ADOLESCENCIA
Para otros usos de este término, véase Adolescencia (desambiguación).
Grupo de adolescentes
Adolescentes
La adolescencia es un periodo de desarrollo biológico, psicológico, sexual y social
inmediatamente posterior a la niñez y que comienza con la pubertad.[1][2] Es un periodo vital
entre la pubertad y la edad adulta, su rango de duración varía según las diferentes fuentes y
opiniones médicas, científicas y psicológicas, generalmente se enmarca su inicio a los 13
años, y su finalización a los 21 años de edad.[3]
La Organización Mundial de la Salud considera la adolescencia como el período
comprendido entre los 10 a 19 años, dentro del periodo que considera ella como juventud
—entre los 10 y 24 años—. [1] Para la OMS la adolescencia inicial que es la primera fase es
desde los 10 años hasta los 13 años, la segunda fase es desde los 14 años hasta los 16 años
y la adolescencia tardía tiene lugar entre los 17 y 19 años.[4][1][5]
Etimología
El término adolescente aparece en el idioma español a mediados del siglo XV proveniente
de la palabra latina adolescens o adulescens, participio activo del verbo adolecere, que
equivale a crecer, robustecer.[6]
Definición de la adolescencia y sus características
principales
La adolescencia es principalmente una época de cambios. Es la etapa que marca el proceso
de transformación del niño en adulto, es un período de transición que tiene características
peculiares. Se llama adolescencia, porque sus protagonistas son jóvenes que aún no son
adultos y tampoco son niños. Es una etapa de descubrimiento de la propia identidad
(identidad psicológica, identidad sexual...) así como la de autonomía individual.
En el aspecto emocional, la llegada de la adolescencia significa la eclosión de la capacidad
afectiva para sentir y desarrollar emociones que se identifican o tiene relación con el amor.
El adolescente puede hacer uso de su autonomía y comenzar a elegir a sus amigos y a las
personas que va a querer. Hasta entonces no ha escogido a sus seres queridos. Al nacer
conoció a sus padres y tal vez a algunos hermanos y el resto de sus familiares. Después, de
alguna manera, sus padres fueron eligiendo sus compañeros de clase y amigos. Pero al
llegar a la adolescencia, puede hacer uso de cierta capacidad de elección para poner en
marcha uno de los mecanismos más significativos de esta etapa. Llevando implícita la
capacidad para discriminar sus afectos: querer de diferente manera a cada persona que le
rodea y personalizar sus afectos. Esto debido a la llegada del pensamiento abstracto que le
permite desarrollar su capacidad para relativizar. La discriminación de afectos, a través del
establecimiento de diferencias en el tipo y la profundidad de sentimientos, le permite la
personalización de sus afectos. El adolescente está en un camino medio entre la infancia y
la adultez, en lo que hace referencia a la vivencia de sus emociones, estando presente una
mezcla singular de sus comportamientos. Todavía tiene una forma de manifestar sus deseos
mediante una emotividad exacerbada o con la espontaneidad propia de la infancia, pero ya
empieza a actuar de una manera sutil en las interacciones, o con una cierta represión
relativa de sus emociones, tal como hace una persona adulta[7] y jóvenes adultos.
Adolescentes chinos con ropa tradicional
Hanfu.
Etapas
La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que una de cada cinco personas en el
mundo es adolescente, 85% de ellos viven en países pobres o de ingresos medios, y
alrededor de 1,7 millones de ellos mueren cada año.[8] La OMS define la adolescencia
como la etapa comprendida entre los 10 y los 19 años, y considera dos fases: la
adolescencia temprana, hasta los 14 años y la adolescencia tardía, hasta los 19 años.[9] [10]
Sin embargo, la condición de juventud no es uniforme y varía según el grupo social que se
considere apto.
Características
La adolescencia se caracteriza por el crecimiento físico y desarrollo psicológico. Y es la
fase del desarrollo humano situada entre la infancia y la edad adulta. Esta transición debe
considerarse un fenómeno biológico, cultural y social.
Muchas culturas difieren respecto a cuál es la edad en la que las personas llegan a ser
adultas. En diversas regiones, el paso de la adolescencia a la edad adulta va unido a
ceremonias y/o fiestas, como por ejemplo en el Benei Mitzvá, que se celebra a los 12 años
para las niñas y 13 años para los niños (12 años para los niños ortodoxos).[11] Aunque no
existe un consenso sobre la edad en la que termina la adolescencia, psicólogos como Erik
Erikson consideran que la adolescencia abarca desde los doce o trece años hasta los veinte
o veintiún años.[12] Según Erik Erikson, este período de los 13 a los 21 años es la búsqueda
de la identidad, define al individuo para toda su vida adulta quedando plenamente
consolidada la personalidad a partir de los 21 años.[13] Sin embargo, no puede generalizarse,
ya que el final de la adolescencia depende del desarrollo psicológico, la edad exacta en que
termina no es homogénea y dependerá de cada individuo, etc.
Maduración sexual
Ciclos de retroalimentación hormonales.
1.- hormona folículo estimulante - FSH, 2.- hormona luteinizante - LH, 3.- progesterona,
4.- estrógeno, 5.- hipotálamo, 6.- glándula pituitaria, 7.- ovario, 8.- embarazo - hCG
(gonadotropina coriónica humana - hCG), 9.- testosterona, 10.- testículo, 11.- incentivos,
12.- prolactina PRL. Véase también sistema endocrino y retroalimentación negativa
endocrina.
En la adolescencia temprana y para ambos sexos, no se manifiestan grandes desarrollos de
los caracteres sexuales secundarios, pero suceden cambios hormonales a nivel de la
hipófisis, como el aumento en la concentración de gonadotropinas (hormona
folículoestimulante) y de esteroides sexuales. Seguidamente aparecen cambios físicos,
sobre todo cambios observados en la glándula mamaria de las niñas, los cambios genitales
de los varones y el vello pubiano en ambos sexos.[14]
Véase también: Pubertad
Mujeres
El primer cambio identificable en la mayoría de las mujeres es la aparición del botón
mamario. La adolescencia en las mujeres comienza a los 10 o 12 años. Además, comienza
su primera menstruación.
Se caracteriza por un agrandamiento en el tejido glandular por debajo de la areola,
consecuencia de la acción de los estrógenos producidos por el ovario. La edad de aparición
es después de los 8 años; puede ser unilateral y permanecer así por un tiempo, y casi
siempre es doloroso al simple roce. Al avanzar la adolescencia, el desarrollo mamario,
además de ser cuantitativo, es cualitativo: la areola se hace más oscura y más grande, y
sobresale del tejido circundante, aumenta el tejido glandular, se adquiere la forma
definitiva, generalmente cónica, y se desarrollan los canalículos. Puede haber crecimiento
asimétrico de las mamas.
El vello púbico, bajo la acción de los andrógenos adrenales y ováricos, es fino, escaso y
aparece inicialmente a lo largo de los labios mayores, y luego se va expandiendo. El vello
púbico en algunos casos coincide con el desarrollo mamario y en otros puede ser el primer
indicio puberal. Suele comenzar a notarse a los 9 o 10 años de edad. Al pasar los años, el
vello pubiano se hace más grueso y menos lacio, denso, rizado y cubre la superficie externa
de los labios, y se extiende hasta el monte de Venus, y alcanza la forma triangular
característica adulta después de 3 a 5 años (aproximadamente entre los 15 y 16 años de
edad). El vello axilar y el vello corporal aparecen más tarde.
Los genitales y las gónadas cambian de aspecto y configuración. Los labios mayores
aumentan de vascularización y aumenta la cantidad de folículos pilosos, hay
estrogenización inicial de la mucosa vaginal, los ovarios y el cuerpo del útero aumentan en
tamaño. Las trompas de Falopio aumentan después de tamaño, y aumenta el número de
pliegues en su mucosa. Los labios menores se desarrollan, los labios mayores se vuelven
luego delgados y se pigmentan y crecen, para cubrir el introito. La vagina alcanza una
profundidad de 8 cm y, luego, de 10–11 cm. Por efectos estrogénicos, la mucosa se torna
más gruesa, las células aumentan su contenido de glucógeno y el pH vaginal pasa de neutro
a ácido un año antes de la primera menstruación (conocida con el nombre de menarquia o
menarca).
Se desarrollan las glándulas de Bartolino, aumentan las secreciones vaginales, la flora
microbiana cambia (aparece el bacilo de Doderlein), la vulva sufre modificaciones en su
espesor y coloración. Por último, en las mujeres que nacen con himen, este se engrosa y su
diámetro alcanza 1 cm.
La menarquia o menarca, que es la primera menstruación, aparece precedida por un flujo
claro, inodoro, transparente y bacteriológicamente puro que, visto al microscopio, tiene
aspecto de hojas de helecho. La menarquia tiende a presentarse a los 11 o 12 años. Se
denomina pubertad precoz cuando aparece de manera anormalmente temprana (8-10 años).
Hombres
Los testículos prepuberianos tienen un diámetro aproximado de 2,5 a 3 cm, el cual aumenta
por la proliferación de los túbulos seminíferos. El agrandamiento del epidídimo, las
vesículas seminales y la próstata coinciden con el crecimiento testicular, pero no es
apreciable externamente. En el escroto se observa un aumento en la vascularización,
adelgazamiento de la piel y desarrollo de los folículos pilosos.
La espermatogénesis —es decir, la producción de espermatozoides— se detecta
histológicamente entre los 11 y 16 años de edad, y la edad para la primera eyaculación o
espermarquia es entre los 12 y los 16 años. El pene comienza a crecer en longitud y
también a ensancharse aproximadamente un año después de que los testículos aumentan de
tamaño. Las erecciones son más frecuentes y aparecen las emisiones nocturnas.
El vello sexual aparece y se propaga hasta el pubis, donde se aprecia más grueso y rizado.
Puede comenzar a aparecer el vello axilar y, en ocasiones, en el labio superior (bigote). El
vello en los brazos y en las piernas se torna más grueso y abundante entre los 13 y 14 años.
Aumenta la actividad apocrina —es decir, de la secreción de las glándulas suprarrenales—
con la aparición de humedad y olores axilares.
Crecimiento y desarrollo
Desde el punto de vista práctico, los cambios habituales del crecimiento tienen tres grandes
características:
1. Se realizan en forma secuencial, es decir, unas características aparecen antes de que
aparezcan otras, como es el caso del crecimiento de las mamas antes de la aparición
de la menstruación (o regla o periodo), el vello púbico antes que el axilar, los
miembros inferiores crecen primero que el tronco, los testículos se incrementan
antes que el pene, etc.
2. El tiempo de comienzo, la magnitud y la velocidad de cada evento es
considerablemente variable entre las edades y los sexos.
3. Cada evento del crecimiento sigue la ley de la variabilidad individual del desarrollo.
Cada individuo tiene una propia manera de ser y la conserva a través de los años de
la adolescencia, y en ella influyen diversos factores, como su origen étnico, su
constitución genética o familiar, nutrición, funcionamiento endocrino y ambiente
sociocultural. Basado en ello, la evaluación de la maduración sexual suele ser más
valiosa desde el punto de vista clínico que la edad cronológica, que es la correlación
que por lo general preocupa a los padres y al mismo adolescente.
Véase también: Pubertad
Altura: el estirón de la adolescencia
Crecer es una característica destacada de la pubertad, el brote o estirón de la pubertad es
una de las características fundamentales de la adolescencia. Tiene una duración de 3 a 4
años, con un promedio de 24 a 36 meses. Está caracterizado por un rápido crecimiento del
esqueleto, llamado punto de velocidad máxima (PVM), que se manifiesta por un aumento
rápido de la talla o crecimiento lineal, de aproximadamente 8 cm en la mujer y de unos
10 cm en el varón.[14] Es seguida por una desaceleración o enlentecimiento progresivo del
crecimiento lineal, hasta que se detiene por la fusión de las epífisis de los huesos largos,
como consecuencia de los cambios hormonales.
Actualmente se considera que el incremento en la velocidad de crecimiento es el primer
signo de inicio de la pubertad en las niñas, aunque es más fácil de visualizar dicho cambio
en el botón mamario. El crecimiento corporal no es homogéneo, por lo general se aprecia
una gradiente distal:proximal, es decir, los pies y las manos crecen antes que las piernas y
los antebrazos, y estos lo hacen antes que los muslos y los brazos. La cadera crece antes
que los hombros y el tronco, el cual se acompaña de una epífisis vertebral transitoria. Todos
los órganos participan en el estirón del crecimiento, a excepción de la cabeza, el timo, el
tejido linfático y la grasa subcutánea. El inicio del estirón es variable en edad, por lo que
los padres o el adolescente puede manifestar preocupación por una supuesta precocidad o
retardo en el crecimiento. Las necesidades nutricionales se hacen más intensas, hay
disimetría fisiológica que causa cierta ‘’torpeza’’ motora, aumenta el metabolismo del
calcio en el período de crecimiento rápido.
Cambios cognitivos
El cerebro humano está interconectado por millones de células, lo que le permite recibir y
procesar información (input) y generar respuestas (output). La adolescencia es una etapa
ideal para incrementar el conocimiento y desarrollar habilidades, ya que durante este
período el cerebro es altamente moldeable y capaz de crear nuevas sinapsis. La madurez del
sistema límbico y la poda sináptica facilitan la formación de redes neuronales.[15]
El cerebro de los adolescentes se encuentra en continuo desarrollo, este opera de manera
paralela y distribuida, procesando diferentes tipos de información en distintas regiones que
trabajan simultáneamente las estructuras cerebrales como la región prefrontal, responsable
de la toma de decisiones, así como las áreas de memoria y procesamiento visual y auditivo,
Por otras parte el córtex, la capa externa del cerebro, alberga neuronas compuestas por un
núcleo y ramificaciones. Las dendritas reciben información, mientras que los axones actúan
como canales de salida para la comunicación electroquímica. El desarrollo neuronal
requiere estimulación constante, especialmente en las áreas relacionadas con la memoria y
el procesamiento del lenguaje, que también son responsables del control emocional.
El lóbulo occipital izquierdo, por su parte, se encarga de procesar la información visual.
La cognición, un proceso mental que despierta la curiosidad, se ve potenciada por la
plasticidad neuronal. La atención, una habilidad cognitiva, permite que el sistema motor y
sensorial del cerebro funcione en conjunto, facilitando el almacenamiento y recuerdo de
pensamientos, conceptos y sentimientos.
Existen dos mecanismos fundamentales para moldear y perfeccionar el funcionamiento
cognitivo: la asimilación y la acomodación, que contribuyen a mantener un equilibrio.
Ejercitar el cerebro mediante actividades que demandan atención y constancia puede traer
beneficios significativos, como la formación de redes neuronales más fuertes.
A continuación, anexo una tabla comparativa entre la teoría de la mente y la teoría
cognitiva.[16]
Ambas son importantes para comprender los procesos neuronales por los que transita el
adolescente.[16]
Teoría de la Mente (Simón
Aspecto Teoría Cognitiva de Jean Piaget
Baron-Cohen)
Capacidad para comprender que
otros tienen pensamientos, Los adolescentes construyen conocimiento
Definición
creencias, deseos e intenciones mediante la interacción con el entorno.
diferentes a los propios.
Cuatro etapas: 1. Sensorio motora (0-2
Se desarrolla en la infancia
años), 2. Pre operacional (2-7 años), 3.
Desarrollo temprana, típicamente entre los 2
Operaciones concretas (7-11 años), 4.
y 5 años.
Operaciones formales (11 años en adelante)
Fundamental para el desarrollo de Fundamental para entender cómo los niños
Aportación habilidades sociales y la adquieren conocimientos y habilidades
comprensión emocional cognitivas
Otros cambios físicos
Tórax y abdomen de un varón adolescente. Hay un cambio
notorio en la estructura del torso, mucho más próxima a la de un adulto
Los cambios biológicos y orgánicos durante la adolescencia marcan de modo casi definitivo
el dimorfismo sexual. Estos cambios dependen en gran medida del tipo constitucional,
factores genéticos y otros más circunstanciales como la nutrición o la presencia o no de
determinados desbalances hormonales que no necesariamente tienen que ser patológicos.
En ocasiones los adolescentes se preguntan el porqué de la diferencia en el desarrollo y la
aparición de los caracteres sexuales entre unos y otros, y la respuesta puede encontrarse en
cualquiera de los elementos señalados anteriormente. No obstante hay características que
deben aparecer en una edad determinada, independientemente de las variables, por lo que
se recomienda que ante cualquier inquietud se consulte a los especialistas en la temática.
Masa corporal
En las mujeres, durante la pubertad temprana, la ganancia de peso continúa siendo de 2 kg
por año, pero luego experimenta una aceleración que llega a un máximo después de
alcanzar el punto de velocidad máxima de crecimiento. En los varones, el peso coincide con
la talla, es decir, de 100 a 200 gramos por año. El aumento del peso puberal viene a
representar el 50% del peso ideal del individuo adulto.[17]
Grasa corporal
La grasa corporal total aumenta en la pubertad temprana para ambos sexos. Más adelante,
las mujeres depositan grasa de manera más rápida y más extensa que en los varones, con
predominio en miembros superiores, tronco y parte superior del muslo. En condiciones no
patológicas, en ningún momento de la pubertad se espera que las mujeres pierdan grasa,
mientras que los varones en el crecimiento rápido, pierden grasa en los miembros y el
tronco.
La mujer y el varón prepuberales tienen igual proporción entre masa magra (tejido
muscular, huesos y vísceras) y tejido adiposo. En el varón, el aumento de la masa magra es
paralelo al incremento de la talla y del estirón puberal en músculos y huesos, los cuales
coinciden con el punto de velocidad máxima (PVM) de crecimiento. Por el contrario, en las
mujeres se continúa acumulando el tejido adiposo en las extremidades y en el tronco. Este
crecimiento divergente da como resultado que los varones tengan hasta un 45 por ciento de
su peso corporal en músculos y que las mujeres hasta un 30 por ciento de su peso corporal
en grasa. Al final de la pubertad, los varones son más pesados que las mujeres. El
dimorfismo es muy importante para considerar el sobrepeso en el adolescente, ya que se
debe determinar si es a expensas de tejido graso o de tejido magro. Los hombros y el tórax
son más anchos que las caderas en el varón y a la inversa en las mujeres y, en relación con
el tronco, las piernas son más largas en el varón.
Cabeza
La cabeza aumenta muy poco en tamaño, pero la cara se diferencia tomando aspecto de
adulto, sobre todo por el reforzamiento mandibular, muy evidente en el varón y por los
cambios en la nariz. Bajo las influencias de los andrógenos se establece también una
diferencia en la parte anterior del cartílago tiroides y las cuerdas vocales, que tienen el
triple de longitud en los niños que en las niñas.
Crecimiento muscular
El crecimiento muscular es un hecho sobresaliente, especialmente mientras dura el estirón
de la estatura, con predominio en el varón, sobre todo por la acción de los andrógenos, que
también influyen en la adquisición de la fuerza muscular. Por supuesto, el tamaño, la fuerza
y la habilidad pueden no ser diferentes en un varón y una mujer, en función de la actividad
física que desarrollen. El corazón y los pulmones también participan en el estirón del
adolescente, más marcadamente en los varones, en quienes aumenta la presión arterial, así
como la capacidad sistólica.
Dentición
Importa el diagnóstico de las caries y alteraciones mecánicas. En general, se completan 28
piezas durante la adolescencia.
De 8 a 10 años: 4 premolares
De 9 a 11 años: los segundos premolares
De 9 a 13 años: los caninos
De 10 a 14 años: los segundos molares
De 15 a 24 años las llamadas muelas de juicio, con lo que se completa la dentadura
adulta