0% encontró este documento útil (0 votos)
27 vistas6 páginas

Nietzsche

Los Fragmentos póstumos de Nietzsche exploran la radicalidad de la existencia y el nihilismo, planteando preguntas fundamentales sobre la vida y la moral. Se argumenta que la moral occidental, basada en la dicotomía entre el mundo verdadero y el aparente, es un nihilismo encubierto que desvaloriza la vida terrenal. Nietzsche propone la 'voluntad de poder' como una alternativa creativa que busca superar el nihilismo mediante la creación y la autosuperación.

Cargado por

adaysr23
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
27 vistas6 páginas

Nietzsche

Los Fragmentos póstumos de Nietzsche exploran la radicalidad de la existencia y el nihilismo, planteando preguntas fundamentales sobre la vida y la moral. Se argumenta que la moral occidental, basada en la dicotomía entre el mundo verdadero y el aparente, es un nihilismo encubierto que desvaloriza la vida terrenal. Nietzsche propone la 'voluntad de poder' como una alternativa creativa que busca superar el nihilismo mediante la creación y la autosuperación.

Cargado por

adaysr23
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Nietzsche

Los Fragmentos póstumos representan el autén co “taller losó co”, tanto por su forma como
por su contenido.
Efecto de la lectura de Nietzsche:

➢ Sacudida que provoca de manera inevitable reacciones nega vas o posi vas.

➢ Transmite un estado de ánimo (S mmung) radical  contestación radical del presente, del
statu quo.

➢ No es otra cosa que el planteamiento en toda su fuerza de la pregunta radical por la


existencia.

➢ La contestación radical se produce:


o Par endo de la experiencia de lo extraño, ajeno (Zaratustra, “der Wanderer”).
o Viviendo a par r de ella en una exterioridad absoluta respecto a todas las formas
de vida existentes.
o Situando y construyendo desde ese no-lugar nuestro punto de vista sobre la época
y el mundo.
o Si somos capaces de plantear de forma radical la pregunta: ¿no podría ser de otro
modo?, ¿no podría haber sido de otro modo? (mundo, historia, sociedad).

➢ Esta contestación radical y ese punto de vista suponen una vivencia muy especial de la
realidad y la apariencia:
o Hombre subterráneo o “subcutáneo”; idea de la loso a como excavación.

o La realidad se enmascara con nuamente  No es nunca tal como se presenta en


cada momento, sobre todo la realidad humana.
o Hay que ir siempre más allá de la apariencia, buscando la realidad que se esconde
detrás.
La existencia es un Jano bifronte. Todo fenómeno es ambivalente, puede adquirir sen dos
opuestos, dependiendo de las fuerzas que se apropian de él, como el asce smo. Todo aspecto
esconde otro aspecto opuesto oculto detrás, puesto que la mejor manera de ocultar algo es
bajo su opuesto. Desde el punto de vista del bien y del mal, todo aspecto posi vo oculta una
cara nega va, sin la que no podría exis r; la moral se ha encarnado por métodos inmorales.
Cuanto más valioso o excepcional sea algo, menos se presenta en su autén co aspecto, y más
lo hace bajo una máscara (que también es necesaria); el gusto por la máscara en el griego
an guo. El riesgo también puede venir del autoengaño.
Nihilismo
Falta la meta; falta la respuesta al “¿por qué?”. Los valores supremos se desvalorizan.
Sobre todo, se hallan las ideas nihilistas en su Fragmentos póstumos.
Carácter epocal del nihilismo:

➢ Acontecimiento que caracteriza nuestra época histórica.

1
ti
ti
ti
ti
ti
ti
ti
ti
fi

fi
ti
fi
ti
ti
ti
ti
ti
➢ Nihil: ‘nada’.

➢ “Nadi cación” de la existencia  vaciamiento de sen do.

La pregunta “¿para qué?” aparece una y otra vez en el día a día de las ac vidades humanas.
Esta preguntado cae en un círculo vicioso en el que se radicaliza como pregunta.

➢ Cuantas menos respuestas se le encuentra, se presenta más insistentemente.


➢ Cuanto más insistente se presenta, más ausencia de respuesta.
A su vez, como el vacío de respuesta cada vez es mayor, también es mayor la urgencia de tapar
la pregunta rápidamente; para lo que se usan respuestas fáciles y contundentes: nacionalismo,
pesimismo, naturalismo, u litarismo, darwinismo social, posi vismo o naturalismo. Medios de
hiperexcitación y aturdimiento: polí ca, hiperexpresividad y brutalismo del arte. Medios de
embotamiento y narcosis: religiones, meta sicas idealistas, formas ar s cas, alcohol.
Tapar la pregunta no sirve de nada. Es sólo desconocer su persistencia en la psique
inconsciente. Sin ver que sigue actuando en nuestra psique y condicionando todos nuestros
comportamientos. El círculo vicioso en el que está atrapada esta pregunta del nihilismo ahonda
poco a poco el vacío existencial del humano moderno.
Filósofo como médico de la cultura ( loso a semió ca). Análisis de los fenómenos culturales
como signos o síntomas. “Síntomas del nihilismo, sus formas y desarrollos. Tiene que ser el
punto de par da y base de todo pensamiento losó co contemporáneo.
El nihilismo ene un funcionamiento de doble aspecto (se retroalimentan):

➢ Como desorientación.
o Desvalorización de los “valores supremos” de la tradición occidental (“Dios ha
muerto”).
o Los “valores supremos” daban sen do a la existencia.

o Desvalorización  Existencia pierde sen do.

➢ Como desesperación.
o La pregunta “¿para qué?” se vuelve insoluble.

o Proporcionalidad directa  insolubilidad de la pregunta  necesidad de la


solución.
Patología del nihilismo
Sobre la base del análisis semió co, análisis de las causas de fondo del nihilismo y de los
mecanismos y procesos (e ología y patogenia).
El nihilismo como enfermedad:

➢ Endógena  Las causas no hay que buscarlas en factores externos a la misma tradición
que había fraguado esos valores  Tradición platónico-cris ana de Occidente.

➢ Hereditaria  Desde el origen de la civilización occidental en la Grecia an gua.

2
fi
ti
ti
ti
ti
ti
ti
ti
fi
ti


fi
fi
ti
ti
ti
ti

ti
ti
ti
➢ Psicosomá ca  Factores mentales y corporales. El nihilismo es la “lógica” de la
decadencia.
Estado larvado del nihilismo en la tradición cris ano-platónica. Proceso latencia-manifestación:
acontecimiento del nihilismo. Síntomas del nihilismo larvado o latente en la tradición
platónico-cris ana.

➢ Esencia nega va de los valores supremos platónico-cris anos  consisten en la negación


de la vida terrenal.

➢ Desequilibrio del centro de gravedad de la existencia.


o El valor total de la vida terrenal es desplazado fuera de ella en un “más allá”, en
otro po de vida, con un po de realidad completamente opuesta.
o Desequilibrio de la psique humana.

➢ Nadi ciación latente de la existencia.


o Dependencia absoluta del sen do de la existencia respecto de “otra” existencia.
o Si no fuera por la “otra” existencia, esta existencia no tendría sen do alguno.
Pensamiento meta sico
Caracterización de este pensamiento, por su forma de interpretar la realidad; es un síntoma de
un nihilismo latente que esconde desde sus orígenes. EL punto de par da es el análisis del
origen del pensamiento meta sico para descubrir este nihilismo latente.
Platón como fundador de la meta sica. Hipóstasis de “otra” existencia suprasensible;
fundación de la an tesis mundo aparente/mundo verdadero, recogida por el cris anismo y
dominante hasta ahora en Occidente.
Doble operación sobre las caracterís cas de la existencia: separación en dos compar mentos
estancos (dicotomía); conversión en an tesis.

➢ Mundo aparente (devenir)  sico – de los sen dos/mental; cambio/permanencia;


nacimiento y muerte; pluralidad/unidad; con icto/no-con icto; impulso – inconsciente –
ins nto; incer dumbre (azar) – impredecible.

➢ Mundo verdadero  inmaterial – más allá de los sen dos; inmutabilidad; eternidad;
simplicidad; armonía (ausencia de con icto); control – consciencia – re exividad;
cer dumbre – predecible.
En el mundo aparente, lo Real es devenir: “Chaos”. Imposibilidad de vivir/asumir lo Real.
Necesidad de las cciones o ilusiones: “voluntad de apariencia”. Desarrollo en la evolución
biológica y cultural. Ficciones: necesidad de simpli car el devenir:

➢ Reducirlo a “cosas”  Realidades dotadas de unidad y permanencia tras el ujo del


devenir.

➢ Reducirlo a procesos regulares  Leyes – Fines.


En el mundo verdadero, se toma una realidad ar cial. Cons tución mental de un mundo
alterna vo en el que refugiarse (neurosis). Lo Real y su doble. Construcción por negación: las
caracterís cas del mundo verdadero son construidas en oposición lógica a las de la existencia.
Deriva de una incapacidad de vivir con lo Real:

3
ti
ti
fi
ti
ti
ti
ti
ti
ti
ti
fi


ti

ti

ti


fl
fl
ti
fi
ti
fi
ti
ti
ti
fl
ti
ti
ti
fl
fl
ti
ti
➢ Negación de lo Real.
➢ Negación de la necesidad de cción para vivir con lo Real.
La moral
El pensamiento meta sico es la visión moral del mundo: un conjunto de interpretaciones del
mundo insertadas en una perspec va muy concreta y limitada: la perspec va moral; aquella
perspec va del mundo construida sobre un po muy especial de valoraciones: valoraciones
morales; fundador del sistema moral de valores: Sócrates.
¿Por qué la moral occidental es nihilista de manera encubierta? La moral se ha basado en esa
an tesis mundo verdadero/aparente, y en depositar el máximo valor en el mundo verdadero,
supraterrenal, frente al cual el mundo aparente, terrenal, pierde todo su sen do. El modo:
despreciando y desvalorizando el placer, la felicidad ligada al mundo y al cuerpo sico, al
ponerla en contraposición a otro po de felicidad opuesta, la que se basa en separarse del
mundo sico y del cuerpo.
Placer, del mundo aparente, mal. Mezclado con el dolor, ligado a los sen dos, cambiantes,
perecedero, condicionado por las circunstancias.
La felicidad, del mundo verdadero, bien en sí. Pura, sin mezcla, ajena a los sen dos: espíritu y
pensamiento, inmutable, permanente, incondicionada (absoluta).
Según la moral, la verdadera felicidad es lo que Platón llamaba el Bien. Es la creencia
fundamental de todo Occidente; la posibilidad de poder encontrar una felicidad pura, liberada
completamente del dolor; por tanto, es una felicidad de nida en sen do nega vo: como
liberación del dolor o no-dolor.
Ahora bien, esto sólo es posible en otra vida, espiritual, no en esta vida sica. En la vida sica y
terrenal esa “verdadera” felicidad es imposible (Schopenhauer); esta es la manera en que la
moral occidental ha negado la vida y por tanto desde sus orígenes nació como un nihilismo
larvado o encubierto.
Una vez analizado su origen, sobre su base Nietzsche somete a crí ca moral, según el criterio
del pensamiento clásico. ¿Qué mora pone el valor supremo en la liberación del sufrimiento? La
moral de débiles, que no reconoce que el sufrimiento es un ingrediente tan inevitable de la
existencia como su contrario; la moral platónico-cris ana es una moral de débiles, una moral
del rebaño. La persona, que siendo incapaz de dirigir su vida, necesita someterse a una
autoridad externa, que le proporciones un sen do absoluto y unos valores absolutos, que se
cons tuya en un juez absoluto: Dios.
¿Por qué necesita recurrir a Dios? Porque solo Dios, omnipotente y omnisciente, puede
garan zar al ser humano la consecución de ese n en realidad tan imposible que es el Bien en
sí (liberación del dolor).
Voluntad de poder
Es la alterna va a la meta sica de la tradición occidental. Se basa ante todo en un estado
minucioso y profundo de la psicología humana, tanto en su vida individual como social.
Concepto de voluntad de poder:

➢ Frente a Schopenhauer, Nietzsche de ende que la esencia de la vida no es solo el deseo, el


desear cosas ya existentes, sino ir siempre más allá de los límites existentes, es decir, aspira
al “poder”.

4

ti
ti

ti
ti


fi
ti
ti
fi
ti
ti
fi
ti
fi
ti

ti
ti
ti
ti
ti
ti


➢ “Poder” signi ca Macht, que viene del verbo machen (‘hacer’); no signi ca ‘dominio’. Por
tanto, la voluntad de poder (Wille der Macht) es voluntad de hacer, la tendencia-impulso a
hacer cada vez más cosas, a ir más allá de los propios límites en este hacer: a superarse a sí
mismo (autosuperación); según la visión de Nietzsche, la naturaleza entera, y el ser
humano en par cular, ene dentro de sí mismo esta tendencia a ir siempre más allá de los
límites que en cada etapa se encuentra encerrada.

➢ Este ir más allá es a costa muchas veces de sí mismo, de ponerse uno en peligro, pero todo
ser vivo y el ser humano pre eren eso antes que un estado placentero con nuo carente de
dolor.

➢ Por tanto, no ene nada que ver con el deseo-carencia de Schopenhauer, porque la vida
como voluntad de poder es entender que la vida no es la mera aspiración a cosas que le
faltan, sino que la vida es producción, creación de cosas nuevas como ocurre de manera
modélica en la reproducción de los seres vivos y en el arte.
Dicho de otro modo, con el concepto de voluntad de poder, Nietzsche está poniendo como
valor supremo, frente al Bien (liberación del dolor), el valor del poder entendido como
crea vidad. Sólo poniendo como nuevo valor supremo la crea vidad, podremos conseguir
algún día superar el nihilismo.
Ahora bien, el valor supremo del poder-crea vidad no ene nada que ver con aspirar a
liberarse del sufrimiento, pues el hacer implica muchas veces dolor, tanto durante como
después. Desde el punto del dolor y su eliminación, la persecución de la crea vidad puede ser
una manera magní ca de complicarse la vida y encontrar el sufrimiento, como demuestra la
vida de muchos grandes creadores en el terreno del arte. Pero Nietzsche piensa que, a cambio,
la felicidad que proporciona la crea vidad, siendo breve y ligada al dolor, es
incomparablemente más intensa que la felicidad de la tranquilidad del rebaño. La intenta
felicidad del instante en lugar de la serena felicidad duradera. Todo el resto de la loso a de
Nietzsche irá en caminada a jus car y a convencer de este cambio de planteamiento.
La “transvaloración de todos los valores”
A par r de Así habló Zaratustra, Nietzsche trabaja en la consecución de una transformación de
todos los valores que han dominado hasta ahora en la cultura occidental gracias al imperio de
la moral.
Lo llama “transvaloración de todos los valores”. Es la parte posi va, construc va, de su
loso a. Es su respuesta al problema del nihilismo, la única manera en que el ser humano
occidental podrá superar el nihilismo es llevando a cabo esta transvaloración.
Consiste en lo siguiente:

➢ Sus tuir, como valores supremos, los valores de débiles, de los esclavos y del rebaño, por
los valores de los señores, de fuertes, nobles. Estos valores se basan en el pensamiento
trágico: en la capacidad de a rmar la vida y la existencia, reconociendo y asumiendo sus
aspectos más terribles, dolorosos y absurdos como un ingrediente suyo inevitable.

5
fi
ti
ti
ti

fi
ti
ti
fi
ti
fi
fi
ti
fi
ti
ti
ti
ti
ti
fi
ti
ti
ti
fi

➢ Revaluar todas las cosas y todos otros los valores sobre la base de estos nuevos valores,
incluyendo muchas de las virtudes tradicionales: valen a, fortaleza, templanza, etc.
Frente a la moral de los esclavos, Nietzsche desarrollar así una moral de los señores, que no es
más que una reactualización de la moral del griego an guo, antes de Sócrates y Platón. Esta
nueva mora se basa en el valor del poder, y supone una transformación completa de la cultura
occidental.

6

ti

También podría gustarte