Teoría general del acto jurídico
Kelvin Key Quezada Morillo
Abogado
Magíster
c23743@[Link]
Teoría general del acto
jurídico
Unidad 1: El Hecho jurídico, el acto jurídico y
clasificación del acto jurídico.
SESIÓN 3: Clasificación de los actos jurídicos.
Recordemos la clase anterior
¿Qué es un acto jurídico?
Diferencia de hecho jurídico y
acto jurídico
¿Dudas de la clase anterior?
Dialoguemos:
En los actos innominados es
Hecho
donde se pone de manifiesto,
con mayor vigor, la autonomía de
la voluntad. ¿cierto?
5minutos
Logro de la sesión:
Al finalizar la sesión, el estudiante podrá identificar
dentro de la casuística y temas desarrollados la
clasificación del acto jurídico.
Clasificación de los actos jurídicos.
Aprenderemos
sobre:
SABERES PREVIOS
¿Qué son los actos ¿Cuándo se habla
unilaterales? de un acto por
causa de muerte?
¿Cuál es la utilidad de
los temas de hoy?
Académico
Profesional
Participa activamente,
¡No olvides levantar la mano!
Importancia del tema
Esta sesión es importante, porque el estudiante reconocerá los
alcances respecto de la clasificación del acto jurídico que le llevará a
diferenciar cada una de ellas e identificar cuando se está frente a una
clase de acto jurídico.
Clasificación de los actos jurídicos.
Actos unilaterales, Actos entre vivos y Actos de forma
Actos nominados y
bilaterales y actos por causa de prescrita y actos de
actos innominados
plurilaterales muerte forma voluntaria
Actos de disposición,
actos de obligación y Actos principales y Actos simples y actos Actos constitutivos y
actos de actos accesorios complejos actos declarativos
administración
Actos de ejecución
Actos onerosos y Actos conmutativos y Actos puros y
inmediata y actos de
actos gratuitos actos aleatorios modales
ejecución continua
Actos unilaterales, bilaterales y
plurilaterales
La distinción radica en el número de manifestaciones de voluntad que se requieren
para la formación del acto jurídico. Si basta una sola manifestación de voluntad el
acto es unilateral, si se requiere de la concurrencia o confluencia de dos
manifestaciones el acto es bilateral, y, si se requieren de tres o más manifestaciones
el acto es plurilateral.
Unilaterales: Testamento, Cuerdo junta directiva o por un directorio, a promesa de
pública recompensa
Bilaterales: Compraventa, matrimonio
Plurilaterales: cedente, cesionaria, cedida. - arrendadora, arrendataria,
subarrendataria.
Actos entre vivos y actos por
causa de muerte
La distinción radica según el acto jurídico deba producir sus efectos en
vida de las personas que lo celebraron o al producirse su muerte. Los
actos por causa de muerte, en realidad, se resumen en el acto
testamentario, pues todos los demás actos jurídicos son entre vivos.
Actos de forma prescrita y actos
de forma voluntaria
La distinción radica según que la ley prescriba la forma o la deje librada a la voluntad
de las partes.
La ley precisa, para determinados actos, que estos se revistan de formalidades. Estos
son los actos de forma prescrita, formales o solemnes, a diferencia de aquellos para
los cuales la ley no señala formalidades y la adopción de estas depende de la
voluntad de los celebrantes. Así, en el Código Civil, son formales, entre muchos
otros, el matrimonio (artículo 248 y sgtes.), el testamento (artículo 691 y sgtes.)
Son de forma voluntaria, de forma no prescrita, no formales o no solemnes, en el
Código Civil, también entre muchos otros, los esponsales (artículo 239), la
compraventa que es, tradicionalmente, un contrato consensual, o la donación de
bien mueble de escaso valor (artículo 1623).
Actos nominados y actos
innominados
La distinción radica según los actos reciban o no un nomen iuris, puedan estar o no
previstos en la ley y que, como consecuencia de estar previstos, les sea aplicable un
régimen legal determinado. Con este mismo criterio se distinguen también en actos
típicos y en actos atípicos.
Son actos jurídicos nominados, en el Código Civil, por ejemplo, el matrimonio, el
testamento, la compraventa, la donación, el mutuo y, en general, todos los actos
jurídicos a los cuales la ley les reserva un nomen iuris.
Lo mismo no ocurre con los actos innominados, en relación a los cuales no existe la
posibilidad de dar ejemplos pues, como es obvio, si se les presentara con una
nominación dejarían de ser innominados.
Actos entre vivos y actos por
causa de muerte
La distinción radica según el acto jurídico deba producir sus efectos en
vida de las personas que lo celebraron o al producirse su muerte. Los
actos por causa de muerte, en realidad, se resumen en el acto
testamentario, pues todos los demás actos jurídicos son entre vivos.
Actos constitutivos y actos
declarativos
El acto constitutivo es el que genera efectos jurídicos dando creación a derechos o
deberes, o a ambos, desde el momento de su celebración, los que rigen a partir de
entonces y para el futuro, como ocurre con la adopción, a partir de la cual el
adoptado adquiere la calidad de hijo del adoptante y deja de pertenecer a su familia
consanguínea (artículo 377), o, la compraventa, a partir de la cual surgen las
obligaciones para el vendedor de transferir la propiedad del bien al comprador y,
para este, la de pagar su precio en dinero (artículo 1529).
El acto declarativo es el que reconoce derechos y deberes ya existentes, esto es,
anteriores a su celebración, y, por eso, sus efectos jurídicos son retroactivos, como
ocurre con el reconocimiento de un hijo extramatrimonial o el reconocimiento de
una obligación.
Actos simples y actos complejos
El acto simple es el que origina una relación jurídica sin complejidades, como la
relación originada por el contrato de compraventa, que genera una relación
obligacional entre el vendedor y el comprador.
El acto compuesto es el que origina una relación jurídica compleja, como la relación
conyugal originada por el matrimonio que tiene aspectos de naturaleza patrimonial,
como los deberes y derechos que dimanan de la sociedad de gananciales y los
alimentarios, y de naturaleza no patrimonial, como son los deberes de fidelidad y de
asistencia.
Actos principales y actos accesorios
El acto principal es el que puede existir por sí mismo, pues no está en una relación
de dependencia respecto de otro y a él no le es aplicable la regla de que lo accesorio
sigue la suerte de lo principal, como es el caso de cualquier acto jurídico que no sea
accesorio de otro.
El acto accesorio es el que para existir requiere de otro que le es principal y con el
que está vinculado en una relación de dependencia. Existen actos propiamente
accesorios, por naturaleza, como son los constitutivos de garantías, pues estas no
pueden subsistir sin una obligación que se mantenga válida y vigente como lo
dispone el Código Civil para la fianza (artículo 1875), la anticresis (artículos 1091 y
1096) o la hipoteca (artículos 1097 y 1099, inciso 2); así como la garantía mobiliaria
(Ley N° 28677).
Actos patrimoniales y actos no
patrimoniales
La distinción radica según los actos tengan por contenido intereses de orden
económico, pecuniario o patrimonial, o, que no lo tengan, o que, por lo menos y en
lo fundamental, su naturaleza o contenido no tenga relación con tales intereses.
como es el caso del matrimonio. el reconocimiento de un hijo extramatrimonial o la
adopción.
Actos de disposición, actos de
obligación y actos de administración
Son actos de disposición los que transmiten la propiedad de un bien, mueble o inmueble,
extinguiéndose el derecho para quien lo transfiere mediante el acto, por lo que también
quedan comprendidos dentro de estos actos aquellos que son extintivos de obligaciones,
como la condonación (artículo 1295) o abdicativos de derechos, como la transacción
(artículo 1302).
Son actos de obligación aquellos por los cuales una persona, que se constituye en deudora,
se obliga a una prestación de dar, de hacer o de no hacer en favor de otra, que se constituye
en acreedora.
Son actos de administración aquellos que se orientan al cuidado y conservación de bienes o
de un patrimonio y en cuya ejecución se puede llegar a la celebración de actos de
disposición o de obligación, siempre que tales actos correspondan a la gestión normal y
ordinaria del cuidado y conservación de los bienes o del patrimonio.
Actos onerosos y actos gratuitos
El acto es oneroso cuando implica un sacrificio económico para los
intervinientes. Ej.: la compraventa.
El acto es gratuito cuando uno de los intervinientes recibe una ventaja o
provecho económico, sin incurrir en sacrificio económico alguno. Ej.: la
donación.
Una diferencia de tratamiento se puede apreciar, por ej., en la llamada
“acción pauliana”. La tramitación de una acción pauliana contra acto
gratuito es más sencilla.
Actos conmutativos y actos
aleatorios
Los actos conmutativos implican que las partes, al celebrar el acto, tienen claro el
sacrificio económico que habrán de realizar. Se determina o establece, desde un
principio, qué sacrificios habrán de realizar las partes: p. e.: el suministro.
Los actos aleatorios no determinan con exactitud qué sacrificios habrán de realizar
las partes en el acto jurídico. Hay, pues, un margen “aleatorio”. Ej.: los juegos y
apuestas.
Actos de ejecución inmediata y
actos de ejecución continua
El acto de ejecución inmediata o instantánea es aquel en el que las prestaciones
deben ser cumplidas o ejecutadas en el momento mismo de su celebración,
ejecutándose plenamente, como es el caso de la compraventa en la que se pacta
que el precio se pague conjuntamente con la entrega del bien, simultáneamente.
El acto de ejecución continuada o de tracto sucesivo es aquel en el que las
prestaciones deben ser cumplidas o ejecutadas periódicamente, luego de la
celebración del acto, como es el caso de la venta a plazos o del arrendamiento de
bienes con renta pactada para ser pagada periódicamente.
Actos puros y modales
Es puro el acto cuya eficacia no puede quedar sometida a una modalidad, sea esta
una condición (lnfra N° 172) o a un plazo (Infra N° 180), ni se le puede imponer un
cargo (lnfra N° 193), como ocurre con el matrimonio, el reconocimiento de un hijo
extramatrimonial, la adopción y, en general, los actos no patrimoniales que deben
ser necesariamente puros.
Es modal el acto cuya eficacia puede someterse a una modalidad, sea a una
condición o a un plazo, o al que se le pueda imponer un cargo, como puede ocurrir
con la compraventa, el arrendamiento y, en general, con los actos patrimoniales, con
la advertencia de que el cargo solo es posible imponerlo en los actos de disposición
cuando son gratuitos.
Conclusiones
✓ El acto jurídico tiene por fin inmediato producir consecuencias jurídicas
consistentes en crear, modificar, regular o extinguir relaciones jurídicas. Es decir,
cumple una función social o económica que es tenida presente por quien lo
realiza y que es tomada en consideración por el Derecho.
✓ Los actos jurídicos se pueden clasificar de varias formas, entre ellas por su
número de partes, su contenido, su solemnidad, y más.
Pongamos en práctica lo
aprendido