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NIC 29: Información Financiera en Hiperinflación

La Norma Internacional de Contabilidad nº 29 establece directrices para la presentación de información financiera en economías hiperinflacionarias, donde la moneda local pierde poder adquisitivo rápidamente. Se requiere que los estados financieros sean reexpresados en términos de unidades de valoración corrientes a la fecha del balance, y se deben aplicar principios contables uniformes para garantizar la comparabilidad. Además, se detallan los procedimientos para la reexpresión de activos, pasivos y resultados, así como el tratamiento de las pérdidas y ganancias derivadas de la posición monetaria neta.
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NIC 29: Información Financiera en Hiperinflación

La Norma Internacional de Contabilidad nº 29 establece directrices para la presentación de información financiera en economías hiperinflacionarias, donde la moneda local pierde poder adquisitivo rápidamente. Se requiere que los estados financieros sean reexpresados en términos de unidades de valoración corrientes a la fecha del balance, y se deben aplicar principios contables uniformes para garantizar la comparabilidad. Además, se detallan los procedimientos para la reexpresión de activos, pasivos y resultados, así como el tratamiento de las pérdidas y ganancias derivadas de la posición monetaria neta.
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Norma Internacional de Contabilidad nº 29

(NIC 29) Información Financiera en


Economías Hiperinflacionarias
La parte normativa de este Pronunciamiento, que aparece en letra cursiva negrita, debe ser
entendida en el contexto de las explicaciones y directrices relativas a su aplicación, así como
en consonancia con el Prólogo a las Normas Internacionales de Contabilidad. No se pretende
que las Normas Internacionales de Contabilidad sean de aplicación en el caso de partidas no
significativas.

Alcance
1. La presente Norma será de aplicación a los estados financieros individuales, así como
a los estados financieros consolidados, de una entidad cuya moneda funcional sea la
moneda correspondiente a una economía hiperinflacionaria.

2. No resulta útil, en el seno de una economía hiperinflacionaria, presentar los resultados


de las operaciones y la situación financiera en la moneda local, sin someterlos a un
proceso de reexpresión. En este tipo de economías, la unidad monetaria pierde poder de
compra a un ritmo tal, que resulta equívoca cualquier comparación entre las cifras
procedentes de transacciones y otros acontecimientos ocurridos en diferentes
momentos del tiempo, incluso dentro de un mismo ejercicio.

3. Esta Norma no establece una tasa de inflación absoluta para considerar que, al
sobrepasarla, surge el estado de hiperinflación. Es, por el contrario, un problema de
criterio juzgar cuándo se hace necesario reexpresar los estados financieros de acuerdo
con la presente Norma. El estado de hiperinflación viene indicado por las características
del entorno económico del país, entre las cuales se incluyen, de forma no exhaustiva, las
siguientes:

(a) la población en general prefiere conservar su riqueza en forma de activos no


monetarios, o bien en una moneda extranjera relativamente estable; además, las
cantidades de moneda local obtenidas son invertidas inmediatamente para
mantener la capacidad adquisitiva de la misma;
(b) la población en general no toma en consideración las cantidades monetarias en
términos de moneda local, sino que lo hace en términos de otra moneda extranjera
relativamente estable; los precios pueden establecerse en esta otra moneda;
(c) las ventas y compras a crédito tienen lugar a precios que compensan la pérdida de
poder adquisitivo esperada durante el aplazamiento, incluso cuando el periodo es
corto;
(d) los tipos de interés, salarios y precios se ligan a la evolución de un índice de precios;
y (e) la tasa acumulada de inflación en tres años se aproxima o sobrepasa el 100%.

4. Es preferible que todas las empresas que presentan información en la moneda de la


misma economía hiperinflacionaria apliquen esta Norma desde la misma fecha. Sin
perjuicio de lo anterior, esta Norma es aplicable a los estados financieros de cualquier
empresa desde el comienzo del ejercicio en el que se identifique la existencia de
hiperinflación en el país en cuya moneda presenta la información.

La reexpresión de estados financieros


5. Los precios, ya sean generales o específicos, cambian en el tiempo como resultado de
diversas fuerzas económicas y sociales. Las fuerzas específicas que actúan en el mercado
de cada producto, tales como cambios en la oferta y demanda o los cambios
tecnológicos, pueden causar incrementos o decrementos significativos en los precios
individuales, independientemente de cómo se comporten los otros precios. Además, las
causas generales pueden dar como resultado un cambio en el nivel general de precios y,
por tanto, en el poder adquisitivo general de la moneda.

6. En la mayoría de los países, los estados financieros se preparan a partir del coste
histórico contable, sin considerar ni los niveles generales de precios ni los incrementos
en los precios específicos de los activos poseídos, aunque el inmovilizado material, así
como las inversiones a largo plazo pueden ser a veces objeto de revalorizaciones. No
obstante, algunas empresas presentan sus estados financieros principales basados en el
método del coste corriente, reflejando así los efectos de los cambios en los precios
específicos de los activos poseídos.

7. En una economía hiperinflacionaria, los estados financieros, ya estén confeccionados


siguiendo el coste histórico o siguiendo las bases del coste corriente, solamente resultan
de utilidad si se encuentran expresados en términos de unidades de valoración
corrientes a la fecha del balance. Por ello, la presente Norma es aplicable a los estados
financieros principales de las empresas que los elaboran y presentan en la moneda de
una economía hiperinflacionaria. No está permitida la presentación de la información
exigida en esta Norma como un suplemento a los estados financieros sin reexpresar. Es
más, se desaconseja la presentación separada de los estados financieros antes de su
reexpresión.

8. Los estados financieros de la entidad, cuando su moneda funcional sea la de una


economía hiperinflacionaria, se establecerán en términos de la unidad de medida
corriente en la fecha del balance, ya estén elaborados utilizando el método del coste
histórico o el del coste corriente. Tanto las cifras comparativas correspondientes al
ejercicio anterior, exigidas por la NIC 1 Presentación de estados financieros, como
cualquier otra información referente a otros ejercicios precedentes, quedará
establecida en términos de la unidad de medida corriente en la fecha del balance. Para
presentar cifras comparativas en una moneda de presentación diferente, serán de
aplicación tanto el apartado (b) del párrafo 42 como el párrafo 43 de la NIC 21 Efectos
de las variaciones en los tipos de cambio de la moneda extranjera (revisada en 2003).

9. Las pérdidas o ganancias derivadas de la posición monetaria neta, deben incluirse en


el resultado neto, revelando esta información en una partida separada.

10. La reexpresión de los estados financieros, de acuerdo con esta Norma, requiere la
aplicación de ciertos principios contables, así como de los juicios necesarios para
ponerlos en práctica. La aplicación uniforme de tales principios y juicios, de un ejercicio a
otro, es más importante que la exactitud de las cifras que, como resultado de la
reexpresión, aparezcan en los estados financieros.

Estados financieros a coste histórico

Balance

11. Las cifras del balance aún no expresadas en términos de la unidad de


valoración corriente en la fecha del balance, se reexpresarán aplicando
un índice general de precios.

12. Las partidas monetarias no serán reexpresadas puesto que ya se


encuentran expresadas en la unidad de valoración corriente a la fecha
del balance. Son partidas monetarias el efectivo poseído y los saldos a
recibir o pagar en metálico.

13. Los activos y las obligaciones vinculadas, mediante acuerdos o


convenios, a cambios en los precios, tales como los bonos o préstamos
indexados, se ajustan en función del acuerdo o convenio para expresar
el saldo pendiente a la fecha del balance. Tales partidas se
contabilizan, en el balance reexpresado, por su cuantía calculada de
esta forma.

14. Todos los demás activos y obligaciones son de carácter no monetario.


Algunas partidas no monetarias se contabilizan según sus valores
corrientes en la fecha del balance, tales como el valor neto realizable o
el valor de mercado, de forma que no es necesario reexpresarlas.
Todos los demás activos y pasivos habrán de ser reexpresados.

15. La mayoría de las partidas no monetarias se llevan al coste o al coste


menos la depreciación acumulada, y por tanto están expresadas a
valores corrientes en el momento de su adquisición. El coste
reexpresado de cada partida, o el coste menos la amortización
acumulada, se determinan aplicando al coste histórico y a la
depreciación, en su caso, la variación de un índice general de precios
desde la fecha de adquisición hasta la fecha del balance a presentar.
De acuerdo con lo anterior, las partidas que contienen el inmovilizado
material, las inversiones, las existencias de materias primas y
mercancías, el fondo de comercio, las patentes, las marcas y otros
activos similares, serán objeto de reexpresión a partir de la fecha de su
adquisición. Las existencias de productos en curso y de productos
terminados se reexpresarán desde las fechas en que se incurrió en los
costes de compra y transformación que se encuentren acumulados en
ellos.

16. Los registros detallados de las fechas de adquisición de los elementos


que componen el inmovilizado material, pueden no estar disponibles, y
en ocasiones tampoco es factible su estimación. En tales
circunstancias puede ser necesario, para el primer ejercicio de
aplicación de esta Norma, utilizar una valoración de un profesional
independiente respecto de tales partidas y que sirva como base para
su reexpresión.

17. Puede no estar disponible un índice general de precios referido a los


ejercicios para los que, según esta Norma, se requiere la reexpresión
del inmovilizado material. En tales circunstancias especiales, puede ser
necesario utilizar una estimación basada, por ejemplo, en los
movimientos del tipo de cambio entre la moneda funcional y una
moneda extranjera relativamente estable.

18. Algunas partidas no monetarias se llevan según valores corrientes en


fechas distintas a la del balance o de la adquisición; por ejemplo, esto
puede aparecer cuando los elementos componentes del inmovilizado
material se han revalorizado en una fecha previa. En tales casos, los
importes en libros se reexpresarán desde la fecha de la revalorización.

19. El importe reexpresado de una partida no monetaria es objeto de


pérdida por deterioro del valor, de acuerdo con la Norma Internacional
de Contabilidad que proceda en cada caso, cuando su cuantía exceda
del importe recuperable por el uso futuro de la partida (incluyendo su
venta u otro tipo de enajenación). Por lo tanto, en tales casos, los
saldos reexpresados de los elementos componentes del inmovilizado
material, del fondo de comercio, de las patentes y de las marcas se
reducirán hasta su importe recuperable, los saldos reexpresados de las
existencias serán rebajados hasta su valor neto realizable, y se
rebajarán los saldos reexpresados de las inversiones poseídas hasta su
valor de mercado.

20. Una empresa participada que se contabilice según el método de la


participación, puede presentar su información financiera en la moneda
de una economía hiperinflacionaria. Al objeto de calcular la
participación del inversor en el patrimonio neto y en los resultados de
la participada, el balance y la cuenta de resultados de la misma serán
objeto de reexpresión, de acuerdo con lo establecido en esta Norma.
Cuando los estados financieros reexpresados de la empresa
participada estén en una moneda extranjera, se procederá a su
conversión aplicando los tipos de cambio de la fecha del balance.

21. Generalmente, el impacto de la inflación queda reconocido en los


costes financieros de los préstamos. No es apropiado proceder
simultáneamente a reexpresar los desembolsos efectuados en las
inversiones financiadas con préstamos y, de forma simultánea,
capitalizar aquella parte de los costes financieros que compensa al
prestamista por la inflación en el mismo ejercicio. Esta parte de los
costes financieros se reconoce como un gasto en el mismo ejercicio en
que se incurre en los mismos.

22. Una empresa puede adquirir activos por medio de un acuerdo que le
permita diferir los pagos, sin contabilizar explícitamente un cargo por
intereses. Cuando no se pueda separar la cantidad implícita de
intereses, tales activos se reexpresarán utilizando las fechas de pago y
no las de adquisición.

23. [Derogado]

24. Al comienzo del primer ejercicio de aplicación de esta Norma, los


componentes del patrimonio neto, excepto las reservas por ganancias
acumuladas y las reservas por revalorización de activos, se
reexpresarán aplicando un índice general de precios a las diferentes
partidas, desde las fechas en que fueron aportadas, o desde el
momento en que surgieron por cualquier otra vía. Por su parte,
cualquier plusvalía de revalorización surgida con anterioridad, se
eliminará, y los importes de las reservas por ganancias acumuladas se
determinarán tomando como base el resto de las partidas, ya
reexpresadas, del balance.

25. Al final del primer ejercicio de aplicación, así como en los ejercicios
siguientes, se reexpresarán todos los componentes del patrimonio neto
aplicando un índice general de precios a las partidas desde el principio
del ejercicio, o desde la fecha de aportación si es posterior. Los
movimientos habidos, durante el ejercicio, en el patrimonio neto se
presentan de acuerdo con la NIC 1, Presentación de Estados
Financieros

Cuenta de resultados
26. La presente Norma exige que todas las partidas de la cuenta de
resultados estén expresadas en la unidad monetaria corriente a la
fecha del balance. Para ello, todos los importes necesitan ser
reexpresados mediante la utilización de la variación experimentada por
el índice general de precios desde la fecha en que los gastos e ingresos
fueron incurridos y contabilizados.
Pérdidas y ganancias derivadas de la posición monetaria neta

27. En un periodo de inflación, toda empresa que mantenga un exceso de


activos monetarios sobre pasivos monetarios, perderá poder
adquisitivo y, toda empresa que mantenga un exceso de pasivos
monetarios sobre activos monetarios, ganará poder adquisitivo,
siempre que tales partidas no se encuentren sujetas a un índice de
precios. Estas pérdidas o ganancias, derivadas de la posición
monetaria neta, pueden ser determinadas como la suma algebraica,
esto es considerando el signo de las cantidades, de todos los ajustes
efectuados para la reexpresión de las partidas correspondientes a los
activos no monetarios, patrimonio neto, cuenta de resultados y las
correcciones de los activos y obligaciones indexados. Esta pérdida o
ganancia puede estimarse también aplicando el cambio en el índice
general de precios a la media ponderada, para el ejercicio, de la
diferencia entre activos y pasivos monetarios.

28. La pérdida o ganancia derivada de la posición monetaria neta será


incluida en la ganancia neta del ejercicio. El ajuste efectuado en los
activos y obligaciones indexadas, en aplicación del párrafo 13, se
compensará con la pérdida o ganancia en la posición monetaria neta.
Otras partidas de la cuenta de resultados, tales como los ingresos y
gastos financieros, así como las diferencias de cambio en moneda
extranjera, relacionadas con los fondos prestados o tomados en
préstamo, estarán también asociadas con la posición monetaria neta.
Aunque tales partidas se suelen colocar por separado, puede ser útil
agruparlas con las pérdidas o ganancias derivadas de la posición
monetaria neta, a efectos de su presentación en la cuenta de
resultados.

Estados financieros a coste corriente

Balance

29. Las partidas valoradas a coste corriente no serán objeto de


reexpresión, por estar ya valoradas en términos de la unidad de
valoración corriente en la fecha de cierre del balance. Las demás
partidas del balance se reexpresarán de acuerdo con lo establecido en
los párrafos 11 a 25.

Cuenta de resultados
30. Generalmente, la cuenta de resultados a coste corriente muestra
los costes corrientes de las partidas en el momento en que las
transacciones y sucesos correspondientes ocurrieron. El coste de las
ventas y la amortización se registran según sus costes corrientes en el
momento del consumo; las ventas y los otros gastos se registran por
sus importes monetarios al ser llevados a cabo. Por ello, todas estas
partidas necesitan ser reexpresadas en términos de la unidad de
valoración corriente en la fecha del balance, y ello se hace aplicando
un índice general de precios.

Pérdidas y ganancias derivadas de la posición monetaria neta

31. Las pérdidas y ganancias derivadas de la posición monetaria neta se


calculan y presentan de acuerdo a lo establecido en los párrafos 27 y
28.

Impuesto sobre las Ganancias

32. La reexpresión de los estados financieros de acuerdo con lo


establecido en esta Norma, puede dar lugar a que surjan diferencias
entre el resultado contable y la ganancia fiscal, que determina el
impuesto sobre las ganancias. Tales diferencias se tratan
contablemente de acuerdo con la NIC 12, Impuesto sobre las
Ganancias.

Estado de flujos de efectivo

33. Esta Norma exige que todas las partidas del estado de flujos de
efectivo se reexpresen en términos de la unidad de valoración
corriente en la fecha del balance.

Cifras de ejercicios anteriores

34. Las cifras comparativas del ejercicio anterior, ya estén basadas en el


método del coste histórico o del coste corriente, se reexpresarán
aplicando un índice general de precios, de forma que los estados
financieros comparativos resultantes se presenten en términos de la
unidad de medida corriente en la fecha de cierre del ejercicio sobre el
que se informa. Cualquier otra información que se ofrezca respecto a
ejercicios anteriores se expresará también en términos de la unidad de
medida corriente en la fecha de cierre del periodo sobre el que se
informa. Para presentar las cifras comparativas en una moneda de
presentación diferente, se aplicarán tanto el apartado b del párrafo 42
como el párrafo 43 de la NIC 21 Efectos de la variación de los tipos de
cambio en moneda extranjera (revisada en 2003).

Estados financieros consolidados

35. Una sociedad dominante que presente información en la moneda de


una economía hiperinflacionaria puede tener dependientes que
presenten también información en monedas de economías
hiperinflacionarias. Los estados financieros de tales dependientes
necesitarán ser reexpresados, mediante la aplicación de un índice
general de precios correspondiente al país en cuya moneda presentan
la información, antes de incluirse en los estados financieros
consolidados a presentar por la dominante. Cuando la dependiente es
extranjera, sus estados financieros se convertirán aplicando los tipos
de cambio de cierre. Los estados financieros de las dependientes que
no presenten información en monedas de economías
hiperinflacionarias, se tratarán contablemente de acuerdo con lo
establecido en la NIC 21, Efectos de las Variaciones en los Tipos de
Cambio de la Moneda Extranjera.

36. Si se consolidan estados financieros con fechas de referencia distintas,


todas las partidas, sean o no monetarias, necesitarán ser reexpresadas
en la unidad de valoración corriente a la fecha de los estados
financieros consolidados.

Selección y uso de un índice general de precios

37. La reexpresión de los estados financieros, conforme a lo


establecido en esta Norma, exige el uso de un índice general de
precios que refleje los cambios en el poder adquisitivo general de la
moneda. Es preferible que todas las empresas que presenten
información en la moneda de una misma economía utilicen el mismo
índice.
Economías que dejan de ser
hiperinflacionarias
38. Cuando una economía deje de ser hiperinflacionaria y la
empresa, por consiguiente, cese en la preparación y
presentación de estados financieros elaborados conforme a lo
establecido en esta Norma, debe tratar las cifras expresadas
en la unidad de valoración corriente al final del ejercicio
previo, como base para los importes en libros de las partidas
en sus estados financieros siguientes.

Información a revelar

39. Se revelará la siguiente información en los estados financieros:


(a) el hecho de que los estados financieros, así como las cifras
correspondientes para ejercicios anteriores, han sido
reexpresados para considerar los cambios en el poder
adquisitivo general de la moneda funcional y que, como
resultado, están expresados en la unidad de medida
corriente en la fecha del balance.
(b) si los estados financieros antes de la reexpresión
estaban elaborados utilizando el método del coste histórico
o el del coste corriente; y
(c) la identificación y valor del índice general de precios a la
fecha del balance, así como el movimiento del mismo
durante el ejercicio corriente y el anterior.

40. Esta Norma exige que se revele la información necesaria para dejar
claras las bases del tratamiento de los efectos de la inflación en los
estados financieros. Además, se ha de intentar suministrar la
información necesaria para comprender estas bases y las cantidades
resultantes.

Fecha de vigencia
41. Esta Norma Internacional de Contabilidad estará vigente
para estados financieros que abarquen ejercicios que
comiencen a partir del 1 de enero de 1990.

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