TENIENDO CONFERENCIAS
Junio 08, 1960
Chatauqua, Ohio, E.U.A.
Muchas gracias. Pueden tomar asiento. Ciertamente nos contenta
estar aquí esta noche, en la tercera noche de esta tremenda
conferencia. Cuando veníamos para acá, conversaba con el Hno.
Weston y el Hno. David duPlessis, sobre el progreso de la iglesia
hoy y cómo Dios se está moviendo entre todas las denominaciones,
sacando gente con hambre y sed del Espíritu Santo. Estamos muy
agradecidos por esas cosas. Al llegar me encontré con alguien allá
afuera que estrechó mi mano y me dijo: “ Hno. Branham, nunca
había tenido la oportunidad de conocerlo, mejor dicho, de hablar con
Ud., pero yo fui sanado en su reunión en Palm Beach”. Creo que fue
allí o en alguna otra parte. Oh, imagino que cuando cruce el río,
espero ver a miles de ésos que han sido...
2.- Algunas veces la vida aquí se vuelve tan... Oh, no sé, uno anda de
prisa, apresurado, acelerado y ajetreado, como solía decir mamá,
uno casi se encuentra con uno mismo de regreso; y no veo por qué
andamos con tal prisa. ¿Se fijan? No hemos hecho más de lo se
hizo en los días de Moody, Finney, Knox y Calvino; y ellos andaban a
caballo y en carretas, tenían una reunión de campamento como
ésta, levantaban las carpas allí en el bosque y en el desayuno
comían ardilla y en la cena frijoles al estilo vaquero y eso estaba
bien. ¿Se acuerda Ud. de eso, Hno. Sullivan, de aquellos días allá en
Kentucky? [El hermano contesta: “ Sí, y todavía me gusta ” ]. A mí
también, Hno. Sullivan. Son muy buenos. Ambos somos de
Kentucky y tenemos muchas cosas en común, este hombre acá en
la esquina. Cuando estuve aquí la última vez, él pensó que tenía una
que yo no me sabía y me dijo: “Te apuesto a que no sabes lo que es
acifidity". [El Hno. Branham se refiere a un remedio popular común,
preparado a base de hierbas con fuerte olor, e introducidas en una
pequeña bolsa que se colgaba al cuello de la persona, para mantenerlo
sano, especialmente de la gripe y los resfriados]. Y yo le dije: "No me
digas que no lo sé. Si yo en la escuela cargaba una bolsa de eso
colgando en el cuello, de manera que nadie se sentaba junto a mí.
Seguro que lo sé”. ¿Cuántos saben que es eso? Bueno, vean a los de
Kentucky aquí, obsérvenlos nada más. Hno. Banks Woods,
dondequiera que esté, ¿levantó Ud. su mano? Bueno, ya lo veo, está
bien, que bien que lo haya hecho. El Hno. Woods era uno de los
hombres que estuvieron allá, él y su hermano, cuando el pececito
volvió a la vida aquel día. Él estaba presente.
3.- Bueno, todos tenemos... Todos están gozándose aquí en el
campamento igual que yo, visitando a la gente y demás...
Sencillamente nos estamos gozando. Ahora, yo creo que
deberíamos hacer que cada partecita de esta reunión tenga valor
para la gloria de Dios, cada porción de ella. He estado escuchando
los pros y los contras, algunos dicen que deberíamos tener una
noche para orar por los enfermos; y otros dicen: “ Hermano, no se
detenga, mi alma se está alimentando”. Así que no sabemos, pero
yo creo que deberíamos tener una noche para orar por los
enfermos, para orar por ellos. Uds. saben que la gente ha sido
enseñada que se le debería imponer las manos a los enfermos, en
lo que a mí respecta, como yo lo veo, mientras yo sepa que el
Espíritu Santo está allí, la obra está hecha. ¿Entienden? Eso es todo,
está consumada.
4.- Y nos damos cuenta que así es en el extranjero, Hno. Mattson,
nosotros... Mientras ellos puedan ver algo suceder, si saben que el
poder sobrenatural de Dios está cerca, lo aceptan, se levantan y se
van caminando. Puede que se tambaleen un rato, si se están
levantando de una silla de ruedas o algo así, pero siguen caminando
hasta que lo logran. Así que... Pero parece que aquí uno tiene que
imponerle las manos a la gente, se les ha enseñado eso.
5.- Ahora, eso está bien, eso está perfectamente bien. Pero si están
de acuerdo conmigo en las Escrituras, eso de imponer las manos
era una tradición judía. Fíjense ahora, cuando la hija de Jairo estaba
a punto de morir, Jairo dijo: “Ven, pon las manos sobre ella y vivirá”.
¿Ven? Es una tradición judía. Pero cuando Él fue a la casa del gentil,
donde su siervo estaba a punto de morir, aquel dijo: “No soy digno
que entres bajo mi techo, ni aun me tuve por digno de venir a Ti”. Y
por eso fue que envió a alguien para avisarle. Dijo: “ Sólo di la
Palabra y mi siervo vivirá. Porque también yo soy hombre bajo
autoridad, y si le digo a éste: Ve, él va; y a éste otro: Ven, él viene”.
En otras palabras: Todo el que esté bajo mi autoridad tiene que
obedecerme.
6.- Y, ¿qué era lo que le estaba diciendo un gentil a Jesús? “ Yo
reconozco que Tú eres el Hijo de Dios y toda enfermedad está bajo
Tu autoridad. Tú puedes decirle a ésta: Vete, y tiene que irse ” .
¿Entienden? Todo lo que está bajo Su poder, está... Él reconoció que
la enfermedad, el pecado y todo lo demás, estaba bajo Su control y
Él los podía controlar. Ahora, yo creo que así deberíamos verlo
nosotros hoy, yo he intentado eso por años, pero la causa de esto
es que hay muchos otros hermanos en el campo que imponen las
manos sobre los enfermos y obtienen tremendos resultados. Por
eso dejé de hacerlo hace ya como un año, dije: “ Bueno, bueno,
mientras esté en Los Estados Unidos oraremos por los enfermos e
impondremos las manos sobre ellos”. Eso es exactamente correcto,
porque siento que da mejores resultados.
7.- Pero la verdad real es que si el Espíritu Santo está aquí y puede
recorrer la audiencia, haciendo las mismas obras que hizo cuando
habitó en un cuerpo llamado Jesucristo, si puede darles fe para
creerlo y a mí un don para probar que es totalmente la presencia del
Espíritu Santo, para mí ya la obra está consumada, está concluida
desde el Calvario. Ahora sólo crean eso y actúen en base a eso, sin
pensar nada más tocante a eso, sino que está consumada y eso es
todo. Dios así lo dijo y eso basta. Si sigo hablando, bueno, Uds. se
van a congelar esta noche sentados allí, ¿verdad? Hace un buen
clima aquí. Prefiero que esté así como está, a que hubiera calor y
Uds. estuvieran sentados allí abanicándose tanto como pudieran.
8.- Entonces quiero leer en esta noche un texto de la Escritura,
procuraré dejarlos salir tan pronto como sea posible. Pero antes de
hacer eso, ¿cuántos creen que sería bueno tener pronto una noche
de sanidad? Me gustaría ver si ese es el deseo de la gente. Ahora,
levanten sus manos los que creen que deberíamos tenerla pronto.
Muy bien. Parece que pronto deberíamos tener una, ¿no les parece?
Seguro que sí. Como el noventa y cinco por ciento. Bueno, entonces
tendremos servicio de sanidad mañana en la noche, ¿qué les
parece? ¿Está bien? Mañana en la noche tendremos servicio de
sanidad y oraremos por los enfermos. No sabemos lo que Dios
hará. No diremos que la gente va a ser sanada, yo... siempre ha sido
sanada, pero confiemos en Dios por los enfermos, mañana en la
noche. ¿Qué les parece? Oraré por Uds. mañana en la noche. Ahora,
mañana en la tarde, creo yo, habiendo tantos... Yo soy malo para
calcular, pero diría que por lo menos aquí hay dos mil personas o
más. Así que basados en eso, habría unas mil quinientas personas
o más por las cuales orar, si es que hay dos mil personas. Entonces
serán muchos y habrá bastante alboroto, así que podríamos tomar
mañana en la noche y la siguiente también. Yo pensaba que en una
conferencia le hablaría a la gente solo si podían tolerarlo; y luego,
después de haber terminado la conferencia, tener dos noches para
quedarme y orar por los enfermos, eso sería sábado y domingo. Era
eso lo que iba a hacer. Usando ésta para hacer un llamado al altar.
9.- Ahora, yo estoy... Quiero decir esto: Yo pienso que la sanidad
divina es algo tremendo, es uno de los atributos de Dios, yo creo
eso, sanar a los enfermos; pero creo que la salvación de un alma es
mucho mayor que cualquier sanidad divina, ¿entienden? Es mucho
mayor. La otra noche me di cuenta que cuando pregunté cuántos
pecadores había en el campamento, solo había cuatro o cinco; y
pasaron acá para su salvación. Entonces, si Uds. están...
10.- Si Ud. todavía no ha recibido el Espíritu Santo, escuche mi
precioso hermano, la gente habla tantas veces en contra de eso,
diciendo que no es para hoy, pero sí es para hoy. El Espíritu Santo...
No se vaya de este campamento de la conferencia sin haberlo
recibido, quédese aquí con Dios. Siga, no se forme su propia idea de
cómo quiere recibirlo, ¿entiende? No tenga en su mente que debe
ver algo o sentir alguna sensación, cuando entre allí a orar, sólo
entre y diga: “Señor, vengo a recibir el Espíritu Santo”. ¿Ven? Y Él se
encargará de lo demás. Sea muy sincero, deshágase de todo
pensamiento de que no lo va a recibir. Recuerde: esta noche es la
noche en la que lo va a recibir. Eso es todo.
11.- Como un anciano del pasado que no podía mantenerse salvo…
Él fue salvo, pero después de un tiempo hizo algo malo y el diablo le
dijo: “ ¿Ves? Tú nunca fuiste salvo ” . Bueno, él siguió así durante
cierto tiempo, pero un día fue al campo y oró de nuevo
fervientemente. Dijo: “ Ahora Señor, yo sé que Tú me salvaste ” . Y
luego dijo: “Satanás, yo te voy a hacer algo”. Entonces fue y agarró
un hacha y cortó una estaca grande y larga, la clavó en tierra y dijo:
“Satanás, si alguna vez vienes a decirme que yo no soy salvo, te voy
a traer de nuevo aquí y te señalaré esta estaca; aquí mismo fue
donde eso ocurrió. De aquí en adelante, yo soy salvo”.
12.- En esta noche, clave Ud. su estaca y diga: “Satanás, aquí mismo
me voy a quedar con esta estaca, hasta que Dios me dé el Espíritu
Santo y nunca más lo vas a quitar ni vas a cambiar mis
pensamientos para hacerme pensar que estoy muy cansado o
debería hacer otra cosa”. Mientras Uds. tengan esos pensamientos,
no lo van a recibir. Uds. tienen que entrar allí diciendo: “ Este es el
momento de recibirlo. Esta es mi hora ” . Y lo recibirán. Ensériense
con Dios y Dios se enseriará con Uds. Correcto. “Acercaos a Mí y Yo
me acercaré a vosotros, dice el Señor”.
13.- Bueno, mañana en la noche, si es la voluntad del Señor, mi hijo
Billy Paul estará aquí para repartir las tarjetas de oración a los que
deseen que se ore por ellos; y, ¿cuántos hay aquí en los
campamentos que son de fuera del estado o de la ciudad, para que
se ore por Uds.? Levanten sus manos. Oh, suficiente para bastantes
tarjetas de oración. Entonces él las repartirá temprano para no
interferir con el resto de la reunión. ¿A qué hora por lo general
comienzan a reunirse, Hno. Sullivan? [El Hno. Sullivan dice: “ En
cualquier momento a partir de las cinco, Hno. Branham”.]. Muy bien,
entonces de las cinco en adelante, hasta como las seis y media,
vengan aquí y estaremos repartiendo las tarjetas de oración
mañana en la noche, llamaremos la línea de oración y oraremos por
ellos mientras pasan a la plataforma.
14.- Ahora, el texto de esta noche es un texto muy raro, sin
embargo, es un texto muy bueno y muy conocido. Se encuentra en
Isaías capítulo 1 y el versículo 18. Yo creo que... Vamos a leer unos
versículos antes y veamos si podemos sacar un contexto de allí.
Comencemos con el verso 15 o tal vez sea mejor el 16.
Lavaos y limpiaos; quitad la iniquidad de vuestras obras de delante
de mis ojos; dejad de hacer lo malo; Aprended a hacer el bien;
buscad el juicio, restituid al agraviado, haced justicia al huérfano,
amparad a la viuda. Venid luego, dice Jehová... estemos a cuenta: si
vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán
emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser
como blanca lana.
15.- Ahora, si pudiera llamar a esto un texto del cual sacar un
contexto, lo llamaría conforme a lo que quiero hablar esta noche:
TENIENDO CONFERENCIAS. Inclinemos nuestros rostros ahora para
tener una conferencia con Dios, antes de seguir adelante.
16.- Nuestro muy bondadoso y amante Padre, Dios de toda vida, que
nos enviaste a Tu amado Hijo, el Señor Jesús, para que Él fuera la
propiciación por nuestros pecados, tomando la forma de carne
pecaminosa y haciéndose pecado por nosotros, para que nosotros,
gente indigna, pudiéramos acercarnos a Dios por el derramamiento
de Su Sangre de una vez por todas. Nos hemos reunido aquí en esta
conferencia, Señor, estas noches, no para ser vistos por otros ni
para juntarnos unos con otros. Señor, si esa ha sido la actitud de la
gente y la mía hasta este momento, rogamos que nos perdones por
nuestro pecado. Hemos llegado, Señor, en la edad agónica, hemos
llegado en el momento cuando intuimos que no nos queda mucho
tiempo, nos hemos reunido aquí con un solo propósito y es el de
acercarnos más a Ti. Queremos que nuestros pecados estén bajo la
Sangre, deseamos un compañerismo íntimo, queremos conversar
eso contigo, Señor, antes que vengas, porque en aquel día entonces
será muy tarde.
17.- Y esta noche pedimos, Dios Padre, que pongas tal hambre en
los corazones de la gente, de manera que por toda esta ribera del
río haya reuniones de oración, que los hombres busquen a Dios con
desesperación, sabiendo que deben hallar descanso para sus almas
y recibir el Espíritu Santo, o algún día entrarán a la eternidad sin
conocerte. Oh Dios, ten misericordia de nosotros. Mientras vemos
que nuestras iglesias y nuestros propios grupos del Evangelio
Completo comienzan a enfriarse y parece que ya no hay un gran
clamor por las almas perdidas, ya no hay más aquella oración
sincera y una meditación en la Palabra toda la noche. Parece que
nos hemos deslizado, Señor. Perdónanos oh Dios y permítenos
renovarnos esta noche en el Espíritu Santo.
18.- Cuando meditamos en los días pasados, en la edad de los
metodistas, cuando oraban toda la noche y lloraban con lágrimas
amargas por los perdidos y no tenían paz, pero esta noche pareciera
que basta con vestirnos bien, sentarnos, oír e irnos a casa
despreocupados. Oh Señor, conmueve nuestros corazones en esta
noche, pon en nosotros un celo por las almas perdidas, que los
ministros y laicos, todos lleguen a ser parte del reino, con un deseo
ardiente de tal manera que busquemos en las ciudades, en todas
partes; y saquemos a los perdidos de las zanjas y los volvamos
como antorchas encendidas para el Señor. Concédelo Padre.
19.- Leemos allí en la Biblia donde dice que salió el Ángel y puso
una señal sobre los que gemían y clamaban por las abominaciones
que se hacían en la ciudad. Entendemos por las Escrituras que esa
fue la primera venida del Espíritu Santo pasando por la ciudad de
Jerusalén; pero luego en Su segunda venida, en esta edad, para
sacar a un pueblo de entre los gentiles para Su Nombre, cuánto más
deberíamos estar nosotros preocupados, gimiendo y clamando por
las abominaciones que se cometen. Pero vemos a las iglesias
practicando rock-and-roll, jugando bingo, celebrando todo tipo de
competencias de natación y otras cosas en la iglesia; y las
reuniones de oración y las reuniones de quedarse toda la noche han
sido olvidadas.
20.- Dios, envíanos de vuelta a lo verdadero, que el Espíritu Santo
venga entre este pueblo esta noche, Señor, y de inicio a un
pentecostés aquí mismo. Concédelo Señor, en cada corazón, ellos
de verdad quieren hacerlo. Está en sus corazones hacerlo, pero los
cuidados del mundo y lo rápido que pasa el tiempo los ha atraído.
Señor, comienza desde el púlpito conmigo y pasa a la audiencia,
muévete como nunca antes y danos un celo por las almas perdidas.
Concédelo Señor. Estos comentarios que extraeré de la Palabra, si
es Tu voluntad, rogamos que sean las semillas en el corazón del
pueblo para responder esta oración de Tu siervo. Concédelo Señor.
Nosotros creemos, yo creo con todo mi corazón qué si una reunión
así comenzara en este lugar, éste sería un servicio de sanidad
constante y Satanás y su poder no podrían permanecer en un grupo
tan santo como ése. Concédelo Señor. Te encomiendo esto,
esperando que seas Tú el que ahora pronuncie las palabras y Tu
Espíritu Santo las interprete en el corazón del pueblo. Porque lo
pedimos en el Nombre de Tu Hijo, el Señor Jesús. Amén.
21.- El tema de esta noche sobre conferencias… últimamente
hemos oído mucho sobre conferencias, dondequiera que uno agarra
un periódico, ve a un diplomático o algún funcionario que celebró
una conferencia en cierto lugar y ciertas cosas acontecieron.
Entonces nos preguntamos: ¿Para qué son las conferencias? ¿Por
qué celebramos conferencias? ¿Qué es lo que se logra?
22.- Son para reunirse y razonar sobre distintas cosas. Cuando
vamos a una conferencia, debemos analizar cosas juntos. Y yo creo
que ésta es una de las Escrituras más hermosas, cuando Dios dice:
“Venid; tú y Yo tengamos una conferencia. Reunámonos y estemos
a cuenta en estas cosas: Si vuestros pecados fueren como la grana,
como la nieve serán emblanquecidos; y si fueren rojos como el
carmesí, vendrán a ser como blanca lana. Tan solo si vienen y
estamos a cuenta”.
23.- Esta noche nos percatamos, todos lo saben, que realmente
estamos perdiendo terreno. Estamos perdiendo terreno como
pueblo. El mundo se está metiendo sigilosamente entre nosotros de
alguna manera y Uds. lo pueden ver, sentir y notarlo. El mundo se
está metiendo entre nosotros. Por eso creo que éste sería un
momento maravilloso para que tuviéramos una conferencia y
viniéramos a discutir eso con Dios y ver cuál es el problema.
24.- Estaba leyendo la autobiografía de Charles G. Finney, él era un
abogado; y como muchas de nuestras leyes están basadas en la
Biblia, eso lo llevó a estudiar la Biblia. Y él leyó donde Dios hizo
estas promesas y vio que la iglesia, muchas de ellas, estaban
orando por un avivamiento, pero eran derrotadas en su oración
porque les faltaba fe.
25.- Cuando Ud. le pida algo a Dios, llámelo, hable con Él y no se
vaya hasta que reciba la respuesta. Entonces sabrá cómo obrar de
allí en adelante. Y él lo hizo de una manera sencilla, como un niño,
tuvo una conferencia con Dios, conversó sobre eso; y fue uno de los
mayores guerreros de la edad desde San Pablo. Porque conversó
aquello con Dios, consiguió apoyo dónde pararse, entonces se paró
con Dios y siguió adelante. Eso es lo que nosotros necesitamos
hacer. Eso es lo que se podría lograr aquí mismo en este
campamento y eso lograría más que quinientas reuniones aparte de
ésta.
26.- Uds. dirán: “ Que lo haga el predicador ” . Esto es un asunto
individual, es con cada uno de nosotros. El predicador podría
hacerlo, él podría orar y recibir bendición en su alma, quedándose
toda la tarde bajo la unción del Espíritu Santo para presentarse
ungido delante de su congregación y sentir el poder de Dios, pero a
menos que esa congregación haya hecho lo mismo... ¿Se fijan? Eso
marca la diferencia. Él tiene que lograr que la congregación llegue a
esa condición, porque si la congregación está lista para encontrarse
con el Espíritu Santo, entonces les voy a decir que los pecadores se
abrirán paso hasta el Calvario, llorando. Si nosotros podemos tomar
esto como individuos… Ud. es tan responsable como cualquiera de
estos ministros. Dios lo va a hacer responsable a Ud. como
individuo.
27.- Él dijo: “ Si hay algún pecado, alguna duda, si hay algo malo,
vengan y conversemos eso. Estemos a cuenta, veamos cuál es el
problema; y si vuestros pecados fueren como la grana… ” Ahora,
pecado es incredulidad, eso lo sabemos. “Si Uds. han dudado y se
han preguntado si podrán recibir el Espíritu Santo, si podrán ser
sanados o alguna otra cosa, si sus dudas fueren tan rojas como el
carmesí, como la nieve serán emblanquecidas ” . Dios hizo la
promesa y Dios cumplirá Su promesa. Él nos ha hecho a cada uno
de nosotros la invitación de venir. Vengamos. Al final de la Biblia
dice: “El que quiera, venga. El que oye, diga: Ven. El que tiene sed,
venga. El que quiera, venga”. Esa es una invitación.
28.- Y, ¿qué tal si Ud. fuera tan inteligente que el presidente de Los
Estados Unidos le pidiera que fuera a celebrar una conferencia con
Khrushchev? Qué cumplido sería que el presidente lo invitara a Ud.
para ir a conversar con él, pensando que Ud. podría celebrar una
conferencia con Khrushchev. Pero recuerden, no fue el presidente
sino el Dios del Cielo quien le hizo la invitación de asistir a una
conferencia con Él, por su bien.
29.- Ahora, las conferencias son una reunión y por lo general se
llevan a cabo en un tiempo o situación de emergencia. Hace algún
tiempo nosotros celebramos aquí lo que se conoce como la
conferencia de Los Cuatro Grandes. Esa se llevó a cabo durante la
segunda guerra mundial, cuando se llegó a un momento crucial.
Cuando el mundo libre no sabía qué hacer, reunieron a los más
inteligentes que creyeron tener, los reunieron porque debían juntar
todo lo que tenían para presentar una respuesta sobre qué hacer.
30.- Yo pienso que hoy es hora de que el pueblo pentecostal se
reúna para deshacernos de nuestras diferencias, para reunirnos
sobre una base común porque nuestras iglesias se están volviendo
muy sueltas. Creo que necesitamos una conferencia con Dios toda
una noche y todo un día. “¿Qué debemos hacer?” Porque estamos
en un momento crucial. Cuando nuestro presidente de Los Estados
Unidos, el Señor Churchill y otros diplomáticos de todo el mundo
libre se reunieron, celebraron una conferencia, conversaron y
decidieron sobre ciertas cosas, tomaron decisiones sobre qué hacer
para ganar la guerra, para que el mundo pudiera seguir siendo libre.
31.- Yo recuerdo que un ministro de Louisville, Kentucky, amigo mío…
Durante el momento de aquella conferencia, la gente esperaba
saber cuál sería la respuesta o qué clase de decisión iban a tomar.
Y este ministro tenía la radio encendida y estaba escuchando el
resultado de la conferencia. Eso fue cuando Mussolini o Hitler y
aquellos iban avanzando exitosamente.
32.- Y mientras él escuchaba con expectativa, para ver cuál sería el
desenlace o qué habían decidido hacer, un individuo tocó a la
puerta. Él fue a la puerta y allí estaba un hombre con un montón de
papeles bajo el brazo, un joven de cabello largo hasta el cuello, con
unos pantalones de pechera que los usaba a la cadera, como un
moderno desadaptado. Y dijo: “Oiga predicador, Ud. es el pastor de
esta iglesia aquí y tiene mucha influencia en esta ciudad. Yo soy un
escritor de poesía y quiero que Ud. vaya y me dé una
recomendación para poder publicar mi poesía”.
33.- Y aquel ministro le dijo: “ Hijo, entra un momento. Yo estoy
tratando de escuchar el resultado de esta conferencia tocante a
nuestra nación, para ver qué han decidido hacer. ¿Quieres pasar y
sentarte hasta que esto termine? ” Y él dijo: “ Oh, esto es más
importante que escuchar eso”.
34.- Oh, para una persona... Si somos verdaderos americanos no
hay nada más importante que escuchar una conferencia como ésa
para ver dónde estamos parados. Así se comporta la gente esta
noche en cuanto a la iglesia. Salen y andan por todos lados, se
alborotan con el mundo y no tienen tiempo de ir a la iglesia a
escuchar o sentarse en una conferencia a oír el Evangelio ser
predicado. Oh, deberíamos estar interesados en cada reunión y
cada conferencia donde se reúna el pueblo de Dios, deberíamos
estar interesados en eso. Percatarse de que existe un momento
crucial.
35.- Entonces celebraron la conferencia de los cuatro grandes y
Dios les dio dirección. Luego tuvimos la conferencia de Ginebra y
hubo otra llamada la conferencia de París. Nuestro querido
presidente, Dwight Eisenhower, ha visitado recientemente en todo el
mundo libre celebrando conferencias y demás. Pero Uds. saben que
Dios también celebra conferencias. Y cuando llega un momento
crucial, alguna gran urgencia, que la iglesia está en estado de
emergencia, Dios llama a una conferencia. Vayamos ahora por un
momento y pongamos todo nuestro corazón en la Palabra,
escuchemos por unos minutos. Examinemos algunas de las
conferencias de Dios. Nosotros vemos las conferencias del mundo
y oímos sus resultados. Vayamos ahora al pasado, a algunas de las
conferencias de Dios.
36.- Quiero comenzar esta noche con la conferencia del Edén.
Cuando Dios hizo al hombre a Su imagen, sacó una costilla de su
costado e hizo una mujer, le hizo una ayuda idónea y los puso en el
huerto del Edén para que fueran Sus amados hijos. Cuando Sus
hijos se perdieron, aquella estremecedora noticia llegó al cielo: “Tus
hijos están perdidos ” . Dios hizo a un lado todo lo que había en el
cielo, Él no iba a enviar a un Ángel a buscarlos, no iba a enviar a una
legión de ángeles. Dios mismo fue a buscar a Su propio hijo perdido,
porque había un estado de emergencia. ¡Qué cuadro tan hermoso
para alguien que no cree en la deidad de Jesucristo! Cómo Dios fue
manifestado en carne en Jesucristo, para venir a la tierra; y no le
confió eso en las manos a un Ángel o alguna autoridad de la iglesia,
sino que vino Él mismo, se hizo carne y habitó entre nosotros y
buscó a Su hijo perdido.
37.- Y sin duda allá, Miguel y Gabriel debieron haberse presentado,
cuando el mensaje llegó al cielo: “ Tus hijos están perdidos. Han
pecado y se han perdido”. Pero Dios no escogió a Gabriel ni le dijo:
“ Desciende y busca a Mis hijos ” . Vino Él mismo. Aquel era un
trabajo exclusivo, era un trabajo a la medida de Dios. Por eso es que
yo creo que este día en que vivimos, cuando intentan hacer de
Jesús sólo un profeta, Él fue más que profeta, Él fue Dios
manifestado en carne, el Hijo Divino del Dios Viviente. Él era más
que un vidente o un buen hombre, Él era Dios manifestado en carne.
Dios descendió Él mismo a redimir al hombre, lo mismo que hizo en
el huerto del Edén. ¡Oh, bendito sea el Nombre del Señor! Eso es
amor. De tal manera amó Dios al mundo que se hizo un cuerpo en el
cual habitar, en un tabernáculo aquí con nosotros para salvarnos.
Con razón algunos han perdido la mente procurando explicar el
amor de Dios. Esa última estrofa, creo que es esa, de ese famoso y
precioso canto: “Oh, amor de Dios, su inmensidad”
Si fuera tinta todo el mar y todo el cielo un gran papel
Y todo hombre un escritor y cada hoja un pincel
Para escribir de Su existir, no bastarían jamás
Él me salvó y me lavó
Y me da el cielo además
38.- Esa última estrofa fue hallada escrita en la pared de una
institución para dementes. Ninguna mente podría jamás entender el
amor que Dios siente por Su pueblo. Cuando Su hijo estaba perdido,
Él quiso buscarlo Él mismo. Una madre atravesaría un fuego para
agarrar a su hijo en peligro. Un padre saltaría de un edificio de
cincuenta pisos intentando atrapar a su bebé, cualquier cosa, daría
su vida. Eso es lo que Dios piensa de Su pueblo, de Su iglesia, de
Sus hijos, cuando están perdidos. “Estemos a cuenta, dice Jehová”.
39.- Cuando Dios se enteró de aquel terrible estado de emergencia...
supongo que el primero que llegó al cielo fue ése, cuando supo que
Sus hijos estaban perdidos. Y recorrió frenéticamente todo el
huerto, buscando debajo de todos los árboles: “¡Adán! ¡Oh, hijo Mio
Adán! ¿Dónde estás? ” Y allí detrás de un árbol, con sus hojas de
higueras cosidas, estaban de pie Adán y Eva. El Padre iba de un lado
a otro, gritando: “¿Dónde estás tú? ¿Dónde estás tú?”
40.- Y ese mismo Dios recorre estos pasillos noche tras noche,
gritando lo mismo: “ ¿Dónde estás? ¿Dónde estás? ” Y encuentra a
Adán y a Eva en la misma situación, con cierto tipo de creencia o en
una denominación de la que dependen para que los salve,
escondiéndose todavía detrás de una teología hecha por el hombre;
habiendo Dios hecho preparativos para Uds. cuando entregó a Su
Hijo para morir en su lugar, Uds. tienen que nacer de nuevo. Los
credos no funcionarán.
41.- Aquella conferencia se celebró en alguna sociedad, pero la
conferencia de Dios se celebró en el Edén, para solucionar sus
pecados. Hubo una que se llevó a cabo en el Calvario (llegaremos a
esa luego), para solucionar sus pecados, el problema del pecado, de
las enfermedades y de todo lo que alguna vez les pueda ocurrir, eso
ya ha sido estudiado y se han hecho los preparativos, los
preparativos ya han sido hechos. Lo único que Uds. deben hacer es
acercarse a Dios y estemos a cuenta, digan: “ Señor, no fue mi
intención hacer eso”. La provisión para eso ya ha sido hecha.
42.- Entonces vemos que Dios los encontró parados detrás de un
árbol, en algún lugar, temblando, con sus delantales de hojas de
higuera puestos, Dios... Por lo general, para las conferencias
mundiales siempre se trata de ir a Ginebra, Suiza o algún lugar
hermoso que sea inspirador, se escogen ciertos lugares y luego se
convoca a una conferencia. Yo me imagino que cuando Dios
encontró a Adán y a Eva escondidos detrás de un árbol allá... Ellos
no podían salir, sino que dijeron: “No podemos salir, Padre. Estamos
desnudos”. “¿Y quién les enseñó que estaban desnudos?” Entonces
comenzaron, como siempre ocurre, a hacer lo que en el ejército
llaman: pasarse la pelota unos a otros.
43.- Dios miró alrededor y halló un árbol, cierto lugar al cual
consideró hermoso, buscó unas pieles y se las arrojó entre los
arbustos, diciéndoles: “Cúbranse con eso y preséntense delante de
Mí”. Entonces tuvieron una conferencia y discutieron aquello y Dios
hizo planes para ellos. Oh, estoy muy contento de que haya habido
una conferencia en el Edén, no permitiéndonos andar con hojas de
higuera o algo que podamos pegar y coser, sino que Dios mató algo
para cubrir sus pecados e hizo una promesa: por medio de la
Simiente de la mujer aplastaría la cabeza de la serpiente. Predijo lo
que haría.
44.- Yo estoy muy contento por la conferencia del Edén, Él abrió un
camino, un arreglo, una vía para quitar el pecado, abrió un camino
para que Ud. pudiera volver al compañerismo. Cuando Ud. andaba
perdido, parado por allí en alguna parte, arruinado sin Dios, Dios ya
había hecho planes en aquella conferencia, había hecho
preparativos temporales, hasta que fuera concedido el verdadero
arreglo por medio de la vida de sacrificio de Cristo.
45.- Él dijo que lo haría, pero mientras tanto, un cordero tenía que
morir hasta que llegara el momento, hasta que apareciera el
Cordero de Dios, el que iba a herir la cabeza de la serpiente y éste lo
heriría en el calcañar, hasta que llegara el Calvario. Aquella
conferencia fue exitosa. Oh, eso vencerá a Satanás dondequiera, la
Palabra de Dios derrotará a Satanás en cualquier lugar, en cualquier
tiempo y condición. “Si vuestros pecados fueren como la grana...”
46.- “ ¿Dijo Ud. en cualquier condición, Hno. Branham? ” Eso es
exactamente lo que dice. “ Si tus pecados fueren como la grana,
como la nieve serán emblanquecidos. Lo único que te pido que
hagas, es acercarte a Mi lugar preparado, al altar ” . Dios hizo un
altar. Hay un altar, hay un sitio donde uno se encuentra con Dios.
“ Vengan, conversen eso conmigo. Yo tengo un lugar preparado y
una cura para Uds.”.
47.- La primera conferencia comenzó en el Edén y Él hizo los planes.
Se presentó la primera emergencia y Dios respondió y presentó los
preparativos. Pero por alguna razón la gente no lo quiere aceptar.
Pero allí fue la primera conferencia que Dios celebró con el hombre
en un estado de emergencia. Dios tomó la decisión y no nos toca a
nosotros tomar decisiones sobre lo que deberíamos hacer, Dios
toma la decisión de lo que se debe hacer. Fue Dios quien dijo: “Os
es necesario nacer otra vez ” . No fue la junta de alguna
denominación, fue Dios quien lo dijo; y fue Dios quien dijo: “El que
no naciere del agua y del Espíritu, no puede ver el reino del cielo ” .
Ud. tiene que nacer, ese es el remedio de Dios, eso fue lo que Él
decidió cuando llevó a la raza humana a Su presencia. Allí está. Si
eso no es definitivo, yo no sé qué será. Esa fue Su decisión. La vía
fue la sangre, no hojas de higuera ni alguna otra clase de cobertura,
sino que la decisión de Dios para Sus hijos perdidos en aquella
conferencia, el convenio fue sangre. Fue, siempre ha sido y siempre
lo será.
48.- Manténganse firmes en eso, igual que Job en la antigüedad, en
cuanto a la ofrenda quemada. A Ud. podrían acusarlo de ser esto,
aquello o lo otro, un aleluya o lo que quieran decir; pero mientras Ud.
esté firme sobre la ofrenda de Sangre, con sus manos sobre la
cabeza de Jesucristo, confesando sus pecados, dándole la
bienvenida al Espíritu Santo y que Él de testimonio que lo ha
recibido a Ud... Esa fue la decisión de Dios, ese fue el arreglo que se
alcanzó en aquella primera conferencia. Yo estoy muy contento que
tal conferencia se haya celebrado. Cuando Él celebró aquella
conferencia, eso le puso fin al pecado para siempre; y en el
cumplimiento del tiempo envió a Su Hijo, formado a la imagen de
carne pecaminosa, que quitó el pecado y libertó a los que
esperaban ese momento permaneciendo bajo la sangre de las
ovejas y los machos cabríos, y los llevó a la presencia de Dios. ¡Oh,
qué cosa tan gloriosa es saber que aquella conferencia se llevó a
cabo! Yo estoy contento y sé que todo cristiano aquí está contento
de que se haya llevado a cabo esa conferencia. Esa fue una
conferencia.
49.- Hablemos entonces de otra conferencia en un estado de
emergencia. A esta conferencia la voy a llamar, la conferencia de la
zarza ardiendo. Dios le había prometido a Su pueblo y ya el tiempo
del cumplimiento estaba a la mano. Él había escogido a un hombre,
a un profeta, para sacar a Su pueblo de Egipto, pero aquel profeta
había huido, había tratado de hacerlo a su manera. ¿Se fijan?
Exactamente igual que en el Edén, intentando de nuevo fabricar un
delantal de hojas de higuera.
50.- Moisés era un hombre inteligente, él podía enseñar la sabiduría
de su... podía enseñarles sabiduría a los egipcios. Él era inteligente
e instruido en todo lo que ellos sabían, era un militar y un hombre
importante. Y basándose en su capacidad intelectual, intentó
libertar al pueblo de la esclavitud egipcia por medio de su
conocimiento. Pero no funcionó y hoy tampoco funcionará. Dios
tiene una manera provista, Dios tiene una forma de libertar del
pecado; y eso no viene por las facultades intelectuales sino por
medio de la Sangre y la cubierta del Señor Jesús.
51.- Moisés lo intentó con sus hojas de higuera y falló. Eso falló en
aquel entonces, falló en el Edén, fallará hoy y fallará en todo
momento. Uds. tienen que nacer de nuevo, deben venir por la vía de
Dios, que en Su conferencia... donde se decidió qué hacer por los
pecadores. Uds. tienen que aceptar ese plan. Moisés lo intentó,
igual que Adán. Él mismo se cubrió y dijo: “Yo soy un gran hombre”.
Y vio a uno de sus hermanos ser maltratado y dijo: “Bueno, yo soy
un gran hombre y sé cómo hacerlo”. Mató al egipcio, lo cual estuvo
mal. Fíjense entonces que intentó con las hojas de higuera, igual
que Adán e igual que lo están intentado hacer ahora miles en este
país.
52.- Eso de las hojas de higuera, no funcionará. Dios condenó eso
en aquella conferencia. Aleluya. Perdónenme. No, no me perdonen.
No lo hagan. No señor. Lo digo en serio. Así es. Yo no estoy loco,
simplemente me siento bien, ¿entienden? Porque sé que solo existe
una forma de llegar al cielo y es por medio de Jesucristo. Esa es la
manera provista por Dios, así fue hecho. El Espíritu Santo es la vía y
no hay nada que tome Su lugar, ni teología, ni iglesias, ni grandes
auditorios, ni organizaciones ni nada, podrá jamás tomar el lugar de
la Sangre de Jesucristo. La vía de Dios, el Espíritu Santo, ser lleno
con el Espíritu Santo. Y la promesa es para Uds., si tan solo la
reciben. Dios hizo preparativos para el que quisiera. La conferencia
se llevó a cabo y se tomaron las decisiones.
53.- En todas las edades los hombres han tropezado con eso, pero
es tan sencillo: sólo acepten la Sangre. Uds. mismos no pueden
cubrirse, acepten la cubierta de Dios. Uds. no pueden aprender a
hacerlo, para eso no hay aprendizaje, Dios mismo lo hace, es algo
sobrenatural, es vida, Dios es el que cubre. Uds. no lo pueden hacer.
Y no importa cuánto intente hacerlo, Ud. mismo no podrá limpiarse
del pecado uniéndose a iglesias o aceptando creencias, de la
misma manera que el leopardo no puede quitarse sus manchas,
lamiéndolas. No señor. Cuanto más se las lame, más brillan.
54.- Uds. tienen que morir a sí mismos, a sus propios
pensamientos. Ríndanse y dejen que el Espíritu Santo los cubra con
Su presencia y poder. Esa es la decisión de Dios. En eso se basó la
conferencia, esa fue la decisión que se tomó. Esas son las reglas de
Dios. No intentemos formular otra cosa. Sólo recibamos lo que Él
dijo en cuanto a eso y aceptemos la manera provista por Dios. Eso
es todo. Recíbanla, acéptenla y créanla. Dios tomó la decisión.
Él no permitió que la decisión la tomara un Ángel, no permitió que la
tomara Gabriel ni que la tomara Miguel, vino Él mismo a tomarla.
¡Aleluya! Y cuando fue hecho carne y habitó entre nosotros, murió
por nosotros y Él mismo abrió el camino. Por eso es que Él es el
Camino, la Verdad y la Vida. Ningún hombre... Él lo dijo en todas las
edades y siempre ha sido a la manera de Dios. Dios mismo lo hace.
Se trata de Sus propios hijos y no se lo confió a un Ángel; y si no se
lo confió a un Ángel tampoco se lo confiará a una conferencia o a
un grupo de hombres, sean obispos, papas o lo que puedan ser, no
importa cuán distinguidos sean, eso podría estar bien; pero
Jesucristo es la manera provista por Dios, esa fue la vía que Él
estableció, lo decidió en Su conferencia. Esa es la manera y eso es
lo que debemos... Debemos estar de acuerdo con Él.
55.- ¿Qué tal si en la reunión de la O.N.U. o en la de Los Cuatro
Grandes, alguno hubiera tomado la decisión de decir: “Bueno, yo lo
haré de esta manera”. Y otra nación hubiera decidido otra cosa? Se
habrían separado y habrían perdido la guerra. Así es como estamos
nosotros, pueblo pentecostal, debemos unirnos entre nosotros y
acercarnos a Dios conforme a Sus principios, por medio del Espíritu
Santo.
56.- Dios había decidido que aquel profeta iba a libertar a Su pueblo,
pero el profeta hizo exactamente lo que había hecho el primer hijo,
Adán, tomó la ruta de las hojas de higuera. Pero eso no estuvo bien
y Dios lo condenó. Luego, Dios tuvo que venir a buscarlo. Él había
huido por allá y se había casado con una mujer, había tenido un hijo,
Gersón. Se había casado con Séfora (hija de un sacerdote de
Madián) y vivía por allá, era un hábil pastor de ovejas al que le iba
bien, nada mal.
57.- Y allí llegó Dios, igual que lo hizo en el Edén. Algo apareció
delante de Él que estremeció al cielo, como sucedió en el Edén.
Antes de la conferencia del Edén, algo sacudió al cielo, ¿qué fue?
“He oído el clamor de Mi pueblo”. ¡Aleluya! “He oído su clamor, he
visto el sudor, la sangre y las tareas de sus capataces; y he
descendido a ver por qué no han salido de allí ” . Y, ¿al buscar qué
halló? Encontró a Su profeta huyendo por allá en alguna parte. La
ruta de las hojas de higuera.
58.- Y eso es exactamente lo que encuentra hoy: encuentra a Su
predicador camino a alguna gran escuela para aprender cierta
teología y ser examinado por un psiquiatra, a ver si tiene suficiente
inteligencia como para ser misionero o salvar a alguien. Allí es
donde lo encuentra, en esa situación. Oh, lo que la iglesia necesita
esta noche es otra conferencia, una conferencia convocada por
Dios. Sí.
59.- Entonces lo encontró. Buscó por todo el desierto, indagando
por todos lados. Puedo ver aquella Luz descendiendo en cada
hendidura, en cada estanque, en todas partes, recorriendo todo
lugar para hallar dónde estaba aquel hombre. Al rato lo encontró
caminando sin preocupaciones al pie del monte Horeb. Oh, la
estaba pasando bien, tal vez jugando con sus hijos y divirtiéndose.
Tenía una esposa encantadora y vivía tranquilo. Y en esa condición
lo halló. Entonces dijo: “Debo convocar a una conferencia, tengo que
devolver a ese profeta fugitivo al llamamiento”.
60.- Yo espero que Él haga bastante de eso en este campamento.
Oh, lo primero que uno nota es que Él seleccionó… Dijo: “Veré dónde
puedo encontrar una zarza, tengo que llamar su atención de alguna
manera”. Así que subió a una zarza y se acomodó allí. Oh, cuando
Moisés vio aquella zarza, en la parte de arriba estaba la gran
Columna de Fuego ardiendo y la zarza no se consumía... Él citó a
una conferencia. Y le diré que si en alguna oportunidad Ud. llega a
caminar en esas arenas sagradas, en una de las conferencias de
Dios, saldrá de allí como una persona distinta. Una vez que...
61.- Adán salió como un hombre distinto, Moisés salió como un
hombre diferente. Seguro. Ahora si estaba equipado para ir. Oh, a
veces eso hace que uno haga cosas tontas para el mundo de
afuera, lo hará hacer cosas que uno no cree que haría; pero
recuerde que Ud. ha estado en la presencia de Dios. Permítanme
decir esto ahora: No hay predicador puesto por Dios, que haya sido
ordenado para pararse detrás del sagrado púlpito, sin que primero
haya tenido una conferencia con Dios y haya estado en esas arenas
sagradas donde él y Dios se paran solos. Ud. no tiene ningún
derecho a hacerlo, no tiene ningún derecho. A mí no me importa
cuántos títulos de doctor tenga, para Dios eso no significa nada,
nada. Ud. debe tener una conferencia. Ellos allá tuvieron que
hacerlo, Moisés tuvo una para encontrarse con Dios y tuvo que
recibir órdenes de Dios. Allí fue donde ocurrió.
62.- Ahora, hoy hay tantas doctrinas distintas y demás, hay
serpientes de lengua engañosa a tal grado que pueden explicar toda
la Biblia y aplicarla para otro día. Serpientes. Y no me disculpo en lo
más mínimo por decir eso. Eso es exactamente lo que son.
Grasientos, van por allí relucientes, pulidos, con el cabello ondulado
y un esmoquin puesto, así es el aspecto del diablo. Él no es John
Barleycorn, al que le sale whisky de la boca, les diré que hoy es un
diablo muy pulido. Dice la Biblia que sería tan astuto que engañaría,
si fuere posible, a lo mismos escogidos. Así es. Oh, él es uno que
estudia la Biblia, un estudioso. Cuando él se encontró con Jesús, le
citó las Escrituras una tras otra. Y Jesús le dijo: “Pero también está
escrito...” Amén. Era tremendo.
63.- Y allí estaba Moisés, igual tiene que estar Ud.. Sin importar
cuán engañosa sea la lengua de un hombre, sin importar cuánto
procuren explicárselo, si Ud. ha estado alguna vez en el desierto, si
alguna vez ha sido llamado a la presencia de Dios, se ha parado allí
y ha hablado con Él, si ha sentido Su poder fluyendo a través de Ud.,
como aquella Luz que salía de la zarza sobre Moisés, sabe que ha
hablado con Dios cara a cara, ningún diablo en el mundo podría
jamás sacar eso de Ud.. No señor. Ese fue el lugar donde Ud. se
encontró con Dios y Satanás no podrá hacer nada más, porque ese
es un lugar anclado en su alma y nada más podría ocupar su lugar.
Ud. ha pasado de muerte a vida, ha nacido de nuevo y está en esa
tierra sagrada, y nadie... el diablo no puede poner sus pies sucios en
sus alrededores. Él podrá explicar las Escrituras y decir que ésta fue
para otro día, aquella fue para otro día y ésta otra fue para otro día.
Pero cuando se trata de conocer a Dios, Ud. lo ha conocido cara a
cara y sabe de qué está hablando.
64.- Ahora, eso era lo que Moisés no había hecho todavía, ¿se fijan?
Él tenía toda la teología, pero tomó la ruta de las hojas de higuera,
¿entienden? Lo mismo que hizo Adán. Él quería ser sabio, quería
saber algo. Recuerden Uds. que esa es la táctica de Satanás: “Serás
sabia y conocerás, ahora no sabes, pero yo te daré un poco de
sabiduría si vas a mi escuela ” . Él les dará bastante, toda la que
quieran. Pero Uds. solo tienen que saber una sola cosa: Jesucristo
murió para salvar a los pecadores, vengan a Él, acéptenlo y
arrepiéntanse. Así exactamente. Es tan sencillo que dice: “Por torpe
que sea no se extraviará”. Dijo Isaías. Dios lo hizo tan sencillo. Yo
estoy contento de que lo haya hecho así o yo jamás lo habría
entendido. Él lo hizo sencillo para que todos nosotros pudiéramos
entender. Así lo hizo Dios.
65.- Ahora, cuando Él le habló a Moisés en la zarza ardiendo y
Moisés tuvo una visión más cercana de Dios, alcanzó un punto
donde nunca antes había estado, algo se ancló dentro de él, una fe
se elevó en su interior y lo que no pudo hacer con un ejército, ahora
iba a hacerlo solo, él y Dios, con una vieja vara torcida. Había tenido
una conferencia. Se fue a Egipto e hizo exactamente lo que Dios le
dijo que hiciera, hizo señales, prodigios y demás.
66.- Y Dios permitió que llegaran los momentos difíciles para
abofetearlo, derribarlo y voltearlo, pero él se levantaba de nuevo y
decía: “Yo sé que esto es lo correcto, porque me encontré con Dios
y los voy a llevar allá”.
67.- Cuando Janes y Jambres se levantaron, echaron al suelo sus
varas que se convirtieron en serpientes y pudieron hacer lo mismo...
Lo mismo que hoy casi puede hacer un espiritista. Engañarán, si
fuere posible, aun a los escogidos. Reunir multitudes y tener allí al
gran fulano de tal y demás, no detiene esto en los más mínimo. Si
Ud. ha estado en presencia de Dios, entonces sabe dónde está
parado, sabe quién es su Padre y sabe dónde nació.
68.- Si un hombre no conoce más que un apretón de manos, el
nombre en un libro y la carta de alguna iglesia, no sabe quién es su
papá. Así es. Si hay algo por lo cual yo siento lástima, es por el
mulo, ¿verdad? Ahora, Dios creó todas las cosas, pero no creó al
mulo. No señor. Como decía el Hno. Booth-Clibborn. Él no lo creó.
No. Como Uds. saben, eso lo hizo el hombre cruzando al caballo
con un asna y eso produjo al mulo, pero éste ya no puede cruzarse,
ya no se reproduce. Correcto. Tiene que permanecer allí donde está.
Si alguna vez existió un ignorante, es el mulo. Así es. Bueno, Ud.
puede sentarse allí y gritarle tanto como quiera y él solo levantará
esas grandes orejas y lo observará.
69.- Y yo he visto a muchos así en las reuniones. Uno les habla
sobre el bautismo del Espíritu Santo y se levantan y vuelven a casa
como el mulo. Eso es exactamente correcto. No saben quién fue su
padre, sólo se paran allí, observan y rebuznan: “ Los días de los
milagros ya pasaron. Haw. Eso no existe. Haw-haw ” . Ahora, el
caballo no es así, él es manso y dulce; va y pone el cuello sobre el
hombro de uno y relincha, es manso. Pero el mulo ignorante no es
así, él no sabe quién fue su papá ni su mamá, él mismo no puede
cruzarse nuevamente, no puede reproducirse. Es un híbrido.
70.- Y eso es lo que pasa con muchos de los así llamados cristianos
de hoy, están mezclados con el mundo, con razón nunca pueden
asentarse, son de doble ánimo y nunca pueden llegar al
conocimiento de la verdad. El hombre tiene que conocer a Dios por
medio del nuevo nacimiento, nacer, ser lleno con el Espíritu Santo y
pararse en esos mares... esas huellas donde se paró Moisés,
pararse en la presencia de Dios y tener una conferencia. Allí es
cuando Dios llama a un hombre. Seguro que sí.
71.- Moisés fue a Egipto y sin importar qué cosa difícil apareciera,
todo lo que los egipcios y demás podían llevar a cabo, hacer e
imitar, eso no detuvo a Moisés. El siguió adelante porque había
tenido una conferencia con Dios. Podría haber manipuladores de
serpientes y, oh yo no... los que caminan sobre fuego y demás que
hay en el mundo, pero un hombre que ha recibido el Espíritu Santo
sabe exactamente dónde está parado. Si alguna vez ha tenido una
conferencia, ha hablado con Dios y ha nacido, esas cosas no lo
mueven, seguramente que no. Él sabe en quién cree y sabe quién es
su Padre.
72.- ¿No es asombroso observar a un caballo purasangre? Uno
busca en su genealogía y puede saber quién era el papá, el abuelo y
el bisabuelo, todo. Tiene genealogía. Les diré que tenemos muchos
cristianos extraviados, sin genealogía. Dicen: “La semana pasada yo
era metodista, la semana antepasada bautista y antes de eso
presbiteriano, pero antes fui pentecostal” . Oh hermanos, no tienen
genealogía.
73.- Pero el hombre que ha venido a Dios, que ha estado en
presencia de Dios, ha aceptado la gracia de Dios y Su salvación, ha
nacido de nuevo y está lleno con el Espíritu Santo, es un hijo de
Dios. ¡Aleluya! Ni todos los demonios del infierno pueden sacarlo de
allí. Él sabe dónde está parado, sabe quién es su Padre, sabe de
dónde viene su fuerza, sabe en quién ha creído, conoce a Su Dios.
Seguro que sí. Él conoce Su Palabra y se queda con Ella, le cree a
Dios. Come la comida de los hijos, come comida de oveja. A
muchos los están alimentando hoy con hierbas en lugar de comida
para ovejas, los están matando de hambre. Lo que necesitamos hoy
es el Espíritu Santo nuevamente para que apaciente a los hijos junto
a delicados pastos y aguas de reposo. Seguro que sí. La paz de
Dios es como un río que fluye a través de nuestra alma, sabiendo
que hemos pasado de muerte a vida y somos nuevas criaturas en
Cristo Jesús.
74.- Muy bien, él hizo exactamente lo que Dios le dijo que hiciera. En
su camino encontró oposición. Así es. Ud. se la va a encontrar en la
línea del deber, cuando ande testificando para Dios y haciendo lo
correcto, va a encontrase con el obstáculo. Allí estaba el Mar Rojo.
Ahora vamos a hablar de otra conferencia. A esta la vamos llamar
La conferencia del Mar Rojo. Allí en la línea del deber, Moisés se
topó con un obstáculo: el Mar Rojo delante de él, el ejército de
Faraón que venía y montañas y desiertos a cada lado, no había
forma de escapar o así parecía.
75.- Ahora, cuando estamos en la línea del deber y nos encontramos
con algo así, es hora de convocar a una conferencia. Yo creo que es
allí adonde ha llegado la iglesia pentecostal esta noche. Y en esa
línea de intentar mantener en alto lo correcto, hay un sitio donde
nos hemos topado con un obstáculo en alguna parte. Es tiempo de
tener una conferencia del Mar Rojo. Tenemos que alcanzar la orilla,
Dios hizo la promesa y nosotros tenemos que cruzar hasta allá.
76.- Llegaron a la conferencia del Mar Rojo y, ¿qué hizo Moisés? Él
no perdió el control ni se desesperó ni dijo: “Bueno, me voy a unir a
éste o me iré con este otro grupo o volveré con el Faraón, tal vez yo
estaba equivocado y debería celebrar una conferencia de paz con é
l”. No señor. Él estaba en la línea del deber y se quedó en la línea del
deber. Pero lo que hizo fue ir por allá, buscó una roca grande en
alguna parte (imagino yo), se acomodó detrás de aquella gran roca,
se quedó allí un rato y dijo: “Señor Dios, estoy en la línea del deber,
he hecho todo lo que me dijiste que hiciera y ahora me he topado
con algo”.
77.- ¿Saben Uds. cual fue la decisión que se tomó? Imagino ver a los
Ángeles sentados sobre cada roca en los alrededores. Allí estaba
Moisés. Allí estaba Dios parado escuchándolo. Y él dijo: “Estoy en la
línea del deber y allí viene el ejército de Faraón. Sé que Tú estás
aquí en alguna parte porque estabas resplandeciendo allá arriba en
esa Columna de Fuego, así que estás aquí en alguna parte”. Y todos
los Ángeles se reunieron y miraron hacia Dios para ver qué diría. Y
Él le dijo a uno de los Ángeles: “Ve, háblale y dile que se ponga de
pie y siga adelante ” . Amén. Uno nunca oye a Dios decir que
retroceda. No retrocedan, mientras estén en la línea del deber sigan
adelante.
78.- Si ya hemos recibido justificación, pero no sabemos lo que
significa santificación, esa es la línea del deber, siga adelante; si ya
está santificado, pero no ha recibido el Espíritu Santo, esa es la
línea del deber, siga adelante; si está enfermo y no sana, si ha hecho
todo lo que el médico le dijo que hiciera y todavía no sana, su línea
del deber es seguir adelante. “ Sigue adelante, háblale al pueblo y
luego sigue adelante ” . Siguieron moviéndose. Moisés le habló al
pueblo y les dijo: “Tranquilícense”. Levantó su vara, echó a caminar
hacia el Mar Rojo y el mar se dividió. Eso es lo que significa una
conferencia: eliminar la oposición. Amén. Uds. podrán tener un
servicio de sanidad cuando hayan quitado a todos los Tomases, a
todos los que dudan, a todo esto, aquello y lo otro, a todos los
formales, cuando quiten todas las hojas de higuera, descubran la
piel y los cubran con la Sangre, entonces serán hijos e hijas de Dios.
79.- Como ya he dicho con frecuencia, en la primavera la madre ave
va y fabrica un nido grande, lo empluma todo y se prepara para los
pajaritos. Ella podría tener el nido lleno de huevos, pero si no ha
estado con su pareja, esos huevos se quedarán allí y se pudrirán, no
empollarán, no son fértiles.
80.- Y así son muchos miembros de iglesia que asisten a la iglesia,
uno les da palmadas en la espalda, se visten bien, contribuyen
económicamente bien con la iglesia y demás, casi sostienen al
predicador, siempre andan en reuniones sociales o algo así y todo
ese tipo de cosas; pero si ellos no han estado con la Pareja, con
Jesucristo, son solo un nido lleno de huevos podridos. Será mejor
vaciarse de todo eso y comenzar de nuevo. Necesitamos el
bautismo del Espíritu Santo en una conferencia con Dios, para tener
contacto con la Pareja, Jesucristo. Él es la Pareja de la Iglesia, Él es
el Novio de la novia. Hagan contacto con Él y sean llenos con Su
Espíritu, el Novio.
81.- Entonces Moisés tuvo aquella conferencia del Mar Rojo, recibió
órdenes y siguió adelante. Hubo otra conferencia a la cual me
gustaría... tengo una docena de ellas escritas aquí, pero quise
apresurarme para llegar a una ahora. Hubo una conferencia, la del
Getsemaní, en una ocasión cuando Jesús como Hombre... Jesús
era el Hijo de Dios, el Hijo de Dios creado. Dios hizo sombra sobre
María y creó una célula de Sangre en ella, que produjo al Hijo, a
Jesucristo; y Dios descendió y habitó en Él, en Él habitó la plenitud
de la Deidad corporalmente.
82.- En 1Timoteo 3:16 dice: “ E indiscutiblemente, grande es el
misterio de la piedad: Dios fue manifestado en carne... visto de los
Ángeles (y demás), recibido arriba en el cielo ” . Oh Dios, no fue un
profeta, sino Dios que se hizo carne y habitó entre nosotros. Allí
estaba Él, Emanuel. El Espíritu Santo lo llamó Emanuel, Dios con
nosotros. Ahora es Dios en nosotros, el mismo Espíritu. Nosotros lo
recibimos en porción, por medida; Él lo recibió no en porción o
medida, en Él habitó la plenitud de Dios. Todo lo que Dios era lo
vació en Cristo y todo lo que Cristo era, lo vació en la Iglesia. Amén.
“En aquel día conoceréis que Yo estoy en el Padre, el Padre en Mí, y
Yo en vosotros, y vosotros en Mí ” . ¡Oh hermanos, cuando ese día
llegue! Mientras tanto seguimos trabajando, tenemos órdenes:
Sigan marchando.
83.- Se llevó a cabo la del Getsemaní. Él pudo haber sido Rey y no
habría tenido que morir, pero, ¿haría eso? En esa conferencia,
cuando los Ángeles estaban parados a cada lado para ver cuál sería
Su decisión, cuando le escupían el rostro y le iban a hacer de todo,
Él dijo: “ No se haga Mi voluntad, sino la Tuya ” . Oh, si nosotros
pudiéramos hacer eso. Ud. dirá: “ Bueno, mire Hno. Branham, si yo
recibo el Espíritu Santo, mi mamá, mi papá, mi jefe y mi... ” Pero,
¿qué de su Señor? Eso es. ¿Qué va a decir Él si Ud. lo desprecia?
“Bueno, mi iglesia...” Bueno, yo sé que eso podría estar bien, pero,
¿qué de su Señor? Su iglesia no lo puede salvar, se necesita al
Señor. ¿Se fijan? Uds. deben tomar esa decisión, tienen que llegar a
ese momento, todos tienen que hacerlo. Todo hijo que viene a Dios
debe ser probado por Dios, disciplinado y castigado, para ver si es
un verdadero hijo de Dios. Allí estaba Él parado y dijo: “No se haga
Mi voluntad, sino la Tuya”.
84.- Luego hubo otra conferencia de la cual quiero hablar ahora
mismo, esa fue la conferencia pentecostal. ¡Oh hermano, cuánto
necesitamos otra igual! Aquellos eran ciento veinte en número. De
todo el fruto de Su ministerio, de todas las grandes reuniones que Él
había tenido, de los miles y miles que había sanado, solo tenía
ciento veinte preparados para pararse por Él, de toda una nación.
Habiendo visto todo lo que se pudo hacer, todo tipo de obras
poderosas y todo lo demás, solo tenía ciento veinte que habían
permanecido con Él. Ellos habían oído a Dios decir: “Pero recibiréis
poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo,
entonces me seréis testigos en Jerusalén, en Judea, en Samaria y
en todo el mundo. Uds. deben ir por todo el mundo y establecer la
Iglesia, establecer la fe entre la gente. Y he aquí, Yo estoy con
vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Las obras que Yo
hago, vosotros también las haréis; y estas señales seguirán a los
que creen: En Mi Nombre echarán fuera demonios, hablarán nuevas
lenguas, tomarán en las manos serpientes, beberán cosa mortífera,
sobre los enfermos pondrán las manos y sanarán ” . ¡Oh hermano!
“Pero esperen un momento, no se vayan todavía. Se llevará a cabo
una conferencia, Yo les enviaré Palabra. Uds. sólo vayan a Jerusalén
y esperen allí, enciendan la radio y esperen los resultados”.
85.- ¿Cómo harán que funcione esta Iglesia? Y esto lo digo
decentemente, con reverencia, amorosamente y con respeto hacia
cada hombre y mujer en toda denominación: “ Subiremos allá para
ver si es que vamos a tener denominaciones o no. ¿La
manejaremos basados en credos o de esta manera o aquella?
¿Cómo lo vamos a hacer? Bueno, subamos y esperemos hasta que
termine la conferencia. Jesús ya ascendió al Padre, dentro de poco
sabremos qué es lo que vendrá ” . Así que esperaron. “ ¿Cuánto
tiempo van a esperar? ” “ Hasta que termine la conferencia ” .
“¿Cuántos días? ¿Dos?” “No, hasta que termine”. “¿Hasta cuándo?”
“Hasta que termine la conferencia”.
86.- Muy bien. Después que terminó la conferencia, estaban todos
allá arriba esperando, aquellos ciento veinte estaban esperando
para ver qué sucedería, cómo deberían conducir la Iglesia, que
deberían hacer. ¿Deberían tener algo donde anotar todos los
nombres? O, ¿deberían...? ¿Qué deberían hacer? Ahora iban a ver los
primeros frutos de aquello.
87.- Y mientras estaban sentados juntos, llegó un sacerdote con la
santa eucaristía en una caja y dijo: “Saquen la lengua”. ¿No suena
eso sin sentido? Llegó uno con un pequeño salero con agua, y dijo:
“Debemos...” Uds. saben. Nada como… o allí por el camino viene un
predicador protestante, el doctor fulano de tal y dice: “ Deme la
diestra de compañerismo y anotaremos su nombre en el libro”. ¿No
les sonaría eso a pentecostés? Así es como intentamos nosotros
hacerlo, ¿qué es eso? No se enojen conmigo, ¿ven? Todavía son
hojas de higuera. Completamente. Son hojas de higuera.
88.- En esa conferencia ellos estaban esperando ver qué pasaría
con la iglesia. Y dice: “De repente vino del cielo un estruendo como
de un viento recio que soplaba (estaba llegando la respuesta), el
cual llenó toda la casa donde estaban sentados; y se les
aparecieron lenguas repartidas como de fuego. Y fueron todos
llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas,
según el Espíritu les daba que hablasen. Moraban entonces en
Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el
cielo. Y hecho este estruendo, se juntaron; y estaban confusos,
porque cada uno le oía hablar en su propia lengua donde había él
nacido. Mas otros, burlándose, haciendo burla, decían: 'Estos están
llenos de mosto'".
89.- Fíjense ahora en el orador principal, después de haber recibido
la decisión de la conferencia. Dijo: “Varones judíos y todos los que
habitáis en Jerusalén, esto os sea notorio, y oíd mis palabras. Estos
no están ebrios, como vosotros suponéis, puesto que es la hora
tercera del día. (Las cantinas todavía no están abiertas. Sí señor).
Esta es la hora tercera del día. Mas esto es lo dicho por el profeta
Joel: 'Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de Mi Espíritu
sobre toda carne'".
90.- Así es como se debe manejar la Iglesia. ¡Oh! “ Se compungieron
de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros hombres: 'Hermanos,
¿qué haremos?' ” Él dijo: “ Arrepentíos, y bautícese cada uno de
vosotros en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y
recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la
promesa de la Iglesia, y para vuestros hijos, y para todos los que
están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare”. Esa fue la
decisión que salió de la conferencia de Dios con Su Hijo en el cielo.
Así fue puesta en orden la Iglesia. ¡Aleluya! El Espíritu Santo debía
manejar la Iglesia, no los obispos, arzobispos, papas, padres y
abuelos, sino que debía ser manejada por el Espíritu Santo. Así tiene
que ser, esa fue la decisión de la conferencia de Dios. Así es como
se suponía que fuera. Aparte de eso, todo lo demás es hojas de
higuera y no es bueno. Salgan de eso, quítenselas y desnúdense
delante de Dios y reconcíliense. “Vengan y tengan una conferencia
conmigo, discutamos eso, si vuestra incredulidad ha sido como la
grana, como la nieve será emblanquecida ” . Él se los probará. La
conferencia, la conferencia pentecostal.
91.- Tengo otra conferencia y luego nos detendremos. Tenemos
tantas aquí, pero tengo una más a la cual debo llegar. Más tarde,
unos cuatro o cinco días después de Pentecostés, Pedro y Juan
iban un día al templo a orar; y allí estaba un hombre tullido, cojo
desde el vientre de su madre y tenía unos cuarenta años de edad. Él
sonó su taza, quería algo. Y puedo probar que Pedro y Juan eran
predicadores pentecostales, ellos dijeron: “ No tengo plata ni oro ” .
Así es. Sí señor. Ellos dijeron: “ No tengo plata ni oro. No tengo
dinero, pero de lo que tengo te doy”. ¡Dios, permíteme tener de eso!
Yo no quiero dinero, yo quiero eso. “De lo que tengo... Yo tengo fe
en Él, he sido lleno con Su Espíritu, Él habita en mi corazón, Él vive
en mí igual que vivió en Cristo, no tanto así, pero yo soy Su hijo. De
lo que tengo te doy: en el Nombre de Jesucristo de Nazaret,
levántate y anda ” . Oh hermano, se tuvo que celebrar una
conferencia.
92.- ¿Y qué hicieron ellos? La gran iglesia del Sanedrín, la gran
organización dijo: “ Vamos a parar esa tontería. Nada de sanidad
divina por aquí, los días de los milagros ya pasaron ” . Ciertamente
así creían ellos. “Eso pudo haber sido allá en los días de Moisés”.
Pero Moisés había dicho... El día de Moisés fue allá en el pasado y
Uds. siempre ponen eso o en el pasado o en el futuro. En una
ocasión, oí a alguien decir que la sanidad divina sería en el Milenio.
Bueno, para entonces Uds. tendrán un cuerpo glorificado, así que,
¿para qué necesitarán sanidad divina?
93.- Es el diablo el que intenta hacerles creer que por allá en un
Milenio Uds. serán algo. Ahorita mismo Uds. son hijos e hijas de
Dios. Amén. Si su teología fabricada por los hombres les da una
papa fría y les dice que esperen, háganlo Uds., pero yo tengo una
comida completa del Espíritu Santo. Bueno, bendito Dios. Así es. Si
a Ud. le quieren decir que se pare por acá y se coma unas conchas y
mastique unos huesos, diciéndole que es que el pollo se acabó
hace años; Uds. no crean eso, Dios tiene un alimento completo para
un hombre completo que tiene fe completa en el Hijo de Dios, que le
cree y sigue las instrucciones. En el menú dice: “El que quiera, veng
a ” . Y: “ Para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para
todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios
llamare”. ¡Aleluya!
94.- Yo creo que en este instante podría tocar eso. Ciertamente lo
creo. Así es hermanos. El mismo Espíritu Santo con las mismas
señales, prodigios y el mismo poder. Sí señor. El Espíritu Santo de
Dios, Oh, yo sé que eso hace que uno parezca un tonto para el
mundo, pero, ¿qué le importa a Ud. el mundo?
95.- Yo pienso de la misma manera que David. Él estaba tan lleno de
la gloria de Dios que cuando vio que venía el arca, salió, saltó en el
aire y comenzó a danzar por todos lados; y su sofisticada esposa
(igual que la denominación), se asomó por la ventana y dijo: “ Oh,
¡cómo me ha avergonzado!” Y aquella noche cuando David llegó a
casa, le dijo: “ David, ¿qué estabas haciendo tú allí danzando,
armando un alboroto y saltando en el aire? ” (En otras palabras: te
comportaste como un idiota). Y él le dijo: “ Estaba danzando y
regocijándome delante del Señor”.
96.- Y Dios miró hacia abajo desde el cielo y dijo: “David, tú eres un
varón conforme a Mi corazón ” . Cierto. Pero su esposa se indignó
por aquello y, ¿qué le pasó? Fue estéril el resto de su vida, Dios puso
una maldición sobre ella. Maldito el que tocare al ungido de Dios.
No toquéis a Mis ungidos. Así es. “Mejor le fuera que se le colgase
al cuello una piedra de molino de asno y que se le hundiese en lo
profundo del mar, que hacer tropezar a uno (correcto) de estos
pequeñitos que creen en Mí. Y estas señales seguirán a esos
pequeñitos que creen en Mí…” Eso marca la diferencia y dice si Uds.
han estado en una conferencia o no. Así es. “Estas señales seguirá
n… ” Oh, Él es tan bueno. No hay lugar para detenerse, ¿verdad?
Terminemos con esta conferencia.
97.- Entonces los llevaron allá y dijeron: “ Bueno, pónganlos de
espalda, los vamos a azotar un poco. Les vamos a decir algo ahora:
No prediquen más sanidad divina en el Nombre de Jesús”. Y Pedro
dijo: “ Bueno, solo nos queda una cosa ” . Ya los habían dejado en
libertad. Dijo: “Juan, celebremos una conferencia”. Entonces fueron
y buscaron al resto del grupo y se reunieron. Y uno dijo: “Bueno, el
Señor hizo esto y lo otro por aquí ” . Y cuando aquel grupo
pentecostal se reunió, llegaron testimonios de todas partes sobre lo
que Dios había hecho. Entonces dijeron: “ Tengamos una
conferencia ” . Así que se reunieron todos y se arrodillaron, como
deberíamos hacerlo nosotros esta noche. Correcto. Todos se
arrodillaron y dijeron: “Señor, ¿por qué se amotinan las gentes, y los
pueblos piensan cosas vanas? Verdaderamente contra Tu Santo
Hijo Jesús... ” Dijeron: “ Oh Señor, danos poder y confianza para
extender manos santas y sanar a los enfermos ” . Estaban
celebrando una conferencia y estaban esperando respuestas. Y
exactamente en ese instante llegó la respuesta del cielo: el poder
llenó el lugar y sacudió el auditorio donde estaban congregados;
entonces hablaron la Palabra de Dios con denuedo y predicaron
sanidad divina hasta que el último de ellos murió.
98.- Las conferencias, oh, hay muchas. Las emergencias… ¿Qué
iban a hacer ellos? La ley les prohibía hacerlo. “Y a quién vamos a
obedecer: ¿a la ley o a Dios?” Y allí en medio de ellos, Pedro dijo…
Ellos les dijeron: “No prediquen más en el Nombre de Jesús”. Y él
dijo: “Y a quién debería yo hacer caso, ¿a Uds. o a Dios?” Correcto.
Entonces dijeron que él era del vulgo y sin letras, que no tenía
suficiente educación como para firmar su propio nombre; pero aun
así le dejaron las llaves del reino. ¡Cómo hace Dios las cosas! ¿No
es maravilloso? Sí señor. Dios le dio las llaves y le dijo: “Lo que ates
en la tierra, Yo lo ataré en el cielo”. Y él ni siquiera sabía firmar su
nombre. No señor. ¡Qué hombre para dejarle las llaves! Pero ellos se
percataron de algo, entendieron que él había estado con Jesús. Y
eso es lo que ellos quieren saber hoy. En una oportunidad Él estuvo
en una conferencia con Jesús y recibió algo.
99.- Fíjense hermanos, me voy a permitir una conferencia más antes
de terminar. Vean, viene otra conferencia. Puede que ni Uds. ni yo
hayamos asistido a la de Ginebra ni a la de Los Cuatro Grandes ni a
la de Paris ni a ninguna de esas otras conferencias; y puede que ni
siquiera hayan asistido aquí a ninguna conferencia con Dios, pero
permítanme decirles algo, mis amigos: Hay una a la que asistirán y
es a la del Juicio. Todos estarán allí. Uds. asistirán a esa
conferencia; y solo hay algo que Dios reconocerá: la Sangre de Su
propio Hijo. ¿Han sido Uds. cubiertos con Ella, amigos? Oh, a esa
asistirán sin importar quienes sean, se van a parar en la presencia
de Dios y eso determinará su destino eterno, lo que Su juicio... “ Y
cuando vea la Sangre... ” Nada más, sino Sangre. “ Cuando vea la
Sangre, pasaré de vosotros”.
100.- ¿Cuántas personas hay aquí que nunca han asistido a la
conferencia de Dios, la del Espíritu Santo y han sido llenas de Él?
Déjeme ver sus manos. Los que todavía no han sido llenos con el
Espíritu Santo, levanten sus manos. ¿Cuántas en el auditorio nunca
han recibido el Espíritu Santo? ¿Habrá algún pecador aquí que
nunca ha tenido una conferencia para nada con Dios? Levante sus
manos y diga: “Yo nunca he tenido una conferencia con Dios. Soy un
pecador ” . Sea honesto ahora, sea honesto. “ Nunca he tenido una
conferencia ” . Sólo permítanme decir esto antes de terminar, me
siento dirigido a decirlo en este instante: como ministro, confieso
que siempre me asustaba pensar en la muerte, en lo que me
ocurriría entre este momento (cuando muriera) y la venida del Señor
Jesús. Cuando encontrara a mis amigos en el cielo, si ellos serían
espíritus... imaginaba que el espíritu saldría de mí y digamos que
habría... que yo vería al Hno. Sullivan y diría: “Aquel debe ser el Hno.
Sullivan, aquel espíritu ” . Pero que no podría estrecharle la mano
porque su mano estaría podrida en la tumba; no le podría mirar a los
ojos, porque él no tendría ojos y yo tampoco. ¿Entienden? No podría
sentirlo porque sería sólo un espíritu. Eso me preocupaba, yo quería
hablar con ellos.
101.- Pero la otra mañana, hace unos tres domingos atrás, yo
estaba acostado en la cama. Desperté como a las siete, nosotros
vamos a la iglesia a las nueve y media, me levanté, miré a mi esposa
y ella estaba bien dormida. Me puse a estudiar sobre eso y oía algo
decir: “ Sigue adelante, sigue adelante ” . Dije: “ Bueno, ya tengo
cincuenta años de edad, tengo que hacer algo por el Señor y todavía
no he hecho nada. Y Él me dio la vida aquí y yo... Vaya, todo el
mundo sabe que algo me ocurrió a mí porque yo era un abrojo, pero
Él me convirtió en trigo. Yo no sé cómo sucedió, ¿cómo podría ser?
¿Qué puedo hacer, Señor? Ya tengo cincuenta años de edad y yo...
mis días están contados, no me queda mucho tiempo. ¿Qué puedo
hacer para hacer algo por Ti?” Y seguía oyendo una voz que decía:
“Sigue adelante”.
102.- Recuerden ahora, amigos, aquí está mi Biblia. Si yo soy un
fanático, no lo sé, si lo soy, no sé nada al respecto. Yo creo que mi
corazón está con Dios y creo que Él ha probado eso delante de Uds.;
puedo estar mal en algunas cosas, pero si es así, estoy mal
inconscientemente. ¿Entienden? Y cuando estaba pensando sobre
eso, continuaba oyendo Algo que decía: “ Sigue adelante ” . Dije:
“¿Quién estará hablando? Debe ser mi esposa”. Y dije: “¿Qué dijiste,
cariño?” Y ella no se movió. La sacudí y le dije: “¿Meda?” Y ella dijo:
“ ¿Ah? ” Estaba muy dormida. Entonces dije: “ Bueno, no fue ella ” .
Escuché a eso nuevamente decir: “Sigue adelante”.
103.- Ahora, yo conozco las visiones y eso podría haber sido una
visión, pero si lo fue, nunca había tenido una así. Dije: “Quizás sea
yo el que dice eso ” . Porque en una ocasión, antes de ir a una
reunión, yo estaba todo cargado y afligido y me arrodillé en el piso
para orar y quitarme la carga; y oí a alguien parado en la puerta
hablando algo con mucha bulla, hablando en alemán o algo así. Y
pensé: “Bueno, me pregunto quién será ése”. Fui sigilosamente y no
pude ver a nadie. Pensé: “Bueno, ¿dónde estará?” Y era yo mismo
hablando. Y me mantuve tranquilo hasta que terminó. Y eso fue
cuando aquella mujer (Uds. saben, todos Uds. saben de eso, creo
que se los conté), que fue sanada... Ella estaba tirada a un costado
de la carretera sangrando hasta morir y media hora después estaba
perfectamente normal y saludable. Era el Espíritu Santo
intercediendo. Y pensé que quizás era yo el que decía: “ Sigue
adelante”. Así que me puse la mano sobre la boca y oí decir: “Sigue
adelante, adelante”. Dije: “¿Quién me está hablando? ¿Quién está en
esta habitación?” Así es que viene eso, igual que las visiones aquí,
es tan real, es una voz, igual que Uds. escuchan la mía, decía: “Sigue
adelante ” . Yo dije: “ ¿Qué siga adelante? ” Entonces dijo: “ La gran
recompensa está por delante ” . Y yo dije: “ ¿Te refieres a pasar la
cortina?” Dijo: “Sí”. ¿Te gustaría verla?” Yo dije: “Sí, me gustaría. Me
ayudaría, si sólo pudiera verla”.
104.- Y algo sucedió, sentí que abandonaba este cuerpo. Ahora, yo
nunca he tenido una visión así. Veía hacia atrás y me veía acostado
allí, reclinado contra la cabecera de la cama con mis manos
levantadas así. Me miré a mí mismo y pensé: “Me estoy muriendo”.
Comencé a salir y cuando menos pensé llegué a un lugar allá. Tan
pronto llegué allí, miles de personas venían y todas lucían jóvenes.
Ahora, yo estoy delante de una multitud mixta. Yo soy su hermano.
Uds. fíjense, esto lo digo en el Nombre del Señor: Cada uno de Uds.
me encontrarán allá, si están bien. Pero aquellas mujeres jóvenes
venían hacia mí, me abrazaban y gritaban: “Mi precioso hermano”.
105.- Fíjense ahora, cuando yo era un pecador nunca anduve… no fui
vil como para andar con mujeres. A mí no me importa cuán santo
trate de vivir un hombre ni cuán piadoso viva, si una mujer abraza a
un hombre hay sensaciones humanas. Ahora, más le valdría... A mí
no me importa, Ud. mismo puede llamarse santificado y yo también
creo en santificación, pero Ud. sigue siendo humano. Exactamente
correcto. Y hay sensaciones. Yo no digo que Ud. haría algo malo,
seguramente que no. El poder de Dios lo guarda y Ud. continúa.
Pero en aquel lugar, las sensaciones humanas no existían. Y allí
venían personas que me abrazaban y decían: “Mi precioso herman
o ” . Todas aquellas mujeres tenían cabello largo, túnicas blancas,
estaban descalzas, eran jóvenes, parecían tener unos dieciocho o
veinte años de edad. Y ellas me agarraban, me abrazaban y decían:
“ Oh, nuestro precioso hermano ” . Me abrazaban así y se iban. Y
alguien más... Vi que venía mi primera esposa. Ahora, ella murió
cuando yo tenía unos veintidós años de edad y ella no había
cambiado, venía corriendo; y yo dije: “ De seguro ella me llamará
esposo”. Pero se acercó, comenzó a sonreír, me abrazó y dijo: “Mi
querido hermano ” . Luego abrazó a una mujer que me acababa de
abrazar, a una joven.
106.- Y allí venían los hombres, parecían tener abundante cabello
hasta los hombros y eran las personas de apariencia más atractiva
que yo haya visto jamás, con ojos como estrellas y dientes blancos
como perlas; y me abrazaban y decían: “ Oh, nuestro precioso
hermano ” . Y uno de ellos le gritó a otro diciéndole: “ Imagina, ya
llegó, al fin llegó ” . Y yo pensé: “ ¿Morí y llegué a la Gloria? ¿Así es
esto?” Pensé: “No podría ser”. Observé. Y volví a oír aquella Voz que
me había hablado allá en el cuarto. Miré hacia abajo y me vi a mí
mismo acostado en la cama.
107.- A mí nunca me había sucedido algo así. Eso ha hecho algo en
mí, ya no puedo ser el mismo. Así que entonces... Miré y pensé:
“¿Qué es esto? Bueno, todas estas personas tienen aspecto joven”.
Me miré y yo era joven, había vuelto a ser un hombre joven. Dije:
“Bueno, esto es extraño”. Me fijé y… No lo puedo explicar, no existen
palabras que pueda imaginar. Si dijera grandioso, supremo o
perfecto, eso no lo describiría. No había mañana ni había ayer, ellos
estaban en eternidad y no se cansaban ni tenían que comer. Sin
embargo, tenían sus sentidos, yo podía sentirlos y ellos podían
hablar y me veían. Tenían sentidos. Yo dije: “ No entiendo esto ” . Y
aquella Voz dijo: “ Esto es amor perfecto. ¿No fue eso lo que tú
dijiste que era el Espíritu Santo? ” Y yo dije: “ Sí ” . “ Esto es amor
perfecto”.
108.- Y en ese instante un grupo grande de hombres me levantaron
y me llevaron a un lugar, me pusieron como en alto, como en una
plataforma o algo así; y allí había gente, yo las podía ver llegar de
todas partes por decenas de miles, todos eran jóvenes y hermosos,
corrían y me abrazaban, Yo dije: “Bueno, no entiendo esto”. Y en ese
instante una joven hermosa se acercó corriendo y dijo: “ Oh, mi
querido hermano. Estamos muy contentos de verte. Bienvenido”. Se
fue; y yo dije: “Alabado sea el Señor, hermana”. Miré a mí alrededor y
pensé: “¿Qué es esto? ¿Qué está sucediendo? ¿Qué ha ocurrido?”
109.- Justo en ese momento, una Voz dijo: “En la Biblia, donde dice
que Jacob y los otros fueron reunidos con su pueblo, esto es
parecido a aquello, donde tú te reunirás con tu pueblo ” . Y yo dije:
“ ¿Todos ellos son Branhams? Nunca pensé que eran tantos ” . Y Él
dijo: “ Ellos no son Branhams, son tus convertidos, ellos son tus
convertidos. Esa mujer a la que admiras, ¿sabes qué edad tenía
cuando la guiaste a Cristo? ” Yo dije: “ No tengo la menor idea ” . Y
dijo: “Pasaba de noventa, fíjate, es joven para siempre”. Y ella miró
hacia mí y dijo: “ Hno. Branham, algún día vendrá Jesús y
regresaremos a la tierra, entonces recibiremos nuestro cuerpo
glorificado y viviremos juntos para siempre ” . Yo dije: “ Bueno, yo...
Bueno, ¿para qué me pusieron Uds. aquí arriba?” Y ellos dijeron: “Tú
fuiste un líder, tú nos guiaste”.
110.- Yo dije: “Oh, permítanme ver a Jesús, si es que he muerto, yo
quiero verlo ” . Y aquella Voz, dijo: “ Tú no lo puedes ver ahora. Él
vendrá, pero primero vendrá a ti y te juzgará por el Evangelio que
predicaste” . Yo pregunté: “¿El Evangelio que prediqué?” “Sí ” . Y yo
dije: “¿Y San Pablo tendrá que pararse ante sus convertidos?” Y dijo:
“Definitivamente él también lo hará” . Yo dije: “Yo nunca cambié ni
una sola palabra, yo me quedé con lo que dice la Biblia, lo dije sin
importarme lo que otro dijera o no dijera, me quedé solo con eso.
Así que, si el grupo de Pablo es salvo, el mío también lo es ”. Y un
gran grito de lo que parecía ser miles y miles de personas, dijo:
“Nosotros sabemos eso”. Y yo dije: “Alabado Dios, jamás estuve tan
contento de haber permanecido fiel a la Palabra. Nunca estuve tan
feliz”.
111.- Y en ese momento, vi… Hace años, yo tenía un perro cazador
llamado Fritz, era un cruce de Terrier con Terranova. Era un perro
grande que iba conmigo a todas partes cuando yo iba de cacería,
fue lo mejor que tuve, se echaba junto a mí; cazando con él
conseguí la ropa que necesitaba para ir a la escuela, atrapando
zarigüeyas y zorrillos y todo lo que yo atrapaba; así que por él
compraba la ropa de la escuela; y si lo dejaba en alguna parte, él
siempre encontraba el camino de regreso a casa. Un día cuando
nos mudamos a la ciudad, un policía pasó y echó en el patio veneno
para perros y lo mató.
112.- Y cuando llegué a casa y lo sepulté, (yo tenía entonces como
dieciséis o diecisiete años de edad), cuando eché la última porción
de tierra, dije: “Fritz, yo voy a matar a ese hombre por eso”. Y entré a
la casa, agarré mi rifle y me dirigí hacia la estación de policía para
matarlo; y cuando iba por el camino, un vehículo Ford se detuvo
detrás de mí, era mi papá; y él me arrebató el rifle de las manos, él
era un hombre muy bajito, me dio una palmada a un lado de la
cabeza, y dijo: “Súbete al automóvil”. Regresé y dije: “Fritz...” Fui a su
tumba y dije: “ Fritz, esto es lo que haré: si mi papá no me deja
hacerlo así, algún día lo encontraré caminando por la calle y perderé
el control de mi automóvil, pero te prometo que me desquitaré por
haberte matado ” . Y lo decía en serio. Pero alrededor de un año
después fui salvo, conduje a ese hombre a Dios y lo sepulté
después que fue salvo. Era el Sr. Short, el policía.
113.- Mi perro había muerto, pero después de ser salvo yo siempre
pensaba: “ Me pregunto si cuando yo llegue allá, veré a Fritz ” . Y
mientras estaba allí vi que Fritz venía bajando de la colina,
caminando hacia mí, lamiéndose con su lengua, Uds. saben,
jadeando y mirándome; y vi que detrás de él venía mi viejo caballo
de montar, Príncipe. Y él corrió hacia mí y puso su cuello sobre mí. Y
yo dije: “ Oh Dios, ¿qué es esto? ” En ese instante una Voz habló y
dijo: “ Todo lo que alguna vez amaste y todo lo que alguna vez te
amó, Dios te lo ha dado. Todos estamos aquí reunidos ” . Oh
hermano, mi corazón se derritió dentro de mí. “Todo lo que amaste
y todo lo que alguna vez te amó, está reunido aquí contigo para
encontrar a Dios”. Dije: “Oh, alabado sea Dios”. Y en ese momento
sentí que me movía. Dije: “ Yo no tengo que regresar, ¿verdad? ” Y
seguía... Y en un instante ya estaba de vuelta en la cama
nuevamente.
114.- Amigo, la muerte no cambia al hombre, sólo cambia su lugar
de morada. Yo tengo una esposa, una esposa muy dulce sentada
allá, tengo tres hijos, (dos niñas y un niño) y Billy Paul. Yo quiero
vivir por ellos, pero mi primer propósito es vivir para Cristo, por mi
ministerio. El segundo es que me gustaría vivir el tiempo suficiente
para ver a mi pequeño José que está sentado allí, llegar a ser un
ministro y recibir el espíritu que yo le dejaré. Que mi espíritu venga
sobre él. Cuando yo lo dediqué a Dios, estando en los brazos de su
madre... Yo no sé, había como diez o quince niños. Cuando lo
levanté, el Espíritu me tomó y dije: “José, hijo mío, tú eres profeta”.
Dios permite que mi espíritu venga en una doble porción sobre mi
hijo.
115.- Cuando yo llegue al final del camino y ya no pueda seguir más
adelante, quiero pasarle esta Biblia a José y decirle: “Querido, no te
comprometas ni en una sola palabra, permanece fiel a Dios, así se
necesite lo que sea, permanece fiel a Dios ” . Cuando yo pueda ver
que eso ocurra, que vea a José tomar mi Biblia y caminar hacia el
púlpito como un siervo de Dios ungido, todo lo que pueda hacer por
Dios habrá terminado entonces. Será un día feliz cuando sepa que
esta vieja cáscara arrugada y gastada podrá ser cambiada. Cuando
la vida abandone a esta vieja edificación, habrá un mejor hogar más
allá del río.
116.- Escuchen amigos: Donde sea que esté eso, no hay un respiro
entre nosotros y eso allá esta noche. Con todo mi corazón, es la
primera vez que cuento esto fuera de mi propia iglesia, con todo mi
corazón y por la gracia de Dios, con todo lo que pueda, le prometí a
Dios que haría venir a Jesucristo toda alma, así tenga que forzarla,
constreñirla y todo lo demás. Porque, qué momento aquel cuando
aquellas personas... mujeres y hombres de ojos brillantes parados a
mi alrededor, abrazándome y exclamando: “Mi querido hermano”. Y
saber que mi ministerio es la causa de que ellos estén allí. Mi
oración es: Dios ayúdame siempre a ganar almas para Cristo.
Oremos.
117.- Padre Celestial, cuando ya estamos terminando esta reunión,
estamos aquí en una conferencia con nuestros hermanos, con
preciosos hermanos, Señor, que creen este Evangelio. Cuando yo
era un joven pecador, estos predicadores del Evangelio completo,
muchos de ellos aquí, se paraban en la calle y predicaban esta
misma Palabra y el bautismo del Espíritu. Muchas madres ancianas
y canosas que están aquí, molían maíz y hacían pan para sus hijos,
racionando el alimento para que el Evangelio siguiera avanzando. Y
aquí están sentados esta noche, ancianos y canosos, muchos de
ellos agotados y con los hombros caídos; yo he estrechado sus
manos aquí en esta reunión, sé que ellos están aquí. Oh Dios,
permíteles saber que después de este último respiro aquí, ellos
volverán a ser hombres y mujeres jóvenes, y vivirán para siempre en
una Tierra donde nunca habrá canas ni arrugas, donde no habrá
enfermedad ni pesar.
118.- Oh, en ese lugar glorioso, donde haya sido, Señor, que estuve
yo la otra noche o aquella mañana, te pido Dios que toda persona
aquí… óyeme, oh Dios, si he hallado gracia delante de Tus ojos,
permite que mi oración sea contestada y cada persona que está
aquí en estos campamentos, me las encuentre a todas allá en aquel
glorioso lugar, donde sea que se encuentre o lo que haya sido,
Señor, permíteme encontrarlas en ese lugar. Yo las amo y ellas me
aman; y Tú me dijiste, Señor: “Todo lo que alguna vez amaste y todo
lo que te amó a ti, ha sido reunido aquí para estar contigo”.
119.- Oh Dios, concede que aquella multitud aumente en millones.
Concédelo Padre. Ten misericordia de nosotros. Nunca permitas
que jamás en toda mi vida, Señor, nunca permitas que comprometa
una sola palabra de esta Biblia. Porque yo sé que seré juzgado
primero y su destino eterno descansa en eso. Ayúdame Señor,
permíteme ser honesto, sincero y decirle a la gente que debe ser
llena con el Espíritu Santo, concédelo Señor, que deben nacer de
nuevo. Concédelo. Ayúdanos, perdona nuestros pecados. Y Dios, en
esta noche hay hombres y mujeres aquí que levantaron sus manos
dando a entender que no tenían el Espíritu Santo. Concede Señor,
que esta sea la noche, que esta sea la ocasión en la que tal Espíritu
tome el control de ellos, tal espíritu de anhelo y sed.
“ Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque
ellos serán saciados”. Tú así lo dijiste, Señor. Tú lo prometiste y yo
te estoy citando Tu Palabra, Señor. Si ellos tienen hambre y sed, Tú
prometiste que los saciarías; y yo creo que toda Palabra que Tú
dijiste es la verdad. Señor, permíteles ser llenos en esta noche.
Concédelo Señor.
120.- Si hay algún pecador aquí que al parecer hace un momento
engañó a su conciencia, la conciencia de él o de ella, aun sabiendo
que son pecadores no levantaron sus manos, Señor, avergüénzalos.
Llámalos que salgan de detrás del árbol, cúbrelos con la piel del
Señor Jesús, con Su cubierta, el Espíritu. Él estaba vestido y en ÉL
habitaba el Espíritu Santo. Permite que eso venga sobre ellos esta
noche, Señor. Convéncelos. Que salgan y celebren una conferencia
contigo y se reconcilien con Dios por medio de la Sangre de
Jesucristo. Concédelo Señor, te lo pido en el Nombre de Jesús.
121.- Mientras mantenemos nuestros rostros inclinados, ¿habrá
pecadores, algunos pecadores aquí a los que les gustaría venir aquí
al frente por un momento? Tal vez eso no los ayude, pero yo me
quiero asegurar de eso. Yo les he dicho la pura verdad, con la ayuda
de Dios. Dios lo sabe. Quiero asegurarme que no haya un pecador
en la reunión. Permítanme decir esto, Así Dice El Espíritu Santo: El
que no naciere de nuevo, no puede entrar en el reino. Si Uds. están
aquí esta noche... y Así Dice El Espíritu De Dios que está en mí, yo
les digo la verdad, no miento. Lo que vindica eso es el retorno de
ese Espíritu profético que discierne los pensamientos y les revela lo
que han hecho, lo que harán, lo que les sucederá y toda situación,
perfectamente todo el tiempo, año tras año. Esa es la vindicación de
que yo les he dicho la verdad, que esto...
122.- ¿A quién vino la Palabra del Señor? Al profeta, él tenía la
Palabra del Señor. No escuchen alguna idea de hojas de higuera.
Vengan y crean, vengan y reciban. Jesucristo, quien es mi Juez,
sabe que yo les he dicho que fui a algún lugar glorioso, donde el
anciano se convierte en joven, donde viven para siempre y nunca
mueren, con la promesa de regresar a la tierra para recibir un
cuerpo glorificado. Dios sabe que esa es la verdad. Lo invito a Ud.,
mi amigo pecador, por favor, permítame rogarle, permítame
persuadirle, si ponerme de rodillas le hará bien, si llorar, si
persuadirlo ayuda, permítame persuadirlo. No vaya por cualquier
otro camino, sino venga ahora a Jesús, anciano y joven,
reconcíliense con Dios. Yo me paro aquí como ministro del
Evangelio, listo para tomarlo de la mano y orar por Ud., ¿quiere
acercarse a mí aquí ahora y que oremos juntos, amigo pecador? Lo
que Ud. pueda ser, joven o anciano, espero por Ud., ¿quiere pasar
mientras hay tiempo para la gracia y es el tiempo en el que Dios lo
está llamando?
123.- Dios los bendiga, veo a dos personas, un hombre y una mujer,
que vienen hacia acá, vienen al frente. Hno. Joseph, si por favor
pudiera moverse un momento y le permitiera al hermano y la
hermana pasar por allí. Algún otro pecador, ¿me permitiría
persuadirlo? ¿Quiere venir a reconciliarse con Dios? Allí viene un
jovencito y una jovencita. Les digo la verdad en Cristo, no miento:
No hay hombre que pueda tomar la doctrina que yo predico y
refutarla, no hay nadie que pueda hacerlo; nunca he visto a ninguno
que lo pueda hacer, ésta es la verdad del Evangelio, el
discernimiento del Espíritu es perfecto, nadie puede decir que
alguna vez no haya sido perfecto; y ahora le digo que hay un lugar
perfecto, un cielo perfecto, un Dios perfecto, un Salvador perfecto,
una Sangre perfecta, una expiación perfecta y un ser perfecto para
Uds..
124.- Ahora, si Ud. es miembro de una iglesia y sólo ha hecho una
confesión, quítese esas hojas de higuera en esta noche, pase acá
delante de esta audiencia y párese aquí para que yo pueda orar
junto con Ud., ¿quiere venir? Observe a la gente juntarse aquí al
frente ahora, es fue lo que dijo Jesús: “El que me confesare delante
de los hombres, Yo también le confesaré delante de Mi Padre y de
sus santos ángeles”. Ellos vienen a pararse aquí junto a... Aquí está
un hombre con muletas tratando de subir los escalones, eso
debería avergonzar a algunos de Uds. que pueden caminar y venir
sin muletas. Mi oración es que él regrese sin muletas. Pase, alguno
de Uds. puede venir por este lado, pase acá, pase por este lado y
venga acá. ¿Quiere venir? Lo estoy esperando, Dios le bendiga, mi
hermano. Pase. ¿Algún otro pecador? Sólo levántese y venga,
permítame persuadirlo en el Nombre de Cristo.
125.- Allí viene una pareja anciana tomados del brazo, que tierno es
saber que aun a esa edad vienen a reconciliarse con Dios. Presten
atención, miren para acá: Si esta pareja aquí viene con profunda
sinceridad, digo esto en el Nombre del Señor Jesús, si ellos vienen
con gran sinceridad, yo los voy a encontrar en otra tierra donde
serán nuevamente una pareja joven y estrecharé sus manos. Oh,
Uds. pasan esto por alto, pero es tan sencillo. Dios no lo hizo
complicado, no hay que aprenderse un montón de reglas. ¿Saben
Uds. lo que estamos procurando hacer? Si alguien dijera: “ ¿Qué
debo hacer para ser salvo? ” Y Ud. le dice: “ Tienes que dejar de
fumar y dejar de beber ” . Les estamos diciendo lo que tienen que
dejar de hacer. Pero Pablo le dijo a aquel lo que tenía que hacer:
“Cree en el Señor Jesucristo…” Eso es todo. No es lo que debe dejar
de hacer, sino lo que debe hacer para ser salvo. Primero crea y esas
otras cosas se arreglan solas. Ud. crea primero.
126.- ¿Quieres venir pecador? Sólo voy a esperar un momento más,
porque antes de levantarme de aquella cama, sacudí a mi esposa,
(ella está sentada aquí ahora) pero ella seguía dormida, yo la sacudí
y le dije: “ ¿Cariño? ” Y ella respondió: “ ¿Qué? ” . Le dije: “ Algo ha
sucedido”. Me levanté de la cama y por encima de mi cama hay un
cuadro de Jesús, de este otro lado están unas manos en oración
que fueron talladas para mí en Alemania, son obsequios, recuerdos.
Del otro lado está la vieja cabaña en la que yo vivía, pintada en un
lienzo por un artista alemán; y allá de este otro lado, está la
fotografía del Ángel del Señor, Uds. tienen esa fotografía, muchos
de Uds. Entonces miré hacia arriba y dije: “Delante de Dios, delante
de Cristo, delante del ejército celestial, te prometo Dios, persuadir,
implorar y aún constreñir a la gente a venir, aunque tenga que
hacerlos que se enojen un poco conmigo…”
127.- Cómo aquella anciana de noventa años de edad que estaba
allá en la belleza de la juventud, mirándome, y dijo: “Oh, mi precioso
hermano”. Y el que me hablaba, dijo: “La razón por la que ella dice
eso, es porque ya pasaba de los noventa años de edad cuando tú la
guiaste a Jesús. Ahora, ella nunca más podrá ser anciana ni morir”.
Con razón estaba agradecida. ¿No quiere pasar Ud.? ¿Habrá otro?
¿Habrá alguien más que se levante? Me siento constreñido en
alguna forma, como si no estuviera haciendo lo mejor que puedo.
Venga. Permítame persuadirlo, permítame pedirle que pase. ¿Habrá
otro? ¿Habrá alguien más que se levante y diga: “ Sí hermano
predicador, yo quiero pasar ahora, yo creo que toda palabra que Ud.
habló es verdad y vengo a reconciliarme con Dios”?
128.- Todos Uds. mis preciosos amigos, desde este jovencito hasta
este hombre de mediana edad, yo les aseguro, con toda sinceridad,
que les he dicho la verdad. Que Dios me mate si no les he dicho la
verdad. Así es. Yo he sido honesto con Uds. y los encontraré de
nuevo, si Uds. son realmente sinceros. Los encontraré de nuevo en
una tierra donde todos serán jóvenes y donde no hay muerte. Hablo
en el Nombre del Señor Jesús, no miento. Eso es verdad. Ahora, Ud.
que ha venido, Algo lo atrajo, Algo le dijo: “Ven”. Yo espero que Dios
haga de ti un predicador, hijo, espero, que lleves el Evangelio, tal vez
después que algún día hayas ido a la tumba del Hno. Branham y
hayas dicho: “Sí. Una noche en Chatauqua, Ohio, él me habló”. Que
Él les conceda eso a Uds. jovencitos.
129.- ¿Cuántos aquí no han recibido el Espíritu Santo? ¿Les gustaría
venir y pararse aquí mientras oramos? Sólo venga para orar.
Recuerden: “El que no naciere de nuevo, no puede entrar en el reino.
Y para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos...” Yo no creo
que tengamos espacio para ellos aquí al frente, Hno. Sullivan.
Quiero que ocupen el pasillo por un momento, deseo orar; y quiero
que esto se haga bien, quiero que se haga correctamente. Ud. tiene
correctamente... Yo sé, Hno. Sullivan, que Ud. no le permitiría a
cualquiera entrar a esa oficina, sino a los que fueran verdaderos
instructores. Eso es bueno. Todo esto ha sido puesto al cuidado de
hombres piadosos.
130.- Ahora, nosotros no los condenamos, no condenamos su
religión cuando decimos presbiteriano, metodista o bautista. Eso
está bien. Dios bendice al presbiteriano, al metodista y al bautista; y
Uds. quieren ser presbiterianos, metodistas y bautistas y tener el
Espíritu Santo. Eso es lo que Uds. desean. ¿Entienden? Sea lo que
sea, Ud. quiere ser como Cristo. Quédese en su iglesia, eso está
bien, sea una luz en esa iglesia para guiar a otros; pero déjenme
decirles, amigos, que Uds. no saben lo que significa felicidad,
recuérdenlo, hasta haber ido a aquella tierra y ver lo que realmente
es eso. Fíjense, ¿podría hacer esto cómo un siervo de Cristo?
Coloco esta Biblia sobre mi corazón y digo: Tengo que… no podría...
Si lo que yo tuve el privilegio de ver fue el primer cielo y Pablo fue
arrebatado al tercer cielo, ¿entonces qué vería él?
131.- Con razón dijo: “ Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han
subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para
los que le aman”. Ud. dirá: “Hno. Branham, Pablo dijo que debemos
creer en el Señor Jesucristo ” . Así es. Pero Pablo también dijo:
“ ¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis? ¿Recibisteis el
Espíritu Santo cuando creísteis? ” Esa es la siguiente pregunta.
Ahora, Uds. desean recibir el Espíritu Santo, ¿verdad? Estas
personas quieren ser salvas y Uds. quieren recibir el Espíritu Santo.
¿Serán estos todos los que van a pasar? ¿Serán estos en todo el
auditorio los que no tienen el Espíritu Santo? Muy bien.
132.- Ahora, si Dios cumple Su promesa... Yo puedo probarlo en
este instante. El Espíritu Santo puede pararse aquí y llamar a un
grupo de personas de la audiencia y hablarles. Eso es un don. Solo
hay que encomendarse a Dios, esperar y comienza a hablar. Todos
Uds.... ¿cuántos han visto suceder eso? Desde luego que Uds. han
visto eso noche tras noche. Yo digo la verdad. Si Uds. son sinceros
y lo creen con todo el corazón, van a recibir el Espíritu Santo, lo van
a recibir. Ahora, no presten ninguna atención si alguien a su lado
esté tal vez haciendo otra cosa, alguien más... No lo mire, vea al
Sacrificio. Uds. van a entrar para tener una conferencia, van a
conversar eso con Dios en estos momentos, van a celebrar una
conferencia. “Señor, algo me dice que yo necesito el Espíritu Santo y
estoy aquí para recibirlo. Abre las ventanas, Señor, yo estoy listo
para Él”.
133.- Y para Uds. aquí, digan: “Señor, yo quiero ser Tu hijo y recibo
ahora a Jesús como mi Salvador personal ” . ¿Lo harán todos?
¿Harán...? Hijo, ¿lo recibes como tu Salvador? ¿Uds. allá? ¿Lo
reciben como su Salvador todos Uds. de este lado acá? Muy bien.
¿Quieren recibir el Espíritu Santo? ¿Entrarán ahora para tener una
conferencia y recibir el Espíritu Santo? Si es así, levanten sus manos
a Dios. “ Voy a entrar a recibir el Espíritu Santo ” . Todos los que
quieren amar a Jesús, levanten su mano. “ Yo quiero servirle y lo
recibo en este momento. No hay nada que yo pueda hacer, yo lo
acepto como mi Salvador, Alguien que murió por mí”.
134.- Ahora, ¿me atrevería yo a despedirlos sin estar seguro, tan
humanamente seguro como pueda, de que Dios...? Yo los quiero
encontrar allá, los quiero encontrar a Uds. niños, los quiero
encontrar a Uds. y a Uds. también. Ahora voy a orar con todo mi
corazón y quiero que todos en el auditorio inclinen sus rostros, no
quiero que intenten irse ahora. Vamos a orar por los enfermos
dentro de un momento. Quiero que inclinen sus rostros y oren
conmigo para que Dios salve a estas personas aquí. Yo creo en mi
corazón y con todas mis fuerzas, que ellos ya son salvos, solo le
voy a ofrecer las gracias a Dios. Ellos ya han aceptado a Jesús,
levantaron sus manos significando que deseaban... lo aceptaron
como Salvador. Y dice: “ El que me confesare delante de los
hombres, Yo también le confesaré delante de Mi Padre y sus santos
ángeles. El que oye Mis palabras y cree en el que me envió, tiene
vida eterna y no vendrá a condenación, más ha pasado de muerte a
vida”. Esa es la Biblia.
135.- Pero quiero que Uds. oren y agradezcan a Dios. Luego vamos
a entrar todos a este otro salón y vamos a permanecer allí hasta
que algo nos ocurra. Inclinemos nuestros rostros en todo lugar,
oren conmigo todos Uds., gente santa. A su propia manera, en su
corazón, oren por estas personas. Querido Jesús, ¿cómo lo sabría
yo? Este podría ser el último sermón que predique, esta podría ser la
última oportunidad en la que llame a un pecador al arrepentimiento,
no lo sé, Señor; espero poder hacerlo durante años hasta que Tú
vengas, si para Ti es lo posible y permisible. Pero aquí hay jóvenes,
gente de mediana edad y ancianos, de pie en la plataforma, con
humildad y dulzura, aun niños con lágrimas en sus ojos han venido
a recibirte como su Salvador. Tú dijiste en Tu Palabra: “Al que a Mí
viene, no le echo fuera ” . Entonces ellos son Tuyos, Señor, son los
trofeos del mensaje de esta noche, son Tuyos porque Jesús murió y
Tú dijiste: “Todo lo que el Padre me ha dado, vendrá a Mí; ninguno
de ellos se perderá. Y Yo les daré vida eterna y los resucitaré en el
día postrero ” . Esa es Tu Palabra, Señor. Tú dijiste: “ El que oye Mi
Palabra y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna y no
vendrá a condenación, (juicio), mas ha pasado de muerte a vida”.
136.- Señor, yo los he llamado, el Espíritu Santo les habló y ellos
respondieron y han venido, ahora son Tuyos, Señor. Los
encomiendo a Ti mientras Dios se los entrega a Jesús como
regalos de amor de Su gracia. Bendícelos Señor. Y que pueda ver a
esta gente nuevamente en aquella tierra adonde me llevaste el otro
día, estrechar sus manos, que se abracen a mi cuello y yo al de
ellos, llamándolos hermano y hermana. Ya que la antigua vida
pecaminosa y carnal se habrá desvanecido y toda esa vieja
naturaleza pecaminosa no existirá, y seremos hermanos y
hermanas verdaderamente genuinos. Qué momento será ése, Dios.
Permite que llegue rápidamente, Señor Jesús, ven pronto.
Transforma a estas personas en esta noche, Padre, así lo pedimos.
A todos los que llamaste, Tú dijiste que los justificaste; y a todos los
que justificaste, glorificaste. Yo pido que ellos sean Tuyos de aquí
en adelante, los encomiendo en Tus manos en el Nombre de Jesús,
Tu Hijo.
137.- Aquí están de pie muchos alrededor de este altar, al pie de
esta baranda hay hombres y mujeres, jovencitos y jovencitas que te
han aceptado como Salvador personal y quieren ser llenos con el
Espíritu Santo. Pedro dijo el Día de Pentecostés, que la promesa era
para ellos; y nos damos cuenta que es una verdad para cada edad,
desde aquel entonces, todo hombre que viene sediento y
hambriento, Tú jamás lo desechas, siempre lo llenas y cumples Tu
Palabra. Te pido Dios en esta noche, con todo mi corazón y con
todas mis fuerzas, no permitas que uno de estos... los reclamo a
todos para Ti.
138.- Satanás, espíritu de duda, demonio de incredulidad, te conjuro
en el Nombre de Jesucristo el justo Hijo de Dios, aléjate de ellos.
Que el Espíritu Santo de Dios caiga sobre ellos esta noche y sean
llenos con el Espíritu Santo de Dios, que todos salgan mañana de
este campamento predicando el Evangelio, testificando, yendo a
todas partes y divulgando por doquier la noticia de que el Espíritu
Santo todavía es real. Concédelo Señor. Te los encomiendo con mi
sincera oración. Dice: “ La oración del justo, obrando eficazmente,
puede mucho ” . Aquí hay cientos de hombres y mujeres justas
orando, recíbelos Dios, te los entregamos en el Nombre de Jesús.
Amén.
139.- Muy bien, el que dirige… aquí ésta la persona que los va a
guiar. Pasen ahora por aquí hacia el salón de oración. Pase por aquí,
hermano y hermana, el hermano está allí en la puerta, salgan por
esta... Creo que esa es la manera de llegar allá, ¿podría correr esa
cortina allí para que ellos pasen? Muy bien. El Hno. Sullivan se
encargará de eso. Vayan ahora en esta dirección, para el servicio de
búsqueda, el servicio de espera; y no salgan de allí, entren allí con
determinación. Si Ud. dice: “ Estoy cansado ” . Ese es el diablo. Si
dice: “Voy a entrar y espero recibirlo esta noche”. Ese sigue siendo
el diablo. “Yo voy a entrar a recibirlo porque Dios me lo dio, Él me lo
prometió y yo voy por eso, voy a tener una conferencia y me voy a
quedar allí hasta que Dios venga y me responda”. Esa es la manera.
“ Dios, si no me das el Espíritu Santo, aquí me vas a encontrar
muerto ” . Eso es... Sea sincero y Dios será sincero con Ud. Yo le
amo, yo le amo, porque... Pase allá y recíbalo, Él está esperándolo
allí donde...
140.- Acabo de oír algo dulce, esta preciosa pequeña de cabellos
rubios (casi de la edad de mi pequeña Sara), que está sentada allí,
me dijo: “ Hno. Branham, quiero decirle algo, cuando Ud. estuvo
aquí... ” ¿Fue el año pasado, cariño, cuando estuve aquí la vez
anterior? Ella tenía verrugas en todo su cuerpo, pero dijo que oré por
ella y todas las verrugas desaparecieron; y ella sintió que debía venir
esta noche a entregarle su vida a Jesús. Dios bendiga su
corazoncito. Dios te bendiga, querida. Ve allá... Algunos de Uds...
mostrarle…? Allá atrás. Dios bendiga su corazoncito. Yo le amo, ¡oh
hermano! Porque Él a… levantemos nuestras manos... me amó; y
me compró mi salvación, allá en la cruz. Vamos a tararearla. ¡Oh,
gloria a Su Nombre! ¡Eso conmueve mi corazón! ...mi salvación, allá
en la cruz.
141.- ¿No les alegra haber tenido una conferencia con Él no hace
mucho? ¿No están contentos de que Él haya estado allí para
responderles y sellarlos hasta el día de la redención, con el sello de
Su gracia y Espíritu? No hace mucho un hombre, un amigo muy
estimado, un viejo amigo predicador de cuando yo estaba en la
iglesia bautista, me dijo: “Hno. Branham, Abraham creyó a Dios y le
fue contado por justicia”. Le dije: “Eso es correcto, doctor”. Y él dijo:
“ ¿Qué otra cosa, además de creer, podía hacer Abraham? Le dije:
“ Nada más. Pero Dios le dio el sello de la circuncisión como
confirmación de su fe, de estar reconciliado”. Y le pregunté: “¿Lo ha
sellado Él alguna vez a Ud., doctor, con el Espíritu Santo? ”
¿Entienden?
142.- Si Ud. dice que tiene fe, pero Él todavía no le ha dado el
Espíritu Santo, no ha reconocido su fe, ¿entienden? Después que
Abraham creyó a Dios, Dios le dio el sello de la circuncisión como
señal que lo había reconciliado o había reconocido su fe. Si Ud. dice:
“Yo tengo fe en Dios”. Pero Él no le ha dado el Espíritu Santo, no lo
ha reconocido todavía, todavía falta algo; pero cuando Él le da a Ud.
el Espíritu Santo, lo sella hasta el día de la redención. ¡Oh hermano!
No hay nada que temer, camine y proclame: “ Yo le amo ” . Oh
hermano. Una vez más, eso suena muy bien. Escuchen, ¿no se
escucha eso bien? Están muriendo. Y Ud. dirá: “¿Suena bien que la
gente muera?” Sí, a mí me gusta oírlos morir de esa manera. Amén.
El Señor dijo: “Estimada es a Sus ojos la muerte de Sus santos”. Así
es. Correcto. Me gusta oírlos morir así, están muriendo a sí
mismos. Sí señor. Ud. dirá: “ Están esforzándose ” . Bueno, están
luchando para morir, eso es todo; pero ciertamente morirán y
entonces nacerán de nuevo. ¡Amén! Yo le amo, yo le amo, Porque El
a mí me amó; y me compró mi salvación, allá en la cruz.
143.- Vi mi reloj y sé que los retuve bastante. Pensé: “ Me voy a
disculpar”. Y pensé: “No. Pablo predicó este mismo Evangelio una
vez toda la noche”. Un joven cayó de una ventana y se mató, pero
Pablo fue y tendió su cuerpo sobre él, porque estaba lleno del
Espíritu Santo, tendió su cuerpo sobre el de él y dijo: “ Su vida ha
regresado. Todo está bien”. ¿Cuántos aquí tienen el Espíritu Santo?
Bien. ¿Cuántos están enfermos? Levanten sus manos. Muy bien.
Uds. que tienen el Espíritu Santo pongan sus manos unos sobre
otros. El mismo Espíritu Santo que tenía Pablo está en Uds. y se
está predicando el mismo Evangelio por el mismo poder. Él no dijo:
“ Estas señales seguirán a los predicadores ” . Sino: “ Estas señales
seguirán a los que creen”. A todos.
144.- Coloquen sus manos unos sobre otros y oren los unos por los
otros y vean lo que sucederá. Hermana y hermano que estás en silla
de ruedas y demás, ¿qué tal eso? Permitan que ésta sea la hora.
Hno. Boze, imponga sus manos a los de la fila allá; y los otros, oren
los unos por los otros. Eso es. Todos Uds. son predicadores llenos
con el Espíritu Santo. Oren. Dios, en el Nombre de Jesús, derrama
Tu Espíritu sobre esta gente. Envía el Espíritu Santo con gran poder
y unge. Sana a estas personas cuyos pañuelos y demás prendas los
representan. Concédelo Señor. Permite que Tu Espíritu y poder
entre en esta gente, permíteles hacer la oración de fe unos por
otros. “ Estas señales seguirán a los que creen ” . Esta es una
conferencia. Permite que el Espíritu Santo venga, sacuda el
auditorio donde estamos congregados y toda enfermedad y demás
se alejen y salgan de esta gente. Conjuro al diablo y todas sus
obras, en el Nombre de Jesucristo. Amén.