Comentario sobre la Inquisición
Como lo han mencionado los IIHH que realizaron el trabajo, la inquisición nace para
quitar la herejía y defender a la Iglesia católica en un mundo donde, claramente, la li-
bertad de creencias y mucho menos de opinión no estaba permitido. Las consecuen-
cias humanitarias inmediatas que la violencia de cualquier persecución, incluida la re-
ligiosa, conlleva son innegables y evidentes. Pero no es tan obvio saber si estas conse-
cuencias pueden perdurar siglos después de estos episodios trágicos.
Hoy día vemos una nueva Inquisición a través de las redes sociales o los medios en
general. Sin embargo, veamos que quedo de los procesos inquisitorios del medioevo,
y que hoy siguen causando estragos como sociedad:
• Denuncias secretas: Encargada de perseguir y enjuiciar cualquier tipo de
herejía, la Inquisición y su manera de actuar y publicitar sus actividades influ-
yeron en las interacciones sociales y la actividad económica, potencialmente
afectando negativamente el emprendimiento, la educación y la innovación.
• Más persecución, menos educación: La Inquisición tuvo un impacto so-
bre la educación ya que era especialmente suspicaz con personas con un nivel
de educación elevado y con aquellos emprendedores o personas de clase me-
dia con un interés cultural y científico alto.
• Más persecución, menos confianza: La Inquisición también cambió las
interacciones y comportamientos sociales. Las denuncias secretas por parte
de conocidos hicieron más difícil la cooperación y la colaboración entre perso-
nas, disminuyendo la confianza entre ellas.
• Más persecución, menos renta: La Inquisición se autofinanciaba y uno
de sus recursos económicos provenía de las confiscaciones y las multas que
imponía. Aunque su misión era fundamentalmente perseguir la herejía, tenía in-
centivos para hacerlo allí donde había más riqueza. Así lo demuestra también
nuestra evidencia. En general, los municipios más ricos sufrieron una intensi-
dad más elevada.
• La destrucción de la libre expresión: no solo Giordano Bruno o Galileo se
vieron bajo las garras de la inquisición.
o Giulio Cesare Vanini (1585-1619) fue un intelectual y librepensa-
dor del Renacimiento italiano, había planteado la idea de que los hom-
bres eran descendientes de los monos y que la inmortalidad del alma era
algo poco plausible, creencia que lo hizo dirigirse directo a las llamas de
las hogueras de la Inquisición en Toulouse, en 1619.
o Pietro d’Abano (c.1250-1318), conocido como Petrus de Apono o
Aponensis, fue médico y astrónomo; su formación y profundo interés en
la Medicina y Filosofía de Medio Oriente lo animaron a difundir los idea-
les que luego le valieron acusaciones por parte de la Iglesia: herejía y ni-
gromancia. Aponensis fue enviado a prisión, donde falleció años más
tarde. Los inquisidores de Pietro d’Abano no pudieron dar con sus restos
para quemarlos: sus leales amigos le habían dado sepultura secreta.
o García de Orta (1501-1568) fue un médico y explorador renacen-
tista de origen judío portugués. Se doctoró en Medicina en la Universidad
de Lisboa y viajó a la India. Allí fue perseguido por las fuerzas inquisito-
riales portuguesas, debido a su ascendencia judía y a sus creencias filo-
sóficas y religiosas.
La inquisición de hoy no es diferente en sus métodos, tal vez es menos físicamente
violenta. Consideremos la Inquisición del siglo XXI:
• Defensa de los sentimientos heridos de cualquier minoría
o Es por ello por lo que nos encontramos ante una nueva fe, o una
nueva moral, que justificándose en la defensa de los “sentimientos heri-
dos” de cualquier minoría, trata de hacer universalizable un discurso en
el que no cabe la disidencia. Abanderando el principio relativista de to-
lerancia de todas las diferencias por razón de raza, sexo o religión, se
acaba silenciando a todo aquel que profiera cualquier “comentario hi-
riente” desde el punto de vista de los “nuevos puritanos” (los defensores
de lo woke, que se convierte así en el pensamiento “puro” universal que
no deja lugar a la discusión).
• Distinta visión del pecado
o La diferencia fundamental es que esta religión parte de una con-
cepción pelagiana del pecado original, según la cual podemos llegar a
ser perfectos y virtuosos a través de las obras, frente a la concepción
agustiniana que defiende que necesitamos de la gracia para salvarnos
porque todos somos pecadores. Desde esta versión o per-versión del
mensaje cristiano originario, los pecadores son los otros, aquellos que
no hacen las obras necesarias para ser virtuosos o para salvarse, con lo
que pueden ser juzgados y castigados, como una forma de purga de los
pecados cometidos.
• Castigo sin perdón
o Si a esto le añadimos que Cristo está de parte de los débiles, to-
dos querremos estar del lado de los “oprimidos”, de las víctimas discri-
minadas históricamente por razón de sexo, raza o religión, por lo que
todo aquel que no se avenga a la corrección política woke sufrirá las con-
secuencias: el castigo social en las redes y el personal a través de la des-
titución de sus cargos públicos o incluso su despido. Se trata de un cas-
tigo en el que no cabe el perdón. Ni siquiera la disculpa es aceptada, a
pesar de que existen ya plantillas de muestra para disculparse, o conse-
jos en las universidades que recomiendan la utilización de ciertas pala-
bras para que la disculpa sea admitid
• La Inquisición cultural posmoderna
o La cultura de la cancelación se convierte así en una nueva Inqui-
sición cultural donde los linchamientos, la cancelación de tuits o discur-
sos, así como las humillaciones y difamaciones, están exentos del per-
dón.
• La utilización de las víctimas
o Y los que sufren, mientras, siguen sufriendo, son usadas y utiliza-
das para seguir vendiendo el consumo de ideología y/o eslóganes contra
la violencia de género, por ejemplo, a los que todos los partidos políticos
se suman, sin que vayan unidos a una verdadera lucha contra la violen-
cia y la discriminación.
• La ideología woke al servicio del capitalismo hiperconsumista
o se trata de consumo de ideología, una ideología que se vende
bien, que se publicita a través del consumo. Al mismo tiempo, dicha
ideología se convierte en una herramienta al servicio del capitalismo
para tapar la verdad real, la que a nadie interesa, pues la justicia social
nunca será plena mientras sigamos vendiendo sucedáneos, como las
llamadas “políticas de reparación de daños”.
Desde el punto de vista del Grado XIV, discutimos sin otro propósito que la bús-
queda de la verdad, por ello es indispensable la libertad de la conciencia, que debe ser
practicada y predicada, porque no existe mayor tiranía que esclavizar la conciencia. Es
un deber y derecho inalienable la libertad absoluta de la conciencia, respetar el pen-
samiento de todos los hombres y nuestra tarea, es luchar contra todo que pretenda
violentarlos, no importa de qué deidad religiosa sean los Masones o profanos, porque
la Masoneria nos reúne en intima comunidad para combatir y conservar la libertad para
todos los hombre del orbe.
Efectuamos dos juramentos, donde debemos aplicar nuestra sabiduría para ser se-
lectivos, defender los derechos de uno y de los demás, a nunca desfallecer en la lucha
por la libertad de la conciencia, porque somos defensores de la justicia, del derecho,
de la verdad.
La filosofía del Grado 14 se centra en principios morales y éticos fundamentales. El
masón se ve desafiado a vivir una vida basada en la rectitud, la justicia y el respeto por
los demás. El grado enfatiza la importancia de llevar estos valores más allá de la logia
masónica y aplicarlos en todas las relaciones y acciones en la vida cotidiana.
Gracias T.: V.: P.: G.: M.: , y me excuso por lo largo de mi comentario