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Desea Usted Ser Evaluado

El documento presenta una conversación entre Jacques-Alain Miller y Jean-Claude Milner sobre el tema de la evaluación en el contexto del psicoanálisis y la salud mental. Se discuten las implicaciones de la evaluación en la práctica profesional y su relación con la soberanía del Estado. La evaluación es presentada como un fenómeno esencial en la sociedad contemporánea, que afecta tanto a los profesionales de la salud mental como a la percepción del malvivir en la población.

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Desea Usted Ser Evaluado

El documento presenta una conversación entre Jacques-Alain Miller y Jean-Claude Milner sobre el tema de la evaluación en el contexto del psicoanálisis y la salud mental. Se discuten las implicaciones de la evaluación en la práctica profesional y su relación con la soberanía del Estado. La evaluación es presentada como un fenómeno esencial en la sociedad contemporánea, que afecta tanto a los profesionales de la salud mental como a la percepción del malvivir en la población.

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¿Desea

usted ser
evaluado?

Jacques-Alain Jean-Claude
Miller

Migud Gómez Ediciones


PT 1" v

Jacques-Alain Miller
Psicoanalista, es director del departa-
mento dc Psin)an¡ilisis de París VIII,
director del Instituto del Campo
Freudiano y hmdador de la Asociación
Mundial de Psicoan"lisis (AMP). Es el
responsahle del establecimiento del
texto de los St'l11;l1Ur;OJ de Jacqllcs
1,acan. Muchos de sus libros han sido
traducidos al castclhl11o: llllatemas,
l,ógica de la 'vida amorOJa, De 111ly"eres y
.H'mb/antcs, I~'I deJco d,'.Iua!IICJ Lacan,
lnlrodllcc;ól1ulmé!odo /,s;coallalitico, El
hueso de UI1 tllllílisis, J:'/ucidación de
¡.aran, f.os signos dc/goce, De la nalu-
raleza de 10.1' JC111b/allÜ'J, Lakalll, };;I ball-
'Iuctl' de los llnlltis/m, I.n erólica del tiem-
po JI otros lex/05, Hio{og(alawnianG y
acon/i'C;micllto del cuerpo, Cartas ala
opinión ilustrada, I.a o,:pt'ril'llcia de lo
real el1 la (JIra analf/iea

Jcan-Claudc Milncr
1,ingüista y filosofo,Jcan-Claude
Milner fue UIlO de los primeros dis-
cípulos de Jacques Lacan. Sus obras
traducidas al caslellano: 1..'1 amor a la
1l'IlKUtl, Los l1ombrt'J indis/illlOJ, f.o triple
dd pIara, 1.0 obra clara, J~'I periplo
cJ/rllclllral, I~'I paJo.liloJ~jifO de Rolaml
Bar/be.\'
I)esea usted ser evaluado?
IIllversaciones sobre una máquina de impostura

/,. ,/ "cs-Alain Miller (3 Jean-Claude Milner


t ,1 "riu ne Husson

MIKUC! Gómez Ediciones


II,oIll' ,
Colección Ítaca
Dirigida por María Navarro

l. La experiencia de/fin. Psicoanálisis y metafísica


Jorge Alemán
2. Lacan: Heidegger. El psicoanálisis en la tarea del pensar
Jorge Alemán & Sergio Larriera
3. Intersección psiquiatría. psicoanálisis. La clínica de la sospecha
Enrique Rivas
I! IlIcliminar 9
4. Lacan en la razón posmoderna
Jorge Alemán
5. Angustia y sentido. La nada !t'ene la palabra " 1" j mera 3 DICIEMBRE 2003 9
F eroando Ojea
6. Iraquíes " ,,'p;unda, 10 DICIEMBRE 2003
Abu Nuwás y otros
Ética y política de la traducción literaria '77
7.
GrupoTLS "
8. Derivas de! Difamo Capitalista. Notas sobre psicoanálisis y política
Jorge Alemán
9. ¿QuiereustedsaevaluatÚ!?
Jacques-Alain Miller &Jean-Claude Milner (trad. Ariane Husson)
10. Psicoanálisis y arte de ingenio

Erminia Macola & Adone Brandalise (trad. Pilar Sánchez Otín)

© Jacques-Alain Miller &Jean-Claude Milner, 2004


© Ariane H usson, de la traducción, 2004
© Miguel Gómez Peña, S.L., 2004
Paseo de Calvo Sordo, 28. 29016 Málaga.
TeLlfax: U4] 952 225 319 • [email protected]
www.migudgomezediciones.com

ISBN: 84-88326-24-6
DEPÓSITO LEGAL: MA-I .7I3/2004

Impreso en España
lmprimc: Gráficas San Pancracio, S. L.
La Ororava, 17- 29006 Málaga

Diseño y maqueración: MGP


Nota preliminar

I ¡tH conversaciones tuvieron lugar el miércoles 3 y 10 de diciembre


/1)03 en el anfiteatro Paul Painlevé del CNAM', rue Saint Martin,
, , París, distrito IlI; se inscriben en el marco del curso de Jacques-
11111 Miller, «La orientación lacaniana». Este curso) abierto al
11,lico, depende del Departamento de Psicoanálisis de la Universi-
I d París VIII y de la Sección Clínica de París-Saint-Denis.
1',1 rte primera 3 diciembre 2003
/ M'QUES-ALAIN MILLER Buenas tardes. Estoy encantado de acoger
' '1,,1a Jean-Claude Milner, no le vaya presentar ya que necesitaría para
, !lo más tiempo de lo que dura nuestra clase. Voy pues a suponer que
u'ledes le conocen. Aunque no haya alcanzado exactamente la celebri-
.llId, goza sin embargo de una cierta notoriedad que debería ser mayor.
Acaba de informarme que la obra que ha publicado hace muy poco,
IhljOun título de una gran delicadeza, Les Penchants, ¡las inclinaciones!,
,,;minel, de l'Europe démocratique" ha sido comentada en el Libérationl
.Ir hoy. Bajando las escaleras, he cogido un ejemplar, y veo que Phi-
lippe Lan<;on, con su buena pluma de siempre, ofrece una descripción
dlvortida de las reacciones suscitadas por e! libro. Por mi parte, lo había
,,¡\t iparado al Suplemento al viaje de Bougainville 4 escrito en e! estilo de
lit Itlica, en el de sus escolios.
Lan~on escribe: «desde hace unas semanas, varios intelectuales,
11)1110 serpientes frente a un encantador que toca la flauta de las ideas,
hun quedado fascinados por el nuevo libro de! filósofo Jean-Claude
Milner. Su inteligencia seca ... » Barthes comentó lo seco y lo mojado
l' 11 Michelet. Lo seco es Robespierre, eso es malo. Pero es bueno que la
lullvora esté seca.

/ ,I\N-CLAUDE MILNER En Roland Barthes, lo seco son los turcos que


lU6talaron un polvorín en el Partenón, con la consecuencia de que el
I'nrtenón explotó.
¡ NdT: Jean-Claude Milner, Les penchants criminels de I'Europe d!mocratique,
j¡:Llitions Verdier, 2003. Traducción literal del título: Las inclinaciones criminales
¡le' la Europa democratica.
J NdT: Libération, periódico francés.
~ NdT: Suplemento al viaje de Bougainville, Denis Diderot.
Parte primera 15
. 1h Nrlt IIIlIcd !le!' evaluado?

JACQUES-ALAIN MILLER Estuve allí hace un mes. Atenas, que era un , II ~ 'guida mencioné la evaluación y los evaluadores, Hace quince
poco polvorienta hace 10 años, ha sido reformada para los Juegos Olím- .1 rUIl , nos hemos vuelto a encontrar con este tema durante el primer
picos, y hasta el Partenón tiene un aspecto de nuevo rico. Retomemos: h l/ I/m des psys7. Le pregunté entonces a Jean-Claude Milner si quería
. Su inteligencia seca, su calidad de terrorista cortés que provoca y pro- I,-flexionar sobre esta cuestión, y el sábado pasado hizo una interven-
duce una incisión en la sociedad con una voz suave --digamos con una , "In que impresionó al auditorio. Así que le pedí retomar aquí y para
taza de té en la mano-- su elirismo alpino, su violencia tranquila, su tros este tema en tres cuartos de hora, de este modo tendremos
IH)¡)

levitación sobre el glaciar de conceptos que utiliza como armas blancas. II<mpo para el debate.
Todo esto les paraliza, les entusiasma, les preocupa». Vamos a ver si
Jean-Claude Milner tendrá el mismo efecto sobre ustedes. II~ ¡\N-CLAUDE MILNER Agradezco a Jacques-Alain Miller su invita-
No presento al orador, pero sí presento el tema: la evaluación. Es , ¡<I n para hablar delante de ustedes en una circunstancia que, en mi
un tema que, en mi opinión, no ha sido tratado mucho dentro del "pintón, es importante. Se trata de una cosa muy diferente a la pre-
pensamiento contemporáneo, salvo en los tratados de management5 y IItlnta particular que se plantea en la enmienda que conocen. La pre-
sin duda también en la gestión médica. La evaluación es, sin gunta particular es: ¿cómo en las décadas que vienen 0, en todo caso,
embargo, un fenómeno esencial de los tiempos actuales. Los que leen t'n la década que viene, se van a organizar ciertas profesiones, las que
la revista Efucidation podrán ver al final del último número, en el I ratan de 10 que llamo, retomando una expresión ya acuñada, el mal-
extracto de un diario que llevaba en octubre, como me,. tropecé con ,,;vir? Al principio de la enmienda, el autor ubica el malvivir en el
este asunto. De tal modo que a la semana siguiente, cuando Libéra- Icgistro de la salud mental. El señor Bernard Accoyer se expresó
t;on me pidió precisar mi posición acerca de la ~(enmienda Accoyer»6, Hobre este punto en términos claros: admitiendo que la Salud Mental
atañe a la Salud Pública, admitiendo que la Salud Pública atañe a las
s NdT: En inglés en el texto. . funciones de Soberanía del Estado»', entonces la Salud Mental
6 NdT: La enmienda 336 o «enmienda Accoyer,. fue votada en primera lec- atañe a las .funciones de Soberanía del Estado». Y, como el malvivir
lura por la Asamblea Nacional francesa el 14 de octubre de 2003. Consiste en un
:Igrcgado al código francés de la Salud Pública, y es un capítulo destinado a la
7 NdT: El Forum des Psys (Forum de los psi) ha sido organizado a raiz de la
reglamentación estatal de las «psicoterapias •.
~tfculo L 3231: Las psicoterapias constituyen unas herramientas terapéuti- enmienda Accoyer. Estos encuentros, reúnen a los psi, es decir a profesionales
f.; :lS destinadas al tratamiento de trastornos mentales.
del malvivir que apuestan por las terapias de la palabra (psicoanalistas, psicólo-
El Ministro de Sanidad ha fijado por decreto las distintas categorías de psico- KOs, psicoterapeutas, psiquiatras), para debatir del futuro de la práctica psicoana-
Icmpias. Su práctica es competencia exclusiva de médicos psiquiatras o de médi- líti ca y de su relación con lo político.
cos y psicólogos, presentando las calificaciones profesionales requeridas y fijadas s NdT: Las funciones de Soberanía del Estado lfollctions régaliennes de
ell el presente decreto. La Agencia Nacional de Acreditación y de Evaluación rEtat) corresponden a las funciones mínimas asumidas por un Estado soberano
SlInilnria colabora en la definición de dichas condiciones. o por un Soberano.
Los profesionales que están actualmente en actividad, sin tener estas califica- En un principio, la esfera de intervención del Estado se limitaba a cumplir
d ones, y que practican las psicoterapias, desde hace más de cinco años con ante- funciones propias de la soberanía: justicia, policía, defensa nacional, recaudación
ri oridad a la promulgación de la presente ley, podrán proseguir esta actividad de impuestos, moneda, etc. (es el llamado Estado Gendarme). Posteriormente,
t r~p ~ uti c a con la condición de satisfacer, dentro de los tres años siguientes a la sus funciones van ampliándose de forma progresiva. El Estado pasa a ocuparse
prolllulgación de la presente ley, una evaluación de sus conocimientos y prácticas de las ayudas sociales, la educación, las obras públicas, la sanidad, el trabajo, el
ptlr parte de un jurado. La composición, las atribuciones y las modalidades de urbanismo, etc. Esta evolución se ha intentado caracterizar mediante el término
(ullcion:lI11iento de este jwado están fijadas por una orden conjunta del Ministro de Estado PrO'f)jdencia (en inglés, wellfare state).
de ~ anidad y del Ministro de Enseñanza Superior,,. En Francia, la noción de servicio público no solamente se ha extendido sino
El gobierno francés, atento al cumplimiento de la normativa anti-sectas, que ha substituido a la de poder público como fundamento del derecho adminis-
lónnó un:l co misión parlamentaria encargada de estudiar las posibles conexiones trativo.
NHrc sectas y salud mental. Según el diputado Accoyer, se constató que «ciertas
Las funciones de Soberanía del Estado designan concretamente los servicios
\\t l ' llil'!I!I psicotcrapéuticas son un instrumento al servicio de la infiltración secta- públicos administrativos, y actualmente se identifican con la Función Pública, a
rhl 1,.. 1. Esta situación constituye un peligro real para la salud mental de los saber: las Administraciones del Estado, las Administraciones Territoriales y las
PIIl'icHI C9 y compete a la seguridad social». distintas Instituciones Públicas.
Parte primera I7
1" ¿llucII IIl1 led ser evaluado?

atañe a la Salud Mental, el malvivir atañe también a las «funciones de 1, '110 no-evaluado y el psicólogo evaluado tienen los mismos rasgos, el
Soberanía del Estado». lI,isITIO comportamiento, pero, en realidad, se ha producido una sus-
Más allá de esto, que importa en sí mismo, la situación es intere- IItlIción muy importante, puesto que el psicólogo evaluado entra en
sante porque combina dos paradigmas que creo decisivos para 10 que 1,1 conjunto de los seres y objetos evaluados. Se ha convertido en un
se puede llamar la determinación de 10 moderno: por una parte, el v.llor con rostro humano. Esta sustitución por sí sola constituye el
paradigma problema-solución y, por otra, el paradigma de la evalua- pi ir'l1er paso de otra sustintción: la sustitución de un problema por
ción. Hila solución.

Se empieza por plantear que hay un problema; se empieza plante- En el caso que nos ocupa, limitándonos a la versión suave que se
ándolo ¿Por qué? Porque una queja proviene de la sociedad. Es inútil 'Hiele presentar a los partidarios de la conciliación, podríamos hasta
intentar saber si esta queja está fundada. Si es masiva, se toma en " cr que el mero hecho de evaluar constituye el alfa y omega de la
cuenta como se toma en cuenta un axioma. Ahora bien, cuando un "" lución. Basta entonces con que haya habido una evaluación para
problema se plantea desde la sociedad, se pide a la esfera de 10 polí- 'I ue haya ya una solución. En todo caso, la lógica es perfecta, puesto
tico encontrar una solución. Este es el paradigma de las relaciones '1 m:, en los dos casos se aplica la misma estructura de substitución por
entre 10 político y la sociedad, en el universo moderno. ('( luivalencia salva societate.
En el caso presente, la solución se presenta en términos de evalua- La sociedad a salvo. Salvar a la sociedad. O como 10 decía Fou-
ción. Sin embargo, hay que destacar que los dos paradigmas se co- r:lUlt: «Hay que defender a la sociedad.» Es el título de uno de sus
pertenecen. Es absolutamente evidente que la forma problema-solu- ultimas y más importantes seminarios.
ción procede de la matemática, entendida en su más amplio sentido
-geometría, aritmética, etcétera. En cuanto al paradigma de la eva- It\CQUES-ALAIN MILLER No lo haría suyo, ¿no?
luación, procede de la medida y de 10 calculable. Bien que el cálculo
sea del orden de la cantidad o de la calidad, bien que la evaluación sea JI':AN-CLAUDE MILNER Es uno de los enigmas del seminario. Este
cuantitativa o cualitativa, siempre estamos en el paradigma de la Hcrninario, 10 menciono de paso, concierne ante todo a las cuestiones
medida. t IU C estamos examinando. Inscribiendo el malvivir en la esfera de

Dicho de otro modo, hay algo en común entre los dos paradigmas. llutoridad del Soberano, la enmienda Accoyer ilustra de maravilla la
Ese «algo en común» es una estructura fundamental para una mate- r, rmula que Foucault enunció acerca del poder moderno: «dejar
matización, independientemente de que sea teórica o práctica. Me Inorir y hacer vivir». Mientras que el poder clásico se definía a partir
refiero a la puesta en juego de la igualdad. de la fórmula «dejar vivir y hacer morir».
¿Q,¡é es 10 propio de una solución cuando es buena? Substituye
una cosa que supone un problema por otra cosa que hace que el pro- JACQUES-ALAIN MILLER ¡Hermoso quiasmo!
blema ya no exista, salva societate -todo 10 demás en la sociedad
queda preservado. Se reemplaza, pieza por pieza, una pieza que no JI~AN-CLAUDE MILNER Hermoso quiasmo que nos afecta a los unos
funciona, que causa problemas, por una pieza que funciona. La y a los otros.
forma de la pieza sustituida puede retomar o no la forma de la pieza
anterior, no importa. En realidad, el paradigma problema-solución es JACQUES-ALAIN MILLER Salvo que hay un término suplementario,
un esquema de sustitución por equivalencia. 'S decir, que mientras tanto, entre el vivir y el morir, nos fastidian 9 .
En el caso de la evaluación, tienen también una sustitución salva
societate. ¿Sustitución de qué por qué? Pues, de la evaluación eva- ') NdT: En el texto original «ils nous emmcrdent»: nos dan el cañazo, nosjoden,
luante por la cosa evaluada. Tenían al principio, supongamos -tomo flosjoroba n, nos hacen la puñeta. Más adelante en el texto aparece el sustantivo
un ejemplo al azar- a un psicólogo. Al final tienen en su lugar a un ..cmmerdement», por eso se eligió el término fastidiar que, sin dar cuenta del
l1latiz jugoso de la expresión francesa, permite sin embargo jugar con la derivación
psicól go evaluado. Por supuesto, no notan la diferencia. El psicó- léxica del verbo y del sustantivo (emmerder, cmmerdement: fastidiar, fas tidio).
1" ¿ I) CIIC It lI ~h:d scrcvruuado?
Parte primera 19

JEAN-CLAUDE MILNER Ya llegaré a ese punto. Llegaré a la función ., . . uesto que es necesario eva-
del fastidio máximo. 1"\1\) también hay una evalua~lOn a pnartz p s tal como se supone que
1 .1 t la que se qUlere contra ar e
Reuniendo los dos paradigmas problema-solución y evaluación, 1111 1" SI a par e a .' de acre d'tación designa este preciso
I 11, En el fondo, el termlllO 1
encontramos pues un hiperparadigma, equivalencia. Algunos histo-
riadores sitúan en Europa la emergencia de este hiperparadigma en el 'lIomento. h a1uación hay contrato. El eva-
siglo XII, en el momento de la aparición de la moneda. Hay segura- Si métricamente, en cuanto ay eV . . ~ neral de la evalua-
1 s una cosa' eI pnnClplO ge
mente algo que recordar de este dato. El hecho de que la moneda lillldo acepta por o meno .. l . tación que se le ha pedido.
pueda ser considerada como equivalente universal, en todo caso I Ión. En cuanto al evaluador, remite a ~e~~ caso de ser negativa, su
llama la atención. I'"r supuesto, acepta de ant~mano qu al bras el evaluador se ofrece
Añadiré sólo que e! hiperparadigma responde a la equivalencia de 1 valuación SUSCIte pr?testas. : po~s p t atambién de antemano que

medida con una equivalencia jurídica. Es lo que se denomina e! con- " 11 sacrificio por el bien de to os. cep a valuada dentro del marco
. .. valuadora sea a su vez e
trato. Se supone que las partes contratantes son equivalentes en
fuerza y que tienen algo equivalente que intercambiar. El hiperpara- :I~'. ~;~:~~~:r~~~a
.
~fectivamente, un ,contra~~:pu;~pei:~e:Yc:n~:~~~~:~.
/ S punto de lOterrupclOn que
digma subsume, entonces, al menos tres paradigmas: problema-solu- 11 otro, sm ma lo acepta, mas
. b'len 1o debería aceptar, pero Francla
1,'1 evaluador
~~:t;~ya
ción, evaluación y contrato. A su vez, estos tres paradigmas se co-
pertenecen. Se combinan entre los tres o de dos en dos, permitiendo líene sus peculiaridades. Retomarédeste importancia sobre-
establecer pasos inadvertidos entre cada uno: de la evaluación a la En c~a~t~ se dIce contrato~~~s ~~do cuenta o no, respecto de la
y
estructura problema-solución y de la evaluación también a la ideolo- ¡ll1sa lo Jundlco. O!te nos hda fi otra Nos hemos criado en
gía de! contrato. 1 . h s pasado e una gura a . .
(c mocraCla, emo . . todo el lugar geométnco
Una anécdota. Los universitarios franceses no tienen por qué 111 idea de que la d~7c;~~: ;:'I~~i:~;a~o~sin :mbargo la democra-
saberlo necesariamente -su capacidad de ilusión es inmensa-, sin Jc la ley. La leyes e o d l 'Ji 'tado Resulta que ahora la
.. h entrado en la era e o 1 mi . . . d 1
embargo, están bajo el régimen de la evaluación desde hace más o {la ya a. " d e1 contrato , mejor dicho, e os
1 1 lugar geometnco
menos quince años. Ahora bien, cuando se estableció el sistema de \ cmocracla es e fu de la forma contractual es que se
contratos, puesto que la erza
evaluación, a los dos años se estableció también el sistema de con-
1o 1. r de manera ilimitada.
tractualización • Dicho de otro modo, los universitarios franceses puede mu l1p lcar . l .d I 'a del contrato ha pasado a ser
-y repito, no lo saben todos- han pasado en dos años de la evalua- D icho de otra manera, SI a I ea Ogl " , . . de la lla-
el fundamento, no de la democracia polítlcda claslca, sl~~1 futuro _
ción al contrato. Se supone que cada universidad ha suscrito con el . '1' . d saber de la emocraCla
Estado un contrato que es un contrato por objetivos. En principio mada «democracIa I ImIta a», a , : 1d . to modo con la
-aunque nunca ocurre exactamente así, pero no vaya entrar en Y Por otro lado, si el contrato esta vmcu a o en cH~r. 'n ue se arti-
' 1 c'ón- entonces Slmetncamen
. .' te toda propOSIClO q h . d
detalles- el otorgamiento de financiación se mantiene, se amplia o
se cancela en función de una evaluación que determina si se alcanza-
~~;eu:nl términos de evaluación debe considerarse como aCIen o
ron los objetivos. avanzar la democracia. , sor rendernos cuando se constata que la
Ateniéndose a los hechos, en cuanto hay contrato, hay evaluación. No II tenemos d~que al de Acreditación y Evaluación Sanitaria,
Hay evaluación a posteriori para verificar si se cumplió el contrato, ANAES , AgencIa' aClOn n defensor reconocido de los derechos
prBomovIdaKop:~h~erlZ.
d
ha sido
humanos, ernar Estas dos cosas se corresponden per-
lO NdT: En el caso de la enseñanza superior francesa, la contractualización
consiste en un Contrato administrativo pero no jurídico que materializa los com-
promisos recíprocos del Ministerio de Enseñanza y de la Administración (recto-
. ale d'Accréditation et d'Evaluation en
NdT: ANAES, Agence N atlon
rado, universidades ... ). De esta manera, el Estado pretende mejorar la visibilidad
de la acción pública, privilegiar una politica de resultados más que de medios y San12té. NdT· Bernard Kouc hner, cofu ndador de Médicos sin fronteras, ex ministro
responsabilizar a los distintos actores.
de Sanidad:ha sido administrador de la ONU en Kosovo de 1999 a 200r.
20 ¿Desea usted ser evaluado?

fecta~ente la una a la otra, más aún cuando lo que aquí se llama


derechos humanos, no son los Derechos del Hombre y del Ciuda- JJ::A N - CLAUDE MILNER Sí, se puede ver así. Uno puede percatarse
dano de la Declaración de 1789. Los Derechos de '789 son del orden de otras diferencias en detalle. La ley funciona tanto por su silencio
de 10 limitado, hacen de límite a las leyes, mientras los derechos como por lo que dice. Les remito en este punto al famoso adagio que
humanos en su versión moderna son del orden de lo ilimitado. Ilimi- define los regímenes liberales por oposición a los regímenes autorita-
tación de los derechos, ilimitación de los contratos, ilimitación de los rios: la ley permite todo 10 que no está expresamente prohibido. El
procedimientos de evaluación, ilimitación de la validez de la forma , ilencio de la leyes lo que la hace funcionar. Consideremos una ley
problema-solución, todo este conjunto se copertenece. I'calmente liberal, a saber la ley sobre asociacioneslJ, llamada «ley
' 901>'. Se tomó como preludio a la separación de la Iglesia y del
jACQUES-ALAIN MILLER En cierto modo, todo esto estaba ya l ~s tado'4 para permitir a la Iglesia seguir funcionando sin buscarle las
latente desde la Declaración de los Derechos del Hombre, desde la l'osquillas. De rebote, permitió a todos, particularmente al mundo
igualdad de condiciones como decía Tocqueville. Y de alguna del psicoanálisis, beneficiarse más fácilmente de un estatuto legal.
manera, el mundo estaba hecho para llegar a Bernard Kouchner. Es ¿Cuál es el quid de la «ley 1901»? Qye no dice nada sobre todo un
una tesis interesante, e incluso se trata de que Bernard Kouchner conjunto de cosas. Este silencio la convierte, en primer lugar, en una
venga al tercer Forum des P5yS. ley y no en un contrato y, en segundo lugar, en la expresión de la
, Autoridad Soberana del Estado»'" en tanto que garante de una
jEAN-CLAUDE MILNER Ya que he mencionado la ANAES, me gustaría libertad.
retomar este tema y subrayar el carácter propiamente teratológico de En el contrato -entendido en su sentido jurídico normal o en un
la expresión «Agencia Nacional de Evaluación». flcntido más amplio- sólo cuenta lo que está expresamente estipu-
Dentro del dispositivo que acabo de describir, donde evaluación, lado, bien sea de manera positiva, bien de manera negativa. No vale
contrato y lo ilimitado se copertenecen, es evidente que una parte no In que no está expresamente dicho. El silencio no funciona. La lógica
debería intervenir, a saber, la parte «nacional», que en Francia no es ('ti por lo tanto totalmente distinta. Por este mismo hecho, entre un
sino el Estado. El señor Bernard Accoyer alude a la «función de modelo de democracia fundado en la ley y un modelo de democracia
Soberanía del Estado», es importante darse cuenta que en cuanto se Ilmdado en el contrato, la cuestión del silencio o del no-silencio
habla de «función de Soberanía del Estado», la noción de contrato Icglamentario será también muy distinta.
desaparece. La expresión natural de la «función de Soberanía del Vay a retomar, a la luz de esta diferencia, la ley de fastidio máximo
Estado», incluso y ante todo en el Estado democrático es la ley. Y la tiU" mencionaba Jacques-Alain. El dispositivo francés es habitual-
ley no descansa sobre la igualdad de las partes. Illcnte transaccional. De hecho, hoy en día se intenta construir un
Con gusto hago mía una referencia que Jacques-Alain Miller ,¡stema de transacciones entre lo limitado y lo ilimitado, entre la ley y
señaló en su libro Lakant (París, octubre 2003, p. 36): la referencia rl contrato. En consecuencia, nadie sabe nunca a qué atenerse entre
que Kant hace a Juvenal. Después de Hobbes, Kant dice que la leyes 1" que se dice y lo que no se dice.
del orden del sic voto, sic jubeo. La voz imperativa que se hace oír de Se escuchan palabras del estilo «no hay nada que temer de la
esta manera no se asienta en las mismas condiciones para los que enmienda X porque no se menciona tal o cual punto, además en la ley
están obligados a oírla y a seguirla. El contrato, por el contrario, des- 1" que no está estipulado, no está expresamente prohibido, y todo lo
cansa sobre la igualdad de las partes. ' ltlC no está expresamente prohibido está permitido". El problema es
fi lIe no estamos exactamente en el régimen de la ley, estamos en un
jACQUES-ALA1N MILLER La ley -Lacan, en una época, hizo
mucho para poner este término en boga- supone un tercero, el gran 1I NdT: Ley sobre Asociaciones, ley del 1 de julio de 1901.
Otro, mientras que el contrato consiste finalmente en un esfuerzo I,¡ N dT: Ley de Separación de la Iglesia y del Estado, del II de diciembre de
para dar un estatuto simbólico al estadio del espejo.
I~ NdT: Aulonté régalienne de /'Etal, en el texto original.
¿Desea usted ser evaluado? Pone pi 11111 1,1
"
régimen donde el contrato hace su aparición. Ahora bien, 10 que no !Ido literal de la palabra? es decir, ¿Por qué se requiere tanto papeleo?
está expresamente permitido en el contrato, no está permitido en I ,~t cuestión es que nosotros, europeos en general y franceses en par-
absoluto. I h 1I1:1r, hoy en día estamos buscando transacciones. Como lo apuntó
1¡lIniel Lindenberg", y nunca intente ocultarlo, el término ha sido
jACQUES-ALAIN MILLER Los estatutos de una asociación son un " tomado de Pío IX. ¿Transacción entre qué y qué? Entre 10 limitado
contrato entre los miembros, no obstante, 10 que no está prohibido ,Ir la tradición legal y 10 ilimitado que reina en la sociedad actual y
está permitido. Es un ser híbrido. fluura.
De ahí que en los dispositivos puestos en marcha en Europa y en
JEAN-CLAUDE MILNER Estamos en un sistema hfbrido, ahí está el 1,', .Ulcia aparece siempre un elemento que hace de nexo entre lo limi-
problema. 1,,,10 y 10 ilimitado, entre la ley y el contrato, entre una versión legal y
11111\ versión contrachIal de las medidas tomadas. Dicho nexo se pre-
JACQUES-ALAIN MILLER Efectivamente, un sistema que nunca se ,,'l\Ia bajo la figura del fabricante de reglamentaciones del que se
sabe si se tiene que interpretar desde la vertiente de la ley o del con- puede encontrar múltiples materializaciones: el alto funcionario, 10
trato; un sistema donde lo asociativo está más o menos por todas par- ,ulministrativo, etc. Sin embargo, sus rasgos son bien conocidos.
tes. t 'liando se le dice "pero se trata de un contrato, por 10 tanto las fun-
t IOnes de Soberanía del Estado no tienen nada que ven>, entonces
JEAN-CLAUDE MILNER Un sistema que quiere estar claramente fun- Inntcsta: «¡Ojo! He de considerar el bien común, tiene pues que
damentado en el contrato, como es el sistema americano -que esté "1!1enar estos documentos». 0, por el contrario, cuando se le dice «se
bien o no, se puede debatir. Pero por 10 menos, la lógica contractual 11 ,Ita de asuntos estatales, o sea, regidos por ley, por 10 tanto, lo que
salta a la vista. 1Ir) está expresamente prohibido, está permitido», contesta «¡Ojo!

P ltl'rt un peritaje científico, todas estas informaciones son necesarias,

]ACQUES-ALAlN MILLER En Francia, para crear una asociación tipo llene pues que rellenar estos documentos».
1901, basta con presentar una declaración y unos estatutos que suelen Para concluir, siempre es necesario rellenar una casilla y siempre se
caber en una página. Personalmente 10 he hecho. Hace más de ,.nade una más. El fastidio máximo se traduce por la conjunción de
quince años, quise crear en Estados Unidos una asociación sin fines dos cosas: primero, la carga administrativa no para de crecer y,
de lucro para las actividades lacanianas. Me presentaron un docu- " 'gundo, no puede delegarse. En Estados Unidos también el papeleo
mento muy denso de cincuenta páginas, donde tenía que contestar a I 1 cce sin parar, sin embargo alü se puede contratar a unos espccialis-
no sé cuantas preguntas. La asociación no se pudo crear. I,I R que se encargaran de ello. Son esos famosos abogados o lawers'7.
1'.11 Francia de momento no suelen ser muchos. En la práctica, diga-
JEAN-CLAUDE MILNER Según los documentos que he podido ver, la '1\05 , todo se tiene que hacer «a la mano». Si hay que rellenar I54 casi-
evaluación es un procedimiento pesado. Esta pesadez es propia de la llas, uno las tiene que rellenar solo.
lógica del contrato y no de la lógica de 1. ley. Eso es así, puesto que en He aquí el fastidio máximo, es la consecuencia de 10 que llamo la
realidad la evaluación, en tanto que substitución del ser evaluado por II unsacción. En su versión heredada del pasado, existen efectivamente
el ser a evaluar, descansa en realidad sobre la substitución de un equi- lunciones de Soberanía del Estado. En nombre de ellas, el Estado sólo
valente por otro, es decir, la misma lógica que la del contrato o la del
dispositivo problema-solución.
1(,NdT: Daniel Lindenberg es publicista y autor de Le rappel al'ordre (Seuil,
Volvamos al fastidio máximo. En realidad, quería articular este P~u'is , donde denuncia a los «nuevos reaccionarios» y acusa a Jacques-
2002)
punto en el Forum des psys, para caracterizar el dispositivo que cono- "hlin Miller de un delito de elitismo. A partir de este pequeí"ío libro, Jacques-
cemos, a saber, el dispositivo francés que se inscribe dentro del marco Alain Miller ha escrito a modo de replica una serie de cartas dirigidas a la opi-
del dispositivo europeo. ¿Q"é hace que sea tan fastidioso, en el sen- 'lh~ n ilustrada.
17 NdT: en inglés en el texto original.
I ''-'Ir" lI ltlctl tlcr evaluado? Parte primera 25

int.erviene en lo que atañe al ejercicio de su poder de Soberanía, a saber: En pocas palabras, el «en-más» de los materialismos tiene como
la política exterior, la policía, los impuestos, etc. Actualmente, estamos nombre lo insustituible. No sorprenderé a nadie -menos aún
en el reino de la transacción. La función de Soberanía del Estado se hablando delante de Jacques-Alain Miller, quien lo demostró a los lec-
mantiene puesto que se ha heredado del pasado, sin embargo concierne tores del periódico L e Monde- recordando que Lacan construyó a par-
en la actualidad a todos los elementos constitutivos de la vida moderna. tir de lo insustituible la forma lógica del objeto pequeño a. En mi opi-
Entre los distintos elementos de la vida pública se encuentra la salud nión, Lacan se inscribió de esta manera directamente en el punto cen-
pública, y dentro de los elementos de la salud pública está la salud tral del materialismo, considerado en e! curso de su evolución histórica.
mental, y entre los elementos de la salud mental está el malvivir. Se ve Jacques-Alain Miller ha tenido la amabilidad de referirse a mi
bien como gracias a toda una serie de procedimientos hábiles, ya no se último libro donde planteo que entre los nombres de la historia
pueden imponer límites a las funciones de Soberanía del Estado, en existe uno, al menos uno, que es del orden de lo insustituible.
efecto quedan justificadas en nombre del bien común. Puedo decir que hoy he encontrado, en una coyuntura particular,
Bueno, acabaré recordando un punto relacionado, pero no exclusi- otro valor de la función de lo insustituible. En e! Forum des psys, lo
vamente, con la historia de las ideas. Todas las grandes doctrinas he llamado el «malvivin). Seguramente se pueden encontrar otras
materialistas -digamos todas sin excepción- han planteado que denominaciones. No obstante, la misma función interviene en el
existe algo «en-más» que excede a todas las formas de contrato. Este dispositivo puesto en marcha -con todas las mejores intenciones
algo «en-más» excede por lo tanto a toda forma de evaluación, y por de! mundo, es decir, las peores- por los que afirman que todo
consiguiente excede a todo intento de absorción dentro de la forma puede ser objeto de evaluación, que todo puede tener una solución,
problema-solución. que nada es insustituible.
Les remito al extraordinario capítulo V1 del libro J del Capital y ¿Cuál es la pasión que anima a tantas personas honorables? Citaré
más precisamente a sus últimas páginas. Marx expone el encuentro aquí unas palabras que Edgar Allan Poe retomó de Rousseau: la
entre quien no tiene más que su fuerza de trabajo para vender y quien manía «de negar lo que existe y explicar lo que no existe». (Aplausos)
va a comprar dicha fuerza de trabajo. Y dice que el mundo del inter-
cambio tiene como lema: Libertad, Igualdad, Bentham. Libertad: por- ]ACQUES-ALAIN MILLER ¿Saben que Jean-Claude Milner se ha
que quien sólo puede vender su fuerza de trabajo está libre de ven- jubilado de la enseñanza superior? ¿Este año o desde hace dos años?
derla o no. Igualdad: porque uno tiene algo que vender y otro e!
dinero para comprarlo. Bentham: porque cada uno de los dos partici- JEAN-CLAUDE MILNER Desde hace dos años. Ven pues a un resi-
pan en la máxima utilidad social. Todo el libro 1 del Capital consiste duo.
en demostrar que, respecto de este contrato, existe algo «en-más» que
se llama plusvaUa. No es un valor en más, sino un más-de-valor para ]ACQUES-ALAIN MILLER Los jubilados hacen a veces unos trabaji-
rctomar la traducción propuesta por Lacan. Es decir, un exceso que llos por aquí o por allá. Estaría muy bien poder disfrutar de vez en
resiste a toda sustitución calculatoria entre fuerza de trabajo y sueldo. cuando de unas charlas tuyas.
Consideremos la lista de los tres imposibles freudianos. ¿Por qué es Es cierto, la evaluación es una cuestión eminentemente filosófica.
imposible gobernar? Porque a los gobernantes se les piden encontrar En nuestros años de estudiantes, hemos repetido las tesis heidegge-
soluciones a los problemas planteados por la sociedad, sin embargo rianas, neo-heideggerianas sobre la era técnica. En el fondo, se trata
Freud dirá que siempre existe un objeto que no puede ser absorbido de unas tesis románticas, aunque anti-progresistas, que combinaban
por la forma problema -solución. muy bien con la protesta marxista. Desde ROllsseau, un hilo lleva
¿Por qué es imposible educar? Por que al educador se le pide susti- tanto a Heidegger como a Marx, y la trama formada por estos hilos
tuir el vacío de la ignorancia del educado por el lleno de sus conoci- incluye también El malestar en la cultura. En fin, era la sensibilidad
mientos. Entonces Freud dirá: «ustedes pueden educar como les de la época. Concretamente para nosotros, ¿cómo se encarnaba la
parezca, no obstante, siempre hay algo que no se puede sustituin). técnica? Principalmente en la multiplicación de objetos, los gadgets y
46 ¿Desea usted ser evaluado? Parte primera 27

su incidencia en la vida cotidiana. Ahora bien, esta técnica se ha 111' personaje, Henri Qyeuille -ha sido durante años presidente del
transformado muy a menudo en una verdadera compañera, hemos I 'onsejo de la IV Republica; era de la Correza como Chirac, que
de reconocerlo: la radio, el ordenador, el fax, internet, los aviones, ",cmpre he estimado por ser el autor de las palabras que he recordado
tos jumboJ que nos han acercado a América Latina, etc. Por fi n mi Neveu de Lacan 20 : «no existen problemas que una ausencia de
supuesto, podríamos deplorar la estandardización creciente de la .:¡qlución no pueda resolver».
vida, la masificación que conlleva la técnica, pero no va más allá de Siempre me ha parecido extraordinario «no hagamos de esto un
eso. I'IOblema», todo está aquí. Es el abordaje zen, la salida zen de la mor-
En mi opinión, lo más singular, incluso conmovedor, del episodio duza formada por el par problema-solución. ¿Hay algún problema?
Accoyer ha sido el desvelamiento de la cara del horror de la era téc- Q.I'ién lo dice? ¿Se debe confirmar que «esto es un problema» a par-
nica. El asunto de la evaluación -añado aquí un toque patético- I1I del momento en que el otro lo dice? Como Magritte, siempre se
permite entender lo que Sollers,8 ha recordado con tanta pertinencia ptlede decir, aún en contra de todas las apariencias: «esto no .es un
de Heidegger: la estructura de emplazamiento de la técnica'9. Como lo I'toblema». Pero, admitiendo que esto es un problema, la pnmera
mencionó Philippe Sollers el sábado pasado, para pedirle que viniera >" Iución que puede contemplarse es no solucionarlo. El problema se
al Forum, le había garabateado unas palabras agradeciéndole haber VII 'Ive entonces la solución del problema. Se vive con el problema, en
aguantado cuando todo el mundo decía «Heidegger, eso ya se ha aca- I I elemento de lo insoluble. La solución es la no-solución, el
bado», y con mucha valentía, seguía refiriéndose a él en sus editoria- . irnpassc» de manera asumida y consentida. Hay también en la salida
les de Le Monde. rl un análisis algo de este orden que puede jugar a favor de uno, para
Vuelvo después de esta digresión a la pregunta concreta que Jean- "'cncontrar algo del «dejar-sCf>', de la serenidad del «dejar ser». Qye
Claude Milner ha tratado hoy. I I Presidente O1Ieuille accede a la Gelassenheit, a la serenidad, se le ha
Lo que has dicho acerca del par problema-solución hace eco con el ".eapado a muchos.
punto de partida de tu libro Les penchants crimine/s de I'Europe démo-
cratique. Por cierto, el episodio Accoyer -que califiqué de asesinato II.AN - CLAUOE MILNER La fórmula de Qyeuille que mencionas es
del psicoanálisis- se puede contemplar como participando de las ItlUy esclarecedora, como también esta variante formulada por De
«inclinaciones criminales» de la democracia francesa. Por un lado, f :!lulle: «No se resuelve un problema, se lo alimenta»21 . Frase que hay
están las intrigas de una pandilla y, por otro, la evaluación como 'lile relacionar con otra de sus expresiones: «tener dos hierros en el
fenómeno de una época. III CgO»22, puesto que se está alimentando el fuego. ..
Al principio de Les penchants crimine/s, tu presentación del par pro- Aquí tocamos a la diferencia entre un Estado que se 1l1scnbe
blema-solución es muy esclarecedora, y más cuando precisamente "lItl Oun todo limitado y un Estado que se deja absorber por la ili-
indicas que el término de soluci6n final, generalmente considerado ,"ilación de la sociedad. Aquí se puede entender que una de las for-
como monstruoso, no es sino la palabra que se emplea para hablar, lilaS de la técnica es lo administrativo, el papeleo. Si pensamos la
por ejemplo, de la solución definitiva del problema de las pensiones. I cnica bajo la forma de una radio, no podemos entender que ese
El asu nto es determinar porqué lo Judío se ha convertido en un pro- I mplaz amiento ...
blema, porqué ha asumido ser un problema, por qué se ha consti-
tuido como problema. Esto pone de manifiesto la gran sabiduría de

jO NdT: Jacqucs-Alain Miller, L e N t veu de Lacan, 2003, Verdier.


18 N dT: Philippe Sollers, novelista y ensayista francés, fundador de la revista " NdT: en francés, On ne résout pas un probleme, on l'entrehenl. En este sen-
Tel Quel en la que participaron entre otros Jacques Lacan, Roland Barthes, tIdo, el verbo Entretenir significa «mantener en un mismo estado», por ejemplo
Roma J ackobson, Jacques Derrida. 1J(/(:tclIir la paix (man tener la paz), entretenir leftu (alimentar el fuego), etltrete-
19 NdT: Cf el texto de Heidegger, Die Frage nach der Technik (La cuestión '11/ /lllf amitié (cultivar la amistad).
de la técn ica), y su desarrollo acerca del nuevo uso que hace de la palabra Gestell ji NdT: en francés, avoir deux fers au ftu sig nifica: llevar dos asuntos distin-
(emplazamiento).
lE I~ I'onjuntamente.
~~ ¿Desea usted ser evaluado? Parte primera 29

]ACQUES-ALAIN MILLER ... es más bien el papeleo. fClerza del libro, su precisión. No ha sido entendido, pero no está en
absoluto fuera de la actualidad, no se ha quedado anticuado. Aquello
]EAN-CLAUDE MILNER Efectivamente, es el papeleo. era ya: las (~inclinaciones criminales» de la Educación Nacional fran-
('esa.
]ACQUES-ALAIN MILLER La técnica es el papeleo, ahora se entiende
porque los ingleses se resisten a introducir el DNI, cuando Bentham ya JllAN-CLAUDE MILNER El primer texto que he publicado en Eluci-
estaba a favor de un DNI, de la individualización de cada quien por un dfltion trataba de la existencia de una vida intelectual en Francia14 . Es
número. Bueno, jese señor Blair seguramente será capaz de que lo evidente que de esta manera hacía balance de un periodo que empezó
acepten! Hasta ahora, consideraba el hecho de rechazar el DNI como para mí con De l'éeole. En los años 80, la técnica bajo la forma de la
un simpático rasgo de atraso de los ingleses. Sin embargo, desde la pedagogía empezaba a tener un poder efectivo sobre la enseñanza, es
enmienda Accoyer, entiendo mucho mejor la profunda humanidad, decir, sobre el discurso universitario, sobre el 52' el saber. Había
la profunda verdad que sostiene el hecho de rechazar el DNI, así como Ildvcrtido de sus consecuencias a un conocido nuestro, Frans:ois
el peligro que representa la potencia del Estado cuando está a cargo Wahl. Se quedó sorprendido: ¿Por qué escribir un libro sobre la
de una pandilla como la que se apoderó del espíritu del desafortu- escuela? Le contesté: «Si ocurre lo que presagio, entonces usted no
nado diputado de la Alta Saboya. tendrá ya lectores». Es exactamente 10 que ocurrió. Ocurrió lo que
Más allá de eso, está el asunto de la ANAES que quiere convertirse había anunciado, resulta que hoy los editores efectivamente se tiran
en el sujeto-supuesto-saber universal e indiscutible de la Sanidad. de los pelos.
Desde que hemos hablado de la ANAES ies maravilloso! recibo un alu-
vión de testimonios sin haberlos solicitado. Alguien me mandó un IACQUES-ALAIN MILLER Se mencionaba en un articulo publicado
correo con el titulo muy acertado, en mi opinión, «La ANAES, un Le Monde que los libros destinados a chocar al lector invaden las
1" 11
coloso con pies de barro». Hace ID años, la pre-ANA Es constaba de 4 (·ditoriales francesas. Esos libros han de venderse en tres semanas
empleados, uno de ellos me contó que no sabía que hacer con tanto porque pasado este tiempo caducan como los yogures.
dinero. Debe ser un rasgo característico de la evaluación porque otra
persona que trabaja también en la evaluación me dijo lo mismo: JI~AN-CLAUDE MILNER Hoy en día, se sabe de antemano que un
~~Tenía treinta años, me dieron medio millón de dólares, entonces se (·'tudiante de letras no comprará libros, puesto que todo está hecho
puede entender que ... ». De estos dos ejemplos induzco, con una I,,\ra que no compre libros. La relación al libro se ha distendido
cierta valentía, que quien entra en el circuito de la evaluación se totalmente por el efecto acumulado de una serie indefinida de deci-
vuelve el ojito derecho de la administración, cuando por otro lado se , iones. El segmento que empieza con De I'éeole y va hasta Existe-t-il
escatima por dos duros. //IIe vie intelleetuelle en Franee? dibuja un recogiao perfectamente
"rlido. Escribí el segundo texto para Elueidation porque siempre he
}EAN-CLAUDE MILNER La primera experiencia que tuve de ello I onsiderado que en Francia el psicoanálisis es uno de los pocos luga-

-no lo identifiqué como tal en su momento, porque siempre es ,rs donde se mantiene algo de una relación no técnica al saber, lo
retrospectivamente que me doy cuenta de las cosas- ha sido con la 'ltIC se llama las bellas letras, yeso gracias a la influencia de Lacan
pedagogía, esa forma tan especial de la técnica. En otras palabras, '1"C se ha perpetuado. Entre las cosas que más me impactaron
cuando sobre la cuestión de la escuela ... I lI :l ndo estuve en Estados Unidos en los años 70, está esta escena:

,11Jl)uien me invitó a cenar, anunciándome que entre los invitados


]ACQUES-ALAIN MILLER . .. me arrepiento de no haber señalado con I",hía un psicoanalista, añadió: «Le advierto que en Estados Unidos
más insistencia en su momento tu libro De !'tcole 13. Me impresionó la
14 NdT: Jean -claude Milner, Existe t-i! une vie inte//ectue//e en France?, en
I !tm'da/ion, 2, abril de 2002. Publicado con el mismo título por Editions Verdier
13 NdT: Jean-Claude Milner, De Neo/e, Éditions du Seuil, Paris, 1984.
Parte primera JI
'.1 ¿Desea usted ser evaluado?

los psicoanalistas no son unos intelectuales.» Hizo bien en adver- tuales -digamos, los intelectuales de peso, pero caballería ligera sin
tirme, porque por supuesto, en Francia, no digo que todos los psico- duda- constituir una guardia alrededor del psicoanálisis, y decir que
analistas son unos intelectuales ... para sus actividades de escritor o artista es importante que este espa-
do siga existiendo. En mi opinión, este impulso conlleva el inicio de
JACQUES-ALAIN MILLER .. . Durante el forum, Marie-France Pisier IIn:1 fuerza. Ahora bien, hemos de transformarla en una fuerza mate-

deploraba precisamente que no lo sean. rial capaz de intervenir en los asuntos del Estado. Al final del último
('orum, mencioné la razón de esta necesidad: la evaluación es el
JEAN-CLAUDE MILNER Bueno, digamos que no existe una distribu- poder administrativo que se va imponiendo a los políticos, a los hom-
ción complementaria absoluta, puede ser que algunos psicoanalistas hres políticos, y que atraviesa los gobiernos que no son sino epifenó-
sean intelectuales. La prueba es Lacan, quien además se inscribe en el 'llenos. El poder administrativo se ha impuesto a los hombres políti-
linaje de Freud. Pero hay que ir más lejos, si tenía algún sentido decir lOS y doblan la cabeza, hay que ayudarles a levantarla.

en Elucidation que no existe ya una vida intelectual en Francia, es Puedo contar que cuando se le comentó a Bernard Kouchner que
porque se podía entender que algo de una vida intelectual sigue exis- YIl había mencionado el desmantelamiento de la ANA ES, se río. Debió

tiendo. 1" 'l1 sar que era como querer desmantelar el Everest, pero en absoluto.
/<, nn-Pierre Elkabach'7 nos reunió al director de la ANAES y a mí: no es
JACQUES-ALAIN MILLER iVamos a avivarla un poco! El sábado qlle no diera la talla, pero consideraba cada una de mis frases como
pasado, en la carpa del Forum des psys, era agradable ver codearse 1111 insulto, estaba extremadamente susceptible. En fin, en el reparto,

gente que ya no se reunían muy a menudo. Me parece que ha comen- 1, han dado un mal papel, y ya está. Pero es grave tener un mal papel
zado un torbellino que podría arrastrar a mucha gente. 1 1I ,Inclo uno dirige una agencia de evaluación, significa que al inicio
'"' ha sido bien evaluado.
JEAN-CLAUDE MILNER Por supuesto, algo de este orden se está I I0s evaluadores intervienen en nombre de la ciencia. En Francia,
iniciando. ¿En cuanto a su duración? Todos lo sabemos, en Francia, 1, I ¡encia es un significante amo, inclinamos la cabeza en su nombre,
hasta ahora, al final siempre son las elecciones que deciden. Cuando 11111 cuando los niños desertan de las carreras científicas. Después de

Alceste25 dice de un soneto que no vale sino para tirarlo en el retrete, ,,,dI), nosotros podemos presentarnos como epistemólogos, puesto
su versión actual es que el soneto como la papeleta sólo sirven para las '1'"' entramos en la existencia intelectual formando el Cercle d'épisté-
urnas. Siempre ha sido así hasta ahora, pero puede que las cosas cam" I I",~ic de rEcole normale supérieure 28 , por cierto, estaría bien devol-

bien. dn Il la vida. Bueno, concluía el Forum diciendo que la evaluación


I

11. I'N una ciencia sino un arte de management ~9 . Porque se mide, se


JACQUES-ALAIN MILLER Retrospectivamente, me pregunté si la 1111 msta, se cifra, se compara, etc., se piensa que es científico. Sin

frase que aparece en mis Cartas a la opinión ilustrada" donde mencio I IIhllI'go, no es nada científico y los mejores evaluadores, los más

naba tu nombre -lo que nos ha permitido retomar el contacto des 1> " li"entes, los que piensan el problema, saben perfectamente que
pués de casi veinte años de alejamiento- y donde hablaba del "par , l' trata de una ciencia. No porque haya cálculo, hay ciencia.

tido de la Ilustración», del despertar de los intelectuales, no era ~ 11' pa,cce muy reveladora la risa de Bernard Kouchner. Es la risa
poco arrebatada, puesto que no ocurría nada. Sin embargo, y es dKuicn que piensa que el otro pide la luna, quc es un <2lIijote.
sorpresa, algo de este orden se está esbozando a raíz del episo,lio
Accoyer. Este sábado hemos visto a la caballería ligera de los intele',' NdT:. Jean-Pierre Elkabach es un periodista francés que participa en dife-
Irltuhas tanto en la radio como en la televisión.
NtlT: El Círculo de Epistemología de la Escuela Normal Superior (Cerc/e d'é-
lSNdT: Principal personaje del Misdntropo de Moliere. lfd//J/{iá de l'Ecole Normale SuPérieure) publicó sus trabajos en la revista tri-
16 NdT: Jacques-Alain Miller, Cartas a la opini6n ilustrada, 2002, Paidós, 1, ,.1 ( ,'I/hiers pour /'allalyse (Société du Graphe, Seuil).

Buenos Aires.
Nll'r: En inglés en el texto original.
32 ¿Desea usted ser evaluado?

Pero yo en este asunto soy Sancho. El funcionamiento de la ANAEs se


basa sobre todo en la intimidación, pero va a ver lo que le espera a
partir del momento en que uno, a lo mejor dos y quizás unos cuantos
más, digan «el rey está desnudo» y analicen su discurso. Podemos lIarte segunda 10 diciembre 2003
hacer la prueba en tiempo real: a partir del momento en que se dice
«se desmantela la ANAES» ¿cuánto tiempo se va a tardar para que se
haga efectivo?
Se han hecho otras experimentaciones como por ejemplo:
¿Cuánto tiempo tardó en sembrarse el pánico, en Francia, diciendo:
«Sus psi no tienen los títulos adecuados, son unos charlatanes»? Pre-
guntarse si los psi no son unos charlatanes, es una verdadera locura,
jY con qué tono de intimidación se lanzó esta campaña! ¡Está claro
que en el fondo de todo esto está la ANA ES! Incluso los más favorables
a los psi se apuntaron a esta campaña: «¿Entonces, ustedes están a
favor de los charlatanes? ¿No quieren expulsarles, no quieren hacer
limpieza? La respuesta es: «A pesar de los esfuerzos de algunos acti-
vistas, no se ha encontrado ninguna demanda contra los psicotera-
peutas o contra los psicoanalistas, ¡mientras hay un montón contra
los sacerdotes!». Es la respuesta que he plantado, pero tardé bastante
en encontrarla.
He dicho que, en Francia, algunas personas intentaron deliberada-
mente sembrar el pánico sobre el tema de los psi, jugando con unos
puntos muy sensibles. Suelen ser expertos, además de mucho renom-
bre, que se dedican a estudiar los pánicos sociales ¡Supuestamente
para prevenirlos! De todos modos ¿cómo pueden verificar que con-
trolan bien el problema? La única manera de comprobarlo es sem-
brando el pánico. Es lógico.
Bueno, queda mucho por decir sobre el tema de la evaluación.
Jean-Claude, quieres volver la semana que viene? Gracias. (Aplausos)
Parte segunda

I\C 'QUES-ALAIN MILLER Jean-Claude Milner introdujo la semana


I",. ada la cuestión de la evaluación. Nos ha llamado la atención y tal
• I haya conseguido nuestra aprobación. Hoy me hace e! favor perso-
",,1 de honrarnos otra vez con su presencia para seguir con e! diálogo
1"1' entablamos la semana pasada. Hemos acordado que hoy empezaré
\" Yque él dará la replica a mi desarrollo.
lean-Claude Milner introdujo la cuestión de la evaluación basán-
I",e en e! par problema-solución, lo que justificó la referencia que hice
,1 dicho de Q¡euille, como al dicho de Anaximandro: "No hay pro-
1.1, Itla que una ausencia de solución no pueda resolver».
I ~s te principio re/leja una cierta vuelta del espíritu zen en los tiem-
I"'Hactuales. Me hubiera gustado tener e! tiempo para asegurarme de!
Il1tido preciso de la expresión contemporánea «estar zen» (<<étre zen»):
I M loy zen» o «ha mantenido la calma» (<<il es! resté zem)). Suele signifi-
1I tllgo así como: tener la cabeza en otra parte, no sentirse aludido,
111t-dar indemne, aloof3 0 , no estar afectado por las contingencias, por
14 preocupaciones, no emocionarse, tomar distancia. En cierto modo,
I I rata de una versión contemporánea del estoicismo que Lacan defi-

111,1 -con una fórmula que me agrada enormemente- como un


lIIusoquismo politizado.
El estoicismo es una filosofía antigua, un arte de vivir que se exten-
die) dentro de las más altas esferas de la sociedad romana en una época
." la que no se podía saber nada de! futuro. Es más o menos lo que
." "rre hoy en día, salvo que en aquella época, dados algunos desacier-

101 NdT: en inglés en el texto original


Parte segunda 37
16 ¿Desea usted ser evaluado?

tos políticos O dado que la existencia de uno mismo podía llegar IlI r~o, no hay ningún motivo para que la razón eval~adora se detenga
molestar a la jerarquía, se invitaba a tomar alguna bebida enlvenen ..ja Ulle el psicoanálisis. E s una persona estudlOsa, erudita y con una tra-
o se insinuaba que sería de buen tono abrirse las venas tomando un \' d oria muy interesante. .
baño caliente. Parece que es una muerte deliciosa, un verdadero pla La primera vez, en el Forum des p'ys no pude escribir en la pizarra
cer irse de esta manera. , I rsque ma siguiente, puesto que no había pizarra, ,intenté des~:lb1flo
Hoy en día, no se trata de tomarse un baño caliente, de recibir una ""tlmente. Es algo muy simple que te recordara nuestros Jovenes
bala en la nuca, sino de la exclusión y la alternancia, ni tampoco del III'mpos cuando nos gustaba argumentar utilizando la black boxl'.
estoicismo, es decir, estar zen, no sentirse especialmente afectado,
sino más que eso, sería más bien un hedonismo despolitizado.
Sin duda, se le puede sacar más jugo a la expresión «masoquismo
politizado». Nos enseña que una posición clínica del sujeto es suscep" Por hipótesis, la evaluación es una operación que no se sabe en q~e
tibie de ser politizada. Varias doctrinas políticas pueden por ejemplo t tH\siste. Dibujamos entonces en el lugar de la operación una caja
calificarse de sadismo politizado, me refiero ante todo a la perversión. Itc ~ra, y consideramos solamente lo que entra y lo que sale de tal ope-
La perversión se politiza sin duda con más facilidad que otras posi- l lu'ión.
ciones clínicas del sujeto. Pero bueno, nada nos impide examinar de Lo que entra es aquí una x, un ser no-evaluado, n.o-id~~t~cadoJ
manera general la politización, las formas de politización de la clí- IItI ser del cual no sabemos quién es. Se trata del sUjeto mlelal que
nica. Por ejemplo, existe la neurosis politizada. Es posible que la eva- ,'p.lrece también en varios esquemas de Lacan, por ejemplo, en e~ pri-
luación y los evaluadores cuenten, por su parte, con la docilidad, la IIler piso del grafo del deseo así como en el grafo de la metáfora
cobardía obsesiva, y que intentemos, por nuestra parte, politizar la ¡l.Iccrna. Después, obtenemos a un ser evaluado, lo que se escnbe
histeria. Apoyándonos quizá en el «no quiero saber nada» de la histé- ,mno se.
rica, en la objeción histérica al amo. Algo ocurrió que permitió esta mutaci.ón. En el pri~er estad~, este
Bueno, la evaluación. ,.el' es indeterminado, imperceptible, úmco, desconocIdo, podnamos
Me acuerdo que la primera vez que tuve que pronunciarme acerca tl1ultiplicar los predicados negativos. Ustedes, por :jempl?, no han
de la evaluación era en el primer Forum des P'Y" delante de Viviane lit ldo evaluados, están entonces en este estado, todavla salvaj e.
Kovess, uno de los tres ca-autores del informe Cléry-MelinJ' . Es ver- Qyiero añadir enseguida que la evaluación atañe a comunidades y
daderamente una mujer encantadora e inteligente que después pude lit)a individuos, por lo menos de momento. Se evalúa, se acred~ta a
conocer un poco más. A pesar de nuestras posiciones opuestas, nos I onjuntos, instituciones y grupos. Por supuesto, el argumento ~le~e

interesamos por nuestras opiniones respectivas. La cualifiqué en su HIgo de sofisma, puesto que finalmente la operación concierne a mdI-
presencia de «sirena de la evaluación». Tuve que atarme a un mástil viduos. Bueno, no importa, el sujeto tal como lo entendemos no se
para no dejarme evaluar por ella, un proceso extremadamente agra- ,.t) nfunde con el individuo, es también el sujeto de lo colectivo.
dable que hubiera podido ser como el baño caliente de Petronio y En cambio, en el segundo estado, tenemos a un ser que ha sido
darle lo que le falta. En efecto, me dijo que necesitaba verdadera- evaluado, a saber: comparado con el grupo de referencia, marcado,
mente que le explicara cómo hacer para poder evaluar el psicoanálisis. , eUado. Podemos pensar en lo que ocurre a menudo en las películas
Viviane Kovess cuenta conmigo para ello yeso le haría feliz, desde del oeste con el ganado que lleva la divisa de su dueño y los ladrones
'Iue roba n las reses para falsificar el sello que tienen. El acreditado, el
evaluado, es lavado de paso de todas sus faltas, está limpio como los
J¡ NdT: El ministro francés de Sanidad, de la Familia y de los Minusváli-
dos,Jean-Fran~ois Mattei, encomendó una misión al doctor Philippc Cléry-
horras del oro. Es el bautismo burocrático.
Me1in con el fin de reorganizar la oferta de cuidados en materia de psiquiatría y
de salud mental. El 23 de septiembre de 2003, la misión Clery-Melin entregó al
ministro un plan de actuaciones para el desarrollo de la psiquiatría y la promo-
ción de la salud mental. Jl NdT: en inglés en el texto original.
1M ~ I )rllen UlI lcd NCr evaluado? Parte segunda 39

Hay una expreslOn muy frecuente entre los evaluadores, por lo luadores que son supuestos peritos -y que no lo son en absoluto, son
menos la escuché en boca tanto de la distinguida Viviane Kovess, ciudadanos de a pie ya evaluados y encantados de hacer a su vez el
Como de Alain Coulomb, el director de la ANAES, una personalidad teatro de la evaluación, a estos se les denominan peritos-visitadores.
Illenos sofisticada: «hacer una limpia») lo que significa excluir de la Lo esencial de la operación de la evaluación es la visita.
profesión a los elementos dudosos. Esta expresión refleja algo de la Les visitan, es decir, que ustedes abren la puerta a la visita. La
operación evaluadora. Una vez evaluado, acreditado, uno está desbas- palabra visiteur3' es una palabra muy hermosa y tiene muchas reso-
tado de su estado narural, de tal modo que ya puedo decir que la eva- nancias. Los visitadores son viandantes, no hacen sino pasar, como
luación es una de las formas superiores del paso de la naruraleza a la los Visitantes de noche de Carné-Prévert, son seres sublimes que se
culrura. presentan a la puerta de un castillo, unos enviados del Demonio,
Veo que ustedes se ríen, creen que estoy bromeando. Bueno, no unos delegados, encargados de desesperar a los hombres. Los «visi-
estoy bromeando en absoluto. Creo que la seducción de la noción de tantes de día" son los peritos-visitadores y por donde pasan, llevan a
evaluación se debe a que se fundamenta, digamos, en el ser del sujeto, cabo su obra, cambiarles su ser subjetivo. El meollo de la evaluación
en la estrucrura del lenguaje, hasta es impresionante que esta opera- es dejarles entrar, es desear la evaluación.
ción se desprenda con tal pureza en el caso de la evaluación. Entonces, la evaluación que muchos viven como una amenaza que
Yo también puedo reírme, de hecho dediqué una parte de la noche se está acercando, se presenta precisamente como la cosa más agrada-
a redactar un texto a partir de una idea que me ha parecido digna de ble del mundo, puesto que lo que se quiere conseguir y es lo esencial,
Marcel Duchamp. Es una idea de mi amigo, el escultor y diseñador es que ustedes digan que sí a la evaluación. Por lo tanto, para evaluar
Pablo Reinoso. Me ha pedido preparar una versión psi del Contrato es fundamental tener a su servicio a unas sirenas y seducir.
de confianza Darty3J (cf. el texto en el anexo) para adornar las instala- Aquí es donde el señor Coulomb ha fracasado, no ha conseguido
ciones, tiruladas Hygienic Psy, que está construyendo para el tercer seducirnos. Pero lo intentó a su manera. Si volvemos a leer lo que nos
Forum. dijo, vemos que lo intentó y que lo más valioso es el sí que ustedes le
Como pueden ver, nos podemos reír de la evaluación, y no me darán. Todo se resume en esto.
niego a ello. Sin embargo, en primer lugar, quiero defender la tesis de Así que, tanto el uno como el otro, el señor Coulomb de una
que la evaluación es de hecho una iniciación. manera más torpe, Viviane Kovess de una manera admirable -esto
La evaluación es una iniciación y se transmite como una inicia- también es una evaluación comparativa- ambos abogan por un:
ción. Vemos como se tienta -en el sentido de la tentación- a la «¡Déjanos pasar! No vamos a forzar tu puerta, si no quieres, no vamos
gente a prestarse a la evaluación, diciéndole: «Una vez acreditado- a entrar ¡Pero déjanos entrar! ¡Déjate visitar!
evaluado, a su vez podrá evaluar a otras personas". Se les escapa el Por supuesto, no van a forzar la puerta, puesto que se trata de
Contenido mismo de la evaluación y de la operación evaluadora, es un obtener su confesión, «¡Sí, sí, deseamos que nos visites, que nos pal-
cuestionario, entrevistas o algo parecido. Lo más importante es que el pes, solicitamos ser evaluados!».
Otro haya consentido la evaluación. Consentir ser evaluado es mucho La evaluación efectivamente se solicita. En los impresos de evalua-
más importante que la operación misma de evaluación. H asta pode- ción, al sujeto «a evaluar» se le llama solicitante. Se evalúa únicamente
mos decir que la operación consiste en obtener el consentimiento a la a la persona que lo solicita y, a partir del momento en que uno lo soli-
misma operación. cita, está ya casi evaluado, acreditado. iSolicítenla y serán colmados!
En mi opinión, es muy significativo el término utilizado para Al menos es así en el primer tiempo.
hablar de la encuesta llevada a cabo en un establecimiento por eva-

13 NdT: Darty es una cadena francesa de electrónica de co nsumo. Además H NdT: En francés, la palabra visiteur significa indistintamente (i) persona
de ser su lema, el contrato de cOlifianza tiene como objetivo la satisfacción al 100% (!ue hace visitas bien sea por motivos comerciales, bien sea con el fin de contro-
de Sus clientes, por eso detalla los servicios y garantías que se aplican a los pro- la r o de inspeccionar (<<visitado!»), y (ii) persona que visita a otra, algún lugar,
ductos adquiridos en sus tiendas. etcétera (<<visitante»).
Parte segunda 41
~ n t' Ii (,1l 1l 1l 1 Cd Ser cva.luado?

cuanto se habla de acreditaciones regionales ¿quién puede dudar del


Este es el mensaje de la evaluación. La evaluación consiste en una
búsqueda metódica, imparable, extremadamente astuta, del consen- papel que van a desempeñar los grupos de presión locales?
Desde luego, entre tanto los más ineptos de! grupo habrán empe-
timiento por parte de! otro.
zado a garabatear su auto-evaluación. Lo que nos recuerda la antigua
En mi opinión, está claro que les enseñaron una técnica para que
práctica de hacer escribir una autocrítica y una autobiografía que se
ustedes soliciten la evaluación. ¿Se les da clase, se aprende por imita-
conservaban en los archivos. Conseguir del sujeto la confesión de sus
ción o por contagio? No lo sé.
pecados, que se incrimine a sí mismo, que denuncie él mismo sus
La evaluación se reviste de cientificidad, y la opinión corriente,
propias inclinaciones criminales, su pequeño goce idiota es la eterna
desacertada, suele pensar que se trata de ciencia. Pero no es así: la
exhortación de la burocracia o del saber en la posición de amo. Esta
ciencia no tiene nada que ver con eso. La evaluación no es nada cien-
forma de dominación no es posible sin e! consentimiento de! domi-
tífica, realmente es mística. Se trata de una transmutación, de una
bautismo alquímico. Qyien ha sido evaluado será posteriormente un nado.
Por eso, he reproducido el esquema que Lacan da del discurso uni-
evaluador. Todo evaluado-acreditado es un evaluador en potencia. El
versitario, fundamento de la burocracia, con el S2 -el saber- en
evaluado ha pasado por ello, por eso se espera que ustedes pasen tam-
bién por lo mismo, el evaluado es un prosélito por naturaleza. posición de amo.
Lo digo con sencillez y sin ánimo de abrir la caza al hombre, en mi
opinión, la evaluación es en el mundo cont~mporáneo lo que más se s, "'"' a
parece a una secta. Una secta que se funda en una operación mística,
una experiencia cuyo sentido sobrepasa con mucho su propia mate-
S, 11 S
rialidad.
Estoy de acuerdo con reírse de la evaluación -10 podemos
Por supuesto, para acreditar esta experiencia, se recurre al ejemplo
hacer-, con denunciarla -no es difícil-, sin embargo, el asunto
de! gesto quirúrgico diciendo que a los cirujanos les interesa ponerse
merece que lo consideremos con más altura. Hay, digamos, una
de acuerdo para determinar el gesto más eficaz. La experiencia mís-
tica, mistagógica de la evaluación suele jactarse de ser pragmática, se metafísica de la evaluación.
La operación de la evaluación hace pasar un ser de su estado de ser
presenta como una búsqueda de máxima eficacia. Pero de hecho, lo
único al estado de uno-entre-otros. Es lo que e! sujeto gana o pierde
más importante, y no hay que dejarse engañar, es consentir la visita,
en la operación de evaluación: acepta ser comparado, se vuelve com-
es conseguir que el sujeto acepte ser palpado por e! evaluador, que le
abra la puerta y que el visitador se dé una vuelta o que tenga derecho parable, accede al estado estadístico.
Gérard Miller lo subrayó con mucha pertinencia cuando replicó al
a dar una vuelta por la intimidad de su funcionamiento y obtenga,
señor Coulomb35: el psicoanálisis se dedica a lo único y no a compa-
por supuesto, su confesión.
rar, e! método psicoanalítico excluye la comparación. Se acoge a cada
Hay que tener en cuenta, yeso es importante, que la evaluación no
sujeto como si fuese la primera vez, se le acoge en tanto que es
es sin conexión con el psicoanálisis. Y no es por casualidad que les
incomparable, Bion decía que sin memoria previa. Por lo tanto, es
haya explotado en la cara cuando han arremetido contra e! psicoaná-
inevitable que los analistas choquen con los evaluadores.
lisis.
Entonces, ahora sólo tengo que superponer al esquema de nuestra
Les puedo asegurar que lo que ocurre materialmente durante la
black box 10 que Lacan llamó «e! viraje de! goce a la contabilidad» .
evaluación no tiene ninguna importancia. Las montañas de papeleo
Efectivamente, la evaluación significa conectar el goce único, goce
que han de rellenar los servicios encargados exclusivamente de ello
no sirven de nada, absolutamente para nada sino para instalar, afir-
siempre solitario y autista del sujeto con e! Otro, e! gran Otro, e! Otro
mar, hacer alarde y alabar un poder, a saber, e! poder de la adminis-
tración acreditadora, una ralea profundamente parasitaria. Por 35 NdT: El text~ de está intervención se puede consultar en el segundo
supuesto, para ser acreditado, nada mejor que el amiguismo. En numero de la revista Le Nouvel Ane (15 de diciembre de 2003), pp. 16-17·
Parte segunda 43
~ 1) Iir!1 lunee! ser evaluado?

universal del significante que es el lugar donde se realiza e! cifra- pero al mismo tiempo se presenta com~ un men~igo: «No tengo
miento. nada, no sé nada. No sé nada de tu pracuca, tu 51 que sabes. No
Desde un punto de vista formal, la evaluación reproduce e! puedo hacer nada si no me das nada. Pero si consientes, entonces
momento mítico en que e! significante adviene al hombre y se pierde ambos seremos como dioses.»
algo de goce, ese famoso goce «en-más». Por eso hay algo místico, El evaluador está pues en la posición del mendigo, la irresistib,le
mistagógico en esta operación -dudo que los operadores hayan des- posición del mendigo, quien no tiene nada. En e! fondo, su poslclOn
cub ierto ellos mismos los misterios de la evaluación. tiene que ver con la posición femenina. Por es~, no~ ~amos cuenta de
La seducción del discurso de la evaluación consiste en reproducir su esencia sublime cuando vemos como actua V lVlane Kovess. La
p~ra cada uno este momento nativo donde se realiza la marca del sig- evaluación supone seducir al sujeto que tiene algo con el fin de q~e
I11ficante en el hombre, donde el sujeto natural, entre comillas, se entregue su bien al ser que no tiene, sin embargo perml:e la mu.taclOn
encuentra tachado por e! significante y después dotado de un signifi- de un saber irreflexivo, espontáneo, en un saber orgamzado, clfrado,
cante que le representa, un SI' Es la esencia misma del discurso del contrastable y digno de figurar en la biblioteca universal de los sabe-
amo. res evaluados. La sirena evaluadora tiene el poder de clVlhzarles, de
transformarles en uno-entre-otros evaluados, lar from the madding
s, croad", y de alejarles de la masa roñosa de los no-acreditados, de los
s~ S
s desacreditados.
Efectivamente, existe la solidaridad de los evaluados, una compli-
cidad, una sociedad entre ellos, Desde ahora en adelante, los evalua-
La evaluación refleja, con una pureza nunca alcanzada en la histo- dos saben como manejarse con la falta, la falta-de-saber. Saben que
ria hasta ahora, la inscripción primordial de! ser humano por e! signi- esta falta es al mismo tiempo la cosa más potente del mundo, puesto
ficante, o sea, la matriz de la socialización. que es un métodO irresistible. Es un saber que, por supuesto, no tene-
Por otra parte, hay una política y una epistemología de la evalua- mos nosotros que formarnos el rebaño de los devaluados, de los desa-
ción. Se trata de apoderarse de! saber de! otro, conseguir que entre- creditados.
gue el saber fruto de su propia práctica. En este punto, e! señor Cou- Tenemos delante de nuestros ojos la operación de seducción que
lomb me corrigió, lo que demuestra que me escuchaba con mucha Lacan mencionó y que planteó con un punto de interroga~ión:
atención: «ustcd dice entregar, se trata más bien de compartir». Le ¿cómo la histérica ha podido seducir al amo para hacerle produclf un
contesté: «De acuerdo, diré compartin>. saber? Hoy tenemos la suerte de poder observar el modo en que
Lo digo, ya que le dije que 10 iba a decir, pero añado algo -efecti- actúan los mensajeros Y mensajeras de esta seducción. Hacen como la
v~mcnte, tenemos derecho a añadir algo más- que compartir es pre- histérica y sacan provecho de su falta. Además, les posicionan a uste-
CJsamente velar el robo. Uno tiene algo que compartir, o sea, el saber des en el lugar de un amo que se aferra a sus privilegios, a su extrate-
que tiene el evaluado de su práctica, mientras que el otro no tiene rritorialidad ridícula en vez de ponerse a trabajar, a auto-evaluarse; lo
nada, sino su método, o sea, la forma -que se opone a la materia que que de verdad les vendría muy bien, puesto que la auto-evaluación les
aquél ha aportado. El evaluador tiene también e! poder de acreditar o permitiría conocerse a sí mismo. .
110, de reconocer o no, se trata finalmente de! poder de! sello.
Consideremos la evaluación desde otra perspectlva. No puedo
El evaluador llega como alguien que dice: «no sé nada ... Además, dejar de reconocer en la evaluación la práctica de la línea de ma~as tal
es su fuerza, es e! lado inexpugnable de su posición. Llega y se pre- como se define en el Libro Rojo. El Partido Comumsta aconseJ"ba a
senta delante de ustedes. Ustedes son Jos ricos puesto que saben, sus miembros aplicarla, les recomendaba por 10 tanto visitar a los
mlcntras que él no sabe nada, no tiene nada, no les puede forzar. Y de campesinos pobres y medianamente pobres, enterarse de su expe-
~1I impotencia nace su fuerza. Llega, entonces, con toda la potencia,
In potencia de su impostura y con el apoyo de! aparato de! Estado,
36 NdT: en inglés en el texto original
Parte segunda 45

I ¡encía, de su discurso, formalizar sus quejas y sus reivindicaciones cionarios de carrera, se impongan a los ingenieros del Cuerpo de
par'a, después, devolverles su propio discurso pero formalizado de Minas». No se ha extendido mucho sobre la cuestión, no es hombre
al uerdo con la linea del partido. Por supuesto, los campesinos no de grandes discursos, no es precisamente un retórico. Y añadió: «En
podIan si~o reconocerse en este nuevo discurso. Lo mismo opera con Toyota, ocurrió exactamente lo mismo, y los técnicos de la adminis-
In cvaluaC1ón, al menos en su primer tiempo, el de la seducción. tración pudieron con los ingenieros»,
Observarán que esta operación satisface también al principio for- Esta realidad sociológica no nos impide sostener que existe una
mu lado por Lacan: el emisor recibe del receptor su propio mensaje profunda afinidad entre evaluación y democracia. Efectivamente, la
l' 'ro de forma invertida. democracia se reduce al principio «un hombre, un voto» - como lo
La contribución del evaluador respecto de la experiencia y del subrayó Pierre Rosanvallon en su Historia del sufragio universal en
snber del ser a evaluar consiste precisamente en darle forma para el Francia. Cada uno cuenta por Uno -y las mujeres también desde
lro, el Otro del discurso universal. El evaluador les permite acceder hace medio siglo J9 . A partir de ahí, cada uno tiene un valor como
RI lugar del gran Otro. Hace unos años, evoqué mi satisfacción de elector.
hnl:cr confiado una queja a un abogado y encontrarla mejor expuesta, Volviendo atrás, se puede decir que la evaluación se puso en mar-
mejor argumentada, más persuasiva. Bien, el evaluador está en la cha con la emergencia del discurso de la ciencia. La extensión de la
posición de un abogado cuando reformu1a una demanda, le da forma. evaluación por todas partes, no es un accidente o un avatar, es más
Bueno, ya que me han seguido hasta aquí, nos queda dar sólo un bien un momento necesario que pertenece al gran ciframiento del ser
paso para llegar a la tesis que se me ha manifestado con toda su evi- que, según Heidegger, empezó con Descartes.
dencia esta semana, mientras que me centraba en el simulacro)? de la Spinoza, en cambio, tenía una posición opuesta. En su correspon-
evaluación. La tesis es la siguiente: la evaluación es ante todo una dencia con B1yenbergh trataba precisamente del estatuto de la com-
retórica. Los evaluadores son los sofistas actuales. paración que, según él, es una operación de orden imaginario. Refu-
' . Son precisamente los que dicen a la vez: «no sabemos nada, pero taba que a un hombre ciego le faltase algo. Se puede afirmar que le
jU ll tcse con nosotros, háblenos, confiésese a nosotros y, gracias a falta la vista únicamente si se le compara con otro hombre. Pero si se
nuestra operación, verá como todo lo que nos ha confiado relucirá y le considera en sí mismo, no le falta nada, del mismo modo que a una
resplandecerá.»
piedra no le falta la vista. Es la comparación la que introduce la falta
Los evaluadores dicen: «Nosotros aportamos el método». Esta ya que no es nada por sí misma y es un ser únicamente de la razón. El
palabra es la firma de que se trata de una sofística. Esta mañana lle- mundo de Spinoza es un mundo sin falta.
gué a preguntarme: ¿Por qué los evaluadores han encontrado con La comparación es efectivamente el quid de la evaluación. Pasado
nosotros a su Némesis? ¿Tal vez porque nosotros procedemos de Pla- el momento de la seducción, es la operación que permitirá llegar a la
lón, mientras que ellos proceden de los sofistas? ¿A 10 mejor es por- estigmatización. Como decía Jean-Claude Milner, la evaluación es
que somos estructuralistas? ¿O porque somos como ellos unos rctóri- un método de eliminación, pero no cualquier método.
co~ y por 10 tanto somos sus competidores? La pregunta queda Para verlo, vamos a partir de la oposición entre ley y contrato como
ab ierta.
nos 10 recordó, Jean-Claude Mi1ner, la semana pasada.
Ahora bien, podemos también contemplarlo de un modo más sen- Le ley se presenta enseguida como el significante del Otro, de un
ci 110, desde la sociología. Le pregunté a un alto funcionario al res- Otro con mayúscula y asimétrico, mientras que del lado de la evalua-
pe to y me 10 dijo todo en dos palabras: «Vaya, en Francia, la evalua- ción todo se hace por contrato. De ahí, la intuición muy acertada de
ción ha sido únicamente una manera para que los énarquesJ8, los fun - Pablo Reinoso de retomar el «contrato de confianza» Darty. Toda eva-
luación es un contrato de confianza. En el contrato se dice: «Elabore-
J7 NdT: En el texto original, el autor utiliza la palabra faux-.remblant . mos juntos el método de tu evaluación". En cuanto el significante del
-. 18 NdT:. Los él/arques en el texto original. Antiguos alumnos de la ENA,
1:,sct~c1a ~aclO nal francesa de Administración que forma a gran parte de los altos
r' 11 1(; IOnanos.
39 NdT: En Francia las mujeres consiguieron el derecho de voto en 1944.
ti '. _1'11 IlIu r d ser evaluado? Parte segunda 47

Otro se plantea como la ley pueden rebelarse. Pero, cuando se dejan podido advertir en El malestar en la cultura. En su tiempo fue genial,
llevar por el contrato de confianza -y cómo resistirse a quien les dice: pero nuestro tiempo es la sede de fenómenos meta en comparación
• No tengo nada contra ti, sólo te pido que me comuniques el texto de con lo que él conoció .
lo que puedas decir de ti mismo, te vamos a medir según los criterios Nuestra reflexión entra en una nueva fase. Por supuesto, el sujeto,
que tú mismo hayas definido, cuando se consigue implicar al sujeto en pero el sujeto no es el individuo, es la civilización también. No hay
el proceso de su propia exclusión, cuando se le ofusca sobre lo que se clínica del sujeto sin clínica de la civilización. Estamos convocados
le sustrae, entonces estamos ante la abyección. aquí también. Esto pertenece a lo que en otros tiempos, hace cua-
Uno puede rebelarse contra la ley, pero aquí se trata de procurar renta años, Lacan llamaba la misión que le corresponde al psicoaná-
que sea imposible rebelarse, porque habrán ya consentido con el pro- lisis en nuestro mundo. (Aplausos)
ceso, habrán compartido las razones del otro, habrán abierto ustedes
!TI ¡SITIOS su puerta a la visita, y se habrán visto forzados a decir ((valgo ]EAN-CLAUDE MILNER Estoy impresionado por la manera en que
menos que aquel» y se habrán visto forzados a decir «(merezco la Jacques-Alain Miller ha retomado y replanteado las proposiciones
muerte». La evaluación apunta a esta auto-condenación del sujeto. que articulé. En un dispositivo distinto he reencontrado aquellos ele-
Es la lógica misma de un gobierno por el saber. La evaluación es la mentos a los que soy muy sensible también: la cuestión del contrato,
versión soft'o de El Cero y el Infinito. Por eso mismo dije al señor la cuestión de la conmensurabilidad que supone el contrato, la cues-
Coulomb, y con toda tranquilidad, que consideraba la evaluación tión de la sustituibilidad que supone el contrato. El momento de iro-
como un método perverso. nía, más bien de irrisión que constituye el contrato, al estilo Darty,
Al final de la operación, obtenemos: «Me condeno a tener la me hizo percibir el pape! decisivo de la noción de sustitución. Efecti-
cabeza cortada, me condeno yo mismo al paro, doblo la cabeza y con- vamente, en el contrato de confianza, el contrato y la confianza se
siento, puesto que me has dejado entender que no valgo más que eso, fundan en el hecho de que si algo no funciona, se cambia. El cambio-
que efectivamente sobraba en la empresa e incluso en la tierra. Darty propone una versión materializada de la sustituibilidad, que se
iChao !" encuentra en el corazón de todo dispositivo contractual.
Bueno, creo que algo vital está en juego en este nuevo combate Podría retomar muchos puntos, pero voy a poner en primer plano
contra la evaluación. No es una casualidad que la ANAES haya arreme- el final de la intervención de Jacques-Alain y e! diagnóstico que hace
tido contra nosotros. Los señores Cléry-Melin y Accoyer han hecho del malestar en la cultura. En Freud, malestar no es un singulativo.
las cosas con tanta torpeza que han arremetido contra nosotros, Lacan subrayaba siempre que Freud no había dicho síntoma, y sín-
cuando por nuestra parte desconocíamos todo eso, no habíamos ubi- toma es un singulativo; decir (el síntoma», es mencionar tal o cual
cado este proceso. La ANAES se sostiene en una impostura. Somos ya síntoma en oposición a tal otro. El malestar es un término globali-
unos cuantos en pensar esto y en decirlo, y veremos desmoronarse zante que puede indistintamente centrarse en una manifestación o en ...
este coloso con pies de barro. una indefinidad" ilimitada de manifestaciones.
Renacerá en otra parte, ciertamente, no se puede borrar del mapa Creo que estamos en una época, y especialmente en Francia, en
así como así. No obstante, sus formas más agresivas y lamentables donde el Estado -a saber, esa forma a la que la política se ha visto
desaparecerán. Esta ANAES no tiene ninguna legitimidad en el campo vinculada con tanta frecuencÍa- está ahora en fase, no diría, de
médico, es un delirio de gestión. Creo que van a multiplicarse los decaimiento sino de debilidad absoluta. Lo que se traduce por una
ejemplos de su carácter dañino y que su verdadera naturaleza saldrá a proliferación y una deslegitimación casi endógena, donde el Estado
la luz a partir de un modelo, el modelo de Qyébec. mismo produce y sostiene determinadas acciones que son su propia
A un nivel más amplio, para nosotros se trata ahora de entender negación.
algunos fenómenos que van mucho más allá de lo que Freud había
1
4 NdT: indéfinité en el texto original. El termino se refiere a un colectivo
4° NdT: en inglés en el texto original. indefinido. Se ha decidido hispanizar el termino.
tll . 1" ' IIt'14 "fllcli flcr evaluado? Parte segunda 49

¿Por qué? Porque en realidad, está en una posición donde no le En la transacción hay también una' figura que recoge el sistema de
queda otro remedio, si quiere mantener una cierta forma de control. doble entrada.
En Francia, el énarque, el alto funcionario, figura predominante de Consideremos otro ejemplo que Jacques-Alain había mencionado:
un Estado moribundo, se caracteriza en los últimos tiempos por la noción de Estado estratega. Para qué sirve, sino para encontrar una
mantener en una constante oscilación el discurso del Estado, en tanto transacción entre la tradición del Servicio Público, a la francesa, y lo
razón de Estado, y e! discurso de! Servicio público, en tanto servicio que aparece como una amenaza para dicha tradición, a saber, la ley
que la Función Pública presta al ciudadano; sin que nunca se sepa del mercado.
donde va a pararse dicha oscilación, puesto que no está pensada para El Estado estratega es un Estado que sabe tomar en cuenta las
pararse sino para ir de un punto a otro, entre lo público -como leyes del mercado, pero sin renunciar al ideal del servicio público.
lo opuesto a lo privado- y lo público -como asunción de lo pri- Pero ¿qué es este ideal de! servicio público? A fin de cuentas, en el
vado. reino de la transacción, es sencillamente la continuidad de un con-
Desde e! punto de vista lingüístico, cabe destacar la homonimia junto de altos funcionarios" , quienes, dentro del dispositivo del
entre, por ejemplo, las expresiones «enseñanza pública» y «salud Estado estratega, podrán jugar unas veces la carta del Estado y otras
pública». La enseñanza pública es un dispositivo donde funcionarios la carta del estratega. Aquí también la doble entrada sirve para un
públicos, cuya vida privada no tiene porque importar, se encargan de juego, donde alguien -fundamentalmente siempre la misma
la enseñanza dentro de un marco determinado por el Estado. figura- recoge las apuestas.
La salud pública no es un servicio público de sanidad. Un servicio
público de sanidad es un servicio del Estado, o en todo caso un servi- jACQUES-ALAIN MILLER Lo que dices de la salud pública, de la
cio prestado por entidades públicas, y se opone a los dispositivos ambigüedad del término, constituye la razón por la que estuve inco-
sanitarios privados. Sin embargo, público en salud pública apunta a la modo cuando Jean-Pierre Elkabach me preguntó durante el Forum:
salud de cada uno, es decir, a la salud en lo que atañe a lo privado. ,,¿Usted reconoce por lo menos que e! Estado es responsable de la
Eso se ve muy bien cuando se incluye la expresión salud mental den- Salud Pública?». No quise contestarle en este punto con un sí categó-
tro de salud pública. En realidad, aquí salud mental no puede designar rico. El Estado es responsable de la salud mental, es lo que dicen los
si no a la salud mental de cada uno, a saber, lo más privado dentro de señores Accoyer y Cléry-Melin, por lo tanto llegan a la conclusión de
lo privado. que el Estado ha de proporcionar a la gente que estima no encon-
H ablar de la salud mental como de una extensión de la salud trarse bien consigo mismo, un Cuerpo de evaluadores jurados que
pública supone en realidad extender la esfera de lo público, de tal soltarán unos diagnósticos garantizados. Los franceses tardaron un
modo que la esfera de lo privado queda totalmente absorbida por lo mes en darse cuenta -ni todos ni tampoco todos los analistas- que
público. En mi opinión, aquí encontramos no la causa de! malestar es sobre esta base que e! Ministerio de Sanidad pensaba organizar la
sino uno de los vectores de! malestar de la sociedad francesa. Me Salud Mental en Francia. Si en este combate, salvo unos momentitos
refiero a la figura de la transacción y de los dispositivos de doble de rabia, no he perdido mi buen humor, es porque se trata más bien
entrada. La palabra público puede entenderse a partir de la oposición de un delirio administrativo y de! delirio de una administración que
público-privado, lo que significa que lo público se prohibe a sí mismo está retrocediendo.
tratar lo que atañe a lo privado, pero puede entenderse también a par- El Estado estratega se asienta en la idea de que, después de la ver-
tir de lo público, es decir, como la agrupación de todos y de cada uno. sión ya obsoleta del Estado Providencia, ha llegado e! tiempo de un
Aquí, en cambio, la realización de la noción de lo público supone Estado reducido, encogido. El Estado anterior era un estado táctico,
también y ante todo la preocupación por lo privado. que poseía empresas, tomaba decisiones de detalle para cada una de
Lo propio de la transacción es que permite entrar por un lado o
por otro. Es como en el juego del diábolo donde selanza un objeto de
doble entrada, y hay un ganador: él que vuelve a recoger el diábolo. +1 NdT: Grallds commú en el texto origi nal. La expresión grands cQmmis de
l'Elal designa a los altos funcionarios, y más específicamente a los él/arques .
Parte segunda SI

las partidas presupuestarias. El Estado estratega fija únicamente las como oligárquico y no democrático. Efectivamente, la mayoría abso-
grandes lineas, deja a lo privado toda una parte de sus posesiones y luta supone que la mitad más uno decide para e! todo. Para simplifi-
drcas de influencia y se centra en sus tareas fundamentales. car, me limito al caso de la mayoría absoluta. Sin embargo, el razona-
Ahora bien, hay que saber que la expresión de Estado estratega es el miento se adapta fácilmente a los otros tipos de mayoría (relativa,
título de un libro de Pierre Baudy, publicado en 1989 en las Editions cualificada, etc.). Según los Modernos, el gobierno de todos es real-
Ouvriéres, que a lo mejor ya se llamaban las Editions de I'Atelier. Tal mente el gobierno de una parte, ya que tanto la mayoría como la
vez sientan la curiosidad de mirar en la página Web de esta editorial, minoría no es el todo. Cada voto se tiene en cuenta. El voto se vuelve
entenderán enseguida el contexto. Este término y su doctrina se crucial para definir, no la noción de mayoría en sí, sino la regla de la
plantearon con mucha lucidez después de la caída del muro de Ber- mayoría, es decir: el axioma <~la mitad más uno son el todo». Cierta-
lín, cuando se percibía que una época se acababa. Este librito, mente el axioma no es evidente.
modesto y desconocido por todos, ha acuñado un termino que ha
pasado a ser el schibboleth 43 de toda la clase dirigente francesa. Se JACQUES-ALAIN MILLER Y pone de relieve el hecho de que se trata
enCuentran muchísimos artículos denunciando la influencia perni- de la construcción de un sujeto-supuesto-saber: una ficción, un arti-
ciosa de los francmasones. Pero, por otro lado, nadie se pregunta de ficio que aquí tiene forma de convención.
dónde provienen las nociones de Estado estratega y de evaluación, ni
tampoco quién las inventó. iCómo de milagro! JEAN-CLAUDE MILNER El otro modelo de ciframiento es el modelo
estadístico que se ha ido extendiendo desde hace mucho tiempo.
JEAN-CLAUDE MILNER Qyería retomar también otro elemento, la Admite perfectamente la noción de mayoría puesto que no se rige
cuestión del ciframiento. La he simplificado a propósito. En realidad, por la regla de la mayoría; el 51%, el 80% no valen el 100%. Y si e!
existen dos modelos del ciframiento. Por un lado, está el modelo que 99,99% vale 100, se debe al margen significativo y no a un axioma.
mencionabas: el ciframiento bajo la forma de voto, que ha sido pre- Además, la mayoría estadistica nunca es una mayoría donde se tiene
sentado -y que siempre se ha presentado en los tiempos modernos- en cuenta la diferencia de un voto. Si el resultado indica exactamente
como el schibboleth de la democracia. Y, por otro lado, está el cifra- que el 50% más uno de la población, entonces el estadístico dirá ...
miento que llamaré globalmente el ciframiento estadístico. Se trata
de un ciframiento en el sentido pleno de la palabra. Y no es el schib- jACQUES-ALAIN MILLER ... que la desviación con respecto a la
ho/eth de la democracia, aún cuando cobra una importancia creciente mayoría estadística se reabsorbe ...
en la gestión de la democracia.
Merece la pena que nos detengamos en el modelo el ciframiento jEAN-CLAUDE MILNER ... que se reabsorbe, se ha suavizado o que la
por el voto. Como bien saben, en la democracia antigua, el signo dis- noción de mayoría no se ha constituido. No obstante, se ve muy bien,
tintivo era precisamente que no se votaba, sino que se sorteaba a los aquí también, que la noción de evaluación se va a ubicar en una posi-
representantes políticos. En la democracia moderna, el signo que ción de transacción entre los dos modos de ciframiento. Tenemos,
confirma que se procede democráticamente es el voto. Se sortea sólo por un lado, un ciframiento muy meticuloso donde se contesta a cada
en algunos sectores muy específicos, por ejemplo, para la formación una de las casillas de! cuestionario. Digamos que se trata de un cifra-
de los tribunales populares. Sino, de manera general, no se sortea, se miento donde cada voto cuenta en virtud del axioma «la mitad más
vota. Y además, cada voto cuenta en el resultado final. Este punto es uno». y tenemos, por otro lado, un modelo realmente más impor-
absolutamente crucial. tante: e! modelo del ciframiento que se utiliza para la gestión, a saber,
Segundo punto crucial, se vota de acuerdo con la famosa regla de el modelo estadístico.
la mayoría. Esta regla hizo que los Antiguos consideraran el voto Después de todo, no hago sino retomar lo que decías acerca de la
ley y del consentimiento. La ley atañe al régimen de la mayorfn
donde cada voto cuenta. Así, si la enmienda Accoyer es rcch:l~adl\t
43 NdT: El schibboleth designa un signo discriminatorio.
Parte segunda 53

puede que sea con una diferencia de un voto. Sin embargo, en cuanto perar lo que le pertenece. Pero existen dos modelos para ello. Algu-
se trata de consentir la evaluación, el ciframiento es muy diferente. Si nos consideran que Europa recuperará lo que le pertenece, pero tal
dicen «yo soy un sujeto, libre, responsable, soy un ciudadano, por lo como ha sido modelado por Estados Unidos. Mientras que otros
tanto me niego a rellenar papeles», ¿qué les van a contestar? «la piensan que lo que pertenece a Europa es suyo, y que no podrá recu-
mayoría de sus compañeros lo han aceptado». perarlo sin inyectarle los 2000 años de su historia ...
Se entiende muy bien que aquí la mayoría de la que se trata no es
la mitad más uno, sino la mayoría en el sentido estadístico. Tenemos jACQUES-ALAIN MILLER .. .inyectar, por ejemplo, el ideal de solidari-
tlll nuevo ejemplo de transacción: transacción entre la noción de dad que le viene de la Iglesia, y muchos piensan reencontrarlo en la
Sll fragio por mayoría -la mayoría que se constituye con la diferencia
evaluación. ¿01Iiénes son los que rehúsan ser evaluados y «visitados»?
de un voto- y la noción estadística de mayoría, que no contempla la Son los aristócratas: aquellos que quieren ser una excepción. Justicia!
diferencia de un voto. -¡Pero bueno, pórtense con sensatez! Acepten ser como los demás,
déjense evaluar, y después pónganse a evaluar. Es como si el «acepten
jACQU E S- ALAIN MILLER ¿Se SIgue hablando de mayoría en este ser como los demás» fuese el mensaje de Cristo, como si la evaluaclón
caso? fuesen los Evangelios. En realidad se trata del terror conformista.

jEAN-CLAUDE MILNER Los sondeos hablan de la mayoría de los JEAN-CLAUDE MILNER Hay una herencia de 2000 años de historia,
I'spa/io/es. Sin embargo, tienes razón de mencionar este punto. Se y seguramente estos 2000 años de historia son también 2000 años de
suele decir los españo/es en su mayoria, con una forma casi adverbial, o Iglesia. Aquí encontramos, por supuesto, la herencia de la solidari-
incIuso una mayoría de españo/es, con el indefinido. En todo caso se dad. La idea es que existen dos vías: o la sociedad es un infierno o es
emplea la palabra mayoría. una red de solidaridad.
Existe también otra herencia, más material, que no está en disyun-
jACQUES-ALAIN MILLER Esta pasión, este furor evaluador que se ha ción con la otra desde el punto de vista del soporte de la Iglesia. La
apoderado de Europa, es probablemente una forma de transición llamaré la cancillería4 \ es decir, lo que para nosotros es, hoy en día, el
entre el Estado reglamentador -el Estado Providencia a la anti- papeleo administrativo. Vemos muy bien que la inyección de 2000
gua- y el liberalismo. En Francia y en Europa, la reglamentación años de historia dentro del modelo moderno supondrá, como contra-
administrativa ilimitada puede considerarse como una manera de partida a la solidaridad, un crecimiento paralelo de la cancillería. El
salir del Estado Providencia para ir hacía el liberalismo. Es al menos conjunto estará sostenido por cancilleres45 y altos funcionarios4> que
el análisis propuesto por los liberales que, en mi opinión, sienten manifestarán, bien a través de sus historias personales, bien por su
poca simpatía por la evaluación. Aquí se da una conjunción muy sor- amable presencia o bien por el intermediario de sus asesores que pre-
prendente -hueno, sorprendente ... ya ha ocurrido de cierta manera ocuparse de la solidaridad es su mayor preocupación.
en varias ocasiones- entre los liberales y una cierta sensibilidad radi- Lo que nos vuelve a remitir a otra herencia, que en realidad es la
c,d de origen izquierdista. misma: en Europa, el amo ha de ser un amo ilust-rado. Lo que no
resulta evidente.
JEAN - CLAUDE MILNER Sí, Y no es la primera vez. Europa se
encuentra, en mi opinión, en una situación muy interesante. Por eso
tenemos que prestar la mayor atención a lo que está ocurriendo.
Europa ha inventado la historia moderna, y después de dos acciden- « NdT: La Cancillería en el sentido de la «Canci llería Apostólica», servicio
admini strativo que atañe al gobierno de la Iglesia, y la Cancillería en el sentido
tes- de hecho, las dos guerras mundiales- ha dejado de ser el vec-
de Institución donde se sella con el sello del Estad o.
tor de la sociedad moderna. Estados Unidos la ha suplantado. 45 NdT: Canciller, en el sentido antiguo de alto funcionario palatino encar-
Pienso que estamos ahora en una fase donde Europa quiere recu- gado del sello real.
46 NdT: Grand c()mmú en el texto original. Ver nota 31.
J ACQU ES - ALAIN MILLER Es el principio que rige el discurso univer-
sitari o, con el saber, el S2, en posición de amo. Está escrito aquí en el
esquema.
anexo
JF:AN - CLAUDE MILNER Está escrito aquí, y por eso el discurso de la
universidad y el discurso de la cancillería tienen la misma fuente ...

JA CQUE S-ALAIN MILLER ••. Santo Tomás de Aquino.

J EAN - CLAUDE MILNER Hoy en día, el Rector de Academia" está a la


cabeza de la enseñanza primaria, de la enseñanza secundaria y de la
I'l señan za superior; y con respecto de la enseñanza superior lleva el
Utulo de C anciller de las Universidades (<<Chancelier des Universi-
tés» ). Por supuesto, el discurso universitario entra históricamente en
oalescencia o en transacción con el discurso del amo. ¿Qyé forma
toma esta transacción sino la del discurso de la cancillería?
Es to está presente en la herencia de Europa. En cambio, Estados
Unidos está en una posición delicada con respecto a dicha herencia.
Oc tal modo, que la idea de que un presidente de Estados Unidos
pueda abiertamente ser considerado como un débil mental leve, no
supone ningún problema. Sin embargo, el hecho de que en Francia
algunos hayan dudado de la capacidad auditiva del Presidente éle la
República, sí plantea un problema. Claramente, en los dos casos, la
relación con el amo y con su entendimient048 no es la misma. Cues-
tión de evaluación. (Aplausos)

47 NdT: En el sistema educativo francés, la Academia es una división admi-


nistrativa que permite la aplicación regional de la política del gobierno. El Rector
de Academia supervisa el buen funcionamiento de las escuelas primarias, colegios,
institutos , universidades, etc. de su distrito. Francia se divide en 35 Academias.
48 NdT: Juego de palabra entre capacité auditive ((capacidad auditiva») y
cl/tendement (<<entendimiento»); en francés, entendement viene de entmdre que
significa a la vez oír y entender.
¿Desea usted ser evaluado?
Conversaciones sobre una máquina de impostura
de Jacques-Alain Miller &Jean-Claude Milner
compuesto en caracteres Caslon
se imprimió en Málaga
bajo el cuidado de
Jacobo Gómez Navarro
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