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Capitulo 3

El capítulo describe la evolución y los logros de los Batallones de Fuerzas Especiales en Colombia desde su creación en 1990, en respuesta al fortalecimiento de grupos armados y el narcotráfico. Se destacan operaciones significativas como 'La Operación Colombia', que resultó en la desactivación del santuario de las FARC en Casa Verde, y la creación de la Escuela de Fuerzas Especiales Rurales en 1996 para mejorar la capacitación de las unidades. Además, se menciona la participación de estas fuerzas en la lucha contra los carteles de narcotráfico, incluyendo la captura de Pablo Escobar.

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Temas abordados

  • Desarrollo de capacidades,
  • Efectos de operaciones,
  • Comando conjunto,
  • Operaciones especiales,
  • Transformación militar,
  • Mando y control,
  • Compromiso militar,
  • Estrategias de defensa,
  • Estrategias de seguridad,
  • Reconocimiento especial
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Capitulo 3

El capítulo describe la evolución y los logros de los Batallones de Fuerzas Especiales en Colombia desde su creación en 1990, en respuesta al fortalecimiento de grupos armados y el narcotráfico. Se destacan operaciones significativas como 'La Operación Colombia', que resultó en la desactivación del santuario de las FARC en Casa Verde, y la creación de la Escuela de Fuerzas Especiales Rurales en 1996 para mejorar la capacitación de las unidades. Además, se menciona la participación de estas fuerzas en la lucha contra los carteles de narcotráfico, incluyendo la captura de Pablo Escobar.

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  • Desarrollo de capacidades,
  • Efectos de operaciones,
  • Comando conjunto,
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  • Transformación militar,
  • Mando y control,
  • Compromiso militar,
  • Estrategias de defensa,
  • Estrategias de seguridad,
  • Reconocimiento especial

CAPÍTULO III

UN SALTO AL FUTURO,
LOS BATALLONES
DE FUERZAS ESPECIALES*
Teniente Coronel Luis Alfonso Muñoz Muñoz

* Capítulo de libro que expone resultados de investigación del proyecto “Construcción


de Paz y Desarrollo Sostenible: una mirada desde los Derechos Humanos y el DICA“,
que hace parte de la línea de Investigación “Memoria Histórica, Construcción de Paz,
Derechos Humanos, DICA y Justicia” del grupo de investigación “Memoria Histórica,
Construcción de Paz, Derechos Humanos, DICA y Justicia”, reconocido y categorizado
en (C) por COLCIENCIAS registrado con el código COL0141423 vinculado al Centro
de Investigación en Memoria Histórica Militar (CIMHM) y a la Maestría en Derechos
Humanos, Derecho Internacional Humanitario y Derecho Internacional de los Conflic-
tos Armados (DICA), adscritos y financiados por la Escuela Superior de Guerra “Gene-
ral Rafael Reyes Prieto” de la República de Colombia.

91
Introducción

A principios de los noventa en Colombia se evidencia un fortaleci-


miento de los actores armados, como consecuencia de la financiación
del narcotráfico. Igualmente, la extensión del territorio nacional y su
difícil topografía le permitió a los grupos subversivos resguardarse en
algunas regiones, “en este panorama, las necesidades de mando y direc-
ción hicieron necesario realizar nuevos avances en la estructura orgánica
militar” (Navas, 2011, p. 260), se requerían contar con un número más
grande de unidades de Fuerzas Especiales para ser desplegadas simultá-
neamente con el fin de contrarrestar los planes de los subversivos, para
los cuales las unidades convencionales del ejército no bridaban una ade-
cuada respuesta.
La iniciativa no se hizo esperar y el día 15 de Julio de 1990 se incor-
pora a la agrupación un grupo de soldados voluntarios y junto al perso-
nal que ya hacía parte de la unidad, inician el proceso de trasformación
para la conformación dos Batallones de Fuerzas Especiales.
Fue así que mediante disposición N° 00020 del 26 de Julio de 1990,
el Señor General Manuel Alberto Murillo González Comandante del
Ejército Nacional, dispone la desactivación de la Agrupación de Fuerzas
Especiales Rurales “Hermanos Almeyda” orgánica de la Décima Briga-
da, y activa el Batallón de Fuerzas Especiales N° 1 “Ambrosio Almeyda”,
nombrando al Señor Mayor Carlos Sánchez Molina como comandante
y el Batallón de Fuerzas Especiales N° 2 “Francisco Vicente Almeyda”,
nombrando al Señor Mayor Reynol Díaz Tello como comandante.

93
Memorias Imborrables

El fin al santuario de las Farc una demostración del


coraje de los Comandos durante “La Operación
Colombia”

Casa Verde era una serie de campamentos ubicados en una zona con
difíciles condiciones geográficas y climáticas sobre la Uribe Meta consi-
derado un fortín simbólico de las Farc, sobre el cual “se había creado
el mito de que allí no se podía entrar” (Montoya, 2007, p. 123). Desde
una escuela de entrenamiento para mandos, casas para los cabecillas del
secretariado, áreas campamentarias, hasta la tumba del mismo Jacobo
Arenas líder ideológico y fundador de las Farc hacían parte de este sec-
tor, cuyos objetivos militares se denominaron Águila, Bravo, Centauro,
Dragón, Espuela y Furia.
Después de un arduo entrenamiento, el día 8 de diciembre de 1990
se inicia el desplazamiento de los batallones de Fuerzas Especiales 1 y
2 ubicados en Tolemaida, al municipio de Granada Meta donde se en-
cuentra el puesto de mando del Batallón de Infantería No 21 Pantano de
Vargas “Sin Conocer la magnitud de la misión que los convertiría en par-
ticipes y testigos del fin del santuario que a lo largo de dieciocho años las
Fuerzas revolucionarias de Colombia FARC habían consolidado. Casa
Verde dejaría de existir” (Montoya, 2007, p. 114).
“La Operación Colombia había comenzado. A las 12:30 del 9 de di-
ciembre de 1990 Correa reportó a su estado mayor la noticia por la que
los militares colombianos habían esperado casi treinta años: 160 hom-
bres desembarcaban en Bravo y Centauro” (Torres y Escobar, 1995),
puntos de entrada más neurálgicos y estratégicos del secretariado de las
Farc, para los cuales el comando superior consintió fueran asumidos por
las unidades aerotransportadas de Fuerzas Especiales.
Igualmente, un grupo de hombres de las Fuerzas Especiales asal-
taron el objetivo Furia, “sobre la Escuela Nacional de Cuadros de las
Farc. Saltaron a una altura que oscilaba entre doce y quince metros […]
al caer varios soldados se lastimaron y quedaron inmóviles por segundos
(Montoya, 2007, p. 120).

94
Un salto al futuro, los batallones de fuerzas especiales

“El batallón de Fuerzas Especiales Número 1 había destinado 15


oficiales, 48 suboficiales y 291 soldados a la toma de Centauro y el Bata-
llón de Fuerzas Especiales Número 2, 18, oficiales, 50 suboficiales y 292
soldados (Torres y Escobar, 1995).
La Operación Colombia finalizó el día 28 de marzo de 1991, a las
20:30 horas después que los hombres de Fuerzas Especiales combatie-
ron durante cuatro meses, perdiendo a once de sus compañeros y re-
sultando otros heridos. Caminaron desde la Uribe Meta, atravesando el
Papaneme, la Ucrania, la Gaucha, la Casona y el páramo del Sumapaz,
hasta llegar al Municipio de Cabrera Cundinamarca (vereda Piedras
Gordas) donde fueron recogidos y llevados de regreso a las instalaciones
de la Décima Brigada Aerotransportada.
El día 30 junio de1992, la región de los Llanos del Yarí, fue el esce-
nario de una de las primeras misiones aerotransportadas realizada por el
Batallón de Fuerzas Especiales No 2, para la misión fueron empleados
tres aviones Hércules C-130, un C-47 y un Araba de la Fuerza Aérea
Colombiana, los cuales despegaron de la X Brigada del Ejército con sede
en Melgar (Tolima). El personal estaba equipado con paracaídas T-10 de
línea estática de fabricación estadounidense.
Lastimosamente durante la Operación resultan lesionados dos Oficia-
les, tres Suboficiales y doce Soldados Voluntarios, Al ser lanzados según
testimonios a una altura no recomendada desde un C-130, “En consecuen-
cia, los 17 miembros del Batallón de Fuerzas Especiales # 2 del Ejército,
sufrieron múltiples traumas y fracturas en las extremidades inferiores, en
la columna vertebral, en la clavícula y en el cuello” (Téllez, 1991).
El día 14 de noviembre de 1992 se da inicio a la Operación Trébol
en el departamento del Putumayo. Días antes sobre el sector perdieron
la vida 26 Policías que cuidaban una central de almacenamiento de com-
bustible de Ecopetrol, “durante un ataque de los frentes XIII, XVIII y
XXXII de las FARC en la inspección de Churuyaco, municipio de Orito,
al occidente del Putumayo” (Parra, 1992).
El día 27 de noviembre de 1992 siendo aproximadamente las 9 de
la noche, la unidad procedió a cruzar el río Guamues, afluente del río
Putumayo en dos embarcaciones, con destino a Villa Victoria, cuando

95
Memorias Imborrables

“Uno de los botes, en el que se movilizaban 35 militares, chocó contra


un madero y perdió la estabilidad. Según los primeros testimonios, el
desespero de los soldados ocasionó la mayoría de las muertes” (Redac-
ción el Tiempo, 1992) En el hecho perdieron la vida un Oficial, Seis
Suboficiales y 18 Soldados Voluntarios.
El 24 de noviembre de 1992, el general José Guzmán Rodríguez,
comandante del Ejército Nacional activa el Comando de Operaciones
Especiales de Contraguerrillas, CEOCG, mediante La Disposición 016,
al mando del general Norberto Adrada Córdoba, esta unidad estaría en-
cargada de realizar la ofensiva contra las estructuras de las Farc y el Eln.
En este proceso de reorganización militar, el día 07 de enero de 1993
pasan bajo el mando de esta nueva unidad el batallón de Fuerzas Espe-
ciales No 1 Ambrosio Almeida y el batallón de Fuerzas Especiales No 2
Francisco Vicente Almeida.
En el reporte noticiado por el periódico El Tiempo titulado “Co-
mando Especial Contra Guerrillas”, publicado el 6 de enero de 1993,
se afirma:

No obstante, el Comando Especial contará permanentemente con dos gru-


pos de helicópteros, cuatro del tipo UH 60, seis Halcones Negros y dos
artillados. Voceros del Ejército dijeron que entre sus objetivos están la lo-
calización, identificación y desmantelamiento de las redes de apoyo de las
organizaciones de delincuentes de la guerrilla, así como de los focos insur-
gentes en todo el país. La combinación El nuevo comando estará en perma-
nente actividad y será desplazado con prontitud hacia las zonas donde sea
necesaria una mayor presencia militar. ( El Tiempo, 1993)

Esta organización mantuvo su vigencia hasta el año de 1996, “en este


breve lapso se perfeccionaron los avances en cuanto a entrenamiento y
capacitación para combatir la subversión armada […] el conjunto de
conocimientos asimilados darían soporte a las siguientes etapas de reor-
ganización en la estructura jerárquica de las Fuerzas Especiales” (Navas,
2011, p. 264).

96
Un salto al futuro, los batallones de fuerzas especiales

Las Fuerzas Especiales en la guerra contra los carteles


del narcotráfico

Históricamente el conflicto armado en Colombia ha estado enorme-


mente relacionado con el narcotráfico, fenómeno criminal que “desde
su aparición en Colombia […] ha financiado ilegalmente a todo tipo
de grupos criminales, como los sanguinarios carteles del narcotráfico de
Medellín y Cali. O a organizaciones terroristas armadas como las FARC
(Uribe, 2016, p. 122). Esto obligó al gobierno Nacional a establecer po-
líticas para atacarlo.
Sin lugar a dudas, dentro de las decisiones más acertadas durante el
gobierno del presidente César Gaviria Trujillo está la conformación del
Bloque de búsqueda con el fin de poner fin al negocio de tráfico de dro-
gas, desmantelar la estructura criminal del Cartel de Medellín y capturar
a su máximo jefe, Pablo Escobar Gaviria.
Para esta misión el comando del Ejército ordenó asignar una compa-
ñía del batallón de Fuerzas Especiales No 1 y una compañía del batallón
de Fuerzas Especiales No 2. Para que hicieran parte de ese equipo que
después de varios operativos realizados “El 2 de diciembre de 1993 el
bloque de búsqueda da con el paradero de Pablo Escobar en el barrio
Los Olivos de Medellín donde, tras un corto enfrentamiento, muere jun-
to a su escolta El Limón” (Medina, 2012, p. 157).
Consolidado este objetivo se ordena crear El Comando Especial
Conjunto (CEC) para combatir el cartel de Valle del Cauca, la misión
consistía en la captura de los cabecillas del narcotráfico en esa región,
contra quienes la Fiscalía había dictado las respectivas órdenes de cap-
tura, y propinar golpes a la infraestructura criminal. Este equipó estaría
confinado con equipo especial para la producción de inteligencia, que
logro recopilar información para establecer los integrantes de la orga-
nización delictiva y las finanzas del cartel, “empresas, oficinas, casas de
cambio y negocios comerciales, […] También logró establecer quiénes
eran los administradores de esos negocios, al igual que los nombres de
algunos de los más importantes testaferros (Revista Semana, 1994).

97
Memorias Imborrables

Y un equipo para el desarrollo de procedimientos operacionales


como incursiones, allanamientos, capturas entre las cuales se destacan la
de Gilberto Rodríguez Orejuela alias “el ajedrecista” El día 9 de junio de
1995, otros más fueron capturados, incluido José Chepe Santacruz Lon-
doño alias “el estudiante” el día 4 de Julio del mismo año y posterior-
mente, el día 6 de agosto, a Miguel Rodríguez Orejuela alias “el señor”,
a quien encontraron escondido junto con su esposa en el décimo piso de
un edificio en el norte de Cali (Corredor, 2017, p. 23).

Escuela de Fuerzas Especiales “Por Tierra, Agua o Volando”

Para enfrentar los nuevos retos de la defensa del país que exigió au-
mentar la preparación de las unidades de Fuerzas Especiales mediante
un programa de entrenamiento avanzado, para desarrollar y potenciar
las destrezas y capacidades operacionales de los comandos, se creó la
Escuela de Fuerzas Especiales Rurales el día 19 de marzo de 1996.
Para esta tarea el señor Ministro de la Defensa Nacional, doctor Juan
Carlos Esguerra Portocarrero acompañado por el señor General Harold
Bedoya Pizarro, comandante del Ejército, visitaron la vereda el Barran-
cón del municipio de San José del Guaviare, “se estableció que la zona
tenia las características apropiadas, topográficas, condiciones ambienta-
les y predios disponibles para desarrollar el entrenamiento mediante la
construcción de pistas, lugares de alimentación y alojamientos para la
preparación de personal” (Centro Nacional de Entrenamiento, 2019).
En consecuencia, se aprobó la construcción de la Escuela en esta
localidad, área que permitía el acercamiento a ambientes operacionales
reales para realizar las diferentes tareas de instrucción y entrenamiento
de los Comandos.
El comandante del Ejército Nacional ordenó al comandante de la
Escuela de Lanceros destinar un grupo de Oficiales y Suboficiales al-
tamente capacitados con el fin de iniciar los trabajos y la recepción del
decimocuarto curso de Fuerzas Especiales Rurales y el primero en ade-
lantarse en las instalaciones del Barrancón Guaviare. Fue así, como el
comando de la Escuela de Lanceros envió a un personal el día 16 de

98
Un salto al futuro, los batallones de fuerzas especiales

abril de 1996 con la única misión de preparar la Instrucción y dar inicio


al curso de Fuerzas Especiales N° 14, designando como táctico de este
curso al Capitán Jorge Isaac Hoyos Rojas, siendo este, el curso pionero
de la Escuela de Fuerzas Especiales Rurales, el cual culminó el día 26 de
agosto de 1996 mediante ceremonia presidida por el Ministro de Defen-
sa. De esta manera, se activa la Escuela de Fuerzas Especiales Rurales
(ESFER), bajo el mando del señor Mayor Manuel Armando González
Tamara.
Actualmente, las Fuerzas Militares de Colombia, cuentan con una
unidad que provee entrenamiento holista (físico, técnico, táctico y sico-
lógico), con los más altos estándares de calidad para el desarrollo de ope-
raciones especiales, además de cooperar con el entrenamiento de países
de Sur América y el Caribe tales como: Honduras, Salvador, México,
Guatemala, Chile, Perú, Brasil, República Dominicana, entre otros; pro-
yectando la Escuela como la mejor unidad de doctrina de Fuerzas Espe-
ciales de la región, en el entrenamiento de técnicas y tácticas exclusivas
de las Fuerzas Especiales para el desarrollo de operaciones de Reco-
nocimiento Especial, Acción Directa, Contraterrorismo, Recuperación
de Personal. En referencia a lo anterior el señor Mayor General Jorge
Salgado, comandante del Comando conjunto de Operaciones Especiales
2017- 2018 Afirma lo Siguiente:

La Escuela de Fuerzas Especiales es un componente fundamental dentro de


nuestro sistema, por lo que nos integramos en los procesos de capacitación y
entrenamiento. Nuestros Oficiales y Suboficiales realizan los cursos de Fuer-
zas Especiales para combatir en los ámbitos terrestres, aéreos y acuáticos.
Realizamos una retroalimentación de manera permanente de lo que sucede
en el campo de combate ya que estas guerras asimétricas son muy dinámicas y
mutantes. Lo que hacíamos hace dos años, hoy el enemigo lo aprendió y ya no
es efectivo. Es un proceso de aprendizaje permanente, y nuestra escuela es la
punta de lanza de todos estos procesos de lecciones aprendidas. (Cook, 2019)

Se Necesitan Más
Habían transcurrido 6 años, tiempo en que las Fuerzas Especia-
les habían demostrado una importante afectación a las estructuras

99
Memorias Imborrables

terroristas, evidenciada en los resultados obtenidos, el mejoramiento


de las capacidades de combate y optimización de los resultados, me-
diante el desarrollando tareas operacionales exclusivas.
Fue así, que se optó por la creación el tercer Batallón de Fuerzas
Especiales mediante Disposición 00009 del 2 Julio de 1996, donde se or-
dena cambiar la denominación del Batallón de Contraguerrillas No. 39
“Cantón De Pore” por Batallón de Fuerzas Especiales No. 3 “General
Pedro Alcántara Herrán Y Zaldúa”.

Un elemento multiplicador
El 4 de junio de 1996 se crea mediante disposición No. 00006, la que
sería la principal unidad del Ejército Nacional “la Brigada de Fuerzas
Especiales Rurales” la cual integró los Batallones de Fuerzas Especiales
1, 2 y 3, se nombró como comandante al señor Coronel Jaime Alberto
Canal Albán. La brigada tendría la responsabilidad de comando y con-
trol de las unidades y liderar el planeamiento a través de la integración
de todas las capacidades para la toma de decisiones acertadas y oportu-
nas en el empleo de las unidades de Fuerzas Especiales, de esta forma:

El nivel de unidad operativa menor le da a las Fuerzas Especiales mayor


autonomía, pues gracias a este ya no se limitan a ejecutar operaciones, sino
que ahora tienen la facultad de planearlas, cambio que marca por tanto una
etapa crucial en su desarrollo y evolución (Navas, 2011, pág. 264).

Optimizando la forma de operar


Frente a un recrudecimiento del conflicto armado, con un accionar
criminal que propició fuertes golpes a la Fuerza Pública y asaltos arma-
dos a varias poblaciones del país, se consideró la necesidad de más uni-
dades con capacidades para ser desplegadas a nivel nacional. Por lo cual,
se crea mediante Plan Operacional No. 004 del 26 de mayo de 1999 el
Batallón de Fuerzas Especiales No 4 “Mayor. Jairo Ernesto Maldonado
Melo”, para este propósito, se reorganizaron nueve Batallones de Con-
traguerrillas a los cuales les segregaron 248 Soldados Voluntarios para
su activación el día 14 de septiembre de 1999 y queda bajo el mando
operacional de la Brigada de Fuerzas Especiales Rurales (BRFER).

100
Un salto al futuro, los batallones de fuerzas especiales

La confianza depositada en los comandos “Las Batallas de


Puerto Rico y Puerto Lleras”
El 11 de julio de 1999, un aproximado de 1800 subversivos de las
cuadrillas 1, 7, 16, 26, 27, 39, 40, 43, 44, la compañía “Che Guevara” y
Bloque nororiental de las FARC atacaron simultáneamente los munici-
pios de Puerto Rico y Puerto Lleras (Meta), con cilindros de gas, ráfagas
de fusiles, ametralladoras y granadas de mortero, en la incursión 5 poli-
cías fueron asesinados y 28 más fueron secuestrados.
La operación independencia fue llevada a cabo por las Fuerzas Es-
peciales, fue así, que a las 11 de la mañana del día 12 de julio de 1999 en
seis helicópteros Black Hawk, se dio inicio a la misión, con un desem-
barco a seis kilómetros del objetivo, sorprendiendo a los guerrilleros de
las Farc, obligándolos a abandonar sus intenciones.
Como Resultado, las Farc “dejaron sobre el terreno ochenta muer-
tos con sus armas […]. Munición en grandes cantidades y otra serie de
materiales. Doscientos heridos y un número de desertores que el exgue-
rrillero Ariza estiman en ochenta, para un total de trescientas sesenta
bajas (Ospina Ovalle, 2014, p. 200).
Sin duda alguna las Fuerzas Especiales lograron desestabilizar las
estructuras de las Farc, propinándole uno de los golpes más contunden-
tes en la historia del conflicto armado en Colombia, “el desarrollo de la
operación en Puerto Lleras y Puerto Rico en el departamento del Meta,
había sido definitiva en la derrota de las inmensas columnas de las FARC
(Ospina Ovalle, 2014, p. 538).

Saliendo de la crisis y creando la máquina de guerra


El periodo entre 1996 y 1998 fue una época muy difícil en materia de
seguridad para Colombia y sus Fuerzas Armadas.

Las Farc llevaron a cabo ataques y tomas como la de la base de las Delicias
en 1996, el cerro de Patascoy en 1997, Miraflores 1998 y la emboscada al
batallón de Contraguerrillas No 52 en la quebrada el Billar en 1998, Este ac-
cionar del grupo guerrillero le permitió encarar el nuevo periodo presiden-
cial fortalecido en su posición de guerra, lo que llevaría al gobierno a buscar
una salida negociada al conflicto armado. Sin embargo paralelamente, el

101
Memorias Imborrables

gobierno diseño un Plan Nacional de Desarrollo y una Política de Seguridad


y Defensa Nacional, sobre la cual basaría sus esfuerzos para comenzar a de-
bilitar la posición estratégica de las FARC en el conflicto armado. (Centro de
investigación en conflicto y Memoria Histórica Militar, 2016, p. 24)

En 1999 Las Fuerzas Militares iniciaron un proceso de transforma-


ción que resultaría decisivo para recuperar la confianza en las institucio-
nes del estado entre las cuales se destacan las siguientes:

Avanzaron considerablemente en el campo de la tecnología aplicada a la


planeación y conducción de las operaciones militares. Los aspectos más re-
levantes de este cambio fueron los incrementos en la movilidad aérea, y el
apoyo de fuego dese el aire, la capacidad de operar en ambiente nocturno,
las mejoras de la inteligencia técnica y las estructuras de comando control y
comunicaciones. (Villamizar, 2003)

Uno de los hechos más importantes se dio el día 23 de noviembre


de 1999 con la creación mediante disposición No 009 del comando del
Ejército la Fuerza de Despliegue rápido FUDRA, la cual fue integrada
por las Brigadas Móviles 1, 2 y 3 del ejército y la Brigada de Fuerzas Es-
peciales. Esta unidad aportó decisivamente a la recuperación de la con-
fianza para contrarrestar el accionar de los subversivos y avanzar hacia el
camino de la modernización de las Fuerzas Militares.

El resultado más relevante en este periodo fue el que dejo la Operación


Gato Negro realizada en el año 2001 entre los meses de febrero y abril “El
objetivo fue atacar directamente el llamado triángulo de la coca de las Farc,
así como intervenir sobre la población de Barrancominas en el Guainía, que
funcionaba como centro de operaciones del Negro Acacio” (Ospina, 2017,
p.118), esto permitió la desarticulación del corredor de movilidad del narco-
tráfico y la captura del máximo capo del narcotráfico Brasilero Luis Fernan-
do Da Costa alias “Fernandinho Beira-Mar”. “Dejando al descubierto ante
la comunidad nacional e internacional en enlace de esta organización con el
narcotráfico y su posición como el cartel más grande del mundo”. (Centro
de investigación en conflicto y Memoria Histórica Militar, 2016, p. 36)

102
Un salto al futuro, los batallones de fuerzas especiales

Una respuesta al entorno estratégico


El 7 de agosto de 2002, asume la Presidencia de la República el doc-
tor Álvaro Uribe Vélez, poniendo en marcha la Política de Defensa y Se-
guridad Democrática, “la Fuerza Pública había comenzado un proceso
de fortalecimiento y modernización; el Gobierno procede a aumentar el
pie de fuerza e inicia una nueva reingeniería de la misma, más apta para
enfrentar la problemática de seguridad y violencia en el país” (Obser-
vatorio del Programa Presidencia de Derechos Humanos, 2008, p.10).
Con el fin de optimizan el desempeño operacional la Ministra de De-
fensa por intermedio del Comandante General de las Fuerzas Militares
emite la orden de crear un Grupo Interinstitucional el cual se denomina
“Cancerbero” con la participación del Ejército, Armada, Fuerza Aérea,
Policía y el DAS; con el único fin de centralizar la inteligencia estra-
tégica y debilitar el direccionamiento estratégico de las organizaciones
Narco – Terroristas neutralizando los Objetivos Militares de Alto Valor
Estratégico (OMAVE) mediante el desarrollo de Operaciones Especia-
les (CCOES, 2015, p. 9).

Honor y Gloria
Como parte de este proyecto, “el Comando del Ejército Nacional de-
termina crear una unidad de Operaciones Especiales dedicada a adelantar
acciones contra los Objetivos Militares de Alto Valor Estratégico (OMA-
VE), representados principalmente en los integrantes del Secretariado de
las FARC” (Batallón de Comandos Ambrosio Almeyda, 2010, p. 14).
Si bien ya se contaba con cuatro batallones bajo el mando de la Bri-
gada de Fuerzas Especiales, como punta de lanza de la lucha contra-
insurgente, sus capacidades se fortalecieron en el desarrollo de opera-
ciones de acción directa2 y era necesario mantener esa capacidad para
contrarrestar las intenciones de los terroristas.

2 Acción Directa: Son acciones militares ofensivas de corta duración conducidas en ambientes hosti-
les, negados o políticamente sensibles, que emplean capacidades militares especializadas para capturar,
neutralizar, recuperar o limitar objetivos militares definidos (Centro de Doctrina del Ejército Nacional
de Colombia (CEDOE), 2017, pp. 2-6).

103
Memorias Imborrables

En cuanto a lo anterior, el señor General Ospina expresa:

Por ello decidí crear unas Fuerzas Especiales más especializadas que tu-
vieran capacidades como infiltración en las profundidades de la selva, y así
poder tener acceso a los campamentos de las Farc y atacar sus jefes y rescatar
secuestrados que ya llevaban varios años sufriendo ese terrible cautiverio.
(Ospina, 2019)

Para conformar este batallón, se requería de un personal con capa-


cidades especiales y un perfil psicológico diferente para el desarrollo de
misiones de Reconocimiento Especial3, donde la iniciativa, el autocon-
trol, la creatividad, disciplina, firmeza de carácter, paciencia, el coraje y
la perseverancia entre otros son de vital importancia para ser parte de los
equipos de reconocimiento y desarrollar actividades de recolección de
información y ubicación del enemigo, esto implicó iniciar con un proce-
so de selección riguroso.
En tal virtud, se emite la orden a todas las unidades del Ejército de
enviar los mejores hombres con que contaran las unidades, para presen-
tar las pruebas requeridas con el fin de conformar la anhelada unidad
especial en la Base Militar de Tolemaida.
Igualmente, para esta selección se ordenó que el personal que in-
tegraba el Batallón de Fuerzas Especiales No 1 ingresara al proceso de
selección, el cual contó con la asesoría de una comisión delegada por
parte del Ejército de los Estados Unidos.
Es así, como el 05 de Noviembre de 2002 mediante Disposición No.
00012-2002 firmada por el señor Mayor General Carlos Alberto Ospina
Ovalle Comandante del Ejército Nacional, ordena reestructurar y cam-
biar de denominación del Batallón de Fuerzas Especiales Rurales No. 1
“Ambrosio Almeyda”, por Batallón de Comandos No. 1 “Ambrosio Al-
meyda” orgánico de la Brigada de Fuerzas Especiales, “siendo emplea-
do como reserva estratégica a disposición del Comandante del Ejército

3 Reconocimiento especial Implica acciones de vigilancia y reconocimiento comúnmente conducidas


en ambientes hostiles, negados o políticamente sensibles, para recolectar o verificar una información
de importancia estratégica u operacional, mientras que se emplean capacidades militares que normal-
mente las fuerzas convencionales no poseen (Centro de Doctrina del Ejército Nacional de Colombia
(CEDOE), 2017, pp. 2-5).

104
Un salto al futuro, los batallones de fuerzas especiales

Nacional bajo el mando operacional de la Jefatura de Operaciones del


Ejército” (Batallón de Comandos Ambrosio Almeyda, 2010, p. 1).
El señor General Ospina Afirma que:

Varios parámetros se establecieron para poner en funcionamiento las nuevas


unidades de Fuerzas Especiales. Uno de ellos era su disposición en peque-
ños grupos, algo totalmente diferente a la manera como se habían empleado
hasta el momento las Fuerzas Especiales. Ello les permitiría ingresar sigilo-
samente a cualquier lugar de la selva y observar sin ser observados. (Ospina
Ovalle, 2014, p. 539)

Lealtad Valor Sacrificio


Con la creación del Batallón de Comandos, se requiere de una uni-
dad con capacidades diferenciales que apoye las misiones que este rea-
lizaría, para lo cual, “el Comandante del Ejército ordena a la Escuela de
Lanceros presentar un proyecto para crear una unidad aerotransportada
conformada por Lanceros, presentando un programa de instrucción es-
pecial para esta unidad, en octubre de 2002” (CCOES, 2015, p. 10).
Implementándose en la Cuarta División del Ejército.
Es así, que se da inicio al proceso de conformación de una unidad
aerotransportada élite con personal orgánico del Batallón de Infantería
No. 20 Serviez y del Batallón de Infantería No. 21 Vargas. A partir de
este evento, fueron concentrados para adelantar reentrenamiento de Pa-
racaidismo en la Escuela de Paracaidismo Militar. Durante este reentre-
namiento, surge la Disposición No. 001 del 17 de febrero de 2003, la cual
crea y activa la Agrupación de Lanceros Aerotransportada (AGLAN).
La fortaleza de esta unidad consistiría en el poder de combate para
proporcionar el apoyo a las misiones de reconocimiento y su autonomía
en todos los procedimientos para realizar operaciones de salto, ya que
se contaba con personal orgánico expertos en lanzamiento de personal y
carga, exploradores con la capacidad de verificar las zonas de lanzamien-
to para el salto de los paracaidistas, expertos en empaque de Paracaídas
y algunos equipos especialistas en inserciones de paracaídas de caída li-
bre convirtiéndola en una unidad ágil con capacidad de respuesta rápida
para incursionar en el área de operaciones con paracaidistas.

105
Memorias Imborrables

Al final se organizaron y entrenaron dos unidades muy especiales, una


dedicada al reconocimiento estratégico e integrada por pequeños equipos
con diferentes especialidades, como francotiradores, y otra que poseía ma-
yor poder de fuego y que en caso necesario debía apoyar a los equipos de
reconocimiento, aun bajo las más difíciles condiciones. Ambas fueron co-
locadas bajo un solo mando que se denominó Comando de Operaciones
Especiales del Ejército (COESE)” (Ospina Ovalle, 2014, p. 539).

Capacidades decisivas
El 17 de febrero de 2003, el Comando del Ejército aprobó median-
te Disposición No. 000002 la creación del Comando de Operaciones
Especiales del Ejército (COESE), con el propósito de colocar bajo una
sola cabeza la dirección, organización, control y empleo del Batallón de
Comandos y la Agrupación de Lanceros.
El COESE tuvo inicialmente un estado mayor muy reducido, pero
muy selecto; Oficiales con mucha experiencia de combate y cualidades
muy especiales fueron escogidos para tal fin. Uno de los principios bási-
cos de su empleo era actuar bajo condiciones de gran riesgo y aislamien-
to, lo cual indicaba que se necesitaban cuadros con gran autocontrol,
capacidad de reflexión y, en especial, de decisión, además de un gran
sentido del deber y liderazgo. De ahí que para comandar el COESE
fueran seleccionados oficiales de grado Coronel muy reconocidos como
Jaime Alfonso Lasprilla y José Luis Rico (Ospina Ovalle, 2014, p. 539).

Uniendo capacidades
El ambiente operacional estratégico del momento requería de una
acción militar conjunta que fortaleciera el planeamiento, desarrollo y di-
rección de las operaciones; para este fin, el comandante de las Fuerzas
Militares ordena la creación de una unidad especializada para integrar
las capacidades de operaciones especiales de cada una de las fuerzas,
esta unidad estaría encargada de la sincronización de cada una de las
fortalezas de las unidades.
De esta manera, el día 17 de mayo de 2005 se crea el Comando
Conjunto de Operaciones Especiales (CCOPE). Mediante disposición

106
Un salto al futuro, los batallones de fuerzas especiales

No. 018, conformado por un componente ejército con el COESE, un


componente armada con el Batallón de Fuerzas Especiales de Infantería
de Marina (BFEIM) y la Agrupación de Fuerzas Especiales Antiterroris-
tas Urbanas (AFEAU) bajo el mando operacional del Comando General.
Posteriormente el CCOPE fue transformado en la Dirección de
Operaciones Especiales Conjuntas, a la cual se le da vida mediante la
Resolución Ministerial No. 3377 del 24 de agosto de 2007, del Comando
General, integrada por 22 oficiales, 24 suboficiales y 2 civiles, integrantes
del Ejército, Armada, Fuerza Aérea, Policía y DAS.
Con esta nueva Organización se logra afectar el centro de gravedad
estratégico de la estructura de las Farc, a través, de una serie de operacio-
nes que incluyeron un detallado planeamiento, una acertada inteligencia
y el adecuado empleo de medios y los hombres altamente entrenados de
Fuerzas Especiales. Entre estas operaciones se destacan las siguientes:

Operación Sol Naciente

La alianza de las Farc con el narcotráfico se había convertido en la


mayor amenaza para la institucionalidad y gobernabilidad del Estado.
Barrancominas, un corregimiento ubicado a orillas del río Guaviare en
el departamento de Guainía, era el punto estratégico para el acopio de la
droga, manejado por Tomas Medina Caracas, alias “el Negro Acacio”, el
cabecilla más poderoso del narcotráfico de las Farc.
El negocio criminal había evolucionado involucraba la exportación
de droga y la importación de armas para las Farc, según (Mackenzie,
2007) “La operación Gato Negro del Ejército colombiano, realizado a
principios de 2001, confirma que las Farc habían pasado de una forma
primitiva de narcotráfico a una forma más sofisticada de tráfico de dro-
gas (p. 386).
El Negro Acacio no pertenecía al secretariado las Farc, pero su im-
portancia era muy relevante para su esa organización terrorista, “ya que
este era el hombre que mejor manejaba las finanzas, al producir cerca del
80% del total de los ingresos de la organización” (Ospina, Sanmiguel,
Malagón , Patiño, y Vargas, 2017, p. 123).

107
Memorias Imborrables

El 1 de septiembre de 2007 les sería asestado uno de los más duros


golpes a las Farc, la operación que pondría fin al comandante del frente
16 de las Farc Tomas Medina Caracas junto a 16 terroristas más, des-
vertebrando así la extensa red de narcotráfico y tráfico de armas de las
Farc, y demostrando así las capacidades de las operaciones conjuntas
lideradas por en CCOPE

Operación Fénix

El día 1 de marzo de 2008 mediante una operación conjunta de las


Fuerzas Militares, fue dado de baja alias Raúl Reyes miembro del secre-
tariado de las Farc. Este sería el golpe más contundente que se le había
perpetrado a ese grupo terrorista hasta el momento, pues se logró tocar
el cerebro de las Farc.
Mediante un ataque aéreo por parte de la Fuerza Aérea Colombiana,
seguido de una misión de asalto aéreo, por parte del batallón de Coman-
dos, se logró la muerte del Segundo hombre al mando de las Farc y así
mismo recuperar importante información que dejó al descubierto los
nexos de esa guerrilla con dirigentes políticos nacionales e internaciona-
les, lo que permitió desarticular “la intencionalidad del Plan estratégico
de las Farc […] y pusieron al descubierto los componentes de trabajo
clandestino del frente internacional de las Farc con el foto de Sao Paulo”
(Villamarín, 2011, p. 190).

La Operación Elipse-Jaque

La Operación Elipse - Jaque se desarrolló a partir del 05 de febrero


hasta 04 de julio 2008, en área general del río Apaporis Tomachipan,
departamento del Guaviare, bajo un estricto planeamiento y seguridad
de la información, la finalidad de esta era ubicar el sitio en donde se en-
contraba el personal de secuestrados que estaba en poder de las Farc y
producir su liberación, entre los que se encontraban la ex candidata a la
presidencia Íngrid Betancourt, tres ciudadanos estadounidenses y once
militares.

108
Un salto al futuro, los batallones de fuerzas especiales

Para la misión se dispuso de varios equipos de Fuerzas Especiales


que emplearon técnicas de Reconocimiento Especial, logrando de esta
manera “observar a los ciudadanos estadounidenses en poder de las
Farc, cuando ellos se bañaban en el río Apaporis (en el suroriente co-
lombiano)” (Padilla, 2009, p. 1).
Algo que poco se conoce es que para cumplir con esta misión:

Las Fuerzas Especiales del Ejército se internaban en lo más profundo de la


selva para tratar de ubicar a los secuestrados. Nadie sabía que la operación
Elipse […] estaba en marcha y que cuatro grupos de reconocimiento (cada
uno de seis hombres) estuvieron más de 90 días en el terreno. (Castrillón,
2018, p. 1)

Como resultado de esto se plantearon unos posibles escenarios, uno


era hacer un cerco humanitario, el otro era el rescate militar, con el per-
sonal de Fuerzas Especiales que se encontraba listo para cumplir con la
misión, fue entonces que:

Se logró engañar a las Farc a través de la interceptación y la intromisión en


sus comunicaciones y luego de una serie de ingeniosas ordenes que se emi-
tieron como consecuencia de esta acción se le ordeno a los desprevenidos
guerrilleros que ubicaran los secuestrados en un lugar en donde los recoge-
ría un helicóptero que supuestamente llevaba una misión humanitaria que
no era otra cosa que la unidad de rescate del ejército colombiano. (Ospina,
2016)

De esta manera el día el 2 de julio de 2008 lograron poner en libertad


sanos y salvos el grupo de secuestrados.
La Operación fue resaltada por el señor General Freddy Padilla, Co-
mandante General de las Fuerzas Militares mediante un comunicado de
la siguiente manera:

El sobresaliente planeamiento, ensayo y puesta en ejecución de la Opera-


ción adelantados por un pequeño grupo élite conformado por los Esta-
dos Mayores y Comandantes de la Jefatura de Operaciones Especiales del
Comando General de las Fuerzas Militares, del Comando del Ejército, de
Inteligencia Militar y de la Aviación del Ejército, que permitió la planifica-

109
Memorias Imborrables

ción y puesta en ejecución del Curso de Acción No.1, hasta su culminación


con la libertad de los secuestrados, y el Curso de Acción No. 2 (Plan ‘B’),
con pleno alistamiento en espera de la orden para iniciar el despliegue del
cerco humanitario, en caso de que el primer curso de acción hubiese fallado.
(Padilla, 2009, p. 1)

Hombres especiales para cumplir misiones especiales

“Se ha demostrado que el concepto de conjuntez4 representa la ver-


dad histórica de que ni el poder aéreo, ni el terrestre, ni el marítimo
ganan guerras por sí solos” (Lanz, 2019, p. 1). Esto lo entendieron, los
comandantes del momento que toman la decisión de crear el Coman-
do Conjunto de Operaciones especiales, organización responsable del
entrenamiento preparación, planificación, ejecución, de las operaciones
especiales en Colombia, y donde están concentradas todas las unidades
de operaciones de Fuerzas Especiales del país.
El imperativo de contar con una unidad con los más altos están-
dares para vencer en ambientes cada vez más complejos a través de
integración de la inteligencia con las capacidades de las Fuerzas, para
realizar Operaciones Especiales Conjuntas tanto en ambientes internos
como externos, el comando General de las Fuerzas Militares eleva una
solicitud al Viceministro de Defensa para la Estrategia y Planeación,
con el fin de pedir asesoría externa como guía para la creación de un
Comando de Operaciones Especiales, logrando de esta forma desa-
rrollar la guía inicial, proyectar la misión, visión y la aprobación de la
organización recomendada, la estructura organizacional, roles y fun-
ciones específicas del CCOES, para ser puestas a discusión y aproba-
ción por parte del Comandante General de las Fuerzas Militares y los
Comandantes de Fuerzas, e iniciar la parte legal para su creación, sien-
do firmada la Disposición No. 026 por el Comandante General el día
27 de mayo donde se desactiva el Comando Conjunto de Operaciones

4 Es la integración de las fortalezas de al menos dos componentes de las FF.MM. en un esfuerzo coordi-
nado para lograr un objetivo común (Centro de Doctrina Conjunta de las fuerzas Militares de Colom-
bia (CEDCO), 2018, pp. 1-3)

110
Un salto al futuro, los batallones de fuerzas especiales

Especiales (CCOPE) y se Crea el Comando Conjunto de Operaciones


Especiales CCOES y posteriormente el día 25 de junio de 2009 firmada
la Resolución Ministerial 2650.
Su misión consiste en:

Planear, sincronizar y ejecutar Operaciones Especiales Conjuntas, en todos


los ambientes, escenarios y niveles de la guerra, a través de la orientación,
coordinación e integración de la Inteligencia, que permita la ventaja estraté-
gica y facilite el logro de los objetivos e intereses nacionales, en tiempos de
guerra o de paz. (CCOES, 2015, p. 11)

Junto al CCOES, fue creado el Comando Unificado de Operaciones


Especiales (CUNOE), Integrando la Agrupación de Fuerzas Especia-
les Antiterroristas Urbanas (AFEAU), el Batallón de Fuerzas Especiales
De Infantería de Marina (BFEIM), y un componente de Ejército, orga-
nizado en el bajo el Comando de Operaciones Especiales del Ejército
(COESE) integrado por el Batallón de Comandos Ambrosio Almeyda
(BACOA) y la Agrupación de Lanceros (AGLAN).
Con el fin de fortalecer la estructura del componente terrestre se
emitió la directiva transitoria No. 0207 de 2009 que reglamentó el pro-
ceso de selección del personal para conformar los Batallones de Opera-
ciones Especiales del COESE y posteriormente mediante la disposición
No. 0031 del 2 de septiembre de 2009 proferida por el Comandante del
Ejército Nacional se creó el Batallón de Operaciones Especiales No. 1
(BAOPE1) “Héroes de la Operación Fénix”, el batallón inició con un
programa de instrucción especial, que incluyó, entrenamiento aerotrans-
portado, supervivencia de combate en el agua, acción directa, reconoci-
miento especial, tiradores de alta precisión, maestros de asalto aéreo, es-
pecialistas, entre otros, que permitió generar las capacidades requeridas
para realizar operaciones especiales.
Para continuar con este proceso de fortalecimiento del componente
terrestre se creó mediante Disposición N° 0041 del 9 de noviembre de
2009, el Batallón de Operaciones Especiales N° 2, “Héroes de la Ope-
ración Camaleón”. Para su conformación se inició con un proceso de
selección para Oficiales, Suboficiales y Soldados profesionales en todas

111
Memorias Imborrables

las unidades del Ejército, su organización y entrenamiento se en base a


la experiencia del proceso con el BAOPE No 1.
El Comando Conjunto de Operaciones Especiales ha realizado las
operaciones militares más exitosas de las Fuerzas Militares, obteniendo
resultados de repercusión estratégica para la nación, acciones que gol-
pearon y debilitaron el corazón de las Farc y marcaron para siempre la
historia de Colombia.

Operación Camaleón

Esta misión representa el sacrificio, la dedicación, la constancia la


preparación y disciplina de los hombres de Fuerzas Especiales, es el fru-
to de un detallado planeamiento y conducción de una compleja manio-
bra de infiltración realizada a partir del día 03 de junio al 14 de junio
del 2010 por el batallón de Comandos en el área general de caño Sierra
vereda Salto Gloria corregimiento de la Paz municipio del Retorno De-
partamento del Guaviare logrando el rescate de 4 secuestrados que se
encontraban en poder del 7° Frente de las Farc (Batallón de Comandos
Ambrosio Almeyda, 2010, p. 14).
En esta acción militar sin precedentes fueron rescatados “el Mayor
General Luis Herlindo Mendieta, los coroneles William Donato, Luis
Enrique Murillo y el Sargento Arbey Delgado” (Centro de investigación
en conflicto y Memoria Histórica Militar, 2016, p. 76).

Operación Sodoma

La operación Sodoma fue realizada el 22 de Septiembre de 2010


en la Vereda la Escalera del municipio de La Macarena, departamento
del Meta, dejando como resultado la muerte en desarrollo de operacio-
nes militares del cabecilla del Bloque Oriental de las Farc, Víctor Julio
Suárez Rojas, alias Mono Jojoy. “Este reconocido terrorista fue uno de
los objetivos militares más importantes en el marco del conflicto inter-
no (Centro de Investigación en Conflicto y Memoria Histórica Militar,
2016, p. 81). Un duro golpe a la estructura militar considerada la más

112
Un salto al futuro, los batallones de fuerzas especiales

grande y poderosa de la guerrilla de las Farc”


El Coronel Luis Alberto Villamarín Pulido narra en su libro Opera-
ción Sodoma final del Mono jojoy, símbolo del narcoterrorismo comu-
nista contra Colombia lo siguiente:

La Operación Sodoma denominada así para significar la dimensión políti-


co-estratégica objetivo táctico, definido como el símbolo del narcoterroris-
mo comunista contra Colombia, fue el resultado del trabajo sistemático de
inteligencia militar, la constancia de las unidades terrestres, precisión qui-
rúrgica del bombardeo y arrojo de las Fuerzas Especiales que desembarca-
ron en el sitio, a pesar del nutrido fuego decisivo del enemigo. (Villamarín,
2011, p. 188)

Operación Odiseo

El 4 de Noviembre de 2011 el Batallón de Operaciones Especiales


No 1 perteneciente al Comando Unificado de Operaciones Especia-
les (CUNOE), realizó la Operación Odiseo dando como resultado la
muerte en desarrollo de operaciones militares del comandante máximo
de las Farc, Guillermo León Sáenz Vargas, alias “Alfonso Cano”, “la
Operación se desarrolló entre los límites de los departamentos de To-
lima y Cauca, dos departamentos que durante mucho tiempo fueron
guarida y refugio de la organización terrorista Farc” (Ejército Nacio-
nal, 2013).
La Operación se dio como resultado de un cuidadoso trabajo rea-
lizado por los Equipos de Reconocimiento Especial quienes en tiempo
real suministraron la información para que las compañías de Fuerzas Es-
peciales mediante una operación de asalto aéreo realizaran la inserción
sobre el sitio donde se encontraba ubicado el terrorista.
La Operación Odiseo produjo “un impacto estratégico que causó la
disminución de la capacidad bélica e ideológica de las Farc, constituyén-
dose como el detonante para dar inicio a los diálogos de paz con dicha
organización (Mejía, Meza, Rodríguez, Saavedra, y Ucros, 2018, p. 139).
Con la Muerte de Alfonso Cano “se cumplió el objetivo estratégico
de neutralizar el núcleo de poder (Centro de investigación en conflicto y

113
Memorias Imborrables

Memoria Histórica Militar, 2016, p. 95), en esta misión fueron emplea-


ron unidades altamente entrenadas y equipadas, con una inteligencia
dominante, y direccionadas por un excelente mando y control y una de-
cidida voluntad política, de esta manera “causó desconcierto e impulsó
a las Farc no solo a renunciar a la acción armada como medio para llegar
al poder sino que abrió el tercer momento político de la organización
armada, acogerse a un proceso de paz con el gobierno” (Ospina, 2016).

Operación Overlord

El día 31 de octubre de 2016, el Comando Conjunto de Operaciones


Especiales con la Brigada de Comandos BRICO, emplea dos equipos
de Reconocimiento Especial y Tiradores de Alta Precisión (Trueno) or-
gánicos del BACOA - BATLA, ejecutando en 197 años de historia del
Ejército Nacional, la primera operación de ataque de precisión quirúr-
gica empleando el método de inserción de Salto Militar en Caída Libre
SMCL y la técnica de Infiltración Táctica Avanzada ITA con una altura
de lanzamiento de 25.000 pies ft, realizando una infiltración sobre el te-
rreno bajo cúpula de 23 km sobre el área general de Mapiripán (Meta),
obteniendo como resultado la afectación contra un componente armado
GAO. Clan del Golfo.
Actualmente el CCOES es una unidad que cuenta con suficiente
experiencia, reflejada en la conducción de más de 200 operaciones de
Fuerzas Especiales y cuenta con una estructura que le permite desarro-
llar operaciones conjuntas con unidades que bajo su mando son intero-
perables, Según el Mayor General Jorge Salgado:

El CCOES fue una pieza fundamental en la derrota de las FARC. El haber-


les neutralizado en un 90 por ciento el subsistema de mando y control, sin
duda, los llevó a una negociación desde una posición más débil de la que
ellos tenían cuando nosotros empezamos a actuar en 2009. […] El Coman-
do conjunto de Operaciones Especiales es una unidad concebida para ser
muy exitosa, cuyo lema “Hombres Especiales Para Cumplir Misiones Espe-
ciales”, exalta la labor de los comandos de tierra, mar y aire de las Fuerzas
Militares de Colombia. (Cook, 2019)

114
Un salto al futuro, los batallones de fuerzas especiales

Ideas nuevas que transforman

Bajo el direccionamiento del señor Mayor General Alberto José Me-


jía Ferrero Comandante del Comando conjunto de operaciones especia-
les, el 17 de agosto del 2014, se activa el comité de revisión estratégica e
Innovación CRE-I 1 CCCOES 2014 con el fin de realizar un diagnóstico
detallado de la organización (Comando Conjunto de Operaciones Espe-
ciales, 2017, p. 20).
Producto de este esfuerzo nace la iniciativa de fortalecimiento del
componente Ejército y mediante Resolución Ministerial 5410 del 1 de
julio de 2015 se cambia de denominación del comando de operaciones
especiales de Ejército No 1 (COESE), por Brigada de Comandos (BRI-
CO), se cambia la denominación de Agrupación de Lanceros (AGLAN),
por Batallón de Lanceros (BATLA), orgánico de la Brigada de Coman-
dos, se crea y activa el batallón de Entrenamiento de Comandos (BE-
COM), unidad que permitiría el desarrollo integral de los operadores
especiales a todo nivel, responsable de realizar el planeamiento, conduc-
ción, seguimiento y certificación del entrenamiento de las unidades de
Fuerzas Especiales, así como de facilitar la integración de las capacida-
des necesarias para asegurar la efectividad en el desarrollo de las opera-
ciones. Y se crea el Batallón de Apoyo de Servicios para las Operaciones
Especiales (BASOE), para proveer el apoyo logístico y de servicio de las
unidades orgánicas de las División de Fuerzas Especiales del Ejército
así como los elementos de seguridad a fin de apoyar el desarrollo de las
operaciones especiales.

Una realidad “Fuerzas Especiales para siempre”

Pasados 10 años de la creación del arma de Fuerzas Especiales me-


diante Ley de la República 1104 de 2006, la cual en su artículo 3 mo-
dificó el Artículo 12 del Decreto ley 1790 del 2000, a través del cual se
reglamentó la clasificación del personal de las Armas en el Ejército, el día
26 de agosto de 2016 se convierte en un día histórico para la capacidad
de las operaciones especiales del Ejército de Colombia.

115
Memorias Imborrables

El señor General Alberto José Mejía Ferrero, Comandante del Ejér-


cito Nacional presidió la ceremonia militar donde se activó el arma Fuer-
zas Especiales, con la Imposición de las insignias “flechas cruzadas” que
distingue a los hombres que la integran.
Un total de 97 hombres fueron los pioneros: 41 Oficiales (5 Tenien-
tes coroneles, 12 Mayores, 11 Capitanes, 13 Tenientes). 56 Suboficiales
(3 Sargentos Primeros, 4 Sargentos Viceprimeros, 25 Sargentos segun-
dos, 11 Cabos Primeros, 13 Cabos Segundos).
Con la activación del Arma de Fuerzas Especiales se estructura el
plan de carrera el cual permite la proyección, sostenibilidad, competiti-
vidad, roles y funciones, dentro del arma, “permitiendo de esta forma
la administración eficiente del recurso humano, el fortalecimiento de la
motivación, la cohesión, identidad y protección del operador especial.
(Comando Conjunto de Operaciones Especiales, 2017, p.28).

Alcanzando lo que se proyectó

Como una recompensa al arduo y juicioso trabajo realizado por par-


te de las mesas de trabajo del estado mayor del CCOES, de la Brigada
de Comandos y la Brigada de Fuerzas Especiales, en el Comité de Revi-
sión Estratégica e Innovación CRE-I 1 CCCOES 2014 y contando con
el liderazgo del señor Mayor General Luis Fernando Navarro Jiménez
Comandante del Comando Conjunto de Operaciones Especiales (2016-
2017), se definieron los parámetros para la integración de las Unidades
de Fuerzas Especiales que se encontraban bajo el mando del Ejército
Nacional, bajo una estructura organizacional fortalecida para la planea-
ción, conducción y ejecución de operaciones especiales, que mantengan
altos niveles de entrenamiento y dentro de los estándares internacionales
deseados, que lograran cumplir los objetivos estratégicos asignados por
el mando superior en todos los niveles de la guerra (Comando Conjunto
de Operaciones Especiales, 2017, p. 44).
Esta propuesta fue validada por parte del personal de expertos del
Comando de Transformación del Futuro (COTEF), y como conse-
cuencia de esto el día 30 de diciembre-2016, se expidió la Disposición

116
Un salto al futuro, los batallones de fuerzas especiales

número 00539 expedida por el comandante del Ejército Nacional, se


crea la División de Fuerzas Especiales del Ejército Nacional orgánica de
la Jefatura del Estado Mayor de Operaciones (JEMOP), y se modifica
parcialmente la disposición No 0004 del 26 de febrero de 2016 en el sen-
tido de suprimir la Brigada de Comandos (BRICO) (Ejército Nacional,
2016). La unidad se dispuso bajo el mando del señor Brigadier General
Oswaldo Peña Bermejo.
El componente terrestre del CCOES esta soportado en una estructu-
ra moderna y funcional para cumplir con todos los requerimientos que
se desprenden de la ejecución de Operaciones Especiales y su misión
consiste en “Planear y ejecutar Operaciones Especiales en todos los am-
bientes y escenarios, contra amenazas internas y externas, para obtener
la ventaja estratégica y facilitar el logro de los objetivos e intereses nacio-
nales en tiempos de guerra o de paz (Comando Conjunto de Operacio-
nes Especiales, 2017, p. 41).
La División de Fuerzas Especiales es una organización militar de
carácter permanente compuesta por un Estado Mayor, y componentes
significativos especiales de Ejercito, bajo la responsabilidad de un co-
mandante de nivel operativo mayor, al cual se le asigna una misión am-
plia y continua, empleando personal, medios y recursos para conducir
Operaciones Especiales, bajo la conducción estratégica del Comando
Conjunto de Operaciones Especiales (Centro de Doctrina del Ejército
Nacional de Colombia (CEDOE), 2017, pp. 3-11).
La División de Fuerzas Especiales está compuesta por tres Regimien-
tos de Fuerzas Especiales5 que son su elemento generador de combate,
estos fueron creados junto a la División de Fuerzas especiales con la
capacidad de conducir e integrar la maniobra operacional de las diferen-
tes Unidades Tácticas orgánicas, mediante el plan de operaciones, con
el fin de emplear al máximo las capacidades de la unidad militar para la
neutralización de objetivos de alto valor estratégico.

5 Organización militar de carácter permanente compuesta por una plana mayor/estado mayor, y unida-
des tácticas de operaciones especiales de una sola Fuerza, bajo la responsabilidad de un comandante del
nivel operativo menor, al cual se le asigna una misión amplia y continua para la que emplea personal,
medios y recursos a fin de conducir operaciones especiales bajo el mando y control de la división de
Fuerzas Especiales. (Centro de Doctrina del Ejército Nacional de Colombia (CEDOE), 2017, pp. 3-6).

117
Memorias Imborrables

Para la creación de los regimientos se dispuso de la Brigada de Fuer-


zas Especiales (BRFER) y la Brigada de Comandos (BRICO), quedando
conformado el Regimiento de Fuerzas Especiales No 1 Por el Batallón
de Comandos Ambrosio Almeyda (BACOA), el Batallón de Lanceros
Aerotransportado (BATLA) y el Batallón de Operaciones Especiales No
1, Héroes de la Operación Fénix.
El Regimiento de Fuerzas Especiales No 2, por el Batallón de Fuer-
zas Especiales No 2, Francisco Vicente Almeyda, el Batallón de Fuerzas
Especiales No 3, General Pedro Alcántara Herrán y Zaldúa, y el Bata-
llón de Fuerzas Especiales No 4. Mayor Jairo Ernesto Maldonado Melo.
El Regimiento de Fuerzas Especiales No 3, conformado por el Ba-
tallón de Fuerzas Especiales No 1, Juan Ruiz, el Batallón de Fuerzas
Especiales No 5, Mayor Francisco García Molina y el Batallón de Ope-
raciones Especiales No 2, héroes de la Operación Camaleón.

El aporte de las Fuerzas Especiales para la seguridad


y defensa de la Nación

Las Fuerzas Especiales de Colombia son unidades entrenadas, capa-


citadas y dotadas de la mejor tecnología para desestabilizar al enemigo
en ambientes políticamente sensibles, utilizando capacidades diferencia-
les que afectan la estrategia de la nación desde el escalón táctico y opera-
cional para cambiar el campo de combate futuro.
A través de su historia han proporcionado los resultados operaciona-
les más exitosos para el país, generando un alto impacto sobre el centro
de gravedad de las estructuras criminales, contribuyendo así a los fines
estratégicos de la nación.
Las Operaciones desarrolladas por las Fuerzas Especiales de Co-
lombia demuestran un nivel muy alto de compromiso y preparación, su
preocupación por mejorar sus procedimientos e innovar permanente, les
ha permitido adaptarse a las complejas situaciones, las capacidades crí-
ticas de FF.EE., enmarcan operaciones para las cuales las FF.EE. tienen
modos únicos y exclusivos de empleo, técnicas, tácticas, equipo y entre-

118
Un salto al futuro, los batallones de fuerzas especiales

namiento para conseguir objetivos de repercusión estratégica, a menudo


en concierto con fuerzas convencionales” (Centro de Doctrina del Ejér-
cito Nacional de Colombia (CEDOE), 2017, pp. 2-2).

Proyección de las Fuerzas Especiales en vista al futuro

El mundo está evolucionando a una velocidad impresionante y trae


consigo nuevas nuevos desafíos tal como lo señala el Manual Fundamen-
tal de Referencia 3-05:

En la actualidad la proyectada explosión del crecimiento demográfico, la cre-


ciente escasez de recursos vitales, las tensiones socioeconómicas y religiosas,
la expansión de la conectividad global de la información y la proliferación
de sistemas de armas avanzados han sentado las bases para una era de feroz
rivalidad entre un número cada vez mayor de actores internacionales. En estos
futuros ambientes operacionales, las OO. EE. Serán conducidas para el cum-
plimiento específico de fines determinados por el Gobierno o en el marco de
un acuerdo suscrito por el Gobierno colombiano con otro Estado. (Centro de
Doctrina del Ejército Nacional de Colombia. (CEDOE), 2017, pp. 1-2)

Para enfrentar los futuros ambientes operacionales las Fuerzas espe-


ciales de Colombia mantienen en un reto constante con la transforma-
ción y evolución de todos sus procesos, la selección del personal para
sus unidades se rige bajo una directiva construida por expertos para ga-
rantizar personal altamente calificado en su organización, diseña a través
de la Escuela de Fuerzas Especiales y el Batallón de Entrenamiento de
Comandos entrenamientos ajustados a las necesidades operacionales y
conducido por un personal de instructores con experiencia en la ejecu-
ción de Operaciones Especiales, desarrollando de forma exitosa exigen-
tes procesos de preparación, se han realizado cambios doctrinales adap-
tados a un lenguaje estandarizado que le permiten ser interoperables,
se han adquirido nuevas tecnologías, para equipar de la mejor forma al
hombre de Fuerzas Especiales, material especial, armamento y comuni-
caciones, este es un compromiso de todos los que integran la comunidad
de fuerzas especiales.

119
Memorias Imborrables

El pasado presente y futuro

Las Fuerzas Especiales en Colombia han evolucionado enormemente


desde sus inicios, esta organización ha liderado el camino exitoso hacia
la paz, enfrentando la organizaciones criminales con grandes resultados
operacionales, así como un acertado papel para el logro de los objetivos
estratégicos del país, esto ha implicado una constante transformación en
el desarrollo de las Operaciones Especiales y un continuo fortalecimien-
to del proceso de producción de Inteligencia, orientados a la construc-
ción de las capacidades críticas que posee.
Sin embargo, este proceso de explorar nuevas formas para enfrentar
las nuevas amenazas no se detiene, su importancia cada vez, cobra ma-
yor valor, por la adaptabilidad y flexibilidad a cualquier tipo de misión
y la gama de operaciones, que son capaces de realizar, las Unidades de
Fuerzas Especiales son cada vez son más solicitadas para enfrentar los
desafíos en un ambiente “VICA” volátil, incierto, confuso y ambiguo,
en que nos encontramos. “En estos futuros ambientes operacionales, las
OO. EE. Serán conducidas para el cumplimiento específico de fines de-
terminados por el Gobierno o en el marco de un acuerdo suscrito por el
Gobierno colombiano con otro Estado (Centro de Doctrina del Ejército
Nacional de Colombia (CEDOE), 2017, pp. 1-2).
Desde 1970 y hasta hoy, han proporcionado una insuperable satis-
facción del deber cumplido, consiguiendo progresivamente dar forma,
personalidad y eficacia a las Operaciones Especiales para el logro de
objetivos de alto valor y el mantenimiento de la seguridad y defensa de
la Nación, cuyo principal elemento son los hombres que las conforman
con un alto sentido compromiso.
Para potencias como los Estados Unidos y el Reino Unido Las ope-
raciones especiales realizadas por sus Fuerzas Especiales, representan un
instrumento único e irremplazable para apoyar a sus fuerzas en escena-
rios de conflicto de alta o baja intensidad (Bravo, 2017, p. 42).
Este concepto no dista del valor que tienen las Fuerzas Especiales
para la seguridad de la nación, Colombia cuenta con una organización
militar muy competente, las Fuerzas Especiales le ofrecen una respuesta

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Un salto al futuro, los batallones de fuerzas especiales

rápida y eficiente para la para lograr los objetivos estratégicos y la pro-


tección de los intereses nacionales.
A los hombres de las Fuerzas Especiales del Ejército Nacional, un
reconocimiento a su consagrada labor y entrega ya que gracias a su anó-
nima labor es que muchas de las regiones del país han logrado la paz y la
tranquilidad, cumpliendo con cabalidad, honestidad y transparencia el
mandato constitucional (Ejército Nacional, 2013).
La historia contada no se limita solo a reconstruir la evolución de las
Fuerzas Especiales en Colombia, sino que permite conocer sus procesos
de trasformación, las tradiciones fundamentadas en la disciplina, mís-
tica y honor militar; las misiones exitosas que han realizado, cómo han
contribuido a la seguridad y defensa del país, demostrando a través del
proceso de su evolución su contribución para la estabilidad del orden
constitucional y la afectación a las estructuras terroristas, y a su centro de
gravedad como finanzas y sus cabecillas, desarticulando sus intenciones.
Las unidades de Fuerzas Especiales se han fortalecido y moderniza-
do contemplado en sus procesos, la optimización de la gestión humana
mediante la creación del arma de Fuerzas Especiales, su activación y un
plan de carrera para proyectarlas y la protección jurídica institucional
para la el desarrollo operacional, optimización de los procesos, el redise-
ño de la estructura organizacional soportada en nuevas capacidades cri-
ticas proyectadas para el futuro, la elaboración de una doctrina estanda-
rizada, la capacitación y un entrenamiento diferenciado en Operaciones
Especiales, holista, realista y contundente, con los mejores instructores,
bajo un estudio detallado de cada una de las necesidades de entrena-
miento y la evaluación para certificar a cada integrante de las compañías
de Fuerzas Especiales con el fin de garantizar el éxito en el desarrollo de
las misiones.
Han fortalecido en su comando, control con la implementación de
nuevas tecnologías y redes informáticas y trasmisión de datos perma-
nentes y seguros, han fortalecido la infraestructura critica necesaria
para su funcionamiento y por último y lo más importante la configu-
ración del hombre de Fuerzas Especiales con un equipo integral, un
hombre rigurosamente seleccionado, capacitado, entrenado y equipado

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Memorias Imborrables

para enfrentar los retos y desafíos que le deparan a las Fuerzas Espe-
ciales de Colombia.
Las Fuerzas Especiales son un excelente instrumento para imple-
mentar la estrategia. Sus acciones producen más que resultados, efec-
tos muy importantes que es precisamente lo que se busca en estrategia.
En desarrollo del plan Patriota la línea de acción estratégica No 3 busca-
ba como resultado neutralizar al secretariado, pero como efecto cortar la
capacidad de las Farc de continuar con su plan estratégico e interrumpir
su comando y control. Precisamente las acciones de FF.EE. en contra del
secretariado impidieron la realización de la IX conferencia de las Farc
que debía orientar a la organización para el futuro, pero por temor a ser
dados de baja o capturados los miembros del secretariado se contenta-
ron con enviar lo que llaman las “tesis” por la red y decir que habían
efectuado parcialmente u conferencia. Así el efecto fue muy grande pues
no lograron actualizar sus planes y hubo desconcierto pues los vigentes
eran los del pleno de 1993. Ese desconcierto y falta de actualización de
planes fue uno de los motivos que los llevo a entender que la lucha ar-
mada por la toma del poder había fracasado y que debían buscar otros
métodos.
Por ello puede decirse que las FF.EE. están diseñadas no tanto para
producir resultados estratégicos, sino efectos de orden político (no de
política partidista sino de estado). Es decir, influye sobre la capacidad de
decir al más alto de los niveles de un adversario (Ospina, 2019).
Las Fuerzas especiales de Colombia desde su creación ha experi-
mentado constantes cambios estructurales, al igual que la forma de en-
frentar los retos y desafíos que demanda la nación, su transformación
constante ha tocado todos los aspectos necesarios para su evolución,
cultura, doctrina, inteligencia, educación, entrenamiento, tecnología
e innovación, a través del esfuerzo y la iniciativa de unos verdaderos
líderes. Hasta llegar a ser la unidad más experimentada y especializada
de las Fuerzas Militares para el cumplimiento de los objetivos estraté-
gicos de la nación.
Las Fuerzas Especiales de Colombia han diseñado una cultura de las
buenas costumbres, a través de la disciplina y el compromiso interpelando

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Un salto al futuro, los batallones de fuerzas especiales

sin ningún problema la sana competencia para demostrar que son los
mejores en lo que hacen, la capacitación y el entrenamiento hacen parte
vital de su estructura medular, esto ha permitido desarrollar las opera-
ciones más exitosas de las Fuerzas Militares de Colombia, bajo una ver-
dadera ilustración de trabajo en equipo, proporcionándole a Colombia
un instrumento del poder de para su defensa, y el logro de sus intereses.
La historia de las Unidades de Operaciones de Fuerzas Especiales en
Colombia ofrece una visión de crecimiento, su historia está en proceso
permanente de construcción, en consecuencia, se debe reconstruir cada
evento en el que se haya participado para seguir en continuo mejora-
miento y evolución de sus capacidades.
La reconstrucción de la historia de las Fuerzas Especiales nos ha
permitido evidenciar que durante todos los procesos de transformación
y evolución, para la creación de las unidades se basaron en un sistema
exhaustivo y cuidadoso procesos de selección, adiestramiento, liderazgo
y cultura organizacional, ganado prestigio tanto al exterior como al inte-
rior de la fuerza convirtiéndolas en las unidades de mayor atractivo para
los mejores Oficiales, Suboficiales y Soldados.

“La historia se continúa escribiendo con las hazañas inmortales


que siguen gestando las Fuerzas Especiales, hombres ejemplares llenos
de patriotismo y profundo amor a su pueblo…”

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Common questions

Con tecnología de IA

Las Fuerzas Especiales de Colombia han experimentado varios cambios estructurales, incluyendo el rediseño de su estructura organizacional, la optimización de gestión humana mediante la creación del arma de Fuerzas Especiales, y el desarrollo de una doctrina estandarizada. Además, se ha fortalecido la formación con capacitación y entrenamiento diferenciados en operaciones especiales, y se han implementado nuevas tecnologías para mejorar el comando y control .

Desde sus inicios, las Fuerzas Especiales de Colombia han evolucionado significativamente, liderando el camino hacia la paz y enfrentando organizaciones criminales con grandes resultados. Han adaptado continuamente su estructura, mediante innovaciones en tecnología y doctrina, y desarrollado competencias críticas en respuesta a nuevos desafíos. Su capacidad de adaptabilidad y flexibilidad ha sido clave para su éxito continuo en operar bajo entornos volátiles, inciertos, complejos y ambiguos .

Las Fuerzas Especiales de Colombia jugaron un papel crucial en debilitar el subsistema de mando y control de las FARC, lo cual los llevó a una negociación desde una posición debilitada respecto a la que tenían antes del inicio de las operaciones especiales en 2009. Esta influencia facilitó el proceso de paz, ya que las FARC fueron forzadas a reconsiderar su lucha armada .

La Operación Overlord tenía como propósito realizar un ataque de precisión quirúrgica contra el Clan del Golfo. Para lograrlo, se emplearon dos equipos de Reconocimiento Especial y Tiradores de Alta Precisión utilizando el método de inserción de Salto Militar en Caída Libre y la técnica de Infiltración Táctica Avanzada desde una altura de lanzamiento de 25.000 pies, lo cual era una técnica innovadora en la historia del Ejército Nacional .

El Comando Unificado de Operaciones Especiales (CUNOE) integra diversas fuerzas como la Agrupación de Fuerzas Especiales Antiterroristas Urbanas, el Batallón de Fuerzas Especiales de Infantería de Marina, y componentes del Ejército bajo el Comando de Operaciones Especiales del Ejército. Esto consolidó una estructura más unificada y operativa para realizar misiones complejas que requieren colaboración y coordinación entre distintas ramas de las fuerzas especiales, mejorando así la respuesta estratégica y táctica del Ejército de Colombia .

Durante el plan Patriota, las acciones de las Fuerzas Especiales colombianas impactaron significativamente a las FARC al cortar su capacidad de comando y control, impidiendo la IX conferencia de las FARC. Esto generó un gran efecto al ocasionar desconcierto dentro de la organización y forzarlos a modificar su enfoque estratégico, contribuyendo a su eventual participación en un proceso de paz y demostrando la capacidad de las fuerzas para influir sobre la capacidad de decisión del adversario a nivel alto .

La Operación Sodoma, realizada el 22 de septiembre de 2010, tuvo efectos significativos sobre las FARC al causar desconcierto y presionar a la organización a renunciar a la acción armada como medio de llegar al poder. Esta operación atentó contra su capacidad de mando y control, contribuyendo al inicio de un proceso de paz con el gobierno colombiano .

El Batallón de Lanceros desempeña un papel crucial al proporcionar capacidades de combate aerotransportado en apoyo a misiones de reconocimiento. Su entrenamiento especializado en paracaidismo y operaciones de salto permite un despliegue táctico efectivo para operaciones especiales, fortaleciendo la capacidad de respuesta del Ejército en contextos complejos .

El propósito principal de la reestructuración del Batallón de Fuerzas Especiales Rurales No. 1 en 2002 fue transformarlo en el Batallón de Comandos No. 1 “Ambrosio Almeyda”, con capacidades diferenciales para ser empleado como una reserva estratégica bajo el mando del Comandante del Ejército Nacional y ejecutar operaciones en pequeños grupos, permitiendo una infiltración sigilosa en entornos como la selva .

La intervención internacional que contribuyó al proceso de selección del Batallón de Fuerzas Especiales No 1 fue la asesoría de una comisión delegada por el Ejército de los Estados Unidos, que ayudó a establecer el reentrenamiento y las capacidades necesarias para su operación .

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