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Astra Planeta - Wikipedia, La Enciclopedia Libre

En la mitología griega, los 'astra planeta' o 'estrellas errantes' se referían a los cinco planetas visibles a simple vista: Júpiter, Saturno, Marte, Venus y Mercurio, cada uno asociado a diferentes dioses y características. Estos astros eran interpretados como estrellas en movimiento en el cielo, y su comportamiento se relacionaba con la astrología de la época. La tradición también incluía al Sol y la Luna, formando un sistema de diez astros en la cosmovisión antigua.
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En la mitología griega, los 'astra planeta' o 'estrellas errantes' se referían a los cinco planetas visibles a simple vista: Júpiter, Saturno, Marte, Venus y Mercurio, cada uno asociado a diferentes dioses y características. Estos astros eran interpretados como estrellas en movimiento en el cielo, y su comportamiento se relacionaba con la astrología de la época. La tradición también incluía al Sol y la Luna, formando un sistema de diez astros en la cosmovisión antigua.
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4/4/25, 2:35 Astra Planeta - Wikipedia, la enciclopedia libre

Astra Planeta
En la mitología griega las «estrellas errantes» o astra planeta (en griego antiguo: πλανήται,
romanizado: planétai; en latín: planetae; literalmente «errantes», o en griego πλανωμένοι
ἀστέρες, romanizado: planōménoi astéres; latín: stellae errantes, lit. «estrellas errantes»), eran los
cinco planetas conocidos a simple vista por los antiguos astrónomos griegos y romanos. Hay que
aclarar que para la cosmovisión astronómica de la Antigüedad estos ‘planetas’ eran interpretados
como estrellas que se movían por la bóveda de los cielos y no como planetas en el sentido moderno
de la palabra.

Sus nombres son Fenonte o Fenón (Júpiter), Faetonte o Faetón (Saturno o


Sol), Piroidés o Piréis (Marte), Fósforo, Héspero o Lucifer (Venus) y
Estilbonte o Estilbón (Mercurio).

Les asignaron diversos nombres, los asociaron con diferentes dioses y atribuyeron diversas
cualidades a su comportamiento aparente en el cielo. Otros añaden a los siete astros —incluyendo
al Sol y la Luna—, conceptos que ha sobrevivido en las lecturas astrológicas. Otros añadieron las
estrellas fijas, a guisa de un solo planeta, junto con la propia Tierra y la Antitierra (Ἀντίχθων,
Antíchthōn), formando así un sistema de diez astros. En la mitología clásica se dice que todas las
estrellas o astros habían nacido de dos dioses preolímpicos:

«Con Astreo, Eos dio a luz a Heósforo, a los brillantes astros y a todo cuanto corona
el cielo».[1]​

Versión griega
Acerca de los cinco astros que reciben el nombre de planetas por tener movimiento propio. Se dice
que son cinco dioses. El primero es el astro de Zeus, Fenonte, de tamaño grande. Al segundo lo
llamaron Faetonte y no es grande; éste recibió su nombre del Helios. El tercero es de Ares; se le
llama Piroidés, no es grande, su color es semejante al que se encuentra en el Águila. El cuarto es
Fósforo, pertenece a Afrodita y es de color blanco; es el mayor de todos estos astros y lo llaman
tanto Héspero como Fósforo. El quinto es de Hermes: Estilbonte, brillante y pequeño. Se le
concedió a Hermes porque él fue quien primero definió el orden del cielo y la situación de los
astros, quien calculó las estaciones y dio a conocer los momentos de los cambios de tiempo. Se le
llama «Radiante» porque él lo creó con tal aspecto.[2]​

Versión latina
Nos queda hablar de las cinco estrellas que muchos han llamado «errantes» y que los griegos
llamaban «planetas». Una de ellas es la estrella de Jove, de nombre Fenón, un joven a quien
Prometeo hizo sobresalir a todos los demás en belleza cuando estaba haciendo al hombre, como
dice Heráclides Póntico. Cuando pretendió retenerlo, sin presentarlo a a Jove como a los demás,
Cupido informó de ello a Jove, tras lo cual Mercurio fue enviado a Fenonte y le persuadió para que
acudiera a Jove y se convirtiera en inmortal. Por eso fue colocado entre las estrellas.[3]​

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4/4/25, 2:35 Astra Planeta - Wikipedia, la enciclopedia libre

La segunda estrella es la de Sol; otros dicen que la de Saturno. Eratóstenes afirma que se llama
Faetón, del hijo de Sol (Helios) [Faetonte]. Muchos han escrito sobre él, como que condujo
tontamente el carro de su padre y prendió fuego a la tierra. Debido a esto fue golpeado con un rayo
de Jove, cayó al río Eridano y fue transportado por Sol a las constelaciones.[3]​

La tercera estrella es la de Marte, aunque otros dicen que pertenece a Hércules. La estrella de
Marte sigue a la de Venus, como dice Eratóstenes, por la iguiente razón: Cuando Vulcano se
desposó a Venus, y a causa de su cuidadosa vigilancia, Marte no tuvo oportunidad de verla, Marte
no obtuvo nada de Venus excepto que su estrella siguiera a la de ella. Como ella lo inflamó
violentamente de amor, llamó a la estrella Piréis, indicando este hecho.[3]​

La cuarta salida es la de Venus, Lucifer de nombre. Algunos dicen que es de Juno. En muchos
mitos también se dice que es Héspero. Parece ser la mayor de todas las estrellas. Algunos han
dicho que representa al hijo de Aurora y Céfalo, que superó a muchos en belleza, de modo que
incluso compitió con Venus. Venus, como dice Eratóstenes, por esta razón, se llama la estrella de
Venus. Es visible tanto al amanecer como al atardecer, por lo que propiamente se la ha llamado
tanto Lucifer y Héspero.[3]​

La quinta estrella es la de Mercurio, llamada Estilbón. Es pequeña y brillante. Se atribuye a


Mercurio porque fue el primero en establecer los meses y percibir los cursos de las constelaciones.
Evémero dice que Venus estableció primero las constelaciones y se las enseñó a Mercurio.[3]​

Referencias
1. Hesíodo: Teogonía 378-382
2. Eratóstenes: Catasterismos XLIII (Los Planetas)
3. Higino: De astronomica II, 42

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