HEALTH TOPICS
Rosácea
BASICS
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Descripción general de la rosácea
La rosácea es una afección inflamatoria a largo plazo de la piel que provoca enrojecimiento y
sarpullido en esta, por lo general en la nariz y las mejillas. También puede causar problemas de los
ojos. Los síntomas suelen aparecer y desaparecer, y muchas personas afirman que ciertos factores,
como pasar tiempo al sol o tener estrés emocional, los pueden provocar.
La rosácea no tiene cura, pero se puede controlar con tratamiento. El tratamiento depende de los
síntomas y suele incluir una combinación de medidas de cuidados personales y medicamentos.
¿A quién le puede dar rosácea?
A cualquier persona le puede dar rosácea, pero es más frecuente en los siguientes grupos:
adultos de mediana edad y adultos mayores;
mujeres, pero cuando los hombres la desarrollan tiende a ser más grave;
personas de piel clara, pero podría no diagnosticarse con tanta frecuencia en las personas con piel
más oscura, ya que es más difícil observar el enrojecimiento facial en ese tipo de piel.
Las personas con historial familiar de rosácea pueden tener un riesgo mayor de tener la enfermedad,
pero se necesitan más investigaciones para entender el papel que desempeña la genética.
Síntomas de la rosácea
La mayoría de las personas solo presentan algunos de los síntomas de la rosácea, y las
características de estos varían de una persona a otra. Aunque esta afección es crónica (de larga
duración), la rosácea suele alternar entre brotes (cuando los síntomas empeoran) y períodos de
remisión (ausencia de síntomas).
Los síntomas de la rosácea son los siguientes:
Enrojecimiento de la cara. Puede comenzar como una tendencia a ruborizarse o enrojecerse,
pero con el tiempo el enrojecimiento puede persistir durante períodos más largos. A veces, va
acompañado de una sensación de hormigueo o ardor, y la piel enrojecida se puede volver áspera y
escamosa.
Sarpullido. Las zonas de enrojecimiento facial pueden presentar protuberancias rojas o llenas de
pus y granos (espinillas) que se parecen al acné.
Vasos sanguíneos visibles. Suelen presentarse como líneas rojas delgadas en las mejillas y la
nariz.
Engrosamiento de la piel. La piel se puede poner más gruesa, sobre todo en la nariz, con un
aspecto agrandado y bulboso (como un bulbo). Este es uno de los síntomas más graves y afecta
sobre todo a los hombres.
Irritación de los ojos. Cuando aparece la rosácea ocular, los ojos presentan inflamación,
enrojecimiento, picazón, lagrimeo o sequedad. Se pueden sentir arenosos o como si les hubiera
entrado algo, como una pestaña. Los párpados pueden hincharse y enrojecerse en el lugar donde
salen las pestañas. Pueden aparecer orzuelos. Es importante que acuda a un proveedor de
atención médica si tiene síntomas en los ojos porque, si no se tratan, pueden provocar daños en
los ojos y pérdida de la vista.
A veces, la rosácea sigue una progresión que va del enrojecimiento temporal de la nariz y las mejillas
a un enrojecimiento más duradero y, después, a la aparición de sarpullido y vasos sanguíneos
pequeños debajo de la piel. Si no se trata, la piel se puede engrosar y agrandar, lo cual provoca
protuberancias firmes y rojas, sobre todo en la nariz.
La enfermedad suele afectar el centro de la cara, pero en escasas ocasiones se puede extender a
otras partes del cuerpo, como a los lados de la cara, las orejas, el cuello, el cuero cabelludo y el
pecho.
Causas de la rosácea
Los científicos no saben qué causa la rosácea, pero hay varias teorías. Saben que la inflamación
contribuye a algunos de los síntomas clave, como el enrojecimiento de la piel y el sarpullido, pero no
entienden del todo por qué se presenta la inflamación. Quizás se deba en parte al aumento de la
sensibilidad de la piel a factores ambientales, como a la luz ultravioleta (UV), y a los microbios que
viven en la piel de las personas que tienen rosácea. Es probable que tanto los factores genéticos
como los ambientales (no genéticos) desempeñen un papel en la aparición de la rosácea.
Diagnóstico de la rosácea
No hay ninguna prueba específica para detectar la rosácea, por lo que los médicos basan el
diagnóstico en el aspecto de la piel y los ojos, y en el historial médico. Su médico puede solicitar
pruebas para descartar otras afecciones que se parecen a la rosácea.
Tratamiento de la rosácea
La rosácea no tiene cura, pero hay formas de hacer que la piel se sienta mejor y tenga un mejor
aspecto. Los síntomas de la rosácea varían de una persona a otra, por lo tanto, los médicos
personalizan los tratamientos. Lo más habitual es una combinación de medidas de cuidados
personales y medicamentos. La mayoría de las personas responden bien a la terapia, pero la mejoría
suele ser gradual y pueden pasar tres meses o más antes de ver resultados. Aunque el tratamiento
suele ser a largo plazo, puede haber momentos en los que los síntomas mejoren y el paciente pueda
dejar de usar los medicamentos temporalmente.
Los objetivos del tratamiento son:
controlar los síntomas;
evitar las complicaciones y el empeoramiento de la enfermedad;
mejorar la calidad de vida.
Su tratamiento puede incluir:
Medicamentos. Si los síntomas son bastante leves, primero se suelen recetar sustancias tópicas (de
uso externo) que se aplican sobre la piel afectada. Los medicamentos por vía oral se suelen usar solo
en casos moderados o graves.
Sustancias tópicas.
Las cremas, los geles y las pomadas o ungüentos que contienen antibióticos, antiparasitarios o
vasoconstrictores (sustancias que contraen los vasos sanguíneos) se usan para tratar el rubor y
el enrojecimiento, así como el sarpullido leve.
Las personas con irritación de los ojos se tratan con gotas lubricantes para los ojos o ungüentos
que contienen antibióticos o medicamentos inmunodepresores (que ayudan a disminuir la
inflamación de la piel).
Medicamentos por vía oral.
Antibióticos. Estos se usan para el sarpullido de moderado a grave y los síntomas más graves
de los ojos. Se cree que los antibióticos funcionan, al menos en parte, porque tienen
propiedades antinflamatorias, así como efectos antibióticos.
Retinoides. Estos compuestos, que están relacionados con la vitamina A, pueden ayudar a
algunas personas con rosácea grave.
A veces se usan medicamentos aprobados para otras afecciones para disminuir el rubor.
Terapias con láser y fototerapias (terapias con luz). Los láseres y los dispositivos de impulsos de
luz intensa pueden ayudar a contraer los vasos sanguíneos, de modo que se noten menos. Los
médicos también pueden usar la terapia con láser para eliminar el exceso de tejido en las personas
con engrosamiento de la piel.
Cirugía. La cirugía puede ser necesaria cuando hay que quitar piel engrosada. El procedimiento
puede incluir el uso de un bisturí o de instrumentos de abrasión especiales.
¿Quién trata la rosácea?
La rosácea es tratada principalmente por:
Dermatólogos, que se especializan en afecciones de la piel, el cabello y las uñas.
Otros proveedores de atención médica que pueden participar en la atención de la rosácea son:
Profesionales de la salud mental, que ayudan a las personas a lidiar con las dificultades que las
afecciones médicas pueden crear en su vida social y profesional.
Oftalmólogos, que se especializan en el tratamiento de trastornos y enfermedades de los ojos.
Cómo adaptarse a la rosácea
Hay formas en las que puede participar activamente en el control de la rosácea. Además de acudir al
médico con regularidad, hay otras cosas que puede hacer para aliviar las molestias y prevenir los
brotes. Los siguientes consejos le pueden ayudar a vivir mejor con esta afección.
Aprenda cuáles son los factores que la provocan. Muchas personas con rosácea descubren que
hay ciertos factores que empeoran los síntomas. Anotar lo que parece empeorar la rosácea puede
ayudarle a identificar esos factores que la provocan.
Los factores varían de una persona a otra, pero algunos de los más frecuentes son:
exposición a la luz solar;
estrés emocional;
clima caluroso o frío;
vientos fuertes;
ejercicio extenuante (intenso);
consumo de alcohol;
baños de agua caliente;
alimentos picantes;
alimentos o bebidas calientes.
Trate la piel con cuidado. Lávese la cara con limpiadores faciales hechos para piel sensible e
hidrátela con regularidad. Evite los exfoliantes y los productos que contengan alcohol.
Protéjase la piel del sol. Use a diario un bloqueador con un factor de protección solar (FPS) de 30 o
más, formulado para la cara. Esto le protegerá la piel de los rayos ultravioleta de amplio espectro y de
la luz visible.
Preste atención a los ojos. Esté pendiente del enrojecimiento o el ardor de los ojos. Muchas
personas con rosácea presentan irritación de los ojos y, si no se trata, puede provocar problemas de
la vista. Si se le irritan los ojos, acuda al médico de inmediato. Es posible que le recomiende lavarse
los párpados cuidadosamente con champú para bebés diluido en agua o con un limpiador de
párpados, y después aplicar una compresa tibia (pero no caliente) varias veces al día.
Obtenga apoyo. Tener una afección crónica a largo plazo como la rosácea puede ser difícil y
también puede aumentar el riesgo de tener ansiedad y depresión. Muchas personas con rosácea,
sobre todo las que tienen cambios más visibles en la piel, dicen que esto limita su vida social. Si tiene
problemas emocionales, acuda a un profesional de la salud mental o inscríbase en un grupo de apoyo
que se reúne en persona o en línea.
Avances en las investigaciones relacionadas con la rosácea
Científicos en instituciones de todo el país, muchos de ellos financiados por los Institutos Nacionales
de la Salud (NIH, por sus siglas en inglés), trabajan para entender las causas de la rosácea y crear
nuevas estrategias de tratamiento.
Los siguientes son ejemplos de algunas de las investigaciones que se están llevando a cabo.
Se han relacionado desequilibrios en el microbioma humano (el conjunto de todos los microbios
que viven en el interior y el exterior del cuerpo humano) con una serie de enfermedades y
afecciones. Los datos iniciales indican que hay diferencias en los tipos de microbios que viven en
la piel de las personas con rosácea, lo cual señala la posibilidad de que el microbioma desempeña
una función en el desarrollo de esta afección.
Los científicos exploran nuevos objetivos preventivos y terapéuticos para la rosácea en un
esfuerzo por cambiar la forma en que estudiamos y tratamos la afección, y dirigirnos hacia la
detección temprana y la prevención.
En la piel de algunas personas con rosácea, se encuentran concentraciones más elevadas de
péptidos antimicrobianos, que son una parte normal del sistema inmunitario. Estos péptidos
ayudan a combatir las infecciones, pero cuando sus concentraciones son demasiado altas pueden
provocar la inflamación y el enrojecimiento característicos de la enfermedad. Los científicos
investigan la función que estos péptidos desempeñan en la enfermedad.
Los médicos usan una amplia gama de medicamentos para tratar los síntomas de la rosácea que
se presentan en la piel y los ojos. Los investigadores realizan estudios clínicos para comparar la
eficacia de varias combinaciones de medicamentos orales y tópicos en el alivio de los síntomas.
Los investigadores buscan variantes génicas que aumenten el riesgo de la rosácea al comparar el
ácido desoxirribonucleico (ADN) entre personas con esta afección y personas sanas.
Para más información
U.S. Food and Drug Administration
Llame gratis: 888-INFO-FDA (888-463-6332)
Sitio web: [Link] (en inglés)
Información en español
Para información adicional sobre medicamentos específicos, visite Drugs@FDA ?en
[Link] ?(en inglés). Drugs@FDA es un catálogo en línea de
productos farmacéuticos aprobados por la FDA.
Centers for Disease Control and Prevention, National Center for Health
Statistics
Sitio web:
[Link]/nchs
American Academy of Dermatology
Sitio web:
[Link]
National Rosacea Society
Sitio web:
[Link]
Si necesita más información sobre recursos confiables en su idioma o en otro idioma, visite las
páginas web que aparecen a continuación o comuníquese con el Centro Nacional de Distribución de
Información del NIAMS en NIAMSInfo@[Link]. También puede encontrar una variedad de
información sobre diferentes enfermedades de las organizaciones que son miembros de la Coalición
del NIAMS.
Información de salud en inglés
Información de salud en idiomas asiáticos