0% encontró este documento útil (0 votos)
126 vistas12 páginas

Examen Final Integración

El documento aborda la diferencia entre integración e inclusión en el contexto educativo, enfatizando que la inclusión implica una transformación de las prácticas educativas para que todos los niños aprendan juntos en igualdad de condiciones. Se discuten los cambios necesarios en el currículo, la formación docente y la colaboración entre profesionales para atender las necesidades educativas especiales (NEE). Además, se menciona la importancia de políticas educativas inclusivas y la implementación de Proyectos Pedagógicos Individuales (PPI) para garantizar el acceso y la permanencia de estudiantes con discapacidad en el sistema educativo.

Cargado por

Anto Romero
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
126 vistas12 páginas

Examen Final Integración

El documento aborda la diferencia entre integración e inclusión en el contexto educativo, enfatizando que la inclusión implica una transformación de las prácticas educativas para que todos los niños aprendan juntos en igualdad de condiciones. Se discuten los cambios necesarios en el currículo, la formación docente y la colaboración entre profesionales para atender las necesidades educativas especiales (NEE). Además, se menciona la importancia de políticas educativas inclusivas y la implementación de Proyectos Pedagógicos Individuales (PPI) para garantizar el acceso y la permanencia de estudiantes con discapacidad en el sistema educativo.

Cargado por

Anto Romero
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Resumen examen final Integración Escolar

Integración no es inclusión. Rosa Blanco Guijarro

Diferencias.

Integración Inclusión
• Sumar a todos los niños a la escuela • Que todos se eduquen juntos y en
regular, pero desde una postura de igualdad de condiciones, respetando
que se adapten, las diferencias y la identidad de cada
independientemente de su lengua, uno.
su cultura y sus capacidades. • Se cambia lo que hay, el curriculum,
• Se tienen que adaptar a lo que está. las formas de evaluación, las formas
• Se trabaja para que encaje en esa de organización.
estructura, a través de adaptaciones • La escuela es la que se adapta a los
curriculares, apoyos, etc. niños.
• El apoyo es para todos y sobre todo
va destinado al docente y a la familia
para que sean cada vez más capaces
de dar respuesta a los niños.

La escuela inclusiva supone transformar las prácticas educativas para que todos los niños
puedan participar lo más posible en las actividades, en el curriculum y aprendan lo máximo
posible.

Escuela común:

• Cambios:
- Erradicar la idea de que los niños con discapacidad aprenden de manera distinta o
requieren de recursos diferentes porque cada niño tiene un estilo de aprender. Muchos
de los apoyos que requieren los niños con capacidades especiales, les vienen bien a
todos.
- revisar los currículums que están muy sobrecargados y tienen un sesgo hacia ciertas
culturas dominantes, o hacia ciertas competencias.
- acceso a las tecnologías que ofrecen muchísimas posibilidades para que los niños con
discapacidad puedan participar en las actividades y acceder a la información.
• Obstáculos:
- La mayor barrera tiene que ver con creencias, las falsas representaciones y los
prejuicios. A veces se piensa que los chicos en la escuela especial aprenden más.
También hay que desterrar la idea de que hay que estar súper preparado para trabajar
con estos niños.

Formación Docente. Cambios:

- En las practicas pedagógicas. Cuando uno diversifica, tiene un mayor repertorio de


técnicas y estrategias para dar respuesta niños que aprenden de manera diferente y
tienen intereses diferentes.
- Trabajo en colaboración. Romper con el trabajo aislado. Haya más de un docente dentro
de la sala. Aprendizaje cooperativo que se da entre los propios niños.

Trabajando la educación inclusiva. La inclusión de los niños con necesidades educativas


especiales.
Hasta hace pocas décadas, la tendencia general era separar a la población escolar en diferentes
tipos de alumnos en función de su rendimiento con distintos profesores y en ambientes (aulas
e incluso centros) separados. Actualmente la comunidad educativa como la sociedad en general
consideran que la mejor forma de conseguir la integración social y lograr el máximo potencial
de aprendizaje en los niños con necesidades educativas especiales (NEE) es integrarlos en el aula
ordinaria.

En el año 1978, se publica el informe Warnok, un estudio encargado por la secretaria de


educación del Reino Unido. Mary Warnok, la autora del informe, defiende que, aunque los fines
y objetivos educativos son comunes en todas las personas, cada individuo precisa de unas
necesidades específicas e individuales para poder realizar progresos.

El estudio asegura que uno de cada cinco niños puede necesitar ayuda educativa especial en
algún momento de su vida escolar. En definitiva, se plantea un concepto de educación mucho
más flexible e integrador, rechazando las segregaciones y las posiciones inmovilistas comunes
hasta entonces.

Para poder avanzar en la inclusión de los alumnos con NEE en las aulas ordinarias, tanto el
sistema educativo en conjunto como cada profesor deber considerar lo siguiente:

- Las dificultades de aprendizaje experimentadas por algunos alumnos son básicamente


el resultado de las metodologías de enseñanza y organización del sistema educativo que
se ha decidido adoptar.
- Cualquier alumno puede experimentar dificultades de aprendizaje en algún momento
de su escolarización, por lo que es algo normal y frecuente.
- Deben estar disponibles para todos los alumnos que lo precisen, unos sistemas
adecuados de ayuda y apoyo.
- Proporcionar a todas las personas cauces de expresión sin marginar a ninguna de ellas.
- Las dificultades educativas son el resultado de un problema de interacción o encaje
individual entre las características del alumno y el currículo establecido por el sistema.
- La integración escolar actúa como preparación y ensayo de la integración social y,
llegado el momento, laboral.
- Los maestros deben responsabilizarse del adecuado progreso de todos los alumnos y
para ello han de contar con todo el apoyo que precisen: personal especializado,
profesores de refuerzo, materiales adecuados, posibilidad de adaptar el currículo en
ciertos casos, etc.

Los niños o niñas con NEE son aquello grupos de escolares que, en comparación con sus
compañeros de clase, se encuentran muy por encima o por debajo en cuanto a habilidades
cognitivas, por lo que requieren de apoyos especiales en su proceso de aprendizaje.

Dichas necesidades especiales no siempre son permanentes, pues muchas veces el niño sólo
necesita un apoyo especial durante un cierto tiempo y en determinadas materias o capacidades.

Las causas pueden ser debidas a factores físicos, psicológicos y contextuales (factores socio-
familiares) y se caracterizan por déficit o rendimientos muy por debajo o por encima de la media
en áreas como:

- Déficit de desarrollo intelectual.


- Desarrollo y adquisición del lenguaje y la comunicación.
- Dificultades en matemáticas.
- Escasas habilidades sociales.
- Problemas de desarrollo social y psicoafectivo.
- Bajo rendimiento en expresión artística y educación física.

Figura del tutor para niños con NEE. Funciones:

- Ejercer de referente y canal de comunicación entre el equipo educativo, el alumnado y


sus familias.
- Dar continuidad en todo el proceso formativo.
- Hacer el seguimiento individual de cada alumno.
- Coordinar la acción de los diversos profesores, tanto los ordinarios como los de apoyo.

La inclusión en el aula ordinaria de alumnos con NEE suele requerir de más recursos, ya sea en
forma de personal docente adicional o poniendo en marcha actuaciones complementarias.

A menudo deben ser incorporados otros profesionales que sirvan de apoyo y ayuda a la tarea
docente. Por ej.: psicólogos infantiles, logopedas, fisioterapeutas, psicopedagogos, trabajadores
sociales o intérpretes en lengua de señas.

Las implicaciones más importantes se dan en el trabajo diario de los profesores produciéndose
cambios notables en sus funciones, estrategias de trabajo y de relación con el resto de
profesionales que atienden y refuerzan el aprendizaje de los niños con NEE.

A la hora de encarar todos estos cambios necesarios para una inclusión lo más armoniosa y eficaz
posible de todo tipo de alumnos en el aula ordinaria se puede optar por dos tipos de modelos:

El modelo colaborativo:

• Basado en analizar cada caso individual de forma conjunta entre todos los profesionales
implicados para consensuar una serie de propuestas. Dichas propuestas deben
transformarse en acciones concretas de cara a conseguir el desarrollo personal de cada
alumno y promover el incremento de sus competencias, habilidades y conocimientos.
• Implica un trabajo muy importante de coordinación entre profesores, psicopedagogos,
tutores, logopedas, psicólogos infantiles, etc., para que cada profesional asuma su parte
de responsabilidad y ejecute las funciones y tareas delimitadas y enmarcadas por el
proyecto del centro.

El modelo de acción:

• La adopción del modelo requiere un exhaustivo conocimiento de la interacción entre


tres factores clave: características del alumnado, contexto en el que tiene lugar la
educación y posibilidades y alternativas para ofrecer a cada niño la respuesta adecuada
e individualizada.
• Plantea la ejecución basada en la interrelación de las condiciones del contexto y las
necesidades de los niños y niñas, adaptando el currículo de forma individual en ciertos
casos.

Esta adaptación curricular precisa de acciones previas de planificación y seguimiento, entre las
que destacan: definición de objetivos concretos, creación de órganos de coordinación, diseño,
implementación y seguimiento de estrategias de enseñanza-aprendizaje y orientación
académica y profesional.
El modelo, proceso o forma de integración de los niños con NEE no es diferente de la inclusión
de niños con diferencias de origen, nacionalidad o culturales.

La igualdad de oportunidades implica asumir que las necesidades educativas de cada persona
son siempre muy importantes y requieren la misma consideración. Por lo tanto, una
interpretación integral y correcta del concepto de atención a todo tipo de diversidad supone:

• Investigar y preocuparse por las condiciones de vida de cada persona y valorar cómo
pueden influirle en su proceso de aprendizaje.
• Tomar las medidas necesarias para que aprenda y progrese en términos de educación.
• Lograr la equiparación entre compañeros, nivelando las desventajas que algún alumno
pueda tener a través de: refuerzo escolar, intervención de diversos profesionales como
psicopedagogos, psicólogos infantiles o logopedas.

Los planteamientos dirigidos a la atención de la diversidad son perfectamente válidos para ser
utilizados en los niños con NEE. Dichos planteamientos incluyen todas aquellas políticas,
modelos, programas, actuaciones globales y medidas específicas cuyo fin sea garantizar el
derecho y las posibilidades de aprender y progresar a todos los niños y ciudadanos en general.

Resolución 311/16 del Consejo Federal de Educación.

Es una herramienta fundamental para garantizar la plena inclusión en el sistema educativo.

Algunos de los puntos más importantes de la presente resolución son:

• Propiciar condiciones para la inclusión escolar al interior del sistema educativo


argentino para el acompañamiento de las trayectorias escolares de los/as estudiantes
con discapacidad.
• Garantizar un sistema educativo inclusivo.
• Promoción, acreditación, certificación y titulación de los estudiantes con discapacidad.
• Las escuelas tienen prohibido rechazar la inscripción o reinscripción de un/a estudiante
por motivos de discapacidad. El rechazo por motivo de discapacidad, de forma directa
o indirecta, será considerado un acto de discriminación.
• Los alumnos con discapacidad en los Niveles Primario y Secundario, que cursan con
Proyecto Pedagógico Individual (PPI), deben ser evaluados y calificados únicamente de
acuerdo con ese PPI. Esas evaluaciones y calificaciones determinan el pase de año o de
nivel. Por eso, si aprobó su PPI, debe pasar de año o de nivel.

PREMISAS PARA LA ELABORACIÓN DEL PPI

1. La Resolución 311 16 CFE, en su Anexo II, propone un formato de elaboración del PPI.
2. Las instituciones pueden elaborar su propio modelo, siempre que se consideren los ejes
prioritarios para su confección.
3. El PPI es un documento individual que contempla la singularidad de cada sujeto.
4. Se elaborará en función de las particularidades del proceso escolar del estudiante,
promoviendo su desarrollo integral y tendiendo a favorecer su inclusión social y
educativa.
5. N o todos los alumnos con discapacidad requieren un PPI, aunque sí probablemente
necesiten apoyos en el desarrollo de habilidades sociales, utilización de ayudas técnicas,
en la asistencia personal, etc.
6. Se tendrá en cuenta su elaboración cuando existe una distancia considerable entre el
desempeño curricular del alumno y los aprendizajes a alcanzar que propone el Diseño
Curricular para el nivel/grado al que asiste.
7. La planificación, desarrollo y seguimiento del PPI será responsabilidad de ambos equipos
educativos intervinientes, quienes informarán y acordarán con las familias las metas y
responsabilidades de cada una de las partes.
8. Uno de los objetivos de su implementación es que el estudiante desarrolle sus
aprendizajes sin perder de vista el diseño curricular jurisdiccional, y que el PPI no
implique un currículum paralelo.
9. Son flexibles, deben actualizarse periódicamente sobre la base de metas factibles y estar
redactados en lenguaje claro.
10. El PPI habilitará a los estudiantes con discapacidad a recibir la certificación del Nivel, al
igual que el resto de la población escolar.

CONSIGNA DE TRABAJO POR EQUIPOS

1) ¿Cuáles fueron los motivos que te llevaron a participar de esta formación?

2) ¿Pudiste incorporar nuevos aprendizajes? ¿Cuáles?

3) ¿Qué dudas, preguntas o cuestionamientos se generaron a partir de lo compartido y merecen


seguir siendo trabajadas?

4) ¿Cómo impacta el desarrollo de este tema en tus prácticas e intervenciones?

Educación Inclusiva. Fundamentos y Prácticas para la inclusión.

Marco normativo.

El artículo 11 de la Ley Nacional de Educación N° 26.206, “fines y objetivos de la política


educativa nacional”, destaca:

e) Garantizar la inclusión educativa a través de políticas universales y de estrategias pedagógicas


y de asignación de recursos que otorguen prioridad a los sectores más desfavorecidos de la
sociedad.

f) Asegurar condiciones de igualdad, respetando las diferencias entre las personas sin admitir
discriminación de género ni de ningún otro tipo.

g) Garantizar, en el ámbito educativo, el respeto a los derechos de los niños y adolescentes


establecidos en la Ley Nº 26.061.

h) Garantizar a todos el acceso y las condiciones para la permanencia y el egreso de los


diferentes niveles del sistema educativo, asegurando la gratuidad de los servicios de gestión
estatal, en todos los niveles y modalidades.

i) Asegurar la participación democrática de docentes, familias y estudiantes en las instituciones


educativas de todos los niveles. […]

v) Promover en todos los niveles educativos y modalidades la comprensión del concepto de


eliminación de todas las formas de discriminación.

el Consejo Federal de Educación, a través de la Resolución N° 311/16 aprueba el documento


correspondiente a la “Promoción, acreditación, certificación y titulación de los estudiantes con
discapacidad”. Esta Resolución insta al sistema educativo para la mejora de las condiciones de
la educación inclusiva y su aplicación en las distintas jurisdicciones para que adopten las medidas
necesarias para favorecer su aplicación.

Acompañando esta última normativa, se aprobó la Resolución Ministerial N° 2945/17 que otorga
validez nacional a los títulos y certificados enmarcados en la Resolución N° 311/16 CFE.

Educación Inclusiva.

“La inclusión se concibe como un conjunto de procesos orientados a eliminar o minimizar las
barreras que limitan el aprendizaje y la participación de todo el alumnado. Las barreras, al igual
que los recursos para reducirlas, se pueden encontrar en todos los elementos y estructuras del
sistema: dentro de las escuelas, en la comunidad, y en las políticas locales y nacionales. La
inclusión está ligada a cualquier tipo de discriminación y exclusión, en el sentido de que muchos
estudiantes no tienen igualdad de oportunidades educativas, ni reciben una educación
adecuada a sus necesidades y características personales, tales como los alumnos con
discapacidad, niños pertenecientes a pueblos originarios, adolescentes embarazadas, entre
otros” (Booth y Ainscow, 2002).

Políticas educativas inclusivas.

Si bien la inclusión, en general, y la educación inclusiva, en particular, son responsabilidad del


conjunto de la sociedad, los Estados tienen un rol garante en el derecho a una educación de
calidad para todos. Estas garantías se reflejan en:

• Ofrecer oportunidades educativas de calidad para todos y generar las condiciones


necesarias para todas las personas (los contenidos y la calidad de la educación buscan
ser relevantes para todos los grupos sociales).
• Mejorar las condiciones de acceso, permanencia y egreso de todos los estudiantes con
foco en aquellos con mayor riesgo de exclusión, como por ej. alumnos con discapacidad,
con dificultades de aprendizaje, con altas capacidades y/o con características de distinto
tipo (cognitivas, étnico-culturales o socioeconómicas, entre otras) en una educación
común.
• Establecer los mecanismos de seguimiento y evaluación apropiados que permitan medir
el impacto, así como la continua mejora de las políticas educativas.

Curriculum inclusivo.

En nuestro país, la Ley de Educación Nacional ha fijado los grandes objetivos de la educación y
los Núcleos de Aprendizaje Prioritarios (NAP), acordados en el Consejo Federal de Educación con
todos los ministros de educación jurisdiccionales, funcionan como organizadores de la
enseñanza para generar una base común que revierta desigualdades históricas sobre qué debe
enseñarse, qué deben aprender los alumnos y de qué manera se crean las condiciones
pedagógicas para que ello suceda.

Algunos aspectos genéricos claves que aporta UNESCO (2004) para reconsiderar:

• El currículum debe estructurarse y enseñarse de forma que todos los estudiantes


puedan acceder a él.
• El currículum debe basarse en un modelo de aprendizaje que, de por sí, sea inclusivo.
Debe ajustarse a diversos estilos de aprendizaje y enfatizar las competencias y el
conocimiento que sean relevantes para los estudiantes.
• El currículum debe ser suficientemente flexible como para responder a las necesidades
de ciertos estudiantes, comunidades y grupos religiosos, lingüísticos y étnicos u otros
grupos específicos. Por lo tanto, no debe prescribirse de manera rígida.
• El currículum debe tener niveles básicos a los que puedan acceder estudiantes que
tienen diferentes niveles de competencia. El progreso en relación con el currículo debe
administrarse y evaluarse de manera que todos los estudiantes experimenten éxitos.
• La currícula inclusiva exige más de los maestros, por lo que necesitarán apoyo para
implementarla con efectividad.

Un currículum es inclusivo cuando las tradiciones y culturas de un país, las minorías étnicas o
religiosas, las personas con discapacidad, las mujeres, entre otros, se ven claramente
representadas y expresadas en él (UNESCO, 2004).

Instituciones escolares

“Las instituciones inclusivas se caracterizan por ser espacios educativos en los cuales se
reconoce el derecho que tienen todas las personas, sin distinción de raza, cultura, condición
social y económica, credo, sexo, situaciones de discapacidad o talento excepcional, de
pertenecer a una comunidad y construir cultura e identidad con los otros. En este sentido, las
escuelas que trabajan desde este enfoque implementan políticas y prácticas orientadas a
fomentar el sentido de pertenencia, la participación y la permanencia de sus miembros en el
sistema, todo enmarcado en una cultura de equidad que brinda a cada quien lo que necesita
para el desarrollo de sus potencialidades” (Begué Lema y Begoya Sierra, 2010).

Estas políticas y prácticas inclusivas e institucionales se concretan a partir de los siguientes ejes:

• Recibir a todos los niños, niñas y adolescentes de la comunidad y asumir el compromiso


de enseñarles a todos, permitiendo no solamente el acceso sino además la permanencia
con aprendizajes de calidad.
• Diversificación de ofertas educativas.
• Generar espacios de participación, escuchando a las familias y acercándose a ellas para
que participen en la vida de la escuela.
• Construir una cultura escolar inclusiva que considere la diversidad no como un problema
sino como una oportunidad para enriquecer el aprendizaje.

En este sentido, toda la comunidad educativa (autoridades escolares, docentes, personal no


docente, alumnos, familias, comunidad, etc.) pueden actuar como recursos valiosos en apoyo a
la inclusión.

Una cultura inclusiva se define como aquella centrada en: “(…) crear una comunidad segura,
acogedora, colaboradora y estimulante en la que cada uno es valorado, como el fundamento
primordial para que todo el alumnado tenga los mayores niveles de logro. Pretende desarrollar
valores inclusivos, compartidos por todo el profesorado, el alumnado, los miembros del consejo
escolar y las familias, que se transmitan a todos los nuevos miembros del centro educativo”
(Booth y Ainscow, 2002).

Diagnósticos médicos en el ámbito educativo

Los diagnósticos nos facilitan un entendimiento que posibilita, entre otras cosas, comprender
otros cursos de desarrollo posibles y así seguir dimensionando la riqueza que la diversidad nos
trae; en ocasiones permiten identificar apoyos individualizados y realizar ajustes razonables
―cuando hicieran falta―, pero no son una descripción cerrada de la persona y conocerlos no
nos resuelve, en sí mismo, el tema del conocimiento y la utilización de pedagogías pertinentes.
Puesto que el aprendizaje genera desarrollo, la utilización de estrategias debidas se convierte
en un objetivo en sí mismo.

Por lo expuesto, en el ámbito educativo, reconocer y comprender el desarrollo del alumnado,


tanto para identificar funcionalidades como para una adecuada detección de necesidades de
apoyo ―para su otorgamiento sistematizado y consistente―, serán los ejes que nos van a
allanar el camino. Cabe recordar que los apoyos son definidos para cada persona, con la persona
y en cada contexto, y que no se espera que una sola persona sea la responsable de establecer
cuál o cuáles son los mejores apoyos. Entonces el diagnóstico se vuelve una brújula que orienta,
como un dato más entre otros, que colaborará en el proceso de búsqueda de mejores
estrategias educativas.

Proyecto Educativo Institucional (PEI)

Con el objetivo de impulsar una verdadera transformación desde las instituciones educativas
hacia una educación cada vez más inclusiva, se deberán contemplar diversas estrategias donde
los diferentes actores que integran la escuela (directivos, docentes, personal no docente,
alumnos y familias, organizaciones de la sociedad civil, etc.), a través de espacios participativos,
de diálogo y de práctica, profundicen en dicho proceso y establezcan las bases para la
consolidación del proyecto inclusivo.

Todo Proyecto Educativo Institucional deberá considerar los siguientes ejes para elaborar un
plan inclusivo que contemple a todos los actores implicados:

1. La remoción de barreras al aprendizaje y la participación.

2. La corresponsabilidad entre los diversos actores del sistema educativo.

3. La consolidación de redes de apoyo institucionales.

4. La elaboración de instrumentos de seguimiento para el buen desarrollo de los procesos de


inclusión

1. La remoción de barreras al aprendizaje y la participación

Términos claves

La inclusión es un proceso que ayuda a superar los obstáculos que limitan la presencia, la
participación y los logros de todos los estudiantes.

La equidad consiste en asegurar que exista una preocupación por la justicia, de manera que la
educación de todos los estudiantes se considere de igual importancia.

Las barreras son aquellos valores, actitudes, procesos, decisiones, normas y prácticas educativas
que interactúan negativamente con las posibilidades de aprendizaje y participación de los
alumnos, en particular de aquellos más vulnerables a ser excluidos, como suele ser el caso de
los alumnos con discapacidad, con dificultades de aprendizaje, con altas capacidades o con
características que se vivan disruptivas (cognitivas, étnico-culturales o socioeconómicas, entre
otras).

La comunidad educativa propiciará acciones tendientes a detectar y evitar las barreras que
limitan el acceso o presencia de los alumnos en el sistema escolar, facilitando el aprendizaje en
función de las competencias personales, su participación, pertenencia y bienestar personal y
social con el objetivo de garantizar igualdad de oportunidades para todos los niños, niñas y
jóvenes.

2. La corresponsabilidad entre los diversos actores del sistema educativo.

La Resolución del Consejo Federal de Educación N° 311/16 establece en su artículo 13°: “Los
equipos educativos de todos los niveles y modalidades orientarán y acompañarán las
trayectorias escolares de los estudiantes con discapacidad desde un compromiso de
corresponsabilidad educativa realizando los ajustes razonables necesarios para favorecer el
proceso de inclusión”.

Para implementar esta norma, y ante la diversidad propia de cada escuela de cada región de
nuestro país, y de la sociedad en sí misma, esta corresponsabilidad involucra e interpela a los
diversos actores a la conformación de redes cooperativas e institucionales, para el
acompañamiento de las trayectorias educativas de los/as niños/as y adolescentes. Se trata de
generar y sostener entramados institucionales garantes de propiciar las condiciones para el
ingreso, permanencia y egreso, así como también para la prevención, detección e intervención
oportuna y temprana de situaciones problemáticas que pudieran atravesar los alumnos y sus
familias, y que impactan en la trayectoria educativa.

3. La consolidación de redes de apoyo institucionales.

El sistema educativo al que apuntamos requiere la consolidación de redes sociales, tejidos de


apoyo y de las sinergias de muchos actores para hacerlo efectivo, que ya no dependen
solamente de la escuela y su comunidad, sino también de la vinculación sostenida, sistematizada
e institucional con otros equipos, instituciones, áreas gubernamentales y no gubernamentales,
que posibiliten una red de trabajo cooperativo.

Es decir, instituciones que se sostienen entre sí, para conformar un continuo educativo o sistema
de educación en el que se dé una secuencia entre los diversos niveles y modalidades de
educación de manera que haya una continuidad y coherencia en el desarrollo de los principios,
valores y procesos que queremos promover desde la educación inclusiva.

4. La elaboración de instrumentos de seguimiento para el buen desarrollo de los procesos de


inclusión.

El Proyecto Educativo Institucional permite planificar un entramado de acciones y estrategias


que hacen posible ir avanzando en los objetivos propuestos. La importancia del monitoreo y la
evaluación de un proyecto considerado vivo sugiere contemplar la metodología desde el
momento del diseño teniendo en cuenta los instrumentos adecuados (eficaces y eficientes) que
permitan un buen seguimiento del desarrollo de las acciones.

Con claridad en los diferentes aspectos, incluido el monitoreo y la evaluación, todos los actores
contarán con herramientas que les brinden información para reflexionar respecto de la distancia
(o no) entre lo planificado y lo efectivamente llevado adelante en la cotidianidad escolar, donde
podrá profundizarse y/o revisarse el curso de las acciones desarrolladas.

La educación inclusiva en el aula

Los entornos inclusivos se construyen partiendo de la reflexión y la modificación sobre la propia


acción, y sabemos lo complejo que esto resulta.

Es esperable que la reflexión y la modificación busquen garantizar:


• La aceptación y la valoración de las diferencias de cada estudiante, como una
oportunidad de aprendizaje para todos.
• La posibilidad de definir itinerarios personalizados para los niños/as y jóvenes desde un
máximo de singularidad posible.
• La definición de estrategias de intervención que focalicen su atención en la enseñanza y
que protejan el interés superior de los niños/as y jóvenes.
• El desarrollo del sentido de comunidad, solidaridad y pertenencia plural.

Actuar y potenciar la inclusión en el aula como principio rector requiere un gran compromiso
por parte de los docentes y adultos en general, con ellos mismos, con cada alumno en su
singularidad y en lo grupal, y no solo hacia los estudiantes con discapacidad, con dificultades de
aprendizaje, altas capacidades o con características diversas de distinto tipo (cognitivas, étnico-
culturales o socioeconómicas, entre otras).

Proyecto Pedagógico Individual para la Inclusión (PPI): es un instrumento destinado a


garantizar el aprendizaje y la participación, tal como lo establece la Res. N° CFE 311/16, desde
donde se analizan y se interviene acerca de las siguientes barreras:

‐ Barreras de acceso físico.

‐ Barreras de la comunicación.

‐ Barreras didácticas: procesos de enseñanza-aprendizaje.

‐ Barreras sociales/actitudinales: actitud de los docentes, de los demás estudiantes, de los


familiares, carencias en la información, falta de capacitación, ausencia de conocimiento de los
procesos inclusivos.

Para garantizar el aprendizaje y la participación, siempre promoviendo el desarrollo integral y


tendiendo a favorecer la inclusión social y educativa de los estudiantes, se diseñarán las
configuraciones de apoyo que se plasmarán en el PPI.

La planificación y el desarrollo del PPI será responsabilidad de los equipos educativos


correspondientes, quienes podrán apoyarse en otros colegas y profesionales, y en el alumno y
la familia para generar la mejor planificación posible. Se acordarán y registrarán los objetivos,
las metodologías, las formas de evaluar y las responsabilidades de cada una de las partes para
que el estudiante desarrolle sus aprendizajes. En este sentido, el diseño curricular jurisdiccional
será una guía que permita que el PPI se mantenga lo más cercano posible al mismo, para hacer
las menores modificaciones posibles.

Se impulsa a que los PPI sean documentos vivos, que brinden información relevante sobre la
trayectoria escolar del alumno; en ese sentido, se recomienda que al menos contengan:

• Fechas y datos de contacto de los involucrados en el proceso en los diferentes


momentos.
• Datos relevantes en cuanto a los acuerdos: metodológicos, de contenido, modos de
evaluar (justificados mediante las fortalezas del alumno, las hipótesis y las estrategias
que llevaron a consignar esas decisiones).
• Planificación acerca de quiénes y con qué periodicidad se revisa, y que esto quede
debidamente registrado y justificado.
• Redacción en lenguaje claro.
Entonces, deben fijarse instancias para el análisis, la evaluación y la redefinición de los objetivos
previstos ―de ser necesario―, desde una dinámica flexible, como así también se establecen los
criterios de evaluación del PPI, en cuanto a la promoción y acreditación de capacidades
adquiridas.

Se deberán facilitar instancias de articulación necesarias con equipos interdisciplinarios propios


del sistema educativo, así como también con equipos del ámbito de la salud.

Las adaptaciones en el PPI

El PPI es un instrumento donde se plasma la estrategia de planificación y de actuación docente.


Es un proceso fundamentado en una serie de decisiones sobre qué, cómo, cuándo y cuál es la
mejor forma de organizar la enseñanza para el estudiante que así lo requiere.

Para ello, el equipo educativo interviniente deberá realizar adaptaciones que flexibilicen las
prescripciones del currículum, en vistas a lograr la accesibilidad de los contenidos a abordar. Las
adaptaciones cumplen con diversos fines que aportan a la inclusión de los estudiantes: permiten
la atención a la diversidad, al tiempo que potencian la individualización de itinerarios formativos,
dando a cada cual aquello que requiere para el óptimo desarrollo de su trayectoria escolar.

Estas adaptaciones pueden encontrarse en distintas dimensiones del currículum, como ser:

• Los objetivos.
• Los contenidos.
• Los tiempos de enseñanza.
• La evaluación de los aprendizajes.

Las adaptaciones, en sus distintas dimensiones, requerirán modificaciones metodológicas, ya


sean materiales de apoyo para el acceso a la enseñanza, recursos didácticos u otras.

Vínculo familia–escuela: educación inclusiva.

Una escuela inclusiva invita a que todos los actores participen y que el respeto a la diversidad
esté presente como valor y principio de la acción común. En este sentido, el involucramiento y
acompañamiento de la familia es una variable fundamental, ya que familia y escuela tienen roles
diferentes pero complementarios dirigidos a un objetivo común, que es lograr la mejor calidad
de vida de los estudiantes y una sociedad más equitativa.

Es deseable propiciar espacios de diálogo, comunicación y participación de las familias en los


procesos de inclusión, brindando desde la institución la información necesaria sobre dichos
procesos (preservando el derecho a la intimidad de niños, niñas y adolescentes), con el objetivo
de generar procesos de retroalimentación entre las diversas perspectivas y aportes que cada
una de las partes tiene. También elaborar acciones conjuntas, trabajar para eliminar las distintas
barreras que se presentan (en valores, actitudes, procesos, decisiones, normas y prácticas
educativas), posibilitando así la consolidación de escuelas y comunidades cada vez más
inclusivas.

Convivencia escolar.

Una escuela capaz de atender la diversidad es aquella que concentra esfuerzos por tener en
cuenta la realidad de sus estudiantes, sus familias y su comunidad, con el objetivo de consolidar
vínculos pacíficos que fortalezcan la convivencia escolar, sin ningún tipo de discriminación ni
abuso, en el marco de la protección de los derechos humanos fundamentales. “Para que un
docente pueda enseñar, y el estudiante aprender, es indispensable que predominen la
aceptación, la confianza, la generosidad y el respeto mutuo. Se debe construir un entorno
seguro y ordenado que ofrezca a todos los estudiantes la oportunidad de ser incluidos y poder
participar en un entorno con distintas interacciones”. En este sentido, tomando la Resolución
CFE N°217/14 “Guía federal de orientaciones para la intervención educativa en situaciones
complejas relacionadas con la vida escolar”, desde los ámbitos educativos se deberán fortalecer
acciones tendientes a:

• Profundizar el carácter pedagógico de las intervenciones en las escuelas,


comprendiendo el conflicto como inherente a la vida de las instituciones y en sus
dimensiones individual, colectiva y social, de manera que se generen respuestas acordes
con los procesos educativos que se pueden desprender de los conflictos.
• Profundizar la construcción participativa de Acuerdos Escolares de Convivencia con el
objetivo de asegurar el conocimiento y la aplicación de las normas de convivencia y la
asunción de los derechos y obligaciones de todos los actores de la vida institucional.
• Propiciar una política de cuidado de cada estudiante, estableciendo un vínculo
asimétrico entre las personas adultas frente al alumnado, que fije límites claros y proteja
a niños, niñas y jóvenes que sufren acciones de violencia o vean vulnerados sus
derechos.

En este sentido, debemos continuar propiciando un despliegue de la construcción y


participación ciudadana, y también el trabajo constante por los valores de justicia, respeto,
cuidado y responsabilidad democrática tendientes a garantizar la protección integral de los
niños, niñas y jóvenes.

También podría gustarte