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Sindicalismo, Laboral

El documento aborda el concepto de sindicalismo, definiéndolo como organizaciones de trabajadores que defienden sus intereses económicos, sociales y culturales, y detalla su evolución histórica desde el siglo XVIII hasta la actualidad, con énfasis en su desarrollo en El Salvador. Se discuten las etapas del sindicalismo en el país, incluyendo el contexto de represión durante el régimen de Hernández Martínez y la reactivación del movimiento durante la guerra civil. Además, se menciona la regulación del derecho a la asociación en la constitución salvadoreña y en tratados internacionales, así como su desarrollo en el Código de Trabajo.

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Temas abordados

  • constitución salvadoreña,
  • solidaridad social,
  • huelgas,
  • Unión Nacional de Trabajadores…,
  • artículo 7,
  • asociaciones mutualistas,
  • sindicatos en El Salvador,
  • lucha obrera,
  • código de trabajo,
  • represión sindical
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Sindicalismo, Laboral

El documento aborda el concepto de sindicalismo, definiéndolo como organizaciones de trabajadores que defienden sus intereses económicos, sociales y culturales, y detalla su evolución histórica desde el siglo XVIII hasta la actualidad, con énfasis en su desarrollo en El Salvador. Se discuten las etapas del sindicalismo en el país, incluyendo el contexto de represión durante el régimen de Hernández Martínez y la reactivación del movimiento durante la guerra civil. Además, se menciona la regulación del derecho a la asociación en la constitución salvadoreña y en tratados internacionales, así como su desarrollo en el Código de Trabajo.

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  • constitución salvadoreña,
  • solidaridad social,
  • huelgas,
  • Unión Nacional de Trabajadores…,
  • artículo 7,
  • asociaciones mutualistas,
  • sindicatos en El Salvador,
  • lucha obrera,
  • código de trabajo,
  • represión sindical

Materia: Derecho Laboral 1

Catedrática: Patricia Leonor Beltrán Palomo

Tema: El Sindicalismo

Integrantes:

Marcelo José Peña García Carné: 202200875


Rodrigo Vladimir López Ramírez Carné: 202200762
Ismael Wilfredo Gallardo Ramírez Carné: 202200765
Edgar Josué Henríquez Tobar Carné: 202200800

Fecha: 17 de febrero de 2025


Nociones generales del Sindicalismo.

Con el fin de desarrollar claramente el tópico, se debe entender el concepto de


sindicato como: “Los sindicatos son organizaciones constituidas por trabajadores del
sector público o privado, tienen por objetivo, entre otros, asumir la representación y la
legítima defensa de sus trabajadores asociados, así como promover los intereses
económicos, sociales y culturales de los mismos. Esta organización tiene derecho a una
personería jurídica y a ser protegida en el ejercicio de sus funciones”.1

A partir de esta definición, el movimiento sindicalista, deberá ser entendido como el


movimiento obrero que se organiza a través de sindicatos. El movimiento sindical surge a
finales del siglo XVIII, a efecto del industrialismo y de la acentuada brecha existente entre
patronos y trabajadores. La revolución industrial comprendió un dinámico crecimiento en el
proceso productivo y reestructuró las relaciones laborales, esto influyo en Inglaterra,
Francia, Bélgica, Países Bajos, entre otros.

A la par, la concentración de una gran población rural en las zonas fabriles, los bajos
salarios, las largas jornadas laborales, el hambre, la vida en condiciones casi animales en
viviendas insalubres y la explotación desmedida, contribuyeron a la creación de
asociaciones de trabajadores en las principales actividades laborales. En un inicio, estas
asociaciones procedieron separadamente y de manera incomunicada; sin embargo,
gradualmente se fueron afianzando, hasta formar un frente de reivindicación laboral, solido
y vital.

Las consecuencias de la relación entre el crecimiento de la gran industria y el


fortalecimiento del movimiento obrero, durante el siglo XIX, marcaron el surgimiento del
interés por la problemática social, desde una perspectiva fundamentalmente humanitaria y
romántica. A partir de la segunda mitad de esa centuria, comienza, en realidad, la
consolidación de la legislación social contemporánea. Es al final de ese siglo cuando
empieza a tomar fuerza la creación del derecho laboral y de las instituciones del
derecho sindical.

1
[Link]
Popular-38-2021-del-09.06.2021-Constitucio%CC%[Link]
La labor reivindicatoria realizada por el sindicato, como manifestación del movimiento
obrero, tuvo como objetivo restablecer el tejido social que se había quebrado debido al
surgimiento de una nueva cultura, basada en una visión capitalista que degradó un aspecto
esencial del ser humano: su trabajo. Esto fue resultado de la adopción de criterios distintos
a los que previamente daban significado a la vida en sociedad: la supremacía del capital
sobre el trabajo; de la técnica sobre la ética; de lo material sobre lo humano, lo que, a su
vez, condujo a una exaltación de la posesión de riquezas, y a la sustitución del concepto de
"comunidad" por el de "trato".

Además que, en la primera mitad del siglo XIX, la ilegalidad de las asociaciones sindicales
era un hecho. Sin embargo, el movimiento obrero creció y se transformó en un actor
importante en la sociedad. En Estados Unidos, la organización persistió bajo el lema de "el
daño inferido a uno, interesa a todos".

El Parlamento de Inglaterra reconoció el derecho de organización profesional de los


trabajadores. Se inicia la integración de la legislación social moderna. En 1834, se creó la
Grand National Consolidated Trade Union.

El mayor avance que se tuvo de los sindicatos fue en dicho siglo XIX en Gran Bretaña,
Europa continental y Estados Unidos. Donde en muchos países, el término sindicalismo se
vio como un sinónimo de movimiento laboral. En sus inicios, los sindicatos y sindicalistas
eran frecuentemente procesados bajo diversas restricciones de comercio y estatutos de
conspiración, tanto en Gran Bretaña como en Estados Unidos

Sindicalismo en El Salvador

La Etapa Mutualista y Cooperativa.

En El Salvador, hacia 1860 comenzaron a fundarse las primeras asociaciones de


trabajadores las cuales fueron llamadas Sociedades Mutualistas y los núcleos más fuertes de
trabajadores eran los artesanos y los campesinos. Los artesanos formaron sociedades en las
diferentes poblaciones del país con miras de fomentar la sociabilidad y la ayuda mutua
entre sus miembros; a éstas se afiliaban tanto operarios como maestros dueños de talleres y
existía una gran convivencia entre ellos.
Lo característico de la organización de trabajadores de ese periodo es la tendencia Solidaria
que adopta. Esto se explica por la fundación de Escuelas, bibliotecas, la mezcla de
asociaciones mutuales y cooperativistas de asalariados, patronos-artesanos, académicos y
comerciantes y el llamado a la concordia y la caridad. Sus formas de organización, que
avanzan de la forma mutualista a las cooperativas de producción y consumo, son
eminentemente defensivas, se mueven dentro del marco ideológico que va desde el
socialismo utópico hasta el anarquismo de acuerdo al grado de desarrollo del país.

Del Mutualismo al Sindicalismo.

Este periodo que va de 1920 a 1932, suele dividirse en tres fases. En la primera de
1920 a 1924, se agudizó la desarticulación del artesanado y se reforzó el trabajo asalariado,
lo cual se vio acompañado de la adopción de la huelga como método de lucha, y el
nacimiento de la Regional de Trabajadores de El Salvador.

La segunda, de 1924 a 1930, se desarrolla la Regional de Trabajadores de El Salvador, y se


afilia a la Confederación Obrera Centroamericana (COCA), así como también en marzo de
1930, se funda el Partido Comunista Salvadoreño. La tercera de 1930 a 1932, en la que se
generaron intensos conflictos laborales relacionados directamente con el impacto de la
crisis mundial de 1929 (Enciclopedia de El Salvador, 2003).

Entre 1920 y 1921 estallaron movimientos de huelga en algunos gremios, principalmente


entre los sastres, zapateros, etc., que eran dirigidos por comités de huelga formados a través
de la lucha, adquiriendo así cierta experiencia que se convirtió en un antecedente necesario
para la formación de los primeros sindicatos esencialmente de trabajadores, en los años
venideros.

El Sindicalismo en Tiempos del Martinato.

El Régimen de Hernández Martínez, reprimió inmediatamente el movimiento


sindical, negó toda libertad y todo derecho y adoptó una conducta de constante represión en
contra de las fuerzas obreras. La represión sufrida por el movimiento de los trabajadores
engendró profundamente la inconformidad y la rebeldía y la agitación popular se acrecentó
enormemente; preparándose el ambiente para una huelga general y para una invasión de los
trabajadores campesinos a los Centros Urbanos. Efectivamente, los trabajadores
campesinos invadieron las ciudades de Occidente del País, en enero de 1932. Los
campesinos se lanzaron a la lucha bajo un ideal de reparto de tierras y reivindicación de su
calidad de seres humanos. Las fuerzas regulares del ejército fueron movilizadas por el
gobierno de facto de Hernández Martínez y entraron una lucha desigual con los
campesinos, después de la cual resultaron masacrados miles de trabajadores agrícolas del
país, algunos aseguran que fueron alrededor de veinte mil.

Época de la Guerra Civil.

A principios de la década de los ochenta, tras los años de la represión y el inicio de la


guerra civil, se reactiva el movimiento reivindicativo de los trabajadores con diversas
huelgas en los servicios públicos, banca y otras ramas. Diversos sectores, vinculados a la
Democracia Cristiana, participan en un proceso reivindicativo y organizativo que va a
recomponer el mapa sindical del país en poco tiempo.

La Unidad Popular Democrática (UDP), que, en 1982, disueltos por la represión el FAPU y
el BPR, era la organización sindical urbana y rural mayor del país y columna vertebral del
apoyo social del PDC, a partir de 1984 comienza a distanciarse del gobierno ante las
dificultades puestas por la oligarquía y su ejército a los elementos reformistas del plan
contrainsurgente terminando, en 1986, por incorporarse a la fundación de la Unión
Nacional de Trabajadores Salvadoreños (UNTS). La UNTS se organizó a partir de la
Confederación de Organizaciones Cooperativas de El Salvador (COACES), constituida en
marzo del 84, del Sindicato del Ministerio de Hacienda (AGEMHA).

El 21 de febrero de 1986 la UNTS organizó la mayor manifestación desde enero de 1980,


con casi 80.000 manifestantes. Fuera del marco unitario de la UNTS solo quedaba la Unión
Nacional Obrera y Campesina (UNOC), apoyo sindical de las reformas de Duarte,
constituida por la UCS, las cooperativas de la reforma agraria y la otra central afiliada a la
CLAT, la Confederación General de Trabajadores (CGT). Las presiones sobre el grupo
sindical de orientación social-cristiana fueron muy fuertes para que rompiera el marco
unitario de la UNTS. La CTS y la UPD abandonan la UNTS, entrando en un proceso de
decadencia de su influencia social.
Noción Constitucional.

En la constitución política salvadoreña de 1950, se regulo por primera vez el


derecho de cada trabajador y patrono a asociarse con el propósito de salvaguardar lo
concerniente a sus derechos; así lo establecía el artículo 192 de dicho cuerpo normativo.
Luego, en 1962, la constitución política de este año continuo la tendencia protectora hacia
el trabajador, lo que puede ser comprobado en el artículo 191 de nuestra anterior carta
magna.

Actualmente, de un modo general, la facultad de los trabajadores de asociarse con el fin de


proteger sus intereses económicos, sociales y culturales se encuentra regulada en el artículo
7 de la norma fundamental, el cual dice: “Art. 7.- Los habitantes de El Salvador tienen
derecho a asociarse libremente y a reunirse pacíficamente y sin armas para cualquier
objeto lícito. Nadie podrá ser obligado a pertenecer a una asociación. No podrá limitarse
ni impedirse a una persona el ejercicio de cualquier actividad lícita, por el hecho de no
pertenecer a una asociación. Se prohíbe la existencia de grupos armados de carácter
político, religioso o gremial”2.

Sobre el contenido y la relevancia del derecho a asociarse libremente, la Honorable Sala de


lo Constitucional sostuvo en sentencia de 8-X-1998, Amparo 23-R-96 que: “el derecho de
asociación al igual que muchos otros derechos deriva de la necesidad social de solidaridad
y asistencia mutua. De ahí que el ejercicio de dicho derecho se traduzca en la constitución
de asociaciones de todo tipo que, con personalidad jurídica propia y una cierta
continuidad y permanencia, habrán de servir al logro de los fines, a la realización de las
actividades y a la defensa de los intereses coincidentes de los miembros de las mismas. Es
así como de esta forma surgen los partidos políticos, sindicatos, asociaciones y colegios
profesionales, sociedades mercantiles, fundaciones culturales, de beneficencia y de ayuda
mutua, comités de lucha y de defensa, centros y clubes deportivos, etc. De la incidencia de
los múltiples tipos de expresión del derecho de asociación en la vida política, económica,
social y cultural del país, puede colegirse la importancia que reviste este derecho
fundamental”.

2
CONSTITUCIÓN DE LA REPÚBLICA DE EL SALVADOR, D.C. No. 38, del 15 de diciembre de 1983, D.O. No.
234, Tomo 281, del 16 de diciembre de 1983.
Mientras que la posibilidad de los trabajadores de asociarse con el fin de proteger sus
intereses económicos, sociales y culturales se encuentra regulada en el artículo 47 de la
norma fundamental, el cual reza: “Art. 47.- “Los patronos y trabajadores privados, sin
distinción de nacionalidad, sexo, raza, credo o ideas políticas y cualquiera que sea su
actividad o la naturaleza del trabajo que realicen, tienen el derecho de asociarse
libremente para la defensa de sus respectivos intereses, formando asociaciones
profesionales o sindicatos. el mismo derecho tendrán los trabajadores de las instituciones
oficiales autónomas, los funcionarios y empleados públicos y los empleados municipales”.
3

Legislación Internacional: Tratados Internacionales.

El Artículo veintidós del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, afirma


que toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a afiliarse a ellos|: 1. Toda persona
tiene derecho a asociarse libremente con otros, incluso el derecho de fundar sindicatos y
afiliarse a ellos para la protección de sus intereses. También fue suscrito el Pacto
Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales en 1966 en el cual se
garantiza el derecho a fundar y afiliarse a sindicatos, la formación de federaciones y el
derecho a la huelga.

Además, se suscribió el Protocolo de San Salvador en 1988, el cual garantizaba el derecho


a la afiliación y a la formación de sindicatos, federaciones y confederaciones, así como el
derecho a la huelga.

Se cuenta también con la ratificación al Convenio sobre la libertad sindical y la protección


al derecho de sindicación y al Convenio sobre el derecho de sindicación y negociación
colectiva.

Legislación Nacional: Código de Trabajo.

El sindicalismo tiene un desarrollo amplio dentro del Código de Trabajo, son 90


artículos dedicados al tema de los sindicatos. Esta inclusión comienza con la flexibilidad

3
Ibidem
establecida en la sección dedicada a este tema, la cual inicia en el Libro Segundo: Derecho
Colectivo de Trabajo, específicamente desde el Capítulo I: Del derecho de asociación
profesional y su protección, y se extiende hasta el Capítulo X: Federaciones y
Confederaciones.

La regulación contenida en la ley sustantiva es extensa y detallada, abordando las


condiciones y modalidades que deben cumplir los sindicatos. Entre los aspectos más
relevantes se incluyen: las personas que pueden formar parte de los sindicatos ya sean de
instituciones autónomas, públicas o privadas; los procedimientos para la constitución de los
sindicatos; los estatutos sindicales, los cuales son fundamentales para su funcionamiento; y
la creación de su personalidad jurídica, un requisito esencial, ya que sin ella el sindicato no
tiene existencia legal.

La referencia a los sindicatos continúa en diversas disposiciones a lo largo del Código,


reflejando la importancia de su creación dentro de las relaciones laborales entre
trabajadores y empleadores. Como se ha señalado, los trabajadores tienen el derecho a
asociarse libremente, en consonancia con el principio de irrenunciabilidad de los derechos
laborales.

Bibliografía.

Malbran, J. M. (2007). El sindicalismo en América Central: Desafíos del futuro a la luz de


su memoria histórica.

Justicia, C. S. (2001). Código de Trabajo de El Salvador, Derecho Colectivo de Trabajo.

Zorrilla, R. (Ed.). (1988). Origen y desarrollo del sindicalismo.

Vialard, A. V. (s/f). Sindicatos y movimiento obrero. Asociacionismo empresarial (UNAM,


Ed.).

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