La Edad Media
Contexto Histórico, Político y Social
La Edad Media es el período histórico comprendido entre la
caída del Imperio Romano de Occidente en el año 476 d.C. y
el inicio de la Edad Moderna, marcado por la llegada de
Colón a América en 1492. Este período de casi mil años se
caracteriza por profundas transformaciones en la estructura
política, social y económica de Europa, así como por el auge
del feudalismo y la influencia de la Iglesia católica.
Contexto Histórico
La Edad Media se divide en tres etapas principales:
Alta Edad Media (siglos V-X): Se caracteriza por la
fragmentación del poder tras la caída del Imperio Romano, la
formación de los reinos germánicos y el establecimiento del
feudalismo.
Plena Edad Media (siglos XI-XIII): Se observa una
recuperación económica, el crecimiento de las ciudades y el
auge del comercio. Además, es la época de las Cruzadas y el
fortalecimiento de la Iglesia católica.
Baja Edad Media (siglos XIV-XV): Crisis política, social y
económica, marcada por la Peste Negra, la Guerra de los
Cien Años y la decadencia del feudalismo, dando paso al
Renacimiento.
Durante este período también se produjeron importantes
avances culturales y científicos, aunque en su mayoría
estaban controlados por la Iglesia. La transmisión del
conocimiento se realizaba en monasterios y posteriormente
en las primeras universidades medievales.
Contexto Político
El sistema político predominante en la Edad Media fue el
feudalismo, un modelo basado en la descentralización del
poder. El rey otorgaba tierras (feudos) a los nobles y estos, a
cambio, le debían lealtad y apoyo militar. Los nobles
gobernaban sus territorios de manera autónoma y contaban
con siervos y campesinos que trabajaban la tierra.
A lo largo de la Edad Media, surgen los primeros intentos de
centralización del poder en algunas monarquías, como la
francesa y la inglesa. También se desarrollan importantes
conflictos, como las Cruzadas y la Guerra de los Cien Años.
Las relaciones entre los distintos estamentos estaban
marcadas por el vasallaje, un sistema de fidelidad en el que
los nobles menores juraban lealtad a los nobles de mayor
rango y estos, a su vez, al monarca. Sin embargo, con el
paso del tiempo, las monarquías fueron adquiriendo mayor
poder, sentando las bases de los futuros estados modernos.
Contexto Social
La sociedad medieval estaba estructurada en una jerarquía
estamental:
La nobleza: Formada por reyes, duques, condes y caballeros.
Su función principal era la defensa militar y el gobierno de sus
feudos.
El clero: Tenía gran poder e influencia, ya que la Iglesia
controlaba la educación, la moral y la vida religiosa. Estaba
dividido en alto clero (obispos y cardenales) y bajo clero
(sacerdotes y monjes).
Los campesinos y siervos: Constituían la mayoría de la
población y trabajaban la tierra a cambio de protección de los
nobles.
Con el crecimiento de las ciudades, surgieron los burgueses,
comerciantes y artesanos que formaron la base de una
economía urbana en crecimiento, desafiando poco a poco la
rigidez del sistema feudal.
Las condiciones de vida eran precarias para la mayor parte
de la población, con una esperanza de vida reducida debido a
las enfermedades, las guerras y la falta de higiene. La Iglesia
desempeñaba un papel central en la vida cotidiana, regulando
las festividades, la moral y la educación.
Economía y Cultura
La economía medieval estuvo basada en la agricultura, con
un sistema de producción autárquico en los feudos. Con el
paso del tiempo, el auge del comercio y las ferias medievales
impulsaron la creación de gremios y el desarrollo de una
economía monetaria.
En el ámbito cultural, la mayor parte de la producción artística
y literaria estuvo influenciada por la religión. La arquitectura
gótica y románica, las iluminaciones de los manuscritos y las
epopeyas medievales reflejan el pensamiento de la época.
Las universidades medievales surgieron en el siglo XIII,
promoviendo el estudio de la teología, el derecho y la
medicina. Figuras como Santo Tomás de Aquino
contribuyeron al desarrollo del pensamiento filosófico
medieval, combinando la fe con la razón.
Conclusión
La Edad Media fue un período de grandes cambios que sentó
las bases para el desarrollo de la Edad Moderna. A pesar de
los conflictos y crisis, también fue una época de importantes
avances en la cultura, el arte y la política. El declive del
feudalismo y el auge de las monarquías centralizadas
marcaron el final de este período y el inicio del Renacimiento.
Además, la expansión del comercio y el desarrollo de las
ciudades allanaron el camino hacia una nueva estructura
económica y social que transformaría Europa en los siglos
posteriores.
En definitiva, la Edad Media, con todas sus luces y sombras,
representó un período clave en la historia de la humanidad,
en el que se forjaron muchas de las instituciones y
estructuras que darían forma al mundo moderno.
La literatura española medieval abarca un extenso período
que va del siglo V al XV y se caracteriza por la transmisión
oral de los relatos, la influencia de la Iglesia y la convivencia
de diversas tradiciones culturales (cristiana, musulmana y
judía). Se pueden identificar tres grandes etapas:
Literatura oral y épica (siglos XI-XIII): Destacan los cantares
de gesta, relatos épicos que narraban hazañas de héroes. La
obra más representativa es el Cantar de Mio Cid, que relata
las aventuras de Rodrigo Díaz de Vivar, símbolo del caballero
medieval.
Literatura didáctica y religiosa (siglos XIII-XIV): En esta época
se desarrollaron textos moralizantes e instructivos. Alfonso X
el Sabio promovió la prosa en castellano con la Estoria de
España y Las Partidas. También se destacan las obras de
Gonzalo de Berceo, el primer poeta conocido en lengua
castellana, con escritos religiosos como Milagros de Nuestra
Señora.
Literatura del siglo XV y transición al Renacimiento: Se
observa una mayor sofisticación en las obras, con un enfoque
en lo humano y en el amor cortés. Destacan La Celestina de
Fernando de Rojas y la poesía de Jorge Manrique con sus
Coplas por la muerte de su padre.
La literatura medieval española refleja la sociedad y los
valores de la época, siendo una herramienta de enseñanza,
entretenimiento y transmisión cultural que sentó las bases
para la literatura del Siglo de Oro.