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Cómo preparar archivos para impresión

El documento detalla los pasos esenciales para preparar un archivo para impresión, destacando la importancia de la calidad y la correcta aplicación del diseño para proteger la identidad de la marca. Se enumeran aspectos clave como confirmar medidas, dejar sangrado, ajustar perfiles de color, y revisar la resolución de imágenes. Además, se enfatiza la necesidad de colaboración entre diseñadores y clientes para evitar errores costosos en la producción.

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Cómo preparar archivos para impresión

El documento detalla los pasos esenciales para preparar un archivo para impresión, destacando la importancia de la calidad y la correcta aplicación del diseño para proteger la identidad de la marca. Se enumeran aspectos clave como confirmar medidas, dejar sangrado, ajustar perfiles de color, y revisar la resolución de imágenes. Además, se enfatiza la necesidad de colaboración entre diseñadores y clientes para evitar errores costosos en la producción.

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com/2020/12/21/como-preparar-un-archivo-para-impresion/

¿Qué revisar al prepar un archivo


para impresión?
Con el auge de la publicidad digital, la impresión parece cada vez menos importante, sin
embargo todavía hay algunas ventajas de tener una buena presencia impresa.
En primer lugar, es una forma estupenda de construir tu marca. Usando tu logotipo
en papel con membrete, tarjetas de visita y otros elementos de la papelería
corporativa permitirá mostrar tu marca todos los días.
En segundo lugar, es una forma barata de llegar a una gran audiencia, sin necesidad de un
gran presupuesto a través folletos que puedes buzonear o entregar para que el cliente tenga
la información presente.
Eso si, es importante imprimir con buena calidad y utiliza tu logotipo e imagen de marca
correctamente, así proteges la identidad de tu marca y te aseguras que perdure de
forma positiva en la mente de tu cliente.
Para evitar que una magnifica campaña, un espectacular diseño, una maravillosa idea se vea
arruinada al tomar cuerpo por enviar mal el artefinal a producción, por tanto;
 Ahorro de costes
 Ahorro de tiempo
 Ahorro en disgustos

La experiencia ayuda y mucho


En clase a los diseñadores gráficos nos enseñan parte de la teoría sobre preparar archivos
para impresión. Aun así, en nuestro período como becarios o principios varios agradecemos
tener a alguien que salve nuestros diseños del desastre en producción y lleve a la realidad
toda la teoría aprendida.
De hecho, hasta la crisis de 2008 era más que habitual que en los estudios y agencias de
publicidad tuvieran un artefinalista, el cual antes de enviar a máquinas e imprimir se
aseguraba de que todo se iba a ver correctamente.
Mucho más complicado es por tanto acertar a la primera si no tienes formación al respecto,
en este caso y si te vas a saltar al diseñador y al arte finalista es importante que cuentes con
un impresor de confianza que supervise, resuelva o te notifique los posibles fallos que
detecte.
Por ello el diseño final debe ser revisado con mimo y atención, por el cliente que es el que
conoce el contenido y por el diseñador gráfico. Una vez que tenemos el ok al contenido y
diseño es hora de preparar el arte final para su producción.
Evitaremos por ejemplo que una mala aplicación del color haga que el precio de la oferta
publicada no se vea en las 10.000 copias que hemos mandado a imprimir y en consecuencia
haya que tirar y repetir el proceso, con los costes tiempo, dinero y estrés que eso supone o
que esperes un cartel en A3 y te llegue algo del tamaño de una tarjeta de visita.
Cómo preparar tus archivos para
impresión, es decir un arte final.
Una vez que tenemos el ok a nuestro diseño por parte de todas las partes implicadas sean
clientes, jefes, compañeros departamento, etc. O si te pasan un diseño para crear el arte
final debes revisar los siguientes pasos:
 1. Confirmar las medidas del archivo
 2. Dejar sangre en el documento
 3. Perfiles y modos de color
 4. El negro y las tintas especiales
 5. Tamaño y resolución de las imágenes
 6. Revisar vínculos a tipografías, imágenes y gráficos
 7. Revisar marcas de hendido y troquel
1. Confirmar las medidas del archivo
Es una paso que parece a priori una obviedad, ya que si hemos creado el archivo debería ser
el tamaño correcto, pero ¿estás seguro que no bailaste los números? ¿Te han cambiado el
formato en algún momento del proceso? ¿Tenías el documento la unidad de medida
correcta? ¿es la medida que tenías presupuestada?. Todas estas preguntas se hacen más
necesarias si tú no has sido el que ha creado el archivo y te han convertido por tanto en el
“artefinalista”.
Por tanto este debe ser el primer paso cuando preparas un archivo para impresión.
Revisar esto son unos pocos clicks que evitan que el contenido;
 se corte por donde no debe
 el formato se salga de lo estándar duplicando precio
 el tamaño resulte ser muy distinto a lo que teníamos en mente
Para ello tendremos que ir a ajustes del documento en el programa del archivo
(Indesign, Illustrator, Corel, Word, Powerpoint…Etc) y comprobar las medidas y
la unidad de medida que nos indica.
NOTA: Si nos pasan un PDF para revisar, podremos ver la medida llevando el cursor a la
parte inferior izquierda del documento. Esta medida incluye los márgenes que debería
llevar correspondientes a de marcas de corte y sangrado.
2. Dejar sangrado en el documento
Cuando prepara para impresión tienes que tener en cuenta que se imprime en pliegos o
rollos de papel que luego pasan por una guillotina, la cual les da el tamaño final lo que
permite una impresión «al borde», aquí surge la necesidad de dejar un margen de sangrado
por si hay un desfase en el corte.

¿Qué es el sangrado en un documento?


Es un margen de seguridad perimetral al exterior del documento donde el
diseño se expande para evitar que la guillotina deje un perfil del color del soporte.
Las guillotinas y máquinas de acabado son cada vez más precisas y ágiles, sin embargo
sigue existiendo la posibilidad de que haya un pequeño desfase de unos milímetros dejando
ver el papel si no hemos dejado margen de sangrado.
Márgenes de sangrado recomendados, salvo otras indicaciones de fabricante:
 2 o 3mm en pequeño formato
 5 y 10 mm en gran formato, tamaños superiores a A0 (841 x 1190 mm)
 En el caso de vinilos y dada su naturaleza con cierta elasticidad para la colocación algunas
piezas necesitan un margen superior, por lo que en este caso es más importante si cabe tener
las medidas necesarias
NOTA: Si nuestro documento no tiene manchas de color al borde que «se salgan» no
habrán ningún problema en caso de olvidar el sangrado del documento.

3. Perfiles y modos de color


Lo perfecto es consultar con la imprenta o fabricante en que perfil de color trabaja para
crearlo en ese mismo perfil o en el caso de ya tenerlo diseñado ser nosotros los que
hagamos el cambio y hacer los ajustes necesarios si lo vemos necesario.
Hoy por hoy el perfil más habitual en España y Europa es el Fogra 39. En caso de no
tener acceso a la información este es un boleto ganador.
Nos debemos asegurar también de que todos los elementos gráficos que componen el
diseño estén en el modo de color CMYK (Cyan, Magenta, Yellow y Key
Black) y no en RGB (Red, Green y Blue) .
Los elementos que estén en RGB, modo de color digital, se mostrarán más vivos y
luminosos, la impresora los convertirá a CMYK por lo que nos llevaremos disgustos con el
color que no podremos resolver una vez impresos al descubrir que el color es mucho más
apagado que el que veíamos en pantalla.
NOTA: Existe también la Hexacromía añadiendo el naranja y el verde a las 4 tintas base
(CMYK), para impresiones de alta calidad, la cual se usa para trabajos concretos de lo que
hablaré en otro post.
4. El negro y las tintas especiales
El negro
El negro, salvo excepción, es la última capa de color que se aplica y deberemos asegurarnos
de que se aplica como necesitamos ya sea canal único o sobreimpreso.
Negro sobreimpreso: Se añadirá cubrirá todo lo que haya debajo, lo que le dará pequeños
matices de color por influencia de los tonos que haya debajo.
Canal propio: Donde haya negro se eliminarán los demás, siendo el único color en esa área
y dándole más uniformidad.
Según la composición interesará más una opción u otra. En textos la norma es que vaya
sobreimpreso para evitar “huecos” cuando vaya sobre otro color. Al igual que en textos
largos o de pequeño tamaño es recomendable que vayan en una sola tinta al menos en
impresión offset para evitar que se vea doble.

Tintas planas
En ocasiones además de las CMYK querremos añadir una tinta plana con el pantone de la
marca, en este caso debemos asegurarnos de haber indicado
correctamente el nombre del pantone en el programa en que hayamos
diseñado que es una tinta planta para así evitar que lo componga en CMYK y de esta forma
cree un canal propio para esta tinta.
Un error habitual es elegir la paleta de color con la pantonera creando X canales de color y
que al final el trabajo esté compuesto por los 4 canales de CMYK más esos X colores. La
consecuencia es un encarecimiento muy considerable del precio ya que cada color necesita
una plancha de impresión en offset. En el caso de la impresión digital que sea la máquina la
que convierta los colores a CMYK quedando fuera de nuestro control.

Tintas UVI
Son tintas especiales, que se aplican al final, son las responsables barnices,
metalizados, fosforescencia y/o relieves. Es necesario indicar que zonas
van a estar cubiertas por una tinta plana en el mismo archivo o en una página adjunta
(consultar con nuestra imprenta) con el nombre adecuado permitiendo que el impresor sepa
qué tipo de tinta queremos. Lo añadiremos también en observaciones o en el email para
asegurarnos.

5. La resolución de las imágenes


Además de estar en el formato de color adecuado es necesario revisar que las imágenes
tengan la resolución adecuada para el formato del que hablamos. Para ellos resvisaremos
los ppp (puntos por pulgada) que tiene.
Pequeño formato
En el caso de pequeño formato, lo que implica que se van a ver de cerca, debe tener
una resolución de 300 ppp, todo lo que sea inferior a eso nos va aproximado a pixelados,
desenfoques y borrones.
Ejm: Tarjetas, flyers, trípticos, carteles…

Gran formato
Ocurre como con el puntillismo, al verse de lejos nos permite usar una resolución menor y
con 100 ppp o incluso a 60 ppp tendríamos suficiente. Además el peso del
archivo será más manejable para usuarios y máquinas.
Ejm: Vallas, Mupys, Lonas para fachadas…

6. Revisar vínculos a tipografías, imágenes y


gráficos
Tipografías
De nuevo tenemos que diferenciar según el tipo de trabajo:
Pocas páginas o poco texto
Aquí lo más seguro es trazar las fuentes, así evitamos al 100% que cambie la composición
y el diseño.
Nota: Es importante ser conscientes que al trazar las tipografías se convierten en forma,
por lo que ya no serán editables fácilmente y si tras esto hay que hacer alguna modificación
en el texto se complica la cosa. Por ello mi recomendación es guardar una copia sin trazar a
la que recurrir en futuras ediciones o ante posibles cambios de texto.

Múltiples páginas o mucho texto


Si el documento es muy extenso como una revista, un libro o un catálogo, es más sensato
incrustar o adjuntar las tipografías y pasárselas al impresor, que trazar todo el archivo.

Imágenes y gráficos
Al igual que los textos tenemos la opción de incrustar la imágenes y por tanto al
ser parte del archivo en la imprenta podrán verlas sin problema.
Si el archivo es muy grande, con muchas imágenes y elementos gráficos, para hacer más
manejable el archivo es mejor vincularlas y empaquetarlas para enviárselas al impresor
si fuera necesario.
NOTA: Antes de crear el PDF para impresión debemos asegurarnos de que no hay ningún
vínculo por actualizar o perdido, ya que en este caso la imagen que estaremos viendo será
un previo de baja resolución y se traducirá en una imagen dentada en impresión.
7. Marcas de hendido y troquel
Las marcas de hendido son unas líneas discontinuas con las que
indicamos por dónde va a doblar nuestro documento, ya sea un tríptico o una caja,
es importante que esté bien calculadas para no llevarnos sorpresas con las perdidas de
espacio en el recorrido.
Ejm. Un tríptico tendrá la pala interior más pequeña para que al doblar no se curve.
Cuando preparamos un archivo para impresión debemos revisar las marcas de
troquel que son líneas continuas con las que indicamos por
donde debe ser cortado nuestro documento. Si trabajamos uno predefinido o
estándar para el fabricante nos tendrá que facilitar la plantillas para asegurarnos que corta
por donde esperamos.
En el caso de que sea un trabajo ad hoc le tenemos que indicar, con esas líneas continuas y
discontinuas, por dónde cortar y dónde doblar, estás líneas tenemos que hacerlas no
imprimibles, darles su propio canal y nombre. Con estas indicaciones en imprenta crearán
la matriz por lo que una mala indicación terminará con un corte donde se iba a doblar y
viceversa, por tanto un material inservible que haya que volver a producir.
Qué tipo de archivo envíamos
Lo más recomendado y general es en PDF, si quieres saber más sobre
tipos de archivo (aquí). En ocasiones en imprenta te puede solicitar que
aparezcan las marcas de registro y color, una opción que tendrás que
indicar al crear el PDF.

Los motivos:
 Es ligero más ligero que otros formatos.
 Contiene la información de color.
 Permite comprobar la resolución y mantener los elementos vectoriales.
 Ver medidas y hacer ajustes en marcas de corte
 Trazabilidad de textos
 Permite cierto nivel de editado para subsanar pequeños errores.

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