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Cáncer de Pulmón: Tipos, Diagnóstico y Prevención

El cáncer de pulmón es la principal causa de muerte por cáncer, con dos tipos principales: de células pequeñas y no pequeñas, siendo este último el más común. Los factores de riesgo incluyen fumar, exposición al humo de segunda mano, antecedentes familiares y ciertos agentes químicos. El diagnóstico se realiza mediante historia clínica, pruebas de imagen y biopsia, y el tratamiento varía según el tipo y estadio del cáncer, aunque generalmente no cura la enfermedad.
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Cáncer de Pulmón: Tipos, Diagnóstico y Prevención

El cáncer de pulmón es la principal causa de muerte por cáncer, con dos tipos principales: de células pequeñas y no pequeñas, siendo este último el más común. Los factores de riesgo incluyen fumar, exposición al humo de segunda mano, antecedentes familiares y ciertos agentes químicos. El diagnóstico se realiza mediante historia clínica, pruebas de imagen y biopsia, y el tratamiento varía según el tipo y estadio del cáncer, aunque generalmente no cura la enfermedad.
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CANCER DE PULMON

El cáncer de pulmón es un cáncer que se forma en los tejidos del pulmón, generalmente en las células que
recubren los conductos de aire. Es la principal causa de muerte por cáncer tanto en hombres como mujeres.
Hay dos tipos principales, cáncer de pulmón de células pequeñas y cáncer de pulmón de células no pequeñas.
Estos dos tipos crecen de manera diferente y se tratan de manera diferente. El cáncer de pulmón de células no
pequeñas es el tipo más común.

El cáncer de pulmón puede afectar a cualquier persona, pero algunos factores aumentan el riesgo de tenerlo:

 Fumar: Es el factor de riesgo más importante para el cáncer de pulmón. Fumar tabaco causa cerca de 9
de cada 10 casos de cáncer de pulmón en hombres y 8 de cada 10 casos en mujeres. Mientras más
temprano en la vida empiece a fumar, más tiempo fume y más cigarrillos fume por día, mayor será su
riesgo de cáncer de pulmón. El riesgo también es mayor si fuma mucho y bebe alcohol todos los días, o
toma suplementos de betacaroteno. Si deja de fumar, su riesgo será menor del que tendría si hubiera
seguido fumando, pero aún tendrá un mayor riesgo que aquellos que nunca han fumado
 Humo de segunda mano: También conocido como inhalación pasiva de humo, consiste es la
combinación de humo que sale de un cigarrillo y el humo que exhala un fumador. Cuando lo inhala, está
expuesto a los mismos agentes cancerígenos que los fumadores, aunque en cantidades más pequeñas
 Antecedentes familiares de cáncer de pulmón
 Estar expuesto al asbesto, arsénico, cromo, berilio, níquel, hollín o alquitrán en el lugar de trabajo
 Estar expuesto a la radiación, como:
 Radioterapia en el seno o el tórax
 Radón en el hogar o lugar de trabajo
 Ciertas pruebas de imagen como tomografías computarizadas
 Infección por VIH
 Contaminación del aire

Tipos de cáncer de pulmón

Los médicos dividen el cáncer de pulmón en dos tipos principales en función del aspecto de las
células cancerosas del pulmón vistas en el microscopio. Tu médico toma decisiones según cuál
sea el tipo de cáncer de pulmón que tengas.

Los dos tipos de cáncer de pulmón usuales son:

 Cáncer de pulmón de células pequeñas. El cáncer de pulmón de células pequeñas


se presenta casi exclusivamente en los fumadores empedernidos y es menos
frecuente que el cáncer de pulmón de células no pequeñas.
 Cáncer de pulmón de células no pequeñas. "Cáncer de pulmón de células no
pequeñas" es un término genérico que se usa para denominar varios tipos de cáncer
de pulmón. Los tipos de cáncer de pulmón de células no pequeñas comprenden el
carcinoma epidermoide, el adenocarcinoma y el carcinoma de células grandes.

Diagnostico

Para hacer un diagnóstico, su profesional de la salud puede utilizar:

 Su historia clínica, incluyendo preguntas sobre sus síntomas


 Sus antecedentes familiares
 Un examen físico
 Pruebas de imagen, como una radiografía de tórax o una tomografía computarizada de
tórax
 Análisis de laboratorio, incluyendo análisis de sangre y esputo
 Una biopsia del pulmón
Si tiene cáncer de pulmón, su proveedor realizará otras pruebas para determinar cuánto se ha propagado a
través de los pulmones, los ganglios linfáticos y el resto del cuerpo. Esto se llama estadificación. Conocer el tipo
y el estadio del cáncer de pulmón que tiene ayuda a su proveedor a decidir qué tipo de tratamiento necesita.

Tratamiento
Para la mayoría de los pacientes con cáncer de pulmón, los tratamientos actuales no curan el cáncer.

Su tratamiento dependerá del tipo de cáncer de pulmón que tenga, hasta qué punto se ha propagado, su salud
general y otros factores. Puede recibir más de un tipo de tratamiento.

Los tratamientos para el cáncer de pulmón de células pequeñas incluyen:


 Cirugía
 Quimioterapia
 Radioterapia
 Inmunoterapia
 Terapia con láser, que utiliza un rayo láser para eliminar las células cancerosas
 Colocación de stent endoscópico: Un endoscopio es un instrumento delgado en forma de
tubo que se usa para observar tejidos dentro del cuerpo. Se puede usar para colocar un
dispositivo llamado stent. El stent ayuda a abrir una vía aérea que ha sido bloqueada por
tejido anormal
Los tratamientos para el cáncer de pulmón de células no pequeñas incluyen:
 Cirugía
 Radioterapia
 Quimioterapia
 Terapia dirigida: Utiliza medicamentos u otras sustancias que atacan células cancerosas
específicas con menor daño a las células normales
 Inmunoterapia
 Terapia con láser
 Terapia fotodinámica: Utiliza un medicamento y un cierto tipo de luz láser para eliminar las
células cancerosas
 Criocirugía: Utiliza un instrumento para congelar y destruir tejido anormal
 Electrocauterización: Tratamiento que utiliza una sonda o aguja calentada por una corriente
eléctrica para destruir tejido anormal

Complicaciones
El cáncer de pulmón puede causar complicaciones como las siguientes:

 Falta de aire. Las personas con cáncer de pulmón pueden experimentar falta de aire si el cáncer
avanza hasta bloquear las vías respiratorias principales. El cáncer de pulmón también puede provocar
la acumulación de líquido alrededor de los pulmones, lo que dificulta que el pulmón afectado se
expanda completamente cuando inhalas.

 Tos con sangre. El cáncer de pulmón puede provocar sangrado en las vías respiratorias, y como
consecuencia, tos con sangre (hemoptisis). A veces, el sangrado puede agravarse. Existen tratamientos
para controlar el sangrado.
 Dolor. El cáncer de pulmón avanzado, que se disemina hacia el revestimiento del pulmón o hacia otras
áreas del cuerpo, como los huesos, puede causar dolor. Comunícale al médico si sientes dolor, ya que
hay muchos tratamientos disponibles para controlarlo.

 Líquido en el tórax (derrame pleural). El cáncer de pulmón puede provocar la acumulación de líquido
en el espacio que rodea al pulmón afectado en la cavidad torácica (espacio pleural).

El líquido que se acumula en el tórax puede provocar falta de aire. Existen tratamientos para drenar el líquido
del tórax y reducir el riesgo de que se vuelva a producir un derrame pleural.

 Cáncer que se disemina hacia otras partes del cuerpo (metástasis). El cáncer de pulmón suele
diseminarse (hace metástasis) hacia otras partes del cuerpo, como el cerebro y los huesos.

El cáncer que se disemina puede provocar dolor, náuseas, dolores de cabeza u otros signos y síntomas, según
cuál sea el órgano afectado. Una vez que el cáncer de pulmón se ha diseminado más allá de los pulmones,
generalmente no es curable. Existen tratamientos para disminuir los signos y síntomas y para ayudarte a vivir
más tiempo.

Prevención
No existe una forma segura de prevenir el cáncer de pulmón, pero puedes disminuir los riesgos si haces lo
siguiente:

 No fumes. Si nunca fumaste, no comiences a hacerlo. Habla con tus hijos sobre lo que significa no
fumar, así podrán comprender cómo evitar este factor de riesgo importante de cáncer de pulmón. Inicia
con anticipación conversaciones con tus hijos sobre los peligros del cigarrillo, para que sepan cómo
reaccionar ante la presión de sus compañeros.

 Deja de fumar. Deja de fumar ahora. Hacerlo disminuye el riesgo de cáncer de pulmón, incluso si has
fumado durante años. Habla con el médico acerca de las estrategias y ayudas para dejar de fumar que
te pueden servir para abandonar el hábito. Las opciones comprenden sustitutos de la nicotina,
medicamentos y grupos de apoyo.

 Evita el tabaquismo pasivo. Si vives o trabajas con un fumador, insiste en que deje de fumar. O al
menos, pídele que fume afuera. Evita los lugares en donde se fuma, como bares y restaurantes, y trata
de hallar opciones de salidas sin humo de cigarrillo.

 Haz un análisis de radón en tu casa. Haz verificar el nivel de radón en tu casa, sobre todo si vives en
una zona donde se sabe que hay problemas con el radón. Los niveles altos de radón se pueden
resolver para que tu casa sea más segura. Para obtener información sobre el análisis de radón,
comunícate con el departamento local de salud pública o con una delegación local de la American Lung
Association (Asociación Americana del Pulmón).

 Evita las sustancias cancerígenas en el trabajo. Toma medidas para protegerte de la exposición a
sustancias químicas tóxicas en el trabajo. Sigue las precauciones de tu empleador. Por ejemplo, si te
dan una máscara facial para protegerte, úsala siempre. Pregúntale al médico qué más puedes hacer
para protegerte en el trabajo. El riesgo de lesión pulmonar por las sustancias cancerígenas del lugar de
trabajo aumenta si fumas.

 Sigue una dieta con muchas frutas y vegetales. Elige una dieta saludable con variedad de frutas y
vegetales. Las fuentes alimenticias de vitaminas y nutrientes son las mejores. Evita tomar grandes dosis
de vitaminas en pastillas, ya que pueden ser dañinas. Por ejemplo, los investigadores que querían
disminuir el riesgo de cáncer de pulmón en grandes fumadores les dieron suplementos de
betacarotenos. Los resultados revelaron que los suplementos, en realidad, aumentaron el riesgo de
cáncer en los fumadores.
 Haz ejercicio la mayoría de los días de la semana. Si no haces ejercicio con regularidad, comienza
de a poco. Trata de hacer ejercicio la mayoría de los días de la semana.
CANCER DE GASTRICO
El cáncer gástrico es un término general con el que se denomina a cualquier tumor maligno que
surge de las células de alguna de las capas del estómago.
La mayoría de los cánceres gástricos se origina en la mucosa, siendo el adenocarcinoma el tipo
histológico más frecuente (> 90% de los casos), que como se ha comentado previamente es un
tumor de estirpe epitelial. Otros tipos histológicos de menor incidencia son los linfomas (origen
hematológico), los sarcomas (origen en el tejido mesenquimal), los tumores del estroma
gastrointestinal (GIST), los tumores neuroendocrinos (origen en células endocrinas) y los
melanomas (origen en los melanocitos).
Cuando se habla de cáncer gástrico se hace referencia, en general, al adenocarcinoma gástrico
mientras que si el tumor es de otro tipo se denomina linfoma gástrico, GIST gástrico, melanoma
gástrico, etc.

Los factores de riesgo, el diagnóstico y el abordaje terapéutico del adenocarcinoma gástrico son
diferentes a los de los otros tipos histológicos. Este capítulo se centra exclusivamente en el
adenocarcinoma que, como se ha comentado anteriormente, supone más del 90% de los casos.

Causas y factores de riesgo

Las causas exactas del cáncer gástrico no se conocen, aunque se sabe que existen unos factores
de riesgo que favorecen su aparición.

Factores de riesgo: Son los agentes o condiciones que predisponen o aumentan las
probabilidades de tener una determinada enfermedad. Existen varios factores de riesgo para
desarrollar cáncer gástrico. A continuación, se describen los más relevantes:

1. Factores nutricionales: Las dietas muy ricas en salazones y ahumados típicas de Japón,
Corea y China, bajas en frutas y en verduras frescas, y las concentraciones altas de nitratos en los
alimentos contribuyen a la aparición del cáncer gástrico.

2. Factores ambientales: La mala preparación de los alimentos, la falta de refrigeración y las


aguas en mal estado (que pueden tener altas concentraciones de nitratos o de Helicobacter pylori)
también favorecen que se desarrolle este tumor.

3. Tabaco y alcohol: El tabaco aumenta el riesgo de desarrollar muchos cánceres, incluido el de


estómago.

4. Enfermedades o condiciones predisponentes: Existe una serie de enfermedades que


aumentan el riesgo de padecer cáncer gástrico. Las más destacadas son:

- Cirugía gástrica previa: Han de trascurrir años para que aparezca un cáncer sobre el
estómago residual (muñón gástrico). En general, este periodo suele ser superior a 10 -15 años.
- Gastritis crónica atrófica: Puede ir degenerando hasta transformarse en cáncer.
- Anemia perniciosa: Es un tipo especial de anemia, que aumenta el riesgo en unas 20 veces.
- Pólipos gástricos: El riesgo de que se desarrolle un cáncer sobre un pólipo depende, entre
otros factores, del tamaño del pólipo y de su histología. En general, a mayor tamaño, mayor riesgo
de que se malignice.
- Infección por H. Pylori: H. pylori es una bacteria que puede encontrarse en el estómago y
causar úlceras y gastritis crónica. Su tratamiento erradicador se basa en antibióticos. A nivel
mundial, la infección por H. pylori es el factor de riesgo más importante del cáncer gástrico. Sin
embargo, a pesar de que H. pylori aumenta el riesgo de cáncer gástrico, la mayoría de las
personas con esta infección NO la desarrollará pero sigue siendo importante tratarla para eliminar
la infección.
- Infección por virus de Epstein barr (VEB): se asocia con tumores de fundus y de cuerpo
gástrico.
- El reflujo gastro-esofágico aumenta el riesgo del cáncer de la unión gastro-esofágica.

5. Factores genéticos o familiares

- Factores genéticos: En casos poco frecuentes, el cáncer gástrico puede estar relacionado con
factores genéticos. Por ejemplo, en el síndrome de cáncer gástrico difuso hereditario uno o varios
miembros de la misma familia desarrollan este tipo de cáncer por la mutación en un gen llamado
E-cadherina.
- Factores familiares: La incidencia es 2-3 veces mayor en aquellas personas con varios
familiares diagnosticados de cáncer gástrico aunque no se haya identificado una alteración
genética subyacente en esa familia.

Clínica

Los pacientes con cáncer gástrico pueden estar asintomáticos o presentar síntomas y signos.

1. Asintomático. El cáncer gástrico puede no producir síntomas hasta fases avanzadas. En los
pacientes asintomáticos, el cáncer gástrico se diagnostica al realizar pruebas médicas por otras
causas.

2. Los síntomas (lo que nota el paciente) suelen ser vagos e inespecíficos. Los más frecuentes
son indigestión, pérdida de peso, dolor abdominal en la parte superior, cambios de
ritmo intestinal, pérdida de apetito y hemorragia digestiva. Las hemorragias pueden ser
de varios tipos y causar anemia:

 Hematemesis (= vómito con sangre roja) o vómitos con "posos de café".


 Melenas (= heces negras como la hiel) o hematoquecia (= heces con sangre).
 Pérdidas ocultas (microscópicas) de sangre por las heces.

También pueden notarse náuseas y vómitos, sensación de plenitud precoz (sensación de estar
lleno después de comer poco) por falta de distensión de la pared gástrica, ascitis (acumulación de
líquido en el abdomen), cansancio, etc

En los tumores de cardias se puede asociar ardor retroesternal y disfagia (= dificultad para
que el alimento pase por el esófago hasta el estómago). En los de estomago distal puede
existir obstrucción del píloro con vómitos de retención.

3. Los principales signos, es decir, lo que se detecta en la exploración física, son presencia de
lesiones de pequeño tamaño (nódulos) o de gran tamaño (masas) de consistencia
pétrea (como una piedra) o empastamiento (induración difícil de delimitar) en el
abdomen, organomegalias (aumento del tamaño de un órgano, por ejemplo, del
hígado), ascitis (líquido dentro del abdomen) y adenopatías (ganglios aumentados de tamaño)
en las fosas supraclaviculares (base del cuello) o en las axilas.

Estos síntomas no son exclusivos del cáncer gástrico, ya que pueden aparecer en la
úlcera gástrica, gastritis o en otras enfermedades.
Si presenta alguno o varios de estos síntomas o signos, le recomendamos que consulte
con su médico.

Clasificación por estadios

Los cánceres se clasifican en etapas o estadios, que tienen un pronóstico y tratamiento similares.

La clasificación más empleada para el cáncer gástrico es el TNM de la UICC/AJCC: la “T” es


por Tumor, la “N” por ganglios (Nodes en inglés) y la “M” por Metástasis. En función del T, N y M
se definen los estadios:

- Estadio 0 o carcinoma in situ: Es la etapa más inicial del cáncer. Se localiza en la parte más
superficial de la mucosa, y no infiltra las otras capas del estómago, no invade los ganglios
regionales ni produce metástasis a distancia.

- Estadio I: El tumor invade la capa más profunda de la mucosa (lámina propia) o la submucosa
sin afectación de ganglios linfáticos (estadio IA) o con afectación de 1 a 6 ganglios (IB), o invade la
capa muscular o la subserosa sin afectación ganglionar (IB). No hay metástasis a distancia.
Después del estadio 0, es el mas favorable.

- Estadio II y Estadio III: Son etapas intermedias. El estadio II tiene mejor pronóstico que el III.
Para establecer estos estadios, se tienen en consideración tanto el nivel de afectación de la pared
gástrica como el número de ganglios afectados por el tumor.

- Estadio IV: Es la etapa más avanzada. Su pronóstico es el peor. Existe metástasis a distancia en
hígado, pulmón, huesos, ovarios, ganglios alejados del estómago, etc.

La supervivencia de los pacientes con cáncer gástrico se relaciona con estos estadios, siendo >
95% en el estadio 0 y va descendiendo a medida que aumenta el estadio. El estadio IV es el de
menor supervivencia.

Tipos de Tratamiento
La atención multidisciplinar es clave en el manejo de los pacientes con cáncer gástrico. El Comité
Multidisciplinar, integrado por profesionales de las especialidades que participan en el diagnóstico
y tratamiento de esta enfermedad (cirujanos, oncólogos médicos, oncólogos radioterápicos,
radiólogos, anatomopatólogos, expertos en nutrición, enfermeras, entre otros), tomará las
decisiones sobre las pruebas diagnósticas a realizar y establecerá los tratamientos adecuados
para cada paciente y su secuencia, según esté indicado.

En la elección de la mejor estrategia terapéutica para cada paciente, se toman en consideración


factores dependientes del propio paciente, del tumor y del tratamiento:

 Factores dependientes del paciente: edad, estado general, situación nutricional,


enfermedades asociadas como por ejemplo, cardiopatías (problemas de corazón) y, por
supuesto, la voluntad y decisión del propio paciente.
 Factores dependientes del tumor: síntomas que produce, localización en el estómago,
estadio, histología, sobreexpresión/amplificación de HER2 en cáncer gástrico metastático,
expresión de PD-L1 y situación de las proteínas reparadoras (MMR).
 Factores dependientes del tratamiento: intención del tratamiento, tipo de cirugía,
tolerancia y eficacia de la quimioterapia, aspectos relacionados con la radioterapia,
tratamientos previos, etc.

Los tipos principales de tratamiento del cáncer gástrico son la resección endoscópica de la
mucosa, la cirugía, la quimioterapia, terapias dirigidas, la inmunoterapia y
la radioterapia aunque, en algunos pacientes, el tratamiento será exclusivamente sintomático
(controlar exclusivamente las molestias del paciente) dirigido a mejorar la calidad de vida y el
control de los síntomas.

El Comité Multidisciplinar establecerá si el tumor es resecable (se puede extirpar) o irresecable (no
se puede extirpar) y decidirá que estrategias terapéuticas son las indicadas para cada paciente.

La decisión terapéutica se ajustará a las características de cada paciente en concreto.

 En general, el tumor primario se extirpa si no existen metástasis a distancia. Según la


extensión del tumor a nivel local/locorregional, está indicada la quimioterapia
complementaria pre/postoperatoria (antes y después de la cirugía). En algunas
ocasiones, se asocia radioterapia tras la cirugía.
 Si existen metástasis a distancia, la quimioterapia es el tratamiento clave, asociando
otras estrategias terapéuticas si es preciso.

1. Resección endoscópica de la mucosa (REM)

Esta técnica REM consiste en extirpar el tumor mediante gastroscopia y se reserva para cánceres
iniciales, de pequeño tamaño (< 2 cm), limitados a la mucosa, sin úlceras bien diferenciados y en
los que no se aprecie una invasión de vasos en la biopsia inicial. Además, se están desarrollando
otras técnicas endoscópicas como la disección endoscópica submucosa que permite la extirpación
de tumores un poco más grandes en casos concretos.

2. Cirugía

El tratamiento quirúrgico del cáncer gástrico puede tener dos “intenciones”:


 Intención curativa: la cirugía se realiza para intentar eliminar todo el
cáncer.
 Intención paliativa: la cirugía se realiza para mejorar los síntomas que
produce el tumor (por ejemplo: la obstrucción del píloro), pero no se puede
extirpar toda la enfermedad por su extensión.

La gastrectomía es la técnica quirúrgica estándar para resecar el tumor primario. Dependiendo


de la extensión y localización en el estómago, la gastrectomía será total o subtotal. En la cirugía
con intención curativa, además de resecar el estómago total o parcialmente, se extirpan los
ganglios linfáticos de las cadenas vecinas. Esta operación se llama linfadenectomía y según el
nivel de resección ganglionar, la linfadenectomía se clasifica en D0, D1 o D2.
En ocasiones, es preciso realizar además la extirpación del páncreas (pancreatectomía), el bazo
(esplenectomía) o parte del hígado (hepatectomía) o de otras estructuras para resecar
completamente el tumor.

Complicaciones postoperatorias inmediatas: Como ocurre con otras


cirugías, pueden surgir complicaciones postoperatorias inmediatas siendo las más frecuentes la
fiebre, el dolor, la infección de la herida abdominal, otras infecciones abdominales o pulmonares,
el sangrado, los problemas de cicatrización y los eventos trombóticos.

Complicaciones postoperatorias tardías:

 Al extirpar parte o todo el estómago, pueden aparecer diarrea, problemas nutricionales,


cierto grado de desnutrición y pérdida de peso.
 El síndrome de Dumping se presenta en el 20-40% de los pacientes sometidos a cirugía
gástrica y se debe al paso rápido de los alimentos al intestino. Hay dos tipos:
o
o S. Dumping precoz: Ocurre a los 15-30 minutos después de haber comido. Los
síntomas son sensación de pesadez en la zona del estómago, dolor abdominal
tipo “calambres”, diarrea, náuseas, sudoración, hipotensión y taquicardia.
o S. Dumping tardío: Ocurre a las 2-3 horas después de haber comido. Los
síntomas son náuseas, sudoración, ansiedad, temblor, hipoglucemia (bajada
del azúcar en la sangre) y debilidad.

Recomendaciones

 Hacer 5-6 comidas al día con poca cantidad de alimentos en cada una de ellas.
 Masticar adecuadamente los alimentos y comer despacio.
 Descansar durante 15-30 minutos después de las comidas.
 Evitar los alimentos ricos en azúcar, como mermeladas, dulces, etc.
 No beber líquidos durante las comidas, para evitar sentirse lleno.
 Tomar alimentos ricos en energía, como pasta, arroz o pan, para evitar la pérdida de peso.
 Evitar las comidas flatulentas, que pueden producir gases y producir una sensación de
plenitud precoz.
 Ir probando los alimentos que le sienten bien y eliminar los que le sientan mal.

Además, es necesario administrar de forma periódica suplementos de vitamina B12, porque la


mucosa del estómago produce normalmente esta vitamina y estar resecado el estómago se
necesita un aporte externo de la misma.

3. Radioterapia
La radioterapia es el tratamiento con radiaciones ionizantes. Con la radioterapia, se trata una
zona concreta del cuerpo. Por esta razón, se considera un tratamiento local/locorregional al igual
que la cirugía. En cambio, la quimioterapia es un tratamiento sistémico, es decir, que se distribuye
por todo el organismo.

Antes de empezar la radioterapia es necesario realizar una planificación y una simulación, para
comprobar que la radioterapia llegará a la zona deseada.

Técnica: Las radiaciones ionizantes son generadas por unos equipos tecnológicos muy
sofisticados, llamados aceleradores lineales. El paciente se tumba en la camilla y tiene que
permanecer quieto durante los minutos que dura la administración la radioterapia. No es un
tratamiento doloroso.

Indicaciones: La radioterapia está indicada como tratamiento complementario a la cirugía o para


aliviar los síntomas que produce la enfermedad, pero no todos los pacientes con cáncer gástrico
deben recibir radioterapia. Para más información, consulte con su médico.


 Como tratamiento complementario, se suele administrar después de la cirugía. En
este caso se denomina radioterapia adyuvante (postoperatoria) y se acompaña
de quimioterapia para aumentar su eficacia (quimiorradioterapia). Con menor
frecuencia, se administra de forma neoadyuvante (antes de la cirugía,
preoperatoria). La decisión de administrar la radioterapia de forma pre o
postoperatoria depende de una serie de factores que varían de un paciente a otro y
será decidido por el Comité Multidisciplinar.

 Como tratamiento paliativo, la radioterapia es eficaz para controlar el dolor, frenar


el sangrado en tumores sangrantes y aliviar otros síntomas. En esta situación, se
suele administrar sola, sin quimioterapia.

Efectos secundarios: La radioterapia pretende tratar exclusivamente el tumor con un margen de


seguridad, pero es inevitable que tejidos normales que están en la cercanía reciban también parte
de las radiaciones. Los efectos adversos o toxicidad de la radioterapia se deben precisamente a su
acción sobre los tejidos normales y varían según la zona tratada. La dosis total de radioterapia que
se puede administrar depende de la tolerancia de los tejidos normales, que es diferente para cada
órgano.

4. Quimioterapia, anticuerpos monoclonales e inmunoterapia

La quimioterapia se emplea con mucha frecuencia en el cáncer gástrico, bien como terapia
complementaria a la cirugía (quimioterapia preoperatoria, postoperatoria o perioperatoria) en
estadios localizados resecables o bien para enfermedad avanzada irresecable o metastásica.

La quimioterapia consiste en la administración de fármacos con actividad antitumoral que


alteran la función de las células neoplásicas y causan su destrucción. Los agentes de
quimioterapia activos en cáncer gástrico son los platinos (cisplatino y oxaliplatino), las
fluoropirimidinas (5Fluorouracilo y capecitabina), los taxanos (paclitaxel y docetaxel), la
epirrubicina y el irinotecan. S-1 es una fluoropirimidina oral comercializada en Japón.

Las terapias dirigidas o antidiana son fármacos con actividad dirigida contra dianas celulares,
es decir, contra una parte de la célula (un receptor) o substancia específica (un factor de
crecimiento), que intervienen en los procesos del cáncer. Entre las terapias dirigidas se
encuentran los anticuerpos monoclonales que se administran por vía intravenosa (iv) y los
inhibidores de tirosina quinasa, que se administran por vía oral (vo).
En cáncer gástrico metastásico, están aprobados dos anticuerpos monoclonales. En primera línea,
el trastuzumab aumenta la eficacia de la quimioterapia cuando el tumor es HER2 positivo. En
segunda línea, el ramucirumab, que actúa a nivel de los vasos sanguíneos, evitando su formación
y por ende que el tumor crezca y se nutra y no requiere que sea un tumor HER2 positivo, ha
demostrado su actividad en monoterapia (solo) o en combinación con paclitaxel.

La inmunoterapia es un tipo de tratamiento del cáncer que ayuda al sistema inmunitario a


combatir el cáncer. El sistema inmunitario ayuda a su cuerpo a combatir las infecciones y otras
enfermedades como el cáncer. Cuando se forma un tumor en nuestro cuerpo, una de las vías de
eliminación del mismo es a través de este sistema compuesto entre otras células por linfocitos. La
función de los diferentes tipos de inmunoterapia es potenciar las vías naturales del cuerpo para
eliminar células malignas. Las células tumorales “engañan” al sistema inmune, bloqueando la
acción de los linfocitos y con ello la destrucción de las células malignas por parte éstos. La
inmunoterapia globalmente lo que hace es deshacer ese bloqueo que hace el tumor al linfocito
favoreciendo una vía adicional para inducir la muerte de las células tumorales.

Los inhibidores de los puntos de control inmunitario (checkpoint inhibitors) son un tipo de
inmunoterapia. PD-1 es una proteína de membrana que está en la superficie de los linfocitos T y
PD-L1 es una proteína que expresan diferentes tipos de tumores, entre ellos el cáncer gástrico.
Cuando hay una unión entre PD-1 y PD-L1 se bloquea la acción del linfocito T. Lo que hacen estos
inhibidores es romper esta unión y con ello restaurar la actividad de linfocito T para matar células
tumorales. Pembrolizumab y nivolumab son dos fármacos que rompen esta unión. No obstante, no
todos los pacientes son candidatos a este tratamiento, únicamente son aquellos en los que hay
una alta expresión de PD-L1.

Vía de administración: En general, la quimioterapia se administra por vía intravenosa, aunque


algunos fármacos se administran por vía oral (como la capecitabina). El
trastuzumab,ramucirumab, pembrolizumab y nivolumab se administran también por vía
intravenosa. La quimioterapia, los anticuerpos monoclonales y la inmunoterapia se administran
de forma periódica en lo que se conoce como ciclos.

Indicaciones: La quimioterapia puede estar indicada como tratamiento complementario a la


cirugía o para prolongar la supervivencia, controlar los síntomas que produce la enfermedad y
mejorar la calidad de vida.

Como tratamiento complementario, se suele administrar antes y después de la cirugía. En este


caso se denomina quimioterapia perioperatoria. En menos ocasiones se administra solo de
forma preoperatoria o postoperatoria, acompañada o no de radioterapia. La decisión de
administrar la quimioterapia de forma pre o/y postoperatoria depende de una serie de factores
que varían de un paciente a otro y será decisión del Comité Multidisciplinar.

En enfermedad avanzada la quimioterapia puede ser eficaz para mejorar la supervivencia y la


calidad de vida, controlar el dolor y aliviar otros síntomas. En esta situación, se suele administrar
sin radioterapia y dependiendo del caso asociada a trastuzumab, ramucirumab o inmunoterapia..
CANCER CERVICO UTERINO
El cáncer de cuello uterino es cáncer que se origina en las células del cuello del útero.
También se conoce como cáncer de cérvix o cáncer cervicouterino. El cuello uterino es la
porción final, inferior y estrecha del útero (matriz) que conecta el útero con la vagina (canal
del parto). El cáncer de cuello uterino se forma, por lo general, de manera lenta a lo largo del
tiempo. Antes de que este cáncer se forme, las células del cuello del útero sufren ciertos
cambios conocidos como displasia y se convierten en células anormales en el tejido del cuello
uterino. Con el tiempo, si las células anormales no se destruyen o se extraen, es posible que
se vuelvan cancerosas, se multipliquen y se diseminen a partes más profundas del cuello
uterino y a las áreas que lo rodean.

El cuello uterino tiene dos partes principales:

 El ectocérvix (también llamado exocérvix) es la parte más baja del cuello


uterino que se observa durante un examen ginecológico. El ectocérvix está
revestido de células delgadas y planas llamadas células escamosas.
 El endocérvix es la parte interna del cuello uterino que forma el canal que
conecta la vagina con el útero. El endocérvix está revestido de células
glandulares en forma de columna que producen moco.

El endocérvix y el ectocévix se juntan en la unión escamocolumnar (también llamada


zona de transformación). La mayoría de los cánceres de cuello uterino comienzan en
esta área.
Características anatómicas del cuello uterino. El cuello uterino es la porción final, inferior y estrecha del
útero que conecta al útero con la vagina. Está formado por el orificio interno (abertura entre el cuello uterino
y la parte superior del útero), el endocérvix (parte interna del cuello uterino que forma el conducto
endocervical), el ectocérvix (parte externa del cuello uterino que se conecta con la vagina) y el orificio
externo (abertura entre el cuello uterino y la vagina). El área donde el endocérvix se une al ectocérvix se
llama unión escamocolumnar, y contiene células glandulares (células en forma de columna que elaboran
moco) del endocérvix y células escamosas (células delgadas y planas) del ectocérvix. La unión
escamocolumnar también se conoce como zona de transformación.

Tipos de cáncer de cuello uterino


Los cánceres de cuello uterino llevan el nombre del tipo de célula donde comenzó el
cáncer. Los dos tipos principales son los siguientes:

 Carcinoma de células escamosas. La mayoría de los cánceres de cuello


uterino (hasta el 90 %) son carcinomas de células escamosas. Estos
cánceres, que también se conocen como carcinomas epidermoides, se
originan en las células del ectocérvix.
 Adenocarcinoma. Los adenocarcinomas de cuello uterino, que también se
conocen como adenocarcinomas cervicales, se originan en las células
glandulares del endocérvix. El adenocarcinoma de células claras, también
llamado carcinoma de células claras o mesonefroma, es un tipo raro de
adenocarcinoma de cuello uterino.

A veces, el cáncer de cuello uterino tiene características de carcinoma de células


escamosas y de adenocarcinoma. A esto se le llama carcinoma mixto o carcinoma
adenoescamoso. En muy pocas ocasiones, el cáncer se origina en otras células del
cuello del útero.

Causas
A nivel mundial, el cáncer cervical es el tercer tipo de cáncer más común en las mujeres. Es mucho menos
común en los Estados Unidos debido al uso ampliado de pruebas de Papanicolau.

Los cánceres cervicales comienzan en las células de la superficie del cuello uterino. Existen dos tipos de
células en la superficie del cuello uterino: escamosas y columnares (células glandulares). La mayoría de los
cánceres cervicales provienen de las células escamosas.

El desarrollo del cáncer cervical generalmente es muy lento y comienza como una afección precancerosa
llamada displasia. Esta afección se puede detectar por medio de una prueba de Papanicolau y es casi 100%
tratable. Pueden pasar años para que la displasia se convierta en cáncer cervical. La mayoría de las mujeres a
quienes se les diagnostica cáncer cervical en la actualidad no se han sometido a pruebas de Papanicolau
regulares o no han tenido un seguimiento de sus resultados anormales.
Casi todos los cánceres cervicales son causados por el virus del papiloma humano (VPH). El VPH es un virus
común que se disemina a través del contacto piel con piel y también a través de las relaciones sexuales.
Existen muchos tipos diferentes (cepas) de VPH. Algunas cepas llevan a cáncer cervical, así como a otros
cánceres. Otras cepas pueden causar verrugas genitales, mientras que otras no causan ningún problema en
absoluto.
Los hábitos y patrones sexuales de una mujer pueden aumentar su riesgo de padecer cáncer cervical. Las
prácticas sexuales riesgosas incluyen:

 Tener relaciones sexuales a una edad temprana


 Tener múltiples parejas sexuales

 Tener una pareja o múltiples parejas que participen en actividades sexuales de alto riesgo

Otros factores de riesgo del cáncer cervical incluyen:

 No recibir la vacuna contra el VPH


 Estar en condiciones económicas desfavorables

 Tener una madre que haya tomado durante su embarazo el medicamento DES
(dietilestilbestrol) a comienzos de los años 60 para prevenir el aborto espontáneo

 Sistema inmunitario debilitado

Síntomas
El cáncer de cuello uterino en un estadio temprano generalmente no produce signos ni síntomas.

Los signos y síntomas del cáncer de cuello uterino más avanzado incluyen:

 Sangrado vaginal después de las relaciones sexuales, entre períodos o después de la


menopausia
 Flujo vaginal acuoso y con sangre que puede ser abundante y tener un olor fétido
 Dolor pélvico o dolor durante las relaciones sexuales

Tratamiento
El tratamiento del cáncer cervical depende de:

 La etapa o estadio del cáncer

 El tamaño y forma del tumor

 La edad y salud general de la mujer

 Su deseo de tener hijos en el futuro

El cáncer cervical temprano se puede curar con la extirpación o destrucción de los tejidos precancerosos o
cancerosos. Es por esto que hacer las pruebas de Papanicolau de rutina según la programación recomendada
es tan importante para prevenir el cáncer cervical uterino o detectarlo en una etapa temprana. Existen
diversas formas quirúrgicas de curar el cáncer cervical sin extirpar el útero ni dañar gravemente el cuello
uterino, de tal manera que la mujer pueda aún tener hijos en el futuro.

Los tipos de cirugía para el precáncer cervical y en ocasiones cáncer cervical temprano muy pequeño
incluyen:

 Procedimiento de escisión electroquirúrgica con asa (LEEP, por sus siglas en


inglés) -- Utiliza electricidad para extirpar el tejido anormal.

 Crioterapia -- Congela las células anormales.

 Terapia con láser -- Utiliza luz para cauterizar el tejido anormal.


 Histerectomía -- Puede realizarse en mujeres con precáncer que se hayan
sometido a procedimientos LEEP recurrentes o que no están interesadas en
tener más hijos.
El tratamiento para el cáncer cervical más avanzado puede incluir:

 Histerectomía radical, con la cual se extirpa el útero y mucho de los tejidos


circundantes, que incluyen los ganglios linfáticos y la parte superior de la
vagina. Este procedimiento se realiza con más frecuencia en mujeres más
jóvenes, más sanas con pequeños tumores.

 Radioterapia, junto con la quimioterapia, se administra más frecuentemente en


mujeres con tumores demasiado grandes para realizar una histerectomía
radical, o en mujeres que no son buenas candidatas para la cirugía.

 Evisceración pélvica, un tipo extremo de cirugía en la cual se extirpan todos los


órganos de la pelvis, incluyendo la vejiga y el recto.

Es posible utilizar la radioterapia para tratar los casos en que el cáncer ha reaparecido.
La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir el cáncer. Se puede administrar sola o con cirugía o
radiación.
Complicaciones
Las complicaciones pueden incluir:

 Riesgo de que el cáncer regrese en mujeres que reciben tratamiento para salvar el útero.

 Problemas con las funciones sexuales, intestinales y de la vejiga después de una cirugía o
radiación.

Prevención
Para reducir tu riesgo de cáncer de cuello uterino, haz lo siguiente:

 Pregúntale al médico acerca de la vacuna contra el virus del papiloma humano. Recibir
una vacuna para prevenir la infección por virus del papiloma humano puede reducir tu riesgo
de cáncer de cuello uterino y otros cánceres relacionados con el virus del papiloma humano.
Pregúntale al médico si la vacuna contra el virus del papiloma humano es apropiada para ti.
 Sométete a pruebas de Papanicolaou de rutina. Las pruebas de Papanicolaou pueden
detectar afecciones precancerosas del cuello uterino, por lo que pueden ser monitoreadas o
tratadas para prevenir este tipo de cáncer. La mayoría de las organizaciones médicas
sugieren comenzar con las pruebas de Papanicolaou de rutina a la edad de 21 años y
repetirlas cada pocos años.
 Mantén relaciones sexuales seguras. Reduce tu riesgo de cáncer de cuello uterino; toma
medidas para prevenir las infecciones de transmisión sexual, como usar un condón cada vez
que tengas relaciones sexuales y limitar el número de parejas sexuales que tengas.
 No fumes. Si no fumas, no empieces a hacerlo ahora. Si fumas, habla con el médico acerca
de estrategias para lograr dejar de fumar.
CANCER DE PANCREAS
El cáncer de páncreas es uno de los tumores más agresivos del tracto digestivo.
La mayoría de los pacientes con cáncer de páncreas fallecen por esta enfermedad debido a que los
tumores se diagnostican tarde, cuando ya no son curables.
La posición del páncreas en el organismo, por detrás de estómago y colon y en íntimo contacto con
importantes estructuras abdominales como el duodeno, la vía biliar, las arterias y venas intestinales, la
aorta, etc., hace que el tumor invada otros órganos y se extienda con rapidez.

Causas
Desconocemos qué causa el cáncer de páncreas, pero hemos identificado a muchos de los factores de
riesgo para este cáncer (consulte Factores de riesgo para el cáncer de páncreas), y sabemos cómo
algunos de estos causan que las células se vuelvan cancerosas.

Algunos genes controlan cuándo las células crecen, se dividen en nuevas células y mueren:

 A los genes que ayudan a las células a crecer, dividirse y a mantenerse vivas se les
denominan oncogenes.
 Los genes que ayudan a mantener el control de la división celular o que provocan que las células
mueran en el momento oportuno se llaman genes supresores de tumores.

El cáncer puede ser causado por cambios en el ADN que activan a los oncogenes o desactivan a los genes
supresores de tumores.

Mutaciones genéticas hereditarias

Algunas personas heredan cambios genéticos de sus padres que aumentan el riesgo de cáncer de
páncreas. A veces estos cambios genéticos son parte de síndromes que conllevan también mayores
riesgos de otros problemas de salud. Estos síndromes causan una pequeña parte de todos los cánceres
de páncreas, y se describen en Factores de riesgo para el cáncer de páncreas.

Mutaciones genéticas adquiridas

La mayoría de las mutaciones genéticas relacionadas con los casos de cáncer de páncreas ocurren
después del nacimiento, en lugar de ser heredadas. En ocasiones, estas mutaciones genéticas
adquiridas resultan de la exposición a químicos que causan cáncer (como los que se encuentran en
el humo del tabaco). No obstante, a menudo se desconoce qué causa estos cambios. Muchos cambios
genéticos probablemente sean solo eventos aleatorios que algunas veces ocurren en el interior de una
célula, sin que haya una causa externa.

A menudo, algunos de los cambios en el ADN que se observan en los casos esporádicos (no hereditarios)
de cáncer de páncreas son iguales a los que se observan en los casos hereditarios, mientras que otros
son diferentes. Por ejemplo, muchos de los casos esporádicos de cáncer de páncreas presentan cambios
en los genes p16 y TP53 que también se observan en algunos síndromes genéticos. Sin embargo,
muchos cánceres de páncreas también presentan cambios en genes, tales como KRAS, BRAF, y DPC4
(SMAD4), los cuales no son parte de síndromes hereditarios. También se pueden encontrar otros cambios
genéticos en los cánceres pancreáticos, aunque a menudo no está claro qué ocasionó estos cambios.
Los médicos suelen decir que el cáncer de páncreas es una “enfermedad silenciosa” porque, en
sus comienzos, no presenta muchos síntomas perceptibles. Además, en la actualidad, no hay
pruebas que puedan detectar confiablemente el cáncer en personas que no tienen síntomas.
Cuando las personas tienen síntomas, estos son similares a los síntomas de otras afecciones
médicas, como las úlceras o la pancreatitis (consulte la sección. A medida que el cáncer crece,
los síntomas pueden incluir:
 Color amarillo en la piel (incluyendo coloración amarillenta de las encías y los labios
internos) o los ojos, oscurecimiento de la orina, comezón y heces del color de la
arcilla, que son signos de ictericia causada por la obstrucción de los conductos
biliares

 Dolor en la parte superior del abdomen, de la espalda, o en los brazos

 Inflamación dolorosa de un brazo o una pierna debido a un coágulo sanguíneo

 Inflamación dolorosa de un brazo o una pierna debido a un coágulo sanguíneo

 Sensación de ardor en el estómago u otras molestias gastrointestinales

 Distensión estomacal

 Heces flotantes con olor particularmente fétido y color inusual, debido a que el
cuerpo no digiere bien las grasas

 Debilidad

 Pérdida del apetito

 Náuseas y vómitos

 Escalofríos y sudores

 Fiebre

 Pérdida de peso sin razón aparentes

Diagnostico
Si tu médico sospecha de cáncer de páncreas, es posible que te someta a una o más de las
siguientes pruebas:

 Pruebas de imágenes que crean imágenes de los órganos internos. Estas


pruebas ayudan a los médicos a visualizar los órganos internos, incluido el páncreas.
Las técnicas utilizadas para diagnosticar el cáncer de páncreas incluyen ecografía,
tomografía computarizada (CT, por sus siglas en inglés), resonancia magnética (MRI,
por sus siglas en inglés) y, algunas veces, tomografía por emisión de positrones (PET,
por sus siglas en inglés).
 Uso de un endoscopio para obtener imágenes ecográficas del páncreas. En una
ecografía endoscópica (EUS, por sus siglas en inglés) se utiliza un dispositivo de
ecografía para tomar imágenes del páncreas desde el interior del abdomen. El
dispositivo se pasa a través de un tubo delgado y flexible (endoscopio) por el esófago
hasta el estómago para obtener las imágenes.
 Extracción de una muestra de tejido para su análisis (biopsia). Una biopsia es un
procedimiento para extraer una pequeña muestra de tejido con el objetivo de
examinarla con un microscopio. Generalmente, el tejido se obtiene durante
una ecografía endoscópica mediante instrumentos especiales que se guían a través
del endoscopio. Con menos frecuencia, se obtiene una muestra de tejido del
páncreas mediante la inserción de una aguja a través de la piel y dentro del páncreas
(aspiración con aguja fina).
 Análisis de sangre. El médico puede analizar tu sangre en busca de proteínas
específicas (marcadores tumorales) secretadas por las células cancerosas del
páncreas. Una prueba de marcadores tumorales utilizada en el cáncer de páncreas se
llama CA19-9. Puede ser útil para comprender cómo responde el cáncer al
tratamiento. Pero la prueba no siempre es confiable porque algunas personas con
cáncer de páncreas no tienen niveles elevados de CA19-9, lo que le resta utilidad a la
prueba.
Si tu médico confirma un diagnóstico de cáncer de páncreas, tratará de determinar la extensión
(etapa). Con la información obtenida de las pruebas de clasificación de la etapa, el médico le
asigna una etapa al cáncer de páncreas, lo que ayuda a identificar los tratamientos que más te
benefician.

Las etapas del cáncer de páncreas se indican con números romanos que van de 0 a IV. Las
etapas más bajas indican que el cáncer se limita al páncreas. En la etapa IV, el cáncer ya se ha
diseminado a otras partes del cuerpo.

El sistema de clasificación de la etapa del cáncer continúa evolucionando y se está volviendo


cada vez más complejo a medida que los médicos mejoran el diagnóstico y el tratamiento.

No dudes en preguntarle al médico sobre su experiencia en el diagnóstico del cáncer de


páncreas. Si tienes alguna duda, busca una segunda opinión.

Estadios
El método más frecuente para clasificar el cáncer de páncreas es dividirlo en 4 categorías, según
la posibilidad de extirparlo con cirugía y las partes a las que se ha diseminado:

Tumores resecables (localizados)


Este tipo de cáncer de páncreas puede extraerse quirúrgicamente. A menudo, la cirugía se realiza
enseguida después del diagnóstico. A veces, se puede recomendar un tratamiento adicional
antes de la cirugía. El tumor puede estar ubicado únicamente en el páncreas o extenderse más
allá, pero no ha crecido hasta afectar arterias o venas importantes del área. No hay evidencia de
que el tumor se haya diseminado a otras áreas fuera del páncreas. Entre el 10% y el 15% de los
pacientes, aproximadamente, reciben el diagnóstico en este estadio.

Tumores "borderline"
Esta categoría describe un tumor que posiblemente será difícil, o imposible, de extirpar
quirúrgicamente, cuando se lo diagnostica por primera vez, pero si la quimioterapia o la
radioterapia pueden reducir el tumor en primer lugar, es posible que se extirpe en el futuro con
márgenes negativos. "Márgenes negativos" significa que no quedarán células cancerosas visibles
en el cuerpo.

Tumores localmente avanzados


Este tipo aún está ubicado únicamente en el área alrededor del páncreas, pero no se lo puede
extirpar quirúrgicamente porque ha crecido hasta afectar arterias, venas u órganos cercanos. Esto
significa que no se puede extirpar con cirugía porque el riesgo de dañar estas estructuras
cercanas es muy alto. No hay signos de que se haya diseminado a ninguna parte distante del
cuerpo. Entre el 35% y el 40% de los pacientes, aproximadamente, reciben el diagnóstico en este
estadio.

Tumores metastásicos
El tumor se ha diseminado más allá del área del páncreas y a otros órganos, como el hígado, los
pulmones u otras áreas alejadas del abdomen. Entre el 45% y el 55% de los pacientes,
aproximadamente, reciben el diagnóstico en este estadio.

Al clasificar los diferentes tipos de cáncer en una de estas categorías, el equipo de atención
médica puede planificar la mejor estrategia de tratamiento.

Sistema TNM de determinación de estadios


Los médicos utilizan con frecuencia una herramienta llamada “sistema TNM” para determinar el
estadio de otros tipos de cáncer. En general, los médicos clasifican los tumores durante la cirugía.
Sin embargo, muchos pacientes con cáncer de páncreas no se someten a intervenciones
quirúrgicas. Por lo tanto, el sistema TNM no se emplea tanto con el cáncer de páncreas como con
otros tipos de cáncer.

En el sistema TNM, los médicos usan los resultados de las pruebas de diagnóstico, las
exploraciones por imágenes y la cirugía para responder a las siguientes preguntas:

 Tumor (T): ¿qué tan grande es el tumor primario? ¿Dónde está ubicado?
 Ganglio (Node, N): ¿el tumor se ha diseminado a los ganglios linfáticos? De ser
así, ¿a dónde y cuántos?
 Metástasis (M): ¿el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo? De ser así,
¿a dónde y en qué medida?
Los resultados se combinan para determinar el estadio del cáncer de cada persona. Hay 5
estadios: el estadio 0 (cero) y los estadios I a IV (1 a 4). El estadio es una forma frecuente de
describir el cáncer, de manera que los médicos puedan planificar de forma conjunta los mejores
tratamientos. Aquí le mostramos más detalles sobre cada parte del sistema TNM para el cáncer
de páncreas:

Tumor (T)
Mediante el sistema TNM, se utiliza la “T” más una letra o número (0 a 4) para describir el tamaño
y la ubicación del tumor. El tamaño del tumor se mide en centímetros (cm). Un centímetro es
aproximadamente igual al ancho de una lapicera o un lápiz estándar.

El estadio del tumor ayuda al médico a desarrollar el mejor plan de tratamiento para cada
paciente. A continuación, se incluye información sobre los estadios específicos del tumor.

TX: no se puede evaluar el tumor primario.


T0 (T más cero): no se encontró presencia de cáncer en el páncreas.
Tis: se refiere al carcinoma in situ, que es el cáncer muy precoz que no se ha diseminado.
T1: el tumor solo se encuentra en el páncreas y mide 2 centímetros (cm) como máximo. Este
estadio puede a su vez dividirse en T1a, T1b o T1c en función del tamaño del tumor.
T2: el tumor solo se encuentra en el páncreas y mide más de 2 cm pero no más de 4 cm.
T3: el tumor mide más de 4 cm y se extiende más allá del páncreas. No compromete las arterias
o venas importantes cercanas al páncreas.
T4: el tumor se extiende fuera del páncreas, hacia las arterias o venas principales que se
encuentran cerca de él. El tumor T4 no se puede extirpar por completo con una cirugía.
Ganglio (N)
La “N” en el sistema TNM corresponde a la abreviación para ganglio linfático. Estos son órganos
minúsculos con forma de frijol ubicados en todo el cuerpo que, al formar parte del sistema
inmunitario del cuerpo, ayudan a combatir las infecciones y las enfermedades. En el cáncer
pancreático, los ganglios linfáticos regionales son los que están cerca del páncreas y los ganglios
linfáticos distantes son los que están en otras partes del cuerpo.

NX: no se pueden evaluar los ganglios linfáticos regionales.


N0: no se encontró presencia de cáncer en los ganglios linfáticos regionales.
N1: el cáncer se diseminó a 1 o 3 ganglios linfáticos regionales.
N2: el cáncer se diseminó a 4 o más ganglios linfáticos regionales.
Metástasis (M)
La “M” del sistema TNM indica si el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, lo que se
conoce como metástasis a distancia.

M0: el cáncer no se ha diseminado a otras partes del cuerpo.


M1: el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, incluidos los ganglios linfáticos
distantes. El cáncer de páncreas se disemina con mayor frecuencia al hígado, el revestimiento de
la cavidad abdominal llamado peritoneo y los pulmones.
Agrupación de los estadios del cáncer
Los médicos asignan el estadio del cáncer combinando las clasificaciones T, N y M.

Estadio 0: se refiere al cáncer in situ; el cáncer aún no ha crecido fuera del conducto en el que se
originó (Tis, N0, M0).
Estadio IA: el tumor mide hasta 2 cm o menos y está en el páncreas. No se ha diseminado a los
ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo (T1, N0, M0).
Estadio IB: el tumor que afecta al páncreas mide más de 2 cm. No se ha diseminado a los
ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo (T2, N0, M0).
Estadio IIA: el tumor mide más de 4 cm y se extiende más allá del páncreas. No se ha
diseminado a las arterias, las venas, los ganglios linfáticos u otras partes del cuerpo (T3, N0, M0).
Estadio IIB: el tumor, de cualquier tamaño, no se ha diseminado a las arterias o venas cercanas.
Se ha diseminado a 1 a 3 ganglios linfáticos regionales, pero no a otras partes del cuerpo (T1, T2
o T3; N1; M0).
Estadio III: cualquiera de estas situaciones:
 Un tumor, de cualquier tamaño, que se ha diseminado a 4 o más ganglios linfáticos
regionales, pero no a las arterias, las venas u otras partes del cuerpo cercanas (T1,
T2 o T3; N2; M0).
 Un tumor que se ha diseminado a las arterias y venas cercanas y es posible que se
haya diseminado a ganglios linfáticos regionales. El cáncer no se ha diseminado a
otras partes del cuerpo (T4, cualquier N, M0).

Estadio IV: cualquier tumor que se ha diseminado a otras partes del cuerpo (cualquier T,
cualquier N, M1).

Complicaciones

A medida que el cáncer de páncreas evoluciona, puede causar complicaciones como las
siguientes:
Pérdida de peso. Varios factores pueden causar pérdida de peso en personas con cáncer de
páncreas. La pérdida de peso puede ocurrir a medida que el cáncer consume la energía del
cuerpo. Las náuseas y los vómitos causados por los tratamientos contra el cáncer o por un tumor
que presiona el estómago pueden dificultar la ingesta de alimentos. O tu cuerpo puede tener
dificultades para procesar los nutrientes de los alimentos porque el páncreas no está produciendo
suficientes jugos digestivos.
Ictericia. El cáncer de páncreas que bloquea el conducto biliar del hígado puede causar ictericia.
Los signos incluyen piel y ojos amarillos, orina de color oscuro y heces fecales de color pálido. La
ictericia generalmente ocurre sin dolor abdominal.
El médico puede recomendar que se coloque un tubo plástico o metálico (estent) dentro del
conducto biliar para mantenerlo abierto. Esto se hace con la ayuda de un procedimiento llamado
colangiopancreatografía retrógrada endoscópica (ERCP, por sus siglas en inglés). Durante
la colangiopancreatografía retrógrada endoscópica se pasa un endoscopio a través de la
garganta, el estómago y la parte superior del intestino delgado. Luego, se inyecta una sustancia
de contraste en los conductos pancreáticos y biliares a través de un pequeño tubo hueco (sonda)
que se pasa a través del endoscopio. Finalmente, se toman imágenes de los conductos.
Dolor. Un tumor en crecimiento puede presionar los nervios del abdomen, y causar dolor que
puede llegar a ser intenso. Los analgésicos pueden ayudarte a sentirte más cómodo. Los
tratamientos, como la radiación y la quimioterapia, podrían ayudar a retardar el crecimiento del
tumor y proporcionar algún alivio del dolor.
En casos graves, el médico puede recomendar un procedimiento para inyectar alcohol en los
nervios que controlan el dolor en el abdomen (bloqueo del plexo celíaco). Este procedimiento
impide que los nervios envíen señales de dolor al cerebro.
Obstrucción intestinal. El cáncer de páncreas que crece o presiona la primera parte del intestino
delgado (duodeno) puede bloquear el flujo de alimentos digeridos desde el estómago hacia los
intestinos.
El médico puede recomendar que se coloque un tubo (estent) en el intestino delgado para
mantenerlo abierto. En algunas situaciones, puede ser útil someterse a una cirugía para colocar
una sonda nasogástrica temporal o para fijar tu estómago a un punto más bajo en tus intestinos
que no esté bloqueado por el cáncer.

Tratamiento
Tratamiento del cáncer de páncreas resecable o de resecabilidad limítrofe

Para obtener información de los tratamientos que se mencionan a continuación,


consulte la sección sobre Aspectos generales de las opciones de tratamiento.

El tratamiento del cáncer de páncreas resecable o de resecabilidad limítrofe incluye


las siguientes opciones:

 Quimioterapia con radioterapia o sin esta, seguida de cirugía.


 Cirugía.
 Cirugía seguida de quimioterapia.
 Cirugía seguida de quimiorradiación.
 Participación en un ensayo clínico de quimioterapia o radioterapia antes de
la cirugía.
 Participación en un ensayo clínico sobre quimiorradiación seguida de cirugía
y luego quimioterapia.
 Participación en un ensayo clínico sobre formas diferentes de administrar la
radioterapia.

En ocasiones, la cirugía para extirpar el tumor incluye el procedimiento de Whipple,


la pancreatectomía total o la pancreatectomía distal.

La terapia paliativa se puede empezar a administrar en cualquier estadio de la


enfermedad. Para obtener información acerca de tratamientos que quizás mejoren
la calidad de vida o alivien los síntomas en pacientes con cáncer de páncreas,
consulte la sección sobre Terapia paliativa.

Realice una búsqueda en inglés de ensayos clínicos sobre cáncer auspiciados por el
NCI que aceptan pacientes en este momento. Busque por tipo de cáncer, edad del
paciente y lugar del ensayo. Consulte también información general sobre los ensayos
clínicos.

Tratamiento del cáncer de páncreas localmente avanzado

Para obtener información de los tratamientos que se mencionan a continuación,


consulte la sección sobre Aspectos generales de las opciones de tratamiento.

El tratamiento del cáncer de páncreas localmente avanzado incluye las siguientes


opciones:

 Quimioterapia con terapia dirigida o sin esta.


 Quimioterapia y quimiorradiación.
 Cirugía (procedimiento de Whipple, pancreatectomía
total o pancreatectomía distal).
 Cirugía paliativa o colocación de endoprótesis para derivar el flujo de las
áreas obstruidas en los conductos o el intestino delgado. Algunos pacientes
necesitan quimioterapia o quimiorradiación para achicar el tumor y que se
pueda operar.
 Participación en un ensayo clínico de terapias nuevas contra el cáncer junto
con quimioterapia o quimiorradiación.
 Participación en un ensayo clínico de radioterapia administrada durante la
cirugía o radioterapia interna.

La terapia paliativa se puede empezar a administrar en cualquier estadio de la


enfermedad. Para obtener información acerca de tratamientos que quizás mejoren
la calidad de vida o alivien los síntomas en pacientes con cáncer de páncreas,
consulte la sección sobre Terapia paliativa.

Realice una búsqueda en inglés de ensayos clínicos sobre cáncer auspiciados por el
NCI que aceptan pacientes en este momento. Busque por tipo de cáncer, edad del
paciente y lugar del ensayo. Consulte también información general sobre los ensayos
clínicos.

Tratamiento del cáncer de páncreas metastásico o recidivante

Para obtener información de los tratamientos que se mencionan a continuación,


consulte la sección sobre Aspectos generales de las opciones de tratamiento.

El tratamiento del cáncer de páncreas metastásico o recidivante incluye las siguientes


opciones:

 Quimioterapia con terapia dirigida o sin esta.


 Participación en ensayos clínicos de sustancias nuevas contra el cáncer, con
quimioterapia o sin esta.

La terapia paliativa se puede empezar a administrar en cualquier estadio de la


enfermedad. Para obtener información acerca de tratamientos que quizás mejoren
la calidad de vida o alivien los síntomas en pacientes con cáncer de páncreas,
consulte la sección sobre Terapia paliativa.

Realice una búsqueda en inglés de ensayos clínicos sobre cáncer auspiciados por el
NCI que aceptan pacientes en este momento. Busque por tipo de cáncer, edad del
paciente y lugar del ensayo. Consulte también información general sobre los ensayos
clínicos.

Terapia paliativa

Para obtener información de los tratamientos que se mencionan a continuación,


consulte la sección sobre Aspectos generales de las opciones de tratamiento.

La terapia paliativa a veces mejora la calidad de vida del paciente al controlar


los síntomas y las complicaciones del cáncer de páncreas.

La terapia paliativa para el cáncer de páncreas incluye las siguientes opciones:

 Cirugía paliativa o colocación de endoprótesis para derivar el flujo de las


áreas obstruidas en los conductos o en el intestino delgado.
 Radioterapia paliativa para achicar el tumor y aliviar el dolor.
 Inyección de un medicamento para bloquear los nervios del abdomen y
aliviar el dolor.
 Otros cuidados médicos paliativos solos.

Realice una búsqueda en inglés de ensayos clínicos sobre cáncer auspiciados por el
NCI que aceptan pacientes en este momento. Busque por tipo de cáncer, edad del
paciente y lugar del ensayo. Consulte también información general sobre los ensayos
clínicos.
CANCER DE PROSTATA
El cáncer se origina cuando las células del cuerpo comienzan a crecer en forma
descontrolada. Las células de casi cualquier parte del cuerpo pueden convertirse en células
cancerosas y luego se pueden extender a otras áreas del cuerpo. Si desea más información
sobre el cáncer, cómo se origina y se propaga, consulte.

El cáncer de próstata se origina cuando las células de la próstata comienzan a crecer fuera
de control. La próstata es una glándula que sólo tienen los hombres. Esta glándula produce
parte del líquido que conforma el semen.

La próstata está debajo de la vejiga (el órgano hueco donde se almacena la orina) y delante
del recto (la última parte de los intestinos). Justo detrás de la próstata se encuentran las
glándulas llamadas vesículas seminales, las cuales producen la mayor parte del líquido del
semen. La uretra, que es el conducto que transporta la orina y el semen fuera del cuerpo a
través del pene, pasa por el centro de la próstata.
El tamaño de la próstata puede cambiar a medida que el hombre envejece. En los hombres
más jóvenes, la próstata es del tamaño aproximado de una nuez. Sin embargo, puede ser
mucho más grande en hombres de más edad.

Tipos de cáncer de próstata


Casi todos los cánceres de próstata son adenocarcinomas. Estos cánceres se desarrollan a
partir de las células glandulares (las células que producen el líquido prostático que se agrega
al semen).

Otros tipos de cáncer que se pueden originar en la próstata son:

 Carcinomas de células pequeñas


 Tumores neuroendocrinos (aparte de los carcinomas de células pequeñas)
 Carcinomas de células transicionales
 Sarcomas

Estos otros tipos de cáncer de próstata son poco comunes. Si a usted le dicen que tiene
cáncer de próstata es casi seguro que sea un adenocarcinoma.

Algunos cánceres de próstata crecen y se propagan rápidamente, pero la mayoría crece


lentamente. De hecho, los estudios realizados en algunas autopsias muestran que muchos
hombres de edad avanzada (e incluso algunos hombres más jóvenes) que murieron por otras
causas también tenían cáncer de próstata que nunca les afectó durante sus vidas. En
muchos casos, ellos no sabían, y ni siquiera sus médicos, que tenían cáncer de próstata.

Síntomas
El cáncer de próstata puede no provocar signos ni síntomas en sus
primeros estadios.
El cáncer de próstata que está más avanzado puede causar signos y
síntomas como:
 Problemas para orinar
 Disminución en la fuerza del flujo de la orina
 Sangre en la orina
 Sangre en el semen
 Dolor de huesos
 Pérdida de peso sin intentarlo
 Disfunción eréctil
Causas

Glándula prostática

Las causas del cáncer de próstata no son claras.

Los médicos sabea que el cáncer de próstata comienza cuando las células en la próstata
presentan cambios en el ADN. El ADN de la célula contiene las instrucciones que le dicen a la
célula qué debe hacer. Los cambios instruyen a las células que crezcan y se dividan más
rápidamente que las células normales. Las células anormales continúan viviendo cuando otras
células morirían.

La acumulación de células anormales forma un tumor que puede crecer e invadir el tejido
cercano. Con el tiempo, algunas células anormales pueden desprenderse y esparcirse (hacer
metástasis) hacia otras partes del cuerpo.

Factores de riesgo

Los factores que pueden aumentar el riesgo de cáncer de próstata son los siguientes:

 Edad avanzada. El riesgo de tener cáncer de próstata aumenta con la edad. Es más
frecuente después de los 50 años de edad.
 Raza. Por razones que aún no se han determinado, los hombres afroamericanos tienen un
mayor riesgo de cáncer de próstata que los de otras razas. En los afroamericanos, el cáncer
de próstata también tiene más probabilidades de ser agresivo o avanzado.
 Antecedentes familiares. Si se ha diagnosticado con cáncer de próstata a un familiar
cercano, como un padre, hermano o hijo, quizás tu riesgo sea más alto. También, si tienes
antecedentes familiares de genes que aumentan el riesgo para cáncer de mama (BRCA1 o
BRCA2) o antecedentes familiares significativos de cáncer de mama, tu riesgo para cáncer de
próstata quizás sea más alto.
 Obesidad. Las personas obesas quizás estén a un riesgo más alto de padecer cáncer de
próstata, comparadas con las que se considera están a un peso saludable, aunque los
estudios han producido resultados mixtos. En las personas obesas, es más probable que el
cáncer sea más agresivo o o que recurra después del tratamiento inicial.

Estudios complementarios
Las pruebas que detectan el cáncer de próstata incluyen:

 Examen rectal digital: En este examen, su proveedor palpa su próstata en busca de


bultos o cualquier cosa inusual insertando un dedo enguantado y lubricado en su recto
 Prueba de sangre del antígeno prostático específico (PSA): Un nivel alto de PSA en
la sangre puede ser un signo de cáncer de próstata. Pero muchas otras cosas también
pueden causar niveles altos de PSA
 Pruebas de imagen: Estas pruebas pueden usar ultrasonido o resonancia magnética para
tomar imágenes de su próstata
Si estas pruebas muestran que es posible que tenga cáncer de próstata, el siguiente paso suele ser
una biopsia de próstata. Una biopsia es la única manera de diagnosticar el cáncer de próstata.
Durante una biopsia, un médico usa una aguja para extraer un poco de tejido de la prostáta. El tejido se estudia
bajo un microscopio para buscar células cancerosas.

Tratamiento
En general, las opciones de tratamiento dependen de su edad, su estado general de salud y la gravedad del
cáncer. El tratamiento puede incluir una o más de las siguientes opciones:

 Observación: Se usa principalmente si es mayor, no es probable que su cáncer de


próstata crezca rápidamente y no tiene síntomas o tiene otras afecciones médicas. Su
profesional de la salud seguirá controlando su cáncer a lo largo del tiempo para ver si
necesitará comenzar un tratamiento para el cáncer. Hay dos tipos de observación:
 Espera vigilante significa tener pocas o ninguna prueba. Si los síntomas comienzan
o cambian, recibirá tratamiento para aliviarlos, pero no para tratar el cáncer
 Vigilancia activa significa hacerse pruebas periódicas para ver si su cáncer de
próstata ha cambiado. Si las pruebas muestran que el cáncer está comenzando a
crecer o si presenta síntomas, entonces recibirá tratamiento para tratar de curar el
cáncer
 La cirugía para extirpar la próstata puede ser una opción si el cáncer no se ha propagado
fuera de la próstata
 La radioterapia usa mucha energía para destruir las células cancerosas o evitar que
crezcan
 La terapia hormonal impide que las células cancerosas obtengan las hormonas que
necesitan para crecer. Puede incluir tomar medicamentos o someterse a una cirugía para
extirpar los testículos
 La quimioterapia utiliza medicamentos para destruir las células cancerosas, retrasar su
crecimiento o evitar que se propaguen. Puede tomar los medicamentos por vía oral, por
inyección, como crema o por vía intravenosa
 La terapia dirigida usa medicamentos u otras sustancias que atacan células cancerosas
específicas. Este tratamiento causa menos daño a las células sanas que la radioterapia o la
quimioterapia
 La inmunoterapia ayuda a su propio sistema inmunitario a combatir el cáncer
Prevención
Puedes reducir el riesgo de padecer cáncer de próstata de la siguiente manera:

 Sigue una dieta saludable con muchas frutas y verduras. Come una variedad de
frutas, verduras, y cereales integrales. Las frutas y los vegetales contienen muchas
vitaminas y nutrientes que pueden contribuir a mejorar tu salud.
Aún debe probarse de manera concluyente si puedes evitar el cáncer de próstata a
través de la dieta. Pero seguir una dieta saludable con una variedad de frutas y
verduras puede mejorar el estado de tu salud en general.

 Elige alimentos saludables en lugar de tomar suplementos. No existen estudios


que hayan demostrado que los suplementos desempeñen una función en la reducción
del riesgo de cáncer de próstata. Mejor, elige alimentos ricos en vitaminas y minerales
para que puedas mantener niveles saludables de vitaminas en el cuerpo.
 Haz ejercicio la mayoría de los días de la semana. El ejercicio mejora el estado de
salud en general, te ayuda a mantener el peso y mejora tu estado de ánimo. Trata de
hacer ejercicio la mayoría de los días de la semana. Si nunca has hecho ejercicio,
comienza despacio y aumenta gradualmente el tiempo de actividad física cada día.
 Mantén un peso saludable. Si tu peso actual es saludable, manténlo eligiendo una
dieta saludable con una variedad de frutas y verduras y haciendo ejercicio la mayoría
de los días de la semana. Si necesitas bajar de peso, aumenta la cantidad de ejercicio
y reduce la cantidad de calorías que comes a diario. Pídele a tu médico que te ayude
a crear un plan para adelgazar de manera saludable.
 Habla con tu médico sobre un aumento en el riesgo de cáncer de próstata. Si
corres un alto riesgo de padecer cáncer de próstata, tú y tu médico pueden considerar
medicamentos u otros tratamientos para reducir el riesgo. Algunos estudios indican
que tomar inhibidores de la 5-alfa-reductasa, incluso la finasterida (Propecia, Proscar)
y la dutasterida (Avodart), pueden reducir el riesgo general de desarrollar cáncer de
próstata. Estos medicamentos se toman para controlar el agrandamiento de la
glándula prostática y la pérdida de cabello.
Sin embargo, hay algo de evidencia que indica que las personas que toman estos
medicamentos pueden correr un mayor riesgo de tener una forma más grave de
cáncer de próstata (cáncer de próstata de alto grado). Si estás preocupado por el
riesgo que tienes de desarrollar cáncer de próstata, habla con el médico.

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