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Hora Santa Jueves

La Hora Santa se centra en la reflexión sobre el encuentro de Jesús con una mujer acusada de adulterio, destacando su mensaje de misericordia, perdón y transformación. Se invita a los participantes a reconocer su propia fragilidad y a vivir conforme a la voluntad de Dios, enfatizando que el perdón divino no es una excusa para el pecado, sino una oportunidad para la conversión. La oración final pide a Jesús que inspire a todos a mirar a los demás con amor y compasión.
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Hora Santa Jueves

La Hora Santa se centra en la reflexión sobre el encuentro de Jesús con una mujer acusada de adulterio, destacando su mensaje de misericordia, perdón y transformación. Se invita a los participantes a reconocer su propia fragilidad y a vivir conforme a la voluntad de Dios, enfatizando que el perdón divino no es una excusa para el pecado, sino una oportunidad para la conversión. La oración final pide a Jesús que inspire a todos a mirar a los demás con amor y compasión.
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Hora Santa.

Monición: Queridos hermanos, hoy nos reunimos en esta Hora para meditar
profundamente sobre una de las escenas más conmovedoras y reveladoras del Evangelio.,
nos presenta a Jesús en su encuentro con una mujer acusada de adulterio. A través de este
pasaje, Dios nos invita a reflexionar sobre su misericordia, sobre el perdón, sobre la justicia
que es luz y, sobre todo, sobre el amor transformador de Jesús.

Jaculatorias:

C. En los cielos y en la tierra sea para siempre alabado V. El corazón amoroso de Jesús
Sacramentado

Te pedimos, Señor, tu Espíritu que nos hace verdaderos testigos de tu Palabra. (padre nuestro, Dios
te salve, gloria, canto)

C. En los cielos y en la tierra sea para siempre alabado V. El corazón amoroso de Jesús
Sacramentado

Te pedimos, Señor, tu Espíritu, que abre nuestros corazones para recibir tu Palabra. (padre nuestro,
Dios te salve, gloria, canto)

C. En los cielos y en la tierra sea para siempre alabado V. El corazón amoroso de Jesús
Sacramentado

Te pedimos, Señor, tu Espíritu que nos hace verdaderos adoradores. (padre nuestro, Dios te salve,
gloria, canto)

Lectura del Evangelio: Lectura de San Juan 8, 1-11

Reflexión: La Mujer en el Centro: El Evangelio nos muestra a una mujer en una


situación de condena. Estaba atrapada en un pecado, y era el blanco de acusaciones que la
colocaban al borde de la muerte. Sin embargo, ante la mirada de Jesús, esa mujer, que
podría haber sido vista por todos como un simple objeto de juicio, se convierte en el foco
de una misericordia infinita. Jesús no la condena; en vez de eso, la mira con compasión,
como un ser digno de amor y perdón. En este pasaje, podemos reflexionar sobre cómo,
muchas veces, también nosotros nos encontramos atrapados por nuestras debilidades, por
nuestros pecados. Pero la mirada de Jesús siempre está llena de amor y misericordia.

El Perdón Divino: Jesús no anula la ley, ni ignora la gravedad del pecado. Al contrario, Él
reafirma la justicia divina al decir: "El que de vosotros esté sin pecado, que le arroje la
primera piedra". Con esta palabra, nos muestra que todos estamos en la misma condición.
Nadie está libre de culpa, y, por lo tanto, nadie tiene el derecho de arrojar la piedra. Aquí
vemos una de las lecciones más poderosas del Evangelio: el perdón de Dios se ofrece a
todos, pero con una condición: reconocer nuestra propia fragilidad, nuestros propios
pecados.
La Invitación a la Conversión: Finalmente, Jesús le dice a la mujer: "Vete, y desde ahora
no peques más". Con estas palabras, Jesús no solo la perdona, sino que también la invita a
un cambio, a una nueva vida. El perdón de Dios no es una excusa para seguir en el pecado,
sino una oportunidad para la conversión, para vivir de una manera nueva, conforme a la
voluntad de Dios. Este es el llamado a la transformación que todos recibimos.

Ahora, les invito a un momento de silencio para reflexionar personalmente sobre este
pasaje. Piensa en las veces que, como la mujer, has sido atrapado en el pecado. Piensa en
los momentos en los que, como los fariseos, has juzgado a otros, olvidando que también tú
necesitas el perdón de Dios. ¿Qué significa para ti la misericordia de Jesús en este momento
de tu vida? (Tiempo de silencio y reflexión personal)

Unidos a Jesús Buen Pastor, confiémosle nuestras súplicas. A cada intención respondemos:

“Señor, ayúdanos a ser luz para el mundo“

1. Te pedimos por los sacerdotes para que ejerzan el ministerio trasmitiendo el Evangelio
con la vida.

2. Te pedimos por los consagrados para que, desde la oración cotidiana y la entrega en el
servicio a los más necesitados, sean luz en el mundo.

3. Te pedimos por los matrimonios para que en la unidad y el amor, anuncien el Evangelio
a sus hijos desde la propia vivencia de los valores cristianos.

4. Te pedimos por los misioneros para que, como apóstoles de Cristo, sean sal de la tierra y
luz en el mundo.

Se pueden añadir algunas intenciones particulares

Oración: Señor Jesús, Tú que con tu misericordia transformas los corazones, te damos
gracias por este momento de encuentro contigo. Gracias por mostrarnos el camino del
perdón y de la vida nueva. Ayúdanos a no juzgar a los demás, sino a mirar siempre con los
ojos del amor y la compasión. Que tu misericordia nos inspire a cambiar nuestra vida y a
vivir conforme a tu voluntad. Amén.

Bendición y reserva del Santísimo

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