UNIVERSIDAD PRIVADA DE TACNA
FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS
ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO
DERECHO INFORMÁTICO
"Delitos informáticos - casuística”
Alumnos:
Thalia Evelyn Mamani Ticona 2023078294 (coordinador)
Kelly Anaya Merma 2023077225
Dayana Valentina Rojas Medina 2022074108
Nashira Kyomi Medina Quiñonez 2023078403
Carlos Gonzalo Condori Torres 2023078260
Renson Claudio Pacco Santos 2023078247
Rodrigo Ignacio Montero Ponce 2023078264
Docente:
Dr. Carlos Alberto Pajuelo Beltrán
Tacna - Perú
2024
DELITOS INFORMÁTICOS - CASUÍSTICA
CASACIÓN: N.º 3330-2022/EL SANTA
TÍTULO: FRAUDE INFORMÁTICO. FALSEDAD IDEOLÓGICA. INTERRUPCIÓN
AUDIENCIA
PONENTE: CESAR SAN MARTIN CASTRO
IMPUTADO (A): MARCO ANDRÉ GÓMEZ GARCÍA
AGRAVIADO (S) : Banco BBVA, Roberto Frank Sevillano Reátegui, Humberto Daniel Torres
Medina, William Pedro Sánchez Fernández, Freddie German Kcomt Che, Edi William
Aguilar Urbina, Víctor Manuel Zárate Salinas, Walter Antonio Montoya Sauna, Walter
Orlando Díaz Pacora, Mario Silva Leveau, Raúl Alfredo Carranza Mestanza, Jorge Luis
Tirado Mostacero y Geovanni Alexander Villar Biffi
SUMILLA:
1. Este Tribunal Supremo ya determinó recientemente, en la Sentencia Casatoria
2872-2022/San Martín, lo siguiente: (1) Que el principio de continuidad del juicio
persigue evitar que los actos cumplidos durante el debate vayan a ser deformados en
cuanto a su recuerdo por jueces, fiscales o defensores, debido al intervalo de tiempo
transcurrido desde que se realizaron hasta que el debate se reanuda, de suerte que el
vencimiento del plazo legalmente establecido, en principio y como regla general,
ocasiona que se deje sin efecto el juicio o, lo que es lo mismo, que se anule lo actuado
para su reanudación consiguiente. (2) Que, sin embargo, debe examinarse en el caso
concreto el exceso de tiempo incurrido y decidir lo que corresponda aplicando
ponderadamente el principio de proporcionalidad, pues no basta con la simple
infracción del precepto legal (vid.: artículo 360.3 CPP), sino si se afectan principios o
garantías fundamentales, tales como la inmediación y la veritas delicti o deber de
esclarecimiento. (3) Que el último precepto citada consagra una nulidad relativa –no
absoluta, pues se trata de una contravención de las formalidades previstas en el
Código– y, como tal, se subsane si no se alega antes o inmediatamente de reiniciarse el
debate, tal como lo sostienen D’ALBORA, CLARIÁ OLMEDO y RICARDO NÚÑEZ
(subsanación que ha de entenderse producida cuando el juicio continuó y en su
desarrolló se actuaron diversos actos de prueba y de alegaciones sobre ella hasta la
expedición de la sentencia).
2. El problema a discernir es si se está, dado el cuadro fáctico indicado up supra, ante una
unidad de acción o ante una pluralidad de acciones, entendida desde una perspectiva
normativa, a partir de las exigencias del tipo delictivo –el concurso ideal es una
modalidad especial de la unidad de acción con una pluralidad de lesiones típicas de
bienes–. En el sub judice el imputado con los documentos falsos que recibió, tras
manipular el sistema informático del Banco agraviado a partir del uso de tales
documentos falsos, logró la obtención de tarjetas de crédito a nombre de los agraviados
con las que se afectó patrimonialmente al Banco y a quienes se hizo aparecer como
titulares de las tarjetas de crédito. El tipo delictivo de fraude informático criminaliza la
alteración de datos informáticos o la manipulación en el funcionamiento de un sistema
informático, y el tipo delictivo de falsedad material impropia castiga el mero uso de
documentos falsos o falsificados. Es evidente, en el caso concreto, que el imputado
utilizó los documentos en mención con los cuales manipuló el sistema informático; la
utilización del documento falso se llevó a cabo precisamente para alterar o manipular el
sistema informático. Se está ante una unidad de acción.
TIPIFICACIÓN DEL DELITO: Fraude Informático - Falsedad ideológica - Interrupción
audiencia
SENTENCIA DE CASACIÓN
Lima, catorce de febrero de dos mil veinticuatro VISTOS; en audiencia pública: el recurso
de casación, por las causales de quebrantamiento de precepto procesal e infracción de
precepto material, interpuesto por el encausado MARCO ANDRÉ GÓMEZ GARCÍA contra
la sentencia de vista de fojas mil ciento ochenta y uno, de veinte de octubre de dos mil
veintidós, que confirmando la sentencia de primera instancia de fojas ochocientos treinta y
uno, de veintiséis de mayo de dos mil veintidós, lo condenó como autor de los delitos de uso
de documento falso y fraude informático en agravio del Banco BBVA, Roberto Frank
Sevillano Reátegui, Humberto Daniel Torres Medina, William Pedro Sánchez Fernández,
Freddie German Kcomt Che, Edi William Aguilar Urbina, Víctor Manuel Zárate Salinas,
Walter Antonio Montoya Sauna, Walter Orlando Díaz Pacora, Mario Silva Leveau, Raúl
Alfredo Carranza Mestanza, Jorge Luis Tirado Mostacero y Geovanni Alexander Villar Biffi a
nueve años y seis meses de pena privativa de libertad y ciento treinta días multa, así como
al pago de ciento ochenta mil soles por concepto de reparación civil a favor del BBVA y
quinientos soles a favor de cada uno de los demás agraviados; con todo lo demás que al
respecto contiene. Ha sido ponente el señor SAN MARTÍN CASTRO.
ANÁLISIS DEL HECHO
El caso trata sobre una acusación de fraude informático y falsedad ideológica, se sostiene
que el acusado alteró datos en un sistema informático, lo que resultó en la comisión de
estos delitos, se investigan las circunstancias en las que ocurrieron los delitos, incluyendo
cómo se introdujeron datos falsos y el impacto que esto tuvo en las víctimas,
específicamente las instituciones financieras. Además, se analiza el efecto de estos delitos
en la confianza pública y en el sistema financiero, así como las repercusiones para las
víctimas directas.
FUNDAMENTOS DE HECHO
Manipulación de Datos: El acusado alteró datos en un sistema informático.
“Las sentencias de mérito declararon probado que el encausado recurrente MARCO
ANDRÉ GÓMEZ GARCÍA, en su calidad de ejecutivo de banca personal del BBVA Banco
Continental y aprovechando sus conocimientos en acceso a las herramientas del sistema
informático del citado Banco, abrió y evaluó, faltando a sus funciones y sin seguir las
políticas establecidas por el Banco, las solicitudes de doce tarjetas de crédito sobre la base
de documentos falsos, como son recibos del servicio de agua potable y copias del
Documento Nacional de Identidad de los supuestos titulares con datos distintos a los
originales. De igual manera, aprobó estas solicitudes sin efectuar la verificación de la
autenticidad del contenido de dichos documentos, como son las firmas y huellas dactilares,
las que incluso no correspondían a los supuestos solicitantes”.
“El fiscal estimó que Castillo Díaz y el recurrente MARCO ANDRÉ GÓMEZ GARCÍA son
coautores de los delitos de uso de documento falso y de fraude informático en agravio del
Banco Continental y otras doce personas naturales. Afirmó que ambos encausados se
concertaron para utilizar doce formatos de solicitudes de afiliación de tarjetas de crédito con
firmas, contenido y anexos falsificados, y de esta forma causar perjuicio económico”.
“El encausado GÓMEZ GARCÍA interpuso recurso de apelación por su escrito de fojas
novecientos cincuenta y dos, de diez de junio de dos mil veintidós. Instó la revocatoria de la
sentencia de instancia y que se le absuelva o se declare nula por el quiebre del juicio oral.
Alegó que transcurrieron dieciséis días sin que se haya continuado el juicio oral; que la
prueba actuada no causa convicción fuera de toda duda razonable; que la pena impuesta es
desproporcionada, pues debió ser establecida en el extremo mínimo del tercio dos años y
tres años, respectivamente”..
Circunstancias del Delito: Se examinaron las condiciones bajo las cuales se produjeron
los delitos, incluyendo cómo se ingresaron datos falsos.
“Es evidente concluir que, desde la función y labor que el recurrente desempeñaba al
interior de BBVA Continental, sí tenía conocimiento de que su comportamiento era
constitutivo del delito que se le imputa.
Por otro lado, el imputado planteó que confió en que la solicitud de afiliación de tarjetas y
documentos anexados a las mismas eran verdaderos debido a la labor que realizaba la
empresa tercerizadora, así como que, si bien recibía documentos sin contrastar con los
titulares, ello era una práctica recurrente en los trabajadores del Banco BBVA. Empero,
conforme a la Casación 23-2016/Ica, en virtud del principio de confianza la persona que se
desempeña dentro de los contornos de su rol puede confiar en que las demás personas con
las que interactúa y emprende acciones conjuntas, van a desempeñarse actuando
lícitamente; que este principio se incardina en la esencia de la sociedad pues sin él nadie
podría interactuar si, además del deber de cumplir lo parámetros de su rol, estuviera en la
obligación de observar que la persona con la que se interactúa está cumpliendo cabalmente
sus obligaciones”.
FUNDAMENTOS DE DERECHO
“Este Tribunal Supremo ya determinó recientemente, en la Sentencia Casatoria
2872-2022/San Martín, de veintiuno de julio de dos mil veintitrés, lo siguiente:
(1) Que el principio de continuidad del juicio persigue evitar que los actos cumplidos durante
el debate vayan a ser deformados en cuanto a su recuerdo por jueces, fiscales o
defensores, debido al intervalo de tiempo transcurrido desde que se realizaron hasta que el
debate se reanuda, de suerte que el vencimiento del plazo legalmente establecido, en
principio y como regla general, ocasiona que se deje sin efecto el juicio o, lo que es lo
mismo, que se anule lo actuado para su reanudación consiguiente”.
“Debe examinarse en el caso concreto el exceso de tiempo incurrido y decidir lo que
corresponda aplicando ponderadamente el principio de proporcionalidad, pues no basta con
la simple infracción del precepto legal (vid.: artículo 360, apartado 3, del CPP), sino si se
afectan principios o garantías fundamentales, tales como la inmediación y la veritas delicti o
deber de esclarecimiento”.
“Que, si bien el Juzgado Penal incurrió en una incorrección procesal al señalar una nueva
sesión en que no se realizaría ninguna diligencia probatoria, es de tener presente que la
defensa, en ese momento de la frustración de la decimocuarta sesión ni en el inicio de la
decimoquinta sesión y, menos, en sus alegatos finales destacó esta irregularidad procesal,
por lo que operó la subsanación de la nulidad en cuestión. De otro lado, ha de advertirse las
dificultades del juicio a partir de (i) la necesidad de actuación de dieciocho testigos, muchos
no domiciliados en Chimbote; (ii) que en las sesiones probatorias se profundizó, con el
concurso de todas las partes, el interrogatorio a los testigos; y, (iii) que se debatió
abundante prueba documental. Además, y esto es lo sustancial, no fluye de autos y de la
propia sentencia que tal irregularidad desnaturalizó por completo el enjuiciamiento y
determinó una dificultad insuperable para la memoria de los jueces y la apreciación de la
prueba actuada”.
“Los hechos declarados probados estriban en que entre los meses de noviembre y
diciembre de dos mil catorce el encausado GÓMEZ GARCÍA, como ejecutivo de Banca
Personal del Banco BBVA – Oficina de Chimbote, dio curso y aprobó doce supuestas
solicitudes de tarjeta de crédito, para lo cual utilizó a sabiendas doce Documentos
Nacionales de Identidad falsificados, así como las copias de recibo de agua. Incluso, las
firmas que obran en la parte inferior de las solicitudes de tarjetas de crédito de los
agraviados también fueron falsificadas. El citado imputado utilizó su número de usuario y
clave del sistema informático del Banco BBVA para ingresar datos que no correspondían a
los clientes y aprobar doce líneas de crédito. Es decir, deliberadamente alteró los datos
informáticos tras manipular el funcionamiento del sistema informático del Banco BBVA. Las
tarjetas de crédito emitidas a nombre de los agraviados, quienes no sabían de su existencia,
fueron utilizadas por terceras personas, cuyo monto tuvo que afrontar el Banco BBVA –el
Banco celebró con CERTICOM un contrato de prestación de servicios para la promoción y
comercialización de productos informáticos”.
Responsabilidad Penal: Evaluación de la responsabilidad penal del acusado según la
normativa vigente.
“El tipo delictivo de fraude informático (artículo 8 de la Ley 30096, de veintidós de octubre
de dos mil trece) castiga al que deliberada e ilegítimamente procura para si o para otro un
provecho ilícito en perjuicio de tercero mediante, entre otras conductas, la alteración de
datos informáticos o cualquier interferencia o manipulación en el funcionamiento de un
sistema informático. Mientras el tipo delictivo de falsedad material impropia (artículo 427,
último párrafo, del Código Penal) sanciona al que hace uso de un documento público falso o
falsificado como si fuese legítimo, siempre que de su uso pueda resultar algún perjuicio –en
este caso, los DNI, entre otros documentos privados”.
“Que, así las cosas, ha de partirse de los parámetros punitivos fijados por el artículo 48 del
Código Penal, según la Ley 28726, de nueve de mayo de dos mil seis: hasta con el máximo
de la pena más grave, pudiendo incrementarse ésta hasta en una cuarta parte. La pena
más grave privativa de libertad es la prevista por el delito de falsedad documental y según la
lógica punitiva antes descripta la pena oscilará entre dos años y doce años con seis meses
de privación de libertad. Si se toma en consideración que el imputado carece de
antecedentes, pero en la ejecución del delito medió la intervención de otra persona y,
además, se cometió el mismo abusando del cargo o función que desempeñaba en el Banco
agraviado –son agravantes genéricas invocadas por la Fiscalía–, corresponde imponerle la
pena dentro del tercio intermedio, esto es, entre cinco años y seis meses y nueve años de
privación de libertad, siendo de apreciar en este ámbito, para la concreción final de la pena,
la pluralidad de agraviados y la falta de reparación del daño, por lo que la pena privativa de
libertad debe ser de ocho años”.
“Respecto de la pena de multa, la más grave es la del delito de fraude informático, por lo
que es del caso seguir el mismo esquema aplicado para el delito de falsedad documental,
consecuentemente, la pena será de cien días multa”.
DECISIÓN
I. Declararon INFUNDADO el recurso de casación por la causal de quebrantamiento de
precepto procesal; y, por tanto, NO CASARON la sentencia de vista en este extremo.
II. Declararon FUNDADO en parte el recurso de casación, por la causal de infracción de
precepto material, interpuesto por el encausado MARCO ANDRÉ GÓMEZ GARCÍA
contra la sentencia de vista de fojas mil ciento ochenta y uno, de veinte de octubre
de dos mil veintidós, que confirmando la sentencia de primera instancia de fojas
ochocientos treinta y uno, de veintiséis de mayo de dos mil veintidós, lo condenó
como autor de los delitos de uso de documento falso y fraude informático en agravio
del Banco BBVA, Roberto Frank Sevillano Reátegui, Humberto Daniel Torres Medina,
William Pedro Sánchez Fernández, Freddie German Kcomt Che, Edi William Aguilar
Urbina, Víctor Manuel Zárate Salinas, Walter Antonio Montoya Sauna, Walter Orlando
Díaz Pacora, Mario Silva Leveau, Raúl Alfredo Carranza Mestanza, Jorge Luis Tirado
Mostacero y Geovanni Alexander Villar Biffi a nueve años y seis meses de pena
privativa de libertad y ciento treinta días multa, así como al pago de ciento ochenta mil
soles por concepto de reparación civil a favor del BBVA y quinientos soles a favor de
cada uno de los demás agraviados; con todo lo demás que al respecto contiene.
III. En consecuencia, CASARON la sentencia de vista en cuanto calificó el concurso
delictivo como concurso real de delitos e impuso al encausado MARCO ANDRÉ
GÓMEZ GARCÍA nueve años y seis meses de pena privativa de libertad y ciento
treinta días multa. III. Y, actuando en sede de instancia:
IV. REVOCARON la sentencia de primera instancia; reformándola: CALIFICARON el
concurso delictivo como concurso ideal de los delitos de uso de documento falso y
fraude informático, y le IMPUSIERON ocho años de pena privativa de libertad, que se
computará una vez se le capture, y cien días multa, conforme al importe de cada día
multa precisada por el artículo 43 del Código Penal.
V. MANDARON se transcriba la presente sentencia al Tribunal Superior para la
continuación de la ejecución procesal de la sentencia condenatoria por ante el
Juzgado de la Investigación correspondiente; registrándose.
VI. DISPUSIERON se lea esta sentencia en audiencia pública, se notifique
inmediatamente y se publique en la página web del Poder Judicial.
ANÁLISIS DE LA SENTENCIA
La Corte Suprema declaró infundado el recurso de casación en lo que respecta al
quebrantamiento de precepto procesal, lo que significa que no se encontraron
irregularidades en el proceso judicial que justificaran la anulación de la sentencia de vista en
este aspecto. Por otro lado, se declaró fundado en parte el recurso por la causal de
infracción de precepto material, lo que llevó a una revisión de la calificación del concurso
delictivo.
La Corte revisó la calificación del concurso delictivo, que en la sentencia de primera
instancia había sido considerado como concurso real de delitos. Sin embargo, la Corte lo
modificó a concurso ideal, lo que implica que los delitos de uso de documento falso y fraude
informático fueron considerados como parte de un mismo acto delictivo, lo que tiene
implicaciones en la pena a imponer.
La pena original impuesta fue de nueve años y seis meses de privación de libertad y una
multa de ciento treinta días. Tras la revisión, la Corte impuso una nueva pena de ocho años
de privación de libertad, que se computará desde el momento de la captura del encausado,
y una multa de cien días.
Esta reducción de la pena refleja la aplicación de los principios de proporcionalidad y
equidad en la justicia penal, también aborda el impacto de los delitos en las víctimas, que
incluyen no solo al Banco BBVA, sino también a otras personas afectadas por las acciones
del encausado, la Corte enfatiza la necesidad de reparación a las víctimas.
La Corte ordenó que la sentencia sea leída en audiencia pública y publicada en la página
web del Poder Judicial, lo que garantiza la transparencia del proceso judicial y el derecho a
la información de las partes involucradas.
La Corte Suprema actúa como un garante de la legalidad y la justicia, revisando las
decisiones de instancias inferiores para asegurar que se respeten los derechos de los
encausados y las víctimas, la modificación de la pena y la calificación del delito reflejan un
enfoque en la proporcionalidad y la equidad.
OPINIÓN CRÍTICA
Puntos Positivos
La aplicación estricta de las leyes relacionadas con el fraude informático demuestra la
seriedad con la que se manejan estos delitos. La sentencia refuerza el mensaje de que la
manipulación de datos no será tolerada y que hay consecuencias legales severas para
quienes incurran en estas prácticas.
La consideración de las víctimas directas, en este caso, las instituciones financieras,
subraya la necesidad de proteger a las entidades que son esenciales para la estabilidad
económica y financiera.
La insistencia en mantener la continuidad del juicio y aplicar el principio de proporcionalidad
asegura que el proceso judicial sea justo y equitativo, respetando los derechos del acusado
sin comprometer la integridad del juicio.
Puntos Negativos
El caso destaca una falla sistémica que puede minar la confianza pública en las
instituciones financieras y en la seguridad de los sistemas informáticos, ya que la magnitud
del daño causado por estas acciones refleja una necesidad urgente de mejorar las medidas
de seguridad y vigilancia.
Si bien la sentencia es estricta, podría haber lagunas en la legislación que no contemplan
completamente la evolución rápida de las tecnologías y los métodos de fraude informático,
esto sugiere la necesidad de actualizar y fortalecer las leyes para abarcar una gama más
amplia de delitos informáticos.
El caso pone en relieve la necesidad de mayores esfuerzos en prevención y educación
tanto para los empleados de instituciones financieras como para el público en general,
sobre los riesgos y consecuencias del fraude informático. Y en base a la educación sobre
ética digital y ciberseguridad debería ser una prioridad para prevenir futuros casos similares.
SUGERENCIAS PARA MEJORAR
Actualización de las Leyes
Es esencial que las leyes relacionadas con los delitos informáticos se actualicen
continuamente para abarcar las nuevas técnicas y métodos utilizados por los delincuentes.
Las leyes deben ser lo suficientemente flexibles para adaptarse a las rápidas evoluciones
tecnológicas y los cambios en el ámbito del cibercrimen.
Mejoras en la Seguridad Informática
Las instituciones financieras y otras organizaciones deben invertir en tecnologías avanzadas
de ciberseguridad, esto incluye el uso de sistemas de detección de intrusiones, monitoreo
constante de la red y la implementación de protocolos de seguridad rigurosos.
Educación y concienciación
Es crucial aumentar la educación y la concienciación sobre ciberseguridad tanto para los
empleados de las instituciones financieras como para el público en general. Programas de
capacitación regular pueden ayudar a identificar y prevenir posibles amenazas.
Colaboración Interinstitucional
Fomentar la colaboración entre diferentes instituciones y organismos reguladores puede
fortalecer la respuesta ante el fraude informático; compartir información y mejores prácticas
puede ayudar a identificar y mitigar riesgos de manera más efectiva.
Reforzar la Protección de las Víctimas
Asegurar que las víctimas de fraudes informáticos reciban una compensación adecuada y
oportuna, las leyes deben contemplar mecanismos efectivos para la reparación del daño
causado a las víctimas.