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Responsabilidad por Daños en Argentina

El documento aborda la noción de responsabilidad por daños en el contexto del derecho argentino, diferenciando entre responsabilidad civil y penal, y destacando las obligaciones de los trabajadores guardavidas. Se enfatiza la importancia de prevenir y reparar daños, así como las disposiciones legales que regulan la responsabilidad civil, incluyendo factores de atribución y causales de exclusión. Además, se detalla el concepto de daño resarcible y la necesidad de una reparación plena para las víctimas.
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Responsabilidad por Daños en Argentina

El documento aborda la noción de responsabilidad por daños en el contexto del derecho argentino, diferenciando entre responsabilidad civil y penal, y destacando las obligaciones de los trabajadores guardavidas. Se enfatiza la importancia de prevenir y reparar daños, así como las disposiciones legales que regulan la responsabilidad civil, incluyendo factores de atribución y causales de exclusión. Además, se detalla el concepto de daño resarcible y la necesidad de una reparación plena para las víctimas.
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Unidad III: Derecho de daños: noción de responsabilidad por daños. Funciones.

Diferencia entre
responsabilidad por daños y la responsabilidad penal. Obligaciones del trabajador guardavida.
Derecho de daños en el plexo normativo argentino.

NOCIÓN DE RESPONSABILIDAD POR DAÑOS

En el derecho de daños, la responsabilidad es la reacción jurídica contra un perjuicio injusto.

En su visión clásica, consiste en compensar con un bien (la indemnización) a quien ha sufrido el
mal injusto; en el sistema moderno, abarca también la obligación de no causar perjuicios injustos.
A ello se agrega, en determinadas circunstancias, el deber de impedir daños que el sujeto no ha
causado.

Así pues, en el Derecho de daños, responder implica asumir las consecuencias nocivas injustas que
sufren o pueden sufrir otras personas, con motivo de una actividad que actual o potencialmente
lesiona sus intereses. Responde el sujeto sobre quien recae la obligación de prevenir o resarcir
esas consecuencias y que debe suministrar alguna respuesta jurídica con motivo del peligro o del
daño ajeno.

Tradicionalmente, esa responsabilidad fue nominada como civil para diferenciarla de la penal, la
cual persigue entre sus objetivos la represión del autor de un delito. Además, aquella estaba
regida por principios contenidos fundamentalmente en el Derecho Civil y, sobre todo, tenia en
vista a sujetos particulares como dañadores y a perjuicios privados.

En la actualidad, el Derecho de daños tiene un amplio campo de aplicación, que desborda el


Derecho civil, para proyectarse en otras ramas jurídicas, como el Derecho comercial, laboral,
administrativo, etcétera, a través de principios comunes que rigen con independencia del ámbito
privado o público de la lesión (por ejemplo, puede tratarse de daños causados o sufridos por el
Estado).

Por ese motivo, es acertado aludir a responsabilidad por daños – y no ya a responsabilidad civil –
como objeto de estudio por el Derecho de daños.

FUNCIONES DE LA RESPONSABILIDAD POR DAÑOS

Cuando los hechos propios o los de personas, cosas o actividades bajo control de un sujeto, causan
un daño a otro o crean un peligro de que se produzca un daño, surge responsabilidad.

La responsabilidad resarcitoria nace por el daño causado o por el daño no evitado e implica una
obligación de repararlo (en dinero o en especie).

La responsabilidad preventiva impide que se cause un daño o que se agrave el daño causado; hace
surgir una obligación inhibitoria frente al peligro, a fin de evitar que se produzca o que continúe el
perjuicio.
Esas funciones esenciales de la responsabilidad tienen apoyo en lo dispuesto por el art. 1708 del
Código Civil y Comercial que establece: “Funciones de la responsabilidad. Las disposiciones de este
Titulo son aplicables a la prevención del daño y a su reparación”.

DIFERENCIAS ENTRE RESPONSABILIDAD POR DAÑOS Y LA RESPONSABILIDAD PENAL

Las funciones de la responsabilidad por daños consisten en prevenir o reparar el perjuicio mientras
que las de la responsabilidad penal versan sobre la prevención y la represión de los delitos.

El punto de mira de aquella es la víctima, cuyo perjuicio se busca resarcir o evitar; en la


responsabilidad penal, la óptica se centra en el posible delincuente (imputado) cuya conducta se
juzga a fin de aplicar eventualmente una sanción.

De un mismo hecho pueden surgir ambas clases de responsabilidad. Por ejemplo, en caso de
homicidio, el autor puede ser condenado a prisión y a indemnizar los perjuicios que sufren los
parientes y otros allegados del muerto.

La diferencia no radica en la materia violada (en el ejemplo anterior, privar de la vida a alguien)
sino en el interés perturbado: en la responsabilidad por daños el interés protegido es
primordialmente privado: de los damnificados; en la responsabilidad penal, el interés que se tutela
es público: concierne a toda la sociedad. i

OBLIGACIONES DEL TRABAJADOR GUARDAVIDA

Para comprender los supuestos en que nace responsabilidad resarcitoria por parte del guardavida
es esencial conocer las obligaciones impuestas a éste por la ley. Las mismas las encontramos
contenidas en el art. 7 de la ley 27.155 que consagra como obligaciones a las siguientes:

a) Prevenir accidentes limitando los riesgos;

b) Orientar y dar seguridad a las personas;

c) Atender situaciones de emergencia, dando el correspondiente aviso a las autoridades sanitarias


o con competencia en materia de seguridad;

d) Ejecutar técnicas de rescate acuático necesarias para llegar hasta la víctima, estabilizarla y
sacarla de la condición de peligro, sin poner en riesgo su vida ni la de otras personas, cumpliendo
los protocolos de salvataje vigentes;

e) Suministrar los primeros auxilios de emergencia necesarios para mantener la vida de la víctima
hasta que llegue la asistencia especializada;

f) Vigilar las zonas de su área de responsabilidad e informar sobre los peligros para la salud, la
seguridad y el bienestar propio, del público a su cargo; dejando constancia en el Libro de Agua;

g) Conservar en buen estado los materiales, el equipo, las herramientas y el área de trabajo
asignada, dando cuenta de los deterioros y necesidades de reparación y reposición;
h) Solicitar a las autoridades que ejerzan el poder de policía, para que se cumplan las normas y
regulaciones estipuladas para la debida vigilancia de los ambientes acuáticos;

i) Desempeñar eficaz y lealmente las tareas inherentes al cargo;

j) Guardar pulcritud personal y observar un trato respetuoso con el público concurrente al lugar;

k) Abstenerse de ingerir bebidas alcohólicas o sustancias que pudieran alterar las condiciones
psicofísicas normales durante el desempeño de las tareas asignadas;

l) Limitarse a sus tareas específicas dentro del horario de trabajo, permaneciendo en su área de
responsabilidad, sin abandonarla, salvo previa autorización del superior inmediato;

m) Colaborar con la protección del ambiente acuático, su flora y fauna;

n) Proteger, defender y hacer respetar el ejercicio de su profesión;

ñ) Acreditar su calidad de guardavidas mediante la presentación de la libreta de guardavidas


debidamente actualizada, donde deberá registrarse la relación laboral.

DERECHO DE DAÑOS EN EL PLEXO NORMATIVO ARGENTINO (RESPONSABILIDAD CIVIL)

Una vez comprendidas las obligaciones impuestas al trabajador guardavidas por la ley 27.155
podemos entender acabadamente las disposiciones de responsabilidad civil consagradas en el
Titulo V (Otras fuentes de las obligaciones) Capitulo 1 (Responsabilidad Civil) del Código Civil
Argentino:

Disposiciones Generales

ARTICULO 1708.- Funciones de la responsabilidad. Las disposiciones de este Título son aplicables
a la prevención del daño y a su reparación.

Función Preventiva

ARTICULO 1710.- Deber de prevención del daño. Toda persona tiene el deber, en cuanto de ella
dependa, de:

a) evitar causar un daño no justificado;


b) adoptar, de buena fe y conforme a las circunstancias, las medidas razonables para evitar que se
produzca un daño, o disminuir su magnitud; si tales medidas evitan o disminuyen la magnitud de
un daño del cual un tercero sería responsable, tiene derecho a que éste le reembolse el valor de
los gastos en que incurrió, conforme a las reglas del enriquecimiento sin causa;
c) no agravar el daño, si ya se produjo.
Función Resarcitoria

ARTICULO 1716.- Deber de reparar. La violación del deber de no dañar a otro, o el incumplimiento
de una obligación, da lugar a la reparación del daño causado, conforme con las disposiciones de
este Código.

ARTICULO 1717.- Antijuridicidad. Cualquier acción u omisión que causa un daño a otro es
antijurídica si no está justificada.

ARTICULO 1718.- Legítima defensa, estado de necesidad y ejercicio regular de un derecho. Está
justificado el hecho que causa un daño:

a) en ejercicio regular de un derecho;

b) en legítima defensa propia o de terceros, por un medio racionalmente proporcionado, frente a


una agresión actual o inminente, ilícita y no provocada; el tercero que no fue agresor ilegítimo y
sufre daños como consecuencia de un hecho realizado en legítima defensa tiene derecho a
obtener una reparación plena;

c) para evitar un mal, actual o inminente, de otro modo inevitable, que amenaza al agente o a un
tercero, si el peligro no se origina en un hecho suyo; el hecho se halla justificado únicamente si el
mal que se evita es mayor que el que se causa. En este caso, el damnificado tiene derecho a ser
indemnizado en la medida en que el juez lo considere equitativo.

Estas tres son causales de justificación, en caso de ocasionar un daño y encontrándonos en alguna
de ellas, estamos eximidos del deber de reparar.

ARTICULO 1719.- Asunción de riesgos. La exposición voluntaria por parte de la víctima a una
situación de peligro no justifica el hecho dañoso ni exime de responsabilidad a menos que, por las
circunstancias del caso, ella pueda calificarse como un hecho del damnificado que interrumpe
total o parcialmente el nexo causal.

Este párrafo quiere decir que aún si la victima se coloca en una posición de riesgo, no es motivo
para exonerarnos de la responsabilidad. Salvo que se rompa el nexo causal, esto es que no exista
relación causa-efecto entre el daño y nuestra conducta (acción u omisión) como guardavidas.

Quien voluntariamente se expone a una situación de peligro para salvar la persona o los bienes de
otro tiene derecho, en caso de resultar dañado, a ser indemnizado por quien creó la situación de
peligro, o por el beneficiado por el acto de abnegación. En este último caso, la reparación procede
únicamente en la medida del enriquecimiento por él obtenido.

Este párrafo se refiere a los casos en que un sujeto (cualquier persona), se expone a un peligro de
forma espontánea y abnegada. Si es dañado para salvar a una persona o sus bienes, tiene derecho
a una indemnización. Por ejemplo: estamos de vacaciones en la playa, de repente notamos que
una persona se ahoga, vamos a su rescate y mientras lo realizamos sufrimos una lesión; al no estar
en nuestro horario laboral nos cubre esta norma del derecho civil, y la persona que salvamos debe
indemnizar el daño sufrido.

Pero no aplica a la situación del guardavida en horario laboral; porque nosotros al estar en
relación de dependencia, si sufrimos un daño en el ejercicio de nuestra profesión, debe cubrirnos
un seguro de riesgos del trabajo contratado por el empleador.

ARTICULO 1721.- Factores de atribución. La atribución de un daño al responsable puede basarse


en factores objetivos o subjetivos. En ausencia de normativa, el factor de atribución es la culpa.

IMPORTANTE: Hay dos factores de atribución del daño, uno OBJETIVO y otro SUBJETIVO.

- Factor Objetivo: La culpa no es relevante. El responsable objetivo debe reparar el daño siempre.
Hay varios factores objetivos de atribución del daño, pero el que a nosotros mas nos interesa es el
“Riesgo Creado”, este factor establece que cualquiera que cree un riesgo debe responder por los
daños ocasionados por este (Ejemplo: Tengo una pileta de natación habilitada para deportes y
abierta al público, por lo tanto, estoy generando un riesgo, a consecuencia de ello objetivamente
debo responder por los daños ocasionados, aunque no medie culpa o dolo por mi parte).

- Factor Subjetivo: Es relevante el hecho del agente, su culpabilidad, que como ya vimos tiene dos
formas: El dolo, que es intención; y la culpa que comprende la imprudencia, la negligencia y la
impericia. (Ejemplo: Estoy vigilando en mi función de guardavida una pileta; pero me pongo a
charlar con amigos y a tomar mates, mientras dejo desatendida mi labor, y como consecuencia de
ello muere un bañista).

Como podrán ver por el ejemplo, en un mismo hecho originador de responsabilidad pueden
coexistir los factores objetivos y subjetivos de atribución del daño. Esto así en el caso de la pileta,
de morir un bañista en el natatorio, hay responsabilidad objetiva por parte del dueño por haber
creado el riesgo y subjetiva por parte del guardavida que dejó desatendida de forma negligente su
labor.

ARTICULO 1722.- Factor objetivo. El factor de atribución es objetivo cuando la culpa del agente es
irrelevante a los efectos de atribuir responsabilidad. En tales casos, el responsable se libera
demostrando la causa ajena, excepto disposición legal en contrario.

ARTICULO 1724.- Factores subjetivos. Son factores subjetivos de atribución la culpa y el dolo. La
culpa consiste en la omisión de la diligencia debida según la naturaleza de la obligación y las
circunstancias de las personas, el tiempo y el lugar. Comprende la imprudencia, la negligencia y la
impericia en el arte o profesión. El dolo se configura por la producción de un daño de manera
intencional o con manifiesta indiferencia por los intereses ajenos.
ARTICULO 1725.- Valoración de la conducta. Cuanto mayor sea el deber de obrar con prudencia y
pleno conocimiento de las cosas, mayor es la diligencia exigible al agente y la valoración de la
previsibilidad de las consecuencias. (…)

ARTICULO 1729.- Hecho del damnificado. La responsabilidad puede ser excluida o limitada por la
incidencia del hecho del damnificado en la producción del daño, excepto que la ley o el contrato
dispongan que debe tratarse de su culpa, de su dolo, o de cualquier otra circunstancia especial.

ARTICULO 1730.- Caso fortuito. Fuerza mayor. Se considera caso fortuito o fuerza mayor al hecho
que no ha podido ser previsto o que, habiendo sido previsto, no ha podido ser evitado. El caso
fortuito o fuerza mayor exime de responsabilidad, excepto disposición en contrario.

ARTICULO 1731.- Hecho de un tercero. Para eximir de responsabilidad, total o parcialmente, el


hecho de un tercero por quien no se debe responder debe reunir los caracteres del caso fortuito.

ARTICULO 1732.- Imposibilidad de cumplimiento. El deudor de una obligación queda eximido del
cumplimiento, y no es responsable, si la obligación se ha extinguido por imposibilidad de
cumplimiento objetiva y absoluta no imputable al obligado. La existencia de esa imposibilidad
debe apreciarse teniendo en cuenta las exigencias de la buena fe y la prohibición del ejercicio
abusivo de los derechos.

Los arts. 1729, 1730, 1731 y 1732, son causales de exclusión o limitación de la responsabilidad,
que serán tenidas en cuenta por el juez al momento de fijar una reparación.

Daño resarcible

ARTICULO 1737.- Concepto de daño. Hay daño cuando se lesiona un derecho o un interés no
reprobado por el ordenamiento jurídico, que tenga por objeto la persona, el patrimonio, o un
derecho de incidencia colectiva.

ARTICULO 1738.- Indemnización. La indemnización comprende la pérdida o disminución del


patrimonio de la víctima, el lucro cesante en el beneficio económico esperado de acuerdo a la
probabilidad objetiva de su obtención y la pérdida de chances. Incluye especialmente las
consecuencias de la violación de los derechos personalísimos de la víctima, de su integridad
personal, su salud psicofísica, sus afecciones espirituales legítimas y las que resultan de la
interferencia en su proyecto de vida.

ARTICULO 1739.- Requisitos. Para la procedencia de la indemnización debe existir un perjuicio


directo o indirecto, actual o futuro, cierto y subsistente. La pérdida de chance es indemnizable en
la medida en que su contingencia sea razonable y guarde una adecuada relación de causalidad con
el hecho generador.
ARTICULO 1740.- Reparación plena. La reparación del daño debe ser plena. Consiste en la
restitución de la situación del damnificado al estado anterior al hecho dañoso, sea por el pago en
dinero o en especie. La víctima puede optar por el reintegro específico, excepto que sea parcial o
totalmente imposible, excesivamente oneroso o abusivo, en cuyo caso se debe fijar en dinero. En
el caso de daños derivados de la lesión del honor, la intimidad o la identidad personal, el juez
puede, a pedido de parte, ordenar la publicación de la sentencia, o de sus partes pertinentes, a
costa del responsable.

ARTICULO 1741.- Indemnización de las consecuencias no patrimoniales. Está legitimado para


reclamar la indemnización de las consecuencias no patrimoniales el damnificado directo. Si del
hecho resulta su muerte o sufre gran discapacidad también tienen legitimación a título personal,
según las circunstancias, los ascendientes, los descendientes, el cónyuge y quienes convivían con
aquél recibiendo trato familiar ostensible. (…)

ARTICULO 1743.- Dispensa anticipada de la responsabilidad. Son inválidas las cláusulas que
eximen o limitan la obligación de indemnizar cuando afectan derechos indisponibles, atentan
contra la buena fe, las buenas costumbres o leyes imperativas, o son abusivas. Son también
inválidas si liberan anticipadamente, en forma total o parcial, del daño sufrido por dolo del deudor
o de las personas por las cuales debe responder.

Por más que un bañista firme al ingreso de un natatorio una eximición de responsabilidad, tanto el
dueño del natatorio, como el guardavida, son responsables de los daños sufridos por los bañistas;
esto es así por imperio legal. No se pueden afectar derechos indisponibles (por ejemplo: la vida, la
dignidad, la integridad sexual, etcétera).

ARTICULO 1745.- Indemnización por fallecimiento. En caso de muerte, la indemnización debe


consistir en:

a) los gastos necesarios para asistencia y posterior funeral de la víctima. El derecho a repetirlos
incumbe a quien los paga, aunque sea en razón de una obligación legal;

b) lo necesario para alimentos del cónyuge, del conviviente, de los hijos menores de veintiún años
de edad con derecho alimentario, de los hijos incapaces o con capacidad restringida, aunque no
hayan sido declarados tales judicialmente; esta indemnización procede aun cuando otra persona
deba prestar alimentos al damnificado indirecto; el juez, para fijar la reparación, debe tener en
cuenta el tiempo probable de vida de la víctima, sus condiciones personales y las de los
reclamantes;

c) la pérdida de chance de ayuda futura como consecuencia de la muerte de los hijos; este
derecho también compete a quien tenga la guarda del menor fallecido.

ARTICULO 1746.- Indemnización por lesiones o incapacidad física o psíquica. En caso de lesiones
o incapacidad permanente, física o psíquica, total o parcial, la indemnización debe ser evaluada
mediante la determinación de un capital, de tal modo que sus rentas cubran la disminución de la
aptitud del damnificado para realizar actividades productivas o económicamente valorables, y que
se agote al término del plazo en que razonablemente pudo continuar realizando tales actividades.
Se presumen los gastos médicos, farmacéuticos y por transporte que resultan razonables en
función de la índole de las lesiones o la incapacidad. En el supuesto de incapacidad permanente se
debe indemnizar el daño aunque el damnificado continúe ejerciendo una tarea remunerada. Esta
indemnización procede aun cuando otra persona deba prestar alimentos al damnificado.

Responsabilidad directa

ARTICULO 1749.- Sujetos responsables. Es responsable directo quien incumple una obligación u
ocasiona un daño injustificado por acción u omisión.

El guardavida es un responsable directo.

Responsabilidad por el hecho de terceros

ARTICULO 1753.- Responsabilidad del principal por el hecho del dependiente. El principal
responde objetivamente por los daños que causen los que están bajo su dependencia, o las
personas de las cuales se sirve para el cumplimiento de sus obligaciones, cuando el hecho dañoso
acaece en ejercicio o con ocasión de las funciones encomendadas.

La falta de discernimiento del dependiente no excusa al principal. La responsabilidad del principal


es concurrente con la del dependiente.

IMPORTANTE: Este artículo es especialmente importante para la profesión del guardavida.


Nosotros al trabajar en relación de dependencia nos vemos incluidos en este caso previsto por el
Código Civil.

El “principal” (Es el que nos contrata, nuestro empleador. Puede ser por ejemplo el dueño del
natatorio, una empresa o una sociedad civil]) tiene una responsabilidad OBJETIVA porque es
quien crea un riesgo (Tener un natatorio, por ejemplo) y al contratar al guardavida, se sirve de él
para cumplir sus obligaciones; pero esto no lo exime de responsabilidad, y de ocasionarse un
daño por el riesgo creado debe responder indemnizando.

Ahora bien, que exista una responsabilidad OBJETIVA por parte del principal no significa que el
guardavida se vea excusado de su propia responsabilidad que es de carácter SUBJETIVA (por dolo
o culpa), y llegado el momento también deberá responder resarciendo el daño.
Responsabilidad derivada de la intervención de cosas y de ciertas actividades

ARTICULO 1757.- Hecho de las cosas y actividades riesgosas. Toda persona responde por el daño
causado por el riesgo o vicio de las cosas, o de las actividades que sean riesgosas o peligrosas por
su naturaleza, por los medios empleados o por las circunstancias de su realización.

La responsabilidad es objetiva. No son eximentes la autorización administrativa para el uso de la


cosa o la realización de la actividad, ni el cumplimiento de las técnicas de prevención.

IMPORTANTE: Este artículo es también relevante en relación a nuestra materia, porque la persona
(ya sea física como jurídica) que nos contrata para ejercer la profesión de guardavidas, tiene una
responsabilidad OBJETIVA, ya que crea una actividad riesgosa (al explotar un establecimiento o
predio que contiene un ambiente acuático potencialmente peligroso). Esta responsabilidad no se
exime por tener habilitacion como balneario o natatorio para recreación, deporte o rehabilitación
de personas.

ARTICULO 1758.- Sujetos responsables. El dueño y el guardián son responsables concurrentes del
daño causado por las cosas. Se considera guardián a quien ejerce, por sí o por terceros, el uso, la
dirección y el control de la cosa, o a quien obtiene un provecho de ella. El dueño y el guardián no
responden si prueban que la cosa fue usada en contra de su voluntad expresa o presunta.
En caso de actividad riesgosa o peligrosa responde quien la realiza, se sirve u obtiene provecho de
ella, por sí o por terceros, excepto lo dispuesto por la legislación especial.

Acciones civil y penal

ARTICULO 1774.- Independencia. La acción civil y la acción penal resultantes del mismo hecho
pueden ser ejercidas independientemente. En los casos en que el hecho dañoso configure al
mismo tiempo un delito del derecho criminal, la acción civil puede interponerse ante los jueces
penales, conforme a las disposiciones de los códigos procesales o las leyes especiales.

ARTICULO 1775.- Suspensión del dictado de la sentencia civil. Si la acción penal precede a la
acción civil, o es intentada durante su curso, el dictado de la sentencia definitiva debe suspenderse
en el proceso civil hasta la conclusión del proceso penal, con excepción de los siguientes casos:

a) si median causas de extinción de la acción penal;

b) si la dilación del procedimiento penal provoca, en los hechos, una frustración efectiva del
derecho a ser indemnizado;

c) si la acción civil por reparación del daño está fundada en un factor objetivo de responsabilidad.

ARTICULO 1776.- Condena penal. La sentencia penal condenatoria produce efectos de cosa
juzgada en el proceso civil respecto de la existencia del hecho principal que constituye el delito y
de la culpa del condenado.

ARTICULO 1777.- Inexistencia del hecho, de autoría, de delito o de responsabilidad penal. Si la


sentencia penal decide que el hecho no existió o que el sindicado como responsable no participó,
estas circunstancias no pueden ser discutidas en el proceso civil.

Si la sentencia penal decide que un hecho no constituye delito penal o que no compromete la
responsabilidad penal del agente, en el proceso civil puede discutirse libremente ese mismo hecho
en cuanto generador de responsabilidad civil.

ARTICULO 1778.- Excusas absolutorias. Las excusas absolutorias penales no afectan a la acción
civil, excepto disposición legal expresa en contrario.ii

Unidad III: De esta unidad solo evaluaré en el examen algunos de los siguientes puntos:

1- Defina responsabilidad. ¿Cuáles son sus funciones?


2- Diferencie la responsabilidad por daños de la responsabilidad penal.
3- ¿Cuándo se da lugar al deber de reparar?
4- Si un bañista se coloca a si mismo en una posición de riesgo y se causa un daño, nosotros
como guardavidas ¿Estamos exentos de responsabilidad?
5- ¿Qué factores de atribución existen? Explíquelos.
6- ¿Qué es el daño?
7- En nuestra función de guardavidas ¿Se nos puede dispensar anticipadamente de
responsabilidad? ¿Por qué?
8- La responsabilidad objetiva de nuestro empleador ¿Excusa al guardavida de responder
ante un daño ocasionado por imprudencia, negligencia o impericia del mismo?
9- Casos prácticos.

i
“Resarcimiento de daños, Tomo IV, Presupuestos y funciones del Derecho de daños” Matilde Zavala de
Gonzalez.
ii
Código Civil y Comercial de la Republica Argentina

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