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Prohibición y Prevención de la Tortura

El documento analiza diversas convenciones internacionales que prohíben y previenen la tortura, destacando la Convención Americana sobre Derechos Humanos y la Convención contra la Tortura de la ONU, que establecen obligaciones para los Estados parte en la protección de los derechos humanos. También se menciona la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar la Tortura en México, que detalla las responsabilidades de las autoridades para prevenir y sancionar la tortura y otros tratos crueles. La Constitución Política de México refuerza estos principios al garantizar derechos fundamentales y prohibir la tortura en todas sus formas.
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Prohibición y Prevención de la Tortura

El documento analiza diversas convenciones internacionales que prohíben y previenen la tortura, destacando la Convención Americana sobre Derechos Humanos y la Convención contra la Tortura de la ONU, que establecen obligaciones para los Estados parte en la protección de los derechos humanos. También se menciona la Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar la Tortura en México, que detalla las responsabilidades de las autoridades para prevenir y sancionar la tortura y otros tratos crueles. La Constitución Política de México refuerza estos principios al garantizar derechos fundamentales y prohibir la tortura en todas sus formas.
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Convenciones internacionales que influyen en la prohibición y prevención de la

tortura

Convención Americana sobre Derechos Humanos

Convención Americana sobre Derechos Humanos

En América, la Convención Americana sobre Derechos Humanos (CADH, también


llamada Pacto de San José) fue suscrita, tras la Conferencia Especializada
Interamericana de Derechos Humanos, el 22 de noviembre de 1969 en la ciudad
de San José de Costa Rica y entró en vigencia el 18 de julio de 1978. Es una de
las bases del sistema interamericano de protección de derechos humanos. Los
Estados parte, como México, Brasil, Costa Rica, Bolivia y Estados Unidos, por
mencionar algunos, en esta convención se "comprometieron a respetar los
derechos y libertades reconocidos en ella y a garantizar su libre y pleno ejercicio a
toda persona que estuviera sujeta a su jurisdicción, sin discriminación alguna"
(CIDH, 1969).

En ella se consagran diversos derechos civiles y políticos, entre otros:

 El derecho al reconocimiento de la personalidad jurídica


 El derecho a la vida, derecho a la integridad personal
 El derecho a la libertad personal y garantías judiciales
 El derecho al respeto de la honra y reconocimiento de la dignidad
 La libertad de conciencia y de religión
 La libertad de pensamiento y de expresión
 El derecho a asociarse libremente

En cuanto a la integridad personal, en su artículo 5.° se mencionan los


siguientes aspectos:

 Nadie debe ser sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos


o degradantes.
 Toda persona privada de su libertad debe ser tratada con el respeto debido
a la dignidad inherente al ser humano.
 Las personas procesadas deben separarse de las condenadas.
 Los y las menores de edad que puedan ser procesados/as deben separarse
de las personas adultas

En cuanto al derecho a la libertad personal, en su artículo 7.° indica que


toda persona detenida o retenida:

 Debe ser informada inmediatamente de las razones de su detención y


notificada del cargo o cargos formulados contra ella.
 Llevada ante un juez o jueza o funcionarios o funcionarias autorizados/as
por la ley.
 Juzgada dentro de un plazo razonable.
 Además, tiene derecho a recurrir ante un juez, jueza o tribunal competente,
a fin de que éste decida, sin demora, sobre la legalidad de su arresto o
detención y ordene su libertad si el arresto o la detención fueran ilegales.

Gracias a estos dos artículos de la Convención Americana sobre Derechos


Humanos o Pacto de San José se reconoce que la tortura y los tratos crueles son
violaciones a los derechos humanos, dado que en su artículo 5.° se especifica que
nadie debe ser sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o
degradantes, además indica que la persona privada de su libertad debe ser
tratada con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano.

Por otra parte, en su artículo 7.° se indica el derecho a la libertad personal


indicando el tiempo en que la persona debe ser informada de las causas de su
retención, su derecho a ser llevado ante un juez y que su juicio sea realizado en
un plazo razonable, también menciona que puede analizar con un juez las razones
de su detención.

Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o


Degradantes
Convención contra la Tortura y otros tratos y o penas crueles, inhumanos o
degradantes

Otro documento importante en relación con la normativa internacional sobre la


tortura es la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles,
Inhumanos o Degradantes, adoptada por la Asamblea General de la ONU en 1984
y que entra en vigor en 1987; en su artículo 2.° ésta menciona que “todo Estado
Parte tomará medidas legislativas, administrativas, judiciales o de otra índole
eficaces para impedir los actos de tortura en todo territorio que esté bajo su
jurisdicción”.

Con ello, se puede observar que nuestro país, al haber firmado y ratificado la
Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o
Degradantes, está obligado a desarrollar medidas que permitan la prevención,
investigación y en su caso, sanción de estos actos. En ese sentido, como avances
al respecto, podemos señalar la expedición de la Ley General para Prevenir,
Investigar y Sancionar la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o
Degradantes; Por otra parte, hoy contamos con un organismo, que es el
Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNPT), que conforme a su
reglamento tiene a su cargo la supervisión permanente y sistemática de los
lugares de privación de la libertad en todo el territorio nacional, con la finalidad de
asegurar el respeto de los derechos fundamentales de las personas privadas de
su libertad y prevenir los actos antes señalados.

Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura

Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura

También en la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura de


la Organización de los Estados Americanos, se define la tortura. En su artículo
1.° indica que los Estados parte se obligan a prevenir y a sancionar la tortura.

En su artículo 2.° señala que se entenderá por tortura todo acto realizado
intencionalmente por el cual se inflijan a una persona penas o sufrimientos físicos
o mentales, con fines de investigación criminal, como medio intimidatorio, como
castigo personal, como medida preventiva, como pena o con cualquier otro fin. Se
entenderá también como tortura la aplicación sobre una persona de métodos
tendientes a anular la personalidad de la víctima o a disminuir su capacidad física
o mental, aunque no causen dolor físico o angustia psíquica. Con ello, podemos
observar que aquí se protege el Principio pro persona, el cual se revisará más
adelante.
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos

Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos


(s. a.) (1917). Portada original de la Constitución mexicana de 1917 [ fotografía]. Tomada de
[Link]

Empezaremos con el capítulo I, el cual nos habla de los derechos


humanos y sus garantías y el artículo 1.°.

“En los Estados Unidos Mexicanos todas las personas gozarán de los
derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados
internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las
garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni
suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta
Constitución establece.

Las normas relativas a los derechos humanos se interpretarán de


conformidad con esta Constitución y con los tratados internacionales de
la materia favoreciendo en todo tiempo a las personas la protección más
amplia.

Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la


obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos
humanos de conformidad con los principios de universalidad,
interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el
Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a
los derechos humanos, en los términos que establezca la ley.

Está prohibida la esclavitud en los Estados Unidos Mexicanos. Los


esclavos del extranjero que entren al territorio nacional alcanzarán, por
este solo hecho, su libertad y la protección de las leyes.

Queda prohibida toda discriminación motivada por origen étnico o


nacional, el género, la edad, las discapacidades, la condición social, las
condiciones de salud, la religión, las opiniones, las preferencias
sexuales, el estado civil o cualquier otra que atente contra la dignidad
humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y
libertades de las personas.”

En nuestra Carta Magna, todas las personas gozarán de los derechos


humanos y el Estado mexicano debe establecer los mecanismos para
prevenir, investigar y sancionar las violaciones a los derechos humanos;
además, el Principio pro persona refiere que en todo momento se
aplicarán las normas que más protejan a los derechos humanos de la
persona y, sobre todo, que el Estado debe promover, respetar, proteger
y garantizar los derechos humanos.

A su vez, la Constitución, en su artículo 19 hace referencia, entre otras,


a que la prolongación de la detención en perjuicio del indiciado será
sancionada por la ley penal.

Con relación al artículo 20, en su apartado B menciona los derechos de


la persona imputada, cabe destacar la fracción II de este mismo
apartado que indica que la persona imputada tiene derecho a declarar o
a guardar silencio. Desde el momento de su detención se le harán saber
los motivos de la misma y su derecho a guardar silencio, el cual no
podrá ser utilizado en su perjuicio. Queda prohibida y será sancionada
por la ley penal, toda incomunicación, intimidación o tortura. La
confesión rendida sin la asistencia del defensor carecerá de todo valor
probatorio. Con ello, tenemos el fundamento legal mediante el cual la
tortura se encuentra prohibida en México.

Ya el artículo 22 indica la prohibición de las penas de muerte, de


mutilación, de infamia, la marca, los azotes, los palos, el tormento de
cualquier especie, la multa excesiva, la confiscación de bienes y
cualesquiera otras penas inusitadas y trascendentales. Toda pena
deberá ser proporcional al delito que sancione y al bien jurídico
afectado. Con ello se refuerza la prohibición de la tortura.

Ley General para Prevenir, Investigar y Sancionar los Delitos en


Materia de Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanas o
Degradantes

Senado de la República
Krohn, H. (2013) Senado de México [fotografía]. Tomada de [Link]
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El 26 de abril del 2017, el Senado de la República aprobó, con 90 votos a


favor y 4 en contra, el dictamen que expide Ley General para Prevenir,
Investigar y Sancionar la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles,
Inhumanos o Degradantes con el objetivo de establecer la distribución
de competencias y la forma de coordinación entre las autoridades de los
tres órdenes de gobierno para prevenir, investigar, juzgar y sancionar el
delito de tortura y el de tratos crueles, inhumanos y degradantes.
En dicho boletín se especifica que las acciones, medidas, mecanismos y
procedimientos, así como la planeación, programación e
instrumentación de políticas públicas para la prevención de los delitos
establecidos en esta ley, serán diseñados, implementados y evaluados
aplicando los principios de dignidad humana, debida diligencia, enfoque
diferencial y especializado, no revictimización, perspectiva de género y
transparencia y acceso a la información pública.

Se menciona que las autoridades de los tres órdenes de gobierno


implementarán un sistema homologado de revisión sistemática de las
normas, procedimientos y protocolos relativos a la detención,
interrogatorio o tratamiento de las personas sometidas a cualquier
forma de privación de la libertad, y del uso legítimo de la fuerza, con el
fin de prevenir la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o
degradantes.

Por la importancia de esta ley y su impacto a nivel nacional,


empezaremos con un breve resumen de las obligaciones que tienen
ahora las autoridades:

Promover, respetar, proteger y garantizar en todo momento la integridad


psicofísica de las personas y proteger contra cualquier acto de tortura o
maltrato.

Aplicar Principio pro persona en favor de víctimas de tortura.

El bien jurídico que protege la Ley General es la dignidad humana.

El delito de tortura se investigará y perseguirá de oficio, por denuncia o vista


del juez o la jueza.
Los delitos perseguibles de oficio normalmente son los delitos que afectan el orden
público, por ejemplo, un robo o un homicidio.

A continuación, se muestran los principales artículos de la Ley General


para Prevenir, Investigar y Sancionar los Delitos en Materia de Tortura y
Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanas o Degradantes (2017).

 En el artículo 1.° se menciona que la ley es de orden público,


interés social y observancia general en todo el territorio nacional y
que todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias,
deberán promover, respetar, proteger y garantizar en todo
momento el derecho de toda persona a que se respete su
integridad personal, protegiéndosele contra cualquier acto de
tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes.

 Artículo 7.°.- El delito de tortura se investigará y perseguirá de


oficio, por denuncia o vista de autoridad judicial.

 Artículo 8.°.- El ejercicio de la acción penal y la sanción que se


imponga judicialmente para el delito de tortura son
imprescriptibles.

 En el artículo 9.° se indica que no constituyen causas de exclusión


del delito de tortura la obediencia a órdenes o instrucciones de un
superior jerárquico que dispongan, autoricen o alienten la
comisión de este delito.

Las órdenes de los superiores jerárquicos de cometer el delito de


tortura son manifiestamente ilícitas y los subordinados tienen el
deber de desobedecerlas y denunciarlas.

 El artículo 10 indica que no se consideran como causas de


justificación o excluyentes de responsabilidad del delito de tortura
el que existan o se invoquen circunstancias especiales o
situaciones excepcionales, tales como tiempo de guerra, invasión
o su peligro inminente, perturbación grave de la paz pública, grave
peligro, conflicto armado, inestabilidad política interna, suspensión
de derechos y sus garantías.

 Con relación al delito de tortura, en el artículo 24, se indica que


comete el delito de tortura la persona servidora pública que, con el
fin de obtener información o una confesión, con fines de
investigación criminal, como medio intimidatorio, como castigo
personal, como medio de coacción, como medida preventiva, o por
razones basadas en discriminación, o con cualquier otro fin:

I. Cause dolor o sufrimiento físico o psíquico a una persona;

II. Cometa una conducta que sea tendente o capaz de disminuir o


anular la personalidad de la Víctima o su capacidad física o
psicológica, aunque no le cause dolor o sufrimiento, o

III. Realice procedimientos médicos o científicos en una persona sin


su consentimiento o sin el consentimiento de quien legalmente
pudiera otorgarlo.

Artículo 25.- También comete el delito de tortura el particular que:


I. Con la autorización, el apoyo o la aquiescencia de un Servidor
Público cometa alguna de las conductas descritas en el artículo
anterior, o

II. Con cualquier grado de autoría o participación, intervenga en la


comisión de alguna de las conductas descritas en el artículo
anterior.

Artículo 26.- Se le impondrá una pena de diez a veinte años de prisión y


de quinientos a mil días multa, a la persona servidora pública que
incurra en alguna de las conductas previstas en el artículo 24 de la
presente Ley.

Tratándose del particular al que se refiere el artículo 25 de esta ley, se le


impondrá una pena de seis a doce años de prisión y de trescientos a
seiscientos días multa.

Adicionalmente, cuando el sujeto activo tenga el carácter de servidor


público, se le impondrá destitución e inhabilitación para el desempeño
de cualquier cargo, empleo o comisión públicos hasta por el mismo lapso
de la privación de la libertad impuesta, la cual empezará a correr una
vez que se haya cumplido con la pena privativa de la libertad.

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