UNIVERSIDAD NACIONAL SIGLO XX
AREA DE TECNOLOGIA
CARRERA DE INGENIERIA CIVIL
EVAPORACION
NOMBRES: Sempertegui Antonio Aldrin
Cruz Choque Mayneth Yesenia
García Ramos Augusto Ronald
DOCENTE: Ing. Marco Dimitri Rodríguez Cabrera
MATERIA: Hidrología Aplicada
FECHA: 03 – 11 – 2024
LLALLAGUA – POTOSÍ – BOLIVIA
EVAPORACIUON
INTRODUCCION:
¿QUÉ ES HIDROLOGÍA?
En este artículo se hablará acerca de la importancia de la hidrología en la construcción civil.
La hidrología es una rama de la ingeniería civil que se encarga del estudio de las aguas
superficiales y subterráneas y su relación con el medio ambiente y las actividades humanas.
En la construcción civil, la hidrología es fundamental para entender el comportamiento del
agua en el entorno construido y tomar medidas para prevenir problemas como inundaciones,
erosión y sedimentación.
Se explorarán algunos de los temas más importantes en la hidrología aplicada a la
construcción civil, como el ciclo hidrológico, la gestión de los recursos hídricos y la hidrología
urbana.
Además, se destacará la importancia de la precisión en los cálculos relacionados con la
hidrología para garantizar la seguridad y durabilidad de las estructuras construidas.
DEFINICION DE LA EVAPORACION:
Es un proceso físico consistente en el paso lento y gradual de estado líquido a estado
gaseoso, tras haber adquirido suficiente energía para vencer a la tensión superficial. La
evaporación es una respuesta a un incremento natural o artificial de la temperatura.
Por efecto del calor, las moléculas del líquido se agitan y adquieren la energía necesaria para
superar la energía de unión que tienen las moléculas en estado líquido y transformarse
en vapor.
La evaporación ocurre solamente en la superficie entre el líquido y el gas. Su proceso inverso
es la condensación (transición de gas a liquido).
Cuando existe un espacio libre encima de un líquido, la parte más superficial de sus
moléculas está en forma gaseosa. En equilibrio, la cantidad de gas se define como la presión
de vapor saturante, la cual, aunque no depende del volumen sí lo hace de la temperatura y
de la propia naturaleza del líquido. Si la presión de vapor saturante es superior a la cantidad
de gas, una parte de las moléculas pasan de la fase líquida a la gaseosa: eso es la
evaporación.
El proceso de evaporación depende de la velocidad del movimiento térmico de las moléculas:
cuanto más rápido se mueven las moléculas, más rápida se produce la evaporación. Las
evaporaciones ocurren de forma constante y espontánea en nuestro entorno.
EVAPORACIÓN DEL AGUA
La evaporación del agua es un proceso físico por el cual el agua pasa de estado líquido a
estado gaseoso o vapor de agua y es transferida a la atmósfera.
Este proceso tiene lugar sobre la superficie del agua a partir de una temperatura determinada
y hasta que el ambiente se satura de vapor, momento en el que el vapor comienza a
condensar (vuelve a estado líquido).
También es un tipo de evaporación la transpiración de las plantas, así como la sudoración de
los animales. Los seres vivos, y más especialmente las plantas, contribuyen con un 10 % al
agua enviada a la atmósfera.
La energía de la que se dispone en la superficie, junto con el grado de facilidad que tiene el
vapor de agua para difundirse en la atmósfera, controlan la cantidad de evaporación.
La cantidad de agua evaporada o transpirada constituye una pérdida directa para las
reservas de agua superficiales (embalses) y subterráneas (acuíferos), de tal forma que su
estimación es necesaria en todos los estudios hidrológicos relativos a las aguas y su
distribución y en los análisis de balance y operación de almacenamientos.
EVAPORACIÓN EN EL CICLO HIDROLÓGICO
La evaporación constituye una de las fases del ciclo hidrológico o ciclo del agua, junto con
la condensación, el transporte, la precipitación, la escorrentía (circulación del agua por la
superficie del terreno), la infiltración y la transpiración.
Éste describe la totalidad de los intercambios hidrológicos que ocurren entre la atmósfera, la
tierra y los océanos, entrando en juego los tres estados físicos del agua: sólido, líquido y
vapor.
El ciclo hidrológico se inicia con la evaporación de grandes cantidades de agua desde la
superficie (océanos, principalmente), gracias a la energía solar. Los vientos transportan el
aire húmedo hasta que se den las condiciones para que el vapor de agua pueda condensar
formando nubes, las cuales pueden llegar a precipitar en forma líquida o sólida a la
superficie. El agua precipitada sobre los continentes retorna en su mayor parte a los
océanos, donde se inicia de nuevo el proceso.
Se estima que un 80% del total de agua recibida en una zona por precipitaciones es devuelta
a la atmósfera a través del proceso de evapotranspiración, mientras que el 20% restante
constituye la escorrentía superficial y subterránea. Obviamente, estos porcentajes cambian
en función del área geográfica en la que nos encontremos. La evaporación supera a las
precipitaciones en las zonas con clima seco o desértico, y la situación se invierte en las
regiones más lluviosas.
FUNDAMENTOS DE LA EVAPORACION
POR QUÉ SE PRODUCE LA EVAPORACIÓN
Las moléculas de un líquido poseen, cada una, una determinada energía cinética que las
hace chocar, ganar y perder energía que van transmitiendo a sus moléculas vecinas. En
cierto punto, las moléculas más cargadas que logran llegar a la superficie tendrán suficiente
energía cinética para vencer la fuerza de atracción intermolecular, romper la tensión
superficial del líquido y escapar a la atmósfera en forma de vapor o gas. Al hacerlo, se
reduce la temperatura de la superficie.
DE QUÉ FACTORES DEPENDE LA EVAPORACIÓN DEL AGUA
El proceso de evaporación será función de distintos factores meteorológicos como la
diferencia entre la presión de vapor de la masa de agua y la existente en la atmósfera, las
temperaturas del agua y aire, velocidad del viento, presión atmosférica o la calidad del agua.
Saturación de la atmósfera
La diferencia de presión de vapor entre el agua líquida y el ambiente contribuye a la
evaporación del agua.
La evaporación es proporcional al llamado déficit de presión de vapor (déficit hidrométrico),
que es la diferencia entre la presión de saturación a la temperatura del agua en la superficie,
y la presión de vapor del aire que rodea a la superficie libre.
De esta forma, cuanto más seco esté el ambiente (menor saturación del aire), mayor será el
grado de evaporación.
Radiación solar
Es la fuente de energía de la evaporación. Ésta se lleva a cabo casi ininterrumpidamente
durante el día, y frecuentemente también durante la noche, siempre y cuando sea
suministrada la energía requerida para que las moléculas de agua pasen de líquido a gas.
Esta energía se conoce como el calor latente de evaporación, y deberá ser suministrada
gracias a la radiación y a la conducción de la capa de aire más próxima, o bien, por medio de
la energía previamente almacenada debajo de la superficie evaporante (en el fondo
oceánico, por ejemplo).
Temperatura
Como regla general, a mayor temperatura, mayor evaporación.
El aumento de temperatura en el aire facilita la evaporación ya que, en primer lugar, crea
una convección térmica ascendente (el aire cálido es menos denso y asciende), que facilita
que se airee la superficie del líquido; además, aumenta la presión de vapor de saturación
Como la presión de vapor aumenta con la temperatura, la capacidad del aire para absorber
vapor de agua se incrementa al aumentar la temperatura; además, si la temperatura es alta,
la energía calorífica es más fácilmente disponible. De esta forma, la temperatura ambiental
tiene un doble efecto positivo en la evaporación.
Presión atmosférica
La relación entre la evaporación y la presión es inversa, es decir, cuando disminuye la
presión atmosférica aumenta la evaporación, manteniendo constantes los demás factores.
No es un parámetro tan relevante, ya que, en las montañas, donde desciende la presión,
desciende también la temperatura, y se tiene una menor evaporación.
Viento
El viento consigue renovar el aire saturado próximo a la superficie de evaporación. Cuando
se combinan una baja humedad relativa y viento, tenemos la mayor evaporación.
Cuando la capa de aire que está sobre la superficie evaporante permanece quieta, la
evaporación irá descendiendo progresivamente, conforme el aire tienda a su punto de
saturación. Por lo tanto, la aparición del viento será necesaria para remover y mezclar las
capas húmedas inferiores con las superiores más secas.
METODOS DE MEDICION
Uno de los métodos más comunes es el uso de evaporímetros, que pueden ser de diferentes
tipos, como el evaporímetro de clase A y los evaporímetros de tanque. Estos instrumentos
permiten medir la cantidad de agua que se evapora de una superficie determinada durante
un período específico.
El evaporímetro de clase A se compone de un tanque de metal que se llena con agua y se
coloca al aire libre. A medida que el agua se evapora, se mide la disminución del nivel de
agua en el tanque, que se traduce en la tasa de evaporación. Este método es sencillo y fácil
de interpretar, pero su precisión puede verse afectada por factores como la temperatura del
aire, la humedad y la velocidad del viento. Por lo tanto, es crucial mantener las mediciones
dentro de un entorno controlado o considerar las condiciones ambientales al interpretar los
datos.
APLICACIONES EN ENTORNOS AGRÍCOLAS
La medición precisa de la evaporación es especialmente relevante en la agricultura moderna.
Con la creciente demanda de alimentos y el aumento del cambio climático, es esencial que
los agricultores y gestores de recursos hídricos utilicen estas técnicas para maximizar la
“eficiencia del uso del agua”. Por ejemplo, al comprender mejor la tasa de evaporación, los
agricultores pueden ajustar los tiempos y cantidades de riego, evitando así el desperdicio de
agua y mejorando la salud de los cultivos.
LA HIDROLOGÍA Y SU IMPORTANCIA EN LA CONSTRUCCIÓN CIVIL
La hidrología es una rama de la ingeniería civil que se enfoca en el estudio de las aguas
superficiales y subterráneas, su comportamiento y su relación con el medio ambiente y las
actividades humanas.
En la construcción civil, la hidrología es una disciplina fundamental, ya que permite entender
el comportamiento del agua en el entorno construido y tomar medidas para evitar problemas
como inundaciones, erosión y sedimentación.
EL CICLO HIDROLÓGICO
El ciclo hidrológico es el proceso natural por el cual el agua se evapora de la superficie de la
Tierra, se condensa en forma de nubes, precipita y vuelve a la superficie terrestre en forma
de lluvia o nieve. En la construcción civil, es importante entender el ciclo hidrológico para
poder planificar las obras de infraestructura y las medidas de prevención de inundaciones y
erosión.
En primer lugar, es fundamental conocer las zonas donde se producen lluvias intensas y las
características de la cuenca hidrográfica en la que se encuentra la construcción. Esto
permitirá calcular el caudal máximo que puede generarse durante un evento de precipitación
y, a partir de allí, dimensionar los elementos de drenaje necesarios para evacuar el agua sin
causar daños. Además, es necesario estudiar el comportamiento del agua en la cuenca y en
la zona de construcción para identificar posibles zonas de acumulación o de infiltración.
GESTIÓN DE RECURSOS HÍDRICOS
La gestión de los recursos hídricos es una tarea clave en la construcción civil, ya que permite
asegurar el suministro de agua potable y reducir los riesgos de inundaciones y erosión. En
este sentido, es necesario llevar a cabo estudios detallados de la disponibilidad de agua en la
zona de construcción, la calidad del agua y las posibilidades de tratamiento.
En la construcción de obras de infraestructura, como presas, canales o sistemas de riego, es
necesario conocer las características de la cuenca hidrográfica para determinar la cantidad
de agua que puede ser captada y almacenada, así como el caudal que se puede utilizar en el
proyecto. Además, es necesario estudiar la calidad del agua en la cuenca para determinar si
es apta para el consumo humano o para el riego de cultivos.
HIDROLOGÍA URBANA
La hidrología urbana se enfoca en el estudio de las aguas superficiales en las áreas urbanas
y su relación con la construcción civil. En las ciudades, las superficies impermeables, como
calles, aceras y techos, impiden que el agua de lluvia se infiltre en el suelo, generando
caudales de escorrentía que pueden inundar calles y edificios. Por ello, es fundamental llevar
a cabo un diseño urbano que tenga en cuenta la gestión del agua de lluvia.
En la construcción de viviendas, edificios y calles, es necesario incorporar elementos de
drenaje como canales y colectores.
RECOMENDACIÓN
Estudio Detallado del Ciclo Hidrológico
Realizar análisis completos del ciclo hidrológico en cada proyecto para entender los
patrones de lluvia, escorrentía, infiltración y almacenamiento de agua. Esto ayudará a
anticipar los posibles impactos en las estructuras ya
Gestión Eficiente de los Recursos Hídricos
Diseñar sistemas de drenaje sostenibles que minimicen el impacto ambiental y
reduzcan
Implementar técnicas de recarga de acuíferos y almacenamiento de agua para
aprovechar los recursos hidráulicos.
Incorporar Hidrología Urbana
Diseñar infraestructuras urbanas que controlen la escorrentía y promuevan la
infiltración, como pavimentos permeables, techos verdes y sistemas de captación.
Considerar las dinámicas de los flujos de agua en áreas urbanizadas para evitar
problemas como erosión del suelo y
Precisión en los Cálculos Hidrológicos
Usar modelos matemáticos avanzados y herramientas digitales para realizar
simulaciones que permitan predecir con exactitud los comportamientos del agua en
Validar los cálculos mediante datos y monitoreo en tiempo real para garantizar
Planificación y prevención
Identificar zonas
Considerar lo escondido
CONCLUCIONES
La hidrología juega un rol crucial en la ingeniería civil, ofreciendo los fundamentos científicos
imprescindibles para la planificación, diseño y funcionamiento de infraestructuras que se
relacionan con los recursos de agua. Entender el ciclo hidrológico, administrar correctamente
los recursos de agua y estudiar fenómenos como la evaporación facilita la realización de
proyectos sustentables, minimizar los riesgos vinculados al agua y asegurar la longevidad y
la durabilidad.
En un entorno de cambio climático y acelerada urbanización, la incorporación de
investigaciones hidrológicas exactas es esencial para atenuar problemas como inundaciones,
erosión y pérdida de agua. Igualmente, la adopción de soluciones vanguardistas, como
métodos de hidrología urbana y tecnologías de medición de vanguardia, potencia la habilidad
de los proyectos para afrontar los retos presentes y venideros.