Informe de evento
Fiebre amarilla
Código 310
2021
Grupo de enfermedades transmisibles
Subdirección de Prevención, Vigilancia y Control en Salud Pública
Dirección de Vigilancia y Análisis del Riesgo en Salud Pública
transmisibles@[Link]
Informe de evento Fiebre amarilla
Créditos
MARTHA LUCÍA OSPINA MARTÍNEZ
Directora General
FRANKLYN EDWIN PRIETO ALVARADO
Director de Vigilancia y Análisis del Riesgo en Salud Pública
Elaboró
Ricardo Andrés Caicedo Díaz
Grupo Enfermedades Transmisibles Endoepidémicas
Revisó
Diana Carolina Quiasua Mejia
Referente One Health
Luis Carlos Gómez
Coordinador Grupo Enfermedades Endoepidémicas
Aprobó
DIANA MARCELA WALTEROS ACERO
Subdirectora de Prevención, Vigilancia y Control en Salud Pública
© Instituto Nacional de Salud Bogotá,
Colombia Av. Calle 26 No. 51-20
2
Informe de fiebre amarilla, Colombia, 2021
1. Introducción
Dentro de las enfermedades infecciosas ictérico-hemorrágicas se encuentra la
fiebre amarilla (FA), causada por un virus de la familia Flaviviridae, que lleva el
mismo nombre de la enfermedad (virus de la fiebre amarilla). Es una patología
aguda, grave y que es transmitida por vectores artrópodos, endémica en regiones
tropicales América Latina y África, y que se caracteriza por tener altas tasas de
letalidad. El principal mecanismo de prevención que existe es la vacunación, que
está disponible desde la década de 1930 y en la cual una dosis puede prevenir la
infección durante toda la vida (1,2).
La FA es una enfermedad que se caracteriza por el inicio súbito y repentino de
síntomas, generalmente, el primer síntoma es la fiebre, que resulta ser muy alta y
de difícil manejo clínico, el desarrollo clínico de la enfermedad atraviesa una serie
de síntomas poco específicos que limitan el diagnóstico oportuno, entre ellos el
vómito, náuseas, ictericia, mialgias y cefalea entre otros (2) . Las infecciones graves
pueden aparecer con hemorragias profusas, ictericia, daño y falla multiorgánica, que
puede llevar a la muerte (3,4).
La transmisión de la fiebre amarilla es uno de los elementos que mayores retos
propone para la prevención y control en la salud pública. Cuenta con dos ciclos de
transmisión que incorpora diferentes elementos biológicos y sociales. Un ciclo es el
selvático, en el que el virus circula entre vectores como el Haemagogus spp. y
Sabetes spp. y primates no humanos, el otro es el rural, en el que los vectores
Aedes spp. obtienen el virus de humanos infectados, este último requiere una alta
densidad vectorial y una alta morbilidad en una zona definida (1–3).
El diagnóstico y la detección de casos de fiebre amarilla en Colombia, es un reto
para la vigilancia en salud pública, debido a las fases clínicas inespecíficas,
síntomas variables y a la centralización del diagnóstico. Por tal motivo es de gran
importancia la calidad y oportunidad a la hora de la toma de las muestras biológicas
para el diagnóstico.
Colombia hace parte de los países de la región de las Américas, que reportan casos
de fiebre amarilla, durante el periodo entre 2006 y 2018 se confirmaron 29 casos, la
mayoría de los ellos fueron en hombres (87 %) y en menos del 7 % de los casos se
confirmó la previa inmunización. La tasa de letalidad oscila entre el 45 % y 51 % en
3
Colombia, y el último caso confirmado fue en Mitú, Vaupés, en 2018, zona en la que
históricamente se ha evidenciado un corredor enzoótico que genera gran riesgo
para la población (5).
A pesar de que la frecuencia de los casos en Colombia no es alta, comparada con
países como Perú, Venezuela o Brasil (6), el sistema de vigilancia mantiene activos
sus protocolos de detección de casos, de investigación epidemiológica y de
capacidad diagnóstica por laboratorio. Teniendo en cuenta que la principal y más
efectiva medida de prevención contra la infección es la vacunación, en el Plan
Nacional de Prevención y Control para la fiebre amarilla 2017 - 2022 en Colombia,
se contempla las actividades necesarias para aumentar las coberturas de
vacunación, estratificación del riesgo y del fortalecimiento de la vigilancia
epidemiológica integrada (7).
Es importante considerar que la región de las Américas es una zona de alta
endemicidad. Brasil enfrentó recientemente uno de los brotes más grandes de los
últimos 50 años y tuvo grandes lecciones aprendidas, por otra parte, Venezuela
tiene la reaparición de casos con una alta letalidad (8,9). El riesgo de la zona obliga
a mantener el conocimiento de la patología en todos los puntos de posible acceso
de viajeros, turistas, trabajadores y personas migrantes.
Por lo anteriormente mencionado, fue necesario realizar el análisis descriptivo del
comportamiento epidemiológico de la fiebre amarilla durante el 2021. A
continuación, se hace una descripción general del comportamiento demográfico,
social y geográfico de los casos notificados, gestión del diagnóstico por laboratorio
e incluso relacionados con la incidencia de la COVID 19, entre otros.
2. Materiales y Métodos
El presente documento es el resultado de un análisis descriptivo y retrospectivo. La
fuente de información en su gran mayoría fue primaria, sin embargo, también se
utilizaron fuentes secundarias como registros de laboratorio, historias clínicas e
investigaciones epidemiológicas de campo, entre otras y se procesaron los datos
derivados de la notificación individual del evento al subsistema de información
Sivigila. La información consignada, consolidada y procesada, correspondió a la
totalidad de los registros notificados bajo el código 310 “fiebre amarilla” durante el
2021.
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Previo al procesamiento de los datos se realizó la siguiente depuración inicial: 1)
identificación de los registros que no contaban con datos complementarios; 2)
identificar los registros duplicados o repetidos; 3) identificar los registros que no
correspondían al periodo analizado (año epidemiológico 2021); estos últimos fueron
excluidos del análisis final. Se analizaron todas las entidades territoriales que
notificaron casos de fiebre amarilla. La población extranjera se identificó analizando
las variables de tipo de identificación, número de identificación, nacionalidad,
nombre de nacionalidad, grupo poblacional migrante, procedencia del exterior y
residencia exterior.
Posterior a la depuración inicial, se creó una nueva variable, denominada
“clasificación final” donde las categorías de esta variable fueron: descartado por
error de digitación (ajuste “D”), descartado (ajuste “6”), probable y confirmado
(ajuste “3”). Para atribuir esta categoría, no solo se analizó la información de la base
de datos del Sivigila, si no también, se realizó una revisión y seguimiento a los
informes de investigaciones epidemiológicas de campo (IEC), reportes de situación
(Sit-Rep), unidades de análisis, resultados de pruebas realizadas por el Grupo de
Virología de la Dirección de Redes en Salud Pública del INS.
A continuación, se describen los criterios específicos para atribuir la clasificación
final:
Confirmado: caso probable y con compatibilidad clínica con evidencia de
confirmación por laboratorio según lineamientos del grupo de virología o
patología, que contempla pruebas de PCR o detección de anticuerpos IgM
por prueba de Elisa o estudio histopatológico.
Probable: caso sin evidencia de pruebas de laboratorio.
Descartado: caso probable que haya sido descartado por pruebas de
laboratorio o porque no cumplía con definición clínica de caso.
Los datos se procesaron en Office Excel 365, las variables analizadas, fueron: edad,
sexo, entidad territorial de procedencia, entidad territorial de notificación,
características clínicas, datos de prueba de laboratorio. los métodos estadísticos
utilizados fueron análisis descriptivos univariados como: medidas de frecuencia
absoluta y relativa, medidas de tendencia central, medidas de dispersión, y tasas.
Se realizó el análisis por entidad territorial de procedencia para los casos
notificados, ya que fue allí donde la transmisión estuvo activa. Adicionalmente,
también se analizan las entidades territoriales de notificación, dado que ellas son
5
las responsables de la gestión de las muestras del laboratorio y de la caracterización
inicial y ajuste de los casos.
Para el análisis de indicadores de la vigilancia de la fiebre amarilla, se calculó la
proporción de casos confirmados a partir del número de casos confirmados por
laboratorio, sobre el total de casos notificados. Además, se estimó la proporción de
casos estudiados para fiebre amarilla, tomando como numerador los casos
analizados e investigados sobre todos los casos notificados, se excluyeron de este
análisis los casos ajustados con “D”, casos duplicados o repetidos. Por último, se
estimó la proporción de casos estudiados de los cuales se tomaron y enviaron
muestras biológicas al INS, sobre el total de casos notificados, se excluyeron los
ajustes con “D”, casos duplicados y repetidos.
Adicionalmente, se realizó un análisis entre fiebre amarilla y COVID 19, se
identificaron los registros que fueron notificados para ambos eventos, se analizó la
temporalidad y los resultados de laboratorio de ambos eventos y de esta manera se
logró identificar los casos que tuvieron coinfección en 2021.
Consideraciones éticas
El presente informe de evento corresponde al análisis de la notificación de los
eventos de interés en salud pública, la información se considera un análisis sin
riesgo de acuerdo con la Resolución 08430 de 1993 del Ministerio de Salud de
Colombia. La información se obtuvo del Sivigila, se aseguró la confidencialidad de
los datos y se respetaron los principios sustanciales de responsabilidad y equidad,
no se realizó ninguna modificación intencionada de las variables. Estos resultados
permitirán fortalecer las acciones y decisiones de vigilancia en salud pública a nivel
nacional y territorial.
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3. Resultados
En 2021 se notificaron al Sivigila 30 casos de fiebre amarilla, todos fueron
investigados y analizados, no se presentó ningún caso confirmado de la enfermedad
durante el 2021 (tabla 1).
Tabla 1. Clasificación final de casos de fiebre amarilla, Colombia, 2021
Clasificación final n %
Descartado 24 80,0
Descartado por error de digitación 6 20,0
Total 30 100,0
Fuente: Instituto Nacional de Salud, Sivigila, Colombia, 2021
De los casos descartados (n=24), el 75,0 % (n=18) se descartó por pruebas de
laboratorio y el 25,0 % (n=6) por no cumplir con la definición de caso probable o
confirmado. Con relación a los descartados por pruebas de laboratorio (n=18), el
88,8 % (n=16) contó con PCR, el 16,7 % (n=3) con Elisa IgM y el 11,1 % (n=2) con
estudios histopatológicos, es necesario tener en cuenta que a un solo paciente se
le pudieron haber realizado varias pruebas. A un solo paciente se le realizaron las
tres pruebas disponibles. El 75,0 % (n=18) de los casos investigados correspondió
a hombres (p<0,05), el 54,2 % (n=13) procedían de cabecera municipal (p<0,05), y
el 41,7 % (n=10) estaba afiliado al régimen subsidiado (tabla 2).
Tabla 2. Casos descartados de fiebre amarilla según variables demográficas,
Colombia, 2021
Caso descartado
Variable Categoría
n=24 % IC95%
Hombre 18 75,0 55,1 - 88,0
Sexo
Mujer 6 25,0 12,0 - 49,0
Cabecera municipal 13 54,2 35,1 - 72,1
Área de
Centro poblado 5 20,8 9,3 - 40,5
procedencia
Rural disperso 6 25,0 12,0 - 44,9
Subsidiado 10 41,7 24,6 – 61,2
Tipo de Contributivo 9 37,5 21,2 – 57,3
aseguramiento No asegurado 4 16,7 6,7 – 35,9
Excepción 1 4,2 0,7 – 20,2
Otro 20 83,3 64,2 – 93,3
Pertenencia étnica
Indígena 4 16,7 6,7 – 35,9
Nota: se describen solo algunas variables demográficas
Fuente: Instituto Nacional de Salud, Sivigila, Colombia, 2021
7
Sobre la edad de los pacientes descartados (n=24), el 12,5 % (n=3) era menor de 2
años, el 25,0 % (n=6) tenía entre 8 y 18 años, el 29,2 % (n=7) entre 19 y 35 años,
20,8 % (n=5) entre 36 y 45 años, y el 12,5 % (n=3) entre 51 y 56 años (figura 1).
Todos los pacientes investigados presentaron por lo menos un signo o síntoma
compatible con fiebre amarilla, el síntoma más frecuente fue la fiebre, seguido de la
mialgia y la cefalea. El 25,0 % de los pacientes descartados presentó la triada de
fiebre, ictericia y algún signo hemorrágico, el 29,2 % (n=7) presentó fiebre e ictericia
y el 37,5 % (n=9) presentó fiebre y algún signo hemorrágico. El 12,5 % (n=3) de los
pacientes presentó fiebre más falla hepática y falla renal (tabla 3). Según la variable
entidad territorial de procedencia, la distribución por regiones fue la siguiente: región
Caribe 41,7 % (n=10), región Amazonia 29,1 % (n=7), región Andina 12,5 % (n=3),
Orinoquia 8,3 % (n=2), Pacífica 4,2 % (n=1) y el 4,2 % (n=1) procedió del exterior
(mapa 1).
Figura 1. Histograma de edad de casos descartados de fiebre amarilla, Colombia,
2021
5 Media = 2 5 ,0 8
Desviación estándar = 17,257
N = 24
4
Número de casos descartados
0
0 10 20 30 40 50 60
Edad en años
Fuente: Instituto Nacional de Salud, Sivigila, Colombia, 2021
8
Tabla 3. Frecuencia de signos y síntomas clínicos de casos descartados de fiebre
amarilla, Colombia, 2021
Síntoma n %
Fiebre 23 95,8
Mialgia 14 58,3
Cefalea 13 54,2
Artralgia 12 50,0
Ictericia 12 50,0
Signo hemorrágico* 9 37,5
Vómito 7 29,2
Hepatomegalia 7 29,2
Falla hepática 7 29,2
Shock 5 20,8
Falla renal 4 16,7
Bradicardia 1 4,2
Oliguria 0 0,0
Fuente: Instituto Nacional de Salud, Sivigila, Colombia, 2021
*hemoptisis, hiperemia conjuntival, hematemesis, petequias, metrorragia, melenas, equimosis, epistaxis,
hematuria.
Mapa 1. Casos descartados de fiebre amarilla por departamento y municipio de
procedencia, Colombia, 2021
9
De los casos investigados y posteriormente descartados (n=24), el 16,7 % (n=4)
correspondió a personas de nacionalidad venezolana, el 25 % (n=6) no tenían algún
tipo de ocupación.
Adicionalmente, tan solo en un paciente fue identificado el carné de vacunación. En
el 41,7 % (n=10) de los registros se identificó que el tipo de fiebre amarilla fue
selvática, y 54,2 % (n=13) refirió que fue urbano. El 87,5 % (n=21) de los casos
investigados y posteriormente descartados correspondió a pacientes
hospitalizados, y el 25 % (n=6) correspondió a pacientes fallecidos que murieron
por complicaciones multiorgánicas desconocidas. En todos los casos fue evaluada
la infección por otros virus como Dengue y Zika, solo un caso fue confirmado para
Dengue grave.
Al realizar el análisis de la coinfección entre fiebre amarilla y COVID 19, se identificó
que 2 casos fueron notificados por ambos eventos durante el 2021, sin embargo,
las variables de tiempo de la notificación de los casos no correspondieron al mismo
periodo de infección, se descarta totalmente, la coinfección entre fiebre amarilla y
COVID-19, dado que tampoco se confirmaron casos de fiebre amarilla.
Tendencia del evento
Al analizar la tendencia de la notificación y confirmación de los casos de fiebre
amarilla desde el periodo 2017 a 2021, se evidenció que, si bien la notificación
aumentó respecto a 2019 y 2020, el último caso confirmado de fiebre amarilla fue
en 2018.
Figura 3. Casos notificados y confirmados de fiebre amarilla por año, Colombia,
2017 – 2021
50
Casos notificados
45 Casos confirmados
45
40
38
35
Número de casos
30
30
25
20 22
18
15
10
5
1
0
2017 2018 2019 2020 2021
Año
Fuente: Instituto Nacional de Salud, Sivigila, Colombia, 2021
10
Indicadores de vigilancia
A continuación, se describen los indicadores de la vigilancia epidemiológica:
a. Casos confirmados de fiebre amarilla: durante el 2021 no se confirmó ningún
caso de fiebre amarilla, el indicador nacional es 0 %.
b. Proporción de estudios de foco realizados: este indicador muestra la
proporción de casos estudiados e investigados de fiebre amarilla. El indicador
nacional fue de 100 % (n=24), para ver el indicador por entidad territorial ver el
anexo 1.
c. Toma y envió de muestras al INS: el indicador nacional fue 75 % (n=18), para
ver el indicador por entidad territorial ver el anexo 1.
4. Discusión
En la región de las Américas y en varios países de África, la fiebre amarilla siempre
ha sido una enfermedad que ha retado a los sistemas de salud y de vigilancia
epidemiológica, su alta letalidad, su rápida transmisión y su inicio abrupto de
síntomas ha obligado a los sistemas sanitarios a enfatizar en las medidas de
prevención, principalmente en la vacunación. Esta es la medida más efectiva para
la prevención de esta enfermedad, por tanto, las estrategias globales instan a que
se estratifique el riesgo para iniciar los procesos universales de vacunación (10,11).
Colombia limita con países que según la OMS han confirmado casos de fiebre
amarilla en los últimos dos años. Venezuela, Perú y Brasil, confirman casos de
fiebre amarilla año tras año con letalidades variables, pero siempre iguales de
significativas a lo estimado históricamente (6). Teniendo en cuenta esta situación,
el sistema de vigilancia nacional aumentó su sensibilidad en la identificación de
casos probables para fiebre amarilla lo que se reflejó en los 30 casos notificados,
siendo descartados el 100 %; en Colombia se tiene una frontera altamente
permeable y de difícil control con Venezuela, lo que aumenta el riesgo de ingreso
de pacientes infectados. Adicional a esto, gran parte de este territorio fronterizo tiene
vectores que pueden soportar la transmisión de la fiebre amarilla.
Teniendo en cuenta las actualizaciones epidemiológicas de la OPS emitidas desde
octubre hasta diciembre de 2021 (6), se trazó un marco de capacitación y de
fortalecimiento en la implementación de los lineamientos de la vigilancia
epidemiológica en zonas de alto riesgo de casos importados y la priorización de la
11
vacunación en poblaciones a riesgo, fue así, como se logró la captación de casos
probables que en su gran mayoría fueron descartados por pruebas de laboratorio.
Con relación a los hallazgos de la notificación de 2021, se evidencia que la mayoría
de casos son descartados por pruebas virológicas, sin embargo, el protocolo de
vigilancia precisa la necesidad de tomar muestras biológicas a todos los casos
probables. La falta de toma de muestras en algunos casos podría deberse a que
posterior a un análisis apoyado por las Secretarias Departamentales de Salud, los
médicos descartan los casos por no cumplir definición operativa de caso y el
proceso de toma y envío de muestra se interrumpe, otra explicación, identificada en
algunas UPGD, fue la falta de conocimiento de las herramientas diagnosticas de la
enfermedad.
Los hombres siguen siendo la población en la cual se sospecha más
frecuentemente de fiebre amarilla, se evidenció una diferencia estadísticamente
significativa, determinando que este comportamiento no se debe al azar de la
atencion médica si no tal vez a los comportamientos laborales de los hombres, como
trabajos de agricultura, ganadería, trabajos en campo, o cualquier otra labor que se
relacione con la exposición al ciclo selvático de la enfermedad.
La fiebre amarilla tiene tres fases clínicas que generalmente son difíciles de
identificar en zonas de baja frecuencia, algunos síntomas iniciales son
inespecíficos, como fiebre, mialgias, artralgias y cefaleas. Estos síntomas pueden
confundir al médico en la identificación de la causa de los síntomas del paciente, sin
embargo, cuando el médico identifica características clínicas como signos
hemorrágicos, alteraciones hepáticas e ictericia, el diagnóstico puede ser
direccionado a síndromes ictérico-hemorrágicos. Dado que estos síntomas no son
específicos para la fiebre amarilla, otros diagnósticos, como generalmente el
dengue grave está en los primeros y más compatibles diagnósticos diferenciales.
Se esperaría que la mayoría de los casos descartados para fiebre amarilla fueran
casos de dengue o de otras arbovirosis existentes en Colombia, sin embargo,
vemos que solo ocurrió en uno de los 24 casos descartados, teniendo en cuenta
esto, es imperativo realizar análisis complementarios con otras patologías ictérico-
hemorrágicas, como leptospirosis, rickettsiosis, hepatitis e infecciones por
Hantavirus entre otros.
El 70,8 % de los casos notificados correspondió a personas entre los 10 y 45 años,
esto se podría explicar dado que las personas jóvenes están más expuestas a los
ciclos selváticos de la fiebre amarilla por sus condiciones laborales y
comportamientos sociales; en zonas rurales y centros poblados se acostumbra a
12
que los niños entre 10 y 17 años apoyen actividades que los expone a vectores
selváticos.
El elemento de investigación por laboratorio juega uno de los papeles más
importantes en la vigilancia epidemiológica del evento, pues la fiebre amarilla solo
se confirma con evidencia viral en muestras de sangre o en estudios
histopatológicos. Él envió de muestras biológicas de pacientes y vectores al INS
sigue siendo un factor importante para resolver en la actualidad, existen aún
barreras conceptuales sobre el desconocimiento del tipo de muestras, de pruebas
y de tejidos que deben ser analizados.
A pesar de que en 2021 no se confirmó ningún caso de fiebre amarilla, el
comportamiento de la notificación si puede indicar varios elementos importantes: el
primero, las zonas de donde proceden y donde son captados los casos probables,
pueden evidenciar la capacidad de implementación de la vigilancia y de sospecha
de este evento, los médicos y profesionales de la salud, reconocen a la fiebre
amarilla como un evento endémico en el territorio local; al analizar los resultados
vemos que el mapa coincide con las zonas prioritarias de alto riesgo (5,12).
Otro elemento importante, es que gran parte de los casos probables identificados
tuvieron síntomas y signos compatibles con la fase tóxica de la enfermedad como:
signos hemorrágicos, ictericia, falla renal y falla hepática, es decir, que fueron
compatibles clínicamente y que por tanto la única manera de proceder a la
investigación fue la toma de muestras para pruebas virológicas o post mortem (9).
Todos los casos descartados con pruebas de laboratorio fueron compatibles
clínicamente. Las investigaciones oportunas redundan en toma de acciones
oportunas que pueden limitar, retrasar o interrumpir la transmisión vectorial (8).
Otro elemento importante de la notificación es la baja información consistente en
términos de la inmunización previa. El pequeño porcentaje de personas que
indicaron inmunización debe alertar al Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI)
sobre las coberturas de vacunación en estas zonas. Sin embargo, también genera
una alerta al sistema de vigilancia sobre la calidad de la información y de la
veracidad de los antecedentes vacunales.
Con relación al COVID 19 y a su frecuencia en 2021, los casos de COVID 19 se
siguieron presentando en zonas de alto riesgo para fiebre amarilla, aunque la
notificación de los dos eventos simultáneamente fue mínima, si es importante, incluir
integralmente estos dos eventos en los diagnósticos diferenciales cuando apliquen
las características clínicas pertinentes. Sin embargo, para ello siempre es necesario
tener en cuenta que la fiebre amarilla se acompaña de aspectos epidemiológicos
13
claros, como antecedentes de circulación en zonas de riesgo y antecedentes
vacunales.
5. Conclusiones
En 2021 no se confirmó ningún caso de fiebre amarilla en Colombia.
Todos los casos identificados ingresaron al Sivigila como casos probables,
en su totalidad fueron analizados, investigados y descartados. La mayoría
por pruebas de laboratorio pertinentes (pruebas virológicas en sangre o
histopatológicas).
La adherencia a los lineamientos de vigilancia epidemiológica no solo se
relaciona con la interpretación y aplicación correcta de las definiciones
operativas de caso que deben tener en cuenta los médicos tratantes, sino
también, a los lineamientos técnicos y operativos que deben tener presente
los profesionales encargados de la vigilancia y de la notificación al Sivigila en
los hospitales, pues los retrasos en este proceso pueden impactar en la
oportunidad de las intervenciones en salud pública.
En zonas de alto riesgo según Ministerio de Salud, es necesario continuar
con el fortalecimiento de la capacitación técnica a personal médico, es
importante, intervenir de manera continua y mejorada a las entidades en las
cuales se evidencia una gran rotación de personal. La rotación de
profesionales de la salud revierte el ejercicio de implementación de la
vigilancia laboratorial y epidemiológica.
El proceso de identificación de un caso probable, su posterior estudio con
pruebas de laboratorio y su oportuna notificación al Sistema de Vigilancia, es
eficaz, pero debe trabajarse localmente en que sea efectivo y eficiente. Las
demoras en la toma y envió de muestras biológicas al laboratorio del INS,
puede impactar directamente en la calidad de la muestra haciendo que
ocurran casos falsamente negativos.
A pesar de la baja frecuencia de casos confirmados, Colombia, debe
continuar con la sensibilidad en su sistema de vigilancia, en ninguna
circunstancia la vigilancia, las actividades de control y prevención como la
vacunación, debe verse afectada por la baja frecuencia de casos de fiebre
amarilla o por la aparición de enfermedades emergentes.
14
6. Recomendaciones
Se recomienda a las secretarias de salud apoyar en el proceso formativo de
los profesionales de salud en marco de la vigilancia de la fiebre amarilla, no
solo con capacitaciones técnicas, sino diseñando estrategias de red de
apoyo y educación continuada para fortalecer la vigilancia, detección y
seguimiento de pacientes infectados.
Fortalecer la identificación de población a riesgo (agricultores, ganaderos,
miembros de fuerzas militares, entre otros) en marco de la vigilancia
epidemiológica, además de la búsqueda de estrategias sociales e integradas
que permitan la identificación y seguimiento oportuno de casos probables.
Estimular de manera recurrente la toma y envió de muestras biológicas al
INS en pacientes con síndromes febriles agudos, con ictericia y con signos
hemorrágicos, apoyar a los profesionales de la salud en la decisión y
selección de métodos diagnósticos para las fases de la enfermedad.
Estimular la interacción entre el laboratorio de salud pública, los equipos de
vigilancia y el programa de ETV y PAI de las secretarias de salud, esto con
el fin de abordar los casos probables y confirmados de manera correcta,
identificando factores de riesgo, vacíos en la atención clínica y actividades
de control y prevención de nuevos casos.
Invitar a los diferentes actores como ambiente y PAI, a formar parte de los
grupos funcionales de fiebre amarilla. La vacunación es la principal medida
de prevención de la enfermedad.
En zonas de alto riesgo Incluir la fiebre amarilla en las agendas de los COVE
y COVECOM para estimular las estrategias comunitarias de vigilancia
epidemiológica y entomológica.
Es imperativo el contacto entre la entidad donde se notifica el paciente y la
entidad donde procede, si no se realiza la caracterización inicial del caso, la
entidad de procedencia carecerá́ de la información necesaria para realizar el
estudio de foco.
Si el paciente fallece con sospecha de fiebre amarilla, se debe garantizar la
toma de muestras mediante necropsias completas o viscerectomía hepática.
15
7. Referencias
1. Gaythorpe KA, Hamlet A, Jean K, Garkauskas Ramos D, Cibrelus L, Garske
T, et al. The global burden of yellow fever. Elife [Internet]. 2021;10. Disponible
en: [Link]
2. Cracknell Daniels B, Gaythorpe K, Imai N, Dorigatti I. Yellow fever in Asia–a
risk analysis. J Travel Med. 2021;28(3):taab015.
3. Ministério da saúde. Manual de manejo da febre amarela. En Brasilia; 2020.
4. Heinz S, Kolimenakis A, Horstick O, Yakob L, Michaelakis A, Lowery Wilson
M. Systematic review : Yellow fever control through environmental
management mechanisms. Trop Med Int Health. 2021;26(11):1411-8.
5. Instituto Nacional de Salud. Informe de evento de fiebre amarilla, 2020.
2019;(04):13.
6. Organizacion Panamericana de la Salud. Actualizacion epidemiológica fiebre
amarilla. OPS/OMS; 2021.
7. Ministerio de Salud y Protección Social. Plan Nacional para la Prevencion y
control de la fiebre amarilla en Colombia 2017 - 2022. 2017.
8. Mares-Guia MAM de M, Horta MA, Romano A, Rodrigues CDS, Mendonça
MCL, dos Santos CC, et al. Yellow fever epizootics in non-human primates,
Southeast and Northeast Brazil (2017 and 2018). Parasit Vectors.
2020;13(1):90.
9. Rodríguez-Morales AJ, Bonilla-Aldana DK, Suárez JA, Franco-Paredes C,
Forero-Peña DA, Mattar S, et al. Yellow fever reemergence in Venezuela –
Implications for international travelers and Latin American countries during
the COVID-19 pandemic. Travel Med Infect Dis. 2021;44:102192.
10. World Health Organization = Organisation mondiale de la Santé, UNICEF. A
global strategy to Eliminate Yellow Fever Epidemics (EYE) 2017 - 2026. OMS.
2018;93(32):409-16.
11. Ndeffo-Mbah ML, Pandey A. Global Risk and Elimination of Yellow Fever
Epidemics. J Infect Dis. 2020;221(12):2026-34.
12. Abril EP, Hernández KR. Metodología para estratificación de zonas de
riesgo para Fiebre Amarilla. :18.
16
8. Anexos
Anexo 1. Indicadores de fiebre amarilla, Colombia, 2021
Estudios de foco Muestras tomadas y
Entidad territorial Casos
realizado enviadas al INS
n % n %
Procedencia Notificación Notificados Descartados Probables Confirmados
Total nacional 30 30 0 0 24 100, 0% 18 75, 0%
Antioquia Córdoba 1 1 - - 1 100,0% 1 100,0%
Arauca Bogotá 1 1 - - 1 50,0% 1 100,0%
Atlántico Atlántico 1 1 - - 1 50,0% 0 0,0%
Barranquilla Barranquilla 1 1 - - 1 100,0% 0 0,0%
Bogotá Bogotá 1 1 - - 1 100,0% 1 100,0%
Bolívar Bolívar 1 1 - - - NA - NA
Buenaventura Buenaventura 1 1 - - - NA - NA
Caqueta Caquetá 3 3 - - 1 100,0% 1 100,0%
Cartagena Cartagena 1 1 - - 1 100,0% 1 100,0%
Casanare Bogotá 1 1 - - 1 100,0% 1 100,0%
Cesar Cesar 1 1 - - 1 100,0% 0 0,0%
Chocó Antioquia 1 1 - - 1 100,0% 1 100,0%
Córdoba Córdoba 1 1 - - 1 100,0% 0 0,0%
Magdalena Antioquia 1 1 - - 1 100,0% 1 100,0%
Magdalena Atlántico 1 1 - - 1 100,0% 0 0,0%
Magdalena Cesar 2 2 - - 1 100,0% 1 100,0%
Meta Meta 4 4 - - 4 100,0% 4 100,0%
Norte de Santander Norte de Santander 1 1 - - 1 100,0% 1 100,0%
Exterior Meta 1 1 - - 1 100,0% 1 100,0%
Santa Marta Bogota 1 1 - - 1 100,0% 1 100,0%
Sucre Sucre 1 1 - - 1 100,0% 0 0,0%
Vaupés Vaupés 2 2 - - 1 100,0% 1 100,0%
Vichada Meta 1 1 - - 1 100,0% 1 100,0%
Nota: las entidades territoriales no descritas en esta tabla, no notificaron o no tuvieron casos de fiebre amarilla como procedencia o
notificación durante el 2021
Fuente: Instituto Nacional de Salud, Sivigila, Colombia, 2021
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