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Sustentabilidad y Desarrollo Sostenible

El documento aborda la sustentabilidad y el desarrollo sustentable, enfatizando la interconexión de los pilares ambiental, social y económico para garantizar el bienestar de las generaciones presentes y futuras. Se discuten iniciativas como la Agenda 21 de la ONU y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que promueven políticas locales para un desarrollo sostenible. Además, se destacan capítulos específicos sobre la salud humana, la conservación de la biodiversidad y la gestión de recursos naturales, subrayando la importancia de la educación y la participación comunitaria en la implementación de prácticas sostenibles.

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Sustentabilidad y Desarrollo Sostenible

El documento aborda la sustentabilidad y el desarrollo sustentable, enfatizando la interconexión de los pilares ambiental, social y económico para garantizar el bienestar de las generaciones presentes y futuras. Se discuten iniciativas como la Agenda 21 de la ONU y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que promueven políticas locales para un desarrollo sostenible. Además, se destacan capítulos específicos sobre la salud humana, la conservación de la biodiversidad y la gestión de recursos naturales, subrayando la importancia de la educación y la participación comunitaria en la implementación de prácticas sostenibles.

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UNIVERSIDAD AUTONOMA DE NUEVO LEON

FACULTAD DE ARQUITECTURA

ACTIVIDAD 2.2

AMBIENTE Y SUSTENTABILIDAD

ANGEL ANTONIO SOLIS GARCIA 1810988

21/02/2025
SUSTENTABILIDAD Y DESARROLLO SUSTENTABLE

La sustentabilidad es un principio fundamental que aboga por un uso equilibrado y


responsable de los recursos naturales, sociales y económicos, con el fin de garantizar que el
bienestar de las generaciones actuales no perjudique las oportunidades de las futuras. En este
sentido, la sustentabilidad busca romper con el modelo de explotación ilimitada de los
recursos naturales que ha caracterizado a la humanidad en los últimos siglos, donde se ha
priorizado el crecimiento económico a corto plazo, sin tener en cuenta las consecuencias a
largo plazo.

Una de las bases de la sustentabilidad es la interconexión de tres pilares fundamentales: lo


ambiental, lo social y lo económico. Esto significa que la acción humana debe ser integral y
considerar estos tres aspectos como inseparables para alcanzar un equilibrio que sea
verdaderamente sostenible. Si uno de estos pilares se ve afectado, el sistema global podría
tambalear, afectando tanto a las personas como al medio ambiente.

• Sustentabilidad ambiental: Se refiere a la protección y conservación de los recursos


naturales del planeta, como el aire, el agua, la biodiversidad, y los suelos. Implica la
reducción de la contaminación, la preservación de los ecosistemas, el uso responsable
de los recursos y la adaptación al cambio climático. Esto incluye el uso de energías
renovables, la promoción de la agricultura sostenible y la reducción de la huella
ecológica.
• Sustentabilidad social: En este aspecto, la sustentabilidad también se centra en la
justicia social, el bienestar y la equidad. Busca que todas las personas,
independientemente de su origen, tengan acceso a las mismas oportunidades, como
educación, salud, vivienda digna y empleo justo. Además, promueve la participación
activa de las comunidades en la toma de decisiones que afectan su entorno.
• Sustentabilidad económica: Implica la creación de sistemas económicos que no solo
busquen el crecimiento, sino que lo hagan de manera que no exploten los recursos
finitos ni generen desigualdades sociales. Esto se logra mediante la adopción de
modelos de economía circular, donde los productos se reutilizan, reparan y reciclan,
en lugar de ser descartados.

Por otro lado, el desarrollo sustentable es el proceso mediante el cual la sociedad puede
avanzar sin comprometer los recursos naturales para las generaciones futuras. Es un modelo
que promueve un crecimiento económico inclusivo y justo, que esté en armonía con el medio
ambiente y que tenga en cuenta la equidad social. El desarrollo sustentable no significa frenar
el progreso, sino orientarlo hacia nuevas formas de producción y consumo que sean más
responsables, eficientes y sostenibles.

Este tipo de desarrollo pone énfasis en la adopción de tecnologías limpias y renovables, la


integración de prácticas agrícolas y industriales que respeten los ciclos naturales, y la
implementación de políticas públicas que promuevan la justicia social y económica. El
concepto también involucra la mejora en la calidad de vida de las personas, no solo a través
del acceso a bienes materiales, sino también mediante la mejora de las condiciones de vida,
la educación, la salud y el acceso a una naturaleza intacta.

A lo largo de los años, organizaciones internacionales como la ONU han promovido los
Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que son 17 metas que abordan diversos aspectos
del bienestar humano y del planeta. Entre estos se incluyen objetivos como erradicar la
pobreza, luchar contra el cambio climático, garantizar la educación de calidad, y promover
la paz y la justicia social. Estos objetivos reflejan un enfoque integral, donde se reconoce que
la prosperidad económica no puede lograrse sin respetar los límites planetarios.

AGENDA 21
La Agenda 21 de la ONU fue suscrita por 172 países miembro de Naciones Unidas. Estos
países se comprometen a aplicar políticas ambientales, económicas y sociales en el ámbito
local encaminadas a lograr un desarrollo sostenible. Cada región o cada localidad, por su
parte, desarrolla su propia Agenda Local 21, en la que deberían participar tanto ciudadanos,
como empresas y organizaciones sociales, con el objetivo de generar y consensuar un
programa de políticas sostenibles.

Se podría definir la Agenda 21 de la ONU como una estrategia global que se lleva a la práctica
de manera local y que implica a todos los sectores de una comunidad: sociales, culturales,
económicos y ambientales. Es, en definitiva, un compromiso hacia la mejora del medio
ambiente y, por ende, de la calidad de vida de los habitantes de una comunidad, municipio o
región.

• Con relación a los capítulos abordados en la Agenda 21, he seleccionado aquellos que
considero más interesantes y relevantes para el contexto actual. Estos capítulos no
solo ofrecen una visión amplia de los desafíos globales, sino que también brindan un
marco para la acción local y profesional. En mi opinión, ciertos aspectos de la Agenda
21 son fundamentales para promover un desarrollo sostenible y consciente, y creo
que podemos hacer una contribución significativa en el cumplimiento de estos
objetivos desde nuestra profesión.

Entre los capítulos más destacados, resalta la importancia de la gestión sostenible de


los recursos naturales, ya que el uso responsable de estos recursos es un eje central
para mitigar los efectos del cambio climático. También considero crucial el apartado
de educación y sensibilización ambiental, ya que la formación continua es clave
para generar conciencia y movilizar a la sociedad hacia prácticas más responsables.

Además, creo que dentro de nuestra profesión podemos aportar significativamente al


cumplimiento de estos objetivos mediante la implementación de soluciones
innovadoras en nuestras áreas de trabajo. Al integrar principios de sostenibilidad en
los proyectos y actividades profesionales, podemos no solo optimizar recursos, sino
también promover un modelo de desarrollo que respete tanto al medio ambiente como
a las futuras generaciones.

Capítulo 6. Protección y fomento de la salud humana

La salud y el desarrollo están íntimamente interconectados. Tanto el desarrollo insuficiente


que conduce a la pobreza como el desarrollo inadecuado que resulta en un consumo excesivo,
junto con una población mundial en expansión, pueden resultar en graves problemas de salud
ambiental tanto en los países en desarrollo como en los desarrollados. Los temas de acción
del Programa 21 deben abordar las necesidades primarias de salud de la población mundial,
ya que son parte integral del logro de los objetivos del desarrollo sostenible y la atención
primaria del medio ambiente. La vinculación de las mejoras sanitarias, ambientales y
socioeconómicas requiere esfuerzos intersectoriales. Esos esfuerzos, que abarcan la
educación, la vivienda, las obras públicas y los grupos comunitarios, incluidas las empresas,
las escuelas y las universidades y las organizaciones religiosas, cívicas y culturales, tienen
por objeto permitir que las personas de sus comunidades garanticen el desarrollo sostenible.
Particularmente relevante es la inclusión de programas de prevención en lugar de depender
únicamente de la remediación y el tratamiento. Los países deben elaborar planes de acción
prioritaria, sobre la base de las esferas programáticas de este capítulo, que se basan en la
planificación cooperativa de los distintos niveles de gobierno, las organizaciones no
gubernamentales y las comunidades locales. Una organización internacional apropiada,
como la OMS, debería coordinar estas actividades.

• La protección y fomento de la salud humana son fundamentales para garantizar una


calidad de vida óptima y el bienestar general de las personas. Promover hábitos
saludables, prevenir enfermedades y brindar acceso a atención médica adecuada son
aspectos clave para reducir la morbilidad y mortalidad, mejorar la productividad y
fomentar sociedades más equitativas. Invertir en salud no solo contribuye al desarrollo
individual, sino que también tiene un impacto positivo en la economía y el progreso
social, al reducir costos derivados de enfermedades prevenibles y mejorar la longevidad
de la población.

Capitulo 7. Fomento del desarrollo sostenible de los recursos humanos.

En los países industrializados, los patrones de consumo de las ciudades están estresando
gravemente el ecosistema global, mientras que los asentamientos en el mundo en desarrollo
necesitan más materias primas, energía y desarrollo económico simplemente para superar los
problemas económicos y sociales básicos. Las condiciones de asentamiento humano en
muchas partes del mundo, en particular en los países en desarrollo, se están deteriorando
principalmente como resultado de los bajos niveles de inversión en el sector atribuibles a las
limitaciones generales de recursos en esos países. En los países de bajos ingresos para los
que se dispone de datos recientes, sólo el 5,6% del gasto del gobierno central se destinó en
promedio a la vivienda, los servicios, la seguridad social y el bienestar. El gasto de las
organizaciones internacionales de apoyo y financiación es igualmente bajo. Por ejemplo, en
1988 sólo el 1% del total de los gastos financiados con donaciones del sistema de las
Naciones Unidas se destinó a los asentamientos humanos, mientras que en 1991 los
préstamos del Banco Mundial y de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) para el
desarrollo urbano y el abastecimiento de agua y alcantarillado representaron el 5,5% y el
5,4%, respectivamente, del total de sus préstamos.

• El fomento del desarrollo sostenible de los recursos humanos es crucial para construir
una sociedad próspera y equitativa. Implica invertir en la educación, formación y
bienestar de las personas para que puedan desarrollar todo su potencial de manera
responsable, respetando el medio ambiente y los recursos limitados. Este enfoque no
solo mejora las capacidades individuales, sino que también promueve la equidad social
y económica, al asegurar que todas las personas tengan acceso a oportunidades de
crecimiento a largo plazo. A su vez, contribuye a la construcción de comunidades
resilientes y adaptadas a los retos globales.

Capitulo 9. Protección de la atmosfera

La protección de la atmósfera es un esfuerzo amplio y multidimensional que involucra a


diversos sectores de la actividad económica. Se recomienda a los gobiernos y otros órganos
que examinen las opciones y medidas descritas en el presente capítulo para que las examinen
y, según proceda, las apliquen en sus esfuerzos por proteger la atmósfera.

• La protección de la atmósfera es fundamental para la salud del planeta y de todos sus


seres vivos. La atmósfera regula el clima, filtra los rayos solares y mantiene un
equilibrio necesario para la vida en la Tierra. Combatir la contaminación atmosférica
y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero son acciones esenciales para
frenar el cambio climático, proteger la biodiversidad y garantizar un entorno habitable
para las generaciones futuras. Sin una atmósfera saludable, se pone en riesgo el
bienestar humano y los ecosistemas.

Capítulo 11. Lucha contra la deforestación.

• La lucha contra la deforestación es crucial para preservar la biodiversidad, mitigar el


cambio climático y proteger los ecosistemas. Los bosques son vitales para el equilibrio
del planeta, ya que actúan como sumideros de carbono, regulan el ciclo del agua y
proveen hábitats para innumerables especies. Combatir la deforestación ayuda a
mantener estos servicios ecosistémicos esenciales, contribuyendo a la sostenibilidad y
al bienestar de las generaciones futuras.

Capitulo 13. Ordenación de los ecosistemas frágiles: desarrollo sostenible de las zonas de
montaña.

Los ecosistemas frágiles son ecosistemas importantes, con características y recursos únicos.
Los ecosistemas frágiles incluyen desiertos, tierras semiáridas, montañas, humedales, islas
pequeñas y ciertas zonas costeras. La mayoría de estos ecosistemas son de alcance regional,
ya que trascienden las fronteras nacionales. En este capítulo se abordan los problemas de los
recursos de tierras en los desiertos, así como en las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas
secas. El desarrollo sostenible de las montañas se aborda en el capítulo 13; Las islas pequeñas
y las zonas costeras se analizan en el capítulo 17.

• La ordenación de los ecosistemas frágiles, especialmente en las zonas de montaña, es


esencial para garantizar su conservación y un desarrollo sostenible. Estas áreas son
clave para la regulación del agua, la biodiversidad y la estabilidad del clima. Al
implementar prácticas responsables, se protege la tierra, se previene la erosión y se
fomenta la adaptación a los efectos del cambio climático. Además, un desarrollo
sostenible en las zonas de montaña asegura el bienestar de las comunidades locales,
preservando sus recursos naturales mientras se impulsa su economía y calidad de vida.

Capitulo 15. Conservación de la diversidad biológica.

Los objetivos y actividades de este capítulo del Programa 21 tienen por objeto mejorar la
conservación de la diversidad biológica y la utilización sostenible de los recursos biológicos,
así como apoyar el Convenio sobre la Diversidad Biológica.

• La conservación de la diversidad biológica es esencial para el equilibrio de los


ecosistemas y la supervivencia de todas las especies, incluida la humana. Cada especie
cumple un rol específico en su entorno, y su desaparición puede afectar el
funcionamiento de todo el ecosistema. Preservar la biodiversidad garantiza la
estabilidad ecológica, fomenta la resiliencia frente a cambios ambientales y asegura
recursos naturales como alimentos, medicinas y materiales. Además, la diversidad
biológica es fundamental para el bienestar cultural y económico de las comunidades,
proporcionando un legado valioso para el futuro.

Capitulo 18. Protección de la calidad y el suministro de los recursos de agua dulce: aplicación
de criterios integrados para el aprovechamiento, ordenación y uso de los recursos de agua
dulce.

Los recursos de agua dulce son un componente esencial de la hidrosfera de la Tierra y una
parte indispensable de todos los ecosistemas terrestres. El medio ambiente de agua dulce se
caracteriza por el ciclo hidrológico, incluidas las inundaciones y las sequías, que en algunas
regiones se han vuelto más extremas y dramáticas en sus consecuencias. El cambio climático
mundial y la contaminación atmosférica también podrían repercutir en los recursos de agua
dulce y su disponibilidad y, a través del aumento del nivel del mar, amenazar las zonas
costeras bajas y los ecosistemas de las islas pequeñas.

• La protección de la calidad y el suministro de los recursos de agua dulce es vital para


la supervivencia humana, la agricultura, la industria y los ecosistemas. El agua dulce
es un recurso limitado y esencial, por lo que su gestión integrada y sostenible
garantiza su disponibilidad a largo plazo. Aplicar criterios integrados para el
aprovechamiento, ordenación y uso del agua permite equilibrar las necesidades
humanas con la conservación ambiental, evitando la sobreexplotación y la
contaminación. Esto asegura el acceso equitativo a este recurso, protegiendo tanto el
bienestar de las personas como la salud de los ecosistemas acuáticos.
Capítulo 21. Gestión ecológicamente racional de los desechos solidos y cuestiones
relacionadas con las aguas cloacales.

Este capítulo se ha incorporado al Programa 21 en respuesta a lo dispuesto en el párrafo 3


de la sección I de la resolución 44/228 de la Asamblea General, en el que la Asamblea
afirmó que la Conferencia debía elaborar estrategias y medidas para detener y revertir los
efectos de la degradación ambiental en el contexto de mayores esfuerzos nacionales e
internacionales para promover el desarrollo sostenible y ecológicamente racional en todos
los países. y al apartado g) del párrafo 12 de la sección I de la misma resolución, en el que
la Asamblea afirmó que la gestión ambientalmente racional de los desechos era una de las
cuestiones ambientales de mayor interés para mantener la calidad del medio ambiente de la
Tierra y, especialmente, para lograr un desarrollo ecológicamente racional y sostenible en
todos los países.

• La gestión ecológicamente racional de los desechos sólidos y las aguas cloacales es


fundamental para prevenir la contaminación ambiental y proteger la salud pública. Un
manejo adecuado de los desechos sólidos reduce la acumulación de basura, minimiza
la contaminación del suelo y el agua, y fomenta el reciclaje y la reutilización. En
cuanto a las aguas cloacales, tratarlas correctamente evita la propagación de
enfermedades y la contaminación de fuentes de agua dulce. Implementar soluciones
sostenibles en ambas áreas no solo mejora el entorno, sino que también promueve la
calidad de vida y la sostenibilidad a largo plazo.

Capitulo 25. La infancia y la juventud en el desarrollo sostenible.

Los jóvenes representan casi el 30% de la población mundial. La participación de los


jóvenes de hoy en la adopción de decisiones sobre el medio ambiente y el desarrollo y en la
ejecución de los programas es fundamental para el éxito a largo plazo del Programa 21.

• La infancia y la juventud juegan un papel crucial en el desarrollo sostenible, ya que


son las generaciones que heredarán los desafíos ambientales, sociales y económicos
del futuro. Invertir en su educación, salud y bienestar les proporciona las herramientas
necesarias para convertirse en agentes de cambio, impulsando la innovación y la
adopción de prácticas sostenibles. Además, al involucrarlos desde temprana edad en
temas de sostenibilidad, se fomenta una conciencia ecológica y social que contribuye
a la creación de sociedades más equitativas y respetuosas con el medio ambiente. Su
participación es clave para lograr un futuro más justo y sustentable.

Capitulo 28. Iniciativas de las autoridades locales en apoyo del programa 21.

• Las iniciativas de las autoridades locales en apoyo del Programa 21, o Agenda 21, son
fundamentales para implementar estrategias de desarrollo sostenible a nivel local.
Estas acciones incluyen la promoción de políticas que fomenten la sostenibilidad en
áreas como la gestión de residuos, la eficiencia energética, la protección del medio
ambiente y la participación ciudadana. Las autoridades locales también pueden
desarrollar programas educativos para sensibilizar a la población sobre la importancia
del desarrollo sostenible, crear infraestructuras verdes, y promover la agricultura
sostenible, el transporte público eficiente y la conservación de recursos naturales. Al
actuar a nivel local, estas iniciativas contribuyen significativamente a la consecución
de los Objetivos de Desarrollo Sostenible a nivel global.

LA APLICACIÓN DE INDICADORES Y CRITERIOS AMBIENTALES EN LA


ARQUITECTURA

En la actualidad, la arquitectura enfrenta un desafío crucial: cómo diseñar y construir


edificios que no solo sean funcionales y estéticamente agradables, sino también sostenibles
y respetuosos con el medio ambiente. La creciente preocupación por el cambio climático, la
escasez de recursos naturales y el deterioro ambiental ha llevado a la necesidad de integrar
indicadores y criterios ambientales en la práctica arquitectónica. Estos parámetros permiten
evaluar y minimizar el impacto de las edificaciones, promoviendo un desarrollo más
consciente y responsable.

La arquitectura sostenible no es solo una tendencia, sino una necesidad urgente para reducir
la huella ecológica de nuestras construcciones. La aplicación de indicadores ambientales en
este contexto se convierte en una herramienta esencial para guiar el diseño y la
planificación de edificaciones con un enfoque respetuoso con el medio ambiente. Pero,
¿cómo se aplican estos indicadores y criterios en la práctica arquitectónica? ¿Qué cambios
implica su implementación en cada fase de un proyecto?

Eficiencia energética: un principio fundamental

Uno de los criterios más importantes en la arquitectura sostenible es la eficiencia


energética. Este concepto hace referencia a la capacidad de un edificio para consumir la
menor cantidad de energía posible para mantener condiciones óptimas de confort en su
interior. Los indicadores que miden la eficiencia energética incluyen el consumo total de
energía, la eficiencia de los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado
(HVAC), y el uso de fuentes de energía renovables.

El diseño pasivo de edificios juega un papel esencial en este aspecto. Utilizar estrategias
como la correcta orientación del edificio, el aislamiento térmico eficiente y la
maximización de la luz natural no solo reduce los costos operativos, sino que también
disminuye la dependencia de energías no renovables. La incorporación de sistemas de
energía renovable, como paneles solares o turbinas eólicas, es otro indicador clave en la
búsqueda de la autosuficiencia energética de los edificios.

Materiales sostenibles y su impacto ambiental

Otro aspecto central en la arquitectura sostenible es el uso de materiales. Los indicadores


que miden el impacto ambiental de los materiales incluyen la huella de carbono, la
durabilidad, la reciclabilidad y el origen local de los mismos. En lugar de utilizar materiales
convencionales, cuya producción y transporte generan altas emisiones de gases de efecto
invernadero, la arquitectura ambientalmente responsable promueve la utilización de
materiales reciclados, locales y con menor impacto ambiental.

Materiales como la madera certificada, el concreto reciclado, o los acabados no tóxicos son
algunas de las opciones más utilizadas en proyectos sostenibles. Al emplear estos
materiales, los arquitectos no solo mejoran el rendimiento energético de los edificios, sino
que también reducen la cantidad de desechos generados durante la construcción y
prolongan la vida útil de los materiales a lo largo del tiempo.

Gestión del agua y uso eficiente de los recursos

La gestión del agua es otro criterio fundamental en el diseño ambientalmente responsable


de edificaciones. En un contexto global de escasez hídrica, la arquitectura debe contemplar
estrategias para reducir el consumo de agua y mejorar su reutilización. Los indicadores de
gestión hídrica incluyen el consumo de agua, la eficiencia de los sistemas de riego y la
capacidad de captación de aguas pluviales.

El diseño de sistemas de recolección de agua de lluvia, así como la instalación de


dispositivos de bajo flujo en grifos y duchas, son medidas prácticas que contribuyen a
reducir el consumo de agua. Además, las tecnologías para el tratamiento y reutilización de
aguas grises en baños o riego pueden ser indicadores clave para evaluar la sostenibilidad de
un proyecto arquitectónico.

Salud y bienestar de los ocupantes

La sostenibilidad no solo se refiere al impacto ambiental, sino también al bienestar de las


personas que habitan los edificios. En este sentido, los indicadores que miden la calidad del
aire interior, la iluminación natural, la acústica y el confort térmico son cruciales para
garantizar espacios saludables. La implementación de sistemas de ventilación natural o
controlada, el uso de materiales que no emitan compuestos tóxicos y la maximización de la
luz natural son aspectos clave que contribuyen a la creación de ambientes saludables.

Certificaciones y normativas ambientales

Para medir y verificar que los edificios cumplen con los criterios ambientales establecidos,
existen diversas certificaciones como LEED, BREEAM o Passivhaus, que proporcionan un
marco claro para evaluar la sostenibilidad de un proyecto. Estas certificaciones se basan en
indicadores específicos de eficiencia energética, uso de materiales sostenibles, gestión de
recursos y confort interior. Obtener una de estas certificaciones es una forma de garantizar
que un edificio cumple con los más altos estándares de sostenibilidad, tanto en su
construcción como en su operación a largo plazo.
LA IMPORTANCIA DE LA PARTICIPACIÓN SOCIAL E INSTITUCIONAL DE
LOS TRES NIVELES DE GOBIERNO EN EL DESARROLLO SUSTENTABLE

El desarrollo sustentable requiere la colaboración activa de la sociedad y los tres niveles de


gobierno: federal, estatal y municipal. Cada uno tiene un papel clave en la implementación
de políticas y acciones que fomenten el cuidado del medio ambiente y el bienestar social.

La participación social es crucial, ya que los ciudadanos deben estar comprometidos con
prácticas responsables y ser incluidos en el proceso de toma de decisiones, lo que asegura
que las soluciones sean equitativas y efectivas.

El gobierno federal lidera con políticas nacionales y recursos para proyectos sustentables,
participa en acuerdos internacionales y establece normas que guían el desarrollo. El
gobierno estatal adapta esas políticas a las necesidades locales, promoviendo proyectos
específicos y apoyando la infraestructura necesaria. Por su parte, el gobierno municipal
implementa acciones concretas en la comunidad, como la gestión de residuos y la mejora
de espacios urbanos, siendo clave en la conexión directa con la población.

Para lograr un desarrollo verdaderamente sustentable, es vital la coordinación entre estos


niveles de gobierno y la participación de todos los sectores, desde las instituciones hasta la
sociedad, generando soluciones colaborativas y efectivas.

BIBLIOGRAFIA

Borràs, C. (2025, 2 enero). Qué es la Agenda 21: resumen y objetivos. [Link].


[Link]
[Link]#anchor_1

Universidad Autónoma de Nuevo León. (2025, 17 febrero). ¿Qué es el desarrollo


sustentable? - Secretaría de Sustentabilidad. Secretaría de Sustentabilidad.
[Link]

Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales | Gobierno | [Link]. (s. f.).


[Link]

Agenda 21 .:. Sustainable Development Knowledge Platform. (s. f.).


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