CARACTERISTICAS Y ETAPAS DEL PROCESO LEGISLATIVO
Los lineamientos legales que se producen a través del llamado Proceso Legislativo, están
sustentados por los designios y voluntades que el pueblo de México expresa y determina, y se
constituyen en servicio de su raíz y procedimiento de elaboración, dentro de las normas
fundamentales del ordenamiento jurídico mexicano, siempre existiendo dentro de un marco
constitucional.
De acuerdo a la definición del abogado y maestro en leyes, Eduardo García Máynez, el Proceso
legislativo sigue seis etapas de elaboración de una ley, y propone las siguientes:
1. Iniciativa
2. Discusión
3. Aprobación
4. Sanción
5. Publicación
6. Iniciación de la vigencia
Sin embargo, otros autores juristas han decidido excluir las dos etapas, publicación e iniciación
de la vigencia, y concentran ambas en un mismo concepto, definido simplemente como
Promulgación. De acuerdo a un afán práctico que se adhiera a la Constitución, finalmente se
puede sintetizar el proceso dentro de tres etapas, las cuales son las siguientes:
I. Fase iniciativa
II. Fase de discusión y aprobación por las cámaras
III. Fase integradora de la eficacia
La Fase iniciativa, de acuerdo a los artículos 71 y 122, base primera, fracción V, inciso ñ),
constitucionales, además del 55, del Reglamento para el Gobierno interior del Congreso
general de los Estados Unidos mexicanos, determina que la potestad de hacer propuestas cae
directamente sobre distintos actores, conformados fundamentalmente por el Presidente de la
República, quien está facultado a ejercer un proyecto de iniciativa de ley, o decreto, además de
su exclusividad de responsabilidades, respecto a lo relacionado con la Ley de ingresos, el
Presupuesto de Egresos de la Federación, así como la Cuenta Pública.
Por otro lado, también los miembros de ambas cámaras, de Diputados y Senadores, tienen el
derecho constitucional de crear iniciativas, decretos o modificaciones, sin más límite o
restricción, que respetar aquellas leyes que le competen exclusivamente al titular del poder
ejecutivo.
Así mismo, los artículos 77 y 55 fracción tercera del RICG, otorgan a las legislaturas de cada
entidad federativa, la facultad de creación de propuestas de ley y decretos.
En la Fase de discusión y aprobación, se reciben las propuestas de proyectos de ley, emitidos
por los titulares de las instancias que presentan una iniciativa legislativa, y se discuten los
contenidos de la ley o decreto a aprobar. En esta fase, el titular de cualquiera de las cámaras
involucradas, crea una comisión que valore y analice la materia que entrañe el tópico respecto
a la propuesta legislativa, misma que deberá publicarse en la Gaceta Parlamentaria.
Cabe mencionar que esta fase se encuentra regulada por los artículos 72, 95, 134 del RICG, y
los dictámenes que emitan las comisiones de cada caso, deberán estar sustentadas bajo los
criterios jurídicos que estén supeditados dentro de los lineamientos definidos dentro de cada
uno de ellos.
En la última fase, la llamada Integradora de eficacia, se entregan los dictámenes aprobatorios
por parte de las Cámaras de Diputados y Senadores, firmados a su vez por los presidentes de
cada cámara, y se hace entrega al Presidente de la República, quien determina si se sanciona o
no, se promulga una ley, o se opone expresando inconformidad y formulando objeciones al
proyecto.
En el caso que el ejecutivo esté de acuerdo con la promulgación de una iniciativa legislativa,
entonces él mismo Sanciona, lo cual se define como el acto de promulgar una ley para su
publicación e iniciación de vigencia.
En este sentido, podemos decir que el Presidente de la República, está facultado a vetar
cualquier iniciativa legislativa, pero también tiene la obligación de hacer observaciones dentro
de un lapso de diez días y devolverlas directamente a las cámaras, de otro modo se
sobreentiende que una ley está considerada como aprobada.
Entendemos entonces, que el Proceso Legislativo en México, es un complejo conjunto de
acciones, que involucran directamente a cada uno de los actores jurídicos que componen al
Congreso de la Unión, fortaleciendo la salud de una democracia fundamentada en un
Constitucionalismo participativo.