Tic Cuadernillo 2025
Tic Cuadernillo 2025
LA INFORMACIÓN Y COMUNICACIÓN
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- 2025-
CRONOGRAMA DE ACTIVIDADES (lunes 17 al viernes 21 de Marzo)
Profesorado de 3° Semana
Educación
Lunes 17 de Ser estudiante de la Montes Claudia Modalidad
Secundaria en
marzo Formación Docente. presencial 2
Tecnologías de la Salvatierra Monica
Rol docente y hs
Información y La
Comunicación Martes 18 de Nociones de Tapia William – Modalidad
marzo Programación y Mercado Roberto presencial
Robótica
Conversatorio
virtual.
Tema: Inteligencia
Artificial
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PROFESORAS: MONTES CLAUDIA Y SALVATIERRA MÓNICA
CARTA DE BIENVENIDA
Estimados alumnos/as:
Históricamente, la función del educador se ha situado en estrecha relación
con:
Los fines primordiales de la educación,
Con las características de su formación profesional,
Con el contexto socioeconómico, político y cultural en el que ha ejercido
su quehacer.
Estos elementos condicionantes y circunstanciales han ocasionado
tipificaciones variables de la figura del docente, han suscitado serias críticas
a su desempeño y, correlativamente han puesto en tela de juicio la calidad
de la educación impartida por las instituciones educativas, sean ellas del
nivel de educación primaria, secundaria o superior.
La multiplicidad de problemas educativos ha propiciado la necesidad de
crear nuevos escenarios y nuevos retos para la educación, y de allí el
surgimiento, en los últimos años de estudios e investigaciones sobre
aspectos cuantitativos y cualitativos de:
Las reformas educativas,
La función científico-social de la educación,
Ocupando un lugar privilegiado y siempre necesario el de la formación
de educadores.
Hoy el Docente, en su papel fundamental, no solo se lo considera como los
transmisores del conocimiento, sino como los trabajadores de la cultura, como
los gestores de procesos de enseñanza y de procesos de aprendizaje
significativo en una concepción educativa humana y social que rebase con
propiedad y distancia los modelos objetivantes del educando, centrados en los
contenidos y los resultados, y propenda por una educación que como proceso
valore y rescate la importancia del educando como persona, una educación
Liberadora o transformadora, como lo propone Paulo Freire, una educación
orientada a la humanización del hombre, a su concientización, a su formación
de esencia social.
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En este sentido y para este fin se añora una Escuela, despojada del positivismo
tradicional, en donde se palpe, se viva y se sienta la pertinencia, coherencia y
cohesión sistemática entre los elementos de una estructura curricular
determinada, el deseo de conocer y saber de unos individuos y el liderazgo
democrático de unos educadores comprometidos con la construcción de la
Nación y con la formación integral de un hombre libre, consciente y solidario.
Educadores que produzcan sus propias iniciativas, que consideren el
conocimiento como sinónimo de acción y no solamente como objeto, que
visualicen nuevos imaginarios de la vida y valoren e incentiven el protagonismo
de los estudiantes en cada momento del proceso educativo.
Ahora sí, ¡manos a la obra! Con predisposición y buena voluntad se logra hasta
lo imposible, el secreto está en nunca dejar de intentar. ¡Éxitos en este nuevo
camino!
OBJETIVOS
Determinar y analizar el rol docente y como ha ido cambiando a lo largo
de la historia.
Especificar sobre el rol docente en la escuela secundaria.
Descubrir las propias percepciones sobre el rol docente que se traen al
ingresar a la formación docente.
Desarrollar estrategias de aprendizaje que posibiliten el autoconocimiento
de capacidades, aptitudes y habilidades, así como de limitaciones en la
construcción de su rol como docentes.
EJES TEMÁTICOS
- El rol docente
- El rol-su significado
- Ayer y hoy en el rol docente
- El rol docente en la actualidad
- Elementos en la construcción del rol Docente
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- La docencia y aprendizaje significativo
- Elementos en la construcción del aprendizaje significativo.
- Las herramientas pedagógicas
- La labor docente desde el uso de la tecnología.
El rol docente
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de aprendizaje, donde se sientan seguros y confiados para expresar sus
ideas y opiniones.
- Ser reflexivos: La escuela inteligente debe ser un lugar de reflexión,
donde se brinde atención y cuidado a los demás. Los docentes deben ser
sensibles a las necesidades de sus alumnos y saber tratarlos con respeto
y deferencia. Además, deben fomentar la reflexión en el aula,
promoviendo la metacognición y ayudando a los alumnos a desarrollar
habilidades de pensamiento crítico.
Para lograr esto, los docentes pueden utilizar estrategias como la realización de
preguntas abiertas, el fomento del debate y la discusión en el aula, y la
retroalimentación constante. También es importante que los docentes se
autoevalúen y reflexionen sobre su propia práctica docente, buscando siempre
mejorar y adaptarse a las necesidades cambiantes de sus alumnos. Los
docentes deben ser conscientes de la importancia de su rol en la formación de
los estudiantes y estar comprometidos con su propio desarrollo profesional. Solo
de esta manera podrán contribuir de manera significativa a la creación de una
escuela inteligente, donde el aprendizaje sea óptimo y los alumnos puedan
desarrollar al máximo su potencial.
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los cambios propios de la sociedad y la cultura escolar, exigen del estudiante
una capacidad cada vez mayor frente a la toma de decisiones, la búsqueda de
opciones de desarrollo y mejoramiento en su calidad de vida y de su entorno
(Acevedo-Franco, Londoño-Vásquez y Restrepo-Ochoa, 2017).
El acto educativo es un proceso participativo de interacción social en el cual el
docente guía al estudiante en la adquisición de la cultura, la construcción de
conocimiento y el desarrollo de habilidades necesarias para contribuir de forma
responsable en el desarrollo social y el cambio de la realidad (Rentería, Lledios
y Giraldo, 2008).
Por tanto, la educación tiene como objetivo principal integrar los contenidos
académicos con la formación de la persona, para que esta tenga la oportunidad
de intervenir en el entorno, comprendiendo realidades locales y globales desde
el pensamiento crítico y reflexivo.
Y es por esto que se exigen cambios en la función de los docentes,
estudiantes y padres de familia con el fin de que el proceso de enseñanza
aprendizaje y su evaluación deje de ser una simple transmisión y repetición de
contenidos y se oriente al desarrollo de competencias ciudadanas, laborales y
cognitivas, a la construcción del conocimiento y al aprendizaje significativo útil
para la vida (Ares, 2002; Acevedo-Franco, et al., 2017); por lo cual, en el
contexto en el que se encuentra inmersa la educación y que impone el
dinamismo social, la globalización, el sistema político, los mercados, el
capitalismo, el sistema religioso, y el desarrollo tecnológico, se relacionan
estrechamente con la educación, que generan una significativa apertura y una
fuerte competencia educativa a nivel nacional e internacional (Ares, 2002;
Perrenoud, 2008); en este sentido, las instituciones educativas deben responder
a ello a través de sus planes de estudio, teniendo en cuenta que la educación
debe ser en esencia una liberación (Freire, 1998; Ozouf, 2013); por otro lado,
Pierre Bourdieu (2003) explica que el espacio social u organización de la
sociedad se funda en un capital cultural, es decir, en la herencia cultural que
ese espacio social tiene. De este modo, la sociedad se organiza en torno a
valores determinados que son los que en definitiva explican dicha estructura
(Grinberg, 2008; Durkheim, 2017).
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Desde esta mirada, es importante considerar para este artículo el concepto de
aprendizaje significativo, el cual está sustentado en la propuesta que,
inicialmente, realizó David Ausubel (1977), quien propone que el aprendizaje
significativo advierte la adquisición de nuevos significados. Este concepto
requiere ser fortalecido en la planificación educativa, toda vez que el estudiante
de hoy experimenta una vasta cascada de información, que debe ser
seleccionada, según sus verdaderas necesidades de aprendizaje. El surgimiento
de nuevos significados en el estudiante manifiesta la realización de un proceso
de aprendizaje significativo.
Así, el docente para lograr un aprendizaje significativo, debe generar en el
aula un ambiente que invite a todos a observar, investigar, a aprender, a
construir su aprendizaje, y no sólo a seguir lo que él hace o dice (Ausubel,
Novak & Hanesian, 1978). El rol del docente no debe ser solamente
proporcionar información y controlar la disciplina, sino ser un mediador entre el
estudiante y el ambiente, siendo el guía o acompañante del estudiante,
mostrándole al estudiante que él es una gran fuente de conocimiento gran
fuente de conocimiento. Considerando lo anterior, el aprendizaje significativo
reconoce una actitud del estudiante para relacionar, no arbitraria, sino
principalmente, el material nuevo con su estructura cognoscitiva, teniendo en
cuenta que el material que aprende es potencialmente significativo para él.
Teniendo en cuenta, que ya el estudiante trae al sistema educativo, unos
aprendizajes previos que les son de referencia para enfrentar un nuevo saber y
que se deben considerar al desarrollar el currículo de formación (Ausubel,
1962).
Asimismo, los planificadores educativos y los docentes deben diseñar las
estrategias didácticas que le permitan relacionar las experiencias previas y los
nuevos aprendizajes que se proponen a partir de las necesidades, interés y
problemas del estudiante (Ausubel, 1978). Así, hablando desde la naturaleza del
material, debe ser tan claro para que pueda relacionarse de modo intencionado
y trascendente con las ideas pertinentes que se encuentren dentro del dominio
de la capacidad humana (Ausubel, Novak & Hanesian, 1978).
Ahora bien, el segundo elemento que define que el material de aprendizaje
sea o no potencialmente significativo varía únicamente en función de la
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estructura cognoscitiva del estudiante. Aquí juega vital importancia los aportes
socio culturales que le brinda su ambiente cercano como la familia y el grupo
primario de amigos; por tanto, para que acontezca el aprendizaje significativo,
se requiere no sólo que el material nuevo sea intencionado y relacionable
sustancialmente con las ideas correspondientes y pertinentes, sino que es
necesario también que dicho contenido ideático pertinente exista en la
estructura cognoscitiva del estudiante en particular. (Ausubel, Novak &
Hanesian, 1978).
Por tal motivo, en consideración de las experiencias de aprendizaje previo que
trae el estudiante y que le han sido significativas en su vida cotidiana, la
escuela debe ofrecer acciones que le permita mantener el interés por su
aprendizaje (Mayer, 2002), no ver la escuela como un espacio que no ofrece
sentido a su deseo y considerar que el aprendizaje significativo se da cuando
una nueva información se relaciona con un concepto ya existente; por lo que la
nueva idea podrá ser aprendida si la idea precedente se ha entendido de
manera clara (Jonassen, 2008).
De otro lado, de acuerdo con Ausubel (1977), durante el aprendizaje
significativo el estudiante relaciona de manera sustancial la nueva información
con sus conocimientos y experiencias previas, lo que supone que el estudiante
es un ser en formación integral, toda vez que sus experiencias no son solo
cognitivas, sino sicomotriz y de valores en relación con otros. Por tal motivo, y
desde esta perspectiva, Villalobos-Martínez, Florez-Romero y Londoño-Vásquez
(2017) señalan que el aprendizaje significativo requiere de la disposición del
estudiante para aprender significativamente y de la intervención del docente en
esa dirección, considerando que es el estudiante el protagonista de su
aprendizaje.
Por tal motivo, las estrategias de aprendizajes son una secuencia de
operaciones cognoscitivas y procedimentales que el estudiante desarrolla para
procesar la información y aprenderla significativamente (Ferreiro, 2004).
Al mismo tiempo, la disposición del movimiento social posmoderno, no ha sido
insensible a estos nuevos instrumentos, donde incluirlos en la academia es
fundamental para atraer y motivar al estudiante en su aprendizaje, presentando
información antes desconocida para todos y que abre horizontes intelectuales y
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de orden personal en su formación escolar, es por esta razón de cambio,
renovación y dinamismo que se deben repensar las metodologías, estrategias y
prácticas escolares.
De tal forma, una de las prácticas más llamativa en la escuela actualmente,
pero ya mencionado y descrito desde el anterior siglo, es el aprendizaje
significativo, pues facilita, fortalece y hace más interesante el desarrollo escolar
(Doolittle & Camp, 1999; Huang & Chiu, 2015).
En relación con lo anterior, la educación ha sido pensada desde las teorías,
como una experiencia práctica y de construcción colectiva (Area-Moreira, 2017),
teniendo en cuenta la etapa de desarrollo del sujeto, sus contextos y
capacidades (Nussbaum, 2010), con la intención de formar mejores seres
humanos (Acevedo-Franco y Londoño-Vásquez, 2017), con competencias para la
vida, productivo para sí, su familia y la sociedad en general, democrático,
sensible y solidario (Ferreiro, 2004).
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(Olivera, 2011); asimismo, considerar aquellos hechos o acontecimientos que le
sean afines a su contexto socio cultural y familiar, para que el currículo se
constituya como una serie de acciones que permitan ir acrecentando el interés
por aprender más y apropiarse de unas habilidades, un sistema de
conocimientos y unos valores que les permitan vivir en comunidad.
En relación a lo anterior, como tercero, se debe tener en cuenta la
planificación de los contenidos curriculares, que deben ser dinámicos,
interactivos y formulados para una comunidad educativa que ya tiene algún
conocimiento sobre el tema.
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Las herramientas pedagógicas: Como aquellos elementos o medios que
son utilizados con un mismo fin, intervenir de manera positiva en el
proceso de enseñanza- aprendizaje de los estudiantes.
Por ello, propone los mapas conceptuales como una poderosa herramienta
en los procesos de evaluación del aprendizaje.
Novak trata de demostrar como los conocimientos previos nos permiten
crear conocimientos nuevos, a partir del conocimiento organizado, con la
ayuda de estos mapas conceptuales. Estos se componen de conceptos y
preposiciones o incluso, creativamente se pueden realizar con ilustraciones
para aquellos que se inician en la escritura
En este sentido, (Rojas-Moreno, 2016), menciona que: el uso de las TIC en
el proceso educativo ayuda a que el estudiante pueda adquirir competencias y
habilidades siendo el docente quien desempeña un papel importantísimo dentro
de este proceso, al ser el mediador para que el educando logre alcanzar esas
competencias y nuevos estilos de aprendizaje, proporcionando el ambiente
adecuado que faciliten el uso de estas herramientas tecnológicas, ésta es la
responsabilidad del docente, prepararse para brindar mejores oportunidades a
sus alumnos con el uso de las TIC.
Estamos tan inmersos en la era digital que todo se mueve a través de ella,
hoy en día los negocios giran por la red con el solo uso de una tarjeta y desde
un celular, si hacemos un apartado al pasado como nos comunicábamos, como
se escuchaba música, como se veía noticias, películas, como se transportaba la
gente, las clases eran únicamente presenciales, los niños jugaban con otros en
las calles, en fin a todos estos cambios a los que nos hemos enfrentado se los
llama disrupción. En los nuevos modelos de educación las herramientas
tecnológicas tienen un papel primordial sobre todo en lo informático que desde
1970 han generado grandes cambios, por ello algunos autores mencionan
innovaciones pedagógicas disruptivas ocasionadas por el uso de las TIC en el
campo educativo (Acevedo, 2015). Todo proceso de enseñanza y aprendizaje
que integra las TIC tiene ciertas características:
está dirigido a todos los estudiantes;
forma habilidades, destrezas, actitudes y valores;
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se deriva de la realidad y se integra en todas las disciplinas
estudiadas en las escuelas;
hace que el aprendizaje sea más agradable y más relevante para la
vida cotidiana de los educandos y ofrece la oportunidad de
compartir información dentro de un grupo;
desarrolla habilidades de comunicación con las demás personas y
fomenta el respeto y la cooperación en proyectos conjuntos y apoya
la cohesión social;
garantiza igualdad de oportunidades de participación para todos los
estudiantes involucrados en el proceso educativo (Munteanu et al.
2014).
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innovación de recursos y herramientas, también con el propósito de una
mejora en el proceso enseñanza-aprendizaje (Zayas-Barreras et al. 2015).
Innovaciones que juntas están encaminadas a la generación de cambios
significativos en el aprendizaje, a través de nuevos roles en los docentes para
crear materiales, innovar métodos, cambiar contenidos o contextos en mejorar
la calidad de enseñanza hacia el educando, lo que se busca es orientar al
docente a innovar nuevas formas de enseñar, aprender y evaluar, aplicar
correctamente metodologías activas como Aula invertida, Análisis de casos,
Aprendizaje colaborativo, Aprendizaje basado en proyectos, Juego de roles,
entre otras que ayudan a mejorar los resultados conjuntamente con el uso de
nuevas herramientas y recursos en todas sus escenarios.
Esta es la era en la que ejercer la docencia requiere de preparación para
entregar a sus educandos nuevas oportunidades para aprender con la ayuda
de las TIC, el saber cómo utilizarlas y conocer acerca de su aporte en el
aprendizaje de los alumnos es una de las competencias indispensables en el
docente, para que a su vez centremos al estudiante en el importante uso de
las TIC por las ventajas innumerables al aplicarlas.
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Responsabilidad del docente
LA ESCUELA SECUNDARIA
Lic. Luz San Marco
Quienes trabajamos en educación, sabemos que el rol del profesor no
claudica con la transmisión de saberes. Pensar en establecer un vínculo entre
docente-alumno, implica una entrega, una donación, que trasciende los muros
de la enseñanza utilitarista, medida y confinada característica de la escuela
tradicional decimónica.
La escuela secundaria de hoy está repleta de nuevas subjetividades.
Actualmente, la educación secundaria es un nivel obligatorio. Para algunos
jóvenes, este tramo- con todas sus implicancias- representa un desafío
inmenso: por un lado, deben sumergirse en un entorno que históricamente fue
reservado para pocos. Seguidamente, apropiarse de los conocimientos que- en
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muchas ocasiones- no los conectan con su mundo simbólico y además, transitar
los inherentes duelos que se viven en la pubertad.
Muchos jóvenes de hoy provienen de familias ausentes, disfuncionales,
carentes de contención. La pobreza, la marginalidad, la desigualdad social y la
exclusión, atraviesa a miles de familias favoreciendo que la esfera escolar sea
un ciclo en el cual afloren conflictos, dudas, soledades que no siempre se
resuelven desde la perspectiva del linaje.
Pero nada de esto, transcurre por fuera de lo que se espera de un docente.
Todo, está mediado por maestros y profesores que, en muchas ocasiones,
suplen las ausencias de la casa y son centros de afectividad para niños y
adolescentes, convirtiéndose en un motor que moviliza y agiliza sus ideas, sus
búsquedas, y sus vidas.
Pensar de esta manera, nos impacta y nos deja sin aliento. ¿Cuántos de
nosotros- al tiempo que leemos estas líneas- nos conectamos con un nombre,
con una cara o recordamos una situación, en la cual nuestro rol, ha sido
detonante?
Sin lugar a duda, las falencias socioafectivas y la desigualdad social quedan
desnudas al interior del ámbito escolar. Y aunque sabemos que el contrato
fundacional de la escuela ha sido bajo otros preceptos, somos conscientes que
no podemos desentendernos de esta nueva demanda que el todo social le hace
a la escuela.
A esta altura, no dudamos que la figura del docente trasciende la simple
diagramación y ejecución de una clase, de una evaluación. Convenimos en que
ser educador, es un acto de amor.
Educar- en el amplio sentido de la palabra, es tender puentes para que nuestros
jóvenes conozcan y aspiren a aquello que no ven, quizás a aquellos que todavía
no conocen. Educar implica derribar los muros a los que nos limita nuestra
propia existencia, ayudando a comprender la idea de que la realidad no será
siempre la misma de hoy y que depende de nosotros construirla. Y en medio de
esta tarea-y de todo el espacio para imaginar mundos posibles- está el docente.
¿Qué sería de nosotros, sin ellos? ¿Tendría sentido, en el mundo de hoy, ser
meros “podios del saber”? ¿Acaso conduce a algo conocer, sin poder
apropiarnos de esos saberes para mirar, comprender o juzgar al mundo?
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Rol docente…¡tanto se habla de nosotros! De cómo profesionalizarnos más, de
cómo mejorar nuestras técnicas pedagógicas, de qué manera potenciar a los
que más necesitan.
Sin embargo, aún parecemos quedar invisibles en torno al vínculo que hace que
todo lo anterior sea posible. En ese espacio, entre pecho y espalda, donde
parece que nada pasa.
Hoy los valores y saberes a transmitir y/o poner en cuestión son otros. A
diferencia de lo que ocurría hace años, en la actualidad resulta sencillo acceder
en cada momento a la información que se requiere, pero también la sociedad
está sometida a cambios acelerados que plantean continuamente nuevas
problemáticas.
Por eso, hoy, el papel de los formadores no es tanto enseñar, entendido
como explicar y examinar, sino ayudar a los estudiantes a aprender a aprender
de manera autónoma en este mundo cambiante, mediante un proceso activo e
interdisciplinario de la información para que construyan su propio conocimiento
y no se limiten a realizar una simple recepción pasiva.
A lo largo de la historia de la pedagogía de nuestro país, la tarea docente se
ha caracterizado por su complejidad. Desde sus inicios, la docencia fue
convocada por el Estado nacional para hacer cumplir sus mandatos históricos
de ciudadanía. Esta conformación identitaria elaborada durante más de 100
años, ha dejado huellas imborrables en la representación social e individual de
la docencia”2 .
El concepto de rol remite a la personalidad pública del individuo, o sea al
papel más o menos previsible que asume para adaptarse a la sociedad en la
que se desenvuelve, como respuesta a las expectativas que sobre su posición
ha depositado aquella. La Psicología Social aporta que “el rol puede definirse
como una pauta de conducta estable, constituida en el marco de reglas también
estables que determinan la naturaleza de la interacción”.
Como la puesta en escena de un director que requiere una trama, una
coherencia y una armonía que conduzca a un resultado eficaz. Es en sí mismo
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un concepto de carácter estático o restrictivo en tanto exige a quienes lo
ejercen, comportamientos estables que reduzcan la variedad de conductas
posibles para que resulten previsibles. Pero al mismo tiempo es de carácter
dinámico y situacional, lo que requiere de flexibilidad y variedad de respuestas
en el desempeño del mismo.
Como señalara Pichon Rivière, la estereotipia de roles es un obstáculo para el
logro de la tarea. La necesidad de interacción entre la enseñanza y el
aprendizaje que propone la escuela secundaria obligatoria, atenta con los
estereotipos y genera ansiedades en el conjunto docente, que teme a la ruptura
del estatus y el caos que esto provocaría. La honestidad, el abandono de la
omnipotencia, el registro de la existencia de un sujeto como otro y el adoptar
una actitud favorable en las relaciones interpersonales, son características de
importancia que permiten la posibilidad de problematizar en el acto educativo.
“La imagen idealizada del profesor omnipotente y omnisciente perturba el
aprendizaje, en primer lugar, del mismo profesor. Lo más importante en todo el
campo de conocimiento no es disponer de información acabada, sino de poseer
instrumentos para resolver los problemas que se presentan.
Para pensar el rol docente desde otra línea, el interaccionismo simbólico
sostiene que el ser humano nace sin determinación instintiva, que para ser
necesita la interacción con los otros y con el ambiente. Y esa interacción se
produce a través de los procesos de externalización, internalización y
objetivación. A partir del único proceso posible para el niño que es la
externalización, proceso que deviene de la propia necesidad del ser humano,
que no se concibe cerrado estáticamente dentro de una esfera, y que
continuamente se muestra en actividad. “A medida que el hombre se
externaliza, construye el mundo en el que se externaliza. En la reiteración, el
sujeto comienza a dotarlas de significatividad y a comprenderlas. Si el
significado que le otorga coincide con el asignado por el otro, se asume el
mundo que se vuelve, así, objetivo. En esa instancia, lo internaliza y le permite
pasar a ser miembro de la sociedad. Estos procesos se dan en primer lugar en la
socialización primaria, en el primer entorno en el que el sujeto se desarrolla, y la
socialización secundaria que es la internalización de submundos institucionales.
Con los otros significantes, en la socialización primaria, se establece una
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identificación fuertemente afectiva y de dependencia emocional. Mientras que,
en la socialización secundaria, con la formación en la conciencia del otro
generalizado, incorpora los distintos roles, pero como funcionarios
institucionales.
Los roles de la socialización secundaria comportan un alto grado de
anonimato, vale decir, se separan fácilmente de los individuos que los
desempeñan” . El individuo internaliza la nueva realidad, pero una que ha de
utilizar con propósitos específicos. Esto encarna la realización de ciertos papeles
de los que el individuo conserva una separación subjetiva, los cuales asume
deliberada e intencionalmente.
El desempeño de roles posibilita la existencia de las instituciones. En la
institución escuela, el rol docente se precisa en artículo 1 del Estatuto de
Docente, definiendo como docente a quien “imparte, dirige, supervisa u orienta
la educación general y la enseñanza sistematizada, así como a quien colabora
directamente con esas funciones” . “Los profesores no solo ilustran y cultivan a
los sujetos, les ayudan a entender el mundo o crean un nuevo orden social, sino
que guardan en buenas condiciones a los niños y a los adolescentes y se hacen
padres sustitutos. Este es un pacto no explícito, aunque bien real, que exige ser
contemplado en la definición del puesto de trabajo de profesor que debe ser
asumido con todas las consecuencias y garantías, aunque algunos docentes
entiendan que eso es una desprofesionalización”.
En la escuela obligatoria hay una serie de desafios, entre los que figura la lucha
contra las desigualdades, contra la escuela única interclasista, la crisis de
valores y de conocimientos que eran considerados universales, la
multiculturalidad, la integración de minorías, el racismo, el sexismo, la
convivencia interreligiosa, cultural y lingüística, la lucha por la autonomía de los
individuos, los debates sobre la educación comprensiva, las integración en las
mismas aulas a estudiantes con distintas capacidades y ritmos de aprendizaje,
que necesariamente requieren de la revisión de todo aquello que de rígido tiene
el actual sistema escolar y las prácticas docentes.
Rosa María Mujica, por su parte, propone educar en derechos humanos y
sostiene que para ser educadores en derechos humanos se debe estar
convencido racional y afectivamente, y comprometidos con su utilidad para la
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construcción de una sociedad más justa. Esto exige revisar los pensamientos,
sentimientos y actitudes. Una capacidad de mirarse a uno mismo de manera
crítica y estar dispuesto a cambiar aquellos sentimientos o actitudes que se han
ido asimilando.
Creer, apostar, afirmar y transmitir la esperanza en la humanidad y en su
futuro, en un proceso intencional orientado al desarrollo integral de las
personas, a la construcción de una convivencia centrada en el respeto y en la
práctica de los derechos humanos y los valores democráticos.
Convoca a asumir un estilo de ser educadores en una pedagogía a la que
llama pedagogía de la ternura. “Esta pedagogía, al asumir que todos los seres
humanos somos diferentes en características, pero iguales en dignidad y en
derechos, evita la discriminación ya que acepta y valora la diversidad como
parte de la riqueza de las relaciones humanas […] se rechaza todo aquello que
hiere a las personas, que las hace sentirse disminuidas en su autoestima y en
su dignidad […] se orienta a forjar identidades individuales y colectivas sólidas,
con clara conciencia de la dignidad personal y de las propias capacidades” .
En este nuevo paradigma, la diversidad tanto de los estudiantes como de
las situaciones educativas que pueden surgir, requiere personalizar la acción
docente, fomentar el trabajo colaborativo con otros colegas, superando el
aislamiento que la pluralidad de empleo genera, compartiendo recursos,
reflexiones, y, también, mantener una actitud investigadora. “Uno de los
problemas es que algunos docentes se quedaron en la historia del proceso de
enseñanza y aprendizaje, implementando formatos tradicionales del dictado de
clases (explicar, dictar, copiar, tomar lecciones repetitivas), más que promover
aprendizajes en sus alumnos haciéndolos pensar e interrogarse sobre diversos
problemas, investigar, trabajar en equipo, ordenar y desarrollar fundamentos y
explicaciones”.
ACTIVIDAD PRESENCIAL
1. Realizar una representación gráfica sobre cómo interpretas el rol docente
en relación al rol del alumno. ¿Puedes verte reflejado allí? Conversar con
los compañeros, encontrar puntos comunes y divergencias.
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2. Escribir un decálogo (10 ideas) sobre lo que implica ser docente en la
sociedad actual.
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a. Las que operan en un plano cognitivo y son facilitadoras del
conocimiento. Permiten el manejo de la información recogiendo, analizando,
comprendiendo, procesando y guardando diversos conocimientos para,
posteriormente, poder recuperarlos y emplearlos de manera pertinente.
b. Las interpersonales son aquellos que remiten a las habilidades de los
estudiantes de vincularse con otros, comunicar sus ideas, y comprender crítica
y respetuosamente las del resto.
c. Las intrapersonales que hacen referencia al conocimiento del estudiante
sobre sus propios procesos cognitivos, es decir, sus procesos metacognitivos; y
a la capacidad de control de dichos procesos –organizarlos, dirigirlos y
modificarlos– para lograr las metas del aprendizaje, es decir, sus procesos
ejecutivos.
A partir de allí, se pueden identificar seis procesos que se pretenden
promover en el sistema educativo actual: Resolución de problemas,
Pensamiento crítico, Aprender a aprender, Trabajo con otros, Comunicación, y
Compromiso y responsabilidad.
En este encuentro vamos a poner énfasis en las siguientes capacidades:
Pensamiento crítico: Es la capacidad de adoptar una postura propia y
fundada respecto de una problemática o situación determinada relevante a
nivel personal y/o social. Supone analizar e interpretar datos, evidencias y
argumentos para construir juicios razonados y tomar decisiones consecuentes.
También implica valorar la diversidad, atender y respetar las posiciones de
otros, reconociendo sus argumentos.
Trabajo con otros: Es la capacidad de interactuar, relacionarse y trabajar
con otros de manera adecuada a la circunstancia y a los propósitos comunes
que se pretenden alcanzar. Implica reconocer y valorar al otro en tanto
diferente, escuchar sus ideas y compartir las propias con respeto y tolerancia.
Comunicación: Es la capacidad de escuchar, comprender y expresar
conceptos, pensamientos, sentimientos, deseos, hechos y opiniones. Se trata de
un proceso activo, intencional y significativo que se desarrolla en un contexto
de interacción social.
Actividades propuestas
Presentación de los miembros del grupo:
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El propósito de esta dinámica es que no sólo demos a conocer nuestro
nombre sino también socialicemos las expectativas e intenciones que nos
llevaron a elegir el ingreso a esta carrera. La intención es que los alumnos
reconozcan los intereses comunes y así también los motivos individuales de
cada integran del grupo.
Consigna:
A- En una cartulina escriba una sola palabra que exprese su respuesta a la
siguiente pregunta:
¿Por qué elijo ser docente?
24
esto nos hace más susceptibles de trastornos psicológicos porque expresamos
menos nuestras opiniones, no relativizamos los acontecimientos y estos quedan
atrapados en nuestra mente.
Pero tampoco faltan quienes atribuyen tales estampas a la mala educación
y a un mal uso de la tecnología, y defienden que ésta, lejos de degradar
nuestras competencias comunicativas, las amplifica y potencia, porque amplía
las posibilidades y los canales para compartir y conversar.
Genís Roca, especialista en redes sociales e Internet, afirma que lo que
están provocando las herramientas digitales es que haya más formatos de
conversación, que podamos mantener 30 o 40 conversaciones diferentes al día,
algo imposible si todas ellas hubiesen de ser cara a cara. “Cada día te reúnes
con gente, conversas por teléfono, chateas por móvil, respondes correos...; son
conversaciones de diferente calidad e intensidad, que proporcionan diferentes
soluciones comunicativas, con diferentes objetivos”, explica.
La cuestión es que no todo el mundo considera que comunicarse por
WhatsApp, Facebook o Skype sea conversar. El diccionario de la Real Academia
de la Lengua Española (RAE) define conversación como la “acción y efecto de
hablar familiarmente una o varias personas con otra u otras”, sin más. Da una
segunda acepción como “concurrencia o compañía”, pero la propia RAE la
califica de “en desuso”.
Sin embargo, Eulalia Solé Tomás, experta en política y comunicación,
explica que, al conversar, el significado de las palabras es sólo el 20% de lo que
comunicamos y el 80% restante lo aporta todo lo que envuelve esa
comunicación, desde los gestos al tono o la mirada, y ese entorno a menudo se
pierde cuando conversamos desde el móvil, la tableta o el ordenador. “Con las
nuevas tecnologías pierdes elementos que pueden ser esenciales, como ver si
tus palabras tienen coherencia con tu expresión, y a veces eso trata de suplirse
con caritas o símbolos, pero uno puede poner en su mensaje cinco caras
sonrientes y estar deprimido, de modo que en este tipo de conversaciones es
más fácil mentir sobre nuestras emociones, igual que ocurría con las cartas”,
dice Solé.
Pero que conversar por el móvil no sea igual que hacerlo cara a cara no
quiere decir que no sea útil ni que no haga fluir la comunicación. “Lo importante
25
es que la conversación fluya por un canal u otro, porque no siempre es posible
quedar con amigos o familiares y puede ser útil conversar por mensaje; la clave
es saber en qué ámbitos y contextos hay que usar la conversación tradicional
porque se necesita comunicación no verbal, y en qué momentos son válidas las
conversaciones digitales”, apunta. Y subraya que estas elecciones requieren un
aprendizaje y durante el proceso de cambio actual puede estarse produciendo
un uso abusivo del móvil que se irá corrigiendo.
A quienes más se ataca por sustituir las charlas cara a cara por las
conversaciones on line es a los jóvenes. La psicóloga del MIT Sherry Turkle, que
lleva tres décadas estudiando como nos adaptamos a los avances de la
tecnología y cómo influyen en nuestras relaciones, asegura en su último libro,
Reclaiming Conversation : the power of talk in a digital age (Recuperando la
conversación: el poder de hablar en la era digital), que a veces se olvida que
hay una nueva generación que ha crecido sin saber lo que es una conversación
ininterrumpida. Turkle opina que con tanta conversación digital se está
perdiendo la comunicación espontánea y se pone en riesgo la empatía.
“La red nos está acobardando, porque siempre será más fácil hablar a
través de una pantalla que en persona, y los jóvenes están expresando a través
del móvil sus sentimientos, intercambiando opiniones, solucionando o creando
conflictos, incluso sustituyendo situaciones reales como un beso o una sonrisa,
pero después en el cara a cara no se muestran consecuentes con lo que han
redactado porque muchos no tiene habilidades sociales para afrontar la vida
real”, opina Marc Masip, psicólogo especializado en adicción a las nuevas
tecnologías y responsable de Desconect@.
En cambio, Daniel Aranda, profesor investigador de los estudios de ciencias
de la información y comunicación de la UOC, asegura que todas sus
investigaciones sobre la materia demuestran que las conversaciones online de
los jóvenes tienen que ver con su círculo de amigos offline y que, lejos de
esconderse tras las pantallas, se abren y se hablan a través de ellas. “Los
adolescentes necesitan el respaldo de los amigos y hablar con ellos en espacios
de privacidad, donde puedan elegir su forma de hablar y expresar qué música,
qué ropa o qué actitudes les interesan y cuáles no, y hoy no tienen espacios
físicos en la calle para encontrarse y charlar fuera de la supervisión de los
26
adultos, y han encontrado ese espacio de privacidad en el mundo online, donde
sienten que pueden conversar con más libertad y fuera de los ojos de los
adultos”, explica Aranda. A su juicio, lejos de reducir la conversación, la
tecnología está amplificándola, sobre todo en el caso de los jóvenes, que
simplemente reproducen on line su mundo off line “y tienen claro que tanto en
uno como en otro hay lazos sociales fuertes y lazos débiles, buenos amigos,
conocidos y saludados, y se comunican de forma diferente con unos que con
otros” como se ha hecho toda la vida.
A este respecto, Aranda, como Roca, cree que la generalización de los
mensajes de móvil no interrumpe ni dificulta las conversaciones per se, sino que
depende del uso y de las necesidades de cada persona.
Consigna de trabajo
b. Señale algunos datos del texto como lugar de producción, año, autor,
tiempo del artículo. ¿Qué aportan estos datos a la lectura?
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Argumentos a favor según el Argumentos en contra según el
grupo grupo
Introducción
El aprendizaje es “un proceso de cambio socialmente mediado que implica
la construcción activa de sentido” (Gaskins y Elliot, 1999). Esta construcción
activa de sentido demanda imbricar el desarrollo profesional en un proyecto
personal, un proyecto ocupacional.
Ser docente no constituye un destino, un previsible camino, ya marcado en
el cual uno queda cautivo. El replanteo del sentido personal del trabajo, de las
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elecciones realizadas y de la posibilidad, siempre abierta de seguir eligiendo; el
reconocimiento del propio sistema de necesidades, de las aspiraciones,
expectativas y logros; la identificación de recursos y opciones; todo esto
configura un punto de partida que habilita la posibilidad de aprender.
29
responsabilidad y la primacía de los intereses (con el nivel de motivación
consiguiente). La voluntariedad del aprendizaje implica un amplio margen de
libertad. En función de su autonomía puede organizar su propio curriculum,
fijarse metas y sus propios objetivos de aprendizaje, como así también elegir los
entornos y circunstancias de aprendizaje (medios, tiempo, lugar, objetivos,
contenidos, etc.).
Ausubel considera
indispensables para la
realización de
DISPOSICIÓN aprendizajes
PARA EL significativos la
APRENDIZAJE, disposición por parte
SITUACIONES DE del alumno. Enfoque superficial: la El alumno puede
ENSEÑANZA Y interacción se limita a cumplir modificar su
EVALUACION con los requisitos de la tarea, por enfoque de una
ejemplo: memorizar información materia a otra o
necesaria para pruebas o de un profesor a
Enfoque de exámenes. otro.
abordar la tarea
Intrínsecas
¿como van a Motivacion,
¿como los
abordarla y a autoconcepto y
alumnos
las representaciones
las
estrategias de mutuas
Extrínsecas perciben?
aprendizaje
Las situaciones de
Las Motivaciones El alumno
enseñanza y aprendizaje
30
TAREA DE APRENDIZAJE CON SENTIDO
Condiciones
Saber qué es lo que se trata de Que se vea atractiva, que nos Quien debe aprender entienda
hacer interese no solo que los alumnos que con su aportación y esfuerzo
conozcan el propósito, sino que y con la ayuda necesaria va a
Que finalidad se persigue
lo hagan suyo poder superar lo que se le
Conocer o comprender el plantea.
propósito
Disposición:
Conducirá a la
elaboración de
aprendizajes
significativos
Influye:
Imagen de
si mismo
Autoconcepto:
Causa y efecto del
rendimiento escolar
Actividades:
Los invitamos a ver y analizar el siguiente video “Claves para estudiar y aprender con
éxito” Dr. Hernán Aldana Marcos, [Link]
A continuación elabora un cuadro comparativo de tus fortalezas y debilidades teniendo
en cuenta los consejos para potenciar al máximo tu cerebro.
1. Bibliografía
Mónica Coronado. Competencias Docentes.1era Edición, Buenos Aires, Centro de
Publicaciones Educativas y Material Didáctico, 2009.
Philippe Meirieu. Cartas a un joven profesor, 1 era edición, Editorial GRAÓ, de IRIF, S.L.,
septiembre de 2006.
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Diker Gabriela “Los sentidos del cambio en Educación” 2.015 [Link]
32