Pensamiento Educativo
Dra. Fernanda Vázquez
Semana 1
Filosofía de la Educación
Índice
1. La filosofía de la educación como un saber
1.1. Qué es la filosofía como saber o la perspectiva filosófica.
1.2. Relación de la filosofía de la educación con otras disciplinas
pedagógicas.
1.3. La filosofía de la educación y los educadores profesionales.
Introducción
En esta semana, estaremos reflexionando sobre la importancia de la
filosofía como saber, para entender la educación.
A lo largo de la historia el mejoramiento práctico de los procesos
educacionales ha sido una constante en todo el mundo.
Las perspectivas desde las cuales se ha intentado este mejoramiento han
sido multidisciplinarias, entre las cuales el significado de la filosofía en este sentido
siempre ha sido puesto en duda.
La filosofía es necesaria tanto en el mejoramiento de los procesos
educacionales como en cualquier aspecto de la sociedad.
Desarrollo
El mejoramiento en la práctica de los procesos educacionales ha implicado
una reflexión en la labor no únicamente de los profesores y directivos, sino
también en todos los sujetos implicados en los mismos. Por este motivo, ha sido
indispensable hacer un análisis desde diferentes perspectivas, es decir de manera
multidisciplinaria en donde están involucradas disciplinas tales como la economía,
la psicología, la sociología, la didáctica, la historia, la metodología de la
investigación y de manera enfática la filosofía.
Han existido variadas formas de concebir e interpretar a la filosofía a lo
largo de la historia por lo que todavía en la actualidad es considerada como
híbrido. Lo que sí ha quedado claro es que la filosofía y la teoría no pueden ni
deben estar separadas. (Ramos Serpa, s/f)
El análisis la filosofía de la educación debería de ser la brújula para conocer
los pros y contras de los procesos educacionales, sin embargo, al ser la filosofía
una disciplina que de entrada tiene dudoso su carácter científico y de la cual se
tiene un escepticismo a nivel social (a menos que seas filósofo), no ha logrado dar
cuenta de cómo funciona en sí misma y cuál sería su beneficio en la educación.
En tiempos pasados, cuando Platón, Sócrates o Aristóteles fueron
reconocidos, la filosofía pudo haber tenido más impacto en esas sociedades a
pesar de que fueron altamente criticados y juzgados duramente, pero actualmente
la filosofía sufre una marginalización creciente, en donde lamentablemente aquí en
México por lo menos todos aquellos que deciden dedicarse a ella son etiquetados
como “raros” o “hippies”. (Acton, 1976)
El principal dilema de la filosofía de la educación ha sido encontrar la forma
de ser tanto académicamente buena como importante para los practicantes, por lo
que se han buscado diversas propuestas que intenten explicar sus objetivos y sus
beneficios.
Una de las propuestas que se han encontrado con más lógica es aquella en
donde su fin está más encaminado a conocer la esencia y la existencia del hombre
para que con base en ello se logre encontrar el propósito en la educación, lo que
por evidentes razones de vaguedad en la propuesta queda muy débil, por lo que
se ha intentado encontrar otras propuestas, en donde una de las más aceptadas
entonces ha sido en donde la filosofía busca conocer la actividad humana, así
como significación para la comprensión de la actividad educativa, lo que la hace
mucho más aterrizada. En esta propuesta la actividad humana se refiere al
estudio de la existencia del hombre, su vinculación con objetos y su naturaleza
social y la actividad educativa serán aquellos procesos de enseñanza-aprendizaje
que el hombre en su actividad lleva a cabo, entendiéndose procesos no
exclusivamente las técnicas sino todo lo que está involucrado dentro del salón de
clases, las relaciones, los hábitos, etc.
Para lograr explicar más claramente esta última propuesta, se han establecido
diversos fundamentos que implican diferentes áreas: (Ramos Serpa, s/f)
Fundamentos cosmovisivos – Las bases conceptuales
o El principio de la práctica.
o El principio del desarrollo.
o El principio de la contradicción.
o La correlación del sujeto y el objeto en la actividad educativa.
o El valor y la valoración en el proceso docente.
Fundamentos gnoseológicos – El proceso de enseñanza-aprendizaje
o El principio del reflejo activo y creador a través de la práctica en la
enseñanza.
o Lo sensorial y lo racional en la formación de conocimiento,
habilidades y valores.
o Lo empírico y lo teórico en el proceso de enseñanza-aprendizaje.
o La verdad en la educación.
o La interrelación entre ciencia y docencia.
Fundamentos lógicos – Las leyes y formas
o La naturaleza categorial del pensamiento y su modelación
consciente. El ascenso de lo abstracto a lo concreto en la
organización, argumentación y exposición pedagógica. Lo histórico y
lo lógico en la actividad docente.
o La formación de la capacidad de demostración.
o Las formas lógicas de estructuración del saber científico y la
educación investigativa.
Fundamentos filosóficos – Los fines de la educación y la sociedad
o Economía y educación.
o El enfoque clasista en la actividad pedagógica.
o El partidismo político y la cientificidad en el proceso de enseñanza-
aprendizaje.
o La ética y la actividad educativa.
o La educación como instrumento de hegemonía.
o La interrelación entre educación, desenajenación y cultura.
De este modo, especialmente a través de la desenajenación la filosofía
educativa ha logrado considerarse como una herramienta efectiva a emplear en
los procesos educacionales y generando así una óptica mucho más reflexiva.
Considerar a la filosofía desde la actividad humana y comprendiendo los
diversos fundamentos que la conforman hace que deje de ser un pasamiento sin
sentido y sea más bien una disciplina que invita a conocer de manera reflexiva los
fines de la educación.
Conclusiones
Tomando en cuenta todo lo anteriormente establecido, a pesar de que la
filosofía a lo largo de la historia ha tenido que luchar para dar a conocer de una
manera más práctica su objetivo en la educación, es un hecho real que no tomarla
en cuenta implicaría no lograr hacer una reflexión real de todos los procesos que
intervienen en la educación, así como de los sujetos que en ella intervienen.
Como se mencionó al inicio, el mejoramiento en los procesos educacionales
implica una reflexión profunda de todos los sujetos que intervienen en los mismos
en función a su labor y la filosofía será la disciplina que logré que esa reflexión de
verdad sea significativa.
Existe una frase que desde un punto de vista persona deja más que claro el
significado de la filosofía educativa y que considero es lo más sensato que
cualquiera de nosotros los que a la educación nos dedicamos tendríamos que
detenernos a pensar: “El pensamiento filosófico sustenta las prácticas educativas,
de esta forma, pasa a ser parte de la misma permitiendo orientar la enseñanza
con el fin de forjar un individuo y una sociedad digna y coherente con la realidad
actual de un mundo globalizado”. Pretender que la educación no tenga que
adaptarse a la realidad que se vive en cada época y en cada sociedad, sería estar
cegado a las necesidades y recursos que los estudiantes requieren.
Bibliografía
1. Acton, H. B. (1976). Historia de la Filosofía. España: Siglo XXI de España
Editores, S.A.
2. Ramos Serpa, G. (s/f). Los fundamentos filosóficos de la educación como
reconsideración crítica de la filosofía de la educación. Revista
Iberoamericana de Educación.
3. Reinoso avecillas, Rodrigo (2015). Filosofía de la educación y la
interculturalidad: hacia una estrategia de investigación. Sophia, Colección
de Filosofía de la Educación, (18),55-72.[fecha de Consulta 13 de
Septiembre de 2022]. ISSN: 1390-3861. Disponible en:
https://www.redalyc.org/articulo.oa?id=441846095004