que todas las víctimas provenientes de ese centro

clandestino‖ que‖ fueron‖ trasladadas‖ al‖ centro‖ clandestino‖ “El‖ Infierno”,‖ refirieron‖

que en este último lugar permanecían encerrados en los calabozos, torturados y

prácticamente sin comer.

De las múltiples declaraciones prestadas por Adriana Calvo en diversos

procesos penales que han sido incorporadas al debate en virtud de su

fallecimiento, surge que en la Brigada de Investigaciones de Banfield, lugar a

donde ingresó luego de dar a luz a su hija Teresa, el hambre era terrible y que

estando en una celda junto a otras detenidas embarazadas o que habían parido

recientemente, de las dos o tres veces que le dieron de comer, las demás mujeres

dejaron de alimentarse para que ella pudiera hacerlo porque el alimento de su hija

era la teta.

Respecto al régimen de comida en ese centro de detención también se refirió

la testigo Liliana Zambano, quien indicó que les daban de comer una vez al día,

aproximadamente al mediodía y que la comida consistía en un guiso,

generalmente en mal estado, y un pedazo de pan.


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Los tormentos, el trato inhumano y los abusos requirieron de toda una serie

de recaudos para desvirtuar y ocultar hasta donde fuese posible, su flagrante

criminalidad.

Se encubrió la identidad de quienes se ubicaron en el plano más cercano a la

ejecución material de las prácticas de represión y sobre todo a la obtención de

información bajo tortura. Quienes integraban los grupos operativos, encargados de

practicar los secuestros y traslados al lugar de cautiverio, e incluso quienes

practicaban los interrogatorios bajo tormentos, ocultaban su real identidad y</