Manual de Optometría Clínica
Manual de Optometría Clínica
Manual práctico:
optometría clínica
FACULTAD DE
CIENCIAS EXACTAS
MANUAL PRÁCTICO: OPTOMETRÍA CLÍNICA
Florencia Toledo
Paula Faccia
Luis Liberatore
Es realmente un orgullo haber podido realizar este libro, fundamentalmente por dos razo-
nes, por un lado, no es muy frecuente encontrar textos en español que contengan temas varia-
dos sobre la Optometría, sin tener que recurrir a varios libros para poder encontrar y unir los
diferentes tópicos con respecto a un tema, por ejemplo, muchas veces tenemos que recurrir a
un texto para las bases anatómica, a otro para la fisiología y muchas veces a otro para encon-
trar los Test a realizar.
Si bien existen textos muy completos, los mismos son muchas veces muy extensos y no nos
sirven como guía para recordar o tener de manera simplificada y puntual un tema específico, es
como cuando en nuestra juventud teníamos como herramienta nuestro manual de estudio, el
cual nos brindaba de manera concisa un tema específico y luego lo podíamos ampliar con un
libro de apoyo sobre el tema.
Este libro no pretende ser un tratado sobre la especialidad, nuestra humilde pretensión es
que pueda ser una herramienta útil para el estudiante y el profesional novel, para recurrir a el y
recordar algún tema o técnica específica para el ejercicio de la práctica optométrica.
La otra razón es que casi todos los colaboradores de este texto han sido alumnos de esta
Carrera y hoy en día son colaboradores en este texto, causa de una tremenda alegría, como
han crecido profesionalmente y como han logrado ser docentes que transmiten conocimiento.
Para finalizar los agradecimientos correspondientes: en primer lugar a nuestra Universidad
que hace posible la publicación de estos textos, ya que sin su apoyo sería prácticamente impo-
sible realizarlos.
Por otra parte, a todos los que colaboraron con sus conocimientos para la realización de es-
te libro, y por último, el mayor agradecimiento:
A Florencia Toledo y Paula Faccia las cuales han tenido la titánica tarea de perseguirnos a
todos para que presentemos los temas en tiempo y forma, que han leído los mismos y aconse-
jaron modificaciones o cambios, etc. No tengo ninguna duda que sin ellas este libro jamás hu-
biera visto la luz.
¡Muchas Gracias!
Introducción _______________________________________________________________ 6
Florencia Toledo y Paula Faccia
Capítulo 1
Historia clínica: datos personales, motivo de consulta y antecedentes ___________________ 8
María de los Ángeles Gutiérrez y Darío Panaroni
Capítulo 2
Sintomatología Ocular _______________________________________________________ 18
Paula Faccia
Capítulo 3
Fármacos y alteraciones oculares ______________________________________________ 43
Mariano Garófalo y Germán Piccolo
Capítulo 4
Agudeza visual y fijación _____________________________________________________ 55
Paula Faccia
Capítulo 5
Valoración del segmento anterior_______________________________________________ 75
María de los Ángeles Gutiérrez
Capítulo 6
Valoración del segmento posterior ______________________________________________ 90
Guillermo Falconaro
Capítulo 7
Valoración de la función pupilar _______________________________________________ 111
María de los Ángeles Gutiérrez
Capítulo 8
Estudio de la posición de los ojos y valoración de la forometría ______________________ 124
Florencia Toledo
Capítulo 9
Movimientos oculares _______________________________________________________ 141
Florencia Toledo
Capítulo 10
Queratometría ____________________________________________________________ 152
Darío Panaroni
Capítulo 11
Retinoscopía______________________________________________________________ 166
Florencia Toledo
Capítulo 12
Refracción Subjetiva _______________________________________________________ 175
Darío Panaroni
Capítulo 13
Acomodación _____________________________________________________________ 190
Paula Faccia
Capítulo 14
Test Funcionales __________________________________________________________ 204
Florencia Toledo
Capítulo 15
Campo visual _____________________________________________________________ 215
Héctor Rensin
Capítulo 16
Visión Cromática __________________________________________________________ 232
Luis Liberatore
Capítulo 17
Diagnóstico y disposición clínica: prescripción, conducta y controles __________________ 240
Paula Faccia
Diagnóstico
En la Tabla 17.1 se presentan los diferentes diagnósticos de las anomalías visuales, obede-
ciendo a la necesidad de unificar la notación de la HC, y de reforzar la importancia y necesidad
de interpretar y correlacionar los datos del caso clínico evaluado. En función de la etiología de
base o de la función del sistema visual que se encuentra afectada se distinguen cuatro compo-
30
El pronóstico es la presunción profesional prospectiva y analítica, relativa a la resolución del problema y evolución del
caso, de acuerdo a las variables que influyen sobre: el curso de la alteración visual o la patología tratada; y los recur-
sos y la naturaleza del tratamiento aplicado (Guerrero Vargas, 2006).
nentes: refractivo, motor, acomodativo y sensorial. Consideramos que para que un diagnóstico
sea acertado se deben realizar todas las pruebas clínicas específicas que tengan relevancia en
este diagnóstico. En el caso particular de las anomalías binoculares (no estrábicas), si bien
pueden responder a una etiología motora y/o sensorial, se agruparán dentro del módulo motor.
Dentro de las anomalías acomodativas se pueden identificar las condiciones más severas de
espasmo, y parálisis. Respecto a la parálisis se identificará la insuficiencia de acomodación con
una posible etiología paralítica y se derivará para valoración, diagnóstico y tratamiento.
Función Diagnóstico
Monocular Emétrope, Mp, Hp, As (S/C, Hp/ Mp/ Mx, Wr, Ar, Oblic)
Refractivo
Binocular Anisometropía, antimetropía, presbicie
Limitación severa, moderada o leve del III/ IV o VI par. Limitación del MEO1
Insuficiencia o exceso de convergencia o divergencia.
Motor Endo o exoforia básica.
Tropia/ estrabismo (indicar ojo o alternancia, y dirección), microtropia.
Disfunción de fijación, sacádicos y/o seguimiento. Nistagmus
Si se constituye algún hallazgo como potencialmente riesgoso o nocivo para la visión o la salud
del paciente, debe darse prioridad a la derivación del paciente a una especialidad médica. Por
ejemplo, si se sospecha de una tropia adquirida (con una historia negativa de anomalía binocu-
lar y una aparición repentina), este debe derivarse con urgencia debido al potencial riesgo de
vida asociado a sus posibles causas (tumores, enfermedades neurológicas degenerativas,
etc.); mientras que la necesidad de prescripción prismática pasa a tener una relevancia secun-
daria, aunque igual necesita resolverse.
Entre los tratamientos y medidas a aplicar se encuentran: prescripción de la corrección ópti-
ca (en anteojos o lentes de contacto), prescripción de prismas, prescripción de ayudas ópticas,
tratamientos pasivos con lentes y/o parches, tratamientos activos de terapia visual, etc. Tam-
bién se deben considerar las indicaciones de ergonomía visual y promoción de la salud, aplica-
das a cada caso.
En este capítulo nos enfocaremos en la prescripción de la corrección óptica y prismas.
La prescripción debe permitir una visión confortable, manteniendo la mejor AV en VL, inter-
media y VP. Sin embargo, hay algunos casos en que no es posible lograr el confort visual con
Criterios de corrección
En este capítulo se brindará una guía sobre cuáles son los principales factores, acorde a los
cuales se toma la determinación referente a la prescripción, y que conforman el criterio de correc-
ción. Se distinguen diferentes criterios en función de la edad del paciente y del tipo de ametropía.
Niños
El criterio de corrección en chicos depende de factores como: la edad, el desarrollo ocular y el
valor de AV, la naturaleza y magnitud del defecto refractivo, el carácter ambliopizante del defecto
refractivo, la presencia de desviaciones oculares y la sintomatología. También se consideran las
características de: escolaridad, demanda visual, habilidad escolar y desarrollo social.
La consideración de estos factores tiene como finalidad preservar el correcto desarrollo ocu-
lar y social del niño, al prevenir la aparición de alteraciones sensoriales, trastornos de acomo-
dación-convergencia o un retraso en el desarrollo de la actividad de lecto-comprensión o en la
escolarización, etc., interviniendo en el proceso de emetropización, solo en los casos en que
esto peligre. Cuando se decide prescribir, la corrección es completa y para uso permanente.
En la Figura 17.1 se muestran los valores de hipermetropía fisiológicos, en el límite y anor-
males para diferentes edades (Sánchez Montenegro E. A). Si la hipermetropía está dentro del
rango de los valores estipulados como fisiológicos y la salud ocular es correcta, no se suele
corregir para no alterar el proceso de emetropización. Entre los 2 a 3 años, la actividad y esti-
mulación en VP aumenta, por lo que también deben ser tenidos en cuenta otros factores como:
AV, alineamiento ocular, síntomas visuales, desarrollo social y desempeño escolar. Si todo está
dentro de los parámetros normales no se corrige y el control es a los 6 meses.
Cuando el valor de hipermetropía se encuentra en el límite fisiológico, se debe prestar es-
pecial atención a la evolución. Al igual que en el caso anterior, en general, si no hay estrabis-
mo, pobre seguimiento ocular, el desarrollo del niño y la AV son adecuados, y no hay síntoma,
se puede no corregir y ver si tiende a disminuir con el crecimiento (control a 6 meses). A partir
de los 4 años, si la AV es menor de 20/32, hay síntomas de astenopia y/o imbalances muscula-
res se debe corregir. Frente a otras situaciones se puede evaluar la necesidad de prescribir, y
siempre se debe tener presente el desempeño escolar (atención, habilidad de lectura, com-
prensión, etc. acorde a la edad).
Cuando la hipermetropía está por arriba del límite fisiológico, debe ser corregida para evi-
tar ambliopías refractivas, desbalances entre acomodación y convergencia o retrasos percep-
tuales (en niños mayores a 2 a 3 años). En niños mayores a 2 años la actividad en VP aumenta
y esto conlleva una gran exigencia de la acomodación- convergencia, si la visión binocular no
es muy estable se pueden generar imbalances musculares. Es por ello que, se debe corregir
para restablecer la AV y permitir un desempeño visual y ocular adecuado. El control es entre
los 4 a 6 meses para ver evolución y adaptación al anteojo.
Cuando los valores de la retinoscopía dinámica dan cerca del límite superior del valor de Hp
se debe derivar para realización de retinoscopía con cicloplejia, y así conocer el valor total de
Hp que puede estar enmascarado por la acomodación. También se recomienda este procedi-
miento ante retinoscopías variables o posibles pseudomiopías.
Ante estrabismos total o parcialmente acomodativos, el criterio es prescribir el máximo posi-
tivo (algunos autores inclusive consideran la corrección de una parte adicional de la Hp laten-
te), para disminuir la mayor cantidad de desviación posible.
Figura 17.1. Valores de ametropía fisiológica, en el límite o por fuera del límite para diferentes edades
(Sánchez Montenegro E. A).
este más cómodo en VP sin corrección. Por su parte, la Mp degenerativa se debe controlar
todos los años y, en general, su progresión es de 1,00 a 1,50 D por año.
Astigmatismos
Los astigmatismos altos Ar u Obli corregidos por primera vez, pueden tener una baja tole-
rancia Es por ello que se debe evaluar minuciosamente el ambulatorio y la posibilidad de adap-
tación, que dependerá de: la edad, tareas realizadas, AV, el grado de ambliopía, y la condición
refractiva binocular, etc. Si el pronóstico es reservado o negativo, se deberá parcializar el cilin-
dro. Asimismo, se puede indicar la corrección en LC para mejorar la tolerancia.
En todos los casos, frente a valores bajos (poco significativos) y sintomatología de asteno-
pia marcada se debe considerar la posibilidad de otra anomalía visual asociada.
Adultos
Entre los 35 a 40 años, los cambios son pequeños e insignificantes en VL e intermedia,
aunque pueden surgir problemas en VP por Hp facultativas / absolutas no detectadas anterior-
mente. La corrección de este defecto también debe hacerse evaluando la tolerancia.
Por otra parte, en el adulto mayor a 40 años se presentan diferentes cambios refractivos por
envejecimiento (Grosvenor, 2005; Furlan, 2000):
Aparición de presbicie alrededor de los 40 años.
Aparición de Hp leve (adquirida) de +0.75 a +1.00 D entre los 45 y los 70 años.
Aparición menos frecuente de Mp adquirida a partir de los 65 años.
Aparición de As a 90° en > 60-65 años.
En los pacientes adultos, generalmente, se indica el total de la corrección lograda, aunque
debe evaluarse la tolerancia de la corrección con el ambulatorio, dado que en correcciones
medias a altas ésta puede ser baja. Si se da ésta situación se deberá considerar la parcializa-
ción de la corrección.
Asimismo, en estos pacientes, la modificación de una corrección astigmática preexistente
está supeditada a la frecuencia de uso de dicha corrección, su magnitud, antigüedad y el am-
bulatorio con la nueva corrección. Si el ambulatorio no es bueno, por más que mejore su
AV no se debe cambiar el cilindro (sobre todo el eje).
Presbicie
Los valores de adición (ADD) van entre 0,50 a 3,00 D, aunque pueden presentarse algunos
casos que requieran ADD mayores, ya sea porque requieren una distancia de trabajo muy pró-
xima, o porque el paciente posee una distancia codo-mano menor a 33 cm.
Por norma general, se recomienda indicar el lente positivo más bajo que cumpla con la ne-
cesidad del paciente, permitiéndole realizar sus tareas habituales en un intervalo de visión níti-
da útil y confortable para él. Para determinar la ADD es necesario contar con la corrección pre-
cisa de lejos. Las ADD son generalmente iguales en AO. Una diferencia en el valor de ADD
necesaria entre AO puede significar un desequilibrio binocular en la corrección en VL o puede
presentarse en anisometropias.
Se considera que el paciente no deberá emplear más de la mitad de su AA para visión pró-
xima, esta regla empírica puede ser de utilidad para calcular la adición (Grosvenor, 2005).
Asimismo, se debe tener en consideración también la visión intermedia, cuando la necesidad de
adición es alta (típicamente mayor a 1,75 D), este rango de visión también se ve afectado, por lo
que se recomienda evaluar la necesidad visual del paciente en visión intermedia. En la Tabla 17.2
se presentan los valores de ADD sugeridos para diferentes edades (Guerrero Vargas, 2005).
Lentes positivas
Incomodidad visual en Hp jóvenes. Se recomienda disminuir la corrección en 0,50 a
0,75 D e indicar para fijación prolongada (véase usos de la corrección).
Exoforias altas. La indicación de lentes positivas puede aumentar el grado de exoforia
al disminuir la convergencia acomodativa. Dependiendo del valor de las RFP, la modificación
de la demanda de las RF producto de la desviación inducida puede generar un cuadro secun-
dario. Se recomienda disminuir la corrección a valores de foria, normal o a un valor correspon-
diente a la mitad o un tercio de las RFP. Considerar el diagnóstico y tratamiento de un posible
cuadro de Insuficiencia de convergencia (medir AC/A y VFP). La terapia puede iniciarse en
simultáneo o luego del uso de la corrección.
Si la sintomatología persiste, puede que el caso esté asociado a otra anomalía:
- Exceso de acomodación. En este caso se recomienda relajar toda la acomodación e
indicar el uso permanente de la corrección. En los casos más graves (espasmo Acc) se de-
berá derivar para uso de ciclopléjicos.
- Insuficiencia de acomodación (subyacente). Sucede cuando el problema muscular
persiste a pesar haber indicado la corrección de lejos. Estos casos pueden ser considerados
para terapia visual.
Percepción de objetos más grandes, por hipercorrección, se debe disminuir positivo.
Lentes negativas
Aumento de contraste e incomodidad visual. Se puede probar disminuyendo la correc-
ción en -0,25 a -0,50 D en forma binocular.
Percepción de objetos más alejados o más chicos, por hipercorrección, controlar en
MNMAV, o disminuir negativo en -0,25D.
Incomodidad visual en VP. Puede aparecer en pacientes con Mp baja o media que no
están habituados a acomodar o pre-présbitas. Se puede iniciar indicando el uso solo para VL.
Posible fatiga acomodativa originada por falta de estimulación o por una pseudomiopia
asociada a un exceso de acomodación. Revisar los resultados de las medidas clínicas de aco-
modación y test funcionales.
Desviación inducida positiva (en endo-desviaciones). La indicación de lentes negativas
puede aumentar el grado de endoforia al aumentar la convergencia acomodativa. En este caso
se debe evaluar el valor de la RFN, este debe ser entre 1/2 a 1/3 mayor que el valor de la foria
para que no se induzca sintomatología. Si el valor es bajo, se recomienda disminuir la correc-
ción negativa a valores de foria normal o a un valor correspondiente a la mitad o un tercio de
las RFN. Otra opción es la indicación de un bifocal con la corrección negativa solo en VL (apli-
cado con mayor frecuencia en niños). Considerar el diagnóstico y tratamiento de un posible
cuadro de Exceso de convergencia (medir AC/A y VFN). La terapia puede iniciarse en simultá-
neo o luego del uso de la corrección.
Cilindros
En As altos puede generarse incomodidad o mareos cuando se corrigen de repente
(sobre todo en el adulto). Frente a esta situación se puede: prescribir todo y advertir; disminuir
el componente del cilíndrico típicamente a un 1/3 o 1/2, y/o la indicación de LC.
Los As con ejes asimétricos o diferentes de 0 y 90°, pueden generar una alteración es-
pacial en la percepción visual, en la cual el paciente observa los objetos inclinados o estirados
desde los extremos. Frente a la manifestación de alteración espacial e incomodidad se puede:
girar el eje del cilindro hacia el eje horizontal o vertical, para mejorar confort, controlando la AV
(que será levemente inferior); o disminuir la magnitud de la corrección del cilindro.
Malestar en VP con anteojo esfero-cilíndrico, en este caso repetir la retinoscopía diná-
mica y reevaluar la afinación del cilindro en cerca con CCJ.
tomatología. Esto sobre todo sucede si se emplea el foróptero para la evaluación refractiva. La
dv debe ser considerada tanto en el ambulatorio como en la corrección final.
Anisoforia31 inducida en la corrección de anisometropías altas, debido al efecto prismá-
tico diferencial que se genera cuando el eje visual no coincide con el eje óptico del anteojo
(Grosvenor, 2005). Esto puede resolverse disminuyendo el espesor central del cristal o indi-
cando la corrección en LC.
31
Se presenta una demanda de reserva fusional desigual entre AO debido al efecto prismático de diferente magnitud
que se produce, en anisometropías altas, cuando el paciente mira por fuera del eje óptico de cada lente.
Presentación Control
Evaluar el permanente estado de salud del paciente. Estos tienen por objeto prevenir la
aparición de patologías y hacer detección precoz. La frecuencia de estos controles se estable-
ce en función de la edad del paciente y del riesgo atribuible a las características del caso otor-
gue (Tabla 17.4).
2 o 3 meses Rutinario
Frente a anomalías acomodativas y/o binocularesse debe tener en cuenta que el error re-
fractivo no corregido puede (Scheiman y Wick, 1996):
Generar hipo o hiper funciones acomodativas
Resultar en foria alta requiriendo una demanda inusual de vergencias fusionales
Crear un desequilibrio entre los dos ojos generando un problema de fusión
Provocar una demanda fusional reducida por la borrosidad de las imágenes
Es por ello que como primer punto de partida frente al tratamiento de estas anomalías es la
prescripción del defecto refractivo. En la Tabla 17.5 Se muestra la secuencia de tratamiento
sugerida por Scheiman y Wick (1996).
Tabla 17.5. Secuencia del manejo clínico y tratamiento sugerido frente a ambliopías,
anomalías acomodativas y binoculares.
Prescripción de prismas
La prescripción de prismas tiene como objetivo asegurar una estimulación foveal y eliminar
la diplopía secundaria a desviaciones oculares adquiridas. En anomalías binoculares, los pris-
mas funcionan sobre todo en insuficiencia de divergencia, endoforia básica y heteroforia verti-
cal (Scheiman y Wick, 1996). Se presentan tres criterios:
Foria asociada, se prescribe el valor de la foria determinada en condiciones de binocu-
laridad (empleando examenes polarizados) (Borrás garcia, 2000).
Sheard, con mejor resultado en exofóricos
Prisma= 2/3 foria - 1/3 vergencia fusional compensadora
Ej. X10 Δ, BT 10Δ ; prisma = 2/3 x10 – 1/3 x 10 = 3,34 ΔBN.
Percival, con mejor resultados en endofóricos
Prisma = RFN + 1/3 RFT
Donde las RFN son – y RFP son +, y RFT corresponde a la suma de los valores absolutos
de RFN y RFP.
Ej. RFN= 3, RFP= 12, RFT= 3+12= 15; prisma= -3 + 1/3 (15) = 2 ΔBT.
En las forias verticales, la indicación del prisma es el único tratamiento posible. Se indican frente
a diplopía vertical ocasional o síntomas asociados a éstas como: mareos en coche, inclinación de
cabeza, fotofobia marcada, guiño de un ojo, e inconveniente o aversión a tareas prolongadas en VP
(véase Capítulo 2). Los prismas verticales se calculan por ojo de la siguiente forma:
Prisma= (BI hasta la ruptura - BS hasta la ruptura) / 2
Se prescribe prisma base superior si el resultado es positivo, y prisma base inferior si el re-
sultado es negativo. Los valores de la BI y BS son determinados con el método de Von Graefe
y las reservas fusionales verticales (Grosvenor, 2005)
En los casos en los que se prescriba un prisma debe realizarse una valoración previa de la
tolerancia y adaptación, y el valor total puede ser repartido entre AO (Guerrero Vargas, 2006).
Referencias
Borras García, M.R.; Gispets Parcerisas, J.; Ondategui Parra, J.C.; Pacheco curtillas, M.; Sán-
ches Herrero, E. y Varón Puentes, C. (2000). Visión binocular. Diagnóstico y tretamiento.
Ediciones UPC, S.L. Universitat politécnica de Catalunya, Barcelona, España.
Edwards, K., Llewellyn, R. (1997). Optometría. España. Editorial Masson.
Furlan, W.; García Monreal, J.; Muñoz Escriva, L. (2000). Fundamentos de Optometría. Refrac-
ción Ocular. España: Universitat de Valencia.
Guerrero Vargas, J.J. (2006). Optometría Clínica. Colombia: Universidad Santo Tomas. Sec-
cional Bucaramanga.
Grosvenor, T. (2005). Optometría de Atención Primaria. Barcelona, España. Masson.
Sánchez Montenegro E. A. Módulo 4. Desarrollo postnatal del globo ocular. Curso de postgra-
do. Optómetras del Cono Sur.
Scheiman, M. y Wick, B. (1996). Tratamiento clínico de la visión binocular. Disfunciones hetero-
fóricas, acomodativas y oculomotoras. Madrid. Ciagami S.L.
Coordinadores
Optómetra egresado del Centro Especializado Para la Enseñanza de las Ciencias y las Artes (CE-
PEC, 1995) y Óptico Especializado en Lentes de Contacto de la Universidad Nacional de Buenos
Aires (UBA, 1977). Profesor y Director de la Carrera de Optometría desde 1995 hasta 2005 en CE-
PEC. Profesor de Optometría Pediátrica y Geriátrica y Optometría Clínica II, Profesor de Optometría
I y II, ambos cargos desde 2006 hasta la actualidad. Ejercicio profesional desde el año 1977 en su
propia consulta, continuando actualmente en el cargo. Disertante en múltiples Congresos Naciona-
les e Internacionales, asesor de empresas de la especialidad. Miembro Fundador de la Asociación
de Oftalmólogos, Optómetras y Ópticos de la Provincia de Buenos Aires. Miembro de la Sociedad
Argentina de Contactología. Miembro de la Unión de Profesionales de Contactología y Óptica
(UPCO). Recibió numeroso premios, entre los que se destacan: Placa reconocimiento como uno de
los 20 mejores profesionales de la República Argentina (2009), premio otorgado por Johnson y
Johnson con una consultoría externa al país. Medalla dorada en reconocimiento profesional como
profesional First Class del Vision Care Institute (2013)
Autores
Garofalo, Mariano
Licenciado en Óptica Ocular y Optometría en la Universidad Nacional de la Plata (UNLP). Docente
en el nivel de grado como ayudante diplomado en las asignaturas Optometría Clínica I y II, en la
Facultad de Ciencias Exactas (FCEx) – UNLP. Desde el año 2012 al 2014, Jefe de Área Técnica en
el Instituto de Cirugía Refractiva Zaldívar y, desde 2014 a la actualidad, Director Técnico de Óptica
Bruno, desempeñando tareas de óptico, contactólogo y optómetra. Colaborador en diferentes pro-
yectos de extensión correspondientes al área de Optometría de la Fac. de Ciencias Exactas, desde
2010 hasta el 2015, y, actualmente, participante en otro proyecto de extensión universitaria para la
atención optométrica de pacientes en el área platense de Melchor Romero, proyecto aprobado por
la FCEx-UNLP, y la Secretaria de Extensión de la Universidad Nacional de La Plata.
Panaroni, Dario
Licenciado en Óptica Ocular y Contactología, UNLP. 2013 Ayudante Alumno de Óptica
Instrumental y Contactología I, 2010 - 2014. Coautor en Exploración con biomicroscopio ocular.
La Plata: UNLP .ISBN 978-950- 34-1055-4. Amplia experiencia extensionista con participación
en diversos proyectos desde el año 2010 a la fecha. Participación en diversos proyectos de
investigación y transferencia pertenecientes a la UNLP, CIC y MINCyT.
Manual práctico : optometría clínica / Florencia Emilia Toledo ... [et al.] ; coordinación
general de Florencia Emilia Toledo ; Paula Andrea Faccia ; Luis Liberatore. -
1a ed. - La Plata : Universidad Nacional de La Plata ; La Plata : EDULP, 2020.
Libro digital, PDF - (Libros de cátedra)