¿Cuáles son los tipos de riesgos laborales?
Los diferentes tipos de riesgos profesionales representan aquellas situaciones o
condiciones que pueden suponer un riesgo o peligro para integridad física del
trabajador. Estos riesgos se clasifican en varias categorías en función de los
efectos que tienen en los trabajadores y el origen del riesgo laboral.
Clasificación de los riesgos laborales:
Riesgos físicos
Riesgos químicos
Riesgos biológicos
Riesgos ergonómicos
Riesgos de seguridad
Riesgos pcsicosociales
Riesgos ambientales
Riesgos físicos:
Se trata de aquellos riesgos relacionados con
factores y condiciones externas que afectan
directamente a la salud del trabajador. A pesar
de su nombre, los riesgos físicos no siempre
son visibles o se pueden tocar. Entre los
riesgos físicos más comunes encontramos el
ruido, la vibraciones, las temperaturas
extremas, la iluminación, la humedad o la
radiación (ionizante y no ionizante)
Son los riesgos más habituales en los ambientes industriales donde se opera con
maquinaria. Para prevenir o mitigar estos riesgos, es fundamental que los
trabajadores cuenten con el vestuario laboral adecuado, que las instalación estén
preparadas para aislar el ruido o que se realicen controles habituales en la
maquinaria e instalaciones.
Riesgos químicos:
Los riesgos químicos son aquellos derivados de la exposición a sustancias
químicas peligrosas en el entorno laboral. Estos pueden ser gases, líquidos o
vapores que penetran en el organismo por inhalación, ingestión o por contacto con
la piel, y representan un peligro para la salud de los trabajadores.
Sus efectos para la salud son graves y pueden ser desde intoxicaciones o
quemaduras hasta enfermedades respiratorias o cáncer. Estos riesgos son
provocados por productos de limpieza, ácidos, vapores, pinturas, disolventes y
humos habituales en ambientes industriales y laboratorios.
Riesgos biológicos:
Son aquellos riesgos vinculados con la exposición prolongada
de los trabajadores a agentes infecciosos como virus, hongos,
bacterias o parásitos.
Estos son comunes en sectores como el sanitario, la agricultura
o la alimentación, donde los trabajadores pueden entrar en
contacto con estos organismos que pueden causar
enfermedades infecciosas.
La prevención de estos riesgos abarca el empleo de ropa de protección
desechable, como guantes, mascarillas o batas, junto con la adopción de medidas
de higiene y desinfección. Además, los trabajadores deben contar con la formación
adecuada para realizar la correcta manipulación de estos agentes biológicos.
Riesgos ergonómicos:
Sus consecuencias son trastornos músculo-esqueléticos (TME), derivados
principalmente de posturas inadecuadas o repetitivas que los trabajadores
adoptan durante la jornada laboral. Estas pueden causar problemas musculares,
articulares y de columna.
Aunque es difícil eliminar este tipo de riesgos,
contar con mobiliario ergonómico y promover
pausas regulares para estirar y mover el cuerpo
ayudan a reducir este riesgo.
Riesgos de seguridad o mecánicos:
Los riesgos de seguridad son aquellos que derivan de situaciones en las que un
trabajador puede sufrir accidentes debido a equipos defectuosos, operaciones
inseguras, uso incorrecto de las herramientas de trabajo o trabajos en altura.
Estos riesgos son muy frecuentes en el sector de la construcción, la industria o el
transporte y pueden causar consecuencias fatales para el trabajador tales como
lesiones graves permanentes, quemaduras, enfermedades o incluso la muerte.
Es esencial contar con vestuario de protección,
como arneses, cascos y calzado antideslizante,
además de garantizar que el entorno de trabajo
este correctamente señalizado y todos los
equipos se revisen periódicamente.
Riesgos psicosociales:
Estos riesgos pueden aparecer en cualquier sector y suelen ser los más difíciles
de identificar. Se incluyen en este tipo de riesgo la carga excesiva de trabajo, el
acoso sexual, falta de apoyo social, el bullying o la ausencia de control sobre el
trabajo entre otros muchos.
La exposición prolongada puede conllevar a producir
enfermedades mentales tales como la depresión, la
ansiedad o el estrés. La mejor forma de prevenir
estos riesgos es fomentar un un ambiente de trabajo
positivo, con canales de comunicación abiertos y un
apoyo constante por parte de los superiores
Riesgos ambientales:
Son aquellos tipos de riesgos laborales vinculados a fenómenos naturales
externos al entorno laboral como lo son las temperaturas extremas, las plagas, las
nevadas, las inundaciones o los incendios. También se incluyen en esta categoría
a aquellos que tienen su causa en la actividad humana como los vertidos tóxicos o
el cambio climático.
Los principales efectos sobre los trabajadores
son: golpes de calor, deshidratación, problemas respiratorias, quemaduras, asfixia
o hipotermia entre otros. Aunque son difíciles de prevenir es fundamental contar
con planes de emergencia y evacuación bien estructurados para minimizar los
daños a los trabajadores.
Ropa de trabajo para prevenir riesgos laborales
El vestuario de protección es uno de los mayores seguros para la prevención de
accidentes y riesgos en el entorno laboral. Cada tipo de riesgo requiere de un tipo
específico de ropa de trabajo o equipamiento, por lo que es esencial adaptarla a
las necesidades de cada puesto de trabajo.
Desde cazadoras, buzos o batas hasta ropa ignífuga, anticorte o de alta visibilidad.
Contar siempre con el mejor equipo de trabajo marcar la diferencia entre un
accidente grave y un entorno laboral seguro.
Bibliografía:
José, M. (2024, 12 septiembre). Los 7 tipos de riesgos laborales más
comunes. Oroel. https://oroel.com/actualidad/tipos-de-riesgos-laborales/