Articulo Restauración
Articulo Restauración
Resumen:
1 Universidad Autónoma de Nuevo León, Antecedentes y Objetivos: Las estrategias de restauración tienen como objetivo favorecer la recu-
Facultad de Ciencias Forestales, carre-
tera Linares-Cd. Victoria km 145, Apdo. peración de los ecosistemas alterados, para lograr el restablecimiento de su estructura y funciona-
postal 41, 67700 Linares, Nuevo León, miento naturales. La presente investigación evaluó la abundancia, dominancia, frecuencia y diversi-
México. dad de especies en tres áreas de matorral espinoso tamaulipeco.
2 Gestión Estratégica y Manejo Ambiental Métodos: Dos áreas fueron sometidas durante siete años (2000-2006) a procesos de aprovechamien-
S.C., Carretera San Miguel-Huinalá 935,
Tercer Piso, Local 384, Plaza Comercial to a cielo abierto. A una se le aplicaron técnicas de restauración y a la otra no, y se compararon con
Acanto, 66647 Apodaca, Nuevo León, un área en la que no se tiene perturbación registrada llamada área referencia. En el año 2013 se esta-
México. blecieron 36 sitios de muestreo, 12 por cada una de las áreas cuyas dimensiones fueron de 100 m2 (10
- × 10 m), en las que se registraron los atributos ecológicos de las comunidades vegetales establecidas.
los, Jalisco, México.
4 Universidad de Quintana Roo, División Resultados clave: En el área sin restaurar no se registró regeneración de la comunidad vegetal. La
de Desarrollo Sustentable, Avenida An- S), índice de Margalef (DMg) e índice de Shannon (H´) mostraron diferencias
drés Quintana Roo con calle 110 Sur s.n., S 4.75 y 8.25, DMg 0.87 y
77600 Cozumel, Quintana Roo, México. 1.80, H´ 0.7 y 1.54, respectivamente), mientras que las variables de densidad, área de copa e índice
5 Autor para la correspondencia:
jjmarroquincastillo@[Link] de Pretzsch (A) no mostraron diferencias.
Conclusiones: Se concluye que la técnica de restauración activa, la cual consiste en el depósito de
Citar como: favorables para que la comunidad vegetal del matorral espinoso tamaulipeco se establezca teniendo
Marroquín-Castillo, J. J., E. Alanís-Rodríguez,
J. Jiménez-Pérez, O. A. Aguirre-Calderón, J. similitud en la densidad y área de copa a un área de referencia en siete años.
M. Mata-Balderas, E. A. Rubio-Camacho, A. Palabras clave: diversidad de especies, índice de Margalef, índice de Shannon, minería a cielo abierto.
Collantes Chávez-Costa. 2017. Efecto de
la restauración post-minería de la comuni-
of industrial activities, generate favorable conditions for the reestablishment of vegetation commu-
nities in Tamaulipan thornscrub in seven years.
Key words:
7
Marroquín-Castillo et al.:
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productiva que implicara remoción total o parcial de la considera la abundancia relativa de cada uno de ellas en la
vegetación (como ganadería, matarrasa, agricultura, etc.) comunidad. La rarefacción implica construir una curva sua-
en el área de referencia (REF). Además, se tiene la certeza vizada de acumulación de especies mediante un remuestreo
que no se han desarrollado actividades que hayan causado al azar de los datos. Se usó como variable independiente
destinada a procesos de minería a cielo abierto hace más variable dependiente su riqueza (Gotelli y Colwell, 2001).
de 15 años (Fig. 2).
Siete años después de la actividad minera y de res- de especies presentes en el sitio (S); además, se utilizó el
tauración (en septiembre de 2013) se establecieron 36 si- índice de Margalef (DMg). La diversidad, en términos del
tios de muestreo de 10 × 10 m (100 m2), 12 en cada área, grado de heterogeneidad dentro de las especies, se calculó
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Marroquín-Castillo et al.:
Figura 2: Áreas evaluadas: 1. área de estudio sometida a procesos de fragmentación de roca; 2. área restaurada durante siete años (RES); 3. área
no restaurada (NRES); 4. área de referencia (REF) caracterizada por la presencia de vegetación natural.
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II: 50%-80%, y zona III: de 0 a 50%. El índice A sirve La frecuencia relativa se obtuvo con la siguiente
para determinar la diversidad estructural en cuanto a la ecuación:
distribución vertical de las especies y se calcula con la
Pi
siguiente fórmula: Fi = NS
s z
Fi
A = - ∑ ∑ pij * lnpij FRi = ∑ Fi *100
i=1 j=1
i=1...n
donde S Z
de estratos de altura, pij=porcentaje de especies en cada donde Fi es la frecuencia absoluta, FRi es la fre-
zona, y se estima mediante la siguiente ecuación pij=nij/N; cuencia relativa de la especie i respecto a la frecuencia
donde nij i) total, Pi
en la zona (j) y N especie i y NS
Finalmente se utilizó el índice de valor de impor- El índice de valor de importancia (IVI
IVI) para detectar las especies como:
más importantes en el área de estudio. Para esto se estima-
ARi + DRi + FRi
ron los parámetros ecológicos de abundancia (ARi), domi- IVI =
3
nancia (DRi) y frecuencia (FRi) relativas de cada especie
(Magurran, 2004). Análisis estadísticos
Para la estimación de la abundancia relativa se em- Para la comparación estadística de los índices de riqueza
pleó la siguiente ecuación: y diversidad de especies de las comunidades vegetales,
se utilizó la prueba de t de Student con la adaptación de
Ni
Ai = S Welch para evitar la heterocedasticidad. Los análisis esta-
Ai
ARi = ∑ Ai *100 R v3.0.3 (R Development Core Team, 2011), mediante los
i=1...n
Abi
Di = S(ha)
establecerse plántulas o rebrotes asociados a semillas y
Di
DRi = ∑ Di *100 propágulos de la vegetación original. La disponibilidad
i=1...n del sitio, de semillas y propágulos, así como la de recursos
(como la presencia de suelo) son factores que afectan los
donde Di es la dominancia absoluta, donde DRi es patrones de sucesión y regeneración de las comunidades
la dominancia relativa de la especie i respecto a la do- vegetales en un sitio dado (Pikett y McDonnell, 1989).
minancia total, Ab el área de copa de la especie i, y S la Para el área restaurada y referencia, se registraron
38 especies, pertenecientes a 36 géneros y 20 familias
11
Marroquín-Castillo et al.:
Figura 4: A. riqueza de especies; B. índice de Margalef; C. índice de Shannon de las áreas (referencia, restaurada y no restaurada) de estudio.
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Cuadro 1:
hectárea), Frecuencia absoluta (repeticiones por sitio de muestreo) e Índice de valor de importancia (IVI, porcentaje) para los tres sitios evaluados
Asparagaceae
Chabaud Arbórea 17 0.24 0.64 0.01 17 3.51 1.25 17 0.27 25.66 0.33 17 2.04 0.88
Asteraceae
(Kunth) A. Gray. Arbustiva 4550 66.3 5734 90.3 100 21.1 59.2 - - - - - - -
(L.) R.M. King & Arbustiva - - - - - - - 67 1.08 0.95 0.01 8 1.02 0.71
H. Rob.
Arbustiva 133 1.94 9.82 0.15 25 5.26 2.45 - - - - - - -
Boraginaceae
A. DC. Arbórea 33 0.49 25.74 0.41 17 3.51 1.47 167 2.7 1058 13.5 58 7.14 7.79
Ebenaceae
Fabaceae
Benth. Arbustiva 25 0.36 18.41 0.29 8 1.75 0.8 417 6.77 1120 14.3 33 4.08 8.39
(L.) Willd. Arbustiva 108 1.58 20.66 0.33 25 5.26 2.39 17 0.27 121.8 1.56 17 2.04 1.29
Benth. Arbustiva 17 0.24 20.58 0.32 17 3.51 1.36 558 9.05 1592 20.4 92 11.1 13.6
(Benth.) Britton & Rose Arbórea 17 0.24 18.93 0.3 8 1.75 0.77 17 0.27 9.9 0.13 8 1.02 0.47
Lag. Arbustiva 317 4.61 24.14 0.38 17 3.51 2.83 58 0.95 7.17 0.09 17 2.04 1.03
Malvaceae
S. Watson Arbustiva 142 2.06 88.84 1.39 42 8.77 4.08 75 1.22 28.86 0.37 33 4.08 1.89
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Marroquín-Castillo et al.:
Cuadro 1: Continuación.
Poaceae
L. Herbácea 383 5.58 19.09 0.3 8 1.75 2.55 - - - - - - -
Herbácea 17 0.24 1.84 0.03 8 1.75 0.68 - - - - - - -
Willd.
(Willd.) Zizka Herbácea 358 5.22 44.67 0.7 8 1.75 2.56 - - - - - - -
Primulaceae
L. Herbácea 8 0.12 0.05 0 8 1.75 0.63 - - - - - - -
Rhamnaceae
M.C. Johnst. Arbórea - - - - - - - 175 2.84 2.89 0.04 25 3.06 1.98
Arbustiva 83 1.21 45.17 0.71 17 3.51 1.81 492 7.98 177.1 2.26 50 6.12 5.46
Rubiaceae
Standl. Arbórea - - - - - - - 25 0.41 25.18 0.32 25 3.06 1.26
Rutaceae
(Zucc.) Radlk. Arbórea - - - - - - - 317 5.14 169.3 2.16 33 4.08 3.78
(L.) Sarg. Arbórea - - - - - - - 383 6.22 1196 15.3 75 9.18 10.2
Sapindaceae
(L.) Jacq. Arbustiva 150 2.18 92.08 1.45 8 1.75 1.8 - - - - - - -
Sapotaceae
Arbórea - - - - - - - 167 2.71 546.6 6.99 33 4.08 4.59
Scrophulariaceae
(Berland.) I.M. Arbustiva 25 0.36 9.58 0.15 17 3.51 1.34 608 9.88 411.6 5.26 75 9.18 8.11
Johnst.
Solanaceae
Dunal Arbustiva - - - - - - - 17 0.27 25.66 0.33 17 2.04 0.88
Verbenaceae
(Torr.) Moldenke Arbustiva - - - - - - - 92 1.49 9.75 0.12 17 2.04 1.22
Kunth Arbustiva 42 0.61 6.66 0.1 25 5.26 1.99 1750 28.4 317.5 4.06 50 6.12 12.9
Zygophyllaceae
(Engelm.) A. Gray Arbustiva - - - - - - - 33 0.54 51.31 0.66 17 2.04 1.08
SUMA 6867 100 6354 100 475 100 100 6160 100 7819 100 816 100 100
riqueza de especies en comparación con el área restaurada área restaurada (0.87±0.58). Así como en nuestro estudio,
con 8.167±3.433 y 4.750±2.701 respectivamente (Prome- otros (Mata et al., 2014) han demostrado que las acciones
dio ± Desvest). El índice Margalef (DMg) fue distinto para de restauración activa resultan ser efectivas en términos de
estas dos áreas (t=3.34; g.l.=20.50; p=0.003), siendo mayor recuperación de la riqueza de especies en comparación con
en el área referencia (1.78±0.73), en comparación con el las acciones de restauración pasiva.
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El índice de diversidad Shannon-Weiner fue bajo tal de los hábitats en los que se establece, observada a
en el área restaurada con relación al área referencia
(t=3.66; g.l.=21.89; p=0.001); el área restaurada mos-
tró valores de 0.69±0.54, mientras que el área referencia Las comunidades vegetales presentan un bajo por-
centaje de individuos en los estratos altos. El área refe-
abundancia de la especie (Kunth)
0.8% de los individuos, y el área restaurada alcanza los
especie. Con respecto a otros estudios, tanto los valores 2.74 m, con 4.5% de los individuos. La dominancia de
de diversidad del área restaurada como la referencia mos- los estratos bajo y medio registrada en el sitio restaurado
traron valores de diversidad inferiores a los reportados puede deberse a la densidad de
por Mora et al. (2013) para un MET caracterizado en la (96%) y a que esta especie facilita el establecimiento de
región. De manera similar, en un estudio que evaluó la las especies presentes en los demás niveles (Cuadro 2).
regeneración después de agricultura y matarrasa, Jiménez
et al. (2013) observaron una mayor diversidad de especies Indicadores ecológicos
que la reportada en este trabajo. A pesar de esto los valo- La abundancia de los individuos fue diferente entre el
res de diversidad del presente estudio demuestran valores área restaurada y el área de referencia (t=0.44; g.l.=21.88;
superiores a los reportados por Pequeño et al. (2012) para p=0.661). El primero mostró los valores más altos de
una zona de regeneración pasiva después de la ganadería. abundancia de especies (6867±3723 N/ha), seguido por
el área de referencia (6160±4011 N/ha). Esto puede ser
Tanto el área referencia como la restaurada presentaron característicos de las primeras etapas sucesionales, don-
similitud en la distribución vertical de especies, cuyos va- de los individuos de pioneros tienen una alta abundancia.
lores de A=2.7 y 2.0, respectivamente, no arrojaron dife-
rencias estadísticas (t=0.84; g.l.=21.36; p=0.410). El área
referencia mostró valores promedios de A 1.7 y A 3.1 y Cuadro 2: Distribución vertical (Pretzsch) de las especies en las áreas
en el área restaurada se registraron valores de A y A en (referencia y restaurada) de estudio.
I y II (alto y medio) y presencia mínima en el III (bajo), III 2.5 m (50%) 672 90.8
caso contrario a Kunth., la cual tiene Total 740 100
mayor presencia en el estrato bajo. Sánchez et al. (2011) Zona Restaurada
señalan que es una especie abundante en Estrato Altura (Porcentaje) Individuos (Total) Porcentaje (%)
el matorral bajo espinoso y matorral alto subinerme. Se I 2.74 m (100%) 37 4.5
trata de una especie con amplio rango de distribución y II 2.19 m (80%) 177 21.5
con gran adaptabilidad debido a su elevada plasticidad, III 1.37 m (50%) 610 74.0
tolerancia ecológica y marcadas diferencias, incluso es- Total 824 100
tructurales, condicionadas por la heterogeneidad ambien-
15
Marroquín-Castillo et al.:
La dominancia (cobertura foliar) presentó similitud esta- racterística de alguna fase sucesional del MET (Alanís et
dística entre las dos áreas (t=0.572; g.l.=14.05; p=0.576; al., 2013; Jiménez et al., 2013); ha sido reportada para el
AR=7815±1621 m2/ha y SR=6353±3723 m2/ha). estado de Nuevo León del matorral submontano (Estrada
- -
das para los parámetros ecológicos de abundancia y do- no del Parque Nacional Cumbre de Monterrey (Estrada et
minancia, debido a la presencia de - al., 2013). Los resultados en esta investigación concuer-
lia dan con los reportados por Carrillo y González (2006),
presentando altos valores de densidad pero no alta cober- Hernández et al. (2009) y Ortega (2012), quienes señalan
tura. La densidad de las dos áreas evaluadas es superior a esta especie como importante en áreas regeneradas des-
a lo reportado por Mora et al. (2013a) y Canizales et al. pués de actividades mineras. Su alta presencia se debe a
(2009), quienes realizaron caracterizaciones estructurales que se desarrolla bien sobre lutita y caliza, y es pionera en
de comunidades maduras del matorral espinoso tamau- ecosistemas degradados por actividades mineras, debido
lipeco y del matorral submontano, respectivamente. No a sus sistemas de raíces profundas, las cuales pueden es-
obstante, la cobertura del área foliar fue menor a lo repor- tablecerse sobre suelos pobres y altamente rocosos. Otra
tado por los autores antes mencionados. estrategia evolutiva es su gran cantidad de semillas pe-
En cuanto a la frecuencia relativa a nivel especie
para el área restaurada, (presente de diásporas con dispersión pogonócora (Martínez et al.,
en todos los sitios), S. Watson. -
en largas distancias (Cain et al., 2012). Asimismo, -
(Scheele) H.S. Irwin & Barneby representan 38% del pierde la parte aérea en los períodos
total para este sitio de muestreo. En el área de referen- -
cia, (Berland.) tarse a las condiciones de carencia de agua y escapar de
I.M. Johnst y (L) Sarg. corresponden factores que ponen en peligro su supervivencia en estos
a una tercera parte de la presencia de especies para esta hábitats (Franco, 2005). Carrillo y González (2006) de-
área (Cuadro 1). terminaron que es una especie que acumula altas concen-
En el área restaurada, la especie con mayor valor de traciones de cadmio, plomo, zinc y cobre, lo que facilita
importancia es con 59%, seguida su establecimiento en áreas contaminadas con estos ele-
por y con 4.08%
y 3.79%, respectivamente; estas especies suelen estar Lo anterior resulta altamente nocivo para otras especies
asociadas a áreas muy perturbadas. Estos resultados son
similares a los registrados por Díaz et al. (2005) en una fotosintéticas (Abrol et al., 1993; Kastori et al., 1998) de
mina contaminada por metales pesados en el estado de absorción de nutrientes (Woolhouse, 1983), en su creci-
Zacatecas. En el área referencia, las especies con mayor miento y supervivencia.
peso ecológico fueron Díaz et al. (2005) señalan que la familia Asteraceae
y con 13.55%, 12.87% y 10.23% tiende a establecer asociaciones (especies herbáceas, ar-
(Fig. 5). Estos resultados corroboran lo mencionado por bustivas, entre otras) para ayudar a restablecer la ferti-
Estrada et al. (2011) y Mora et al. (2013b), en el cual se- lidad del suelo y acelerar la sucesión ecológica, lo cual
ñalan a estas especies como pioneras en los matorrales del se muestra en el presente trabajo con la representatividad
registrada en el área restaurada. Estrada et al. (2011) men-
La especie es una planta
arbustiva de la familia Asteraceae y una pionera no ca- el área referencia es de porte bajo y mediano, entre 1 y
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Figura 5: Índice de valor de importancia de las especies en las áreas (referencia y restaurada) de estudio.
17
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cuantitativos que servirán de base para futuros programas Batty, L. C. 2005. The potential importance of mine sites for
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