Emergencias Médicas en el Fútbol
Emergencias Médicas en el Fútbol
En este módulo, trataremos algunas de las afecciones más habituales y cómo abordarlas adecuadamente.
Le damos la bienvenida a esta formación virtual sobre emergencias generales. Las emergencias médicas
siempre deberán tratarse según los protocolos disponibles, prestando atención a las vías respiratorias del
paciente, su respiración y circulación. El control de algunos de estos casos en un contexto futbolístico
requiere el uso de protocolos específicos.
Algunas enfermedades consideradas emergencias médicas que pueden ocurrir en el terreno de juego son:
anafilaxis aguda;
asma aguda;
dolor torácico agudo;
deshidratación;
lesiones dentales;
dislocaciones;
fracturas;
convulsiones tónico-clónicas generalizadas;
traumatismos craneales;
emergencias relacionadas con el calor;
hipoglucemia;
lesión vertebral;
parada cardíaca súbita.
El tratamiento de las cardiopatías, incluida la parada cardíaca súbita (PCS), no se cubren en este módulo.
Para obtener más información sobre estas enfermedades, revise los módulos sobre cardiología y PCS. El
tratamiento de la hipoglucemia (módulo de diabetes) y del asma (módulo sobre enfermedades
respiratorias) tampoco se cubren en este módulo en detalle. Los módulos sobre asistencia del equipo y
organización de eventos también estudian cómo podemos prepararnos para gestionar una emergencia
médica que afecte a un jugador, un espectador o un técnico.
UNA ESTRATEGIA
El tratamiento de traumatismos o trastornos médicos importantes es complejo y va más allá del alcance
de este módulo. Por lo tanto, es fundamental que el doctor de un equipo, el doctor del estadio u otros
médicos que trabajen en el ámbito futbolístico dispongan de un proceso claro para la evaluación de
emergencias médicas y traumatológicas. También es indispensable contar con el equipo apropiado in situ.
El Maletín de Emergencias Médicas de la FIFA contiene el equipo necesario para tratar las emergencias
médicas y traumatológicas más comunes que pueden producirse en el terreno de juego.
Es importante que siempre se asegure de que tiene ayuda. En cuanto sospeche que se encuentra ante un
problema más serio, su primera acción debe ser pedir ayuda. Normalmente, esto significa llamar a una
ambulancia si no hay más profesionales sanitarios en el lugar.
A continuación se resume una estrategia básica que se basa en una «evaluación primaria», lo que implica
tratar primero el mayor peligro de muerte. La falta de un diagnóstico definitivo no debe retrasar el
tratamiento de las lesiones que pongan en peligro la vida (o una extremidad)
SEGURIDAD
Una parte importante de la prestación de cualquier asistencia médica es la seguridad de todas las
personas involucradas. La primera función activa del médico consiste en garantizar su propia seguridad y,
a continuación, la seguridad de las personas que requieran tratamiento. Si no es seguro entrar al campo
por cualquier motivo, no acceda a él hasta que el árbitro o el personal local de seguridad anuncien que es
seguro.
Los riesgos en cualquier campo de fútbol van a estar bien controlados dentro de lo razonable. Siempre
merece la pena dedicar unos segundos a asegurarse de que la zona es segura y, si es necesario, detener
el partido o la sesión de entrenamiento mientras se lleven a cabo los primeros auxilios.
También es importante que se proteja de los fluidos corporales potencialmente contaminados. Utilice
guantes y considere el uso de protección ocular y otras prendas protectoras. El Maletín de Emergencias
Médicas de la FIFA (MEMF) contiene guantes y un par de gafas.
VÍAS RESPIRATORIAS
El primer paso de la evaluación consiste en valorar las vías respiratorias del jugador protegiéndole la
columna cervical. Mire el interior de la boca del jugador para comprobar si hay algo bloqueándole las vías
respiratorias. Algunos objetos que pueden bloquear las vías respiratorias de un jugador en el terreno de
juego pueden ser, por ejemplo, los siguientes:
Puede abrir las vías respiratorias inclinando la cabeza hacia atrás si no hay posibilidad de lesión cervical. Si
sospecha que puede haber una lesión o traumatismo cervical, álcele la barbilla o haga una tracción
mandibular. En caso de obstrucción evidente, se debe retirar el objeto si se ve con claridad llevándolo
hacia la parte delantera de la boca con un fórceps Magill del MEMF. No le meta los dedos en la boca. Si no
puede proteger las vías respiratorias con estas maniobras sencillas, quizá sea necesario insertar una
«ayuda para las vías respiratorias» del MEMF. Si el jugador está de lado, debe dejarle hasta que llegue la
ayuda. Si está boca abajo, gírele la cabeza con cuidado hacia un lado para que pueda respirar. Si el
jugador está inconsciente, debe colocarle de lado (no boca arriba).
El Maletín de Emergencias Médicas de la FIFA contiene máscaras laríngeas, tubos nasofaríngeos y cánulas
de Guedel. También incluye una bolsa y máscaras de ventilación.
RESPIRACIÓN
Utilice un estetoscopio para valorar la respiración del jugador. Recuerde que es probable que los jugadores
que hayan sufrido una parada cardíaca súbita respiren con normalidad.
El objetivo de esta evaluación es identificar y tratar seis trastornos torácicos que ponen en peligro la vida.
Son los siguientes:
Si el jugador respira con normalidad, continúe con la evaluación. Si no respira, debe iniciar una RCP.
CIRCULACIÓN
También debe considerarse la posibilidad de una hemorragia interna. Los únicos indicios pueden ser
taquicardias o una presión arterial reducida.
El Maletín de Emergencias Médicas de la FIFA contiene elementos para tratar hemorragias, incluida una
variedad de gasas y vendas para comprimir heridas. Asimismo, cuenta con un esfigmomanómetro y un
estetoscopio. Incluye también un equipo de infusión, torniquetes y tubos intravenosos que pueden
utilizarse para administrar líquidos intravenosos con el fin de mantener la circulación del jugador.
DÉFICIT NEUROLÓGICO
Debe realizarse una evaluación neurológica, conocida por la mnemotecnia AVDI (alerta, respuesta a
estímulos verbales, respuesta a estímulos dolorosos o inconsciencia). Se debe valorar si:
La hipoglucemia y las drogas, incluido el alcohol, pueden afectar al nivel de consciencia. El Maletín de
Emergencias Médicas de la FIFA incluye un glucómetro que puede utilizarse para medir el nivel de glucosa
en sangre.
EXPOSICIÓN Y EXPLORACIÓN
No puede tratar lo que no ve. Debe poder ver la lesión para poder tratarla con efectividad. La ropa del
jugador puede ocultar las lesiones.
Exponga las lesiones importantes retirando las prendas necesarias y explore las lesiones subyacentes.
Debe pensar si quitarle la ropa al jugador va a generarle más problemas. Por ejemplo, puede predisponerle
a coger frío o a desarrollar una hipotermia. También resulta importante considerar la privacidad del
jugador.
Tenga en cuenta el historial médico del jugador para transmitir esa información al personal de la
ambulancia a su llegada.
PASOS SIGUIENTES
Cuando se hayan completado estos pasos, se haya empezado la labor de reanimación y el jugador esté
estable (se estén normalizando los signos vitales), se debe realizar otra valoración más a fondo
(evaluación secundaria), que implica una evaluación de pies a cabeza, incluida una exploración física y del
historial completa y una revaluación de todos los signos vitales. En el contexto futbolístico, se puede llevar
a cabo en la sala médica o el vestuario antes del traslado al hospital. Se debe examinar por completo cada
zona del cuerpo. En esta fase, se pueden obtener radiografías. Si en algún momento durante la evaluación
secundaria el paciente empeora, se debe realizar otra evaluación ABCDE porque puede haber peligro de
muerte.
COLUMNA CERVICAL
INTRODUCCIÓN
Se debe estabilizar a cualquier futbolista con una posible lesión vertebral o clínicamente sintomática de
forma adecuada y apropiada para evitar lesiones neurológicas en la médula espinal o de otro tipo. Esto
significa que todo el personal sanitario en servicio debe estar totalmente formado para reconocer, evaluar,
tratar, estabilizar y trasladar al jugador que presente la lesión en la cabeza o el cuello. Además, se debe
contar con el equipo correcto (tabla de rescate rígida, camilla de cuchara o camilla cesta o colchón de
vacío).
Tenga en cuenta que el uso de la camilla suave tradicional de tipo «OTAN» ya no es aceptable en el
terreno de juego. Tampoco se recomienda utilizar un collarín rígido.
Seleccione las flechas para navegar por las medidas que componen los principios básicos de la
estabilización de la columna vertebral.
Este componente muestra una galería de imágenes con textos que las acompañan. Use los controles de
navegación para avanzar o retroceder en la narración.
Paso 1
Vuelva a alinear la cabeza en posición neutral en relación con la columna con cuidado, suavidad y
despacio y, a partir de ese momento, mantenga esta posición. Si esta realineación lenta y suave provoca
dolor cervical o espinal, calambres musculares, indicios o síntomas neurológicos anormales, ofrece
resistencia o compromete la integridad de las vías respiratorias, inmovilice la cabeza en la posición en la
que la encontró y traslade al jugador al hospital de esa forma con un dispositivo de estabilización
apropiado que tenga a mano
Paso 2
Cuando se haya vuelto a alinear y estabilizar la cabeza de manera adecuada, alinee toda la columna
vertebral con cuidado, suavidad y despacio en la posición neutral siguiendo los mismos principios que se
describen arriba.
Paso 3
Si el jugador se encuentra boca arriba (posición supina), hay que estabilizarle en una camilla espinal,
rígida y larga. Esto se puede hacer mediante una maniobra de giro cuidadosa, suave y coordinada para
poner al jugador de lado, colocar la camilla tras la espalda del jugador y colocarle en posición supina sobre
ella con cuidado, suavidad y coordinación para la estabilización. Otra opción consiste en que un equipo
situado a ambos lados del jugador le levante con cuidado, suavidad y coordinación mientras la camilla se
desliza bajo él para luego colocarle encima con suavidad.
Paso 4
Todos los jugadores sujetados con correas en un dispositivo de estabilización deben estar atados con la
suficiente seguridad para que el dispositivo pueda colocarse de forma lateral en caso de que el jugador
vomite sin que ello provoque un movimiento excesivo en la columna.
Paso 5
Si el jugador está de lado (posición lateral), se le puede poner una camilla detrás y girarle con cuidado y
suavidad para colocarle encima en posición supina para la estabilización.
Paso 6
Si el jugador está boca abajo (posición prona), el equipo médico debe seguir una serie de pasos con
cuidado, suavidad y coordinación para, en primer lugar, volver a alinearle la cabeza en la posición neutral,
a continuación, girarle para ponerle de lado y, por último, colocarle en la camilla en posición supina para la
estabilización.
Paso 7
Cuando se haya alineado al jugador de forma adecuada y apropiada en la posición supina, en posición
neutral anatómicamente en el dispositivo de inmovilización y se le haya estabilizado la columna cervical
de forma manual, se debe cambiar a una estabilización externa con dispositivos externos (como bloques
de espuma para la cabeza).
«La estabilización (no la inmovilización) es necesaria para proteger la columna cervical. La inmovilización
puede afectar a la capacidad de respirar del paciente y provocarle llagas de presión. La estabilización
permite que el paciente se mueva con suavidad de forma espontánea y tiene menos probabilidades de
causar estas complicaciones. No se debe inmovilizar a ningún paciente más de 20 minutos».
ANAFILAXIA
La anafilaxia grave es una reacción alérgica aguda que puede ser fatal. Se debe valorar el riesgo de
anafilaxia en el entorno futbolístico, tanto dentro como fuera del terreno de juego. Algunos factores
desencadenantes conocidos son los alimentos, fármacos, picaduras de himenópteros, fiebre e infecciones
(por ejemplo, infección en las vías respiratorias altas). Además, el riesgo de anafilaxia puede ser mayor a
causa de «cofactores», incluidos los fármacos antinflamatorios no esteroides (AINE), el ejercicio y el
alcohol. Todos estos precipitantes pueden ser relevantes en el entorno futbolístico. Viajar a lugares
desconocidos, en especial en lo que respecta a la comida y la bebida, puede aumentar el riesgo de
padecer una reacción alérgica grave.
Los doctores de los equipos y los servicios médicos del estadio de fútbol deben ser capaces de reconocer y
tratar una anafilaxia
ANTECEDENTES Y EXPLORACIÓN
Es fundamental reconocer rápidamente una anafilaxia y tratarla de inmediato. Los siguientes criterios
clínicos, adaptados a partir de las directrices de la Organización Mundial de Alergia, son relevantes en el
ámbito futbolístico.1-3
Debe considerarse la anafilaxia cuando exista cualquiera de los siguientes criterios clínicos:
inicio agudo de enfermedad que afecte a la piel, el tejido mucoso o ambos (por ejemplo: urticaria general,
picor, enrojecimiento o labios, lengua o úvula hinchados);
dos o más de los siguientes síndromes poco después de una exposición conocida o probable a un posible
alérgeno:
inicio agudo de enfermedad que afecte a la piel, el tejido mucoso o ambos (por ejemplo:
urticaria general, picor, enrojecimiento o labios, lengua o úvula hinchados);
síndrome respiratorio (disnea, sibilancias, estridor, hipoxemia);
síndrome cardiovascular (presión arterial reducida, síncope, desmayo);
síndrome gastrointestinal (calambres agudos, dolor abdominal, vómito);
presión arterial reducida después de una exposición conocida o probable a un posible alérgeno.
Niños: presión arterial sistólica baja o una disminución superior al 30 % de lo normal para su
edad.
Adultos: presión arterial sistólica inferior a 90 mmHg o una disminución superior al 30 % de lo
normal para la persona.
TRATAMIENTO
La clave del tratamiento eficaz de una anafilaxia grave en el entorno futbolístico es la identificación a
tiempo, una valoración de sus consecuencias mortales y el inicio inmediato del tratamiento con
adrenalina/epinefrina.
En cualquier situación en la que cualquiera de los indicios o síntomas clínicos mencionados arriba se
presenten en el contexto de una posible reacción alérgica a alimentos, fármacos, picaduras de
himenópteros (como, por ejemplo, abejas) u otros productos químicos, considere siempre de inmediato la
posibilidad de anafilaxia. Siempre es mejor tratar al jugador pronto que esperar a su deterioro clínico,
puesto que la duda en el tratamiento de la anafilaxia grave puede ser letal.
MEDICAMENTOS
La base del tratamiento de la anafilaxia grave es la administración de epinefrina (adrenalina) por vía
intramuscular en la parte anterolateral del muslo (vasto externo).
Haga clic o pulse en los siguientes títulos para obtener más información sobre los fármacos
que pueden utilizarse para tratar la anafilaxia.
EPINEFRINA (ADRENALINA)
Si los síntomas siguen siendo graves tras la inyección IM de epinefrina, repita la dosis cada cinco minutos.
Se debe llamar a una ambulancia si no hay una in situ.
AGONISTAS BETA 2
Ante un broncoespasmo por anafilaxia, además de administrar epinefrina, valore la inhalación de agonista
β2 mediante un inhalador con espaciador o nebulización con oxígeno. Se puede repetir este tratamiento
tantas veces como sea necesario.
ANTIHISTAMÍNICOS
GLUCOCORTICOIDES
Se debe trasladar al paciente cuanto antes a las instalaciones médicas más cercanas y apropiadas una vez
administrada la dosis inicial de epinefrina/adrenalina para que la unidad de emergencias le pueda prestar
una mayor asistencia en caso necesario.
SEGUIMIENTO
Después de tratar eficazmente un episodio agudo, es importante asegurarse de que el jugador recibe
alguna forma de seguimiento. Es importante entender los motivos por los que se ha producido el episodio
y poner en marcha estrategias para evitar y tratar futuros episodios. Por ejemplo, si se descubre que un
jugador tiene alergia a los frutos secos, debe recibir una formación detallada sobre qué alimentos debe
evitar. Sus familiares y compañeros del equipo también deben estar al tanto del riesgo que suponen estos
alimentos y deben evitar consumirlos en presencia del jugador. El jugador deberá recibir un EpiPen,
formación sobre cómo (y cuándo) usarlo y la recomendación de llevarlo siempre consigo. Esta formación
también deben recibirla sus familiares y compañeros de equipo.
«No administre una inyección IM de epinefrina/adrenalina prediluida 1:10 000 (0.1 mg/ml) porque 1 ml
contiene tan solo 0.1 mg y 5 ml de epinefrina/adrenalina es una inyección IM muy dolorosa. La
epinefrina/adrenalina prediluida está diseñada principalmente para una administración intravenosa.
Evidentemente, deberá utilizarse si no se dispone de ninguna otra opción».
LESIONES ABDOMINALES
En el fútbol, las lesiones abdominales son raras, aunque parece que cada vez se producen con más
frecuencia. Las lesiones abdominales no son tan evidentes como la mayoría de las lesiones ortopédicas
porque los órganos intrabdominales son internos y están más ocultos. Un alto grado de intuición y
conocimiento del mecanismo de lesión pueden contribuir a la obtención de un diagnóstico temprano de las
lesiones abdominales agudas y serias.
Un traumatismo contundente en el abdomen puede producir lesiones en sus órganos sólidos, en concreto
el hígado, el bazo o, probablemente, un riñón, dando lugar a una hemorragia intrabdominal. 7,8 Esto puede
ser mortal en función del alcance de la hemorragia. El jugador lesionado puede presentar un dolor inicial
relativamente moderado y, con el tiempo, según aumenta la hemorragia, desarrollar un choque
hipovolémico. Las vísceras huecas (como el yeyuno, el colon y el duodeno) también pueden lesionarse. 9,10
IDENTIFICACIÓN Y TRATAMIENTO DE LOS TRAUMATISMOS ABDOMINALES
ANTECEDENTES
Puede haber dolor después de una lesión abdominal, pero no siempre es el caso. Puede que el dolor no
aparezca hasta que se desarrollen indicios de peritonitis horas después de la lesión.
Mecanismo de lesión
Los dos mecanismos de lesión más comunes citados en la bibliografía que provocan lesiones
intrabdominales en el fútbol son el contacto del abdomen del jugador lesionado con la rodilla de otro
jugador o con un balón a gran velocidad.
EXPLORACIÓN
La exploración tradicional del abdomen, que consta de inspección, palpación, percusión y auscultación,
puede revelar hematomas, dolor, defensa y pérdida de sonidos intestinales. Se debe evaluar al jugador en
busca de pruebas de impacto, aunque los indicios pueden desarrollarse con el tiempo, algo especialmente
común tras la ruptura de una víscera hueca. Se ha demostrado que las exploraciones físicas en serie son
una forma sensata de detectar hemorragias intrabdominales tempranas y una estrategia práctica para
evaluar a estos jugadores.
PRUEBAS COMPLEMENTARIAS
En general, cuando se sospeche que un jugador padece una lesión en un órgano intrabdominal, se le debe
practicar un TAC. Las ecografías, como la ecografía abdominal dedicada al trauma (FAST), pueden ser un
estudio inicial útil. En general, las radiografías no son útiles, pero pueden mostrar un neumoperitoneo o
una obliteración de la sombra del psoas (cuando hay hematoma retroperineal). 7 Se deben realizar análisis
de sangre de referencia, incluida una prueba cruzada. Es importante tener en cuenta la hemoglobina del
paciente. También es útil llevar a cabo una prueba de orina de mitad de micción cuando se sospeche que
puede haber una lesión en el tracto genitourinario.
TRATAMIENTO
A los jugadores lesionados con choque hipovolémico se les trata como a cualquier otro paciente en estado
de choque: con protección de las vías respiratorias, oxígeno suplementario, acceso intravenoso y
administración limitada de cristaloide suficiente para mantener la presión arterial a 90 mmHg, y una
infusión dosificada y diluida apropiada de analgésico intravenoso con un traslado de emergencia al
hospital. La reanimación hipotensiva es preferible en estos pacientes porque el uso insensato de grandes
cantidades de cristaloides intravenosos puede provocar el aumento de la presión arterial en el lugar de la
hemorragia y empeorarla. Por lo tanto, cuanto antes se traslade al jugador al hospital y se encuentre bajo
la atención de un cirujano, mejor.
Cuando se haya realizado un diagnóstico, se debe decidir si la lesión precisa intervención quirúrgica. En
muchos casos, las lesiones de hígado y bazo se pueden tratar sin cirugía.
El maletín de urgencias de la FIFA cuenta con todo el equipo necesario para tratar de forma adecuada a un
jugador que haya sufrido una lesión posabdominal en el terreno de juego o en la línea de banda».
Cuando se producen estos raros incidentes en el fútbol, las lesiones torácicas están casi limitadas al
desgarro muscular de la pared torácica y las fracturas de costillas. El mecanismo de lesión de la fractura
de costillas es el contacto contra un objeto duro. Los mecanismos de lesión comunes incluyen un golpe
directo del codo de un oponente, una caída violenta en el terreno de juego o una colisión contra los postes
de la portería. Independientemente del mecanismo de lesión, la mayoría de las lesiones en la pared
torácica causan un dolor agudo y normalmente es preciso salir del terreno de juego, a menos que se
pueda sujetar la pared torácica de forma adecuada para aliviar el dolor y permitir de nuevo la
funcionalidad.
TRAUMATISMO TORÁCICO
FRACTURAS COSTALES
Las fracturas costales son la lesión más común sufrida después de un traumatismo torácico contundente.
Representan más del 50 % de todas las lesiones torácicas que son consecuencia de traumatismos no
penetrantes. Aproximadamente el 10 % de todos los pacientes ingresados después de haber sufrido un
traumatismo torácico tiene una o más fracturas costales. Estas fracturas rara vez son mortales pero
pueden ser un signo de lesión visceral más grave en el interior del abdomen y del tórax. Las fracturas
suelen producirse en el lugar del impacto o en la curvatura posterolateral, donde la costilla es más débil.
ANTECEDENTES
Por regla general, los pacientes con una o varias costillas fracturadas presentan dolor significativo
relacionado con el área afectada. A menudo experimentan dolor al respirar (particularmente durante la
inspiración).
EXPLORACIÓN
Los síntomas típicos de una fractura costal incluyen sufrimiento visible, dolor por compresión manual de
la(s) costilla(s) sobre la zona afectada y presencia de moretones o inflamación en el lugar de la fractura. Es
muy importante considerar la posibilidad de una lesión más significativa. Evalúe al jugador después de la
lesión para comprobar su estado de alerta, suficiencia de las vías respiratorias y estado de la respiración y
de la circulación. También debe evaluar los sonidos de la respiración en el pulmón de forma bilateral para
determinar si existe neumotórax clínico.
Una costilla fracturada puede desgarrar la pleura visceral y el pulmón subyacente y causar un
neumotórax. Puede que no se detecte clínicamente si es pequeño; o puede ser más grande y presentarse
clínicamente con reducción de ruidos respiratorios en la auscultación y mayor resonancia en la percusión
del lado afectado. Si esto sucede debe tomarse una decisión respecto al tratamiento del neumotórax, de
ser posible.
PRUEBAS COMPLEMENTARIAS
En algunas situaciones, las fracturas de costillas no se aprecian bien en imágenes por rayos X. Cuando la
radiografía parece normal, pero hay signos clínicos que sugieren una fractura, el jugador por lo general
debe ser tratado sintomáticamente, en lugar de someterse a más estudios por imágenes. Normalmente,
una serie de radiografías de tórax puede mostrar bien un neumotórax. El TAC es, por lo general, el
siguiente mejor estudio. Cuando hay un neumotórax puede que se necesite una monitorización con
pulsioximetría o una comprobación de la gasometría arterial.
TRATAMIENTO
Por lo general, las fracturas costales que no revisten complicaciones pueden tratarse sintomáticamente. El
jugador puede ser autorizado a continuar mientras se sienta cómodo. Los analgésicos y la sujeción de la
pared torácica pueden servir de ayuda. Estas lesiones suelen ser muy dolorosas y normalmente impiden a
los jugadores volver al fútbol de competición durante un periodo de cuatro a seis semanas. Si hay
síntomas de un neumotórax u otra lesión de algún órgano interno asociada, se debe trasladar al jugador
urgentemente al centro médico apropiado más cercano, además de proporcionarle oxígeno suplementario
a través de mascarilla facial durante el traslado en ambulancia.
Los neumotórax pueden tratarse con observación (si son pequeños), aspiración e inserción de un catéter
de pequeño diámetro. Estos tratamientos son efectivos, su duración es menor y tienen menos
complicaciones en comparación con la inserción de un drenaje torácico 11.
«Un neumotórax pequeño, clínicamente insignificante, puede volverse sintomático durante un viaje aéreo.
Por lo tanto, volar está contraindicado después de fracturas costales hasta que se excluya
radiológicamente un neumotórax».
Si la(s) costilla(s) fracturada(s) provoca(n) un neumotórax clínico con signos y síntomas de deterioro, debe
considerarse y buscarse clínicamente la presencia de un neumotórax por tensión que, si está presente o
en caso de duda, requiere tratamiento urgente. Esta emergencia médica rara pero mortal está causada
por un desgarro en las vías respiratorias de los pulmones, de modo que durante la inspiración el aire se
escapa al espacio pleural, mientras que durante la espiración el aire queda atrapado en el espacio pleural,
debido a un mecanismo similar al de una válvula. Esto da lugar a sucesivos volúmenes de aire que entran
en el espacio pleural comprimiendo lentamente el pulmón afectado unilateral y comprimiendo a
continuación el mediastino hasta que el propio corazón es empujado al lado contrario por la creciente
presión pleural. Cuando el corazón se desplaza, puede producirse la compresión y el cierre de las venas
cavas superior e inferior, disminuyendo el retorno venoso al lado derecho del corazón y, por tanto,
reduciendo el gasto cardíaco, lo que desencadena en un choque hipovolémico grave y finalmente una
parada cardíaca sin gasto.
ANTECEDENTES
Se debe asumir que cualquier jugador con dificultad para respirar o con taquicardia en reposo (después de
un traumatismo torácico) tiene un neumotórax por tensión. También deben tenerse en cuenta muy
seriamente los signos de shock.
EXPLORACIÓN
Además de síntomas que sugieren un shock después de una lesión torácica, los siguientes hallazgos deben
apuntar a un diagnóstico de un neumotórax por tensión:
TRATAMIENTO DE URGENCIA
El tratamiento de un neumotórax por tensión tiene como objetivo reducir inmediatamente la presión
intrapleural elevada, permitiendo que el corazón desplazado vuelva a su posición original con la apertura
de las venas cavas superior e inferior y así se restablezca el retorno venoso y, por tanto, el gasto cardíaco.
Esto se consigue haciendo un agujero en la pared torácica dentro de la cavidad pleural y liberando el gas
atrapado bajo presión. Puede realizarse introduciendo una aguja catéter intravenosa estándar de 5 cm de
longitud y gran diámetro (16G / 14G). Debe hacerse en la cavidad pleural afectada en el cuarto o quinto
espacio intercostal, inmediatamente encima de la costilla perpendicular a la piel, en la proximidad de la
línea axilar anterior o media. Esta ubicación se selecciona porque el grosor de la pared torácica en la línea
axilar media anterior es 1 cm más delgado que en el segundo espacio intercostal tradicional, la línea
clavicular media.12,13
Siga estos pasos para tratar con éxito un neumotórax por tensión.
1. Coloque al jugador en posición recostada lateral con el lado afectado hacia arriba, o en posición
supina, con la cabecera de la cama subida de 40 a 45 grados.
2. Identifique el cuarto o quinto espacio intercostal en la línea axilar anterior.
3. Prepare la zona.
4. Introduzca la aguja catéter de calibre 14 o 16 justo encima de la costilla, perpendicular a la piel.
Cuando atraviese la pleura es posible que oiga la ráfaga de aire distintiva de la descompresión
del neumotórax por tensión.
5. Retire la aguja y deje el catéter en el lugar, fijándolo para evitar el desprendimiento.
6. Reexamine al paciente para garantizar un efecto clínico positivo y continúe vigilando al paciente
estrechamente mientras completa el examen y la reanimación.
7. Trate el «neumotórax simple» residual
Aunque el aire puede escapar bajo la presión del catéter, los neumotórax son conocidos por ondularse o
desplazarse con bastante facilidad y por tanto el paciente debe estar constantemente monitorizado hasta
su llegada segura a una sala de urgencias donde puedan realizarse pruebas radiológicas para determinar
el diagnóstico exacto y tratarse de acuerdo con este.
Aunque cuando un futbolista sufre un dolor torácico agudo se suele pensar primero en causas cardíacas,
deben valorarse numerosos trastornos no cardíacos que pueden ser letales y se presentan con este tipo de
dolor. Hay que tener en cuenta que, en un principio, puede parecer que los futbolistas que padecen un
dolor torácico mortal se encuentran relativamente bien y no muestran anomalías en las exploraciones
físicas y de los signos vitales. Sin embargo, con independencia del origen del dolor torácico, los
profesionales sanitarios siempre deben centrarse en la detección inmediata de las causas comunes de
dolor torácico que pueden ser mortales y tratarlas como corresponda.
Fundamentalmente, las causas «no cardíacas» del dolor torácico agudo se pueden diferenciar por el origen
de la patología. A continuación se enumeran algunas de estas emergencias médicas no traumáticas ni
cardíacas que ponen en peligro la vida a efectos informativos y exhaustivos.
La causa más grave del dolor torácico agudo de tipo aórtico es la disección aórtica aguda. En un futbolista,
suele deberse a anomalías congénitas, hipertensión o enfermedades del tejido conectivo. Un ejemplo sería
una disección en un jugador con síndrome de Marfan. El incidente que precedería a un desgarro o
disección mortal podría deberse a un simple traumatismo torácico contundente.
Signos y síntomas
Es probable que el jugador se presente con un dolor torácico agudo, intenso o fuerte. Normalmente, irradia
a la espalda, pero puede derivar a la parte anterior del pecho, la mandíbula o el abdomen (en función del
segmento afectado de la aorta). Debido a la obstrucción posterior de las arterias de la rama aorta, los
indicios pueden ser:
Pueden presentarse indicios clínicos de taponamiento cardíaco mortal (colapso cardíaco con hipotensión,
taquicardia y ruidos cardíacos reducidos), insuficiencia cardíaca congestiva a causa de regurgitación
aguda de la válvula aórtica o choque hemorrágico agudo.
Tratamiento
Quizá el diagnóstico en el terreno de juego no sea directo a menos que se considere un diagnóstico
deliberado. La estrategia de tratamiento más importante implica el control de la presión arterial para
reducir el esfuerzo cortante y la intensidad de la frecuencia de pulso. Lo ideal es evitar las grandes
cantidades incontroladas de líquidos intravenosos y no intentar aumentar la presión arterial sistólica por
encima de los 90 mmHg. Se debe administrar oxígeno suplementario. 4 El jugador debe ser trasladado de
urgencia a las instalaciones médicas más cercanas y apropiadas.
Si se dispone de un ECG con 12 derivaciones, podrán detectarse indicios de infarto de miocardio agudo
debido a la obstrucción de las arterias coronarias. Asimismo, puede haber actividad eléctrica sin pulso
(AESP) por taponamiento cardíaco agudo y se puede precisar una reanimación cardiopulmonar completa
Aunque se piensa que la embolia pulmonar (EP) es una emergencia médica mortal rara en el terreno de
juego, se desconoce su frecuencia exacta. Sin embargo, siempre es posible que se produzca una porque
los viajes frecuentes pueden aumentar su riesgo por encima de lo normal.
Signos y síntomas
Lo más frecuente es que los jugadores sufran un dolor torácico pleurítico. También pueden presentar tos y
dificultad para respirar. Se les puede detectar taquicardia, taquipnea u otros indicios de dificultad
respiratoria. Además, puede producirse una hemoptisis, un choque cardiógeno o una parada cardíaca
súbita.
Tratamiento
Si la EP es la principal posibilidad (por las pruebas clínicas de trombosis venosa profunda, que el esfuerzo
muscular de las extremidades inferiores durante el partido de fútbol suele enmascarar O por un ECG con
12 derivaciones que muestra indicios de EP), trate los síntomas del jugador y trasládelo de urgencia a las
instalaciones médicas más cercanas y apropiadas. 5 No existe un tratamiento de la EP específico para el
terreno de juego previo al hospital.
Aunque la dificultad para respirar y las sibilancias son los síntomas más comunes asociados al
broncoespasmo inducido por ejercicio (BIE), los jugadores también pueden sufrir dolor torácico. Este
diagnóstico se aborda con más detalle en el módulo sobre enfermedades respiratorias.
Un neumotórax por tensión es una emergencia médica. En el entorno futbolístico, suele estar asociado con
una fractura costal. La presentación y el tratamiento de este trastorno se aborda con más detalle en el
apartado anterior de este módulo «lesiones torácicas».
INFLAMACIÓN O INFECCIÓN
La pleuritis, la neumonía, la bronquitis y la mediastinitis son poco frecuentes en el terreno de juego porque
los indicios y síntomas se presentan antes del partido o la competición.
Tratamiento
Se deberá sacar al jugador del terreno de juego y se le desaconsejará que siga practicando ejercicio. Quizá
necesite terapia con analgésicos o antipiréticos. Se le deben tratar los síntomas y, si se encuentra
inestable, se le trasladará de urgencia a las instalaciones médicas más cercanas y apropiadas.
Como el sistema cardíaco y el esófago comparten algunas inervaciones neurológicas, una patología aguda
en cualquiera de los dos sistemas puede presentarse con síntomas típicos de opresión en el pecho,
provocación al practicar ejercicio y alivio del dolor con descanso o nitratos. 6 Por este motivo, puede
resultar difícil distinguir clínicamente un dolor torácico cardíaco y un dolor con origen en el sistema
gastrointestinal. Las enfermedades gastrointestinales comunes o más significativas son el reflujo
gastroesofágico, los espasmos esofágicos, la esofagitis y la ruptura espontánea del esófago.
Signos y síntomas
Los jugadores con enfermedades gastrointestinales pueden padecer dolor torácico, deglución dolorosa,
taquipnea o disnea. Cuando hay un problema más grave, se pueden desarrollar con rapidez cianosis,
fiebre o shock.
Tratamiento
Se deberá sacar al jugador del terreno de juego y se le desaconsejará que siga practicando ejercicio. Se
deberá obtener acceso intravenoso y administrar líquidos cuando sea necesario. Otra opción consiste en
tratar los síntomas del jugador y, si se encuentra inestable médicamente, trasladarle de urgencia a las
instalaciones médicas más cercanas y apropiadas.
APARATO LOCOMOTOR
Las causas osteomusculares del dolor torácico se abordan con más detalle en la sección «Lesiones
torácicas» de este módulo.
Las crisis tipo tónico-clónicas generalizadas (CTCG) siguen siendo una de las emergencias médicas más
comunes en deportes con gran asistencia de público por varias razones, incluyendo estrés, estímulos
visuales y escénicos, cuestiones de cumplimiento de medicación, ingesta de alcohol e hipoglucemia
aguda.
Si la CTCG dura poco (menos de cinco minutos de convulsiones continuas activas), lo único que se
necesitará será reanimación cardiopulmonar básica. Se podrá acompañar o trasladar al paciente a uno de
los puestos médicos del estadio para quedarse en observación y recibir atención de forma continua, lo que
puede incluir una evaluación del nivel de glucosa en sangre. Sin embargo, si la CTCG dura más de cinco
minutos, es poco probable que la crisis convulsiva finalice sin la administración de medicación de
emergencia. En esta situación de alto riesgo, el paciente puede empeorar a un estado epiléptico, con las
complicaciones de alta morbilidad y mortalidad que esto implica, si no se le pone fin rápido.
MEDICACIÓN
Como las crisis convulsivas son relativamente comunes en el contexto futbolístico, es esencial disponer de
medicación para tratar estados epilépticos (benzodiacepinas y glucosa fácil de administrar) como parte de
los servicios médicos que se prestan en el entorno de un estadio de fútbol.
Aunque los pacientes en un estadio de fútbol pueden presentar diferentes tipos de crisis convulsivas, es el
que sufre crisis convulsivas tónico-clónicas el que se considera de alto riesgo y el que, si no se le pone fin
rápido, puede sufrir peligro de muerte. Por lo tanto, la respuesta a estos incidentes debe ser inmediata y
considerarse mortal hasta que se pueda realizar una evaluación in situ.
En general, el diagnóstico de una CTCG es bastante obvio. Es importante obtener los antecedentes
médicos completos del paciente y, en concreto, un historial de crisis convulsivas a través de los familiares
o amigos que le acompañen, si es posible.
TRATAMIENTO
Todos los pacientes que sufran una convulsión de cualquier tipo deben considerarse hipoglucémicos hasta
que el nivel de glucosa en sangre indique lo contrario. Si a nivel práctico no es posible medir el nivel de
glucosa en sangre de un paciente con crisis convulsiva, se le debe administrar glucosa por una vía
apropiada para que no se produzca una hipoglucemia.
TRATAMIENTO INICIAL
El tratamiento inicial de cualquier paciente con convulsiones consiste en la prevención de lesiones y la
seguridad. Por consiguiente, si no se ha colocado al paciente en una posición horizontal segura, sitúelo con
cuidado en una superficie horizontal de forma que no se lesione al chocar contra una estructura sólida si
se mueve de manera activa con la cabeza y el cuerpo. Póngale algo blando bajo la cabeza para amortiguar
cualquier movimiento convulsivo. Lo mejor es intentar colocar al paciente en la posición lateral para
proteger las vías respiratorias, aunque no siempre es posible.
TRATAMIENTO FARMACOLÓGICO
Si la crisis convulsiva continúa después de cinco minutos, lo que prácticamente significa que el equipo
médico del estadio de fútbol llegará y verá que el paciente sigue con la crisis, y si en principio se ha
tratado o evitado la hipoglucemia, se le debe administrar benzodiacepina (BZP) como medicamento
antiepiléptico de primera línea.
Aunque el lorazepam, el diazepam, el clonazepam y otros fármacos son benzodiacepinas de primera línea,
la que se elige en el entorno futbolístico es el midazolam por su efecto rápido, disponibilidad de fuerza vial
variable, la posibilidad de múltiples vías de administración, por no necesitar un almacenamiento que
mantenga la «cadena de frío» y la posibilidad de repetir la dosis en caso necesario. Todas estas
características garantizan un uso seguro, sencillo, efectivo y eficiente en el entorno del estadio de fútbol o
durante el traslado.
El midazolam se podrá administrar por las siguientes vías con estas dosis recomendadas:
El riesgo de depresión respiratoria es un problema real, pero no debe sobrestimarse, ya que la propia crisis
convulsiva puede provocarla. Las dosis recomendadas arriba son conservadoras para la población media y
la alternativa son complicaciones graves por una crisis convulsiva prolongada. No obstante, es una buena
práctica médica asegurarse de que la bolsa de reanimación manual y las mascarillas estén disponibles de
inmediato cuando se administre BZP. En la práctica médica, una sola dosis correcta de BZP presenta un
riesgo mínimo de depresión respiratoria.
Si una sola dosis no pone fin a las convulsiones cinco minutos después de haber administrado el
midazolam, repita la dosis e inicie una infusión intravenosa lenta y constante con las dosis indicadas.
LESIONES GINECOLOGICAS
Con más de 40 millones de mujeres futbolistas en todo el mundo, las emergencias médicas ginecológicas
agudas sucederán con regularidad, aunque son poco frecuentes. La mayoría de estas emergencias se
presentarán con dolor o hemorragia y puede ser necesario trasladar a la paciente al hospital más cercano
y apropiado para una evaluación y un tratamiento más a fondo si el trastorno es serio o no se puede tratar
en el vestuario del equipo, que suele ser el lugar más apropiado para examinar y tratar episodios médicos
ginecológicos.
Las emergencias ginecológicas agudas que se producen en el fútbol se pueden dividir en tres grupos:
dolor en la parte baja del abdomen, hemorragia genital o lesiones genitales.
Las causas de un dolor agudo en la parte baja del abdomen de una futbolista se pueden deber a lo
siguiente:
Dismenorrea.
Embarazo ectópico.
Torsión de un quiste ovárico.
Rotura de un quiste ovárico.
Enfermedad pélvica inflamatoria aguda.
Hemorragia ovárica.
Torsión de liomioma uterino.
Aunque las causas de estos trastornos son procesos patológicos diferentes, fundamentalmente se
presentan con dolor agudo en la parte baja del abdomen, asociado a nauseas, vómito, síncope vagal,
posibles indicios de irritación peritoneal y, en algunos casos, se puede presentar como choque
hipovolémico hipotensivo.
HEMORRAGIA GENITAL
La hemorragia genital puede ser funcional a causa de la menstruación o patológica, tal y como puede
suceder ante una rotura de embarazo ectópico o los diferentes tipos de aborto (natural).
La hemorragia funcional puede darse con o sin dolor asociado en la parte baja del abdomen. Sin embargo,
una rotura de embarazo ectópico o un aborto normalmente se presentará con dolor agudo en la parte baja
del abdomen, hemorragia vaginal, náuseas o vómitos, síncope vagal, irritación peritoneal y, en varias
etapas, choque hipovolémico hipotensivo.
TRAUMATISMO GENITAL
Aunque los traumatismos genitales a causa del deporte (accidentales) se pueden producir por diferentes
actividades que implican abrir las piernas, en el fútbol se pueden deber a una abducción repentina de las
piernas que resulta en una lesión genital «de rotura», especialmente en chicas preadolescentes, o al
recibir un golpe o un rodillazo en la ingle.
Los indicios y síntomas incluyen dolor y hemorragia en la zona genital. La hemorragia puede ser suave o
grave dependiendo del sitio, el alcance y la naturaleza de la lesión y la cantidad de tejido traumatizado.
Puede aparecer un hematoma grande en el tejido lesionado, especialmente alrededor de la vagina, pues el
flujo sanguíneo es rico en el tejido conectivo laxo de los genitales externos.
TRATAMIENTO
Este componente muestra una galería de imágenes con textos que las acompañan. Use los controles de
navegación para avanzar o retroceder en la narración.
Seleccione las flechas para obtener más información sobre cómo tratar estas emergencias
ginecológicas.
Como en cualquier otra emergencia médica, es importante valorar las vías respiratorias, la respiración y la
circulación de la jugadora. Asegúrese de que las vías respiratorias de la futbolista estén abiertas,
mantenidas y protegidas. Lo mejor es colocarla sobre su lado izquierdo, en posición lateral. Si es
necesario, adminístrele oxígeno suplementario con una mascarilla facial y mantenga la saturación de
oxígeno en sangre por encima del 90 %. Observe el pulso y la presión arterial. Si la jugadora está
hipotensa, obtenga acceso intravenoso y adminístrele un bolo de solución salina normal de 250 ml a
500 ml, o de un cristaloide equivalente, para que le suba la presión arterial al menos hasta 90 mmHg. Es
importante darle analgésicos apropiados. Cuando exista hemorragia asociada, esto solo debe hacerse
mediante infusión intravenosa diluida y dosificada lentamente.
Se debe trasladar de urgencia al hospital más cercano y apropiado a cualquier jugadora con hemorragia
vaginal sintomática, en concreto si presenta un choque hipovolémico hipotensivo, para una evaluación y
un tratamiento más a fondo.
Un traumatismo genital relacionado con el deporte se puede tratar en el estadio de fútbol si se trata de
una lesión menor. En caso de lesión o hemorragia grave, puede que sea necesario trasladar de urgencia a
la jugadora para que se la evalúe y trate más a fondo.
FRACTURAS Y DISLOCACIONES
Las lesiones en huesos y articulaciones son una complicación común en el fútbol como deporte de
contacto, y representan el 10 % de las lesiones producidas en el fútbol. Sin embargo, es raro que estas
enfermedades sean mortales. Las fracturas son más frecuentes en las extremidades inferiores que en las
superiores.
FRACTURAS
Esta sección se limita al diagnóstico, el tratamiento y el traslado de jugadores con lesiones agudas en
huesos y articulaciones en general; no abordará detalles sobre cada lesión específica que pueda ocurrir.
Puede obtener esa información en otros módulos sobre el aparato locomotor.
TRATAMIENTO
Aunque las fracturas (o dislocaciones) mortales son raras en el fútbol, el tratamiento de cualquier fractura
empieza asegurándose de que las vías respiratorias, la respiración, la circulación y el nivel de consciencia
básico del jugador funcionen en su totalidad y de que no se precisa reanimación ni estabilización por otras
lesiones mortales, antes de atender la fractura en sí.
Por lo tanto, cuando trate a un jugador con una posible fractura, debe asegurarse de que:
Tan solo cuando se hayan evaluado y tratado de forma adecuada estos factores, si los hay, se debe
prestar atención a la lesión.
FRACTURAS
Solo se debe intentar la tracción con reducción de la fractura si se ha controlado el dolor adecuadamente.
Si no se controla el dolor y, como resultado, aumenta el calambre muscular local, se puede evitar una
reducción adecuada, por lo que no debe intentarse fuera del hospital, donde se puede conseguir un control
adecuado del dolor de manera efectiva. Lo ideal es que el dolor se controle con métodos intravenosos. La
administración intramuscular de analgésicos está contraindicada porque hace que se retrase su absorción
y puede que solo se absorba el analgésico cuando el jugador empeore a un choque hipovolémico y,
entonces, se complique más la situación.
Si se detecta daño neurovascular distal al lugar de la fractura, es sensato hacer un intento de reducción de
la fractura para restablecer el flujo vascular o la función nerviosa. Si no se consigue, coloque una férula en
la fractura para que descanse cómodamente en la posición en la que la encontró y traslade de urgencia al
jugador a las instalaciones médicas más cercanas y apropiadas que puedan tratar este problema médico
grave.
Las fracturas de huesos largos (como el fémur y el ilíaco) pueden perder una cantidad importante de
sangre hacia los tejidos blandos que los rodean, lo que puede provocar un choque hipovolémico clínico
que precise una reanimación con fluidos intravenosos además de la inmovilización de la fractura y el
traslado urgente a las instalaciones médicas más cercanas y apropiadas. No retrase el tratamiento ni el
traslado si existen indicios de estas fracturas.
DISLOCACIONES
Los principios básicos del tratamiento de dislocaciones son:
Como en el caso de las fracturas, es importante valorar la función neurovascular distal al lugar de la
dislocación y documentarlo claramente. El control del dolor también es muy importante.
A menos que se intente casi de inmediato, suele ser difícil reducir de forma manual una
dislocación primaria aguda por el dolor y los calambres musculares que la acompañan. Si no es
posible reubicar la dislocación, se debe colocar una férula que quede cómoda y trasladar al
jugador a las instalaciones médicas más cercanas y apropiadas.
Cualquier dislocación aguda de la articulación de la rodilla constituye una lesión grave,
potencialmente peligrosa para la extremidad, por la lesión concomitante de la arteria poplítea
en el 29 % al 40 % de los casos, y por el 49 % de lesión de los nervios. Por lo tanto, se debe
trasladar de inmediato a las instalaciones médicas más cercanas y apropiadas a cualquier
jugador que presente una rodilla dislocada para someterle a una evaluación radiológica de la
arteria poplítea y a una cirugía correctora definitiva. Solo hay un margen de seis horas para
evitar un daño isquémico permanente en la extremidad distal.
No se debe permitir a ningún jugador con una fractura o dislocación seguir jugando, a excepción de
algunas dislocaciones/subluxaciones recurrentes.
PREVENCION
Aunque estas emergencias médicas y ortopédicas no se pueden evitar, es posible limitar la tasa de
morbilidad asociada a ellas. Una preparación cuidadosa antes de un torneo o partido de fútbol puede
mejorar la efectividad de la respuesta a una emergencia. Al asegurarse de que cada trastorno se identifica
con rapidez, se dispone del equipo y la medicación apropiados y se cuenta con una respuesta planificada,
el jugador o espectador obtendrá el mejor resultado posible.
Algunos de los trastornos descritos en este módulo pueden evitarse mediante formación y planificación.
Por ejemplo, los jugadores que tengan antecedentes de anafilaxia a menudo pueden evitar o limitar la
probabilidad de que les vuelva a pasar eludiendo los desencadenantes identificables. Se ha demostrado
que los programas de prevención de lesiones, como el 11+, reducen más del 50 % el riesgo de padecer
lesiones más «graves» cuando se realizan dos veces a la semana.
PREVENCIÓN
Realizar programas de prevención de lesiones como el 11+ puede ayudar a evitar lesiones graves. El
riesgo se puede llegar a reducir hasta un 50 %.
«La prevención es posible mediante la identificación de problemas médicos existentes durante el examen
médico previo a la competición. Asegurándonos de que las urgencias médicas se traten de forma
inmediata y correcta también reduciremos la morbilidad».
RESUMEN
Las emergencias médicas son relativamente raras en el terreno de juego. No obstante, suceden y los
médicos que trabajan en el entorno futbolístico tienen la obligación de estar preparados y ser capaces de
tratarlas de forma apropiada. Por lo tanto, deben contar con las habilidades adecuadas, el equipo
apropiado y un plan de acción.
Se aconseja implementar una estrategia sistemática para las emergencias médicas y los traumatismos
importantes. El Maletín de Emergencias Médicas de la FIFA es un recurso perfecto para la línea de banda
con el que responder a las emergencias que se produzcan en el terreno de juego.
ELABORACIÓN DE UN PLAN DE ACCIÓN
Contar con un plan de acción, una preparación activa para emergencias médicas en el terreno de juego y
un índice alto de sospecha aumenta de forma significativa la probabilidad de obtener resultados
favorables.
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