LOS PERIODOS DE LA HISTORIA
Los seres humanos existimos en nuestro planeta hace más de dos millones de años. Para
comprenderla mejor Los historiadores han dividido las etapas de la historia en varias secciones o
fragmentos según sus características, con el propósito de poder comprender mejor cada etapa, sus
dinámicas sociales y políticas, las formas de pensamiento, los avances técnicos, sólo por mencionar
algunos.
La historia se ha dividido en cinco grandes periodos
1. Prehistoria: (2.500.000 a. C.-3300 a. C.)
Es la etapa que comienza con el origen de la humanidad hasta que surgió la escritura con las
primeras civilizaciones, es decir, aproximadamente 4.000 años antes de Cristo. Durante este
periodo aparecieron los primeros homínidos, que fueron evolucionando hasta que apareció el Homo
sapiens. Nuestros antepasados empezaron a construir las primeras herramientas y a vivir en
grupos. En la prehistoria se pueden distinguir, a su vez, varias subetapas como las siguientes:
1.1 Edad de Piedra: Se caracteriza por el uso de la piedra como herramienta fundamental en
las sociedades humanas. Abarca desde la invención de las primeras herramientas, hace casi 3
millones de años, hasta el descubrimiento de los metales, hacia el 4000 a. C.
Características de la edad de piedra:
La evolución de la especie humana y la existencia de diversos géneros de homínidos que
habitaron diferentes partes del mundo.
La organización de sociedades pequeñas que vivían de manera nómada durante el periodo
Paleolítico.
El uso de la piedra como elemento principal para la creación de herramientas y
construcciones junto con la madera, el hueso y otros elementos extraídos de la naturaleza.
Los cambios climáticos, consecuencia del período de glaciación.
La aparición de la forma de vida sedentaria y el desarrollo de las técnicas agrícolas y
ganaderas durante el periodo Neolítico.
La Edad de Piedra se divide en tres períodos generales:
1.1.1 Paleolítico. Es el período más extenso y comprende desde la evolución de los primeros
homínidos hasta el desarrollo de técnicas de producción de alimentos (agricultura y
ganadería) y la vida sedentaria. Las sociedades paleolíticas se caracterizaron por
el nomadismo, la organización en grupos pequeños y una economía basada en la caza y la
recolección.
1.1.2 Mesolítico. Es el período que comprende los primeros cambios económicos que llevaron a
cabo algunas sociedades y que permitieron desarrollar una economía de producción agrícola
y ganadera. Además, estas sociedades desarrollaron los primeros asentamientos
estacionales.
1.1.3 Neolítico. Este periodo se caracterizó por el desarrollo de la agricultura y la ganadería, y el
asentamiento de poblaciones en torno a las áreas de cultivo. También, se creó la cerámica y
se perfeccionaron las técnicas de trabajo en piedra, hueso y marfil.
1.2 Edad de los Metales La Edad de los Metales es un periodo de la Prehistoria europea y
asiática que abarca el tiempo transcurrido entre el 6000 y el 1000 a. C., aproximadamente,
cuando se desarrollaron las primeras técnicas de trabajo metalúrgico. La Edad de los Metales
se destaca por ser la etapa en la que el ser humano desarrolló técnicas complejas para
manipular metales, como el cobre, el bronce y el hierro. Esta habilidad permitió a algunas
civilizaciones desarrollar otros cambios económicos, sociales y culturales. Solo
algunas culturas de los actuales territorios de Europa, el norte de África y Asia Menor
desarrollaron estas técnicas, por lo que esta forma de datación histórica sirve solo para
categorizar cronológicamente a algunas civilizaciones. Por otro lado, las
diferentes poblaciones que desarrollaron estas técnicas lo hicieron a destiempo, por lo que
tampoco puede tomarse la periodización de los metales de manera absoluta.
Características de la edad de piedra:
El trabajo de metales para la creación de utensilios, herramientas para arar la tierra,
decoración y joyas como accesorios.
La agricultura, que se incrementó y mejoró con el uso de herramientas de piedra y de
metal, además de técnicas innovadoras como los canales de riego.
El descubrimiento de la mezcla de metales a través de la fundición de dos o más elementos.
Así surgió el bronce, tras la fundición de cobre con estaño.
El uso de diversos metales, como el oro, la plata, el estaño y el plomo.
La invención de la rueda que data de fines del Neolítico y comienzos de la Edad de los
Metales. Se estima que fue creada por los sumerios, la civilización más antigua del Cercano
Oriente.
Las tribus sedentarias que aumentaron en cantidad y en densidad de habitantes, lo que dio
origen a los primeros núcleos urbanos.
La construcción de viviendas y otros tipos de edificaciones, como templos, espacios de
almacenamiento de bienes o salas de uso común para la actividad artesanal.
La aparición de megalitos, con fines rituales o religiosos, que consistían en enormes bloques
de piedra, erigidos mediante algún sistema complejo de elevación.
El inicio de la metalurgia como oficio, que se expandió de manera gradual y lenta por todo el
mundo.
La Edad de los Metales se divide en las siguientes etapas:
1.2.1 Edad del Cobre o Calcolítico. En esta etapa se dan los orígenes de la metalurgia del cobre,
los principios de la vida urbana en el Próximo Oriente (protourbanismo) y el desarrollo de las
primeras sociedades complejas (con jerarquización social). Las cronologías son diversas:
mientras en Oriente el Calcolítico se inicia hacia el 5000 a. C., en la península Ibérica lo hace
ya comenzado el III milenio a. C.
1.2.2 Edad del Bronce. Esta etapa comprende aproximadamente entre el 3000 y el 800 a. C. Se
caracterizó por el descubrimiento de la aleación como técnica para fundir diferentes metales.
Con la aleación del cobre con estaño, se dio origen al bronce, un metal más resistente.
Apareció la vida urbana en varias poblaciones europeas y surgieron sociedades de jefatura.
1.2.3 Edad del Hierro. Durante esta etapa aparecieron los primeros Estados, se generalizó la
utilización del hierro para la fabricación de armas y herramientas, y se dio la transición a la
época histórica, con la aparición de la escritura. A medida que se incrementó la densidad de
población en los diversos territorios, aumentaron los enfrentamientos bélicos, que le dieron al
hierro un lugar preferencial en el desarrollo de las técnicas metalúrgicas.
2 La Edad Antigua: (3300 a. C.-476 d. C.)
La Edad Antigua es el período de la historia que se inicia con la invención de la escritura, hacia el
3000 a. C. y finaliza con la caída del Imperio Romano de Occidente, en el 476 d. C. Durante la
Edad Antigua surgieron las primeras grandes civilizaciones como el Antiguo Egipto, la Antigua
Grecia y la Antigua Roma.
Durante este periodo aparecieron los primeros Estados centralizados, se inventó la escritura, se
desarrollaron diferentes sistemas políticos que siguen existieron hasta el día de hoy (como la
monarquía y la democracia), se creó la moneda como elemento fundamental para el comercio y
se idearon cientos de avances técnicos que permitieron el desarrollo económico y cultural de la
humanidad.
Entre las principales características de la Edad Antigua, se puede destacar que:
Se ubica temporalmente entre 3000 a. C. y el 476 a. C., desde la invención de la escritura
hasta la caída del Imperio Romano de Occidente.
Durante este periodo, surgieron las primeras civilizaciones que conformaron estados
centralizados, con jerarquización social, imposición de tributos y apropiación de
excedentes de producción.
Entre sus civilizaciones más importantes se destacan el Antiguo Egipto, las ciudades-
Estado sumerias, la cultura griega, el helenismo y la civilización romana.
Geográficamente, las áreas nucleares de la Edad Antigua fueron el Próximo Oriente y los
territorios de la cuenca del mar Mediterráneo.
Durante este periodo, surgieron y se expandieron la religión judía y cristiana.
Principales culturas de la Edad Antigua
Entre las civilizaciones más importantes de la Edad Antigua, se encuentran:
Civilización sumeria (3500-1750 a. C). A lo largo de su historia, los sumerios fundaron
decenas de ciudades-Estado a orillas de los ríos Tigris y Éufrates. A través de unidades
diversas políticas centralizadas, organizaron la producción agrícola y el comercio, ordenaron
la construcción de grandes obras, establecieron sistemas de leyes y formaron ejércitos. Los
sumerios son reconocidos por haber inventado uno de los primeros sistemas de escritura y
haber compuesto el Poema de Gilgamesh, la primera versión del mito del diluvio universal.
Civilización egipcia (3300-332 a. C.). Los egipcios habitaron el valle del río Nilo, al norte de
África. En la historia del reino de Egipto se intercalan momentos de crisis política y social, con
períodos de unidad y centralización del poder. En los períodos de auge estatal, el reino de
Egipto estaba unificado bajo el mando de un faraón cuyo poder se legitimaba a través de las
creencias religiosas. Los egipcios inventaron la escritura jeroglífica y construyeron grandes
pirámides, tumbas con ricos ajuares y templos monumentales.
Civilización griega (1200-146 a. C.). Los griegos ocuparon el mar Egeo, sus islas y las
tierras que lo rodean. Desarrollaron una sociedad organizada en torno a pequeñas ciudades-
Estado independientes entre sí, pero que compartían una cultura e identidad común. La
cultura griega influenció fuertemente a la civilización romana posterior, y ambas se
consideran la cuna de la cultura occidental.
Civilización romana (753 a. C.-476 d. C.). Desde la fundación de Roma, los romanos fueron
conquistando otros territorios y reinos vecinos, hasta construir un imperio que abarcó gran
parte de Europa, el norte de África y el Próximo Oriente. La cultura y la política romanas se
constituyeron como una base fundamental de la cultura occidental.
La Edad Antigua fue el período de origen de algunas de las grandes religiones actuales, como el
hinduismo, el budismo, el judaísmo y el cristianismo. En este y otros aspectos se trató de la era en la
que se sentaron las bases culturales y sociales del mundo actual.
Entre los múltiples Estados que se fundaron en la Edad Antigua, se suele diferenciar a los Estados
orientales, como la realeza faraónica y los imperios mesopotámicos, de los Estados occidentales,
como las ciudades-Estado griegas y el Imperio romano. Las instituciones y tradiciones culturales
grecorromanas suelen ser consideradas las que más elementos le aportaron al mundo occidental
contemporáneo. A tal punto que la caída del Imperio romano de Occidente en 476 d. C. se
considera el fin de la Antigüedad y el inicio de la Edad Media europea.
3. La Edad Media: (476-1453)
La Edad Media o Medioevo es la etapa siguiente a la Edad Antigua, pero es una división que para
muchos refleja únicamente la historia de la civilización occidental, es decir, de Europa y sus regiones
aledañas.
Comenzó con la caída del Imperio romano de Occidente en 476 d. C. Se extendió durante casi mil
años hasta la caída del Imperio bizantino (o Imperio romano de Oriente) ante las tropas otomanas en
1453, o según algunos historiadores hasta el descubrimiento europeo de América en 1492.
Quienes concibieron inicialmente la existencia de la Edad Media la pensaron como una etapa oscura
y sin mucho valor para la civilización occidental, como un mero intervalo entre la Antigüedad clásica
(época de esplendor de la cultura grecorromana) y el Renacimiento y la era de la razón propios de la
Edad Moderna.
Durante mucho tiempo se pensó que el Medioevo había sido un lapso de oscurantismo y escasa
producción artística y filosófica, bajo el imperio de la religión cristiana que se extendió por toda
Europa occidental. Hoy en día se considera que esto no es tan así.
El Medioevo fue efectivamente una era de fanatismo religioso y de abandono de algunos modelos
sociales y urbanos de la Antigüedad, en favor de un modelo feudal que asignaba a la nobleza el
control económico y político de las tierras dentro de los reinos cristianos de Occidente, bajo la
autoridad espiritual del papa en Roma. Sin embargo, durante el Medioevo no desaparecieron el
pensamiento filosófico ni las innovaciones tecnológicas, y la vida urbana resurgió en el siglo XI.
Además, en las regiones vecinas a Europa surgieron nuevas formas políticas, como los califatos
islámicos, y el Imperio bizantino vivió momentos de esplendor.
Las religiones cristiana y musulmana protagonizaron un conflicto que engendró numerosas
guerras de conquista, como las Cruzadas y la Reconquista, que contribuyeron a romper la unidad
cultural del Mediterráneo.
La Edad Media se suele dividir en tres grandes períodos:
La Alta Edad Media o Edad Media Temprana, que se extendió entre los siglos V y X,
aunque para muchos estudiosos parte de ella podría entenderse mejor como parte de la
Antigüedad tardía.
La Plena Edad Media, que se extendió entre los siglos XI y XIII, y que se caracterizó por el
auge del feudalismo, el crecimiento económico y demográfico, y las Cruzadas.
La Baja Edad Media, que se extendió entre los siglos XIV y XV, y que significó una etapa de
crisis del modelo feudal, que sentó las bases para la llegada de la Edad Moderna. Algunos
estudiosos datan la Baja Edad Media entre los siglos XI y XV, porque rechazan el concepto de
Plena Edad Media.
4. La Edad Moderna: (1453-1789)
La Edad Moderna fue una época breve pero significativa de la historia mundial. Comprendida entre
los siglos XV y XVIII, se caracterizó por el resurgimiento de la cultura clásica de Europa (llamado
Renacimiento) y el inicio de la llamada era de la razón. En esta era se expandieron las ideas de
la Ilustración, se sentaron las bases para el pensamiento científico y se combatieron los valores
religiosos, dogmáticos y supersticiosos de la Edad Media. También fue la época de la Reforma
protestante que dividió al cristianismo occidental.
Esta etapa se entiende como un florecimiento artístico y filosófico en Occidente, cuyo punto cumbre lo
marcó el nacimiento de la ciencia. Además, la separación entre Iglesia y Estado, la centralización
monárquica y el crecimiento del comercio pusieron fin al modelo feudal del Medioevo y concedieron
cada vez más poder a una clase social relativamente nueva: la burguesía.
La burguesía, formada por comerciantes y hombres de negocios, llegó a desplazar a la aristocracia
como clase social dominante. El evento más representativo de ello fue la Revolución francesa de
1789, y previamente la independencia de Estados Unidos respecto del Imperio británico en 1776.
Ambos acontecimientos se consideran los puntos finales de la Edad Moderna.
Durante la Edad Moderna se produjo la exploración y colonización del continente americano por
los imperios de Europa, así como sus primeras exploraciones de Oceanía. De hecho, se considera
este período como el inicio de la relación colonial de Europa con el resto del mundo, pues las
potencias europeas competían entre sí por el control de las rutas comerciales y de las materias
primas del mundo. El mercantilismo fue el espíritu de la época, y las monarquías absolutistas fueron
el régimen político dominante en Europa en los siglos XVII y XVIII.
Características de la Edad Moderna
A grandes rasgos, la Edad Moderna puede caracterizarse de la siguiente manera:
Fue un período de profundos cambios en la cultura y la sociedad occidentales, cuyo primer
impulso se dio con el Renacimiento y la Revolución Científica. Así, se abandonó la tradición
medieval centrada exclusivamente en la figura de Dios y se favorecieron los nuevos valores de la
razón y la ciencia.
Fue una época de formación de los grandes poderes imperiales europeos, con el
fortalecimiento de sus monarquías, conocidas genéricamente como “Antiguo Régimen”. Estos
imperios establecieron colonias en los demás continentes, lo que inició una competencia por la
obtención de recursos según los principios del mercantilismo. De este modo, se sentaron las
bases de la expansión mundial del capitalismo.
Fue una era de exploración y expansión colonial en América (donde se llevó adelante una
guerra de conquista que marcó el fin de los imperios precolombinos), África, Asia y Oceanía, lo
que llevó a la difusión de las ideas modernas, de las lenguas europeas y de la religión cristiana
por gran parte del mundo.
Fue el momento en el que nacieron los Estados modernos, que tenían un territorio claramente
delimitado, una población más o menos constante, un gobierno centralizado y una burocracia. Un
ejemplo de esto fueron las monarquías absolutas.
Fue la etapa en la que creció y se consolidó una clase social nueva: la burguesía. Esta clase
no basaba su riqueza en la herencia o en los privilegios de nobleza sino en la actividad mercantil
y profesional, y fue concentrando poder económico a lo largo de la Edad Moderna. Sin embargo,
el poder político continuó en manos de la monarquía y la aristocracia.
Fue una fase de transformación para la Iglesia católica, que se vio desafiada por la Reforma
protestante y por el humanismo. La cultura occidental comenzó un camino de secularización.
Fue un período en el que se dieron grandes cambios en la ciencia y la tecnología, que
repercutieron enormemente en la vida laboral, militar y filosófica de Occidente. Además, se
instauró la fe en el progreso, la comunicación y la razón, nuevos valores filosóficos que pronto se
expandieron a la mayor parte del mundo.
5. Edad Contemporánea: (1789-actualidad)
La Edad Contemporánea es la última de las divisiones de la historia y llega hasta la actualidad. Se
considera una etapa de cambios acelerados y repentinos de la mano de la ciencia, la
tecnología y las transformaciones políticas y económicas. El comienzo de esta época se sitúa en el
estallido de la Revolución francesa y en las repercusiones de las ideas republicanas y liberales en el
mundo, lo que promovió en gran medida las guerras de independencia en América.
Estos eventos, junto a la Revolución Industrial, alentaron la colonización europea de África y Asia. En
la primera mitad del siglo XX, se produjeron dos guerras mundiales, en las que la inventiva y el
dominio científico fueron puestos al servicio de la actividad militar y provocaron millones de muertos.
Una de sus consecuencias fue la descolonización de Asia y África, que marcó el fin del dominio
imperial europeo.
La modernización de la mayoría de los aspectos de la vida humana, incluidas las telecomunicaciones
y el transporte, condujo a una interacción mundial sin precedentes, conocida
como globalización, guiada por los valores del liberalismo y que generalizó la llamada sociedad de
consumo.
Algunos hitos técnicos, tecnológicos y políticos de la Edad Contemporánea fueron el empleo de la
energía nuclear (cuyo primer uso relevante fue la explosión de dos bombas atómicas sobre Japón
al final de la Segunda Guerra Mundial), la exploración del espacio exterior, la creación de las primeras
instituciones internacionales multilaterales, la invención de las pastillas anticonceptivas, que
condujeron a su vez a una revolución sexual a mediados del siglo XX, la revolución en las
comunicaciones y la informática, y la caída del bloque comunista, que consolidó la posición
dominante de Estados Unidos.
Etapas de la Edad Contemporánea
En la Edad Contemporánea se pueden identificar los siguientes periodos:
1789-1848: Revolución y restauración. Desde la Revolución francesa se extendió el
liberalismo por Europa. Las monarquías reprimieron las revoluciones pero debieron adaptarse
a la nueva era.
1848-1914: Capitalismo e Imperialismo. Con la Segunda Revolución Industrial se consolidó
el capitalismo en Europa y los Estados comenzaron a competir por el control de recursos,
territorios y mercados.
1914-1918: Primera Guerra Mundial. La guerra entre las potencias europeas se convirtió en
un conflicto mundial, con consecuencias en muertes y destrucción sin precedentes.
1918-1939: Período de entreguerras. La mecanización y las nuevas formas de energía
generaron un auge productivo que se tradujo en la prosperidad económica de “los años
veinte”. Sin embargo, la década de los años treinta estuvo marcada por la Gran Depresión,
una gran crisis económica que afectó a las nuevas potencias.
1939-1945: Segunda Guerra Mundial. La mayor parte de los países del mundo quedaron
alineados bajo alguno de los bandos que se enfrentaron en el conflicto, con batallas y frentes
en todos los continentes.
1945-1989: Guerra Fría. La oposición entre el bloque capitalista-occidental (liderado por
Estados Unidos) y el bloque comunista-oriental (liderado por la URSS.) marcó el desarrollo, la
historia y la economía de los diferentes países del mundo.
1989-Presente: Globalización. La incorporación de los diferentes países en una economía
global generó un proceso de integración política, social y cultural de las diferentes sociedades.
Los avances tecnológicos en las comunicaciones y en la informática revolucionaron la vida
cotidiana.
Inventos en la Edad Contemporánea
La Edad Contemporánea fue un período de grandes avances y descubrimientos científicos. Entre los
principales aportes se destacan:
La pila voltaica. La primera batería, no recargable, que convertía la energía química en
eléctrica creada por el físico italiano Alessandro Volta en 1799.
El barco a vapor. Un buque propulsado por una rueda con paletas a través de una
maquinaria de vapor. Fue creado por el ingeniero estadounidense Robert Fulton en 1807.
La locomotora a vapor. Un modo de tracción a través de vapor para movilizar a los
ferrocarriles. Fue creada por el ingeniero británico George Stephenson en 1826.
La máquina de escribir. La primera máquina que incorporaba letras y símbolos accionados
por palancas y que se representaban en forma lineal. Fue creada por el inventor francés
Xavier Progin en 1868 y patentada en 1883.
El teléfono. Un dispositivo que transmitía señales acústicas a distancia por medio de señales
eléctricas. Fue creado por el inventor italiano Antonio Meucci en 1854 (pero fue Alexander
Graham Bell quien patentó el invento en 1876).
La lámpara eléctrica. Una bombilla que producía luz a partir de la energía eléctrica. Fue
creada por el físico británico Joseph Swan y el estadounidense Thomas Edison en 1879.
La vacuna contra la rabia. Una pequeña dosis del virus inactivo de la rabia suministrada al
organismo, que no podía causar la enfermedad, pero sí podía generar anticuerpos. Fue
creada por el físico francés Louis Pasteur en 1885.
El cine. Un aparato llamado cinematógrafo que servía tanto de tomavistas como de proyector
y con el que se realizó la primera filmación llamada La salida de los obreros de la fábrica
Lumière. Fue creado por los hermanos franceses Louis y Auguste Lumière en 1895.
La radioactividad. El descubrimiento del proceso por el que el núcleo de
un átomo pierde energía mediante la emisión de partículas (alfa, beta o neutrones) que
producen la desintegración de determinadas agrupaciones de protones y neutrones. Fue
descubierta por el científico francés Antoine Henri Becquerel en 1896.
La aspirina. El fármaco más conocido para aliviar dolores de cabeza y musculares, llamado
ácido acetilsalicílico. Fue creado por el farmacéutico alemán Felix Hoffmann en 1897.
Laboratorios Bayer registró ese principio activo bajo el nombre comercial de “aspirina” en
1899.
La radio. La primera conexión por medio de una señal radiotelegráfica sin hilos (al principio
fue en código morse) entre Europa y América. Fue creada por el físico italiano Guillermo
Marconi en 1902.
El ADN. El descubrimiento de la estructura de la molécula responsable de la herencia,
llamada ácido desoxirribonucleico (de ahí su sigla ADN). Fue detectada por el bioquímico
ruso-estadounidense Phoebus Levene en 1920.
La aeronave. El primer vuelo controlado a través de una máquina con motor, que recorrió 36
metros a unos pocos centímetros del suelo. Fue creada por los hermanos Wrigth en 1903.
La televisión. Un sistema de transmisión de imágenes y escenas, a distancia y por telegrafía,
que se conectaba a través de un cable de telefonía. Fue creada por el ingeniero y físico
británico John Logie Baird en 1926.
La penicilina. El primer antibiótico que todavía es usado en la actualidad para combatir
infecciones por bacterias. Fue descubierto por el científico británico Alexander Fleming en
1928.
La computadora. La primera máquina capaz de ser programada. Se llamó Z1 y era una
calculadora mecánica binaria que funcionaba con electricidad y tenía un gran tamaño. Fue
creada por el ingeniero alemán Konrad Zuse en 1936.
El satélite artificial. El primer satélite artificial enviado con éxito al espacio y que se mantuvo
en órbita, llamado Sputnik I. Fue un trabajo en conjunto realizado por científicos rusos en
1957.
El trasplante de corazón. La primera operación en la que trasplantaron el corazón de un
chimpancé a un humano. Una vez terminada la operación, el corazón se mantuvo latiendo 90
minutos antes de detenerse. Fue realizado por el equipo médico a cargo del doctor
estadounidense James Hardy en 1964.
La llegada del hombre a la Luna. El ser humano llegó al satélite natural, la Luna, a bordo de
la nave Apolo 11, en la que viajaron tres tripulantes norteamericanos. El astronauta Neil
Armstrong fue el primer hombre en pisar la superficie lunar en 1969.
El disco compacto. Un disco óptico capaz de almacenar datos en formato digital. Su nombre
popular fue la sigla CD, que derivaba de su nombre en inglés compact disc. Fue creado por el
físico estadounidense James Russell, que lo patentó en 1966, aunque no salió al mercado
hasta 1982.
Clonación. La primera clonación de un mamífero a partir de una única célula madre, conocida
como “la oveja Dolly”. Fue creada en un laboratorio a través del trabajo de los científicos del
Instituto Roslin de Escocia, Ian Wilmut y Keith Campbell en 1997.