anatomia descritiva de la cabeza y
del cuello
ESQUELETO DE LA CABEZA Y DEL CUELLO
1.ESQUELETO DE LA CABEZA
El esqueleto de la cabeza se divide en dos partes: el cráneo y la cara.
❏ El cráneo es una caja ósea que contiene el encéfalo
HUESO DEL CRANEO
El cráneo está constituido por ocho huesos, sin incluir ciertas piezas
óseas inconstantes denominadas huesos suturales. Estos ocho
huesos son: el hueso frontal, el etmoides, el esfenoides, el occipital,
los dos huesos temporales y los dos huesos parietales
A.HUESO FRONTAL
El hueso frontal está situado en la porción anterior del cráneo,
superiormente al macizo facial. Su porción superior o escama del
frontal, vertical o frontal, es regularmente convexa © y forma parte de
la bóveda craneal; la otra, inferior, horizontal u orbitonasal, se sepa-
MASSON, S.A. Fotocra casi en ángulo recto del borde inferior de la
escama del frontal y se proyecta horizontalmente en sentido
posterior.
1. Cara externa (exocraneal). Está dividida en dos partes (una, vertical
o frontal, denominada escama del frontal; la otra, horizontal u
orbitonasal) por la arista del ángulo que forman las dos porciones del
hueso frontal, denominada cresta orbitonasa
a) CRESTA ORBITONASAL. Se distinguen tres segmentos: uno medial,
el borde nasal, y dos laterales, los bordes supraorbitarios, que están
situados a uno y otro lado del borde nasal (fig. 23). El borde nasal
tiene forma de V ampliamente abierta por su parte inferior. Es
dentado y se articula con los huesos nasales medialmente y con la
apófisis frontal del maxilar lateralmente.
b) ESCAMA DEL FRONTAL. Toda esta parte de la superficie del hueso
frontal es convexa y corresponde a la frente, a excepción de una
pequeña carilla cóncava que se orienta lateralmente y que pertenece
a la fosa temporal
c) PORCIÓN ORBITONASAL. Esta porción del hueso frontal presenta,
en la línea media, la escotadura etmoidal, que es ancha, rectangular y
circunscrita por una superficie anfractuosa en forma de herradura, la
superficie etmoidal del hueso frontal
2. Cara interna (endocraneal). Esta cara es cóncava en su conjunto (fig.
25). A nivel de la línea en que las dos porciones, vertical y horizontal,
se continúan entre sí, el hueso frontal está notablemente engrosado,
de forma que el ángulo abierto posteriormente formado por la unión
de las dos porciones del frontal está disminuido
3. Borde del frontal. El borde del hueso frontal comprende dos
segmentos: uno superior y semicircular y otro inferior y horizontal
El segmento semicircular es dentado y está cortado en bisel, a
expensas de la lámina interna del hueso superiormente y de la lámina
externa inferiormente. Se articula con los huesos parietales
superiormente y con las alas mayores del hueso esfenoides
inferiormente (v. fig. 58).
El segmento horizontal, interrumpido en la línea media por la
escotadura etmoidal, limita posteriormente con las paredes
superiores de la órbita. Se articula en casi toda su ex- © tensión con el
ala menor del hueso esfenoides.
Sin embargo, un poco antes de alcanzar su extremo lateral, el
segmento horizontal del borde del frontal es libre y liso en algunos
milímetros de longitud, y forma a este nivel el límite superior del
extremo lateral de la fisura orbitaria superior.
En la unión de los dos segmentos, semicircular y horizontal, el borde
del frontal se extiende formando una superficie triangular que se une
a una superficie semejante del ala mayor del hueso esfenoides
ARQUITECTURA Y CONFIGURACIÓN INTERNA. La escama del hueso
frontal está constituida, como todos los huesos de la bóveda del
cráneo, por dos láminas de tejido óseo compacto, las láminas o tablas
externa e interna, entre las que se interpone una capa de tejido óseo
esponjoso que recibe el nombre de diploe. ❏ La porción orbitonasal
es muy delgada; en casi toda la extensión de la pared superior de la
órbita falta el tejido óseo esponjoso.
SENO FRONTAL. Normalmente, una de las celdillas frontales
anteriores de la superficie etmoidal del hueso frontal adquiere un
gran desarrollo y forma a cada lado, en el espesor del hueso, una
cavidad neumática de dimensiones variables, denominada seno
frontal. El seno frontal se describirá con las cavidades nasales, de las
cuales constituye una dependencia
❏ La espina nasal del hueso frontal, de osificación endocondral, se
desarrolla a partir de dos centros de osificación, que se forman en la
porción anterosuperior del cartílago que da origen a la lámina
perpendicular del hueso etmoides.
B. Hueso etmoides El hueso etmoides está situado inferiormente a la
porción orbitonasal del hueso frontal, en la porción anterior y media
de la base del cráneo. Completa la escotadura etmoidal del hueso
frontal y se une a ésta por medio de las superficies anfractuosas que
bordean lateralmente dicha escotadura.
El hueso etmoides está constituido por cuatro partes (fig. 26): a) una
lámina ósea sagital, es decir, vertical, anteroposterior y media;
b) una lámina horizontal, que cruza la anterior cerca de su extremo
superior, y c) dos laberintos etmoidales suspendidos de los extremos
laterales de la lámina horizontal.
LÁMINA VERTICAL. Está dividida por la lámina horizontal en dos
porciones; una superior, la crista galli, sobresale en la cavidad craneal;
la otra, inferior, denominada lámina perpendicular, forma parte del
tabique de las cavidades nasales
1. Crista galli. Esta apófisis es triangular (fig. 31). Las dos caras
laterales son convexas, sobre todo anteriormente. ❏ La base se une a
la lámina horizontal. ❏ El borde posterior, muy oblicuo inferior y
posteriormente, termina en una cresta que se adelgaza
progresivamente hasta el límite posterior del hueso etmoides. ❏ El
borde anterior, casi vertical, muy poco oblicuo inferior y
anteriormente, se articula inferiormente con el hueso frontal, bien en
toda su extensión bien por dos crestas laterales, denominadas alas de
la crista galli (fig. 29);
2. Lámina perpendicular. La lámina perpendicular es delgada y a
menudo está desviada a uno u otro lado. Es pentagonal. ❏ Sus dos
caras están excavadas por surcos vasculonerviosos, especialmente
numerosos cerca del borde superior. ❏ El borde anterior se articula
superiormente con la arista posterior de la espina nasal del hueso
frontal e inferiormente con los huesos nasales
LÁMINA HORIZONTAL. La lámina horizontal se denomina lámina
cribosa debido a los numerosos orificios que la perforan (figs. 26 y 28).
Es cuadrilátera y se extiende de un borde a otro de la escotadura
etmoidal. Su cara superior es endocraneal y está dividida por la crista
galli en dos porciones laterales
LABERINTOS ETMOIDALES. Los laberintos etmoidales están
suspendidos de los bordes laterales de la lámina cribosa. Están
localizados entre las cavidades orbitarias y las cavidades nasales (fig.
95). Cada laberinto etmoidal puede compararse con un cubo muy
irregular, aplanado de lateral a medial (fig. 28). Pueden distinguirse
seis caras
Los conductos etmoidales se abren lateralmente en la órbita a nivel
de la sutura frontoetmoidal y medialmente en el borde lateral de la
lámina cribosa. Por el agujero etmoidal anterior pasan la arteria
etmoidal anterior y el nervio etmoidal anterior; ❏ el agujero etmoidal
posterior está atravesado por la arteria etmoidal posterior y por el
nervio etmoidal posterior.
2. Cara anterior. Está tallada en bisel a expensas de las caras lateral e
inferior, de forma que se orienta anterior, lateral e inferiormente (figs.
28, 31 y 33). Se articula con la porción superior de la cara medial del
hueso lagrimal,
3. Cara inferiorEs muy estrecha y está biselada y orientada inferior y
lateralmente (figs. 28 y 31). Se articula de anterior a posterior con la
porción más superior de la cara nasal del maxilar y con la carilla
etmoidal de la apófisis orbitaria del hueso palatino.
4. Cara posterior. Se une a la cara anterior del cuerpo del hueso
esfenoides y presenta, igual que las otras caras articulares de los
laberintos etmoidales,
5. Cara lateral. Es cuadrilátera, lisa y casi vertical (figs. 21 y 24).
Constituye la cara lateral de una lámina plana y muy delgada, que
limita lateralmente el laberinto etmoidal, por lo que recibe el nombre
de lámina orbitaria. La cara lateral de los laberintos etmoidales forma
parte de la pared medial de la órbita
6. Cara medial. Es muy irregular y da origen a laminillas recurvadas,
convexas medialmente, denominadas concha nasal superior o cornete
nasal superior y concha nasal media o cornete nasal medio
ARQUITECTURA. El hueso etmoides sólo presenta tejido óseo
esponjoso en la crista galli. Está casi exclusivamente formado por
delgadas laminillas de tejido óseo compacto
OSIFICACIÓN. El hueso etmoides se desarrolla por medio de cuatro
centros de osificación: dos laterales y dos para mediales. ❏ Los dos
centros laterales se componen de múltiples centros secundarios y
forman los laberintos etmoidales
C. Hueso esfenoides
El hueso esfenoides está situado en la porción media de la base del
cráneo, entre el hueso etmoides y el hueso frontal, que son
anteriores, y el hueso occipital y los huesos temporales, que son
posteriores.
CUERPO DEL HUESO ESFENOIDES. Es irregularmente cúbico y
presenta seis caras.
1. Cara superior. En la porción anterior de esta cara se puede observar
una superficie cuadrilátera y lisa, denominada yugo esfenoidal
2. Cara anterior. La cara anterior del hueso esfenoides forma parte del
techo de las cavidades nasales y presenta: ❏ a) superiormente, el
borde anterior de una delgada lámina horizontal, el proceso etmoidal,
que se articula con la lámina cribosa del hueso etmoides (fig. 36); el
proceso etmoidal rebasa el resto de la cara anterior y constituye el
tercio o mitad anterior del yugo esfenoidal; ❏ b) una cresta media
vertical, la cresta esfenoidal, que se une al borde posterior de la
lámina perpendicular del hueso etmoides; ❏ c) a cada lado de la
cresta esfenoidal, un canal vertical, cóncavo anteriormente, en medio
del cual se si- © túa la abertura del seno esfenoidal,
3. Cara inferior. Constituye la porción más posterior del techo de las
cavidades nasales. Esta cara presenta, en la línea media, la cresta
esfenoidal inferior (fig. 37). Su extremo anterior se denomina pico del
esfenoides. Es muy saliente y se continúa con la cresta esfenoidal. La
cresta esfenoidal inferior se articula con el canal comprendido entre
las alas del borde superior del vómer. La adaptación de las dos
superficies no es perfecta y entre estos dos huesos queda, en la línea
media, un conducto esfenovomeriano medio, comprendido entre el
fondo del canal vomeriano y la arista de la cresta esfenoidal inferior
(fig. 77)
4. Cara posterior. La cara posterior es una superficie cuadrilátera y
desigual, por medio de la cual el hueso esfenoides se une al hueso
occipital
5. Caras laterales. De las caras laterales del cuerpo del esfenoides
nacen: superior y anteriormente, las alas menores del hueso
esfenoides; inferior y posteriormente, las alas mayores (fig. 38).