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Sesion 1

El agua es un recurso vital para la vida en la Tierra, esencial para la supervivencia de especies y ecosistemas, y su escasez se agrava por el uso inadecuado y el desperdicio. Aunque el agua cubre aproximadamente el 70% del planeta, solo un pequeño porcentaje es agua dulce disponible para el consumo humano, lo que resalta la necesidad urgente de preservarla. Además, el agua desempeña un papel crucial en la economía y la sociedad, siendo fundamental para actividades como la agricultura, la industria y el saneamiento, lo que subraya la importancia de su gestión sostenible.
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Sesion 1

El agua es un recurso vital para la vida en la Tierra, esencial para la supervivencia de especies y ecosistemas, y su escasez se agrava por el uso inadecuado y el desperdicio. Aunque el agua cubre aproximadamente el 70% del planeta, solo un pequeño porcentaje es agua dulce disponible para el consumo humano, lo que resalta la necesidad urgente de preservarla. Además, el agua desempeña un papel crucial en la economía y la sociedad, siendo fundamental para actividades como la agricultura, la industria y el saneamiento, lo que subraya la importancia de su gestión sostenible.
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EL AGUA COMO RECURSO BASICO

El agua es considerada el recurso más importante de la naturaleza para el


desarrollo de la vida en la Tierra, pues, a partir de esta, se determina la
distribución de especies en los diferentes espacios del planeta. Con el paso de
los años, se ha incrementado la necesidad de este elemento para satisfacer las
actividades y procesos de las diferentes especies, en particular de la
humanidad, lo que ha resultado en una problemática, pues se está generando
un estado de escasez por su mal uso o desperdicio. Es de conocimiento que el
agua, en sus diferentes estados, ocupa una gran parte de la superficie del
planeta Tierra, aproximadamente el 70 %. No obstante, una información no tan
difundida es que solo el 2 % o 4 % de esta cantidad es agua dulce, la cual
puede ser utilizada para el consumo humano. Al respecto, se debe considerar
que el cuerpo humano se constituye básicamente de agua, hecho que supone
la gran importancia de este elemento para la supervivencia de la especie
humana. El agua, además, tiene una fundamental presencia en diversos
procesos de los seres vivos, como en el caso de la fotosíntesis en las plantas;
también cumple un notable rol en distintas actividades humanas relacionadas
con la alimentación y el desarrollo económico, como la agricultura o la
acuicultura. Es la agricultura la actividad que usa en mayores cantidades este
recurso, lo que demuestra su valor económico, además de su importancia para
la consolidación del hombre en su sociedad y vida diaria. Este elemento
también es imprescindible en la regulación de los ecosistemas y sus climas.
Cumple un ciclo hidrológico en el mundo; este proceso permite que la totalidad
del agua en el planeta se mantenga en un nivel a través del tiempo, a pesar de
que su disponibilidad se ha visto afectaba por diversos hechos, como su uso
indiscriminado, lo que acentúa los efectos sobre el medioambiente y en la
calidad de vida del hombre y de las demás especies. Aun cuando el hombre
reconozca su dependencia del agua, se debe considerar urgente la aplicación
de medidas para preservarla, así como para cuidar el medioambiente para, de
esa manera, prolongar su uso, calidad y disponibilidad, sin afectar la vida de
algún ser vivo o el ecosistema.
1.1 Conceptos, propiedades y estructura del agua

El agua es el elemento más importante que existe en el planeta, ya que es


esencial para establecer la vida y garantizar la supervivencia de las
especies. Dada su importancia, es necesario conocerla como elemento,
cómo se estructura y cuáles son sus propiedades. Con esta información se
podrá concretar de manera adecuada las diferentes medidas propuestas
para su conservación y uso por parte de las futuras generaciones. Díaz et
al. (2009) indican que el agua es básicamente un recurso estratégico para
el desarrollo de la todas las especies de la Tierra, así como para las
actividades económicas. Es un recurso natural que está disponible en
diferentes espacios y con diferentes configuraciones, por ejemplo, hay
aguas superficiales, subterráneas, oceánicas y marinas. El agua, además,
está estrechamente asociada con el ecosistema en el que se encuentra;
este puede ser un bosque, un humedal o un páramo. Martos (2015), por su
parte, expresa que, a través de la historia, el agua ha tenido un rol central
en la vida de los habitantes alrededor del mundo. Todas las sociedades han
utilizado este recurso para poder asentarse y sobrevivir. Con relación a las
propiedades del agua, Martos (2015) manifiesta que esta tiene una serie de
propiedades únicas que la distinguen de otras sustancias de la naturaleza, y
son las siguientes:
• El agua es la única sustancia que puede existir, a temperatura ordinaria,
en tres estados de materia: sólido, en el caso de glaciares; líquido, en
mares, ríos y demás; y gaseoso, en las nubes.
• El agua es una sustancia inodora, incolora e insípida; no obstante, a su
paso por la atmósfera y superficie terrestre, este elemento arrastra
materiales o gases que pueden alterar su composición, lo que puede
modificar su color, olor o sabor.
• El agua pura a nivel del mar tiene un punto de ebullición a 100 ºC. Esto
quiere decir que pasará a estado gaseoso cuando haya alcanzado o
superado dicha temperatura, mientras que su punto de solidificación se
presenta a los 0 ºC.
• El agua en estado sólido puede flotar sobre el agua en estado líquido.
Esto sucede porque, al congelarse, la estructura se cristaliza, lo que forma
un sistema hexagonal. Este, a su vez, se expande e incrementa en
volumen, lo que genera una reducción de la densidad. El agua logra su
máxima densidad a una temperatura de 4 ºC, que corresponde a 1g/cm3 ;
por tanto, cuando el agua de lagos, mares y océanos tiende a congelarse, la
capa de la superficie actúa como un aislante térmico que protege a los
seres vivos que se encuentran debajo.
• El agua es el mejor disolvente en el mundo, un disolvente universal. Esta
no tiene propiedades ácidas ni básicas, por lo que puede combinarse con
ciertas sales para formar hidratos. Asimismo, reacciona con óxidos de
metales y forma ácidos. También actúa como un elemento catalizador en
diferentes reacciones químicas. Olortegui (2019) sostiene que el agua tiene
propiedades tanto químicas como físicas, estas son las siguientes:
 Propiedades químicas

• Dureza: Corresponde a la suma de los cationes polivalentes que son


expresados como la cantidad equivalente de carbonato de calcio; los más
comunes son los de calcio y magnesio.

• pH: Corresponde a un indicador de la acidez de cualquier sustancia. Es,


entonces, una de las propiedades más importantes del agua. El rango varía de
0 a 14, donde 7 representa el promedio (neutral). Un pH menor a 7 indica
acidez y un pH mayor a 7 indica un rango básico. El pH es, puesuna medición
de la cantidad relativa de iones de hidrógeno e hidróxido que tiene el agua, lo
que genera una gran influencia en la coagulación.
• Alcalinidad: Representa la capacidad del agua para neutralizar ácidos.
Aniones de ácidos débiles también pueden contribuir con la alcalinidad. Esta
propiedad está relacionada con el pH, la composición general, temperatura y
fuerza iónica. Es así que se presenta en aguas naturales como un equilibrio de
carbonatos y bicarbonatos con el ácido carbónico, y muestra, además, una
tendencia a que los iones de bicarbonato prevalezcan. A partir de ello se indica
que el agua puede tener baja alcalinidad, pero un pH relativamente alto, o
viceversa.

• Acidez: Puede definirse como la capacidad del agua para neutralizar bases,
para reaccionar con iones hidróxido o para ceder protones. Asimismo, la
determinación de la acidez es relevante por las características corrosivas de las
aguas ácidas y por el costo que supone la remoción y el control de sustancias
que la producen.

• Fosfatos: Son nutrientes de la vida acuática que ayudan en el crecimiento de


plantas. Sin embargo, su presencia en el agua se suele asociar con la
eutrofización, problemas de crecimiento de algas indeseables en embalses y
lagos, y acumulación de sedimentos.
• Hierro: Este compuesto puede afectar notablemente el sabor del agua.
Produce, incluso, manchas indelebles sobre los artefactos sanitarios y la ropa
blanca. También puede formar depósitos en redes de distribución y causar
obstrucciones, lo que altera la coloración del agua. Sin embargo, la remoción
de este elemento en el agua superficial es fácil, por lo que no representa un
gran problema.

• Nitritos y nitratos: El nitrógeno es un nutriente esencial para el desarrollo de


animales y plantas acuáticas. Forma amoniaco, nitratos y nitritos sobre el agua.
Si un recurso hídrico recibe descargas de aguas residuales domésticas, el
nitrógeno, como nitrógeno orgánico amoniacal, entra en contacto con el
oxígeno disuelto y se transforma por oxidación en nitritos y nitratos.

• Sulfatos: Son componentes naturales de las aguas superficiales. Por lo


general, no se encuentran en concentraciones que puedan afectar la calidad
del agua. Suelen provenir de la oxidación de sulfuros. En función del contenido
de calcio, podría darle un carácter ácido.

• Cloruros: Las aguas superficiales no suelen presentar cloruros en


concentraciones altas que puedan afectar la calidad del agua. Los cloruros, a
partir de determinados tipos de concentraciones, pueden ejercer una acción
disolvente sobre algunas sales presentes en el agua.

 Propiedades físicas

• Turbidez: Es una expresión del efecto óptico causado por la dispersión o la


interferencia de rayos luminosos que pasan a través del agua. La turbidez es la
propiedad óptica de una suspensión que hace que la luz sea remitida y no
transmitida mediante la suspensión. Esta puede ser causada por diversos
materiales en suspensión que varían de tamaño, desde coloidales hasta
partículas gruesas, entre otros.

• Color: La coloración del agua se debe a la presencia de hierro y manganeso


coloidal en solución. No obstante, cuando el agua entra en contacto con
desechos orgánicos, hojas, madera y otros elementos en diversos estados de
descomposición, y tomando en cuenta la presencia de taninos, del ácido
húmico y de residuos industriales, se modifica la coloración habitual
Un dato importante es que el color natural del agua es un efecto de las
partículas coloidales.

• Olor-sabor: El agua es inodora e insípida, pero, al igual que en el caso del


color, son los sólidos en suspensión y disueltos los que le proporcionan olor y
sabor. Tales características son de apreciación personal y difíciles de
cuantificar.

• Conductividad: Es la capacidad del agua para conducir la electricidad. El


factor que más influye es la presencia de sales disueltas, que implica a los
iones. La conductividad es medida con un conductímetro.

• Temperatura: La determinación exacta de la temperatura en el agua es


esencial para los diversos procesos de su tratamiento y análisis de laboratorio.
Esta también influye en el retardo o la aceleración de la actividad biológica, la
desinfección y los procesos de mezcla, sedimentación y filtración. Esta
propiedad tiende a cambiar de acuerdo a la región geográfica y al clima. En
general, mientras esta no exceda los 30ºC, no habrá efectos negativos en el
agua.

• Sólidos: Según el tipo de asociación con el agua, los sólidos pueden estar
suspendidos o disueltos en el agua. Su distribución, según el tamaño, es la
siguiente:

- Disueltos: Abarcan hasta un milimicrómetro. En ese caso, físicamente, no


tienen influencia sobre la turbidez del agua, pero sí pueden definir su color y
olor. - Coloidales: Abarcan de 1 a 1000 milimicrómetros. Son los causantes de
la turbidez neta del agua.

- Suspendidos o no filtrables: Abarcan más de 1000 milimicrómetros. Estos


tienen una rápida caída. Cuando el agua es sometida a reposo, también son
causantes de la turbidez.
1.2 Importancia del agua

El agua es esencial para la vida en la Tierra, para el desarrollo y la


supervivencia de diversas especies y ecosistemas. Por ello es considerada
el factor abiótico más importante del planeta y uno de los principales
constituyentes del medio natural.
De acuerdo a Díaz et al. (2009), la importancia del agua radica en su rol en
la economía y en la sociedad. En cuanto al tema económico, el agua aporta
principalmente en los servicios ambientales que prestan abastecimiento de
agua potable, así como en determinadas actividades productivas, como la
agricultura y la industria. Son muchos los ejemplos de sectores y tareas que
demandan el uso abundante de recursos naturales, en particular del agua,
lo que ha generado el agotamiento progresivo de este recurso a través del
tiempo. Entre las principales actividades económicas que requieren de este
elemento para su funcionamiento se encuentra el área de la hidroenergía,
en la que el agua es el insumo básico para la generación de electricidad. El
agua también es empleada como insumo en el sector agropecuario,
piscícola e industrial, así como en el turístico (en actividades de recreación
como las piscinas y los juegos acuáticos). La importancia económica en
torno al uso del agua representa un indicador que refleja la necesidad de
asignar un precio que permita dar una respuesta ante la escasez del
recurso. No obstante, las variaciones en la capacidad de abastecimiento
pueden afectar las actividades económicas relacionadas con el uso del
agua de consumo y, con ello, la producción de bienes de mercado, lo que
afecta al sistema de precios y, por ende, a la sociedad. Considerando el
modelo de desarrollo económico tradicional, basado en el crecimiento y el
consumo desmedido, se evidencia una clara contradicción con los procesos
naturales y la capacidad de soporte de la naturaleza. A nivel social, ello
implica un nivel de poder y reparto de bienes de forma no equitativa, donde
quien puede dar un mayor pago para el consumo y uso del recurso será el
que tenga el derecho a acceder a él. El problema actual del agua se debe,
en gran parte, al desconocimiento por parte de la sociedad sobre los bienes
y servicios suministrados por el agua en los diferentes ecosistemas, como
los páramos y humedales. La mayoría de la población no es consciente de
las características biológicas, físicas y químicas del medioambiente y de los
recursos que este posee y que son importantes para su existencia. Estas
particularidades son las que permiten el desarrollo y la conservación de la
estructura y, en consecuencia, de los diversos bienes y servicios asociados
a ella.
Los usos excesivos del agua, sumados a las consecuencias del cambio
climático, ponen en riesgo la oferta de los servicios ambientales básicos
para el desarrollo de las actividades humanas, puesto que están ligadas al
funcionamiento de los ecosistemas y a los ciclos naturales del planeta. Sin
embargo, cabe recalcar que el más grave peligro tras el uso desmedido de
este recurso vital lo padecen la población de seres vivientes y los recursos
renovables y no renovables. Respecto a la importancia del agua en su
aspecto social, esta se explica en el acceso a esta para el consumo
humano y el proceso de saneamiento. Así, acceder al agua constituye un
derecho humano, pues no existe nada que pueda sustituir este elemento
para la humanidad y su supervivencia. Es así que, sin ella, todas las
especies perecerían, incluidos los humanos. Los agricultores tampoco
podrían cultivar alimentos, y ello afectaría al sector pecuario, industrial y a
otros servicios derivados, como el turístico. Es indispensable la seguridad
en el abastecimiento del agua para que se pueda distribuir de manera
correcta y adecuada a los pueblos. Además de que este recurso resulte
necesario para la supervivencia de las personas, propicia el desarrollo
productivo de cada una de ellas, de modo que también contribuye en la
reducción de la pobreza. La falsa concepción del ambiente y de los recursos
naturales dentro de la categoría de bienes libres resulta en una relación
equivocada entre la sociedad y la naturaleza, lo que constituye uno de los
principales factores de degradación y agotamiento. Asimismo, es importante
considerar que el agua representa un bien económico que se encuentra
bajo un enfoque estratégico. Este está caracterizado por una política firme y
consistente de avance hacia una eficiencia económica y ambiental sobre la
gestión del recurso junto a una estrategia de implementación que se rige
por la gradualidad de cambios en las políticas, instituciones e instrumentos
de gestión orientados a un manejo integrado del recurso, que incluye,
además, instrumentos económicos como los cánones por el uso del mismo.
Monforte y Cantú (2009) indican que el agua también debe su relevancia a
su calidad, puesto que su mal estado disminuye su disponibilidad. El estado
contaminado del agua es la causa principal de su escasez en el mundo. Por
lo tanto, la crisis del agua en el planeta no se basa en la falta de este
recurso, sino en un problema de gestión, que no solo implica el
almacenamiento y la distribución, sino que también debe atenderse el
cuidado y la calidad del recurso para su adecuada administración.
Considerando que el agua es un recurso estratégico para la estabilidad, el
desarrollo, el crecimiento y la subsistencia de las sociedades a nivel
mundial, además, que ha comenzado a escasear en algunas zonas del
planeta y que la expectativa es que la tendencia se mantenga por el
crecimiento indiscriminado de la población y los perjuicios al ciclo
hidrológico y al medio natural, es importante que se promueva la revisión de
los mecanismos de gestión que existen sobre el agua, los cuales van a
sentar las bases para revertir o, en el mejor de los casos, detener su
agotamiento. Se reconoce que el agua es un recurso que tiene que incluirse
como asunto urgente en las gestiones a desarrollar por distintas entidades.
El valor sobre su uso tendrá dos vertientes; una de ellas es el valor de uso
en los sectores que tienen intervención y la otra es el valor de cambio, que
es, principalmente, un valor monetario estimado a partir de los costos de
extracción, almacenamiento, traslado, tratamiento y mantenimiento de
infraestructura. En síntesis, el agua es el elemento que ocupa la mayor
parte del planeta y su existencia y conservación son esenciales para la
humanidad y las demás especies, así como para el desarrollo y
establecimiento de los diversos ecosistemas y para las actividades
económicas en las que se utiliza este recurso. Por todo ello, es fundamental
que se promuevan políticas que contribuyan al cuidado del agua y a la
mejora de su calidad. Con ello se reducirían los niveles de contaminación, la
escasez y, por lo tanto, las amenazas para la supervivencia de la vida en el
planeta.

1.3 Funciones básicas del agua

En una perspectiva general, el agua representa las dos terceras partes del
cuerpo humano, lo que manifiesta su importancia en la vida de todo ser vivo
y en el medio natural. Por otra parte, este elemento también es utilizado en
una serie de actividades que contribuyen con el desarrollo de la sociedad.
Según Eustaquio (2019), el agua cumple una serie de funciones vitales para
el medio natural y los diferentes ecosistemas del planeta mediante
determinados procesos, por ejemplo, el transporte de nutrientes, o como
elemento básico para la fotosíntesis en las plantas, así como para la
hidratación en el cuerpo humano. Se reconocen las siguientes funciones
básicas del agua:
• Es el medio vital para el desenvolvimiento de las células del cuerpo.
•Transporta sustancias disueltas y componentes de la sangre.
• Permite la excreción de desechos a través de orina, heces, sudor y otros.
• Contribuye a la estabilización de la temperatura corporal homogénea y al
enfriamiento.
• Aporta electrolitos y minerales esenciales al organismo. • Hidrata suelos y
los vuelve fértiles para la vida vegetal y las actividades agrícolas.
• Posee alta conductividad térmica, es decir, permite la distribución rápida
del calor corporal.
• Tiene un alto valor de tensión superficial.
• Es un excelente disolvente

1.4 Cuidado del agua

El hombre y las demás especies dependen notablemente del agua. Las


primeras formas de vida se habrían originado en medios acuáticos. En
cuanto a los grupos humanos, las primeras civilizaciones se asentaron
principalmente en las orillas de las fuentes de agua más importantes del
mundo. Además, con el uso de este elemento fue posible la realización de
numerosas actividades que contribuyeron con la evolución del hombre en la
historia, como la agricultura o la pesquería. Actualmente, el agua es también
utilizada en sectores como el transporte, el servicio eléctrico, entre otros.
Para Rodríguez et al. (2010), el agua se ha convertido en uno de los
principales temas de conversación a nivel mundial. Las reuniones de los
diferentes Gobiernos o entidades privadas que tienen como tópico este
recurso han sido llevadas a cabo con el fin de plantear y practicar acciones
que se orienten a su conservación. Los autores sostienen que el agua es
esencial para la vida y que su disponibilidad actualmente es un problema
urgente para el mundo a corto y mediano plazo. Se resalta, pues, su
cuidado, dado que la falta de este elemento puede ocasionar efectos
negativos como los siguientes:
• Peligra la salud de la población, pues muchos carecen de acceso al agua
potable o, si lo tienen, está contaminada.
• Peligra la conservación de los ecosistemas. Esto se refleja en los procesos
de eutrofización y, por ello, en la aparición de mareas rojas o marrones.
Hay, pues, riesgo de perder la estabilidad y la preservación de la diversidad
biológica de los ecosistemas hídricos.
• Se afecta la calidad del agua y, por lo tanto, la riqueza de los ríos, lagos,
mares y océanos. Por ejemplo, en países desarrollados, la contaminación
de ríos y mares con aguas residuales agrícolas y urbanas, junto a la
explotación de otros recursos, se traduce en una considerable distribución
de residuos que afecta la salud de las personas que acceden a las franjas
costeras.
• Se afecta el mantenimiento de los acuíferos. De estos depende el
abastecimiento alimentario la población, que, a la vez, depende del buen
manejo del agua. Su sobreexplotación ha ocasionado el descenso del nivel
de agua utilizado para esta y otras actividades. Ello ha provocado, también,
el hundimiento del terreno y el ingreso de agua salada en aguas
subterráneas, lo que genera un alto índice de contaminación. Por otro lado,
Elías et al. (2008) expresan que el nivel de consumo del agua debe ser
adaptado a un contexto real, guiado a través de una concienciación.
Asimismo, es importante mantener su calidad para la supervivencia de los
seres vivos; por ello, se destaca la necesidad de establecer una
modificación en la gestión y distribución de este recurso, así como la
promoción de una educación ambiental que fomente el respeto y el cuidado
del agua. En efecto, manejar, proteger y conservar el agua, a través de sus
fuentes o mediante su correcta gestión en otros procesos, son tareas
esenciales para su uso y aprovechamiento adecuados. Además, con ello se
reducirán las posibilidades de contaminación de todo el medio natural.

¿Por qué es importante la calidad del agua?

La calidad del agua es un factor clave en la acuicultura. Ya que a


diferencia de los animales terrestres, los animales acuáticos viven o
pasan la mayor parte de su vida dentro del agua. Por lo que todos sus
procesos metabólicos importantes ocurren ahí –como la alimentación,
la digestión, la excreción y el crecimiento–. De esta manera, sus
organismos son sensibles a cualquier alteración de la calidad de esta;
especialmente en las siembras con altas densidades poblacionales.

Por lo tanto, es clave que la calidad del agua sea monitoreada


diariamente; para asegurar que se mantengan los niveles adecuados
de parámetros importantes como: la temperatura, el oxígeno disuelto,
el pH, el amoníaco y los nitritos.

¿Cómo afecta la mala calidad del agua a los cultivos?

La calidad del agua determina la salud de los peces. De todos los


parámetros de la calidad del agua que influyen en la salud y el
desempeño de los peces y los camarones, el amoníaco y el oxígeno
son los más importantes –especialmente en los sistemas intensivos
de producción acuícola–.

Por lo que mantener los niveles correctos de oxígeno disuelto en el


agua es clave para asegurar la máxima productividad de la cosecha.
Ya que cualquier fluctuación de estos niveles aumenta los grados de
estrés en los peces y los camarones. Por ello, estos niveles deben
monitorearse diariamente, debido a que fluctúan con frecuencia.

El oxígeno es necesario para que los animales puedan respirar y


sobrevivir –y sus niveles deben variar en función del tamaño de los
peces o los camarones, y de su tasa metabólica–. Si se cultiva con los
niveles adecuados de oxígeno se reduce el estrés perjudicial y se
optimiza el desempeño animal.

Por otro lado, el hacinamiento en los diferentes sistemas de cultivo da


lugar a una mala calidad del agua, debido a la disminución de los
niveles de oxígeno disuelto y a la acumulación de los desechos
metabólicos excretados –como el amoníaco– que son altamente
tóxicos.

El amoníaco es considerado una de las sustancias más tóxicas dentro


de los parámetros de la calidad del agua, ya que puede causar estrés
y dañar las branquias –incluso a bajas concentraciones–. De esta
manera, los peces expuestos a niveles bajos de amoníaco a la larga
son más propensos a contraer enfermedades bacterianas, a presentar
un bajo crecimiento y a tener una menor resistencia al manejo.

El amoníaco es letal cuando está presente en altas concentraciones


en el agua. Y muchas pérdidas productivas –causadas por factores
desconocidos– están relacionadas con esta sustancia tóxica.

Por otro lado, los residuos particulados (las heces y el alimento


desperdiciado) también pueden ser una fuente importante de
contaminación para las aguas –si estos no son manejados
correctamente–. Estos desechos contienen nitrógeno, el cual en altas
concentraciones puede dañar considerablemente las branquias de los
peces. Por ello, las dietas deben estar formuladas con precisión para
satisfacer los requerimientos nutricionales de cada especie. Esto dará
como resultado un crecimiento y desempeño animal óptimos, y un
menor desperdicio de alimentos. La calidad del agua es un aspecto
clave en todos los sistemas de cultivo –pero especialmente en los
sistemas de recirculación acuícola (RAS, por sus siglas en inglés)–.
Para conocer más al respecto ingrese aquí.

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