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Derecho a la Libertad Religiosa: Marco Legal

El documento aborda el derecho a la libertad religiosa, su reconocimiento en diversas declaraciones de derechos humanos y su regulación legal en España. Se destaca la importancia de la libertad religiosa como un derecho fundamental, tanto individual como colectivo, y se establecen límites a su ejercicio en relación con el orden público, la salud y la moral. Además, se menciona la protección legislativa, institucional, jurisdiccional y penal que garantiza este derecho en el marco jurídico español e internacional.
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Derecho a la Libertad Religiosa: Marco Legal

El documento aborda el derecho a la libertad religiosa, su reconocimiento en diversas declaraciones de derechos humanos y su regulación legal en España. Se destaca la importancia de la libertad religiosa como un derecho fundamental, tanto individual como colectivo, y se establecen límites a su ejercicio en relación con el orden público, la salud y la moral. Además, se menciona la protección legislativa, institucional, jurisdiccional y penal que garantiza este derecho en el marco jurídico español e internacional.
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TEMA 4: DERECHO A LA LIBERTAD RELIGIOSA*

I. RECONOCIMIENTO EN LAS DISTINTAS DECLARACIONES DE


DERECHOS HUMANOS
El primer texto internacional es la Declaración americana de los derechos del hombre, firmada
en Bogotá en mayo de 1948. En su art.3 se establece que toda persona tiene derecho a profesar
libremente una creencia religiosa y a manifestarla tanto en público como en privado. Además de
reconocer la libertad religiosa lo que hace es dotarla de cierto contenido garantizando su práctica
en público y privado.
La siguiente declaración es la Declaración Universal de los Derechos Humanos, aprobada por
la asamblea general de las Naciones Unidas en diciembre de 1948 en donde el contenido
relacionado con la libertad religiosa se redacta de una manera más explícita que la de Bogotá.
Art. 2: recoge el principio de no discriminación por motivos religiosos y el art. 18: toda persona
tiene derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión. Como podemos observar, por
tanto, junto a la libertad de pensamiento, conciencia y religión se incluye, el derecho a cambiar
de religión, el derecho a manifestar las propias creencias y la enseñanza de la religión. Se observa,
por tanto, que la noción de libertad religiosa no es individualista, sino que tiene necesariamente
un carácter colectivo.
El tercer convenio es el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos de la ONU de
1966 en donde en su art 18. Además de reconocer la libertad religiosa aporta dos novedades con
respecto a las dos anteriores, en el apartado tercero establece los límites a la libertad religiosa los
derechos fundamentales y libertades públicas de los demás, la salud pública, seguridad y moral
públicas. En el apartado cuarto se reconoce el derecho de padres o tutores a que sus hijos sean
educados bajo la moral o religión de sus convicciones. Es importante la Declaración digntitatis
humanae aquí es donde la Iglesia reconoce el derecho de libertad religiosa como derecho de toda
persona humana en la que se funda su dignidad. Según esta declaración este derecho consiste en
que todos los hombres deben ser inmunes de coacción de tal manera que en materia religiosa no
se puede obligar a nadie a obrar contra su conciencia, ni tampoco que se le impida que actúe
conforme a ella tanto en público como en privado.
El quinto hace referencia a Europa y es el Convenio para la Protección de los Derechos y
Libertades Fundamentales o Convenio Europeo de Derechos humanos, firmado en Roma en
el año 1950. Este convenio tiene como principal objetivo dotar de eficacia a la Declaración
Universal de Derechos Humanos en el ámbito europeo tal y como recoge el art. 9. El mayor aporte
es el procedimiento que establece para la tutela de estos derechos que será ante el Tribunal
Europeo de Derechos Humanos quien es el competente para conocer los asuntos entre los
diferentes Estados o las demandas individuales.
El sexto hace referencia a la Declaración sobre la eliminación de todas las formas de
intolerancia y discriminación fundado en la religión o en las convicciones, aprobada por la
Asamblea General de Naciones Unidas 1981. Este convenio en su art. 1 señala los límites al
ejercicio de la libertad religiosa en iguales términos que el Pacto Internacional de los derechos
civiles y políticos, pero en su art. 6 hace una descripción de libertades en las que se destaca que
hay que respetar las festividades y observar los días de descanso.
Por último, es importante mencionar que en Europa prosperó la idea de adoptar un catálogo propio
de derechos y libertades lo que se tradujo en la Carta de Derechos Fundamentales de la UE 2002,
que pasó a ser jurídicamente vinculante en virtud del Tratado de Lisboa. Esta carta reconoce entre
otros derechos el de libertad de conciencia y de religión, el derecho a que los padres puedan dar
la educación filosófica e ideológica a sus hijos, la prohibición de la discriminación por motivos
religiosos y es importante decir que desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa ha crecido
notablemente el número de casos del TJUE sobre temas relacionados con los derechos
fundamentales.

II. CONCEPTO Y REGULACION LEGAL DE LA LIBERTAD


RELIGIOSA
La libertad religiosa se suele regular junto con otros derechos como es la libertad ideológica, la
libertad de conciencia, por lo que hay que distinguirlos de estos derechos.
La libertad ideológica y de pensamiento la podemos entender como el derecho individual a tener
unas determinadas creencias sin que comprenda el derecho a comunicar a los demás esas ideas,
tal y como recoge la sentencia del TS 120/1990. En relación con el objeto de la libertad ideológica,
el TC ha adoptado un criterio amplio, considera como tal las ideas, los criterios, los pensamientos.
La libertad de conciencia se entiende como la libertad para actuar conforme al dictamen de la
propia conciencia, que puede ser por motivos religiosos o puede ser por motivos políticos,
filosóficos.
La libertad religiosa es para procesar una religión y actuar conforme a ella.
La libertad religiosa se recoge en el art 16.1 de la CE, en el derecho español está configurado
como un derecho fundamental de dimensión individual como colectiva. La categoría de derecho
fundamental es una categoría técnica lo que se traduce en una tipificación como derecho público
y subjetivo. Cualquier lesión que se produzca de cualquier derecho podrá ser reparado, mediante
la intervención del órgano jurisdiccional competente. Se trata de un derecho subjetivo que tiene
especiales mecanismos de protección. En cuanto a que es un derecho subjetivo según el TC tiene
una doble dimensión: por un lado, va a tener una dimensión interna, lo que se traduce en la
existencia de un claustro íntimo de creencias y, por tanto, un espacio de autodeterminación
intelectual del fenómeno religioso y externa, que faculta a los ciudadanos para actuar conforme
a esas convicciones. Esto se completa en la vertiente negativa que recoge el art. 16.2 según el cual
nadie podrá ser obligado a declarar sobre sus creencias religiosas.
En el ejercicio del derecho de la libertad religiosa cuenta con el derecho a actuar con inmunidad
de coacción tanto por parte del Estado como de cualquier grupo social tal y como recoge la
sentencia 24/1982. También, según el TC la libertad religiosa tiene una dimensión objetiva en
base a la doble exigencia del art. 16.3. por un lado, la neutralidad del Estado o instituciones púbica
frente al hecho religioso y en segundo lugar la obligatoriedad de mantener relaciones de
cooperación. En definitiva, lo que hace manifiesta el TC es que la constitución lo único que hace
es reconocer el derecho a libertad religiosa.
Además de la regulación que hace la CE, la libertad religiosa cuenta con su propia legislación
como, por ejemplo, la ley orgánica de libertad religiosa del 7/1980. Es la primera ley de libertad
religiosa. Esta ley ha gozado de un indiscutible reconocimiento jurídico tanto a nivel nacional
como internacional, desarrolla conceptos que recoge la Constitución sobre todo en relación con
el art. 14 y 16. Regula, por tanto, el derecho a libertad religiosa y establece un régimen legal de
las confesiones y el resto de las entidades, su objetivo es regular el carácter social del hecho
religioso. Consagra un concepto amplio de la libertad religiosa, lo que ha permitido que se pueda
adaptar a las diferentes épocas sociales y que se haya traducido en una aplicación pacífica durante
más de 40 años.
Esta ley es muy pequeña y se estructura en 8 artículos, dos disposiciones transitorias, una
derogatoria y una final. Tres partes:
1- Del art.1 al 4: se regula lo relacionado con la libertad religiosa como derecho
fundamental.
2- Del art. 5 al 6: se regula la dimensión colectiva.
3- Del art. 7 al 8: se regula todo lo relacionado con las relaciones de cooperación entre el
Estado y las diferentes confesiones.
Es importante dejar claro que la ley orgánica sigue siendo una ley válida, capaz de dar respuesta
a los retos que plantea el fenómeno religioso, ya que tienen cavidad tanto las personas religiosas,
ateas y agnósticos. Entre las novedades de esta ley es la creación dentro del ministerio de justicia
de la comisión asesora de libertad religiosa.

CONTENIDO
Tantos las disposiciones que se recogen tanto en la LO como en la regulación complementaria,
como el RD 593-2015 ley de jurisdicción voluntaria, hacen que el reconocimiento y la cobertura
de la regulación de la libertad religiosa sea claro y suficiente en nuestro regulamiento jurídico. A
tenor de lo que establece la jurisprudencia del TC la inmunidad de coacción que exige el derecho
a la libertad religiosa se entiende tanto por parte del Estado como de cualquier grupo social y
supone no solo la ausencia de violencia, sino también, que no haya actos que perturben o impidan
profesar la fe tanto de manera individual como colectiva, sentencia TC 19/1985 o LA 38/2007.
El contenido de este derecho se recoge en el art. 2 de la LO: distingue tanto desde el punto de
vista individual como colectivo. Desde el punto de vista individual 2.1, colectivo 2.2.
Art. 2.1 Individual:
a) Profesar y manifestar, tener una actitud positiva y negativa frente al hecho religioso.
b) Culto y práctica, tanto público como privado.
c) Educación religiosa, derecho a impartir y a recibir enseñanza tanto en los propios centros
como fuera.
d) Reunirse con fines religiosos.

Art. 2.2 Colectivo:


- Establecer los lugares de culto o religión con fines religiosos.
- Elegir y formar a los ministros de culto.
- Divulgar su propio credo y expresar los diferentes pensamientos, ides u opiniones.
- Manifestar las diferentes organizaciones entre propias confesiones o de diferente ideología.

III. LÍMITES A LA LIBERTAD RELIGIOSA


Tanto la CE como la ley orgánica de libertad religiosa establecen límites a la libertad religiosa de
una manera expresa, porque no es un derecho absoluto. El art. 16.1 garantiza el derecho a la
libertad religiosa sin más limitación en sus manifestaciones que las necesarias para el
mantenimiento del orden público protegido por la ley. Por su parte, el art. 3.1 de la LO señala
como límite la protección de los derechos fundamentales y libertades públicas de los demás, la
salvaguarda de la salud, la salvaguarda de la seguridad pública y en cuarto lugar la salvaguarda
de la moral pública.
Estos límites no hacen referencia a los aspectos más íntimos de la libertad religiosa, es decir, el
profesar o no una confesión, sino a su exteriorización.
El concepto de orden público es un concepto jurídico indeterminado, ha ido variando en nuestra
legislación a partir de nuestra CE y debe ser entendido con los valores y principios que inspiran
nuestro estado social democrático y de derecho. Como no puede ser de otro modo son los
tribunales los que establecen si debe actuar como límite o no, hay que tener en cuenta según
establece el TC que hay que tratarlo con la máxima amplitud, porque una interpretación restrictiva
del concepto de orden pública podría vulnerar el derecho a la libertad religiosa. Encontramos un
auto del TS que no han respetado la decisión del paciente que alegaba cuestiones religiosas para
un determinado tratamiento porque la salud es un límite a la propia libertad religiosa.
Vamos a intentar fijar el concepto de orden público teniendo en cuenta que son los tribunales los
únicos encargados para ello.
Tenemos 4 límites:
1- Libertades públicas y derechos fundamentales de los demás: encontramos la sentencia
141/2000 que establece el derecho que asiste al creyente de creer y conducirse conforme a
sus convicciones y no está sometido a más límite que las que imponen el respeto a los
derechos fundamentales ajenos y bienes jurídicos protegidos constitucionalmente.
2- Salvaguardia de la seguridad: hay que partir de lo que recoge la CE art. 109.1. La sentencia
181/1981 del TC ha establecido que el concepto de seguridad pública se centra en la actividad
dirigida a la protección de personas y bienes y al mantenimiento de la tranquilidad u orden
ciudadano. Se incluye como deben actuar los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado para
mantener la garantía de estos derechos, con proporcionalidad y a posteriori, no pueden actuar
con meras sospechas porque podrían estar limitando el derecho a la libertad religiosa.
3- Salvaguarda de la salud: el TC ha declarado que la libertad religiosa tiene como límite la salud
de las personas y comprende tanto la salud física como la psicológica y tiene prevalencia
sobre los demás derechos. Es importante la circular 1/2012 de la fiscalía general del Estado
ante el rechazo de un determinado tratamiento médico que pone en riesgo la vida del paciente
en el que hay que distinguir del mayor de edad o del menor de edad y dentro del menos de
edad del menor maduro o inmaduro. Mayor de edad: el tratamiento no se te va a practicar
salvo que ponga en riesgo la salud pública. En el menor maduro: si lo rechaza, pero sus tutores
son favorables a que se aplique se aplicará sin necesidad de acudir a un juez. La libertad en
cuanto a limite es la salud pública o la de terceros siendo discutible que pueda ser la propia
siempre y cuando no afecte a terceros.
4- Salvaguardia de la moral: el concepto de moral pública encuentra su precedente en la llamada
primera ley de libertad religiosa del año 67 pero esa solo hacía referencia a la moral católica.
Con la Constitución actual el significado de moral se ha eliminado de cualquier concepción
religiosa y para el TC se trata de un elemento ético y común de la vida social. La limitación
del orden público como límite tiene fundamentalmente dos funciones: impedir que se pueda
utilizar el hecho religioso para atentar contra el ordenamiento jurídico y por otro lado,
garantizar la liberta religiosa porque fuera de estos limites no se puede prohibir.

IV. PROTECCIÓN DE LA LIBERTAD RELIGIOSA


Como derecho fundamental que es tiene una protección especial. Nuestro ordenamiento no se
limita a dar solamente un tratamiento específico sobre los diferentes derechos fundamentales, sino
también un tratamiento especial en fase legislativa.
Protección legislativa: art. 81 CE, la mayoría de la regulación de este proceso requiere de
aprobación de ley orgánica ya que requiere mayoría absoluta.
Protección institucional: art. 54, regula la figura del defensor del pueblo quien se ocupa de que
la administración no vulnere los derechos fundamentales, entre los que se encuentra la libertad
religiosa.
Protección jurisdiccional: en sentido estricto hace referencia a la posibilidad de plantear
acciones ante los tribunales de justicia en dos ámbitos, por un lado, Tribunales ordinarios y, por
otro lado, al Tribunal Constitucional. Al estar, por tanto, el derecho a la libertad religiosa
contenido en el capítulo segundo del título I de la CE, goza de la protección reforzada que otorga
el art. 53.2 podemos acudir a los juzgados y tribunales determinados por las leyes en los diferentes
ámbitos jurisdiccionales, el procedimiento será preferente y sumario.
Interponer un recurso de amparo al TC. Y una última opción, interponer un recurso de
inconstitucionalidad contra una ley o una disposición normativa que vaya contra este derecho.
Protección penal: el derecho penal ostenta una gran importancia en cualquier ordenamiento
jurídico, porque es la última defensa de los valores que la sociedad considere importante proteger.
En España siempre hubo una protección al hecho religioso y sobre todo, a la Iglesia Católica, con
la constitución del 78 cambia, la regulación actualmente sobre el hecho religioso es sobre la óptica
y principios constitucionales. Como figura más relevante de esta regulación hay que destacar la
reducción de figuras delictivas en relación con las creencias y los sentimientos religiosos, por un
lado, se recoge en el art. 510 los delitos de odio por cuestiones religiosas y sobre todo, la
regulación de los delitos contra la libertad religiosa que va de los artículos 522 al 526, de ahí se
sancionan las siguientes conductas:
- El art. 523 establece el perturbar la celebración de actos de culto de las confesiones inscritas.
- El art. 524 hace referencia a la ofensa o profanación de templos y lugares destinos al culto.
- El art. 525 regula la ofensa de los sentimientos religiosos de una confesión, conocido como
el delito de escarnio.
- El art. 526 profanación y violación de sepulturas y cadáveres.

Protección internacional: la libertad religiosa también tiene una protección internacional que se
puede hacer mediante 3 vías: a través del comité de derechos humanos de naciones unidad al que
pueden acudir tanto los estados como los ciudadanos cuando se haya violado un derecho
contenido en el pacto internacional de los derechos civiles y políticos del año 1966.
La segunda vía será a través del convenio de Europa que para la defensa de los derechos y
libertades que fue creado en el año 1950 posibilita o da la opción de interponer un recurso al
Tribunal Europeo y que es un órgano del Consejo de Europa. La última vía es el Tribunal de
Justicia de la Unión Europea y extiende su competencia a cualquier opción relacionada con l
aplicación del Tratado de la unión con la incorporación a este Tratado de la carta de derechos
fundamentales.

V. OTROS DERECHOS RELACIONADOS CON LA LIBERTAD


RELIGIOSA
A veces entra en conflicto con otros derechos fundamentales, como la libertad de expresión, la no
discriminación y la protección de datos.

LIBERTAD RELIGIOSA Y LIBERTAD DE EXPRESIÓN


La libertad de expresión se recoge en el art. 20 y recoge el derecho a expresar libremente
pensamientos ideas y opiniones.
El Convenio Europeo para la protección de Derechos Humanos establece que toda persona tiene
derecho a su libertad de expresión, la libertad de expresión constituye uno de los fundamentos
esenciales de la sociedad democrática, por lo que resulta necesario buscar un equilibrio entre la
libertad de expresión y libertad religiosa porque en ocasiones pueden colisionar.
Ampara todas las informaciones e ideas favorables como aquellas que puedan inquietar u ofender,
es decir, los grupos religiosos deben tolerar las críticas públicas y el debate sobre sus actividades
y creencias, siempre que tales críticas no supongan insultos intencionados o insultos de odio que
puedan incitar a la violencia. Es importante determinar en caso de conflicto entre ambos derechos
cuando prevalece un derecho u otro. Como criterio general el Tribunal Europeo de Derechos
Humanos, en la STC 7 diciembre de 1976 en el caso Handy site contra el Reino Unido que dentro
de los principios propios de la sociedades democráticas ocupa un papel fundamental la libertad
de expresión, lo que podemos deducir que la protección a la libertad religiosa o los sentimientos
religiosos no se encuentra recogido entre los límites a la libertad de expresión aunque a juicio del
Tribunal Europeo de Derechos Humanos puede juzgarse necesario en ciertas sociedades
democráticas sancionar a fin de prever los ataques injuriosos contra los objetos de veneración
religiosa y para ello va a ser necesario que la expresión del ataque no supere la frontera de la
crítica legítima, de las vejaciones, menosprecios y esto se hará mediante un juicio de
proporcionalidad, un ejemplo que lo supere son los delitos de odio. El Tribunal Europeo de
Derechos Humanos equipará el discurso de odio, la exaltación a la violencia y diversas formas de
glorificación indirecta contra los ataques insidiosos.

LIBERTAD RELIGIOS Y NO DISCRIMINACIÓN


Ambos derechos son fundamentales y están recogidos en Tratados Internacionales por lo que
ambos gozan de respeto, caso de Weyda y otros con Reino Unido. La señora Weyda era azafata
en la compañía de British airways y fue suspendida de empleo y sueldo, ya que le dicen que se
quite el crucifijo porque no es el uniforme. El empresario si puede hacerlo con la intención de
mantener el ambiente neutro. La señora lo reclama porque va en contra de su libertad religiosa,
el Tribunal dice que no se atenta porque el empresario tiene derecho a eso, pero había otra azafata
que llevaba velo por esto le dieron la razón a la seora Weyda.
Es importante desde la perspectiva de la no discriminación que cuando entendemos a la religión
desde la no discriminación por creencias religiosas intentamos recurrir al marco teórico de la
igualdad, esta se concibe como el igual acceso o disfrute de otro derecho distinto a la igualdad,
en este caso a la libertad religiosa. En consecuencia lo que hay que tratar es de determinar si una
diferencia de trato es lo suficientemente relevante para constituir una discriminación.

LIBERTAD RELIGIOSA Y PROTECCIÓN DE DATOS


La conexión existente entre religión y la relevancia social que implica debe ser objeto de
regulación por cualquier Estado, por tanto, relegar los hechos religiosos a la esfera privada no es
viable desde el punto de vista de la gestión pública. El desarrollo normativo de la protección de
datos de carácter personal es muy reciente y no surge del legislador español sino de la Unión
Europea. La legislación española la protección de datos en su reglamento de la regulación lo
encontramos en el art. 18.1 de la CE: se garantiza el derecho al honor, el derecho a la intimidad
personal familiar y propia imagen. La ley orgánica 3/2018 al ser una ley reciente necesita todavía
de interpretaciones judiciales para aclarar numerosos aspectos.
Las confesiones religiosas en general y la Iglesia en particular no se encuentran excluida de la
aplicación normativa a la protección de datos, esto se observa si acudimos a la Agencia Española
de Protección de Datos en donde existen ficheros escritos por parte de entidades católicos, el TS
se pronunció en el año 2009 al apreciar respecto a los datos personales que figuran en los libros
personales podrían entrar en conflicto con la libertad religiosa.

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