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Crisis y reconstrucción de la CNT en Cataluña

El documento analiza la crisis actual de la CNT en Cataluña, destacando que se origina de la lucha interna entre diferentes tendencias y proyectos dentro de la organización. A pesar de la expulsión de los 'Grupos de Afinidad Anarcosindicalistas', la crisis estructural persiste, evidenciando una disfuncionalidad generalizada en sus aparatos orgánicos. La reconstrucción de la CNT plantea la necesidad de reflexionar sobre su pasado y su relevancia en el contexto social actual, cuestionando si su modelo organizativo es aún pertinente.

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Crisis y reconstrucción de la CNT en Cataluña

El documento analiza la crisis actual de la CNT en Cataluña, destacando que se origina de la lucha interna entre diferentes tendencias y proyectos dentro de la organización. A pesar de la expulsión de los 'Grupos de Afinidad Anarcosindicalistas', la crisis estructural persiste, evidenciando una disfuncionalidad generalizada en sus aparatos orgánicos. La reconstrucción de la CNT plantea la necesidad de reflexionar sobre su pasado y su relevancia en el contexto social actual, cuestionando si su modelo organizativo es aún pertinente.

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Alberto Hernando Nuevas crisis / viejas causas:

la reconstrucción
de la CNT en Cataluña

Una crisis dentro de una organización no de la CNT y que muchos de los que tenían
por ser estertórea tiene necesariamente con ellos una alianza táctica, en base a
que ser grave. Su dimensión no se juzga hacer sindicatos frente al proyecto de or-
por la calidad intelectual o conspirativa ganización integral, continúan dentro de
de los protagonistas sino por las conse- la organización. La expulsión de los «Gru-
cuencia reales que comporta para la orga- pos de Afinidad Anarcosindicalistas> es
nización. un coste secundario del enfrentamiento
La diferencia entre la crisis que ha desem- principal antes aludido, pues nunca ellos,
bocado en la expulsión de los llamados como traducen sus manifiestos justifica-
uGrupos de Afinidad Anarcosindicalistas» torios e incluso el mismo nombre con
y otras que se han manifestado desde la re- que se escudan, pujaron a ser, por lo
construcción de la CNT en Cataluña es- menos en esos momentos, uno de los pro-
triba en que la crisis ha tenido, en esta yectos principales como organización es-
ocasión, más publicidad. La crisis -sim- table de la autonomía obrera frente al
plificando- no es más que un resultado resto de proyectos.
de la lucha entre tendencias en el seno de A pesar de que esta crisis podría estar
la CNT. Es el efecto de la confrontación resuelta, ha reavivado la realidad de la
de proyectos que entienden de manera profunda crisis estructural en que está
diferente cómo debiera ser la CNT. inmersa la CNT desde los orígenes de su
Al margen del deterioro de la propia or- reconstrucción. Crisis estructural que se
ganización, el resultado de la crisis ha caracteriza por una disfuncionalidad ge-
sido el quedar descartado de la lucha ten- neralizada de sus aparatos orgánicos. Dis-
dencial uno de los proyectos que a ésta función no tanto por la incapacidad de po-
concurrían: el que sustentaban los grupos ner en marcha esos aparatos, o porque sus
que propugnan la autonomía obrera. Este titulares fueran desbordados por su pro-
desenlace no elimina la lucha tendencial; pia dinámica, sino por la crisis de identi-
sólo aclara la maraña de intereses que dad que sufre la CNT, consecuencia del
aparecían en el origen de la reconstruc- enfrentamiento de los diversos proyectos
ción para mostrarnos que el enfrentamien- tendenciales. Ambivalencia de identidad
to determinante es aquel que opone el agudizada por el uso mixtificador de la
proyecto de una CNT-organización sindi- propia ideología en esa pugna de tenden-
cal de trabajadores a una CNT-organiza- cias.
ción integral. Tengamos presente que la Antes de pasar a constatar cómo se ha
expulsión de los «Grupos de Afinidad producido esa disfunción es necesario des-
Anarcosindicalistaw se traduce en un re- pejar dos puntos: 1) LLa reconstrucción
ducido número de militantes separados es una necesidad o un anacronismo? 2) Las
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La crisis de la CNT. 1976.1979

pautas mínimas de funcionamiento que trario es un anacronismo? En un princi-


deben regir cualquier organización. pio, se podía criticar el proyecto de re-
construcción de la CNT aduciendo que
es un modelo desfasado de organización
i Necesidad o anacronismo? que imposibilita cualquier acción contra
el capital y el Estado; que los sindicatos
Una organización difícilmente puede pros- más que liberar integran en la sociedad
perar si su origen ha sido una transposi- dominante ; que su acción sólo puede abo-
ción mecánica de un modelo histórico o car a una práctica reformista y nunca
la aplicación de un esquema teórico más revolucionaria ; que la sindicación sólo
o menos racionalizado sin contar con la afectará a un tanto por ciento reducido
realidad del momento de su construc- de trabajadores y su función será la de
ción. Una organización surge de la nece- domeñar a éstos; que la complejidad de
sidad de un sector social determinado la organización social dominante a tra-
como instrumento para la defensa de sus vés de sus aparatos represivos aplastará
intereses inmediatos y mediatos, o bien fácilmente a un tipo de organización como
para conseguir un fin a largo plazo. Sin la CNT que en su origen se enfrentaba
embargo, no existe una correspondencia con una sociedad predominantemente
directa e ineluctable entre un sector so- campesina; que su proyecto finalista es
cial determinado y un modelo de organi- utópico y que en ninguna parte existen
zación. La utilización o no de un medio organizaciones anarquistas o anarcosindi-
0 un instrumento organizativo por un calistas de envergadura. Todas estas crí-
sector social dependerá de múltiples cau- ticas aducían proyectos revolucionarios
sas, siendo imposible una correlación en de tipo marxista y la preponderancia de
exchtsiva entre medio y sector social. Este sus organizaciones en los Estados capi-
último puede estar representado por di- talistas, en especial el nuestro, omitiendo
ferentes opciones organizativas incluso y la crisis por la que atraviesan estas orga-
aunque, con matices, el fin sea el mismo. nizaciones ; o bien proyectos que bajo for-
La adscripción de un sujeto de ese sector mas aparentemente innovadoras aporta-
social a las diferentes opciones organiza- ban a los viejos problemas más carga con-
tivas dependerá de múltiples factores, en fusionista que esclarecedora.
la mayoría de los casos subjetivos, siendo Pese a todas esas críticas, la realidad es
posiblemente el determinante de la elec- que los tipos de organización que las cla-
ción su identificación con la idea de la ses sometidas pueden utilizar contra las
eficacia, de la funcionalidad, que debe te- dominantes y la estructura de clase no han
ner un medio como vehículo para conse- variado sustancialmente: siguen existien-
guir el fin deseado. do dos clases antagónicas fundamentales
Si la necesidad es factor determinante en y las variantes organizativas de ambas son
la construcción de una organización, por limitadas.
el entronque que supone con la realidad En el reciente movimiento obrero se ma-
histórica, también es de suma importancia nifiestan corrientes antiautoritarias de
la posibilidad de su desarrollo. Posibili- base asamblearia que desechan los mode-
dad que dependerá asimismo de esa rea- los en presencia o en proyecto de futuros
lidad histórica. sindicatos o partidos burocratizados, cen-
¿Es la reconstrucción de la CNT una ne- tralizados y jerárquicos, por ver en ellos
cesidad de un sector social o por el con- una imagen fiel de la estructura organi-
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© faximil edicions digitals, 2002
La crisis de la CNT. 1976-1979

zativa de la empresa capitalista o del Es- to de partida de la reconstrucción tenía


tado. Esos flujos optaban por un tipo de que ser el último congreso ordinario de
organización en el que el intermediario la CNT y la herencia de los congresos an-
político no existiera, en el que el poder teriores a éste en lo que a normas de fun-
interno de la organización recayera sobre cionamiento se refiere.
la totalidad de ésta y no en dirigentes La lucha de clases en el Estado español
perpetuos; en suma, una organización en dejaba poco margen para otras experien-
la que predominase la democracia direc- cias de tipo organizativo más vanguardis-
ta. Inicialmente, esos sectores eran pro- tas y el modelo de organización de la CNT
clives a llevar su lucha fuera del marco aunque partiera de un sector minoritario
tradicional de la práctica parlamentaria y del movimiento obrero era posible. De-
a desarrollar procesos de movilización de trás de la euforia de la desaparición del
masas en los lugares de producción. franquismo se avecinaba un fuerte re-
El cuerpo de normas de funcionamiento pliegue del movimiento obrero en su con-
básicas de la CNT se convertía en una junto que lo situaría en posiciones de-
oferta organizativa válida para encuadrar fensivas frente a la ofensiva del capital.
a esos flujos de trabajadores desorganiza- El entorno no ofrecía posibilidades ili-
dos que se identificaban a priori con este mitadas de organización al bloque some-
tipo de organización y, a su vez, con su tido; éstas se limitaban, con raras excep-
proyecto finalista, pese a la vaguedad del ciones, a las organizaciones utilizadas tra-
mismo visto desde la óptica actual. El co- dicionalmente por el movimiento obrero
munismo libertario suponía un punto de como instrumentos de lucha: partidos y
referencia en el horizonte, lejano, pero sindicatos. Sobre todo estos últimos a
susceptible de ser enriquecido o revisado consecuencia del hundimiento de los sin-
en su formulación. El comunismo liber- dicatos verticales. Pero encuadrarse en
tario, como ya se ha dicho en otra parte una práctica defensiva reformista no era
de este fascículo, cobraba significación el único camino. Tampoco lo era aventu-
como negación de capitalismo autoritario rarse en experiencias organizativas que,
y de su Estado. sin implantación real en determinados
Optar por reconstruir la CNT implicaba sectores sociales, llevaría ineluctablemen-
necesariamente asumir la continuidad his- te a convertirse en grupos testimoniales
tórica del anarcosindicalismo hasta nues- sin capacidad de intervención en la prác-
tros días. Suponía asumir su experiencia tica social. Dado el alto nivel de lucha
histórica, a la vez que sus lastres y trau- de clases alcanzado en las postrimerías
mas del pasado, en especial la práctica del franquismo, existía un espacio de lu-
confedera1 durante la guerra civil y du- cha que, sin ser aventurerismo, escapaba
rante la larga dictadura franquista. Ese a los proyectos del reformismo obrero.
período y la mitificación que de él se ha Este espacio y las posibilidades que el
hecho originan hoy una gran confusión entorno ofrecía al desarrollo de organi-
que es necesario esclarecer. Por ello, la zaciones sindicales, daban a la CNT una
reconstrucción de la CNT implicaba una viabilidad que se concretizaría en su re-
reflexión sobre su pasado y extraer expe- construcción.
riencias de él, pero paralelamente -y no Es importante destacar, sin embargo, que
de forma prioritaria- a la propia prác- la existencia de posibilidades no implica
tica a desarrollar por la CNT, y que jus- que necesariamente éstas se desarrollen
tifica su existencia en el presente. El pun- por sí solas.
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La crisis de la CNT. 1976-1979

La disfunción orgánica en sentido diferente éstos y la militancia.


Las relaciones entre los miembros de la
En una organización, el interés del con- CNT estaban regidas por el sentimiento
junto de sus miembros debe primar sobre de solidaridad y no por la coerción. La
los intereses individuales o de grupo par- responsabilidad suplía a la disciplina au-
cial. El acuerdo entre la totalidad de los toritaria. En suma, se intentaba estable-
componentes de la organización se regula cer unas relaciones sociales que avanza-
con un cuerpo de normas, que deben re- ran hacia el proyecto de sociedad que se
gir los márgenes de derechos y deberes, proponía. La vocación de la CNT de abar-
los límites de actuación interna y exter- car todos los frentes de lucha, posibilitaba
na; cuerpo de normas susceptible de ser la extensión de su acción más allá del mar-
revisado en función de realidades concre- co sindical, pero sin perder de vista que
tas para evitar que la organización se éste es su razón de ser.
paralice 0 se convierta en un fin en sí En la CNT no se concreta una correlación
misma. En una organización inmersa en directa entre un sector ideológico del mo-
un proceso de definición de una sociedad vimiento obrero, el anarquismo, y un tipo
en contradicción con la presente existen de organización. El anarquismo ha utili-
múltiples contradicciones ; pero si estas zado históricamente otros tipos de orga-
contradicciones fundamentales entre el nización. La CNT se definía como orga-
proyecto final y los medios para llegar a nización de trabajadores «sin prejuicio de
él se perpetúan, la organización se con- la religión, la creencia o el sexo». Quedaba
vertirá en un iin en sí misma a pesar de claro que ni el monolitismo ideológico
las justificaciones que intenten legitimar ni el unitarismo forzado figuraban en sus
ese proceso. postulados, sobre todo, por la dificultad de
La diferencia entre la CNT y otras orga- establecer la «propiedad patrimonial» del
nizaciones reside en la complejidad de su concepto de anarquismo y por la diversi-
funcionamiento orgánico. Cada sección ficación de éste.
sindical, sindicato o federación tenía au- Al menos teóricamente, esto era lo que
tonomía propia, cuyo límite no era otro figuraba en las normas básicas de funcio-
que el pacto federal que establecía la Con- namiento de la CNT. Luego veremos que
federación. Las decisiones iban de abajo estos principios han sido bastardeados y
a arriba. La división de funciones-cargos, utilizados para encubrir prácticas en sen-
cuadros de empresa, militantes y afilia- tido contrario. El desarrollo práctico de
dos- no era jerárquica en la CNT. Na- la CNT no ha cumplido aquellas pautas
die era imprescindible ni los cargos per- mínimas de comportamiento, originando
petuos, evitándose la profesionalización en ella, en consecuencia, una disfunciona-
política, el intermediario y el culto a la lidad que es uno de los factores determi-
personalidad de líderes carismáticos. Las nantes de su crisis actual; disfuncionali-
relaciones entre los comités y entre éstos dad que por un proceso acumulativo re-
y la militancia también era compleja dada trasa, bloquea e incapacita la acción or-
la limitación ejecutiva de los distintos co- gánica de la CNT y su proyección exte-
mités. De no mediar una aceptación clara rior. Esta disfuncionalidad se remonta
de la norma confederal, se corría el peli- al inicio mismo de la reconstrucción de
gro de que por criterios de interpretación la CNT en Cataluña.
o por la lucha tendencia1 que se desarro- Por su composición, por su actuación y
llaba en el seno de los comités marchasen por su nexo con la militancia en los co-
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la crisis de la CNT. 19761979

mités regionales de la CNT de Cataluña, ventar nada nuevo, pese a los intentos
uno de los aparatos formales de la Confe- que ya aparecen en la Asamblea de dar
deración, es tal vez donde mejor se re- forma a la CNT reconstruida de una or-
fleja la disfuncionalidad. El origen de ganización integral donde confluyeran ba-
ésta lo encontramos en el primer comité rrios y estudiantes. La CNT debía recons-
provisional que surge de la Asamblea de truirse sobre una base sindical y de tra-
Sants.’ Reproduzco su convocatoria: «Con bajadores sin ambivalencias ni contem-
el fin de dar coherencia al pensamiento porizaciones con otros grupos fuera del
y la acción de todos los núcleos liberta- ámbito del trabajo, prescindiendo de la
rios interesados en la reconstrucción de obsesión de crecer en número. Una expli-
la CNT -reconstrucción y coherencia im- cación a estas posturas en cierta manera
prescindible para proyectarse ante nues- maximalistas podría ser que muchos de
tro pueblo en forma seria y responsable-, los participantes allí congregados eran es-
ha sido programada una Asamblea am- cépticos sobre que aquella Asamblea fue-
pliada de sindicatos, locales, grupos y ra el punto de partida de una reconstruc-
militantes, a la que quedas por la presen- ción de la CNT. Otro intento más aboca-
te invitado y cuyo orden del día será: Pun- do al fracaso, pensarian muchos. Sus pro-
to A) Criterios organizativos en torno a puestas estaban impregnadas, por una
la reconstrucción de la CNT en el momen- parte, del irrealismo de la clandestinidad
to actual. Punto B) Tácticas de acción sin- y significaban más una definición política
dical ante la actual situación socioeconó- respecto a los demás grupos allí reunidos
mica. Planteamientos reivindicativos. Pun- que proyectos de aplicación práctica.
to C) Unidad-pluralidad sindical. Postura Así pues, poco más se podía hacer que
ante este problema. La comisión organi- llegar a un comité provisional de síntesis
zadora». con más que reparos respecto a sus posi-
Al margen del efecto objetivo logrado de bilidades de coordinar la organización
hacer confluir y permanecer sin ruptura sin medios a su alcance para su desarr Iir-
distintas tendencias que hasta la fecha 110. Los comités de síntesis se irán repi-
aparentemente eran irreconciliables, la tiendo a lo largo de la reconstrucción.
Asamblea tuvo como único resultado la Esta vocación de juntar en un mismo co-
creación de un Comité regional provisio- mité los distintos grupos mayoritarios no
nal.* era consecuencia de una reacción mecá-
Be los puntos B y C del orden del día, nica, sino que se trataba de conjugar los
pese a haber sido discutido el primero de
éstos, no se llegó a tomar acuerdos. Este
1. La Asamblea se celebró en el cine de la mrro.
era un pobre resultado, consecuencia del quia de San Medir.
sesgo que tomó la Asamblea: las propues- 2. El comité estuvo formado por Luis Edo como
tas de aplicar sin más las estructuras de secretario, José Cases, Juan Manuel Tapia, Jorge
Farreras y Pedro, de la Federación local de San
una CNT en su máximo desarrollo no co- Adrián del Besós.
rrespondían con la realidad de que se 3. En el momento de la Asamblea de Sants exis-
tían cuatro comités en Cataluña que se disputaban
partía de incipientes núcleos de sindica- las siglas y cuya capacidad de intervención social
tos. Incluso, como vemos en el texto de era escasa. Al margen de ellos existian varios gro-
pos de cariz libertario organizados bajo distintos
la convocatoria, ya se daba por supuesto nombres: MCL, OLT, &olidaridadn, GOA, CGA,
la existencia de sindicatos e incluso fede- FSR... Igualmente confluyeron en la reconstrucción
raciones locales cuando la realidad dista- distintos grupos de afinidad provenientes de barrios
y miembros de la Federación anarquista de estu-
ba bastante de ello.3 No se trataba de in- diantes.
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La crisis de la CNT. 1976.1979

intereses de lo que aparentemente eran y documentación), Luis Edo (tesorería),


las distintas tendencias de la organización. José Cases (jurídica-propresos).
Este hecho, que sin duda tenía de positi- Aparentemente, este comité volvía a ser
vo llegar a un acuerdo de funcionamiento de síntesis, pero la crisis estaba larvada,
basado en concretar una acción según el pues los enfrentamientos que se prodiga-
interés del conjunto de la organización, ron durante las sesiones del Pleno oculta-
no llegó a cuajar por cuanto los intereses ban la pugna entre Luis Andrés Edo y
particulares de lo que debían ser las ten- Luis Edo Martín, anterior secretario, por
dencias no estaban delimitados, se diluían la titularidad de la secretaría general.
en la nebulosa vaga que formaba la mez- Aunque el secretario cesante, junto con
cla de conceptos ideológicos apriorísti- Cases, podría representar el ala reformis-
cos de los distintos grupos; difícilmente ta de la CNT de Cataluña, Luis Andrés
significativos para delimitar intereses con- Edo, a pesar de apoyarse en una nebulo-
cretos de tendencias y que por la propia sa de partidarios radicales, por la dispa-
práctica de quienes los esgrimían o bien ridad de éstos, no constituía una tenden-
por la vacuidad de los conceptos utiliza- cia. A lo sumo era una alianza táctica,
dos impedía el nexo interés particular-in- que traslucía como única motivación la
terés del conjunto. Nunca en los conflictos aspiración personal de Luis Andrés Edo
de interés se llevo la discusión a terrenos a la secretaría general. Las fricciones ori-
ideológicos concretos que confluyeran en ginaron posturas irreconciliables en el
una estrategia definida, con viabilidad de seno del Comité que quedó dividido en
ser llevada a la práctica y que favorecie- dos bloques el mismo día de su elección)
ran el desarrollo de la CNT. reproduciéndose en él las discusiones que
Este comité provisional no tuvo tensio- hat:n tenido lugar en el transcurso del
nes internas por su escasa coordinación.
Al margen de la secretaría general y la de La elección de José Padilla -del grupo
prensa y propaganda (Luis Edo Martín y vinculado a Federica Montseny-, quien
José Cases), el resto fueron obsoletas. Sin por su pusilanimidad podría haber des-
embargo, sí hubo presiones externas al pejado la crisis de representación, fue es-
comité que se configuraban como opcio- téril y, en abril de 1977, rebrotó la polé-
nes para integrarse en el primer comité mica con más virulencia al dimitir Padi-
ordinario que se formase. Tras las críti- lla. Aprovechando este hecho, Luis An-
cas de que es objeto ya en la constitución drés Edo dimite también provocando el
de la Federación local de Barcelona, en estallido de la crisis. A ésta se había lle-
junio de ese año, tendrá que afrontar una gado después de aventar la distorsión in-
ofensiva durante los tres meses que du- terna creada por las detenciones de los
ran los Plenos para la elección de dicho miembros de la FA1 a finales de enero de
comité ordinario. En diciembre de 1976, 1977s Los enfrentamientos internos que
el Comité regional quedaba constituido, provocaron paralizaron durante todo el
según el orden obtenido de votos, por: mes de febrero el funcionamiento sindi-
José Padilla (secretaría general), Luis An- cal de la CNT, agudizando los enfrenta-
drés Edo (coordinación), Antonio Mora- mientos internos en el Comité regional.
les (organización), Francesc Boldú (for- El resultado de la crisis producida por las
mación), Sebastián Puigcerver (prensa y dimisiones de Padilla y Luis Andrés Edo
propaganda), Matías González (contadu- fue la composición de un nuevo comité,
ría), Eloy Moliner (archivos, estadística tras virulentas discusiones en el Pleno re-
© faximil edicions digitals, 2002 34
la crisis de la CNT. 1976-1979

gional donde es elegido; en él no figu- dicatos por el desgaste que suponen tan-
ran ni Cases ni Luis Edo Martín, pero es tas reuniones seguidas, en junio de ese
de nuevo reelegido Luis Andrés Edo. Es año se vuelve a elegir secretario de la Fe-
un Pleno henchido de violencia en el que deración local de Barcelona. Sale elegido
las cuestiones personales priman sobre los Jesús García? con apenas medio centenar
intereses colectivos de la organización, en de votos, cuando los afiliados a los sin-
el que delegaciones sin acuerdos asisten die,‘;;B de Barcelona ascendían a mas
impertérritas a una serie de maniobras
de baja calaña, en el que se habla a título Durante’el primer año de su constitución
personal y se toma partido por la tenden- la Federación local de Barcelona sufre
cia preferida sin atenerse a la lógica del igualmente problemas de funcionamien-
debate. Así se llega a elegir a Enrique to. Aunque la lucha tendencial no tenía
Marcos -gracias a los votos de su sindi- lugar en el seno de su comité, pues éste
cato, el de Metalurgia- y a un comité tan nunca fue permanente (las secretatias, con
coyuntural que sólo dura de mayo a sep- excepción de la secretaría general, cam-
tiembre. biaron cada una varias veces de titular y
Ante el cansancio y abstención de los sin- permanecieron incluso durante largas tem-
Tyozcz-
Sindicatos Sindicatos
iunio de 1976 Afiliados iunio de 1977 Afiliados censados %
Artes gráficas Artes gráñcas 425 34 861 2
Enseñanza Enseñanza ,?fuE
IL““J
nc
Químicas Químicas 1:: 61 127 $j
Textil Textil 346 52551 ,
Banca Banca 180 28 378
Sanidad Sanidad 27 564 $2
Varios Varios 15: 79311 0:2
Transportes y Comunicaciones Transportes 510 45 635 12
Espectáculos E$eppllos 20 343 3
Metal Vallés 1059 197 633 0.8
Metal Barcelona Administración pública (no censados)
Metal Pueblo Nuevo Agua, Gas y Electricidad 12 9431 13
Comercio (incl. en Act. divers.)
Comunicaciones 20 (kl. en Transportes)
Resumen: Construcción 48 63 431
Profesionales liberales 31;5gcensadc$
Total trabajadores censados 757 812 Hostelería y Turismo 5:
Total afiliados 4 177 Oficinas y Despachos 7 828 0:s
0% sobre censados 0.7 Correos :z (no censados)
AMjil;ación 40 12 136
14 785 8
Seguros i4 ll 334 0:4
4. Luis Edo y José Cases frente a Sebastián Puig- mente de la CNT. Sin embargo, esta carg6 con la
cerver, Francesc Boldú y Luis Andrés Edo. El res- mayor parte de la solidaridad con los detenidos.
to de los componentes del comité oscilaban entre
unos y otros según el caso. 6. La crisis supuso la ruptura de la alianza entre
Luis Andrés Edo y Sebastián Puigcerver. Desde ese
5. La celebración de la reunión de los miembros momento serán enconados adversarios.
de la FA1 era un secreto a gritos, pero la CNT no
fue informada oficialmente. La FA1 no publicó nin- 7. Jesús García sustituyó a Alberto Hernando, ele-
gún comunicado reivindicando la adscripción de los gido secretario de la Federación local de Barcelo-
detenidos a su grupo ni desvinculándose orgánica- na en junio de 1976.
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La crisis de la CNT. 1976-1979

poradas vacantes) ; los enfrentamientos El Comité regional que sucede a éste en


tendenciales se producían en las sesiones el verano de 1978, en el que figura como
semanales de los Plenos de delegados de secretario Benjamín Vidaller, del sindi-
sindicatos que asumían las funciones de cato de Banca, hereda una organización
comité. La virulencia de los enfrentamien- en franco retroceso militancia1 y cada día
tos en estas sesiones no tenían parangón más alejada de intervención en la prác-
con las producidas en los Plenos regio- tica social.
nales. - La Federación local de Barcelona, domina-
El crecimiento de la afiliación a los sin- da desde el verano de 1977 por partida-
dicatos de la Federación local de Barce- rios de una CNT-organización integral o
lona durante el primer año de su funcio- de conspicuos faístas? será utilizada co-
namiento es el que muestra el cuadro an- mo bastión, como centro de poder, de esas
terior.8 Los afiliados a los sindicatos de tendencias. Rara vez colaborarán con el
Barcelona suponían por entonces entre Comité regional donde las tendencias
el 50 y el 60 % del total de la organización opuestas son preponderantes. Los sindi-
en Cataluña. catos de Barcelona en este proceso irán
progresivamente languideciendo.‘O
Tras el boom de afiliación que se produce Aunque, aparentemente, en esta lucha por
a finales de 1977 y principios de 1978, don- el poder orgánico pareciera que los gru-
de la organización en Cataluña pasó a te- pos en pugna sólo buscaban usufructuar
ner entre 25 000 y 30 000 cotizantes ; se el poder a solas prescindiendo de los gru-
ha descendido en la actualidad a cifras pos rivales, tras ella se ocultaba la con-
que oscilan entre 15 000 y 20 000 cotizan- traposición de proyectos diferentes sobre
tes, con tendencia a decrecer más. Estos la función y composición de la CNT. Una
datos señalan que, con todo, en su época vez delimitadas las tendencias, la crisis
de mayor expansión afiliativa la CNT en actual muestra cómo su determinante prin-
Cataluña no alcanzó el 2 % de la población cipal reside en el enfrentamiento tenden-
activa en Cataluña. cial entre un proyecto de CNT-organiza-
El comité elegido en septiembre de 1977, ción integral y otro de CNT-organización
en el que continúa Enrique Marcos, con- sindical, al margen de las variantes de
servó cierto equilibrio interno gracias a ambos proyectos.
la gestión coordinada de Sebastián Puig-
cever, Fernando Ramos y Paco López. Sin La continua elección de comités tras los
embargo, no estuvo exento de sobresaltos penosos plenos que les antecedían, los
a causa de las presiones de que es objeto sobresaltos orgánicos que desviaban la ac-
-presiones dentro del marco de la lucha tuación de la CNT hacia otros terrenos,
de tendencias- por circunstancias exter- el definirse improvisadamente sobre acon-
nas al comité: la huelga de gasolineras y tecimientos políticos del país, el llevar una
el caso de La Scala. El primero por las crí- acción irregular junto al movimiento obre-
ticas que suscita su desarrollo y el segun- ro, conferían a los comités de la organi-
do por la conmoción interna que produ- zación un extraño statw respecto a la mi-
ce, originan un nuevo colapso del desa- litancia: si se pudiera mostrar gráfica-
rrollo uniforme y lineal que imposibilita mente la actuación de los comités, la de
la respuesta coherente de la CNT al Pacto la militancia y la realidad del país vería-
de La Moncloa y a las elecciones sindicales mos que raramente las tres líneas coinci-
de empresa. den y que cuando esto ocurre es por im-
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La crisis de la CNT. 1976-1979

perativo exterior a la voluntad de los co- La pose sustituyó a la razón. Todas las
mités y de la militancia. tendencias suministraron a sus clientelas
En la mayor parte de las ocasiones, a pe- el discurso que éstas querían escuchar
sar de no tener capacidad ejecutiva, los para justificar su propia inacción. Los
comités embarcaban al conjunto de la or- medios de expresión orgánica, la Soli y los
ganización en acciones que la militancia boletines de los sindicatos, si se exceptúa
tenía que asumir como hechos consuma- la época en que Barnils dirige la Soli,
dos. Estos flujos de iniciativa de arriba a tampoco fueron utilizados de acuerdo con
abajo, contrarios a los planteamientos de la función que debe asumir la prensa obre-
la CNT, eran en muchas ocasiones conse- ra. Nunca sirvieron de arma de combate
cuencia de justificaciones personales o em- a los trabajadores. Fueron tribunas de las
presas de prestigio interno, motivadas en tendencias que, tópico tras tópico, susti-
ambos casos por las luchas de tendencias. tuyeron el análisis e hicieron de ellos ba-
El no funcionamiento conjunto de los CO- luartes en el enfrentamiento de las ten-
mités, a causa de sus pugnas internas, dencias.
tenía como consecuencia la disfunciona- Otro factor que influye en la disfunciona-
lidad implícita en la división de funciones lidad de la CNT han sido las continuas
de las secretarías: confusión de áreas de transgresiones de las normas de funcio-
trabajo de distintas secretarías ; existen- namiento orgánico. Pese a asumir la he-
cia de secretalías honoríficas, vaciadas de rencia de los congresos confederales, las
contenido práctico, que permitían la in- normas se han eludido o se han interpre-
clusión en el comité de algún conspicuo tado fraccionalmente o abusando de cier-
miembro de alguna tendencia y que per- tas exégesis subjetivas. Desde el cambio,
mitía a su titular participar en las deci- sin consulta, del nombre de Comité re-
siones unitarias; tareas de secretaría que gional de la CNT de Cataluña y que, pese
desbordaban a su titular o que éste no a las protestas, se mantuvo la supresión
asumía; utilización de las secretarías en del término regional, hasta la afiliación
la lucha de tendencias... Nunca se previó de no trabajadores o incluso pequeños pa-
armonizar y coordinar las distintas secre- trones, pasando por la violación de la nor-
tarías de los comités en función del inte- ma sobre convocatoria de los Plenos, la
rés del conjunto de la organización. Las asistencia a éstos sin delegación, el impa-
secretatias cuando no se interferían se go de cuotas, o pago de éstas según cri-
enfrentaban entre sí. No se atendía a la terio particular del sindicato; la no difu-
capacidad de los titulares sino a figuras sión de las actas de los plenos; la igno-
de fila de los distintos grupos, aunque sus rancia de los acuerdos de acción, etc., obli-
virtudes, en la mayoría de los casos, sólo gaba a la constante reafirmación de la nor-
fueran las conspirativas. Nadie se preo- ma, tras el agobio de Ias largas discu-
cupó del abandono de la CNT, de los cua- siones para su ratificación, distrayendo
dros de empresa, de la carencia de éstos o
de su creación. Nunca se llevó a cabo una 8. Informe de gestión del secretario saliente en
junio de 1977.
labor de formación que disipara la confu- 9. En junio de 1978, resultó elegido secretario de
sión ideológica entre anarquismo y anar- la Federación local Joaquín Pascual (Quimet).
10. Los sindicatos de la Metalurgia y de la Cons-
cosindicalismo; por el contrario, se bus- trucción, las dos ramas de la producción que agru-
caron augures ideológicos que generaliza- pan a un mayor número de trabajadores, se con-
ron su propia confusión al mixtificar los vertirán en dos sindicatos sin apenas intervención
en su sector y con unas cifras reducidísimas de
principios de la CNT y del anarquismo. aíiliación respecto al resto de sindicatos.
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La crisis de la CNT. 19761979

de los problemas propios a los sindica- res?», decía un anónimo mandado al Co-
tos y paralizando o retardando el desa- mité provisional en 1976. Un anónimo. Sin
rrollo de toda la organización confederal. embargo, la amenaza recibida por la hija
Junto a la norma, la transgresión se ha de Juan Peiró llevaba un sello de la FAI:
extendido a los principios de la CNT. El «Ya sabes cómo actuamos [ . ..] abando-
federalismo y la democracia directa han na la CNT», decía. A Sebastián Puigcer-
sido puestos en entredicho por la práctica ver ni siquiera le llegó el anónimo 0 la
de la lucha de tendencias. Los acuerdos amenaza: tres matones le pegaron.
han sido condicionados y presionados por Aunque las relaciones orgánicas internas
el ámbito de influencia de las distintas en la CNT sean complejas en relación con
tendencias sobre los sindicatos. Desde la otros tipos de organización con poder eje-
asamblea de sindicatos hasta los Plenos cutivo, los aparatos orgánicos crean tam-
de las federaciones, en la trastienda de bién en la CNT relaciones de poder. El
la Organización se conciertan las compo- poder, incluso, no se inserta necesariamen-
nendas sobre los acuerdos que afectan a te en los aparatos; puede originarse y
la práctica de la Organización, su funcio- mantenerse al margen de ellos: determi-
namiento o la composición de sus comi- nadas personas que por su larga militan-
tés.” cia, por ser portadores -0 aspirar a ser-
La solidaridad se ha convertido en un lo- de una moral ideológica sin mácula,
concepto vacío de contenido. El bulo, la 0 porque se constituyen en augures 0 en
difamación, las cortes de las distintas ten- mentores de algunas de las tendencias, son
dencias, las etiquetas fáciles, han ido en- centros de poder aunque no ocupen car-
venenando progresivamente el ambiente gos o no controlen directamente algún
de la CNT. Todos estos recursos han sido aparato orgánico.
utilizados para conformar partido. Las Desde los comités se pueden promocionar
acusaciones mutuas sólo esconden una personas afines a la tendencia del titular.
guerra pírrica que justifique delante de Poseer información o conocimiento de la
las clientelas respectivas la existencia de mecánica orgánica permite ofrecerse como
las tendencias, pero nunca revelan el ca- gestor eficaz de los intereses de la orga-
lado de éstas. nización en las campañas electorales in-
Cuando la práctica social se limita a la temas.
discusión de taberna o de camarilla, el Un periódico orgánico también es un cen-
enemigo principal de clase es suplantado tro de poder y uno de los puntos en que
por el enemigo inmediato, íntimo, fácil: se manifiesta más claramente la pugna de
la otra tendencia. La etiqueta actúa: éste las tendencias. El caso de Solidaridad
es reformista, nosotros somos revolucio- Obrera en la última crisis es ilustrativo.
narios. No importa que la revolución se Igualmente, otras fuentes de opinión no
reduzca a este aserto. iDónde, cuándo han controlables por la organización, pero que
demostrado ser revolucionarios? iEn al- originan flujos de opinión dentro de ella,
guna manifestación, llevando armas, en son también centros de poder: éste es el
sus tertulias? iEs esto ser revoluciona- caso de los periódicos y revistas extra-
rio? iCómo se mide el grado de revolucio- orgánicos.
narismo? Del enfrentamiento verbal se Factores subjetivos tales como hacer his-
pasa en ocasiones a la amenaza 0 la agre- toria, relacionarse con dirigentes de otras
sión: «iNo erais provisionales? ZDimiti- organizaciones, la publicidad alrededor
réis o tendremos que fusilaros por traido- de la propia persona, los cargos retribui-
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La crisis de la CNT. 19761979

dos, etc., atribuyen poder al cargo. Por ra la abortada Alianza Sindical de Catalu-
ello, el numero de miembros de la élite ña entre la UGT, el SOC y la CNT, pro
que accede a ellos es restringido y se ven yectada durante el verano de 1976. De ha-
siempre las mismas caras a pesar de la ber sido firmada, posiblemente no hubie-
alternancia frecuente en los cargos. Así, ra cambiado el posterior desarrollo de la
el poder se manifiesta multiformemente CNT e, incluso, la propia Alianza hubiera
en la CNT, organización con vocación de desaparecido en la inacción. La Alianza
antipoder, constituyendo tramas, en oca- fue sacrificada,12 en prueba de buena vo-
siones invisibles, fenómenos de fidelidad, luntad, para llegar a un acuerdo con las
privilegios, en suma, relaciones de poder. tendencias o grupos opuestos a ella en la
elección del primer Comité regional or-
Otro factor disfuncional que aparece a lo dinario durante el Pleno de octubre a di-
largo de la reconstrucción y que se va ciembre de 1976. Sin embargo, su sólo
exacerbando conforme la crisis interna anuncio hizo posible que en Cataluña no
de la CNT se agudiza es la desproporción prosperase la COS (Coordinadora de Or-
entre posibilidades de acción y la capaci- ganizaciones Sindicales) constituida a ni-
dad para realizar ésta. vel del Estado espafiol entre la UGT, la
A lo largo de estos años la actividad de USO y las CCOO. Este hecho permitió que
la CNT se ha limitado a cuestiones de la identidad de la CNT prevaleciera sin
organización. A pesar de que en algunos ór- quedar marginada de un posible bloque
denes del día aparecieran alusiones al sindical y sin necesidad de esotéricos con-
tema, la estrategia quedó siempre en el tenciosos con las CCOO, tales como los
vacío. La CNT tuvo que definirse siempre que había reflejado la prensa desde mayo
a posteriori en relación con los aconteci- a septiembre de ese año.
mientos y en función de las estrategias El orden del día que recoge más explíci-
de las otras organizaciones obreras. Nun- tamente la necesidad de una definición es-
ca tuvo una clara estrategia a corto y me- tratégica confedera1 a nivel de Cataluña
dio plazo que asentase los estadios de su es el del Pleno regional de la CNT de Ca-
desarrollo. Durante el primer año de la taluña del 9 de octubre de 1976. Este or-
reconstrucción la estrategia giró funda- den del día recogía puntos que habían
mentalmente en torno a su configuración sido debatidos en la constitución de la
como sindical con personalidad propia, Federación local de Barcelona. El orden
frente al debate respecto a la creación de del día decía asi:
una central sindical ímica. El que la uni-
dad sindical no fuera posible no dependió duestiones previas: Revisión de credenciales.
tanto de que la estrategia de la CNT fuera Informe del Comité regional (provisional).
más eficaz que la que propugnaba la uni- »Temario: 1: Ratificación de los principios, tác-
ticas y finalidades de la CNT acordados en el
dad sindical, sino porque otras centrales Congreso de Zaragoza y de los Estatutos orgá-
sindicales, entre ellas la UGT, tampoco nicos adoptados en el Congreso de Sants, en
querían perder su identidad.
Entre las maniobras de las organizaciones ll. Las listas cerradas de candidatos para las elec-
del bloque dominado en que prevalece ciones a los distintos comités es una práctica fre
la voluntad de solucionar problemas in- cuente en la CNT. Es obvio que estas listas se pre-
paraban en cenáculos exógenos a la CNT y son una
ternos antes que definir una estrategia constante en la lucha de tendencias.
conjunta de ataque contra los proyectos 12. Del acuerdo de no consumar la Alianza Sindi-
cal nunca tuvieron notificación oficial ni la UGT
de transición del bloque dominante, figu- ni el SOC.
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La crisis de la CNT. 1976-1979

sus apartados de: a) Sindicato único de indus- dos, como ya he dicho, existentes, pero
tria. b) Secretarías del CR? composición, res- eludidos y que planteaban constantes cri-
ponsabilidades, etc. 2~ Sindicación de campesi-
nos, técnicos y profesionales, trabajadores au- sis a la organización. A pesar de que la
tónomos y jubilados. 3: Análisis de la situación ratificación de los acuerdos normativos
actual. 4: Táctica y estrategia. a) Ruptura sin- siempre fue favorable a una organización
dical; actitud ante la CNS, patrimonio, etc. de base sindical, el enfrentamiento entre
b) Actitud con otras centrales sindicales, orga-
nismos unitarios, alianzas, etc. c) Actitud frente las dos concepciones de lo que debía ser
a los 6rganos unitarios de la oposición política la CNT impedía que éstos se llevaran a
y los partidos políticos. d) Plataforma reivin- la práctica.
dicativa de acción inmediata (plataforma única La desvrovorción entre vosibilidades v
interramo). 5: Elección de Comité regional.
a) Modo de elección. b) Lugar de residencia. capacidad -de acción se ha manifestad0
c) Numero de secretarías. d) Secretaría de For- todavía más claramente cuando la CNT
mación. e) Solidaridad Obrera. 6.” Ratificación ha tenido que afrontar acciones coyuntu-
acuerdos Pleno nacional. a) Cuotas y proporcio- rales. La huelga de Roca de enero de 1977
nalidad. b) Prensa: revista legal e ilegal. c) De-
fensa confederal. d) Comités pro-presos. e) Re- es un claro ejemplo de ello, al volcar la
sidencia y estructura del Comité nacional. f) Re- organización todos los medios, inclu en-
laciones con la AIT, con otras organizaciones do un transvase militancia1 de Barce Pona
sindicales internacionales y con el exilio. 7.” Vin- al Bajo Llobregat. Pese que se esgrimía
culación de la CNT con otros frentes de lucha
del Movimiento Libertario: barrios, Mujeres Li- la solidaridad de clase como motor de
bres, Juventudes, etc. 8.” Asuntos varios.» esas movilizaciones, la realidad es que
existió mucho interés por parte de cier-
A pesar de lo ambicioso que parecía su tos miembros del Comité regional de uti-
contenido, los acuerdos los diluyó el rá- lizar al conjunto de la organización para
pido desarrollo de los acontecimientos po- prestigiarse ellos mismos 0 como justifi-
líticos del país. Se acordó, como ya apun- cación de su elección. El desenlace de la
taba, el rechazo de la Alianza Sindical con huelga no trajo consigo ni siquiera la es-
la UGT y el SOC. La definición del Pleno perada afiliación masiva de los propios
respecto a la CNS no influyó sobre el de- trabajados de Roca. Otras huelgas -pese
senlace de ésta. Tampoco la decisión de a la espectacularidad de algunas como la
ruptura sindical tuvo mayores consecuen- de gasolineras- han tenido idénticos re-
cias y quedó a nivel de declaración de in- sultados y han servido de justificación o
tención por cuanto las CC00 mantenían de argumento en la lucha de tendencias.
la postura de permanecer en los cargos Un elemento clarificador de la capacidad
de enlaces sindicales de la CNS hasta la de movilización de la CNT lo tenemos en
desaparición de ésta. La decisión del Ple- la escasa concurrencia a las manifesta-
no de no participar en los organismos in- ciones o actos -con excepción del mitin
terclasistas no afecta a la composición de Montjuich de julio de 1976- que ha
interna, ni a la estrategia de la CNT; ni convocado.13 Las manifestaciones se han
por supuesto al desarrollo de aquellos or- convertido, en la mayoría de las ocasio-
ganismos que se disolverán per se. nes, en una verbena para los coctcleros
En los siguientes órdenes del día, hasta que hacen de ellas demostraciones de vio-
1978, el problema de una estrategia fun- lencia gratuita, pantalla de su propio
dada en los análisis de la realidad será miedo.
.arrinconada para dejar paso a sempiter- La vocación de ser una organización a ni-
nas discusiones y acuerdos sobre el fun- vel nacional aunque no se tuviera una im-
cionamiento de la Confederación. Acuer- plantación real, imponía a la CNT una
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La crisis de la CNT. 1976-1979

política hacia las demás centrales sindi- 0 paralización sin relación con el proceso
cales de sublimación de su propia capaci- de repliegue general del movimiento obre-
dad, que la marginaba de las luchas de ro, sino que va más allá de él agudizando
conjunto con aquéllas por pruritos difíci- la crisis interna de la CNT y poniendo en
les de entender, dando a las relaciones con cuestión su propia existencia.
ellas un carácter tenso y agresivo. Esta situación no se habría producido en
En ningún momento se planteó la CNT la los términos actuales a no ser por la cri-
adaptación a sus posibilidades de desa- sis del movimiento obrero en general y
rrollo tomando como base los lugares en del movimiento libertario en particular.
que contaba con una implantación real. La incapacidad de este ultimo de organi-
Ni siquiera se lo planteó como punto de zarse en frentes de lucha con autonomía
partida. Nunca pensó en fortalecer los orgánica propia le ha conducido a buscar
ramos de producción donde existía nume- en la CNT una cobertura organizativa de
rosa militancia o donde pudiera ser sus- refugio.
citada por la ausencia de otras sindicales. Si la lucha de tendencias en la que enfren-
De igual forma, se olvidó de potenciar las ta una organización sindical de trabajado-
regiones en las que los sindicatos conta- res y una organización integral esta últi-
ban con implantación, donde, incluso, la ma se impusiera, la CNT resultante sería
memoria histórica de la CNT estaba viva. cualquier cosa menos lo que representó
Por el contrario, se despilfarró el esfuer- históricamente.
zo en la creación de sindicatos testimo- Evitar el enfrentamiento definitivo ante
niales, en la proliferación de locales, de el temor de un mayor deterioro o de la
revistas y propaganda de estos sindica- propia desaparición de la CNT provoca,
tos, en lugar de unir éstos como seccio- en los intentos de contemporizar con esas
nes sindicales de otros sindicatos de ma- dos posturas, una permanente crisis de
yor dimensión y con mayores recursos. identidad que impide la acción y cuando
ésta se da no escapa a la ambigüedad ori-
El bloqueo de las estructuras regionales, ginal que la engendró. La CNT no puede
comarcales, locales y sindicales de la CNT demostrar lo que es porque duda de lo
por las pugnas de tendencias; la incohe- que es.
rencia en la división de funciones dentro Si los aparatos de la organización no fun-
de la organización (incompatibilidad de cionan, si los principios están deforma-
secretarías en los comités, interferencias dos, si no se sabe cómo alcanzar los fines
de funciones entre ellas, obsolencia, inca- propuestos, e incluso éstos también están
pacidad o infrautilización) ; la subjetivi- mixtificados, si la capacidad de interven-
dad en la interpretación de la normativa ción sobre la realidad social es marginal,
orgánica, cuando no el abandono, y la cabe preguntarse: Luna organización en
desproporción entre posibilidades de F- esas condiciones puede servir de vehículo
ción y capacidad para la misma, son fac- para alcanzar su finalidad declarada, o,
tores que impiden no sólo que se realicen por el contrario, reduce el universo de
las posibilidades que el entorno brindaba sus objetivos a sí misma?
para su desarollo a la CNT, sino que pro- 13. La concentración mayor que consigue la CNT
vocan un movimiento de paralización o en la calle fue la manifestación contra el Pacto de
de retroceso de su desarrollo tras la eu- La Moncloa, el mismo día del accidente de La Scal?.
foria que supuso el boom de afiliación de Se llegó a agrupar a más de 10000 personas. El ml.
tin del pasado Primero de Mayo apenas reunió
finales de 1977. Movimiento de retroceso 2 000 personas.
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La crisis de la CNT. 1976-1979

Una de las críticas que se hacen desde el dencias son lo cotidiano y no la excep-
campo libertario a las organizaciones le- ción? iA qué tipo de sociedad nos condu-
ninistas es que su forma orgánica, jerár- ciría?
quica y autoritaria, conduce inexorable- La CNT existe, está entre nosotros; pero
mente a una sociedad jerárquica y autori- no tiene nada que ver con la que dice Ila-
taria. CQué se podría decir de la organi- marse CNT. Habrá que construirla y no
zación actual de la CNT, donde sus apa- necesariamente paralela a la usufructua-
ratos no funcionan o se contradicen, don- ria del nombre, por eso seguimos tenien-
de el bulo, la difamación, la amenaza, los do fe aunque sólo sea para calmar nues-
malsines y las virulentas luchas de ten- tra mala conciencia.

Sumario del número 63/65 de cuadernos de


Ruedo ibérico
Energía política, información
Editorial
Martha Ackelsberg y Verena Stolcke: La significación política de la abstención
1. Energía y civilización
José Manuel Naredo: Energía y crisis de civilización: 1. Energía e Esto-
ria. 2. La ideología del progreso y de la producción encubre la práctica de la
destrucción. 3. Sobre el uso de la energía.
Juan Martínez Alier y José Manuel Naredo: La noción de *fuezas produc-
tivas» y la cuestión de la energía.
II. Energía, política e información
Javier López Linaje: Opciones energéticas y condicionantes sociales
Angel Serrano y Juan Muñoz: La configuración del sector eléctrico y el nego-
cio de la construcción de las centrales nucleares.
Salvador Martín Arancibia: Energía y política
Salvador Martín Arancibia: Los engatios del Plan Energético Nacional (redac-
tado sobre materiales de la Comisión de Energía del PSOE).
Raúl Pillado: La manipulación de la opinión pública a través del sistema
informativo.
Enjuiciamiento de los tópicos energéticos
Cubierta de Xosé Díaz Arias. Dibujos de Jiménez y Cordón

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