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INSOMNIO

El insomnio afecta a uno de cada tres adultos, interfiriendo en su bienestar y habilidades diarias, y puede ser causado por factores de estilo de vida, ambientales, físicos y psicológicos. Se recomienda evitar cafeína y alcohol antes de dormir, establecer rutinas y realizar actividad física para mejorar la calidad del sueño. Además, el documento aborda la percepción de los videojuegos en la sociedad, su impacto en los jóvenes y la relación entre padres e hijos en el contexto de las diferencias generacionales.

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INSOMNIO

El insomnio afecta a uno de cada tres adultos, interfiriendo en su bienestar y habilidades diarias, y puede ser causado por factores de estilo de vida, ambientales, físicos y psicológicos. Se recomienda evitar cafeína y alcohol antes de dormir, establecer rutinas y realizar actividad física para mejorar la calidad del sueño. Además, el documento aborda la percepción de los videojuegos en la sociedad, su impacto en los jóvenes y la relación entre padres e hijos en el contexto de las diferencias generacionales.

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INSOMNIO

Si padece de dificultad para dormir circunstancialmente, no está solo. Uno de cada tres
adultos ha tenido problemas para dormir, ya sea para lograr quedarse o para
permanecer dormido. Esto es conocido como insomnio.
La falta de sueño puede interferir en su habilidad para trabajar, en la rapidez de sus
reflejos (por ejemplo, cuando conduce), en sus habilidades intelectuales y de
concentración y en su sensación de bienestar en general. Cuando el insomnio es
persistente, es importante consultar a un médico, ya que la falta de sueño puede llevar
al abuso o uso inadecuado de medicinas e incluso del alcohol u otras drogas que
pueden perpetuar o aumentar el problema.
Pero, ¿realmente necesitamos dormir? Los expertos piensan que sí. Hay varias teorías
sobre el porqué. Una de ellas se refiere a la necesidad del cuerpo de recuperarse. ¿Y
cuánto tiempo necesitamos dormir? E l tiempo necesario es diferente para cada
persona; en promedio se necesitan entre siete y nueve horas diarias. Lo importante es
cómo se siente la persona.
Entre las causas del insomnio
Factores basados en nuestro estilo de vida: fumar, tomar café o bebidas con cafeína, el
alcohol, cambios en el horario del trabajo o consecuencias del cambio de horario por
viaje (jet lag).
-Factores ambientales. el ruido (del tráfico), cambios en la temperatura o la luz, la
estancia en un hospital.
-Factores físicos: debido a problemas médicos ya sean respiratorios, dolores crónicos.
sofocos durante la menopausia, etc.., y hasta ciertas medicinas.
-Factores psicológicos: cambios o pérdida del trabajo, un examen, preocupaciones o
problemas familiares o personales, preocupaciones en cuanto a la salud, una operación
o incluso preocupación por el insomnio mismo.
Si tiene problemas para dormir, hay ciertas cosas que pueden ayudar:
-Evite la cafeína totalmente o, al menos, seis horas antes de acostarse.
-Evite las bebidas alcohólicas y fumar, o, al menos, evítelas dos horas antes de
acostarse.
– No duerma la siesta.
– Establezca cierta rutina antes de acostarse, como leer o darse un baño.
– No se acueste hasta que tenga sueño. No use la cama para ver la televisión.
– Despiértese todos los días más o menos a la misma hora independientemente de la
hora a que se acueste.
– Aumente su actividad física, especialmente por la mañana.
– Si tiende a pensar en todos sus problemas en cuanto se acuesta, busque unos
minutos en otro momento del día, por ejemplo después de cenar, para anotar los
problemas y la posibles soluciones.
– Si no puede conciliar el sueño después de diez o quince minutos, no se quede en la
cama, vaya a otro cuarto a leer o a ver la televisión hasta que le dé sueño.
Dra: Aliza A. Lifshitz, [Link]
“Los videojuegos cada vez más van adquiriendo mayor importancia en nuestra
sociedad. ¡Eso no me lo negarán ustedes! Ya no son sólo una distracción para los
catalogados “Frikis”. Incluso el creador de la Nintendo DS, Shigeru Miyamoto ha dicho:
“Los videojuegos nos hacen mejores”.

A pesar de esto, son diversos los sectores que no apoyan esta opinión. Por eso
catalogan los videojuegos de perjudiciales y no dudan en decir que empeoran la
educación de los niños. Y eso es una mentira tan grande como los billetes de 300€. ¿El
porqué? Los videojuegos estimulan una parte del cerebro, que mejoran la
psicomotricidad en los niños y la rapidez mental en los jóvenes. El punto malo de este
tema, es que pueden ser adictivos como todas las otras formas de ocio. Los padres, si
no prestan la atención necesaria que un niño necesita, a éste le puede causar daños
morales el jugar a videojuegos para mayores de 18 años. Otro punto en contra es el
empeoramiento de la vista debido al exceso de horas delante de la pantalla del
televisor o del portátil. Yo a los doce años ya jugaba con mi consola a matar
marcianitos. Pero no todo lo que rodea al mundo de los videojuegos es negativo,
porque consolas como la famosísima NINTENDO WII ayudan al niño en la percepción
de su alrededor y en la movilidad de las muñecas y de las manos. Otro punto a favor de
este método es que a los niños les parece muy divertida.

Como todos sabemos, las innovaciones son el pan nuestro de cada día y nos ayudan
en la vida cotidiana. Es decir, son buenas. Los videojuegos son innovaciones
importantísimas que cada día aporta cosas nuevas y en un futuro, nos deparará
agradables sorpresas. Por lo tanto, debemos desterrar la idea de que los videojuegos
sólo están destinados para un sector de la sociedad. Los videojuegos hace tiempo que
han llegado y están aquí para quedarse.“

¿Ducha o baño?
“Casi todo el mundo tiene una opinión sobre si le gusta más el baño o la ducha.
Cuando te dan la oportunidad de hablar de este asunto te sale la inclinación y te
decides por una de las dos opciones. Pero para poder elegir realmente lo que
quieres hacer debes tener un baño. Si sólo tienes un plato de ducha es
imposible que te puedas bañar. Por el contrario, si tienes una bañera, puedes
realmente decidir entre darte un baño o simplemente una ducha. Yo siempre
estoy soñando con poder meterme en una bañera con muchas sales como hice
una vez en casa de mi tía Florita y que me gustó tanto que casi me duermo.
Aunque esto es lo que me gusta tengo que reconocer que la ducha tiene
algunas ventajas:
Es más higiénica, ya que uno no se baña en su propia suciedad, el agua corre y
se va por el agujero del desagüe.
Es muy rápida, ya que no hay que preparar nada, sólo abrir el grifo y regular la
temperatura. En este mundo acelerado es muy importante.
Puede ser usada hasta por las abuelitas y los abuelitos por su fácil acceso. Al
plato de ducha se puede entrar a pie llano. Existe siempre un peligro de resbalar
y caer pero también está en el baño.
Además consume mucha menos agua ya que te puedes duchar con 60 litros y el
baño necesitas al menos 150 litros. Dada la escasez de agua, este es un
aspecto muy importante, porque si todos nos bañamos en vez de ducharnos, el
consumo de agua corriente sería enorme.
Por otra parte, el baño también tiene aspectos positivos:
Es muy relajante si lo tomas caliente. De hecho es un mecanismo que favorece
el sueño.
Evita las lesiones musculares si se toma frío después del ejercicio físico como
hacen algunos equipos de fútbol al finalizar los entrenamientos.
Además, los baños jacuzzi son una auténtica delicia ya que lanzan chorros de
aire dentro del agua y produce una sensación de bienestar para el que los
recibe.
En resumen, a mi me gusta más el baño que la ducha por el hecho de que no
tengo en casa y siempre recuerdo la magnífica sensación de aquel baño en casa
de mi tía Florita. Supongo que la mayoría de las veces me daría una ducha, pero
en otras, cuando tuviera tiempo y como si fuera una fiesta o un premio, me
metería en la bañera. Pero para poder hacerlo necesito tenerla en casa.”
Los jóvenes de hoy, ¡terribles como nunca antes!

Mirando Facebook, leyendo las cuentas de Twitter, viendo los videos que suben a YouTube, las
fotos que comparten de sí mismos, de sus amigos, de las actividades en las que se encuentran.
Esos jóvenes que conciben el colegio como una actividad social y no como una institución
educativa, ver a los jóvenes involucrarse cada vez menos en las cuestiones interesantes y
fundamentales, su futuro, familia, fijarse una meta y alcanzarla. ¿Qué pasa con nuestros jóvenes?

Tengo 28 años, soy joven y trabajo con jóvenes, fui adolescente, también niño y en mi época de
primaria y secundaria no me enfrenté a retos con los cuales ellos, en la actualidad, deben lidiar:
el excesivo consumismo, la exposición personal en redes sociales para sentirse aceptados, para
llamar la atención, para demostrar, a través de internet que ellos también tienen una voz y lo
pueden manifestar aunque esto represente exponer su intimidad en fotos y manifestaciones
textuales. Hoy no está a la moda lo que antes lo estaba, hoy no entretiene lo que antes sí, ¿Qué
cambió exactamente? ¿Los jóvenes no son iguales a los de tu generación? ¿Son terribles como
nunca antes?
Comparto contigo las siguientes frases:
* Los jóvenes de hoy aman el lujo, tienen manías y desprecian la autoridad. Responden a sus
padres, cruzan las piernas y tiranizan a sus maestros. Los jóvenes hoy en día son unos tiranos.
Contradicen a sus padres, devoran su comida, y le faltan al respeto a sus maestros. Sócrates 470
— 399 a. C.
* ¿Qué les pasa a nuestros jóvenes? No respetan a sus mayores, desobedecen a sus padres.
Ignoran las leyes. Hacen disturbios en las calles inflamadas con pensamientos salvajes. Su
moralidad decae. ¿Qué será de ellos? Platón 427 a. C. 347 a. C.
* No veo esperanza para el futuro de nuestra gente si dependen de la frívola juventud de hoy en
día, pues ciertamente todos los jóvenes son salvajes más allá de las palabras… Cuando yo era
joven, nos enseñaban a ser discretos y respetar a los mayores, pero los jóvenes actuales son
excesivamente ofensivos e impacientes a las restricciones. Hesíodo 700 a. C
* Nuestra juventud tiene un deseo insaciable de riqueza; y atroces costumbres en lo que respecta
a sus ropas y a su pelo. Platón 427 a. C. 347 a. C.
Esto da que pensar, ¿Los jóvenes son producto de la sociedad actual? Dudo, porque nosotros
también somos parte de la sociedad actual, pero de una generación distinta. Solo debemos
comprenderlos, escucharlos e involucrarlos. No juzgar a todos porque cada joven tiene algo que
aportar, por más mínimo que sea, a su manera. Debemos cuidarlos y aconsejarlos porque ellos se
enfrentan a situaciones que antes desconocíamos, el ciberacoso, el grooming, el sexting y otros
peligros que representan retos que todos debemos superar.
No creo en lo más mínimo que sean terribles como nunca antes porque cada generación puede
afirmar de la misma manera, incluso tratar de terribles a mi generación y a la tuya, pero de algo
estoy seguro: maduran mucho antes, y en algunos casos, juegan a ser adultos y ese juego puede
traer consecuencias desfavorables.

Los jóvenes de hoy en día, nos queremos comer el mundo, sentimos que por estar en esta hermosa etapa
de la vida, podemos hacer lo que queramos, no sentimos invencibles y que podemos hacerlo todo.
Muchas veces nos sentimos atacados y de pronto no comprendidos en el momento en el que se nos llama
la atención o se nos prohíbe hacer algo, se nos alteran las hormonas, y queremos que de uno u otra forma
se haga lo que nosotros queremos o pretendemos. Es entonces cuando llegan a ponernos un alto
nuestros padres de familia, en todo los casos estas personas que nos dieron la vida solo buscan lo mejor
para nosotros, sus hijos, se preocupan por lo que nos pueda pasar, es cuando escuchamos las frases de:
“cuando tengas tus hijos vas a entender”, o “mientras vivas en esta casa tendrás que seguir mis reglas” y
así un sin número de diferentes acciones que al final de todas las relaciones padres e hijos terminan por
ocasionar conflictos entre estos.

Muchas veces nosotros los jóvenes creemos que con nuestras acciones no le hacemos mal a
nadie cuando salimos o cuando no estudiamos o simplemente cuando no practicamos ningún
deporte o alguna actividad extraacadémica que nos ayude a distraer un poco y a sacar el estrés,
no es así. Cuando salimos nuestros papás se quedan preocupados, muchas veces ni siquiera
duermen hasta que nosotros lleguemos sanos y salvos a nuestra casa, cuando no estudiamos y
nos va mal en la escuela decepcionamos a nuestros papas, ya que es lo único que hacemos no
tenemos ninguna otra obligación más que estudiar, y no nos damos cuenta que el estudio es para
nosotros mismos, que es de lo que vamos a vivir y a lo que nos vamos a dedicar el resto de
nuestras vidas, por tanto nos estamos haciendo un daño a nosotros mismos al igual que cuando
tenemos mucho tiempo ocioso, que no aprovechamos en algo mas, el tiempo no perdona ni se
puede recuperar es por eso que hay que aprovecharlo al máximo. Una de las propuestas éticas
propuesta por James Mill es el utilitarismo, el cual expresa que el fin de todos es ser felices, es
decir buscar la felicidad común es decir que las acciones que realicemos sean lo mejor para
todos. Es aquí donde entra en conflicto esta teorías con las acciones de los jóvenes y la relación
con los padres de familia, por que los muchachos buscan el bien para ellos, o más bien divertirse
y no le vemos nada de malo a muchas cosas que hacemos, y para los padres la felicidad y la
tranquilidad se encuentra en estándares totalmente diferentes. Es por esto que tenemos que
buscar un equilibrio, en donde padres e hijos se encuentren igualmente felices y contentos, por
ejemplo si sales estarte reportando con ellos, no llegar después de la hora acordada, si tomas no
manejar etc. Por otra parte si vas a la escuela, echarle muchas ganas, dar lo mejor de ti y por lo
menos que se note que te estas esforzando aunque tus calificaciones nos sean las mejores.

La mayoría de los jóvenes nunca nos detenemos a pensar lo que sienten los padres cuando
salimos por la noche a una discoteca, lo preocupados que están cuando no saben de nosotros por
diferentes razones, ya sea por que se nos descarga el celular o por que se nos olvida avisar. Si tan
solo pensáramos un poco más en lo valioso que somos para ellos, que darían la vida por
nosotros, sus hijos, que nuestras madres no duermen hasta vernos llegar sanos y salvos.
Deberíamos de ser un poco menos egoístas, buscar que nuestros padres estén tranquilos, no
hacerlos preocupar, no llegar alcoholizados a la casa etc.
Son dos tiempos totalmente diferentes los que vivimos actualmente y lo que vivieron nuestros
padres. La sociedad es otra cosa, un entrono mucho más abierto, la diferencia entre hombres y
mujeres esta mucho menos marcada, antes era muy mal visto que una joven estuviera en la calle
hasta altas horas de la noches y peor aun si se le veía alcoholizada, hoy en día podemos ver a
jóvenes algo borrachas afuera de los antros, llegando a sus casas a altas horas de la noche en fin
cosas que antes era casi imposible si quiera imaginarse. Pero ¿qué es lo que pasa? Abusamos.
Cuando nuestros padres nos dan esa confianza y nosotros nos pasamos de la hora o chocamos un
carro, o llegamos tomados más de la cuenta es cuando viene el regaño y comienza el desafío.
Frases típicas como: “ es que nunca me entienden”, “ no me dan las libertades que merezco”, o
algo como “ todos los demás lo hacen por qué yo no puedo”, y aunque nos sentimos sobre
protegidos y que no nos dan libertades, lo único que es seguro es que ellos lo hacen solo por
cuidarnos y para y por el bien de nosotros pero es muy difícil que lo entendamos.
Muchos son los aspectos en los que adolescentes diferimos con nuestros padres, ya que los
vemos y decimos que su forma de pensar es demasiado anticuada, o que nos somos entendidos
por ellos, pero lo que se nos olvida es que ellos también vivieron esta etapa de la vida y al igual
que nosotros se quisieron comer el mundo. Lo que pasa es que conforme vas creciendo empiezas
a ver los riesgos y a lo que estamos expuestos todos los días desde otro punto de vista.
A una persona joven no le preocupan los peligros o simplemente ni siquiera pensamos en ellos,
lo vemos todo tan normal que se nos hace fácil muchas veces exponernos a cierta clase de
situaciones que ponen en riesgo nuestra integridad. Por ejemplo, el joven que sale, toma y
además maneja no solo se pone en peligro el mismo, sino que también expone a todas las
personas a su alrededor, al igual que aquel que le gusta la velocidad y en periférico no baja de los
130 km/hr. Acciones como estas son en las que nos pensamos los riesgos a los que nos
exponemos y que nuestros padres temen.

En lo personal yo veo a nuestra generación de jóvenes como si concordáramos totalmente con la


teoría epicureista, propuesta por Epicuro, la cual también busca la felicidad pero por medio de
los placeres y evitando al máximo los dolores, a los jóvenes nos gusta todo en exceso, nos gusta
la fiesta, los amigos, salir, manejar, y no nos parece ni nos gusta que se nos diga nada cuando
estamos divirtiéndonos o pasándola bien.
Como se menciona en el articulo “ética de los adolescentes del siglo 21”: “Los adolescentes ven
a los hermanos y hermanas, compañeros de clase y padres como fuerzas opositoras. A la mitad
de la adolescencia ellos reconocen que hay diferentes puntos de vista y que el punto de vista
personal puede ser modificado por los propios intereses”, muchas veces sentimos que tenemos el
mundo en contra de nosotros pero no es así simplemente hay que saber llevarlo y son base en la
educación y valores inculcados por nuestros padres saldremos bien librados de las situaciones
difíciles.
Es una edad complicada , hay que aceptarlo, la sociedad en la que vivimos está muy desgastada,
llena de inseguridad, drogas, violencia, y desafortunadamente es el mundo que les toca vivir a
los jóvenes de hoy, lo único que podemos hacer para las generaciones siguientes es inculcarles
grandes valores, darles una base para que ellos sepan resolver y salir adelante frente a situaciones
adversas y difíciles, que sepan diferenciar lo que es bueno y lo que es malo, lo que les podría
traer la luz o la oscuridad, que crezcan y tengan una vida llena de valores y buenas costumbres
que los lleven a ser grandes hombres o mujeres cuando lleguen a su edad adulta.
Brindarles una buena educación es otro punto importante alguien bien educado, sabe distinguir
las cosas que lo pueden dañar además del punto de vista ético también del lógico.
Los jóvenes somos el presente de nuestro mundo, somos los que tenemos toda la energía para
empezar a construir un mundo mejor, somos los que tenemos la cabeza llena de ideas que
podrían ayudar a nuestra sociedad y al mundo en general. Es entonces cuando tenemos que ver el
término de Justicia. Pero, que es la justicia?: “Es un valor determinado por la sociedad. Nació de
la necesidad de mantener la armonía entre sus integrantes. Es el conjunto de reglas y normas que
establecen un marco adecuado para las relaciones entre personas e instituciones, autorizando,
prohibiendo y permitiendo acciones específicas en la interacción de individuos e instituciones.”
La mayoría de las veces confundimos este término por falta de madurez y objetividad y
pensamos que no es justo que nuestros papas no nos dejen hacer lo que queramos, o que nos
cumplan cualquier capricho, y es entonces cuando pensamos en el “no es justo”, esto no es así.
Tenemos la obligación de devolver un poco todo lo que este mundo y esta hermosa vida nos
regala, al igual que nuestros padres lo han hecho con nosotros, ya que ellos son los que se
esfuerzan diariamente desde el día en que nacimos para sacarnos adelante y que seamos personas
exitosas y de bien, no nos cuesta nada devolverles aunque sea en menor proporción un poco de
los que nos han brindado a lo largo de nuestras vidas. Hay que tratar de tener felices a nuestros
papas, y hay que tratar también de mantener sana nuestra sociedad libre de vicios, libre de
mentiras y envidias que al fin y al cabo son las que nos han ido consumiendo poco a poco, hay
que darle a cada quien lo que le corresponde. Un mundo justo es un mundo feliz.
Camilo Rodríguez Pasmino
[Link]

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